Teologia Ministerial
Teologia Ministerial
Siervo-Líder
PANORAMA DE LA LECCIÓN
“Quién es él, la clase de persona que él es” es más importante que “lo que él hace”. El carácter debe reforzar
acción. Por tanto, se necesita darle atención a la vida personal del ministro antes de examinar otras áreas de su vida.
Esta lección enfoca algunos elementos esenciales de la vida personal del ministro desde la cual puede fluir el ministerio
efectivo.
OBJETIVOS DE LA LECCIÓN
Cuando usted termine esta lección podrá:
l Definir la palabra doulos y diakonos.
l Mencionar cuatro principios del concepto de siervo.
l Mencionar cinco cualidades de carácter bíblico de un ministro.
l Definir cada una de las cualidades.
l Discutir la palabra supervisor y anciano según son usadas en I Timoteo 3 y Tito 1.
l Mostrar la importancia de “ten cuidado de ti mismo”.
l Relacionar los ejemplos bíblicos de “ten cuidado de ti mismo”.
l Discutir la pregunta, “¿Cómo mi historia personal impacta mi ministerio?”
l Identificar sus dones.
l Discutir las razones por las que las personas entran al ministerio.
l Evaluar la declaración, “Cada uno es un ministro.”
l Mencionar las características que son constantes en el “llamado” de Dios.
l Declarar la importancia de las actitudes correctas.
l Discutir los dos ingredientes básicos en la formación de las actitudes.
l Declarar cómo la persona puede cambiar su actitud.
l Describir las siete actitudes básicas características que todo ministro debe poseer.
l Describir la relación del equipo ministerial esposo-esposa.
l Declarar tres asuntos que la esposa de ministro puede enfrentar.
l Discutir las bendiciones envueltas en ser una esposa de ministro.
l Declarar maneras específicas para aumentar la relación ministerio-pareja-hijos.
l Delinear preocupaciones específicas con que enfrenta la mujer ministro.
l Relacionar los ingredientes de las relaciones correctas con personas que están sobre usted, sus
compañeros ministros y supervisores.
l Definir “integridad”.
l Describir las disciplinas espirituales y mostrar su relación con la integridad.
l Mencionar y discutir los principios en determinar la voluntad de Dios.
l Declarar cómo las finanzas personales se relacionan al ministro como siervo-líder.
OBJETIVOS:
l Definir la palabra doulos y diakonos.
l Mencionar cuatro principios del concepto de siervo.
Reflexión: Escriba cómo estos cuatro principios de servidumbre (cómo éstos se relacionan al término
doulos) deben ser vividos en su relación personal con Jesucristo.
Otra palabra para siervo usada frecuentemente en el Nuevo Testamento es la palabra griega diakonos. Nuestra
palabra castellana “diáconos” es derivada de diakonos. Muy probable representa al siervo en las actividades que
desempeña.
Jesús usó ambas palabras (doulos y diakonos) para describir el lugar de servicio en su reino. La madre de los
hijos de Zebedeo pidió un lugar de prominencia para sus hijos en el reino de Jesús. Esta petición enojó a los otros
discípulos. Jesús reunió a sus discípulos y les explicó:
Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y
los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera
hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros será vuestro
siervo, como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida en rescate por
muchos.
Es interesante que otras versiones traducen la palabra “siervo” como “ministro”. Esto demuestra el hecho de que
“ministro” y “siervo” son sinónimo.
Pablo se identificó a sí mismo como “Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol apartado para el
evangelio de Dios” (Romanos 1:1); y más tarde, “Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo” (Filipenses 1:1). Santiago,
Pedro, Judas y Juan también se identificaron a sí mismos como “siervos” (Santiago 1:1; II Pedro 1:1; Judas 1 y
Apocalipsis 1:1).
Un ejemplo bien conocido del Antiguo Testamento de la figura del “siervo del Señor” fue Moisés. Moisés pudo
haber sido identificado como “Moisés el gran líder” o “Moisés el obrador de milagros”. Sin embargo, a lo menos en
diecisiete ocasiones en el libro de Josué, se le identifica como “Moisés, el siervo de Jehová”.
Así que, ¿es usted también un siervo de la iglesia? En esto, sirviendo a la gente, usted está sirviendo a Dios; sí,
usted es un siervo de la iglesia. Jesús dijo: “En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mi lo
hicisteis” (Mateo 25:40). Pablo dijo: “No nos proclamamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a
nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús” (II Corintios 4:4). Sin embargo, usted no es un mero “empleado”
de la iglesia. Usted es parte de la iglesia y voluntariamente sirve a la iglesia, pero no es absorbido, ni amenazado por
el grupo. No puede arriesgarse a perder su voz profética. Usted ejerce como siervo sin servilismo. No les sirve a ellos
porque se encorva de miedo ante ellos, sino porque los ama y ama a su amo, el Señor Jesucristo.
Reflexión: Declare los pasos específicos que usted puede tomar para ejercitar la condición de siervo (servir
por amor) antes que ejercer en servilismo (servir por miedo).
Ser siervo de Cristo es amar. Nuestro servicio a Cristo es una respuesta de amor. Porque El dio su vida para que
nosotros tuviésemos vida, le amamos. Él nos libertó de la esclavitud del pecado y en apreciación y amor hacia El, nos
hemos dado a Él como sus siervos. Entonces, por causa de nuestra devoción suprema a Dios, podemos amar a otros
incondicionalmente. Este amor no es selectivo no exclusivo. Este amor no explota a otros—no usa a otros para su
propia ventaja. Este amor, entonces, viene de nuestra relación con nuestro Señor.
Como siervos del Señor, debemos continuar examinando nuestros motivos, para asegurarnos que el amor es
nuestra motivación para el servicio. Hay muchos otros motivos posibles para servir o dirigir. Observe la siguiente lista
de motivos:
Avaricia Concupiscencia Ambición propia
Aplausos Posición Poder
Prestigio Auto-realización
Nos hemos dado a nosotros mismos a Cristo como una “respuesta de amor”. Nosotros damos nuestro servicio
por el amor que Dios provee.
Ser siervo de Cristo es someterse. Recuerde, la voluntad del siervo es totalmente absorbida en la voluntad de su
amo. Jesús dijo: “Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió”
(Juan 6:38). El siervo es completamente dependiente de su amo para dirección y provisión. El ministro de Cristo debe
mantener su voluntad sometida y alineada con la voluntad de Dios. La completa obediencia es necesaria.
Las Escrituras también enseñan sumisión a aquellos a los cuales se les ha dado supervisión (Hebreos 13:7, 17).
Sumisión mutua es una de las características de los individuos llenos del Espíritu Santo (Efesios 5:18-21).
Ser siervo de Cristo es sacrificarse y sufrir. El siervo no debe esperar que cada tarea sea sin dolor. Debido a que
el Amo ha sufrido, el siervo también debe esperar sufrir (Mateo 10:24, 25). Perder nuestras vidas por la causa de Cristo
es imperativo, si queremos tener vida (Mateo 16:25). El siervo de Cristo voluntariamente sacrifica su vida por Cristo
y por otros. Así que un ministro no debe desmoronarse continuamente y quejarse acerca de su suerte en la vida.
Perdiendo su vida, él descubre vida eterna.
AUTO-EVALUACION
3. Mencione ejemplos bíblicos de personas que se vieron a sí mismos como “siervos del Señor”.
¿Ve usted evidencias de resistir la condición de ser siervo? Declare estas evidencias y cómo usted puede
vencerlas.
IDENTIDAD PERSONAL—CARÁCTER
OBJETIVOS:
l Mencionar cinco cualidades de carácter bíblico de un ministro.
l Definir cada una de las cualidades.
l Discutir las palabras supervisor y anciano según son usadas en I Timoteo 3 y Tito 1.
Una persona puede ser un abogado efectivo o un doctor en medicina y su vida personal estarse arrastrando; pero
una persona no puede ser un ministro efectivo del evangelio sin un carácter cristiano. El énfasis del ministro cristiano
del evangelio está centrado en ser antes que en hacer. Las actividades cristianas deben de fluir de “quién es usted”, de
su carácter cristiano.
El ministro cristiano debe mantenerse cultivando un carácter cristiano a través de su vida. Las cualidades del
carácter bíblico por las cuales debemos luchar están mencionadas como calificaciones para el obispo o ministro con
supervisión espiritual (I Timoteo 3:1-7; Tito 1:6-9).
Reflexión: Lea 1 Timoteo 3:1-7 y Tito 1:6-9; prepare una gráfica que mostrará un vistazo de la localización
de las Escrituras de cada una de las cualidades del carácter y qué cualidades son mencionadas en ambas
localidades.
Reflexión: Escriba abajo la pregunta en cuestión concerniente a la frase “marido de una sóla mujer” y dé su
respuesta personal.
Templado. El ministro debe ser una persona cuya vida esté en balance. Él ha descubierto lo que es esencial. Ese
descubrimiento lo guarda de excesos.
Sensible (auto-controlado). La prudencia es enfatizada aquí. El ministro no debe ser simplemente impulsivo, sino
que debe pensar. El debe considerar cuidadosamente las consecuencias de sus acciones en el contexto de su marco de
referencia.
Decoroso (respetable). La vida del ministro no debe ser confusa ni desordenada. Su vida debe reflejar armonía
interna (en contacto con Dios, consigo mismo y con el mundo). “Decoro” describe acertadamente su comportamiento.
Sus acciones, palabras y vestidura le sientan bien. La gente puede confiar que él sea, haga y diga las cosas correctas.
Hospitalario. La palabra realmente significa “amante de extranjeros”. El ministro cristiano no sólo ama a los
cristianos y a las personas que le agradan, sino que ama a todos los seres humanos. Este amor se transmite en hechos
de bondad y consideración. El ministro cristiano se convierte en el modelo de cómo tratar con otros que no son de su
propio grupo.
Apto para enseñar. El ministro cristiano necesita desarrollar la habilidad de comunicar la Palabra de Dios de tal
manera que la gente aprenda cómo vivir. Esta responsabilidad requiere conocimiento bíblico y continuar cultivando la
habilidad de impartir esas verdades espirituales de una manera interesante, comprensible y desafiante. Las verdades
bíblicas enseñadas fielmente transformarán vidas—no sólo de pecadores a cristianos, sino de cristianos inmaduros a
maduros.
No dado al vino. El ministro no debe permitir que ninguna sustancia controle su vida. Su vida debe ser vivida
bajo la influencia del Espíritu Santo (Efesios 5:18). No sólo su vida está en juego, sino cualquier otra que él pueda
influenciar. La mejor póliza es abstinencia total en relación con las bebidas embriagantes. Considere lo que Pablo dice:
“Bueno es no comer carne o beber vino o ninguna otra cosa en que tu hermano tropiece” (Romanos 14:21).
No violento sino gentil. El ministro no debe ser un golpeador, listo para intercambiar golpe con cualquiera, ya
sea física o verbalmente. Gentileza no es “insistir en la letra de la ley en un caso dado”. 4 Es un razonable “soportar o
aguantar” menos de lo que se le debe. Muchas veces se necesita más fuerza para ceder que para pelear.
No contencioso. Algunas personas no pelean con sus puños, sino con palabras. Ellos siempre insisten en
argumentar sus puntos de vista. Estas personas tienen dificultades en “las concesiones mutuas de ideas” de la
conversación ordinaria del diario vivir. Los ministros deben aprender por aquello que es digno “pelear” para que no
estén envueltos en batallas acerca de cualquier cosa.
No un amante del dinero. El ministro cristiano puede fijar su atención en las cosas de Dios y Dios suplirá sus
necesidades. El amor al dinero fija la atención y afección en cosas materiales. El amor al dinero nos distrae de los
valores espirituales. Si se deja sin examinar, el amor al dinero perturbará su paz, perturbará su gozo y perturbará su
alma.
Administra bien su propio hogar. Si el ministro no puede dirigir y administrar la pequeña unidad, la familia,
¿cómo podrá administrar o dirigir la unidad más grande, la iglesia? La pareja ministerial debe administrar disciplina
en tal manera que sus hijos sean respetuosos y propiamente responsables.
No un neófito. La madurez espiritual es necesaria para el ministerio. El novato que es promovido muy rápido a
una posición de liderato es más vulnerable al orgullo. La madurez ayuda a la persona a tener una perspectiva mejor
de su propia importancia.
Una buena reputación con los de afuera. Para ser un buen ministro del evangelio, la gente de afuera de la iglesia
debe ser capaz de testificar de su carácter cristiano. Pagando sus deudas, relacionándose a otros cortezmente y
involucrándose públicamente en la comunidad contribuirá al buen testimonio que los de afuera puedan dar.
AUTO-EVALUACION
1. Declarar las similitudes o diferencias entre las palabras “ancianos” y “obispos o supervisores”.
2. Mencione, por lo menos, diez cualidades del carácter bíblico para los ministros y escriba una breve descripción
de cada una.
¿Hay una de estas cualidades en la cual usted necesita trabajar esencialmente en su vida? Declare cómo
puede dar atención a esa necesidad en su vida.
IDENTIDAD PERSONAL—TU SINGULARIDAD
OBJETIVOS:
l Mostrar la importancia de “ten cuidado de ti mismo”.
l Relacionar los ejemplos bíblicos de “ten cuidado de ti mismo”.
l Discutir la pregunta: “¿Cómo mi historia personal impacta mi ministerio?”
l Identificar sus dones.
Usted es un siervo. Es un líder. Usted es “llamado” de Dios. No es una máquina computarizada. Es una persona
que piensa, siente, toma decisiones y se relaciona con otros. Usted no puede negar su historia personal, ambiente y
experiencias. Ha estado en el proceso de convertirse en lo que usted es ahora. También está en el proceso de convertirse
en lo que usted será en el futuro. ¿Tomará usted responsabilidad por quién es y lo que está llegando a ser o se excusará
a usted mismo debido a las circunstancias? ¿Culpará a otros por lo que es o permitirá a otros ser completamente
responsable por identificarlo a usted? ¿Ignorará los factores del pasado y permitirá que éstos lo afecten negativamente
ahora e igualmente en su futuro? ¿Irá por la vida odiando lo que es, pero sin hacer nada por cambiarlo? ¿Irá por la vida
imitando a otros porque no está seguro de que usted puede ser una persona con dignidad y valor? ¿Llegará a estar lo
suficientemente confortable con su singularidad de que, con la dirección y ayuda de Dios, cumpla el propósito único
de Dios en su vida?
“Ten cuidado de ti mismo”. “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te
salvarás a ti mismo y a los que te oyeren” (I Timoteo 4:16).
Los psicólogos y psiquiatras militares dijeron que cuando los soldados americanos vieron los hambrientos (cara
a cara) en Somalia, estaban prestos a “ir ellos mismos” en su esfuerzo de alimentar a los hambrientos. Los soldados
fueron urgidos a tomar el alimento y agua apropiados para llevar a cabo su misión. Ellos necesitaban tener cuidado de
sí mismos para poder ser capaces de cuidar a otros.
Cuando nos enfrentamos frente a frente al hambre y la devastación espirituales, somos propensos a enfocarnos
en “hacer el trabajo ahora”. La misión es urgente, pero también es una misión que continúa. Si no prestamos atención
a nosotros mismos, no vamos a durar mucho siendo saludables—espiritual, física y emocionalmente—y en ser capaces
de compartir positivamente en el cumplimiento de nuestra misión.
El ministerio es maravilloso, excitante, realizador, gozoso y desafiante, pero también es arriesgado y peligroso.
Una encuesta de pastores en 1991, conducida por el Instituto Fuller de Crecimiento de la Iglesia, reveló alguna
información iluminadora acerca de la vida personal y profesional del clero:
90% de los pastores trabajan más de 46 horas a la semana.
80% creen que el ministerio pastoral ha afectado sus familias negativamente.
75% informan de una crisis significante relacionada con el estrés, por lo menos, una vez en su ministerio.
50% se sienten incapaces para suplir las necesidades de su trabajo.
90% sienten que fueron adiestrados inadecuadamente para tratar con las demandas ministeriales.
70% dicen que tienen una auto-estima más baja ahora que cuando comenzaron.
40% informan de un serio conflicto con un feligrés, a lo menos, una vez a la semana.
37% confiesan haber estado envueltos en conducta sexual inapropiada con mujeres en la iglesia.
70% no tienen a alguien que consideren su amigo.5
Estas estadísticas no son citadas para que usted se desilusione con el ministerio, ni para que vacile en involucrarse
en el ministerio si ha sido genuinamente llamado por Dios. Son citadas para demostrar la gravedad de “tener cuidado
de nosotros mismos”. Pablo dijo: “Mantente prestando atención a ti mismo y a tu enseñanza”. Según debemos prestar
atención a lo que enseñamos, también tenemos que prestar atención a nosotros mismos. Nuestras propias vidas están
en juego; al igual que las vidas de aquellos que nos oyen.
Ejemplos Bíblicos
Jeremías
Para que Jeremías fuera capaz de seguir dando la palabra profética, él tuvo que prestar atención a sí mismo.
Quién era él - Él tuvo que ser convencido del llamado de Dios.
Cómo continuar - Él tuvo que ser asegurado del cuidado de Dios.
Victoria final - Él tuvo que ser persuadido de la fidelidad de Dios.
Jeremías no negó sus sentimientos. Por ejemplo, él oró “Oh Dios, tú me engañaste” (Jeremías 20:7). Este fue el
inicio de lo que se llama “la queja de Jeremías”. Jeremías prestó atención a lo que estaba sucediendo dentro de él.
Habló a Dios acerca de ello y Dios le ayudó a trabajar a través de ello. Jeremías entonces fue capaz de proclamar la
Palabra de Dios de todo corazón.
Moisés
Para Moisés poder ser capaz de dirigir a Israel fuera de la cautividad, tuvo que descubrir su propia identidad.
¿Soy un egipcio o un israelita? ¿Soy un asesino o un libertador? ¿Soy yo faraón o un pastor de ovejas? ¿Voy yo a
disfrutar de la comodidad del palacio o sufrir la suerte del pueblo bajo la ira del faraón?
Jesús
Jesús mismo tuvo que continuamente prestar atención a su identidad y misión a través de toda su vida terrenal.
Aunque su madre era una mujer piadosa, ella no entendió a cabalidad su identidad y misión. Otros miembros de su
familia disputaron su deidad.
En la tentación del desierto. “Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan” (Mateo
4:3). El es desafiado por el tentador para dudar de su identidad; demostrar su identidad; usar su poder para satisfacción
personal y dudar que Dios realmente está cuidando de él. Jesús afirmó quién era El, por medio del rechazo a seguir la
tentación.
“Si eres el Hijo de Dios, échate abajo...” (Mateo 4:6). ¡Qué manera espectacular de lanzar su ministerio—con
un descenso milagroso en medio de la multitud! Hacer eso era tomar el ministerio en sus propias manos y torcer el
significado de la promesa de Dios, tentar a Dios y oír al tentador. ¡Jesús rehusó!
“Todo esto te daré, si postrado me adorares” (Mateo 4:9). “Un pequeño compromiso y no tendrás que sufrir por
obtener el reino—no cruz” fue el argumento satánico. Jesús salió bien de la prueba de su identidad y misión.
Reflexión: Observe otra vez la explicación de estas tres áreas de la tentación. ¿Cómo usted ve tentaciones
similares impactando a los ministros hoy?
Sin embargo, así como fue con Jesús es con nosotros hoy. No hubo solamente una prueba, sino pruebas a través
de su vida terrenal. Jesús tuvo que huir a la tentación en los atentados de la multitud para hacerlo rey. Tuvo que
reprender a Pedro, su íntimo amigo, quien pudo haberlo dirigido fuera de la misión de Dios para su vida.
Jesús tuvo cuidado de sí mismo sacando tiempo para Dios, para sí mismo y para otros. El tuvo tiempo con la
multitud, tiempo con su círculo íntimo y tiempo de privacidad. Tuvo tiempo de ministerio y tiempo libre con sus
amigos. Se mantuvo a sí mismo bajo la autoridad y liderazgo de su Padre (observe los ejemplos de intensa comunión
con el Padre antes de escoger a sus discípulos y aceptar la cruz).
Como Jesús hizo, así mismo nosotros debemos de continuar prestando atención a nosotros mismos. Debemos
prestar mucha atención a nuestra misión y motivos, a nuestra identidad y nuestras relaciones—a Dios, a nosotros
mismos y a otros.
Trasfondo
Tu vida no tiene que ser dictada o controlada por el pasado, pero si usted no está dispuesto a tratar adecuadamente
con el pasado, éste ciertamente puede afectarle adversamente. El pasado puede afectar adversamente su ajuste personal,
sus relaciones, su espiritualidad y su ministerio. Por ejemplo, una persona de un trasfondo de abusos puede llevar ese
comportamiento abusivo en su propia vida. Una persona que ha sido sexualmente abusada puede tener problemas
relacionándose a personas del sexo opuesto o del mismo sexo. Con seguridad, Dios ministra mediante nuestro
quebrantamiento, pero en la misma manera, necesitamos abrir nuestro quebrantamiento al poder sanador de Dios.
Asuntos sin resolver salen a la superficie en muchas formas. Ellos pueden emergir en codependencia o manipulación
cohesiva o en muchas otras maneras.
Algunas veces, las personas no quieren tratar con su propia historia. Ellos pueden decir: “El Señor me ha
perdonado”. Eso puede que sea cierto, pero ¿se ha perdonado a usted mismo? Ha tratado con el asunto antes de
esconderlo, ignorarlo o negarlo. Se necesita valor para tratar con nuestro pecado. Sin embargo, necesitamos entender
y adueñarnos lo suficiente de nuestro pasado para sacar de él el bien positivo, para prevenir que lo negativo nos afecte
adversamente. Algunas veces podemos resolver los asuntos solos con Dios; algunas veces, necesitamos la ayuda de
otra persona de confianza, competente y que se preocupe. Gary Harbaugh dijo:
Para no ser inconscientemente controlados por esa historia, el pastor debe aprender que de su pasado
personal puede saludablemente ser integrado al presente y que necesita ser reexaminado y reevaluado
desde la perspectiva de una madurez psicológica y espiritual más grande. La Biblia dice: “A libertad nos
ha llamado el Señor” (Gálatas 5:1). Según aprendemos e integramos nuestro pasado a nuestro presente,
venimos a ser más libres de estos pensamientos, sentimientos primitivos o arcaicos, y asumsiones que
pueden limitar nuestra perspectiva de la vida y aun nuestra habilidad para interesarnos. Mientras llegamos
a ser más libres de esas limitaciones, llegamos a ser más libres para responder pastoral y personalmente
a otros.6
Reflexión: Escriba una oración en que le dé gracias a Dios por partes específicas de su pasado que
enriquecen su vida y ministerio, y en la cual usted pide su ayuda para que lo liberte de partes específicas de
su pasado que estorban su vida y ministerio.
Dones
Usted es uno en su clase. Nadie es exactamente como usted. Nadie más tiene exactamente su misma combinación
física, mental, psicológica, social y factores espirituales. Esto no lo hace a usted mejor ni peor que ninguna otra persona.
Esto establece que nadie puede tomar su lugar. Usted tiene un propósito, una misión que nadie más puede llevar a
cabo. Dios lo llamó a usted para que tomara su lugar. El le ha dado habilidades con las cuales cumplir su tarea.
¡Identifique sus puntos fuertes! ¿Con qué le ha dotado Dios que necesita desarrollar y usar para la gloria de Dios? No
se hunda en auto-compasión acerca de lo que no tiene. No pierda todo su tiempo trabajando en sus debilidades.
Fortalezca sus puntos fuertes. Mientras considera sus puntos fuertes, pregúntele a alguien, en quien usted confíe, qué
él/ella piensa que son sus puntos fuertes. Estas áreas en las cuales usted ha sido dotado no son para vanagloriarse o
auto-promoción, sino para ser usados en el reino de Dios para la gloria de Dios. Observe Romanos 12:3-8. Dios quiere
que sea honesto y justo con usted mismo y que tenga una apreciación propia de la persona que Dios le está ayudando
a llegar a ser. Pablo dijo: “Deja de descuidar el don espiritual que Dios te ha encargado” (1 Timoteo 4:14a.).
Reflexión: ¡Piense! ¡Sea honesto! ¿Cuáles son sus puntos fuertes y dones los cuales Dios le ha confiado?
Necesidades individuales
El ministro debe continuar dando atención a sus necesidades espirituales. Esto incluye cosas tales como nutrición
apropiada, descanso apropiado y ejercicios apropiados. Pregúntese a usted mismo, “¿Qué realmente me hace relajar y
refrescarme?” Sus amigos pueden relajarse con una clase de entretenimiento, mientras que esa misma actividad puede
aumentar su nivel de estrés. El tiempo libre debe ser un tiempo de libertad y contentamiento. Debe ser determinado
por su propia elección y no impuesto por el hecho de que otros lo hacen. Ejercicios estenuados pueden ayudar a
desahogar las tensiones. Ocupar su mente en juegos que estimulan la mente o diferentes clases de libros que usted no
lee regularmente, puede ayudarlo a relajarse. Así que, es importante que mientras trata de suplir las necesidades de
otros, pueda suplir también sus necesidades básicas.
¿Cuáles son los deseos que Dios le ha dado? ¿Qué es lo que le motiva? ¿Qué dirección ya le ha sido dada? ¿Qué
oportunidades tiene usted ahora? ¿Qué es digno para “usted darse a usted mismo”?
El Desafío
No deje que su misión sea abortada por:
l Asuntos personales sin resolver.
l Dones espirituales no usados
l Ambiciones políticas inútiles
l Expectaciones irrealistas.
Permaneciendo en la provisión de Dios, permitiendo a estas provisiones transformar su vida continuamente, usted
experimenta la totalidad de parte Dios. “Teniendo cuidado de ti mismo no le roba a usted la vida”; lo liberta para la
vida. Lo liberta de:
l Auto-exaltación
jactancia
subestimar a otros
comparación impropia de unos a los otros
l Auto-degradación
Usted es verdaderamente un hijo de Dios.
Usted tiene un lugar—un lugar único.
Usted no necesita temer que alguien más tomará su lugar.
l Auto-indulgencia
Una sociedad edonista da atención final a sí misma y a la satisfacción de su propio placer.
“Teniendo cuidado de ti mismo” con la dirección de Dios, identifica necesidades legítimas y
súplelas.
AUTO-EVALUACION
1. ¿Por qué es importante continuar y “dar atención a uno mismo”?
2. Declare los ejemplos bíblicos y cómo éstos apoyan el concepto de “ten cuidado de ti mismo”.
Reflexión: ¿Hay alguna parte de su pasado que está afectando adversamente su efectividad en el ministerio?
Después de identificar el área del problema, anote los pasos que usted puede dar para cambiar las cosas.
IDENTIDAD PERSONAL—CLARIFICANDO EL LLAMADO
OBJETIVOS:
l Discutir las razones por las que las personas entran al ministerio.
l Evaluar la declaración: “Cada uno es un ministro”.
l Mencionar las características que son constantes en el “llamado” de Dios.
¿Es legítimo esperar que cada ministro tenga un llamado especial, específico de Dios para que esté involucrado?
¿Por qué es importante esto? ¿Hay algún precedente bíblico? ¿Está usted dispuesto a examinar nuevamente su
“llamado” al ministerio de manera que pueda perseverar, aun cuando Satanás intente desanimarlo y tentarlo a que se
rinda?
Cada uno es un ministro.
Es cierto que cada creyente necesita encontrar su lugar en el servicio cristiano. La gran comisión fue dada a cada
cristiano. “Mientras vayan, haced discípulos de todas las naciones...” (Mateo 28:19a). El énfasis es sobre “hacer
discípulos. Mientras usted está envuelto, viviendo día a día, haga discípulos para Jesucristo. La obra completa del
Señor no depende del clero. Usted recordará el registro de Hechos 8 cuando la persecución fue severa en Jerusalén.
Excepto por los apóstoles (el clero de la iglesia primitiva), los cristianos fueron obligados a huir. Ellos fueron
esparcidos por toda Judea y Samaria. Dondequiera que fueron, estos cristianos “predicaron la palabra” (8:4). La palabra
traducida “predicaron” es la palabra “evangelizaron”. Ellos se mantuvieron proclamando las buenas nuevas de
liberación de Jesucristo.
Por favor, observe el elevado privilegio y la responsabilidad que acompañaban a los cristianos según fue
registrada por Pedro:
Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer
sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Más vosotros sois linaje escogido, real
sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que declaréis las virtudes de aquel que os llamó
de las tinieblas a su luz admirable (I Pedro 2:5, 9).
Alfort dice que la palabra traducida “declaréis” tiene el “sentido de publicar”. 7 Así que, la responsabilidad de
contar, compartir y proclamar el evangelio pertenece a cada cristiano. El ministerio total del cuerpo necesita ser
enfatizado (Romanos 12, 1 Corintios 12).
Aquila y Priscila son ejemplos de personas involucradas en ministerio mientras continuaban con su vocación u
ocupación. El recuento de Hechos 6 provee otro ejemplo de la obra del ministerio siendo extendida más allá de los
apóstoles. Los apóstoles dijeron que su tarea principal era la oración y el ministerio de la Palabra. El envolvimiento de
los demás guardó a los apóstoles de distraerse en las áreas principales del ministerio.
Un nombramiento divino (llamado especial)
Aun cuando todos deben estar involucrados en el ministerio, existen aquéllos que han sido separados por el Señor
y nombrados específica y totalmente a su servicio. Estas personas no miran el ministerio como a una profesión
“escogida”, sino como habiendo sido escogidos por Dios. El ministerio no es su elección entre muchas otras opciones;
es la elección de Dios para ellos.
El Antiguo Testamento está repleto de ocasiones de personas llamadas por Dios a su servicio. Noé fue
comisionado por Dios (Génesis 6); Abraham fue llamado por Dios (Génesis 12); y Moisés fue abordado y enviado por
Dios (Exodo 3 y 4). Los profetas del Antiguo Testamento fueron constreñidos divinamente. Dios le dijo a Jeremías:
“Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones”
(Jeremías 1:5). Con los desafíos, dificultades y sufrimientos que vinieron a Jeremías, era ciertamente importante que
él estuviera seguro de que Dios lo había llamado. Si Jeremías hubiera hecho la elección, probablemente hubiera
cambiado su mente.
Otro ejemplo de la importancia del llamado de Dios es Amós. Amasías, el profeta de Betel, envió una carta a
Jeroboam, rey de Israel, acusando a Amós de conspiración contra el rey. Entonces, Amasías le dijo a Amós: “Vidente,
vete, huye a tu tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allá; y no profetices más en Betel, porque es santuario
del rey, y capital del reino” (Amós 7:12, 13). Amós respondió de manera confidente, segura y directa. “No soy profeta,
ni hijo de profeta, sino que soy boyero, y recojo higos silvestres. Pero Jehová me tomó de detrás del ganado, y me
dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel. Ahora, pues, oye palabra de Jehová” (7:14, 15). Observe dos ocasiones en el
Antiguo Testamento en que la ira de Dios fue derramada sobre personas que fueron intrusos en oficios a los cuales
ellos no habían sido nombrados (Números 18:7; 2 Crónicas 26:16-20).
Considere los ejemplos del Nuevo Testamento de como Pablo veía el ministerio:
l Apartado desde el nacimiento (Gálatas 1:15).
l Apartado para el evangelio de Dios (Romanos 1:1).
l Enviado no de hombre ni por hombres, sino por Jesucristo (Gálatas 1:1).
l Llamado por la gracia de Dios (Gálatas 1:15).
l Llamado para ser apóstol (Romanos 1:1).
l Apóstol por mandato (1 Timoteo 1:1).
l Nombrado a su servicio (1 Timoteo 1:12).
l Nombrado heraldo, apóstol y maestro (1 Timoteo 2:7).
l Se le encomendó el evangelio (1 Timoteo 1:11).
No todos los “llamados” al ministerio son dramáticos. No todos los “llamados” son espectaculares. No todos los
“llamados” vienen en voz audible o a través de sueños o visiones. Hay algunas características acerca del “llamado”
que son constantes:
l Convicción interna
En cualquier manera que el Espíritu Santo comunica el llamado al ministerio da un sentido interno de
confianza acerca del llamado.
l Constricción interna
Hay una urgencia por compartir el mensaje de Dios. “Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto
y oído” (Hechos 4:20). “Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta
necesidad; y ¡ay de mí si no anunciase el evangelio” (1 Corintios 9:16).
l Deseo por la Palabra de Dios
La Palabra de Dios es deseada como la fuente de fortaleza y dirección para el “llamado” tanto como el
contenido de la comunicación del “llamado”.
l Carga
El “llamado” de Dios lleva consigo una pesada responsabilidad. También conlleva una grave rendición de
cuentas. Lea Ezequiel 3:16-21.
l Confirmado por el toque divino sobre su vida y esfuerzos
Dios no llama a personas para que estén constantemente frustradas vacías. El suple el poder y la unción con
los cuales el “llamado” ha de llevarse a cabo.
l Confirmado por la iglesia
El cuerpo local de creyentes reconoce y da testimonio del llamado de Dios sobre la vida de una persona.
“Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la
obra que yo los he llamado” (Hechos 13:2).
Aun cuando el “llamado” de Dios es definitivo e innegable, puede que inicialmente no sea específico con relación
al tipo de ministerio. Para muchos, es simplemente un “llamado a predicar”. Permita al Espíritu que estreche el foco o
expanda el alcance que El desea. De hecho, usted puede estar involucrado en varios tipos de ministerios, en varias
etapas de su vida. No se encierre, pero no trate de ser algo que usted no es. Mas tarde veremos cómo “determinar” la
voluntad de Dios. Aquí hay una lista parcial de tipos de ministerios:
l Capellanía
Hospitales
Militar
Institucional
l Evangelismo
Masivo
En las ciudades
Plantando iglesias
l Enseñanza
l Pastorado
l Obra misionera
l Educación cristiana
l Música
l Consejería
l Administración
AUTO-EVALUACION
4. ___________________ dijo: “No soy profeta ni hijo de profeta, pero Dios me dijo: Vé”.
5. Describiendo su llamado al ministerio, Pablo usó términos tales como _________________, _______________
y ________________.
Reflexión: Escriba su respuesta a la pregunta ¿Cómo sabe usted que ha sido llamado al ministerio?
IDENTIDAD PERSONAL—CULTIVANDO ACTITUDES CORRECTAS
OBJETIVOS:
l Declarar la importancia de las actitudes correctas.
l Discutir los dos ingredientes básicos en la formación de las actitudes.
l Declarar cómo la persona puede cambiar su actitud.
l Describir las siete actitudes básicas características que todo ministro debe poseer.
Su actitud se muestra. Se muestra en su respuesta a las emergencias, problemas, sufrimientos, cambios, etc. Su
actitud es su sentimiento y comportamiento hacia ciertas situaciones y circunstancias. Regularmente, su respuesta
interna puede ser reconocida por la manera en que usted reacciona. Este es el “espíritu” en que usted hace las cosas.
Esta es su “postura” hacia la vida.
Napoleón Bonaparte, el fiero pequeño líder, parecía ser un ganador. El tenía influencia, prestigio y poder. Sin
embargo, dijo: “Nunca he conocido seis días felices en mi vida”.
Helen Keller, ciega o sorda, tuvo una niñez tormentosa. No obstante, ella atravesó las dificultades de manera que
pudo decir: “¡He encontrado la vida muy bonita!
El éxito o fracaso muchas veces es determinado por la actitud de la persona, antes que por sus habilidades o
conocimiento. Un alto porcentaje de los trabajadores que pierden su trabajo lo hacen debido a que no pueden llevarse
bien con sus compañeros. Poseen las habilidades y el conocimiento para hacer el trabajo, pero sus actitudes
interrumpen sus relaciones interpersonales. Algunos le echan la culpa a los “conflictos de personalidad” cuando su
actitud es el área del problema.
La actitud del ministro será demostrada de muchas maneras. Por ejemplo, su actitud se mostrará en su
predicación. Las personas pueden decir si usted realmente los ama—no sólo por lo que usted dice y hace, sino por la
manera en que dice y hace las cosas. Muchas veces, la gente decide si ir o no a tomar consejería de parte del ministro
basados en las actitudes demostradas desde el púlpito. Una persona puede decir: “Pienso que me gustaría hablar con
ese pastor. Pienso que él/ella entiende.” Por otro lado, una persona puede decir: “De seguro que no me gustaría
compartir mis problemas con él/ella. El/ella parece ser muy intolerante.”
Pensemos en dos ingredientes básicos en la formación—ambiente y experiencia.
Ambiente. El hogar tiene una relación definitiva con la formación de la actitud. Una persona puede tener una
actitud negativa hacia la palabra “padre” porque ha sido abandonada o abusada por su padre. La actitud de una persona
hacia la autoridad puede ser negativa por la manera en que la autoridad fue usada o se reaccionaba a ella en el hogar.
La atmósfera total del hogar tiene su impacto (vecindad—segura, hostil, íntima; relaciones—esposo/esposa, padre/hijo,
el vecino del lado; la casa misma—cuadros en la pared, oír música, hospitalidad, etc.).
AUTO-EVALUACION
4. Declare cinco características de las actitudes recomendadas y describa cada una brevemente.
Reflexión: ¿Cuáles son las actitudes predominantes demostradas en su vida? ¿Cuáles de éstas necesitan
cambio?
Las Relaciones Personales del Ministro
OBJETIVOS:
l Describir la relación del equipo ministerial esposa-esposo.
Próximo a su relación con Dios, la relación del ministro con su esposa es lo más importante. Debido a que la
mayoría de los ministros son varones y debido a que las Escrituras dan instrucciones específicas concerniente a la
esposa del ministro, el tópico trata primero con el ministro y su esposa. Más tarde, algunos comentarios serán dados
de la mujer ministro.
¿Es necesario que la esposa del ministro también sea “llamada?
En algunos casos, la esposa tiene un llamado especial al ministerio antes de casarse con el ministro. En algunos
casos, la mujer tiene una fuerte impresión de que ella se casará con un ministro, aun antes de conocer al que será su
esposo. Algunas veces, el ministro ya ha sido llamado a ministrar antes de casarse y una joven mujer tiene que luchar
con la idea de convertirse en esposa de ministro. También hay ocasiones en las que el hombre de Dios es llamado a
ministrar después de haberse casado y la esposa es totalmente sorprendida acerca de tener que ser la esposa de un
ministro.
Aun cuando no es necesario para la esposa del ministro que sea “llamada” al ministerio, ni “llamada” a ser esposa
de ministro, es imperativo que esté dispuesta a ministrar. Si se lamenta constantemente de su rol, estorbará a su esposo.
Si no está dispuesta para que él se envuelva en el ministerio, tanto el ministerio como el matrimonio sufrirán.
Su papel más importante como “esposa de ministro”
¡Sea su compañera! No importando cualquier otra cosa que usted haga, cumpla las promesas que usted le hizo a
él en su ceremonia matrimonial. Ninguna otra actividad o contribución al ministerio puede tomar el lugar de su
compañía. Esté completamente entregado a él. Algunas veces no entenderá completamente su carga, pero usted está
entregada a él de todos modos. Algunas veces no entenderá por qué usted deberá dejar sus amigos y moverse a
cualquier otra parte para ministrar, pero va porque usted está entregada a él.
Edifique una fuerte confianza el uno con el otro.
Ninguna otra profesión demanda el tipo de confianza que demanda el ministerio. Sospechas en el matrimonio
entorpecen la libertad en las relaciones, no sólo entre los cónyuges sino entre otros. El celo destruye muchos
ministerios. Haga todo el esfuerzo por no dar razón alguna para destruir la confianza, de manera que la relación sea
más fácil. Si algo ha estorbado su nivel de confianza, trabaje fuertemente para volver a ganar una confianza implacable
entre ambos.
Necesidad mutua de satisfacción
Mientras que las demandas del ministerio son muy pesadas, cada uno de ustedes tienen necesidades que deben
ser suplidas. Cada uno debe tomar la iniciativa de suplir las necesidades del otro. Satanás ataca violentamente a los
ministros en el punto de las necesidades no satisfechas.
Lo mismo se aplica a la esposa del ministro. Ustedes son seres humanos con necesidades básicas tales como la
necesidad de atención, apreciación, afirmación, satisfacción sexual, etc. Si estas necesidades no son satisfechas en el
hogar, estratégicamente Satanás proveerá oportunidades en las cuales éstas puedan ser suplidas. Necesidades no
satisfechas no excusan el pecado, debido a que la gracia de Dios es suficiente, pero la satisfacción mutua de las
necesidades contrarresta las tentaciones de Satanás. Observe, por ejemplo, lo que dice Pablo:
El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con su marido. La mujer no tiene
potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio
cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por un tiempo de mutuo consentimiento, para
ocupaos sosegadamente a la oración; y volved a juntaros en uno para que no os tiente Satanás a causa de
vuestra incontinencia (1 Corintios 7:3-5).
Apoyándose el uno al otro
Nunca denigre al otro, aun bromeando. Los desacuerdos deben ser solucionados privadamente para que ambos
puedan estar juntos en público. La gente en la iglesia no debe tener duda alguna sobre el amor y apoyo del uno para el
otro.
Carácter enfatizado
1 Timoteo 3:11 dice que las esposas de los líderes espirituales deben ser “mujeres dignas de respeto, no
calumniadoras, sino sobrias y confiables en todo”. Aun cuando los dones individuales difieren, el carácter cristiano
tiene que ser demostrado. La esposa del ministro puede ser un ser individual sin ser ofensiva o sacrificar su carácter.
Algunas iglesias intentan colocar a todas las esposas de los ministros en el mismo molde. Esperan que la esposa
del pastor toque el piano o cante o que sea la presidenta de los Ministerios Femeniles. El ministro necesita ayudar a su
esposa a descubrir el área de sus dones, desarrollar sus dones y usarlos en la obra del Señor. Si esta área de dotación
no se ajusta a las expectaciones de otros, el ministro debe apoyar a su esposa en comprometer sus dones en un área
correcta y comunicar graciosamente la voluntad de Dios para su vida.
El ministro y su esposa son compañeros en el ministerio. Un ejemplo bíblico de este concepto es el matrimonio
de Aquila y Priscila. Ellos no eran competidores. De seis ocasiones que son mencionados en las Escrituras, el nombre
de Priscila es primero en tres y el de Aquila en los otros tres. Lea esos seis pasajes (Hechos 18:2, 18, 26; Romanos
16:3; 1 Corintios 16:19; 2 Timoteo 4:19) y observe las maneras en las cuales ellos fueron compañeros.
Reflexión: Usando las referencias bíblicas de Aquila y Priscila, complete lo siguiente. Algunas referencias
son usadas más de una vez.
Referencias bíblicas
UN MODELO PIADOSO
Le guste a usted o no, usted se convierte en el molde, el patrón para otros. En su actitud, su vestimenta, la
manera de relacionarse con otros, su hospitalidad—en éstas y otras muchas otras cosas, en un período de tiempo, la
gente seguirá su ejemplo. La manera en que el ministro y su esposa se relacionan el uno al otro, la manera que se
relaciona con sus hijos, las pequeñas cortesías y consideraciones que se muestran el uno al otro, eventualmente tendrá
su impacto sobre la gente. Usted enseña muchas cosas sin decir una palabra.
Ser un ejemplo, una norma de excelencia para otros compañeros, lo desafía a usted para ser su “mejor usted”.
Esta responsabilidad no es una invitación a la frialdad, superficialidad, artificialidad. La gente quiere que usted sea
real. Quieren que usted ría y llore, escuche y hable, ame y sea amado, acepte y sea aceptado. Ser un modelo no significa
que usted estará “actuando para la gente”, mientras que su interior aborrece lo que está haciendo. La responsabilidad
la desafía a mantenerse tan cerca de Dios como pueda. Usted puede depender de El para que El le ayude a desarrollar
sensibilidad por otros y a dar su sabiduría piadosa. Aun con la mejor de las crianzas, el mejor adiestramiento y la
mucha experiencia—la sabiduría piadosa es todavía necesaria para cumplir la responsabilidad de ser un modelo
piadoso.
Esposa de ministro, por favor observe otra vez el término “lo mejor de usted misma”. No excuse su compor-
tamiento por causa de su trasfondo. Por ejemplo, si tiene un problema controlando su temperamento, no diga
simplemente, “Esa era la manera en que era mi madre y la manera en que era mi abuela”. Pida a Dios que le ayude a
producir el fruto del Espíritu en usted, el cual incluye el control propio. De otra manera, no permita que la presión sutil
de otros le hagan convertirse en algo que usted no es. No tenga miedo de examinar quién es usted, explore cómo puede
servir mejor y capitalice en sus puntos fuertes. Trabaje en ser lo mejor que usted pueda ser.
Mientras usted trabaja en lo mejor de usted misma, desarrolle flexibilidad—la habilidad para ajustarse. Existen
barreras en su personalidad que puede mover y seguir siendo usted, seguir siendo genuina. Debido a las circunstancias,
usted puede necesitar hacer algunas cosas que no son sus favoritas. Quizás la tarea de cuidar niños no es su favorita,
pero puede estar dispuesta a tomar turnos con otros hasta que se descubra la persona con ese don ministerial. La
flexibilidad le permite operar en libertad dentro de su propia personalidad, mientras toma en consideración la cultura,
las circunstancias y las necesidades del presente.
Esposa de ministro, habrá algunas incomodidades en su posición, pero Dios quiere dirigirla a través de esos
tiempos de incomodidad, de manera que sea la persona que El intenta que usted sea. El siempre supo quién sería su
marido y dónde usted serviría en el ministerio. Sin embargo, El está interesado no sólo en su servicio, sino en usted.
Usted no está solamente llevando a cabo un papel—usted es la selección escogida de Dios para estar en su presencia,
para ser su hija. El desea paz y gozo y armonía interna para usted—aun cuando haya luchas y conflictos. Dios no
quiere que usted sea una esposa de ministro infeliz. El quiere que se encuentre a usted misma en El, para que pueda
relajarse y permitir al servicio fluir de quién usted es y quién llegará a ser en El. Usted se convertirá en un modelo
piadoso para su familia y otras, no porque esté actuando un papel, sino porque Dios está obrando a través de la “real
usted”.
Reflexión: Esposa de ministro. Use esta página para escribir sus respuestas a la discusión sobre “Un modelo
piadoso”. Reflexione en sus metas para llegar a ser “lo mejor de usted misma”.
Reflexión: Si alguien lo ha herido y usted no ha resuelto el asunto, ahora mismo, como un acto de fe en
Dios, escriba aquí el incidente y entregue a Dios tanto la persona como la acción.
El líder espiritual “debe administrar a su familia bien” y ver que los hijos lo obedecen con el respeto apropiado.
(Si uno no sabe cómo administrar su propia familia, ¿cómo podrá tener cuidado de la iglesia? —I Timoteo 3:4, 5).
Dios desea ayudar a la pareja ministerial a demostrar tal amor por sus hijos que el amor cubra cualquier herida recibida
como resultado de ellos ser hijos de ministro. Este amor no es permisivo ni áspero. El no excusa ni condena malas
acciones. Ayuda a reemplazar lo negativo por lo positivo. Ayuda a devolver la salud al herido. Este amor ofrece respeto
y obediencia sin ser destructivo.
¡Edifique memorias positivas! La pareja ministerial no puede darse el lujo de vivir en los aspectos negativos del
ministerio. Ellos deben ser cuidadosos con relación a la discusión de asuntos ante los hijos que pueda contribuir a la
confusión y/o a la pérdida del respeto.
En esos momentos en que usted necesita compartir algún tiempo con sus hijos, para que entiendan lo que está
sucediendo, ore para que el Señor le dé sabiduría y dirección, para compartir la información sin animosidad o amargura
hacia otros.
Reserve tiempo para la familia. Si pueden comer una comida juntos en la mayoría del tiempo, eso contribuirá a
que estén juntos. Algunas familias llevan sus hijos a reuniones especiales, tales como a la Asamblea General, y luego
tomar algunos pocos días después de la reunión para viajar y tener vacaciones. Las memorias positivas pueden ser
edificadas por medio de cosas pequeñas—andando por las tiendas, jugando un juego, trabajando en un rompecabezas,
edificando un carro modelo, plantando el jardín, haciendo palomitas de maíz después de la iglesia, pasando noches de
invierno en una cabaña frente a la chimenea, etc. Usted puede encontrar muchas formas para edificar memorias
positivas y placenteras. Sus hijos no necesitan sentirse necesitados de las cosas, sino pueden saber que son bendecidos
en estar en la familia pastoral.
Manténgalos cerca de Dios
Satanás tiene como blanco a la familia del ministro y la única protección es la cubierta de la gracia divina. El
gozo y la libertad que caracterizan su involucramiento ministerial pueden influir positivamente a sus hijos. La cohesión
y el hostigamiento los alejarán, pero el amor y cuidado, y el ejemplo piadoso, los acercarán. Los hijos deben ser
asegurados de que Dios y usted los aman incondicionalmente. La disciplina es administrada firme y amorosamente, y
los hijos saben que usted los ama, aun si está descontento con sus acciones o si le fallan. Con oración, amor,
consideración e involucramiento individual, usted intenta mantenerlos cerca de Dios.
La gente viene y se va. Algunos olvidarán el sacrificio que usted ha hecho por ellos. ¿Qué si usted hace todo el
sacrificio por otros y pierde a su propio hijo? La voluntad de Dios para el ministro y su esposa es que edifique una
familia fuerte la cual perdurará. Esta unidad debe aprender a hacer los sacrificios apropiados por otros y los sacrificios
apropiados unos por los otros.
LA MUJER MINISTRO
Objetivo:
l Delinear preocupaciones específicas que enfrenta la mujer ministro.
La mayoría de la discusión precedente es aplicable a la mujer ministro o a su esposo y sus hijos. Sin embargo,
hay unos pocos asuntos que vienen a ser más prominente en relación a la ministra femenina. Aun cuando está más allá
del enfoque de esta obra probar cada uno de estos asuntos, por favor, observe las siguientes preocupaciones.
Esté preparada para alguna resistencia y malos entendidos de parte de algunas personas cuyos trasfondos les han
enseñado en contra de las “mujeres predicadoras”. Trate de guardar el ministerio de Dios en su vida de permanecer en
un modo defensivo y argumentativo. Puede que usted entre en discusiones acerca de la enseñanza bíblica concerniente
a las mujeres ministros, pero en su mayoría, permítale a Dios establecer la legitimidad de su ministerio a través de
usted.
Familiarícese bien con el papel escritural de la mujer en la iglesia. Note el libro recomendado Women in the Body
of Christ (Mujeres en el Cuerpo de Cristo). Considere también la explicación de 1 Corintios 14:34-35 que hace el Dr.
French Arrington en su libro Divine Order in the Church (Orden Divino en la Iglesia) págs. 108 109 y I Timoteo 2:11-
12 en Maintaining the Foundations (Manteniendo los Fundamentos) págs. 63-70.
Entienda que su llamado no envuelve un abandono de su vida marital y sus responsabilidades familiares. Dios
conoce la situación de su hogar y desea guiarlo en el cumplimiento de sus responsabilidades familiares y su llamado
ministerial. Si está casada, usted y su esposo deben discutir plenamente el llamado de Dios sobre su vida y trate de
entender cómo Dios quiere que usted lleve a cabo ese llamado. Respeto y entendimiento mutuos son vitales en el hogar
y en la iglesia. Un cuidado extra será necesario para que el acercamiento del equipo pueda realizarse. Su llamado no
subordinar las responsabilidades dadas por su esposo a usted y a la familia. El tiene que encontrar alguna manera de
cumplir con sus responsabilidades al igual que tratar de ayudarla a usted a cumplir las suyas. Su llamado no sacrifica
su feminidad ni su masculinidad. De la misma manera que le toma tiempo y esfuerzo a la esposa de ministro para
entender su papel, así también al esposo de la mujer ministro. Si usted tiene hijos, usted y su esposo pueden ayudar a
desarrollar en ellos una apreciación por el llamado de Dios sobre su vida.
Cuando Dios la llamó al ministerio, El deseaba capacitarla para que llevara a cabo ese ministerio. El quiere que
usted tenga confianza y sea competente. Quiere proveer las oportunidades correctas y ayudarla a ser capaz de
reconocerlas y asirse de ellas. Si usted es concienzuda delante de El, El vigilará sobre su ministerio en y a través de su
vida, de manera que lo pueda llevar a cabo.
Reflexión: Mujer Ministro. Responda a estas preocupaciones y enumere cualquier otra preocupación que
usted personalmente tenga. Cualquier preocupación que desee ver tratada en el futuro, usted es bienvenida a
enviarla al Dr. John A. Lombard, Jr., Lee College, Cleveland, TN 37320-3450.
AUTO-EVALUACIONES
Cierto/Falso
______ 1. Para ser una esposa de ministro con efectividad, la mujer necesita ser llamada.
______ 2. El papel más importante de la esposa de ministro es ser la presidenta de los Ministerios Femeniles.
______ 3. Es imperativo que la pareja ministerial edifique una fuerte relación de confianza.
______ 4. Lo más importante en la relación es que las necesidades de la esposa sean satisfechas.
Enumere
Definición
1. Modelo
2. “lo mejor de usted misma”
3. Flexibilidad
4. Memorias positivas
Reflexión: ¿Cuáles son las cosas específicas que usted tratará de hacer esta semana para satisfacer las
necesidades de su compañero?
1. La postura bíblica básica hacia una persona “sobre usted en el Señor” es __________________,
________________________ y _________________________.
2. El testimonio unido es demostrado cuando las relaciones de compañeros ministros son caracterizados por
________________________ y __________________________.
Enliste:
¿Qué pasos específicos puede tomar para crecer más a través de su experiencia supervisada?
La Integridad Personal del Ministro
OBJETIVOS:
l Defina “integridad”.
l Describir las disciplinas espirituales y mostrar su relación con la integridad.
Dios y la iglesia están llamando a ministros con integridad personal. “Integridad” ha sido definida como la
“calidad de ser completo y sin dividir, totalidad; entera, completa sinceridad, honestidad y candor; evasión de la
decepción, conveniencia, artificialidad o superficialidad de cualquier clase.8 La integridad excluye la hipocresía,
decepción y las agendas escondidas. La integridad incluye motivos puros. La palabra del Antiguo Testamento para
integridad incluye la idea de “simplicidad”—no ser complicado con motivos ulteriores.
Reflexión: Lea Marcos 12:28-31 y responda a esta pregunta, “¿Cómo estos versículos enseñan la integridad?”
Disciplinas Espirituales
Para que podamos mantener la integridad, debemos tener comunión consistente con Dios. Esa comunión da paso
en nosotros a su convicción y limpieza. El purifica nuestras motivaciones y nos da poder para relacionarnos y ministrar
a otros sin esperar recompensa.
Hay muchas demandas en el ministerio que se agolpan sobre su vida diaria. Usted puede estar tan ocupado en el
ministerio que llegue a descuidar el estar en contacto con la fuente y el poder del ministerio. La integridad de algunas
personas ha sido comprometida porque no fueron consistentes en sacar de los recursos de la fortaleza de Dios. Algunos
de éstos comenzaron en el Espíritu, pero se enredaron tanto haciendo cosas buenas que descuidaron el Espíritu.
Trataron de continuar ministrando en su propio poder. El mero poder humano no es suficiente en el ministerio ni en
las luchas espirituales propias de los individuos. Lo que comenzó en el Espíritu tiene que ser continuado en el Espíritu.
Nada puede tomar el lugar de la lectura de la Palabra y la oración. Usted puede enfrentarse a las demandas de
cualquier día dado, si ha comenzado el día teniendo tiempo con el Señor. Sea realista acerca del tiempo del día que
usted ha establecido para estas disciplinas. Lo importante es que debe ser hecho cuando usted pueda adorar el Señor
de todo corazón y recibir fuerzas diariamente. Algunas personas operan muy bien a las 3:00 de la mañana, mientras
que otros se quedan dormidos y se sienten culpables el resto del día. Esta no es una aventura realística en la que usted
gana su lugar por el tiempo que pone en ella. Es una aventura necesaria en la cual responde al don de Dios y recibe su
gracia. Usted llega a conocer mejor a Dios y aprende a depender de su sabiduría, por la cual puede vivir y ministrar
abundantemente. En la vida de Jesús, las multitudes venían a oírlo y ser sanados por El, y “Él se retiró al desierto y
oró” (Lucas 5:16).
Estas son temporadas especiales de intensa consagración—de oración, ayuno y lectura de la Palabra. Puede que
usted tenga una dirección especial de Dios para tener este tiempo de consagración. Puede simplemente decidir que no
necesita acercarse a Dios; puede enfrentarse a decisiones muy cruciales. En la noche antes que escogiera a los doce
apóstoles, Jesús fue a la montaña a orar y oró toda la noche (Lucas 6:12).
El ayuno es primariamente tomar el tiempo y la atención, que ordinariamente uno se da a sí mismo, y darlo a
Dios. Usted no gana la bendición de Dios ayunando, pero cuando ésta está combinada con la oración, la lectura de la
Palabra y la integridad, ciertamente usted mismo se abre más a lo que Dios está intentando hacer en y a través de su
vida.
Los ministros también necesitan periódicamente un tiempo de renovación—un tiempo de refrescarse, física,
emocional, mental y espiritualmente. Esto sucede más frecuentemente fuera de sus responsabilidades regulares. Tiene
que encontrar el mejor ambiente—lo que mejor trabaje para usted. Se espera que cuando regrese a sus
responsabilidades será con una visión y energías renovadas.
Determinando la voluntad de Dios para usted
Objetivo:
l Mencionar y discutir los principios en determinar la voluntad de Dios.
Existen muchas direcciones potenciales para el ministro, para sí mismo y/o la gente a quien sirve. Nosotros
luchamos con estas posibilidades; pero aun cuando tengamos todos los factores, sabemos que sólo Dios ve el cuadro
total. Por tanto, somos responsables de determinar la voluntad de Dios. En las siguientes páginas hay diez principios
para ser usados en la determinación de la voluntad de Dios.
Principio 1: Actúe en el conocimiento que usted posee.
Algunas personas se mantienen preguntando por la dirección de Dios, cuando ni siquiera han actuado en la
dirección que ya se les ha dado. Si espera que Dios se mantenga revelando sus planes para su vida, necesita hacer
ahora lo que sabe que es la voluntad de El.
Dios quiere llevarnos al lugar en dónde pueda comunicarse con nosotros. Lea Hechos 9:6: “Levántate, y vete a
la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer”. Observe—si Saulo ha de recibir más instrucciones de parte de Dios, él debe
actuar en lo que Dios ya le ha hablado. La obediencia a la voluntad conocida de Dios es necesaria para recibir aquello
que El no nos ha revelado todavía. A veces, llegar a ese lugar de comunicación envuelve aclarar algunas situaciones.
Quizás la falta de perdón está impidiendo que oigamos a Dios. Quizás la obstinación está impidiéndolo. Quizás
realmente no queremos oír. Actuando en el conocimiento que tenemos ahora, podemos limpiar los obstáculos del
camino, para que podamos encontrar la voluntad de Dios.
Reflexión: Lea 1 Samuel 3:1-10. De estos versículos escriba las verdades aplicables a nuestro tópico.
Dios quiere que reconozcamos su voz. Permaneciendo en su presencia estamos más abiertos a lo que El está
diciendo.
Principio 5 - Esté consciente de que usted es responsable y que ha de dar cuenta a Dios.
Nosotros podemos intentar culpar al “sistema”, a otras personas o a nuestras circunstancias, pero en última
instancia somos responsables por determinar la voluntad de Dios, y por su gracia, llevarla a cabo. A pesar de las
presiones hechas por otros o de las expectaciones de otros, usted es responsable.
Reflexión: Lea Hechos 8:26-29; 10:9-12; Gálatas 2:2. Ponga una marca bajo la manera en que la voluntad
de Dios fue comunicada.
Dios puede revelar su voluntad directamente de su Palabra mientras usted la lee. Cuando El habla, puede
que usted no oiga una voz audible, pero es igualmente real. Puede ser con una impresión profunda,
interna, una que usted sabe que proviene de Dios.
2. Dios a veces revela su voluntad mediante el nombramiento de un director espiritual. Hay un precedente
bíblico para este método. “Por esta razón te dejé en Creta”. Este versículo indica que Tito estaba en
Creta por nombramiento. La mayor parte del tiempo, los nombramientos son hechos en oración antes de
la aprobación del candidato. Al candidato se le da la opción de aprobar o desaprobar. Por ejemplo,
“Acerca del hermano Apolo, mucho le rogué que fuese a vosotros con los hermanos, mas de ninguna
manera tuvo voluntad de ir por ahora; pero irá cuando tenga oportunidad” (1 Corintios 16:12).
3. Algunas veces Dios revela su voluntad a través de una combinación de eventos, razonamiento, consejo
sabio y confirmación espiritual.
Reflexión: Lea Hechos 16:6-10 y para cada versículo escriba el evento que se convierte en parte de la
determinación de la voluntad de Dios para ir a Macedonia.
versículo 6
versículo 7
versículo 9
versículo 10
Observe otra vez cómo Dios los confrontó en su planificación para eventualmente declararles su voluntad
para el ministerio. El equipo evangelista juntó lo que Dios estaba diciendo y concluyó que Dios quería
que ellos fueran a Macedonia. Procedieron con confianza porque estaban convencidos de que el Espíritu
Santo los hubiera confrontado con esta decisión, si hubieran perdido la voluntad de Dios.
Principio 9 - Examine los espíritus y esté personalmente convencido.
Tenemos que aprender a discernir el espíritu humano, el Espíritu de Dios y los espíritus malos. A menos que
seamos cuidadosos aquí, nos confundiremos. Piense con cuidado acerca de lo siguiente. En ocasiones, Dios confirma
su voluntad en nuestras vidas por medio de la palabra profética. Sin embargo, no debemos ser tan simples como para
aceptar todas las “llamadas” palabras proféticas como auténticas. No debemos ser tan críticos que dudemos todas las
cosas, pero debemos hacer como nos exhorta la Escritura: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino examinad los
espíritus para ver si son de Dios” (I Juan 4:1). Por favor, Lea I Juan 4:1-6 para algunas directrices en este examen.
Piense un momento acerca de las posibilidades de un mensaje dado:
1) Puede ser precisamente un mensaje de Dios.
2) Puede ser un mensaje de un espíritu malo.
3) Puede ser un mensaje de un ser humano que desea algo de usted.
4) Puede ser que Dios le dé un mensaje a una persona y luego el/ella añada su interpretación propia o sus
deseos humanos al mensaje.
5) Puede que sea precisamente el mensaje de Dios dado como El lo dio, pero nosotros, porque queremos
oír o hacer cierta cosa, ponemos en el mensaje nuestra interpretación o deducción propia.
Estas posibilidades son dadas no para producir miedo ni confusión ni aprehensión en oír de parte de Dios. Son
dadas para que estemos conscientes de que oímos lo que Dios está diciendo, y así poder actuar en su voluntad con
libertad y confianza. Si hacemos algo porque alguien nos ha dicho que esa es la voluntad de Dios, pero no estamos
plenamente convencidos, nosotros mismos quedamos más susceptibles para huir cuando se levante la oposición. No
obstante, si estamos plenamente convencidos de que Dios ha hablado, podemos confiar en El cuando parezca que todo
el mundo alrededor se está desbonorando.
Un ejemplo bíblico de la importancia de estar personalmente convencido de la voluntad de Dios se encuentra en
Hechos 20 y 21. El Espíritu Santo advirtió a Pablo que le esperaban sufrimientos en Jerusalén. Estaba convencido que
ir era la voluntad de Dios aun cuando algunas personas, debido a su amor por Pablo, le pidieron que no fuera.
Principio 10 - Sométase a la soberanía de Dios.
“Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, y El os exaltará a su debido tiempo” (1 Pedro 5:6). José tuvo
sueños de señorío, pero él no soñó que la esclavitud, la traición, la cárcel y otras cosas que le sobrevinieron precederían
a su oportunidad de gobernar. No pierda los sueños que Dios le ha dado, sino permita que en su propia manera Dios
dirija el cumplimiento de los mismos. Para que mantengamos integridad personal en el concepto de siervo-líder
debemos mantenernos en sumisión al Todo-sabio, Todo-amoroso y Todo-poderoso Dios.
AUTO-EVALUACION
Definición:
1. Defina “integridad”.
OBJETIVOS:
l Declarar cómo las finanzas personales se relacionan al ministro como siervo-líder.
Mientras más temprano usted aprenda que Dios es su fuente, mejor estará. Dios obra a través de la denominación,
la iglesia local y a través de individuos, pero ninguno de éstos es su fuente, Dios lo es. ¡Dios es el Dueño de todas las
cosas! El le ha confiado a usted algunas de esas cosas para que las administre en su favor. El Dios que lo llamó vela
por usted para llevar a cabo su Palabra y voluntad en y a través de usted.
Es cierto que Dios en su gracia muchas veces suple mucho más que las meras necesidades. Sin embargo, debemos
comenzar con las necesidades básicas. En una sociedad materialista que bombardea a la gente con mensajes de que
usted realmente no vive a menos que tenga ciertas cosas, es difícil mantener las cosas materiales en la perspectiva
correcta. La ropa es necesaria, pero la vida no depende en tener artículos populares de renombre. La transportación es
necesaria, pero usted no tiene que hipotecar su futuro y estorbar su ministerio sólo por poseer ahora el carro de sus
sueños. Así que concéntrese primero en las”necesidades”. Como indican los versículos que leyó anteriormente, no
tiene que estar ansioso acerca de las necesidades básicas, porque tiene un Padre celestial quien se preocupa y está
involucrado con usted. Cuando usted le busca primero, El suple todas sus necesidades.
Administrando los bienes de Dios
Dios, Creador y Dueño de todas las cosas nos da la responsabilidad de administrar para El aquello que nos ha
confiado. Le daremos cuenta a Dios de cómo hemos administrado. Nuestra mayordomía tiene que ver con todo lo
relacionado a la vida. Aquí hablamos de un aspecto de la vida—las finanzas. ¿Está satisfecho Dios con la manera en
que manejamos nuestras finanzas? ¿Le hemos permitido dirigirnos hacia un punto de vista correcto del dinero y las
cosas? ¿Le permitimos examinar nuestros deseos?
Administrando tus deseos
La propaganda estimula el deseo para toda clase de cosas. El mundo alrededor de usted busca imponerle sus
puntos de vista con relación a las posesiones. Observe el principio que Jesús estableció. “¡Cuidado! Esté alerta en
contra de toda clase de avaricia; el hombre no consiste de la abundancia de bienes que posee” (Lucas 12:15). El mundo
juzga su vida por la ropa que usted usa, el carro que maneja, la casa en la cual vive, etc. Dicho juicio puede hacer que
el deseo suyo se concentre en las posesiones. Sin embargo, Jesús dijo que debemos cuidarnos de la avaricia, porque la
vida no está envuelta en las posesiones. La satisfacción de algunos deseos necesita ser negada; la satisfacción de
algunos deseos necesita ser cambiada para combinar con la realidad. La satisfacción de algunos deseos necesita ser
pospuesta. El impulso de comprar está basado en un estímulo inmediato de desear sin contar el costo. La facilidad con
la que algunas personas pueden comprar a crédito lucha en contra del control de sus deseos. El crédito dice que usted
no tiene que esperar para obtener lo que desea. Sin embargo, el precio podría ser muy alto en obtenerlo ahora. Calcule
cuidadosamente el precio final, incluyendo los intereses del cargo, antes que decida comprar. Si usted posee una tarjeta
de crédito que no paga cuota anual, y paga el balance cada semana a fin de no incurrir en ningún cargo de interés,
probablemente usted la ha usado sabiamente. Si no puede controlar sus deseos, probablemente no necesita una tarjeta
de crédito.
Administrando su ingreso y gastos
El meollo del asunto—para sobrevivir financieramente, es que los gastos consistentemente no pueden exceder al
ingreso. Muchos ministros han sido impedidos ir al ministerio; otros han sido limitados acerca de dónde pueden ir; aún
otros han traído desgracia sobre ellos mismos y la iglesia porque acumulan deudas mucho más allá de sus capacidades
para pagarlas. Muchos matrimonios sufren estrés y muchos divorcios ocurren debido a problemas financieros. Si los
gastos sobrepasan el ingreso, ¿cuáles son las opciones? 1) Aumente el ingreso. 2) Reduzca los gastos. 3) Aumente el
ingreso y reduzca los gastos.
¿Cuáles son algunos de los pasos a tomar en el ejercicio de la responsabilidad financiera?
1. Conozca a dónde va su dinero. Mantenga un registro de sus gastos de treinta días por lo menos.
2. Mantenga a Dios primero. Sea fiel en sus diezmos y ofrendas.
3. Corte el despilfarro de dinero. Por ejemplo, usted puede ser capaz de combinar algunos gastos errantes
y cortar viajes innecesarios.
4. Sea deliberado en decidir cómo gastar su dinero. Esta acción puede envolver el establecimiento de nuevas
prioridades.
Reflexión: Prepare un presupuesto que incluya su ingreso y proyecte los gastos. Mantenga detallando los
gastos durante las próximas dos semanas.
Cuando usted administra sus finanzas en armonía con los deseos del Dueño, Dios, la administración produce
libertad y alegría. Esta libertad financiera no envuelve necesariamente riquezas. Envuelve una vida no controlada por
los deseos a las posesiones. Usted controla esos deseos—ellos no lo controlan a usted. Envuelve una vida no controlada
por lo que le debe a otros. Puede que deba dinero, pero no en una cantidad muy grande con intereses exhorbitantes,
que le produzcan estrés y “señoreen “ sobre usted. La libertad financiera envuelve una vida no privada por la falta.
Puede que usted sea “pobre”, según las normas del mundo, pero tiene todo lo que necesita para cumplir el propósito
de Dios en la vida. Usted es libre en El, contento en El y satisfecho en El. Cuando Pablo estaba discutiendo sobre la
dádiva generosa y alegre, siguió la discusión con la respuesta de Dios y nuestra confianza—“Y poderoso es Dios para
hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para
toda buena obra” (II Corintios 9:8).
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