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Dos de tantas caras de la globalización: El derecho penal y las cadenas productivas.

El término globalización parece emblemático en esta época en la que todo tiende a reproducirse
de igual modo a lo largo de la esfera; sin embargo, su importancia no es solamente positiva,
sino que así como se ha globalizado (en la mayor parte del mundo) con tecnologías de
comunicación, como lo es el teléfono celular, también se han globalizado diferentes
problemáticas en aspectos puntuales, en este caso, es decir, en el desarrollo de este texto
tendremos en cuenta dos aspectos generales; en primer lugar, las problemáticas del derecho
penal; en segundo, las posibles ventajas mercantiles en las cadenas productivas globales. La
forma de exposición que guiará el desarrollo de estas ideas, empezará con una aclaración corta,
respondiendo al concepto general de globalización, seguido del análisis de algunos argumentos
tomados de dos artículos, a saber, Criminalidad y globalización, de Luigi Ferrajoli, que es
profesor de Derecho en la universidad de Roma III y Las cadenas productivas como marco
analítico para la globalización. De Gary Gereff, profesor en este caso de la Duke University,
Durham, Carolina del Norte, en los estados unidos y finalmente, un breve comentario al
respecto desde mi perspectiva como administradora.

Ahora bien, podríamos decir que la globalización puede entenderse como la tendencia
al proceso de totalización en los ámbitos humanos generales; la política, la cultura, la
tecnología, las comunicaciones, etc, teniendo en cuenta que este proceso de totalización no
suprime, hasta ahora, las expresiones culturales particulares de los países, sino que más bien se
adaptan de maneras diferentes a los retos de este proceso a escala mundial. Aunque hay muchos
modos de acercarse a este concepto, esta será la guía para comprender los postulados de los
autores en sus artículos.

En cuanto al primer artículo, se plantea que la globalización no solamente pertenece a


los ámbitos económicos o más específicamente de desarrollo, sino también a los aspectos
criminales que refieren directamente al derecho penal, pues estos también han llegado a
prácticas totalizantes en las que se puede rastrear diferentes tipos de crímenes, principalmente
en el mal ejercicio del poder, en este aspecto revela una crítica con relación a la apología del
desarrollo sin consecuencias, regida por la búsqueda del beneficio personal, que en palabras
del autor dice “Uno de los efectos perversos de la globalización es sin duda el desarrollo, con
dimensiones que no tienen precedente, de una criminalidad internacional, a su vez global.”
(Ferraholi, 2006, pág. 306). Por otra parte, en cuanto a los diferentes tipos de criminalidad, se
plantea en el artículo que el mal ejercicio del poder público, poder criminal, poder político,
causa una desigualdad en cuanto a la realidad de las personas, en tanto que, siempre en el fondo
de dicha criminalidad subyacen los principales afectados; verbigracias, un niño sin acceso a la
salud, terrorismo y corrupción específicamente con los ya nombrados, la forma de relacionar
estas dos por parte del autor reza así “También esta criminalidad se funda en la máxima
explotación de la misma pobreza provocada o acentuada por la globalización.” (Ferraholi,
2006, pág. 309) Finalmente, esto refiere a los retos del derecho penal en cuanto a esto, sin
embargo, nuestro análisis tiene los ojos puestos no en el asunto jurídico, sino en el análisis de
la globalización.

El segundo artículo, trata las generalidades de las características de las cadenas


productivas, en tanto que estas, sirven de análisis reflexivo del éxito de las grandes empresas y
su papel globalizante, es decir, “Una cadena productiva (…) se refiere al amplio rango de
actividades involucradas en el diseño, producción y comercialización de un producto.”
(Gereffi, 2001, pág. 14) Este artículo trata el concepto de globalización desde un aspecto que
no pone sus ojos en la reflexión jurídico – criminal sino en cuanto al mercado y referentes
similares a este; sin embargo, cabe decir que el que no se fije en dichos aspectos no le resta
importancia, a saber, el quehacer de las diferentes disciplinas, no permite tener todo en cuenta,
sino analizar desde su perspectiva diferentes asuntos, según sea la necesidad.
Se plantea en este texto, también el punto de vista desde el cual, los fabricantes beneficiados
son aquellos que logran ver las diferentes relaciones de producción, de tal modo que entre
mayor escala que se haga este tipo de relaciones, teniendo en cuenta en un segundo momento
al consumidor, mayor resultaría la ganancia y el abarcamiento del mercado, en palabras del
autor “Comúnmente, las principales empresas de las cadenas destinadas al productor
pertenecen a oligopolios globales” (Gereffi, 2001, pág. 26).

Para finalizar, y dejando aquí mi perspectiva como administradora, creo que la


globalización es un fenómeno mundial que permea la cotidianidad de las personas, ya sea en
sus oficios diarios, laborales, educativos, etc, y que por tanto merece la atención a sus aspectos,
pues si bien habla de una totalización, esta misma tiene sus repercusiones como lo veíamos en
el primer artículo y, que aunque esta tenga repercusiones, hay cosas rescatables dentro de ella,
pues se puede pensar en el desarrollo de cadenas productivas que tengan en cuenta, no solo el
beneficio personal, sino que se tenga en cuenta el factor humano, en cuanto a lo que decía el
segundo artículo, así pues, diría que al igual que la mayoría de las cosas, deben pensarse y
guiarse de la mejor manera hacía su mejor posibilidad.
REFERENCIAS
Ferraholi, L. (enero-abril de 2006). Criminalidad y globalización. Boletín de Derecho
comparado(115), 301-316.

Gereffi, G. (abril-junio de 2001). Las cadenas productivas como marco analítico para
la globalización. (UNAM, Ed.) Problemas del desarrollo, 32(125), 9 - 37.