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Hoy eleve una oración a tu hijo tan querido

que no se encuentra contigo


 y sufres un gran dolor.

no sufras mas amiga mía


fue la voluntad de Dios,
ten mucha serenidad
El lo mando a buscar
y descansa en plena paz.

Ahora te queda rezar,


nunca digas que murió
piensa que solo se aparto,
algún tiempo de tu vida
y cicatriza esa herida
y esa huella de dolor

Dios conoce la razón


por lo que lo mando a buscar
te tienes que resignar,
préstame mucha atención,
tu hijo vivirá siempre dentro de tu corazón
y en el de todos.

Amén

Un día llegaste y alegraste mi vida, ha pasado lo que talvez siempre temí sin darme cuenta,
quedarme sin ti.
se que ya no escucharé tu voz, ni tu llanto, ni tu risa.
Te has ido y solo hoy comprendo que ni el día ni la hora se saben.
Tal vez te fallé tanto, hijo se quedaron tantas cosas sin decirte, tantos te amo que se quedaron ahogados en mi
garganta o abortados en mi mente.
Hoy mi alma siente frío, siente miedo, siente dolor, hoy mi alma ha entendido que eras grande para mi , lo más
hermoso que Dios me había prestado, por eso si te llegué a fallar tanto en vida, no te quiero fallar ahora que
estás junto a Dios.
Hoy te puedo decir, corre vuela, lanzáte en los brazos del que nunca te fallará y siempre ta ha amado.
Abrázate a su Madre que tiene también los brazos dulces y abiertos para ti.
Comienza a vivir por fin, pues creo que todo al lado de Dios es vida, cántale con los ángeles alabanzas por ti y
por todos nosotros, glorificalo.
Yo por mi parte con toda nuestra familia te recordaremos como el préstamo más valioso que tuvimos y que nos
fue reclamado.
No viviremos sufriendo, te lloraremos hasta que nuestra alma entienda que ya estás donde perteneces.
Dios me lo dió Dios me lo quitó bendito sea el nombre de Dios hoy y siempre.
Bendigo tu nombre y te agradezco por el tiempo que lo tuvimos con nosotros, pero más te bendigo ahora que
ya lo tienes contigo, bendito seas hoy y siempre.
Como Padre te ruego te imploro te suplico que no le tengas en cuenta sus pecados, mira nuestra fe y por
intercesión de María Santísima te suplicamos fuerzas para seguir, amor para aceptar, fe para no claudicar.
Infunde en nuestras almas tu Espíritu divino y alienta nuestras vidas hoy fracturadas por su partida, danos
sabiduría para saber que nada mejor pudo suceder y para levantar nuestros brazos con paz en esta tormenta
para decirte tuyo es y a ti debía volver recíbelo Señor.
De una mano la tuya, de la otra María.
Amén
No LLores Si Me Amas

No llores si me amas,
Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo!

Si pudieras oír el cántico de los ángeles


y verme en medio de ellos!
Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos; los horizontes, los campos
y los nuevos senderos que atravieso!

Si por un instante pudieras contemplar como yo,


la belleza ante la cual las bellezas palidecen!
Cómo!...¿Tu me has visto,
me has amado en el país de las sombras
y no te resignas a verme y
amarme en el país de las inmutables realidades?

Créeme.
Cuando la muerte venga a romper las ligaduras
como ha roto las que a mí me encadenaban,
cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce,
y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido la mía,
ese día volverás a verme,
sentirás que te sigo amando,
que te amé, y encontrarás mi corazón
con todas sus ternuras purificadas.

Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis, feliz!


ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo,
que te llevaré de la mano por
senderos nuevos de Luz...y de Vida...
Enjuga tu llanto y no llores si me amas!

(San Agustín)