CIUDADANÍA E IDENTIDAD NACIONAL
Mediados de los 80, la historia parecía haber pasado al estado cristalino de la posthistoria: (Arnold
Gehlen) todo cambia, pero nada sucede
3 movimientos históricos de esta nuestra actualidad que se ha vuelto móvil afectan a la relación
entre ciudadanía e identidad nacional:
1.- La reunión alemana, la liberación de los Estados de la Europa Oriental de la tutela Soviética y
los conflictos entre nacionalidades que se han desencadenado en toda Europa del Este, confieren
a la cuestión del futuro del Estado nacional una inesperada actualidad.
2.- El desarrollo de la Comunidad Europea, con la censura que representa el mercado interior
común que entrará en vigor en 1993, ilumina la relación entre Estado nacional y democracia: los
procesos democráticos, articulados en términos de Estado nacional, van irremediablemente a la
zaga de una integración económica efectuada en términos supranacionales.
3.- los gigantescos movimientos migratorios desde las regiones pobres del Este y del Sur, con los
que la Europa Occidental se verá confrontada en los próximos años, dan al problema de los
refugiados una nueva dimensión y urgencia. Con ese problema se agudiza la pugna entre los
principios universalistas del Estado democrático de derecho, por un lado, y las pretensiones
particularistas de integridad en las formas de vida en que se ha crecido por otro.
3 problemas para aclarar puntos de vistas normativos para entender la compleja relación entre
ciudadanía e identidad nacional.
I. Pasado y futuro del Estado Nacional
…El Estado Nacional y la democracia surgieron de la Revolución Francesa como dos gemelos. Y
culturalmente se hallan bajo la sombra del nacionalismo: conciencia nacional entendida como
conciencia política de pertenencia a una nación. Es el constructo sobre el cual las élites políticas
tienen accesibilidad, luego, hacen uso manipulador.
El nacimiento del Estado nacional se refleja en la historia del concepto de nación: comunidades de
origen integradas geográficamente o por relaciones de vecindad, o por tener una lengua común o
costumbres (CATALUÑA – PAÍS VASCO), pero que todavía no están integradas políticamente
mediante una forma estatal de organización.
Kant: el todo civil, el gens: nación.
Sieyés y la Revolución francesa la nación se convierte en fuente de soberanía nacional. A toda
nación le asistiría, pues, el derecho a autodeterminarse políticamente. Pertenencia étnica
sustituida por la voluntad democrática común.
Revolución francesa: nación pasó a ser elemento constitutivo de la identidad política de los
ciudadanos de una comunidad democrática.
La nación de ciudadanos encuentra su identidad no es rasgos comunes de tipo étnico cultural, sino
en la praxis de ciudadanos que ejercen activamente sus derechos democráticos de participación y
comunicación. Aquí, la componente republicana del concepto de ciudadanía se disocia por entero
de la pertenencia a una comunidad prepolítica integrada por descendencia, tradición compartida y
lengua común. Considerada desde este cabo, a función inicial de conciencia nacional y mentalidad
republicana sólo tuvo una función centralizadora.
El nacionalismo de la conciencia histórica (con dotes del romanticismo) fue funcional para el papel
de ciudadano surgido en la revolución francesa… la relación de complementariedad entre
nacionalismo y republicanismo: el primero es vehículo de nacimiento del segundo.
Libertad colectiva: independencia nacional y autoafirmación geográfica (emocional, identitaria,
etc) frente a naciones extrañas. Pero esta libertad no coincide con la libertad genuinamente
política de los ciudadanos en el interior. Esto demuestra que la conexión psicosocial no es una
conexión conceptual. Por eso, la libertad republicana se desliga de la libertad nacional de la que
surgió. Un Estado nacional que se fundó, transitoriamente, en la conexión entre el ethos y el
demos. Pero en términos conceptuales, la ciudadanía fue, desde siempre, independiente de la
identidad nacional.
Ciudadanía entendida (bajo el concepto de Derecho—positivos o humanos—) como limitación al
poder del príncipe, pero Rousseau y Kant entienden a la soberanía como una transformación de
poder político en autolegislación (las 3 críticas de Kant). El pacto social como la ejecución de una
autolegislación democrática.
Ese constructo metafísico de materializa en una sustantividad procedimental la Constitución
entendida como Estado de Derecho = consenso formal. Esto permite un triple reconocimiento
donde se puede esperar ser respetado por todos:
a) En su integridad como individuos incanjeables.
b) En su calidad de miembros de un grupo étnico y cultural.
c) En su condición de ciudadanos, esto es, de miembros de la comunidad política.
Ciudadanía, en el vocabulario jurídico: pertenencia a un Estado. Criterios administrativos.
Actualmente, el término ciudadanía viene definido por los derechos y deberes de los ciudadanos.
Diferencia entre Alemania y Suiza. Concepción Republicana el problema de la autoorganización de
la comunidad jurídica constituye el punto de referencia, y por lo tanto, los derechos de
participación y comunicación política constituyen el núcleo de la ciudadanía: el ciudadano inmerso
en un contexto de actividad estatal estructuralismo funcionalista.
2 interpretaciones contrarias en la Filo del D., Locke.- se funda en la pertenencia a una
organización que se funda en una situación o posición jurídica; y Aristóteles.- pertenencia a una
comunidad ético-cultural que se determina a sí misma.
En un futuro Estado Federal Europeo habrán de interpretarse los mismos principios jurídicos
desde la perspectiva de tradiciones nacionales diversas e historias nacionales diversas. Ortega y
Gasset y la conversa con Pablín.
La tradición como objeto de una apropiación hecha desde un punto de vista relativizado desde la
perspectiva de los demás, de suerte que pueda quedar inserta en una cultura constitucional
europea occidental compartida en términos supranacionales.::: la ciudadanía democrática no ha
menester quedar enraizada en la identidad nacional de un pueblo; pero que, con independencia
de, y por encima de, la pluralidad de formas de vida culturales diversas, exige la socialización de
todos los ciudadanos en una cultura política común.
II. Estado Nacional y Democracia en la Europa Unida
La Unión política Europea como representación de múltiples nacionalidades y lenguas. Gaulle: La
Europa de las Patrias. Los Estados Nacionales habrían de mantener, también en esta Europa, una
importante fuerza configuradora. EL ESTADO WESTFALIANO. En el camino de la Unión Europea, los
Estados nacionales constituyen un problema: los procesos democráticos sólo funcionan en los
límites de estos Estados: el espacio público político ha parecido hasta ahora fragmentado en
Estados nacionales; entonces, ¿cabe pensar en una ciudadanía europea? Enfocado en la
conciencia del deber de contribuir a un bien común Europeo. UNASUR POR EJEMPLO. Los
derechos genuinamente políticos no alcanzan más allá del marco del Estado Nacional.
Para los ciudadanos, el trazo entre participar de las decisiones y quedar afectados por ellas se
estira cada vez más. A la vez, existe la imposibilidad de tematizar las decisiones europeas porque
el ciudadano está ya representado por el órgano artificial: Estado.
El modelo de política deliberativa.- discursos anónimamente entrelazados entre sí. Los
procedimientos democráticos y la infraestructura que represente un espacio público político
alimentado de fuentes espontáneas (la lógica de las equivalencias de Mouffe y Laclau).
Movimientos sociales, migraciones y guerras, evidenciaron lo estrecho de la concepción de los
derechos ciudadanos como producto de la lucha de clases. Las tensiones sociales provenientes de
las migraciones de países de Europa del Este y el 3er mundo elaboradas de forma productiva:
feminismo, pacifismo, ecologismo. Entonces, en el espacio público se abordan temas relevantes
para la vida donde las soluciones tienen que ser coordinadas a nivel europeo.
Para esto es necesario la configuración de una nueva conciencia política, donde los equilibrios y
juego de poder sean sustancialmente limitados, dando paso a un entendimiento no imperialista.
III. Inmigración y Chauvinismo del Bienestar. Un debate
Los refugiaos e inmigrantes han confirmado la sentencia de Arendt de las características y marcas
del siglo XX (Hemiplegía moral). La integración política de los inmigrantes económicos depende de
cómo las poblaciones autóctonas perciban las consecuencias sociales y económicas de la
inmigración. El radicalismo de derecha, el markenting político sobre la democracia europea visto
desde Hungría, los estándares económicos de pertenencia trasnacional y un vacío de políticas
sociales que contradice los fundamentos sobre los cuales se levantó la U. E., han aumentado en
toda Europa. Así, el <<problema de los refugiados>> vuelve a poner de nuevo sobre la mesa la
tensión siempre latente entre ciudadanía e identidad nacional. Proyecto de Nación, configuración
institucional, un diálogo intersubjetivo, la recuperación de discursos fundantes ya asesinados en
la actualidad.
El velo de la ignorancia de Rawls nos permite entender la posición del extranjero que desea
emigrar. La racionalidad vs el emocionalismo, egoísmo, autoritarismo del individuo Rousseau y
Maquiavelo se vuelven a enfrentar).
Conclusión: los Estados Europeos deben ponerse de acuerdo en una política liberal de inmigración.
Kant y la idea de un espacio público universal participante: la acción conectiv[Link] las protestas a
nivel mundial. EL PERFECCIONISTA DEBE QUEDARSE EN CASA. DERECHOS HUMANOS Y MEDIO
AMBIENTE.
El ser ciudadano de un Estado y del mundo constituyen un continuum cuyos perfiles empiezan ya
al menos a dibujarse.