Ejemplos de materiales semiconductores
Polímeros: Este tipo de macromoléculas complejas, más allá de ser más
conocidas como malas conductoras y utilizadas en actividades como la
aislación de cables o creación de resinas, pueden utilizarse como
semiconductores mediante el agregado de impurezas.
Selenio: Esta sustancia pertenece a la familia de los no metales,
encontrándose cerca de materiales como el fósforo y el azufre, con los que
comparte el mismo carácter dual en su electronegatividad.
Fósforo: Sus átomos tienen comportamiento trivalente y pentavalente
simultáneamente, dependiendo del material con el que interactúe y su
electronegatividad. Esto lo hace un semiconductor dúctil y amplio en su uso.
Aluminio: Pese a ser conocido como un metal, el aluminio, en presencia de
metales menos electronegativos como el sodio, el potasio, el calcio o el
magnesio, entre otros, adquiere comportamiento de no metal. Es por eso que
se lo conoce como metaloide y esta propiedad, junto a su actividad trivalente, lo
hace un excelente semiconductor.
Naftaleno: Conocido habitualmente como naftalina, esta sustancia orgánica es
volátil a temperaturas ambiente, aunque también se produce al quemar tabaco
o madera. En su forma sólida es de color blanco, con propiedades
semiconductoras como catalizador de la corriente eléctrica.
Azufre: Este sólido de aspecto amarillo es utilizado como semiconductor para
los procesos de rectificación eléctrica, agregándosele agua para convertirlo en
sulfuro ácido y luego impurezas de pirita o la galena.
Antimonio: Es una de las sustancias semiconductoras que más se utiliza
actualmente, para la producción de detectores infrarrojos, diodos o aleaciones
que requieran este comportamiento eléctrico amplio.
Antraceno: Este semiconductor es de origen orgánico y se utiliza dentro de
aplicaciones energéticas, como en detectores de fotones, así como sustancia
de dopado para plásticos que requieran adquirir comportamiento eléctrico.
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