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GUION DE LA MISA

5º DOMINGO CUARESMA - CICLO A

INTRODUCCIÓN
Queridos hermanos: En este Quinto domingo de Cuaresma, la muerte y la vida se
encuentran cara a cara. Lázaro está muerto; pero Cristo asegura: “Yo soy la
Resurrección y la Vida” y, venciendo a la muerte, resucita a Lázaro. He aquí la gran
propuesta de Jesús: resucitar, levantarse de la tumba de una vida sin sentido para
caminar con la nueva vida que él nos ganó con su muerte y resurrección.
Nos ponemos de pie. Recibimos al padre que, en nombre de Cristo, presidirá la
eucaristía, y, uniendo nuestros corazones y nuestras voces, cantamos las Letanías a
los Santos.

LITURGIA DE LA PALABRA
1° Lectura: El profeta Ezequiel describe simbólicamente la restauración del pueblo de
Dios.
2° Lectura: El Apóstol, entiende que el ser humano es uno solo y no está dividido en
sí mismo.
Evangelio: Jesús, como todos nosotros, no quiere la muerte, quiere la vida. Para la
proclamación del Evangelio nos ponemos de pie y cantamos: ¡Gloria a Ti, Cristo!

ORACIÓN DE LOS FIELES


A cada intención respondemos: ¡ESCUCHANOS, SEÑOR!
 Por la Iglesia Pueblo de Dios vivificado por el Espíritu Santo. Oremos…

 Por el Papa Francisco, los obispos y los sacerdotes. Oremos…

 Por los que dirigen las naciones, especialmente nuestra Patria. Oremos…

 Por las familias de nuestra comunidad y sus necesidades espirituales y


materiales. Oremos…
 Por los enfermos, los pobres, y los más necesitados de nuestra sociedad.
Oremos…

 Por los niños que se preparan a recibir la Comunión y la Confirmación.


Oremos…

 Por nuestros hermanos difuntos. Oremos…

LITURGIA EUCARÍSTICA
COLECTA
Durante la Colecta y la presentación de las ofrendas permanecemos sentados y
cantamos…

OFRENDAS
El pan y el vino que presentamos son sencillos alimentos de nuestra vida cotidiana.
Se convertirán en comida y bebida de la vida definitiva y la resurrección. Cantamos…

COMUNIÓN
Hermanos: No puede haber vida sin comida. Nuestra comunión es el alimento que
nos ofrece el Señor de la Vida. Unidos a nuestros hermanos que no pueden comulgar
hacemos la Comunión Espiritual:
Señor Jesucristo creo que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del
altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi
alma; ya que no puedo hacerlo sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a
mi corazón.
Como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno todo a Ti; no permitas Señor que
vuelva jamás a separarme de Ti. Amén.
Con alegría, vayamos al encuentro del Señor, que viene en la Eucaristía. Cantamos…