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EL ORIGEN Y LA POSICIÓN DE LAS RIQUEZAS.

Permítame poner en perspectiva lo que dice la Biblia. En las palabras


importantes que se usan en la Biblia,
La palabra "creer" se usa 272 veces;
La palabra "orar" se usa 371 veces;
La palabra "amor" se usa 714 veces;
La palabra "dar" se usa 2162 veces.
Dios es un dador y Dios quiere que seamos como Él.
El modo en que un creyente maneja la administración de sus finanzas y
posesiones habla mucho de su condición espiritual. Para recalcar cuán
importante resulta para Dios el tema del dinero y las posesiones,
dieciséis de las treinta y ocho parábolas de Cristo hablan de cómo las
personas deben manejar los tesoros terrenales. De hecho, nuestro Señor
enseñó más sobre tal administración (uno de cada diez versículos en
los Evangelios) que sobre el cielo y el infierno juntos. La Biblia completa
tiene más de dos mil referencias a las riquezas y las propiedades, el
doble de las referencias totales a la fe y la oración. Lo que hagamos con
las cosas que, Dios nos ha dado es muy importante para El.

Donde está tu dinero allí está tu corazón


Alguien que vea el patrón de sus gastos en su vida puede discernir con
certeza la dirección moral de su vida.
Mateo 6:20-21
Almacena tus tesoros en el cielo, donde las polillas y el óxido no pueden
destruir, y los ladrones no entran a robar. Donde esté tu tesoro, allí estarán
también los deseos de tu corazón.

El dinero en sí no es bueno ni malo, es moralmente neutral. Sin embargo,


el dinero es una medida exacta de la moralidad de una persona.

El dinero no es el problema esencial; es sencillamente un indicador del


problema real, el cual es un corazón pecaminoso.

desde sus inicios, la iglesia no vio el dinero como bueno ni como malo,
sino como un don de Dios que podía proveer diariamente para las
necesidades propias de una persona y con regularidad satisfacer las
necesidades de otros.
Todas las riquezas provienen de Dios
Los profetas del Antiguo Testamento expusieron la verdad de que todas
las riquezas provienen de Dios:

Hageo 2:8
La plata es mía y el oro es mío —dice el SEÑOR de los Ejércitos
Celestiales—.

Dios da la materia prima para las riquezas

Salmo 104:24
Oh SEÑOR, ¡cuánta variedad de cosas has creado! Las hiciste todas con tu
sabiduría; la tierra está repleta de tus criaturas.

Un resultado natural fue el uso de varios metales de la tierra para hacer


monedas y el uso de los árboles para hacer papel para el papel moneda.
Él quiere que sabiamente aprovechemos los recursos naturales de la
tierra para esos y otros propósitos económicos.

Dios da la sabiduría para hacer riquezas

Deuteronomio 8:18a
Acuérdate del SEÑOR tu Dios. Él es quien te da las fuerzas para obtener
riquezas,

El no solo ha creado la materia prima para las riquezas, sino que


también nos ha dado la capacidad mental y física de ganar riquezas y
de usarlas.

El Señor en su providencia ha hecho único a cada ser humano, con


diferentes habilidades para ganar dinero.

Ilustración de la tecno-mecánica.

No nos jactemos de lo que tenemos

1Corintios 4:7 No hay nada que los haga a ustedes más importantes que
otros. Todo lo que tienen, lo han recibido de Dios. Y si todo se lo deben a él,
¿por qué presumen, como si ustedes solos lo hubieran conseguido?
los que en su totalidad han generado ingresos personales y han
beneficiado las estructuras económica y social del mundo. Tales
esfuerzos se encuentran todos dentro del marco del propósito creativo y
el plan soberano de Dios para el uso de la humanidad de las grandes
riquezas de la tierra.

El peligro de las riquezas

Lucas 12:15
Luego miró Jesús a los que estaban allí, y les dijo: «¡No vivan siempre con
el deseo de tener más y más! No por ser dueños de muchas cosas se vive
una vida larga y feliz.» Y enseguida Jesús les puso este ejemplo: «Las tierras
de un hombre muy rico habían dado una gran cosecha. Era tanto lo que se
había recogido, que el rico no sabía dónde guardar los granos. Pero después
de pensarlo dijo: “Ya sé lo que haré. Destruiré mis viejos graneros, y mandaré
a construir unos mucho más grandes. Allí guardaré lo que he cosechado y
todo lo que tengo. Después me diré: ¡Ya tienes suficiente para vivir muchos
años! ¡Come, bebe, diviértete y disfruta de la vida lo más que puedas!” »Pero
Dios le dijo: “¡Qué tonto eres! Esta misma noche vas a morir, y otros
disfrutarán de todo esto que has guardado.” »Así les pasa a todos los que
amontonan riquezas para sí mismos. Se creen muy ricos pero, en realidad,
ante Dios son pobres.»

Tenemos que darnos cuenta que no es cuestión de cuánto dinero tenemos;


la cuestión es donde está tu corazón y de lo que se hace con lo que tiene.

Hay que revisar nuestras actitudes hacia los lujos y las necesidades

Proverbios 30:8-9
Primero, ayúdame a no mentir jamás. Segundo, ¡no me des pobreza ni
riqueza! Dame sólo lo suficiente para satisfacer mis necesidades. Pues si me
hago rico, podría negarte y decir: «¿Quién es el SEÑOR?». Y si soy
demasiado pobre, podría robar y así ofender el santo nombre de Dios.

La clave para pasar la prueba de las riquezas se halla sencillamente en


confiar en Dios, quien es infinitamente mayor que todas las riquezas del
mundo.