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El Camuflaje

El documento habla sobre el camuflaje en los animales. Explica que el camuflaje ayuda a los animales a protegerse de depredadores al confundirse con su entorno, ya sea a través de la coloración de protección que toma el color del ambiente, o la coloración de contraste donde diferentes partes del cuerpo toman colores diferentes. También menciona formas como la semejanza de protección donde el animal se parece a objetos de su entorno, y el mimetismo donde un animal inofensivo se parece a uno peligroso.
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El Camuflaje

El documento habla sobre el camuflaje en los animales. Explica que el camuflaje ayuda a los animales a protegerse de depredadores al confundirse con su entorno, ya sea a través de la coloración de protección que toma el color del ambiente, o la coloración de contraste donde diferentes partes del cuerpo toman colores diferentes. También menciona formas como la semejanza de protección donde el animal se parece a objetos de su entorno, y el mimetismo donde un animal inofensivo se parece a uno peligroso.
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El camuflaje

 
 
03 / 2005
El camuflaje es una forma de adaptación de los animales con el fin de
confundirse con el ambiente donde se mueven.

El camuflaje ayuda a los animales a protegerse de los animales


depredadores para que no los ataquen y de ese modo salvar su vida.

El camuflaje también ayuda a los depredadores para que su presa no


los vea, puedan aproximarse lo más posible a la presa y aumentar su
probabilidad de éxito en la caza.

La coloración de protección es una adaptación en la cual el animal


toma el mismo color del ambiente en el que vive. Esta coloración le
sirve para ocultarse de la posibilidad de convertirse en presa.

La coloración de protección cambia de acuerdo a la estación del año


como en el caso de la perdiz.

La coloración de contraste es otra adaptación en la cual diferentes


partes del cuerpo de un animal toman diferentes colores con el fin de
ocultarse de sus depredadores.

En los peces, la coloración de contraste hace que el lomo sea más


oscuro que el vientre. Cuando se mira a los peces desde arriba, se
confunden con el fondo del río, lago o mar donde están. Cuando
miramos a los peces desde abajo, el color plateado de sus vientres se
confunde con el color de la superficie del agua y del cielo.

La coloración de contraste también es muy común entre las aves, lo


que les sirve para esconderse y protegerse de sus depredadores.

La semejanza de protección es una forma de camuflaje en la cual el


animal tiene un aspecto casi idéntico a lo que hay a su alrededor:
rama de árbol, hoja, flor, etc. Algunas mariposas suelen tener este
camuflaje.

Una semejanza protectora es el mimetismo. En este caso un animal


inofensivo se protege pareciéndose a otro animal que es peligroso y
que tiene mejores adaptaciones para protegerse.

Así la serpiente real que es inofensiva se parece a la serpiente


coralillo cuyo veneno es sumamente peligroso para otros animales.

La mosca asilo se parece muchísimo al abejorro quien tienen mejores


adaptaciones para protegerse de animales depredadores.

Mimetismo en la Naturaleza
El mimetismo o camuflaje natural es la capacidad que tienen algunos seres vivos para pasar
desapercibidos, por medio de la coloración o del aspecto de su cuerpo, imitando el aspecto de
algún objeto inanimado del entorno que le rodea o bien a algún otro ser vivo.

Existen tres tipos de mimetismos en la naturaleza: el protector es aquel que proporciona la


capacidad de camuflarse a los animales que lo poseen (insectos palo, algunas polillas, ranas,
lenguados, lagartijas…); el agresivo, contrariamente al anterior, sirve para poder sorprender y
atacar a las presas de los animales que lo poseen (felinos, tiburón, camaleón…); y el batesiano,
que es adoptado por animales generalmente inofensivos, para conseguir el aspecto de otra
especie venenosa o peligrosa para su depredador (polillas, serpientes, pulpos…).

Camuflaje Artificial

La palabra camuflaje deriva del término francés “camouflage” que se refiere a la acción de
disimular la presencia de armas, tropas, material de guerra, barcos, etc., dándoles una apariencia
que pueda engañar al enemigo. En el entorno militar el camuflaje es vital, comenzado su simbiosis
durante la Primera Guerra Mundial con el pintado de los barcos norteamericanos de gris, con el
que se pretendía confundir a los vigías de los submarinos alemanes. Más tarde se traslado el
camuflaje a los aviones, donde su color gris claro hacía que se mimetizasen con el fondo nublado
o el mar.

Los uniformes también siguieron esta tendencia, siendo el camuflaje más usado una mezcla de
marrón y verde en diferentes tonalidades. Este camuflaje intentaba copiar el patrón de un bosque
frondoso con diferentes colores y sombras, formados por ramas, hojas, troncos… El ejército
norteamericano cambió este tipo de camuflaje a tonos castaño, marrón, y negro en Somalia,
adecuándose así a un ambiente desértico. Posteriormente, todos los uniformes cambiaron de seis
a tres colores, por ser más eficaz su mimetización con el entrono.
A pesar de que su creación se sitúa a finales de la década de los setenta del pasado siglo, el uso
del camuflaje de doble textura se está extendiendo recientemente. Este camuflaje de estampados
digitales (pixelado) reduce en un 50% la detectabilidad en comparación con los camuflajes
tricolores cuando es aplicado correctamente. Esto es así porque el microestampado o pixelado
oculta el objetivo en el reconocimiento, es decir, cuando actúa la región del ojo que se encarga de
focalizar. El proceso de reconocimiento se produce cuando miramos a un objetivo directamente ya
que sólo actúa un rango muy estrecho de la visión.

El mimetismo (del gr. μιμητός, imitable) es una habilidad que ciertos seres vivos poseen para
asemejarse a otros seres de su entorno (con los que no guarda relación) y a su propio entorno para
obtener alguna ventaja funcional.

El objeto del mimetismo es engañar a los sentidos de los otros animales que conviven en el mismo
hábitat, induciendo en ellos una determinada conducta. Los casos más conocidos afectan a la
percepción visual, pero también hay ejemplos de mimetismo auditivo, olfativo o táctil.

Probablemente el ejemplo más popular es el del camaleón, cuyos colores de la piel cambian según
el entorno donde se desplace. Aunque algunos científicos consideran que no es un verdadero
mimetismo sino una coloración críptica.

Mimetismo y cripsis
El objeto del mimetismo puede ser la cripsis (camuflaje) pero, aunque muchos de los mejores
ejemplos lo son a la vez de ambos fenómenos, no deben confundirse ambos conceptos. La
diferencia radica en el mimetismo consiste en que un ser vivo se asemeja a otros de su entorno y
la cripsis en que el ser vivo se asemeja al propio entorno donde vive para asegurar su
supervivencia.

Muchos ortópteros (orden Orthoptera) y algunos fásmidos (orden Phasmatodea) tropicales parecen
hojas, lo mismo que algunas mariposas; el aspecto típico de los Phasmatodea (insectos palo) es el
de una ramita o paja. Las orugas de las mariposas de la familia geométridos se posan con el
cuerpo rígido adoptando el aspecto de una pequeña rama o pecíolo foliar seco.

Mosca de las flores (Syrphidae), mimética de la abeja. Ejemplo de mimetismo batesiano.

Aposematismo

Artículo principal: Aposematismo

En muchas ocasiones coinciden mimetismo y aposematismo (señales de advertencia). Es el caso


de animales inofensivos que adoptan los rasgos de advertencia de otros peligrosos, como algunas
orugas que presentan ocelos espectaculares, manchas pares concéntricas que imitan a un par de
ojos abiertos.

Mimetismo batesiano

Artículo principal: Mimetismo batesiano

Henry Walter Bates observó que en ocasiones una especie inofensiva se asemejaba a otra
peligrosa o repugnante y que con esto conseguía eludir la acción de los depredadores. Se llama
mimetismo batesiano a este fenómeno. Es el que observamos, por ejemplo, en el caso de las
moscas (de las familias Syrphidae y Bombyliidae) cuyo aspecto emula el de abejas y avispas. En el
grupo de los vertebrados existe un grupo de serpientes de coral, muy venenosas, imitadas en la
composición de sus colores por una falsa coral totalmente inofensiva.

Mimetismo mulleriano

Artículo principal: Mimetismo mulleriano

En 1879 Fritz Müller hizo notar que los animales miméticos a menudo coinciden en la propiedad
que los defiende frente a los depredadores, por ejemplo: el mal sabor. La razón es que de esta
manera “educan” al depredador joven; puesto que éste no elude de manera innata a estas presas.
Al ser semejantes, el depredador sólo debe probar una para aprender a rechazarlas a todas. Pero
si dos especies, igualmente coloreadas y desagradables, tienen una semejanza entre sí, morirían
menos animales de cada una de ellas que si el predador tuviera que aprender a distinguir entre dos
coloraciones distintas. Otra diferencia con el mimetismo batesiano es que, al ser todas las especies
igualmente desagradables, también son igualmente numerosas.

Se llama círculo mulleriano al conjunto de especies que comparten los mismos signos de
reconocimiento.

Ophrys speculum es una de las muchas especies mediterráneas de este género que imitan el
aspecto de una abeja a los ojos de un macho. La mancha azul evoca el reflejo del cielo sobre las
alas paralelas.

Mimetismo y reproducción

En algunos casos aposematismo y mimetismo se combinan en plantas para atraer a agentes


polinizadores, vectores del polen.

Los ejemplos más notables se dan en orquídeas donde el señuelo puede ser visual, olfativo o
alguna combinación de ambos. La orquídea engaña al insecto, generalmente un himenóptero
macho, adoptando el aspecto de una hembra y, en muchos casos, emitiendo sustancias olorosas
que se asemejan a las feromonas en que se basa la aproximación sexual de esos insectos.

Lechuza vizcachera o pequén, cuyos pollos ocultos en el suelo imitan el sonido de la serpiente de
cascabel.

Mimetismo no visual
Siendo los seres humanos, y los primates en general, animales dependientes del sentido de la
vista, los casos de mimetismo en otros campos sensoriales nos pasan fácilmente desapercibidos,
sin ser por ello menos importantes. Un caso notable de mimetismo auditivo lo ofrece la lechuza
terrestre o vizcachera (Athene cunicularia), que anida en cavidades del suelo, donde los pollos
responden a la aproximación de potenciales enemigos emitiendo un sonido como el del cascabel
de una serpiente. En cuanto a los sentidos químicos es conocido el caso de muchas orquídeas (V.
imagen de Ophrys) que vierten al aire sustancias miméticas de las feromonas de ciertas avispas o
abejas, engañando a los machos, que creen así acercarse a una hembra de su especie.

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