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EXPLOTACIÓN FORESTAL

La de la explotación forestal es una actividad extendida en nuestro planeta y que tiene


como misión fundamental extraer
determinados recursos de una
extensión de bosque para así poder
obtener productos como la
madera, frutos, entre otros.

Cabe destacarse que la explotación


forestal no es una actividad mala o
dañina per se, sino que lo que es
muy malo y realmente peligroso es
la manera con la cual se la ejecuta,
es decir, si la explotación forestal se
realiza de una manera
descontrolada y no atendiendo a
cuestiones como la preservación de los recursos sí tendrá tremendas consecuencias para
el medio ambiente y para la continuidad del ecosistema.

En aquellos casos en los que la explotación forestal consiste primeramente en la tala


indiscriminada de árboles y la quema de extensas superficies verdes sí se estará
cometiendo un absoluto ataque y destrucción del bosque en cuestión. En términos
formales se conoce a esta acción como deforestación. Básicamente, la deforestación
destruye toda la extensión del bosque y está generalmente provocada por la decisión
humana de hacerlo, por ello es fácil de evitar si se lo quiere hacer, porque basta con la
decisión de otro de no hacerlo.

De llevarse a cabo la explotación forestal se demanda que la misma esté organizada y


guiada por un plan consciente y comprometido con la reforestación del área que
corresponda, porque como bien indicábamos líneas arriba cuando esto no se produce de
esta manera las especies vegetales desaparecen para siempre, los animales que allí
residen pierden su hábitat natural y otra consecuencia gravísima es la absorción del
dióxido de carbono que termina por erosionar el suelo y terminan volviéndose tierras para
nada aptas para el cultivo.

Entonces, para evitar que este tipo de situaciones se sucedan o proliferen es necesario un
control exhaustivo por parte del estado en aquellas áreas que corresponden a bosques, y
asimismo de leyes de aplicación que castiguen duramente estas acciones cuando se
producen.
EXPLOTACIÓN MINERA
La explotación minera es una actividad ciertamente milenaria. Está probado por los
diversos descubrimientos de
disciplinas que indagan sobre el
pasado de la humanidad que el
hombre explota minas para obtener
de ellas valiosísimos minerales desde
hace miles y miles de años.

Dados los fantásticos dividendos que


reporta a las empresas privadas y
públicas que la practican es que la
explotación minera se convirtió en
una de las actividades económicas
más importantes del mundo.

Básicamente consiste en la utilización de diversas herramientas y maquinarias especiales,


más recursos humanos, que permitirán obtener aquellos minerales que se generaron y
permanecen excepcionalmente en algunos suelos tras los diversos procesos geológicos
acaecidos en nuestro planeta.

Ahora bien, dentro de la explotación de minas existen dos modalidades que tienen que
ver con la ubicación de la reserva de minerales. Por un lado, la explotación de minas
subterráneas que como su nombre ya nos lo anticipa se efectúa debajo de la superficie
terrestre, en túneles, por ejemplo, donde se hallan enquistados los minerales. En este
caso, la tarea de explotación se lleva a cabo de manera manual ya que es sumamente
complicado ingresar en estos reductos subterráneos complejas máquinas como las que sí
se usan a instancias del otro tipo de explotación.

Y por su lado, la explotación minera a cielo abierto, como también nos anuncia su
designación, se realiza en la mismísima superficie y es posible entonces utilizar grandes
maquinarias, que claro, hacen más sencillo un trabajo que de por sí no es simple ni mucho
menos.
Esta es sin dudas la gran ventaja de este tipo de explotación frente a la anterior.

Cabe destacarse que aunque como señalamos la explotación minera es una fuente de
ingresos económicos muy importante para muchas economías y asimismo ayuda a echar a
andar otras industrias, el impacto que esta actividad genera a su paso en nuestro medio
ambiente es sin dudas trágico y tremendo.
EXPLOTACIÓN PESQUERA
Las explotaciones pesqueras o pesquerías son los esfuerzos organizados para capturar
peces u otras especies
acuáticas mediante la pesca.
Generalmente las pesquerías
tienen por objeto la
obtención de recursos
alimenticios para su
comercialización. En la pesca
industrial se buscan también
subproductos como aceites y
harinas que no van
destinados al consumo
humano directo.

Sin importar el destino de las


capturas, el término
pesquería se refiere al esfuerzo pesquero realizado en una región determinada o sobre
una especie en particular, usándose indistintamente ambos criterios para definirlas. Se
habla por ejemplo de las pesquería de salmón en Alaska, la pesquería de merluza del
Atlántico, las pesquerías de atún del Pacífico, etc. La mayor parte de las pesquerías son
marinas y basadas cerca de las costas. Esto último es debido a que en general las aguas
que se extienden sobre la plataforma continental desde las costas, son más ricas en fauna
gracias a una mayor disponibilidad de nutrientes, provenientes del continente o de
fenómenos de surgencia.

Son innumerables las actividades relacionadas con la pesquería, desde los equipos y
embarcaciones utilizadas en la captura específica de cada conjunto de recursos, pasando
por su almacenaje durante la travesía, manejo hacia muelles y contenedores,
almacenamiento en tierra, procesamiento de los productos, embalaje y finalmente
consumo.

Dependiendo del mercado que se busca, se utilizan diferentes métodos de pesca pues la
eficiencia en la captura de peces puede variar dependiendo del sistema implementado:
arrastre, línea, acuicultura, etc.

Han jugado un rol importante en las diferentes sociedades humanas y como fuente de
alimento a través de la historia. Han formado parte de culturas y mitologías, como base de
identidad y objeto de representaciones artísticas. En parte, esto es debido a que están
irremediablemente ligadas a nuestra fascinación por el mar y por su incontestable
importancia como recurso para diversas comunidades en la historia.
EXPLOTACIÓN AGRARIA
La explotación de la agricultura es la unidad técnico-económica propia de la base del
sector primario, equivalente a la
empresa en otros sectores
económicos, y cuya producción son
los productos agropecuarios
(agrícolas o ganaderos).

Existen otras empresas en el


ámbito del sector primario, pero su
actividad suele ser la
comercialización o la agroindustria,
a veces mediante la asociación de
explotaciones para esos fines
(cooperativas agrarias). Por otro
lado, también existen otras actividades no agrarias en el sector primario (pesca y
silvicultura), en las que debe hablarse de explotación pesquera y explotación forestal.

Como concepto, el de explotación agraria se relaciona y opone al concepto de propiedad


agraria y al concepto de parcela: una explotación puede englobar una o varias parcelas,
continuas o no, pertenecientes al mismo propietario o a propietarios distintos, mediante
explotación directa (en las que el propietario coincide con el responsable de la
explotación) o explotación indirecta (arrendamiento o figuras similares de cesión del uso
de la tierra). El trabajo en la explotación pueden ser realizado mediante asalariados
(jornaleros) contratados por su responsable, o por éste mismo y su familia (explotación
familiar); y dependiendo del tamaño de la explotación y de la necesidad de continuidad en
su cuidado, pueden existir explotaciones a tiempo parcial (en las que el responsable de la
explotación pasa temporadas trabajando en otro sector y vuelve a su explotación para la
cosecha u otra época de mayor intensidad de trabajo).

Las explotaciones agrarias, según su tamaño, pueden ser latifundios, si son demasiado
grandes (se consideran así en España los que superan las 100 hectáreas) o minifundios, si
son demasiado pequeñas (10 hectáreas en España); aunque, dependiendo de la calidad de
la tierra y su ubicación, una explotación menor de 10 hectáreas puede ser perfectamente
viable (por ejemplo, un naranjal en la huerta valenciana). Aunque en la mayor parte de los
casos suele hacerlo, no siempre coincide gran propiedad con latifundio, ni pequeña
propiedad con minifundio: la gran propiedad puede estar dividida en cesiones de uso para
su cultivo a muchos pequeños agricultores en múltiples explotaciones indirectas del
tamaño de minifundios; mientras que una pluralidad de pequeñas propiedades puede ser
gestionada por un único arrendatario, cuya explotación sea un verdadero latifundio. No
obstante ambos extremos suelen quedar obsoletos y tienden a no ser funcionales.
EXPLOTACIÓN GANADERA
La explotación extensiva se caracteriza por utilizar razas rústicas y autóctonas, con un
índice reproductivo más bajo que la
explotación intensiva. Los sistemas
extensivos, tradicionales o
convencionales de producción
animal, tienen como objetivo la
utilización del territorio de una
manera perdurable. O sea, están
sometidos a los ciclos naturales y
mantienen siempre una relación
amplia con la producción vegetal del
ecosistema de que forman parte.

Dentro de la ganadería extensiva


podríamos incluir a la ganadería sostenible que mantiene un nivel de producción sin
perjudicar al medio ambiente o al ecosistema. La ganadería sostenible se incluye dentro
del concepto de desarrollo sostenible.

La producción porcina se desarrolla en 4 fases, denominadas de cría, recría, premontanera


y montanera o cebo.

La cría se refiere al período de lactancia, que se extiende por un período de 56 días. La


recría es el período comprendido entre la cría y la premontanera. Suele iniciarse en el mes
de enero si la paridera es en octubre. Los cerdos son mantenidos en cercados para
aprovechar la hierba escasa del invierno y suplementados con pienso equilibrado. Al
comienzo del mes de marzo los cerdos de recría tienen a su disposición los restos de
bellota de la montanera anterior y los pastos primaverales. La premontanera comienza en
el mes de julio y se aprovechan los rastrojos de cereales hasta inicio de la montanera, en
el mes de noviembre, cuando se aprovecha por parte del ganado porcino las bellotas de
las especies forestales de la dehesa.

La raza Retinta se dedica especialmente a la producción cárnica. Se caracteriza, además,


por una elevada rusticidad y un marcado carácter maternal. Ello le permite aprovechar un
medio difícil, con grandes épocas de sequía y periodos de carestía. Las vacas retintas se
alimentan durante todo el año de los recursos forrajeros que ofrece la dehesa.

Los bovinos, y en particular las Retintas, son esenciales en las dehesas. Con su pastoreo
controlan y modifican el crecimiento del matorral leñoso y el desarrollo de los pastos más
altos. El pastoreo es tan importante para el mantenimiento de este ecosistema que su
supresión provoca una disminución inmediata de la biodiversidad.