FIANZA SIMPLE Y SOLIDARIA
FIANZA SIMPLE: Es aquella en que el fiador asume su obligación accesoria que será obligatoria,
en la medida en que se haya agotado previamente los bienes del deudor; el contrato de fianza
constituye una garantía personal, por el cual el fiador se obliga a satisfacer la obligación
contraída por el deudor, en el caso de que este no lo hiciera en el tiempo y modo convenidos
con el acreedor.
Este contrato tiene la función económica de facilitar el crédito, pues el acreedor puede prever
la eventual insolvencia del deudor mediante la fianza.
El legislador prevé el caso del incumplimiento, por parte del deudor, de entregar una cosa
cierta, que bien puede haberse perdido; la cual sería imposible de ser satisfecha por el fiador;
de una obligación de no realizar una determinada conducta. En este caso la fianza alcanza
solamente los daños y perjuicios ocasionados al acreedor por el incumplimiento del deudor,
estableciéndose una excepción al principio de identidad entre la obligación asumida en el
contrato principal y la obligación garantizada por la fianza.
- Artículo 1574 –Concepto-: “Hay contrato de fianza cuando una persona se obliga
accesoriamente por otra a satisfacer una prestación para el caso de incumplimiento.
Si la deuda afianzada es de entregar cosa cierta, de hacer que sólo puede ser cumplida
personalmente por el deudor, o de no hacer, el fiador sólo queda obligado a satisfacer los
daños que resulten de la inejecución”.
La fianza es un contrato accesorio y subordinado al contrato principal que le da origen.
En virtud de esa accesoriedad, el fiador solamente se obliga a satisfacer la prestación debida
por el deudor o a una menor que ella, convirtiéndose en una obligación principal.
El fiador se obliga, mediante una fianza parcial, a garantizar solamente una parte de la
obligación asumida por el deudor en el contrato principal. Así el fiador se obliga por menos, y
en caso de incumplimiento queda obligado hasta el monto afianzado o al porcentaje de deuda
asumida según sea el caso. también considera la posibilidad de que el fiador constituya, a su
vez, garantías en cumplimiento de su obligación de afianzar al deudor principal. Estas garantías
pueden ser reales o personales accesorias a la obligación del fiador, otorgadas por terceros.
- Artículo 1575 –Extensión de las obligaciones del fiador-: “La prestación a cargo del fiador
debe ser equivalente a la del deudor principal, o menor que ella, y no puede sujetarse a
estipulaciones que la hagan más onerosa.
La inobservancia de la regla precedente no invalida la fianza, pero autoriza su reducción a los
límites de la obligación principal.
El fiador puede constituir garantías en seguridad de su fianza”.
La forma de este contrato debe ser escrita, sin determinar si esta forma prescripta es a los
efectos de la validez del contrato o para su prueba.
- Artículo 1579 –Forma-: “La fianza debe convenirse por escrito”.
El contrato de fianza puede ser celebrado con distintas modalidades. El beneficio de
excusión se aplica a la llamada fianza simple y supone que en caso de incumplimiento
del deudor principal, el acreedor, en primer lugar, debe ejecutar los bienes de su deudor
antes de atacar los del fiador.
El fiador no está obligado a informar la existencia de bienes del deudor susceptibles de
excusión y que el acreedor deberá probar que ha seguido los procedimientos judiciales para
ejecutar y vender los bienes del deudor principal, o demuestre que carece de ellos.
- Artículo 1583 –Beneficio de Excusión-: “El acreedor sólo puede dirigirse contra el fiador una
vez que haya excutido los bienes del deudor. Si los bienes excutidos sólo alcanzan para un
pago parcial, el acreedor sólo puede demandar al fiador por el saldo”.
La excusión se torna impracticable, pues tanto en el supuesto de quiebra como en el de
concurso preventivo, los bienes del deudor no pueden ejecutarse individualmente, así que
sería impensable someter al acreedor al proceso de verificación del crédito para que se haga
efectiva aquella. Por eso, la ley lo faculta en estos supuestos a ejecutar directamente los
bienes del fiador, pudiendo este verificar su crédito en el concurso o quiebra del deudor.
- Artículo 1584 –Excepciones al beneficio de excusión-, inciso a: “El fiador no puede invocar el
beneficio de excusión si:
a) el deudor principal se ha presentado en concurso preventivo o ha sido declarada su
quiebra…”.
En el caso de que el deudor tenga que ser demandado en un tribunal extranjero, es decir que
la competencia para radicar la demanda esté fuera de los límites de la República. En el caso
que el deudor no tiene bienes en el país; empero hay que tener en cuenta que aquel puede
tener cuantiosos bienes en el exterior, cuestión que razonablemente podrá ser ponderada en
caso de que el fiador oponga el beneficio de excusión, compatibilizándolo con el derecho de
cobro del acreedor.
- Artículo 1584 –Excepciones al beneficio de excusión-, inciso b: “El fiador no puede invocar el
beneficio de excusión si:
b) el deudor principal no puede ser demandado judicialmente en el territorio nacional o carece
de bienes en la República…”.
El supuesto que resguarda el crédito del acreedor, dado que es una caución que supone la
exigibilidad de la obligación contraída por el fiador.
- Artículo 1584 –Excepciones al beneficio de excusión-, inciso c: “El fiador no puede invocar el
beneficio de excusión si:
c) la fianza es judicial…”.
Es una consecuencia de la autonomía de la voluntad. El beneficio de excusión puede ser
renunciado por el fiador: en este caso, la fianza se torna solidaria y el acreedor ya no está
compelido a ejecutar en primer término los bienes del deudor y puede ir directamente contra
los del fiador.
Artículo 1584 –Excepciones al beneficio de excusión-, inciso d: “El fiador no puede invocar el
beneficio de excusión si:
d) el fiador ha renunciado al beneficio”.
En el caso de que el fiador solamente pudiera excutir los bienes de su afianzado y estos bienes
no fueran suficientes para satisfacer el crédito, el fiador que pagara la deuda podría
subrogarse en los derechos del acreedor y así ejecutar los bienes de los otros codeudores en
una nueva demanda.
- Artículo 1585 –Beneficio de excusión en caso de coobligados-: “El fiador de un codeudor
solidario puede exigir la excusión de los bienes de los demás codeudores.
El que afianza a un fiador goza del beneficio de excusión respecto de éste y del deudor
principal”.
El contrato de fianza solo cobrará virtualidad cuando el deudor no cumpla su obligación en el
plazo pactado, es decir, que el plazo es el mismo tanto para el deudor como para el fiador.
Pero, si bien en el caso del concurso preventivo o la quiebra, al deudor le caducan los plazos de
sus obligaciones, no puede ocurrir de igual modo para el fiador solvente que dará satisfacción
a su obligación en el plazo pactado. No puede proyectarse la sanción del deudor fallido al
fiador solvente.
- Artículo 1586 –Subsistencia del plazo-: “No puede ser exigido el pago al fiador antes del
vencimiento del plazo otorgado al deudor principal, aun cuando éste se haya presentado en
concurso preventivo o haya sido declarada su quiebra, excepto pacto en contrario”.
Las defensas que emergen de la obligación afianzada como las personales del deudor son
ejercidas por el fiador a nombre propio. Así, la renuncia de derechos efectuada por el deudor
con posterioridad a la celebración de la fianza es inoponible al fiador. Esta consecuencia tiene
por finalidad evitar que la obligación del fiador se agrave por la conducta del deudor.
- Artículo 1587 –Defensas-: “El fiador puede oponer todas las excepciones y defensas propias y
las que correspondan al deudor principal, aun cuando éste las haya renunciado”.
En el caso de que el acreedor dirigiera su reclamo solamente contra el deudor afianzado, el
fiador tiene el derecho de intervenir en el juicio, en ese caso se lo tendrá como litisconsorte y,
por lo tanto, la sentencia dictada en ese pleito lo beneficia o perjudica al igual que al deudor
principal.
Si no ejerce su derecho a la defensa, la sentencia no le será oponible y entonces, podrá oponer
todas las defensas necesarias, porque esa sentencia no tendrá autoridad de cosa juzgada
respecto de él, con el fundamento de la garantía constitucional de defensa en juicio.
En el caso del rechazo de la demanda contra el deudor, esta sentencia aprovecha al fiador, por
la naturaleza accesoria de la fianza, por la cual si se extingue la obligación principal, queda
extinguida la obligación accesoria.
- Artículo 1588 –Efectos de la sentencia-: “No es oponible al fiador la sentencia relativa a la
validez o exigibilidad de la deuda principal dictada en juicio al que no haya sido
oportunamente citado a intervenir”.
En el caso de existir dos o más fiadores de una misma deuda que no se hayan obligado
solidariamente al pago, el acreedor no puede exigir a ninguno de ellos más que la cuota que le
corresponda.
En la fianza simple, el beneficio de división opera directamente sin necesidad de que los
fiadores deban invocarlo. Pero una vez renunciado por alguno de ellos, no se aplicará al fiador
renunciante, pero sí a los otros fiadores. En el caso de que todos los fiadores hayan renunciado
al beneficio, este no aplica a ninguno de ellos.
Cada fiador responde por partes iguales de la deuda, pero nada obsta a que se vean obligados
a responder por distintas porciones o cuotas, si así constara en el contrato de fianza.
- Artículo 1589 –Beneficio de división-: “Si hay más de un fiador, cada uno responde por la
cuota a que se ha obligado. Si nada se ha estipulado, responden por partes iguales. El beneficio
de división es renunciable”.
FIANZA SOLIDARIA: Las mismas reglas del contrato de fianza son aplicables tanto a la fianza
simple como a la solidaria.
El fiador solidario no deja de estar sujeto a los principios de accesoriedad, por el cual la
extinción de la obligación principal extingue la fianza; y subsidiariedad, el que consiste, en este
caso, en que el acreedor deberá interpelar al deudor principal antes de atacar al fiador.
Para que concurra la solidaridad entre deudor y fiador, debe ser pactada en el contrato, o el
caso de que el fiador haya renunciado al beneficio de excusión. Sin embargo, la fianza simple
se convierte automáticamente en solidaria, si el deudor principal se ha presentado en
concurso preventivo o ha sido declarado su quiebra o si la fianza es judicial.
La consecuencia de la solidaridad en el contrato de fianza es que el acreedor puede reclamar
directamente al fiador el pago de la deuda.
- Artículo 1590 –Fianza solidaria-: “La responsabilidad del fiador es solidaria con la del deudor
cuando así se convenga expresamente o cuando el fiador renuncia al beneficio de excusión”.
Si el fiador se ha obligado como principal pagador asume la deuda como propia y su obligación
deja ya de ser accesoria.
La diferencia entre fiador solidario y principal pagador, es que el primero está sujeto a la
regulación del contrato de fianza solidaria. En el caso de principal pagador, la relación jurídica
entre el acreedor y el fiador es idéntica a la que el acreedor tiene con el deudor principal, es
decir el principal pagador es codeudor solidario, no reviste el carácter de fiador aunque ese
haya sido su propósito al contratar.
El principal pagador no tiene el derecho de embargar los bienes del deudor, pues no reviste el
carácter de fiador.
- Artículo 1591 –Principal pagador-: “Quien se obliga como principal pagador, aunque sea con
la denominación de fiador, es considerado deudor solidario y su obligación se rige por las
disposiciones aplicables a las obligaciones solidarias”.