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 Diagnostico/planificación de enfermería

El diagnostico de enfermería es alto riesgo de lesión en relación con trombocitopenia o


hemorragia. En todos los pacientes con hemorragia, la detección precoz y la actuación
inmediata. Hay que estimular al paciente para que intervenga en la consecución de estos
objetivos.

 Ejecución:

Es preciso reducir en lo posible el riesgo de hemorragias, evitando las inyecciones


intramusculares, las técnicas cruentas no esenciales, las rasuradoras de borde rectos y otras
fuentes de traumatismo. Para prevenir la hemorragia rectal se evitan los supositorios,
enemas y el registro de la temperatura en este nivel. Se administran reblandecedores
fecales, lubricantes o laxantes según las prescripciones correspondientes. Las mujeres
pueden ser tratadas con progesteronas para suprimir la menstruación.

Se aplica presión en los lugares de punto venoso durante 3 a 5 min. Se mantendrá un


entorno seguro para evitar los traumatismos secundarios a las caídas. El cuidado oral
frecuente y la aplicación de lubricantes en los labios mantendrá la integridad de la mucosa
bucal. En caso de hemorragia oral, se instruirá al paciente para que se lave con suero salino
o agua corriente fríos. Si se puede localizar la zona sangrante, se aplicara una suave presión
manual con una gasa humedecida. Si la hemorragia es intensa, la aplicación de trombina
tópica resulta muy útil.

La epistaxis se suele controlar con la aplicación de una suave presión. Si ello no es


suficiente, se sugiere un taponamiento nasal. El lavado con suero salino a través de una
sonda nasogástrica puede detener una hemorragia digestiva, mientras que la irrigación con
una sonda de Foley de tres vías permite disminuir la hemorragia vesical y facilita la
extracción de los coágulos.

Los pacientes con canceres de cabeza y cuello con riesgo de erosión de la arteria carótida
deben permanecer bajo control carotideo, lo que significa identificar a los pacientes con
riesgo y tener a mano los materiales adecuados, que consisten en aspiración en la cama,
carro de traqueostomia, varios paquetes de gasa y material para establecer una vía venosa.
Mientras que el equipo permanece junto a la cama del enfermo, es necesario tranquilizarle,
ya que esa presencia es un acuerdo constante de la posibilidad de una urgencia.

Se administraran trasfusiones de plaquetas según las prescripciones. Las trasfusiones


profilácticas pueden hacerse cuando el recuento cae por debajo de 20.000/mm 3. Hay que
enseñar a los pacientes y sus familias a valorar los parámetros, los factores de riesgo y las
medidas para prevenir o controlar las hemorragias.

 Evaluación:

La respuesta satisfactoria del paciente al plan de tratamiento se manifiesta por la prevención


de las hemorragias o la resolución de los episodios hemorrágicos. Los valores analíticos
volverán a la normalidad o permanecerán dentro de los límites normales. El paciente y su
familia deben ser capaces de demostrar o verbalizar las medidas encaminadas a prevenir y
controlar las hemorragias.

ANEMIA:

La anemia de los pacientes con cáncer es otra complicación secundaria de la alteración de


los mecanismos protectores. Aunque la anemia puede tener un impacto considerable sobre
la calidad de vida del enfermo, no suele dar lugar a cuadros potencialmente fatale s con t
anta frecuencia como lo hacen los neutropenia o la trombocitopenia. El fenómeno de la
anemia provocada por la quimioterapia se debe a la vida media de cada elemento celular en
la sangre periférica y al efecto de los fármacos sobre el ciclo vital de las células precursoras
en la medula ósea. La velocidad de la desaparición de cada tipo celular en la sangre
periférica es proporcional a la vida media de los neutrófilos es mucho más corta (6-8 horas)
que la de las plaquetas (5-7 días); la esperanza de vida de los hematíes es de 129 días.
Dado que los neutrófilos desaparecen con gran rapidez, la infección es el primer y más grave
problema. La anemia puede no llegar a producirse o ser mínima, ya que las células
circulantes mantienen su función, a pesar de la supresión de los precursores de la medula
ósea.

Sin embargo, la anemia es un problema importante, y6a que puede afectar gravemente a la
capacidad de autocuidado. Cualquier tratamiento o complicación que dé lugar a la inhibición
de la medula ósea, incluidas la quimioterapia, la radioterapia y otros fármacos como la
difenilhidantoina, la cefalosporinas, las sulfamidas o la anfotericina B, pueden producir
anemia. La disminución de la ingesta, la absorción o utilización de hierro, ácido fólico y
vitamina B12 son factores que también contribuyen a la anemia.

 cuidados de enfermería del paciente anémico:


 Valoración:

Las manifestaciones de la anemia dependen de la menor capacidad para transportar


oxígeno. Hay que valorar la existencia de factores de riesgo importantes, como los
tratamientos previos o actuales contra el cáncer o las medicaciones que se sabe pueden
producir anemia. Se registrara la presencia de cefaleas, disnea de esfuerzo, mareos,
taquicardia, dolor torácico o hipersensibilidad al frio. También se hará constar si existe una
historia de pérdida de sangre por las heces, emesis, reglas, orina o nasofaringe.

Los hallazgos de la valoración física pueden consistir en palidez de la piel, los hechos
ungueales, las conjuntivas, los tejidos peri bucales. Se auscultara el corazón para detectar
posibles soplos u otras irregularidades. Se comprobara la existencia de cualquier hemorragia
activa en el pie (petequias, purpura), encías, aparato digestivo, vagina, nasofaringe. Se
inspeccionaran las heridas y los apósitos para descartar hemorragias activas. Cuando el
nivel de hemoglobina sea inferior a 7,5 mg/dl, puede producirse letargia y disminución de la
capacidad de respuesta.

Se comprobaran las constantes vitales del paciente; en la anemia se puede obtener un


aumento en la frecuencia cardiaca y respiratoria a causa de la hipoxemia, la presión arterial
puede ser baja como consecuencia de la hipovolemia y debe medirse con el enfermo en
decúbito, sentado y en pie para detectar cambios en los niveles de hemoglobina y
hematocrito.

 Diagnostico/ planificación de enfermería:

El diagnostico de enfermería es la fatiga relacionada con la anemia. El objetivo consiste en


mantener la energía del paciente y en facilitar su bienestar durante los periodos de anemia.
Se enseñara al paciente y a su familia a identificar las causas de la anemia y a participar en
las medidas encaminadas a reducir la fatiga secundaria a la hipoxia de los tejidos.

 Ejecución:

Las medidas de bienestar consisten en permitir periodos de reposo adecuados. Se


identificaran las actividades cotidianas necesarias y se pedirá al paciente que establezca
prioridades. Se proporcionaran ropa y sabanas calientes. El aporte nutritivo es importante
para el restablecimiento de los hematíes. Se ayudara con cuidado de la boca antes y
después de las comidas para estimular el bienestar y el apetito, se proporcionara una dieta
rica en proteínas, vitaminas y hierro. Las comidas pequeñas y frecuentes pueden ser mejor
toleradas por el paciente con poca energía. Se ayudara con las comidas si es necesario. Se
administraran aportes suplementarios de hierro, vitamina B12 o ácido fólico según la
prescripción ordenada por el médico.

Se administrara oxígeno en la forma prescrita. El oxígeno suplementario contrarresta la


hipoxia histica y ayuda a reducir el trabajo cardiaco. Hay que prever las necesidades de
transfundir concentrados de hematíes cuando la hemoglobina del paciente alcanza valores
de 8 g/dl o inferiores.

Se fomentara la seguridad y se hará énfasis en la importancia de conservar la energía. Hay


que advertir al paciente que debe pedir ayuda si sufre mareos ortostáticos. Se ayudara a la
familia en la valoración del entorno domiciliario para evitar los peligros potenciales y para
determinar cuáles son los aparatos necesarios para reducir en lo posible el gasto energético
del paciente. Si es preciso, se administrara la administración domiciliaria de oxígeno.

 Evaluación:

La respuesta satisfactoria del enfermo viene indicada por una adecuada oxigenación de los
tejidos, que se demuestra por la ausencia de síntomas de anemia. El paciente y su familia de
verbalizar o hacer una demostración de las medidas encaminadas a conservar energía
durante los periodos de fatiga.

ALOPECIA:
Aunque el pelo no es esencial desde el punto de vista del bienestar físico del paciente, la
alopecia puede tener efectos devastadores. El termino alopecia indica perdida del cabello
que se produce como consecuencia de los tratamientos anticancerosos. El pelo mas
afectado es el del cuero cabelludo, aunque el resto del pelo corporal, como el de las cejas,
las pestañas, el vello pubiano o el axilar, también pueden afinarse. La amplitud de la perdida
es muy variable y depende, al menos en parte, del tipo, dosificación y duración del
tratamiento.

Los posibles problemas derivados de la alopecia son los cambios negativos de la propia
imagen, la disminución de la actividad social y la alteración de las relaciones interpersonales.

Dado que la mayoría de los folículos pilosos son siempre metabólicamente activos, resultan
muy sensibles a los efectos de determinados quimioterápicos. El folículo piloso se atrofia,
provocando la rotura del tallo del pelo. La alopecia provocada por la quimioterapia es
temporal, con la única excepción de la determinada por los andrógenos utilizados en los
tratamientos hormonales. La persona con predisposición genética a la calvicie y que recibe
andrógenos puede sufrir una alopecia permanente. En los restantes casos, el rebote del pelo
tras la quimioterapia se suele producir al cabo de 1 a 2 meses. Los pacientes pueden
observar cambios en el color o la textura de su nuevo pelo, como incremento del grosor y del
rizo, así como un aumento de las canas.

La radioterapia provoca alopecia en el capo tratado. El efecto es mayor en el cuero


cabelludo. Como sucede con la quimioterapia, la alopecia secundaria a la radiación es
proporcional a la dosis, pero difiere de aquella en que a veces es permanente. En los adultos
tratados con radiación encefálica total superior a 40Gy (4000 rads), la perdida de pelo suele
ser permanente. A dosis inferiores, el pelo vuelve a crecer alrededor de un mes después de
finalizado el tratamiento.

 Cuidados de enfermería del paciente con alopecia:


 Valoración:

Es necesario valorar el riesgo de alopecia relacionado con el tratamiento. Se determinara el


significado que tiene para el enfermo la perdida de pelo. La alopecia puede ser tan
devastadora para un varón de 65 años como para una mujer de 20. Se observaran los
métodos habituales de cuidado del cabello que realiza el paciente y las prácticas que pueden
dañarlo, como los lavados demasiado frecuentes y el uso de rulos calientes, secadores de
aire rizadores permanentes y tintes. Todos estos métodos facilitan la perdida de pelo debido
al tratamiento.

 Diagnóstico de enfermería:

El diagnostico de enfermería es la alteración de la imagen corporal relacionada con la


alopecia provocada por el tratamiento. Otros diagnósticos de enfermería asociados don la
alteración social y de los patrones de sexualidad.

 Planificación:

El objetivo consiste en minimizar el efecto que la alopecia ejerce sobre el bienestar del
paciente. Las actuaciones deben hacer posible que el paciente describa el efecto que puede
tener la alopecia y que participe en las medidas encaminadas a conseguir su adaptación al
problema.

Ejecución:

Se proporcionara información al paciente en relación con la posible caída del cabello,


haciendo énfasis en que la perdida suele producirse en un periodo de días a semanas y que
el pelo volverá a crecer. También se le informara de que el color o la textura de su nuevo
pelo pueden ser distintos a los que tenía antes del tratamiento. Se sugerirán medidas de
autocuidado, como el lavado con un champú suave cada 3 a 4 días, utilizando un cepillo de
cerdas blandas y aplicando un emoliente suave en el cuero cabelludo (siempre que no esté
recibiendo radiación). Se desaconsejaran las prácticas de cuidado del pelo que puedan
lesionarlo.

Se exploraran las estrategias que mejoren la autoimagen y la adaptación. Suele ser


preferible que los pacientes escojan una peluca antes de que el pelo se les caiga, para poder
así comparar el color y la textura. Otros enfermos prefieren utilizar pañuelos o sombreros.
Algunas compañías de seguro y la American Cáncer Society proporcionan ayuda financiera
para las coberturas de la cabeza. También puede ser conveniente enviar al paciente a un
programa ¨Look Good, Feel Better¨ de la American Cáncer Society.

 Evaluación:

El paciente y su familia deben poder verbalizar y conocer que la alopecia es un efecto


secundario del tratamiento recibido y saber si se trata de un efecto temporal o permanente.
Además, han de poder describir las estrategias de autocuidado para tratar o reducir los
efectos que la alopecia produce en la imagen corporal.

COMPLICACIONES ORALES:

Las complicaciones orales más frecuentes son la estomatitis o inflamación de las superficies
mucosas de la boca y la xerostomia sequedad de la cavidad oral. Ambas producen un
impacto directo sobre el estado de nutrición, el bienestar y pueden además dar lugar a otras
complicaciones, como infecciones o hemorragias.

Durante la quimioterapia, las células epiteliales se desprenden debido a la citotoxicidad de


los quimioterapicos, produciéndose una denudación de la mucosa oral. La replicación y el
crecimiento celular están dificultados, otros efectos indirectos son las acciones
inmunosupresora y mielosupresora de los fármacos.

La radiación de la cabeza y el cuello produce una respuesta celular similar. Los pacientes
experimentan un cambio o incluso una pérdida del sentido del gusto, acompañada de
xerostomia y las alteraciones del gusto pueden persistir y hacerse crónicas.

Otros factores son la mala higiene oral, un deficiente estado nutricional, la deshidratación, la
infiltración de la mucosa por el tumor, la administración de oxígeno y el uso de fármacos que
induzcan sequedad, como los anhistaminicos o los opiáceos. La infiltración tumoral directa de
las glándulas salivales también produce xerostomía.

 Cuidados de enfermería del paciente con complicaciones orales:


 Valoración:
Se valoraran los factores del riesgo del paciente. Hay que registrar sobre todo los
antecedentes de problemas orales o dentales y el consumo de alcohol o tabaco. Se revisaran
las prácticas de higiene oral del paciente. Se valorara el impacto que tiene cualquier
alteración oral sobre su bienestar, estado nutritivo y actividades cotidianas. Se realizara una
exploración oral, observando el estado de los labios, la lengua, la mucosa, la encía y los
dientes. Se buscaran posibles zonas de enrojecimiento, dolor a la palpación, sensación de
quemadura o dolor, así como lesiones, ulceras y placas blancas en la mucosa. También se
valorara la calidad y cantidad de la saliva, la capacidad de deglución y los hábitos
respiratorios.

 Diagnóstico de enfermería:

El diagnostico de enfermería es la alteración de la mucosa oral en relación con las


complicaciones de la enfermedad o con su tratamiento.

 Planificación:

El objetivo consiste en mejorar la comodidad y la ingestión de alimentos. El paciente y su


familia deben ser capaces de describir los factores de riesgo, hacer una demostración del
método de higiene oral e identificar las complicaciones que deben comunicar al personal
sanitario.

 Ejecución:

Si no existe alteraciones, se establecerá un método de higiene oral con limpieza de los


dientes mediante un cepillo de cerdas blandas después de cada comida y al acostarse. Lo
ideal es que todos los pacientes sean examinados por un oncólogo dental antes del
tratamiento.

Una dieta blanda reducirá el dolor y la irradiación. Otras medidas para aliviar la estomatitis y
la xerostomía son los emolientes para labios (lubricantes hidrosolubles, lanolina), así como la
saliva artificial. Se enseñaran a los pacientes las medidas para el cuidado de la boca. Se
subrayara que las soluciones para el cuidado oral deben mezclarse cada vez que se utilizan
para eliminar los posibles crecimientos bacterianos que se forman en las soluciones
premezcladas. La menor producción de saliva, la atrofia de la mucosa oral y la reducción de
la vascularización son consecuencias naturales del envejecimiento y aumentan el riesgo de
problemas orales entre los ancianos. Si existen alteraciones patológicas orales previas, las
dentaduras postizas solo deben utilizarse durante las comidas. El peróxido de hidrogeno
diluido permite lograr una limpieza adecuada.

 Evaluación:

La respuesta satisfactoria del paciente a las actuaciones consiste en la prevención o


resolución de la mucositis oral. La mucosa se mantendr5a intacta y el paciente no sufrirá
dolor ni molestar oral. También será capaz de hacer una demostración de las medidas de
higiene oral y de verbalizar la razón por la que el cuidado de la boca debe ser meticuloso.

NAUCEAS Y VOMITOS:

Las náuseas y los vómitos son los aspectos del tratamiento que más hacen sufrir s muchos
pacientes. Incluso el público profano conoce esta complicación y la asocia al tratamiento, a
pesar de que no todos los fármacos la producen ni todos los pacientes la experimentan. El
control satisfactorio de las náuseas y los vómitos no solo facilita la observancia de los
protocolos terapéuticos, sino que mejora también significativamente la calidad de vida
durante el tratamiento. Las posibles complicaciones de unas náuseas y vómitos prolongados
e incontrolados son los desequilibrios electrolíticos, la deshidratación, la gastritis y la
alteración del estado nutritivo.

Los quimioterapéuticos de naturaleza emética parecen actuar sobre una de las siguientes
tres áreas: la zona desencadenante de los quimiorreceptores (ZDQ) del bulbo raquídeo, la
corteza cerebral o los receptores periféricos de la faringe y del aparato digestivo, estas áreas
estimulan los vómitos cuando reciben un estímulo nocivo. En la mayoría de los casos los
vómitos cesan a las 48 horas de interrumpir el tratamiento; las náuseas para ser más
persistentes, aunque su duración depende de cada individuo. Las náuseas y vómitos
provocados por la quimioterapia pueden ser agudos, tardíos o de anticipación. Estos últimos
se producen antes de que se administre el tratamiento y se han clasificado a menudo como
una respuesta psicógena o ¨pauloviana¨ basada en experiencias negativas previas con la
quimioterapia.

Muchos pacientes tratados con radiación también sufren náuseas y vómitos, además de los
efectos específicos sobre la zona radiada. Se supone que ello se debe a la liberación de
toxinas hacia el torrente sanguíneo cuando se destruye el tumor. La radioterapia de la región
abdominal también puede provocar náuseas y vómitos debidos a sus afectos directos sobre
la mucosa gástrica. Otras causas de vómitos y nauseas son la hipercalemia, la obstrucción
intestinal, los tumores del sistema nervioso central, las metástasis hepáticas, la uremia y la
infección.

 Cuidados de enfermería del paciente con náuseas y vómitos:


 Valoración:

Se valoraran los posibles factores de riesgo asociados al desarrollo de náuseas y vómitos.


Se observaran los patrones