Está en la página 1de 8

Universidad Autónoma de Nuevo León

Facultad de Psicología

Bases psicosociales del comportamiento

Diana Sarai Esparza Rodríguez.


1653241 1° F

15 de Marzo de 2013, Monterrey N.L.


Tráfico de mujeres hacia la Zona Metropolitana
de Monterrey: una perspectiva analítica

Fecha de recepción: 14 de agosto de 2008


Fecha de aprobación: 16 de octubre de 2008
Arun Kumar Acharya*
RESUMEN
El objetivo principal de este artículo es investigar el fenómeno del tráfico de
mujeres hacia la Zona Metropolitana de Monterrey explicando las causas del
problema, así como las principales características y efectos de este tráfico sobre
ellas. En los últimos años el tráfico de mujeres se ha incrementado hacia
esta metrópoli por diversas razones. Una de las principales es el crecimiento
económico de la zona, el cual ha provocado un incremento masivo de los
viajes de negocios y de turismo en la misma. Paralelo con este proceso se ha
desarrollado el turismo sexual. Para satisfacer la demanda, los dueños de
bares, casas de citas y centros de masajes están viajando hacia las zonas
marginadas del país atrayendo a las muchachas jóvenes para trabajar como
sexo-servidoras. La investigación ha encontrado que estas mujeres son
engañadas por medio de varias promesas y una vez que llegan a la ciudad la
realidad se torna diferente. Estas mujeres también sufren una constante
violencia y explotación, la cual tiene un impacto directo en la salud física,
mental y sexual de las mismas.
PALABRAS CLAVE: tráfico de mujeres, explotación sexual, causas, consecuencias y
Zona Metropolitana de Monterrey.

DRA. GILDA GÓMEZ PÉREZ-MITRÉ


Categoría: Investigación en Psicología

Licenciatura en Psicología.
Facultad de Psicología, 1966 - 1970
Universidad Nacional Autónoma de México

Doctorado en Psicología Social.


Facultad de Psicología 1976 (Grado)
Universidad Nacional Autónoma de México

Maestría en Teoría Psicoanalítica.


Pasante 1991
Centro de Investigaciones y Estudios Psicoanalíticos
Desde hace 14 años su trabajo se ha centrado en la línea de la Investigación sobre
Trastornos de la Conducta Alimentaria e Imagen Corporal, en esta perspectiva es
pionera en la investigación de trastornos alimentarios en México.
Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores desde 1998, actualmente ocupa el
Nivel II.
Ha sido invitada a participar en Jurados como Comités Evaluadores de los Programas
de Apoyo para la Investigación e Innovación Tecnológica, Apoyo de Proyectos
Institucionales para el Mejoramiento de la Enseñanza de la UNAM, así como
Evaluadora de proyectos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. Así también,
forma parte del Comité de Programa de Apoyo para la Superación del personal
Académico.
Ha impa
rtido 48 cursos en Maestría y Doctorado, y ha impartido 3 cursos en el extranjero.
Bajo su dirección se encuentran 197 tesis de licenciatura, maestría y doctorado. Tiene
bajo su dirección 1 tesis graduada con honores en la Universidad de Almería, España.
Tiene 21 trabajos publicados en revistas internacionales, 41 en revistas nacionales y 6
en prensa; 2 capítulos en libros; así como 3 libros de los cuales uno de ellos es una
compilación. Ha tenido 4 proyectos de investigación apoyados por CONACYT y 8
apoyados por programas institucionales de la UNAM (PAPIIT y PAPIME) todos con
renovación aprobatoria, con una duración de 2 años cada uno, asimismo cuenta con 5
proyectos en otras instancias, de las cuales 3 son a nivel internacional (España y
Alemania).
Tiene 33 trabajos presentados en congresos internacionales y 44 en nacionales. Ha
sido entrevistada por 30 medios de comunicación principalmente con respecto a
trastornos alimentarios.
Es editora de la Revista Mexicana de Psicología. Ha desempeñado cargos
académico-administrativos en la Facultad de Psicología de la UNAM entre los más
recientes se encuentra la coordinación del área de Psicología Social y Ecología
abarcando los Departamentos correspondientes a licenciatura y posgrado, así como la
Jefatura de la División de estudios Profesionales.

Las habilidades metodológicas y conceptuales en el quehacer cotidiano de la


ciencia del comportamiento
Autores:​SILVIA MORALES CHAINÉ.​ Universidad Nacional Autónoma de México.
Resumen:​El presente artículo tiene como objetivo comentar y apoyar la aportación
filosófica del autor original del artículo "Investigación traslacional: una misión
prospectiva para la ciencia del desarrollo y la ciencia del comportamiento" (Santoyo,
2012), sobre la importancia de la investigación puente como fuente de conocimiento
para las ciencias del desarrollo y del análisis del comportamiento. Particularmente se
subrayan las propuestas consideradas de mayor relevancia en su función motivadora al
enriquecimiento y a la creación de líneas de acción por el profesional de la salud,
especialmente por el psicólogo dedicado a la solución de problemática de relevancia
social en su papel de investigador traslacional. Se resaltan las aportaciones en un área
en la que existe poca literatura o pocos esfuerzos históricos –el campo de la
investigación puente– y se agradece el subrayado logrado por el trabajo del autor
haciendo énfasis en su promoción.

(SEA 27 ) escala de autoeficacia y (ESA) escala de actitud para la


prevención del SIDA.
Lopez Rosales, F., Moral de la Rubia J.
a. Centro de Investigaciones Psicológicas. UANL. Monterrey, N.L. flopez@fap.uanl.mx
b. Centro de Investigaciones Psicológicas. UANL. Monterrey, N.L.

Resumen
Objetivos​: Estudiar la consistencia interna, validez y estructura factorial de la escala
Self-Efficacy for AIDS desarrollada en población estadounidense por Kasen, Vaughan y
Walter (1992) con 22 elementos, y adaptada en México por López Rosales y cols.
(1999) con 27 elementos (SEA-27).
Material​: Se empleó un cuestionario autoadministrado integrado, por la Escala de
Autoeficacia para Prevenir el SIDA de 27 elementos (SEA-27) y por 23 preguntas sobre
aspectos relevantes de la conducta sexual en relación al contagio por VIH, preguntas
empleadas para estudiar la validez de la escala SEA-27 de López Rosales y cols.;
Método​: Es un estudiocorrelacional con un diseño no experimental de tipo transversal.
Se realizó en una muestra no probabilística de tipo incidental de 964 adolescentes,
tomados de 58 centros de salud públicos en Monterrey.
Resultados​: La escala se ajustó a una distribución normal (Zk-s(Normal)=1.369;
p=0.047), presentando una media de 95.14 y una desviación estándar de 25.80. Su
fiabilidad, por la alpha de Cronbach, resultó de 0.89. SEA-27 muestra una estructura
tetradimensional ortogonal que explica el 58.47% de la varianza (F1: Capacidad para
decir no a las relaciones sexuales bajo diferentes circunstancias, F2: Uso de
preservativo, F3: Actitud hacia el matrimonio, la fidelidad y el hablar de las relaciones
sexuales con los padres, y F4: Preguntar al compañero sobre las relaciones sexuales
anteriores y otras conductas de riesgo como consumo de drogas). Se confirmaron en
buen grado las hipótesis de validez correlacional y discriminante.
Introduction :​En el presente trabajo se muestran los datos sobre diferencias de género,
de estado civil y clase social con relación a la autoeficacia en la conducta sexual para
prevenir el VIH, la actitud hacia el uso de preservativos, planificación de las relaciones
sexuales y la monogamia, así como un conjunto de variables sobre fuente de
conocimiento respecto al sexo, satisfacción de la información que se tiene, temas sobre
los que se quisiera más información, si se tienen o no relaciones sexuales, si
actualmente se planifican y se usa el preservativo o no, si se empleó y planificó la
primera relación sexual, dónde tuvo lugar, en caso de que en la primera relación no se
empleó el preservativo cuál fue el motivo, evaluación de la eficacia del condón para
prevenir el SIDA y valoración en orden de peligro de contagio del VIH de 15 conductas
de riesgo.
La muestra fue tomada de los centros de salud se eligieron de forma azarosa entre el
total de los municipios en estudio (58 de 240), adolescentes de 13 a 18 años de edad,
donde un 57% de mujeres y un 43% de hombres.
Materiales y métodos: ​Para medir la autoeficacia percibida en el mantenimiento de una
conducta sexual preventiva del SIDA, Kasen, Vaughan y Walter (1992) crearon una
escala de 22 reactivos. Su estudio se desarrolló en una muestra de adolescentes,
hombres y mujeres, de 15 a 19 años, en la ciudad de Nueva York. Se reportó un nivel
de consistencia interna alto (a=0.91) y de validez en base a su capacidad
discriminatoria de conductas de riesgo.
Esta escala ha sido adaptada al castellano y estudiada primero por (Ochoa,Bayés y
Villamarín, 1995) y luego por (López Rosales y cols. 1999). Ambos estudios reportan
un nivel de consistencia interna alto (a=0.91) y una buena validez discriminatoria.
López Rosales y cols., aplicaron la ​Self-Efficacy for AIDS en una muestra de 964 Se
realizaron algunas modificaciones motivadas por la dificultad hallada para entender
algunos ítem o ambigüedad en la respuesta. A esta versión de 27 elementos la vamos
a denominar SEA-27. Se volvió a hallar un nivel de consistencia interna alto de 0.91,
calculado por la alpha de Cronbach.
Resultados​: En el caso de los chicos las relaciones sexuales de pareja se inician hacia
los 13 años de edad y en las mujeres a los 15. Hasta los 18 años de edad, los hombres
vienen a tener 3 parejas distintas y las mujeres 2. Se reporta un mayor nivel de
autoeficacia en las clases sociales más altas y un bajo uso de preservativo en la
muestra general (43% nunca lo usa y 18.4% a veces).
En estos primeros años de actividad sexual en pareja sólo el 26% usa regularmente el
preservativo.
Los resultados con respecto a las mujeres​: se perciben con mayor autoeficacia que los
varones para poner en práctica sus habilidades preventivas contra el VIH, en cada una
de las situaciones para rechazar relaciones sexuales; en forma similar para cuestionar
a la pareja sobre su pasado sexual y de drogas, menos en preguntar si se ha tenido
alguna experiencia homosexual; así como para utilizar medidas de autoprotección
sexual, con excepción de aquella que le corresponde al hombre por cultura como
utilizar correctamente el condón; acudir a tiendas para comprar condones y platicar con
el papá sobre temas sexuales.
Las parejas separadas son el grupo que se perciba con menor autoeficacia en su
conducta sexual para prevenir el SIDA, usan menos el preservativo y valoran con
menor riesgo tener relaciones sexuales con prostitutas. ​Los ​casados son los que
muestran mayor nivel de autoeficacia y planificación de la conducta sexual. Muestran
una actitud más abierta hacia el uso del preservativo por las mujeres y apuestan más
por la monogamia. Los solteros son los que usan más el preservativo, se inician antes
en la actividad sexual y planifican menos su conducta sexual. Según nuestros datos un
grupo sobre el que habría que insistir más en los programas de prevención sería el de
separados.
La clase social ​alta muestra un mayor nivel de autoeficacia percibida para prevenir el
SIDA con relación a conductas sexuales de riesgo, tal como se había pronosticado; no
obstante, al nivel de conducta, a la hora de adoptar medidas, no se aprecia diferencia
significativa con la clase baja ni media. En los tres grupos sociales, se emplea poco el
preservativo y se dan los mismos argumentos, fundamentalmente que disminuye el
placer. Tampoco se observa que el porcentaje de adolescentes sexualmente activos y
la edad de inicio sea diferencial.
Esto indica que, al estudiar conducta sexual ​por clases sociales​, la autoeficacia no es
una variable relevante para predecir una conducta saludable preventiva del SIDA y las
enfermedades de transmisión sexual. Por tanto a la hora de planificar un programa
psicoeducativo no habría que introducir matizaciones ​por clase social​; es decir el
programa se ha de aplicar por igual en las tres clases sociales definidas: baja, media y
alta.
Conclusiones​: Se concluye que SEA-27 es una buena escala para medir autoeficacia
sexual para prevenir el SIDA. Tiene buenas cualidades psicométricas de confiabilidad y
validez. Su distribución se ajusta a la curva normal N(95.14, 25.80), cuyos estadísticos
descriptivos fueron calculados en una muestra no probabílistica (n=964). El porcentaje
de adolescentes que han tenido relaciones sexuales es del 30%. En su primera
relación sexual el 35% empleó el condón. Tuvo lugar en un 20% de los casos en la
casa. Las razones por las que no se empleó el preservativo reportan por incomodidad o
pérdida del placer (40%) y económicas (30%).
El número medio de compañeros sexuales es de 2 a 3 personas. Existe una relación
significativa entre número de compañeros sexuales y autoeficacia (r=-0.17). A mayor
autoeficacia, menor número de compañeros sexuales.
Las personas más autoeficaces están más satisfechas con la información que poseen
que demandan más información sobre SIDA (50%), ETS (20%), embarazo (10%),
abortos (5%) y métodos anticonceptivos (3%). La fuente de información más importante
es la escuela (29%), y los amigos (12%). La mamá es otra fuente de información
importante (12%). El papá sólo es fuente de información en un 5% de los casos.
El 55% de los sujetos sexualmente activos no emplean preservativos, y sólo los usan
con regularidad el 26% en SEA-27.
A mayor clase social, mayor uso del condón. Basándose en nuestros datos tenemos un
cuarto de la población adolescente sexualmente activa, con 2 a 3 compañeros sexuales
en sus primeros años de experiencia sexual, en la cual sólo el 26% usa regularmente el
preservativo. Teniendo en cuenta que la principal fuente de información es la escuela y
que en esta edad se presenta un incremento en el interés por conocer y experimentar
sobre la sexualidad es primordial el acercamiento a través de un programa
psicodidáctico de prevención que puntualice las habilidades sociales, la comunicación,
y la inteligencia emocional enfocada a la prevención del VIH
Síndrome de desgaste emocional en investigadores mexicanos

Burnout in mexican’s researchers

Deneb Elí Magaña Medina I,​1​; Pedro Antonio Sánchez EscobedoII


IUniversidad Juárez Autónoma de Tabasco, Tabasco, México
IIUniversidad Autónoma de Yucatán, Yucatán, México
RESUMEN
El propósito del estudio fue determinar el grado de Síndrome de Desgaste Emocional
(burnout) en investigadores del estado de Yucatán, México; así como explorar la
percepción sobre las condiciones institucionales que pudieran asociarse al mismo. Se
administró un cuestionario, que constaba de una escala likert para evaluar las 3
dimensiones del síndrome y una sección de preguntas abiertas al respecto de la
institución y su situación laboral, a 109 investigadores. Los resultados muestran
ausencia relativa del síndrome, pero tendencia a presentarlo en el periodo de 10 y 20
años de antigüedad. La información cualitativa muestra como factores de estrés laboral
la multiplicidad de roles que tienen que asumir, la falta de grupos de trabajo
consolidados, de infraestructura administrativa y operativa y los sistemas de
evaluación.