Álbum Dioses Mitologicos
Jorge Alonso Herrera Barrientos
Carlos Albarracin
Español
I.E Alfonso Upegui Orozco
2021
Medellín, Antioquia
Jano
Jano es el dios de las puertas, no sólo en sentido físico, sino vital. Es
el dios de los cambios, los pasos y las transformaciones, por eso a él
se consagran las puertas y umbrales. Simboliza el devenir de la vida,
la evolución, y por eso tiene dos caras, representando la incertidumbre
de lo que está por venir. Una de sus caras representaría lo positivo, la
decisión acertada, y la otra el error, la opción incorrecta. Cada uno de
estos rostros recibía su propio apelativo: Jano Patulsio (patulsius), que
era usado para invocar la cara del dios que se ubicaba delante de la
puerta por quien deseaba atravesarla (para entrar o salir). Como
complemento, la cara que se le opone a ésta del otro lado de la
puerta, es invocada como Jano Clusivio (clusivius). Ambos nombres
declaran la doble funcionalidad de esta divinidad.
Como dios de los comienzos y transiciones, a él le fue dedicado
el primer mes del año, de cuyo nombre recibió su
denominación: Ianuarius > Janeiro > Janero > Enero. Si pensáis cómo
se dice enero en otros idiomas, veréis también un notable parecido
con el protagonista de este artículo: January en inglés, Janvier en
francés, por ejemplo.
Jano es un dios genuinamente romano, sin equivalente en la
mitología griega. Cuenta la tradición que tomó parte en algunos
episodios de la historia romana. Por ejemplo, cuando
los sabinos intentaron tomar el Capitolio, Jano hizo brotar aguas
hirviendo sobre los enemigos, que fueron así repelidos. Por ello se le
invocaba al comenzar una contienda y, mientras Roma estaba en
guerra, las puertas de su templo permanecían siempre abiertas, con el
fin de que acudiera en ayuda de la ciudad. Terminada la guerra, las
puertas se cerraban. Se pensaba que Jano proporcionaba buenos
finales, de ahí su importante faceta bélica.
Gea
La Tierra siempre ha sido adorada como la fuente de toda vida. En la
mitología griega, Gea era la personificación de esta Diosa Madre, una
deidad primordial ancestral que dio origen a la existencia. Los
romanos la adoptaron como Tellus Mater o Terra Mater pero fue más
conocida como Gaia.
Hesíodo cuenta en su Teogonía que Gea surgió tras el Caos, aquel
estado primitivo de existencia, para luego, ella sola, engendrar a
Urano, el Cielo, y a Ponto, el mar. Gea se unión con Urano para dar a
luz a los Titanes y entre ellos estaba Cronos, el tiempo, el más astuto,
joven y terrible de sus hijos. También engendró a los Cíclopes,
gigantes deformes de un solo ojo, y a los Hecatónqueros, de cien
brazos y cincuenta cabezas.
Sin embargo, como toda madre, Gea amaba a sus hijos e incitó a los
titanes a que se rebelaran contra su padre, pero Urano terminó
encerrándolos también. Gea acudió a ayudarlos con las titánides y,
apenas liberados, los cíclopes atacaron a los titanes y los
hecatónquiros a las titánides, celosos de su belleza.
Gea acabó encerrando a los cíclopes y hecatónquiros ella misma y
para siempre. Luego le pidió a su hijo Cronos que matara a Urano y le
dio una hoz, con la cual le cortó los genitales. Al salpicar la sangre de
éstos en la Tierra Gea surgieron los Gigantes, las Erinias y las Melias.
Tras la castración de Urano, Gea parió a Equidna y a Tifón,
engendrados por Tártaro. También se unió con Ponto, de donde
nacieron las divinidades marinas Nereo, Taumante, Forcis, Ceto y
Euribia. Con Éter tuvo a Ergía, la diosa de la pereza y la holgazanería.
En el arte griego, Gea era representada como una mujer entrada en
años y a menudo dando el bebé Erictonio a Atenea para que ésta lo
criase. También se la puede ver como una mujer reclinada sobre la
tierra rodeada de dioses infantes de los frutos de la tierra.
Eros
En la mitología griega, Eros es el dios del amor, hijo
de Afrodita y Ares, y se lo representa como un niño alado.
Responsable de despertar las pasiones amorosas entre los mortales
por medio de sus flechas, Eros es una figura muy popular incluso hoy
en día.
Como hijo de la diosa del amor y la belleza y del dios de la
guerra, Eros es una deidad dual, pues todo enamorado sabe muy bien
que el amor también tiene su lado trágico. Pero Platón nos comenta en
su libro El Banquete, que Eros fue concebido por Poros (la
abundancia) y Penia (la pobreza) durante el cumpleaños de Afrodita,
explicando también la inevitable dualidad. Sócrates dice que Eros no
es un dios sino un demon, algo intermedio entre dios y mortal. Su
poder no es otro que el de permitir la “comunicación” entre dioses y
hombres. Eros es la unión de todo aquello que es equilibrado, y él
mismo es equilibrio.
Originariamente, Eros era quien inspiraba el amor entre hombres,
mientras que su madre Afrodita presidía sobre el amor de los hombres
por las mujeres, pero dentro del pensamiento griego Eros es una
figura muy desarrollada. Al principio, se lo consideraba una deidad
primordial que encarnaba tanto la fuerza del amor erótico como
también la fuerza de la naturaleza, aquella Luz primigenia responsable
de la creación y el orden de todas las cosas en el universo. Según
Hesíodo, Eros surgió tras el Caos primordial junto con Gea, la Tierra, y
Tártaro, el Inframundo, mientras que Aristófanes dice que brotó de un
huevo puesto por la Noche (Nix) luego de su unióncon la Oscuridad
(Érebo). Con el paso del tiempo surgió la versión que lo hizo hijo de
Afrodita y Ares, Hermes o Hefesto, o de Poros y Penia, o a veces de
Iris y Céfiro.
Como ayudante de Afrodita, Eros se dedicaba a llevar el amor entre
los mortales y el mismo fue víctima de sus propias flechas,
enamorándose de la mortal Psique. Su adoración era poco común en
la Grecia más antigua, pero luego se volvió muy popular, sobre todo
en Tespia y en Atenas, donde junto con su madre le consagraba el
cuarto día de cada mes. En el pensamiento moderno, Eros representa
la pulsión de vida, concepto ideado por Freud para expresar el deseo
de unión que se manifiesta en el amor, la actividad sexual y el afán por
mantener la propia unidad física y psíquica.
Urano
En la mitología griega, (en griego antiguo es un dios, Οὐρανός ‘cielo’,
‘firmamento’; latín: Caelus) es el dios primordial del cielo. En la
mitología griega era personificado como hijo y esposo de Gea, la
Madre Tierra.
Según la teogonía de Hesíodo, fue concebido en solitario por Gea,
pero otras fuentes citan a Éter. Fueron los padres de la primera
generación de titanes, y ancestros de la mayoría de los dioses griegos,
pero ningún culto dirigido directamente a Urano sobrevivió hasta la
época clásica, y el dios no aparece entre los temas comunes de la
cerámica griega antigua. Sin embargo, la Tierra, el Cielo y Estigia
podían unirse en una solemne invocación en la épica homérica. Está
asociado con el dios romano Caelus.
Padre a través de su esposa de los titanes y las titánides, los tres
Cíclopes, los Hecatónquiros, los gigantes y la ninfa Etna (en otras
fuentes nieta de la pareja e hija de Briareo).
Además, de la sangre que cayó sobre Gea cuando fue mutilado
nacieron las Erinias y los gigantes. Su nombre significa “Cielo” y dio
nombre al séptimo planeta del Sistema Solar. Todas sus lunas,
veintisiete en total, tienen nombres de personajes de las obras de
William Shakespeare (Miranda, Umbriel, Ariel, Titania, Oberón,
Caliban, Sicorax Cordelia, Ofelia, Desdémona, Belinda, Julieta,
Bianca, Porcia, Cresida, Rosalinda, Puck, Cupido, Perdita, Mab,
Francisco, Stefano, Trínculo, Margarita, Próspero, Setebelos y
Ferdinando). Posee dos símbolos astronómicos. Uno que combina los
símbolos del Sol y de Marte y otro, más habitual, que utiliza la “h” del
nombre de su descubridor, Herschel.
Cronos
Cronos, en la mitología griega, pertenece a la primera generación de
titanes, siendo este el más joven de los descendientes de Gea y
Urano. Miembro de una familia numerosa, pues contaba con once
hermanos más, ayudó a su madre a liberar a parte de los hermanos
que Urano había apresado en un lugar secreto y remoto, estos eran
los tres Hectanoquiros.
Gea pidió ayuda al resto de sus hijos, pero sólo Cronos se ofreció a
salvar a sus hermanos venciendo a su padre y alzándose con el poder
durante la mitológica edad dorada.
A pesar de esta derrota, Cronos necesitaría el apoyo y permiso de su
hermano Titán, pues éste era el primogénito de sus padres. Sea como
fuera, el caso es que de su unión con su esposa Rea nacieron varios
dioses, como Deméter, Hera, Hades, Hestia y Poseidón. Pero estos
dioses eran tragados por Cronos tan pronto como estos nacían.
Así, Rea, desesperada, pidió a Gea ayuda para ocultar al último de
sus hijos. El sexto de los dioses, Zeus. Ambas urdieron un plan
escondiendo a Rea en Creta y haciendo que diera a luz ella sola.
Cronos se la tragó sin mirar si se trataba de un niño, convencida de
que su amante no podría engañarlo.
Así fue como Zeus quedó oculto en la cueva del monte Ida, en Creta.
Cuando creció, el dios usó el veneno que le daría su abuela Gea para
obligar a Cronos a regurgitar el contenido de su saciado estómago en
orden inverso.
Cuando liberó a todos sus hermanos liberó también a los
Hecatónquiros y los Cíclopes, a los que Cronos había vuelto a
encerrar en el Tártaro tras acabar con Urano. Ellos fueron los
encargados de forjar los rayos de Zeus, el tridente de Poseidón y el
casco de oscuridad de Hades.
Finalmente, tras una larga guerra llamada Titanomaquia, Zeus y sus
hermanos terminaron con Cronos, y así se repartieron el mundo y
encerraron a los titanes, junto a Cronos, en el Tártaro.
Rea
Tuvo seis hermanos
titanes: Océano, Crío, Ceo, Hiperión, Japeto y Crono. Y cinco
hermanas titánides: Tea, Temis, Tetis, Febe y Mnemosine. Rea se une
a su hermano Crono después que este destronara a su padre,
convirtiéndose en los reyes de los dioses. Esta época fue llamada
como la Edad Dorada, ya que en ese entonces todos eran honestos y
la gente actuaba de forma correcta por lo que no se necesitaban leyes
ni reglas.
Tuvieron seis hijos: Deméter, Hestia, Hera, Poseidón, Hades y Zeus, a
los que Crono se iba devorando a medida que iban naciendo, porque
sus padres Urano y Gea le habían profetizado que sería destronado
por uno de sus hijos, de la misma forma que él lo había hecho con su
padre (ver artículo: Titan en la mitología griega).
Teniendo esto en cuenta Rea ideo un plan y se escondió en la isla de
Creta para dar a luz a su hijo Zeus, protegiéndolo de ser tragado por
su padre y así pudiera recibir su escarmiento y ser derrocado tal como
dice la profecía. En cambio, la diosa le entrego a crono una piedra
envuelta en mantas para engañarlo y este se la devoro sin desconfiar.
Luego de unos años, cuando ya Zeus se había convertido en un
hombre fuerte junto el valor para enfrentarse a su padre, abriéndole el
abdomen y rescatando a sus hermanos que salieron en un orden
inverso al que habían nacido, el menor era el mayor ahora. Dando
inicio a la titanomaquia, una rebelión que causo la guerra entre los
titanes y los dioses del olimpo. La diosa Rea atento contra su esposo
en un acto de madre protectora de sus hijos para garantizar que
sobrevivieran a la batalla, lo cual le favoreció puesto que sus hijos la
perdonaron.