Está en la página 1de 9

Efectos de la edad, el sexo y otros factores

En los seres humanos existen diferencias en cuanto al grado de fuerza en que el

organismo responde a una sustancia química toxica esto esta asociados a factores

como: hereditarios, edad, el sexo, los hábitos alimentarios, hábito de fumar,

consumo de alcohol, empleo de fármacos y la exposición a otras sustancias

químicas.

El grado de respuesta del aumento o la reducción para protegerse de un agente

patógeno o efectos adversos sobre la salud se deben a la reacción específica de

cada sustancia, los mecanismos pueden asociarse en dos categorías:

1. Toxicocinéticas: hace referencia a un cambio en la cantidad de la sustancia

presente en un órgano diana, es decir en el lugar del organismo que se

produce un efecto.

2. Toxicodinámicas: un cambio en la intensidad de una respuesta específica

a la cantidad de sustancias presentes en un órgano diana.

La interacción de estos mecanismos puede influir en la resistencia de una persona

para protegerse de un agente patógeno o sustancia química; estos a su vez

producen 3 tipos de efectos:

 Efectos adictivos: la intensidad del efecto combinado es igual a la suma de

los efectos de los diversos factores por separados

 Efectos sinérgicos: la cantidad del efecto combinado es superior a la suma

de los efectos de los diversos factores por separados.


 Efectos Antagónicos: la intensidad del efecto combinado es inferior a la suma

de los efectos de los diversos factores por separados.

No obstante, en general falta información fiable sobre otros posibles factores que

podrían influir en la susceptibilidad individual entre los humanos, y en consecuencia

los conocimientos que tenemos sobre la influencia de diversos factores se basan en

su mayoría en datos obtenidos en animales de experimentación, a continuación se

detallan:

Influencia de la edad. Con relación a los menores de edad suelen ser más

susceptibles a la toxicidad química de algún material peligroso, sus sistemas

enzimáticos se encuentran inmaduros. Las personas de edad avanzada pueden ser

susceptibles porque han pasado por distintas exposiciones químicas anteriores o el

deterioro preexistente de la función de órganos.

Influencia del sexo. Hace referencia a que dependiendo del sexo que caracteriza

una u otra persona, hace más susceptible al organismo por elementos genéticos,

por ejemplo, los hombres son susceptibles a las toxinas renales y las mujeres a las

hepáticas, la diferencia radica en los procesos fisiológicos, por ejemplo, las mujeres

pueden expulsar desechos celulares en: los periodos menstruales, la lactancia, el

parto, factores hormonales lo que produce una mayor acumulación de algunas

sustancias químicas.

Influencia de los hábitos alimenticios. Tiene una importante influencia en la

susceptibilidad a la toxicidad, sobre todo porque una nutrición adecuada es esencial


para que el sistema de defensa químico del cuerpo funcione correctamente y

contribuya a mantener el buen estado de salud.

Influencia del hábito de fumar. Puede influenciar en la susceptibilidad individual a

muchas sustancias químicas tóxicas debido a las diversas posibilidades de

interacción con el gran número de compuestos que esta presentes en el humo

(sobre todo hidrocarburos aromáticos, monóxido de carbono, benceno, plaguicidas

etc.) la acumulación de estas sustancias en el cuerpo humano puede recudir

considerablemente los mecanismos de defensa del organismo.

Influencia del alcohol. El consumo de este puede influir de varias maneras en la

susceptibilidad a muchos tóxicos, pude influir en la velocidad de absorción y en la

distribución de determinadas sustancias en el cuerpo.

Algunos de los posibles detectados se ven intensificados a veces por el hecho

de que las bebidas alcohólicas pueden contener una cantidad apreciable de plomo,

procedente de los recipientes o del proceso de elaboración (Prpic-Majic y cols. 1984;

Telišman y cols. 1984; 1993).

Influencia de los fármacos. El uso frecuente de diversos fármacos puede influir en

la condición del cuerpo que aumenta la probabilidad de que el individuo desarrolle

una enfermedad debido a las sustancias químicas toxicas, debido a que influyen en

el transporte, la distribución o la velocidad de excreción de diversas sustancias.

Además, algunos fármacos contienen una cantidad considerable de una

sustancia química potencialmente tóxica, por ejemplo, los antiácidos, que contienen
aluminio, o los preparados que se emplean en el tratamiento de la hiperfosfatemia

por insuficiencia renal crónica.

Influencia de la exposición concomitante a otras sustancias químicas. Los

cambios de la susceptibilidad a efectos adversos sobre la salud debidos a la

interacción de diversas sustancias químicas (es decir, los posibles efectos aditivos,

sinérgicos o antagónicos) se han estudiado casi exclusivamente en animales de

experimentación, sobre todo en la rata, así que no se tiene mucha información más

que la resultante de estos experimentos adicionando que los diferentes factores

como especie, genética, susceptibilidad, entre otros, afecta la realidad de las

reacciones potenciales que un químico pueda tener frente a nuestro organismo.

Recomendaciones

 Establecer políticas y programas de manera obligatoria como lo establece la

normatividad para la prevención del consumo de sustancias psicoactivas

para de esta manera disminuir la susceptibilidad que puede tener un individuo

a desarrollar efectos adversos sobre la salud debido a la interacción de

diversas sustancias químicas, con mayor énfasis si se encuentra

desarrollando actividades relacionadas con sustancias que puedan dañar su

salud.

 Establecer programas de capacitación en estilos de vida saludable que

incluyan una buena ingesta alimenticia que garantice los porcentajes

nutricionales diarios, correlacionado con un análisis de diagnóstico de las


condiciones de salud de la población trabajadora que permitan llegar a la

focos poblacionales más relevantes para atender.

 Mantener en control por exámenes periódicos toda la población trabajadora,

estableciendo con exámenes muy específicos principalmente en la

población trabajadora en edad avanzada ya sea a través de la IPS o de la

EPS, teniendo en cuenta que por distintas exposiciones químicas anteriores

o el deterioro preexistente de la función de órganos, los trabajadores adultos

tienden a tener mayor suceptibilidad.

Glosario

Metales esenciales. De los 118 elementos que se conocen, sólo 25 son no metales;

su química a diferencia de los metales, es muy diversa, a pesar de que representa

un número muy reducido, la mayoría de ellos son esenciales para los sistemas

biológicos oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno, fósforo y azufre).

pH tisular. Con el término pH se entiende la unidad de medida capaz de calcular la

acidez o la alcalinidad de una sustancia. Por tisular se entiende el tejido conjuntivo

o la matriz extracelular, que tiene la importante función de “esponja metabólica” y

de conexión entre las diversas estructuras orgánicas. El pH tisular está muy


relacionado con el pH de la orina, que refleja los valores de acidez o de alcalinidad.

Este importante parámetro permite valorar el estado de salud de nuestro organismo

que depende de la alimentación y del estilo de vida.

Equilibrio redox. El equilibrio redox debe su nombre a las semirreacciones

simultáneas de oxidación y reducción, guarda bastantes similitudes con el resto

de equilibrios químicos: si en el equilibrio ácido/base se intercambiaban protones, y

en el equilibrio de complejación se intercambiaban ligandos, en el equilibrio redox

se van a intercambiar electrones.

Neurotoxicidad. El término neurotoxicidad se refiere al daño al cerebro o al sistema

nervioso periférico causado por la exposición a sustancias tóxicas naturales o

causadas por el hombre.

Ulteriores. Se trata, por lo tanto, de lo que es posterior respecto a una

cierta ubicación o posición. Ulterior, por otra parte, es aquello que se lleva a cabo o

se concreta tras otra cosa.

Biotransformación. En sentido amplio la biotransformación es el proceso mediante

el cual un organismo vivo modifica una sustancia química transformándola en otra

diferente.
En farmacología y toxicología se aplica el término biotransformación para

designar los procesos bioquímicos mediante los cuales, los fármacos y sustancias

tóxicas se transforman en otras moléculas en el interior del organismo. La mayor

parte de las reacciones de biotransformación tienen lugar en el hígado, aunque

también pueden realizarse en otros órganos, como la mucosa del intestino,

el riñón y el pulmón.

Metaloides. Los semimetales, también conocidos como metaloides, conforman un

grupo pequeño de elementos con propiedades intermedias entre los metales y los

no metales. Esta clasificación, que fue propuesta por Antoine Lavoiser, es una

clasificación práctica a grandes rasgos, pero no es una clasificación exacta, pues

dentro de cada tipo existen propiedades químicas y físicas muy dispares.

Aminoácidos. Los aminoácidos son la base de todo proceso vital ya que son

absolutamente necesarios en todos los procesos metabólicos. Sus funciones más

importantes son el transporte óptimo de nutrientes y la optimización del

almacenamiento de todos los nutrientes (es decir, agua, grasas, carbohidratos,

proteínas, minerales y vitaminas). La mayoría de las enfermedades de la sociedad

actual son debidas a nuestro estilo de vida, tales como: obesidad, colesterol,

diabetes, insomnio, disfunción eréctil o la artritis. Todas son atribuibles a trastornos

metabólicos básicos. Lo mismo ocurre con la pérdida de cabello o las arrugas

profundas.
Fosfolípidos. Los fosfolípidos en general son aquellos lípidos que contienen ácido

fosfórico. En el campo de la ciencia y la tecnología de los alimentos, la expresión

suele limitarse a los derivados del ácido glicerofosfórico, que están formados por

una molécula de glicerol esterificada en las posiciones 1 y 2 por dos ácidos grasos,

con la posición 3 esterificada por un ácido fosfórico que lleva unidas además otras

estructuras, dependiendo del fosfolípido de que se trate. De forma genérica se

denominan "lecitinas", aunque se considera que la lecitina propiamente dicha es la

fosfatidilcolina. Los fosfolípidos son un componente importante de los lípidos de la

yema de huevo, lo que explica su buena capacidad como emulsionante. También

se encuentra en la membrana del góbulo graso de la leche (y consecuentemente,

en la mantequilla). Los fosfolípidos utilizados como emulsionantes en la industria

(lecitinas) suelen proceder del refinado del aceite de soja.

Lipotrópicos. Los lipotrópicos son compuestos que ayudan a catalizar la

descomposición de la grasa en el cuerpo durante el metabolismo.

Un nutriente lipotrópico es aquel que promueve la exportación de grasas desde

el hígado. Son necesarios para el mantenimiento de un hígado sano, así como para

quemar la grasa exportada y obtener de ella energía adicional (por eso son

termogénicos). Sin lipotrópicos como la colina y el inositol, las grasas y

la bilis pueden quedar atrapadas en el hígado, causando graves problemas como

cirrosis y bloqueo del metabolismo de las grasas.


Hidrátos de carbono. Los hidratos de carbono, también llamados glúcidos o

azúcares, son macronutrientes de gran consumo en los hogares y que tienen como

principal función aportar toda la energía necesaria al organismo de manera

inmediata para la resolución de las tareas físicas diarias. Son muy fáciles de

encontrar en los alimentos cotidianos como en el pan, la pasta o la fruta.