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Tema 2

Inducción y Recurrencia

2.1. Los números naturales


El conjunto N de los números naturales, N = {1, 2, 3, . . .}, se dene axiomáticamente
mediante los célebres axiomas de Peano.

Axiomas de Peano 2.1.1. Existe un conjunto, que se escribe N, cuyos elementos se


donominan números naturales y que queda determinado por:
(1) Existe un número natural que se denomina 1.
(2) Para todo número natural n, existe un número natural que se denomina siguiente o
sucesor de n, que lo denotamos s(n).

(3) Si dos números naturales son distintos sus respectivos siguientes son distintos.
Esto es, si n, m ∈ N y n 6= m, entonces s(n) 6= s(m).
Equivalentemente, si n, m ∈ N y s(n) = s(m), entonces n = m-
(4) El número natural 1 no es el siguiente de ningún número natural.
Esto es, ∀n ∈ N, s(n) 6= 1.
(5) Principio de inducción: Si P (n) es un predicado en el universo de los números
naturales, entonces
P (1) ∧ ( ∀n ( P (n) → P (s(n)) ) ) ⇒ ∀n P (n)

.
El análisis detallado de la axiomática de Peano desborda el contenido de este curso.
No obstante, como ejemplo se puede demostrar la siguiente propiedad:

Teorema 2.1.2. Todos los números naturales excepto el 1 son el siguiente de otro número
natural.
Esto es, ∀n ∈ N, tal que n 6= 1, entonces ∃m ∈ N tal que n = s(m).

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2.2. PRINCIPIO DE INDUCCIÓN

Un ejercicio muy instructivo consiste en denir las operaciones suma y producto de


números naturales por medio de los axiomas de Peano. También el orden usual de los
números naturales se puede denir por medio de los axiomas de Peano.

2.2. Principio de inducción


El estudio del quinto de los axiomas de Peano, el Principio de inducción, es un asunto
que debe ser tratado ineludiblemente en cualquier curso introductorio de Matemáticas.
El Principio de inducción admite una presentación que nos será muy útil.

Principio de inducción 2.2.1. Si A es un conjunto de números naturales tal que


1 ∈ A,
si un número natural n es elemento de A, entonces el siguiente de n también es
elemento de A,
entonces A = N.
Mediante el uso del Principio de inducción se pueden probar propiedades que dependan
de los números naturales y que sean válidas para todo natural. Es lo que se denomina
Método de inducción.
Ejemplos. Prueba por inducción que las siguientes fórmulas son válidas para cualquier
número natural n. n
X
(2k − 1) = n2 .
k=1
n
X n(n + 1)
k = 1 + 2 + 3 + ... + n =
k=1
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El Principio de inducción se puede usar, de manera análoga para probar que una cierta
propiedad es válida para todos los n mayores o iguales que un cierto m. Para ello hay que
adaptar el primer paso del método de inducción.
Con el Principio de inducción podemos demostrar el llamado Principio de la Buena
Ordenación. De hecho ambas armaciones son equivalentes.

Principio de la Buena Ordenación 2.2.2. Todo subconjunto no vacío de números


naturales contiene mínimo.
Esto es decir que en todo subconjunto no vacío de números naturales S existe un
número s ∈ S tal que s ≤ n, para todo n ∈ S .
Teorema 2.2.3. El Principio de la Buena Ordenación y el Principio de inducción son
equivalentes.
Teorema 2.2.4. Si A es un conjunto de números naturales tal que
1 ∈ A,

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TEMA 2. INDUCCIÓN Y RECURRENCIA

si para cualquier natural n, todos los números naturales m tales que m ≤ n son
elementos de A, entonces el siguiente de n también es elemento de A,
entonces A = N.
Acabamos de probar que el Principio de la Buena Ordenación implica una versión
más fuerte del Principio de Inducción. Es lo que llamaremos el Principio de inducción
completa.

Principio de inducción completa 2.2.5. Si P (n) es un predicado en el universo de


los números naturales, entonces
P (1) ∧ ( ∀n [ (P (1) ∧ P (2) ∧ . . . ∧ P (n)) → P (s(n)) ] ) ⇒ ∀n P (n)

También se puede enunciar de la siguiente manera:


Si A es un conjunto de números naturales tal que
1 ∈ A,

si para cualquier natural n, todos los números naturales m tales que m ≤ n son
elementos de A, entonces el siguiente de n también es elemento de A,
entonces A = N.
Veremos en los ejercicios que el Principio de inducción completa implica el Principio
de inducción. Por tanto en realidad el Principio de inducción y el Principio de inducción
completa son equivalentes.

Ejemplo. Construimos una sucesión a1 , a2 , a3 , . . . en la cual

a1 = 5, a2 = 11, an+1 = 5an − 6an−1 , para todo n ≥ 2.

Probamos por inducción que esta sucesión de números naturales cumple la siguiente fór-
mula:
an = 2n+1 + 3n−1 para todo n ∈ N.
Para ello proponemos el predicado

P (n) ≡ (an = 2n+1 + 3n−1 )

y observamos que

P (1) ≡(a1 = 21+1 + 31−1 = 5) P (1) es cierta,


2+1 2−1
P (2) ≡(a2 = 2 +3 = 11) P (2) es cierta,

Consideremos un número natural n > 2 y suponemos que P (m) es cierta para todo m ≤ n,
esto es, suponemos que

am = 2m+1 + 3m−1 para todo m ≤ n.

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2.3. CONJUNTOS FINITOS E INFINITOS

En particular

P (n − 1) ≡(an−1 = 2(n−1)+1 + 3/n−1)−1 ) P (n − 1) es cierta,

P (n) ≡(an = 2n+1 + 3n−1 ) P (n) es cierta.

Entonces

an+1 = 5an − 6an−1 = 5(2n+1 + 3n−1 ) − 6(2(n−1)+1 + 3(n−1)−1 ) =


= 2n (10 − 6) + 3n−2 (15 − 6) = 2n+2 + 3n = 2(n+1)+1 + 3(n+1)−1 .

Por lo tanto P (n + 1) es cierta.


Por el Principio de inducción completa la fórmula es cierta para todo número natural
n.
Ejemplo. Probaremos que para todo número natural n, y para a, b ∈ C cualesquiera tales
que a 6= b, se tiene
n−1
an − bn X n−1−i i
= a b.
a−b i=0

Uno de los resultados más relevantes que se prueba con el uso del Principio de Inducción
completa es el siguiente.

Teorema 2.2.6 (Teorema Fundamental de la Aritmética) . Todo número natural n 6= 1


se puede expresar de forma única como producto de potencias de primos.

2.3. Conjuntos nitos e innitos


Veamos qué signica exactamente la palabra nito. Notemos que es un concepto es-
trechamente relacionado con el concepto de contar. Cada número natural n determina
el subconjunto Nn = {1, 2, . . . , n} de N que proponemos como patrón o modelo de los
conjuntos nitos con n elementos; así contar los elementos de un conjunto nito de n
elementos no es otra cosa que asignar a cada elemento del conjunto un número de los de
Nn . Estas ideas quedan precisadas en la siguiente denición.

Denición 2.3.1. Un conjunto A es nito si es el conjunto vacío o si existe un número


natural n y una biyección
f : A → Nn = {1, 2, . . . , n}
En este caso diremos que A tiene n elementos o también que el cardinal de A es n y
escribiremos |A| = n.
Diremos que un conjunto es innito si no es nito.

Ejemplo. El conjunto de los números primos P es innito (un resultado que demostró
Euclides).

Teorema 2.3.2. Si A es un conjunto nito con n elementos, entonces el conjunto P(A)


tiene 2n elementos.

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TEMA 2. INDUCCIÓN Y RECURRENCIA

Denición 2.3.3. Diremos que un conjunto A es numerable si existe una biyección f :


N → A.
Se suele decir que un conjunto contable es aquel que o bien es nito o bien es numerable.

Los conjuntos Z, y Q son numerables. El conjunto R, de los números reales, no es


numerable.

2.4. Recurrencia
Denición 2.4.1. Dado un conjunto S , llamaremos sucesión en S a cualquier aplicación
f : N → S.

Nos interesan las sucesiones de números y por tanto trataremos, de una forma amplia,
de sucesiones de números complejos f : N → C. El valor de f (n) se denomina n-ésimo
término de la sucesión. En muchas ocasiones se coloca la n como subíndice. Así, por
ejemplo, trataremos de la sucesión an en lugar de a(n).
ejemplos famosos de sucesiones que podemos presentar de esta manera.

Ejemplos. (1) En uno de los ejemplos anteriores veíamos la sucesión a1 , a2 , a3 , . . . en la


cual
a1 = 5, a2 = 11, an+1 = 5an − 6an−1 , para todo n ≥ 2.

(2) En la demostración del teorema 2.3.2 vemos cómo el cardinal de un conjunto de n


elementos es exactamente el doble del cardinal de un conjunto de n−1 elementos.
Esto es si Xn es un conjunto de n-elementos se tiene

|P(X1 )| = 2, |P(Xn )| = 2 |P(Xn−1 )| , ∀n ≥ 2.

(3) La función F ACT (n) que asigna a cada número natural n su factorial se puede
denir de la siguiente manera

F ACT (1) = 1, F ACT (n) = n · F ACT (n − 1), ∀n ≥ 2.

(4) En 1202, el matemático italiano Leonardo de Pisa, alias Fibonacci, el hijo de Bonacci,
publicó un libro titulado Liber Abaci en el que aparecía su famosa sucesión:

F1 = F2 = 1, Fn = Fn−1 + Fn−2 , ∀n > 2.

(5) Una progresión aritmática es una sucesión dada por an = an−1 + d, siendo d una
constante ja. Para que la progresión quede determinada es preciso jar no sólo la
constante d sino también el primer tármino a1 . De esta manera

a2 = a1 + d, a3 = a2 + d = a1 + 2d, . . . , an = an−1 + d = a1 + (n − 1)d.

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2.4. RECURRENCIA

(6) Una progresión geométrica es una sucesión de números en la que cada término es
igual a su inmediatamente anterior multiplicado una constante r ja: an = r · an−1 .
Para que la progresión quede determinada es preciso jar no sólo la constante r sino
también el primer tármino a1 . De esta manera

a2 = r · a1 , a3 = r · a2 = r2 · a1 , . . . , an = r · an−1 = rn−1 · a1 .

En los cuatro primeros casos anteriores se da una fórmula explícita del n-ésimo término
de la sucesión. En el primer ejemplo probamos por inducción que esta sucesión de números
naturales cumple la siguiente fórmula:

an = 2n+1 + 3n−1 para todo n ∈ N.

En el segundo, demostramos que |P(Xn )| = 2n . En el tercero es bien conocido que


F ACT (n) = n!. ¾Y en el cuarto? ¾Hay alguna fórmula que nos calcule el n-ésimo tér-
mino de la sucesión de Fibonacci directamente, en función de n, y ciertas constantes,
exclusivamente?
Todos los casos anteriores son ejemplos de deniciones recurrentes.

Denición 2.4.2. Decimos que una sucesión f :N→C se dene recurrentemente siem-
pre que existe un número natural n0 tal que

(B) se conocen los valores de f (1), f (2), . . . , f (n0 ),

(R) para todo n > n0 , f (n) está denido en términos de f (1), f (2), . . . , f (n − 1). Una
fórmula que hace esto recibe el nombre de fórmula, cláusula o relación de recurren-
cia.
El requisito (B) proporciona la base o punto de partida de la denición. Hay textos
que llaman a los valores f (1), f (2), . . . , f (n0 ), condiciones iniciales. El resto de la sucesión
se obtiene utilizando la fórmula de recurrencia (R) repetidamente.

2.4.1. Relaciones de recurrencia lineales con coecientes constan-


tes
Denición 2.4.3. Una relación de recurrencia de la forma

f (n) − a1 f (n − 1) − a2 f (n − 2) − . . . − ar f (n − r) = g(n) (†)

donde n ≥ r + 1 y a1 , a2 , . . . , ar ar 6= 0 y g(n) es una sucesión, se dice que


son constantes,
es una relación de recurrencia lineal (de orden r ) con coecientes constantes,
La relación de recurrencia (†) se dice que es homogénea si g(n) = 0.
Diremos que una sucesión h(n) es solución de la relación de recurrencia (†) si para
todo n > r se verica

h(n) − a1 h(n − 1) − a2 h(n − 2) − . . . − ar h(n − r) = g(n)

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TEMA 2. INDUCCIÓN Y RECURRENCIA

Decimos que (†) es lineal porque no aparecen productos del tipo f (n − k1 )f (n − k2 ).


Vamos a estudiar las soluciones de (†) en el caso homogéneo. Por tanto a partir de
ahora se tiene

f (n) − a1 f (n − 1) − a2 f (n − 2) − . . . − ar f (n − r) = 0 (†)

Transformamos en (†) cada f (k) en xk y nos queda

xn − a1 xn−1 − a2 xn−2 − . . . − ar xn−r = 0

es decir
xn−r (xr − a1 xr−1 − a2 xr−2 − . . . − ar−1 x − ar ) = 0
y nos jamos en el polinomio xr − a1 xr−1 − a2 xr−2 − . . . − ar−1 x − ar que va a desempeñar
un papel protagonista en la teoría.

Denición 2.4.4. Dada una relación de recurrencia lineal homogénea (de orden r) con
coecientes constantes (†), diremos que el polinomio

xr − a1 xr−1 − a2 xr−2 − . . . − ar−1 x − ar

es el polinomio característico asociado a (†). La ecuación

xr − a1 xr−1 − a2 xr−2 − . . . − ar−1 x − ar = 0

es la ecuación característica asociada a (†).


La ecuación característica de una relación de recurrencia lineal de homogénea orden r
con coecientes constantes es de grado r y por el Teorema Fundamental del Álgebra, posee
r soluciones complejas (contando repeticiones) que se denominan raíces características de
la relación.

Observemos que como ar 6= 0, las raíces características de (†) siempre son no nulas.

Teorema 2.4.5. Se considera una relación de recurrencia lineal (de orden r) homogénea
con coecientes constantes

f (n) − a1 f (n − 1) − a2 f (n − 2) − . . . − ar f (n − r) = 0 (∀n > r) (†)

Dado un número complejo s, la sucesión

h(n) = sn

es una solución de (†) si y sólo si s es una raíz característica de (†).

Este tipo de soluciones de la relación de recurrencia (†) que aparecen asociadas a las
raíces características se denominan soluciones básicas de (†).

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2.4. RECURRENCIA

Teorema 2.4.6. Se considera una relación de recurrencia lineal (de orden r) homogénea
con coecientes constantes
f (n) − a1 f (n − 1) − a2 f (n − 2) − . . . − ar f (n − r) = 0 (∀n > r) (†)

Si h(n) y g(n) son soluciones de la relación (†) entonces la sucesión


k(n) = ah(n) + bg(n)

es solución de (†) para constantes cualesquiera a, b ∈ C.


Observaciones. En general este teorema se puede extender a probar que si h1 (n), . . . , hm (n)
son soluciones de la relación (†) entonces la sucesión

h(n) = a1 h1 (n) + . . . + am hm (n)

es solución de (†) para cualesquiera constantes a1 . . . . am ∈ C. En este caso se dirá que h(n)
es una combinación lineal de h1 (n), . . . , hm (n). Habitualmente las hi (n) son soluciones
básicas.
De hecho se puede probar que si s1 , . . . , s r son todas las soluciones de la ecuación
característica de (†), y son todas distintas, esto es si 6= sj si i 6= j , entonces todas las
soluciones de (†) son de la forma

h(n) = k1 sn1 + · · · + kr snr

donde k1 , . . . , kr son constantes en C cualesquiera.

Casos especiales.
1.- El caso de las raíces complejas tiene un tratamiento singular debido a la fórmula
de Moivre:
(cos θ + i sen θ)n = cos nθ + i sen nθ.
Si z = a + bi ∈ C, z 6= 0, se escribe

( √
r = a2 + b2 , r es el módulo de z ,
z = r(cos θ + i sen θ) donde
tg θ = ab , θ es el argumento de z .

Y por tanto
z n = [r(cos θ + i sen θ)]n = rn (cos nθ + i sen nθ).
2.- Supongamos que el polinomio característico de una relación de recurrencia lineal
homogénea de coecientes constantes tiene raíces reales múltiples. Para jar ideas consi-
deremos una relación de recurrencia lineal homogénea de coecientes constantes de orden
r

f (n) − a1 f (n − 1) − a2 f (n − 2) − . . . − ar−1 f (n − r + 1) − ar f (n − r) = 0 (∀n > r) (†)

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TEMA 2. INDUCCIÓN Y RECURRENCIA

cuyo polinomio característico

xr − a1 xr−1 − a2 xr−2 − . . . − ar−1 x − ar


tiene una raíz s con mulitplicidad m:
(x − s)m p(x) = xr − a1 xr−1 − a2 xr−2 − . . . − ar−1 x − ar , (x − s) 6 | p(x)
Se puede probar que la función

k0 + k1 n + k2 n2 + · · · + km−1 nm−1 sn
 

es solución de la relación de recurrencia (†).


Vamos a resolver completamente el caso más sencillo, el de las relaciones de recurrencia
homogéneas lineales de coecientes constantes, cuyo polinomio característico tiene una
raíz doble.

Proposición 2.4.7. Se considera una relación de recurrencia lineal homogénea con coe-
cientes constantes
f (n) − k1 f (n − 1) − k2 f (n − 2) − · · · − kr f (n − r) = 0 (∀n > r) (†)
tal que su polinomio característico tiene una raíz múltiple, pongamos s.
Entonces la sucesión h(n) = nsn es solución de (†).
Corolario 2.4.8. Se considera una relación de recurrencia lineal homogénea con coe-
cientes constantes
f (n) − k1 f (n − 1) − k2 f (n − 2) − · · · − kr f (n − r) = 0 (∀n > r) (†)
tal que su polinomio característico tiene una raíz doble, pongamos s.
Entonces la sucesión
h(n) = asn + bnsn
es solución de (†) para constantes cualesquiera a, b ∈ C.
Un apunte nal para las relaciones de recurrencia no homogéneas.

Proposición 2.4.9. Se considera una relación de recurrencia lineal no homogénea con


coecientes constantes
f (n) − a1 f (n − 1) − . . . − ar f (n − r) = g(n) (∀n > r) (‡)
Si G(n) es una solución particular de (‡), entonces cualquier solución de (‡) es de la
forma
H(n) = K(n) + G(n)
donde K(n) es una solución de la relación de recurrencia lineal homogénea con coecientes
constantes
f (n) − a1 f (n − 1) − . . . − ar f (n − r) = 0 (∀n > r) (†)