Está en la página 1de 2

La recepción

Para explicar detalladamente cómo se realiza la recepción de ondas


electromagnéticas, usemos como ejemplo una antena de varilla sencilla.
El campo electromagnético del transmisor induce una tensión alterna en la antena
receptora. Esta tensión en vacío sólo puede ser medida cuando la antena no está
siendo sometida a ninguna carga, es decir cuando no hay consumo de corriente. Sin
embargo, en el modo de operación normal, fluye una corriente que varía en función
de la resistencia de la antena y del receptor conectado. Esto hace que la tensión en
los bornes de la antena se reduzca en un valor determinado.
Tanto la longitud como la situación de la varilla de la antena con respecto a las líneas
de fuerza juegan un papel muy importante cuando se trata de absorber la mayor
cantidad de energía posible del campo electromagnético. Una gran tensión en vacío,
por ejemplo, se alcanza con una antena larga y dirigida hacia las líneas de fuerza
eléctricas.

Tensión en vacío de una antena receptora

Una antena receptora por la que fluye corriente actúa a su vez como transmisora al
radiar energía hacia el espacio que la rodea. Como la corriente inducida y el campo
que ésta origina ejercen un efecto opuesto al de su fuente, el campo irradiado al
espacio que rodea a la antena receptora se reduce. En el caso ideal, el receptor
absorbe un 50% de la energía del campo. La otra mitad es radiada de nuevo, o bien
se pierde por otros mecanismos.
Una antena puede considerarse también como un generador que suministra la
tensión en vacío U0 :

Nombre: Esteban, Fecha: 24/01/2014 Página 1 de 2


Circuito equivalente de una antena receptora

Para que la antena pueda transmitir toda la energía absorbida al receptor, debe
haber una adaptación de la antena al receptor, es decir la impedancia en el punto de
alimentación de la antena tiene que ser igual a la del receptor; de lo contrario ésta
tendrá que ser adaptada con circuitos adecuados.

Nombre: Esteban, Fecha: 24/01/2014 Página 2 de 2