Jonás 1:1
BLA Notes:
[=] *2Re 14:25
[.] Jonás se niega a obedecer el llamado de Yavé posiblemente porque
no se siente responsable de la salvación de esos <moros> ninivitas. Está
durmiendo mientras los marineros, paganos bien simpáticos, tratan de
salvar el barco (lo cual no es obra religiosa, pero también interesa al
piadoso Jonás). Se alegra de pensar en el castigo de Dios que va a caer
sobre los paganos de Nínive. Se queja de la misericordia de Yavé con los
ninivitas, porque su propia reputación va a sufrir con ello. Dios dirige al
mundo con visión muy amplia y generosa. Por ser creador de todos, se
siente responsable de todos y quiere salvar a hombres y animales (4,11),
sin mirar la raza o la religión.
El narrador cuenta con ironía el caso de Jonás, quien hace lo contrario
de lo que debe hacer un profeta, huye en vez de obedecer, duerme
cuando se espera que ore o que ayude.
Dios Habla Hoy 1996 Notes:
[1] 1.1 Jonás, hijo de Amitai: Cf. 2 R 14.25.
[2] 1.2 La gran ciudad de Nínive: Era la capital de Asiria, el imperio que
en el 721 a.C. destruyó el reino del norte (Israel) y envió al exilio a
muchos israelitas (cf. 2 R 14.1-23). Los profetas Nahúm (1.14--3.19) y
Sofonías (2.13-15) anunciaron su destrucción, hecho que tuvo lugar en el
año 612 a.C. Cuando se redactó el libro de Jonás, esa ciudad era símbolo
de crueldad, de violencia y de hostilidad hacia el pueblo de Dios. Cf. Nah
1.1; 2.13--3.19.
[3] 1.9 Dios del cielo: 2 Cr 36.23; Esd 1.2; 5.11; 7.12; Neh 1.4-5; 2.4; Dn
2.18-19.
[4] 1.17 Cf. Mt 12.38-40; 16.1-4; Lc 11.29-32
Jonás 1:1-17
JONAS profetizó a Israel y Asiria en 793-753 a.C.
Ambiente de la época: Nínive era la ciudad más importante de Asiria y
pronto sería la capital del inmenso imperio asirio. Pero Nínive era
también una ciudad perversa.
Principal mensaje: Jonás, que aborrecía a los poderosos y malvados
asirios, recibió un llamado de Dios a advertir a los asirios que les llegaría
castigo si no se arrepentían.
Importancia del mensaje: Jonás no quería ir a Nínive, y trató de huir de
Dios. Pero Dios tiene formas de enseñarnos a obedecerlo y seguirlo.
Cuando Jonás predicó, la ciudad se arrepintió y Dios retuvo el castigo.
Aun los más perversos pueden salvarse si de veras se arrepienten y se
vuelven a Dios.
Profetas contemporáneos: Joel (853-796?) Amós (760-750)
1.1, 2 Jonás se menciona en 2Ki_14:25. Profetizó en tiempos de
Jeroboam II, rey de Israel de 793-753 a.C. Quizás era miembro de "los
hijos de los profetas" que se mencionan en relación con el ministerio de
Eliseo (2Ki_2:3).
Dios le dijo a Jonás que predicara en Nínive, la ciudad más importante
de Asiria, un incipiente poder mundial en los días de Jonás. En menos de
cincuenta años, Nínive sería ya la capital del vasto imperio asirio. Jonás
no habla mucho de la maldad de Nínive, pero el profeta Nahum nos
ofrece mayor información. Dice Nahum que Nínive había caído en
pecados como (1) pensar cosas malas contra Dios (Nah_1:9), (2) explotar
al desvalido (Nah_2:12), (3) ser cruel en la guerra (Nah_2:12-13), (4)
adorar ídolos, prostitución y brujería (Nah_3:4). Dios le dijo a Jonás que
fuera a Nínive, como ochocientos kilómetros al nordeste de Israel, a
advertirles del inminente castigo y a declarar que podían alcanzar
misericordia y perdón si se arrepentían.
1.3 Nínive era una ciudad poderosa y perversa. Desde niño Jonás había
aprendido a odiar a los asirios y temer sus atrocidades. Los aborrecía
tanto que no quería que recibieran misericordia de Dios. Jonás temía
que se arrepintieran (4.2, 3). Su actitud era representativa de la
renuencia de Israel a hablar a los demás del amor y la misericordia de
Dios, aunque esa era la misión que Dios les había dado (Gen_12:3). Ellos,
como Jonás, no querían que los que no fueran judíos (gentiles)
obtuvieran el favor de Dios.
1.3 Jonás sabía que Dios tenía una tarea para él, pero no quería
cumplirla. Tarsis puede haber sido uno de los tantos puertos
occidentales de Fenicia. Nínive estaba al este. Jonás trató de irse lo
más al oeste posible. Cuando Dios nos ordena algo en su Palabra, a
veces huimos por temor o terquedad, con la excusa de que Dios nos está
pidiendo demasiado. Quizás fue temor, o enojo por la amplitud de la
misericordia de Dios, lo que hizo que Jonás huyera. Pero la huida lo
metió en problemas peores. Al final, Jonás entendió que es mejor hacer
lo que Dios manda. Pero ya había tenido que pagar un alto precio por
huir. Es mejor obedecer desde un principio.
1.4 Antes de establecerse en la tierra prometida, los israelitas habían
sido nómadas que iban de lugar en lugar en busca de buen pasto para su
ganado. Aunque no eran un pueblo de marineros, su ubicación en las
costas del Mediterráneo y cerca de los vecinos poderes marítimos de
Fenicia y Filistea le permitió vincularse mucho con barcos y marineros.
La nave en que se embarcó Jonás probablemente era un barco de carga
con cubierta.
1.4 La desobediencia de Jonás puso en peligro la vida de la tripulación
del barco. Tenemos la gan responsabilidad de obedecer la Palabra de
Dios porque nuestros pecados y desobediencias pueden poner en peligro
a los que nos rodean.
1.4, 5 Mientras la tormenta rugía, Jonás dormía bajo cubierta. Aunque
estaba huyendo de Dios, la conciencia no le molestaba. Pero el que no
nos sintamos culpables no siempre es señal de que estamos actuando
bien. Como uno puede negar la realidad, no podemos medir la obediencia
por lo que sentimos. Por eso es importante que nos comparemos con las
normas divinas.
1.7 Los tripulantes echaron suerte para descubrir al culpable. Les dio
resultado, pero solo porque Dios intervino para que Jonás supiera que no
podía huir de él.
1.9-12 Uno no puede buscar el amor de Dios y huir de El al mismo
tiempo. Jonás pronto comprendió que en ninguna parte podía
esconderse de Dios. Pero antes de que Jonás pudiera volver a Dios, tuvo
que dejar de ir en sentido contrario. ¿Qué le ha pedido Dios que haga? Si
queremos más del amor y el poder de Dios, tenemos que estar
dispuestos a cumplir con las responsabilidades que nos da. Uno no
puede decir que cree en Dios si no hace lo que Dios dice (1Jo_2:3-6).
FUGA DE JONAS : Dios le dijo a Jonás que fuera a Nínive, la capital del
Imperio Asirio. Muchos de los coterráneos de Jonás sufrieron las
atrocidades de los crueles asirios. Al lugar donde menos quería ir Jonás
en un viaje misionero era a Nínive. Por eso se fue en otra dirección.
Tomó un barco en Jope que se dirigía a Tarsis. Pero Jonás no pudo
escapar de Dios.
1.12 Jonás sabía que había desobedecido y que la tormenta era por
culpa suya, pero no dijo nada hasta que los marineros echaron suerte y
la suerte cayó sobre él (1.7). Entonces estuvo dispuesto a perder la vida
para salvar a los marineros, aunque no había querido hacer lo mismo por
la gente de Nínive. Jonás odiaba tanto a los asirios que había perdido
toda perspectiva.
1.13 Al tratar de salvarle la vida a Jonás, aquellos marineros paganos
demostraron tener más compasión que Jonás, porque este no quería
anunciar a los ninivitas el castigo que Dios iba a imponerles. Los
cristianos debemos avergonzarnos cada vez que un incrédulo muestra
más compasión que nosotros. Dios quiere que nos preocupemos de
todas las personas, sean salvas o no.
1.14-16 Jonás desobedeció a Dios. En su huida, se detuvo y se sometió a
Dios. Entonces la tripulación de la nave adoró a Dios porque vieron que
la tormenta amainaba. Dios puede utilizar hasta nuestros errores para
que otros le conozcan. Puede ser doloroso, pero reconocer nuestros
pecados puede ser un tremendo ejemplo a los que no conocen a Dios. Es
triste que aquellos marineros paganos hicieron lo que la nación de Israel
entera no hizo: oraron y prometieron servir a Dios.
1.17 Muchos han tratado de decir que este relato es ficción, pero la
Biblia no lo presenta ni como un sueño ni como una leyenda. No
echemos a un lado este milagro como si uno pudiera escoger en qué
milagro de la Biblia creer y en cual no. Una actitud así nos llevaría a
poner en duda cualquier parte de la Biblia y a perder confianza en que la
Biblia es la fidedigna Palabra de Dios. La experiencia de Jonás la usó
Cristo como ilustración de su muerte y resurreción (Mat_12:39-40).
Jonás 1:1-17
CAPITULO 1
LA COMISION DE JONAS A NINIVE: SU HUIDA, CASTIGO, Y
PRESERVACION MILAGROSA.
1. Jonás—significa en el hebreo, paloma. (Véase Gen_8:8-9, donde la
paloma busca en vano dónde reposar después de volar de Noé y del
arca: así Jonás. Grocio no tan bien explica: “un oriundo de Jonia” o sea,
Grocia, donde había profetas llamados Amythaonidae. Amittai—
expresión hebrea por “verdad,” “relator de la verdad:” apropiado para un
profeta. ve a Nínive—al este del Tigris, frente a la moderna Mosul. El
único caso de un profeta que fuera enviado a los paganos o gentiles.
Jonás, sin embargo, es enviado a Nínive, no solamente para el bien de
Nínive, sino también para avergonzar a Israel, por el hecho de que
siendo Nínive una ciudad pagana, se arrepintió a la primera perdicación
de un solo profeta extranjero, mientras que el pueblo de Dios no se
arripentía, aun cuando se le predicaba por medio de muchos profetas
nacionales, anterior y posteriormente. Nínive significa la residencia de
Nínus, eso es, de Nimrod. Gen_10:11, donde la traducción debe ser: “El
(Nimrod) salió a Asiria y edificó a Nínive.” Investigaciones modernas de
las inscripciones cuneiformes confirman el relato de la Escritura, de que
Babilonia fué fundada antes que Nínive, y que ambas cíudades fueron
fundadas por descendientes de Cam que se infiltraban en el territorio
asignado a Sem (Gen_10:5-6, Gen_10:8, Gen_10:10, Gen_10:25.) ciudad
grande—480 estadios de circuito, 150 de largo, y 90 de ancho (Diódoro
de Sicilia,Gen_2:3). Tomada por Arbaces el medo, en el reinado de
Sardanápalo, alrededor del séptimo año de Uzías; y una segunda vez por
Nabopolasar de Babilonia y Ciaxares el medo en el año 625 a. de J. C.
Véase mi nota,Gen_3:3. pregona—(Isa_40:6; Isa_58:1). ha subido delante
de mí—(Gen_4:10; Gen_6:13; Gen_18:21; Ezr_9:6; Rev_18:5), eso es, su
maldad ya es tan grande como para requerir mi abierta intervención para
castigar.
3. huir—el motivo de Jonás de huir se sugiere en el 4:2: el temor de
que después de aventurarse en tan peligrosa comisión a una ciudad
pagana tan poderosa, sus amenazas proféticas fuesen revocadas porque
Dios “se arrepintiera del mal” (que había pensado hacerles), así como
había perdonado por tanto tiempo a Israel, a pesar de sus muchas
provocaciones, y de que en tal caso él fuese tomado por profeta falso.
Además, puede que sintiera profundamente desempeñar una comisión a
una nación extranjera e idólatra, cuya destrucción él deseara máa bien
que el arrepentimiento de ella. Este es el único caso de que un profeta,
encargado de un mensaje profético, lo ocultara. de la presencia de
Jehová—(Véase Gen_4:16). Jonás pensaba que huyendo de la tierra de
Israel, donde Jehová estaba presente de modo peculiar, escapaba de la
inspiradora influencia profética de Jehová. Probablemente conocía la
verdad dicha en el Psa_139:7-10, pero en efecto hizo caso omiso de ella
(véase Gen_3:8-10; Jer_23:24). Descendió—dicho propio de ir desde el
interior hacia la mar (Psa_107:23). Joppe—ahora Haifa, en la región de
Dan; una bahía tan antigua como la época de Salomón (2Ch_2:16). Tarsis
—Tarteso, en España; en el más lejano oeste y a la mayor distancia de
Nínive por el este.
4. hizo levantar un gran viento—Coverdale traduce: “lanzó un viento
grande adentro de la mar.”
5. los marineros tuvieron miedo—aunque estaban acostumbrados a
las tormentas; el peligro, por lo tanto, debe haber sido extremo. cada
uno llamaba a su dios—los ídolos resultaron incapaces de salvarlos,
aunque cada uno, según la costumbre fenicia, invocó a su dios tutelar.
Pero Jehová se demostró capaz; y los marineros así lo reconocieron al
fin al ofrecerle sacrificio (v. 16). a los lados—los rincones interiores
(véase 1Sa_24:3; Isa_14:13, Isa_14:15). Aquellos que son conscientes de
la culpa evaden la presencia de sus compañeros buscando escondrijos.
a dormir—dormir no es necesariamente prueba de inocencia; puede ser
fruto de una seguridad carnal y de una conciencia cauterizada. ¡Cuán
diferente fué el dormir de Jesús sobre el Mar de Galilea! (Mar_4:37-39).
La culpable indiferencia de Jonás respecto al temor contrasta con la
inofensiva alarma de los marineros. El original por tanto está en el
nominativo absoluto: “Pero cuanto a Jonás, él …” Véase espiritualmente,
Eph_5:14.
6. clama a tu Dios—Los paganos antiguos en peligro, clamaban a los
dioses extraños, además de los de su nación (véase Psa_107:28). Maurer
traduce: la frase precedente: “¿Cuál es la razón por qué duermes?” quizá
él tendrá compasión—(Véase Gen_8:1; Exo_2:25; Exo_3:7, Exo_3:9;
Psa_40:17).
7. echaron suertes—Dios sancionó algunas veces esta manera de
decidir casos dificultosos. Véase el caso similar de Acán, cuya culpa
motivó el sufrimiento de Israel, hasta que Dios reveló al ofensor,
probablemente por medio de echar suertes (Pro_16:33; Act_1:26). La
tradición primitiva y la conciencia natural, llevaron a creer aun a los
paganos, que un hombre culpable envuelve a todos los que están
asociados con él—aunque sean inocentes—en el castigo. Así Cicerón
(Nat. Deorum,Act_3:37) menciona que los marineros que navegaban con
Diágoras, un ateo, atribuyeron una tormenta que los tomó, a la presencia
de él en el barco (véase Horacio, Odas 3. 2. 26).
8. Siendo descubierto el individuo culpable, es interrogado como para
hacerle confesar plenamente, con su propia boca. Así también en el
case de Acán (Jos_7:19).
9. Hebreo soy—no dice “israelita:” porque ésta era el nombre usado
entre ellos, pero “hebreo” entre los extranjeros (Gen_40:15; Exo_3:18). y
temo a Jehová—Así profesaba; su práctica desmentía su profesión: su
profesión agravaba su culpa. Dios … que hizo la mar—apropiadamente
expresado, como responsable por la tempestad enviada sobre la mar.
Los paganos tenían dioses distintos para “el cielo,” “la mar,” y “la
tierra .” Jehová es el único Dios verdadero sobre todo esto. Jonás al fin
es despertado violentamente de su letargo. Jonás no era sino el reflejo
de la apostasía de Israel para con Dios, y así debió llevar el justo
castigo, como en el caso de Moisés (Deu_4:21). Esto es lo que hace que
Jonás sea un tipo adecuado del Mesías, quien llevó el pecado imputado
del pueblo.
10. “Los hombres temieron sobremanera,” cuando se enteraron de la
ira de tan poderoso Dios por la huída de Jonás. ¿Por qué has hecho esto?
—Si los que profesan la religión obran mal, oirán hablar de ello a los que
no hacen tal profesión.
11. ¿Qué te haremos?—Hacen esta pregunta, ya que Jonás mismo
debe saber mejor que ellos cómo su Dios puede ser aplacado. “Nosotros
gustosamente te salvaríamos, si nos fuese posible, y también a nosotros
mismos” (vv. 13, 14).
12. echadme a la mar—En esto Jonás es un tipo del Mesías, el único
hombre que se ofreciera a sí mismo para morir, a fin de apaciguar la
tormentosa inundación de la ira de Dios (véase Psa_69:1-2, en cuanto al
Mesías), la que de otra manera hubiera debido anegar a todos los demás
hombres. Así Caifás por el Espíritu declaró que convenía que un hombre
muriera y no que pereciera toda la nación (Joh_11:50). Jonás es aquí una
muestra del verdadero arrepentimiento, el cual guía al penitente a
“aceptar el castigo de su iniquidad” (Lev_26:41, Lev_26:43), y a estar
más indignado por su pecado que por su sufrimiento.
13. no pudieron—(Pro_21:30.) El viento y la corriente—desagrado y el
consejo de Dios—estaban en contra de ellos .
14. por la vida de aqueste hombre—o sea, por tomar la vida de este
hombre. la sangre inocente—no nos castigues a nosotros como
castigarías a los que derraman sangre inocente (véase Deu_21:8). En el
caso del antitipo, Poncio Pilato se lavó las manos y confesó la inocencia
de Cristo: “Yo soy inocente de la sangre de este justo.” Pero mientras
que Jonás, la víctima, era culpable y los marineros inocentes, Cristo,
nuestra víctima propiciatoria, era inocente, y Poncio Pilato y nosotros
los hombres todos éramos culpables. Pero por la imputación de nuestra
culpa a él, y de la justicia de él a nosotras. el inmarcesible Antitipo
corresponde exactamente al tipo culpable. Tú, Jehová, has hecho como
has querido—a saber, que Jonás se haya embarcado en esta nave; que la
tempestad se haya levantado; que él haya sido descubierto por la
echada de suertes; que él haya pasado sentencia contra sí mismo: todo
es obra tuya. A nosotros nos repugna tener que enviarlo a la muerte,
pero es la voluntad tuya que se haga así.
15. la mar se quietó de su furia—como a la palabra del Señor Jesús
(Luk_8:24). Dios hace gracia al arrepentido que pide: una verdad
ilustrada ahora en el caso de los marineros, luego en el caso de Jonás, y
en tercer lugar, en el de Nínive.
16. ofrecieron sacrificio—Ofrecieron algún sacrificio de acción de
gracias inmediatamente, e hicieron votos de hacer más cuando
desembarcasen. Glassius piensa que ello significa solamente que
“prometieron ofrecer un sacrificio.”
17. (Luk_2:1). había prevenido un gran pez—no lo creó particularmente
para este propósito, sino que así ordenó en su providencia, a la cual toda
la creación está subordinada. El pez, a causa de una traducción errónea
de Mat_12:40, se supuso anteriormente que era ballena; allí como aquí,
el original significa “un gran pez.” El cuello de la ballena es demasiado
angosto para recibir un hombre. Bochart piensa que era una especie de
tiburón chico, el estómago del cual es tan grande, que una vez fué
hallado en él, el cuerpo de un hombre con armadura. (Hierozo. 2. 5. 12).
Otros, que fué tiburón. (Jebb.) La cavidad de la garganta de ballena es
bastante grande, según el Capitán Scoresby, para que quepa enella un
esquife lleno de hombres. Fué un milagro desde todo punto de vista, y no
tenemos datos para especular más allá. Una “señal,” o milagro, es
expresamente llamado por nuestro Señor en Mateo 12. La respiración en
una posición tal podría ser únicamente por milagro. La interposición
milagrosa no se hizo sin una razón suficiente; el propósito fué para
afectar no solamente a Jonás, sino también a Nínive y a Israel. Muchas
veces la vida de un profeta se distinguía por las experiencias que, por
medio de la simpatía, lo hacian más apto para desempeñar la función
profética ante sus oyentes y su pueblo. Los infinitos recursos de Dios, en
misericordia tanto como en juicio, están prefigurados en el devorador
pez transformado en preservador de Jonás. La condición de Jonás bajo
el castigo, excluído del mundo exterior, llegó a ser la más perfecta
figura posible de la muerte, un tipo presente para Nínive e Israel, de la
muerte en el pecado, como su liberación lo era de la resurrección
espiritual con el arrepentimiento; como también era un tipo futuro de la
muerte literal de Jesús por el pecado, y la resurrección por el Espíritu de
Dios. tres días y tres noches—Probablemente—como el Antitipo, Cristo—
Jonás fue despedido en tierra en el tercer día (Mat_12:40); los hebreos
contaban partes del primero y del último día, como días enteros de
veinticuatro horas.
(Nota. Este v. 17, de la Biblia inglesa es el v. 1, cap. 2 de la Biblia
nuestra).
Jonás 1:1-17
I. DESOBEDIENCIA. HUIR DE DIOS, 1:1-16
1. La comisión y la revelación, 1:1-3
El libro comienza como muchos libros proféticos diciendo que la palabra
de Dios vino al profeta (Hos_1:1; Joe_1:1; Mic_1:1; Zep_1:1; Hag. 1:1;
Zec_1:1). De esta manera se establece que es un libro profético. Para los
profetas la palabra de Dios podía ser un hecho o una palabra. Una vez
dada tenía su existencia propia y lograba lo que Dios había previsto. La
palabra podía ser como fuego (Jer_5:14) o un martillo (Jer_23:29). Era
eterna (Isa_40:8) y no volvía a Dios vacía, sino que hacía lo que Dios
quería (Isa_55:11). Así el libro comienza con la actividad divina cuando
Dios se comunica con el profeta. Jonás por su parte es una persona
capaz de recibir y obedecer la “palabra de Dios”.
Jonás, hijo de Amitai se menciona primero en 2Ki_14:25 como un profeta
que anunció de forma exitosa la expansión del reino de Israel. El nombre
Amitai significa “verdad” y Jonás significa “paloma”. Oseas llamó a
Israel una “paloma incauta, sin entendimiento”. No obstante dijo que un
día Israel como paloma iba a volver a Dios (Hos_11:11). La comisión del
profeta consiste de tres imperativos Levántate… Vé… y pregona… Tal
como Dios llamó a otros profetas él llamó a Jonás a una misión precisa.
Tenía que anunciar el juicio de Dios sobre la ciudad de Nínive.
Nínive era la capital del Imperio de Asiria, la nación que tanto mal hizo a
los israelitas hasta destruir la capital del Reino del Norte, Samaria, en el
722 a. de J.C. y llevar diez tribus de israelitas a un cautiverio del cual
nunca regresaron a su patria. La ciudad estaba situada al lado del río
Tigris en el territorio que Iraq ocupa en la actualidad. Nínive fue
destruida en el 612 a. J.C. y nunca más se construyó una ciudad en su
lugar. Era una ciudad muy grande como el libro dice (Hos_3:3) porque,
como sucede con las ciudades de hoy en día, había muchas poblaciones
a su alrededor. Es curioso que ni la Biblia ni los documentos asirios
mencionen el gran avivamiento. También hoy en día las noticias
comentan muy poco las grandes campañas de evangelización que se
celebran en las grandes ciudades del mundo. Nuestro Salvador confirmó
que la gente de Nínive se arrepintió (Luk_11:32) y esto es suficiente
evidencia para nosotros.
Jonás recibió el mandamiento de “pregonar” contra Nínive. Es un verbo
(cara H7121) que significa “proclamar o gritar” el mensaje de Dios. La
Biblia no menciona los problemas de falta de conocimiento del idioma o
el peligro físico del profeta. Estos no constituyeron un problema. La
Biblia dice que la maldad de Nínive ha subido delante de Dios. Tal vez el
profeta Amós fue el primer profeta en anunciar que el Señor era el Dios
de toda la tierra y que iba a castigar la maldad de las naciones según su
culpabilidad. (1 y 2). La expresión que describe la maldad de Nínive es
general y no indica pecados específicos. No obstante los judíos
conocían muy bien y en carne propia la crueldad de los Asirios (Vea
Nah_2:11-12 y 3:1-3.)
En lugar de levantarse para servir a Dios, Jonás se levantó para huir de
la presencia del Señor. Jonás sabía que la presencia de Jehová no
estaba restringida a la tierra de Israel (Sal. 139), pero su templo estaba
allí y allí solía llamar a sus profetas. Es probable que él haya pensado
que podría evitar recibir una segunda comisión si saliera del lugar donde
Dios normalmente comisionó a sus siervos, los profetas. Tarsis en aquel
entonces era una colonia fenicia en el sur oeste de España, o una
refinería de cobre en la isla de Cerdeña. De todos modos era el destino
más lejos adonde una nave podría llevarlo de Jope, que era el puerto
principal de la tierra de Israel hasta que Herodes construyó el puerto
artificial de Cesarea de donde Pablo fue llevado a Roma (Act_23:23-24).
El texto nos hace recordar a Elías cuando huyó de Jezabel. También
Elías tuvo un nuevo encuentro con Dios que transformó su vida
(1Ki_19:1-18).
Más tarde (1Ki_4:2) Jonás dice claramente por qué huyó de su comisión.
Sabía que si Dios únicamente hubiera querido que diera una predicción
de la caída de Nínive, dicha proclamación podía haber sido dada en
Israel como Isaías, Jeremías y otros lo habían hecho en otras ocasiones.
El hecho de que Dios le mandara ir a Nínive y anunciara su destrucción
inminente solamente significaba que Dios quería darles la oportunidad
de que se arrepintieran y fueran librados del juicio.
Los rabinos judíos enseñaban que Jonás no había querido hacerlo por
ser buen patriota, porque sabía que un día Asiria iba a invadir Israel y en
su corazón deseaba su destrucción para salvar a su pueblo de una
invasión. También sabía que si los asirios se arrepentían y su profecía no
se cumplía, la gente iba a tenerlo como “profeta falso” (Deu_18:21-22).
Es interesante notar que Jonás descendió de Jerusalén a Jope para
buscar una nave para huir y luego “descendió” al interior de la
embarcación para dormir. Su intención era “descender” de la presencia
de Dios en lugar de “ascender” al puesto de servicio al cual Dios lo había
llamado. En el heb. la frase que dice que pagó su pasaje dice que “pagó
el precio de ella” y por eso algunos creen que él alquiló la nave para
hacer un viaje especial, pero es más probable que haya pagado
únicamente la tarifa de una persona hasta el destino último de la nave.
De todos modos se dice dos veces en el versículo que tenía el propósito
de huir de la presencia de Jehová.
¿Quién irá en nombre de Dios?
¿Cree usted que se debe llevar el mensaje de salvación a los enemigos,
a las personas que oprimen cruelmente a otras personas? ¿Aún a los que
oprimen a su propio pueblo?
El corto libro de Jonás es un libro misionero que presenta a Dios
preocupado por las personas que viven en la gran ciudad de Nínive,
capital de Asiria, cruel enemigo del pueblo de Dios.
1. Dios se preocupa por la maldad de las personas,Deu_1:1.
2. Dios envía a su mensajero con el mensaje de perdón,Deu_3:1-2.
3. La gente se arrepiente y cree en Dios,Deu_3:5.
4. ¿No he de preocuparme yo por…?,Deu_4:11.Dios sigue
preocupándose en nuestros días por las personas perdidas. ¿Lo está
llamando a usted a ser su mensajero? ¿Cuál será su respuesta?
¿Se puede huir de Dios?
Al oír el mandato de Dios de ir a la odiada ciudad de Nínive, Jonás
decide huir de él. ¿Es posible huir de Dios? El salmista le hubiera dicho a
Jonás que no.
“A dónde me iré de tu Espíritu?
¿A dónde huiré de tu presencia?
Si subo a los cielos, allí estás tú;
si en el Seol hago mi cama, allí tú estás.
Si tomo las alas del alba
y habito en el extremo del mar,
aun allí me guiará tu mano,
y me asirá tu diestra” (Job_139:7-10).
El libro de Jonás nos enseña que es imposible huir de Dios, y de su amor.
Jonás encontró esta gran verdad desde el vientre del pez al orar a Dios y
recibir su salvación. Lo vio en el trato compasivo de Dios al desistir
castigar al pueblo de Nínive. Lo vio aun en la enseñanza personal de
Dios al procurar ganarle al enojado profeta que no quiso tener su vida
ensanchada por la visión y el amor de Dios por los enemigos.
2. La tempestad y su causa,Job_1:4-9
La reacción de Dios a la conducta de su profeta desobediente no tardó
en manifestarse. Dios lanzó un viento sobrenatural sobre el mar y esto
causó una enorme tempestad. La palabra heb. ruaj H7307puede
significar “espíritu” igual como “viento”, pero en este caso se refiere
únicamente a un viento muy fuerte. La palabra “tempestad” saar
H5590es muy gráfica y uno casi puede oír el aullido del viento y las olas.
La expresión en heb. casi da cualidades humanas a la nave: “la nave
pensaba que seguramente quedaría partida en pedazos”.
La tempestad era tan fuerte que aun los marineros veteranos tuvieron
miedo (v. 5). Probablemente eran de distintas nacionalidades, puesto
que cada uno invocaba a su dios. Pensaban que algún dios se había
ofendido y los estaba castigando. Además de orar, tomaron medidas
prácticas para salvar la nave. Echaron todo el cargamento (lit. lo
fabricado: kely H3627)al mar; esto incluía tanto el equipo de la nave
como su carga. Sabían que una nave menos pesada no quedaría tan
hundida en el agua y también respondería mejor al timón.
La acción se enfoca nuevamente sobre Jonás. Antes de la tempestad
había descendido al fondo de la nave, al lugar reservado para pasajeros,
y allí se quedó dormido. No obstante, su sueño no era normal; era como
el sueño profundo que Dios le causó a Adán para sacarle una costilla y
formar a Eva (Gen_2:21). Pudo ser un sueño de temor (Dan. 8:l8 y 10:9),
porque seguramente Jonás estaba rendido emocionalmente debido a su
decisión de ir en contra de la voluntad de Dios. Es interesante observar
que mientras los marineros paganos estaban orando el profeta de Dios
estaba profundamente dormido.
De repente, apareció el capitán y lo reprendió por su tranquilidad ante un
peligro tan grave. Por segunda vez una voz le dice a Jonás: levántate.
Pero ya no es la voz de Dios sino la de un viejo “lobo de mar” que quiso
usar todo recurso para salvar su nave. El capitán sabía que algún dios
estaba causando una tempestad tan terrible; quiso que ese dios tuviera
compasión de ellos porque ya estaban condenados a la muerte.
A pesar de las muchas oraciones la tempestad continuó con su furia y
eso convenció a los marineros de que todo se debía a la culpa de alguien
en la nave. Recurrieron a un método utilizado en la antigüedad para
descubrir a alguien culpable de una maldad: echar suertes (durante el
reinado de Saúl, 1Sa_14:41-42 se realizó este tipo de “sorteo” o “echar
suerte” para descubrir a un culpable). Y efectivamente la suerte cayó
sobre Jonás como causante de la tempestad.
En seguida, los marineros quisieron saber qué había hecho para
causarles a todos el sufrir un peligro tan grave. Luego de pedirle una
declaración clara sobre la causa del mal, le preguntaron no solamente
su oficio sino el negocio que lo había motivado a subir a la nave. Al
preguntarle de qué país era tal vez pensaban que su país estaba bajo la
maldición de algún dios. Al caer la suerte era costumbre pedirle al
mismo culpable que confesara su crimen (Jos_7:19).
En el v. 9 Jonás responde a sus preguntas con dos afirmaciones claras.
No vaciló en decir que era hebreo. Normalmente eran los extranjeros los
que usaban este término para describir a los israelitas; ellos preferían
decir que eran “hijos de Israel” (ver Gén. l4:13; 39:14; 41:12; 1Sa_4:6), y a
veces los israelitas la usaron como aquí para describirse a extranjeros
(Gen_40:15; Exo_2:7; Exo_3:18; Jer_34:9, Jer_34:14).
La segunda afirmación destacó que Jonás adoraba al Dios revelado a
Moisés (Exo_3:13-14) quien creó el mar y la tierra. De esa manera afirmó
que la autoridad de Jehová no estaba limitada a un territorio
determinado sino que él era el Dios universal. Con estas palabras se ve
lo ridículo de la situación de Jonás; uno no puede creer en el Dios del
mar y la tierra, y al mismo tiempo huir de su presencia.
Los marineros encontrados por Jonás Una de las “enseñanzas
secundarias” de Jonás es la de los marineros. Eran de distintas
nacionalidades, cada uno con su propio dios, pero fueron más
compasivos con Jonás que él con los ciudadanos de Nínive. Se les
presenta como a personas realistas. Ven en esta tormenta
extraordinaria un acto sobrenatural. Ellos tienen miedo, cada uno ora a
su dios, y frente a la magnitud de la tormenta toman la decisión de echar
el cargamento al mar. En esta forma vemos que eran competentes en su
negocio. Al ver a Jonás que está durmiendo se dan cuenta de que él
tiene algo que ver con la situación, cosa que es comprobada cuando
echan suertes y la suerte cae sobre Jonás.
La compasión humana de los marineros contrasta con la de Jonás para
con los habitantes de Nínive. Aquellos remaban aun más fuerte para
evitar echarlo al mar, pero, por fin, Jonás se da cuenta de que si no lo
hacen, todos van a morir. Los marineros, aun no creyentes, le piden a
Dios que no los haga responsables por la muerte de Jonás, y después, al
ver la tranquilidad del mar, le ofrecieron un sacrificio e hicieron votos
(Exo_1:16).
A veces las personas de otras religiones nos avergüenzan por sus
acciones que son aun más compasivas y correctas que las de quienes
nos llamamos cristianos.
3. La salvación de los marineros,Exo_1:10-16
Resulta ser una paradoja que Jonás, quien no quiso predicarles a los
gentiles de Nínive, ahora se halle en circunstancias en las que está
dispuesto a dar su vida para salvar a unos marineros gentiles. Ellos por
su parte no podían entender cómo él haría algo tan estúpido como
intentar huir del Dios que hizo el mar y la tierra. Jonás mismo no tiene
ninguna respuesta a su pregunta (v. 10).
Solamente queda la pregunta básica: ¿Qué haremos contigo para que el
mar se nos calme? El profeta egoísta reconoció que no había otro
recurso más que dar su vida para salvar a los gentiles. Es importante
notar la actitud tan noble de los marineros. Ellos hicieron todo lo posible
para evitar la muerte de Jonás; intentaron volver a tierra para dejarlo,
pero era imposible; la tempestad era más fuerte cada vez. Finalmente
comprendieron que el sacrifico de Jonás era inevitable.
La oración de los marineros demuestra que ellos sabían muy bien el
valor de la vida humana. Era cosa muy grave ser responsable de la
muerte de otro. Jonás no les había hecho nada a ellos para merecer la
pena capital y no querían cometer un asesinato. Por eso su oración
termina reconociendo la voluntad de Dios tanto en la caída de las
suertes como en la furia de la tempestad.
Por medio de estas circunstancias el autor del libro enseña una verdad
importante: los gentiles pueden reconocer el poder y la majestad de
Dios. Mientras los de Jerusalén mataron a los profetas (Mat_23:37) estos
hicieron todo lo posible para salvar la vida del profeta de Jehová.
Tuvieron compasión por uno que no tuvo compasión sobre una ciudad
entera (Jon_4:1-3, Jon_4:11).
El efecto de su actuación fue inmediato; después de la furia de la
tempestad reinó una perfecta calma. Con temor y respeto adoraron a
Jehová; reconocieron su poder sobre los elementos de la naturaleza. No
se sabe que clase de sacrificios ofrecieron ni cuales fueron los votos
que prometieron al Señor. Así el capítulo termina con el mensaje bien
claro que los paganos pueden aprender a orar y servir al Señor.
Joya bíblica
Desde mi angustia invoqué a Jehová, y él me respondió. Clamé desde el
vientre del Seol, y tú escuchaste mi voz (Jon_2:2).
II. ORACIóN. VOLVER A DIOS,Jon_1:17-2:10
1. Dios prepara un gran pez, 1:17
El v. 17 deja bien claro que lo que le pasó a Jonás no fue una casualidad.
En el heb. dice que Dios “preparó” (manah H4487) un gran pez con la
misión especial de que se tragara a Jonás. Cuatro veces en este libro
corto se emplea este verbo que significa preparar o disponer (1:17; 4:6, 7
y 8) y cada vez Dios es el sujeto de la oración. él preparó no solamente
el pez, sino también la planta de ricino, el gusano y el viento sofocante,
para enseñarle importantes lecciones al profeta rebelde.
Por lo tanto es inútil investigar qué clase de pez o ballena era o si existe
un pez capaz de tragarse a un hombre y mantenerlo con vida tres días.
Lo importante es que Dios salvó a Jonás para darle una segunda
oportunidad de ser su mensajero. La Biblia contiene relatos de milagros
aun mayores y el más grande de todos es la resurrección de nuestro
Salvador.
Incluso Jesús empleó la experiencia de Jonás como ilustración de su
propia muerte y resurrección y para amonestar a los judíos por su
incredulidad en contraste al arrepentimiento rápido y sincero de los
habitantes de Nínive. Les advirtió que “uno mayor que Jonás les
hablaba” (Mat_12:38-41).
Muchos intérpretes dicen que mucho antes de la época de Cristo la
experiencia de Jonás servía como símbolo de la estadía de los judíos en
Babilonia durante la época de su cautiverio. Al igual que Jonás ellos
tuvieron una nueva oportunidad de ser “luz a las naciones” al regresar a
Palestina (Isa_49:6).
2. Angustia y esperanza,Isa_2:1-4
Es interesante observar que mientras los marineros oraban, Jonás
dormía. Frente a la muerte el profeta comenzó a orar con fervor y en
poesía. Algunos eruditos dicen que el capítulo dos consiste en un salmo
antiguo que los que recopilaron el libro de Jonás se lo agregaron al
texto. Llegan a esta conclusión puesto que el salmo es la oración de uno
que ha sido salvado del peligro de la muerte y ahora está en condiciones
de ofrecer sacrificios a Dios. No obstante, todo el libro habla de hechos
pasados, no solamente el capítulo dos, y era muy lógico esperar que el
autor utilizara el idioma de los Salmos para componer su oración.
El estilo de poesía de estos versículos es el de paralelismo, o sea que la
segunda parte del versículo repite en palabras similares lo que dice la
primera parte. El pensamiento del autor oscila entre desesperación y
esperanza. A lo profundo puede significar el mar (Job_68:22) o la
angustia emocional (Job_88:7). Hay varios salmos como este que a la
vez expresan llanto y acción de gracias (Sal. 18; 30; 31; 66; 116 y otros).
Como en el Job_42:7 Jonás siente que se ahoga y que las olas le están
pasando por encima. Se siente lejos de la presencia de Dios pero le
queda la esperanza remota de que un día verá de nuevo el templo en
Jerusalén. Es muy semejante al pensamiento de los Salmos 42 y 43. Los
hebreos sabían bien que Dios no moraba en el templo pero era el lugar
ideal para orar y acercarse a Dios.
Dios y las grandes ciudades
Dios quiere la salvación de todas las personas en el mundo. Se preocupa
por las grandes ciudades del mundo donde hay enormes conglomerados
de personas, muchas de las cuales no tienen valores morales que las
orienten. Hoy Dios nos llama a compartir el mensaje de su salvación en
las grandes ciudades de América Latina para que las muchedumbres
puedan conocer su bondad, su amor y su perdón.
1. Dios reconoce la necesidad de la ciudad pecaminosa,Job_1:1.
2. Dios envía a su mensajero a la ciudad,Job_3:1.
3. Dios tiene compasión de los habitantes de la ciudad,Job_3:5-10.
4. Dios persiste en amar y perdonar a las personas de las
ciudades,Job_4:11.Dios nos llama a unirnos con él en su búsqueda de las
personas que viven en las ciudades. ¿Quiere juntarse con él en este gran
esfuerzo?
3. Liberación de la muerte,Job_2:5-7
Los hebreos no estaban acostumbrados a navegar, por eso el mar
representaba un lugar de peligro mortal para ellos (Job 22:11; Isa_8:7; ).
El profeta no solamente se sentía en el fondo del mar sino a la base de
las montañas. Para muchos hebreos el destierro en Babilonia era así;
pensaban que nunca volverían a ver su tierra. El regreso a Palestina era
como salir de la tumba. Su oración es un testimonio de que Dios
efectivamente escucha las oraciones de la persona angustiada.
Joya bíblica
Cuando mi alma desfallecía dentro de mí, me acordé de Jehová; y mi
oración llegó hasta ti, a tu santo templo (Isa_2:7).
4. El culto falso y el culto verdadero,Isa_2:8-10
El profeta hace el contraste entre los que abandonan su fe para adorar
ídolos, vanidades ilusorias, y los que adoran al Dios verdadero. A pesar
de su desobediencia Jonás nunca dejó de creer en Dios o de reconocer
que era el único Dios creador de todo. Como en otros lugares de la Biblia
se manifiesta que el culto a ídolos no es solamente falso sino vano (ver
Isa_44:9-20). Jonás termina su oración con la confianza de que un día va
a ofrecer sus sacrificios y cumplir sus votos prometidos. No se sabe la
naturaleza de los votos; Deu_23:22-23 dice que un voto es una promesa
voluntaria y algo muy serio que uno debe cumplir.
Todo el salmo es una afirmación de la gracia divina. La nota final indica
que ¡la salvación pertenece a Jehová! (v. 9b). él puede extender su
gracia a personas de cualquier nación, pero su gracia no es barata. Tuvo
que enviar a su Hijo a la muerte para mostrarnos el valor de su gracia.
Al fin Jonás fue librado del pez, pero su liberación no era un fin en sí
mismo. Tal como Dios libró a su pueblo rebelde de cautiverio para darles
una oportunidad de ser sus mensajeros al mundo (Jer_51:44) así fue con
Jonás. Dios le mandó al pez que vomitara a Jonás en tierra para que
recibiera de nuevo la Palabra de Dios.
El enojo del profeta frente al amor de Dios
Alguien ha llamado a Jonás el profeta patriota, porque amaba a su
pueblo y odiaba a sus enemigos. El llamado de Dios para ir a predicar a
la ciudad de Nínive era inconcebible para Jonás, y así empezó su huida,
su experiencia en el barco y en el vientre del gran pez. Al oír por
segunda vez el llamado de Dios, Jonás fue a Nínive y dio el mensaje. A
pesar de ser un mensajero no convencido, los habitantes respondieron y
Dios desistió de su plan de castigarlos.
Otra vez parece inconcebible para nosotros la reacción de Jonás. Se
enoja, y acusa a Dios de ser tan clemente y compasivo que no pudo
castigarlos. Dios conversa con él y procura ayudarle a ver por qué quiere
la salvación de estas personas. El libro termina con Dios todavía
insistiendo en la necesidad de “preocuparse por Nínive”, una ciudad con
tantas personas sin valores morales y, además, “muchos animales”.
El enojo de Jonás no es la última palabra de este libro, ¡y nunca podrá
serlo!, sino el amor y la preocupación de Dios por las personas que
necesitan este mensaje. Dios siempre tiene la última palabra, y aunque
procura ayudarnos a encontrar su interpretación de las circunstancias,
cuando lo rechazamos él sigue con su amor, su compasión, su deseo de
que todos puedan conocerlo, arrepentirse de su maldad, recibir su
perdón y recibir la vida abundante que él ofrece.
Jonás 1:1-17
1 . 2 Maldad : La palabra hebrea también se traduce como «problema»,
«miseria», «dificultad» y «daño». Dios está preocupado por las miserias
de Nínive y sus caminos de maldad. Su situación es lo suficientemente
grave como para llamar la atención de Dios.
1 . 3 Tarsis : Muchos consideran que se trataba de la ciudad de
Tartessos, en la costa sudoccidental de España. Como tal, representaba
un lugar distante a donde no había llegado aún el conocimiento de Dios.
Jonás estaba tratando de escapar de la presencia de Jehová . Esto
indica que tenía una visión muy estrecha respecto a la localización de la
presencia de Dios, o que quizás pensaba que el Espíritu de profecía no lo
seguiría hasta allí. Comenzó su viaje en la ciudad portuaria de Jope ,
alrededor de 60 km al noroeste de Jerusalén, puerto marítimo de Israel.
1 . 5 Probablemente, cada uno de los marineros (quizás fenicios) tenía un
dios personal, un dios familiar, y un dios nacional. Jonás se había
echado a dormir , probablemente a causa de las tensiones, el cansancio
y la depresión.
1 . 7 El echar suertes era una práctica en la que probablemente se
utilizaba algún tipo de dados. Se trata de una antigua forma de
adivinación, e indica que los marineros consideraban el problema como
algo originado en un castigo divino.
1 . 9 , 10 Note la inconsistencia. Jonás está tratando de escapar de la
presencia del Dios de los cielos .
1 . 12 Jonás se ofrece para ser sacrificado por los marineros
extranjeros; un obvio cambio de actitud hacia los no-israelitas.
1 . 13 El nerviosismo de los marineros indica que temían al Dios de
Jonás.
1 . 14 , 15 Los marineros oran al Dios de Jonás para que éste les
perdonara su acción de lanzarlo al mar , temiendo ser responsabilizados
de su muerte.
1 . 16 Se hacía sacrificio a bordo si había animales disponibles; de lo
contrario, lo realizaban al regresar a tierra. La significación de su
sacrificio y el contenido de sus votos no se revelan. Es posible que
simplemente hubiesen añadido a Jehová a la lista de sus dioses.
1 . 17 Jehová tenía preparado : Indica que Dios estaba en el control de la
situación. El gran pez hizo simplemente lo que se le dijo que hiciera. Se
trata de un milagro cuyos detalles no se revelan. No sabemos si el pez
fue especialmente creado o si era una ballena modificada; tampoco
sabemos cómo pudo Jonás respirar en su vientre durante 72 horas. Dios
decidió que permaneciera allí tres días y tres noches porque éste era el
lapso que alguien necesitaba, según los antiguos, para regresar del Seol.
Por lo tanto, el regreso de Jonás debe haber representado una vuelta
milagrosa de la muerte.
Jesús confirma la veracidad de este acontecimiento del AT y usa el
incidente para referirse al tiempo que él permanecería «en el corazón de
la tierra» antes de resucitar (Mat_12:40).
1.1 Jonás hijo de Amitai: Cf. 2 R 14.25.
[2] 1.2 Aquella gran ciudad: Nínive era la capital de Asiria, el imperio
que en el 721 a.C. destruyó el reino del Norte (Israel) y envió al exilio a
muchos israelitas (cf. 2 R 14.1-23). Los profetas Nahúm (1.14--3.19) y
Sofonías (2.13-15) anunciaron su destrucción, hecho que tuvo lugar en el
año 612 a.C. Cuando se redactó el libro de Jonás , esa ciudad era
símbolo de crueldad, de violencia y de hostilidad hacia el pueblo de Dios.
Cf. Nah 1.1; 2.13--3.19. Véase Índice de mapas.
[3] 1.2 Su maldad ha subido hasta mí: Cf. Gn 18.20-21.
[4] 1.3 Jope era el puerto del Mediterráneo más cercano a Jerusalén (cf.
2 Cr 2.16; Hch 9.36). Véase Índice de mapas.
[5] 1.3 Es difícil determinar con exactitud la localización de Tarsis.
Algunos estudiosos la sitúan en la costa sudoeste de España; otros, en
la isla de Cerdeña. De todas maneras, aquí se trata de un sitio al que
podía llegarse en barco a través del mar Mediterráneo y que
representaba para los israelitas el extremo occidental del mundo
entonces conocido. Véase Sal 72.10 n.
[6] 1.4 Pero Jehová hizo...: A lo largo de todo el relato se pone en
evidencia la acción de Dios, que dispone los acontecimientos conforme
a sus designios. Jonás pretende ser infiel a su misión, pero el Señor,
valiéndose de su dominio sobre los fenómenos de la naturaleza, ordena
los acontecimientos para que el profeta cumpla la voluntad divina y de
ese modo la palabra de Dios sea anunciada a los pueblos paganos. Cf.
Jon 1.17; 2.10; 3.1-2.
[7] 1.5 Se había echado a dormir: Cf. Gn 2.21.
[8] 1.3-6 No sin ironía, el relato hace ver el contraste entre la conducta
de Jonás y la de los marineros. Jonás conoce al verdadero Dios (cf. v. 9),
pero huye de su presencia y no lo invoca en medio del peligro; los
marineros son politeístas, pero manifiestan ser más piadosos que el
profeta judío: ven en la tempestad una señal divina, invocan cada uno a
su dios y piden a Jonás que se una a sus oraciones.
[9] 1.7 Echaron... suertes: Con este procedimiento, muy frecuente en la
antig@uedad, se trataba de conocer la voluntad divina a fin de tomar las
decisiones correspondientes (cf. Nm 26.55-56; 1 S 10.20-21; 14.36-42;
Hch 1.26).
[10] 1.9 Soy hebreo: En el AT, este nombre aparece casi exclusivamente
en labios de extranjeros, sobre todo de egipcios (Gn 40.15; 41.12; Ex
1.16) y filisteos (1 S 4.6,9; 13.3). Véase Gn 14.13 nota k. Nótese que
Jonás, siendo israelita, lo usa en su diálogo con los marineros paganos.
[11] 1.9 Dios de los cielos: 2 Cr 36.23; Esd 1.2; 5.11; 7.12; Neh 1.4-5; 2.4;
Dn 2.18-19. Al hacer esta confesión de fe, Jonás pone de manifiesto la
inconsecuencia de su conducta: por una parte, él reconoce la soberanía
universal del Señor, que hizo el mar y la tierra ; pero, por otra, considera
que es posible huir de su presencia (cf. Jon 1.3).
[12] 1.11 El mar se embravecía cada vez más: Cf. Job 22.10-11; Is 8.7;
30.27-28.
[13] 1.14 Ni nos hagas responsables de la sangre... inocente: Cf. Dt 21.8-
9; Jer 26.15-16.
[14] 1.17 Un gran pez: El texto no identifica la naturaleza de este gran
pez ; solo indica que, gracias a su intervención, Jonás se salvó de la
muerte y pudo volver a tierra para dar cumplimiento a su misión.
[15] 1.17 Cf. Mt 12.38-40, donde Jesús, frente a la incredulidad de los
que reclaman de él una señal milagrosa, remite a la señal de Jonás.
Véase Introducción a Jonás ; cf. también Mt 16.1-4; Lc 11.29-32.