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La oración del Nabí (Salallahu alehi wa salam)

tal como tal cual la hizo


Sheij Muhammad Nasirudin Al Albani
LA ORACIÓN DEL NABÍ
(SALALLAHU ALEHI WA SALAM)
TAL CUAL LA HIZO.
º APÉNDICE 1

La inconsistencia de los hadices que aprueban el ijtilaf (desacuerdo,


diferencia)

De: Silsilat al-Ahadiz ad-Da’ífa ual-Maudú’a (58-62) por Sheik al-Albani.

1) “La diferencia entre mi umma es una misericordia.”

a) Lá Asla Láju (infundado/sin bases). Los mohadices han intentado


encontrar algún isnad para el hadiz pero no han encontrado ninguno, al grado
de que Suyúti dijo en su obra al-Yamí as-Saguír: “tal vez fue recopilado en
uno de los libros de los hafices, el cual no ha llegado hasta nosotros.” Esto es
insoportable, pues sugiere que uno de los dichos del Profeta (Salallahu alehi
wa salam) está perdido para siempre, lo que para un musulmán no le es
permitido creer.

Manáui, citando a Subki dice: “El dicho no es conocido de los mohadices y en


lo personal no puedo encontrar un solo isnad en él, ora sajíj, ora da’íf ora
maudú”, y esto mismo es avalado por el Sheik Zacarías al-Ansarí en sus notas
de Tafsír al-Baidauí [92-2]

Más aún, el significado de este hadiz es también incorrecto como lo demuestra


la corroboración de los eruditos, ya que Ibn Hazm dice en su al-Ijkam fi Usul
al Ajkam [5/64] tras haber indicado que no es ningún hadiz:

“Este es uno de los dichos más incorrectos existentes, puesto que si el ijtilaf es
una misericordia, entonces el acuerdo sería un castigo, algo que ningún
musulmán debe decir, porque sólo o se está de acuerdo o no, y solo puede
haber misericordia o castigo.”

Ibn Hazm dice más al respecto:

b) Contradice el Corán, el cual condena el Ijtilaf en muchas suras.

2) “Mis Compañeros son como las estrellas; a cualquiera de ellos que


sigáis, seréis bien guiados.”

b) Maudú (fabricado). Contado por Ibn Abdúl Barr en Yamí Bayán al-‘Ilm
[2/91] & Ibn Hazm en al-Ijkam [6/82] por medio de Salam ibn Sulaim, quien
dijo (de): al-Hariz ibn Guisén nos narró de al-A’mash quien a su vez de Abu
Sufián y a su vez de Yabir y por último del Profeta (Salallahu alehi wa salam).

Ibn Abdúl Barr dijo: “la prueba no puede fundamentarse con este isnad porque
al-Hariz ibn Guisén es mach-jul (desconocido)”; Ibn Hazm dijo: “Esta es una
narración derruida. Abu Sufian es débil; al-Hariz ibn Guisén es Abu Uahb a-
Zacafí; Salam ibn Sulaiman narró muchos hadices fabricados, y sin duda este
es uno de ellos.”

Criticar este hadiz de Salam ibn Sulaim –también conocido como Salam ibn
Sulaiman –es mejor, porque él está de acuerdo de que es da’íf; de hecho, Ibn
Jirás dijo sobre él que es “un mentiroso” e Ibn Hibban dijo: “él narró hadices
fabricados.”

En cuanto a Abu Sufián, él no es débil como Ibn Hazm dijo, pero más bien es
confiable como dijo Ibn Hayar en a-Tacrib, y Muslim narra de él en su Sajíj.

Al-Hariz ibn Guisén es desconocido ya que Ibn Hazm dijo lo mismo que
Abdúl Barr, a pesar de que Ibn Hibban lo menciona en a-Zicat (los narradores
confiables).

Con tales antecedentes, Ahmed dijo: “este hadiz no es auténtico”, como lo


acotó Ibn Cudáma en la obra al-Muntajab [10/199/2].

En cuanto a lo que dice de Sha’rani en al-Mizán [1/28]: “este hadiz, aunque


controversial a los ojos de los mujadices, sin embargo no es auténtico a los
ojos de la gente de Kashf” ¡es totalmente falso y caprichoso y lo cual no tiene
importancia! Esto es porque autentificar los hadices por medio del kashf
(“expuesto”, a un estado de trance) es una innovación maligna de los sufistas,
y dependiendo de esto llegan a lo auténticamente falso, a los hadices
infundados tales como éste. Esto es porque, y en el mejor de los casos, el
kashf es como una opinión, que a veces es correcta y otras veces no –y eso si
no es de un deseo personal caer en ello-. Pedimos a Alá nos aleje de ello y de
todo con lo que le desagrada.

Narraciones similares a lo anterior continúan:

2.1) “El ejemplo de mis Compañeros es como las estrellas; a cualquiera


de ellos que sigáis, seréis bien guiados.”

Maudú (fabricado). Relatado por Cudá’i (109/2) a través de:

Yáfar ibn Abdúl Uahid, quien dijo: Uahb ibn Parir ibn Azim nos lo informó
de su padre y a su vez de al-A’mash, y a su vez de Abu Saleh y a su vez de
Abu Huraira y por último del Profeta (Salallahu alehi wa salam).
Uno de los mohadices, Ibn al-Mohíb o Dájabi, escribieron al margen: “este
hadiz no es nada auténtico”, o sea, que es fabricado; el defecto aquí es Yáfar,
sobre quien Daracútni dijo: “él solía fabricar hadices”; Abu Zur’a dijo: “él
narró hadices infundados”; Dájabi dio unos hadices, los cuales motivaron que
él lo despreciara, entre ellos éste, diciendo luego: “¡Esto es una calamidad
suya!”

2.2) “Lo que sea que os ha sido dado del Libro de Alá acatadlo; no hay
ocasión para quien lo abandone. Si no se halla en el Libro de Alá;
(acatad) un precedente mío (sunna). Si no hay precedente mío (sunna),
entonces (acatad) lo que mis Compañero dicen: pues en verdad mis
Compañeros pertenecen a la constelación de estrellas; así que cualquiera
de ellos elijáis, seréis guiados y el desacuerdo de mis Compañeros es una
misericordia para vosotros.”

Maudú (fabricado). Compilado por Jatib en al-Kifaya fi ‘Ilm a-Riuaya [p.48]


y también por Abul-Abbas al-Asamm en su Hadiz (no. 142), & Ibn ‘Asakir
[7/315/2] por medio de:

Sulaiman ibn Abi Karima, a su vez de Yuwaibir a su vez de ad-Dajak a su


vez de Ibn Abbás a su vez del Profeta (Salallahu alehi wa salam).

Es de un isnad Da’íf Yiddan (muy pero muy débil).

Sobre Sulaiman ibn Abi Karima, Ibn Abi Hatim [2/1/138] reportó de su padre
sobre éste: “Es él débil en hadiz.”

Yuwaibir es Ibn Saíd al-Azadí, y es matruc (desidioso) como han dicho


Daracútni, Nasái y otros; e Ibn al-Madiní lo declaró muy débil (casi falso).

Al-Iraquí acotó la última parte del hadiz en su Tajrich del libro de Ihyaa’
‘Ulum a-Din [1/25] y después dijo: “es un isnad da’íf.”

En realidad el isnad es muy débil debido a lo que se ha dicho de Yuwaibir,


como dijo Shajáwi en al-Macásid. A pesar del propósito que tiene el hadiz,
éste es fabricado, y es claro de lo que ha precedido y de lo que le seguirá.

Suyúti acotó el hadiz completo en su tratado Yazil al-Muwajib fi Ijtilaf al-


Mad-jajib por una narración de Baijáqui en al-Madjal, y Dailami lo transmitió
por esta vía, como ocurre en al-Mauduát de Alí al-Qari [p. 19]. Una vez que
se conoce esto, entonces lo dicho por Suyuti en el ya mentado tratado es muy
extraño: “…y este hadiz contiene muchos puntos que destacar; entre ellos que
él (Salallahu alehi wa salam) nos informa de los desacuerdos entre los mad-
jabs en asuntos insignificantes, y que es uno de sus milagros, ya que es
información sobre lo desconocido; también, que está complacido con la
aprobación del desacuerdo, ya que él lo describe como una misericordia, y que
una persona abrumada puede escoger a cualquiera (de los Compañeros) de los
que desee (en opinión)”.

Podría decírsele: primero pon el trono y te sientas sobre él. Lo que él ha


mencionado sobre la elección es falso: no es posible para el musulmán
aferrarse a esto acatar y luego a su generalidad, ya que lleva al quiebre de las
restricciones en la Scharía, lo cual no es difícil de observar. Véase también la
discusión que sigue como 2.4.

2.3) “Pedí a mi Señor sobre lo que mis Compañeros discrepaban tras de


mí, así que Alá me inspiró: ¡Oh Mohámed! Tus Compañeros son para Mí
de la constelación de estrellas- algunos más brillantes que otras; así que
cualquiera que tome de ellos algún asunto donde aquéllos discrepan, para
Mi, ese esta guiado.”

Maudú (fabricado). Reportó Ibn Batta esto en al-Ibána [4/11/2], Jatib, Nizam
al-Malik en al-Amáli[13/2], Diyá en al-Muntacá ‘an Masmu’atiji bimaru
[116/2] & Ibn Asakir [6/303/1] por medio de:

No’aim Ibn Hammad, quien dijo: Abdú Rahim ibn Zeid nos narró de su padre
y a su vez de Saíd ibn al-Musayyib a su vez de Omar ibn al-Jatab y a su vez
del Profeta (Salallahu alehi wa salam)

Este isnad es maudú.

No’aim Ibn Hammad es débil: Ibn Hayar dijo: “Comete muchos errores.”

Sobre Abdú Rahim Ibn Zeid al-‘Amí, Bujari dijo: “él es desidioso”; Abu
Hatim dijo: “Sus hadices son abandonados: él es inaceptable en el hadiz –él
solía subestimar a su padre al narrar las desgracias de aquél”; Ibn Mahín ha
calificado a Abdú Rahim como un mentiroso; dice en al-Mizan: este hadiz es
falso.”

2.4) “De verdad, mis Compañeros son como las estrellas: así que si
aceptáis cualquiera de su dichos, estaréis guiados.”

Maudú (fabricado). Ibn Abdú Barr lo registra en forma mu’alac


(interrumpido, o sea, una cadena incompleta de narradores al final del
compilador) e Ibn Hazm lo reporta de él; la cadena completa fue proveída por
Abd Ibn Humaid en al-Muntajab min al-Musnad (86/1):
“Ahmed ibn Yunus me informó: Abu Shihab al-Hannat nos narró de Hamza
al-Yazri, y a su vez de Náfi’, a su vez de Ibn Omar y a su vez del Profeta
(Salallahu alehi wa salam)’’.

Ibn Batta lo narró también en al-Ibana [4/11/2] por una cadena alterna de Abu
Shihab.

Ibn Abdú Barr dijo: “este isnad es falso; ninguno sirve de prueba de que haya
sido reportado por Náfi’.”

El tal Hamza es Ibn Abi Hamza; Daracútni dijo sobre él: “Matruc
(desidioso)”; Ibn ‘Adi dijo: “Sus narraciones son en su mayoría fabricadas”;
Ibn Hibbán dijo: “él nada más narra cosas que fabrica a partir de narradores
confiables, a tal grado que parece que lo hace deliberadamente- no es
permitido registrar nada de él.”; Dájabi acotó algo de sus hadices inventados
en al-Mizan, y éste es uno de ellos.

Ibn Hazm dijo en al-Ijkam (6/83), después de declarar que este hadiz (no. 2,
con todas sus versiones) es indudablemente una mentira que contradice
claramente a muchas aleyas del Corán, o sea, La estrella (53:3-4), las Mujeres
(4:82) y el Botín (8:46). Por lo cual:

“…es absurdo que el Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) nos


hubiese ordenado el seguir cada opinión expresada por los Compañeros,
porque hubo entre ellos quienes permitieron algo mientras que los otros lo
prohibían; si lo anterior es el caso, comerciar con tóxicos sería permitido si
uno siguiera a Samura ibn Yundub; sería permitido para alguien ayunar para
comer nieve si uno siguiera a Abu Talha, pero prohibido al seguir a otros
además de este; evitar el Gusl debido al interrumpir del coito sería obligatorio
si uno siguiese a Alí, Osmán, Talha, Abu Ayyub y Ubayy ibn Ka’ab; pero
prohibido si uno siguiese a Aixa e Ibn Omar; y toda esta clase de ejemplos nos
han sido contados con cadenas auténticas de narradores.”

Luego él continúo explicando como algunas opiniones expresadas por los


Compañeros en las cuales ellos estaban errados en la Sunna, tanto en el
período de vida del Profeta y posteriormente a su muerte, afirma (6/86) lo
siguiente:

“Así que ¡¿cómo es permitido seguir ciegamente las opiniones de la gente


que comete errores al mismo tiempo que acierta?!”

Anterior a esta declaración, él había explicado en su capítulo la Discrepancia


Condenada (5/64), que los errores derivados de aquéllos que dicen “el
desacuerdo es una misericordia”, usan como evidencia el hadiz “Mis
Compañeros son como las estrellas: a cualquiera de ellos que sigáis, seréis
bien guiados”, nos aclara que el hadiz es una mentira por muchas razones:

i) No es auténtico con respecto a su cadena de narradores.


ii) El Profeta (Salallahu alehi wa salam) no nos pudo ordenar seguir
algo que él mismo ha declarado erróneo a la vez, o sea, v. gr. una
vez señaló el error de Abu Baker al interpretar un sueño, el error de
Omar en otra interpretación y en el veredicto equivocado dado por
Abu-Sanábil; de aquí se desprende que no es posible para él
ordenarnos seguir a alguien equivocado;
iii) El Profeta (Salallahu alehi wa salam) nunca dijo mentiras; sus
palabras fueron siempre veraces: la comparación con las estrellas es
claramente defectuosa, ya que por ejemplo, si alguien intenta viajar
por cierta ruta directo a las estrellas en la constelación de
Capricornio, pero en su lugar sigue a la estrella en Cáncer, él no será
correctamente bien guiado, sino que se desviará de la ruta trazada y
se equivocará enormemente; por lo tanto, es obvia la falsedad al
decir que seguir a cualquier estrella uno será guiado correctamente.

Ibn al-Mulaquin dio una versión resumida de Ibn Hazm en la obra al-Julasa
(2/175), que aprobó y terminó con la discusión del hadiz diciendo: Ibn Hazm
dijo “esto es una narración falsa, inventada, fabricada incorrecta.”
APÉNDICE 2

Hadiz auténtico:

“Estás correcto en algo y mal en algo”

De: Sajíj al-Bujari; Book of Dreams, traducción en inglés de los significados


del Dr. Mohámed Muhsin Khan.

Narró Ibn Abbás:

Un hombre vino al Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) y dijo: “Vi


en un sueño que se cernía la sombra de una nube. La mantequilla y la miel
empezaron a caer de ésta y vi a la gente agolparse a ella con sus manos, unos
agarrando mucho y otros un poco. De pronto, una cuerda se extendía del cielo
a la tierra y mire que tú la agarrabas y subías (por ella); después, otro hombre
la agarró y subió y después otro (tercer) hombre la sostenía y subió, y después
otro (cuarto)hombre la agarró, pero se rompió (la cuerda) y luego se unió por
sí misma otra vez.”

Abu Baker dijo: “¡Oh Mensajero de Alá! ¡Por la vida de mi padre! ¡Por Alá!
permíteme interpretar este sueño.” El Profeta (Salallahu alehi wa salam) le
dijo: interprétalo. Abu Baker dijo: “la nube con sombra simboliza el Islam; la
mantequilla y la miel cayendo de ella simboliza el Corán; su dulzura y la
gente es la que aprende mucho o aprende poco. La soga que se extiende del
cielo a la tierra es la Verdad que tú (Nabí) sigues. Tú la sigues y Alá te elevará
a ella, y un hombre la seguirá y se elevará a ella; y otro hombre la seguirá y
se elevará a ella; otro hombre la seguirá y se romperá y luego se unirá para él
y se elevará a ella. ¡Oh Mensajero de Alá! ¡Por la vida de mi padre!¿Estoy
correcto o no?”

El Profeta (Salallahu alehi wa salam) contestó: Estas correcto en algo y mal


en algo.

Abu Baker dijo: ¡Oh Profeta de Alá! Por Alá, debes decirme en que estuve
mal.”
El Profeta (Salallahu alehi wa salam) dijo: No jures.

(Relatado por Bujari & Muslim, también por Abu Daud, Tirmídi, Darimi, Ibn
Maya, Ibn Abi Cheiba Y Ahmed.)

APÉNDICE 3

Hadiz auténtico:

“Quien rezaba deplorablemente” (A. S. E.)

En la literatura de Hadiz y Fiq, éste término se refiere a los Compañeros


mencionados en el siguiente hadiz de Sajij al-Buajri (Book of prayer,
traducción al inglés por Dr. Mohámed Muhsin Khan); muchas otras
narraciones de este incidente se encuentran en las distintas colecciones de
hadices, y provee una fuente importante de instrucciones del Profeta (P. B. E.)
concerniente a la forma correcta de rezar la Oración:

Narró Abu Huraira:

El Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) entró a la mezquita y una


persona lo siguió. El hombre rezó y luego fue hacia el Profeta (Salallahu alehi
wa salam) y lo saludó; él regresó el saludo y le dijo: Regresa y reza, porque
no has rezado.

El hombre regresó y rezó de la misma forma; entonces regresó y saludó al


Profeta (Salallahu alehi wa salam) quien dijo: regresa y reza, porque no has
rezado, tres veces.

El hombre le dijo: “Por quién te ha enviado con la verdad, no puedo hacer


nada mejor que esto, así que por favor enséñame.”

Él le dijo: Cuando te paras para la oración, dí takbír y luego recitas lo que es


fácil para ti del Corán (de lo que sepas de memoria); después inclínate hasta
que sientas comodidad en rukú; luego te incorporas y te yergues, luego te
prosternas hasta que te sientas cómodo en la sáchda, luego te sientas con
calma hasta que te sientes cómodo, y haces así mismo en todas tus oraciones.

[Narraciones posteriores del este hadiz se han hallado en otras obras de hadiz
como Sunan Abi Daud, etc. Conteniendo más detalles.]
APÉNDICE 4

La inconsistencia del hadiz sobre poner las manos abajo del ombligo.

De: Irwá al-Galíl (353) & Ajkam al-Yanáiz (p. 118), de Sheik al-Albani.

Abu Daud (756), Daracútni (107), Baijáqui (2/310); Ahmed lo reporta en el


Masaail de su hijo Abdulá (62/2) y también en Zawáid al-Musnad (1/110), e
Ibn Abi Cheiba (1/156/1)quienes lo transmitieron por medio de:

Abdú Rahmán ibn Isaac por medio de Ziyaad ibn Zeid a-Siuáí por medio de
Abu Yuhaifa y por medio de Alí (A. S. E.), quien dijo: “es de la Sunna
durante la oración colocar una palma sobre la otra (mano), (por) debajo
del ombligo.”

Este isnad es da’íf (inconsistente/débil) debido a que Abdú Rahmán ibn Isaac
(al-Uasiti al-Cufi), es inconsistente (léase más adelante). Por lo anterior,
contiene idtiraab (alteración), ya que él lo narró con tres cadenas diferentes
cada vez que lo mencionaba:

(1) Una vez con: Ziyad por medio de Abu Yuhaifa y por medio de Alí
(como se lee arriba);
(2) Otra ocasión: No’man ibn Sa’d por medio de Alí (registrado por
Daracútni y Baijáqui);
(3) Y en otra ocasión con: Siyaas Abul Hakam y por medio de Abu Uaail,
quien dijo: “Abu Huraira dijo: ‘es de la Sunna…” (registrado por Abu
Daud [758] y Daracútni).

La sentencia de la gente del Hadiz con respecto a la inconsistencia de Abdú


Rahmán Ibn Isaac al-Cufi.

1) Abu Daud dijo: “escuché a Ahmed ibn Hanbal declarar a Abdú


Rahmán ibn Isaac al-Cufi de da’íf (débil).” [esta es la razón del por qué
Ahmed no aceptó este hadiz de él; porque su hijo Abdulá dijo: “Vi que
cuando se rezaba, mi padre colocaba sus manos, una sobre la otra por
arriba del ombligo.”]
2) Nauaui afirmó en su Machmú (3/313), y en su Sharj Sají,j Muslim y
demás que: “ellos (los eruditos en hadiz) concuerdan que al declarar
este hadiz inconsistente es porque tiene una narración de Abdú Rahmán
ibn Isaac al-Uaasiti, quien es un narrador inconsistente (da’íf), al igual
que los Imams del Yarj y Ta’dil (autentificación y desacreditación de
narradores)”
3) Zayla’i confirmó en Nasb ar-Raya (1/314), “Baijáqui dijo en al-
Ma’rifa: ‘Su isnad no es firme, porque es una narración única de Abdú
Rahmám Ibn Isaac al-Uasiti, quien es desidioso (matruc)’.”
4) Ibn Hayar dijo en Fath al-Baari (2/186): “es un hadiz débil.”

Lo que aún reafirma su inconsistencia es que, contrario a lo narrado y


achacado a Alí, hay otro del mismo pero con mejor isnad: el hadiz de Ibn
Yarir al-Dabbi, quien nos cuenta que su padre le dijo: “Vi a Alí sostener su
brazo izquierdo con el derecho sobre la muñeca, arriba del ombligo” –este
isnad es un digno candidato para el rango de jásan; Baijáqui (1/301) lo señaló
como jásan; Bujari (1/301) lo calificó de certero mientras lo inscribía en una
forma abreviada e interrumpida.

Lo que es auténtico del Profeta (Salallahu alehi wa salam) con respecto a la


posición de las manos es que estas deben estar sobre el pecho; hay muchos
hadices sobre esto, de los cuales existe el de Tawus, quien dijo: “el Mensajero
de Alá (Salallahu alehi wa salam) solía colocar su brazo derecho sobre su
brazo izquierdo, los que sujetaba firmemente sobre su pecho firmemente
durante la oración” transmitido por Abu Daud (759) con un isnad sajíj.
Aunque este es mursal, es prueba suficiente para los sabios, con todo y sus
opiniones diversas concerniente al hadiz mursal, es declarado sajíj con isnad
mursal y también considerados por otros mausúl en muchas narraciones; se
desprende de aquí que es válido como prueba para todos. Algunas de las
narraciones que lo apoyan son las siguientes:

1) De Ua’il ibn Huyer: “Que el vio al Profeta (Salallahu alehi wa


salam) poner su mano derecha sobre la izquierda y colocarlas
sobre el pecho.” Registrado por Ibn Juzaima en su Sajíj (Nasb a-
Raya, 1/314) y anotado por Baijáqui en su Sunan (2/30) con dos
cadenas de narración que se apoyan mutuamente.
2) De Cabisa ibn Julb, que su padre le dijo: “vi al Profeta (Salallahu
alehi wa salam) abandonar (después de acabar el azalá) su
derecha y su izquierda y lo vi colocar esto sobre su pecho –
Yajia (Ibn Saíd) describió la derecha (la mano) sobre la izquierda
en la muñeca.” Reportado por Ahmed (5/226) con una cadena de
narradores quienes pertenecen al modelo impuesto por Muslim
excepto por Casiba, pero es declarado confiable por ‘Ijli & Ibn
Hibbán; pero, ninguno narra nada de él excepto Simák Ibn Harb
de quien Ibn al-Madiní y Nasái dicen: “desconocido” e Ibn
Hayar dice en su Tacrib: “él es Macbúl [aceptable sólo con
apoyo].” Los hadices de tal persona son jásan al igual que las
narraciones de apoyo y por lo tanto Tirmídi dijo después de
acotar la parte de este hadiz concerniente al sujetar la izquierda
con la derecha: “es hadiz Jásan.”

Entonces, estos tres hadices demuestran que la Sunna es colocar las manos
sobre el pecho, y cualquiera que se encuentre con ellos no dudará que todos
ellos son suficiente prueba de ello.
APÉNDICE 5

La inconsistencia del hadiz que condena a la recitación detrás del Imám.

De: Silsila al-Ahadit ad-Da’ífa ual-Maudúa (568-570) de Sheik Albani.

1.- “Quien recita detrás del imám, su boca se llena de fuego.”

Maudú (fabricado). Ibn Tahir lo acotó en Tadkira al-Mauduat (p. 93) y dijo:
“el isnad contiene a Mamún ibn Ahmed al-Harawi, un mentiroso que solía
narrar fabricaciones.” Muchas de sus descripciones están dadas en el hadiz 2
de adelante. Ibn Hibban mencionó este hadiz a su nombre en ad-Du’afa
(narradores débiles) y Dájabi lo consideró como una calamidad de aquél.

Algunos hanefitas han sido engañados por este hadiz, arguyendo en base de
que cualquier recitación detrás del imám es totalmente prohibida. Abul
Hasanat al-Lucnaui dijo en at-Ta’lic al-Mumachid ‘ala Muwatta Muhammad
(p. 99): “mencionó el autor de Nijáya y por otros que es marfú en su
expresión: ‘…habrá un carbón ardiendo en su boca’, lo que es totalmente
infundado.”

Dijo antes de eso. “no hay ningún hadiz marfú que tenga una prohibición de
recitar la Fatiha detrás del imám; todo lo que ellos consideran marfú es tanto
infundado como falso.” Entonces mencionaron este hadiz con dos expresiones
como ejemplo.

La gente de conocimiento, tanto del pasado como del presente ha discrepado


con respecto a la recitación detrás del imám, teniendo tres puntos de vista:

1.- La recitación en oraciones sigilosas y fuertes es obligatorio.


2.- Que es obligatorio en silencio tanto en las oraciones sigilosas como las
fuertes.
3.-Que debe haber recitación en las sigilosas, más no en las oraciones fuertes.

Este último punto de vista es el más equilibrado y más cercano a la verdad,


porque en él todas las evidencias pueden acomodarse de modo que ninguna de
ellas se rechaza. Es el punto de vista de Malik y Ahmed, y tras algunos
análisis hasta algunos hanefitas, incluyendo a Abul Hasanat al-Lucnaui en el
ya mencionado libro.

Otro ejemplo de las mentiras Mamún al-Haraui es el que sigue:

2.- “Quien eleva sus manos durante la oración, no hay oración para éste.”

Maudú (fabricado/inventado). Ibn Taahir lo anotó en su obra Tadkira al-


Maudu’aat (p. 87), y dijo: “el isnad inserta a Mamún ibn Ahmed al-Harawi,
un mentiroso comprobado que solía fabricar hadices.”
Dájabi dijo acerca de él: “Trajo calamidades y desgracias con sus
reportes. Él inventó hadices, siendo éste uno de ellos; y los relató
aparentemente en base a narradores confiables.”

Está claro para mí que los hadices inventados por Mamún al-Harawi, un
fanático adicto al mad-jab hanefita, con hadices adscritos a él (en los libros de
narradores) al respecto, defienden (vehementemente) al Imám Abu Hanifa e
insultan (tenazmente)al Imám Chafeí, de los cuales el de arriba es uno de
ellos; rechazando el que apoya el punto de vista de Chafeí de levantar las
manos tanto al bajar en rukú como al erguirse después de él (lo cual es la
verdad, indudablemente); pero apoyando el punto de vista hanefita el cual lo
condena a makrú. Más aún, no conforme con esto, llegó al punto de inventar
el hadiz que leemos, para así diseminar la idea de que levantar las manos en la
oración, la anula.

Tal vez intentó apoyar la narración de Majúl de que Abu Hanifa dijo: “quien
levante sus manos durante la oración, su oración esta arruinada” narración que
embaucó a Amer Katia al-It-cani, quien compiló un tratado basado en el
argumento de que la oración no vale al elevar las manos. Asimismo, engañado
vive quien traza y sigue este camino, ordenando inclusive que no es permitido
para los hanefitas rezar detrás de un chafeíta porque éste último eleva sus
manos. Por todo ello, esta narración atribuida a Abu Hanifa es una atroz
mentira, tal como lo verificó ‘Aláma Abul Hasanat al-Lucnaui es su obra al-
Faua’id al-Bajiya fi tarayum al-Hanafía (pp. 116, 216-7).

Sheik Alí al-Qari apuntó este hadiz en su al-Mauduát y después dijo (p. 81):
“este hadiz fue fabricado por Mohámed bin ‘Ucasha al-Kirmani, ¡que Alá lo
arruine!” y posteriormente (p. 129), apuntó lo que Ibn Cayyim dijo al
respecto: “Es fabricado”.

Lo del párrafo anterior, indica un nombre diferente al de al-Harawi; pero de


ser vedad, lo que tenemos es que tenemos dos personas narrando lo mismo y
que sólo uno de ellos se lo adjudicó a sí mismo.
Podemos deducir de todo esto que no hay reparo en abandonar la sunna (de
levantar las manos) ¡por tan sólo no verificar y constatar las narraciones de los
Imames y del Profeta (Salallahu alehi wa salam)!

NOTA: Acerca de levantar la manos al posicionarse en rukú y volverlas a


levantar al dejarlo, existen muchos hadices narrados del Profeta (Salallahu
alehi wa salam) al respecto; todos ellos son mutawatir en opinión
(consensuada) de los ulemas; está comprobado que levantar las manos en cada
takbir está basado en la veracidad de muchos hadices; de modo que no
levantar las manos narrado por aquél no es genuino excepto por medio de
Abdulá ibn Masúd, más sin embargo no es aconsejable ponerlo en práctica
porque es naaf (negación). Los hanefitas y otros creen firmemente que lo
muzbit (afirmativo) precede a lo naaf (negación); pero incluso cuando lo
afirmativo es lo adecuado, desechan esto cuando hay una cantidad inmensa de
hadices (que los contradice) como en este caso. Basándonos en este principio
sin seguir ambigüedades, esto les hace obligatorio el levantar las manos y no a
empecinarse al mad-jab después de haber visto la prueba (contundente). Sin
embargo, es una pena que sólo un puñado (de tercos), tanto del pasado como
del presente, lo hayan aplicado (el hadiz del que hablamos), pues ¡han llegado
al grado de no alzar las manos que lo han vuelto una misión en la vida para
ellos!

Yendo más lejos, otra de las invenciones de este miserable mentiroso, y esta
vez, insultando abyectamente al Imám Chafeí (Mohámed bin Idris), es el
siguiente:

3.-“Habrá entre mi umma un hombre conocido como Mohámed bin Idris,


que será más dañino a mi umma que Lucifer, y habrá un hombre entre
mi umma conocido como Abu Hanifa, que será la luz de mi umma.”

Maudú (inventado/fabricado). Ibn al-Yauzi lo anotó en al-Maudu’at (1/457)


por medio de:

Mamún ibn Ahmed as-Salmi, quien dijo: Ahmed ibn Abdulá al-Yuwaibari nos
narró: Abdulá ibn Mi’dan al-Azadi nos informó de Anas como marfú; y luego
dijo que es “fabricado; inventado por Mamún o por Yuwaibiri. Hakim lo
mencionó en el Marjal que a Mamún le preguntaron: ‘¿acaso acudís a Chafeí
y sus seguidores?’ a lo que respondió, ‘Ahmed ibn Abdulá al-Yuwaibari nos
narró…etc.,’ de modo que es evidente de esto que él es el inventor de esto.”

La adición que aparece en Lisan es la siguiente: “Hakim entonces dijo: ‘A


quien Alá haya concedido un mínimo de inteligencia sabrá que tal hadiz es
una invención atribuida al mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam)’.”
El hadiz tiene otras vías de narración, pero todas ellas se remiten a mentirosos
y narradores desconocidos. Por lo tanto, es demasiado extraño que ‘Alama
‘Aini se inclinara por reforzar el hadiz con estas otras vías, y que Sheik
Kauzari las apoyara. Sin embargo, no es de sorprenderse lo último, ya que él
(Kauzari) era un notable y acérrimo defensor de Imám Abu Hanifa, aún si con
ello tuviera que insultar a otros imames; pero lo que si nos sorprende es que
‘Aini lo hiciera, pues no era de los que juzgaba a la ligera y caer en
exageraciones. La opinión de los dos ha sido refutada bajo el escrutinio de
otras vías de narración que se refieren al mismo (hadiz), en la única forma que
el libro at-Tankil bi ma fi Ta’neb al-Kauzari min al-Abatil (1/20,446-9) de
‘Alama Yamani lo hace.

APÉNDICE 6

Análisis de los hadices que narran el Amén del Imám con la


congregación.

De: Silsila al-Ahadit ad-Da’ífa ual-Maudúa (951-2) de Sheik al-Albani

1.-“Cuando decía amén, aquellos detrás de él decían amén; de modo que


había un montón de ruido en la mezquita.”

No hay bases para decir que el hadiz fue expresado de esta manera, hasta
donde sabemos. Ibn Hayar dijo en Taljis al-Habir (p.90): “No lo he
encontrado con estas palabras, pero su significado está vinculado con Ibn
Maya en el hadiz de Bíchir ibn Rafi.”:

2.-“Cuando recitaba ‘No de los que han incurrido en Tu ira, ni de los


extraviados’ dijo ‘aamiin’ que quienes estaban cerca de él en las primeras
dos hileras lo pudieron oír [y la mezquita retumbó con éste (amén)].”

Da’íf (inconsistente/débil). Relatado por Ibn Maya (1/281) y Abu Daud sin la
añadidura (entre corchetes) (1/148), por medio de:

Bíchir ibn Rafi a su vez de Abu Abdulá, primo de Abu Huraira; a su vez de
Abu Huraira quien lo contó del Profeta (Salallahu alehi wa salam).

Ibn Hayar en Taljis (p. 90) dijo: “Bíchir ibn Rafi es inconsistente; el primo de
Abu Huraira se dice es un desconocido, pero Ibn Hibban lo ha declarado
confiable.”

Busairi dijo en Zawa’id (56/1): “Este es un isnad inconsistente; la condición


de Abu Abdulá es desconocida; Bichir fue declarado inconsistente por
Ahmed; e Ibn Hibban dijo: ‘narró invenciones’.”
El hadiz No. 2 solo contiene una parte del significado del No. 1, o sea, el decir
amén por el Imám solamente. En cuanto al amén de aquellos detrás, pueda ser
la ocasión de decir “la mezquita retumbó con éste (el sonido)”; pero el hadiz
implica literalmente que es el amén del Profeta (Salallahu alehi wa salam) la
razón de esto.

3.- “Cuando terminaba de recitar la Madre del Corán, elevaba su voz y decía
‘aamíin’.”

Da’íf (inconsistente/débil). Relatado por Daracútni, Hakim y Baijáqui.

Todas las demás fuentes contienen a Isaac ibn Ibrahim ibn al-Ála’ az-Zubaidi,
conocido como Ibn Zibric, quien es inconsistente; Abu Hatim dijo: “un
anciano no se le daña”; Ibn Ma’in lo describió en buenos términos; Nasái dijo:
“no confiable”; Mohámed ibn ‘Auf dijo: “No tengo duda de que Isaac ibn
Zibric solí mentir.” Sin embargo, estas palabras son correctas en significado
ya que se basan en un hadiz de Ua’il ibn Hayar con isnades sajíj.

(Ya que el texto de este hadiz no involucra el amén de la congregación para


nada, es incorrecto considerarlo como una versión más del hadiz No. 2, como
hizo Shaukani).

El único hadiz que refuerza al hadiz No. 1 es el que Chafeí relató en su


Musnad (1/76) a través de Muslim ibn Jalid de Ibn Yuraich a su vez de Átá,
quien dijo:

4.- “Solía escuchar a los imames: Ibn az-Zubair y otros después de él decían
‘aamíin’, y los que estaban atrás decían ‘aamíin’, hasta que la mezquita hacía
eco.”

Este (hadiz) tiene dos defectos:

(i) La inconsistencia de Muslim ibn Jalid az-Zanyi; Ibn Hayar dijo: “él
era confiable, pero cometió muchos errores.”
(ii) El ‘an ‘anaj (que con respecto de él) de Ibn Yuraich, quien fue un
mudalis; tal vez lo tomó de Jalid ibn Abi Anuf, quien lo narró de
áta’ como viene:

4.1.- “Me encontré a doscientos compañeros del Mensajero de Alá (Salallahu


alehi wa salam) en esta mezquita (o sea, la de Meca): cuando el imám había
dicho: ‘Ni de los extraviados’, alzaron sus voces en amén (en otra narración:
escuche el rugir de su amén).”

Relatado por Baijáqui (2/59) e Ibn Hibban en Zicat (2/74); la narración alterna
es del primero.
Este Jalid fue descrito por Ibn Abi Hatim (1/2/2355-6), pero esto no incluyó
ninguna confirmación o negación. Ibn Hibban lo incluyó entre los narradores
confiables; pero Ibn Hibban es mejor conocido por no ser tan riguroso en tales
casos, por lo que no me satisface que dicha narración sea auténtica. Esto es
porque Ibn Yuraich lo tomó de él, lo que implica que hay una vía debatible; si
no es así, no sabemos de quien lo tomó Ibn Yuraich. Parece que el imám
Chafeí no estaba satisfecho con la confirmación de esta narración, porque su
posición es contraria a este; dice en al-Umm (1/95): “así que cuando el imám
completa la recitación de la Madre del Libro y dice ‘aamíin’, alza su voz a
modo de que los que están detrás puedan seguirlo; cuando lo dice, ellos lo
dicen a sí mismos, pero a mí me disgusta que lo digan fuerte”; de ser que la
anterior narración de los Compañeros fuera auténtica desde el punto de vista
de Chafeí, él no se habría opuesto a su aplicación.

De aquí partimos que la opinión más correcta en este asunto parece ser el
mad-jab de Chafeí: que el imám sin que lo sigan, debe decir el amén
fuertemente. Y Alá sabe mejor.

Pero entonces, observé que Bujari mencionó el texto (llanamente) de la


narración de Ibn az-Zubair en su Sajíj (o sea, en forma mu’alac),
clasificándolo como atinado. Ibn Hayar dijo en Fath al-Bari (2/208): "el isnad
que lo relaciona nos lo ha proporcionado Abdu aRazac de Ibn Yuraich de
Áta’. Él (o sea, Ibn Yuraich) dijo: ‘le dije a él, “¿acaso Ibn a-Zubair dice el
amén al final de la Madre del Corán?”, a lo que contestó “sí, y aquellos detrás
de él también dijeron aamíin, hasta que la mezquita resonó” a lo que dijo, “de
verdad que el amén es una súplica”.’ ″ Esto lo encontramos en el Musnaf de
Abdú Razac (2640/2), y con la misma cadena de transmisión, en al-Mujalá
(3/364) de Ibn Hazm.

En esta narración, Ibn Yuraich ha aclarado que (cara a cara) tomó la narración
de Áta’, por lo que estamos bien seguros de la ausencia de tad-lis, y la
narración de Ibn a-Zubair está firmemente establecido. De igual manera está
comprobado de Abu Huraira; Abu Rafi dijo:

5.- Abu Huraira solía llamar a la oración en lugar de Marwan ibn al-
Hakam, estipulando que el último no llegaba hasta ‘Ni de los extraviados’
a menos que supiera que Abu Huraira había entrado a las filas. Así que
cuando Marwan dijo ‘Ni de los extravíados’, Abu Huraira decía ‘aamíin’,
prolongándolo. También dijo: ‘Cuando el amén de aquellos en la tierra
coincide con el amén de aquellos en el cielo, ellos son perdonados’.

Relatado por Baijáqui (2/59); su isnad es sajíj.


Se deduce de aquí que, puesto que no hay nada establecido por los
Compañeros excepto lo de Abu Huraira e Ibn az-Zubair que contradigan el
amén fuertemente, esto debe ser aceptado. En realidad, no conozco ninguna
narración que se oponga a esto. Y Alá sabe mejor.

APENDICE 7

Las dos rakás después de uiter.

De: Silsila al-Ahadit as-Sajíja (1993) de Sheik al-Albani

1) El Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) dijo: haced impar


(uiter) la última (parte) de vuestra oración de la noche. Relatado por
Bujari y Muslim.
2) Abu Salama preguntó a Aixa sobre la oración del Mensajero de Alá
(Salallahu alehi wa salam) ella dijo: “él realizaba trece rakás (en la
oración de la noche), cumplía con ocho rakás y cumplía con el uiter y
hacía dos rakás sentados, y cuando quería inclinarse, se paraba y luego
se inclinaba, y luego hacía dos rakás entre el Azán y la icáma en la
oración del crepúsculo.” Relatado por Muslim.
3) Zauban dijo: “estábamos de viaje con el Mensajero de Alá (Salallahu
alehi wa salam), cuando dijo: en verdad este viaje es una carga
pesada, así que cuando cada uno de vosotros ha rezado uiter, debe
realizar dos rakás; si se levanta (luego bien); si no, aquellas dos
serán (la oración de la noche) para él.

Relatado por Darimi (1/374), Ibn Juzaima en su Sajíj (2/159/1103) e Ibn


Hibban (683) a través de varias cadenas que se remontan hasta: Ibn Uahb,
quien dijo: Muawiya ibn Saleh me contó de Shirai ibn Obeid de Abdú a-
Rajmán ibn Yubair ibn Nufair de su padre de Zauban, quien dijo…

Ibn Uahb ha sido respaldado por Abdulá ibn Saleh, quien dijo: Muawiya ibn
Saleh nos narró… etc., relatado por Daracútni (p. 177) y Tabaráni en al-
M’yam al-Kabir (1410). Abdulá ibn Saleh es un maestro de Bujari, así que
puede ser usado como evidencia para apoyar otras narraciones.

Este hadiz es utilizado como evidencia por el Imam Ibn Juzaima “que la
oración después del uiter se permite a quienes quieran rezar después de él, y
que las dos rakás que el Profeta (Salallahu alehi wa salam) solía rezar después
del uiter no fueron exclusivamente para él sobre su umma, ya que nos ordenó
rezar dos rakás después del uiter, una orden de recomendación y preferencia,
no una de obligación forzada.”

Se deduce claramente de este hadiz (por su orden general para su umma) que
las dos rakás después de uiter no eran exclusivamente para él; parece que el
propósito de su ordenanza de hacer la última oración de la noche impar era
evitar la negligencia de la raká impar, así que dicho objetivo no se contradice
con las dos rakás después de ésta, como está establecido en su práctica y en su
ordenanza. Y Alá sabe mejor.

APÉNDICE 8

La inconsistencia de los hadices mencionando el pasar las manos sobre el


rostro después las du’a (Súplica).

De: Irwá al-Galíl (2/178-182) por Sheik al-Albani

1) “El Profeta (Salallahu alehi wa salam), cuando elevaba sus manos


en du’a, él nos las bajaba hasta que restregaba su rostro con ellas.”

Da’íf (inconsistente/débil). Transmitido por Tirmídi (2/244) e Ibn Asákir


(7/12/2) por medio de: Jamád ibn Isa al-Yuhani de Hanzala ibn Abi Sufian al-
Yam-ji de Sálim ibn Abdulá de su padre desde Omaribn al-Jatab, quien dijo:

Tirmídi dijo después de esto: “este es un hadiz garib sajíj. Sólo se sabe que es
un hadiz de Jamád ibn Isa, ya que solamente él lo reporta, quien tiene pocos
hadices que sin embargo, la gente los ha reportado de él.”

Sin embargo, éste narrador es inconsistente, ya que en el Tacrib de Ibn Hayar,


quien habla con respecto a él en el Taj-dib:

Ibn Mahín dijo “un buen Sheik”1 ; Abu Hatim dijo: “débil para el hadiz”; Abu
Daud dijo: “débil, él reporta hadices munkar”; Hakim y Naccach dijeron: “él
reporta hadices falsos de Ibn Yuraich y yapar reporta cosas, las cuales son
‘equivocadas acerca de la autoría de Ibn Yuraich y Abdúl Aziz ibn mar ibn
Abdúl Aziz, que parece que aquellos que están en juego lo hacen

1
Si Ibn Mahín habla favorablemente de un narrador cuando el resto de los sabios lo han declarado
inconsistente, entonces la afirmación de Ibn Mahín es descartada; la razón es que él fue conocido por su
rigidez y severidad en la crítica; los narradores inconsistentes deberían ser cuidadosos en no revelar su
debilidad ante él; por lo que el juicio se pasa en conformidad. Esto explica el por qué esta sólo en la
autentificación del narrador.
deliberadamente; no es permitido referirlo como prueba.” Ibn Makula dijo:
“ellos declaran sus hadices débiles.”

De aquí, el parecer de este narrador es muy inconsistente, de modo que sus


hadices no pueden ser llevados a la categoría de jásan ¡y mucho menos sajíj!

Un hadiz similar reza:

“Cuando el profeta (Salallahu alehi wa salam) rezaba du’a y elevaba sus


manos, él frotaba su cara con sus manos.”

Da’íf (débil). Abu Daud (1492) de Ibn Laji’a de Hafs ibn Hisham ibn Utba
ibn Abi Uacca de Sa’ib ibn Yazíd de su padre.

Es un isnad débil debido a que Hafs ibn Hisham es desconocido y la debilidad


de ibn Laji’a (cf. Tacrib a-Tajdib).

Este hadiz no puede ser reforzado por ninguna de las dos vías de narración
debido a la gran inconsistencia presentada en el primero (de los hadices), el
cual ya hemos visto.

2) “Cuando invocáis a Alá, entonces suplicad con las palmas de vuestras


manos, y no suplicad con su dorso y cuando acabéis, frotad vustro
rsotro con ellas.”

Da’if (inconsistente). Relatado por Ibn Maya (1181, 3866), Ibn Naser en
Quiyam a-Lail (p. 137), Tabaráni en al-Múyam al-Kabir (3/98/1) y Hakim
(1536), de Saleh ib Hásan de Mohámed ibn Ka’b de Ibn ‘abbas (A. S. E.)
como marfú.

Es un isnad débil debido a que Ibn Hásan, quien es munkar en hadiz, como
afirmó Bujari; Nasái dijo: “el está desamparado en hadiz”; Ibn Hibban dijo:
“él solía andar con solteras y escuchar música y solía narrar reportes
inventados con la autoría de narradores confiables”; Ibn Abi Hatim dijo en
Kitab al-‘Ilal (2/351): “pregunté a mi padre (o sea, Abu Hatim a-Razi) sobre
este hadiz, del cual dijo: ‘Munkar’.”

Ibn Hásan ha sido respaldado por Isa ibn Maimún, quien también lo reportó de
Mohámed ibn Ka’b, como lo contó Ibn Náser. Sin embargo, no altera nada, ya
que Ibn Maimún es igualmente inconsistente: Ibn Hibban dijo: “él reporta
hadices, los cuales son invenciones”; Nasái dijo: “Nada confiable.”

Éste hadiz de Ibn Abbas también lo contó Abu Daud (1485), y a su vez de él
Baijáqui (2/212) por medio de: Abdúl Malik ibn Mohámed ibn Aiman de
Abdulá ibn Yacub ibn Isaac de alguien que lo narró de él de Mohámed ibn
Ka’b, quien dijo:

“No cubráis las paredes. Aquél que mire dentro de la carta de su


hermano sin su permiso, en verdad mira el Fuego (del infierno). Pedid a
Alá con las palmas de vuestras manos y no lo hagáis con sus dorsos; y
cuando acabéis, restregad vuestros rostros con ellas.”

Este isnad es débil: Abdúl Malik es declarado inconsistente por Abu Daud;
también conlleva al maestro de Abdulá ibn Yacub el cual no se nombra, y por
lo tanto desconocido – es posible que sea Ibn Hásan o Ibn Maimún, ambos
mencionados anteriormente.
El hadiz es también transmitido por Hkim (4/270) a través de : Mohámed ibn
Muawiya, quien dijo que Masadif ibn Ziyad al-Madini se lo narró a él y que lo
escuchó de Mohámed ibn Ka’b al-Curazi. Dájabi lo complementó recalcando
que Ibn Muawiya fue declarado mentiroso por Daracútni, de modo que el
hadiz es falso.

Abu daud dijo sobre este hadiz: “este hadiz ha sido narrado por más de una
vía de narración con la utoría de Mohámed ibn Ka’b; todos ellos son débiles.”

Elevar las manos en cunút por una calamidad está establecido por el
Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) en su súplica contra los
politeístas quienes mataron a setenta salmodeadores – transmitido por Imám
Ahmed (3/137) y Tabaráni en Al-Múyam as-Saguir (p. 111) como en el hadiz
de Anas con un isnad sajíj. Igualmente está comprobado por Omar y otros en
el cunút de la oración uiter. Sin embargo, ya que frotar la cara después de du’a
al-cunút no es para nada registrada del Profeta (Salallahu alehi wa salam) y
de ninguno de los Compañeros, es una innovación sin lugar a dudas.

En cuanto a frotar la cara después de la du’a fuera de las oraciones prescritas,


se fortalece por el hecho de que hay hadices auténticos acerca de elevar la
manos de súplica y en ninguno de ellos se menciona el frotar o restregar la
cara; Alá queriendo, esto muestra que es inaceptable y que no está ordenado.
BIOGRAFIA SUCINTA DEL SHEIK MUJADIZ ABU ABD
AL-RAHMÁN MOHÁMED NASSIR-EDDIN AL ALBANI

(Extracto de la misma redactada por Dr. ‘Asim Abdulá al-Cariuti)

Nació en la ciudad de Escútari 2 , capital de Albania en ese entonces, el año


1332 H (1914 d. C.) en el seno de una familia pobre. Su padre Hach Nuj
Nayyaati al-Albani había completado sus estudios de Scharía en Estambul,
convirtiéndose en un erudito de Albania. Después que el poder pasó a manos
de los ateos, tuvieron que abandonar Albania y huir hacia Damasco. Una vez
instalados, el sheik Albani terminó sus estudios y después aprendió sobre
Corán, Tachyuid (materia del buen pronunciar, leer y salmodiar el Corán),
Idioma árabe, el Fiq hanefita y demás ramas de la religión de distintos sheiks,
de su padre y diferentes amigos.

Aprendió también de su padre el arte de la relojería –en la cual fue muy hábil-
y de la cual obtenía sus ingresos. A la edad de los veinte años empezó a
profundizar en el campo del hadiz y materias afines tras leer los artículos
escritos en la revista “al-Manaar”.

Inició su trabajo en este campo al transcribir del Hafiz Al-Iraquí la obra “El
Acaudalado, que aporta de los libros de interpretación la revitalización
del mensaje”(al-Mugni 3 ‘an-hamlil-Asfaar fil-Asfaar fi tajrích maafil-ihyaa
minal-ajbaar) añadiéndole notas.

Ahondó más en el campo del hadiz y sus múltiples ciencias a pesar del
desánimo de su padre. Más aún, los libros que necesitaba no se encontraban
en la biblioteca personal de su padre, la cual estaba compuesta principalmente
de obras del Fiq hanefita, siendo para él necesario pedir en préstamo los libros

2
En albanés Shkodër
3
Al-Mugni (acaudalado): Uno de los nombres de Alá el Grande.- N. T.
de la Biblioteca de Damasco –Maktabatu Zaahiriyyah- u otras veces de los
vendedores de libros (libreros).

Tanto llegó a estar absorto en la Ciencia del Hadiz que él cerraba su local para
estudiar en la biblioteca un lapso de doce horas –por supuesto interrumpiendo
sus estudios para el zalá- sin comer excepto dos ligeros bocadillos que llevaba
consigo.

Posteriormente, las autoridades de la biblioteca le permitieron tener una


habitación de estudios exclusivamente para él con su llave de acceso a la
biblioteca y entrar así antes del horario habitual de biblioteca. A menudo
permanecía desde la madrugada hasta después del Ishá. Durante este tiempo él
produjo obras magníficas –muchas de las cuales todavía esperan ser impresas.

Los distintos estudios de los sheiks sobre el hadiz del Mensajero ((Salallahu
alehi wa salam) 4 tuvieron gran impacto en su persona, haciendo que él se
apartara de la ciega obediencia que solía tener de su formación hanefita,
aceptando y actuando conforme al Corán y la sunna –con el entendimiento de
los predecesores píos (A-Salafu-Saalij) Ello naturalmente lo condujo a tener
diferencias con algunos sheiks de su comunidad que seguían ciegamente la
escuela hanefita, y de igual modo con los imams sufíes y varios innovadores,
quienes comenzaron a oponérsele y alborotar a la gente del pueblo en su
contra etiquetándolo de “Uahabita extraviado” 5 . Sin embargo, fue apoyado
por algunos nobles sheiks de Damasco que lo alentaron a continuar, entre
ellos el sheik Bahyatul Baichyaar, sheik Abdúl Fattaah el Imám, y Taufiq al-
Barza

Por lo tanto, el sheik enfrentó muchos problemas en su esfuerzo por promover


el taujid y la sunna, tarea que llevó con perseverancia y paciencia.

Después de un tiempo, empezó a dar clases cada dos semanas, a las que
asistían estudiantes y maestros universitarios –en las cuales enseñó de varios
libros: Aquída, Fiq, ciencias del Usul y el Hadiz. También organizaba cada
mes viajes de da’ua a distintas ciudades de Siria y luego Jordania.

Tras haber aparecido varios de sus trabajos impresos, el sheik fue elegido para
enseñar hadiz en la nueva Universidad de Medina, Arabia Saudita, por un
período de tres años, del 1381 al 1383 H – en la cual fue también miembro
del comité universitario -.

4
Lla paz y bendiciones de Alá sean sobre él. N. T.
5
Calificativo erróneo histórico que usan para quienes seguimos (In shá Alá) el Corán y la sunna, tratando
de practicar el auténtico Islam y que aduce precisamente al renovador y restablecedor Abd-al-Uaháb.
Esto tan solo incrementa divisionismos entre quienes tratan de seguir una senda recta y de los que se
empecinan en sus equívocos (pido a Alá no ser uno de ellos). N. T.
Después de dicho trabajo, regresó a sus estudios y labores habituales en la
Biblioteca de Damasco, dejando su taller en manos de uno de sus hermanos.

Visitó varios países para dar da’ua y conferencias –entre ellos Qatar, Egipto,
Kuwait, los Emiratos, España e Inglaterra.

Siempre se vio forzado a emigrar varias veces de Siria a Jordania y viceversa,


después a Beirut, los Emiratos y nuevamente a Jordania, en ‘Ammaan –lugar
donde solía residir hasta hace unos cinco años atrás que murió, el 22 de
Yumada al-Ajíra de 1420 H [2 de octubre de 1999].

Sus trabajos cubrieron principalmente el campo del hadiz y sus ciencias, los
cuales llegan a ser más de cien obras.

En el Nombre de Alá, el Más Clemente, el Más Misericordioso.

INTRODUCCIÓN

Alabado sea Alá, quien hizo la oración obligatoria a sus siervos ordenándoles
establecerla. Lo mismo quien asocia el éxito y felicidad con la humildad en la
oración; quien la realiza para poder discernir entre imán y kufr; y a quien hace
se contenga de actuar injusta y vergonzosamente.

La honra y la paz sean sobre nuestro profeta Mohámed, a quien el Exaltado se


dirige así:

“Y os hemos hecho descender el mensaje, para así podáis explicar


claramente a la gente lo que les es enviado” 6

Y que llevó a cabo dicha tarea. La oración fue una de las cosas más
importantes que explicó a la gente, de palabra y obra. Inclusive una vez sobre
el púlpito en la oración realizando las posiciones de firmes, inclinado y
prosternado, al final les dijo: “He hecho esto de manera que vosotros me
sigáis y aprendáis de mi oración” 7 . Él nos hizo obligatorio el igualarlo en su
oración, diciendo: “Orad como me habéis visto orar” 8 . También dio las
buenas nuevas a quien fuera que orase como él, ya que dicha persona tiene la
promesa de Alá que entrará en los Jardines, como dijo: “Hay cinco oraciones
6
Sura an-Nahl, 16:44
7
Bujari y Ahmed
8
Malik, Abu Daud, Nasai e Ibn Hiban. Un hadiz sajij, declarado sajij por muchos Imames. Se da su
significado en el libro Sajij Abu Daud (451, 1276)
que Alá Todopoderoso ha hecho obligatorias. Quien realiza bien la ablución
para ellas, las reza en su tiempo pertinente y completa sus postraciones en
humildad, tiene la promesa de Alá que será perdonado; pero quien no lo hace
así, no la tendrá: Si Él quiere (Alá), lo perdonará o si Él quiere, lo
castigará”.

La paz y bendiciones sean también para su familia y para sus Compañeros, los
cuales nos legaron el modo de adorar, rezar, decir y actuar del Profeta
(Salallahu alehi wa salam) y quienes hicieron de todo esto, y solamente esto,
su escuela (mad-jab) y la senda la cual seguir; y también para aquellos que
siguieron, a su vez, sus pasos y siguen sus huellas hasta el Día del Juicio.

Cuando terminé de leer el libro sobre la oración en “El ímpetu y la


bienvenida” (A-Targuib ua Tarhib) por el hafiz al-Mundhiri para luego
enseñarlo a nuestros hermanos hace cuatro años, nos quedó claro el lugar
preeminente que ocupa la oración en el Islam (la recompensa, gracia y respeto
para aquellos que la establecen y la realizan), variando y dependiendo todo
ello de lo que fielmente se practica en la oración del Profeta (Salallahu alehi
wa salam). Al respecto, él nos señala en su dicho: “En verdad el siervo reza
una oración de la cual nada se ha registrado para él, excepto (lo que es) un
décimo, un octavo, un séptimo, un sexto, un quinto, un cuarto, un tercio o un
medio de ella” 9 . Por lo tanto, he recordado a los hermanos que no nos es
posible hacer la oración como un “aproximadamente” o “se debiera” realizar,
sino que debemos conocer la descripción detallada de la oración del Profeta
(Salallahu alehi wa salam), que incluye la esencia, modos, formas, súplicas
(du’as) y recordatorios (dikers) para así poner en práctica ese conocimiento
cuidadosamente con verdadero esfuerzo, porque de ese modo tenemos la
esperanza de que nuestras oraciones nos refrenen de cometer actos injustos y
vergonzosos y que las recompensas y bendiciones mencionadas en los hadices
sean registradas para nosotros.

Sin embargo, los detalles conocidos que cubren los aspectos de la oración es
contrario a lo que la gente piensa debe realizar de ella actualmente,
incluyendo a los sabios del din, porque ellos se limitan exclusivamente a sí
mismos a una sola escuela de pensamiento (mad-jab). Pero siendo concientes
en la recopilación y estudio de la sunna pura que se conoce, cada mad-jab
tiene ‘sunnas’ que ninguna de las otras tiene, incluso, cada mad-jab tiene
dichos y hechos que no se pueden encontrar y ni son auténticos del tiempo del
Profeta (Salallahu alehi wa salam); siendo que cada uno de los susodichos
pertenece a sabios tardíos 10 , ¡que aseveran fervientemente que pertenecen al

9
Sajij- colectado por Ibn al-Mubarak en az-Zuhd (10/21/1-2), Abu Daud y Nasái de buena continuidad
(sanad), he dado su interpretación en Sajij Abu Daud” (761)
Profeta (Salallahu alehi wa salam)! 11 Esto es el por qué los sabios de hadiz –
Alá los recompense a todos- habían producido libros de interpretación acerca
de los libros famosos de los sabios tardíos, explicando la categoría de cada
hadiz dado en ellos, o sea, si era uno auténtico, débil o fabricado. Ejemplos de
estos libros de interpretación están : Al-‘Inaaya fi Ma’rifa Ahadiz al-Hidaaya
y At-Turuq ual-Uasaa’il fi Tajrich Ahadiz Julaasa ad-Dalaa’il del sheik
Abdulá Qaadir ibn Mohámed al-Curashi al-Hanafi; Nasb ar-Raaya li Ahadiz
al-Hidaaya del hafiz Zayla’i, y su versión abreviada ad-Diraya del hafiz ibn
Hayar al- Ascalaani, quien también escribió Taljis al-Habir fi Tajrich Ahadiz

10
Abul-Hasanat al-Lucnoui dice en An-Naafi’ al-Kabir liman Yutaali’ al-Yaami’ as- Saguir (p. 122-3),
después de catalogar los libros de Fiq hanefita y cuál de ellos son confiables y cuáles no, dice: “Todo lo
que hemos dicho acerca de los grados relativos de éstas compilaciones se relacionan con su contenido de
temas fiq; pero en cuanto a su contenido, el cual concierne a los hadices del Profeta (P. B. E), estos no son
aplicables, puesto que en muchos libros en que se basan la crema y nata de los faquíes, tienen hadices
totalmente fabricados, haciendo a un lado las disposiciones de los sabios. Es claro desde un punto de vista
analítico que aunque muchos de los autores son de modo alguno competentes, fueron descuidados con
sus citas de las narraciones (o sea, notas o glosas)’
Uno de estos hadices falsos y fabricados que se hallan en algunos de los mejores libros que es el
siguiente: “Aquel que ofrece (realiza) las oraciones obligatorias durante el último viernes de ramadán,
valdrán por cada oración fallida durante toda su vida hasta la edad de 70 años”. Lucnoui dice en Al-
Aazaar al-Marfu’a fil-Ajbar al-Maudu’a (p. 315), después de haberse dado este hadiz: “Alí al-Qaari dice
en su al-Maudu’at as-Sugraa y al-Kubraa: ‘Esto es totalmente falso, porque contradice el ichmaa
(consenso de opinión)de que un acto de adoración no puede compensar aquello que se dejo de hacer por
años. De aquí, no hay lugar a que el autor dé mención del an-Niháya ni el resto de los comentaristas del
al-Hidaaya, porque ellos no son sabios del hadiz, ni dan referencia a este hadiz a cualquiera de los
compiladores de hadiz.’ ”
Shaucani también hace referencia a este hadiz en Al-Fawaa’id al-Machmu’a fil-Ahadiz al-
Maudu’a de un modo similar al anterior (p. 54) diciendo: ‘Esto es una fabricación sin duda alguna –
¡porque ni siquiera lo encuentro en las compilaciones de hadices fabricados! Sin embargo, se ha hecho
popular entre algunos estudiantes de Fiq de la ciudad de San’a’ que muchos de ellos han comenzado
actuar conforme a él. Yo no sé quien lo ha fabricado para ellos-. Que Alá desgracie a los mentirosos”.
Lucnoui dice más aún: “Ubicando dicho hadiz, que se encuentra en los libros de ceremonias y
rituales, es fabricado. He compuesto un breve ensayo con evidencia intelectual y narrativa llamado
Rechazo a las Cofradías con Invenciones sobre el Último Viernes de Ramadán, en el cual he
registrado aspectos que darán luz de los hechos, así que consúltenlo, porque es importante dicho tópico.”
La aparición de hadices falsos similares en los libros de Fiq destruyen la confiabilidad de otros
hadices que no se inscriben en los libros de hadices confiables. Las palabras de Alí al-Qaari contiene una
indicación al respecto: ‘Un musulmán debe tomar el hadiz de la gente que es experta en la materia; como
el dicho árabe reza, La gente de Meca conoce las veredas abruptas mejor y el dueño de su casa conoce
mejor lo que hay en ella’ ”.
11
En palabras resumidas del imám Nauauí de su Al-Machmu’ Sharjul Muhadhdhab (1/60) : “Los
eruditos en investigación de la gente del Hadiz y otros afirman que si un hadiz es débil, no debe
considerarse (con) ‘el Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) dijo/hizo/ordenó/prohibió...’ u otras
frases que señalan certeza, en su lugar deben decirse ‘se reportó/señaló/narró de él...’ u otras que sugieran
incertidumbre. Ellos dicen (los sabios del din) que las palabras de certitud corresponden para los hadices
que son sajij(auténticos) y jásan(bastantes buenos); y las frases de incertidumbre indican todo (menos
hadiz). Esto es porque las frases que designan certeza significan que lo que se sigue es auténtico y sólo
ellas pueden usarse en el caso de algo confirmado, porque de otro modo estaríamos diciendo mentiras
sobre el Nabí (Salallahu alehi wa salam).
Esta convención es ignorada por la mayoría de los faquíes de nuestros tiempos, que de hecho son
los más metidos en la disciplina, exceptuando a los mujadices expertos. Esta negligencia es indignante,
porque a menudo dicen de un hadiz sajij ‘Se reporta de él que...’, y sobre uno daíf (débil) ‘él dijo’ Y
‘reportado así y así...’ y ello está lejos de la realidad.”
ar-Raafi’i al-Kabir; existen muchos otros que no nombraremos por su gran
extensión. 12

LAS RAZONES TRAS LA COMPILACIÓN DE ESTE LIBRO Y


ALGUNAS DE SUS CARACTERÍSTICAS

Puesto que no me he encontrado un libro que cubra adecuadamente éste tema,


me sentí obligado a producir uno que aglomerara en lo posible la oración del
Profeta (Salallahu alehi wa salam), desde el takbír hasta el taslím, para bien de
los hermanos musulmanes que desean seguir la guía de su Profeta (Salallahu
alehi wa salam) en la adoración, de modo que sea fácil el usar éste libro para
cualquiera que sinceramente ama al Nabí (Salallahu alehi wa salam) y llevar
a cabo su ordenanza “Rezad como me habéis visto rezar.”

Así que me embarqué en una tarea difícil e investigué los hadices relevantes
de diversas fuentes. El libro que tiene en sus manos es el resultado final de
todo esto. Me propuse que solamente daría hadices que tuvieran una cadena
de narradores (isnad) auténtica de acuerdo a los principios de regulación en la
ciencia del hadiz. Descarté cualquier hadiz que se basara en narradores
desconocidos o vacilantes, ya sea que hubiesen tratado con la forma externa,
el recordatorio, la excelencia, etc. de la oración. Porque sostengo que los
hadices auténticos 13 son suficientes, sin dar lugar a lo endeble; porque a la
postre no hacen más (los hadices débiles) que llegar a conjeturas (daan) y
equívocos, pues como dice el Excelso:

“...Y en verdad la conjetura frente a la verdad no es nada” 14

Y el Profeta (Salallahu alehi wa salam) dijo: “Cuidaos de la sospecha,


porque en verdad la sospecha es la más falsa de las palabras”. 15 Por lo tanto,
no podemos adorar a Alá actuando conforme a hadices nada auténticos. De
hecho, el Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) nos lo prohibió con
éste dicho: “Alejaos de decir cosas sobre mí excepto lo que conocéis”16 ;

12
También en dicha categoría están los trabajos de nuestro profesor, autor de Irwá al-Galíl fi tajrích
Manaar as-Sabíl en 8 volúmenes, y Gáya al-Maraam fi tajrích ahadiz al-Halaal ual Haram, una
interpretación de los hadices encontrados en el libro Lo Lícito y lo Prohibido en el Islam del Dr. Yusuf
al-Qaradaawi (el cual contiene muchos hadices débiles).
13
El término hadices auténticos implica los sajij (correctus) y los jásan (bonus) a la vista de los
mujadices, ya sea que un hadiz sea correctus per se o correctus pro alter, o bonus per se o bonus pro
alter.
14
La estrella, 53:28
15
Bujari y Muslim.
16
Sajij – compilado por Tirmídi, Ahmed Ibn Abi Cheiba.
Posteriormente descubrí que éste hadiz es débil: Me había basado en Manawi al declarar sajij el
isnad de Ibn Abi Cheiba, pero casualmente encontré que era evidentemente da’íf (débil), siendo el mismo
isnad tanto en Tirmídi como en otros –busquen en mi libro Silsila al-Ahadiz ad-Daífa (1783). Sin
puesto que nos ha prohibido relatar narraciones débiles, puede decirse que está
prohibido actuar conforme a éstas.

He dividido el texto en dos partes: La primera que es la principal y la segunda


que es la accesoria.

La parte principal incluye el texto de los hadices o frases tomadas de los


mismos, dando un seguimiento apropiado para dar sentido y continuidad al
libro de principio a fin. He sido cauteloso en cada hadiz del texto tal como han
de hallarse en los libros de la sunna. En donde se hallan hadices con diferente
expresión, he escogido la versión que mejor se ajusta a la continuidad, etc.; sin
embargo, he traído otras expresiones tales como: “[en una versión:...)” o “[en
una narración...)”. Sólo raras veces menciono el nombre de los Compañeros
que narraron los hadices o de los imams que recopilaron tales, para poder así
tener una lectura sencilla.

En cuanto a la parte accesoria, solo se trata de un comentario de la principal.


En ésta he determinado el origen o fuentes de los hadices, contemplando sus
diferentes versiones y ubicando la narración o narraciones del mismo, junto
con el comentario de sus isnades que apoyen dicha narración, dando validez o
descartando las observaciones o advertencias de los narradores, ya sea que
fuese confiable o débil y juzgando de acuerdo a las reglas de la ciencia del
Hadiz. A menudo, una cadena de narración conlleva palabras extras que no se
encuentran en otras de la misma cadena; así que he insertado éstas dentro del
hadiz original en la parte principal donde fuera posible hacerlo y no dar
discontinuidad, encerrándolas entre corchetes [...], a menudo sin establecer
cuales fuentes contenían dicha adición. Se ha hecho en el caso de que si el
hadiz es originalmente atribuido al mismo Compañero, o si no, donde [los
hadices) se dan por separado. Por ejemplo, en las súplicas de apertura, etc.
Esta inserción de palabras extras es bastante ventajosa, pues muchos libros no
las dan –Alabado sea Alá, por cuyo favor las buenas acciones se completan-.

Menciono en el texto accesorio los mad-jabs de los sabios en lo concerniente


a los hadices analizados, al igual que la evidencia y las refutas de cada punto
de vista; junto con la solidez o menoscabo de los argumentos. Por lo tanto,
hemos seleccionado más allá de esto la visión correcta que hemos dado del
texto principal. También en la parte accesoria, hemos dado algunos temas para
los cuales no hay nada escrito en la sunna, pero que han requerido ichtijad, y
no vienen bajo el título de este libro.

embargo, este dicho viene a propósito por el dicho que dijo el Profeta (Salallahu alehi wa salam): “Aquél
que relata de mí un dicho que (se) sabe es una mentira( ya que) ciertamente es uno de los mentirosos”.
Compilado por Muslim y otros.
Desde la publicación de éste libro con ambas partes [la principal y la accesoria
en árabe) no es factible de momento [colocar ambos) 17 por muchas razones,
por lo que hemos decidido publicar sólo la parte principal del libro [junto con
notas al pie de página como habrán ya notado) por la voluntad de Alá, y lo
hemos denominado Descripción de la Oración del Profeta, desde el inicio
al fin, tal como vieron que se realizó (Sifa Salatu Nabí, min at-takbír ilá at-
taslím ka’annaka taráhaa)

Sinceramente pido a Dios hacer éste trabajo de frente a Su rostro y ayudar a


mis hermanos de fe que obtengan beneficio de él, ya que Él es el que Todo lo
Oye, el Que Responde.

LA METODOLOGÍA DEL LIBRO

Puesto que el propósito del libro es llevar la buena guía del Profeta (Salallahu
alehi wa salam) con respecto a la oración, era esencial que no me limitara a
una escuela (mad-jab) en particular, por las razones antes mencionadas. Por lo
tanto, daré lo que está realmente confirmado del Profeta (Salallahu alehi wa
salam) y libre de dudas, ya que siempre ha sido hecho así por los sabios del
Hadiz 18 , sea que fueran de antaño o de reciente corte 19 , como reza el dicho:

La gente del Hadiz, del Mensajero su pueblo son


Aunque con él no estuvieron, con el actuar de él vivieron.20

Así que este libro, Dios queriendo, reúne lo que es relevante en cada tema de
los diversos contenidos de los libros de hadiz y de los libros que tratan las

17
Aquí se refiere a su publicación en inglés, que a su vez en español se hace de este modo, por ser
obviamente la versión que usted lee, una traducción directa de la misma.- N. T.
18
Abul Hayy al-Lucnoui dice en Imám al-Kalám fimaa yata’allaq bil-Quiraa’a jalf al-Imám (p. 156),
como sigue:
“Cualquiera que navega en los mares del Fiq y en los fundamentos de la jurisprudencia con
mente abierta, y no se permite a sí mismo ser perjudicado, sabrá con certeza que en muchos de los temas
primordiales y secundarios en los cuales los ulemas han diferido, el mad-jab de los sabios del Hadiz es el
más firme de los mad-jabs. Cada vez que exploro las distintas ramas de las diversas opiniones, encuentro
que el punto de vista de los mujadices es el más cercano a la verdad –Alá los recompense y los
favorezca-. Cómo podría ser de otro modo, cuando ellos son los verdaderos herederos del Profeta
(Salallahu alehi wa salam), y son los sinceros representantes de su ley –Que Alá nos incluya dentro de su
compañía y nos haga morir queriéndolos-.
19
Subki dice en al-Fataua (1/148): “El asunto más importante de un musulmán es la oración, la cual a
todo musulmán debe importar y (debe) afianzar su realización estableciendo sus bases. Los temas
relacionados con la oración en los que hay un consenso y no hay escape de la verdad y otros temas, los
ulemas tienen divergencias. La aproximación correcta es mantenerse libres de disputas en lo posible, o
cerciorarse de lo que es auténticamente probado del Profeta (Salallahu alehi wa salam) y adherirse a ello.
Cuando uno lo hace así, su oración será la más correcta y justa, incluyendo palabras del Exaltado: “Quien
espera encontrarse con su Señor, dejadlo actuar correctamente y con justicia” (Corán 18:110)”
20
Del poeta Hássan ibn Mohámed a-Nasaui, tal como lo narró el hafiz en Diyaa’ a-Din al-Maqdisi en su
artículo sobre la excelencia del hadiz y su gente (la Gente del Hadiz).
diferencias entre los mad-jabs, de modo que el juicio correcto hallado en este
libro será claro para cualquiera de los mad-jabs. A partir de aquí, uno debe
actuar conforme a esto, Dios queriendo, estaremos entre aquellos que Alá ha
guiado: “En honor a la verdad, en lo que respecta a lo que ellos difieren, Alá
guía a quien Él quiere al camino que es correcto” 21

Cuando dichos principios, para mí, eran adherirme a la sunna auténtica e


implementarla en este libro al igual que otros, supe con seguridad que esto no
agradaría a ciertos grupos o sectas. De hecho, es muy posible que me injurien
o critiquen. Esto no me importa, porque yo también sé que agradar a todos es
una noción inasequible, ya que “Aquél que agrada a la gente para la ira de
Alá, Alá lo entrega a la gente” tal como lo dijo el Mensajero de Alá
(Salallahu alehi wa salam) 22 . La recompensa es con Alá, pues un autor apunta
en las siguientes líneas:

Jamás del exceso rehuir pude


Aún cuando en la cueva de una montaña escarpada
Estuve]
Pues ¿quién escapar indemne puede
De la gente aún si tras las alas del águila esconder
pudiese?]

Para mí es suficiente que éste sea el más correcto de los caminos, el que Alá
ha ordenado a los creyentes tomar, en el cual el Profeta Mohámed (Salallahu
alehi wa salam), líder de los mensajeros ha explicado. Ésta es la vía que fue
trazada por los predecesores piadosos: los Compañeros, sus Sucesores y los
sucesores de los Sucesores, que incluyen a los cuatro imams, cuyas escuelas
de jurisprudencia están adscritos muchos musulmanes hoy en día. Todos ellos
estuvieron de acuerdo en la obligación de adherirse a la sunna y estar atentos a
ella; ignorar cualquier cosa que sea contraria a ésta, sin importar cuan grande
o pequeña sea, no puede sobrepasar el prestigio y talla del Mensajero de Alá
(Salallahu alehi wa salam). Por ello, he actuado conforme a su guía, siguiendo
su huella y llevando a cabo sus órdenes de mantenerme con los hadices
auténticos, aún si ello se opone a otros puntos de vista. Las ordenanzas de
aquellos que me han influenciado enormemente, han hecho que sea cuidadoso
en mi lectura por dicha vía y rechazar el seguir las opiniones ciegamente
(Taclíd). Pido a Alá el Exaltado los recompense enormemente.

LOS DICHOS DE LOS IMAMES CONCERNIENTES AL SEGUIMIENTO


DE LA SUNNA E IGNORAR SUS PUNTOS DE VISTA QUE LA
CONTRADICEN.

21
Corán 2:213
22
Tirmídi, Qudaa’i, Ibn Bushrán y otros
Sería bueno que diéramos algunos ejemplos de ellos aquí, porque así tal vez
amonestará o recordará a aquellos que siguen la opinión de los imames
ciegamente 23 –o sea, de aquellos que están lejos de serlo o son meros
aficionados-, adhiriéndose a sus mad-jabs u opiniones ¡Como si dichas
hubiesen descendido del cielo! Pero Alá, Poderoso y Sublime, dice:

“Seguid la Revelación que se os ha manifestado de vuestro Señor y no tengáis


por protectores y amigos sino a Él. Poco es para recordaros la admonición” 24

ABU HANIFA.

El primero de ellos es Abu Hanifa No’man ibn Zabit. Narran compañeros de


él varios dichos y advertencias con el objetivo de aceptar obligatoriamente el
hadiz, y rechazar las opiniones de los imams que lo contradicen (bajo los
siguientes criterios):

“Cuando un hadiz es sajíj, entonces tal es de mi mad-jab.” 25

“No es permitido a cualquiera aceptar nuestros puntos de vista si no se sabe de


donde los sacamos.” 26

23
Esta es la clase de taclíd (ciega obediencia) que el imám Tajáui se refería cuando dijo: “solamente
algunos de espíritu partisano o de ciega obediencia sigue la opinión”- Acotado por Ibn ‘Aabidín en
Retrato de un Mufti (Rasmul Mufti)(Vol. 1, p. 32 de la compilación de sus ensayos)
24
Corán 7:3
25
Ibn ‘Abidín en al-Haashiya (1/63), y en su ensayo Rasmul Mufti (1/4) de La Compilación de los
Ensayos de Ibn ‘Abidín ), Sheik Saleh al-Fuláni en Icáz al-Himam (p. 62) y otros. Ibn ‘Abidín escribió de
Sharjul Hiaddaya de Ibn al-Shahna al-Kabír, maestro de Ibn al-Humám, como sigue:
“Cuando un hadiz es sajij y contradice el mad-jab, uno debe actuar conforme al hadiz y hacer de él su
mad-jab. Actuando conforme al hadiz no inhabilitará al seguidor de ser un hanefita, porque se reporta que
en verdad Abu Hanifa dijo: ‘Cuando un hadiz es sajij, entonces él es mi mad-jab’. Esto ha sido relatado
por el Imám Ibn Abdul Barr de Abu Hanifa y de otros imames.”
Esto es parte del conocimiento absoluto y piedad de los imames, porque ellos señalaron esto al decir que
ellos no eran expertos en toda la sunna, y el Imam Chafeí lo dilucidó posteriormente. Pudo haber sido que
ellos hubieran contradicho la sunna porque ellos no estaban enterados de ella, por lo cual ellos nos
ordenaron seguirla y considerarla como parte de sus mad-jab. Alá dé misericordia a ellos.
26
Ibn Abdul Barr en Al-Inticaa’ fi fadá’il a-Zalaza al-Aima al-Fucajá (p. 145), Ibn al-Cayyim en I lam
al-Muquiín (2/309), Ibn ‘Abidín en sus Pies de Nota sobre Al-Bahr at-Rá’ic (6/293) y en Rasmul Mufti
(pp. 29, 32) y Sha’rani en Al-Mizán (1/55) con la segunda narración. La última narración fue compilada
por Abbas a-Dauri en a-Taríj por Ibn Ma’ín (6/77/1) con una cadena de transmisión correcta en base a
Zafar, el estudiante del imám Abu Hanifa. Existen narraciones similares atribuidas a Abu Hanifa, basadas
en los relatos de sus amigos: Zafar, Abu Yusuf y ‘Afiya ibn Yazid; cf Icáz (p. 52). Ibn al-Cayyim ratificó
su autenticidad en base a Abu Yusuf en I lam al-Muquiín (2/344). La añadidura a la segunda narración se
refiere al editor del Icáz (p. 65) a Ibn Adúl Barr, Ibn al-Cayyim y otros.
Si esto es dicho por quien no sabe la evidencia de aquellos, ¿Cuál sería su respuesta a el que conoce la
evidencia que contradice su dicho, pero aún da el veredicto contrario a la evidencia? Por lo tanto,
reflexionen lo dicho, porque por sí es bastante para arrasar la ciega obediencia de opinión; esto es el
porqué uno de los sheiks mucalid cuando lo critiqué por dar un veredicto con las palabras de Abu Hanifa
sin conocer la evidencia, rehusó a creer que estaba usando un dicho de Abu Hanifa
En una narración se cuenta: “Es prohibido a cualquiera dar veredictos en base
a mis palabras (ya) que no sabe cual es mi evidencia”

Otra narración añade: “...porque somos (meros) mortales decimos una cosa un
día y nos retractamos (de ella) al siguiente.”

En otra más se dice: “¡Maldito seáis! ¡Oh Ya’cub! 27 No escribas todo lo que
oigas de mí, porque puede pasar que yo tenga una opinión hoy y la rechace
mañana, o tenga una opinión mañana y la rechace pasado mañana.” 28

“Cuando diga algo que contradiga el Libro de Alá el Excelso o de algo que
narró el Mensajero (Salallahu alehi wa salam) entonces no hagáis caso a mis
palabras.” 29
27
Ilustre estudiante del Imám Abu Hanifa, Abu Yusuf
28
Esto era porque el imám muchas veces se basaba desde su propio punto de vista por el Quiyas
(Analogía), tras el cual había una analogía más sustentable que le venía a la mente, o un hadiz del Profeta
(Salallahu alehi wa salam) que le hubiese llegado, de modo que esto último lo aceptaba e ignoraba sus
previas opiniones. En palabras de Sha’rani en al-Mizán (1/62) se resume así:
“Nuestra creencia es también aquella que cada investigador halla sobre el Imam Abu Hanifa la
cual es que, habiendo vivido hasta el registro de la Scharía, y estando en los viajes de los Guardianes del
Hadiz en distintas ciudades y fronteras para poder así compilarlos y adquirirlos, simplemente los habría
aceptado (los hadices) e ignorado todas las analogías empleadas (hasta ese momento). El monto del
quiyas en su mad-jab habría sido justamente el mismo que el de los otros mad-jabs, casi nada. Pero ya
que la evidencia de la Scharía había sido difundida entre los Sucesores y los sucesores de los Sucesores y
no habiendo sido colectado en su tiempo de vida, era necesario que hubiera más quiyas en su mad-jab en
comparación de los otros imames. Los sabios postrimeros entonces hicieron sus viajes para encontrar y
compilar los hadices de las diversas ciudades y pueblos para registrarlos; por ello, algunos hadices de la
Scharía explican otros. Esta es la razón verdadera tras la enorme cantidad de quiyas en su mad-jab, ya sea
que fuera poca en los otros mad-jabs.”
Abul Hassanat al-Lucnoui citó sus palabras completas en An-Nafí al Kabír (p. 135),
respaldándola y expandiéndola en sus notas al pie de página, así que quien quiera consultarlo ahí está.
Ya que ésta es la justificación por la cual Abu Hanifa algunas veces ha contradicho inconsciente-
mente los hadices verdaderos –y es una motivo bastante aceptable, porque Alá no asola ninguna alma con
más de lo que puede afrontar- no es permitido insultarlo por ello, como alguna gente ignorante ha hecho.
De hecho, es obligatorio respetarlo, porque él es uno de los imames de los musulmanes por medio del
cual éste din ha sido preservado y llegado a nosotros, en todas sus ramificaciones; también porque es
recompensado de cualquier modo, a sea que este correcto o equivocado. Tampoco es permisible a sus
adeptos continuar bajo el influjo de sus declaraciones (erróneas) que contradicen el hadiz auténtico,
puesto que tales declaraciones no son, efectivamente, parte de su mad-jab, como los anteriores ejemplos
lo muestran. Esto muestra dos extremos, y entre ellos la verdad permanece: “ ¡Señor! Perdónanos, a
nosotros y a nuestros hermanos que nos han precedido en la fe ¡Haz que no abriguen nuestros corazones
rencor a los que creen!¡Señor! Tú eres cortés, misericordioso” (Corán 59:10).
29
Al-Fulaani en Icaza al-Himam (p. 50), remontándose al imám Mohámed dice: “Esto no se aplica al
muchtajid, porque es ajeno a sus opiniones de cualquier modo, pero ello se aplica al mucalid.”
Sha’rani lo amplia en Al-Mizán (1/26):
“Si se dice: ‘¿Qué es lo que debo hacer con los hadices que mi imám no utilizó, y se encuentra
que son auténticos después de él morir?’ la respuesta apropiada a esto es: ‘Actuar sobre ellos, ya que tu
imám de haberse topado con ellos y los encontró auténticos, él os habría instruido para seguirlos, porque
todos los imames están sujetos a la Scharía’. Aquél que lo hace así tendrá tanto bien como sus manos
sean, pero aquél que dice: ‘Yo no actuaré conforme a un hadiz que mi imám no puso en práctica’,
entonces se estará perdiendo de las bondades al igual que los seguidores de los mad-jabs de los imames
hacen. Será mejor para ellos actuar conforme cada hadiz encontrado auténtico tras la desaparición del
imám, siendo esto la voluntad de los imames, ya que es nuestra firme creencia que los imames de haber
MALIK IBN ANAS

Como el mismo Imám dice:

“En verdad que soy solo un mortal: Me equivoco [a veces) y acierto [a veces).
Por lo tanto, mirad en mis opiniones: Todo lo que está acorde al Libro y la
sunna, aceptadlo, y todo aquello que no está de acuerdo con el Libro y la
Sunna, ignoradlo.” 30

“Aquél después del Profeta (Salallahu alehi wa salam) tendrá sus dichos [los
dichos de aquél) aceptados y rechazados – no así el Profeta (Salallahu alehi
wa salam)”. 31

Ibn Uahb dijo: “Escuché que Malik fue cuestionado sobre la limpieza entre los
dedos de los pies durante la ablución. Él respondió: ‘La gente no tiene porque
hacerlo’. No me acerqué a él sino hasta que la multitud se había reducido,
entonces le dije: ‘Sabemos una sunna sobre eso’. Él contestó: ‘¿Cuál es?’ Y le
dije: ‘Laiz ibn Sa’d, Ibn Laje’a y ‘Amer ibn al-Harit nos narraron de Yazid
ibn ‘Amer al-Ma’afiri de Abu Abd al Rahmán al-Hubuli de Mustaurid ibn
Chaddad al-Curashi, quien dijo: ‘ Ví al Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa
salam) frotarse entre los dedos del pie con su dedo meñique’, (a lo que) él
dijo, ‘este hadiz es bueno; no había escuchado de él nada, hasta ahora’.
Posteriormente supe que él era cuestionado sobre el mismo asunto, a lo cual él
ordenaba que se limpiaran entre los dedos de los pies.” 32

vivido por más tiempo y hubieran llegado a conocer aquellos hadices auténticos después de no saberlo,
ellos definitivamente los hubieran aceptado y actuado conforme a ellos, ignorando cualquier analogía que
previamente ellos hubieran dictaminado y cualquier opinión que hubieran sostenido.”
30
Ibn Abdúl Barr en Yamí Bayaan al-Ilm (2/32), Ibn Hazm, citándolo de lo anterior en Usul al-Ajcam
(6149) y similarmente Al-Fulani (p.72)
31
Este dicho es bien conocido de Malik que circula entre los entre los sabios tardíos. Ibn Abdul Hadi lo
confirmó en Irshad a-Salik (227/1); Ibn Abdúl Barr en Yamí Bayaan al-Ilm (2/91) e Ibn Hamzm en Usul
al-Ajcam (6/145, 179) lo habían narrado como un dicho de al-Hakam ibn Utaiba y Muyajid; Taqui a-Din
a-Subki lo dio embelasado, en al-Fataua (1/148) como un dicho de Ibn Abbas y después dijo: “Estas
palabras fueron originalmente de Ibn Abbas y Muyajid, de quienes Malik las retomó, y por eso se volvió
famoso”. Parece que el Imam Ahmed después tomó este dicho de ellos, como lo dijo Abu Daud en
Masaail del Imam Ahmed (p. 276): “Escuché a Ahmed decir, ‘Cada quien es aceptado y rechazado por
sus opiniones, con excepción del Profeta (Salallahu alehi wa salam)’.”
32
De la introducción a Al-Yarj ua-Ta’dil de Ibn Abi Hatim, pp. 31-2.
CHAFEÍ

En cuanto al Imám Chafeí, sus notas son muchas y hermosas 33 ; sus seguidores
fueron los mejores en su adscripción:

“Las sunnas del Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) van y vienen a
cada uno de nosotros (constantemente). De modo que adonde sea que expreso
mi opinión, o formulo un principio, donde algo contradice mi punto de vista
(es que) existe la (opinión) del Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam),
entonces el punto de vista correcto es aquél que el Mensajero de Alá
(Salallahu alehi wa salam) ha dicho, y esto es mi punto de vista (también)”. 34

“Los musulmanes están unánimemente de acuerdo que si una sunna del


Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) ha esclarecido algo a alguien, no
se permite a éste dejarla por el dicho de cualquier otro.”

“Si vos encontráis en mis escritos algo diferente a la sunna del Mensajero de
Alá (Salallahu alehi wa salam), entonces hablad en base a la sunna del
Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) y abandonad lo que he dicho”.

En una narración se dice: “...entonces seguidla (a la sunna) y no miréis


quienes a los lados tienen dichos”.

33
Ibn Hazm dice en Usul al-Ajcam (6/118):
“En verdad las opiniones seguidas por todos los faquíes eran contrarias al taclid, y ellos
prohibieron a sus camaradas de seguir sus opiniones ciegamente. El más severo entre ellos al respecto fue
Chafeí, porque él enfatizaba repetidamente, más que cualquier otro, siguieran las narraciones auténticas y
aceptaran cualquier prueba dictada; él también se desentendía de que lo siguieran ciegamente y así lo
anunció a los de su rededor. Que esto lo beneficie frente Alá y dicha recompensa sea la más grande,
porque él ha aportado grandes bondades”
34
Relatado por Hakim con un sanad que continua hasta Chafeí, como en Tarij Dimashq de Ibn ‘Asáki
(15/9/10)
“Cuando un hadiz es sajíj, entonces él es mi mad-jab.”

“Vosotros estáis más percatados del hadiz que yo, así que cuando un hadiz es
correcto, informadme de él, ya sea que es de Cufa, Basora o Siria, de modo
que pueda tomar el punto de vista del hadiz en cuenta, en tanto éste sea
correcto”.

“En cada tema donde la Gente de la Narración encuentra un reporte correcto


del Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) y contradice lo que he dicho,
entonces desechad mi dicho, si es mientras vivo o posterior a mi muerte”.
“Si vosotros me oís decir algo, y es algo que está en contra de lo
auténticamente reportado por el Profeta (Salallahu alehi wa salam), entonces
sabed que mi cordura está lejos”.

“Por cada cosa que digo hay algo auténtico del Profeta (Salallahu alehi wa
salam) que contradice mis palabras, entonces el hadiz del Profeta (Salallahu
alehi wa salam) está primero, así que no sigáis mi opinión.”

“Cada declaración basada en palabras del Profeta (Salallahu alehi wa salam)


es también de mi parecer, aún si no la escucháis de mí.”

AHMED IBN HAMBAL

Imám Ahmed fue el más destacado de los imams al compilar la sunna y


adherirse a ella, tanto que inclusive “lo disgustaba un libro que consistía de
deducciones y opiniones escritas” por eso él dijo:

“No sigáis mi opinión ni sigáis la opinión de Malik, de Chafeí, de Auzaa’i y ni


de Sauri, sino tomad de dónde lo extrajeron”.

Narraron que: “No copiéis vuestra religión de cualquiera de ellos pues lo que
viene del Profeta (Salallahu alehi wa salam) y sus Compañeros, tomadlo;
después (lo que viene) a sus sucesores, donde un hombre tiene elección.”

Una vez relatando: “El seguir significa que un hombre sigue lo


que viene del Profeta (Salallahu alehi wa salam) y sus Compañeros; después
sus sucesores y (así) él tiene una elección.”

“La opinión de Auzaa’i, la de Malik, la de Abu Hanifa son eso, solo


opiniones: todas ellas iguales ante mis ojos. Sin embargo, la prueba se
encuentra en las Narraciones [del Profeta (Salallahu alehi wa salam) y sus
Compañeros].”
“Cualquiera que rechaza una declaración del Mensajero de Alá (Salallahu
alehi wa salam) está al borde de la destrucción.”
Estos son dichos claros y lúcidos de los imams acerca de seguir el hadiz y
prohibir la obediencia de sus opiniones sin una evidencia visiblemente clara,
tal como la mera opinión e interpretación, que no son aceptables.

De aquí, cualquiera que se adhiriera a lo que la sunna ha probado ser


auténtico, aún si ello se opone a los dichos de los imams, ello no contradice su
mad-jab, ni lo desvía del camino, sino más bien, el individuo estará
siguiéndolos a todos ellos y estará asido a la más pura verdad, que nunca se
desvanece. Sin embargo, no es el caso de quien ha abandonado cualquiera de
las sunnas auténticas solo porque ellas contradicen sus puntos de vista; al
contrario, tal persona estaría desobedeciéndolos y oponiéndose a los dichos
antes mencionados, siendo que Alá establece:

“Pero ¡no por tu Señor! No creerán hasta que te hayan hecho juez de su
disputa; entonces ya no encontrarán en sí mismos dificultad en aceptar tu
decisión y se adherirán plenamente.”

También dice:

“¡Que tengan cuidado los que se hurtan a su orden (la de Mohámed), no


sea que les aflija una prueba o que les aflija un castigo doloroso!”

El Hafiz Ibn Rayab al-Hambali dice:

“Por lo tanto, es obligatorio sobre cualquiera que escucha una orden del
Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) o la conoce, explicarla a la
umma, aconsejándola con sinceridad y ordenándoles seguir su orden, aún si
ésta contradice algún renombrado (ulema). Esto es porque la autoridad del
Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) tiene todo el derecho de ser
respetada y seguida, por encima de la opinión de algún famosísimo (ulema)
que ha contradicho la orden del Mensajero en cualquier asunto por
desconocimiento. Esto es el por qué los Compañeros y aquellos que refutan a
cualquiera que contradice la sunna son algunas veces muy estrictos en sus
refutas, no sin granjearse el odio de las personas que lo amaban y respetaban,
ya que el Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) es más amado por ellos
y sus ordenanzas son superiores a las ordenanzas de cualquier criatura. De
aquí se desprende que una orden del Mensajero debe ser apropiadamente
consolidada y cumplida. Nadie debe dejar de respetar a la persona que
refutaron porque saben bien que ella será perdonada (por su error); de hecho,
esto último no le debe perturbar ya que la orden del Mensajero de Alá fue que
claramente se deben de oponer.”
De hecho, cómo podría molestarles eso, cuando ellos mismos han ordenado a
sus seguidores hacerlo, como hemos visto, y se han unido a ellos para
abandonar cualquier punto de vista que contradice a la sunna. De hecho Imám
Chafeí dijo a sus camaradas que le achacaran la sunna auténtica también, aún
si él no la había adoptado o hubiera adoptado algo contrario a ella. De aquí,
cuando el analista Ibn Daquic al-‘Eid los compiló a todos ellos en un fastuoso
volumen en los temas de los cuales uno o más de los cuatro mad-jabs de los
imames habían contradicho el auténtico hadiz, escribió al principio de éste:
“Esta prohibido imputar estas respuestas a los imames muchtajids, y es
obligatorio sobre los juristas que siguen sus opiniones conocer éstas de modo
que ellos no puedan citarlas con respecto a estos y de permanecer en su
contra.”

LOS SEGUIDORES DE LOS IMAMES QUE ABANDONAN SUS


PUNTOS DE VISTA SI ESTOS CONTRADICEN LA SUNNA

Debido a todo lo que hemos mencionado, los discípulos de los imams, un


número de personas que van desde los antiguos hasta unos cuantos de épocas
recientes, no hubieran aceptado todos los puntos de vista de sus imams; por el
contrario, ignoraban muchas cosas cuando hallaban que claramente aquellos
iban contra la sunna. Incluso los dos imams, Mohámed Ibn al-Hassán y Abu
Yusuf, tuvieron diferencias con su sheik Abu Hanifa “en un tercer mad-jab”,
como lo prueban los libros de massaail. Igualmente se dice lo mismo sobre el
Imám al-Muzani y otros seguidores de Chafeí y otros imams. Si empezamos a
dar ejemplos y discusiones esto se volvería extenso, tardado y estaríamos
divergiendo de lo que intentamos dar en esta introducción, de modo que nos
limitaremos a dos instancias:

Imám Mohámed dice en su Muwatta (p. 158): “En cuanto a Abu Hanifa, él no
consideraba que hubiera una oración de súplica para la lluvia, empero
sostenemos que el imám reza dos rakás y después suplica y extiende su ropa
envuelta...”

Tenemos de ‘Isám Ibn Yusuf al-Balji, uno de los compañeros de Imám


Mohámed y sirviente de Imám Abu Yusuf, que éste “daba veredictos
contrarios a los de Imám Abu Hanifa, porque él no sabía las evidencias de éste
último, mientras que otra evidencia se presentaba por sí misma a él, de modo
que daba los veredictos usando aquella.” De aquí, “él alzaba sus manos al
inclinarse (en la oración) y continuar (con las manos alzadas) al incorporarse
de ésta (posición)”, como en la sunna mutawatir del Profeta (Salallahu alehi
wa salam); el hecho es, lo que los tres imams [o sea, Abu Hanifa, Abu Yusuf
y Mohámed) dijeron, no hubiera podido de ningún modo impedirle practicar
esta sunna. Esta es la aproximación que cada musulmán está obligado a tener,
como hemos visto del testimonio de Los Cuatro imams y demás.

Resumiendo: Espero sinceramente que ningún seguidor de algún imám se


apresure a condenar los principios de este libro y abandone el beneficio de la
sunna del Profeta que hay en él, con el argumento que ellos están
contradiciendo su mad-jab. Espero que tales personas en su lugar
considerasen que lo que hemos ofrecido en las exhortaciones a los imams en
cuanto a obedecer y actuar sobre la sunna implica omitir las declaraciones que
la contradicen (a la sunna). También tengo la esperanza de que se dará cuenta
que condenar el carácter de este libro es condenar todo lo que el imám está
siguiendo, porque hemos tomado estos principios de los imams, como
anteriormente habíamos señalado. Por lo tanto, cualquiera que rehúsa ser
guiado por ellos en este camino está en gran peligro, porque tal rechazo
necesariamente lo aleja de la sunna a la cual se nos ha ordenado tomar de
referencia en caso de diferencias de opinión y de la cual también dependemos
totalmente.

Pido a Dios que no me convierta en aquellos que Él menciona:

“Cuando se llama a los creyentes ante Alá y su Enviado para que decida
entre ellos, se contentan con decir: ‘¡oímos y obedecemos!’ Esos son los
que prosperarán. Quienes obedecen a Alá y a Su Enviado, tienen miedo
de Alá y le temen, ésos son los que triunfarán.” 35

ACLARACIÓN DE CONCEPTOS

La introducción anterior fue escrita hace diez años, tiempo durante el cual se
nos ha hecho necesario que nuestras palabras han tenido un efecto positivo
sobre la juventud musulmana al guiarla hacia sus obligaciones en materia de
religión y adoración, para volver a las fuentes más puras del Islam: el Libro y
la Sunna. Entre ellos existía un aumento en los rangos de aquellos que
practicaron la sunna y se entregaron totalmente a ella. Sin embargo, sigo
viendo a varios de ellos renuentes a la práctica de la sunna, y no porque se
deba a que duden en sus obligaciones (de ejecutarla) tras la lectura de los
versos coránicos y las advertencias de los imames de regresar a la sunna, sino
porque ellos han escuchado de algunos sheiks mucalids algunas objeciones y
malas interpretaciones al respecto. Es así como he decidido mencionar estas
nociones erradas y refutarlas, a modo de motivación para más gente de
practicar la sunna y así estar de entre los salvos, Dios queriendo.

Concepto Erróneo 1: Algunos dicen: “No hay duda que es obligatorio


regresar a la guía de nuestro Profeta (Salallahu alehi wa salam), en materia

35
Corán 24: 51-52
de religión, especialmente en los actos recomendados de adoración tales
como la oración, donde no hay lugar para la opinión o el ichtijad, debido a su
naturaleza inmutable. Sin embargo, muy difícilmente escuchamos alguno de
los “mucalids” proponer esto. De hecho, los vemos que tienen diferencias de
opinión, que las consideran de gran flexibilidad para la “umma”. Su prueba
para esto es el hadiz que ellos mencionan repetidamente en tales
circunstancias, cuando quieren refutar a quienes sostienen la sunna: “La
diferencia de opinión (ijtilaf) entre mi umma es una misericordia (rajma)”.
A nosotros nos parece que este hadiz contradice el principio por medio del
cual usted nos invita (seguir) y en base a lo que usted ha compilado este libro
y otros. De modo que ¿Qué tiene que decir respecto a dicho hadiz?”

Respuesta: La respuesta se puede ver desde dos ángulos:

El Primero: Que el hadiz no es auténtico, en realidad es falso y sin


fundamento. ‘Aláma Subki dijo: “No me he encontrado una cadena de
narración para éste que indique sea auténtico, débil o fabricado”, es decir, ¡No
existe ninguna cadena de narración para este “hadiz”!

También ha sido señalado al respecto: “... la diferencia de opinión entre mis


Compañeros es una misericordia para vosotros” y “mis Compañeros son
como las estrellas, así que cualquiera de ellos que sigáis, vosotros seréis
guiados.” Ambas declaraciones no son auténticas: la primera es muy endeble;
la segunda es (verdaderamente) fabricada. (Ver apéndice 1)

El Segundo: Este hadiz contradice al glorioso Corán, porque las aleyas que
prohíben el divisionismo en la religión y gozar de la unificación son bien
consabidas como para mencionarlas. Sin embargo, no hay inconveniente en
dar algún ejemplo de ellas al respecto; Alá dice:

“... ¡No discutáis! Si no, os desanimaréis y se enfriará vuestro ardor.”

“... ¡Y no seáis de entre los politeístas (mushrikín)! ¡De los que escinden su
religión en sectas, contento cada grupo con lo suyo!”

“Más no cesan en sus discrepancias, excepto aquellos que han sido objeto
de la misericordia de tú Señor”.

Por lo tanto, si en aquellos que el Señor ha tenido misericordia para que no


disputen y es la gente de la falsedad la que sí lo hace ¡¿Es posible que la
disputa (o discrepancia) sea una misericordia?!

Se deduce de aquí el hadiz entonces no es auténtico, ni en su cadena de


narración ni en su significado, por lo cual, es claro y obvio que no puede ser
usado para justificar la terquedad de no actuar conforme al Corán y la sunna,
que es lo que nuestros imams nos han ordenado seguir sobre todas las cosas.

Concepto Erróneo 2: Algunos dicen: “Si diferir en el din está prohibido,


¿Qué me dice sobre las diferencias entre los Compañeros y de los imams que
los sucedieron? ¿Existe alguna diferencia entre sus discrepancias (de los
compañeros y sucesores) y las de las generaciones posteriores?”

Respuesta: Sí, hay una gran diferencia entre estos dos ejemplos de
discrepancias, que se manifiestan a sí mismas en dos formas: primero la de
causa y la segunda es la de efecto.

En cuanto a las discrepancias (o diferencias) de entre los Compañeros-


inevitables- eran las del entendimiento: Ellos no discutían por gusto. Otros
factores de su época contribuyeron para tal, necesitando de la diferencia de
opinión y que posteriormente se desvanecieron después de su época. Este tipo
de diferencia es imposible de evitar en su totalidad y por ello la gente no
puede ser culpada por las razones antes mencionadas en las aleyas, por la
ausencia de las condiciones apropiadas, es decir, diferir a propósito e
insistiendo en ello.

Pero en cuanto a las diferencias halladas entre los mucalids de hoy, estas son
inadmisibles e inexcusables. Prueba de ello está en el Corán y en la sunna, que
pasa a apoyar a un mad-jab distinto que el que le es habitual, de modo que
hace a un lado la prueba solo porque ella contradice a su mad-jab. ¡Y sucede
aunque su mad-jab es el original, o del din que Mohámed (Salallahu alehi wa
salam) trajo, mientras que otros mad-jabs conformen en sí dines diferentes
que han sido abrogados! Muchos otros toman posturas extremistas con lo que
respecta a los mad-jabs –por todas sus diferencias- como códigos paralelos a
la Ley (de Dios), como algunos de sus adeptos posteriores lo explican: No hay
perjuicio en que un musulmán tome lo que le plazca de ellos y deje lo que le
disguste, ¡porque todos ellos son códigos de ley válidos!

Ambas categorías de gente justifican su permanencia dividida por este hadiz


falso: “La diferencia entre mi umma es una misericordia” -¡Así es como
muchos de nosotros los oímos usar ésta evidencia!- ellos justifican el hadiz
diciendo que el hadiz permite flexibilidad para la umma; además del hecho
que estos “razonamientos” son contrarios a los versos explícitos del Corán y al
significado de las palabras de los imams antes mencionados, de los cuales hay
textos que refutan a aquellos.

Ibn al-Casim dijo:

“Escuché a Malik y a Lait decir algo diferente de los Compañeros del


mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam): ‘No es como la gente dice: “hay
flexibilidad en ello”. No, no es como dicen; sino que es un asunto en el que
alguien se ha equivocado y que alguien debe corregir’ ’’.

Ashjab dijo:

“Malik fue cuestionado sobre una persona que aceptó un hadiz narrado por
gente confiable basada en los Compañeros del Mensajero de Alá (Salallahu
alehi wa salam): ‘¿Ves alguna flexibilidad ahí?’ a lo que contestó: ‘Por Alá
que no, de modo que él tal vez esta en la verdad y la verdad puede ser una
sola. Dos puntos de vista contradictorios ¡¿pueden ser ambos correctos?! La
verdad y lo correcto son una sola.’ ’’.

Imám Muzani, un compañero de Imám Chafeí dijo:

“Los Compañeros del Mensajero de Dios (Salallahu alehi wa salam)


ciertamente diferían, y algunos de ellos corregían a los otros, algunos otros
escudriñaban el punto de vista de los otros y detectaban falla de ellos. Si todo
sus puntos de vista hubiesen sido correctos, jamás hubieran hecho tales cosas
(corregir, analizar, etc. a los otros).

Omar ibn al-Jatáb se enojó una ocasión por la disputa entre Ubayy ibn Ka’b e
Ibn Masud sobre la oración de una sola pieza de ropa. Ubayy dijo: ‘La oración
en una pieza es buena y óptima’; Ibn Masud replicó: ‘Eso es solo si uno no
tiene muchas ropas’. Así que Omar se enfureció y dijo: ‘¿Dos hombres de
entre los Compañeros del Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam)
estudiados y respetados son quienes disputan? Ubayy ha dicho la verdad sin
importar lo que diga Ibn Masud. Si (vuelvo) a alguien disputar sobre esto yo
le haré tal y tal’ ’’.

Imám Muzani también dijo:

“Hay quienes permiten diferir y piensan que si dos sabios hacen ichtijad en
algún asunto y uno dice “Jalal”, mientras que el otro dice ‘Jaram’, ¡Entonces
los dos han llegado a la verdad con su ichtijad! Siendo la cuestión ‘¿Es acaso
este punto de vista que tienen, en base a las fuentes del quiyás (analogía)?’ si
ellos responden ‘sobre las fuentes’, puede cuestionárseles ‘¿Cómo pueden
estar basados en las fuentes siendo que el Corán niega las diferencias?’ Y si
contestan ‘por la analogía’, puede decirse que ‘¡¿Cómo pueden las fuentes
negar la diferencia y a su vez que se os permita por la razón de la analogía
tener diferencias?! Esto es inadmisible para cualquier mente inteligente,
dejándolo así a un hombre de ciencia (islámica).”

Pero si aún continúan diciendo: “Lo que ha citado del Imám Malik que la
verdad una sola es, no plural, se contradice por lo que hay en Al-Madjal al-
Fiqui del sheik Zarcaa’ (1/89): ‘Los califas Abu Yafar al-Mansur y después a-
Rashid, propusieron elegir el mad-jab de Imám Malik y su libro al-Muwata
como el código de ley oficial para el Imperio abbasí, pero Malik se los
prohibió diciendo:[En verdad, los Compañeros del Mensajero de Alá (P. B. E)
diferían en asuntos nada fundamentales y que se esparcieron en muchos
pueblos, pero cada uno de ellos estaba correcto]’ ’’.

Yo les respondo: Este incidente con el Imám Malik es bien conocido, pero su
dicho al final de ‘pero cada uno de ellos estaba en lo correcto’ es sin
fundamentos en cualquier otra narración o fuentes con las que me he topado,
por Dios; excepto por una narración compilada por Abu Nu’aim en su Hilya
al-Aulía (6/332), pero con una cadena de narradores que incluye al-Micdam
ibn Daud, quien es tachado de entre los narradores como débil por Dahabi en
a-Du’afa; no sólo eso, sino que las palabras son: ‘... pero cada uno de ellos
estaba correcto a sus propios ojos’. De la frase ‘a sus propios ojos’ muestra
que la narración en el Mad-jal es fabricado. Si no, ¿de qué otro modo sería,
cuando contradice lo que ha sido reportado por la autoridad de Imám Malik
que la verdad es sólo una y no es plural, como hemos mencionado, estando de
conforme con todos los imams, los Compañeros y sus sucesores, al igual que
los imams de los cuatro imames muchtajids y otros? Ibn Abdúl Barr dice: “Si
los puntos de vista conflictivos pudieran estar en lo cierto, los salafis (los
primeros en el Islam) no se hubieran corregido unos a otros en el ichtijad, en
sus juicios y en sus veredictos. La simple razón prohíbe que un algo y su
opuesto puedan estar en lo cierto; como el viejo refrán dice:

“El hacer dos cosas contrarias iguales, es lo más absurdo que hay”

Dicen más aún: “Dado que dicha narración del Imám Malik es falsa, ¿por
qué prohibió a Mansur que la gente se acercara a la Muwatta en vez de
acceder al deseo del Califa?”

Respondo: La mejor respuesta que he hallado a tal está en lo dicho por el


hafiz Ibn Kazir en su libro Sharj Ijtisaar Ulum ul Jadiz (p. 31), que el Imám
Malik dijo: ‘Ciertamente la gente se acercó y conoció las cosas de las cuales
no estamos enterados.’ Esta fue parte de la excelencia de su sabiduría e
imparcialidad como las dijo Ibn Kazir.

Aquí se ha comprobado que toda diferencia es mala, ¡No una misericordia!


Sin embargo, un tipo de diferencia es reprobable, tal como es la de los fieles
seguidores de mad-jabs, mientras que la del otro tipo no son blasfemas, tal
como la diferencia que los Compañeros tuvieron entre sí y de los imames que
los sucedieron –Alá no levante con su compañía y nos haga capaces de
continuar su camino-.
Por lo tanto, las discrepancias de los Compañeros no eran del mismo modo
que las discrepancias de los mucalids. En breve, los Compañeros solamente
disputaban cuando les era inevitable, pero solían odiar las disputas y las
evitaban en lo posible; en cuanto a los mucalids, aún cuando también les es
posible en gran medida evitar las discrepancias, no se ponen de acuerdo ni
luchan por la unidad, más bien, sostienen las diferencias. Así que hay un
enorme mar entre los dos tipos de personas en sus diferencias de opinión.

Todo esto fue desde el punto de vista de la causa

Ahora veamos las diferencias más obvias por razón del efecto.

Los Compañeros, a pesar de su bien conocidas disputas en temas


intrascendentales, ellos fueron sumamente cuidadosos por preservar la unidad,
manteniéndose alejados de cualquier cosa que pudiera crear divisiones entre
ellos y separarlos en jerarquías. Por ejemplo, hubo entre ellos quienes
aprobaron el decir la basmala 36 en voz alta (en la oración) y aquellos que no;
hubo quienes afirmaban que el levantar las manos (en oración) era
recomendado y aquellos que no; hubo aquellos que afirmaban que tocar una
mujer nulificaba la ablución y otros que no; pero, a pesar de todo ello, todos
ellos rezaban juntos detrás de un imám y ninguno de ellos se hubiera negado a
rezar detrás de un imám debido a la diferencia de opinión.

En cuanto a los mucalids, sus diferencias son totalmente adversas, porque ha


causado entre los musulmanes divisionismos en el más alto grado que afectan
al segundo pilar de la fe después de los dos testimonios de la fe: nos referimos
a la oración [zalá). Ellos rehúsan rezar juntos detrás de un imám arguyendo
que la oración del imám es inválida, o de mínimo dicen que es detestable, por
ser de diferente mad-jab. Esto es lo que han oído y visto otros además de
nosotros. Y cómo no ha de ser, cuando actualmente algunos libros de los
famosos mad-jabs rigen tales cuestiones de invalidez o de desdén. El resultado
ha sido que se han encontrado hasta cuatro mihrabs en algunas de las grandes
mezquitas, en las cuales cuatro imams dirigían sucesivamente la oración y
pueden encontrar todavía a la gente esperado por su imám, ¡¡¡mientras uno ya
está dirigiendo la oración!!!

Para algunos mucalids las diferencias entre los mad-jabs han ido de mal en
peor, que la simple unión matrimonial entre hanefitas y chafeítas no se
efectúa. Un renombrado sabio hanefita, posteriormente apodado Muftí a-
Zacalain (El muftí de humanos y genios), expidió un veredicto permitiendo a
un hanefita casarse con una chafeíta, porque ¡¡“la posición de ella es como
aquella de la gente del libro”!! Esto implica –porque los significados

36
Basmala: es el decir bismilá (en el nombre de Dios).-N. T.
implícitos son aceptables a ellos- que en el caso contrario (un chafeíta con una
hanefita). Esto no es permitido, ¡¡como si se tratara que se casa con un judío o
cristiano, lo cual está prohibido en estos casos!!

Estos dos ejemplos, extraídos sólo de un millar que existen, son suficientes
para ilustrar a alguien inteligente los efectos malignos de las diferencias de las
generaciones posteriores y su insistencia al respecto, a diferencia de las
discrepancias que tuvieron las primeras generaciones (los salafis), las cuales
no causaron efectos adversos en la umma. Es por eso que ellos están exentos
de los versos que prohíben división en la religión, a diferencia de éstas últimas
generaciones. Pido a Dios nos guíe por el camino recto.

También quisiéramos que el daño causado por tales discrepancias se limitaran


solo a ellos y no se extendiera a otras gentes que dan da’ua, porque ello sería
bueno; pero tristemente es lo contrario, porque dejan ver a los incrédulos que
sí hay discrepancias, obstruyendo así que mucha gente entre al Islam. El libro
Zalaam min al-Garb de Mohámed al-Gazali (p. 200) registra el incidente
siguiente:

“Sucedió que durante una conferencia sostenida en la Universidad de


Princeton en EE. UU., en la cual uno de los conferencistas alzó la cuestión
acerca de un tema que a los orientalistas y enemigos del Islam fascina:
‘¿Cuáles son las enseñanzas que los musulmanes hacen llegar al mundo para
poder definir así el Islam hacia el cual ellos están invitando? ¿Son las
enseñanzas islámicas tal como las entienden los sunnitas? ¿o son como las que
son comprendidas por los imamí o los chiítas zeidi? Incluso, todos ellos se
dividen más aún entre sí; algunos de ellos creen en el limitado progreso del
pensamiento, mientras otros creen en ideas fijas obstinadamente.’

El resultado fue que los invitadores al Islam dejaron a los que fueron invitados
en mucha confusión, ya que ellos mismos se confesaron confusos también.”

En el prefacio del libro La Guía al Sultán(Dios) para los Musulmanes de


Japón (Hadiyya a-Sultan ilaa Muslimi Bilad Yaabaan) por ‘Alama Sultán al-
Ma’sumi, el autor revela:

“Una interrogante me fue expresada por los musulmanes de Japón, de las


ciudades de Tokio y Osaka, en el lejano oriente: “¿Cuál es el din actual del
Islam?, ¿Qué es un mad-jab? ¿Es indispensable para alguien que ha sido
honrado por el din del Islam, unirse a uno de los cuatro mad-jabs? O sea,
¿Debe ser malequita, hanefita, chafeíta o hambalita?, ¿O acaso no es
necesario?”

Esto surgió porque (al parecer) una gran disputa, una vil discrepancia había
pasado aquí cuando un numeroso grupo de intelectuales japoneses querían
entrar al dín del Islam, y pudieran ennoblecerse por el noble imán [fe).
Cuando ellos se disponían a hacerlo (convertirse) frente algunos musulmanes
presentes en Tokio, algunos de la India dijeron: “Es mejor que ellos escojan el
mad-jab de Abu Hanifa, porque él es luz para la umma”; alguna gente de
Indonesia [Java) dijo: “No, ¡ellos deben ser chafeítas!” De modo que cuando
los japoneses escucharon estas palabras, quedaron sumamente perplejos y
renunciaron a su propósito original. ¡Es por ello que el tema de los mad-jabs
se volvió un obstáculo en el camino de su aceptación al Islam!”

Concepto Erróneo 3: Otros tienen la idea de que a lo que los invitamos, el


seguir la sunna y no aceptar las opiniones de los imams que la objetan,
implica el completo abandono a seguir sus puntos de vista y beneficiarse de
las opiniones e ichtijad de lo primero.

Respuesta: Esta idea está lejos de ser la verdad, pues es falso y obviamente
errado, como evidentemente aclaramos en nuestras previas discusiones, que
sugieren todo menos esto. Simplemente a lo que llamamos es que dejen de
venerar el mad-jab como si fuera el din, colocándolo por encima del Corán y
la sunna, tal como lo hacen para arreglar una disputa o para extraer un nuevo
juicio para circunstancias inesperadas, como lo hacen los seudo juristas
actuales cuando imponen nuevas reglas en asuntos sociales, divorcio, de
matrimonio, etc., en vez de acudir al Corán y a la sunna para distinguir el mal
del bien, la verdad de la mentira –y todo en base a su “la diferencia es una
misericordia” para su cómoda y fácil conveniencia-. Cuán correcto es el dicho
de Sulaiman Taymi:

Si por aceptar las concesiones de cada ulema estás,


Por abrigar el mal harás.

En el libro Yaami’ Bayaan al-Ilm (2/90-1) de Ibn Abdúl Barr, quien al


respecto dijo: “Hay ichmá (consenso de opinión) al respecto: No conozco otro
punto de vista que lo contradiga.”

Estas tentadoras concesiones que se hacen por un ‘bien’, nosotros las


rechazamos y es conforme al ichmá como han visto.

En cuanto al punto de vista de los imams que se benefician de ellos, y son


ayudados por ellos a entender la verdad donde ellos han diferido y no hay
texto alguno en el Corán y la sunna que lo aclare, nosotros no lo rechazamos.
Al contrario, lo enfatizamos y nos da gusto, porque con ello hay beneficio
inesperado para quien busca el camino trazado por el Corán y la
Sunna.’Alama Ibn Abdúl Barr dice al respecto (2/182):

“Es por ello, mi hermano, que debes preservar los fundamentos y ponerles
atención. Debes saber que quien se hace cargo de cuidar las sunnas y los
mandamientos establecidos en el Corán, toma en cuenta los puntos de vista de
los juristas para asistirlo en su ichtijad, explorando ángulos diferentes para
explicar y aproximarse a la suna, la cual conlleva diferentes significados
posibles, sin seguir al mismo tiempo ciegamente la opinión de alguno de ellos
en una sunna que deba seguirse sin el análisis correcto, ni tampoco ignorar lo
que los ulemas mismos llevaron a cabo para preservar y reflexionar sobre las
sunnas, pero síguelos en la discusión, entendiendo y analizando.
Agradeciendo a su vez sus esfuerzos del cual ellos se han beneficiado
alertando sobre varios puntos, halagándolos por sus conclusiones atinadas,
como es en la mayoría de los casos, pero que no les aclara los errores al igual
que ellos mismos no lo hicieron: Tal es la búsqueda del conocimiento que se
une a la vertiente de los predecesores piadoso; así es el que realmente es
guiado, un verdadero afortunado; y tal es así el adepto a la sunna de su Profeta
(Salallahu alehi wa salam) con la buena guía de los Compañeros.

Pero aquél que se abstiene del análisis, abandona el método que le hemos
mencionado, disputa la suna con base a su opinión y deseo para acomodarlos
solamente donde los propios puntos de vista y deseos se acomodan a los
suyos: esta persona está desviándose y llevando a otras por el mismo camino.
Además, aquél que ignora todo lo que hemos mencionado y comienza a dar
inconscientemente veredictos sin preparación, tal persona está aún más ciega
y en un camino más desviado.”

Concepto Erróneo 4: Existe otro error comúnmente difundido entre los


mucalids que les impide practicar la sunna que es aparentemente clara para
ellos y que su mad-jab no concuerda con ella: ellos piensan que practicar la
sunna implica admitir que el fundador del mad-jab está completamente
equivocado. Para ellos, encontrar errores en su mad-jab significa insultar al
imám fundador. Siendo que no está permitido insultar a cualquier musulmán,
¿cómo puede ser que insulten a uno de nuestros imams?

Respuesta: Este razonamiento es totalmente laso y está lleno de


incomprensión hacia la sunna, porque de otro modo ¿Cómo un musulmán
inteligente arguye tal cosa?

El Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) dijo: Cuando uno llega a un


juicio, da su mayor esfuerzo y llegando al resultado correcto, tiene doble
recompensa; pero si él juzga, haciendo su mejor esfuerzo y hace un mal
juicio, él tiene una sola recompensa. Este hadiz refuta el argumento anterior y
explica lúcidamente y sin problema que si alguien ‘tal y así está mal’ su
significado en la Scharía es que ‘tal y así tiene una recompensa’. Así que sí es
recompensado a los ojos que los hayan equivocado, ¿Cómo pueden acusar a
éste último de insultarlo? No hay duda que este tipo de acusaciones son sin
fundamentos y cualquiera que lo hace debe retractarse. De lo contrario él está
insultando a un musulmán, y no solo a uno ordinario, sino a los imams de
entre los Compañeros, los Sucesores y a los subsecuentes imams muchtajids,
etc. Esto es porque sabemos con seguridad que estos personajes tan ilustres
solían fallar y refutarse unos a otros. ¿Acaso es razonable decir: ‘Ellos se
solían insultar unos a otros’? Pues no, porque como se reporta con veracidad
que el Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) amonestó a Abu Baker en
su interpretación sobre el sueño de un hombre diciéndole: Has estado bien en
parte y has fallado en parte. De modo que ¿Acaso él (Salallahu alehi wa
salam) insultó a Abu Baker con dichas palabras?

Uno de los efectos más sorprendentes de éste claro error es en el que sus
partidarios los previenen de no seguir la sunna cuando ésta no concuerda con
su mad-jab, ya que para ellos practicarla significa un insulto para su imám,
pues consideran que seguirlo es mejor a pesar de estar contrariando la sunna
pensando que así lo honran y respetan. Es por ello que insisten en seguir sus
opiniones para no faltarle al respeto, según ellos.

Esta gente ha olvidado esto (y no estoy diciendo que lo hagan a propósito) por
dicho concepto, cayendo en un abismo peor del que pretendían salir. A esta
gente se le debe decir: “si seguir a alguien significa que lo estás respetando y
el oponérsele significa que lo estás insultando, entonces ¿Cómo es posible que
te permitas oponerte al ejemplo del Profeta (Salallahu alehi wa salam) y no
seguirlo, prefiriendo seguir al imám del mad-jab en un camino diferente de la
sunna, cuando el imám no es infalible e insultarlo no es Kufr? Si tu interpretas
que oponerte al imám es un insulto para él, entonces oponerte al Mensajero
(Salallahu alehi wa salam) es más que obvio más insultante y esto sí es claro
Kufr, del cual nos refugiamos de ello en Alá.” Si esto se les dice así, por Alá
que ellos no podrán responderlo, a menos que alguien de los que replica de
cuando en cuando: “Nosotros hemos dejado esta sunna confiando en el imám
del mad-jab ya que él está más enterado de la sunna que nosotros.”

La respuesta a ello puede ser desde muchos ángulos, que ya han sido
discutidos a lo largo de la introducción. Esto es el por qué sólo doy en breve
una respuesta decisiva con el permiso de Dios y digo:

“El imám de sus mad-jabs no es el único que estaba más enterado de la sunna
que ustedes. Es un hecho que hay docenas, no, miles y cientos de imams que
también tenían más conocimiento sobre la sunna que ustedes. Por lo tanto, si
una sunna auténtica llega a discrepar de sus mad-jabs y fue admitida por
cualquier otro imám, es importante que acepten dicha sunna en tales
circunstancias. Esto es porque sus argumentos antes mencionados no sirven de
nada aquí, porque alguien que se les ponga enfrente dirá: ‘Nosotros hemos
aceptado ésta sunna confiando en nuestro imám, quien la aceptó.’ Bajo dichas
circunstancias, seguir al susodicho imám es preferible que seguir al imám que
ha discrepado de la sunna”
Esto está claro y no confunda a nadie, Dios queriendo.

Por todo lo anterior, puedo decir:

Puesto que este libro ha sido compilado con las auténticas sunnas reportadas
del Mensajero (Salallahu alehi wa salam) sobre la descripción de su oración,
nadie tiene excusa para no actuar conforme a ella, porque no hay nada que los
ulemas hayan unánimemente rechazado, cosa que nunca harían. De hecho, en
cada caso, muchos de ellos han adoptado la sunna auténtica. Cualquiera de
ellos que no lo hiciera así está dispensado y recompensado con una bendición,
porque la información no le llegó de ningún modo o le llegó pero de una
manera que no constituyera una prueba sólida o debido a otras razones que
son bien conocidas entre los ulemas. Sin embargo, aquellos que les sucedieron
que conocieron la información exacta no tienen excusa para continuar con sus
opiniones. Más bien, están obligados a seguir la información desechando lo
erróneo.

Esto ha sido el propósito de la introducción. Alá Todopoderoso y Sublime


dice:

“¡Creyentes!¡Escuchad a Alá y al Enviado cuando éste os llama a


algo que os da la vida!¡Sabed que Alá se interpone entre el hombre y su
corazón y que seréis congregados hacia Él!” 37

Alá dice la verdad. Él muestra el camino y Él es el mejor para proteger y el


mejor para auxiliar. Que Alá honre y salude a Mohámed, a su familia y a sus
Compañeros. Alabado sea Alá, Señor del universo.

Mohámed Nassir-Eddin al-Albani

Damasco 28/10/1389 Hégira

37
Corán 8:24
DIRIGIÉNDOSE A LA CAABA

Cuando el Mensajero (Salallahu alehi wa salam) se paró para la


oración, el se ponía de cara hacia la Caaba, tanto en las oraciones obligatorias
como las voluntarias, y él (Salallahu alehi wa salam) lo ordenó, diciéndolo a
“alguien que rezaba mal”: Cuando te pares a la oración, realiza la ablución
perfectamente, después ponte de cara a la quibla y di el takbír.

“Durante un viaje, él (Salallahu alehi wa salam) rezaba las oraciones


voluntarias y las de uiter sobre su montura, como fuera que lo dirigía (ya
hubiera sido al este u oeste)”

El dicho de Alá el Exaltado:

“Adondequiera que os volváis, allí está la faz de Alá.” (Corán 2:115)

Para dicho caso, el verso se ajusta a la situación.

“(A veces) cuando intentaba rezar las oraciones no obligatorias sobre su


camella, él las hacia de cara a la quibla, diciendo takbír y rezando hacia donde
sea que su montura giraba su cara”

“Él hacía rukú y sachda sobre su montura con (solo) estar agachado y
haciendo la sachda más abajo que lo que es el rukú”

“Cuando él tenía intención de rezar las oraciones obligatorias, él desmontaba


y se dirigía a la quibla.”

En una oración con momentos de gran temor, él (Salallahu alehi wa salam)


ponía el ejemplo a su umma para rezar “de pie, firmes sobre sus pies, o
montados; de cara a la quibla o no estando (de cara a la quibla)” y también él
dijo: “Cuando ellos (los ejércitos) se enfrenten, entonces es el takbír (o sea,
la oración) e indicado con la cabeza”.
Él (Salallahu alehi wa salam) también solía decir: Lo que hay entre el oriente
y el occidente es la quibla.

Yabir dijo:

“Una vez, cuando estábamos con el Mensajero de Alá (Salallahu alehi


wa salam) en una expedición, el cielo estaba nublado, tratamos de encontrar la
quibla pero errábamos, así que cada uno de nosotros rezaba en una dirección
diferente, y cada uno de nosotros colocó marcas enfrente de sí para poder así
marcar nuestras posiciones. En la mañana, las miramos y encontramos que no
habíamos rezado hacia la quibla. De modo que se lo informamos al Profeta
(Salalalhu alehi wa salam) (pero él no nos ordenó repetir la oración) y dijo:
Vuestra oración fue suficiente.”

“Él (Salalalhu alehi wa salam) solía rezar hacia Baitul Mucaddas 38 (estando él
frente a la Caaba) antes de que los versos siguientes fueran revelados:

“Vemos como vuelves tu rostro al cielo. Haremos, pues, que te vuelvas


hacia una dirección que te satisfaga. Vuelve tu rostro hacia la Mezquita
Sagrada” (Corán 2:144)

Cuando fue revelado él (inmediatamente) se dirigió a la Caaba. Hubo gente en


Qubaa rezando el Fayer cuando alguien llegó a decirles: ‘En verdad que el
Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) le ha sido revelado del Corán
anoche la orden de dirigirse a la Caaba, así que (en verdad) dirigios (a ella)’
Sus rostros que estaban dirigidos al Shám 39 , entonces ellos se voltearon (y su
imám dio vuelta hacia la quibla junto con todos ellos).”

PARADOS EN ORACIÓN

Él (Salallahu alehi wa salam) solía estar parado en la oración tanto para las
oraciones obligatorias como voluntarias, ejecutando la orden de el Exaltado:

“Y estad firmes ante Alá devotamente” (Corán 2:238)

En cuanto a la duración de un viaje, él rezaba voluntariamente oraciones sobre


sus animales de monta.

Él puso el ejemplo a su umma para rezar durante un momento de temor a pie o


montado, como se ha mencionado anteriormente, y ese es el propósito del
Todopoderoso:

38
La mezquita de Jerusalén
39
Una franja que comprende Siria, Líbano, Palestina y Jordania.
“¡Observad las azalás –sobre todo, la azalá intermedia- y estad con
devoción ante Alá! Si teméis algún peligro, de pie o montados. Y, cuando
estéis en seguridad, ¡Recordad a Alá... como os enseñó lo que no sabíais!”
(Corán 2:238-9)

Él (Salallahu alehi wa salam) rezó sentado durante la enfermedad de la cual


murió.” Él también rezó sentado en otra ocasión anterior cuando fue herido,
mientras la gente rezó parada; así que les indicó a ellos sentarse, de modo que
se sentaron (y rezaron). Cuando él terminó, él dijo: “Ibais a cometer lo mismo
que los persas y los romanos: quedan parados cuando sus reyes se sientan.
Así que no lo hagáis así, porque el imám está ahí para ser seguido: cuando el
hace rukú, haced rukú, cuando el se incorpora, incorporaos; y cuando el reza
sentado, rezad sentados (todos vosotros).”

LA ORACIÓN DE UNA PERSONA ENFERMA EN POSICIÓN SENTADA

‘Imran Ibn Hussein dijo: “Yo estaba sufriendo de hemorroides, así que le
pregunté al Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) y me contestó: Reza
parado; si no te es posible, entonces sentado; si no te es posible, entonces
reza acostado.”

También dijo ‘Imran Ibn Hussein: “Yo le pregunté (al Profeta) sobre la
oración de un hombre sentado, y me contestó: Aquél que reza parado, es lo
mejor; aquél que reza sentado, su recompensa es la mitad del anterior. Aquel
que reza acostado (en otra narración: reclinado), tiene la mitad de recompensa
del que se sienta.

Esto se aplica a una persona enferma, porque Anas dijo: “El Mensajero de Alá
(Salallahu alehi wa salam) salió a la gente mientras ellos rezaban sentados
debido a la enfermedad, así que dijo: En verdad, la oración de alguien
sentado (vale) la mitad de la oración de uno que lo hace parado”

Una vez: “Él (Salallahu alehi wa salam) visitó a una persona enferma y la vio
rezar (apoyado) sobre una almohada, de modo que la tomó y la hizo a un lado.
Así que el hombre tomó una vara para rezar (apoyado) en ella, pero él la tomó
y la arrojó diciendo: Reza sobre el suelo si puedes, si no, haz movimientos con
tu cabeza haciendo tu suyúd más abajo que tu rukú”.

LA ORACIÓN EN UNA EMBARCACIÓN

Él (Salallahu alehi wa salam) fue cuestionado sobre la oración en una


embarcación, así que dijo: Rezad parados, excepto que temáis ahogaros.
Cuando él se hizo anciano, él tomaba un apoyo en el lugar de oración para
ayudarse a sostener.

SENTARSE Y PARARSE EN EL TAJÁYUD

Él (Salallahu alehi wa salam) solía rezar a lo largo de la noche de pie, y a lo


largo de la noche sentado, y si él recitaba parado, él se inclinaba parado; y si
él recitaba sentado, él se inclinaba sentado.

Algunas veces: “Él rezaba sentado, así que recitaba sentado, así que recitaba
sentado hasta casi 30 o 40 versos en su recitación, donde se quedaba; entonces
él se paraba para recitar éstos parado y después inclinarse y postrarse, y hacía
del mismo modo en la segunda raká.”
De hecho, “él rezaba subja 40 sentado al final de sus días cuando se hizo viejo,
y eso fue un año antes de su muerte”

También “él se sentaba con piernas cruzadas.”

REZAR CON CALZADO Y LA ORDEN DE HACERLO

“Él solía pararse (en oración) con los pies descalzos y algunas veces
utilizando zapatos41 .”

Él permitió esto a su umma, diciendo: Cuando uno de vosotros reza, él debe


usar sus zapatos o sacárselos y colocarlos entre sus pies y no dañar
(incomodar) a otros con ellos. 42

Él motivaba a que se usaran de vez en cuando, diciendo: Sed diferentes de los


judíos, porque ellos no rezan con sus zapatos ni con sus Juffs (calcetas de
cuero). 43

En ocasiones él se los quitaba de los pies mientras rezaba y continuaba su


oración, como Abu Saíd al-Judri ha dicho:

“El Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) un día estaba rezando con
nosotros. Mientras estaba absorto en la oración se quitó sus zapatos y los
colocó a su izquierda. Cuando la gente vio esto, todos se quitaron sus zapatos.
40
O sea, la oración voluntaria (en la noche o la mañana), nombrada así debido a su contenido de tasbij
(glorificación)
41
Hemos utilizado el término para referirnos a cualquier tipo de calzado, o sea, pueden ser unas chinelas,
unos mocasines, unas sandalias, babuchas, botas, etc. puesto que el término como se concibe actualmente
indica solamente un calzado que no pasa del tobillo, con suela y cubierta de cuero u otro material (como
usa el occidental).- N. T.
42
Abu Daud y Bazzár (53, a-Zaua-id); Hakim lo declaró auténtico y Dájabi estuvo de acuerdo.
43
Ibíd.
Cuando él terminó su oración dijo: ¿Por qué se sacaron los zapatos? Ellos
contestaron: ‘Te vimos quitarte los tuyos, así que nos sacamos los nuestros’. Y
dijo: Gabriel ha venido y me ha informado que tenía suciedad –o dijo: algo
pernicioso (en otra narración: porquería)- en mis zapatos, así que me los
saqué .Por lo tanto, cuando alguno de vosotros vaya a la mezquita, debe
mirar sus zapatos: Si halla alguna suciedad en ellos –o también dijo: algo
pernicioso (en otra narración: porquería) - él debe retirarla y entonces rezar
con ellos.” 44

“Cuando él se los quitó, él los colocaba a su izquierda” y decía: Cuando


alguno de vosotros reza, no debe colocar sus zapatos a su derecha ni a su
izquierda, ya que pueden estar a la derecha de alguien, excepto si no hay
alguien a su izquierda, pero debe colocarlos entre sus pies.

LA ORACIÓN EN EL MIMBAR 45

“Una vez él (Salallahu alehi wa salam) rezó sobre el mimbar (en otra
narración: ‘... que tenía tres escalones’). De aquí (él estuvo sobre él y dijo
takbír y la gente atrás de él dijo takbír mientras estaba sobre el
mimbar)(después él hizo rukú sobre el mimbar), después se incorporó y
descendió hacia atrás para hacer prosternación al pie del mimbar. Después
regresó, (y continúo haciéndolo como lo había hecho en el primer raká), hasta
que completó su oración. Él después se volvió hacia la gente y dijo: ¡Oh
pueblo! He hecho esto así para que vosotros podáis seguirme y aprendáis de
mi oración.

LA SUTRA 46 Y LA OBLIGACIÓN DE TENER UNA

“Él (Salallahu alehi wa salam) solía estar cerca de la sutra de modo que
hubiera tres codos entre él y la pared” y “entre el lugar de su postración y de
la pared, con suficiente espacio para que una oveja pudiera pasar.”

Él solía decir: “No recéis sino hacia una sutra y no dejéis que nadie pase
enfrente de vosotros, porque si alguien continúa (tratando de pasar) entonces
reñidlo, porque tiene un compañero con él (el diablo).”

Él también decía: “Cuando alguno de vosotros reza hacia una sutra, debe
acercarse a ella porque el diablo no puede romper la oración.”

44
Abu Daud, Ibn Juzaima y Hakim, quienes lo declararon auténtico, y Dájabi y Nauauí estuvieron de
acuerdo. El primero lo constata en su Irwá (284)
45
Mimbar (del ár. Minbar) m. Púlpito de una mezquita.- Academia
46
En árabe significa literalmente “pantalla, cubierta”; en el contexto de la oración, se refiere a cualquier
objeto justo más allá del sitio de prosternación, área dentro de la cual nada debe pasar, como se detalla en
ésta sección.
En otras (narraciones) se dice: “él buscaba rezar en el pilar que estuviera en la
mezquita”

“Cuando él rezó (en un espacio abierto donde no había nada que usar como
sutra) él plantaba una lanza en el suelo enfrente de él y rezó hacia ella con la
gente detrás de él”. En otras se narra: “él colocaba su montura atravesada y
rezaba hacia ella” que no se aplica rezar en el lugar donde los camellos se
postran, y algunas veces “él tomaba su silla de montar; la colocaba
longitudinalmente y rezaba hacia su extremo.”

Él decía: Cuando uno de vosotros coloca enfrente de él algo tal como un palo
al extremo de una montura, debe rezar sin importar que alguien pase más
allá de ella.

Una vez “el rezó hacia un árbol” y algunas “él rezaba hacia la cama en la cual
Aixa dormía (bajo sus sábanas).”

Él [Salallahu alehi wa salam) no dejaba pasar a nadie entre él y la sutra,


puesto que una vez “estaba rezando cuando una oveja llegó corriendo frente a
él, así que se recorrió hasta que su vientre se presionó contra la pared (y así
pasó la oveja tras de él)”.

También una vez “mientras rezaba una oración obligatoria, él cerró su puño,
de modo que cuando hubo terminado, la gente dijo: ‘¡Oh Mensajero de
Alá!¿Sucedió algo durante la oración?’ A lo que contestó: Nada, excepto que
el diablo quería pasar enfrente de mí, de modo que lo sujeté del cuello, con lo
que pude sentir la frialdad de su lengua en mi mano. ¡Por Alá! Que de no
haber sido por mi hermano Salomón que lo golpeó, lo hubiera atado (al
diablo) a uno de los pilares de la mezquita de modo tal que los niños de
Medina lo hubieran observado. (Así que cualquiera que pueda impedir que
algo interfiera entre él y la quibla, que lo haga)”

Él también solía decir:

Cuando uno de vosotros reza hacia algo que es la sutra entre él y la gente y
alguien intenta cruzar frente a él, entonces debe empujarlo por la garganta
[repelerlo tanto como él pueda]. (En otra narración se dice: debe detenerlo dos
veces). Pero si él rehúsa (continúa insistiendo en pasar) entonces debe reñirle,
porque en verdad es un demonio.

Él también solía decir: Si la persona que pasó enfrente de alguien rezando a


sabiendas (del pecado), hubiera sido mejor para él esperar a cuarenta que
pasar enfrente.[Abu a-Nader dijo: “No recuerdo exactamente si dijo a
cuarenta días, meses o años”)
LO QUE ROMPE LA ORACIÓN

Él (Salallahu alehi wa salam) solía decir: La oración de un hombre es


interrumpida, cuando no hay nada tal como el extremo de una silla de
montar enfrente de él, por: una mujer (que menstrua), un burro o un perro
negro. Abu Darr dijo: “Yo dije: ‘¡Oh Mensajero de Alá! ¿Por qué el perro
negro en vez del rojo?’ y él me contestó: El perro negro es un diablo.

PROHIBICIÓN DE REZAR FRENTE A LAS TUMBAS

Él (Salallahu alehi wa salam) solía prohibir rezar frente a la tumba diciendo:


No recéis ante las tumbas y no os sentéis en ellas.

LA INTENCIÓN

Él (Salllahu alehi wa salam) solía decir: Todas las acciones son por la
intención y cada hombre tendrá lo que su intención es.

TAKBÍR

Entonces él (Salallahu alehi wa salam) comenzaba la oración diciendo:

‫ﷲ أَآْﺒَﺮ‬
ُ ‫ا‬

Alá juákbar (Dios es el más grande)

Ordenando al hombre “que rezaba deplorablemente” hacer del modo


mencionado, diciéndole a su vez: En verdad, la oración de una persona no
está completa hasta que ha hecho una ablución que ha incluido las partes
necesarias del cuerpo y ha entonces dicho: ‘Alá juákbar’

También solía decir: La clave para la oración es la purificación, que se inicia


con takbír y se termina con taslím.

También “él solía alzar su voz en el takbír de modo que los de atrás pudieran
oír.” Pero “cuando cayó enfermo Abu Baker, solía alzar su voz para llevar el
takbír del Mensajero (Salallahu alehi wa salam) a la gente.”

Él (Salallahu alehi wa salam) decía: Cuando el imám dice: Alá juákbar,


entonces dice: Alá juákbar.
ALZANDO LAS MANOS

Él alzaba sus manos algunas veces con el takbír, algunas veces después del
takbír, y algunas otras antes de él.

“Él las alzaba con los dedos separados [ni muy abiertos, ni muy juntos]” y él
las colocaba a la altura de sus hombros”, aunque ocasionalmente, “él las
alzaba hasta que estuvieran al nivel (del límite] de sus orejas.”

COLOCACIÓN DEL BRAZO DERECHO SOBRE LA IZQUIERDA Y LA


ORDEN DE HACERLO

“Él (Salallahu alehi wa salam) solía colocar su brazo derecho sobre su brazo
izquierdo” y decía: Nosotros, el grupo de profetas, se nos ha ordenado
apresurar el rompimiento del ayuno, demorar la comida antes del ayuno y
colocar nuestros brazos derechos sobre nuestros brazos izquierdos durante la
oración.

También “él pasó cerca de un hombre que estaba rezando y había colocado su
brazo izquierdo sobre el derecho, así que él los jaló para colocar el derecho
sobre el izquierdo.”

COLOCAR LAS MANOS SOBRE EL PECHO

“Él solía colocar el brazo derecho sobre el dorso de su palma izquierda,


muñeca y antebrazos”, “y él ordenó a sus compañeros hacer lo mismo” y a
veces “él sujetaba su brazo izquierdo con el derecho.”

“Él solía colocarlas sobre su pecho.”

También “solía prohibir colocar la mano de uno sobre la cintura durante la


oración [y él puso su mano sobre la cintura para demostrarlo]. Y éste es el
“silb” que él solía prohibir.

MIRAR AL LUGAR DE PROSTERNACIÓN CON HUMILDAD

“Él (Salallahu alehi wa salam) solía inclinar su cabeza durante la oración y


fijar su vista hacia el suelo”; “mientras estuvo en la Caaba, su mirada no
dejaba (de observar) el lugar de prosternación hasta que salía de él” y él dijo:
No es apropiado que deba haber algo en la Casa (la Caaba) que moleste al
orante.
“Él solía prohibir mirar al cielo” y él enfatizó su prohibición tanto que dijo: La
gente debe reprimirse de mirar al cielo en la oración, o su vista no regresará
a ellos (en otra narración: ...o su vista será arrancada).
En otro hadiz se narra: Así que cuando recéis, no miréis aquí o allá,
porque Alá está de cara a Su siervo en la oración en tanto que no se aleje (su
mirada). Y dijo sobre mirar aquí o allá “que es un despojo que el diablo
comete con el siervo durante la oración.

Él (Salallahu alehi wa salam) también dijo: Alá no cesa de volcarse a su


esclavo en oración en tanto que no mire a su rededor; cuando él aleja su
rostro, Alá se aleja de éste. Él “prohibió tres cosas: cabecear como una gallina
(al picotear), agazaparse como un perro y mirar de rededor como un zorro.” Él
también solía decir: Rezad la Oración de Despedida como si lo vierais, pero si
no le veis (a Alá), seguro Él los ve. Y: Cualquier persona que, cuando hay
oración obligatoria, sobresale en su ablución, humildad y reverencias, tendrá
ésta (la oración) como una remisión de sus pecados menores anteriores en
tanto que no cometa un pecado mayor, y susodicha (oportunidad) es para
siempre”

Una vez él (Salallahu alehi wa salam) rezó en una jamísa 47 y (durante la


oración) él observaba sus estampados. Así que cuando terminó dijo: Llevad mi
Jamísa a Abu Yahem y traedme su Anbichániyya 48 , porque ha retirado mi
atención de la oración (en otra narración: ...porque he visto su estampado
durante la oración y casi me pone a prueba).

También: “Aixa tenía una tela con pinturas extendidas en todo el sahwa 49 , a lo
que el Profeta (Salallahu alehi wa salam) dijo: Aléjala de mi (porque sus
pinturas no cesaban de perturbar mi oración) 50

Él solía decir también: La oración no es válida cuando la comida ha sido


servida, ni cuando es tiempo de evacuar las dos porquerías (el orinar y el
defecar) 51

SÚPLICAS DE APERTURA (DUA’AS)

47
Prenda de lana con estampado.
48
Una prenda ordinaria sin ornamento ni estampado.
49
Espacio de una tienda fijada ligeramente en el suelo, a modo de pequeña alcoba o camerino. (Nijaya)
50
Bujari , Muslim y Abu ‘Auána. El Mensajero (Salallahu alehi wa salam) no mandó suprimir o arrancar
las pinturas, sino solamente cambiarlas de lugar porque –y Alá sabe mejor- que no eran pinturas con seres
de alma. La evidencia de esto es que él (Salallahu alehi wa salam) arrancó otras pinturas como lo prueban
muchas narraciones de Bujari y Muslim y quien quiera ahondar en el asunto, puede consultar Fath al-Bari
(10/321) y Gáya al-Marám fi Tajrich Ahadiz al-Halal ual Haram (Nos. 131-145).
51
Bujari y Muslim
A continuación, él (Salallahu alehi wa salam) comenzaba su recitación con
muchas clases de súplicas en las cuales él alababa a Dios Exaltado,
glorificándolo y enalteciéndolo. De hecho él ordenó “al hombre que rezaba
mal” hacer así, diciéndole: La oración de una persona no está completa a
menos que diga takbír, alabe a Alá el poderoso y Sublime y lo exalte,
recitando del Corán lo que le sea más fácil...

Él decía alguna de las siguientes súplicas:

1.-
‫ اﻟﻠـّ ُﻬﻢﱠ‬،ِ‫ﻦ اﻟـْ َﻤﺸْﺮِق ِ َو اﻟـْﻤَﻐـْ ِﺮب‬ َ ْ‫ت َﺑﻴ‬
َ ْ‫ﻋﺪ‬ َ ‫ي آـَﻤَﺎ ﺑَﺎ‬
َ ‫ﻦ ﺧَﻄـَﺎﻳَﺎ‬ َ ْ‫ﻋﺪْ ﺑَﻴْﻨِﻲ و َﺑﻴ‬
ِ ‫اﻟﻠـّ ُﻬﻢﱠ ﺑَﺎ‬
ْ‫ اﻟﻠـّ ُﻬﻢﱠ اﻏـْﺴِﻠـْﻨِﻲ ِﻣﻦ‬،ِ ‫ﻦ اﻟ ﱠﺪ ﻧـَﺲ‬ َ ‫ﺾ ِﻣ‬ ُ ‫ب اﻟـَْﺄﺑْ َﻴ‬
ُ ْ‫ي آَـﻤَﺎ ﻳُﻨـَﻘـﱠﻰ اﻟﺜَـﻮ‬ َ ‫ﻧـَﻘﱢـﻨِﻲ ِﻣﻦْ ﺧَﻄـَﺎﻳَﺎ‬
.‫ي ﺑـِﺎﻟـْﻤَﺎ ِء وَاﻟﺜـﱠﻠـْﺞ ِ وَاﻟ ْـ َﺒﺮَد‬
َ ‫ﺧَﻄـَﺎﻳَﺎ‬

Alájuma ba’id baini ua baina jatayaya kama ba’adta almasriq ual magrib,
Alájuma naqini min jatayaya kama yunaqa a-zaubul abiad min a danas,
Alájuma Igsilní min jatayaya bil má-i ua zalch ual barad

¡Oh Alá! Aléjame de mis errores como alejas el Oriente del Occidente.
¡Oh Alá! Purifícame de mis errores como se purifica la ropa blanca de la
suciedad.¡Oh Alá! Depúrame de mis pecados con agua, hielo y nieve.

2.-
‫ﻦ‬
َ ‫ َو ﻣَﺎ أَﻧـَﺎ ِﻣ‬،[ً ‫] ُﻣﺴْﻠِﻤﺎ‬،ً ‫ﺣﻨِﻴﻔﺎ‬َ ‫ض‬ َ ْ‫ت وَاﻟـَْﺄر‬ِ ‫ﺴﻤَﺎوَا‬ ‫ﻲ ﻟِﻠﱠـﺬِي ﻓـَﻄَـ َﺮ اﻟ ﱠ‬ َ ‫ﺖ َوﺟْﻬِـ‬ُ ْ‫َوﺟﱠﻬـ‬
‫ت‬
ُ ْ‫ﻚ ُأ ِﻣﺮ‬َ ‫ َو ﺑـِﺬ َِﻟ‬،ُ‫ﻚ ﻟَـﻪ‬
َ ‫ﺷﺮِﻳ‬ َ َ ‫ ﻻ‬،‫ب اﻟ ْـﻌَﺎﻟَـﻤِﻴﻦ‬ ‫ي َو َﻣﻤَﺎﺗِﻲ ﻟِﻠﱠـ ِﻪ َر ﱢ‬ َ ‫ﺴﻜِﻲ َو َﻣﺤْﻴَﺎ‬ ُ ‫ن ﺻَﻼﺗِﻲ َو ﻧُـ‬ ‫ ِإ ﱠ‬،‫اﻟـْ ُﻤﺸْﺮِآِﻴﻦ‬
،‫ﺖ َرﺑﱢﻲ َو أﻧـَﺎ ﻋَـﺒْﺪُك‬ َ ْ‫ أﻧـ‬،َ‫ﻚ َو ﺑِﺤَﻤْﺪِك‬
َ ‫ﺳﺒْﺤﺎﻧَـ‬ ُ ،َ‫ﻻ أﻧـْﺖ‬ ‫ ﻻ َ إِﻟ َﻪ إ ﱠ‬،ُ‫ﺖ اﻟـْ َﻤِﻠﻚ‬
َ ْ‫ اﻟﻠـّ ُﻬﻢّ أﻧـ‬،‫ل اﻟـْ ُﻤﺴِْﻠﻤِﻴﻦ‬
ُ ‫َو أَﻧـَﺎ َأوﱠ‬
‫ﺐ‬
َ ‫ﻻ َﻳﻐْ ِﻔ ُﺮ اﻟﺬ ﱡﻧُـ‬
َ ‫ ﻓـَﺎﻏـْ ِﻔﺮْ ﻟِﻲ ذ َﻧـْﺒـِﻲ ﺟَﻤِﻴﻌﺎ ً إﻧـﱠ ُﻪ‬،‫ﺖ ﺑـِﺬ َﻧـْﺒـِﻲ‬ ُ ْ‫ َو اﻋـْﺘَـﺮَﻓـ‬،‫ﺖ ﻧـَﻔـْﺴِﻲ‬ ُ ْ‫ﻇـَﻠَـﻤ‬

Uayajtu uayji aladí fatara a samauati ual arda hanífan, (musliman), ua ma


ana minal mushriquín, inna salátí ua nusuquí ua maj-yayaí ua mamátí liláji
rabil a’lamín, la sharíka laj, ua bidálika umirtu ua ana aualul muslimín,
Alájuma anta almalik, la ilája íla ant, subjánaka ua bijámdik, anta rabi ua
ana a’bduk, dalamtu nafsí, ua a’taraftu bi danbí, fagfír lí danbí yamían innaju
la yagfiru dunúba íla ant, ua ajdiní lí ajsani al ajlaqui la yajdi li ajsánija íla
ant, uasrif a’nií sayi-aja la yasrifu a’nii sayi-aja íla ant, labeika ua sadei’k,
ual jeiru kulujú fi yadeik, ua sharru leisa ileik, ual majdiyu man jadeita, ana
bika ua ileik, la manyá ua la malya minka ila ileika, tabarakta ua ta’aleit,
astagfiruka ua atubu ileik.

Dirijo mi rostro a quien originó el cielo y la tierra sinceramente,


(islámicamente), y no soy de los politeístas. En verdad mi oración, mi
sacrificio, mi vida y mi muerte son para Alá, Señor de los mundos; sin
par. Con esto se me ha ordenado y yo soy el primero de los musulmanes
en ello. ¡Oh Alá! Tú eres el Rey, no hay Dios sino Tú, alabado y elogiado
seas. Tú eres mi Señor y yo Tu humilde siervo. He atentado contra mí y
reconozco mi pecado. Perdóname todos mis pecados, pues nadie perdona
los pecados sino Tú. Guíame hacia el mejor de los modales pues nadie
guía mejor hacia ellos excepto Tú. Desvía de mí las peores intenciones
pues nada las aleja sino Tú. Respondo a tu llamado y a tu auxilio (que me
diste). Todo el bien está en Tus manos y el mal no es de Ti. Y es guiado
quien Tú guías. Soy Tuyo y de Ti. No hay escape ni refugio excepto el que
viene de Ti. Bendito y Exaltado seas. Te pido perdón y me arrepiento ante
Ti (solamente).

3.- Similar al anterior excepto por: Anta rabí ua ana a’bduk; Tu eres mi Señor
y yo soy Tu siervo... al final, con la siguiente adición:

Alájuma anta al malik, la ilája íla ant, subjanaka ua bijamdik,

¡Oh Alá! Tú ere el Rey, no hay Dios excepto Tú, alabado y glorificado
seas.

4.- Igual que la No. 2 hasta: Ua ana aualul muslimin; soy el primero de los
musulmanes, añades:

Alájuma ajdiní li ajsani al ajlaqui ua ajsanil a’mali la yajdí li ajsanija íla ant,
uaquiní sayi-al ajlaqui ual a’mali la yaquí sayi-ija íla ant.

¡Oh Alá! Guíame al mejor de los modales y a la mejor de las obras, nadie
guía a su mejoramiento sino Tú. Desvía de mí lo peor de los modales y de
las obras (pues) nadie (nos) desvía de su maldad excepto Tú.

5.- Subjanaka Alájuma ua bijamdika ua tabaraka smuka ua ta’ala yaduka ua


la ilaja gueiruk.

Gloria a Ti ¡Oh Alá! ¡Alabado seas! Bendito Tu nombre y Exaltada Tu


majestuosidad y eres incomparable.
Él (Salallahu alehi wa salam) también dijo: En verdad las palabras más
amadas por Alá son cuando Su siervo dice: Gloria a Ti ¡Oh Alá!

6- Palabras semejantes a las anteriores se añaden a la oración de la noche:

Se dicen tres veces: La ilája íla Alá (No hay Dios sino Alá)
Y tres veces dices: Alá juákbaru kabiran (Alá es el Más Grandemente
Grande)

7.- Alá juákbar kabiran, ua aljámduliláji kaziran, ua subjana láji bukratan ua


asilan.

Alá es el grandiosamente Más Grande. Muy Alabado sea. Glorificado sea


Dios, mañana y tarde. Una vez, un Compañero comenzó con esto, con lo
cual el Mensajero (P. B. E) dijo: Maravillosa (súplica), pues las puertas del
Cielo se abrieron por ella.

8.- Aljámduliláji jamdan kaziran tayiban mubarakan fij.

Alabadísimo el alabado Alá en su bendita bondad. Un hombre


comenzaba con esto y el Mensajero (Salallahu alehi wa salam) dijo al
respecto: Vi doce ángeles competir para ver quien se la llevaba (al cielo, a
la súplica)

9.- Alájuma laka aljamd, anta nuru samauati ual ardi ua man fihim, ua laka
aljamdu, anta cayimu samauati ual ardi ua man fijina, [ua laka aljamdu, anta
maliku samauati ual ardi ua man fijim], ua laka aljamd, anta aljac, ua
ua’duka jac, ua cauluka jac, ua li cauca jak, ual yannatu jac, ua nar jac, ua
sa’atu jac, ua nabiyuna jac, ua mujammadun jac, Alájuma laka aslamtu, ua
aleika tauacaltu ua bika amantu, ua ileika anabtu, ua bika jasamtu, ua ileika
jakamtu, [anta rabbuna ua ileika al masír, fagfir lí ma cadamtu, ua ma ajart,
ua ma asrartu ua ma a’alant], [ua ma anta a’alamu biji minni], antal
muccadim ua antal muájir, [anta ilají], la ilája íla ant.

¡Oh Alá! Para Ti las alabanzas, Eres la luz del cielo, la tierra y de quienes
las habitan. Para Ti las alabanzas, Guardián del cielo, la tierra y quienes
habitan en ellos. [Para Ti las alabanzas, Dueño de los cielos, la tierra y su
contenido], para Ti las alabanzas, Eres la Verdad; Tu promesa es verdad,
Tu palabra es verdad; Tu encuentro es verdad, el Paraíso es verdadero;
el Fuego (del Infierno) es verdad, la Hora (final) es verdad; los profetas
verdaderos al igual que Mohámed. ¡Oh Alá! A Ti me someto, en Ti pongo
toda mi confianza, en Ti creo, a Ti me vuelvo, por Ti combato, a Ti
recurro para decidir. [Tú eres nuestro Señor y tuyo el Destino.
Perdóname lo pasado y lo futuro, lo que oculto y lo que muestro] [y de lo
que (de antemano) más sabes y yo ignoro]. Tu eres el Proveedor y el
Moroso [Tu eres mi Deidad]. No existe dios sino Tú.

10.- Alájuma rabba yibraíla ua Mikaíla ua Israfíl, Fátira samauáti ual aud,
álim-al-gaibi ua shajáda, anta tajkumu rá-una íbaadika fíma kanú fíji
yajtalifún, ijdíni lima ijtúlifa fíji min al jaqui bi ídnik, ínnaka tajdí man tasháu
ilá siratin mustaquím.

¡Oh Alá! Señor de Gabriel, Miguel y Rafael. ¡Creador de los cielos y la


tierra! ¡Conocedor de lo oculto y abierto!¡Tu juzgas entre tus siervos en
aquello que difieren!¡Guíame a saber lo que es confuso y lo que es verdad
con Tu venia! En verdad guías a quien quieres al camino recto.

11.-El decía takbír,52 tajmíd, 53 tasbíj, 54 tajlíl 55 e istigfár diez veces cada uno,
y después remataba con:

Alájuma igfir lí uaj-diní uar-zucní (ua ‘afiní)

¡Oh Alá! ¡Perdóname! ¡Guíame y susténtame [borrándome los pecados]!

Alájuma inni aúdu bika mina dayiqui yaumal jisáb

¡Oh Alá! ¡Me refugio en Ti de la angustia del Día de ajustar cuentas. Esto
diciéndolo diez veces.

12.- Alá Juákbar [tres veces] dúl malakúti ual yabarúti ual kibriá-i ual ádima.

¡Alá es el Más grande! [decirlo tres veces]. Dueño del Reino, el Poder, la
Magnificencia y la Grandeza.

RECITACIÓN

A continuación, el Profeta (Salallahu alehi wa salam) buscaba refugio en Alá


de la siguiente manera:

Aúdu bi láji mina shaitáni rayím, min jámziji ua nafjihi ua nafziji

52
Decir Alá juákbar (Alá es el Más grande)
53
Decir Aljám dulilá.(Alabado sea Alá)
54
Decir subjána-lá (Gloria a Alá)
55
Decir la ilája ílalá (No hay dios mas que Alá)
Aléjame Dios de Satán maldito, de su instigación,56 de su arrogancia y de su
verborrea 57 . Algunas veces el añadía a lo anterior lo siguiente:

Aúdu bi láji samií il-‘alím mina shaitán.....

Me refugio en Dios, el Oyente, el Sabio, del Satán.

Y posteriormente recitaba:

Bismiláji arrajmáni rajím

En el nombre de Alá, el más Clemente, el más Misericordioso. Pero no lo


hacía fuerte 58

RECITAR UN VERSO A LA VEZ

Posteriormente, él recitaba sura la Fatiha dividiendo su recitación, recitando


un verso a la vez. Él recitaba:

Bismiláji arrajmáni rajím

[Aquí el hacía pausa y después decía]

Aljámduliláji rabil ‘alamín

[pausaba, y continuaba:]

Arrajmáni arrajím

[pausa, y después sigue:]

Máaliki yaumi dín

... y así sucesivamente, hasta el final de la sura. El resto, al igual que lo que
vimos, los describimos así: detenerse al final de cada verso y no unir uno tras
otro 59 ]

56
Las tres palabras árabes para instigación, arrogancia y verborrea (jámz, nafj y nafz) respectivamente,
fueron interpretadas así por el narrador; toda interpretación posible datan del Profeta (P. B. E) con un
isnád mursal auténtico. Por ‘verborrea’, entendámoslo como el Profeta dijera alguna vez: “En verdad en
cierta verborrea hay sabiduría” (Bujari)
57
Abu Daud, Ibn Maya, Daracútni y Hakim, quines junto a Ibn Hibbán y Dájabi, lo declararon sajíj. Junto
con la siguiente súplica, podrá encontrarlas en Irwá al- Galíl.
58
Bujari, Muslim, Abu ‘Auaana, Tajaui y Ahmed
59
Abu Daud & Sajmi (64-65); Hakim lo declaró sajíj y Dájabi lo confirmó. Se da en Irwá (343). Abu
Amer a-Dáni lo escribió en al-Muktafaa (5/2) y dijo: “Este hadiz tiene muchas bifurcaciones y es
dependiendo de lo que se considera; muchos de los imams y recitadores del pasado preferían pausar al
algunas veces él recitaba:
Maliki yaumi dín
(Rey del Día del Juicio] o en su lugar:

Máaliki yaumi dín


60
[Dueño del Día del Juicio]

LA NECESIDAD DE LA FATIHA 61 Y SU EXCELENCIA

El Profeta enfatizó con vehemencia la importancia de esta sura diciendo: No


hay oración para quien no recite el capítulo de La Apertura 62 . En otro dicho:
Dicha oración no es suficiente en tanto un hombre no recita La Apertura del
Libro 63 . Y también dijo: Aquél que realiza una oración en la cual no recita
La Apertura del Libro, entonces ésta es deficiente, deficiente, deficiente e
incompleta. Él también dijo:

Alá el bendito y Excelso ha dicho: “He dividido entre Mi siervo y Yo la


oración en dos mitades: una es la Mía y la otra para Mi siervo, y Mi
siervo tendrá aquello solicitado”. Entonces el Mensajero de Alá (P. B. E.)
dijo: ¡Recitad! (como) El siervo dice: “Alabado sea Alá, Señor de los
mundos”; Alá Excelso dice “Mi siervo me ha alabado”. El siervo dice, “El
más Clemente, el más Misericordioso, Otorgador de misericordia”; Alá dice,
“Mi siervo me ha halagado”. El siervo dice, “Dueño del Día del Juicio”; Alá
contesta, “Mi siervo me ha glorificado”. El siervo dice, “Solo a Ti adoramos
y a Ti sólo pedimos”; Alá contesta, “Esto (hay) entre Mi siervo y Yo, y Mi
siervo tendrá lo que ha solicitado”.

Él también solía decir: Alá no reveló en la Tora ni en el Evangelio algo


semejante como la Madre del Corán 64 . Ya que es la Reiteradamente Siete 65 [y
la Magnífica Recitación que se me ha otorgado]. 66

final de cada verso, aún si algunos lo fuesen (en significado)” Yo digo: Esta es una sunna que ha sido
ignorada por la mayoría de los recitadores de esta era, dejando en paz a los otros.
60
Tammaam a-Rázi en al-Fauaa’id, Ibn Abi Daud en al-Masaajif (7/2), Abu No’aim en Ajbaar Isbaján
(1/104) & Hakim quienes lo declararon sajíj y Dájabi lo confirmaron. Ambas recitaciones son mutauátir.
61
El primer capítulo o sura se llama fatihat-ul-kitab, capítulo de apertura o simplemente Fatiha. Se le
llama también suratu nafiya, el capítulo que completa a los demás; a-surat-ul-kifaya, el capítulo
suficiente, es decir, que sustituye a los otros; surat-ul-hamd o surat-ul-shukr o a-dúa, el capítulo de la
alabanza o de las acciones de gracias o de la súplica; suratu shafíya, el capítulo que cura o simplemente
a-shafíya; assás, la base; surat-ul-kanz, capítulo del tesoro. Se le llama también umm-ul-Qur’an, madre
del Corán; umm-ul-kitab, madre del Libro. Conviene no confundir la acepción que este nombre tiene aquí
con el de los demás pasajes del Corán, que advertiremos en su momento.
62
ibídem
63
ibídem
64
Ibídem
65
Baachi dijo: “él se refiere al dicho de Alá el Exaltado: “Y te Hemos otorgado siete de la Reiteración
y la Magnífica Recitación” (Al-Hichr 15:87). Es llamado siete porque contiene siete versículos, y es
Él (Salallahu alehi wa salam) ordenó a “quien rezaba deplorablemente”
recitarla en cada oración; pero dijo a quien no la podía recordar: Di : Subjana
lá, ua aljam du lilá, ua la ilája íla lá, ua Alá juákbar, ua la jaulá ua la cú-
ata íla bilá [Alabado sea Alá, glorificado sea Alá, y no hay más Dios que Él y
Él es el Más Grande; y no hay poder sino el de Alá] 67

También Él dijo a “quien rezaba deplorablemente”: Si conoces algo del


Corán, entonces recítalo, si no, alaba Alá proclamando Su grandeza y
proclama que nadie tiene el derecho de ser adorado sino Alá. 68

LA ABROGACIÓN DE RECITAR DETRÁS DEL IMÁM EN LAS


ORACIONES CON VOZ ALTA

Él había concedido una vez aquellos que rezaban detrás del imám, recitaran
sura la fatiha en las oraciones en voz alta, cuando sucedió que:

“Él estaba rezando fayer, volviéndose la recitación más difícil para él (cada
momento que pasaba). Al terminar dijo: Es posible que recitéis detrás de
vuestro imám. Dijimos todos “Sí, con rapidez, ¡Oh Mensajero de Alá!” A lo
que dijo: No lo hagáis así, sino en la Apertura del Libro, puesto que la oración
no vale para aquél que no la recita” 69

Tiempo después, les prohibió el recitar fuertemente en las oraciones de voz


alta, cuando sucedió que:

“Él terminó una oración en la cual él estaba recitando fuertemente (en otra
narración: en la oración del crepúsculo) y dijo: ¡¿Acaso alguno de vosotros
estaba rezando (al unísono) conmigo justo en este instante?! A lo que contestó
un hombre: “Sí, era yo ¡Oh Mensajero de Alá!”. Respondiéndole: Y digo yo
¿Por qué me siento tan contrariado? [Abu Huraira continúa diciéndonos:]
Entonces la gente detuvo sus recitaciones junto con el mensajero de Alá (P. B.
E) cuando él estaba recitando fuertemente después de escuchar aquello que

“Reiteración” porque se repite una y otra vez en cada oración. Ha sido llamada “la Magnífica Recitación”
para especificar tal nombre para la sura, aunque cada parte del Corán es magnífica en recitación; de igual
modo, la Caaba es “La Casa de Alá”, aunque todas las demás casas pertenezcan a Alá; esto viene a
colación para especificar y enfatizar su importancia”.
66
Nasái & Hakim lo declararon auténtico y Dájabi estuvo de acuerdo con ellos.
67
Abu Daud, Ibn Juzaima (1/80/2), Hakim, Tabaráni & Ibn Hibbaan, éste último de acuerdo con el
tercero, lo declararon auténtico y Dhabi asintió. Se encuentra en Irwá (303).
68
Abu Daud & Tirmídi, que lo declararon bastante bueno; su cadena de transmisión es auténtica (Sajij
Abu Daud No. 807)
69
Bujari en su panfleto, Abu Daud & Ahmed. Tirmídi y Daracútni lo declararon bastante aceptable.
dijo [sin embargo, ellos continuaron recitando calladamente cuando el imám
no estaba recitando fuertemente]” 70

También él estuvo en silencio durante la parte complementaria de recitación


del imám para seguirlo, diciendo: El imám debe ser seguido, así que cuando el
diga takbír, decís takbír, y cuando él recita, estáis en silencio, justo como él
hizo se escuchase la recitación del imám lo bastante para no tener que recitar
detrás de él, diciendo: Aquél que tiene un imám, entonces la recitación del
imám es la recitación de aquél 71 – y esto aplicase a las oraciones en voz alta.

LA OBLIGACIÓN DE RECITAR EN LAS ORACIONES SIGILOSAS

En cuanto a las oraciones en voz baja, él los instaba a que recitaran durante
ellas; Yábir dijo, “Nosotros solíamos recitar detrás del imám en dohor y ázar,
sura la Fatiha y otra sura en las dos primeras rakás, y sura la Fatiha en las
últimas dos”. 72

Sin embargo, él los disuadió de no hacerlo por confundirlo con la de ellos,


cuando:

“Él rezó dohor con los Compañeros y preguntó (posteriormente): ¿Quién de


vosotros ha recitado “¡Glorifica el nombre de tu Señor, el Altísimo!” (Corán
87:1)? Alguien contestó: Fui yo [más nada intentaba sino el bien al hacerlo].
Así que le contestó: Sabía que alguien me contrariaba con ello.73 En otro
hadiz: “Ellos solían recitar detrás del Profeta (Salallu alehi wa salam)
[fuertemente], cuando así les dijo: habéis revuelto mi Corán (o sea, su
recitación).

También dijo: En verdad, la persona que reza esta consultando en privado a


su Señor, así que debe ser cuidadosa sobre lo que le consulta, y vosotros no
debéis por encima del otro recitar el Corán fuertemente.

Él también solía decir: Cualquiera que recitó una letra del Libro de Alá, le
valdrá como una buena acción, y una buena acción vale diez veces más. Yo
no digo que “alif lam mim” es una letra, sino que “alif” es una letra, “lam”
es una letra y “mim” es una letra. 74
70
Málik, Humaidi, Bujari en su panfleto, Abu Daud y Mahámali (6/139/1). Tirmídi lo proclamó bastante
aceptable; Abu Hátim a-Rázi, Ibn Hibbán & Ibn Cayyim lo proclamaron auténtico.
71
Ibn Abi Cheiba (1/97/1), Daracútni, Ibn Maya, Tajáui y Ahmed por numerosas rutas, musnad y mursal.
Sheij-ul-Islam Ibn Taimiya lo declaró convincente, al igual que en al-Furú de Ibn Abdúl Hádi (48/2).
Busairi proclamó alguna de sus cadenas de transmisión auténticas. Lo he discutido e investigado con
sumo detalle las rutas de narración en una versión manuscrita y en el Irwá al-Galíl (No. 500)
72
Ibn Maya con un isnád sajij. Se da en el Irwá (506)
73
Muslim, Abu ‘Auána y Sirách
74
Tirmídi & Ibn Maya con un isnád sajij. Transmitido también por Aajuri en Aadaab Haml al-Curán. En
cuanto al hadiz “Aquél que recite detrás del imám, su boca está llena de fuego” es un dicho fabricado
(maudú) y esto se explica en Silsíla al-hadiz a-daífa (No. 569) – véase apéndice 5.
SOBRE EL AAMÍIN Y SU FUERTE RECITACIÓN POR EL IMÁM

Cuando él (Salallahu alehi wa salam) terminó de recitar la Fatiha, el


pronunciaba AAMÍIN fuertemente, prolongando su sonido.75

Él también solía ordenar a la congregación decir aamíin de éste modo:


Cuando el imám dice: Gueiril magdúbi áleijim ua la dáalíin [No de los que
han incurrido en Tu ira, ni de los extraviados], entonces pronunciáis aamíin
[porque los ángeles dicen “aamíin” y el imán también lo dice] (en otra
narración se relata: Cuando el imám dice aamíin decíd aamíin), de modo que
el “amíin” que coincide con el “aamíin” de los ángeles – en otra narración:
cuando uno de vosotros dice aamíin en la oración y los ángeles en el cielo
dicen “aamíin”, y ellos coinciden... – vuestros pecados anteriores son
perdonados.

En otro hadiz: ...entonces decís aamíin; Alá os responderá.

También solía decir: los judíos no os envidian tanto por nada como os
envidian por la salutación y el aamíin (detrás del imám).

LA RECITACIÓN DESPUÉS DE LA FATIHA

A continuación el Profeta (Salallahu alehi wa salam) recitaba alguna sura


después de la Fatiha, haciéndola larga algunas veces, y otras veces corta para
los viajes, tos, enfermedades o al llorar los infantes.

Anas ibn Malik dijo: “Él (Salallahu alehi wa salam) la hizo (o sea, la
recitación) corta un día en la oración del crepúsculo” (en otra narración: él
rezó la oración de la mañana y recitó las dos suras más cortas del Corán). Así
que dijeron: “¡Oh Mensajero de Alá!¿Por qué la acortaste?” Él respondió:

75
Bujari en Yuz al-Quirá y Abu Daud con un isnad sajij.
Escuché el llanto de una criatura, así que supuse que su madre estaba
rezando con nosotros, de modo que quise liberar a su madre para él.

Él también solía decir: Entro a la oración con la intención de alargarla, pero


el escuchar el llanto de un niño, acorto mi oración porque sé cuán
profundamente su madre se siente al escucharlo llorar.

Él solía decir: Dad a cada sura su parte del rukú y suyúd. En otra narración:
Cada sura debe tener una raká.

Algunas veces él (Sallahu alehi wa salam) solía dividir la sura en dos rakás y
otras veces él solía repetir toda la sura en la segunda raká.

Algunas veces él combinaba dos o más suras en una raká.


Uno de los ansares solía dirigirlos en la mezquita de Kubá, y cada vez que les
recitaba una sura, el comenzaba con “Di: Él es Alá, el único, el... (sura el
ijlas 112) hasta el final, y después recitaba cualquier otra sura con ella, y él
hacía esto en cada raká. Por esto, su gente le decía: “Tú comienzas con ésta
sura, y no la dejas sino hasta que recitas otra. Has de recitarla solamente o
dejarla para recitar otra”. A lo que les contestó: “No la dejaré; si no os
molesta que os dirija con ella, continuaré, pero de no ser así, os abandonaré”.
Ellos sabían que el era de entre ellos el mejor, y no les gustaba la idea de ser
dirigidos por alguien más, así que cuando el Profeta (Salallahu alehi wa
salam) estuvo entre ellos, le informaron del caso. Así que dijo: ¡Oh fulano!
Que te impide hacer lo que tu gente te solicita?¿Qué es lo que te mueve a
recitar esta sura en cada raká? A lo que contestó: “Amo esta sura”. Y dijo (el
Profeta): El amor por ella te hará entrar a los Jardines (del Paraíso).

COMBINANDO SURAS SEMEJANTES Y OTRAS EN UNA RAKÁ

Él solía combinar las suras pares del Libro, así que solía recitar alguno de los
siguientes pares de suras en una raká:

El Compasivo (55:78) y La estrella (53:62)


La Luna (54:55) y La inevitable (69:52)
El monte (52:49) y Los que diseminan (51:60)
El acontecimiento (56:96) y El cálamo (68:52)
Las gradas (70:44) y Los que arrancan (79:46).
Los defraudadores (83:36) y Frunció las cejas (80:42)
El envuelto en un manto (74:56) y El arrebujado (73:20)
El hombre (76:31) y La resurrección (75:40)
Las buenas nuevas (78:40) y Los enviados (77:50)
El humo (44:59) y El obscurecimiento (81:29)
Algunas veces él solía combinar las suras del tiwal de siete (largas suras),
tales como La vaca, Las mujeres y La familia de Imrán en una raká durante la
oración nocturna (ver siguiente párrafo). Él solía decir: La oración más
excelente es en la que uno permanece de pie largamente.

Cuando él recitaba:

¿Acaso no es por el poder que retorna a la vida los muertos? (Corán


75:40), respondía con:

Subjánaka fabalá (¡Gloria a Ti, por supuesto!)

Y cuando él recitaba:

Sábjisma rábbika al ‘ála (¡Glorifica el nombre de tu Señor, el


Altísimo)(Corán 87:1), el respondía con:

Subjána rabí al ála (¡Gloria a mi Señor, el Altísimo).

LA PERMISIBILIDAD DE RECITAR LA FATIHA SOLAMENTE

Un narrador nos cuenta:

Mu’ad ibn Yabal solía rezar el Ishá con el Mensajero de Alá (Salallahu alehi
wa salam) y después regresaba con su gente para dirigirla en la oración. Una
noche en que volvía para rezar con ellos, un joven (llamado Sulaim, de Banu
Saláma) del pueblo rezó. Sin embargo, cuando se prolongó, aquél rezó aparte
(en una esquina de la mezquita). Salió, tomó las riendas de su camello y
partió. Cuando Mu’ad había terminado de rezar, le fue mencionado el hecho,
a lo que dijo: “¡Seguramente tiene algo de hipócrita! Informaré de ello al
Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam)”. Y también a su vez dijo el
joven: “…E informaré al Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) de lo
que él hizo”.Así que ambos (el joven y Mu’ad) en la mañana llegaron con el
Profeta y Mu’ad le informó de lo que el joven había hecho. El joven
respondió: “¡Oh Mensajero de Alá! Él permanece contigo mucho tiempo y
regresa con el fin de prolongarla”. Así que el Mensajero de Alá (Salallahu
alehi wa salam) dijo: ¡¿Acaso eres tú el que causa tal, Mu’ad?! Y él (Mu’ad)
replicó al joven: ¿Qué es lo que tú haces cuando rezas, hijo de mi hermano?
Él le contestó de frente al Profeta: “Yo recito la Fatiha, después pido a Alá
por el Jardín (del Paraíso), y busco refugio en Él del Fuego (del Infierno). ¡Ni
siquiera conozco tu bisbiseo 76 ni el bisbiseo de Mu’ad!” Así que el Mensajero
de Alá (Salallahu alehi wa salam) dijo: En esto Mu’ad y yo nos parecemos.

El narrador continúa: El joven respondió: “Pero Mu’ad sabrá (de mí) cuando
vaya con la gente y haya sido informada de cuando el enemigo haya llegado”.
Y continúa diciendo el narrador: Así que el enemigo llegó y el joven
permaneció en shajada (murió mártir). Así que después el Mensajero de Alá
(Salallahu alehi wa salam) al enterarse dijo a Mu’ad: ¿Qué fue lo que hizo
quien argüía contigo y conmigo? A lo que le dijo: “¡Oh Mensajero de Alá! Él,
quien era sincero hacia Alá, que lo acusé falsamente, murió como mártir.

RECITACIÓN FUERTE Y SIGILOSA EN LAS CINCO ORACIONES Y EN


OTRAS

Él (Salallahu alehi wa salam) solía recitar en la oración de la mañana y en las


dos primeras rakás del magreb y el ishá; y calladamente en dohor, ázar, en la
tercera raká del magreb y en las últimas dos rakás del ishá.

Podían afirmar cuando él recitaba calladamente con el solo vaivén de su


barba, y porque también los dejaba escuchar alguna aleya así de vez en
cuando.

También recitaba en voz alta en la oración del viernes y en las dos oraciones
del áid; en las oraciones de la lluvia y en las de eclipse.

RECITACIÓN CALLADA Y FUERTE EN LA ORACIÓN DEL TAJÁYUD

Ya bien entrada la noche, él algunas veces recitaba calladamente y en otras


en voz alta, y “él solía recitar en su casa de modo que podía ser escuchado en
el patio”. “Ocasionalmente elevaba su voz algo más de modo que alguien
acostado en la cama podía escucharlo” (o sea, desde las afueras del patio).

Así lo ordenó a Abu Baker y a Omar (A. C. E) del siguiente modo:

“Él salió para encontrarse con Abu Baker, quien rezaba en voz baja, y pasó
por donde Omar ibn al-Jatab, quien estaba rezando en voz alta.
Posteriormente, cuando ambos se reunieron con el Profeta (Salallahu alehi wa
salam) éste dijo: ¡Oh Abu Baker! Pasé por donde estabas ¿Acaso rezabas en
voz baja? Él le contestó: “A Él (Alá) es a quien mi consulta dejo escuchar ¡Oh
Mensajero de Alá!” Y él dijo a Omar: Pasé por donde estabas ¿Acaso estabas

76
Bisbiseo: acción de bisbisar/ Bisbisar: fam. Musitar, decir entre dientes.- Academia.
rezando en voz alta? Y él le contestó: “¡Oh Mensajero de Alá! Repelo así la
somnolencia y mantengo alejado al Diablo”. El Profeta (Salallahu alehi wa
salam) dijo: ¡Oh Abu Baker, eleva tu voz un poquito más! Y tú Omar: ¡Atenúa
tu voz un poquito más!

Él (Salallahu alehi wa salam) también solía decir: Aquél que recita el Corán
fuertemente es como el que da caridad alardeando, y aquél que recita el
Corán en silencio es como aquél que da caridad calladamente.

LO QUE ÉL (SALALLAHU ALEHI WA SALAM) SOLÍA RECITAR EN


LAS DIFERENTES ORACIONES.

En cuanto a suras y aleyas que él (Salallahu alehi wa salam) solía recitar en


oración, son de diverso tipo conforme al tipo de oración. Los detalles de ellas
se dan a continuación, comenzando con las cinco oraciones obligatorias:

1.- Oración del Fayer

El Profeta solía recitar las suras más largas del Libro y por ello “él (algunas
veces) recitaba al-Uaquía (56:96) y suras similares en las dos rakás”.

Él recitaba desde sura a-Tur (52:49) durante la Peregrinación de despedida.

Otras veces “recitaba sura Kaaf (50:45) o algo similar (en la primera raká)”.

Algunas otras “él recitaba las suras más cortas del Libro, tales como “Cuando
el sol sea obscurecido” (A-Takwír 81:29)”.

Una vez que recitó: “Cuando sea sacudida la Tierra” (Zilzál 99:8) en las
dos rakás, el narrador nos señala: “No sé si el Mensajero de Alá olvidó recitar
otra o lo hizo a propósito”.77

Una vez en un viaje, él recitó: “Di: ‘Me refugio en el Señor del alba’” (Falac
113:5) y “Di: ‘Me refugio en el Señor de los hombres’” (Los hombres
114:6). También dijo a Úcba ibn ‘Amír: Recitad mu’awadatein 78 en vuestra
oración, porque ninguno que busque el refugio ha buscado refugio por medio
de algo semejante a ellas (dos). 79

77
Abu Daud y Baijáqui con el isnad sajíj. En apariencia es que él (Salallahu alehi wa salam) lo hizo a
propósito para marcar su validez.
78
Significa: “las dos por las cuales el refugio es buscado”, o sea, las dos últimas suras del Corán que
empiezan con “Di: Me refugio en...”
79
Abu Daud y Ahmed, con isnad sajíj.
Algunas veces él solía recitar algo más que eso: “él recitaba 60 aleyas o más”
–otro narrador dice, “No sé si era en cada raká o todo”.

Él solía recitar sura Rum (30:60) y en otras ocasiones sura Yaa Sin (36:83).

Una vez que “rezó el Subj (o sea, la oración del fayer) en Meca, comenzó a
recitar sura al-Mu’minún (23:118) hasta que, cuando llegó a la parte en que se
menciona a Moisés y Aarón, o menciona a Jesús 80 – el narrador no está
seguro- él comenzó a toser y aún así hizo el rukú ”. 81

Algunas veces “él los dirigía en el fayer con a-Saaffaat (77:182)”. 82

“En el fayer de los viernes, el recitaba a-Sachda (32:30) (en la primera raká) y
a-Dahr (76:31)(en la segunda).”83

Él solía hacer la primera raká más larga que la segunda. 84

Recitación en la Oración de Sunna antes del Fayer

Su recitación en las dos rakás de sunna en fayer solía ser extremadamente


corta, 85 tanto que Aixa) solía decir: “¿Acaso ha terminado de recitar sura la
Fatiha o no?” 86

Algunas veces, después de la Fatiha, él recitaba la aleya “Decid: Creemos en


Alá y en lo que se nos ha revelado...” (La vaca 2:136) en la primera raká; en
la segunda, la aleya “Di: ¡Gente del Libro! Convengamos en buenos
términos...” (La familia de Imrán 3:64). 87 A veces, recitaba en lugar de la
última “Pero cuando Jesús percibió su incredulidad...” (La familia de
Imrán 3:52)” 88

Algunas veces él recitaba sura al-Kafirún (109:6) en la primera raká, y sura


al-Ijlas (112:4) en la segunda; 89 también él solía decir: ¡Cuán excelentes son
ese par de suras!90

80
Moisés es mencionado en la aleya 45: “Luego, enviamos a Moisés y su hermano Aarón con
Nuestros signos y con una autoridad manifiesta”; Jesús es mencionado poco después en la aleya 50:
“Hicimos del hijo de María y de su madre un signo y les ofrecimos refugio en una colina tranquila y
provista de agua viva”.
81
Muslim y Bujari en forma ta’lík. Se da en el Irwá (397).
82
Ahmed y Abu Ya`laa en sus respectivos Musnaad, y Macdisi en al-Mujtára.
83
Bujari & Muslim.
84
Ibídem.
85
Ahmed, con isnad sajíj
86
Bujari y Muslim.
87
Muslim, Ibn Juzaima y Hakim.
88
Muslim y Abu Daud
89
Ibídem.
Él escuchó a un hombre recitar la sura del principio, anteriormente
mencionada, en la primera raká, así que dijo: Este es un esclavo que cree en
su Señor. Entonces el hombre recitó la última sura, anteriormente mencionada
en la segunda raká, así que dijo: Este es un esclavo que conoce a su Señor. 91

2.- Oración del Dohor.

“Él (Salallahu alehi wa salam) solía recitar la Fatiha y dos suras en las
primeras dos rakás, prolongando más la primera que la segunda”.

Algunas veces él la prolongaba hasta tal punto que “una vez iniciada la
oración del dohor, alguien podía ir hasta un llano (al-Baquí), realizar sus
necesidades, (regresar a su lugar), hacer su ablución, y después regresar (a la
mezquita) mientras el Mensajero (Salallahu alehi wa salam) estaba aún en la
primera raká, que era muy larga.” También “solían pensar que él lo hacía así
para que la gente pudiera alcanzar al primera raká”.

“Él solía recitar en cada una de las dos rakás como 30 aleyas, tal como que
sura a-Sachda (32:30) le seguía a la Fatiha”.

Algunas veces “él recitaba ‘¡Por el cielo y el astro nocturno’ (Corán 86),
‘Por el cielo con sus constelaciones’ (Corán 85), ‘¡Por la noche cuando
extiende su velo!’ (Corán 92) y suras similares”.

A veces, él recitaba “Cuando el cielo se desgarre” (Corán 84) y otras


similares.

“Ellos podían decir que estaba recitando en dohor y ázar por el sólo agitar de
su barba”. 92

Recitación de las Aleyas después de la Fatiha en las Últimas dos Rakás

“Él solía hacer las dos rakás últimas como la mitad de largas que las dos
primeras, cerca de 15 aleyas, 93 y algunas veces él solamente recitaba la Fatiha
en ellas”.

90
Ibn Maya & Ibn Juzaima.
91
Tajaui, Ibn Hibban en su Sajíj & Ibn Bushrán; Ibn Hayar lo declaró jásan en al-Ajadiz al-‘Aaliyaat
(No. 16)
92
Bujari y Abu Daud
93
Ahmed y Muslim. El hadiz contiene evidencia de que recitando algo más que la Fatiha en las últimas
dos rakás es sunna. Así es como lo hicieron Los Compañeros, de entre ellos podemos mencionar a Abu
Baker Siddiq. Igual opina el imám Chafeí, ya sea para dohor u otras; igualmente eruditos posteriores
como Abul Hasanát al-Lucnoui, de quien reproducimos un fragmento de su libro Notas sobre la Muwatta
de Mohámed (p. 102) :
Algunas veces “los dejaba oír una aleya o algo así”.

“Ellos escuchaban los tonos en su recitar de ‘¡Glorifica el nombre de tu Señor,


el Altísimo! (Corán 87) y ‘¿Te has enterado de la historia de la que cubre?’
(Corán 88)”.

Algunas veces “él recitaba ¡Por el cielo y el astro nocturno!’ (Corán 86),
‘Por el cielo con sus constelaciones’ (Corán 85), y suras similares”.

Algunas veces “él recitaba ‘¡Por la noche cuando extiende su velo!’ (Corán
92) y suras similares”.

3.- Oración del Ázar.

“Él (Salallahu alehi wa salam) solía recitar la Fatiha y otras dos suras en las
primeras dos rakás, haciendo la primera más larga que la segunda” 94 , y “ellos
solían pensar que él lo hacía así para que la gente pudiese alcanzar la raká”. 95

“Él solía recitar cerca de 15 aleyas en cada una de las dos rakás, cerca de la
mitad de las que él recitaba en cada una de las primeras dos rakás de dohor, y
solía hacer las dos últimas rakás cerca de la mitad de lo que eran las primeras
dos”. 96

“él solía recitar la Fatiha en las dos últimas”. 97

“Él los dejaba escucharlo una aleya o más algunas veces”. 98

Él solía recitar las suras ya mencionadas en el párrafo anterior concerniente a


“Oración del Dohor”.

4.- Oración del Magreb

“Él (Salallahu alehi wa salam) solía recitar (a veces) las suras mufassal
cortas” 99 , de modo que “cuando ellos habían terminado de rezar con él,

“Algunos de nuestros camaradas sostuvieron un extraño punto de vista al obligar una


prosternación sahw (del olvido) para cada recitación de suras en las dos últimas rakás; sin embargo, los
comentaristas de al-Maniyya: Ibrahim al-Halabi, Ibn Amír Hach y otros, han refutado ésta opinión
bastante bien. No hay duda que aquellos que afirmaron tal, ignoraban el hadiz, que de haberlo sabido,
nunca hubiesen dicho lo que ordenaron”.
94
Ibíd
95
Abu Daud con isnad sajíj e Ibn Juzaima.
96
Ahmed y Muslim.
97
Bujari y Muslim.
98
Ibíd
99
Ibíd. (Bujari y Muslim)
podían retirarse y (de ser posible) tirar una flecha y mirar donde cayó”. 100 Una
vez, “durante un viaje, él recitó ‘Por las higueras y los olivos’(Corán 95) en
la segunda raká”. 101

Pero ciertas ocasiones él recitaba las suras mufassal medias o largas, por ello
“recitaba ‘A quienes no crean y aparten a otros del camino de Alá
(Mahoma 47:1)’ ” 102 ; o sura a-Tur (52:49) 103 ; o sura al-Mursalat (77:50),
ésta última la recitó en la última oración que rezó. 104

Otras veces, “él recitaba la más larga de las dos suras largas (A’raaf 7:206)[en
dos rakás].” O también solía recitar al-Anfaal (8:75) en dos rakás.

Recitación en la Oración de Sunna después del Magreb

En esta oración “él solía recitar ‘Di: “¡Infieles!”’ (Los Infieles 109) y ‘Di:
“¡Él es Alá, Uno!” ’ (La Fe Pura 112)”.

5.- La Oración del Ishá (oración de la noche)

Él recitaba las suras medianas mufassal en las primeras dos rakás, por lo que
“él solía recitar ‘Por el sol y su esplendor’ (El Sol 91) y similares”.

O también “él recitaba ‘Cuando el cielo se desgarre’ (Inshiqaq 84) y hacía


sachda en ella”.

También “él solía recitar ‘Por el higo y el olivo’ (El Higo 95) [en la primera
raká] durante un viaje”. 105

Él prohibió de prolongar la recitación en el ishá como se narra a continuación:

Mu’aad ibn Yabal dirigió a su gente en la oración del ishá, pero la hizo tan
prolongada, que uno de los ansares se fue para rezarla aparte. Cuando Mu’aad
fue informado de ello, les dijo: “Seguramente es un hipócrita”. Cuando el
interpelado escuchó esto, fue hacia el Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa
salam) y le dijo lo que Mu’aad había dicho, de manera que el Nabí (P. B. E) le
dijo: ¡¿Acaso eres tú, Mu’ aad, quien causa revuelo?! Cuando dirijas a la
100
Nasái y Ahmed, con isnád sajij
101
Tayálisi y Ahmed, con isnád sajij.
102
Ibn Juzaima (1/166/2), Tabaráni y Macdisi, con isnád sajíj.
103
Bujari y Muslim.
104
Ibíd.
105
Ibíd
gente, recita ‘Por el sol y su esplendor’ (El Sol 91) o ‘¡Glorifica en el
nombre de tu Señor, el Altísimo!’ (El Altísimo 87) o ‘Lee en el nombre de
tu Señor’ (‘Alaq 96) ó ¡Por la noche cuando extiende su velo! (La Noche
92) [porque los ancianos, débiles e incluso quienes tienen la necesidad de
cumplir la oración detrás de ti]” 106

6.- El Tajayud

Él (Salallahu alehi wa salam) algunas veces la recitaba en voz alta y en otras


en voz baja; 107 él (P. B. E) acortaba su recitación en dichas ocasiones y las
alargaba en otras, haciéndola ocasionalmente excesivamente larga que una vez
Abdulá ibn Masúd una noche dijo:

“Una noche que recé con el Profeta (Salallahu alehi wa salam) y siguió parado
por tanto tiempo, me asaltó un mal pensamiento”. Y le preguntaron: “¿Cuál
era ese pensamiento?” A lo que contestó: “¡Pensaba en sentarme y dejar al
Profeta (Salallahu alehi wa salam)!” 108

También Hudaifa ibn al-Iaman dijo:

“Recé con el Profeta (Salallahu alehi wa salam) aquella noche cuando inició
con sura La Vaca. Así que me dije: “él hará rukú después de cien aleyas”.
Pero él continuó, así que pensé: “la terminará (la sura) en dos rakás”. Pero él
continuó, y pensé: “él hará rukú cuando la haya finalizado’. Entonces
comenzó con la sura de Las Mujeres y la recitó toda, luego comenzó con sura
al-Imrán y la recitó toda. Él recitaba lentamente, cuando llegaba a una aleya
en la cual se glorifica a Dios, lo glorificaba; en alguna aleya en la cual tenía
que rogar, él rogaba por ello; al mencionar que buscaba Su refugio, él lo
buscaba. Y es entonces que hizo el rukú...” y así continuó el hadiz hasta
finalizarlo de tal modo. 109

También se dice que: “una noche cuando él estaba enfermo, recitó las siete
suras largas” 110

Y también: “él recitaba (a veces) una de éstas suras en cada raká” 111

“Era completamente desconocido para él recitar todo el Corán en una


noche” 112 De hecho, no lo recomendó así a Abdulá ibn Amer cuando le dijo:
106
Ibíd. También está en Irwá (295)
107
Nasái con isnad sajij.
108
Bujari y Muslim
109
Nasái y Muslim
110
Abu Ya’la y Hakim, quienes lo declararon auténtico y Dahabi concordó. Ibn al-Azir dice: “...las siete
suras largas son: La vaca, La familia de Imrán, Las mujeres, Los rebaños, Los sitios elevados y El
arrepentimiento”.
111
Abu Daud y Nasái, con cadena de transmisión auténtica
“Recita todo el Corán cada mes. Yo dije (Ibn Amer): ‘puedo hacer más que
eso’. Contestó el Profeta: recítalo en 20 noches. Yo le dije ‘yo puedo hacer
más que eso’. Él contestó: entonces recítalo en siete días y no vayas hacer
más que esto. 113

Luego “él le permitió recitarlo en cinco días” 114

Luego “él le permitió recitarlo en tres días”115

Posteriormente, él le prohibió recitarlo en menos tiempo que el señalado 116 , y


le dio una razón para ello diciéndole: Cualquiera que recita el Corán en
menos tiempo que estos tres días, no lo entenderá. En otra versión: No
entiende quien recita el Corán en menos de tres días 117 . También se narra que
le dijo: Por cada devoto hay (un período de) entusiasmo 118 y para cada
entusiasmo hay un lapso 119 , tanto hacia la sunna como a la bid’a
(innovación); así que aquél cuyo lapso es hacia la sunna, ha hallado la guía;
aquel cuyo lapso es hacia otra cosa diferente a ella, ha sido ya arruinado.120

Por esta razón, “él (Salallahu alehi wa salam) no recitaba todo el Corán en
menos de tres días”. 121

Él solía decir: Quien sea que en la noche reza recitando 200 aleyas, será
anotado como uno de los devotos sinceros. 122 También, “él solía recitar sura
Bani israíl (17) y sura Zumar (39) cada noche”. Él también solía decir: Quien
sea que en la noche reza recitando 100 aleyas, no será anotado como uno de

112
Muslim y Abu Daud
113
Bujari y Muslim
114
Nasái & Tirmídi, quienes lo declararon auténtico
115
Bujari y Ahmed
116
Darími & Saíd ibn Mansur en su Sunnan con cadena de transmisión auténtica.
117
Darími & Tirmídi, que lo declararon auténtico.
118
En ár. Shirra: entusiasmo, aprehensión o arrebato. La shirra de la juventud es de por sí un principio de
fervor devocionario. Imám Tajaui dice:
“Esto es el fervor devocionario de los musulmanes en sus acciones; los acerca más a su Señor.
Sin embargo están tan cerca de abandonar algunas acciones (las cuales iniciaron debido a su fervor) por lo
que las acciones más amadas hacia el Mensajero (P. B. E) fueron hechas ineludiblemente con
persistencia, de modo que él les ordenó llevaran a cabo actos justos que fueran capaces de continuar
haciendo hasta encontrarse con su Señor –el Excelso, el Poderoso. Hay una narración de él (P. B. E) que
aclara el asunto: las acciones más amadas por Alá son aquellas que son las más asiduas, aún si son
modestas.
Yo digo: Este hadiz que antepone las palabras “se narra”, “es narrado” es auténtico y reconocido por
Bujari & Muslim, de una narración de Aixa (A. S. E).
119
En ár. Fatra: intervalo, descanso, lapso; aquí se refiere al período de reducido entusiasmo.
120
Ahmed & Ibn Hibbán en su Sajij.
121
Ibn Sa’ad (1/376) & Abu Sheik en Ajlaaq Nabí (281)
122
Darími & Hakím, quienes lo declararon auténtico y Dahabi concordó.
los negligentes. 123 Algunas veces “él recitaba como 50 aleyas o más en cada
raká” 124 , o que “él recitaba tanto como la sura Muzzammil (73)”. 125

“Él (Salallahu alehi wa salam) no rezaba por toda la noche” 126 excepto que
una vez:

“Abdulá ibn Jabbáb ibn al-Arat –quien estuvo presente en la batalla de Bader
con el Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam)- permaneció toda la noche
con el Mensajero de Alá [en otra versión: una noche cuando él permaneció
rezando en ella) hasta que fue el amanecer. Así que cuando él terminó su
oración, Jabbáb le dijo: “¡Oh Mensajero de Alá!¡Por mi padre y madre,
quienes se sacrificaron por ti! Esta noche ¿Acaso has rezado una oración de
un modo jamás antes visto?” A lo que le contestó: Sí, era una oración de
temor y esperanza; [ciertamente] pedí a mí Señor, poderoso y sublime, tres
cosas; me concedió dos, y me rechazó una. Le pedí a mi Señor que no nos
destruyera del modo que lo hizo con naciones anteriores a nosotros (en otra
versión: Que no destruyera mi umma con hambruna) y él me lo concedió; le
pedí a mi Señor magnífico y sublime que no nos antepusiera un enemigo
extraño a nosotros, y me lo concedió; más le pedí a mi Señor que no nos
cubriera con el manto de la confusión en las rivalidades, y Él me lo negó”127

También, una noche que permaneció (en oración) repitiendo una aleya hasta
que fue el amanecer:

“Si los castigas, son Tus siervos. Si los perdonas, Tú eres el Poderoso, el
Sabio” (La mesa servida 5:118)

[Con ella se inclinaba, con ella se prosternaba, y con ella suplicaba]. Así que
en la mañana Abu Darr le dijo: “¡Oh Mensajero de Alá! No cesaste de recitar
esta aleya hasta que amaneció; tú te inclinaste con ella y te prosternaste con
123
Ahmed & Ibn Náser con cadena de transmisión auténtica.
124
Bujari & Abu Daud.
125
Ahmed & Abu Daud con cadena de transmisión auténtica.
126
Muslim & Abu Daud. Este hadiz y otros consideran el hecho de permanecer despierto toda la noche
makrú (deleznable), aunque fuera a veces o siempre, porque es contrario al ejemplo del Profeta (Salallahu
alehi wa salam); porque de ser bueno, él (Salallahu alehi wa salam) lo hubiese hecho; y como la mejor
guía es la guía de Mohámed, no tomamos otra. Así que no os dejéis engañar por lo que narró Abu Hanifa,
de que ¡¡el Nabí rezaba Fayer con la ablución del Ishá por 40 años!! (ADVERTENCIA: REVISEN EL
LIBRO TABLIQUI NISAB: LAS VIRTUDES DE EL ZALÁ de MAULANA ZACARÍAS KANDHALVI, YA QUE ELLOS DAN
EJEMPLOS DE ESTE TIPO) Dicha narración es totalmente infundada; de hecho Álama al-Fairuzabádi nos
dice en su libro Ar-Rad ‘alá al-Mu’tarid (44/1):
“Esta narración es una clara mentira y no puede ser atribuida al imám, porque no hay nada de
bueno en ello, ya sea que fuera del gusto del imám hacer mejor las cosas; no hay duda que el renovar la
purificación para cada oración es lo mejor, lo excelso, lo completo y deseable. Y así es aunque fuese
correcto el permanecer despierto a lo largo de la noche y por cuarenta años consecutivos (con la misma
ablución). Este relato parece más bien un vil cuento chino, y es más bien la invención de alguien
extremadamente ignorante y fanático quien dice algo así semejante de Abu Hanifa y otros sabios; no es
sino pura mentira.”
127
Nasái, Ahmed & Tabaráni (1/187/2); Tirmídi lo declaró auténtico.
ella -y suplicaste con ella, siendo que Alá te enseñó todo el Corán-; si
cualquiera de nosotros fuera hacer esto, ¿debemos ser firmes en él?” Y él
(Salallahu alehi wa salam) contestó: En verdad solicité a mi Señor,
Magnánimo y Omnipotente, interceder por mi umma: Él me lo concedió así, y
de ser posible, si Alá lo permite, para cualquiera que no asocie nadie con
Alá. 128

Un hombre le dijo: “¡Oh Mensajero de Alá! Tengo un vecino que está parado
(en oración) toda la noche y no recita nada excepto “Di: ‘Él es Alá, el
Único’” (112), y eso cuando lo considera poco”. Así que el Profeta dijo: ¡Por
quien en Sus manos está mi alma! Ello vale un tercio del Corán. 129

7.- Oración del Uiter

“Él (Salallahu alehi wa salam) solía recitar: ‘¡Glorifica en el nombre de tu


Señor, el Altísimo!’ (El Altísimo 87) en la primera raká; ‘Di: “¡Infieles!”’
(Los Infieles 109)en la segunda; y ‘Di: “Él es Alá, el Único”’ (La fe pura112)
en la tercera. 130 Algunas veces él agregaba a la última ‘Di: “Me refugio en el
Señor del alba”’ (El alba 113) y con ‘Di: “Me refugio en el Señor de los
hombres”’ (Los hombres 114). 131

Una vez “él recitó cien aleyas de sura Las mujeres (4:176) en la tercera
raká”. 132

En cuanto a las dos rakás después del uiter, 133 él solía recitar “Cuando se
sacuda la tierra...” (El terremoto 99) y “Di: ‘¡Infieles!’” (Los infieles 109)
en ellas. 134
128
Nasái, Ibn Juzaima ( 1/70/1), Ahmed; Ibn Násser & Hakim, quienes lo declarar
129
Ahmed & Bujari.
130
Nasái & Hakim, quienes lo declararon auténtico al hadiz.
131
Tirmídi, Abul Abbás al-Asamm en su obra al-Hadiz (vol. 2 #117), & Hakim, quienes lo declararon
sajíj (auténtico) y Dájabi estuvo de acuerdo.
132
Nasái & Ahmed con un isnad auténtico.
133
La evidencia de estas dos rakás la hallamos en Sajij Muslim y en otros escritos como una práctica del
Profeta (Salallahu alehi wa salam); sin embargo, aún enfrentamos oposición a su dicho: haced la última
de vuestras oraciones en uiter (noche impar). Transmitido por Bujari y Muslim. Los eruditos han tenido
problemas en conciliar los dos hadices, que a mi parecer, ninguno me convence, por lo que es más
prudentes es abandonar las dos rakás para cumplir con la orden del Profeta (Salallahu alehi wa salam); y
Alá conoce mejor.
Posteriormente, tuve frente a mí un hadiz auténtico donde se ordena las dos rakás después del
uiter, de modo que la orden del Profeta antes mencionada, concuerda con su acción, y las dos rakás son
válidas para todos; la primera orden es así una recomendación, sin negar las dos rakás. El segundo y
último hadiz lo pueden hallar en la obra Silsilat-ul-Ahadiz a-Sajija (Cadena de Hadices Auténtica) 1993 –
véase el apéndice 7.
134
Ahmed & Ibn Náser & Tajáui (1/202) e Ibn Juzaima & Ibn Hibbán con cadena de transmisión
auténtica.
8.- Oración del Viernes

Él (Salallahu alehi wa salam) algunas veces recitaba sura El viernes (62) en la


primera raká; y “Cuando los hipócritas vienen a ti” (Los hipócritas 63) en la
segunda, u otras veces recitaba en lugar de la susodicha “¿Te has enterado
de la historia de la que cubre?” (La que cubre 88). U otras veces ‘él recitaba
“¡Glorifica en el nombre de tu Señor, el Altísimo!” (El Altísimo 87) en la
primera raká y “¿Te has enterado de la historia de la que cubre?” (La que
cubre 88) en la segunda’. 135

9.- Oración del Áid

“Él (Salallahu alehi wa salam) recitaba (algunas veces) “¡Glorifica en el


nombre de tu Señor, el Altísimo!” (El Altísimo 87) en la primera raká y
“¿Te has enterado de la historia de la que cubre?” (La que cubre 88) en la
segunda”. 136 O algunas otras “él recitaba en ellas ‘Qāf. ¡Por el glorioso
Corán!’ (Qāf 50:1) y ‘Se acerca la Hora, se hiende la luna’ (La luna 54:1)”. 137

10.- Oración del Funeral

“La sunna es recitar la Fatiha 138 (y otra sura) en ella”. 139 También “estaba en
silencio por un rato, después del primer takbír”. 140

SALMODEAR & RECITAR CON VOZ SUBLIME EL CORÁN.

Él (Salallahu alehi wa salam) solía salmodiar el Corán lentamente, con tonos


mesurados y rítmicos, como Alá lo había instruido, sin acelerarse o
apresurarse; más bien tenía “la entonación de cada letra claramente bien

135
Muslim & Abu Daud
136
Ibíd.
137
Ibíd.
138
Esto lo dijo Imám Chafeí, Ahmed e Isaac, y uno de los hanefitas tardíos quien investigó acerca de ello
y lo apoyó. En cuanto a la sura que se recita después de ella (la Fatiha), es opinión de los chafeítas y es la
correcta [N. T. : Ello no quiere decir que el autor mantenga afiliación chafeíta o malequita, etc., sino que
apoya una declaración con bases, datos e investigaciones fidedignas para declarar (por decirlo así):“esto
es lo más objetivo, lo auténticamente cercano a la verdad” dejando entrever que con posteriores
revisiones surjan hechos que lo renueven o contradigan, sin dejar ello duda que ha sido hecha con la más
pura, sincera y honesta de las causas, la causa por Alá: el Islam]
139
Bujari, Abu Daud, Nasái & Ibn al-Yaarud. El resto no es shádd (incongruente) como Tuwaidyiri
piensa.
140
Nasái & Tajaui con isnád sajíj.
diferenciada” 141 , tanto que “podía recitar una sura en tal tono con ritmo lento
que la sostenía lo más prolongada posible”. 142

Él también solía decir: se dirá al almocrí (en el Día del juicio): ‘Recitad y
ascended; recitad lentamente y rítmicamente como lo solías hacer en el
mundo previamente; tu lugar será donde recites la última aleya’. 143

Él “solía prolongar su recitación –en una letra que podía ser sostenida- como
en bismilá, en rajmán y en rajím”, y en “nadid” (Qāf 50:10) 144 y similares.

Él solía detenerse al final de una aleya, como se ha explicado


anteriormente. 145

Algunas veces “recitaba en un tono 146 vibrante atractivo, como hizo en el Día
de la Conquista de Meca, cuando sentado sobre su camella, recitó sura al-Fath
(48:29) (muy suave) 147 , y Abdulá ibn Mugáfal narró describiendo tal tono
atractivo como: ♪ ¡aaa ! ♪ ”.

El solía ordenar que la voz de uno fuese hermosa cuando recitáramos el


Corán, diciendo:

Embelleced el Corán con vuestras voces (pues una bella voz aumenta la
belleza del Corán) 148 . Y en verdad quien tenga una de las voces más bellas de
entre la gente para entonarlo, es quien teme a Alá cuando lo oyes recitar. 149

Él también solía ordenar que salmodiáramos el Corán en un tono placentero,


diciendo: Estudiad el Libro de Alá; recitadlo repetidamente; poseedlo (o sea,
memorizarlo); y entonadlo melodiosamente, pues en quien Sus manos esta mi
alma, esto es más veloz que los camellos huyendo de sus ataduras. 150

141
Ibn al-Mubarak en a-Zuhd (162/1 de al-Kawakib 575), Abu Daud & Ahmed con isnád sajíj.
142
Muslim y Malik.
143
Abu Daud & Tirmídi, quienes lo declararon sajíj.
144
Bujari en su obra Af’aal al-‘Ibaad con un isnád sajíj.
145
Ver la sección “Recitación de un verso a la vez”.
146
Taryí –explicado como un tono vibrante por Ibn Hayar; Manáui dijo: “Se eleva con un sentimiento de
gozo y felicidad, del cual él (P. B. E) se sintió bien tras el día de la conquista de Meca”.
147
Bujari y Muslim.
148
Bujari como Ta’lik, Abu Daud, Darimi, Hakim y Tammám al-Rázi con dos cadenas de transmisión
auténticos. NOTA: de dicho hadiz hay una opinión contraria de uno de los narradores, quien lo
anotó como “embelleced vuestras voces con el Corán”. Esto es error en la narración y en su
entendimiento, y cualquiera que lo haya declarado auténtico está en un absoluto error, porque con ello
contradice las narraciones esclarecedoras verdaderas en dicha porción. De hecho, es el primer ejemplo
de un hadiz maklub, de cuyos detalles se dan en la obra Silsila al-Ahadiz a-Da’ifa (No. 5328)
149
Un hadiz auténtico transmitido por Ibn al Mubarak en a-Zuhd (162/1 de al-Kawakib 575), Darimi, Ibn
Náser, Tabaráni; Abu No’aim en su obra Ajbar Isbaján; y Diyá en al-Mujtára.
150
Darimi & Ahmed, con cadena de narración auténtica.
Él también solía decir: Quien no recita el Corán en un tono placentero no es
uno de nosotros 151 . Y también decía: Alá no escucha cosa alguna como
cuando escucha a un profeta [con buena voz. Otra narración: con una melodía
hermosa] que recita el Corán en un tono (fuerte,)placentero.

Él (Salallahu alehi wa salam) le había dicho a Abu Musa al-Ash’ari:

¡Ayer me habéis observado mientras os escuchaba recitar! ¡Es así como se


os ha regalado uno de los instrumentos de viento musical 152 perteneciente a
la familia de David! [así que Abu Musa dijo: “De haber sabido que te
encontrabas ahí, habría hecho mi voz más placentera y sentimental para
ti]”. 153

AMONESTANDO AL IMÁM

Él (Salallahu alehi wa salam) puso el ejemplo de corregir al imám cuando éste


recita confundiendo las aleyas, cuando una vez:

“Él rezó, recitó fuertemente, y su recitación la hizo equivocada. De modo que


cuando el terminó, dijo a Ubayy: ¿Rezaste con nosotros? Aquél le contestó
‘Sí’. Le dijo el Profeta: ¿Qué te detuvo [para corregirme]? 154

BUSCANDO REFUGIO & ESCUPIR LEVEMENTE 155 DURANTE LA


ORACIÓN PARA PODER REPELER LA TENTACIÓN.

Otmán ibn Abil Ás le dijo al Profeta: ‘¡Oh Mensajero de Alá! ¡El Diablo llega
a mí en la oración y me confunde al recitar!’ Así que el Mensajero de Alá
(Salallahu alehi wa salam) dijo: Ese es un diablo llamado Jinzab. Así que
cuando lo detectáis, busca refugio en Alá de él, y escupe ligeramente sobre tu
izquierda tres veces. Aquél le dijo: ‘Así que cuando lo hice, Alá hizo que se
alejara de mi’. 156

151
Abu Daud y Hakim, quienes lo declararon sajíj; Dájabi concordó.
152
Los estudiosos han dicho que ‘el instrumento de viento musical’ alude a la voz en canto; la frase ‘la
familia de David’ se refiere al mismísimo profeta David (Alehi salam), quien durante su existencia, solía
cantar loas al Señor, por lo que a la parte de ‘familia’ no es en sentido literal, sino más bien es alusivo a
quien con hermosa voz recitando el Corán, se asemeja al profeta o como uno de su prole que hereda tal
virtud latu sensu. Esto es mencionado por Nauauí en sus comentarios al Sajij Muslim.
153
Abdu Razác en al-Amaali (2/44/1), Bujari, Muslim, Ibn Náser y Hakím.
154
Abu Daud, Ibn Hibbán, Tabaráni, Ibn Asákir (2/296/2) & Diyá en al-Mujtára con un isnád sajíj.
155
En árabe tafl: soplar con un mínimo de saliva-Nihaaya.
156
Muslim y Ahmed. Nauauí dice, “este hadiz contiene una recomendación para alejarnos del Diablo
cuando nos tienta, junto con el escupir levemente a la izquierda tres veces”.
EL RUKÚ (LA INCLINACIÓN)

Tras completar la recitación, él (Salallahu alehi wa salam) pausaba por un


momento, 157 después elevaba sus manos 158 de la forma ya descrita (ver takbír
de apertura), diciendo takbír 159 y haciendo rukú. 160

Él también ordenó “a quien oraba deplorablemente” hacer igual, diciéndole:


En verdad, que la oración de uno de vosotros no es completa hasta que realiza
una excelente ablución como lo ordena Alá ... luego celebra la grandeza de
Alá, lo alaba y lo glorifica; luego recita el Corán hasta donde pueda como Alá
le haya enseñado y permitido hacerlo; después pronuncia takbír y hace rukú [y
coloca sus manos sobre sus rodillas] hasta sus articulaciones están cómodas y
relajadas... 161

CARACTERÍSTICAS DEL RUKÚ

“Él (Salallahu alehi wa salam) colocaba las palmas de su mano sobre sus
rodillas” 162 , y “les ordenó hacer lo mismo” 163 , al igual que lo ordenó “al que
rezaba deplorablemente” en el ya mentado hadiz.

“Él colocaba sus manos firmemente sobre sus rodillas [como si estuviera
asiéndolas ]” 164 , y “separaba sus dedos” 165 ordenando “a quien rezaba
deplorablemente” hacer lo mismo, diciendo: cuando hagáis rukú, colocad
vuestras palmas sobre sus rodillas, después separad lo dedos, después
permaneced (así) hasta que cada miembro tome su (apropiado) lugar.166

157
Abu Daud & Hakim, quienes lo declararon sajíj & Dájabi estuvo de acuerdo.
158
Bujari & Muslim. Tal “alzar de manos” se reporta como mutauátir por él (Salallahu alehi wa salam), al
igual que elevar las manos al incorporarse después del rukú. Ello es el mad-jab de los tres imams: Malik,
Chafeí y Ahmed, al igual que el de los maestros de Hadiz y Fiq. Imám Malik lo hizo así hasta su muerte,
reportándolo así Ibn Asákir (15/78/2). Algunos de los hanefitas escogieron hacerlo así, entre ellos ‘Isám
bin Yusuf Abu ‘Asama al-Balji (m. 210), un estudiante del Imám Abu Yusuf, como se ha explicado en la
introducción de este libro. Abdulá bin Ahmed reportó de su padre en la obra Masá’il (p. 60): “Se relata de
Ucba Ibn ‘Aamir, quien dijo acerca de un hombre elevando las manos durante la oración, ‘él obtiene diez
actos buenos por dicho movimiento’”. Esto se sustenta por el hadiz cudsi “Aquél que pretende hacer un
acto bueno y luego lo efectúa, Alá lo toma en cuenta como de diez hasta setecientos actos buenos”,
transmitido por Bujari & Muslim. Consulten la obra Sajíj a-Targuíb, No. 16.
159
Ibíd.
160
Ibíd.
161
Abu Daud & Nasái. Hakim lo declaró sajíj y Dájabi lo confirmó.
162
Bujari & Abu Daud.
163
Bujari & Muslim.
164
Bujari & Abu Daud.
165
Hakim lo declaró sajíj; Dájabi & Tayálisi lo confirmaron. Se encuentra en el libro Sajíj Abi Daud
(809).
166
Ibn Juzaima & Ibn Hibbán en sus respectivos libros Sajíj.
“Él solía esparcirse (o sea, no estar en una posición apretada], y mantenía sus
codos separados de sus costados”. 167

“Cuando hacía rukú, él expandía su espalda y la ponía plana” 168 , “de modo
que si el agua era vertida sobre ella, ésta (el agua) se estancaría (o sea, no
correría)”. 169 Él también dijo a “quien oraba deplorablemente”: cuando hacéis
rukú, poned las palmas sobre vuestras rodillas, ensanchad vuestra espalda
(en plano) y sosteneos así en rukú. 170

“Él nunca hubiese estado cabizbajo ni cabeza arriba (o sea, por encima de la
espalda)” 171 sino más bien entre ambos. 172

ES OBLIGATORIO ESTAR CÓMODOS EN EL RUKÚ

Él solía estar cómodo en su rukú, y así lo ordenó “al que rezaba deplorable
mente”, como se indicó en la primera sección de rukú.

Él solía decir: Completad el rukú y el suyúd, pues por Quien en Sus manos
tiene mi alma, en verdad os veo tras de mi 173 cuando hacéis el rukú y el
suyúd. 174

“Él (Salallahu alehi wa salam) vio a un hombre rezar sin completar su rukú
apropiadamente, y ‘picoteando’ (como ave) en el suyúd. Así que le dijo:
estuviese este hombre a punto de morir, moriría en una fe que no es la de
Mohámed; quien no hace rukú completamente y picotea en su suyúd, es como
un hambriento que come uno o dos dátiles, los cuales no le son de beneficio
alguno. 175

167
Tirmídi lo declaró sajíj junto con Ibn Juzaima.
168
Bujari & Baijaqui, con isnád sajíj.
169
Tabaráni en su Mu’yam a-Saguír; Abdulá bin Ahmed en su Zauaíd al-Musnad; e Ibn Maya.
170
Ahmed & Abu Daud con isnád sajíj.
171
Abu Daud & Bujari en Yuz’ al-Quira con isnád sajíj
172
Muslim & Abu ‘Auána.
173
Esto es literal y uno de los milagros de Mohámed que sucedió en la oración del hadiz. No hay
evidencia de que ello haya sido frecuente.
174
Bujari & Muslim
175
Abu Ya’laa en su Musnad (340/3491/1), Aachuri en al-Arba’ín, Baijaqui, Tabaráni (1/192/1), Diyá en
al-Muntacá (276/1), Ibn ‘Asákir (2/226/2,414/1,8/14/1,76/2) con un isnád jásan & Ibn Juzaima lo declaró
auténtico (1/82/1). Ibn Batta posee una narración mursal que sustenta la parte primera del hadiz, menos la
adición, en al-Ibána (5/43/1).
Abu Huraira (dijo: “Mi querido amigo (Salallahu alehi wa salam) me prohibió
‘picotear’ en mi oración como un pollo, de fisgar como un zorro, y de
agazaparme 176 como un mono”. 177

El Mensajero (Salallahu alehi wa salam) solía decir: No hay peor ladrón sino
el que roba algo de su oración. Ellos exclamaron: “¡Oh Mensajero de Alá, ¿Y
cómo es que roba algo de su oración?” Y les contestó: Cuando no completa su
rukú y suyúd. 178

Una vez, “él estaba rezando, cuando atisbó con un ojo que un hombre no
colocaba su columna (vertebral) en rukú y en suyúd. Cuando hubo terminado,
él dijo: ¡Oh musulmanes aquí reunidos! En verdad que la oración no es
válida para quien no coloca su espinazo en rukú y en suyúd.” 179

Él dijo en otro hadiz: la oración de un hombre no cuenta, excepto que


rectifique su espalda en rukú y suyúd. 180

EL RECORDATORIO EN RUKÚ

El Profeta solía decir diferentes tipos de súplicas y recordatorios de Alá, de los


cuales, se mencionan a continuación:

1.- Subjána rabbial ‘adím.

¡Alabado sea el Señor Magnífico! Decirlo tres veces. 181 Pero algunas veces,
la repetía más de tres.

Una vez, en la oración nocturna, lo repetía tanto, que su rukú se volvió tan
largo al igual que su posición de firmes y en la cual había recitado tres de las
suras largas: La vaca, Las mujeres y la Familia de Imrán. Dicha oración
estuvo llena de súplicas y lamentación, lo cual se narra en un hadiz previo
(Recitación en la oración de la noche).

2.- Subjána rabil ‘adím ua bijamdik.

176
Agazaparse: ponerse en cunclillas.- N. T.
177
Tayálisi, Ahmed & Ibn Abi Cheiba; es un hadiz bueno, como lo he justificado en mis pies de página a
la obra al-Ahkaam (1348) de Abdúl Jac Ishbéli.
178
Ibn Abi Cheiba (1/89/2),Tabaráni & Hakim, quienes lo declararon sajíj junto con Dájabi.
179
Ibn Abi Cheiba (1/89/1), Ibn Maya & Ahmed, con un isnád sajíj.
180
Abu ‘Auána, Abu Daud & Sajmi (6!); Daracutni lo declaró sajíj.
181
Ahmed, Abu Daud, Ibn Maya, Daracutni, Tajaui, Bazzár & Tabaráni en Mu’yam al-Kabir, en
autoridad de Los Siete compañeros. Es por ello que se refuta a aquellos que no aceptan el hecho de
glorificar tres veces, tales como Ibn al-Cayyim y otros.
Alabado y loado sea el Señor Magnífico, tres veces 182 .

3.- Subbújun cuddusun rabbul maláikati ua rúj.

¡Gloria Bendito Señor de los ángeles y del Espíritu! 183

4.-Subjánaka Alájuma ua bijámdika, Alájuma igfir lí.

¡Oh Alá, alabado y loado Seas! ¡Oh Alá, perdóname! Solía decirlo mucho
en su rukú y suyúd, cumplimentando la orden del Corán. 184

5.- Alájuma laka rak’atu, ua bika amantu, ua laka aslamtu [anta rabí],
kjasha’a laka sam’ íi ua basarí, ua mují ua ádmii (ua fi riuaya: ua idamíi) ua
ásabíi [ua ma istacalat biji cadamí lilá rabil al alamín]

¡Oh Alá! Ante Ti me inclino, en Ti creo, a Ti me someto [Tú eres mi


Señor], Tu dispones de mi oído, mi vista, mi sangre, mi carne, mi hueso
(en otra narración dice: mis huesos), mis tendones [y lo que sea que mis
pies llevan, a Ti, Señor de los mundos] 185

6.- Alájuma laka rak’at, ua bika amant, ua laka aslámt, ua ‘aleika tauakalt,
anta rabí, jash’a samií bassarí ua damí ua lajmí ua ‘adamí ua ‘assabí liláji
rabil alamín.

¡Oh Alá! Ante Ti me inclino; en Ti he creído; a Ti me someto; en Ti


pongo mi confianza; Tú eres mi Señor; mi oído, mis ojos, mi carne, mi
sangre, mis huesos y nervios son para Ti, Alá, Señor de los mundos. 186

182
De un hadiz sajíj, transmitido por Abu Daud, Daracútni, Ahmed, Tabaráni y Baijaqui.
183
Abu Isaac dijo: subúj(un) significa “el que esta libre de cualquier defecto”, mientras que cuddus(un)
significa “el Bendito” o “el Puro”. Ibn Saída dijo: Glorificado y Bendito son atributos de Alá, porque Él
es glorificado y santificado por los demás (Lisán al-‘Arab)
184
Bujari y Muslim. “Cumplimentar el Corán” se refiere al dicho de Alá: “Entonces, ¡celebra las
alabanzas de tu Señor y pide Su perdón! Es indulgente.” (Corán 110:3)
185
Muslim, Abu Auána, Tajáui & Daracútni.
186
Nasái con un isnád sajíj.

NOTA: ¿Acaso hay pruebas de que podemos combinar dos o más recordatorios en un rukú? Los
académicos han disentido al respecto. Ibn al-Cayyim estaba inseguro acerca de esto en su libro Zaad al-
Ma’aad. Nauaui escogió la primera posibilidad en su libro al-Adhkár, diciendo: “es mejor combinar todos
los recordatorios (adhkár) si es posible, y de igual modo los ádhkár correspondientes a otras posturas.”
Abu a-Tayyib Sidík Hássan Kan difirió de él, escribiendo en Nuzul al-Abraar (84): “Se narra de uno de
ellos aquí, otro allá, y otro acullá. Sin embargo, no veo evidencia para combinarlos. El Mensajero de Alá
(Salallahu alehi wa salam) no los hubiese combinado de un “tirón”, sino que algunas veces decía una,
otras veces otra; hacer esto es mejor que empezar hacer algo nuevo”. Esta última opinión no es la
correcta, Dios queriendo, sino que esta confirmado en la sunna el alargar dicha posición, al igual que
otras, en tanto dure de la posición de firmes; de aquí, si el rezante desea imitar a Nabí (Salallahu alehi wa
salam) en esta sunna, es combinar los recordatorios, como Nauauí dijo, y como Ibn Násser ha narrado en
7.- Subjána díil yabaruti ual malakúti ualkibría-i ual ‘ádáma.

Alabado Sea quien posee el Poder, el Reino; Magnificencia y Supremacía.


Él solía decirla en la oración de la noche.

PROLONGANDO EL RUKÚ

“Él (Salallahu alehi wa salam) solía hacer su rukú, su incorporación después


de rukú, su suyúd, y su sentada entre las dos suyúdes, casi iguales en
duración”. 187

PROHIBICIÓN DE RECITAR EL CORÁN EN RUKÚ

“Él solía prohibir la recitación del Corán en rukú y en suyúd.” 188 Además, él
solía decir: “En verdad, se me ha prohibido el recitar el Corán en rukú o
suyúd. En el rukú, por lo tanto, glorificad al Señor en Su Supremacía,
Omnipotencia; en cuanto al suyúd, esforzáos en la súplica de aquello por lo
cual es más querido y seréis correspondidos” 189

INCORPORARSE DERECHO EN EL RUKÚ, Y LO QUE HA DE


DECIRSE

Después, “él (Salallahu alehi wa salam) se levantaba erecto del rukú,


diciendo:

Sami Aláju limán jamidá.

Alá escuche a quien lo alaba. 190

Él también ordenó “a quien rezaba deplorablemente” hacer esto, y le dijo:


Ninguna oración es completa hasta que ... él dijo takbír... después hizo rukú...
después dijo “Alá escuche a quien lo alaba” hasta que se para derecho” 191

su Quiyám a-Lail (76) de Ibn Yuraij como lo hizo ‘Ataa, o repetir uno sólo de los dikers para los cuales se
permite la repetición continua, y esto es lo más cercano a la sunna, pues Alá sabe más.
187
Nasái con isnád sajíj.
188
Muslim y Abu ‘Auána. La prohibición es general. Aquí se cubre tanto en las oraciones obligatorias
como las voluntarias. El comentario agregado de Ibn Asákir (17/299/1) dice: “en cuanto a las oraciones
voluntarias, entonces no hay daño” lo cual es shaad o munkar – Ibn ‘Asákir recalcó un error en ello- así
que no es permisible actuar acorde a ello.
189
Ibíd..
190
Bujari & Muslim.
191
Abu Daud & Hakim, quienes lo declararon sajíj y Dájabi lo confirmó.
Cuando él alzó su cabeza, el permanecía parado derecho hasta que cada
vértebra de su espalda regresaba a su posición. 192

Después él solía decir mientras permanecía de pie:

Rabbana ua lakal jamd.

Nuestro Señor, y a Ti la alabanza 193

Él ordenó a todos los adoradores, ya sea que estuvieren atrás o no de un imám,


hacer lo anterior al levantarse del rukú, al decir: Rezad como me habéis visto
rezar. 194

Él también solía decir: el imám está para ser seguido... cuando él ha dicho
‘Alá escuche a quien lo alaba’ entonces decid, ‘[¡Oh Alá!] nuestro Señor,
para Ti toda alabanza’; Alá os escuchará, porque en verdad, Alá, bendito y
exaltado, a dicho por medio de la lengua de Su Profeta (Salallahu alehi wa
salam): Alá escuche a quien lo alaba’ 195

Él también dio razones para tal ordenanza en otro hadiz diciendo... para aquél
cuya palabra coincide con la de los ángeles, tendrán sus pecados pasados
perdonados. 196

Él solía elevar sus manos cuanto se incorporaba 197 , en la forma descrita bajo
el título La Apertura de Takbír.

Mientras estaba parado, él solía decir, como previamente dijimos:

1.- Rabbana ua lakal jamd.

192
Bujari & Abu Daud; Ár. Faqaar: vertebra: “los huesos conforman la espina, desde la base del cuello
hasta la cóccix” de acuerdo al diccionario árabe; ver también Fath al-Baari (2/308).
193
Bujari y Ahmed
194
Íbid.
195
Muslim, Abu ‘Awána, Ahmed & Abu Daud.

NB: Este hadiz no prueba que el seguir a los imams implica no seguirlo en el dicho: Alá escuche a quien
lo alaba, así como tampoco prueba que el imám no comparta con aquellos que lo siguen el dicho: nuestro
Señor, a Ti todas las alabanzas. Esto es porque el significado del hadiz no pretende exactamente que el
imám y sus seguidores lo deban decir en esta posición; más bien explica que el tajmíd de los rezantes
debe decirse después del tasmí del imám. Esto tiene bases en el hecho de que el Profeta (Salallahu alehi
wa salam) solía decir el tajmíd cuando era imám, y también porque por lo general su dicho: “rezad como
me habéis visto rezar” dicta que el rezante debe decir lo que el imám diga, i. e. Tasmí, etc. Los hermanos
más respetables que nos han expedido tal asunto deben considerar tal cosa, y tal vez lo que hemos
mencionado es satisfactorio. Quien quiera investigar más en el tópico deberá remitirse al artículo del
Hafiz Suyuti al respecto en su libro al-Háui lil Fataui (1/529)
196
Bujari & Muslim; Tirmídi lo declaró sajíj.
197
Bujari & Muslim. El alzamiento de manos se narra en un mutawatir del Mensajero (P. B. E) y la
mayoría de los escolásticos lo han apoyado, incluyendo algunos hanefitas. Vean la nota anterior con la
palabra Rukú.
Nuestro Señor, y a Ti la alabanza 198 ; o

2.- Rabbana lakal jamd

Nuestro, Señor, a Ti la alabanza. 199

Algunas veces él añadía al principio de cualquiera:

3,4.- Alájuma

¡Oh Alá!... 200

Él solía ordenar a otros decir esto, diciendo: Cuando el imám dice “Alá
escuche a quien le alaba”, entonces decid: “¡Oh Alá! Nuestro Señor, a Ti
todas las alabanzas”, ya que aquél que lo diga coincidiendo con los ángeles
tendrá sus pecados pasados perdonados.201

Algunas veces, él también añadía:

5.- Mil-a samauát, ua mil-al ard, ua mil-a ma shí-ta


min shein baád.

... Llena los cielos, la tierra y lo que sea que venga a Tu deseo, 202 o

6.- Mil-a samauát, ua mil-al ard u ma beina jumá ua mil-a ma shí-ta min
shein baád.

... Llena los cielos, la tierra, lo que hay entre ellas y llena lo que venga a Tu
deseo. 203

Algunas veces él también agregaba:

7.- Ajla zaná i ual machd, la manía a limá atéit, ua la


mútia limamana-át, ua la yanfáu dal yaddi minkal yadd.

198
Ibíd.
199
Ibíd.
200
Bujari & Ahmed. Ibn al-Cayyim erró en este punto en el libro Zaad al-Ma’aad, rechazando la
combinación de “¡Oh Alá!” con “y”, a pesar del hecho que se encuentra Sajíj al-Bujari, Musnad Ahmed,
Nasái & Ahmed a través de dos rutas de narración de Abu Huraira, en Darimi como un hadiz de Ibn Omar
en Baijaqui de Abu Saíd al-Judri & en Nasái otra vez como un hadiz de Abu Musa AL-Ash’ari
201
Bujari & Muslim; Tirmídi lo declaró sajíj.
202
Muslim & Abu ‘Auána.
203
Ibíd.
¡Gloria y Majestad a Dios! Nadie puede sostener de lo que tu das garante y
nadie puede garantizar lo que tu sostienes ni puede hacer que los
bienes de cualquiera lo beneficie frente a Ti. 204

8.- Mil-a samauát, ua mil-al ard, ua ma beiná jumá ua mil-a


ma shí-ta min shein baád, ajla zanái ual machd, ajácu ma
cálal ábd, ua kulunná laka ábd, [alájuma] la manía lima atéit, [ua la
mutía limá maná ], ua la yanfá-u dal yaddi minkal yadd.

Llena los cielos, llena la tierra y llena lo que venga a Tu deseo. ¡Gloria y
Majestad al Señor!- lo más verdadero que un esclavo ha dicho, y todos
nosotros somos esclavos Tuyos [¡Oh Alá!] Nadie puede sostener de lo
que tu das garante y nadie puede garantizar lo que tu sostienes ni
puede hacer que los bienes de cualquiera lo beneficie frente a Ti. 205

Algunas veces, él (Salallahu alehi wa salam) decía lo siguiente durante la


oración nocturna:

9.- Li rabbíal jamd, li rabbíal jamd.

A mi Señor todas las alabanzas, a mi Señor todas las alabanzas,


reiteradamente hasta que su posición parada la hacía durar tanto como su
Rukú, la cual era cercanamente tan larga como su primera posición (parado),
en la cual él recitaba sura La Vaca. 206

10.- Rabbana ualakal jamd, jamdan kazíran táyiban mubárakan fíji


[mubárakan aléij, kamá yujíbu rabbúna ua yarda]

Un hombre que rezaba atrás de él (Salallahu alehi wa salam) dijo esto después
que él (Salallahu alehi wa salam) había alzado su cabeza desde el Rukú y dijo:
Alá escuche a quien lo alaba. Cuando el Mensajero de Alá había terminado su
oración, él dijo: ¿Quién ha hablado? El hombre dijo: “Fui yo ¡Oh Mensajero
de Alá!” Así que el Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) dijo: Vi a
más de treinta ángeles apresurándose a ser los primeros para registrarlo. 207

ALARGANDO DICHA POSICIÓN (ERGUIDO) Y LA OBLIGACIÓN DE


HACERLO CÓMODO

204
Yadd: riqueza, poder; i. e., quien es tiene riqueza, hijos, influencia y poder en este mundo, rodo esto,
no lo beneficiarán ni dan seguridad ante Dios; sus posesiones no lo salvarán de Dios: sólo los actos justos
los salvarán o a ninguno.
205
Muslim & Abu ‘Auána.
206
Muslim, Abu ‘Auána & Abu Daud.
207
Malik, Bujari & Abu Daud.
Él (Salallahu alehi wa salam) solía hacer su posición erguida tan larga como
su Rukú, como se mencionó anteriormente. De hecho, “él estaba parado (por
mucho tiempo) varias veces, que algunos decían ‘él ha olvidado’, (porque su
posición parada duraba mucho) 208 ”.

Él (Salallahu alehi wa salam) solía instruirlos para estar cómodos en ella; de


aquí, él dijo a “quien rezaba deplorablemente”: ... después, alza tu cabeza
hasta que estes firme [y cada hueso hay tomado su lugar]. En otra narración:
cuando te elevas, haz tu espinazo recto y alzas tu cabeza, hasta que cada hueso
haya recobrado sus uniones. 209

Él también le recordó: que la oración de ninguno es completa excepto que la


haga así; y también solía decir: Alá, Poderoso y Sublime, no mira la oración
de un siervo que no hace su espalda recta entre sus prosternaciones e
inclinaciones. 210

EL SUYÚD (PROSTERNACIÓN)

Después “él (Salallahu alehi wa salam) decía takbír y bajaba a sachda ” 211 , y
ordenó “a quien rezaba deplorablemente” hiciera así, diciéndole Ninguna
oración es completa excepto... él dice: Alá escuche a quien lo alaba y
permanece de pie rectamente, entonces dice: Alá es el Más grande, y se
prosterna de modo que sus uniones estén en descanso. 212

También, “cuando él quería realizar la sachda, él decía takbír, [separaba las


manos de sus costados] y después realizaba sachda.” 213

Algunas veces “elevaba sus manos cuando realizaba sachda.” 214

BAJANDO A LA SACHDA CON LAS MANOS

208
Bujari, Muslim & Ahmed. Esta escrito en Irwá (no. 307)
209
Bujari & Muslim (la primera oración, nada más), Darimi, Hakim, Chafeí y Ahmed. Por ‘huesos’
entendamos aquellos que conforman las columna vertebral, las vértebras, como lo hemos venido
manejando.
210
Ahmed y Tabarani en Mu’yam al Kabir, con un isnad sajíj.
211
Bujari y Muslim.
212
Abu Daud & Hakim, quien lo declaró sajíj y Dájabi confirmó.
213
Abu Ya’lá en su Musnad (284/2)
214
Nasái, Daracútni & Mujlis en el libro al-Fawá-id (1/2/2) con dos isnades sajíj. Este levantamiento de
manos ha sido reportado por los Compañeros, y varios salafís lo confirmaron, entre ellos Ibn Omar, Ibn
Abbas, Hasán Basri, Tawus, su hijo Abdulá, Náfi el Esclavo liberado por Ibn Omar, Salim el hijo de Ibn
Omar, Cásim bin Mohámed, Abdulá bin Dinar & Áta. También Abd el-Rahmán bin Majdi dijeron: “esto
es de la sunna”, que fue practicado por el Imám de la sunna, Ahmed bin Hambal, y ha sido anotado de
Malik y Chafeí.
“Él solía colocar sus manos en el suelo antes que sus rodillas”.215

Así solía instruirlo, diciendo: Cuando alguien de ustedes realiza sachda, no


debe arrodillarse como un camello, sino que debe colocar sus manos antes
que sus rodillas. 216

DESCRIPCIÓN DE LA SACHDA

“Él se apoyaba sobre las palmas (y las extendía)” 217 , “ponía sus dedos
juntos” 218 y “los apuntaba hacia la quibla” 219

También “él las colocaba (sus palmas) a la altura de sus hombros” 220 y
algunas veces “a la altura de sus orejas” 221 .”Él ponía su nariz y frente sobre el
suelo firmemente”. 222

Aconsejó a “quien rezaba deplorablemente”: Cuando te prosternes, ponte


firme en tu prosternación 223 . En otra versión: cuando te prosternes, pon tu
rostro y manos firmemente abajo, hasta que todos tus miembros estén
colocados apropiadamente” 224 .

También solía decir, “no hay oración para aquellos cuya nariz no toca el piso
al igual que la frente”. 225

“Él solía poner sus rodillas y pies abajo con firmeza”226 , “apuntaba los dedos
de los pies hacia la quibla” 227 , “juntaba sus talones” 228 , “ponía sus pies
derechos” 229 y “ordenó hacerlo del mismo modo”. 230

215
Ibn Juzaima (1/76/1), Daracútni y Hakim, quienes lo declararon sajíj y Dájabi lo confirmó. Todos los
hadices que lo contradicen son falsos. Este modo ha sido respaldado por Malik, e igualmente se reporta de
Ahmed en el libro a-Tajquic (108/2) de Ibn al-Yauzi. También al-Maruazi lo anotó con un isnad sajíj,
imám al-Auzái en su Masáil (1/147/1) al decir, “encontré a la gente posar sus manos antes que sus
rodillas”.
216
Abu Daud, Tammám en al-Fauáid & Nasái en Sunan a-Sugra y Sunan al-Kubra (47/1) con un isnad
sajíj. Abdul Jac lo declaró sajíj en al-Ajkám (54/1), y lo continuó en Kitáb a-Tajayud (56/1) diciendo:
“tiene un isnad mejor que el previo”, o sea, el hadiz de Uá-il el cual lo dice de modo contrario (las
rodillas antes que las manos). De hecho, el último hadiz, al ser contradictorio a este que es sajíj y al
precedente, ni es auténtico en el isnád ni en el significado, como he explicado en mi libro Silsíla al-
Ahadiz a-Daífa (No. 929) y en al-Irwá (357).
217
Abu Daud & Hakim, ambos lo declararon sajíj y Dájabi concordó.
218
Ibn Juzaima, Baijaqui & Hakím lo declararon sajíj y Dájabi concordó.
219
Baijaqui con un isnad sajíj. Ibn Abi Cheiba (1/82/2) y Sirách relataron el apuntar los dedos de los pies
en una narración aparte.
220
Abu Daud & Tirmídi, quienes lo declararon sajíj, como lo hizo Ibn al-Mulaquin (27/2), dado en el
libro titulado Irwá (309)
221
Abu Daud y Nasái, con isnád sajíj.
222
Ibíd. 219
223
Abu Daud & Ahmed con isnád sajíj.
224
Ibn Juzaima (1/10/1) con isnád jásan.
225
Daracútni, Tabaráni (3/140/1) & Abu No’aim
De aquí se deduce eran siete los miembros que prosternaba el Profeta: las
palmas, las rodillas, los pies, la frente con la nariz-considerando a estos dos
últimos como un solo miembro de prosternación- como dijo el Profeta: Me ha
sido ordenado prosternarme (en otra narración: se nos ha sido ordenado...)
sobre siete huesos: sobre la frente...., y luego lo recalcó al mover sus mano
alrededor de su nariz,... las manos (en otra versión: las palmas), las rodillas y
los dedos de los pies, y no arremangar 231 las túnicas y no recogerse el
cabello.232

También solía decir, cuando un siervo se prosterna, los siete miembros lo


hacen igual: su rostro, sus palmas, sus rodillas y sus pies. 233

Acerca del hombre que rezó atrás de él con su cabello atado 234 , dijo: su
ejemplo seguramente es como aquél que reza con sus manos atadas (atrás de
su espalda) 235 . También dijo que es la montura del diablo, o sea, donde el
diablo se sienta, refiriéndose a los nudos en el cabello. 236

“Él no apoyaba sus antebrazos sobre el suelo”237 , pero “los (dos los] alzaba
por encima del piso, y los mantenía lejos de sus costados de modo que la
blancura de sus sobacos pudiera ser vista desde atrás” 238 ; también “ de modo
que si un corderito o cabrito quería pasar por debajo de sus brazos, estos lo
podrían hacer así”.239

226
Baijaqui con isnád sajíj. Ibn Abi Cheiba (1/82/2) & Sirach han relatado el apuntar los dedos de los
pies en una narración diferente.
227
Bujari & Abu Daud. Ibn Sa’d (4/157) contado por Ibn Omar
228
Tajaui, Ibn Juzaima (No. 654) & Hakim, quienes lo declararon sajíj y Dájabi concordó.
229
Baijaqui con isnád sajíj.
230
Tirmídi & Sirách; Hakim lo declaró sajíj y Dájabi concordó.
231
O sea, halar y meter la ropa para que no se expanda, significando que se debe recoger la ropa o el
cabello con las manos para el rukú y suyúd (Nihaya). Esta prohibición no se limita a no hacerlo en la
oración; sino que la mayoría de los sabios que arremangarse la ropa o recogerse el cabello antes de la
oración también es prohibido. Esto es patente cuando ellos prohíben a los hombres rezar con el cabello
atado.
232
Bujari y Muslim. Se recoge de al-Irwá (310).
233
Muslim, Abu ‘Auána & Ibn Hibán.
234
O sea, amarrado o trenzado.
235
Muslim, abu ‘Auána & Ibn Hibbán. Ibn al-Azir dice al respecto: “El significado de este hadiz es que si
el cabello esta suelto, debe este dejarse caer en el suelo en el momento de la sachda, por lo que la persona
recibiría recompensa por la postración de tal cabello. Empero, si el cabello es atado, es como si no se
hubiese prosternado, porque es parecido a quien cuyas manos son esposadas, ya que estas no pueden
ponerse sobre el suelo en sachda”.
Esto solo se limita a los hombres, no a las mujeres, ya que Shaucani lo citó de Ibn al-‘Arabi.
236
Abu Daud & Tirmídi, quienes lo declararon jásan; Ibn Juzaima & Ibn Hibbán lo declararon sajíj.
Consulte Sajíj Abbi Daud (653)
237
Bujari & Abu Daúd.
238
Bujari y Muslim. Consulte el Irwá (359)
239
Muslim, Abu ‘Auana & Ibn Hibbán.
El practicaba tal cosa hasta tal grado que uno de los Compañeros dijo,
“solíamos tener lástima del Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) por
la manera en que tenía sus manos apartadas de sus costados”. 240

Él solía ordenarlo del mismo modo, diciendo: cuando realicéis la sachda,


colocad vuestras palmas (de las manos) (sobre el piso) y elevad vuestros
codos, 241 y aparejaos en el suyúd, y ninguno de vosotros debe extender los
antebrazos al igual que los perros (en otra narración: ... como el perro los
extiende). 242 Otro hadiz reza, ninguno de vosotros descanse los brazos sobre el
suelo del mismo modo que los perros lo hacen.243

Él (Salallahu alehi wa salam) también solía decir: no extendáis vuestros


brazos [del modo que las bestias de caza lo hacen], encimad vuestras palmas
(en el piso) y mantened los brazos abiertos, porque cuando lo hacéis así, cada
uno de vuestros miembros participa de la prosternación. 244

EL ESTAR CÓMODOS EN EL SUYÚD ES UNA OBLIGACIÓN

Él (Salallahu alehi wa salam) solía ordenar que se completara el rukú y el


suyúd, pues uno que no los hace bien es como un hambriento que come uno o
dos dátiles, los cuales son inútiles para éste, añadiendo que él es ciertamente
uno de los peores ladrones de entre la gente.

Él también advirtió a quien no tuviera su espinazo correctamente plano y recto


en el rukú y en el suyúd, que la oración era inválida, como se lee en la sección
previa del “Rukú” a quien “rezaba deplorablemente”.

LOS DIKERS DEL SUYÚD

He aquí algunas de las súplicas y recordatorios que hacia Alá decía el Profeta
(Salallahu alehi wa salam) en esta posición:

1.- Subjána rabbial ‘ala.

240
Abu Daud & Ibn Maya con isnád jásan.
241
Muslim & Abu Áuana.
242
Bujari, Muslim, Abu Daud & Ahmed
243
Ahmed & Tirmídi, quienes lo declararon sajíj.
244
Ibn Juzaima (1/80/2), al-Macdisi en su obra al-Mujtára & Hákim, quienes lo declararon sajíj y Dájabi
concordó.
Alabado sea el Altísimo: lo decía tres veces. 245 Aunque “él lo repetía más de
tres”. 246

Una vez lo repitió tantas veces que el suyúd se vuelve casi igual en tiempo a
su posición erguida, la cual duró lo que recitó sura la Vaca, las Mujeres y al-
Imrán. Dicha oración estuvo llena se súplicas y peticiones de perdón, como
señalamos en las sección “Oración nocturna”.

2.- Subjána rabbial ‘ala ua bijamdijí.

Loa y Alabanzas al Altísimo (tres veces) 247

3.- Subbuju cuddusun rabul maláika ua rúj

Santísimo el Señor de los ángeles y del Espíritu (santo). 248

4.- Subjánaka Alájuma rabbana ua bijámdika Alájuma ígfir lí.

Alabado Seas ¡Oh nuestro loado Señor! ¡Oh Alá! Perdóname: lo cual era
dicho a menudo en Rukú y suyúd, cumpliendo así una orden del Corán. 249

5.- Alájuma sayádtu, ua bika amantu ua laka aslamtu, [Ua anta rabí], sayada
uachji liladí jalácaju ua ssauáraju, [fa ájsana ssuáraju], ua shaqa sam’aju ua
bassaraju, [fa] tabáraka láju ájsanul jáliquín.

¡Oh Alá! Ante Ti me prosterno y creo en Ti y por Ti me islamizo, [y Tú


eres Mi Señor], Mi rostro se prosterna ante quien lo creó y dio forma,
[pues es quien lo mejoró a la vista] ya que lo dotó de oído y visión, [así
que] ¡Bendito Alá, el Mejor de los creadores! 250

6.- Alájuma Igfir lí danbí kullaj, ua diccaju ua yílaj, ua auálaju ua ajíraj, ua


‘alániá ju ua sirraj.

¡Oh Alá! Perdona todos mis pecados; los mayores y los menores; del
primero al último; y los públicos y secretos. 251

7.- Sachada laka sauadí ua jabalí, ua ámana bika fu-adí, abu-ú bin’imatika
‘alaiia, jadaiia yadaiia ua ma yanaitu ‘ala nafsí.
245
Ahmed, Abu Daúd, Ibn Maya, Daracútni, Tajaui, Bazzár & Tabaráni en su Múyam al-Kabír en base a
siete diferentes Compañeros. Consúltelo también en este libro la sección de Rukú respecto al diker.
246
Consúltelo también en este libro la sección de Rukú respecto al diker.
247
Sajíj, transmitido por Abu Daúd, Daracútni, Ahmed, Tabaráni & Baijáqui.
248
Muslim & Abu ‘Auána.
249
Bujari & Muslim.
250
Muslim, Abu Áuana, Tajaui & Daracútni.
251
Muslim y Abu ‘Auána.
Ante Ti prosterno mi persona y mi sombra; creo en Ti con todo mi
corazón; reconozco tus favores hacia mí; he aquí mis manos y lo que he
obtenido contra mi (deseo). 252

8.- Subjána dí al yabarút ual malacút ual quibría-i ual ‘adámah.

Alabado quien posee el Poder, el Reino, la Magnificencia y la


Supremacía, la cual repetía en la oración de la noche, al igual que las
siguientes:

9.- Subjánaka [Alájuma] ua bijámdik, ua la ilája íla ant.

Alabado y exaltado Seas [ ¡Oh Alá!], y no hay más dios sino Tú. 253

10.- Alájuma igfir lí ma asrart, u ama ‘alánt.

¡Oh Alá! Perdona lo que he ocultado (los pecados) y lo que he mostrado


(los pecados) 254

11.- Alájuma ich-al fi calbi núran, ua fi lisáni núran, ua ichal fi samí núran,
ua ich-al fi bassarí núran, ua ich-al min tajtI núran, ua ich-al min fauquí
núran, ua ‘an yamíni núran, ua ‘an yasaarí núran, ua ich-al amamí núran, ua
ich-al jalfi núran, ua ich-al fi nafsí núran, ua ídam lí núran.

¡Oh Alá! ilumina mi corazón, mi (forma de) hablar; ilumina lo que escucho;
ilumina por encima y debajo mío; a mi derecha y a mi izquierda; ilumina (mi
camino), atrás y adelante, ¡ilumíname con Tu luz grandiosa!

12.- [Alájuma][Inní] aúdu biridáka min sajáttik, ua [aúdu] bimú-afátika min


‘ucubatik, ua aúdu bika mink, la ajssí zna-an aléik, anta cama aznaita ála
nafsik.

[¡Oh Alá!][En verdad] busco refugio en la complacencia de Tu ira;


[busco refugio] en el perdón de Tu castigo; busco refugio en Ti de Ti. sin
llevar la cuenta de mis alabanzas a Ti. Nadie para alabarte como lo haces
Tú.

PROHIBICIÓN DE RECITAR EL CORÁN EN SUYÚD

252
Ibn Násser, Bazzar y Hakim, quienes lo declararon sajíj pero Dájabi no, pero tiene bastante
fundamento por una versión manuscrita mencionada.
253
Muslim, Abu ‘Auána, Nasái e Ibn Násser.
254
Ibn Abi Cheiba (62/112/1) & Nasái; Hakim lo declaró sajíj y Dájabi también.
El Profeta acostumbraba prohibir la recitación del Corán en rukú y en suyúd,
y ordenó en lo posible que dijeran súplicas en dicha posición, como
explicamos en el capítulo del “Rukú”. También acostumbraba decir: el siervo
esta lo más cercano a su Señor cuando se prosterna, así que incrementa sus
súplicas. 255

ALARGANDO LA SACHDA.

Muhámmad (Salallahu alehi wa salam) hacía su suyúd tan largo como su


rukú, y algunas veces lo hacía extremadamente largo debido a ciertas
circunstancias, como uno de los Compañeros narró:

“El mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) vino hacia nosotros para una
de las dos últimas oraciones (dohor y Ázar) junto con Hassán o Hussein. El
Profeta (Salallahu alehi wa salam) entonces, se puso al frente y lo colocó
abajo (al lado de su pie derecho), dijo el takbír para la oración y comenzó a
rezar. Durante la oración, el realizó una prosternación prolongada, así que
levanté la cabeza (por encima de los demás asistentes) y ahí estaba el niño,
sobre la espalda del Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam), quien
estaba en prosternación. Entonces regresé a mi posición (prosternado).
Cuando el Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) había terminado la
oración, la gente dijo: ‘¡Oh Mensajero de Alá! A la mitad de la oración, haz
realizado una postración muy larga, y tanto, que pensamos que sucedió algo o
recibiste una revelación!’ A lo que contestó: Nada de eso; sucedió que mi hijo
se montó a mi espalda, de modo que no quise apresurarlo sino hasta que
cumplió se deseo”.

En otro hadiz: “Él (Salallahu alehi wa salam) estaba rezando. Cuando llegó a
la sachda, al-Hassán y al-Hussein brincaron a su espalda. Cuando la gente
trató de detenerlos, les hizo una cara para que los dejaran en paz. Tras
completar la oración, los colocó en su regazo y dijo: Cualquiera que me ame,
deberá amar a estos dos.” 256

LA EXCELENCIA DE LA SACHDA

255
Muslim, Abu ‘Auána y Baijáqui. Se puede leer en Irwá (456)
256
Ibn Juzaima en su obra “Sajíj”, con un isnád jásan de Ibn Masúd (887) y Baijáqui en la forma mursal.
Ibn Juzaima lo establece así: “Capítulo: evidencia de gesticulación que se sobreentiende no invalida ni
merma a la oración”- ¡esta acción es una de las cuales la gente de la Opinión (los Críticos) han prohibido!
Al respecto, hay otros hadices en Bujari, Muslim y otros.
Él (Salallahu alehi wa salam) acostumbraba decir: no habrá nadie entre mi
umma que yo no conozca en el Día de la Resurrección. Y dijeron: ‘¿cómo los
reconocerás, Oh Mensajero de Alá, de entre la multitud de seres de la
creación?’ A lo que respondió:¿Acaso no hay entre vosotros alguno que entre
a una cerca en la que se encuentran un negro corcel y un caballo con blancas
patas y frente blanca? 257 ¿Acaso no reconoceríais al segundo del primero?
Ellos respondieron “por supuesto”. Y les dijo: Pues así, mi umma ese día
poseerá rostros blancos 258 por el suyud, y pies y brazos 259 por la ablución.260

También solía decir,: cuando Alá tiene misericordia sobre quienes quiere de
la gente del fuego, Él ordena a los ángeles sacar a quienes hayan adorado a
Alá; y ellos lo harán, reconociéndolos por sus marcas de suyud, porque Alá
ha prohibido que el fuego devore a los marcados por el suyud. Así ellos serán
alejados del fuego, porque el fuego devora a todos los hijos de Adán, excepto
los que tienen la marca del suyúd. 261
LA SACHDA SOBRE EL SUELO Y SOBRE ESTERAS 262

Él se postraba a menudo sobre el suelo (llano). 263

"Sus Compañeros oraban con él en el intenso calor, y cuando uno de ellos no


podía apretar su frente contra la tierra, él extendía su túnica para (que
pudieran) postrarse sobre ella". 264

Él también decía: la tierra entera ha sido hecha un lugar de culto (mezquita)


y una purificación para mi (persona) y la umma; así dondequiera que la
oración llegue debido a alguien de mi umma, esta persona tiene su lugar de
culto (mezquita) y su purificación a su lado. Aquéllos antes de mí pensaban
que esto era demasiado; de hecho, ellos sólo oraban en sus iglesias y
sinagogas.265

A veces, él se postraba en el lodo, y eso le pasó una vez al alba en la vigésima


primera noche de ramadán, cuando llovió y el tejado de la mezquita que
estaba hecha de palmeras, se deslavó. Así él (Salallahu alehi wa salam) se
257
La blancura se refiere a la parte del caballo donde las cadenas y argollas se colocan, incluyendo lo más
abajo de las patas sin incluir las rodillas.
258
O sea, brillarán debido a la luz del suyúd.
259
Las partes que abarca la ablución: el rostro, manos y pies. Las marcas deslumbrantes de la ablución de
la cara, manos y piernas de las personas son comparadas con la blancura del rostro del caballo y las patas.
260
Ahmed, con isnad sajíj. Tirmídi relato parte de ello y lo declaró sajíj. Se encuentra en Silisíla al-Ajadiz
a-Sajíj.
261
Bujari & Muslim; el hadiz muestra que los pecaminosos de entre los que hacen la oración
regularmente, no permanecerán en el fuego permanentemente, y esto es verdad- véase a-Sajíj (2054).
262
Estera: f. Tejido de esparto, juncos, palmas, etc., con que se cubre el suelo de las habitaciones (Ar.
Jasír)
263
Esto es porque la mezquita no se cubría con esteras u otro tipo de cubierta. Esto es evidente en muchos
hadices, tal como se verá en el siguiente y otro de Abu Sa’id.
264
Muslim & Abu ‘Auána.
265
Ahmed, Sirách & Baijáqui, con un isnád sajíj.
postró sobre el lodo; Abu Sa'id al-Judri dijo, "Así lo
vi, con mis propios ojos, al Mensajero de Alá
(Salallahu alehi wa salam), con rastros de lodo en su
frente y nariz". 266

También, "él a veces oraba en una al-jumra" 267 , o "en


una estera" 268 a veces, y "él oró una vez sobre ella
cuando se había teñido de negro debido al uso
prolongado”. 269

LEVANTÁNDOSE DE LA SACHDA

Luego: "él (Salallahu alehi wa salam) levantaba su cabeza de la postración


mientras decía el takbír" 270 , y ordenó "al que rezaba deplorablemente"
hacerlo, diciendo: la oración de cualquier persona no está completa hasta...
postrarse (y) hasta que sus miembros estén en reposo, y diga, 'Alá es el más
Grande' y eleve su cabeza hasta que se sienta derecho. 271 También: “él
levantaría sus manos con este takbír” algunas veces.272
SENTARSE EN MUFTARISHAN ENTRE LAS DOS SACHDAS.

Luego, "él ponía su pie izquierdo a lo largo del suelo y se sentaba en él


[relajado] " 273 , y él ordenó "al que rezaba deplorablemente" (hacerlo) así,
diciéndole: Cuando os postráis, postraos firmemente, y cuando os
incorporéis, sentaos sobre vuestro muslo izquierdo. 274

"Él tendría su pie derecho verticalmente " 275 , y "pondría sus dedos del pie
hacia la quibla". 276 [Vea el diagrama]

‘IC-Á ENTRE LAS DOS SACHDAS.

266
Bujari y Muslim.
267
Ibid.
268
Ibid.
269
Muslim & Abu ‘Auána.
270
Bujari & Muslim.
271
Abu Daúd & Hakim, que lo declararon Sajíj y Dájabi concordó.
272
Bujari en su Yuz’ Raf’ al-Yadain, Abu Daud con isnaad sajíj, Muslim y Abu ‘Auána. Esta dado en el
Irwá (316).
Al elevar las manos aquí, y en cada takbír, tanto anunciado por Ahmed como en el Badaaí (3/89) de Ibn
al Cayyim: “Azram lo citó de él (Imám Ahmed) al ser cuestionado sobre la elevación de las manos, a lo
que dijo: ‘con cada movimiento hacia arriba y hacia abajo’. Azram dijo: vi a Abdulá (o sea, Imám
Ahmed) elevar sus manos en la oración con cada movimiento hacia arriba y hacia abajo”.
273
Ahmed & Abu Daud, con isnád bueno.
274
Bujari & Baijáqui.
275
Nasái con isnád sajíj.
276
Muslim, Abu ‘Auána, Abu Sheik en Maa Rauaju Abu az-Zubair ‘an Gair Yaabir (Nos. 104-6) &
Baijáqui.
“Él algunas veces practicaba ‘ic-á (descansando sobre ambos talones y (sobre)
sus dedos del pie)”277

LA OBLIGACIÓN DE ESTAR EN REPOSO ENTRE LAS DOS


SÁCHDAS.

“Él (Salallahu alehi wa salam) no reposaba hasta que cada hueso regresaba a
su posición (apropiada)” 278 , y él ordenó “a quien rezaba deplorablemente”
hacerlo del mismo modo, y le dijo: la oración de cualquiera de vosotros no
esta completa hasta que la realiza así. 279
OBLIGACIÓN DE ESTAR CÓMODOS ENTRE LAS DOS SÁCHDAS

"Él (Salallahu alehi wa salam) se ponía cómodo hasta que cada hueso
recuperaba su posición (apropiada) 280 ”; y ordenó a " quien rezaba
deplorablemente" hacer lo mismo diciéndole que la oración de cualquiera de
vosotros no esta completa hasta hacerla así 281

DEMORANDO LA POSICIÓN DE SENTADO ENTRE LAS DOS


SÁCHDAS
“Alargaba (la posición sentada) tanto que hasta casi era igual de larga como su
sáchda" 282 . En otras ocasiones “permanecía (en tal posición) que uno llegaba
a decir que él (Salallahu alehi wa salam) ha olvidado”. 283

LOS DIKERS ENTRE LAS DOS SÁCHDAS


Al sentarse, él (Salallahu alehi wa salam) decía:

1.

277
Ibid. Ibn al-Cayyim revisó tal cosa, tras mencionarse el iftirásh del Profeta entre las dos sáchdas, aquél
dijo: “Ninguna otra manera de sentarse así de él se registra” Pero cuán correcto puede ser, si el ic-á nos ha
llegado por vía del hadiz de Ibn Abbas en Muslim, Abu Daud y Tirmídi, quienes lo declararon sajíj, con
otros(véase Silsila al-Ajadiz a-Sajíja 383); el hadiz de Ibn Omar con un isnád jásan en Baijáqui, fue
declarado sajíj por Ibn Hayar. También, Abu Isaac al- Harbi lo cuenta en Garib al-Hadiz (5/12/1) de
Táwus, quien vio a Ibn Omar e Ibn Abbás practicar el ‘ic-á; sus isnades son sajíj. Tenga Alá misericordia
del Imám Malik, quien dijo: “cada uno de nosotros puede refutar y ser refutado, excepto el que ya ocupa
una tumba”, y señaló la tumba del Profeta. Esta sunna fue practicada por muchos Compañeros, Sucesores
y otros, y esto yo lo he extendido en mi obra al-Asl.
278
Abu Daúd y Baijáqui con isnád sajíj.
279
Abu Daud & Hakim, quien lo declaró sajíj y Dájabi estuvo de acuerdo.
280
Abu Daud y Baijáqui, con isnád sajíj.
281
Abu Daud y Hakim, declaráronlo sajíj y Dájabi concordó.
282
Bujari & Muslim.
283
Ibid. Ibn al-Cayyim dijo: “esta sunna la abandonó la gente después del tiempo de los Compañeros.
Pero para quien se atiene a la sunna, y no mira a los lados con lo que la contradiga, que se despreocupe de
lo que se opone a la guía (recta)”.
¡Oh Alá! (en otra narración: ¡Oh Señor mío!) Perdóname; ten piedad
de mí; [fortaléceme;] [elévame;] guíame; [dispénsame;] dame
sustento. 284

Otras veces decía:

2.

¡Oh Señor mío! Perdóname, perdóname. 285

Los dos recordatorios (dikers) previos también los decía en la oración de la


noche. 286

LA SEGUNDA SÁCHDA.
Después “él decía takbír y se postraba por segunda vez” 287 Ordenó también a
"quien rezaba deplorablemente" hacerlo así; diciéndole después de haberle
dado la orden de estar cómodo entre las sáchdas: entonces di 'Alá es el más
Grande' y prostérnate hasta que tus uniones estén tranquilas [y hazlo así
en todas tus oraciones]. 288 Él realizaba esta sáchda exactamente como

284
Abu Daud, Tirmídi, Ibn Maya & Hakim, declaráronlo sajíj y Dájabi concordó.
285
Ibn Maya con un isnad jásan. Imám Ahmed solía suplicar con esta dúa; Isaac bin Rajáuai dijo: “aquél
que lo desee, puede decirlo 3 veces, o decir ‘¡Oh Alá! Perdóname…’ ya que ambos (recordatorios) han
sido reportados del Profeta (Salallahu alehi wa salam) entre las dos sáchdas” (Masaíl del Imám Ahmed &
Isaac Rajauai tal como lo contó Isaac al-Marwazi, p. 19)
286
Esto no niega la validez de las expresiones en las oraciones obligatorias debido a la ausencia de algo
que diferencie entre aquello y las oraciones voluntarias. Este es el punto de vista de Chafeí, Ahmed &
Isaac, sostuvieron que esto era permitido tanto en las oraciones obligatorias como las voluntarias, ya que
Tirmídi lo ha narrado. Imám Tajáui lo apunta en Mushkil al- Aazaar (problemas con la tradición). El
análisis apropiado apoya este argumento, porque no hay un punto de vista en la oración donde un
recordatorio no sea válido, y por lo tanto apropiado como es en este caso.
287
Bujarí y Muslim.
288
Abu Daud y Hakim, declaráronlo sajíj, y Dájabi concordó; lo adicional es de Bujari y Muslim.
realizaba la primera. Además, “él elevaba sus manos con dicho takbír”
algunas veces. 289

Después, "él elevaba su cabeza mientras decía el takbír" 290 , y le ordenó a


"quien rezaba deplorablemente” hacer lo mismo, diciéndole después de
haberle ordenado como prosternarse la segunda vez: "entonces levanta tu
cabeza y di takbír" 291 . Y agregó "[entonces hazlo así en todas tus
prostraciones y reverencias,] ya que si lo haces, tu oración estará
completa, y (algo) menos que esto, tú oración estará incompleta" 292 En
conjunto, "elevaba sus manos" 293 algunas veces con dicho takbír.

SENTADOS EN DESCANSO

Posteriormente, "él se sentaba verticalmente [sobre su pie izquierdo, erecto,


hasta que cada hueso ocupaba su posición respectiva]." 294

APOYARSE FIRMEMENTE CON LAS MANOS AL LEVANTARSE


PARA LA SIGUIENTE RAKÁ

Después, "se levantaba para la segunda raká, apoyándose sobre el suelo." 295 O
"él (Salallahu alehi wa salam) cerraba sus puños 296 en la oración: apoyándose
con sus manos cuando se incorporaba." 297
289
Abu ‘Auána y Abu Daud con dos isnades sajíj. Ahmed, Malik y Chafeí apoyan el elevar las manos en
sus propias narraciones. Ver nota previa en suyúd.
290
Bujarí y Muslim.
291
Abu Daud y Hakim declaráronlo sajíj; Dájabi concordó.
292
Ahmed y Tirmídi declaráronlo sajíj.
293
Véase pie de nota #10
294
Bujarí y Abu Daud. Esta manera de sentarse es conocida por los sabios de Fiq como yálsa al-istirája
(sentada de descanso). Chafeí lo confirma, al igual que Ahmed en su Tajquíc (111/1) quien además lo
defendió firmemente, ya que era bien sabido que él instigaba mucho en seguir una sunna en la que no
había nada de contradictorio. Ibn Jáni escibió en su Masaail acerca de Imám Ahmed (p.42): “Ví a Abu
Abdulá (o sea, Imám Ahmed) algunas veces apoyarse sobres sus manos cuando se incorporaba para la
siguiente raká, y algunas veces se sentaba erecto y se incorporaba (directamente)”. De Imám Isaac bin
Rajáuai se dice que él dijo –anotado en el Masaail de Marwazi (1/147/2)-: “El ejemplo fue puesto por el
Profeta (Salallahu alehi wa salam) al apoyarse con sus manos al levantarse, ya sea que estuviese viejo o
jóven” véase también Irwá (2/82-3).
295
Bujarí y Chafeí.
296
En árabe dice “como uno que amasa con las manos”.
297
Abu Isaac al-Harbi sin ningún sanad equivocado, y su significado se encuentra en Baijáqui, con un
isnad sajíj. En cuanto al hadiz que dice: “solía levantarse como una flecha, sin apoyarse con las manos”
es un hadiz inventado (maudú), y todas las narraciones del mismo corte os on muy débiles o también
LA SEGUNDA RAKÁ.

"Cuando él (Salallahu alehi wa salam) se levantaba para la segunda raká,


comenzaba alabando a Alá (Fatiha 1:1), sin detenerse." 298

Siempre realizaba esta raká exactamente igual a la primera, excepto que la


hacía más corta que la primera como antes.

ES OBLIGATORIO REZAR SURA LA FATIHA EN CADA RAKÁ

Ordenó a " quien rezaba deplorablemente" recitar la Fatiha en cada raká; tras
decírselo (recitarla en la primera raká) 299 , después le ordenó: Hazlo así en
toda tu oración 300 (en otra narración: en cada raká). 301 También solía decir,
a cada raká, su recitación. 302

inventados. Esto lo explico en mi obra “Colección de hadices falsos” (Silsila al- Ahadiz a-Da’ífa; pp.
562, 929, 968)
298
Muslim y Abu ‘Auána. La falta de interrupción que afirma este hadiz no se refiere a la dada en la du’a
de apertura, por lo cual no incluye la pausa para recitar la isti-áda, o puede tener un significado más
amplio: lo primero es lo acertado. Hay dos puntos de vista entre los escolásticos del Islam con respecto a
la isti-áda y sólo consideramos lo correcto concernientemente a lo dicho en cada raká; los detalles de
todo esto lo encontrarán en al-Asl.
299
Abu Daúd & Ahmed con isnád fuerte.
300
Bujarí & Muslim.
301
Ahmed, con isnád jásan.
302
Ibn Maya; en el Sajíj de Ibn Hibban; y por Ahmed , de la obra Masáil (1/52)de Ibn Jáni. Yabir bin
Abdulá dijo: “Quien rece una raká en la que no recite la Madre del Corán, no ha rezado nada, a menos
que este detrás den imám”- relatólo Malik en su Muwatta.
EL PRIMER TACHÁJUD.
Después, él (Salallahu alehi wa salam) se sentaba para el tachájud
después de terminar la segunda raká. En la oración de dos rakás (el
fáyer), "se sentaba en muftarishan" 303 , y ya que solía sentarse entre las
dos sáchdas, "se sentaba de igual modo en el primer tacháhjud" 304 en la
oración de tres –y cuatro-rakás. [Véase diagrama].

Y ordenólo así a “quien rezaba deplorablemente”, diciéndole: cuando te


sientes a mitad de la oración, estad calmado; tiende tu muslo izquierdo y
realiza el tachájud. 305

Abu Huraira narró: "Mi amigo (Salallahu alehi wa salam) me prohibió


agazaparme (ic-á) como un perro"; en otro hadiz: "solía prohibir el
agazapamiento del diablo." 306

"Una vez sentado en tachájud, colocaba la palma derecha (de su mano) sobre
su muslo derecho (en otra narración: rodilla); y la palma izquierda (de su
mano) sobre su muslo izquierdo (en otra narración: rodilla, extendiéndola
sobre la misma)" 307 ; O "colocaba el extremo de su codo derecho sobre su
muslo derecho." 308

También se menciona que “prohibió a un hombre que estaba sentado en


oración descansando (cómodamente) sobre su mano izquierda: en verdad que
así rezan los judíos” 309 . De otra forma también dijo: No os sentéis así,
porque en verdad esta es la forma de aquellos que se sientan y que serán
del número de los castigados 310 . Otro hadiz reza que, es la posición de
aquellos que incurren en la Ira (de Alá). 311

MOVER EL DEDO EN TACHÁJUD

"Él (Salallahu alehi wa salam) extendía la palma izquierda (de su mano) sobre
su rodilla izquierda, cerraba el puño derecho de su mano derecha, apuntando

303
Nasái (1/173) con isnad sajíj.
304
Bujarí y Abu Daúd.
305
Abu Daud y Baijáqui, con isnád jásan.
306
Tayálasi, Ahmed e Ibn Abi Cheiba. Sobre el ic-á, Abu Ubeida y otros dijeron “que cuando un hombre
presiona sus posaderas contra el suelo, mantiene sus canillas rectas, y apoya sus manos sobre el suelo, lo
hace igual que un perro.” Esto es diferente al ic-a entre sáchdas, lo que sí esta aprobado en la sunna,
como se hablo en la sección ic-á.
307
Muslim, Abu ‘Auána y otros. Se encuentra en el Iruá (316).
308
Muslim y Abu ‘Auána.
309
Baijáqui y Hakim, quienes lo declararon sajíj y Dájabi concordó. El siguiente es semejante a éste;
ambos se encuentran en Irwá (380).
310
Ahmed y Abu Daud, con isnád sajíj
311
. Abdu Razác; Abdúl Jác lo declaró sajíj en su Ahkam (no. 1284-con mi propia corroboración).
con el dedo adyacente al pulgar en dirección de la quibla, y fijaba su mirada
sobre éste. (o sea, el dedo índice)." 312

Por otro lado, "cuando apuntaba con su dedo, colocaba su pulgar sobre el dedo
medio" 313 ; y en ocasiones “él formaba un círculo con estos dos (dedos)." 314

"Cuando alzaba su dedo, lo movía y suplicaba con él" 315 , También solía decir
que "es mucho más poderoso que el acero contra el diablo, refiriéndose al
dedo índice." 316

Inclusive, "los Compañeros del Profeta (Salallahu alehi wa salam) solían


recordarse unos a otros que (debían) apuntar con el dedo cuando
suplicasen." 317

312
Muslim y Abu ‘Auána e Ibn Juzaima, Humeidi (13/1) y Abu Ya’la (275/2) adscribieron un isnád sajíj
en base a lo que dijo Ibn Omar: “y esto es un tiro hacia el Diablo; nadie olvida esto cuando lo hace”, y
Humeidi alzó su dedo. Humeidi dijo también que Muslim bin Abi Mariam dijo: “un hombre me contó que
en una iglesia de Siria observó imágenes de profetas pintados como éste”, y Humeidi alzó su dedo. Esto
es una anécdota bastante extraña, pero el isnád que se recorre hasta dicho “hombre” es correcto.
313
Muslim y Abu ‘Auána e Ibn Juzaima, Humeidi (13/1) y Abu Ya’la (275/2) adscribieron un isnád sajíj
en base a lo que dijo Ibn Omar: “y esto es un tiro hacia el Diablo; nadie olvida esto cuando lo hace”, y
Humeidi alzó su dedo. Humeidi dijo también que Muslim bin Abi Mariam dijo: “un hombre me contó que
en una iglesia de Siria observó imágenes de profetas pintados como éste”, y Humeidi alzó su dedo. Esto
es una anécdota bastante extraña, pero el isnád que se recorre hasta dicho “hombre” es correcto.
314
Muslim y Abu ‘Auána .
315
Abu Daud, Nasái, Ibn al-Yarúd en al-Muntacá (208); Ibn Juzaima (1/86/1-2) e Ibn Hibban en su Sajíj
(485) con un isnád sajíj. Ibn al-Mulaquin también lo declaró sajíj (28/2), y tiene un narrador confiable en
la persona de Ibn ‘Adi (287/1).
316
Ibíd. Sobre las palabras “suplicaba con él”, el Imám Tajáui dijo: “Esto es evidencia de que lo hacía
hasta al final de la oración”. De aquí se constata que la sunna es apuntar y mover el dedo continuamente
hasta el taslím, por lo que la súplica termina ahí. Esta es la posición de Malik y otros. Imám Ahmed fue
cuestionado: “¿Debe un hombre apuntar con su dedo durante la oración?” A lo que respondió firmemente
que “Sí”. (mencionado por Ibn Jáni en su obra Masaail del Imám Ahmed, 1/80). De aquí, es claro que
mover el dedo en tachájud es una sunna comprobada del Profeta (Salallahu alehi wa salam), la cual
practicaba Ahmed y otros imames de la sunna. Por lo tanto, los que piensan que no tiene sentido y es
irrelevante y no tiene que ver nada con la oración, deben temer a Alá, y por lo mismo no mueven sus
dedos aún sabiendo que es una sunna establecida. Y tienen una falta de entendimiento para interpretarlo
(porque son unos necios), lo que es inconsistente con el modo árabe de expresión y contrario al
entendimiento de los imames con respecto a eso.
Lo sorprendente es que algunos de ellos defienden a los imames en otros asuntos que, aunque
contradigan claramente la sunna, con el argumento de que el señalar los errores de los imames implica
faltarle al respeto y vilipendiarlos. Sin embargo, caen en contradicción porque a la vez que rechazan las
sunnas poco o nada conocidas del Profeta, comienzan a mofarse de aquellos que las practican. Sea que lo
hagan conciente o inconcientemente, sus burlas también “se llevan entre las patas” tanto a los imames a
quienes a menudo defienden estúpidamente y los que practican las sunnas correctas: todo al mismo
tiempo. Pero en realidad a quien realmente están denigrando es al Profeta (Salallahu alehi wa salam)
mismo, porque él es quien verdaderamente nos trajo la Sunna, por lo que hacer escarnio de esto equivales
a denigrarse uno mismo.
<<Más cuál es la recompensa de aquellos de entre vosotros que se comporta así excepto…>>

En cuanto a descansar el dedo después de apuntar o dejar de moverlo tras la afirmación: lá ilája … (no
hay Dios…); con la negación: … íla lá (excepto Alá), no tiene fundamento en la sunna. En realidad, es
contrario a la sunna dejar de moverlos, como lo prueban los hadices.
Más aún, el hadiz que menciona no mover su dedo no tiene un isnád auténtico, como he explicado en Daíf
Abi Daúd (175). Y aún si esto fuese cierto, es negante, ya que el hadiz precedente es afirmativo: lo
afirmativo precede a lo negante, como bien saben los ulemas.
Una vez "vio a un hombre suplicar con los dos dedos, así que dijo: hacedlo
uno, [con uno]" y lo indicó señalando el dedo índice (de su mano)." 318

"Él (Salallahu alehi wa salam) hacía esto en ambos tachájud." 319

ES OBLIGATORIO EL PRIMER TACHÁJUD Y SUPLICAR


DURANTE EL MISMO

"Él (Salallahu alehi wa salam) recitaba la Tajiya después de cada dos


rakás" 320 ; "la primer cosa que decía al estar sentado era: toda la honra y
respeto a Alá." 321

"Cuando (una vez) olvidó realizar el tachájud después de las dos primeras
rakás, él se postraba (dos veces) por (dicho) olvido." 322

Él solía ordenarles realizar el tachájud, diciendo: Cuando os sentéis después


de cada dos rakás, decid: ‘toda la honra…’ y luego cada uno de vosotros
deberá decir la súplica que más le agrade y suplicad a Alá, el Poderoso y
Sublime [con ella] 323 . En otra versión: Decid “toda la honra y ... en cada
sentada 324 , y también ordenó a "quien rezaba deplorablemente” hacerlo así,
como se mencionó previamente.

"Él (Salallahu alehi wa salam) les enseñaba el tachájud del mismo modo que
les enseñó las suras del Corán"325 , y "la sunna es decirlo calladamente." 326

EL MODO DE HACER TACHÁJUD

El Profeta enseñó distintas maneras de pronunciar el tachájud:

317
Ahmed, Bazar, Abu Yapar al-Bujtirí en al-Amaali (60/1), Abdúl Gani al-Macdisí es su Sunan (12/2)
con el isnad sajíj, Ruyáni es su Musnad (249/2) y Baijáqui.
318
Ibn Abi Cheiba (2/123/2) con isnád jásan.
319
Ibn Abi Cheiba (12/40/1;2/123/2) y Nasái. Hakim declarólo sajíj y Dájabi concordó, y hay la narración
que apoya a Ibn Abi Cheiba.
320
Nasái & Baijáqui, con isnád sajíj.
321
Muslim y Abu ‘Auána.
322
Baijáqui lo transmitió como una narración de Aixa con isnád sajíj, corroborado por Ibn al-Mulaquin
(28/2).
323
Nasái, Ahmed & Tabaráni en Múyam al Kabír (3/25/1) con un isnád sajíj. El significado literal del
hadiz es evidencia para la validez de suplicar en cada tachájud, incluyendo el que no esta próximo al
taslím, y es el punto de vista de Ibn Hazm.
324
Nasái con isnád sajíj
325
Bujari & Muslim.
326
Abu Daud & Hakim, quienes lo declararon sajíj y Dájabi concordó.
48
Del ár. Tajiyát, o sea: “todas las palabras que implican paz, soberanía y eternidad, que son de Alá”
(Nijáya).
49
Del ár. Salauát, o sea, “todas las súplicas que se usan para glorificar la majestad de Alá, porque Él tiene
todo el derecho de ellas, y nadie más es merecedor de ellas excepto Él”. (Nijáya)
1. Ibn Masúd, dijo: "El Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) me
enseñó el tachájud (con) mi palma entre sus palmas y el modo que me
enseñó las suras del Corán (fueron):

Las devociones 327 , los ruegos 328 y halagos 329 son para con Alá. La
paz 330 sea contigo, ¡Oh Profeta!, junto con las bendiciones 331 y
misericordia de Alá. La paz sea con nosotros y para con los
honestos siervos de Alá. [Al decir esto, esta incluyendo a los siervos
justos en los cielos y en la tierra.] Testifico que no hay más dios que
Alá; y testifico que Mohámed es Su siervo y mensajero.

[Y así fue mientras habitó entre nosotros; pero después que se fue,
decíamos:

[la paz sea con el Profeta]." 332

329
Del ár. Tayibát, o sea, “todas las palabras que son buenas y puras para la alabanza de Alá y no aquellas
(que ofenden y ) que no comparten los atributos con los cuales reyes (y dignatarios) merecen.” (Fath al-
Bári)
330
Significa buscar refugio en Alá y sentirse fuerte por Él; ya que as-salaam (paz) es uno de los nombres
de Alá. De aquí, que los saludos efectivamente signifiquen: Alá es un guardián y salvaguardador de ti.
Igualmente se dice que “Alá esté contigo”, o sea, que te salvaguarde, te ayude y te favorezca.
331
Un término que significa todo lo bueno continuamente dimana de Alá.
332
Bujarí, Muslim, Ibn Abi Cheiba (1/90/2), Sirách & Abu Ya’la en su Musnad (258/2). Lo pueden
encontrar en Irwá (321).
Dijo Ibn Masúd : “Dijimos: Paz sea con el Profeta”, y aclara que los Compañeros solían decir
“Paz sea contigo, ¡Oh Profeta!” en el tachájud mientras el Profeta (Salallahu alehi wa salam) estaba vivo;
pero cuando murió, dejaron de hacerlo, y en su lugar decían “la paz sea con el Profeta”. Indudablemente
esto fue hecho con el permiso del Profeta (Salallahu alehi wa salam), lo que apoya firmemente Aixa de
igual modo enseñaba el tachájud en la oración con “paz sea con el Profeta”, como lo transmitió Sirách en
su Musnad (9/1/2) & Mujáis en al-Faua’id (11/54/1) con dos isnádes sajij de Aixa.
Ibn Hacher dice: “esta añadidura demuestra claramente que ellos solían decir ‘la paz sea contigo,
Oh Profeta’, dirigiéndose directamente a él mientras vivía, pero cuando él (Salallahu alehi wa salam)
murió, dejaron de dirigirse a él directamente y en su lugar lo mencionaban en tercera persona diciendo ‘la
paz sea con el Profeta’.” También dice más adelante: “Subki dijo en Shar al-Minjach, después de contar
la narración de Abu ‘Auána, solamente ‘si esto es contado autenticamente por los los Compañeros, prueba
que después de su tiempo, no es obligatorio dirigirse al Profeta (Salallahu alehi wa salam) directamente
2. El tachájud de Ibn Abbás: "El Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa
salam) solía enseñarnos el tachájud de la manera que nos enseñó [las
suras del] el Corán; y solía decir:

Las devociones, halagos, ruegos y cumplidos son para con Alá. La


paz sea contigo ¡Oh Profeta!, junto con la misericordia de Alá y Sus
bendiciones. La paz sea con nosotros y con los siervos honestos de
Alá. Testifico que no hay más dios que Alá; y [Testifico] que
Mohámed es el Mensajero de Alá (en otra narración: ... es Su siervo
y mensajero)." 333

3. El tachájud de Ibn Omar, quien reportó que el Mensajero de Alá


(Salallahu alehi wa salam) decía en el tachájud:

Las devociones, oraciones y halagos son para con Alá. La paz sea
contigo, ¡Oh Profeta!, junto con la misericordia de Alá - Ibn Omar

en las zalemas, así que uno dice ‘la paz sea con el Profeta’. (Ibn Hayar continúa:) Ésto es auténtico sin
duda (porque esta asentado en Sajíj Bujari), y también he hallado fuerte apoyo a esto: - Abdú Razác dijo;
Yureich me informó: Ata me informó que los Compañeros solían decir ‘la paz sea contigo ¡Oh Profeta!’
mientras éste esta vivo, pero después que murió, decían ‘la paz sea con el Profeta’ y esto es un isnád sajíj.
En cuanto a la narración de Saíd bin Manssur de Obeida bin Abdulá bin Masúd, quien lo dijo de su padre
que, el Profeta (Salallahu alehi wa salam) les enseñó el tachájud, y que él (Abdulá bin Masúd) lo dijo (el
tachájud); Ibn Abbás dijo: ‘solíamos decir ‘la paz sea contigo ¡Oh Profeta!’ sólo mientra estaba vivo; a lo
que Ibn Masúd respondió: ‘Es así como fuimos instruidos, y es así como lo enseñamos’, parece ser que
Ibn Abbas lo señaló como un asunto polémico pero Ibn Masúd no lo aceptó. Sin embargo, la narración de
Abu Ma’mar (de la narración de Bujari) es más auténtica, ya que Abu Obeida no escuchó (los hadices) de
su padre, sino que, el isnád que llega hasta Abu Obeida es inconsistente.” (fin de la cita de Ibn Hacher).
Las palabras de Ibn Hayar han sido registradas por muchos sabios en sus análisis, o sea, Cataláni,
Zarcáni, Lucnoui, etc. , quienes decidieron dar fe de sus palabras sin más comentarios. Dicha olémica se
trata más a detalle en la obra al-Asl.
333
Muslim , Abu ‘Auána, Chafeí & Nasái.
dijo, "Y añado:" 334 ... y Sus bendiciones. – La paz sea con nosotros y
con los siervos justos de Alá. Testifico que no hay más dio que Alá -
Ibn Omar dijo “Y añado:” 335 ... exclusivamente Él sin que se lo
asocie; - Testifico que Mohámed es Su siervo y mensajero. 336

4. El tachájud de Abu Musa al-Ash'ari, quien dijo que el Mensajero de


Alá (Salallahu alehi wa salam) dijo: ... cuando os sentéis, la primer
cosa que vosotros diréis será:

Las devociones, halagos y ruegos son para con Alá. La paz sea
contigo ¡Oh Profeta!, junto con la misericordia de Alá y Sus
bendiciones. La paz sea con nosotros, y con los siervos justos de
Alá. Testifico que no hay dios más que Alá [exclusivamente Él sin
que se lo asocie]; y testifico que Mohámed es Su siervo y mensajero
– siete frases, y todas ellas son las salutaciones." 337

5. El tachájud de Omar ibn al-Jatab, quien enseñaba a la gente a decir el


tachájud (del Profeta) cuando daba el sermón desde el mimbar,
diciendo, “Decid:

Las devociones son para con Alá; los más puros elogios para con
Alá; los halagos [son para con Alá]; los ruegos son para con Alá. La
paz sea contigo, ¡Oh Profeta!, junto con la misericordia de Alá y
Sus bendiciones. La paz sea con nosotros y con los siervos justos de
Alá. Testifico que no hay más dios que Alá; Testifico que no hay

334
Véase la siguiente nota.
335
Éstas dos adiciones han sido verificadas como partes del tachájud del Profeta (Salallahu alehi wa
salam). Ibn Omar no las añadió a su parecer (lejos de ello esta de tal aberración); en realidad las aprendió
de otros Compañeros que las registraron del Profeta (Salallahu alehi wa salam) y después él las añadió al
tachájud que escuchó directamente del Profeta (Salallahu alehi wa salam).
336
Abu Daud & Daracútni, declarándolo sajíj.
337
Muslim, Abu ‘Auána, Abu Daud e Ibn Maya.
dios más que Alá y testifico que Mohámed es Su siervo y
mensajero. 338

EL AZALÁ SOBRE EL NABÍ(SALUTACIONES AL PROFETA) - SU


ETIQUETA -.

Él (Salallahu alehi wa salam) solía enviar plegarias a sí mismo en el primer


tachájud al igual que los otros. 339 Instituyó ésto para su umma, ordenándoles
que enviasen los azalaes sobre él, después de las zalemas, 340 y se los enseñó,
diciéndolo de formas diferentes:

338
Malik & Baijáqui con isnades Sajíj. Aunque éste hadiz es maucúf, que efectivamente es marfú, ya que
se sabe que este tipo de cosas no pueden ser de opinión personal, ya que si lo fuera, no sería mejor que los
otros dicen acerca del diker, como Ibn Abdúl Barr ha dicho.

*NB: en ningunos de los tachájud se encuentra la añadidura: ua magfiratuju (…”y Su perdón”), así que
uno no debe acostumbrarse a decirlo. De aquí, los que siguen a los auténticos antepasados musulmanes
(salaf) lo censuraron, como lo demuestra las siguientes narraciones:

Tabaráni (3/56/1) reportó con un isnád sajíj de Talha bin Musarrif, quien dijo: Rabí bin Jaitam añadió
durante el tachájud, “… y sus bendiciones, y ¡Su perdón!” así que ‘Alcama dijo: “nosotros nos
detenemos hasta donde nos fue enseñado: la Paz sea contigo,¡Oh Profeta!, y también la misericordia de
Alá y Sus bendiciones”; ‘Alcama estaba siguiendo el ejemplo de su maestro Abdulá bin Masúd de quien
se registra fielmente que estaba una vez enseñando a un hombre el tachájud, y cuando llegó a “testifico
que no hay Dios excepto Alá…” el hombre agregó: “solamente Él sin asociado”, a lo que Abdulá lo
corrigió: “Él es así (como tú dices), pero nosotros nos detenemos hasta donde nos fue enseñado”.
(transmitido por Tabaráni en Múyam al-Ausat, no. 2848, con isnád sajíj).
338
Abu ‘Auána es su Sajíj (2/324) & Nasaí.
338
Han dicho: “Oh mensajero de Alá, se nos ha enseñado cómo enviarte zalemas (en el tachájud), pero
¿Cómo te enviamos salutaciones? A lo que dijo: ‘¡Oh Alá! Honra a Mohámed…” etc. Así que no
especificó un solo tachájud excluyente de otro, así que hay evidencia para establecer que puede
enviarsele salutaciones (u honrarlo) en el primer tachájud también. Esta es la opinión de Chafeí, como lo
manifiesta en su libro al-Umm, y es apoyado por sus compañeros, como Nauaui explicó en al-Machmú
(3/460) y confirmado en Rauda Talibín (1/263). También es el punto de vista de Visir bin Hubaira al-
Hambali en al-Ifsa; e Ibn Rayab lo ha acotado en Dail Tabacát (1/289). Muchos hadices existen para
enviar salutaciones al Profeta (Salallahu alehi wa salam) en tachájud; en ninguno de ellos hay detalles
mencionados. En realidad estos hadices son generales, por lo que incluye cada tachájud, los cuales he
sacado en al-Asl como ta’lic, pero no en el texto principal, porque estos no satisfacen nuestras
condiciones de autenticidad. Pero no son mutuamente auxiliares en significado, y aquellos que rechazan y
se oponen a esto no tienen evidencia para usarlo como prueba, como lo he afirmado en al-Asl. De igual
modo, el decir que se puede añadir algo a la frase “¡Oh Alá! Honra a Mohámed” es makrú y es
inconsistente en la Sunna, para lo cual no hay prueba convincente. En realidad vemos quien dice esto no
esta implementando las instrucciones del Profeta (Salallahu alehi wa salam): “decid: ‘Oh Alá! Honra a
Mohámed y a la familia de Mohámed…”; hay más de ésta discusión en al-Asl.
339
Abu ‘Auána es su Sajíj (2/324) & Nasaí.
340
Han dicho: “Oh mensajero de Alá, se nos ha enseñado cómo enviarte zalemas (en el tachájud), pero
¿Cómo te enviamos salutaciones? A lo que dijo: ‘¡Oh Alá! Honra a Mohámed…” etc. Así que no
especificó un solo tachájud excluyente de otro, así que hay evidencia para establecer que puede
enviársele salutaciones (u honrarlo) en el primer tachájud también. Esta es la opinión de Chafeí, como lo
manifiesta en su libro al-Umm, y es apoyado por sus compañeros, como Nauauí explicó en al-Machmú
1.

¡Oh Alá! Honra a Mohámed 341 y a la gente de su hogar, a sus


esposas y prole, así como honraste a la familia de Abraham; en
verdad eres alabado, glorioso. Y bendice a Mohámed 342 , y a la
gente de su hogar, a sus esposas y prole, así como bendijiste a la
familia de Abraham; en verdad eres alabado, glorioso.

La anterior es una suplica que usaba para sí mismo. 343

2.

(3/460) y confirmado en Rauda Talibín (1/263). También es el punto de vista de Visir bin Hubaira al-
Hambali en al-Ifsa; e Ibn Rayab lo ha acotado en Dail Tabacát (1/289). Muchos hadices existen para
enviar salutaciones al Profeta (Salallahu alehi wa salam) en tachájud; en ninguno de ellos hay detalles
mencionados. En realidad estos hadices son generales, por lo que incluye cada tachájud, los cuales he
sacado en al-Asl como ta’lik, pero no en el texto principal, porque estos no satisfacen nuestras
condiciones de autenticidad. Pero no son mutuamente auxiliares en significado, y aquellos que rechazan y
se oponen a esto no tienen evidencia para usarlo como prueba, como lo he afirmado en al-Asl. De igual
modo, el decir que se puede añadir algo a la frase “¡Oh Alá! Honra a Mohámed” es makrú y es
inconsistente en la Sunna, para lo cual no hay prueba convincente. En realidad vemos quien dice esto no
esta implementando las instrucciones del Profeta (Salallahu alehi wa salam.): “decid: ‘Oh Alá! Honra a
Mohámed y a la familia de Mohámed…”; hay más de ésta discusión en al-Asl.
341
Uno de los puntos de vistas más antiguo sobre el significado de “Honra al Profeta” es el de Abu al-
Aliya (con referencia a la sura al-Ahzáb 33:56): “‘Alá, Honra al Profeta’ significa que lo cubre de gloria,
lo asciende de puesto; las salutaciones de los ángeles y otros implica que buscan esto de Alá, y lo que se
busca es que las salutaciones sean incrementadas, más no se pide por la primera.” Ibn Hayar anotó esto en
Fath al-Bári, y continuó refutando la falsa idea de que la salutación del Señor sobre alguien es por
misericordia; Ibn al-Cayyim también lo aclaró en Yalá al-Afjaám, dando poco margen a malentendidos.
342
De baraca: aumento en creces. Por ello ésta súplica asegura a Mohámed el bien que Alá le ha
garantizado a la familia de Abraham de continuo, de bienestar seguro, al mismo tiempo que su
incremento y multiplicidad.
343
Ahmed y Tajáui con isnád sajíj.
¡O Alá! Honra a Mohámed y a la familia de Mohámed, como
honraste a [Abraham, y a] 344 la familia de Abraham; En verdad
eres alabado, glorioso. ¡Oh Alá! Bendice a Mohámed y a la familia
de Mohámed al igual que bendijiste a [Abraham, y a] 345 la familia
de Abraham; en verdad eres alabado, glorioso. 346

3.

¡O Alá! Honra a Mohámed, y a la familia de Mohámed, así como


honraste a Abraham, [y a la familia de Abraham]; En verdad eres
alabado, glorioso. Y bendice a Mohámed, y a la familia de
Mohámed, así como bendijiste a [Abraham, y] la familia de
Abraham; en verdad eres alabado, glorioso. 347

4.

¡Oh Alá! Honra a Mohámed [el Profeta iletrado], y al familia de


Mohámed; así como honras a [la familia de] Abraham; y bendice a
Mohámed [el Profeta iletrado] y a la familia de Mohámed; así
como bendijiste a [la familia de] Abraham de entre las naciones; en
verdad eres alabado, glorioso. 348

344
Véase la nota siguiente.
345
Estas dos añadiduras se encuentran en secuencia en Bujari, Tajáui, Baijáqui, Ahmed y Nasái. También
se encuentran por medio de otras narraciones dentro de diferentes dúplicas (vea nos. 3, 7), y no
confundirse con el punto de vista de al-Cayyim en Yalá al-Afjam (p. 198), en la tónica de su gran maestro
Ibn Taimiya en al-Fatawa (1/16): “No hay hadiz auténtico con las palabras ‘Abraham’ o ‘la familia de
Abraham’ juntas’”; por lo que nosotros les hemos mostrado los hadices auténticos. El error de Ibn
Cayyim se debe al hecho de que él declaró al no. 7 sajíj, ¡el cual contiene lo que él ha negado en lo
anterior!
346
Bujari, Muslim , Humaidi (138/1) & Ibn Manda (68/2), quienes dijeron: “Hay consenso sobre este
hadiz de que es auténtico”.
347
Ahmed, Naasái & Abu Yála en su Musnad (44/2) con isnád sajíj.
348
Muslim, Abu ‘Auána, Ibn Abi Cheiba (2/132/1) & Abu Daud; Hakim lo declaró sajíj.
5.

¡Oh Alá! Honra a Mohámed, Tu siervo y mensajero, así honraste a


[la familia de] Abraham. Y bendice a Mohámed [Tu siervo y
mensajero], [y a la familia de Mohámed,]; así como bendijiste a
Abraham[ y a la familia de Abraham]. 349

6.

¡Oh Alá! Honra a Mohámed y [a] sus esposas y prole, así como
honraste a [la familia de] Abraham. Y bendice a Mohámed, y [a]
sus esposa y prole, así como bendijiste a [la familia de] Abraham;
en verdad eres alabado, glorioso. 350

7.

349
Bujarí, Nasái, Tajáui, Ahmed & Ismael al-Cadi en Fadl a-salá alá Nabí salaláju aléiji ua sálam (p. 28
1ª ed., p. 62; 2ª ed. Con mi corroboración)
350
Bujarí, Muslim & Nasái.
¡Alá! Honra a Mohámed, y a la familia de Mohámed, y bendice a
Mohámed, y a la familia de Mohámed, así como honraste y
bendijiste a Abraham y la familia de Abraham; en verdad eres
alabado, glorioso. 351

NOTAS IMPORTANTES ACERCA DEL AZALÁ SOBRE EL NABÍ –


ENVIAR SALUTACIONES AL PROFETA DE LA UMMA-.
1) Se puede ver en todas estas formas para enviar salutaciones (reverencia,
honra, respeto) al Profeta (Salallahu alehi wa salam), nunca se desvincula el
nombre de Abraham (Ibrahim en árabe) con el de su familia, con la fórmula:
“… así como honras a la familia de Abraham”. La razón de ello es porque en
árabe, la familia de un hombre incluye al susodicho junto con quienes
dependen de él, como dice Alá el Alabado:

"Alá ha escogido a Adán, Noé, la familia de Abraham y a la famlia de


Imrán sobre la demás gente" (la familia de Imrán 3:33);

"Enviamos contra ellos una tempestad de arena, excepto a la familia de


Lot, a la que salvamos al rayar el alba" (La luna 54:34); o como el dicho del
Profeta (Salallahu alehi wa salam):¡Oh Alá! honra a la familia de Abu
Aufa. La frase “Aj-lul-Beit (gente de la casa) se entiende por la siguiente
aleya:

"las bendiciones de Alá sean sobre vosotros, gente de la casa" (Hud 11:73).
Por ende, Abraham esta inserto en “la familia de Abraham".

Scheijul-Islam Ibn Taimiya dice,

"Muchas de las versiones que dicen ‘así como honras a la familia de


Abraham’ y muchas de las versiones dicen, ‘así como honras a la familia de
Abraham' y 'así como bendices a la familia de Abraham'; y algunas otras dicen
'Abraham' mismo, es porque él es el motivo de todos los ruegos y
purificaciones de estas (peticiones); los demás miembros de su familia son
depositarios inmediatos de todo aquello (bendiciones, honras). Las dos frases
que han sido empleadas separadamente demuestran lo que digo."

351
Nasái, Tajáui, Abu Saíd bin al-Arabi en al-Múyam (79/2) con isnades sajíj. Ibn al-Cayyim dio su
fuente de Mohámed bin Isaac a-Sirách en Yála al-Afjam (pp. 14-15) y luego lo declaró sajíj. Sus palabras
incluyen tanto a ‘Abraham’ y ‘la familia de Abraham’, algo que pasó por alto Ibn al-Cayyim y su maestro
Ibn Taimiya, como expliqué anteriormente.
Además, existe una cuestión bien sabida entre la gente del conocimiento: la
cuestión básica en la afirmación, "así como honras a...", es verdad ya que el
sujeto de comparación es por lo común superior al objeto comparado; pero
éste no es el caso, ya que Mohámed (Salallahu alehi wa salam) es superior a
Abraham; tanto es así que dicha superioridad dicta que la petición en las
salutaciones son las más preferibles que cualquier otra recibida o futura a
recibir. La gente del conocimiento nos ha provisto muchas respuestas al
respecto, y éstas pueden encontrarse en Fath al-Baari y Yalaa' al-Ifhaam.
Estas suman un total de diez puntos de vista, los cuales son inconsistentes,
unos más que otros, excepto un punto de vista bien fundamentado - el cual
adoptaron Shaijul-Islam Ibn Taymiyyah e Ibn al Cayyim – que es: "la familia
de Abraham incluye muchos profetas; pero ninguno semejante a ellos se
encuentra dentro de la familia de Mohámed. Por lo cual, cuando se recurre por
igual los azaláes sobre el Profeta (Salallahu alehi wa salam) y su familia como
a los de Abraham y su familia, estamos incluyendo a todos los profetas: la
familia de Mohámed recibe por añadido lo que es propio para ella; ya que la
familia de Mohámed no alcanza el rango de los profetas. Las bendiciones
extra y los beneficios dados a los profetas, incluyendo a Abraham, son para
Mohámed (Salallahu alehi wa salam). Por lo que ocupa una posición de
distinción que los otros no tienen."

Ibn al-Cayyim dice,

"Este es el mejor punto de vista de todos: que Mohámed (Salallahu alehi wa


salam), pertenece a la familia de Abraham. En realidad él es el mejor de la
familia de Abraham, como Alí ibn Talha nos relata de Ibn Abbás sobre el
dicho del Magnánimo, "Alá ha escogido a Adán, Noé, a la familia de
Abraham y a la de Imrán por encima de todos" (la Familia de Imrán 3:33);
Ibn Abbás dijo, "Mohámed se encuentra en la familia de Abraham". Se estima
por el hecho de que si los otros profetas descendían de Abraham, estos se
incluían en su familia. Luego, el incluir al Mensajero de Alá (Salallahu alehi
wa salam) es propio "... así como honras a la familia de Abraham", lo que
incluye las salutaciones enviadas a él y al resto de los demás profetas que
descienden de Abraham, por lo general. Entonces Alá nos ha ordenado
específicamente enviar azalaes a Mohámed y a su familia; ya que mientras lo
hagamos así, lo mismo va para el resto de la familia de Abraham. Por ende, a
la familia del Profeta le toca por derecho propio, dejando lo que queda a él
(Salallahu alehi wa salam). No cabe duda que todos los azalaes que recibe la
familia de Abraham junto con el Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam),
son aún mayores que los recibidos por el Profeta (Salallahu alehi wa salam)
solamente. Por lo tanto, lo que se busca para él es la gracia más grande, en
definitiva, superior a la que se busca por Abraham. Se deduce de aquí que, la
comparación básica consistente se vuelve clara. Los azalaes que se buscan
para él con dichas palabras sos superiores que aquellas otras solícitas, ya que
cuando se recurre a la salutación es en mucho parecido al modelo de
comparación con lo que el Profeta (Salallahu alehi wa salam) le toca una
mayor porción: la comparación dicta que lo que se pide es más que lo que es
dado a Abraham con los otros (profetas).Es así que la nobleza y excelsitud de
Mohámed (Salallahu alehi wa salam) evidentemente están por encima de
Abraham y su familia, la cual incluye a los profetas, y es lo que él se merece.
Estas salutaciones al Profeta (Salallahu alehi wa salam) es la evidencia clara
de su excelsitud, y que no hay más. Así que Alá lo honre junto con toda su
familia, y la paz sea con ellos; muchas albricias de paz; lo recompense con
nuestras salutaciones mejor de lo que Él ha recompensado a cualquier profeta
de Su gente. ¡Oh Alá! Honra a Mohámed y a la familia de Mohámed, al igual
que honraste a la familia de Abraham. En verdad eres alabado, glorioso. Y
bendice a Mohámed y a la familia de Mohámed, así como bendijiste a la
familia de Abraham; en verdad eres alabado, glorioso."
2) Que el lector en la parte de la salutación, con todos sus diferentes tipos,
siempre deberá honrar a la familia de Mohámed (Salallahu alehi wa salam):
sus esposas e hijos como al susodicho. Por lo tanto, no es de la Sunna ni
ejecutar la orden del Profeta el decirla nada más hasta "¡Oh Alá! Honra a
Mohámed". Lo que debe hacerse es completar los tipos de salutaciones
utilizados y que fueron reportados por él (Salallahu aleh iwa salam) ya siendo
en el primer o último tachájud. El análisis de esto lo expone el Imám Chafeí
en al-Umm: "el táchájud en la primera y segunda instancias es la misma: por
'tachájud', me refiero a la atestiguación y las salutaciones al Profeta (Salallahu
alehi wa salam): la una sin la otra no significan nada (o sea, se complementan
mutuamente)."

Un hecho sorprendente es que, actualmente, con toda la anarquía intelectual


existente en el mundo, un hombre llamado Mohámed Isáf Nashashibi, en su
libro al-Islaam as-Sajíj ("El Islam correcto"), tiene la osadía de rechazar las
salutaciones a la familia del Profeta (Salallahu alehi wa salam) cuando estas se
lanzan sobre él, ¡A PESAR DE ESTAR FIRMEMENTE ESTABLECIDO EN
LOS SAJÍJ DE BUJARI Y MUSLIM; AL IGUAL QUE POR LOS
LEGÍTIMOS COMPAÑEROS DEL PROFETA COMO KA'B IBN UCHRA,
ABU HUMAID AS-SÁIDI, ABU SAÍD AL-JUDRI, ABU MASÚD AL-
ANSARÍ, ABU HURAIRA Y TALHA IBN UBAIDUÁ! En sus hadices
encontramos que ellos habían preguntado al Profeta (Salallahu alehi wa
salam), "¿Cómo hemos de honrarte?", de modo que les enseñó a todos ellos la
manera de hacerlo así. El argumento que Nashashibi defiende es que Alá el
Excelso nunca mencionó a nadie aparte del Profeta (Salallahu alehi wa salam)
con la aleya:

"¡Oh creyentes! Bendecidle vosotros también y saludadle como se debe." (la


Coalición 33:56) Y continúa diciendo en su refuta que los Compañeros le
preguntaron sobre dicha cuestión, ya que el significado de "azalá" conocido
por ellos era "suplicar", por lo que ellos estuvieron preguntando: "¿cómo
podemos suplicar por ti?"

Esto es un engaño, ya que su pregunta no fue por el "azalá" de él, en cuyo


caso tendría sentido; sino que era sobre la manera de hacer la salutación a él,
como hemos visto en las narraciones precedentes. Es así que todo tiene
sentido, porque ellos le preguntaron el modo de hacerlo conforme a la
“Scharía” (ley islámica), lo que les hubiera sido imposible deducirlo excepto
por la guía del Sabio, el Dador de la “Scharía”. De igual modo, pudieron
haberle preguntado sobre la manera de hacer la Oración obligatoria, como dijo
Alá: "Estableced el azalá (Oración)"; aunque ellos ya sabían el significado
literal de "azalá", esto no les impidió preguntar sobre el modo de hacerlo
conforme a la “Scharía”, lo cual queda claro.

En cuanto al argumento de Nashaashibi, no tiene importancia, porque es bien


sabido entre los musulmanes que el Profeta (Salallahu alehi wa salam) es el
portavoz del Señor de los mundos cuando dice de Él:

"A ti también te hemos revelado la amonestación para que expliques a los


hombres lo que se les ha revelado" (las Abejas 16:44). De aquí, el Profeta
(Salallahu alehi wa salam) explicó la manera de hacer las salutaciones sobre
él, lo cual incluye mencionar a su familia, así que es obligatorio aceptarlo así
de quien lo ordenó, pues Alá dice:

Pero, si el Enviado os da algo, aceptadlo (la Reunión 59:7), y del bien


conocido hadiz, Verdaderamente, se me ha entregado el Corán y lo que es
similar a él. 352

Realmente me intriga lo que Nashashibi, y aquellos cautivados por su fastuosa


perorata dirían si alguien rechazara el tachájud de la oración también; o el
rechazar la abstinencia de la mujer menstruante para rezar y ayunar, para lo
cual no hay argumento alguno en el Corán que Alá el Excelso no menciona (el
tachájud) en él; ¡¡¡SOLAMENTE ÉL MENCIONA INCLINARSE Y
POSTRARSE Y NO EXENTA A LA MUJER MENSTRUANTE DE REZAR
Y AYUNAR EN EL CORÁN!!! Por lo que, ¿Acaso concuerdan con tales
argumentos, los cuales se apegan a sus palabras originales, o no concuerdan?
Si lo hacen, y esperamos que no, entonces se han desviado bastante, pero
bastante lejos de la guía, abandonando así la principal corriente musulmana; si
no es el caso, están en lo correcto con nosotros, y la razones usadas para
rehusar tales argumentos son exactamente las mismas que tenemos para
rechazar el dictamen de Nashashibi, lo cual ya hemos explicado.

Por lo tanto, musulmanes, tened cuidado al tratar de entender el Corán sin la


Sunna, porque no podrán hacerlo, aún si fueran como un Sibaue 353 moderno;
352
Abu Daud & Ahmed con isnád sajíj.
como que fueran el gran experto del momento en lengua árabe. He aquí un
clásico ejemplo ante vosotros: Al grandioso erudito de la lengua árabe de
nuestro tiempo, vean a Nashashibi; es él quien se ha extraviado por su
conocimiento en lengua árabe al no auxiliarse de la Sunna para entender el
Corán; es un hecho que él ha rehusado tal ayuda como comprenderán. Y como
éste hay muchos ejemplos iguales – donde no cabrían en ningún lado por su
innumerable cantidad de casos-; pero con el que hemos mencionado es más
que suficiente y sea Alá quien garantice el entendimiento.

3) El lector se dará también cuenta que en ninguna de las mentadas


salutaciones al Profeta (Salallahu alehi wa salam) existe la palabra sayyíd
(jefe, líder). Los eruditos tienen diferencia de opinión respecto a la validez de
esta expresión en el azalá a Abraham. Debido a la falta de espacio no daremos
más detalles al respecto ni haremos mención de aquellos que rechazan su
validez para poder continuar con la enseñanza del Profeta (Salallahu aleh iwa
salam) para su umma cuando dice: "decid: ¡Oh Alá! Honra a Mohámed ..." al
ser cuestionado en la manera de hacer azalá sobre él; sin embargo
mencionaremos a el Hafiz Ibn Hayar al-Ascalani al respecto sin socavar su
rango de gran erudito chafeita del Hadiz y del fiq, porque contradicen las
doctrinas del Profeta (Salallahu alehi wa salam) y las cuales (las
contradicciones) se han hecho patentes entre los sabios chafeitas.

Hafiz Mohámed ibn Mohámed ibn Mohámed al-Gurabili (790- 835 AH), un
compañero de Ibn Hayar dijo, acotando de su manuscrito 354 :

Él (o sea, Ibn Hayar), fue cuestionado por las características del azalá del
Profeta (Salallahu alehi wa salam), si esto era dentro o fuera de la oración;
obligado o recomendado: ¿Acaso una de sus condiciones era que el Profeta
(Salallahu alehi wa salam) se le atribuyera la sayyáda (liderazgo), o sea, ‘¡Oh
Alá! Honra a sayyidina (nuestro jefe) Mohámed…’ o ‘el más sobresaliente de
la creación’, o ‘jefe de los hijos de Adán’, etc.?¿O debería uno sólo atenerse a
‘¡Oh Alá! Honra a Mohámed!’?¿Cuáles de estas dos formas es mejor: el
incluir la palabra sayyid por ser un atributo per se del Profeta (Salallahu alehi
wa salam) o dejarlo porque no se hace mención de la palabra en ninguna frase
narrada? Él (Ibn Hayar) contestó: "Sí, atenerse a las frases narradas es mejor,
pues no podemos afirmar, ‘tal vez el Profeta (Salallahu alehi wa salam) no lo
dijo porque era muy modesto pues al momento no dijo que lo
mencionáramos, aunque su umma sí debe hacerlo por respeto, etc.’ – porque
si vamos a decir que esto otro es superior, tendría que venir acompañado de la
narración verdadera de los Compañeros a través de sus sucesores, pero no hay
nada que lo ratifique en ninguna de las narraciones de los Compañeros y sus
sucesores. Y muy a su pesar con la enorme cantidad de citas al respecto.
Tenemos que el Imám Chafeí, quien ha rendido un gran tributo al Profeta
353
Un gramático y filólogo del árabe del s. II H.
354
Que es preservado en la Biblioteca Zaahiriya de Damasco.
(Salallahu alehi wa salam) en el prefacio de su libro, el cual es el nec plus
ultra de quienes crearon el mad-jab a su alrededor, dice: "¡Oh Alá! Honra a
Mohámed ..." etc. hasta que acabó cuando lo juzgó conveniente, dictaminó:"...
cada vez que uno lo recuerda, lo recuerda a él (Salallahu alehi wa salam), y
cada vez que un atolondrado no lo recuerda, se equivoca", lo que parece lo
dedujo del hadiz auténtico en que se narra como el Profeta (Salallahu alehi wa
salam) vio a la Madre de los creyentes (Aixa) ocupada con numerosas y largas
alabanzas, de modo que le dijo: “Has dicho palabras que si se pesaran con lo
que vendrá, habría equilibrio: alabado Alá, tantas veces como la cantidad de
Su creación es”; él (Salallahu alehi wa salam) gustaba suplicar sólo con lo
necesario, lo explícito, pero detallado en lo implícito. Cadi Iyad sacó un
capítulo del azalá sobre el Profeta (Salallahu alehi wa salam) en su libro ash-
Shifaa' (El Libro de la Cura), acotando narraciones del Profeta (Salallahu alehi
wa salam) con el aval de muchos de los Compañeros y sus sucesores; y en
ninguna de ellas aparece mencionada la palabra sayyid:

a) El hadiz de Alí, con el cual solía enseñarles la manera de hacer azalá sobre
él (Salallahu alehi wa salam) diciéndoles: ¡Oh Alá!, Proveedor de llanuras,
Dador de cumbres, envía la más sobresalientes de Tus salutaciones, la
más fértil de de Tus bendiciones y demás atenciones sobre Mohámed, Tu
siervo y mensajero, el que divulga lo que es secreto.
b) De Alí, nuevamente, quien solía decir: "los ruegos para Alá, el Bendito, el
Misericordioso; para los ángeles (cercanos a Alá); para los Profetas; para los
sinceros; para los testigos; para los justos; para lo que te glorifica ¡Oh Señor
de los mundos!, acompaña a Mohámed hijo de Abdulá, el Sello de los
profetas; Imám de los temeroso, ... etc."
c) En palabras de Abdulá ibn Masúd, quien solía decir: "¡Oh Alá! Honra,
bendice y ten misericordia de Mohámed; Tu siervo y mensajero; el imám de la
bondad; el Mensajero de la misericordia, ..." etc.
d) De al-Hasan al-Basri, quien solía decir, "quien quiera beber de la copa que
refresca; de la fuente de Mustafá, deberá decir: ¡Oh Alá! Honra a Mohámed, y
a su familia, sus Compañeros, sus esposas, sus hijos, sus descendientes, su
familia, sus parientes políticos, sus defensores, sus seguidores, y a todos
aquellos que lo aman." Esto es lo que (Cadi Iyad) ha escrito en su ash- Shifaa'
en lo que concierne al modo de salutaciones al Profeta, con el aval de los
Compañeros y aquellos que los siguieron, mencionando otras cosas dentro su
libro. Se cuenta en el hadiz de Ibn Masúd que en sus salutaciones al Profeta
(Salallahu alehi wa salam), decía: "¡Oh Alá! Honra con lo mejor de Tus
ruegos, perdón y bendiciones al jefe (sayyid) de los mensajeros, etc. ...",
transmitido por Ibn Maya, pero su isnád es inconsistente (daíf) de modo que el
hadiz de Alí transmitido por Tabaráni con isnád fuerte lo precede. Dicho
hadiz contiene un léxico especial, el cual es patente en el libro Fadl an-Nabi
(la Excelencia del Nabí (Salallahu alehi wa salam)") de Abul Hasan ibn al-
Fáris. Algunos chafeítas han llegado al extremo de decir que si un hombre
promete enviar la mejor salutación al Profeta (Salallahu alehi wa salam), el
modo de cumplir la promesa es que diga: "¡Oh Alá! Honra a Mohámed cada
vez que quien recuerde lo haga o el atolondrado olvide recordarlo". Nauauí
dijo: "La única manera que es la apropiada y consignada como correcta y lo
que uno debe decir es: ¡Oh Alá! Honra a Mohámed, y a la familia de
Mohámed, así como honraste a Abraham..." Muchos de los eruditos tardíos
han contestado a esto diciendo que ninguna de las dos formas mencionadas
anteriormente no tiene nada que pruebe cual es superior conforme a la
narración, pero conforme al significado, lo previo es claramente superior. Este
tema es bien sabido en los libros de fiq, y de todos los eruditos de fiq que
tocaron el tema, sin excepción; en ninguna de sus expresiones hallamos la
palabra sayyid. De haber sido esta palabra recomendada, ésta no hubiese
escapado a su vista y dejándolos con un desconocimiento de tal. Lo único
bueno y aceptable es lo que aparece en las narraciones (hadices auténticos), y
Alá sabe mejor."
El punto de vista de Ibn Hayar es rechazar la categoría de sayyid cuando
mencionamos al Profeta (Salallahu alehi wa salam) durante sus salutaciones
conforme a la orden coránica, la cual es acatada por la escuela hanefita y es el
punto de vista al cual deben suscribirse todos, porque es indicativo de
verdadero amor hacia él (Salallahu alehi wa salam):

"Di: Si amáis a Alá, ¡seguídme! Alá os amará." (la Familia de Imrán 3:31)

Es por esto que el Imám Nauauí señaló en su Rauda at-Talibin (1/265), "La
salutación más completa al Profeta (P. B. E.) es: ¡Oh Alá! Honra a
Mohámed..." etc., correspondiente al no. 3 ya dado anteriormente, ¡¡EN EL
CUAL JAMÁS SE MENCIONA LA PALABRA SAYYID!!

4) Las salutaciones nos. 1 y 4 son las que el Mensajero de Alá (Salallahu alehi
wa salam) enseñó a sus Compañeros cuando le preguntaron sobre el modo de
hacer salutaciones a él, de modo que esto sirve de evidencia para mostrar que
estas formas son las mejores para hacer las salutaciones a él, porque él jamás
hubiera elegido algo para sí o para ellos excepto lo mejor y lo más noble.
Imám Nauauí, como se mencionó, avaló (en Rauda at- Talibin) fuese hacer
una promesa para cumplir en lo posible con la salutación del Profeta
(Salallahu alehi wa salam), esta no podría ser cumplida excepto por los modos
ya descritos.

Subki arroja otro motivo: cualquiera que envíe salutaciones con las formas ya
dichas ya ha hecho salutaciones sobre el Profeta (Salallahu alehi wa salam), y
cualquiera que las haya hecho con otras palabras diferentes entonces no
sabemos si ha o no realizado las disposiciones de la oración. Esto viene a
colación porque dicen (en el hadiz): "¿Cómo hemos de honrarte?" A lo que
respondió: "decid: ...", definiendo así la salutación sobre él mismo al igual que
han de decir tal y tal. Esto fue mencionado por Haitami en ad-Darr al-
Mandud (25/2); diciendo después (27/1) que el objetivo es llevado a cabo con
todas las formas descritas en los hadices auténticos.

5) No es válido combinar todas estas formas en una sola salutación, y lo


mismo va para los diferentes tachájud dados previamente. De hecho, vendría
siendo una innovación en la religión; la Sunna es decir una diferente a
diferentes momentos, como el Shaijul-Islam Ibn Taimiya ha explicado en su
discusión de los takbires de los dos aídes (Machmu al-Fatawa 29/253/1).

6) Alama Sidic Hasan Khan dice en su libro Nuzul al- Abraar bil 'Ilm al-
Ma'zur min al-Ad'iya ual-Adkaar, después de sacar muchos hadices sobre la
excelencia de repetir la salutación del Profeta (Salallahu alehi wa salam) (p.
161):

"Es indudable que los más encomiables de los musulmanes en honrarlo en las
salutaciones son la gente de Hadiz y los narradores de la Sunna pura, porque
es uno de sus deberes en esta rama del conocimiento el hacer salutaciones a él
ante los hadices, de modo que sus lenguas estarán siempre ocupadas en su
memoria, que Alá sea misericordioso y les de paz. No hay ningún libro de la
Sunna o en las colecciones de hadices, ya sea yamí, musnad, múyam, Yuz, etc.,
excepto lo que ya esta comprendido en los miles de hadices; inclusive el
menos voluminoso (de los libros), el al-Yamí as-Saguir de Suyuti, que
contiene diez mil hadices, cuyas demás colecciones del género no difieren.
Así que esta es la Secta Salva: la Gente del Hadiz, que serán los que estén más
cerca de entre los hombres al Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam) el
Día de la Resurrección, y los que obtendrán el beneplácito de él (Salallahu
alehi wa salam) para su intercesión. ¡Por la vida de mis padres! La excelencia
de la Gente del Hadiz no puede ser rebasada por nadie excepto que el que
haga más de lo que ellos hacen, lo cual es casi imposible. Por lo tanto, los
deseáis bien y buscáis la salvación sin importar qué, debéis convertiros en
mohadices; de no ser así… y muy independiente de esto, no hay nada más que
os beneficie."

Pido a Alá, Bendito y Excelso, convertirme en uno de ellos, de la Gente del


Hadiz, quienes son los más cercanos de entre los hombres del Mensajero de
Alá (Salallahu alehi wa salam); Ojalá este libro sea un testimonio de ello. Que
Alá otorgue Su misericordia al Imám Ahmed, quien recitó:

De Mohámed, la religión: sus narraciones;


Las tradiciones, baluarte de los jóvenes;
Del hadiz y su gente no os alejéis,
Mientras que la opinión noche es, el hadiz día es,
ignorante de la guía el joven puede ser ...
¡Y el Sol brillante en todo su esplendor!
DU'A EN EL PRIMER TACHÁJUD

Él (Salallahu alehi wa salam) nos enseñó también como hacer la súplica (du'a)
dentro del tachájud diciendo: cuando os sentéis después de cada dos rakás,
luego decid: Todos los elogios son para con Alá… (hasta el final de la
súplica, y después dijo:) ... luego debéis seleccionar algo de las súplicas que
más sean de su agrado. 355

PARARSE PARA LA TERCERA, Y PARA LA CUARTA RAKÁ

Posteriormente él (Salallahu alehi wa salam) se levantaba ara la tercera raká


con takbír 356 , y ordenó a "quien rezaba deplorablemente" hacerlo así: luego,
hacedlo así en cada raká, como se hizo antes.

"Cuando él (Salallahu alehi wa salam) estaba sentado, se para decir takbír y


luego se erguía " 357 ; y "él (Salallahu alehi wa salam) levantaba sus manos" 358
algunas veces con dicho takbír.

"Cuando quería parares para la cuarta raká, él decía: Alá es el Más grande" 359 ,
y ordenó hacerlo así a "quien rezaba deplorablemente" como antes, y "él
(Salallahu alehi wa salam) levantaba sus manos" 360 algunas veces con dicho
takbír.

"Él se sentaba erguido sobre su pie izquierdo, en reposo, hasta que cada hueso
regresaba a su posición normal, luego se paraba, apoyándose sobre el suelo

355
Nasái, Ahmed & Tabaráni con varios isnades de Ibn Masúd – los detalles se dan en a-Sajija (878) – y
hay un hadiz de Ibn a-Zubair que lo apoya, en Machmá az-Zawáid (2/142).
356
Bujari & Muslim
357
Abu Yála en su Musnad (284/2) con isnad sajij. Lo doy en Silsila al-Ahadiz as-Sahiha (604).
358
Bujari & Abu Daud.
359
Ibid.
360
Abu ‘Auána & Nasái con isnad sajíj.
con los puños cerrados 361 : apoyándose a sí mismo son sus manos cuando de
levantaba." 362

Él recitaba la Fatiha en ambos rakás y ordenó hacerlo así a "quien rezaba


deplorablemente" hacer así. En la oración del dohor, algunas veces añadía
unas cuantas aleyas a ésta, como ya fue explicado en el capítulo "Recitación
en la Oración del dohor".

CUNÚT EN LAS CINCO ORACIONES DIARIAS POR LA


CALAMIDAD

"Cuando él (Salallahu alehi wa salam) quería suplicar en contra de alguien, o


a favor de alguien, realizaba el cunút 363 en la última raká, después del rukú,
después de haber dicho: Alá escuche a quien lo alaba.364 "Él suplicaba en voz
alta" 365 , "elevaba sus manos" 366 , y "aquellos detrás de él decían: amín" 367 .

"Él era conocido por realizar cunút en todas las oraciones " 368 , aunque "él sólo
realizaba cunút en ellas cuando suplicaba a favor de la gente o en contra de la
gente" 369 . Por ejemplo, dijo una vez, ¡Oh Alá! Rescata a al-Walid ibn al-
Walid, y a Salama ibn Hisham, y a 'Ayiash ibn Abi Rabía. ¡Oh Alá!
Aplica tu castigo a (la tribu de) Mudar, y causale los años (de hambruna)

361
Literalmente significa “como uno que amasa”.
362
Harbi en Garib al-Hadiz; su significado se encuentra en Bujari y Abu Daud. En cuanto al hadiz,
“prohibió a un hombre el apoyarse con su mano cuando se levantaba durante la oración” esto es munkar
(rechazado) y no es auténtico, como lo he explicado en Silsila al-Ahadiz ad-Da’ifa (967)
363
Cunút: contiene muchos significados, o sea, humildad, devoción, etc… lo que se quiere decir aquí es la
súplica especial cuando esta uno parado durante la oración.
364
Bujarí y Ahmed.
365
Ibíd.
366
Ahmed y Tabaráni con isnad sajíj. Levantar las manos en cunút es el mad-jab de Ahmed y de Isaac bin
Rajauai,cf. En Masáil de Marwazi (p. 23). En cuanto a frotar el rostro con las manos, no hay nada que
hable de esta posición, y esto es una innovación; y fuera de la oración, también no hay nada auténtico
registrado: todo lo que ha sido transmitido al respecto o es débil o muy endeble, como se demuestra en
Daíf Abi Daud (262) & Silsilat-ul-Ahadiz a-Sajija (597). Esto es el por qué ‘Izz bin Abdú as-Salaam dijo
en una de sus fatuas: “Sólo un ignorante lo hace” véase Apéndice 8.
367
Abu Daud & Sirach; Hakim lo declaró sajíj y Dájabi con otros concordaron.
368
Abu Daud, Sirach y Daracútni con dos isnádes jásan.
369
Ibn Juzaima en su Sajíj (1/78/2) & Jatib en Kitab al-Cunút con isnád sajíj.
como en los años de Yusuf. [¡Oh Alá! ¡Maldice a Lahyaan, y a Ru'l, and
Dakwan, y a 'Usayia, quienes desobedecieron a Alá y a Su mensajero!] 370

Y luego, "él decía: Alá es el más Grande cuando terminaba el cunút y se


postraba." 371

CUNÚT EN LA ORACIÓN DE UITER

"Él (Salallahu alehi wa salam) solía realizar el cunút en la raká (impar) de la


oración de uiter" 372 algunas veces 373 , y "él la realizaba antes del rukú." 374

Enseñó a al-Hasan ibn Alí a decir [después de terminar la recitación en el


uiter]:

370
Bujari & Ahmed; el añadido es de Muslim.
371
Nasái, Ahmed, Sirach (109/1) & Abu Yála en su Musnad con isnades sajij.
372
Ibn Násser & Daracutni con isnad sajíj.
373
Hemos dicho, “…algunas veces” porque los Compañeros que narraron la oración del Uiter no
mencionaron el cunút en ella. Ya fuera que el Profeta (Salallahu alehi wa salam) lo haya hecho siempre,
ellos lo hubieran mencionado. Sin embargo, Ubayy ibn Ca’b también narró el cunút en uiter, de modo
que se constata que él lo hacía algunas veces. Esto es la evidencia de que el cunút en uiter no es
obligatorio (uayib), y esta es la opinión de la mayoría de los ulemas. Por esta razón, el investigador
hanefita Ibn al-Jumám, reconoció en Fath al-Qadír (1/306,359, 360) que el punto de vista obligatorio es
infundado y nada apoyado por la evidencia. Es bastante justo que lo diga un hanefita objetivo que carece
de espíritu partidista, porque esta afirmación que él hace y apoya contradice a su mad-jab.
374
Ibn Abi Cheiba (12/41/1), Abu Daud, Nasái en Sunan al-Kubra (218/1-2), Ahmed, Tabaráni, Baijáqui
& Ibn Asákir (4/244/2) narraron esto, junto con la súplica después de ella, con isnades sajíj. Ibn Manda
narró la súplica solamente en Taujid (70/2) con un isnád jásan diferente. Su disertación esta dada en Irwá.
"¡Oh Alá! Guíame de entre aquellos que Tu has guiado; y perdóname de
entre los que Tu has perdonado; y vuélveme de los amistosos como los
que Tu has vuelto de los amistosos; y bendíceme con lo que Tu quieras; y
sálvame del mal que Tu has decretado; [porque] es Tu decreto, y nadie
puede intimidarte; [y] no es humillado quien Tu has hecho amigo; [ni es
honrado quien es Tu enemigo.] Bendito Seas, ¡Oh Señor!, y Glorificado.
[No hay lugar seguro excepto en Ti.]" 375

EL TACHÁJUD FINAL

ES OBLIGADO ESTE TACHÁJUD

Después completaba la cuarta raká y se sentaba para el último tachájud e


instruía al respecto. Hacedlo como él hizo el primer tachájud, excepto porque
"él se sentaba en mutawarrikan" 376 , "con su muslo izquierdo sobre el suelo y
con ambos pies sacados hacia un lado (o sea, hacia el pie derecho)." 377 "Él
tenía su pie izquierdo bajo su muslo y espinilla (derechos) " 378 , "su pie
derecho alzado"379 u ocasionalmente "lo extendía a lo largo del suelo."380 "Su

375
Ibn Juzaima (1/119/2) & Ibn Abi Cheiba, etc., en cuanto al último hadiz.

NB: Nasái añade al final del cunút: ua sali-Aláju ála-Nabí al-Ummí (“que Alá honre al Profeta iletrado”),
relatado con un isnád inconsistente; entre aquellos que lo declararon daíf están Ibn Hacher al-Ascaláni &
Surcan. Por lo tanto no lo hemos incluido en nuestro sistema combinatorio de narraciones aceptables. ‘Izz
bin Abdúl as-Salaam dijo en al-Fatawa (66/1, 1962): “el honrar al Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa
salam) en cunút no es auténtico, y no es apropiado añadir salutación del Mensajero de Alá (Salallahualehi
wa salam) por ningún motivo”. Este punto de vista suyo demuestra que él no amplió el argumento con la
idea de decir bid’a jásana (“buena innovación”), idea que muchos sabios se precipitan en apoyar.
Sin embargo, se demuestra en el hadiz sobre Ubayy bin Ca’b quien dirigía a la gente en oración
durante las noches de ramadán, él acostumbraba honrar al Profeta (Salallahu alehi wa salam) al final del
cunút, y fue durante el gobierno de Omar– transmitido por Ibn Juzaima en su sajíj (1097). Igualmente está
comprobado de Abu Halima Mu’ad al-Ansarí, también solía guiarlos durante el califato de Omar-
transmitido por Ismael al-Cadi (no. 107) & otros, así que este añadido esta justificado por la práctica de
los salafí y no cabe ninguna afirmación categórica de que este añadido sea una innovación. Y Alá sabe
mejor.
376
Bujari
377
Ibid. En cuanto a las oraciones de dos rakás como el fáyer, la sunna es sentarse en muftarishan. Esta
diferencia lo documenta detalladamente el Imám Ahmed, cf.Masáil del Imam Ahmed de Ibn Jáni (p. 79)
378
Abu Daud & Baijáqui con isnád sajíj.
379
Muslim & Abu ‘Auána.
380
Ibid.
palma izquierda cubría su rodilla (izquierda), ladeándose sobre ella
fuertemente." 381 [Véase diagrama]

Él puso el ejemplo de honrarse a sí mismo en éste tachájud, como en el primer


tachájud; las formas de salutación sobre él (Salallahu alehi wa salam) son las
ya dadas en capítulo anterior.

LA OBLIGACIÓN DE SUPLICAR POR EL PROFETA (SALALLAHU


ALEHI WA SALAM) EN ESTE TACHÁJUD

Una vez, "él (Salallahu alehi wa salam) Oyó a un hombre rezar en su oración
sin glorificar la majestad de Alá el Altísimo, ni honrando al Profeta (Salallahu
alehi wa salam), de modo que dijo: Éste hombre se ha precipitado."
Después lo llamó y le dijo con otros, "Cuando alguno de vosotros rece,
deberá empezar alabando al Señor, Poderoso y Sublime, y a exaltarlo;
después honrar (en otra narración: debéis honrar) al Profeta (Salallahu
alehi wa salam), y luego suplicar como él desea." 382

381
Ibid.
382
Ahmed, Abu Daud, Ibn Juzaima (1/83/2) & al-Hakim, quienes declaráronlo sajíj y Dájabi concordó.
Debe conocerse que este hadiz prueba que el azalá (salutaciones) al Profeta (Salallahu alehi wa
salam) en este tachájud es obligatorio, debido a la orden de hacerlo. Esta opinión fue aceptada por el
Imám Chafeí e Imám Ahmed en las últimas dos narraciones de él mismo, y antes que él por muchos
Compañeros, al igual que otra gente de conocimiento. Por ello, Ayuri dijo en Sharía (p. 415): “aquél que
no honre (salutaciones) al Profeta (Salallahu alehi wa salam) en el tachájud final, debe repetir la oración.”
De aquí, aquellos que soslayan al Imám Chafeí de ser disparatado en su opinión al respecto, no son justos,
como el faquí Haitami ha explicado en Darr al-Mandud (secciones 13-16).
Después, "escuchó a un hombre glorificar y alabar a Alá, y honrar al Profeta
(Salalllahu alehi wa salam) en oración, así que el Mensajero de Alá (Salallahu
alehi wa salam) le dijo: Suplica, y seréis respondido; pide, y te será
dado." 383

LA OBLIGACIÓN DE BUSCAR REFUGIO DE CUATRO COSAS


ANTES DE SUPLICAR

Él (Salallahu alehi wa salam) solía decir, "cuando uno de vosotros ha


terminado el [ultimo] tachájud, deberá buscar refugio en Alá de cuatro cosas,
[diciendo:

¡Oh Alá! En verdad busco refugio en Ti] del castigo del Infierno y del
castigo de la tumba; de las pruebas de vivientes y muertos; y de [las
pruebas de] el falso Mesías. [Entonces debe suplicar por sí mismo de lo que
le ocurra.]" 384 - " Para ello Él (Salallahu alehi wa salam) suplicaba con su
propio tachájud." 385

También, "solía enseñar a los Compañeros ésto del (mismo) modo que les
enseñó las suras del Corán."386

SÚPLICA ANTES DEL SALAAM, & SUS VARIOS TIPOS

Él (Salallahu alehi wa salam) solía utilizar diferentes súplicas en su


oración 387 , suplicando con diferentes tipos a la vez; también permitía otras
súplicas, y ordenó a "quien adorase, seleccionar de ellas lo que le
complaciera" 388 y que son:

383
Nasái con isnád sajíj.
384
Muslim, Abu ‘Auána, Nasái & Ibn al-Yarud en al-Muntáca (27). Se da en Irwá (350).
385
Abu Daud & Ahmed con isnád sajíj.
386
Muslim & Abu ‘Auána.
387
No hemos dicho “… en su tachájud” porque el análisis es “…en su azalá”, sin especificar tachájud o
algo más. De aquí, cubre todas las posiciones apropiadas para la súplica, o sea, postración y tachájud; la
instrucción para suplicar en estas dos posturas ha sido mencionado.
388
Bujarí y Muslim. Azram dijo: “pregunté a Ahmed: ‘con cual(es palabras) debemos suplicar después
del tachájud?’ él contestó ‘como se ha narrado’. To le pregunté: ‘¿Acaso no dijo el Mensajero dealá
(Salallahu alehi wa salam): “Entonces que elija la súplica que más le plazca?” Y él contestó: ‘elegir de lo
que se ha narrado’”. Esto mismo acotó Ibn Taimiya (Machmú al-Fatawa 69/218/1) quien lo avaló,
añadiendo: “de aquí ‘cualquier súplica’ se refiere a las súplicas que Alá ama más, no cualquiera…”;
continuando dijo”por ello es mejor decir: (quien suplica) con las súplicas establecidas y aprobadas las
cuales han sido narradas y que son benéficas.” Esto es así, pero reconocer cuáles son las súplicas
verdaderamente benéficas depende del conocimiento auténtico, y esto es raro encontrarlo entre la gente,
1.

¡Oh Alá! En verdad busco refugio en Ti del castigo de la tumba, y


busco refugio en Ti de las pruebas del falso Mesías y busco refugio
en Ti de las pruebas de los vivientes y los muertos. ¡Oh Alá! En
verdad busco refugio en Ti del pecado 389 y la carga 390 ." 391

2.

¡Oh Alá! En verdad busco refugio en Ti del mal que has creado, y
del mal que no causo 392 [aún]. 393

3.

¡Oh Alá! Llámame a cuentas con facilidad. 394

4.

por eso es mejor apegarse a las súplicas señaladas, especialmente cuando ellas incluyen a los deseos
solicitados del rezante. Y Alá sabe mejor.
389
Ma’zam: lo que origina que un hombre peque, o el pecado en sí.
390
Magram: carga; aquí significa deuda, como lo comprueba el resto del hadiz, en el que Aixa dijo:
“alguien le preguntó: ‘¿por qué buscas protección del magram tan a menudo ¡Oh Mensajero de Alá?’ Y él
le contestó: en verdad, cuando un hombre se endeuda, habla y miente, promete y no cumple.”
391
Bujari y Muslim.
392
O sea, del perjuicio de las malas acciones que he hecho, y del mal de no hacer buenas acciones.
393
Nasái con isnád sajíj & Ibn Abi ‘Asim en su obra as-Sunna (no. 370 – con mi corroboración); la
añadidura es del último.
394
Ahmed & Hakim quienes lo declararon sajíj y Dájabi concordó.
¡Oh Alá! [Pido] por Tu conocimiento de lo desconocido, y Tu
control sobre la creación: dame vida (si a)Tu juicio es lo mejor
para mi, y dame muerte si ésta es lo mejor para mí. ¡Oh Alá! Te
Pido también en temor a lo conocido y desconocido; Te ruego por
la Verdad(en otra narración: sabiduría) y justicia en la ira y la
felicidad ; Te pido moderación en la pobreza y caudal; Te pido el
gozo que no marchite; Te pido la alegría [que no perezca] ni que
cese; Te pido satisfacción ante Tu decreto; Te pido la frescura de la
vida después de la muerte; Te pido el deleite de observar Tu rostro;
y [Te pido] por las ansias de encontrarme contigo, indemne y sin
aflicciones. ¡Oh Alá! Atavíanos con el adorno del imán, y haznos de
los que guían y son guiados. 395

5. Él enseñó a Abu Baker as-Siddiq (A. S. E.) decir:

"¡Oh Alá! En verdad me he oprimido a mi con mucho mal, y nadie


puede perdonar mis pecados excepto Tu; perdóname pues con Tu

395
Nasái & al-Hakim, quienes lo declararon sajíj y Dájabi concordó.
piedad; ten misericordia de mi. En verdad eres El más Piadoso, El
más Misericordioso." 396

6. Él instruyó a Aixa (A. S. E.) para decir:

¡Oh Alá! En verdad Te pido por todo el bien, [inminente y remoto,]


de lo que sé de él y lo que no. Busco refugio en Ti de todo mal,
[inminente y remoto,] de lo que sé de él y lo que no sé. Te pido (en
otra narración: ¡Oh Alá! En verdad Te pido) el Jardín (del paraíso),
con lo que me acerque a él (por) dicho y obra; busco refugio en Ti
del Fuego (del Infierno), con lo que me acerque a él (por) dicho y
obra. Te pido (en otra narración: ¡Oh Alá! En verdad Te pido) [del]
bien que rogó Tu siervo y mensajero [Mohámed; y busco
protección en Tí del mal el cual Tu evitas a Tu siervo y mensajero
Mohámed (salaláhu 'alaihi ua salam)]. [Te pido] que lo que hayas
decretado para mí, que sea [para mi] beneficioso.397

7. Él preguntó a un hombre, ¿Qué dices durante la oración? Y contestó,


"Testifico que(o sea, hacia tachájud)…, luego pido a Alá por el Jardín
(del Paraíso), y busco protección en Él del Fuego (del Infierno). Sin
embargo, por Alá que no hay bisbiseo 398 tan bueno como el tuyo o el de
Mu’ad." Así que dijo: Nuestro bisbiseo es como el de vosotros. 399
8. Una vez escuchó decir a un hombre en su tachájud:

396
Bujari y Muslim.
397
Ahmed; Tayálisi; Bujari en al-Adab al-Mufrad, Ibn Maya & Hakim quienes lo declararon sajij y
Dájabi concordó. He dado su disertación en Silsilat-ul-Ahadiz a-Sajija (1542).
398
Dandana: bisbiseo, murmullo//hablas con cierta entonación audible, pero las palabras son
incomprensibles –en este caso, las palabras silenciosas de súplica, la afirmación final significa: “nuestras
palabras son como las tuyas.”
399
Abu Daud, Ibn Maya & Ibn Juzaima (1/87/1) con isnád sajíj.
"¡Oh Alá! En verdad Te pido Alá (en otra narración: por Alá), [el
uno], el único, el Entero, el que no engendra ni es engendrado, y
con quien nada se le compara –perdona mis pecados; en verdad
eres el Clemente, el Misericordioso.
A ésto el Profeta dijo: él ha sido perdonado, él ha sido perdonado. 400

9. Escuchó a otro hombre decir en el tachájud:

¡Oh Alá! En verdad te ruego porque Tuya es la alabanza, y no hay


nada excepto Tu, [absoluto y sin asociados;] [el más Noble]; [Oh]
Creador de los cielos y la tierra; ¡Oh! El Majestuoso y el más
Respetable; ¡Oh! Viviente, ¡Oh! Sempiterno; [en verdad Te pido]
[el Paraíso, protégeme del Infierno]. [Luego el Profeta (P. B. E.) dijo
a sus Compañeros, ¿Sabéis acaso que ha suplicado? contestaron, "Alá
y Su mensajero saben más." Dijo, Por Aquél en cuyas manos esta mi
alma, él ha suplicado a Dios con el nombre de Su majestuosidad

400
Abu Daud, Nasái, Ahmed & Ibn Juzaima; Hakim lo declaró sajíj y Dájabi concordó.
(en otra narración: lo más majestuoso) 401 , y con lo cual si se suplica
y Él responde con lo que es solicitado, Él lo concede. 402 ]

10. Una de las ultimas cosas que decía entre el tachájud y el taslim era:

¡Oh Alá! Perdóname con lo que he hecho en el pasado y con lo que


haré en el futuro, y lo que he reservado, y lo que he hecho
abiertamente, y con lo que me he excedido, y con lo mejor que
sabes de mí que yo mismo. Eres el Principio y el Final, No hay dios
excepto Tu. 403

El Taslím (saludos de Paz)


Después, "él (P. B. E.) saludaba a su derecha:

La paz y misericordia de Alá sean con vosotros [de modo que la blancura
de su mejilla derecha era visible], y a su izquierda:

La paz y misericordia de Alá sean con vosotros [de modo que la blancura
de su mejilla izquierda era visible]." 404

401
Esto es tawassul (buscar acercamiento) hacia Alá por medio de sus más bellos nombres y atributos, y
esto es lo que Alá el Excelso ordena: “Alá posee los nombre más bellos. Empleadlos…” (los Lugares
más Elevados 7:180). En cuanto al acercamiento Alá por medio de otras cosa, como por el amor de tal y
tal; que para la dignidad, estatus, derechos tales, etc . Hay un texto del Imám Abu Hanifa de que dichas
practicas son al menos despreciables (makrú); pero en general son prohibidas (jaram). Por lo tanto, es una
ena ver que uno vea a mucha gente, entre ellos a muchos sheiks, que niegan el tawassul aprobado –jamás
los escucharán acercarse a Dios de esta manera- pero eso sí, están bien al tanto de formas innovadas de
tawassul, las cuales son insignificantes, y que de otra manera no se permiten. Sheik-ul-Islam Ibn Taimiya
ha compuesto un ensayo detallado al respecto titulado Tawassul and Uasíla (“Acercamiento a Alá y los
Medios para ello”), el cual debe ser consultado, porque es muy importante, y existe muy poco que cubrir
aquí al respecto. También esta un artículo mío llamado Tawassul –sus tipos y sus reglas, el cual es
también importante en la materia y por su formato, y también refuta algunas de las últimas ideas erróneas
aprobadas por doctores de religión contemporáneos. Que Alá nos guíe y a ellos también.
402
Abu Daud, Nasái, Ahmed, Bujari en al-Adab al-Mufrad, Tabaráni & e Ibn Manda en Taujid (44/2,
67/1, 70/1-2) con isnades sajij.
403
Muslim & Abu ‘Auána.
404
Abu Daud, Nasái & Tirmídi, quienes lo declararon sajíj
Algunas veces añadía a los saludos de su derecha:

... y Sus bendiciones. 405

"Cuando dijo:

La paz y misericordia de Alá sean con vosotros a su derecha, a veces


acortaba los saludos de su izquierda con:

La paz sea con vosotros. 406

Algunas veces "él saludaba una sola vez

[La paz sea con vosotros] [enfrente de su cara, volteando a su derecha un


poco,] [o un poco]." 407

"Solían saludar con sus manos cuando se movían a la derecha y a la izquierda;


cuando el Mensajero de Alá (Salallahu alehi wa salam), los vio, les dijo,
‘¡¿que pasa con vosotros, saludando con vuestras manos como si fuesen
las colas de caballos locos?! Cuando saludéis, Debéis mirar a vuestro
compañero y no haciéndolo con las manos’ [así que cuando rezaban con él,
no usaban ningún ademán.] (En otra narración: es suficiente para cada uno

405
Abu Daud & Ibn Juzaima (1/87/2) con isnád sajíj. Abdúl Jac también lo declaró sajíj en su Ahkam
(56/2), como hizo Nauaui e Ibn Hacher. También fue transmitido por medio otra ruta por Abdúl Razzac
en su Musannaf (2/219), Abu Yála en su Musnad (3/1253), Tabaráni en Múyam al-Kabir (3/67/2) y
Múyam al-Ausat (no. 4476 –en mi numeración) & y Daracútni.
406
Nasái, Ahmed & Sirach con inad sajíj.
407
Ibn Juzaima, Baijáqui, Diyá en al-Mujtara & Abdúl Gani al-Macdisi en su Sunan (243/1) con isnád
sajíj; Ahmed, Tabaráni en Múyam al-Ausat (32/2), Baijáqui, Ibn al-Mulaquin (29/1) y Hakim, todos ellos
lo declararon sajij y Dájabi concordó. Su disertación esta dada en Irwá al Galíl en el hadiz no. 327.
de vosotros colocar vuestras manos sobre vuestros muslos, y luego
saludar a vuestros hermanos que están a la derecha y a la izquierda). 408

LA OBLIGATORIEDAD DEL TASLIM

Él (Salallahu alehi wa salam) solía decir: ‘... (de) ésta (la oración) se sale con
el taslím. 409

Esto es lo último que me ha sido posible compilar concerniente a la


descripción de la oración del profeta (Salallahu alehi wa salam) desde el
takbir hasta el taslim: Espero en Alá sea hecho con sinceridad ante Su rostro,
lleno de honor y sea la guía modelo para la Sunna de Su noble y
misericordioso Profeta.

Glorificado sea Alá, y alabado. Glorificado seas Tu, ¡Oh Alá alabado!.
Testifico que no hay más Dios excepto Tu. Busco el perdón en Ti y me
arrepiento ante Ti.

¡Oh Alá! Honra a Mohámed, y a la familia de Mohámed, y bendice a


Mohámed, y a la familia de Mohámed, así como honraste a Abraham y a
familia de Abraham; en verdad eres alabado, glorioso. 410

408
Muslim, Abu ‘Auána, Sirach, Ibn Juzaima & Tabaráni.

NB: los ibadíes han distorsionado este hadiz; su académico Rabí lo ha relatado en su nada auténtico
Musnad, con ideas diferentes para justificar su opinión de que levantar las manos con takbír invalida la
oración. Esta idea es falsa, como he explicado en ad-Da’ifa (6044)
409
Hakim y Dájabi lo declararon sajij; véase el capítulo de takbír.
410
La primera súplica es la forma más completa de duá conocida como Cafára al-machlis (expiación en
la congregación): “aquél que la diga en una reunión de recordatorio (de Alá), es como un sello que llegó
para quedarse; y aquél que diga palabras vanas en una reunión, esta será una expiación para ésta”. Relato
auténtico de Hakim y Tabaráni. La segunda súplica es por supuesto, la Sunna de dar paz y misericordia al
Profeta. Estas dos súplicas son la mejor manera de implementar las siguiente palabras como guía
islámica: “Nadie se sienta en una reunión en la que ellos no mencionen a Alá, ni envía azalaes al
Profeta, sin que sea un motivo de pena ajena para ellos; si Alá lo desea, los castigará, o si el desea él
los perdonará”- relato auténtico de Tirmídi, Hakim & Ahmed. Véase del Sheik Albani su Silsilat-ul-
Ahadiz a-Sajija (74-81) para más detalles.
Addenda

Todo lo que ha sido mencionado sobre la descripción de la Oración del Profeta


(Salallahu alehi wa salam) se aplica de igual modo tanto a hombres como mujeres,
porque no hay nada en la sunna que exente a las mujeres de realizar cualquiera de los
pasos aquí descritos. En realidad la generalización de dichas afirmaciones del Profeta
(Salallahu alehi wa salam) se resume con su dicho: "Rezad como me vistéis rezar",
incluidas las mujeres.

Así piensan Abraham an-Najíi, quien dijo: "las acciones de una mujer dentro
de la oración son las mismas que las del hombre" - transmitido por Ibn Abi
Cheiba (1/75/2), con isnades sajíj narrados por él.

Bujari registró en su obra at-Tarij as-Saguir (p. 95) con un isnád sajíj de
Umm ad-Dardá: "que ella (la mujer) solía sentarse en su oración igual que los
hombres se sientan, por lo que era una mujer de (gran) entendimiento."

El hadiz sobre el indimám (recogimiento) 411 de una mujer en prosternación, y


que ella no se considera en la misma posición que el hombre, es mursal y
nada auténtico. Abu Daúd lo transmitió en al- Marasil con el aval de Yazid
ibn Abi Habib.

En cuanto a lo que el Imám Ahmed ha reportado en el Masáil de Abdulá, su


hijo, relata que Ibn Omar solía enseñar a sus esposas a sentarse con las piernas
cruzadas en oración, su isnád no es auténtico, porque registra a Abdulá Ibn
Omar al-‘Amri, quien es un pésimo (daíf) narrador.

411
Recogimiento: acto de recoger o recogerse// Recoger: encoger, estrechar o ceñir (Gran Sopena; Tomo
XV; p. 7264) Proviene del mad-jab hanefita diferenciar la oración del hombre con el de la mujer. Dicen
que la mujer debe pegar o ceñir los brazos y codos a los costados para diferenciarse del hombre, pues éste
los mantiene ambos separados. Pero como acabamos de ver, ¡NO HAY DIFERENCIA ENTRE LOS
DOS A LA HORA DE REZAR. DEBEN REZAR IGUAL!-N. T.