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ASPECTOS BÁSICOS QUE DEBE INCLUIR EL PLAN TIC

La sociedad actual se establece en un mundo


cambiante, en una época de transformaciones y en un
periodo de transición a la adaptación de la sociedad a
las nuevas tecnologías, las TIC (Tecnologías de la
Información y Comunicación) están presentes en todos
los ámbitos de la realidad científica, cultural y social, y constituyen un elemento esencial del
funcionamiento de nuestra vida cotidiana y por tanto la escuela no puede quedar al margen.

La adolescencia es una etapa que merece una atención especial con respecto a sus relaciones con
las TIC, sobre todo porque es un colectivo muy sensible al momento y al entorno social en el que vive
y también porque estas tecnologías están especialmente presentes en su vida. Los adolescentes,
fascinados por internet, el móvil y los videojuegos, han encontrado en estas tecnologías un medio
extraordinario de relación, comunicación, aprendizaje, satisfacción de la curiosidad, ocio y diversión.
Poco a poco, esto conlleva que las TIC se conviertan en un elemento importante e imprescindible en
sus vidas.

Estas herramientas, en concreto internet, son útiles para los jóvenes si se utilizan de forma correcta,
pero también estamos viendo que pueden ser muy perjudiciales. A partir de esta observación es
cuando surge la idea de incorporar esta unidad de trabajo en nuestro plan de intervención.

Internet, móviles y videojuegos ocupan un espacio importante en el proceso de socialización,


influyendo en comportamientos y actitudes. Si bien estas herramientas fueron creadas como
tecnologías para informar y comunicar, su propio diseño es susceptible de afectar a la voluntad de
control, lo cual junto con otros factores personales y ambientales, facilita la conducta adictiva. A estos
factores, que inciden en la probabilidad de que una persona se inicie y/o progrese en adquirir
conductas compulsivas respecto al uso de estas tecnologías, se les denomina factores de riesgo. Para
contrarrestar estos factores y protegerles, existen otros elementos que se les denominan factores de
protección. De manera que, para prevenir este mal uso debemos facilitar a los jóvenes el aprendizaje
de dichos factores

No cabe duda de la importancia de implicar en la prevención a los agentes socializadores- en tanto


que personas significativas- porque está demostrada su influencia en los usos que hace el adolescente
de las TIC, especialmente de Internet, móvil y videojuegos. Así pues, la reflexión que surge en los
miembros del equipo directivo es la necesidad de implicar a toda la comunidad educativa para lograr
una intervención integral y eficaz. Con lo que, consideramos esencial la participación del profesorado
y la familia de nuestros alumnos en esta labor. La incongruencia entre estos dos entornos, familia y
centro, resulta un potenciador de la vulnerabilidad del alumno. La familia juega un papel muy
importante respecto a la actitud que los adolescentes mantienen ante el uso de estas herramientas,
como hemos anotado anteriormente; por un lado, los padres y madres actúan como modelo para sus
hijos y, por otro lado, la calidad de las relaciones establecidas entre padre/hijo influye en la actitud de
estos respecto al uso de estas herramientas. De manera que, nuestras actuaciones irán dirigidas tanto
a los alumnos como a los profesores y padres/madres de los alumnos.

Las TIC avanzan a pasos agigantados, no podemos permanecer al


margen pero no debemos olvidarnos quién está detrás de cada
ordenador, de cada teléfono móvil, de cada videojuego… ahí
estamos nosotros, las personas, que no tenemos ni chips ni
circuitos eléctricos, pero sí algo mucho más potente: EMOCIONES.
Como dice el Dr. Mora en su libro Neuroeducación “Solo se puede
aprender aquello que se ama” “ Para aprender hay que
emocionarse” .
Hablamos de un cambios metodológicos, de enseñanza
competencial , de aprender haciendo y sí, las TIC pueden resultar
de gran ayuda para conseguir estos objetivos.
No podemos obviar que los seres humanos somos más emotivos que racionales y es precisamente por
esto que deberíamos recibir una educación, información y formación en inteligencia emocional antes
incluso que la estrictamente tecnológica.
Las TIC están en todos los ámbitos vitales y, sin duda, para muchas personas se ha convertido en un
medio de socialización. A través de la red se discute, se ama, se comunica, se conoce a personas, se
juega, se aprende, se enseña, se ríe, se empatiza,… y todo ello requiere de un equilibrio emocional y
de unos valores que los agentes educativos (padres, profesores y tutores) deben transmitir a los niños
y jóvenes desde un principio, con el fin de asegurar que las TIC van a suponer un avance positivo en el
desarrollo intelectual, práctico, ético y emocional de estas personas.
“El hombre se eleva por la inteligencia, pero no es hombre más que por el corazón” (Henri-Fréderic
Amiel)

Como muestra el estudio “Menores de Edad y Conectividad Móvil en España: Tablets y Smartphones”
(2014)1, el fenómeno de la conectividad móvil, y la expansión de los teléfonos inteligentes y tablets,
está teniendo como protagonistas de primera línea a los niños y adolescentes.
No se trata sólo de los regalos más demandados en cumpleaños, Primeras Comuniones o fiestas
navideñas, sino que han pasado a protagonizar una buena parte del tiempo de ocio entre los más
pequeños. Son muchos los que acceden desde los terminales de sus propios padres, que ya tienen
instaladas aplicaciones –Apps- de juegos, de programas de televisión o de dibujo y fotografía para
atender la demanda sus hijos.

Este fenómeno tiene también una especial incidencia en España, donde la penetración de los teléfonos
inteligentes, o smartphones, es la mayor de Europa. Así, mientras la media en países europeos como
Inglaterra, Italia, Francia o Alemania es del 57%, en España alcanza ya el 66%.

1
“Menores de Edad y Conectividad Móvil en España: Tablets y Smartphones” (2014). Guillermo Cánovas. Centro de Seguridad en Internet para los
Menores en España: PROTEGELES, dependiente del Safer Internet Programme de la Comisión Europea.
Las tablets están cogiendo fuerza, con aproximadamente 7 millones de unidades vendidas en 2013 en
España. A estas circunstancias podríamos añadir que España también es uno de los principales países
en despliegue y utilización de las redes sociales, ya que se estima que el 93% de los internautas
españoles accede a las mismas2. No obstante, este fenómeno se encuentra en plena convulsión, ya que
entre los niños y adolescentes el uso de las redes sociales “clásicas” como TUENTI o FACEBOOK está en
descenso (muy acusado en el caso de la primera), mientras crecen rápidamente las redes sociales
móviles improvisadas a partir del uso de los sistemas de mensajería instantánea tipo WhatsApp o
Instagram.
El acceso a las Tecnologías de la Información y la Comunicación –TIC- se está produciendo a edades
cada vez más tempranas. El 30% de los niños/as españoles de 10 años de edad tiene un teléfono móvil.
A los 12 años, casi el 70% dispone ya de este tipo de tecnología, y a los 14 nada menos que el 83% 3
En este mismo estudio se destaca “estamos observando que muchos jóvenes y menores de edad no
están dando el paso necesario para convertirse en “usuarios 2.0”, y aprovechar realmente las
posibilidades que ofrecen las TIC. Es decir, muchos adolescentes y también universitarios, están usando
las TIC como meros consumidores. Dedican horas a conversar por WhatsApp, mandan correos y
consultan información para hacer trabajos… suben fotos a su red social… y esto último cada vez con
menos asiduidad. Es decir, finalmente no están haciendo un uso muy diferente, ni tienen muchos más
conocimientos, que las generaciones de padres y madres de 30 a 40 años de edad”.

En nuestro país, las leyes vigentes LOE y la LOMCE, como veremos a continuación han recogido esta
propuesta mediante la incorporación al currículo de siete competencias clave, siendo una de ellas la
“COMPETENCIA DIGITAL”. Este aprendizaje, por tanto, pasa a formar parte de los considerados
imprescindibles, para conseguir una realización personal, ejercer la ciudadanía activa, incorporarse a
la vida adulta de manera satisfactoria y ser capaz de desarrollar un aprendizaje permanente a lo largo
de la vida.

A partir de aquí, se hace necesario que en las distintas etapas educativas, se contemplen toda una serie
de actuaciones para conseguir que los alumnos adquieran dicha competencia.

Además, la normativa vigente en esta Comunidad Autónoma establece las directrices que deben ser
adoptadas en la toma de decisiones, por ello identificamos a continuación las que más directamente
regulan nuestra propuesta.

La Ley Orgánica 2/ 2006 de Educación de 3 de mayo (LOE) y su modificación establecida por la Ley
Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa (LOMCE) en su “Artículo
único” recoge:

2
Según datos del Observatorio de las Redes Sociales (Zenith y The Cocktail Analysis).
3 Según datos del INE
La LOMCE destaca en su preámbulo:

• “Necesitamos propiciar las condiciones que permitan el oportuno cambio metodológico, de


forma que el alumnado sea un elemento activo en el proceso de aprendizaje. Los alumnos y
alumnas actuales han cambiado radicalmente en relación con los de hace una generación. La
globalización y el impacto de las nuevas tecnologías hacen que sea distinta su manera de
aprender, de comunicarse, de concentrar su atención o de abordar una tarea”

• Destaca tres ámbitos sobre los que hacer especial incidencia con vistas a la transformación del
sistema educativo: las Tecnologías de la Información y la Comunicación, el fomento del
plurilingüismo, y la modernización de la Formación Profesional.

• Artículo 23. Objetivos. La educación secundaria obligatoria contribuirá a desarrollar en los


alumnos y las alumnas las capacidades que les permitan:

e) Desarrollar destrezas básicas en la utilización de las fuentes de información para, con


sentido crítico, adquirir nuevos conocimientos. Adquirir una preparación básica en el
campo de las tecnologías, especialmente las de la información y la comunicación.

• Artículo 24. Organización del primer ciclo de Educación Secundaria Obligatoria.

6. Sin perjuicio de su tratamiento específico en algunas de las materias de la etapa, la


comprensión lectora, la expresión oral y escrita, la comunicación audiovisual, las tecnologías de
la información y la comunicación y la educación en valores se trabajarán en todas las áreas.

• Se añade un nuevo artículo 111 bis dedicado a las “ Tecnologías de la Información y la


Comunicación “ entre los distintos artículos destacamos:
(…)
5.Se promoverá el uso, por parte de las Administraciones educativas y los equipos directivos de
los centros, de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en el aula, como medio
didáctico apropiado y valioso para llevar a cabo las tareas de enseñanza y aprendizaje”.
(…)

• Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la


Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato.

Capítulo I. Artículo 2. A efectos del presente real decreto, las competencias del
currículo serán las siguientes:
-(..)
- c. Competencia digital.
- e. Competencias sociales y cívicas.
- (…)

• Artículo 11. Objetivos de la Educación Secundaria Obligatoria.


e) Desarrollar destrezas básicas en la utilización de las fuentes de información para, con sentido
crítico, adquirir nuevos conocimientos. Adquirir una preparación básica en el campo de las
tecnologías, especialmente las de la información y la comunicación

El plan TIC deberá elaborarse desde un planteamiento global de actuación desde el centro en
colaboración con el Departamento de Orientación, la CCP y con la implicación de las familias y el
alumnado para potenciar el uso adecuado de las TIC.