Está en la página 1de 1

, , ,

, ,

La elección de un Pontífice latinoamericano, y las lecciones del Papa Francisco sobre temas medulares
como la pobreza, la justicia, la promoción humana y la evangelización, vuelcan los ojos hacia el
“Continente de la Esperanza”. Aquellas enseñanzas están contenidas, entre otras fuentes, en los
documentos de las reuniones del episcopado latinoamericano en Medellín, Puebla, Santo Domingo y
Aparecida. De hecho, como es sabido, el entonces Cardenal Bergoglio cumplió un papel destacado en la
elaboración del documento de Aparecida. Aunque enfocadas hacia la realidad de América Latina, aquel
conjunto doctrinal puede dar luces sumamente valiosas para confrontar los retos suscitados a partir de
la globalización de los problemas sociales y económicos, que evidencian desigualdades que constituyen
desafíos para la evangelización, la práctica de la justicia y la caridad. Precisamente el Papa Francisco
reclamaba «una reforma económica beneficiosa para todos», invitando a «la solidaridad desinteresada y
a una vuelta de la economía y las finanzas a la ética en favor del hombre», antes que un «fetichismo del
dinero» y una «dictadura de la economía sin un rostro y un objetivo verdaderamente humano» ((Ver
Discurso del Papa Francisco a los Embajadores, jueves 16 de mayo de 2013. Sin limitar la importancia a
la crisis económica y a los problemas sociales, el Papa Francisco afirma que en el fondo «lo que está en
crisis es el hombre. ¡Y lo que puede resultar destruido es el hombre! ¡Pero el hombre es imagen de
Dios! ¡Por esto es una crisis profunda!»; la Iglesia «no es un movimiento político, ni una estructura bien
organizada: no es esto. No somos una ONG, y cuando la Iglesia se convierte en una ONG pierde la sal, no
tiene sabor, es sólo una organización vacía». Ver Respuestas del Papa a los jóvenes en la Vigilia de
Pentecostés, 18 de mayo del 2013.)).

La convocatoria del Santo Padre coloca en un plano importante la exploración de diversas “avenidas” del
pensamiento eclesial latinoamericano, y de su compromiso con la justicia y la liberación integral de los
pueblos. También supone acercarse desde el plano histórico a temáticas como la liberación, la
promoción humana y la realidad de los pobres en su relación con la teología, comprobando que algunas
corrientes pusieron el énfasis en la fe, la evangelización; mientras que más bien otras privilegiaron
temáticas ideológicas. De esta gestación surgieron diversas teologías que recibieron el nombre “de la
liberación”. Algunas avanzaron por un cauce mayormente eclesial, cimentando principalmente sus
reflexiones en la Sagrada Escritura y en el Magisterio de la Iglesia, en conjunto con el pensamiento
teológico y social-católico. Otras, más conocidas y bulliciosas, cosecharon fuertes críticas al presentarse
cargadas de categorías que enfatizaban lo socio-político en detrimento de la dimensión teológica y

1 de 12