Está en la página 1de 3

Verbos para Verbos para

Objetivos Generales Objetivos Específicos


Analizar Formular Advertir Enunciar
Calcular Fundamentar Analizar Enumerar
Categorizar Generar Basar Especificar
Comparar Identificar Calcular Estimar
Compilar Inferir Calificar Examinar
Concretar Mostrar Categorizar Explicar
Contrastar Orientar Comparar Fraccionar
Crear Oponer Componer Identificar
Definir Reconstruir Conceptuar Indicar
Demostrar Relatar Considerar Interpretar
Desarrollar Replicar Contrastar Justificar
Describir Reproducir Deducir Mencionar
Diagnosticar Revelar Definir Mostrar
Discriminar Planear Demostrar Operacionalizar
Diseñar Presentar Detallar Organizar
Efectuar Probar Determinar Registrar
Enumerar Producir Designar Relacionar
Establecer Proponer Descomponer Resumir
Evaluar Situar Descubrir Seleccionar
Explicar Tasar Discriminar Separar
Examinar Trazar Distinguir Sintetizar
Exponer Valuar Establecer Sugerir
Economía de guerra

Mercado de guerra: comprende las actividades económicas tendientes a la


financiación de los grupos armados y a su pervivencia. En esta intervienen
los grupos en disputa (estales y no estatales) y empresas criminales que
suplen las necesidades de los grupos irregulares. Este mercado se orienta
al logro de los objetivos de las organizaciones en el ámbito de la
confrontación. Entre las principales actividades se encuentran: el tráfico de
dinero, armas, equipos y combustible, así como la exacción de recursos a
las actividades económicas lícitas e ilícitas por la vía de la extorsión y el
amedrentamiento.

Mercado en la sombra: comprende un amplio rango de relaciones


económicas de carácter informal, ilegal o criminal, que se nutre de las
circunstancias propias del conflicto y de sus consecuencias predatorias, aun
cuando éstas no dependen necesariamente del mismo. En éste participan,
preponderantemente, organizaciones mafiosas y de criminalidad
organizada; entre sus actividades se destacan el tráfico de drogas y de
armas, el contrabando y el lavado de dinero.

Mercado de supervivencia: comprende las interacciones en las que


participan sectores subalternos o vulnerables, que implican actividades
económicas legales, ilegales e informales, vinculadas con la agricultura, el
comercio minorista, el contrabando en pequeña escala, entre muchas otras.
Éstas permiten a dichos sectores acceder a recursos en entornos de alta
fragilidad y acceso restringido a los circuitos económicos formales. El
estudio de la interrelación entre estos mercados, así como la determinación
de los actores, las motivaciones y las actividades fundamentales, permite
establecer el nexo entre las economías de guerra y las de carácter informal,
ilegal o criminal, definitorio de los escenarios de riesgo de victimización en
el marco del pos acuerdo.

Cadena de valor

En el estudio de la minería ilegal no tradicional de oro, el enfoque de cadena


de valor partió de establecer que las variables que identifican, son las
siguientes: grupo(s) armado(s) ilegal(es) que hacen presencia en las zonas
escogidas, modalidades de financiación a través de la actividad minera,
producción de oro legal e ilegal en zonas de conflicto, volumen de capitales
que ingresa a la economía del oro, violaciones a los DD. HH. y
transgresiones al DIH en zonas de producción ilegal de oro y rol del Estado
y capacidades institucionales. Para su determinación se sistematizó y
analizó la información bibliográfica y de fuentes secundarias. En cuanto al
narcotráfico, se contemplaron las etapas propuestas por Krauthausen
(1998, pp. 120 a 122), a saber: cultivo, procesamiento, exportación,
distribución y consumo. A su juicio, 22en la primera etapa los actores son
numerosos (campesinos y colonos cultivadores, pequeños comerciantes),
mientras que la cantidad de producto es baja. En contraste, en las fases
siguientes el número de actores es reducido (traficantes y transportadores),
mientras que la cantidad de producto es alta pues se manejan
considerables volúmenes de cocaína. Es en esta fase que corresponde a la
mitad de la cadena, en la que intervienen los grandes narcotraficantes que
compran la pasta de coca o la base, la transforman en cocaína, y luego la
exportan a destinos internacionales. En lo esencial se requieren grandes
inversiones, mayor complejidad administrativa y se ejecuta de manera
clandestina. Esto tiene que ver con los laboratorios en los que se transforma
base de coca en clorhidrato de cocaína y supone la construcción de
laboratorios, su dotación, el suministro de insumos químicos, la logística, la
contratación de operarios y la administración de la producción7. En el último
eslabón la cadena se vuelve a ramificar. Muchos intermediarios les compran
el producto a los mayoristas y a su vez distribuyen y venden la sustancia
entre numerosos consumidores