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CARGA Y DESCARGA DE CAPACITORES EN

CIRCUITOS RC ALIMENTADO CON CORRIENTE


DIRECTA

Introducción Teórica.

Entre los distintos componentes que pueden formar parte de un circuito eléctrico,
existe una clara diferencia entre los elementos que aportan energía al circuito,
denominados elementos activos (generadores), y aquellos que reciben energía, que se
conocen como receptores o componentes pasivos. Dentro de esta última categoría están
los condensadores y las bobinas o inductores.

Ciertamente, el comportamiento en un circuito de condensadores e inductores difiere


notablemente del de las resistencias puesto que estas últimas consumen
permanentemente energía mientras que los dos primeros no, sino que por el contrario la
almacenan para cederla posteriormente. Sin embargo, puesto que estos tampoco aportan
energía al circuito de forma permanente también se les incluye dentro de la categoría de
elementos pasivos.

Hay que resaltar que los elementos pasivos no existen en estado puro. Toda
resistencia real tiene componentes capacitivas e inductivas. De la misma manera que un
condensador posee elementos resistivos e inductivos, toda bobina tiene elementos
capacitivos y resistivos.
GENERADOR

Una corriente eléctrica consiste en un movimiento de cargas en una dirección


determinada. Cuando dicho desplazamiento se realiza a lo largo de un trayecto cerrado,
nos encontramos con un circuito eléctrico. Fundamentalmente, los circuitos eléctricos
son un medio para llevar energía de un lugar a otro.

Ciertamente, cuando una carga q ha recorrido el circuito completo en su movimiento


retornando a su punto inicial, de acuerdo con un principio básico, su energía potencia
debería ser igual a la que tenía inicialmente en dicho punto. Sin embargo, es sabido que en
cualquier material conductor (excepto cuando se comporta como superconductor) existen
elementos pasivos que se encargan de disminuir la energía potencial de las cargas que se
mueven en su seno. Por tanto, si se desea mantener una corriente eléctrica circulando por
un circuito resulta necesario introducir en él algún dispositivo que contrarreste dichas
pérdidas de energía potencial aportando dicha energía. Ese dispositivo se denomina
generador, el cual consta de dos bornes entre los cuales existe una diferencia de potencial,
denominada fuerza electromotriz (es por ello que a estos dispositivos también se les
denomine fuentes de fuerza electromotriz), que compensa la energía potencial eléctrica
perdida en los elementos pasivos del circuito.

El generador básicamente realiza una transformación de algún tipo de energía


(química, mecánica, térmica, etcétera…) en energía potencial eléctrica y la transfiere al
circuito al que se encuentra conectado, clasificándose en ocasiones a los generadores
atendiendo a la naturaleza de la conversión energética. Otra clasificación de los mismos
muy empleada es atendiendo a la tecnología utilizada para su fabricación. Así
tendríamos:
 Electromagnéticos: que constituyen un núcleo importante de las denominadas
máquinas eléctricas rotativas.

 Electrónicos: conocidos como fuentes de alimentación.

 Químicos: también conocidos como baterías (a veces conocidas también


como pilas) que realizan reacciones electroquímicas de oxidación y reducción
y convierten energía química en energía eléctrica.

Asimismo, también nos encontramos con generadores que proporcionan fuerzas


electromotrices constantes en el tiempo (generadores de corriente continua) y también
variables en el tiempo. Dentro de estos últimos existe un caso de especial interés que
son aquellos en los que la fuerza electromotriz cambia en el tiempo cambiando también
su polaridad (corriente alterna). Este especial interés se debe a que casi todos los
sistemas actuales domésticos e industriales de distribución de electricidad funcionan con
corriente alterna.

Resistencias.

Las resistencias en un circuito eléctrico cumplen una misión opuesta a la de los


generadores ya que mientras estos últimos proporcionan energía eléctrica al circuito, los
primeros se encargan de consumirla, al oponerse al paso de la corriente por su seno, y
de transformarla generalmente en calor y de forma irreversible (este fenómeno se
conoce como efecto Joule). El valor de la resistencia de un material depende, del tipo de
material y de la temperatura.

La capacidad disipadora de energía de la resistencia no suele ser el efecto deseado en


el campo de la Electrónica; en dicho campo, las resistencias empleadas son de tamaño
reducido y actúan como componentes auxiliares de otros más complejos permitiéndoles
su funcionamiento y protegiéndolos.

Las resistencias como elementos de un circuito se suelen ordenar atendiendo a los


siguientes criterios:

 El tamaño: esta propiedad está en relación directa con la cantidad de potencia


que se desee disipar. En Electrónica las resistencias empleadas suelen ser de
pequeño tamaño.

 La constitución: esto es, el material con qué están hechas, así como su forma.
Así en función de su constitución nos encontramos con resistencias de
película de carbón o metálica en las que la resistencia está constituida por un
soporte cerámico sobre el que se deposita una película de carbón o de metal,
respectivamente, que constituye la parte resistiva del componente, siendo
recubierta la película por una resina o esmalte (sobre el esmalte se dibujan
unas franjas de colores que permiten determinar el valor de la resistencia
mediante tablas) y añadiendo al conjunto dos terminales metálicos que le
permitan conectarse al circuito. Igualmente nos podemos encontrar con las
resistencias bobinadas que suelen ser de mayor tamaño que las anteriores y
que están formadas por un soporte aislante sobre el que se devana un
conductor con ciertas propiedades resistivas. En algunos casos, una vez que
se le han soldado los terminales, se recubre el arrollamiento con una película
de vidrio. Las resistencias bobinadas son más precisas que las anteriores y su
valor es menos sensible a los cambios con la temperatura.

 Resistencias de valor constante y variables: los materiales empleados para la


fabricación de ambas suelen ser los mismos en ambos casos diferenciándose
en las configuraciones. Así, las resistencias variables tiene tres terminales y
están formadas por una pista, de forma circular, generalmente por la que se
desliza el cursor. Entre el cursor y cada uno de los extremos de la resistencia
el valor de la misma puede ser variado o ajustado. En Electrónica son
ampliamente empleadas y se les suele conocer como potenciómetros.
Ejemplos de todos los tipos de resistencias comentados anteriormente se pueden
observar en la figura 2.1.

Resistencia
variable

Resistencias
de película

Resistencia
bobinada

Figura 2.1. Tipos de resistencias eléctricas

Condensadores.

Dos conductores cualesquiera separados por un aislante constituye un condensador o


capacitor. En casi todas las aplicaciones prácticas cada conductor se encuentra
inicialmente descargado y al conectarlos a una batería, mediante transferencia de carga
de la batería a los conductores, van adquiriendo una cierta carga (dicho proceso se
denomina carga del condensador). En todo momento, ambos conductores tienen igual
carga pero de signo opuesto de tal forma que entre ambos conductores existe un campo
eléctrico y por tanto una diferencia de potencial que se opone a la externa responsable
de su carga. El proceso de carga del condensador se detiene cuando la diferencia de
potencial entre los conductores del mismo se iguala a la de la batería. Hay que resaltar
que, aunque cada placa se encuentra cargada, la carga neta del condensador sigue siendo
nula, puesto que la carga de cada conductor es igual a la del otro, pero con signo
contrario. Es por ello que cuando se dice que lo que se está diciendo es que tiene una
carga +Q en el conductor que se encuentra a mayor potencial y una carga – Q en el
conductor a menor potencial (supuesto Q positiva).

En un condensador la energía transferida por el generador no se pierde


irreversiblemente como ocurría en el caso de la resistencia, sino que es almacenada en el
campo electrostático que existe entre sus conductores, de tal forma que en un momento
dado será capaz de devolverla al circuito.
Existe una enorme variedad de condensadores y son muchas las sustancias que se
emplean para su construcción. En ocasiones se les clasifica por la forma de sus
armaduras (de sus conductores) y así tenemos planos, cilíndricos, de disco, de pastilla,
etc., y en otras ocasiones se les clasifica según el material dieléctrico que tengan: de
aire, mica, papel, cerámicos (figura 2.2), electrolíticos (figura 2.3), poliéster (figura 2.4),
policarbonato, tántalo (figura 2.5), etc. Los tipos más comunes y más relevantes son los
denominados bobinados o de rollo y los electrolíticos, existiendo otros tipos de tamaño
más reducido cuyo uso está reservado principalmente para el montaje de circuitos
electrónicos.
Los condensadores bobinados se construyen con láminas muy finas de una sustancia
conductora como el aluminio separadas por un material aislante tal como parafina o
papel con aceite o un poliéster. Estos condensadores no tienen polaridad (y por tanto
pueden ser conectados en el circuito en cualquier orientación) y el valor de sus
parámetros es bastante estable con la temperatura.
Los condensadores electrolíticos suelen tener un tamaño menor que los anteriores
para un mismo valor de la capacidad. Son más sensibles a los cambios con la
temperatura y tienen una polaridad ya determinada. El dieléctrico está constituido, en
general, por una delgada capa de óxido de aluminio depositada sobre una de las placas
conductoras hecha de este metal. La oxidación se produce mediante un baño
electrolítico (de ahí su nombre) de una sal de amoníaco y aplicando una diferencia de
potencial a las dos armaduras de aluminio que se encuentran sumergidas en dicho baño.
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