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Capitulo II

Estamos en un momento en el que la civilización Oriental empieza a dar muestras de debilidad y el


imperio islámico se disgregaba; es cuando la iniciativa en la investigación y el saber pasa a Occidente,
donde las escuelas catedralicias del norte de Europa se convirtieron en instituciones de una actividad
cultural revitalizada. Los sucesos que jalonaron este movimiento fueron espectaculares; los padres de la
Iglesia trabajaron todos con materiales ya disponibles – la filosofía griega la teología hebrea – y vieron su
labor como síntesis y armonización. Ya Clemente, Orígenes, Jerónimo, Agustín había escrito dentro de ese
marco, pero el desarrollo de sus pensamiento se interrumpe por las invasiones bárbaras y posteriormente
no encuentra buenas condiciones en la organización feudal. 

Europa siempre había sido dependiente, nutriéndose de Oriente en lo intelectual y económico,


dependiendo hasta de los alimentos y otros productos comerciales que podía importar. Gracias a los
esfuerzos de los siglos IX y X, ya en el siglo XI Europa económicamente se bastaba con creces a sí misma,
con excedentes de agricultura y manufacturas, que permitieron revivir el comercio. Al mismo tiempo se
daba una mayor centralización de la autoridad, concentrada en los gobiernos seculares de Alemania,
Francia e Inglaterra y en la Iglesia (el Papa). Las autoridades de la Iglesia y del Estado crecieron
paralelamente al desarrollo del comercio. Mercaderes y comerciantes trajeron riqueza a la catedral y al
castillo; tanto obispos como señores velaban por la seguridad, y ambas partes se beneficiaban de esta
interacción.
La Iglesia dominaba el conjunto, aunque a lo largo de esos siglos hubo muchos conflictos en los cuales se
enfrentaban a los poderes seculares. Dado que los enfrentamientos con la iglesia tuvieron especialmente
como protagonista al imperio alemán, Francia gozó de una relativa tranquilidad y pudo desarrollarse al
margen de esas disputas. La prosperidad económica de sus pujantes ciudades, erigidas entorno a las sedes
episcopales, desembocó en el símbolo más espectacular de la abundancia medieval: las grandes catedrales.
La catedral 73
Literalmente la palabra (lat. Cátedra, silla, sede) significa la iglesia en que se encuentra el trono del obispo.
Las grandes catedrales de piedra empezaron a construirse después del primer milenio; la mayor parte
datan
Escuelas catedralicias, siglo XI (Bowen II-2) 2
de 1050 al 1350. Los edificios eran espectaculares, con cimientos hasta 10 metros y alturas que podían
sobrepasar los 100 metros, como es la de Chartres, que no era la más elevada. Además se podía reunir una
gran cantidad de fieles. Se dice que Amiens llegaba a acomodar hasta 10.000 simultáneamente.
La organización de la enseñanza en el siglo XI 74
Ya en el siglo X existía la aceptación general de la responsabilidad educativa por parte de las catedrales y
de otras grandes iglesias. Ello continuó en el siglo XI, con lo que dichas instituciones se convirtieron en
punto obvio para el creciente número de personas que aspiraban a una vida cultural.
En el siglo XI, la riqueza que hizo posible la construcción de esos (magníficos) edificios, cambió también
otros aspectos de la sociedad y por primera vez se toman disposiciones para educar a una nueva clase
acomodada. Nos referimos a la creación del cabildo o sociedad de canónigos, que formaban un clero
especial dentro de las catedrales, con el fin de ocuparse de sus funciones administrativas, cada vez más
complejas. Aunque el cabildo no constituyó al principio más que un cuerpo de oficios puramente técnicos,
pronto cambió su carácter.
Sin embargo, la enseñanza impartida en las catedrales del siglo XI no parecía guardar relación con los
nuevos tiempos; aparentaba ser una intensificación de las primitivas formas docentes basadas en la
conservación enciclopédica de las artes liberales que quedaban , y además se identificaba exclusivamente
con la vida tradicional de los clérigos instruidos. Recién en los siglos siguientes se produciría una reflexión
profunda sobre las relaciones entre Estado, Iglesia y el hombre. La teoría política era básicamente
agustiniana, pero en versión simplificada. El papa Gregorio VII trató de imponer la supremacía
eclesiástica sobre el Estado, mediante una nueva aserción de las teorías políticas derivadas de Agustín, en
particular la Ciudad de Dios.
Las escuelas catedralicias o colegiales tenían un carácter de educación puramente eclesiástica. Todos sus
estudiantes y profesores eran clérigos o aspirantes a tales, es decir ordenados en algún grado, y los
estudios que realizaban eran puramente verbales. Las matemáticas nunca se enseñaron en estas escuelas,
con la única excepción del cálculo de fechas y fiestas movibles. Los vestigios que quedaban de esta ciencia
se basaban en el modelo pitagórico-platónico, o sea que se utilizaban como simple medio para investigar el
plan subyacente del universo. Los conocimientos y técnicas exigidos por la vida práctica se desarrollaron
por otros caminos: los gremios
Escuelas catedralicias, siglo XI (Bowen II-2) (3)
Los gremios o cofradías (pag 76)
En los siglos XI y XII, las artes y habilidades técnicas necesarias – incluso para la construcción de
catedrales – estuvo a cargo de los gremios, semejantes a los collegia de los antiguos romanos. Las
cofradías habían sobrevivido desde la época romana como organizaciones religiosas y fraternales; cuando
en el siglo XI se asocian al comercio y a los oficios artesanales, mantienen su carácter religioso. Los
canteros y albañiles, responsables de la construcción de las catedrales, usaban sus propios talleres,
situados junto a dichas catedrales, como locales de reunión donde celebraban sus ritos religiosos y
fraternales. Con el tiempo, las técnicas de su oficio llegaron a formar parte de esos ritos, y, dado que
muchas de tales técnicas se guardaban celosamente, las actividades del gremio de los albañiles fueron
rodeándose cada vez más de elementos secretos, y el acceso a dicho gremio se hizo también más difícil.
Este proceso se extendió a todos los demás gremios, y hacia el siglo XII se había introducido la costumbre
de formar hermandades compactas que tenían por fin principal preservar los secretos y técnicas de sus
respectivos oficios.1
Esto dio pie a que se montara un sistema de calificaciones para la admisión de nuevos miembros,
equivalente del que tenían las escuelas catedralicias. Por regla general los gremios se preocupaban de
mantener su arte a ciertos niveles, poniendo exigencias en la etapa preliminar del aprendizaje y un
aprobada competencia antes de admitir a un nuevo miembro en el gremio o en la cofradía de maestros.
Los gremios ejercían un virtual monopolio sobre la práctica del oficio. Se comenzaba como aprendiz,
alrededor de los 13 años, etapa de unos 7 años, cuando se llegaba al 2º grado de competencia primaria.
Luego sería elevado al rango de oficial. A partir de aquí su admisión en la sociedad de maestros dependía
de la realización de una ‘obra maestra’ o tarea específica, que equivalía a un examen final. En todo este
proceso iban entremezclados otros requerimientos menos aparentes, ritos secretos y cuasi religiosos. Tales
requisitos servían para limitar la admisión de miembros en el gremio, de manera que la mayoría de los
trabajadores permanecían toda su vida en el grado de oficiales.
Los gremios fueron el instrumento que permitió a Europa conservar sus conocimientos técnicos, y en
muchos casos asimilaron y experimentaron nuevas ideas. Volvieron a dar vida, mediante un diligente
estudio, a muchas de las prácticas de la antigüedad que parecían haberse perdido, y ellos mismos se
convirtieron en fuente de la que brotaría gran parte del desarrollo científico posterior. Introdujeron
innovaciones de musulmanes y mongoles, como la pólvora, la fabricación de papel y la escritura en letras
de molde. Los fabricantes de papel se constituirán así en un gremio establecido, mientras las cofradías de
escribanos utilizaban la invención china de las letras de molde para letras muy ornamentadas.
1 Ver ‘Education of master masons in medieval studies’ (Shelby)
Escuelas catedralicias, siglo XI (Bowen II-2) 4
2 Dialéctica significa método de buscar la verdad por la discusión, mientras que la lógica estudia los
procedimientos para razonar correctamente.(Bowen II: 80)
Con el paso del tiempo los gremios crearon también una literatura propia, generalmente escrita en lengua
vernácula, que en muchos aspectos resucitaba la antigua tradición de los manuales griegos y romanos. Los
estudios gremiales, no obstante, siguieron formando parte de sus sistemas cerrados, y en sus esfuerzos por
preservar este rasgo característico los gremios llegaron incluso a fundar sus propias escuelas elementales,
destinadas específicamente a los hijos de sus miembros. De esta manera surgió en la educación un
dualismo que había de perdurar durante siglos. Dos tradiciones marchaban a la par, una técnica y
práctica, seguida por los artesanos, la otra verbal y teórica, propia de los clérigos. Con todo, en los siglos
XII y XIII la tradición artesana fue eclipsada por la fomentada en las escuelas catedralicias, donde
comenzaron a tratarse los aspectos más trascendentales de la investigación humana.(Bowen II: 79)
Las escuelas catedralicias 79
Las primeras escuelas, de los siglos IX y X, apenas hicieron nada más que seguir la tradición enciclopédica
de Capella, Casiodoro e Isidoro. El primer intento de ampliar el programa de estudios habría ocurrido en
la catedral de Reims, por parte de Gerberto de Aurillac que fue rector, hasta que fue elegido papa como
Silvestre II. Instaura el programa completo de las artes liberales, entre ellas la dialéctica y la lógica, que
aparentemente se confundían bastante en esa época, a pesar de sus diferencias2.
Gerberto utiliza textos clásicos de lectura, que explica en forma de comentarios, para el estudio posterior
de la retórica por parte de sus alumnos. El método de Gerberto consistía en leer y enseñar textos latinos;
una vez asimilados éstos, ponía a sus discípulos e manos de un sofista para que los ejercitara en el arte del
debate y la oratoria. Pero el interés principal de Gerberto fue el quadrivium, en contraste con la tendencia
de la época. Enseñaba matemáticas, música, astronomía, tratando de usar modelos mecánicos del
firmamento, instrumento de cuerda, etc. Ciertamente este interés por las matemáticas debió ser
estimulado por su permanencia en la España árabe, en contacto con el gran movimiento cultural que
floreció por todos los territorios islámicos.81
La escuela de Reims, como todas las demás, dependía demasiado, como todas las demás, de la
personalidad y prestigio académico de su magister scholarum. Cuando Gerberto es elegido papa, empieza
la declinación. A la par, comenzaba a brillar con más fuerza la estrella de Chartres, de la mano de
Fulberto. 

Controversias y conflictos: el campo de la dialéctica 83


Escuelas catedralicias, siglo XI (Bowen II-2) 5
3 Seguramente incluye junto con éstas a las escuelas colegiales, que pertenecen con las catedralicias al
clero secular. (Nota JCP)
4 El Obispo de Ostia Pedro Damián (1007-1072), antiguo asceta y abad benedictino, llegó incluso a negar
toda utilidad a la dialéctica.
Al lado de las escuelas catedralicias3 seguían funcionando las escuelas monásticas. La aplicación de la
dialéctica a las cuestiones religiosas, que fue la característica más sobresaliente del nuevo interés por el
estudio, se llevó a cabo también en las escuelas monásticas, aunque en éstas las tendencias eran mucho
más conservadoras que en las catedrales.
Algunos eruditos entrevieron el peligro potencial de la dialéctica4 aunque otros la usaron para demostrar
las verdades de la fe. La facción conservadora, representada por Lanfranco, por Anselmo de Aosta y otros,
en general los eruditos que no enseñaban en las escuelas catedralicias. La otra facción por su parte, podía
especular con mayor libertad, de manera que comenzando en el siglo XI y continuando durante todo el
siglo XII, las escuelas catedralicias llegaron a adquirir importancia por la mayor vitalidad del
pensamiento, por un modo más emprendedor del pensamiento. En ese contexto tiene lugar la controversia
nominalista sobre los universales, los debates sobre la dialéctica en los que interviene la escuela de
Chartres, etc.
Abelardo y la controversia nominalista 86
El lenguaje escolástico fue un instrumento muy perfeccionado que se aplicó a una de las aventuras
intelectuales de mayor fuerza y sutileza. Sin embargo, no era posible someter abiertamente a discusión
algunos problemas (como sería la naturaleza de Dios) de manera que se seguían procedimientos indirectos
y aplicados a preguntas aparentemente sencillas. Una cuestión que parece de poca importancia es la de la
relación entre el objeto y la clase o especie a que pertenece. El problema surge en los escritos de Boecio, en
el siglo VI, quien refería que Porfirio no había sido capaz de determinar si el género y la especie tenían
existencia real o eran meras ficciones mentales. A finales del siglo XI este problema degeneró en una
violenta disputa: la controversia nominalista. Se formaron dos bandos:
􀂉 La mayoría se mostraba partidaria del pensamiento ortodoxo de Agustín, según el cual el género y la
especie tenían realidad independiente. Se llamaron realistas, de acuerdo a la terminología de la época, en
clara oposición con los usos posteriores del término.
􀂉 Una minoría crítica inició la controversia afirmando que tales conceptos no eran otra cosa que simples
abstracciones mentales, identificadas por medio de nombres. Parece que el que provoca el conflicto fue
Roscelin o Roscellinus de Compiègne, quien enseñaba
Escuelas catedralicias, siglo XI (Bowen II-2) 6
que lo único que tenía existencia real eran los objetos individuales , mientras que los universales eran
meras etiquetas verbales.
El nominalismo extremo de Roscelin se desviaba del neoplatonismo cristiano elaborado por Anselmo, por
lo cual Roscelin fue recusado y condenado como hereje. Muchos eruditos trataron además de refutarlo
teóricamente. Entre los más destacados estaba Pedro Abelardo.
Pedro Abelardo enseñó en la escuela catedralicia de Notre-Dame. A raíz de una violenta pasión amorosa
con la joven Elísa, su tutor la recluye en un convento, mientras que el propio Abelardo hace lo propio en el
monasterio de St.Denis. Fue acusado de violar las reglas monásticas por enseñar letras seculares, juzgado
por hereje por un tratado sobre la Trinidad y quemado su libro. Su interés por el escrutinio dialéctico de
temas teológicos no decreció, y aplicaría el método dialéctico a una gran cantidad de temas religiosos
debatidos, organizando los argumentos a favor y en contra, según el método llamado de pro et contra.
Tras su condena, Abelardo estuvo quizás más solicitado como maestro y fundó una escuela en Quincey, a
orillas del Sena, aunque se sabe que debió pasar algunos períodos en la escuela que había fundado en
Troyes, siendo abad de St. Gildas. Los ataques contra Abelardo siguieron arreciando por parte de los
conservadores, a cuyo frente se hallaba el poderoso abad cisterciense Bernardo de Claraval. Abelardo
reaparece en la escuela catedralicia de París, contraatacando a Bernardo. Parece que los numerosos
escritos de Abelardo suministraban material suficiente para los ataques de Bernardo. En una carta de éste
a todos los obispos y cardenales de la curia, la corte papal en Roma:90
"Leed, por favor" ... ese libro de Pedro Abelardo que él llama libro de teología... Ved qué clase de cosas dice
sobre la santísima Trinidad, sobre la generación del Hijo, sobre la procedencia del Espíritu Santo, y mucho
más, todo ello extraño en grado sumo a oídos y menta católicas. Leed ese otro libro que llaman Libro de
Sentencias y también el titulado Conócete a ti mismo, y ved como éstos también dan rienda suelta a toda
una cosecha de sacrilegios y errores"
Cuando por fin Bernardo consigue que se lo convoque a juicio en Roma, Abelardo sufre un colapso en el
viaje y muere en una abadía.
El rasgo esencial que caracterizó el conjunto de la obra de Abelardo fue su tentativa de aplicar la lógica a
las doctrinas comúnmente admitidas y por distinguir claramente los problemas mismos de las palabras.
En cierto sentido puede decirse que trató de purificar semánticamente la teología. En Glosas sobre Porfirio
(Glossulae) pregunta
... si los géneros y las especies, mientras siguen siendo tales, han de tener alguna cosa sujeta a ellos por
denominación, o si, en caso de que las cosas designadas llegaran a desaparecer, el universal podría todavía
Escuelas catedralicias, siglo XI (Bowen II-2) 7
existir consistiendo sólo en el significado del concepto, por ejemplo, el nombre rosa cuando no existiera
una sola rosa a que se pudiese aplicar"
En opinión de Abelardo los ‘realistas’ habían cometido el error de confundir el objeto con su nombre.
Abelardo refuta la tesis que sostenía que género y especie coexisten en el mismo objeto, pero también
contradice a Roscelin, que sostenía que género y especie eran etiquetas. Abelardo distinguía entre
clasificación lógica y especulación metafísica, y consideraba los universales como esenciales en el proceso
mediante el cual el hombre podía dar significado a su experiencia. Los universales significan por
denominación cosas existentes, pero sólo subsisten en el entendimiento en forma desnuda y pura: el
entendimiento de los universales es absoluto, desnudo y puro ...92
Al hacer esta distinción entre experiencia y lenguaje Abelardo arrojó luz sobre uno de los problemas del
pensamiento de su tiempo. Sería retomado en el siglo XII en la escuela gramatical de París.
... "Abelardo ofreció un notable ejemplo de valentía humana. La tradición y la costumbre, pilares
necesarios de cualquier sociedad y especialmente de una Europa bárbara y luego feudal, pueden con harta
frecuencia llevar al estancamiento y a la degeneración. Por ello han de ser constantemente examinadas.
Esto es lo que hizo Abelardo pese a la oposición que encontró. Particularmente en la historia de la
educación, Abelardo es uno de los ejemplos más sobresalientes de esa intransigencia del espíritu humano
tan difícil de hallar, intransigencia que pone a prueba los límites de la creencia ciega, oponiendo a la
tradición la crítica, al conservadurismo la creatividad. Si vida entera fue testimonio elocuente de la
negativa a toda componenda en lo tocante a las exigencias de loa investigación, sin que le preocuparan las
posibles consecuencias." 92-93
Contemporáneos de Abelardo y escuela de Chartres 93
Quizás el más eminente de los contemporáneos fue el canciller de la escuela catedralicia de Chartres,
Gilberto de la Porrée. Desde sus comienzos a finales del siglo X bajo Fulberto, Chartres había logrado
mantener el alto nivel de su escuela. Bernardo de Chartres ocupaba el cargo de magíster scholae y uno de
sus discípulos fue Juan de Salisbury, que estudió en Chartres. Éste, en su Metalogicon, cuenta que
Bernardo trataba de equilibrar la capacidad del estudiante con la diligencia del maestro. Así ‘espoleaba a
unos con amonestaciones, a otros con azotes y castigos’. Los estudios se centraban en la gramática y la
lectura de autores clásicos: ‘figuras gramaticales, matices retóricos y sutilezas sofísticas’ y ‘a cada
estudiante se le exigía al día siguiente que disertara sobre algo de la materia oída al día anterior’ Bernardo
ponía mucho interés en que sus alumnos dominen las reglas gramaticales............. Los más adelantados
Escuelas catedralicias, siglo XI (Bowen II-2) 8
5 Parece algo contradictorio; quizás deba entenderse como que demasiado prestigio de los obispos
mermaría la autoridad papal? (Nota de JCP)
llegaban a realizar ejercicios de imitatio, escribiendo en el estilo de autores clásicos seleccionados. Junto
con ello ‘los muchachos componían diariamente ejercicios escritos en prosa y poesía, y se inspeccionaban
los trabajos mutuamente, comparándolos unos con otros’ 94
Gilberto de la Porrée fue una mente formidable e innovadora. Siguió los pasos de Abelardo y también fue
perseguido, aunque gozaba de un gran prestigio entre sus contemporáneos. Pero fue acusado de herejía,
específicamente de triteísmo, doctrina que negaba la unidad sustancial de la Trinidad y que en el siglo V
había aparecido en la forma de monofisismo. Fue condenado, merced a una despiadada persecución del
mismo Bernardo de Claraval. Pero la censura no logró borrar este género de especulación.
De hecho, este tipo de investigaciones cosmológicas estaba rápidamente convirtiéndose en característica
principal de las escuelas catedralicias, y maestros tan destacados como Abelardo y Gilberto eran polos de
atracción para un número creciente de jóvenes en las nuevas ciudades. Es claro que los dialécticos de las
escuelas catedralicias no pretendían destruir la fe o demoler el orden.
Europa en esos tiempos tenía gran limitación de fuentes para investigar. Se ignoraba al mundo musulmán
y aún al bizantino. Los libros de Aristóteles sobre la lógica, en su mayoría no se conocieron hasta el siglo
XII. Y estaba la reacción de los elementos conservadores con fuerte representación en los monasterios,
capitaneada por Bernardo, el monje más eminente del siglo XII.
La reacción. Bernardo de Claraval 97
La Iglesia estaba envuelta en la decadencia general iniciada en el siglo IX y que continuó en el X, por lo
que no había consolidado su autoridad. La corrupción papal la había debilitado. En gran medida la
autoridad y prestigio de la cristiandad occidental en el siglo X se debió al resurgimiento del monasticismo
benedictino en Cluny. En el siglo XI la nueva prosperidad y el auge de la vida ciudadana, unidos a la
voluntad reformadora de papas como León IX y Gregorfio VII, lograron restaurar la autoridad pontificias,
mientras que el monasterio rural cluniacense se estancaba y relajaba. La actividad intelectual de las
escuelas catedralicias, situadas en sus marcos monumentales, atrajo la atención pública. Algunos creyeron
que ello podía representar una amenaza para la propia autoridad de la Iglesia.5 Una reacción
conservadora fue iniciada por Bernardo de Claraval en doble dirección: mediante una nueva reforma
benedictina y atacando el nuevo estilo de investigación dialéctica.
Escuelas catedralicias, siglo XI (Bowen II-2) 9
Nombrado a cargo del monasterio de Claraval, éste pasó a encabezar la reforma cisterciense.
La reforma cisterciense de los benedictinos trató de introducir cambios más fundamentales que los de
Cluny en el siglo X, volviendo a la oración y el trabajo físico que reemplazarían a la liturgia y la música de
Cluny. En principio, los monjes del Cister rechazaban toda ciencia profana y la orden no se distinguía por
su nivel cultural. Había una biblioteca, consistente sobre todo en obras teológicas, pero no se estableció
allí escuela alguna. La vida comunitaria y las tareas agrícolas en común permitirían al monje una
permanente contemplación del estado de su alma: la vita contemplativa era la más importante de las
actividades del hombre, por la cual podía llegarse a la más plena satisfacción estética. Era la doctrina del
misticismo cristiano con la cual Bernardo esperaba conseguir la regeneración moral de su época. La regla
de San Benito era cuidadosamente cumplida.
La reforma cisterciense influyó en la sociedad, especialmente en la nobleza, en cuanto siempre había algún
hijo dispuesto a seguir la carrera y la reforma se inclinaba espontáneamente hacia le orden feudal
conservador. En contraste con la creciente identificación de las iglesias con la vida comercial de las
ciudades, lo que se evidenciaba en sus riquezas, Bernardo ofrecía la austeridad y ascetismo. Los
monasterios estaban en los lugares más apartados e inaccesibles del campo, sin ornamentación y con el
mobiliario mínimo. El choque con la iglesia secular era inevitable.
Bernardo era una de las mentes más brillantes de su época y se lo incluye entre los doctores de la Iglesia,
pero mucha de su capacidad la usó para denigrar a las ciencias profanas y luchar contra el movimiento
dialéctico en la educación, hasta llegar a frenarlo. No se podía empezar por la duda. Lo inicial era la
intuición y la fe; luego podrían leerse autores paganos para reafirmarla.
Panorama de la educación 100
El interés por la dialéctica y la lógica fue lo más conspicuo – y que comprometió a los eruditos de mayor
nota – de la educación en el siglo XI y principios del XI. Pero una apreciación equilibrada debe incluir
también los proceso educativos más corrientes. La educación en las catedrales, colegiatas y escuelas
monásticas permitió la formación de la mayor parte de los litterati de la época.
Quizás sólo el 1% de la población accedía a la escolaridad e instrucción, restringida a los clérigos y jóvenes
destinados a recibir las órdenes sacerdotales. Los métodos de enseñanza elemental seguían siendo los
mismos de los tiempos clásicos y era corriente depender aún de Quintiliano. Su institutio oratoria del siglo
I fue el primer manual sistemático de la educación, quedando durante un milenio algo mutilado, como
único en su género. Bernardo aplicaba las normas del texto a su escuela catedralicia de Chartres. En ese
momento aparece la segunda obra importante: el Didascalon, escrito por Hugo de San Víctor. Gracias a
este
Escuelas catedralicias, siglo XI (Bowen II-2) 10
6 Bowen dedica varios epigrafes al desarrollo de las ideas de Hugo. En nuestro caso nos limitamos a
exponer algunas de las prnicipales, dado que excede el propósito de nuestra asignatura. Igualmente puede
ampliarse en el texto original (Bowen II: pp. 100-115)
texto podemos tener hoy una idea de lateoría y práctica educativa en el siglo XII.
Una teoría sistemática de la educación: Hugo de San Víctor Didascalon. 101
Hugo de San Víctor (ca. 1096-1141) nacido en Sajonia, fue prior y director de la escuela del monasterio de
San Víctor en París. Existía la necesidad de una teoría educativa sencilla, más acá de las controversias
entre los eruditos. Siguiendo a Agustín, Hugo creía que la contemplación era la aspiración suprema del
hombre. En el esquema de Hugo, esto resulta del estudio del mundo exterior, el siguiente paso es meditar
sobre ese conocimiento, lo que revela el orden divino del cosmos y nos permite contemplar a Dios mismo.
Para educar al clero y que siga estos caminos místicos, elabora un programa en tres tratados, siendo el
Didascalon el más trascendente. El nombre era un reconocimiento a la herencia griega, siendo que por
entonces el idioma ya era casi desconocido.6
Con respecto al sistema de aprendizaje, Hugo se vale de recursos para fijar los conocimientos en la
memoria; las mnemotecnias se basan especiaolmente en un ordenamiento de la información y de las
imágenes mentales: aunque las imágenes no son demasiado elaboradas, llama la atención sobre algunos
aspectos interesantes, como es el recuerdo de la información dentro de la página de un libro, el color, el
lugar y posición de las letras, aconsejando por ejemplo no cambiar de libro para que se fije siempre la
misma imagen del texto.
De acuerdo a Bowen: A lo largo de todo este texto notamos que de hecho se conocían las avanzadas teorías
sobre el entrenamiento de la memoria desarrolladas en la antigua Grecia y transmitidas a través de los
siglos. Los tratados sobre el arte de la memoria, a cuyo género se llamaba Ars memorativa eran
prácticamente desconocidos en la Edad Media, pero en la época de Hugo comienzan a reintroducirse en
las escuelas catedralicias como parte de la educación.
El Didascalon fue un tratado completo sobre educación y tuvo gran repercusión en su época y más allá,
tanto en la teoría como en la práctica educativas, difundiéndose rápidamente por las escuelas
catedralicias, colegiales y monásticas.
En su libro De vanitate mundi, Hugo explica cómo ve él la mejor manera de proceder en una escuela114:
"Veo una concurrencia de estudiantes, en gran número. Los veo de todas las edades: niños, adolescentes,
jóvenes, hombres maduros. También sus estudios son diferentes. Algunos ejercitan su inexperta
Escuelas catedralicias, siglo XI (Bowen II-2) 11
lengua en pronunciar nuevas letras y emitir sonidos extraños a sus oidos. Otros aprenden primero,
escuchando, la flexión de sus palabras, su composición y derivación; luego las repiten entre ellos y, con la
repetición, las graban en su memoria. Unos horadan las tabletas de cera con sus estiletes, otros trazan en
los pergaminos conmano firme figuras de varias formas y diversos colores. Otros aú, con ardentísimo celo,
parecen ocuparse en estudios más serios: argumentan entre sí, tratando de salir triunfante unos de otros
mediante mil tretas y artificios. Veo a algunos que están contando, a otros que hacen vibrar una cuerda
tensa sobre el puente de madera de un instrumento (musical), al que arrancan diferentes melodías. Otros
más allá explican ciertos dibujos y figuras matemáticas. Otros describen claramente con instrumentos el
curso y posición de las estrellas y las revoluciones del firmamente. Otros en fin, disertan sobre la
naturaleza de lasplantas, la constitución de los hombres, las propiedades de las cosas y las virtudes".114
La obra de Hugo trajo dos importantes consecuencias. La primera fue la de dar a la práctica educativa una
base teórica sistemática. La segunda, dar a la dialéctica un valor como instrumento para llegar a la
primera esfera de investigación (cogitatio), base para escalar a la meditatio y por fin a la contemplatio.
Ofrece una vida media entre los excesos de Aberlardo por una parte y de Bernardo por la otra.
Los esfuerzos de los conservadores fueron infructuosos para impedir el rumbo ideológico de los tiemos.
Dentro de Europa las tendencias se inclinaban hacia el aristotelismo, aunque no fuera siempre conciente,
como parecen mostrarlo los escritos de Hugo. Además, iba en aumento el contacto con la civilización
madre de Europa, representada por las dos potencias orientales: Bizanci y el Islam. Los musulmanes de
España se mostraron siempre relativamente tolerantes con los cristianos, y en los siglos XI y XII varios
eruditos estudiaron en Toledo, Córdoba y otras escuelas muy superiores a las de la Europa cristiana.
A fines del siglo IX Europa comenzó a organizar ofensivas militares contra los musulmanes de Oriente.
Guerras santas pedidas por el papa Urbano II en 1095, para defensa de la parte oriental del imperio y
quizás para recuperar los santos lugares. La 2º cruzada partió en 1145 en respuesta a un llamado de
Bernaardo de Claraval a Luis VII de Francia y Conrado III de Alemania. Sin haberlo pretendido, Bernardo
favoreció un mayor contacto entre Europa y el resto del mundo civilizado, cuya consecuencia duradera
fue, irónicamente, una virtual invasión de las ciencias racionales y profanas en Occidente
Capitulo IV
Germen: Escuelas catedralicias
Las escuelas catedralicias, a partir de formas embrionarias en los siglos VI y VII, ya en los siglos XI y XII
se desarrollan rápidamente para acomodarse a las necesidades de la época de actividad económica e
intelectual que siguió al resurgimiento europeo del siglo X. Así estas escuelas admitirían clérigos y se
prestarían a las necesidades de profanos. A lo largo del siglo XII, los eruditos que enseñaban en estas
escuelas tendrán creciente interés por la clasificación y contenido de los estudios. En esta época algunas de
dichas escuelas comenzaron a adoptar un carácter más corporativo y en el período de un siglo dieron
origen a la universidad o studium generale. Su aparición se debió a la imperiosa necesidad de dar
formación adecuada a juristas, maestros y clérigos, que pululaban en las administraciones cada vez más
complejas de la Iglesia y el Estado.
Las escuelas catedralicias estaban ligadas estrechamente a su catedral. La relajación de abades y obispos
no impidió que trabajaran por las letras. Pero la escasez de escuelas y maestros era notoria. Según la
autobiografía de Guilberto de Nogent, abad del monasterio de Nogent-sous-Coucy en el siglo XI
difícilmente se encontraba algún maestro de gramática en las ciudades pequeñas y muy pocos en las
grandes.
En los centros catedralicios más importantes existían escuelas, y en algunas de ellas florecientes. Tendrían
dos grandes ramas: elemental y gramatical, regidas tal vez por el mismo maestro. En las localidades más
apartadas las escuelas de muchas catedrales seguían siendo rudimentarias, con instrucción sencilla y
elemental. En otras, fueron creadas recién en el siglo XIII.
El Papa Alejandro III reconoció explícitamente la necesidad de proveer más escuelas. En el decreto
conciliar, fruto del concilio Lateranense de 1179, requiere de cada catedral la fundación de una escuela
para clérigos y, sin pago alguno, también para los escolares pobres. Estas disposiciones parecen no haber
llegado a cumplirse, porque en 1215, Inocencio III en un nuevo concilio ecuménico publica una decretal
ordenando que cada catedral y en otras iglesias que dispongan de medios suficientes mantuviese un
maestro de gramática, además de un maestro de teología.
Universidades (Bowen II-IV) 2
Orígenes de la universidad pág 159
Algunas de las escuelas catedralicias se habían hecho famosas por su ciencia, como Chartres, País, Reims,
Laon, Lieja, Orleáns. Empero, carecían de una base institucional sólida que le diera a sus métodos
estabilidad, formalización y sistematización. La población estudiantil seguía a los profesores famosos
como Abelardo, también conocido por su superioridad en las disputas. A medida que la población de
Europa crece, aparece como necesidad la sistematización. El modelo de esta nueva organización fueron los
gremios y cofradías medievales. Poco a poco, algunos maestros empezaron a imitar la práctica de los
gremios y a organizarse corporativamente en lo que llamaron, en latín, universitas (singular) o
universitates (plural), seguramente con el fin de regularizar la enseñanza y mantener los niveles de calidad
de quienes aspiraban a ingresar en la sociedad de maestros. Una de las más antiguas escuelas catedralicias
que se organizó de esta manera es la de Notre-Dame. 1A lo largo del siglo XII esta escuela catedralicia
constituyó para otras el prototipo de corporación docente o universitas. Célebre ya por la actividad de
algunos de sus anteriores maestros como Guillermo de Champeaux y Pedro Abelardo, la escuela de París
fue considerada como modelo de la institución universitaria y en ella se inspiraron después muchas otras
fundaciones durante el siglo XIII.
En Italia surgen dos instituciones de enseñanza superior: una de Medicina en Salerno y otra de Abogacía
en Bologna. Salerno surgió alrededor del siglo X, siendo ya famosa en el siglo XI, pero siguió funcionando
únicamente como escuela de Medicina. Bologna, a diferencia de París, tuvo dos gremios: uno de
estudiantes (universitas) y otro de maestros (collegium). A su vez, los gremios de estudiantes se
multiplicaron según la nacionalidad (universitates). En Bologna, el nombre de universitas o universitates
correspondía exclusivamente a las agrupaciones estudiantiles, mientras que las agrupaciones de maestros
eran los collegia (plural).
A finales del siglo XII, por consiguiente, una institución de enseñanza enteramente nueva había surgido en
París y Bologna, cada una con distinto modelo de organización. París reflejaba sus orígenes como escuela
catedralicia, al convertirse en centro de estudios teológicos y filosóficos: Bologna, principal centro jurídico
de Europa occidental, gozó del estímulo de la prosperidad comercial, un acicate para estudiar. En el siglo
XIII fue en París donde tuvieron lugar las transformaciones más trascendentes para la educación, cuyos
resultados influirían en gran parte de la intelectualidad.
1 En la puerta meridional de la catedral de Notre-Dame de París, hay relieves de escenas de la vida
estudiantil del siglo XIII.
Universidades (Bowen II-IV) 3
París. Studium generale 161
La escuela catedralicia de Chartres, tan célebre en el siglo XI, a sólo 90 Km. de París, nunca llegó a
desarrollar una universidad. Por el contrario, la universidad de París fue desarrollándose a partir de su
escuela catedralicia, sin una fundación explícita. La fama de la escuela catedralicia ya era grande en el
siglo XII, aumentando gracias al prestigio de Abelardo; en algún momento en la segunda mitad del siglo
XII sus maestros se organizan en universitas. Por esa época los estudiantes comenzaron a acudir en gran
número y nació una forma rudimentaria de colegio, el Collège de Dix-huit. A comienzos del siglo XIII el
studium de París se hallaba ya firmemente establecido.
El término universitas se refería exclusivamente al gremio o corporación, que en el caso de París lo era de
maestros.
El primer nombre que recibe la universidad de la catedral de Notre-Dame de París es el de studium
generale. Literalmente significaba lugar de estudio para los estudiantes de cualquier parte del mundo.
También en Italia se aplicó este nombre. Se admite que éste no indicaba que el currículo contemplaba todo
el conocimiento: Salerno solamente medicina, Bologna derecho (luego agrega las artes liberales), París
comienza por las artes liberales, especialmente el trivio, para enseguida agregar teología, derecho
canónico y medicina. El término facultad aparece en el mismo siglo XIII significando cada grupo de
materias (Bowen II: 162-163) aunque luego pasó a identificar cada grupo o corporación según qué se
estudiaba.
A medida que la nueva institución veía extenderse su campo de responsabilidad, va necesitando rango
legal. En París, a consecuencia de unos disturbios originados en 1200 entre estudiantes y ciudadanos
armados, el rey Felipe Augusto otorgó a la universidad un fuero que daba derechos a los estudiantes. Al
mismo tiempo la Iglesia se interesa más, debido a la aparición de algo equivalente a una sociedad
autónoma de clérigos. Luego de un nuevo litigio entre ciudadanos y gentes de toga, los maestros de arte
disolvieron la universidad en 1229, emigrando muchos de ellos a otros studia generalia incluyendo Oxford.
Los maestros de teología se opusieron a la dispersión y continuaron enseñando en París. Fue la base de la
continua fricción que existió a partir de entonces entre ambas facultades. El Papa Gregorio IX reconoce la
universidad a través de una bula de 1231, llamada Parens scientiarum (madre de las ciencias).
La bula tiene interés en cuanto permite conocer hasta qué grado la Iglesia era parte de la universidad y
cómo era la relación del papa con el rey. En un párrafo dice:
" en adelante los privilegios serán dados a conocer a los maestros y estudiantes por nuestro carísimo hijo
en Cristo el ilustrísimo rey de Francia, y serán impuestas multas a quienes les hicieren daños, de tal modo
que puedan
Universidades (Bowen II-IV) 4
2 Esta especie de escolares errantes existía desde muy antiguo. En Egipto eran conocidos en el siglo V y se
llamaban con un nombre griego bakantiboi y también vagantes. El origen puede devenir de Baco, de vagus
(errante) etc.
estudiar en París legalmente sin mayor dilación y sin ser acusados de infamia o irregularidad en su
conducta".165
De esta forma la universidad se aseguraba la aprobación pontificia y ella a su vez se comprometía a
observar sus cláusulas. Durante todo el siglo XIII y en grado menor en los subsiguientes, el papado trató
de mantener un firme control sobre las universidades. A medida que avanza el siglo, la universidad de
París se va haciendo más compleja, apareciendo numerosas reglamentaciones que intentaban regular la
vida en todos los aspectos posibles.
Organización de los estudiantes: (1) colegios residenciales 165
Aunque París nunca conoció una corporación estudiantil tan poderosa como la universitas de Bologna, la
organización de los estudiantes en París se manifestó primeramente en forma de agrupaciones por
alojamiento, o como el Collège de Dix-huit que se destinaba a clérigos pobres. Otros hospicios se fueron
creando, siendo el más célebre el creado por Robert de Sorbon para maestros de arte que estudiaban
teología. Los estudiantes, que llegaban de todas partes, podían tener 14 años, apenas terminaban sus
estudios de gramática. Necesitaban ser supervisados. Además, los locales abusaban frecuentemente de los
extranjeros. El número de estudiantes aumentaba rápidamente y a ello se agregaban los goliardi2 o
vagantes, que acudían atraídos por la vida social más que para aprender. Más allá del romanticismo, la
masa de estudiantes constituyó un factor de fricción con la población local. A consecuencia de ello los
estudiantes se vieron en la necesidad de organizarse en instituciones corporativas.
Organización de los estudiantes: (2) las naciones 167
Además de los colegios residenciales, surgieron las naciones, posiblemente en Bologna, de donde pasaron
a París.
En las universidades de París y Bologna, los estudiantes no conformaban un grupo homogéneo. Venían de
todas partes y deferían considerablemente en edad y conocimientos. Los más jóvenes empezaban por el
primer grado de artes. Éstas eran descendientes de las artes liberales transmitidas desde la antigüedad por
las escuelas catedralicias. En la época que nos ocupa, los estudios eran más complejos y se dividían en 4
áreas: las artes liberales y las tres disciplinas superiores: teología, leyes y medicina. En París existía una
corporación por cada área y para ser admitido era necesario haber obtenido el grado de maestro en cada
una. El nivel ínfimo era
Universidades (Bowen II-IV) 5
el maestro de artes, que podía solicitar el ingreso en una de las tres facultades superiores. Los estudiantes
de éstas ya eran maestros de artes.
Los estudiantes más adultos tomaban parte muy activa en los asuntos de la universidad. Al ser a la vez
maestros de los estudiantes y discípulos de profesores de mayor rango, se veían sometidos a presiones. En
consecuencia se organizaron para proteger sus intereses y, por extensión, los de estudiantes jóvenes no
graduados, que carecían de estas organizaciones.
Los estudiantes de París lograron que se les reconociera el derecho de organizarse y surgen cuatro grupos
distintos, conocidos como nación francesa, normanda, picarda e inglesa, seguramente en relación con la
procedencia de los estudiantes, admitiendo otros que eran vecinos (los ingleses admitían a escandinavos,
etc.). A medida que las naciones iban adquiriendo identidad, sus roces eran frecuentes, no sólo con las
corporaciones de maestros y con el canciller, sino también entre ellas, llegando a un estado de enemistad
que contribuye a dar a la vida estudiantil un matiz picaresco y belicoso. Las naciones asumieron una
identidad corporativa hasta tal punto que la lealtad de sus miembros hacia ellas era lo primordial. En los
siglos siguientes, habían adquirido tal peso que se les otorga el derecho de autogobierno y de elegir a sus
funcionarios; el principal era el procurador o proctor. Una función más importante que la autodisciplina
fue tal vez la de mantener escuelas propias. Las escuelas habían empezado a abandonar la catedral de
Notre-Dame y sus alrededores en la isla de la Cité incluso ya en tiempos de Abelardo, para establecerse
más allá del Petit Pont en la rivera izquierda (Gauche) del Sena. Este barrio cultivó la lengua latina culta
(barrio latino) y allí las naciones establecieron sus aulas. La facultad de teología tenía su centro en el
Collège de Sorbon, la de leyes en el Clos Brunel. Las clases de artes se daban a lo largo de la Rue du
Fouarre (calle de la Paja), nombre que quizás provenga de la costumbre de los estudiantes de cubrir con
paja el suelo para sentarse.
Maestría en artes: Estudios y métodos pág 169
La primera universitas que se fundó en París fue una corporación de ‘artistas’ como se denominaban sus
miembros. Las artes liberales eran la base de la enseñanza y el núcleo exigido de estudios. Todos los
estudiantes no graduados, concluida la escuela gramatical, debían ingresar en la facultad de artes,
generalmente hasta los 14 años. El siglo XIII es el primero en el que se tiene documentación sobre planes
de estudio, con una constante expansión, pero con controversias y conflictos sobre la utilidad de tal
expansión.
Contenidos. La Iglesia intervenía activamente en la confección de contenidos, y especialmente en la
prohibición de los libros herejes o
Universidades (Bowen II-IV) 6
sospechosos de error; en el caso de los sospechosos, la prohibición regía hasta que un tribunal los
examinara y los expurgara de tales errores. En la misma bula Parens scientiarum de 1231, se dan algunas
pautas:
"Ordenamos ... que los maestros de arte den primero una lección ordinaria de Prisciano y otra después y
no utilizarán en París esos libros sobre la naturaleza, que por ciertos motivos fueron prohibidos por el
concilio provincial, hasta que hayan sido examinados y expurgados de toda sospecha de error" 170
A mediados del siglo XIII se introducen algunas obras de Aristóteles que antes estaban prohibidas, aunque
esto se topa con la enconada resistencia de ciertos grupos. Esta resistencia se conoce como la controversia
escolástica, y llegó a convertirse en el acontecimiento intelectual de mayor importancia para Occidente en
aquel momento.
Métodos 170. El método usual por el cual se impartía la enseñanza en las universidades era el de la lectio
(lección) que consistía en leer y comentar los autores señalados, procediendo a continuación a un debate.
Ya en el siglo X los maestros de leyes habían usado la técnica llamada pro et contra. La argumentación y la
disputa llegaron a imponerse como métodos ordinarios y casi exclusivos en las universidades. Los debates
adoptaban una forma definida y se denominaban quaestiones disputatae. Periódicamente un maestro
exponía la cuestión disputada que debería discutirse dos semanas después; finalmente, tras haber
examinado los estudiantes todas sus implicaciones acumulando argumentos en pro y en contra, el maestro
trataba de resolver dicha cuestión o de ‘determinarla’ a l amanera de un juez, sopesando el mérito de cada
argumento o prueba. Las cuestiones discutidas eran de suma trascendencia, y las mentes más brillantes
participaban. Algunas de las cuestiones planteadas por Mateo de Aquasparta:
Cuestión 1. La cuestión es: si para conocer una cosa se requiere la existencia de la cosa misma o si lo que
no existe puede ser objeto de conocimiento.
Cuestión 2. En segundo lugar investigamos si todo lo que se conoce con certeza mediante un conocimiento
intelectual es conocido en los planes eternos o a la luz de la primera Verdad.
En su forma más avanzada, este método de quaestiones llegó a convertirse en un rasgo característico de la
vida magisterial de la universidad. Dos veces al año, por navidad y pascua, los propios maestros se reunían
para sostener grandes debates, o cuestiones cuodlibetales que tenían lugar frente a un vasto auditorio de
estudiantes. Los temas se escogían en base a la trascendencia de los problemas que se planteaban, con el
fin de llevar éstos hasta sus últimas consecuencias. Usados por eruditos de la talla de Tomás de Aquino el
método alcanzaba un grado supremo de rigor y penetración, y toda la Europa intelectual estaba pendiente
para aplicarla más tarde a futuras investigaciones.
Universidades (Bowen II-IV) 7
La sencilla metodología de los tiempos carolingios y de principios del feudalismo, basada en el estudio de
autoridades y textos normativos como los de Casiodoro, Isidoro y Rabano Mauro, quedaba ya desfasada.
Maestría en artes. Egreso y admisión en el gremio pág 172
Una vez que el estudiante completaba su programa de estudios, se hallaba listo para la ceremonia de
graduación. Debía tener 21 años (luego se admitió un mínimo de 20 años) y ser "de vida honrada y loable
conversación". Al concluir la primera etapa formal de sus estudios superiores, celebraba la ceremonia de
disputa o debate llamada ‘determinación’; en algunas universidades se otorgaba un título de bachiller.
Después de enseñar él mismo durante dos años, continuando al mismo tiempo sus estudios bajo otro
maestro, y previa superación de las pruebas necesarias, el bachiller era promovido a la candidatura
preliminar al grado de maestro, cuyo primer paso era la concesión de la licencia por el canciller. En una
compleja ceremonia de marcado carácter eclesiástico, el bachiller era investido como ‘licenciado’ título que
le daba derecho a solicitar el ingreso en la corporación de maestros. Tras un nuevo período de actividad
docente, tal vez de seis meses, durante el cual el licenciado tenía ocasión de demostrar su valía, se llegaba
a la etapa final (iniciación, estreno o entronización) con una ceremonia aún más solemne que la
licenciatura. Era admitido solemnemente en la corporación en presencia de sus miembros. Luego de las
ceremonias religiosas de rigor el maestro daba su lección inaugural, siendo a continuación investido con
los símbolos de sus título: el birrete y el libro. Acto seguido tomaba asiento en la cátedra junto a sus
colegas.
Esta toma de posesión llevaba consigo el ambicionado derecho ius ubique docendi, que era una sanción
papal y otorgaba el privilegio de enseñar en todas partes.
El sistema parisiense de tres grados – bachiller, licenciado, maestro – fue imitado en la mayoría de las
demás universidades, aunque a veces usando dos sinónimos de maestro: profesor y doctor.
Las artes liberales constituían el núcleo fundamental de los estudios. Las exigencias de los estudios y de
las pruebas obraban como mecanismo de selección, produciendo mucho desgranamiento. Los que solo
lograban el grado de bachiller, podían conseguir trabajo como maestros de escuela. El acceso a los
estudios superiores era muy difícil.
Los estudios superiores: teología, derecho, medicina 174
La aparición de la traducción de la Biblia de Alcuino (Vulgata) sirvió para su estudio en las escuelas
monacales y catedralicias. Luego van apareciendo comentarios y críticas llamadas sacrae paginae dando
lugar a
Universidades (Bowen II-IV) 8
comentarios o glosas que se iban agregando a la misma Biblia. En el siglo XII estas glosas eran tan
abundantes que empezaron a agruparse en libros separados. T. Uno de ellos, llamado ‘Sentencias’ de
Pedro Lombardo, presenta un adelanto: en lugar de ceñirse a una simple compilación de glosas, pasan a
plantear un problema o proposición (quaestio) y a discutirlo dialécticamente citando argumentos en pro y
en contra a partir de fuentes autorizadas. Otros teólogos confeccionaron ‘apostillas’ que eran palabras
claves de la Biblia organizadas alfabéticamente con la referencia de la página (un índice). Las glosas, bajo
el influjo de Pedro Lombardo, comenzaron a incluir otras ‘cuestiones’ exegéticas, algunas que eran
enmiendas a versiones anteriores.
Paralelamente a esta evolución de los estudios bíblicos, los teólogos empezaron a organizarse en
corporación a finales del siglo XII. Los pontífices seguían con atención esta corporación y les fijaba reglas.
Asimismo, intervenía en la curricula. En 1219, Honorio III hace de la teología la disciplina más importante
que se estudia en París. En su bula declara:
"Deseamos difundir el estudio de la teología con el fin de … rodear la fe católica de una muralla
inexpugnable de guerrero".
(…) "Por estas letras firmemente prohibimos la enseñanza del derecho civil en la ciudad de París y sus
aledaños" 177
Como se ve, la expansión de la teología llevó consigo la prohibición de estudiar el derecho civil, ya que el
derecho canónico bastaría para solucionar cualquier problema legal que se presentara. En caso de
desobediencia se imponía la excomunión.
Ese mismo sentimiento pontificio se ve reforzado en la famosa carta Parens scientiarum de 1231, de
Gregorio IX. Esta bula primariamente confirmaba la prohibición de ciertas obras de Aristóteles, intimaba
a los maestros y teólogos que no se convirtieran en filósofos, sino al contrario en eruditos de Dios, y a que
evitaran el uso de la lengua vernácula y disputaran en latín "sólo de aquellas cuestiones que pueden
resolverse acudiendo a obras teológicas y a los tratados de los santos padres"
La teología tendría su propia facultad a mediados del siglo XIII con sus métodos y reglamentos claros. El
texto principal eran los libros de sentencias de Lombardo.
El desarrollo de la facultad de derecho se vio frenado, limitando sus estudios al derecho canónico, de
curriculum semejante a la de teología.
La medicina 179 recurría a textos de Galeno, Avicena y otros autores. Los grados eran similares a otras
facultades: bachiller en la disciplina, licenciatura y finalmente la inceptio hasta conseguir el grado de
maestro con la admisión en el gremio. El ingreso en la corporación requería de algunos tests de carácter y
la profesión de fe cristiana. Un decreto de 1271
Universidades (Bowen II-IV) 9
3 La prohibición a los judíos de estudiar en la universidad es mencionada en ‘El Mercader de Venezia’ en
el comienzo de su versión cinematográfica, explicando que por esa razón muchos judíos se dedicaron
entonces al oficio de prestamistas.
prohibía a los judíos3, ciruanos y boticarios el ejercer como médicos. Los cirujanos y boticarios tenían sus
propios gremios, por lo que su exclusión hace pensar de que podía tratarse de una rivalidad entre
corporaciones en competencia mutua. Por otra parte, la cirugía no se enseñaba: sólo se practicaba la
disección pero en animales. Los bitocarios eran frecuentemente charlatanes. Todo eso explica que el
médico fuera considerado superior a los de las otras profesiones, pudiendo incluso dictarle normas. Los
contenidos venían de siglos de sabiduría de la antigüedad clásica, aunque venían transmitidos por árabes y
judíos. El método de enseñanza, sin embargo, era el mismo que en las otras disciplinas: lectura y
comentarios acerca de un autor.
Studium en Bologna* pág 180
Se cree que las escuelas del norte de Italia nunca dejaron de existir del todo durante el período feudal, y es
probable que en Bologna, como en otras ciudades semejantes, las instituciones municipales de los tiempos
de Roma continuaran funcionando, y que el nuevo studium no fuera sino la expansión de una de éstas,
estimulada por las mejores condiciones economicas y comerciales del siglo XII. La situación de Bologna en
la llanura de Lombardía es muy favorable, encontrándose en un cruce caminos a las ciudades más
importantes del Norte de Italia. Los libros que el emperador Justiniano hizo recopilar en el siglo VI
constituían un cuerpo legal que, con modificaciones posteriores fueron la base del Código de Derecho
Civil. También se usaronlas glosas, como en el caso de la teología, sirviendo de explicaciones,
elucidaciones, enmiendas, comentarios, lecuras alternativas, etc., al texto mismo. Escribir glosas era en
realidad el método ordinario de estudiar derecho en aquella época. La autoridad de los textos provenía de
fuentes como la Biblia, Aristóteles, Boecio y otros.
Las glosas desempeñaron otra función en la enseñanza del derecho, ya que servían de anotaciones a las
lecturae impartidas por vía oral, de materiales a los textos escritos o summae, y de comentarisa que
permitían a los futuros juristas proseguir sus estudios del texto legal. La escuela bolognesa de derecho
continuó desarrollándose , y la técnica de glosar fue progresando entre sus estudiantes. Con el tiempo, las
glosas adquieren tal importancia que son publicadas aparte y un amplio texto resultante (de Accursio)
quedó como obra de base para el estudio del derecho. La escuela de derecho, iniciada en Bologna por
Guarnerius a principios del siglo XII llegó a su a su apogeo con la publicación de Accursio.
Desarrollo corporativo 184
A la sombra de estos estudios jurídicos, el studium de Bologna comenzo a desarrollar su carácter
corporativo. El aprendizaje del derecho era una necesidad y atraía estudiantes. A diferencia de París
(donde la mayoría de
Universidades (Bowen II-IV) 10
los litterati pertenecían de alguna manera al clero), en Italia existían numerosos maestros y estudiantes
civiles y que, por consiguiente, no gozaban de la protección o privilegio del fuero que tenían todos los
clérigos. Generalmente dicho privilegio consistía en estar sometido únicamente a tribunales eclesiásticos.
Por la disposición del Privilegium scholasticum o Authentica habita, Federico I (Barbarroja) extendía la
protección imperial a todas las personas que viajaran a Italia para estudiar.
Los Authentica habita constituyen el primer documento de privilegios concedidos a estudiantes. Los
estudiantes se organizaron para defender sus intereses; además los de derecho eran generalmente de edad
madura y sensibles al tema. Obtuvieron concesiones tocantes a derechos de alojamiento, cuya seguridad y
continuidad se les aseguraba en contra de la avaricia de ciertos propietarios, exención de impuestos, sobre
todo en la compra de libros. Éstos no eran mercancía, porque los graduados conservaban sus libros para el
ejercicio de la profesión.
Parece que éstas son las circunstancias que indujeron a los estudiantes de Bologna a agruparse y que de
aquí probablemente surgió la organización de las ‘naciones’, que después serían adoptadas por París.
La universidad se situaba en el contexto de una ciudad –Estado o ‘comuna’, que como otras intentaba
mantener su independencia frente a los poderes del papa y el emperador. En medio de intrigas, la comuna
reconocía que la universidad era valiosa, pero como ciudad relativamente pequeña temía que la fuerza
corporativa del studium creciese hasta lel punto de usurpar funciones de la municipalidad. Los estudiantes
trataban de elegir ellos mismos a los rectores de sus naciones. A su vez, la ciudad no les daba a los
extranjeros la ciudadanía. El descontento de los estudiantes generó el vaciamiento de la universidad, que
dejó de funcionar de 1217 a 1220: fue la ‘gran dispersión’ donde muchos estudiantes emigraron a otras
ciudades, donde surgieron otros studia que toman el modelo de Bologna.
Con la intervención de las autoridades imperiales, de Honorio III y de las autoridades comunales,
retornan a la ciudad con más poder, obtienendo nuevas concesiones, como la exención del servicio militar,
el derecho a organizar sus propias universitates, de elegir a sus rectores y supervisar la marcha del
studium, además de muchas reivindicaciones económicas. Una de las condiciones para el regreso de la
gran dispersión fue que los maestros aceptaran la autoridad de los rectores de las naciones estudiantiles.
Las universidades de estudiantes se convirtieron en los verdaderos organos de control y, al tener los
maestros que remitirse a su autoridad, los estudiantes acabaron nombrando a los profesores. Un
importante poder decisivo quedó en manos del colllegium doctorum: el derecho de examinar y admitir a
nuevos miembros en su corporación.
El papado se estaba interesando cada vez más. En 1219 Honorio consigue cierto control eclesiástico al
exigir a los estudiantes, para su
Universidades (Bowen II-IV) 11
4 En el transcurso del siglo XIII fueron tomando consistencia unos estudios paralegales, dependientes en
gran medida de las artes dictaminis, que se organizaron separadamente como facultad ocon carácter
propio, denominándose ars notaria.(Bowen 193)
ingreso en la corporación de doctores de derecho canónico y civil , la aprobación del Arcediano de Bolonia.
La historia de la universidad de Bologna es de conflictos. De vez en cuando entraba en colisión con el
papa, que durante el siglo XIII intentó asegurarse el control. Pero este control se fue logrando
paulatinamente; un paso significativo lo dio el papado al otorgar al licenciado de Bologna, ya sea en
derecho canónico o civil, el privilegio de poder enseñar en todas partes.
Programa de estudios en Bologna190
Un programa de estudios bien articulado seguía atrayendo estudiantes, generalmente de edad madura y
familias acomodadas. Su gloria fue la enseñanza del derecho, al que se asociaba el de las artes liberales.
Pero, a diferencia de París, en sus aulas nunca se enseñó teología, que permanecía acantonada en las
escuelas monásticas de la ciudad; la medicina se introdujo más tarde. Las artes liberales en Bologna
servían como preparatorias para el derecho y eran de orientación práctica, en un contexto de gran
desarrollo comercial, mientras en París preparaban para la teología. Hay indicios de que muchas ciudades
del Norte de italia tenían instituciones, seguramente sobrevivientes de siglos anteriores, al estilo de
Bologna, aunque ésta era del de mayor rango. Se deduce que losmétodos ordinarios debían seguir los ya
establecidos por Cicerón y Quintiliano y que las materias se ceñían a las del curso convencional de
retórica.
El primer cambio importante lo produjo Boncompagno, de Signa Franca, que enseñó en Bologna en el
siglo XIII. En una disertación pública sobre el antiguo estilo de la retórica clásica, delante de las
autoridades, fue "aprobado y coronado de laurel", siendo más tarde el autor de la Rhetorica Novissima, de
carácter más práctico que la de Cicerón, reflejado en la composición de cartas o dictamen, por lo cual la
disciplina se comenzó a llamar ars dictaminis.4 Esto también abre el camino al uso de la lengua vernácula,
en cuanto empiezan a aparecer comentarios y traducciones de esta obra al volgare. A los notarios se les
examinaba de sus conocimientos de la lengua vernácula antes de ser admitidos en la corporación.
En los exámenes para la obtención del bachillerato – grado que indicaba la culminación del curso de artes
– la ceremonia final tenía lugar frente a una asamblea o conventus de la universidad, y era supervisada por
los propios juristas, de quienes dependía en último término la aprobación.
Universidades (Bowen II-IV) 12
El aspecto más relevante de la organización académica lo constituían las condiciones de admisión en las
corporaciones profesionales, que en Bologna quedarían conformadas en: derecho, ars notaria y medicina.
Con respecto a los métodos, conocemos mejor lo que sucedía en derecho. El maestro Pedro Peregrossi,
para enseñar el derecho civil, según sus propias palabras procedía así:194
"Primero os daré un resumen de cada título antes de pasar al texto; segundo os indicaré del modo más
claro y exlicito que me sea posible el significado y alcance de cada ley … tercero leeré el texto con miras a
corregirlo, cuarto repetiré brevemente el contenido de la ley, quinto resolveré las contradicciones
aparentes, añadiendo algunos principios jurídicos generales … y algunas distinciones o problemas sutiles o
interesantes (quaestiones) que surjan de la ley, con sus soluciones, en la medida en que la divina
providencia me capacite para ello."194
A los pasajes difíciles les dedicaría repeticiones suplementarias por la tarde, y dos veces al año, en navidad
y Pascua, se ofrece a disputar cuestiones quodlibetales.
Los estudiantes ejercían presión sobre el profesorado, supervisando los métodos docentes. Se nombraban
escolares aptos para denunciar a cualquier profesor que no se atuviese al horario o que no llevara las
disputas con eficacia. Los rectores debían nombrar y supervisar esta comisión o pagar con multas. Cada
doctor en leyes debía estar en la escuela antes de que la campana de San Pedro señalara el fin de la misa
matutina y comenzar inmediatamente las clases y terminar a tiempo. No podía omitir determinadas glosas
en su explicación:
Ningún doctor omitiría … un solo capítulo, decretal, ley o párrafo … ninguna parte difícil del texto ha de
dejarse para el final (ya que) con esta demora es posible que el tratamiento de dicha parte sea cortado en
seco por la campana que señale el fin de la clase.
Ningún doctor de derecho canónico o civil … se ausentará más allá de los límites de la ciudad de Bologna y
permanecerá fuera de ellos por tanto tiempo que los estudiantes lleguen a perder una clase o tengan que
suistituirlo por otro"
Así, los estudiantes al propio tiempo se regulaban a sí mismos e imponían al cuerpo esrtudiantil una
disciplina igualmente rigurosa. Se supone que pocos ‘sobrevivirían’ hasta graduarse. Una vez completada
la carrera, la recompensa era considerable, como lo indica la fórmula empleada para conferir grados en
derecho (in utroque iure).
A fines del siglo XIII Bologna, como París, era ya una universidad bien asentada con una estructura
corporativa y un programa de estudios en pleno auge. Tanto el uno como el otro de estos dos studia
generalia sentaron las bases de un solido medio institucional que contribuyó a la difusión del saber. En
1300 había ya 23 universidades funcionando:
11 en Italia,
5 en Francia,
4 en España,
2 en Inglaterra
1 en Portugal.
Serían las instituciones educativas más importantes de Occidente.

1 en Portugal.
Serían las instituciones educativas más importantes de Occidente.

Glosario

Cofradía. Congregación de devotos. / gremio o asociación de personas con fines determinados. (RAE)

Collegium (plural: collegia). Corporación de maestros en Bologna.

Decretales. Nombre con el cual se conocía el Derecho Canónico (Bowen III: 163)

Escuela gramatical. Era el nivel previo a los estudios de arte. Generalmente se cumplía hasta alrededor
de los 14 años. Adoptaba a menudo la forma de internado – pedagogium – anexo a la universidad.

In utroque iure. Fórmula para conferir grados en derecho. El rector del collegium doctorum recibía a cada
candidato individualmente y leía una declaración que servía para conferirle el título.

Lección (lectio). En el medioevo, era el método más utilizado, consistiendo en leer y comentar un autor
(Bowen II: 170)
Pro et contra. Método para argumentar, por el cual las diversas opiniones sobre las materias discutidas
se organizaban en categorías a favor y en contra de proposiciones específicas. Fue aplicado brillantemente
por Ivo de Chartres y más tarde por Pedro Abelardo en su Sic et non. (Bowen II: 170)

Quodlibet. (Del latín= lo que se quiera). Se usaba para calificar aquellas discusiones libres que podían
ocurrir en la universidad.

Studium generale. (Plural: studia generalia) Primer nombre que recibe la universidad de la catedral de
Notre-Dame de París. Literalmente significaba lugar de estudio para los estudiantes de cualquier parte del
mundo. También se aplicó en Italia. Se admite que el nombre no indicaba que el currículo contemplaba
todo el conocimiento: Salerno solamente medicina, Bologna derecho (luego agrega las artes liberales),
París comienza por las artes liberales, especialmente el trivio, para enseguida agregar teología, derecho
canónico y medicina. (Bowen II: 162)
Universitas (pl. Universitates). El término se aplicó inicialmente a la corporación (maestros o
estudiantes) y no a la institución. En el caso de París se trataba de una corporación de maestros
(universitas magistrorum parisiensis) mientras que en Bologna era de estudiantes (Bologna). En el siglo
XV, en París el término pasa a designar a la institución, reemplazando a studium generale que había caído
en desuso

GLOSARIO
Bernardo de Chartres. († ca. 1130) filósofo, erudito, canciller de la catedral de Chartres. Probablemente era
de origen bretón. Poco de sus obras ha sobrevivido y casi todo que sabemos de él lo encontramos en citas
de Juan de Salisbury u otros autores. Quizás la contribución más famosa de Bernardo es la cita: Somos
como enanos subidos a los hombros de gigantes. Podemos ver más, y más lejos que ellos, no por alguna
distinción física nuestra, sino porque somos levantados por su gran altura.
Bernardo de Claraval (Clairvaux). (1090-1153) Monje asceta que encabeza la reacción conservadora contra
los dialécticos de las escuelas catedralicias. Gestor de la 2ª cruzada (Bowen II: 97, 115)
Cabildo. Sociedad de canónigos que formaban un clero especial dentro de las catedrales o de iglesias, con
el fin de ocuparse de sus funciones administrativas, cada vez más complejas. Aunque el cabildo no
constituyó al principio más que un cuerpo de oficios puramente técnicos, pronto cambió su carácter y
debió asumir otras funciones.(Bowen II: 74) Se distinguían los cabildos catedralicios y los colegiales,
según que estuvieran en una iglesia con o sin sede episcopal.
Escuelas catedralicias. Escuelas que existían en las catedrales, iglesias con sede episcopal y cabildo. A
partir del siglo XI adquieren un enorme prestigio, representando la avanzada del pensamiento filosófico.
Escuelas colegiales. En las iglesias sin sede episcopal pero con cabildo (Bowen II: 76)
Fulberto. Obispo de Chartres, el más eminente discípulo de Gerberto, fundó la escuela catedralicia hacia
990 y permaneció como director hasta su elevación al episcopado de esta catedral en 1006. Fue
reconocido en toda Francia por su conocimiento de las artes liberales. Incluso enseñó medicina, que por
entonces era una disciplina verbal, basada en textos de Aristóteles, de Galeno (del siglo II) y de algunos
tratados árabes españoles.(Bowen II:82)
Gregorio VII (c. 1073-1085). Este Papa trata de imponer la supremacía eclesiástica sobre el Estado,
mediante una nueva aserción de las teorías políticas derivadas de Agustín, en particular la Ciudad de Dios,
entrando en conflicto con el emperador de Alemania Enrique IV, que se resistía a la injerencia del poder
papal.(Bowen II: 72)
Imitatio. Ejercicios que se realizaban en la escuela (Bowen II: 94) escribiendo en el estilo de autores
clásicos seleccionados.
Masonería. Desde la Edad Media existían en Inglaterra cofradías o logias de albañiles (masons, del
francés maçon) que gozaban de un prestigio profesional notable. Organizados en diversas categorías, una
de ellas era la de los que trabajaban la piedra blanda o de adorno, llamada freestone, de donde surgió el
Escuelas catedralicias, siglo XI (Bowen II-2) 13
término free-mason o francmasón. Originariamente se trató de una denominación gremial corriente. Pero
en el siglo XVII en estas logias empezaron a aparecer personas sin relación con el oficio, «adoptados», que
participaban en las ceremonias del gremio y en sus discusiones. Conforme decaía la masonería profesional
(«operativa»), cobraban más relieve los masones adoptados, hasta que en 1717 se constituyó en Londres la
primera logia masónica «especulativa». Esta nueva masonería mantuvo muchos de los símbolos y rituales
de la anterior. Así, las «tres luces» que inspiraban a los masones eran la escuadra, el compás y la Biblia. La
ceremonia de ingreso en la logia comprendía un juramento de secreto que ha dado pie a muchas leyendas
pero que en realidad recogía una fórmula completamente habitual en la Inglaterra medieval y moderna.
Asimismo, los masones se organizaban en grados a la manera del antiguo gremio de albañiles: aprendiz,
compañero y maestro. Otros símbolos masónicos enlazaban con las corrientes de pensamiento pitagórico
o hermético; tal es el caso del triángulo y el número tres, símbolo de perfección y armonía. Pero lo
realmente importante en la masonería del siglo XVIII fue el clima de tolerancia y fraternidad que creó
entre sus miembros. Europa salía entonces de casi dos siglos de guerras religiosas y alteraciones políticas,
que habían creado barreras infranqueables entre las distintas religiones y grupos sociales. A comienzos del
siglo XVIII, muchos hombres anhelaban un ámbito de encuentro en el que poder dialogar libremente y
trabajar por el bien de la humanidad. La masonería les ofrecía esta oportunidad, y eso explica su
expansión fulgurante por todos los países de Europa e incluso por América. Al ingresar en la logia, los
masones juraban su compromiso para construir un nuevo mundo basado en la sabiduría, la fuerza y la
belleza. Fuente: National Geographic http://www.historiang.com/articulo.jsp?id=469074 Figura:
Escuadra y compás es quizás el más conocido emblema masónico (de Wikipedia)
Metalogicon. Obra de Juan de Salisbury, ex alumno de Chartres. Es de interés didáctico su descripción de
las enseñanzas de Bernardo en esa escuela catedralicia. (Bowen II: 94)
Monologion. Obra de Anselmo de Aosta
Porfirio de Tiro (232/233-ca. 304). Filósofo griego neoplatónico. En Atenas fue discípulo de Longino y en
Roma de Plotino. Autor de una biografía de Plotino, de comentarios a Platón y a Aristóteles. Su Isagoge o
Introducción al tratado aristotélico sobre las categorías, traducida al latín por Boecio, tuvo enorme
repercusión en la Edad Media. Fue la base de la disputa sobre los universales. Porfirio acentúa las
cuestiones éticas y religiosas; se ha dicho que su filosofía tiene por objeto principal preparar el alma,
mediante la purificación ascética, para la contemplación del mundo inteligible y, en último término, de la
Unidad. En Introductio in Praedicamenta, comentario de las Categorías de Aristóteles, describe cómo las
cualidades atribuidas a las cosas pueden ser clasificadas; el diagrama lógico resultante es el ‘arbol de
porfirio’. Ampliar: http://www.ferratermora.com/ency_filosofo_kp_porfirio.html y en
http://es.wikipedia.org/wiki/Porfirio
Pro et contra. Método corriente en el siglo XI, usado por Ivo de Chartres, agrupando los argumentos a
favor y en contra de temas controversiales, especialmente jurídicos y teológicos. Abelardo perfecciona el
método,
Escuelas catedralicias, siglo XI (Bowen II-2) 14
dándole mayor precisión y aplicándolo al tratamiento dialéctico de las cuestiones teológicas, en su
influyente obra Sic et Non (sí y no).
Silvestre II. Pontífice erudito. Conocido como Gerberto de Aurillac, comenzó sus estudios es el monasterio
benedictino de Aurillac, luego acudió a la escuela catedralicia de Vic, en Cataluña, más tarde dirigió la
escuela de Reims, donde implantó el programa de las 7 artes liberales, y con ellas la dialéctica y la lógica.
(BowenII: 79-82)
Para seguir investigando:
Masones y relación con el oficio y gremio de albañiles. http://www.masoneria.org.es/historia.php .
Origen de la masonería : http://www.lector.net/verfeb99/mason.htm . En el sitio masónico
http://elmason.blogspot.com/2006/04/la-transicion-de-operativa-en.html se encuentra una historia y
también videos que pueden observarse por internet.
Mnemotecnias. Los griegos habían desarrollado el arte de memorizar. Es muy famosa la anécdota por la
cual Simónides, en la Magna Grecia, descubre el método de imágenes de los Loci. Luego fue utilizado en la
oratoria romana. Giordano Bruno había aprendido el arte secreto y lo difundía como parte de sus
conocimientos esotéricos, antes de ser llevado a la hoguera.