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Universidad Nacional de San Martín.

Escuela Profesional de
Enfermería

Tema: Anatomía, fisiología y patología de las


vías biliares y cálculos biliares

DOCENTE :

Lic. LUCY VILLENA

ASIGNATURA :

ENFERMERIA EN EL QUIROFANO

ALUMNOS :
RONALD KRUG PINEDO
Vargas Lápiz María Rosa
Ana K. Tuesta Gonzales

Tarapoto, 28 de octubre del 2010


VIAS BILIARES

Las vías biliares constituyen el sistema colector por el que fluye la bilis desde el
polo canalicular de los hepatocitos hasta la luz duodenal.
La vesícula biliar tiene como misión almacenar y concentrar la bilis.
Canales de Hering: parte más proximal de las vías biliares. Son conductillos en
el parénquima hepático limitados por hepatocitos y células ductulares.
Conductos intrahepáticos: extensa trama de conductos de calibre
progresivamente mayor que parten de los canales de Hering.
Conductos hepáticos derecho e izquierdo: desembocadura de los conductos
intrahepáticos.
Son intraparenquimatosos. En el hilio hepático se unen formando el conducto
hepático común.
Conducto hepático común: su porción más distal es extrahepática. Conecta la
vía biliar intrahepática con el colédoco.
Conducto cístico: comunica la vesícula biliar con el conducto hepático común.
Colédoco: conducto que discurre junto al eje vascular hepático. Sus últimos
centímetros están situados dentro del parénquima pancreático.
Desemboca en el duodeno junto al conducto de Wirsung en la ampolla de
Vater.

VESÍCULA BILIAR

1. ANATOMÍA DE LA VESÍCULA BILIAR

1.1. Ubicación: La vesícula se localiza en la fosa vesicular, en la cara inferior del


hígado, entre los lóbulos derecho y cuadrado; por lo general es extra
hepática pero se presentan algunos casos de vesículas empotradas y menos
frecuentemente vesículas intraparenquimales.
1.2. Características:

 Tiene forma ovoide o de pera (periforme).


 Mide de 7 a 10 cm. de largo por 3 cm. de diámetro transverso en el
cuerpo; su capacidad es de 30 a 35 cc.
 Es una víscera hueca pequeña donde se almacena la bilis.
 La vesícula biliar es irrigada principalmente por la arteria cística que en
la mayoría de casos es rama de la hepática derecha, en otros casos se
desprende de la hepática común y con menos frecuencia de la hepática
izquierda.
 El principal medio de fijación es el peritoneo que recubre a la vesícula en
la zona que sobresale del lecho hepático.

1.3 TIENE TRES PORCIONES:


- Fundus: anterior
- Cuerpo: almacenamiento de la bilis
- Cuello: por donde sale el conducto cístico.
Su principal patología es la colecistitis o su inflamación. Este cuadro está
causado habitualmente por la formación de cálculos biliares
La vesícula biliar posee capacidad contráctil y se encuentra fuera de la cápsula
de Glisson.

FISIOLOGÍA DE LA VESÍCULA BILIAR La vesícula biliar no es un órgano vital,


puede ser extirpada sin producir mayores molestias.
La producción de la Bilis es de 600 – 1000 ml / día; está compuesta por
(Electrolitos y agua; pigmentos biliares; proteínas y Lípidos: Fosfolìpidos,
colesterol, ácidos biliares).

Funciones de la Vesícula Biliar:

 Sirve como reservorio y almacenamiento de la bilis secretada por el


hígado,
 Concentra la bilis hasta la décima parte mediante la absorción de agua y
electrolitos;
 La presencia de alimentos ingeridos, especialmente grasas, durante la
digestión producen la contracción de la vesícula, gracias a su capa
muscular, eliminando la bilis concentrada a través del conducto cístico
hacia el colédoco y luego al duodeno.

La contracción vesicular es estimulada por la Colecistoquinina (hormona


producida en el intestino delgado, específicamente en el duodeno cuya
función es estimular la producción de enzimas del páncreas y de la bilis, por
la vesícula biliar)

Función de los ácidos biliares

 Es esencial para la eliminación de varios productos catabólicos, como los


pigmentos biliares y los metabolitos de hormonas esteroides. A través
de la bilis se eliminan también numerosos fármacos, drogas y toxinas.
 Los ácidos biliares participan en el proceso de la digestión de la grasa
ingerida por la alimentación.
 Tanto el proceso de formación de la bilis en el hígado como la circulación
entero hepática de ácidos biliares, desempeñan una papel fundamental
en la regulación de los niveles de colesterol en el organismo, mediante la
conversión de colesterol en ácidos biliares y la excreción de colesterol
por la bilis.

BILIS

Líquido ácido, neutro o ligeramente alcalino segregado por el hígado y vertido


mediante un conducto en la vesícula biliar, donde es almacenado y desde
donde es liberado hacia el duodeno a medida que es necesario. Tal y como se
produce en el hígado, la bilis consiste en un líquido acuoso, poco denso, al cual
la vesícula biliar le añade una secreción mucosa para formar una sustancia
compleja más densa y más viscosa, constituida por sales y sales biliares,
proteínas, colesterol, hormonas y enzimas. La vesícula biliar devuelve el agua
que contiene sales y otros materiales a la circulación, y concentra el complejo
aún más mediante la reducción de las sales biliares a una décima parte. Estas
sales biliares son sintetizadas por el hígado a partir de colesterol. Alimentos
como las grasa, la yema del huevo y los alimentos ricos en colesterol dan lugar a
la producción de una bilis concentrada, que junto con secreciones procedentes
del páncreas, son descargadas en el duodeno para promover la digestión,
estimular los movimientos peristálticos y la absorción, y para eliminar el exceso
de colesterol y los productos de degradación procedentes de los glóbulos rojos
que son demasiado viejos. La hemoglobina contenida en estas células que se
desintegran, se degrada con rapidez para dar lugar a bilirrubina, que es un
producto de color amarillo rojizo, predominante en la bilis de los animales
carnívoros y omnívoros, y biliverdina, pigmento verde que aparece en la bilis
de los animales herbívoros. En condiciones normales, el hígado elimina estos
pigmentos con eficacia.

Ciertas condiciones producen incapacidad para excretar la bilis, y esta situación


puede dar lugar a alteraciones serias, tales como la ictericia. En personas obesas
e inmovilizadas, en mujeres gestantes, y en los casos en que se obstruye el flujo
de bilis, pueden formarse piedras en la vesícula como consecuencia de la
precipitación de la bilirrubina junto con calcio y colesterol. Con frecuencia, este
estasis o retención de bilis coexiste con la inflamación y la infección de la
vesícula biliar; este hecho puede alterar la concentración de los componentes de
la bilis y conducir a la producción de detritos, en torno a los cuales puede
precipitar la bilis y sus componentes, lo cual puede bloquear el conducto común
de la bilis y reducir o interrumpir el flujo de bilis. La inflamación y la infección,
junto con la regurgitación consiguiente de bilis en el hígado, puede producir
daños en este órgano, dando lugar a veces a la aparición de cirrosis.

2. PATOLOGÍA DE LA VESÍCULA BILIAR

Las principales patologías de la vesícula biliar son las siguientes:

COLECISTITIS AGUDA
la colecistitis aguda está en relación generalmente
con la obstrucción del flujo biliar, causada por un
cálculo enclavado en el cuello o en el cístico que
desencadena el cuadro inflamatorio agudo con
distensión vesicular, edema y compromiso de la
irrigación, a lo que se agrega proliferación
bacteriana; la progresión puede llevar al empiema
(hinchazón) vesicular o a la necrosis y gangrena
con perforación en cavidad libre (peritonitis) o
perforación a la vía digestiva con la formación de
fístulas e incluso producir obstrucción intestinal
(íleo biliar) por el pasaje de cálculos grandes. En
algunos casos puede suceder la movilización del
cálculo que obstruía la vesícula y regresionar el cuadro clínico si la patología no
está muy avanzada, pero permanecen latentes las condiciones para un nuevo cuadro
agudo.
COLECISTITIS CRÓNICA
Patología más frecuente por la que se practican intervenciones quirúrgicas de la
vesícula y vías biliares. Se presenta en pacientes por encima de los 40 años de
edad, más raramente en menores, es más frecuente en el sexo femenino en
proporción de 3 a 1, especialmente en mujeres obesas y multíparas. El estudio
anatomopatológico demuestra inflamación crónica de la mucosa y frecuentemente
de las otras capas de la pared vesicular, secundaria a litiasis o a infecciones
repetidas; en más del 90% de los casos la colecistitis crónica se acompaña de
cálculos vesiculares.

COLÉDOCOLITIASIS
Entre un 5 y un 10 por 100 de los casos de colelitiasis presentan simultáneamente
cálculos en el colédoco. Estudios en autopsias han demostrado que esta asociación
va en aumento con la edad.
Al parecer, la migración silenciosa de cálculos de la vesícula al colédoco, y de allí al
duodeno, es un fenómeno relativamente común; se han encontrado cálculos biliares
en las deposiciones de pacientes con colelitiasis asintomática, y no es raro que la
exploración radiológica o quirúrgica de la vía biliar en un enfermo con un cuadro
típico de coledocolitiasis no demuestre los cálculos, porque éstos ya pasaron al
tubo digestivo.
En la mayoría de los pacientes, los cálculos coledocianos se originan en la vesícula
biliar: de hecho, su forma y composición son similares a las de los cálculos
vesiculares. Los pequeños cálculos que migran a través del cístico siguen creciendo
en el colédoco por aposición de colesterol; simultáneamente, se produce una
dilatación gradual de la vía biliar que, con los años, puede llegar a un diámetro de 2
cm. o más.

COLANGITIS

Infección bacteriana de los ductos biliares. Ingreso bacteriano desde el esfínter de Oddi.
Habitualmente debida a los Gram (-) E. coli, Klebsiella, Clostridium, Bacteroides, o
Enterobacter así como también por el Estreptococo Grupo D). Usualmente deriva de
procesos obstructivos como litiasis, pero también con menos frecuencia de stents,
catéteres, parásitos, etc.
TUMORES DE LA VESÍCULA BILIAR
Tumores Benignos: Los adenomas son los más frecuentes, asientan principalmente
en el fondo vesicular y en muchos casos se asocian con litiasis. Por su similitud con
adenomas de otras porciones del tubo digestivo hacen pensar que sean
precancerosos. Otros tumores benignos pero de muy rara presentación son los
miomas, fibromas, lipomas y mixomas.
Generalmente los tumores benignos son asintomáticos, pero cuando son detectados
es preferible su extirpación mediante una colecistectomía.
Tumores Malignos: El carcinoma primario de la vesícula biliar es la neoplasia
maligna más frecuente; los sarcomas son muy raros y los pocos casos descritos
corresponden a linfosarcoma, angiosarcoma, miosarcoma y endotelioma.

ATRESIA BILIAR
Consistente en la completa obstrucción de la luz del árbol biliar extrahepático.
Dentro de los 3 primeros meses de vida, es la principal causa de colestasis neonatal
que lleva a transplante. La forma fetal se acompaña de otras anomalías del
desarrollo como mal rotación de vísceras abdominales, poliesplenia, cardiopatías
congénitas, vena cava inferior interrumpida.

En la forma perinatal (80%), aunque no se descartan de plano causas genéticas, el


árbol biliar presumiblemente bien desarrollado se destruye tras el nacimiento tal
vez por varios acontecimientos de daño por causas virales (rotavirus o reovirus),
tóxicas.

COLECISTOSIS
Se refieren a diversas colecistopatías crónicas proliferativas y/o degenerativas
sin mayor compromiso inflamatorio. La coles-terosis consiste en la precipitación de
ésteres de colesterol en la mucosa vesicular, llamada “vesícula fresa” por el
aspecto parecido a esta fruta; otras veces toma el aspecto de poliposis por la
misma causa. Otra forma de colecistosis es la hialinocalcinosis llamada “vesícula en
porcelana” o “vesícula calcárea” por su aspecto de cáscara de huevo. Las
colecistosis se asocian con litiasis e inflamación de la mucosa en 50% de los casos.
El cuadro clínico tiene similitud con la colecistitis crónica y el tratamiento
recomendable es la colecistectomía.

CALCULOS BILIARES: Muy comunes con una


frecuencia de 11 - 36% de pacientes de 80 años, la
prevalencia aumenta con la edad, 2 á 4 Mujeres: 1
varón. No todos causan problemas, sólo entre un
10- 30% son sintomáticos.

Definición: son formaciones cristalinas de


colesterol, de sales biliares o en raros casos conformados por carbonato de calcio,
fosfato y palmitato. Los cálculos biliares pueden ser de tamaños muy variados,
desde la dimensión de un grano de arena hasta el tamaño de una pelota de golf;
pueden ser lisos y redondeados o irregulares y rugosos.

Consideraciones: Por lo general, los ataques se curan por sí solos. Cuando el cálculo
pasa de los conductos biliares al intestino, el dolor desaparece. Si el cálculo es
demasiado grande, es necesaria una operación. Si el cálculo se aloja en el conducto
que la vesícula y el hígado, puede obstruir el paso de la bilis, produciendo ictericia
(la piel y el blanco de los ojos se tiñen de amarillo) y posibles daños al hígado.

 Cálculos pigmentarios

Se forman cuando la bilis contiene un exceso de bilirrubina. La bilirrubina es


un pigmento biliar producido por la destrucción de los glóbulos rojos cuando
estos envejecen. Los cálculos pigmentarios aparecen en personas con
enfermedades como cirrosis, infección de los conductos biliares (por el
efecto de las bacterias sobre la bilirrubina) o enfermedades hemolíticas
(por destrucción excesiva de glóbulos rojos). Suelen ser de color negro u
ocre.

 Cálculos de colesterol

En los países occidentales, al rededor del 75% de los cálculos biliares son de
este tipo. Suelen tener un color amarillento. El colesterol lega al hígado a
través de tres vías diferentes:

a) A través de los alimentos ingeridos.


b) Procedente de la circulación y de otros tejidos.
c) Mediante la síntesis de colesterol en el propio organismo a partir de
ácido acético.

Cuando se produce una secreción excesiva de colesterol en la bilis, ésta se


satura. El exceso de secreción de colesterol puede producirse en los
siguientes casos:

a) Incremento de la síntesis de colesterol en el organismo, como ocurre en


la obesidad.
b) Aumento de la actividad de los receptores hepáticos de colesterol, lo que
hace que entre más colesterol en el hígado. Esto curre por efecto de los
estrógenos en las mujeres.
c) Reducción de la conversión del colesterol en ácidos biliares que ocurre
con la edad.
d) Disminución de la esterificación del colesterol libre debido a un aumento
de la secreción interna o un aporte externo de progestágenos. Esto explica
el mayor riesgo de formación de cálculos biliares durante el el tercer
trimestre de embarazo.

Cuando en la bilis existe un exceso de colesterol, las vesículas son


inestables y tienden a fusionarse, dando lugar a cristales líquidos que son
muy inestables y pueden convertirse en cristales sólidos, originando los
cálculos.

Factores de riesgo

 Sexo femenino. Las mujeres entre 20 y 60 años tienen el doble de


posibilidades que los hombres de padecer cálculos biliares. Esto es
debido a que los estrógenos producen un aumento de la excreción de
colesterol con la bilis. El embarazo, que produce un aumento de las
hormonas femeninas, también aumenta el riesgo. Las píldoras
anticonceptivas y la terapia hormonal incrementan los niveles de
colesterol en la bilis y disminuyen el vaciado de la vesícula biliar.

 Obesidad. Cuanto más elevado sea el índice de masa corporal, más


alto es el riesgo de cálculos biliares. Incluso una obesidad moderada
aumenta los niveles de colesterol en la bilis. También disminuye los
niveles de sales biliares y reduce la frecuencia de vaciado de la
vesícula.

 Dieta. Una dieta muy baja en calorías encaminada a la pérdida de


peso perturba la química de la bilis y puede hacer que la vesícula se
vacíe con menor frecuencia. De hecho, perder más de un kilo y medio
a la semana puede aumentar el riesgo de padecer cálculos biliares.
Las personas que han sido sometidas a una intervención quirúrgica
gastrointestinal para perder peso también presentan un mayor
riesgo.

 Edad. La probabilidad de desarrollar litiasis biliar aumenta con la


edad. Las personas mayores de 60 años presentan un mayor riesgo.

SÍNTOMAS
Al principio, los cálculos biliares no producen ninguna molestia, sobretodo los de
tamaño pequeño que quedan alojados en la vesícula. Pueden pasar a los conductos
biliares, y desde allí, al intestino delgado sin ningún problema. Cuando los cálculos
obstruyen un conducto biliar se experimenta dolor, que puede ser agudo o intermitente,
y que suele sentirse en la parte superior derecha del abdomen. Al dolor, suelen
acompañarle náuseas y vómitos.
DIAGNÓSTICO
El mejor método para detectar la presencia de cálculos en la vesícula biliar es la
ecografía. También pueden utilizarse otras pruebas como el análisis de sangre, rayos X
con sustancias de contraste y tomografías computarizadas que proporcionan más
información para obtener un diagnóstico más seguro.

TRATAMIENTO
Cuando los cálculos son tan pequeños que no producen molestias, no se precisa
tratamiento. Las personas que sufren dolores intermitentes deben evitar las grasas para
prevenir esos dolores. Cuando los cálculos que se encuentran en la vesícula biliar son
causa de ataques de dolor que se repiten, el tratamiento más aconsejado es la extirpación
de la vesícula. Desde hace unos 10 años, esta operación se ha simplificado
enormemente gracias a la cirugía laparascópica. Consiste en la extracción de la vesícula
a través de unos tubitos que se introducen por unas pequeñas incisiones de algunos
milímetros en el abdomen. La ventaja de este método es que se reducen las molestias
postoperatorias, la estancia en el hospital y se acelera la recuperación del paciente.
Otros métodos de eliminar los cálculos, dependiendo de su tamaño, es la utilización de
las ondas sonoras de choque (litotripsia) para fragmentar los cálculos que luego son
expulsados al exterior a través del intestino.
Cuando los cálculos se han desplazado a los conductos biliares, pueden producir más
problemas, incluso graves, por lo que el único tratamiento es la extirpación quirúrgica
abdominal.

INTERVENCIÒN QUIRÙRGICA DE LA
VESICULA BILIAR

La cirugía para remover la vesícula biliar


se llama colecistectomía. Con la cirugía
tradicional, la vesícula biliar se remueve
a través de una incisión (cortada) en el
abdomen de 5-8 pulgadas (12,7 - 20,3
cm) de largo. La cortada se hace justo
debajo de sus costillas al lado derecho y
va hasta justo debajo de su cintura.
Esto se conoce como colecistectomía
abierta.
Una nueva forma de remover la vesícula biliar se llama colecistectomía
laparoscópica. Con esta cirugía, un laparoscopio (un pequeño tubo con un
microscopio en la punta de éste que se usa para ver la parte interna de su
cuerpo) es usado para remover la vesícula biliar. Varias incisiones pequeñas
son usadas en vez de una incisión larga.

COMPLICACIONES

Las complicaciones son raras pero pueden incluir sangrado, infección y lesión
del conducto (tubo) que lleva la bilis desde la vesícula biliar hasta su
estómago. Además, durante la colecistectomía laparoscópica, el intestino o
vasos sanguíneos importantes pueden lesionarse cuando los instrumentos se
insertan dentro del abdomen. Recuerde, todas estas complicaciones son raras.
Bibliografía

 www.slideshare.net/.../seminario-de-patologas-de-vas-biliares-
tucienciamedic.
 www.slideshare.net/.../patologa-va-biliar.g
 wikipedia.org/wiki/Vesícula biliar