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ANEXOS

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Utilización del calorímetro en laboratorio para determinar la variación de


entalpía de neutralización

Escrito por Quimitube el 7 August

Como sabrás, existe una rama de la química (la termoquímica o termodinámica)


que estudia la energía implicada en las reacciones químicas y, dentro de esta
energía, estudia el calor de reacción a presión constante, lo que conocemos con
el nombre de entalpía de reacción. Habrás visto con frecuencia reacciones
químicas donde aparece lo siguiente:

Equilibrio químico entre el nitrógeno y el hidrógeno para producir amoníaco


Pues bien, esta variación de entalpía que en el caso de esta reacción en concreto
es de -94,2 kJ (para 2 moles producidos de amoníaco), para ésta y otras reacciones,
es un valor tabulado que se ha determinado generalmente de forma experimental.
Aunque existen métodos sofisticados, una forma sencilla de medir el calor de
reacción a presión constante en el laboratorio es mediante el uso de
un calorímetro, un aparato muy semejante a un termo para mantener caliente el té
o el café, es decir, un recipiente que posibilita que la pérdida de calor durante el
proceso sea pequeña.

Mediante un calorímetro, además de medir el calor que se libera o absorbe en una


reacción química, se puede determinar la capacidad calorífica específica de una
sustancia.
El calorímetro consiste esencialmente en un
vaso metálico protegido por otro vaso de
material aislante para evitar intercambios de
calor con el entorno. El recipiente dispone de
una tapa perforada donde colocamos
un termómetro (debemos medir la variación de
temperatura durante la reacción química) y un
agitador.

Si, por ejemplo, queremos determinar la variación de entalpía de la reacción de


neutralización entre el ácido clorhídrico y el hidróxido sódico, según la reacción:

Reacción de neutralización ácido clorhídrico – hidróxido sódico

Se prepara cierto volumen de ambas disoluciones de la misma concentración, por


ejemplo, 250 ml de una disolución de HCl 0,5M y 250 ml de disolución de NaOH
0,5M. Cuando las dos disoluciones están a temperatura ambiente (la temperatura
es esencial en este experimento, ya que calcularemos la variación de entalpía por
variaciones en la temperatura), anotaremos dicha temperatura. Lo adecuado en un
laboratorio es tener una temperatura ambiente entre 15 y 25ºC. Seguidamente
mezclamos volúmenes iguales y exactos de las dos disoluciones dentro del
calorímetro, cerramos rápidamente y controlamos la temperatura, anotando el valor
máximo que ésta alcanza.
La reacción de neutralización ácido-base es fuertemente exotérmica (si no
tuviésemos el protector aislante del calorímetro notaríamos que el recipiente se
calienta mucho) el calor desprendido es absorbido por la propia disolución, motivo
por el cuál sube su temperatura, y otra porción de calor es absorbido por el propio
calorímetro. La cantidad de calor que absorberá la disolución vendrá dada por su
masa y su capacidad calorífica específica:

Intercambio de calor en el calorímetro

Si las disoluciones empleadas son relativamente diluidas, podemos asemejar el


valor de c a la capacidad calorífica específica del agua, que es 4180 J/kg·K, del
mismo modo que podemos ignorar el error por pérdida de calor debida a la
absorción por el calorímetro si éste tiene una masa pequeña y el valor de calor que
absorbe es pequeño a su vez.
Una vez calculado el calor de reacción, q, para nuestras condiciones, podemos
determinar la variación de entalpía para cada mol de NaOH o para cada mol de HCl
que ha reaccionado.
Como se puede observar, la determinación experimental de una entalpía de
reacción en el laboratorio es muy sencilla.