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Odres Nuevos

Introducción

Todas las cosas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17

Los Discípulos, Marcos 2:18

Se mencionan 3 tipos de discípulos:


1. los de Juan
2. los de los fariseos
3. los de Jesús

Jesús los llamó sus discípulos para hacerlos PESCADORES DE HOMBRES.


¿Hacia Juan pescadores de hombres? ¿Hacían los fariseos pescadores de
hombres? Jesús vino con algo nuevo.

La Doctrina de Jesús, Marcos 1:27-28

La gente decía de Jesús: ¿Qué nueva doctrina es esta, que con autoridad
manda...? La gente reconocía y se admiraba de la doctrina de Jesús por la
autoridad con que expulsaba demonios. Su doctrina incluía autoridad y poder
para sanar a los enfermos y liberar endemoniados.

Haciendo las cosas como Jesús las hacia: ¡Que mejor modelo y estilo que el
del maestro!

Renovando los Odres, Marcos 2:18-22

Remiendos nuevos vrs. Vestido nuevo


El señor no quiere ponerte un remiendo en nada, sino darte todo nuevo. Las
cosas viejas ya pasaron, todas son hechas nuevas. Debemos andar en novedad
de vida.
Aplicación:
Cuando el señor le dio la visión a nuestro Pastor, no puso ningún remiendo,
sino la cambió totalmente; fue algo nuevo. Le causo un “shock”, pego contra
su mente, pero le creyó a Dios.

 ¿Por qué tus discípulos no ayunan y los demás si?

Aplicación para nosotros

 ¿Por qué aquí no se hace como allá?


 ¿Por qué aquí no se recoge la ofrenda como allí?
 ¿Por qué aquí se ríen y allá no?
 ¿Por qué aquí no tarda el servicio o culto como allá?
 ¿Por qué aquí tiene que estar uno en un grupo?
 ¿Por qué aquí tiene que estar uno en un D12?

Odres Nuevos

Jesús no uso odres hechos por otras personas; no tomo los de Juan ni los de
Los fariseos. Sus discípulos eran odres nuevos. ¡Hoy tienes la oportunidad que
Durante esta escuela de obreros tu odre sea renovado y el señor te dará vino
nuevo!
En aquellos tiempos, un odre era hecho de piel de cabrito. Comúnmente
tomaban a un animal muerto, le vaciaban el interior, cocían los agujeros de las
patas, produciendo así un recipiente. Este, cuando era expuesto al sol, se
secaba, y le echaban vino nuevo y se rajaba. Entones, para poder echar vino
Nuevo, era necesario sumergir el odre en AGUA y untarlo con ACEITE hasta
renovarlo. Nosotros somos odres y no podemos envejecer, sino estar siempre
renovados para el vino nuevo del Señor.

Arrancando Espigas, Marcos 2:23-28

Los fariseos preguntaron “¿Por qué hacen en el día de reposo lo que no es


lícito?” Jesús les respondió con la palabra: “¿nunca leísteis…?” La Palabra es
la que renueva nuestra mente; aquellos fariseos acusaban, ignorando las
escrituras.
Espigas = trigo = cosecha, por lo tanto tiene que ver con la VISION de recoger
la cosecha
El día de Reposo, Marcos3:1-6

Jesús seguía renovando la manera de pensar, el espíritu de las mentes, que no


Es sino el odre viejo, para poder darles un vino nuevo. Ahora les pregunta: ¿Es
Lícito hacer bien o mal en el día de reposo?

El hombre no es para el día, sino el día para el hombre. El dejo los días, todos
los días para bendición del hombre.

La multitud cae sobre Él, Marcos 3:7-12

Era tanta la bendición, que ahora caían sobre Jesús para quedar sanos. Recor-
demos el crecimiento del ministerio de Jesús:

1. Liberó a un endemoniado en la sinagoga, Marcos 1:21


2. Sanó a la suegra de pedro, Marcos 1:29
3. Al anochecer le trajeron enfermos y los endemoniados a la casa para que los
sanara, Marcos 3.32
4. Recorre Galilea predicando, sanando y liberando, Marcos 1.39
5. Sana a un leproso y le pide que no lo divulgue porque ya veía que no iba a
poder atender a tantos que vendrían al escuchar de esto, Marcos 1:40-45
6. Era tanta la multitud que quería tocarlo para ser sano, que comenzaron a caer
sobre él, Marcos 3:7-10
7.Ahora debe orar y establecer 12 discípulos para poder continuar su obra de
amor, Marcos 3:13

Jesús no pudo solo, y nosotros tampoco

Jesús estableció a los doce porque solo ya no podía. Era tanta la gente que
venia para ser sana que debía discipular a otros para que con autoridad
continuaran la obra que él había iniciado.

Mucha gente ha nacido de nuevo en Iglesia Nuevo Pacto, y también ha sido


refugio para otros. Pero todos necesitamos ser odres nuevos para poder aceptar
todo lo que el Espíritu santo nos desee enseñar.
Arrepentimiento de Obras Muertas

La Biblia Motiva al Arrepentimiento

 Mateo 3:2 “y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha


acercado.”(Daniel 2:44)

 Mateo 4:17 “desde entonces empezó Jesús a predicar, y a decir: Arrepen-


tíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. ”

 Mateo 6:12 “Y perdonamos nuestras deudas, como también nosotros perdo-


namos a nuestros deudores.”

 Hechos 2:38 “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros
En el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del
Espíritu Santo.”

 Hechos 20:21 “testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento


para con Dios, y de la fe en nuestra señor Jesucristo.”

Dios exige arrepentimiento para establecer una buena relación con


nosotros.

 Hechos 17:30 “pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta
ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrecien-
tan.”

 Amos 3:3 “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?”

 Isaías 59:2 “pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y
vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para
no oír.”
Sin Arrepentimiento no hay salvación

 Lucas 13:5”Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis


igualmente.”

Definiciones importantes

 Arrepentimiento: la palabra griega es “metanoeo”= cambio de mente.


 Obra: hecho, labor, acto.
 Muerta: que carece de vida en si misma, especialmente la de Dios.

Por lo que el arrepentimiento de obras muertas significa un cambio de manera


de pensar y de actitud en los hechos u obras que hicimos y que carecen de la
vida de Dios, sino que nos guían a la muerte.

Arrepentimientos no es:

 Remordimiento: El remordimiento no produce cambio de vida, solo un


sentimiento de culpa. Es una acusación de di mismo.

 Tristeza: No es tristeza por haber descubierto el pecado y no cambiar.

Ejemplo de Arrepentimiento

El hijo prodigo en la parábola constituye un buen ejemplo de arrepentimiento


el dijo “me levantare e iré a mi padre, y le diré: he pecado contra el cielo y
contra ti, hazme como…”

Esto implica
1. descubrir el pecado
2. Huir hacia Dios con fe
3. convicción que el hará un cambio de vida en uno.
Obras muertas

Son obras hechas para tratar de ganar la vida eterna, salvación y perdón de
Dios, pero que son ineficaces por si mismas, pues carecen de la vida de Dios.

Pueden ser:

1. Nuestros actos que buscan nuestra propia justicia.

Isaías 64:6 dice: “si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas y
nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros
como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.”

La solución se encuentra en Romanos 3:23-24 “por cuanto todos pecaron, y


están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su
gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.”

Otras escrituras de justificación: Romanos 5:1, 5:9; 1 Corintios

2. Tratar de ganar la salvación mediante actos de caridad, o comprar la


salvación.

Ejemplo de ellos es Cornelio, aunque ayudaba al pueblo de Dios con limosnas


y oraba constantemente, necesitó de la salvación predicaba a través del apóstol
Pedro, hechos 10:1-6

La salvación es gratuita según Efesios 2:8-10 “porque por gracia sois salvos
por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras,
para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús
para buenas obras, las cuales Dios preparo de antemano para que
anduviésemos en ellas”

Debemos hacer obras porque somos salvos, no para alcanzar la salvación a


través de ellas.
3. Otras Obras: podemos hacer cualquier obra: religiosa humanitaria,
amorosa, etc., pero solo la obra de Jesús en la cruz del calvario nos puede
salvar.

“La salvación de Dios es tan cara, que sólo gratis se puede obtener.”

La única obra que salva

Juan 6:28-29 “entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en


practica las obra de Dios? Respondió Jesús y les dijo: esta es la obra de Dios,
que creáis en el que El ha enviado. ”

Dios perdona nuestros pecados si nos arrepentimos y le creemos.

Algunas escrituras sobre el perdón de Dios son:

 Isaías 55:7 Dios es amplio en perdonar


 Lucas 15:20 El es movido a misericordia
 1 Juan 1:9 El es fiel y justo en perdonarlos y limpiarnos
 Proverbios 28:13 Podemos alcanzar misericordia
 Miqueas 7:19 El tiro nuestros pecados al fondo del mar
Fe en Dios
(1era. Parte)

Introducción

Salmos 118:8 “Mejor es confiar en Jehová que confiar en el hombre.” Este


verso es el centro de toda la Biblia, pues existen 594 versos antes y 594 versos
después.

Al arrepentirnos de las obras muertas, debemos creer en Dios.


Marcos 1:15 “Arrepentíos y creed en el evangelio.”

Definición de fe

Hebreos 11:1-3 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de


lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonios los antiguos. Por
la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de
modo lo que no se ve, fue hecho de lo que no se veía.”

Según este versículo, Fe es:

1. certeza: certeza de la realidad no visible y no tangible.

2. ver: la fe no imagina, solo reconoce realidades que la palabra de Dios


declara como tales.

3. el convencimiento de recibir: la fe es la sustancia o esencia de lo que sera


visible y tangible. Marcos 11:24

La Fe es nuestro nuevo estilo de vida

 Por ella somos salvos: Efesios 2:8-9 dice: “porque por gracia sois salvos por
medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para
que nadie se gloríe.”
 Por ella vivimos todos los días: Habacuc 2:2 dice: “másel justo por su fe
vivirá.”

 Es nuestro sexto sentido: 2 corintios 5:7 dice “porque por fe andamos, no


por vista.”

Ej.: Un piloto, guiado por instrumentos en medio de una tormenta, no ve nada


bueno, pero sabe oi y leer.

Ej.: Un vaso lleno de liquido oscuro puede parecer refresco de cola o café,
pero el gusto nos ayudaría a complementar o corregir la información que nos
dio la vista, el olfato o cualquier otro sentido. Los 5 sentidos nos pueden
engañar con respecto a la voluntad de Dios para nuestra vida, pero la fe se
anticipa y declara diferente a nuestros sentidos muchas veces.

Romanos 8:28 dice “Y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les
ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”

La Fe es lo que agrada a Dios

Hebreos 11:2 y 6 “Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos.
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se
acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”

Debemos notar que por ella alcanzaron buen testimonio Abel, Enoc, Abraham,
Sara, Jacob, Moisés, etc. Este versículo también nombra a Rahab y Sansón.

Solo lo que es fe agrada a Dios.

Lo contrario es:
 Romanos 14:23 “Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque
no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe es pecado.”
 Hebreos 10:38 “Másel justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradara a
mi alma.”
Fe de corazón implica una buena confesión

 Romanos 10:9-10 “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y


creyeres en tu corazón que Dios le levanto de los muertos, serás salvo. Porque
con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para
salvación.”

 2 Corintios 4:13 “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que


está escrito: Creí, por lo cual hable, nosotros también creemos por lo cual.”
Fe en Dios
(2da. Parte)

Introducción

Marcos 11:24 “respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios. Porque de


cierto os digo que cualquiera que dijera a este monte: Quítate y échate en el
mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que sea hecho lo que dice, lo que
diga le será hecho. Por tanto os digo que todo lo que pediréis orando, creed
que lo recibiréis, y os vendrá.”

La fe sin obras es muerta (Santiago 2:14-26)

Lo que puedo conseguir por Fe

1.Salvación: Efesios 2:8-9 “Porque por gracia sois salvos, por medio de la
fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se
gloríe.”

2.Llenura y milagros: Galatas 3:5 “Aquel, pues, que os suministra el Espiritu


y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por obras de la ley, o por el oír con
fe?”

3. Sanidad: Santiago 5:15 “y la oración de fe salvara al enfermo, y el Señor


lo levantara; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.”

4. Enfrentar retos: Mateo 14:28-31 “Entonces le respondió Pedro y le dijo:


Señor, si eres tu, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y el dijo: ven. Y
descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las para ir a Jesús. Pero
al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, di-
ciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús extendiendo la mano, asió de el, y
le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por que dudaste?”
5. Salir de Problemas: Mateo 8:23-26 “Y entrando él en la barca, sus
discípulos le siguieron. Y he aquí que se levanto en el mar una tempestad tan
grande que las olas cubrían la barca; pero el dormía. Y vinieron sus discípulos
y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos! El les dijo:¿Por
qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los
vientos y al mar; y se hizo grande bonanza. ”

6. Obtener respuestas de Dios: 1 Juan 5:14 “Y esta es la confianza que


tenemos en el, que si pedimos una cosa conforme a so voluntad, el nos oye.”

7. Prosperidad: Mateo 6:33 “Másbuscad primeramente el reino de Dios y su


justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”(ver el contexto en Mateo
6:25-34)

Incrementando la Fe

En Lucas 17:5 los discípulos le dijeron al señor: “auméntanos la fe”. Algunas


formásde que la fe se incremente:

1. Escuchando la Palabra: Romanos 10:17 “así es que la fe es por el oír, y el


oír la palabra de Dios.”

2. A través del ayuno y la oración: Ej...Mateo 17; en este pasaje Jesús dijo a
sus discípulos que el demonio en el muchacho no había salido por la poca fe de
ellos, y que a través del ayuno y la oración podrían adquirir la fe necesaria para
echar fuera ese demonio. Al ayunar y orar podemos consagrarnos mása aquel
en cuya presencia la fe se desarrolla para ver los milagros suceder.

La Fe como grano de mostaza

 Lucas 17:6 a la pregunta de cómo aumentar la fe, Jesús respondió: “si


tuvieras fe como un grano de mostaza, podrías decir a este sicómoro:
desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería ”
Jesús no quiso decir que su fe fuera del tamaño de un grano de mostaza, sino
que similar a la forma de creer de in grano de mostaza, el cual no se cree la
semilla más pequeña, como otros la ven, sino que se ve como la mayor de las
hortalizas.

 Mateo 13:31-32 “El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza,


que un hombre tomó y sembró en su campo, el cual a la verdad es la
máspequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las
hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que viven las aves del cielo y hacen
nidos en sus ramas.”
Mi posición en Cristo

Introducción

Según las escrituras, nosotros éramos en otro tiempo hijos de desobediencia. Al


ser adoptados por el Espíritu Santo, somos hechos hijos de Dios; por lo tanto,
somos hijos de obediencia.

El nos dio una nueva vida

 Efesios 2:1-10 Estos versículos dicen que Dios nos dio vida y nos dio un
lugar especial, pues nos hizo sent6ar en lugares celestiales (o tronos) y nos dio
las riquezas de su gracia.

 Efesios 2:13 Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais
lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

Si fuimos cercanos por el, debemos caminar con él. Si Dios nos sentó en
tronos, ¿Por qué bajarnos de allí? ¡Quedémonos junto a él!

2 Corintios 5:1 “Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este


tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de
manos, eterna, en los cielos”

Lo que soy en Cristo

Es una gran cantidad de bendiciones que recibimos al ser hechos nuevas


criaturas de Él. Aquí hay doce:

1.Soy nueva criatura 2 Corintios 5:17

2. Soy especial tesoro Malaquías 3:17


3. Soy templo del Espíritu Santo 1 Corintios 6:19-20

4. Soy la sal de la tierra Mateo 5:13

5. Soy luz del mundo Mateo 5:14

6. Soy hechura suya Efesios 2:10

7. Somos piedras vivas que


Nos edificamos unos a otros 1 Pedro 2:4-5

8.Soy ministro competente de un


Nuevo pacto 2 Corintios 3:6

9. Soy linaje escogido, real sacerdocio,


nación santa, pueblo adquirido por Dios
para anunciar las virtudes de Dios. 1 Pedro 2:9

10. Soy hijo de Dios Romanos 8:15

11. Soy heredero de Dios Romanos 8:17

12. Soy embajador de Cristo 2 Corintios 5:20

Hijo, no jornalero

En Lucas 15:11-32 leemos la historia del hijo prodigo, el hijo que se fue de su
casa con la herencia del padre y regresó arrepentido, pero cn el concepto
equivocado de si mismo.

Muchas personas que vienen a Cristo creen que no son dignas de ser llamadas
hijos de Dios.
La parábola del hijo prodigo muestra a un muchacho que se aleja de su padre

Y peca contra él. Al reaccionar, se da cuenta que estaría mejor en casa de su


padre, y decide regresar. Su culpa lo hizo creer que había perdido a su posición
de hijo; sin embargo su padre lo esperaba e hizo todo lo posible para demos-
trarle que, aunque hubiese pecado, seguía siendo su hijo.

Así es nuestro padre celestial: aunque todos pecamos, hizo todo lo posible para
reconciliarnos con El, y envió a su hijo para morir en nuestro lugar, y luego,
dejo escrito que significamos para él, para que vivamos como hijos y no como
jornaleros.

Hay hijos de Dios que le sirven y son obedientes, pero no viven en la gracia;
estos se distinguen porque critican a los hijos que viven en la gracia y pros-
peran.

El Espíritu Santo no engendra jornaleros; solo a hijos.

Según esta parábola podríamos concluir que hay distintas actitudes que los
hijos podrían tomar:

1.El que se va y malgasta su dinero


2.El que se queda y no disfruta de nada
3.El que regresa y vive acusado viviendo como jornalero
4.El que sirve bien al señor y vive bien

La combinación perfecta es el que sirve bien,


vive bien, y acepta la gracia de su padre.
La oración
Transformadora

Introducción
Salmos 139:15 “No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui
formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra.”

Somos transformados por su Espíritu.

 Salmos 51:7-12 “Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré


más blanco que la nieve. Hazme oír gozo y alegría, Y se recrearán los huesos
que has abatido. Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis
maldades. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu
recto dentro de mí. No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo
Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente.”

 Salmo 42:1-11
La clave del éxito de la vida pública es la vida privada que llevas con Dios.

 2 Corintios 3:1-18

 Mateo 6:6 “Mástu, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta,


ora a tu padre que esta en secreto; y tu padre que ve en lo secreto, te
recompensara en publico.”

Cuando vayas a orar, apártate y cierra la puerta; pues en la privacidad pasaran


cosas íntimásentre Dios y tú.

Esta es la oración transformadora: la del Espíritu Santo. La letra sin el


Espíritu es muerta, máscon el Espíritu es y da vida.
1er. Pacto: La Ley
 Éxodo 34:28-35 “Moisés usaba un velo para hablar con el pueblo, másal
entrar delante de la presencia de Dios, descubría.”

Lo primero que mando Dios al pueblo de Israel fue guardar un día para Jehová.

 Éxodo 35:1-2 “Moisés convoco a toda la congregación de los hijos de


Israel y les dijo: Estas son las cosas que Jehová ha mandado que sean hechas:
Seis días se trabajará, másel día séptimo os será santo, día de reposo para
Jehová; cualquiera que en el hiciere trabajo alguno morirá.”

2do. Pacto: La Gracia

 Hebreos 4:16 “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia,


para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”

 Romanos 12:1-2“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de


Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a
Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino
transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que
comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

Nuestro entendimiento se va renovando en la presencia de Dios.

En el antiguo pacto, solamente el sacerdote podía entrar a la presencia de Dios.


Este tenía que presentar un sacrificio para perdón de pecados, y el cordero tenia
que ser sin defecto alguno. Ahora que vivamos un nuevo pacto, el cordero
perfecto ya fue sacrificado para que tu y yo pudiéramos acercarnos a Dios.

 Salmos 51:13 “Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,


Y los pecadores se convertirán a ti.”
Aquel que busca ser transformado cuando ora, también podrá transformar a
otros mediante la oración. Cuando tu corazón es transformado y tu mente
renovada mediante la oración, Cuando tu corazón es transformado y tu mente
renovada mediante la oración, otros serán transformados igualmente cuando tú
ores.

 Isaías 57:15 “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad,
y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el
quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los
humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.”

 Salmos 63:1-2 “Dios, Dios mío eres tú; De madrugada te buscaré; Mi alma
tiene sed de ti, mi carne te anhela, En tierra seca y árida donde no hay aguas,
Para ver tu poder y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario.”

Si tu buscas ver el poder y la gloria de Dios


cuando estés orando, lo verás.
Nueva criatura

Introducción

Una vez nos arrepentimos de nuestros pecados y le creemos a Dios, se produce


en nosotros el nacer de nuevo. Para nacer de nuevo no es necesario cambiarse
de religión, pues todas las religiones hablan de Dios, pero ninguna lleva a Él.

Debes nacer de nuevo

 Juan 3:1-6 “Había un hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un


principal entre los judíos. Este vino a Jesús de noche, y le dijo: Rabí,
sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer
estas señales que tú haces, si no está Dios con él. Respondió Jesús y le dijo:
De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el
reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?
¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?
Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y
del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la
carne, de la carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.”

Todos debemos volver a nacer. Debemos nacer del agua (bautismo) y del
Espíritu Santo. Todos nacemos de una mujer, a esto se refiere con nacer de la
carne; máses necesario nacer del Espíritu para ser hijos de Dios.

 Juan 4:24 “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es


necesario que adoren.”

Para poder ver el reino de Dios, es necesario nacer de nuevo.

 Juan 1:11-13 “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mása todos los
que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser
hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad
de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.”
Como nacer de nuevo

La Biblia dice que debemos nacer del Espíritu. ¿Cómo es esto? Dios es
Espíritu, y los que reciben y creen en su nombre, les es autorizado ser llamados
hijos de Dios por el Espíritu de adopción por el cual podemos llamar a Dios
“Papito”.

 2 Corintios 5:17-22

La palabra declara que somos nuevas criaturas, y el que lo cree, se cumple.

No hay excusa para seguir amarrado al pasado. No puedes hacer nada para
cambiar el pasado. Todo queda atrás; todas las malas costumbres pueden ser
renovadas por nuevas costumbres por el poder de su Espíritu.

Al se nuevas criaturas se no encomienda el ministerio de la reconciliación del


hombre para con Dios a través de predicar el sacrificio de Jesucristo Y llamar-
los al arrepentimiento. Reconciliarlos con Dios es unirlos nuevamente con él.
Esto es el bautismo en el cuerpo de Cristo, el cual veremos más adelante.

Hay personas que dicen que no es su ministerio el predicar; sin embargo, las
Escrituras nos mandan a ser testigos y anunciar el evangelio de Cristo a toda
criatura.

Cambiando tu manera pasada de vivir

 Efesios 4:22-32

Todos tenemos un pasado, y quienes realmente han sido transformados en su


manera de vivir, identifican claramente cuando termino su pasada manera de
vivir y cuando inicio la nueva.
El fruto de tener una vida nueva son las buenas costumbres y acciones que
realizamos después de ser transformados. Debemos recordar que nos
reconocerán por nuestros frutos.

Debemos renovar nuestra mente, nuestras costumbres y nuestra manera de


hablar. No solo debemos de dejar de hablar lo malo, sino empezar a hablar lo
bueno, lo puro lo santo, lo que edifica.

 1 Pedro 1:13-19

No podemos comportarnos y vivir conforme a los impíos y pecadores, pues


ellos tienen el entendimiento entenebrecido, sino como hijos de la luz que
somos.

Debemos tener la mente de Cristo, como dice su palabra, tener sus


pensamientos en su mente.

 Romanos 6:4

Porque somos sepultados juntamente con él para muerte con el bautismo a fin
de que como Cristo resucito de los muertos por la gloria del padre, así también
nosotros andemos en vida nueva.

 Galatas 5:25 “Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.”

No podemos decir que somos nuevas criaturas y que somos engendrados por el
Espíritu si andamos en cosas que no son del Espíritu.

Debemos buscar ser renovados por el Espíritu de Dios,


Pues él es quien hace la obra.
Sal de tu cueva

Introducción

Jeremías 49:23 “Acerca de Damasco. Se confundieron Hamat y Arfad,


porque oyeron malas nuevas; se derritieron en aguas de desmayo, no pueden
sosegarse.”

Las malas noticias tienen un efecto negativo en nuestras vidas, al igual que
sucedió con estas personas. Muchas personas escuchan malas noticias antes de
dormirse o antes de salir de su casa en las mañanas, y pasan el día o la noche
pensando en ellas y preocupados por ellas. Las malas noticias afectan hasta al
másas fuerte de los hombres. Sin embargo, las buenas noticias las hallamós en
la palabra de Dios.

Hasta los más fuertes huyen

En 1ra. Reyes 19:1-2 leemos lo que le sucedió Elías: “Acab dio a Jezabel la
nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a
todos los profetas. Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así
me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he
puesto tu persona como la de uno de ellos.”

Después de haber matado a 850 profetas de Baal en el Monte Carmelo, Elías


salio huyendo por la amenaza de una mujer, quien decía iba a quitarle la vida
por haber matado a dichos profetas. Elías acaba de pedir que fuego descendiera
del cielo y consumiera un sacrificio, probando ante todo el pueblo que el Señor
era el verdadero Dios, hizo que mataran a los profetas de dioses falsos y oró
para que lloviera para terminar con tres años y medio de sequía, pero aun así
temió la palabra de una mujer. Acaba de demostrar que Dios era el único Dios
verdadero, pero temió el juramento que Jezabel hizo por otros dioses de
matarlo.
el temor es una pasión que muchos viven, por eso la Biblia dice que Elías era
sujeto a pasiones de hombre, pues tenia miedo. Y, al igual que Elías, corren a
refugiarse a una cueva.

Guárdate de las malas noticias

El salmo 112:5-7 dice: “El hombre de bien tiene misericordia, y presta;


Gobierna sus asuntos con juicio, Por lo cual no resbalará jamás; En memoria
eterna será el justo. No tendrá temor de malas noticias; Su corazón está
firme, confiado en Jehová.”

Debemos dejar de ver malas noticias, pues nos hace daño, y aprender a confiar
en las buenas noticias que nos habla la palabra d Dios. “Como el agua fria al
alma sedienta, Así son las buenas nuevas de lejanas tierras.”
(Proverbios 25:25)

Cuando eres portador de malas noticias, puedes llegar a caer mal; si eres
portador de buenas noticias, caerás bien. Tú fuiste creado por Dios y alcanzado
por Jesucristo para dar buenas noticias a las personas. ¡Dedícate a darlas!

Buenas noticias de Dios para ti

La palabra de Dios está llena de buenas noticias para nuestras vidas. Si tu estas
pasando por un momento de necesidades, he aquí alguna de esas buenas
noticias que Dios quiere que leas:

 Si te sientes deprimido, la Biblia dice que el gozo del Señor es nuestra


fortaleza. Nehemías 8:10

 Si te sientes caído, la Biblia dice que no dejara al justo caído por siempre.
Salmos 55:22
 Si estas en la quiebra, el promete devolver lo que la oruga y el saltón
devoraron. Joel 2:25

 Si hay problemásen tu familia, el ha prometido volver el corazón de los


padres hacia los hijos, y el de los hijos hacia los padres. Malaquías 4:6

 Si estás enfermo, la Biblia que por su llaga fuiste sanado. Isaías 53:5

 Si eres pobre, la Biblia dice que El se hizo pobre para que fueras rico.
2 Corintios 8:9

 Si eres pecador, la Biblia dice que el vino a salvar lo que se había perdido.
Mateo 18:11

 Si aun conociendo al señor has pecado, la Biblia dice que tenemos abogado
para con nosotros a Jesucristo al justo. 1 Juan 2:1

Elías huyo a una cueva; lo peor que podemos hacer nosotros es hacer una
cueva en el monte de Jehová. Si bien Dios es nuestro refugio en tiempo de
angustia, Dios no quiere que nos escondamos tras de El para evadir nuestras
batallas, sino quiere que nos mantengamos en el Monte Carmelo disfrutando de
la victoria que El ya nos dio.

Cuando Elías estaba dentro de la cueva, Dios lo llamó a que saliera, y estando
afuera; entonces le habló. Cuando nos encuevamos, nadie puede hacernos
entrar en razón dentro de la cueva. Es necesario que uno tome la decisión de
salir y dejar esa cueva para entender razones. Ni siquiera Dios entro a la cueva,
sino hizo que Elías saliera de ella, pues El estaba esperando afuera.

Posiblemente vengan a ti circunstancias en las que no tienes fuerzas para


luchar; pero Dios espera que te fortalezcas en El y luches creyendo que El si las
tiene.

Cuando te sientes entre la espada y la pared, mira que la espada no es nada


másque una presión, y la pared que sientes detrás de ti, es el señor dándote
fortaleza y animándote a creerle.
Conclusión

Cuando Elías salio de la cueva escuchó a Dios hablarle: “Y le dijo Jehová: Ve,
vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegaras, y ungiras a
Ásale por rey de Siria”. (1 Reyes 19:15)
Cuando Elías salio de la cueva escucho los planes y propósitos de Dios para su
vida y ministerio y decidió creerle. Elías temía que Jezabel le iba a dar a
muerte, y por eso huyo a esconderse a una cueva. Pero Elías fue más tarde
arrebatado por Dios para no ver nunca más la muerte. Los temores que tenemos
no se realizan si salimos de la cueva confiando en el Señor y su palabra. Dios te
esta esperando fuera de la cueva donde estas escondido. Sal de ella, vuélvete
por tu camino, y llegaras.
Bautismo en agua

Introducción

Es bello ver como una persona acepta a Cristo como Señor y Salvador, lo cree
en su corazón y lo confiesa con su boca. Sin embargo, debe dar el siguiente
paso, que es ser bautizado.

La importancia del bautismo en agua

 Hebreos 6:1-2 “Por tanto, dejando las doctrinas elementales de Cristo,


sigamos adelante hasta la madurez, sin poner de nuevo el fundamento del
arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la doctrina de
bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del
juicio eterno.”

Todas las doctrinas que se enumeran en estos versículos son parte de la visión
que Dios nos ha dado. Con arrepentimiento de obras muertas y fe en Dios
ganamos a las personas para Cristo, para luego consolidarlas, discipularlas y
enviarlas. Después de enseñarles a tener fe en Dios, debemos enseñarles a
obedecerle a Él.

El primer acto de obediencia

 Marcos 16:15-16 “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a


toda criatura. El que cree y es bautizado será salvo; pero el que no cree será
condenado.”

Cunado predicamos la palabra del Señor y anunciamos su evangelio, debemos


invitar a las personas a obedecer a Jesús y su palabra con respecto al bautismo,
másno podemos forzar a nadie.
Existen personas que creen que al ser bautizadas de niños ya cumplieron con
esto y no deben bautizarse. Sin embargo, la Biblia nos enseña que primero se
cree, pues creer es un acto voluntario, y luego se es bautizado, lo cual confirma
la decisión tomada de entregarle su vida a Jesucristo.
Jesús puso el ejemplo

 Mateo 3:16-17 “Y Jesús, después que fue bautizado, en seguida subió del
agua, y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que
descendía como paloma y venía sobre él. Y he aquí, una voz de los cielos
decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.”

Dios de complace de quienes le obedecen

 Marcos 1:10-11 “Y en seguida, mientras subía del agua, vio que los cielos
se abrían y que el Espíritu descendía sobre él como paloma. Y vino una voz
desde el cielo: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.”

Jesús ya tenía el Espíritu, pues fue engendrado por el Espíritu Santo mismo.
Aun así se dejo bautizar por Juan.

Jesús, siendo Hijo de Dios, se dejo bautizar por Juan, un profeta. Eso se llama
humildad.

Debemos ser obedientes y nacer del Espíritu, así como del agua. Cuando una
persona es obediente a la voz de Dios, los cielos se abren y bendiciones por
parte de Dios son derramadas sobre la vida de esa persona.

Nos identifica con la muerte de Cristo

Romanos 6:1-8 “¿Qué, pues, diremos? ¿Permaneceremos en el pecado para


que abunde la gracia? ¡De ninguna manera! Porque los que hemos muerto al
pecado, ¿cómo viviremos todavía en él?¿Ignoráis que todos los que fuimos
bautizados en Cristo Jesús fuimos bautizados en su muerte? Pues, por el
bautismo fuimos sepultados juntamente con él en la muerte, para que así como
Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también
nosotros andemos en novedad de vida. Porque así como hemos sido
identificados con él en la semejanza de su muerte, también lo seremos en la
semejanza de su resurrección. Y sabemos que nuestro viejo hombre fue
crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a

fin de que ya no seamos esclavos del pecado; porque el que ha muerto ha sido
justificado del pecado. Si hemos muerto con Cristo, creemos que también
viviremos con él.”

Al sumergirnos al agua, morimos a nuestra vida pasada; al salir de ella, somos


resucitados, como Jesús lo fue.

 Hechos 10:44 “Mientras Pedro todavía hablaba estas palabras, el


Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían la palabra.”

El Espíritu Santo se derramo sobre los gentiles mientras Pedro hablaba, y se


manifestó con el don de lenguas. Estos fueron bautizados primero en el
Espíritu Santo y luego en agua.

No hay perdón sin derramamiento de sangre

Hebreos 9:22 “Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin
derramamiento de sangre no se hace remisión.”

El bautismo en agua, aislado del arrepentimiento y la fe en Dios, no


salva a nadie. Debe haber perdón por la sangra de Cristo.
Bautismo en
El Espíritu Santo

Introducción

Se ha hablado del bautismo en agua y en el cuerpo de Cristo, más ahora


trataremos el bautismo en el Espíritu Santo, al cual algunos le han denominado
bautismo con el Espíritu Santo.

Su anuncio profético

Fue profetizado por el profeta Joel, confirmado por el Apóstol Pedro y


denominado bautismo por Juan el Bautista.

 El anuncio por los profetas: Joel 2:28-31 (comparar con Hch 2:14-21) “Y
después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y
profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos
soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre
los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.
Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y
columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en
sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová.”

 El anuncio por Juan el Bautista: Mar. 1:8-11 “Yo a la verdad os he


bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo. Aconteció en
aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan
en el Jordán. Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al
Espíritu como paloma que descendía sobre él. Y vino una voz de los cielos que
decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.”
La importancia del Espíritu Santo

Algunos aspectos importantes del Espíritu Santo en Juan el Bautista

 Al anunciarse el nacimiento se Juan Lucas 1:13-15


 Su cumplimiento Lucas 1:44
Nota: observar la reacción de Juan fue alegría.
 Lo primero que anuncio Jesús Marcos 1:8-11
 Después anuncia que el es cordero Juan 1:29
 Al reconocer al Hijo de Dios Juan 1:33

Aspectos importantes del Espíritu Santo en la vida de Jesús

 Fue engendrado por el Espíritu Lucas 1:35


 Bautizo a Juan desde el vientre Lucas 1:44
 Descendió sobre él Marcos 1:8-11
 Fue lleno del Espíritu Lucas 4:1
 Fue guiado por el Espíritu Lucas 4:1
 Fue investido de poder por el Espíritu Lucas 4:14
 Lo primero que reconoció en su ministerio fue al Espíritu
Lucas 4:18
 Ministro por el Espíritu Hechos 10:38
 Se entrego mediante le Espíritu Hebreos 9:14
 Resucito mediante el Espíritu Romanos 1:4
 Dios instrucciones por el Espíritu Hechos 1:1-2

El Espíritu en, con y sobre nosotros

1. Con nosotros: El Espíritu Santo esta en todo lugar, junto a cualquier


persona. Puede hablar, pero no quiere decir que este dentro de todos, es decir,
redarguye a todos.
Juan 14:15-17 “Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al
Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni
le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en
vosotros.”

2.En nosotros: Estuvo en Jesús desde el momento que lo engendró en Maria.


De igual manera entra en la persona que es nacida de nuevo.

Juan 20:22 “Y habiendo dicho esto, sopló, y le dijo: Recibid el Espíritu


Santo.”

Romanos 8:9 “Másvosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si


es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de
Cristo, no es de él.”

3. Sobre nosotros: Al estar sobre alguien, derrama unción para hacer señales y
prodigios, y para testificar.

Lucas 24:49 “He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros;


pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de
poder desde lo alto.”

“…Y me seréis testigos”

 Hechos 1:8 “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el
Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria,
y hasta lo último de la tierra.”

Los Hechos de los Apóstoles se realizaron con el poder que recibieron cuando
el Espíritu Santo vino sobre ellos. Las epístolas que cada uno escribió fueron
inspiradas por el mismo Espíritu Santo. Recibimos poder para que ocurran las
cosas de las cuales somos testigos.

¿Es el don de hablar en otras lenguas la única evidencia del bautismo o la


llenura del Espíritu Santo?
Hablar en otras lenguas es una evidencia, pero no la única. Hay personas que
son bautizadas en el Espíritu Santo y no hablan lenguas sino días o meses
después.
De un hecho no se puede dictar una doctrina. De lo contrario, el viento, el
fuego, el estruendo, la embriaguez y las lenguas humanas deberían ser todas
juntas la evidencia.

Es importante que veamos en Hechos 2 que las lenguas que hablaron en ese día
los discípulos eran lenguas humanas, es decir hablaron en otros idiomas, pues
gente de todas partes que había venido a Jerusalén, les escuchaba hablar en su
propia lengua. Las lenguas con las que bautiza el Espíritu son, en su mayoría,
son angélicales. No son dadas a entender al hombre para que las estudie, sino
para que las interprete mediante un don espiritual.

El orden cronológico del bautismo

No necesariamente es antes que el bautismo en agua. Según Hechos 10,


primero se derramó el Espíritu Santo y luego fueron bautizados en agua.

Hechos 10:44-48 “Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu


Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión
que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los
gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban
en lenguas, y que magnificaban a Dios. Entonces respondió Pedro: ¿Puede
acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han
recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y mandó bautizarles en el
nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos
días.”

Jesús primero fue bautizado en agua

Marcos 1:9-11 “Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de


Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. Y luego, cuando subía del
agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre
él. Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo
complacencia.”
Bautismo en el
Cuerpo de Cristo

Introducción

Vimos anteriormente que el bautismo en Agua fue una orden que Jesús mismo
cumplió. Ahora veremos que es el bautismo en el Cuerpo de Cristo, que
función tiene y quien lo efectúa.

Tres tipos de bautismos

Hay varios tipos de bautismos, pero por el momento, nos enfocaremos en tres:
bautismo en agua, bautismo en el Espíritu Santo y bautismo en el cuerpo de
Cristo.

Bautismo en agua: Es una orden para salvación y es efectuado por los


hombres.

Bautismo en el Espíritu Santo: Es una regalo que El nos da para investirnos


de poder, y es efectuado por Jesús.

Bautismo en el cuerpo de Cristo: Es para unirnos en un solo equipo y


funcionar como un solo cuerpo, y lo realiza el Espíritu Santo.

1 Corintios 12:13
“Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean
judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un
mismo Espíritu.”

Romanos 12:4-5
“Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no
todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos,
somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.”
El cuerpo de Cristo somos todos

Todos nosotros hemos sido unidos por el Espíritu Santo para ser uno solo con
El, y para trabajar en un fin común, según las diferentes aptitudes y dones que
El no ha dado.

Efesios 4:11-16

Existen dos tipos de crecimiento


1) Individual como persona
2) Del cuerpo de Cristo, que es su Iglesia. Debemos buscar que el cuerpo de
Cristo crezca hasta que esté totalmente formado, pues las Escrituras nos
enseñan que debemos anunciar el evangelio hasta que Jesús vuelva.

Dios nos ha dado dones diferentes a cada uno; sin embargo, debemos
comprender que aunque tengamos dones diferentes, somos un mismo cuerpo,
realizamos una misma función (anunciar el evangelio a toda criatura) y todos
somos necesarios.

El Espíritu Santo nos hace uno

Al ser salvos, el Espíritu Santo nos toma y nos hace parte del cuerpo de Cristo.

1 Corintios 12:12-31

Este capítulo habla sobre la importancia que cada miembro del cuerpo tiene, y
nos hace ver cuatro puntos importantes:

1) No puedes menospreciarte a ti mismo.

2) Debes estar contento donde Dios te puso y hacer con excelencia lo que El te
dio a realizar.

3) No debes menospreciar a otros.


4) Preocúpate por alguien más, y que alguien más se preocupe por ti.
Nota: Estudiar Romanos 12:3-11
El amor debe existir entre nosotros

La evidencia de que somos un mismo cuerpo no solo es la función que


realizamos en común, sino por el amor que debe haber entre nosotros.

1 Juan 3:14
“Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los
hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte.”

1 Tesalonicenses 4:9
“Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba,
porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros.”

1 Juan 4:20
“Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso.
Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios
a quien no ha visto?”
El que quiera ser el mayor

Introducción

1 Timoteo 3:1 “Palabra fiel: si alguno anhela obispado, buena obra desea”

Es bueno buscar agradar a Dios y servirle, pues el servicio muchas veces


muestra un corazón agradecido. Sin embargo, esto no es una regla.

Sirve, y no busque ser servido

Mateo 20:25-28
“Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las
naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas
potestad. Másentre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse
grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero
entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser
servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”

La Biblia no nos enseña qu el que sirve va a llegar a ser el mayor, sino que
debemos servir aunque no se llegue a ser el mayor nunca.

Aquel que busca una posición, y utiliza como medio el servicio para alcanzar
dicha posición, terminara como sirviente.

Jesús dejo su trono y bajo a este mundo para servir y no para ser servido.
Debido a que se humilló hasta lo sumo, Dios le exalto hasta lo sumo. Sin
embargo, el propósito de Jesús al dejar su trono no era buscar ser enaltecido,
sino por amor a nosotros sirvió a Dios y a los hombres con un corazón sincero.

Dios es el que premia, no los hombres.


Mantengamos un corazón sano

Mateo 20:20-24
“Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos,
postrándose ante él y pidiéndole algo. El le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo:
Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y
el otro a tu izquierda. Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que
pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el
bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos. El les dijo: A
la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado,
seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío
darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre. Cuando los
diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos.”

Cuando la intención del corazón no es correcta, entra amargura y frustración al


no recibir un reconocimiento o ser promovido a algo “más alto”.

Debemos hacer con excelencia lo que nos corresponde, y dejar que Dios
premie a quien El quiere.

La Biblia dice en Proverbios 26:1 “Como no conviene la nieve en el verano ni


la lluvia en la siega, así no conviene al necio la honra.”

Habacuc 2:3-5
“Aunque la visión tardará aún por un tiempo, másse apresura hacia el fin, y
no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.
He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; másel justo por su
fe vivirá. Y también, el que es dado al vino es traicionero, hombre soberbio,
que no permanecerá; ensanchó como el Seol su alma, y es como la muerte,
que no se saciará; antes reunió para sí todas las gentes, y juntó para sí todos
los pueblos.”

Dios nos ha confiado gente;


y el juntar gente para uno mismo es traición.
Busca salir aprobado

Mateo 20:1-16

La autojusticia nace en el orgullo de la gente u causa murmuración.

A los primeros los contrató, y después los probó, pues su corazón se mostró en
el momento que les fue pagado el denario convenido. Sin embargo, a los
últimos los probó primero, en el momento que los contrató , pues accedieron ir
a trabajar a la viña sin convenir una paga.

Todos estos fueron llamados a trabajar en la viña, pero solo fueron escogidos
aquellos que mostraron un corazón puro con intenciones correctas y salieron
aprobados, es decir, los postreros fueron escogidos.

No sirvas pensando en recibir más, sino pensando en dar más.


Esto evitara que tu corazón se llene de amargura y frustración.
La resurrección
de los muertos

La importancia de ésta doctrina

Contrario a lo que algunos piensan, es sumamente importante conocer la


verdad acerca de la doctrina de la resurrección de los muertos, pues ésta es un
fundamento clave de nuestra fe.

Esta doctrina esta íntimamente ligada a la resurrección de Cristo de entre los


muertos, pues si el resucitó, entonces nosotros también podemos esperar que
resucitaremos con Él. 1 Corintios 15:20-22 “Másahora Cristo ha resucitado de
los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. Porque por cuanto la
muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los
muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos
serán vivificados.”

Se nos advierte acerca de obviar la resurrección de los muertos “Porque si los


muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó,
vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los que
durmieron en Cristo perecieron.”(1 Corintios 15:16-18)

Algunas razones por las cuales es importante estudiar esta doctrina son:

1. La resurrección de Cristo es importante


Es tan importante que forma parte de nuestra decisión de creer en Cristo y ser
salvos; Romanos 10.9 “Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y
creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.”

2. Es la esperanza del cristiano


Escribe el Apóstol Pablo refiriéndose a la resurrección en Romanos 8:23
“Nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la
adopción, la redención de nuestro cuerpo.”
3. La resurrección es la meta de la vida cristiana
En Filipenses 3:11 El apóstol Pablo revela su meta como cristiano, que fue
llegar a la resurrección de entre los muertos. Quería vivir como alguien que ya
hubiera resucitado de entre los muertos.

4. Es una verdad que inspira santidad


Si no hubiese resurrección de entre los muertos, entonces no debería de
importar la manera en que vivimos. 1 Corintios 12:32 “Si los muertos no
resucitan, comamos y bebamos, porque mañana moriremos.”

5. Es una verdad que despierta al pecador


Todas las predicas de los apóstoles registradas en el libro de Hechos hablan
sobre la resurrección de Cristo. Pablo incluyo este tema cuando predico en
Atenas a personas idolatras (Hechos 17:22-34)

Esta doctrina ha encontrado mucha resistencia, tal como predijo el apóstol


Pablo a Timoteo. 2 Timoteo 2:18 “la resurrección ya se efectuó, y trastornan
la fe de algunos.” La falsa enseñanza en cuanto a esta doctrina puede destruir la
fe de los creyentes. Pablo refutó estos razonamientos también en 1 Corintios
15:12-14 “Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo
dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Porque si
no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no
resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.”

La muerte en la humanidad

1. Dios amonesto a Adán


Dios le advirtió a Adán que si pecaba, la muerte lo alcanzaría a él (Génesis
2:17). Cuando Adán desobedeció a Dios, la sentencia de la muerte vino sobre
él. (Génesis 3:23)

2. La muerte universal
Al pecar Adán, toda la raza humana recibió la misma sentencia, por lo que la
muerte pasó a todos los hombres. (Romanos 5:12)
3. La corrupción del cuerpo
Parte de esta sentencia fue la corrupción y destrucción del cuerpo humano.
(Eclesiastés 3:20, Génesis 3:19)

4. La redención por Cristo


Por la obra de Cristo, hoy hay redención del hombre en todo su ser, Espíritu,
alma y cuerpo. (Galatas 3:13)

La resurrección es para todo ser humano

Este término tiene un significado diferente al de la muerte. La resurrección se


refiere a la reconstitución sobrenatural del cuerpo humano físico en un día
futuro. (Lucas 21:16-18). Cuando Dios nos hizo, El tenia todo diseñado de
antemano.

La universidad de la resurrección de los muertos


1 Corintios 15:22, en Adán, todos mueren, y esto es en toda la raza humana.
Por lo tanto, todos serán vivificados. Unos serán vivificados para gloria; otros,
para vergüenza. (Juan 5:28-30)

La resurrección de los creyentes

El momento de la resurrección
En la segunda venida de Cristo, justo antes de que los creyentes que hayan
quedado vivos sean arrebatados.

1 Tesalonicenses 4:13-17 “Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis


acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no
tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también
traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto
en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta
la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor
mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios,
descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego
nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados
juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así
estaremos siempre con el Señor.”

Cuerpo con el que resucitaremos


Nuestro cuerpo será como el cuerpo del Señor Jesucristo al resucitar (Juan
21:4-6). Seremos semejantes a él. Este cuerpo será levantado del mismo cuerpo
humano en que vivíamos (1 Corintios 15:35-38). Características del cuerpo
resucitado:

1. Incorruptible 1 Corintios 15:42,52


2. Glorificado Romanos 8:17; Filipenses 3:21
3. En poder 1 Corintios 15:43
4. Espiritual 1 Corintios 15:
5. Celestial 2 Corintios 5:1-2
6. Inmortal 1 Corintios 15:53
7. De carne y hueso Lucas 24:39

La resurrección de los impíos

Cristo dijo que “todos los que están en los sepulcros oirán su voz…Los que
hicieron lo malo, a resurrección de condenación.” (Juan 5:28)

1. Destino de los impíos


El destino de los que no crean en Jesús será el infierno. Éste es un lugar de
tormento eterno: Mateo 16:18, Apocalipsis 20:10-14, Apocalipsis 19:20

2. El momento de su resurrección
El momento de la resurrección de los impíos será el final del milenio.
Apocalipsis 20:5

3. Cuerpo con el que resucitaran


Este cuerpo será un cuerpo eterno. (Marcos 9:43-48, Mateo 5:22, 29, Mateo
10:28, Lucas 12:5); su único propósito será para sufrir castigo eterno en el lago
de fuego.
El juicio eterno

Introducción

La Biblia revela dos tipos de juicios distintos en sus consecuencias en el


tiempo: uno es un juicio histórico o temporal, que no es completo, y el otro es
el llamado “juicio eterno”.

En el primero no todo pecado de los hombres recibe castigo en la vida presente,


y no toda injusticia se corrige. Pero vine el día del juicio, cuando todo hombre
tendrá que dar cuenta a Dios de él mismo y de sus hechos, sean buenos o
malos, para recibir las consecuencias eternas de ellos; éste último es el juicio
eterno. El juicio temporal sirve para recordarnos que hay un juicio eterno
(Salmos 73:12-20).

Las características del juicio eterno

Se le llama juicio eterno a aquel cuyo resultado tendrá consecuencias


implicaciones eternas. Habrá dos juicios eternos:

La base del juicio eterno


1.El Padre tiene la autoridad para juzgar Juan 5:26-27
2.El Padre entrega todo el juicio al Hijo Juan 5:22-23
3.El Hijo basa juicio en su Palabra Juan 12:48

Principios del juicio eterno


La Biblia revela 5 principios sobre los cuales se fundamentara el juicio eterno:

1. El juicio será conforme a la verdad (Romanos 2:1-2)

2. No seremos juzgados conforme a lo que sabíamos de justicia, sino conforme


a lo que practicábamos.
3. Nuestras vidas son libros abiertos delante de Dios (Hebreos 4:13)

4. Todas nuestras obras, buenas y malas, todos los secretos de nuestros


corazones y toda la luz espiritual que tengamos, todo es grabado en los libros
(Apocalipsis 20:12)

5. Solamente la sangre de Cristo puede borrar las obras malas.

El juicio de los creyentes

El evento central de la historia


Es el sufrimiento y la muerte de Cristo. Nuestra confianza y aceptación
personal de esto determinara el resultado del juicio eterno. Aquel que crea en el
Señor Jesús será justificado y será recompensado sobre las obras que haya
hecho como hijos de Dios. Aquel que no crea en Él, será condenado.

Algunos de los principios de este evento relacionados con el juicio eterno son:

1. Jesucristo pagó por todos nuestros pecados (Isaías 53:6)


2. Jesús es el cordero de Dios entregado para borrar nuestros pecados (Zaca-
rías 13:11)
3. Humillarse y arrepentirse es lo que produce el perdón de pecados (Hechos
2:38)
4. No todos los hombres aceptan el perdón de pecados (Marcos 16:15)
5. Aceptar la salvación es escribir su nombre en el libro de la Vida
6. Es una decisión de cada persona recibir el regalo del perdón de pecados
(Juan 3:14-15)
7. Al morir ya estaba decidido hacia donde había de dirigirse. (Eclesiastés 11:3)

El tribunal de Cristo
1. Todos los justos darán cuenta a Cristo, y se presentarán ante su tribunal
(Romanos 14:10-12)
2. El creyente en juicio (Juan 5:24-25, Juan 3:18)
3. Todos nos presentamos ante el tribunal de Cristo para recibir lo que hayamos
hecho, sea bueno o malo (2 Corintios 5:10)
4. Todos recibieron recompensa (1 Corintios 3:8)

Nuestras obras serán probadas por fuego


En 1 Corintios 3:11-15 el apóstol Pablo habla sobre el motivo de este juicio:
probar nuestra obra como cristianos que hicimos mientras estábamos en este
cuerpo. Los principios de este juicio son:

1. Las obras se probaran en el fuego


2. Toda obra será probada, la que permanezca será aprobada y la que se queme
no.
3. La obra que permanezca recibirá el galardón
4. El hombre no se perderá, todos permanecerán salvos pero como por fuego
(1 Corintios 3:15)
5. Tres formáspara probar nuestras obras ante el tribunal de Cristo
a. Por el motivo que se hizo o las intenciones del corazón
b. Por la obediencia al señor
c. Por el poder o efectividad de ésta.

El juicio de los impíos

El gran trono blanco


1. Todo pecador aparecerá delante del trono blanco
a. El fin del diablo y sus demonios (Apocalipsis 20:10)
b. El fin de la tierra y de los cielos (Apocalipsis 20:11)
c. El fin de los pecadores (Apocalipsis 20:11-12)

2. Los libros se abrirán: La vida de toda persona al tiempo de este juicio será
abierta y vista (Apocalipsis 20:12)

3. serán juzgados conforme a sus obras (Apocalipsis 12:13)

4. Todos serán echados al lago de fuego (Apocalipsis 20:14)

5. El castigo eterno variara conforme a los 5 principios?


Dios ama las multitudes

El Dios de bendición y multiplicación

Para concebir la visión debemos conocer el corazón de Dios. Mientras no se


conoce el corazón de Dios, difícilmente se sabe si la visión viene de Él o no
Pero cuando se conoce a Dios se reconoce la visión que viene de Él.

El mandato de Dios para su pueblo siempre ha contenido una orden de


multiplicarse. Él le ha dado esta orden a cada generación que se levanta. Pero
ésta no se ha dado sin que Dios los haya bendecido primero. A todos los que
Dios llamó les dijo que los iba a bendecir y los iba a multiplicar. Dios es un
Dios de bendición. No hay ningún padre que ame a sus hijos y no los bendiga,
y a todos los que Dios ama, bendice. Donde hay amor hay bendición, y donde
hay bendición habrá multiplicación. La visión y los grupos son para bendecir a
las personas. El mundo esta buscando en donde se puede descargar, en donde
haya bendición.

Algunos ejemplos de la bendición


Y la multiplicación son:

 Adán y Eva en el huerto del Edén Génesis 1:28


 Noé, después del diluvio Génesis 9:1
 Abraham, cuando fue llamado Génesis 17:6, Isaías 51:2
 El pueblo de Israel, bajo Moisés Deuteronomio 7:12-13
 Una promesa cumplida en Jesús Isaías 53:8, Apocalipsis 5:11-12
 Los primeros discípulos Hechos 6:7

Todos tenemos una promesa de una gran descendencia espiritual y ésta llegará.
Debemos creerle a Dios por la multiplicación de la misma manera que le
creímos por el perdón o por la sanidad. Aquellos que le creen a Dios se
esforzaran por alcanzar las multitudes para Él. La gente se opone al
crecimiento cuando no es parte de éste.
Comprendiendo el alcance de Dios

La visión de Dios es discipular a naciones enteras. Jesús, antes de ascender al


cielo, nos dejo el mandato de ir y hacer discípulos a las naciones (Mateo 28:19)

Dios ha prometido que naciones se convertirán a Él. Si la Biblia profetiza esto


y además nos dice que discipulemos a las naciones, es porque Dios espera que
todos en una nación se conviertan a Él. (Zacarías 2:11).

Por eso el señor nos dijo: “Pídeme y te daré por herencia las naciones…” Por
lo tanto debemos orar constantemente para que Dios no dé nuestra nación y las
demás para Cristo (Salmo 2:8).

Dios quiere esta nación entera. por lo tanto no debemos tener miedo de crecer
mucho. ¡Tengamos la convicción de que Dios nos dará esta ciudad y esta
nación para Cristo!

Cristo prometió que el poder del Espíritu Santo vendría y nos haría testigos
suyos a todas las naciones (Hechos 1:8). Por eso no nos puede gustar másla
misma uncion nos trae el deseo de testificar.

Dios ama las multitudes y tú

la visión de Cristo es la cosecha de multitudes. Él dijo: “Alzad vuestros ojos y


mirad los campos, porque ya están listos para la siega”; y también dijo: “A la
verdad la mies es mucha, máslos obreros pocos. Rogad, pues, al señor de la
mies, que envié obreros a su mies”. La cosecha ya esta lista para ser recogida.
Si el Apóstol Pablo pudo llenar Asia con el evangelio en pocos años, hace
mucho tiempo que nosotros ya hubiéramos podido ganar nuestra nación y el
mundo para Cristo.

Dios ha derramado de su Espíritu pero su pueblo no ha querido tomar su


visión. Lo que Dios no ha encontrado es gente dispuesta a abrazar la visión que
Jesús dejo desde que Él ascendió a los cielos. El señor nos ha bendecido y nos
ha dado la orden de multiplicarnos. ¿Serás tú de aquellos que cumplan con el
deseo y los sueños de Dios? (Juan 4:34-35, Mateo 9:37-38).
Debemos alzar nuestros ojos y ver que la cosecha ya está lista. Cuando tu
visión está en las cosas de arriba, en Cristo sentado a la derecha del Padre,
veras como Él mira. Verías una multitud perdiéndose sin ser alcanzada. Si
entramos en la presencia le oiríamos hablar de las almas. Tan ardiente en su
deseo por las almásque ni a su Hijo escatimó, sino que lo envió para salvarlas.
Con ese mismo deseo ardiente nos está esperando en oración para hablarnos de
las almásy del modelo bíblico para ganarlas.

La visión bien transmitida a gente que verdaderamente desea hacer la voluntad


de Jesucristo, no produce ni temor ni duda, sino una profunda emoción de
haber encontrado la manera de hacer que máspersonas vayan al cielo y sirvan a
Jesús y no vayan al infierno. En la medida que conozcas más el corazón de
Dios conocerás el por qué de la importancia de la visión. Cuando tu deseo es el
mismo deseo de Dios, tu visión será la misma visión de Dios.
Los desafíos de Dios

Introducción

En Apocalipsis 21:1-14 describe que hay cosas bellas en el cielo, y según lo


que está escrito, la vamos a pasar muy bien en el. Sin embargo, hay cosas
gloriosas aquí en la tierra que Dios ha preparado para cada uno de nosotros.

Jesucristo viene máspronto ahora, de cuando fue escrito el Apocalipsis, y


vemos que todo lo que allí se describe está aconteciendo; cosas buenas y cosas
malas. Existen personas que se agarran de esta escritura como consuelo y como
excusa para no hacer nada aquí en la tierra, esperando el futuro venidero.

Nosotros debemos ser personas que siempre vamos mejorando; quien se


estanca, realmente va para atrás. La actitud de proseguir debe correr en
nuestras venas.

La Biblia nos enseña que de acuerdo a la obra que hagas, así será también tu
recompensa. Estas recompensas son los galardones. Si la obra permaneciera,
serás recompensado. No podemos decirle a Jesús “no, gracias, no espero
recompensa de tu parte”, pues dejaríamos al Señor con los regalos en la mano.

No hay quien ame la venida del Señor que no trabaje para verla, pues el Señor
dijo que el fin sería hasta que este evangelio sea predicado a todas las naciones.
Por eso el apóstol Pablo decía: “He peleado la buena batalla, he acabado la
carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de
justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí,
sino también a todos los que aman su venida” (2 Timoteo 4:7-8)

Las obras que se realizan tienen nombre, pues hablamos de las vidas de cada
uno que es salvo y es formado como discípulo. Pablo realizo varias obras. Tito,
Timoteo, Enésimo, Filemón, etc. ¿Cómo se llaman tus obras?
Los desafíos implican pagar un precio

El Apóstol Pablo tuvo un día que escoger entre irse al cielo o quedarse en la
tierra predicando el evangelio. Él había sufrido muchas adversidades en peligro
de muerte, naufragios, cárceles, hambres, falsos hermanos, etc. Pero también
había sido llevado al tercer cielo a escuchar y a ver cosas maravillosas. Él ya
había probado que podía encontrar en ambas partes. Y aun después de haber
visto las maravillas del tercer cielo dijo que no sabía qué escoger, si estar en el
tercer cielo sin pasar problemas, o quedarse aquí aun con las dificultades. Él
escogió quedarse predicando el evangelio a más personas, para que más
personas fueran salvas.

Pablo está ahora en el cielo sin pasar por las tribulaciones mencionadas
anteriormente; pero tampoco tiene el desafió de llenar todo un continente de la
palabra del Señor.

Si usted no quieres pasar incomodidades, desvelos o hambres, pídale a Dios


que lo recoja, pues mientras esta en la tierra va a pasar adversidades por seguir
a Jesús o por huir de Él. Aquí en la tierra es donde se hace la diferencia entre
una persona y otra, y la diferencia entre lo que ambas van a recibir en el cielo.
Aquí es donde se necesita fe para sanar enfermos, liberar cautivos, salir de
deudas, hacer milagros y ver la mano de Dios moverse con poder. Aproveche
esta vida para que sea mejor su galardón en el cielo.

Dios tiene desafíos grandes para nosotros, y el tuyo será tan grande como tú
creas. El día que Dios te llame solamente a cosas sencillas y fáciles es porque
dejo de confiar en ti. No te preocupes si hay más trabajo o los retos que Dios te
pone son másgrandes de los que te esperabas; siente honrado que no busque a
nadie más y te haya escogido a ti. Dios nunca hace los sueños realidad de
alguien que no trabaje para verlos cumplidos.

¿Por qué tanta queja en el trabajo en el servicio a Dios y el horario? No busque


tanto una comodidad; no sea que el desafío se vaya también con ella. No hay
edad para dejar de tener desafíos.

Tu cuerpo se puede desgastar, pero Pablo dijo que mientras nuestro hombre
Exteri
or se desgasta, el interior se fortalece. “Por tanto, no desmayamos; antes
aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante
se renueva de día en día.” (2 Corintios 4:16).

Ejemplos de personas que aceptaron desafíos

Existen muchos otros ejemplos de persona que aceptaron desafíos de Dios


escritos en la Biblia, las cuales están mucho mejor disfrutando de la gloria de
Dios y sin pasar más penas:

Abraham posiblemente esté en presencia de Dios, contando las estrellas en el


cielo y viendo su gran descendencia; sin embargo, ya no tiene el desafío de
usar su cuerpo como casi muerto para engendrar un bebé en el vientre de una
mujer estéril, del cual saldría una nación entera.

Moisés ha de estar muy bien sin tener que atender un pueblo quejándose todo
el tiempo; pero ya no tiene que esperar un maná de cielo y guiarse por una
nube enviada por Dios, lo cual fue glorioso también.

Josué ha de estar adorando en el tabernáculo hermoso de Dios, pero ya no


tiene el desafío de conquistar una ciudad amurallada y llevar al pueblo a poseer
la tierra prometida. Este desafío no solo era grande, sino parecía una locura.
Donde la razón te deja tirado, la fe te acompaña.

Gedeón ha de estar disfrutando de una mesa servida para el comiendo con el


Señor, sin embargo ya no tiene el reto de vencer a un ejercito de miles con tan
solo trescientos hombres.

Sansón ha de disfrutar que su nombre ésta escrito en Hebreos dentro de los


héroes de la fe; pero ya tiene un pueblo que libertar de la mano de los Filisteos.

Elías esta vivo pues según las Escrituras no vio muerte; pero su desafío quedo
en el Monte Carmelo.

Hubo muchos másque aceptaron desafíos de parte de Dios escritos en la


Biblia: Nehemías, David, Daniel, Pedro, Juan, etc. Todos ellos están en la
presencia de Dios ahora, sin tener que pasar por pobreza, desvelos, hambre,
escasez, dolor, persecución o angustia. Sin embargo, tampoco tienen desafíos
nuevos que enfrentar.

Todos ellos fueron personas que aprendieron a decir si a los desafíos de Dios, a
caminar con Él, a decir si a sus peticiones y a ver sus milagros.

Graba esto en tu corazón: “A ti nadie te ha dado el derecho de que un día se


te entierre sin haber dado todo lo que tenias que dar. No tienes el derecho de
enterrar el potencial que Dios te dio, sin haberlo explotado”.

El desafío es muy similar a un embarazo: placentero cuando se recibe,


delicado mientras se esta gestando y doloroso cuando se va a dar a luz. Sin
embargo, cuando se contempla el fruto de ese proceso, no se hallan las horas de
volver a concebir uno.
Trabajando
Por las multitudes

Donde hay vida hay crecimiento. El crecimiento es inevitable donde hay


bendición, pero es evitable crecer desorganizado.

Dios trabaja en equipo y tiene un orden para hacerlo. Debemos comprender el


oficio de cada uno dentro de la iglesia, el Pastor y el de las ovejas. La Biblia
dice: “Y el mismo constituyo a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros,
evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos
para la obra del ministerio” (Efesios 4:11-16). El pastor fue constituido por
Dios para equipar a las ovejas de la Iglesia para que éstas hagan la obra del
ministerio.

La bendición de trabajar es para todos

En el principio: Adán

Desde el principio Dios le dio un huerto al hombre para cuidar de el y


cultivarlo. Dios le dio trabajo. El trabajo dignifica al hombre, produce carácter
en él y satisfacción cuando termina lo que ha iniciado, y es el medio usual por
el cual Dios provee nuestro sustento. (Génesis 2:8)

Hoy: nosotros

El Señor le ha dado a su pueblo una viña en la cual servir. Al ser salvos, Dios
nos devuelve la bendición de trabajar nuevamente para Él, recogiendo la
cosecha, de la misma forma que Adán cultivaba el huerto del Edén. Debemos
esforzarnos en la obra de Dios, pues la Gran Comisión implica trabajo.

Las jornadas de trabajo de Jesús eran de doce horas diarias, y de seis días a la
semana. Si trabajas ocho horas diarias y cinco días a la semana, puedes dedicar
las otras cuatro horas del día de trabajo a servir a Dios, así como el día que te
queda libre. Una persona que trabaja cinco días a la semana y ocho horas
diarias podría llegar a trabajar hasta treinta y dos horas más a la semana, si
siguiera éste principio del Señor (Mateo 20:1-15, Juan 9.4, Éxodo 20:9).
Dios trabaja en equipo

Dios realiza su obra en sociedad con el hombre. El espera que también nosotros
trabajemos en equipo con otros, como un cuerpo en el que cada miembro se
ayuda. Todos somos importantes para levantar la cosecha y cada uno puede
cumplir una función especial dentro del equipo. No debemos de envidiar
aquellos a quienes Dios bendice y honra, sino debemos gozarnos con aquellos a
quienes Dios bendice en la obra (1 Corintios 12:1-31, Romanos 12:1-18).

Dios establece primero autoridades

Siempre que Dios va hacer una obra en equipo comienza estableciendo la


autoridad que le va a presidir. Antes de iniciar su obra Dios establece las
autoridades a quienes les da la visión y son los responsables de transmitirla al
pueblo. A través de ellos Dios prueba quienes en su pueblo son sujetos y
quienes rebeldes, a quienes puede usar y a quienes no. Ejemplo de esto son:

 Primero creó Adán, luego a Eva.


 Primero llamó a Abraham y de el salió el pueblo de Israel.
 Llamó a Moisés, luego sacó al éxodo al pueblo de Israel.
 Primero levanto a Josué y después fue la conquista de Canaán.
 Trató antes con David y luego estableció el reino que El deseaba para Israel.
 Levanto a Nehemías y después fue la reconstrucción del templo.
 Primero vino Jesús, luego nació la iglesia.
 En la iglesia es igual, primero Dios trata con el pastor y luego nace la
congregación. Hasta que el Pastor no cree, no nace aquella Iglesia gloriosa que
Dios desea.

Somos administradores de Dios

No basta tener bendición y multiplicación, hay que tener organización. Si no


mantenemos en el orden debido aquello que es de bendición, puede tornarse en
algo malo. Los siervos de Dios son administradores y mayordomos del Señor y
deben ser hallados fieles. Todo administrador está puesto para hacer crecer el
patrimonio de la Iglesia. No debemos dejar que el éxito sea una casualidad.
1 Corintios 4:1-2 dice: “Así, pues, tengamos los hombres por servidores de
Cristo, y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, se requiere de
los administradores, que cada uno sea hallado fiel.”

Para servir a Dios debemos realizar los pasos de una buena administración, los
cuales son la planificación, la organización, la ejecución y la supervisión. El
mismo nos ha dado el ejemplo.

Dios es un buen planificador


 El envió a su Hijo cuando vino el cumplimiento del tiempo que El habia
previsto (Galatas 4.4).
 El preparo de antemano las buenas obras en las que debemos andar (Efesios
2.10).
 El tiene planes de bien para nosotros (Jeremías 29.11).
 Nosotros debemos planificar nuestro trabajo en la visión.

Dios es organizado
 Jesús mando a organizar en grupos de 50 a los 5,000 varones que alimentó
cuando multiplicó los panes y los peces, y aún contaron las piezas que sobraron
(Juan 6:1-15).
 Mandó a moisés a organizar al pueblo para llevar la carga de ellos, a través
de un sistema de jueces en los que delego el trabajo (Éxodo 18:13-23).

Dios nos manda a ejecutar


 David dijo a su hijo Salomón referente al templo de Dios “Anímate y
esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi
Dios, estará contigo; él no te dejara ni te desampara, hasta que acabes toda la
obra… ” (1 Crónicas 28:20-21).
 Jesús dijo antes de irse: “Id y haces discípulos…” El nos dejo el mandato de
ejecutar la Gran Comisión (Mateo 28:19).

Dios supervisa
El Señor arregló cuentas con los siervos a quienes dio los talentos
(Mateo 25:19)
Superviso a los 70 que envió a predicar (Lucas 10:17-20).
Todos daremos cuenta ante Él en su venida de todo lo que hayamos hecho
(2 Corintios 5:10).
Debemos dar cuenta de los grupos a través de entregar los reportes.

Jesús mismo cumplió estos pasos de buena administración para salvar al


mundo.

 Jesús planeó ganar al mundo y pagó el precio para lograrlo.


 Organizo a los obreros para recoger la mies.
 Ejecuto los planes enviándolos.
 Los superviso cuando regresaron.

El liderazgo es para aquellos que están dispuestos a practicar estos requisitos. A


menos que se este dispuesto a trabajar organizadamente no se puede optar a ser
siervo de Dios. Este trabajo es para aquellos que lo desean hacer bien, con
excelencia, porque es para Dios. Los siervos de Dios son administradores de
las bendiciones del reino y deben ser hallados fieles en aquello que hacen.
De ladrillero al conquistador

Todos tienen algo que dar

Cuando pedro fue llamado, lo único que podía ofrecer era peces y una barca,
pues era pescador. Sin embargo, al ser salvo por Jesucristo y lleno del Espíritu
Santo, pudo ofrecer mucho más que eso: vida eterna en Jesús, milagros,
prodigios, sanidad, paz, gozo, libertad, etc.

Así le dijo al cojo en la puerta del templo: “Pedro, con Juan, fijando en él los
ojos, le dijo: Míranos. Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos
algo. MásPedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el
nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.”

Estos hombres habían ocupado el tiempo en hacer algo más que el oro y plata,
y eso dieron. Ahora ya tenemos más que ofrecer de lo que teníamos antes. “Lo
que tengo, doy”. Si preparamos personas que tengan algo más que dar,
edificaremos la Iglesia que Dios ha querido siempre. Jesús quiere que
ofrezcamos más de lo mismo que hemos recibido.

Jesús dijo: “Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.


Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de
gracia recibisteis, dad de gracia” (Mateo 10:7-8).

De demandante a ofertantes

Cuando una persona viene a Jesús, viene como demandas y espera que a través
de la palabra y la unción, sus demandas sean satisfechas. Se les da y al
consolidarlos y saciar sus necesidades, se les convierte de demandantes en
ofertantes.

Una de las tareas nuestras es motivar a la gente hasta que diga “esto tengo que
dar”. Hay gente que posterga su restauración porque les gusta sentir lastima de
si mismas. Las Iglesias están llenas de gente consumidora y no productora.
Esto hace que los pastores tengan muchos aficionados y pocos comprometidos.
En el ejército de Dios hay muchos generales pero pocos oficiales y soldados.
Los generales están guerreando, cuando deberían estar dirigiendo la batalla.

Ninguno puede hacer una obra si no tiene una mente de ofertante. El Señor
prometió al pueblo de Israel que los sacaría de Egipto y los llevaría a la tierra
prometida. Él le dijo a Moisés, que le dijera a faraón: “Jehová el Dios de los
hebreos nos ha encontrado; por tanto, nosotros iremos ahora camino de tres
días por el desierto, para que ofrezcamos sacrificios a Jehová nuestro Dios.”
(Éxodo 3:18).

Dios dejó claro que no quería dejar libres a los israelitas para que pudieran
ofrecer. Cuando las personas son libres de sus aflicciones y ataduras debemos
guiarlos a que puedan ofrecer a Dios.

“Después Moisés y Aarón entraron a la presencia de Faraón y le dijeron:


Jehová el Dios de Israel dice así: Deja ir a mi pueblo a celebrarme fiesta en el
desierto. Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y
deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel. Y
ellos dijeron: El Dios de los hebreos nos ha encontrado; iremos, pues, ahora,
camino de tres días por el desierto, y ofreceremos sacrificios a Jehová nuestro
Dios, para que no venga sobre nosotros con peste o con espada.”(Éxodo 5:1-
3)

Dios quiere que su pueblo sea libre y que celebre fiesta. A los israelitas se les
olvido quiénes eran, y creyeron que eran solamente esclavos de Egipto y que
dependían de ellos para comer. Creyeron la mentira y por eso llegaron a tener
mentes de demandantes. Peor que eso, llegaron a pensar como ladrilleros,
como esclavos; para ellos era inconcebible la idea de ofrecer algo, sino
solamente pensaban en demandar. Pero la realidad era otra. Fue a causa de la
sabiduría de José que en tiempos antiguos pudo comer todo el pueblo de
Egipto; no fue a causa de Egipto que comió Israel. Nosotros no estamos bien a
causa del mundo, pues somos la sal de él.

Éxodo 1:8-14 menciona que los egipcios necesitaban de su mano de obra. El


faraón se aprovecho de esto para oprimir al pueblo de Dios para que no se
multiplicaran, matando a los hijos varones. Esto quiere decir que Satanás tiene
estrategias para que no nos multipliquemos.
Lee Éxodo 5:5-20 y veras las palabras mentirosas que hablaron a los hijos de
Israel. Les dijeron que como estaban ociosos se les ocurría esta idea de ser
libres y hacer fiesta y les pusieron más trabajo. De igual forma el diablo trata
de meternos mentiras para que no hagamos lo que Dios quiere y no le
sirvamos. El faraón tenía su estrategia, decía “Estos están ociosos”. El diablo
le mete a las personas a la cabeza que deben darle a Dios solamente los tiempos
de ocio. Luego, ataca eso poniendo más trabajo. Como resultado los cristianos
e dedican menos tiempo a Dios. Puede darse por ser promovidos o porque se
aumenta la cantidad de trabajo, pero al verse apretados recortan el servicio. Eso
lo programó el diablo. Hay que desprogramarlos con la ayuda del Espíritu
Santo.

Siempre el primer tiempo que se recorta cuando estamos cargados es el de


Dios. ¿Por qué las personas no dejan de ver televisión o ir al gimnasio para
dedicarse más a Dios? Pero, si Dios encuentra gente que siempre le hace
tiempo a Él sin importar la carga, el diablo ya no tiene más tiempo que cargar.

El Señor quería liberar al pueblo de Israel de la opresión que tenían,


enseñándoles a ser ofertantes; el quería que celebraran fiesta en el desierto y
que se levantaran como un ejercito conquistador que tomara la tierra
prometida. Pero a los Israelitas les costó creerle, pues tenían una mente de
ladrilleros, una mente estrecha que nos les permitía verse a si mismos como
Dios los veía. Por eso no le creyeron a Dios y quedaron postrados en el
desierto, no entrando en la tierra prometida.

Dios se disgusta de ver lo que faraón hizo en la mente de ellos, pues cambió su
mentalidad a puros demandantes. Por eso lo primero que le dijo fue “sal y me
ofreces”. Porque Él tiene que cambiar nuestra mente. Cuando eres
transformado por el Espíritu Santo, puedes ofrecer algo a Dios.

Mientras más se pone usted en la línea del que ofrece, más prospero será.
Nosotros no somos del tercer mundo, somos de otro mundo, pues nuestra
ciudadanía esta en los cielos, de donde esperamos al Señor. Si tu mente piensa
que eres del tercer mundo seguirás pensando como mediocre y no lograras
llegar a ser un conquistar.
Si tú vas a ser líder tienes que tener mente de ofertarte y persiste hasta que las
cosas se den.

Yo soy un ofertante. Tú eres un ofertante.


¡Vamos a ofrecer!
El modelo de Jesús

Introducción

Jesús nos dejó una instrucción: que fuéramos por todo el mundo e hiciéramos
discípulos. Pero, ¿Cómo haremos tal cosa? De la misma manera que Él lo
hizo.

Jesús es sensible a las necesidades

Jesús tenia compasión por las multitudes que lo seguían (Mateo 9:35-37).
Jesús nunca pensó en pocos, siempre muchos.
Muchos piensan que Jesús sólo se dedicó a pocos y por lo tanto no es correcto
alcanzar las multitudes para Él. Jesús tuvo doce discípulos, a quienes llamó
manada pequeña. Pero los escogió para alcanzar multitudes.
Para tener compasión por las multitudes necesitamos más que ojos carnales.
Debemos comprender las verdades espirituales para tener compasión por ellos.
Por ejemplo aquellos que ven a la humanidad con los ojos de la carne se
compadecen únicamente de los drogadictos, los alcohólicos, las prostitutas, los
pobres o los pandilleros. Pero todas las personas tienen un alma que hay que
salvar.

Manifestó su poder

Jesús llenó las necesidades de las personas manifestando su poder sanador y


liberador. Sanó a muchos e hizo prodigios entre el pueblo. El propósito de las
señales es que las personas crean en el Señor. El resultado fue que muchos más
le seguían, y andaban como ovejas sin pastor. (Marcos 1:27-45, Marcos 2:1-12,
Juan 2:23, Juan 6:2).

El resultado de manifestar su poder fue que las multitudes lo siguieran.


La uncion no hace discípulos.
Jesús mismo no discípulo multitudes, porque no hubiera podido hacerlo
Escogió a doce personas

Muchos siguieron a Jesús por las señales y prodigios que hizo, pero eran como
ovejas que no tenían pastor. Esta nueva multitud debía ser cuidada y Jesús no
podía hacerlo sólo, por lo que escogió a doce obreros que le ayudaran. (Mateo
9:35, al 10:4)

 Un discípulo es aquella persona que se llama con un propósito en el reino de


Dios.
 No es discípulo de discípulo aquel que estas allí por amistad antigüedad, sino
con un propósito.
 Discipular no es adoctrinar, es formar personas. Él los llamó para ser hechos
“pescadores de hombres”.
 Jesús discípulo a quien quería trabajar, no sólo a aquel que quería oír o
aprender. Ser un discípulo es ser un obrero del Señor y colaborador en la
visión de Dios.
 Él escogió doce para cuidar multitudes a través de sus discípulos.

Cómo los escogió


 Llamó a los que Él quiso. Él escogió a sus discípulos, no sus discípulos a Él.
 Escogió con propósito, por el objetivo a conseguir.
 Estableció un número determinado de obreros: los 12.
 Capacitó y delego con poder, primero a 12 y luego a 70.
 Envió a los obreros de dos en dos.

Jesús pasó toda la noche orando antes de escoger a los apóstoles. Él había
dicho que pidiésemos al Señor de la mies más obreros, por lo que Él mismo oró
al Padre para que le revelare quienes serían los doce. La oración es esencial
para escoger a los doce.

Él los llamó primero para que estuviesen con Él, aprendiendo, y luego para ser
enviados por Él a predicar y enseñar. Jesús llama discípulos para que reciban y
den, para que aprendan y enseñen, para que sean cuidados y para que cuiden,
para que sean ministrados y suministren poder a otros. Él llama con propósito.
(Mateo 9:37, Lucas 6:12-13, Marcos 6:7, Marcos 6.12-13)
Resultado del trabajo de doce

Con el trabajo de los doce se multiplicó la gente que seguía a Jesús, lo que hizo
que se necesitasen más obreros que los mismos doce. Si haciendo milagros Él
solo, las multitudes lo seguían al punto de no poder entrar a las ciudades, con
doce obreros más haciéndolos, ¿Qué sucedió? (Marcos 1, Marcos 3:19-20)

La bendición de siempre trae crecimiento; donde hay vida se aumentan los


discípulos. El ministerio de Jesús creció mucho, pero Él siempre procuró que
este crecimiento se diera en forma organizada. Esta fue la razón de llamar en
un principio a los doce. Pero ahora debía llamar más obreros; aquellos que
antes habían sido sólo seguidores suyos debían ahora ser enviados. El
crecimiento será organizado si se hace a través de capacitar obreros. Los
problemas de las multitudes se resuelven haciendo obreros, no instituyendo
Co-pastores en las Iglesias.

Más obreros: los 70 o 72

Después de haber enviado a los doce, Jesús necesitó de una nueva generación
de obreros. Llamó a otros setenta (unas versiones dicen setenta y dos) y los
envió de dos en dos, con las mismas instrucciones que les había dado a los
doce. (Lucas 10.1-2)
Lo que Dios busca y establece son personas dispuestas a trabajar en la obra del
Reino. Todo obrero con la visión correcta levantará la mies, consciente que hay
que buscar, establecer, capacitar y enviar más obreros. Siempre que se recoge
la mies se deben hacer más obreros, quienes traerán más cosecha.

 La cosecha siempre traerá consigo más mies, que requerirá más obreros.
 Jesús dijo que la mies es mucha, y que los obreros pocos, Él dijo que
pidiéramos al Señor de la mies que enviara más obreros.
 Entonces, ¿Cuánta es la mies?
 Y, ¿Cuántos son lo obreros?
 ¿Qué crees que Jesús le esta pidiendo al Padre para levantar la cosecha?
 Según Jesús, ¿por qué deberíamos orar nosotros?
 Debemos pedirle al padre que nos dé la nación y que envié más obreros para
ganarla.
Jesús fue a las casas inmediatamente

Cuando Jesús llamaba a alguien para que lo siguiese, muchas veces iba a la
casa de éste tenía una reunión en ella (Marcos 1:29, Marcos 2:1, Marcos 2:15,
Marcos 3:19, Marcos 19:5). Aquí hay unos ejemplos de esto:

 Luego de llamar a Andrés, Simón, Pedro, Jacobo y Juan entró en casa de la


suegra de Pedro.
 En su casa, donde sanó a un paralítico, después de predicar en Galilea.
 Al llamar al Mateo comió esa noche con los amigos de éste.
 Después de escoger a los doce los llevó a casa.
 Cuando llamó a Zaqueo le dijo que era necesario que posara en su casa esa
noche.

¿Por qué dos?

Jesús los envió de dos en dos porque conocía el principio Bíblico que dice:
“Mejor son dos que uno…” (Eclesiastés 4:9). Esto consiste en que dos
personas trabajan en equipo para levantar la cosecha, cuidar de ella y enviar
nuevos obreros. Tanto los doce como los setenta los envió de dos en dos. Aquí
unas de las parejas que Dios formó para que le sirvieran en la obra:

 Adán y Eva, para iniciar la raza humana.


 Moisés y Aarón, para que el Éxodo de Egipto.
 Josué y Caleb, para la conquista de Canaán.
 Elías y Eliseo, quienes profetizaron contra la idolatría.
 Eliseo y Giezi, quienes continuaron la obra de Elías.
 David y Jonatan, antes del reinado, más prospero de Israel.
 Pedro y Juan, en la Iglesia Primitiva.
 Pablo en su viajes misioneros con Bernabé, Silas o Timoteo.
 Jesús y el Espíritu Santo.
 Los dos testigos en Apocalipsis.
 Hasta el diablo enviara una pareja: El anticristo y el falso profeta.
¿Por qué doce?

El numero doce en la Biblia indica organización, perfección de gobierno,


supervisión. También servicio, potestad y protección. He aquí unos ejemplos de
utilización del nuecero doce en la Biblia.

 Doce fueron los hijos de Jacob, los patriarcas (Génesis 35:22).


 Doce son las tribus de Israel (Génesis 49:28).
 Aún Ismael tuvo doce príncipes (Génesis 17:20).
 Doce fueron las fuentes de Elim. (Éxodo 15:27).
 Moisés envió doce espías a la Tierra Prometida (Deuteronomio 1:20-22).
 Doce escogidos por Josué para levantar el altar con las piedras de Jordán.
 Doce fueron los jueces de Israel. (Jueces).
 Salomón estableció doce oficiales para gobernar Israel (1 Reyes 4.7).
 Jesús escogió doce apóstoles para iniciar su Iglesia (Mateo 10:1-4).
 Doce son los tronos en los que se sentaran los apóstoles a juzgar las doce
tribus de Israel (Lucas 22:30).
 Doce legiones de ángeles que Jesús podía pedir para su protección (Mateo
26:53).
 Alrededor del trono de Dios hay veinticuatro tronos donde se sientan
veinticuatro ancianos (12x2) (Apocalipsis 4:4).
 144,000 santos en el tiempo final, judíos sellados, doce mil de cada tribu de
Israel (12x12, 000) (Apocalipsis 7:4).
 Jerusalén, la ciudad de Dios, tiene doce fundamentos y en ellos los nombres
de los doce apóstoles del Cordero. Tiene doce piedras y doce cimientos. Mide
12,000 estadios (Apocalipsis 21:9-21)
 En el aposento alto habían 120 orando. El día de Pentecostés se convirtieron
3,000 (ambos múltiplos de doce).

El modelo de los doce ha sido el que Dios siempre ha optado para reinar en su
pueblo. Cuando formó la nación de Israel lo hizo a través de doce tribus, la
juzgo a través de doce jueces y la gobernó a través de los doce oficiales.

Jesús también utilizó este modelo. La Iglesia fue establecida por doce
discípulos suyos llamados “apóstoles” a quienes Él capacito y envió. Antes de
Morir dio cuentas al Padre únicamente de éstos. Los Pastores, al igual que
Jesús, deberían rendir cuentas a Dios sólo de doce discípulos de su Iglesia.

Luego de la ascensión de Cristo, el Espíritu Santo guió a los once apóstoles a


escoger a otro entre los discípulos que ocupara el lugar de Judas. Ellos mismo
habían entendido la importancia del modelo de los doce y llenaron la vacante
antes de iniciar la obra evangelística. Hoy, el Espíritu de Dios nos esta
moviendo de nuevo al mismo sentir de Dios, con el fin de levantar la gran
cosecha de los últimos tiempos, y cuidar de cada creyente para el glorioso día
del retorno del Amado.

Hechos 2:42-47

“Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con


otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda
persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos
los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y
vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la
necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y
partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de
corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor
añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.”
Soñando con multitudes

Los retos que Dios pone

La palabra del Señor dice en Lucas 5:3-11: “Y entrando en una de aquellas


barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y
sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud. Cuando terminó de hablar,
dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.
Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado
trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red. Y
habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.
Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para
que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera
que se hundían. Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús,
diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador. Porque por la
pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que
estaban con él, y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran
compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás
pescador de hombres. Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo,
le siguieron.”

Pedro, en esos momentos, era un hombre cansado, desvelado y frustrado. Sacó


a luz toda la frustración que tenía, pero de todos modos obedeció.

Jesús puso un reto a ese hombre. Quería darle una ilustración de lo que Jesús
quería darle a él. Después de haber visto esto, a Pedro solo le quedaban dos
caminos: Aceptarlo o darle la espalda.

Dios pone retos delante de las personas porque a Él le gusta que le crean. De la
misma forma funcionan las redes y los grupos: retos que le creemos y
aceptamos a Dios.

El deseo de Dios es multiplicarte


Hebreos 6:13-19 “Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no
pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo, diciendo: De cierto te
bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente. Y habiendo esperado
con paciencia, alcanzó la promesa. Porque los hombres ciertamente juran por
uno mayor que ellos, y para ellos el fin de toda controversia es el juramento
para confirmación. Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente
a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su consejo, interpuso
juramento; para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que
Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para
asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros. La cual tenemos como
segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo”

Dios quería darle una promesa a Abraham y refleja lo importante que Abraham
era para Dios. Quería multiplicarlo con abundancia, y se lo demostró jurando
por si mismo. Esa esperanza es para que no vayamos de un lado a otro, sino que
funcione como un ancla para el alma.

Mientras más intenso es el deseo de tu corazón por algo, más dispuesto estás de
darlo todo por ello. El deseo de tu corazón se manifiesta en el precio que pagas
por algo.

Debes renunciar a ser pequeño, mediocre y a tener poca gente, pues esto no es
lo que Dios quiere para tu vida. El tener cosas pequeñas nunca ha sido el deseo
de Dios en cuanto a gente se trata.

Las escrituras nos exhortan a ser de un mismo ánimo con Jesús, y Jesús quería
que todos fueran salvos.

Dios está dispuesto a darles multitudes a aquellos que dejen a un lado la pereza
y el miedo, y que entreguen su vida por amor a esas almas.

Uno alcanza aquello para lo que se prepara. Si te preparas para cosas grandes
las vas a alcanzar. Si tú descuidas esto, descuidas lo que Dios te quiere dar.

Cuando un atleta compite, compite para ganar; si tú vas a predicar, predica para
que todos se conviertan.
En 2 Pedro 3:8-10 dice: “Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el
Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su
promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con
nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al
arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el
cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán
deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.”

Dios está esperando que nosotros prediquemos. Si no lo hacemos, las piedras lo


harán, pero Dios cumplirá lo que prometió. Nosotros somos responsables que
Guatemala sea para Jesucristo.

2 Pedro 3.11-16 dice “Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas,
¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando
y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos,
encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se
fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y
tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando
en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin
mancha e irreprensibles, en paz. Y tened entendido que la paciencia de nuestro
Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según
la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas,
hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de
entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las
otras Escrituras, para su propia perdición.”

Génesis 13:14-17 “Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él:
Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y
al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu
descendencia para siempre. Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra;
que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será
contada. Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a
ti la daré.”
Dios le hizo una promesa a Abraham, y consistía en que su descendencia sería
tan grande, que nadie la podría contar, a pesar que Abraham era ya un anciano y
Su esposa era estéril. Dios cumplió su promesa, y creó una nación que salio de
esta pareja.

Conclusión

Dios ha dejado loa misma promesa de multiplicación y prosperidad


para ti, sin tan solo puedes creer.
Esforzados y valientes

Introducción

Dios le mandó a Josué que para conquistar la tierra prometida y poseerla debía
ser esforzado y valiente. Él le dijo: “Esfuérzate y sé valiente; porque tú
repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la
daría a ellos. Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer
conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni
a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que
emprendas.” (Josué 1:6-7).

De igual forma, si queremos ganar Guatemala para Cristo debemos esforzarnos


con valentía en la visión que Dios nos ha dado. Para que la visión se haga una
realidad y no una ilusión, debemos esforzarnos en cumplirla.

La visión es para trabajadores

Dios involucra a esforzados en su obra, Él no llama a vagos. Si tú contrataras a


alguien para una obra, ¿a quién escogerías, a un trabajador o a un perezoso?
Muchas veces que el Señor llamó alguien, lo encontró trabajando. Veamos
algunos ejemplos:

 Eliseo: cuidaba 12 yuntas de bueyes de su padre.


 Moisés: cuidaba el rebaño de su suegro.
 David: cuidaba las ovejas de su padre.
 Gedeón: sacudía el trigo en el lagar.

La visión requiere trabajo

Marcos 16:15-18: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a


toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no
creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi
nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las
manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los
enfermos pondrán sus manos, y sanarán. ”

Cada promesa de parte de Dios requiere una acción de parte nuestra. En estos
versos nos promete que si creemos, las señales no seguirán. Dios promete
sanidad, pero nosotros debemos orar e imponer manos; Dios promete libertad,
pero nosotros debemos echar fuera los demonios, etc. Dios promete
entregarnos a nuestra nación, pero requiere que prediquemos.

La unción implica trabajo

Cuando Jesús envió de dos en dos a sus discípulos y le delegó autoridad, los
envió a trabajar. Cuando dijo que vendría el Espíritu Santo sobre nosotros y nos
daría poder nos dijo que íbamos a ser sus testigos. La uncion implica trabajo
esforzado. Si queremos ver más milagros y maravillas debemos de trabajar
más.

Debemos gozarnos en la gracia

Pablo le dijo a Timoteo: “Tú, pues, hijo mío, esfuérzate en la gracia que es en
Cristo Jesús” (2 Timoteo 2:1). Aunque vivamos en la gracia, debemos
esforzarnos.

Debemos de esforzarnos para formar a los hombres y mujeres idóneos que


comuniquen el mensaje de salvación a otro y supervisarlos. Se recibe la
salvación gratuitamente, pero presentarla a otro requiere todo de nuestra parte.

Detrás de cada ministerio próspero siempre se encuentra un hombre o mujer de


Dios que se ha esforzado más que otros.

El éxito de una persona no radica en sus dones o talentos, sino en como trabaje
con ellos. El éxito no es una casualidad, es una conquista.

Pablo decía: “Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios”.(1
Corintios 3:6)
Trabajo perseverante

“Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la


obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en
vano.”(1 Corintios 15:58)

Sólo prospera aquello en lo que nos esforzamos continuamente. Si hay


inconstancia no nos desarrollaremos en algo. Recuerda que la recompensa al
buen trabajo es más trabajo, pues quien es fiel en lo poco, es puesto en lo
mucho.

La fuente de nuestras fuerzas

Donde hay trabajo habrá cansancio pues vivimos en un cuerpo mortal que se
desgasta día a día. Pero Dios nos ha dicho como renovar nuestras fuerzas y
poder continuar: reposar en su presencia.

Isaías 40:28-31 dice: “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es
Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con
cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al
cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se
fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a
Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y
no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.”

Él prometió dar fuerzas al que no tenía ninguna. El cansancio no debería ser una
excusa para no servir a Dios. Si tú te encuentras cansado y agotado, Él dejó
palabra para ti. “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo
soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la
diestra de mi justicia.” (Isaías 41:10).

Jesús dijo que si estábamos trabajados y cargados Él nos haría descansar, que
aprendiéramos de Él que era manso y humilde de corazón y que lleváramos su
yugo, que era fácil y ligero. Algunos dicen que el servicio quema a las personas
pero no es cierto; lo que realmente desgasta es llevar una vida alejada de la
presencia de Dios.
Conclusión

Dios te ha mandado que seas esforzado y valiente para ganar esta nación para
Él. Ha dejado palabras de aliento para que confíes en Él y trabajes perseverante
en la meta. Si tienes temor o te sientes débil, toma las promesas que ha dejado
para ti, y esfuérzate en hacer un buen trabajo.

Alguien consumirá tus fuerzas; en alguien o algo te las gastarías. Puedas pasar
tu vida entregando tus fuerzas a las riquezas, al mundo o tus deseos, ó puedes
darlas al Señor. Aun la pereza consumirá tus fuerzas. Recuerda que el Señor es
digno de recibir toda tu fortaleza.

Soñar no cuesta nada; realizar sus sueños demandará tu vida.


El río de Dios
¿Qué es el Río de Dios?

Es el proceso en el que pasa el creyente desde que se convierte hasta que sea un
obrero del Señor. Se le llama “El Río de Dios” porque el creyente debería fluir
constantemente por éste, siendo cada etapa como un muelle en ese río por el
que crece y madura, hasta llegar al mar, en donde se convierte en un pescador
de hombres.

El Río de Dios consta de cuatro pasos que son:


1. Ganar
2. Consolidar
3. Discipular
4. Enviar

Ganar

La conversión es el primer paso del Río de Dios. Todas las actividades y


esfuerzos que se hagan deben ir encaminadas en engrandecer el Reino de Dios
a través de nuevos convertidos. La conversión puede darse de distintas formas;
las más comunes son:

1. Evangelismo personal de cada cristiano hacia las personas de su alrededor.


2. En el templo, en los servicios de la Iglesia.
3. Por las casas en grupos o células.
4. Actividades evangelísticas como masivas, cenas o convivíos.

Consolidar

Consolidar es velar por los nuevos convertidos para que la decisión que han
tomado de seguir a Cristo se afiance y permanezcan en Él. El propósito de todo
cuánto se hace en la consolidación es logar que los convertidos permanezcan
en el Señor y maduren hasta llegar a ser discípulos. La consolidación consta de
cinco pasos:
1. La bienvenida que es en el momento en que alguien recibe a Cristo. En éste
se hacen siete puntos.
2. La reunión de Consolidación: con el equipo de consolidadores, para
interceder, supervisar y distribuir fichas de consolidación.
3. La fono visita y la visita: en la que vela por sus necesidades, se le muestra
un interés persona, y se les enseña el “HOLA”.
4. Asignarle un grupo en casa.
5. El Encuentro.

El encuentro

Un Encuentro es un retiro espiritual en el que cada persona experimenta de una


forma real y genuina el poder sanador y liberador del Señor, y así es ministrado
en cada área de su vida. El objetivo del Encuentro es liberar aquellos que han
estado atados por amarguras, rencores u opresiones del diablo para que puedan
servir de todo corazón.

En tiempos de Jesús la gente le seguía y mostraba un anhelo ardiente de servir


a Dios, lo que provenía de un corazón genuino y no de ninguna presión.
Cuando nuestro Pastor le preguntó al Señor que debía hacer para que las
personas sirvieran a Dios de igual forma, el Señor le respondió que hiciera lo
mismo que hizo Jesús; que si se les ministraba sanidad y libertad, ellos serían
libres y la consecuencia espontánea seria un deseo genuino y comprometido
por servir. Así le recordó el ejemplo de la suegra de Pedro, quien cuando fue
sana se levantó y comenzó a servirles y el del endemoniado gadareno, que al
ser libre rogó que dejara seguirlo (Marcos 1:29-31, Marcos 5:1-20). De
igual modo, si las ovejas son liberadas de pecados que los mantienen atados de
la culpa de sus errores y de las heridas provocadas por otros, éstas, al verse
bendecidas por Dios, desean compartirlo con otros, sirviendo a Dios con
compromiso y pasión.

De allí que el tema principal del encuentro sea la libertad y la sanidad, y la


consecuencia natural de éste es que se entreguen a Dios y le sirvan. Esta es la
razón por la cual somos libres.
Discipular

Esto se da cuando alguien está listo para ser formado como discípulos y es el
tiempo durante el cual se prepara para llegar a ser obrero de Cristo. Discipular
es formar a una persona. Cuando nos convertimos al Señor somos como bebés
recién nacidos y debemos crecer en Él y madurar hasta formar el carácter de
Cristo. El objetivo del discipulado es convertir a una promesa de demandante a
ofertante. Esto se hace a través de los grupos de discipulado y la Academia de
Obreros.

La Escuela de Obreros.

Es la escuela en donde serán capacitados los futuros líderes de células, en


doctrina básica y en principios bíblicos. Consta de cuatro bimestres en los que
se imparten más de sesenta horas de capacitación y entrenamiento, en dos
clases semanales, con una duración de una hora cada una.

Los temas de los cursos que se imparten en la Escuela de Obreros son los
siguientes:

1. Doctrina Fundamental
2. Principios básicos del Creyente
3. La Visión
4. Principios del Liderazgo
5. Principios para el Éxito
6. Principios de la realeza

Además se tienen seminarios paralelos a la Academia de temas importantes,


tales como matrimonios y finanzas.

Grupos de D-12

Son los grupos de discipulado en donde se forman y ministran a los obreros


de grupos. Un grupo D-12 se forma de aquellos que han sido ganados y
consolidados en la célula de evangelismo, y se les invita a ésta reunión para
discipularlos y luego poder enviarlos a abrir sus propias células. Aquellos que
son líderes de un Grupo D-12 forman parte como ovejas de otro Grupo en el
cual reciben la enseñanza y la ministración que luego dan en el grupo que
presiden. De esa forma todos reciben en un grupo y dan en otro, formando una
“red” de grupos en la que todos están siendo cuidados por alguien y cuidando a
otros.

Enviar

Cuando alguien esta listo para ser líder se le envía con otra persona como
pareja a abrir una célula de evangelismo. Para ello debe asistir a un retiro de
Lanzamiento, en el que se le ministran temas de liderazgo y se les dan
instrucciones específicas de cómo iniciar una célula. ¡Al llegar este puerto esa
persona esta lista para ser un pescador de hombres!

El lanzamiento

El lanzamiento es un retiro que tiene por objetivo ministrar a aquellos que


serán enviados como lideres de células y delegar en ellos poder y autoridad
para ser testigos de Cristo.

Células nuevas

Una célula nueva se abre cuando dos personas son enviadas en parejas a
evangelizar y discipular. Aquellos que asistieron al lanzamiento son enviados
de dos en dos con instrucciones precisas que deben hacer y se les ha delegado
autoridad para que con el poder del Espíritu Santo vayan a predicar, expulsar
fuera demonios y sanar enfermos.

Una vez iniciados los nuevos grupos, éstos comienzan a ganar nuevas personas
para Cristo. El ciclo se inicia de nuevo aquí, pues éstos nuevos creyentes
comienza de nuevo en el rió de Dios y así continuamos hasta ganar a nuestra
nación y el mundo para Cristo.
Convicción,
Compromiso y carácter

La convicción y el compromiso

La convicción que tengamos en algo nos llevara a comprometernos en eso.


Nadie se compromete si primero no se esta convencido en lo que se hace.
Y el compromiso producirá carácter en nosotros para permanecer y realizar
nuestras convicciones.

El apóstol Pablo habló de la convicción que tenía cuando dijo: “estando


persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la
perfeccionará hasta el día de Jesucristo”. (Filipenses 1.6)

Si tengo una convicción, tendré un compromiso. Compromiso es tener una


responsabilidad u obligación, se conoce de lo que estoy convencido por el
compromiso que adquiero. Por ejemplo, la convicción del amor a una mujer a
lleva a un compromiso matrimonial; de igual forma, la confianza en mi
salvación conlleva el compromiso de vivir como Dios pide. También sucede así
con el servicio a Dios: si estoy convencido de la vocación me comprometeré a
servirlo.

Compromiso es una obligación contraída voluntariamente. El amor es un


compromiso. La vida sin compromiso no llega a nada. Hay que pasar los
inviernos para llegar a la primavera de la vida.

Cuando adquiero un compromiso adquiero constancia en lo que hago. Tener


rutinas no es malo. Dios mismo estableció rutinas como la que hay cada día
cuando sale el sol por el mismo lugar; nuestro corazón y nuestros pulmones
trabajan con la misma rutina todos los días, y el día que la rompan sufriremos
gravemente. Igual es en los grupos. Debemos adquirir obligaciones que nos
llevan a ser constantes y perseverantes en algo, hasta terminar la obra a la que el
Señor nos llamó.

La perseverancia y la persistencia son el resultado del compromiso en algo.


Filipenses 3:12 dice: “No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto;
sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido
por Cristo Jesús.” Pablo no era ya quien debía ser, no era perfecto, pero seguía
adelante. Para crecer hay que hacer. El premio se encuentra en la meta, al
terminar, no en el inicio. No se llega a la meta sin compromiso.

Tener convicción, compromiso y carácter es comenzar algo, continuarlo y


concluirlo. Uno no puede terminar y mucho menos continuar si no tenemos
clara la meta. No debemos tenerle miedo a las metas, preocupémonos cuando
no las hallemos. Dios es un Dios de metas. El hecho de no llegar a algo no
quiere decir que no debamos continuar.

.
El servicio requiere carácter

Dios quiere que le sirvamos en medio del trabajo en que nos ocupamos. Para
esto se requiere de carácter. Un mensaje equivocado es el que dio el faraón a
Moisés: “quieren servir porque están ociosos”; eso es ofrecerle a Dios nuestro
tiempo de ocio, lo que nos sobra.

El apóstol Pablo exhortó al joven Timoteo a tener carácter para testificar: “Por
tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí preso
suyo...” (2 Timoteo 1:8-12). Aún cuando Pablo estaba en la cárcel como si fuera
un malhechor, su discípulo no debía avergonzarse de dar testimonio de él.
De igual forma no debemos avergonzarnos de dar testimonio de nuestro Señor
ni de nuestro Pastor. Estar seguro en el ministerio es estar convencido por Dios
de permanecer en una Iglesia bajo un pastor hasta el fin.

Pablo sigue diciendo: “Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me


avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso
para guardar mi depósito para aquel día.”(2 Timoteo 1.12).Nuestros
compromisos están donde están nuestras convicciones. El Apóstol estaba seguro
en los momentos de prueba que vivía, prisión y la persecución, y esto le daba
plena seguridad y estabilidad en medio de la aflicción.

Pablo estaba tan comprometido en el ministerio que hablaba del evangelio


como propio. Hasta sufría por el. Él formó carácter en medio de las
adversidades. Dios siempre permanece fiel, y tener fidelidad es tener
compromiso.

Dios nos forma el carácter a través del compromiso de ser constantes en medio
de las pruebas y adversidades. Somos formados cuando llega el momento en
que se prueba nuestra convicción. Pablo soportaba por amor de los escogidos.
El amor se prueba cuando se soporta por otros, no en medio de los besos o
abrazos.

La visión forma carácter. Dios nos forma en medio del trabajo de grupos al
tener compromiso en lo que hemos creído. Debemos formar carácter.

Para amar cuando no fui amado.


Para proseguir en medio de tormentas.
Para permanecer en una célula a pesar de los problemas.
Para terminar la universidad que inicié.
Para vivir feliz en un matrimonio, mientras más avanza el tiempo.
Para ofrecer y no demandar

Cristo nos hace libres de complejos, pero no se compadece de nosotros por


ellos. La autocompasión es muchas veces una excusa para no formar carácter.

Galatas 2:20 dice: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo,
mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del
Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” Cristo nos amó
y lo demostró al morir por nosotros. Su compromiso lo llevó a entregarse hasta
la muerte.

Pablo permaneció en la iglesia a pesar de la persecución. Las persecuciones


llegan solas, no hay que buscarlas. Hay quienes dejan el compromiso y pierden
el carácter, pues el compromiso produce carácter. Las adversidades y las
pruebas en Pablo formaron carácter en él. Él pudo haber dicho que ya seguía,
pero continuó alcanzando las metas. En vez de rendirse dijo: “…he aprendido a
contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé
tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado
como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer
necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” (Filipenses 4:11-13)

A vivir contento en medio de cualquier situación se aprende. En la escasez y en


la abundancia se debe aprender que se puede ser feliz.

El Señor formó carácter en Pablo, por eso él pudo decir: “¿Quién nos separará
del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o
desnudez, o peligro, o espada? Antes, en todas estas cosas somos más que
vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni
la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente,
ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo ,ni ninguna otra cosa creada nos podrá
separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” (Romanos
8:35 y 37-39).

A Pablo nada lo separó del amor de Cristo y lo pudo decir porque lo había
vivido. Ni los peligros de muerte, ni la persecución, ni el tercer cielo ni nada lo
separó de ese amor porque estaba comprometido con Cristo.

Tener dones y talento no debe impedir formar el carácter ni podemos


justificarnos detrás de ellos. Tener carácter es dar el fruto del Espíritu y Jesús
dijo que no somos conocidos por los dones sino por los frutos. Los dones son
instantáneos, los frutos deben formarse.

Conclusión

Permanecerás en algo según tu convicción. Cuando tú estas convencido de algo,


seguramente te comprometes con ello. El mantener un compromiso crea
carácter y saca lo mejor que hay en ti.

Si crees realmente en el llamado que Dios te ha hecho, comprométete a


cumplirlo. Mientras vas en el camino, Dios formará en ti el carácter que Él
quiere y tu necesitas.
La estructura de
Una célula

Ejemplos de grupos en casa

Una célula de Jesús:

“Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al
banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió. Y
aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos
publícanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa
con Jesús y sus discípulos.” (Mateo 9:9-10)

En casa de Mateo, había tres tipos de personas: Jesús, los discípulos y los
pecadores.

Las células de los primeros discípulos

“Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron


aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los
apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las
oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales
eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos, y
tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo
repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes
cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con
alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el
pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.”.
(Hechos 2:41-47)

Según el verso 42 ellos hacían cuatro cosas:


1. Perseveraban en la doctrina de los apóstoles.
2. En la comunión unos con otros.
3. En el partimiento del pan.
4. En las oraciones.

Y dice: “el Señor añadía a los que debían ser salvos”

Instrucciones para una célula

Jesús delegó autoridad y después les dio instrucciones a sus discípulos. Cuando
Él da poder a una persona le da también las instrucciones de que debe hacer.

1. A quienes debían ir (vrs 5-6): Jesús les dijo a sus discípulos en ese momento
que fueran específicamente por las ovejas perdidas de Israel; más adelante, les
dio la orden de predicarles a toda criatura. Jesús les especificó a quienes debía
ir. De igual forma nosotros debemos saber a quienes predicarles, por eso es
recomendable que cada uno haga su listado de “Oikos”, ore por ellos y los
invite al grupo. Es también recomendable que cada nuevo asistente sea
motivado a que invite a sus amigos familiares a que asista al grupo.

2. Que debían predicar (vrs 7): El mensaje de arrepentimiento y perdón. Todo


líder debe predicar el bosquejo evangelístico que se le entregue. La predicar
debe durar unos 30 minutos y debe concluir en una aplicación y en un llamado.
Debe tener una breve introducción, utilizar unas tres citas bíblicas (no es un
estudio bíblico) y utilizar ilustraciones.

3. Que hacer (vrs 8): Jesús les mando a bendecir personas, sanar enfermos,
liberar endemoniados, etc.…El mundo está buscando lugares en donde
encuentren bendición de Dios. Los grupos son para bendecir personas.

4. Que detalles cuidar (vrs 9-10): En los grupos debemos guardar ciertas
normas que facilitan el desarrollo de éstos y mantienen saludable la célula:
a) Orden y la limpieza de la casa; guardar normas.
b) Duración del grupo
c) No sea contencioso, ni discuta sobre temas doctrinales
d) Busque apoyo en sus lideres en cuanto a la consejería
e) Orden en la ministración, no escándalos
f) Ministración: hombres ministren hombres y mujeres a mujeres
g) Personas ajenas predicando en grupos
h) Actividades especiales rotación de casas
i) Atención en el conteo y entrega de ofrenda del grupo
j) Noviazgo entre lideres y ovejas
5. Escoger un lugar donde hacer el grupo (vrs 11-13): la ubicación de la casa
depende de la facilidad de que los nuevos puedan asistir a la célula. El dueño de
casa debe ser “digno”, y debían orar siempre por esa casa. Cuidar el orden,
limpieza y normas del hogar.

6. Nuestra actitud frente aquellos que dirán que no: Jesús les dijo: “Y si alguno
no os recibiere, ni oyere vuestras palabras,” Jesús advirtió sobre aquellos que
no los recibiría, los que los entregarían y los que los perseguiría. Pero Jesús les
indicó que se sacudieran el polvo de la frustración por los malos resultados y
continuaran, porque él nunca nos va abandonar.

7. Las recompensas para aquellos que si recibirán: Aquellos que si reciben a los
discípulos, reciben a Jesús, y aquellos que honran a un discípulo de Jesús no
perderán su recompensa.

La estructura de una célula

1. La bienvenida: un ejemplo es la bienvenida que Jesús le dio a Simón la


primera vez que lo vio: lo llamo por su nombre y le dijo que seria llamado
Pedro, hablando de la transformación que tendría junto a Jesús (Juan 1-14-42)

2. Visión: Decirla y explicarla, hablando sobre como Dios la dio a nuestro


pastor y como el grupo pertenece a Iglesia Nuevo Pacto (Habacuc 2:2-3)

3. Prédica: Debe ser dada por los lideres de grupos (2 Timoteo 2:1-2)

4. Llamado: Debe ser claro y directo, invitando a cada uno con amor a que se
convierta al Señor. Se debe de consolidar. (Romanos 10:13-15)

5. Ministración y oración por las necesidades: (Marcos 16:16-18, Hebreos


2:4)

6. Ofrenda: Enseñar que sean generosos para Dios (Filipenses 4:10, dar la
oportunidad para ofrendar)
7. Refacción: puede darse por turnos por los del grupo. Algo sencillo, su
objetivo es la comunión entre los hermanos. (Hechos 2:42-47)

 Procure dar testimonios en cada grupo


 Puede haber alabanza
 Planifique en la célula la próxima reunión

Reportes de grupo

Los reportes son una demostración de la confianza que se nos ha delegado, por
los que debemos entregarlos a tiempo. (1 Tesalonicenses 3:5-6)

Sabemos que se convirtieron 3,000 en Pentecostés, el día que 120 estaban


orando en el aposento alto y que se alimentaron 5,000 varones en la
multiplicación milagrosa; estos datos están en la Biblia porque a Dios le
interesa llevar todo en orden y organizado. Para eso es necesario llevar reportes
Dos son mejor que uno
De dos en dos

Jesús envió a sus discípulos de dos en dos en muchas ocasiones:

1. Cuando envió a los 12 a predicar


2. Después, cuando envió a los 70 a predicar
3. En varias oportunidades envió a 2 de sus discípulos a ejecutar órdenes, como
cuando fueron por el burrito y cuando prepararon el aposento alto para la
ultima cena

En la Iglesia primitiva vemos que los primeros discípulos también iban de dos
en dos:

1. Pedro y Juan, sanando al enfermo en el templo y ante el concilio.


2. Pablo predicando junto a Bernabé en su primer viaje misionero.
3. Pablo, luego que se separó de Bernabé, siempre estuvo acompañado por
Silas o Timoteo.

Dos son mejor que uno

Dice Eclesiastés 4.9-12 que “dos son mejor que uno”. He aquí por qué:

1. “Porque tienen mejor paga para su trabajo” Dos trabajando juntos son más
productivos. Por eso existen las asociaciones, las sociedades y las fusiones
entre empresas y bancos.

2. “Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo!


que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.” Se ayudan y levantan
mutuamente. Un ejemplo es la ayuda que se tiene en un equipo deportivo;
por muy bueno que un atleta sea, siempre necesitará de alguien que lo apoye
como equipo.
3. “También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo

se calentará uno solo?”. El mejor ejemplo de esto es el matrimonio: una pareja


de esposos viviendo en común acuerdo.

4. “Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres


dobleces no se rompe pronto.” Hay mayor fortaleza y determinación cuando
trabajamos a la par de otro. Aún los policías trabajan en parejas.

Dios dijo del hombre que no tenia pareja: “No es bueno que el hombre esté
solo…” (Génesis 2:17). Aún a él le hizo ayuda idónea.

Bendiciones de trabajar en parejas

1. La presencia de Dios habita en la unidad; “Porque donde están dos o tres


congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” (Mateo 18:20).

2. Dios responde a las oraciones de dos en común acuerdo. “Otra vez os digo,
que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera
cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.” (Mateo
18:19).

3. Victoria sobre el enemigo “¿Cómo podría perseguir uno a mil, Y dos hacer
huir a diez mil, Si su Roca no los hubiese vendido, Y Jehová no los hubiera
entregado?” (Deuteronomio 32:30).

Caminar de común acuerdo

Dice Amos 3:3 “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” Un


acuerdo es un encuentro o ensamble con otro; es la unidad de dos personas en
una sola voluntad. Si no hay un acuerdo entre los dos será muy difícil caminar o
si lo hacen, será imposible hacerlo juntos.

Caminar con otra persona en el servicio al Señor es cuestión de principio y


actitudes correctas. Es el corazón propio el que determina la unidad y
compromiso hacia la otra persona. La Biblia nos enseña que actitudes debemos
guardar:
Estimar al otro como superior a uno mismo (Filipenses 2:3-4). Si guardamos
esto no habrá problema en quien manda o quien dirige.

Romanos 12:9-18 señala varios principios entre los cuales ésta el amor
sincero, la honra y respeto que nos debemos y el hacer el bien sin importar los
que se nos hizo. Guardando esto evitaremos un sin número de problemas.

El acuerdo a la manera de Dios

Mateo 18 nos habla como lograr un acuerdo: orando juntos delante de Dios,
buscando su voluntad. (Mateo 18:19-20). Un acuerdo es encontrar la voluntad
de Dios para ambos.

No hay acuerdo si no hay arrepentimiento y perdón. El apóstol Pablo dijo que


era necesario que hubieran disensiones para ver quien salía aprobado, al ejercer
al arrepentimiento y el perdón. No hay cristianismo si no hay perdón, pero éste
no se da si no hay errores.

Para que haya acuerdo debemos humillarnos y volvernos como niños. El


orgullo endurece nuestro corazón para buscar la voluntad de Dios. La unidad de
la pareja se refleja en el grupo y en la red. Dios bendice donde hay acuerdos.

Formas equivocadas de un acuerdo

 Evitar el conflicto huyéndole a éste. No hablo de los problemas porque creo


que se harán mayores y prefiero evitarlos.

 Hacer concesiones mutuas: “Ni tu, ni yo”. Esto no es llegar a un acuerdo,


pues aunque deciden sobre algo no están en el mismo ánimo ni son de un solo
corazón. Aparento el acuerdo y mantengo mi postura, pero negocio con el otro
para hacer mi voluntad.

 La ley del más fuerte, quien se impone sobre el otro.


 Usar la manipulación, otorgando beneficios al otro a cambio de hacer lo que
yo quiero que se haga.

 Lógica contra la emoción, se impone la voluntad de aquel que presente los


argumentos más lógicos. Si bien es cierto que la madurez se refleja en la
sensatez, no es correcto imponer la voluntad propia porque tengo puntos más
intelectuales u objetivos que el otro.

Los “mitos” sobre trabajar con una pareja

 No hay “pareja perfecta”; la unidad y comprensión son reflejo de sanas


actitudes hacia la otra persona.

 La unidad y amistad no es necesariamente el ensamble de dos personalidades


que encajen. Dios puede moldear el temperamento de cualquiera y debemos
tener un buen corazón para comprender y relacionarnos con otro.

 ¿Quién de los dos decide? Esta es una pregunta que usualmente cruza por la
mente. La actitud correcta es estimar al otro como superior y ejercer con
responsabilidad mi trabajo. Cuando estamos preocupados por quién manda,
probablemente tenemos orgullo o deseos de ser el mayor. Recordemos “quién
quiera hacerse el mayor, será vuestro servidor”

 Relacionarnos con otra persona hace que salga a luz lo mejor y lo peor de
uno. Por lo que debemos saber dar el enfoque correcto a esto: Dios esta
permitiendo que seamos formados a través de otro (Proverbios 27:17)

El ejemplo de Jesús y el Espíritu Santo

 El Espíritu anuncio varias veces la venida del Mesías a través de profetas, y


cuando Jesús vino hablo sobre el derramamiento del Espíritu Santo.
 Jesús esperó a que el Espíritu lo llenara para iniciar su ministerio, y este lo
ungió para realizar milagros, maravillas y señales.

 Jesús vino al mundo al ser engendrado por el poder del Espíritu, pero dijo que
convenía que El se fuera para que viniera el Espíritu Santo.

 Jesús es quien derrama al Espíritu Santo y este lleva al hombre a exalta a


Cristo.

 El Espíritu guía al pecador a recibir a Jesús y una vez se convierte, Jesús lo


bautiza con el Espíritu Santo.

 Ambos hablaban lo que oyen decir al Padre.

 Ambos interceden por nosotros delante de Dios.

 Ambos son llamados nuestros consoladores.

 Ambos habitan en nuestro corazón.


El poder de las ofrendas

En Mateo 6:2-4 dice: “Cuando pues, des limosnas, no hagas tocar trompeta
delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y las calles, para ser
alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas
cuando tu des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que
sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en los secreto te recompensara en
publico”.

¿Ayunar y orar tiene sus recompensas? Si. Dar también. Ahora bien,¿hay algo
de malo en esperar recompensas? No, Jesús mismo enseña que debemos
esperar la recompensa que el Padre tiene para nosotros. ¿Alguna vez has orado
o ayunado sin ningún motivo? ¿Has dado sin ningún motivo? El Padre conoce
las veces que has dado, sembrado o diezmado con fe, el ingrediente
indispensable para que El derrame bendiciones sobreabundantes por lo que tu
le das.

Debes tener presente que la prueba no es cuando das, sino cunado recibes la
cosecha, es decir tu recompensa. Porque cuando tu desprendiste te quedaste sin
nada, diste lo que tenias u cuando El decide recompensarte con una medida
buena, apretada, remecida, rebosando y te da mas de la medida con la que tu
me diste, la prueba mayor.

Aprende que toda siembra trae una cosecha y la negligencia la puede echar a
perder.

El Salmo 20:1-4 “Jehová te oiga en el día de conflicto; El nombre del Dios de


Jacob te defienda. Te envíe ayuda desde el santuario, Y desde Sion te sostenga.
Haga memoria de todas tus ofrendas, Y acepte tu holocausto..Te dé conforme
al deseo de tu corazón, Y cumpla todo tu consejo.”

Cuando eres un ofrendador y estas clamando por ayuda, necesitas y quieres que
Dios te sostenga, tienes que estar confiado y quitarte los prejuicios de la cabeza
y decirle: ¡Señor, has memoria de mis ofrendas. Acéptalas y dame conforme al
deseo de mi corazón! Dios no dudara en decirte: ¡claro que si!

En Hechos 10:1-4 dice “Había en Cesárea un hombre llamado Cornelio,


centurión de la compañía llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con
toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre.
Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un
ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio. El, mirándole
fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus
limosnas han subido para memoria delante de Dios.”

La Biblia nos comprueba como las agrandas se quedan aquí para administrar el
reino y suben al cielo para estar delante de Dios.
El verso 5, dice: “Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el
que tiene por sobrenombre Pedro.”

Dios empezó a tratar con Pedro para que fuera a la casa de Cornelio y no se
negara a ir con los hombres, les predicara la Palabra; antes de que terminara el
sermón cayó el Espíritu Santo y bautizo a los gentiles. Todo por un hombre que
daba y oraba; y a quién el ángel se le apareció y le dijo: “Tus oraciones y tus
dádivas están delante de Dios para memoria”. Nuestras dádivas hacen que se
nos recuerde en el cielo.

En Marcos 14:3 dice: “Pero estando él en Betania, en casa de Simón el


leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de
perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se
lo derramó sobre su cabeza”.

Las ofrendas en ocasiones provocan que alguien más se enoje, pues lo que
para unos es una buena obra, para otros es un desperdicio, depende de quien la
mire. Si tu ofrenda la sometes o la pones a discusión con los demás, puede que
la califiquen como un desperdicio o te desanimen para no darla, sin embargo si
le consultas a Jesús él te dirá que su padre tiene una recompensa para ella.

Verso 7: “Siempre tendréis a los pobres con vosotros, y cuando queráis les
podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis. Esta ha hecho lo que
podía; porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura. De cierto
os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo,
también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella.”

Con esto Jesús esta diciendo que todos los predicadores, sin excepción, tenemos
la obligación de enseñarle a la gente lo que la mujer hizo: despojarse de algo
con un precio muy alto para entregárselo a su Señor, lo mejor que ella tenía se
lo entrego a Jesús.

Dios sabe las veces que has dejado de dar, diezmar y de sembrar, sin embargo
tiene más memoria de las veces que siembras y que entregas lo mejor que tú
tienes con la convicción que él se encargará que recibas tu fruto.
Los cuatro
Enemigos

Introducción

En nuestra relación con el Señor hay varios enemigos que se interponen entre
Dios y nosotros. Ahora identificaremos cuatro enemigos y veremos la solución
que nos da la Biblia para vencerlos.

1er Enemigo: Satanás

Efesios 6:11-12 dice: “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis
estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra
sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los
gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de
maldad en las regiones celestes.”

El enemigo más común para las personas, crean o no Jesús, es Satanás y los
demonios, por lo que debemos aprender a luchar contra él. Aunque es el
principal enemigo, tampoco debemos caer en pensar que es el tienen la
culpa de todo.

Debemos creer que todos los demonios se sujetan en el nombre de Jesús. Jesús
dijo que todo lo que atamos en la tierra es atado en los cielos. Si atamos al
hombre fuerte podemos saquear su casa.

“He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda


fuerza del enemigo, y nada os dañará.” (Lucas 10:19)

Mientras mantengamos la confianza de que en el nombre de Jesús todo


demonio se sujeta, diablo no nos puede dañar. Por los frutos se conoce a las
personas, pero también por su autoridad. Una de las maneras de saber que
nuestro nombre está escrito en los cielos es cuando los demonios se nos sujetan.
Jesús delegó la autoridad para echar fuera demonios a sus doce: “Entonces
llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos,
para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.”
(Mateo 10:1).

En el pasaje donde Pedro le habla a Jesús y éste le reprende, era Satanás el que
impulsaba a Pedro a darle ciertas ideas, Jesús le dijo “apártate de mí, Satanás”.
Satanás usó a una mujer para hacer caer al primer Adán. Usó a Pedro para
intentar hacer caer al postrero Adán. Pedro es figura de la Iglesia, la esposa.
Pero el postrer Adán no cayó. Si Pedro hubiera tenido el discernimiento
correcto, no hubiera llegado al momento de que Jesús le dijo “apártate de mí”,
sino él se lo hubiera dicho y Satanás se hubiera ido. El diablo hace caso al
nombre de nuestro Señor Jesucristo.

2do Enemigo: la carne

Cuando el diablo va a tentar a alguien, lo tienta es cuestiones de su propia


carne. Gálatas 5:16-17 dice:“Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis
los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el
del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis
lo que quisiereis.”

Este pasaje no dice “no tengáis deseos carnales”, pues esto es imposible; lo que
nos corresponde es no satisfacer los deseos carnales. No es más santo el que
menos deseos de la carne tenga, sino el que menos satisfaga. Cuando no lo
hacemos, crecemos en dominio propio. Cuando satisfacemos los deseos de la
carne, nos volvemos contra el Espíritu; entonces ya no sólo es nuestra enemiga,
sino del Espíritu también.

Siempre vivimos haciendo lo que no queremos, pues al agradar al Espíritu, la


carne se queda inconforme; cuando agrado a mi carne, el Espíritu se queda
inconforme. Si damos fruto del Espíritu, se hace morir la obra de la carne.
Romanos 8:5-9 dice: “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de
la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el
ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.

Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se
sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no
pueden agradar a Dios. Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el
Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros.”

Este pasaje no esta hablando de conversos e inconversos, sino a hijos que son
carnales. La carne no se sujeta; no puede. A la carne no se le puede reprender ni
echar fuera, pues no es demonio. A la carne se le sujeta, y esto se logra haciendo
morir la sobras de la carne todos los días a través de satisfacer los deseos del
Espíritu.

3er Enemigo: el mundo

“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al
mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo,
los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no
proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el
que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” (1 Juan 2:15-17)

Aunque estamos en el mundo no pertenecemos al mundo. No sigamos, pues,


la corriente de esté mundo. No debemos amarle ni dejarnos seducir por el, pues
es pasajero. Pero los que creen en su palabra y hacen la voluntad, la cual no
pasa, permanecen para siempre junto con ella.

Jesús rogó no porque fuéramos quitados del mundo, sino porque fuéramos
guardados del mal. (Juan 17:15). Cuando nacemos de Dios y le creemos,
vencemos al mundo: “Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y
esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe” (1 Juan 5:4).

1 Juan 4:4-6 “Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque
mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. Ellos son del
mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye. Nosotros somos de
Dios…”

4to Enemigo: uno mismo

Pablo le dijo al joven Timoteo: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina;


persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te
oyeren” (1 Timoteo 4:16).

El “Yo” es un enemigo de uno mismo. La Biblia dice que el corazón es


engañoso y perverso, ¿quién lo entenderá? Por eso debemos auto disciplinarnos
y ejercer dominio propio. Mucha gente juega su propio juego, le echa la culpa a
todo, y se engañan a ellos mismos. La Biblia habla que nos podemos engañara
nosotros mismos (Jeremías 37:9, Galatas 6:7); por esto, debemos tener cuidado.

Si ya conoces a ti mismo, entonces cuídate de ti. De ti mismo nadie puede


cuidarte más que tú.

Conclusión

A Satanás se le vence con fe en el nombre de nuestro Señor Jesús; las obras de


la carne desaparecen al no satisfacerlas y obedecer al Espíritu; el mundo es
vencido a través de nuestra fe, y a nosotros mismos, cuidándonos para no ser
engañados por nosotros mismos.
Derribando argumentos

Introducción

Con las armas de Dios derribamos fortalezas. En la batalla que peleas mucho
tienen que ver tus pensamientos, por eso debes llevarlos cautivos a la
obediencia de Cristo Jesús. Quien tiene pensamientos obedientes tiene la
batalla ganada.

Tu mente, tu corazón y tu boca deben ser llenos de la palabra, pues es la


espada del Espíritu de Dios.

¿Dónde se levantan?

2 Corintios 10:3-5 “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la


carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en
Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez
que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo
pensamiento a la obediencia a Cristo”.

Los argumentos están en la mente

¿Dónde crees que han estado siempre los argumentos, la altivez y las
fortalezas? ¿Crees que están en el mundo o dentro de tu mente?

Los argumentos, la altivez y la fortaleza son elementos que el enemigo no ha


querido levantar allá afuera, ha intentado forjar dentro de la iglesia para que
no salgas a compartir la Palabra con nadie.
¿Qué crees que es más fácil para el diablo, que no vendan biblias o que no las
lean?

1 Samuel 17:1-10 “Los filisteos juntaron sus ejércitos para la guerra, y se


congregaron en Soco, que es de Judá, y acamparon entre Soco y Azeca, en
Efes-damim. También Saúl y los hombres de Israel se juntaron, y acamparon
en el valle de Ela, y se pusieron en orden de batalla contra los filisteos. Y los
filisteos estaban sobre un monte a un lado, e Israel estaba sobre otro monte al
otro lado, y el valle entre ellos.”

El nombre del valle al que se refiere ese texto bíblico, Ela, significa Hombre
Fuerte, es decir ellos se preparaban para la guerra en el valle del hombre
fuerte.

Por otro lado encontramos a Goliat, un hombre de cómo tres metros de alto,
que portaba una espada y a su escudero, que pretendía poner las reglas de la
guerra. Verso 8:“Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel,
diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el
filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre
que venga contra mí. Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros
seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros
seréis nuestros siervos y nos serviréis. Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado
al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo”.

¿Desde cuándo Goliat ponía las reglas de la guerra y decía que era un hombre
contra un hombre? ¿Desde cuándo ese filisteo incircunciso le dice a Israel
cómo se pelea? ¿Desde cuándo Goliat pone las reglas? ¿Por qué Israel aceptó
pelear uno contra uno? ¿Por qué tú aceptas la voz del diablo 40 días y hasta 5
veces diarias? Y aún así no quieres leer la Biblia….

David no puso su mirada en Goliat, puso su mirada en la recompensa, ¿tiene


algo de malo poner la mirada en las recompensas que Dios da? Dios les dará a
los hombres valientes a su hija, a la reina, a la Iglesia. La Iglesia será precedida
por hombres que tengan el corazón de David, quien en lugar de ver a los
gigantes fijen su mirada en las promesas de Dios.
Cuando dices ya no aguanto, no puedo te estás olvidando que en la palabra
Dios te dice: se valiente y esforzado, yo soy tu Dios, nunca te desampararé,
nunca te dejaré hasta que acabes la obra para la cual te llamé. Cuántas veces has

Puesto más atención a las voces de quienes te critican, de la gente que se


levanta contra ti y murmura, en lugar de oír la palabra de Dios que dice: mas
bienaventurado eres cuando se diga de ti mucha mentira a causa de mí y de mi
evangelio.

La Biblia dice que de la abundancia del corazón habla la boca, a veces tu


problema no es la boca, sino tu corazón. David comenzó a hablar otro tipo de
palabras y empezó a ocasionar reacción, aun en la casa del rey.

En el verso 37, continúa diciendo: “Añadió David: Jehová, que me ha librado


de las garras del león y de las garras del oso, él también me librará de la mano
de este filisteo. Y dijo Saúl a David: Ve, y Jehová esté contigo”.

Más adelante, en el verso 41 dice: “Y el filisteo venía andando y acercándose a


David, y su escudero delante de él. Y cuando el filisteo miró y vio a David, le
tuvo en poco; porque era muchacho, y rubio, y de hermoso parecer. Y dijo el
filisteo a David: ¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Y maldijo a
David por sus dioses. Dijo luego el filisteo a David: Ven a mí, y daré tu carne
a las aves del cielo y a las bestias del campo. Entonces dijo David al filisteo:
Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre
de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has
provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré
la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las
bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá
toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque
de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.”

En el verso 49 dice: “Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una


piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó
clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra”.

A ti no te hecho tanto daño una situación como un pensamiento, pues la


escritura te demuestra que no es el tamaño del problema, es la calidad de la
palabra; no es el tamaño del demonio, es la calidad de la palabra que uno le da.
Es la palabra contra la Palabra, es la palabra del diablo contra la Palabra de
Dios. Tu mente, tu corazón y tu boca deben estar llenos de la Palabra, que es la
espada del Espíritu de Dios.
¿Por qué te dejas del diablo? ¿Por qué dejas que esas voces entren en tu mente?
¿Cuánta palabra tienes? ¿Cómo desafías todo eso que viene contra ti: fortalezas,
principados, argumentos, que se han levantado en tu mente contra Dios?
¿Cuántos pensamientos de Dios tienes adentro? ¿Cuántos pensamientos de
Goliat tienes adentro?

Está escrito que en Dios vamos a hacer proezas, mayor es el que esta con
nosotros que el que está en el mundo. Mis armas no son carnales en la milicia,
son poderosas en el Señor para derribar las fortalezas, argumentos y altiveces en
contra del conocimiento de Dios.
Consolidación

¿Qué es Consolidar?

Consolidar es afirmar la decisión de los nuevos creyentes de recibir a Jesús, y


velar por sus necesidades. El propósito de la consolidación es que aquellos que
se conviertan permanezcan en el Señor. La consolidación no es un proceso, un
curso ni una simple bienvenida. Consolidar es una forma de vida del creyente
que depende del amor hacia los nuevos convertidos.

Podemos comparar la consolidación con el cuidado y amor que la madre brinda


a su recién nacido. De igual forma, consolidar consiste en recibir aquellos que
han nacido de nuevo, atendiendo a sus necesidades hasta que desarrollen su
nueva vida, brindándoles una atmósfera cálida de amor, aceptación y cuidado.

El deseo de Dios

 Dios desea que todos sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad (1


Timoteo 2:3-4)

Su deseo es que todos los ganados permanezcan y ninguno se pierda (Mateo
18:14). Debemos ganar a los perdidos pero no podemos perder a los ganados.

Dios tiene cuidado de cada uno que se convierte. El anota en qué lugar nace de
nuevo y lo inscribe (Salmos 87:4-6)

El modelo de Jesús utilizando a doce discípulos nació en el corazón


compasivo del Señor que deseaba cuidar y agrupar a las multitudes que lo
seguían, que eran como “ovejas sin pastor” (Mateo 9:35, 10:1)
Cada persona que se convierte es un hijo que Dios confía en nuestras manos
para que le cuidemos. Jesús dijo que todo aquel que el Padre le daba El no le
echaba fuera, pues era la voluntad del Padre que ninguno se perdiera, sino que
To
dos alcanzaran la resurrección de los muertos (Juan 6:35-40). Si nuestro anhelo
es cumplir la voluntad de Dios, entonces consolidaremos a cada nuevo creyente
que el Señor nos envíe.

Jesús consolidó

Jesús fue un gran consolidar. A todos aquellos a quienes ganó personalmente los
cuidó y veló porque su fe se afirmara.

 A Pedro y Andrés. Jesús los llamó a seguirlo y luego lo vemos en casa de


ellos sanando a la suegra de Pedro

 A Felipe. Aún logro que éste invitara a un amigo suyo: Natanael.

 Mateo. Cenó con el esa misma noche en su casa y hasta compartió con sus
amigos.

 Zaqueo. Posó en casa de él y lo llevó al arrepentimiento y cambio genuino.

 La Samaritana, a quien evangelizó pidiéndole un vaso de agua para luego


quedarse en aquel poblado compartiendo con muchos más.

 El ciego sanado, quien fue expulsado de la sinagoga. Jesús lo buscó y lo halló


luego que se enteró que lo persiguieron por causa de la sanidad y se reveló
como el Hijo de Dios.

 Después de hacer ciertos milagros, pidió un cuidado especial para aquel que
había recibido el milagro, como la hija de Jairo a quien pidió que le dieran de
comer, y el endemoniado gadareno, que lo vistieran y le dio instrucciones de ir
a su casa.

 Jesús contó dos historias que reflejan el amor del consolidar: la del Buen
Samaritano y la del Hijo Pródigo.
Los discípulos consolidaron

 Los nuevos convertidos de Pentecostés fueron bautizados y enseñados, y


tenían todas las cosas en común.

 Pablo, después de la aparición del Señor en el camino a Damasco, fue


consolidado por un cristiano llamado Ananías, quien oró por él para que fuera
sano y lleno del Espíritu Santo, y luego fue bautizado.

 Pablo confirmó los ánimos de las iglesias de las ciudades en donde anunció el
evangelio

 Pablo y Silas consolidaron al carcelero de Filipos, y él y su casa fueron


salvos.

Lo que Jesús dijo sobre permanecer en Él

Jesús dijo en Juan 15:“Permaneced en mí, y yo en vosotros…El que permanece


en mi, y yo en él, éste lleva mucho fruto “. El dijo que separado de Él nada
podemos hacer y que aquel que no permanece en Él será echado en el fuego y
se secará.

Mientras que para aquellos que permanecemos en el Señor se nos prometen


grandes bendiciones (como que Cristo estará con nosotros, que llevaremos
fruto, que nuestras oraciones serán respondidas por el Padre, y que
permaneceremos en una constante relación de amor con Dios) a los que no
permanecen en Cristo les espera un futuro horrendo: no darán fruto, no podrán
hacer nada, serán cortados, echados, secados, quemados y arderán.

Este debe ser motivo suficiente para hacer lo posible de nuestra parte para
lograr que los nuevos creyentes permanezcan en el Señor. Debemos cuidar
a aquellos que Dios nos confió. Debemos ser hallados fieles cuidando a las
ovejas de nuestro Señor, dándoles el alimento a su tiempo.
Atendiendo al Señor

Introducción

En Lucas 17:7-10 encontramos una enseñanza de gran valor: “¿Quién de


vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del
campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? ¿No le dice más bien:
Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y
después de esto, come y bebe tú? ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo
que se le había mandado? Pienso que no. Así también vosotros, cuando hayáis
hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo
que debíamos hacer, hicimos.”

Atiende a aquel a quien sirves

Hay dos cosas que todos deben hacer, no importando la profesión, trabajo o
ministerio, y sin poner excusas:

1. Buscar al Señor
2. Apacentar a las ovejas

¿Para quién trabajas?

Todos debemos atender a aquellas personas para quien trabajamos. Debemos


servirles. Esto puede aplicarse en primer lugar, con nuestros jefes. Debemos ir
más allá de sólo tener una fría relación laboral. Debemos cuidarlos,
prestándoles atenciones como: “¿Qué comió?”, “¿Qué bebió?”, “¿Necesita algo
más?”, etc.

Ministra a tu Señor
Luego, la siguiente aplicación es en la relación con el Señor Jesús. Debemos
atenderlo a Él, no sólo a su obra. Debemos buscarle y adorarlo.

La palabra nos enseña que debemos ceñirnos y servirle. Enderezarte, toma


nuevas fuerzas, lávate el rostro y pon buena cara para servir a tu Señor.
Debemos darle alabanza y adoración en todo tiempo, y nunca acostarnos
peleando, ofendidos o enojados. Antes bien, debemos buscar su presencia y
bendecirlo por el día que te dio.

Acción de gracia

No se busca primero la recompensa; antes bien, se desea servir más,


demostrando así la gratitud que hay en tu corazón.
Debes atender a quien sirves. No basta con trabajar todo el día para El Señor, es
necesario que pases tiempo con Aquel que te creó, dio Su vida por ti y te
anhela celosamente.

El ejemplo de Marta y María

Lucas 10:41-42 dice: “Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y


turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha
escogido la buena parte, la cual no le será quitada.”

Marta pasaba el tiempo ocupándose de muchas cosas, la cual la afanaban y


cargaban. Cuando le pidió al Señor que le ordenara a su hermana que le
ayudara, Jesús le respondió que María había escogido la mejor parte, pero no
dijo que era la única.

Es necesario que nosotros sirvamos al Señor pero que tomemos tiempos para
escuchar Su voz y ministrarlo. Eso evitará que nuestros corazones se llenen
de afán y lleguemos a reclamarle a Jesús, tal como lo hizo Marta en aquella
oportunidad. No podemos permitir que la actividad para el Señor sustituya
nuestra relación con El.

Marta servía pero también aprendió a hacer un tiempo para escuchar al Señor y
aprender de El. Esto lo podemos comprobar en el pasaje de la resurrección
de Lázaro, cuando Marta demostró tener doctrina acerca de la oración, de la
resurrección de los muertos y la revelación de que Jesús era el Hijo de Dios.
(Juan 11)

Como atender a tu Señor

1. Adóralo
Juan 4:23 “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores
adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales
adoradores busca que le adoren.”

2. Sé Agradecido
Llega a su presencia para agradecer por todas las bendiciones que El te ha
dado. Ve para dar las gracias, no para esperar recibirlas. 1 Tesalonicenses 5:18
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en
Cristo Jesús.”

3. No te vayas a dormir sin mostrarle tu fe


Hebreos 11:6 “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario
que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que
le buscan.”
Salmo 4:8 “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová,
me haces vivir confiado.”

4. No dejes que el sol se ponga sobre tu enojo


Efesios 4:26-30 “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro
enojo, ni deis lugar al diablo.”

5. No pierdas la visión, pues recuerda que te es necesario estar en los


negocios de tu Padre.
Lucas 2:49 “Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en
los negocios de mi Padre me es necesario estar?”

Conclusión

No sólo sirvas al Señor, atiéndele. Luego que le hayas atendido llegará el


momento en que tú podrás cenar y El te atenderá a ti. En ese momento el te
fortalecerá y te hablará. Mientras más atiendas al Señor, tendrás más revelación,
palabra y uncion.

Como consolidar

El ejemplo de los primeros cristianos

De la Iglesia primitiva podemos aprender como ellos consolidaban al nuevo


creyente. Veamos en Hechos 2:37-47 lo que los primeros cristianos hicieron por
los 3,000 nuevos creyentes en el día de Pentecostés:

Al momento de la conversión:

 Se les comunicó la importancia del arrepentimiento


 Recibieron a Jesús y la llenura del Espíritu Santo
 Les testificaron y les exhortaron a consagrarse a Dios.
 Recibieron el Bautismo en agua
 Reportaron lo sucedido: 3,000 nuevos convertidos

Después de la conversión:

 Fueron instruidos en la doctrina de los apóstoles


 Tenían amistad entre ellos
 Compartían el pan unos con otros
 Fueron enseñados a perseverar en la oración
 Hubo un cambio sincero en sus vidas
 Se reunían constantemente por el templo y por las casas para alabar a Dios
y predicar la Palabra.
 Se ayudaban unos con otros y velaban por las necesidades de todos

Cinco pasos para consolidar

1. La bienvenida
2. La reunión de consolidación
3. La fono visita y la visita
4. La asignación a un grupo
5. La ministración en un Encuentro

1.- La bienvenida

Esto se da desde el momento en que se convierten al Señor, ya sea en el templo


o en el grupo. Se debe hacer lo siguiente:

 Acércate al nuevo convertido, preséntate y dale la bienvenida a la Iglesia y al


Reino de Dios.

 Explícale las cuatro verdades para que entienda lo que esta haciendo.
Muchos se convierten sin saber lo que hacen, por eso debes explicarle bien lo
que está haciendo y la importancia de ello. Las 4 verdades son:

1. Dios te ama y desea bendecirte (Juan 3:16)


2. Todos los hombres han pecado y la paga del pecado es muerte
(Romanos 3:23 y Romanos 6:23)
3. Jesús murió por tus pecados y resucito para que tengas vida eterna
(1 Timoteo 1.15, Hechos 4.12)
4. Debes arrepentirte, recibir a Jesús y confesarlo como tu Señor (Hechos 2:38,
Juan 1:12, Romanos 10:9-10)

 Haz con él la oración de entrega, pidiéndole que la repita después de ti. Esta
oración debe ser sencilla y directa. Un ejemplo puede ser: “Señor, te necesito.
Confieso que soy un pecador y me arrepiento de mis pecados. Creo en ti y creo
que moriste en la cruz y resucitastes para salvarme. Te recibo y te confieso
como mi Señor. Gracias por mi nueva vida. Amén”

 Ora para que sea lleno del Espíritu Santo, imponiendo manos sobre él.

 Ora por sus necesidades, mostrándole una promesa de la Palabra que se


relacione con ésta para que le crea a Dios.
 Toma los datos de la persona, llenando tu personalmente la ficha de nuevos
convertidos (de esta forma nos aseguraremos que tendremos los datos
completos y correctos). Conserva la ficha y entrégasela al encargado.

 Despídete de él amigablemente, felicitándolo por la decisión que ha tomado

de creer en Jesús Testifícale sobre el cambio de vida que Dios operó en ti,
asegurándole que Dios puede hacer lo mismo por él. Exhórtale a que inicie una
nueva vida, dejando el viejo hombre atrás.

2.- La reunión de Consolidación

Los consolidadores deben reunirse una vez a la semana para revisar el trabajo
realizado y distribuir el nuevo. Ésta puede ser la misma reunión D-12 de la red
de grupos que está consolidando. En esta reunión se debe revisar los resultados
de la semana anterior, y distribuir las fichas para consolidar, interceder por los
nuevos creyentes y llenar el reporte respectivo.

3.- La fonovisita y la visita

La fonovisita es una visita telefónica propia del ganador de almas; debe hacerse
con eficacia y enfocada siempre en el interés por la vida del nuevo convertido.
Debe hacerse en las siguientes 48 horas después de la conversión y el propósito
de esta llamada es mostrar interés genuino en la persona y concertar cita para la
visita.

La visita tiene como objetivo velar por el creyente y enseñarle a orar y leer la
Biblia. Además se debe buscar que asista a un grupo, a la Iglesia e invitarlo al
Encuentro.

4.- La asignación a un grupo

El consolidador es el responsable de ubicar al nuevo creyente en una célula,


entregando la ficha al líder de célula. Debe asegurarse que el líder del grupo
llame y visite a la oveja Y debe orar por él hasta verlo firme y constante en el
grupo.
Si el nuevo creyente se convirtió directamente en una célula, entonces se debe
procurar que éste asista a la Iglesia y haga allí de nuevo una confesión pública
de su fe en Cristo, así como motivarle a que se bautice. En este caso el
responsable de hacer la consolidación es el líder del grupo, o el designado por
éste.

5.- Ministración en un Encuentro

La consolidación termina cuando la persona asiste a un Encuentro para que sea


ministrado, y reciba el poder sanador y liberador del Señor. El consolidador
debe inscribirlo en el Encuentro respectivo y velar porque asista a este.
La milla extra

Lo ordinario y lo extraordinario

“Oíste que fue dicho: Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente.
Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera
en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a
pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te
obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al
que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses”. (Mateo 5:38-42)

Jesús vino a poner un nuevo estándar en la manera de relacionarnos con otros.


Dijo que no resistiéramos al malo, que diéramos la otra mejilla cuando nos
hirieran y que entregáramos la capa al que nos pidiera túnica.

Pero también nos enseño un nuevo estándar en nuestra actitud hacia el


trabajador que debíamos caminar la milla extra.

La milla extra es hacer todo aquello que se espera de mí con excelencia y


después de cumplirlo a cabalidad, hacer lo que no se me pidió, pero se deseo.
Es hacer lo que se esperaba de mí y una extra más. La diferencia entre alguien
ordinario y otro extraordinario es un “extra” que algunos están dispuestos a dar
para no ser ordinarios.

El bien líder es aquel que inspira a otros a caminar la milla extra, pero no la
exige. Dar el buen ejemplo caminándola el mismo. Imponiendo o manipulando,
solo se logra que camine una milla, y probablemente con mal modo. El extra se
da como resultado de la convicción y el compromiso a la obra que realizamos;
es el resultado de una buena actitud de corazón.
El hecho que tú camines la milla extra, no te da el derecho a exigir o
condenar a quien no lo haga. Camínala, y tu ejemplo inspirara a otros que
deseen hacerlo.

Todos tenemos obligaciones o responsabilidades que cumplir en la casa, el


trabajo o la iglesia; pero en cada una podemos dar algo más.

El “extra” en la visión

El apóstol Pablo les dijo a los corintios: “He aquí, por tercera vez estoy
preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo
vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres,
sino los padres para los hijos. Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun
yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos
más, sea amado menos.”
(2 Corintios 12:14-15)

Pablo tenía derechos como Apóstol que era, de ser alimentado y obtener salario
por presentar el evangelio, y aunque los corintios no cumplían con este
mandato, no se negó a evangelizarlos. Por el contrario dio lo que era de el
mismo y dijo que aun daría su propia vida con tal de presentarles el evangelio.
Y aun así el reconocía que esto podría producir que los corintios lo amara
menos. En otra ocasión dijo que se daría todos con tal de ganar a unos cuantos.
El apóstol nos dio un ejemplo de una actitud que sabe entregar el “extra” que
necesita por estar comprometido con la obra de Dios.

La visión se cumplirá si damos el extra necesario para realizarla. Los lideres y


grupos exitosos será aquellos que siempre den más de lo que se espera de ellos.
Discipular a otras exige mucho de uno.

Corriendo para alcanzar la meta

No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno
solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. (1 Corintios
9:24)
El apóstol Pablo nos aconsejo correr la carrera de tal manera que alcancemos la
meta y obtengamos el premio. Para hacerlo debemos ser como los atletas, que
se abstienen de todo con tal de alcanzar aquello que se propusieron y ser los
mejores. Dios ha puesto una meta delante de nosotros que debemos alcanzar y
espera que corramos la carrera como para ser los mejores, con excelencia y
dedicación. Podemos dar lo mejor de nosotros mismos si damos siempre el
“extra” que nos hemos rehusado dar. Alcanzar la meta requiere que corramos la
milla extra.

El ejemplo de Jesús

Dios siempre será el primero y el ultimo en dar. El siempre va un paso delante


dando el ejemplo. Jesús nos dio el ejemplo de caminar la milla extra:

 Cuando la multitud le seguía, no solo les predicaba, sino les dio de comer
varias veces.
 Cuando lo humillaron y avergonzaron en público, oro por ellos.
 Cuando lo obligaron a llevar una cruz, con ella llevo nuestros pecados.
 No solo lo lastimaron, sino que llevo nuestras enfermedades y nuestros
dolores y por sus heridas fuimos curados.
 No solo lo mataron; murió en nuestro lugar.
 No solo sufrió nuestra muerte y llevo nuestros pecados sino también resucito,
y con ello nos dio una vida nueva.
 Le dieron un nombre sobre todo nombre, y por el podemos pedir cualquier
cosa al Padre.
 Se sentó a la diestra del trono de Dios, y desde allí intercede por nosotros.

Conclusión

Todo despojo del “yo” para dar algo extra produce una reacción en Dios y en
los hombres.

Dios espera que des la milla extra. No te impondrá, pero sabe que tienes el
potencial para dar más y espera que lo hagas para su reino. El te dio el ejemplo
y ha pedido que seamos de ese mismo sentir.
Preparándonos
Para consolidar

Los objetivos de la consolidación

Mateo 9:35-38 nos relata que una gran multitud de todas partes seguía a Jesús.
Cuando el Señor los vio sintió compasión por ellos, pues eran como ovejas sin
pastor: estaban desamparados y dispersos. Ellos ya eran seguidores, pero Jesús
vio que a ellos aún les faltaban dos cosas: estaban desamparados, es decir,
descuidados, y también dispersos, esto es, alejados del rebaño sin compañía ni
grupo. Jesús sintió compasión por ellos y envió a sus doce a hacer la obra. De
allí que el modelo de Jesús haya nacido en el corazón compasivo del Señor de
cuidar y discipular a las multitudes que lo seguían.

Por lo tanto, la consolidación tiene dos objetivos:

1.El cuidado y la ministración del nuevo creyente


2.El involucramiento de este en la Iglesia y en una célula

Debemos mostrarle amor al nuevo creyente desde el momento de la conversión


y un genuino interés por su vida. Las llamadas y visitas son muy importantes.
Y se le debe exhortar a que asista a un Encuentro para ministrar su vida.

Para poder cuidar mejor a las ovejas, estas debían estar agrupadas en rediles
o “células”; más que una multitud sin pastor deben ser un rebaño cuidado. A
esto le llamamos hoy involucrar a los creyentes en un grupo en casa y llevarlo
a que participe con toda la congregación de los servicios dominicales.
La actitud adecuada para consolidar

Detrás de una célula y red que crecen hay entrega, sacrificio y amor; hay tiempo
invertido en las personas. Consolidar requiere de nuestra abnegación a la
comodidad por amor a otros. Dios ve cada esfuerzo que se hace a favor de
otros, por eso bendice con el crecimiento. El que es fiel cuidando a pocos,
El lo pone sobre muchos. El trabajo esforzado y la perseverancia producen
fruto, y éste fruto da gloria al Padre.

El Apóstol Pablo era un gran ganador de almas, pero en Filipenses 1:3-11 nos
revela su corazón y su actitud para consolidarlos. Él dijo que desde “el primer
día” hasta ahora, es decir, desde la conversión de los Filipenses hasta ese día,
tenía ese sentimiento especial hacia ellos. Estas son las actitudes que el Apóstol
revela:

Gozo por su salvación:

Pablo sentía un profundo gozo por ellos, lo que expresa en sus palabras “Doy
gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros” y “rogando con gozo
por todos vosotros”. Ese gozo le dio fortaleza para continuar la obra. Al igual
que el padre en la parábola del hijo pródigo, podemos decir “Mas era necesario
hacer fiesta y regocijarnos, porque éste tu hermano era muerto, y ha revivido;
se había perdido, y es hallado” (Lucas 15:32). Ese es el gozo de la salvación y
será el que nos da la fuerza para consolidar a cada nuevo creyente.

Convicción de la obra de Dios:

Pablo reflejaba una plena convicción de la obra de Dios en ellos, y estaba


persuadido de que si Dios la había iniciado, seria fiel en completarla. Esta
persuasión lo llevo a comprometerse con la vida de ellos. El creía que su
decisión de creer en Cristo no era emocional ni pasajera, sino que él veía esa
obra perfeccionada. Al verlos con los ojos de Cristo veremos en ellos personas
bendecidas y siendo de bendición a otros; veremos líderes, no sólo ovejas, y
esta convicción nos impulsara a comprometernos a consolidarlos.

Identificación con las personas:


Pablo revela que los llevaba en el corazón, en las prisiones, en la defensa y
confirmación del evangelio. Pablo llegó a identificarse con ellos tanto que
los consideraba “participantes con él”. El pasó por desvelos, ayunos, trabajos e
incomodidades porque los consideraba una parte de él mismo (2 corintios
11:27-29). Cuando así lo hacemos podemos decir junto con el Apóstol: “Y yo
con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por
amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos.”(2
Corintios 12:15). Para consolidar es necesario estar dispuestos a verter nuestra
vida por amor a otros. Cada llamada y cada visita debe estar acompañada de
toda nuestra entrega. Sólo así veremos prosperar la obra de Dios y la vida de
cada hijo de Dios.

Amor entrañable:

El amor “entrañable” es el profundo amor. Es aquel que se tiene desde las


entrañas, que conmueve y lo impulsa por sobre todas las cosas a bramar o
perseguir algo o alguien. Sólo con este amor en nuestro corazón podemos
consolidar. Pablo dijo: “Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que
hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino también
nuestras propias vidas; porque habéis llegado a sernos muy queridos.” (1
Tesalonicenses 2:8). Jesús dijo “Nadie tiene mayor amor que este, que uno
ponga su vida por sus amigos.” (Juan 15:13). El amor sincero y entrañable nos
lleva a darnos incondicionalmente a otros; por este amor los incluimos en
nuestras vidas y los involucramos en las células. Sin éste amor consolidar será
nada más un paso en un proceso. Con él, consolidar será una necesidad de
nuestro diario vivir.

La oración de fe:

Pablo pedía por cosas específicas que su amor abundara más, que fueran
irreprensibles, llenos de frutos para gloria de Dios. Pablo oró por cosas
específicas pues él los conocía a ellos y a sus necesidades. Él rogó
constantemente por ellos. La intersección es clave par conservar el fruto. La
oración efectiva es aquella que le cree a Dios. Es importante orar por ellos y
con ellos. Si pedimos conforme a su voluntad que ellos permanezcan, El lo
concederá.
Que sean uno

La oración de Jesús

Una de las ultimas peticiones que Jesús hizo al padre que fue que
permaneciéramos en unidad y en un mismo sentir “Padre santo, a los que me
has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.
Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los
que me diste, yo los guardé…” (Juan 17:11-13).

Los discípulos de Jesús, aunque ya lo seguían a él, no eran perfectos en unidad.


En más de una ocasión tuvieron disputas entre ellos o manifestaron su deseo de
sobresalir sobre los otros, como cuando Juan y Jacobo pidieron sentarse a los
lados de Jesús y los otros diez se enojaron, o cuando discutían quien habría de
ser el mayor. En todo ese tiempo Jesús guardo a sus discípulos para que fueran
uno, enseñándoles a guardar la unida entre ellos. De igual forma debemos
cuidar mantener esa unidad entre los discípulos.

Cuando Jesús estaba por irse oró en la Última Cena para que fueran uno.
Como él los había guardado todo ese tiempo, ahora él rogaba al Padre para que
fueran guardados del mal y mantuvieran esa unidad. Al mismo tiempo oró por
todos aquellos que serían ganados a través de ellos, para que fuéramos uno.
“Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en
mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en
mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo
crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean
uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean
perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los
has amado a ellos como también a mí me has amado.” (Juan 17:20-23)
Jesús también oró para que hubieran divisiones entre aquellos que creerían en él
al ser predicado el evangelio. Por esa razón no deberían haber divisiones entre
las distintas redes.

Jesús dijo que nos había dado la gloria que el Padre le había dado Para que
fuéramos uno. La unción de Dios une, no divide. Cuando permanecemos unidos
a Jesús, permaneceremos unidos a su cuerpo. Cuando mantenemos esa unidad
manifestamos al mundo el amor de Dios y así ellos creerán que el hijo fue
enviado a salvar a la humanidad.

Solícitos en guardar la unidad

En Efesios 4:1-3 dice: “Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como
es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y
mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,
solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz”

Como hijos y siervos de Dios debemos caminar con la dignidad que nuestra
posición y llamado ameritan. De igual forma que de los gobernantes se espera
un determinado protocolo, de nosotros como obreros suyos espera un
comportamiento humilde y manso, que sea solicito guardar la unidad del
Espíritu en ese vínculo de paz.

Debemos esforzarnos en guardar la unidad así como Jesús guardo a sus


discípulos par que fueran uno. La unidad es algo que debe preocuparse pues las
obras de la carne tienden a la desunión, como los pleitos, iras, contiendas,
gritería y cosas semejantes. Por eso debemos guardar nuestro corazón. Ahora
que Jesús no esta físicamente con sus discípulos, se nos dice que debemos ser
solícitos en guardar esa misma unidad en el Espíritu por la que el maestro oró
en la última cena.

Para guardar esa unidad se nos dice que debemos soportarnos los unos a los
otros con sencillez, debido a que todos somos diferentes.

La bendición de ser uno


Un beneficio de la unidad es el crecimiento personal que recibimos como
miembros del cuerpo, así como el crecimiento numérico de la congregación.
Este crecimiento lo recibe la Iglesia de parte del Señor al estar el cuerpo bien
unido entre sí, ayudándose los unos a otros: “sino que siguiendo la verdad en
amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo ,de quien
todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que
se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su
crecimiento para ir edificándose en amor.” (Efesios 4.15-16)

El apóstol Pablo también escribió: “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre
de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya
entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma
mente y en un mismo parecer.” 1 Corintios 1:10

Cuando hay unidad de corazón habrá un mismo idioma entre nosotros, pues la
boca manifiesta el deseo del corazón. Así como en las palabras se manifiesta la
unidad, también a través de ellas se nota cuando hay divisiones. La
murmuración, el chisme y las discusiones revelan el sentir dividido del corazón.
Si hablamos lo mismo es porque nuestro corazón está en un mismo sentir.

Asimismo, debemos tener una mente y un mismo parecer, pues así haremos lo
mismo por un motivo en común. Pero el vínculo perfecto de la unidad es el
amor que debe morar entre nosotros. Por eso Jesús nos dijo que nos amaramos
los unos a los otros como él nos había amado, y así nos distinguiarímos como
sus discípulos. El poder de Dios muestra que Dios camina con nosotros, el
fruto habla quien somos nosotros, pero el amor que manifiesta que somos sus
discípulos. (Juan 13:34-35)

Los enemigos de la unidad

Debemos tener mucho cuidado en la forma sutil en la que se inician las


divisiones: “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a
espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber
leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía,
porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y
disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? Porque diciendo el
uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois
carnales?” 1 Corintios 3:1-6

Pablo dijo que había entre ellos había divisiones. Una division no
necesariamente es la partición de una red o de una congregación, sino también
el pensamiento o ánimo dividido y las rivalidades. En las redes no debe haber
esa competencia de que soy de alguien y no de otro, o que pertenezco a una red
y no a otro, produciendo división interna en la Iglesia. Las divisiones son una
manifestación de la inmadurez y es una obra de la carne.

En 1 Corintios 12:14-26 se muestra dos enemigos claros de unidad: el primero


es que alguien crea que él es mayor o más importante que el otro y por lo tanto
no necesita al hermano; y la segunda es sentirse de menos y por ende no
necesario a los demás. Ninguna de estas dos actitudes son correctas ni se
fundamentan en el genuino amor. Por el contrario debemos preferirnos los unos
a los otros en cuanto a la honra, así como preocuparnos los unos por los otros,
no velando solamente por lo propio sino también por lo de los otros.

Conclusión

División es tener mas de una visión. Para guardar la unidad debemos tener el
mismo sentir que hay en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo: el amor. Y el
mayor amor que hay es dar la vida por los amigos, que es parte importante de
nuestra visión. No podemos crecer, ni vivir, ni permanecer ni hacer nada en
Cristo si no tenemos amor los unos por los otros.
La interseción

Jesús y el Espíritu Santo son intercesores

Para que nosotros podamos entender de intersección, debemos comprender que


tanto Jesús como el Espíritu Santo son intercesores. Cuando nosotros
intercedemos, los estamos imitando.

Jesús intercede por nosotros

En el cielo solamente hay dos que interceden por uno: Jesús y el Espíritu Santo.
Jesús vive intercediendo por ti, como buen sumo sacerdote que es. Recuerda
esto cada vez que tú seas tentado. “Y los otros sacerdotes llegaron a ser
muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; mas éste, por
cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual
puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios,
viviendo siempre para interceder por ellos.” (Hebreos 7:23-25)

El Espíritu nos ayuda a orar

La Biblia dice: “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad;


pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu
mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los
corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la
voluntad de Dios intercede por los santos.” (Romanos 8:26-27)

No veamos nuestras debilidades, sino a nuestro ayudador. Cuando usamos el


don de lenguas para hablar con Dios, aunque no entendamos lo que decimos,
el Espíritu mismo intercede por nosotros, pues El sabe que es lo mejor para
nuestra vida.
Dios busca intercesores

Dios busca intercesores entre los hombres que hagan vallado delante de El a
favor de otros. Ezequiel 22:30 dice: “Y busqué entre ellos hombre que hiciese
vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para
que yo no la destruyese; y no lo hallé.”

El Señor quiere Guatemala para El; por eso debemos pedir por nuestro país para
que así suceda. El nos dijo: “Pídeme, y te daré por herencia las naciones, Y
como posesión tuya los confines de la tierra.” (Salmo 2:8)

Cuando tú haces guerra espiritual vas delante del diablo y reclamas a esa
generación para la gloria de Jesucristo pero cuando tú intercedes, vas delante de
Dios y le pides a tu Padre Celestial que tenga misericordia de ellos. Delante de
Dios se va con todo respeto a interceder y delante del diablo se va con autoridad
a reclamar.

Tres cosas que nos mueven a interceder

1.Tener interés por alguien o algo; primero se interesa y luego se intercede


2.Tener amor para alguien; no hay que tener prejuicios para los pecadores y
sino debemos amarlos.
3.Responsabilidad de hacerlo constantemente.

Aspectos importantes de la intercesión

 En medio de la gloria de Dios, debemos interceder. Números 16:41-50 relata


la intercesión de Moisés a favor del pueblo de Israel cuando estaba delante de la
gloria de Dios.

 La intercesión también se delega. Cuando El Señor revela al pastor que


habrá juicio contra una nación, el pastor dice a la congregación que interceda
por toda la nación.

 La intercesión es una combinación de oración y santidad juntas. Jesús dijo


“por amor a ellos, yo me santifico”. De tu santidad depende mucha gente y
mucho testimonio.
 Cuando queremos tener una intercesión efectiva, se presenta expiación:
presentas la sangre de su Hijo Jesús, quien murió por nosotros y es el cordero
de Dios que quita el pecado del mundo.
 Cuando tu eres sensible a la presencia y a la voz del Señor, El te indicará el
momento especifico para clamar. Interceder es clamar por el que no puede
hacerlo.

 Interceder es poner entre unos y otros.

¿Por qué debemos interceder?

Temas para interceder por

1. Autoridades Espirituales Efesios 6:18


2. Que Dios nos entregue la nación Salmo 2:8
3. Por la paz de Jerusalén Salmo 122:6
4. Que Dios envié obreros Mateo 9:38
5. Autoridades terrenales 1 Timoteo 2:1-4
6. Por nuestras ovejas Gálatas 4:19
7. Escoger a los doce Lucas 6:12-13

Debemos ora por nuestras ovejas por lo siguiente:

1. Por que seamos uno Juan 17:11


2. Para que tengamos Su gozo Juan 17:13
3. Para que seamos guardados del mal Juan 17:15
4. Que sean santificados en Su verdad Juan 17:17
5. Para que seamos santos por amor a ellos Juan 17:19
6. Para que estemos juntos con el Padre Juan 17:24
7. Para que el amor de Dios abunde
en nuestros corazones. Juan 17:26

El resultado de esta oración la podemos ver en lo que Jesús dijo en Juan 17.20-
23: “Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer
en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre,
en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo
crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean
uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean
perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los
has amado a ellos como también a mí me has amado.”
Conclusión

Intercesión es ponerse entre Dios y aquel que no puede clamar por si mismo.
Dios busca intercesores pues su voluntad es que ninguno se pierda. Ten el
mismo sentir que hay en Jesús y en el Espíritu Santo, quienes nos enseñan a
cómo interceder y por quiénes hacerlo.
Cómo predicar

Predicando por las cosas

Todo obrero debe aprender a predicar en el contexto de la visión, es decir, en


una célula en casa. Jesús también predicó en las casas. En Lucas 19:1-10 se
narra la historia de Zaqueo, jefe de los publícanos, a quien Jesús escogió para
posar en su casa. Esto causó murmuración entre la gente, pero Jesús dijo:
“Hoy ha venido la salvación a esta casa” y Zaqueo fue salvo ese día.

También vemos la vez en la cual Jesús predicó en casa de Leví, recaudador de


impuestos. Según Marcos 2:13-17, en esa casa habían tipos de personas que no
pueden faltar en una célula:

1. Jesús
2. Los discípulos de Jesús
3. Los publícanos y los pecadores

La semilla que tu siembras es la mejor semilla que puede existir, pero si no


trasmites el mensaje como debe ser, es posible que esta semilla no llegue a
tierra fértil. Por esa razón, procura velar por lo siguiente:

1. Cuida el mensaje
2. Cuida la forma en la que transmitas el mensaje
3. Predica en Santidad
4. Predica acompañado de señales, maravillas y milagros

Cuida el mensaje

Procura que dicho menaje no sea religioso; recuerda que le estás predicando a
personas que no conocen de Jesús. En Juan 4:1-19 leemos como Jesús se le
acercó a la samaritana de una forma no religiosa, y llamó su atención al pedirle
de beber (hizo una introducción), no permitió que se desviara del tema, la
confrontó y la guió a la conversión. Jesús primero le habló de la necesidad de
ella y luego de su pecado. Jesús siempre trató bien a las personas porque le
costó su propia vida; el las amó.
Procura cuidar en el mensaje lo siguiente:

 Cuida de enseñar la palabra de nuestro Señor de una forma sana (1 Timoteo


6:3-4)

 Enseña aquello que has aprendido de tus líderes, y encarga a otros que
enseñen lo mismo (2 Timoteo 2:2)

 No debes prestar atención a temas necios que acarrean disputas, ni a fábulas


ni interminables genealogías (1 Timoteo 1:3-4). Debes evitar enseñar diferente
doctrina de la que has aprendido.

 Evita ser contencioso y no causes divisiones, sino procura ser amable, sufrido
y manso (2 Timoteo 2:23)

 No seas pendenciero al momento de transmitirlo, sino preséntate como una


persona aprobada por Dios (2 Timoteo 2.14-17)

Cuida el mensaje

 Utiliza un lenguaje sencillo que todos pueden entender, tal como Jesús lo
hacia. Ilustra el mensaje con testimonios, anécdotas o ejemplos que ayuden al
oyente a recibir la Palabra de Dios. Jesús usó ilustraciones tales como las aves
del cielo, las flores del campo, etc.

 Apóyate con frases que te ayuden a dar a entender la idea que deseas
transmitir.

 Así mismo, ten cuidado con declaraciones calificativos que utilices para
definir la vida de las demas personas, a fin que ninguno salga condenado,
herido u ofendido.
 Habla con gracia. La Biblia dice que sazones nuestras palabras con sal para
dar edificación al oyente. (Colosenses 4:6)

Cuida la forma

 No leas ningún bosquejo, pues esto da la impresión que es un discurso y no


una palabra viva en tu corazón. Estudia con anterioridad el bosquejo y prepárate
en oración para que Dios te use.

 Tampoco es necesario que grites para hablar, pues esto da la impresión que la
gente no está entendiendo lo que tu hablas, y podrían ofenderse.

 La Biblia dice: “Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres.”


(Filipenses 4:5)

Predica en santidad

1 Timoteo 4:16 dice: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en


ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.” Vive lo
que hablas, pues de esta manera darás testimonio que el Espíritu Santo habita en
ti y la palabra que tú hablas es inspirada por El.

Predica con milagros

En Marcos 16:17-18 Jesús dijo: “Y estas señales seguirán a los que creen: En
mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las
manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los
enfermos pondrán sus manos, y sanarán.”

Jesús siempre acompaño sus enseñanzas con las señales y los milagros. En una
ocasión dijo que hacia señales porque sino no le creerían. Jesús vio en las
necesidades una oportunidad de predicar el evangelio. Sano a la suegra de
Pedro en su casa, y a la noche tuvo la oportunidad de presentar el evangelio a
multitudes.
Ora por lo enfermos creyendo que éstos sanaran; ora por personas que estén
oprimidas por el diablo. Mira en cada persona una oportunidad de dar las
buenas noticias de Jesús y el poder de Dios. Bendice gente, y muchos serán
atraídos al Señor.
El apóstol Pablo dijo: “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para
anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de
sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a
Jesucristo, y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y
mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras
persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de
poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres,
sino en el poder de Dios.” (1 Corintios 2:1-5)

Presenta a Jesús como Señor y Salvador

No te olvides nunca de hacer el llamado y buscar la oportunidad que cada


persona entregue su vida a Jesús y confiese con su boca que El es su Señor y
Salvador. Romanos 10:8-10. El llamado es la conclusión de cada prédica, y
debes convertirte en un buen pescador de almas a través de un llamado efectivo.
Echando fuera demonios

El Reino de Dios se ha acercado

En Lucas 11:14-20 leemos: “Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era
mudo; y aconteció que salido el demonio, el mudo habló; y la gente se
maravilló. Pero algunos de ellos decían: Por Beelzebú, príncipe de los
demonios, echa fuera los demonios. Otros, para tentarle, le pedían señal del
cielo. Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino
dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma,
cae. Y si también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo permanecerá
su reino? ya que decís que por Beelzebú echo yo fuera los demonios. Pues si
yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿vuestros hijos por quién los echan?
Por tanto, ellos serán vuestros jueces. Mas si por el dedo de Dios echo yo
fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros.”

Cunado predicamos el reino de Dios, nos acompañan señales y prodigios, y uno


de ellos es echar fuera demonios. Para echar fuera demonios no es necesario un
curso, solo es necesario creer en la autoridad que el Señor nos ha dado.
“Por sus frutos los conoceréis”; el fruto da testimonio de nosotros, el poder que
nos acompaña da testimonio de El.

Un reino divido no prevalece

Un reino no puede dividirse contra si mismo. No es Satanás quien echa fuera


los demonios, sino nosotros. No podemos dividir el reino de Dios. Hay
personas que quieren echar fuera demonios pero tienen comunión con ellos,
practicando cosas que tienen que ver con el ocultismo, escuchando cosas que no
deben, y no manteniéndose así en santidad. No podemos echar fuera demonios
y darle lugar al diablo en nuestras vidas.
Nosotros somos enemigos del diablo

Muchas veces se nos olvida que también nosotros somos enemigos del diablo,
y tememos por lo que éste ha de hacernos. Debemos sacar fuera los demonios y
no temer, pues es el diablo quien debería de temer de nosotros. Nuestra
presencia en un lugar debe atormentarlo a él. Debemos darle vuelta a la fe en el
nombre del Señor Jesús si queremos ver la victoria.

Jesús dijo que echaba fuera demonios con “el dedo de Dios”. El no les pone
tanta importancia, sino que los echa fuera con su dedo. Cuando echamos fuera
demonios se manifiesta que ha venido el reino de Dios. Echar fuera demonios
es destruir un reino para establecer otro. Jesús vino para deshacer las obras del
diablo (1 Juan 3:8).

Ordenándole a los demonios

En Marcos 1:17-28 se relata la historia cuando Jesús entró en la sinagoga y un


muchacho endemoniado comenzó a dar voces. Jesús respondió al demonio y el
muchacho quedó libre. El demonio al hablar lo hizo en plural, como si fueran
muchos, mientras Jesús al reprenderlo lo hizo en singular. No importa cuántos
sean, lo importante es que deben obedecer a la orden que se les ha dado. No se
le pide el favor de que se vaya no se discute con él, se le ordena.

Cuando todos vieron lo que Jesús había hecho se maravillaron, preguntando que
nueva doctrina era esa. Echar fuera demonios también es parte de la doctrina de
Jesús.

Jesús había llamado a sus discípulos para que fueran pescadores de hombres, y
desde el inicio les enseño que no es con espada ni con ejército, sino con su
Santo Espíritu. También les demostró que El es un Dios de poder. Lo primero
que les enseño fue a echar fuera demonios, aunque no les dio autoridad de
hacerlo inmediatamente.

En el nombre de Jesús

“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que
creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera
demonios….” (Marcos 16:15-18).

Jesús nos mandó a predicarle a toda criatura, y muchas personas estarán


enfermas, otras oprimidas, y algunas otras, endemoniadas. Por amor a ellas,
debemos aprender a echar fuera demonios que las atormentan.

Los demonios no salen por mencionar o repetir el nombre de Jesús como si se


tratase de alguna formula mágica, sino porque les ordenamos “en
representación” de Jesús. Esto quiere decir “en su nombre”. Estamos
constituidos como delegados o embajadores de Jesucristo para hacer milagros y
prodigios en su nombre. No es “con” su nombre, es “en” su nombre.

En Lucas 8:26-33 narra la historia del endemoniado gadareno, quien dijo que
se llamaba. Legión porque tenía muchos demonios dentro. No importa cuantos
demonios son, si son muchos o si es uno sólo, el trato es el mismo: en el
nombre de Jesús se le echa fuera, y éstos se sujetan. Los espíritus se sienten
atormentados con la presencia de Jesús.

Discernir entre la carne y un espíritu

Para echar fuera demonios se debe tener discernimiento para distinguir entre
un espíritu y la carne. Existen personas que se escudan en los demonios para
hacer sus carnalidades como celos, fornicaciones o contiendas, pecando. Pero
Galatas 5:19-21 es claro en señalar que muchas de esas practicas se originan
en la carne, no en la influencia demoníaca. Tú no puedes reprender las obras
de la carne, debes hacerles morir.

La autoridad delegada

 Primero escogió a doce y les delego esa autoridad “Después subió al monte,
y llamó así a los que él quiso; y vinieron a él. Y estableció a doce, para que
estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para
sanar enfermedades y para echar fuera demonios.” (Marcos 3:13)
 Luego los envió, instruyéndoles a que echaran fuera demonios; “Entonces
llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos,
para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.”
(Mateo 10:1)

 Los setenta también tuvieron el mismo poder y autoridad de echar fuera


demonios “Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios
se nos sujetan en tu nombre. Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como
un rayo. He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre
toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Pero no os regocijéis de que los
espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos
en los cielos.” (Lucas 10:17-20)

Les dijo que no se regocijaran por echar fuera un demonio, sino que mas
glorioso aun es que los nombres están escritos en el libro de la vida. Cuando
hay un nombre escrito en el libro de la vida, los demonios se sujetan. Ellos
conocen quien es Jesús y saben quien soy yo (Ej. Pablo en Hechos)

Jesús dijo claramente que teníamos poder sobre toda fuerza del enemigo y que
nada nos haría daño. No debemos temer que al echar fuera un demonio se nos
vaya a pasar, nos vaya a lastimar o nos contamine. Jesús dijo que nada nos
dañaría.

Aquellos que han sido libres hay que enseñarles a que no jueguen con la
libertad que Cristo les ha dado, pues la Biblia dice que pueden venir siete
demonios peores y aquel que salio de la persona. Aquel que ha sido libre debe
consagrarse a Dios y servirle.
La imposición de manos

Introducción

Dice Hebreos 6:1-2 “Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de


Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento
del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios, de la doctrina de
bautismos, de la imposición de manos, de la resurrección de los muertos y del
juicio eterno.”

Según estos versos, la doctrina de la Imposición de manos puede ser tomada


dentro de un todo que tiene relación con la visión: es necesario que las personas
se arrepientan, crean en Dios y sean bautizadas. A través de la imposición de las
manos reciben el bautismo en el Espíritu Santo, y empiezan a trabajar al ser
enviadas, y estas, a su vez, impongan las manos sobre otros.

Razones para la imposición de manos

Generalmente, la Biblia menciona tres razones para lo cual se usa la práctica de


imposición de manos:

1. Para sanidad de los enfermos


2. Para impartir el bautismo y la llenura del Espíritu Santo
3. Para transferir autoridad y bendición bajo cobertura

Sanidad de enfermos

Jesús dijo “y estas señales seguirán a los que creen…..sobre los enfermos
pondrán sus manos, y sanarán” (Marcos 16:17)
Jesús lo practicó

Jesús impuso las manos sobre los enfermos para que éstos sanarán. Hay que
notar también que este no fue el único método que el utilizo para orar por los
enfermos.
1. El leproso Mateo 8:1-2
2. La hija de Jairo Marcos 5:23-42
3. En Nazaret Marcos 6:5
4. El sordomudo Marcos 7:32-35
5. Un ciego Marcos 8:22-25
6. Una multitud Lucas 4:40-41
7. La mujer encorvada Lucas 13:10-13

Los discípulos y los apóstoles lo practicaron

Hay que observar que, quien quiere ver milagros, deberá tener un interés
genuino de testificar para que otros crean en Jesús y sean salvos.

1. Jesús se los ordenó Marcos 16:17-18


2. Ananías, cuando oró por Pablo Hechos 5:12
3. En Iconio, por Pablo y Bernabé Hechos 14:3
4. En Efeso, por Pablo Hechos 19:11-12
5. En Malta, por Pablo Hechos 28:8-9
6. Los ancianos de la iglesia Santiago 5:14-15

Sanidades sin imposición de manos

Jesús sanó personas sin tocarlos con sus manos. Algunos ejemplos de esto
son:

1. Los 10 leprosos:
Fue a distancia y por la palabra Lucas 17:11-14
2. La mujer con flujo de sangre:
Solamente tocó su manto Marcos 5:25-30
3. Otros le caían encima Marcos 3:10
4. Otros hacían lo posible por tocarle Lucas 6:19
Para impartir el bautismo y la llenura en el Espíritu Santo

1. Pedro y Juan en Samaria Hechos 8:17


2. Pablo en efeso Hechos 19:1-7

El bautismo y el derramamiento del Espíritu Santo no siempre se recibe


mediante la imposición de manos. Otras veces, el Espíritu Santo se derramó sin
la necesidad de que hubiera imposición de manos; algunos ejemplos:

1. El día de Pentecostés Hechos 2:1-4


2. En casa de Cornelio Hechos 10:44

Es importante que veamos que el primer derramamiento del Espíritu tanto para
judíos como para gentiles lo hizo Dios directamente sin que nadie
interviniera. Esto suele suceder aún hoy en día, no siempre y no con todos, pero
sucede.

La transferencia de autoridad
Y bendición bajo cobertura

En el Antiguo Pacto

1. Jacob, a sus descendientes Génesis 48:14


2. Moisés, cuando Dios puso de su espíritu sobre los ancianos del pueblo de
Israel (Aquí no hubo imposición de manos directamente, pero si una
transferencia de la uncion de Moisés a los ancianos) Números 11:25
3. Moisés, cuando estableció a Josué
Como su sucesor Números 27:18-23

El liderazgo en la iglesia

1. El nombramiento de los primeros diáconos Hechos 6:1-6


2. Timoteo lo debía hacer
para establecer autoridades 1 Timoteo 5:17-22
3. No se debe imponer manos con ligereza para dar cargos, sino se debe hacer
igual que Jesús lo hizo con sus doce apóstoles Lucas 6:12-16

Sanando a los enfermos

Introducción

La unción es para bendecir a las personas, para hacer milagros y sanidades que
no se pueden hacer de forma natural. El amor entre hermanos habla de quienes
son discípulos del Señor, pero los milagros y prodigios hablan del Dios de esos
discípulos. Muestran que Dios camina con nosotros. La Biblia dice de Jesús:
“cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y
cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el
diablo, porque Dios estaba con él.” (Hechos 10:38)

Reconociendo al Espíritu Santo

Lo primero que Jesús menciona de su ministerio es al Espíritu Santo. Jesús tuvo


la humildad de reconocer que era alguien más quien hacía los milagros
(Lucas 4:14-19).

Lo mismo debemos hacer nosotros. Cuando los enfermos nos buscan para que
oremos por ellos, lo hacen porque Dios está con nosotros. No basta recibir
unción; debemos estar claros que es para hacer bienes y sanar. Jesús se
apartaba a lugares desiertos a orar y escuchar la voz de Dios. Nosotros también
debemos hacer lo mismo.

Teniendo la unción, Jesús no la reservó solo para él, sino que se la dio a otros
doce y luego a setenta y dos para que hicieran lo mismo.

Es importante que recordemos que la unción y el orgullo no van juntos. Eliseo


tuvo que agacharse a recoger el manto, y al hacerlo, una doble porción de
unción vino sobre él.
Jesús y la sanidad

El poder para sanar estaba sobre El

En Lucas 5:17-25 leemos la historia del paralítico que bajo por el techo de la
casa y fue sano “Aconteció un día, que él estaba enseñando, y estaban
sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las
aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señor estaba con él
para sanar.”

Los fariseos estaban escuchando la doctrina y el poder de Dios estaba con Jesús
para sanar, pero no estaba sanando, sino enseñando. Mas adelante dio la palabra
y sanó al paralítico. La unción para sanar está sobre muchos, pero no opera sino
hasta que se da la palabra.

“pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para
perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho y
vete a tu casa. Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el
lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios.”

La sanidad es un evento aislado del perdón de pecados, sino que confirman que
El nos puede salvar. En una iglesia, ministerio o célula, se debe dar palabra y
deben suceder milagros.

Jesús no estorbó la fe de la gente

Lucas 6: 17-19 dice que toda la gente procurar tocarle, porque poder salía de él
y sanaba a todos. No debemos estorbar la fe de la gente; ellos creían que si lo
tocaban, serian sanados. Las personas necesitan ver que aquel que va a orar por
ellos, es el primero que cree que ese milagro puede suceder.

Luego de demostrar el poder, lo delegó

Marcos 3: 7-12 relata que muchas personas venían de los alrededores a ser
sanados. Las multitudes eran atraídas a Jesús por los milagros y las sanidades.
Muchos caían sobre él para ser sanos, pues a Jesús no le daba tiempo de orar
por todos.
No todos son sanos al orar por ellos, pero no debemos desviar la atención de la
gente del poder de Dios a nuestro cariño y compasión.

Luego de esto llamó a doce para delegarle poder para sanar enfermedades.
Delego ese mismo poder sobre otras doce personas, a quienes llamó sus
discípulos, pues su deseo era hacer bien a muchos y solo no podía. Esos doce
aprendieron a hacer lo mismo, e incluso no tenían ni tiempo de comer, tal como
le sucedió a Jesús. (Marcos 3: 13-15)

Jesús ordeno que sanáramos enfermos

En Marcos 16:15-18, antes de ascender a la presencia del Padre, Jesús ordenó


que sanáramos a los enfermos. No se trata que si queremos o no, o si fuimos
llamados a sanar, o si tenemos el ministerio de sanidad. Solamente debemos
obedecer. El primero delegó autoridad, luego los envió y por ultimo lo ordenó.

El enfermo debe ver que tú crees en lo que estás predicando y haciendo.


Nosotros debemos ser los primeros en creer que el milagro sucederá.

Los discípulos lo hicieron

Los discípulos predicaban arrepentimiento y sanaban enfermos; luego se


juntaban con Jesús en su grupo de discipulado y le reportaban lo que enseñaron
e hicieron. “Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun
tenían tiempo para comer. (Marcos 6:30-31)

Los milagros hoy

Lucas 14:21-24 “Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces
enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Ve pronto por las plazas y las
calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los
ciegos.
Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar. Dijo el
señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar,
para que se llene mi casa. Porque os digo que ninguno de aquellos hombres
que fueron convidados, gustará mi cena.”

En los últimos tiempos veremos una generación de personas ciegas, mancas,


cojas, etc, que entraran en la cena de las bodas del Cordero, cuya invitación será
la sanidad. Será una generación agradecida y dispuesta a servir al Señor.

La sanidad primero se cree y luego se estudia. Los milagros son para esta
época.

Diferentes formas en que fueron sanos

1. Imponer manos Marcos 16:16


2. Por la autoridad de la Palabra Lucas 5:17-26
3. De lejos “Los 10 Leprosos obedecieron” Lucas 17:11-19
(no todos los que son tocados cambian)
4. Tocaron a Jesús Lucas 6:19
5. Muchos cayeron sobre él Marcos 3:11
6. Escupió o hizo lodo Marcos 7:31
Juan 9:6-7
7. La sombra de Pedro Hechos 5:15
8. Pablo hizo milagros con sus ropas Hechos 19:11
9. Ungirlos con aceite Santiago 5

La clave es la Fe

Jesús vino donde estaban sus discípulos y los encontró discutiendo con los
fariseos por un endemoniado que no había sido libre. “Viniendo entonces los
discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo
fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si
tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí
allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con
oración y ayuno.” (Mateo 17:19-21)

Sin fe es imposible agradar a Dios. Ese muchacho no recibió el milagro cuando


los discípulos oraron porque ellos mismos no le creyeron a Jesús. El señor no
les mandó a ayunar cuando los envió a sanar a los enfermos, sino les mandó a
creerle.

Cuando Jesús habla sobre “este genero…” se refería a la falta de fe de los


discípulos, al género de incredulidad. Ese género sale cuando nos acercamos a
Dios en oración y ayuno, y en su presencia nuestra fe es aumentada y
fortalecida.

La razón de las señales

Juan 20:30-31 dice: “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de
sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han
escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que
creyendo, tengáis vida en su nombre.”

Las señales son para que las personas crean en Jesús es el Hijo de Dios. Ellas
atraen a las personas para escuchar la palabra y creer en Cristo.

El llamado sin trabajo es puro espejismo. Debemos trabajar duro y


efectivamente si queremos ver el ministerio creciendo.
Respetando autoridades
1ra Parte

Honrando a los padres

Efesios 6:1-4 dice: “Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque


esto es justo. Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento
con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.”

Honrar a nuestros padres es justo; no hacerlo, es injusto. Este es el primer


mandamiento con promesa, lo que quiere decir que, aunque los demás
mandamientos son importantes, éste es más importante. Cumplir este
mandamiento trae bendición; no cumplirlo trae maldición y muerte.

Esta misma importancia se transmite a la honra que se le debe a todo tipo de


autoridad, por ejemplo Hebreos 13:17 dice: “Obedeced a vuestros pastores, y
sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de
dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os
es provechoso.”

En la Biblia hay promesas para los padres que educan bien a sus hijos, y
también consecuencias para los que los educan mal. Por ejemplo, el hijo sabio
alegra al padre y también el muchacho consentido avergüenza a su madre. Pero
debemos comprender que hay pecados más delicados que otros, y deshonrar a
los padres es más delicado incluso que la mala educación de parte de los padres
a los hijos. Por ejemplo, Mateo 15:4 dice que: “El que maldiga al padre o a la
madre, muera irreprensiblemente.”
Comparando los dos posibles pecados en la relación padre-hijo, vemos que ante
Dios no tienen la misma consecuencia. Provocar a ira a los hijos puede ser un
abuso de autoridad, pero la consecuencia es pasar vergüenza. Ahora bien,
deshonrar a los padres produce muerte. Aunque ambos son pecados, vemos que
no son igualmente graves en sus consecuencias.

Otras escrituras que señalan lo delicado que es deshonrar la autoridad de un


padre son:
 Proverbios 30:11 “Hay generación que maldice a su padre Y a su madre no
bendice.”
 Proverbios 30:17 “El ojo que escarnece a su padre Y menosprecia la
enseñanza de la madre, Los cuervos de la cañada lo saquen, Y lo devoren los
hijos del águila.”
 Proverbios 20.20 “Al que maldice a su padre o a su madre, Se le apagará su
lámpara en oscuridad tenebrosa.”

Dios es autoridad y funciona a través de autoridades. El espera que se respete y


honre a toda autoridad. Los errores de alguien en autoridad son de ésta, pero
murmurar de él o juzgarlo es error del que lo hace. No justifica hablar mal de un
rey o alguien en eminencia los errores que esté cometa.

Muchos andan sumergidos en pecados, en drogas, en depresiones, enfermos y


en oscuridad tenebrosa porque un día maldijeron a sus padres. Mucha de la
falta de santidad es por esto. Se abren las puertas a las tinieblas cuando no se
respetan autoridades. Por esto cayó Satanás, por rebelarse contra la autoridad de
Dios, no contra la santidad de Dios.

Honrando al esposo

En 1 Pedro 3:1-6 leemos: “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a


vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean
ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra
conducta casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea el externo de peinados
ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del
corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de
grande estima delante de Dios. Porque así también se ataviaban en otro tiempo
aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus
maridos; como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual
vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna
amenaza.”

En esta escritura leemos varios principios sobre la sujeción de la mujer al


marido. Aquí dice que las mujeres deben sujetarse a su marido, como a su
Señor.
En todo el contexto el adorno interno del espíritu afable y apacible de la mujer
es de sujeción; ésta es la belleza real. Cualquier mujer que quiera esperar en
Dios, debe hacerlo sujeta a su marido.

Sara esperó al Señor sujeta a su marido, por lo que todas las mujeres han venido
a ser hijas de Sara, y ya no de Eva, quien al no ser sujeta, fue engañada por la
serpiente. Pero la única vez que Sara no fue sujeta a su esposo Abraham, fue
cuando le aconsejó que se acostara con su criada Agar, de quien nació Ismael,
causando muchos problemas en su familia.

Para ser insujeta no se necesita pelear o discutir fuertemente con el marido.


Eva no peleó con Adán simplemente lo convenció de no hacer la voluntad de
Dios. Es decir, que una mujer insujeta no es aquella que precisamente pelea con
el marido, sino aquella que lo convence o influencia de no hacer lo que Dios le
ha ordenado. El pecado entró al mundo porque la mujer no fue sujeta y el
hombre lo permitió.

Es necesario que toda persona obedezca a la autoridad sin necesidad de


amenazas. Este parece ser un problema donde hay autoridad, pues algunas
veces es necesario amenazar a un hijo o empleado para que obedezca. Lo que
Dios quiere es que la armonía se mantenga sin ninguna amenaza. La falta de
sujeción, el no honrar autoridades y el no bendecirlas, no traerá nada bueno. No
importa como tratemos de justificarlas, en el cielo no se ve bien.

A las mujeres que se escuchan son aquellas que como Sara, demostró sujeción y
obediencia a su marido, sin argumentar cuanto del escucho la voz de Dios.
Y de los maridos dice: “vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas
sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a
coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan
estorbo.” (1 Pedro 3:7)

La sujeción merece honra. En esa frecuencia de sujeción que se demuestra,


debemos aprender a vivir sabiamente con ella y darles honra. Si se muestra
honra ante una sujeción, la próxima vez habrá más sujeción.

Si la mujer es “más frágil”, es porque el hombre también es frágil. Esto se da en


todo tipo de relación donde hay una autoridad y gente a cargo de ella. Si bien la
persona bajo autoridad es más frágil, también lo es aquel que esta en autoridad,
y también siente.

El no respetar a las autoridades trae estorbo a nuestras oraciones. Dios quiere


bendecir y bendice a quien respeta y honra autoridades, y a quien mantiene esa
armonía sabiamente. Dios pone sus reglas para que vivamos en armonía.
Respetando autoridades
2da Parte

La desobediencia de Saúl

Saúl fue el primer rey de Israel, y la voluntad de dios era que el reinado que
Dios le dio a David, fuera de Saúl. Dios no solo quería hacer rey a Saúl, sino
quería confirmar su reinado. No es lo mismo estar en el cargo, que ser
confirmado en el mismo.

El Apóstol Pablo dijo “Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro
Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio” (1 Timoteo 1:12)
lo probo ya estando en el ministerio.

La Biblia nos relata que Saúl era un hombre valeroso y hermoso, y que no había
en Israel alguien tan alto como el. El Señor la había revelado al profeta Samuel
que ungiría a Saúl como el próximo rey de Israel. Es importante señalar el trato
especial que tenia incluso el profeta Samuel con Saúl, aunque Samuel era
autoridad de Saúl.

Samuel le dio al rey Saúl una instrucción de esperarlo siete días para que el
profeta ofreciera los sacrificios correspondientes antes de la batalla. Saúl debía
obedecer esas instrucciones. Pero desesperándose y viendo que el profeta
Samuel no llegaba decidió ofrecer el mismo de los sacrificios, adjudicándose
una función que no le correspondía y pecando así contra Dios y desobedeciendo
a Samuel. Aunque Saúl era el rey, no podía pasar por encima del profeta.
Samuel si llego al séptimo día, tal como le había dicho, pero se tardo en llegar a
la hora acordada. Fue un error de Samuel, pero no justificaba el error de Saúl.
El profeta le dijo: “Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de
Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera
confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será
duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual
Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no
has guardado lo que Jehová te mandó.” (1 Samuel 13:8-14)

Aquí vemos que realmente Dios quería confirmarle el reinado a Saúl, pero lo
rechazó al serle desobediente, y lo confirmó con David. A Saúl le fue quitado el
reino y terminó consultando adivinos.

1 Samuel 15:22 dice: “¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y


víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el
obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de
los carneros. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos
e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él
también te ha desechado para que no seas rey.” No quiere decir que no se
complazca Dios de nuestros presentes o sacrificios hacia El; lo que no le gustó
es que se lo presentara alguien más que no fuera a quien El había designado.

David, un hombre conforme al corazón de Dios

La Biblia testifica de David diciendo: “…les levantó por rey a David, de quien
dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón
conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.” (Hechos 13:22)

El corazón conforme al de Dios es aquel que le obedece. No es quien lo adora,


sino quien hace lo que Dios quiere y manda, y esto implica adorarlo.

Al profeta Samuel le fue revelado que debía ungir a David, el hijo menor de
varios que tenía Isai. Cuando Saúl vio que Dios estaba con David y que iba a
levantarlo como rey en su lugar, sintió celos de él y quiso matarlo en más de
una oportunidad. Sin embargo, David nunca se vengó y aun le llamaba “señor”,
no con hipocresía, sino con toda sinceridad y respeto, pues lo amaba. Aún le
perdonó la vida dos veces y lo honró en su muerte.

David fue proclamado como rey y procuro hacer la voluntad de Dios en todo.
Pero una vez pecó gravemente en lo relacionado a Betsabé y Urías.

Si lees de despacio la historia de 2 Samuel 11:1-18 verás que David cometió


muchos pecados graves. Se quedó en Jerusalén en el tiempo de la guerra cuando
todos los reyes salían a la guerra, vio desde su balcón a Betsabé bañándose,
mandó a llamarla aún siendo casada, se acostó con ella y la embarazó. Para

cubrir su pecado, mandó a llamar a Urías, el esposo de Betsabé para que él se


acostara con su mujer y creyera que el hijo era de él; como Urías no quiso
dormir con su mujer, David lo emborrachó y luego mandó a matarlo.

Todo esto es más feo de lo que hizo Saúl y hasta podría verse más grave. Pero
el pecado de Saúl, que consistió en rebelarse contra la autoridad, es tan grave,
que ni todos los pecados de David mencionados anteriormente le ganaron.

Vemos que Saúl tan solo cometió un pecado, y le reino le fue quitado. David
cometió muchos, y no le fue quitado el reino. Ambos se arrepintieron, pero el
trato fue diferente. Las respuestas es sencilla: Saúl pecó contra la autoridad,
pecó “para arriba”, y David pecó “para abajo”, y los pecados contra la autoridad
siempre son juzgados duramente que aquellos que se cometen estando en
autoridad.

El pecado de Absalón

Absalón el hijo de David, se rebeló contra su padre e intentó quitarle el reino.


Absalón no respetó ni a su propio padre. David trató a Saúl, un extraño, como
nunca Absalón trató a su padre David.

Absalón se ganó el corazón del pueblo para él, en contra de su padre. Hay
personas que intervienen entre la autoridad y las personas debajo de ella para
ganar credibilidad y querer usurpar un lugar que no le corresponde. Antes de
robarse ovejas, se roban los corazones de ellas. Absalón se robaba el corazón de
las ovejas, y quien hace lo mismo que éste, terminará de la misma manera:
colgado de un madero, muerto por los dardos del general del ejército.

David evitó las lanzas de Saúl, y ahora iba a evitar las lanzas de Absalón.
Aunque David fornicó, adulteró y mató, nunca dejó de poner a Dios como rey
de Israel. El mismo amor y respeto que tuvo hacia Saúl, tuvo hacia Absalón, y
ambos atentaron contra su reino.

David había cometido un pecado, que fue la raíz de todos los demás: abusó de
su autoridad. Dijo “como soy el rey, me quedo en casa; como soy el rey,
tráiganme esa mujer; como soy el rey, te acuestas conmigo; como soy el rey,
maten a Urías”. Pero ya no estaba dispuesto a cometerlo más. David confiaba
en Jehová y en que El confirmaría su reino, pues, si era voluntad de Dios, lo
quitaría tarde o temprano.

Joab, el general del ejército de Israel, le había jurado lealtad y amor eterno a
David, y le falló y pecó contra su autoridad, pues, aunque el rey Dios orden de
no tocar a su hijo, desobedeció y lo mató. Probablemente buscó reconocimiento
o tenía temor de dejar de ser el general si ganaba Absalón. Nunca defraudes la
confianza que se te ha dado, como lo hizo Joab con David.

Saúl terminó mal; Absalón terminó mal; aún Joab terminó mal. Pero no fue así
con David, pues terminó con riquezas, paz y lleno de días, y reinó en su lugar
Salomón, el hijo que nació de Betsabé. (1 Crónicas 29:26-28). Es curioso ver
Dios levanto como rey de la mujer con quien pecó David, pero no permitió que
reinara Absalón, porque a Dios no le conviene ninguna autoridad que se revela
en contra de otra, pues le echan a perder su reino. Dios prefiere perdonar los
pecados de David y mantenerlo, que dejar a Saúl o a Absalón.

Conclusión

Debemos guardarnos de no cometer ningún pecado, y menos contra alguna


autoridad, pues el castigo para quien comete tal pecado es mayor que cualquier
otro.

¿Quiere bendición para su futura generación?


Enséñales a respetar todas sus autoridades.
La bendición
De la cobertura

Qué es la cobertura

Cobertura es estar al cuidado y protección de una persona, bajo las bendiciones


y promesas que Dios le ha hecho a ésta, a quien debemos respeto, obediencia y
fidelidad, y quien es el encargado de formar nuestra vida.

Según Génesis 17:1-2 la obediencia de uno bendice a muchos, y así es con la


autoridad que Dios ha puesto para bendecirnos. En la cobertura opera la
herencia de bendición, contrario a las maldiciones generacionales.

Principios de la cobertura

Cobertura es estar al cuidado de personas que han sido bendecidas por Dios.
Es recibir bendición a través de una persona que le fue obediente a Dios y le
creyó.

 Para estar bajo la cobertura de alguien hay que seguir la visión de esa persona
Esa cobertura será efectiva si existe una relación de discipulado.
 Aquel que está bajo cobertura sigue los mismos principios y valores que su
maestro o mentor le ha instruido y corregido.
 Tener cobertura es estar bajo la autoridad de alguien. Al estar en cobertura se
trabaja como un solo equipo, bajo una cabeza que lo dirige.
 La cobertura es como la relación que existe entre un padre y un hijo. Existe
cobertura donde hay relación de autoridad, como en la familia, en los negocios,
en la Iglesia y en la nación.

Características de estar bajo cobertura

Algunas de las características más importantes de estar bajo cobertura son:

1. Trabajar bajo la misma visión


2. Tener un proceso de formación o discipulado
3. Honrar la autoridad por quien recibimos las bendiciones y promesas

Trabajando bajo la misma visión

El ejemplo de Abraham, Isaac y Jacob

Hebreos 11:8-9 dice “Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir
al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. Por
la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena,
morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa”

Dios le dio el llamado y la visión a una persona para que la trasmitiera a


muchos más y contempló a sus descendientes en el llamado y la bendición.
El llamado fue hecho a Abraham, pero Dios consideró a multitudes como
coherederos de esa misma promesa.

De igual forma en una Iglesia, Dios le da la visión al Pastor, y éste es el


responsable de trasmitirla al resto de la congregación. Las ovejas deben oír la
voz de su pastor y seguir las indicaciones de éste, pues al transmitirles la visión,
el Pastor lo que realmente está haciendo es decirles cual es la voluntad de Dios
para esa Iglesia y para cada uno de sus miembros.
Así como el Señor espera que el Pastor escuche y obedezca la visión que El le
está dando, el también espera que la Iglesia escuche y siga la visión que el
Pastor les indique. Donde hay más de una visión, hay di-visión (dos visiones).

La cobertura no es para que cada miembros de las Iglesias busquen hacer lo


suyo propio y solo busque apoyo en aquello que le trae beneficio. Cuando nos
comprometemos con los Pastores y la Iglesia la que pertenecemos, entonces
estaremos genuinamente cubiertos. Es hora ya de que las Iglesias estén llenas de
gente comprometida.

El ejemplo de Pablo y Timoteo

Pablo considera a Timoteo un verdadero hijo en la fe porque servía con el


evangelio, no viendo por los suyo, sino por lo de Cristo. El dijo: “Espero en el
Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, para que yo también esté de buen
ánimo al saber de vuestro estado; pues a ninguno tengo del mismo ánimo, y
que tan sinceramente se interese por vosotros. Porque todos buscan lo suyo
propio, no lo que es de Cristo Jesús. Pero ya conocéis los méritos de él, que
como hijo a padre ha servido conmigo en el evangelio.”

El servicio va más allá de trabajar en la organización de una persona. Debe


haber un mismo ánimo en esa obra, un compromiso serio y una genuina
relación de discipulado. En la obra de Dios no se debe permitir la actitud de
“mientras que” (“Sirvo aquí mientras Dios me llama”, “Me sujeto mientras
fundo mi ministerio”, etc.). Timoteo era del mismo ánimo de Pablo y lo servia
como un hijo a un padre. El no buscaba su beneficio o conveniencia, pero
siempre fue bendecido por Dios.

La formación del discípulo

La bendición de la cobertura se transmite a través del discipulado y la


formación de las personas. La cobertura es un mentor del discipulado, y éste se
ve beneficiado de aprender de aquel.
 Un ejemplo es lo que el Apóstol Pablo hizo en la vida de Enésimo. En la carta
a Filemón, El apóstol revela como formó a este hombre de ser un siervo inútil a
alguien que le era útil a ambos.
 Eliseo fue siervo de Elías, y no lo dejo en ningún momento hasta tomar la
doble porción de la unción de Eliseo. Servimos a Dios y también a las personas.
 Josué aprendió de Moisés a acercarse a Dios y a dirigir al pueblo, y el fue el
quien continuó la obra de llevarlos a la tierra prometida.
 El libro de Proverbios dice: “oye hijo mío la instrucción de un padre…”

El ejemplo de Isaac

Génesis 26:1-3 “…Después hubo hambre en la tierra,…Y se le apareció


Jehová, (A Isaac), y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que
yo te diré….porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y
confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre… Por cuanto Oyó
Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y
mis leyes.”

Isaac continuó en aquello que su padre inició. Cuando vino hambre en la tierra
pudo haber buscado otra tierra donde habitar, pero continuó en aquella tierra en
que su padre había habitado. Por eso Dios le prometió que lo bendeciría. Al
igual que Isaac, aquellos que se dejen formar e instruir por sus autoridades y
siguen el camino que éstas le indican son bendecidos por Dios.
Además el Señor le dijo a Isaac que seria bendito por cuánto Abraham su padre
había escuchado su voz. Un discípulo ha comprobado por experiencia que el
seguir a su maestro le bendecirá grandemente. Debemos tener un corazón
dispuesto para ser formados, y ser sensibles para obedecer las órdenes y los
consejos de nuestros pastores.

La debida honra

El ejemplo de Jacob y Esaú

Génesis 28.1-4: “Entonces Isaac llamó a Jacob, y lo bendijo….Y el Dios


omnipotente te bendiga, y te haga fructificar y te multiplique, hasta llegar a
ser multitud de pueblos; y te dé la bendición de Abraham, y a tu descendencia
contigo, para que heredes la tierra en que moras, que Dios dio a Abraham.”
Isaac bendijo a Jacob con la bendición que su padre Abraham. Fue a partir de
ese momento que Dios se le apareció a Jacob y lo bendijo abundantemente.
Podemos pedirle a Dios y esperar que El nos bendiga con la bendición de
nuestros pastores.

No todos los que fueron llamados a recibir la bendición la reciben; algunos la


menosprecian. Jesús dijo que muchos son llamados pero pocos los escogidos.
La bendición no se les da a aquellas que la menosprecian o que deshonran a sus
autoridades, aunque más tarde la procuren con lágrimas. Un ejemplo de ello es
Esaú, que menospreció la primogenitura. Otros en cambio la aprecian y la
reciben en lugar de los primeros, como lo hizo Jacob. No hay bendiciones de la
cobertura para personas que no honran a aquel que es puesto por autoridad.
Dios no ve lágrimas, ve corazones; corazones que honran.

Imitando a nuestros Pastores

Dice Hebreos 13:7 “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la


palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e
imitad su fe.”

Debemos ver la conducta de nuestros pastores e imitar su fe, de esta forma


recibiremos las bendiciones que Dios les haya otorgado a ellos. Podremos decir,
al igual que Jacob: “Señor, bendice como lo has hecho con mi Pastor…”

Hijos espirituales

Un hijo espiritual es aquel que ha sido engendrado y formado por alguien más.
Hay una gran diferencia entre ser un hijo y ser un jornalero.
 Un hijo es engendrado y formado. Un jornalero es contratado y remunerado.
 Un hijo le es fiel a su padre, el jornalero trabaja por su salario.
 Un hijo no sirve a su padre por el sueldo, aunque es heredero de todo. Un
jornalero es asalariado.

Los hijos deben honrar a aquel que los ha formado. El apóstol Pablo llamó a
muchos sus colaboradores y fieles ministros, pero pocos fueron considerados
sus hijos (Timoteo, Tito y Onésimo, a quienes dedicó epístolas). En el
discipulado existe una relación tan fuerte y genuina como lo existe en la
paternidad. Dios bendice generaciones de discípulos que siguen a su Pastor.

El espíritu

Dios nos creo a su imagen y semejanza

Dios nos dio espíritu desde el principio, pero éste murió al pecar Adán. Al
pecar Adán fue destituido de la gloria de Dios. Ese día murió espiritualmente y
más tarde murió físicamente.

 Génesis 1:26-27
“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a
nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos,
en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la
tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y
hembra los creó.”

 Génesis 2:16-17
“Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás
comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el
día que de él comieres, ciertamente morirás.”

Jesús declara la gente como muerta


 Mateo 8:22
“Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.”

Dios es Espíritu
 Juan 4:24
“Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario
que adoren.”

Tenemos un Espíritu desde que recibimos a Jesús


 Juan 3:6
“Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu,
espíritu es.”

El alma razona; el espíritu discierne y cree.

Nos resucitó

 Efesios 2:1-6
“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y
pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de
este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora
opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros
vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de
la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo
mismo que los demás. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran
amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida
juntamente con Cristo, y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo
sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.”

Antes nos dejábamos influenciar según la carne; cuando nace el espíritu, el


alma se ve entre dos jefes, y tiene que escoger uno.

Diferentes nombres para el espíritu

1. Hombre nuevo, Colosenses 3:10, Efesios 4:24


2. Hombre interior, 2 Corintios 4:16, Efesios 3:16
3. Hombre interno, 1 Pedro 3:3-4
Uno solo con Dios

 El espíritu nacido de nuevo y el del Señor debe ser uno.


1 Corintios 6:17 “Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.”

 El espíritu entiende las cosas espirituales, no el alma.


1 Corintios 2:14-15 “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del
Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque
se han de discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las
cosas; pero él no es juzgado de nadie.”
En el contexto de estos versículos se da a entender que los almáticos o carnales
no podían comer alimento espiritual que se les deseaba dar porque se debe
tomar espiritualmente y no almáticamente.

 El espíritu esta dispuesto, mateo 26:41 “Velad y orad, para que no entréis en
tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.”

Al espíritu le gusta todo lo que es de Dios. Aprendemos a decidir cuando


reconocemos lo que nos dice la carne o lo que nos dice el espíritu.
La escuela de Marta

Introducción

Observando cuidadosamente los evangelios podemos ver el desarrollo de los


grupos dentro del ministerio de Jesús, y así podemos aprender y aplicarlo en la
visión que Dios nos ha dado. En el ministerio de nuestro Señor, en lo que a
grupos se refiere, tuvo los siguientes pasos:

1. Tuvo reuniones en casa de evangelismo


2. Consolidó y discípulo a aquellos que le siguieron
3. Escogió a doce para que aprendieran de él y para que continuaran con la obra
4. Envió a sus doce, y luego a setenta, de dos en dos a predicar, sanar y liberar.

Las células de evangelismo

Jesús tuvo varias reuniones en casas en la que se dedicó a evangelizar, a sanar


enfermos y liberar endemoniados. Tuvo una en la casa de Mateo, el día que lo
llamó a seguirlo, en la casa de Zaqueo y en una casa de Capernaum, donde
bajaron al paralítico por el techo. Pero la primera que inició fue en casa de
Simón y Andrés, cuando sanó a la suegra de Pedro. Esa noche una multitud se
agolpó a la puerta de la casa para escuchar la palabra y recibir un milagro
(Marcos 1:9-34)

La célula de evangelismo se inicia cuando una pareja de líderes es enviada para


abrir una. Ambos tienen el objetivo de ganar a la mayor cantidad de personas
para Cristo, para lo cual invitan a sus amigos, familiares y vecinos a que asistan
a la nueva célula.

Consolidación de los ganados

Jesús consolidó a sus seguidores. Un ejemplo es lo que hizo con Simón Pedro:

 Lo visitó en su casa y compartió con él (Marcos 1.35-37).


 Lo llevo a una experiencia profunda con el arrepentimiento y cambio, en la
barca, luego de la pesca milagrosa. En ese momento Pedro tuvo un encuentro
con el Señor (Lucas 5:1-12).
 Lo invitó a seguirlo y comprometerse con él, dejando atrás su ocupación en el
mundo (Marcos 1:16-18).
 Jesús pudo ver en Simón Pedro un seguidor fiel y comprometido, pues no
sólo asistía constantemente, sino que llevó más personas a seguir a Jesús
(Marcos 1)

Luego de ganar personas para Cristo, se consolidan a los ganados, motivándoles


a confirmar su decisión de recibir a Jesús. Esto se hace velando por sus
necesidades, visitándolos y ministrándolos en un Encuentro. Las células
cumplen una función muy importante en la tarea de consolidar. Aquí cada
persona puede ser aconsejada, permite conocer nuevos amigos y también que se
comparta más íntimamente con otros. En una célula se puede compartir unos
con otros como no se logra en un culto dominical. Así, la Iglesia, aunque es
grande, nunca dejará de ser pequeña.

Discipulado
Jesús sabía que no podía cuidar por el solo a las multitudes, por lo que llamó a
personas que lo habían acompañado, y de ellos seleccionó a doce para
formarlos como obreros que le ayudaran en el ministerio. Con ellos inició un
discipulado, y a éstos los llevó también a una casa. Con ellos compartió tiempo,
enseñándoles principios y les reveló cosas que las multitudes no entendían
(como las parábolas), y también les delegó autoridad para predicar y ministrar
(Marcos 3:13-19, Marcos 4:10).

El grupo de discipulado inicia cuando los líderes identifican a aquellos que son
constantes y comprometidos del grupo y los invitan a una nueva reunión para
ser discipulados. Para esto inician un Grupo D-12, en donde se capacitan a los
discípulos para ser líderes a través del discipulado personal.

Se envían obreros

Jesús vio que las multitudes lo seguían y sintió compasión de ellas. Aún cuando
éstas multitudes eran seguidores de Jesús, él no podía pastorearlos de forma
adecuada; alguien más debía hacerlo. Entonces llamó a sus doce discípulos y
los envió de dos en dos a predicar.
 Les dio instrucciones especificas y les dio autoridad para sanar y liberar
(Mateo 10).
 Les indicó que al llegar a una ciudad buscaran casa donde predicar, y éstos
iniciaron nuevas reuniones de evangelismo (Marcos 6:10)
 Jesús mismo visitó las ciudades de ellos, probablemente las ciudades donde
los discípulos estaban predicando (Mateo 11:1)
 Ellos le contaron todo lo que habían dicho y hecho (Marcos 6:30)
 Más tarde envió a otros setenta a predicar, probablemente, aquellos que
estaban al cuidado de sus doce (Lucas 10:1-2, Marcos 1:36 y 4:10)

Cuando los discípulos están listos para ser enviados, los líderes les asignan una
pareja y los envían a abrir nuevas células de evangelismo. Los nuevos obreros
son cuidados por sus líderes y sus grupos son supervisados, al mismo tiempo
que entregan los reportes respectivos. Todo obrero de una célula sigue
asistiendo al grupo D-12 en donde es ministrado. La meta de cada grupo es
llegar a seleccionar a sus 12. la responsabilidad de los líderes es cuidar hasta ese
segundo nivel, es decir, no sólo a sus doce, sino también a los 72. Éstos deben
ser seleccionados por el líder de los 72 y no sólo por el líder del grupo D-12,
pues fue el mismo Jesús quien estableció a los 72.

El alma

En donde residen los pensamientos, la voluntad y los sentimientos.

 Intelecto:
La mente, los pensamientos
 Emociones:
Estado de ánimo, deseos, ideales, amores, gustos, disgustos, etc.
 Voluntad:
Lo que sede el actuar del hombre a un deseo o pensamiento.

Tus pensamientos deben ser renovados

 Efesios 2:3 “entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo
en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los
pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.”

Tenemos la mente de Cristo cuando dejamos de andar según el alma.


 Efesios 4:17-23 “Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis
como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el
entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que
en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron
toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda
clase de impureza. Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad
le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está
en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre,
que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de
vuestra mente.”

 1 Corintios 2:16 “Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le


instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.”

 Isaías 26:3 “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti


persevera; porque en ti ha confiado.”
Tus deseos deben ser vencidos y renovados

Existen deseos del viejo hombre o de la pasada manera de vivir que deben nacer
de nuevo.

 Gálatas 5:17-25 “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del


Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo
que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. Y
manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación,
inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos,
iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras,
orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como
ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el
reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia,
benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay
ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y
deseos. Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.”

 Otras citas: Colosenses 3:5, Tito 2:11-12, 1 Pedro 1:14-16, Judas 1:16-18

Tu voluntad debe ser renovada


Debemos seguir la solicitud que tiene nuestro espíritu de buscar las cosas de
Dios y no las terrenales.

 Mateo 26:40 “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a


la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.”

Debemos inclinar nuestra voluntad


A lo le agrada al Espíritu Santo.

 Gálatas 5:24 “Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus
pasiones y deseos.”

 Romanos 8:1 “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en
Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al
Espíritu.”

El Cuerpo

El cuerpo es el templo del Espíritu Santo y debemos cuidarlo.


1 corintios 6:19

Algunos desbalances en el uso del cuerpo

1. El cuerpo y el vientre lo convierte en su Dios


Filipenses 3:18-19 “Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije
muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de
Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya
gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal.”

Se debe usar el cuerpo para vivir, y no vivir para el cuerpo, pues el cuerpo es un
instrumento de Dios y para Dios. La escritura, en su versión antigua, califica
como obra de la carne los banquetes, refiriéndose así a la gula.
2. Otros, privan de todo deleite o gusto su vida, creyendo que esto es santo.
Colosenses 2:20-23 “Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los
rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a
preceptos tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques (en conformidad a
mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el
uso? Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto
voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor
alguno contra los apetitos de la carne.”

Hay personas que someten su cuerpo a tratos que no provienen de Dios. Hacen
su cuerpo vomitar lo que han comido con tal de no perder su esbelta figura,
haciéndolo sufrir como Dios nunca ha deseado, sirviendo así a los ojos de los
demás, en lugar de servir a Dios con el cuerpo. Obviamente, no debemos
descuidar el cuerpo, pero nunca será de Dios ponerlo a sufrir, castigándolo con
tal de tener una figura delgada, la cual es impuesta, más que por salud, por
moda o pasiones de la carne.

El ejercicio corporal

1 Timoteo 4:8 “porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la


piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la
venidera.”

Los dos extremos que existen en cuanto al ejercicio corporal son:

1. El ejercicio es pecado: Durante mucho tiempo se consideró el practicar


algún deporte como pecado, al interpretar incorrectamente las Escrituras, ya que
dice que la caridad tiene promesa en esta vida y en la venidera. Pero lo que aquí
se nos enseña es que el ejercicio poco aprovecha porque tiene promesa sólo
para esta vida y no para la venidera. Si servimos a Dios en esta vida, y lo
servimos metidos dentro de nuestro cuerpo, mantengámoslo bien.

2. El culto al cuerpo: Existe hoy una corriente de darle culto al cuerpo más
que querer estar realmente saludable, y debemos mantener el perfecto balance
en este asunto. Debemos averiguar cuál es la razón por la que se hacen las
cosas, pues esto revelará el qué se ejercita o cuida el cuerpo. Por ejemplo,
¿deseas estar saludable o competir con otros por un mejor cuerpo? ¿Deseas
estar bien para tu cónyuge o para ser exhibido o exhibida? ¿Deseas estar mejor
de salud o buscas ser admirado, no sólo por otros, sino por ti? ¿Está tu alma
contenta o necesitas ciertas medidas para estar feliz?

Obras carnales o de la ley que buscan justificación delante de Dios.

Filipenses 3:1-9 “Por lo demás, hermanos, gozaos en el Señor. A mí no me es


molesto el escribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro. Guardaos
de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del
cuerpo. Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a
Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne.
Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que
tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del
linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la
ley, fariseo; en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la
justicia que es en la ley, irreprensible. Pero cuantas cosas eran para mí
ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente,
aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de
Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por
basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia
justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es
de Dios por la fe.”

Este pasaje, incluyendo hasta el verso 9, encontramos que todas las cosas en
que Pablo tenía puesta su confianza, las cuales eran de la ley, las estima como
pérdida y como basura (la versión antigua dice “estiércol”), con tal de conocer a
Cristo y la justificación mediante la fe y no las obras.

Si pablo considera que la circuncisión, la cual era un acto de purificación


obligada para ser parte del pueblo de Dios, es una mutilación del cuerpo,
¿cómo, pues, consideraría las demás obras de la ley versus la justificación
mediante la fe?

Nadie trate de judaizarte.


El cuerpo es templo del Espíritu Santo.

 1 Corintios 6:19 “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu
Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?”

El cuerpo es templo del Espíritu Santo.

 1 Corintios 6:13-20 “Las viandas para el vientre, y el vientre para las


viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no
es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y Dios,
que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder. ¿No
sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los
miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. ¿O
no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque
dice: Los dos serán una sola carne. Pero el que se une al Señor, un espíritu es
con él. Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa,
está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O
ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en
vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido
comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro
espíritu, los cuales son de Dios.”

 1 Corintios 3:16-17 “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de
Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le
destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.”

Algunos pecados que se cometen con el cuerpo son: fornicación, adulterio,


lascivia, lujuria, orgías y borracheras.

 El cuerpo se presenta en culto racional (Romanos 12:1)

 Que el cuerpo no sirva al pecado (Romanos 6:11-15)

 No reine el pecado en el cuerpo mortal (Romanos 6:11-15)

El cuerpo también es para el cónyuge


 1 Corintios 7:1-6 “En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le
sería al hombre no tocar mujer; pero a causa de las fornicaciones, cada uno
tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido. El marido cumpla
con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer
no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el
marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al
otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos
sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente
Satanás a causa de vuestra incontinencia. Mas esto digo por vía de concesión,
no por mandamiento.”

 1 Corintios 7:32-35 “Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero


tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; pero el casado
tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer. Hay
asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de
las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la
casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido.
Esto lo digo para vuestro provecho; no para tenderos lazo, sino para lo honesto
y decente, y para que sin impedimento os acerquéis al Señor.”

Debo usar el cuerpo para expresar lo que soy por dentro,


Y no para componer lo de adentro.
La mente

El hombre ésta viciado conforme los deseos engañosos. Dios quiere renovar
su mente, y ésta debe funcionar a través del espíritu.

La mente debe aprender a confiar en Dios.


 Isaías 26:3 “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti
persevera; porque en ti ha confiado.”

Si no perseveras en una línea de pensamientos, no alcanzaras nada. El no


permanecer en una sola línea se llama ansiedad.

Lo que el hombre piensa es él

 Proverbios 23:7 “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.


Come y bebe, te dirá; Mas su corazón no está contigo.”

Malos usos de la mente


1. Vanidad de la mente
Efesios 4:17 “Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como
los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente”

2. Una mente carnal


Colosenses 2:18 “Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y
culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente
hinchado por su propia mente carnal”

3. Insomnio
Salmos 4:8 “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú,
Jehová, me haces vivir confiado.”

4. Ansiedad
1 Pedro 5:7 “echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado
de vosotros.”
5. Pensamientos inicuos
Proverbios 6:16-19 “Seis cosas aborrece Jehová, Y aun siete abomina su
alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de
sangre inocente, El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies
presurosos para correr al mal, El testigo falso que habla mentiras, Y el que
siembra discordia entre hermanos.”

Isaías 55:7 “Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y


vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el
cual será amplio en perdonar.”

La mente es un campo de batalla

El enemigo utiliza la mente para pelear contra el Espíritu Santo. Por esta razón
debemos protegerla y traer a cautividad todo pensamiento.

 2 Corintios 10:3-5 “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según


la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas
en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda
altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo
pensamiento a la obediencia a Cristo”

 Hebreos 4:12 “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante


que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las
coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del
corazón.”

Debemos ocupar nuestra mente en lo que es de Dios

 Filipenses 4:6-8 “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras
peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la
paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y
vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Por lo demás, hermanos, todo lo que es
verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo
lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en
esto pensad.”
El contexto
No es pretexto

Introducción

Existen personas que se aferran a un defecto o debilidad para no hacer lo que


Dios les ordena. Sin embargo, Dios puede usar esta debilidad para fortalecerse
El, y alcanzar lo que nos manda en su nombre.

Todo tiene su tiempo

Todo tiene su tiempo y todo es bueno y hermoso cuando ocurre en su tiempo.


Casarse es bello, pero no a los trece años; tener hijos es una bendición, pero no
a los doce. Debemos aprender a esperar en el tiempo de todo. Aún Dios sabe
esperar el día indicado para cada cosa: “Pero cuando vino el cumplimiento del
tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley” (Gálatas
4:5); y también: “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes
juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que
soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados” (Hechos 2:1-2)
El día llega. El padre esperó el tiempo adecuado para enviar a su Hijo, Jesús
espero el tiempo preciso para morir en la cruz; el Espíritu Santo esperó su
tiempo para derramarse en el día de Pentecostés; nosotros debemos esperar su
tiempo. Antes no es bueno; después tampoco. Las cosas correctas se hacen en el
tiempo correcto.
Dios tiene planes y también tiene tiempos para cumplir esos planes. Hay
personas que se quejan del lugar donde nacieron, del barrio en el que crecieron,
o de la familia que tuvieron. Le echan la culpa al contexto por su fracaso.
Mucha gente pone el contexto de pretexto y fracasa por ello. El contexto no es
un pretexto, pues ninguna circunstancia nos puede alejar del amor de Dios ni de
los planes que El tiene para nosotros. Tu puedes decir: “Por lo cual estoy seguro
de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo
presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada
nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Romanos 8:38-39

Donde tú miras un obstáculo,


Dios ve una oportunidad

No importa si eres débil en algo; ésta es la oportunidad que Dios ve para


hacerse fuerte El, y en su fuerza, alcanzar lo que te ha prometido. Hubo muchas
personas en la Biblia que no pusieron sus ojos en su contexto y alcanzaron lo
prometido, pues habiendo nacido en un contexto que muchos pueden calificar
de “equivocado” Dios los sacó triunfantes:
 Abraham, aunque no podía tener hijos y su mujer era estéril, le creyó a Dios,
y nació para dar a luz una nación.
 José, Aunque fue vendido como esclavo por sus propios hermanos, nació
para darle de comer al pueblo de Israel y que no murieran de hambre.
 Moisés, era tartamudo y exiliado de Egipto, pero nació para sacar al pueblo
de Dios del mismo Egipto.
 David, aunque era el más pequeño de sus hermanos, nació para liberar el
pueblo de Israel de los filisteos.
 Salomón, aunque fue hijo de Betsabé, con quien pecó David, nació para
construir el templo de Dios.
 Nehemías, aunque servía a otro rey, nació para reconstruir el muro.
 Daniel, aunque fue tirado a los leones, pudo dormir entre ellos confiando en
el Señor.
 Job, aunque lo perdió todo, Dios lo hizo prosperar al doble.
 Jonás, aunque trató de huir de la presencia de Dios, nació para predicar
arrepentimiento a todo un pueblo.
 Pedro, aunque negó a Jesús tres veces y le cortó la oreja a un soldado, nació
para llevar las llaves del reino.
 Pablo, aunque persiguió cristianos para matarlos, nació para llevar el
evangelio a toda Asia.

La crisis que vive un país es tan solo el contexto para ver a Dios hacer
maravillas y prodigios.

No juzgues el contexto

Juan 9:1-12: “Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. Y le


preguntaron sus discípulos, diciendo: Rabí, ¿quién pecó, éste o sus padres,
para que haya nacido ciego? Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus
padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.”

El primer milagro ocurre en nuestra mente cuando le vamos a creer a Dios lo


que va a hacer en nuestra vida. A éste joven lo habían juzgado de haber pecado
él o sus padres por estar ciego de nacimiento. Pero Jesús dijo que era para que
la gloria de Dios se manifestara en él. No juzgues ni tu contexto ni el contexto
de otro. No juzgues a nadie de pecador por el contexto en el cual nació. Más
bien, mira la oportunidad de Dios para hacer un milagro.

Tus problemas son sus oportunidades; y el que empezó n ti la buena obra la va a


perfeccionar. Lo que Jesús comienza como bueno, lo termina como perfecto.

Conclusión

Deja de ver el ambiente que te rodea y cree en las promesas que Dios dejó
escritas para ti, sin poner ningún pretexto en tu mente. Entonces alcanzarás las
bendiciones que El tiene preparadas para ti.
Resolviendo conflictos

Introducción

Nadie se escapa de tener un conflicto con otra persona o tener que ver en la
solución de otro conflicto entre dos personas. El no saber como resolverlos
puede ser peligroso para negocios, amigos, matrimonios, grupos, redes,
familias, etc.

Definición de “conflicto”

Conflicto se define como “oposición franca y hostil que se da como resultado


de dos puntos de vista opuestos”

El fruto del espíritu, del cual habla Gálatas 5:15-16, es todo lo contrario a lo que
genera el conflicto.
Su origen

Santiago 4:1 “¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No
es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?”

Debemos reconocer lo carnal que podemos llegar a ser en medio de un


conflicto. Nuestra carne puede ser la causante de la mayor parte de nuestros
conflictos y, a la hora de buscarles una solución, debemos examinar si nuestra
carne ha sido la causante.

Debemos tener cuidado con el “yo”, pues es sinónimo de orgullo. El orgullo


nos lleva a la autojustificación, lo cual dificulta la solución del mismo.

Proverbios 13:10 “Ciertamente la soberbia concebirá contienda; Mas con los


avisados está la sabiduría.”

Sus resultados

A raíz de un conflicto no podemos concluir que una persona “es”, sino que la
persona “hizo”. Es decir, que si una persona cometió un error, no podemos
definir a dicha persona como mala, sino que la acción cometida es la errónea.

Es común que, en medio de un conflicto, se exagere y se inventen debilidades y


faltas de los demás, por lo cual dicha persona sale muy perjudicada, y el
conflicto se agranda. La persona atacada tiene a defenderse y desacreditando las
declaraciones que la otra persona hizo.

Debemos ser objetivos a la hora de solucionar un problema y enfocarnos


únicamente en el conflicto y su solución, sin traer a colación temas y hechos
que no vienen al caso.

Los conflictos y las divisiones


Los conflictos dan origen a divisiones, pues son dos o más puntos de vista o
“visiones” diferentes, las cuales, si no son resueltas de inmediato, causan
separación dentro del mismo cuerpo de Cristo. Recordemos que Jesús nos
enseñó que lo dividido no permanece.

Mateo 12:25 “Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino
dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí
misma, no permanecerá.”
Los conflictos hacen gastar energía y tiempo en actividades poco productivas.
Debemos buscar nosotros estar en paz con los que nos rodean.

Romanos 12:18 “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz


con todos los hombres.”

Métodos que se emplean

 Evitar el conflicto totalmente. Hay personas que les molesta algo pero no lo
hablan directamente con quien deben, sino esperan hasta que estalla el
problema.

 Evitan el conflicto rodeando el punto importante y solo tocando los puntos


menores. Algunas personas se van por las ramas y dan por hecho que la otra
persona comprendió lo que el primero expuso. Esto evita buscar una solución
efectiva, pues el problema sigue ocurriendo.

 Evitar el motivo y dar otro que no es motivo. Por temor muchas personas no
exponen lo que realmente les molesta y se agarran de otras situaciones para
crear un conflicto, en vez de buscar una solución al problema que realmente
les molesta.

 Señalar la verdadera causa y proponer una solución. Debemos ser claros y


tener una buena disposición para solucionar un conflicto. No debemos
enfocarnos en el problema y en buscar un culpable, sino en buscar una solución
a dicho problema. Esta es la mejor manera de solucionar un conflicto.

Como resolver un conflicto según la Biblia


1. Considere a la persona
 Gálatas 6:1-2 “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta,
vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre,
considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrellevad los
unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.”

 Efesios 4:26-27 “Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro


enojo, ni deis lugar al diablo.”

 Proverbios 14:29 “El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas


el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.”

2. Asegúrese que está tratando con la realidad, y no con rumores.


 Deuteronomio 19:15 “No se tomará en cuenta a un solo testigo contra
ninguno en cualquier delito ni en cualquier pecado, en relación con cualquiera
ofensa cometida. Sólo por el testimonio de dos o tres testigos se mantendrá la
acusación.”

3. Mateo 18:15-17 “Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele


estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Más si no te oyere,
toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste
toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la
iglesia, tenle por gentil y publicano.”

Según estos versos, debemos hacer lo siguiente:


 Primero, hablarle a solas
 Si no te oye, llama testigos
 Si aún así no se solventarse el asunto, ve ante autoridades de la iglesia a que
te ayuden
 Si no se solucionare, apártate

4. Siempre que haya arrepentimiento, se debe perdonar.

 Lucas 17:3 “Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti,
repréndele; y si se arrepintiere, perdónale.”
 Proverbios 20:3 “Honra es del hombre dejar la contienda; Mas todo
insensato se envolverá en ella.”

No excusas

Diga el débil: “fuerte soy”

Joel 3:9-10 dice: “Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra,
despertad a los valientes, acérquense, vengan todos los hombres de guerra.
Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil:
Fuerte soy.”

Una de las tareas más preciosas es poder llegar a ver que cada una de las
personas que están a cargo son valientes. No veas en la gente lo que tus ojos
normalmente ven, sino el potencial que pueden llegar a desarrollar. Muchos de
nosotros somos valientes pero estamos dormidos y el Espíritu Santo nos ha
despertado. Tenemos que ver transformadas en nuestras vidas los temores en
fortalezas.

Un ejemplo de dejar a un lado las excusas es lo que sucedió con el que ha


sido el mejor basquetbolista del mundo. La primera vez que Michael Jordan
intentó jugar basketball el equipo le dijo que no servía para jugar. Su madre le
dijo que, con la misma fuerza que tenía para deprimirse, entrenara. Al regresar
logró entrar al equipo. El decía “donde no puedo, voy a ser el mejor”.

Muchas cosas se oponen al desarrollo de nuestra vida y nuestros doce. Nosotros


podemos ver en nuestra vida excusas donde otros miran oportunidades para
demostrar algo. Donde la excusa se hace manifiesta, el toque de la trompeta de
retirada es inevitable.

Lo que era una voz se convirtió en una guerra. Las excusas se empiezan a
romper cuando se empieza a confesar lo contrario.

El Apóstol Pablo confesaba que cuando era débil, se convertía en fuerte porque
el poder de Dios reposaba sobre el. Se concentró en el poder de Dios que
reposaba sobre él, en vez de concentrarse en su debilidad “Y me ha dicho:
Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto,
de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre
mí el poder de Cristo.” (2 Corintios 12.9)

Jesús busco al amargado, al dolido, y al quebrado, porque sería gente


agradecida. La gente agradecida es la que mejor sirve. Aceptan desafíos,
quieren cambiar el país, etc. Lo mismo hizo David con los amargados: los
reclutó para su ejército. Muchos piensan que, debido a que fracasaron en
ministerios anteriormente, ahora no podrán ser usados por Dios y servirle. Pero
eso no es cierto.

El ejemplo de Moisés

La primera etapa del fracaso son las excusas. Hasta Dios respeta las excusas,
aunque no las da por valederas. Aquí está un hombre llamado Moisés, lleno de
debilidades y de excusas, las cuales trajo ante Dios. Sin embargo, Dios tuvo
misericordia de él, y lo usó para liberar su pueblo de la esclavitud.

En Éxodo 3:11-15 leemos: “Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo


para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? Y él
respondió: Ve, porque yo estaré contigo; y esto te será por señal de que yo te
he enviado: cuando hayas sacado de Egipto al pueblo, serviréis a Dios sobre
este monte.”

La primera excusa de Moisés tuvo que ver con él mismo: no se creía capaz de
lograr el llamado de Dios. El alfarero puede hacer una buena vasija del barro
que se deja formar. Dios te escogió aunque no seas el más apto, pues te va
transformar en el proceso. Tú confianza no puede estar en ti mismo, sino en el
que te acompaña. Si la confianza está en ti mismo, vas a topar; si está en el que
te acompaña, tendrás éxito.

La segunda excusa tenía que ver con el nombre de Dios, su identidad. Dijo
Moisés a Dios: “He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios
de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál
es su nombre?, ¿qué les responderé?”

Dios no había enviado a Moisés a contarles a los Israelitas cual era su nombre
sino a liberar. Moisés se escudó en su falta de conocimiento, pero Dios le
respondió:”YO SOY EL QUE SOY” Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO
SOY me envió a vosotros.”

“Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni


oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová.” La tercera excusa
tenía que ver con que no lo escucharían a él, son su credibilidad. Pero Dios le
dio señales para que viéndolas, creyeran en éstas. Dios le dijo: “Si aconteciere
que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la
voz de la postrera.” Así mismo el Señor dijo que para aquel que creyera, las
señales de sanidades y milagros lo seguirían.

Dios estaba tratando con la humanidad de Moisés al botar todas sus excusas y
hasta le dio un susto para que viera su poder al convertir su vara en serpiente.
Los que no queremos creer somos nosotros, pues el mundo esta necesitado
de creer.

Moisés no sabía ni lo que iba a hablar, pero obedeció. Dios empezó a trabajar
primero con la fe de Moisés. El pensaba “si no agarro la culebra me va a matar”
y “si no hago lo que me dice, me voy a quedar leproso”.
Aun así le puso una excusa más, que tenía que ver con su capacidad: “¡Ay,
Señor! Nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú
hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.” Dios es
quien está cono nosotros y quien nos ayuda en nuestra debilidad, por lo que
debemos confiar que le suplirá para todas esas necesidades. El le dijo a Moisés
que las señales lo acompañarían y por esas los israelitas creerían, y además le
aseguró que estaría con él y su boca para siempre. Esa misma promesa nos la ha
dado a nosotros cuando nos envió a predicar a todas las naciones.

Deja a un lado las excusas

El que encontró la justa excusa en su vida, se acaba de subir a la autopista de


los fracasados, la cual esta congestionada. No te subas allí, por favor.

Tú no tienes el derecho de dejar sin explotar el potencial que llevas dentro.


Tienes el deber y la obligación de hacer que todo el potencial que llevas dentro
salga y deje a un lado toda excusa. Aquel que pone excusas está cavando la fosa
en la cual habrá de caer.

En algunos, sus mismas virtudes los han hecho triunfar; en otros, han sido su
tropiezo porque se confían. Muchos de nuestros sentimientos de frustración son
la consecuencia de no haber dado lo mejor.

A Jeremías le dijo que no tomara por excusa que era un niño; a Abraham, que
no dijera que era muy viejo. No permitió a Moisés poner excusas sobre su
capacidad ni a Gedeón sobre su origen y procedencia. Usó a unos como a otros.
A Pablo, un estudioso, como a Pedro, un analfabeta. A David, pequeño pastor
de ovejas, como a Daniel, un consejero de la corte imperial. Dios a usado a
hombres como a mujeres, a judíos como a gentiles, a jóvenes, niños y ancianos.
Dios te puede usar a ti también.

No diga “no se”; pregunte “cómo”. Todos tenemos neuronas que poner a andar.
Convierte esa debilidad en fortaleza con el poder del Espíritu Santo (convierte
el azadón en espada).
Nuestra tarea como líderes es hacer que nuestras ovejas boten las excusas para
que den fruto, aunque caigamos mal. Debemos presentar desafíos para que la fe
de la gente crezca y puedan ver maravillas de Dios.

Comunión con
el Espíritu

Introducción

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu
Santo sean con todos vosotros, Amen.” (2 Corintios 13:14)

El amor del Padre se manifestó al enviar a su hijo Jesucristo a morir en una cruz
para perdón de nuestros pecados, y la gracia de Jesús se manifestó en ese
momento. El espíritu Santo es la persona divina que esta ahora con nosotros,
con la cual podemos comunicarnos, tener comunión e intimidad. No es la
tercera persona de la trinidad, como muchos dicen, pues no ocupa ningún lugar,
ya que es una misma persona con el Padre y el Hijo.

Comunión e intimidad
Una cosa es tener comunión con el Espíritu y otra es tener intimidad. Tener
comunión con alguien es compartir tiempo con esa persona, donde ella y tú
hablan y se escuchan mutuamente. Tú puedes tener comunión con El mientras
vas en el carro, en tu trabajo, en la cola del banco, etc. Tú puedes estar hablando
constantemente con El durante todo el día.

Sin embardo, tener intimidad es estar a solas con El, en un lugar donde nada ni
nadie te interrumpa. Allí es donde El se manifiesta y te muestra que tiene Dios
para ti; es donde la mayoría de los planes de Dios se revelan a tu vida, y donde
eres transformado por El.

El Espíritu Santo es una persona divina, no natural. Por esta razón no podemos
estudiarlo sistemáticamente, pues no podemos encerrar dentro de un concepto a
una persona, sobre todo si esta persona es sobrenatural.

Características del Espíritu Santo

Algunas características que la Biblia nos enseña acerca del Espíritu Santo
son:

1. El habla Hechos 8:29, Hechos 10:19


2. El escucha Juan 16:13
3. Nos hace saber Juan 16:14
4. Nos recuerda Juan 14:26
5. Nos dirige, nos guía Juan 16:13
6. Nos enseña Juan 14:26
7. Se entristece Efesios 4:30
8. Se puede apagar 1 Tesalonicenses 5:19
9. Se le puede resistir Hechos 7:51
10. Se puede enojar Isaías 63:10
11. El pastorea Isaías 63:14
12. El persigue Salmo 139:7
13. Nos anhela Santiago 4:5
14. El santifica Romanos 15:16
15. Todo lo escudriña 1 Corintios 2:10
El Espíritu Santo y tú

El Espíritu Santo esta metido en medio de relaciones. El tiene relación contigo


y también con tu prójimo. El incluso esta en medio de la relación tuya con tu
prójimo. Ninguna de las características mencionadas anteriormente se pueden
dar si no hay una relación de por medio. Por lo tanto, podemos concluir que
cuando el Espíritu Santo se enoja, habla, pastorea, etc., lo hace con alguien con
quien mantiene una relación.

El no se puede negar a si mismo. Tenemos que aprender a conocer y aceptar al


Espíritu tal como es El y no como queremos que El sea, y así lo reconoceremos
donde quiera que este. No podemos esperar que el actúe o piense como los
hombres, pues no es hombre, es Dios.

Nosotros no podemos enseñarle al Espíritu Santo de Dios a que haga las cosas
como nosotros queremos, pues su palabra dice en Juan 16:13 “Pero cuando
venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará
por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las
cosas que habrán de venir.”

El hecho que una persona haya sido bautizada en el Espíritu, no quiere decir
que le conozca. Al igual que un hombre o una mujer, para llegar a conocerlos,
debes pasar tiempo con ellos.

Lo que el Espíritu Santo enseña

“Antes bien, como esta escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido
en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman.
Pero Dios nos las revelo a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo
escudriña, aun lo profundo de Dios…. Y nosotros no hemos recibido el espíritu
del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios
nos ha concedido.” (1 Corintios 2:9-13)

Dios tiene cosas que ojo no vio ni oído oyó; es decir, que ni el ojo ni el oído
reconocen, y no se pueden aprender, sino son reveladas por el Espíritu.
Aprender de El no lo haces leyendo sino pasando tiempo con El.
El Espíritu Santo te enseña lo siguiente:

1. Las cosas que te han sido concedidas


2. Las cosas de Dios
3. Lo profundo de Dios.

A falta de comunión con el Espíritu, tenemos muchas bendiciones por perder,


pues El nos revela lo que ya nos fue concedido por el Padre. Además, no se
pueden conocer las profundidades de Dios sin tener comunión con el Espíritu,
pues solo en El conoce lo profundo del corazón de Dios. El te dice qué pedir y
cuándo pedirlo, pues sabe qué te toca en qué momento.

Las cosas de Dios son sus características, como proveedor, salvador o sanador.
Pero lo profundo de Dios es lo que esta en su corazón: cómo El piensa, qué le

Agrada, qué le desagrada, etc.; esas son las profundidades de Dios. Algunas de
las profundidades que están escritas son:

1. Sin fe es imposible agradarlo.


2. La comunión íntima con Dios es con los que le temen.
3. El busca adoradores.
4. Dios conoce a los que son suyos.
5. El no quiere sacrificios sino obediencia.

Jesús estableció a doce para estar con El y para enviarlos. No podemos nosotros
amar estar en la presencia del Señor y no querer predicar el evangelio, pues si
alguien conoce a Dios, también sabe como su corazón late por las almas que se
pierden. De la misma manera ninguno puede amar la obra y recoger la cosecha
sin amar estar en su presencia.

Conclusión

Para conocer a Dios, es necesario tener comunión con el Espíritu Santo. El


escudriña tanto el corazón de Dios como el nuestro, y es El quien nos hace uno
con el Señor. Y, para conocer a su Santo Espíritu, es necesario tener comunión e
intimidad con El.
El fruto del Espíritu

La carne y el fruto del Espíritu

“Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.


Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la
carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.”
(Gálatas 5:16 en adelante).

El mayor problema de la gente no son los demonios; es su carne. Satanás no es


omnipresente y no todos tienen demonios, pero todos tenemos carne. Esto es
peligroso, pues aunque no vivimos según la carne, todos la tenemos de ella.

Si practicamos las obras de la carne, no heredaremos el reino de los cielos. La


obra de la carne es contraria al Espíritu, y los deseos del Espíritu contrarios a
la carne. Nuestra voluntad que reside en el alma, esta en medio de la carne y del
Espíritu. La carne es la que se hiere, no es el Espíritu. Así como todos tenemos
carne, todos tenemos espíritu también. El problema es ver a quien satisfago,
pues el Espíritu siempre esta presto.
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad,
fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.” (Gálatas 5:22)

Asimismo, vemos que este párrafo no habla de “los frutos”, sino “del fruto” del
Espíritu. Por lo que al desarrollarse el fruto debe manifestarse en todas esas
áreas. Debemos dar de todo lo que se compone el fruto.

Los frutos toman tiempo

El Salmo 1:3 dice: “Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace,
prosperará.”

Los dones son instantáneos, pues es Dios quien los da. Pero el fruto no es
instantáneo, debemos esperar con paciencia para verlos. Pero tampoco debemos
escudarnos en la paciencia para no dar fruto.

Por ejemplo, los discípulos salieron a reprender demonios y sanar enfermos


instantáneamente, pero al mismo tiempo pidieron que descendiera fuego del
cielo. Los milagros sucedieron al instante, pero no habían dado fruto del
Espíritu.

No podemos establecer una medida para todos, pues no todos maduran y dan
fruto según alguien en particular lo da. Si has cambiado a partir de haber
recibido a Jesús, has dado fruto.

No podemos gloriarnos después de haber dado fruto, pues esto seria otra obra
de la carne. No debemos usar las escrituras ni el fruto del Espíritu como
respaldo para juzgar a los que nos rodean. El hecho que yo de fruto nunca me
justifica para juzgar al que no lo ha dado.

Dios busca fruto en ti

Juan 15:1-8: “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo


pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo
limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra
que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no
puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco
vosotros, si no permanecéis en mí…..En esto es glorificado mi Padre, en que
llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.”

Todo pámpano que no lleve fruto, Dios se encargará de quitarlo, pues el nos
puso para que llevemos fruto. La Palabra es la que limpia para que lleve fruto;
la Biblia es para convertir el alma, y eso sucede cuando vamos a exponernos
ante ella para producir un cambio. Es distinto ser informado por la Palabra que
ser confrontado o edificado por ella.

“Permanecer” es sinónimo de perseverancia y constancia. Hay cosas que no se


ven los resultados hasta que uno es constante. O se es constante o no se mira
el fruto. La clave no es comenzar, sino continuar hasta concluir.

El fruto es la evidencia de la salvación

“Así que, por sus frutos los conociereis.” (Mateo 7:20). Mientras no haya fruto
en la vida de una persona sólo hay religión humana. A mayor medida de fruto,
mayor cantidad de respuesta a mis peticiones. La promesa que el Señor dio que
pidamos lo que queramos y nos es hecho, es para los que son constantes y
permanecen en él y dan fruto. Mientras mas una persona se ha dejado limpiar
por la Palabra y permanece en El, más sabe cuál es la voluntad de Dios y qué
no, y pide conforme a su voluntad. Así se vuelve efectivo para orar.

No hay discípulos sin fruto, y los discípulos llevan MUCHO fruto

Jueces 9:8-15 narra una parábola de cuando los árboles quisieron elegir un rey:
“Fueron una vez los árboles a elegir rey sobre sí, y dijeron al olivo: Reina
sobre nosotros. Mas el olivo respondió: ¿He de dejar mi aceite, con el cual en
mí se honra a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles? Y
dijeron los árboles a la higuera: Anda tú, reina sobre nosotros. Y respondió la
higuera: ¿He de dejar mi dulzura y mi buen fruto, para ir a ser grande sobre
los árboles? Dijeron luego los árboles a la vid: Pues ven tú, reina sobre
nosotros. Y la vid les respondió: He de dejar mi mosto, que alegra a Dios y a
los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles? Dijeron entonces todos los
árboles a la zarza: Anda tú, reina sobre nosotros. Y la zarza respondió a los
árboles: Si en verdad me elegís por rey sobre vosotros, venid, abrigaos bajo de
mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Líbano.

Esta parábola nos enseña que mientras alguien esté buscando su propio reinado,
no dará fruto. Se debe vivir para otro reinado, el del Señor. Cuando alguien
quiere ser grande, esa persona no da fruto. Por ejemplo, para sacar el aceite de
la aceituna hay que machacarla, y ella estaba dispuesta a ser machacada para
que sacaran de ella el precioso aceite con el que se honra a Dios. Lo mismo
dijeron la higuera y la vid, dispuestos a dar su fruto, a pesar de sufrir, para
alegrar a Dios. Si alguien quiere que la unción permanezca en él, entonces debe
dar fruto, permitiendo ser machacada como la aceituna.

No cambies nada de este mundo por el fruto que Dios espera que des. Ninguno
de esos árboles que daban fruto pensó “se van a aprovechar de mi”; los tres, la
higuera, el olivo y la vid, que tenían fruto, lo pusieron al servicio de Dios,
sabiendo que para dar el producto final, su fruto debía ser machacado. Cuando
vienen momentos de prueba y ataque, debemos ver que esos son los momentos
para dar fruto.

La zarza representa al líder que pretende tener algo y no lo tiene. Tú no tienes


liderazgo para devorar gente, sino se tiene liderazgo para edificar gente y
servirla, ayudándoles a dar fruto y seguir a Dios.
Leales y Honorables

Introducción

Pareciera que la infidelidad esta de moda hoy día. Los adulterios, chantajes,
estafas y engaños es de todos los días, y los divorcios, la rebeldía de los hijos a
los padres y las divisiones en empresas o ministerios con comunes. Parece ser
que la palabra “Honor” fue un concepto de antaño. Pero la Biblia dice que Dios
está rodeado de fidelidad, por lo tanto, está rodeado de gente fiel.

Discípulos fieles

Debemos de ser fieles a Dios y a aquellos a quien Dios nos a dado como
autoridades. Es necesario aprender a ser buenos hijos espirituales, como lo fue
Timoteo con Pablo. El apóstol dijo de Timoteo que era como un hijo que servía
con su padre en el evangelio.
“Espero en el Señor Jesús enviaros pronto a Timoteo, para que yo también esté
de buen ánimo al saber de vuestro estado; pues a ninguno tengo del mismo
ánimo, y que tan sinceramente se interese por vosotros. Porque todos buscan lo
suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús. Pero ya conocéis los méritos de él,
que como hijo a padre ha servido conmigo en el evangelio. Así que a éste
espero enviaros, luego que yo vea cómo van mis asuntos; y confío en el Señor
que yo también iré pronto a vosotros.” (Filipenses 2:19-24)

En las redes todos discipulazos y somos discipulados. Por lo tanto, todos


podemos poner en práctica esto y ser hombres fieles que como Timoteo servía a
Pablo y en la obra de Dios.

Dios quiere formar una generación de personas fieles, que sirvan a sus padres,
a sus jefes, a sus esposos, a sus líderes y toda aquella persona que represente
autoridad para ellos.

Todo hombre fiel, es seguidor

Aun cuando todos los que creen en Jesús son ovejas, no todos son aún
discípulos fieles. La diferencia entre una oveja y un discípulo es que la oveja
espera que se dejen a las otras noventa y nueve para seguirla a ella, pero un
discípulo fiel es aquel que sigue a su Pastor y no espera que lo sigan, aquel que
llama y no espera que lo llamen.

Eliseo fue alguien que se aferró a Elías, aún cuando Elías le decía “quédate
aquí”. Eliseo decía “vive Dios y vive tu alma que no te dejaré”. Si Eliseo
hubiese tenido amargura en su corazón se hubiera sentido rechazado y hubiera
perdido la unción; si hubiera sido orgulloso, se habría sentido insultado y se
hubiera ido por otro lado. Eliseo fue un fiel a seguir a Elías, y por eso recibió
una doble porción del Espíritu.

Jesús les dijo a sus discípulos: “Ven, y sígueme”. Si quieres ser un hombre fiel,
debes ser un seguidor fiel en todo momento, en la bendición como en la
adversidad, en la instrucción como en la corrección.
Fidelidad en la adversidad

La verdadera fidelidad se demuestra en los momentos de prueba y adversidad.


No es lo mismo ser fiel a alguien cuando te premia que cuando te corrige. El
Señor demuestra su fidelidad cuando nosotros le somos infieles, pues el no
puede negarse a sí mismo. La verdadera fidelidad se muestra en aquellos que,
en medio de tribulación y problemas, perseveran en hacer aquello que su Señor
les mandó.

David es el mejor ejemplo de una persona leal en medio de la adversidad.


Cuando el rey Saúl le perseguía para darle muerte tuvo la oportunidad de
vengarse y matar a su perseguidor. Pero respeto al ungido de Dios y le mostró
lealtad a su rey. Ese día David le dijo a Saúl: “Y Jehová pague a cada uno su
justicia y su lealtad; pues Jehová te había entregado hoy en mi mano, mas yo no
quise extender mi mano contre el ungido de Jehová. Y he aquí como tu vida ha
sido estimada preciosa hoy a mis ojos, así sea mi vida a los ojos de Jehová, y
me libre de toda aflicción” (1 Samuel 26:21-25). David era conforme al corazón
de Dios porque mostró fidelidad cuando le fallaron. La lealtad es probada en las
adversidades. El mismo rey Saúl entendió la integridad de David y le dijo:
“Bendito eres tú, hijo mió David; sin duda emprenderás tú cosas grandes, y
prevalecerás”. A partir de ese día la historia cambio. Ambos nunca más
volvieron a verse; recuperando todo lo perdido, para luego ser ungido por rey
sobre Israel.

Aun Saúl reconoció el principio de que la lealtad lleva lejos a los emprende-
dores, pues Dios es quien los ayuda. Dios levanta y exhibe a los leales, pero
resiste a los soberbios.

Habrá momentos en que Dios mismo permite que veamos los errores de otros
para probar y ver que hacemos con ellos: si extendemos nuestra mano contra de
ellos y los herimos, o si somos fieles y los guardamos con todo respeto. El error
de un líder no justifica el nuestro; eso fue lo que tuvieron que aprender Aarón y
María cuando murmuraron contra Moisés (Números 12). Hoy en día no se hiere
con una lanza, sino con la legua y el corazón, con murmuración, críticas o
juicios; con divisiones, contiendas o rebeliones. Aun hoy la deslealtad sigue
lastimando pueblos, familias e Iglesias enteras. Guárdate de no cometer este
error.

Fiel en lo poco, en lo injusto y en lo ajeno

“El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy
poco es injusto, también en lo más es injusto. Pues si en las riquezas injustas
no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? Y si en lo ajeno no fuisteis
fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?” Lucas 16:10-12

Hay tres áreas en las que debemos mostrar fidelidad y en las cuales Dios tiene
puesto el ojo, aunque muchos lo menosprecian:

1. En lo muy poco: Dios prueba a las personas en lo muy poco y hay quienes lo
aprovechan y otros que lo menosprecian, pero allí inicia el camino a la
abundancia. Ej. Jacob, que salio sin dada de su casa, pero confiando en Dios y
regreso lleno de riqueza.

2. En lo injusto: El que no es fiel en lo injusto Dios no le confiara lo verdadero.


Ej. David, quien fue leal a Saúl; María y Aarón murmuraron de Moisés y fueron
reprendidos.

3. En lo ajeno: Hay personas que desprecian lo ajeno y no lo cuidan, por esto


no logran conseguir lo propio. Hay quienes cuidando lo ajeno, Dios les dio lo
propio. Ej..Jacob, Dios le prospero cuidando el rebaño de su tío; Adán, Dios lo
echo al tomar el fruto que no le pertenecía.

No es lo mismo fidelidad a la obediencia, pues ser fiel es ser obediente a pesar


que tu autoridad no esté presente. En la ausencia del jefe se prueba la fidelidad
de los trabajadores. Las infidelidades generalmente inician a escondidas y en lo
secreto: a espaldas de tu autoridad. Allí empiezan las murmuraciones y chismes,
los adulterios y las rebeliones. Por esto, a “ser leal” se le llama también
“cubrirse las espaldas”.

El chisme es una manifestación de infidelidad, un chisme es decir algo que no


se debe, a quien no se debe, por los motivos incorrectos. “El que anda en
chismes descubre el secreto; Más el de espíritu fiel lo guarda todo.” (Proverbios
11:13). Pero, si hay un problema, lo correcto es ir directamente a la autoridad
que corresponde. “Mas el mensajero fiel acarrea salud” (Proverbios 13:17)

Conclusión

Si Dios se muestra siempre fiel, haz lo mismo tú. Esfuérzate en ser leal y
honorable, y Dios no te va a abandonar nunca. Dios se rodea de fidelidad, y
aunque creas que ser fiel te pueda costar, recuerda que el precio de no ser fiel es
mucho mayor. Satanás, Caín, Judas, Ananías y Safira y otros quedaron como
ejemplo de ello. Pero Abraham, Moisés, Josué, Eliseo, David, Jesús, Pablo y
muchos otros quedaron como ejemplo de lo que te puede suceder si permaneces
siempre fiel.

Dones del Espíritu

Introducción

Los dones espirituales son capacidades sobrenaturales que el Espíritu Santo


da para que funcionemos dentro de su cuerpo conforme a su voluntad, y así
alcanzar el objetivo que El quiere.

El propósito de Dios

1 Corintios 12:1-6 dice: “No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los
dones espirituales. Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba
llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos. Por tanto, os hago saber
que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie
puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo. Ahora bien, hay
diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de
ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero
Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.”

Ignorar es no tomar en cuenta voluntariamente. Si tu rechazas los dones (o


regalos) que Dios te da, estas rechazando al mismo Dios que te los ha dado. No
se trata solo de tener los dones, sino conocerlos y no ignorarlos.

Hay capacidades humanas en las que podemos funcionar también, pero


debemos funcionar en los dones espirituales dentro de la voluntad de Dios en la
obra de Dios. Alguien que guía a la gente según sus capacidades lleva a la gente
a los ídolos mudos. No podemos sustituir los dones por nuestras capacidades
humanas.

Uno de los objetivos primordiales de los dones espirituales es poder llamar a


Jesús “Señor” y que permanezcamos en ello. El que reconoce los dones
espirituales y que estos vienen de Dios, entonces termina glorificando a Dios.
Debemos de llevar a las personas a que glorifiquen a Dios a través de fluir en
los mismos.

Un cuerpo, diversidad de dones

Dios da a cada uno de sus hijos diferentes regalos, y los da como El quiere en
su cuerpo. “Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero
todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también
Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean
judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un
mismo Espíritu.” (1 Corintios 12:12-siguientes)

Cuando alguien nace de nuevo se vuelve parte del cuerpo de Cristo, y no hay
partes inútiles dentro de este cuerpo. Debes reconocer que tú y la gente que
Dios te da a cuidar y discipular, son útiles.

Todos tenemos dones, pero debemos descubrirlos y fluir en ellos. Dios quiere
que funcionemos en su obra, y nos ha dado capacidades sobrenaturales para
bendecir a Su cuerpo.
El beneficiarse de los dones de otros trae unidad, pues Dios quiere que
funcionemos como uno, sin importar clase social, posición económica, raza, etc.
Si vemos a cada persona como nos habla aquí Pablo, no habrá barreras entre
nosotros. Debemos encontrar nuestra posición y nuestra función dentro del
cuerpo. No todos tendremos las mismas funciones, pero sí todos somos útiles.

En todo el pasaje de 1ra de Corintios el apóstol Pablo habla muy poco de los
dones, pero sí de la importancia de ellos. Pues ¿de qué me sirve saber cada uno
y no poder bendecir a los demás con ellos? “Así también vosotros; pues que
anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la
iglesia.” (1 Corintios 14:12)

Definición de dones

“Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.


Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de
ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro,
dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro,
profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de
lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace
uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere”
(1 Corintios 12:7-11)

La lista de dones se encuentra en un contexto tan amplio, que debemos


enfocarnos en el propósito de ellos y que todos llevan a Dios y propician la
unidad en el cuerpo de Cristo.

Para ganar almas, todos los dones sirven. No podemos escudarnos de ellos para
no servir en todo lo que se nos pide. Lo más importante es que todos los dones
debes ser utilizados con amor.

Palabra de sabiduría

Es una inspiración repentina que viene de Dios y trasciende nuestra capacidad o


experiencia y sirve para satisfacer una ocasión o problema. Ejemplos: Esteban
tuvo este don, pues dice la Biblia que la gente no soportaba las palabras que
pronunciaba con sabiduría. Hechos 6:10

Palabra de ciencia

Consiste en que la persona tiene una visión clara acerca de la palabra de Dios
para que podamos entenderla y ponerla en práctica. Es desmenuzar la palabra y
dar a conocer lo que Dios nos quiso decir desde un principio. La gente que
enseña tiene a fluir mucho en este don. Es una declaración de la verdad que esté
en la Biblia llevándola a la práctica.

Discernimiento de espíritus:

Conocimiento sobrenatural profundo del mundo espiritual, que sirve para


diferenciar la procedencia o la intención de los espíritus divinos, humanos o
demoníacos. Nos ayuda a discernir las intenciones del corazón de las personas,
de dónde viene lo que está sucediendo: de Dios o del diablo. Discierne incluso
si una obra es de la carne o del espíritu, pues es una revelación venida de Dios.
Ejemplos: Jesús reconoció el espíritu que Judas tenía, Juan 6:70; Pedro
discernió a Simón el mago, Hechos 9:22

Fe:

Esta no es la necesaria para salvación, ni es el fruto del Espíritu. Es una fe que


va mucho más allá. Es una capacidad sobrenatural de creer para que algo
sobrenatural suceda. Es un revestimiento especial de fe para que suceda algo
imposible en un momento necesario para testificar.

Hacer milagros:

Acción por la cual se da una suspensión temporal del orden acostumbrado de


la naturaleza. Ejemplo: lo normal para que alcancen los panes y peces es
partirlos; sin embargo, Dios los multiplicó. Mateo 14:17-21, Mateo 8:23-27,
Juan 2:1-11

Dones de sanidades:
La palabra “don” quiere decir regalo. Cada sanidad es un don. Se quita el dolor
y se hace la salud en el cuerpo de la persona. No es el don de sanar a toda la
gente, sino hacer de cada enfermedad un regalo de sanidad. Es una curación
sobrenatural de males o enfermedades y produce libertad de maldiciones o
ataduras, y remueve dolores o enfermedades.

Profecía:

Es un mensaje inspirado por el Espíritu Santo dado al espíritu de la persona, en


el cual su mente racional no tiene nada que ver. La profecía no es para decirte a
ti qué hacer ni marcar el rumbo a seguir, sino según la Biblia, es para tres cosas:
a) edificación, b) exhortación c) consolidación. 1 Corintios 14:3

No hay que juzgar al profeta, pero sí la profecía. Debemos usar el


discernimiento de espíritus en esto, y es cuando necesitamos los unos de los
otros. Ejemplos: La mujer Samaritana, Juan 4.

Diversos géneros de lenguas:

Es la revelación sobrenatural de lenguas humanas o angélicas. Lo que sucedió


en Pentecostés fueron lenguas humanas, porque los de otro país lo entendieron.
Dice la Biblia que, aquel que tiene el don de lenguas, debe pedirle a Dios la
interpretación. Este trae un refrigerio para el alma, pues el espíritu sabe pedir
como conviene.

Las lenguas hacen un impacto espiritual. 1 Corintios 14 habla sobre cómo


debe ser utilizado este don. No es indispensable, pero debemos procurar tenerlo.

Interpretación de lenguas:

Depende totalmente del anterior. No es traducción de lenguas, sino


interpretación, por lo que no tiene que tener exactamente el mismo número de
palabras. 1 Corintios 14:16-40
La gracia

Introducción

La gracia es uno de los temas más apasionantes que en toda la Biblia se puede
encontrar. Creo que es tan sencillo que el diablo ha querido distorsionarlo a
través de todos los tiempos, por lo que es preciso aprenderlo y vivirla tal como
la dejó enseñada Jesús y sus apóstoles.

1. La gracia y su aplicación a nuestra vida

A. Somos salvos por gracia

 Efesios 2:7-9 “para mostrar en los siglos venideros las abundancias riquezas
de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia
sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no
por obras, para que nadie se gloríe.”

(Ver contexto desde el verso 1)

En lugar de dársenos el castigo merecido por ser hijos de ira, por su GRACIA
nos hizo resucitar juntamente con Cristo. Vale la pena recordar el estudio de
OBRAS MUERTAS.

B. La gracia nos fue dada en Cristo

 Juan 1:14-17 “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y
vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de
verdad. Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía:
El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.
Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. Pues la ley por
medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de
Jesucristo.”

La gracia no viene sola, por si misma, sino a través de Jesús, el Hijo de Dios.

Gracia: favor. Es decir, no algo que alguien esté obligado a darnos o dar, sino
es un favor que se hace voluntariamente.

C. No como deuda, sino de gracia

 Romanos 4

 Romanos 5:1-2 “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios
por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por
la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza
de la gloria de Dios.”

Es importante observar que la figura de la justificación por medio de la fe, fue


primero para gentiles (no de la circuncisión) y luego se circuncidó para ser
figura que la fe es lo único que justificará a los judíos (de la circuncisión).
Al venir Jesús a los suyos (los de la circuncisión), los suyos no le recibieron,
pero todos los que le reciben (gentiles), les da potestad de ser llamados hijos de
Dios, cumpliéndose así el orden de la figura.

Hoy los gentiles creer, y llegará el día en que el tiempo de los gentiles se cerrará
y entrarán los judíos.

 Romanos 11:25 “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio,


para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido
a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los
gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sión el
Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad.”

D. La gracia no implica autorización

 Tito 2:11-13 “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a


todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los
deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,
aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro
gran Dios y Salvador Jesucristo”

 Judas 1:4 “Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que
desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos,
que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el
único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.”

 Hebreos 10:28-29 “El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o
de tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que
merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del
pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia?”

 Romanos 6:1-2 “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para


que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al
pecado, ¿cómo viviremos aún en él?”
 2 Corintios 10:3-5 “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según
la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas
en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda
altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo
pensamiento a la obediencia a Cristo”

2. Predicamos el evangelio de la gracia

A. Debemos testificar de su gracia

 Hechos 20:24 “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida
para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que
recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de
Dios.”

 Hechos 20:32 “Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra


de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos
los santificados.”

No debemos prestar atención a testimonios relacionados con legalismo, es decir,


querer hacer entrar a las personas en asuntos de la ley, para sentirse más
justificados que otros; debemos escuchar y tomar en cuenta a aquellos que
tienen relación con la GRACIA.

B. Los apóstoles predicaban sobre la gracia

Cuando la Biblia dice que los discípulos perseveraban en la doctrina de los


apóstoles, una de las principales era la gracia de Dios.

Ejemplos:

1. Hechos 11:20-24 en Antioquia

2. Hechos 13:37-47 perseveraban en la gracia. En este verso vemos que las


Escrituras especifican que, lo que no podía justificar la gente por medio de la
ley, lo consiguieron mediante la fe. Lo que antes no pudiste, mucho menos
ahora dada la gracia.

3. Hechos 14:1-4 (ver último verso del capítulo 13)

¿Por qué estaban divididos los judíos y los apóstoles? Por el mensaje que
creyeron, es decir, la gracia. (Verso 2).

C. El primer gran problema: ley vrs gracia.

Leer Hechos 15:1-30

El contexto en que se encuentra el citar la ley, no poner cargas, la ley de


purificación y sus ritos, ya que la ley de NO MATAR, NO MENTIR, ETC, está
vigente, aún añade lo que se les impuso, el no fornicar y la idolatría, puesto que
no se debe andar pecando. Debemos tener cuidado de no llamar legalismo lo
que no es.

D. Cuidado con la corriente que prende judaizar a los cristianos

Las escrituras muestran que los que tenían la ley de Moisés, debían recibir la
gracia, y no los que han creído en la gracia, volverse a la ley.

 Tito 1:14 “no atendiendo a fábulas judaicas, ni a mandamientos de hombres


que se apartan de la verdad.”

 Tito 3:4-11 “Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador,


y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que
nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la
regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en
nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que
justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza
de la vida eterna. Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con
firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras.
Estas cosas son buenas y útiles a los hombres. Pero evita las cuestiones necias,
y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son
vanas y sin provecho. Al hombre que cause divisiones, después de una y otra
amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está
condenado por su propio juicio.”

 1 Timoteo 1:4 “a Tito, verdadero hijo en la común fe: Gracia, misericordia


y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo nuestro Salvador.”

Cuando el corazón no es puro, la gente se aparta a vana palabrería y cuestiones


necias de la ley.

 Hebreos 13:8-9 “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. No os


dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas; porque buena cosa es afirmar el
corazón con la gracia, no con viandas, que nunca aprovecharon a los que se
han ocupado de ellas.”

Debemos afirmar el corazón en la gracia.

 Hebreos 4:14-15 “Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó
los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no
tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras
debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero
sin pecado.”

Tarea: leer los capítulos 1 al 4 de Gálatas.


La unción del
Espíritu Santo

Introducción

Muchas personas desean la unción para su vida, pero no saben cómo adquirirla
ni para qué sirve. Dios nos enseña en las escrituras sobre este tema y lo que El
busca en sus hijos para darles su precioso Espíritu.

La unción requiere humildad

2 Reyes 2 leemos la historia de Elías y Eliseo, cuando éste último iba a ser
arrebatado al cielo por el Señor Eliseo siguió y sirvió a Elías hasta el fin, y
antes de ser llevado al cielo, Elías le preguntó: “Pide lo que quieras que haga
por ti, antes que yo sea quitado de ti” y Eliseo le respondió: “Te ruego una
doble porción de tu espíritu sobre mi”.

“El le dijo: Cosa difícil has pedido. Si me vieres cuando fuere quitado de ti, te
será hecho así; mas si no, no. Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí
un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo
en un torbellino. Viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de
Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vió; y tomando sus vestidos, los
rompió en dos partes. Alzó luego el manto de Elías que se había caído, y
volvió, y se paró a la orilla del Jordán. Y tomando el manto de Elías que se le
había caído, golpeo las aguas, y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías? Y
así que hubo golpeado del mismo modo las aguas, se apartaron a uno y a otro
lado, y pasó Eliseo.” (2 Reyes 2:9-14).

La unción requiere humildad. Eliseo no tenía temor de imitar a Elías, sino que
fue lo suficiente humilde para aprender de su maestro y pedir una doble porción
de la unción de Elías. Como es el maestro, así es el discípulo. Tú debes tener la
humildad de imitar a tu líder si es necesario. Eliseo golpeo las aguas del río
Jordán de la misma manera que lo hizo Elías, y después resucitó aún muerto
usando el mismo método.

Es por esto que Dios usa a unas personas más que a otras: porque son lo
suficientemente humilde para aprender de otros. En es humildad que tenía
Eliseo, vino a reposar el poder de Dios para hacer el doble de milagros que
Elías hizo.

Alzando el manto

La Biblia dice que Eliseo alzó el manto de Elías. Dios no va a ungir a nadie que
no es capaz de agacharse o postrarse para recoger el manto que otro dejó tirado.

Cuando Elías tiró el manto, Eliseo tuvo la humildad de recogerlo, inclinándose


para tomar lo que otro había tirado. No puedes caminar con la unción de Dios
con orgullo en tu corazón. Por eso Dios se va a encargar de levantar gente que
te humille para que tu carne sea eliminado y pueda recibir la unción del
Espíritu. La unción reside en los que están muertos al “yo”.
Cuando Eliseo levantó el manto se fue inmediatamente al Jordán a hacer un
milagro. Jordán era la frontera con la tierra de las promesas. El maestro Elías le
enseñó para qué era el manto: para hacer milagros, no para jactarse del poder
del mismo.

La unción no se vende; Dios la da gratuitamente a quién El quiere y a quien la


pida. Dios conoce las intenciones del corazón, y no la va a dar a alguien quien
la busque para engrandecerse o jactarse el mismo. La unción tampoco es para
hacer una denominación alrededor de ella ni para crear divisiones en la iglesia
entre los que habla en lenguas los que no, los que tienen el gozo del Espíritu y
los que no.

La unción es para predicar el evangelio a un mundo perdido sin Cristo y para


que a través de los milagros que ella haga se testifique que Cristo salva y sana.

Administrando la unción

Esta historia de Elías y Eliseo es figura de Jesús y la iglesia. Cuando Elías es


transpuesta, dejó tirado el manto para Eliseo, que es figura de los discípulos que
quieren la unción. Cuando Jesús sube al cielo, les dijo a sus discípulos que
esperan en Jerusalén hasta que bajara poder del cielo, es decir el manto.

Jesús quería que con la misma unción del espíritu con la que El fue investido
fuéramos ungidos nosotros, pues el dijo que haríamos mayores cosas de las que
El hizo. “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago,
él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy a padre.” (Juan 14:12)
La fe es imprescindible para fluir en la unción. Esta se hará evidente a media
que tú lo creas. La misma unción que esta sobre el pastor esta sobre ti pero la
expresión de ella sobre tu vida es directamente proporcional al tu fe. No
depende de cuanto tu conoces o sabes de la Palabra, sino de cuánto tú crees en
lo que has aprendido. Esta es la batalla de la fe.

Jesús citó la fe y demandó fe que todo aquel que quiera ser su discípulo.
Predicó muchas veces diciendo “el que creyere…”, pues Dios ha preparado
bendiciones especiales para el que cree.
Cuando Eliseo tomó el manto, no se distrajo en el camino ni presumió por
tenerlo. Se fue directamente al Jordán a hacer milagros. Ve y usa la unción para
lo que Dios la dejó: bendecir a otros a través de la salvación y los milagros. La
unción de va a servir para que, cuando prediques la gente se convierta, para
sanar enfermos para vendar corazones quebrantados y para todo lo que Dios ha
deseado. Así lo dice en la escrituras.

“El Espíritu de Jehová el Señor esta sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha
enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de
corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel, a
proclamar el año de la buena voluntad, y el día de la venganza del Dios nuestro;
a consolar a todos los enlutados; a ordenar a los afligidos de Sión se les de
gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en
lugar de espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de
Jehová, para gloria suya.” (Isaías 61:1-3)

La unción es para servir, nunca para engrandecerte. Quien se engrandece por la


unción le pasará como Simón el Mago, quien quiso comprarla para hacerse
grande y famoso en el pueblo. Por lo tanto, fue revelado su corazón y cayó en
amargura.

Dios conoce las intenciones del corazón de cada uno y dará a cada uno como El
crea. Debes examinar tu propio corazón para ver por qué quieres la unción.

Conclusión

Si tú tienes la unción, ve y haz lo que Dios te ha mandado a hacer.


Si tu lo crees, la señales que Jesús habló te seguirán
a donde quiera que vayas.