Cubiertas verdes
Los techos verdes son azoteas que se cubren de tierra para que en ellas crezcan plantas, dejando
de lado los materiales tradicionales como hormigón o tejas. En materia de sostenibilidad en las
grandes ciudades, aquejadas de grave contaminación del aire, es una medida con un impacto muy
positivo camino a un desarrollo sostenible.
Techos verdes: ¿Cuáles son los beneficios?
1. Son capaces de regular las temperaturas, actuando como aislantes térmicos manteniendo el
fresco en estaciones calurosas y el calor en estaciones frías.
2. Pueden servir como huertos urbanos, lo que fomenta el autoconsumo en la comunidad y
reduce gastos en la lista de la compra.
En el entorno rural también se usan para regular la temperatura
3. Mejoran la calidad del aire en las ciudades absorbiendo los contaminantes, lo que se traduce
en menos enfermedades respiratorias y pueden suponer una reducción del gasto sanitario
derivado.
4. Absorben hasta el 80% de la lluvia por lo que evitan posibles inundaciones.
Techos verdes: ¿Qué cuidados necesitan?
- La azotea ha de ser habilitada para albergar la vegetación elegida: ha de hacerse una cubierta
especial para evitar posibles filtraciones del agua al edificio.
- Las plantas se han de mantener sanas, y se deben seleccionar aquellas especies que vayan más
acorde con el tipo de clima para reducir recursos y gasto en mantenimiento (plantas que
necesiten más o menos agua o más o menos luz).
Los techos verdes mejoran la calidad del aire en las ciudades
¿Cómo funcionan?
- Para que su instalación no afecte a la estructura del edificio, se necesita colocar varias capas,
donde cada una hace una función: así, deberá contar con, al menos, una capa anti-raíces, una
capa drenante que deje pasar el agua pero no la tierra y, una capa impermeable y aislante para
evitar daños al tejado del edificio.
- En ocasiones pueden realizarse con algo de pendiente para mejorar el drenaje, aunque esto
dificulta el mantenimiento de la tierra húmeda.
- Pueden hacerse extensivos o intensivos, según el tipo de vegetación y cuidado que conlleva.
Los intensivos serían semejantes a jardines o huertos urbanos, con mayores cuidados, y los
extensivos apenas necesitarían algún cuidado anual pero no se les suele dar uso.
Orígenes de los techos verdes
Techos verdes, típicos de los países escandinavos
Aunque parece un fenómeno bastante reciente, en los países escandinavos se llevan usando
desde hace siglos. Alemania los dio a conocer en los 60 y este país cuenta con cerca de un 10% de
techos de estas características.
Copenhague ha tomado la inteligente decisión de convertirlos en obligatorios con el objetivo de
conseguir emisiones neutras de CO2 para el año 2025.
Los techos verdes se convierten en una eficiente medida para reducir las emisiones de CO2 a la
atmósfera provenientes de las ciudades, y regular la temperatura de los edificios, reduciendo así
el gasto en aire acondicionado o calefacción y mejorando, en resumen, la calidad de vida de sus
habitantes.
Costos de tener un techo verde
El costo de instalación de un techo verde es de un 25 a un 50% más alto que el de un techo
tradicional. Esto es porque su instalación requiere de varios aspectos:
1. Mayor capacidad de carga de la estructura que soportará el techo verde, debido al peso
adicional de las plantas, tierra, humedad acumulada y mecanismos de protección y
desagüe.
2. El costo mismo del sistema y de la instalación de las capas del techo verde.
3. Costo de las plantas, abonos y mobiliario requerido.
A la larga sin embargo, la instalación de dicho techo también traerá beneficios económicos:
1. Reducción en el costo de impermeabilización y mantenimiento estructural del techo
tradicional (el techo verde prolongará su vida de 50 a 100% debido a que lo protege del
medio ambiente)
2. Reducción en el consumo de agua de la ciudad, debido al reciclaje de dicho líquido a
través de la recolección y filtración por medio del techo verde.
3. Reducción de costos de calefacción y aire acondicionado del edificio (el techo verde actúa
como un colchón de clima, que conserva el calor en invierno, y mantiene fresco el
ambiente interior en verano).
https://www.youtube.com/watch?v=sPylNo3Fzw8 (video de construcción de cubierta verde)
Tipos
Los techos verdes pueden ser clasificados en intensivos, "semi-intensivos" o extensivos, según la
profundidad del medio de cultivo y del grado de mantenimiento requerido. Los jardines en los
techos tradicionales requieren un espesor de suelo considerable para cultivar plantas grandes y
césped tradicional, se los considera "intensivos" porque requieren mucho trabajo, irrigación,
abono y otros cuidados. Los techos intensivos son de tipo parque con fácil acceso y pueden incluir
desde especias para la cocina a arbustos y hasta árboles pequeños. 5 Los techos "extensivos", en
cambio están diseñados para requerir un mínimo de atención, tal vez desmalezar una vez al año o
una aplicación de abono de acción lenta para estimular el crecimiento. En general los techos
extensivos se visitan sólo para su mantenimiento. Se los puede cultivar en una capa muy delgada
de suelo; la mayoría usa una fórmula especial de compost o incluso de "lana de roca"
directamente encima de una membrana impermeable. Esto puede proveer sustrato para musgos y
especies como Sedum.
Otra distinción importante son los techos horizontales o con pendiente. El declive de estos últimos
reduce el riesgo de mal drenaje del agua, si bien presenta también mayores problemas para
mantener húmeda la tierra.
La lana de roca, perteneciente a la familia de las lanas minerales, es un material fabricado a partir
de la roca volcánica. Se utiliza principalmente como aislamiento térmico y como protección pasiva
contra el fuego en la edificación, debido a su estructura fibrosa multidireccional, que le permite
albergar aire relativamente inmóvil en su interior.
El compost, también llamado composto o composta, es un abono orgánico que se obtiene de
compuestos que forman o formaron parte de seres vivos en un conjunto de productos de origen
animal y vegetal; constituye un “grado medio” de descomposición de la materia orgánica, que en
sí es un magnífico abono orgánico para la tierra, y logra reducir enormemente la basura. Se
denomina humus al “grado superior” de descomposición de la materia orgánica. El humus supera
al compost en cuanto abono, y ambos son orgánicos.