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F' :AÑo 1 BUENOS AIRES D I CT EMBim DE ] (l:Zi N.

o 3

'l P U B LI CA C I O N MENSUAL .
CAMPEÓN ARCiENTINO
DIRECCIÓN Y ADMIN ISTRACIÓN
ENTRE RIOS 668 A D M I N fSTRA D O R

U . T. 3 8 - MAYO 6 9 3 8 E N R I Q U E L. B O E R O

EN L fl REPÚBL/Cfl: PRECIO DE SUSCRIPCIÓn EN EL EXTERiOR:

Por año $ 5.- Por sem. $ 3. ­ Par año . . . . . . . . . . . . . $ 2.50 aro


número suelta : . . . . . . . . . . . . > 0. 5 Q Número suelta . • . .· . • . . 0. 25 >

atrasa d a . . . . . . . . . . . 7 •. :-- > atrasaoa . . . . . 0.50

UNA LECCION. - Del o tro q u e vive de la in­


match Capablan ca-Ale­
· khine · hemos de extraer· �
- ��;- tuición · d e la · realid tel . .
En vez de un p reten di­

Ir
d o saber hecho, ahm·a

:J\f!!.!as /
una eficaz lección . . Nues­
- estamos en presencia del
tra cultura ajedrecí<stica
saber haciéndose ; es un
era· exageradamente li­ saber niño, más íntim o .
b resca. El pen samiento más real, balbuceante

JctualtJ
de los maestros nos era casi.
conocido por sus libros Ahora el maestro no
y los pensamientos pues­ dicta cáted ra ; al discur­
tos en tip os de imprenta so did áctico sustituye el,
cobran una suerte d e vi­ diálogo, el continuo da ·
da impropia, indep en­ man darse y con testar, en
d iente de aquel espiritu la intimidad del espiritu.
que l o produjo. Es esa El maestro n o en seña ya ·
la fatalidad de l o s li­ sus verdades sino q u :¡
bros. Contienen s ó l o ·palabms defini ti­ tan s ó l o m u estra c ó m o se va tras la8
vas, pensamiento s robados ·al c o n tinuo verdades . Ado ctrin a cómo se debe
transform arse del espíritu ( arrancados pensar.
a un estad o complej o d e realidades su­ ., Nos han extrañ ado l o s cambios rle
tiles que es su panorama n atural y opmwn de l o s maestros . . ¡ Bendit'ls
propi o ) . El libro n o s da una palab ra s ea n ! S i pensar es cam b i ar d e opini ó n ,
de>! maestro . Pero el m aestro mismo si es ir pensan d'ó l o contrario , señ,il
püecle darnos mucho más . No es sólo ele q u e el peñsamiento está vivo y no
p alabras, sin o p alab ras dichas a me­ d uerm e . Pero las letras d e m o l d e tien­
cUas, rectificadas, corrobo radas, agre­ den a sustituir l a ·estructura viva · de
gadas al gesto , a l a inflexión de la. los p ensamientos por cristalizacion�s.
voz y a las cien señales del pen sa­ La p alabra que se iba a decir a m edias
m iento haciéndose, en un continuo d e­ y como dudan d o , que vestida con el
form arse en p o s de la forma defini­ n ecesario aderezo del gesto iba a - re­
tiva, pro ceso q u e es la esencia mism a sultar sin sugestión apen a s , cobra en
d e l pensar sabio . ¡ Cuánto m á s que e l letras de m o l d es una rigidez que viola
li b ro adoctrina el maestro p o r presen­ su natural forma, d estruye su secreta
cia ! La palabra, libre de la m ortaja realidad.
tipo gráfica, vive ahora y gana en po­ Hemos leído l o s libros d e l o s Ij:J.aes­
tencia exp resiva, en verdad recóndita. tros. Luego hemos visto y hablad o" con
Al frío 8ai:>E_lr YE.lr))al fillf!titu!e \l,hq r ¡¡, lol') rr¡a(l�tro� inii'!I!! O $ y d e (l¡¡o hemos
(íü E'L AJEDREZ AMERI CANO

recibido una l ección. Los libros de ajl'l­ bargo, qurenes sean ven cedores y q Uie­
clrez - co m o todos los libros - d e­
·
nes vencidos ,interesa sól_'.l en segundo
ben ser leídos con ironía. Debemos in­ término.
corporar la palabra cristalizada en el En el primero hay que colo car f'l
libro al fluir del p ensar. La afirmación gran acto de j usticia que - .mediante
de hoy no debe quitar del t o d o el sitio esa j usta y el torneo sudamericano
a la afirmación que vendrá mañana· :; efectu a r á la Federación Argentin a de
como máxima eficacia de las p alabras Ajedrez.
del maestro, debemos colo car simple­ Lns lides ajedrecísticas Su d-Ameri­
mente, la excitación que producen en canas habían estado h asta h oy injus­
I! uestra inteligencia. tamente circunscritas a l o s países del
Atlántico, y la Federación Arge n t i na
LA .CAMBRIDGE SPRINGS. - En incorporará, en forma definitiva, a
n u estro número anterior, reaccionando ·
Chile . Es j u s t i c i a, pues Chile cuenl.n.
ante las· decl araciones de ·capab lanca y con un- núcleo de j u gadores de II\érito
ol Dr. Al elr hine, que daban p o r destr uí­ verdadero, algunos de ellos · de condicin-
da la Cambridge Springs, " El Ajedr_é� '
u es s o b resalientes.
.:lmericano ;, sostuvo que tales presa­
La . Federación Argen tina
gios fúnebres eran apresurados y m.e­
rea!i?.¡¡,
pues, con este match , uno de sus gra n ­
cl i a úte un an;3Jisis - que hoy amplia- ·
eles actos.
mos - se esforzó p o r dem ostrar que
· la clefensa del gran Pillsbury er.a p e i'­
fectamente j ug a ble . .ll i\'IARGEN DEL GRA N li:IATCU.
Los . hechos nos han dado rápidu­ - C omentando la p osibilidad de un
mente la razón . El Dr. Alekhine pe:·­ nuevo m<J,tcl;I Capablan ca-Alelrhine -
sistió en la Cambridge Springs y le ,h:!­ q ue fué sugerido p o r Capablanca, -
mostró una gran fe,, cuando , tras la d o s diarios norteamericanos han indi­
segunda derrota que sufrió con ese cado que, de efectuarse, deberían ele­
planteo,. insistió te n azm ente en él. rn terminarse las apertu ras, para evi i;ar
p o c o más tarde, Capablanca, q u e Ee l a insistencia en una única l ín e a de
mostraba ineductible adversario d e esa juego. El Dr. Al ekhine ha replicad\!.
cl efensa " en q u e s e saca a b ailar ,la . Dijo q u e le p arece una idea sencilla- ·
· ·

dama" •.. . intentó en s ayarla p o r dos ve- · . mente idio ta.


ces consecutivas, lo que .r:ehuyó Alekhi· Evid entemente, es . un a· ¡:¡ n o r m i d ad
ne . Y he aquí que t o d o hace supontlr . reducir' la libertad técnica de· un maes­
que este match, que presagió la m u e r­ tro, f i j án d o l e 1 ;¡. ap ertura que deber:í.
te de la Cambridge Springs, verÍdr.oí. j u gar. El entredicho tiene, sin embar­
p recisamente a consagrarla como i a go, u na razón honda. ¿ Hab rá u n a auti­
mis interesante línea ele j u ego co n- uomía entre la técnica del aj edrez y ·�1
t� la peón dama. · ajedrez como espectáculo ? Si. la hubie­
Bescle luego "E l Aje<h·ez Alnericau o " se habría q ue· confesar que esa -anti n o ·
no pretende - lejos de é l toda pre­ mía no po dría sino p erjudicar al jue­
tensión - haber enseñado nada a Io.'l g o . En las condiciones actual es, la fi­
m aestros. Acas o , sin embargo, pueda n anciación de un gran match - · el
co rresp onderle el m érito de haberlos actual ha c o s t a do al C l u b Argen tilio
invitad o a revisar los aná-lisis en q u ,� casi 4 0 . 0 0 0 pesos, - exige que �ste
r.poyaron sus primeras declaraciones. sea en cierto modo u n espectó.cul o , y
Lo que ya es un mérito . si fue ra cierto que un gran match n o
p uede se!' · u n espectáculo - sino aca­
. UN l\:!ATCH CON < IHILE . . - Est!t s o para m-eclia do cena de grandes. m a es­
)·a. formalizado un n uevo match con tros, :._ es evidente que surgirán se­
C:hile. S e han efectuado con la rep •'t­ rias dificultades cuando se trate de cou­
bli.ca del Pacífico · dos m atches anterh>­ r:ertarlos y acaso resulten prácticameJ:­
res y en ambos el resultado nos fuó te irrealizab les.
2-d verso. Aro bos fueron telegráficos. Nosotros, empero. no compartimc::>
El n u evo m a t c h q u e se· p repara serú , esa opinión. y creem os que el deslu­
on cambio, de p artidas individuales y cimiento q u e en p arte aquejó a este
d ire ctas y es la primera vez que entre m a tc h , e s p uramente circunstancial y
j u gadores de ambos países se efectúa no tiene relación necesaria con el jur; ..
u n · ·match así, que p e rmita una exacta go. Ha sido sólo producto del est.a d :J
c o m p a ración d e f u e rzas de conj unto e actual el e la técnica ajed recística y
i n d ividuales. No ocultaremos q u e · en­ han influído tam bién factores ajenOI>
tre nuestr o s · a.ficio¡lallos hay esperaa­ a la pura técnica del j uego, factorer;
r
�;as r··· rle:;¡:e·ol:l ele vic t o i a ; · p e ro ¡ :¡in - em- p!JiGo) 6gicos, fá.r.ile¡; de señalar.
F.'I. AJ EDREZ AMERICANO líi

a ALEJANDRO -A L E K H I N E !
lEs el nuevo Camp�ón Mundial de AJedrez

El Dr. A l ej n.nclro Alekh i n e se hn c l n s i fícado Cnmpeón nfu :::. d i o. l de _\.j edre7..


Al n.djuclicnt·R.e el Lriun[o en I n S J.I] pn.rticln del ma.tch conquistó ln scxtn vir.­
toril1 que cxigin e l l'oglumento y c o n e1Jn. el precia do· tí tulo un juego. Este le
hn cor¡·espondido por seis puntos contra t r e s , y Yeinte y . c .l n co 1mrtidn.s fueron .
empt�tndns o nulas pnt�n. la c l n s i iicnción generu.l. El �H.�ol"e, l".omo s e n�. es
elor.uen te, y nrrn n c: n e l n¡Jlnuso ele los buenos deportistas.
Ln o v a c: i óu que s e es<:.nchó en el Club .Argen tino ele Aj edrez, l' Unndo sr.
,·mum gró l'Ulll]Jeón unuul i n l , no tiene preceden tes en el aj edrez nncionnl y ruto
l;1 l:ontreti z n t: i ó n el e u n e�tnclo de · ánimo colectivo unte su nmgniiicn Y i c torin.
EL AJEDREZ AJd.ERICANO seguir(l insertando en sus <:alumnas 1 n s p n r tj da.s
d e e:$ t e gron mn tl�h que cons tituye el timbre de honor más elevado d e l aj edrez
a rgentino, por lo que hn. 1·epres cntrulo su financiación.

¡ Alejandro Alekhine ! Nadie, sin p ecar de apasionado , p o d rfa haber afirma­


do antes de la realización del match que acaba de finalizar en Buenos Aires, que
el genial maestro ruso ilegarfa a conquistar frente a Capablanca ,el más preciad o
títV.liJ . rl eJ ajedr(lz [11 \! 0(l i aj , N9 !:l�i:'lt�a ningunl!. p�.zón, por cierto, q u e pudiera
. Er, AJEDREZ A1IERJCANO

fundar esa sup_osrcwn, si -�bieil tamp oco existía . ningún fundamento - taJ'de nos
hemos dado 'c uenta - para - desconocer al maestro eslavo p osibilidad alguna en
esta j ornada gloriosa que acaba de terminar.
Ha ven-cielo ·el - q ue mejor. jugó. Eso es evidente. Alelrhine h a ·süperado a Ca"

p ablanca y el r�sul f!.clO _ e� e.t _p remio a s u üJ.teligencia siemp_re alerta, a su afán
de buscar posi.b iliclades en cada detalle ele una variante, en cada sutileza d e u n a
anertura . Su triunfo es el p r e m i o a una voluntad admirable entregada a l a j e ­
rli·ez,guiada p o r un irreproch ab l e propósito de perfeccionamiento, ele superación.
S u triunfo es el triunfo del genio que h a asimilado el saber de l o s demás, que no
m
ha te i d o empequeñerce a veces, . con tal de aprovechar exp eriencias propias y
ajenas . Su tritinfo es el triunfo del hipermodernismo , en cuanto a concepto b á­
s i c o de la estrategia. Su triunfo, en definitiva, es el triunfo de un hombre admi­
rabl e qúe ha educado su temperamento y que ha logrado demostrar . que' es po­
sible ser cam p eón del mundo y atender ' el cuidado . d e l a cultura general ; que el
cleclir!arse al. ajedrez no es una 11egación de otí·as actividades.
El Dr. Alejandro Alelthine ha colmado la aspiración más grande de su vida,
según h a dicho, al clasificarse campeón mundial, y el mundo ajedre cista. 'se enor­
gullece de tener un campe ó n que sienta amor. . p o r el juego que ha sabi d o darle
n"qtorieclad. Sea en buena h ora, entonces, campeón del mundo el Dr. Alekhine.

La- cali¡lnd ele juego


Hemos ardo, después ele ternlinaclo este 'match, que marca. un a ép o ca en la
historia del ajedrez, conceptos p o c·o amables por la calidad ele j uego desplegada
i
en el match . No estamos ele - a ct erclo . Realmente el m atch n.o ha sido impecable
y ha carecid o · p'or m o m entos del encantáclm; complement o · que l e p r o p o rciona la
ru cha continua, · pero tambi'én d e b e m o s recono ceT que casi t o d o s ·. los match es pe­
can ele esa misma deficieP, cia ·. El match es d e por sí más ári d o q u e el torneo. En
el match ,- -lao p arti das tablas h o -se computan o por lo menos n ó alteran la s itua­
ción -de los c o m p etidores , 'y en esa · f o r este m:a
resultad_o n o s e r.éhuye cuan d o l a po-
· .. . ..
·

sición no es d efinitivamente gana_dora. · .


En el presimte, hemos tenido partida-s magn!ficas. r.a séptii:pa, la veinte . y
una, la treinta y
dos, " p p r_ .citar "a las má,s ilotab l es , . son tl·es j oyas del ajedrez
moderno y n o t.b clcs los ·matches. arr o j an la! núm ero d e· partidas ·�eJCtraordinarias;
Capablanc� · p arece :ira haber estado como en· . sus m e j o res 'tie os, p ero seria mp
el caso de p regunta!'Se si, de_ hab erlo esta d o , habrfa . l o grado . vencer. . Difícil es la
I ee.p uesta. El rvturo·. s é
en cargará ele disiparla.

La. se&un<la. tl'iwtfu<loru

i�
En definit a. Hemos sido testigos. del más extraordinario li cho que registra �
la historia del aje drez mundial en l o s últimos año s . Ello ha ' sido · p osible merced
a l o s ingentes esfuerzos del Club Argeatino d e Ajedrez, institución que una vez
más ha hecho lronor a s u tradición y que es acr,�eciora al recono cimiento de· t o d o s
los ajedrecistas ele América y del mundo. Ha sido l a s e g u n d a triunfadora d e l
match .

................. -..-¡
-

_f"_"_"_._,_.,_,_,_., _,_,_,_,_,_,.,.. .,...,. . ,_,.,.,.,._.,_.,..,.., .... . . ..,..


Doble Péndulo para i
i 1
lomeo ª
.

1� P E D XD O S A
l� ·
� A. N O � A S i
l. S a r m i e n t o . 1 3 2.0 O
.1
·

� B UENOS A.:i.:RE S


..

. .. �
ij
,._.n<CIDfiCID'IIe:c:>II'(I:I:D>II-II�II�(IG!DI e::3' 1 1<5&11�11�fl fti!!' I I'8Sou-G!I&I ,¿!!- I !'SI"It1!!1J' I I�I�II�O«;!!I;H1 411!1>1 1._,11if!IIH I 'e1Dfl ......�
j;:¡, . AJEDREZ ÁMERICANÓ

El Campeonato Mundial de Ajed.r.$,z_-. _


CapablaD.ca v. Alekb.ine ¡�.

Décimatercera partida del match por el Campe onato M un dial, jugaoa ··en ·.r:;l
Club fl rgen líno d e fljedrez, el 13 d e Octubre de 1927.

Peón Dama

-Partida No. 25

BLANCAS NE GRAS eslavo parece excelente para arribar a


Oapabla.uca Alekhine la ansiada igualdad.
1 P4D P4D 11 PxP C xP
2 P 4AD P 3 l� 12 A 2 R P 3 0D
3 0 3 AD C3AR Dando un punto de apoyo al caballo
4 A5C CD2D y tll'oporcionándole al alfil una ubica­
5 P8R A2R ción lógica. Si 1 2 . . . P 4 C, seguiría 1 3
6 OSA 0·0 O - O, A 2 C; 14 A X C, A X A ;
·
15
7 T 1 AD P3TD C x P seguido de T x C, etc.
8 p·s T D P 3 T.R 13 0-0 A2C
9 A4T P xP C4D
14 C4D
10 A X P P 4 AD 15 A X A C XA
El Dr. Alekhine ha ensayado en esm 16 P4OD C5R
partida una variante interesante que él , 17 e x e .a x e
sin . embargo, en su libro "Mi Best Ga­ 18 A3A AX A
rues Of Chess", reputa inferior Nos re­ 19 D XA D2D
ferimos a la séptima jugada . . . 'p 3 T D , 20 C6A T D 1 .;1.
a l o que el propio Alekhine siguió con·· 21 e x e+ n x e
tra Bogoljuboff, en el torneo ele Has­ 22 T6A D2C
tinas, con P 5 A, . con buena partida. 23 TRlA TRlD
Sin embargo el analista suizo W. Hen­ 24 ·P 3 T R T xT·
neberger ha rehabilitado esta conti­ 25 D X T. D xD
nuación. En la presente posición opt2. 26 T XD T S D- +
por P 4 A D en lugar ele la movida co­ 27 R 2 T/ T6D
mún P 4 C D, y la jugada del maestro Tablas . de común acuerdo.

D.§cim acuarla p artida d e l ma"tch por el Camp eonato M undial, jug a d a en el Clúb
fl rgentin a de fljedrez, el 14 oe Octubre· oe i927.

Pe ó n Dama
Partida Na. 2 6
BLANCAS NE,GRAS que deja al gunas casillas n e g ra s . d éhil c s·
Alcldliuc Capabla.uca en e l ala de la dama exp l -J t ab l e s para
ei p r i m e r j u gador, p ero que cede e n c a m·­
b io mayor espacio al ne gr o en el séctor .
1 P4D P4D
2 P 4AD . . P 3 'R
3 C 3 AR CSAR del rey.
4 A50 C2D PRxP
5 OSA A2R 12 A 3 D C-4 T
6 P 3R 0-0 E s t a j u gada es discutible, aún cuando
7 de ate nernos al re s u lta do rl e l a . parti da,
"
T1A P 3A
8 D2A P3TD excelente pa ra el obj eto perseguido de
9 P3TD P3T a rrib a r a un equ i l ibrio.
10 A 4 T T1R 13 .A X A
11 PxP
�os agradaba más A 3 C, ina n t e �
Entrando e n u n a i n tere s a n t e variante niendo el alfil, o p o n i e n d o a las negra s
70 1I.'L .AJEDI!.EZ AMERIC'.ANO

en el dilema de abrir la lí nea de torre . rey p l a n nos p a r e c e el ú n i c o para equilibrar


para eliminarlo. la p a r t ida.
T X A 16 C2R CSD
Bien. Las neg r a s conservan la dama 17 cae ClA
como cen tinela del punto 3 e D para evi­ 18 C 5 R PSA !
tar que m edi an t e e 4 T y e 6 e, las b la n ­ 19 C 6 C ex e
cas _ e l iminen el valioso alfil dama que 20 A x e ASn
�erá el ej e d e la de fe n s a . de los cuadto5 21 C2R D2D !
blancos d e l ne g r o . 22 C4A A4A
14 0·0 C (4 T ) SA 23 A x A DxA
15 P S TR C l R ! 24 D x D cxn
25 C3D G S D y tablas de
· Llevan-do el cab a ll o a 3 D, para qomi­
nar las cas illas 5 R, 5 A D y 4 A R. Este comíu1 acue1•do:

Dé cimaquin ta partida del M a tch par el Campeonato ('A un d ial, jugtida en el Club
fl rg e n tin a de fljedrez, el 15 de O ctu � re de 1 9 2 7.

Peón Dama

Partida Na. 27
BLANCAS NEGRAS S i 18 . . . A X C s eg u m a 1 9 A X A,
T X A ; 20 T X T, T X T; 21 A X P,
Capablanca Alekhine T 7 D ; 22 P 3 C D, quedándose con el
p e ó n de más.
1 P4D P4D
2 P4AD P3R 19 0 6 D A4D !
S C 3 A ;R C3AR 20 P 4 R TR1 D
4 A5 0 CD2D 21 C x P R x c
5 P 3R A2R 22. P x A T x P
6 OSA o1o 2S T x T
24 T 1 D
P X '1'
ASA
7 T 1 AD P3TD
8 P S TD P 3 T. R Con R 3 R se defen dería e l peón, pues
9 A4T p � p s i , T X P s e gu iría 2� R x T, A J A + :
10 AXP P4AD 27 R S A, s e guido de R 6 e con. las mejo­
11 P x P C x P res chances. P e ro aún . entregándolo, es
12 A2R P 3 0D
tablas.
H asta este mo me n to la partida i d éntica· 25 A S A T l .<\ D
a la dé cimotercera del match.
Como hay alfiles d e dist into co lor, lo
1s » xD q u e h a c e r e m o t a ·to da. p o s ibilidad de fot·­
za r la lu cha, Alek h i ne trata de cal'n b iar
En la partida p r e citada Capabla n c a j u­ la� torres p�ra s i mp l i f i ca r l a s i tuaci ó n .
gó aquf 0-0. La variante del texto cam­
bia la f iso n o mía del j uego, pero no bas­ 26 A x P + R 2 h-
t a para compro meter l a situación d e l 27 P S CD A 7 0
n egro . 28
·
P 4 T D T 8 A
29 '» x T Ax T
A x D 30 R 1 -A Deolat•nda. ta-blas
14 0·0 0 6 0 ! de común acuet•d o,

Tomando la casilla 4 D enemiga, para


e n to rp e c er toda maniobra a base de C4D
y ganando u n tiempo al . atacar l a t o r r e . Solución a los Prol1lenms <lel N.o 2
-.:> •

15 TD 1 D A2C N." 7 A4A N.u 10 T5A


16 02D O X O
17 T X C , 8 CGR , 11 05A
05R
., 9 C5A . . 12 T5AR
Simplificando la lucha l legan do a u n a
� i tuación de tablas. En adelante, las soluciones de los
p r o b lemas las pub licaremos con c o men ­
18 oxc AxA tarios del señor A. ·oassinelli.
.t'r, .AJEDREZ .AJ\iERICANÓ . 71

Dédmasexta · pc¡rtir'Ja del mate/¡ por ..ei - CampeofTpfa M u(J dlal d.e .flier'Jrez
jugar'Ja el 16 .r'Je . ·OGiqbre r'Je 192 7• .

Peq(l l:Jama

Partida No. 28

BLANCAS NEGRAS jugó Capab lanca posteriormente en es­


Alelthine Capablanca. ta misma posición.

1 P4D C 3 .'l. R
19 P 5 D Px P
2 P 4 AD P3R
20 A x i• A x A
21 T x A C2A
3 C3AD P4D
22 T2D C1A
4 A5C CD2D
5 P3R A2R
23 TD 1 D T x T
24 T X T
e; C3A 0-0
Declarada tablas de común acuerdo.
7 T1A P3A
Realmente un resultado algo prema-
8 A3D
turo. En esta p osición hay mu cho que
P or lo menos tan bueno como 8 D 2 A , hilar todavía, pero si se considera que
que se ha. jugado en la mayoría de las los maestros y en especial Alelrhine es­
p artidas del match. taban sumamente nerviosos por que E<il
P xP el l o cal de juego no imperaba el estric­
!) A x P. C4D to silencio que debe reinar en aconte­
10 Ax A n x A cimientos de esta ín dole - por esta
11 C4R causa Alekhine optó pqr de"clarar em­
Por segunda vez el Dr. Alelrhine eu­ patada la partida - se hace clara la ra­
sa.ya el ataque que lleva su nombre en zón de esta definición algo precipitada,
el Gambito de la Dama. Ya en la sexta pero quizás ajustada a lo que da la po­
partida l o jugó y obtuvo mejor posición sición. Sin embargo, las blancas tienen
que Capablanca, pero a causa de una algunas chances.
,.c:D-UCI:H)GI:II' CJ<I:I»IIc=:Hic;!ooll�lt<CS::» IIG:D>IJCI::D I IcmfolMII:IHi c::m.IJ411D-
seria transposi ción de jugadas del maes­
tro cub ano.
� I
C ( 4D ) 3 A !
L.a jugada exacta. En la sexta partida ! L-o s 3 6 a n -� -a ra s ¡ .

!
Capablanca jugó .aquí D 5 C + siguien­
rlo 12 D 2 D, D X D ; 13 Rx .. D, C 3 A

Cazaban Hnos.
y C x C con excelente partida para el
ij �

��
blanco p or la debili dad de las casillas
5 R y 5 A D. Ahora no es · posible el
cambio de caballos, p orque 'las negras Buenos . flires . O
·�
retomarían con· la dama, haciendo inevi­ =

table la jugada liberadora P 4 R. �


12 es e · e � A v e n i d a d e M a y.o 1 2 7 1 o_
Aperitivos. de tqdas cjases , ,. ,, ,. i�
D 5
13 D2H D X D
14 R x D P 3 C D 8
.¡;

También se puede jugar T R I D , pe­ 40 Mes<!.!i de .M�!l.r ez · · ij ·


ro la jugada del texto que constituye
la variante Moritz, es considerada teó­ .. . �
· �·-- ."

ri camente suficiente para equilibrar la


partida.
Amplios Sal.o nes ·
1
15 P4R T R 1 .D
..... . .. �
:a:
16 P5R C1R ' ij
17 R3R A2C �
-y
18 TR1D P 4AD
Corrientes 955
Con esta jugada las negras tratan de
descongestionar la posición central, pe­ Bern ardo de Irigoyen 1 5 1 5 �


ro ha.cen desaparecer el peón débil de
4 D de las blancas y clan lugar a ún Fl orida 48(3.
final favorable para el primer jugador.
Es muy superior 18 . . . R I A, como
'· ·:: ,
É1L ÁJEDREZ ÁMER!C!ANÓ .

·
Décimaséptima pártioa ae! m atch par el Campeonato M unoial oe fljeorez,
jugada en el Club flrgentino el 18 eJe Octubre oe 192 7.

Peón Dama

Por/ida No . 29

B LANCAS NEGRAS que obliga a las blancas a jugar con


('apablauca Alekhiue gran precisión, p ara explotar las defi­
cien cias tácticas ele esa conformación
1 P4n P4D
d e peones.
2 P4AD P S R
S C3AD C S A R T 1 R
4 A5 C On2D Evitan do la jugada liberadora P 4 R .
5 P S R A2R 14 A2 A D S C
6 C3A 0-0 15 TR1D T D 1 D
7 •r 1 A. P S 'r D 16 C4TD
8 P� T D P3CD
Con esta jugada las blancas, virtual­
Es éste el mom�¡nto más imp o rtante mente, fuerzan al cambio de damas da­
del planteo y es di frcil precisar cual do que la retirada de la dama darfa ori­
es la jugada exacta . . Por nuestra parte gen a dificultades estratégicas y en esa
confesamos que la del texto - si bien forma hacen desaparecer a la pieza que .
es recomendable, por cuanto resp onde cooperaba en el sostén de los peones
al · propósito de plantear una antigua y que a l a vez complicaba la situación
defensa del fianchetto d e la dama, me­ del flanco dama blanco.
jorada por la colocación del peón en
3 T D - no es tan buena como 8 . . . . D 4 C
P 3 T R, seguido de P x P, y P 4 e D ! 17 D x D P x D
como se jugó posteriormente en la vi­ 18 C 3 A A S A
gésimasegunda partida del notable en­ 19 A S D
cuentro que tuvimos la felicidad de pre­ Capablauca comienza a explotar de-
senciar. bilidades de los peones adversarios del
a.la de la dama.
9 P xP
P5A
Este cambio es lo mejor .contra el 20 A5A P 5 C !
fll\nchetto de l a dama y en n uestra opi­
nión una movida buena en la mayorta Alekhine aclara en parte la situación
d e las variantes de la peón dama. del flanco dama, antes 'que las blimcas
j u eguen C 4 D , apod erándose del "hol e " .
P xP 21 P X P A X P
Malo se rta C X P por 10 C X C, se- 22 04D A2C
guido de A X A y T X P. 23 A x C J) •.r x A
10 A 3 D A2C 24 A X e: . P X A
ll 0-0 P4A
. D Efectuados estos cambios se ha arri­
12 PX P ! bado a una situación curiosa. Las blan­
La p artida se ha complicado súbita­ cas están más . armónicamente ubicadas.
mente. Las negras tienen dos peones Su frente de peones no o frece mayores
aislados en el centro que pueden ser dificultades - . en cambio el de las ne­
objeto de serias amenazas pero p or aho­ gras es deplorable - y estratégicamen­
ra esos peones están dominando . puntos te tienen grandes posibilidades de vic­
importantes del tablero, lo que hace toria. Las negras, en cambi o , tienen una
gue sean incómodos para el desenvolvi­ sola ventaj a que es l a .posesión de dos
miento de los planes del blanco. Ade­ alfiles que en · ras p osiciones abiertas
más existe otro punto débil de las blan­ son más valíosos que los caballos y a
cas en 4. A R. E n sfntesis, las blancas pesar de tener uno de ellos ( el de cla­
están algo mejor, si bien la posición es m a ) limitado en su agresividad p o r los
compleja y viva, l o que puede originar propios peones, se hace diffcil para el
cualquier resultado. blanco transformar la superioridad po­
P x P sicional en una victoria.
13 D2E 25 (j ( 4.0 ) 2 R A3D !
Es evidente que transitoriamente las 26 T2A
negras, por la acción de sus peones Es fácil ver que si C x P, seguiría
avanzados do minan mayor espacio, lo A x P +.
Y!.'L AJEDREZ A�matcANO . 73

A4R
Aleli:hine ha efectuado uua espléndi­
El T·RAJE
·.U.a maniobra con el alfil para conser­
I N S U B S T I T U I, B L E
-varlo en la casilla que le p r o p o r ciona
PARA LA T E M P O R A DA
·el máximo de p otencialidad.
27 T ( 2A) 2 D 'F 2 A !
Alelrhine se · ap resta a defender el Adquiéralo
-peón d:;¡,ma lateralmente, p ara p o d e r si­ en
· multáueamente j u gar T 4 C y atacar el
peén adversario . La lucha es interesan­
· te y e l negro se defiende en la mejor
. forma, a p esar de la desventaja que
Tepresenta el tener que desechar to das
'las j ugadas a base del cambio de u n al­
fil por un ·cab all o , por cuanto las p osibi­
·uclades de empate radican en la p o s e­
· sión de amb o s alfiles. Esto reduce el
·-campo de posibilidades del segundo j u­
,gador.
28 ·E l 'l' R- 2 0
20 1' 3 C R 'l' 4 A
30 T7T T :ft. f' D
31 04D R 3 (!
32 P4A ! A2A
33 R2A T4T
34 T x T A x '.r
35 P4CR P4T !
Una j u gada extraordinar-iamente difí­
· cil, que Alekhine efectúa en busca de
1l DSiciones de tablas, que él ha entrevis­
to con su m aravillosa c o n cepci ó n . Deja
·un p e ó n libre a las blancas.

36 P x P+ R x P
37 R3 A TlCR
38 T2C T x T
SSJ R x T R 5 f'
40 P3T + R5T
41 C5A+ R4T
42 R3C A5C
43 C4D R3C

Posición después de la jugad<>


43 del negt·o.
En esta p o sición se suspendió la par­
. "1:icla. La p osición es aparentemente fa­
-vorab le para el blanco, pero en reali­
· dacl insuficiente para ganar, según lo
p robaro n los análisis efectuadós y la
:mism a c on t i nu a ci ó n de la Darti cl a .
74 EL AJEDR"U:Z AMERWANIJ.'

44 R4C P4 A + cwn a base de 5 6 . . . . . A 5 T, que h u­


Esta réplica no l a esperaba n i l e p a­ b iera sido ganadora para el blanco en.
recía· buena p ara el negro a Capablanca, ingeniosa forma. Veamos 5 6 . . . A 5 T ;
pues manifestó antes de reiniciar la lu­ 5 7 C ( 4 D) x P + . A x C ; 5 8 C x A + ,
cha que este avance le daba algunas R x P ; 5 9 C x A, R x C ; 6 0 R 3 A, R 5 C ; 6 1
probabilidades. Sin embargo, los hechos R 4 D , R 6 A ; 6 2 R X P , R X P ; 6 3'
probaron que era suficiente como para R X P, R X P ; 6 4 P 4 C, R 4 R ; 6 5·
empatar. R 5 A, R 3 R ; 6 6 R 6 A, R 2 R ; 6 T
45 R3C R3A P 5 C ! ( única para ganar ) . R 1 D ; 6 8'
_ 46 C3A A4A R 7 C ! , P 4 A; 6 9 R 7 T, P 5 A ;'
47 R 2.A A5C 7 0 P 6 C, P 6 A; 7 1 P 7 C,. P 7 A ; 7 2 '
48 C5R A3D p 8 e + ganando.
49 C3A .tl 5 C 57 R2A A 4, T D !
50 P 4 TR R3C Sigue j ugan d o el Dr. Alelchine en n o -­
till C2R A1AD table forma y el empate es ya inevi-·
Mejorando la situación d e alfil dama. table.
Hasta ahora todo el peso de l a defen­ !58 RlD
sa de las nee;ras ha estado depositada Si 5 8 e ( 4 D ) x P + seguiría 5 9 ·
en el ágil alfil negro, que domina una A x C , C x A + ; · 6 0 R x P, C 7 R ; 6 1
serie de importantes casillas. R 5 C , C X P ; 6 2 R 6 A ! seguido de·
52 0 3 0 A3 R R 5 R y A 7 D tablas.
5� i> 5 T -j- R3T A5C
54 R2R A2R 59 R2R A2D
55 R2D A3A Tablas de común acuerdo.
56 C4D A 1 D ! Una buena partida y •m fi n al muy ·
Interesan te habría sido la continua- instructivo .

Décim aoctaua pa rtida oel m a tch p o r el Camp eonato M undial de fljeorez,


jug ada en el Club fl rgen fino el 27 de Octubre de 7927.

Peón Dama
Partida No . 30

BLANCAS NE GRAS A 3 D. Dif!cil es afirmar cuál es m e - ­


·
Alekhine ca.pablanca jor, pero nos agr.ada m á s que ningu.-­
na P 4 R, · para lleva r al rey en un
1 P 4D 03AR solo tiempo a 3 R .
·

2 P4AD P3R
3 03AD P 4 J)
P3CD
:!6 TR!D A2C
4 A5C CD2D 17 T2D R : L'l
5 P3R A2R 18 T (lA) t D R2R
6 1, ) 3 A. 0 - 0
1 !1 P 4R P3TR
7 �' 1 A P3A
Capablanca meditó cerca de ciucuell - ·
S A3D P x P
ta mi n utos esta j ugada. La p osició n. es·
9 A xP C4D
difícil para el negro por el p o c o esp a ­
10 Ax A D xA
c i o ele que dispone p ara desenvolver ·
11 C4R C I':. a A ! '·
sus planes.
12 eso D5e +
13 D2D 20 P 3-T R P3CR
D X D .
21 R 3 l;�
H R x D T l D
' No es p o s i ble evitar la jugada libe­
En la décima sexta p art i da del matr.h
rad o ra P 4 A D, y Alekhin e trata, en
el entonces campeón mundial jugó
consecuencia, de mejorar en lo posible·
aquí P 3 C D de acuerdo con las suges ­
la situación de su rey.
tiones del alemán Moritz. En aquella
' P 4 i'l. D
p artida, sin embargo, el Dr. Alelchine
logr ó dominai\ y quizás se deba a esa ,. 22 P x r C x P
circun stancia el cambio de variante de 23 T x T •,r X T
24 T x T :H, X 'f
·
Capablan c a.
15 R2R 25 C5R It 2 R
Este es otro momento difícil d e la 26 P3A o ( 3A) 2 D
p a¡· tida, como l o probó el mismo match . 27 e x o ex e
Las· blancas tienen varias continuacio ­ 28 R4D
nes a adoptar, la del . texto, P 4 R Y Tablas ele común acuerdo.
"].'!. AJEDREZ AMERICANO 75.

L A C A D E N. A D E P E O N E S
P or RICARDO RÉTI
Conferencia dictada e n Buenas Fiires en Diciembre de 1924
' ' El Ajedrez Americano ' ' , re spon diendo al favor franco que le hn. sido
b rindado por loa o.íicionndos a rgentino s , ha d eclo.rn. d o ya s'U i ntenci ón da hacer
la máximn ob ra d e ilus tración teórico. que le seo. posib le , sin ahorrarse
' el';ftterzos.
Oon t a l e s directivas, complácenos o fr e cer n nuestros lectores - y es pe·
c i n. hnente n ese ntícleo de lectores estudiosos úvidos, qu e nos son p ar t i cular·
mente es timados - tmn serie de c o nf erencias inédi tas del gran dido.cto. checo·
eslo\•nco Ricardo Reti, cuyos derechos hemos adquirido. Se trata ele magis­
tral es l e c ciones de es'trn tegía fundamen tal, e�"'}Juestns con esa magnífica habi·
lidnd cnracteríeticn de Reti.
·

En nuestro p r e s e n t e número iniciamos la pub lica ci ón de una de l as mó.s


extraordinarias que se ha yan escuchado en Bueno s Air es, y en la que Reti
expone, con cla1·idad incomparable, una s e ri e de principios que p arecerían
inncre:; i h les para los aficionados.
Pol' razones d e espacio hemos dividido esta Confe renci a que hoy ofr e ce·
moH. en dos par t e s . Hoy va la primera. E n el número próximo irá In conclu·
s ió n. Esta d i v i s i ó n tiene sus inconvenientes puesto que atenta contra la na·
turn l curi o s i d a d del estudioso ; pero t i ene sus ventajas. Las e ns e ñ anzas que
e s t u p-rimera pa r te ·contiene se fijarán subconcientemente en el intervalo de
m o do que, al reanudar el asunto en el número próxi m o , se 1Joclri'1. juzgar c'on
criterio más ma duro y asentado .

. Vamos a estudiar hoy las cadenas de truir por completo la cadena, aconte­
·peones. Ante todo : Entiéndese p o r ca­ c e rá que persistirá s u p osición apreta­
dena de peones el conjunto de p eones da, oprimida, y la Unea abierta s erá,
: avanzados con obj eto de quitar ten·e­ a la corta o a la larga, favorable para
no al adversario y reducirlo a una po­ las blancas, pues éstas, por causa del
sición apretada. Nuestro o b j eto n o se­ mayor espacio que disponen, gozan de
rá , sin embargo, estudiar la p osición mayor lib ertad de acción y p odrán, p or
apretada en . geu eral, sino sólo el caso tanto, tomar más rápidamente posesión
· en que la posición apretada no ha sido de ella.
definitivamente afirmada y existen aún En general las negras p ueden rom­
opo rtunidades de romper la cadena per semej ante cadena yentaj osamente
·opresora de peones. cuando ésta haya sido formada dema­
Para expresarnos con mayor soltu­ siado temprano, prematuramente, pues,
ra, convendremos en que . siempre sean como las blancas por causa del avance
·la¡¡ blancas las que forman la cadena de esos peones habrán perdido tiempos
'
ele peones, correspondiendo a las ne­ de desarrollo, las negras se encontra­
·gras defenderse contra ella. rán mejor desarrolladas. En esta idea
Una cadena d e peones es arma ele debemos ver la base en que s e fundan
·doble filo. Cuando se .logra afirmarla, las modernas map.eras de abrir j uego
·consíguese la ventaj a apreciable de te­ con las negras. Las negras p ermiten
ner más amplio campo de acción, ma­ y aún p rovocan la formación d e pre­
yor espacio. Pero si las negras logran maturas · cadenas de p eones para ata- ·
·librarse del abrazo abru m ador y rom­ · carlas , luego, con éxito. Vamos a ana
·peu la cadena opresora de los peones !izar, por vía de ej emplo, la defensa in­
enemigos, aparecerán entonces en la troducida por Alelrhine en la práctica
· posición blanca debilidades fatales co­ . moderna de los maestros.
mo consecuencia ele "les p eones avan­ Pdmer eJemplo :
zado;; y el j uego blan co, en la mayor!a :i P4R f1 3 A R
·de los casos, estará perdido. De este 2 P 5 R C4D
·hecho se deriva un principio. 3 P 4 .ili. D C3C
Las neg;ras deben tratar de rom¡Jer ·! P 4 D
]a c11dena de peones blancos ; pero sólo Las blancas han establecido una ca­
(leben efect,;:ar esa. •·untura cim.ndo pne­ dena ele peones que rest;:ir:ge el juego
·dan desü·uh· los eslabones Jlriucipales, � negro, lo aprieta ; p ero las negras in­
o sea, quit.at• del medio,· eliminar aque­ tentan ya vulnerarla media.nte :
"Jlos ¡;�oncs b lanc o s que e,le1•ceu en rea­ 4 P3D
' li<lad la presión esencial sobre el juego Las blancas sostienen su formación
· neg¡.•o. mediante :
Si, en cambio , las negras sólo acier­ 5 P 4AR P x P
.tan a abrir una Unea sin lograr des- ü P A x P C 3 AD
76 · fo.L .AJEDREZ AMERI CAN�·

C o n esto las blancas deben ya p oné­


se a la defensiva. La defensa natural
sería O 3 .A R; ' pero las negras, me­
diante .A 5 C .R continuarían su ataque
con mucha energía. Para evit a rlo las
blancas vense obligadas a replicar con
la jugada menos natural :
7 A3R A4A
S CSAP
Tamp oco ahora se p uede jugar
C 3 .A R . .Ahora se ve claramente cuán­
ta falta. harían los peones avanzados
para la defensa de los puntos débiles.
8 P 3 R
JL R B H. ( ) � DB
Consecuentes con su plan, las negras
deben romp er la cadena de peones AJED R EZ
blanco s . .Antes . de formalizar el ata­
que contra ellos mediante P 4 .A D, es ARLY - Compendio de reglas
necesario fijar el P D blanco para q u e elementales de ajedrez, al
no p ueda avanzar. Con e s e f i n h a n he­ alcance de todos. Un folle­
c h o l a s negras 8) P 3 R . to de elegante prese'nta­
ción, con muchos graba-
9 .A2R
dos . . . . . . .- $ 1 . -
La dificultad en que se hallan en
FThiDOR - Análisis del jue­
todo momento las blancas para desarro­
go de a.jeclrez, con una nue­
llar su O R es prueba suficiente ele
va anotación com end'iaqap
que el avance de los peones (la for­
y numerosos grabados. Un
mación ele la cadena ) fué p rematura. tomo de · 3 O O p áginas en
.Ahora, si en cambio de· .A 2 R las blan­ rústica . . $ 1 . 50
cas hubiesen intentado desarro llar su Encuadernado en tela .. 2 . -
caballo a 3 .A R, las negras, a pesar LASKER ---, Curso de ajedrez.
'
de la pérdida de tiemp o, continuarían O b ra completa, escrita p o r 8
.A 5 C R . 10 .A 2 R .Ax C y las blancas pa­ el célebre campe6n del Q
ra no perder el P .A D deben continuar mundo. Un tomo de 300
11 P X .A y entonces las negras me­ páginas en rústica, con nu­
diante 1 1 . : . D 5 T + 12 .A2.A y D 5 A, merosos grab ados $ 4. -
llegarían a tener p osición superior. En En cuadernado en tela .. 5 . 50
todas estas variantes resulta evidente, RETI. - Cm·so snperiot• de
cl arísima, la debilidad de los peones ajedrez. Libro l.
o . $ 2 . 50
blancos. Suplemen. al anterio r .. O . 50
9 C 5 C GELABERT. - Gl01ias del ta.
10 T 1 A P 4 AD blero : C.AP.ABL.ANC.A; Re-
Con esta jugada las negras rompen copilación ele sus cien me­
la cadena de peones. Quedarán ele ella j o res partidas. C ontiene los
tan sólo eslabones aislados que consti­ matches completos contra
' tuirán la debilidad de l a posición blan­ lVJarshall, Kostic. y Lasker.
ca para el resto de la partida. Un vol . de 2 2 6 pág. $ 7 . 50
Hay también otras maneras de apro­ En cuadernada . . .. 9 . -
vechar el avance prematuro ele los peo­ PALUZIE y LUCENA : l
nes blanco s ; pero se co mpren de que la l\Ianual <le aje<la·ez : !·
estrategia de las negras debe ten der a Parte 1•> Preliminares $ 3.-
romper la cadena ele peones a base de 2� Estrategia . , 3.50
jugadas de iniciativas . Si, p o r lo con­ 3 � .Aperturas . ·. 3.-
t¡·ario, las negras hicieran jugadas ele 4•> Finales . . 2.50
mero desarrollo como .A 2 R, 0-0 etc. , 5:¡. Prob l emas 2.50
quedarían en pCJsición oprimida po rque .. 6� Miscelánea S .-
concederían ·.a las blancas el tiempo ne-. C o mpleta en tela . .. li.S.-
cesaría para sostener sólidamente su " , pasta . , 20.-
cadena central de peones. ( F ranqueo : O . 3 0 cada libro )
Mostraremos ahora algunas partidas
cuyo ·e je lo constituye precisamente es­
Lib r e r í a d e A. �Mr.rn SM.ITO�
ta cadena de peones y las tentativas, 1\:l[oreno 500 - Buenos Aires
felices o desafortunadas; de . romp_e rla.
"E.'L A.lEDREZ AMERICANO 77

.:En ellas las blancas establecen estas Las blancas o cuparán ahora l a !mea
· cadenas y p ara mayor claridad hemos abierta por las negras, según el prin­
· escogido p artidas en que se producen cipio que hemos enunciado.
una misma forma de cadenas. Esta for­ 6 P 4 ID
ma será aquella que se caracteriza p o r
Una buena j ugada, mas las b lancas
· reconocer como vértices o puntas los
p ueden seguir defendiendo l a punta
p eones 4 R y 4CR, lo cual impide que
hostilizada de 4R. Preparar este avan­
·.las negras p uedan romperla mediante
'· ce · para sumarle eficacia es lo que de­
P 4AR, y en las que, por tanto, no tie­
b ieron hacer las negras en lugar de
. nen esperanzas de contrataque, estan­
·do, por l o contrario, expuestas a l ata­ j ugar 2 . . . . . P 4 T.
.,que que, con toda tranquilidad, pueden 7 D2R TlR
-prepar.ar las blancas p o r su Ínayor cam- 8 T1T
-po de acción en el flanco del Rey, y, Se ve ahora muy a las claras la ven­
•.tJoncurrentemente, p o r l a p osición re.;­ taja de la posición blanca, como asi­
·tringida d e las negras. mismo el ataque que amenazan por la
Segtindo ejemplo : línea TR, abierta erróneamente · por las
negras.
Es éste un excelente ejemplo que
ilustra el p rincipio que hemos sentado
y que - por razones mnecmónicas -
repetiremos : ,¡ Que no se debe intentar
"-uJne¡·ar la cadena de p eones curo1do
posibilidad de destruir los esla­
no . ha.3;
bmtes principales, o s ea, quitar del me­
dio, eliminar aquellos peones blancos
que ejercen en realidad la presión 6sen­
dal sobre el juego negro. ( En este
caso P 4 CR Y. P 4 R . )
Pasemos ahora a otro ejemplo en el
que se observará una· forma más hábil
d e romper la cadena blanca.
Negras Marsha/1 - Blancas Capablanca

1 P4CR
Con esta j ugada las blancas estable­
•i!en l a citad a cadena de peones y pa­
-rece que las negras - que han come­
· tido en la apertura algunas faltas -
: n o p odrán romperla, p o r ·lo que esta­
· rran en desventaj a.
1 A3C
2 C5A
'
Es ésta la v osición natural del ca­
-ballo cuando existe una cadena seme­
j ante de p eones. Evidente es que las
: negras n o p ueden tomar este caballo Negras Réti - Blancas Grünfefó
: porque l a Hnea CR se abrirla en forma
· p eligrosa. Lo mismo que en la defensa Alekhi­
n e , las negras han p ermitido que las
2 P4TR
blan cas formen una cadena de peones
Esta jugada, j untamente con el cam­ con obj eto de l ograr mejor desarrollo
'bio de peones que sigue, forman una de de piezas y poder romper con ventaja
1as tentativas malas de romper l a ca­ -en s u oportunidad-el juego de las
dena. Con ella las negras no se librarán blancas. En esta p osición parece que
,�1e las "puntas" molestas de Ia cadena las negras estuviesen encerradas, opri­
- que son los peones de 4CR y 4R, midas por l a organización cl.e . la cadena
·.s ino que sólo aciertan a abrir la Hnea opresora b lanca y, especialmente, por
·de torre con lo que se b eneficia el blan­ su alfil de 2 T R que aparentemente es­
·'-CC por su p:¡ayor campo de acción. tá fuera ele j uego ; p ero cuando las ne­
3 P3TR P xP gras puedan j ugar P •1 A R, su j uego
4 JP x P A4C quedará completamente libre y, en cam­
5 C xA C x C bio, el j uego blanco p resentará varias
{; R2 C debilidades.
78 E'L AJEDREZ AMERICAN<t-

De ahí que las blancas deban concre­ Las negras, mediante una combina­
tarse a impedir el avance del P A R ción ,romp en la p osición en el momen-­
formando la cadena de peones tratada. to p reciso, pues con una jugada más,
Preparan esa maniobra mediante las blancas jugarfan C 5 A y quedaría.
definitivamente cerrada la p osición.
1 C 1 A
Con objeto de colocarlo en 5 A R
·
más 6 P x e . C 6 D +
adelante. 7 R2D C 5 A
l. P x P
8 D 3 A D 7 A +
9 R 1 R C6D
Abriendo l a línea del alfil de la da­
ma, p ero ahora no será desventajoso Recuperando la pieza y quedando.
p orque, como se verá p o r la continuac . con ventaja material.
ción, las negras pueden destruir los · En el p r·óximo número concluirán los.
puntos esenciales de la cadena. ejemplos ilus trativ:os, y la conferencia_
2 PA x P C4A
Las blancas no p ueden continuar, co­

XI
m o h ub ieran deseado, con C 3 R, pues­
to que perderían el P R. Para p o der
A c a d e m i a n O S A A S H A !l A T D
ej ecutar su plan deben empezar con e Instituto Femenino A s p l anato

l"t·
3 P4CR FUSI O N A DOS

Puede verse que la lucha entablada 5 B - Chacabuco - 5�0 Bs. A i res


por un lado para romper la caciena de

1 �
peones, y p o r el otro, para _sostenerla,
Curso de R e p u j a d o , Pi rograbado,
P i r o escultu ra , Dibujo,
sólo depende de un tiemp o, p ues si las
P i n tu r a , N a­ ij.·
b lancas p udiesen, por ejemplo , jugar
c a r, Asta, Pinturas a la Pluma,
ahora e 3 e, tendrían la posibilidad de
Tallado, Calad o , Encaj es y B o r- J

1
colocarlo en 5 A e impedir para siem­
pre la tentativa ele las negras. De esto d a do s . 1:
SEI deduce que las negras no pueden Pídase programas f:
preparar su ataque sino que están obli­

t
gadas a realizarlo con la mayor ra­
pidez. A RTES FEMENI N A S

1
3 �4CD
La p r i m e ra R evista A rgentina que �· .
Si las blancas toman este peón con
pub l i c a : Enca j es, B o rdad os, A rtes f;

C o con la D, las negras tomarían en
cambio uno de los p eones fundamenta­ Deco rativas, A d ornos del liodar,
Pin tura L a b o re s y todo c u a n to se
les ele la cadena, con l o q.ue tenclrfan
�·
�· .
ventaj a de p osición. Al mismo tiempo relacione con las A rtes de l a Mujer
las negras amenazaron ganar el ·PR por
Suscripción anual $ 2.1!0
medio de P 5 C. !
4 C3C
Siguiendo su plan y, simultáneamen­ ! Hagase sus cr i p t or a , recomiéndela
a sus a m i g u i t as y e ngr a n de c e r á
la obra de la muj er.
�­
g·-
i
te, defendiendo el peón atacado .
4 5 H - Chacabu co - 520 a·
n
Bs. A i res
P 5 C
5 C l D C x PD D c:::I D CIZi tl cca:t D CCI:I U l:II:II D ==::I D IIC:I DC3Dol�u-c=D1---

N o m e n c l a t u r a d e l a R e v i s t a 5'" 8
e
. 2:'. 7
Con p ropósito de i l ustra r a l os >C
el
afi ci onados p o c o -familiarizados c o n l a n o- .f4 °
m e n cl atura que se usa p a ra a n otar las p ar- � 5
tidas, reproduci m o s el · p resente di adrama :f: 4
indicador. . "" .� s
"'
u
0-0 indica enroque corte, el Rey de­ Qj 2
be ir a- l a casilla 1 C R y la T R a 1 A R. ;:
0.-0-0 enroque largo, el Rey debe ir
.- .
:i l
a 1 A D y la T D a ·1 D.
TD CD A D V n A R CR 'l'R
"E'r, AJEDREZ AMERICANO 79

.Evolución Té cnica del Aj e drez en la Argentina

Por D fJ M / fl N M. R E C fl

Da.mián �:L Rcca se inCo¡·porn. al núcleo de nuestros colp.borndores. con un


artículo de notable interés que constituye indudo.blemente e l más valioso es­
tudio que se haya efectuado sobre el ajedrez nn cio nn l y su evolución técnica.
Pocos y casi nin gít n jugador argentino tienen mú.s títulos y m érito s que Da·
miii.n M. Reca para juzgar problema de si to.n complej o , y pocos o nadie tnm­
b ién serian capa ces de exponer tema tan delicado con la altura de mira s y
con la galanura que lo hace Reca en esta o casión.

Al proponerme escribi r sobre este tema tan


árido - que trataré ahora de un modo subjeti­
vo, dejando p ara más adelante una labor :rp.ás .
gráfica - no ignoro hs dificultades que encie­
rra, pero he juzgado mtel'esante , por encima de
ellas, esbozar un p equeño análisis que acaso sir­
va para determinar las causales de nuestro pro­
greso ajedrecístico, o que, por lo menos, tiene
esa p reten sión.
S e ha de preguntarme , cl esde luego, sobre la
razón p o r la · que emprendo recién ahora esta
tarea, habiendo habido antes op ortunidades mag­
níficas para afrontarla.. La respuesta es bien
simple : alej ado como me encuentro actualmen­
te del ajedrez militante, sus pasiones han dejado
de alcanzarme y gozo, en consecuencia, de una
total independencia de espíritu que ha de per­
mitirme considerar imparcialmente la lab o r de
los ajedrecistas argentinos. Unicamente así, l a
susceptibilidad de algunos no p odrá sentirse he­
rida, y ello es ya un gran triunfo .
P o r otra parte, conviene dejar establecido, como ya lo dij e alguna vez, que
este trabajo uo está destiuado a aclarar las ideas de las primeras figuras de nues­
tro ambiente ajedrecístico. Cada una de ellas tiene autoridad suficiente para
opinar al respecto como le p arezca ; mis conceptos, si acaso logro darles estruc­
· tura conveniente, están destinados a l a mayoría de aficionados de categorías
infer iores, p ara los cuales puede ser de alguna utilidad este modesto trabajo.
Comencemos estableciendo que la era inicial del deporte en Buenos Aires -
quiero llamar a esta época la anterior a 1 9 0 5 - no ofrece material suficiente de
análisis. Los p o cos y muy dispersos elementos que se destacaron entonces, hicie­
ron un ajedrez primario, desde el punto de vista de l a técnica, y si b ien alguno
·de ellos po día figurar con todo honor an el cuadro que vamos a considerar en­
:seguicla, la lab o r que desarrollaron no pudo influenciar decisivamente en la evo­
"lución posterior.
El ajedrez se tomaba entonces sin concederle trascendencia, y los jugadores,
exclusivamente dispue¡;tos a demostrar sus mej ores dotes, se contentaban con
-el triunfo. en la p artida j u gada, absteniéndose, así, de toda otra finali dad. Si bien,
. Para todo aficionado que pretenda superarse, él obj etivo primordial en ajedrez
debe ser el triunfo, n o se ha de negar que existen goces intelectuales más p m·os :
la investigación en busca de la verdad es uno de ellos, y tal cosa no se realizó
:sino mucho desp.ués.
Esto no . quiere decir, · en términos absolutos, que n o se analizara. Todo afi­
cionado investiga siempre a fin dé crearse ventaj as, y si bien este primer paso
··en el camino del perfeccionamiento había sido dado, no se realizó nunca verda­
dera obra constructiva. Demasiado romántica la ép oca a que nos venimos r efi­
riendo, y con prej uicios algo estrechos sobre lo que el estudio signiftcaba para
·el juego, se satisfacía, ' como hemos dicho, con dar l o que naturalmente p oseía, y
;tal circunstancia debe excluirla de este estudio.
80 E'!. AJEDREZ AlvrERICANG">

Recién cuando los grupos dispersos · formaron el Club Argentino de Ajedrez,


dándose, así, ocasión a que se jugaran l o s primeros grandes. torneos de impor- ­
tancia en el p aís, comenzaron a destacar:ce con caracteres propios algunos j uga- -
- dores, reales iniciadores de la gigantesca labor técnica posterior. La asimilación.
d e los principios sustentados entonces por Tarrasch y Teichmann - para n o refe­
rirnos sino a dos d e los principales didactas - hicieron el verdadero fundamento· .
teórico que ostentaron como b agage Villegas y Mom. Sobre este (tltimo habría
mucho que decir si tuviéramo s que referirno s a la labor p ersonal de todos los �
jugadores, pero ello escapa a la índole de nuestro trabaj o , siendo, p o r otra parte,
demasiado breve la trayectoria recorrida por este ajedrecista p ara que ella p u e da
haber pesado decisivamente en sus continuadores.
Sin embargo, su match con Vi!legas marca, puede afirmarse, el primer pas o ·
serio en la técnica aj edrecística argentina. El estudio de tales partidas ' revela,
sin mayor esfuerz o , un conjunto d e detalles verdaderamente significativo : labo r­
p osicional en el m e d i o j u e g o y excelente factura simplificadora en los finales,
lo oual autoriza a suponer con t o d o fundamento que los autores se hab ían ale-·­
jado del medio primario en que actuaban, concibiendo y realizand'o, p o r primera.
vez, planes d e estrategia superior, cuyos resultados fueron realm ente exitosos.
Se verá p o r lo escrito que n o nos hemos referido para nada a las ap erturas ;
tal conducta obedece al hecho de que más adelante hemos de vernos obligados·;
a volver sobre ellas, cuando tratemos la estrategia de otros j ugadores.
Desaparecido Mom, Vi!Iegas continuó perfeccionándose y alcanzó a desta-·­
carse nítidamente sobre el resto de sus adversarios de la · época. Co,mo p o dría .
rebatirse esta afirmación, estableciendo que, alguna vez, Vi!Iegas fué vencido-­
por esos adversarios, digamos dos palabras acerca d e esto, para aclarar debi-­
damente el concepto.
Si damos por sabido que el estudio solamente no puede conceder un alto·
grado de capacidad ( lo que Natura non da . . . -) el cual es más bien propio da,·
las condiciones naturales del sujeto, debemos admitir que éstas pueden b astar'
po¡¡ sí solas, en algunas ocasiones, para imponerse. Tal es, emb rionariamente, l a .
situación q u e caracteriza a los intuitivos, y de ello se desprende q u e la lucha
entre ellos y los que, carentes de esa cuali dad, la hayan suplido con el estudi o ,
p u e d a arrojar un balance favo rable a los primer'os. Perogrullescamente, c omo co- ­
rolario, debemos convenir, entonces, que, entre dos capacitados naturalmente p ara ..
la práctica del ajedrez, ha de sobresalir siempre quien haya perfeccionado su téc-­
nica p o r medio de la investigación.
Villegas pudo haber sido vencii::l o accidentalmente por j u gadores más inge­
niosos, pero nunca mejor preparados, y todo el m érito, en consecuen cia, · está de•
s u p arte.
Apresurémonos a · dejar, establecido que en aquella época - como ah ora -
Villegas p oseía materia prima suficiente para ser, sin esfuerzo cereb ral discipli­
nado, un brillante jugador ; pero tal condición no alcanzaba a ser la m uy brillante ,
de Lynch, por ejemplo, el cual, de haber dedicado menos fantasía a su labor de­
aficion ado ,poniendo en ella, en cambio,_ t o d o lo que una tarea investigadora Je,
hubiera proporcionado, habría. sido, sin duda alguna, un verdadero · maestro.
Villegas intuyó muy inteligentemente las extraordinarias ventajas que s e ·
creaba estudiando p osiciones q u e l o s demás abandonaban p o r estériles. Su primer·
error capital fué, precisamente, - en el terreno de la técnica y d e l a estrategia - ·
c onsiderar que solamente los finales de p artida o frecían campo a la, investigació n :
Y . a la exp erimentación ; de a h í que pasara p o r alto l a s sutilezas de la apertura
y, a veces, las del medio juego, en rápida p r o cura de p o siciones simplificadas y ·
equivalentes donde tenía m agnífica o casión de aplicar, con todo éxito, su enton­
ces original procedimiento. ¡ Ah, si él hubiera extendido su visual hacia o tras fa­
ces del juego, qué d e secretos n o habría descubierto que l e habrían p ermitido ·
p erfeccionarse al extremo de ser invencible en su medio !
Sin em·.b argo, la crítica no debe ser exigente con él ; tengamos en cuenta que,
tratándose de un verdadero iniciador, mej or dich o , del primer j ugador argentin o ,
que adoptara principios p ersonales p ara la condu cción de sus partidas, crean d o · ­
un estilo o riginal, de alto valor técnico, que fué siempre mal interpretado y com­
prendido, debió tener errores fundamentales, muy justifica·dos por ·cierto. Pese a .
ello, Villegas ha tenido el honor d e coin cidir, en l o s balbuceos dé s u estrategia, .
con los grandes maestros de hoy día, aunque, naturalmente, p o r razones de dis-­
tinto orden.
( C oncluirá ) .
E'L AJEDREZ ""-MERJCANO 81

R'O D R I G O F L O lR E §
!llste precoz aje<h·ecista chileno que sólo tiene 12 años, es ruta esperanza del
ajedrez su<lmnel'icnno
En Sud· América se
están gestand o futuros
maestros de aj edrez. Es
ésta una verdad indis­
cutible, que tiene su
plena confirmación si se
o b serva la brillante ju­
ventud d e l a mayoría de
l o s ajedrecistas califi­
cados ; p ero de todos
·
ellos sobresale, p o r su
talento y por su edad,
Rodrigo Flores, el p re­
coz ajedrecista chilen o .
que a pesar d e tener s ó ­
lo d o c e a ñ o s , ha logra­
d o d e stacarse con relie­
ves propios d entro �de
Jos jugadores del veci­
no país, conquistan d o ,
p o r una s e r i e de brillan­
tes actuacion es, un lu­
gar prominente entre
los cultores d e nuestro
juego.
Es Flores un ajedre­
cista innato . Juega al
ajedrez p o r predisposi­
ción natural y ama los
secretos del juego. As­
pira a progresar cons­
tantemente, y h a pues­
to a contrib ución p ara
ello, su extraordinaria.
intuición, que permite
augurarle situaciones in­
sosp e chadas en el aje­
drez internacional.
.Pero ésta . n o es s u mayor cualidad. E s m o desto. Virtud difícil de hallar en
las criaturas que saben ya de los halagos d e un aplauso y que h an logrado des­
p ertar murmullos d e admiración , y éste e s un detalle que nos ha impresionado
s o b remanera. Tiene la conciencia de sa valer, pero no ha caído en el mal de mu­
chos, que tras un · aplauso fácil re huyen el encuentro con los más capaces. Quiere
progresar. Tiene una voluntad el e h ombre dentro de un espíritu candoroso que lo
hace enormemente simpático, y con estas características naturales debe triunfar,
para bien del ajedrez chileno y s udamerican o .
D urante la disputa ele l a s primeras partidas del m atch p o r el Campeonatn
Mun dial entre Alekhine y C ap ablanca, vino .a B uenos Aires con su padre, don
Maximiliano Flores, destacado dirigente del ajedrez chilen o , y logró desp ertar vi­
vas simpatías. Lo conocimos en l a librería d e García Santos, - uno de l o s "pion­
ners " del ajedrez argentino , que no ha escatimado esfuerzos para la populariza­
ción del j uego - en b us ca de libros que p u dieran p erfeccionar sus virtudes de aje­
drecista, y d e inmediato logró nuestra simpatía, por su encantadora m o destia,
que es e l atributo más admirable de s u envidiab l e j uventu d .
El ajedrez sudamericano confía en él, y tenemos la seguridad de que R o ­
drigo Flores ha d e responder en el futuro a esa expectativa común.
Vayan para él nuestros mejo res deseos.
82 :E.'L A J EDREZ A MER!C'ANO
. '

Publicamos a continuación dos partidas j ugadas p o r Flores ·en la iniciación


de su carrera, contra el actual campeón chileno, señor Mariano C astill o , que p u-­
dieron considerarse todo un augurio p ara el futuro de este p recoz ajedrecista.
Partido na. 31

B lancas, Rodrigo Flores. Negras, Mariano C astill o. 1 P 4 D ; P 4 D ; 2 P 4AD,


P 4 R ; 3 P 3 R, P R x P ; 4 P R x P , C 3 AR ; 5 C 3 AD, P 4 AD ; 6 .C 3 A , C 3 A ; 7 D 3 C , C x P ;
8 C x C , P x C ; 9 C x P , C x C ; 1 0 P X C , D 2 R + ; 1 1 A 2 R , A 5 C ; 1 2 P 3 A, A4A ; 1 3
0-0, D x A ; 1 4 A 5 C , A 4 A ; 1 5 TD 1 R , P 6 D + ; 1 6 R 1 T , 0-0 ; 1 7 T x D, P x T ; 1 8
T 1 R , TD 1 R ; 1 9 D 4 A, A7AR ; 2 0 T x P , P 4 C ; 2 1 D x P , A 2 D ; 2 2 D 4 A , P 3 TR ; 2 :J
. T x_A, P x A ; 24 P 3 TR, P 3 C ; 25 P 4 A, T 1 A ; 2 6 D 4 D , T S A + ; 27 R2T, P 5 C ; 2 8
P x""P , A x P ; 2 9 P 6 D , T S D ; 3 0 D 6 A, T 1 R ; 3 1 D 5 C , A 2 D ; 3 2 P 5 A , T 1 R- 8 R ; .3 3
P x P, T S T + ; 3 4 R 3 C , las negras abandonan.
Partido No . 32

B lancas, Rodrigo Flo res: Negras, Mariano Castillo . 1 P4R, P 3 R ; 2 P 4 D ,


P 4 D ; 3 C 3 AD , P 4 AD ; 4 P x PA, P 5 D ; 5 C 5 C , A x P ; 6 C 3 AR, C 3 AD ; 7 ,A4AR,
P 4 R ; 8 C x PR , A 5 CD + ; 9 P 3 AD , D 3 A ; 10 C 7 A + , R 1 A ; 11 C 5 D , P x P ; 12 P x P ,
D X A ; 1 3 C X D , A x P + ; 1 4 R 2 R , A x C ; 1 5 C 5 D , A x T ; 1 6 D x A, A 3 R ; 1 7 C 4A,
C 3 A ; 1 8 C x A + , P x C ; 1 9 P 3 A, R 2 R ; 2 0 R 2 A , T D 1 D ; 2 1 D 1 C , P 3 CD ; 2 2 A 2 R ,
TR1A ; 2 3 T 1 D , P 4 R ; 2 4 T x T, T x T ;· 2 5 A 5 C , C 5 D ; 2 6 A 4 A , C 2 D ; 2 7 R 3 R ,
P 4 C R ; 2 8 P 4 TR, P 5 C ; 2 9 P 4 A, P 6 C ; 3 0 A 5 D , T 1 AD ; 3 1 P x P , C 7 A + ; 3 2 R 4 A ,
· T 6 A ; 3 3 D 2 C , T 4 A ; 3 4 R x P , C 6 R ; 3 5 D 3 T , C x A ; 3 6 P x C , C x P ; 3 7 D X P .J.. ,
C 2 D ; 3 8 D 3 T , R 3 D ; 3 9 D 3 D , C 3 A ; 4 0 D 5 A, C x P ; 4 1 D x P , T 6 A + ; 4 2 R 2 T , l:.1-s
n e gras abandonan.

Más s obre la Camb_ridge Sprin gs


Un interesante agregado haremos en e s t e p equeño articulo , a nuestro estudio
anterior sobre l a variante Cambridge Springs. Se trata de l a inter�¡Jsante línea de
j uego que adoptara Capablanca en l a s éptima p artida del match y· que dió origen
a una s erie d e anto J adizas afirmaciones sobre la interesante defensa de Pillsbury.
Revisa"n do nuestra biblioteca, hemos encontrado algunos precedente a l a j u­
.
gada efectuada p o r Capablanca en aquella partida y no hemos resistido a la te n­
tación de insertarlos, como asimismo algunos agregados de variantes p o sibles q u e
po drían j u garse.
Lleguemos primero a la p osición que deseamos considerar : ' 1 P4D, P 4 D ; 2
C 3 AR, C 3 AR ; 3 P 4 A D , P 3 AD , P 3 R ; 4 A 5 C , C D 2 D ; 5 C 3 AD , P 3 A ; 6 P 3 R , D 4 T ;
7 C 2 D , A5 C ; 8 D 2 A, 0-0 ; 9 A 4 T . Esta fué la jugada que ej ecutó Capab lanca
en la séptima partida, a l o que Alekhine replicó con 9 . . . P4A, jugada que, se- ·
gún dijimos en nuestro estudio anterior, era en nuestra opinión el o rigen de todas
las dificultades futuras del negro. La j u gada que en aquella o casión aconsejamos
en lugar de ésta, era 9 . . . C 5 R. Ahora bien parece ser que m e j o r que lo que diji-
· mos es· 9 . . . P4R,
Eu esta posición existen dos variantes principales : 1 0 P x P R, o A x C . Vea­
mos la primera . .
Val'iaute 10 P XPR
Si en este momento los blancas hicieran la j ugada que a p rimera vista parece
la más lógica 10 P x P R , seguiría lO . . . C 5 R ; 11 C ( 2 D x C ; P x.: C ; 12 P G R, C 4 R ;
1 3 P x P + . T x P ; 1 4 A 2 R , C 6 D + ; 1 5 A x C , P x A ; 1 6 D X P ( si 1 6 D 2 D , A 3 R
seguido de A X P , p u es si 1 7 D X P , T 2 D , c o n las mej ores chances para e l negro ) ,
A4A ; 1 7 D 2 D , T 2 D ; 1 8 D 1 A, A 6 D y las negras tienen una ventaj a estratégica
notab l e .
Variante 10 A X O ·

Esta variante es en apariencia mucho más sencilla. Si 1 0 A x C . seguiría 1 0 . . .


C x A ; 1 1 P )< P , C 5 C ; 1 2 P x P , A x C ; 1 3 P X A , P X P ( también e s bueno D X P ) ; 1 4
P 4A ( adelantándose a A 3 R y T 1 AD de las negras ) , P x P ; 1 5 A x P , C x P Y las
ne(l"ras tienen por lo menos una p artida iguaL
Estas son las variantes principal.es, e indudablemente existen muchas otras
¡J osibilidades, pero son suficientes las variantes que hemos insertad o , p ara demos­
tmr la practicabilidad de la variante 9 . . . P 4 R ; que es suficiente, según Maroczy,
para demostrar la inconsistencia de l a variante 9 A4T de las blancas.
E.'L AJEDREZ AMERICANO 83

A LE J A N D R O G U E R RA B O N E O

El primer aniversal'i�> de su muerte


Alejandro Guerra B oneo murió hac e· un año, y
con él desapareció un ajedrecista representativo.
Era Guerra Boneo uno de l o s 'más notables J u ­
gadores de nuestro · medio, y si l o debiéramos
j uzgar p o r su talento, p o drl:amos decir que era
el más extraordinari o . Concebía el ajedrez desde
su punto d e vista más complej o . Iba p erman e n ­
temente en b usca de problemas en los que p u­
diera recrearse su espíritu amante de dificulta ­
eles, y en estas circunstancias ejecutab a p artida s
de factura magistral. Su victoria frente a Reti,
alcanzada después ele ruda lucha, en la que el
aficionado superó al maestro , es sólo un testi­
monio, aun cuando quizás el más esp ectacular,
ele ese cerebro inquieto que todos admirábamos
y queríamos.
Pero su vigor d e aj edrecista estaba eclipsado
por una virtud que l o hacia admirable: Guerra.
Boneo j amás tuvo enemigos en el campo del
deporte. Su hermosa alegria, que contagiaba a
sus vencidos cuando ganaba una b uena p artida, era pro ducto de una sana y le-
gitima satisfacción intima, que no sabia de disimulos ni reflexione:¡, Era la sa­
tisfacción del artista ante su mejor ·cuadro, era el orgullo legitimo del creador,
p ero j amás involucrab a un propósito de menoscabar al rival, n i de gozar de su
derrota. As1 lo enten.[Uan y lo entendíamos todos cuanto con é l jugábamos. Por
esta razón se explica- que Guerra B on e o fuera uno de los únicos j u gadores d•3
p rimera fuerza que todos querían igualmente victorioso o vencido, y p o r ello se
explica también que no h aya sido p osible olvidar en un año a este muchacho sann
y generoso, que vive en nuestro recuerdo como u n símbolo de l o que debe ser
. la amistad.
Ajedrecistas amigos : un in :;; t ante de recogimiento en homenaj ·
e a este cama -
· . rada común.
Com o el mínimo homenaje que pueda FJL AJEDREZ AMERICANO tributar·
al buen amigo y. al gran aje.clrecista c�esaparecido, publicaremos la p artida q ue él
más quería, y que constituye, sin duda, una de las más n otables creaciones de un
ajedrecista sudamerican o . Sin embargo, no es ésta la mejor p artida de Guerra
B oneo. La que efectuó frente a aquel otro. muchacho, que era s u mejor amigo, v
q u e nació bajo su misma constelación, con aquel otro muchacho que todos admi­
ramos po r· su bondad, y de quien deberemos ocuparnos en nuestro número pro­
ximo, Luis B elgrano Rawson, es una de las p artidas más n o tables que hayamo'3
visto j amás ; pero él en vida hubiera preferido la p ublicación de la que hoy inser­
tamos, porque colmó una gran ambición de su campañ¡¡, de ajedrecista.

/'lpertura Zukertot Réti

Partióa Nn. 33 Jugaóa en el Torneo mayor el 7 óe O ctubre óe 7924

BLANCAS NEGRAS fo de los juegos, ha pensado largamen­


R. Reti rl .Guel'ra Boneo te - libre de prejuicios que tanto da­
flan al cono cimiento ele la verdad -
1 C3AR C3AR sobre la oportunidad y alcance de es­
2 P4AD tos m ovimientos, y h a abierto con sus
· Hasta ahora s e h a considerado m e­ ideas n u evos h o rizontes a la compren­
j o r para el blanco, iniciar el j uego con sión de las aperturas. Induce el maes­
P 4 R o P 4 D, a fin de lograr, l o an­ tro citado ( aun cuando n o igno re que
tes posible, el dominio y j urisdicción en el estudio co ntinuamente rectifica·do
en esta parte del tablero. dei ajedrez siempre se seguirá varian­
El maestro Réi:i, que con noble afán do en las apreciaciones y dando p o r
inclaga las leyes a qu e obedece el triun- f a l s o o relativo hoy, lo que ay_er pa-
84 J'.'L AJEDRI!:Z AMERICANO

recía comprobado ) , que P 4 R o P 4 D da última de las negras que es débil en


son op ortunos cuan do vayan firmemen­ la m ayoría d e los casos. E s esta otra
te apoyados y fuere p o r más difícil que­ de las oportunidades que n o s brinda
b rantarl os sin dejar que la iniciativa este sisfema. La jugada del texto igual
continúe en las mismas manos. Es, p o r explota dicha debilidad.
lo tanto , la i d e a prim ordial ele la Zu­
lcertot-Réti, p oseer las llaves del cen­
3 P 3 CR
tro desde los flancos, para, de ese mo­
4 A2C A2 C
do , regir el combate en el medio del i$ C3A C3A
6 0-0 0-0
tablero cuando los peones de Rey o de
7 P3D P3D
Dama, entonces firmísamente sosteni­
dos, tomen p osesión de las casillas 4 R
8 A2D P3TR
o 4 D. Necesaria para evitar la maniobra
· Por otra p arte, el maestro Réti in­ D 1 A, A 6 T , que cambiaría el alfil del
fiere con fuerza y p ersuasión que el " fianch etto " .
avance prematuro d e dichos peones
aclara los secretos más sordos del blan­
9 T l CD
co, y, desvanecida la duda· desde el co­ Desembaraza la To rre de la presión
mienzo, las negras púeden escoger el que ejerce el alfil rey d e las negras y
plan que más convenga p ara la defen ­ prepara el avan ce de los p eones del
sa. En efecto : pensemos un instan te flanco dama.
en las p o sibilidades que se inician con
P 4 R o P 4 D y en el resultado a que 9 D2D
llegan : en la m ayoría d e los casos, las Para hacer jugar el alfil p or vía 2CD,
neg�·as, j ugan d o correctamente, sin ma­ a f i n de neutralizar la fuerza c o n que
yores dificultades, logran l a igualdad j u gará · el alfil rey de las blancas, cuan­
y, muchas veces, a cambio de sop ortar do lleven a cabo la maniobra iniciada.
u n pequeño ataque, consiguen un final 9 . . . . , · P 3 e D no s e puede j u gar a
favorable por su mayor cantidad de .causa de e 5 R.
p e ones en su flanco Dama. Sigamos :
10 P3TD P3C
a ·p 4 R o P 4 D, el n egro puede forzar 11 P 4 CD A 2 ('
el cambio o el avance a 5 R o 5 D. En
12 P 5 C
el primer caso alcanza la igualdad ; y
en el segundo, adquiere una ligera ven­ E l maestro Réti juega para obtener
taja, porque restringe la libertad de un final favo rable, pues el negro no
acción del blanco, que j ugará cohibido p o drá impedir P 4 T D , P 5 T D , P X P
¡JO r el temor d e , p erderlos. en el momento op ortuno , quedándole el
Por el contrario, n o haciendo P 4 R peón de 3 e D débil. A pesar de esto , .
o P 4 D de inmediato, el negro perma­ era de considerarse 1 2 P x ·p . Si las
necerá en la incertidumbre de cuál de n e gras contestan en 1 2 . . . P D x P,
los dos p eones será avanzado, y se ve­ las b lancas siempre o btendrían el mis ­
rá en graves dificultades . p ara desárro­ mo final, con la ventaja de obtener de
Ilar . las p ieza sde manera de quedar inmediato un p u nto débil en la casilla
con ellas satisfacto riamente ubicadas 4 C D d e las negras, donde p o drían ubi­
a cualquiera de los dos avances. Hago car una pieza, que n o podría ser des­
notar que esta ap ertura no tiene na­ alojada con P 3 T D sin debilitar gra­
da d e común c o nla d e l o s "fianchet­ >' emente el peón de 3 e D y si P C X P
tos", pues esta última hace en todo mo­ las b l ancas tendrían . un ataque p o r el
mento abandono d e lo que se trata de d ominio de la línea abierta, unido a la
,conseguir con la p rimera : el dominio p resión q u e ejerce el alfil rey sobre el
del centro . punto 2 e D y la facilidad de transp o r­
tar sus p iezas al lugar de la acción. ·
2 · . . . . . P4AD
En un 'todo de acuerdo con las ideas 12 e 4 n,
exp uestas anteri ormente el negro no 1s e x e
trata d e formar prematuramente el cen­ · De valor dudoso ; es cierto que dobla
tro . Sin embarg·o, esta jugada n.o es u n p e ó n , pero, esta p e queña desventa­
sa tisfactori a. por lo que se verá más ja queda ampliamente comp ensada p o r
tarde ; P 3· e R, como j ugó el maestro l a apertura ele la línea de dama, y l a _
Réti contra mí en la primera p artida, p o sibilida d que tendrán l a s negras el e
es superior. r o m p e r el centr o , cuando l a s blancas
3 1> 3 C R apremien en el flanco dama. Creo q u e
E l blanco p u do jugar 3 P 4 D entran­ a partir ele este m o mento h a n desapare­
do. con ventaja en líneas de juego ele cido p a ra las negras las dificultades
oti'as aperturas, aprovechando l a j u ga - o casi o n a d a s por la jugada P 4 A D. 1 3
].'¡, AJEDREZ AMERICANO Sii

e 1 R conservaba siempre la m e j o r p ar­ b lancas hubiesen obtenido algunas p o­


tida. sibilidades.
13 P x C 31 P X P P X P
14 D 2 A A x A Si 3 1 . . . D X C, las blancas conti­
l5 R x A D !il f' + nuarfan con T 2 A seguido de P X P Y
.Hl P 3 A C :l. R ganarían.
17 P 4 T D e s J> 32 T 2 A P ú R
. 13 P 5 T C4A C o n esta jugada las i:legrlis provocan ··
19 D 1 A R 2 'JP el cambio de su dama y alfil ·p o r las
20 A 3R e x A dds torres y dos peones del fianco da­
21 n x e P4A ma adversario, para quedar con un fi­
Para mantener la iniciat-iva en el nal ganador, pues el blanco n o' p o drá
centro. impedir el avan ce ele los p e ones del cos­
22 D 2D tado de clama. que decidirán el juego. -
·
Defendiendo la amenaza P 5 R. 33 C 1 A. D x P
34 T 7 T R1C
35 TST + R2T
36 T7T R 1 O
37 T S T + R2T
Estas jugadas fueron hechas para ga-
nar tiemp o .
38 T 7T D x P
39 T (2A) 7 A D 7 C +
40 Rt e D 5D +
41 R 2 C P 4 C' R
42 P4CR R- 3 <8
43 T x A + D x T
44 T x D + Rx T
,!,5 R2A R3A
46 R3R R4R
Posición después. de la jugada 47 C2D P 4 eD
22 del blnuco 46 e x P R 4 :U
Si s e defiende e l peón avanzándolo,
P3 R las blan cas ganarfan p o r 49 O 3 A, P 5 C ;
Un exceso ele prudencia que da a ias 5o e 2 T, P 6 e;51 e
3 A , etc.
blancas el tiemp o preciso para jugar
-49 C O A +
P 4 R. 22 . . . . , T D 1 D dificultab a e l El maestro, sintiéndose vencido en el
juego de l a s blancas, p o r la amenaza
flanco dama, inicia un. contraataque del
constante de P 5 R. Si a '2 2 . . . , .T D 1 D
lado del Rey, llevan do probab lemente
contestasen con 2 3 P 4 R, T 3 D ; 24 T
el con vencimiento de su ineficacia, si
3 0 , T R l D ; 2 5 C l C , D 2 D ; 2 6 T 4 D,
las _ negras co ntinúan el juego correc­
P X P ; 2 7 P A X P, T 3 A R ; seguido tamente.
de T ( 1 D) 1 A o D 5 C . Obsérvese que
R5 A
el p eón en 2 R no ob staculiza el pasaje
de la torre de 3 D a la columna del A R ;
5o es e P5C
Lo mejor. Si 5 0 . . . . , R 6 A ; 5 1 C x P,
dificultad con l a cual hubiese p o di d o
trop ezar a causa del movimiento del
P 5 C; 52 C 7 A, P 6 C; 53 C X P, P 7 C ;
54 C 4 R + . R 7 A; 5 5 C 2 D , R 8 A;
text o .
5 6 R 3 D , P 5 A + ; 5 7 R 3 A, P 4 R ;
. 23
21!
P 4 R
T3C
T R :l. D
5 8 P 5 O, P 5 R ; 5 9 P 6 e, ·
P 6 R; 60
T3D P 7 C, P X C; 61 P 8 A (D) . P � C; Y
25 T 1 'l' D .
aunque también ganan, el procechmlen­
Un error sólo concebible p o r la pre­
cipitación con que jugó el maestr o . 2 5
to es más complicado. ·
D 2 R era la j ugada, con el propósito Gñ. e xP · PGe
d e consoli dar el peón dama mediante 52 R2D R50
C 4 T D , seguido de C 2 C. 53 C5A
Ultimo lance del maestro frente al .
25 T D "I. D aficionado.
26 C 1 C P x P
"P x c
· 27 PA xP �r x P
28 T X T D x P + 54 P x P P 7 C
29 T3A T x D + 55 R2A R6T
30 e x T D 7 A. Abandonan.
Sup erior a D 7 R, con la cual las Notas por A. Guel'!'a. Bonco.
86 l!.'L AJEDREZ AMERICANO

F ·A I\T T A S I A S
CAPITUL O S DE LA MEMORIA DE UN REY

Por R R FR EL CR S TELLS M ENDEZ

E l aj edr ez hn sido t ra t ado y m altra tad o en serio y en broma pol' todo


'
el mundo. Siempre resulta mti.s amable hacerlo en broma, s i n embar go , llBl'O.
bien tuyo, lector, y de1 aj edrez. Estos a¡·tículos, fragmentos deshilvanados
como una partido. sin plrin, son una tentativa mé.s que se te o h·ece, para. que
o
te o l vi d es mientras los l eas, que exis ten sesudos e s tu d i s sobre npe¡·turna, y,
sobre todo, q\te exis-te un n.dve¡·sario que te gnnn siempre y que se ríe de. ti.
Con este artículo se ng1•egn al núcleo de nuestros colnbol·ndores el señor
Rafael Co.ste11s Méndez, cuya pluma ii.gil, será. una pern1anente noto. de colo
rido en nuestra publicación ú r i d a, por las cnracterísticnH de l o s temas que
trn. tamos.

YO, EL REY
Yo soy un elegante rey d e ébano . Mi vida, mi razón d e ser, resulta, como la
d e todos los reyes de l a historia, completamente artificiosa y convencional.
M i soberana maj estad tiene sus limitaciones : no puedo m overme fuera de mis
dominios y en ellos lo hago con paso mesurado y calmoso ; · cuando m e aventuro
f u era de mi camp o, la mayor p arte de las veces es para mi desgracia, l o que · debe
ser consecuencia. tal vez de ser rey y no príncipe herederc, que adonde va es p ara
ser festejado.
Por o tra parte al igual que los antiguos y los modernos reyes yo, maj estad,
ten go un amo que m e conduce a su antojo en la b atalla y en l a paz.
Tengo como todo rey que se precie, un enemig o : es uno blanco, lustroso, de
mi misma es tatura ; sólo he p o dido verlo a la distancia pues nuestras leyes de
guerra no nos p ermiten ni en plena lucha acercarnos demssiado el uno al otro, y
en· la p ¡¡.z, un t¡o.bique nos separa en la caja de cedro destinada a guardarnos.
Mi grey es tan numerosa y valiente como la suya : tengo tantas fortalezas, ca-
ballería y fuerzas ligeras como él y los dos tenemos la felicidad o la desdicha de
tener una esposa.
E n una cosa, sin embargo, nos diferent:iamos yo y él, de los mo dernos reyes :
cuando la b atalla está trabada, estamos en ella hasta que termina, y sin nosotros,
la lucha n o _puede realizarse de ninguna manera. Vivimos así p ara la guerra y la
v.cción, y no conocemos otra fiesta ni regocij o que la maFacre de los peones ene­
migos . que p o r extraiia paradoja, suelen quedar solos en el camp o para p elear
j untos contra u n rey . . .
En el tablero n o tengo distinciones con ningún vasallo : sin embargo, la torre
QU� tengo más p róxima a mi puesto, merece m i real afecto , porque aunque no soy
col:arde, ella sabe interpretar mis sentimientos, y cuando la batalla sP. aviva, rile
esconde con su m o:ie.
En cua�to a la otra, ella p ertenece a mi esposa : me es antipática y apenas la
CtJ n ozco, p uei3 aparece cerc::. !nío muy tardíamente.
M i paje, el alfil, es . osado, enérgico y astl!to a la vez. Tengo :por él cierto ca­
riiio, aunque me molesta que sea tan irreverente con su !·ey : apenas se da la orden
de ataque p o r el otro bando se m e p o n e delante y ñ o me deja ver nad:1. Por cie¡·to
que mi enemigo , el rey blanco , debe estar satisfecho del · suyo que suele da¡·:::r! e
muchos disgustos.
En cuanto · a los peones, aunque me son útiles, los aborrezco, porque a fuer
rle rey inteli g eu.te, no me gusta la obstinación en la guerm, y ellos SO!! obstinados.
Salen hacia o.clelante al sacrificio y no v u.e !v e n más a mi lado ; nunca to rnan la
cabeza para ve!' si han dejado c"ruzar sus avanzadas al enemigo que me está lll <'···
tando. Si alguna vez los vuelvo a ver vienen vestidos el-e mujer con los atrib ut.c.:-1
y la exagerada autoridad ele mi augusta consorte : ¡ hasta me obli g an en ocasiones
a ser bígamo !
¡ Oh, la Reina ! Entre muchas otras cosas me molestan en ella. una sobrema­
uera : sobre su c�. beza ostenta una hermosa ·c orona y yo en camb io una m:uz. l o . que
m e hace tener si empre presente la diversidad ele nuestros destinos ; ella para · J a
gloria, yo p ara el sacrificio.
\'.'L AJEDREZ AMERICANO 87

PARA lOS PRINCIPIANTES


Por ROBERTO GR A U
·Seguimos tra tando en este nt\mero e l tema que uuctu.ramos eli el anterior :
el enroque. Ynn o Ll·os ejomplos que servirán para ilus trar n.l priuc.i¡>inute s o br e
los riesgos q u e se r.o·n·en cmtndo no se ltn.ce buen uso ' ele este i napreciable
EL recurso que ofrece In estrategia del ajedrez. Lo.s notns que ponemos o. lns po.r­
ticlo.s son to.m.bíén elementales y tcnclremos much o plo.ce1· en nelurnl' cualquier
duda que surja. en e l únimo ele los a.fici onn.dos, por medio el e esta mi s mo. sec­
ENROQUE c i ó , s i las consultns que Ei e nos hn.go.n p u e tlen interesBt' �- lo·� d cmli.s lectores.
Acon�ejn.mos i gualmente al nfi ciona<lo lt'B y estud i e In. co�íere.ncin. d e Reti
que publicnmos, p u es de In. misma. puede sacar i napreciables b en e f i c i o s. tanto
e l jugador t·a.pat' i tndo (.·.o m o el ml�s n1o desto principiante.
( Continuación)

En nuestro número anterior nos he­ 5 e3A A5C


mos o cupado de este tema, y hemos da­ 6 A3D 0-0
do una serie de principios q ue, sin ser
Hemos efectuado de exprofeso una
absolutos, constituyen una guía de las
apertura defectuosa para el segundo
que el principiante p uede sacar gran
jugador, para hacer más fácil el ejem,­
provech o , si desea progresar en la téc­
plo . Hay varias j ugadas malas en ese
nica del ajedrez. Mostramos, asimismo,
planteo de las negras . Primero , la j u­
un ejemplo de lo peligroso que suele
gada A .5 C D es un serio error, porque,
ser provocar el avanc'3 de los p eones
después d e haberse visto en la p enosa
adversarios sobre el flanco enrocado ,
Clbligación de sacar el caballo de 3 A R
cuando éste no está. enrocado y puede,
en consecuencia, emplazar un ataque ante la amenaza del peón adversario, el
alfil era una pieza indispensable en
serio.
2 R, desde donde tómaba una serie de
En este artículo m ostraremos otros
ejemplos de p rincipios que estableci­ casillas vitales en l a defensa de su en­
mos en nuestra ·prime::: a parte. Prime­ roque . Aquí podríamos sentar un nue­
ro, veremos una forma de ataque muy ve p rincipio elemental, y que, de se­
cómún y elemental, que suele provo­ guirlo, puede evitar más de una den·o­
car desenlaces inesperados. Se trata de t�. de este tip o. El ,iugadot• que se de­
fiende - generalmente el negro - de­
lo peligroso que resulta sacar el caba­
be, en los pla.nteos, ubicar sn alfil en
llo de 3 A R cuando se está enrocado,
y el adversario dispone de varias pie­ 2 R, porque deslle ese cuadro toma las
ensilas 4 T --: 5 e y 6 A, entorpeciendo
zas que puedan cooperar en un ataque
· los ataques sobre el enroque, que gene­
instantáneo sobre el flanco rey.
ralmente están apoyados por un caballo
Tomemos al azar una de las apertu­
en 5 e R. En la mayoría ele las aper­
ras más usuales. La defensa Francesa.
turas, el negro <;lebe efectuar, según los
BLANCAS NE GRAS textos, esa j ugada. Por ejemplo : l a
l P4R P3 R P e ó n Dama, el R u y L ó p e z , la Defensa
2 P4D P4D lPran cesa, la Defensa Petroff, la D efen­
3 C3AD e3AR sa Húngara, etc.
4 P5R e R2n E n la p osición del texto , las negras

Es impetuosa, altiva, dominadora, como dicen q ue son todas las muj eres, no
sólo las de sangre azul. Acostumbrada a vencer, tiene a veces veleidades y capri­
chos que n o favorecen p o r cierto mi real nombre. Le da p o r imitar a Catalina la
'Grande y se deja tomar hasta por un p eón plebeyo y miserable .
. En ocasiones esto me cubre de gloria, dándome un triunfo brillante, pero
.como yo deseo ser antes que rey victorioso, rey respetacl o , desprecio esas victorias
conseg11iclas por tan desacostumbrados medios. Ell a dice que lo hace para procu­
I·arme gloria ; yo creo más bien que p o r seguir su temperamento y conformar las
cc,rrientes atávicas que la impulsa . . .
Como rey viejo y n o siempre victorioso, p ractico la. filosofí¡¡,. Este mundo dei
nje;drez enseña a vivir, a comprender, a tolerar y a . . . rabiar tanto a un mortal
simple como ..,;o uno de sangre azul ; p ero yo he luchado y h e vivido tanto por él; que
me precio de p oseer toda la sabiduría que se · encie1-ra, no en los libros o diosos que
c.uent.an la teoría de su historia, sino en su propia vida, tan llena de encantos, . ele
i_n sosp echadas bellezas y de imprevistas y a veces dolon sas enseñanzas.
SS

han efectuado dos er-rores. Primero : ju­ deficiente, porque sus · variantes caen
gal: A 5 C en lugar de lo más prudente en alguno ele los defectos iniciales que
A 2 R . ( Este detalle se hace más evi­ hemos criticado en este art�culo, en los
dente cuando el caballo no está en principios n úmeros 8 y 9 . S e debilitan
3 A R . ) Segundo : enrocarse en esas l a s casillas 3 T R y 3 A R y se hace fac­
circunstancias ; en las que el ala del tible un ataque proroisor.
rel está desguarnecida. Ahora las blan­ Yo j ugn é esta p artida con una i dea
cas mediante : perfecta:::n e nte definida de la forma en
7 A x P + que se debían explotar esas deficiencias
y mediante l a racionar aplicación de
O btienen un ataque formidable que les p r i n cipios : número 10 y la última
n.m.en r!.za. terminar en mate o la. ganan­
p arte del número 1 7 , obtuve una p o ­
cia de material, y la obtención de una sición completamente ganadora.
posición mu;¡· ¡;referibie. Se verá, en esta p artida, como un
principio general p erfectamente aplica­
s· C5 C + do, hace concebir un plan impecable.
. Es evidente que si R 1 C seguir�a Apet•tu••a ZuckCl•tort
D 5 T y mate a l a siguie.nte. Es éste un
t,ipo de mate elemental, muy frecuente. BLANCAS N E GRAS
Grau De . Witt
9 D SD + P4A
' 10 C x PR 1 P4R C 8 A D.
Aqu� ·hay varias continuaciones inte­ Po dríamos hacer comentarios sobre
resantes, pero la del texto es la más este planteo y sus defectos, p ero sólo
clara para demostrar los riesgos a que · nos ocuparemos de los detalles que ten­
se expone el j ugador al i:lejar desam­ g an relación con el tema que tratamos.
parado su flanco rey. 2 C3AD P3CR
D 2R D e Witt efectúa u n planteo sugerido
11 04A + por Nimzowitsch, que, sin embargo, es
También C X T seguido de P 4 C R defectuoso, por cuanto · el blanco, me­
y T 1 C, es excelente para ganar. diante j ugadas ele iniciativa, puede tra­
ta r ele provocar el enroque corto ad­
R2A v ersario, • p ar a lJ. su vez enro carse en
12 o xr A x C + el otro flanco de acuerdo con · el p rin-
13 P x A cipio número 4 .
Amenazando C x P A y D x P A, con
partida completamente ganada para el 3 P4D A 2 C
·
blanco. 4 A3R !
Est.e ejemplo . vendría a P.r obar la
exactitud de nuestro p rincipio 1 2 , que
aconséja no enrocarse- hasta disponer
de un buen desarrollo ( las negras no
han puesto en acción sus piezas del
a.la de la dame y en lugar de 6 . . . 0-0,
debieron jugar 6 . . . P 4 A D) ; del
principio número 1 3 , qu e hace notar
que la solidez del enroque depende de
la ubicación del caballo en 3 A R; de
uno nuevo q u e po dr�amos establecer,
· so bre la necesidad de ubicar el · alfil
en 2 R p reparándose ·para . eventuales
desalojos del caballo de 3 A R, como
sucede .en esta demostración, y del nú­ Posición después de la jugada
mero 14, que hace notar que el p unto
2 T R es el más déb11 en el enroque: 4 del blanco

C omienzan las blan cas a jugar con


Vamos ah o ra a hacer n otar un ejem­ una i d ea perfectamente definida : acu­
plo más difícil, que se produjo en una mular las piezas sobre el ala del rey y
partida jugada por el que ésto escribe, preparar un eventual enroque largo .
contra D e Witt, partida que, a mi en­ La jugada del texto es muy buena, p o r­
tender, tiene un gran valo r teórico. Eri que las blancas no sólo apoyan el� peón
ella De Witt efectúa una apertura Nim­ de 4 D que será. atacado por dos piezas,
zowitsch qu_e es, a nuestro entender, sino que se p reparan a explotar de in-
S9

mediato la debilidad de la casilla 3 T R puede j ugar están do.minadas sería


adversaria . Se p o drá obj etar que para mediante el fianchetto de la dama
clefender el peón central , también era (P 3 e D y A 2 e ) , pero esto debilitaría
viable e 3 A R, pero las blancas ya dis­ nuevamente las casillas del enroque del
ponen de una debiHdad a explotar en flanco de la dama y ofrecería idénti­
el j_uego enemigo, en el flanco del pro­ cas debilidades de construcción que el
bable enroque, y adoptan o tro plan, flanco rey ahora, con el agravante que,
tendiente a apoyar el avance del peón según dijimos en el p l'incipio número
torre rey para explotar simultáneamen­ 6, el enroque largo es de .p o r sí más dé-·
te: con otro procedimiento : P 4 T y bil que el enroque corto .
P 5 T R, la debilidad del avance efec­
7 CR2R 'l' 1 R
tuado al realizar el fianchetto. Se ob­
j etará que la concepción del mismo es Ante lo precario de su situación, el
difícil, pero yo aseguraría que n ó , si negro trata de apoyar la jugada P 4 R,
Sf- asimilan bien los prin cipios que an­ p oniendo un · peón que entorpezca las
tes hemos mencionado, que en todos los maniobras de ataque sobre su enroque.
casos ayudarán a encontrar el p lan Otro plan - y el más efectivo general­
exacto . m-ente en este tipo de p osiciones - se­
P3D ría tratar de romper' el cerco que se
5 D 2D! avecina mediante P 4 A R, jugando pri­
Las blancas siguen desarrollando el mero 7 . . . e 1 R, pero las blancas han
sencillo y enérgico plan de ataque , me­ previsto eso al jugar P 3 A R, y pueden
diante jugadas puras de iniciativa. replicar con P 4 e R, anulando, o .por
(.Debemos hacer la aclaración que j u­ . l o menos, haciendo riesgosa esa pers-
gadas de iniciativa son aquellas que pectiva de desahogo.
resp onden a propósitos agresivos y que 8 P4CR P 4 R
este tip o de j ugadas ha desalojado a 9 P5D
las que sólo tienen por fin el desarrollo
de las piezas . Sin embargo, el aficio­ Esta j ugada responde p erfectamente
nado no debe . considerar estos detalles, plan d e ataque sobre el enroque corto.
que son de estrategia superior, hasta Las blancas al avanzar este peón cie­
que .· progrese en su técnica ajedrecísti­ rran el j uego en el ala de la dama (no
ca . Si ahora los hago notar, es porqu'e conviene abrir líneas en el ala donde
son los primeros eslab ones del plan d e mw piensa enrocarse ) y p reparan su
ataque a l enroque. ) enroque largo, que ha ele p ermitir su­
C3A ma rel mayor número d e fuerzas sobre
(¡ P3AR el flanco mal conformado que protege
al rey adversario.
Esta jugada coincide en un todo con Este avance seria malo si las negras
el plan general d e ataque obre el en­ p udieran romper la cadena· de p eones
roque que �as blancas están proyectan­
do . A primera vista entorpece el des­ . ( sobre este tema estratégico va en es­
te número una notable conferencia de
arrollo del caballo , pero en esta varian­ Reti y por eso hacemos notar los de­
te el caballo es más efectivo en 3 e R
talles sobre la cadena de peones, tra­
para apoyar un avance del peón torre, tando de armonizar ambos estudios y
e . impedir asimismo que me diante un facilitar su comprensión ) mediante
opo rtuno P 4 A R, las negras rompan la F 3 A D, pero eso no será p o sible des­
cadena de peones que intentara crear pués del enroque largo d e las blancas,
el blanco . Podríamos entar un princi­ que p ondrá una pieza · más en la co­
pio elemental y es que : t o das las ju­ l umna de la dama, actuando sobre el
gadas deben estar orientadas )JDI' un peón de 3 D indirectamente. La cadena
J>lan armónico.� Las jugadas sin plan de p eones es ahora invulnera ble. -
constituyen, genet•almente, pérdidas de
tiempo. C2R
O-O 10 0-0-0 R l A
Las negras están en una alternativa Las negras se adelantan a las ame­
desagradable. Enrocar-se y desafiar los nazas del blanco y dejan l a casilla 1· e
pel.i gros que ésto representa, o quedar­ para el caballo rey . En esta forma De
se con el rey en la situación inicial, lo V>'itt, con un claro concepto de su de­
que no es prudente. Po dría tratar de bilidad estrafégica, p ondrá una pieza
efectuarse el enroque largo , p er o es en cooperación con el alfil sobre e¡ p un­
muy difícil desarrollar el alfil dama. to 3 T R . La lucha por la posesión ele
La única forma - dado que las casi­ ese cuadro se torna interesante y la
llas blancas del ala del rey por donde partida p odría considerarse un modelo
.HO li.'r. AJEDREZ A¡o,mttiCANO

ele cómo se deben explotar esas defi­ tiene p o r li.nico objeto entorpecer las
ci encias estratégicas . Para encontrar maniobras del negro y hacer en esta
las jugadas, es preciso mantener firme forma más tranquila la realización del
In im aginación sobre el punto central plan de ataque sobre el enroque corto,
de . la lucha, sili <liestraerse en otros cuya debilidad de 3 T R, será fa.tal pa­
detalles de la acción, que a menudo in­ ra. el segundo j ugador.
vitan a ''at'iar de norte con gt•nve per­ Iniciando un avance en el ala ele la
juicio del plan ¡!.'eneml. dama, que no alcanza el prop ósito p er­
seguido de obligar al l>lau ro a distraer
11 030 1:;, atención del flanco l "Y . .

Como se ve, el plan de las blancas 14 P5T GlR


es claro y sencillo . La maniobra del .1 5 P X P PT x P
caballo no sólo apoyará el avance del
Este avance de peón ha tenido la vir­
peón torre rey, sino que hará muy pro­
tud de poner una nueva pieza . sobre el
blemática una maniobra a base de
p u nto 6 T R enemigo : la torre. A(lemás,
P 4 A R de las negras. rompiendo l a ca­ r!3sponde al p rincipio n ú mero 1 0 , que
dena de peones.
indica la conveniencia ele explotar la
deficiencia estra tégica que el avance
C D 1 C' ele los p eones del enroque representa,
Las negras ponen el cabaii o dama en mediante el avance del peón torre rey,
1 e , p o rque el del rey lo desean ubicar en este caso . Por la sola aplicación de
en 1 R en forma de hacer factible un estos principios racionales, las blancas
contrataque en el ala de la dama, me­ yan obteniendo paulatinamente una po­
diante P 4 A D . Para ello es necesario si ción ganadora. Asimismo, el trabajo
defender con una pieza menor el punto cerebral convierte más ·en un proceso
3 D . ( Esto no tiene nada que ver con de ló gica que de análisis, lo que p er­
el tema que ahora nos interesa, pero mite ejecutar combinaciones ele mayor
conviene aclararlo para evitar que el vuel o .

"f"�'="""""""'"-""""--·�· ·-·-·�"1
aficionado crea que la victoria del blan­ C on cluirá en el pró;•:imo n ú m e r o
co s e d·e be a errores del negro. El blan­
co gana por la deficiencia estratégica .....

l Co m p a ñ fa A r g e nt i n a 1
del planteo y la op ortunidad d e explo­
tar�a mediante jugadas enérgicas .
12 A2R
Dando paso a la torre clama, para
que entre a cooperar en el ataqu e sobre
er. enroque negro .
� da B i l lares 1
8 o
T2R
6 /"-... 6

1� �;/ i
Las negras no teniendo nada más
que hacer en el ala del r.ey, sino espe­
rar l a ofensiva, tratan de mej orar la si­
tuación del centro y flanco · dama. Es­
9
CAZABAN & FERNANDEZ 1
ta j u gada da la casilla 1 R al caballo,
para p oder seguir con P 3 o 4 A D. ñ
o

Ahora haremos un aparte al concepto u
del enro que, para hablar de la influen­
cia de una cadena d e peones como la
Fabricantes de Billares y Accesorios
1
presente, que n o puede ser destruida, o o.
en mérito a que en este mismo número o 1

se p ublica, como ya dijimos, un m ag­
nifico estudio inédito de Reti . .L a ca­
Surtido completo de ricos juegos de Ajedrez,
0
dena de p eones tiene generalmente la � Damas,' Dominós, etc. O
1
virtu d de blo quear el j uego adversario
y proporcionar al que la posee " m ay o r
o
9 6-,

espacio " . El "mayor espacio " , o sea,
O,o
dicho en forma elemental, el dominio Fabrica: Escritori o:
del mayor número de casillas del tabl!l­
ro, se transforma en un a may0r faci­
lidad p ara maniobrar con las fuerzas .
i S a l c e d o 3 5 -1 8
U. T. 1 165, Corrales
Rivadavia 1187
U. T. 4598, Mayo �
En esta p osición la cadena de p e ones ti�Oc¡¡;¡JoOG::;�>CI <=�oo«:::> nc::o o<=>cJe;;a. n c;¡;¡,.o�o.ca;,o�o�nc::g 2
i<;r, ÁJEDREZ ÁMER.ICANÓ H1

K N F O R M A C 1 O N 'E S

l<'EDERAOION ARGENTINA DE AJEDREZ

El Tol'neo i.V!a.yol'

Las actividades aj edrecísticas nacionales h ab lan quedado · interrumpidas con


la disputa del gran m#ch por el Campeonato Mundial d e Ajedrez que acaba de
finalizar. Esta paralización de actividades había impedido la realización del •ror­
neo Mayor que dentro de nuestro orden local es la p rueba d e mayor trascenden ­
cia que pueda verificarse .
Finalizado el match, el C . F . de la Federación Argentina de Aje drez ha
creído conveniente fijar la fecha de su iniciación para el 9 del corriente mes, a
p esar de que numerosos j ugadores manifestaron su disconformidad con esta fe­
cha, que obligarla a j ugar en la época más inadecuada del año ; pero el Consejo
Federal, en atención . ¡¡. un sinnúmero de cuestiones importantes y a la necesida(f
de efectuar una selección pronta de j ugadores ante la inminencia del Gran Tor­
neo S udamericano que se iniciará en Mar del Plata en el mes de Marzo próxim o ,
no titubeó en establecer que e r a imposible acceder al p edido de dichos probables
competidores.
En consecuencia, estamos abocados a un pro gi·ama fo rmidable, que desper�
tará tanto interés en nuestro ambiente como la disputa del reciente match. Por
primera vez desde hace muchos años vo lverán a encontrarse sobre el tablero j u­
gadores p ertenecientes a las entidades más fuertes de la República, unidos, mer­
ced a l a buena voluntad d e todos, y por primera vez s e realizará un certamen -­
después del Torn.eo ·
Nacional de 1 9 2 1 , - cuyo vencedor no pueda ser discutido
por nadie.
El vencedor del torneo deberá dispu tar el match p o r el Campeo nato Ar-­
gentino con el actual p o seedor del titulo , don Rob erto Grau :__ nuestro director,
- y si este solo h e cho b astaría p ara j ustificar la importancia del torneo , debe
ag_regarse, para mayor interés de la gran brega, que los cuatro p rimeros j uga­
dores tienen un amplio programa internacional a desarrollar : match con los chi­
lenos, camp eonato sudamericano, olimpiadas de Amsterdam y camp eonato hispa.­
noamericano .
Se h a n inscrip to en la p r u e b a un n úcleo de j ugadores de valía, qué cons­
tituyen, con ligeras excep ciones, la mayor exp resión del aj_e drez arg_e ntino : Recu.,
el extrao rdinario j ugador que admite en nuestro medio p o cos p aralelos ; Palau, el
sólido y efectivo. ajedrecista, al que tantos éxitos debe nuestro ajedrez ; Villegas,
el ex Campeón nacional, que a pesar de su larga campaña continúa siendo una
figura de extraordinarios : relieves en el deporte ; Nogués Acuña - en nuestra
opinión, después de Reca, - el más serio candidato del certamen, que une a s u
envidiable j uventud u n talento excep cional para el j uego ciencia, que pe_rmite
augurarle la ob tención d e las más altas situaciones del ajedrez nacional ; Por­
tela, el inquieto y ya veterano jugador, que concurre a la brega con el prestigio
que le· otorga el título - que es toda una consagración - de Campeón del Club
Argentino d e Ajedrez ; Fernández Caria, el peligroso luchador del Círculo de
Ajedrez, que ha constituído siempre uno de los más serios obstáculos d e cada
to1'neo ; Ibáñ ez, cuya falta de p retensiones ajedrecísticas desentona con s u ver­
dade-ra fuerza, puesta de relieve en numerosas ocasiones ; Bauei·, el ágil combi­
naqor platense, que en cada p resentación evidencia progresos sensibles, capaces
de poner en p eligro la situación del más calificado ; De Witt, el inteligente y es­
tudioso depo rtista del Círculo , que no titubea en prestigiar pruebas d e esta
índole, aun cuando sus tareas, generalmente, lo obligan a realizar un esfuerzo
superior al de la mayoría ; Maderna, un val o r nuevo, la verdadera incó gnita de
la prueba, a quien, para bien del ajedrez argentino, le deseamos un éxito ruidoso,
Y finalmente,- !pata, el entusiasta aficionado , hoy en día fuera de juego, que h:;
ele imprimir p o r la audaz y original factura de su juego, una nota de colorido .
en el certamen.
. Será un gran torneo, y EL- AJEDREZ AMERICANO le dará la importancia
que merece. Nuestro p_róximo número, en casi s u totalidad, estará dedicado a estE>
gran acontecimiento del deporte argentin o .
Tiene e s t e certamen otro aspecto notable. Se j u gará alternativamente e n el
fl� lL'r. .AJEDREZ AnmRICANt.
, ;_e_____ ____ _________

l o cal del Club Argentino , donde se realizará la fiesta de inauguración y el Ctrcu­


lo. Se tratará, además, por lo que se ve, de una prueba a la que po dríamos de­
n ominar "la fiesta de la concordia " , que tanto anhelaban todos los buenos de­
· ¡¡ortistas del país.
CAl\iPEONATO DE CUARTA CATEGORIA
El campeonato de esta catego ría, que igualmente a los de superiores divisio­
n es, con tanto éxito organiza la Federació n , acaba d e finalizar con el b rillante
triunfo del representante ele la Asociación Cristian a de Jóvenes, don R . Grigera,
luego de tenaz lucha con los fuertes aficionados qae l o p recedieron. Un meritorio
triunfo se anotó el señor Grigera si consideramos que en este campeonato par­
ticipaban casi cien jugadores. Segundo finalizó el señor M. Lobato, del Club d e .
Ajedrez de Almagro ; 3 . o I. Fowler Newton, del Círculo de Ajedrez ; 4 . o F. Calp,
del Club de Almagro ; 5.� !. F. Sordi, del Club O bras Sanitarias de la Nación.
CLUB ARGENTINO DE AJEDREZ
Visita del Dr. Alessamlri
Du rante la disputa de la 2 1 � p artida de Capablanca v. Alelchine, el ex presi­
dente de l a vecina república de Chile, Dr. Alessandri, que s e ha caracterizado en
diversas ocasiones por su afición al ajedrez y al fomento de este j uego en su país,
concurrió al lo cal del Club del epígrafe, y luego de departir con los campeones,
acompañado del Dr. Lizardo Malina Carranza, p residente del Club Argentino , se
ubicó en el gran salón donde se encuentra el tablero mural, y siguió con vivo in­
terés las alternativas del gran match . Fué una nota sim p ática que se comentó
favorablemente.
CIRCULO DE A.JEDREZ
Torneo <le 4•> categoría
Han finalizado las ruedas preliminares de este certamen; en el cual p artici­
paban 17 aficionados, en las que se clasificaron para la final los siguientes p a r­
ticipantes : l. Gabarain; con 1 4 p untos ; I. Fowler Newton, con 1 2 ; M. Ivitz, 1 n-:, ;
O . Marra, 9 ; M . Castellanos, 7 :t¡!J ; J. Hiriberron do, 71;!! .
En la rt¡.eda final venció el señor Gabarain, haciendo un to tal de 1 7 puntos.
CLUB DEL PROGRESO
El primer turno del torneo interno de ajedrez de esta institución, y en ei
cual tomaron p arte nu merosos aficionados, terminó o cupando los primeros pues­
tos los señores Cipriano Pons . Lezica, en la categoría A; Juan Carlos Martfnez,
Carlos P iberñat, Héctor Sáenz y Quesada, en l a categoría B.
Dada l a calidad del j u ego d esplegado p o r el señor Lezic a , se presiente que
será e ( vencedor de tan interesante prueba.
CIRCULO DE AJEDREZ DE VELEZ SARSI<,ffiLD
.
Contin úa disputándose c on tpdo entusiasmo el TORNEO HA.NDICAP Vlil­
LEZ SARSFIELD, que anualmentE\ o rganiza esta institución, en el que toman
par te, en esta oportunidad, más d e cuarenta aficionad os de las diversas catego­
rías, l o que hace que se pro.duzcan p artidas en extremo interesantes . E n este tor­
neo se adjudicarán los. siguientes p remios : Primer premio : Medalla d e vermeil
y lapicera fuente de oro, donación de Piccardo y Cía. Lda. S egundo premio : Me­
dalla d e plata y reloj-almanaque, donado por el señor Juan A. Fiorit. Tercer
premio : Medalla de plata, donación de la Liga P atriótica Argentina, y j uego d-=
ajedrez con tablero, donado por la Gervec_ería Palermo. Cuarto premio : F osfore- .
ra "Eibar", donación de los Fósforos ·San MarUn. Quinto premio : J]lego de aJe­
drez de marfil, donado p o r la casa Jacobo Peuser. Sexto premio : D o s libros de
ajedrez, donación de Otto Meisner y Hans Faudrich. Premio "BRILLANTEZ" :
Medalla de vermeU., donada p o r " C aras y Caretas " . Premio "llilSTrnuLO" : Má­
quina fotográfica · � contessa Nettel" , ·donación del señor Arturo Vollmer, al ju­
gador de Cuarta Categoría que obtenga mejor scor� final .
CLUB . ATLllilTICO SAN ISIDRO
Han q]ledado abiertas las inscrip ciones para intervenir en los torneos in­
ternos de a j edrez; que serán dos. Uno para los socios, exclusivamente, y el otro
para todos los aficionados residentes en San Isidro. Amb os torneos serán dota­
dos de valiosos premios.
T:.'r. AJEDREZ �\.MERlC'ANo·

MATCH DE AJEDREZ
Club Gimnasia. y Esgrima (Rosal'io ) vet•sus Club Hu.rrods - Gat.h y Clmves
Un interesante match, ele carácter amisto s o , se realizó el sábado 2 6 del
mes p p d o . , entre dos prestigiosas in stituciones federadas : el Club Gimnasia y
·
Esgrima de Rosario y el Club Harr ocls - Gatll y Cllaves .
Este match ha merecido las más vivas simpatías, p o r cuanto la única fina­
· ·lidad que con él se p ersigue· es la de estrechar vínculos deportivos entre las ins"
L i tuciones que · ·comp onen la Federación Argentina de Aje drez. Fué concertado
a . tres tableros y l o dispu tai·on destacados jugadores el e l a 2 •! Catego ría.
Fueron designados p ara representar al Club Gimnasia y Esgrima de Rosario
los Sres. Raimunclo Fernández, Marcos Gover y Mauricio Tessone, y . al Club
Harrods - Gath y Cllaves los Sres. L uis P u h arré, Manuel Labraña y Guillermo
·
Lovegrove.
El match, que se efectuó en la primera de las Institu ciones mencionadas,
finalizó con la victoria de Gimnasia y Esgrima, con el sc:ore de d o s y m edio p u n ­
l o s a medio.

· Sentadas

Puharré, Fernán

óez .y Tesson e,.

, De pié

Vinues·a, La ve-

grave y Lr;braña

Partido Na. 34

Damos a continuación una ele las p artidas j u gadas en este interesante m atch :
Blancas Tessone ( G. y E. ele Rosario ) . Negras, Lab1'aña ( Club F. Harro ds
Gath y Chaves ) . 1 P 4D , C 3 AR ; 2 P 4AD, P 3 R ; 3 C 3 AD, P 4 D ; 4 A 5 C , C2D ; 5 P 3 R, '
P 3 A ; 6 C 3 A, D 4T ; 7 A x C , C x A ; 8 C 2D , A 5 C ; 9 D 2A, P x P ; l O C x P , D 2A ; 1 1
A 2 R, 0-0 ; 1 2 0-0, A x C ; 1 3 D x A, C 4 D ; 1 4 D 3 C , G 2 R ; 1 5 C 5 R, D 3 D ; 1 6
TD 1 A , P 3 CD ; 1 7 D 4 T , A 2 C'; 1 8 A 3 A ; T R I A ; 1 9 T 2 A , P 3 AR ; 2 0 C 3 D , P 4 TD ;
2 1 TR1A, C 4 D ; 2 2 P 3 TD , P 4 CD ; 2 3 D 3 C , P 5 TD ; 2 4 D 2 T , T 2 A ; 2 5 A x C , PR x A ;
2 6 C 4 C ,. TR1AD ; 2 7 T 5 A , R l A ; 2 8 D 1 C , P 3 C ; 2 9 T R 3 A , R 2 A ; 3 0 D 2 A, P 4 AR ;
3 1 C x P , T 2 D ; 3 2 C 6 C , T D l D ; 3 3 C x T, T x C ; 3 4 D 2 R , D 3 R ; 3 5 D 3 A, R 3 A ;
3 6 P 4 T , P 4 T ; 3 7 T 2 A , D 7 T ; 3 8 D 4 A, T 4 D ; 3 9 D 5 C + , l as negras aban d onan.
Esta partida se jugó en el segun do tablero . En el primero , L. Puharre, del
Club ele Harrods y Gath y Chaves, empató una partida q u e debió ganar a Vinuesa,
de la p restigiosa entidad rosarina, y R . F ernánclez de esa misma entidad en el
tercero venció a G. V. Lovegrove, del Club ele la prestigiosa casa com ercial bo-_
naerense.
CLUB .ALEi\:1..'\N DE AJEDREZ " BELGRANO "
Entre miembros de la colectividad alemana de B elgran o , fué fundad o hace
u n año, un club dán d o l e el nombre d e Club Alemán ele Ajedrez " B elgran " ' '
P o r l a actuación el e l a . C omisión Directiva, compuesta de l o s señore�; : P resi­
dente, J. Rogg ; Vicepresidente, R. Koch ; Secretar.i o , A. Lenharclt ; Prosecretario;
O. Brmewal d ; Tesorero, M. Waga ; y Revisor de Cuentas, H. Glasmacher, el club
h'gró en su p rimer año s o cial una cantidad considerable el e socios. Estos · se reu­
nen los martes en el restaurant " P aradis o " , calle Cabildo 1 8 ··4 9 , donde este club
tiene ins�alacla su s ecretaría.
Cmi . gran interés y entusiasmo se jugó en los m eses del invierno un torneo
en dos ·categorías en el que s e clasificó campeón del club el señor A. Lenhardt ;
o cuparon · el segun d o y tercer p u esto !'o::; ::;eñores J. B E'l'cker y R. Ko·ch respecti.-'
J'..'L AJEDREZ A:M.ER!GA:>1 0

vamen t e . En la categoría B se clasifi caro n : primero H. Glasmacher, segundo J.


Roggy, )' tercero E. Steppacher.
CLUB ATLETICO IHARRODS Y GATH Y CHAVES
E n el salón de ajedrez de este C l ub , · en su campo de s p o rts en Golf, han
comenzado los torneos de 3 a y 4•J categoría resp ectivamente. Se h an inscripto
para la disputa de ambos concursos, setenta y cinco aficionados, l o que repre­
senta una notable y elocuente cifra. Además se prepara para una fecha p róxima
el torneo de 2•J ·categoría. E s tos torneos serán fiscalizados por j ueces de la Fe­
deración Argentina de Ajedrez. Los vencedores serán premiados con val iosos ob­
j etos e l e arte.
CLUB DE AJEDREZ D.E AJ,l\:IAGRO
Match amistoso con el Centro Argentino <le Ajedrez
El encuentro realizado el día 1 5 del mes ppdo entre elementos de 4a cate­
goría CA y B ) de es tas instituciones, terminó con la victoria del· "Almagr o " p o r
4 \� a 3 1/:¡ p untos.
· Ganaron sus correspondientes partidas l o s Sres. Fernand o Cal¡¡, A. Ayro l o ,
C. · M . Rois y J. Tomchinsky, empatando el Sr. B ricio D í a z Olmos.
Torneo Haudica,p .Perdedores
Con gran entusiasmo se está llevando a cabo el torneo del epígrafe, en el
que toman p arte trece j ugadores d e 4•! categoría (A y B ) .
Marcha a la vanguardia el Sr. Jaime Calp con el inmejorable score ele 9
puntos sobre 9 posibles, siguién d o l e los Sres. Ricardo Grieben y B . Díaz Olmo�
empatados, con 7 p untos cada uno ..
ASOCIACION ISRAELITA DE . JO\<"ENES
El 1 6 ele Diciembre p róxim o , comenzará en el local so cial d e la InstituCión
del epígrafe, un torneo interclubs en el cual p articiparán instituciones adheri­
das a esa Asociació n . Además del equip o de l a Asociación, intervendrán los si­
guientes clubs : Juventud Cultural Israelita. Club So cial , Juventud Israelita de
B uenos Aires, Círculo S o cial Juventud Israelita, Asociación Cultural Israelita, y
Asociación Depor tiva Israelita.
Este torneo será inaugurado el 15 diciembre, con una exhibición de ajedrez
que estará a cargo del conocido jugador argentino don Luis Palau.
CA1!,E "36 BILLARES"
Es este café de la Avenida de Mayo , uno de los centros donde se n o ta· más
el entusiasmo ajedrecístico del m o m ento, pues a diario desfilan por el salón de
ajedrez una cantidad considerable ele aficionados, dándose el caso de tener que
iiacer turno para p o d e r ocupar una de las cuarenta mesas que están destinadas
al noble j u ego, l o que m o tiva largas esperas d e p arte ·de los mismos.
Esta renovada y siempre numerosa concu rrencia siguió con marcado interé:>
las alternativas de cada partida del Campeon ato Mun dial de Ajedrez, en el ta­
blero mural de la casa.
CA.lUPEONATO DE SAN i.\IAR'l'IN
En los primeros días ele este mes, el Campeón ele San M artín , señor Sale­
rilón Sinay, p o n drá en juego s u título contra el aficionado Osear Gil Navarro, •m
un match donde se clasificará vencedor el p rimero que ob tenga tres p untos y
medio.
CLUB NI.'LETICO Y SO CIAL JUVENTUD
El 2 4 del pasado mes se han iniciado en el l o cal s ocial ele la Institución
del epígrafe dos torneos internos de ajedrez : uno de 3 n categoría y otro de 4 ' •! ,
para los cuales se han designado l o s siguientes premio s : para la tercera catego­
ría al vencedor, medalla de oro, y al segundo medalla de plata, y en el de 4•J ca­
tego ría al vencedor, medalla de plata y al segundo medalla ele vermeil.
CLUB DE AJEDREZ LA PLATA
Continúan entusiastamente los preparativos entre los asociados para logra¡·
'
la visita del nuevo camp eón m undial Dr. Alekhine. Se realiza una suscripció n , · y
n o se duda respecto ál éxito t
de la inici a iva .
·

En el Torneo Mayor que realizará la Federacióil Argentina de Ajedrez, to­


marán p arte en representación del Club los señores Carlos Hugo Maderna e in·
geniero (]onr;¡.d o :¡;lauer, y :>e espera �� �!lo!) una, d�!!tacad,a ¡t<;tu a<;i(in,
E'J . AJ EDREZ A¡\lERlCA � O 9 :í

CIRCULO D E AJEDREZ D E JJA iUU'l'UALWAJ) POS'l'AL Y 'l'ELEGRAI<'ICA


DE OORRffiNTES
El p róximo pasauo mes se celebró el Torneo Anual de Ajedrez de esta
Institución, con el siguiente resultado : Categoria A : 1 . " Hipó!ito González. Ca­
tllgoría B : l. u Juan Manuel Pavón. Categoría C :· 1 . " Antonio Dalmacio · González.
:::> r óximamente se j ugará un match en disputa del Título · de Campeón, en­
tre el actual Camp.eón Ramón González, y el ganador del último torneo, Hipó­
lito González. Actualmente se celebra una partida telegráfica entre este Centro
y s u similar ele Posadas.

C'Ai\:ll'EONATO DE AJEUltEZ UE SAN'l'IAGO J>EL ESTEP.O


Patrocinado p o r el diario "El Combate" se inició el 1 . o de Diciembre, en
los sa.lones ele! Club de Ajedrez de esa provincia, un torneo para el Campeonato
de Ajedrez de Santiago del Estero.
Se han inscripto los siguientes j ugadores : Zenón · B atalla Espeche ( actual
campeón ) , Leandro V. Taboada, Pedro Blomberg, Dr. Santiago E . Corvalán .
Dr. Constantino Sogga, Ramón Diéguez, Jesús Pié, Eutiquio Alvarez, Carlos ·
Marlts, Serafín C hazarreta, Saltan Litsman , Santiago Lazarte, Dr. Carlos Bruch­
man, Ing. Rafael Mayu!i, Rafaer Calio, Jaime Pericás, Alberto B ravo Zamora,
Lorenzo Ibáñez y Gabriel 1\'Iartínez.

Libt•o de apertm·as en castellano


Hemos recibido un libro de aperturas editado en Cuba, p o r el actjvo aficio­
nado cubano, D . Mariano Gelabert. El libro, que nos ha sido gentilmente dedi­
eado p o r el autor, es uri interesante compendio de aperturas, y constituye · el más
ponderable esfuerzo efectuado en b eneficio de la bibliografía ajedrecística im
idioma castellano . Ejemplos hábilmente b uscados y las variantes más modernas
d e P.lanteos figuran en este libro., que no debe faltar en la b iblioteca de ningún
aficionado estudioso.
Orlando Hugo Yansen. - Su partida es · relativamente correcta y si se con­
sidera su edad, puede augurársele a Vd. un b rillante lugar en el aj edrez argen­
tino. Ténganos al corriente de sus actividacles, y env!enos, a medida que las ·
j u ogue, sus mejores partichi.s.

GUIA DE PROFE S I ONALE S


ROBERTO LOPEZ SAAVEDRA Dr. ALBERTO· A. MONTES
Escribano Nacional Méclico del Hospital Rawso n
Registro N9 1 9 9 Cirug!a General - Rayos X
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