Está en la página 1de 24

CÓMO EDUCAR AL

CACHORRO PERFECTO

Sandra Ferrer

Experta en Educación Canina


Te doy la bienvenida a esta guía práctica, rápida y eficaz para ti y
para todos los miembros de la familia que convivan con el cachorro
con el fin de que aprendáis a educar a vuestro peludo respetando su
psicología.

¿Por qué la mayoría de propietarios fallan a la hora de educar al


cachorro? Básicamente porque no se molestan en tener
conocimientos de educación canina, sino que se limitan a aplicar la
psicología humana consiguiendo perros desequilibrados y con
numerosos problemas de comportamiento.

¿Por qué es importante que se eduque no solo al propietario sino al


resto de miembros que convivan con el perro? Porque los errores se
pagan caros. A la hora de educar a un perro es fundamental que
todos trabajéis en la misma dirección, porque si en una familia de 4
miembros en el que hay unas normas establecidas hay tan solo uno
que no cumple algunas de las normas, el castillo de naipes de la
educación canina se derrumba, y habrá que empezar de nuevo.

Por tanto, lo básico para empezar a educar a un cachorro es


preocuparse por conocer psicología canina y consensuar unas normas
en casa en la educación del perro.

¡Vamos allá!

Eres el propietario de un cachorro. Quizás no sepas hasta qué punto


eres importante para ese ser peludo que tienes en casa. Eres ni más
ni menos que su sustento en todos los niveles que le afectan: serás el
que le proporcione alimento, cuidados, calidad de vida, refugio,
ejercicio físico, médico cuando lo necesite y, sobre todo, serás el
responsable de ayudarle a convivir en un mundo de humanos.

Pero ojo, tú tampoco eres consciente de todo lo que te proporcionará


él. Quizás no seas consciente durante unos años, pero créeme cuando
te digo que a medida que pasen los años te irás dando cuenta del
increíble ser que tienes a tu lado: un animal que no sabe lo que es el
rencor, que te dará amor incondicional, pase lo que pase y hagas lo
que hagas, fiel y leal compañero que estará en las buenas y en las
malas. Y no te exagero al decirte que habrá pocas personas en este
mundo que te amen tanto o igual que tu perro.

Pero para que pueda estar tantos años a tu lado, es imprescindible


que sepas educarlo. Fíjate si es importante, que por culpa de este
desconocimiento sobre educar a un perro, un gran número de
cachorros es abandonado por sus dueños ante la incapacidad de
hacer frente a conductas como que no haya aprendido a hacer pis

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


fuera de casa, que se pase el día ladrando molestando a los vecinos,
que destroce muebles del salón, etc. Todas estas conductas son
consecuencia de propietarios que no se han molestado en buscar una
solución a estos problemas… Bueno sí, la solución es, por desgracia,
el abandono, todo por no hacer frente a estos problemas.

Por eso, el primer paso que debes dar cuando estés en pleno proceso
educativo es cambiar el chip. Esto es muy importante.

Cambia el:

"¿Cómo puedo evitar que mi cachorro… ( muerda , salte, mee, etc.)?"

POR

"¿Cómo puedo enseñar a mi cachorro a . . . (no morder depende qué,


sentarse para saludar, orinar en el sitio adecuado, etc. )?".

Este cambio de chip te ayudará a evitar que te sientas una víctima de


tu cachorro a que te conviertas en un buen educador para él.

¡Empecemos con los puntos claves para educar a un cachorro!

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


Educar en positivo

Debe ser que en nuestra naturaleza está el ser agresivos y el educar


con la mano larga, porque en toda mi experiencia como educadora,
pocos propietarios han sido a los que no se les ha ido la mano a la
hora de castigar a su cachorro: “le he dado una palmada en el culo, le
he restregado el hocico en su orina, le he dejado atado… ¡y no
aprende!” Obvio.

Para empezar decir que lo peor que puedes hacer a la hora de educar
a un cachorro es utilizar la violencia. ¿Por qué? Porque la violencia
solo genera violencia. Así que vamos a utilizar la inteligencia y
desechemos la mano dura.

¿Qué es educar en positivo? Educar en positivo, como bien dice el


título es reforzar solo las conductas que el cachorro haga bien, es
decir, aquellas conductas que queremos que se repitan en el tiempo
las reforzaremos con recompensas. Las recompensas no tienen
porque limitarse a ser materiales, como un trocito de jamón o una
golosina para perro, sino que también son caricias y elogios: ¡muy
bien!, ¡bravo! Utiliza las que suelas utilizar cuando quieres motivar o
alabar a alguien por conseguir metas u objetivos.

¿Qué hacemos con comportamientos negativos? Aunque te parezca


raro, hay que ignorarlos o bloquear el centro de atención del
cachorro. Te pongo dos ejemplos:

Ejemplo 1. Has estado enseñando a tu cachorro a hacer pipí en el


periódico, pero llegas a casa y ves dos o tres meadas por el piso. En
este caso, lo mejor es limpiar y no hacer nada porque los perros no
entienden de temporalidad. Es decir, aunque riñas a tu perro por esos
orines que deben llevar minutos e incluso horas ahí, no tendrá ni la
menor idea de por qué le riñes. A lo mejor irá a recibirte alegremente
y ante tu riña va a asociar que le riñes por saludar, por mucho que le
digas ¡pipí no!

Ejemplo 2. Estás observando que tu cachorro está en posición de


orinar. Esta vez sí, le dices ¡no! mientras lo alzas y lo llevas a la zona
del baño, y una vez que lo haga ahí, lo elogias.

¿De acuerdo?

Es importante, que cuando empieces a educar a tu cachorro lo hagas


en un espacio pequeño de la casa, una zona de confinamiento. En
este sentido, limita zonas en la que no pueda entrar porque te llevará

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


menos trabajo controlar ciertas cosas: “no muerdas esto, no te subas
ahí, aquí no, etc.”

Una vez observes que ya está controlando su comportamiento,


puedes dejar que acceda a más estancias de la casa, las que tú
consideres porque su aprendizaje ya se habrá hecho extensivo.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


Zona de confinamiento y consenso en las normas

Ya lo he comentado anteriormente. Debe haber un consenso familiar


para el cumplimiento de las normas. ¿Lo ideal? Sentarse y
conjuntamente listar las normas y colgar esa lista en la nevera a la
vista de todos.

Normas como: restricciones (no dejar subir al perro al sofá, no darle


comida fuera de su horario, etc.), rutinas (cumplir estrictamente con
los horarios de comidas, paseos, descanso, etc.), educación (sesiones
de juegos, de entrenamiento en obediencia, etc.), ...

Y en cuanto a la zona de confinamiento ésta debe tener unas áreas


básicas. Al cachorro no le debe faltar:

 Un área donde dormir. En un trasportín, caja de cartón o jaula


donde pueda sentirse protegido: utilízala para que el cachorro
duerma y descanse.
 Un área en la que coma y beba. Puedes elegir la zona que
desees o si apuestas por una jaula grande puedes colocarlo en
su interior. Es fundamental, eso sí, que la comida esté lo más
lejos de su zona de baño posible.
 Juguetes que pueda morder y masticar como kongs, huesos de
cuero, peluches, etc. Los juguetes en esta zona de
confinamiento son fundamentales para evitar que te muerda
muebles, cojines, etc.
 Un área para ir al baño. Puedes disponer de hojas de periódicos
o adquirir empapadores en las tiendas de mascotas.

El objetivo de esta zona de confinamiento es claro:

 Evitar errores.
 Desarrollar el hábito de morder solo los juguetes.
 Reducir las opciones de baño de tu perro.
 Enseñar las primeras órdenes en obediencia básica: siéntate,
túmbate, dame la pata, quieto, etc.
 Enseñar a estar solito durante varios periodos de tiempo.

No hay que confundir la zona de confinamiento con una jaula. Tu


cachorro debe tener espacio. Si utilizas una caja de cartón, una jaula
o un trasportín debes tener claro que tu cachorro debe estar en su
interior por ratitos muy cortos de tiempo. Cuando hablo de zona de
confinamiento me refiero siempre a una habitación, o una habitación
y el pasillo, o el salón, el pasillo y la terraza, etc. Los límites que tú
hayas establecido para llevar a cabo los primeros pasos en su
educación.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


Algunos de mis clientes me comentan sobre confinar el perro al
jardín. Mi recomendación siempre es la misma: si tu perro está en el
jardín, solo durante muchas horas, las interacciones con los miembros
de la familia van a ser pocas, por lo que la educación se verá
resentida (y también su salud emocional, pues los perros son
animales muy sociables, que necesitan sentirse parte de una
manada. Si está confinado en el jardín, se verá rechazado por su
manada).

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


La etapa más importante del cachorro

El cachorro jamás debería ser adoptado antes de las 7 semanas.


Adoptar a un perro antes de las 7 semanas reduce su madurez física y
emocional. Hasta las 7 semanas debe estar con su madre y
hermanos, porque de esta forma aprenderá educación (la que le dé su
madre que es la que no comete fallos) y ganará en salud (se
fortalecerá su sistema inmune y aumentará su autoestima).

Una vez dicho esto, vamos a hablar de la etapa más importante del
cachorro. Esta etapa es la etapa de la socialización que va de los 2
meses a los 4 meses de vida.

Durante esta etapa el cachorro pasa por un periodo de sensibilización


social. Es durante esta etapa el mejor momento para desarrollar
buenos hábitos y evitar los malos. Si se empieza más tarde tampoco
pasa nada, porque se puede reeducar, aunque va a necesitar de más
tiempo y paciencia.

Pero esta etapa sobretodo es crucial en el sentido social del cachorro.


Y aquí es donde falla la mayoría de gente, ¿por qué? Porque justo
coincide con el periodo de vacunación del cachorro.

Lo primero que dice el veterinario (o la mayoría de ellos) es: no


puedes sacar a la calle al cachorro hasta que tenga todas las
vacunas. ¡Error!

Durante este periodo que comprende los 2 y los 4 meses, tu cachorro


debe interactuar con su entorno más que nunca: debe relacionarse
con otros cachorros y perros, con otros animales, con otras personas
(niños, adultos, ancianos, bajos, altos, gordos, flacos, con gafa, sin
ellas, etc.), con sonidos de todo tipo (gritos, bocinas, ruidos de
aspiradora, lavadoras, secador, etc.). Todo lo que tu cachorro viva
durante este periodo evitará que en un futuro desarrolle conductas de
miedo o agresividad.

Y me dirás: “Pero, ¡si no tiene todas las vacunas!” Tienes razón, por
eso, debes extremar las precauciones. Es decir, deja que por lo menos
tenga dos vacunas y luego sácalo primero en un bolso, para que
explore su entorno desde sus ojos y su nariz, y poco a poco deja que
se relacione con perros de los que tengas plena seguridad de que
están sanos. Y siempre, siempre cuando ande por la calle vigila que
no coma nunca nada del suelo y que no lama nada del suelo. Esto es
crucial.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


Si tú le tienes vigilado en este sentido, no tiene por qué correr ningún
riesgo para su salud.

Fíjate si es importante que este periodo de socialización se lleve a


cabo de forma correcta, que dependerá de cómo se lleve a cabo para
que su personalidad adulta sea de una forma o de otra. Si no la lleva
a cabo de forma correcta, ten por seguro que tendrá problemas de
relación social debido a su inseguridad: será miedoso o agresivo, será
antisocial con otros perros o personas y al final, quien más sufrirá
seréis ambos: tú por tener que lidiar con él durante los paseos, y él
por la carga de ansiedad y estrés de enfrenarse a sus miedos.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


Educar para ir al baño

Son 10 los pasos que debes seguir para que tu cachorro haga sus
necesidades en su sitio.

1. Inicio en la edad ideal. El mejor momento para comenzar a


enseñarle a hacer sus necesidades es cuando tiene entre 7 ½ a
8 ½ semanas de edad. En esta etapa, puedes enseñar al
cachorro a eliminar sus deposiciones antes de que él mismo
haya establecido sus propias preferencias a la hora de orinar.
No te preocupes si tu cachorro es más mayor cuando se inicia el
aprendizaje, todavía va a aprender, aunque puede tardar un
poco más.
2. De seis a ocho veces al día, saca a tu cachorro al aire libre para
hacer sus deposiciones. Elige un lugar apropiado para ello
inmediatamente después de que el cachorro se despierte,
después de las sesiones de juego, y de 15 a 30 minutos
después de las comidas. Si sacas a tu cachorro siempre al
mismo lugar todos los días, los olores le estimularán a orinar y
defecar en ese sitio. Muchos cachorros necesitan de 15 a 20
minutos para oler y decidirse a hacer sus necesidades. Quédate
con el cachorro todo el tiempo.
3. Los problemas de ir al baño pueden producirse si el cachorro no
está seguro realmente de hacer sus necesidades y que tú le
permitas regresar a casa antes de tiempo. Recuerda: el
cachorro necesita centrarse en el trabajo de ir al baño, así que
no juegues con él hasta que se haya decidido a eliminar. Al
principio costará mucho, pero con el tiempo será automático.
4. Utiliza una frase clave mientras tu cachorro hace sus
deposiciones. Si repites la misma frase (por ejemplo, "pipi")
cada vez que tu cachorro salga a la calle para hacer sus
necesidades, aprenderá que esta frase significa que es el
momento adecuado y el lugar adecuado para eliminar.
5. Una vez que el cachorro hace sus deposiciones al aire libre, no
te olvides de la recompensa. Recompensa siempre al cachorro
con alabanzas, dándole un trocito de comida, o jugando con él.
Es importante que asocie tu alegría con su momento de baño,
pero recuerda que la recompensa tienes que dársela de
inmediato. El cachorro no aprenderá a eliminar el aire libre si la
recompensa viene cuando regreséis a casa. Lo que entenderá el
cachorro es que está siendo recompensado por entrar.
6. Supervisa a tu cachorro tanto en el interior como en el exterior.
No dejes de observar a tu cachorro. Esto te ayudará a coger al
cachorro si empieza a hacer sus deposiciones en el interior.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


También puedes probar de ponerle un cascabel al collar del
cachorro para escuchar por dónde se mueve.
7. Al salir de casa, asegúrate de poner el cachorro en una caja de
cartón. Cuando no puedas supervisar a tu cachorro, déjalo en
una pequeña área de prueba como una caja de cartón y así te
asegurarás de que no corre ningún peligro ni él ni los muebles
de tu casa. Cuando se acostumbre a la caja puedes probar de
dejarlo dentro cuando salgas de casa, pero eso sí, recuerda que
la vejiga de cachorros jóvenes y los intestinos son de capacidad
limitada, así que el cachorro debe poder salir de casa al menos
cada cuatro horas.
8. No le castigues después del hecho. Si tu cachorro tiene un
"accidente" en casa, no se te ocurra ir a buscarle para frotarle
el hocico en él. Muchos propietarios lo hacen y es una
aberración. Esto no sirve de nada porque la mala conducta ya
se ha producido. En su lugar, trata de sorprender al cachorro en
el acto. Si ves que está a punto de orinar o de defecar, pégale
un susto con una palmada, o gritando NO! Es probable que deje
de hacer lo que estaba haciendo, y podrás llevarlo al exterior
para que haga sus necesidades.
9. No dejes comida en el cuenco todo el día. Alimenta a tu
cachorro a horas fijas todos los días, y quita el plato de comida
después de 20 minutos. Esto creará intervalos regulares en el
que el cachorro tendrá que ir al baño.
10. Limpia a fondo las zonas donde el cachorro ha realizado
sus necesidades. Tu veterinario podrá recomendarte un
producto seguro, eficaz que elimina los olores y las manchas. Es
importante limpiar un área sucia por completo, de lo contrario
tu cachorro puede volver a ella y a utilizar como baño nuevo.

Sigue estas 10 pautas. Sigue con el programa de formación. No tires


la toalla a las primeras de cambio. La mayoría de los cachorros son
domesticados con éxito hacia las 14 a 20 semanas de edad.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


Educar a un cachorro a morder

Has leído bien. El tema no es educar a que no muerda. Es que el


pobre va a morder igual porque está en pleno proceso de dentición y
las molestias provocan que esté mordiendo continuamente, entonces,
vamos a dejar que muerda pero, le vamos a educar para que muerda
lo que nosotros queramos.

Para ello, es importante que reconozca cuáles son sus juguetes y tú le


tienes que ayudar a reconocerlos.

En primer lugar, cuando juegue con sus juguetes elógiale y acaríciale


para que asocie que jugar con su juguete es una buena conducta que
debe y puede repetir cuando desee.

En segundo lugar, cuando muerda la alfombra, los calcetines o las


zapatillas y se las lleve a su guarida (léase caja de cartón, trasportín o
jaula), actúa de forma totalmente contraria: reprímele diciéndole NO
o SHHH y quítale el objeto que no desees que muerda. A cambio, le
darás su juguete y una vez que lo muerda lo vas a elogiar de nuevo.

Tu tarea será la de hacer comprender a tu cachorro la asociación de


sus juguetes con buena conducta mediante elogios y caricias, y la
asociación de otros objetos con mala conducta mediante un NO o un
SHHH firme y claro.

No olvides la importancia de transmitir correctamente la energía en


cada momento. El cachorro debe sentir tu alegría o tu enfado en cada
momento.

Desde el primer día que tengas a tu cachorro en casa debes haberle


dispuesto de varios juguetes que habrás comprado en una tienda de
mascotas. Olvídate de darle como juguete una zapatilla vieja o un
jersey roto, porque de lo contrario, va a ir a por otras piezas de ropa
destrozándote así el armario entero.

Los calcetines o ropa usada vieja a la basura, nunca se la des a tu


cachorro porque le vas a confundir. Tú eres humano y sabes
diferenciar la ropa nueva de la vieja pero él no, así que desde siempre
adquiere juguetes como el Kong, pelotitas de cuerda o huesos de
cuero que le van a aportar grandes dosis de entretenimiento y
diversión.

Por otra parte, los juegos que lleve a cabo contigo o con tu familia no
estarán libres de mordiscos en las manos o en los pies. Es totalmente
normal, entre que el cachorro no tiene manos donde poder cogerte y
las molestias de la dentición, seguramente hará daño con sus juegos.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


Bien, para poder solucionar este problema que tanto molesta a los
propietarios, basta con que le enseñes. Él no es consciente de si hace
o no hace daño. En su medio natural, la madre y los hermanos le
enseñarían cómo debería morder a base de gruñidos y avisos. Tú y tu
familia debéis actuar de la misma manera, para educar a un cachorro
basta con aplicar lo siguiente: en cuanto el cachorro presione algo
más de lo normal los dientes, dices ay! dices NO! y paras el juego.

Cuando se tranquilice retomas el juego y lo paras siempre que haga


falta. Es fundamental que te esfuerces a la hora de enseñarle y tener
paciencia, pues un cachorro no va a aprender de un día para otro, y
menos en medio de una sesión de juegos en el que está pasándoselo
muy bien y puede que se despiste a la hora de hincar los dientes.

Tú y tu familia sois los responsables de que tu cachorro aprenda


buenas conductas, ya que solo no lo va a lograr.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


Educar a un cachorro a estar solo en casa

El perro es un animal social, por lo que durante toda su vida vivirá


siempre rodeado de los miembros de su manada. Cuando un cachorro
empieza a vivir con una familia, con una nueva manada, el proceso
de adaptación es bastante rápido y el cachorro tiene que aprender a
ubicarse dentro de esa nueva manada. Ahora bien, como animal
social, no será nada fácil adaptarse a la soledad o a la ausencia de su
líder, y se producirá lo que conocemos como ansiedad por separación.

La ansiedad por separación la sufren absolutamente todos los perros


alguna vez en su vida: hay perros que aprenden a sobrellevar la
separación, pero otros no lo logran. Pero déjame decirte que puedes
educar a tu cachorro a quedarse solo en casa. Es un proceso que no
es fácil y que llevará un tiempo, pero ese aprendizaje será efectivo y
para toda la vida (exceptuando si hay experiencias traumáticas que
hacen que pierda la confianza como, por ejemplo, una operación del
perro en el que se queda mucho tiempo solo en el centro veterinario y
no lo pasa evidentemente bien, un atropello, un encontronazo con
otro perro, etc.). Cuanto antes empieces con esta educación, más
rápido asimilará la rutina tu cachorro.

Para vencer la ansiedad por separación, debes lograr que tu cachorro


aprenda a que, pase el tiempo que pase, tú siempre volverás a casa,
y que durante ese tiempo en el que el perro se queda solo, no pasará
nada. Un cachorro que sufre ansiedad por separación sufre mucho:
ladrará, gemirá, morderá, destrozará, arañará, etc. Pero veamos qué
conductas debes evitar para reducir la ansiedad por separación del
cachorro una vez que se quede solo:

 Falta de ejercicio: debes evitar por todos los medios la falta de


ejercicio. Si, por ejemplo, cada día vas al trabajo a las 9 de la
mañana, siempre debes sacar al cachorro a pasear, siempre.
Levántate un poco antes y pasea, corre y lánzale la pelota
varias veces, mínimo 30 minutos. De lo que se trata es de que
agotes toda la energía que tu cachorro ha ido acumulando a lo
largo de la noche. De esta forma, cuando llegue a casa estará
relajado y tendrá ganas de descansar. De lo contrario, si te
levantas con prisas y no te da ni tiempo más que de bajar al
cachorro a hacer un pipí y de vuelta a casa, no te extrañe que
cuando vuelvas del trabajo te encuentres sorpresas en casa.
Hay perros que lo pasan tan mal que se orinan, defecan e
incluso vomitan de la ansiedad que llegan a sufrir.
 Despedida: ¿alguna vez has visto a los perros despedirse entre
ellos? Pues tú lo mismo. Cuando te tengas que ir, te vas, y

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


cuando vuelvas a casa ignora a tu cachorro hasta que se calme.
De esta forma, conseguirás que su estado emocional se
equilibre. La despedida significa ansiedad porque te vas, la
llegada a casa significa excitación. Si no quieres un cachorro
desequilibrado, no te despidas cuando salgas de casa, ni le
saludes hasta que no esté calmado.
 Atar o encerrar al cachorro en un habitáculo pequeño. Dispón
un cuarto para él, el área de confinación de la que hemos
hablado, donde pueda tener tres juguetes con los que jugar, su
cama y su cuenco de agua fría. De los tres juguetes, te
recomiendo que uno de ellos sea un Kong, porque es el mejor
invento en entretenimiento para perros que se ha fabricado
nunca. Si lo atas o lo encierras en un espacio muy reducido, no
te extrañe que sufra ansiedad, y ten cuidado, porque esa
ansiedad es mucho mayor al estar atado y puede desarrollar a
Largo plazo miedo o agresividad.
 Cambio de rutina: los perros son animales de rutinas. Cuando se
rompe la rutina liberan ansiedad, por eso, es tan importante
cumplir con los horarios de paseo, de comida, etc. y también de
tu hora de ir a trabajar. Yo siempre recomiendo no esperar a
última hora para ponerse los zapatos, coger las llaves, el móvil,
etc. e irse, sino hacer toda esta rutina en los últimos 30
minutos. De esta forma la ansiedad no será explosiva, no irá de
0 a 100 en 30 segundos, sino que será algo más gradual.
 Silencio: si cuando estás en casa suele haber ruido de
televisión, radio, o de gente hablando, el silencio también
puede ir en contra del perro, por lo que hazte con una radio y
déjale música puesta. Esto hará que se sienta acompañado y
que su soledad no se vea silenciada.
 Adquirir otro perro para que le haga compañía: esto es un error
que cometen muchos propietarios. El cachorro no tiene
ansiedad por quedarse solo, sino por quedarse solo sin ti. Si
adquieres otro perro, no solo no solucionarías el problema sino
que lo agravarías con otros problemas que pudieran surgir:
territorialidad, dominancia, envidias, etc.

Cuando tu cachorro ya tenga claro que tú eres su líder, entrénalo para


que se quede solo. Para ello sigue este entrenamiento muy eficaz:

 Deja a tu cachorro en una habitación durante 3 minutos y cierra


la puerta. Vuelve, abre la puerta y no le saludes. Deja que salga
y haga lo que quiera.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


 Deja a tu cachorro en la habitación durante 5 minutos y cierra la
puerta. Vuelve, abre la puerta e ignóralo. Deja que se pasee por
la casa.
 Vuelve a dejar a tu cachorro en la habitación por 10 minutos y
cierra la puerta. Vuelve a abrirla, y repite la operación.

Repite estas tres sesiones de “encierro” durante unos días y observa


cómo día a día la ansiedad se va reduciendo.

Y, por último, haga lo que haga tu cachorro en tu ausencia, nunca


jamás le regañes. No solo no sabrá asociar tu enfado, sino que todo lo
que haya hecho lo ha hecho por sufrimiento, no por portarse mal.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


Educar a un cachorro a jugar

El juego en la vida del cachorro es fundamental, ya que es la forma


más sencilla y práctica de educar a un cachorro y comunicarte con él,
que entienda qué esperas de él.

Jugando, fomentas su socialización con otros perros y personas y, a la


vez, aprende a respetar límites y normas, a controlar la fuerza de la
mordida, los ladridos o su impulso corporal, a conocer el lenguaje
corporal de otros perros y a expresar sus propias necesidades.

Pero, ¿cuándo hay que iniciar el juego? La iniciativa, tanto del inicio
del juego como de su final, debe ser siempre tuya. El cachorro te
exigirá jugar, pero si en ese momento accedes a sus deseos, le
estarás enseñando que puede conseguir lo que quiera mediante la
insistencia, y promoverás su rol de liderazgo.

Si tu cachorro te pide jugar debes hacer lo siguiente:

 Ignorarlo.
 No le mires, ni le hables, ni le toques.
 Una vez haya desistido de su insistencia en jugar llamándote la
atención, llámale y juega con él hasta que decidas interrumpir
el juego. De esta forma, le estarás enseñando a respetar tu
espacio y tu descanso, igual que tú debes respetar los suyos

Muchos de las consultas que me hacen es sobre la fuerza de la


mordida. Hay propietarios que piensan que cuando el cachorro
muerde es porque es agresivo: solo está jugando. Si tu cachorro ha
tenido la fortuna de poder criarse con su madre y hermanos hasta los
dos meses de edad, ya habrá aprendido a controlar la fuerza de la
mordida, pero si no es así, cuando te muerda las manos o las piernas,
un chillido agudo muy fuerte y seco bastará para que tu cachorro
interprete que te ha lastimado y ahí debe marcar el límite.
Automáticamente después, deja de jugar, y enseña al cachorro con su
propio lenguaje que se tiene que ajustar a las reglas para que haya
juego.

Los juegos que estimulan la inteligencia del cachorro son muy


educativos. Los perros curiosos suelen ser perros muy inteligentes
cuyo cerebro está permanentemente activo, buscando distintas vías
de solución para situaciones cotidianas.

La jerarquía es otro de los aspectos que puedes trabajar mediante el


juego y así evitar comportamientos dominantes. Atento a estos
consejos:

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


 Jamás le persigas. Siempre debe hacerlo él.
 Si juegas al tira y afloja, siempre te quedarás con el objeto.
 Si juegas a la pelota, nunca se la des en la boca, sino que debes
lanzársela.

Si el cachorro te provoca cogiendo una zapatilla o una pieza de ropa y


sale corriendo para que le persigas y se la quites, no lo hagas. Si
cedes, estarás afianzando este comportamiento de por vida.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


Educar a un cachorro a dejarse tocar

Aunque parezca una banalidad, tu


cachorro desde bien pequeño debe
acostumbrarse a ser alzado, tocado y
acariciado. Esto es fundamental
porque nos encontraremos con
situaciones en la que tu cachorro se
sienta más incómodo: el veterinario
es donde más la palparán y
obligarán a estar en posturas que va
a desconocer, la peluquería, el baño,
etc.

Por eso, invita a que la gente acaricie en el lomo a tu cachorro,


siempre de forma suave, nunca brusca (sobre todo si hay niños)

En casa, practica un ejercicio muy sencillo: desde el primer día que tu


cachorro esté en casa, intenta que se ponga panza para arriba y
acarícialo, hazle masajes en esta posición. Ayúdale a sentirse
relajado.

Esta posición es de sumisión y de confianza absoluta con el


propietario o las personas, y una vez consigas que tu cachorro esté
cómodo en esta posición habrás ganado mucha seguridad en él.

El tema de besar y abrazar a un perro es algo muy nuestro de la


especie humana, pero no así de la especie canina. Por tanto, no es
recomendable agobiar al perro con achuchones ni besos sonoros al
lado de su fino oído. Siempre que quieras mostrar cariño a tu perro
hazlo siempre con mucha suavidad y jamás con movimientos bruscos
y toscos.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


Educar a un cachorro a compartir

Desde prácticamente el primer día, no permitas jamás que el perro te


gruña porque estés tocando su comida o estás manipulando algún
juguete. Corta enseguida esta conducta con un SHH, oblígalo a soltar
lo que tenga en la boca y ordénale que se siente. Elógiale y cuando
esté tranquilo le puedes devolver lo suyo.

Hay perros muy posesivos de sus cosas, por eso es muy importante
hacerle saber desde muy pequeño que esta actitud de posesión te
disgusta. No le tengas miedo y corta esta conducta cuando antes.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


Entrena en obediencia básica

La obediencia básica es fundamental para estimular su mente, para


estrechar vuestro vínculo y para interiorizar los roles de cada uno.

La obediencia básica no es difícil pero requiere de tiempo y


perseverancia.

Para empezar a entrenar debes hacerlo con ejercicios muy sencillos.


Las sesiones de entrenamiento deben llevarse a cabo en un sitio o
estancia en la que tu cachorro no pueda despistarse y deben tener
una duración de no más de 5 minutos al día.

El primer ejercicio es que tu cachorro aprenda su nombre.

El segundo ejercicio es acudir a la llamada.

El tercer ejercicio que debe aprender es sentarse.

El cuarto ejercicio es acatar la orden de quieto.

Los siguientes ejercicios: túmbate, choca los 5, trae el periódico, etc.

Hay muchos trucos que puedes enseñarle y que serán claves para
que tu perro sea un perro equilibrado.

Ten en cuenta que el cachorro está loco por jugar, por eso, las
sesiones deben llevarse a cabo cuando esté tranquilo, una vez haya
jugado paseado y esté más relajado. Y recuerda que no deben durar
más de 5 minutos al día, porque transcurrido este tiempo ya estará
aburrido y nada motivado para acatar las órdenes.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


El ejercicio físico, el remedio a casi todos los males

He dejado esta cuestión para el final porque me parece de las más


importantes.

Si los propietarios de cachorros sacaran a pasear diariamente a sus


mascotas y realizaran sesiones de juegos divertidas, muchos
problemas de conducta se solucionarían.

Muchas de las consultas que me llegan, están relacionadas con


conductas ansiosas de los cachorros, que los propietarios relacionan
con el carácter del cachorro o la mala educación del cachorro.

Los perros, en su naturaleza salvaje, se pasan el día corriendo y


explorando su territorio en busca de comida y de aventuras. Es poco
el tiempo que invierten en descansar. Si extrapolamos esto a la vida
del perro urbano, el que vive con nosotros, nos daremos cuenta de
hasta qué punto coartamos su necesidad vital de quemar energía.

Esa energía que no es quemada se enquista en los cachorros en


forma de ansiedad y deriva en problemas de conducta como:

 Ladridos excesivos: son cachorros que no paran de ladrar, sobre


todo cuando se quedan solos.
 Destrozos y mordeduras de objetos y plantas: son cachorros
que suelen destrozar las alfombras, cojines, muebles, etc.
 Agujeros y hoyos en el jardín: cachorros que para quemar la
ansiedad que sufren tienen la necesidad de liberarla realizando
hoyos.
 Conductas estereotipadas de autolesión: hay cachorros tan
ansiosos que desarrollan trastornos psicológicos como el lamido
continuo de patas, la persecución y mordida de la cola, etc.
 Escapadas de casa: cachorros que continuamente se escapan
de casa en busca de aventuras.
 Etc.

Al contrario de lo que debería hacerse, los propietarios deciden


“solucionar” el problema de conducta de los cachorros actuando de
forma totalmente contraria: los dejan atados para que no hagan más
travesuras, los encierran en habitaciones para evitar que hagan
destrozos, etc. Es decir, en vez de solucionar consiguen todo lo
contrario, empeorar la situación, puesto que la ansiedad puede llevar
a la agresividad.

Hay que empezar por respetar la naturaleza del perro, y para ello, el
ejercicio físico es vital para su equilibrio emocional y su salud física. Si

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


se les da el ejercicio físico suficiente, los cachorros podrán crecer de
forma sana y feliz.

Estas son mis recomendaciones:

 Aumenta el nivel de ejercicio físico a medida que el cachorro


vaya creciendo.
 Un paseo matutino es obligatorio. Los cachorros que han
descansado toda la noche, necesitan eliminar esa energía
cargada. De buena mañana, un buen paseo, ayudará a
calmarlos y relajarlos para el resto de la mañana.
 Realiza sesiones de juegos divertidas: descubre que es lo que a
tu cachorro le gusta más. Puede ser jugar a la pelota, esconder
objetos, jugar al freesbee, etc.
 Nadar es un excelente ejercicio físico que, en épocas de
temperaturas templadas y altas, resultan muy divertidas para
los cachorros. Si vives cerca de la playa, de un río o tienes
piscina, no dudes en realizar juegos acuáticos con tu cachorro.
 Sorprende a tu cachorro llevándolo a pasear por zonas nuevas:
explorar es una de las actividades preferidas de los cachorros.
 En caso de cachorros de razas muy activas, mi recomendación
son los deportes caninos. Tienes muchas alternativas: flyball,
agility, canicross, etc.

De la cantidad de ejercicio físico que haga tu cachorro dependerá en


gran medida su comportamiento. Si tienes un cachorro que presenta
alguna conducta poco adecuada, te aconsejo que realices ejercicio
físico con él, además, el beneficio de la realización de ejercicio físico
también es ideal para ti.

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/


Con esta rápida guía te he dado las claves más importantes para
educar a tu cachorro.

Los cachorros necesitan ser enseñados a comportarse en nuestro


mundo humano. Todo lo que le enseñes durante los primeros 6 meses
de vida serán cruciales para su personalidad adulta.

Descarta la idea de que si has adoptado a un cachorro de más de 6


meses no puedas educarlo ya.. Esta idea no tiene ningún
fundamento. Los perros, al igual que las personas, aprenden durante
toda su vida.

Por supuesto que no podemos hacer borrón y cuenta nueva en un


cachorro que no ha sido educado correctamente los primeros 6 meses
de vida, pero sí podemos reeducar con tiempo, paciencia y
perseverancia.

La perfecta combinación de una buena educación basada en su


psicología, una correcta socialización y el suficiente ejercicio físico
harán de tu cachorro un perro feliz, sano y equilibrado.

Sandra Ferrer.
Experta en educación canina.
www.comoeducarauncachorro.com/detalles/

© Sandra Ferrer. Autora del libro Cómo educar a un cachorro. http://comoeducarauncachorro.com/detalles/

También podría gustarte