Vigilia de pentecostés
2 citas para meditar:
San Juan 20
19. Ese mismo día, el primero después del sábado, los discípulos estaban reunidos
por la tarde, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se puso
de pie en medio de ellos y les dijo: «¡La paz esté con ustedes!»
20. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron
mucho al ver al Señor.
21. Jesús les volvió a decir: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envío a
mí, así los envío yo también.»
22. Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo.
Hechos, 2
1.Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar.
2.De pronto, vino del cielo un ruido, semejante a una fuerte ráfaga de viento, que
resonó en toda la casa donde se encontraban.
3.Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por
separado sobre cada uno de ellos.
4.Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas
lenguas, según el Espíritu les permitía expresarse.
¿Que nos concede el Espíritu Santo?
✔ La paz
✔ Alegría
✔ Compromiso de ser evangelizador
✔ Oración
✔ Unidad
✔ Lenguaje para comunicarnos con los demás
✔ Dones extraordinarios
Donde lenguas
Profecía
Visón
Discernimiento
✔ Fe: Esa que hace creer ciegamente en Dios. Algunas veces creemos más en
el diablo que en Dios, vemos más al diablo que a Dios en tre nosotros.
✔ Santidad:
siendo el Espíritu Santo Quien obra la santificación en la Iglesia y en cada uno de
nosotros, estos “Regalos” nos son dados para nuestra santificación, para
ayudarnos en nuestro camino al Cielo, la meta hacia la cual vamos guiados y
ayudados por el Espíritu Santo (Fil.3, 12 No creo haber conseguido ya la
meta ni me considero un «perfecto», sino que prosigo mi carrera hasta
conquistar, puesto que ya he sido conquistado por Cristo.).
✔ Sanación
✔ Liberación
Diferenciar: gracia y don
¿Qué es la Gracia?
Según el Catecismo de la Iglesia Católica, la gracia es el favor, el auxilio gratuito
que Dios nos da para responder a su llamada: llegar a ser hijos de Dios, hijos
adoptivos partícipes de la naturaleza divina, de la vida eterna.
Al hablar de gracia se hace una distinción:
a) Gracia Santificante: Es una disposición estable y sobrenatural que
perfecciona al alma para hacerla capaz de vivir con Dios, de obrar por su amor.
Y esta la recibimos en el Bautismo y cuando la perdemos por el pecado mortal
la recuperamos en el Sacramento de la Confesión.
b) Gracia Actual: Son las intervenciones de Dios en nuestras vidas para
ayudarnos a la conversión y al crecimiento en santidad.
son aquellas gracias que Dios derrama en momentos específicos de nuestras
vidas en los que recibimos una luz nueva sobre la vida de Dios y la vida en
Dios, o en un momento de tentación para poderla soportar y vencer,
gracias que se nos dan en un momento de sufrimiento o prueba que nos ayudan
a tener la fortaleza necesaria para soportalo.
Estas gracias son auxilios momentáneos de parte de Dios para ayudarnos en
nuestro diario vivir.
La gracia aumenta a medida que permitimos al Espíritu Santo actuar por la
participación en los sacramentos, la oración y la vida virtuosa - todo por los
méritos de Cristo.
La gracia nos asemeja a la vida de Cristo: sus virtudes, forma de pensar y
actuar.
¿Qué son los dones?
Nuevamente volviendo al Catecismo, cuando se habla de "dones" se refiere a
aquellos "regalos" que nos da el Espíritu Santo.
Los Dones son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para
seguir los impulsos del Espíritu Santo.
Los dones de santificación son aquellas disposiciones que nos hacen vivir la
vida cristiana completando y llevando a su perfección las virtudes en nuestras
vidas.
Estos son siete y la Iglesia se refiere a ellos como "los dones del Espíritu
Santo".
Estos dones se recibieron en el Bautismo, pero están como regalos sin abrir;
luego en la Confirmación volvemos a recibir una efusión del Espíritu para
desarrollarlos.
Los carismas: Además de los dones de santificación, el Espíritu Santo nos da
carismas de los que habla San Pablo: " Hay diversidad de carismas, pero el
Espíritu es el mismo; diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo;
diversidad de operaciones, pero es el mismo Dios que obra en todos. A cada
cual se le otorga la manifestación del Espíritu para provecho común, ..."(I
Corintios 12:4-13).
Los carismas son como herramientas.
A todos se nos da la gracia, pero a cada uno carismas diferentes según nuestra
misión.
Estos se pueden usar bien o mal.
No son condición ni garantía de santidad.
Ya que Dios nos creó libres, los carismas se pueden usar bien o mal.
Se puede dar el caso de alguien que tenga grandes dones - como el don de la
palabra, sanación, lenguas, etc pero no viva en gracia, como fue el caso del hijo
pródigo que partió de la casa paterna a malgastar los bienes entregados por él.
Gracia del Pentecostés
Primera Gracia. Gracias del Espíritu Santo.
El Espíritu Santo es el DON DE DIOS, don del Padre, que nos da a Cristo glorificado
como fruto de toda su carrera mesiánica.
El Espíritu Santo nos viene de Jesús. De aquí la frase hermosa, muchas veces
falsamente comprendida, muy superficialmente entendida: "Ser bautizados en el
Espíritu Santo".
Dice Juan 1,33: "Él es Jesús, el que bautiza con Espíritu Santo". Juan Bautista
bautizó con agua, echando agua, dando agua; pero Jesús, lleno del Espíritu Santo,
el Mesías glorificado, es el que bautiza con Espíritu Santo, derrama Espíritu Santo,
da Espíritu Santo y este derramamiento que hace, es lo que llamamos: "Ser
bautizados en el Espíritu Santo por Jesús".
Es una gracia para el mundo entero que Jesús glorificado nos baña, nos bautiza con
su Espíritu. No estamos hablando del Sacramento del Bautismo; de ninguna
manera, sino de esa continua efusión del Espíritu Santo que requiere, que necesita
la Iglesia.
Necesitamos urgentemente que cada uno de nosotros sea bautizado por Jesús en
el Espíritu Santo todos los días de la vida. No tengamos miedo
El bautismo en el Espíritu Santo de Pentecostés es para los apóstoles semejante al
bautismo de Jesús en el Jordán.
Jesús recibe el Espíritu Santo para realizar su gran misión evangelizadora. Los
apóstoles reciben el bautismo en el Espíritu Santo para poder también llevar el
Evangelio hasta el último rincón de la tierra.
Segunda Gracia: encuentro con Jesús.
"Recibid el Espíritu Santo" (Juan 20,22). ¿Qué fue lo que obró en ellos?
Inmediatamente obró en ellos un encuentro diferente con Jesús.
Habían tenido contacto y encuentros con Jesús muchas veces en su vida. Pero
tuvieron un encuentro fuerte y más profundo con "Jesús plenamente glorificado", un
encuentro personal con El.
El Papa Juan Pablo II dijo: "Es necesario tener un encuentro vivo y palpitante con el
Señor". Y el Espíritu Santo lo primero que hace cuando viene es propiciar un
encuentro nuevo con Cristo. Y de ahí nacen tantos testimonios de: "Yo encontré al
Señor" o "el Señor me encontró"
Tercera Gracia: la Transformación Interior.
El encuentro nuevo con Cristo inmediatamente produce una transformación interior
de la persona que es muy dolorosa.
Y al cambio profundo de vida uno le tiene pavor. Pero si dejamos que el Espíritu
Santo haga la operación, que haga la cirugía de primer grado, el beneficio será una
liberación total como nunca la habíamos tenido y una liberación radical. Es el
cambio de vida que vale la pena.
Según la terminología del profeta Ezequiel 36, 26-27: "Os daré un corazón nuevo,
un Espíritu nuevo, os quitaré el corazón de carne, y os daré un corazón nuevo,
infundiré en vosotros mi Espíritu para que cumpláis mis mandamientos".
Cuarta Gracia: una nueva lectura de la Palabra de Dios.
Una lectura hasta ese momento desconocida para algunos. Tal vez algunos ni
siquiera leían la Palabra de Dios; pero sí la leyeron el día de Pentecostés.
El Espíritu Santo les comunicó una manera nueva de leer la Palabra de Dios.
Les dio un carisma de leer la Palabra de Dios con anteojos pascuales, con anteojos
de Cristo.
No hay ningún libro donde podamos conocer mejor a Jesús, que en Los cuatro
Quinta Gracia: la Eucaristía
Es notable como en Hechos 2,41 termina diciendo que 3,000 almas unieron a los
apóstoles aquel día y en el versículo 42 nos dice que acudían asiduamente a la
fracción del pan.
Aparece desde el primer día de la vida de la Iglesia la celebración de la fracción del
pan.
Fue el Espíritu de Dios quien hizo comprender a los apóstoles el gran misterio de la
presencia real de Jesús en un pedazo de pan y en un poco de vine después de
pronunciadas las palabras que Jesús pronunció en la Ultima Cena.
Justamente con el Sacramento de la Eucaristía está el Sacramento de la
Reconciliación, del perdón de los pecados.
Sexta Gracia: los Carismas
Fue un enriquecimiento de carismas para construir la Iglesia.
Los carismas son dones del Espíritu de Dios en orden a la construcción de la
Iglesia.
Y su lista no tiene fin.
Si nosotros recogiéramos los carismas de los que habla el Nuevo Testamento,
encontraríamos una lista de 30 ó 40.
Pero los carismas del Espíritu Santo no se limitan a este número.
El Espíritu Santo da y dio a los apóstoles ante todo los grandes carismas en sus
mentes para comprender a Jesús y para comprender el Evangelio.
La Iglesia de ahí debe ser una Iglesia evangelizadora.
Séptima Gracia: la Iglesia
El nacimiento de la comunidad cristiana, el nacimiento de la Iglesia.
No puede haber comunidad cristiana fervorosa, animada, si no es por la animación
del Espíritu de Dios.
No se debe suponer las cosas porque es un vicio muy común y corriente. "Yo
supongo que recibí el Espíritu Santo en el Bautismo" "Yo supongo que lo recibí en la
Confirmación". "Yo supongo que lo recibí en el sacerdocio".
Claro que lo recibiste: pero el Espíritu Santo es "dinamismo", es fuerza, es vigor, es
vida.
El problema no está en el Espíritu Santo que habita en ti, sino en el recipiente que lo
recibe y necesitamos quitar de nosotros esas placas de cemento armado, que
impiden que el Espíritu Santo, que está en nosotros, pueda actuar libremente.
La Iglesia es producto de la acción poderosa del Padre que da a Jesús su Espíritu
Santo.
La Iglesia no nació únicamente porque vino el Espíritu Santo; sino porque los
apóstoles proclamaron la Palabra de Dios.
Todos estamos llamados a llevar el mensaje porque somos iglesia.
Octavo: El grupo de oración
Noveno: humilda
Decimo: obediencia
Alabar a Dios
Hechos 16
25.Hacia la media noche Pablo y Silas estaban cantando himnos a Dios, y los
demás presos los escuchaban.
26.De repente se produjo un temblor tan fuerte que se conmovieron los
cimientos de la cárcel; todas las puertas se abrieron de golpe y a todos los
presos se les soltaron las cadenas.