CENTRO DE ENSEÑANZA TÉCNICA Y SUPERIOR
Ingeniería Energía Renovables
Ser humano, historia y sociedad
Reporte: Blade Runner
Presenta:
Fernanda Martinez Santibañez
Matricula: 25393
Tijuana, B.C., 18 de febrero de 2018
Blade Runner, 1982.
Dirigida por Ridley Scott, escrita por Hampton Fancher y David Peoples basada en
la novela ‘Do Androids Dream of Electric Sheep?’ de Philip K. Dick. Protagonizada
por: Harrison Ford, Rutger Hauer, Sean Young, and Edward James Olmos.
Aclamado soundtrack e increíbles efectos especiales por Vangelis y William Curtis,
respectivamente.
Blade Runner tuvo un impacto importante en el cine y ha sido influencia de
numerosas películas, video juegos, comics, anime y series de televisión del
género de ciencia ficción, aunque cuando fue estrenada recibió críticas mixtas,
principalmente por su lenta pauta. Aun solo recuperando los 28 millones USD
que había costado hacerla; ahora es considerada por muchos críticos y revistas
como una de las mejores películas de todos los tiempos.
Es el año 2019 en la ciudad de Los Ángeles, un futuro distópico donde se ha
logrado crear humanos sintéticos gracias a los avances de la tecnología y la
bioingeniería, llamados ‘replicantes’. Los replicantes funcionan como esclavos
para los humanos más adinerados en colonias espaciales. Gracias a la perfección
genética de la cual están hechos los replicantes, muchos de estos diseños
comienzan a generar problemas; revelándose contra sus dueños y huyendo hacia
la Tierra donde puedan pasar desapercibidos, por esto mismo existe una fuerza
policial llamada Blade Runner, que son agentes dedicados a encontrar estos
replicantes rebeldes y eliminarlos.
Rick Deckard (Harrinson Ford) es un agente Blade Runner reconocido por sus
habilidades, es contactado por la policía local para encontrar un grupo de
replicantes, los últimos en su diseño, para que sean eliminados o como se le dice
comúnmente en la película, ‘retirados’. Este grupo de fugitivos consta de cuatro
replicantes Nexus-6 de la Corporación Tyrell, liderado por Roy (Rutger Hauer) y
están en la Tierra en busca de su creador, ya que su diseño, aunque casi perfecto,
tiene el defecto de tener un corto plazo de vida el cual se aproxima y estos desean
cambiarlo.
Al iniciar su búsqueda por este grupo de replicantes, Deckard conoce a Rachael
(Sean Young), una secretaria de la Corporación Tyrell con la cual tiene una
instantánea conexión. Realizándole un estudio breve llamado "Voigt-Kampff”,
Deckard logra determinar que Rachael no es humana, sino una replicante. Algo
que ella ignoraba hasta ese momento, pues su modelo fue genéticamente
modificado para tener memorias y de esa manera lograr que ella misma crea que
es humana. Al enterarse Rachael que no es humana escapa de la compañía, por
lo que le ordenan a Deckard que también se haga cargo de ella, que la ‘retire’.
El número de replicantes que huían fue reducido a dos a manos del protagonista,
estos dos replicantes logran infiltrarse en la Corporación Tyrell para finalmente
conocer a su creador. En el intento de convencerlo de alterar su código genético
para lograr que vivieran más, su creador les confiesa que es imposible por lo tanto
Roy lo asesina. Procediendo este suceso Roy se enfrenta con Deckard cara a
cara. En un intenso duelo de varios minutos y muchos golpes, Deckard se ve
acorralado en la azotea de un edificio alto, sosteniéndose de una sola mano y a
punto de caer al vacío, en ese momento es salvado por quien el menos creería
que lo salvaría, Roy, el replicante que estuvo cazando durante toda la película. Es
aquí donde ocurre lo que es para mí, la mejor escena de la película. Al salvar a
Deckard de una muerte inevitable, Roy está en sus últimos momentos de vida,
pero antes de morir, con lágrimas en los ojos y lluvia en su cara, da un breve
speech que queda marcado en nuestras memorias para siempre. Unas palabras
donde concluye el tema principal de la película, la humanidad.
He visto cosas que ustedes nunca hubieran podido imaginar; naves de
combate en llamas en el hombro de Orión. He visto relámpagos
resplandeciendo en la oscuridad cerca de la entrada de Tannhäuser. Todos
esos momentos se perderán... en el tiempo... igual que lágrimas... en la
lluvia. Llegó la hora de morir. (Blade Runner, 1982).
Al final, vemos a Deckard y a Rachael huir juntos a un futuro que no conoceremos
hasta la próxima película: Blade Runner 2049.
Blade Runner es una película que definitivamente marcó el cine de culto y
principalmente el género de ciencia ficción, pues no solo nos mostró una hermosa
banda sonora futurista o unos efectos especiales fuera de lo común para esos
años, sino que nos hizo reflexionar que es lo que en realidad nos hace humanos,
la pregunta más difícil de responder.
El discurso dado por Roy, la insensibilidad de los personajes humanos, la
sociedad desgastada que vemos en la ciudad, entre otros detalles, hace que nos
cuestionemos en cómo alguien puede ser humano biológicamente pero mostrar
una falta de humanidad al punto de asociarla con la de una máquina.
Justo en el final, en esa escena donde Roy salva la vida de Deckard, podemos
reflexionar que no solo salva su vida físicamente hablando, sino que salva también
su humanidad, algo que pocas veces había mostrado Deckard en el filme. En su
cara de sorpresa al ser salvado, sabemos que él mismo se da cuenta de ello, se
da cuenta que la humanidad no depende del ADN que llevamos o de la sangre
que tenemos en las venas, depende de algo más profundo, empatía y compasión.
Además de una necedad y amor a la vida tan grande como para ir hasta la Tierra
a buscar a su creador y exigir que le alargue la vida. Todos estos sentimientos que
sólo un personaje en toda la película los demuestra, Roy Batty.
Podemos ver que estos temas sobre la inteligencia artificial, la alteración genética
y la cuestión de la humanidad ya han sido tocados en otras películas de ciencia
ficción. Dentro de las películas vistas por mí y que recomendaría, podría
mencionar tres: Ghost in the Shell (1995), Gattaca (1997) y Ex Machina (2014). La
primera siendo un futuro distópico, la segunda una utopía y la tercera nunca
menciona año pero las tres tienen en común el cuestionamiento de la humanidad
desde diferentes puntos de vista.