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Los denuedos de Jesús Díaz de León

y su proyecto de El Instructor
FRANCISCO JAVIER FERNÁNDEZ MARTÍNEZ
/ANA SOFÍA FAVIZÓN POZOS
Departamento de Letras / UAA

M uchos literatos El autor


decimonónicos son
ignorados en la ac- Jesús Díaz de León
tualidad debido a que nace en la ciudad de
las investigaciones de Aguascalientes el 1°
la historia de la lite- de noviembre de
ratura se han cen- 1851, justamente a
trado en zonas muy mediados del siglo
específicas, aquellas XIX. Su fecha de na-
donde se establecen cimiento es contro-
las principales ciuda- versial, pues el histo-
des de nuestro país y riador y periodista
porque, habrá que Francisco Sosa afirma
decirlo, para muchas que nació en 1850
personas no resulta en los datos que pu-
tan atractivo el estu- blica en La Juventud
dio de la literatura mexicana del siglo Literaria, del 25 de noviembre de 1888,
XIX ante la apabullante centuria pasada, y que se difunden en El Republicano el
en la que hicieron eclosión varias mani- 2 de diciembre del mismo año. Por otra
festaciones artísticas; no obstante, es parte, Guadalupe Appendini Vargas, au-
imprescindible reconocer que la brillan- tora de Aguascalientes: 46 personajes en su
te producción de la actualidad no exis- historia, y Gerardo Cortés, quien segu-
tiría sin el trazo que el pasado forjó pau- ramente siguió a la primera, indican que
sadamente. Uno de los literatos poco el año de nacimiento es en 18551 . Anto-
conocido como tal es Jesús Díaz de León nio Acevedo Escobedo establece que
Ávila. Díaz de León nació en 1851 en las

1
www.aguascalientes.gob.mx/Cultura/Jesús_DíazLeón.htm

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Semblanzas de Académicos que la Acade- unos padres sin problemas económicos


mia Mexicana le encarga hacer en 1975 y poseedores de la tradición católica, in-
como parte de las celebraciones del cen- discutiblemente imperante en la región
tenario de esta academia. Este dato pa- y en la época, le proporcionaron al futu-
rece ser el más exacto, ya que Acevedo ro médico. Después de los estudios pri-
Escobedo tuvo los documentos que el marios, fue llevado al Seminario del Se-
mismo Díaz de León envió para formar ñor San José del Arzobispado de
parte de la Academia Mexicana; además, Guadalajara; la lejanía de su casa le per-
la fecha coincide con que el 19 de febre- mitió conocer otros puntos de vista; al
ro de 1881, al contraer nupcias con poco tiempo, sus estudios continuaron
Ángela Bolado Macías, el biografiado en el Liceo de Varones en la misma ciu-
tenía treinta años2 . dad. A pesar de sus años en el semina-
Huérfano desde recién nacido, se rio, su inclinación no fue religiosa sino
refiere que fue dejado en la puerta de la científica, ya que en dichos estudios tam-
casa del Doctor Rafael Díaz de León y bién se enseñaban las asignaturas de Fi-
su esposa Dominga Ávila, hecho que losofía, Física General, Astronomía y Fí-
aparentemente era conocido por la so- sica Especial4 , pues este plantel, si bien
ciedad de la época3 ; sin embargo, este religioso, no dejó de nutrirse del espíritu
abandono favoreció sobradamente a Díaz positivista de la época e instruía tales es-
de León, pues su adopción le facilitó un feras del conocimiento. Por lo tanto, la
ambiente donde pudo desarrollar sus formación que hasta el momento había
habilidades y en el que tuvo una educa- recibido Díaz de León iba de acuerdo a
ción envidiable, ya que posteriormente la concepción filosófica que afirmaba que
logró sobresalir en el ámbito nacional. la ciencia era absoluta y relacionada con
Su educación se inició en todo lo existente, que era posible descri-
Aguascalientes, siguiendo la usanza de la bir la realidad a partir de modelos para
época: cursó la enseñanza rudimentaria, ilustrarla mejor.
lectura, escritura, aritmética, ortografía La actitud positivista surgió en
y urbanidad; es probable que su madre México cuando la intelectualidad fue
le adoctrinara cristianamente y su padre conciente de la existencia de una expli-
lo motivara a observar la naturaleza con cación científica del mundo, algo nove-
detenimiento. Tal era el privilegio que doso y distinto a los otros tipos de expo-

2
Tal dato confirma que la fecha de nacimiento de Jesús Díaz de León se debe a la búsqueda dedicada y cortés del
Lic. Mario Pérez Mercado, quien cotejó e hizo copia fiel del original de dicha acta con registro L.38.32.144 del
Archivo Parroquial de la catedral de Aguascalientes y que se incluye al final de este artículo.
3
Jesús Gómez Serrano, historiador con amplio conocimiento de la historia de la región, hace mención de algunas
pláticas que sostuvo con el profesor Alejandro Topete del Valle, quien sospechaba que el niño que bautizaron con
el nombre de Jesús, era hijo ilegítimo de un familiar cercano al Dr. Rafael Díaz de León.
4
Cfr. La historia del Instituto de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Guadalajara.
http://www.ima.udg.mx/n-historia-a.html

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sición – sentido común, metafísica, me- Cirujano el 31 de enero de 1876, para


tafísica materialista o mecanicista y teo- después volver a Aguascalientes, donde
logía—. A partir de esa educación, Jesús continúo empapándose de conocimien-
Díaz de León negó cualquier explicación tos nuevos al tiempo que ejercía su pro-
metafísica, teológica o teleológica para el fesión.
conocimiento del mundo. Lo único vá- Díaz de León exploró todas las apli-
lido era el conocimiento en su estado caciones del método de las ciencias na-
puro; no obstante, aquello que nunca turales en otros ámbitos del conocimien-
rechazó, por cuestiones hereditarias fuer- to. La historia y los fenómenos
temente afianzadas tanto por su madre sociales tampoco estuvieron fuera de su
como por parte del seminario, fue la exis- cognición, pues los dominaba y conocía
tencia de un dios creador. gracias al acervo heredado de su padre
Díaz de León continúa sus estudios adoptivo; la sociedad que más llamó
profesionales en la Escuela de Medicina su atención fue la propia, es decir, aqué-
de Guadalajara y ahí, junto con sus com- lla que se estaba construyendo en
pañeros y con el fin de estudiar más a Aguascalientes. Ante su preocupación
fondo los conocimientos médicos, fun- por su tierra natal, su objetivo era llegar
da la “Sociedad Ochoa”, denominada así a ser un modelo, una guía cultural, maes-
en honor a un reconocido galeno tapatío. tro o instructor que donara sus conoci-
Esta agrupación vivió cuatro años, en los mientos para el servicio práctico y artís-
cuales Díaz de León no sólo se congre- tico de Aguascalientes.
gaba con sus compañeros para estudiar y No se dedicó de forma exhaustiva
compartir sus conocimientos, sino que al campo de la investigación de las cien-
también aprovechó para publicar algu- cias naturales, pues consideraba que és-
nos trabajos de evidente corte científico, tas ya estaban suficientemente avanzadas
como “El calor animal”, “La Vacuna”, “La y no mostrarían una innovación que pro-
vida fisiológica y la vida psíquica”,5 con dujera un cambio de rumbo en el mun-
los que comenzó su labor fructífera como do científico. Tal era el pensar, no sólo
escritor y que prefiguraban su afán de de Díaz de León, sino de la mayor parte
investigar y difundir sus resultados. de los hombres de ciencia del siglo XIX,
Su afán por el conocimiento lo lle- quienes sostenían que la ciencia había
vó a tomar clases de Anatomía, Botánica alcanzado una altura insospechada y que
y Fisiología, además de los idiomas in- difícilmente podrían encontrar en la na-
glés, francés y alemán. Con estas activi- turaleza aspectos que sorprendieran a la
dades logró obtener el título de Médico humanidad. Díaz de León, en cambio,

5
Cabe hacer mención que el respetadísimo historiador, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua y director
de la Biblioteca Nacional, Francisco Sosa, quien hace una semblanza biográfica de Jesús Díaz de León en La
Juventud Literaria, en noviembre de 1888 y que se reprodujo en El Republicano, el 2 de diciembre de 1888,
menciona tales obras; sin embargo, no da referencia clara donde se publicaron.

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se esforzaba por difundir la aplicación de despojaba al plan de estudios de aquellas


las ciencias en la vida diaria, lo que lo asignaturas que él juzgaba anacrónicas.
llevó a escribir una serie de artículos en Así, sugirió que en el Liceo se impartiera
los que se nota el afán por divulgar el historia del arte, telegrafía, astronomía,
conocimiento científico de utilización botánica, zoología, historia de la civili-
cotidiana o en el ámbito industrial, que zación y fotografía, entre otras materias.
iniciaba en la región de manera muy pre- Esta propuesta implicaba no solo una
caria. También se dedicó a la divulgación verdadera modernización de la enseñan-
del conocimiento de los fenómenos na- za media, sino también un reconocimien-
turales y de la pedagogía, entre otros ar- to al nuevo papel que la mujer, en esa
tículos, ensayos y apuntes donde trataba época de grandes cambios, había gana-
diversos temas. do. Implicaba también el apoyo tangible
En el campo de la medicina, se le a la dignificación de la mujer en una so-
reconoce más como difusor teórico ciedad que, hasta el momento, había re-
y como implementador de estrategias querido tácitamente el sustento del gé-
para preservar la salud. Así lo dejan ver nero femenino6 .
todas las recomendaciones y acciones Fue en esa etapa en la que nuestro
que, junto con el doctor Manuel Gómez médico se dedicó a la preparación de li-
Portugal, llevaron a cabo en situaciones bros y opúsculos para el público escolar.
cuasiepidémicas preocupantes para En la ciudad de México, ejerció como
la salud pública de la capital de profesor de latín y griego en la Escuela
Aguascalientes. Por su vocación hacia el Nacional Preparatoria y en la Facultad
estudio de múltiples disciplinas, dejó un de los Altos Estudios de la Universidad.
importante legado en la investigación Asimismo, se le designó director del
relacionada con la etnografía, las ciencias Museo Zoológico de Tacubaya y del de
naturales y la filología, al margen de su Historia Natural gracias a su preparación
ejercicio profesional. científica.
Otra de sus actividades preponde- Su producción literaria fue extensa
rantes la ejerció en el magisterio. En 1877 y variada, pero cabe destacar sus obras
fue nombrado catedrático de filosofía en de Curso de raíces griegas y Curso de raíces
el Instituto de Ciencias de Aguascalientes latinas, que contaban con una eficacia
y en 1878 participó en la fundación del didáctica reconocida. Su labor en el
Liceo de Niñas, primer establecimiento periódico mensual El Instructor (1884 -
para la educación de la mujer en la enti- 1907) también fue de gran importancia
dad. En este campo Díaz de León fue un en el ámbito literario. Su traducción
pionero, al formular un innovador pro- directa de El Cantar de los Cantares
yecto para la educación femenina, que en seis idiomas, donde además incluía

6
Cfr. Jesús Gómez Serrano, “Instrucción pública” en Aguascalientes en la Historia 1786 – 1920, Tomo III / Vol I,
p. 286–288.

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LOS DENUEDOS DE JESÚS DÍAZ DE LEÓN Y SU PROYECTO DE EL INSTRUCTOR

de los cantares que se imprimió en


1899. Se trata de uno de los libros
más notables por su tipografía in-
dependientemente de su valor des-
de el punto de vista de los estudios
filológicos hechos en México du-
rante el siglo XIX, pues es un mag-
nífico alarde de cultura sin prece-
dente en nuestra historia y un mo-
numento que honra a nuestra bi-
bliografía y prueba hasta que re-
sultados pueden conducir el amor
a lo bello y la perseverancia en el
esfuerzo. Este libro es en la actua-
lidad una rareza bibliográfica, pues
su edición fue muy limitada. Da-
das las amplias relaciones que nues-
tro polígrafo tenía con sociedades
científicas del extranjero, no le fue
Dr. Manuel Gómez Portugal difícil conseguir, en las fundacio-
nes francesas, los cuerpos griegos
los caracteres griegos y hebreos es una ha- y hebreos que se necesitaban para
zaña bibliográfica, junto con la traduc- poder imprimir su traducción y
ción del hebreo de La misión de Israel en que más tarde ocuparía en otros
1914. Francisco Antúnez ha dicho acer- estudios filológicos7 .
ca de El Cantar…
Gracias a su labor filológica, enca-
La obra más importante realizada bezada por la traducción heptaglota8 de
por el maestro Ricardo Rodríguez El cantar de los cantares –publicada prin-
Romo durante su vida de impre- cipalmente en su periódico El Instructor
sor fue la manipulación tipográfi- en 1889 y más tarde en 1891 en forma
ca, en el taller de José Trinidad de libro—, fue nombrado parte de la
Pedroza, de los caracteres hebreos, Academia Mexicana de la Lengua. Cabe
griegos, latinos, góticos alemanes, mencionar en este punto que, a pesar de
franceses y españoles que se nece- que Díaz de León era una persona am-
sitaron para la edición de El cantar pliamente culta en varios ámbitos, quiso

7
Francisco Antúnez, Breve historia de una vieja imprenta de Aguascalientes, p. 23 y ss.
8
Jesús Díaz de León menciona su obra como edición heptalingue, sin embargo aquí conservamos ambas raíces
griegas.

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Boletín 2

hacer gala de sus saberes, mencionándose estaba seguro que el doctor sería capaz
como traductor en siete lenguas del tex- de llevar correctamente las leyes de la
to bíblico. Recientes investigaciones de- Constitución de 1857, las cuales regían
jan ver claramente constantes errores en ese momento.
sintáctico–gramaticales en la composi- El afán de Díaz de León por difun-
ción hebrea de El cantar... que se mues- dir la cultura y el conocimiento, además
tra en dicha edición “heptalingüe”, de de su discreta labor en el lado porfirista,
manera que actualmente se tienen serias lo llevaron a otro triunfo. El 8 de sep-
dudas de que nuestro biografiado haya tiembre de 191410 fue nombrado direc-
conocido el hebreo con corrección; se- tor de la Escuela de Altos Estudios por
guramente siguió una versión francesa, Félix Palavicini, en ese entonces Secreta-
desde la que partieron sus primeras tra- rio de Instrucción Pública y Bellas Artes.
ducciones. Este dato tiene gran importancia, pues
En 1891 Díaz de León fue nom- deja ver que Venustiano Carranza, quien
brado gobernador del Estado de había destituido a varios directivos de
Aguascalientes, sustituyendo a Alejandro institutos oficiales por tener “tendencias
Vázquez del Mercado, uno de los princi- porfiristas”, ratifica el nombramiento del
pales colaboradores en El Instructor; dato doctor, junto con los de Luis Cabrera,
revelador que evidencia el curioso dúo Isidro Fabela, Miguel Alesio Robles, Al-
que se apoyó económica e ideológica- fonso Cravioto y Martín Luis Guzmán,
mente, continuando con ello la política
heredada desde la federación. El grupo
político porfirista designó a Díaz de León
como gobernador por dos años, ya que
Vázquez del Mercado no puede ejercer
sus funciones; la gubernatura de Díaz de
León fue de diciembre de 1891 a diciem-
bre de 18939 . La relación que tuvo con
Vázquez del Mercado fue muy estrecha,
pues no sólo era el secretario de redac-
ción en El Instructor, sino que era el so-
porte económico y político que aseguró
la larga vida del periódico en un tiempo
que no era común que los diarios fueran
de larga duración. Cuando Vázquez del
Mercado cedió el poder a Díaz de León, Alejandro Vázquez del Mercado

9
“Antología de Gobernadores I: 1835 – 1911” en Mascarón, Órgano de divulgación del Archivo Histórico de
Aguascalientes, año II, número 22.
10
El Liberal, 8-IX-1914, 4° col.

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LOS DENUEDOS DE JESÚS DÍAZ DE LEÓN Y SU PROYECTO DE EL INSTRUCTOR

quienes ocupaban cargos semejantes, es- El Instructor


tratégicos en los planes carrancistas; lo
anterior nos hace pensar el valor que te- Se ha dicho que este periódico fue uno
nía el cirujano en ese nuevo ámbito polí- de los principales logros del Dr. Jesús
tico y, probablemente, su alejamiento del Díaz de León, pues constituyó un espejo
ámbito porfirista. de los avances de la humanidad a finales
Jesús Díaz de León se preciaba de del siglo XIX. Con su divulgación se
ser conocido internacionalmente, y apro- buscaba no sólo la consolidación de un
vechaba ciertos espacios de su periódico poder que procuraba sustentar el ideario
para mostrar aquellos nombramientos filosófico, político y educativo del gru-
recibidos, probablemente sobrevalorados po porfirista en Aguascalientes11 , sino
en la sociedad porfirista, entre los que también impulsar una transformación
destacan: Caballero de Honor del cultural acorde al Positivismo.
Areópago de Condecorados de todas las En su contenido, el diario ofrece lo
Naciones de Roma, General Oficial y que indica su título: un caudal de cono-
Delegado General de la Cruz Roja Fran- cimientos y preceptos. Hay que tomar
cesa, Miembro de la Sociedad Médica en cuenta que la época en que surge está
Austriaca, La Rosa Blanca de Viena, Pre- inspirada en las ideas positivistas procla-
sidente Honorario de la Academia de la madas por una elite social. Sus objetivos
Nueva Italia de Bolonia por méritos cien- primordiales eran educar al niño, ilus-
tíficos, literarios, filantrópicos y Socio trar a la mujer, fomentar el estudio,
Corresponsal del Círculo de Volapükista popularizar las ciencias y conocer sus
en París, España y Alemania. aplicaciones en las artes y la industria.
Además de El Instructor, publicó el Los principales involucrados, además del
periódico El Campo, que incluía las téc- editor Díaz de León y de Vázquez
nicas y novedades relacionadas con el del Mercado como Secretario de Redac-
ámbito de la agricultura. Para este perío- ción, fueron Jesús Aguirre y Fierro, Blas
do hizo varios estudios, entre los que Elizondo, Manuel Gómez Portugal,
destaca uno que realizó sobre la higiene Alcibíades I. González, José Herrán y
en Aguascalientes, que además se publi- Tomás Medina Ugarte en la Redacción,
có en la “Memoria administrativa” de mientras que Gabino Álvarez, Luciano
Alejandro Vázquez del Mercado. Galván, Jesús F. López, Luis Mora del
Castillo, Jacobo Méndez de León,
Aurelio Padilla y Francisco S. Silva apa-
recen como colaboradores.

11
Gómez Serrano menciona que los hombres que controlaban Aguascalientes durante el porfiriato lo formaban los
políticos Alejandro Vázquez del Mercado, Miguel Guinchard, Rafael Arellano y Carlos Sagredo, además de otros
ilustres personajes como Alberto M. Dávalos, Fernando Cruz, Jesús Díaz de León, Manuel Gómez Portugal,
Carlos M. López e Ignacio Marín, todos ellos encabezados por Francisco Gómez Hornedo. Ver: Jesús Gómez, “El
siglo XIX y el Porfiriato”, en Beatriz Rojas, (et. al.), Breve historia de Aguascalientes, pp. 79-156.

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La estructura del periódico consta- dico sirve para comprender mejor esa
ba de una sección científica, una sección época y lo que era considerado literario
literaria, artículos, gacetilla y algunos en ese momento. A lo anterior habría que
avisos. A lo largo de su evolución, la pu- agregar su relevancia como proyecto ilus-
blicación tuvo varios títulos: Periódico trado, campo en el cual las tertulias, aso-
Científico, Literario y de Avisos en su pri- ciaciones y otro tipo de reuniones me-
mer año; Científico y Literario en el se- nos formales habían hecho su labor de
gundo año; Consagrado a la difusión de manera silenciosa, pero constante13 .
las Ciencias Agrícolas y sus ramos anexos Jesús F. López decía que el periódi-
de 1886 a 1898; de 1903 a 1905, Consa- co era subestimado: “Podríamos asegu-
grado a la difusión de las ciencias físicas y rar que muy pocos en el continente pue-
naturales, de la lingüística, filología y lite- den igualarle y tristemente es que sea más
ratura clásica; y en los últimos cinco años conocido y alabado en el extranjero que
Publicación Científica, Literaria y de Fi- en nuestra misma patria.”14 En el aspecto
lología. literario de El Instructor destacan los géne-
Cabe destacar que durante el siglo ros de poesía, cuento y ensayo, entre los
XIX, México tuvo gran auge en cuanto cuales los autores más destacados eran Je-
al periodismo, ya que cultura e informa- sús Díaz de León, Manuel Gómez Portu-
ción se divulgaban por este medio12 . Este gal y José Herrán; escritores humanistas del
fenómeno no pasó desapercibido en siglo XIX comprometidos con un proyec-
Aguascalientes y desde 1850 hasta 1904 to cultural, político y pedagógico.
aparecieron los siguientes diarios: La Hoy podríamos pensar que El Ins-
Imitación, El Duende (1851), La Cotorra tructor y su labor no fueron del todo re-
(1861), El Año Nuevo (1886), Bohemio conocidas por no ser de importancia
(1900), La Bohemia (1901), La Provin- mayúscula, pero habrá que entender que
cia (1904), entre otros. En todas estas el concepto de literatura durante el siglo
publicaciones, los escritores estaban cons- XIX no se refería sólo a la bella expre-
cientes de ser parte en la formación lite- sión, sino también a una expresión mo-
raria que estableció estilos, temas, tópi- ral del pensamiento social, dadas las cir-
cos y preocupaciones, además de ser la cunstancias que vivía el país. José María
base del desarrollo del país. El periódico Lafragua en su discurso Carácter y objeto
El Instructor fue considerado el más im- de la literatura (1884) decía: los litera-
portante a finales del siglo XIX en tos “hemos copiado a la naturaleza
Aguascalientes. Actualmente, este perió- embelleciéndola, y hemos pintado a la

12
La prensa mexicana contaba en septiembre de 1902 con muy cerca de 300 órganos en todo el país, número que,
comparado con el de 20 años atrás, casi se había triplicado. “Periodismo mexicano. Su progreso en veinte años.
Una ley orgánica del artículo 7° constitucional”, en Diario del Hogar, 23 de septiembre de 1902.
13
Cfr. “Sociedades literarias en Aguascalientes: El porvenir y La esperanza 1874 -1878” en Mascarón, Órgano de
divulgación del Archivo Histórico de Aguascalientes, año IV, número 38.
14
Jesús F. López, Pot-pourri, 1897.

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LOS DENUEDOS DE JESÚS DÍAZ DE LEÓN Y SU PROYECTO DE EL INSTRUCTOR

sociedad, mejorándola”.
Luis de la Rosa, en su
conferencia Utilidad de
la literatura en México
(mismo año), nos permi-
te ver qué era considera-
do literario: la oratoria,
la historia, la poesía y las
obras de imaginación (la
novela)15 . La literatura
era, pues, la creación y
conformación de una
tradición cultural; el
medio ideal para crear un
universo funcional, ya
que la sociedad cambian-
te y el caos político
decimonónico del país
no llevaban a nada.
El Instructor desea-
ba crear un México inte-
lectual, por lo que resul-
tó el espacio perfecto
para el escritor y el cien-
tífico que deseaban ac-
Ejemplar del Periódico científico El Instructor.
tuar para configurar la
nueva identidad del país, al mismo tiem- Con la construcción del país aca-
po que adquirían dominio en la política bada, la función del hombre de letras era
local y la sociedad, pues se adherían a la de enaltecer a la nación desde una pers-
la ideología porfirista positivista. A este pectiva progresista, mimetizando la rea-
respecto es importante resaltar la cerca- lidad y volviéndola artística con predo-
nía de la noción de racionalidad y minio de la inteligencia; además de di-
la instrucción-educación, ideas de la vulgar los aspectos más trascendentes en
Ilustración del siglo XVIII que tuvieron el ámbito histórico, político, filosófico y
gran importancia dentro del positivis- artístico del mundo que los rodeaba.
mo que Díaz de León manejó en su El Instructor se ocupaba de la informa-
ideología. ción diaria política, económica y cientí-
fica, además de la crítica social y de la

15
Cfr. La Misión del escritor: Ensayos mexicanos del siglo XIX.

33
Boletín 2

literaria; sin embargo, el periódico de medio en el que se ejerció un poder inte-


Díaz de León sigue siendo selectivo y mi- lectual, un campo de poder, como diría
noritario, sin transformarse en un autén- Pierre Bourdieu.16
tico medio de comunicación de masas, Las academias, asociaciones, grupos
sino más bien para la clase elitista. Por e instancias mediadoras cumplen con el
tal razón, El Instructor fue la publicación cometido de legitimar una obra, un au-
oficial, vinculada a la administración po- tor y una estética o postura intelectual
lítica porfirista; con la actualización de en una época determinada. Los colabo-
su presentación y contenido, la perfec- radores de El Instructor hicieron lo suyo
ción de su lenguaje y el incluir temas de al legitimar su ideología, primero al cons-
interés para los lectores, alcanzó una es- truirse en grupo de personalidades afi-
pléndida madurez. nes y, segundo, al compartir similares
El apoyo que recibió por parte del posturas ideológicas, estéticas y recono-
gobierno local no quiere decir que fuera cer el valor literario de ciertas obras y
un órgano exclusivo de gobierno, sino fue autores. La producción de publicaciones
un medio para legitimar una ideología literarias, ante todo, se debió al esfuerzo
poniendo de pretexto el porfirismo. Su por construir un sistema literario en el
postura era un llamado a despertar el siglo XIX, el cual representa la literatura
gusto por el estudio, así como su aplica- que sirvió para la construcción y el de-
ción en todas las clases de ciudadanos; sarrollo de la nación.
por lo tanto, destinaban secciones a cu- La existencia de salones literarios,
riosidades, erudición, comercio, econo- sociedades, liceos, academias, ateneos,
mía y noticias particulares del Estado y grupos o publicaciones periódicas no fue
su relación con los intereses que la re- exclusiva del siglo XIX ni de las letras
gión y sus hombres despertaban en el ex- mexicanas, aunque la mayoría de los es-
tranjero. Además, dedicaba atención a la critores estuvieron vinculados a una.
divulgación de la cultura incluyendo ar- La creación de los grupos literarios
tículos de actualidad, geografía, filoso- no fue en ningún caso pobre sino, por
fía, filología, biografías, textos morales, el contrario, se dio con efervescen-
poesías didácticas, etcétera. Divulgó la cia. Alicia Perales Ojeda nombra 209
obra de los autores más importantes de asociaciones, productoras de 117 pu-
la literatura española y la universal, pu- blicaciones periódicas entre 1813 y
blicando textos de poetas, críticos, ensa- 1902 tan sólo en 24 entidades de la
yistas y dramaturgos nacionales o extran- república y el Distrito Federal. Los te-
jeros. Todo lo escrito en el periódico re- rritorios más productivos en esos años
flejaba la mentalidad de los escritores y fueron Distrito Federal (84 agrupa-
del público al que iba dirigido. Se puede ciones), Yucatán (20 agrupaciones), Ja-
decir que El Instructor fue también un lisco (con 16) y Michoacán (con 14).

16
Pierre Bourdieu, Las reglas del arte. Génesis y estructura del campo literario.

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LOS DENUEDOS DE JESÚS DÍAZ DE LEÓN Y SU PROYECTO DE EL INSTRUCTOR

Aguascalientes, según Perales Ojeda, sólo Pocas revistas de literatura lograron


contaba con una agrupación: la Sociedad cumplir cinco años de vida, especialmen-
Literaria Ávila y Terán de 1884,17 pero te en la etapa que termina con la Restau-
con recientes investigaciones se puede ración de la República en 1867. Muy
decir que hubo cerca de 8 agrupaciones pocas, a menos que no fueran calenda-
y 124 publicaciones de carácter literario rios, llegaron a más de diez y sólo una
durante el siglo XIX. docena sobrevivió a su década. Solamente
La fuente más relevante que se tie- tres, El Mundo Ilustrado, El Álbum de la
ne sobre los periódicos del siglo XIX fue Juventud y La Revista Moderna, rebasa-
hecha por Jesús Díaz de León, en un ar- ron el siglo que las originó.20
tículo de 1891 dedicado al director ge- A pesar de la abundancia periodís-
neral de estadística de la República tica, la vida de los diarios era efímera y
Mexicana, A. Peñafiel, titulado “Datos corta, de seis meses a dos años era lo
para la historia del periodismo en máximo; sin embargo, El Instructor so-
Aguascalientes”18 . En el artículo consig- brevivió 24 años. La razón fue la espe-
na 124 periódicos divididos en: indepen- cialización en un público selecto, el afán
dientes, periódicos del Gobierno del Es- de la divulgación de las técnicas de con-
tado, políticos, científicos, literarios-po- solidar los valores morales y la idea ilus-
líticos-liberales y católicos19 . trada del enciclopedismo. No se apegó a
El periodismo literario del siglo una corriente literaria, ya que la literatu-
XIX representó un esfuerzo casi ininte- ra no tenía un ámbito estético sino mo-
rrumpido de superación material que rin- ralizador. Por tal razón, muchos textos
dió sus frutos en ediciones espléndidas y pueden ser románticos, naturalistas o
perfectas en forma. Ese esfuerzo por con- eclécticos, con lo cual poco a poco fue-
solidar un punto geográfico, llámese pue- ron tomando un matiz modernista.
blo, región o país a partir de la cultura El porfirismo propició el ambiente
del sitio y de sus pobladores es lo que adecuado para la creación literaria, la es-
llamamos microsistema; el resultado es peculación y el desarrollo científico; sin
el macrosistema, la consolidación de una embargo, los colaboradores del periódi-
institución mayor, es decir el nuevo país co se vieron forzados a hacer de su labor
de México. cultural algo elitista, siendo conscientes

17
Cfr. Alicia Perales Ojeda, Asociaciones literarias mexicanas. Siglo XIX., Capítulo II “Asociaciones literarias de
provincia” Capítulo III “Índices cronológico, alfabético y geográfico de las asociaciones literarias” y Capítulo IV
“Revistas y folletos, órganos de las asociaciones literarias de México en el siglo XIX”.
18
El Instructor, 1-IV-1891 y 1-V-1891.
19
Es necesario hacer notar que si bien las diversas publicaciones se identifican con diversos nombres de acuerdo a
su contenido (político, católico, científico, etcétera), varias de ellas poseían una sección literaria. De ahí que la
producción considerada literaria no se reduzca a la que apareció en las publicaciones de tal carácter.
20
Jefferson Rea Spell, “Mexican literary periodicals for the nineteenth century”, en Publications of the modern
language Association of America.

35
Boletín 2

de la gran brecha que los separaba del Dio a luz el extinto, muchas e in-
vulgo, ya que la transformación de la teresantes obras que le conquista-
naturaleza sólo era posible para quien ron honrosos elogios, no sólo en el
tenía los medios económicos para adqui- país, sino aún en el extranjero.
rirla y los estudios necesarios para ejer- Varias de ellas fueron adoptadas
cerla. como libros de texto en algunos es-
En El Republicano, periódico ofi- tablecimientos de educación de las
cial del gobierno de Aguascalientes, apa- Repúblicas del Sur. Fue miembro
rece el primero de junio de 1919 la si- de varias Sociedades Científicas y
guiente esquela: Literarias de Europa de quienes
recibió Diplomas honoríficos que
SENSIBLE DEFUNCIÓN ponían en relieve sus competentes
El 26 del actual, por la noche, dejó aptitudes; Diplomas que solo a
de existir en la capital de la Repú- personas muy íntimas dio a cono-
blica, el sabio Doctor don Jesús cer, demostrando con ello su mo-
Díaz de León, hijo distinguido de destia característica.
este Estado. El Señor Díaz de León como hom-
Honda y dolorosa impresión cau- bre público, fue un dechado de vir-
só en esta ciudad este sensible fa- tudes cívicas y siempre fiel a sus com-
llecimiento, porque fue el desapa- promisos. Desempeñó con acierto
recido el modelo del galeno con- los puestos de Gobernador interino,
cienzudo que prodigó desinte- Diputado al Congreso de la Unión
resadamente, entre las clases des- y al del estado, Presidente de la Jun-
heredadas, los vastos conocimien- ta de Exposición a quien dio un vi-
tos de su ciencia. goroso impulso y catedrático de di-
Luchador infatigable del progreso, versos ramos en el entonces llamado
se consagró con empeño al cum- Instituto Científico Literario.
plimiento de sus deberes profesio- Actualmente desempeñaba en
nales y a los sociales que jamás lle- México, con verdadero benepláci-
gó a descuidar. Puede asegurarse to de la Dirección, dos Cátedras
que su vida fue una labor no inte- en la Universidad.
rrumpida en pro del bien general, Por la sensible defunción a que nos
pues después de llenar satisfacto- referimos, que ha causado profunda
riamente su noble misión, robaba sensación en esta Ciudad, enviamos
al sueño a horas prolongadas para a la atribulada familia del ilustre ex-
dedicarlas al estudio de donde ad- tinto nuestro más sentido pésame y
quirió provechosas enseñanzas que, con él, con las frases de condolen-
sin egoísmo, lleno de fe y perseve- cia más sinceras, los sentimientos
rancia, procuró difundir por me- unánimes de toda esta sociedad de
dio de la prensa. quien nos hacemos fiel eco.

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LOS DENUEDOS DE JESÚS DÍAZ DE LEÓN Y SU PROYECTO DE EL INSTRUCTOR

La esquela única de un diario oficial culturales de los que se beneficiaron las ge-
del gobierno de Aurelio L. González y de neraciones siguientes.
Carranza deja ver que Don Jesús Díaz de Aunque importantes intelectuales
León ya estaba bastante distanciado del como Francisco Sosa, Enrique Olavarría
grupo porfirista en sus últimos días de vida. y Ferrari o Ezequiel A. Chávez han reco-
No obstante, había aprovechado el impul- nocido la rara avis que fue Díaz de León,
so vigoroso otorgado por el porfirismo y la en su época su amplísima producción
cultura positivista de la que se proveyó, lo literaria y de divulgación científica fue
que le permitió, al igual que a otros repre- ignorada olímpicamente, incluso por
sentantes de grupos sociales favorecidos, sus compañeros de proyecto editorial.
participar en la construcción de materiales Díaz de León poseía un gran prestigio,

37
Boletín 2

pero sus textos, muy pocos lectores. Tiene íntimamente ligada a su proyecto personal
razón Jesús Gómez Serrano cuando dice de vida. Si bien buscó constantemente que
“¿ [...] qué puede haber más descorazona- sus logros fueran conocidos e incluso
dor para un hombre que se dedica en cuer- los magnificó, la verdad es que no tuvo lec-
po y alma al estudio que carecer de tores sino hasta bien entrado el siglo XX,
interlocutores?”21 . Ese aislamiento que se- y estos fueron principalmente historiado-
guramente quería evitar el doctor fue el res. Tal vez ha llegado el momento de
rasgo principal con el que siempre que su obra sea verdaderamente divul-
cargó, pues su misión literaria estaba gada, como fue su intención.

21
Cfr. “Notas sobre literatura y cultura regionales” en Aguascalientes en la historia, 1786 – 1920, Tomo III / Vol. II,
pp. 407-446.

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LOS DENUEDOS DE JESÚS DÍAZ DE LEÓN Y SU PROYECTO DE EL INSTRUCTOR

Fuentes LOPEZ, Jesús F., Pot Pourri. Colección de artí-


culos literarios y humorísticos; morales, filosóficos,
críticos, biográficos. Discursos, peroraciones, via-
Hemerografía jes, costumbres, revistas, novelas, dramas, come-
dias, soliloquios teatrales, Aguascalientes, Impren-
ta de El Águila, 1897, tomo II.
El Instructor (1884, 1891)
Mascarón, Órgano de divulgación del Archivo
El Republicano, (1884, 1888)
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39