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Ferromagnetismo

El ferromagnetismo se define como el comportamiento magnético en el que los momentos magnéticos atómicos en regiones llamadas dominios están alineados en la misma dirección, dando lugar a un momento magnético neto. En los materiales ferromagnéticos como el hierro, níquel y cobalto, la aplicación de un campo magnético externo causa que los dominios ya alineados crezcan a expensa de los menos alineados, magnetizando el material. Este magnetismo residual permite la existencia de imanes permanentes.

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Ferromagnetismo

El ferromagnetismo se define como el comportamiento magnético en el que los momentos magnéticos atómicos en regiones llamadas dominios están alineados en la misma dirección, dando lugar a un momento magnético neto. En los materiales ferromagnéticos como el hierro, níquel y cobalto, la aplicación de un campo magnético externo causa que los dominios ya alineados crezcan a expensa de los menos alineados, magnetizando el material. Este magnetismo residual permite la existencia de imanes permanentes.

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1.- ¿Cómo definimos al Ferromagnetismo?

El ferromagnetismo es el comportamiento magnético más conocido, en


realidad se limita a pocas sustancias. En un material ferromagnético, una
interacción de mecánica cuántica entre momentos magnéticos atómicos
vecinos, produce regiones, denominadas dominios magnéticos, en las cuales
todos los momentos magnéticos están orientados en el mismo sentido.

El momento magnético de un dominio puede ser grande, ya que es la suma de


los vectores de momento atómico que están orientados en el mismo sentido.

Sin embargo, un pedazo típico de material ferromagnético, contiene muchos


dominios con momentos en diversos sentidos y por ello no muestra un
momento magnético neto. Pero cuando el material se coloca en un campo
magnético externo, se observa un momento magnético neto. Esto ocurre
porque los dominios ya alineados con el campo pueden crecer mediante la
realineación de momentos atómicos individuales en dominios adyacentes.
Además, los momentos magnéticos de dominios enteros pueden girar. Como
cualquier dipolo en un campo no uniforme experimenta una fuerza neta, un
pedazo de material ferromagnético en un campo magnético no uniforme
experimenta una fuerza neta; y es por esto que los pedazos de hierro y otros
materiales ferromagnéticos son atraídos por los imanes, aun cuando ellos
mismos no son imanes.

La eliminación del capo magnético aplicado no destruye del todo el


alineamiento general que da lugar a un momento magnético neto en una
sustancia ferromagnética. Esta magnetización residual permite que existan
imanes permanentes. En los materiales ferromagnéticos duros el magnetismo
residual es fuerte; estos materiales se usan específicamente para fabricar
imanes permanentes.
El magnetismo residual es relativamente débil en los materiales
ferromagnéticos blandos; estos materiales se usan en aplicaciones como en las
cabezas de grabación y drives ara disquetes de computadora, donde el
magnetismo permanente es indeseable(las cintas y los disquetes tendrían que
ser de materiales más duros para facilitar el almacenamiento permanente de la
información).
La principal característica de las sustancias ferromagnéticas es que presentan
una magnetización permanente, que sugiere una tendencia natural de los
momentos magnéticos de sus átomos o moléculas a alinearse debido a sus
interacciones mutuas. La magnetita y otros imanes naturales son ejemplos de
sustancias ferromagnéticas.
El ferromagnetismo es entonces similar a la ferroelectricidad en su
comportamiento general, aunque su origen es diferente. Está asociado con la
interacción entre los espines S1 y S2 de dos electrones, que fundamentalmente
es de la forma –JS1* S2, donde la cantidad J, llamada integral del intercambio,
depende de la distancia entre los electrones. Cuando J es positiva , el
equilibrio se obtiene si S1 y S2 son paralelos resultando una orientación de los
espines electrónicos en regiones microscópicas llamadas dominios, cuyas
dimensiones son del orden de 10-8 a 10-12 m3 y que contienen de 1021 a 1017
átomos.
La dirección de magnetización de un dominio depende de la estructura
cristalina de la sustancia. Por ejemplo en el hierro, cuyos cristales tienen una
estructura cúbica, las direcciones de fácil magnetización están a lo largo de los
tres ejes del cubo. En una porción de materia los dominios mismos pueden
estar orientados en diferentes direcciones, dando un efecto neto, o
macroscópico, que puede ser nulo o despreciable. En presencia de un campo
magnético externo, los dominios experimentan dos efectos: aquellos dominios
orientados favorablemente con respecto al campo magnético crecen a
expensas de los orientados menos favorablemente; a medida de que la
intensidad del campo magnético externo aumenta, la magnetización de los
dominios tiende a alinearse en la dirección del campo; y la porción de materia
se convierte en un imán.
El ferromagnetismo es una propiedad que depende de la temperatura, y para
cada sustancia ferromagnética existe una temperatura, llamada temperatura de
Curie, por encima de la cual la sustancia se hace paramagnética. Este
fenómeno ocurre cuando el movimiento térmico es suficientemente grande
para vencer las fuerzas de alineación. Las sustancias que son ferromagnéticas
a temperatura ambiente son: hierro, níquel, cobalto y gadolinio. Sus
temperaturas de Curie son: 770°C, 365°C, 1075°C, 15°C, respectivamente.

Sin embargo, es posible también que para algunas sustancias J sea negativa.
Entonces, el equilibrio se obtiene si los espines electrónicos son antiparalelos,
resultando una magnetización neta nula. En este caso la sustancia se llama
antiferromagnética. Algunas sustancias antiferromagnéticas son: MnO, FeO,
CoO y NiO.
Otro tipo de magnetización es el llamado ferrimagnetismo. Es similar al
antiferrimagnetismo, pero los momentos atómicos o iónicos orientados en un
sentido son diferentes de los orientados en sentido opuesto, resultando una
magnetización neta. Estas sustancias son llamadas ferritas.

La permeabilidad de un material depende de la historia (magnética) del hierro,


fenómeno denominado histéresis. En efecto, puede existir un flujo en el hierro
aún en ausencia de campo exterior, cuando el hierro se encuentra en este
estado se denomina un imán permanente.
El hierro, el níquel y el cobalto son los únicos elementos ferromagnéticos ,
pero puede presentar también estas propiedades un cierto número de
aleaciones cuyos componentes no son ferromagnéticos

Comportamientos magnéticos de la materia.


Unos pocos materiales interaccionan fuertemente con los campos magnéticos.
El más representativo de este pequeño conjunto de materiales, denominados
ferromagnéticos, es el hierro; los otros son el níquel, el cobalto y el gadolinio
y aleaciones especiales denominadas genéricamente ferritas. En cambio una
gran mayoría de materiales interaccionan con campos magnéticos de forma
similar, pero mucho más débilmente. Los materiales de este grupo, mucho
más numeroso, se denominan paramagnéticos. Así pues, entre
ferromagnetismo y paramagnetismo sólo hay una diferencia cuantitativa.

En los átomos de los materiales existen cargas eléctricas en movimiento que


producen momentos magnéticos. Puede ocurrir que todos los momentos
magnéticos en cada átomo se compensen dando como resultado átomos sin
momento magnético. Estos materiales se denominan diamagnéticos. En un
material diamagnético, cuando no está sometido a ningún campo magnético
exterior, la densidad de flujo magnético interno, B, será cero, mientras que si
aplicamos un campo magnético exterior, el módulo de B en el interior será
ligeramente menor que el exterior.

Hay otros materiales cuyos átomos sí tienen momento magnético al no


compensarse entre si los momentos magnéticos orbitales de los electrones y
sus momentos intrínsecos o espines. En este caso los momentos magnéticos de
los átomos tratarán de alinearse con el campo magnético aplicado (exterior) y
por lo tanto el campo magnético interno se verá reforzado. Estos son los
materiales paramagnéticos. Si tenemos un material paramagnético, en
ausencia de campo magnético exterior, el campo magnético interno será cero
debido a que la agitación térmica desordena los momentos magnéticos de los
átomos individuales. Si por el contrario, tenemos un campo magnético
exterior, el campo B interior será ligeramente mayor que el campo B en el
exterior. En los materiales paramagnéticos la interacción con el campo
magnético exterior, que tiende a ordenar los momentos magnéticos atómicos,
se ve contrarrestada por la agitación térmica, que tiende a desordenarlos. Por
ello el paramagnetismo es más intenso normalmente a bajas temperaturas
(poca agitación). En cambio en los materiales diamagnéticos, la influencia de
la temperatura es muy pequeña.

En los materiales ferromagnéticos, como el hierro, los átomos no sólo tienen


momentos magnéticos no nulos (como en los paramagnéticos), sino que se
acoplan entre si alineándose en una dirección preferente sin que intervenga un
campo magnético exterior. Este comportamiento no se explica desde un punto
de vista clásico, ya que al ser las interacciones magnéticas relativamente
débiles, el ordenamiento debería ser destruido por la agitación térmica. En
realidad ferromagnetismo, paramagnetismo y diamagnetismo son
comportamientos que sólo tienen explicación coherente en la Mecánica
Cuántica. En el vacío una intensidad de campo magnético H produce una
densidad de flujo magnético B tal que B =  0.H. Si el medio no es el vacío, la
densidad de flujo producida por el mismo H será diferente y podrá expresarse
así:

B =  0.( H+M )

donde M es un campo vectorial de las mismas dimensiones que H y que se


denomina vector de magnetización. Si el material es paramagnético, M lo
interpretamos como una alineación de los momentos magnéticos, m,
microscópicos (atómicos) que refuerzan el efecto del campo magnético
exterior H. Este reforzamiento lo podemos expresar también definiendo una
constante  , denominada permeabilidad del material de que se trate, tal que

B =  .H

donde  tiene las mismas dimensiones que  0 y es     0 cuando se trata de


un material paramagnético. Se denomina permeabilidad relativa del material a
una magnitud adimensional . Para materiales paramagnéticos
. La ecuación también se suele escribir así:

donde hemos expresado que ; es decir, el vector magnetización es


función de la intensidad de campo magnético y de una magnitud adimensional
 m, denominada susceptibilidad magnética del material.

La mayoría de los materiales paramagnéticos tienen un comportamiento lineal,


o sea,  ,  r, y  m son constantes y

, o bien

Los materiales diamagnéticos tienen  r<1, lo que significa que el material no


refuerza el flujo magnético respecto al que existiría si el medio fuera el vacío,
sino que ocurre todo lo contrario. En el caso de materiales ferromagnéticos se
verifica que , ( r desde 50 a 106 para algunas aleaciones
especiales llamadas ferritas) , es decir, el material refuerza fuertemente el
efecto del campo exterior H. Pero además el comportamiento del material es
fuertemente no lineal, es decir  ,  r, y  m dependen del campo magnético
exterior H y de la historia magnética del material,

Comportamiento de los materiales ferromagnéticos.


Como hemos dicho, si un material tiene un comportamiento lineal, al aplicarle
un campo magnético H, se producirá en su interior una densidad de flujo
magnético B, tal que B = .H siendo  una constante. Esto representado
gráficamente correspondería a la Fig. (a): al aumentar el valor de H, aumenta
linealmente el valor de B y la pendiente de la recta es constante,  = B/H. Si
vamos variando cíclicamente el valor de H desde P 1, P2, P3, P4, P3, P2, P1, el
proceso es reversible.
Fig. (a)                                       Fig. (b)

Los materiales ferromagnéticos refuerzan el efecto del campo magnético


exterior y además se comportan de una forma no lineal, que puede
representarse de forma cualitativa por la Fig. (b). En cuanto el módulo de H
sobrepasa un determinado valor, la relación B/H depende de H (es decir  , es
variable) y además depende de la "historia" del material. Así por ejemplo, si
H va variando de forma cíclica, el proceso P1, P2, P3, P4, P5, P6, P1, no es
reversible y el ciclo se denomina ciclo de histéresis. Si después del estado P 1
anulamos H, vemos que el material conserva una densidad de flujo magnético
Br, que se denomina densidad de flujo magnético remanente. Es lo que
ocurre en el caso de los imanes permanentes. El magnetismo remanente, es
decir, la permanencia de un flujo magnético sin que haya un campo magnético
aplicado, es lo que explica las muchísimas aplicaciones de los diversos tipos
de memorias magnéticas usadas en informática (discos duros, disquetes, cintas
magnéticas, ..)

Propiedades Magnéticas de la Materia


De acuerdo a sus propiedades magnéticas, los medios materiales se pueden
clasificar en

I) Diamagnéticos: Los materiales diamagnéticos son débilmente repelidos


por las zonas de campo magnético elevado.

II) Paramagnéticos: Débilmente atraído por las zonas de campo magnético


intenso. Se observa frecuentemente en gases.
III) Ferromagnéticos: Fuertemente atraídos por las zonas de campo
magnético intenso (presentan además fenómenos de histéresis y existen
dominios ferromagnéticos). Se observa en Hierro, Níquel, Cobalto y
aleaciones.

Como vemos en, la densidad de flujo magnético B depende de la constante 


0, que en principio se puede considerar característica del material en el que
estemos considerando definido B (en este caso el vacío). En la mayor parte de
los casos prácticos el medio no será el vacío. Si el material puede considerarse
homogéneo e isótropo,  0 deberá ser sustituida por otra constante  de las
mismas dimensiones, denominada permeabilidad magnética del material. En

este caso se denomina permeabilidad relativa del medio a . Como


veremos más adelante, la mayor parte de los materiales tienen una
permeabilidad relativa casi igual a 1, aunque ligeramente mayor ( ).
Estos materiales se denominan paramagnéticos. Unos pocos de gran interés
científico y tecnológico tienen en cambio valores de  r muy grandes; son los
llamados materiales ferromagnéticos (hierro, níquel, cobalto, gadolinio,
ferritas, .. etc). Otros pocos tienen valores de y se denominan materiales
diamagnéticos.

Interesa definir otra magnitud relacionada con B, pero no dependiente del

medio material: ; H se denomina intensidad de campo magnético, (a


veces, simplemente campo magnético).

Respecto al significado de la constante  0, hay que destacar que aplicando el

análisis dimensional podemos comprobar que las dimensiones de ,


donde  0

Materiales Permeablidad  r

Paramagnéticos
Aluminio 1.000021

Magnesio 1.000012

Paladio 1.00082

Titanio 1.00018

Diamagnéticos

Bismuto 0.99983

Oro 0.99996

Plata 0.99998

Cobre 0.99999

Ferromagnéticos

Niquel 250

Cobalto 600

Hierro (puro) 4000

Mumetal 100000

Comportamiento de distintos materiales situados en un campo


externo
Se distingue los materiales siguientes según su comportamiento poniéndolos
en un campo externo:
1. Materiales diamagnéticos
2. Materiales paramagnéticos
3. Materiales ferromagnéticos

 Ferromagnéticos verdaderos
 Antiferromagnéticos
 Ferrimagnéticos

1. Los materiales diamagnéticos están caracterizados por susceptibilidades


magnéticas negativas, lo que significa, que la imantación inducida en
ellos está orientada en sentido opuesta con respecto al campo externo
aplicado. Las susceptibilidades magnéticas de la mayoría de los
materiales diamagnéticos no dependen de la temperatura. Solo las
susceptibilidades magnéticas de antimonio y bismuto varían a T =
-180ºC. Materiales diamagnéticos son entre otros las sales, la anhidrita,
cuarzo, feldespato y grafito. El diamagnetismo se basa en el
movimiento de un electrón alrededor de su núcleo generando una
corriente de poca intensidad. El momento magnético (o espín) es un
vector, que en presencia de un campo magnético externo toma un
movimiento de precisión alrededor de este campo externo. Este
movimiento periódico adicional del electrón produce un momento
magnético orientado en sentido opuesto con respecto al campo aplicado.
El diamagnetismo puro sólo aparece si los momentos magnéticos de los
átomos son nulos en ausencia de un campo exterior como en los átomos
o iones que poseen capas electrónicas completas.

2. Los materiales paramagnéticos son ligeramente magnéticos,


caracterizados por susceptibilidades magnéticas pequeñas positivas. En
los materiales paramagnéticos la susceptibilidad magnética es
inversamente proporcional a la temperatura absoluta según la Ley de
Curie. La mayoría de los componentes formadores de las rocas como
por ejemplo los silicatos comunes son para- o diamagnéticos. Los
granos de materiales para- y diamagnéticos tienden alinearse con sus
ejes longitudinales transversal- u oblicuamente con respecto al campo
externo aplicado. Los átomos o las moléculas de los materiales
paramagnéticos están caracterizados por un momento magnético en
ausencia de un campo externo y por una interacción magnética débil
pasando entre sus átomos. Normalmente sus átomos están distribuidos
al azar, pero aplicando un campo externo tienden alinearse
paralelamente a la dirección del campo. Esta alineación es una
tendencia, que se opone a su agitación térmica. El paramagnetismo se
basa en los espines (momentos magnéticos) no compensados de los
electrones, que ocupan capas atómicas incompletas como los subpisos
3-d de los elementos escandio y manganeso por ejemplo. Minerales
paramagnéticos son olivino, piroxeno, anfibol, granate y biotita. En un
separador magnético dependiendo de sus susceptibilidades magnéticas
respectivas estos minerales son imantizados a distintas intensidades del
campo magnético engendrado por el separador magnético .

3. Los materiales ferromagnéticos tienen susceptibilidades positivas y


relativamente altas. Sin aplicar un campo magnético externo la
interacción de los momentos magnéticos de sus átomos resulta en un
comportamiento colectivo de grupos de átomos, llamados dominios. En
los elementos hierro, cobalto y níquel esta interacción es característica
para los espines no compensados de los subpisos 3-d de sus átomos.
Estos elementos pueden lograr un estado de imantación espontáneo
consistente en la configuración ordenada de los momentos magnéticos
de todos los átomos. Aplicando un campo magnético los dominios se
alinean en configuraciones paralelas y con sus ejes longitudinales
paralelas a la dirección del campo externo de tal modo generando una
susceptibilidad magnética alta. A los cuerpos ferromagnéticos
corresponden ciclos de histéresis típicos.

 
 

 En los materiales antiferromagnéticos los momentos magnéticos de los


átomos vecinos son de la misma magnitud, pero antiparalelos. Cada una
de estas subredes recuerda un estado de un cuerpo ferromagnético. Las
dos subredes ordenadas orientadas en sentido opuesto entre sí se anulan
mutuamente resultando en un momento magnético total igual a cero. La
susceptibilidad magnética de un material antiferromagnético es
relativamente baja a temperaturas debajo del punto de Curie, sube con
la temperatura acercándose a la temperatura de Curie característica para
el material en cuestión, alcanza su máximo a la temperatura de Curie y
encima de la temperatura de Curie su susceptibilidad decrece. A los
materiales antiferromagnéticos pertenecen entre otros la hematita
(Fe2O3, TCurie = 675ºC), los óxidos de manganeso, de hierro, de cobalto y
de níquel.

 Los materiales ferrimagnéticos tienen dos subredes de iones metálicos


con momentos magnéticos orientados antiparalelamente, pero de
magnitud diferente dando lugar a un momento resultante desigual a
cero, incluso en ausencia de un campo exterior. La magnetita Fe 3O4 es
un material ferrimagnético y el mineral más importante en contribuir al
magnetismo de las rocas. Otros minerales ferrimagnéticos son la
ilmenita FeTiO3, Titanomagnetita Fe(Fe,Ti)2O4, la pirotina Fe1-xS y los
óxidos de la formula general XOFe2O3, donde X puede ser ocupado por
Mn, Co, Ni, Mg, Zn y Cd. El magnetismo de las rocas se debe a
magnetita y a otros minerales del sistema ternario FeO - Fe 2O3 - TiO2.
La composición de cada cristal mixto junto con su temperatura de Curie
se presenta en el triángulo siguiente.

Como se ha indicado, los materiales ferromagnéticos afectan drásticamente las


características de los sistemas en los que se los usa. Los materiales
ferromagnéticos no son `lineales'. Esto significa que las relaciones entre y
(o entre y ) no corresponden a líneas rectas. En realidad, lo que ocurre
es más complicado e interesante; la relación entre y presenta el fenómeno
de histéresis. Esto significa que, cuando se somete al material a un ciclo de
operación, la magnetización (relación B-H) sigue una curva complicada. En
general, se considera que el campo excitante es H (pues está directamente
relacionado a la corriente). Puede entonces ocurrir que H=0, y tanto B como
M sean distintos de cero: esto es lo que se conoce corrientemente como un
imán. Los materiales ferromagnéticos son el Hierro, Níquel, Cobalto, y
algunas aleaciones. Desde el punto de vista tecnológico son muy importantes
para aplicaciones en generación de energía, motores eléctricos,
almacenamiento de información (cintas y discos magnéticos), etc.
Para entender el fenómeno, se considera una muestra de material
ferromagnético, inicialmente desmagnetizada. Se considera que el parámetro
de control experimental es el campo , pues éste está directamente
relacionado a la corriente eléctrica (por la ley de Ampère). Si el campo se
incrementa, desde cero, la magnetización del material crecerá
monótonamente, describiendo una curva como la de la figura . Si uno
definiera , el valor de sería una función de H con un rango de
variación de varios órdenes de magnitud. Se observa, en primer lugar la
existencia de una saturación; esto es, que si el campo H alcanza un valor
suficientemente elevado, la magnetización M alcanza un valor máximo, que
depende del material. Este resultado experimental puede entenderse
simplemente, pues significa que en una muestra saturada todos los dipolos
magnéticos elementales se han alineado con el campo H.

  
Figura: Curva de magnetización y permeabilidad relativa del hierro comercial
(recocido).

Imagínese ahora la muestra ya magnetizada, y en presencia de un campo .


Si ahora se disminuye , la relación B-H no describe la curva inicial de la
figura anterior , sino que regresa por una nueva curva, como la de la
figura siguiente, llegando hasta el punto , en que H=0, pero . Si ahora
se continúa aumentando H en sentido inverso al original, la muestra adquiere
una magnetización invertida, pasando por el punto , en que B=0, pero
. Si ahora se hace aumentar H, entonces B regresa por la parte inferior
de la curva B-H. Se observa que la curva para H creciente es distinta a aquella
para H decreciente. Este fenómeno se denomina histéresis, y la figura  es la
llamada curva de histéresis del material.

  
Figura: Curva de histéresis para un material ferromagnético.
Se observa que la curva de histéresis depende del material, pero además del
valor máximo de H al cual se encuentra sometido el material. Si el valor de
Hmax es suficientemente intenso, la forma de la curva no cambia al aumentar
Hmax, como se observa en la figura que sigue.

Figura: Curvas de histéresis de un material, para varios valores de Hmax. La


línea punteada muestra la saturación de la curva B-H.
Las aplicaciónes más frecuentes de los materiales ferromagnéticos son (1)
para aumentar el flujo en circuitos de corriente (motores, generadores), (2)
como fuentes de campo magnético (imanes) y (3) en almacenamiento
magnético de información. Cuando una muestra de material ferromagnético se
utiliza como imán, primero se le magnetiza hasta su saturación, y luego se
elimina el campo H. El campo magnético remanente B=r se llama
retentividad.

Para ilustrar la gran variedad de comportamiento magnético entre los


materiales ferromagnéticos, mostramos las curvas de histéresis para dos
materiales distintos, el fierro comercial y un acero al tungsteno, en la Figura.

  
Figura: Curvas de histéresis para hierro comercial y acero al tungsteno.
Objetivo:
Exponer el tema de Ferromagnetismo al grupo, dando a conocer las
propiedades magnéticas de algunos materiales, su clasificación, sus
características, sus aplicaciones en la actualidad con la finalidad de saber y
estar enterados de esta pequeña porción de lo que es el Magnetismo.

INTRODUCCIÓN

La Electricidad y el Magnetismo han dado grandes avances en la época actual,


como bien se sabe la electricidad ha suplido grandes carencias en nuestro
mundo contemporáneo, al prender nuestra computadora estamos generando
electricidad, al momento de conectar nuestra radiograbadora al toma-corriente
estamos haciendo que millones y millones de pequeñas partículas llamadas
electrones, circulen a través de estos cables, produciendo algo tan hermoso
como la electricidad.

Pero imagínese no todo acaba allí, tenemos que estar agradecidos con esa gran
multitud de genios y científicos que dedicaron sus vidas enteras en sentar las
bases y los fundamentos de las ciencias, que decir del gran maestro Albert
Einstein, que jamás contrajo matrimonio con una mujer, porque el decía que
estaba profundamente enamorado de la ciencia, así como él a lo largo y ancho
del orbe, otros más como Sir Isaac Newton, Benjamín Franklin y William
Gilbert destinaron sus locuentes vidas a llevar hipótesis o simples dichos a
teorías y teoremas que perduraron y perdurarán por la eternidad, nuestro
motivo como estudiantes es sólo agradecer a estos genios del saber y la
ciencia nuestras profundas gracias, por los conocimientos que nos han dejado.

Sin dejar atrás el magnetismo, hemos de hablar del ferromagnetismo, una


característica singular de algunos materiales, pero a que fin queremos llegar,
muchas compañías en el mundo se han valido de esta propiedad de la materia,
para crear super elementos o materiales seguros y viables para el uso de la
industria y todo como un propósito alimentar al mundo de nueva e innovadora
tecnología.

Sin más que decir la Electricidad y el Magnetismo han dejado una profunda
huella en el vasto campo de la Física Descriptiva.

CONCLUSIÓN
Después de la presentación y análisis de este trabajo, el equipo conjuntamente
basó sus conocimientos para formular esta conclusión en la cual expresamos
que:

Una propiedad importante de un material es el ferromagnetismo, el cual


consiste en crear un imán permanente, todo esto mediante un campo
magnético, una densidad de flujo, así como de las temperaturas de Curie de
los elementos ferromagnéticos y así poder crear aleaciones resistentes y con
propiedades ferromagnéticas.

De igual forma queremos concluir que la curva de Histéresis está


estrechamente enlazada con los materiales ferromagnéticas, ya que ésta
describe el comportamiento magnético de los tales, los cuales varían de los
materiales diamagnéticos y paramagnéticos puesto que éstos tienen
comportamiento lineales.

Otro cosa muy importante, es que no dimos cuenta de que, los dominios son
muy importantes para un material ferromagnético ya que indican el sentido
dipolar que lleva el campo magnético y éstos pueden variar de dirección en
ciertas formas.

En este nuevo siglo, el ser humano, ha avanzado con pasos agigantados, el


desarrollo de la mecánica cuántica, el descubrimiento de nuevas partículas
atómicas en nuestro sistema solar ha provocado un inmenso hoyo en la mente
de muchos científicos, ya que basta con sólo imaginar lo nuevo que está por
desarrollarse y quedamos atónitos, todo parece indicar que una nueva era para
el estudio atómico ha empezado, pero la pregunta es cierta: ¿Está listo el
hombre para recibir esta nueva era tecnológica?. La respuesta de muchos es sí,
pero hay algunos escépticos que dicen que esta era podría ser el fin de una
civilización en busca de la perfección divina.

Si no hay imaginación, no hay ciencia.

Albert Einstein

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