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Domingo, 13 de marzo de 2011 Deia

EL FRONTÓN BETI-JAI AGUA R DA S U F U T U RO

Actualmente, la mayoría de las gradas están tapiadas.

Una imagen de la situación ruinosa en la que se encuentra el edificio. FOTOS: PLATAFORMA SALVEMOS EL FRONTÓN BETI-JAI

Un detalle de la cuidada forja que se mantiene intacta.

Ni azules, ni colorados
El Beti-Jai de Madrid espera a que alguien apueste por él y le devuelva la vida que tuvo en otros tiempos
unos años, que contemplaba levantar allí un hotel, proyecto que no prosperó. Ahora queda por ver si en este frontón volverá a estallar el sonido seco y alegre de la pelota contra la pared. La declaración como BIC ha sido toda una satisfacción para la plataforma Salvemos el frontón Beti-Jai constituida por vecinos de Chamberí, ex pelotaris, arquitectos y demás ciudadanos que llevan años trabajando para que se recupere este espacio. “Es una construcción preciosa, de hierro, toda desmontable. Es un precedente de la construcción industrial”, explica Vicente Patón, arquitecto y miembro de la Plataforma. “Está tapiado, hecho un desastre, pero es recuperable”, añade. Pero las inquietudes de esta asociación van más allá. Y es que ellos quieren que se recupere el Beti-Jai, pero también que se respete el juego de pelota. Esta plataforma se congratula de la protección que ha obtenido el frontón madrileño, pero se mantiene expectante ante los posibles proyectos que puedan presentarse, y no se cierra a que tenga también otros usos, siempre que se respete aquel para el que fue concebido.
UNA ÉPOCA DORADA Y a la espera de

LEIRE GONDRA Corresponsal en Madrid UBO un tiempo en el que la pelota golpeaba su frontis todos los días. Gentes de todos los estratos sociales de Madrid abarrotaban sus elegantes gradas y las apuestas caldeaban el ambiente en una época en la que el fútbol todavía no se había entronado como deporte rey De eso hace ya mucho . tiempo. Hoy el Beti-Jai está cerra, do a cal y canto. Destrozado por el paso del tiempo y la dejadez, este bello frontón ubicado en el distrito de Chamberí, en pleno centro de Madrid, espera a que alguien lance una apuesta definitiva por él y presente un proyecto que le devuelva a la vida. El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó en enero la declaración del frontón Beti-Jai como Bien de Interés Cultural (BIC), lo cual garantiza la protección legal del inmueble para que pueda frenarse su deterioro y para que pueda ser recuperado. Ahora, todos los proyectos que se presenten para el Beti-Jai tendrán que ser autorizados por la Dirección General de Patrimonio Histórico. El edificio está a salvo. Ya no son una amenaza iniciativas como la que estuvo a punto de acometerse hace

H

Larumbe, Tellería y Patón a favor de la pelota en el Beti-Jai. FOTO: M. FERNÁNDEZ
arquitecto Joaquín Rucoba, artífice de edificios como el Teatro Arriaga o el Ayuntamiento de Bilbao. Fernando Larumbe es un ex pelotari afincado en Madrid, que recopila en su biblioteca miles de libros y documentos relacionados con la pelota, y que pertenece a la plataforma Salvemos el frontón Beti-Jai. Larumbe afirma que este frontón surge en un momento “determinante”, marcado por “la institucionalización del frontón como industria”. “Los frontones se convierten en objeto de negocio, en un producto económico”, explica. Así, los grandes frontones funcionaban como centros de espectáculo deportivo, que tenían a sus respectivos cuadros de pelotaris contratados, casi todos procedentes del País Vasco. Estos eran móviles y se traspasaban de una empresa a otra, de manera que no faltaban los piques cuando un frontón conseguía hacerse con la figura del momento. “En aquel entonces a los pelotaris se les comparaba con los mejores toreros de la época”, explica Larumbe. “Su prestigio estaba en boca de todos y salían en las revistas del momento. Las estrellas eran las que atraían al público”, añade. Donostia, Bilbao, Madrid o Barcelona eran algunos de los puntos calientes de los amantes de este espectáculo en aquella

un futuro digno para el Beti-Jai, queda rememorar un pasado fugaz pero brillante. Este frontón de estilo neomudéjar fue construido entre 1893 y 1894 de la mano del empresario José Arana, que se lo encargó al

época. De hecho, el Beti-Jai coincide en Madrid con otros tres grandes frontones de su estilo, que sumaban 12.000 localidades para una población de medio millón de habitantes, que era lo que tenía la villa en aquel momento. El Beti-Jai ofrecía partidos todos los días, y conseguía llenar sus casi 4.000 asientos. Hay que tener en cuenta que en el Madrid de aquellos tiempos, la pelota era una de las pocas alternativas de ocio, junto al teatro, la ópera o los toros. Y además estaba el fundamental atractivo de las apuestas. El Beti-Jai se inauguró en 1894, concretamente el 29 de mayo, con un festival que se extendió a lo largo de tres jornadas. El cartel anunciaba un primer partido en el que Portal y Pasieguito se enfrentaron a Beloqui y Taudilero. El segundo día, Gamborena, Chitivar y Barriola jugaron contra Elicegui, Zurdo de Abando, y Cosme. Y el tercer día, fueron Portal y Chiquito de Abando quienes se vieron las caras con Beloqui y Pedrós. Indalecio León Zarasqueta, el célebre Chiquito de Eibar llegó a ser intendente de este frontón, después de triunfar como pelotari por canchas tanto estatales como argentinas. En el Beti-Jai se jugaba a la modalidad denominada punta-volea, que contaba con una cesta sin curvatura prácticamente, lo que hacía que la pelota rebotara de la misma. Era el denominado joko garbi, que poco a poco fue sustituyéndose por la cesta punta, con una cesta más curva,

Deia Igandea, 2011eko martxoaren 13a 13

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EL FRONTÓN BETI-JAI AGUA R DA S U F U T U RO
que exige retener la pelota. Esta evolución técnica y de herramienta generó mucha controversia en las gradas. “La bronca viene reflejada en las crónicas de la época, que narraban los silbidos del público porque no admitían que los jugadores prostituyesen el juego reteniendo la pelota”, narra Larumbe.
CARENCIAS TÉCNICAS Curiosamen-

te, y a pesar de ser considerada en la época como la Capilla Sixtina de la pelota, técnicamente tenía importantes carencias. “El suelo no votaba bien y del frontis tampoco salían bien las pelotas. De hecho había quejas de los pelotaris y del público porque técnicamente no estaba bien resuelto”, explica Larumbe. Ajetreo, vida social y apuestas hervían en este frontón que, además de albergar festivales por la tarde, se alquilaba a particulares por la mañana y las clases acomodadas celebraban sus competiciones que luego salían reflejadas en las crónicas sociales del momento. El Beti-Jai también fue célebre por una curiosidad: su marcador eléctrico, algo excepcional en aquellas épocas. “Todos hablaban de ello en la prensa”, narra Alberto Tellería, arquitecto y miembro de la Plataforma Salvemos el Beti-Jai. “Hay una anécdota, y es que falló el número de la lotería por un error y los periódicos decían: ¿Por qué no ponen un marcador eléctrico, como en el Beti-Jai?”, explica riendo. El ocaso del Beti-Jai llegó con la prohibición de las apuestas y por el exceso de oferta, que era insostenible. “Además, el Beti-Jai tuvo enseguida un problema, y es que nunca se cubrió. Madrid comenzó a llenarse de frontones cubiertos lo que hizo que este fuera menos rentable y que entrara en una decadencia relativamente temprana”, explica Tellería. En 1919, solo 25 años después de su inauguración, se tiene noticia de la concesión de una licencia para construir en la cancha 21 cabinas para garajes de coches. A partir de ahí, el Beti-Jai pasa a tener los usos más inverosímiles: garaje, cárcel para presos políticos a principios de la Guerra Civil, taller de objetos de escayola y cartón-piedra, vivienda de corralas, garaje... Paradójicamente, este tris-

Una imagen añeja del Beti-Jai a pleno rendimiento, con sus gradas llenas de público y los pelotaris en la cancha. FOTO: FOTOGRAFÍA DE DUQUE

JOSÉ LUIS MARTÍNEZ-ALMEIDA
DIRECTOR GENERAL DE LA DIRECCIÓN DE PATRIMONIO DE LA COMUNIDAD DE MADRID

“Tenemos la garantía de que no podrá hacerse cualquier cosa con el Beti-Jai”
“Me encantaría recuperar el uso de frontón de pelota” , asegura Martínez-Almeida. Pero la declaración como Bien de Interés Cultural de este inmueble, aunque señala el deportivo como su uso característico, no garantiza que se recupere como cancha para el deporte que albergó antaño
L. GONDRA
MADRID. ¿Por qué se decide conceder al Beti-Jai la categoría de Bien de Interes Cultural (BIC)?

los principios esenciales sobre los que se edificó el inmueble. Lo hemos hecho así porque entendemos que no puede perder su función pero también entendemos que entrar en el Beti-Jai exige una inversión muy importante. Un proyecto deportivo que combinara usos complementarios y que permitiera el acceso público creo que sería ideal.

¿Pero ese uso deportivo especifica el uso como frontón de pelota?
No. Menciona uso deportivo entre otras circunstancias porque también hay que ser coherente con el planeamiento de Madrid, y el plan general de reordenación urbana de Madrid habla de uso deportivo, no lo circunscribe al uso de la pelota. Nosotros ahí lo que hemos querido es tener una correspondencia entre lo que dice el plan general de Madrid y lo que dice la declaración del Beti-Jai para que no haya discordancias luego en cuanto a la posible interpretación que se pueda dar.

Fue inaugurado en mayo de 1894 con un cartel de partidos que se prolongó a lo largo de tres días El Beti-Jai contaba con un marcador eléctrico, toda una innovación en aquella época
te devenir es lo que ha permitido que se mantengan las características del edificio. “Es lo que permitió conservarlo”, explica Tellería. “Porque si se hubiera seguido usando como frontón se habría ido modernizando: habrían cambiado los palcos, la decoración, habrían puesto techo...”. Hubo veinte grandes frontones en Madrid. Actualmente solo queda el Beti-Jai. Queda esperar. Y cruzar los dedos para que la cesta vuelva a cortar el aire en este solar del barrio de Chamberí que todavía alberga el alma y el porte de los mejores frontones.

De los 20 o 25 frontones que había en Madrid, el Beti-Jai es el único que queda en pie y es una muestra de arquitectura del hierro del siglo XIX. Ya se incoó como BIC en 1977 y en 1991, pero no fructificó. Era inexcusable actualizar la declaración como BIC sobre todo teniendo en cuenta el estado actual que presenta. Para nosotros el Beti-Jai es una asignatura pendiente. No podemos tolerar que se mantenga mucho tiempo en esta situación. Es cierto que es una propiedad privada, lo cual origina dificultades; una propiedad privada que además, para qué negarlo, no ha colaborado de forma activa precisamente en que se mantengan los valores del edificio. Hemos establecido un régimen de protección exhaustivo y junto con el Ayuntamiento de Madrid hemos conseguido que la propiedad se avenga a hacer unas obras que son imprescindibles para la consolidación del edificio, para que no siga teniendo ese estado de deterioro progresivo. Hemos conseguido con el BIC clarificar el panorama legal desde el punto de vista de protección del edificio. Creemos que va a ser un primer paso para que recupere un uso. El Ayuntamiento lo ha incluido entre sus propuestas para la legislatura que viene, y aspiramos a que sea entonces cuando haya un proyecto para el Beti-Jai.

Martínez-Almeida, frente a la Dirección de Patrimonio. FOTO: DEIA
No podemos obligar a restaurar o rehabilitar pero sí a que el inmueble no caiga en un estado de ruina con actuaciones de consolidación: andamiajes, apuntalamientos, trabajar en las cubiertas, cimentación... Todo aquello que va dirigido a evitar que el inmueble se declare en estado de ruina o sufra daños irreversibles. Suficientes daños ha sufrido ya, no lo niego ni lo he negado nunca.

El BIC especifica la naturaleza del uso deportivo del inmueble, ¿eso implica que se recupere como frontón de pelota vasca?
Lo que nosotros decimos es que fue concebido para uso deportivo, ese es su uso característico, pero es cierto que no descartamos otros usos complementarios. Hay un uso principal que es el deportivo y a partir de ahí puede haber otros usos siempre que respeten la dignidad y

¿Ha habido alguna propuesta de proyecto últimamente?
Prácticamente nada. Hace tiempo se acercaron a preguntar para determinados proyectos, pero en aquel momento la situación era un tanto confusa. Actualmente puede haber habido algún tanteo muy preliminar pero nada que se pueda aproximar a una consulta.

¿Y el BIC de qué le protege?
El BIC le da la máxima protección legal que se puede dar de acuerdo a la normativa de Patrimonio. Toda actuación que se quiera hacer sobre el Beti-Jai tiene que pasar el filtro del Ayuntamiento y posteriormente el filtro de la Dirección general de Patrimonio de la Comunidad de Madrid. Es decir, ya tenemos una garantía de que no se va a poder hacer cualquier cosa en el Beti-Jai. No vamos a permitir que este inmueble, que es el único frontón que queda realmente en Madrid, se siga degradando y siga teniendo esta falta de uso.

¿Cómo valora Patrimonio la reivindicación de la plataforma ‘Salvemos el Beti-Jai’ de que se recupere la pelota en este frontón?
Como opinión personal, me encantaría recuperar el uso de frontón de pelota, pero tenemos que ser conscientes de que si queremos que se recupere el uso de pelota, posiblemente haya que admitir esos usos complementarios. La inversión que exige la adquisición, y posteriormente la rehabilitación, no la vas a amortizar fácilmente si solo le das un uso de pelota. En eso hay que ser generoso. Por otra parte, creo que esta plataforma ha sido un ejemplo de colaboración ciudadana. Les doy la enhorabuena.

“Si queremos que se recupere el uso de la pelota habrá que admitir usos complementarios” “No podemos obligar a la propiedad a rehabilitar el edificio pero sí a que no caiga en estado de ruina”

¿Qué acometidas hará ahora la propiedad?

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