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Lobo Mexicano

El documento describe la historia y estado actual del lobo mexicano. Explica que el lobo mexicano está clasificado como extinto en libertad debido a campañas de exterminio en el siglo 20. Ahora hay esfuerzos de conservación enfocados en la recuperación de la especie a través de programas de cría en cautiverio y reintroducción a su hábitat original. Recientemente se ha visto un aumento en la población silvestre a través de estos esfuerzos.

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Lobo Mexicano

El documento describe la historia y estado actual del lobo mexicano. Explica que el lobo mexicano está clasificado como extinto en libertad debido a campañas de exterminio en el siglo 20. Ahora hay esfuerzos de conservación enfocados en la recuperación de la especie a través de programas de cría en cautiverio y reintroducción a su hábitat original. Recientemente se ha visto un aumento en la población silvestre a través de estos esfuerzos.

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Escuela Secundaria General No.

22

‟ Mario Aguirre Casas”

Ciclo Escolar/ 2019-2020

José Manuel Muñoz Rico

No. Lista # 23 Grado-Grupo/ 1-F

Materia: Español
Mtro. Mauricio Alejandro Barrios Méndez

Tema: Lobo Mexicano


Proyecto: El que busca encuentra
Fuentes:

https://es.wikipedia.org/wiki/Canis_lupus_baileyi

http://www.biblioweb.tic.unam.mx/libros/lobo/1b.html

https://www.xataka.com.mx/ecologia-y-naturaleza/hembra-lobo-mexicano-fallecio-especie-dejo-
considerarse-probablemente-extinto-medio-silvestre
Lobo Mexicano
(Canis lupus baileyi)

El lobo mexicano (Canis lupus baileyi) es una de las cinco subespecies de lobo gris que habitan en Norteamérica. Es
también la más pequeña de las subespecies, alcanzando una longitud no mayor de 135 cm y una altura máxima de 80
cm, aproximadamente. Los pesos Varían desde los 27 kg hasta los 45 kg.2

Características generales
El lobo mexicano es una especie de forma y tamaño similares a las de un perro mediano; su cuerpo es esbelto y de
constitución sólida; su cabeza, angosta y con un cráneo largo y anguloso, cuenta con orejas grandes y rectas, con
punta redondeada. La cola está cubierta por pelo denso y es, proporcionalmente, más larga que el cuerpo.

El tamaño del lobo mexicano varía entre 1 y 1.2 m de largo total y su altura a la cruz es de 60 a 80 cm, siendo los
machos más grandes que las hembras.
Lobo mexicano en cautiverio.

Estado de conservación

Extinto en libertad (UICN)1

Taxonomía
Reino: Animalia

Filo: Chordata

Clase: Mammalia

Orden: Carnívora

Familia: Canidae

Género: Canis

Especie: C. lupus

Subespecie: C. l. baileyi

Desarrollo
Los lobos nacen ciegos y sordos después de un periodo de gestación de sesenta y cinco días aproximadamente,
generalmente nacen durante la noche. Los lobeznos nacen con la cabeza redonda y proporcionalmente más grande
con respecto al cuerpo, lo que hace que parecieran chatos; de orejas pequeñas y con la comisura de los labios claras.

El periodo de apareamiento, nacimiento y crecimiento del lobo mexicano


La madre los amamanta a intervalos regulares de cinco horas. Durante las dos semanas primeras no emergen de la
madriguera, ahí defecan y la madre se encarga de sacar los excrementos sólidos, mientras el padre permanece a
escasos metros de la entrada. Entre los quince y dieciocho días los lobeznos abren los ojos, en este tiempo son capaces
de pararse y caminar dentro de la madriguera, a pesar de ello no salen.

Desarrollo de dentadura
En ese tiempo se observa que los dientes incisivos brotan, y los premolares y molares carnasiales aún permanecen
cubiertos por la encía; alrededor de los veintidós días de haber nacido los cachorros salen de la madriguera y
permanecen a los alrededores de ella. En este periodo se observa que los incisivos ya están expuestos mostrando los
tres lóbulos que los conforman. Los premolares carnasiales ya se exhiben, aunque la encía aún permanece a la mitad
de la pieza dental.
Alimentación
En las etapas del desarrollo los cachorros maman poco de la madre y comienzan a ingerir alimento regurgitado por los
padres, en especial de la madre. A las cuatro semanas de su nacimiento la dentadura ya ha emergido completamente
y comienzan a escoger pequeños trozos de carne, aunque los padres aún les regurgitan alimento. El cambio de
alimentación desde leche, alimentos semisólidos (regurgitados) y alimentos sólidos (trozos de carne) está muy
relacionado con la aparición y desarrollo de las piezas dentales. Esta información ha sido derivada de un estudio sobre
individuos en cautiverio de lobos mexicanos.4

Declive y extinción
Hasta tiempos recientes, el hábitat del lobo mexicano se extendía desde el Desierto de Sonora, Chihuahua y centro de
México, hasta el oeste de Texas, sur de Nuevo México y Arizona central. (Nótese que recientes estudios completados
por expertos en genética evidencian que los lobos habitaban hasta el norte de Colorado). Ocuparon un rango de
hábitats muy amplio, desde zonas desérticas y semiáridas hasta bosques templados. De hábitos preferentemente
nocturnos, los lobos se alimentaban básicamente de venados, berrendos, pecaríes (una especie de cerdo silvestre),
borregos cimarrones, liebres y roedores. Al llegar el siglo XX, la reducción de sus presas naturales como los ciervos
causó que los lobos atacaran ganado, situación que produjo agresivas campañas de exterminio por parte de agencias
gubernamentales de los Estados Unidos, así como la caza desmedida de ganaderos mexicanos

Estos esfuerzos dieron resultados, y por la década de 1950 el lobo mexicano había sido eliminado en estado salvaje. En
1976 fue declarado una especie amenazada, y así ha permanecido desde entonces.

Debido a que los lobos han sido repudiados por los ganaderos, quienes argumentaban que perdían sus becerros,
vacas, caballos y burros por los ataques de estos cánidos, en los años 1950 hizo que se le condenara al exterminio.

A principios de 1990, algunos autores consideraban que apenas quedaban 10 lobos en libertad, pero no era
confirmado. La población de lobos solo es de 260 entre Estados Unidos y México, en el estado de Durango se
encontraron los últimos lobos salvajes y en el estado de Texas

Está clasificado, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, como “Extinto en estado silvestre”
(EW).1 Lo que quiere decir que no existe ningún individuo viviendo en vida silvestre.

El 17 de julio de 2014, nació la primera camada en libertad de lobos mexicanos en México, en la Sierra Madre
Occidental.5

Recuperación
Los esfuerzos por la recuperación del lobo mexicano comenzaron entre 1977 y 1980 con los últimos ejemplares que se
lograron capturar en México. Durante ese tiempo fue creado el «Plan para la supervivencia del lobo mexicano» (AZA
México Wolf SSP) y tanto en Estados Unidos de América como en México, se inició un programa de recuperación en
cautiverio donde se reproducen los ejemplares para después ponerlos en libertad.

El plan está compuesto por tres partes: investigación, educación y una estrategia de reproducción basada en el valor
genético de cada individuo, ya que el mayor problema al que se enfrenta el lobo mexicano, hoy en día, es la falta de
variabilidad genética, ya que todo el programa se fundamenta en muy pocos ejemplares. Los lobos se rotan de centro
en centro cada cierto tiempo para intentar mitigar esta problemática, pero ésta acción no siempre da los resultados
esperados ya que únicamente se considera el factor «genético» para estas rotaciones y muchas veces se deja de lado
su etología individual (comportamiento).

En cuanto a la recuperación, el plan busca reintroducir a los lobos en las áreas de donde fueron exterminados —de
aquí la gran importancia de la educación en esas zonas—. Pero antes, los lobos deben pasar por centros de pre
liberación, donde las condiciones ambientales son similares a las de la «zona de liberación» y donde el contacto
humano es prácticamente nulo.

A finales de 2012, fue estimado que al menos vivían setenta y cinco lobos y cuatro parejas reproductoras en los
terrenos de las áreas de recuperación, con un 27 % de la población consistente en cachorros.

En 2014, es registrado el primer nacimiento de lobo mexicano en un entorno salvaje tras la reintroducción.7

Un estudio realizado por el Servicio de Pesca y Vida Salvaje de Estados Unidos, en febrero de 2015, mostró una
población de al menos 109 lobos en 2014, en el suroeste de Nuevo México y el sureste de Arizona, lo que significa un
incremento del 31 % desde 2013

Resultados de estimación de probabilidades de extinción.


Usando la simulación de cambio estocástico, obtuvimos que, con los actuales parámetros demográficos, la población
cautiva tiene 74.0% probabilidades de extinción en 20.14 años a partir de 1992, o de dos a tres generaciones si se
toma como base las T y Lambda calculadas. Una de las razones más probables para esta susceptibilidad a la extinción
es que la población no ha alcanzado del todo una distribución estable de edades. Aún más grave que eso es el hecho
de que la varianza en la tasa de nacimientos ha sido grande y directamente relacionada al alto grado de
consanguinidad, lo que se refleja en poca viabilidad de las crías y baja fecundidad promedio entre los adultos
reproductores.

En lo que toca a la población mínima viable que puede ser establecida, encontramos que en el mejor de los casos
podemos mantener un 68% de la variabilidad genética con una población total de 79 individuos y una población
efectiva de 59 bajo las circunstancias biológicas, genética y demográficas actuales, es decir, con:

T = 7.1

Lambda = 1.090

Ne fundadora = 3

Ne/N = 0.75

%H = 68.0%

Tiempo = 50 años

No. generac. = 7

r (crec. exp) = 0.086

Ro = 1.844

El 68% de la heterocigosis original es una cantidad crítica, a partir de la cual, si se desea retener más, la N y Ne
requeridas se incrementan inesperadamente. Para conservar el 71% de H por los mismos 50 años, necesitaríamos un
Ne = 1576 y una N = 2101, números imposibles de alcanzar ni incrementando nuestros recursos disponibles hoy en un
1000%.

En cuanto a los lineamientos básicos para el manejo genético y demográfico del lobo mexicano, los resultados de la
simulación de apareamientos en distintas combinaciones, tanto de ejemplares del libro genealógico como de
ejemplares silvestres hipotéticos, indicó que el mejor sistema de apareamientos es el llamado Esquema de Máxima
Evasión de Endogamia de Crow y Kimura, modificado por Jones, Flesness y Foose. Este esquema permite que la
representación alélica de cada fundador sea igual en cada generación, siempre y cuando se igualice el número de crías
por camada y el radio de sexos. También permite que el coeficiente de consanguinidad o endogamia F permanezca en
su menor valor generación tras generación.

Otra conclusión importante en este rubro es que con el Esquema de Máxima Evasión de Consanguinidad permite que,
mientras se mantenga igual la representación alélica de los fundadores, puede desdeñarse el coeficiente de
consanguinidad hasta límites verdaderamente sorprendentes. Por otro lado, para la introducción de más fundadores
a la población certificada actual se recomienda que se utilice en ellos el Esquema de Máxima Evasión de Endogamia y
que la introducción de animales no emparentado al linaje consanguíneo se haga a una tasa baja por generación.

En conclusión, los resultados globales de este estudio indican que con la base genética actual no es posible salvar al
lobo mexicano, por lo menos de la extinción genética por pérdida de variabilidad y fijación de genes deletéreos, ni que
tampoco es posible establecer una población mínima viable para la conservación del potencial evolutivo. En
consecuencia, es ya un imperativo inaplazable el buscar, encontrar e incorporar más fundadores al linaje existente. La
población certificada puede ser viable a mediano plazo sin que se manifiesten severos efectos por la consanguinidad,
pero no puede ser viable para conservar el potencial evolutivo

La especie dejó de considerarse “probablemente extinto en el medio silvestre”


La Dirección General de Zoológicos y Conservación de la Fauna Silvestre, de la Secretaría del Medio Ambiente
(Sedema) de Ciudad de México informó que después de una evaluación médico-veterinaria y una valoración de calidad
de vida de Rufta, una hembra de lobo mexicano, decidieron realizarle una eutanasia.

La hembra formaba parte del Programa Binacional México-Estados Unidos para la Conservación de esta especie,
habitaba desde febrero en el Zoológico de San Juan de Aragón, proveniente de Monterrey, Nuevo León. Rufta tenía
seis años y siete meses de edad. Señalaron que empezó a presentar algunos signos de enfermedad a partir de
septiembre, recibiendo la atención y diversos procedimientos especializados, lamentablemente el 22 de noviembre,
después de una tomografía se determinó que su pronóstico era grave al diagnosticarle un tumor maligno en cavidad
nasal y craneal.

Para finalizar, se realizaron procedimiento para la recuperación de gametos para la crio preservación en el banco de
germoplasma nacional de la especie, el cual se guardará en el laboratorio de reproducción y genética de la Dirección
General de Zoológicos de Ciudad de México, con la finalidad de recuperar la población del lobo mexicano.

Se mantiene en peligro de extinción


En 2007 iniciaron los trabajos para recuperar al lobo gris mexicano, fue un programa coordinado por la Comisión
Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), dentro del Programa de Conservación de Especies en Riesgo
(Procer). Actualmente la especie ya logró dejar la categoría “Probablemente extinta en el medio silvestre” para ser
colocada en “En peligro de extinción”.
Nacen Siete Crías De Lobo Mexicano En Zoológico De Ciudad De México

Recordemos que en 2011 se realizó la primera liberación en vida silvestre de algunos ejemplares en Sonora. Mientras
la primera pareja reproductivamente exitosa se liberó en diciembre de 2013, mientras en primavera de 2014 se
registró la primera camada de lobos mexicanos del programa, la primera registrada después de 30 años.

Hasta el momento ya se ha documentado el nacimiento de nueve camadas en su medio natural, con por lo menos 30
cachorros en total, la última registrada en septiembre de 2019.

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