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COMPLICACIONES CRÓNICAS DE LA DIABETES

La patogenia de las complicaciones diabéticas no es bien


conocida y probablemente sea multifactorial. Las
complicaciones crónicas de la diabetes las dividimos en
complicaciones vasculares y no vasculares.

Dentro de las vasculares encontramos las complicaciones


microangiopáticas, tales como la retinopatía, nefropatía y
neuropatía diabéticas y las complicaciones macroangiopáticas, tales como la
cardiopatía isquémica, la enfermedad cerebrovascular y la enfermedad arterial
periférica.

Dentro de las complicaciones no vasculares encontramos la gastroparesia diabética,


la disfunción sexual y las afecciones de la piel. Por término medio, las complicaciones
de la diabetes se desarrollan entre 15 y 20 años después del debut de la diabetes,
aunque hay pacientes que tiene complicaciones ya en el momento del diagnóstico y
otros que nunca desarrollan complicaciones.

MACROANGIOPATÍA.

La aterosclerosis se produce en los diabéticos de


manera más extensa y precoz que en la
población general; además, la frecuencia de
aparición en varones y mujeres se iguala. En el
paciente diabético la sinergia entre la
hiperglucemia y otros factores de riesgo
cardiovasculares como la HTA, la dislipemia, la
obesidad, el sedentarismo y el tabaquismo
favorecen la aparición de la aterosclerosis
acelerada.

Otros factores de riesgo específicos del paciente


diabético son la micro y macroalbuminuria, el
aumento de creatinina, la alteración plaquetaria
y la disfunción endotelial y del músculo liso
vascular.
Hay que recordar que se carece de pruebas que demuestren que el mejor control
glucémico reduzca las complicaciones cardiovasculares de la diabetes.

La aterosclerosis produce síntomas variados, dependiendo de la localización: angor


o infarto agudo de miocardio, si existe arteriopatía coronaria; claudicación
intermitente e incluso gangrena, si existe isquemia en miembros inferiores;
accidentes cerebrovasculares, si existe ateromatosis carotídea; impotencia de
origen vascular en el varón, etc.

Hay que recordar que se debe sospechar un infarto agudo de miocardio siempre que
aparezcan síntomas repentinos de insuficiencia ventricular izquierda, aun en
ausencia de dolor torácico, pues los diabéticos pueden desarrollar infartos agudos
de miocardio silentes.

RETINOPATÍA DIABÉTICA
La retinopatía diabética, la enfermedad ocular diabética más común, ocurre cuando
hay cambios en los vasos sanguíneos en la retina. A veces, estos vasos pueden
hincharse y dejar escapar fluidos, o inclusive taparse completamente. En otros
casos, nuevos vasos sanguíneos anormales crecen en la superficie de la retina.

Existen dos tipos de retinopatía diabética:


De fondo o retinopatía diabética no proliferativa (RDNP)

La retinopatía diabética no proliferativa (RDNP) es la etapa más temprana de la


retinopatía diabética. Cuando existe esta condición, los vasos sanguíneos
deteriorados permiten un escape de fluidos de sangre dentro del ojo.
Ocasionalmente, depósitos de colesterol u otras grasas de la sangre pueden entrar
en la retina.
Retinopatía diabética proliferativa (RDP)

La retinopatía diabética proliferativa (RDP) sucede principalmente cuando muchos


de los vasos sanguíneos de la retina se tapan, impidiendo un flujo suficiente de la
sangre. En un intento de suministrar sangre a la zona donde los vasos originales se
han tapado, la retina responde creando nuevos vasos sanguíneos. Este proceso se
llama neovascularización. Sin embargo, los nuevos vasos sanguíneos también son
anormales y no proporcionan a la retina con el flujo sanguíneo adecuado. A menudo,
los nuevos vasos van acompañados por tejidos cicatrizados que pueden hacer que
la retina se arrugue o se desprenda.

NEFROPATÍA DIABÉTICA
La diabetes es una enfermedad que impide que el cuerpo use glucosa (azúcar) de
forma adecuada. Si la glucosa se queda en la sangre en lugar de metabolizarse, puede
provocar toxicidad. El daño que el exceso de glucosa en sangre causa a
las nefronas se llama nefropatía diabética. Si se mantienen las concentraciones de
glucosa en la sangre, en su rango normal (70 - 110 mg/dL) se puede demorar o
prevenir la nefropatía diabética casi en todas sus formas.
Además otra definición podría ser que la nefropatía diabética es un trastorno o
patología del riñón, que incluye procesos inflamatorios, degenerativos y escleróticos
relacionados a hiperglucemia persistente asociado a otros factores (hipertensión,
dislipemia, predisposición genética )
La nefropatia diabética es una de las principales causas de Insuficiencia Renal
Crónica.
NEUROPATÍA DIABÉTICA

La presencia de niveles inadecuados de glucosa en sangre y otros factores que


concurren con frecuencia en personas con diabetes (hipertensión arterial,
hipercolesterolemia...) pueden alterar las fibras nerviosas de cualquier localización
dando lugar a un grupo de trastornos que presentan características específicas
según los nervios afectados y se denominan en conjunto neuropatías diabéticas.

Al menos existen tres grandes tipos: neuropatía sensitivo-motora (las formas más
típicas y frecuentes), neuropatía autonómica y mononeuropatías.

OTRAS ALTERACIONES ASOCIADAS.

Pie diabético. La aparición de úlceras en los pies es uno de los principales


problemas que se les plantea a los pacientes diabéticos.

La neuropatía diabética conduce a la disminución de la sensibilidad de las


extremidades y a la distribución anómala de la carga.

La afectación macrovascular favorece, a su vez, la disminución de la perfusión


tisular. Es frecuente que se produzcan pequeñas heridas por cuerpos extraños sin
que el paciente lo perciba. Por ello, es fundamental la educación del paciente acerca
del cuidado y la observación diaria de los pies.

Cuando aparecen úlceras hay que iniciar un tratamiento precoz para evitar la
amputación de la extremidad.
Debe realizarse siempre radiografía bilateral de los pies para descartar la existencia
de osteomielitis. La gammagrafía ósea puede ser útil, pero a menudo resulta difícil
distinguir osteomielitis de la infección subcutánea. Los estudios con leucocitos
marcados con Indio pueden resultar más útiles. La técnica de imagen más específica
sin embargo es la resonancia magnética.

Infecciones. No son más frecuentes en los diabéticos, pero sí que pueden ser más
graves por su afectación del sistema inmunitario. Hay cuatro procesos que tienden
a relacionarse específicamente con la diabetes: otitis externa maligna por
Pseudomonas aeruginosa, mucormicosis rinocerebral, colecistitis enfisematosa y
pielonefritis enfisematosa.

Hipertrigliceridemia. Es frecuente en los pacientes diabéticos.


Es secundaria al aumento de la producción hepática de VLDL y la disminución de su
utilización periférica. Estos efectos son causados por el déficit de insulina y de
lipoproteína lipasa dependiente de ésta.

Alteraciones cutáneas en la diabetes mellitus.

• Necrobiosis lipoídica. Placa con centro amarillento y borde oscuro.


• Dermopatía diabética o shin spots: placas de bordes elevados y ulceración central
que curan dejando una lesión deprimida de color marrón.
• Bullosis diabética. Más rara de aparición.
• Infecciones por cándidas, sobre todo la candidiasis vaginal en la mujer diabética.
• Escleredema. Es una lesión benigna, frecuente en la diabetes, caracterizada por un
engrosamiento de la piel de los hombros y de la parte superior de la espalda.
• Contractura de Dupuytren. Se asocia con la diabetes mellitus tipo 1, así como la piel
cérea y tensa del dorso de las manos.

Trastorno de la conducta alimentaria. Existe una prevalencia muy alta de


anorexia y bulimia entre las mujeres jóvenes con DM tipo 1.