Alabemos con anhelo.
ORACION
Tus virtudes y tu amor,
¡Oh misericordiosisima Reyna Santa Elena que
Por eso ganaste el cielo
buscaste con fervoroso anhelo la cruz de Nuestro
Y el cariño del Señor.
Señor Jesucristo: que en medio de copioso llanto
Hoy con fervoroso acento.
Tus virtudes ensalzamos. adoraste y besaste con profunda veneración la
Y con anhelo y contento. tierra del Santo Sepulcro, en donde hallaste la
Tu santo nombre invocamos. Cruz de Jesús; por estas y otras muchas virtudes
Con gloria al cielo subiste. que abrigaste en tu bellísimo corazón, te suplico
Por el infinito amor. gloriosísima Santa Elena me des resignación para
Que con el alma tuviste. sufrir con paciencia mis penosos trabajos; haz que
Al Divino Redentor.
en todos mis actos observe los finísimos
Oh gloriosa Santa Elena.
sentimientos que te hicieron digna del amor de
Quítanos las aficiones.
Nuestro Señor Jesucristo y por último, que me
Y que siempre en gracia plena.
Estén nuestros corazones. abrase de esa Cruz tan preciosa con el mismo
Alabado seas Elena. fervor y celo con que tú te abrazaste, durante tu
Cantemos con devoción. vida. Así te lo ruego, por los dolores y angustias de
Y en mis conflictos y penas. María Santísima y por la pasión y muerte de
Válgame tu intercesión nuestro adorado Redentor. En el nombre del padre,
del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.
Tierna suplica a la venerable Confiamos sinceramente en tu favor eficaz
Santa Elena de la Cruz esperando nos conduzcas ¡Hasta el Padre
Celestial!
te suplicamos rendidos. Ante tu imagen DULCES ALABANZAS DEDICADAS A LA
bendita que intercedas por nosotros. Allá en la GLORIOSA SANTA ELENA
mansión divina. Alabada seas Elena,
Por aquel jubilo inmenso que recibiste, Cantemos con devoción,
Señora. Al hallar la Cruz intacta. De Jesús a Con el alma de gozo llena.
quien adoras. Entone tierna oración.
Por aquel afán ardiente. Que tuviste al Alabada seas, Señora.
demostrar. La cristiana religión. Que a todos Por el amor de Jesús,
puede salvar. Pues en una feliz hora.
Te abrazaste de la cruz.
Tu siempre fuiste piadosa. Y en extremo
¡Oh gloriosísima Santa!,
compasiva, lo mismo que eres ahora, ¡Oh Santa
Haz que abracemos la Cruz.
Elena Bendita!
De nuestro amado Jesús,
Por eso rogámoste hoy. Con fe pura y
Donde sufrió pena tanta.
verdadera. Que le pidas a Jesús. El consuelo a
Alabada seas, Elena,
nuestras penas.
Cantemos con gran fervor.
Mitiga pues nuestra pena.
Y nuestro amargo dolor.
La mencionada Cruz fue hallada en unión La dichosa muerte de Santa Elena fue
de dos ladrones y para distinguirlas de entre sentida por todo el mundo.
ambas, la de Nuestro Señor Jesucristo, estaba
SANTA ELENA
separada. Comprendió la Santa que era la
verdadera Cruz que ella con tanto ahínco
buscaba. Para ser más patente el milagro el
Patriarca de Jerusalén, San Macario invoco al
Señor para ser más palpable aquel hecho y
saber si en efecto era la Cruz que buscaba la
Santa.
Para este fin hizo traer una mujer tan
enferma que los médicos la habían
desahuciado, y la primera y se segunda se le
mando a aplicar sin dar buen resultado, hasta
que por último se le presento la tercera que era
la verdadera Cruz del Señor y al instante
reestableció su salud. Con esta que se halló
Santa Elena sano a la enferma y fue resucitado
un muerto.
UNAS CUANTAS PALABRAS AEN HONOR DE LA
GLORIOSA EMPERATRIZ
SANTA ELENA
Después de que en Nicea se celebró el