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HISTORIA GENERAL

De las Cosas de

Nueva Espana
por et M. R. P.

FR. BERNARD1NO DE SAHAGUN

De la Orden de los Frayles


Menores de la Observancia

TOMO 1

BDtTORtAL PBDRO ROBRBDO


Calle de !ut<o S<<M No. 41
México, D. F,
t 9 3 a
HISTORIA GENERAL DE LAS COSAS
DE NUEVA ESPAÇA
HISTORIA GENERAL

De las Cosas de

Nueva Esp aria


por el M. R. P.

FR. BERNARDINO DE SAHAGUN

De la Ofden de los Pfay!es


Menores de la Observancia

TOMO 1

Contiene los libros Il, III y I V

BDITORIAL PBDRO ROBRBDO


C<tM< de ~uMe Sierra No. <i
Mexico. D. F.
t 9 3 S
ADVERTENCIA.

La
reimpresion de la monumental Historia General de las
Cosas de Nueva Espana, de fray Bernardino de Sahagùn, era
una empresa de aHos atras nece~ à y urgente, pues ademàs
de alcanzar a la fecha elevados precios los ejemplares de la edi-
ci6n que hizo don Carlos Maria Bustamante, vienen siendo ya
tan escasos que no se tes encuentra con facilidad en el comer-
c!o. Pero habia una razôn mas y muy digna de ser atendi-
da, tas notorias y graves deficiencias que demeritan a tas tres
ediciones en lengua castellana de que podiamos disponer, la c!-
tada antes y la que ~!ev6 a cabo Lord Kingsborough al incluir a
Sahagun en su espléndida recop!tac!6n de «4H~~M~o~M Mé-
.rico; la tercera fue la de Ireneo Paz (1800-05), que reprodu-
ce la de Bustamante.
Estas ediciones reconocen una misma fuente, que fué el
côdice que perteneci6 al convento de frailes franciscanos de
Tolosa; este documento se presto por orden d~t rey al cronista
de Indias don Juan Bautista Munoz, quien !o copi6 o !o hizo
copiar, y por circunstancias de amistad facitito igualmente, en
el ano de 1793, que se tomase otra copia para uso del coronel
don Diego Panes; acaso el primer traslado a que se alude vino
a parar, andando los anos, a manos de Kingsborough, y el que
trajo a la Nueva Espana Panes sir~'io a Bustamante para su edi-
cion y ahora pcrtenece a nuestra Biblioteca Nacional. Don Joa-
qu!n Garcia. Icazbalceta creia que este côdice de Tolosa debio
ser, a su ve2, copia tomada del manuscrito que a Espana t!ev6
fray Rodri~ de Sequera~(segùn tas noticias que nos conserve
el propio Sahagun) y que al presente se encuentra en Florencia

VII
pero solo se tomô la parte del texto en castellano, por no in-
teresar a quien la hizo la version en lengua nâhuatt. Esta opi-
nion la juzgamos fundada, pues il confrontar el texto de! ma-
nuscrite Panes con la copia que hizo de su puiio y letra don
Francisco del Paso y Troncoso, ''n Florencia y en Madrid, en
la parte que de esta existe en el Museo Nacional de Arqueolo-
gia, Historia y Etnologia de
México, hemos encontrado muy es-
casas discrepancias, imputables tat vez a descuidos del copis-
ta o a tropiezos paleograficos en que no podia incurrir el se-
nor Troncoso.
Para preparar los originales usados en esta ediciôn recurri-
mos al manuscrito Panes, haciendo en seguida un escrupuloso

cotejo con la ediciôn de Lord Kingsborough, en los libros del

primero al undécimo de la obra, y con la copia del senor Tron-


coso en los primeros seis libros solamente, pues de ésta y por
desgracia es to ûnico que posee la biblioteca de nuestro MuMO,
a pesar de que hay constancia de haber sido total y tenerla
el senor Troncoso registrada en sus inventarios como propie-
dad del Gobierno Mexicano. Estos cotejos fueron provecho-
sos porque pudo comprobarse por ellos que faltan lineas del
texto en la copia del coronel Panes, asi como en tas paginas de
la edicion de Kingsborough, y mas aùn, paginas enteras en am-
bas versiones, en asuntos de tanto interés como tas metàforas de
uso corriente en
la lengua mexicana que alcanzaron los frailes
del siglo XVI, y en los acertijos que acuciosamente recogiô el
P. Sahagùn, ya sin contar con los errores frecuentes de pala-
bras defectuosamente transcritas y en forma peor modemizadas.
Fueron asimismo de preciosa utilidad para nosotros los tra-
bajos de tres insignes arqueotogos extranjeros, Jour- MM. D.
danet y Rémi Siméon, autores de la traduccion
francesa, y Dr.
Eduardo Seler, que tradujo a Sahagùn al atemàn y con base
en la obra de éste escribi6 algunas magistrales monografias. Lo
que de estos autores aprovechamos, en esta ediciôn, queda ex-
puesto cumplidamente lineas adetantc.

VIII
Con referencias al texto en lengua nâhuat!, repetidas veces
fray Bernardino de Sahagùn se excusa para no extenderse a
mas prolijos detalles en castellano, cuando trata de asuntos que
a él le parecian de poco valor y que ahora son para nosotros
del mas elevado interés; aqui y alla, a !o largo de su obra y a
cada paso nos dice que no se detiene a mas explicar alguna co-
sa, porque esta tratada ya con amplitud ~M la letra", o por-
que pueden quienes !o deseen preguntar a testigos vivientes; pe-
ro esto,
por desdicha, es imposible para el lector de hoy. Y
este nos sirve aqui para declarar, y no incidentalmente, que el
caracter de esta edici6n es de vutgarizacion, que aspira a poner al
alcance de todos los tec.ores y en un texto cuidadosamente re-
visado, !os tesoros de una obra tan plena de noticias de varia
indole, etnogrâf!cas, fito!6g!cas, sobre arqueologia y de historia
antigua de los pueblos que vivieron sobre este suelo que hoy es
México; esta ediciôn no pretende realizar, en ningùn aspecto,
el magno designio que se propuso don Francisco del Paso y
Troncoso; oja!à el Museo Nacional de Arqueologia de México
logre dar cima a la edic!6n por é! iniciada, que sera material
insubst!tuib!e para los trabajos de sabios y eruditos. En reali-
dad, sera necesario traducir integramente, a! castellano, los ma-
nuscritos que en lengua nahuatl nos !eg6 Sahagùn.
Considérâmes pertinente, para explicar con toda honestidad
al lector cômo se ha procedido al hacer esta nueva ediciôn, alu-
dir un
poco a detalles de tas dos castellanas que citamos, consi-
derando que es el mismo texto el de tas impresas en México, en
ï 820-183o y en !8<)o. Don Carlos Maria Bustamante puso e! ma-
nuscrito mismo de Panes en manos de los cajistas de la im-
prenta, y, como resotvio modemixar el texto y ponerle la indis-
pensable puntuaci6n, fue tachando palabras y frases enteras,
substituyendo a menudo !o escrito por el P. Sahagùn con pala-
bras y frases entrerrenglonadas, y cuando no le hasto este re-
curso agregô largos pertodos en hojas adicionales; et texto ori-
ginal qued6 asi lamentahlementc adulterado. El editor Kings-
borough no se tomo talcs lihertades, pero aparté de tas deficien-

IX
cias de copia a que ya nos referimos, se advierte al leer su ver-
si6n que hubo en la impresibn scrit's y frecuentes descuidos
La copia que utitizamos se tomo del manuscrito Panes, dese-
chando las tachaduras y los anadidos de Bustamante, asi como
las notas que éste fue poniendo en innumerabtes paginas, pues
ninguna de ellas pudimos aprovechar. La ortografia fue mo-
demizada, a fin de que ct lector no familiarizado con las formas
de escribir del siglo XVI pueda estudiar a Sahagùn y aprovc-
charse de sus ensenanzas comodamente; pero este se hizo con
suma atencion, conservando el texto original escrupulosamente,
prefiriendo siemprc la version de la copia del senor Paso y Tron-
ooso cuando aparecian diferencias con el manuscrito Panes; y
como en ocasiones et discurso resultaba obscuro o dificil a la
lectura, la necesidad nos obtigo a intercalar una o dos palabras,
pero en todos los casos van entre paréntesis, para que se entien-
da que no pertenecen al autor. La puntuacion se procuré tgua!-
mente ponerla con la mayor discrecibn posible. Asi, se notarà
que en algunos periodos et texto es desatinado y aûn de defi-
ciente claridad, mas preferimos que asi quedase.
Toda la antecedente actaracion se aplica a los once prime-
ros libros de la Historia General. porque en tratàndose del duo-
décimo es indispensable agregar algunas palabras. El manus-
crito Panes no contiene este libro, y Bustamante pubticô dos
versiones que difieren basta.nte; la primera la dio a la estam-
pa en 1829, con el titulo de Historia la CoMç«M/a México,
Mcn~o ~ot R. P. Fr. J9crMO''<~tMO de ~'o/<a~<ÏM; y la segunda
con el largo y extrano titulo que dice: La ~~onftJtt de Ntra.
.S'ocra de G'«a~o/M~<' de México, Cotu~ro&a</o con la ~/M/af<<<M
del arguniento t«"~a<tt.'0 que presenta n. /M<ÏU B<ÏM<M~<Ï ~M~.7,
/MMj<ÏMcfo~ <*« /t<noM<o del P. Fr. Z~Mar~nto de ~'o/<o~<it<;
0 sea: Historia Got~ro~ de este Mentor que altera la publicada
CM ï820 M ~Mt:'OCO~ concepto de ser la tÏMtCO y on<~MO/
dicho autor. Este impreso tué del ano de ï840. Nos encontra-
mos en presencia (te dos textos que ofrecen muchas variantes, es-
critos en espanot, que el uno muestra sobre el otro modifica-

x
ciones que fué introduciendo va que sabemos
el autor, c6mo du-
rante largos anos no dej6 de trabajar sus escritos en constantes
rcviMones; ademas, el t<:xto en lengua nâhuatl es noto-
pero,
riamente mas extenso. Y ante una semejante situacibn hemos

optado por reproducir !o publicado por Bustamente el ano 29,


que procedia del codice de Tolosa, anotando en !o necesario las
variantes de mayor cuantia del impreso del ano 40; y, dado
el valor indiscutible de esta historia de la conquista que reco-
noce fuentes indigenas, presentar a nucstros lectores la tra-
duccibn integra del texto nahuatl, aprovechando los valiosos tra-
bajos del sabio Dr. Seler.
HaMa otras lagunas que era preciso Hencr, para poder acer-
camos con elementos mejores al conocimiento de ta obra del
P. Sahagûn, pues como se ha dicho antes el autor se refiere a
cada paso a !o escrito en lengua mexicana, fiado en el conod~
miento que de ella regularmente tenian los frai!es y sacerdotes
a quienes destinaba su libro; de modo que ha de considerarse la
parte castellana, casi en !o general, como resumen y no como tra-
duccibn de !o escrito en nâhuat!. En este concepto, al tratar de
los Cantares Antinuos sena!aba el peligro que entraiiaban co-
mo senderos hacia la idolatria, pero no quiso legarnos una tra-
duccibn de ellos, ni comentarios minuciosos y exquisitos, aun
cuando no fuesen que tanto servimos
criticos, podrian para co-
nocer el arte !iterar!o pre-hispanico. Por estas razones resol-
vimos consagrar un tomo de esta ediciôn a las dos importanti-
simas monografias del Dr.
Seler, en que hizo la traducci6n co-
mentada de los Cantares y la traducci6n de los capitulos del
libro sexto de Sahagùn, que tratan de los principales oficios en
que se ejercitaban los aztecas. El conocimiento de estas dos par-
tes hasta ahora méditas en castellano, de la obra sahaguntina.
es de un tan grande interés que juzgamos se estimarA por
nuestros lectoresel esfuerzo hecho, en cuanto sea justo.
Los amanuenses de Sahagùn escribieron en diversas for-
mas los nombres y palabras de la lengua mexicana que habian
de incorporar de necesidad a su castellano; si en esta lengua y

XI
en el XVI cada uno libérrima facultad para es-
siglo ~ozab&
cribir çpmo queria, no es posibte pcnsar que en nahuatl, cuyos
extranos sonidos trataban de representar con los recursos del
alfabeto negaran los frailes de aquel siglo a adoptar re-
espanol,
glas fijas y las distintas formas en que estan escritas estas pa-
labras, y los defectos de las copias, constituyen realmente un
serio problema, que en mucho ha sido ya resuelto por el meri-
tisimo trabajo de Rémi Siméon, en la traduccion francesa que
se cita. En esta reimpres!6n nos hemos guiado por la autori-
dad de este autor, por la muy valiosa del senor Paso y Tronco-
so, por la de don Cecilio Rcbe!o y otros autores, sin ahorrar las
consultas directas a Molina y varias "artes de la lengua mexi-
cana". Pero tamanas dificultades deben de tomarse a buena
cuenta para juzgar de los errores en que hayamos incurrido. En
uno de sus informes et senor Troncoso calificaba de "ruda" la
forma en que esta escrita la parte nâhuatl de la ohra, y de "gro-
tesca" la copia castellana del codice f lorentino.
Damos cumplidamente gracias al senor Director de la Bi-
blioteca Nacional de México, Prof. don Aurelio Manrique, por
!:abemos dado toda suerte de facilidades para copiar el manus-
crito de Panes; y al senor Director del Museo Nacional de
Arqueotogia, Historia y Etnologia, don Luis Castillo Led6n,
por habcrnos permitido asimismo el cotcjo de nuestro original
con los manuscritos del senor Paso y Troncoso, y habemos
franqueado la traducciôn de las obras (let Dr. Seler, que posee
tu Biblioteca de dicho establecimiento, a fin de realizar nues-
tros deseos de ~frecer un Sahagùn !o mas fiel y completo que
fuera dable.
Va precedida esta cdicion de un estudio sobre la vida y la
obra de fray Bemardino de
Sahagùn, cscrito especiatmentc por
ci Prof. don
Wigberto Jiménez Moreno, quien nos da a cono-
cer en claray documentada sintesis los resultados de las ùlti-
mas investigaciones en la materia. Los trabajos de copias, co-
tejos e impresi6n se han hccho bajo el cuidado de don Joaqu!n
Ramirez Cabanas

XII
FR. BERNARDINO DE SAHAGUN

Y SU OBRA

NOTA PRELIMINAR

Los datos consignados en "Introducc!6n" proceden –en


hnena parte– de la Biografia de Sahagùn. escrita por Icazbn)-
ceta, y publicada por él en su "/?<Mt<~ro/~o 3fc.ncoMO Siglo
X~7". Es a esta edic!6n (y no a la posterior, de Agüeros), a la
que nos referimos constantemente en tas notas, y se hattarân pro-
fusas citas, tan simplificadas como ésta, en la que la cifra arâhi-
ga designa una pagina (y et numéro romano una columna) de
aquellas de la inmortal "'Bibliografia": "Icazbalceta, 30!

A estos datos hemosanadido los nuestros, que en gran parte


provienen de un cuidadoso examen de los principales manuscri-
tos. Otros debctTto'! a D. Atfrcdo Barrera Vasquox y D. Feder!rn
Gômex de Oroxco, y es ahora oportnno et cxprcsartcs nuestn'
agradecimiento.

S U M A H 1 0

~n/tf): Sat~agun, pruncr gran ctnografo y tinguista y fnndn


dor o padre de la Literatura Nahuatl.
I.«ft/t/o <o~o &<o~'r<ï/<fo de ~'<t/<o~«H
II.<M!'0<7ro/«t ~'O/tO~Mt~UtO
a) Enumeracton de los escritos que sus hibHôgrafos
mencionan, dividiéndolos en dos clases

xni
ï–Conocidos o ident i ficados.
2-Desconocidos o inidentificados.
b) Otros que se le han atribuido, o que podrian atri-
buirsele.
III. "Historia de las Cosas de Nueaa E~o~o".
a) Los movites de la empresa.
b) El plan de la obra.
c) Et método en la investigaciôn.
d) Las varias etapas en la etaboraciôn de la "Historia".
e) Los manuscritos de la misma.
f) Las ediciones.
g) Observaciones complementarias sobre la "M~to".

INTRODUCCION

Tocame -sin merecerlo- tratar


del tema tan importante

que el anterior epigrafe condensa; hase puesto en mis manos

–inexpcrtas y desmanadas–ta dificil tarea de recordar a! lector


los ntAs significativos datos acerca de la vida de Sahagun y de
la reaHxacion de su obra admirable, y aunque me halaga la hon-
ra que con esta comisi6n recibo, siento que pesa sobre mis hom-
bre:; una empresa que -por !o delicada y escabrosa- es bien
superior a mis mezquinas fuerzas. Tocame, es suma, hablar de
aquel sap)cnt<s!mo franciscano que, hace cuatro siglos, empren-
'!i6. por primera vez en la historia del mundo. la mas comple-
ta investi~acion etnogrâfica de pueblo a!guno, mucho antes de
que el mi~mo Lafitau (~eneralmcnte considcrado como el pri-
mer Rran etnugrafo) escribiera su notabilisima obra sobre las
costumhres de !os iroqucscs, que tanto admiran los sabios (t).
Hace va varios anos que et Lie. Atfonso Toro senalb el ver-
dadero caracter de la obra de Sahagun, puntuali7.ando que su
contenido no
es propiamente "/«~~nfo" sino mas bien ~MO~fd-
/tco y /!M~M!~hco (2) dcbo anadir ahora que el mas exigente
método que un etnôgrafo, o un lingüista modernos pudieran

XIV
u<&r, fué usado antes por el benemérito franciscano, y que su
obra contrasta con la mayona de tas de su siglo, tan desprovis-
tas, casi siempre, de verdadero espiritu cientifico. Nada mejor
tmr!a un modemo lingüista para investigar a fondo un idioma,
conocer su vocabulario y penetrar sus secretos, que tratar de
obtener el mayor numéro de textos en que todos los posibles t6-
picos fueran tocados, ni hallaria mejor medio para conocer el
verdadero sentido de tas palabras, que provocar una repetici6n
de los mismos conceptos, pero con diferentes vocaMos, tal como
!o ide6 y reatizo Sahagûn. AI mas concienzudo etnôgrafo nada
le convendria mas que formular un cuestionario previo de todos
los asuntos referentes a la cultura material y espiritual del pue-
blo que estudia–y ésto mismo hizo Sahagûn al redactar su "mi-
MMf<t", antes de emprender el pormenorizado estudio de las
costumbres e instituciones de los antiguos Aztecas. Cu.mdo se
recorren con deten:miento las paginas de la "Historia General
de las Cosas de A~K~'o E~o~o". sorprende encontrar en élla los
mas diverses asuntos, aunque todos conexos con el tema funda-
mentalmente etnogrâfico y iinguistico que inspiraba la obra, y
desde luego se sospecha, que, antes de lanzarse a una semejante
empresa, Sahagûn hizo, sin duda, un minucioso anâtisis, una ver-
dadera diseccion de cada uno de los puntos que habian de ser
tocados, a fin de captar todas las facetas y los matices todos, y
para que nada se perdiera ni. omitiera al intentar aquella recons-
truccion admirable. Su maravillosa intuicion revétase no menos
sorprendente cuando se entera uno del M~/o~o <tcn~/<co por él
seguido: al escoger primeramente los mejores informantes, cui-
dadosatnente scteccionados por su ciencia y por su probidad; al
lograr, después, que cstos se decidieran a comunicarte sin recelo
todo !o que sah!an; a! admitir que los mismos proporcionaran
sus datos en la forma para ellos mas f&ci! y ascquibtc. en la ma-
nera a que estaban acostumhrados: con sus pinturas indigenas:
al utilizar al mismo tiempo, como imprescindibles auxiliares, a
sus antiguos discipulos ind!gcnas de T'/o/~o/ff. que a mas de co-
nocer muy bien su lengua nativa cran peritos en la latina y en la

XV
castellana y, finalmente, al hacer pasar tod'M los informes asi re-
cogidOs por varios tamices –pt-imtfo el de T~~eo, después
el de Tlatelolco y al fin et de México- .So/Mt~M .M~M~o, sin sa-
berlo, el mds n~Mro~o y f~cn~' método de las CîMc<m' antropo-
/<tM.t.
Aparté del carâcter etnogràfico y Hnpuistico atras aludido,
tiene la obra de Sahagùn, en su texto Nâhuatt, grandes méritos
literarios, y sobre este particular merece especial mencibn el Li-
bro Sexto, del que en otro estudio nos hemos ampliamente ocu-
pado (3). Baste decir ahora que, al allegar materiales de tan al-
to vator poético como los himnos a los dioses
y como las plegarias
y discursos del precitado libro y al tratar los mas variados asun-
tos en otras partes de su obra, Sahat~ûn sento tas bases de la
Literatura Nahuatl, y puede, por to mismo, considerarsete como
el fundador o padre de ella.
Debo entrar de tteno ahora al desarrollo del plan que en el
Sumario ha sido expuesto.

I.-SUCINTO ESBOZO BIOGRAFICO DE SAHAGUN

Después de la pormenorizada Biografia hecha por Icazbal-


ceta, resulta casi inûtit que intentemos un nuevo estudio de ta
vida de Sahagùn, sobre todo porque muy pocos datos nuevos
puc<ten anadirse; las fechas principales y los mas importantes
eventos deben siquiera cscuetamentc mcnrionarse, y por ésto
abordamos este tema, a pesar de nucstros explicables escrùputos
Nacido en la Villa de Sahapùn, de la Provincia de Léon (Es-
pana), hacia 1499 o isoo, cstudio tuc~o en la Universidad de
Satamanca. y. at profcsar mas tarde en el Convento de la mis-
ma ciudad, pcrteneciente a la Provincia de Compostela, cambio
el apettido de "Ribeira', que habia ttevado en el siglo, por el de
su villa natal, como los religiosos !o acostumbraban. Pas6 a la
Nueva Espana en 1529, en compama de otros diecinueve traites,
regidos por Fr. Antonio de Ciudad Rodnpo. Dedic6se desde
luego a aprender !a lengua mexicana, y, por la perfecciôn con

XVI
que la supo, s6!o Molina puede Uno de los
equipararsele (4).
primeros conventos en que residio fué el de 7'MM~co, y le
toc6 presenciar aH!, hacia 1532 o 1533, un éxtasis memorable
de Fr. Martin de Valencia; también, quiza, en esa época, ascen-
di6 al Popocatepetl y al 7.c<ocdAMO~, (<;), aunque otros datos
sugieren que ello ocurri6 anos m&s tarde (6). El 6 de enero de
!53Ô fundôse elImperial Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco
(7) y a su inauguracibn concurrib Sahagun y desde entonces
permanecib en é!, hasta 1540, por !o menos, instruyendo a los
ind!gcnas que alli se educaban, algunos de los cuales fueron
mis tarde sus mas eficaces colaboradores. AI mismo tiempo
desempenô el cargo de intérprete en algunos procesos contra in-
dios idolâtras y hechiceros (8).
Hay una laguna en su biografia desde 1540 hasta 1545, pe-
ro sus mismas indicaciones permiten inferir que anduvo enton-
ces por el Valle de Puebla y que aUa presenci6 la notable erup-
ci6n del Pico de Orizaba, ocurrida el uttimo de esos aSos; vol-
vi6 luego a Tlatelolco, y residiendo a!!t, ocurri6, en 1546, una
terrible peste, a causa de la cual hubo de
enterrar, segun dice,
"mas de diez mil cuerpos", hasta que al fin le a!canz6 el conta-
gio y fué entonces llevado, para su curaciôn, al Convento grande
de México, antes de tSgi estuvo, quixâs, en el de XocAt~fo,
pues varios datos hacen sospecharlo ~9), y entre ellos el hecho
de que haya escrito la "Vida ~r ~aM Bernardino", en Mexicano.
a ruego de los indios de ese pueblo (10) el ano de 1552, era
"definidor". y anos mas tarde, pero seguramente antes de t558,
fué como Visitador a la Custodia de Michoacan (! ï).
El Provincial electo en 1557 -Fr. Francisco de Toral- or-
den6 a Fr. Bernardino que escribiera en Lengua N&huatî cuanto
considerase "ùtit para la doctrina, cultura y manutenencia de la
cristiandad destos naturate-~ de la Nueva Espana y para aynda
de los obreros y ministros que los doctrinasen". Redactô enton-
ces nuestro biografiado una extensa "minuta" o cuestionario de
todos los puntos que le interesaha averiguar, y durante dos anos
--de 1558 a 1560– estuvo en 7'M/co allegando los materia-

XVII
les primerizos de su magna "Historia", los cuates se identifican
con !o que hoy conocemns como "Pn~r~ Jtf<'Mon< Trans-
ladado después a Tlatelolco desde ï 560 –en que vino a J~Anro
para asistir al Capitulo en que ~e etigio Provincial a Fr. Fran-
cisco de Bustamante-- revis6 los materiales de ella y la rehizo

por completo, después de haber oido los informes de ancianos


a
respetables y los consejos de sus discipulos y colaboradores,
en su "Historia" menciona. Al mismo tiempo se ocu-
quienes
paba en revisar y corregir atgunas obras (ï2) y en elaborar
otras (13), y tenemos varios datos segûn los cuales consta que
por !o menos residib Sahagùn en Tlatelolco hasta 1565 (14);
desde este û!timo ano vino a vivir en MAuro; pero ya en julio
de 1572 estaba de nuevo en Tlatclolco (15) y todavia se hallaba
ahi en enero de 1573 (ï6); pocos dias después encuéntraselc
en T'/o~MMO/co, como predicador de los indios de ese pueblo,
segun se infiere de un documento del 12 de febrero de ese ano,
descubierto por el L!c. don Alfonso Toro (17). Asegura Icaz-
balceta que en 1573 voh'iô otra vez a Tlatclolco, y sabemos por
el codice que lleva el nombre de ese pueblo. que al ano siguiente
ten!a a su cargo Fr. Bernardino la administracion del Imperial
Colegio. Continué at!â hasta su muerte, ocurrida, segùn los
'~MO~ ~.ncoMo~ el 5 de febrero de 1590, y segùn el "Me-
~o~o~to" de Betancurt, e! 23 de octubre del mismo ano. Men-
dieta nos la refiere en un sabroso y circunstanciado relato:
"La manera de su muerte filé que dandole la enfermedad del
catarro que en el ano de 1590 corrib generalmente, temiendo los
sacerdotes mancebos que se les fuese entre tas manos, importu-
nâbante que se dejase ttevar a la enfermeria de México para ser
curado o a !o menos, ya que no queria curarse, enterrarse entre
los santos viejos sus companeros, como et mesmo to deseaba. A
!o cual é! !es respondia diciendo: "Callad bobillos, dejadme, que
no es !!egada mi hora". Mas tanta priesa le dieron, que por no
séries pesado hubo de ir a la enfermeria, y dijo al enfermero:
"Aqui me hacen venir aqueHos bobillos de mis hermanos, sin ser
menester". El enfermero le regalô algunos dias, con que se vol-

XVIII
vi6 a su Convento de Tlatelolco, y al cabo de algunos dias votvio
a recaer, y entonces dijo, "Agora si es Hegada mi hora", y man-
dé traer ante s! a sus hijos los indios que criaba en el Colegio,
y despidiéndose de ellos, fué llevado a México, donde acabado
de recibir devotamente todos los sacramentos en el Convento de
San Francisco, murio y esta alli enterrado". (18)
Aduce Chavero un texto de los ya citados "Anales" para pro-
bar que Sahagûn murib y fué enterrado en Tlatelolco, pero la ver-
dad es que, bien analizado ese texto, s6!o se infiere de él que habi-
tualmente vivîa en ese convento, y, en cuanto a su inhumacibn, es-
ta bien claro que tuvo lugar en el de San Francisco de México
(19). Beltrami, citado por Biondelli (20), asegura que: "Ses
restes sont le dépot le plus précieux de ce couvent de Saint-
Francois ils sont l'objet sublunaire le plus digne de vénération
que j'ai recontré dans mon péterinage mexicain. ~e crois
qu'on doit m'avoir pris aussi pour un Indien, car on m'a vu sou-
vent et bien dévot devant son tombeau.
No tenemos otra noticia acerca del sepulcro de Saha~ùn, ni
creemos que fuera fâcit localizarlo después de tantas vicisitudes
que atraveso el antif~uo Convento de San Francisco, del que ya
casi no queda rastro.

II.–BIBLIOGRAFIA SAHAGUNTINA.

Complicada como pocas es la Bibliografia de Sahagùn, v,


a pesar de nuestro empeno, sera esta enumeraciôn harto incom-
pleta y defectuosa. Hay para tal complejidad serios motivos.
y es uno la existencia de varias copias de una obra misma en
ctapas distintas de su eiaboraciôn. y el estado fragmentario o.
trunco de atgttnas de ellas; son otros el frecuente cambio tte
titulos y los nuevos arreglos que el autor introducia (21); y
agrégase a ésto !o incorrecto o to pobre de las noticias bibiio-
graficas, y el desconocimiento de la !engua en que tas obras es-
tan escritas, por parte de los bibtiôgrafos que las describen.
Explican !o incompleto de este inventario las mismas anterio-

XIX
a ellas la desapariciôn fatal de
res razones, y se anaden algu-
nos manuscritos -especialmente a(luellos que el Santo Oficio

perseguia (22)– y la emigraciôn de otros a les Archivos y


Bibtiotecas del extranjero.
Aparte de los escritos
que a Sahagun se deben, y cuva pa-
temidad es generalmente indisputada, hay otros que con fre-
ctiencia se le atribuyen –a veces sin fundamento serio- y al-
~mos mas que bien pudieran adscriMrsele. Para proceder con
orden en la menci6n de todos ellos, se enumerar&n los primeros
distribuidos en dos clases –conocidos y desconocidos– y se tra-
tarâ !uego de los segundos, examinando las probabilidades de
que la mano de Sahagùn pudiera reconocerse en ettos. Ayu-
darâ a formar una clara noc!6n de este complejo inventario,
h "tabla bibliogràfica" que esta seccibn acompana.

a).HM~t~O~M de los escritos <~«<' sus


&<&M<ro/o~ mencionan.

ESCRÏTO:5 CONOCIDOS.

I.-Existen de los Evatigelios y ~~<o~ tres diferentes ma-


nuscritos uno considerado por Chavero como la primera obra
de Sahagûn, a causa de la firme7.a y seguridad de su letra (que
mas tarde torn6se vacilante y temblorosa) otro que posée D.
Federico Gomez de Orozco y que abarca un texto idéntico al
contenido entre !a pagina 8r, Mnea ï2, y el fin de la pagina
~40, en la edicibn del ~Et/aM~~to~Ht~M": y, finalmente, el MS.
original de éste, para el cual fueron précises aquellos traba-
jos previos.
ï A.–Et primero registrase de este modo en el Catàtogo
ltamirez
"524. MEXICAN.-Epistles and Gospels in Mexican. MS.
4to. Seventy-four leaves. It commences: Incipiunt Epistole
et Euangelia que in Diebus Dominicis per anni totius circulum
teguntnr. traducta in tingua Mexicanam".

XX
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Dice Chavero que cunsta74 fojas t'c
y una de indice: é~
ta de diversa letra, y todo !o otro de la de Sahagûn. Ignoro el
actual paradero de este manuscrito: hay dos con titulos sente
jantes, pero con mucho mayor numéro de paginas, que pertene-
cen a la "Edward E. Ayer Collection", y han sido atribuidos
a Oros el uno, y a Molina el otro. De éllos se tratarâ en la
seccién "b", asi como de otro de anâtogo contenido, que guar-
da la Biblioteca Nacional (23).
i B.–Al MS. Gbmez de Orozco le ha impuesto su dueno
el titulo de "Euangelario en lengua Mexicana"; tiene 84 fo-
jas y esta escrito con letra muy semejante a la del "JEu~oM~/M!-
nw~ (24).
ï C.–Det MS. original det "E?'<ïMp~tonMMt" dicenos Bel-
trami que tiene 250 paginas, y que esta escrito con bella le-
tra, en hojas de pape! de inaguey, formando un gran votumen
infolio; otras hojas, de idéntico material, se encuentran en las

pastas del mismo libro, y contienen, segun su descubridor, bo-


rradores de tas lccciones que daba Sahaçùn a sus discipulos de
Tlatelolco (25).
No nos dctendremos en pormenorizar los detalles bib!togrà-
ficos del "Evangeliarîu~n, Episeolari~rn~ ct Lecti~aarium Aste-
ficos
f«M Jt~~
del "E~oM~cMonMMt, porque
Aff.ncoMMW", es bastante
es bastante bien
Z.fc/tjtMnMtM
conocido, gra-
cias a la hermosa edtciôn que de él hizo Biondelli en 1858
Cree el editor çue el libro se escribio en 1530, pero Icazbalce-
ta !o considera impos!bt< porque habia Uegado Sahagim a la
Nueva Espana sôto un mo antes. Beltrami -a quien Bien
delli cita- asegura que hay en et la fecha 'tgj~ pero quizil
se trate de un mero e:ror. Nn dudamos que Sahagûn em-
pezara desde temprano Tt rcdaccion del
"~t'OM~tanMw', pues
ya antes se mendono jn primer borrador de éste, pero !n
copia publicada por Bkt ieHt, a causa de! tipo de letra con que
esta escrita, es scguratm ttc muy posterior, y mas bien debe fc-
charse, como Icazb~tce:: piensa, hacia 156~, cuando SahaRÙn
residia en T'~t~o/fo y trabajaba auxitiado por sus magnificos
&tnanuenses indigenas, t mismo tiempo que se corregian los

XXI
".S~tOMM" y se escribian los "CoMo~Mto.f" y la "Doffn~M f~rM-
liana" (26).
Ltàmame poderosamente la atenciôn que el lenguaje que en
el "Evangeliarin" hallamos, parezca mas semejante al de Mo-
lina que al que en sus obras uso Sahagun (27), y si no fuera
porque el nombre de este –segùn Beltrami- puede leerse aùn
en la pasta del manuscrito, y porque los bibtiôgrafos –unani-
mes y seguros- se !o atribuyen, sospecharia que anduvo en
él la mano de Molina, quien también tradujo al Nàhuat! los
cvangetios y epistolas (28).
2.-Menciona Icazbatceta un MS. (N* 762 del Catalogo Ra-
mirez) que hoy para en la famosa "Ayer Collection" (29).
Dice el mismo bibtiôgrafo que esta en grueso pape! de magttpy,
lamano folio mayor, y que en la primera hoja, cuya parte in-
ferior falta, lleva este titulo:
"Siguense unos Sermones de Dominicas y de Santos en
lengua mexicana: no traducidos de Sermonario alguno sino
compuestos nueuamente a la medida de la capacidad de los in-
<tios: breues en materia y en lenguaje congruo venusto y lia-
no facit de entender para todos los que le oyeren altos y ba-
xos principales y macegales (sic en Icazbalceta) hombres y mu-

jeres. Compusiéronse el ano de 1540, anse comenzado a co-


t régir y anadir este ano de 1563 en este mes de julio infraocta-
va Visitationis. El avtor los somete a la correction de la ma-
dre sancta yglesia romana con todas tas otras obras que en su
tengua mexicana a compuesto. fray bnardio de sahagun".
Agrega Icazbalceta que "toda esta portada es de puno y le-
tra de Sahagun, firmada y n1bricada por él. Fattan en se-
guida algunas hojas, y se hallan dos suettas, de tetra de es-
cribiente. En la cabeza de la que viene después se encuentra
esta nota, de letra del autor: "Siguense vnos sermones brcnes
en lengua mexicana el autor dellos los somete a la correption
de la madre sancta yglesia con todas tas demas obras suyas
son para todo el ano de domynicas y sanctos no estan corre-
gidos. fray bnardio de sahagun".

XXII
2 B.-Hay en la Biblioteca Nacional un MS. en 4' de ".S~-
MMM~ AfMtcoMM", que tiene, ademas de la portada, 263 fo-
jas numeradas, y una m&s al fin, en que termina el indice que
en la portada principia. Dice la primera foja de este MS.:
"Tabla
de los sermones que se trata en el presente libro pri.* mente
vn auiento y sermones de la natiuidad del senor y las dni-
cas. Lxx-. Lx*. !o
y La. y vna quaresma y Resur rectivm
qua! es compostura y lengua del pe. frai bnar dino de
sahgun.
Item se trata !ucgo otrv aviento con los demas que son
fiestas y dnicas. del senor y es lengua del pe. fray alonso de
escalona" (30).
3.-Los de Sahagùn
bibtiografos mencionan dos obras lla-
madas
"Libro de la venida de los primeros Padres, y tas plà-
ticas que tuvieron con los sacerdotes de los idolos", y
"Catecismo de la Doctrina Cristiana en Lengua Mexi-
cana impreso por Ocharte en 1583".
Estas son s6!o tas partes primera y segunda de los "Collo-
quios y doctrina c/tn~~oMO cott que los ~o~ frayles de San FroM-
cisco MMod'M ~or Papa.4driano sesto y ~o~~ Emperador Car-
los quinto COMMrft~rOM a los indios de la N«<t'0 Espaiia, en /CM-
gua Mtf.ncoMo y c~oMo~o". Dicho libro, que se creia perdido fué
hallado por el P. Pascual Saura entre tas miscelâneas del Archi-
vo Secreto del Vaticano, y to pubtico luego el P. Jos~ Maria Pou
y Marti en el folleto titulado "Et libro perdido de tas ptàticas o
coloquios de los doce primeros misioneros de México"; con el
mismo titulo se reimprimio en el apéndice de documentos det To-
mo I, de la "Revista Mexicana de Estudios Historiées".
Exptica Sahagùn, en et prôtogo de esta obra, cômo los "Co-
Iloquios y Doc~n'Mo" habian permanecido "en papetes y memo-
rias hasta este ano de mil quinnentos y sesenta y quatre, porque
antes no uvo oportunidad de ponerse en orden ni convertirse
en lengua mexicana bien congrua y limada; la quat se bo!vi6

XXIII
y Hmu en este Cute~iu de Santa Cruz dci Tbttttulco e&te sobre-
dicho aiio con los colegiales m&~ habiles. Limôse asimismo
con quatro viejos muy pràcticos entendidos ansi en su lengua
como en todas sus antiguedades'.
Estaba el MS. dividido en dos libros: et primcro con 30 ca-

pitulos, de
los que s6!o se conocen los <~ primeros, y el segun-
do con 21, de los que nada se conserva. Es, a pesar de estar
trunco, sumamente interesante, tanto por los asuntos que trata,
como por el estilo tan sabroso con que esta escrito. A juzgar
por las indicaciones que hace Sahagun en el Prôtogo, !tab!a
pensado para esta obra en un plan mucho mas vasto, pues en
seguida de las dos partes que propiamente forman los ~'Co~o-
quios y Doctrina", vendria una tercera que trataria acerca
"del succeso que tuvo esta conversion en las manos destos doze
padres y de los que vinieron en espacio de seys anos después
(entre los quales yo vine)", y una cuarta que habria de ser
'una declaraciôn o "Postilla" de todas las epistolas y evange-
lios de las dominicas de todo el ano. la quat se esta limando
y sera otro volumen por s!, porque éste no sea muy grande".
Esa tercera parte no la escribi6, como explica en el mismo pr6-
logo, porque va se habia ocupado con amplitud el famoso Mo-
tolinia de los asuntos a ella pertenecientes, y la "Postilla", por
ser, segùn parece, bastante voluminosa, y porque no se habia
terminado su correccion, fué separada de los "CoUoquios y Doc-
trina" para formar una ohra aparte. Iba a ser publicada la que
nos ocupa juntamente con la "Psalmodia" --que !o fué en
1583– y se habia dado para f!!o la necesaria licencia, pero se
interpusieron, indudablemente, obstaculos poderosos que su
tmpresion estorbaron (31).
4.–De todas las obras de Sahagùn, ninguna ha dado tan-
to qué hacer, ni ha causado ta ntos tropiezos a los biblibgrafos,
como la famosa "Postilla" o "Libro de las Postilas", que cons-
taba de tres partes: la "Postilla" misma (que quizà nohaya si-
do otra cosa que el "Et'o~/<tonMM<, Z~M~anMMt Z.M~oM~
rium" atras citado), tas '~</<ft/<OMM a la Postilla" (cuyo titulo

XXIV
se cantbiu pur el de D~~ofect~M
después de las Ires ~M~M~M

r,ologales") (32) y, finalmente, el '~M~ ~~e Po~~tMo",


que fué anadido en ï579, y en el que habia "Siete Collationes
en Lengua Mexicam en las quales se contienen muchos secre-
tos de las costumbres destos naturales y también muchos secre-
tos y primores desta lengua mexicana" (33). Se conocen las
*~J<<t<<oMM" y algo del 'M<<Mr", los que, con el titulo de
"Doctrina Cristiana en A~c.ttcaMO", se registran bajo el numé-
ro 763 en el Catilogo Ramirez, y se custodian hoy en la New-
berry Library de Chicago (34). AI senor Alfredo Barrera Vâs-
quez débese el descubrimiento de que tas "<~OM~' y la
"DM/orcct<!M de las Ires Virtudes Teologaks", son una sola y
misma cosa, y él mismo sustenta la hipôtesis de que el cambio
del primer titulo por el segundo tué motivado por la persecu-
ci6n que el Santo Oficio hab!a emprendido contra tas explica-
ciones o traducciones de textos de la Sagrada Escritura en
nuestras lenguas indigenas; por !o que respecta a! "~AMfu'
sabemos que, no obstante !o afirmado por Icazbalceta, se han
preservado de él algunas hojas, o, por !o menos, la primera y
la û!tima (35).
En cuanto a la "Postilla" misma, es importante saber, ante
tcdo, cual era su contenido, y a averiguarlo puede ayudamos
un pasaje de la "'Historia C~~rar' donde se dice que "la pre-
dicacibn cvangética y apostôtica. ha de ser de vicies y vir-
tudes, persuadiendo !o uno y disuadiendo !o otro; y !o mas con-
tinuo ha de ser et persuadirlos a las Virtudes Teologales y di-
suadirles los vicies a ellas contrarios. De ésto Aay mucha ma-
teria en los seis primeros libros de esta Historia, y CM la Pos-
tilla sobre las J?~/0/<M y Evangelios de los JotMtM<70~ de todo
el atïo, que hice" (36). Es también ùti! para nuestros fines la
referencia de Betancurt, que poseia el "'Libro las Po~/t~f"
y que nos dice
que Sahagùn "(hizo) una Postilla de los Evan-
gelios y Epistolas, de lenguaje muy propio y elegante, donde
he aprendido muy ctegantes periodos: esta en este tomo la no-
ticia de la venida de tos primeros padres. Por ù!timo, en

XXV
el Pr6logo de las ~JJ~MC~ a la "Po~Mo", se dice que
aprovecharan "para que el predicador tendra mucha oportuni-
dad de meter estas Addiciones o alguna dellas en qualquiera
sermbn que predicare: porque no hay JE~~o/o Mt ~'OM~/to
~M esta Postilla, cuya letra no demande alguna dellas".
Dedùcese de tas anteriores citas que la "Postilla" contenta
epistolas y evangelios, que estaba escrito su texto en Nahuat!
muy elegante y castizo, y que los temas de que trataba tenian
muy especial afinidad con los de la "D~c~oroctJM de las <fM
Virtudes TM~o~M". En el "~OH~MnMw" encuéntranse
precisamente tas traducciones de epistolas y evangelios en muy
bello y correctisimo lenguaje, y ésto nos ha hecho dudar de si
acaso existib otra obra desconocida, que fuése la "Postilla", o
si debe tomarse como tal la que tan I~rmosamente édité Bion-
deili. Aunque, como indica Icazbalceta, "Po~~&t" es voz de la
baja t~tinidad y "significa notas, especialmente notas ~MOtr~t-
M<~M y ~~fM<M a la ZKMM", dudo mucho de que tales notas
o explicaciones existieran, y me inclino mas bien a creer que el
famoso "Libro de las Postilas" no era otra cosa que el "EtWt-
~ton«w", seguido de tas '~cMt~oMM" o "Declaraci6n de las
ires Virtudes Teologales" y del ~<M~ desta Postilla".
No hay que olvidar, por uttimo, que los "Colloquios y Doc-
trina Cristiana", y la "Postilla" con sus ".<4<Mt~oMM" y 'tt-
~M' componian originatmente una misma obra, como clara-
mente !o indica el prblogo de Sahagùn a los citados "Co~o-
~Mto~ y la referencia transcrita de Betancurt, y que este ùtti-
mo asegura que en su "Postilla" habla Sahagùn de c6mo en
los primeros veinte anos después de la Conquista hubo mucho
fervor de parte de los naturales, pero que luego se inclinaron a
la idolatria, y una referencia anâtoga puede encontrarse en una
advertencia "al prudente lector", enseguida del prblogo de los
"Colloquios" (37).
5.-De la "PM~oJto CnjftOMo Sernronario de los San-
tos del a~o ~M lengua mexicana"' se ha ocupado ampliamente
Icazbalceta, y no hay, por !o mismo, necesidad de hablar mucho

XXVI
de eUa. Conviene saber que fu< el ùnico libro de Sahagun, pu-
Micado durante su vida, y que se ha hecho tan raro, que no se
conocen de él sino unos tres o cuatro ejemplares, debido a que
Fr. Francisco de la Rosa Figueroa, Notario y Revisor de li-
bros por el Santo Oficio, tom6 espedal empeno en perseguirlo

y denunciarlo, asi como habia perseguido "un libro manuscri-


tg en idioma mexicano, en que estaban traducidas todas las

Epïsto!as y Evangelios del Misal, contra la regla 5* del Ex-


purgatorio, que expresamente prohibe las traducciones de la
Biblia en lengua vulgar, especialmente las Epistolas y Evange-
lios", y cuantos ejemplares haMa encontrado de obras anàto-
gas, tantos habia "consumido en carton", con reprochable ce-
!o. (38).
El fin que se proponia Sahagun al componer su ~M/wo-
dia", era el de que olvidaran los indios sus cantares antiguos y
entonaran en lugar de ellos cànticos cristianos. Hay en ella y
en la "Historia" referencias precisas que claramente indican
que conoci6 Fr. Bernardino algunos de los Cantares que Pena-
fiel reprodujo (39). Atnbûyente algunos autores la recopila-
ciôn de éstos, pero es en ellos harto visible la mano de un es-
critor indfgena, el cual, empero, habia estudiado con los frailes
en el Convento de San Francisco (40), y hacia esa compilaci6n
"para que V. r* los
aproveche y entremeta a sus tiempos que
conviniere, como buen maestro que es Vuesa reueren*" (41).
Por eso Hegamos a sospechar que tal rccopi!aci6n, aunque he-
cha por un indio, pudiera haberla sugerido Sahagun para aprn-
vecharla posteriormente en sus obras, y recordando enfonces
que, para extirpar la idotatria, réunie el benemérito franciscano
ei mayor numéro de materiales acerca de ella, vinimos a su-
poner que, de la misma manera, y con plena !6gica, para aca-
bar del todo con los antiguos Cantares, hubiera empezado por
buscarlos y reunirlos, o hacer que los escribiesen y juntasen.
Nos parecia también que Sahagûn habria tratado de imitar el
estilo de los antiguos Cantares (para !o cual le era preciso co-
nocerlos), y que de eUo hallariamos hue!!as en su '~M/tMo</M

XXVII
Cn~MMa"; pudimos mas tarde examinar un trunco ejemplar
de la misma (42)y tuego nos dimos cuenta de que no apare-
cen, en la parte que conocemos, tate? reminiacencias.
Tanto la "P~wo~M" como la "Po~ftMo" fueron dictadas
por Sahagtin durante su estancia en 7'co (43), pero pro-
bablemente habia empezado a trabajar, desde mucho antes de
la redaccion de la ùttima. (44).
6.–Icazbatceta menciona asi otro de sus trabajos: "J?.<*cr-
cicios OMo/t~MHoj <t< ~M~M~ tMc.v<coHo. MS. en 4*. Tiene 43
fojas. En la primera pagina se lee:
"Comienza un exercicio en lengua mexicana sacado del
sancto Evangelo y distrihu!do por todos los dias de la semana
contiene meditaciones devotas muy provechosas para cualquier
xpiano que se quiera Hegar a Dios".
AI fin: "Este exercicio halle entre los indios, no sé quien
!o hizo ni quien se to dio tenia muchas fallas e incongruidades
mas con verdad se puede decir que se hizo de nuevo que no
enmendô. Este ano de 1574. fray bernardine de sahagun".
Este manuscrito, registrado en el Catàiogo de Ramirez con
el numéro 764, fué vendido a Quaritch, y actualmente se halla
en la "Ayer Collection", cuyo Catàtogo !o designa con el nu-
,mero 1484 (45).
7.-Al referirse Icazbalceta al "Manual del Cristiano", !o
describe en estos términos
"Son 4 hojas (en 8" segun el Sr. Chavero. y en 4° segùn el
Catàtogo Ramirez) de letra de Sahagun, o por !o menos ig~tat
a la de los Evangelios, Doctrina, apostillas del Sermonario y
primera foja del Tritingùe. Tiene por encabezamiento el titulo
siguiente: "Izcatqui yn innemiliz yn teuiutica omonamitique
Inic ce Capo vncan mitoa &c". Siguese el capitulo por 2 fojas,
y al fin de la segunda comienza otro con este ntbro "Inic 6.
Cap" & A la hoja inmediata al fin dice: "In!c. 7. Capo & Tie-
ne la ùttima la licencia del Virrey para que la obra se imprima,
y es de fecha del 16 de febrero de :578.

XXVIII
Estas hojas, que pertenecian también a la Colecci6n Rami-
rez (Catâ!ogo, N" 544), no sabemos dônde se hallen.
Entre los escritos no identificados de Sahagun, de que nos
habla Torquemada, hay tres que por su titulo parecen de asun-
to anatogo al de! "A~OMMof del Cnj~oMo", pues segùn el epigra-
fe que en nâhuatt tteva esta obra (46), el contenido de ella era
el mismo, o, por to menos, muy semejante, al de los tres opuscu-
los que a los Casados se refieren: la "Regta" y los "Manda-
mientos" de los mismos, y el "Impedimento del Matrimonio".
8.-Por !o que respecta al "~o<'o&M~ono rn~M~Mc, C<Mf~-
~MO, ~o/mo y Afc.woMO", de cuya existencia mucho se duda,
sabemos por Chavero que formaba parte de su bibHoteca. y
que era "un volumen grueso en 4° menor espanol, escrito con

magnifica letra de forma medio gotica, en pape! rénovés. En


cada renglbn la primera palabra esta en espanol y la sigue su
traduccion latina, colocandose encima del rengton. con tinta ro-
ja, la voz mexicana, aunque en algunos lugares falta esta ûtti-
ma. El Diccionario es a dos cotumnas. Tiene al principio dos

fojas indepcndientes clei Vocabulario. y en ellas y en la ùttima


pagina hay de letras diferentes varios nombres con su traduc-
cion mexicana: una de estas letras, en la primera pagina, es de
Sahagun. Esto que aparece como correcciôn o adiciôn de la

propia, v el no tener noticia de que otro


haya escritor
hecho
otro Vorabutario trilingue, son para mi pruebas bastantes (le
que el presente es et tan buscado de Fr. Bernardino. De su dis-
cipulo Martin Jacobita hay varias firmas en et Codice de San-

tiago, y comparàndohs con la tetra del Vocnbutario. se conocc


clesde luego que et dtsc~uto fué et escribientc de la magnifica
obra del maestro" (47).
Consta este MS. de t<i5 foias. En sus "Suplementos" o "Adi-
cioncs" a la Bibliotcra de Beristâin, Ramirez titulo- v
le da este
"Z?tf<<OMant<Mt cx /«~M<'<Mt (sic) <M /O~MMM< JffrtMOMfMt inter-
/'rf/<* Aelio .~M/omo A'c&nM<')t~t. Lcge focliciter"; y con c!
mismo se registra ahora, bajo el N" t478, en c! reciente cati-

XXIX
logo de la "Ayer Collection", después de haber figurado con el
545 en el de Ramirez.
Hubo, por !o menos, otro MS. distinto que también Hev6 el
nombre de ~~oco&M~ono T'n~t~M~ y cuyo contenido era bas-
tante diferente, como to comprueba el hecho de que Fr. Juan
Bautista, en sus "Advertencias para los Confesores de los Na-
turales", copie de é! un trozo con este rubro:
"Stguense algii-
nas Abusiones antiguas que estos naturates tuvieron en su gen-
tiudad, segun que escribe el P. Fr. Bernardino de Sahagun en
el libro segundo de su Vocabutario Tnîingue". "Los parrafos
que copia" –nos dice Icazbalceta- "son veinticinco, y colo-
cados en el mismo orden se encuentran en el Apéndice del libro
V. de la Historia, donde
hay doce mas. En los fragmentosque
adelante publicamos (48) habla el autor de un ~occ~o~n
7'nKMpt!~ que estaba haciendo en 1585. en el cual se trataba
de la fiesta secutar de los mexicanos, como en el lib. VII, Cap.
Q, de la "Historia". Por esta raz6n explica leazbaiceta la exis-
tencia de aquel "Vocabalario" suponiendo que, al verse despo-
jado Sahagun de las copias en limpio de su querida "T~M~on~,
emprendiô, hacia 1585, la reconstrucciôn de la misma, con los
apuntes y recuerdos que conservaba, y con los traslados parcia-
les que habian quedado en manos amigas desde que fueron es-
parcidos los libros por toda la Provincia". Y, como el mismo
Icazbalceta dice, Sahagun. que toda su vida se propuso "dar
desmenuzada la lengua mexicana. para to cual no temi6 ïe-
cargar la Aft~ofM a trueque de amontonar en un solo lugar to-
dos los vocablos Je cada cosa v todas las MOMcraj decir de
cada ~M~HCta. acab6 por considerar que el conjunto de
tantas voces y frases mexicanas const!tu{a un verdadero ~o-
fo6M~ono; pero dar tal nombre a la reconstruccibn de la ~M-
toria, con el agregado de trilingiie, cuando faltaba del todo la

lengua latina, es una extravagancia propia de la edad. (49).


g.-Existen en la Biblioteca Nacional dos fragmentarias
obras de Sahagun, que Uevan los titulos de "Ca~M~ono A~f-

XXX
.ftcoMo, Latino y Castellano" y "Arte Ditinatoria", y se hallan
contenidos en el mismo volumen de los famosos "CoM<o~.t".
Icazbalceta los describe pormenorizadamente, y transcribimos.
por eso, los datos que acerca de ellos nos suministra. He aqui
le que nos dice respecto al primero "Le precede un breve pro-
logo inédite que adelante puede ver el lector. No me es dable
trasladar aqui el Calendario, y menos entrar en disquisiciones
acerca de su orîgen: tampoco es lugar éste de investigar qué
relacién tenga con otros que los autores mencionan, y que pu-
dieran atribuirse a Sahagùn. Este trabajo, que en su mayor
parte habria de fundarse en conjeturas, por faltar los docu-
mentos, exigiria un tratado especial. Baste con una sencilla

descripc!6n del Calendario de nuestra Biblioteca. Guarda la


misma dispos!ci6n que el inserto en el lib. II de la Historia:
pero es diverso en la substance. En el impreso estàn los me-
ses mexicanos por su orden, y se arregla a ellos la correspon-
<!encia castellana. En e! mannscrito domina nuestro Calenda-
rio y a él se sujeta el mexicano: a< es que comienza por el
d{a 11 del mes 7~< correspondiente al t* de Enero. Ambos
estàn conformes en cuanto a poner el principio del ano mexica-
no en el ï* de Febrero; mas en el manuscrito hay la particula-
ridad de que "por quitar tas abusiones" de los cinco d{as acia-
gos o MCHtOM~Mt le ocurrio a Sahagùn repartirlos por los me-
ses que le parecio, y contô veintiùn dias, en vez de
veinte, en
cada uno de los meses cahualo, T'o~o~/OM~t, 7'ffo~, Tc-
fM<M«</oM/K y faMÇMc/~o/tj~t, con !o cual va se echa de ver
que desde la primera intercatacion quedo cambiada la corres-
pondencia. As! en el manuscrito et ï* de Enero corresponde at
i 7' y en el impreso al 14. En todos los meses van ano-
tadas las fiestas y sacrificios, aunque con mucha mas conci-
sion que en la ~t~ono. AI fin tiene en 5 fojas diez figuras de
diez meses, que vienen a formar dos series separadas: la pri-
mera consta de las figuras de 77ofa.n~<Mo/<?//t, 7*o~o~M//t.
7~M<'y<o~< y ro.vf< faltan las de ocho meses, y continua
la segunda serie con las
.IIollo.)'de '-6-
0Mfc/<oW,
¥-J PoM~M~ya/t~/t, ~4/f-

XXXI
tMpc~ Tititl, y~MW, y Quauitl <<MO. Hay ademâs otra foja con
la figura de los M~MOM~Mt o dias finales del ano. Este calen-
dario se escribio sin duda en 1585, y en todo caso después de

!g84, porque se habla de la Correccibn Gregoriana, que en Mé-


xico no se hizo et ano sino el de 1584, por haberlo or
1582,
denado as{ el rey en céduta de 14 de Mayo de 1583.
al scgundo fragmento -aquel relativo a la "Ar-
Respecto
le ~~tttMa/ono"– informa Icazbalceta que su asunto es e!
mismo que en e! libro IV de la "Historia C~MCrof se trata, sa!-
vo que en ésta no se hallan un prblogo muy interesante, una
advertencia "al lector", y el cap. I. "E! II del manuscrito co-
rresponde al 1 de la Historia. y asi sucesivamente, con la di-
ferencia de uno, hasta el XXXII del manuscrito (XXXI del

impreso) que quedo cortado a poco mas de la mitad, no por


mutitacion del codice, sino porque el escribiente no pas6 ade-
lante. deiando suspense el sentido a media frase, en el frente
de una hoja cuya vuelta es blanca. Comparados ambos textos,
presentan muchas variantes" (50)

ESCRITOS DESCONOCIDOS.

Entre los trabajos de Sahagùn, hasta ahora desconocidos,


cuéntanse la "~M<t ~an JPcrnar~tMO", et "/fr/~ de la Len-
gua ~.ncoM cott «M ~oco&t~ono /f~<?n</t~" y los varios tra-
tados cuya lista viene en Torquemada.
t .-La "i~tJc de Sali J9~Mor~«to", escrita a ruego de los
indios de Xochimilco, debe haber sido compuesta antes de 15~1,
'-egùn los c&tcutos de Icazbalceta (5~). Aspira el senor G6mez
de Orozco haberla visto en
poder de un indio de Xochimilco,
apellidado Toledo; pero que no pudo lograr que le permitiera
tomar los datos para formular una buena noticia bibtiogran-
ca (52). No tenemos otros informes acerca del paradero de es-
te manustcrito.
2.–Et "Arte de la Lengua Af~nfOMO COM MM ~OCO&M~tO
/f~M~< que menciona Saha~n en el pr6!ogo de su 'W~/o-

XXXII
Wa", (54), !o hizo su autor en 1569, habiéndose sacado enton-
ces un trastado limpio de la misma obra. En ï~Sg fué redacta-
da de nuevo; pero ni de esa refundicion, ni del original anti-
Ruo, se han encontrado, hasta ahora, trazas ningunas.
3.-Los tratados sueltos que Torquemada menciona, son
los siguientes:
~DM&!fac«!M ~ero/n~nco del Simbolo de Quicumque t'H~
(de S. ~/CMftO)".
"Otra <~&!foc«!M del mismo Simbolo ~or manera de Did-
logo".
"PMttCOJ para ~M~M~ bautismo de los N?0~.
"Z.M~& M~tyt<Ma<
"LMA~ M~tn~M<
"Fof~M M~tn~M~
"E~~O M~tft<M<
"JE.f~M'~M<~ A~OM/ar ~~Mo".
"Escalera M~<n<M<
"/?c<~ de los casados".
"FyM~e espiritual".
"/Mt~JtM<CMfO del fM~HtMOMtO".
"Los J~OMJo~M~<M los Casados".
"Doc/ftM« para los 3fM<fo~
De los tres opûscutos para !os Casados, y de su retacion con
el "MoMMa~ Cristiano", nos ocupamos va al hablar de éste.
Afirma Icazbalceta que en el "CoMttMo Jc~ Cielo", de Fr. Mar
tin de Léon. dedarasc en lengua Nâhuatt el Simbolo de ~4/o-
<<<ïf!o, y p!ensa que tal obra bien puede ser la de Sahagun, de
la que Fr. Martin se aduenaria, haciendo !o propio que con su
"Co/<'M</ort'o" (54). De los otros tratados cuya lista hemos
transcrito, nada se sabe. Icazhalceta sospecha que, si efectiva-
mente escribio Sattagùn una "Doctritta para los 3/~co~ la
embeberia mas tarde en el XI libro de su tnonumental Histo-
ria" (55).

XXXIII
b) Otros escritos que se le hait atribuido o que
pudieran O~&M~~C.

Después del largo catàtogo de aqueUas obras que con cer-


teza sabemos que fueron suyas, resta mencionar otras que co-
mùnmente se le atrihuyen, y atgunas que parecen rclacionarse
con su "Historia".
i.–Le atribuye Boturini una "Dot/nMO" en once fojas de
pape! europeo, en figuras y cifras, la que mas tarde poseyô Au-
bin, como to afirma Rémi Siméon en los pretiminares de la tra-
duccion francesa de la "~ft.~ono", donde nos dice que "M. Au-
bin posséde de cet auteur (Sahagun) onxc feuilles de Doctrine
en figures et en chiffres, sur papier européen". (56).
2.–En algunos pasajes de su "Historia General" nos da
a entender Sahagun que también produjo, quizâs, algunos
Mft~'CMt/t~t" o Autos en lengua mexicana, como un excelente
medio para la catequizacion de los indios; pero hasta ahora no
se han hallado ninRunas piezas cuya paternidad pudiera atri-
btiirsele.
3.–Penafiet pubtico un interesante manuscrito, sin haber-
nos dicho dônde se guarda. ni como !o obtuvo. Es el que lie-
va el titulo de "J~M~/tM~ Tlatolli", y que constituye el tercer
cuaderno de su "Co!ecci6n de Documentos para la Historia
Mexicana". Otros "7f«~/<M~o~oMt" se conocen, también en
estado fragmentario, y son los que édité Fr. Juan Bautista en
1602, segùn atgunos autores, o en 1599, segùn otros. Et ver-
dadero autor de esta obra fué, de seguro, Fr. Andrés de 0!-
mos (57). No sabemos hasta que punto el texto manuscrito
que publicô Penafiet, y et editado por Fr. Juan Bautista, scan
una misma cosa, pues. por no haber en México un ejemplar de
esta û!tima obra, no ha sido posiblc compararla con la otra.
Es déplorable que no sepamos donde existe el documento que
Penaficl utitizo para su pubticacion, y que no nos dcjara de él
la menor noticia bibliografica, pues !o ùnico que se infiere por
et indice que alli transcribc (58), es que formaba parte de un

XXXIV
tomo VIII de no sabemos qué coleccibn (quizà, segùn se ha
dicho, de nuestro rico Archivo General) y que en cabeza de
él se hallaba la "t)octrina Cristiana" de Fr. Alonso de Moli-
na. Notable es t.
semejanza que entre el lenguaje del libro
VI y el de las anhriores "Piâticas" existe, y a veces las analo-
R<as son tantas, que cualquiera creeria que uno y otro textos se
deben a un misn-<t autor, mas !o que en realidad sucede es

que la fuente de donde bebieron ambos fué una misma.


4.–Aï tratar <!e la "PM~MtoJta CfM~OMO" nos referimos ya
a los "Cantares" que pubticô Penafiel, y cuya comp!!ac!6n se

atribuy6 a Sahagtm –aunque sin soHdo fundamento- por al-


gunos autores; vimos entonces que, aunque indudablemente los
conoci6, pues en ;u "Historia" nombra varios de ellos, (y son
éstos algunos de los que en la publicaci6n de Penafiet se cn-

cuentran), no hay muchas probabilidades de que entendiera en


co!eccionar!os, sino que tal empresa débese a un indio, como cier-
tos indicios !o sugieren (59). Se le ha atribuido también la
"Historia de los .~c.ncoMO~ por sus Pinturas" tan sôto porque
un poseedor de élla le da por autor a un "Fr. Bernardino".
Ya Icazbalceta refuté esa tesis, y no necesitamos, por !o mis-
mo, entretenemof en et!a (60). Existen, por ûttimo, en la
"Ayer Co!!ection', dos manuscritos con Evangelios y Episto-
las en mexicano, ()ue bien pudieran ser borradores o copias de)
"Et'OM~tont<Mt", han sido atribuidos a Molina el uno, y a Oroz
el otro, pero sin que ninguno de dichos autores tenga mejo-
res titulos que Saha)?ùn, a la patemidad de éHos (61). Suyo
seria también et d: idéntico asunto, que Icazbalceta menciona,
y que en la Biblioteca Nacional se gnarda (62). Otros pudie-
ran aqui listarse, {'ero ya urge que nos ocupemos de su obra
magna.

XXXV
III.-LA "HISTORIA GENERAL DE LAS COSAS
DE NUEVA ESPAÇA".

a) Los tM(!~M la ~M~rc-M.

Dos fueron los môvitea que imputsaron a Sahagùn en la


concepcibn y en la realizacibn de su vasta
empresa, y ambos
estàn bien claros en el "Prôtogo" y en la "Advertenc!a" que
encabezan su obra: fué uno el ceto religioso con que ansiaba
ta conversiôn de tos indios idolâtras at cristianismo, y et otro
fué la curiosidad tinguistica, el deseo de conocer los secretos
todos de una lengua tan bella como la Nahuatt, cuyo perfec-
to dominio, por otra parte, seria tan provechoso para doctri-
nar a tos naturales, desarraigàndotos de sus antiguas supersti-
ciones. Mal podrian los religiosos -pcnsaba Sahagûn– sen-
tirse seguros de la sinceridad con que abrazaban los indios el
cristianismo, si no estaban en condiciones -por falta de cla-
ros antécédentes– de poder distinguir la significaci6n recbn-
dita de una ceremonia de un cristianismo auténtico en tas apa-
riencias, pero saturada, en
ta realidad, de los antiguos usos y
creencias paganos. Mal podria el médico -es decir, el Re-
ligioso- curar a. sus enfermos -los idolâtras– sin conocer
a fondo et mal de que adolecian. Y por eso es preciso que re-
pitamos las palabras con que su obra se inicia:
"El médico no puede acertadamente aplicar las medicinas
al enfermo (sin) que primero conozca de qué humor, o de qué
causa procede la enfermedad. De manera que et buen médico
conviene sca docto en el conocimiento de tas medicinas y en
et de las enfermedades, para aplicar convenibtemente a cada
cnfermedad la medicina contraria. Los predicadores y confe-
sores, médicos son de las animas. conviene tengan experitia
de las medicinas y de las enfermedades espirituates. El pre-
dicador. y el confesor. conviene mucho que sepan !o ~e-
cesario para ejercitar sus oficios. No conviene que se descui-
den los ministros de esta conversion con decir que entre es-

xxxvi
ta gente no hay mas pecados que los de borrachera, hurto y
carnalidad, porque otros muchos pecados hay entre ellos.
Los pecados de la idolatria y ritos idotatricos y superstisiones
(sic) idoiatricas y agueros y abusiones y ceremonias idotatri-
cas no son aûn perdidos de! todo. Para prcdicar contra t'
tas cosas, y aun para saber si las hay, menester es de saber c6-
mo tas usaban en tiempo de su idolatria, que, por falta de no
saber ésto, en nuestra presencia hacen muchas cosas idotàtri-
cas sin que !o entendamos. Y dicen algunos, escusândotos, que
son boberia y ninerias, por ignorar la raiz de donde salen (que
« mera idolatria). Y los confesores ni se las preguntan, ni
piensan que hay tal cosa, ni ~o&CM ~~Mo~ para se /o ~~«M-
ïo~ ni aun !o entenderàn aunque se to digan; pues porque los
ministros del Evangelio que subcederàn a los que primero vi-
nieron. no tengan ocasion de quejarse de los primeros por
haber dejado a obscuras las cosas de estos naturales desta
Nueva Espana, yo Fray Bernardino de Sahagun. escribi do-
ce libros de tas cosas divinas. o por mejor decir idotàtricas, y
humanas y naturales desta Nueva Espana.
Tan palpable como el movil religioso en el anterior texto,
esta el intento lingüistico en este otro
"Cuando esta obra se comenzô, comenzôse a decir de los que
!o supieron que se hacia un colepino, y aùn hasta agora no ce-
san muchos de me que ~en qué termines
preguntar anda el ca-
f~MO.~ Ciertamente, fuera
harto provechoso hacer una obra
tan ûtit para los que quieran deprender esta lengua mcxica-
na. pero. no ha habido oportunidad porque Calepino sa-
c6 los vocablos y tas significationes de ellos, y sus equivocatio-
nes y metàphoras de la tection de los poetas y oradorcs y de los
otros autores. el cual fundamento me ha faltado a mi, por
no haber letras ni cscriptura entre esta gente, y ansi me fué
!mposi!)te haccr co/c~n~. Pero eche los fundamentos para (que)
quien quisiere, con facilidad le pueda hacer, porque, por mi in-
dustria, se han escripto doce tibros: de lenguaje propio y na-
tural, desta lengua mcxicana donde allende de ser muy gusto-

xxxvn
sa, y provechosa hallarse
escnptura: han también en ella, to-
das las maneras de hablar,
y todos los vocablos, que esta len-
gua usa: tan bien autorizados, y ciertos; como !c que escribiô
Virgilio y Cicerôn, y los demas authores, de la lengua latina.
Van estos doce libros, de tat manera trazados, que cada plana,
Heva tres columnas la primera, de lengua espanola la segun-
da, la lengua mexicana: la tercera, la dectaraci6n de los voca-
blos mexicanos: senalados con sus ci f ras".
En otra parte de la obra se define aùn mas el intento lin-
gu!stico, como cuando dice:
"Es esta obra como una red barredera para sacar a luz
todos los vocablos desta lengua con sus propias y metaphôricas
significaciones y todas sus maneras de hablar".
Para extirpar, pues, las idolatrias y supersticiones antiguas,
por una parte, y descubrir, por la otra, los mas intimos secre-
tos de la lengua- a fin de ser capaz para penetrar en la psi-
cologia indigena y como utilidad pràctica de ésto acertadamente
desempenar el ministerio de la confesion– para ésto era
para to que Sahagùn llevaba a cabo su magna empresa. Pero
al realizarla sucedio que se fué poco a poco interesando en mu-
chos temas, cuya discusiôn habia provocado con fines puramen-
te tinguisticos, y vino asi a resultar una amplia descripciôn aûn
de aquellos asuntos que a su celo religioso poco o nad impor-
taban.

b) El plan de la obra.

El
primitivo plan de la ohra debe rastrearse, naturalmente,
en los "PntMfro~ Mc~MonofM", el manuscrito que redactb Sa-
hagùn en T~c~Mfco y que contenta en embribn los temas todos
de su "Historia General". C~atro partes integran ese preli-
minar estudio, tas cuates tuego se sutxUviden er p&rrafos. Las
partes, !!amadas "capitulos", son las sigu<entes:
Dioses (Teteo).
Cielo e infierno (Ilhuicayotl iuan Mict!ancayot!).

XXXVIII
Senor!o (Tiatocayott).
Cosas Humanas (Ttacayott).
Cada une de estos cuatro capitulos se convirtib después en
un Libro, al terminarse la redacci6n del MS. de Tlateloko, que
conocemos hoy por la edicion de Troncoso (63) y fué enton-
ces cuando se anadiô, como Libro Quinto, la extensa "Historia
Natural", en el plan primitivo
que no aparece. Lo que en T'&t-
teloko, hasta
1565, constituia el Primer Libro, es en nuestras
ediciones un terceto (I, II, III); a otro anatogo equivale el
Segundo (VII, IV, V) a un par el Tercero (VIII, IX), y
s6!o el Cuarto (X) y el Quinto (XI) no se subdividieron. Ha-
bra notado el lector la ausencia de otros libros los de la "Re-
t6rica" (VI) y de la "Conquista" (XII), que no se encuen-
tran en los C6dices Mo~n~M~M, y que tampoco se incluian
–segûn sospecho- en aquel antiguo plan de la obra. Sabe-
mos por nota de su autor, al fin del Libro VI, que éste conta-
ba, en 1577, treinta anos de haberse escrito (~ ï547? o 1548?)
pero es probable que hasta mas tarde, al residir en México, (c.
~565), pensara incluirlo en su "Historia". Fué en esta capi-
tal, por ese tiempo, cuando empezô a escribir el Libro XII, y
anos después habria de reformarlo.
En aquellos tres anos en que, residiendo en México, se ocu-
t)6 Sahagùn en "pasar y repasar a sus solas" todos sus manus-
critos, sufrieron éstos varios y sucesivos ordenamientos: Comen-
xose por dividir en tres (-1. II, III) el primer Libro, y por cam-
hiar en IV el Segundo (64), en VI 11° el Tercero, en Vo et
Cuarto, y en VF el Quinto, anadiendo luego el de la "Retorica"
como Vil" (65), y el de la "Conquista" como IX*' (66); fué
esta la primera révision de México, en que la obra constaba de
9 libros. Hizose luego una segunda, en que los tres sacados
det Primero, siguieron, por su orden, al principio de la "Histo-
ria" el Cuarto (antes Segundo), que no se habia partido. dio
origen también a tres; el IV (hoy V II), el V (hoy IV) y el
VI (hoy V); del Octavo (antes Tercero) sacaronse soto dos
(VIII y IX); el Quinto (que fué antes Cuarto) cambiose en

XXXIX
X, y el Sexto (que fué antes Quinto), volvi6se XI; la "Re-
torica" qued6 como VII, y !a "Conquista" como XII. Vi-
no después a hacerse un nuevo arreglo, y quedaron los libros
en su orden definitivo, que es el del C<MM*<*de Florencia y de
tas ediciones que de su texto en espaiiol se han hecho.
Las distintas modificaciones que sufrié el primitivo plan
de la obra, han sido indicadas en la tabla adjunta, y ella darà
al lector una noci6n mas clara de to que anteriormente se ha
explicado. Por medio de élla se haran palpables los evidentes
progresos que, para su mayor perfecciôn, fué sucesivamente su-
friendo aquel esquemàtico plan primitivo, y que nosotros pu-
dimos descubrir, después de fijamos c6mo, al fin de cada li-
bro, Sahagûn le asignaba el orden que en cada ordenamiento
le correspondia, y al ocurrir otro, testaba el anterior (67).

c) El Método en la 7MfM~OCt~M.

Del excelente método


que emple6 Sahagûn al emprender las
investigaciones necesarias
para la formacién de su "Historia"
nos ocupamos ya, someramente, en el Exordio con que esta
"Introducci6n" se inicia. AI referimos, en los siguientes pa-
rrafos, a tas varias etapas que en la confecc!6n de aqué!!a se
reconocen, tocaremos tambtén algunos puntos que con tal tM~-
todo se rehcionan. No habra, por !o mismo, n<'ces!dad estric-
ta de que nos detengamos ntàs en este asunto.

d) Las varias ~o~<M en la claboraci6n de la "Historia".

El propio Sahagùn, en el Protogo alsegundo libro de su


"Ilistoria", nos proporciona los mas precisos y
pormenoriza-
dos datos acerca del desarrollo de sus pesquisas y de la redaç-
ci6n de sus manuscritos. Nos refiere ahi c6mo, habiendo re-
cibido una orden expresa del Provincial para que escribiese en
lengua mexicana !o que le pareciese "utit para la doctrina, cul-
tura y manutenencia de la cristiandad de estos naturales de es-

XL
TABLA DE LOS SUCESIVOS ORDENAMIENTOS DE LA "HISTORIA"
PLANES DE MEX)CO 156:.69
P<M d. T<p<px)co, Pt<n de T)<t<!e)ee
155t. 60 1564.65 I~.PttM :e.P)<t) n 3M.Phnt n
u_ de de de
"Ptl
"P~.t..M.,M~
M 1l "I..jl
"CM!c..M.Mt. México México M4.:«~.<)

1 =Lib. 1 =Lib. ï
f=L)b.
ter. Cap.: "Dioses" =Libro Primcro. < =!<ib. II Lib. II =Lib. II
(r<<-o) (~IJb. III ==L;b. III =Lib. III

IV =IJb. VU I
C =!Jb.
2°. Cap.: "Cielo e in- =Libro Secundo. =L:h. IV =Lib. V =Lib. IV
(t)
fierno". =Lih. VI =Lib. V
(/~Ktf<!vn~
~MM 3/<f-
//onf<<YO//)

..c = T 1 )ro T = T_1..t. ~t~


VIII < =Lih. VIII =Lib. VIII
~cr. Cap.: "Senono =Ltbro Tercero.
ert'ero. =Lth. –Tt.
< _1 J.
f =Lth. IA 1==Ltb. IXtv
iX
(7/c/ocJy<)

4". Cap. "Cosas huma- =ÏJhro Cuartn. =Lib. V =Lib. X =Lib. X


nas".
(7'/o<o//)

=!Jhro Quinto: =Lih. VI ~L;b. XI =I.ih. XI


"Cosas natnratcs".
(r/o//<'f~f<). LihrnV! =L)b.V!I =!)). VI
"/<'<<!nfo Y Fi-
/~M~<t .~<'ro/

I.ibro IX: =Lib. XII =Lib. XII 1

"Co~~t.

( t ). '~o.tr la t~/<ï 64.


–t- –M.

El orden actuat –fjuc data de! '~n~M~n/o </<* !5~Q"– esta indicado en la
uttima cotumna y sera faci! encontrar las correspondencias en ntanuscntos
anteriorcs de la "<.f/ono", hasta He~ar al plan siniptictsimo de <os "n'wff~
/t/('M!fr<n/<t".
ta Nueva Espana, y para ayuda de los obreros y ministros que
los doctrinan", redact6 una "minuta", en lengua castellana, "de
todas las materias que habia de tratar" –"que fué !o que esta
escrito en los doce libros, y la postilla y cdnticos"- y, trans-
tadandose a Tepepulco (1558), reunio alli a los principales y
al Senor de ellos, y tes comunicb sus propositos, pidiéndoles
que le proporcionasen los mas habites y autorizados informan-
tes, "con quienes pudiese platicar y le supiesen dar razon de !o
que les preguntase". Después de algunos dias le fueron su-
ministrados, y con ellos, y con cuatro discipulos, que ademàs
de su lengua y de la castellana conocian la latina, a
empezo
trabajar en la e!aborac!ôn de su "Historia". Los indigenas de
7'co le comunicaron sus informaciones por medio de pin-
turas, y al pie de ellas escribieron la explicacibn correspondien-
tes los estudiantes "latinos". Después de trabajar asi, duran-
te dos anos (1558-60), en aquel puebto, fué mudado Sahagùn
al de Tlatelolco, y alli reunib también al got)emador y a los al-
caldes, en demanda de ayuda para su obra, y ellos entonces le
"senataron hasta ocho o diez principales escogidos entre todos,
muy hâbues en su lengua y en tas cosas de sus antigua!!tas, con
los cuales, y con cuatro o cinco colegiales, todos ~/tM~«<'y, por
espacio de un ano y algo mas encerrados en el Colegio (~156!-
62 ?), se enmendô de claro, y anadio todo to que de Tepepulco
traje escrito, y todo se torno a escribir de nuevo de ruin letra.

porque se escribi6 con mucha priesa" (ï 564-65 ).Habiéndose!c


llamado después a México, vino a habitar en el Convento de
San Francisco, y en él, durante tres anos (1565-68), pasô y r<.
paso a sus solas sus escrituras, y tas tomo a enmendar, dividién-
dolas en doce libros, y cada libro en capitulos, y los capitulos
en p&rrafos. Terminados los tres sucesivos ordenamientos que
entonces se !nc!eron, y a tos que va atrâs nos referimos, empe-
zôse a sacar de los borradores, que contenian tan s6to el tex-
to Nahuatt, una definitha copia en limpio (1568-60) y al es-
cribirla anadieron y reformaron mucho sus amanuenses mexica-
nos, acomodandola mas a sus tradiciones que a las de los tlate-

XLI
lolcas y de los tepepulcas. Concluida la copia, pidiô Sahagûn
que tres religiosos !a examinasen y que en el definitorio expu-
siesen qué tes parecia; hizose asi, e informaron los peritos que
cran aquéttas "escrituras de mucha estima, y (que) debian ser
favorecidas para que se acabasen". Pero como algunos de los
definidores estimasen contrario al voto de pobreza el que se pa-
gara a amanuenses por escribirlas, mandaron at autor "que des-
pidiese a los escribanos, y que él s6!o escribiese de su mano !o

que quisiese en ellas; el cual, como era mayor de setenta anos,


y por temblor de la mano, no pudo escribir nada. y asi estu-
vieron tas escrituras sin hacer nada en ellas mas de cinco anos"
(!57~-75)- Para colmo de males se tas tom6 el Provin-
cial, Fr. Alonso deEscatona, "derramândotas" por la Pro-
vincia (<iï57ï?); y s6!o hasta mas tarde (<!i573?), gracias al
Comisario Navarro, togrose, con "censuras", recuperar los ma-
nuscritos, que luego fueron devueltos al autor de ellos.
HabiaSahagùn redactado, en i57o, un extenso "Sumario"
de todos los doce libros,y, al entregarlo a Mendieta y a Fr.
Miguel de Navarro, que iban a Espana pam asistir a un "Ca-
pitulo", esperaba con ello que se attanasen obstaculos para la
publicacibn de su obra. Con anàtogos iines y –segùn parece-
por el mismo conducto, habia enviado a Roma otro "~MMano"
mas corto, y en él dedicaba su obra al Papa San Pio V, cosa
en la que mas tarde !o imitaria Bustamante -pero sin sospe-
charto– al ofrecer su edicibn al Papa Pio VIII. Conocemos
hoy esteùttimo resumen
(68), mas nos
faltan mas datos acer-
ca del primero.
Vino en 1575, con cargo de Comisario, un Superior com-
prensivo -Fr. Rodrigo de Sequera- quien se interesô por su
obra tan decididamente, que le otorgo franca ayuda para que la
terminase (69). Se pudo asi escribir de nuevo toda la "His-
toria", concluyéndose entonces su texto castellano, que apenas
se habia iniciado, y disponiéndola en dos columnas, que respecti-
vamente correspondian a las dos lenguas en que se hallaba es-
crita. Se terminb esta redaccibn en 1577, pero, apenas conclu-

XLII
ida, sobrevinieron nuevas desgracias para aquella obra, pues, en-
terado el Consejo de Indias de que Sahagùn tenia escritos
va-
rios vo!ùmenes en lengua Nahuat!, sobre costumbres antiguas
y ritos idbtatricos de los indtgenas, tuvoto por peligroso para
éstos, y prestamente ordeno recogerlos (1577-78). Sattagùn
entreg6 al Virrey, segùn parece, el texto Nahuat! que habia con-
cluido en ts6o, y con el cual tal vez iba una versibn espanota
apenas comenzada. Exigiôse mas tarde que se entregaran tam-
bién todos los originales y copias que de su obra existiesen; al-
go, a pesar de todo, hubo de conservarse, puesto que pudo Sa-
hagun –pasados algunos anos– rehacer, en parte su obra (70).
Otra copia de ésta -la que iba "muy historiada"- !!ev6se con-

sigo a Espana Fr. Rodrigo de Sequera, y es –a juzgar por


tas senas– la misma que hoy se conoce por "C<Mtr~ Florentino".
En el ano de ~585, y al mismo tiempo que se ocupaba en
la reconstruccion de su obra, hubo de reformar Sahagùn el li-
bro de la "Conquista", en el que -segùn dice- se habia inc*
rrido antes en algunos defectos, porque "atgunas cosas se pu-
sieron en la narracion, que fueron mal puestas, y otras se ca-
ttaron, que fueron mal calladas". dispusoLo entonces en tres
columnas: iba en una "et tenguaje indiano, ansi tosco como ellos
!o pronunciaron y se escribio entre los otros libros"; era la se-
gunda una "enmienda de la primera, ansi en vocabtos como en
sentencias", y estaba en romance la tercera, "sacada segun las
enmiendas de la segunda" (71).
Tales fueron los mas importantes pasos para la formacion
de la "Historia", y tales también tas mas significativas vicisitu-
des que hubo de sufrir esa obra.

e) Los tM<!M<wn/<M.

Con los informes mismos que Saha~un proporciona, no es


una labor dificil identificar sus manuscritos. Vamos a ocupar-
nos de ellos por su orden cronolôgico.
l.–E! mas anti~to de todos, en opinion de Chavero, tuvo

xï.ni
que ser la "xn~M/a" con la que p!ane6 su obra; mas, no estim&-
mos preciso el remontamos tan tejos, y volveremos los ojos al
borrador de Tepepulco, que contenta las pinturas que los an-
danos suministraron, las que !!evaban a un lado (72) su expli-
cacion respectiva. Tal documento se identifica con los "Pn-
wcro~ Memoriales", que estân en el tomo sexto de la edicion
de Troncoso, y son un simple bosquejo de !o que seria la "M-
toria", puesto que varios asuntos que en el definitivo texto ocu-
pan largos capitulos, se tocan en aquéllos en forma esquemà-
tica hay sin embargo, algunos tôpicos que en el de Tepepuko
se encuentran, y que después ya no se hallan en manuscritos pos-
teriores (73). Ya en este primer esbozo adviértese muy clara
la preocupacibn tinguistica, y asi !o comprueban los extensos

catàtogos de nombres de parentesco, o de partes del cuerpo hu-


mano las "nominas" de "malas mujeres" y de "hombres ma-
los" los "modes de cortesia y de vituperio" entre plebeyos y
entre nobles, las "amonestaciones de los magistrados al pueblo",
y aun las pequenas listas en que se dan los nombres de las prin-
cipales dolencias y de sus acostumbrados remedios (74). Saha-
gùn escribi6 esta obra en 1550-60, y la conservaba aùn veinte
anos mas tarde (75). Troncoso la encontrb incluida en uno
de los "C<<c~ ~fo~n/f~M". y pudo poner en orden las ho-
jas --que en varios lugares de este manuscrito estaban inter-
poladas– arregtândotas, para su edicion. en forma correcta
(76). Seler aprovechô de este texto varios capitulos, que co-
mentb y tradujo (77), y que muchas !uces le dieron sobre la
Retigion Azteca. Otra parte hemos traducido nosotros, y esta
nuestra version incdita.
2.-Cuando compara uno la forma tan <t«'M<d/tfo en que
se tratan los asuntos de que se ocupan los "P~M~r~ .t/cwono-
les", con aquélla tan o~ta con que se nos habla de ellos en
aquel manuscrito que abarca la mayor parte de los "CMtCM Ma-
fn~tM~ -y al que en seguida habremos de referimos– t!é-
gase necesariamente a la conc!usi6n de que cxistio, sin duda,
otro borrador que fuera a modo de transicibn entre el prime-

XLIV
ro y este û!t:mo. Tal vez at redactar éste, fuéronse interca-
!ando en ét –en los lugares
correspondientes– algunas hojas
del manuscrito "transicional", tas que no fueron rehechas, por
considerarlas correctas. Hemos encontrado algunas que fue-
ron, sin duda, de estas (78). Este primer borrador se redac-
tô, quizas, en 156~-62 (79), y bien podria !tamârse!e: "~KM-
dos AfcMtono~f~.
3.–De 1564-65 data el "Jt~oMMJcn/o de Tlatclolco", y el
que Hamantos asi, ocupa -casi totalmente- los dos vo!ùme-
nes (séptimo y octavo) de la edicibn de Troncoso, en los que
fueron publicados los ~C~tCM 3/o~n~M~M". Se nota desde
!nego que faltan alli los libros sexto y duodécimo (80), y ello
podria explicarse suponiendo que –como ya se dijo- ni el
uno ni el otro entraron en el primitivo plan de la obra. Ya
atràs se h dico también que este manuscrito estuvo original-
mente dividido en "capitulos", que luego pasaron a ser "ti-
hros", y se expHco, a! mismo tie'npo, como -gracias a un mi-
nucioso es'udio de las tachaduras que nay al final de los li-
hros– put.osc reconstruir la serie de sucesivos ordenamientus
(lue todos ellos sufrieron, hasta quedar cada uno en el !u~ar

que hoy le toca. ï~os !ibros fueron


entonces divididos en ca-

pitulos, y los capitulos en pàrrafos;


y a esas divisiones y sub-
divisiones corresponden, precisamente, los epigrafes y apostiHas
o notas marginales, de letra de Sahagùn, que abundan en este
manuscrito, y que en él fueron puestas cuando su autor "paso y
rcpas6 a sus solas" sus <crituras (1565-68). Creia Icazbalceta
que los libros X y XI de los "C<Mtf<~ .Vo~n/cn~M" cran "indu-
<!abtemcnte una
parte del manuscrito de México, hecho en 1560
(8ï), y basat~a tal opinion en el hccho de que en algunas de las

paginas del Libro decimo, se observa la division en tres columnas.


pero nosotros pcnsamos que aun estos dos libros fueron escritos
en Tlatelolco, y que de to copiado en México. en la fecha indica-
da, casi nada se conoce (82).
Los "C6dices Jtfo/n/~MM"–en los que esta contenido el "3/o-
MM~n~o Tlatelolco- son el de la Real Academia de la His-

XLV
toria (que comprende los libros VIII, IX, X y XI), y e! de la
Biblioteca del Real Palacio. Este ùttimo encierra los libros I, II,
III, IV, V y VI, que en nuestras ediciones corresponden .retpec-
tivamente, a! I, II, III, VII, IV y V, segùn 1o que ya se dijo al
hablar del plan de la obra. El primero de estos eôdices fué adquiri-
do por la Academia de la Historia en 1762, e Icazbalceta relata las
circunstancias de ese hattazgo (83). Consta de 342 fojas de las
cuales algunas pertenecen a los "PnutcrM ~f~ttono~" (84)-
y lleva el disparatado titulo de "Obras de Sor Maria de la Anti-
gua". El segundo tiene 303 fojas, y las numeradas del 25o al 303,
asi como algunas otras, corresponden también --como en el caso
anterior- at "MaMM.fcn~o T'M/fo". Ignoro en qué cir-
cunstancias vino a ser adquirido por la Biblioteca del Real Pala-
cio. Troncoso remedié en su
-aunque edicion
no 1o dijo- el
desorden con que ambos codices estaban encuademados.
Et ten{;uaje de este MS. es mucho mas correcto –en opinion
de Troncoso- que el que en et CJchcf de F/o~MCM hallamos.
Débese el de éste a los /<'nof/tco~ y el de los Mo<n~MM a tlaltc-
lnlcas y Mrfocono.t (85).
4.-Debemos tratar ahora del .UaHM~cr~o de i56(). qoe iba

dispuesto en tres columnas "la


primera de lengua espanola la

segunda (en) la lengua mexicana; la tercera (con) la decla-


raciôn de los vocablos mexicano~, senatados con sus cifras"

(86). Precisamente en csa forma encucntranse los ~/<'Mtono-


con
cscolios", que pubtico Troncoso al fin del tomo VI de
su edicion facsimilaria, y que contienen fragmentos del libro

séptimo y del décimo (87) hay, en la primera pagina de to

que corresponde al séptimo, una importante nota que dicc: "De


la manera que cfta efte (luaderno adc ir toda la obra", y este
nos hace concluir que, si acaso no fueron estos fragmentos par-
te integrante de la copia de 1560, sirvieron, a to menos. como
una muestra o modelo para la misma. Et texlo castellano de
ella estaba apenas iniciado por esas fechas, y este explicaria por
qué el "5'Mwano" que envi6 Sahagûn a Roma en 1570, s6to

XLVI
contiene los dos
primeros libros. Hàttanse el 1 y el V en los
"Mone/~ en M~o~ publicados por Troncoso al fin de
su tomo séptimo, y no sabemos si acaso datan de estas mismas
fechas, o si se trata, tan soto, de posteriores "translados".
Dicenos Sahagitn que al irse sacando en limpio la copia a
que nos referimos, anadieron a ella muchos datos -y <:orri-
~ieron otros- sus amanuenses ~noc/tca~. Aun en el '~oHM.t-
crito de f/o~Mco", hay adiciones de esta clase, y hàHanse al-
~unas de estas en las primeras fojas del libro VIII, sirviendo
alli para fijar la duracion de los reinados de los tecuhtlis azte-
cas, y habicndosido tomadas"de la relation que dieron los te-
nuchcas al canonigo Juan goncales en pintura y en escripto", re-
!aci6n que quizà no era otra cosa que el "C<Mtfc A/CMt~oct-
no". (88).
FI texto nahuat! de 1569 era. sin
duda, el mismo que fué
vaciado después a la copia de Sequera, a la cua! se le conoce
por "CMtCC de F~orcMCto".

5.-De los dos "yMtMonM" Sahagùn


que envio
a Europa.

quédanos el que dedico al Papa Pio


V, que fué encontrado en
el Archivo secreto del Vaticano, y publicado por el P. Schmidt
en et T. I. de la revista "Anthropos". Contiene este resumen
sôlo dos libros, que corresponden precisamente al primero y se-
cundo de nuestras ediciones: encierra el secundo -hecha abs-
traccion de sus muchas variantes- aproximadamente el mis-
mo texto de los to capitulos iniciales de! lihro respectivo, se-
)?ùn la edicion de Bustamante, y va to habia sospechado asi el
fino investigador Troncoso (89). Comprende el primero no
de los en
sôto datos que se hattan en et libro de iguat orden
nuestras ediciones. sino también temas de otros de la misma
obra (90). En la pubticacion del P. Schmidt –atrâs aludida-
sôto se dio a conocer el texto del primer tihro de aquel "Suma-
rio", pero se anotaron todas las variantes que presenta el se-
gundo, al compararsele con la edicion mexicana. Los dos resti-
menés de que tratamos fueron escritos en ïS~o. y et que se

xLvn
guarda en Roma quedo concluido el 25 de diciembfc de ese
ano.
6.-La copia de
Sequera, en la que los doce libros, muy
"historiados", estaban escritos a dos columnas –castettana y
nàttuatt– y repartidos en cuatro
infolios, ha sido bien identi-
ficada con el
"C<!<f«'<* f/orcM/t'MO", del que diô noticia, desde
1793, el bibliotecario Bandini, haciendo notarque ya en esa cpo-
ca, formaba s6!o tres cuerpos, en vez de los cuatro de que Saha-
j~ùn nos habla (91). Troncoso pudo mas tarde examinâr!os y
copiartos, y dispuso entonces para la imprenta su espléndida co-
p!a manuscrita, distribuyéndoia correctamente en cuatro tomos
abarcaba el primero los cinco libros iniciales: iba el VI en el se-
gundo el VII, VIII, IX y X, en tcrcero; y el XI y XIT en el cuar-
to. Las numerosisimas pinturas –hechas, quizà, por Agustin de
la Fuente, y muy influenciadas ya por la cultura europea (92)–
encuéntranse en aquel côdice interrumpiendo el texto en que se
habla de ellas, y fueron impresas aparte, y con sus colores pro-
pios, en el tomo quinto de la edicion de Troncoso. Los cuatro
anteriores no fueron publicados, pero el Museo conserva los
dos primeros de la citada copia manuscrita, y busca con ahin-
co los dos que faltan y cuyo paradero se ignora.
No estamos -a pesar de !o arriba dicho- enteramente se-
~uros de que la "c~ta Troncoso", tan fiel y tan esmeradamen-
te hecha, corresponda, en verdad, a los dos textos -nahuatl y
castellano- del C~~tcc de F/orcMfto. Aunquc Troncoso no te-
nia en mucho la calidad ten~uaje del na!u<att
con que esta es-
crito –considcràndoto "rudo" y "de pronunciaciôn mas difi-
c: nos consta que !o copio alli, y que senato sus variantes
tespecto a los "C~~tc~ ~fa~n'/fn~.t"; pero la duda subsiste
acerca de si el texto castellano de Florencia, --que para su pro-
yectada edicion pensaba "descchar absolutamente", utilizando
en vez de él "el del CMtfc co~oMo de Madrid"- fué, a pe-
sar de todo, vaciado en aquella copia, o si tenemos en ella aquel
preferido texto matritense (93). Varios indicios parecen apo-

XLVin
has-
yar la primera hipôtesis (94), mas no estaremos seguros
ta tener fotocopias del "CMtf~ Florentino".
Et "CMtC~ castellano de Madrid", a que Troncoso se refie-
re, es, sin duda ninguna, aquella antigua copia que Juan Bau-
tista Munoz, provisto de una Real Orden, se hizo prestar por
los franciscanos de Tolosa, y que después (1801) tué cedida
la biblioteca del monarca, quien -a cambio de ella- dio
para
a aquellos religiosos un modemo translado que se tom6 de la
misma, y el cual pereciô mas tarde -segùn parece- al incen-
diarse el convento durante la intervenci6n francesa (95). La

copia antigua fué luego donada por el Rey a la Academia de la


Historia, que hoy la conserva: "es un tomo en folio. letra
clara del siglo XVI. tiene. 682 pâgs. y comprende do-
ce libres de la ~t~ono, en castellano sotamente" (96). Pare-
ce que de esa copia saco la suya, en 1793, el coronel D. Diego
Panes, y de este nuevo translado sirviôse Bustamante para su
ediciôn de la "Historia", viniendo luego a poseerla nuestra Bi-
blioteca Nacional. Otra copia del texto de Tolosa tué la utili-
zada por Kingsborough, para la pubticaciôn de su obra (97).
Volviendo ahora al ~C<!Jtf~ Florentino", comprenderà el
lector que en realidad proceden de él todas las ediciones que de
la "Historia" se han hecho. Sabemos que se fonno aquél de
fines de 1575 a principios de ï577. Los dos primeros libros
datan, quizâ de 1575, y todos los otros –excepte el sexto-
fueron escritos en 1576, mientras Sahagûn veia morir a milla-
res lasdesdichadas victimas de la terrible epidemia que sobre-
vino en ese ano. Principiaba el de 1577 cuando se termine
la copia del libro sexto, y, casi enseguida, expediase por parte
del Consejo de Indias una Real Cédula. merced a la cual se le
despojaria de sus inestimables manuscritos (98).
7.-Varios anos después de terminada la "Historia", em-
prendiô su autor, en el de 1585, la tarea de revisar de nuevo
et libro de la "Conquista", porque "se pusieran en et algunas
cosas que fueron mal puestas, y otras se callaron, que fueron
mal calladas". Iba ese libro dispuesto en tres columnas "La

XLIX
primera es el tenguaje indiano asi tosco como ellos !o pronun-
ciaron. ï~a se~unda. es enmienda de la primera, asi en vo-
cablos como en sentencias. La tercera cohnnna esta en roman-
ce, sacado segùn las enmiendas de la segunda columna". Hicié-
ronse de este libro varias copias (99), y una de ellas, rubri-
cada por Sahagun, fué quizas la misma que, tras muchas vici-
situdes, paso a poder del Conde de la Cortina, quien la trajo de
Espana a México en 183.2, y se la presto a Bustamante para
que fuera publicada. Ya éste habia hecho imprimir antes el li-
bro de la "Conquista" -pero sirvicndosc del texto del manus-
crito de Panes- y en i84o di6 a conocer la reformada copia,
dândo!e --como !o acostumbraba- un titulo inadecuado (100).
Paso después esta
copia a la propiedad de Chavero, y al disper-
sarse la biblioteca de éste, fué vendida en Europa junto con
sus otros libros. En ï~~g la tenia en venta una libreria de Bar-
celona, y pretendia por ella el precio de ï 5,000 pesetas. (i0ï)
Hay que recordar, por ùttimo, que en la misma época en
que se reformaba asi aquel "libro dozeno", desordenaba Saha-
gun los otros once de su obra, componianse de nuevo el ~4~-
te ~JtMMo~ono'* y el "C~Mt/o~o", y refundiase todo e!!o en
e! "~oco&M~ono 7'n~!<yMC".

f)Z.<M<tc<oMM.

Toc6 a Lord Kingsborough y a Bustamante la senatada


honra de ser los primeros y simultaneos editores de la gran
obra sahaguntina. Use el Lord inglés una copia sacada del MS.
de Tolosa (ï02), y la pub!ic6 en sus "Antiquities of México",
dividiéndola desacertadamente en dos partes: todos los libros,
excepto el VI, fueron incluidos en el tomo VII de aquella obra,
mientras aparecia en el V el libro separado. Faltan en esa edi-
ci6n –!o mismo que en la del mexicano- los himnos o can-
tares a los dioses, !os que tampoco se encuentran en e! MS. de
Panes, del que se sirviô Bustamante para hacer la suya. No
induyc la de Kingsborough el apéndicc al primer libro –de!

L
que la otra nos da una parte- pero es, a pesar de todo, la me-
nos incompleta.
Utiliz6 Bustamante para su
empresa el manuscrito de Fa-
nes, copiado del de Tolosa. Talcopia sirvi6, sin duda, de ori-
ginal para la imprenta, y testé en ella misma todo to que le
plugo, hizo frecuentes alteraciones, suprimi6 varios parrafosy
aun élimine un capitulo. L!en6, ademas, su ediciôn, de notas
impertinentes, prodige advertencias innecesarias y aiiadi6 su-
plementos inoportunos. Hay que reconocer, a pesar de ello,
que -antes que nadie en México- supo apreciar la 'WM~o-
rio", y que, para darla al pûMico, hizo grandes y muy loables
sacrificios (103). Otra ediciôn espanota es la de Don Ireneo
Paz: consta de 4 pequenos tomos y fué impresa en México en
'890-95 (104)
Existe una estimable traducci6n francesa –tomada princi-
palmente del incorrecto texto de la de Bustamante– y el mé-
rito mayor de aquétta son las profusas notas lingüisticas, el
indice alfabético de voces nahuas, y la importante introducci6n,
dividida en dos partes: de Jourdanet la primera, y de Siméon
la segunda. La obra satio attâ impresa en ï88o, y ha sido para
los investigadores un libro de los mas utiles (ïos).
Hay, asimismo, una traducci6n inglesa, la que hasta hoy
s6!o abraza los cuatro primeros libros. Fueron vertidos éstos
por la Sra. Fanny Bandelier, y la puMicacion se hizo en Nash-
ville, en!032. Incluye la traductora alli una Bibliografia de
Sahagun –version del texto de Icazbalceta- y no hace men-
ci6n explicita de que traduce obra ajena (ïo6).
Hay que dar cuenta también, de una edici6n alemana, y es
ésta m&s importante que todas las anteriores. Es una version
directa –aunque tan soto parcial-- del texto nâhuatl de la
obra, y débese tat version al mexicanista Seler. Lleva por titu-
!o el de '~tMt~c Kapitel OM~ dem C<fcA<f/wr~ t/M Fray Ber-
nardino de
~cAo~tÏM", y se pub!ic6 en Stuttgart en 1927. Esta
traducido alli todo el duodécimo libro, y hattanse también en
ella la mayor parte de otros, y fragmentos de mas. La
algunos

LI
traducciôn es fidetisima y –cornu de Seler podria esperarse-
es un trabajo magistrat. Se utilizaron para ella los "C6dices
.Vo~nffM~M", pero aun en mayor escala se hizo use dcl "Flo-
rentino" (107).
Réstanos, finalmente, la magnifica edicion proyectada por
Troncoso, de la que s6lo una parte hubo de realizarse. Los
pla-
nes que para ella se habia
trazado, sufrieron al fin varias mu-
dificaciones, como to harâ saber un estudio cuya pubticacion
se halla proxima ( io8). Pensaba editar Troncoso, en los cinco
primeros tomos, el texto bilingue del "CMtcc F/offM~MO",
acompanado de sus laminas ( 100) iria en el sexto un estu-
dio de todos los
Matritenses, yendo enseguida los textos de los
"Pnwcro~ M~Mtono/M" y de los if JI e,oriales con escolios";
hallarianse en el séptimo y en el octavo los C~tf~r Matritcit-
ses del Real Palacio y de la Real Academia de la Historia
-que juntos forman et ~fanttKTt~o de Tlatelolco"-e irian
con ellos los "<'M<ono/M ft
M~eMO~ que s6!o abarcan los ti-
bros primero y quinto. Otros votumenes se seguirfan, de cuyo
objeto no estamos ciertos. Ltevose a cabo la proyectada publi-
caciôn, saliendo a la luz pûbtica los tomos V, VI, VII y VIII,
y quedando sin editarse los cuatro primeros (1, 11, III y IV).
Del sexto faltô una parte, y es ésta el anunciado estudio de
Troncoso sobre los "C<M<cM 3/o<n~«. Fatto, ante todo, la
traducci6n, que habia emprendido este sabio, y que abarcaba
toda la obra. Nadie como él la hubiera podido llevar a cabo, y
es una tastima que no !o hiciera. Proyecta ahora nuestro Mu-
seo completar ta ediciôn, que Troncoso planeara, y le servira
para ella su hermosa copia manuscrita.
El libro de la
"CoM~MM~o" ha sido editado aparte en tres
distintas ocasiones: la primera en !82o, la segunda en 1840, y en
ambas hizo la pubticaciôn Bustamante; la tercera fue cuando en
1020, hizo to mismo nuestra Universidad Autônoma. Aquel !o
habia publicado antes de dar a la luz pûbtica la 'W~ono", y
al imprimirlo de nuevo -usando el texto reformado- cambi6
et verdadero titulo por otro de su cosecha, y asi le otorgo por

LU
nombre: "La /<~onctOM de Nuestra Seiora de C<M~e/«~, de
J~~M'o"~ utHtzando este libro para comprobar tal hecho.
Son estas las ediciones de que hasta ahora tengo noticia, y
no me ocupo de dar detalles, ni de senatar defectos, porque en
todo ello entiende persona bien informada. Ella aportara, sin
duda, los datos que aqui he omitido.

g) O&J~fMMtOMM COMt~tMMfOfMJ sobre la "Historia"

Ya en nuestro "exordio" expusimos algunos datos someros


sobre el caracter de la obra, y trataremos ahora otros capitaks
temas: ~Qué parte toc6 a Sahagûn en la e!aboraci6n de su
'J~Mtono"? ;Qué parte tienen los indios en la confeccion de
ella ?
Evidentemente, la concepciôn -tan grandiosa por s! so-
la- le pertenece a Sahagùn de un modo exclusivo, y el plan y
el método de que se sirviera fueron también s6!o obra suya.
Pero no hay que olvidar cuan importante fué la cotaboraciôn
indigena, pues los indios no s6!o suministraron sus informacio-
nes, sino que intervinieron también para discutir y aclarar los
datos recogidos, y, finaimente, para escribir –corrigiendo-
!os– todos los libros de la "Historia". Sahagùn conserve los
nombres de varios de sus amanuenses (ïio), y hay en et "~fd-
nuscrito de Tlatelolco" innumerables paginas de una cahgrafia
bellisima. Mas no s6to colaboraron los indios en forma tan
directa y tan efectiva, sino que hay que reconocer también que
pârrafos entero;; de la obra han sido tomados textuahnente de
ellos, y que, en otros, Sahagùn no habrà tenido que introdu-
rir sino ligeras modificaciones.
Una observaciôn importante que debe hacerse es la de que
el texto castellano no es traduccion, sino parâfrasis del nahuat!.
Gcneratmente es el segundo mucho mas extenso y completo que
el primero, y –como el lector comprobara muy pronto- Sa-
t~agun afirma con marcada insistencia que tal o cuat asunto,
del que en el texto espanol nos habla, "esta tratado a la larga

LIII
en la lengua", es decir, en lengua mexicana (ïïï). No existe,
en realidad, ninguna version completa de este ûttimo texto,
pues hasta ahora sôto hay varias traducciones parciales de al-
gunos de los doce libros. Tan s6!o el duodécimo hubo de tra-
ducirse integro, por el Dr. Seler, y es su version fidetisima. Et
mismo hubo de traducir también gran parte de los otros libros,
y hoy conoctn?os todo esto en una edici6n postun~ (ïï2). Te-
nemos también noticias de que el Dr. Alcocer tradujo diversos
trozos de la mencionada "Historia". Otros ha vuelto al inglés
el mexicanista Comyn, (113), y aun el autor de estas lineas
se halla ocupado ahora mismo de traducir y anotar aquel bo-
rrador precioso de los "Primcros Memoriales".
Quicra el lector perdonar los errores, las omisiones y otros
defectos que en esta "Introduccion" encuentre, y oja!â sirvan
las anteriores lineas para justiprcciar mejor los mérites de Sa-
hagûn y las ensenanzas de su obra.

México, D. F., Agosto-Noviembre de 1937.

Wigberto liménez Moreno.


NOTAS

(t)–Lafitau-Moeurs des sauvages américains, comparées aux Moeurs des


premier* temps. Paris, 17:4.
(2)–Vease su estudio sobre h "Importancia Etnografica y Lingmstica de
las obras det Padre Fray Bernardino de Sahagûn", pub), en los "An-
naes do XX Congreso Intemacional de Americanistas", (celebrado en Rio
de Janeiro), Vol. II a* parte, Rio de Janeiro, !028, pp. 363-77 y en los
"Anales del Museo Nacional", 4' Epoca, T. II, pp. t-tb. También Jour-
danet, en la ediciôn francesa de la "Historia", Paris i88o~ se habia
ocupado con anterioridad de un tema anilogo.
(3)–"Le Lt<<fo<wfo A~MxM~: Materiales en et Libre VI de la "Historia"
de Sahagun".
(4)-Del Concepto que mereeio Sahagûn a sus eontemporaneos como pro-
fundo conocedor det idioma nihuatl, nos dan una idea attrunos docu-
mentos como el publicado en pp. 62 y sig. del T. II de la "Nueva Co-
lecci6n de Documentos para la Historia de México", México !Mo, que
ed!t6 Icazbalceta (Véase especialmente p 69). La hipotesis de este au-
tor sobre que Sahagún pudiera haber aprendido la lengua nahuatl dUlan-
te su travesta de Espana a México, (!5ao), ha sido refutada en forma
convincente, por el Lie. Alfonso Toro, en d estudio que atra~ se cita.
(s)-Vease Icazbalceta, Bibt. Mex. del Siglo XVI, México, !M<6. p. 255
(6)–0 sea, cuando anduvo por el Valle de Puebla. Ver Icazbalceta. p. 255.
(7)-La fecha de la fundaciôn del Colegio de Tlatelolco fué fijada por et
senor Alberto Maria Carreno en su conferencia sobre "Et Cb!e<:io de
Santiago Tlatelolco y la Cultura Indigena en el Sigle XVI". leida en
la sesi6n celebrada et !0 de agosto de !037, por la Sociedad Mexicana
de Geografia y Estadistica.
(8)–Vease Cuevas, "Historia de la Iglesia en México", T .1. México, t92t
P 370.
(o)–Mendieta. (Hist. Ecles. ïnt'iana. Lib. V. pte. I. Cap. 41), dice que Sa-
haKun fué en su juvenitid "gardian de principales conventos", pero
que dcspués-, "por espacio de 40 anos. se excusa de ese cargo"; y como
murio en !SOO, Icazbalceta deduce que la uttima guardiania la tuvo ha-
cia y piensa que, puesto que Sahagûn. segùn sus propio< informes,
extrajo de una fuente un idolo de piedra que adoraban en ella tes indios
de Xochimitco. dcbin seguramente ten'~r la necesar'a autoridad para
haccrlo, como sin duda la tendria siendo Guardiin d*t Convento de fse
pueblo. La ttaïana de entrar debajo det agua para sacar ese Moto. soto
pudo rcatiitar!<a Otando aun tenia las fuerzas suficientes para intentarlo,
esto es, cuando aun no pasaba de los 50 anos (Icaïbatceta. p. 257).
(to)–Don Federico Gumex Oro:co dice haber visto, en poder de nn indio de

LV
Xochimilco apellidado Toledo. ur MS. de letra del tigto XVI y como
de 20 fojas, que contenia una Vida de San Bernardino de Sena, en len-
gua mexicana. Supone que ese MS. puede ser el mismo que se atribeye
a Sahagun, pero no tiene mis dates porque no le fu< posible haeer de él,
sino un rapide examen, y no sabe ahora euat haya sido su paradero.
(t!)–Tcatbatceta. p. 257. y 258-1.
(t2)–Por ejemplo, los "Sermones de Dominicas y de Santos en tengua me-
xicana". que comenzô a "corregir y anadir" en 1563. El "EwMp~M-
WtMM" estaba siendo corregido también en esa fecha.
(13)-Los C<oçw<M y Doctrina CA~M<M<M', habtan permanecido "en papeles
y memonas" hasta 1564. y fueron etaboradoa en este ano. como to in-
dia Sahatfun en el prôtogo de eta obra (Rev. Mex. de E<t. Hht6rico<,
T. I, p. ni del apéndice que contiene una coteceion de documento*).
()4)–Et motivo que tenemos para afirmar que Sahagûn rettdtô en Tlatelol-
co hasta tgôs, por to menos, es el :izu!ente: Asegura Fr. Bernardino,
en el prôtogo de su segundo libro, que, deapues de haber<e encerrado
"por espacio de un ano y at~o mas" en el Colegio de Ttatetotco, don-
de "se emend6, dectarô y anadiA todo to que de Te~eputco truxe es-
cripto", "todo (es decir, todos sus libros) se tom6 a escriujr de nueuo
de ruin letra, porque se eschujo con mucha priesa". Ahora bien, at final
del Libro V. (IV. en nuestras ediciones) det "C6d:ce de Ttattetotco",
que es uno de los matritenses, Mttase una "tabla de los s~ *"o< y de
tes 260 signes de dias", y en ella se encuentra este dato relativo a la fe-
cha en que se escribiô la citada tabla
"yxpan omochiuh yn totlazotatzi Pe. fray bernardine de tahagun;
nican omochiuh Collegio Sta. yn o dezien. 1564 a*s, auh yn nican xip-
»
poalli ypa 7.
La traduccion de estas palabras es la siguiente:
"Delante de él se hizo, de nuestro amado Padre Fray Bernardino de
Sahapûn aqui se hixo (en et) Colegio (de) Santa+ (el) noveno (de)
dezie. !s64 a's, y cuando aqui (se estaba, segùn la) cuenta de los anos,
en el (de) 7.
Hemos indicado con una serie de puntos suspensivos el tugar que
ocuparian una< tres o cuatro palabras que siguen después de la cifra 7,
y que no pueden ser leidas por compteto porque estan cortadas en la
repro<tucci6n fototipica hecha por Troncoso, seguramente por defecto
de encuademacion del codice original (T. VII de la edicion Troncoso,
p. 386). El ano de 1564 era. segùn el calendario indtaena, el de 7 tec-
patl. Como se ve, el Libro V estaba siendo terminado et o de dicifm-
bre, de modo que e! Libro VI (V de nuestras ediciones) oue le sigue.
seguramente fu< escrito en los restantes dias de ese ano. Como –se-
gûn tt' hfmos explicado al hablar del plan de la obra- este sexto libro

LVÏ
era eritimumente la parte finat del "capitulo <e<undo", e inmediata.
mente detpuea de et empezaba el "tercer capitulo", que se iniciaba con
to que hoy et el libro VIII, retutta que necesariamente todos los tibro*.
dd VIII a! XI, que originalmente formaban los "caphuhM" tercero,
cuarto y quinte, debieron ser escritos en Ttatdotco al ano siguiente, es
dedr en el de ts6s. La dedaradôn de Sahagùn acerca de que "<o~o se
torn6 a escribir de nuevo de ruin letra" en tt&tetotco, quita toda posi-
ble duda acerca de que los cuatro utt!mo< citados libros que hoy inte-
grtn el "C6dice Matritense del Real Palacio", hub:enm podido ser es-
crito, en Mexico.
('S)–Ve<ne el "C6dice de Thtetotco" del que se puMicm attuno* extractos
en el T. II dd 'C6dice Mendieta" (Nueva Cotecci6n de Documentos pa-
nt la Historia de México, edit. por Icazbalceta T. V. Mexico t8oa
P~S4) ·
(!6)–Loc. Cit. p. 2sN.
(t7)–Se tnm de una carta de Fr. Chttoht! de Briviesca ai loquisidor Gene-
rt! de México, fechada en Tiaimamtco el ïa de febrero de !S73 y en
la cual, refiriendoM a Sthagun, dicese de et que "tgont esti por pre-
dicador de los indios en este pueblo" (Archivo GenenJ. RtMno de In
quisici6n, tomo 76. Siglo XVI. a~ parte). VeMe Toro, "L<t Importan-
cia etnogrifica y lingûistica de las obras del Padre Fr. Bernardino de
StJMgûn", en los Anales det Museo Nacional, 4<L Epoca, T. II, p. 3 (et
documento eat& reproducido alll en el grabado de la limina reprodu-
cida en la p~gint.
(!8)–Mend:eta. Hist. Edes. Indiana, Lib. V., pte. i'. Cap. 4t.
(<o)–En efecto, se lee en los "Anales Mexicano* de los Que IcMb<t!ceta ci-
ta atgunoa ptrrafos (Ob. cit. p. a6t) "Et dia 5 del tae< de febrero de
!590 muri6 nuestro querido y venerado Padre Fr. Bernardino de Sa-
hagùn que ~<a&a en Ttatitotco. Fué sepultado ta~MAt dentro de
la Igtesia de S. Francisco, a cuyo acto asistieron los principales y seno-
ret de Tlatilolco".
Como Icatbatceta to demisestra, citando textos anteriores de los mi!-
mos "Anales", "et también. viene enlazado con to que le precede re-
ferente a otros padres enterrados en el Convento de S. Francisco de
Mexico". Et "se Aa/Atte" no indica mis que la residencia habitua) de
Sahagùn en Ttatetotco, pero ese texto no se deduce que en este
pueblo muriera.
(ao)–VeaK el "HMMp~MnMM" de Biondelli, (Mi!in. t8s8) p. X.
(at)–At!, por !o que respecta al cambio de t'tdos, recuerdete como las
"Additionea a ta Postilla" pasaron a ser Uamada~ "Dectaraci6n de las
tres Virtudes TeoloRales". En cuanto a los nuevo! arreglos que Saha-

Lvn
gûn introduda en su< librol, veMe to que mis adelante decinios,'al ha-
blar del plan de la "~M~oWo".
(~2)–La Inquisicion persegula tas traducciones de textes sagrados en len-
guas ind!gcnas. y este fué precisamente el motivo que invoc6 Fr. Fran*
cisco de la Rosa Figueroa. N'otario y Revisor de libros del Santo Ofi-
cio para denunciar el "libro manuscrito en idioma mexicano en que es-
taban traducidas todas tas Epistolas y EvangeHo! contra la rcgta
del Expurgatorio, que expresamentc ~ro~<&~ las traJMCCtPHM de /«
~<MM en ~M~tM Mt/~or, ~fCN/MMM<f las B~tt<0&!J y ~EvaK~/M~ Pof
esta misma razAn persigui6 y dennnc!6 aquel Notario y Revitor la fa-
mosa "Psalmodia Cristiana" de Sahagûn, y cuantas obra: emcontraba,
que estuvieran comprcndida!! en el mismo caso, las "consum<a en car-
ton" !ntpediatamente.
(23)–Los dos manuscritos de la 'Erward E. Ayer Cottectton" )te registran
de esta manera en el Httimo catjHogo, publicado en Chicago, togy (Bu-
tler-"A Check list of Manuscripts in the Edward E. Ayer Collection")
14% BIBLE-NEW TESTAMENT SELECTIONS.
Tncipiunt, Ep!tto!c et Evangelia que in diebus Dominicis et festibus per
totius ani circulum leguntur. Traducta in linguam Mexicanam, (50? pp.
13.4 cm. Photograph. W. E. Gates, from original in British Museum
Translation attributed to Pedro Oroz).
1467 Incipiut Epte et Evangelia, que in dicbus dominicis anni tot!m
circulum legutur. Traducta in linguam Mexicanam. t6 th c. (553 pp.
14.5 cm. Translation attributed to Alonso de Molina).
(24)-Este MS. tiene 84 fojas y las u primeras estan paradât con los nit-
meros del 7 al 27, (de a!)! en adelante esta sin paginar). Se des-
prende de esto que el MS. tenta 3 fojas mas a! principio, que llevaban
la paginaciAn del t al 6. Ya atras se dijo que el texto de este MS.
corresponde al que se encuentra entre las paginas 8t (linea !2) y 249
dei "EfaH~MftMMt", pero hay que advertir que en el MS. G6mez de
Orozco tan s6to se halla et texto nahuatt y no el latino. Haciendo un
cilculo aproximado de to que podrian contener las tres fojas restan-
tes, estoy casi seguro que este pequet!o codice empezaba con el mi!
mo texto que hay en las pp. 73-8! del "EwMtpf/MrtMM Precisa-
mente en esa pagina 73 de la citada obra terminan las partes pri-
mera y segunda de ella y comienza entonces una tcrcera que tteva
este titulo "rncipiunt Evangelia Ferialia cum Epistolis". Este mi!
mo fué, seguramente. el titulo propio del M S. G6mex de Orozco
(25)–faM~/MWMM<" p. XIII.
(a6)–Et MS. que Chavero consigna como primera ohra de Sahagùn, y que
ha de considerarse como primer borrador det "Et'aM~toWMMt"– pudo
haberlo escrito cuando residia por primera vez en Ttatetotco ('536-

LVIII
40) porque, <egun aquel MNiografo, "la letra todavh es f'nne y clara,
MM de que la traducdon fué hecha y redactada no mucho después
del afio de la Uegada de nuestro buen Padre, y con te~uridad ante< del
de t563, en el cuat, segùn algunos renglones que oonservé, la letrs estaba
ya muy camada" (Bib). de autores mexicanos, T. gs, p. 94). Ademat.
para un trabajo tan delicado como éste, le era injiapentabte a Sa-
hagûn la efiatx ayuda de sus colaboradores indios de Tlatelolco.
Las dos pnmerM veces que estuvo Fr. Bernardino en zqu<t cotex'"
fueron, respectivamente en !5TO-40~ y despuet hacia 'S40; treo que
fue en una de estas dos estancias cuando escribi6 de su propio pufto
tque! MS., porque mis tarde ya no podria hacerlo por sf mittno. Me
inclino & creer que este primer borrador de los Evangelios y Eptitto-
las en mexicano data de la misma fecha que el Sermonario, el cual
–como se recordari- fué redactado por primera \et en ts~o.
(ay)–En efecto, en casi todos los MS. de Sttmgûn, prefiere este autor,
o sus amanuenses, el u<o de la "o" tt de la "u", y escribe. p. ej.,
"tMw" en vêt de "««M", y ''y~a<t<M" en lugar de "y~«<M<M< o
"y«<<BtnM", mientras que el tenguaje y ortogntfh del "BtM~f/M.
Wttwt" es tn&* semejante al estilo y escritura de Molina.
(28)–VeMe Icazbalceta (Ob. cit. p. :MM) donde se tnMMtchben parrafos
en que un fraile Megurt que Molina "h* trabajado muchos anos
en traducir en la dicha tengua (mexicana) atguno: libros que son
muy neceM~ios para la erudid~n de cualquiera naci6n cristiana, co-
mo son las JE~tt<o/<M y ~MM~c/tc~ que se cantan en la Itte~m por
todo el tno".
(ao)–Figura en el Ctttitogo de dicha Colecci6n –Ktr&t cittdo-- con
el numéro t~Ns (p. 189). y alli se le describe en estos terminot:
"1485 Stttuense unos sermones de dominicas y de sanctos. no tra-
duzidos de sennonario alguno sino compuestos nneva<f'en:e a la medi-
da de la capacidad de los in~ios. !540-!s63. (202 pp. 3~5 cm.).
(3o)--Icazbalceta, p. 263.
(3')–VeMse en Icazbalceta (p. 2.f8) la "Licencia" para la impretion de
de la *<t/M<o<~M", !o mismo que el "Examen" de la misma: en am-
bas piezas se habla de un *'f.<&fo de los CoHo~ttMj de DectfMM Cris-
<t<MM. y de una PMtmodia de Cantares", y por el contexto pa-
rece que originalmente formaban los dos un <6to votûmen.
(j2)–A<! to esmMecio el Sr. Alfredo Barrent Visquez, en et detallado y
muy importante informe que rindiô con fecha de m&yo de ton.
ttt Director de nuestro Museo Nacional.
(33)–IcMtMttcetz asegura (p. a66-t) que "no se halla este tratado en el
MS." (de las "<4<M<<tOM<r"). pero Barrera Vasque*, dice en su in-
forme –atraa citado- que hay en et "una hoja con la palabra Apén-

LIX
d!t" por tituto, y otra con tt de "De la Pottutt". Agrega tuef{0: "yo
Mtpecho que MM el pr!ac!t'!o y el fin del famoso Apendiz que con-
tiene muchos aecreto*" y m terta dificil que parte de tM otfM ho-
JM contengan ffa<pneate< de au texto.
(34)–En et catatogo de h "Ayer Collection", pertenecieate a CM ya cita-
da biblioteca, se registra asi este MS.: "M Tratado. Siguense
veynte y <eit addiciones Desta Postilla. (tS~o) M pp. ao.7 cm.
(35)–V<an!e los pirrafoa que hemos transcrito del importante informe
del ténor Barrera V&<quez, en el Apend:ce de esta Introducci~n.
(36)–Sanagun –L:b. X de la "Historia", (Pr<Hogo)
(37)–Bettncurt dice en <u "Menotogio" (p. 113, Ed. de ~697) que Sah*-
~run "ce!6 la honra de Dios contra la idolatria y de))e6 se imprimiese
la fe cristiana en los convertidos muy devera*. y a<t dice como mi-
nistro experimentado que a los veinte primeros (juto*) fue grande
el fervor de los ntturtteB, pero que de~pue* se indimMxm a la ido-
latria y andaban en la fe muy tibios. E<to dice en et Libro d, f<M
Pe~<<tt, que tengo, de donde he aprendido mucho".
En la advertencia "at prudente tector" que se halla emezuid* del
Pr6logo de los "Cot!oqu!ot", se lee !o siguiente
"por espacio de veinte afios poco nti< o menos, hubo grandisi-
mo fervor en la conver<!6n de estos infieles; con gran fervor tos re-
!if!'OMt deprendian esta ten~ mexicana y hac!an aftet y vocabula-
rio< de ella.
La cita de Batancntt trata del fervor entibiado de los indios, mict<-
tras que la referencia que en los "Colloqwios" hattamot. atafie at de
sus tnitioeerot. Pero en uno y en otro p&rrafo< el lapso de tiempo
tnuttcumdo, que alli se menciona, e< el mismo, y bien pudiera ser
que Betancurt. conociendo –como conocio quiza–. los pArfatot que
en su Pr6togo a la "Arte Adivinatoria" de <s8s. dedica Sahafïun at
asunto de la reincidencia de los indios, en la idolatria y recordando,
al mismo tie'o, to que en ta advertencia de los "C~Mo~Mto~" se
dice acerct de) ~rvor de tôt religiosos en los primeros veinte ano:.
mezclara ambo< dates --que tat vez estaba citando de memoria- y
asi fetuttara la referencia que nos ocupa.
(38)–Et <enorGôtnet de Orozco nos hace esta obKrvacion importante
"Teneate en cuenta que Fr. Francisco de la Rosa era ComiMrio
del Santo Oficio y por to tanto ~to cumplia <m cometido".
(39)–He aqui unot importante, dato< que Sahagùn nos suminxtra en cl
Pr6logo de *t) "M/wo<~M": "Entre otras cosas en que fueron muy
famoto* los indiol desta Nueva Etpana' {«M una la cultura de sus
dioses, que fueron muchol, y los honraban de diversas maneras vy
tamMen tôt loores, con que tos alababan de noche y de dia en !o*

LX
templos y oratorios: cantando himnM y haciendo coros y danzt* en
prettnda dd!os; atabandotos. Cuando esto hadan, se componhn de
dtversas maneras, en diversas fiestas. y hacien diversas diferencias
en los meneos de la dan~a: y cantaban diversos cantares en loor de
aquellos dioses falsos, cuyas fiestas celebraban. Hase trab&jado des-
pues aca. que son baptizadoa, de hacerlos dejar aquellos cantares
antit{uos. y que canten sotamente tos loores de Dios y de sus ~n-
tos. Y a este proptjsito se tes han dado cantares de Dios y de sus
santos en muchas partes, para que dejen los otros cantares antiguos:
y han!os recebido, y hinlos cantado en algunas partes, y todavia los
cantan: pero en otras partes y en las mis porfian de volver a can-
tar sus cantares antiquos en sus casas o en *us <~<M: (!o cual paoe
harta sospecha en la sinceridad de su Fe Cristiana) porque en los
cantares antiguos por la mayor parte se cantan cosas idolitricas en
un estilo tan obscuro, que no hay quien bien to<L pueda entender, sino
ellos s6)os: y otros cantares usan para persuadir al pueblo a lo que
ellos quieren, o de guerra, o de otros negocios que no son buenos,
y tienen cantares compuestos para esto, y no tos quieren dejar.
Hay una referencia de Sahagûn en su "~M<efM (Ed. Bustaman-
te, T. Hï. p. yo). que viene como de molde a los cantares de! MS
de la Biblioteca Nacional:
"Cantan los cantares antiguos que usabtn en el tiempo de su ido-
latria, no todos sino muchos. y nadie entiende !o que dicen por ser
sus cantares muy oerrados; y si algunos destos usan, que ellos hayan
hecho despues de su convertimiento, en que se trata de cosas de
Dios y de sus santos, van envueltas en muchos destines y herejias"
Icazbalceta –a) transcribir la anterior cita– sospecha que "Saha-
<[ûn habla aqui como quitn habia visto y '"ttudiado los dichos can-
tares". Nos informa luego de que este reti~ioso "cita ademis en dos
partes de su obra (Ed. mex., ï. 207; II. 308) los cantares Hw~.r~-
<~<MfatM~ y C«f;~M<M~. que eran de los que uitaban en sus ritos, y
que estan en la Coteccion de la Biblioteca Nacionat". Anade en se-
truida: "séria conveniente que si attrun dia s<' hace edidon com-
pleta de Sahagim, se inctuyeran en ella esos Cartarcs. ya intercalân-
dotos en el texto, v~ en notas at pie de los pasaj' < correspondientes
(Ribl. Mex. dct Siglo XVI. p. 300).
Guiado por esta referencia. busqué en ~t tcxtn mexicano corre.-
pondiente. datos mas amptio!' que los que ta par.frasis castetlana
nos proporciona, y encontré una extensa lista de cTmtarcs que es la
siguiente
Cuextecaiotl,
ttaoancacuextecaiott.

LXI
vex<<z!ncaiot!,
aMMOUOtt,
oztomecaiotl,
nonoalcaiotl,
cozcateoMot),
tenicaiotl,
tepetlacaiotl,
chtdtimecaiott.
metztitlancalcaiotl,
otoncuicatl,
quatacuicatl,
tochcaiMtt,
tepooMCUtcatt,
cioacuiatt),
attotzocoteutcatt,
zan aui!cu!cati,
ixcuecuechcuicatl,
cocoeuicatl,
quappitzcu'catt,
auilcuicatl.

Estos cantares se mencionan en el C<<c~ Afo<n<ftM~ J~ ~M~ Palacio


(Ed. Troncoso, T. VII, pp. 303-304). En el Cap. XXXIV del Lib. 11.
se cita et "ttaxotecaiotl", "que es cantar a loor de VttzitopochtH".
Por !o que respecta al primero de los cantares aqui listados, o sea tt
"f<t<f;)*<Mayo<r, encontramos tres de igual nombre en la cotecclôn de
"Cantares Mexicanos" que guarda la Biblioteca Nacional, y que Pe-
fiafiel reprodujo ensu edic!6n fototipica: uno en el fol. 36. ("7'/<t-
~a~a/ Cwf.r~coyo~'); otro en el fol. < verso. (~c«M M~MA<M/~t//t
yf</aMO<o A«f.ro~Mfo. CM<)'<<'foyo< çM~/oM cuicani MCfc~oMj~Mt")
y otro, finalmente, en el fol. 65 ("Yaocuica f<t~.r<~<'<tyo<)
En cuanto at "fo~tMfoyo< hallamos en el MS, de la Bibliote-
ca Nacional varios de este nombre: uno en fol. 6 verso
y 7 recto;
otro -llamado "Mf/a~nMf
AM<)'ot~wfoyo< en fot. 7 recto y ver-
M; otro en fol. 27 verso y 28, que tiene una apostilla que dice:
"~Mf.rO<<M<MyO</ ttM<<'M~O /OJ dt /7MfJ'0<~tMCO a ~tf MCOffO (a)
Mot*«f<OMM 6 tiaxcalia"; finalmente, un "~M~.rot.tMfo CKMO<f* en
fot.79.
Un extenso y muy importante cantar encontramos, con el nombre
de "CAtfAt<Mffayof/ en el MS. de los "Cantares": empieza en fol.
69 verso y termina en el 7! verso.

LXII
Corretpondiendo, quita, a to que en la "Historia" le llama "0<M-
<<M«tco<F', vemos, en el M S. tantas veces citado, un canto ttamado
'*J~e<&t<.KMMye< que esta contenido en fol 53 verso y 55 verso, y
que encierra interesantes datos historicos. entre otros atgunoa rela-
tivos a las conquistas de Axayacatl en territorio mattatzmca. Detf
recordarse que a los mattatzincas se tes ttamaba también "~M/M"
o "<~tM~<M<oj", como !o indica Sahagûn en su "H!stor!a" (Fd. Mex.
T. III, pp. !a8-ta9).
No hallamos en nuestro MS., ningûn "Tochcuicall", pero en \cx
de et encontramos -principiando en el fol. yy recto- un "Toch Car~
ftttfetf.
Dos "T~c<M.:CMtc<t~' encontramos: uno en fol. 26 verso y aB, y
otro en fol. 3t. Et primero de estos "T'~otMMCtKca~" tiene una
primera parte cuyo contenido es auténticamente indfgena y que con-
t!enc reminiscenc!as de la huida de "Nacxitl T'o~t/Mt" y de la des
trucciôn de los nahuatottecas de Tula este cantar ha sido traducido
al alemin por el Dr. Walter Lehmann en "Seler Festschrift". p~.
a<3to. En cambio, la segunda parte de ese mismo priMer "7'~c
<xMfMMO< no tiene nada que ver con la primera es un canto cris-
tiano en loor de Santa Maria, y ha tido publicado por el P. Cuevas,
en su "Album Gnada!upano," con su traduccion respectiva, hecha
por el Lie. Manuel M. Moreno. Esta segunda parte lleva el siguier-
te titulo: "7'«'0 toco ~<'0 t~M<<<~Mt<t ~Mttt <yM<<0 C<Mt<fM<eft<~<<M/)"
Estas dos ùtttmas palabras "ca Mtfwofx~<M<A", pueden traducirse
por "que yo !o voy mudando (o modificando)," y supongo que esta
mutacién o cambio consistii, en alterar el contenido mismo del can-
to –conten!do seguran~ente gentilico- dindole en vez de aquel un
asunto netamente cristiano.
Un "CtAtM ft<«a~' hattase contenido en el fol. 4~ verso, pero este
fue compuesto. segùn rcza el eptgrafe nihuatl por don Baltasar To-
que~quauttyo, Sefior de Colhuaan, en 1536.
No encontramos ningim "ixcutcrrtche~icatl" en nuestro :liS., pem
et) vez
esi vcx de etél hatta<no<!
hallamM un
un "Nochicuicait
".YofAtCMtfo~ cuectdcchili"
fM<'fMffA<M" en
en elet fol.
fot pero
67-611.
cl cuat pudiera tener atguna retacl~n con el anterior.
Un **Ce<'on«f<tt/" ccupa et final del fol. 74 verso y tos fots. 7'; y
76 integros.
De todo lo anterior se deduce que, de la lista que hay en el texto
mexicano de la 'Historia". y que contiene 23 nombres de cantares.
hay, por to menos, 8 de igual nombre o de nombre muy semejante
en tos "Cantares" que public6 Penafiet. Ademis, se encuentran en
esta ûttima obra otros cantares como et *<f<!y<!< (fol. 37) que
Mguramcnte datan, por to menos en parte, de la época prccolombi-

LXIII
na, no obstante que no se hallan contenidos en h lista que Sahagun
nos propordona. Vale la pena ttamar la atendon sobre el hecho de
que este "J~fjWceyo~ contiene reminiscencias hist<Mca< sobre la
salida de los mexicanos de Tula, la fundaci6n de Mexico y la terri-
ble lucha con Azcapotzatco
(4o)--En el fol. 46 recto, del MS, de la Biblioteca Nadonat, hay un can-
tar, Ilamado "Pt/c«<fa~' (es decir, "canto de los muchachos") que
lIeva este titulo: "Nican onpehua yn Pilicuicatl ahnozo Piltoncuicatl
yehuecauh meuh (ompa) México S. Fr-. ypan Hhuitzin Tomatian
mochiuh y quac inotnpa teopan tinemia oc tipipiltotonti". La tmdnc-
ci6n de este texto es la siguiente: "Aqui se empieza el PtttWtce~ o
~<<MM«Mo~, (que) )Tt hace tiempo se entono atti en Mex!co, en su
fiesta de San Francisco: en nuestro tiempo (o "a nuestro conoci-
miento"), se hizo, cuando aM& en la iglesia viviamos, aun (eramos)
nosotros muchachos".
(41)–En el fol. 6 recto del MS. de los "Cantares". se lee to sigu!ente:
"Cantares antiguos delos naturales otomies quetoHan cantar en los eom-
bites y casamientos bue!to en lengua Mexicana siempre tomando et
jugo yel atma det canto yrrazones, metaf6ricas q ellas (sic) dec&m.
como V. r*. to entender& imejorquenoyo por mi poco talento yran
y ban conrazonable estito y pr!m para que V. r*, las apruebe yen.
tremeta A sMst!empos queconuin~re como buen maestro quees Vuesa
reueren*
(42)–Este ejcmptar nos fué suministrado bondadosamente por el seaor
don Salom6n Hale.
(43)-En et prôto~o at segundo libro de su "Historia" -que Bustamante,
en su ed!a6n, cotocô al frente de la obra- nos dice Sahagun renrien-
dose a sus labores en Tepeputco:
"Tambien en este tiempo, dicté la apostilla, y los cantarts; es-
criuieronlos los latinos, en el mismo pueblo, de <f~tJfû".
Los "Cant.tres" de que habla aqui, son, por supuesto, la 'Tsal-
modia".
(44)–Recuerdese to que dijimos acerca de aquet MS. de los Evangelios y
Epistolas, que dcsignamos con el numéro !A, y que Chavero con-
sideraba como ta primera obra de Sahagun: hicimos ver que este
era un primer borrador del "EMM<p<H<MtMHt" -que era parte inte-
grante de la famosa "Poj<t//< y expusimos nuestra hipëtesis de
que tal borrador haya sido redactado en la misma época que los
"Sermones de Dominicas y de Santos en lengua mexicana". los que,
como se reeordara. habtan sido escritos por vez primera en ï'~o, du-
rante la primera estancia de Sahagun en Ttatetoteo.

LXIV
(45)-En h p. 'M del catilozo de esa colecci6n, <e te describe en ett*
forma:
"t~ SAHAGUN. BERNARDINO DE (d. ï~o).
Comiemt Va. Exerddo en lengua mexictm*
dd sacado
tMtcto
Evmg*. y distribuido por todos to* dhs de la temant contiene me-
ditMione* deuotas muy prouechotM para qualquier xpiano que ae
quiere ttet~r a dios. !S74. 86 pp. M. o. an.
(46)-El titulo que encabeza las cuatro hoJM del "JtfcMtM~ del CfMfMtM",
el este:
"Yzcatqui yn innemiliz yn teuiutica omonamitique".
La tntducei6n de et seWt:
"He aqui M vida de los aMado:
Es de suponer que en esta "Vida de los CtsadM". se d~HM las "Re-
g!M* "MmdMnientos" e "Impedimentos" del Matrimonio. que son el
asunto de tres de los opûzcuto! que Torquemada met~iomt ("Mo-
narchia Inditm". Lib. XX, cap. 46).
(47)–C!Mtvere, Opu<cuto<, T. I. (T. 52 de h Biblioteca de A~ueros, pp.
too-!0t. ïcMb~tcettt, aM-YI y 969-
(48)–EstM fnt)pnentot corresponden al *~MM <~< ~tM~'e Z.t~'< det
que Bustamante om!t!6 la parte castellana, despuis de haber substi-
tutdo h latina pnr una traduction espatiola de lus textos de la Bi-
M!a que alli se daban. Otros fragmentos corresponden al "Arte Adi-
vinttona" y ~< "Calendario". TodM ellos estir publicados en las pp.
~00-23 de la 'BiMiogntfh Mexicana det Sigto XVI" por Icazbalceta.
(40)–ïcMh)t!cet*. 303-1.
(So)–ïcMb)ucet<. aot-1.
(St)-VeMe to dicho en la nota 9.
(5~)–Et Mnor G6niez de Orolco que ha tenido la amabilidad de teer unn
parte del orierinzt de est* ïntroducc'ôn. me comunica la Mguiettte
noticia
'Tor el tHo de 19:0 vivht en Xoch!m!!co un indigena apellidado
Toledo, quien en cierta ocasi6n me mostr6 un pequene MS. como d~ unas
so~ fojat en 80, un poco deteriorado, en que se encontraba escrita en
lengua mextCMt. una vida de San Bernardino de Sent. En el ripido
extmen que hice del citado documento no pude descubrir nombre
~tguno del autor, pero por el tipo de letra, del Siglo XVI, y mit
aûn, por el asunto supuse que bien podh ser la perdida obra del P.
SatMttun que, como es bien sabido, etcribi6 para los indios de aquel
lugar.
No obstante mil empeno*. no pude obtener en prettamo el MS. ni
verlo m&a.
Hoy no t< en poder de quien esti, pues <u poseedor de entonces

LXV
es fallecido, y su familia no me conoce, Io que ha hecho imposible
volver a ver tan curitso documento".
Seguramente hattariamos algunas noticias de esta obra en un ar-
ticulo que se cita en d "Handbook of Latin American Studies" de
1996 (Cambridge, Mass !937), P ~36:
"0/w<f, Litrario. Bernardino di Sahagun, 0. F. M. e una sua vita
di S. Bernardino in tmgm Nahuatl. Estratto dal Bullettino di stud!
bernardiniani, anno 2. No. 3. Siena. 8. p.
(53)-En el prôto~o que va td irente de la "Historia", se asegura que "es-
tos dote libros con et a~~ y ~ocoM<tWo o~~MfM, se M~bafon de sa-
car en blanco este ~no de wM ~MMM~M<My M<~t<a y MttMM.
En su advertencia "At Lector". al frente del Libro Xïl (Ed. !!<
tamante, t&to, p. 2). nos da Sahagûn esta referencia
"T&mb!en me movi & enmendar este tractado, porque tengo prf'
nnsito que en acabando el arte y vocabulario de la lengua mexicana,
(en que ahora voy entendiendo) leer a nuestros religiosos el arte de
esta lengua mexiama, y tambien el vocabulario, y esta conqu!sta.
leyendo la lengua propia mexicana como att! esti escrita, y tas fattas
que lleva aumentadas en la segunda cotumna".
Como se vé. esta ûttima meneion de esa obra, data de una fecha
muy cercana a aquella en que tnun6 el autor, y no hay, por to mis-
mo, datot bastantes para creer que Sahagun haya concluido el ".<r
<< y et "~aM&M~Wo" en que "?0 fM<Mtd<fM<fo". Ten~o la Mspt
cha de que este ultimo pudicra ser identificado con el "t~eM~w/~Wo
T'W~Mt~M~" que posey' Chavero. y que hoy se custodia en la "Ayer
Collection FI senor John Cornyn, que to ha examinado minxciosa-
mente, tiene formulada una nota sobre et "~ocoMeWe 7'W/M~M~"
<S4)–Icazbatceta. 269-11.
(55)-En fois. tëj-tya det "Codice Matritense de la Reat Academia de la
Historia", est~ conttnido el texto mexicano del cap. XXVIII del Li-
bro X de la "Htïtoria", que trata "De las enfermedades del cuerpo
humano. y de las medecinas contra ellas", y al final de ese capitulo
se le di. a la retacion que contiene. el nombre de "t'ft a~c~ ) se
mencionan los nombres de la, personas que cxaminaron o corrigie-
ron ate trabajo, todos ellos mexicanos. Seguramente que este "/<ft
awM~ esti lejos de contener los a<mntos que debicron ser tratado:.
en la "Dcf<rtne para wMtfcj" a que Torquemada alude, pero,
por tratar asunto conexo, to he menc!onado aqui, y transcribo ahora
la lista de las personas que colaboraron con Sahagun en la reda'
ci6n de ese capitulo de su obra:

LXVI
Ju* perez. deSan pablo
Pedro perez. de san Juan
Pedro hemandez. de S. Juan
Joseph hemandez. de S. Juan
Miguel garc!a. de s. Sebastian
Fran.co de la Cruz Xivitonco.
Balthasar Xuarez. de s Sebastian
Antonjo martinez. de s. Juan

(56)–Vease la edici6n francesa de la Historia (Paris, 1880), p. LXIII.


BoMn describe esta doctrina en as pp. 175 76 deï vol. II de sus
"Documents pour servir a l'Histoire du Mexique" y reproduce dos
paginât de ella (7 y 8), en la tam. 78 de su Atlas
La atribuci6n de esta Doctrina a Sahagûn, me parece gratuita
no obstante fine et mismo afirma ("Historia", Ed. Mex., T. III, p.
.U3~ haber predicado a los ndios "por pinturas". Creo que esta
cartilla en jeroxttficos testerianos es obra indigena.
(57)–As! !o e<tabtec!6 el sefior G6mez de Orozco en su erudita conferen-
cia sobre el "~t~Att~t/ateMt" dada en la Sociedad Mexicana de An-
tropologia et !8 de noviembre de este ano. El texto Je ella sera
publicado en el primer numéro del Tomo III de la Revista Mexkana
de Estudios Hist6ricos, que reaparecera el pr6ximo aflo.
(58)–Penaf)et. "Coteccion de Documentos para la Historia Mexicana",
Tercer Cuaderno. México, too!, p. 51 ait! –at final del indice dei
MS. de tos "~M~M~atoW que ahi se publica, léese la s!guiente
"F.ncabeza el Tomo 8 La doctrina Xtiana del muy Révérende Pa-
dre Fray Alonso de Molina en Mexicano".
(59)–Como se indica en la nota po, el autor de los "Cantares Mexicanos"
que Penafiet puM!c6, habia estudiado cuando muchacho con los
frailes de San Francisco en México, y era, se~w to que del texto
alli transcrito puede inferirse, uno de los indigenas que en aquel
convento se educaron. Un atento examen de los nombres propios, tan
abundantes en ese MS, pennite ver que todos o casi todos los de
origen espanol estan muy estropeados, y es cstauna prueba mas de
que quien escribia csto era, indudabtemente, un indio. Como una
muestra damos aqui una lista de aigunos de esos nombres, tal como
alli cstan escritos:

Mattin. Martin
Tiego. Diego
Patacisco. Francisco
Capilcl. Gabriel

Lxvn
Joano.Jihua.Xihua. Juan
Hetnanto. Hernando
Xcsuquitiato. J<< ~o
Petolo. Pedro
Papoto. Pabto
Cozman. Guzman
Caxtaneta. Castalieda

He aqui otros vocahlos estropeados:

Patele xanto, Santo Patile. SantoPadre


Palay. Fray
Gene)aL. General
Mttquex. Marqués
Pete::tentc. Presidente
PoiopetM. Profetas
Tiox. Dios
Croria. Gloria
Alcagel. Arcangel
P!!inc!patos. Principados
Quelapines. Querubines
IqM~e~ia. tartes
Ypttatot. Emperador

<6o)–ïcMMceta 270.11.
(6!)–Descr!bense asi exto: manuscritos en el cat6logo respectivo:
t466 BIBLE- NEW TESTAMENT. SELECTIONS.
Incipiunt Epistole et Evangelia que in diebus Dominicis et fes-
tibus per totius ani circulum teguotur. Traducta in linguam Mexica-
nam.
5<M tj.4 ctn. T~Aot~fo~ W. E. Ca<M, /eM< original in Bri-
<MA JtftM~MMt. Tfo~f/aiMM n~r~t~ <a Pedro Ofo~.
t467 Incipiut Evangelia. qu~ in dicbus dominicis anni totius cir-
euïnn) lenguntur. Traducta in linguam Mexicanam. !6 th c.
'!53 PP. *4~5 7'nKM/o~MM oMn~M~J <<*Alonso Jtfo/ttM.
(6.!)–Icatbatceta (a6.I). dice:
"En la Biblioteca Nacionat hay un M S. en 4*. que contiene ta<n-
hien las Ephtotat y Evangelios de las Dominical en Mexicano, pcro
no tienen nombre de autor ni indicio que ayude a deacubrirlo".
(63)–Forman el "J~ <f< T'/o~/o/cc" los dos "C<<fM AfotWtMj~: el del
Real Patacio y el de la Academia de la Historia, pubticados. res-
ftectivamente, en los tomos VII y VIII de la Ediciun de Troncoso

LXVIII
(Madrid, !go6-!go7). Ya at hacerte e<ta, fueron Mparada* por e!
éditer lu pa~inM que correspondian a los "PnwMfM Af~Mftf~t"
–y que en aquellos codice: hatt4ban<e interpolados- para for-
mar un tomo aparté T. VI). Los "Mf«MMo~ <M Bj~a~of, publi-
cados al fin del T. XII. no forman parte del "MS. d. T'/o~Mco".
(64)–E<te libro, (que contenta los que hoy se Maman VII, IV y V), fué
luego subdividido al hacerte un nuevo ordenamiento y entonces se
reparti6 en dos partes: la primera (que comprendia los libros VII
y IV) conserv6 el mismo orden, quedando como libro IV; la se-
pnda (equivalente al libro V) conttituyô por un momento un Quin-
to Libro, pero como mis tarde erigiô Sahagun su "Ctp!tuto 4* -des-
puet "Libro Cuarto"– en Libro V, arrepintiose sin duda de haber
pttrtido en dos aquel otro libro, y la parte que de et tMtbh quitado
para constituirla ettmenunente en Libro V, dej6 de serto y fue
reineorpontdt a aquel Libro IV.
(6s)–Hty en la "Copia Troncoso" del Codice Ftorentino, al pie de la
pâg. y del tomo en que se contiene el libro de la "Ret6rica y Fi-
lotofla Moral", una nota det e<mer*do copista, que se refiere a una
modification que <ufri6 el epfgrafe con que este libro se inic! pue*
en et se leia antes: "Nican umpeot in ic cAtcoMt amuxtli" ("Aqut
empieM el septimo libro") y la palabra f~Mew« (siete) fn< cam-
bmda <n "f~t~M~M" (tei:), como Troncoso Io explia, tntdiendo
tueze eate autor que "e!t< libro, cuando se escribi6 en tHi~tt* mexica-
na, era el y* (v. bis. del Real Palacio de Madrid) y tuego qued6 en
6'
(66)–Sahagùn mismo, en la advertencia "AI Lector", con que principia el
Libro de la "Conquista", nos dice:
"Cuando esta escriptura se e*cribi6. En el Libro M<M<odondt
M trata esta f<Mt~ttMta, M hicieron varias defectos.
Se ve. pues, que le corre~pondi6 el noveno lugar. en la "Historia",
antes de tener el duodécimo.
(67)–He eatudiado, para establecer c6mo se sucedieron los varios ordena-
mientos que Sahagun hizo sufrir a su "Historia", todo to que él
test6 al principio y al fin de cada libro. AI final de cada uno -ex-
cepto en el VIII- hatlase siempre, at pie. la firma de Sahagun con
la indieaeion consabida: "Fin del libro (décimo, sexto, etc.)", se-
fialando et orden que a cada uno le correspondia. AI modificar este
orden, testaba el numeral ordinal, poniendo un nuevo guarismo u otro
nuevo adjetivo numeral. Como un ejemplo que permitira entender
como deacubrimot estos varios ordenamientos. se darin los fun-
damentot que comprueban que to que originatmente fué "Capitulo
4' pa<o después a ser Libro IV, tuego se le hito Libro V, y e<

LXIX
hoy Libro X. Examinando tM "~M~M/M fM ~fû/M' (publicados
por Troncoso a! fin del T. VI de su edieioo). vemos que to que
hoy es Libro X, ttevaba (v<ase p. top de ese tomo VI) inicialmen-
te este epigrafe:
"Ynic M<MMcap.* ytech ttatoa )-n tlacayotl". ("E! cuarto capitulo
habla acerca de cosas tmmtmas").
La palabra *xtMt (cuatro) fué tuega testada, como atti se ve, y )o
propio se hizo con la palabra "cap* y entoncel se eacribiô arriba
de ellas "MMfMttowttMr~t" ("Libro Quinto"). Finatmente. se testé
esta palabra "MMC<tt/<!MtM'<M" y arriba de ella se eMribi6: "libro de-
cimo". De modo que !o que fué capitulo 4* se conv!rt!6 después
en libro s* y finalmente en libro 6*.
(68)–Esta publicado en pp..ïM-3'7 del T. 1 de la Revota "Aathropo<
con este titulo
Fray Bernardino de Sahaptn 0. Fr. M. "Un breve conpendio de
los ritos ydolatricos que los yndios desta nueva Espafta uaavan en el
tiempo de au infidelidad".
(69)–Dice Icazbalceta (p. 276) que "realmente no debi6 SahagAn ta! fa-
vor at P. Comisario, sino a! Presidente det Consejo de Indias Lie.
Juan de Ovando, quien, por haber visto el ~MMMtWc, entré en deteo*
de conocer la obra completa, y encarg6 al P. Sequera que le env!a-
se copia de ella" Agrega Icazbalceta que "el verdadero favore-
cedor de Sahatûn en ta Corte fué et P. Mendieta, uno de tôt portado-
res del Sumario". Dice que Mend'eta intere:6 a Ovando en la obra
de Sahagùn y afiade que "de ahi vendria el encargo expreao al P.
Sequera de que le enviase la copia completa del manuscrite de Saha-
~un. Para complacer a aquel seflor, que de seguro no entendta la len-
gua mexicana, era preciso acabar la version castellana. Verdad es
también que de las encarecidas expresiones de gratitud que el P.
Saha~ûn dirige at P. Contiftario en las dedicatorias, se desprende que
ai bien este venia dispuesto a cumplir el encargo de un personaje
como el presidente Ovando, favorecio ya de propio movimiento at
autor, luego que hubo visto aqui sus libros".
(70)–De este periodo (c. 1585) de la reconstruccion de la "Historia" da-
tan el "Arte Adivinatoria" y el "Calendario", el reformado libro de
la "Conquista", asi como el scgundo "Vocabulario Tritingûe" (aquel
del que copi6 una parte Fr. Juan Bautista en sus "Advertencias para
tos Confesores de los Naturates" y que mencionamos ya en la p.
XXX de esta Introduccion).
(7!)–Vease la "Advertencia at lector", at frente del Libro XH (Ed.
Bustamante, ~840, pp. t-~).
(72)–Dice Sahagûn, en el Pr6togo at Libro 11, que los "Gramaticot" de-

LXX
dtHMren "en su tengua" (mexicana) las pinturas que entreptron los
indios de Tepepulco, "escriuiendo la dedMtticn at pie de la pin-
te~ EttM pinturas son tM contenidas en los "P'wwtfo~ MM<M-
<~< pero, exMnimndo tM primerax p<<mM de este MS., vemos
que d texto mexicane que "déchue" esas pinturas va a un lado de
et!M, y no al calee, como S~ht~un to indice
(y3)–Per ejempte, t6to en este manuscrito, y no en los po<teriore<, en-
euentfMe el hermoso catitoeo ilustrado de ÏM intigntM de los tue-
rreros (Ed. TronceM, p. VI, pp. tSt-t6y).
(74)–VeMne lu pp. !4S-~8. !Z7.iao. !73-'7S. '34-'40. y '69-17% fe<pee.
t!v)unente, en el T. VI de la Ed. Troncoso.
(75)–En el Prologo t! Libro I!, hablando Sth~tûn de sus borradores de
Tepepulco dice "tengo aun agort (tS76) estos ontimte<
(76)–TreacoM ne habla de estas interpehdeoet, pero se dedncen eUu
de un cuidadoso examen de los "C6dices M~tritenBea" por él publi-
etdot, to mismo que de los datos que td de*crtb!f uno de eUos apor-
ta Don José Fernando Ramirez, en <u estudio sobre los "C6dioes
mex!otoot de Fr. Bernardino de S~t~tun" (An. Mus. Ntd, a* épo-
Ot, T. 1. pp. t-34: vemue las pp. 6 a 8 de ese estudio, que descri-
ben el "C6dice M<Hriten<e de la Academia de la Historia" el det
Real Palacio no to conociô Ramirez, no obstante que de et le di6
noticias D. Manuel de Goîcoechet). Icazbalceta. en su "Bibl. Mex.
del Siglo XVI" (pp. a8s-aM). compendi6 los datos de Ramirez <o-
bre el C6d:ce de la Academia, y antdi6 hn incompletas nom que
-por gettionet myM– le fueron proporciontMhn de Espaft acerca
del C6d!ce del Real Palacio de<cnben estas notas s6lo la parte cas-
tellana, con que este c6dice principia, pero no hacen mendôn de
la extenshimt parte mexicana que va enseguida de eth, y que
abarca la casi totalidad de este Codice.
A fin de que este asunto de las interpot~cione* sea tteitmente
comprensibte, y ptrt que se ve* también et mérito de la edicxin de
Troncoso que -sin decirlo- pone las cosas en su tu<*r, hemos for-
mado una tabla de corre~pondenciM entre los codtees mismos y la
edid6n que de ellos se MM, y ella Mhntri este punto y al tector ttho-
rntrt etfuertot.

LXXI
TABLA DE CORRBSPONDBNCIAS ENTRE LOS

CODICES MATRTÏBNSES Y SU EDICION

C<MVM~<MK~<Mt<M J</ C<Mtft ~?~ Po&MtO.

Codice Original Edicion Troncoso, Edicion TroncoM.


T. VII, Madrid, !oo6. T. VI, Madrid, ïoos

ff. ï–~4.pp. ~0!8 ("M~KO-


~M/M nt M~O~cf)
ff. 25–3~fattan (~En blanco?)
ff. M–S3.H', ï–4'
ff. 54– .PP. S'M
ff. !23–!24.pp.4y.so
ff. Ms.i)p. 4S-46
ff. !a&–t59.pp. ï8o-~s6
ff. 160–i/o.pp. t77–io7 ( M«M Mf.)
ff. t7t- 177 -faltan (~En btaaco?)
ff. ~78–240 -pp. asy-~oo
ff. ?5o-303 .pp. !.ïo6 (P.3f~t.)

CofVM~M~MMMM <(~ CMtCt la ~M~tWtM ~M~~fM.

Codice Original. Edidon Tronooso, Edicicn Troncoso.


T. VIII, Madrid, taoy T. VI. Madrid, toos.
(No «ta paginado)

ff. t–23. –atH.


ff. 24–25. -faltan (En blanco)
ff. 26–50. –att!.
ff. 5!–e< –pp. tt3–'44 (P. Jtf~t.)
ff. 67. –fatta (~En blanco?)
ff. 68. -pp. t4o–!so (P. Jt~tM.)
ff. 60. –pp. 160-170 (P. Jtftwt.)
ff. 70–71. –pp. 173-175 (P. ~<M.)
ff. 72–So. -PP. tst–t68 (P. Jf~t.)
ff. 81 –pp. 171-172 (P. J~~M.)
ff. 82–«3. –pp. t4S–t48 (P. ~Mt.)
ff. 84. -pp. 111-112 (P. A~H.)
ff. 85. -pp. too–tio (P. Jtf<M.)
ff. 86–87. -faltan (En blanco)
ff. 88–06. -pp. t00–2t5 (Jt~M.Z~f.)

LXXII
<f.K~Mt<n(EaMMee).
ff.M~–w. –attt.
ff. )W–W –fattan (En btMco).
ff. :MO–34~ –aMi.

PfM~~MM J< ~<M ~/<M "PfMtWM J~«M<M'MtM".

"Primeros Memoriales" C6dice del Real Palacio. C6dice de la Academi*


(T. Vï. Ed. Troncoso). (T. VII, Ed. Troncoso) (T. VIII, Ed. Troncoso).

pp. ï–te8. -ff. 250–303


pp. t09–!M. -ff. 8s
pp. ïn–tM. -ff. ?4
pp. 113-144 –ff. s'–66
pp. !4S–ï~8. -ff. 8~–83
pp. t~So. -ff. 68
pp. tSï–"M. -ff. 7~–80
pp. t<t~–tyo. –ff. 69
pp. ïyt–ïTa. -ff. 81
pp. '73-ïTS. -ff. 70-7!

P~ec~Mttta las Aa/M los "J~~Mt~Wa/M c<Mt Escolios".

"Memorudea con EtcoUot". C6dife dei Real Palacio. C<)dice de la Academia.


(T. VI, Ed. Troncoso) (T. VII. Ed. Troncoso) (T. VIII, Ed. TfCocoM)

pp 177–w. –ff. t6&–t70


pp. tço–ats. -ff. M–~

PfocfdtMfto de los "Af~wtcfM/M Mt R~a<!ef*.

Etttnpublicados en pp. 40!–448 del T. VII de la Ed. Troncoso, y co-


rresponden a los ff. 1-24 del C6d!ee M~tritense del Real Palacio.

<<tf<cfe<Mf<M
P. M~tM.PftMfroj A~MtOfM/M".
MfMt.Ejf.MfMt<M~M con MfeKet".
JV~M:

El T. VIII de la Ed. Troncoso –que contiene el C<MtM d, h ~<e-

LXXIII
<~M«!– no ttfva ~attinaci~n C<ando las paginât del C6dice original no
han sido '.eparada* por Troncoso para publicarlas en otro tomo, se dicc.
en la columna correspondiente at T. VIII: "a//(".
Troncoso de~cubriô las hojas de estes côdice: que estaban -y ettan–
interpotadas en ellos. par defcctuoaa encuademacion, y al editarlas las co*
tocu en los lugares que les correspondian. Suprimi6 en su edie!on lu
hojas en blanco, y es ese el motivo de que fatten algunos folios. Pueden
checarse estos datos con tos que proporciona Ramirez, a! describir el C<
dite la .4f<~<'M<ta de la Historia (An. Af«j. JVo/ a* epoca. T 1, pp. y-8).
Del CMt< del Real Palacio aun no conotco una descripci6n -aunque se-
guramentc existe- y por eao no te con certeta si ta< hojas que no re-
produjo Troncoso en ninguno de los tomos por et puM!atdo<, son hoja* en
blanco en et Codice original.
(77)-Estas traduccinnes de Seler hillanse en el T. 11 de sus "Getam-
melte Abhandlungen" y en su obra pôttuma "E!n'ge Kapitel aus dem
Geschichtawerk dei Fray Bemardino de Sahagùn" (Stuttgart, toay).
Hablamos preparado una lista de ellas, pero la reservamos para
otro estudio, por no abuttar esta nota.
(78)–Por ejempto: tal fojat 2. 3. 4 y 5. con que se inieia el Libro VIII
en el C6d!ce Matritense de la Academia de la Historia. En ellas
!o escrito abarca casi todo to ancho de la pagina, mientras que en
las restantes hojas de este MS., el texto, areneratmente, ocupa una
angosta columna, y a ta derecha de esta se déjà en blanco un espa-
cio muy suficiente para otra. Me ocurre la h!p6teais de que en el
primer "AfaMM.tcn<c T'/o~/o/fo" (al que he Ilamado "~FWtM~M Me-
MtoWa/ft") ocupara et texto mexicano todo el espacio disponible a
causa de no haberse pensado aûn en que una traducci6n o parafra-
sis castrllana habria de acompaftarlo, mientras que en el segundo
"A~OHtMfW/c 7*/a~/o/fo" habla de ir esa veraion al lado del texto
nihuatl, y <:omo soto éste hubo de ser escrito, vino a dejarte en
blanco el espacio destinado para la traducci6n espanota. Mis tarde
se conttderô necesario afiadir una expticacion de las tna* importan-
tes voces nahuas, y asi nacio la idea de dispuner la "Historia" en
tres columnas, tal como la lamina de la pag. LXXVII to ejemptifica; asi
qued6 arreglado el "A~ iS69", para el cual sirvieron de mues-
tra los "Af~MO~M/t'~ con escolios"
Las ya citadas hojas can que principia el Libro VIÏÏ, nos dan la
lista de los Senore< de México y Tlatelolco, y, –se~un )o< datos
')ue aportan sobre la duracion de sus reinado*– el de niaguno de
estos termina después de !S6!. sino que el del uttimo –et goberna-
dor de Tenochtitian, D. Crist6bal Cecepotic- fenece precisamente
en e<e ano, y es esto muy significativo porque de ello parece dedu-

LXXIV
cirse que estaban siendo redactadu esas hejas en h mendonada
fecha.
(yo)–Hipoteticamente seRatamos esta fecha basaadonos en to dicho en la
nota anterior, y en el dato de Sahagùn, quien, en su Prétogo al Se-
gundo Libro, nos dice que, despues de haberse transladado a Tla-
telolco -ya entrado et ano de ts6o– p!di6 a tes principales de ese
pueblo le suministraran algunos informantes habiles, y con ellos "y
con cuatro o cinco colegiales. ,or M~<tf<o «H a<ïo y algo <H<{t
encerrados en el colegio, M enmendo de daro y tn~d)6 todo to que
de Tepepulco truxe escripto. Las palabras de SatM~n que siguen
inmediatamente a éstas, y que enseguidt copiamos, creemos son
lu ùn!cM que propiamente se refieren al segundo "A~ d, 77«~/o/-
co", de !S64-6<:
"y todo se tom6 a escribir de nuevo de ruin letra, porque se
escribi6 con mucha prisa".
No todo el Ms. de tS<4-6s escrito de ruin letra, pues la pri-
mera parte de et–équivalente al C6dice del Real Palacio- tiene una
ouigrafit muy beiht, pero, inedid& que &pfem!ob* el tiempo. des-
cMdt la letra de aquellos esmerados amanuenses, o se empleaba
otros mis ripidos para el trabajo. Los ejemptos de esa "ruin tftr&"
MUMMe precisamente en los ûttimos tibros. contenidos en el Codiee
de la Academia de la Historia.
(8o)-Decimos que ftttn ttt! et libro sexto porque el que se ttMnt sexto
en el codicc del Real Palacio corresponde al quinto de nuestras edi-
ciones.
(8t)–IcMbtttceta. 29t-it.
(82)-Véase la nota t4. Los "Af~Mona~t con srcolios" de que tn&s ade-
lante tmbtatno~. presentan ta disposidôn en tres cotumna'. tal como
la ttevaba et t'ioç".
(83)–IcMba!eeta. zM-ï.
(84)–V<ase to dicho en la nota 76 y ta ''Tabla de correspondcdas ~ntre
tos Codices MatrïtenMS y su edici6n".
(85)-D. Luis Gonzalez Obregôn transcribe algunos parrafos de un infor-
me de Troncoso en sus "Cronistas e Historiadores". Tomamos de
de attt (pp. !!<s-t86) to que enseguida copiamos:
"et Codiee Florentino, es. fitot6t;icamente inferior en mucho
a los matritenscs, porque su lenguaje mexicano es rudo, y el cas-
tellano grotesco, a veces. to cual se explica recordando que todo Io
escrito en et Codiez de Ftorenda fue desempeflado por indios de la
tribu mexicana. que hablaba su lengua rudamente y la castellana
con los vicios de ten~aje que hasta el dia se usan; mientras que
Io esento en 'os Cudices de Madrid, es obra. fn la parte nahuatt. de

LXXV
indios de la tribu tMCocana (que habtabâ el mexicano con mayor
etegancia), y en la parte castellana de copistas espanotes.
(86)–Sahagùn. advertencia "AI sincero lector", enseguida del Protogo que
encabez* la obra.
(8y)–Vease, como muestra, la limina adjunta, que contiene "JL<t /dMe
M cotM~e <f)M </<a en la <M<M". Es la p. t8o det T. VI en la Ed.
Troncoso.
(88)-Las hojas que conticnen esas adiciones son las que Ilevan los nûme-
ros 2, 3, 4. y 5 en el C<!dMt ~.ttcaMo /<t JPto~ ~fa<MtM Jf la
Historia. R c6mputo de !ot reinados, <egûn ellas, corresponde apro-
ximadamente con el del CJ~t JtfoMfeewM. si ae toma en cuenta
que eate -por tu Otricter pict6r!co– tiene que de<entenderae de lu
fracciones de anot, o computarlas como attot comp!etox' ML mien-
trM en las adiciones precitadas (fol. a verso) informa StUMftun, re-
firiéndose a Itzc&&t!, que "dizen los tenuchcM reyno doze ttno< y
medio", el "CMM< .MfMdocMO" cuenta !3 (fol. S verso). Troncoto se
referia a este documento nombtindoto "et ttMnado CJ<Mcf Jtf~e-
cwM" y parece que –segûn datos del aenor GAmez de Orozco– M
reservaba et revelar mis tarde cual habia sido el verdadero compi-
lador de <
Del can6nigo Juan Gon~Uez sabemos que desde tempranM fechM
aprendtô la lengua mexiauM. y que en el afto de tS30 funai6 como
interprète de ese idioma en el proceso seguido contra don Cartot
Chichimecatecuhtli (Cuevas, Historia de la Iglesia en México", T. I,
p 376). De <u biografia se ocupan varios Mton:s modemos. como
el Dr. Micot&s Le6n (Album de la Coromcion de la Sma. V!rgen
de Guadalupe, México, ï8os-o6), el P. Jésus Garcia Gutiérrez (Bol.
Soc. Geogr. y Est., sa. Epoca, T. VII), y el P. Mariano Cuevas
(Ob. Cit.. T. 11. pp. !a&ao).
(Bo)-En la p. 151 de la "Copia Troncoso del Codice Florentino", después
de los tp primeros capitulos con que comienza el Libro 11. hay ena
nota de este investigador, en la que dice "Estos to caphutos ante-
riores, cuyo asunto repiten tos que siguen, deben ser et sumario de
los libros a* y 4*, que, con los demis de la obra ttev6 et P. Navarro
a Espana y que tat vez votvio a traer cuando regreso: es et ûnico
material conocido de aquel sumario".
(oo)–Puede constatarse esto leyendo el texto del libro 1 de ese Suma-
rio en
"Athropos", T. I, pp. 3to-3t7.
(ot)-Transcribe esas noticias lcazbalceta en su Dibt. Mex. dft Siglo XVI
pp. 3«o-aoo.
(~a)–Esta hipétesis sustenta et Lie. Alfonso Toro en su estudio sobre la
"Importancia Etnogrifica y Lingûfstica de las obras del P. Fray Ber-

LXXVI
~~htJ–<~ <)r3~&~
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~TrM~

<M~M~.
tt~!f~<

~tt< t~t «t!t!«M«t. ~~M~


<~bA<.M. ~.t~

LXXVII
nardino de Sahagûn". (An. Mus. Na! 4a. Epoca, T. I, pp. t3-t4).
pues att! dice:
"Et examen cuidado*<' de taa figura* mueatra que, en tanto que
las del Codice dei Reat Palacio de Madrid presentan un caractet
mis primitivo y mas cercano a la escrito-pintura de loi aatituea me-
xicanos, !aa del Codice Horentino, conservado en la Bibliotecs Lau-
renziana, muestran una patente influencia europea. Atimittne se
observa que las pinturas que repreaentan a !o< dioses de los antigtios
mexicanos, si bien son <emejante< en uno y otro Côdice, pt~entM
notables variantes en la forma y colores de las vestituras, no obstan-
te que cstot son rituales simb6!icos y est&n determinados en el texto.

"Hemos dicho que es muy patente h inHuenda europea en las fi-


guras del C6d!ce Florentino, y en efecto, el autor de ettaa ha olvida-
do taa costumbres de sus antepasado*, y atï, en varios tugaret se
m!ra a los indigenas de rodillas ante los dioses en ae<!a! de adora-
tion, en vez de estar en cudtHM; en otros, los tettore* ind!ot Me-
van barbas y trajes al estito etpattot; en los edificios se ven arcos
pilastras y ornatoa propio: de la arquitecturs introducida por los con-
quistadores; y e! Sol y la Luna se representa por figuras hu-
manas, como se ven en Jos grabados europeos contemporaneo*.
"Bien sabido es que Jas copias de los manuKritM del P. Sattagûn
y las figuras que los itxttran, fueron hechat por indios del Co-
legio de Tlatelolco. Del mas notable de esos amanuenses nos ha
conservado el nombre Betancurt, en su Menologio, quien hablando
de et. dice at!: "Agustin de la Fuente, natural de Ttatituteo, et
mat élégante escribano que M hattaba, maestro de ta escuela, con
gran propiedad se ocup6 teda au vida en escribir a los venerables
PP. Fray Bernardino de Sahagun y Fray redro de Oroz, y Aa~<!
con /e ~«MM «M M~am~a con /<Mt<o ~fo~f<A~ ~<M' ~ar~fta <w<t'j«,
como ta: que e«an en ta pottitta.
"Creo muy propable que Agu«!n de la Fuente sea et autor de las
figurât de! Codice de Ftorfncia. y aun de los dibujos que sirvie-
ron para ejecutar mocho: de los grabados que adornan la "PMt-
modia Crittiana" tos que son demasiado primitivos, casi barbaroB,
y tienen gran semejaMa, en su factura, con las ilustraciones del C6.
dice Florentino".
(93)–Vea*e to que Troncoso dice en au informe del 3' de agosto de.
que reproduce pardalmente Don Luis Gon~atet Obregon ("Cronit.
tas e Hittoriadore* p. tM)
"<i eonviene conservar del Codice Florentine la parte mexicana.
bien que ruda y de pronuneiadon mis dificit. es absolutamente nc-

LXXVIII
eewio de<ech*r to e<crite en CMtethno por los !adi<M de México,
a canttt de los barbarismos y MtM de tint~dt en que abundt; vi-
dos que seria indigne conservar en una edidon monmnenttt como
li nuettnt".
(<X)–<re et0< indicios esta una apostilla al texto ontethmo en la "Co
pit Troncoso det C6dice Ftorentino" p. 558, en la que el copiste
dice
"Texto e<pt. parcte hecho al dict.* de otro escrito ~Et de
Acad. Hist. Md?".
De esto parece deducirse que el texto que Mt& copiando Tronco-
so es CMt dtxtint~ det que contieae el Cédice CMtettano de la .~t
demMt de la Historia de Madrid, puelto que piensa que de e*te <e
sirvi6 StUMtgaa para J<f<ef el que TroncoM copia. En efecto, es-
te investigador va haciendo notar en M copm conttantemente como
muctMH frMet parecen estar escritas al dtc<a<<e, debido a las fat-
hM de concordancia y algunos otros errores que contienen, y esto
1o indicia por medio de una apostilla, escrita t lipiz, que dice "dict*"
y que va Mempre a la itquierda del ren~Mn de ese texto cutelJano
donde ae comète alguna de esas MtM. Como un ejemplo de este
veMe este rengMn que es el Mtepenuttimo det texto castellano en
la p. 709 de la "Copia Troncoso"
"(Y M) et fuego <o<'<o«o en salir, det'Mt: quera ae(ftat).
Como se ve, el e<crib!ente de Sahagùn no oy6 bien la palabra '?'
<<ete" y e<crib!6 "<ef<otM~.
(9S)–ïcMtMttce< aM-IÏ.
(a6)–ïcMb)tteet*, a64.IT.
<oy)–TcMbtttceta. aM-IÏ y a~-I
(o8)~VcMe este asunto en Icazbalceta, (pp. ~6~aNo), quien to trata am-
pliamente.
(op)–tcMbtucett (p. a8t) iiienciona las diversas copms y las vicHttndM
que tufrieron.
(<oo)–He aqui et titulo de la nueva edicion. tal como to copia IcMhtIcett
(pp. aoB-1)
"L<t// Aptrici6n// de// Nra, Senont de Gu!M!t!upe// de Mexico.
Comprobtdt con t* refutadon dct ~rgumento neg~tivo que
pretenta D. Juan Bautista Munot. fundtndOte en et teatimonio
del P. Fr. Ber-nardino Sthatûn; 6 <et Hittorit Original
de este escritor, que ttttent la publicada en t8a9 en et equi-
vocado concepto// de ser la unie* y oritina! de dicho autor.
Publtala precediendo una Disertaci6n sobre la Aptricion
Guadalupana, y con notM sobre la Conquista de México, C&rtos
Ma. de Bustamante, Individuo del Suprême Poder Conserva-

LXXIX
dor. México. Impreso por Ignacio Cumplido. 1840 Calle de
tm Rebe!de< N* z" En 4' Una Htograth de Ntra. Sra. de Gua-
dalupe. Pagx. XXII. 1 foja sin numerar. Pag<. !-a4y. a f(. fn-
d!ee".
(!0!)–La "Libreria Laietana" de Barcelona, la ofreci6 en e<e precio at
Museo Nacional de México, en carta del 24 de enero de ïMS, de
la que conserva copia el Senor G6mez de Orozco.
(t02)–Icatbateeta, ao3-I! y 204-
(toj)–No< abstenemos de dar dtt~!te< por falta de espacio y porque ÏCM-
bfttceta da cuenta extensa de este asunto en las pp. aos-apë de su
BiM: Mex. del sicto XVI.
(t04)–He aqui et titulo de esa edicion:
"too Tomos. Biblioteca Mexicana. CodigM nac!ona!e< vi-
gentes. Historia, Uteratura, Ciencias, Novelas, Oficios. To-
<no V!?e<imo Secundo. Historia Générât de !M CoMU de
Nueva E<t<na Escrita por El R. P. ~r. Bernardino de Sa-
ha~ûn ) dada a tuz con notas y suplementos por D. Carlos
M&r!~ de Bustamante. Tomo ï. Precio 75 cenMvos Mc-
xico. Imp., Lit. y EncMitdemadon de Ireneo PM. Ctt))ejoo
de Santa Ctzra nùm 6. !8oo". !35 cms.–4voh.: 3~ 431, 376+7
f. y 3~+9 s. f. p~t.
(tOS)–"H!ttoiTe Gen<m!e des choses de !a NouveHe-Etpttgne
par R. P. Fray Bernardino de S~tM~n Traduite et Mnotee
te
par D. Jourdanet Auteur de divers ouvrages Mf la cli-
matologie du Mexique et traducteur de la Chronique de Bcma:
Dun del Ctttitto et par Remi Simeon Editeur avec com-
menta!re<, de la Grammaire Mahuat!. du R. P. Fr~y André* de
Olmos Paris G. Masson, Editeur Librairie de t'Ac~demie de
Médecine iao. Boulevard Saint-Germain, !ao !88e.a6 cm<.
LXXIX y 808 pp.
(to6)–Cterttmente la tenont Bandelier dice haber "extractado" la Biblio-
grafMt de SttMMtun, eacrita por Icazbalceta, pero el texto que traduce
a! inglis me ha parecido casi idéntico al del ilustre MMi6)p~fo. La
descripcién del vo!ûmen ea ta at~iente: "!547-t577 A H~tory of
ancient México By Fray Bernardino de SatMUïun Translated
by Fanny R. B<u)detier From thé Spanith Version of Car!ow
Maria de Bustamante Volume I Fiatt Univertity Preas !Ma.
22.s 5 cnx.–VÏÏI, ï tin foliar, mis 315 pip.
(!07)–"Einige Kapitet au* dem GeMhichttwerk des Fray Bernardino
de Sahaftn au< dem Attekitchen übersetzt von Eduard
Seler Herau<tteteben von Caecilie Seter.Sactm in Ge-
meintchaft mit Profe<or Dr. Walter Lehmann LettM des Fon-

LXXX
meinschaft mit Profetor Dr. Watter
Lehmann Leitcr des Fort-
chungt-instituts des Museums fur Volkerkunde in Berlin und
Dr. Walter Kndtebefg Kustos am Muséum Fur Volkerkunde in
Berlin Mit Abbildungen im Text und auf T&fetn Vertegt von
Strecker und Schroder ih Stuttgart MCMXXV!I"jo cm~
XVI y 574 pp.
fto8)–"Lt mxiAn cientifica de Don Francisco del Paso y Tronco~o en Eu-
ropt". Se e*t~ imprimiendo yt este libro -que contiene una docu-
mentaciôn riquisima- y que fue preparado por el Dr. Silvio A. Za-
v<th.
(t09)–EttM t&ntinat si fueron publicadas, y consthuyen el T. V. de la Ed.
de Troncoso.
(no)–Entre sus cottbot~dores "gramitico!" -algunos de los cuatea sir-
vieron también de <unMMen<e<– menciona StttMt~ûn a: Martin Ja-
cobita, Antonio Valeriano, Alonso Vegenmo y Pedro de S. Buent-
ventura.
Entre los "eter'banot'* nombra a Diego de Grado, Mateo Scveri-
no y Bonifacio Mtunmit&mo.
A esta lista habrfa que; a~ret~r el nombre de Agustin de la Fuente,
tegun )o que dijimot en la nota <? De Pedro de San Buenaventura
hty una carta que dirige a Stthtgun, eobre la pregunt* que «te le bi-
to acerca de cuit em antiguamente el verdadero principio del ano'
hàtune pubticad* en pp. 4t-4a del T. VII de la Ediden de Troncoso.
Firma con ét esa carta otro informante llarnado Pedro Gonzétet.
(nt~- -ProporcioM ejemptot de este el Lic. Atfonso Toro (An. Mut. Nal.
<(* Epoca, T. I. pp. t0-n) citando alli los pArrtfos relativos.
(tta)–DeMribimot esta edicion en la nota t07.
(t!3)–"The Song of Quetsalcoatl". Yellow Springs, Ohio, !Mt.

Po- falta (te tipos especiales nos fu< imposible, ttt cittr algunos tex-
tos antiguo*. conservar las vocales con tilde y las c con cedittt. En et
primer caso se ttgreg6 la M, o wt corretpondientes; y en el caso segundo se
u<6 de la .f.

LXXXÏ 1
APENDICE A LAS NOTAS.

~V<~<! BtMo~nï/tfo sobre /o ~Dor~nno Cristiana en Af~.nco~o"

~or ~~r<'< Barrera ~~«M.

MS. original en Mio. "Nican vn peoa yn nemachtitizttatotti. oqui-


chiuh fray Bernardino de Sahagun".
Tiene 27 ff. y falta el fin.
"SfguenM veynte y seis addiciones de esta Postilla !M quaÏM hito
e1 auctor deHa despues de muchos ano< que la auia hecho. ante que se
impnmieM. Es Io mismo que esta al principio debaxo de titulo def dech-
rMio breue de las tres virtudes theotogttM".
A la vuelta un prôtcgo en ctatetbno. Enatree<f la utilidad At la obra
y concluye Mt "Este mismo <tn& de ïSTo se puso por ttpendiz desta Postilla.
en to ûttimo, un tratado que contiene siete collationes en Len~Mt mexicMm
en las quales se contienen muchos secretos de tM CMtumbfM destoa natu-
rate~: y tambien muchos secretos, y primorM desta !engua mexic~na:
y pues que este volbmen no a de andar, sino entre los SMOrdote~. y
predicadores; no &y porque tener recelo de las MttigtMthn que el se cou
tMhen, <htet dar&n mucha lumbre, y contento a lot pfedicadore* del Mnto
Evtmgetto" (t)
No se halla este tratado en el MS., sino solamente veinticuatro adi-
cione< en !6 ff. mal eneuademadas, pue~ las siete ûtt!mM estin antes de tas
nueve prttnerM". (Bib.. p. 266/7).
A esta de3cripc:ôn de Icazbalceta hay que notarle tres COM<: en pri-
mer lugar. no da completo e! texto del titulo en mexicano; en ««undo.
asienta que el "apendti" a que StUMtgûn se refiere se htttt en et MS.
(10 mhmo se lee en el Cat&Iogo Ram(rez), y, por attimo, la tegundt parte
)a toma por adiciones a la pmnera. y por ende, la primera resulta ser la
Postilla para e! ilustre biM:6t;ntfo. En efecto, M! to declara un poco mis
adelante: "La duda acerca de cuat es e! libro de la Postilla parece retuc)
ta en f~vcr det pMMnte, pues el autor mismo le da eM nombre; pero et
titulo de DoetruM se opone un tanto a tal creencia. A no ser que Sahagùn
d«tr:buyera su emenanta doctrinal en forma de comentariot o explana-
ciones at texto de las Epistolas y Evan~tiot".
Como se ve, et mismo dud6 por causa de! thuto de Doctrina: sin em-
bargo, se compuM para si una jut'ificacién de tal tftuto.
Si nuettro Icazbalceta hubiese copiado integro e! tttuto en tnejdcanf'.

(t)–La tranKripcion de este parrafo de Saha~ûn ta cotejë con el orizi.


nat. A. B. V.

LXXXII
habri. descubierto muette cosas, y entre ettM, una perdida ohra de St-
htgun He <tqu! tnuMcri~ mai que bien la leyenda del titulo
NICAN VN PEOA YN NEMACHTILIZTLATOLLI~ VNCAN/
MOMELAOA YN ETLAMANTU NEMOALONJ: INJTOCA VÏR/
TUDES THEOLOGALES: TLANELTOQUILIZTLI, TEUJUTICANE.
TE/MACHILÏZTLL YOAN TEUTLATLAZOTLALIZTLI, YN VEL/
MAUJZTIC TLATÔLU CECA TETECH/ MONEQUJ/
OQUJCHIUH FRAY BERNARDINO DE SAHAGUN.
De donde se ve que este es el "Tratado de las Virtudes Teotogttet en
Megicano. MS. en dicho colegio" (de San Gregorio) de que nos habla
Berist~in en M libro (P)tg 02), y que también cataloga y comenta don Jo<t-
qutn de esta m<mer*
"VÏH. Tratado de las. Virtudes Teologales en mexicano.
"M S. que v!6 ~er!<tain en et colegio de S. Gregorio. Podrh ser un
fn<)ttnento de la Doctrina o-Postilla, porque de Esta se expresa que tM adi-
rioncs enut '1o mismo que esti "al principio" debajo del titulo de dedtrtdon
'te las tres Virtudes Teotea~jet". Si ese tratado ataba "tt principio" de la
Doctrimt. me inclino a créer que el M.S. visto por BerMtiin era la Doetrina
misma, a la cual pu«o el primer tttuie que teyo en ella".
Ahora b!en. aquellas palabras de "es to milmo que eati a! pr!nd)Ho det
dtub de dechrMion de las Tres V!rtude« Tee!o~e<" que se encuenttM en
la portada de las Adic!onet, y que esta vez mal transcribe tqut. puesto que
el original d!ce "Es to mismo que e*ti al principio <f~<M-c dt «ht~o de de-
darMiôn de las tres virtudes theotog~tea", claro dicen que las tales Adicio-
)te* a la P<Mtita y la DectAraeion ~Mf M<d a/ ~Mft~o, son una mis= cosa.
Con efecto, y en. esto e&t& !o curioso. comparando los dos textot, se we
que la parte mexicana del segundo esti contenM& pauabrt por palabra en
et pntnero, salvo que a éste te le han hecho leves correcc!enet en to que
es propiamente el texto. Toclavia m&< La DedMMion tuvo orizin<tm«)te
el t!h)to de "Siguense veynte y seis addiciones desta Potilla. y aMh
capitulo (cada uno de los cuales cs precisamente una "td!c!6n") tuvo ori-
Ktnatmente también su titulo en espanol tal como ap~rece en la segunda
tfarte de csta mal tttmadt Doetrina. Los titulos de los capitulos fueron
cubiertos con tirillas de papel hibilmente pet~dM: encima de tales remien-
dos fué escrito et nuevo tituto en mexicano. La hoja de la portada fue
tatnbién cubierta con otra que tapa el prototo e~p~Bot y que contiene el
proto~o tnexictmo. Et titulo de la portada e*t& remendado con un frtg-
mcnto de hoja bastante para taparlo, encima del cul ahora se lee el que
arriba he transcrito.
Yo dedutco de todos estos hechos que Fray Bernardino de Sthn~un.
c<'cribiô UMH Adicione* a su Postilla y que, quitia. de<pue* de que Esta tu-
vo tM mal fin (<i es que ciertamente fué convertida en carton) tM dMfm-

LXXXIII
z6 con el nombre de Dedarteion de las tres Virtudes Teotogttes. oun-
biando para ello los titulos y e! t'~ogo. re<utt<mdo M! uri nuevo librw)
escrito totalmente en mex!omo. Père exht!a otra copia de ht Adieione* y
~<t fué anexada a la ya ditfntMdt. tgre~ando unifMnente en et titulo,
que "es to mismo que esti at principio debaxo de titulo de dedtnMi~
Y no bastando esta nota, que claramente se ve atfez)Mh poateriormente,
una mano ajena agregu at pié de la hoja: 'OQU! MOCHÏHUÏLt YN
FRAY BERNARDINO DE SAHAGUN YNIN TENONOTZAHZTL!
YTOCA, UIRTUDES THEOLOGALES".
La tnmtformMion la hizo el Padre fteitmente. puel la materia de
las Adiciones es precitamente las Virtudes Teotogt!ex. VeMe to que dice
et pfôtogo en eap~no! al exponer las ventaJM que fu trabajo ofrecm: "Et
aver atMMiido ettM veynte y seis addiciones a etta PottHut parece que ser-
viri de muchas coHUt. La primera.Lo Mtundo, ap)'ovedMn< de tener
muy a la numo. <fM/afo~M <~ <rM Mf<M~~ t~e~a~ Y de que
la Postilla era un tratado de Epistolas y Evangetios. te dice claro M tefcer
punto "L o tefeero. aprovectuni para que et predicador tendri mucha
oportunidad de meter estar addicione* o ~ganM deUM, en qualquiera Ier-
tn6n que predicare /~<M'~Mf Me hay jE~<o/a, K< ~tW~t/M <w M<a rM«M<t.
cuya letra no demande ttzun* dellas.
Como d!f[o nnut arribtt, nbtese que don JotMtuin dice que et "Apeadiz"
a que se refiere Sthagûn en Mt protogo etptnot, no se eacuentra !n-
duido en el M S. Pero a peur de ello no deberMt etBetturxe que ettuvtMe,
puelto que es un apéndice a la Postilla y no a sus adieSbne*, que son hMt*
cierto punto otra cosa, a pesar de eso, digo, entre las hoJM que dMifico
como tercera parte del volumen, y que ae encuentran tntercthdM entre las
dos primeras partes, aparece una hoja con la palabra "Apendtz" por thute~
y otra con el de "D< la Postilla". Yo sospecho que te<m el principio y el fin
del famoso "Apendit que contiene muchos tecreto* y no terit dificil que
parte de MM otras hoJM contengan otros fragmentos de au texto.
DEDICATORIA
CARTA DEDICATORIA DEL AUTOR

AI Rmo. P. M. Fr. Rodrigo de Sequera, Predicador insig-


ne de la Orden de los Frailes menores y ConmNurio General de
toda esta Nueva Espana, Nueva Galicia, Guatemala, Costa Rica,
Yucatan, Nueva Vizcaya y de la Isla EspaSota: su mener sûb-
dito, fray Bernardino de Sahagûn, deseo prosperidad y salud
in M<f0~~ AoMtttM.
Con ninguna otra cosa, Padre Reverendisimo, me parece dar
muestra del agradecimiento que debo a V.P. sino es dedican-
dole esta obra habiendo
que por au favor ha sido resucitada,
estado enterrada en el sepulcro del olvido por manos del dis-
favor, para que dado que a mi me falten palabras para poder
cncarecer la grande obligaci6n que tengo al servicio de V.P.,
ofreciendo la obra y el autor deella, a quien la ha dado nueva
vida, no sea yo arguido de ingrato; y de nuevo V.P. sea ser-
vido de la amparar, mirando por ella como por cosa propia.
Y pensando en mi como podria encarecer este tan gran
tteneficio, me vinieron a la memoria las pahbras del gloriosi-
s!mo Doctor San Gregorio, con que encarece aquel gran triunfo
de Nuestro Senor Redentor de
y divina victoria JesMcnsto y
la vida, -la cual se manifest6 et dia de la triunfal Resurec-
ci6n, después de haber con tantoa trabajos triunfado de la muer-
te- et cuat dice asi: MtAtï MO&M M<Mf< ~o/Mt~. «Mt f~<w< ~ro-
/MtM< Mas antes, como el mismo Redentor dicc, hablandu

3
de Judas: mas nos vaHa no haber nacido, que nacer para ir a
pena eterna. La sentencia de estas pa)a!~ras, Padre Reverend!-
simo, cuadra muy bien para mis nbras. a las cuales fuera mejor
no estar hechas, que después de ~astado el cacr en el
trabajo
seputcro del perpetuo olvido De manera que todo !o que cHas
son y seran se ha de atribuir a V. P., como a su redcntor,
el cua! las rcdimio sacàndo!as de de!)ajo de ticrra y aun deba-
jo de la ceniza, y ponicndotas en lugar donde ten~an vida y
honra, y por ellas su autor ten~a a!~ùn provecho espirituat.
el cuai ninguna otra cosa prétende. Y por esto, no con im-
propiedad sino muy a proposito se puede decir de to que ade-
lante de !o arriba atc~ado, dice nuestra madre la Iglesia en
loor del Redentor que es: 0 /<<t CM/~o que /o/~< <!f/oM/«~t
MtfrM~ Afrc /?<CMt~~orrM</
Puedo yo decir estas mismas
pa!abras, teniendo por prbs-
pero el disfavor que a mis obras se ha dado, y por favorables
a los que le dieron, pues que por aquel camino vinieron a pa-
rar en manos de quien tanto las ha favorecido. De maner:'
clue el ser y vator que tiencn y tendràn, a soto el que las
favorecio para que sauesen a luz se ha de atribuir, mas que
no al autor. Por tanto, Reverendssimo Padre nuestro, suplico
a V.P. ten~a por bien de recibir en su amparo y proteccion
este primer volumen, de estas sus redimidas obras, el cuai con-
tiene cinco libros con otros lantos apéndices; y sera como el
primo~énito y pr~ncipat hijo, al cual sc~uiràn los dcmas, )os
cuales aunse (juedan criando con los alimentos de <juc V. P.
les ha prove!do; y no dudo (lue V.P. !os tomarà como por bi-
ios muy legitimos, para los favorecer, asi en ésta Nueva Espana
como en la Anti~ua en todo to que fuere menester. Y con
tener yo fundamentos muy suficientcs para tener esta confian-
za, no quiero muttipHcar palahras, mas conc!uyo con decir, co-
mo dice San Pabto, que mas debcmos al secundo A(tan que al
primero. Asi ellas dcben mas a V. P. que no a su autor.–Va!e

4
PROLOGO

El mMtco Mo ~«~<* of~r/<M«'M/f aplicar las tM~tCtMo.t al


CM/frMtO (~') que primero COMO~CO <~<*que /!MMtOf, 0 de que
rOM.M ~rOCC(/0 la CM/<*r~«'(/< de WOMCro ~KC < bueu Mt~JtCK
fonncnc .~o docto Cil el fonocunt~/o Jf las tM<'</<fU!a.f y CM
de las<'M/<'rtft~O</M, para aplicar COttT'<'Mt&/<*MtC<t~ a cada fH-
fermedad la MtC<~«'tM<t contraria, (y /'or<~) los predicadores y
fOM/MorM Mt<Wc<M son de las <!MtMMM, para curar las CM/~rwcJa-
des M~tn/MO/M COMTt<'M<* (que) /<'M~OM <t'~rt<'MCtO de las Mt<
(/tc<no.t y de las fM/cr~tCt/a~M f.~n/MO~: predicador de los
itt'tojf de la r~M&~co, para ~M</<'r~or co~ro cllos .~M </oc~nMa.
Y < CCM/fMf, para .M&< ~r<*<yMM~or /0 que <'OM!'«*«<' fM/~tt</fr
que ~<t<*M ~fOMtf a su oficio, COt!:tCM<* XtKC/tO ÇM<*~~OM /f
MfCMono para f/cr~or sus o/<Ct0.t; ~t fOMttCMC se <cMt-
</<'« los MttMM~o.t de esta to~K'~rnJtt, con decir que <'M<r<* <sf<!
<y<*M/<* Mo Aajt' MtJ~ ~fcoJ~~ ~«<* &orr<ïf/t<*ra, A«r~o y corMo/«/o<
porquc otros HtMt'/to~ ~<'<'a<f<M /<oy fM<r<' cllos muy w<~f ~ro~'M y
que hfMfM ~nn< M<'c<<Wo</ </<*r<'M«*<~t'o: Los pecados de la ido-
/a<rto y W~o.t «/oM<nco~, Y .vtt/'frjr~ftot!~ «foM/n'fa~ y d</t«'ro.?.
y a&M~OMM y t<'r<*M<OM«M «/<r«o~, Mo ~ot! aun ~<T</t~.f del
lodo.
Para ~r<'</<far r~ro <t~a.f ff~ OMM /'<!r<! .M&cr las
/«!Y. îM<'n~/fr f.t </<' saber roMto /o.f M.to&<tn fn /~M)~<! <~ su
tJ~fo~fa, que por falta de tto M&<*r <<' CM MMMtrf ~r~fttfto

5
/!Of<'M MtMf/tO.t fO.M.f fJoM/nfO~ .MM que /0 fM~t</0~().t; y </«<'M
0/~tO~ ~f~fd~Jo/O~ ~Mt* son ~0&~r«M 0 MtMf~M, por ignorar
la rais de donde ~~t< --que es M!<<! t~o/a/r~a, y los confe-
sores Mt se las ~r~MM~oM Mt ~« t~oM g«F hay tal cosa, ni sabeu

leaguaje para los ~r<(M/0), )tt OMM /0 ~M<<'M</FrdM OMMÇMf


tf fo digan-. Pues por que los ministros del Evangelio
que .VMC~f~M a los que printero TtM~rOM, en la cultura de f.t~O
MMCTO M~O del ~tïor no ~«~OM ocasi6n de quejarsc de los ~n-
w<'ro~, por haber dejado a o~'C!<r<M las cosas de estos naturales
Jt' esta Nueva ~f/'oMO, yo, fray Bernardino de .So/to~«M, fraile
profeso de la Orden de Nuestro Serdfico P. S. FrcMCtJfo, de la
0&J~rï/<ÏMCtO )Ha<M~ de la Villa de .SoAo~MM, fM Campos, por
mandato del muy Reverendo Padre el 7~. Fray Francisco 7 o-
ral, provincial de esta Provincia del .SoM~ ~Et'OM~to, y </f.v-
pués Obispo de Campeche y yMco/<tn, <K'nM </o<'<' libros de /a.~
cosas JtMtMM, 0 por tMC/Of decir tJoM~ftCO.t, y /<M)MOM<My ttO-
turales de esta Nueva Z~OMt: El primero df los cuales /r<t/a
de los dioses el segundo, de
y diosas que estos MO~«r<~M adoraban;
las fiestas con que los /tOMfo&on; tercero, de la t'MMtor~o-
lidad del (ÏMt~Ma y de los lugares donde </fffaM ç< t~t /(M al-
!M<M desde que JO/tOM de los cuerpos, y de los sufragios y ob-
.t~Mt<M que Aoc~oM por los )MK<*r/o~/ el cuarto libro trata de la
<M~fo/o~<a judiciaria que estos Ma/Mro/M M~a~oM, para ~o~fr la
/or~MMa &M~Mo o mala que ~M~o~ los que naftott. < quinto libro
trata de los agiieros que estos naturales /<'<ua« para o~ttt'nor
las cosas por ~M<r; /t&ro .o trata ~<' la /?f/Jn'fo y f<7o-
.~o/to .~ora~, que estos MofMro/~ M~a&c~: el séptimo libro trata
de la Filosofia Natural que estos )!a<!<ro/~ a/caMro&aw, oc-
tavo libro trata de los ~fMorM y de sus fo.t/MW&r~ y Mton<'ro.t
de ~o&~tor la r~M&f«'a. ~t~ro «oMo trata de los M<<'r<'o~~r~.t
Y otros oficiales w~dmco~, y de sus coj<MW~r<'j; f/ libro dé-
<tMto trata de los vicios y ttr/MJ~ de <t~<M </f«/M, al propio
de ~M tMOMfro de mtr; libro MMJ~fUMo trata de los aM<M<a~
<M y peces, y de las ~f~frartow~~ que /tay ~M esta lierra, y
de los (tr~o/f.~ y<'r~< y flores y frutos, metales y piedras v

6
otros tMMW~M; ~&ro jMo~cttMo intitula La de
Conquista
México.
Estos doce libros, con el arte y vocabulario o~M~tf~
<M'aOOfOM de sacar en blanco este 0<ÏO de mil quinientos y sesenta
y nueve. Aun no se na ~oJt~O romanzar, ni ~OMff los f~CoKo.!
M~ÏM la trasa de la 0~0; MO /0 que .fC ~oJfMï hacer en el
OtÏO de setenta que se sigue, pues desde el dicho 0~0, hasta casi
el /tM de este 0<ÏO de mil y setenta
quinientos y cinco no se
~do tM<~f ~M~M~ en ésta obra, ~or gran disfavor hubo
que
de parte de /o~ que la debieron de favorecer: ~~ro como ~70
a esta tierra nuestro Rmo. P. Fray Rodrigo de Sequera, Co-
misario General de todas estas ~fOMMCt<M de esta Nueva Es-
~0~, Guatemala, etc., de la Orden de Nuestro Serdfico P. San
Francisco, de la observancia, MMÏM~J que estos libros todos se
rOMOtM'<M~ y OJ{ CM romance COWO en lengua M:~nCOtM
escribiesen de buena letra.
Es esta obra
como una red barrcdera para sacar a luz todos
los vocablos de
esta lengua coM .n<~ ~ro~<~ y wf/o/Jftfoj sig-
Mt/tcact'oM~, y todas ~M.? maneras de /M~~or, y las îtM~ de sus
antiguauas buenas y tMO/~t, es para f~JtMnr mil canas, porque
con harto menos trabajo de /0 que aqui me CM~~O, ~O~rjM los
que quisieren saber ~M poco tiempo ~MMf/tOJ de sus aistiguallas
y todo el lenguaje de C~~O gente mexicana.
~4~'Ot~C~M!rJ mu-
f/<o toda esta obra para conocer el quilate
de esta gente tM~n-
cana, el CMO~ aun no se lia conocido, porque vino sobre ellos

aquella MM~<c<o« que y~r~M{<M de parte de Dios /M/M«no contra


/Mdco y Jerusalem, <<<c<~M<<o,en el Ca p. 5°: yo A<M~ OMf :~M~a
una de
sobre vosotros, yo tracré contra vosotros gente muy
lejos, gente tMMy robusta y M/or~o~o, gente muy antigua y
diestra CM < ~Mf, ~fM~ cuyo ~MOM< no ~M~M~t'r~î <!t ja-
)t<~ o~<~ su M«!M<*r<t de hablar; toda gente fuerte y aMt~:o.M.
codiciosisima de matar. Esta gente os ~frMM a vosotros y
a ?'«~~<M ~tM/~r< <* At;o~, y toda cuanto ~o~M, y jM~?Ktr<!
~odo.t fM~~roj ~MfMM y f~t/tfto~. Esta a letra ha ocoM<

7
n'Jo a <o.f «tJto.f c~M los
f~o< o/M: /«fro~ /OM o~o~<oJ<~ v
V JM/rMt'Jo~ C//0~ y <oJ<M ~M.t f<.t<M, que WtM~K~M aparicncia /M
qued6 de /o que craM oM~.v. M/J~ ~MtJo-f por &<<r&or<?.v
y por ~CM~f de &0/MtM<0 ~Mt/O/C ––Ct~<~ ~<'</«« t'<!< CM las
<~<M de ~O~tC~O CC/Mt~t el pic </</<nt/<* 0 M!MfA<t ~<rO.<MMtOW.V
t/Mr /«*nC~ </f0t< ~f<n<MCtjM de ~0/<<<t(M, ~OCOHt/0 fuera O/~MtMt~
//rOH~<M que su MtaMCrO de regir fOM/CMM! Z~t' M~O poco

~Mf coM ~ron trabajo se ha rcbuscado parece ~MMC/to la !W/o-

ja ÇM<? /MCt~OM todo .t<* pudiera /«t~.


En /o ç<*<' toca a la OM~<7«<~<K/ de esta ~M<<* <<~M<r<' por
<H fn~MOdo que ha M«~f de dos M«/ OMO~ que /MM~t CM esta /<C-
'TO que 0/toro jfC llama la Nueva E~OMO Porque por .MM ~t!-
/f<ro~ 0<t~M<M Aov MO~tCMt ~«C <t~«cMo famosa ciudad que se
//a;Mj Tula ha yo <M~ <tMO.? o «<tt~ cc~co de ellos que fué J~-
fruida, y alites que T cdificasc, ÇM<* la c~t/tforun M~MMC-
~OU !Mt<f/t0.f poblados ~t T'M~OM/~MCO, efûMJc dcjaron MtMCAo~
edificios Mtt~' uotables; pues CM que <îM cstuvieron y CM /<'
que /ar<~ofOM CM edificar la ciudad de 7'«/~ y M /o que </MrJ <'«
.< ~ro.~<*rtJoJ a<t<<f quc /M<w </M/rM<Ja, M coM-tOMO a t'cn/o~
que ~a~oroM )Md.f de mil a<To~, de fMa/ rc.sM~a que por /o M<*Mo.r
~M<Mt~<M o~o~ OM~c.t de la Z~farMOf!~ de «MM/ro /?<o~
esta /K'rra cro poblada. Esta f~&r~ y ~<w ciudad de Tula,
MtMy rica y </<'c<*M/c, Mn<y .M~/o )MMv c~/or~o~o, tuvo la ad-
crjo /o~/MMa de Troya. /.o.t fA~/o/~fo. que ~~u los que (/c
r/la ~c escaparon, /<<!« /<'M«/~ la .~Mff.n~tt de /<M ~o~taMo~f,
t OMtOlos fO~OMO.t ~Jt/tfO~/t < Capitolio para .TM /0~/0/~0, asi
los cholulaijos fJt/«'<îr<)n a )«(~<~ <t~M< ~~tOM/Or<0 que C.~J
/MM/0 a C'holula, ~Mf f~?~~ K~O sierra 0 «H ~ro« !MOM<< y
todo /«o Je )M«M~ o f:<cr'<t.~ por </c J<*«/ro..UtfcA~'
<j/!o~ Jfjr~M~ los Mtc.nfo«M fJ</<fa~o« /a f<f<J<M/ </<* A/vtfo, çMt'
r.\ otra ~MCft'a, y r//o.t <'« .M/~r y c/< Policia .~M otros tv~
<MtM<M. l.os //o.rfo//<'fo~ ~rfffM liaber .n«-<*Jt</o fM la /or(M)K<
</<*/0.t f<!)'/0~<M~ /yov </raM</f.f .t<*MO/<t de las OM/«/Ma//< de
estas f<)M<~ hoy J<a /'<t'r<' c~ 7'M/a y <'« T~M/aM/rt'Mco, y

8
fM MX f~t/tftO //a<MOjo ~OC/MCO/fO. que M/<! CM los /<~rtM<MO.?Jf
()MOM/<tta/<M<K'; y casi CM toda M/o tierra /<ay seieales y rastro
tic cdificios y <tO/<M OM~M~HtO.t.
~.t, cierto, cosa de <on</<' oJM<tr<!f«!<t que haya )w~/ro se-
/?<~ Dios <aM~.f
.H<~<M OfM~<!</0 !<«<! .YC~'<! de ta»tas </<'H/<t t~
~o<f<M, CMyo~ /r«<o.t M~~fnMt~t .Tf!~< < Jftn~tno los ha cogido,
y CM el /«<o infernal /<M /t~M<* atcsorados; ni ~«fdo creer ~Mt
la /n<t de Dios «o .tfo ~'<<fo donde la .nt:a~o~o de Sa-
tanâs ~OM/O prosperidad ha ~MtJo, fOM/~tTMtf aqucllo ~C Sali
Pa&/o: o&Mtt~of~ la gracia abonde o~M~t/J < ~c/t~o. Del saber,
o M~M~a esta ~<*M~, hay /OMM que fué tMMf/Mt conto pa-
rece <'M libro décimo ~OMd< en fa~/M/0 XXIX, se habla
los ~t~Kfojr ~ot&Mtûff.t de ~/o ticrra, ~fK~f afirma gMf
~cyo~ /<MM/o.~ o! todas
fueron y <M/f<Mo<yM y ntny dt~<ro.~
las of~.t M«'c<!Mtc<M de la /or~<o~ cual cutre cllos cra Mtd~
M<tMt<tf/0 que MtM~MMO otra T'tf~M< y por la que .tH~tOM al M~/t-
)«o ~roJo del T'o~; /<'M{on de c.t/o </roM<~c.v ejercicios, fOtMO ~o-
rece fM t<u<fA<M partes < esta nbra. E<! /o que ~ra a la rc/t-
<~t<!M Y fM/O de .?«.' <~<W.t «0 crco Ao habido fM f~ tUM~Jo
«<<o/ro~ /OK r<T'<'r<*nf«M/or<t de sus dioses, «< tan a su costa,
fOMfO < de f~/O .VM~'O ~a~O, nt /0.~ /t~t~ ~< t«'M(/MMa
otra Maft<!M ~«t'o yM~o tan ~<Mfo y ~f /<t)t~.r ffrfMtnm'a~ f0!t)
le /<o<! ~tMa~o estos MO/Mra/M ~«r <t/'<ïf!'o </<* M<Mr/<o.t a~o-f. «)-
wo parccc par toda csta obra.
/~<
<'n<yc<t ~c csla ~<'M<f la rt'/of«~< <;t«* </<!H las :/c/o~ es
que por la Mtar T'«ncro«, de hacia < Hor/< y (!t'~<' es que
~rOM CM 0/</MMOJ T'<MO.Tde MM«<<! (~Mf) MO .tf .M~t' rOt~O f~'t
/a&~<tJo~ jftHO que ~<' fon/f/ura que sino /aM<<! o«<' Aay ~t~t'
/0</0.t M/O~ MO~M~«/<'J. OM<* .M/tt'ro~ de .t<t'/t' <t<t~0~, <<(' Cf/d.'
.~<<' CH<t 0.~ ~0« /0.t .n<t' «Ot'tO.f
0 </<</t'~0.t <'<t que 7'!«!t'r0« /«.'
~n<M<*ro.f ~o&~o~orc.t de <<! /<<'rra. jr<'</M« se fo~</<* par fOM/<
/Mr<M two.ntMt/M; la ~<'M/f ~n'tMcro t-tHo a ~<or a t'c /t'rr<j
Jf '«ï<t'o la F/onJo. y fO~f/t'anJo ft'to y (~<«~ar<'o fx /<<'r/')
de /<Mt'o, o«<' <o.t //<!M<a« /<'o. que </«!rrt' </f<ir luyar </«);</<'

9
M~OfOM los que pasaron el 0<yUO. ~.t/O ~fM~ venfa en demanda
del ~orot.to lerrenal, y ~o~OM par apellido Tamoanchan, que quie-
re decir, buscamos MMM/fO casa; y poblaban CFfCO de los tM<~
altos montes que hallaban. En venir hacia el mediodia a bus-
cor ~crc~fo ~ffCMO~, ttf) erraban, porque o~<Mt<~ es de los que
~rcn&M que debajo de la ~MM equinoccial; y en ~ttMr
que M 0~«n O~~MtO monte
tantpoco y~f~OM, porque <M( ~0 di-
c<*M los Mc~~orM, ~MC ~orotyo terrenal M<<t debajo de la ~M~a
f~M<MO<'CM/ y que es un monte altfsimo que M~O su cumbre
cerca de la luna. Parece que ellos, o ~M.~ OM~MO~O~ ~MMCfOM
0/~MM OfdCt~O CCfCa de esta ÎMO~fM, 0 de Dios, 0 del demonio,
o ~Ct~tCt~M de antiguos que vino de mano FM mano hasta
ellos. Ellos
&«.~0&OM /0 que ~Of ~a ÂM~MM MP ~M~F A<ï-
~of, y nuestro ~Mor Dios ~fc~Mj~o que la tierra ~.r/'o&~odo
se poblase para que algunos de sus descendientes fuesen a ~o-
blar el ~oro~o celestial, como oAofo vemos ~or ~~n~~Mto.
mas ~~Ora ~MJ me detengo en contar 0<~MM<tKF<M.~ pues es cer-
~~tWO que estas gentes todas son nuestros hermanos, proceden-
tes del ~Ot!CO de Addn COMtO ttOM~fO~, son nuestros ~fJ/tM<0.t.
S quien .tOM«M obligados a OtMOf como a nosotros mismos, quid
quid sit.
De /<! que fueron los
~Cttt~O.t pasados, vemos por CJf~~n~n-
cia ahora que .MM hdbiles
para todas las artes ~t~Mtcoj, y las
~rct~oM, ~OM /o~tM~t /«t&< para aprender todas las artes li-
beralcs, y la santa 7'co~to, coM<o por f.T~n~MHo ha visto
en aquellos que ~OM sido CtM~MOJo.t eu estas ciencias; ~Or quc
de le que sou ~M las cosas de guerra, .T~ <tfMC de
experiencia
ellos, 0~ en la conquista de esta tierra COtMO de otras par-
/tCM~r~ COM~Mt~ que J~M~ OC<Î se /<OM hecho, CM<ÏM fuer-
tes .to<t eu ~M/nr trabajos de /!<Wt&~ y sed, f rio y .tM~MO, <'«<!«
ligeros y dispuestos para acometer CMa/M~«~ro trances ~<7«yro-
~0~. ~<M MO ~OM menos A<t&t~ para nuestro crM~OMM~MO y<MO
en él d<?MJotM~M~ /«~rOM CMMMK<0.f; cierto, parece que <'M es-
los MM~~ff0.t tiempos, y en estas tierras y con esta getlte, lia.

10
querido Nuestro ~CH~f Dtot rutituir a la /~<tt'o /o ~<«' dc-
monio la ha robado (~M) /M~ro, .4~~MOMM y T~raMCto, fM
/4jt0 y Palestina, de ~o cual quedamos tMMy obligados d<* dar
gracias a Nuestro ~Mor y trabajar fielmcnte ~t esta su ~VM~a
~a~o.

AL SINCERO LECTOR

Cuando esta ohra se comenzô, comenzose a decir de tos que


to supieron qu~ se hacia un Calepino, y aun ahora no cesan
muchos de preguntarme que en qué términos anda el Calepino
Ciertamente fuera harto provechoso hacer una obra tan ùtit
para los que quieren aprender esta lengua mexicana, como Am-
hrosio Calepino la hizo para los que quieren aprender la lengua
latina, y la significacion de sus vocablos; pero cicrtamente no
ha habido oportunidad, por que Calepino sac6 los vocablos y
las significaciones de ellos, y sus equivocaciones y metàforas,
de la lecciôn de los poetas y oradores y de los otros autores de
la lengua latina, autorizando todo to que dice con tos dichos
de los autores, el cual fundamento me ha faltado a mi, por
no haber letras ni escritura entre esta gente; y asi me fué
imposible hacer Calepino. Pero eché tos fundamentos para
(que) quien quisiere con faciliclad le pueda hacer, porque por
mi industria se han escrito doce lihros de tenguaje propic y
natural de esta lengua mexicana, donde allende de ser nun
~ustosa y provechosa escritura, hallarse han también en ella
t<xlas maneras de hablar, y todos los vocablos que esta ten~ua
usa, tan bien autorizados y ciertos como to que escribiô \'ir-
t;itio, y Ciceron, y los demàs autores de la tengua latina.
Van estos doce libres de tal manera trazados que cada plana
ttcva tres cetumnas la primera, de ten~ua espanola la segun-
da. la ten~ta mexicana; la tercera, la dectaracion de los voca-
hlos mexicanos, senatades con sus cifras. En ambas partes te
de la ten~ua mexicana se ha acabado de sacar en blanco, todos

ït
docc Hbms; to de la lengua espano!a, y tes escolios no esta he-
cho, por no haber podido mas, por fa!ta de ayuda y de favor.
Si se me dièse la ayuda neces.uia, en un ano o poco mas se
acabar!a todo; y cicrto, si se ac~base seria un tcsoro para sat)er
muchas cosas di~nas de ser sabidas, y para con facilidad saber es-
ta lengua con todos sus secrctos, y seria cosa de mucha esti-
ma en la Nueva y Vieja Espana.

Ï2
LIBRO PRIMERO

En que se trata de los dioses que adoraban


los naturales de esta tierra que es la
Nueva Espana
CAPITULO I.

QUE HABLA HHt. !'«t\CI!'At. U!OS ~t E AUOKABA'< Y A QUIE*.


SACR!F!CABA\ !.ns MKXICAKOS LLAMADfj
Hurxn.ocHTL!.

Este dios !!amado /Ywt'~o~o<<f! fué otro Hércules, el cua.!


fué robustisimo, de grandes fuerzas y muy t)elico~. des-
gran
truidor de pueblos y matador de rentes En las t~ucrra~ en
como fuego vivo rnuy temeroso a :<u'- contrarios. y asi la dni~
que traia era una cat)cxa de dragon muy espantab!e. que echaba
fuego por la tx)ca; también este era mgromàntico o embaidor,
que se transformaba en figura de diversas aves y be~tias
A este hombre. por su fortaleza
y de~treza en la guerra,ic
tuvieron en mucho los
mexicanos cuando vivta Despues que
niurio le honraron conw a dios y le ofrecian esclaves, sacrifi-
candolos en su presencia; buscaban que estos esclavos fuc~en
muy reRatados y muy bien ataviacioc con aquellos adercxo<- que
etlos usaban de orcjeras y barbotes; es'o hacian por mas hr'n-
rarle. Otro scmcjantc a este hubo en las partes de Tlaxcah.

que se ttamaba Camaxtli.

'5
CAPITULOII.

QUE TRATA DEL DIOS LLAMADO PÂÏNAL, EL CUAL


StRXDO HOMBRE HRA ADORAHO POR DïOS.

Este <!ios !!amado P<!<~<t/ era como sota capitân de! arriha
dicho, porque el arriba dicho como tnayor capitân dictaba cnan-
do se hah!a de hacer Ruerra a at~unas Este, como
provincias.
su vicario, scrv!a de cuando repentinamente se ofrecia de Md!r
a! cncuentro a los cnemt~os, porque entonces era menester que
este PJ<M<r/, que quierc decir ligero, apresurado, salicse en pcr-
sona a movcr la ~ente para que con toda prisa satiesen a ha-
t)crsc con los enenligos.
Dcspués de muerto que le hacian
la fiesta era que une de
to. satrapas tomaba h ima~en de este f<KM< compnesto con
ricos ornamentos como dios, y hac!an una procest6n con él. bien

larga, y todos !ban corriendo a mas correr, asi el que le Hevaha


como los que le se~u!an. En esto representaban la prisa que
muchas veces es necesaria para rcsistir a tes encm!~os, que sin
sahcrto acometen haciendo celadas.

rAPITLLO Ht.

TR\TA [tEL H!OS t.MAU~ TEXC\!LU'n< KL cr.\L GENKRAt.


MEKTE ERA TRXtRO t'OK MHS KKTRK HSTOS NAft'RA-
LRS UR ESTA Nt f:A Est'AXA; KS OTKO JrftTKR

E! tlios ttatnado
7'<'?t~«t cra tenidu j~ vcrdadcrn dios,
c invisible, el cual
andaba en todo tuRar, en et cielo, en la tic-
rra y en e! infierno; y tcnian que cuando andaba en la tierra
!nov!a guerras, enemistades y discordias, de dcndc resuttaban
mucha fati~as y desasosie~os. Dcctan que et nusnio i<)tat)a
a unuh rontra otros tuvicscn
para que ~ucrras y pur csto le

ï6
Ilamaban Nécoc Vdo~, (luc quiere decir sembrador de discor
dias de ambas partes; y decian et sôlo ser el que entendia en
el regimiento del mundo, y que él sôto daba las prosperidades
y riquezas, y que él sôto tas quitaba cuando se le antojaba; da-
ha riquezas, prosperidades y fama, y fortaleza y seiiorios, y dig-
nidades y honras, y tas quitaba cuando se te antojaba; por
este le temian y reverenciaban. porque tenian que en su mano
cstaba cl levantar y al)atir, de la honra que se le hacia.

CAPITULO ÏV.

QUE TRATA DEL DIOS QUE SE I.LAMABA


TLALOC TLAMACAZQUt.

Este dios ttamado Tlaloc T/a~MOca~~Mt era et dios de las


ttuvias. Tenian que et daba tas Ituvias para que regasen la tie-
rra. mediante la cual Iluvia se criaban todas las yerbas, ârbotes
y frutas y manten!mientos: también tenian que e! enviaba et
granizo y los retampaRos y rayos, y las tempestades det agua.
y tes peligros de los rios y de la mar. En ttan~arse 7'~tMoc Tla-
tttacM~Mt quiere decir que es dios que habita en el paraiso terre-
nal, y que dà a los hombres los mantenimientos necesarios pa-
ra la vida corporal: los ser\ icios que se le hacian estàn en et
secundo tibro, entre las fiestas de los dioses.

(APtTrLO V.

TRAT\ PK). Ptns ru K St: H.AM QrETXAt ( 6\T!


MOS DE LOS VtKXTOS.

Este ~M<o/f<!a~, aunque fué hombre. teniante t'or dios y


dcctan que barria el camino a los dioses det agua y esto adivi-
naban porque antes que comienxan las aguas hay Krande< vien-
tos y polvos, y por csto dec!an que C"<o~< dios de los

~*hMûn ). ï
'7
vientos, barria los gamines a icsdioses de tas ttuvias para que vi-
nicsen a llover.
Los sacrificios y ccrcmonias con que bonraban a este dios
cstân cscritas aclelante, en el
secundo tii'ro. Los atavios con
que le aderezaban eran los
si~tientes: Una mitra en la cabc-
za, con un penacho <!e plumas que se Haman <<?o~; la mitra.
era manchada como cuero de tigre; la cara tenia (en!da de ne-
j~ro, y todo el cuerpo; tenia vestida mia cannsa como so!)repc-
lliz, labrada, que ne !c Hegaha mas de hasta la cinta; tenta
unas orejeras de turquesas, de labor mosaica; tenia un collar
de oro, de que colgaban unes caracolitos mariscos predosos:
Hevaba a cuestas por divisa un plumaje a manera de Hamas
de fuego; tenia unas calzas desde !a rodilla abajo, de cuero de
ti~re, de las cuates colgaban unos caracolitos mariscos; tenta
ca!zadas unas sandalias tenidas de negro, revue!to con marga-
~ita; tenia en la mano izquierda una rodela con una pintura con
cinco ângulos, que Haman joyel del viento. En la mano dere-
cha tenia un cetro a manera de bàcu!o de obisjw: en )o alto era
cnroscado como bàcuto de obispo, muy lalrado de pedreria, pe-
ro no era largo como el bàcu)o; parcc!a por donde se tenia co-
mo empunadura de espada. Era este el gran sacerdote del
templo.

CAPITULO VI.

QUE TRATA DE LAS DIOSAS PK!XCH'ALES QrH SK AU());HAr.


EN ESTA NL'EVA EsPANA.

La primera de estas diosas se Uamaba Ct7!«<i«!o/ Decian


~uc esta diosa daba cosas adversas como pobreza, abatimien-
to, trabajos; aparecia muchas veces, segun dicen, como una se-
fiora compuesta con unos atavios como se usan en palacio.
ncoan que de noche voceaba y bramaba en el aire; esta diosa
se Ilama Ct/!t<ac<!a~, que quierc decir mujcr de la cutchra; y tam-

!8
bién la ttamaban 7'oxJn'~ut. ()uc quicre dccir nucstra m~dre.
En estas dos cosas parecc que esta diosa es nuestra madré
Eva, la cual fué en~anadn de la cutebra. y que ellos tenian no-
ticia det negocio que paso entre nuestra madré Eva y la cutebra.
Los atavios con que esta mujer aparcoa cran t)tancos, y los
cabellos los tocaba de manera que tenia como unos corne~ue-
los cruzados sobrela frentc: dicen también que traia una eu
na a cuestas, como quien trae a su hijo en ella, y poniase en
et /t0«<y!«~ entre las otras mujeres, y desapareciendo deiaba
la cuna. Cuando !as otras mujeres advertian que aquella
runa estaba alli otvidada, mira))an to que estaba en etti y ha-
ttaban un pcdernat como bicrro de tanzôn, con que ettos ma-
taban a los que sacrficaban; en csto enteiidiati que fué Ct/tKa-
t Jo~ la que !o dejo alti.

CAPITULO VII.

TRATA DE LA UtOSA QUE SE LLAMARA CtHCOMECÔATL.


Es OTRA DÏOSA CERES.

Esta diosa ttamada C/ttcoM!<'c<!a// cra la diosa de los man-


tcnimtentos, as! de !o que se corne como de to f{uc se hcbc: a esta
la pintaban con una corona en ta ca!)cza, y en la mano derecha
un vaso, y en la izquierda una rodela con una flor grande pin-
tahan: ténia su rtfCt~ y /u<t~<7/t y sandatias, to<t<~ !)ermejo: y ta
cara tenida de I)erlliejo-, dct)i6 c'ta mujer ser h primera que
conc'~o a baccr pan y otros manjarcs y ~uisados.

'9
CAPITULO VIIï.

TRATA DE UNA DIOSA QUE SE !.LAMABA LA MADRE DE LOS DïOSES,


CORAZÔN DE LA TÏERRA Y NUESTRA ABUELA.

Esta diosa
era la diosa de tas medicinas y de tas yerbas me-
dicinales adorâbanta los médicos y los cirujanos y los san-
gradores, y también tas parteras, y tas que dan yerbas para
abortar; y también los adivinos, que dicen la buenaventUra,
o mata, que han de tener los ninos, segùn su nacimiento. Ado-
ràbanla también los que echan suertes con granos de maiz, y
los que auguran, mirando el agua en una escudilla, y los que
echan suertes con unas cordezuelas que atan unas con otras,
que ttaman w<'co~o/'oM/t~M~/ y los que sacan gusanillos de la
boca y de los ojos, y pedrezuelas de tas
otras partes del cuer-
po, que se ttaman tetlacuicuilique. También la adoraban los
que tienc en sus casas banos o /f~torta~. Y todos pon!an
la imagen de esta d!osa en los hanos y ttamàbanta 7'<t<M'c<fff,
que quiere decir la abue!a de los banos.
Toclos los arriha dichos hacian cada ano una fiesta a esta
diosa, en la cuat comprahan una mujer, y la componian con les
ornamentos que cran de esta diosa, como parecen en la pintu-
ra que es de su imagen. y todos los dias de su fiesta hacian con
ella areito (i ) y !a regalaban mucho, y la halagaban porque no se
entristeciese por su muerte, ni Hnrase: le daban de corner dc-
licadamente y convidaban con !o f)ue hahia de corner y la roga-
har que conucsc, como a gran senora, y estes dias hacian de-
lante de ella ardides de guerra con vocerio y regocijo, y con mu-
chas d)\sas de guerra. y daban dones a los sotdados que do-
tante de cth peleahan por hacerla placer y regoc!jo.
I.te~ada la )K<ra cuando habia de morir, despucs de hahcrta

<))-t'~s t'atahra ))uc t'rocc')<- f)c las Antiths. qut' cl autor ctnptea pa-
ra <!csif:nar las <)an7as i'xtixcnas. D Estrban richardo. en su /~t'<'<'t<jn<!r<o
~r~tMf!< (/<* ~o~fj r<n<f<!j (Habaoa. tM2) <))< .~trft/0–N. s. m. Voz
iJ1lI.c~i," Pedro M-irtir Oviedo, cran las rimas 0 romalll'cs (iiie can- can-
).t))an Ic~s
tal~an )ts naturalcs
oaturatcs clc<!c csta
esta Iala; sCK"n las Ca·a·,
!s)a: sc~ùn Ca:.a' sus ficaa~
au. ficstax yy Janzas.
danzas.

20'
muerto con otros dos que la acompanaban en la muerte, !a de-
sollaban, y un hombre, o sàtrapa, vestiase su pellejo y traiate
vestido por todo e! pueblo, y hacian con ésto muchas vanidade"
Las vestiduras y ornato de esta diosa eran tenia la bo-
que
ca y barba, hasta la garganta, tenida con ulli, que es una goma
negra; tenia en el rostro como un parche redondo, de !o mi<"
mo tenia la cabeza a manera de una K"rra hecha de manta,
revuelta v anudada los cabos del nudo caian sobre tas espatdas
en el mismo nudo estaba injerido un p!umajc de! cual salian
unas plumas a manera de Hamas estahan colgando hac{a la par-
te trasera de la cabexa. Tenia vestido un huipilli, el cual en la
extremidad de abajo tenia una cortapisa ancha y arpada; tas
naguas que tenia eran blancas y tenia sus cotaras o andalias
en los pies; en la mano izquierda, una rodela co~ una chapa re-
donda de oro en el medio, y en la mano derecha tenia una es-
coba, que es instrumento para barrer.

CAPtTULO IX.

TRATA DE UNA DIOSA LLAMADA TzAP<tTLATE\A

Esta diosa que se decia 7'~o~o/~o/fMo fué una mujer. &e~un


su nombre, nacida en el pueblo de Tzapotla, y por esto se Hama
la Madre de T~o~o~a, porque fué la primera que inventé la rési-
na que se Hama M.n/ y es un aceite sacado por artificio de la re-
sina det pino que aprovecha para sanar muchas enfermedadcs
y primeramente aprovecha contra una manera de buba~. o sar-
na, que nace en la cabexa. que se llama
<;Ma.<'uf<~<M)~~t. y tan.
bien contra otra enfermedad es provechosa asi mismo. que na-
ce en la cabeza que es como bubas que se llama f/ta~Mat/tttU'tj~'
y también para la sarna de la cabeza; aprovecha también con-
tra la ronquera de la garganta; aprovecha también contra la.
grietas de los pies y de los tabios. Ks también contra tus ent-

2!
peines que nacen en ta cara, o <as manos; es también con-
tra el usa~re, contra otras .nuchas enfermedades es buena; y
como esta mujer debi6 ser primera que hallô este aceitc, con-
târonta entre las diosas y hacianta fiesta y sacrificios aquc-
Ilos que venden y hacen este accise que se ttama tï.n~.

CAPITULO X.

QUE TRATA DE UXAS MOSAS QUE LLAM\HAN CIHUAPIPILTIN.

Estas diosas ttamadas C</««t~t~<M eran todas tas mujeres


que morian del primer parto, a tas cuates canonizaban por dio-
sas, segùn esta escrito en el sexto libro, en el capitulo XXVIII
alli se cuenta de las ceremonias que hacian a su muerte, y de !a
canonizacion por diosas; alli se vcrà a la larga.
I~o que en el presente capitule se trata es de que decian que
estas diosas andan juntas por el aire, y apareccn cuando quie-
ren a los que viven sobre ta tierra, y a los ninos y ninas tos
empecen con enfermedades, como es dando enfermedad de per-
lesia, y entrando en los cuerpos humanos y decian que andaban
en las encrucijadas de los camino< haciendo estes dafios, y por
esto los padres y madres vedaban a sus hijos e hijas que en cier-
tos dias det ano, en que tenian que descendian estas diosas, que
no saliesen fuera de casa, porque no topasen con ellos estas
diosas, y no tes hiciesen atgùn dano; y cuando a at~uno le entra-
ha pertesta. u otra enfermedad repentina. o entraba en et at
?un demonio, decian que estas diosas !o habian hecho.
Y por esto tas hacian fiesta y en esta fiesta ofrecian en su
templo, o en tas encrucijadas de los caminos, pan hecho de di-
ersas figuras Unes, como mariposas, otros de figura det ra-
yo que cae det cielo, que Ilaman r~MffU!7/t, y tamhién unos t~-
matejos que se ttaman .i'f«'M<f/<aMt<7/r~ y maiz tostado que
ttaman cttos t~t«'

22
Laimagen de estas diosas tienen !a cara blanquecina, como
si estuviese tenida con cotor como es et /<~o~, to
muy blanco,
mismo los brazos y piemas; tenian unas de oro, los
orejeras
cahe!!os tocados corno tas senoras con sus cornezuelos; el /tM!~
era pintado de unas olas de negro, las naguas tenia labraclas
de diversos colores, ténia sus cotaras blancas.

CAPITULO XI.

QUE TRATA DE LA DIOSA DEL AGUA, QUE LA LLAMABAX


CHALCHïUHTLicUE; ES OTRA JCXO.

Esta diosa !tanuda C7«t/c/!<K/fc!«', diosa del


agua, pinta-
tabanla como a
mujer, y decian que era
hermana de los di<
ses de !a Huvia que ttaman 7'/a/o<y«~, honrabanla porque dc-
cian que etta tenia poder sobre el at?ua de la mar y de los rios,
para abogar a los que andaban en estas aguas y hacer tempesta-
des y torbellinos en el agua, y anegnr los nav!os y barcas y otrcs
asos que andan por el a)?ua.
Haciati fiesta a esta diosa en ta fiesta que se llama f.o/
f«a/<r~<, que se pone en el sc~ndo libro capitulo VU..M!)
esta a la larga las ceremonias y sacrificios con que la festeja-
han, atti se podrà ver. Los que cran devotos a esta diosa
tt festejaban eran todos aquellos que tienen sus ~ranjer!as en
el agua, como son los que venden agua en canoas. y los que
venden agua en tinajas en laplaza.
Los atav ios con que pintahan :t esta diosa son que la pin
taban ta cara con color amarillo, y la ponian un collar cle pie-
dras preciosas de que cot~aba una medalla de oro en la cat)e-
xa tenia una corona hecha de papel pintada de azul ctan'. c'~n
unes penachos de plumas verdes y con unas borlas que cot~n
t an hacia el cotodritto. y otras hacia ta frente de la misma co-
rona. todo de color azut claro. Tenia sus orejeras labradas de

23
tnrquesas de obra mosaica; e'taba vestida de un /tMt~ y unas
naguas pintadas det mismo <otor azut claro, con unas fran-
jas de que colgaban caraco!ito:. mariscos. Tenia en la mano iz-
quierda una rodela, con una lioja ancha y redonda que se cria
en et agua; la ttan~n o~&M-M~OMO. Tenia en la mano derecha
un vaso con una cnu hecha a manera de la custodia en que se
)!eva et Sacramento, cuando uno solo le Iteva, y era como ce-
tro de esta diosa. Tenia sus cotaras blancas.
Los senores y reyes veneraban mucho a esta diosa, con otras
dos, que eran la diosa de los mantenimientos que !!amaban C/«
ro~t<'c~o/~ y la diosa de la sal, que tlamaban Uixtocihuati, por
que decian que estas tres diosas mantenian a la gente popular
para que pudiese vivir y multiplicar. Lo demas acerca de esta
diosa se verà en el capitule que he citado, det segundo libro,
porque alli se trata copiosamente.

CAPITULO XII.

QUE TRATA DE LA U!OSA DE LAS COSAS CARNALES LA


CUAL LLAMABAN TLAXOLTÉOTL, OTRA VENUS.

Esta diosa tenia tres hombres el uno era


que se Hamaba
77<MO~o~, que quiere decir la diosa de la carnalidad; el se-
gundo nombre es /.t'cMn!<t ttamàbanta este nombre que de-
por
cian que eran cuatro hermanas: la primera era primogénita o
hermana mayor, que ttamat~an 7'tOf<~<ïM, la segunda era her-
mana menor que ttamaban rc<f«. la tercera era la de enmedio,
la cual ttamaban Tlaco; la cuarta era la menor de todas, que
Ilamaban JV«c<M. Estas cuatro hermanas decian que eran
las diosas de la carnalidad. En tos nombres bien a
significa
todas tasmujeres que son aptas para et acto carnal. El tercer
nombre de esta diosa es 7/o~«a/!<, que quiere decir comedora
de cosas sucias, esto es, que se~un decian, las mujeres y hom-

24
bres carnales confesatxut sus pecados a estas diosas, cuanto
quiera que fucsen torpes y &ucios, que ellas tos perdonaban.
También decian que esta diosa, o diosas, tenian poder para
provocar a lujuria y para inspirar cosas carnales, y para favo-
recer los torpes amores y después de hechos los pecados dedan
que tenian también poder para perdonar!os, limpiar de etto~
perdonàndotos, si los confesaban a tos sus sàtrapas, que eran
los adivinos que tenian los libros de las adivinanzas y de las
venturas de los que nacen, y de las hcchicerias y agüeros, y de
las tradicciones de los antiguos que vmitron de mano en man«
hasta ellos. Pues desde que et penitente determinaba confesarse
iba luego a buscar a alguno de los ya dichos, detant~. quien
se solian confesar y deciale "Senor, querriame ttegar a dios
todopoderoso y que es amparador de todos, el cual se ttama
Yoalli-Ehécatl, esto es, r~cof~oco; querria hablar en secreto
mis pecados". Oido esto el sàtrapa deciale: "Seàis muy bien
venido, hijo, que to que decïs que queréis hacer para \-uestro
bien y provechc es". Dicho esto miraba luego el libro de !a>
adivinanzas que se Ilamaba <OMaMMto~, para por et saber que
dia seria mas oportuno para aquella obra y habiendo visto el dia
que convenia deciate: "para tal dia vendréis, por que en-
tonces reina buen para que esto &c haga
signo, prôsperamente".
Llegado et dia que le habia mandado que volviese, el pe-
nitente compraba un petate nuevo e irtcienso blanco, que !!a-
man copalli, y tena para el fuego en que se habia de quemar
el copalli; y si el pénitente era persona principal, o puesta en
dignidad, et sàtrapa iba a su casa para confesarte –o por ven-
tura el penitente, aunque fuese principal, iha a casa det satra-
pa–; Itegado, barria muy bien et lugar donde se habia de ten-
der et petate nuevo, para ponerse sobre et el confesor, y tueg~'
encendia fuego y echaba el copal en el fuego el sàtrapa. y
habtaba al fuego y deciatw "os. senor, que sois et padre v
la madre de tos dioses, y ;;ois et mas antiguo dios, <,abed que
es venido aqui este vuestro vasallo, este vuestro sier\o; y vie-
ne Unrando. vient con gran tristeza. y viene con gran dotor.

~5
y esto es por que se conoo' haber crrado, hatxT rest)a!ado y
tropezado, y encontrado atgunascor suciedades de pecados
y
con algunos graves delitos dignes de muerte, y de esto viene
muy penado y fatigado. Se~or nuestro muy piadoso, pues que
sois amparador y dcfensor de todos, recibid a pcnitcncia, oid
la angustia de este vuestro siervo y vasallo".
Acabada esta oraciôn, el sàtrapa volviase al penitente y
hab!àbate de esta manera: "Hijo, has venido a la presencia
del dios favorecedor y amparador de todos; veniste a publi-
c~rte tus interiores hedores y podredumbres; vienes a abrirle
los secretos de tu coraxon, mira que no te despenes, mira que
no te desbarranques mintiendo en su presencia de nuestro se-
nor. Desnudate, echa fuera todas tus verguenxas en presencia
de nuestro senor, e! cuat se Ilama Yoalli-Ehécatl, esto es, 7*

catlipoca. Es cierto estas


que delante de él aunque no eres

digno de verle, ni aun que él te hable, porquc es invisible y no


palpable; mira, pues, como vienes, que corazôn traes, no dudes
de publicar tus secretos en su presencia; cuenta tu vida, relata
tus obras de la misma manera que hiciste tus excesos y ofen-
sas derrama tus matdades en su presencia, cuenta con triste-
xa a nuestro senor dios, que es favor~cedor de todos y tiene
abiertos los brazos y esta aparejado para abrazarte, y para to-
marte a cuestas: mira que no dejes nada
por vergucnza, mira
que no dejes nada por fiaquexa". Otdf) csto, el pénitente !ue~o
hacia juramento de decir la verdad, de la manera que eltos
usaban jurar, tocando la tierra con la mano y lamiendo to que
se te habia penado; y ine~o echaha f~(t//t en el fue~o, que
era otro fundamento cerra de decir la verdad, y tuc~o se sen-
(aba delante de! sàtrapa, y porque )e tenta corno ima~en y \i-
cario de dios comenzahaie a hablar de esta manera
"(Oh senor nuestro, que a todos recibes y amparas, oye mis
hediondeces y podredumhres; en tu presencia me desnudo y
ec!~o fuera todas mis ver~uenxas, cuantas he hectu); no te sun

por cierto ocultas mis maldades que he hechu, por que todas
las cosas te son manifiestas y c!aras! Dicho esto, tue~o co-

26
mienxa a decir sus pecados, por el mismo ordcn que los hix~.
con toda claridad y reposo, como
quien dice un cantar muy des
pacio y muy pronunciado, comoquien va por un camino muy
derecho, sin desviar a una parte ni a otra. Y acabando de
decir todo to que habia hecho, comenzaha tuego a hahlar c)
satrapa, diciendo de esta manera "Hijo, bas babtado a nues-
tro senor dios diiciendo delante de él tus malas obras; ahora,
también en su nombre, te quiero decir lo que eres obligado a
hacer cuando descienden a la tierra las diosas tiamadas Ct/tMo-
~t~Mtt, o cuando se hace la fiesta de las diosas de la carna-
lidad que se Itantan /.rcM<Mawc: ayunarâs cuatro dias, afligien-
do tu estomago y tu boca; y Ilegado el dia de la fiesta de estas
diosas 7~CM<M<M~?, luego de manana, o en amaneciendo, para
que hagas la penitencia convenible por tus pecados, pasaràs la
lengua por el medio de parte a parte con algunas mimbres que
se ttaman ~oco~.s<îc< o /~o/ y si mas quisieres, pasarlas
bas por las orejas, to uno de dos; y ésto haras en penitencia
y satisfaccion por tu pecado, no por via de merecimiento sino
en pcnitencia det mal que hiciste. Traspasaràs la lengua ~r
el medio con alguna espina de rnaguey y después, por el mismo
agujcro pasaràs las mimbres; pasaràs cada una por delante tu
cara, y acabando de sacarla arrojarla has atràs de ti, hacia las

espaldas, y si quisieres de todas ellas hacer una, atando todas.


la una con la otra, ora sean cuatrocientas u ochocientas tas que
lutbieres de sac~r por la lengua, baciendo esto se te perdonan
las suciedades que ht~te".
Y si no tiene muchos ni graves pecados el penitente, dicc
et satrapa delante de quien se confiesa: "hijo, ayunarâs, fati-
garas tu estôm~go con hamhre y tu boca, con sed, comiendt'
sola una vex al medio dia, y esto cuatro dias". 0 te mandaba
"iras a ofrecer papeles a tes
lugares acostumbrados, y haras
ima~enes; cubriràs con
ellos las imàgenes que Ilevares bêchas.
segùn tu devociôn, y haras la cerentonia acostumbrada de can-
tar y baitar en su presencia". 0 le decia: "has ofendido a dios.
emborracbàndote. convicnete satisfacer a! dios det vinn ttamadu

27
7't~A~ (!) y cuando fueres a hacer esta penitencia iras <!<
noche, iras desnudo sin que Heves ninguna utra cosa sino un
pape 1 delante y otro detràs, para cubrir tus partes vergonxo-
sas; y cuando hecha tu oracion te voivieres, los papeles con
que vas cenido detrÂs y delante arrojarlos bas delante de tes
dioses, que alli estàn".
Acabada la confesion y recibida la penitencia, et pénitente
ibase para su casa y procuraba de nunca ma:; volver a hacer
aquellos pecados de que se habia confesado, porqu, decian que
si otra vez reincidia en los pecados ne tenia remedio. No lia-
dan esta con feston sino los viejos, pur graves pecados como son
adulterios, etc., y la razôn por que se confesaban era por librar-
se de la pena tentpora! que estaba senatada a los que caian en
tales pecados, por librarse de no recibir pena de muerte. o ma-
chucandoles la cabeza o haciéndoselas tortilla en~e dos grandes
piedras.
Es de saber que los sàtrapas que oian
los pecados <:enian
gran secreto, que jamàs decian !o que habian
oido en la confe-
siôn, porquc tenian que no lo habian oido ellos sino su dios,
delante de quien s6!o se descubrian los pecados; no se peusah~
que hombre los hubiese oido, ni a hombre se hubicsen dicho S)-
no a dios.
Cerca de !o arriba dicho sabemos que aun después acâ, en
el cristianismo, porfian a !!e\ar!o adelante, en cuanto toca a
hacer penitencia y confesarse por los pecados graves y pùb!icos.
como son homicidio, adulterio, etc., pensando que, como en el
tiempo pasado, por la confesion y penitencia que hacian se les
perdonaban aquellos pecados en el foro judicial, también ahora,
cuando alguno mata o adultera acogese a nuestras casas y mo-
nasterios y, callando !o que hicieron, dicen que quieren hacer
penitencia; y cavan en la huerta y barren en casa, y hacen !o
que les mandan y confiésanse de alli a algunos dias. y enton-
ces descaran su pecado y la causa por qu<: vinieron a hacer pe-
nitencia acabada su confesion, demandan una céduk firma<ta

(1) .-Locl dio~e!l dei vino eran lIamados ('rnfr~»ifofwhfin, "4oo en-
nejos".
28
de! confesor, con proposito de mostrarta a tes que ri~en, (;o-
tternador y atcatdes, para que sepan que han hecho penitencia
v confesadose y que ya nu tienc nada contra ellos la Justicia
Este emhuste casi nin~uno de los reti~i's ni cléri~os entien-
den por donde va, p<jr ignorar la costumbr<- antigua que tenian.
se~un que arriba esta escrito, mas antes piensan que la cedu!~
la demandan para mostrar como esta confcsado, aquel anfj 1~
to sabemos por mucha experiencia que de ello tenemos.
Dicese que se confesahan tes viejos, y de los grandes pe<a
(los de la carne; de esto bien se ar~uye que aunque habian hc-
cho muchos pecados en tiempo de su juventud. no <e confesa-
han de ellos hasta la vejez por no se obligar a césar de pecar
antcs de la vejez, por ta opinion que ten!ân que el que tomahA
a reincidir en los pecados el que se confesaha una vez no tenia
remedio.
En to arriba dicho no hay poco fundamento para argüir que
cstos indios de esta Nueva Espana se tenian por obticados de
se confesar una vex en la .'ida. v este. u! /Mnt!f na~Mra/t. sin
haber tenido noticia de las cosas de la fé.

CAPITULO XIII.

Qt'F TRATA DE t.OS ntOSHS Qrf: S0\ MEXORKS K?< t)t<tn\n ) 1;


Ï.')S ARRinA t)!CHns. Y El. PRtMKRO iïK KSTOS ES (H.)
QrK Lt.AMAX Xt'TKCt TLT; ES OTRO \'tt.C.\S

t~tc dios det fuen" Hamado .Yt~r('«//t ticnc tambien <'trc-


<)'ts nombres, el uno es /.rf~~o'</t~tn. que quierc decir "car)
amaritto": y et otrn es ('Mc~a/~n. que quiere decir "tiam~ de
fuc~o". Tamhién se ttamaba ~/Mf/nff~o~. que quiere decir "cl
dios anti~uo"; y todos le tenian por padre considerando ks
efectos que hacia porque quema la Ilama, enciende y abrasa. y
estos son efectos que causan temur. Otros efectos tiene que
causan amor y rcvercncia. como es que caticnta a tos que ticncn
frio y guisa las viandas para conter, asando y codendo y tos-
lando y friendo. Et hace la sal y la miel espesa, y e) carhon
la ça!, y catienta tos bancs para hanarsc y hace el aceile que
se Ilama M.n/ con et se calienta la tcjia y agua para tavar tas
ropas sucias y iejas. y c vu<'t\en asi nue\as.
este dios se le hada fiesta cada ano, al fin det mes que
se ttama <'sfo//<. y a su imagen le ptm!an todas las vestiduras
v atavios y ptnmajes det principal senor en ticmpo de ~/<~f<-
t~-ro~fa. hacianta a semejanxa de .Uo~fCM~o~a, y en ticmp<'
(le tus otros senores pasados tiaciante !a semejanza de cada uno
de ellos; y puesto en su altar o trcmo, descabezaban a su pre-
sencia muchas c<j<tornices. derramaban la sandre de ellas delan-
te de pt, y también ofrecianie copal como a dios, y ofrecfante
nttos pastelejos que Harnan <7K<7~o!no//<, hechos de btedos, ( )
y cstos mismos connan pt)r su honra: en todos los barrios, p«r
su en cada
honra, casa antes que los comiesen los ofrecian at
fue~o. y antes de ofrecérsetos no los comian.
Y los sàtrapas que estaban diputados at servicio de este dios
'iue tos ttatTtaban Y/n«'/n«*<!Mon. que quiere decir sus viejos, to-
(t~ el dia hacian ai'eitn u danza en su presencia. cantando y
tnitando a su modo, y tanian caracoles conio cucmos y tanian
:nambores y /<on<ï~/<, que son atambores de
madera; y traian
en las manos unas sonajas con que hacen un son al propo~ho
')t't cantar, son a la manera <Ic trebcjos o trebecinas con que
)):<ccn callar a los ninos cuando ttoran usanse en los Campos. ( ~)
se cocia pan en comat en este dia, y en este se tenia cui-
<):Kto, de que nadie c'x'icsc pan ni <'<ra cosa en cornât ]M)rquc
nin~uno se t<x'asc clcl fuego por ser c! primero dia en que se
«Mnian y ofredan tos tamatcs arriha dici)us. Kn esta misn):t
ncsta )os padrcs y madrés de )"s ninos caxaban, unes culc-
bras, otros ranas, otros peccs qoc se ttaman .tuKtVf. <~ lagarti-

( 1 ) .h' Huauhtli. Actualmente se desil{na con cl nombre de alel{rÍa a


la ylanta y la semilla, y s~rlo se utiliza para preparar una golosina popular.
(.*)–Parece f)uc el aotor se rcfiri~ a una reminiscencia local, puest"
yuc emplea trebeio u trcbecina cn scnti~:o ~Ic Juguetc. Véase la toginx (/.

30
Hos det a~ua que se llaman c.t'o/< o aves o cuatesquier otros
animatejos, y es~os cchàhantos en las hrasas de) ho~ar; y dès-
que ya estaban tustados connantos tes ninos y decian. come cosas
tostadas nuestro padre ci fue~o; y t!e~ada !a noche los vicjos
y vicjas t(xlos t)ch!an ~c/ que es vino de la tierra, y de! w//t
que hebian derramaban antes que t)€bicsen en cuatro partes dei
hf~ar de! ~f~t que hab!an de tjehcr: a esto decian que daban a
)~u'<tar at fuego aquella bebtda, honrândote como a dios en c'to,
<)up era como sacnftcio u ofrenda. Y de cuatro en cuatro ano-'
):ac!ase esta fiesta niuy so!eninc, y hacia areito el senor con tfxtf~
sus principales, detante de la casa o templo de este dios y en esta
ficstas de cuatrc en cuatro anos nu sotamente los viejos y vieja-
ttcbtan vino, o /cr< pcro to<!os. moxos y moxas. niïm-. y nif);~
tu t)eb!an; por eso se llamaha esta fiesta ~<7/o~o< que quierc
decir fiesta donde tes ninos y ninas bcben c! vino o /'«/fr< y
daban padrinos y madrinas a los ninos
y huscabansetos sus p~-
<!re~ y madres, y les daban at~unos dones. Estos padrinos y
madrinas Hevahan a cuestas a tes ninos y ninas que cran su-

abi jades, at tcmp!o de este dios de! fue~o, (al cual) también
'-) Uamaban /.<'co~o«Af/tn.t){. delante de é!, agnjeraban !a'
orejas a todos los ninos y ninas: sena!àbantos de esta senal en

presencia de sus
padrinos y madrinas que les Hamaban twton~a't
N!on. Hecho esto comian todos juntos padres y madre~.
padrinos y madrinas, ninos y ninas.
La ima~cn de este dios se pintaha (como) un hombre dc"
nudo, el cu~t ténia la harha tenida con la rcsina
<{ue es ttamad t
que es ne~ra, y un bart~ote de pie<tra cotorada en et a~u-
jcro de ta ~arba; tenia en la cabexa una corona de papet pin
tado de d! ers(~s colores y de divcrsas tatx~rcs; en to atto d<.
la corona ~nia unos penacttos de plumas verdes. a manera de
Ilamas de uc~o; tema unas bortas de pluma hacia los lado".
como pend entes hacia las orejas; tenia unas orejera~ en to~
a~ujeros dt las orejas, tat)radas de turquesas. de tab~)r mosaica;
tenia a cuestas un pttnnajc becbo a manera de una cabeza de
un draKon, tabrado de plumas amarittas, con unos caracotitos

3'
mariscos; teniaunos cascabeles atados a tas gargantas de los
pies; tenia en
la man) izquierda una rodela con cinco pic-
dras verdes que se !!aman f/r/tt~Mt~ puestas a mancra (de)
cruz sobre una chapa de oro, (que) casi cubria toda la rodela.
En la mano derecha tenia una manera de cetro, que era una
chapa de oro redonda Rgujerada por et y sobre
medio,ella un
rcmatc de dos globos, uno mayor y otro con una pluma
menor,
sobre c! menor; ttamaban a este cetro ~ac/«<~OMt, que quicrc
decir miradero, o mirador, porque con et ocultaba la cara y
m!raha por c! a~ttjero de cnmcdio de ta chapa de oro.

CAPITULO Xt\

Qt K HABLA CERCA DE UN DIOS QUE SF LLAMABA M ACUÏLXÔCtUTL


Q~K QUÏERE DECÏR CtXCO FLORES, Y TAMDÏÉN SE LLAM \HA
XOCHIPILLI, QUE QUIERE DECIR EL PR!XC!PAL QUK
DA FLORES 0 QUE TÏENK CARGO DE n.\R FLORES.

A este dios llamado ~/<ïc«~.tr<~cAt~ le tenian por dios, como


al arriba dicho, que es et dios det fuego. Era mas particular
dios de los que moraban en las casas de los senores o en los
patacios de los principales.
A la honra de este dios hacian fiesta. y su fiesta se Ilaillaba
.t'oc/tt~AMt~, la cual se contaba entre las fiestas movibles que es-
tan en el cuarto tibrn, qnc trata det ar(c adivinatoria; <uatr<'
<)tas antes de esta fiesta ayunaban tn<los los <juc la cetebraban.
asi homhrcs cntnn mujcrcs; y si atj~un hf'mbrc en c! ticntp« (le
este ayuno tenia aceesn a mnjcr, u atj~una mujer a hombre du-
rante et dicho ayuno, decian (lue cnsuciatja su ayuno y este dios
se ofendia mucho de esto, y por csto heria con enfermcdadcs
de laspartes secretas a los que tal hacian, como son atmorra-
nas, podredumbre ciel miembro secreto, diviesos e incordios, etc.
y porquc tenian entendido que ~stas enfermcdades eran cas-
ti~os de este dios, por ta causa nrriha dicha, haciante votos y

3~
prometimientos para que se aplacase y cesase
afligir de con
aquettas enfermedades. Cuando llegaba esta fiesta de este dios
que se Marnaba ~oc/M//<M!< que quiere decir la fiesta de las f)o-
res, como dicho es, ayunaban todos cuatro dias; algunos no co-
m{an chilli o o.n y comian sotamente at medio dia, y a la m<
dia noche bebian una mazamorra ( t ) que se !tamaba <~o<;MtV~a-
tolli, que quiere decir mazamorra pintada con una
puesta flor
encima, en el medio, Uamàbase este
ayuno el ayuno de las flores.
También los que ayunaban sin
dejar et chilli ni otras cosas
sabrosas que suelen corner, comian una vez sola al medtod!a.
Otros ayunaban comiendo panesàcimos esto es, que el maiz
de que se hacia el pan que comian no se cocia con cal, antes
de molerlo, que esto es como hormentar, (2) sino molian et
tnafz seco y de aquella harina hacian pan y cocianlo en el co-
ma!, y no comian chilli ni otra cosa con clio; no comian ma~
que una vez a medtodfa.
Llegado el quinto dia era la f iesta de este dios. En e>ta
fiesta uno se componia con los atavios de este dios, como si
fuera su ima~en n persona, que significaba al mismo dios; cf<n
éste hacian areito con cantares, y con teponaztli y atambor (y)
llegando al mediodia de esta fiesta, descabezaban muchas codor-
nices derramando la sandre delante de este dios y de su ima-
gen; otros sangràbanse de tas orejas delante de él; otros tras-
pasahan las ten~uas con una punta de ma~ey, y por aquel a~tt-
jero pasahan muchas mimbres detpadas derramando sangre:
también le hacian otras ofrcndas en su tcmpto. Hac!an tam-
t)!en una ceremonia. que hacian rinco tamales (que) son com<'
panes redondos hechns de maiz, ni bien rottizns ni bien rcdon
de
dus, que se ttnmaban pan de ayuno eran grandes; encima

(t).-Los cliccionarios Mstc))~nos. de) Diccionario 'te Autor'dadcs a )"-


xttonos de la Academia, aplican c' vocablo a una "comida de harina de mai'
t'un azitrar o miel. semcjantc a las p-31cada,, de que sc usa muclro en ('1

aetar su sentido;
crctar ~mtido; parece go rcfiere
parcce que fo refiere a tas
las muchas
muchaji formas
pero de aitilli,
<«/ d/<
<11,,1/,
o atole. simple o con fruta< o cacao, que en buen numéro se toman aun en
Mexico.
(.!).-Horll\('nto, 10 mi.nu, quc inl11\'lItll Il Ina.!llIa.
~h".Ún

33
los cuates una saeta
iba hincada que ttamaban .t'M<<W! esta
era ofrenda (!e todo el ~uebto. Los particulares que querian
ofrecian en un pta~) de madera cinco tamates pet}uenos, a la
manera de los arriba dic~s que dijimos ser grandes, con
f/tt~o~t en otro vaso; ut'jtcian asi mismo dos pasteles que
ttaman ~oo~t, en lugar de tilli, gon~ negra, que otros ofrecian.
en unos platos de madera y el uno de estos pastele jos era negro
y et otro bermejo.
La otra gente ofrecia diversas cosas: unos ofrecian maiz
tostado, otros maiz tostado revuelto con miel y con harina de
semiHa de btedos (i) otros Lxho de pan una mancra de rayo,
como cuando cae del cielo, qu Haman .roMCCMtMt; otros ofrecian
pan hecho a manera de mariposa: otros ofrecian panes àchnos
que ellos llamaban To~a.fco~M, otros ofrecian unas tortas he-
chas de semillas de btedos; otros ofrecian unas tortas hechas
a manera de rodela, de la misma semilla; otros hacian saetas,
otros espadas, hechas de la masa de esta misma semilla; otros
ofrec!an munecas, hechas de la misma masa.
En esta misma fiesta todos los principales y c<F/~t.t'~M<' de
la comarca de México. que lindaban con los pueblos de guc-
rra, traian a México los cautivos que tenian, o comprados o
que por si mismos los habian cautivado, y entregàbantos a los
ra~t~Mc, para que los guardasen para el tiempo en que fuesc
menester ser sacrificados delante de los idolos; y si atguno de
estos esclaves se huia entretanto que ite~aba el tiempo de su sa-
crificio, el mismo ca~t.~Mt que !o tenia a cargo cra obtigado a
comprar otro y ponertc en cl lugar det que habia huido.
La imagen de este dios era como un hombrc dcsnudu que est a
tlesollado, o tenido de bermetton, y tenia la boca y la harba tc-
fiida de blanco y negro y azut cïaro; la cara tcnida de t)ermejo;
ténia una corona teiiida de verde claro, con unos penachos de!
mismo color; ten unas bortas que colgaban de ta corona hacia
las espaldas; teni; a cuestas una divisa o ptumaje, que era co-
mo nna bandera que esta hincada en un cerro, y en !o alto te-

~).–Huauht)i.

34
nia unos penachos verdes; tenia cenida por el medio det cucr-
po una manta bermeja, que colgaba hasta los muslos; esta man-
ta tenia una franja de que colgaban unos caracolitos maris-
cos tenia en los pies unas cotaras o sandalias, muy curiosamen-
te hechas: eo la mano izquierda tenia una rodela, la cual era
blanca, y en el medio tenia cuatro piedras puestas de dos en dos
juntas; tenia un cetro hecho a manera de corazôn, que en to
alto tenia unos penachos verdes y de lo tMtjo cot~aban también
otros penachos verdes y amariltos.

CAPITULO XV.

Qt!E HABLA DEL DIOS LLAMADO OMÂCATL, QUE Qt'IERE DECIR


DOS CASAS; ES EL DIOS DE LOS COKVÏTES

Este dios de los convites decian


que tenia dominio y poder
sobre los convites y convidados que es cuando los principales
hermanos convidaban a toda su parentela, para darles de co-
mer y mantas y flores, y que bailasen y danzasen y cantasen en
su casa. Y cuando este re~ocijo se habia de hacer, el que le
hacia Hevaba !a ima~cn cir c~tc << x ~u cx~a. !!c' Aba" :<)t~t-
nos sàtrapas de los que scrvian en su tempto; decian <}uc si
no te hadan a(tnetta honra que se le dehia hacer, se enojaba y
aparcoa en sucnos al ducnn dcl rnn\itc. y rcprehcnd{a)e y re-
niatc, diciendo de esta mancra: ~Tu, mal hombrc pur que n"
me has honrado, como convcnta? yu te dejarc. yo me apartarc
de ti y tu me pagaràs muy bien la injuria que has hccho.
Y si mucho se enojaba mostraba suenojo en que entre
la comida y bebida mexclaba pelos o cabeHos. para (!ar
pena
a los convidados y deshonra al senor det convite. Y éstos. cuan-
do comutgaban en la fiesta de este dios, enfermaban muchas ve-
ces y cuando comian o bebian anuzcàhansc con la comida

35
bebida, que no la podian tra~ar. y yend« y andando tropeza-
han y caian muchas vec's.
Y cuando hacian ftc.ta a c~c <Hus. ')uc cra de noche, co-
mutgaban con su cuerpo y para esta comunion h's principales
y ~fo~t.r~M~ y los que tenian cargo de los barrios, hacian de
tnasa una figura de un hueso ~rueso, redondo y tar~o conto un
codo, y llamâbanle et hueso de este dios: y antcs que comulga-
sen cotiiian y bebian ~M~ rc; despues de ttaber conudo y bebi-
do, en amaneciendo, a! que era la ima~cn de este dios pun-
zabanle en la barriga como ccn atf itères o cnn cnsa semejantc,
y tasiimàbante. Hecho esto, rtpart!an aquetta ft~ura de huc-
so que habian hecho de masa que se llama /.?ca<«, y dtvidîanta
entre s!, y comian cada uno !o que !e cabia.
Y todos estos que aqui comulgaban se tenia por dicho y
entendido, que el ano qr venia en esta fiesta, habian de con-
tribuir para hacer la fiesta de este dios proveyendo todo !o nc-
cesario que se habia de ~star en ella.
La imagen de este dios era como un hombre que esta scn-
tado sobre un haz de juncias: tenia la cara manchada de ne-
~ro y blanco; tenia una corona de papel apretada a la frente
con una venda larga y ancha. de dhersns colores, la cual es-
taba anudada hacia el co!odr:Uo con nna lazada que parecian
borlas; tenia revuelto a la corona unas cuentas de chalchihuites;
tenia puesta una manta a manera de red con que estaba cu-
bierto, la cuat tenia una franja ancha donde cstaban sembra-
das unas flores tejidas en la misma franja; tenia una rodeta
junto a si, de la cuat colgaban unas borlas anchas por la parte
de abajo; tenia en la mano derecha un cctro dondc estaba una
medalla redonda agujerada a manera de ctaraboya; estaba asen-
tada de canto sobre una empunadura redon(ta, y en !o alto tc-
nia unchapitel piramidal; a este cetro Hamaban //<!c/n'c~oH<, que
quiere decir miradero, porque encubria la cara con la medalla
y miraba por la ciaraboya.

36
CAPITULO XVI.

QUE TRATA DEL DIOS LLAMADO IXTLfLTOX, QUE QU!EKE DECIR


EL NEGMLLO, Y TAMBIÉN SE LLAMA TLALTETECUtN.

A este dios hacian un oratorio de tablas pintadas, como ta-


ttem&cuto, donde estaba su imagen. En este oratorio o tem-
pto habia muchos lebrillos y
tinajas de agua, y todas estaban
tapadas con tablas o cornâtes; Ilamaban a esta agua <M~o~, que
quiere decir agua negra; y ct~ndo a!gùn nino enfermaba, lle-
vabanie al templo o tabem&cuk/ de este dios /~t~oM, y abrian
una de aquettas tinajas y daban de beber al nino de aqudla
agua y con ella sanaba; y cuando alguno queria hacer la fies-
ta de este dios, por su devocion, ttevaba a su imager a s<: casa.
Esta imagen no era de bulto, ni pintada, sino era tn<j de
los satrapas, que se vestia los omamentos de este dios, y ctian-
do le Itevaban !ban!e incensando delante con humo de copal,
romo ncgaba esta imagen a la casa det que habia de hacerte iiesta
con danzas y cantares. como ellos usaban, por<}ue esta maner't <!c
danzar o baitar, es muy diferente de nuestros bailes y danzas,
pongo aqui la manera que tienen estas danzas o hailes, que por
otro nombre se ttaman areitos, y en su lengua se Itaman ma-
ff/tHo~~t. Juntàbanse muchos de dos en dos. o de tres en
tres, en un gran corn segùn la cantidad de los que eran, tte-
vando flores en las manos, y ataviados con plumajes; hacian
todos a una un mismo menco con
el cuerpo y con tos
pies y
con las manos, cosa bien de ver y bien artificiosa; H)dos les me-
ncf's ihan segûn et son que tanian los tanedores det atam)x))' y det
/<ona.?//t. Con esto iban cantando con gran cuncierto tf<tos

y con voces muy sonoras los loores de a()uct (tins a quien îes-
tejat)an. y to mismo usan ahora. aunque enderezadn de otra ma-
nera: enderezan los menées con tenencias y atavios conforme
a to que cantan, porque usan di\'er<)simns menées y <ti\ersisi-
mos tonos en et cantar: pero totto mny agraciado. y aun muy
mistic". t'~s p) tx)s<)uc de ta idutatria que no esta tat.nt~

37
Llegada como esta dicho la imagen de este dios a la casa
de! que la festejaba, !o primero que hacian era corner y beber.
después de to cual comcnzatan la danza y cantar de! dios a quien
festejaban. Después que este dios habia bailado con los otros
gran rato, entraba dentro de casa a la bodega donde estaba
el pulcre o vino que ellos usaban, en muchas tinajas, todas
tapadas con tablas o comales embarrados, las cuales habia cua-
tro dias que estaban tapadas. Este dios abria una o muchas, y
a este abrimiento llamaban tlayacaxapotla, que quiere decir es-
to abrimiento primero o vino nuevo; hecho este abrimiento, él
y los que iban con él bebian de aquel vino y salianse fuera, al

piatio de la casa donde se hacia la fiesta, e iban donde esta-


ban las tinajas del agua negra que eran dedicadas a él y ha-
bian estado cerradas cuatro dias; y abrialas este mismo que
era la imagen de este dios; y si después de abiertas estas ti-
najas parecia en alguna de ellas alguna suciedad, como aigu-
na pajuela o cabello, o pelo o carb6n, luego decian que el que
hacia la fiesta era hombre de mata vida, adûttero o ladr6n, o
dado al vicio camal, y entonces le afrentaban con decirle que
a!guno le aquellos vicios estaban en él, o que era sembrado"
de discordias, o de cizanas, afrentâban!e en presencia de t~
dos; y cuando aquél que era la imagen de dios salia de aquella
casa daban!c mantas, las cuales llamaban ~M~M que quiere de-
cir abertura de la casa, porque qucdaba avergonzado aquél que
habia hecho la fiesta, si alguna falta se hallaba en e! agua ne-
gra. La manera de atavios de este dios se pondra al fin de este
libro.
CAPITULO XVII.

QUE HABLA DEL DIOS LLAMADO OPOCHTLI, EL Ct AL ERA TEXÏtX~


Y ADORAtXt EN ÉSTA N~'EVA HSPASA.

Este dios ttamado Opochtli le contaban con los disses que


se tiamaban T~o/o~M~, que cluiere decir hat)itadores del para-
!so terrenal, aunque sabian que cra puro hombre. Atribuian
a este dios la invencion de las redcs para pescar peces, y tam-
bién un instrumente para matar peccs que le ttamaban mina-
f<M/t0~t, que es como fisga aunque no tiene sino très puntas en

tnànguto, como tridente, con que hicre a los peccs; y también


con et matan aves; también éste invente los tazos para ma-
tar tas aves, y los remos para remar.
Cuando hacian fiesta a este dios los pescadores y gente del
sus grangerias en las aguas -al cual tenian
a~ua, que tienen
por dios– ofrecianle cosas de corner y vino de tf que eHos
usaban, que se Uama oc~t, y por otro nombre se llama ~M/crc
también le ofrecian canas de mai:: verdes, y flores y canas de
humo que llaman vt'< e incienso hlanw que Ilaman copalli, y
una yerba olorosa que se Ilama Y!OM/ sembraban delante de
él, como cuando echan juncos cuando se hace procesion. Usa-
han también en esta solemnidad de unas
sonajas que iban en
unos bàcutop huecos, que sonaban como cascabe!es. o casi sem-
braban también delante de et un maiz tostado que ttaman wo-
«t<!c/t<~ que es una manera de maiz<)ne cuando se tuesta re-
ienta y descubre et meollo y se hace como una flor muy btan-
ca decian que estos cran ~ranizos. los cuales s<~n atrihuidos a
tos dioscs det agua. Los viejos satrapas (jnc tcnian car~'t de
este dios, y tas viejas, decianle los cantarcs de su loor.
La imagen de este dios es un hombrc dcsnudo y tcn!(!o de
ne~ro t<xlo, y la cara pardiHa. tirante a tas ptumas de la cn-
donux; tenia una corona de papel de diversos r 'tores, com-
puesta a manera de rosa, que tas unas tu'jas sobrepuian a las
otras, y encima ténia un penacho de plumas verdcs que ~tian

39
de una borla amarilla. Colgaban de esta corona unas borlas
targas, hacia las espaldas; t~!a una estola verde cruzada, a
manera de las que se ponen los sacerdotes cuando dicen mi-
sa ténia cenidos unes papeles verdes que le colgaban hasta
las rodillas; ténia unas o sandalias
cotaras blancas; tenia en la
mano izquierda una rodela tenida de colorado, y en el mcdio
de este campo una flor blanca con cuatro hojas a manera de
cruz, y de los espacios de las hojas salian cuatro puntos que
cran también hojas de la misma flor; tenia un cetro en la ma-
no derecha como un caliz, y de !o alto de él salia como un cas-

quillo de saetas.

CAPITULO XVIII.

QUE HABLA DEL DIOS LLAMADO XIPE TÔTEC,


QUE QUIERE DECIR !)ESOLLAUO.

Este dios era honrado de


aqué)!os que vivian a la orilla
de la mar, y su origen tuvo en 7'.M~/aM, pueblo de Xalisco.
Atribuian a este dios estas enfermedades que se siguen: pri-
meramente tas viruelas, también las apostcntas que se hacen
en el cuerpo y !a sarna; también las enfermedades de los ojos,
como es el mal de los ojos que pr'tcede de mucho ))eber y todas
tas demâs enfermedades que se causan en los
ojos. Todos
los que eran enfermos de alguna de las enfermedades dichas,
hacian voto a este dios de vestir su pcitejo cuando se hiciese
su fiesta, la cual se Hama //OtM.n~<<no~t, que
quiere decir
desottamiento de homhres; en esta fiesta hacian como un jue-
~o de canas, de manera que el un hando era de la parte de
este dios o imagen del dios 7<cc~ y estos todos iban vesti-
dos de pellejos de hombres que habian muerto y desollado en
aquella fiesta, todos rccientes y san~rientos y corriendo san-
dre: )c's det bandi contrario eran )ns sotdados va!ient<'s y osa-

40
dos, y personas belicosas y esforzadas que no tcnian en nada
la muerte osados, atrevidos que de su voluntad salian a comha-
tirse con los otros. AUi los unos con tos otros se ejercitaban
en el ejercicio de la guerra; perseguian los unos a los otros has-
ta su puesto, y de alli volv ian huyendo hasta su propio pues-
to acabado este juego aquéttos que ttevaban vestidos los pelle-
jos de los hombres, que cran de la parte de este dios ro<M,
ibanse por todo el pueblo, y etttraban en tas casas, demandan-
do que tes diesen alguna limosna por amor de aquel dios. En
las casas donde entraban los hacian sentar sobre unos hace-
cillos de hojas de tzapotes y echàbantos al cuello unos sarta-
tes de mazorcas de maiz, y otros sartales de flores, que iban
desde el cueUo hacia los sobacos, y tes ponian guimaldas y
les daban a beber ~M~ïf, que es su vino.
Si algunas mujeres enfermaban de estas enfermedades di-
chas arriba, en esta fiesta de este dios ofrecian sus ofrendas,
segun que haMan votado.
I~a imagen de este dios es a manera de un hombre desnu-
do que tiene et un lado tefiido de amarillo, y el otro de leo-
nado tiene la cara labrada de ambas partes a manera de una
tira angosta que cae desde la frente hasta la quijada; en la
cabexa, a manera de un capillo de diversos colores, con unas
borlas que cuelgan hacia las espaldas; tiene vestido un cuero de
ttombre; tiene los cabellos trenzados en dos partes y unas ore-
jeras de oro; esta cenido con unas faldetas verdes. que le !te-
~an hasta las rodittas, con unos caracolillos pendientes: tie-
ne unas cotaras o sandalias; y una rodela de color amarillo,
con titi remate de colorado todo alrededor; tiene un cetro con
ambas manos, a manera de la copa de la adormidera donde
tiene la semilla, con un casqui!to de sacta cncima. empinado.

4'
CAP1FULO XIX.

Qt K HABLA DEL DIOS ~'UE SE LL/ MA YtACATECUTL!.


DIOS DE LOS MRRCA))ERES.

Este (Hos !tamado l'Mta/ccM~t hay conjetura que comcnxo


tos tratos y mercaderias entre esta ~ente, y asi los mercade-
res le tomaron por dios y le honraban de diversas maneras. tJna
de las cosas con que le honraban era, que le ofrecian papel y
le cobijaban con el mismo papel, donde quiera que estaban
sus estatuas. También tenian en mucha veneracion al bàcuto
con que caminaban, que era una cana maciza, que ellos ttaman
<?~o~, y también usan de otra manera de baculo que es una
cana negra liviana, ntaciza, sin nudo ninguno, que es como
junco de los que se usan en Espana. Todos los mercaderes
usan de esta manera de bâcutos por el camino y cuando tte~a-
han a donde habian de dorm!r, juntaban todos sus bâcutos en
una gavitta, atados, e hincâbantos a la cabecera donde habi:m
de dormir; y derramaban sangre delante de ellos, de las cre-

jas o de la lengua, o de las piernas, o de los brazos. y ofrecian


cot)at. hacian fuego y quemâbanle delante de los bâcutos, los
cuates tenian por imagen det mismo dios y en ellos honraban
al mismo dios ytOfo~cM~t. Con esto le suplicaban que los am-
parase de todo peligro.
Estos mercaderes discurren por toda la tierra tratando, cn<n-

prando en una
parte y vendiendo en otra !o que hahiancom-

prado estos mercaderes discurren por todas las pohtacir<nes que


estàn ribera de la mar, y la tierra adentro; no dejan cosa <)uc
no escudrinan y pasean, en unas partes comprando y en otras
vendiendo. No dejan lugar donde no buscan to que alli se
puede comprar, o vender, ni porque la tierra sea muy caliente
ni porque sea muy fr)a. ni porque sca muy aspera no dejan de
pasarla, ni de trastornarta. t)uscando to que en etta hay precio-
so o provechoso para comprar o vender. Son estos mercade-
res sufridores (le muchos trabajos, y nsados para entrar en

42
««!as las tierras
–aunquc s<an las tierras de enemi~os– y
muy astntos {tara tratar con t<~s extraf"'s, ai aprendicndo %us
lenguas como tratando con ett<~s con tx'nev'~encia. para atra-
erlos a sn famitiaridad
E~tos dcscuhren donde
hay las ptuma- preciosa' v tas pic-
dras preciosas y c! ore. y las cf<mpra)) )as lIevan a .'cnd<f
(tonde satten que han de valer tnuch' también cstos d<ct!
hren donde hay pellejos de animales exqutsit~s y preci~sos, y
los venden a donde valen mucho. 1 ratan también en vas~s
preciosos, hechos de diversas maneras y pintados con dner-
sas fieras, se~ùn que en diversas tierras se usan, unos con ta-
paderos hechos de conchas de
tortuRas y cucharas de !o mism<)
para revolver el cacao; otros con tapaderos muy pintados de di-
versos cotores, y figuras hechas a manera de una hoja de un
arho!. y otros pa!os preciosos para revJver el cacao
Si han de entrar en tierra de ~uerr~
primero aprenden el
lenguaje de aquella Rente, y toman el traje
de ella, para que nr)
parexca que son extranjcros sino que sf<n naturales.
Acontecia muchas veces que los enemigos los conocian y
los prendian y nMtaban: y si une. o dos o mas se podian esca-
par iban a dar mandado al senor principat de la tierra, como .~r.-
~<'Cf«row<a, u otros sus anteccsores, y ttevahan at~inas (!e aque-
ttas riquezas que habia en aquella tierra y prcsentàbantas al ~enor
y le contaban to que habian pasado y le daban la retaci''<n de la
tierra que habian visto. Et senor, en remuncracion de sm tra~-

jos para que fuese honrado en et pnehto y ~nido por va!ier)te. pt~-
niale un barbote de àmbar, que es una piedra tar~a atiiarilla,
transparente, que cuetRa det bexo bajo a~ujerado, en sénat que
era valiente y era noble, y esto se tenia en mucho.
Estos mercaderes partianse de sus parientes con grandes
rerenM'nias. seRun sus ritos antiques, cuande iban a tnerca-
dear a tierras extranas, y estahan pot allà muchos anos, y cttan-
do votvian a sus tierras venian car~ados de muchas riquezas;
y para hacer demostraciun de to que traian, y dar retacion de
las tierras por donde habian andade y de las cosas que ha-

43
bian visto, convidaban a todos mercaderes, tos en especial a
los principales de ellos y a los sonores det pueblo, y les hacian
gran convite. A este convite ttamàbante lavatorio de pies, y
los convidados reverenciaban grandemente al bacu!o con que
habian ido y vuelto; tenian que cra imagen de aquet dios y
que le habia dado favor pira ir y volver y andar los cMni-
nos que anduvo. Para esta hacer
honra at bàcu!o se ponîan
en una de las casas de oracion que tenian en los barrios que
ellos Ilamaban calpulli, que quiere decir iglesia del barrio o pa-
rroquia. En este co/~M~t donde se contaba este mercader po-
ntan el bàcu!o en lugar venerable, y cuando daban comida a
los convidados, primeramente ponian comida y Stores y acayietl,
etc., delante det bàcuto; y fuera det convite todas tas veces
que conna este mercader ofrecia primeramente comida y las
demâs cosas al bàcu!o, que le tenia en su oratorio, dentro de
su casa.
Estos mercaderes después que venian prospères de las tie-
rras donde habian andado, como tenian caudal compraban es-
clavos y esclavas para ofrecerlos a su dios, en su fiesta, el cual
principalmente era yM<'<c«//<, y este tenia cinco hermanos
y una hermana, y a todos los tenian por dioses, y como se in-
clinaba su devociôn sacrificaban esclavos a cada uno de ellos.
en su
fiesta, o a todos juntos, o a la hermana; el uno de los
hermanos se Ilamaba C/!tcou</M<d/tMt~. et otro A'otMocM<7 c! otro
.Vdc.n/ el otro CocAtM<~< et otro oftï/?<K«!t. la hermana se
ttamaba CAo/MtfCCftAMo~. A
atguno de ellos
éstos ofre- o
cian un esclavo, o mas, sacrificàndotos en su presencia, vestidos
con los ornamentos de aquél dios, como si fuese su imagen.
Habia una feria ordinaria donde se \endian y compraban
esclaves, hombres y mujeres, en un puebto que se llama Azra-
potzalco que es dos leguas de México.
A)H los iban a escoger entre mucttos, y los que comprahan
miraban muy bien que el esclavo o csctava no tuviese alguna
enfennedad o featdad en el cuert~o. A estos esctavos, hom-
bres y mujeres, después que los comprah.m criaban!os en mucho

44
regalo vcsHantos bien; dibantos a comer
y muy y beber abun-
dantementc banàttantus en a~ua de mancra
ra!icn(e. que los
cn~ordaban tos hah!an de cerner
forque y ofrecer a su dios;
también los cf;ocijaban haciendotes cant~r a las ve-
y t~aitar,
fes sobre la .tzotea de sus casas, o en la plaza; cantaban todos
los cantares que sab!an, hasta se hartaban de
que cantar, y no
estimaban ert nada la muerte que les cstaba Mata-
aparejada.
ban estos esclavos en la fiesta que se Hama ~cH~sa/t~ y
todo el tterrroo antes de !te~ar a aquella fiesta, !os regalaban
como esta < cho; y si entre estos esc!a\os habia a!gùn hum-
bre que parecia de buen juicio y que era diligente para ser-
vir y sabia bien cantar, o alguna mujer que era dispuesta y sa-
bia bien hacer de corner y de beber, y tabrar y tejer, a éstos ta-
les los principates los compraban para servirse de ellos en sus
casa y los escapaban del sacrificio.
La imagen de este dios se pintaba como un indio que i!~
camino, con su baculo, y la cara tenta manchada de blanco nc-
en
to: cabellos Hevaba atadas dos !x)r!as de ptumas ri-
gro
cas que se Hamaban ~Mf~oMt. iban atadas en los cabellos de!
medio de cabeza. recogidos como una ~a\'i!ta de todo to al-
to de la ca!)eza; tiene unas orejeras de oro; esta cuhierto ron
una manta ~zu!, y sobre el azul una red negra de manera que
el azul se parece por las mallas de la red; tenta una flocadu-
ra esta manta por todas las ort!!as, en la cuat estaban teji<!as
unas flores; tenia en la garganta de tos pies unas como <a!-
xue!as de cuero amarillo, de las cuates cotgaban unos carac~H-
tos marisco~. Tenia en tos pics unas cotaras nmy curiosas y
labradas; tema una rodela tcnida de amarillo con una mancha
en et medio, te axu! claro, que no ticnc ninj~uns lalx)r. Tenia en
la tnano derecha su bàcutu cun <)t)c \an can)in<

45
CAPÏTULO XX.

QUE HABLA DEL DWS LLAMAtX) NAPPATECUTLÏ.

Este dios
A~o~o~cM~t t ra et dios de los que haccn esteras
de juncias, y es une de. los que tiaman T'/a/o~MM, dicen que es-
te es el que invente e! arte de hacer esteras, y por eso !o
adoran por dios los de este oficio, que hacen esteras que !ta-
man petates, y hacen sentaderos que !!aman tc~M, y hacen ca-
nizos de juncias que t!aman /<7fç«f.v~<, decian que por la vir-
tud de este dios nacian y se criaban las juncias y juncos, y ca-
nas con que ettos hacen su oficio, y porque tenian que este
dios produoa también las ttuvias, hacianle fiesta donde le re-
verenciaban y adoraban y le demandaban que diese las cosas

que suele dar, que es agua. iuncias, etc.


En su fiesta compraban un esclavo para sacrificarle dc-
lante de él, atav!ândo!e con los omamentos de *ste dios, co-
mo que fuese su imagen. Este, el dia que habia de morir.
después de compuesto como esta dicho. ponfanle en la mano
un vaso verde !!eno de agua, y con un ramo de sa!ce rocia-
ba a todos con aquella agua, como quien echa agua bendita:
y cuando entre ano at~no de estos de este oficio queria por su
de\oc!6n hacer fiesta a este dios, datM retacton de etto a sus
sàtrapas. y todos ellos Hevahan a un sàtrapa vestido con !os
ornamentos de este dios, como su
iiiiagen, y por donde tba.
iha echando et agua, rociando a los
que cstaban por donde p:<
~aba con un ramo (le ta!cc, comoqmcn echa agua hendita
Uegado, ponianlo en su tugar y hacian a~unas ceremon}as en
su presencia, rogàtidote que tuctcsc mercedes en aquella casa
Et que hacia esta fiesta daba de comer y de beber al dtos
y a los que con et )ban. y a todos los que habia convidado,
csto hacia en agradecimiento de la prosperidad y riqueza que
ya tenia, teniendo en~endido que este dios se la hab!a dado. Y
a este proposito hacia este convite, y en él se haoan danzas y
cantarcs a su modo, a honra de este dios, porque le tuvicse por

46
agradecido, y gastaba todo c<~tt« tenia
y decia: no se me da
nada de no quedar con na<b con tal que sea ~ni dios servi-
do de esta fiesta, y si me quisiere dar <nàs o dejarme sin na-
da, hàgase como et qut~<ore Dicho es:o cubria con una man-
ta blanca al que iba po~ itna~cn de fste <L'os, y asi se iba para
su templo con tes que habfan vet~drt cf~t él. !<t<) él, ccmia))
el que hacia convite y los parientes.
Estos oficiales de hacer pétâtes y otras cosas de junf~ t!
n!an cuidado de atav!ar y componer, y barrer, y limpiar y scn)-
brar juncia en et templo de este dios. Tenian asiniismn <w-
dado de poner petates y asentaderos de junctA, <;fc Uaman tf-
~o/M, y que hubiese alli toda limpieza y todo at~t~o, de mane-
ra que ni una paja, ni otra cosa estuviese caidu et~ el tcm-
pto.
T~imagen de este dios es como un hombre que <Mttà tenido
de ne~ro todo, asi' el cucrpo como la cara, satvo qtte la cara
tiene unas pecas htancas entre to negro; tiene una Corona de
))ape! pintada de blanco y negro; tiene unas borlas que cuel-
fian de la corona sobre las espaldas, y de las mismas borlas
sale un penacho hacia el colodrillo, que tiene tres plumas ver-
dés; tiene cenidas unas faldetas que le ttegan hasta la rodi-
lia, con unos caracolitos mariscos y pintadas de blanco y nc-
Rro; tiene tas cotaras btancas, y en la mano izquierda, tiene
una rodela a manera de ninfa. que es una yerba de a~ua. an-
cha como un ptato grande y en la mano derecha tiene un ttacu-
to ftorido; tas flores son de papct; tiene un banda a mancra
de estola, desde el hnmbro <tcrcc!x~ cruzada por el s~t'ac'~ )7-
quicrdo, pintada de unas flores ne~ras sobre btanco.

47
CAPITULO XXI.

QUE MABLA DE Mt/CHOS moSES !MAG!XAR!OS A LOS CUALES


TOOOS LLAMABA~ ThALOOt'ES.

To<!os los montes eminentes, espccialmentc donde se armalt


nubtados para llover, imaginaban que cran dioses, y a cada une
de ellos hacian su imagen segùn la imaginacion que tenian de
ettos; tenian también imaginacion que ciertas enfermedades, las
cuales parece que son enfermedades de frio, procedian de los
montes, o que aquellos montes tenian poder para sanartas; y
aquëttos a quienes estas enfermedades arontecian, hacian voto
de hacer fiesta y ofrenda a tal o a tal monte de quien estaba
mas cerca, o con qu!en tenia mas devocion. También hacian
scmejante voto aquellos que se veian en at)?ùn peligro de ahogar-
sc en et a~ua de los rios, o de la mar. las enfermedades porque
hacian estos votos eran la Rota de las manos o de los pies, o de

cualquiera parte det cuerpo; y también et tuHtmiento de atgùt.


miembro o de todo et cuerpo: v tamhtcn et embaramiento del
pescuezo, « de otra parte det cuerpo. <' encogimiento de atgùn
mieml)ro, o el pararse yerto.
Aquellos a quien est a!; enfermedades acontecian, hacian vo-
to de hacer las imapenes de estes dioses que se siguen Del
dios de! aire, la diosa det agua y et di(~ de la !!uvia. Tam-
hien la imagcn del votran que se llama ~('o~< y la !ma-
~en de ta Sierra Nc\ada: (t) y la imagcn de un monte qtt<*
se llama Po<oMA/ffo// (~), (le «tros cuates<)uiera montes a
quien se inclinaban por sn devocion. Et <tue habia hccao vo-
to a atguno o a at~unos mottes o de estos dioses hacia su fi-
Rura de una masa que Itama /~<'a//t. y pomatos en figura de
personas; no !o hacia et p<<r su manos, porque no le era !i-
cito, sino rogaba a los satra!)as, que cran en csto experimenta-
dos y para este senaladus, que te hicicsen estas imàgencs a quien

ft).–E) t/tari)n)at).
(2).–K) Rico de Orizaba.

48
habia hecho voto. Los que las
hacian dientes de
ponianlei
pepitas de calabaza, y las ponian en lugar de ojos unos fri-
jotes negros que son tan grandes como habas. aunque no de
la misma hechura, y ttâmantos ayocotli; en los demâs atavios
pomansetos segùn la imagen con que los imaginan nt1
y pintan,
clios del viento, como Qnc~a/rJo~; al como a la diosa
agua,
dei agua; a la ttuvia como al dios de la Huvia, y a tes otros mon-
tes scgun las imâgenes con que los pintan.
Después de hechas estas imâgenes ofrecianles papel <!c to
flue ellos hacian, y era que un pliego de papel le echaban mu-
chas gotas de la goma que se nama ulli, derretido; hecho es-
to colgaban a! cuello de la imagen el papel, de manera que le
cubria desde los pechos abajo, y con el remate de abajo ar-
paban el papel también ponian estos mismos papeles goteados
con ulli, y colgados de unos cordeles delante de las mismas imâ-
genes, de manera que los papeles estabar asidos los unos de
los otros, y meneàbatos el aire porque estaban los cordeles en
que estaban los papeles colgados atados a las puntas de unos
varates, o bâcutos, que estaban hincados en el suelo y de la
una punta det uno a ta det otro estaba atado el cordet o tMfM~
Ofrecian asimismo a estas imâgenes vino, u octli o pulcre.

que es el vino de la tierra; y los vasos en que to ofrecian cran


<1e esta manera. Hay unas catabaxas lisas, redondas, pecosas.
entre verde y blanco o manchadas, que las Ilaman /~<7<M~oy~
que son tan
grandes como un gran mcton: a cada una de csta~
Itartianla por la nutad y sacàbantc to que tenia (tcntru. y que
<taba ttectta como una taxa, y hcnch!anta del vino dicho y tx)
nfantas dclante de aquctta imagen f imâgenes, y dccian que
:'quettos cran \a<os de picdras preciosas que Haman f/ta/r/n7!Mt/
'l'odas estas cosas dichas hacian los sàtrapas, que cran experi-
mentados o estaban serialados para estos sacrificios t~a otra
gente no usaban hacer esto aunque fuese para en su ca~a. Des-
pués de hcchas tas imâgenes, aquellos por cuyo voto se hacian
convidaban a tos s.ttrapas para el quinto dia, después de hecha-
las imâgenes (en que) se habia de hacer la ficsta; y !!egado et
S.~tttur.t.t 1

49
quinto dia (pasaban) aqu':tta noche vetand". cantando
y baitando
a honra de aquettas imà~enes, y de los clioses que representa-
ban, y aquetta noche ofrccian cuatro veces tamates, que son co-
mo unos pastetejos redondos hechos de maiz, a los que canta-
ban y t)aitaban, que eran tos sàtrapas que habian hecho estas
imà~enes, y otros convidados para esta fiesta. A todos daban
comida cuatro veces en aquella noche. y todas cuatro veces to-
caban instrumentos musicates, los que ellos usaban. fjue eran
sitbos que hacen metiendo el dedo menique en la boca y tocan-
do caracoles y ftautas de las que ellos usaban. Esto hacian
unos mozos juglares que usaban de hacer esta mùsica, y tam-
bién a estos les daban comida.
Esto se hacia cuatro veces en esta noche; en amaneciendo
los sàtrapas descabezaban imàgenes que habian hecho
aquettas
de masa; las descabezaban torciéndoles las cabezas, y tomaban
toda aquella masa y ttevabanta a la casa donde estaban todos
juntos los sàtrapas, que se llamaba Co/ntffoc; y aquéllos por
cuyo voto se habian hecho aquettas imàRenes, entràbanse luego
donde estaban sus convidados: estahan con ellos todo aquel dia,
y a la tarde, de par de noche, beb!an todos los viejos v viejas
vino que ttaman ~M~rf, u octli, por que estos tenian licencia
de beber este vino, y después que va estaban medio tx~rrachos,
o det todo, se iban para sus casas. Unos de ellos ihan Ilorando,
otros iban haciendo fieros como vatientes y haitando. y pom-
peàndose; otros iban rincndo unus con otros.
Los que hacian esta fiesta con\idaban y apercibian para
ella a los taberneros que hacian el ~</fr< y exttortàbantos para
que hiciesen buen vino, y los taberneros procuraban de hacer
bien su vino, y para esto se abstenian cuatro dias de ttegar a
mujer nin~una, por que tenian que si tte~asen a mujer aque-
t)os dias el vino que hiciesen se hahia de acedar y cstra~ar;
ahstenianse asimismoaquellos dias de tu ~r et ~M/frf, ni la
miel de que se hace. ni aun mojando et dedo en ella to tte~a-
han a la boca hasta en tanto que et cuarto dia se encetase
con la cercmonia que arriba se dijo. Tenian por aguero, que

50
si alguno beMa et vino, aunque fuesc muy poco, antes que se
tticiese la ceremon!a del abrimiento de las tinajas como arri-
ba se dijo, que se le hab!a de torcer la boca hacia un lado,
en pena de su pecado. Decian también que si at~uno sc le
sccaba la mano o el pie, o se le acucharaba la manu o el pic:
u le tembtatM la cara, la tx)ca o los labios, o si entraba en él

atgûn demonio, todo esto decian que acontecia por que estes
dioses de que aqui se trata se habian enojado contra él.
Después de acabada la fiesta. otro dia tue~o de manana c!
que habia hecho la fiesta juntaba a sus parientes y a sus ami-
~os, y a los de su barrio, con todos los de su casa, y acat)aban
de comer y t)eber todo to que habia sobrado de la fiesta; a
esto Ilamaban apcoalo, que quiere decir anadidura a to que cs-
taba cornido y bebido; ninguna cosa quedaba de corner, ni de
tteber para otro dia. Decian que los ~otosos haciendo esta
fiesta sanaban de la {~ota, o de cualquiera de las enfermedades
')ue arriba se dijeron, y los que habian escapado de atgùn pc-
ti~ro de agua con hacer esta fiesta cumplian con su voto. Aca-
bada toda la fiesta los papeles y aderezos con que habian ador-
nado estas imâgenes. y todas las vasijas que habian sido me-
nester para el convite, tomàbanto tudo y ttevàbanto a un su-
midero que esta en la ta~na de México, que se llama Po;
//an, y alli !o arroiaban todo.

( APtTUI.O XXI!

QUK H\nt.\ UEL t'tCS H.AMAt~t TKXCATZ6\C\TÏ..


Q)!: ES t XO t)K t.US t~nSKS t)KL \t\0.

t~t vino o ~M/fr<* de esta tierra siempre en los tiempos pasadus


tu tuvieron por malo, por rax6n de los nutos cfectos que de et se
causan, ~rque los borrachos unos de cHos se despenan, otro-
se ahorcan, otros se arrojan en et a~<a dondc se ahogan. otros

5'
matan a otros estando bor radios; y todos estos efectos los atn-
buian al dios del vino y a! vino, y no al borracho y mas tenian
que et que decia mat de este vino o murmuraba de él, te habia
de acontecer atgùn desastre: to mismo de
cualquiera horracho,
que si alguno murmuraba de
él o te afrentaba, aunque dijese o
hiciese mit bellaquerias, decian que habian de ser ))or cllo casti-
~ados, porque decian que aquello no !o hacia et, sino el dios, o
por mejor decir el diablo que estaba en él, que era este T~s'ca~-
~!Mf< o alguno de los otros. Este T~a~Mfo~ era oriente o
hermano de los otros dioses del vino, los cuates se Uamaban, uno
F<a«A~co~. otro ~«~A<M. otro 7'~7Aoo, otro PoM~ro~, otro
)'~Mt<~f< otro 7~p/~co/ otro ~'o/'M~/of. otro T'/o/~cotooo,
otro OM~<A//<. otro 7'<ff<T/ otro CAf/wo~<tn~c<t/ otro
C<~Ao<t/~u<co~.
De to arriba dicho se colige clarameilte que no tenian por
pecado aquello que hac!an estando borrachos, aunque fnesen
~ravisimos pecados; y aun se conjetura con harto fundamento que
se cmttorrachaban por hacer to (lue tenian en su votnntad. y
que no les fuese imputado a culpa y se satiescn con etto sin cas-
ti);o: y aun ahora en el cristianismo hay algunos o mucttos que
se excusan de sus pecados con decir que estaban borrachos cuan-
<to los hicieron, y esto con pensar que la opinion erronea que te-
n!an de antes corre tantbién en et cristianismo, en to cual estàn
muy en~anados y es menester avisarlos de ello, asi en la confc-
sion como fuera de ctta.

5~
COMTRNZA EL APENDICE DEL PRIMERO ÏJBRO, EN
QUE SE CONFUTA LA IDOLATRIA ARRÏBA
PUESTA POR EL TEXTO DE LA SAGRA-
DA ESCRITURA. Y DECLARA EL
AUTOR SUFICIENTEMENTE
EL DICHO TEXTO EN
LENGUA VULGAR.

P 7? 0 A 0 C 0.

~OM~O~ los A<t~Ot!/M de esta


A'Mfï/O E~OMO, que sois los
w~.ncOMOj, ~fca~co.f Y /M que /<a&</<tM en la tierra de ~~cAKo-
<Wt, y <0<f~~ los demds indios de <<M /M~t'0.? Occidentales, sa-
bed: Que todos ~&~ M~Jo CM grandes /tM«'&~M de infideli-
dad e t~O~O~ÏO ~M que 0~ (/<Of~M T'K~/rO~ OH~~<MaJo~, como <
claro por vuestras ~.fff~«r<F.t ~«)/!<ro~, v ritos idoldtricos t'~
que hab& MM~O hasta ahora. Pues oid 0/toro COM O~M<tJ«, y
fH~Md~J COM dt/~fttCtO la tM~cnrorJta que Nuestro ~fMor <'<
/t0 /M<tO por sola su f/mt~tna, ('<: </Mf os Aa fMTtoJc la /t<tM&rr
de la fe t'«<<!ftco para que f~no~fdt.v. ~Mr él solo es cr~odcro
dios, crcador y f<'<f<'n~r, c~ cual J~~ r«y<' todo t'/ ~nn!<fo. Y sa-
bed ~«c los <'rr<ïf< CM que /!o/ tirt~c /(!~« c/ h<'Mt/'o pasado
os /<~)t<'M ftt'</o.t y <'M<y<tn<ff/ y ~<tft! <<~ <'tt/<'n<A~ la /M~ ÇM~ oj
/t0 t<'MMo f~HTt~ttc que trfj~ y c~) '~d ~M'~aJ rff~ott

que o~M< fjf/<ï escrito, <~<f son /'n/o&rd.< dr ~f.f, las CMo/< o.~ <'«-
via ~t«'~<ro r<*y y seitor que f.~o <'<t J~.t/'ana il :tfono ~<* dios.
~*OM<0 /~0</rf, que M~ ft /?~~MT, y <0 es ~rj que C.t r.~<'<«
de las «<aMO~ M diablo ft. que /!0&t~ :r'< /<0.~d 0/tor< Y tt-
yd~ a rcutar con <V<o.tcft t'/ <tt'

(Los cuatro cap!tn!os de la Hihtia que s!~cn. t"s tran-crihi.'


Fr. ncrnardinn de Saha~un t'n c) tcxto de la \'u)~ata. on el
précédente de Bustamante. y para conto<Udad de! tect~r. prcfi
r!6 el editor cop!arto!: de !a version castellana del P. Scio. no de
la <ra<h!cc!n de Terrée \mair fjtie «' cl prnp!n Pu~t~mantp\

53
CApfïULO xm

/.<)fKro de fowo a ~<o.t<t las obras ~f


<MM~/o~ ÇM~ oj6~oro«
/)~ Y los Mo/M Aff/M.~ por tna~o.r dc /<o<M&rt\v.

ï.–Vanos son ciertamente todos los ttombres, en quienes n~


se halla la ciencia de Dios; y que por las cosas buenas que se
\en, no pudieron conocer a aquel, que es, ni considerando las
obras reconocieron quien era el artifice:
2.-Sino que tuvieron por dioses gobernadores del univer*
so, o al fuego, o al espiritu, o al aire conmovido, o al giro de
las estrellas, o a la mucha agua, o al sol y la luna.
3.-De cuya hermosura si encantados, los creyeron por dio-
ses, reconozcan cuanto es mas hermoso que ellos el que es su
Senor. Pues el autor de la hermosura crié todas estas cosas.
4.–0 si se maravillaron de su virtud e influencias, entien-
dan por ellas, que el que tas hizo, es mas fuerte que ellas.
c -Porque de la grandeza de la hermosura y de la criatu-
ra se podrâ a tas claras venir en conocimiento det Criador de
ella.
6.-Mas sin embargo todavia contra estos es menor la que-

ja. Porque los tales yerran tal vez buscando a Dios, y de-
seando hallarle.
/Por cuanto conversando entre sus obras, le buscan; y
pstan persuadidos, que son buenas !as cosas, que se ven.
8.-Mas ni aun a estos se les dehe perdonar.
<).–Porque si pudicron saher tanto. que pod!an hacer con-
cepto clel mundo: ~conK) con mayor facitidad no hallaron at
Sconr de él ?
to.–Pero malaventuraclos son, y entre )o<! rnuerto'! esta t.'

esperanza de aquellos que llamaron dioses a las obras de ma-


nos de nombres, at oro y la ptata, Invencion det arte, y a las
scmejanxas de animales, o a una piedra inùtit obra de mano
antigua.

54
n.–Como s! atgûn obrero habit cortase del monte atgun
madero derecho, y con destreza le rayase toda la corteza,
empleando su arte, hiciese con csmcro un mucbtc ùtil para u'
de la vida.
i2.-Y gastasc los rcsiduos de aquctta obra en aparejar la
comida
ï3.–Y !o que sobra de este.
que para ningùn uso es ùtit,
un madero torcido y tteno de nudos, fuese a ratos desocupados
(!esbastando!o cuidadosamente, y con la pericia de su arte !c
diese figura, y to hiciese semejar a imagen de hombre,
ï4.–0 que se pareciese a alguno de los animales, dândole
de bermellôn, y poniéndolo de color encarnado postizo, v ta-
pando todas las manchas, que hay en él:

tg.–Y le hiciese un nicho correspondiente, y poniéndolo en


la pared, afirmandoto con clavos.
16.-Usando con él de esta precaucion, porque no cayese,
sabiendo, que no puede valerse a si mismo: puesto que es s«)f
una imagen, y ella necesita ayuda:de
17.–Y haciéndole votos. le consultase acerca de su
hacien-
da, y de sus hijos, y de sus t)odas. No tiene ver~uenza de
hablar con aquel, que estâ sin alma.:
ï8.–Y por la salud ruega ciertamente a un invàtido. y por
la vida pide a un muerto, e invoca en su favor a un inùtil:
19.–Y para un viaje ruega a aquel, que no puede andar; y
para sus ganancias, y para sus haciendas, y para el buen éxito
de todas sus cosas se tecomienda a aquel, que es inutit para
todo.

55
CA!~T!'Ln X!V

("Md« !UM<J ~d el <'M//<' </<*los )(/0/(!~ /<) ~<'M««'.t/r<t «)M t'/ f/~W/f
t/('/<fn<<'<yt!M/<< ~'t'~<vfn7/<'<<)~'<;<'n~<).<«y<

t.–t'ois.mdu asimi~tm' "tru navc~ar.y estando para !)acc!


et viaje por las ondas t)ravas, invoca a un tcno, nias fra~it <)n<'
et leno, que to tteva.
2.-Porque la codicia de ~anar !o inventu, y el artifice !«
tabrtcu con su saber.
3–Mas tu provtdencia, Padre. te ~obierna: por cuanto
aun en el mar diste camino. y vereda muy se~tra entre tas
ondas
4–Mostrando. que eres podcroso
para salvar de todo nes-
.?o, aunque alguno sin
arte se meta
en el mar.
;Mas porque no fuesen vanas las obras de tu sab!dur!a;
por esto también fian los hombres sus atntas a un pequeno tent~
y pasando la mar se libraron por un barco:
6.–Y a! principio cuando perecieron los sct)crbios gigantes,
refugiàndose la esperanza de toda la tierra en un navio, que
era gobemado por tu mano, traspaso a! siglo et tinaje del re-
nacimiento.
~Porque hendito es el madpro. por quien se hace justicia.
8.–Mas el idolo, que es hecho de manos, matdito es él, y

quien to hizo: este porque de cierto to fabric", y aquel porque


)i<~ siendo sino una cosa fràgit, se le dio el nombre de dios.
f)–Y Dios aborrccc iguatmente at impio, y a su impiedad.
!0.–Y asi la ohra, que fué hecha, con aquet que )a hixo.
padecerà tormento.
11.–Por esto no se tendra respcto a los «totos de tas na-
rinnes: porque tas criaturas de Dios se han tornade en ~txxni-
nacion, y en tentacton a tas aimas de los hombres, y en h/o a
!f'<:piesde!osnecios.
t2.–Porque et prinripio de la fornicac!6n fué ta in\fnrit'tn
do )os idotr's; y ~u )):t)!ax~o fué la corrupciun de la vida.

56
~3–Porquc ni los habia al principio, ni seran si~~Tnpre
pan
t4–or cuanto la vanidad de los homhrt-. )'~ ha intr~
ducido en e! mundo; y por esto es t~ttado en bre'.e ~u tin
!$.–Pues penetrado un padre de amargo doter, hizo la ima-
gcn de) hijo, que le fuc arrchatado pronto; y a atluel que enfon-
ces habia nutertn con)u hf)mhrc, comit-nxa!c :t ad~rar ah~ra c~nv~
a dios, y le establece entre sus sier\os ccrcm~nias sacrificios.
16.–Después con el andar de! tiempo, tomando cuerpo la
inicua costumbre, este error fué observado como iey. y j~r ntan-
dato de los tiranos eran adorados los simutacros
17.–Y a aquellos, a quienes tos hombres no podian honrar
en presencia, por estar ausentes, haciendo traer de lejos la fi-
gura de ellos, hicieron ntanif testa la imagen de! rey, a quien
querian honrar: para con su soticitud dar culto a aquel, que
estaba ausentc, como si estuviera presente.
18.–A los ignorantes también los )!e\o a! culto de ellos
la extremada industria de! artifice.

t9.–l'orque queriendo este dar gusto al que écho mano


de él, se esforxu con su arte en sacar el retrato !o mej~r que
pudiese.
20.–Y e! vulgo de los hombre" cnganadf de la hermosura
de la obra, a aquel que poco antes hahia sid" honrado como
nombre, le tuvieron ahora por '!ios
2!Y este fué el engano de la vida humana: porque los
hombres. o por servir a la pasion. o a tos reyes. dieron a tas
piedras y a los tenos un nombre inc~municabtc
22.–Y nu bastu !tat)er errado ettos acerca det c<'n~'imient~
de Dios, mas aun viviendo en grande j~ncrra dt' ignorancia. )!a-
man pax a tantos y tan grandes mates
2~Porque n sacrificandf sus t~ius o haciend" sacrificins
oscuros. o ccte!<rand() vigiUas t)enas de tccura.
24.<) conscrvan va pura '<n vida. ni los matrimonios. sino
que et tt)h' mata at otr« por envidia. )o contrista c"n su adul-
terio.
2~Y to<to esta mc~ctado. sangre. itomicidio. tturto v enga-

57
no, corrupciun e infidelidad. turbulencia y perjurio, tumutto de
los buenos
26.–Otvido de Dios, contaminacion de tas atmas, tmeque
de nacimicnto, inconstancia <tc matrimonios, des<'rdencs de adu!-
tcrio y de impurexa.
~Porque et abt'nnnahtc culto (!c los idolos. es la causa,
y el principio, y fin de todo mal.
28.-Porque o mientras se a!egran, se enfurecen: o bien
vaticinan falsedades, o viven sin justicia, o perjuran pronta-
mente.
29.-Porque confiando en los Motos, que estàn sin alma,
jurande malamente esperan que no recihiràn dano.
30.-Mas por to uno y por to otro tendràn su merecido, por
cuanto sintieron mal de Dios, atendiendo a los idolos, y jura-
ron injustamente, menospreciando con dolo la justicia.
3!Porque no la virtud de aquellos por quien juraron, sino
la pena de los que pecan, es la que anda siempre en pos de ta
prevaricaciôn de los injustos.

CAPfTULO XV.

El ~o~~ alaba al ~fMor, ~or haber /<<'rT'a<~o a /.tTOC/ f/<* la


tW~/O/ftO. ;fM~~r<'ft<) de ÇKf .tfX) t7!</MO.t los idolos.

i.–Mas tu, Dios nuestro, suave eres y verdadero, paciente,


y que ordenas todas las cosas con misericordia.

2.-Porque si pecàremos, tuyos sotnos, cnnociendo tu gran-


dexa: y si no pecaremns, sat)cmos (lue tu tienes cuenta de nos-
otros.

3.–Porque el conocertc a ti, es la justicia consumada y


el saher tu justicia y tu poder. es la raix de la inmortalidad.
4.-Pues no nos ha inducido a error la invencinn de) artc

58
mata de los nombres, ni e! trabajo sin fruto de una pintura som-

brcada, efigie ëntaUada con var!os colores,


S.–Cuya vista da concupiscencia a un insensato, que ama
la figura de una ima~en muerta sin alma.
6.–Los que aman et mal son di~os de tcncr su csperanza
en tales cosas, y los que las haccn, y los que las aman, y tos
que les dan culto.
el alfarero apretando la tierra muelle, forma
7.–Asimismo
con su trabajo las vasijas destinadas para nuestros usos, y del
mismo lodo hace vasijas que sirvan en cosas limpias, e i~uat-
mente otras que a estas son contrarias: mas el alfarero es ar-
Mtro detuso, que han de tener estas vasijas.
8.–Y con vana fatiga forma un dios det mismo barro, aquel
que poco antes fué hecho de la tierra, y que de alli a poco se
reducc a aquello mismo de donde fuf tomado, cuando se le de-
nande la deuda del atma que tenia.
g.-Mas él no se cuida, ni det trahajo que ha de tener, ni
fte que la vida le es corta, sino que va a competencia con to%
artifices de oro y ptata: c imita también a los broncistas, y pre-
fiere la gloria en formar figuras de cosas vanas.
ï0.–Porque ceniza es el corazôn de et, y tierra vat a ~u
e-iperanza. y mas vit que el lodo su vida.
lï.–Pues no conocio a! que le hizo
a él, y al que le ins-
pire el atma que obra, y al que sopto en et el espiritu vital.
!2.–Y aun ellos creyeron que es un juguete nuestra vida.
y la manera det vivir de ella hecha para ganar, y que convienc
~ranjear por cuatesquieramédius, am?que sean malos.
!Porque este, que forma de materia de tierra vases
<~<ebra<tixos y simulacros, sabe que peca mas que todos.
t~Porque los enemi~os de tu puebto. y que le dominan.
son todt~s necios, e infetices, y mas que puedc pensarse soher-
bios.
tg.–Porque tuvieron por d!oses a todos los idolos de las
nacioues, los ouates ni tienen uso de ojos para ver, ni narices

59
para recibir el aire, ni oreja para o!r, ni dedos de manos pa-
ra tocar, y aun sus pies son perezosos para andar.
16.–Porque es hombre que los hizo: y el que recibiô el

espiritu prestado, este los forjo. Pues ningùn hombre podra


formar un dios scmejantc a si.
17.–Por cuanto siendo
tnortat, forma cosa muerta con ma-
nos inicuas. Pues él mismo es mejor que aquellos a quienes
adora, porque é! realmente viviô, siendo mortal, mas aquellos
nunca.
t8–Y aun adoran a los mas viles animales: mas tas cosas
insensibles comparadas con estos, peores son que ellos.
ver
!0.–Mas ni aun por el aspecto puede ningùn hombre
de animales cosa buena. Y huyeron la ala-
aquellos alguna
banza de Dios, y su bendicion.

CAPITULO XVI.

Plagas de E~/o Codoruices dadas a ~~&r~o~


.S'~tfn/p de ~CMCC: A/OMO.

i.–Por estas cosas, y por otras semejantes padecieron dig-


namente tormentos, y fueron exterminados por muchedumbre
de bestias.
2.–En lugar de los cuales tormentos trataste bien a tu pue-
hto, a los que diste el apetecido deleite de un nuevo sabor,
aparejandotes por vianda gruesas codornices.
3–Para que aquellos apeteciendo vianda, por causa de aque-
llas ct'sas, que se les mostraban, y les cran enviadas, perdiesen
et apetito aun de !o necesario. M&s estos puestos en necesidad
por un poco de tiempo, gustaron una nueva vianda.
4–Porque convenia que viniese ruina inexcusable sobre
aquellos que ejercitan la tirania: y a estos mostrarles solo en
que manera eran exterminados sus cnemigos.

6o
5.-Porque cuando vino sobre ellos la cruel ira de tas bes-
tias, cran destruidos con mordeduras de culebras perversas.
6.–Mas tu ira no duro para siempre, sino que fueron tur-
hados por poco tiempo para correcciôn teniendo una seiial de
salud para tecuerdo det mandamiento de tu Icy.
7–Porque el que a ctta se volvia, no quedaba sano {x~r
aquello que veia, sino por ti, Salvador de todos.
8.–Y en esto mostraste a nuestros cnemigos, que ni cres
el que tibras de todo mat.
9.-Pues a aquellos los mataron tas mordeduras de tas lan-
gostas y moscas, y no se hattô sanidad para su alma porquc
cran dignos de ser asi exterminados.
10.–Mas a tus hijos ni los dientes de dragones veneno-
sos los venc!eron: porque sobrevtniendo tu misericordia los
sanaba.
!t.–Pues cran
probados en la memoria de tus préceptes,
y luego quedaban libres, para que no cayendo en un profundo
otvtdo. pudiesen sen~rsc de tu ayuda.
!2.–Por cuanto ni los sano yerha. ni cmplasto suave, sino
tu palabra, o Senor, que sana todas tas cosas.

t~Pues tu eres, Senor, e! que tienes el poder de la vida

y de la muerte, y conduces hasta tas puertas de la muerte, y


retiras de alli.
!4.–Un nombre puede ciertamente matar a otro por mali-
cia, mas cuando tuthierc satido el espiritu, )io votvcra, ni harà

que torne el atma que ya fuc recibida.


!$.–Mas et huir de tu mano es ccsa intposibtc
t6.–ror el cuat los impies, que ncgaban conoccrtc. ~'r la
fucrxa de tu braxo fueron axotados padccicndo prcsccucion cun
nucvas agitas, y pednscos, y ttuvias, y cunsumidus por et fuegu
t~Y !o tnaravittoso era, que en et agua que to apaga
todo, podia mas et fuego porque et universo es vcngador de
los justos.
t8.–Pues en un ticmpo ~.c amansaba et fuego. para que no
se queinasen los animales, que habian sido cnviados contra los


imptos: a fin
que viéndoto c!bs nusnios, reconoc!cscn que por
juicio de Dios padecian ta penecucion.
!Q–Y en otro tiempo ardia de to<!as partes en el agua
et fuego sobre su virtud, para destruir )o nacido de una tierra
inicua.
20.–En lugar de )o cuat atunentastc a tu puebto con vianda
de Angetes, y les diste pan del ciclo aparejado sin tr~bajo. que
ténia en si toda la delicia, y la suavidad <!c t<M!o sat)or.
.jt.–Porquc tu substanc!a mostraba la dulzura, que tienes
para con tus hijos: y acotncxtàndosc a la voiuntad de cada uno,
se voh'ta en !o que cada uno queria.
2~Y la nieve y la helada sufr{an la fuerxa del
fuego. y
ne se derretian para que supiesen. que un fuego que ardia y
rchunbraba entre et granizo la Utnia dcstru!a los frutos de
)os enemi~os.
2~Y de nuevo este mismo aun de su virtud se oh'ido, pa-
ra que fuesen sustentados los justes
24.–Porquc la criatura sirv!érdote a t! su Hacedor, se
cnfurece para tormento contra los in justes: y se amansa pa-
ra hacer bien a favor de aquellos, que en ti confian.
25.–Y por esto transfigurada también entonces en todas las
cusas servia a tu gracia que todo !o nutre, a voltintad de aquc-
))os, que de t! la descahan.
26.–Para que supiesen tus hijo~. a quiencs antaste Scnor.
que ne los frutos naturaics aparientan a tos hombres. sino que
to pa)abra conserva a aquellos, que en tt creyeren.
2~Porquc !o fjuc c! fuc~o no podia destruir, catenta<
')c un pequcno rayo dcl s<jt, !ue~o se dcshaoa.
28.–Para que fucsc notorio a todos, que comicne adelan-
):trsc a! sol para tu !)cndici6n. y adorarte a! nacer de la luz.
2<).–Porquc la espcranxa de! ingrate se deshara corno la
he!ada de! inviemo, y se perdera comn a~ua inùti!.

62
CONFUTACION

(i)Suficientemente se ha mostrado por el texto de la Sa-


~rada Escritura arriba puesto la ~ran mati~nidad de la ido-
latria, y de los idolâtras; pero para condescender con las per-
st~nas de hajo entcndimiento convienc confutar este matdito
vicio muy en particular.
A.–La verdadera lumbrc para conocer al verdadero dios,
y a los dioses fatsos y en~anosos consiste en la inteti~cncia de
la divina Escritura la cual poseé como un preciosisimo tesoro muy
claro y muy puro la I~tesia Catotica, at cual todos los que se
quiercn salvar son ot)ti~ados a dar todo
crédito, por ser verda-
des revetadas y procedentes de la eterna verdad. que es Di«s.
B.–Por esta causa para alumbrar en el conocimiento de la
eterna verdad, que es Dios, y en el conocimiento de los falsos
dioses que son pura mentira c invenciôn del autor y padre cle
toda mentira que es el diablo, puse el texto de la Sagrada Es-
critura arriha escrito, donde clara y abiertamente se conoce c!
principiô que tuviernn los tdotos, y ios grandes mates en que in-
currieron los hombres por la adoracion de ellos.
C.-Por retacion de la divina Escritura sabemos, que no
hay, ni puede haber mas Dios que uno, Criador de todas las
rosas, y ~obcmador y ronscrvador de todas cttas, romo arri-
ha queda dictio. A'on r.t~ ftttMt o/n~ f/fM.t </M<ttn /M. <Mt <«rft
r.t/ </<* ~MN«~M.v: quierc decir: Scnor no ttay f')n' di"s mas que
vos soto. c! cuat tcnpis cuidado de todas las cosas.
r).–Si~ucsc de aqui ctnramcntc que //tn/~<7f'<'t7t//t. ti" es
clios, ni tampoco 7/<<. ni tampoco ()Mf/~<t/ff!o/ C<Mf"<?// n"
es diosa, ( /nfo~«'f<!o// no es diosa, 7 f/fM~tnnn no es diosa, 7.M-
/'o//a/<'t)o no es diusa, (t7n<o~f/< no son diosas. ( /ta/f/tn</t//t-
ft«' no
es diosa, t/<.r/~ft7n<a// no es diosa, 7/<M// n« es <ti<
sa, A<«/</rtt<< no es dios; .Uoft«7.rf!f/n~ u .f'f/n~t7/< no es dios.

(').–Tmta c<.ta rcfutaciun que sinue fué suprimida en la tdiciun du


!!t)stan)antc. y no figura en las t~Kioas de la cdicx'n de KinsgborojhK ni fi'
la france'.a. <raducci"n de tourdanet

63
OwA-o~ no es dios, /.t'/M~« no es dios, O~ocA/K, no es dios, Xi-
~c 7'd~c no es dios, Vto«!/<*tM~t no es dios, C/«coM~n<!AM< no
es dios, CAo~M<'t<ït'~Ma// no es diosa, .~f.t'(tMtMc«t~ no es dios,
.Vdc~~ no es dios, C'oc/n!«~ no es dios, Aïft~~Mooc no es dios,
A~o~a~M~ no es dios, 7~'c/~ott no son dioses, c! Sol, ni la
Luna, ni ta 7'tcrro, ni la .t~or. ni ninguno de todos los otros que
adorabais, no son dioses. todos son demonios: Asi to testifi-
ca la Sagrada Escritura dicicndo, owMM d</ </CM~M<tM <~woMto,
que quiere decir todos tos dioses de !os gentiles son demonios.
E.–)0h mal aventurados de aquéUos que adoraron y reve-
renciaron y honraron a tan ma!as criaturas, y tan enemigos de!
género humano como son' los diablos y sus imâgenes y por hon-
rarlos ofrecian su propia sangre y la de sus hijos, y los cora-
xones de los pr6jimos, y los demandaban con gran humildad
todas las cosas
necesarias, pensando fa!samente que ellos eran
poderosos para tes dar todos los bienes y librarlos de todos los
mates! Y para alcanzar esto hacian largas oraciones, y se afti-
gian con muchos ayunos y vigilias y hacian otras muchas as-
perexas en sus cuerpos, y tos ofrecian piedras preciosas y man-
tas ricas, y plumajes de gran valor, y flores y olores de mil
maneras. Adornaban, honraban y reverenciaban a sus morta-
les enemigos que no solamente no merecen honra ni reveren-
cia ninguna, pero merecen ser ahorrecidos. detestados y abomi-
nados por ser matditns y enemi~os de ni"s y de tfM!os los
hombres..
F.–{Oh, mucho mas matditos y mataventurados aquellos
<)nc después de ha!<pr o!dn !n palahra de Dios y la doctrina
<ristiana perseveran en la idotatria; y mucho mas di~os de
)!orar los que después de hauiixados y tiat)crsc convertido a Dios
tornan a hacer superticioncs, o a idolatrar! Todos los que tal
hacen son
hijos del diahlo y dignos de c''a" castigo en este
mundo, y en el otro de grande infierno.
G.-Esta fué la causa que todos vuestros antepasados tu-
vieron grandes trabajos, de continuas guerras, hambres y mor-
tandades, y a! fin cnvi6 Dios contra cttos a sus siervos los cri.

<4
tiano! que losdestruyeron a ellos y a tcdos sus dioses; y
algunos trabajos hay ahora, es 1 rque hay atgunos idolâtras
entre vosotros, porque aborrece Dios a los idolâtras sobre lo*
do género de pecadores, por scr c! pecado de la id~iatria e! ma-
yor de todos los pecados, y los idolâtras en el infiernu son ator-
mentados con
mayores tormentos (jue to<tos los otros pecadores
su ttoro y sus lastimcras palabras, sus lamentaciones y do!<-r
no remediable, en la Sagrada Escritura esta escrito.
A.–Dicen tos ntatavcnturados idolâtras: Z:~rotm!K.< t!t m'
Tcn~o~, etc. ~'o~tt~c 5. Ca~errado h~~ n~os en el cami-
no de la vcrdad, no nos atnmbro la luz de la icia, no nos na-
cio el soi de la inteligenda, nos fati~ô y nos <ans6 el mal ca-
tn!no de ta maldad y de la perdicion. Andu~ imos por camin~s
asperos y fra~osos, }qué nos aprovecho la soberbia y gloria de)
nmndo. que nos aprovecharon tas riquezas vanas! Todas aquc-
Has cosas como sombra pasaron, y romo un mensajero que va
de camino y con gran prisa, o como un navio que pasa con
~ran furia por La mar, (lue no deja senal alguna del camino;
como una ave que pasa votando por el aire con gran \e!oc)da<).
que jamàs se puede ver por donde paso como una saeta que
sale de la ballesta con gran impetu, y ttega a dondc la endc
reza el ballestero sin dejar rastro alguno de su pasada. De
esta manera nos acontecio a nosotros, nacidos, en brève tiem-

po se nos acabo la vida, y nin~ùn rastro dejamos de buen~


vida; fenecieron nuestros dias en nuestra ntati~nidad y t:' nucs-
tro tnat vhir.
D.–Tates cosas dijeron los pecadorcs en el infiernu ce:'
~rand!sin)o dotor de su corazon, y cun ttantu de Kr~n triste
za, y con ta~mnas no rcmediabte~, porque no quisicn'n m)K'
cer ni servir el verdadero di"s, criador y regidor de to<!f)f )a~
cosas; cuando comenzé su tormento cntonces comenzo su )!an-
to, dolor y tà~ritnas, y ahora cstàn en él y para siempre persc-
veraràn en él. Los que conocen y sirvcn y obedecen al soiu

y verdadero dios, ~ozaràn de sus riquezas y gozos eternos.


porque es in f initamentc hucno y suave: asi queda dichu en e)

1. 1.

65
texto de la Sagrada Escritura arriba puesto; dice de ésta manera.
C.–0 quam bonus et ~M<tMJ est ~OtM~ spiritus /MM~ tM OMU!t-
&M~ etc., quiere decir oh se:ior Dios nuestro, cuàn bueno y suave
es el vuestro esp!ritu para con todos Y es como si dijese Oh
senor Dios nuestro! el vuestro omnipotente amor, que es el
vuestro divine esp!ritu, derrama su bondad y suavidad so-
bre todas las cosas
que criastes, dando a todas vuestras cria-
turas virtud de que et hombre se pueda aprovechar, y vos
mismo os comunicàis al hombre en diversas maneras, mostran-
do a vuestros siervos la vuestra benignidad; los dais lumbre
para que os conozcan y mandamientos para que os sirvan, pa-
ra que conociéndoos y sirviéndoos alcancen la inmortalidad; y
a los que de vuestros siervos os ofenden, no los condenàis tuc-

go, mas antes los amonestàis por vuestros santos predicadores


y los favorecéis con vuestros santos sacramentos, para que se
aparten de los pecados y pcrmanezcan en vuestra santisinia
amistad. Y a los que no os quieren conocer, perseverando en
la idolatria, o no quieren apartarse de sus pecados y ~uardar
vuestros mandamientos, castigàis con eternos tormentos, y es-
to hacéis con tan grande rectitud y justicia que nadic en los
cielos ni en la tierra puede tachar vuestras obras con raxon,
ni con verdad, ni deciros: Por que, Senor, hacéis esto? !~or<)uc
no solamente sois justo, pero sois ta misma justicia y la mis-
ma sabiduria y fortaleza, y vos sois el senor universal de to-
das las cosas,y sois el dador y distribuidor de todos los. hicnc.
D.–En !o arriba fticho esta claro cuàn bueno y cuân digne
(le scr atnado. loado, ohedccido y rcverenciado es nuestro st'-
nor Dios criador, senor y gobernador de todas las cosas; y (le )"
mismo parece asimismo clarisimamente cuan malvados, traido-
res y mentirosos, aborrecibtes y crucles son los dioses que vues-
tros antepasados adoraron y honraron tan largos tiempos.
K.–Pf'r vuestra misma rctaciun sat)emos que tos antignn--
mcxicanos adoraron y tuvieron por clios a un bombre ttamad"
~«t~t~~oc/ nigromàntico, amigo de los diablos, enemiKo
d<: tos ttombrcs, feo, cspantabte, crucl, rcvottoso, inventer de

66
gucrras, y de encm!stadcs, causador de muchas mucrtes y alho-
rotos y desasosiegos. A este tan pésuno hombrc h&oan gran-
des fiestas vuestros antepasados cada ano; y en cada fiesta ma-
laban por su honra y de!ante de su imagen y en su capUta mu-
chos homhres, sacàndotcs los corax<~nes y ofreciendotos al mi'
nio //«t<:t~o~0t/<~<, derramandc dotante de et su sandre y co-
nxcndo !as carnes de
ettos, asi sacrificados. Estas s<~n cosas
tiorrendas, ahominahtes. crueles y muy ver~unxf~sa~.
F.–Tambien sat)emos por vuestra retacion que en toda'
estas tierras de esta Nue\a Espana, vuestros antepasados ado-
raban a un dios ttamado 7~<f0~t0 o 7t//f'<JMO<i, y por otr')
oombre itamado /aM/~ A~~< ) <t~ y p<~r otro nombre .Woy~-
<"vo A~on(!t<7/t: Este dio< dcctan scr csp!ritu, aire y ti-
))ieb!a; a este atribman c! rcgimiento de! cie)o y de la tierra, y
)c adoraban, reverenciaban y ofrecian como a hacedor y dador
ttc todas las cosas y de todos los bienes, y le rogaban por todas
:'us necesidades; a este hacian fiestas cada ano, y mataban a
su honra un niancebo cada ano en su fiesta, escogido entre mu-
chos, que ninguna tacha tuviese en su cuerpo, sabio en habtar.
en cantar y taner, criado por espacio de un ano en todas mane-
ras de deteites: matàbante en et mes Hamado ~~ra~, que csua
a veintitres d!as de abri t. En esta fiesta se hacia Rran solem-
nidad a honra de este dics. Este (!ios decian que perturbaba
t~'da pax y amistad, y sembraba enemistadcs y '«tics uurc
pucbios y rcyes: y n<' es )nara\i!)a que haga este en la ticrt ).
pues tambien to hixo en et cieto, cnnic esta cscrito en la Sa
~rada Escritura: /at/«<x f. /'r<<t/ut «;<)n<nt nt «'/< <f.î/
«f. 12.–Este es e! )na)\ado de I.ucifer, padrc de tuda mat<!
y mentira, ambiciosisuno y superbisituo, que cngano a \uc~
)ros antepasados.
G.–Tambien nos consta por vuestra propia retacion. que
\uestrus antepasados adoraron y tuvieron por dios a un di~
b)o que ellos Hamaban 77J/<'( o 77d/<~Mt' T'/aMtata~M!. A es
te diable con nutchos otros sus compancros Uantados T'/d/o~M:
a(ribu!a)t vuestros antepasados fa!samentc la !!u\ia, tes true-

<v
nos, rayos y granizo, y todas las cosas de manteniemiento que
se crian sobre la tierra, diciendo que este diattto, con los de-
mâs sus companeros, to criat)an y daban a los hombres para su:
tentar ta vida. A honra de este diabto
y sus companeros hacian
gran fiesta el primero di:L del ano. cada un ano. que era sc-
cundo dia de febrero. en et cuat dia mataban inumerabtcs ni-
nos sobre todos los montes cmincntes; esta horrcnda cruet-
dad hacian vuestros antepasados en~anados por los diat)tos, ene-
migos del ~énero t~nmano, y ttabicndose persuadido que cttos
los daban las ptuvias. C<~no soto Dios es el qu': da las plu-
vias y todo to que en la tierra se cria, como parece claro por
la Sagrada Escritura T~a~o t'oMjf ~Mït<M /OM~on&«~ jrMM, c/
/<'fra ~rwtna:'<< ~<'«<c<t .t«M)t < ~o~M.t or&or<f f<&t<M/Mf. –f-
Tt~ft, 26-, quiere decir: yo os daré pluvias en sus tiempos, y
la tierra por mi mandado cnj~endrara sus ycrbas y mantenimien-
tos y por mi mandado, los àrbotes se henchiran de frutos. Por
ignorar vuestros antepasados tas verdades de la Sagrada Es-
critura, se dejaron enRanar de diversos crrores de los demo-
nios nuestros enemigos.
A.–Dicc la Sagrada Escritura: 7~n««nt<'<!Mf n<un~<
/a~t'(/~t<.T et ~Mt'.t tMt~o~«cnn< –c~'f<t/t'<' !4–, que quiere de-
cir A tan gran locura y ceguedad vinieron los mataventurados
idolâtras, que et nombre que a soto Dios pcrtenece le aplicaron a
hombres y mujeres, y a los animales, y a los maderos y piedras.
Esta matdad y traioon hicieron vuestros antepasados, que cl
nombre maravittoso que es Dios, et cuat a sota la divinidad con-
vienc, le apticaron a cosas bajas c indi~nfsimas.
B.–Ltamaron dios a ()M<o/f<!o/ el cuat fué ttomt<re mor-
tal y corruptible, que aunque tuvo alguna apariencia de vir-
hx), se~n ellos
dijeron, pero fué j~ran n'~romàntico. ami~o de
tes diahlos y por tanto amigo y muy famitiar de ellos, di~no de
~ran confusion y de eterno tormento y no de que le festcjascn
como a dios, y le adorasen como a tal; erraron ~randemente
vuestros antepasados en la adoracion de este pobre ttomhre mor-
tal y corruptible, y dijeron de él mucbas y muy grandes mcnti-

68
ras, como en su historia esta
claro; to que dijeron vuestros an-
tcpasados que ~M~~o~-oo~ fué a 7a~a//on y que ha de volver,
y lo esperéis, es mentira, que sahemos que murio, su cuerpo esta
hccho tierra v a su anima nuestro scnor Dios la ccho en los
inficmos; a!!â esta en perpetuos tormentos.
C.-Erraron asimismo en la adoracion de un demonio que
pintaban como mujer, a! cual liamaron Ct/<Mo<'oo/ cuando apa-
recia, aparecia en forma de mujer del palacio; espantaba, asom-
braba y voceaba de noche y, segûn la retacion de vuestros an-
tepasados, este demonio daba pobreza y trabajos, Uoros y afhc-
ciones y hacianle fiesta y sacrificios y dàbante ofrendas por-
que no los ofendiese. Esta fué una gran locura, que hacian por-
que ignoraban que s6!o Dios puede librar de todo mal, y que
el demonio no
puede empecer a quien Dios guarda. Asi esta
escrito en los divinos libros ~MOMtow <HM«' speratit liberado
CMMt, ~fO~~OW eum ÇMOMMH<t cognobit MOMt~M tM~MW, C/a'M<m/
ad ««' et ego f~OM~MW cum, cum ipso .tMMt tM~n&M~Ott~Mf, fn-
~tOMt eum, <*< glorificab cum, –P.M/. 90.- quiere dccir: dicc
Dios: aquél que espera en mi yo le Hbrare, ampararle he porquc
conocio mi nombre, Hamarme ha, y yo le oiré, estaré con él en
la tributacion. defenderle he y ~ftorificarte he. En éstas divi-
nas palabras esta muy bien claro que soto Dios defiende y am-
para y consuela en las tributacioncs, a los que creen en él y
que esperan en él, y que soto él dehe ser ttamado para que nos
socorra en nuestras necesidades y, no otro, porque no hay otro
Dios alguno sino soto él.
D.-En muchas otras cosas los diab!os en~anaron a vues-
tros antepasados y t)urtaron de ellos, haciéndoles creer que al-
t~tnas mujcrcs cran diosas y por tales las adorat)an y reveren-
ciaban, como es una de ellas ( /«<~««'<'<!<t/ de la cual dedan <)up
clla hacia todos los mantenimientos y maneras de comidas de
que se mantienen los cuerpos humanos. t<a scanda de estas
decian ser 7~/co~Mttow, y por otro nombre la llamaban r/<t//t-
i.vollo, o por otro T~oct. decian que esta era la madre de los
dioses y que era su abueta; eran muy dévotes de esta los me-

69
dicos y mcdicas, tos hcch ccros y hechtferas. y los sonores de
los banos y /<'n<<!?t<< ttamabante 7'ona~tO~cft. Tfxta es-
ta gente le hacian fiesta cada ano, con muchos sacrificios y
ofrendas.
E.-La tcrcera de estas diosas se Itamaba /~<<o/rtto.
decian que era la inventera de! <n// y que ella sanaba de mu-
chas enfermedades, cran sus devotos y devotas los que hacen el
«.n~ y las que !o venden. y la hacian fiesta cada ano, y hacian sa-
cftficios ofrendas a su honra.
F.–La cuarta dinsa. era la diosa del agua, Hamada C/t0/
(~'«/~tr«< ésta atrilntian todos los peti~ros del agtta y de
la mar, como autora de ellos, y por esto la tem!an y reveren-
ciaban y le hacian sacrificios y ofrendas, en su fiesta; decian

que era hermana de los dioses 7"/<t/o~M~. La quinta de es-


tas diosas se Uama T'/a~o/~o~, y es como la diosa Venus; a
ésta, con otras tres hermfnas suyas, las atribuian todas las
"bras de los sucios amores y del remedio de ellos, y por esta cau-
sa las adoraban y sacrificaban; y por otro nombre ta Hamaban
/.t-cMnt<t y a todas cuatro /.vc«<M<!tM< que es nombre de un ani-
mal como lobo. De estas cuatro diosas tomaban v toman sus
nombres las mujeres mexicanas, que son r«!f<on, T~~CM, 77<t(Y).
.Y«c~. conviene quhàrsetos. t~n la historia de estas diosas se po-
ne la confesion auricutar. que usahan estes naturales.
G.–También creian vuestros antepasados que las muje-
res que morian de! primer parte se hacian diosas y las Ua-
maban Ct/tMa~/r~ o C'!7n<a/t//nt. y las adoraban como a dio-
sas -aun antes que las enterrasen- y cada ano hacian fies-
ta de ellas y sacrificaban y ofrecian a su honra. y tenian a hon-
ra de ellas edificados muchos oratorios por los caminos. Es es-
ta adoracion de mujeres cosa tan de burtar y reir, que no hay
para que hahlar de la confutar por autoridades de la Sa~rada
t'~scritura.
A.–Otros muchos (lioses no tan principatcs como tos ~a
dirtios invcntaron vuestros antepasados, une de los cuatcs v
mu\ comùn es et dios det fue~o, at cnaillamaron yt!</<{ «/f<, y por

70
otrn nombre 7:t'c<MO«/~M!, y por otro nombre Ct«'a/
pur otro nombre le tiamaban //«f/tMc/cû<<, también 7<'<a; a'
rahan al fuego como a dios y tenianle por dios p~~r tes mar;.
vittos<~s efectos que b:tcc de qucmar, calentar, asar, cocer, etc.
Hacian fiesta muy sotcmnc a este dios en et mes que se ttama
t~faMt, donde a su honra mataban muchos cautivos y hacian mu-
chas ofrendas y cercmonias. I~n la fiesta de este dios de cua-
tro en cuatro anos a~jcraban las orejas a los ninos y ninas
-hay conjetura que en este ano echaban seis dias de MfMt~Mtt'-
))«. y asi hacian bisiesto cada cuatro anos–. Grande cegueda<!
fué esta, de vuestros antepasados, que a la criatura irracional
<jue crié dios para servicio de todos los hombres la adorasen
por dios, como si entendiese.
B.Otro demonio adoraban
vuestros antepasados al cua!
ilamaban MacM<~<!f/!< por otro nombre .Y<?c/<<. iJecrn
de él que her!a con almorranas y con otras enfermedade~ de
las partes secretas, en especiat a los que cuando le ayunaban "u

ayuno el hombre dormia con mujer, o la mujer con homhre;


y por este respecto y por tenerle por dios le hacian fiesta !f
sacrificaban hombres, y le hacian otras ofrendas y votos mo\i-
dos por la locura de su
ignorancia.
C.-A otro demonio adoraron del cual dijeron que era el
dios de los convites, le ttamaron OMtdfO~. Ltevaban a ~n~
convites uno de sus sarcedotes. vestido de los atavios del dios
OM«!fo~, y alli !e honraban y reverenciaban como a dio$ los cie-
~os y pobres de vuestros antepasados. Otro demonio adora-
ron vuestros antepasados, el cual ttamaron 7.r~t~oM y por otr"
nombre T~a~f~CMt!). de éste deciancar~o
que ténia de encetar
o probar las tinajas dcl
~«/f~. y de que estuviese muy timpi"
en su tempto. et cuat era (le tat'tas: tenta muchos )ehri)!~s lie-
nos de agua, y si attrun nino o nina enfermaba. ttevabante a
t)er de aquella agua y decian que sanaba. se~in su toca ima~i-
nacion. Cuando este dios iha a ~isitar las tinajas det /'«/tr<
hacian grandes ceremonias y muy vanas.
1~–< Xru demonio adoraban vuestros antepasados. at cuat

71
ttamaron Opochtli. y dijeron que era et dios de los pescadores
y que de él habian proceclido todos tes instrumentos del pescar;
por esta causa todos los pesctdores cada un ano le hacian fies-
ta, y le honraban con muchas ofrendas y ceremonias, tan locas
como vanas. Otro demonio adoraron por dios vuestros antc-
pasados al cual llamaron J\'<~< V~/fc. el oficio dcl cual era hcrir
con diversas enfermedades, con especial con mal de ojos, sar-
na y viruetas y otras enfermedades; y los que estaban enfer-
mos de alguna de las enfermedades que é! daba hacian voto
de promesa de le servir con alguna oferta si le sanase; haaan-
le fiesta en c! mes que Haman //<!fa.t'<~<<Mo/<r//<, en el cual dia le
hacian muchas ofcrtas y muchas ceremonias Me-
y sacrificios,
nas de vanidad y crueldad.
E.-Otro diablo adoraron vuestros antepasados, al cual tta-
maron l'/oco~cM~t y por otro nombre r<K'ocM/<M/<~<M.. Este de-
cian ser el dios de los mercaderes, al cual todos los mercad<-
res tenian gran devociôn y le hacian fiesta cada ano; matahan

por su servicio muchos esclavos cada ano, en su f iesta las ca-


nas que los mercaderes usan traer de camino, en especialmente
las negras, antiguamente tas traian a honra de este dios, y lIe-
~ando a la noche, a cada jomada, se sacrificaban sacando san-
dre de las orejas, delante de la misma cana hincada en tierra,
y hacian otras ceremonias enderezàndotas a este diablo. A
otros cuatro diablos que servian también los mercaderes, uno
se Hamaha C/McoMÇM«</<M< o CAo/~t<'coff/t«o< otro Ilamado
yr.roMtMCMt~ otro .Vdf.t't' otro C~/«w<'< otro /Ct's~<~o~of.
F.-Otro demonio adoraron vuestros antepasados al cual
llamaron :<t~o~cM</t, dijeron que era el dios de los que ha-
cen petates, y icpales, y que el fué et !nventor de esta arte y
que por su virtud crecian y se cr?at)an tas
espadanas, juncias y
juncos. Todos los oficiales de petates
e <f~a/M y /f«<<<t
tenian a este por dios, y le hacian fiesta cada ano, y a su lion-
ra mataban esclavos y hacian otras ofertas y ceremonias en su
fiesta. El sacerdote de este dios que ellos Ilamaban m~/a, que
quiere decir su !ma~en, acostumbraba andar por tas casas con

72
una jicara con
agua en una mano, y un ramo de satre ~n ta r.tra.
y rociaba con el ramo las casas y personas, bien como 'juicn t'c
cha agua bendita, y todos la recibian con gran devociôn.
G.–Otro diablo adoraron vuestros antepasados, e! cuat )c-
nia bajo de su obcdicncia otros muchos demonios; Hamarontc
Y~co~Jnco~; decian <}ue era el dios del ~n/crc, hac!ank fics-
ta muchas veces cada ano, en est~ccia! los que hacian el vino,
que se Hanta <~oc/n<~«'. Todos, hombres y mujeres, mozos y
mozas, nifios y ninas y en especial viejos y viejas, eran muy sus
devotos; hac!an a su honra mil fiestas y rc~ocijcs; eran sùbditos
de este o companeros los diablos que !tamaban Cuatrociettios
<'OM< FtOMA~ca~, ~co//«}o, V/t/Aoo. ~*aM~fa/ 1--quitécatl,
Tollécatt, /~<t~/<M-, Tlaltccaioa, 0<n<c/<<, r~o~~ca~. C/n-

wo/~OM~ca~, CoM(oo~Mfo< hasta hoy duran estos diaboticos


nombres entre los principales.
A.-Otro desatino mayor que todos los ya dichos os déjà
ron vuestros antepasados: que los montes sobre que se arma-
ban los nublados, como son el Votcàn y la Sierra Ne\ ada ( t ). y
el otro votcan de cabe Tecamachalco, y la Sierra de Tlaxcala,
y la Sierra de Toluca y otros semejantcs, los tenian pur dios<
e iban cada ano a ofrecer sacrificios sobre ellos a dio- los
ses del agua, y esto aun no ha cesado, que este ano pasado de
!56o, yendo acaso unos religiosos a ver las fuentes que cs-
tan sobre la Sierra de Toluca, hallaron <?n una de las fuentc~
un sacrificio u ofrenda
muy reciente, de cinco o seis dias an-
tes hecho, que se~ui daba a entender el sacrifidn fué cn\ia<t"
de mas de quince pueblos; y en todas estas sierras dichas !ta-
ttar!an cada ano ufrcndas nuevas. si las visitasen por c! mes
de mayo.
B.–Hacian vuestros antepasados a honra de cstos mon-
tes y a otros semejantes, unas ima~cnes (le ~o//t en forma hu-
mana, con ciertos colores pintadas, las cuales ttamaron 7~t<-
/(!~M, las cuates hacian los ministros de los T/(t/o<y«t'.t por ta<

()~1 Pnpncat~prt) <- htarihttat)

73
casas de los
popuiares; y delante de estas imagenes hacian
crificios, ofertas y cerem~nias con gran regocijo y fiesta, y ~.t-
sada la fiesta, dividian entre s! las imagenes y comianlas. Es-
to mâs parece cosa de ninos y sin seso, que de hombres de razôn.
C–Otras locuras sin cuento y otros dioses sin numéro in-
\cntaron vuestros antepasados, que ni papel ni tiempo bastarian
para pscribirtas.

AL LECTOR.

Ruégote por Dios vivo, a quien quiera que esto leyeres, que
si sabes que hay alguna cosa entre estos naturales tocante a
esta materia de la idolatria, des luego noticia a los que tienen
cargo del regimiento espiritual o temporal, para que con hre-
vedad se remedie; y haciendo esto haras !o que eres obligado,
y si no to hicieres encargaràs tu conciencia con carga de gran-
disimas culpas; porque asi como este es el mayor de todos los
pecados, y mas ofensivo a !a divina majestad, as! también nues-
tro senor Dios castiga a los que en et ofenden, con mayor ri-
gor que a ninguno de todos los otros pecadores. Y a los que
encubren este pecado asimismo los castiga con gravisimos tor-
rnentos, en este mundo y en el otro. No se debe de tener por
huen cristiano el que no es perseguidor de este pecado, y de
sus autores, por medios licitos y meritorios.

EXCLAMACIONES DEL AUTOR.

i0)i infelicisima
y desventurada nacion, que de tantos y de
tan grandes enganos fué por gran numéro de anus enganada
y entenebrecida, y de tan inumerab!es errores destumbrada y
dcsvanccida! (Oh cruelisimo odio de aquét capital enemigo
del getiero humano, Satanâs, el cuat con grandisimo estudio

74
procura de abatir y envilecer con inumerahtcs mentiras, cnn'
dades y traiciones a los hijos de Adàn! ~Oh juicios divin'o.
profundisimos y rectisimos de nuestro senor Dios! iQuc e~
csto, senor Dios, que habéis permitido, tantos tiempos, que af~uc)
cnemigo del género humano tan a su ~usto se ensenorcasc f!<
esta triste y desamparada naciôn, sin que nadie le resisticse.
donde con tanta libertad derramo toda su ponzoiia y todas
sus tinieblas! i Senor Dios, esta injuria no solamente es vues-
tra, pero también de todo et género humano, y por la parie
f)ue me toca suplico a V. D. majestad que después de haber
quitado todo el poder at tirano enemigo, hagàis que donde abun-
d6 el delito abunde la gracia, y conforme a la abundancia de ias
tinieblas venga la abundancia de la luz, sobre esta gente, que
tantos tiempos habéis permitido estar supeditada y opresa de
tan grande tirania!

~51
LIBRO SEGUNDO

Que trata del Calendario, fiestas y ceremo=


nias, sacrificios y solemnidades que es~
tes naturales de esta Nueva Espana
hacian a honra de sus dioses
PROLOGO.

Todos los
escritores trabajan de autorisar sus escrituras /o
MtC/Or que pueden, M)t0~ con tcstigos fidcdignos, otros COM 0/fOV
escritores que a»tes de fMo.r AoM escrito, los testimonios de /o\
cuales son habidos por ct'cr~o~; otros con ~h'woHto de la Sa-
grada Escritura. A M~ nie /to<t faltado todos estos /MM~otncM-
tos para OM<OtT30f fo que CM estos JoCC libros tengo escrito, y
MO hallo otro /MM<<aMt<'ft/o para autorizarlo sino poner aqui la
rc~octOM de la ~</<~<'Mf<o ~«f hicc para saber la verdad de todo
/o que ~M M~o.? /t~o~ <n&<
Como ~M otros ~r<o~ f~/o obra he f/<c/to, a tM~ me /«~
mandado Qor .MM/a obediencia de mi ~rf~a~o MMtyor, que <
fnMcjrc en ~M<yMo Mtf.ncoMa t'o que t~c pareciesc jfcr <ï~ ~~r«
la t/oc~nno. CK~/Kra v wonM/<'M<'nc«t fn.f~!OM(/a~ de <
MO/Kra~ de c.v~o A~fT'o /t~M<f. v para oyK</<ï de ~t <'&r<'r~"

y tiïtMt.t/ro.t </<«* los ~f/rNton. /?<'ft~t</f <t/c tn<t!~(!Mtt<'t~. /N-


cc CM ~fM~Mo t<M/<an<t tft'ft nnn«/<t o n~~t~rto f/<* /~</o~ /<
tMO~rna.t de <~«' /t0&!0 </c tralar, f/t«' /Hr f/t«' f~~o f~r)~'
en los docc /t~rM, y la <t~o.t/t//<t y «m/<rt)~. /.o cual Jfc /'t<
</<' prima /<;<'ro cit c~ /'t«' (/f 7'f/T~fu, ~«c M de la pro-
t't«'<a de ~<'o//<Mafa't o r<<'Mfo. (<*) /«ro~<' de esta mauera.
En < ~tf/to ~t/r~/o /Nt<' /<«~ar /~<v /~t ~mtc~o/f.~ con t'/
.~n~r dcl ~MC~o. (~«* .t<' //aM«t~<t </<)<) /</o (le .Vt'Mf/~o. Aou'-
bre OMCtOMo, de </r<!« ~nartf Y Aa~tYtJaJ, tn«\' <t'<'n'~«'M/a<
~M todas las cosas t«r!'a/f. /tt<t~ v ~o/t/tfo~ v aK<t «yo/d~rtt't!
//o~t<'M</o~o~ ;Mnfaf/u ~<~«~ </«<' ~r<'f<'<«/~ haccr y

79
~t ~t<* Jt~cu ~crjoMo.f AoM~M y <t'~<'nM«'~<K/<M, con quien
~ttjt~c platicar y Mtf ~M~c-tfM dar nM<!n de /o g«<* les ~<*(/M«-
lasc. Ellos wc r~onJtC~OM CMC ~c ~o~~or~OM <ffo de pro-
puesto, Y g«<' otro J<o !<fC f~o'~<'rfc~, y o~t .rf ~f~~frott
(/<* xn. 0/ro Jfc ?'<n«'ron ~<Tof cot /o.t ~n~ct~aÏM. v hecho
<n< ~tMy .wfcMmf ~or/OMtCt~o, con<o ~MoA m~o~ccj M~a~ott ha-
r<'r, ~CtïoMroMtMf A~~o ~M o doce /'nnc<~o/<r onno~o~, di-
c~tMMMtfar y f;M<' ellos Mtf da-
/t~o)tM«' que con a<;M~M~~ podia
rlan ~0~) tic /odo les /MM<<M< ~/0&C)t /OMt&«~'
que
f<< /!<M/a CMO~O ~0<M!0~, a los CMC/M yo pocos 0~0~ OM~M ha-
/~o <'M~~o< Cf<ïMt<tfo en cf Co/~to de ~'o«/o CrM~ en
r/ T'~o~o~'o.
Co't c.v/o.t ~nMft/'a~M Y <yroM<o~t<'(M, /n~<&t<<« ~rutc~o~ pla-
/t~M<~ MtMf/tM < cerca de dos ono~, ~«/Mt<'n</o la o~t/cn </<*
la ~ttHM/O </Mf YO /<')t<0 hecha.
Todas las fo.t<M que cott/frt~tM me las <~«'ro<t por /~<<Mr<M,
O~MC~O fro la
~MC ~roMtd~co~
/o~ /0 t/cc~ororoM
f.KTt<<tn! ~MC ~Mo~
en ellos on<t~MO~t<'M<<'
/c~</t<a, «~O~OH,
~crt&t~MJ~ /o </<
y
los gramcfticos las dcclararorr cn su lcngua, escribirndu la clc-
t/aroc!<!u al pie de la ~<t/!<ro. 7<'n</o aun ahora ony/t-
Ma~y. 7'<t;H&~n en <~ <<CMt/)o f/tc<t! la apostilla y los conforf.t:
~cnM~ron~o.t los ~a/u<o~
<*)<f~ ~tt.ftMO /'t«'o de T'M/ro.
Cuando al Ca~t~f~o J<~(/c f«t<<! .~M /t<'Mot«aJo Padre
Fray FroncMfo Toral, el cual ~fc UM~M~o ésta carga, «h' «n<-
</oroM de Tepcpulco, M<t'onJu todas Mtt.~ <<'n/«r<M fui a ~toror
a yoM<<a</o del 7'/o//<co, J~nJf ;Mn/anJo (a) los ~nnft~o/M
/< ~ro~M.~c c~ M<'</oct(~ Je mt.t f.~rrt/Mro~ y les (/<'nMM</f ~t<* se-
~o/ojftt o~MMo.t ~rt/tCt/'o/r.ï /<o~<7<t, fo« t/Ktcn f.rotMtna~c
pla-
/t<(Mc las f.~crt/Mro.t que f/c
7c~c/'<f/c<~ /roto f.tfr~oj.
~/o-
/'t'rn<t</ff t~n /M <f/co/</< ««' .vfnot'ttrf'n /to.Y/o ~A~ o Jtf~ /'n'n-
<t/'a/c~, c.tcff/tjo.y fn/~<* /~< <nf<Y A<<7c.% fn .Yt< /<M<t v <<
/«t CMajr clc .TM.Ton/t~Mo/s, r~~ /(~ tMo/M Y con CMO~o 0 ftn< f
«'/f//t~M todos /n7tnf/Mf. por <oct~ de <fn alio y algo fn~.
r~fcrro~o.t en < Co~ .T<* f't~tfM~J, </<'f/or<! y ou<!<<«! /o</<'
/o CMC de 7'f~<t</c~ /r«/f CAf~t/c, y /o(~o .ff /ortt<! a <t<'rt~tr
<~ m«'T<~ (/<* rnm /<'<ro porquc Mfn~«! co« t<n<f/to prisa.

80
En M/c cscrulinio o cjt'owfn <
que «tjj /ro~o/J de /<~o.y
ro~ta~.T fué Afe~~M Jacotita, que entonces rro rector del C~-
/f</tU. T'ft'tMO de 7~0~/0/CO, del barrio de .~Ot~C ~M.
T/o&tfMJo hecho ~o <~«'/<o en el Tlatelolco, ?'tM<' a :norar n
~OM FroMfMco ~~jnco <*o<t todas ntis ~fn/Mro~, donde /'or
M~aft~ de Ires ailos ~<M~ Y ~~<M<f a mis solas <t/o.t mis escrilu-
ro.t, v los /orM~ a MtMMJof JtM<~t fM Jotï
y las ~or libros,
libros. cada libro ~or co~~M~ y algunos libros Qor fa~~M~o.Y
v ~rra/f~r. D~~MJ~ </f esto, .~M~o ~rottMft'o~ c~ /~oJr<' Fray
.<~M< A'«t'orrf) y <y«orJtOM f/<* .~c.nc'? Padre Fray A)t<
</<* .U<'Mf/MO. con su /0!'0f se .MfOrOM CM MoMfO. de ~tt<'t!0 /<
Ira, todos los ~cc libros, y jrf CMMtfM~~ y .toco CM &/onfo la
ntc~t-
<o.T~o y /o.\ caM/or~. y r<' /n~o un or/r de la ~tt<~a
rona Ct~t Mu t'oco&M/on'o u~. M<~tc< y tnf.n'co~o~ a<7o<<'rot! y
~Mt<'M</OrO)t tMMC/M.t cosas a </«<'<' /~r~.T, fMOHjo se t~OM .M-
c<!M</o CM &&M<co, de Mtoncro ~<«' f/ trôner c<'<~o~o por <M<~c
~tM obras cirnieron fucron los clc 7'C~f~M~CO, .t~M~tJo, los
estos <
de 7'o~co; tercero los de .nco. y f todos
crM~tMto.f /tM&o ~ro;n<t<<t'o~ colegiales. El /'rtKCt~< y MMfj sabio
/«<f ~M<oMto ~'o~rto~o, icc~to de .4~0~0~0/co. otro, poco Mn'-
nos ~t<~ fué ~~OMM ~C~rOMO t~CUt~ de CM<IM/<<t~OM: Ufro
/M<f ~a~~M /oco!t<a, de (/«<* arriba /<tf<* tMfMCtjM. Otro ~'c~ro
'/r ~'<ï<t BM<'MOT'<'M/«r<t. Tfftno de CMO«/t/t'on. ~</o.t <r~<*r/<~ fn
~T~ /('M<M. /o/<no. r.v/'<tn~/n f n«A<mc. ~.f~ t~tn~o~t quc
rarfUt de &M<'no /<o /f~o.\ las <~r<t.t .~on ~tff/u </<* ~roJ<' Tf-
<Hto de 7~/o/< </< ~«rrt~ </(' la (<'n«'( «!t<. /~<n/<!f«' .Uo-
rtnt</<o«< T'cctM~ dcl 77<<<~f, </f/ /'orrtf de Sait ~/ar/n<: .Uo-
~CT'fntt~, :'<'ct'M~ </c .\<)t/«H«7t('. </r la parle </r t/~f.
D~f/c que <<<t f.tcn/t<ra.t r.t/Mitcron .~co</<M c~ ~/oMfo, co;
<f /(!t'or </<* /t /'o</r<t arriba M<un~ro<t. <'n ~«( .v<' </<M/ort)~
/<ar/o~ /oM<t<t<*A tun los f.tfn~tftt/f~, < <t«/fr </f <o~ </fMtan<~
(</ P. CowtMon~ Froy /'r<tf<c~Tu </(' ~t~rra <~M<' se :<t'~<'t< de
/rc.t o fMO~o para <ynt* <~</t/<<M t/t/f~M ~c ~t'f
rc~yt<~(M.
/'ar<'ff<! </t' <<tA, <*n t'/ C a/'t/M/o ~r~unt ttf/ </Mt estaba /'ru~<'tt«f
/n.? («(f/< las 7't'rr~~ y <~rr<~t rc/~('t<!<! </c <<M al f/t'/nM/ortC
f*ht<~ 1. <'

8t
r~ t~to Co~t/M~o, f/tft'o~o que les /'orcf<o; y </t;'c~:< en
f/ ~c/ntt/ono ~<f<* ~w< MC~/Mr<M de !n;f(A ~/«?<~ y ~«f '/f-
/~<!t< ser /<î7'<!r<*f«AM para que se ofo/ft.«n~ (/<* los </<<-
tttf/orf.~ leç /'af~ft(! quc rra contra la /'o&r<o ~(M/<t~ </m<'ro~ en
c.~n&tr.vc oçn<n.t <'jffn/M~.t. Y asi tn<</of~t al of/~r ~«c </r.
<<vc a /v <f< rt~a~t v <~r < .v<<' r.< rtM~c (~ .<~ tn~no /o ç«<'

</<f<n'< en ellas. El <o/, f<) <o )n<r\~r </c .vr/~n/o on<?.\ T /'<
/<'w~or de la ~«!«<? xo ~«f</f ('.ffr<&r ~0(/o ni ~M<~o alcan-
~ar ~t~o).Mft<!M </c este !')<tH</a!ttt<'H<o, c.v/«t'«'ron las c.vcrtht-
ras sin Aocfr MoJo en ellas tWf!~ de t'tMCO ono~.
Ett este /«'tM~O. M <~ Capitulo yt~t<t<'H<< fué ~<*<~0 por
custos custodum para < Co~~M/o ~c~<?~a/, Padre Fray Miguel
~Vot'orro, Proitnc~ el ra</rc 7~rov .oM.vo de Z:~co~tt<t.
y ~~r
En este /«'M<~o el autor /n<o tn! .n<Mton'o de todos los libros y
de todos los ftt~~M~ cada libro, y los ~ro/o~o.?, ~oH~c ex
&r<T'cJod M ~Cto todo /o
~«c ~c fontfMta en los libros; (y)
este ~«wono /oron a ~.t/'ano f'/ Pof/rc Fray /tft<yt<< A~oTo-
rro y ~tf MtM~o~fro r/ Padrc Frov C<'r<!t«Mt~ </f .<!</«'/o. )'
o.~< ~t~o cit ~.t~on<t /o ~t«' M/o~tt escrito affrto ~<' las cosas
de esta /t<~ro. ~« <v/<* M/f~t'o /tf~<~o r/ /~o</rc Pr~MMC<a/ to-
~«) /od<M los M&ro.t al f/tfAo OM/or
T ~orct~rott ~or toda
la P~OttMCtO, </OM</<?/M<')'OM Tt.~M ~t' t;tMC/tO.V ~'<t<7<0.t0.t y a/'r~-
6<ïf/o.~ ~or WMi' ~rccto.A y ~roT'Cf/~M.v.
/?<MC.f de n~MMo.~ <ïn<M, T'<?/Ttrnf/~ </<' ro/'t<<f/« </<*t<t'ro< <
l'adrc Fray ~/«yt«'f A~T'orr~, < fMo~ T'nto ~or CoMMon~ f/r
r.o.\ ~or/c.t, en cr«.t«ro.t /~m<! (t r~r~</r~ /«.t ~tf/t /t~~ <t
del OM/or. y f/c.c ~«f <MT'<<'roH rr<n/y<~M, de alli
Il !< <7o poco wJ.v M«'M~.y, mncr~/t a poder dcl aM/o~. /<
<c /t0~~ M!'n<yMna cosa se /t~ et'
f//M, «t /n<&~ <y<«'~t (los)
<~frt~< /'aro oca~o~c <~ /ra~t<r<r ft< r~Mtonr< Ao~/a ~«r f/
/'<!(/rc ContMorto Gcnfra~ Fray Rndrigo de .?<'</«<'ra vino a es-
/)<tr/M y /M Tt' y ~r con/<'<f/<! ;~«f/~ de ellos, Y ~~anJf!
(t/ (7t//or ~nf /M /r<!f/M/M<' ctt r~!u<t.')rr Y ~roT'cyf! de /«(/~
ncffyart'o para que Mcrt~«'.t<'M de nt«'~<~ la /c~t<a ;;«'.v<tan«
en n~a to/MMtMO y < roMtonec fn otra, para lus ~'y<ar M

82
JE~O~O, ~O~U<* los ~r~CMfO t~f/r~tMtO .YCHOf J~~ /MO'< de
Ovando, Presiderttc del Con~c/o de 7«Jto~ porque <<fa t<o~-
ria de cstos libros por ra~ot del .n~Mono ~HC f~ dicho Padrc

Fro~' Miguel Navarro habia M<T'~o a Espaiia. como arriba ~<*


</t/0.
7'(;</o lo sobre dicho Aoff al ~ro~J.s<~c de ~M<* f«/t<'n</tt que
f~/o obra ha sido <<*ownMJo y </<t<fo</c ~or ntKcAo.s, y cit
~<t<cAo.y onoj. Y y<' /!aM /o.ta~o «tttc/to~ trabajos y <yrofM~
/MM/0 ~oncr~o <'<t cl estado g«f ahora <<f.

AL SINCERO LECTOR

Esde notar, para la inteligencia del calendario que se sigue,


que los meses son desiguales de los nuestros en numéro y en
dias, porque los meses de estos naturales son diez y ocho y
cada uno de ellos no tiene mas de ceinte dias; y asi son todos
los dias que se contienen en estos meses trescientos y sesenta.
Los cinco dias postreros del ano no vienen en cuenta de ningun
mes, mas antes los dejan fuera de la cuenta, por ba!d!os.
Van senatados los meses de estos naturales al principio de!
calendario por su cuenta y letras del a, b, c; de la otra parte
contraria van senatados los nuestros meses por letras del a, b, c,
y por su cuenta; y asi, se puede fàcihnentc entender cada fics-
ta de tas suyas en que dfa caia de tus nuestros meses.
Las fiestas muvihles ()uc estàn at fin dcl ralendario recopi-
ladas, salen de otra manera de cuenta 'juc usaban en cl artc
adivinatoria, que contiene doscientos y sesenta d)as, en la cual
hay fiestas, y como esta cuenta nu va con la cuenta clel ano.
ni tiene tantos dias, vicncn las fiestas a \ariarsc caycndo en
d!as diferentes un ano de otro.

83
CAPITULO I.

DEL CALEXDARIO DE LAS FIESTAS FtJ~S, LA PRIMERA DE LAS


CUALES ES LA QUE SIGUE: ATLCAHtJALO 0 QUAUÏTLEÔA.

E! primero mes del ano se Uamaba entre los mexicanos


a~ca/tM~o, y en otras parte çMMM~o. Este mes comenxa-
t)a en el segundo dia del mes de febrero, cuando nosotros ce-
lebramos la purificacion de Nuestra Senora. En el primer
dia de este mes celebraban una fiesta a honra, segùn algunos,
de los
dioses 7'o~MM que los tenian por dioses de la pluvia;
y segùn otros de su hermana la diosa del agua C/M~HM/t/McMf. y
segùn otros, a honra del gran sacerdote o dios de los vientos
P«~~o~<!o~, y podemos decir que a honra de todos éstos. Es-
te mes, con todos los demàs que son d!cz y ocho, tienen a ca-
da veinte dias.

(~)tn<:t<<e (uentadc)
'te Calendario
Catendario Romano.
f c. En este mes mataban muchos ni- e
2 f. n<)S:sacnficàbantnscnmuchostnt;ares f 3
y en las cumbres de los montes, sacàn-
4 a. dotes los corazones a honra de los dio- a
c; b. ses del agua, para que les diesen agua h 6
6 c. ottuvias. c 7
7 d. A los ninos que mataban componian- d
8 c. tosconr)cosata\tospara!!evar!osa e 9

84
9 f. matar, y ttev&banios en unas titeras so- f ic
!0 (;. hre los hombros, y las literas iban ador- n Ilr
11 a nadas con plumajes y con flores: iban a 2
12 h. tanendo, cantando y ha))an<t« delante h t~3
t~ c. de eltos. c t~
*4 d. < uandu Hcvaban a tns nit)«s a ma d <~
15 c. tar si lIoraban y crhahan tnuchas la- < t~
t<% f. ~Dmah, ate~ràt)anse los 'jue tos tte\a- f t~
17 ban, porque tomaban pronôstico de R
t8 a. que habian de tener muchas a~as ese a t~
t<) b. ano. h 20
20 c. También en este mes mataban mu- c 2 Y
chos cautivos a honra de los mismos dioses del agua; acuch
ttabantos primero, peleando con ellos, atados sobre una piedra
como muela de molino, y desque los derrotaban a cuchilladas,
ttevabantos a sacar el corazôn at templo que se ttamaba lopico.
Cuando mataban a estos cautivos los duenos de ellos, que
los habian cautivado, iban gloriosamente ataviados con ptuma-

jes y bailando delante de ellos, mostrando su valentia; esto pa-


saba por todos los dias de este mes. Otras muchas ceremonias
se hacian en esta fiesta las cuales estàn escritas a la larga en
su historia.

CAPITUt.O Il.

TLACAX!PKHUAL!ZTU.

AI secundo mes Hamaban ~fo.n~('/tMa/t~<. Kn elprimer


dia de este mes hacian una fiesta a honra del dins Hamado
T'J/ff, y })or otro nombre se Hamaba .<~< donde mataban y
des~ttahan muchos esctavns y cautivos

S5
K. L A los
cautivo! Cathedra
que ntataban arran
cabantos los cab<:Uos de la coronilla y pétri.
guardàbantos to~ mismos amos, como
1 d 2'2
reliquias; esto hacian en ci co/~M/ delan-
cI. e 2
te del fuego. f
Cuando Hevaban los senores de los
f. cautivos a sus esclavos al templo don-
de !os habian de matar, Hevàbantos por
) ).
los cabellos; y cuando tos subian por bc p
2p
7 las gradas del cu (t), de los
algunos
cautivos desmayaban, y sus duenos los
habet dlc!'
subian arrastrando por los cabellos ha
has- xxxï
ta el tajôn donde habian de morir.
8 fi
`l'
Ltegandotos al tajon, que era una
d
9 de tres en alto o poco
p!edra palmos
to f. f
mas, y dos de ancho, o casi, echaban-
J g. los sobre ella de espaldas y tomàbantos
cinco dos por las piemas y dos por 5o
h. b
n los brazos y uno por la cabeza, y c-
n!a luego el sacerdote que le habia de c oC
`l' CI
matar y dabale con ambas manos, con
una piedra de pedernal, hecha a mane- e
f f 10
o ra de h!crro de tanzôn, por los pechos, t I
P~ af~tjero que hacia met!a la
rn i
mano y arrancàhale et corazon, y lue- <
2). 1.,
~oicofrcc)aals<)l;cchàbaleent)naj)- Lcandri
cara. Archieui.
t~t '<))).)) ronf.
Despues de habenes sacado c) cora-

x<n, y de hat)cr cchadn la sandre en nna jicara, la cuat


(tespucs

(').–H) oriKcn f)<* esta patat.ra parece que esta en )a voz maya ~M. ()uc
arnso oyero) tos e<patto)c< en cnntposiciot), s")o conscrvaron e) f.oni<)o fi-
na). ~tt es equivatente a "dins" y et Diecionario de Motu) re)ti''tra }'f~f/t-
~M para deo~nar "i{{)e''ia"K) capitan Conxatn Fernandex de Ovicdo. en sx
//<ff<'rht (7fMff~/ y A'«<Mrn/ </<* /<M /<t</t<t (T. )! paR. 2.<o) cmp)ea esta vo:!
ruaculo trata de la ronqui,ta de Yucatau: "1: Iodas la. rni. casas eran de
rantcria, e suc oratorios o qür.~ nlll)' extremadrts dc Luena Jahe.r. "Saha-
«t'm la u'.a en et sentido de <<'<'«)//). es decir. tempto.

86
rcc!b!a el scnor del
muerto, mismo
cchaban et cuerpo a rodar
por las gradas ahajo del cu, f iba a parar en una placeta, abajo;
de alli le tomaban unos viejos que ttamaban ~tfa<M!ftn//n< y le
Hevaban a su fo/~M~ dondc !c (kspedaxaban y Ic repart tao j~a-
ra corner.
Antes que hiciesen pedaxus :t los cauti\us tus dcsu!taban, y
otros vestian sus pellejos y escaranutxaban con ellos, con otros
mancebos, conio cosa de guerra, y se prendian los unos a tes
otros. Después de !o arriba dichu mataban otros cautivos, pe-
leando con ellos y estando c'tos atados por tnedio del cuerpo,
con una so~a que saHa por el ojo de una muela como de motino,
y era tan larga que podia andar por toda la circunferencia de
la piedra, y dâbante sus armas con (lue pelease y venian contra
él cuatro con espadas y uno a uno se acuchillaban con él
y rodelas,
hasta que le vencian.

CAP!TULO III.

TOXOZTONTH.

AI tercero mes Hamaban ~o~o~~oM/ en el primero dia de


este mes hacian fiesta al dios Ilamado T'/d/~t. que es dios de
las pluvias. I~n esta fiesta mataban muchos ni nos sobre !~s
montes; ofreciasilos en sacrificio a este dios y a sus cnmpanc
ros para que los diesen a~ta.

K L !~n esta fiesta ofrecian !as primicias


dc)asn<)rcsquca()uctanopri)npn'na- c t.
(~ c!m 01 c)c.')!an)adn/('«'. vanter ,t
t.. ()uchs(ttrccicscnnadicosahaotcr c t<(
f. flor. f
4
g ï.<~s<)ficia)cs<tctasft<'res(tnescHa- tS
6 a. n)a)nn.«'r/NHf<!n(;t<t'.hacianfiestaa a a 19

87
7 h. su diosa llamada Coatticue, y por otro b 20
8 c. nombre Coo~M'~MM. c 2t

9 d. También en < ste mes se desnudaban d 22


10 e. los vestidos los pellejos de e 23
que traian
ïi f. los muertos, habian desollado ~4
que
K el mes pasado, e !ban!os a echar en 25
~3 a. /o- a
un~ cueva, en el CM que llamaban
*4 b. b ~7
pico; iban a hacer esto con proces!6n y
~5 c. c 28
con muchas ceremonias; iban hedien-
ïo d. do como perros ~S
muertos, y después que
~7 e. e
los habian dejado se lavaban con mu-
~° f. f
chas ceremonias. Atgunos enfermos
Aprlhs
1,
hac!an voto d hallarse
d<: h Il presentes a es- hab?r<!ic<
ta XXX.
procesion, por sanar de sus enfer-
rnedades, y dicen que algunos sanaban. egip~~e
ï0 g. Los duenos de los cautivos, con to- g t
20 a. dos los de su casa hacian penitencia a 2
veinte dias, que ni se ban~ban ni se lavaban las cabezas hasta
que se ponian los pellejos de los cautivos muertos en la cueva
arriba dicha; decian que hacian penitencia por sus cautivos.
Después que habian acabado la penitencia banàbanse y !a-
vàbanse, y convidaban a todos sus parientes y amigos y da.ban-
les comidas, y hacian muchas ceremonias con los huesos de tns
cautivos muertos.
Todos estos veinte dias, hasta Uegar al mes que viene, se
ejercitaban en cantar, en las casas que Hamaban CK<foco//<; no b:u-
laban, sino estando sentados cantaban cantares a toor de sus
dioses otras muchas ceremonias se hacian en esta fiesta. tas
cuales estan escritas a la larga en su historia.

88
CAPITULO IV.

UEY TOZOZTLI.

AI cuarto Hamabanmes ucy <o~o~~t En el primero dia de es-


te mes hacian fiesta a honra del dios I!amado CtM~o< que ie
tenian por dios de los maices; a honra de éste ayunaban cuatro
dias antes de t!egar la fiesta.

K. L. En esta fiesta a
pon!an espadanas
t b. las puertas de las casas; ensangrenta- b
2 c. banlas con sangre de las orejas o de c .t
<t. las esp!nit!as. Los nobles y los ricos, d 5
e. demàs de las espadanas enramaban sus e 6
§ f casas con unes ramos que ttan~an af- f 7
6 ~t'o~'o/ también enramaban a sus dioses K
a. y les ponian flores a los que cada une a f,
8 h. tenta ensu casa. h te
9 c. Después de esto i))an
por tcH ntaiza- c i
t0 d. tes, y traian canas de maiz –que aùn d t.~
nt e. cstaha con
pequeno– con)poman!as
t2 f. e ibantas a poner delante de sus f '4
flores,
'3 K dioses a la casa ttamaban g '5
que to/~M//<,
'4 a.
v también ponian comida dotante de a
b.
'os.
'S, i
Despues de hecho esto en tos harrios
'7 <' L d !(;ç
n than rit de ta diosa
at rn que Hantaban
e.
lc f. (/«'foM<<'«!< y alli delartte de ella
19
hacian escaramuzas a manera de pe!ea
20 g. 22
) todas las muchachas !!e\atjan a eues-
Sanctorun)
tas maxorcas de niafz det ano pasado, Sottr~.
ii
e~FM..<jF.~<t.
)t)an en proces!un a presentartas a !n ~ont:
ponut

d!nsa CA<(()~<'f<!o~. y tomahantas otra vex a su casa cun«' cosa


hcndita, y <!e alli tomaban ta soniHa para sctnbrar et :m<' \cn!-
(tero: tanthifn ~n!an!o t~nr cnrax~n de las tmjcs. t~r <'s!ar

89
hendito. Hadan de masa que ttaman ~f!n//< la imagen de esta
diosa, en et patio de su m, y delante de ella
todo gc- ofrecian
nero de maiz y todo género de frijoles, y todo género de ch!a,

porque decian que ella era t.t autora y dadora de aquettas cosas

que son mantenimientos para vivir la gente.


Segùn retaciôn de algunos, los ninos que mataban juntàban-
los en el primer mes, comprandotos a sus madres, e ibanlos ma-
tanclo en todas las fiestas siguientes hasta que las aguas co-
menzaban de veras; y asi mataban
algunos en el primer mes,
ttamado <<oMt~c<!o; en y otros
et segundo, ttamado //<!<'a.)t~c~o-
liztli y otros en el tercero, Ilamado fo;s'o;s~ot!~t; y otros en
el cuarto, ttamado M~y tozostli, de manera que hasta que co-
menzaban las aguas ahnndosamente, en todas las fiestas cru-
ci ficaban ninos. Otras muchas ccrcmonias se hacian eh esta
fiesta.

CAPITULO V.

TÔXCATL.

At quinte mes ttamahan ~.rro~. Et primer dia de este


mes hacian gran fiesta a honra del dios ttamado 7t~k'f!«o~, y
por otro hombre 7'~cco~oco; a este tenian por dios de los
dioses; a su honra mataban en esta fiesta un mancebo escogido,
que ninguna tacha tuviese en su cuerpo, criado en todos los de-
leites por espacio de un ano, instruido en taner y cantar y en
hahtar.

L Esta fiesta era la principal de todas


i a. las fiestas era como pascua y caia cer- a 2~
2 h. cadetapascuadeResurreccion.po- h 21
3 c. cos dias después. Este mancebo, cria- c 2~
d do como esta dicho, era muy bien dis- <t 2G
e. puesto y esco~idn entre muchns; tetDn e 27

90
6 f. los cabellos largos hasta la cinta. f 28
7 g. Cuando en esta fiesta matahan al tr 29
8 a. mancebo estaba criado 3~
que para esto,
luego sacaban otro, el cual habia de h~es
morir dende a un ano. Andaba {K)r XXX!.
b
9 todo el pueblo ataviado, muy con f lo-
~0 c c 2
res en la mano, y con personas que le
IlI d. d 3
acompanaban; saludaba a los que to-
todos sabian 4
paba graciosamente; que
f. f 5
era aquel la imagen de T~co~oco,
14 !? °
y postraban delante de él y le ado-
a a fi
7
15 raban donde quiera que le topaban. b o
Veinte dias antes que ttegase esta fies- c
c: 9
ta daban a este mancebo cuatro mo- d ~Q
.0 j
e. zas bien dispuestas y criadas para es- e 111
~0
20 f. to, con tas cuales todos los veintc dias f t22
ténia conversacioncarnal; y mudàbin-
Archilei
le et traje cuando le daban estas mo- ~qt. PM.
xas. Cortubantc los cabellos como capitân y dâbante otros ata-
\os mas galanes.
Cinco dias antes que muriese hacianle fiestas y banquetes,
en lugares frescos y amenos; acompanabante muchos principa-
les. Heptdo n dia donde habia de morir ttevàbante a un cu <i
oratorio que ttamaban T'/ofocAco~co, Ilegase y antes
alli, en que
un tu~ar que Hamaban 7'/o~t~o<<yaM, apartàbanse las mujeres y
dejàbante: Hegando al lugar donde le habian de matar, él mis-
mo se suhia por las ~radas y en cada una de ellas hacia peda
xns una f lauta, de las con que andaba tanendo todo el ano i!e
j~ado arr!t)a echahante sobre et tajon, sacàhante et corazon y tor
nahan a descender et cuerpo at)ajo, en palmas; abajo le corta-
ban la cabexa y la espetaban en un palo que se ttamaba /~oM<~n
fli. Otras muchas ceremonias se hacian en esta fiesta, las cua-
les estan escritas a la tar~a en su historia.

gi
CAPITULO VI.

ETZALQUAUZTU.

AI sexto mes llamaban <'<ja'<~gM<~M'~t. En el primero dia de


este mes hacian fiestas a los dioses de la pluvia; a honra de
estos dioses ayunaban los sacerdotes de estos dioses cuatro dias
antes de ttegar a su fiesta, que son los cuatro postreros dias del
mes pasado.

K. L. Pa*~ cetebracién de esta fiesta los


ï g. satrapas de los idolos y sus ministros g ï~
2 a. iban por juncias a Citl4ltepec, que se a 14
b. hacen hermosas b 155
3 muy grandes y muy
c. en un agua c ï6
4 que se llama T~MM~co; de
5 alli tas traian a Mexico, para adornar d 17
6 e. los CMM; por el camino donde venian e 18

nadie todos los caminantes se f 15


7. parec!a;
8 R. C ~o
escondian, de miedo de ellos, y si con
a (
9 alguno encontraban tomàbante cuanto
ïo b. b 22
traia, hasta dejarle en pelo, y si se
t c 23
defendia mattratabanïe de tal manera
d. d 24
que le dejaban por muerto. Y aun-
'3 c. Hevase el tributo A~o~cc<M'o-
que para ef
14 26
~Mt se le tomaban y por esto ninguna
*5 K tes daban,
pena porque por ser minis-
2
tros de los idolos tenian libertad para h
~7 hacer estas cosas sin
y otras peores,
1 30
pena ninguna. Otras muchas ceremo-
et. c
nias hacian los sàtrapas del templo en
JunlUII
estos cuatrot d'
dias, que estàn t, a la1 lar-
1 hj~e*
en la historia de esta fies- XXX.
ga puestas
20 e. ta.
r.M. e t

Llegada la fiesta de <ra~«o/t~~<, todos hacian una manera


de puchas, o poieadas, que se llama <o//< –comida delicada a

9~
su gusto–; todos comian en su casa y daban a los que venian,
y hacian mil locuras en este dia.
En esta misma fiesta, a los ministros de los idolos que ha-
h!an hecho a!gun defecto en el servicio de ellos,castij~bantos
terriblemente en et agua de la
laguna, tanto que los dejahan
por muertos y asi los dejaban alli a la orilla del agua. De
alli los tomaban sus padres o parientes, y los Hevaban a sus ca-
sas medio muertos:
En este mismo mes mataban muchos cautivos y otros es-
ctavos, compuestos con los
omamentos de estos dioses Ilamados
7'/o/oç«<r, por cuva honra los mataban en su mismo cu. l~s
corazones de estos que mataban ibanlos a echar en el remolino,
o sumidero de la taguna de México, que entonces se ve!a cta-
ramente. Otras muchas ceremonias se hacian.

CAPITULO VII.

TECUtLH t 'ÏTONTM.

AI séptimo mes ttamaban /<*<'M<tM~OM~t. En el primero dia


clc este mes hacian fiesta a ta diosa de la sal, que ttamaban t/t.o-
«7<MO~; decian que era hermana mayor de los dioscs T~Mc~.
mataban a honra de esta diosa una mujer compuesta con to'-
urnamentos que pintaban a la misma diosa.

Ut v)~!t!a (le esta fiesta cantaban M~ce)))ni.


y
K. I<. danxaban todas las tnujeres, viejas y atq. cras.
t f. mozasytnuchachas;i!)anastdasde f
2 unas cuerdas cortas que ttevaban en
a. las manos, la una por e! un cabo y la a
g
b. otra por el otro. A estas cuerdas tta- b 5
S c. maban ~'oc/MîM~co~; ttevaban todas c E
6 d. t~u!rnatdas de agenjos de esta ticrra, d

9s
7 e. que se t!am~
M~oM/tyo~; guiàban!as e 8
8 f. unos viejos, y regian al canto; en me- f p
9 g. dio de ellas iba la mujer que era la ima- g ïc
10 a. gen de esta diosa, y que ttab!a de mo- a ït t
Ilc b. rir, aderezada con ricos omamentos. b ï2
t2 c. La noche antes de la fiesta velaban c 13
t,; d. las mujeres con la misma que habia d 14
!4 c. de morir, y cantaban y danzaban toda c 15
tg5 f. la noche; venida la manana aderezâ- f ï6
!ô banse todos los satrapas y hacian un g ï~
17 a. areito muy sotemne; y todos tes que a 18
iS b. estaban presentes al areito ten!Mt en la b 19
it) c. mano aquellas flores que se ttaman c 20
20 d. c~M~oo~cAt~. Asi bailando ttevaban d 2t t
muchos cautivos al c«, de 7'/<Hoc, y con ellos a la mujer que ha-
bia de morir, que era imagen de la diosa t/t.f/<M<t/ Alli ma-
taban primero a los cautivos, y después a etta:
Otras muchas ceremonias se hacian en esta fiesta, y tam-
bién gran borracheria, todo to cual esta a la larga puesto en la
historia de esta fiesta.

CAPITULO VIII.

UEY Tt!< U!LHU!TL.

AI octavo mes tt~tnaban «cy ~'<t<N<t/ En et primero dia


(le este mes hacian fiesta a la diosa Hamada .Yt7(!«<'« –ttiosa de
tos xilotcs-. En esta fiesta daban de corner a todos los
p<)res, hombres y mujeres, viejos y viejas, ninos
y ninas. A
honra de esta diosa mataban una mujer, a diez dias de este
n~s, compuesta con los omamentos con que pintaban a la mis-
nïa diosa.

94
K. L. ~c"
Daban de comer
a hombrcs y mu- Paulini
jeres, chicos d
y grandes, l
ocho dias con- 'f
tinuosantesdetafiesta.
1 e. c
Luego, muy de manana dàban!es a
2 f f 2
heber una manera de maxamorra que
4 ttaman f/ttcn~n~ cada uno t)eb!a
5 cuanto quer!a, y al nied!o dia {)on{an-
t.
los todost)or orden en sus renieras,
c.
,t sentados, y dâbanlos tamales. cl
E! que los daba, daba a cada uno c
8
cuantos podia abarcar con una mano,
f f ~j
y si alguno se desmandaba a tomar
hdtius
dos veces, maltratâbanle y tomàbante ~het d:es
~X~'
los que tenia, e {banse sin nada; esto
hacian los senores t)or consolar a los
pohres, porque en este tiempo ordina-
b. riamente hav falta de mantenimientos.
Todos estos. ocho dias hailaban y dan-
xaban, haciendo areito t~ombres y mu- J
jeres, todos juntos, todos muy atavia-
16 f.
dos con ricas vestiduras y joyas; las
g
mujeres traian los cabellos sueltos, an-
CJ
a. daban en cabello, bailando y cantando
t9 b. h t~
con los
~mt~ lms hombres;co)nenxaba
hombres; comenzaha estc arei-
este I
2o c'
r. l'
to en ;)onicndosc et so), y }M'rscteraban
Il;\10;1('
cncthastahoradctasnucve. Traian ctn'art
nutcbas tumbrcras cumo grandes t<ac!tas de tea, y ))ab<a nnKh"
braseros n tto~ncras, que ardian en c) tnismu patio domtc )'ai)a
)'an. f~n este ha!te o areito an<!aban trabados de tas ornx's,
:d)raxadus, e! brazo det uno asido det cucr))o, como atnaxado.
f! otro asi m!snto de! otro, hombres y muiercs. t.'n <!)a antc~
que tnatasen a la mujer que habia de morir a honra de la dio-
sa .Y<7(!«<'tt, las mujeres que serv!an en et fK –que se Uamaban
c<7<tfa~ac<t~«!<'<tjçt«'– hacian areito en et patio del mismo tM, y
cantaban tos !oores y cantares de esta diusa; iban tmtas rudca-

95
das la que habia
de de mo' ir, que iba compuesta con los oma-
mentos de esta diosa; de esta manera cantando y bailando vela-
ban toda la noche, précédente at dia en que habia de morir; y
en amaneciendo, todos los nobles y hombres de guerra hacian
la mujer
areito en el mismo patio, ) con ellos bailaba también
de morir, con otras muchas adercxadas co-
que hab!a mujeres
mo ella. Los hombres !ban por si, baitando delante, y las ntu-
jeres iban tras ellos.
todos asi bailando ttegaban al CM donde habia de
Desque
morir aquella mujer, subianla por las gradas arriba; itegada
arriba, tomabala uno a cuestas, espaldas con espaldas, y cs-
tando asi la cortaban la cabeza, y luego la sacaban el coraz6n y
le ofrecian al sot. Otras muchas cerernonias se hacian en es-
ta fiesta.

CAPITULO IX.

TLAXOCHÏMACO.

AI noveno mes ttamaban ~a.v~c/ttMtoco. El primero dia de


este mes hacian fiesta a honra del dios de la guerra, ttamado
//M~</o~f/t//<; ofreciaille en ella tns prmtcras flores de aquel
nno.

K 1.. La nochc antes de esta fiesta ocn-


pàbanse todos en matar raffinas y pc- d 12
2 t. rros para comer, en hacer tamales y e ï~
f otras cosas conccrnicntcs a la comida. f ï~
Luego de mananita el dia de esta fies- p ï~
e a. ta, los satrapas de los idolos compo- a ï6
6 h. n!anconmuchasftoresa/7«t/.c~o~ocA- b !7
c. y después de compuesta la estatu~ c ï8
7
g d. de este dios compon!an las estatuas de d tp
c. tos otros dioscs, con gtuntatdas y sar- c 20

96
ro f. tales y collares de flores, y luego com- f 2t
tt ponian todas las otras estatuas de los 22
g
f2 a. a
c~M/M y telpochcales, y en las casas 23
de los b 24
cc~t'çMM, y prindpates y ma-
c
ceguales todos componian las estatuas
que tenian en sus casas, con flores.
f
c. Compuestas las estatuas de todos los r 27n
!0y
t8 c. diosesjuegocomenzabanacomeraquc- g
a. t!as viandas que tenian aparejada~ de a
J9 ~c
20 b. la noche pasada, y dende a un
)~<co b ~t r
clespués de corner comenzaban una mancra de baile o danxa. la
mat los hombres nobles, con mujeres, juntamentc bailaban, asi-
dos de las manos y abrazados los unes con los otros, cchados
los brazos sobre el cuello el uno del otro; no danxaban a mè-
nera de areito, ni hacian los mcncos como en c! areito, sin't
iban paso a paso al son de los que tanfan y cantaban, los cuales
estaban todos en pie, apartados un poco de los que bailaban,
ccrca de un altar redondo que ttaman Mo~to~~t.
Duraba este cantar hasta la noche, no solo en tos patios
de los c<!M, pero en todas las casas de principales y ~a~~Mo-
le.c; tanian y cantahan con ~ran voceria hasta la noche, y tes
bpbfan et <'c//t, pero nin~ùn mancebo ni mpza to
viejos y viejas
t'cb!a, y si alguno to t)ct~a rastit~àtMntc~ reciantcntc. Otras mu-
chas ceremonias se hadan, (~tc cstàn a la larga en la historia
de esta fiesta.

CAPITULO X.

X6COTL HUETZÏ.

AI dëcinto mes ttamaban .t<!co~ /tM<j<. En el primer dia de


este mes hacian fiesta al dios del fuego ttamado XtM/t~cM~t. o
/.tf~7<n</<~w<, en esta fiesta cchaban en el fuego vives nutchos
esclaves, atados de pies y tnanos; y antcs (ntc acat)ascn de mu-

Sthtttet.7 7
97
rir los sacaban arrastrandc de! fuego, para sacar e! coraz6n
(tc!:mte la imagen de este 'tios.

K. L. Durante la fiesta de tla.1:ocltinaaco t~


liab-t dies
iban al monte, cortaban un ârbot de "*xxx.~
veinte v cinco brazas y tra!an!e arras- ~)
1 c. trando itasta et patio de este dios: alli (. w
2 (t. le pscamondaban todo y le levantaban d 2
3 e. enhiesto, y estaba asi enhiesto hasta e 3
f. la vigilia de la fiesta; entonces le tor- f 4
naban a echar en tierra con mucho tien-
g g g e
6 a. to y con muchos pertrechos para que a 6
b. no diese golpe. La vigilia de esta fies- b y
8 c. ta, bien de manana, venian muchos car- c 8
9 d. pinteros con sus herramientas, y mon- d 9
io e. dâbante y hacianle muy liso; después e ïo
111 f. de rnondado y de haberle compuesto f i t
12 con muchas maneras de atà- fi !2
papeles,
13 a. banle sogas y otros mecates y !evanta- a ï~
!4 b. banle con muchas voces y muchos es- b 14
c c
'5 truendos, y fijabanle muy bien. 1';
16 d. De que la viga o àrbol estaha !evan- d ï6
~7 e. tado y adomado con todos sus aparc- c ~7
f. los que tenian esclavos f
jos, luego pa-
19 R ra echar en el fuego, vivos, aderezà- g 19
20 a. banse con sus plumajes y atavios ricus;
Mernann
y temame
tenianlc el cuerpo
et cuer de amarillo,
amaruto, que
ttc ~rnar~li
abbtttis
..· _1' t ,·
cra la librea del fuego; y Uevando sus cautivos consigo hacian
arctito todo aquel dia hasta la noche.
Después de haber velado todo aquella noche los caut!\us,
en el CM, y después de haber hecho muchas ceremonias con ellos,
cmpolvorizabanlos las caras con unes polvos que Haman ~o-
«/<~t, para que perdiesen el sentido y no sintiesen ta«to la mucr-
te atâbantos los pies y las manos, y asi atados poniantos so-
bre los hombros andaban con ellos como haciendo arcito,
y

98
en rededor de un gran fuego
y gran monton de brasa; asi an-
dando ibanlos arrojando sobre
el monton de brasas, ahora uno,
y desde a un poco otro; y el que habian arrojado dejabanle
quemar un buen intervalo, y aun estando vivo y basqucando sa-
càbante fuera arrastrando, con cuatquier ~arabato, y echabanle
sobre el taj6n y abierto el pecho sacàbante el corazon; de esta
mancra padecian todos aquellos tristes cautivos. Estat~ el âr-
bol atado con muchas sogas de !o alto, como la jarcia de la nao
esta pendiente de la ~avia; en to alto de él estaba en pie la ima-
gcn de aquel dios hecha de masa que ttaman /~oo/M.
Acabando el sacrificio ya dicho, arremetian con gran im-
pctu todos los mancebos. ()tras muchas ceremonias se hacian,
scgûn a la larga esta escrito adelante en esta fiesta.

CAPITULO XI.

OcHPANtZTLÏ.

AI undecimo mes ttamaban


ocA~OMM~t. El primero dia
de este mes hacian fiesta a la madre de los dioses, ttamada 7~-
<<'o tM~o« o Toci, que quiere decir nuestra abueta: bailaban a hon-
ra de esta diosa, en sitcticio, y mataban una mujer, en gran
sitenciu, vcstida con los ornamentos que pintaban a esta dio~a.

1., Cinco dias antcs comcnzasc este


que
t,. '"es cesaban todas las f iestas y rego- b ~t[
2 c. cijos del mes pasado. Entrando este c 22
3 (t. mes. bailaban ocho dias, sin cantar y d 23
e, sin /<oMor~<: los cuales pasados sat!a e 24
5 f. la mujer que era la ima~en de la dio- f 25
6 I{. sa que ornamentos
Ilamati Telet) ¡"'la Il compuesta
nmo~. cOl11p\1esta 26
g
7 a. con tes ornamentos con que pintaban a 27
26
8 b. a la misma diosa; y saHan gran nùmc- b 28

99
9 c. ro de mujeres con ella, especialmente c 2ç
!0 d. las medicas y partiras, y partianse en d 30
tt t c dos handos y pe!<'aban apcdrcàndose e ~tt
con t)eUas de ~oc/~K y con hojas de
ha dies
tunas, y con Il
pellas 1
Itechas
1 d
de h'
hojas 'XXX."
!2 f. de espadanas y con flores que îtaman f
~3 f~M~oo/.v<!c/«~; este regocijo duraha 2
g
i4 a. cuatro dias. a
5 t). Acabadas estas ceremonias y otras b 4
i6 c. de esta calidad, procurahan que aque- c 5
17 d. tta mujer no entendiese que habia de d 6
ï8 e. morir porque no ttorase, ni se entris- e 7
!0 f. teciese, porque !o tenian por mal a~ue- f 8
20 ro; venida !a noche en que habia de 9
morir, ataviàban!a muy ricamente y hacianla entender que la
llevaban para que durmiese con ella atgùn gran senor; y tte-
vàbanta con gran silencio al cu donde habia de morir. Subida
arriba, tomabala uno a cuestas, espaldas con espaldas, y de
presto la cortaban la cabeza, y !ue~o la desollaban y un man-
cebo robusto vestiase el pellejo.
Este que vestia el pellejo de ésta que mataban !!evâbante !ne

~o con mucha solemnidad y acompanàndote de muchos cauti-


vos al cu de ~Mt~o~ocA~t; alli, éste mismo, delante de //«t/-
.Tt~o~c/t~t sacaba et corazôn a cuatro cautivos, y los dcmàs de-

jàbatos para que los nmtasc el sàtrapa. En este mes hac!a alar-
<tc el seiior de toda la gente de guerra y de los mancebos que
nunca habian ido a la guerra; a estes daba armas y divisas y
ascn<aban por soldados, para que de alli adelante fuesen a ht
~uerra. Otras muchas ceremonias se hacian en esta fiesta, que
cstan a la larga puestas en su historia.

JOO
CAPITULO XII.

TEOTLECO.

A! duodécimo mes Hamaban


teotlcco, que quiere decir la
Hegada de los dioses. Celebraban esta fiesta a honra de todos
los dioses, porque decian que habian ido a algunas partes; ha-
cian gran fiesta el postrero dia de este mes, porque sus dio-
ses habian Uegado.

K. L. A los quince dias de este mes los mo-


t a. zos y muchachos ettrramaban todos los a ï0
a b. altares y oratorios de los dioses, asi los b i ï
c, que estaban dentro de las casas como c ia
4 d. por los caminos y encrucijadas, y por d 13
5. e. esta diligencia que hacian dàbantos e 14
6 f. maiz. f ig5
7 g. Algunos daban un chiquihuitl iteno g 16
8 a. de maiz, y a otros dos o tres mazor- a 17
9 b. cas. b 18
ïo c. A los diez c
y ocho dias Uegaba el dios 19
r1 d. es mancebo, le !ta- d 20
que siempre que
l~ e. tnaban este es Titlacd- e t
7"~OMM~MCO~,
*3 f. MM. Decian f
que por ser mancebo y
~4 K recio caminaba g 23
mejor y Hegaba pri-
15 a. a
mero; luego ofrecian comida en su cu,
16 h b 2,%
y aque!!a
aquella noche comian
com!an beb!an
y bebian y re- 27
gocij&banse todos, especialmente los

viejos
y viejas que bebian vino por la ,,p
f. Ilehrada del dios y decian que le la- f ~q
\aban los pies con este regoci jo. Dedionio
Sanet!
E postrero
Et d'
dia d
de este mes era la 1 MiS!)
u i_
~mmcn.

pran fiesta porque d!cen que todos los dioses !te)?aban entonces:
h vigilia de este dia, a !a noche, hacian encima de un petatc

tOt
de harina de maiz un montoncillotupido,muy de la forma de
un queso. En este montoncillo imprimian los dioses la pisa-
da de un pie en seiial que hahian ttegado; toda la noche et
principal sàtrapa velaba, e iba y venia muchas veces a mirar
cuando ver!a la pisada.
En viendo el sàtrapa la seiial de
la pisada luego daba vo-
ces, diciendo Llegado ha nuestro
senor luego comenzaban los
ministros del cu a taner cornetas y caracoles, y trompetas y
otros instrumentos de los que ellos entonces usaban. Luego
que se oian los instrumentos acudia toda la gente a ofrecer
comida en todos los c~M y oratorios; y otra vez se regocijaban
lavando los pies de sus dioses, como arriba esta dicho.
El dia siguiente deciau que Uegaban los dioses viejos, a la
postre de todos, porque andaban menos por ser viejos. Es-
te dia tenian muchos cautivos para quemar vivos; y hecho gran
menton de brasa, andaban baitando alrededor del fuego ciertos
mancebos, disfrazados como monstruos, y asi bailando iban arro-
jando en el fuego estos tristes cautivos, de la manera que arri-
ba esta dicho. Otras muchas ceremonias se hacian, segun se
dira adelante, en esta fiesta.

CAPITULO XIII.

TEPEtLHUÏTL.

AI décimo tercero mes llamaban ~~<*<tM< En este mes


hacian fiesta a honra de los montes eminentes
que estan por
todas estas comarcas de esta Nueva Espana, donde se arman
nublados; hacian tas imagenes en figura humana a cada uno de
ellos, de la masa que se ttama ~ooW. y ofrecian delante de 's-
tas imagenes en respeto de estos mismos montes.

t02
K. L. Hacian a honra de !os montes unas
culebras de palo o de raices de àrbo-
g go
les, y !abrâban!es la cabeza como cule- octobcr
bra; hacian también unos trozos de habct dies
como la muneca, XXXI.
palo gruesos largos,
2 a. ttamâbantos ccatotonti; asi a estos co- a ï
b. mo a las culebras los investian con b 2
c. aquella masa que Ilaman ~oo/ a esto~ c 3
g d. trozos los investian a manera de mon- d 4
6 e. tes, arriba les ponian su cabeza, como e 5
f. cabeza de persona; hacian también es- f 6
8 tas imâgenes en memoria de aquellos g 7
9 a. que se habian ahogado en el agua, o a 8
t0 b. habian muerto de tal muerte que no los b 9
11i c. quemaban sino que los enterraban. c ï0
!2 d. Despues que con muchas ceremonias d iz
t~ e. habian puesto en sus altares a las !mà- e 12

!4 f. genes dichas, ofrec!antes también ta- f ï3


155 males y otras comidas, y también les g 14
t6 a. decian cantares de sus loores y bebian a 15
17 h. vino por su honra. Il 16
t8 c. Llegada la fiesta, a honra de los c 17
ï0 d. montes mataban cuatro mujeres y un d ï8
20 e. hombre: la una de ellas ttamaban Te- e ic
~1_)_ 1_ -1- 11_L_ 1l_il_1_ 1_ a_ 1I_L_u V_
t ocA, la segunda ttamaban Ma</o/fMC. la tercera llamaban .Vo-
r/tt~oMo~, la cuarta ttanmban A~oya/<M< y al hombre llamaban
.MOMO~. Aderezaban a estas mujeres y al hombre con mu-
chos pape!es lIenos de «?, y ttcvâbantas en unas literas en hom-
hros de mujeres muy ataviadas, hasta donde tas habian de ma-
tar. Después que tas hubieron muerto y sacado los corazones,
!!evabantas pasito, rodando por tas gradas abajo; Hegadas abajo
cortàbantes tas cabezas y espetàbantas en un palo, y los cuerpos
ttevàbantos a tas casas que Ilamaban <o/~M~ donde los repar-
tian corner. Los con que aderezaban tas imâ-
para papetes
de los montes, después de habertas desbaratado para co-
genes

!03
mer, en el ro/«/. Otras muchas ceremonias se ha-
cotgàban!os
cian en esta fiesta, que estàn a la lirga puestas en su historia.

(APIT'JLO XIV.

QUECHOLLI.

At décimo cuarto mes Uamahan Hacian ficsta al


~MffAo~
dios t!amado .~t.vc<!a~, y en este mes hacian saetas y dardos pa-
ra la ~uerra mataban a honra de este dios muchos esclavos.

I- Cuando hacian las saetas, es-


por
t f. pacio de cinco dias todos se sangra- 20
2 ban de las orejas, la sangre que ex- 2ï
y
a. de ellas untàbanta sus a 22
3 primian por
4 b. mismas sienes; decian hacian b 2.~
que pe-
5 c. nitencia ir a cazar venados. Los c 24
para
6 d. no se sangraban tomâbantes las d
que
7 e. mantas en pena. hombre se e 2t:
Ningun
8 f. echaba con su mujer en estos dias, f 27
9 ni los viejos ni viejas bebian pulcre,
10 a. hacian a
porque penitencia.
b
Acabados los cuatro dias en que ha-
c t
cian las saetas y dardos, hacian unas
< ~o\em)'cr 1
saetas chiquitas y atabantas de cuatro )):t)M-t <iics
en cuatro, con cada cuatro XXX
teas; y asi r
n13 « d
`1
hecho un
manojito de las cuatro teas
td e. e 2
f y de las cuatro saetas, of recianlas so- r
15 3
bre tos sepulcros de los muertos; po- K *)
man también juntamente con las sae-
e
t~ b. tas y teas dos tamales. Estaba to- ))
To. <- do esto un dia entero sobre la scpn)- c 7
20 d ttira y a la noche !o qnemat)an, y hn- d S

!04
cian otras muchas ceremonias por los difuntcs en esta nusma
f!esta.
A los diez dias de este mes, iban todos los mexicanos y tla-
teltilcanos a aquellos montes que itaman Zoca/c~c, y dicen que
es su madre aquel monte. El dia que Ilegaban hacian .voco~
o cabanas de heno, y hacian fuegos, y ninguna otra cosa hacian
aquel dia.
Otro dia, en amaneciendo luego almorzaban todos y sa!!an
al campo y hacian una ala grande, donde cercaban muchos ani
mates, ciervos, conejos y otros animales, y poco a poco se iban
juntando hasta acorralarlos todos, entonces arremetian y caza-
ban cada cual !o que podia.
Acabada la caza, mataban cautivos y esclavos en un cu que
Haman T'/otMa/~Mco; atabanlos de pies y manos y !!evâban!os
por las gradas dot cu arriba –como quien ileva un ciervo por
los y por las manos
pies a matar–. Matàbantos con
gran ce-
remonia. AI hombre y a la mujer que eran imagenes del dios
-t.vc<!o~ y de su mujer, matâbanlos en otro fM que se Hamaba
.<tC<?a~M~OM.

CAPÏTUI.O XV.

PANQUET2ALIZTLÏ.

AI mes décimo (tuinto Hamaban /H~M/<~<. En este


mes hacian fiesta al dios de la guerra, /yM<~<7o~ofA~ antes df
esta fiesta los sàtrapas de los idolos ayunaban cuarenta dias
y hacian otras penitencias àsperas, como era ir a ta media nf~-
chc, desnudos, a !tevar ramos a los montes.

Et se~rundo dia de este mes comen- Dedicatin


Baslhcf'
xahan
1 todos
ad a hacer
1. areito, y a can- s~~
t e. tar !os cantares de //M<~</o/~f/<~<, en e ç
2 f. el patio de su <«; bailaban hombres y f tC
3 nmjeres todos juntes; comenzaban es- il t

ïos
a. tos cantares a la tarde y acababan cer- a' ta
5 h. ca de las
diez; dmaban estos bai tes y b ï~
6 c. cantos veinte dias. c ï44
7 d. A los nueve dias de este mes apa- d !S
R e rcjaban, con grandes ceremonias, a los e 16

f) f. ')uc habian de matar: pin~àbantos de f 17


t0 g. diverses colores, coinponianios con mu- g 18
tï r a. chus papeles; al fin hacian un areito a 19
12 b. con ellos, en el cuat iban una mujer y b 20
H c. un hombre pareados, cantando y bai- c 21r
t4 d. tandn. d 22
!<; e. A los diez y seis dias de este mes e 23
16 f. comenzaban a ayunar los
duenos de f 2~
ï7 los esclavos, y a los diez y nueve dias g 25
i8 a. comenzaban a hacer unas danzas en a 26

IQ b. que iban todos asidos de las manos, b 27


20 c. hombres y mujeres, y danzaban cute- c 28
hrpanrln
breando pn Pl n:ttio
en el rlpl dicho
del rli,.hn ruv ,tnt:th:tn
cu; cantaban vy tanian unos
unes vie-
patio
jos entre tanto que !os otros danzaban.
Después de haber hecho muchas ceremonias, los que hahîan
de morir descendian del cu de T~Mt~o~ocA~t, uno vestido con
!os ornamentos del dios P<ïtMo7, y mataba cuatro de aquellos
esclavos en el
juego de pelota que estaba en el patio que l1a-
maban Teotlachtli; de alli iba y cercaba toda la ciudad co-
rriendo, y en ciertas partes mataba en cada una un esclavo, y
de alli comenzaban a escaramuzar dos parcialidades; morian al-

gunos en la escaramuza.
Despues de muchas ceremonias finalmente mataban cauti-
vos en el cu de Huitzilopochtli, y también muchos esclavos; y
en matando a uno, tocaban los instrumentos musicales, y en
cesando tomaban otro para matarle, y en matàndo!e tocaban otra
vez, y asi hacian a cada uno hasta acabarlos; acabando de ma-
tar estos tristes, comenzaban a bailar y cantar, a corner y a be-
ber, y asi se acababa la fiesta.

106
CAPITULO XVI.

ATEMOZTLÎ.

AI déc!mo sexto mes Hamaban atemoztli. En este mes ha-

cian fiesta a los dioses pluvia, de la


porque por la m~yor p-tr-
te en este mes comenzaba a tronar y hacer demn"strn~ de a{?ua
y los satrapas de los Tlaloques comenzaban a hacer penitencia y
sacrificios porque viniese el agua.

K. L. Cuando comenzaba a tronar, los ~&- Satumini

trapas de los Tlaloques con gran dili-


d. d 29
gencia ofrecian copaî y otros perfu-
2 e. e
mes a sus dioses, y atadas las estatuas Decembfr
de ellos, decian que entonces venian 'Y~
para dar
agua; y los populares hacian f t
g
votos de hacer las imàgenes de !os 2
a. montes que se Haman tepictli, porque a
c 3
6 b. ~on dedicadas a aquellos dioses del b 4
c, agua. Y a los diez y seis dias de es- cc 5
y
8 d. te mes todos
!o~ populares aparejaban d 6
g e. ofrendas, para ofrecer a Tlaloc, y es- e 7
Io f. tos cuatro dias hacian f 8
penitencia, y
i I g abstenianse los hombres de las muje- g 9
1~ a. res y las mujeres de los hombres. Lle- a
13 bu r
gados a la fiesta, que la celebraban el
(1 12
ùhhno dia de este mes, cortaban tiras
d
de papel y atabanlas a unes varales,
t 10 e.
desdeabajohastaarnba,ehincàban!us e
f
.0 en los patios de sus casas y hacian las
g !6
a. imagenes de los montes de /.?oa/, ha- f
!n
~) h. cianles los dientes de pepitas de cala- b 18
bazay los ojos de unos frijoles que Spectatio
beate
se t!a:an oyoco~t, y luego les ofre- Marit~V.
cian sus ofrendas de comida y los adoraban

!07
Después de haberlos vetado y tanido y cantado, ahriantos
por tos pèches con un ~o~o~<M~<, que es instrumento con que
tejen las mujeres, casi a manera de machete, y sacabanles el
corazôn y cortabantes las cabezas, y después repartian todo el
cuerpo entre si y comianselo; otros omamentos con que los
tcn!an aparejados, quemàbantos en los patios dc sus casas.'
Hecho esto ttevaban ttxtas estas ccnizas y los aparejos con
que los habian servido a los oratorios ttue ttaman oyoM/<co/co, y
luego comenzaban a corner y a beber, y a regoci jarse, y asi con-
cluisn la fiesta. Otras muchas ceremonias se quedan por decir,
que estân a la larga en la historia de esta fiesta.

CAPITULO XVII.

TITITL.

A! mes décimoséptimo t!amaban tititl. En este mes ha-


cian fiesta a una diosa que uamaban /foMMt /<'cM~< y t~or otro
nombre 7'OMa, y por otro Co~co~t<««/t, a honra de esta diosa
mataban una mujer, y desque le habian sacado el corazôn, cor-
tàbanle la cabeza y hacian areito con ella. Et que iba adelante
ttevaba la cabeza por los cabellos en la mano derecha, hacien-
do sus ademanes de bai te.

K. L A esta mujer que mataban en esta


y c. fiesta compon!an!a con los atavios de c ï0
2 d. aquella diosa cuya imagen tenia, que d 20
e. se !!amaba /M<o ~c«~t y por otro e 21
f. nombre 7*OMa, que quiere decir nues- f 22
g. tra madre. Esta mujer asi compues- g
c 23
6 a. ta con los atavios que estàn puestos a 24
b. en la historia, bailaba sola hacianla el h
? 25
8 c. son unos viejos, y bailando suspiraba c 26
<) d. y Horaba acordàndose que luego hab!a d 27

io8
TO e. de morir. Pasando el medio dia ccm- e 28
( f. {)on!anse!ossa<rapascun!ns3rnatnen- f 29
t2 tos de ttxtos los dioscs. y iban delante ~c
t~ a. deetta,ysub!an!aat<«dundeha!)tade :t r

morir; echada sobre el tajon de piedra J~


sacabante el coraxon y cortabante la XXXI
~4 b. la tomaba uno de b t
cabeza; luego aque-
c.
lIos que iha adornado como dios, y de-
d.
lantero de todos, y !!evando!a de los
cabellos hacian areito con ella e
~uiaba
t 8 f. f
e! que la llevaba en !a mano derecha.
6
yhac!asusademanesdebai!econet!a.
Eptohantc
Et mismo dia que mataban esta mu- nontini.
.20 a. jer los ministros de los idolos hacian a 7
cio'tas escaramuzas y regocijos, corriendo unos tras otros el cil
arriba. y el cu abajo, haciendo ciertas ceremonias. E! dia si~uien-
tc todos los populares hacian unas talegas como botsas, con unes
cordeles atados, tan largos como un braxo lienchiaii aquellas ta-
legas de cosas blandas, como lana, y !!evàbantas escondidas dc-
hajo de las mantas y a todas las mujeres que topaban por ta ca-
)tc dàbantas de talegazos; Ilegaba a tanto este juego ({ne tamhién
los muchachos hacian las talegas, y aporreahan con cttas a tas mu-
( tiarhas, tanto que las liacian Itorar
Otras muchas ceremonias se hac!an en esta ficsta, <)uc cstan
a la larga puestas en su historia.

CAPtm.O XVIII.

IZCALLI.

AI mes décimo octavo ttamaban ~faMt. En este mes hac!an


ficsta al dios del fuego que ttamaban .YtM/t/fCH~t o 7.t'fo~oH/«/tn:
hnc!an una imagen a su honra. de gran artificio, que parcoa fjue
cdiaba Hamas de fuego de si, y de cuatro en cuatro anos d1

i<K)
esta misma fiesta mataban esclavos y cautivos a honra de es-
te dios, y agujeraban las orejas a todos los ninos (lue hab(an
nacido en aquellos anos, y dât'antos padrinoi: y madrinas.

K. L. los diez dias (le este mes sacaban

1 b fuego nuevo a la media noche, dela.nte b 8


2 c la imagen de ~tM/t/ccK~t muy curi~sa- c 9
3 d mente ataviada, y encendidos fue~os d 10
e luego en amaneciendo venian los man- e nt
5 f cebos y muchachos, y traian diven~os f 12
6 g animales que habian cazado en los diez g ï~
7 a dias pasados, unos de agua y otros de a 14
8 b tierra, y ofrecianlos a los viejos que b 15
0 c tenian cargo de guardar a este die s; c t6
ïo d d 17
y ellos echaban en el fuego a to<!f)s
c ~S
aquellos animales, para que se asasen,
f daban a cada f ~9
y uno de estos mozos y
muchachos un tamal hecho de bledos, g
(
que ellos !!amaban MoAçM<~oM<a~t, los a)
1) ,12
cuales todo el pueblo ofrecia aquel diat,
c
< y todos comian de ellos por honra (le
d
,g (. la fiesta; comianlos muy calientes y e ~e
f bebian y regocijàbansc. f 26
tn
~o En esta fiesta los anos comunes ne' 27
tnatahan a nadie, ..e~t .tet t.ew.. "e e~
era ae .`_
pero el ano del bisiesto que de cuatru en
cuatro anos, tnataban en esta fiesta cautivos y c<-c!a\os; y la
<ma~en de .YtM/<'<'t<~< compuesta de la manera que arriha se di-
jo, con muchosy preciosos y curiosos atavios; hacian grandes
y muchas ceremonias en la muerte de estos, muchas mas que
en las otras fiestas ya dichas. Esto esta puesto a la larga en
la historia de esta fiesta.
Después que habian muerto a estos esclavos y cautivos y
a la imagen de /.rcoFo«/!ç<«, que es el dios del fuego, estaban
aparejados y adcrezados muy ricamente con ricos aderezos to-

110
(!os losprincipales y seiiores y per-~onas ilustres, y el mismo

emperador, y comenxaban un areito de gran solemnidad y gra-


vedad, al cual ttamaban M<<'c<«/oh7t~t, que quiere decir areito
de los senores. Kste solamente se hacia de cuatro en cua.tro
:mos, en esta fiesta. Este 'nismo dia, muy de manana ante:; que
amaneciese comenzaban a agujerar las orejas a los ninos y ni-
nas y echAbantos un casquete en la cabeza, de p!uma'- de papa~a-
yos pegado con oc<o/ que es résina de pino.

CAP1TULC XiX.

DIAS NEMONTEMt.

A los cinco dias restantes del ano, que son los cuatro u!ti-
mos de enero y el primero de febrero, Hamaban M~tOH<~M<t, que
quiere decir dias baldios, y tenianlos por aciagos y de mala for-
tuna hay conjetura que cuando agujeraban las orejas a los
ninos y ninas, que era de cuatro en cuatro anos echaban seis
dias de ncmontcmi, y es !o mismo del bisiesto que nosotros ha-
ccmos de cuatro en cuatro anos.

t a Kstos cinco dias tenian por mal afor- a 28


2 b tunadosyaciaKos;dec{anquc!osquc b 2f)
c en c!)os naoan tenian matos sucesos c ~o
4 d en todas sus cosas y cran pobres y nt{- d 3t 1
5<; e seros; ttamàban!os ~fn. Si cran hom- c ï
ev m v e r u m

brcs Hamàbantos los M~Mo~Mtf/t, y si eran mujercs Uamàban-


las M<'nct7n«! No usaban hacer nada en estes dias, por scr
mal afortunados; cspeciatmente se a!)sten!an de renir, porque
decian que los que rentan en estos dias se quedaban siempre
con aquella costumbre; tenian por mal a~uero tropezar en es-
tos dias.
Estas fiestas dichas cran fijas. que siempre se hacian

IÏÏ
dentro del mes, o un dia o d~s ade!ante. Otras fiestas tenian
movibles, que se hacian por 't curso de los veintc sii~nos, tes
cuales hacian un circulo en do'cientos y Jesenta dias; y )K'r tan-
to estas fiestas movibles caian en un mes, un ano, y otro ano c!)
otro, y sicmprc varialoan.

DE LAS FIESTAS MOVIBLES

La primera fiesta movibtc ~e celebraba a honra de! sol en el


si~nn que se itama ce o(t~o~ en la cuarta casa que se Hama
nn/ttn < en esta fiesta ofrecian a la imagen del sol codor-
niccs e inccn~aban v en et medio mataban cautivos delante (lc
clla, a honra del soi En este tmsmo dia se san~raban tod'ts d'
):'s orcjas, chicos y grandes, a honra del sol y le ofreoan .ujuc
))a sanjE~re.

La .f<«</o /!f.~a nt~'<7~f.

En este mismo signo, en la séptima casa, hacian fiesta to-


dos los pintores y las labranderas; ayunaban cuarenta dias, otros
ceinte, por atcanzar buenaventura para pintar bien y par. <t-
jer bien labores; ofrecian a este proposito codornices e in<ieti-
so y hacian otras ceremonias, los hombres al dios C/tt'fOM'.t'
(/< y las mujcrcs a la diosa A'<!r//t'fr/~<?//

La /rrt<*r<ï /t'<t/rr <no?'t7~<

En el trrcerosi~no que se llama ce nto~a/ en la prinern


(asa. t~cian fiesta a tas diosas que se ttamaban rt/Nfo~t'~f/~n,
porque decian (}uc cntonccs dcsfcndian a la ticrra. Ata~iat~an
a sus imàgenes con papeles, y ofrectantas ofrcndas.

/.a CKar/a fiesta Mt~ft~/c.

En el signo que se Uama fr ;n<t~o// en la se~unda casa que


sc Hama ~ntc /<7cA//<, bacian K''an fiesta at dios !)amadn ~~t«-

11~
~co~, que es el segundo dios del vino, y no solamente a él, si'te
a todos los dioses del vino, que cran muchos; aderezaban e~
te dia muy bien su imagen n su <-tt, y ofrecianle cosas de comida
y cantaban y tanian delantc de é!. Y en c! patio de su cu pe-
nian un ttnajon de ~M/cr< y henchiante los (lue cran taberneros,
hasta rcverter. c iban a beber todos los que quer!an; teman
unas canas con que bebian. Los taberneros iban cebando ci
tinajon de manera que siempre estaba t!eno; principatmente ha-
cian esto los que de nucvo hab!an cortado el maguey. La pri-
mera agua miel que sacahan la !)cvabnn a la casa de este dios
como primicias.

La <~«n</a /tM~ :;tOM&/<

Et signo "amado ce .t~c/tt~, en


la primera casa, hacian ~ran
fiesta los principales y senores; bailaban y cantaban a honra cie
este signo y hacian otros regocijos, y sacaban entonces los mas
ricos plumajes con que se aderezaban para el areito; y en esta
fiesta el senor hacia mercedes a los hombres de guerra, y a
los cantores y a los del pata~io.

La j<t-/o fiesta movible.

En el signo Hnmado cf ofo~, en la primera casa, hacian gran


fiesta a ()M<?o/f<ia~, dios de los vientos. tos scnorcs y prin-
cipales. Esta fiesta hacian en t~ casa Hamada Co~"r''oc. que
cra la casa dondc morahan los sat râpas de los idolos y donde
se criaban los muct~ct~os. En esta casa que cra como un mo-
nasterio estaba la imagen de(?Mr/~c/fJ< Este dia la adere-
xat)an con ricos ornamentos y ofrecian delante de ella perfu-
mes y comida, decian que éste era et signe de ()Mt'a/cJ<

/.o .<Ha fiesta t~Tt'Mc.

En el signe que se ttamaba n' t««y<t. en la primera casa,


haoan gran fiesta tes senorcs y principates a 7c.?ca<(0, f)uc
S<h<j;)tn 1. ti

"3
cra el
~ran dios; decian que este cra su signo. Como todus
c)tos tenian sus oratorios en ms casas, donde tenian las ima-
~enes <!e este dios y de mnchos otros, en este dia compoman c.s-
ta ima~en y ofrecianta pcrfunes y flores y comida, y sacrifi-
caban codornices delante de ella, ar'ancandotas las cabezas. Es-
to no solamente to hacian los senorcs y principales, pero tnda
la ~ente a cuya noticia venia esta fiesta; y to mismo se hada en
los co/M/< y en todos los cMe.f. Todos oraban y demandaban
a este dios que les hiciese mercedcs, pues que el era todopodc-
ros<

~0 OC/tTt'(! fiesta ~t01t<('.

En e! stjE~io que
se Hamaha ff r/~«ï/tMt~, en la primera casa
hacian fiesta diosas
a tas que Hamahan Ct7<M~~t/'t//tu. Kstas
decian que eran las mujeres que mortan del primer parte de-
cian que se hacian diosas y morahan en !a casa de! sot. y que
cuando reinaha este si~o descendfan a la tierra y herian con
dh'ersas enfermedades a los que tt'paban fuera de sus casas, y
por esto en estos dtas no osaban salir de su< casas. Ten<an edi-
ficados oratorios a honra de estas diosas en todos los harrios
donde habia dos calles; los cuales Uamahan C<7n~/<ra//<. por
otro nombre C<7n<o~t<~ox.' en estos oratorios tenian las imà~enes
de estas diosas y en estos dias las adornahan con papeles, f)ue
ttamahan oM<o/<<'<«' En esta fiesta de estas diosas matahan
a su honra les condenados a muerte por al. J<n delito, que cs-
tahan en las cârcetes.

La MOt'mo //f.f/0 !M~7t7;

I~n el si~no ttamado ce <yM<<<Mt~, en la cuarta casa que se


lIamaha t!o/nt! f/~co/ por ser esta casa nur. ma) afortunada.
matahan en ella los malhechores que estaban presos. y 'amhicn
el senor )ia< ia matar algunos csclavos. por via de supcrsticion
y los mcrcacleres y tratantes hacian alarde o demostracion de
las joya:' en que trataban, sacàndotas para ()ue las viesen tu-

"4
dus, y dcspués a la nochc cotntan y bebian. Tomaban flores
y aquettas canas de perfumes, y sentàbanse en sus asientos. y
comenzaba cada uno a jactarsc de to que habia ganado y de tas
partes remotas donde habia tte~ado, y batdonaba a los otros de
que eran para poco, ni tenian tanto co'no él, ni habian ido a
partes remotas como él. En esto tenian Rran chacutu lus unos
con los otros. por gran rato de la nochc.

La t/<<~<7 /'t'<t~ ~«~t t'

Enci si~no <;ue Hantahan < f )nn/uto/ en la segunda casa


Uamada o~tf ~to~, i~oan K' fiesta porque decian ()u<. este
signo era de T~fû/~oto. En esta fiesta hacian la imagen de
<)M«tfo~, y alguno que ten<a dcvocton t!evàba!a a su casa, paru que
le bendi jese le hiciese multiplicar su hacienda y cuando es-
to acontecia teniata y no la queria dejar. E! que queria de-
jar esta imagen esperaba hasta que otra vez reinase e! mismo
signo, y entonces la Hevaba a donde la habia tomado.

La «M~f/MtO /<V/0 U!OTt'&

En el signo Hamado ft' /<~<ï/ en la primera casa. sacaban


todos 'os omamentos de ~M~t~wMt. los timpiaban y sacu-
dian y pottîan al sol; dec!ar. que este era su si~o y el de Ca-
<~(t.f//t, esto hacian en T'/ofa~fco. Aqu! ponian en este dia nm-
chàs maneras de comida muy bien ~uisadas. coniu las comen
ios senores, y todas las presentaban dctantc de su ima~en des-
pués de haber estado un rato alti tomàbantas ]ns oficia!cs de
//f«~o~c/<~t, y rcpartian!as entre si; y connantas c incensa-
han también a la imagen, y ofrecianla co~tornices. dcscabcxàn-
<!o)as dotante de ella para que se derramasc ta sandre detantc
la ima~en. y ofrecia et senor todas las preciosas ftorcs <)ue usa"
los senores delante la nna~en.

La (/«<f!ma fiesta nt<Kt7'/f.

En el signu Haniado «' <~M<< dedan que descend tan tas

"5 ,5
diosas Hamadas C<AMa~~<<<, a la tierra, y danaban a los ninos
y ninas, hiriéndolos con p?rtes)a; y si alguno en este tiempo
enfermaba decian que ettas to habian hecho, que se habia en-
contrado con ellas, y los pajres y las madres en estos dias no
dejaban salir a sus hijos fm'ra de casa, porque no se enccntra-
sen con estas diosas de las (uaks tenian gran temor.

La ~cu«<t /<'rr~ro /«'<! <~oî'/&/<

En et signe que Hamaban <c t~cMU<~<, que decian era el


st~no del fuego, hacian Rran fiesta a honra de XtM/t~fM~ dios
de! fuego. En ella le ofrecian mucho copal y muchas codornices;
componian su imagen con muchas maneras de papeles y con
tnuchos ornamentos ricos. Entre las personas ricas y poderosas
hacian gran fiesta a honra del fuego, en sus mismas casas; hacian
convites y banquetes a honra del fuego. En este mismo si~no
hacian la etecciôn de los senores y c6nsu!es y en la cuarta casa de
este signo hacian la sotemnidad de sus elecciones con convites y
areitos y dones. Después de estas fiestas pregonaban !nego
la guerra contra sus enemigos.

La ~('uxo cuarla fiesta nmt'tMc.

En el signo Hamado fc o~. en ta primera casa de este signe


hacian fiesta a la diosa del agua Hamada C/M/c/nt<A/<'Mc. Ha-
cian la fiesta todos los que trataban en et agua, asi vcndiendo et
agua como pescando, como haciendo otras grangerias que hay en
et agua. Estos componian su imagcn y la ofrccian y revercn-
ciaban en la casa Itamada <'<«//<.

l.a <~cnHo ~tftn~o /<<t ~t0t't&/<

Los senores y principales, nobles y mercadercs ricos, cuando


les nacia atgùn hijo o hlja tenian gran cuenta con et sigtw en que
nacia, y el dia y la hora en que nacia, y de esto iban !uego a infor-

n6
mar a los astr6logos judiciarios, y a preguntar por !a fortuna
huena o mala de la criatura que nacia; y si el signo en que nacia
cra prospère, luego le hacian bautizar, y si era adverso buscaban
la mas prospéra casa de aquel signo para le bautizar.
Cuando le bautizaban convidaban a los
paricntes y amigos
para que sehallasen presentes al bautismo, y entonces daban
comida y bebida a todos los presentes, y tambtéa a los ninos de
to<to el barrio. Bautizàbante a la saiida del sol en casa de su
padre; bautizabate la partera, diciendo muchas oraciones y ha-
ciendo muchas ceremonias sobre la criatura. Esta fiesta tam-
bién la usan ahora en los bautismos de sus hijos, en cuanto a!
convidar y comer y beber.

La décimo sexta fiesta movible.

Cuando los padres ve!an que su hijo era de edad para casar-
se, hablâbanle en que le querian buscar su mujer, y é! respondia
haciëndotes gracias por aquel cuidado que tomaban de casarle;
tuego hablaban al principal que tenia cargo de todos los mance-
t)os, que ellos llamaban <<ocA/o, y decianle como querian
casar su hijo, que !o tuviese por bueno. Y para esto hacianle
un convite a él, y a todos los mancebos que tenia a su cargo;
y para esto le hacian una ptâtica, después de haberle dado de
comer y de beber a él y a todos los que tenia a su cargo, y en
principio de la ptâtica ponianle delante una hacha de cortar
madera o tena; esta hacha era seiial
que aquel mancebo se des-
pedia ya de ta compania de los otros mancebos, porque le que-
rian casar, y asi e! /w/<~o/~ iba contento.
Después de esto determinaban entre si los parientes, la mu-

jer que le habian de dar, y liamaban a las casamenteras, que


cran unas viejas honradas, para que fuesen a hablar a los padres
de la moza. ( las cuales) iban dos o tres veces y hablaban y volvian
con la respuesta. En este tiempo los parientes de la moza se
hablahan, y concertandose de darseta, daban et si a las casamen-
teras.

"7
de esto buscaban .tn dia bien afortunado de atgun
Despucs
signo bien acondicionado. cua es eran dcatl, o~o~to~t, ft'~oc~t,
ft<aM/t; habiendo escogido at?uno de estos signes, los padres
del mozo hacian saber a los pa'tres de la moza el dia en clue ha-
bia de hacerse el matrimonio, y luego comenzaban a aparejar
las cosas necesarias para las bodas, asi de corner como de beber,
como de mantas y canas de humo y otras cosas; hecho esto
convidaban a todos los principales, y toda la otra gente que
ellos querian para las bodas. Después del convite y de mu-
chas ptàticas y ceremonias, venian los de la parte del mozo
a llevar a la moza, de parte de noche !tevâban!a con gran so-
lemnidad a cuestas de una matrona y con muchas hachas de teas
encendidas, en dos rencles, delante de ella; iba rodeada de ella
mucha gente detràs y delante, hasta que la llegaban a la casa
de los
padres del mozo. Llegada a la casa del mozo, ponian-
los ambos junto al hogar, que siempre le tenian en medio de
una sala, lleno de fuego, y la mujer estaba a la mano izquierda
det \arôn; luego la madre del mancebo vestia un /<M<~ muy
galano a su nuera y ponianle junto a sus pies unas naguas muy
labradas; y ta madre de la moza cubria con una manta muy ga-
lana a su yerno, y atabasela sobre el hombro y poniale un Mta.t
tli muy labrado a los pies. Hecho esto, unas viejas que se tta-
man 7't/tft ataban la esquina de la manta del mozo con la fal-
da del hui pil de la moza asi se concluia el matrimonio, con otras
muchas ceremonias y comeres y heberes y bailes, que después
se hacian, como se contiene m la historia del matrimonio.
Otras dos fiestas tenian que en parte eran fijas, y en parte
cran mo\ thtes eran mo\ ibtes porque se hacian por anos m-
terpoladcs. La una se hacia de cuatro en cuatro anos, y la
otra de ocho en ocho anos; eran fijas porque tenian ano, mes
y dia senatados. En la que se hada de cuatro en cuatro anos
hnradaban las orejas a los ninos y ninas, haciéndolos las cere-
monias de crezca
para t)ien, y tustràbantos por et fuego. Un
la que hacian de ocho en ocho anos ayunaban antes de ella ocho
(Has. a pan y agua. y hacian un areito en que tomaban figuras

n8
o pcrsonajes de diversas aves y animales, y decian que husca-
han ventura, como esta escrito en et apéndice del segundo libro.
Estas fiestas movibles en at~nos anos echan de su lugar
a las fiestas del catendario, como también acontece en nuestro
catendario.

CAPITULO XX.

DE LA FIESTA Y SACRIFICIOS QUE HAcfAN EX LAS CALEXDAS


DEL PRIMERO MES, QUE SE LLAMABA ÂTLCAHUALO,
0 QUAUITLEÔA.

No hay necesidad en este segundo libro de poner confula-


cion de las ceremonias idolatricas que en él se cuentan, porque
ellas de suyo son tan crueles y tan inhumanas, que a cualquiera
que las oyere le pondràn horror y espanto; y asi no haré mà-~
de poner la relaciôn simplemente a la letra.
En las calendas del primer mes del aiio, que se !)ama)'.t
~MaMt/Ma, y los mexicanos le ttamat~an o//c<n<o/o, el cuat c<
mcnzaha segtiiido dia de febrero, hacian gran fiesta a honra de
los dioses del a~ua o de la ttuvia Hamados r/o/<~Mt'. para es-
ta fiesta buscaban muchos ninos de teta, compràndotos a sus ma-
drcs escogian aquellos que tenian dos remolinos en la cabeza
y que hubiesen nacido en Imen si~o decian que estos eran
mas agradable sacrificio a estos dioses, para que diesen a~ua
en su tiempo. A estos ninos ttevat~an a matar a los montes
altos, donde ellos tenian hccho \oto de ofrecer; a unos de ct'cs
sacaban los corazones en aquellos montes, y a otros en cier-
tos lugares de la ta~na de Mexico. H) un lugar Hamahan 7<
/'ft~<H<(!, monte conocido que esta en la ta~una; y a «tros en
otro monte que se Ilama 7'<t'«/<o. en la misma laguna; a otrcs
en el remotino de la taguna que llamahan /'<n</t//d<t. Gran cami-
dad de ninos mataban cada ano en estos tu~ares; (y) después de
muertos los cocian y comian.
En esta misma fiesta, en todas tas casas y palacios te\an-

"9
taban unos palos como \'arate<, en las ~tntas de los cuales po-
nian unos papeles Uenos de gotas de M<M, a los cuales papcles
Ilamaban OMto~/CMt~; e'to hacian a honra de los dioses det
agua. Los lugares donde macaban los ninos son los siguien-
tes el primero se Hama (?tMMA.~c/ es una sierra eminente que
esta cerra de T!ate!o!co. A los
ninos, o ninas que alli mata-
han ponianlos e! nombre del mismo monte, que es (3t«)'K/<<
a los que alli mataban compon!an!os con los papeles tenidos de
color encarnado. Al segundo monte sobre que mataban n~nos
uamaban /oo/~c< es una sierra eminente que esta cahe Gua-
dalupe ponian el mismo nombre del monte a los ninos que
alli morian, que es loaltécatl, (y) componfantos con unos papeles
tenidos de negro con unas rayas de tinta colorada. El ter-
cer monte sobre que mataban ninos se llama 7\A=ftc~; es aquel
montecillo que esta dentro la laguna frontero del Tlateloko;
alli' mataban una ninay llamâbanla pt«'~<M.ro('A porque asi
se
Ilamaba también el monte por otro nombre; componiania con
unos papeles tenidos de tinta azut. El cuarto monte sobre que
mataban ninos se Uama PovcM/a (y) es un monte que esta en los
términos de Ttaxcala, y alli, cabe 7~'ArtMfo, a la parte de orien-
te tenian edificada una casa que Hamaban o~'oM/<<'o//<, en esta
casa mataban ninos a honra de aquel monte Ilamabanlos P~-
~'OMA~o, como a1 mismo monte, que esta aculla en los términos cle
Tlaxcala; componianlos con unos papeles rayados con aceitc
<!e ulli. El quinto lugar en que mataban ninos era el remo-
tino o sumidero de la laguna de Mexico, ai cuat Ilamaban Pon-
/au; a los que alli morian !!amaban f~o/ el atavio con
que los aderezaban eran unos atavios que ttamahan <n<o<nMA-
</«! El sexto !ujt;ar o monte donde mataban estes ninos sc
Hama C\!co/ es un monte que esta cahe Chatco Atenco; a los
ninos que alli mataban Hamabantos C'<!ro/ como a) mismo mon-
te, y adcrezâhantos con unos papeles tn mitad cotora<tos y la mi-
tad leonados. E! séptimo luRar donde mataban ios ninos cra
un monte que Maman FtOM/~MfMtc, que esta cabe .OtMtA«ovo.
poman!os el nomhre det mismo monte ataviahanlo. con uno<
papeles (!e co!r)r teonado.

120
Estos tristes ninos antes que los ttevasen a matar aderezà-
ban!os con piedras preciosas, con
plumas ricas y con mantas y
M<M'~<'jr muy curiosas y labradas, y con cotaras muy labradas
n]uy curiosas, y poniantos unas alas de papel como àngetes y
tenianlos tas caras con aceite de <!?, y en medio de tas meji-
ttas les pon!an unas rodajitas de blanco; y p<~n!antos en unas
andas muy aderezadas con plumas ricas y con otras joyas ri-
cas, y !!evândo!os en tas andas, !ban!es tanendo con flautas y
trompetas que ellos usaban. Y por donde los Ilevaban toda la
gente Uoraba, cuando ttegaban con ellos a un oratorio que es-
taba junto a Tepetsinco, de la parte del occidente, a! cuat tta-
maban Tos6can; alli los tenian toda una noche velando y can-
tàbantes cantares los sacerdotes de los idolos, porque no dur-
miesen. Y cuando ya Hevaban los ninos a los lugares a dondc
los habian de matar, si iban itorando y echaban muchas tà-

grimas, alegrabanse los que los vc!an llorar porque decian que
t'ra senal que ttoveria muy presto. Y si topaban en el caminf)
atgûn hidropico, tenianlo por mat agüero y decian que eUo~
impedian la ttuvia.
Si alguno de
ministros los del templo, y otros que ttam:.
t)an çMa~MacM~/tM, y los viejos, se volvian a sus casas y no !!c-
j~aban a donde habian de matar los ninos, tenianlos por infâme-*
e indignos de ningun oficio pùbtico de alli adelante, llamando-
tos tMocaM/tÇMf, que quiere decir dejados.
Tomaban pronôstico de la ttuvia y de la hctada del ano de
la venida de atgunas aves y de sus cantos; hacian otra crueidad
en esta misma fiesta, que todos los cautivos los Hevaban a un
templo que Ilamaban /<~to. del dios 7\ff, y en este lugar.
después de muchas ceremonias ataban a cada uno de ellos sobre
una piedra como muela de molino, y atàbantos de manera que
pudiesen andar por toda la circunferencia de la piedra, y da
t'antos una espada de palo sin navajas, y una rodela, y ponian-
les pedazos de madero de pino para que tirasen; y los mis-
mos que tos habian cautivado ihan a pelear con ettos. con espa-
das y roddas, y en derrocandotos ttevàbantos tuego al iugar de)

t2t
sacrificio, donde echados de espaldas sobre uns piedra de al-
tura de tres o cuatro patm)s, y de anchura de pa!mo y medio
en cuadro, que ellos ttamatan téchcatl, tomàbanlos dos por los
pies y otros dos por las manos, y otro por la catjeza, y otro con
un navajôn de pedernal con un gotpe se !o sumia por los pe-
chos, y por aquella abertura metia la mano y le arrancaba el
corazôn, el cuat luego le ofrecia al sol y a los otros dioses, se-
natando con el hacia las cuatro partes del mundo; hecho esto
echaban el cuerpo por las gradas abajo, y iba rodando y dan-
do golpes hasta ttegar abajo; en ttegando abajo tomâbate el
que le habia cautivado, y hecho pedazos le repartia para comer-
le cocido.

EXCLAMACION DEL AUTOR

No creo que haya corazôn tan duro que oyendo una cruel-
dad tan inhtimana, y mas que bestial y endiablada, como la que
arriba queda puesta, no se enternezca y mueva a lagrimas y
horror y espanto; y ciertamente es cosa lamentable y horrible
ver que nuestra humana naturaleza haya venido a tanta tmjc-
za y oprobio que los padres, por sugest!ôn del demonio, maten
y coman a sus hijos, sin pensar que en ello hacian ofensa nin-
~ina, mas antes con pensar que en ello hacian gran servicio a
sus dioses. La culpa de esta tan cruel ceguedad, que en es-
tos desdichados ninos se ejecutaba, no se debe tanto imputar
a la crueidad delos paclres, los cuales derramando muchas !a-
grimas y con gran dolor de sus corazones la ejercitaban, cu.tn-
to al crudetisis!mo odio de nuestro enemigo ant!qmshno Sata-
nas, el cual con matign!sima astucia los persuadto a tan infer-
nal haxana. ;()h senor Dios, haced justicia de este cruel cne-
n)igo, que tanto mal nos hace y nos clesea hacer tQuitadtc,
senor, todo el poder de empecer!

tM
CAPITULO XXI.

DE LAS CEREMONIAS Y SACRIFICIOS QUE HAcfAN EN EL SECUNDO


MES QUE SE LLAMABA TLACAXIPEHUALIZTLI.

En el postrero dia del dicho mes hacian una muy solemnc


fiesta a honra del dios ttamado Xipe T6tec, y tambien a honra
(te ~MtAM~ocA~t. En esta fiesta mataban todos los cautivos,
hombres y mujeres y ninos; antes que los matasen hacian mu-
chas ceremonias que son las siguientes: La vigilia de la fies-
ta, despues de medio dia, comenzaban muy solemne areitc y ve-
laban por toda la noche los que habian de morir en la casa que
llamaban calpulco. Aqui los arrancaban los cabellos de me-
dio de la coronilla de la cabeza; junto al fuego hacian esta ce-
remonia. Esto hacian a la media noche, cuando soHan sacar
sangre de las orejas para ofrecer a los dioses, to cual siem-
pre hacian a la media noche. A la alba de la manana ttevà-
hantos a donde habian de morir, que era el templo de ~M<~t-

~oc/~t: alli los mataban ios ministros del templo, de la ma-


nera que arriba queda dicho, y a todos los desollaban y por
esto Ilantaban la fiesta //oco.rt~<'A«a/t.T~, que quiere decir de-
sollamiento de hombres; y a ellos los !!amaban .n~M! y por
otro nombre /o/o~c<t: !o primero quiere decir, desollados, !o
secundo quiere decir los muertos a honra del dios T6tcc.
Los duenos de los cautivos los entregaban a los sacerdotes
ahajo al pie del cu, y ellos los Ilevaban por los cabellos cada
uno al suyo, por las gradas arriba; y si alguno no queria ir
de su grado, ttevâbante arrastrando hasta donde estaba el ta-
jun de piedra donde le habian dematar, y en sacando a cada
une de ellos el corazôn, y ofreciéndole como arriba se dijo,
tuego le echaban por las gradas abajo, donde estaban otros sa-
cerdotes que los desollaban. Esto se hacia en el cu de //Mt~7o-
/*ofA//t. Todos los corazones despues de haberlos sacado y
ofrecido los echaban en una jicara de madera, y Ilamaban a
los corazones (/MOM/<MO<t, y a los que morian después de sa-

t23
cados los corazones los !!an<aban quauhteca. Despues de de-
sottados, los viejos que se llamaban gMa~M<M'M<u< llevaban los
cuerpos a! <<t/~t< adonde el dueno del cautivo habia hecho
su veto o prometintiento; ati< le dnidtan y enviaban a ~/o/<'<
r«~f"n<~ un nmsto para que c<'micse, y to dénias )o repartian por
tos otros principales o parientes; ibanto a corner a ta casa del

que cautivo at muerto. Cocian aquella came con ma!z y da-


han a cada uno un pedazo de aquella carne en una escudilla
o cajete, con su caldo y su maiz cocido, y Uamaban aquella co~
nuda tlacatlaolli; despues de haber comido andaba la borra
cheria.
Otro dia, en amaneciendo, despues de haber velado toda
una noche acuchillaban sobre la muela otros c&ut!vos, como se
dijo en el capitulo pasado, los cuales llamaban oaoanti. Tarn
bién a estos les arrancahan los cabellos de la corona de la ça
beza, y los guardaban como por reliquias. Otras ceremonias
muchas hacian en esta fiesta, que se quedan por no dar fas..
tidio al lector, aunque todas estàn explicadas en la lengua.
Hacian en esta fiesta unos juegos que son los siguientes:
Todos los pelle jos de los desollados se vestian muchos mance-
bos. a los cuales Ilainaban tolotecti. Pon!anse todos sentados
sobre unes lechos de heno, o de /~o// o ~reda; y estando alli
sentados, otros mancebos provocàbantos a pelear, o con pala-
bras o con
pellizcos, y ellos echaban iras los que incitaban a
pelear, y los otros huian, y alcanzandolos comenzaban a lu-
char o pelear los unos con
tos otros, y se prendian los unos a
los otros, y encerraban a los presos y no salian de la càrcct
sin pagar at~una cosa. En acabando esta pelea luego comen-
zaban a acuchillar a los que hab!an de morir acuctuttados sobre
la nmeta. Peteaban contra elloslos dos vestidos
cuatro, como
ti~rej y los otros dos como
n~uitas; y antes que comenzasen a
pelear levantaban la rodeta y la espada hacia el sol y luego comen-
xat)an a petear uno contra uno; y si era valiente el que estaba ata-
do y se defendia bien acometianle todos cuatro; en esta pelea
iban baitando y haciendo n)u:t)os meneos los cuatro.

!24
Cuando iban
a acuchillar a los va dichos hacian una proce-
siôn muy sotemne, de esta manera: sat'an de to alto del fM que
se Hamaba /<< muchos sacerdotes, aderexados con ornamen-
tos que cada uno representaba a uno de los dioses; eran en ~ran
numéro, iban ordenados como procesion (y) dctras de to<!os iba~
tes cuatro, dos titres y dos a~uitas, que cran hombres fucr-
tes; iban haciendo adonanes de pe!ea con la espada y con la
rodcta, como quien escrime, y en lIeg-ando abajo iban hacia
donde estaba la piedra como muela donde acuchillaban los rau-
tivos, y rodeàbanta todos y sentâbanae en torno de ella. a)~f'
redrados, ( ï ) en sus t'c/'o/<v que lIaman quechol icpalli estahan
todos ordenados. E! principal sacerdote de aquella ficsta. (lue
se ttamaba loallaoa. (2) se asentaba en el mas honrado )n~ar,
porque é! tenia car~o de sacar los corazones a aquellos que alli
morian y en estando sentados comenzaban luego a tocar f tau-
tas, trompetas, caracoles, y a dar sHbos y a cantar E'-tos que
cantaban y tan!an llevaban todos banderas de pluma blanca s<
hre tos hombros, en sus astas tardas, y sentàbanse todos ~'rde-
nadamente en tomo de la piedra, algo mas lejos que los sa-
cerdotes. Estando todos sentados venta uno de los que tenian
cautivos para matar, y tra{a a su cautivo de los cabellos, has-
ta la piedra donde le habian de acuchillar alli le daban a hc-
her vino de la tierra o /'K/fr< y como et cautivo recihia la ii-
rara del ~M~crc alzahala contra el f'ricntc y contra el septen:D"n.

y contra el occidente y contra et mcdiodia, como ofrccicndfta


hacia las cuatro partes det mundo: tue~o hebia. no con ta
jicara sino con una caua bueca. ctiu}'~tt<t(~, v tueco \cn)rt un
sacerdote con una codorniz
y cortàhate la cat)exa. arrancandnsc-
ta delante del cautivo que babia de morir, y !ue~o et misuio sa-
cerdote tomat)a la rodeLa a! cautivo y tevantàhata hacia arri)~.
y !ue~o la codorniz (a la) que habia cortado la caheza ec~~à~)a-
la atras de s!: hecho esto tue~o hacian subir at cautivo sobre la

tt).)){<' a)Mtrta'to<).
(2).–Rérni Sitocon ttattscrihi" ~'t«ï//(t!M' "hcttcttor <)e la n'~hc". V
Histoire ('encrât (tes Choses de la \<')nc))e Ks)MtRnc. paR &)

125
piedra redonda, a manera 'te muela, y estando sobre la pie-
dra el cautivo venta uno de los sacerdotes o ministros del tem-
pto, vestido con un cuero d< oso, e! cual era como padrino de
!os que alli morian. y tomabt una soga, la cual salia por el ojo
de la muela, y atabale por la cinta con ella. Lue~o le daba
su espada de palo, la cual fn !u~ar de navajas, tenia plumas
(le aves pegadas por el corte, y dàbate cuatro garrotes de pi-
no con que se defendiese y con que tirase a sus contrarios. Kt
dueno del cautivo, dejàndote de ésta manera ya dicha sobre ta
piedra, ibase en su lugar y desde alli miraba !o que pasaba co~
su cautivo, estando bailando. Luego los que estaban apareja-
dos para la pelea comenzaban a petear con el cautivo de uno en
uno. At~nos cautivos que eran valientes cansaball a los cua-
tro peleando, y no le podian rendir. Luego venta otro quin-
<u. que era izquierdo, el cuat usaba de la mano izquierda pcr
(lerecha: éste le rendia y quitaba las artnas, y daba con él en
tierra; luego venfa el que se ttamaba looallna, y le abria los
pechos, y le sacaba el corazôn.
Algunos de los cautivos, viéndose sobre la piedra atados,
luego desmayaban y perdian et àn!mo. y como desmayados y
desanimados tomaban las armas, mas tuego se dejaban vencer
y tos sacaban !os corazones sot)rc la piedra. Algunos cautivos
habia que luego se anMrteoan. como se veian sobre la piedra
atados cchàhanse rn el sueto. sin tomar arma nin~ma. descan-
(!o que tue~o les matasen, y asi les tomatta ecttàndotos de cs-
paidas sobre la orilla de la piedra a()ue! ttamado /fM//o<mo«.
abrfante los t~ecitos y sacand" c) roraxon ofrectatc at sol y ccha-
hate en la jicara de mariera. !uc~u "tru sacerdotc tomatta
un canuto de cana ttueca. en el a~ujero le
y metiato por donde
habian sacado el corazon, y tinendota en la sandre, tomàt)a)a
a sacar y ofrecia aquetta sangre al sot; luego vema el dueno
de! cautivo y recibia la sangre del cautivo en una jicara borda-
<ta de plumas toda la orilla; en la misma jicara iba un canmu
tambien aforrado con plumas; it)a luego a andar las estaciones,
visitando todas las estât uas de los dioses por los templos y por

)z6
los a cada una de ellas el canuto tenido con la
co~M~.t: ponia
sangre, como dàndok a gustar la sandre de su cautivo, (y) ha-
ciendo esto iba compuesto con sus plumajes y con todas sus
joyas. Habiendo visitado todas las estatuas det pueblo, y ha-
h!cndo!es dado a ~star la sandre de su cautivo, iba lueg-o al
palacio real a descomponerse, y el cuerpo de su cautivo tieva-
hanle a la casa que llamahan co~«/co, donde habia tenido ta

\t~ua la noche antes, y alli le desollaban; de alli Hevaba c)


cuerpo desollado a su casa y alli le dividia y hacia présente~
de la came a sus superiores, amigos y parientes.
Et senor del cautivo no com!a de la came, porque hacia dc
cuenta que aquella era su misma came, porque desde )a hora
que le cautivo le ten!a por su hi jo, y el cautivo a su sen«r por
padre, y por esta razon no queria corner de aquella rarnt': cm-
pero com{a de la came de los otros cautivos que se ha!)!an nmer-
to. E! pellejo del cautivo era del que !o hab~ cauti\a< y c)
le prestaha a otros para que le vistiesen y an<hniescn por ta-
caiïes con él, como con caheza de !otx): y todos le dat'an at-
~una cosa al que !o !!evaha vstido. y él )o daba tcdo al duc-
no del pellejo, el cuat !o dividia entre aqueHos que io hahian
traido vestido como le pareoa.
Acabado de acuchillar y matar a los cautivos. luego t'x!"s
los que estaban presentes, sacerdotes y principales y los
sen"-
res de los esclaves, contcnza!)an a danzar en su arcito, en rc-
<!edor de la piedra donde hahian a los cauti\cs:
nuterto y )'~
sonores de los cautivos en el areito, danzandc y cantatu! ))c
vaban las cabezas de los cautivos asidas de )«s c.u«'))<'s. f<')
~adas de las manos derechas: !!an!ahan a este areitu ~'<r<u!/(-
<~MtOt/o/xt. Y el padrino de los cautivos, Hamado Ctn//o< /ut('n..
co~!a las sogas con que fucron atados los cautivos en La pic-
dra y !evantàban!as hacia las cuatro partes del nmndo. c"m<'
haciendo reverencia o acatamiento, y haciendo esto andaha
rando y j~imiendo como quien t!ora a los muertos. A este cs-
pectaculo secretamente venian a mirar y a estar présentes aquc-
Ilos con quicn .<~<'«'«~on«t (enia ~ucrra. que cran los de c~a

127
parte de los pucrtos de Huexotzinco, de T!axcata, (le Nonoalco,
(le Cempoala y otra: partes muchas, y los mexicanos disimula-
ban con ellos por que dijesen en sus tierras to que pasaba
tcrca de los cautivo~. Hechas todas aquestas cosas se acababa
la fiesta de los acuchiHados sobre la piedra.
Cuando se hacia esta fiesta. comian todos unas tortillas,
como que hacian de maiz sin cocer, a fas cua-
empanadillas
les !!amaban Mt/~c/'o//f. T<xtos los que ihan a ver este espectâcu-
to hacian mochila de estas tortillas, y connantas alla donde se
hac!a la farsa. E! dia si~uiente todos se aparejaban para un
solemne areito, el cual comenzaban en las casas reales; adere-
xàbanse con todos los adcrezos o divisas, o plumajes ricos que
habia en las casas reales, y Hevaban en tas manos en tu~r <!c
flores todo género de tamales y tortillas; iban aderezados con
ma{z tostado que ttaman Mt~wocA~t, en lugar de sartales y j?mr-
natdas. Llevaban también btedos colorados hechos de pluma
colorada y canas de maiz con sus mazorcas; y pasado el me-
d!od(a. cesaban los ministros de! templo del areito, y venian to-
dos los principales senores y nobles, y ponianse en orden de-
tante las casas reales, todos de très en tres; salia también Mo-
/<*<'cMro!<to en la delantera y ttevaba a la mano derecha al se-
nor de Tezcuco, y a la izquierda al senor de Tlacuba; hac!asc
«n areito so!enin!sinM; duraba rt arcito hasta la tarde a la pucs-
t:t clel so!. Acabando et areito cumenzaban otra manfra dr rlan-
zar enque todos iban trabados de las manos, ihan danxandn
como cutebrcando. En estas danzas entrahan los soldados vic-
jns y tes bisonos y los tirones ( t ) de la .~ucrra. Tambien en
estas danzas en<rat)an las niujercs mat ronas, que querian, y
tas mnjcrcs pubticas; duraba esta manera de danzas, en este
lugar donde habian muerto los cautivos, hasta cerca de la ntc-
dia nochc; dilataban estas fiestas por espacio de veintc dias, has-
ta He~ar en las catendas del otro mes, que se Hamaba /or<
~<.

()).ovieios pn la Ruerra.

t28
CAPITULO XXII.

DE f.AS FIESTAS Y SACMIFÏCIOS QUK H.\( fAX EX EL POSTRERO Df


HKL SEGt'XDO MKS. r.t'E :'F. t)E( Tr.ACAXH'HHt AUXTLI.

En el poatrcro d!a del secundo mes. que se Uamaba tlaca-


.n~f/:t<o/<t. hacian una fiesta que Hamaban ayacac/~t.ro/o, en
c! templo lIamado lopico. En esta fiesta los vecinos de
aquet barrio cstaban cantando sentados y (aman sonajas tod'~
un dia, en el dicho templo, y ofrecian flores en et mismo tem-
pto. Estas flores (lue se ofrecian cran como pritmdas porque
cran las primeras fjUe nadan aque! ano, y nadie osaba o!er flor
mn~una de aquel ano hasta que se ofreciesen, en el templo va
dicho, las primicias de las ftorcs.
!~n esta fiesta hacian unes tama)cs que se llamaban /.?o~c-
/OM<o/t. hechos de bte<tos o cenixos: principalmente hacian
'tn'< tanittos los
del barrio Xamadf) Coo/~oM. y los ofrecian e')
c! mismo c~, deh'ttc de la diosa que ellos !!amaban Coo~tf«f.

por otro nombre C~a//o~/<!t!0~. a la cual estes maestros de ha-


cer flores tenian gran devncit'tn. I~n esta misma fiesta es-
condian enat~una cuc\a )<.s cueros de i"s cautivos que habian
(!eso!)ado en la fiesta pasada, porque ya estaban harto;' de tra-
<rtf's vpsttdns n~rque ya hed!an; xtttunos enfermos de sarna
o de tes njos, hacian promesa de ir a avudar a osconder cstos pc
ilejos, por<juc 'os cscundian con
pr'x'esion y cun mucha solem-
:)idad, ihan cstos enfermas a esta proccsicn p~r sannr de su~
otfcrmedndes, y dicen que at~unus de e))cs sanahan y atrihuian
)" a esta proct ion y dev'K'Inn que tcnian.
Con ~ran(t).. ceremunias se conchna esta
fiesta. y con pran-
')es ccremoniït se !a\ahan los que ttabian traido )os pcHej~
vosttdn' t<ts <f enns de !<~s cautivos y tudos los de su casa, no
se banaban ni !a\ahan las cabezas hasta la conclusion de la
fiesta, casi por espacio de veintc dias: hccho lo dicho !avaban.
banabanse ellos v )')S de su casa; los ()ue habian traido los pc-
Hejos vestidos avabanse alli eu et <«. con a~ua mezclada con

~*h*<An).~

!f)
tiarma o con masa dey de alli it)an a bariarse
tna)x, en e! a~ua
c")nun; y nn se <avat)an etto~, sino )a\àbantos otros, no frc-
':a))d'))os et cuerpo con las m:) nus sino dandotes patmadas con
)a-' manos n~~adas en et cuerpo; decian que asi salia la ~ro-
sura de! pellejo que hab!an traido vestido. También los duenos
de los cautivos, los de su casa –becbo todo esto– se lavaban
y jabonaban las cabexas, de to cual se bab!an abstcnido veinte
dias, haciendo penitcncia por su cautivo difunto.
Despues de todo to dicho el dueno del esclavo que hatna
muerto poma en el patio de su casa un ~!obo redondo, hecho
de petate, con tres pies, y encima del ~!obo ponia todos los pa-
peles con que se habia aderezado el cautivo cuando murio, y
después huscaba un mancebo valiente y componiale con todos
:K)ue)!os papeles; estando compuesto con los papeles dàbate una
rodcla en la una mano, en la otra le ponian un bast6n, y satia
torriendo por esas caltes, como que querfa maltratar a los que
topase, y todos huian de él y todos se alborotaban, y en vién-
clole decian ya viene et /<on/'o< y si alcanzaba alguno to-
matxdc las mantas, y todas cuantas tomaba las Hevaba y las
nrrojaha en
el patio de aquel que le Iiab!a compuesto con los
papeles. Despues de esto el dueno del cautivo que habia muer-
to pon!a en el medio del patio de su casa un madero corno co-
lumna, en el cual todos conooan que hahia cautivado en la Rue-
rra aquello era en blason de su vatent!a, Despues de esto to-
maba el hueso del musto del carne ya habia
cautivo, cuva
co-
)nido, y componianle con papeles y con una so~a le cot~aba de
aquel madero que bab!a hincado en el patio; y para el dia que
le co)~aba convidaha a sus parientcs y ami~os, y a los de su
barrio, y en presencia de ellos le cot~at)a y les daba de corner
bcbcr aquct dia. Hacia ciertas ceremonias con el ~!</cr<' que
daba a t~cbcr, y todos este dia cantaban los cantares de su casa;
todas estas cosas pasaban dentro de veinte d)as ~~asta tte~ar
«cy /fr//t.

J3o
CAPITULO XXIII.

t)E LA FÏESTA Y CEREMOXTAS QUE HACtAN EN LAS CALENDAS


DEL CUARTO MES QUK SE LLAMABA UEY TOZOZTLI.

At cuarto mes ttamaban M<*v /<~f~t. Hn este mes ha-


oan ficsta al dios de las mieses ilamado C~t/t~ y a la dio~a
de los mantenimientos ttamada C7«fOM~cM/ Antes que cele-
hrasen esta fiesta ayunaban cuatro dias, y en estos dias p<
nian espadanas jnnt« a las tmâ~enes de los dioses, muy b!an-
cas v nun' cortadas, ensan~rentada la de abajo donde tie-
parte
nen la btancnra. con sangre de las orejas o de las piernas. Es-
te servicio hacian los mancebos y muchachos en las casas de
los principales mercaderes y ricos; pon!an también unos ramos
que se itaman hacian también delante de las diosas o
oc.r<!yo~;
de sus altares unos lechos de heno, y las orittas de ellos, en-

tretejianlas como orittas de petate, !o demâs del heno estaha


todo revnettf). echado a mano; y después de to arriba dicho ha-
cian nmchas maneras de mazamorra, y estando muy caliente y ca-
si hirviendo echàbanto en sus cajetes, en la casa que tlamaban
pochcalli.
A la manana los mancebos y muchachos andaban por tas
rasas donde habian enrantadu los dioses, y pedtan limosna ca-
da uno pftr i, nin~unc andaba junto con ntm: <!aban!os aqtic-
[!a maxamorra para que conncsen y los mancebos de los <tf('

que tiamaban //o~<7j/<on Hc\àbanta al f <7~nr('of y aUà la c<


nnan y los mancc!)os de! pucbto ()uc Hamaban /<t« /t. t)c-
\abanta al /<c/«'<< alli la comian.
nespucs (le este iban Kxtos por los tnaixates y por los cam
pos y trafan canas de matz y otras yerbas <)ue Hamab~n ~t<'r'
con estas yerbas c~rramaban al dios de las mieses cuya imagen
cada uno tenia en su casa, y compomanta con papeles y poman
comida detante de esta ima~cn. <nco </<tçtN/n<t~f~ con sus tor-
tillas, y encima de cada r/n~M!7!M< una rana asada, de cierta
)nancra .çuisada. y tatnbicn ponian dctantc de esta ima~cn un

'3'
</N(;ut7nnW de harina de t/<f'f que ettos Itaman ~ntoW; otro f/n-
f/;<)'A: con m tix tostado, revue))' con fri{otes; cortaban un ca-
nuts d- maix verdc y bencbiante de todas a<)uet)as viandas. to-
)n:mdo de cada cosa un po<n)ito. y ponian aquet canuto sobre las

cspa)d::s de !a rana como ()ne le Hcvaba a cuestas; este hac!an


cad:' ono en su casa, por esto Hamahan esta fiesta «~n~oot y
dcspues. a la <ar(!e. Hevaban tfxtas eSt:.s comidas a) <« de la
diosa de !')s mantcnnuicntos !!amada C/nf~«'«!<7// y alli anda-
ban a ta tchatina C(tn cHo. y to comian todo.
En esta fiesta ttevaban tas mazorcas de ma!x clue teman ffnar-
dadas para semiUa. al < de C/n'«~cc<!< y de Cut/<?c/ para
que alli se hiciesen
ttenditas; Hevahan las mazorcas unas nmcha-
ct'as v!r~enes a cuestas, emuehas en mantas, no mas de sicte
mazorcas cada una; echaban sobre las niazorcas ~otas de aceite
de t<t. y en\o!\ !antas en papeles. Las doncct!as nevaban todos
los hraxosemp!umados con pluma colorada, y tambien las pier-
nas; pomanlas en la cara pex derretida que ellos !!aman c/M~o-
/'o~. ~alpicada cnn mar~aK'ta. Cuando ihan por et camino iban
con ellas mncha pente, rodeada de ellas, y todas las iban mirando
sin apartar los ojos de eiïas, y nadie osaba habtartas, y si por
ventura a)~un ntanrebo travieso las decia at~una palabra de re-
quiebrf, respondta at~una de las viejas ~ue iban con ettas "y
tu, ~cobardc, !)ab)as bisono? ~tu habip.s de haHar? Piensa en
c6mo ha~as
al~una itaxana para que te quiten la vedija de los
cabc)!os que traes en el coyote, en sénat de cobardc y de nombre
para poco, cobardc, bisono: no habias tu de ttabtar atnn, tan mu-
jcr ères como yo: nunca bas sa!i< detras ci fue~o!" De esta
mancra CAtimuiaban a los mancebos para que procnrascn de s"r r
csforzados para tas cosas de la ~ucrra; y a~uno de los manrc-
t'f~s que tomaba por si esta rcprchcnsiôn, respondta diciendo:
"Mny bien esta dicho senora; yo to reciho en merced, yo haré
)o que ni. manda e ri donde ha~a at~una cosa por donde me
ten~n por hombre. tendre cuidado, querria mas dos cacaos
que a \"s y a vucstro )inaje, p<~neos de !odo en la barrira, ras-
caos la barrira y poneos la una piema sobre la o.fa, y echaos

~2
a rodar por ese polvo; alli estâ una piedra àspera, daos con ella
en la cara y en tas narices para que os satga sangre, y si mas
quisiéredes, agujeraos la garganta con un tizon para que escu-
pâis por alli Ruegoos que caHéis y os pongâis en vuestra paz".
Aunque de esta mancra respondian a la mujer que !o rcprcndia,
era por mostrar ânimo, que bien quedaban lastimados los man-
cebos de las palabras de la mujer que habia reprendido, y des-
pués dec!an entre s! "ofrézcoh al diablo, la bellacona, y cômo
nos ha reprendido tan de agudo, que nos ha lastimado el corazon
con sus palabras! Amigos, menester es que vayamos a hacer al-
guna cosa con que nos tengan en algo".
Después que habian !!evado al cu las mazorcas de maiz vol-
vianlas a sus casas, echâbanlas en el hondôn de la troje, decian
que cra el corazôn de la troje, y en el tiempo de! sembrar, sacà-
han las para sembrar; el maiz de ct!as servia de semilla. Esta
fiesta hacian a honra de la diosa llamada C/ttCOM!rf<!o/ la cual
imaginaban como mujer y decian que ella era la que daba los
mantenimientos del cuerpo, para conservar la vida humana, por-
que cualquiera que le faltan los mantenimientos se desmaya y
muere. Decian que ella hacia todos los géneros de maiz, y todos
los gineros de frijoles y cualesquiera otras tegumbrcs para co-
mer y también todas las maneras de chia, y por esto la hacian
fiesta con ofrendas de comida y con cantares y con bailes, y con
sandre de codomices; todos los omamentos con que la adcrexa-
ban cran t~ermcjos y curiosos y labrados; en las manos la ponian
canas de ma!z. De esta manera acabahan ta fiesta de esta diosa.
y cnmenxaban con danzas la fiesta que se si~ue.

tjj
CAPÏTULO XXIV

DE LA FIESTA QUE SE HAC~A E:< LAS CALENDAS DEL QUINTO MES

QUE SE LLAMABA TÔXCATL.

AI quinto mes Hamaban <<c< En este mes hacian fiesta


y pascua a honra del principal dios, Hamado 7'c~fo~t~oco, por
otro nombre 7't~ocdMOM, y por otro ydo/ y por otro T'~of/t-
//t, y por otro yYcMto/.?<M«t/
En esta fiesta mataban un mancebo, muy acabado en dispo-
siciôn, el cual habian criado por espacio de un ano en deleites,

(pues) decian que era la imagen de T~co~oco. En matando


al mancebo que estaba de un ano criado, luego ponian otro en
su lugar para criarle por espacio de un ano, y de estos tenian
muchos guardados para que luego sucediese otro a! que habia
muerto. Escogianlos entre todos los cautivos, los mas gentiles
hombres, y tenianlos guardados los co/r~KM; ponian gran di-
ligencia en que fuesen los mas habiles y mas bien dispuestos
que se pudiesen haber, y sin tacha ninguna corporal. AI man-
cebo que se criaba para matarle en esta fiesta ensenabanle con
gran diligencia que supiese bien tancr una flauta, y para que
supiese tomar y traer las canas de humo y las flores, segùtt
que se acostumbra entre !os scnorcs y palacianos; y ensenàbanic
a ir chupando el humo, y oliendo las flores, yendo andando,
como se acostumbra entre los senores y en palacio.
Estos mancebos, estando aun en et poder de los fa/~t.v~MM
y antes que se publicasen por diputados para morir, tenian gran
cuidado los mismos fo/~t.t'~M~ de elisefiarles toda huena crianza,
en hablar y en satudar a los que topaban por !a calle y en todas
las otras cosas de buenas costumbres, porque cuando ya cran se-
natados para morir en la fiesta de este dios, por espacio de
aquel ano en que se sabia de su muerte. todos los que le veian
le tenian en gran reverencia y le hacian grande acatamiento. y le
adoraL~n besando la tierra y si por el buen tratamiento que
le hacian en~ordaba, dabante a heher agua mezclada con sal,
para qu<* se parase cencenf).

134
Luego que este mancebo era diputado para morir en la {tes-
ta de este dios, comenzaba a andar tanendo su flauta pur las
calles, con sus flores y su cana de humo tenia libertad de noche
y de dia de andar por todo el pueblo, y andaban con él, acom-
paiiandole siempre, ocho pajes ataviados a manera del palacio.
En siendo pub!!cado este mancebo para ser sacrificado en la
pascua, tue~o el senor le ataviaba, con atavios curiosos y preciosos
porque ya le tenia como en tugar de dios, y entintàbante todo e!
cuerpo y la cara; emptumâbante ta cabeza con plumas hlancas
de ~ttina, pegadas con resina; crLba los cabellos hasta la cinta;
después de haberle ataviado de ricos atavios, ponianle una guir-
nalda de flores que llaman t~!n.rf!c/!t~, y un sartal !arKo de las
mismas colgado desde el nombre al sobaco, de ambas partes;
ponfantc en las orejas un ornamento como zarcillos de oro; (y)
ponianle al cuello un sartal de piedras preciosas: colgàban!e un
joyct de una piedra preciosa btanca, que cot~aba hasta el pecho;
ponianle un barbote largo hecho de caracol marisco; llevaba a
las espaldas un omamento como botsa de un palmo en cuadro,
de ticnzo blanco, con sus borlas y flocadura, ponianle tambicn
en los brazos, encima de los codos. en tos morcillos de los brazos
unas ajorcas. de oro, en ambos braxos pomantc tambien en las
munecas unos sartales de piedras preciosas que ellos ttaman
nt0ft<f.r~ que te cubrian casi todas las munecas basta el c<xto:
cubnante con una manta rica, hecha a manera de rett. con una
ftocadura muy curiosa por las orittas; poniante también cenida
una pieza de ticnxo muy curiosa que ellos usaban para cubrir las
partes bajas, que ttamaban !na.r~/a// y las extremidades de este
!na.r//o~ eran muy lahradas en tanta anchura como un patmo. de
~<xto el ancho det tienxo; cot~ahan estas extremidades por h par-
te dctantera casi hasta la roditta. Pomanle también unos ca'ca-
bc!es de oro en tas piernas, que it)a sonando por dondequiera <)ue
iba; pt~niante unas cotaras muy pintadas. muy curittsns. que h<
)tamat)an <)f<Muo«!<r. De e~ta manera ata\ia!)an (a~ este man-
cetx) que habian de matar en esta fiesta.
Estos eran los atav'os dct prindpio (tel ano: vcmtc 'h:~ âmes

'35
de ttegar a esta fiesta mudahante las vestiduras con que hasta
alli habia hecho pcnitcncia y ta/àbante la tintura que hasta aslli
sotta traer este niancebo; y caKtban!e con cuatro doncellas, con
tas ouates tcnia conversacion aquettos veinte d!as que rcstaban
<ic su vida, y cortàbantc los catxttos a ta mancra que los usaban
tus capitancs; atabante los cat~ett'~s como una borla sobre la coro-
na de la cabcxa, con una franja curiosa atabanle (de) aquella ata-
<!ura de los cabeUos dos bortas con
sus botones, hcchas de pluma
y nro y /of/t<t< muy curiosas, que ellos Ilamaban azta.relli.
Las cuatro doncellas que le daban por sus mujeres también
eran criadas en mucho regalo. Para aquel efecto, pon!an!as !os
nombres de cuatro diosas: a la una llamaban ~ocA~M~/r< a la
otra, Yt~M~M; y la tercera, ~</o~KOM; y a la cuarta !7<.r~oc~-
A!<a/ Cinco dias antes de Hegar a la fiesta donde habian de
sacrificir a este mancebo, honràban!e como a dios. El senor se
quedaha solo en y todos
su casa los de la corte le se!?u!an, y se
hacian solemnes banquetes y areitos con muy ricos atavios. El
primer d!a le hac!an fiesta en et barrio que ttaman 7'<'c<ÏMMan;
el segttndo, en et barrio donde se guardaba la estatua de 7~<'o-
//<oc< et tercero, en et montecillo que se llama Tc~c<rtMco, que
esta en la ~a~una, ilquioa, ornlalpin, o?!~a~t<YO, «ne oM~o~to, ito-
/t (i~ el narto, en otro montecillo que esta también en la taguna,
(jue se !tama Tf/u~c~. Acabada esta cuarta fiesta, ponianlo en
una canoa en que el senor sotia andar, cubierta con su totdo. y
con él a sus mujeres que le iban consolando; y partiendo de Tc-
pepulco navegaban hacia una parte que se llama 77o~t<~ooayoM,
')ue es cerca del camino de Iztapatapan, que va hacia Chalco, don-
(le esta un montecillo que se llama .~f<M~«7/'a«, o Caoaltepec; en
este lugar le dejaban sus mujeres y toda la otra gente, y se vol-
!an para la ciudad solamente le acompanat~an a<tuet!os ocho pa-
jfs ()ue habian andado con et todo el ano. Ltcvabanto tuego a
un rt< pequeno y mat alinado que estaba a orilla det camino y fue-

t .l'la, Jlala"ra~. (lise estÍu¡ en la copia de Pane~ v en la %-ersi6n de


"inl(sboroll~h. 110 figtiran en el Ctniice 1-lorentino. seaim la copia de don
Pratx'i'ico de) Pasn y Troncono.

~6
ra en despoblado, distante de la ciudad una tcgua o casi; ttegado
a las gradas del cu, él mismo se sub!a por las gradas arriba, y en
la primera grada hacia pedazos una de las flautas con que tania
en el tiempo de su prosperidad, y en la scanda grada hacia pe-
daxos otray en la tercera otra, y asi las acahaba todas, subiendo
por las gradas; Itegando arriba, a !o mas alto det CM. estaban apa-
rejados los sàtrapas que le habian de matar, y tomabanle y echa-
banle sobre el tajon de piedra, y teniéndole por los pies y por las
manos y por la cabeza, echado de espaldas sobre el tajôn, el que
tenia el cuchillo de piedra, metiaselo por tos pechos con un gran
golpe, y tomândote a sacar, metia la mano por la cortadura que
habia hecho el cuchillo y arrancâbate el corazôn y ofrecfate lue-
go al sol. De esta manera mataban a todos los que sacrifica-
ban a éste no le echaban por las gradas abajo, como a los otros,
sino tomabante cuatro y bajâbante luego al patio, y alli le cor-
taban la cabeza y la espetaban en un palo que Ilamaban ~OM-
pantli. De esta manera acababa su vida este que habia sido re-
galado y honrado por espacio de un ano. Decian que esto signi-
ficaba que los que tienen rlquexas y deleites en su vida, al cabo
de etta han de venir en pobreza y dolor.
En esta misma fiesta hacian de masa que se ttama ~oo~/t la
imagen de ~Mt~o~oc/t~t, tan alta como un hombre hasta la
cinta; en el c« que Ilamaban ~/t<no/tt«tc hacian para ponerla
un tabtado (y) los maderos de él eran labrados como culebras y
tenian las cabcxas a todas cuatro partes del tablado, contrapues-
tas las unas a las otras, de manera que a todas cuatro partes
habia colas y cabezas. A la imagen que hacian ponianta por
t)ezos unos palos que MN~M< y luego la henctuan toda de aquella
masa, hasta hacer un bulto de un hombre; hacian esto en la
casa donde siempre se guardaba la imagen de ~7<«/~7<~oc/<~<.
Acabada de hacer, componianla luego con tottos los atavios de
~Mt~o~oc/t~t: ponianle una jaqueta de tela labrada de bczos
de hombres cubriante con una manta de ~f~M~n ( t ) de tela muy

<<) \<'crca (le f'.ta palahra tomamos <)c richardo (Oh. cit., paff. t48)
la re(crencia ..il{uil'l1le: "O"il'clo <lice que lo~ Inclio~ de la provincia de Cue-

'37
rala ponianlc en !a cabcza ma corona a mancra de cscritio que
venin justa a la cabeza y en !o alto ibase ensancbando, labrada
de phuna; sobre papel, (te! mcdio de ella satia un màstit también
)abrado de pluma, y en tu alto del masti! cstaba in~crtdo un cn-
rhillo de pedernal, a manera de hierro de tanzon, cnsan~rentado
basta el medio; cubr!an)e otra manta, ricamente labrada de ptu-
ma rica; tenia esta manta en et medio una plancha de oro redon-
da, hecha de martillo; abajo ponian unos bezos hechos de ~o<
cerca de los pies de la imagen, y cubriatos la misma manta
que tenia cubierta en la cual estaban labrados los bezos y miem-
bros de una persona clespedazacla; a esta manta, labrada de esta
manera, Ilamaban //aft<oc«o//o. Otro ornamento hacian para
honra de este dios, que era un pape!6n que tenta veinte brazas
de largo y una de ancho, y un dedo de ~rueso; este papetôn
!n ttevaban muchos mancebos recios delante de la imagen, asi-
dos de una y de otra del papeton,
parte todos delante la imagen;
y porque el
pape!6n no se quebrase llevabanle entablado con
unas saetas que e!tos llamaban /ft<w< )as cuales tenian plumas
en tres partes, cabe el casqu)!to y en el medio y at cabo, e ihan
estas saetas una debajo y otra encima de! papel; nevàbanlas dos.
uno de una parte y otro de otra, !tcvando!as asidas ambas jun-
tas con las manos, y ellas apretaban e! pape!6n, una por encima
y otra por debajo.
Acabada de componer esta iinalyen de la manera ya dicha
a!canxaban c! tahtado sobre que puesta muchos capitanes
v hombres de ~terra, y, unos de una parte y otros de otra, iban-
la t!e\ando como en andas, y delante de ella iba el papeton, y
todos los que le Hevahan iban todos eti proces~on; !bait cantando
sus cantares de! nusmo dios. y baitando delante de c) con grande

ha. en c) Ismn de !'anama. nomhraban /t<')t<t«')'t a )a planta (te <)nc haoat)


hi)f~. <tf: Y de af)ui lia \cni<)o la palabra //<*t)t<;t«'M.comn a)n"nos c:crih€n.
o Jeniqtcen, como se prollllllcia generaliiierite. Ntagtie)- o 0~faj(üt:)' cra la
palabra pr:>pÍa de estas Islas. como Rcnrralmcntc hoi sc usa con rclacÍl',n a
la esix-cie de SII sticlo, apliçàndorc la de Il'Iliqlll'lI a los hilos, SOl(3S, te ji-
Hos. etc., que vienen de) tcrritorio Mejicanu y a a es)tccic intrwtucifta <te
Yucat:cn hacc pocos aÍ1os",

'38
arcito; at cu (tonde la habian de subir, ttevaban con
y ttcgando
unas cuerdas atado el tabtado por las cuatro esquinas y asian
de las cuerdas para subirle, de manera que fuese muy Itano, que
a ninguna parte se acostase la imagen; y los <)ue llevaban et

papeton subian delante, y los que ttegat)an primero a to alto


comenzaban a coger el papet enrottàndote; asi como iban su-
hicndo iban enrollando con gran tiento, para que no se quebrase
ni rompiese; y las saetas ibantas sacando y dàbantas a ({uien to-
das y juntas tas tuviese, hechas un !taz. I~n Hc~ando arriba la
imagen, pon!an!a en su lugar o silla dondc habia de estar, y el
papelôn que ya estaba enrollado atâbanle muy bien porque no se
tomase a desenrollar, y poniansele delante de! tabladillo en que
estaba la imagen. Después de haber asentado el tabladillo sobre
que estaba la imagen en !o alto del cu-y puesto el papetun enro-
lIado junto al tabtadiUo–descendian todos los que le habian su
t)ido y solamente quedaban attà los que habian de guardar, que
eran tos sàtrapas de los idolos; cuando !o acababan de subir \<
cra a puestas del sol, y luego entonces hacian ofrendas a la ima-
gen de tamales y otras comidas.
Otro dia, en amaneciendo.. cada uno en su casa hacia ofre~
da de comida a la imagen del mismo //M<7~~of/t, que ténia
en su casa, y todos ofrecian sangre de codornices delante de la
imagen que habian puesto en el CM. Primero comenzaba et st-
fior arrancaba la cabeza a cuatro codornices, ofreciéndolas a)
«toto recien puesto, y luego ofrecian tos sàtrapas y despues tod"
el pueblo, y en arrancando la cabeza a la codorniz, arrojàbania
delante dct idolo; alli andaba re\ota!tdo hasta que se moria.
y los cscuderos y honi!)res de guerra del &cnor cug<an !as c~m-
nices después de muertas y hacianias pelar y asar y salar,
(tivid!ant:ts entre si, parte de ellas al senor y parte a los prin-
cipales y parte a tos satrapas, y parte a tos escuderos. Todos !!c-
vat)an ttraseros, y en el «< encendian lumbre y hacian brasa
Hevaban también f«/'<t y sus inccnsanus de barro como cazos.
agujcrados y muy tabrados, que ellos ttamaban tlcmaitl; tteva-
t~an también copat de tottas tas maneras, e iban precediendo en las

'39
ceremonias del servicio
aquel de
dios. Los satrapas, ttc~ando
a cierto punto, tomaban todos brasas en sus incensarios y echa-
ban alli c! copal o incienso e inc<'nsahan ttacia la imagen de ~<«<-
~o<<<. que poco antes habian pucsto en el <'«; no solamen-
te en este !u}?ar se hac!a fiesta o cercmonia, pero también en
todas las casas (!e los duenos de ellas incensaban a todas las
estatuas (le los dioses que en sus casas tenian; acaba(to de in-
censar, echaban las brasas
en un hogar redondo, dos palmos o
casi alto, de tierra, que estaba en medio del patio, al cual tta-
maban tlexictli.
En esta fiesta todas las doncellas se afeitaban tas caras y
componian con pluma colorada los brazos y tas piernas, y t!e-
vaban todas unos papeles puestos en unas canas ttendidas, que
llamaban ~~M~, el papel era pintado con tinta; otras, que
cran hijas de senores o de personas ricas, no Hcvaban papel sinn
unas mantas detgadas que ttamaban fOM~~tf; tambien tas ntan-
tas iban pintadas de ne~ro a manera de trottas, de alto a hajo.
Llevando en las manos estas canas. con sus papetes o mantas at-
tas, andaban la proces!ôn con la otra gente, a honra de este
dios, y también bailaban estas doncellas con sus canas y pape-
les asidos con ambas manos, en derredor det fo~on, sobre el
cual estaban dos escuderos, tenidas las caras con tinta, que tra-
ian a cuestas unas como jaulas hechas de tea, en las orillas de tas
cuales iban hincadas unas t)anderitas
pape): dey ttevaban-
las a cuestas, no asidas de la frentc como las carias de los hom-
bres, sino atadas de tos pechos como soeien iievar ias carias
las mujeres; éstos, atrededor del fogôn, en to alto, ~uiahan la
danza de las mujeres, bailando al modo que ellas t)ai!an.
También los sàtrapas del templo bailahan con las mujeres; ettos
y ellas bailando sattaban, y !)amahan a este hailc /)«!</««7<f-
~00, que quicre decir sattar o baitar de la fiesta de /f:.t<a/
Llevaban los sàtrapas unas rodajas de papel en tas froues.
fruncidas a manera de rosas de papel. Todos los sàtrapas tte\a-
ban emplumadas las cabezas con pluma blanca de gallina, y tte-
vaban los labios y parte de los rostros enmetados, de mancra

1~0
que relucia la miel sobre la tintura de la cara, la cuat aiempre
traian tenida de negro. los sâtrapas Hevaban unos panos meno-
res que ellos usaban. de papet, que ttamaban o~~t~o.r~t, y lleva-
ban en las manos unos cetros de palma, en la punta de It)s cua!e'<
!ba una flor de pluma negra y en to bajo una txjrta. tambien de
pluma ne~ra. por remate del cetro. A este cetro ttamaban ftN-
//<K'MC/<<, por raxon de la ttoria que Hevaba abajo en el remate
i<a parte por dondc Hcvaban as!dos estos cetros iba envuetta con
un papel pintado de listas o rayas negras, y cuando éstos ihan
ttanzando Hc~tKm al sue!o con el cetro, comf sustcntândnsc e~~
c!, se~ûn los pasos que iban dando y los que hacian el son para
bailar estaban dentro de una casa que namaban <o/~«/t~. de ma-
nera que no se veian los unos a los otros. ni tes que ha!tahan a
los que tan!an ni los que tan!an a los que hailaban. Es!os que
taman estahan todos sentados; en medio de ellos cstaba el ataha!.
t<x!os tan!an sonajas y otros instrumentos que ellos usan en !os
arcitos. Toda la gente del palacio y la Rente de j~uerra, viejos
y mozos, danzaban en otras partes del pat~n, trahados de las ma-
nns v cutebrcando. a manera de las danzas que los poputare~
hombres y mujeres hacen en Castilla la Vieja. Entre éstos tam-
hién danzaban las mujeres doncellas, afeitadas y emptumada-
'te pluma colorada todos los brazos y todas las piernas, y Heva-
han en !a cahexa puestos unos capillejos compuestos en hi~ar de
flores con ma!z tostado, que ellos !)aman tn~Mt~f/t. que rad:'
~rano es conift una flor hlanquisima. Estos cap!!tcjns cran a );t
manera que )~s capillejos de flores que usan las moxas en Can)
p<is. por mayo: Hevahan tambtén unos sarta!es de ox'.nx' co!
~a<)'~s dcsftc et itombro basta el sn!)aco. de ambns partes. A esta
tuancra de danxar ))aman//<tttOM< que quierc dccir ahraxad".
</t/ntOM<7 in //<<7~<t, abrazan a ~/f<tY?<<t. Todo cst<~
se hacia con gran recato y honestidad; y si at~uno bahtaha o mi-
raba desboncstamentc )uett" le castt~aban. pnrfjue habia persn-
nas puestas r)t)c ~ctattan sobre csto. listes battes v ttanyas (!ura-
ban hasta la nncbc.
Cuando pur espacio de un anu rc~ataban al manccbt) que al

'4ï
principio se dijo era imagtn de 7<~c<iMOM, y le mataban en
el principio de esta fiesta, juntamente criaban otro que Hama-
ban /.< /t'o<-o~ y por otro nomore r/<!ca«~<!n, y por otro V'ctcdx/t-
/.?:'«. y andaban ambos juntos, aunque a éste no le adoraban como
a! otro ni le tenian en tanto. Acabadas todas las fiestas va di-
chas, y regocijos y cercmoniaSt al cabo mataban a este 77<K'aM~-
ya~, e! cual eraimagen de ~/«t~t7o~oc/t~t: para haberle de ma-
tar componianle con unes papeles todos pintados con unas rueda'.
negras, y ponianle una mitra en la cabeza, hecha de plumas de
a~n!a, con muchos penachos en la punta, y en medio de los pc-
nachos Uevaba un cuchillo
de pedernal enhiesto y tenido la n~tad
con sandre. Iba adomadoeste pedernai con plumas coloradas
)te\aba en las espaldas un omamento de un pa!mo en cuadru
hecho de tela rala, el cual ttamaban yc«cc/t<M, atado con unas
cuerdas de at~odon a !os pechos, y encima del YCM~cAtM ttevaha
una tate~utta (a la cuat) namâbante t<~a/o.t't~<; !!evaba tambicn
en uno de !os brazos otro ornamento de pellejo de bestia fiera, a
manera de inanipulo, que se usa en la misa; a éste Uamaban
Wta/aco.t'. Hevaba tamhicn unos cascabetes de oro atados a tas
piernas, como los llevan los que bai tan. Este, asi adornado, dan-
xaba con los otros en esta fiesta (y) en tas danzas plebeyas iba
delante, ~uiando; éste, él mismo y de su voluntad y à la hora
que quer!a, se ponia en las manos de los fjuc le habian de matar;
.u)ue!)os satrapas que te tenian para cuando !c mataban, los lla-
unban //<7//cc<t o<to//u< en las manos de éstos le cortaban lus pc-
( tx~s y le sacaban et coraxon. y después !c cortaban la caheza, y
la espctaban en el palo <)ue !)an)ahan /~f~on//< cabc la det otro
mamcbu de ()uc di)imf)s ai principio. Este mismo (lia lus satra-
pas de! <cn)p!o daban unas cuctuHadiHas con navaja de piedra a
tos ninos en el pecbo,
y ninas, y en e) cstoma~o, y en !os mor-
dnf~s <!e los brazos y en las munecas; estas senales parece que
cran como bierro del demonio, con que herraba a sus ovejas, y
los que ahora toda\)a ~~acen estas sena!es no carecen de màcuta
de ido)atr!a, si despues (tel bautismo la recibieron. Cada ano en
esta fiesta senataban a tus ninos y ninas con estas scna)es.

142
CAPITULO XXV

t)t: LA FIESTA Y ~ACRtFÏCÏOS QUE HAcfAX E\ LAS CALE\t)AS


DEL SEXTO r<S QUE SE LLAMABA EïXALQUALtZTL!

\t sexto mes iamaban


<a~t<a/t~ t'~n este mes hacian
fiesta a honra de ios dioses
del a~ua, « de la ptuvia. que Hama-
ban T'/o~o~Mf. Ant<'s de tte~ar a esta fiesta lus satrapes de to-
idolos ayunaban cuatro d!as, y antes de comenzar el ayuno it~an
por juncias a una fnente que esta cahe et pueblo que ttaman C t-
//o//<ff, porque alli se tiaccn muy grandes y muy ~ruesas jun-
cias, tas cuales Uarnan <t~/o~t7/m o /<)/~tt~n7/t, son muy tardas y
todo t') que esta d<;ntro del a~ua es muy btanc«. Arrancabanta~
en una fuente que se llama 7'<'M«/co, o 7'<<v:c, u 0~<0t. des-

pnes que las habian arrancado liacianlas haces, y envot\antas en


sus mantas para !)c\ar a cuestas, y atàbantas con sus Mtff~o/~
con que las habian de Hevar; luego se parttan para dondc
habian (le ir; Hevà vantas enhiestas v no atravesadas. I~ns mini~-
:ros de los idolos, cuando iban por estas juncias y cuando \ot-
)an con ellas, tenian por costumhre de rohar a cuantos topaban
por el camino; y c:jmo todos sat)!an esto, cuando iban y cuand"
\ot\an nadie parec!a por los caminos, nadie osaba caminar: v
~i con at~uio topa )an tuc~o le tomahan cuanto ttevaba. aunqut.
fucsc c! trit)ttto de senor, y si et ()ue topaban se defendta. tr.t-
<At)ante muy mal < c ~otpes y de coces y de arrastrarte por cl
sueto, y por nin~u~a cosa de estas penaban a estes ministre-
de los !dotos por tenertos en mucha cstimacton y rcvercncia. pot
~cr ministros de )o< idoios. i'~n iicKando con L~ jm~ia~ n
donde cran
menestc', tueRo las costan y comp~)nian. contrapuc>-
)as y entrepuesto to !)!anco a te verdc. a manera de mantas pin
tadas hadan también de estas juncias sentaderes sin pspatdarcs
y otros con cspatdarcs. Para ttacer estas mantas de juncias com
pt~mantas en el suete primero, y tue~e cesiantas cerne cstaban
compuestas, con cuerdas ttechas de raices de ma~uey.
ÏJc~ando et aym o que ttamat)an ~r//<t/()t d~o~o/t~y/t. te<!o.

i43
los sàtrapas y ministros de los idolos se recogian dentro de la
casa que !!amaban Co/M~'fOf, en sus retraimientos; recog!anse en
este lugar los que ttamaban /'ow<!<*d~~< «Ma<;M< que quiere decir
sàtrapas que ya habfan hecho hazanas en la guerra, que habian
cautivado tres o cuatro. Estes, aunque no resiclian continua-
mente en el ft<, en algunos tiempos senatados acudian a sus ofi-
cios al cu recogianse también otros que ttamaban //on<of<c<t-
yo~M~, que quiere decir sàtrapas que ya han cautivado uno en la
jE~uerra; tampoco estos resid!an siempre en tos oficios de los
<t!fy, mas acudian los tiempos senalados a sus oficios; recogian-
se también otros que ttamaban ~owafO~MC ct«<'<nnM«', que quie-
re decir los sàtrapas cantores. Estos siempre residian en los CMM
pcrque aun ninguna hazana habian hecho en la guerra. Dcs-
pués de éstos se recogian todos tos otros ministros de los !dotos.
que eran menores, que ttamabe ~oMtOfo~~ctcd/tMOM, que quiere
decir ministros menorcs. También se recogian otros muchaetw?,
ronio sacristanejos, a los cuales Ilamaban </atM<!cu-~<OM, que
quiere <!ecir ministros pequenuetos. Después de esto tendian al-
rededo. de los t~gares aquellas mantas de juncias que habian
hecho, a las cuales !)amabano~/o~!7~a/que quiere decir pcta-
tes jaspeados de juncias blancas y verdes.
Después de haber tendido estos petates o esteras, tuef;o se
nderexahan los sàtrapas de los idolos para hacer sus oficios.
Vcstiansc una jaqueta 'juc ellos ttamahan .ttr~W. de tela pintada,
y poniansc en la tnano. en et braxn ixquicrdo, un maniputo a la
manera de los que usan tos saccrdotcs de la I~tesia, que ett~s
Haman tno/o<'o.r//t. luego tnmahan en la mano ixfjuicrda una ta-
K'~n eut) v i«to<<!««) ot !.t t!taii« <!crcc!.a c! :nccnsa::o
cup. q::c

cttns ttaman ~<'W!<!< que es hecho de harro cocido a manera


<!c cazo o sarteneja; )ue);o, asi aderexados, satiansc a! patio de)
cu, y pucstos en medio del patio tomaban brasas en sus inccnsa-
rios y echaban sobre elhs copal e incensaltan hacia las cuatro par-
tes de! mjndo, oriente, septentrion, occidcnte y n~diodta; !)a-
hiendo incensado, vaciaban las brasas en los braseros altos, que
siempre ardian de nochc en et patio, y cran tan altos como un es-

'44
tado o poco menos y tan
~ruesos que dos hombres apenas los po-
dian abra7ar. El sàtrapa que habia ofrecido el incienso, acahado
su oficio entrâbase en et Co/wcfOf, que era como sacristia, y alli
ponia sus ornamentos. Luct{o comen~aban tos Mttrapas a ofrecer
Jetante del hogar una~ bf)!it!as de mssa, rada M ofrecia cuatro;
poniantas todas sobre los ))ctate<! de tut~'a*~ y ponianlas con
~ran tiento paraque no se rodasen ni meneat-en, y si se rodaba
at~una de aquellas hohs los otros acusàbante de ~ue!!a cu!
porque habia de ser castigado por ella, y asi estaban con ~ra'tdc
atencion mirando a cada uno como ponia su ofrenda, para acu-
sarte; a estas bolitas llamaban M<'M<~o~o//<; y otros ofrecian cua-
tro tomates o cuatro chiles verdes. Miraban también mucht~ x
los que ofrecian, si traian atguna cosa de suciedad en sus n~
tas, como atgûn hilo o paja, o cabello o pluma, o pelos, y al tad
luego le acusaban y habia de ser castigado por ello; mirabase
también mucho si at}!uno tropezaha o caia, porque luego acusa-
)<an at tal, porque habia por ello de ser castigado. En estos
cnatro dias de su ayuno, juntamente con cuatro noches, todos
andaban con mucho tiento por no caer en la pena del castigo..
Acabado de ofrecer cada dia, venian unos viejos que !tama-
!)an gfo~«<M'M<7~M, los cuales traian las caras tenidas de negro,

trasquitados, satvo en la corona de la cabeza que tenia los ca-


ttettos tarons at rêvés de los ctérigos Estos cogian la ofrenda y
dividianta entre s! todos estos cuatro dias. Esta era la costum-
hrp dp todot los satrapas. y de todos los f«< que cuando ayu-
nahan cuatro dias antes de ta média nochc una hora despertaban
y tanian cornetas y caracoles y otros instrumentos. como tanen-
~!c a '"a't'ncs. Fn hnh!<*ndn tanido a maitines. tue<?o to<ios se
tevantatMn. y desnudos. sin ninguna cot)ertura. iban a donde es-
tat~an tas puntas de maRuey que el dia antes hahian cortado y
traido para aquel efecto, con pedazos del mismo maguey; y en
cortando las puntas de maguey. luego con unas navajitas de pie-
dra se cortaban las orejas. y con la sandre que de ellas salia
ensangretttaban las puntas del maguey que tenian cortadas y tam-
bicn se ensan~rentaban tos rostros. Cada uno ensan~rentaha
S~ttùe t. tu

'45
tantas puntas de ma~tey a cua ~tas atcanxaha su devocion unes
cinco. otros mas y otros menot: hccho t's!o, tuego todos los sà-
t râpas y ministros de los idotos iban a hanarse, por mucho frio
(lue hiciese, y yendo iban tanendo caracoles marinos y unos chi-
flos hechos de barre cocido. Todos ttcvaban a cuestas unas ta-
tef~uittas atadas con uno~ cordelejos de M~t, con unas borlas
al cabo, y de otras colgahan unas tiras de papel pintadas, cosidas
con las mismas talegas que ttamaban y«'~MO<<~<; y en aqueHM
talegas Ilevaban una manera de harina. hecha a ta manera de
estiércol de ratones que ellos llaman ~to~MoMt. que era confec-
cionada con tinta y con polvos de una yerba que ellos Haman
y«' que es como bctenos de CastiUa. Iba delante de todos éstos
un sàtrapa con su incensario Heno de brasas y con su talega de
copal todos e!!os llevaban una penca de maguey corta, en que
iban hincadas las espinas que cada uno habia de gastar; delante
de todos éstos iba uno de aquellos que uamaban ~«a~Hat-Mi~iH, y
llevaba en e! hombro una tabla tan !ar~a como dos brazas y tan
ancha como un palmo o poco mas; iban dentro de esta tabla
unas sonajas y el que la Hevaba iba sonando con eUas. Llama-
ban a esta tahla oyafOf/NfOMa/<r//< o no<'o/~MaM< Todos los sa-
t râpas iban en esta procesion. so!os cuatro dejaban en Ca/Mf<*fo<,
que era su monasterio, los cuales guardaban entretanto que ellos
ihan a cumplir sus devociones. Estos cuatro se ocupaban en can-
tar y taner en un atabal y menear unas sot'ajas. estando senta-
dos, esto era un servicio que hacian a sus dioses, y aun ahora
!o usan algunos. Llegados los sàt râpas al agua donde se habian
de banar, estaban cuatro casas cerca de aquella a~ua, a las cuates
llamaban oyoM/tfo//<, que quiere decir casa de niebla. Estaban es-
tas casas ordenadas hacia tas cuatro partes clel mundo, una hacia
oriente, otra hacia el septentriôn, otra !:a''ia el poniente, otra
hacia el mediodta. El primer dia se metian todos en una de és-
tas el segundo, en
la otra; ci tercero, en la 'rrcera; el cuarto,
en la cuarta, y como iban desnudos iban temhtando y otros ha-
ticndo los dientes de frio; estando asi, comenzaban de hablar
uno de los sàtrapas que se llarnaba f/ta~/n'M/t~MafMt~t y dccia

ï46
coati tCOMfoyott !ttoyo/~ tcoMocoyOM, atapalcatl yMfcAtcoMaco-
von, <tT<o~t~CM<' CMC~ocovoM, que quiere decir este es lugar de cu-
lehras, lugar de mosquitos, y lugar de patos y lugar de juncia'
En acabando de dccir esto el sàtrapa, todos los otros se arroja-
han en e! agua; contenzaban luego a chapotear en el agua con los
pics y con las manos, haciendo grande estruendo, comenzaban a
vocear y a gritar, y a contrahacer las aves del agua; unos a los
anades, otros a unas aves zancudas del agua que ttaman ~t~t~hf.
otros a los cuervos marinos, otros a las garzotas blancas, otro"
a tas garxas. Aquellas palabras que dccia el sàtrapa parece que
eran invocadon del demonio, para hablar aquellos lenguajes de
aves en
el agua; donde éstos se banaban estaban unos varates
hincados; cuatro d!as arreo hacian de esta mancra. En acabàn-
dose de t~anar salianse del a~ua y tomaban sus alhajas que habian
traido y volvian a su monasterio, dcsnudos y tanendo con sus
pitos y caracoles, y en llegando a su monasterio echàbanse todos
sobre aquellos petates de juncias verdes y cubrianse con sus
tnantas para dormir: unos estaban muertos de frio, otros dor-
)n{an, otros velaban,
algunos dormian profundamente, otros con
sueno tiviano; algunos sonaban, otros hablaban entre suenos.
otros se tevantaban durmiendo, otros roncaban, otros resopla-
t)an, otros daban gemidos durmiendo; todos estaban revueltos,
mal echados; hasta mediodia no se levantaban.
Habiéndose tevantado los ministros y sat râpas, tueRo se ade-
rezaba et sàtrapa de los idolos con sus ornamentos acostumbra-
dos, y tomaba su incensario c incensaba por todas las capitta~
y altares, a todas las estatuas de los tdotos: iban delante de é)
acompanàndotc satrapas viejos ttamados ~Mo~Mat'tn~u!. En aca-
ttando de incensar en t<xtas las partes acostumhradas. tue~u c
ittan todos a corner: sentàt)anse en corrillos en el suelo, para
corner, puestos en cuclillas como siempre sueten corner, y tuego
daban a cada uno su comida, como se la cnviat)an de su misma
casa; y si alguno tomaba la comida ajena o la trocaba, castigà-
hanle por ello. Eran muy recatados y curiosos que no derrama-
sen gota ni pizca de la comida que comian, alli donde co-

'47
nnan y si atguno derramabc alguna gota de la mazamorra que
sorbh. o de! f/wW en que mojaban, tucgo le notaban la cutpa
para casti~arte, si no redimiese su culpa con atguna paga. En
habiendo acabado de cotner, luego iban a cortar ramos, que tta-
maban ac.royo/ y donde no habia estos ramos cortaban canas
verdcs en tugar de <ï<r~w~, y traiantos todos al templo, hechos
hacecillos, y sentabanse todos juntos y esperaban a la hora que
les habian de hacer senal para que fuesen a enramar las capillas,
que tenian por tareas senaladas. nn haciéndoles (ta) senal que
esperaban arrancahan todos juntos con sus ramos y canas, con
prisa muy diligente, y cado une iba derecho al lugar donde habia
de poner sus ramos, y si alguno erraba el puesto donde habia de
poner las canas, o quedaba atrâs de sus companeros y no ttegaba
juntamente con los otros al poner de las canas, penâbanle, habia
de pagar una gallina, o un w~.r~t o una manta, y lospobres
pagaban una bola de masa en una jicara puesta; estas penas
cran para el acusador, estas penas se pa~aban en los cuatro dias,
porque en el quinto dia nin~tno se podfa redimir, sino que ha-
bia de ser castigado.
LIe~ada la fiesta, to<tos hacian la
comida que se llama elsalli.
no quedaba nadie que no la hiciese en su casa; este ~~o~t era
hecho de maiz cocido, a manera de arroz, y era muy amar!o;
después de hecho, todos comian de ello, y daban a otros. Des-
pués de comido, ios que querian bailaban y re~octjàbanse, mu-
chos se hacian zaharrones (i), disfrazados de diversas mancras,
y traian en las manos unas ollas de asa, que llamaban .rocMt~Mt;
andaban de casa en casa demandando f~a~ o arro?: (2), canta-
ban y bailaban a las puertas y decian sus cantarejos, y a la pos-
tre decian si no me das el arroz, agujerarte he la casa; el dueno
de la casa luego les daba una escudilla de arroz.
Andaban éstos de dos en dos, de tres en tres, de cuatro en cua-
tro y de cinco en cinco. Comenzaban este regocijo a la media-
noche y cesaba en amaneciendo: en saliendo et sol, aparejàbanse

(1) --Per~ona que se di~fraza ridicislarnetite.


(~) –Dcbc entcndcrsc maiz, <o//<.

<4S
los satrapas con sus ornamentos acostumbrados, una jaqueta de-
bajo y encima de ella una manta delgada, transparente, que se
llama oyoM~~M~ttM~, pintada de plumas de papagayo aspadas o
cruzadas. Después de esto, ponianle a cuestas una flor de papel
grande fruncida, redonda a manera de rodela, y después le ata-
ban al colodrillo unas flores de papel también fruncidas, que
sobraban a ambas partes de la cabeza a manera de orejas de
papel, como medios circulos; tentante la delantera de la cabeza
con color azul, y sobre el color echaban margagita: Ilevaba
este sàtrapa colgando de la mano derecha una talega o zurron
hecho de cuero de tigre, bordado con unos caracolitos blancos a
manera de campanitas que iban sonando los unos con los otros
a la una esquina del zurron iba colgando la cola del tigre, y a la
otra los dos pies, y a la otra tas dos manos en este zurron
ttevaba incienso para ofrecer y este incienso
era una yerba que
se Hama yiauhtli, seca y molida; delante de este sàtrapa, iba un
ministro que Ilaman quacualli, y Uevaba snbre e! !tombro un.).
tabla de anchura de un pahno y de largura de dos brazas; a
trechos iban unas sonajas en esta tabla, unos pedazuelos rolli-
zos y atados a la misma tabla y dentro de ella, que iban
sonando los unos con los otros; esta tabla se llamaba aYaco-
cAtcoMa~~t. Otros ministros iban delante de este sàtrapa; !!eva
ban en brazos unas imàgenes de dioses, hechas de aquella goma
que salta y es negra y ta Uaman M~t; llamaban estas imàgenes
M~c~o que quiere decir dioses de ulli. Otros ministros Hevaban
en brazos unos pedazos de copal, hechos a manera de panes de
azùcar, en forma piramida! cada uno de estos pedazos de copal
ttevaba en la parte aguda una pluma rica que se llamaba <~«<<
puesta a manera de penacho, Uamàbanta esta pluma ~:<r~a/)?tt-
yooatM/ Estando ordcnados de esta manera, tocaban las cor-
nctas y caracoles, y tuego comenxaban a ir por su camino adc-
lante; esta procesi6n se hacia para Hcvar a los que habian hecht)
a!gun defecto de los que se dijeron atrâs, a! lugar donde los ha-
bian de castigar, y asi los ttevaban presos en esta procesi6n
ttevàbant~s asidf's por los cabc!tos dct coyote, para que no se

Y 49
huyesen; a at~.nos de ellos Ilevaban asidos por las MM~~ que
ttevaban que también ha-
cenidos, y los much~hos sacristanejos
bian hecho atgûn defecto, tte/àbantos puestos sobre los hombros,
sentados en un sentaderuelo hecho de espadanas verdes, y a !os
utros muchachos que eran mayorcillos Hevaban asidos de la ma-
no, y Uevandotos at agua donde los habian de castigar, arrojâ-
ban)os en el agua dondequiera que hallaban a!guna laguna en el
camino, y ma!tratàban!os de punadas y coces y empellones, y los
arrojaban y los revolcaban en el lodo de cualquier laguna que
estaba en el camino; de esta manera los Ilevaban hasta la orilla
del agua, donde los habian de zabullir, la cual Ilamaban /o<<f~.
AHega<tos a la orilla del agua, el sàtrapa, y los otros ministros,
quemaban papel en sacrificio, y las formas de copal que Ilevaban
y las imagenes de ulli, y echaban incienso en el fuego, y otro de-
rramaban alrededor, sobre las esteras de juncia con que estaba
adornado aquel lugar. Juntamente con esto los que Hevaban los
culpados arrojabanlos en el agua, cuyos golpes hacian gran es-
truendo en el agua y alzaban el agua echandota en alto, por
razôn de los que caian en ella, y los que salian arriba tornaban-
los a zabullir; y algunos que sabian nadar iban por debajo del
agua a su morguio (ï) y salian lejos, y asi se escapaban; pero
los que no sabian nadar de tal manera los fatigaban que los
dejaban por muertos a la orilla del agua. Alli los tomaban sus
parientes y los colgaban de los pies, para que echasen fuera el
agua que habian bebido, por las narices y por la boca.
Esto acabado volvianse todos por el mismo camino que ha-
h!an venido, en procesion, e ihan tanendo sus caracoles hacia ci
rn o monasterio de donde habian venido; y a los castigados tte-
vabantos sus parientes a sus casas, iban todos lastimados y tem-
btando de frio y batiendo los dientes; asi los Ilevaban a sus
casas para que convaleciesen. En volviendo los sàtrapas a su
monasterio, echaban otra vez esteras de juncias, como jaspea-
das, y también espadanas, y luego comenzaban otro ayuno de

( ) –V. Die. de Aut. SotDf)!'ffuJo.A )o «)tnnrf{"J" Mod. adv., que


\a)e ;)fr debajo t!e! apta".

i5o
cuatro dias al cual ttamaban M~oco~OMa~s~t. En este ayuno
no se acusaban los unos a los otros, ni tampoco comian a me-
dio dia. En estos cuatro dias los sacristanejos aparejaban to-
dos los omamentos de papel que eran menester para todos los
ministros y también para si el uno de estos ornamentos se tta-
maba /~M~cA~M< que quiere decir ornamento que va <o-
hre el pescuezo, el otro se ttamaba amacuexpalli (y) era orna-
mento que se ponian tras el colodrillo, como una f lor hecha de
papel; el otro se Hamaba y<a!fo~t, que era un zurron para lle-
var incienso. Este zurron de papel comprâbase en el ~MtM~MM;
también compraban unos sartales de palo, los cuales se ven
dian también en el ~tOtt~MC~. Acabados los cuatro dias del
ayuno luego se adomaban los sâtrapas con aquellos atavios, y
también todos los ministros. El dia de la fiesta luego a la ma-
nana se ponian en la cabeza color azul; ponianse en la cara
y en los rostros miel mezclada con tinta, y todos llevaban col-
gados sus zurrones con incienso, y bordados con caracolillos
blancos. Los zurrones de los sâtrapas mayores eran de cuero
de tigre, y los de los otros menores eran de papel pintado a ma-
nera de tigre; algunos de estos zurroncillos los figuraban a ma-
nera de ave que se ttama o/~t~-MCM~o~, y otros a manera de pa-
tos todos Ilevaban sus inciensos (en) los dichos zurrones. Des-
pués de todos ataviados comenzaban luego su fiesta; iban en
procesion al cu, iba delante de todos et sâtrapa de 7'M/oc, este
Ilevaba en la cabeza una corona hecha a manera de escrino, jus-
ta a la caheza y ancha arriba, y del medio de ella satian muchos
ptumajes; Hevaba la cara untada con ulli derretido, que es ne-
gro como tinta; ttevaba una jaqueta de tela que se Ilamaba

<iy< ttevaba una carantona fea con grande nariz y llevaba una
('ahellera larga hasta la cinta, esta cabellera estaba ingerida con
la caràtuta. Seguiante to<tos los otros ministros y sâtrapas.
tt)an hablando como
quicn rcxa. hasta Ilegar at cu de no/oc; en
ttegando, et sâtrapa de aquet dios paràbase y tuego tendian es-
teras de juncos, y también hojas de juncias, empotvorizadas con
incienso; tuego sobre tas esteras ponian cnatro cAo/f/n/nn~ re-

'5'
dondos, a manera de bolillas y luego daban al sàtrapa un ga-
rabatitto tenido con azut; con *ste garabato tocaba a cada una
de las bolillas, y en tocando hacia un ademan como retrayen-
do la ntano, y daba una vuelta, y tuego iba a tocar la otra y
hacia to mismo, asi tocaba a todas cuatro, con sus voltezue-
las hecho esto senibratia incienso sobre las esteras, de aquello
que ttaman \<oM/t//<; scmbrado el incienso, dàbante luego la
tabla de las y comf~nzaba
sonajas a hacer sonido con ella, me-
néandola para que sonasen los palillos que en medio cstaban
incorporados o atados. Hecho esto luego se comenzaban todos
a ir a sus casas y monasterios, y a los castigados ttevaban a sus
casas; tuego se descompon!an de los omamentos que iban com-
puestos y se sentaban, y luego a la noche comenzaban la fiesta,
tocaban sus f<OM<M~M y sus caracoles, y los otros instrumen-
tos musicales, sobre el cu de 7~<Mo< y cantaban en los monaste-
rios y tocaban tas sonajas que suelen traer en los areitos; de
todos estos instrumentos se hacia una mitsica muy festiva y
hacian velar toda
aquella noche a los cautivos que habian de
matar el dia
siguiente, que los ttamaban imàgencs de los Tlalo-
que; Ilegados a la medianoche, que ellos Ilamaban YooW~««,
comenzaban luego a matar a los cautivos. Aquellos que pri-
mero mataban decian que eran el fundamento de los que eran
imagen de los T'/o/Mf, que iban aderezados con tos ornamen-
tos de los mismos Tlaloquc, que decian eran sus imagenes, y asi
ellos morian a la postre. ibanse a sentar sobre los que primero
habian muerto. Acabado de matar a éstos, tue~o tomaban to-
das las ofrendas de
papel, y plumajes y piedras preciosas y
f/t<<N<t/c.t, y tos ttevahan a un lugar de la ta~tna que ttaman
Pantitlan, que es frontero de las atarazanas. También tteva-
ban los corazones de todos que hahian los muerto, metidos en
una olla pintada de azu! y tenida con ulli en cuatro partes; tam-
hién los papeles ihan todos manchados de «//<. Todos los que
estaban presentes a esta ofrenda y sacrificio tenian en las ma-
nos aquella yerba que Haman <<!«Aya~. que es casi como ajen-
jos de Castitta. y con cttos estaban ojeando, como quien ojea
tnosca;; sobre sus caras y de sus
tujos, y decian que con este
ojeaban los gusanos, para que no cntrascn en los ojos, para
clue no se causase aquella enferrnedad de los ojos que ellos ttaman
t.tocMt~ooo/t-c~t; otros tnctian esta yerba en las orejas Tam-
bién por \!a de supcrsticion otros traian esta yertMt empunada,
o apretada en et puno.
Uegados cou louas sus ofrendas y con tos corazoncs de to~
muertos metianse en una canoa
grande, que era de) senor, y lue-
);o comenzaban a remar con gran prisa; los remos de los que
remaban, todo~ iban tenidos de azul; también !(~ rcmos it~an
tnanchados con «?. Llegados al lugar donde se habta de hacer
la ofrenda, el cuat se Ilamaba ~'on~au, metian la madera (la
canoa) entre muchos maderos que a!!f estaban hincados, en
cerco de un sumidero que aili ha!j).i, que Hamaban o~oc, en-
trando entre los maderos tueRo lossàtrapas comenzaban a to-
car sus cornetas y caracoles, puestos de pie en la proa de la
canoa; luego dat~an al principal de ellos la olla con los corazo-
nes y !ue~o los echaba en me(Ho de aquel espacio, que estat~a en-
tre los maderos, que era aquel espacio que tomaba aquella
cueva donde el a~ua se sum!a. Dicen que echados los cora-
zones se atborotaha et agua y haoa olas y cspumas; echados
los corazoncs en el a~ta. echaban tamhién tas piedras precin-
sas y los papeles de la ofrenda, a los cuates llamaban /t'/f/<M!
atàbantos en to alto de los madères. ()ue alli estahan h:ncados:
tambien cot~aban algunos de los tAa/f/u/n~~ y piedras pre-
ciosas en los mismos papetes. Acat)ado todo este satian-~
de entre los tnaderus. !uc~o un s:'ur:q~ tumaba un incens:tri<.
a mancra de caxo y pon!a en él cuatro de aquettos papeles que
ttamaban <<c/<M< y encendtatos, y estando ardiendo ttaoa ur
ademàn de ofrecer donde estaba el sutnidero, y luego arron-
zaba el incettsario con el pape) ardiendo hacia el sumidero. He-
cho aquett« votvia la canoa hacia tierra, y comenzat)an a re-
niar y a~uijar hacia tierra donde ttamau 7t'/aMM!()~o. que era
el puesto de las canoas; tue~o todos se banaban en el mismo
tu~ar de alli ttevaban la canoa a donde la sotian guardar.

'53
Todo !o sobre dicho se tncia desde média
arriba, noche
has-
ta que amanecia. romp<rAl la de
manana, y todas las cosas
acabadas, todos los sàtrapas se ihan a lavar a los lugares don-
de ellos se sotian lavar; alli se lavaban todos con agua, para qui-
tar la cotor azut, solamente la delantera de la cabeza, y asi algu-
no de los sàtrapas o ministros (te los idolos que estaban acu-
sados y habian de ser castigados, entonces cuando se tavaban,
con et agna azul, le traian y le castigaban como los arriba <
chos. Hecho esto luego se iban a su monasterio y sacaban to-
das las esteras de juncos verdes que habian puesto, y las echa-
ban fuera del monasterio, detràs de la casa. Estas son las ce-
remonias que se hacian en la fiesta que se ttamaba etzalqua-
liztli.

CAPITULO XXVI.

DE LA FIESTA Y CEREMONÏAS QUE SE HACiAN EN LAS CALENHAS


DEL SÉPTÏMO MES, Qt K SE LLAMABA TECUILHUITONTLI.

Al séptimo mes llamaban ~fct«7At«'/ot!~t. En este mes ha-


cian fiesta y sacrificios a la diosa de la sal ~ue llamaban t/<
/oc<7:M< era la diosa de los que hacen sal decian que era her-
mana de los dioses de la pluvia y, por cierta desgracia que hu'
bo entre ellos y ella, la persiguieron y desterraron a las aguas
saladas, y alli invento la sal, de la manera que ahora se hace,
con tinajas y con amontonar la tierra satada. y por esta inven-
cion la honraban y adoraban los que (ratahan en sal.
Los atavios de esta diosa eran de color amarillo, y una
mitra con muchos ptumajes verdes f)ue salian de ella, como pe-
nachos altos, que del aire resplandecian de verde, y tenia las
orejeras de oro muy fino y muy resplandeciente, como flores
de calabaza. Tenia el /n<t~!7 tabrado, con olas de agua estatM
bordado el huipil, con unes f/ta/c/n/nn/fA pintados; tenia las na-
guas labradas de la misma obra det AMt~tV, tenia en las gar-

ï54
K~ntas de los pies atados cascabeles de oro, o caracolitos btan-
(f)s, estaban engeridos en una tira de cuero de tigre; cuando an-
daha hac!an gran sonido. Los cacles o cotaras que ttevaba
cran tejidos con atgodon y los botones de los cacles o cotaras
tambiën eran de atgodon~ y las cuerdas con que se ataban tam-
hién eran de atgodon ftojo. Tenia una rodela pintada con unas
hojas anchas de la yerba que se ttama a<~«MOMO. Tenia la
rodela colgando unos rapacejos de plumas de papagayos, con
flores en los cabos, hechos de pluma de àguila; tenia una flo-
cadura hecha de pluma pegada de çM~-ro~, también plumas del
ave que se ttama ~o~M<ïM, y otras plumas de ave que se iiaman
tcox6lotl. Cuando bailaba con estos aderezos iba campeando
la rode!a; ttevaba en la mano un baston rollizo y en !o alto co-
mo un palmo o dos ancho, como paleta, adornado con papeles
goteados de ulli, tres flores hechas de papet. una en cada ter-
cio; tas flores de papel iban Menas de incienso, junto a tas ft<
res iban unas plumas de çM~a~t cruzadas, o aspadas; cuan-
(to bailaba en el areito ibase arrimando at haston y a!zàndo!e
at compas del baile.
Diez dias continuados bailaba en el areito, con mujeres qu<-
también bailaban y cantaban por alegrarla; eran todas las que
hacian sal, viejas, mozas y muchachas. Iban todas estas mu-
jeres trabadas tas unas de tas otras con unas pequenas cuer-
das, la una asia del un cabo de la cuerda, la otra del otro.

y asi iban bailando; llevaban todas guirnaldas en las cabezas.


hechas de aquella yerba que se llama tJ/OM~yo~, que es casi
como ajenjo de Castilla. Ht cantar que cantaban, decianlo en

tipte muy alto; iban algunos viejos delante de ellas, guiàndo!a<


rigiendo el cantar. La que iba compuesta con los at~vios de
la diosa y que habia de morir, iba en medio de todas ellas,
delante de ella iba un v!ejo que llevaba en tas manos un pluma-
je muy hermoso hecho a manera de manga de cruz; ttamàbase
este plumaje «t.v~o~f//<Mo~. Este cantar comenzaban de sobre
tarde y ttegaban hasta la média noche cantando. Todos estes
<ticx dias andaba en el baile y cantaba aquella que habia de m<

155
rir con las otras; pasados los dh'z dias toda una nochc entera hai-
!aba y cantaba aquella que habia de morir, sin dormir, ni repo-
sar, y traianla de los brazos wa viejas, y todas bailaban en es-
ta nochc También bailaban y velaban los esclavos que habian
de morir delante de ella, sobre los cuales habia de ir a la ma-
nana.
Cuando era la fiesta aderexàbanse los
sàtrapas, que habian
de matar a esta mujer, que ta llamaban como a la diosa Uir-
/o<t/«M~, y a los cautivos a los cuales ttantaban uixtotin. Tam-
bién iban compuestos con los omamentos conformes a la fies-
ta, con sus papeles al pescuezo, y en la cabeza Hevaban unos
plumajes a cuestas, hechos a manera de pie de àguita, con to-
da su pierna y plumas, hechô todo de pluma, puesto en un ca-
caxtli aj~ujereado en diversas partes, y en estos agujeros iban hin-
cados ptumajes: ttevàbante cenido con unas vendas de manta,
coloradas, de la anchura de dos manos. El pie de la âguila He-
vaba tas unas hacia arriba, el muslo hacia abajo entre tas unas.
En medio delpie estaba agujerado, y en aquel agujero iba me-
tido un muy hermoso plumaje.
Toda la gente que miraba el areito tenia en las manos flo-
res amarillas que llaman
cf~oo/cA! otros tenian la yerba
que Haman M~OMAy< en las manos; tue~o sub!an a la mujer que
)tab!an de matar, que decian ser imagen de la diosa Uir-
tncihuatl, a to alto del fK de 7~/d/~f, y ras cHa subian a los cau-
tivos que también habian de morir antes de ella. Estando todos
arriba comenzaban a matar a los cautivos, los cuales muertos, ma-
taban también a la mujer a la postre, a la cual echada de espal-
das sobre el tajôn, cinco mancebos la tomaban por los pies y
por las manos y por la cabeza, y tenianla muy tirada; ponianta
sobre la garganta un palo rollizo al cual tenian dos apretàndu-
le, para que no pudiese dar voces al tiempo que la abriesen los
pechos. Otros dicen que era un hocico de espadarte, que es un
pez marino que tiene una arma como espada en el hocico, que
tiene colmillos de ambas partes; con este la apretaban la gar-
ganta. Segùn otros el que la habia de matar estaba a punto;

156
en estando como habia de estar, luego con dos manos la daban
con el pedernal por los pechos, y en rompiendo el pecho, luego
la sangre salia con gran !mpetu, porque la ten!an muy extendida
y el pecho muy tieso; y tuego metia la mano el mismo que la
dcgotto y ~acaba el corazon, y luego le of recia al sol y le echa-
ban en una jicara, que cstaba para esto aparejada, que ttama-
han cAoMtM/t.ncoW. Cuando estas cosas se hacian de la mucr-
te de esta mujer, tocaban muchas cometas y caracoles. Lue-
go descend!an el cuerpo de aquella mujer, y el corazon cn-
biert!) con una manta. Acabado de hacer esto, que era de ma-
nana, toda la gente que estaba a ver este sacrificio se iban {~ara
sus casas, y todos comian y hot~aban, y convidaban los unos a
ios otros: esto es, toda la gente que trataba en sal bebian lar-
tpun'nte ~M/f~c, aunque no se emborrachaban; pasado este dia
y ver ida la noche, algunos que se emborrachaban renian los unos
con os otros, o apunàbanse o daban voces, baldonandose los
unos con los otros. Después de cansados echàbanse a dormir r
por ';sos suelos, a dondc se acertaban. Después otro dia he-
b!an <:t ~M/crc que tes habia sobrado; Itamabante foc/nof~t.
aquellos que estando borrachos la noche antes habian renidc.
o apunado a otros, de que !o decian estando va en buen sest. 1
y después de haber dormido, convidaban a beber a los que ha-
bian maltratado de obra o de palabra, porque los perdonasen
to que mat habian dicho o hecho, y los agraviados con !)et)pr

tue~o se tes quitaba et cnojo y perdonaban de buena ~ana su~


injurias. Aqu! se aca!ta ta rctacion de ta fiesta que se !tamah~
/<'CMt~/<Mt~M~<.

'57
CAPITULO XXVII.

DR LA HESTA Y SACRIFICIOS
QCE SE HAcfAX EN LAS CALENDAS
DEL OCTAVO MES, QUE SE UECfA UEY TECU!LHU!TL

AI octavo mes ttanmban


«<'y /<'cM<7/n<t/ Antes de tte~ar a
esta fiesta, cuatro o cinco dias, el senor y e! pueblo hacian con-
vite a todos los pobres, no solamente del pueblo, pero también
de la comarca, para darles de comer. Hacian una manera de
brevaje que ellos liaman <7t<o~uto~t; hacian ~ran cantidad de
este brevaje, mezclando a~ua y harina de chia en una canoa.
Todos tomaban de aquel brevaje con unas escudillas que Itama-
))an /o~aM~<«, cada uno de los que estaban présentes bebian
una o dos de
aquellas escudillas de aquel f/ttOM~tnoMt, ninos,
hombres y mujeres, sin quedar nadie; los que no podian acabar
)o que tomaban, guardaban su sobra; algunos Ilevaban otras va-
sijas para guardar las sobras, y el que no ttevaba nada en que
recibiese la sobra, echàhanseta en el re~azo; nadie iba a beber
dos veces. A cada uno daban una vez todo cuanto podfa beber,
y si alguno tomaba otra vez dàbante de verdascazos con una cana
verde. Después de haber todos bebido sentàbanse y reposaban,
ponianse en corrillos y comenzaban a parlar los unos a los otros
y tenian gran chacota; entonces behian las sot)ras, o to daban
a t)cbcr a sus hijuelos. A ia hora de corner, que cra ci mcd<od{a,
sentàbanse otra vez ordenadamentc, los ninos y ninas con sus
padrcs y madres se scntaban; sentada la K~nte, tos que hahian
<!e dar la comida ataban sus mantas a la cinta, sc~un !o deman-
daba la disposicion de aquel ciercicio; ata!)an los cat)cttos con una
cspadana a manera de ~uirnatda porque no se les pusicscn dc-
lante los ojos. Cuando servian tue~o tomaban tamales a ahnan-
tadas ( ), y comenzaban desde los principios de las renctcs a dar

(t).–P~rece que la distribucion se hacia por fi)as o hilcras, '!ef;un et


scntido de la patabra aimanta, y de la anticuada rencte, que usa frectiesi-
tcmcntc et autor. S!tt"if'ca también la palabra "a)macif{~ o sienibra en
atmacica <V. Die. Aut.)

'58
tamales, y daban a cada uno todos los tamales que podian tomar
con una mano; daban tamales de muchas maneras: unos Ilama-
han tenextamalli, otro .Toco<ow~<, otros miauatantaili, otros ya-
raco~oMM~t, otros M~ct~ottM~t, otros 3pacacollaoyo, otros exoco-
fo/of&Myo. Los que servian tenian cuidado de los ninos y ninas
en especial y algunos de los servidores a sus amigos y parientes
daban mas tamales; nadie tomaba dos veces, y si alguno se atre-
v)a a tomar dos veces, dâban!e de azotes con una espadana tor-
cida. y tomàbante !o que habia tomado y !o que !e hab!an dado.
A alguno de los que estaban a la postre no les alcanzaba nada,
por tanto porfiaban de ponerse en buen lugar para que luego
tes diesen; los que se quedaban sin nada Uoraban, y acuitabanse
por no haber podido tomar nada, diciendo "de balde !:<:mos ve-
nido acâ, que no nos han dado nada" ibanse hacia los corrillos
<!onde estaban comiendo, por ver si los darian algo y no se que-
rian apartar de alli, aunque los daban <!c vcrdascazos; entreme-
tianse entre los otros escolàndose ( i ).
Ocho dias duraba este convite que hacia el senor a los po-
bres, porque cada ano en este tiempo hay fa!ta de mantenimien-
tos y hay fatiga de hambre; en este tiempo solian morir muchos
de hambre. Acabando este convite, comenzaban luego la fiesta;
comenzaban luego a cantar y bailar, luego en poniéndose el so!,
en el patio de los CM< donde habia gran copia de braseros, altos
cerca de un estado y gruesos que apenas tos podian dos abrazar,
estaban en el renctc muchos de ellos, y en anocheciendo encen-
dian fuego sobre ellos y a la lumbre de aquel fucgo y ttama can-
tahan y bailaban. Para comenzar el areito salian los cantores de
las casas que cran sus saHan ordcnados
aposentos, y cantando y
baitando de dos en dos hombres, y en medio de cada dos hombres
una mujer. Estos que hacian este areito cra toda gente escogida,
capitanes y otrp! valientes hombres ejercitados en las cosas de
la guerra; éstos que IIevaban las mujeres entre st, (las) Ilevaban
asidas de las manos. La otra gente noble, que no eran ejerci-

(,) .-EI Die.


(t)–F) Die <tc
cie Aut
Allt. da
lia at vcr)'«
"l'rh. l'~l'olar!'e
f«'otarsc la '.iRnific~cicu
ta ~iRnifil'ad" de "c~ca-
"{"ca-
b))))irsc. Mtirsc xin sentir". \a )a catifica de vo.: .tnti)r"x.

i59
tados en la guerra, no ertraban en este areito. Iban las mujeres

muy ataviadas, con ricos /<M<~<7<f y naguas, y labradas de diver-


sas labores y muy costcsas; unas ilevaban naguas que ttaman
\'o/ otros que !!aman /o~o~/<~f//tf!o, otras que !!aman cacamu-
/<f</fÇtn. otras que Uaman <7<!ca~</«~<t o ~o/~ca~(~ otras que
ttaman ~f/c; todas con sus cortapisas muy tabradas; y los AM~-
piles unes Hevaban los que se !!anmn g!<a~a('/<<7r~c, otros que
iïaman /fM<~<7/<. otros que iïarnan ~'o~<<~<7foc. otros que lla-
man cacallo, otros que !taman wn~tcAf/to. otros blancos sin nin-
guna labor; las ~argantas de éstos /<M<~t/< Hevai)an unas labores
'nu\ anchas, que cubrian todo el pecho, y las flocaduras de tes
/n~~<7M eran muy anchas. Bailaban estas mujeres en cabello, los
n'wHos tendidos y las trenzas con que suelen atar los cat)c!tos
Ilei-àbanlas atadas desde la frente al cotodriUo; ninguna co'!a
))e\aban en la cara puesta, todas !!evaban las caras exentas y
limpias.
Los hornbres andaban también muy ataviados; traian una
manta de aigodon, rala como red; los que dp ellos eran senalados
por valientes, y que podian traer bezotes, traian estas mantas
t'ordadas de caracolitos blancos; estas mantas asi bordadas t)a-
maban MocA/'o~f«ffAtn//t; los demâs que no eran asi senatados
'ralan éstas negras con sus f locaduras. Todos Uevaban orejeras
hechas de una materia haja; pero los que iban delante, ttevaban
"rejeras de cobre con unes pinjantes y los bezotes llevahan con-
formes a tas oreieras. Unos tos llevahan hechos a mancra dp
tagartijas. otros a manera de perrillos, otros cuadrados o de
'natro esquinas: y los mancebos que hahian hecho atguna cosa
'-criatada en la guerra Hevaban unes tjexotcs redondos, como un
!rcu!o. con cuatro circu!H!os en crux, dentro en la circunferen-
'a, que era algo ancha; todos los otros mancebos llevaban unes
t'czotcs a manera de c!rcuto, sin otra labor. Todos estos hezotes
cran hechos de conchas de hostias (i) de la mar. Todos k~s
valientes Hevaban unes collares de cuero, y de ellos coigaban

(t).–Hsta onp)eada esta ))a).*bra varias veces con la 'n)p)if)caci6n ')<


ostra.

t6o
sobre los pechos unas bortas a manera de flores grandes, de las
cuales colgaban unos caracolillos blancos en cantidad otros lie
vaban unas conchas de mariscos colgadas del cuello, a éstos tta-
maban çtM~M<M'A<f<tM; y otros, o/onttn; éstos ttevaban tambiën
unes barbotes o bezotes hechos a manera de aguila, de la rnisma
concha y otros que se tenian por mas valientes compraban unas
cuentas blancas de unos mariscos que se ttaman teochipoli. La
otra gente baja se adornaba con unas cuentas amarillas, también
hechas de conchas de marisccs, que son baratas y de poco valor;
los de éstos, que habian tomado en la guerra cautivos, Ilevabail
sobre la cabeza un plumaje para ser conocidos que habian preso
en ta guerra atgùn cautivo. Los capitanes llevaban unos pluma-
jes atados en tas espaldas, en que se conocian ser valientes, los
ruâtes plumajes ttamaban gMOM~~oM~ porque eran como unos
ârbo!es de que salian unas ramas labradas de hilo y pluma, con
unas flores en los remates que salian de unos vasitos de cueru
de tigre. Otros ttevaban otros ptumajes de otras maneras, uno-
que ttamaban .n~o.ro~M<gK<o//t ( i ), otros que ttamaban a~o.rf-
Ili, otros que tteva!)an unos plumajes que ttamaban çM<!<<~o/
otros ttevaban unos plumajes hechos de su mano de diversos
colores. En los pies, algunos ttevaban atados al pie izquierdo
pesunos de ciervos, atados con unas correas de ciervo delgadas.
Iban todos embijadas las caras de diversas maneras: unos con
tinta ne~a hacian en los carrillos unas ruedas negras, y en la
frente una raya también de tinta negra que tomaba de sien a
sien (y) sobre la tinta cchattan màr~~ta: otros ponian una rava
de tinta nc~ra desde la una oreja hasta ta otra, por la frente (y
también echaban mar~a~ta; otros cchahan una raya de tinta
<tesde la punta de la oreja hasta la b<'ca. con sn mar~a~ita. T<"
dos ellos llevaban cortados los cabettos de un~ manera, hacia ta-·
sienes, rapados a navaja en la frente, un poco largos los cabettos
y todo to delantero de la cabeza escarapusados hacia arriba. Por
todo el cogote ttevaban colgados cabellos largos, que colgaban
hasta tas espaldas; en las sicnes ttcvahan pue~to cotor amarilln.

ft) R<!))i S)n)Fun (0)' cit.) cscnbi' ) )/('.<<<;«.u/


Sth*<dn 1. H1

!6t
Uevaban hachas de teas encendidas delante de si, cuando
iban danzando; Uevaban estas hachas unes soldados mancebob.
cjercitados en la guerra, que s<: Hamaban /t'ocAf~MttM~M< eran
pesados estos hachones, hacian doblegar a los que los Uevaban,
iba goteando la resina y cayendo brasas de los hachones, y al-
gunas veces algunas teas ardiendo se ca!an por los lados. De
una parte y de otra iban alumbrando con candeleros de teas que
ttaman <~MMi~. Estos llevaban unos mancebos que por su voto
hacian penitencia veinte dias en et cu; tos de ta una parte eran
~MO<-Ac<M, y de ta otra parte eran tlatelolcas; éstos no bailaban,
solamente iban alumbrando, y miraban con diligencia si alguno
hac!a deshonestidad, mirando o tocando a alguna mujer; y si
atguno era visto hacer atgo de esto, el dia siguiente o después
de dos dias le castigaban reciamente, atizonandote, dândote de

porrazos con tizones, tanto que le dejaban por muerto.


El senor atgunas veces salia a este areito, otras veces no,
como se le antojaba. Los que danzaban unos ihan asidos por tas
manos, otros echaban tos brazos a su companero, abrazàndote

por la cintura; todos Hevaban un compas en el alzar del pie y en


et echar del paso adelante, y en et votver atrâs y en et hacer de tas
vueltas; danzaban por entre tes candeteros o fogones, haciendo

contrapaso entre ellos, danzaban hasta bien noche (y) cesaban a


ta hora de las nueve de ta noche. En cesando et que tarua el atam-
bor, y ~OM<M~<, tuego todos se paraban y luego comenzaban <!e
ir & sus casas. A los muy principales iban alumbrando con sus
hachas de tea delante; y las mujcres que habian danzado junta-
banse todas en acabando et areito, y tos que tenian cargo de ellas
ttevàbantas a las casas donde solian juntarse. No consentfan que
se derramasen o que se fuesen con ningùn hombre, excepto con
tos principales si llamaban a atguna de ellas para darlas de co-
mer; también a las matronas que tas guardaban las daban comi-
da y mantas porque tas ttevaban a sus casas; lo que tes sobraba
<te la comida, siempre to Uevaban a su casa. Atgunos de (los)
principales soldados, si querian ttevar alguna de aquellas mozas,
decianlo secretamentc a la matrona que tas guardaba, para que

t62
la llevase, (pues) no osaban llamartas pùblicamente; la matrona la
ttevaba a casa de aqué! o a donde él rr'ndaba, de noche la Ilevaba
y de noche salia; si alguno de éstos hacia esto pùbticamente éra-
sete tenido a mal y castigabanle por ello pùbticamente, quitâban-
le los cabellos que traia por sénat de valiente, que ellos Ilamaban
~o~ocoMt, y tomabanle las armas y los atavios que usaba. El

castigo era que le apaleaban y le chamuscaban la cabeza; todo


el cuerpo se te arronchaba y hacia vejigas del fuego y de los
))atos (v) luego le arrojaban por alli adetante, y dec!an!e: Anda
vête, bellaco, aunque seas valiente y fuerte no te tenemos en
nada; aunque vengan nuestros enemigos a hacemos guerra no
haremos cuenta de ti éstas y otras palabras injuriosas le de-
cian, después que !e echaban por ahi a empellones; ibase azcadi-
lando y cayendo y quejàndose por el mal tratamiento que le ha-
bian hecho (y) nunca mas volvia a danxar ni a cantar; y la mujer
con quien éste se habfa amancebado también la despedian de la
compania de tas otras, nunca mas ..ab!a de danzar ni de cantar,
ni de estar con las otras, ni la que tenia cargo de ellas hacia mas
cuenta de ella; y el mancebo que fu" castigado tomaba por mu-
jer a ta que también fué castigada por su causa.
Andados diez dias de este mes, celebraban la fiesta que lla-
maban Mcv ~cM~~Mt~. en la cual a honra de la diosa que se
llamaba Xt7<!nctt mataban a una mujer, ta cual componian y
adornaban con los ornamentos de la diosa, y decian que era su
imagen, a la cual adornahan de esta manera Ponianla la cara
(le dos colores, desdc la nariz atMJo de amarillo y la frenfe de
coiorado; ponianla una corona de papet de cuatro esquinas, y
de! medio de la corona salian muchos plumajes como pcnachos:
cot~àbanta det cuello muchos sartales de piedras ricas. ancha:
tas cuales le adornaban los pechos; sobre tas piedras Hevaba una
medalla de oro redonda; vestianta de un lzuipil labrado de imà-
Kenes det demonio, y poniante unas na~as semejantes al /n«~<7.
todo era curioso y rico; pon!anta cotaras pintadas de unas listas
coloradas; ponianle en el brazo izquierdo una rodela, y en la
otra mano un bast6n tenido de color bermejo. Ataviada con es-
tos atavios cercàbanta muchas mujeres; ttevàbanta en medio a
ofrecer incienso a cuatro pattes; esta ofrenda hac!a a la tarde
antes que muriese. A esta ofrenda ttamaban .ro/oçt~o. porque el
dia si~ruiente habia de morir. El une de estos lugares se llamaba
7'<otM<M'o/co, el otro se ttama JVccocy.f~coM, el otro se llama
Atenchicalcau, el cuarto se Ilama X olloco estos cuatro lugares
donde ofrecian era en reverencia de los cuatro caracteres de la
cuenta de los anos: El primero se llama dco~, que quiere decir
caria; el segundo se ttama lécpatl, que quiere decir pedernal, co-
mo hierro de lanza; el tercero se llama calli, que quiere decir
casa; el cuarto se ttama tochtli, que quiere decir conejo. Con
estos cuatro caracteres, andando alrededor ttasta que cada uno
de ellos tuviese trece anos, contaban ta cuenta de los anos hasta
< incuenta y dos. Acabadas de andar estas estaciones, aque-toda
!!a noche antes que la matasen cantaban danxaban las mujeres,
y
c!ando toda ta noche delante del CM de ta diosa Xildnen, y ésta
que habia de morir traîan!a en el medio. 1-l cnntar que decian
era a honra de la dionsa <V<MMCM. Venida la mannna, comenxa-
han a bailar todos los
hombres de cuenta; ttevaban todos en t~s
manos unas canas de maiz, como arrimândosc a cHas: a estas ra-
fias de maiz ttamaban /o/o~<M. También baitahan las mujert s

juntamente con la que habia de morir, y traian emplumadas las


piernas y en tos brazos con pluma cotorada; la cara Hevaban
tenida con cotor amarillo desde la barba hasta la nariz, y todas
las quijadas y la trente con color colorado ttevahan todas t~ir-
naldas de flores amarillas, que se ttaman «'Mt~f!f/«' y sar-
tales de !o mismo las que iban delante ~uiando, tas cuales se tta-
maban c<AMC~aM!oc<M'~M<, que eran las que servian en tos cw~
f)ue también vivian en sus monasterios. Los hombres que ihan
'ianxando no iban entre las mujeres, porque las mujcrcs iban
todas juntas rodeadas de .Y!/JHCM, que era la <;uc habia de morir,
ihan cantando y baitando: a las mujeres ibantas tamndo con un
/t'~ono.?//< que no tenia mas que una ten~ua c:tcima y <'ua deba-
io. y en la de abajo llevaba cot~ada una jicara en que suctcn
bcber a~ua, y asi' suena mucho mas que los que tienen dos tcn-

j6~
guas en la parte de
arriba, y ninguna abajo. A este ~OHj~/t
llamaban /<'<'oMM~<?o; ttevàbate uno debajo del sobaco, tanén-
dole, por ser de esta manera hecho. Los gentiles hombres que
iban bailando iban dclante y no Ilevaban aquel compas de los
areitos, sino el compas de las danzas de Castilla la Vieja, que
van unos trabados
de otros y culebreando. También los minis-
tros de los idolos
iban bailando y danzando al son del mismo
~~OM<t~~<, iban tanendo sus cometas y sus caracotes; y cuando
los satrapas hacian vuelta delante de la diosa ~t~M~M, sembra-
ban incienso por donde iba a pasar, y el sâtrapa que habia de
matar (a) aquella mu jer iba con sus aparejos y a cuestas ttevaba
un ptumaje que salia de entre las unas de un âguita, el cual plu-
maje estaha ingerido en una pierna de aguila hechiza (simula-
da) y uno de los satrapas ttevaba delante la tabla de !as sona-

jas, <te que habemos hablado atràs. En Ilegando al cu del dics


que se llamaba Ctft/t'o~, (tonde habia de morir esta mujer, po-
niase datante de ella et sâtrapa que ttevaba la tabla de tas sona-
jas, que se llamaba c/nfOM.c~t, y ponianla enhiesta delante de
ella y comenxaba a hacer ruido con tas sonajas, meneandole a
una parte y a otra; sembraban delante de ella !ncienso, y ha-
ciendo esto, la subian hasta to alto del cu alli la tomaba luego
uno de los sàtrapas a cuestas, espaldas con espaldas, y luego Ile-
gaba otro y ta cortaba la cabeza; en acab&ndota de cortar la
cabeza la abrian los pechos y la sacaban et corazôn, y le echaban
en una jicara.
Hecho este sacrificio a honra de
la diosa .Y<7~!fM, tenian
todos ticenda de corner xilotes y pan hecho de ellos, y de comer
canas de maiz. Antes de este sacrificio nadie osaba corner estas
cosas; también de alli adclante comian bledos verdes cocidos, y
podian tamhién oter las flores que se ttaman <'CMt/'oa/.r(:<n/ y
las otras que se ttaman y'<<'(!<'At~. También en esta fiesta hacian
areito tas mujeres, mozas, viejas y muchachas; no bailaban con
ellas hombres ningunos; todas iban ataviadas de
fiesta. emplu-
madas las piernas y tos brazos con ptuma colorada de papaga-
yos, afeitadas las caras con color amarillo y con margagita. En

i6s
esta fiesta todos comian unos tamales, que ttaman .TOfO/dMM~t.
y hacian ofrendas a sus dioses en sus casas; y los viejos y viejas
bebian vino, pero los mozos y mozas no y si aigunos de los que no
tenian licencia !!o bebian echàbï~nles presos y castigàbantos. Los
de la audiencia, los sentenciaban, que llamaban pctlacako; algu-
nos sentenciaban con pena de muerte por beber el pulcre, y tos
asi sentenciados ningùn remedio tenian !natàbantos delante to-
do el pueblo, porque en ellos escarmentasen los otros; y para
poner espanto a todosttevàbantos los jueces tas manos atadas, al
/!dM~M~ y alli hablaban a todo el pueblo, que nadie bebiese el
pulcre sino los viejos y viejas. Después que se acababa la pli-
tica luego daban a los que habian de morir con un bastôn tra~
el cogote y te achocaban; los verdugos de este oficio se llamaban
~MMAMOC/t~t, exoaudcatl, ~t.MCOM<tca~, ~~COCOMdfa~, masatécatl,
o~~t~oM~co~. Estos no eran de los senadores, sino de la gentc
baja que llamaban achcacauhtin; no venian por etecciôn a aquel
oficio sino mandados, solamente pretendian para este oficio que
fuesen valientes, esforzados y de buena plàtica. Los que veLn
hacer esta justicia tomaban temor y escarmiento si eran avisa-
dos, pero los que eran tochos y son alocados reianse de éste ne-
~ocio y burlaban de to que se decia; no temian en nada el cas-
tigo, ni la ptàtica, todo !o echaban
por alto, no temian la muerte.
En acabando de hacer esta justicia
todos los que estaban juntos
mirandola comenzaban a derramarse, y irse a sus casas, levan-
tando mucho polvo con tos pies y sacudiendo sus mantas; no
quedaba nadie en aquel lugar. Aqui se acaba la retaci6n de la
fiesta t!amada «~' /<*<'Mt//tM<

t66
CAPITULO XXVIII.

DE LA FIESTA Y SACRIFICIOS QUE HAC~AK EN LAS CALENDAS


DEL NOVENO MES QUE SE LLAMABA TLAXOCHIMACO.

AI noveno mes llamaban /to<<tt~ac~. Dos dias antes que


llegase esta fiesta toda la gente se derramaha por !os campos y
maizales a buscar flores, de todas maneras de flores, asi sit-
vestres como campesinas, de las cuales unas se Ilamaban acoco-
.y<!cAt~, AM<ocoA'<!cA~t tcpccempoalx6chitl, H<r~oM«!~<!c/n~,
~occ~cAt~ otras se itaman o<o.<*<!fA! coca/o.r~cAt~, oco~'<
chitl, o ayacox6chitl, ÇM~M/t~.f~c/tt~, .n/o.rJc/tt~, </accocofo.r<
chitl, <'<'w~o<y<!cAt~, o~ocMfTdtMNt, otras se Haman /&o/o~~Mf-
~!OM, o<?o~ow<r<!c/M~; y teniendo juntas muchas de estas flo-
res, juntàbantas en la casa del ft< donde se hacia esta
fiesta,
alli se guardaban aquella noche, y tuc~o en amaneciendo tas cn-
sartaban en sus hilos o mecatejos; tcniéndotas ensartadas hacian
sogas gruesas de ellas, torcidas y largas, y las tendian en cl pa-
tio de aquel cu, presentandotas a aquel dios cuva fiesta hacian.
Aquella misma tarde, la vigilia de la fiesta, todos los populares
hacian tamales y mataban gallinas y perrillos, y pelaban !as ?a-
Ilinas y chamuscaban los perrillos, y todo !o demâs que era me-
nester para el dia siguiente; toda esta noche, sin dormir, se ocu-
paban en aparejar estas cosas. Otro dia muy de manana, que
era la fiesta de Huitzilopochtli, los
sâtrapas ofrecian a este mis-
mo tdoto f lores, incienso y comida y (to) adornaban con guirnal-
das y sartales de flores; habiendo compuesto esta estatua t!e
/fM<<~o/'oc/«M con flores y habiéndote presentado muchas f!«-
res, muy artificiosamente hechas y muy olorosis, hacian !o mis-
mo a todas tas estatuas de todos tes otros dioses, por todos tos
f< y tuego, en todas las casas de los senores y principales adc-
rezat)an con flores a los idolos que cada uno ténia, y to-< presen-
taban otras flores, poniéndosetas detante, y toda la otra gente
popular t<ac!a to mismo en sus casas.
Acabado de hacer to dicho tneRo comenxahan a comcr y heber

.67
en todas las casas de chicos, grandes y médianes; ttegando a la ho-
ra del medio dia, luego comenzaban un areito muy pomposo en
et patio del mismô~Mt~/o~oc~~t, en el cual los mâs valientes
hombres de la guerra, que se ttaman unos o~owut, otros ~MO~M<:
</<tc/n<, guiaban la danza, y tm'go tras ellos iban otros que se
ttaman /cçM!«c~M< y iras ellos otros que se ttaman
chiaquc, y tras ellos, otros que se !!aman ~MfAc<MMM, y
luego los mancebos que se llaman ~o~o<'A~«t. También
en esta danza entraban mujeres, mozas pùbHcas; e iban asidos
de las manos, una mujer entre dos hombres, y un hombre entre
dos mujeres, a manera de las danzas que hacen en Castilla la
Vieja la gente popular; y danzaban culebreando y cantando, y
los que hacian et son para la danza, y los que regian el canto
estaban juntos. arrimados a un altar redondo que llamaban wu-
~Mo~~t En esta danza no hacian ademanes ningunos con los
pies ni con las manos, ni con las cabezas, ni hacian vueltas nin-
gunas, m&s de ir con pasos llanos al compas det son y del can-
to, muy despacio; nadie osaba hacer ningùn bullicio, ni atra-
vesar por el espacio donde danzaban todos los danzantes iban
con gran tiento, que no hiciesen atguna disonancia. Los que
iban en la delantera, que cra la gentc mas ejercitada en la gue-
rra, ttevaban echado el brazo por la cintura de la mujer, como
abrazândota; los otros que no eran tales no tenian licencia de
hacer este. A la puesta del sol cesaba este areito y se iban to-
dos para sus casas, y !o mismo hacian en cada casa, cada une
delante de sus dioscs; habia gran ruido en todo el pueblo por
razôn de los cantares y del taner de cada casa. Los viejos y
viejas bebian vino y emborrachàbanse, y reman unos con otros
a voces y otros se jactahan de sus vatentias, que habian he<)o
cuando mozos. Aqu! se acaha la retaciun de la fiesta que se tta-
maha //a.rof/{<tMaco.

ï68
CAPITULO XXIX.

D~ LA FIESTA Y SACMHCMS QUE HACfAN EN LAS CALt-~DAS


DEL OÉCtMO MES, QUE SE LLAMABA X6COTL Ht ETZ!.

AI decimo mes llamaban .fJco~ AMc/~t. En pasando la fies-


ta de ~<M'ocA<MMfo cortaban un gran àrbot en el monte, de
veinte y cinco brazas de largo, y habiéndole cortado, quitàbante
todas las ramas y gajos del cuerpo del madero y dejaban el
renuevo de arriba del guion; y luego cortaban otros maderos,
y hacianlos c6ncavos, echaban aquel madero encinta de ellos y
atabante con maromas, y Ilevabanlo arrastrando y no Ilegaba
a! suelo porque iba sobre los otros maderos, porque no se roza-
se la corteza. Cuando ya ttegaban cerca del pueblo salian las
senoras y mujeres principales a recibirle; Ilevaban j!cara~ de
cacao para que bebiesen los que le traian, y flores con que en-
rosaban a los que le traian; desque le habian llegado al patio
dei cu, tuego comenzaban los ~oyocoM~MM, o cuadrilleros da-
ban voces muy fuertemente para que se juntase todo el pueblo,
para levantar aquét àrboi que Uamaban .fofo~; juntados tf~dos
atabanle con maromas, y hecho un hoyo donde habia de levan-
tarse, tiraban todos por las maromas y levantaban el àrbot. con
gran grita; cerraban el hoyo con piedras y tierra para que que
dase enhiesto, y asi se estaba veinte dias. La vigilia de la fics-
ta que se ttamaba .r<!co~ AM< tomabanto a echar en tierra
muy poco a poco porque no diese golpe, porque no se quebra
se o hcndiese, y asi le iban recihiendo con unos maderos atados
de dos en dos, que Haman ÇMOM/t/ow«!ro/ y ponianle en tierra
sin que recihic~c dano, y dejabanle asi' y ibanse; las maromas
dejabantas cogidas sobre el mismo madero. Estàhase a>t toda
aquella noche, y el dia de la misma fiesta, en amaneciendo. jun-
tâbanse todos los carpintcros con sus herramientas y tat~ràhan-
le muy derecho, quitàndote si alguna corva tenia. pnianle muy
liso; y tahraban otro madero (le cinco braxas. dptgadc. hacianle
c6nca\u poniante en la punta desde donde comenxaba el guion,

.6q
y recogian las ramas del guion dentro del concave del otro ma-
(tero y atabanle con una soga, cinéndote desde donde comen-
zaban las ramas hasta la punta del guion.
Acabado esto, los sàtrapas, aderezados con sus omamen-
tos, componian el àrbot con papeles; ayudàbantes los que lla-
man çMo~tMc~t~tM, y tos que llamaban ~~<OM<&t3'gM< que eran
tres muy altos de cuerpo; al uno de ellos llamaban coyo«o, y al
otro ~oconco~ ( ï ) y al tercero ~M~coMt~o~ ponian estos pape-
tes con gran solicitud y bullicio. También componian de pa-
peles a una estatua, como de hombre, hecha de masa de semi-
llas de bledos. Este papel con que le componian era todo btan-
co, sin
ninguna pintura ni tintura; ponianle en la cabeza unos
papeles cortados como cabellos, y unas estolas de papel de am-
bas partes, desde el hombro derecho al sobaco izquierdo y des-
de el hombro izquierdo al sobaco derecho, y en los brazos po-
nianlos papeles como alas donde estaban pintadas imagenes
de gavilanes, y también un ~MM'</<' de papel. Ponian arriba unos
papeles a manera de huipil, uno de la una parte y otro a la otra
a los lados de la imagen, y en el arbot, desde los pies de la
imagen, colgaban unos papeles largos, que Ilegaban hasta el
medio del ârbot, que andaban revolando; eran estos papeles an-
chos como media braza, y largos como diez brazas. Poman tam-
bién tres tamales grandes hechos de semilla de bledos sobre
la cabeza de la imagen, hincados en tres palos. Compuesto el
Arbot con todas estas cosas, atabanle diez maromas por la mi-
tad de él (y) atadas tas maromas tiraban de ellas con gran gri-
ta, exhortandose a tirar de tas maromas, y como le iban levan-
tando pontante unos maderos atados de dos en dos y unos pun-
tales sobre que descansase; cuando ya le enhiestaban daban gran
grita y hacian grande estruendo con los pies, iuego le echaban
al pie grandes piedras para que estuviese cnhiesto y no se acos-
tase, luego encima le echaban tierra; hecho esto ibanse todos a sus
casas, nadie quedaba alli. Luego venian aquellos que tenian cau-
tivos presos, que los habian de quemar vivos, y traianlos alli,

(t)–Z<!fOM~fo<<, corritf'" Rétni Sintcnn (Oh rit. p& ).~)).

ï7o
donde se habia de hacer este sacrificio; venian aderezados para
hacer areito. Tra!an todo el cuerpo tenido con color amari-
!!o y la cara con color bermejo; traian un plumaje, como ma-

riposa, hecho de plumas coloradas de papagayo; llevaban en la


mano izquierda una rodela, labrada de pluma blanca, con sus rapa-
cejos que colgaban a la parte de,abajo; en el campo de esta rode-
la iban piernas de tigre o de âguita, dibujados de pluma al pro-
pôsito; Hamaban a esta rodela c/n~M/OM~t. Cada uno de
los que iban en el areito, asi aderezados, iba pareado con su
cautivo; iban ambos danzando a la par. Los cautivos lleva-
ban el cuerpo tefiido de blanco, y el M!<M*<~ con que iban ceni-
dos era de papel; Uevaban también unas tiras de papel blanco
a manera de estolas, echados desde el hombro al sobaco; !!eva-
ban también unos cabellos de tiras de papel cortadas delgadas;
llevaban emplumada la cabeza con plumas blancas a manera de
bilma; Hevaban un bezote hecho de pluma; Hevaban los ros-
tros de color bermejo y tas mejillas tenidas de negro. En es-
te areito perseveraban hasta la noche.
Puesto el sol cesaban y ponian los cautivos en unas casas
que estaban en los barrios, que se Haman fa/~M/ Alli los es-
taban guardando los mismos duenos y ve!aban todos y hacian
velar a los cautivos, y ya cerca de la media noche ibanse todos
los viejos vecinos de aquel barrio a sus casas. Llegada la me-
dia noche !os senores de los esclavos, cada uno a! snyo, cortà
banlos los cabellos de la corona de la cabeza a raiz de! casco.
delante del fuego y a honra del fuego. Estos cabellos guarda-
han como por reliquias y en memoria de su va!ent!a, atàbanto~
con unos hilos colorados a unos penachos de garzotas, dos <*
très; a la navajuela con que cortaban los cabellos ttamàbanta
una del gavitan; estos cabellos los a~uardaban en unas petaqui-
ttas o cofres hechos de cana, que Ilamaban et cofre de los cabe-
llos, (y) este cofre o petaca pequenueta ttevàbata el senor del cau-
tivo a su casa y cotgâhata de las vigas de su casa, en lugar pù-
hlico porque fuese conocido que habia cautivado en la guerra
todo el tiempo de su vida le tenia colgado. Después de haber

!7t
cortado los cabellos de la cor~nitta a los cautivos, sus duenos
dormian un poco y los cautivos estaban a mucho recaudo por
que no huyesen. En amaneciendo ~ego ordenaban todos los
cautivos delante del lugar que se ttamaba ~oMt~on~<, que era
donde espetaban las cabezas de los que sacrificaban; estando asi
ordenados luego comenzaba uno de los satrapas a quitartos unas
banderillas de papel que llevaban
en las manos, las cuales eran
sénat de que iban sentenciados
a mucrte; quitàbanles también
los otros papeles con que iban aderezados y alguna manta, si
Ilevaban cubierta, y todo esto ponianlo en el fuego para que se
quemase, en un piton hecho de piedra que llamaban ~tMM/t.nfo-
?. Todos iban por esta orden desnudàndotes y echando en el
fuego sus atavios, porque no tenian mas necesidad de vestidu-
ras, ni otra cosa, como que luego habian de morir; estando asi
todos desnudos esperando la muerte, venia un sàtrapa adere-
zado con sus omamentos y traia en tos brazos la estatua del
dios que llamaban /~<M< también adornada con sus atavios;
Ilegado aquél sàtrapa con su estatua
que tenia en los brazos,
subia luego al cu donde habian de morir los cautivos y ttegaba
at lugar donde los habian de matar que se !!amaba 7'/oc<M?o«AcoM.
Llegado alli luego tomaba a descender y pasaba delante de to-
dos los cautivos, y tornaba otra vez a subir como primero; los
senores de los cautivos estaban también ordenados en rcncte,
cada uno cabe su cautivo, y cuando la segunda vez el /~d<M<t/ su-
bia al cu, cada uno de ellos tomaba por los cabellos a su cauti-
tivo y llevàbalo a un lugar que se llama Apellac, y alli los deja-
ban todos; luego descendian los que los habian de echar en el

fuego y empotvorizàbantos con incienso tas caras, arrojàndose-


to a punados, el cual traian molido en unas talegas; luego los
tomaban, y atabanlos tas manos atràs, y también los atabar.
los pies, luego los echaban sobre los hombros a cuestas y su-
bianlos arriba a to alto del cu, donde estaba un gran fuego y
gran mont6n de brasa, y llegados arriba tuego daban con ellos
en el fuego; al tiempo que los arrojaban alzabase un gran pol-
vo de ceniza, y cada uno a donde caia alli se hacia un grande

t7~
hoyo en el fuego, porque todo era brasa y rescoldo, y alli en
el fuego comenzaba a dar vuelcos y a hacer bascas el triste del
cautivo; comenzaba a rechinar el cuerpo como cuando asan at~ûn
animal, y tevantàbanse vejigas por todas partes del cuerpo; y
estando en esta agonia sacàban!e con unos ~arabatos, arrastran-
do, los sàtrapas que llamaban ~MO~KacMtY/tM, y ponianle enci-
ma del tajon que se llamaba ~f/tco~. y luego le abrian tos pe-
cttos de tetilla a tetilla, o un poco mas abajo, y luego le sacaban
c! corazôn y le arrojaban a los pies de la estatua de .Ytn~~f«//<,
dios del fuc~n.
De esta manera mataban todos los caut!os que tenian para
sacrificar en aquella fiesta, y acabàdotos de matar todos {base
toda la gente para su casa, y a la estatua del dios fffuto~ nevà-
bata el mismo satrapa que la hatxa tra!do, al lugar donde Mua
cstar: ibanle acompanando todos los viejos que estaban aplica-
clos al servido de aquel dios; en acabàndote de poner en su ht-
car. descendianse del CM e ibanse a sus casas a corner. En aca-
hando de corner juntabansc todos los mancebos y mozuelos y
tnuchachos; todos aqucHos que tenian vedijas de cabellos en
et coyote, que t'ama!)an r~<r/'o/f<yK< y toda ta otra ~ente se
iuntaban en el patio de .Yn(/<~ft<~t. a cuva honra se hacia es-
ta fiesta; tue~o al medio dia comenzaban a bailar y a cantar:
ittan mujeres ordenadas entre los hombres; hench!ase todo et pa-
tio de ~ente que no habia por donde satir, estando todos muy
npretados. En cansàndose de cantar y ()c hailar, tue~o dahan
«na gran grita y sat!anse dei patio c !banse donde estaba el àr-
bo! tevantado. iban cuajados los caminos y muy t!cnos de gente.
tanto que los unos se atropet!at)an con i's otros: v los capi-
tanes de los mancebos, estaban en derredor del arhol, para que
nadie suhiese hasta que fuese tiempo y defendfan la subida a ~a-
rrotaxos; y los mancebos que iban detcnmn. d'is para subir al
arho! apartaban a empettones a los que dc'?n<!Ln la subida. y
luego se asian de las maromas y comenzaban a subir por ellas
arriba por cada maroma subian muchos a p)rfn: cotgaba de
cada maroma un pina de mancebos, que todos su~ a porfia

'73
por ella, y aunque muchos ac ometîan a subir pocos ttegaban arri-
ha y el que primero Hegaba tomaba la estatua del idolo que es-
taba arriba, hecha de masa de bledos, tomabale la rodela y las sa-
cta$, y los dardos con que e~taba armado, y el instrumento con
que se arrojan los dardos que se llama dtlatl; tomaba también
los tamales que tenia a los lados, desmenuzabatos ) arrojàbatos
sobre la gente que estaba abajo. Toda !a gente estaba miran-
(!o arriba, y cuando caian los pcdazos de !os tamales todos ex-
tcndian los brazos para tomarlos, y algunos renian y se apuna-
ban por el tomar de los pedazos; habia gran voceria sobre c)
tomar los pedazos que caian de arriba; y otros tomaban los pe-
nachos que tenia sobre la cabeza la imagen o estatua, que echa-
ha de arriba el que habia subido. Hecho esto el que habia su-
bido descendiase con las armas que habia tomado de arriba; en
Hcgando abajo tomâbante con mucho aplauso, y llevabanle y
subiante a !o alto del cu que se lIama 7'/oc<MOM/«'aM; subtante a
aque! lugar muchos viejos. Alli le daban joyas o empresas por
la valentia que habia hecho, y luego todos tiraban de las ma-
romas con gran fuerza y echaban en ticrra el ârbot y daba
gran golpe en el sueto y haciase pedazos; hecho esto todos se
iban a sus casas, nadie quedaba alli, y luego llevaban a su casa
a aquél que habia ganado en subir primero al ârbo!; ponianlc
una manta leonada atada al 'hombro, y por debajo del brazo
contrario como se pone la estola al diàcono; Hevaba esta manta
una franja en la orilla de ~cA~M«// y pluma. Esta manera de
manta era licito traer a los que hacian esta vatentia, a !os otros
no les era Hcito traer esta manta. Pod)an!as traer en su ca-
sa y vender h~dos los que querian, pcro no traertas. Aque! que
hab!a llevado la victoria, Hevàban!e trahado por los brazos dos
satrapa~ viejos que Hamaban ~Ma~MOfMtV/ut, y muchos de los
ministros de los idolos iban tras ellos, tocando cornetas y cara-
coles !!evaba a cuestas la rodela que habia tomado en e! àr-
bot, (y) en dejândole en su casa volvianse al cu donde habian
salido. Esta es la relaciôn de la fiesta Hamada .y<!co~ /<Mc<~<.

'74
CAPITULO XXX.

DE LA FIESTA Y CEREMONÏAS QUE SE HACfAN EN LA<: CALEXDAS


DEL UKOÉCÏMO MES. QUE SE LLAMABA OCHPANÏX~L!.

AI undécimo mes ttamat~an oc/t~oM~~t. Los cinco dias pri-


meros de este mes no hacian nada tocante a la fiesta; acabados
los cinco
dias, quince dias antes de la fiesta comenz~ban a bai-
lar un baile que ellos llamaban M~MM~o.ro; este baile duraba
ocho d!as. Iban ordenados en cuatro rendes y bailaban, no can-
taban en este
baile; iban andando v callando, y llevaban en am-
bas manos unas flores que se ttaman ccw~oo/.r~cAt~, no com-
puestas sino cortadas con la misma rama. AIgunos mancebos
traviesos, aunque los otros iban en silencio, ellos hacian con la
!)oca el son que hacia et atabal, a cuyo son bailaban ninp<n
meneo hac!an con los pies ni con el cuerpo, sino solamente r<'n
las manos hajandolas y tevant&ndotas a compas del atabal, (\ )
guardaban la ordenanza con gran cuidado, de mènera que nadie
discrepase det otro: comenzaban este baile hacia la tarde, y aca-
)'àt)ase en poniéndose el sol; esto duraba por ocho dias, los cua-
les acabados comenzahan tue~o las mujeres médicas, viejas y
mozas, a hacer una escaramuza o petea, tantas a tantas, parti-
'tas en dos escuadrones. Esto hacian las mujeres delante <!c
aquetta mujer que hahia de morir en esta fiesta, por recocijar-
la, para que no estuviesc triste ni Ilorase, ttorquc tenian mat
aguero si esta mujcr que hah!a de morir estaha triste o Horaha.
)K)rque decian que esto si~nificaba que habian de morir muchos
sotdados en la ~crra. o que habian de morir muchas mujeres
'te parte. Cuando hacian esta escaramuza o petea aque!ta mujer
que estaba diputada para morir, a la cual llamaban la ima~en
de la madré de los dioses-a quien la fiesta se hacia-hacia el
primer acomct'micntu contra ci escuadron contrario; ihan acom-
panando a esta tres viejas que eran como sus madrés, que nunca
se Ic quitaban del lado; a la una llamaban .~Ma, a la otra 77<n-

~75
tecqui (i) a la otra .Yo~oM/t~t; la pelea era, que se apedreaban
con pellas hechas de aquellas hilachas que nacen en los àrbotes,
o con pellas hechas de hojas de espadanas y con hojas de tu-
nas, y con flores amarillas que llaman c<*Mt~o<<'<!cAt~. Todas
iban cenidas, y en la cintura Ilevaban unas calabazuelas colgadas
con potvos de aquella yerba que itaman iban apedreàndosc
el un escuadrôn tras el otro, et otro volvia tras ci
y después
otro; de esta manera escaramuzaban ciertas vueltas, con todas
las cuales acabadas cesaba la escaramuza y luego Ilevaban a la
mujer que habia de morir a la casa donde la guardahan. Esta mu-
jer llamaban roc<, que quiere decir nuestra abuela; ttamaban
asi a la madre de los dioses, a cuya honra ella habia de m ~rir.
Esta escaramuza hacian por espacio de cuatro dias conti-
nuos, los cuales pasados, sacaban aquella mujer a pasearse por el
/!<h!~M<'j; iban con c!!a todas las médicas acompanandota por
e! /!<fM~M<?; a este paso !!amaban acoceamiento del ~~«M,
;xjrque nunca mas habia de vohcr a é!; saliendo del ~M~MC~
recibianla lue~o los sàtrapa je la diosa llamada C7ttc<wt~'(!o/
y rodeàbanse de ella, y ella aembraba harina de maiz por dondc
iba, como despidténdose del ~<ÏM~M~r, y luego aquellos satrapas
)!evâban!a a la casa donde la ~uardaban, que era acerca del cri
donde la habian de matar. A!!t la consolaban las médicas y par-
teras, y la decian Hi ja no os entr!stexcâis, que esta noche ha de
dormir con vos e! rcy, alegraos. No la dahan a cntender que la
habian de matar porque su muertc hatxa de ser subi ta. sin <juc
ella )o supiese. Y tue~u la ata\ iabnn con los ornamentos de
aqucUa diosa que Ilaman Toci, y !!ej~ada la média noche ite\à-
han!a al cu dondc habia de morir, y nadie hablaba ni tosia cuan-
do la llevaban, todos iban en ~ran silencio aunquc iba con ella
)f)do et pueblo; y de que habfa tte~ado a! lugar donde la habian
(te matar, tomâbata uno sobre las espa!das y cortàban!e de
presto la cabeza, y luego catiente la desollaban y desollada uno
de )os satrapas se vest!a sn pellejo. a! cuat Ilamaban tecciaqua-

()).–Asi en ta copia hecha por Trnncf'so. R<)ni Simeon c'K:ribi"


sc~U)) la copia de Panes y la titilizada
7'/<tt/<<fC<yM(. por Kin~berouK)'
cMtKt; escogian para esto el de mayor cuerpo, y de mayorcs fucr-
zas. Lo primero, la desollaban el muslo, y et pellejo del muslo
lle'iabanle al cu de &u hijo que se ttamaba Cintéotl, que estaba
en otro cu, y vestiansele. Después que se vestia aquel sàtrapa
con el pellejo de aquella mujer, iba a tomar a su hijo ( !t!~o/
tuego se levantaba at canto del c« y luego bajaba abajo con pri-
sa acompanâbante cuatro personas que habian hecho veto de
hacerle aquel servicio; tomâbantc en medio, dos de la una parte
y dos de la otra, y algunos de los sàtrapas iban detràs de este
que llevaba el pellejo vestido, y otros principales y soldados que
le estaban esperando se ponian delante para que él fucse iras
cttos persiguiéndotos, y asi comenzaban a huir delante de cl re-
ciamente iban votviendo la cabeza y ~otpeando tas rodetas, como
provocàndote a pelear, y tornaban luego a correr con gran fu-
ria. Todos los que veïan esto temian y tembtaban de ver aquel
juego, y este juego se Ilamaba ~ococo~t, porque todos aquellos
que iban huyendo Ilevaban en las manos unas escobas de zacates
ensangrentadas; y el que Itevaba el pellejo vestido, con los que
iban acompanandote. perseguian a los que iban delante huyendo
y los que hu<an procurahan de escaparse de los que los perse-
Ru!an, porque los temian mucho, y tte~ando al pie del CM de('

~Mt~o~oc/t~t, aquel que llevaba el pellejo vestido alzaba los


brazos y poniase en cruz delante de la imagen de //Mt~t/o/'<?r/<
y esto hacia cuatro veces.
Hccho esto votviasc adondc cstaba la cstatua de C~/co/ h1-
ju de aquella diosa ttamada 7wt. <)uien éste reprcsentab;).
.t'ste Cut/~o/ cra tnancct)o et cuat t)c\at)a puesto por caratuta
et pettej't dct nutsto de la mnjer que habian muerto. y juntabasc
con su madrc; tos atavios (lue ttevaba cran la caratuta del pc!!cj<'
nictida por ta cattexa y tm capiHo de ptmna metido en la cabcza.
que cstaba pe~ado a un habite de pluma que tenia sus man~
y su cuerpo; la punta dct capillo, que era tarRa. estaba hecha una
rosca hacia atras; tenia un tomo como cresta de gallo en la ros-
ca, y Ilamaban a este tal capillo t~ofo~t</t~Mt, que quicrc decir
dios de la ttctada. 1ha jtmtn con su nmdrc. ambos a la p:)r 'n

~.h~I'al1 I.

'77
despacio; iban a! CM de la madré Toci, donde habia muerto aque-
tta mujer. Poniase
en e! 't< aquel (que) representaba a la diosa
Toci, el cuat Ilevaba el pt ttejo de la otra; todo to dicho pasaba
de noche, y en amaneciendo poniase aquel que representaba a la
diosa Toci en el canto del cu, en to alto, y todos los principales
que estaban abajo esperando aquella demostracion comenzaban
a subir con gran prisa por gradaslas del CM arriba, y Ilevaban
sus ofrendas y ofrecianset~s; unos de ellos emplumabanle con
pluma de aguita–aquettas blandas que estàn a raiz del cuerpo--
la cabeza y también !os pies; otros la afeitaban el rostro con co-
lor colorado; otros le vestian un huipil no muy largo, que tenia
delante de los pechos una aguila labrada, o tejida en el mismo
/tttt~ otros le ponian unas naguas pintadas; otros descabezaban
eodornices delante de ella; otros la ofrecian copal; esto se hacia

muy de presto y luego se iban todos, no quedaba nadie alli. Lue-


go la sacaban sus vestiduras ricas y una corona muy pomposa
que se llamaba owoco/M, que tenia cinco banderillas, y la de en
medio mas alta que las otras; era esta corona muy ancha en !o
alto y no redonda sino cuadrada, y del medio de ella salian ban-
derillas; tas cuatro banderillas iban en cuatro esquinas y ta ma-
yor iba en medio; llamaban esta corona meiotli. Luego ponian
en rende todos loscautivos que habian de morir, y ella tomaba
uno y echabale sobre el tajôn de piedra que llamaban ~c/tco~, y
abriale los pechos y sacâbate el corazôn, y tuego a otro y tuego
a otro, hasta cuatro; y acabando de matar estos cuatro tos de-
màs encomendaba a los sàtrapas, para que ellos los matasen, y
luego se iba con su hijo para el cu donde sot!a estar, el cuat
Hamaban Cintéotl o 7~<~ocoKMAg«t; iban delante de ellos aque-
llos sus devotos que se ttaman
<cM~<!oM, iban algo adelante adc-
rezados con sus papeles, cenido un maxtle de papel torcido y
sobre tas espaldas un papel fruncido y redondo como rodela
Uevaban a cuestas unos plumajes compucstos con atgodon: en
este plumaje ttevaban colgadas unas hilachas de atgodôn no tor-
cido, y las médicas y tas que venden cal en el tidnquez iban
acompanando de una parte y de otra a la diosa, y a su hijo;

ï78
iban cantando; los que se llamaban
satrapas quaquacuiltin iban
cantando y rigiendo el canto
de las mujeres, y tanendo ~OM<M-
de una lengua que tiene abajo un /cc<!wa~ llegando al lugar
donde espetaban tas cabezas en el cu de su hijo Cintéoil, estaba
alli un atabal, y aquel que Ilevaba el pellejo vestido y era imagen
de la diosa Toci ponia un pie sobre et atabal, como coceandote;
estaban alli esperando al hijo de esta diosa, CtM/~o~, que era un
mancebo recio y fuerte, muchos soldados viejos, y tomâbante
en medio y iban todos corriendo, porque habian de ttevar el pe-
llejo del muslo de la que muriô–et cual, aquel que llamaban
su hijo traia metido en la cabeza y sobre la cara como carâtuta–
a un cerro que se llamaba Popotltemi, que era la raya de sus
enemigos. Iban en companb de estos muchos soldados y hom-
t)res de guerra, con gran pri"" corriendo; ttegando al lugar don-
de habia de dejar el pellejo, que se ttamaba tM<rov<~o~, muchas
veces acontecia que salian sus enemigos contra ellos, y alli pe-
leaban los unos con los otros y se mataban el pellejo ponianlo
colgado en una garita, que estaba hecha en la misma raya de la
pelea, y de alli se volvian y los enemigos también se iban para
su tierra.
Acabados todos estos juegos y ceremonias a aquel que era
imagen de la diosa Toci ttev&bante a la casa que se llamaba
Atempan.
El senor poniase en su trono en las casas reales; tenia por
estrado un cuero de aguila con sus plumas, y por espaldar de la
sitta un cuero de tigre; estaba ordenada toda la gente de guerra,
detante los capitanes y valientes hombres, en medio los soldados
viejos y al cabo los bisonos; iban todos delante del senor asi
ordenados, y pasahan como hacicndo alarde por delante de él,
haciéndole gran revercncia o acatamiento, y él ténia cerca de si
muchas rodelas y espadas y plumajes, que son aderezos de ta
guerra, y mantas y tMO~M y como iban pasando a cada uno le
mandaba dar de
aquellas armas y plumajes. A los mas princi-
pales y 5*Ralados to mejor y mas rico, y asimismo de las mantas
y MM~~< T, y cada uno en tomando !o que te habian dado ibase

!79
aparté y aderezàbase con ello. A tos de en medio daban to
menos rico y a los detras daban to que quedaba, v rnmo todos
se bubiesen aderezado con tas armas (lue habian toh ordenâ-
t~anse otra vez y pasaban por dttante el senor armados y adere-
zados, y bac!ante gran acatamiento cada uno como iba pasando.
Acabado esto, ya estaban haciendo areito en el patio de la diosa
Toci, y tue~o t<xtos los que habian tomado las armas ibanse al
areito; estos a quien se daban estas armas tenian entendido
que ttat'!an de morir con ellas en la ~uerra. En este haile o
areito, no cantaban, ni hacian menées de batte, sino iban andando
y tevantando y !)ajando to~ brazos, al compas del atambor y lle-
vaban en cada mano flores. Todos los que baitaban parec!an
unas flores, y todos los que miraban se maravit!aban de sus ata-
v!os; andaban alrededor del c« de aquella diosa Toci. Las mu-
jeres que estaban a la mira de este areito, itoraban y decian Estos
nuestros hijos, que van ahora tan ataviados, si de aqui
a poco
pregonan ~uerra. ya quedan obt!gados a ir a etta; pensais que
votverân mas? {Quixa nunca mas los veremos! De esta manera
se acuitaban las unas y las otras, y se an~ustiahan por los hijos.
Aquel hombre que era imagen de la diosa Toct. y sus devotos
y las médicas, iban bailando aparte, detras de los que hacian
el areito, y cantaban en tiple muy alto en este areito, comenzando
al mediodia. Otro dia hacian el mismo areito, y satfan todos
a él, porque el dia antes muchos no tiat)!an satido. Por el alarde
que se hacia este dia, salian todos tos principales y los ~</< y
aderezàbansc muy ricamentc, y el senor iba delante con ricos
atavios ataviado; cra tanto cl oro que rcsptandeoa con el sol
en gran manera, en todo c! patio. Y a la tarde, acabando el
areito, salian tos sàtrapas de ta diosa C/n«~n'<'<!o/ vestidos con
los pellejos de los cautivos que habian mucrto el dia antcs; a
estes ttamahan /o~o~<'ttn. Estos se subian encima de un c« pc-
qucno que se llamaba la mcsa de /~M<Y?<7o/~f/ (y) desdc alli
arrojaban o sembraban maiz de todas mancras, hlanco y ama-
rillo, y colorado y prieto, sobre la gente que estaba abaio, y
también pepitas de calabaza, y todos co~fan aquel maiz y pepi-

180
tas, y sobre et!o se apunaban las doncellas que servian a la diosa
CA«'OMt<'c<!o~ a tas cuales Ilamaban ct/tMo~a~o~o~~Mf, todas tte-
vaban a cuestas cada (una) siete mazorcas de maiz, raya-
das con ulli derretido y envueltas con pape! blanco, en una
manta rica; iban aderezadas con sus plumas en las piernas y en
los brazos, pegadas a manera de bilma, y afeitadas con marga-

gita iban cantando juntamente con los satrapas de la diosa C/n-


coM<~c<!o~, los cuales regian el canto. Hecho esto, luego los sà-
trapas iban a recogerse a sus sacristias; luego descendia un

sàtrapa de to alto del cu de T~Mt~o~oc/t~t, y traia en las manos


un gran altabaque de madera ttcno de greda blanca y molida,
como harina, y de pluma blanca, como atgodon; ponialo abajo,
ett lugar que se ttama coo.ro~ott. que era un espacio que habia
entre las gradas del cu y el patio bajo, al cual espacio subian por
cuatro o cinco gradas, o seis. En poniendo su altabaque alli,
estaban muchos soldados (aparejados) esperando ( i ), y arran-
caba a huir, cuat por cual ttegatta primero a tomar to que venri
en el altabaque, y aqui parecian los que eran mejores corredores
y mas ligeros; arremetian con el altabaque y tomaban a punados
to que en él estaba, greda y pluma en tomando votvian corrien-
do hacia a donde habian partido, y aquel que tenia vcstido el
pellejo de la mujer muerta, que era imagen de la diosa T'oci,
estaba presente cuando tomaban aquella pluma y greda; en aca-
bando de tomar arrancaba a correr tras ellos, como persiguiën-
dolos, y todos dahan grita, y cuando hacia esta corrida el sobre-
dicho, como iba entre la gente huyendo todos le escupian y le
arrojaban to que tenian en las manos, y el senor tamhién daba
una arremetida corriendo poco trecho. As! se entraba en su casa
corriendo, y todos los demas hacian )o mismo. y asi dejaban
todos a aquel que era imagen de la diosa /<'«. excepto atgunos
que le seguian con atgunos satrapas hasta !!e\arte al tugar don-
de habia de desnudarsc el pellejo, el cuat tu~ar se ttamaha 7 ~ft-

(!).–Et término aparejados. que esta en la copi~ de Panes, no figura


en la heeha pn el scl\or Troiteoso. Parf'('e de mas ai~adir que la vo: al-
taba~Me esta empteada como e<)uiva)ente de cesto

t8t
Mon. Alli le colgaba en una g mta que alti estaba; tendiale muy
bien para que estuviesen tendicos los brazos y la cabeza hacia la
calle o camino. Hecho esto se acababa la fiesta y ceremonias de
oc/t~oMt~t. Este es el fin de la retaciôn de esta fiesta.

CAPITULO XXXI

DE LA FIESTA Y SACRIFICIOS QUE SE HACÏAN EN LAS CALENDAS


DEL DUODÉCIMO MES QUE SE LLAMABA TEOTLECO.

A! duodécimo mes llamaban teotleco, que quiere decir la lie-


gada o venida de !os dioses. A quince dias andados del este mes
enramaban unos altares que ellos llamaban tMomo-s~t, con canas
atadas de tres en tres; tenian cargo de hacer esto los mozos
y muchachos que se criaban en tas casas que llamaban telpoch-
calli. Estos altares (los) enramaban solamente en las casas de
las diosas; (sin embargo) también enramaban los altares donde
estaban las estatuas de los idolos particulares, en las casas del
pueblo, y dabantes por esto en cada casa un chiquihuill de maiz
o cuatro mazorcas y los mas pobres dàbantos dos o tres ma-
zorcas llamaban a esto coc<Mo~, como quien dice aguinaldo; (se
tes daba et maiz) para que comiesen tostado, y no !o comian to-
dos, sino aquellos que cran ya conocidos por diligentes y tra-
bajadores. A los tres dias que andaban enramando, llegaba el
dios que llamaban 7~<oc/t//t y T'/aM«t~?<nca~, este ttegaba pri-
mero porque como mancebo andaba mas y era muy recio y
ligero, y asi ofrecianle el tercero dia, y las ofrenclas que le da-
ban eran semillas de bledos tostadas y molidas, y las revoiviasi
con agua y otros las revolvian con miel y hacian cuatro pe-
Itas de esta masa y ponianlas en un plato; esta era la ofrenda
de cada uno de los que habian de ofrecer, y luego las ttega-
ban a ofrecer a aquel dios en su cu, y se las ponian detante.
A la noche, luego comenzaban a beber pulcre los viejos y
las viejas; (lecian que lavahan los pies al dios 7~of/t~t, que ha-

i8~
bia Ilegado de camino; en el cuarto d!a, quitaban los ramos que
habian puesto de los altares, al dia era la fiesta de
y quinto
teotleco, la ttegada de los dioses, que era el ûttimo de este mes.
A la média noche de este dia, molian un poco de harina de ma-
iz y hacian un montoncillo de ella, bien tupida; hacian este mon-
toncillo de harina redondo como un queso, sobre un petate. En
este montoncitto de harina veian cuando habian todos
llegado
los dioses, porque aparecia una de un pie pequeno so-
pisada
bre la harina (y) entonces entendian eran los dio-
que llegados
ses. Un sâtrapa llamado ~o/tMO estaba esperando toda la no-
che cuando parecia esta seiial de la llegada de los dioses; iba
y venia cada hora, muchas veces, a mirar el montoncillo de la
harina, y en viendo la pisada sobre la harina luego aquel sà-
trapa decia: Venido ha su majcstad. En oyendo los demàs

satrapas y ministros de los idolos esta voz, luego se levantaban


y tocaban sus caracoles y cornetas en todas los CMM, y en to-
clos los barrios y en todos los puebtos. En esto entendia toda la
gente que los dioses eran llegados; luego todos comenzaban a
ir a los f!«'.? con sus ofrendas, para ofrecer a los dioses recién
llegados, y to que ofrecian era aquellos tamales de semillas que
habian hecho el dia antes; en acabando de ofrecer luego se iban
a sus casas, no quedaba alli nadie; y a la noche bebian ~M/cr~
los viejos y viejas (que) dccian que lavaban los pies a los dioses.
El dia siguiente llegaba el dios de los mercaderes ttamado

Foco~t'~oMoc o Ftaco~fM~t, y otro dios llamado /.vco~OM/tÇMt o


~tM/t/ffM~~ que es et dios dei fuego, a quien los mercaderes
tienen devociôn. Estos dos llegaban a la postre, un
gran
dia dcspués de los otros ;x)rque decian que eran viejos y no an-
daban tanto como los otros. Acabado esto luego quemaban
vivus a muchos esclavos, echàbantos vivos en el fucgo en un
altar grande (jue se ttamaba /f<'<'<fo, que ténia gradas por cua-
tro partes; cncima del attar andaba tmitando un mancebo ade
tczado con una cahcllera de cabellos largos, con un plumaje de

ptumas ricas en la corona la cara tenia tenida de negro con unas


rayas de btanco, una <tue satia desde la punta de la ceja hacia

'83
to alto de la frente, y otra que descendia desde el lagrimal del
ojo hacia la mejilla, haciendo medio circulo. Traia a cuestas
un plumaje, que se llamaba huacalli; (y) un conejo seco en él;
cuando echaban un cautivo en el fuego, silbaba metiendo el
dedo en la boca, como to acostumbraban también otro mance-
bo se aderezaba como murciélago, con sus alas y con todo to
demàs para parecer murciétago: traia unas sonajas, en cada
mano la suya, que son hechas como cabezas de adormideras
grandes, con estas hacian el son; habiendo echado en el fuego a
los cautivos luego los sàtrapas se ponian en proces!6n, compues-
tos con unas estolas de papel desde el hombro izquierdo al so-
baco derecho, y desde el hombro derecho al sobaco izquierdo,
y subian trabados de las manos a la hoguera y daban una vuel-
ta alrededor de ella, muy despacio, y descendian corriendo aba-
jo desasianse de las manos los unos de los otros casi por fuer-
za; algunos de ellos caian, unos de bruces y otros de lado. Es-
te juego se llamaba Mtowa~oMt/coo. Otro dia juntàbanse por
los barrios y por las calles, y hacian danzas trabados de las ma-
nos pintabanse los brazos y el cuerpo con plumas de diversos
colores, pegàndola.- a b curnc con resina. Esto hacian chicos
y grandes, y aun a los que estaban en la cuna pintaban con es-
tas plumas, solamente a tos machos. Esta manera de danza
comenzaban desde et medio dia, y cantaban por attt algunos can-
tares como querian, y danzaban de esta manera hasta la noc))o
y los que querian tamtxen de noche. Estos dos dias postren's
cran de! mes que se signe. Esta es la retaciun de la fiesta tta-
mada /co.

184
CAPITULO XXXII.

DE LA FIESTA Y SACRIFICIOS QUE SE HACÎAN EN LAS CALENDAS


DEL DÉCÏMO TRRCKRO MES, QUE SE DECfA TEPRÏLHUITL.

AI décimo tercero mes Hamaban


/<<'<7/tMt' En la fiesta
que se hacia en este mes cubrian de masa de bledos unes palos, que
tenian hechos como culebras, y hacian unas imagenes de
montes fundadas sobre unos palos hechos a manera de ninos,
que ttamaban A~co~/oM/t, era de masa de bledos la imagen del
monte, pon!anîe delante junto unas masas rollizas y larguillas
de masa de bledcs a manera de bezos, y estos Hamaban yj~to.
Hacian estas imàgenes a honra de los montes altos donde se
juntan las nubes, y en memoria de los que habian muerto en
agua o heridos de rayo, y de los que no se quemaban sus cuer-
t)os sino que los enterraban. Estos montes hadantos sobre unos
rodeos o roscas hechos de heno, atados con sogas de zacate, y
guardàbantos de un ano para otro. La vigilia de esta fiesta ttc-
vaban a lavar estas roscas al rio o a la fuente, v cuando las
ttevaban tbantes tanendo con unos pitos hechos de harro coci-
do, o con unos caracoles mariscos; lavabanlas en sus casas u
oratorios que estaban hechos a la orilla del agua, que se lIa-
man ayoM/tfo/~t, tavâbantas con unas hojas de canas verdes. AI-
~unos en el a~ua que pasaba junto a su casa los tavaban. En
acabandolas de lavar volvianlas a su casa con la misma mùsi-
ca y luego hacian sobre ellas las imàgenes de los montes como esta
dicho. Atgunos hacian estas imàgenes de noche. antes de ama-
necer cerca del dia. La cabeza de cada un monte tenia dos ca-
ras, una de persona y otra de culebra, y untaban la cara de per-
sona. con «//< derrcttdo. y hac!an unas tortillas pequenuelas de
masa de btedos amarillos y ponianlas en las mejillas de la ca-
ra de persona, de una parte y de otra; cubnantas con unos pa-
peles que t)n)nat)an ~<<'t<t/ ponianlos unas corozas en las ca-
bexas. con sus penarhos. Tamtm'n a las imà~enes de los muer-
tos les ponian sot)re aqueHas roscas de xacate, y luego en ama-

'8s
neciendo ponian esta imàgenes oratorios, :n sus
sobre unos le-
chos de espadanas o de juncias