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MINISTERIO DE DEFENSA
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INSPECCIÓN GENERAL DE SANIDAD DE LA DEFENSA SUBINSPECCIÓN GENERAL DE APOYO VETERINARIO

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino MINISTERIO

MINISTERIO DE DEFENSA

CATÁLOGO GENERAL DE PUBLICACIONES OFICIALES http://publicacionesoficiales.boe.es/

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SECRETARÍA GENERAL TÉCNICA © Autor y editor, 2013 NIPO: 083-13-096-5 (impresión bajo demanda)
SECRETARÍA
GENERAL
TÉCNICA
© Autor y editor, 2013
NIPO: 083-13-096-5 (impresión bajo demanda)

Fecha de edición: noviembre, 2013

(impresión bajo demanda) Fecha de edición: noviembre, 2013 www.bibliotecavirtualdefensa.es NIPO: 083-13-097-0 (edición

www.bibliotecavirtualdefensa.es

de edición: noviembre, 2013 www.bibliotecavirtualdefensa.es NIPO: 083-13-097-0 (edición libro-e) ISBN:

NIPO: 083-13-097-0 (edición libro-e) ISBN: 978-84-9781-832-2 (edición libro-e)

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ÍNDICE

Prólogo

7

Introducción

9

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

11

Tema 1. El origen del perro. Las razas de perros

12

Tema 2. Historia del perro en los ejércitos

26

Tema 3. Actualidad del perro militar de trabajo en el mundo

39

Tema 4. El empleo del perro en el Ministerio de Defensa español

46

Tema 5. El perro de trabajo en cuerpos policiales nacionales, autonómicos y locales .

64

Tema 6. Los perros de especialidad

82

Tema 7. Los perros en funciones de seguridad

92

Tema 8. La selección del perro de trabajo

99

Capítulo 2. Bases para el adiestramiento canino

123

Tema 1. Instintos. Estímulos. Impulsos. Maduración. Refuerzo. Castigo. Memoria .

126

Tema 2. El comportamiento canino

133

Tema 3. El aprendizaje en el perro. Conceptos y tipos de aprendizaje aplicados al adiestramiento

138

Tema 4. El material de adiestramiento y medios auxiliares

147

Tema 5. Comandos empleados en el adiestramiento

163

Tema 6. Procedimientos de seguridad en el manejo de perros

165

Tema 7. El guía canino

169

Tema 8. Odorología

172

Tema 9. El figurante canino

196

Capítulo 3. El adiestramiento de los perros de especialidad

201

Tema 1. Fases comunes para las distintas especialidades

202

Tema 2. El perro de seguridad y combate

243

Tema 3. El perro detector pasivo

277

Tema 4. El perro detector activo

335

Tema 5. El perro detector de minas

340

Tema 6. El perro de búsqueda y rescate

343

Tema 7. El perro detector de artefactos explosivos improvisados (IED)

404

Tema 8. El mantenimiento operativo en los perros de especialidad

417

Capítulo 4. Protocolos de actuación en los perros de especialidad

429

Tema 1. Protocolo de actuación de los equipos cinológicos detectores de drogas y es- tupefacientes

430

Tema 2. Protocolo de actuación de los equipos cinológicos detectores de explosivos

441

Tema 3. Protocolo de actuación de los equipos cinológicos de seguridad y combate

442

Tema 4. Protocolo de actuación de los equipos cinológicos de búsqueda y rescate

451

Tema 5. Protocolo de actuación de los equipos cinológicos detectores de IED

460

Índice

Capítulo 5. La necesidad de las evaluaciones

461

Tema 1. El evaluador

464

Tema 2. Evaluación de la operatividad de los equipos cinológicos detectores de dro- gas. Modalidad activo

466

Tema 3. Evaluación de la operatividad de los equipos cinológicos detectores de dro- gas. Modalidad pasivo

469

Tema 4. Evaluación de la operatividad de los equipos cinológicos detectores de ex- plosivos

471

Tema 5. Evaluación de la operatividad de los equipos cinológicos detectores de minas

474

Tema 6. Evaluación de la operatividad de los equipos cinológicos de seguridad y combate

477

Tema 7. Evaluación de la operatividad de los equipos cinológicos de búsqueda y rescate 480 Tema 8. Evaluación de la operatividad de los equipos cinológicos detectores de IED 495

Capítulo 6. El perro de guarda y centinela

499

Tema 1. Posibilidad de empleo del perro de guarda y centinela. Sistemas de uso

502

Tema 2. Características del perro. Principales razas de interés

509

Tema 3. Metodología de trabajo

511

Tema 4. Sistema de evaluación de la operatividad

523

Capítulo 7. Veterinaria

527

Tema 1. Los sentidos del perro

528

Tema 2. La mente del perro. Patología del comportamiento

535

Tema 3. La alimentación. ¿Qué, cuánto, cuándo y con qué frecuencia come un perro?

549

Tema 4. Enfermedades infecciosas y parasitarias

558

Tema 5. El aparato locomotor

563

Tema 6. Mecanismos que necesita el perro para vivir

573

Tema 7. Principales signos de enfermedad

578

Tema 8. Primeros auxilios

586

Tema 9. Cuidados higiénicos del perro. La piel y el pelo

592

Tema 10. Alojamiento del perro

609

Tema 11. Transporte de los perros

616

Tema 12. Higiene y limpieza de instalaciones caninas

622

Anexos

627

Anexo 1. Cinología legal

628

Anexo 2. El perro en el deporte

717

Anexo 3. El perro en el arte, la cultura y la mitología

728

Anexo 4. Terapia asistida por perros

734

Anexo 5. Etimología de la palabra perro

739

Anexo 6. Exposiciones caninas

742

Anexo 7. Lo esencial en el manejo de las mordeduras caninas

747

Anexo 8. Técnicas de progresión vertical y autorrescate para guías caninos

752

Anexo 9. Los perros de trabajo en especialidades de interés policial

787

Anexo 10. Cacheo

820

Anexo 11. Glosario

839

Anexo 12. Referencias bibliográficas

857

Han colaborado en la redacción de esta obra:

869

PRÓLOGO

La veterinaria militar incluye entre una de sus funciones y cometidos el desarrollo de téc- nicas y procedimientos para el empleo de los cánidos como elemento de apoyo a algunas de las numerosas actividades de las Fuerzas Armadas. En este sentido, una de sus unidades, la Escuela Cinológica de la Defensa, recoge la expe- riencia de muchos años de trabajo, en la doble función de adiestrar animales para su empleo por los equipos militares y de formar, entrenar y mantener la aptitud de los guías militares que trabajan con estos perros. Esta experiencia, viene exhaustivamente plasmada en la redacción de esta obra. En el año 2009 el Ministerio de Defensa publicó una primera obra titulada «Manual de Adiestramiento del Perro en las Fuerzas Armadas», la cual supuso un primer hito en este tipo de publicaciones especializadas, poniendo de manifiesto numerosos aspectos recogidos par- cialmente o de forma incompleta en la bibliografía existente hasta esa fecha y elaborando un importante cuerpo de doctrina sobre el empleo del perro de aptitud «Defensa» en sus múltiples especialidades, hasta tal punto que la primera y única edición se agotó a los pocos meses de su publicación, habiendo servido de libro de texto, no solo para el personal dependiente del Ministerio de Defensa, sino para un buen número de organizaciones civiles, académicas y po- liciales, nacionales y extranjeras que lo han demandado. Este nuevo título aporta sobre la obra anterior, una serie de capítulos y mejoras específi- cas que contribuyen a completar el cuerpo de doctrina referido al conocimiento de la cinología en las Fuerzas Armadas. Su objetivo es, por tanto, profundizar en el conocimiento de las técnicas de adiestramien- to, para lograr un aprovechamiento más racional y científico del empleo del recurso canino, aportando novedades importantes y mejorando la eficacia y la eficiencia que los equipos cino- lógicos deben poseer. La obra, parte del conocimiento básico del empleo del recurso canino en las Fuerzas Ar- madas, comenzando por los orígenes y razas, pasando por un capítulo dedicado a la historia del uso del perro al servicio de actividades humanas y resumiendo de forma muy didáctica, las bases fisiológicas y psicológicas de adiestramiento canino. Incide en aspectos tan importantes como el material a emplear, los condicionantes, re- querimientos y aptitudes del guía canino, así como los procedimientos de selección de este personal. Una parte substancial de la obra está destinada a explicar de forma clara y comprensible las técnicas de adiestramiento, la selección de los animales, las especialidades cinológicas, los nuevos conocimientos para empleo en funciones de seguridad y técnicas policiales así como la experiencia en operaciones militares. Trata también de los requerimientos de los animales, nutricionales, de alojamiento, de mantenimiento y de higiene y por último, dedica un espacio a la actualidad en el empleo del perro en la sociedad civil y en las FFAA. Escrito con una redacción ágil y brillante, estamos pues ante un libro eminentemente práctico, que abarca todo lo relacionado con el empleo de los perros en las Fuerzas Armadas y de Seguridad, de carácter enciclopédico, pues compendia, de forma ágil y didáctica, el

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conocimiento actual sobre la materia y que sin duda constituirá un manual de referencia y de consulta obligada para el desarrollo de esta disciplina mitad ciencia, mitad arte. Madrid, 17 de abril de 2013

Luis Hernández Ferrero General de división médico Inspector general de Sanidad de la Defensa

INTRODUCCIÓN

El formato de esta obra está deliberadamente escogido. Es un manual, y por tanto, es un compendio de lo más sustancial del adiestramiento canino en el ámbito de las FAS, de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado, de las comunidades autónomas y de las corpo- raciones locales. Su primera edición nació con la vocación de ser el libro de texto para los distintos cursos que de forma habitual están programados en la Escuela Cinológica de la Defensa (ECIDEF). Era un manual amplio, que tenía que cubrir una extensa variedad de especialidades, cada una de ellas con apartados específicos por su singularidad, pero que en pocos años se había quedado anticuada. La formación de policías locales amplió la visión del mundo del perro de trabajo, y un nuevo texto debía de cubrir estas necesidades. Todos los temas se han revisado; unos han sufrido pequeñas revisiones, otros han sido cambiados y se han incluido algunos nuevos. Pero, por otra parte, se mantiene la pretensión de ser un manual comprensible desde el primer capítulo al estar dirigido a alumnos que, en muchos casos, no han tenido contacto con el mundo del perro de trabajo. El crear un texto comprensible obliga a una redacción sencilla, basada en la claridad, pero intentando evitar ser simples. El esfuerzo que supone el escribir un solo párrafo nos obliga a preguntarnos si este ma- nual era necesario, o por el contrario, podía ser sustituido por cualquiera de los cientos de libros que existen en el mercado, y que tienen como eje principal el adiestramiento canino. La respuesta es fácil; sí, es necesario. Esta contestación genera otra pregunta: ¿por qué no se hizo antes? La réplica es aún más sencilla; no se supo encontrar ni el tiempo necesario ni la motiva- ción adecuada; siempre había algo más urgente que hacer. Realmente, la génesis de este manual fue como consecuencia de una orden directa de nuestro general. De esta forma tan sencilla como militar se acabó con la falta de tiempo y de motivación. En este manual no se deben buscar las nuevas tendencias en el comportamiento canino, o un tratado sobre patología del perro. Están las enseñanzas prácticas en el día a día de una escuela. Desde el principio se ha descartado incluir técnicas de adiestramiento que no son utilizadas por nosotros. Las podemos citar, cuando se considera necesario, para que formen parte de la cultura cinológica del alumno, pero en ningún caso se justifica su descripción para su uso práctico por descartarlas como útiles en la Escuela. Cada una de las distintas formas de entrenar a un perro tienen su aplicación para un tipo de adiestrador, que en un determinado perro, en un tiempo concreto y empleando un material reglado, debe obtener unos resultados homogéneos. El manual volverá a cumplir su objetivo si, basándonos en sus enseñanzas, un instructor canino es capaz de conseguir un equipo operativo partiendo de un alumno y un perro que no han recibido entrenamiento. De igual forma, el libro debe servir para que el alumno asiente los conocimientos que recibe durante las clases prácticas y teóricas. Si durante una clase teórica el alumno necesita anotar algo que no está incluido en el manual, o si durante la lectura de alguna de sus páginas se generan nuevos interrogantes, el manual no habrá cumplido su misión. Debe ser un manual

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de consulta de las dudas que le surjan durante el adiestramiento y mantenimiento del perro una vez finalizado el curso. Nadie va a conseguir entrenar a un perro con la simple lectura de este o cualquier otro manual. A pesar de las evidentes mejoras en el manual, la presencia de un instructor es condición sine quanom para que se consigan resultados. Otro aspecto importante en este manual es que no ha variado el trato que recibe el perro. Es tratado como una herramienta viva de trabajo. Se intenta inculcar al guía que en ningún caso es un animal de compañía, que se trata de un animal de utilidad militar capaz de darle grandes satisfacciones profesionales y personales. Que como ser vivo tiene unas necesidades que deben ser satisfechas, y es merecedor de nuestro respeto, pero se debe evitar el habitual fenómeno de «humanización» del perro, que tantos problemas ha generado. La expresión civil «es un miembro más de la familia» o la de «es uno más» genera frustraciones en nuestros pe- rros, que no entienden qué está pasando, y fracasos en el adiestramiento. Si a nuestros perros los tratamos como a perros, y por tanto satisfacemos sus instintos, tendremos unos animales satisfechos, equilibrados y aptos para el trabajo. La caricia inoportuna o una corrección exce- siva o fuera del momento adecuado llegan a inutilizar a perros con unas cualidades más que suficientes para desarrollar un trabajo de utilidad. Hablamos de perros de trabajo de forma habitual. El uso de la palabra trabajo en el perro es una muestra más de hasta dónde se llega a humanizar el comportamiento canino. Un perro no trabaja en el concepto humano de desarrollar una actividad productiva, de forma física o intelectual, de modo consciente y generalmente remunerada. El perro está satisfaciendo unos instintos que por mucho que intentemos ver una carga emocional en su comportamiento no la hay. Nos respetan, nos obedecen, pero no caigamos en el «me quiere»; esto retrasará la com- prensión del mundo canino y el adiestramiento, tanto en cantidad como en calidad del mismo. Los profesionales del mundo del perro de trabajo pueden encontrar aquí temas que no estén tratados en extenso. En estos casos, y para aquellos alumnos que deseen ampliar conoci- mientos, el manual recoge al final una bibliografía seleccionada.

CAPÍTULO 1.

EL PERRO: ORÍGENES, HISTORIA Y POSIBILIDADES DE EMPLEO

En el trabajo del guía canino la preparación práctica constituye el pilar fundamental so- bre el que se desarrolla su trabajo diario. Esta preparación práctica no está exenta de una sóli- da base teórica que complementa y hace posible el entrenamiento de un perro. El guía canino no solo debe saber los principios sobre los que se asienta el adiestramiento de los perros militares de trabajo, sino que debe tener una cultura básica sobre el mundo del perro. Esta cultura le dará la seguridad «del que sabe», también le permitirá estar preparado para resolver cuantas dudas se susciten dentro del entorno del empleo del equipo canino, y, por tanto, hará más creíble su posición como guía canino. Los temas de este capítulo permiten conocer de dónde surge el perro, cuáles son las razas que vamos a utilizar, cómo se empleó el perro a lo largo de la historia y cómo está siendo em- pleado actualmente. En el último tema se explica el proceso de selección de los perros para su posterior adies- tramiento. La importancia de la obtención de un adecuado perro de trabajo, los distintos siste- mas para conseguirlo, las pruebas de trabajo y pruebas clínicas que debe superar son tratados en ese tema.

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CAPÍTULO 1

TEMA 1. EL ORIGEN DEL PERRO. LAS RAZAS DE PERROS

El origen del perro doméstico (Canis lupus familiaris) data de hace miles de años y comen- zó con la domesticación del lobo gris, lo que proporcionó a los primeros humanos un animal de protección, una fuente de comida y pieles y un animal para carga. El proceso evolutivo continúa actualmente, ya que sigue habiendo cruces entre distintas razas a nivel mundial.

Evolución

El primer ancestro reconocido del perro doméstico es el Miacis, al que se le considera ori-

gen de todos los carnívoros del tipo del gato (Feloidea), del tipo del oso (Ursidea) y del tipo del perro (Canoidea), y se le sitúa sobre la tierra hace 40 millones de años, en el periodo eoceno. Su aspecto posiblemente presentara una larga cola, cortas extremidades, apoyo plantígrado; viviría en los árboles y probablemente ya habría un desarrollo de los dientes que conocemos como muelas carniceras (4. o premolar). Como hemos dicho previamente, este primer ancestro era precursor de los carnívoros y evoluciona en diferentes ramas. La que originará a los cá- nidos comienza con el Cynodictis que vivió en Europa y Asia. Era de cuerpo largo y flexible, de extremidades cortas, con cinco dedos prensiles, uñas parcialmente retráctiles y con cerebro suficientemente desarrollado. Hoy en día no se le conocen descendientes.

A finales del periodo eocénico, la evolución da lugar con mucha probabilidad a un indivi-

duo conocido con el nombre de Hesperocyon (Pseudocynodictis) que está presente en el perio- do oligocénico, hace unos treinta y siete millones de años; se distinguía por su gran tamaño, largas patas y muelas carniceras más conformadas.

A partir de este momento no hay una cla- ridad manifiesta y existen teorías que citan al Cynodesmus de la era terciaria, un gran corre- dor y de morfología similar a los lebreles, como el origen del Tomarctus (Colbert, 1980 y Fox,1972), y este, a su vez, como precursor del perro doméstico, que aparece entre el Paleolí- tico y el Neolítico hace 15.000 años. Pero otras teorías dicen que el Hesperocyon da lugar al

Leptocyon o al Tomarctus y los considera a ambos como posibles precursores del perro doméstico (Mestel, 1994 y Olsen, 1985). Hasta aquí llega el periodo prehis- tórico. Con posterioridad, y a lo largo de los años, son las diversas civilizacio- nes predominantes las que desarrollan, seleccionan y crean las razas que con- figuran el espectro canino, empleándo- las en diversas funciones según las ne- cesidades o bien las modas, incluso en

determinadas civilizaciones se las eleva a la categoría de dioses.

modas, incluso en determinadas civilizaciones se las eleva a la categoría de dioses. Hesperocyon gregarius Tomarctus

Hesperocyon gregarius

modas, incluso en determinadas civilizaciones se las eleva a la categoría de dioses. Hesperocyon gregarius Tomarctus

Tomarctus

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

     

Número de

 

ERA

PERIODO

ÉPOCA

años que

HECHO REPRESENTATIVO

empezó

MESOZOICO

Triásico

 

245 mill.

Periodo en el que vivieron los dinosaurios

Jurásico

 

199,6 mill.

 

Cretácico

 

145,5 mill.

 
 

Paleogeno

Paleoceno

65,5 mill.

 

CENOZOICO

Eoceno

55,8 mill.

Miacidae, Hesperocyoninae, Borophaginae

Oligoceno

33,9 mill.

Aparecen los Caninae, Leptocyon

Neogeno

Mioceno

23,03 mill.

Aparecen los Eucyon, Vulpini

Plioceno

5,332 mill.

Primeros animales del género Canis

Cuaternaria

Pleistoceno

2,588 mill.

 
 

Holoceno

11784

Evolución hacia el perro actual

Arqueología. Fósiles

La arqueología ha considerado posible que la primera domesticación se hubiera realizado 30.000 años antes de Cristo. Se sabe con seguridad que ya se había producido alrededor de los 7.000 años a. C. Hay evidencias que sugieren que los perros se domesticaron inicialmente en el este de Asia y de ahí se fueron diseminando al resto del mundo. La domesticación del lobo a lo largo del tiempo ha producido en aquel un número de cambios físicos que caracterizan a los animales domésticos. Estos cambios pueden ser la re- ducción del tamaño general, una mandíbula más corta, a la que se llegó inicialmente mediante un agrupamiento de los dientes y posteriormente por una reducción de su tamaño, una dismi- nución del tamaño del cerebro y de la inteligencia y al mismo tiempo, de su capacidad craneal (particularmente de aquellas áreas que se relacionan con la capacidad de alerta y de procesos sensoriales que se necesitan en la vida salvaje), y el desarrollo de un stop pronunciado (la zona que une el hocico al cráneo). En relación al comportamiento, el ondear de las colas y el ladrido son modos de actua- ción que solo se producen en los cachorros de los lobos, pero que se retienen a lo largo de la vida de un perro. Ciertos comportamientos más típicos del lobo, como la regurgitación de la comida parcialmente digerida para dársela de comer a los jóvenes, en cambio, desaparecieron. Carlos Vilá y Peter Savolainen, los investigadores que han llevado a cabo los estudios más extensos hasta la fecha, han demostrado, mediante estudios genéticos, que el único ancestro del perro fue el lobo. Pero no nos podemos quedar simplemente en los ancestros, saber quién ha sido el origen directo no estuvo claro hasta que en 1997, a través del estudio genético de los cromosomas de lobos de todo el mundo y distintas razas de perros, se llega a la conclusión de que es el lobo, Canis lupus, el cual evoluciona hacia Canis lupus familiaris. Inicialmente, los científicos veían a am- bas especies como especies separadas, llamándose durante muchos años al perro Canis familiris, pos- teriormente pasó a denominarse Canis lupus fami- liris, siendo por tanto considerado el perro por los científicos como una subespecie del Canis lupus. Para que la evolución de lobo a perro se produje- se, se piensa que fue necesaria la interacción entre lobo y hombre.

produje- se, se piensa que fue necesaria la interacción entre l o b o y h

Lobo de Alaska

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

El Canis lupus dio lugar a su vez a cuatro subespecies:

1) Canis lupus lycaon (300.000-200.000 años a. C.) (gran lobo del norte), que posterior- mente dio lugar al Canis familiaris palustris (perro del las turberas, Europa del Norte), cuyos descendientes más recientes son los schnauzer, teckel, pinscher, perros tipo spitz, caniches. 2) Canis lupus arabs (lobo arábigo) (300.000-6.000 años a. C.). El cual se subdividió a su vez en cuatro subespecies más, y del que descienden multitud de razas actuales. Estas subespecies que aparecieron en la Edad de Bronce son:

2.1) Canis inostranzewi (molosos y perros de agua). 2.2) Canis metris optimae (perros pastores). 2.3) Canis intermedius (bracos, perdigueros). 2.4) Canis leinieri (lebreles). 3) Canis lupus pallipes (lobo de la India). 4) Canis lupus chanco (lobo chino).

(lobo de la India). 4) Canis lupus chanco (lobo chino). Todavía se desconoce si la domesticación

Todavía se desconoce si la domesticación ocurrió solo en un momento, tras el cual las razas de perros domésticos se cruzaron ocasionalmente con lobos, o si estos cruces estuvieron ocurriendo de forma continua; esto último es lo más plausible.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

En un estudio posterior realizado por Peter Savolainen se observó que había pruebas genéticas que sugerían un origen común desde una única reserva genética cuyo origen se esta- blece en el este asiático. Una de las cosas más sorprendentes es que los análisis de ADN indican que el momento

en el que se produjo la diferencia entre el perro y el lobo es muy anterior a la que se observa en los fósiles. Según los análisis genéticos, la diferenciación se empezó a producir unos 100.000 años a. C., en cambio, no se han hallado fósiles que claramente fuesen de perros anteriores a 12.000 a. C. Por tanto, se cree que es posible que lobos domésticos pudieran haber tenido rela- ción con nómadas cazadores sin que se hubieran producido cambios morfológicos susceptibles de haberse registrado en los fósiles, porque, además, se han hallado fósiles de lobos enterrados junto con humanos primitivos que datan del momento en el que ya se había producido dife- rencias genéticas. Una vez que surgió el sedentarismo, como consecuencia de la aparición de la agricultura, los perros se habrían seleccionado para diferentes tareas, de manera que su naturaleza, similar

a

la del lobo, se habría convertido en un hándicap cuando se empezaron a usar como pastores

o

guardianes. La bióloga molecular Elaine Ostrander es de la opinión que cuando se produjo

el cambio gradual a una sociedad sedentaria, con el desarrollo de la agricultura, se necesitaba que los perros cambiaran enormemente, produciéndose una división irreversible entre el perro

y el lobo. Este puede ser el momento en el que se aprecian cambios en los fósiles, cuando los perros y los lobos comenzaron a desarrollar diferencias morfológicas notables.

¿Dónde surgen los perros?

Hay cierta controversia sobre cuál es el lugar exacto del origen, ¿Eurasia, Oriente Próxi- mo, Norteamérica, diversas localizaciones simultáneas? Pues de nuevo regresamos a los estu- dios genéticos realizados sobre restos arqueológicos, y estos sugieren que el origen del perro doméstico es en el este asiático hace unos quince mil años, aunque el descubrimiento de los restos arqueológicos más antiguos hallados en Alemania y procedentes del Mesolítico hacen dudar de si se trataba de pequeños lobos o perros domésticos, ya que el hallazgo se reducía a una sola mandíbula. Pero lo que sí concluyen es que los lobos de esta región se diseminaron por todo el mundo para originar a los perros tal y como los conocemos hoy en día.

Posibles formas de domesticación

Los grupos humanos de cazadores nómadas y los lobos tuvieron interrelación en diversas

ocasiones a lo largo del tiempo, ya que ambas especies son sociales y compartían un hábitat en el que cazaban las mismas presas. Hay diversas teorías que intentan explicar posibles causas por las que se produjo la do- mesticación del perro:

– Cachorros de lobos huérfanos. A pesar de que hay diversos estudios sobre el com- portamiento de los perros, en especial sobre su socialización, que hacen pensar que la adopción de jóvenes cachorros pudo ser el origen del perro, estudios posteriores han desechado casi con toda seguridad esta posibilidad.

– La autodomesticación. Se supone que los lobos primitivos se sentían atraídos (como animales carroñeros) por los huesos, y rondaban los vertederos de los asentamientos humanos. El Dr. Raymond Coppinger, de la Universidad de Hampshire (Massachusetts), cree que aquellos lobos que tuvieron más éxito interaccionando con los humanos pa- sarían estos rasgos sociales a sus camadas creando, a la larga, lobos con una mayor predisposición a ser domesticados. Así, los más sociables y menos temerosos fueron los lobos que permanecían alrededor de las áreas habitadas por las personas, facilitando, de esta forma, potenciar aquellas características que todavía poseen los perros de hoy

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

en día. Los lobos que tuvieran más tendencia hacia la docilidad se mostrarían menos temerosos de los humanos cuando estos se acercasen al basurero mientras estaban co- miendo, huyendo más tarde y a menor distancia que los lobos más temerosos. De esta forma, además de ahorrar energía, que luego podrían usar en tener más descendencia, se estarían seleccionando animales que poco a poco admitirían comer en presencia de la gente, es decir, animales mansos. Estos cánidos, orientados a las poblaciones, tam- bién cambiarían características físicas como consecuencia de la adaptación: se harían

más pequeños, su cabeza se habría reducido proporcionalmente de tamaño, los dientes serían más pequeños y el tamaño del cerebro también se habría visto reducido como consecuencia de dos factores: es un órgano que consume mucha energía y estos anima- les ya no lo usarían para la caza, solo tendrían que utilizarlo para orientarse, a diferen- cia del uso que le dan los lobos: organizar manadas, encontrar, cazar y matar presas de gran tamaño.

– Animal de carga. Los indios americanos utilizaban narrias (un tipo de carretillas sin ruedas formadas por palos y travesaños) del tamaño apropiado para perros antes de que se adaptase el caballo al transporte. Además, los huskies son famosos por el tiro de trineo en las comunidades esquimales. Es bastante probable que los lobos menos sal- vajes fuesen originariamente un animal de carga y que estos lobos más mansos criasen entre ellos, llegándose tras muchas generaciones a la aparición del perro.

– Fuente de comida y pieles. Aunque actualmente la mayoría de las sociedades tienen dificultades en pensar en los perros (o los lobos) como un animal de carne, cabe la po- sibilidad de que la relación perro-hombre estuviera promovida por el uso de los perros por parte de los humanos como una fuente de carne y piel, de forma que se empezasen

a criar en cautividad y que a los animales más sociales se les tomase cariño y fuesen adoptados por familias humanas y criados por mujeres lactantes, como hacen aún hoy en día ciertas mujeres de Papúa Nueva Guinea.

Las razas de perros

Al migrar los humanos por toda la Tierra, los perros migraron con ellos. La revolución agrícola y el subsecuente sedentarismo tuvieron como consecuencia un aumento en la pobla- ción de los perros y en la demanda de la especialización. Estas circunstancias proporcionarían la oportunidad de una reproducción selectiva para crear tipos especializados de perros de tra- bajo y animales de compañía. En función del tipo de comportamiento seleccionado, se han mantenido distintas carac- terísticas:

Perros pastores.–Muestran de forma controlada, características de los pe- rros de caza. Miembros de este grupo, como los border collies, los pastores belgas malinois y los pastores alema-

nes utilizan tácticas de cazador-presa para intimidar y mantener el control de los rebaños. Su instinto natural para derribar un animal que esté a su cargo se transforma mediante el entre- namiento. Otros miembros del grupo, que pueden ser los perros de Cannan

o el pastor australiano, mantienen una

actitud más agresiva, como pueda ser morder y pellizcar los corvejones de los animales a su cargo.

como pueda ser morder y pellizcar los corvejones de los animales a su cargo. B o

Border collie

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

Perros de caza.–Son los pointers, setters, spaniels y retrievers. Están en el punto en el que comparten

el comportamiento cazador de la

manada, pero tienen todavía un papel juvenil, ya que no partici- pan en el ataque en sí. Identifican las posibles presas, se quedan in- móviles y no persiguen a esta tal

y como haría un predador adulto

tras localizarla. Del mismo modo, atrapan presas muertas o heridas

y las llevan de vuelta a la manada,

aunque no realicen el ataque pro- piamente dicho. Sus característi-

realicen el ataque pro- piamente dicho. Sus característi- Golden retriever cas psíquicas están más próximas a

Golden retriever

cas psíquicas están más próximas a las de un individuo maduro salvaje, pero de forma habitual no tienen sus características físicas (orejas erguidas).

Sabuesos.–También tienen una morfología intermedia y un patrón de comportamiento que les hace perseguir a la presa a partir del olor que desprende. Tienden a reprimirse a

la hora de realizar ataques individuales y a cambio, hacen llamamientos vocales a los lí-

deres de la manada (los humanos) para que lleven a cabo la cacería propiamente dicha.

Habitualmente tienen una vocalización característica denominada aullido. Algunos ejemplos son el beagle, el sabue- so español, el basset hound, el harrier o el perro de san Hum- berto.

Lebreles.–Persiguen y atacan a

de san Hum- berto. – Lebreles.– Persiguen y atacan a Rottweiler la presa que han visto.

Rottweiler

la presa que han visto. Mantie-

nen un aspecto de perro maduro,

ya

que poseen un pecho estrecho

y

cuerpos magros. Han perdi-

do significativamente las orejas erectas del lobo y su capa doble

y gruesa de pelo. Algunos ejem-

plos son el whippet, el galgo o el borzoi.

Mastiff.–Son perros grandes, con pechos muy profundos, hue-

sos grandes y cráneos gruesos. Se han criado tradicionalmente para la guerra, la protección y la guarda.

Bulldog.–Son perros de talla media. Se emplearon para la lucha contra los animales domésticos y salvajes. Tienen un cráneo enorme y cuadrado, grandes huesos y una constitución muy musculosa con hombros anchos.

Terrier.–Tienen un comportamiento agresivo, junto con una falta de sumisión juvenil.

Muestran características típicas adultas, como las orejas erectas, aunque muchas razas

se han seleccionado también por su tamaño. Presentan piernas cortas que les permiten

perseguir a las presas entre los arbustos. El patrón de comportamiento menos juvenil o acachorrado es el del basenji, que se cría en África para cazar junto con los humanos, casi en una relación de igual a igual. Esta raza se describe como muy independiente, sin necesitar ni apreciar la atención humana o su cuidado. Se dice que tiene un comportamiento felino. También tiene la apariencia física de un predador canino adulto.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Clasificación

Las clasificaciones que existen de las distintas razas de perros varían mucho en función de los parámetros que se tengan en cuenta. Se pueden clasificar según su tamaño, su actitud, su origen, su localización, etc.

Número de razas

En este manual tendremos en cuenta la clasificación que realiza la Federación Canina In- ternacional (FCI) en la que se combinan aspectos psíquicos y morfológicos, obteniéndose así cuatro categorías, con un total de diez grupos. Hay que añadir el grupo de razas provisionales, que son aquellas que están pendientes de su inclusión en el grupo que les corresponda. Cada grupo está subdividido en secciones. Son los siguientes grupos:

Grupo 1. Perros de pastor y perros boyeros (excepto perros boyeros suizos). Son todos aquellos que ayudan al hombre en el cuidado y manejo de rebaños. Los que se encar- gan de los bovinos se denominan boyeros. Se excluyen los de origen escandinavo que se clasifican dentro del grupo 5. •  Sección 1: perros de pastor. Por ejemplo, el pastor alemán. •  Sección 2: perros boyeros (excepto perros boyeros suizos). Por ejemplo, el boyero de Flandes.

perros boyeros suizos). Por ejemplo, el boyero de Flandes. Boxer – Grupo 2. Perros tipo pinscher

Boxer

Grupo 2. Perros tipo pinscher y schnauzer. Molosoides, perros tipo montaña y boyeros suizos. Incluye a aquellos que antiguamente se utilizaban como perros de guarda y lucha. •  Sección 1: tipo pinscher y schnauzer. Desta- can los schnauzer y el dóberman. •  Sección 2: molosoides. Un ejemplo es el dogo argentino.

•  Sección 3: perros tipo montaña y boyeros sui- zos. Los boyeros suizos se incluyen aquí por- que descienden de grandes perros de Europa Central denominados grandes boyeros o

perros de carniceros (mastines). En este grupo podemos resaltar el mastín español.

Grupo 3. Terriers. Grupo de razas originarias en su mayor parte de Gran Bretaña y que se usaban para cazar bajo tierra animales de madriguera. •  Sección 1: terriers de talla grande y media. Por ejemplo, el fox terrier. •  Sección 2: terriers de talla pequeña. Puede representar a esta sección el west highland white terrier. •  Sección 3: terriers de tipo bull. Como ejem- plo está el Staffordshire terrier americano. •  Sección 4: Terriers de compañía. El más re- presentativo de estos es el Yorkshire terrier.

Grupo 4. Teckels (dachshunds). Provienen de sabuesos alemanes afectados de enanismo acondroplásico (mutación genética). Es el úni- co grupo capaz de cazar tanto bajo tierra como sobre ella.

co grupo capaz de cazar tanto bajo tierra como sobre ella. Staffordshire terrier americano •  Sección

Staffordshire terrier americano

•  Sección 1: teckels.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

Grupo 5. Perros de tipo spitz y tipo primitivo. Los perros de tipo spitz tienen su origen en Escandinavia, Siberia y Mongolia y se caracterizan por tener un doble manto de pelo: uno interno, corto y fino, y otro externo, más largo. Además poseen orejas ergui- das y pequeñas, cola enroscada sobre la grupa y apariencia de lobo. Los perros de tipo primitivo son aquellos que derivan del perro del faraón. •  Sección 1: perros nórdicos de trineo. En esta sección destaca el husky siberiano. •  Sección 2: perros nórdicos de cacería. Como ejemplo se puede tomar el spitz de Norrbotten. •  Sección 3: perros nórdicos de guarda y pastoreo. Un perro de este grupo es el spitz de los visigodos. •  Sección 4: spitz europeos. Destaca el spitz alemán. •  Sección 5: spitz asiáticos y razas semejantes. El más famoso del grupo es el chow- chow. •  Sección 6: tipo primitivo. Destaca el perro de los faraones. •  Sección 7: tipo primitivo. Perros de caza. Entre estos podemos resaltar el podenco

ibicenco. •  Sección 8: perros de caza tipo primitivo con una cresta sobre la espalda.

Grupo 6. Perros tipo sabueso, perros de rastro (exceptuando lebreles) y razas semejan- tes. Son aquellos que siguen el rastro de la presa mediante el olfato, en rehalas o jaurías, y ladrando continuamente para llamar la atención del cazador. •  Sección 1: perros de tipo sabueso.

* Perros tipo sabueso de talla grande. Uno de los más importantes de estos es el perro de san Humberto.

* Perros tipo sabueso de talla mediana. Entre estos destacamos al sabueso español.

* Perros tipo sabueso de talla pequeña. Como ejemplo podemos indicar el beagle. •  Sección 2: perros de rastro. Podemos nombrar al rastreador de Hanóver.

•  Sección 3: razas semejantes. Dentro de esta sección nos encontramos con el dálmata.

Grupo 7. Perros de muestra. Aquellos que localizan la presa por el olfato, habitualmen- te un pájaro, e indican su posición al cazador. •  Sección 1: perros de muestra continentales.

* Tipo braco. Perros con orejas cortas y caídas, con pelo corto en las mismas y de color oscuro uniforme o con manchas blancas. En este tipo se encuentra el perdi- guero de Burgos.

* Tipo spaniel. Perros con hocico ancho, orejas largas y caídas, con pelo abundante y rizado, especialmente en las orejas, cola y parte trasera de los muslos. Destacamos el spaniel bretón o epagneul breton.

* Tipo grifón. Se caracterizan por poseer unas cejas muy pobladas que no cubren los ojos, así como un bigote y una barba muy desarrollados. Podemos destacar el grifón de muestra korthals de pelo duro. •  Sección 2: perros de muestra ingleses e irlandeses. Entre estos podemos nombrar al pointer.

Grupo 8. Perros cobradores de caza. Perros levantadores de caza. Perros de agua. •  Sección 1: perros cobradores de caza. Son los que están especializados en recoger la presa y entregársela al cazador. Como el labrador retriever.

•  Sección 2: perros levantadores de caza. Se encargan de sacar la presa de su escondite para que pueda ser abatida por el cazador. Entre estos encontramos el cocker spaniel inglés. •  Sección 3: perros de agua. Se caracterizan por ser capaces de recoger la presa del agua, para lo que poseen una fuerte atracción por la natación. Como ejemplo desta- camos el perro de agua español.

Grupo 9. Perros de compañía. •  Sección 1: bichones y razas semejantes.

* Bichons. Entre estos destaca el bichón maltés.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

* Coton de Tulear.

* Petit chien lion (Löwchen).

•  Sección 2: caniche. •  Sección 3: perros belgas de talla pequeña.

* 3.1. Grifón. Entre estos podemos nombrar al grifón de Bruselas.

•  Sección 4: perros sin pelo. Perro crestado chino. •  Sección 5: perros tibetanos. Entre estos destacamos el lhasa apso. •  Sección 6: Chihuahueño. •  Sección 7: spaniels ingleses de compañía. En esta sección podemos destacar el cavalier king Charles spaniel. •  Sección 8: spaniels japoneses y pekineses. Un ejemplo es el pekinés. •  Sección 9: spaniels continental enano de compañía. •  Sección 10: kromfohrländer. •  Sección 11: molosoides de talla pequeña. Su mejor representante es el bulldog fran- cés.

Grupo 10. Lebreles. Son aquellos perros que siguen a la presa manteniéndola dentro de su campo de visión, para lo que poseen una gran velocidad y agilidad. •  Sección 1: lebreles con pelo largo u ondulado. Entre estos destacan el lebrel afgano. •  Sección 2: lebreles con pelo duro. Podemos resaltar el lebrel irlandés. •  Sección 3: lebreles con pelo corto. Entre ellos se encuentra el galgo español.

– Razas aceptadas provisionalmente. A este grupo pertenecen las razas admitidas de for- ma provisional.

El pedigrí

Pedigrí es la castellanización de la palabra inglesa pedigree. Esta, a su vez, procede de la pronunciación inglesa de pied de grue, expresión francesa que significa pata de grulla. Pied de grue o pata de grulla hace referencia a las marcas rectas con forma de pata de grulla utili- zadas, a modo de árbol genealógico, por los primeros criadores ingleses para seleccionar los caballos. El pedigrí es el documento que certifica la genealogía del ejemplar hasta un mínimo de tres generaciones, si está inscrito en el Libro de origen español (LOE), o de todos los antepasados conocidos, hasta la tercera generación, si está inscrito en el Registro de Razas Caninas (RRC). Todo ejemplar del que sean conocidas un mínimo de tres generaciones (hasta los bisabue- los) figurará inscrito en el LOE. Por el contrario, los ejemplares de los que no son conocidas sus tres generaciones completas se inscriben en el RRC. El pedigrí acreditará que el perro es de pura raza, sin que se hayan producido cruces in- deseados entre sus antecesores, de acuerdo con la información facilitada a la Real Sociedad Canina de España (RSCE) por el criador al solicitar la inscripción en el LOE de sus camadas. El pedigrí contiene la siguiente información:

– Denominación del libro genealógico y número con el que el perro ha sido registrado.

– Fecha de la inscripción.

– Nombre del perro.

– Títulos de campeonato obtenidos.

– Raza.

– Variedad.

– Sexo.

– Color.

– Fecha de nacimiento.

– Código de identificación (tatuaje o microchip).

– Nombre del criador.

– Fecha de la transferencia de propiedad.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

– Nombre y domicilio del propietario.

– Fecha de emisión del pedigrí.

– Firmas autorizadas de la Sociedad Canina.

– Nombre y número de registro de los padres, abuelos y bisabuelos.

Por todo lo anteriormente dicho, se ve importante el aclarar qué es una raza pura, y para ello se transcribe literalmente el concepto que refleja el Real Decreto 558/2001, de 25 de mayo:

«Perro de raza pura: todo animal de la especie canina que esté inscrito o pueda inscribirse en un libro genealógico, cuyos padres y abuelos estén registrados como perros de esa misma raza pura en un libro genealógico de una organización o asociación reconocida oficialmente y que manifiesten el mismo prototipo racial, comportamiento y aptitudes y unas características étni- cas similares, transmisibles a su descendencia tanto de razas caninas españolas como de razas integradas». En España, el control y registro de los perros de raza pura la realiza la Real Sociedad Canina Española mediante la inscripción en la sección principal del libro genealógico y en su sección anexa se podrán inscribir todos aquellos perros que carezcan total o parcialmente de documentación genealógica pero que puedan contribuir a la mejora de la raza.

Razas de interés militar

Todos los animales, según sus características individuales, pueden ser útiles como perro de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, como se ha dicho, los estándares raciales tienen unas características que se pueden considerar más o menos acordes a la función que se espera del animal. En principio, cualquier raza de trabajo puede considerarse de interés militar, siempre que sus características sean las esperadas para el trabajo a realizar. Las razas más habituales en las Fuerzas Armadas españolas son el pastor alemán, el labrador retriever y el pastor belga malinois. Otras razas importantes pueden ser el rottweiler, el pastor holandés, el perro de san

Humberto, el cocker spaniel inglés, el border collie, el perro de aguas español y el sabueso es- pañol entre otras. Sin perjuicio de todo lo dicho, un perro de trabajo es cualquiera que reúna las siguientes características:

– Equilibrado y seguro de sí mismo.

– De rápido aprendizaje.

– Carente de agresividad pero firme de carácter.

– Que sea dominante.

– Valiente, activo y resistente.

– Fiel y buen guardián.

– Que tenga instinto de presa.

– De buen olfato.

– De fácil adaptación a los distintos ambientes.

Ahora, pasamos a describir los estándares raciales de las tres razas más habituales en las Fuerzas Armadas españolas, según un extracto obtenido del estándar publicado por la Fede- ración Canina Internacional.

Pastor alemán

Origen: Alemania. Fecha de publicación del estándar oficial válido: 11-08-2010. Clasificación FCI:

•  Grupo I: perros de pastor y perros boyeros (excepto perros boyeros suizos). •  Sección 1: perros de pastor con prueba de trabajo. Estándar FCI: n. o 166 .

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Breve resumen histórico

El estándar de la raza se establece en la primera reunión general que tiene lugar en Frank- furt el 20 de septiembre de 1899 de acuerdo con las sugerencias realizadas por A. Meyer y Max von Stephanitz y las correcciones posteriores que se realizan en reuniones sucesivas hasta llegar a nuestros días. La cría metódica comienza en 1899, después de la fundación de la Socie- dad del Pastor Alemán, Verein für Deutsche Schäferhunde empleando ejemplares pro- cedentes de razas de pastoreo de Alemania central y Alemania del sur, con el propósito fundamental de desarrollar una raza de tra- bajo apta para conseguir altos rendimientos. Este estándar se refiere tanto a su estructura corporal como también a sus características raciales y temperamento. Apariencia general: el perro de pastor alemán es de estatura mediana, de cuerpo li-

geramente alargado, fuerte y musculoso y de estructura general firme. Proporciones: es fundamental que la longitud del tronco sea superior a la altura a la cruz entre un 10-17%. Carácter: debe ser equilibrado, seguro de sí mismo, dócil, valiente y fiel para ser apto como perro de compañía, de guarda y de protección. Cabeza: en forma de cuña, proporcionada con el tamaño de su cuerpo y moderadamente ancha entre las orejas; la nariz debe ser recta; los labios de color oscuro. La vista de frente y de lado es suavemente arqueada y no tiene o no está suavemente marcada la depresión frontonasal. Hocico (trufa): negro en todas las capas. Dentadura: fuerte, sana y completa (42 dientes según la fórmula dental). El perro de pas- tor alemán muerde en tijera. Ojos: deben ser medianamente grandes, de forma almendrada, algo oblicua y no promi- nente. El color debe ser lo más oscuro posible. Orejas: el perro de pastor alemán tiene orejas de tamaño mediano, y ha de llevarlas ergui- das, derechas y bien implantadas, terminadas en punta y orientadas hacia delante. Cuello: el cuello debe ser fuerte, musculado, su inclinación en relación con el dorso es de 45%. Cuerpo: la línea superior discurre desde la base del cuello, a través de la cruz, bien desa- rrollada, alta y alargada, y un dorso ligeramente inclinado hasta la grupa, esta es ligeramente inclinada (aproximadamente 23 grados respecto de la línea horizontal). El pecho debe ser pro- porcionadamente ancho. Costillar atonelado o plano es considerado como una falta. Cola: por lo menos llega hasta el corvejón, pero no puede rebasar la mitad del metatarso, ha de llevarla en forma de arco moderado dirigido hacia el suelo. Extremidades: el tren delantero visto desde todos los ángulos ha de ser recto, y visto de frente, absolutamente paralelo, el ángulo formado por la escápula y el húmero debe ser de 90 o , aunque generalmente llega hasta los 110 o aproximadamente; las manos son redondeadas, bien cerradas; las uñas, fuertes y de color oscuro. El tren trasero está dirigido ligeramente hacia atrás, y las extremidades traseras, vistas desde atrás, deben estar paralelas una en relación con la otra. El fémur y la tibia forma un ángulo aproximadamente 120 o . Los pies son cerrados, ligeramente arqueados. Las uñas son fuertes y de color oscuro. Movimiento: en el pastor alemán es un trote. Los miembros deben estar coordinados en longitud y angulación, siendo capaz de mover las extremidades traseras hacia el tronco sin un cambio significativo en la línea de la columna y pueda alcanzar prácticamente las extremida- des anteriores.

significativo en la línea de la columna y pueda alcanzar prácticamente las extremida- des anteriores. Pastor

Pastor alemán

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

Pelo: el pelaje correcto está formado por una doble capa que debe ser lo más densa posible para protegerle. El pelo exterior que le cubre puede ser de dos tipos: largo y corto. Colores: negro, negro y fuego, marrón y amarillo hasta gris, gris con manchas oscuras, y máscara y dorso negros. Pequeñas manchas blancas en el pecho se permiten pero no son de- seables. El color blanco no está permitido. Tamaño y peso: en los machos la altura a la cruz es de 60-65 cm, y el peso entre 30-40 kg. En las hembras la altura a la cruz es de 55-60 cm y el peso entre 22-32 kg.

Labrador retriever

Origen: Gran Bretaña. Fecha de publicación del estándar oficial válido: 13-10-2010. Clasificación FCI:

•  Grupo 8: perros cobradores de caza. •  Sección 1: perros cobradores de caza. Con prueba de trabajo. Estándar FCI: n.° 122.

Breve resumen histórico

Popularmente se cree que es originario de la costa de Newfoundland; su origen en pe- rros canadienses de la isla de Terranova destinados a realizar tareas de tipo pesquero para recuperar peces. En 1885 el Col. Peter Hawker y el conde de Malmesbury introducen en In- glaterra un ejemplar de color negro con la morfología actual. No es una raza muy antigua, en 1903 es reconocida en Gran Bretaña por el Kennel Club como raza, mientras que el Club Británico del Labrador Retriever se fundó en 1916 y el Yellow Labrador Club fue fundado en 1925.

Apariencia general: perro de constitución fuerte y ancha, de mediana estatura. Temperamento/comportamiento: tiene buen temperamento y es muy ágil. Posee un exce- lente olfato y cobra con delicadeza, muy aficionado al agua. Muy activo, equilibrado, tenaz, dó- cil, de buen carácter, devoto con el guía; por ello es ideal como perro de compañía o perro guía. Cabeza: de cráneo amplio, nítido, sin presentar pómulos carnosos, con la depresión fron- tonasal (stop) bien definida. Hocico: no afilado, poderoso, con amplias fosas nasales. Dentadura: maxilares de longitud mediana, con mordida en tijera. Ojos: de tamaño mediano, de color castaño o avellana. Orejas: ni largas ni gruesas; de- ben colgar pegadas a la cabeza y tener una inserción bien hacia atrás. Cuello: nítido, robusto, poderoso, puesto sobre hombros bien colocados. Cuerpo: de espalda nivelada, lomo amplio, corto y fuerte, pecho amplio y profundo, las costillas bien arqueadas y abarriladas, que con un peso excesivo no se produce este efecto. Cola: muy gruesa en la base y se adelgaza gradualmente hacia la pun- ta, de tamaño mediano, bien cubierta de pelo corto, grueso y denso que le da la apariencia de redondo, no enrosca-

da sobre el dorso.

de pelo corto, grueso y denso que le da la apariencia de redondo, no enrosca- da

Labrador retriever

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Extremidades: el tren delantero, visto de frente o de lado, debe aparecer recto desde los codos hasta el suelo. Los pies deben ser redondos, compactos, con dedos bien arqueados y almohadillas bien desarrolladas. El tren trasero bien desarrollado, grupa no inclinada hacia la raíz de la cola. Los pies deben ser redondos, compactos, con dedos bien arqueados y almohadillas bien desarrolladas. Movimiento: desenvuelto y que cubra suficiente terreno, las extremidades anteriores y posteriores se desplazan en planos paralelos al eje del cuerpo. Pelo: debe ser corto y denso sin ondulaciones o flecos; al tacto bastante duro. Tiene una capa de subpelo resistente al agua. Colores: totalmente negro, amarillo o hígado/chocolate. El color amarillo varía desde el crema claro al rojo del zorro. Se permite una pequeña mancha blanca en el pecho. Tamaño: en los machos la altura a la cruz es de 56-57 cm y en la hembra la altura a la cruz es de 54-56 cm.

Pastor belga malinois

Origen: Bélgica. Fecha de publicación del estandar original válido: 13-03-2001 Clasificación FCI:

Grupo 1: perros de pastor y perros boyeros (excepto perros boyeros suizos). Sección 1: perros de pastor. Con prueba de trabajo. Estándar FCI: n. o 15.

Breve resumen histórico

A finales de los años 1800 existía en Bélgica un gran número de perros conductores de rebaños cuyo tipo era heterogéneo, sus pelajes de una gran diversidad, y que se encontraban alrededor de las áreas de Tervuren, Groenendael, Malines y Laeken. Por ello, siguiendo los consejos del profesor A. Reul, de la Escuela de Medicina Veterinaria de Cureghem, varias personas deciden regular la situación de la raza, la cual nace oficialmente entre 1891 y 1897 al crearse el Club del Perro de Pastor Belga en Bruselas. En 1892, este club describió el primer estándar bien detallado de la raza, admitiéndose una sola raza con tres variedades de pelo, aunque no se reconoció oficialmente hasta 1901, cuando se registró en el Libro de los Orígenes de la Real Sociedad de San Huberto. Para 1910 el tipo y el carácter del Pastor Belga estaban ya establecidos. Apariencia general: armoniosamen- te proporcionado, elegante y poderoso, de tamaño mediano y musculatura delgada y fuerte. Proporciones importantes: su cuerpo forma un cuadrado. El pecho desciende hasta el nivel de los codos. La longitud del hocico es igual o ligeramente superior a la mitad de la longitud de la cabeza. Temperamento/comportamiento: vigi- lante y activo, de una gran vitalidad. Reúne todas las cualidades necesarias de un perro de pastor, perro guardián, de defensa y de servicio. Temperamento impetuoso y alerta,

y de carácter seguro.

guardián, de defensa y de servicio. Temperamento impetuoso y alerta, y de carácter seguro. Pastor belga

Pastor belga malinois

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

Cabeza: se presenta alta, es larga, aunque no en exceso. De forma rectilínea, bien moldea- da y delgada. La depresión frontonasal (stop) es moderada. Hocico: de longitud mediana y bien moldeado por debajo de los ojos. La trufa es de color negro. Dentadura: los dientes son fuertes y blancos. La articulación es en forma de tijera. Se acepta la dentadura en forma de pinza. La dentadura está completa, aunque se acepta la au- sencia de 2 premolares (PM1) y los molares (M3). Ojos: de tamaño mediano de forma levemente almendrada. Son oblicuos de color parduz- co y los bordes de los párpados son negros. Orejas: son más bien pequeñas, de implantación alta y forma visiblemente triangular. Cuello: ligeramente alargado y musculoso. La nuca es un poco arqueada. Cuerpo: musculoso, espalda firme, corta, el lomo es sólido y corto, grupa corta. Pecho no muy amplio, pero sí bien inclinado, las costillas son arqueadas en su parte superior. Cola: bien implantada. Fuerte en la base, de longitud mediana. Llega hasta el corvejón, pero preferiblemente debe sobrepasarlo, en ningún caso forma de gancho. Extremidades: el tren delantero es de musculatura fuerte y delgada. Vistos de todos lados están aplomados y vistos de frente, son perfectamente paralelos. Pies redondos y pie de gato. El tren posterior es poderoso, bien aplomado y visto desde atrás paralelos. Los pies pue- den ser ligeramente ovalados, dedos encorvados y bien juntos. Movimiento: suelto y ágil en todos los pasos, pero los movimientos habituales son el paso y sobre todo el trote. Tiene una marcada tendencia a moverse en círculos debido a su tempera- mento enérgico y su deseo de cuidar. Pelo: la longitud, la dirección, el aspecto y el color son variados, lo que se adopta para distinguir las cuatro variedades de la raza: groenendael, tervueren, malinois y laekenois. En este libro se fijarán las características del perro pastor belga de pelo corto (malinois) que es el más empleado en las especialidades de trabajo en nuestro ámbito. El pelo debe ser siempre abundante, apretado, de buena textura, formando junto con el pelo del fondo, que es lanudo, una excelente capa protectora. Es muy corto sobre la cabeza, la cara externa de las orejas y la parte inferior de los miembros. Es corto sobre el resto del cuerpo y más abundante en la cola y alrededor del cuello, donde dibuja un collar que nace en la base de la oreja y se extiende hasta la garganta. Además, la parte posterior de los muslos está cubierta de pelos más largos que forman flecos. La cola es en espiga, pero no forma copete. Colores: la máscara debe ser bien pronunciada, deben ser negros las dos orejas, los dos párpados superiores y el labio superior e inferior. Capa rojo carbonado, esto quiere decir que algunos pelos tienen una extremidad negra, lo cual oscurece el color de base. Este color negro debe ser, de todos modos, flameante y no puede presentarse ni en grandes manchas ni en forma de rayas. Se tolera un poco de blanco en el antepecho y en los dedos. Tamaño y peso: en los machos la altura a la cruz es de 60-66 cm, deseable 62 cm, y el peso entre 25-30 kg. En las hembras la altura a la cruz es de 56-62 cm, deseable 58 cm, y el peso entre 20-25 kg.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

CAPITULO 1

TEMA 2. HISTORIA DEL PERRO EN LOS EJÉRCITOS

El perro de guerra en la historia antigua

De los estudios de los autores clásicos, de las esculturas y de las ilustraciones de vasos, vasijas y ánforas, se deduce que los perros del tipo moloso han sido considerados, desde los inicios de las primeras guerras, armas eficaces que se empleaban en los campos de batalla, hi- riendo y matando a cuanto enemigo se ponía a su alcance. Estos perros se parecían a los actuales dogos del Tíbet, también denominado mastín tibetano, pero con una alzada a la cruz de 75 a 80 cm. Están presentes desde los inicios de la civilización de los sumerios (asentados en la parte sur de la antigua Mesopotamia a partir del año 3000 a. C.) y en el Imperio asirio (a partir de 1800 a. C. en la parte suroeste de Mesopo- tamia).

partir de 1800 a. C. en la parte suroeste de Mesopo- tamia). Pastor alemán con la

Pastor alemán con la manta para desfiles de la antigua Sección de Cría y de Adiestramiento de Perros

Asiria se hizo fuerte y resistió el empuje de los pueblos invasores procedentes de la pe- nínsula Balcánica, y endureció su ejército, destacando por su crueldad, hasta conseguir que fuera temido por sus enemigos, que ante su proximidad optaban por huir, contribuyendo los molosos a crear este clima de terror entre ellos. Esta raza de perro ya fue mencionada por Aristóteles (384-322 a. C.) y en las famosas escrituras de Marco Polo, en sus viajes a Asia en el siglo xiii. En todos los documentos his- tóricos se hace referencia a la fuerza natural y grandeza de estos molosos tanto física como mentalmente.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

También fueron utilizados por los ejércitos babilonios cuando Asiria fue derrotada en el 1760 a. C. por el rey Hammurabi y esta pasó a formar parte del Imperio de Babilonia. Al ser estos dogos más eficaces para la guerra que los lebreles de caza de los faraones, fueron exportados a Egipto y posteriormente a la cuenca del Mediterráneo con el domino de Grecia, y sobre todo, con las conquistas del Imperio romano. Con el tiempo estos molosos han dado origen a otras variadas razas de guarda y defensa europeas como son el mastín napoli- tano, el perro de san Bernardo, el perro de Terranova y el perro de montaña de los Pirineos. El uso extendido de estos molosos lo podemos observar en los bajorrelieves asirios, ba- bilónicos, egipcios y griegos, destacando los realizados hacia el año 700 a. C. en el palacio de Nínive, importante ciudad asiria cercana a la actual Mosul, en Irak.

Egipto

En Egipto, a partir de la invasión del bajo Egipto en el siglo xvii a. C. por los hicsos, pue- blo procedente de la zona de Canaán (Siria-Palestina), se introdujo el caballo, el carro de gue- rra y los molosos, que atacaban junto a los carros de guerra de sus amos. Los perros en Egipto siempre fueron muy respetados, ya fueran molosos o lebreles, y estaba prohibido matarlos bajo pena de muerte. Su dios Anubis se representaba como un hombre con cabeza de perro, cuyo cometido era ser el conductor de las almas al reino de las sombras.

Persia

Aliates I (759-745 a. C.), rey del Reino de Lidia, situado en una región histórica en el oeste de la península de Anatolia, en lo que hoy son las provincias turcas de Izmir y Manisa, fue independiente desde la caída del Imperio hitita hasta su conquista por los persas, hacia el año 1300 a. C., utilizó los perros de guerra, contribuyendo decisivamente en la victoria de sus ejércitos contra los cimerios (eran antiguos nómadas ecuestres que, según el historiador griego Heródoto, siglo v a. C., habitaban originariamente en la región norte del Cáucaso y del mar Negro). El rey Alyattes de Sardes (618 a.C-560 a. C.) de Lidia, entre 600-575 a. C., contaba con unidades militares que utilizaban los molosos como perros de guerra. Los ejércitos del rey persa Ciro II el Grande (575 a. C.-530 a. C.) vencieron al ejército lidio del rey Creso en la batalla de Timbrea a finales del año 547 a. C. a pesar de existir una mayoría de lidios y otros griegos aliados de 3 a 1 en relación con los persas. Según el historiador Ctesias, el rey Creso utilizó camellos en la batalla, haciendo montar a dos personas en cada uno, defen- diéndose las espaldas mutuamente, pero el rey Ciro utilizó galgos contribuyendo eficazmente en la victoria. Entre las fuentes que proporcionan la información existente acerca de las hazañas del rey de Persia de la dinastía aqueménida, Cambises II, hijo y heredero del fundador del Imperio aqueménida, Ciro II el Grande, está el gran relato de la historia de Egipto por el griego He- ródoto de Halicarnaso, historiador y geógrafo (484-425 a.C) en su obra Los nueve libros de la Historia. También contamos con Polieno (siglo ii), abogado macedonio que escribió sobre ma- teria militar, en la que incluye la participación de perros como elementos auxiliares del com- bate en la decisiva batalla de Pelusio, donde los egipcios fueron derrotados por los persas, pro- vocando que Menfis cayera en manos del persa Cambises, convirtiéndose en el nuevo faraón. Concretamente Polieno nos dice que:

Los egipcios que estaban de guarnición en la fuerte plaza de Pelusio dieron paso a los persas por no hacer daño a una gran tropa de perros y gatos y otros animales tenidos en Egipto por sa- grados, que Cambises hacia marchar al frente de sus tropas. En otro comentario histórico de Heródoto, nos relata el desafío de los ejércitos de dos ciudades griegas sometidas al Imperio persa: Perinto, a orillas del mar de Mármara y Peonia,

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

situada en la actual República de Macedonia, subyugadas por el general persa Megabazo, quien estuvo a las órdenes del rey aqueménida Darío I el Grande (549-486 a. C.) durante su ex- pedición contra los escitas y permaneció en Europa tras la campaña. Este desafío se hizo, para evitar el enfrentamiento de los ejércitos, en tres combates singulares: una pareja de luchadores, otra en una lucha de caballos y por último un combate entre dos perros. Aquí se demuestra la utilización de perros para la guerra en ambos bandos, aunque finalmente no se respetó el resul- tado de los desafíos, ya que los peonios solo vencieron en el combate de los perros. Heródoto lo relata de esta forma:

Los primeros a quienes avasallaron a la fuerza las tropas persas dejadas por Darío en Europa al mando de su general Megabazo fueron los perintios, que rehusaban ser súbditos del persa y que antes habían ya tenido mucho que sufrir de los peones, habiendo sido por estos completamente vencidos con la siguiente ocasión. Como hubiesen los peones, situados más allá del río Estrimón, recibido un oráculo de no sé qué dios, en que se les provenía que hicieran una expedición contra los de Perinto y que en ella les acometieran en caso de que estos, acampados, les desafiaran a voz en grito, pero que no les embistieran mientras los enemigos no les insultasen gritando, ejecutaron puntualmente lo prevenido; pues atrincherados los perintios en los arrabales de su ciudad, tenien- do enfrente el campo de los peones, hiciéronse entre ellos y sus enemigos tres desafíos retados de hombre con hombre, de caballo con caballo, y de perro con perro. Salieron vencedores los perintios en los dos primeros y al tiempo mismo que alegres y ufanos cantaban victoria con su himno Pean, ofrecióseles a los peones que aquella debía ser la voz de triunfo del oráculo, y diciéndose unos a otros: «El oráculo se nos cumple, esta es ocasión, acometámosles», embistieron con los enemigos en el acto mismo de cantar el Pean, y salieron tan superiores de la refriega, que pocos perintios pudieron escapárseles con vida.(Los nueve libros de la Historia. Libro V. «Terpsícore»).

Grecia

Además del can Cerbero, que representa al perro centinela, incorruptible y fiero, cuidando de la puerta del infierno para que no escapen las almas, el más importante de los perros co- nocidos en Grecia era el moloso. De constitución musculosa, fuertes mandíbulas, gran cabeza y hocico corto. El nombre de moloso tiene su origen en la ciudad griega de Molosia, en la antigua región de Epiro, limitando con Macedonia y el mar Jónico. Al moloso se le identifica con el mastín y el dogo. Estos perros fueron traídos desde Persia a partir de la segunda guerra Médica, en el 480 a. C., ya que el hijo de Dario I (549-486 a. C.), el rey persa Jerjes (485-465 a. C.) llevaba con sus ejércitos robustos molosos y estos perros aún no eran conocidos en la Hélade (Grecia antigua). Posteriormente, el conquistador macedonio Alejandro Magno (356-323 a. C.) los llevó consigo a Epiro y a Macedonia al volver de su expedición a la India. También consta que perros del tipo moloide fueron regalados a Alejandro para su ejército por el rey de Albania. También había perros lobos, difundidos en gran parte de Europa prehistórica, galgos y sabue- sos egipcios. Aparte de su participación en la guerra, la misión principal diaria era la custodia de casas y templos. Otra de las misiones de los perros de guerra eran el sostenimiento de las comunicaciones entre los ejércitos y sus puestos de mando, introduciendo los mensajes en cilindros de cobre que se los hacían tragar a los perros y al llegar a su destino los sacrificaban para recuperar los mensajes. Sus cometidos más importantes en los ejércitos eran los relacionados con la vigilancia de las fortalezas militares para su defensa y alerta en caso de ataque del enemigo, tal y como lo recogen las siguientes reseñas históricas:

El historiador, biógrafo y ensayista griego Plutarco (46-120) recogió la utilización de los perros para custodia de recintos militares en el tomo VII de su obra Vidas Paralelas. Relata la toma la ciudad de Corinto (243 a. C.) por los ejércitos de Arato de Sición (271-213 a. C.) y su permanencia en el fuerte del Acrocorinto, situado en una elevación rocosa de fácil defensa,

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

XXIV.–Arato redujo inmediatamente a su poder el Hereo y el Lequeo, hízose además dueño de veinticinco naves de las del rey y de quinientos caballos, y vendió en almoneda cuatrocientos si- ros. Los aqueos guardaron el Acrocorinto con cuatrocientos infantes y cincuenta perros con otros tantos cazadores, que mantenían dentro del fuerte. Con posterioridad a estos datos, también se recoge otro hecho histórico cuyo protagonis- ta fue un perro llamado Soter, que junto a otros 49 perros y una pequeña guarnición defendían

el fuerte de la ciudadela de Corinto. La ciudadela albergaba un templo dedicado a Afrodita, y

fue atacada durante la celebración de una festividad de esta diosa por el ejército de la ciudad vecina de Neuplia, ciudad griega con origen en una colonia egipcia, y enemigos históricos de los corintios. El relato nos dice que los atacantes hicieron prisioneros a los soldados de la guarnición y mataron a todos los perros que se enfrentaron valerosamente al enemigo, menos

a uno, que consiguió escapar y dirigirse a la ciudad de Corinto para dar aviso del ataque del

enemigo. Gracias a esta acción de alarma, el fuerte fue rápidamente recuperado antes de que el enemigo consolidara la posición defensiva, su guarnición rescatada y el enemigo expulsado del lugar. En honor a este hecho la ciudad levantó un monumento en agradecimiento y colocaron a Soter un collar de plata con la inscripción «Soter el salvador de Corinto». También se tienen noticias que cuando el vigesimosegundo rey de Esparta Agesípolis I (394-380 a. C.), en el 385 a. C. puso sitio a Mantinea (ciudad líder de la liga Arcadia) ayudados por los tebanos, Agesípolis I dispuso la utilización de perros en las propias avanzadas de su ejército sitiador para que los aliados no pudieran comunicarse y ayudar a los griegos de Man- tinea, ya que no confiaba en la lealtad de los tebanos. Por último, Eliano el Táctico (Aelianus Tacticus), escritor militar griego del siglo ii, nos relata la batalla librada entre los ejércitos de la ciudades persa de Magnesia y la griega Éfeso, situadas en le península de Anatolia, en donde los primeros, que habían hecho de los perros como elementos auxiliares del combate, consiguieron la victoria. El mismo autor nos comenta que los ejércitos de la ciudad griega de Colofón, al norte de la ciudad de Éfeso, utilizaban los perros de forma masiva en la vanguardia de sus formaciones al iniciar la batalla para desorganizar las formaciones enemigas. El rey Filipo II de Macedonia (382-336 a. C.), padre de Alejandro Magno, utilizó los perros para defenderse de sus enemigos al no poder utilizar sus unidades de élite, caballería pesada y falanges, cuando al invadir el territorio de Arbelas se encontró con una zona muy escabrosa y con mucha maleza. Los nativos la utilizaban para hostigarlos, tomando el prota- gonismo las unidades de infantería ligera con perros.

Roma

Los perros en Roma siempre han realizado funciones de guarda y protección en las vivien- das romanas, siendo normal que existieran mosaicos señalando cave canem («cuidado con el perro»), para advertir de la ferocidad del animal que protegía las casas, habiendo llegado hasta nosotros gracias a la excelente conservación de las ruinas de la ciudad de Pompeya, Italia. Plutarco también recogió en sus Obras Morales y de Costumbres (Moralia). Sobre la for- tuna de los romanos. Tomo V, un relato histórico ocurrido como consecuencia de la batalla de Alida (387 a. C.) cuando las legiones romanas, comandadas por Quinto Sulpicio, fueron derro- tadas por las tropas galas del general Breno y el posterior saqueo de Roma. Ante la invasión de la ciudad, los romanos se refugiaron en la colina capitolina, y aunque los galos intentaron re- petidas veces conquistarla, no lo consiguieron y comenzó el asedio. Hasta que en una ocasión los galos descubrieron un acceso a la colina a través del acantilado, ya que anteriormente había sido utilizado por los romanos para comunicarse con el exterior, y aprovechando la oscuridad de la noche los galos escalaron el acantilado, no siendo descubiertos ni por los perros ni por los centinelas, sino por los gansos sagrados que allí se criaban para el templo de la diosa Juno. La reseña histórica es la siguiente:

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Al día siguiente, un bárbaro hacía una ronda rutinaria por el lugar cuando vio en una parte huellas de deslizamiento y de pies que caminaron sobre sus puntas, y vio, en otra, chafada y tron- chada la hierba que crecía en la parte terrosa del acantilado además de marcas y presiones en transversal de un cuerpo. Esto se lo dijo a los otros. Ellos pensaron que el camino les había sido señalado por los enemigos e intentaron rivalizar con ellos. Aguardaron a que fuera noche cerrada y subieron, pasando desapercibidos no solo a los centinelas, sino también a los perros guardianes que vigilaban fuera de la guarnición, pues habían sido vencidos por el sueño. Pero la Fortuna de Roma no careció de una voz capaz de comunicar y señalar un mal tan grande. Se criaban gansos sagrados en el recinto del templo de Juno y estaban al servicio de la diosa. Este animal es por naturaleza fácilmente perturbable y muy asustadizo ante cualquier rui- do y entonces los gansos estaban descuidados por las continuas dificultades de los de dentro; su sueño era ligero e incómodo por el hambre y, por ello, se dieron cuenta de los enemigos en cuanto coronaron el acantilado. Comenzaron a chillar y se les lanzaron impetuosamente. A la vista de las armas se alborotaron aún más y llenaron el lugar de un áspero clamor disonante. Gracias a él los romanos se levantaron y comprendiendo lo que ocurría rechazaron a los enemigos y los despeña- ron por el precipicio. En recuerdo de aquellos acontecimientos se lleva aún hoy en procesión un pe- rro empalado en una estaca y un ganso sentado con toda solemnidad en una lujosa litera portátil. El escritor romano Eliano el Táctico, en el capítulo «Perros sagrados custodios del templo de Ádrano» (cap. 20, Libro XI), nos detalla el episodio de unos perros guardianes de un templo que cumplen la función de guarda, distinguiendo visitantes y ladrones. El relato es el siguiente:

En Sicilia está la ciudad de Ádrano, como dice Ninfodoro, y en ella el templo de Ádrano […] Hay unos perros sagrados que son servidores y ministros del dios, los cuales superan en hermosura y en tamaño a los perros molosos, y hay por lo menos mil. Estos animales durante el día saludan y acarician a los que penetran en el templo, sean extranjeros o nativos; pero, durante la noche, conducen, a manera de guías y conductores, con mucha amabilidad, a los que ya están borrachos y van dando tumbos por el camino llevando a cada uno hasta su propia casa, mientras que infligen su correspondiente castigo a los borrachos que se extralimitan, porque saltan sobre ellos y les desgarran los vestidos, escarmentándolos hasta tal punto; pero a aquellos que intentan robar los despedazan con toda ferocidad. Los ejércitos romanos, al principio, no utilizan el perro en sus formaciones de combate, y

a partir de las experiencias de tener que enfrentase a otros ejércitos en su continua expansión, decidieron la introducción de este elemento auxiliar para la lucha una vez comprobada su eficacia. Consta que Cayo Julio César (100-44 a. C.), durante sus campañas en la guerra de las Ga- lias (58-49 a. C.), con las que conquistó la llamada Galia Comata o Melenuda (por la longitud del pelo de sus habitantes y que corresponde actualmente a los territorios de Francia, Holan- da, Suiza y partes de Bélgica y Alemania), y también durante las dos invasiones de Germania y la invasión de las Islas Británicas, utilizó a los perros molosos como elementos auxiliares de sus acciones militares, aunque este uso ya estaba afianzado desde el último tercio de la República. El escritor romano Eliano el Táctico, en su Historia de los animales, describe la tipología de esa raza de perros diciendo «El más vehemente de los perros es el moloso, porque también los hombres de Molosia son de espíritu fogoso» (cap. 2, Libro III). Por otra parte, Polieno, en sus obras de estrategia militar, Suda y Strategemata, se refiere

a estos perros molosos como «perros soldados». Los perros, durante el Impero romano, se van integrando en las diferentes tácticas milita- res y se les asigna misiones de custodia de plazas fuertes y de prisioneros, funciones de ataque en el frente y enlace mediante la ingestión de los mensajes como se ha relatado anteriormente. El escritor latino, científico, naturalista y militar romano Gayo Plinio el Viejo (23-79), que desarrolla su carrera militar en Germania, consideró, siempre como elementos auxiliares para la guerra, a los perros molosos como valientes y muy leales, destacando que no huían nunca del enemigo y exigían honores por sus hazañas. Este mismo escritor también recogió la contribución de 200 perros en el ejército del rey de los garamantes, pueblo adversario de Roma que controlaba las únicas rutas comerciales que

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

comunicaban las costas de Libia con el África subsahariana; en la lucha por su restauración en el trono, ya que en el año 21 a. C., el procónsul de África, Cornelio Balbo, llevó a cabo una profunda penetración en el territorio sahariano con el objetivo de someter a las molestas tribus nómadas sujetas a este rey garamante, llegando a tomar la ciudad de Cidamus y la capital del enemigo, Garama. Por último, el historiador romano Flavio Vegecio del siglo iv, en su obra De re militari, recomienda que en las torres de las fortalezas se tengan perros por su fino olfato para avisar de la presencia del enemigo.

Invasión de los hunos

El último y más poderoso caudillo de los hunos, Atila (395-453), procedente de Asia, em- pleaba los perros de forma masiva para la vigilancia de sus campamentos.

El perro de guerra en la historia medieval

Durante la Edad Media el entrenamiento de los perros de guerra era la caza, concebida como un aprendizaje del arte de matar para la guerra. Tanto las poblaciones de origen galorromano como germánica de la Galia merovingia o carolingia practicaban la caza en el bosque con sus perros, en contra, incluso, de las prohibicio- nes de la Iglesia que consideraba a los perros como una de las encarnaciones del diablo, siendo los sabuesos los perros más utilizados. Posteriormente se llamaría sabuesos a los frailes dominicos en su persecución infatigable de herejes y también «perros del Señor». Se perfeccionó el empleo de perros protegidos por corazas de puntas de acero o láminas superpuestas y collares de púas, incluso se utilizaban abrigos de cuero recubiertos de sustan- cias inflamables que desorganizaban líneas de las unidades enemigas al inicio del ataque, dis- persando a caballos y soldados. Los perros también se adiestraban para portar hornillos o braseros encendidos que pro- vocaban incendios en los campamentos enemigos. Un empleo muy habitual era la vigilancia de las costas, ya que avisaban de la llegada de toda clase de embarcaciones protegiendo la ciudad de los ataques de los piratas y otros ene- migos. Las órdenes de Malta y San Juan de Jerusalén utilizan los perros como guardianes de sus fortalezas, al igual que los árabes de Argelia como centinelas para sus poblados. La historia de Inglaterra está llena de grandes batallas en las que se distinguieron los perros del ejército escocés. Los reyes de Escocia, como recoge en sus obras Walter Scott (1771-1832), se servían habitualmente de este medio auxiliar de hacer la guerra a los clanes sublevados.

El perro de guerra en la historia moderna

El escritor sueco Olaus Magnus (1490 -1557), en su obra fundamental Historia de gentibus septentrionalibus, editada en 1555 en Roma y recogida en 22 libros, trata sobre la geografía, costumbres, tradiciones y leyendas de los pueblos escandinavos y de la Europa nórdica. En ella nos narra que los irlandeses adiestraban a los perros para que hicieran presa en el hocico de los caballos de la caballería enemiga hasta conseguir derribarlos. También nos relata que a raíz de que Enrique VIII de Inglaterra (1491-1547) firmara una alianza con Carlos I de España (1500-1758) a través del Tratado de Brujas, contra el rey fran- cés Francisco I (1491-1547), que sería derrotado por el ejército imperial en la batalla de Pavía (1525), el rey inglés envió al español 400 perros de razas inglesas para emplearlos en el combate.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Durante el siglo xvi, las milicias del Piamonte, región noroccidental de Italia, que limita con Suiza al norte y con Francia al oeste, utilizaban los perros encuadrados en las milicias en grupos de 200 para las guerras en las montañas, cuyo resultado fue la recuperación de su in- dependencia de Francia. El autor veneciano Marco Antonio Coccio Sabellico (1436-1506) nos describe en sus obras que en la ciudad francesa de Saint-Malo, situada en la costa en la región de Bretaña, utilizaban una jauría de perros para vigilar la ciudad por las noches una vez se cerraban las puertas de esta, ya que estaba totalmente amurallada en forma circular desde el siglo xiii. Esta costumbre se mantuvo muchos años, hasta un oficial de marina en 1770 que desembarcó por la noche en la costa de la ciudad fue devorado por los perros. Durante la guerra Ruso-Turca (1768-1774), inicio de la casi centenaria guerra del Cáu- caso, los turcos, y sobre todo los bosnios, utilizaron con gran efectividad a los perros para la alerta de los ataques sorpresivos contra los campamentos por los cosacos del Volga. Para la misma función los utilizaban los puestos avanzados de Dalmacia y Croacia ante los ataques de los turcos y para alertar en caso de emboscadas. En 1778 los austriacos sitiaron la plaza turca de Dubitza, pero los turcos disponían de perros que alertaban de todos los trabajos de preparación para atacar la plaza, como eran minas, trincheras, pasarelas, etc., por lo que no pudieron tomarla. Los del cuerpo de vanguar- dia, acampado en Gino-Berdo, formaban una línea que jamás pudieron rebasar las patrullas austriacas. Igualmente, la plaza turca de Spus en Montenegro, no pudo ser sorprendida por los austriacos por la presencia de los perros.

La conquista de América

Casi desde el principio de la conquista de América se llevaron perros al Nuevo Mundo. Colón en la segunda expedición al nuevo mundo, a las islas La Española, Guadalupe, Puerto Rico y Jamaica (1493-1496), con 17 naves, incorporaba entre el personal a 200 peones, 20 ca- ballos con sus jinetes y 20 sabuesos para las acciones de combate. Los caballos y los perros fueron, sin duda, los animales que causaron mayor impacto en los indios, y también unos de los protagonistas de la conquista, ya que en la Indias Occiden- tales no se conocía el caballo, y el perro autóctono era muy pequeño, dócil y no sabía ladrar, a diferencia de los sabuesos y los genéricamente llamados «alanos» que introdujeron los españo- les, que eran verdaderas máquinas de guerra que causaban terror entre los indígenas. Los primeros perros introducidos eran sabuesos, que actuaban en jaurías para la caza ma- yor con la intención de tener un sistema eficaz para el sustento del personal de la expedición, pero rápidamente se fueron añadiendo otras razas de perros de presa venidas de España, para actuar como medios auxiliares en el combate contra la indios, vigilancia, prevención defensiva y, por último, como verdugos en acciones de represión, como las técnicas de «aperreamiento» (ejecución de personas por medio de perros de presa) que ya habían sido utilizadas por los visigodos y durante la reconquista. Durante la conquista del Nuevo Mundo se retomaron estas prácticas, siendo denunciadas reiteradamente por el fraile dominico español, cronista, teólogo y obispo de Chiapas (Virreinato de Nueva España, actual México) fray Bartolomé de las Casas, al cual le fue otorgado el título de «Protector de los indios» por el cardenal Cisneros. Vasco Núñez de Balboa (1475-1519), descubridor del mar del Sur (océano Pacífico), lleva en sus conquistas por tierras de Panamá un nutrido grupo de perros, de los cuales destacó Leoncillo, hijo de Becerrillo, también distinguido por sus excelentes servicios. Becerrillo era un perro criollo nacido en La Española, descrito por Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés (1478-1557), militar, escritor, cronista y colonizador español, como de color bermejo, el bozo del hocico negro, mediano y no alindado, pero de gran entendimiento y de- nuedo. El escritor Francisco López de Gómara (1511-1566), eclesiástico e historiador español que destacó como cronista de la conquista española de México, se refiere a Becerrillo con las siguientes palabras:

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

También tenían grandísimo miedo a un perro llamado Becerrillo, bermejo, bocinegro y me- dio; el cual peleaba contra los indios animosa y discretamente, conocía a los amigos, y no les hacía mal aunque le tocasen. Conocía cuál era Caribe y cuál no; se traía al huido aunque estuviese en medio del real de los enemigos, o le despedazaba: en diciéndole ´ido es´, o ´búscalo´, no paraba hasta traer por fuerza al indio que se iba. Este perro cobraba el sueldo en oro y esclavos correspondiente a un ballestero que era recibido por Balboa por los servicios que prestaba en el Ejército. Becerrillo, fiero y valiente en la lucha, demostró también su nobleza al superar en com- portamiento ético a sus amos. En una ocasión el capitán Diego de Salazar, subordinado del gobernador de Puerto Rico Juan Ponce de León (1460-1521), mandó aperrear a una anciana prisionera, esta, al verse atacada por Becerrillo, se sentó en el suelo en signo de sumisión y rogó al perro, tratándolo como a un señor, que no le hiciera daño. El comentario de Oviedo es el siguiente:

El perro se paró como la oyó hablar, e muy manso se llegó a ella e alzó una pierna e la meó, como los perros lo suelen hacer en una esquina o cuando quieren orinar, sin le hacer ningún mal Lo cual los cristianos tuvieron por cosa de misterio, según el perro era fiero y denodado; e así, el

Y

desde a un poco llegó el gobernador Joan Ponce; e sabido el caso, no quiso ser menos piadoso con la india de lo que había sido el perro, y mandóla dejar libremente y que se fuese donde quisiese, e así lo fizo. En cuanto al perro Leoncillo, su hijo, perro criollo de Santo Domingo, fue aún más cé- lebre por sus hazañas y sus retribuciones que su padre en la lucha contra los indios. El autor Gómara se refiere a él como:

Repartió Balboa el oro entre sus compañeros, después de apartada la quinta parte para el Rey, y como era mucho, alcanzó a todo, aún más de quinientos castellanos a Leoncillo, perro, hijo de Becerrillo el del Boriquén, que ganaba más que un arcabucero para su amo Balboa; pero bien lo merecía, según peleaba con los indios. También el cronista Oviedo nos habla de Leoncillo en los siguientes términos:

Así mismo quiero hacer mención de un perro que tenía Vasco Núñez, que se llamaba Leonci- llo, y que era hijo del perro Becerrillo de la isla de San Juan, y no fue menos famoso que el padre. Este perro ganó a Vasco Núñez en estas y otras entradas más de 2.000 pesos de oro, porque se le daba tanto, como a un compañero, en el oro y en los esclavos cuando se partían. Y el perro era tal, que lo merecía mejor que muchos compañeros soñolientos. Era este perro de un instinto ma- ravilloso, y así conocía al indio bravo y al manso, como lo conociera yo y otros que en esta guerra anduvieran y tuvieran razón. Y después que se lomaban y rancheaban algunos indios e indias, si se soltaban de día o de noche, en diciendo al perro: ido es, búscale, así lo hacía, y era tan grave ventor, que por maravilla se le escapaba ninguno que se les fuese a los cristianos. Y cuando lo alcanzaba, si el indio estaba quieto, asíale por la muñeca o la mano y traíale tan ceñidamente sin morderle ni apretar, como le pudiera traer un hombre; pero si se ponía en defensa, hacíale pedazos. Y era tan temido de los indios, que si 10 cristianos iban con el perro, iban más seguros que 20 sin él. Yo vi este perro, porque cuando llegó Predarías a la tierra al año siguiente de 1514, era vivo, y le prestó Vasco Nuñez en algunas entradas que se hicieron después, y ganaba sus partes como he dicho, y era un perro bermejo, y el hocico negro y mediano, y no alindado; pero era recio y doblado, y tenía muchas heridas y señales de las que había habido en la continuación de la guerra peleando con los indios. Después por envidia, quien quiera que fue, le dio al perro a comer con que murió. Algunos perros quedaron hijos suyos, pero ninguno tal como él se ha visto después en estas partes. Por último, Hernando de Soto (1500-1542), adelantado, conquistador y explorador es- pañol de Nicaragua y Florida, tenía un lebrel llamado Bruto el cual destacó por su fiereza y eficacia en la lucha contra los indios. Gómez Suárez de Figueroa, apodado Inca Garcilaso de la Vega, (1539-1616) escritor e historiador hispanoperuano, califica a este perro como: «Pieza rarísima y muy necesaria para la conquista». Según cuenta fray Bernardino de Sahagún (1499-1590) en su obra sobre la historia del México previa a la conquista, llamada el Códice florentino, Hernán Cortés, en la conquista de

capitán, vista la clemencia que el perro había usado, mandóle atar, e llamaron a la pobre india

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

México, llevaba con sus tropas gran cantidad de perros de guerra, de esta forma avanzaba su ejército hacia Tenochtitlán:

Primero cuatro jinetes, mirando a todas partes, observando entre las casas. También los perros iban con las narices contra el suelo, siguiendo las huellas y jadeando. Apartado, caminaba el portador de la bandera, agitándola en círculos. Y atrás suyo iban hombres armados, luego más jinetes, ballesteros, arcabuceros. Igualmente Pizarro en los combates de Cajamarca, ciudad del norte del Perú, donde en 1532 fue capturado el inca Atahualpa, utilizó perros en primera línea del frente contra los in- dios obteniendo siempre muy buenos resultados.

El perro de guerra en la historia contemporánea

Se usan perros en el frente europeo de la guerra de los Siete Años o guerra Carlina (1756-1763), entre Prusia y Francia y los aliados de ambos bandos. En esta guerra, para establecer el con- trol sobre Silesia y por la supremacía colonial en América del Norte e India, fueron utilizados por los ejércitos de Prusia los perros de enlace, los cuales se habían comenzado a utilizar para asegurar el correo entre las unidades del Reino de Prusia a partir del rey Federico II el Grande

(1712-1786).

En 1789, y ante la invasión inglesa, se produce una sublevación de los negros cimarrones (esclavos huidos) en Jamaica produciéndose unos enfrenamientos armados en los que el gene- ral inglés Wolpde empleó los perros de guerra en la lucha con muy buenos resultados. Un perro que llegó a ser héroe francés fue Moustache. Participó en la mayoría de la ba- tallas con los ejércitos de Napoleón, y fue citado varias veces en las ordenes del cuerpo tanto por su labor de vigilancia como por su comportamiento en la batalla. Su hazaña más meritoria fue la recuperación de una bandera francesa en la batalla de Austerlitz (1805), abalanzándose sobre el soldado austriaco que la portaba. El mariscal Lannaes, que había presenciado el he- cho, pidió y le fue concedida a Moustache la cruz de la Legión de Honor, cuya cinta se colocó en su collar. En 1803 Inglaterra empieza a utilizar el perro de san Humberto para la persecución de malhechores en el condado de Nortamptonshire. En la guerra Ruso-Turca de 1810, muchos oficiales rusos llevaron perros para que se en- cargaran de la custodia de sus efectos personales en el interior de los campamentos, según relataba el Journal de Viena de la época. Durante la invasión francesa, la plaza de Salamanca fue tomada por las tropas francesas del mariscal Soult en 1809, permaneció en manos francesas hasta la batalla de los Arapiles (1812). Antes de ser ocupada y mientras se realizaban los fuertes para su defensa, según nos relata Mr. Jones, los españoles tenían un destacamento muy próximo a las obras con un perro que les avisaba cada vez que el enemigo quería realizar un ataque sorpresa en las noches os- curas. En 1822, los independentistas griegos (campesinos y comerciantes) en su lucha contra el pachá de Grecia (gobernador del territorio en nombre del sultán turco) durante el segundo sitio a Atenas intentaron apoderase de la Acrópolis dando un golpe de mano escalando sus murallas en la oscuridad, pero fueron detectados por los perros, que comenzaron a ladrar po- niendo en fuga a los independentistas al verse descubiertos. En 1833, después de la toma de Bugia o Bujía (ciudad argelina a orillas del Mediterráneo) por los franceses, las cabilas cometían asesinatos continuos en los puestos franceses, hechos que no empezaron a controlarse hasta que se creó un cuerpo específico de soldados con perros dedicados a la vigilancia y persecución de los insurrectos. Tres años después, 40 perros fueron especialmente adiestrados por el Capitán Blagini y repartidos por los diferentes puestos avan- zados de la plaza para que alertaran de los ataques y de las emboscadas de las cabilas. Durante la guerra de Crimea (1853-1856), la ciudad rusa de Sebastopol (ciudad portuaria de Ucrania en el mar Negro) fue sitiada por los ejércitos expedicionarios de Reino Unido y

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

Francia, cayendo tras 11 meses de intenso asedio; durante esta campaña los contendientes de ambos bandos utilizaron en las trincheras perros para acompañar a los centinelas. En la guerra Franco-Prusiana (1870-1871) se emplearon por ambos bandos los perros de guerra, apareciendo por primera vez los perros de búsqueda y rescate para la localización de heridos en los frentes de batalla. En la guerra Ruso-Japonesa (1904-1905), los perros encuadrados en la sanidad militar ya fueron utilizados por los rusos para localizar sus heridos y poder atenderlos rápidamente, sien- do muy efectivos en estos servicios, según las comunicaciones del comandante ruso Perdishg:

«Los perros, acostumbrados a los europeos no descubrían un solo herido japonés». En el caso del perro sanitario, la primera sociedad de este tipo de perros fue creada en 1885 por el belga Van de Putte, seguida de otra alemana creada por Bungartz. Francia comen- zó en el año 1908, después de comprobar que los perros realizaban un excelente servicio de localización de los heridos en combate, sobre todo, por la noche, que era cuando se transpor- taban estos. Estas sociedades civiles adiestraban a los perros que se militarizaban en caso de necesidad. Las experiencias del empleo del perro sanitario en campaña se incrementaron a partir del año 1904; tres equipos cinológicos puestos a disposición del Ejército ruso en los combates de Manchuria dieron muy buenos resultados. En 1914, en el campo de maniobras de Zossen y en presencia de von Schjerning, oficial médico del Estado Mayor alemán, se probó la gran impor- tancia del perro sanitario y la Sociedad Alemana para Perros de Sanidad» (Deutscher Verein für Sanitalshunde) puso a disposición del Ejército alemán de forma espontánea y voluntaria un conjunto de perros de esta especialidad para la localización de heridos. En 1911 se publicó el libro Le chien ambulancier ou sanitaire por el escritor belga Joseph Couplet difundiendo las cualidades de los perros sanitarios para la localización de heridos y lamentándose de que no hubieran sido utilizados por el Ejército belga en el Congo, ya que en las zonas tropicales adquieren vital importancia.

Guerra Carlista

Durante el bombardeo que sufrió la ciudad de Irún (Guipúzcoa) en 1874 por los carlistas, durante la Tercera Guerra Carlista (1872-1876), contra las tropas realistas que defendían la ciudad, destacó la actuación valiente de un perro del ejército sitiado llamado «Navarro», el

cual era un excelente centinela. La efectividad de sus servicios nos la relata el veterinario mili- tar Pablo Vidal Balagué en su publicación de 1934 titulada Perros de Guerra: su organización

y empleo:

En 1874, cuando Irún era bombardeado por los carlistas, un perro llamado Navarro, perte- neciente a un capitán de voluntarios de la guarnición de Irún, se portó como el primer defensor de

la plaza, contribuyendo con sus proezas al triunfo de los realistas. Era de raza mastín, y se le veía

tanto de día como de noche rondar por las afueras de la villa, denunciando con sus ladridos la apro-

ximación de los soldados carlistas. Cuando había sospechas de que alguna patrulla de carlistas se acercaba a la plaza, el comandante militar era el primero que preguntaba: ¿Ha ladrado Navarro?. Si este ladraba en los cuerpos de guardia, se aumentan las precauciones, dándose la voz de alarma. Cuando se levantaba un fuerte, dormía Navarro sobre la piedra más alta, y en las salidas que hacía la guarnición, la avanzada obligada era él. Sus servicios de explorador se los pagaban con ración diaria, y acudía al toque de corneta como el primer soldado.

Guerra de Cuba

Durante las tres guerras que se libraron en Cuba entre los mambises (guerrilleros indepen- dentistas cubanos) y los españoles, la guerra de los Diez Años (1868-1878), la guerra Chiquita, (1879-1880) y la guerra de la Independencia cubana (1895-1898), la presencia de perros estuvo

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

generalizada en las diferentes unidades españolas que allí sirvieron para advertir de la exis- tencia del enemigo, la lucha contra el fuego adversario y en los ataques contra los mambises emboscados armados con machetes. En el tomo V de la publicación Heráldica e Historiales del Ejército dedicado a la Infan- tería, realizado por el Servicio Histórico Militar, podemos leer el Historial del Regimiento de Infantería «Baleares», que fue creado en 1877. En 1895 el primer batallón de dicho regimiento fue destinado a la isla de Cuba con el nombre «Batallón Expedicionario de Baleares n. o 41». Entre los perros que llevaba destacó uno de ellos, llamado «Piragua», cuyos servicios mere- cieron ser citados en la Orden de su unidad, siendo consignados en el Diario de operaciones. Dicha anotación en la publicación dice lo siguiente:

En este «Batallón Expedicionario», y en los años 1897-98, prestó el perro Piragua tan gran- des servicios que merecen consignarse. Este noble animal, marchando siempre delante de la extre- ma vanguardia y avisando de la presencia del enemigo, evitó al Batallón de cuantas emboscadas le tenía preparadas, y, no obstante, tras amputársele una mano destrozada por un balazo, siguió prestando tan valiosos servicios hasta el final de la campaña. Recibió varias heridas más, entre ellas un machetazo en la cabeza, otras en el mismo sitio por explosión de una bomba, y un balazo que le pasó de parte a parte. Murió en Mariel poco antes de ser repatriado el Batallón.

I Guerra Mundial

Durante toda la Primera Guerra Mundial los perros realizaron muy diversos servicios:

descubriendo heridos, sirviendo de mensajeros, centinelas y remolcadores de munición y ma- terial diverso, y debiendo atravesar las innumerables barreras de alambrada de espino bajo el fuego enemigo cuando era necesario para llevar su mensaje. Se calcula que debieron morir unos diez mil perros.

mensaje. Se calcula que debieron morir unos diez mil perros. Perros equipados con máscaras antigas En

Perros equipados con máscaras antigas

En empleo del perro para fines militares se había ralentizado por los adelantos de las ar- mas de fuego, pero fue Alemania quien de nuevo impulsó su uso pocos años antes del inicio de la guerra, y en 1902, publicó un reglamento para el adiestramiento y empleo de los perros de guerra en los batallones de cazadores.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

El general alemán Erich Friedrich Wilhelm Ludendorff, adjunto del jefe del Estado Mayor Hindenburg, recogió la importancia del perro de guerra en una orden publicada en el Deustch Scheferhund, contribuyendo a estimular a todos los que se dedicaban a su adiestramiento. Durante la contienda se enviaron al frente más de 50.000 perros, ya que todos los ejércitos los utilizan como medios auxiliares. Los alemanes tenían movilizados a principio de la guerra europea a 6.000 perros adiestrados para servicios variados. El ejército belga disponía de 12 mastines belgas por cada compañía, arrastraban 6 carros con ametralladoras y munición. Pero en el caso francés hubo que esperar para que durante la guerra organizaran secciones de perros porteadores formadas por 128 perros cada una. Los perros de guarda realizaban misiones de vigilancia en campos de prisioneros de gue- rra, polvorines y depósitos de avituallamiento. También realizaban funciones de rastro de pri- sioneros evadidos. Después de la contienda el ejército francés estableció en 1920 la presencia de 4 perros por cuerpo en las armas de Infantería, Caballería y Artillería y en 1924 publicó un manual de adiestramiento y utilización de los perros de transmisiones. Los perros camilleros, como los denominaban en la época, fueron utilizados ampliamente durante la I Guerra Mundial, principalmente por el ejército alemán alcanzando la cifra de 16.000 perros y localizando 31.000 heridos en el frente del Este. El ejército francés los utilizó en menor medida que los alemanes. Por Real Orden circular de mayo de 1918 se aprueba en España el proyecto de bases para la organización del empleo del perro en tiempo de guerra, el cual recoge la experiencia de los contendientes de la I Guerra Mundial en el empleo del perro y fija en seis las aplicaciones de utilidad: sanitario, centinela, mensajero, de tiro, de custodia y de aplicaciones varias, indician- do sus misiones y las razas más idóneas (el texto íntegro está recogido en el anexo de cinología legal).

II Guerra Mundial

Durante la II Guerra Mundial el perro de uso militar experimentó un enorme desarro- llo. Determinadas especialidades que se habían quedado anticuadas por el normal desarrollo técnico (perros enlace, perro para el transporte de munición, etc.), fueron eliminadas. Otras especialidades vieron aumentados sus cometidos y fueron usadas con enorme frecuencia. El Ejército alemán destinó 120.000 perros a la Wehrmacht y 30.000 a la Policía alemana de un censo previo a nivel nacional de 500.000 perros aptos para ser movilizados en caso de

censo previo a nivel nacional de 500.000 perros aptos para ser movilizados en caso de Perro

Perro para transporte de mensajes

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

necesidad. Los utilizó especialmente para la localización de infiltrados y paracaidistas tanto en territorio propio como ocupado, al igual que para la vigilancia de instalaciones y campos de prisioneros. En el Ejército soviético, el general Panfilon, comandante de la 316 a división de infantería, además de los cometidos genéricos y ante el avance alemán, constituyó una brigada de 300 pe- rros kirghiz que los empleó en la lucha contra carro. Los perros eran adiestrados para buscar su comida debajo de los carros de combate, de tal manera que al ser soltados en el campo de batalla con minas especiales de contacto atadas a su espalda eran aplastados por los carros de combate que las hacían explotar. Los americanos, que al principio de la guerra no contaban con perros, llegaron a utilizar más de 40.000, principalmente como perro explorador con las patrullas y perros centinelas. El ejército británico adiestró perros para la detección de minas y localización de heridos sepultados bajo las construcciones derrumbadas a consecuencia de los continuos bombardeos de ciudades durante este conflicto mundial. Con el paso de los años, los perros han seguido interviniendo en los distintos conflictos bélicos, de tal manera que casi la totalidad de los ejércitos cuentan con unidades caninas espe- cíficas de uso militar.

Actualidad

Al acabar la II Guerra Mundial, los británicos comenzaron en 1946 a utilizar los perros detectores de explosivos en Palestina a raíz del atentado por el Irgún Tzvaí Leumí (Organi- zación Militar Nacional en la Tierra de Israel) en el hotel Rey David en Jerusalén, sede de la Comandancia Militar del Mandato Británico de Palestina y de la División de Investigación Criminal de los británicos. En 1949 comenzaron los primeros lanzamientos en paracaídas de perros por el Ejército francés, fabricando paracaídas individuales adecuados para el peso de los perros para que pe- rro y guía cayeran en lugares próximos y no retrasar las operaciones. Con posterioridad se han utilizado en la guerra de Corea, Argelia, Vietnam, Golfo Pér- sico, Afganistán, Irak, etc., en diversas aplicaciones destacando los cometidos de vigilancia, detección de minas, detección de explosivos, patrulla por la selva, búsqueda y rescate. En la actualidad todos los ejércitos cuentan con unidades caninas para ser utilizados en diferentes cometidos de interés militar.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

CAPÍTULO 1

TEMA 3. ACTUALIDAD DEL PERRO MILITAR DE TRABAJO EN EL MUNDO

No existe ninguna nación moderna en cuyas fuerzas armadas no esté incluido el perro de trabajo. Podemos encontrar variaciones de empleo, en función de la prioridad que se da a determinadas misiones, incluso nos podemos encontrar a los perros encuadrados en distintos organismos de carácter o dependencia militar, pero no existe un solo ejército, con un cierto peso específico internacional, sin perros de trabajo. La respuesta que ha hecho de los perros unos miembros insustituibles de los ejércitos es simple: son útiles o, aún más, son irreemplazables. Basta con este dato: se calcula que entre 1966 y 1973 los 400 perros empleados en la guerra de Vietnam salvaron 10.000 vidas. Las variaciones de empleo, como hemos visto, están impuestas por los distintos proble- mas que pueden surgir de forma específica en cada nación. Los perros detectores de marfil es un típico caso de perro detector en países de África y Asia. En España, al contrario que en otras naciones europeas, la distancia de empleo en el perro detector de explosivo ha sido una constante, el perro trabajaba alejado del guía por la existencia de bombas trampa, mientras que para nuestro asombro, hasta no hace mucho, los vehículos sospechosos de contener explo- sivos eran registrados en muchos países por el perro conducido por su guía con una correa de no más de dos metros.

por su guía con una correa de no más de dos metros. Monumento al perro de

Monumento al perro de trabajo en la base española del Líbano

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Estas variaciones en el tipo y en el modo de empleo desaparecen cuando enfrentamos a los equipos caninos al mismo problema; y así, especialidades como la detección de minas, drogas, búsqueda y rescate son prácticamente iguales salvo en pequeños matices. Por otro lado, el encuadre de los perros en los ejércitos suele seguir dos modelos:

1. Los equipos caninos se localizan en las distintas unidades de las fuerzas armadas con misiones específicamente militares y de seguridad propia. Ocasionalmente, nos encon- tramos con miembros de las fuerzas armadas realizando cometidos policiales o de apoyo a unidades policiales. Puede ocurrir en algunos países que las unidades milita- res, como es el caso de Uruguay, los equipos militares caninos son los responsables de la detección de explosivos. Otro ejemplo mixto es el caso de Reino Unido, en donde el Centro Militar de la Defensa entrena los perros militares y policiales.

2. Hay equipos caninos tanto en las fuerzas armadas como en las policías militares de

distintas naciones. Este es el caso de la Guardia Civil española, la Gendarmería fran- cesa, la Guardia Republicana portuguesa, los Carabineros italianos, la Real Policía Militar y de Aduanas holandesa, etc. En estos cuerpos su destacado y reconocido carácter militar hace que su empleo policial sea eficaz. En todas estas naciones hay pe- rros específicamente destinados en el ejército y otros en las policías de carácter militar. Otra característica común en las unidades caninas militares es su organización. En una gran mayoría de países, las escuelas de adiestramiento y los centros encargados del uso y manteni- miento del recurso canino están bajo el mando del cuerpo de veterinaria militar. En otros países dependen de la sanidad militar de forma directa. La solución es lógica por ser estos profesionales, dentro del ámbito de las fuerzas armadas, los mejor preparados para entender todo el proceso de producción y adiestramiento de perros de trabajo, y su mejor uso en los cometidos del Ejército. Otro aspecto, que en ocasiones ha cuestionado la existencia del perro en los ejércitos o su uso en

operaciones en determinadas naciones, es la tradición religiosa. En las naciones de tradición cristia- na, judía, hindú o budista nadie cuestiona el uso del perro, al contrario que en los países islámicos, en donde los no entendidos creen que existen limitaciones. Esta afirmación es falsa, basta el dato de los miles de perros de trabajo que emplean las fuerzas armadas y policiales de países como Marruecos, Argelia, Túnez, Egipto y Turquía entre otros muchos. En el ámbito del islam, va a depender mucho de quién lo interprete, pero, en general, considera que el perro es un animal impuro que debe estar fuera de las casas para su cuidado, pudiendo emplearse para guarda, caza y pastoreo; es decir, se puede usar para trabajar. Solo deben de limitarse las demostraciones de afecto entre guía y perro. En este capítulo no se va a enumerar de forma detallada todas las naciones con equipos caninos encuadrados en sus fuerzas armadas, por el contrario, vamos a citar las funciones que desarrollan los centros de formación y los equipos caninos en países que por su importancia o innovación en el empleo merecen la pena ser conocidos. En el mundo del perro de trabajo podemos clasificar los ejércitos en tres grandes grupos:

– Tradicionales. Son aquellos en los que desde siempre el perro ha estado muy valorado y respetado en su sociedad civil. El empleo del perro no se cuestiona, más bien al contra- rio, les resulta inconcebible que no se utilice en determinadas situaciones. En este gru- po están todos los ejércitos de las naciones centro europeas como Alemania, Austria, Suiza, Hungría, República Checa, etc. Entre las naciones tradicionales también están:

Francia, Holanda, Reino Unido, Bélgica, etc.

– Emergentes. Son países de nueva generación o naciones en donde el perro tuvo im- portancia en un momento de su historia y luego se diluyó su uso. España es un claro ejemplo de unas fuerzas armadas con un «bache» en el desarrollo del perro durante la primera mitad del siglo xx. El caso de las Fuerzas de Defensa de Israel es el de una nación joven en donde el empleo del perro ha ido en crecimiento constante. En este grupo podemos incluir los ejércitos del centro y del sur de América, en donde el mundo del perro militar de trabajo está experimentando un enorme desarrollo.

– Ausentes. Hay un grupo de naciones que por razones económicas o por falta de estabili- dad política carecen de una estructura estable que integre el perro dentro de sus fuerzas armadas. Dentro de este grupo está una gran parte de las naciones africanas.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

Es importante recordar que para ampliar la información que se tiene sobre los distintos equipos caninos debemos utilizar las denominaciones que en el mundo anglosajón se usan, y que poco a poco se van universalizando. De entre las distintas denominaciones que podemos emplear para los equipos caninos militares tenemos:

– K9. Su empleo se generalizó desde la II Guerra Mundial. Se hizo una trascripción de la fonética de la palabra «canine» por K9, pronunciado «kay nine». De tal forma que cuando había que escribir «canine» se utilizaba K9.

Military working dogs. Con su abreviatura MWDs. Lo traduciríamos por: «perros mili- tares de trabajo». En ocasiones utilizan military dog.

Military canine teams o canine teams. Significa: «equipos caninos militares».

Military police dog.

– Nosotros usaremos como recurso instrumental e indistintamente los términos «equipo cinológico» y «equipo canino» para referirnos al conjunto de personas, perros y ma- terial que desplaza el equipo, pero cuando nos refiramos al guía usaremos el término «guía canino»

Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI)

Su unidad canina es la llamada Oketz. Su principal base de entrenamiento está en la base de Adam, cerca de Modiin. Una de las diferencias con respecto al resto de las unidades caninas es su moderna creación, lógico, por otra parte, al tratarse de un estado moderno. De otro modo se trata de un ejército que en su corta existencia ha estado envuelto en constantes operaciones de todo tipo, y, por tanto, sus unidades caninas son una referencia de empleo del perro militar de trabajo. Como cifra de referencia podemos citar que durante el 2006 la unidad Oketz tuvo más de 4.000 intervenciones, en 30 de ellas intervinieron de forma decisiva para salvar vidas. Sus unidades caninas se van esbozando a partir de 1939, y en 1948 pasan a formar parte de las FDI. Inicialmente se crearon para actuaciones antiterroristas, y posteriormente se com- pletaron con los grupos de armas, explosivos y rescate. Su bautismo de fuego fue en 1972 en la operación azul-marrón-azul; azul-Shayetet 13 y marrón-Sayeret Golany. Las dos unidades tenían que ocupar el cuartel general del líder te- rrorista Achmed Gibril. El cuartel general se encontraba en el interior de múltiples cuevas al borde de un acantilado en Beirut. El ataque por mar o por tierra era muy expuesto y se decidió utilizar perros cargados con explosivo PG2 y hacerlos explotar en el interior de las cuevas. Fue un desastre, parte de los perros no alcanzaron sus objetivos y otros fueron muertos. Al final se hizo una operación convencional con gran número de bajas, muriendo el jefe de la Sayeret Golany, el coronel Amir Meital. Desde entonces han evolucionado profundamente, se han adaptado a sus necesidades y han intervenido en múltiples acciones. Mantienen las siguientes especialidades:

– Grupo de ataque. Con misiones de contraterrorismo, guerra contraguerrilla, seguridad, etc. Para realizar estos tipos de misiones cuenta con tres tipos de diferentes equipos:

•  A o para secuestro con rehenes. Los perros son los primeros que entran atacando a los secuestradores y evitan los fallos en el empleo de armas de fuego. Se les entrena en atacar a los que están armados y a los que muestran cualquier signo de agresividad. •  Egoz. Integrada en la unidad Sayeret Egoz en misiones de combate y contraguerrilla. •  D o para contraterrorismo sin rehenes. Se emplea como apoyo de los equipos A y en áreas descubiertas, pueblos y casas. El entrenamiento es de 16 meses y en ocasiones se les equipa con mini cámaras y enlaces por radio del guía con el perro.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Los perros que usaban en el pasado eran rottweiler y pastor alemán, pero hoy en día se usan los pastores belgas por ser más ligeros y ágiles. El entrenamiento consiste en 4 meses de entrenamiento básico de infantería, 2 meses de entrenamiento avanzado de infantería, 2 meses de entrenamiento de «guerrero» (nave- gación y múltiples cursos contraterroristas), seis meses de entrenamiento con perros de ataque; en ese momento se les considera «guerreros» y reciben la insignia de la unidad canina (Oketz). Después de dos meses más de prácticas en operaciones combinadas ya puede participar en acciones contraterroristas. El perro llega con un año, se le entrena durante 16 meses y está operativo durante más de 6 años. Después, su primer guía tiene preferencia a volver con él a la vida civil.

– Grupo de persecución. Con 16 meses de entrenamiento. Hay dos tipos de perros:

•  Perros rápidos. Corren por delante de la patrulla, detrás del terrorista y cuando lo localizan lo atacan. Pastores alemanes y malinois. •  Perros lentos. Corren junto a la patrulla siguiendo el rastro del terrorista. Son perros lentos pero seguros. Actualmente prefieren pastores alemanes a los bloodhound que son más lentos.

– Grupo de armas. Detectan armas y artefactos explosivos.

– Grupo de explosivos. Van por delante de los convoyes detectando trampas explosivas.

– Grupo de rescate. Búsqueda de personas entre ruinas después de ataques terroristas o desastres naturales. Es la única unidad que no es de combate. Está formada por el per- sonal de los otros grupos que pasa a la reserva. Los distintos equipos caninos se destinan a las unidades que los necesitan, pudiendo agre- garse para determinadas misiones.

Reino Unido

Los futuros guías, tras el proceso de selección, comienzan su entrenamiento básico como soldado que dura 14 semanas. Estos soldados pertenecen al Real Cuerpo Veterinario del Ejér- cito (Royal Army Veterinary Corps RAVC) y son enviados al Centro Animal de la Defensa (CAD) en Melton Mowbray, Leicestershire. Superados los cursos básicos, los miembros del RAVC son entrenados como guías de perros detectores de armas y explosivos, detectores en vehículos, perros para patrullas de infantería y perros rastreadores. Cuando los soldados han obtenido sus distintas especialidades son enviados a las unida- des operativas. Una parte de los perros que entrenan los obtienen gracias a donaciones de perros de civiles. El Centro Animal de la Defensa es la escuela única para el entrenamiento de perros en las Fuerzas Armadas inglesas, pero no solo entrena perros para el Ejército inglés, también entrena perros para el Servicio de Inmigración británico, el Servicio de Prisiones, el de Aduanas y otras agencias gubernamentales británicas. Ha realizado cooperaciones especiales con algunos países, como es el caso de Kenia. El CAD entrenó a 6 perros para detectar marfil y así luchar contra el contrabando de cuernos de elefante. Los perros son eficaces y detectan tanto cuernos de elefante como los de rinoceronte. Al ser entrenados en Inglaterra, y a pesar de realizarse prácticas entre vacas, al llegar a África debieron acostumbrarse a la fauna salvaje, pues al principio les sorprendió ver a las jirafas y a los demás animales salvajes.

Alemania

Alemania es una nación en donde el empleo del perro es una constante en su historia. Tiene dos centros de adiestramiento para las Fuerzas Armadas alemanas (Bundeswehr) en Ulm y en Coblenza. Entrenan fundamentalmente pastores alemanes y malinois. Los labra-

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

dores son usados para la detección de minas. Además de los perros detectores de minas, y al igual que en otras naciones, tienen perros de seguridad, detectores de drogas y explosivos y perros de rescate.

detectores de drogas y explosivos y perros de rescate. Perro del ejército alemán. © 2000 Bundeswehr/Modes

Perro del ejército alemán. © 2000 Bundeswehr/Modes

En otoño del 2003, ante la creciente demanda de perros, el Bundeswehr inició la cría de perros. Este aumento en el número y en la calidad de perros ha provocado la creación de unas modernas instalaciones para el adiestramiento de estos animales, localizadas en Mosel. Todos los perros del Bundeswehr son evaluados anualmente para comprobar su opera- tividad, y de esta manera conseguir que los más de mil servicios que se realizan en territorio alemán y en el extranjero sean de calidad.

Francia

Su gran centro es el 132 Batallón Cinológico del Ejército de Tierra. Está situado en la finca del Piamonte en Suippes que ocupa 140 hectáreas. Cuenta con una plantilla de 400 miem- bros. Se estructura como un regimiento con tres compañías cinotécnicas de intervención, una

de formación y apoyo cinotécnico, y otra compañía de mando y apoyo logístico. La compañía de formación y apoyo cinotécnico se encarga del adiestramiento de guías y perros, la compra de perros y el apoyo técnico a todos los perros del Ejército. La formación es para el personal de todos los ejércitos, la Gendarmería y otros organismos gubernamentales nacionales o extranjeros. Las misiones de los equipos caninos son:

– Apoyo cinotécnico en combate. Es su misión principal que engloba:

•  Escolta de convoyes. •  Control de masas. •  Rastreo. •  Apoyo a patrullas o a puestos de control. •  Reconocimiento de puntos o de rutas. •  Para realizar acechos y misiones de alerta.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

– Apoyo especializado. En él están incluidos los perros detectores de armas, explosivos y drogas.

– Como misión secundaria es la protección y defensa de instalaciones fijas o las tempo- rales en despliegues. Mantienen desplegados equipos en Francia y en misiones y zonas de influencia como Kosovo, Libano, Afganistán, Costa de Marfil, Gabón, Senegal, La Reunión, Guayana y Ma- yotte. Como en otras escuelas y centros, mantiene una actividad de experimentación e innova- ción para empleo del perro en combate urbano, redes subterráneas, uso de sensores y cámaras en perros, etc.

Austria

El Centro Militar de Perros en Kaiserstteinbruch es el responsable de la cría, formación y

control de todo lo relacionado con los perros de especialidades. Fue creada en 1964. Ha criado

a más de 1.500 perros y es el criador más importante de perros de raza rottweiler del mundo.

Este centro es especial y distinto al del resto de las naciones al emplear al rottweiler de forma mayoritaria, de tal forma que el 90% de los perros son de esta raza, el resto pastores alemanes

o belgas. Las camadas entran en un programa de socialización a las 5 semanas de vida. Cuando cuentan con 15 meses comienza su entrenamiento como perro de especialidad. Entrenan perros para dar seguridad a edificios e instalaciones y también perros detectores de drogas y explosivos.

Estados Unidos de América

La producción, compra y entrenamiento de los perros se centra en la base aérea de Lac- kland, en San Antonio (Texas). Es el escuadrón 341 el encargado del adiestramiento de los

perros y de los guías del Ejército, la Fuerza Aérea, la Armada y los Marines. Una gran parte de los perros los compran en Europa. Sus cifras en cuanto a su capacidad anual de formación son:

– 525 alumnos de cursos básicos de guía canino.

– Más de 425 alumnos de los cursos de guías caninos.

– Más de 100 alumnos en cursos de supervisores de adiestramiento.

caninos. – Más de 100 alumnos en cursos de supervisores de adiestramiento. Equipo canino de los

Equipo canino de los marines en Irak

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

Han llegado a formar más de 350 equipos caninos detectores de explosivos al año, siendo lo habitual adiestrar y certificar una media anual de 185 equipos, en cursos cuya duración es de 5 meses. Está considerado como uno de los mayores centros de adiestramiento de perros, y forma perros para los distintos ejércitos y agencias gubernamentales.

México

Cuenta con unos 750 equipos de perros detectores de drogas y explosivos, de un total de 3.000 perros en las distintas unidades. Estos perros son adiestrados en el Campo Militar número 37, localizado en San Miguel de los Jagüeyes, en el Estado de México. Aquí también se encuentra el Centro de Producción Canina de la Defensa Nacional, con una capacidad de producción de 240 perros al año. Los perros, tras un proceso de socialización, comienzan a ser adiestrados con año y medio de edad. Las especialidades en las que se adiestran son: guarda y protección, búsqueda y rescate, detección de drogas y explosivos y rastreo. Estas especialidades las aprenden en el Centro de Adiestramiento Canino del Ejército, en el Campamento Militar de Santa Lucía, en el estado de México. Los equipos caninos intervienen de forma directa en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

República Checa

El centro de instrucción de las Fuerzas Armadas checas está en la Base Veterinaria de Grabstejn (Veterinárni Zakladna Grabstejn). Por tratarse de una nación con gran tradición

del empleo del perro de trabajo, este centro abarca todas las especialidades de enseñanza. La cría de perros fue abandonada en los años ochenta al contar con suficiente número de perros de calidad que se podían adquirir en el país. La raza más empleada es el pastor alemán. En proporción a sus fuerzas armadas el número de perros es muy importante, más de 1.000 perros en servicio. Sus perros de seguridad presentan dos especialidades distintas:

– Perros de vigilancia. Son los que actúan solos, similares a nuestros perros de guarda y centinela. A su vez, los clasifican en: perros que actúan sueltos, perros de recinto y perros sujetos a un poste.

– Perros de patrulla. El perro trabaja con un guía. Son de tres tipos:

•  Patrulleros defensivos. •  Patrulleros defensivos para centinelas civiles. •  Patrulleros universales. Mantienen equipos caninos desplegados en todas las misiones que realiza el ejército checo.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

CAPÍTULO 1

TEMA 4. EL EMPLEO DEL PERRO EN EL MINISTERIO DE DEFENSA ESPAÑOL

Dentro del Ministerio de Defensa los perros se encuentran distribuidos en las siguientes unidades:

– Guardia Real.

– Ejército de Tierra.

– Infantería de Marina.

– Ejército del Aire.

– Unidad Militar de Emergencias.

– Escuela Cinológica de la Defensa.

– Guardia Civil.

Guardia Real

La Sección de Guías de Perros tiene su sede en la población de El Pardo, Madrid, en el interior del Cuartel del Rey, el más representativo de los tres que componen la Guardia Real. Está encuadrada en el Grupo de Escoltas de la Guardia Real, dentro de la Compañía de Con- trol Militar.

de la Guardia Real, dentro de la Compañía de Con- trol Militar. Sección canina de la

Sección canina de la Guardia Real desfilando

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

La Sección se constituyó el 15 de enero de 1980. Inicia su formación en la Escuela de Adiestramiento de la Guardia Civil. El 15 de junio de 1980, la Sección se hace cargo de prestar servicio al incorporar 16 perros procedentes de un curso especial de la Guardia Civil. En la actualidad la Sección se compone de un oficial, dos suboficiales y 34 guías de perros pertenecientes a los ejércitos de Tierra, Armada y Aire. Para los diferentes servicios que realiza la Sección cuenta con 50 equipos de perros: 26 de ellos especializados en seguridad, 22 especializados en detección de explosivos y 2 en detección de drogas y estupefacientes. Las misiones de la Sección son prestar seguridad a SS. MM. los Reyes, así como a los jefes de Estado extranjeros que visitan España. Los servicios de carácter ordinario que presta son en los que actúa formando parte de los dispositivos de seguridad de los propios acuartelamientos, palacio de la Zarzuela, palacio de El Pardo en las visitas de Estado, palacio de Miravent durante el descanso estival de la familia real, y palacio Real de Madrid, cuando se ordena. Esta seguridad se lleva a cabo mediante los equipos de perros detectores de explosivos en los controles de acceso y registro de aparcamientos. Los equipos de perros de seguridad y combate están encuadrados en las guardias de prevención. Con motivo de bodas reales, funerales de Estado y otros actos relevantes con asistencia de la familia real, se realizan servicios extraordinarios cuando así se ordena. La Sección tiene una larga tradición en la participación de competiciones y campeonatos caninos, con excelentes resultados. Colabora de forma activa en actividades conjuntas con otras secciones caninas militares, policiales y civiles. Estas últimas dependientes de la Real Sociedad Canina de España y sus filiales autonómicas, sobre todo, en relación al desarrollo de las exposiciones internacionales caninas. Desde el 1 de agosto de 2004, la Sección tiene condición de Unidad de Policía Militar en el ejercicio de sus funciones.

Ejército de Tierra

Es donde se concentra la mayoría de los perros de las Fuerzas Armadas. Hay dos grandes grupos de perros: los de especialidad y los de guarda y centinela.

Fuerzas Armadas. Hay dos grandes grupos de perros: los de especialidad y los de guarda y

Perro de SYC del ET

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Los de especialidad.–Con más de cien perros desplegados por territorio nacional en distintas bases y acuartelamientos. Son perros de seguridad y combate, detectores de drogas y de explosivos. Actualmente hay equipos detectores de explosivos en la misión de la ONU en el Líbano y en Afganistán. El despliegue de los perros obedece a un criterio territorial y depende de la Inspección Ge- neral del Ejército. Los miembros del Ejército de Tierra (ET), una vez que finalizan el curso de guía de las distintas especialidades, regresan al destino de origen con el perro y deben mante- ner, en la mayoría de los casos, una doble funcionalidad, la de guía y la específica de su destino. Con dedicación exclusiva al perro en el ET hay una sección de perros dentro del Batallón de Policía Militar con perros detectores de drogas, de explosivos y de seguridad y combate. Los de guarda y centinela. –Son más de quinientos perros entrenados para ladrar cuando se aproxima un intruso, y a morderlo en el caso de que cruce los límites. Se encuentran pro- tegiendo polvorines, centros de trasmisiones, bases militares o cualquier otro objetivo que se considere un punto sensible.

Infantería de Marina

El escenario global en el que se desarrollan actualmente las acciones de la Armada Espa- ñola, y más concretamente de la Fuerza de Infantería de Marina (FIM), hace que la utilización de perros adiestrados proporcione una capacidad adicional en la consecución de las distintas misiones asignadas. El empleo de perros adiestrados se lleva a cabo con equipos cinológicos encuadrados en secciones especializadas, dentro de las compañías de Policía Naval de las distintas unidades de la Fuerza de Protección de la Armada. Estas secciones especializadas reciben el nombre de «unidades cinológicas» y, al mando de un oficial/suboficial de Infantería de Marina, son las encargadas del desarrollo del Programa de Trabajo y Empleo de perros adiestrados en apoyo de la FIM. Las unidades cinológicas se encuentran en:

– Agrupación de Madrid (AGRUMAD). La AGRUMAD tiene su acuartelamiento en Madrid capital, en la calle Arturo Soria n. o 291, en donde se encuentra desde el año 1944.

n. o 291, en donde se encuentra desde el año 1944. – Tercio de Levante (TERLEV).

– Tercio de Levante (TERLEV). El Tercio de Levante de Infantería de Marina se encuentra estableci- do desde el año 1955 en su actual acuartelamiento situado entre las estribaciones de la sierra Pelayo y la pequeña ría de la Algameca Chica y rambla de Benipila, en el paraje co- nocido como la Fontana, en Carta- gena (Murcia).

– Tercio Norte (TERNOR). Ubicada en la ciudad de Ferrol (La Coruña) y alojados en el Cuartel de Nuestra Señora de los Dolores, en donde está de forma ininterrumpida desde 1771.

– Tercio Sur (TERSUR). Situado en la población Naval de San Carlos, en San Fernando (Cádiz). La impor- tancia de la Base Naval de Rota, en

Infante de marina con perro de seguridad

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

Cádiz, hace que el Tercio Sur tenga una unidad de seguridad atribuida en permanencia a dicha base. – Unidad de Seguridad de Canarias (USCAN). En el arsenal de Las Palmas, en las Pal- mas de Gran Canaria. El Programa de Trabajo en las unidades cinológicas de Infantería de Marina es una organización, con estructura y responsabilidades, que se desarrolla desde el nivel de mando de la Fuerza de Protección y engloba las especialidades de detección de minas y explosivos (DME), detección de drogas y estupefacientes (DDE) y seguridad y combate (SYC). La unidad base de empleo dentro del programa de perros de trabajo es el Equipo Cinológico. Tres equipos cinológicos de una misma especialidad constituyen un grupo cinológico de esa especialidad en concreto; los distintos grupos cinológicos de cada una de las especialidades conforman la Unidad Cinológica. En función de las necesidades propias de la unidad puede existir más de un grupo cinológico de una misma, con el consiguiente aumento de equipos cinológicos.

misma, con el consiguiente aumento de equipos cinológicos. La suma de equipos caninos de las distintas

La suma de equipos caninos de las distintas unidades cinológicas se aproxima a los cien.

Ejército del Aire

La cinología en el Ejército del Aire comenzó su andadura en 1978, con equipos cinológi- cos integrados por personal y perros formados en la Guardia Civil. Estos equipos se converti- rían en el embrión de la Escuela de Adiestradores de Perros Policía, creada en 1980 y ubicada en el Aeródromo Militar de Tablada (Sevilla). En 1987 la Escuela se trasladó al Aeródromo Militar de Villafría (Burgos), donde per- maneció hasta su traslado en 1994 a la entonces naciente Escuela de Especialidades núm. 1, ubicada en la Base Aérea de Zaragoza, que posteriormente se transformaría en la actual Es- cuela de Técnicas de Seguridad, Defensa y Apoyo (ETESDA). Desde entonces, los cometidos, tanto como centro de enseñanza como de actividad cinológica, los desempeña la Escuadrilla Cinológica de la ETESDA. Con criterio general, hasta la desaparición del Servicio Militar Obligatorio, los guías en las unidades provenían de este personal, por lo que el modelo de formación consistía en que la

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Escuela titulaba a los suboficiales con el Curso de Guía y Adiestrador y a los cabos 1. o como Ayudantes de Adiestrador, que posteriormente adiestraban y dirigían el trabajo operativo de

los guías en las unidades, sin perjuicio de las actividades de adiestramiento en la propia escuela de los perros que se distribuían a las unidades. Actualmente la Escuadrilla Cinológica de la ETESDA es el centro de referencia en mate- ria de cinología del Ejército del Aire, realizando actividades en los ámbitos de:

– Enseñanza: mediante la realización de los cursos encuadrados en la enseñanza de per- feccionamiento que oportunamente se determinen.

– Adiestramiento: mediante el trabajo inicial con los perros de la plantilla del Ejército del Aire. Adicionalmente, realizan exhibiciones y participan en campeonatos con estos perros cuando así se dispone.

– Evaluación: mediante la gestión y ejecución de las evaluaciones de la operatividad cino- lógica de las unidades del Ejército del Aire.

– Control administrativo de la plantilla de perros del Ejército del Aire, siendo el punto de referencia del Ejército del Aire en el Registro Central Informatizado y en el resto de procesos administrativos relacionados con la vida de los perros. Además de lo anterior, la Escuadrilla Cinológica de la ETESDA dispone de equipos ci-

nológicos operativos, para llevar a cabo cometidos relacionados con protección de la fuerza. La profesionalización del personal, las necesidades de optimización de recursos y las nue- vas necesidades operativas ocasionaron importantes cambios en dos sentidos: en primer lugar, la reducción de las especialidades cinológicas existentes a las de seguridad y vigilancia y detec- tores de explosivos, y, en segundo lugar, la reducción del número de unidades del Ejército del Aire dotadas de medios cinológicos. En la actualidad, existen equipos cinológicos de ambas especialidades en las grandes bases aéreas donde están basadas las unidades de la Fuerza, bases aéreas de Torrejón (Madrid), Ge- tafe (Madrid), Zaragoza, Morón (Sevilla), Los Llanos (Albacete) y Gando (Gran Canaria). Dentro de las bases aéreas, las unidades cino- lógicas tienen entidad de sección y están integradas en las escuadri- llas de Policía Aérea. Asimismo, en las unidades desplegables exis- ten equipos cinológicos detectores de explosivos en el Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo, ubica- do en la Base Aérea de Zaragoza, y el Segundo Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo, con base en el Acuartelamiento Aéreo de Ta- blada (Sevilla), y equipos cinoló- gicos de seguridad y vigilancia en el Grupo Móvil de Control Aéreo, también ubicado en el ACAR Ta- blada, integradas en las respectivas secciones EOD (Explosive Ord- nance Disposal) o de despliegue,

según corresponda.

Paralelamente, la implanta- ción del concepto de «protección de la fuerza» ha obligado a reconducir la forma en que el Ejército del Aire utiliza los equipos cinológicos. En la actualidad, la cinología es un medio que

cinológicos. En la actualidad, la cinología es un medio que Guías caninos del EA con su

Guías caninos del EA con su perro durante una formación

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

se emplea en diversas áreas de actividad de la protección de la fuerza como seguridad, defensa activa y recuperación. Por tanto, los equipos especializados en seguridad y vigilancia se utilizan en el área de seguridad, básicamente en tareas de búsqueda y localización de intrusos. Adicionalmente se utilizan en el reconocimiento de zonas, todo ello en el ámbito del Plan de Seguridad de la Base Aérea correspondiente. Por su parte, los equipos cinológicos especializados en búsqueda y localización de explo- sivos se utilizan en las áreas de seguridad y recuperación como elementos EDD (Explosive Detection Dog) de los equipos EOD o como apoyo a actividades de seguridad. En el Ejército del Aire, cuando los perros cumplen su vida operativa o bien causan baja por pérdida de aptitudes, pueden ser adoptados por su guía o bien permanecen en la unidad como mascota. En su defecto son trasladados al Centro Cinológico habilitado como geriátrico canino ubicado en la Base Aérea de Villanubla (Valladolid).

Unidad Militar de Emergencias (UME)

En el ámbito de nuestras Fuerzas Armadas se ha creado la Unidad Militar de Emergen- cias (UME) que tiene como misión la intervención en cualquier lugar del territorio nacional

cuando lo decida el presidente del Gobierno, o el ministro en quien delegue, para contribuir a la seguridad y bienestar de los ciudadanos en los supuestos de grave riesgo, catástrofe, calami- dad u otras necesidades públicas. La principal característica de los equipos caninos de búsqueda y resca- te de la UME es su integración en una estructura autosuficiente. La UME es capaz de desplazarse a cualquier punto por medios propios e iniciar la localización y rescate de las víctimas al contar con todos los medios nece- sarios para localizarlas, rescatarlas y dar el apoyo médico necesario con sus propias unidades de sanidad en cam- pamentos organizados por sus logis- tas y a los que da seguridad su pro- pia policía militar. Esta característica la hace única en España, el resto de unidades necesitan en mayor o menor medida apoyos para poder funcionar. El Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM) es la unidad fundamental de actuación de la UME, con capacidad de recibir refuerzos. Deberá atender cualquier emergencia cuando oportunamente se determine, disponiendo que su unidad de alerta 1 a intervención, al completo, salga de su base hacia el punto designado en el plazo máximo de una hora desde que recibe la orden de activación, recons- tituyéndose inmediatamente (en me- nos de una hora y media) una nueva

unidad de alerta.

tituyéndose inmediatamente (en me- nos de una hora y media) una nueva unidad de alerta. Descenso

Descenso de un equipo de BYR

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Dentro de su estructura, el BIEM dispone de la Compañía de Intervención de Emergen- cias Naturales (CIEN), unidad básica de empleo capaz de asumir refuerzos y proporcionar la respuesta rápida y permanente ante emergencias naturales y el rescate de personas afectadas por las mismas. La CIEN tiene una Sección de Intervención en Emergencias y Rescate (SIER), unidad mínima de empleo que con sus medios es capaz de realizar trabajos de desescombro en cinco puntos diferentes y simultáneos, demolición de estructuras de todo tipo, provocar aludes pre- ventivos, colocación de luz y alumbrado de emergencia, extracción de agua y lodos, talas, eva- cuación en embarcación neumática y buceo de recuperación con cuatro equipos simultáneos, ataque en dos frentes simultáneos contiguos de un incendio forestal y localización y rescate de personas desaparecidas bajo escombros con sus medios cinológicos (6 perros).

bajo escombros con sus medios cinológicos (6 perros). Equipo de BYR de la UME en escombros

Equipo de BYR de la UME en escombros

El pelotón de apoyo es uno de los elementos con que cuenta la Sección de Intervención en Emergencias y Rescate (SIER) para el cumplimiento de las misiones antes mencionadas. Su

característica principal está en su composición, disponiendo de tres equipos guía-perro (ele- mento cinológico) especializados en búsqueda y rescate de personas. El pelotón trabaja en el marco de la SIER, recibiendo del jefe de esta medios y misiones. El pelotón se compone de:

– Un brigada o sargento 1 o , jefe de pelotón.

– Tres cabo1 o /cabo/soldado, guías caninos.

– Seis perros especializados en búsqueda de personas.

– Dos conductores.

o /cabo/soldado, guías caninos. – Seis perros especializados en búsqueda de personas. – Dos conductores. 52

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

Además cuenta, con dos vehículos todo terreno y dos remolques para el traslado de los animales, así como del material de seguridad y adiestramiento necesario.

Dentro de las capacidades de actuación de la SIER, está la localización y rescate de per- sonas desaparecidas con sus medios cinológicos en las siguientes situaciones:

– Búsqueda de personas en estructuras colapsadas, sepultadas por escombros. Zonas de escombros formadas por edificios derrumbados por efecto de un terremoto, explosión u otra causa.

– Búsqueda de personas enterradas por deslizamiento de terrenos. Zonas donde se han producido deslizamientos del terreno provocados por inundaciones, lluvias torrencia- les, etc.

– Búsqueda de personas perdidas o desaparecidas en terreno montañoso. Zonas de vege- tación espesa, de alta o media montaña.

– Búsqueda de personas perdidas o desaparecidas tras una inundación.

– Búsqueda de personas sepultadas en nieve (aludes). Zonas de alta montaña cubiertas por nieve donde se producen avalanchas y aludes.

– Detección de restos humanos. En algunos casos, algunos elementos pueden actuar en la búsqueda de restos humanos. La UME cuenta con un total de 8 equipos con 4 guías y 6 perros por equipo.

Escuela Cinológica de la Defensa

En 1978 el Estado Mayor del Ejército ordena la realización de un estudio para la creación de un servicio de cría y adiestramiento de perros. Tras determinar cuáles iban a ser las necesi- dades y las aplicaciones militares, determina el 3 de marzo de 1982 la creación de un pequeño centro cinológico, el Centro de Cría y Adiestramiento de Perros, adjudicándole inicialmente una plantilla de un capitán y tres suboficiales, e integrándolo en la desaparecida Agrupación de Tropas de Veterinaria de la Reserva General (Madrid). En 1983 tres suboficiales asistieron al Curso de Guías de Perros de Defensa, Acompaña- miento y Rastreo impartidos en la Escuela de Perros Policías de la Guardia Civil (Madrid), y en los dos años siguientes se formó personal en cursos de detección de drogas y detección de explosivos. En 1984 comienza a impartirse en el nuevo centro el primer Curso de Guías de Perros de Defensa, Ataque y Rastreo (DAR), y en 1987 los de Detección de Drogas y Estupefacientes (DDE) y Detección de Minas y Explosivos (DME), impartiéndose estos desde entonces con una periodicidad anual, salvo excepciones, con una media de ocho alumnos por curso. En 1988 el Centro de Cría y Adiestramiento de Perros se integra en el Centro Militar de Veterinaria como Sección de Cría y Adiestramiento de Perros (SCAP). En el 2002 se establece la reorganización del Centro Militar de Veterinaria del Ejército de Tierra, pasando a ser el Centro Militar de Veterinaria de la Defensa, desapareciendo la SCAP y creándose la Escuela de Guías y Centro de Adiestramiento de Perros (EGCAP), siendo su nue- va dependencia de la Subsecretaría de Defensa a través de la Inspección General de Sanidad. En 2008 se transforma la EGCAP en la actual Escuela Cinológica de la Defensa (ECIDEF). En la actualidad la ECIDEF está ubicada en el Acuartelamiento «General Arteaga» si- tuado en el madrileño barrio de Carabanchel Alto. Su plantilla cuenta con personal de los tres ejércitos. La Escuela es el centro encargado de todos los asuntos relacionados con la adquisición, cría, adiestramiento, instrucción, enseñanza, registro y control de perros, e inspección y apoyo de los equipos cinológicos adscritos al Ministerio de Defensa. El mando de la Escuela es responsabilidad de un veterinario militar, al igual que en otros centros europeos de similares características. La Escuela pertenece al Centro Militar de Veterinaria de la Defensa, que a su vez depende de la Subinspección General de Apoyo Veterinario de la Inspección General de Sanidad.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino Se trata de una Escuela que, desde su

Se trata de una Escuela que, desde su origen en el Ejército de Tierra hasta su paso a la Subsecretaría de Defensa, ha cubierto todos los objetivos asignados y que se resumen en dos:

enseñar y dar servicio.

asignados y que se resumen en dos: enseñar y dar servicio. Voluntario haciendo de figurante durante

Voluntario haciendo de figurante durante una visita a la ECIDEF

La enseñanza de todas las materias relacionadas con el mundo del perro ha sido una cons- tante en la vida de la Escuela. Se desarrollan los cursos en función de las necesidades que de ellos tienen los distintos ejércitos. Las distintas unidades solicitan un tipo de formación para sus miembros y la Escuela desarrolla el curso que se ajusta a esos requerimientos. De entre los cursos que se dan, destacan:

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

– «Curso de figurante para adiestramiento de perros de interés militar». Este nuevo curso satisface la demanda de figurantes caninos para trabajar en el adiestramiento de perros en las distintas unidades.

– «Curso de guías de perros detectores de explosivos». Con más de veinticinco años de antigüedad.

– «Curso de perros detectores de drogas y estupefacientes». Este curso ha sido modifica- do en el 2004, pasando a ser perros detectores pasivos de drogas. De esta forma se con-

sigue ampliar las capacidades, al incluir la detección de drogas en personas, y mejorar los servicios; los perros marcan la presencia de droga sin dañar vehículos o mobiliario.

– «Curso de guías de perros de seguridad y combate». Este curso deriva del «Curso de guías de perros de defensa, ataque y rastreo». La evolución de los perros de seguridad propició este cambio de curso y por tanto, del tipo de adiestramiento, haciendo un pe- rro más adaptado a las misiones de seguridad.

– «Curso de guías de perros de búsqueda y rescate». La aparición de la Unidad Militar de Emergencias propició el desarrollo de este curso, a partir de la amplia experiencia que de esta especialidad tenían los grupos operativos de búsqueda y rescate de esta Escuela. Se prepara a los perros en la localización de víctimas vivas sepultadas por escombros, perdidos en grandes áreas o sepultados por avalanchas de nieve.

– «Curso básico de cinotecnia». Prepara para el manejo de perros, en especial los de guar- da y centinela, al personal militar.

– «Curso de instructor de guías de perro». Es el curso que da la máxima cualificación a sus asistentes. Tiene una duración de 6 meses, y al finalizar, el instructor es capaz de formar perros y guías de cualquier especialidad.

– «Curso de perros detectores de minas».

– «Curso de jefe de equipos cinológicos». La Escuela da servicio a través de sus grupos operativos. Estos grupos son:

– Grupo de seguridad y combate. Con un pelotón de perros de seguridad.

– Grupo de perros detectores de drogas y estupefacientes. Con perros detectores en la modalidad activo y pasivo.

Con perros detectores en la modalidad activo y pasivo. Equipo de la ECIDEF ganador del campeonato

Equipo de la ECIDEF ganador del campeonato militar en 2009

– Grupo de perros detectores de minas y explosivos. Desde hace seis años se separaron las capacidades de detección y este grupo está formado por tres tipos de equipos:

•  Detectores de explosivos. •  Detectores de minas. •  Detectores de IED.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

– Grupo de perros de búsqueda y rescate. Con capacidad para localizar víctimas vivas sepultadas por escombros, perdidos en grandes áreas o sepultados por avalanchas de nieve. La labor de estos grupos es fundamental. Gracias a ellos se puede mejorar las técnicas de

adiestramiento al realizar pruebas de trabajo en situaciones reales, estas técnicas desarrolladas en la Escuela y testadas en ejercicios reales serán las que se enseñen a los alumnos de los dis- tintos cursos. La Escuela ha participado y participa en las distintas misiones que las Fuerzas Armadas desarrollan en las distintas zonas de operaciones, estando particularmente activa en el Líbano y en Afganistán. Junto con las misiones de enseñanza y actuación de los equipos operativos, la Escuela también tiene asignados, por instrucción de la Subsecretaría, los siguientes cometidos:

– Adquisición de perros. Es el centro encargado de realizar las pruebas facultativas y técnicas de aptitud para adquisición de perros para las Fuerzas Armadas. Suministra perros a los cursos de guías, a los grupos operativos de trabajo y perros para funciones de guarda y centinela.

– Elaboración de normas, manuales, instrucciones, etc., para el mejor empleo del perro de trabajo.

– Cría. Con no más de cuatro camadas al año, se mantiene la capacidad técnica de repro- ducción de efectivos caninos. La ajustada plantilla hace que sea muy difícil socializar a un número suficiente de cachorros para que sea capaz de autoabastecerse del número suficiente de perros para cubrir las necesidades de las FAS.

– Suministro de perros de especialidades. La Escuela dispone de perros entrenados en las distintas especialidades operativas para ser asignados a los guías que lo soliciten. También se entregan perros ya adiestrados para que cuando un guía necesita duplicar sus capacidades de forma temporal lo pueda hacer. Al concluir la misión el perro vuelve a la Escuela donde se le evalúa y se le mantiene el nivel de adiestramiento en espera de una nueva agregación temporal o definitiva.

de adiestramiento en espera de una nueva agregación temporal o definitiva. Perro detector de explosivos en

Perro detector de explosivos en Afganistán

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

– Suministro de caniles. La Escuela suministra módulos de perreras desmontables para la constitución provisional de un núcleo canino.

– Residencia. Cuando las necesidades del servicio lo requieren (baja del guía, permisos reglamentarios, etc.) el perro es enviado a la Escuela, donde se le mantiene por el perio- do que sea necesario.

– Evaluación de la operatividad. Cuando un ejército lo requiere, los equipos de evalua- ción de la Escuela examinan la operatividad de los perros de las distintas especialidades, informando de esta y de las medidas correctoras necesarias para mejorarla.

– Gestiona, por delegación de la Subinspección de Apoyo Veterinario (IGESAN), el Re- gistro Central Informatizado (RCI) de los efectivos caninos de las FAS. En este registro están todos los perros pertenecientes a las Fuerzas Armadas. La Escuela cuenta con una media de 100 perros que trabajan en unas modernizadas insta-

laciones, que están cerca de ser uno de los mejores centros de adiestramiento de perros a nivel internacional. De entre sus instalaciones podemos destacar:

– Pista cubierta de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas.

– Pista de búsqueda de minas.

– Pista cubierta.

– Pista de trabajo en interiores.

– Noria para seis perros.

– Piscina circular, etc.

– Noria para seis perros. – Piscina circular, etc. Perros de la ECIDEF trabajando en la

Perros de la ECIDEF trabajando en la noria

Como resumen, y tal como marca el BOD n. o 111, de 6 de junio 2008: «La Escuela Cinoló- gica de la Defensa es el centro encargado de todos los asuntos relacionados con la adquisición, cría, adiestramiento, instrucción, enseñanza, registro y control de perros, e inspección y apoyo de los equipos cinológicos adscritos al Ministerio de Defensa».

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Guardia Civil. Servicio Cinológico y de Remonta

Incluimos en este capítulo a la Guardia Civil por tratarse de un instituto armado de natu- raleza militar y por depender también del Ministerio de Defensa. Es el órgano encargado de la dirección técnica e inspección de las unidades dotadas de perros y de la ejecución de los servicios en los que estos participen, así como de la gestión, ad- ministración y apoyo al ganado y animales de utilidad para el servicio.

Historia

La Guardia Civil, creada en 1844 con la finalidad ini- cial de proveer al buen orden, a la seguridad pública y a la protección de personas y propiedades, recibió posterior- mente la misión de policía general y conservación del orden público, así como el auxilio que reclama la ejecución de las leyes. Para el cumplimiento de estas misiones, en escrito cir- cular de 6 de abril de 1948, se ordena que todas las fuerzas del Cuerpo, en determinados servicios, se hagan acompañar de perros del país convenientemente adiestrados para que denuncien con su actitud la presencia de personas sospe- chosas. Para unificar criterios en el adiestramiento y servicio de los canes se seleccionó un perro de cada comandancia

y se les formó en el Centro de Instrucción, quedando tan solo nueve de los seleccionados ini-

cialmente. Esto marcó desde entonces la política de selección estricta de los perros, que pasan

a formar parte del Servicio en la Guardia Civil. A raíz de los buenos resultados obtenidos se

autorizó la compra de un semental, seis hembras y dos cachorros, que se ubicaron inicialmente en las cuadras de caballería del acuartelamiento de El Pardo. En 1949 se ordena crear destacamentos con perros y en 1951 se crea la Escuela de Adies- tramiento de Perros Policía de la Guardia Civil. Por Orden Ministerial del 19 de abril de 1951 se crea la Sección de Perros Policías de la Guardia Civil y posteriormente se le cambia el nombre por el de Escuela de Adiestramiento de Perros Policías de la Guardia Civil, siendo el primer centro de adiestramiento de perros policías que dispuso España, derivándose de él el resto de escuelas policiales y del Ejérci- to, si bien la Policía Armada había iniciado el adiestramiento de perros unos meses antes, aunque no como escuela propia- mente dicha. En abril de 1956 se crea la especialidad de Guía de Perros,

y en el año 1982 la Guardia Civil

crea el Servicio Cinológico como órgano de gestión del trabajo del perro dentro de la Institución en la Orden General núm. 51 de 13 de julio de 1982, y que ha sufrido su última evolución con la Orden General núm. 10/2002, de 6 de ju- nio, donde establece los principios organizativos y de funcionamien- to que rigen el Servicio actual- mente.

principios organizativos y de funcionamien- to que rigen el Servicio actual- mente. Sección canina de la
principios organizativos y de funcionamien- to que rigen el Servicio actual- mente. Sección canina de la

Sección canina de la Guardia Civil

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

Misión general y cometidos fundamentales

– Organización y despliegue de las unidades funcionales del Servicio.

– Asesorar técnicamente en la adquisición de perros.

– Elaborar informes relativos a la especialidad.

– Impartir cursos de acceso a la especialidad y expedir títulos.

– Análisis relativo a la actuación de los perros.

– Realizar pruebas y cursos de convalidación de los diplomas.

– Desarrollar los cursos de actualización y evaluación de condiciones psicofísicas y téc- nicas requeribles.

– Establecer y mantener relaciones con otras instituciones dentro de los principios de cooperación, colaboración y coordinación.

– Cualquier otro que le sea encomendado en el ámbito de la especialidad.

Cursos

Curso de Guías de Perros de Seguridad y Rescate (SYR)

El objetivo de este curso se centra en formar a futuros guías y adiestrar a sus perros para la búsqueda con perros y salvamento de personas desaparecidas en grandes áreas o espacios abiertos, avalanchas de nieve en montaña, catástrofes de cualquier naturaleza, etc. También la detección de personas ocultas, ya sea en viviendas o cualquier espacio interior o edificio público, en vehículos para control de la inmigración en las fronteras, así como la búsqueda y detección de personas por medio de la técnica del rastreo. La especialidad también instruye

a

los guías en labores de protección de personas con perros, protección de edificios públicos

y

control de masas. Dentro de la especialidad de SYR se ha generado una subespecialidad, la

de Detección de Restos Biológicos, formado por un equipo de guías de perros, los cuales han realizado numerosos servicios en apoyo a la Policía judicial en la detección y localización de personas fallecidas, así como de numerosos restos biológicos para el esclarecimiento de hechos delictivos.

así como de numerosos restos biológicos para el esclarecimiento de hechos delictivos. Equipo de SYR en

Equipo de SYR en grandes áreas

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Curso de Guía de Perros Detectores de Drogas

El objetivo de este curso se centra en formar a futuros guías y a sus perros para la búsque-

da de sustancias estupefacientes ilegales tanto en control de vuelos en aeropuertos, control de equipaje en puertos, control de mercancías, así como el control de estas sustancias en disposi- tivos operativos en carreteras, zonas de ocio, etc. También la búsqueda y detección de dichas sustancias en registros domiciliarios o naves, áreas de paquetería, etc.

La especialidad de Guías de Perros Detectores de Droga está en constante evolución, por

lo que han surgido varias subespecialidades, de las cuales se han formado equipos que realizan una labor encomiable en la lucha contra la delincuencia, tales como:

– Equipo Detector de Cebos Envenenados.

– Equipo Detector de Indicios de Fuego.

– Equipo Detector de Papel Moneda.

– Equipo Detector de Tabaco.

– Perros Pasivos de Búsqueda y Detección de Droga en Personas.

Curso de Guías de Perros Detectores de Explosivos

El objetivo de este curso es la formación de los futuros guías y perros en la búsqueda, de-

tección y localización de artefactos explosivos tanto en edificios públicos, oficiales, en servicios

preventivos, reconocimiento de zonas o itinerarios de paso de autoridades, revisión de paque- tería y correspondencia en puertos y aeropuertos, así como la intervención ante amenazas reales de la existencia de un artefacto explosivo, coche bomba, etc.

Unidades

El SECIR se desarrolla en dos frentes: por un lado, el órgano central y, por otro, la orga-

nización periférica.

Órgano central

A su vez, tiene varias ramificaciones: la Jefatura del Servicio Cinológico, el Centro de

Adiestramientos de Perros (CADEPE) y la Unidad Cinológica Central (UCICE).

– La Jefatura del Servicio Cinológico, es la encargada de ejercer el mando de las unidades del Órgano Central. En la Jefatura se encuentra la Dirección Técnica de Inspección de las unidades de la especialidad y asesoramiento.

– La segunda sección del órgano central es el Centro de Adiestramientos de Perros (CA- DEPE). Es la unidad donde se prepara a los futuros guías de perros de la Guardia Civil

y donde se proporciona el adiestramiento necesario para el servicio a los perros que se

seleccionan para estas tareas policiales. Igualmente se encarga de proponer las nuevas

vías de experimentación en procedimientos de actuación, en técnicas, vestuario, equipo

y material.

También se instruye a componentes de otras unidades ajenas al Cuerpo, tales como po-

licías locales de diversos ayuntamientos, Policía Foral, Mossos d´Esquadra, Guardia Real y otras unidades militares, así como a componentes del Cuerpo destinados en unidades especia- les tales como la UAR, GREIM, Presidencia de Gobierno o Casa Real.

– La Unidad Cinológica Central (UCICE) es la responsable de prestar apoyo operativo especializado al resto de unidades del Servicio y de otras especialidades. También se encarga de llevar a cabo las pruebas de las nuevas vías de trabajo propuestas tanto en procedimientos de actuación como en técnicas, vestuario, equipo y material. Por otro

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo Perro detector de cebos envenenados lado, también

Perro detector de cebos envenenados

lado, también tiene encomendada la participación en campeonatos nacionales e inter- nacionales de perros policías representando a la Guardia Civil e igualmente realiza ex- hibiciones de perros policías en distintos medios de comunicación social para difundir el papel de nuestra especialidad.

– Sección Técnico-Veterinaria. Asume la función de la asistencia facultativa a los anima- les. Está integrada por personal veterinario titulado que además realiza las funciones bromatológicas del Servicio de Sanidad.

Unidades periféricas

Desempeñan el trabajo policial operativo con los perros. En cada comunidad autónoma existe un grupo cinológico de zona con diferentes composiciones según las necesidades que se han ido valorando a lo largo de los años. Normalmente lo forman un grupo de zona de perros de seguridad y rescate con ámbito de actuación en toda la comunidad autónoma y varios grupos de perros detectores de drogas o explosivos en las cabeceras de las Coman- dancias. En la actualidad componen el SECIR más de 500 efectivos humanos y de 600 caninos distribuidos por todo el territorio nacional.

Especialidades

Para su intervención, a las Unidades Cinológicas Elementales (UCE), un guía y un perro, podemos reunirlas en tres grandes grupos o especialidades:

– Seguridad y Rescate (SYR).

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

•  Grandes áreas: buscan personas vivas en amplias zonas de terreno. •  Rastro: siguen un único rastro concreto a partir de un olor inicial. El rastro no debe

estar contaminado en lo posible. •  Patrulla y seguridad: buscan personas huidas u ocultas en vehículos o viviendas, ade- más acompañan a las patrullas como apoyo a su seguridad principalmente en cárceles o lugares conflictivos. •  Intervención: hacen entradas en lugares conflictivos junto a las unidades de interven- ción operativas. •  Avalanchas: buscan personas sepultadas por avalanchas de nieve. •  Catástrofes: buscan personas vivas o recientemente muertas entre escombros o restos de catástrofes.

– Detectores de drogas. •  Detección de drogas:

* Señalización activa: el perro marca el lugar donde se oculta la droga arañando con fuerza (maletas, muebles, vehículos…).

* Señalización pasiva: el perro señala donde está oculta la droga sentándose junto a ella (personas, vehículos, viviendas, aeropuertos, etc.). •  Tabaco de contrabando: detectan tabaco oculto. •  Alimentos de riesgo: detectan alimentos (lácteos y cárnicos principalmente) que no son aptos para el consumo en la UE.

– Detectores de explosivos. Detectores de sustancias explosivas en diferentes entornos y circunstancias. Pueden ser servicios a prevención o a consecuencia de una activación por aviso de bomba.

ser servicios a prevención o a consecuencia de una activación por aviso de bomba. Perros detectores

Perros detectores de explosivos

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

Subespecialidades

– Acelerantes de incendios. Detectan si en el origen del incendio se ha utilizado algu- na sustancia iniciadora o acelerante del fuego, como gasolina, alcohol u otras.

– Cadáveres:

•  Superficie: buscan personas muertas o sus restos enterrados en determinados lugares. •  Sumergidos: buscan cadáveres o restos de personas sumergidos en pantanos, ríos o lodos.

– Cebos envenenados. Buscan, en grandes extensiones de terreno, cebos con veneno co- locados para eliminar perros o alimañas y que suponen además un riesgo cierto para personas o especies protegidas.

– Restos orgánicos. Detectan la presencia de restos orgánicos humanos (sangre, restos de piel, etc.) aun habiendo sido limpiados y pasado un tiempo.

– Papel moneda. Detectan la presencia de dinero oculto en maletas o personas, en vehí- culos o zonas francas.

Organismo Autónomo Cría Caballar de las Fuerzas Armadas

Está adscrito a la Secretaría General Técnica. El Real Decreto 1287/2010, de 15 de octubre, por el que se desarrolla la estructura orgá- nica básica del Ministerio de Defensa, dice: «Se modifica también el estatuto del organismo autónomo Cría Caballar de las Fuerzas Armadas, para incluir entre sus funciones aquella que permita atender la demanda creciente de perros en los ejércitos, como consecuencia de su utilización en operaciones de seguridad y rescate, aprovechando los medios, instalaciones y personal especializados en producción animal con que cuenta este organismo autónomo, sin que suponga ningún incremento de costes». Actualmente está en fase de desarrollo, teniendo un centro experimental en Ávila.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

CAPITULO 1

TEMA 5. EL PERRO DE TRABAJO EN CUERPOS POLICIALES NACIONALES, AUTONÓMICOS Y LOCALES

Dentro de los distintos cuerpos policiales, el empleo del perro es una constante. La úni- ca limitación es, con independencia de las consideraciones económicas, que se da con más

frecuencia en aquellos cuerpos policiales que cuentan con una plantilla suficiente. El uso de equipos caninos se está extendiendo con mucha más fuerza en los últimos diez años. Podemos clasificar para su estudio en tres grupos:

– Cuerpo Nacional de Policía.

– Policías autonómicas. Tenemos tres:

•  Policía Foral de Navarra. •  Policía Autónoma Vasca. •  Policía Autonómica de la Generalidad de Cataluña.

– Policías locales.

Las cifras que se aportan sobre las distintas plantillas pueden sufrir las lógicas variaciones.

Cuerpo Nacional de Policía

En el Cuerpo Nacional de Policía, y dentro de la Jefatu- ra de Unidades Especiales, está la Unidad Especial de Guías Caninos.

Reseña historica

la Unidad Especial de Guías Caninos. Reseña historica Durante la II Guerra Mundial, las tropas alemanas

Durante la II Guerra Mundial, las tropas alemanas que invadieron Francia utilizaron perros como auxiliares en múl- tiples cometidos. Posteriormente, al replegarse estas, dejan en la zona pirenaica ejemplares de perros de raza pastor alemán, que son entregados al entonces Ministerio de la Goberna- ción. Dicho ministerio encomienda el cuidado de los mismos al Cuerpo de Policía Armada y de Tráfico, creándose el 1 de enero de 1945 la Sección de Guías Caninos, con ocho perros de esa raza, con la finalidad de luchar contra la delincuencia existente en la época. En los años 1945 y 1946 no existió una organización definida en la Sección, puesto que el número de perros no era constante, incrementándose paulatinamente con la llegada de nuevos canes hasta conseguir un total de 45 animales, comenzándose el adiestramiento de los mismos en obediencia, defensa, ataque y rastreo, bajo la dirección de un capitán, jefe de la Sección, auxiliado por un brigada del Servicio de Adiestramiento Canino del Ejército Alemán. Durante los años 1945, 1946, 1947 y 1949, guías caninos de esta sección fueron agregados a las comandancias de la Guardia Civil de Granada, Ávila, Orense, Lugo, A Coruña y Oviedo, con el fin de colaborar con este cuerpo en la persecución de bandoleros.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

En 1947 se crea la Escuela de Adiestramiento Canino de la Policía, componiendo la mis- ma un capitán, un teniente, un sargento, siete cabos y un variado número de policías depen- diendo del número de perros disponibles en cada momento.

diendo del número de perros disponibles en cada momento. Año 1979 Perros y Guías en Instalaciones

Año 1979 Perros y Guías en Instalaciones Policiales de Canillas (Madrid)

Las misiones de la Escuela son la formación de los guías caninos y el cuidado, prepara- ción y adiestramiento de los perros para la realización de servicios de custodia de polvorines y persecución de huidos, así como la reproducción y cría de ejemplares. En un principio se contó con perros de la raza pastor alemán, incorporándose posteriormente otras razas, como el aire- dale terrier, el dóberman pinscher y el bóxer, que actualmente están en desuso. Con el devenir del tiempo, la especialidad se va acoplando a las nuevas necesidades ope- rativas, incrementándose las tareas en función del cambio en la delincuencia, las modernas formas de criminalidad y en los actuales requerimientos sociales.

de criminalidad y en los actuales requerimientos sociales. Perros y guías de la antigua Policía Armada

Perros y guías de la antigua Policía Armada participando en un desfile

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Así, en enero de 1973, un sargento americano destinado en la Base de Torrejón de Ardoz (Madrid) dona a la policía española un pastor alemán de su propiedad, adiestrado en la de- tección de drogas, siendo asignado a un guía que se hace cargo del mismo y realiza un curso sobre los métodos que se emplean para el adiestramiento en dicha especialidad, impartido por

militares americanos en la propia base. En 1975 se realizan los primeros servicios en esta espe- cialidad, dado que el tráfico y consumo de sustancias estupefacientes, principalmente hachís, empieza a ser un problema preocupante en nuestro país.

A raíz de los atentados de los grupos terroristas, en los que emplean explosivos, surgió la nece-

sidad de adiestrar perros en la detección de este tipo de sustancias, comenzando la operatividad en este campo en 1976, con un pequeño contingente de funcionarios y perros, viéndose incrementado

paulatinamente el número de estos a medida que los grupos terroristas aumentaron su actividad. En 1994, a pesar de tener operativos perros de rastreo, se comienza a adiestrar perros en la especialidad de rescate y salvamento de personas en escombros y grandes superficies con técnicas diferentes a las que se estaban utilizando hasta ese momento. En la actualidad no se utilizan perros de rastro, ya que no existe demanda operativa en este campo, utilizándose úni- camente los perros de rescate y salvamento. En el año 2003 se introduce una nueva especialidad, los perros detectores de acelerantes del fuego (perros DAF). Estos canes son adiestrados en la localización de sustancias aceleran- tes del fuego (gasolinas, kerosenos, disolventes, alcoholes, etc.) y colaboran con la Comisaría

General de Policía Científica en la investigación de incendios. En el año 2008, se crea la especialidad de REHU (búsqueda, localización y recuperación de restos humanos) con el fin de dar respuesta a la fuerte demanda institucional y social, cola- borando activamente con grupos de investigación de Policía judicial. En el año 2009, en consonancia con el Plan Operativo Global de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, se crea la especialidad de Búsqueda y Localización de Billetes de Curso Legal (BCL). En el 2010 se crea el área de trabajo de búsqueda y localización de personas ocultas (LOPO); estos perros están especializados en la señalización de personas que están escondidas por diversos motivos. Uno de sus usos más frecuentes es su utilización en los puestos fronteri- zos en dispositivos contra la inmigración irregular. La efectividad de la especialidad de Guías Caninos, demostrada en innumerables servi- cios, hace que el Cuerpo Nacional de Policía haya creado diversas unidades por todo el terri- torio nacional, siendo su ubicación y su año de creación las siguientes:

– Año 1989: Barcelona y Sevilla.

– Año 1990: Bilbao, A Coruña, Las Palmas de Gran Canaria, Málaga y Valencia.

– Año 1993: Oviedo y Zaragoza.

– Año 1996: Algeciras, La Línea de la Concepción y Madrid (Jefatura Superior).

– Año 2004: Palma de Mallorca y Badajoz.

– Año 2005: Santander y Valladolid.

– Año 2006: Cádiz.

– Año 2010: Alicante y Murcia.

Las ciudades donde está previsto que próximamente se desplieguen nuevas unidades de la especialidad son:

– Almería.

– Ceuta.

– Santa Cruz de Tenerife.

– Toledo.

Organización y dependencia de la especialidad

Actualmente, la especialidad de Guías Caninos en el Cuerpo Nacional de Policía está estructurada del siguiente modo.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

A nivel central

Una sección operativa central, dependiente de la Jefatura de Unidades Especiales (JUE) que está integrada dentro de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana (CGSC).

– La Sección Operativa Central de Guías Caninos está mandada por un inspector jefe. Le corresponde, bajo la dirección y supervisión de la Jefatura de Unidades Especiales, la planificación del desarrollo de la especialidad, y la coordinación, control y supervisión de las unidades periféricas, así como las labores operativas y de formación que le son encomendadas. Está compuesta por:

•  Un grupo operativo de guías caninos, bajo la responsabilidad de un inspector que presta servicio en todo el territorio nacional, bien reforzando puntualmente a las uni- dades periféricas o colaborando con las jefaturas superiores que no poseen unidades de guías caninos. •  Escuela de Adiestramiento Canino, con entidad de grupo operativo, bajo la dirección de un inspector que imparte todos los cursos relacionados con la especialidad, cola- borando con la División de Formación y Perfeccionamiento del Cuerpo, realizando las demostraciones operativas y divulgativas a nivel nacional, la selección de los ca- nes, así como la investigación y desarrollo dentro del ámbito de la especialidad. •  Un subgrupo de apoyo para las labores logísticas y administrativas.

de apoyo para las labores logísticas y administrativas. Paso de obstáculos en demostración operativa A nivel

Paso de obstáculos en demostración operativa

A nivel periférico

Diecinueve unidades especiales de guías caninos, con dependencia funcional de la respec- tiva jefatura superior, comisaría provincial o comisaría local donde tengan su sede, representa- das en el mapa adjunto. Las unidades periféricas tienen entidad de grupo operativo, al mando de un inspector, o de subgrupo operativo, al mando de un subinspector, atendiendo al número de policías que las componen.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino Misiones Al objeto de rentabilizar al máximo el

Misiones

Al objeto de rentabilizar al máximo el personal de las unidades de guías caninos, todos los funcionarios adscritos a las mismas son responsables de un mínimo de dos perros. Los guías de

la Sección Operativa Central, especializan a uno de sus canes en la detección de explosivos y el otro en cualquiera de las áreas de trabajo de la Sección (drogas, defensa, rescate, DAF, REHU, BCL o LOPO), mientras que en las unidades periféricas se especializan en explosivos y drogas. Las misiones que se desempeñan son las siguientes:

Detección de explosivos: servicios de carácter preventivo y amenazas de bomba, reales o simuladas. Se colabora con la Unidad Central de Protección y brigadas de seguridad ciudadana.

Búsqueda de estupefacientes: colaboración y apoyo con los grupos de estupefacientes de toda España. Estos perros se emplean de forma preventiva en estaciones de tren y de autobús, barcos, centros docentes o puntos considerados «calientes». Se colabora con las unidades de droga y crimen organizado (UDYCO) y unidades de estupefacientes.

unidades de droga y crimen organizado (UDYCO) y unidades de estupefacientes. Búsquedas estupefacientes en vehículos 68

Búsquedas estupefacientes en vehículos

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

Defensa e Intervención: disuasión de perturbadores del orden en encuentros de fútbol

u otros acontecimientos deportivos considerados conflictivos o de alto riesgo. Partici- pación en dispositivos de seguridad con motivo de grandes concentraciones de masas, manifestaciones o restablecimiento de la seguridad ciudadana. Se actúa conjuntamente con las unidades de intervención policial (UIPs).

con las unidades de intervención policial (UIPs). Perros y guías de defensa e intervención – Rescate:

Perros y guías de defensa e intervención

Rescate: localización de personas sepultadas bajo escombros por catástrofes naturales

o

provocadas. Localización de personas perdidas en grandes superficies. Se trabaja con

la

Dirección General de Protección Civil y Emergencias.

con la Dirección General de Protección Civil y Emergencias. Perro de rescate trabajando en terremoto de

Perro de rescate trabajando en terremoto de Haití

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

DAF: perros detectores de sustancias acelerantes del fuego, que colaboran en las labo- res de investigación de incendios. Estos servicios se llevan a cabo en colaboración con la Comisaría General de Policía Científica.

con la Comisaría General de Policía Científica. Detección de acelerantes del fuego – REHU: la búsqueda

Detección de acelerantes del fuego

REHU: la búsqueda de cadáveres o restos humanos en las siguientes situaciones:

•  Grandes áreas. Utilización cuando desaparecen personas en zonas deshabitadas o en parajes lejanos a los núcleos urbanos. •  Cuerpos inhumados. Consiste en localizar en un área concreta a una persona, o res- tos de ella, enterrados a más o menos profundidad respecto de la superficie. •  Localización y señalización de restos biológicos. Frecuentemente, en el marco de una investigación policial; se requiere acotar un espacio físico en el que es posible que se

se requiere acotar un espacio físico en el que es posible que se Búsqueda de cuerpo

Búsqueda de cuerpo inhumado por perro de R.E.H.U.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

encuentre depositado algún tipo de fluido biológico, como por ejemplo sangre. En la realización de esta labor, igual que en otras, el olfato del perro puede facilitar la labor del investigador, rastreando los restos y señalizándolos para su posterior recogida y análisis. •  Búsqueda de restos humanos sumergidos en el agua. El objetivo es la señalización por parte del perro del cuerpo de una persona que se encuentre sumergido en un masa de agua, independientemente que esta se encuentre estancada o discurra en corriente, así como de la profundidad del cuerpo. Se colabora con diversas unidades de Policía judicial.

BCL: el objetivo es adiestrar canes que detecten papel moneda. La señalización, es de- cir, la forma de indicar a su guía que en ese lugar existe el olor que se intenta localizar es activa, al igual que en la búsqueda de estupefacientes, rascando e intentado acceder al foco de olor. Se colabora con diversas unidades de Policía judicial.

LOPO: para detectar a personas escondidas, principalmente se usan en puestos fronte- rizos para la detección de inmigrantes irregulares.

Cursos de la especialidad

La División de Formación y Perfeccionamiento del Cuerpo Nacional de Policía, a través del Centro de Actualización y Especialización, programa una serie de cursos dirigidos a la especialidad de Guías Caninos, que son impartidos por funcionarios expertos en materias ci- nológicas de la Escuela de Adiestramiento Canino y por otros miembros del Cuerpo Nacional de Policía expertos en diversos temas, dependiendo de la materia del curso.

Curso de Especialización en Guía Canino

Dirigido a funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía de las Escalas Básica y de Subins- pección que quieren ingresar en la especialidad. Hay un proceso selectivo donde deben realizar unas pruebas de aptitud física, examen técnico-profesional sobre conocimientos cinológicos y de operativa propia de la especialidad, pruebas psicotécnicas orientadas a evaluar las aptitu- des y rasgos de personalidad de los candidatos, teniendo como referencia las características del puesto de trabajo y una entrevista personal con el fin de contrastar los datos obtenidos durante el proceso, valorar aspectos relacionados con la operativa policial de estas unidades, trayectoria profesional, etc., todo ello para poder determinar la idoneidad del candidato para el desempeño del puesto. El curso tiene una duración de 18 semanas, dividida en una fase a distancia de dos sema- nas, donde se facilita al alumno un manual del que se examina al iniciarse la fase presencial (16 semanas), siendo excluyente en caso de suspender. Los alumnos adquieren los conocimientos teóricos y prácticos tendentes a la adquisición de las capacidades necesarias para ser guía ca- nino. El curso consta de diversos ciclos formativos, durante los que se causará baja por no superar las pruebas previstas para cada uno de ellos, o no reunir las condiciones psicofísicas adecuadas. Al inicio se dota a los alumnos de un perro sin adiestrar, teniendo que, a la finalización del mismo, salir especializado en el área de localización de explosivos o de estupefacientes, con lo que se incorpora al servicio operativo a la finalización del mismo. Dentro del curso se explica el modo de adiestrar un perro en el resto de áreas (REHU, rescate, defensa, etc.) por lo que el guía sale capacitado para preparar canes en cualquiera de estas materias.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino Clausura de un curso de especialización de guías

Clausura de un curso de especialización de guías caninos

Cursos de Actualización Cinológica

Dirigidos a los funcionarios que pertenecen a la especialidad de Guías Caninos y a aque- llos otros policías con los que esta especialidad está íntimamente relacionada, como son los que trabajan en el área de los estupefacientes, explosivos y la seguridad ciudadana. Son cursos planificados y diseñados por la División de Formación y Perfeccionamiento, para lo que se desplazan miembros del Grupo Escuela a las distintas unidades periféricas para una puesta al día de los guías caninos y sus perros en drogas o explosivos, incidiendo en nuevos métodos de adiestramiento y un mayor conocimiento de la operatividad policial de las unidades de guías por parte de los otros funcionarios policiales. La duración de estos cursos es de una semana (cinco días lectivos).

Cursos Específicos para Guías Caninos

Son cursos exclusivamente diseñados para guías caninos. La planificación de estos cursos está abierta a las necesidades de formación de las unidades, y hasta la fecha han tratado de temas tan diversos como los siguientes:

– Curso de Figurantes en Defensa Civil-Policial.

– Curso para Equipos Caninos de Rescate y Salvamento.

– Curso Informativo de Drogas.

– Curso Informativo de Explosivos.

– Curso de Obediencia Avanzada.

– Curso de REHU.

– Curso de LOPO, etc.

La duración de estos cursos es de una a dos semanas, dependiendo de la materia que trate.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo Vehículo del CNP para el transporte de

Vehículo del CNP para el transporte de perros

Policías autonómicas

Después de la Policía Nacional, las policías autonómicas forman el grupo de unidades policiales con un mayor número de equipos caninos. Cada una de ellas tiene las especialidades que le son comunes a todos, solo las diferencias geográficas hacen que varíen en algunas espe- cialidades.

Policía Foral de Navarra

El Decreto Foral 103/2008, de 20 de octubre, por el que se modifica el Reglamento de

Organización y Funcionamiento de la Policía Foral de Navarra, estructura este cuerpo policial en cinco áreas, entre las que está el Área de Seguridad Ciudadana. Las áreas, a su vez, están compuestas por divisiones a las que corresponde la dirección táctica de ámbitos concretos de la actividad policial. Para la ejecución de sus funciones las divisiones se estructuran en brigadas y grupos. El 16 de febrero de 2009, la Orden Foral 69 estructura el Área de Seguridad Ciudadana en donde está incluido el Grupo de Guías Caninos. Esta orden le da un carácter central, y le asigna las siguientes misiones policiales:

– Detección de drogas tóxicas o sustancias estupefacientes por la captación de los olores emanados de las mismas tanto en acciones de carácter preventivo como de apoyo a otras unidades del Cuerpo de Policía Foral.

– Búsqueda y localización de sustancias y artefactos explosivos en dispositivos de carác- ter preventivo con motivo de actos públicos o presencia de autoridades, y amenazas de bomba, reales o simuladas.

– Cualesquiera otras de análoga naturaleza que se les pueda encomendar.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Composición

En la actualidad el Grupo de Guías Caninos está compuesto de cuatro funcionarios y ocho perros, dos por guía. Dos policías, con sus respectivos perros, están especializados en materia de drogas, y otros dos en explosivos.

Formación

El Grupo de Guías Caninos comenzó a funcionar en el año 2005 con la formación de dos policías en la especialidad de explosivos, curso que realizaron en las instalaciones de El Pardo con el Grupo Cinológico de la Guardia Civil. Posteriormente se formaron otros dos guías en la especialidad de drogas con el Cuerpo Nacional de Policía. En ambos cursos adquirieron los conocimientos teóricos y prácticos tendentes a la adqui- sición de las capacidades necesarias para ser guía canino en sus especialidades. Se mantiene contacto permanente con miembros de otros grupos cinológicos de diferentes cuerpos policiales al objeto de mantener actualizados sus conocimientos y prácticas de trabajo.

actualizados sus conocimientos y prácticas de trabajo. Perro Amigo de la Policía Foral de Navarra delante

Perro Amigo de la Policía Foral de Navarra delante de un alijo de drogas

Policía Autónoma Vasca

La Unidad Canina de la Policía Autónoma Vasca se creó en 1988. Está formada por 41 perros y 44 personas. Cada perro tiene un guía, y en ocasiones el perro vive en el domicilio del guía. Su plantilla está en el cuadro adjunto. La raza de perros que se emplea de forma mayoritaria es el pastor alemán, aunque tam- bién hay algún labrador y algún pastor belga malinois. Por lo general, se compran perros de entre uno y dos años de edad que está durante un mes a prueba en la Unidad.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

La Unidad Canina se localiza en Vitoria, que es en donde reciben el adiestramiento bá- sico. Durante la vida operativa del equipo canino recibe reciclajes que son impartidos por los instructores de la Unidad.

COMPONENTES DE LA UNIDAD CANINA DE LA POLICÍA AUTÓNOMA VASCA

Puesto

N.º de personas

N.º de perros

Jefe

1

Subjefe

1

Administración

1

Instructores

5

5

Equipos de explosivos

18

18

Equipos de seguridad

6

6

Equipos de drogas

8

8

Equipos de rescate

4

4

TOTAL

44

41

Las funciones de la Unidad son:

– Seguridad. Apoyo en contención de masas y desalojos. Control de accesos, búsqueda de sospechosos, etc.

– Búsqueda y localización de explosivos en misiones preventivas (actos públicos, presencia de autoridades, etc.) o de apoyo a la Unidad Especial de Desactivación de Explosivos.

– Búsqueda y localización de drogas.

– Búsqueda de personas vivas y muertas, perdidas o sepultadas por derrumbes o avalan- chas de nieve o barro.

Policía Autonómica de la Generalidad de Cataluña

En 1983 el Parlamento de Cataluña, mediante la Ley 19/1983, de 14 de julio, crea la Policía Autonómica de la Generalidad de Cataluña, adoptando la denominación de Mozos de Escuadra.

Antecedentes de la Unidad Canina

de Mozos de Escuadra. Antecedentes de la Unidad Canina Ya desde su creación, el Cuerpo de

Ya desde su creación, el Cuerpo de Mozos de Escuadra desempeñaba servicios con pe - rros de alquiler, especializados en la búsqueda de drogas, artefactos explosivos y búsqueda de personas, pero no fue hasta el año 1991 cuando se consolidó la Unidad, con la formación de 9 agentes, 4 de los cuales lo hicieron en la Escuela del Cuerpo Na- cional de Policía y 5 en la Escuela de la Guardia Civil. A lo largo de este periodo, y has- ta la actualidad, se ha asistido a la for- mación de otras escuelas en Inglaterra (explosivos), Francia (búsqueda de per- sonas desaparecidas), y en Vitoria, con la Policía Autónoma Vasca (drogas y búsqueda de personas), así como con grupos civiles que operan en el territorio catalán o estatal.

así como con grupos civiles que operan en el territorio catalán o estatal. Exhibición de los

Exhibición de los Mozos de Escuadra

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Evolución

– Año 1983. Perros de drogas y explosivos (de alquiler), servicios: TV3, centros peniten- ciarios, edificios oficiales de la Generalidad.

– Año 1990/91. Curso en el CNP y GC. Necesidades del Cuerpo de Mozos de Escuadra derivadas de la celebración de los JJ. OO. Barcelona-92.

– Año 1994. Jornadas de trabajo en Francia sobre búsqueda de personas (bomberos franceses).

– Año 1999. Curso de búsqueda de personas y drogas, en Vitoria, con la Policía Autóno- ma Vasca.

– Año 2000. Curso de explosivos, en el CNP (Madrid).

– Año 2001. Curso REIDEX sobre búsqueda y localización de explosivos, en la Escuela de Policía de Cataluña.

– Año 2002. Curso REIDEX sobre búsqueda y localización de explosivos, en la Escuela de Policía de Cataluña.

– Año 2003. Curso en la especialidad de rastreo en la GC (Madrid).

– Año 2004. Curso de Guía Canino, en la Escuela de Policía de Cataluña.

– Año 2010. II Curso de Guía Canino ISPC (Instituto de Seguridad Publica de Cataluña).

– Año 2010. Curso de Figurante, en la Escuela Cinológica de la Defensa.

– Año 2012. Curso Detección Papel Moneda, Gramat (Francia).

Año 2012. Curso Detección Papel Moneda, Gramat (Francia). Subinspector 1 Sargentos 2 Cabos 8

Subinspector

1

Sargentos

2

Cabos

8

Agentes

38

TOTAL EFECTIVOS

49

Funciones

Preventivas y de reacción

a)

Intervenciones preventivas planificables.

Registros preventivos en dispositivos de seguridad para la protección de personalidades o en grandes acontecimientos.

Registros para la detección de sustancias estupefacientes o psicotrópicas y billetes de tipo «euro».

Participación en dispositivos estáticos de control.

b)

Intervenciones urgentes de reacción.

Registros en amenazas de colocación de artefactos explosivos.

Registros preventivos en atentados consumados.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

– Comprobación de objetos, sitios o vehículos sospechosos de contener artefactos explosivos.

– Comprobación de objetos, sitios o vehículos sospechosos de contener sustancias psico- trópicas o estupefacientes y billetes de tipo «euro».

– Búsqueda de personas desaparecidas y de restos orgánicos y óseos.

– Participación en dispositivos estáticos de control.

Organigrama

en dispositivos estáticos de control. Organigrama Distribución de efectivos La PG-ME cuenta con unidades

Distribución de efectivos

La PG-ME cuenta con unidades centrales de máxima especialización en los diferentes ámbitos policiales, entre los que se encuentra la Unidad Canina, y que prestan servicio al con- junto del territorio y apoyo a las regiones policiales de Ponent (Lerida), Campo de Tarragona (Tarragona) y de Gerona, así como a las áreas básicas policiales que las integran. La Unidad Central Canina cuenta con un total de 39 efectivos y 44 perros (4 no operati- vos). Del total, 12 efectivos y 12 perros se encuentran distribuidos en el territorio. Las razas de perros usadas son los pastores alemanes, los malinois y los labradores.

Policías locales

En donde se ha dado el mayor incremento en la difusión del perro de trabajo ha sido en las policías locales. La intervención cada vez más directa en funciones de seguridad ciudadana ha hecho que se haya pensado en el perro como un apoyo necesario. Son muchos los cuerpos policiales locales con equipos caninos, sería muy prolijo detallarlos todos, por lo que vamos a citar a los más significativos.

Unidad Canina de Villanueva del Pardillo

En el año 2006 se crea esta unidad canina con la finalidad de erradicar el consumo en vía pública de sustancias estupefacientes, en concreto en las zonas destinadas al recreo de nuestros vecinos y en los diversos parques del municipio.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino Unidad canina de Villanueva del Pardillo Los comienzos

Unidad canina de Villanueva del Pardillo

Los comienzos de la Unidad, que no resultaron nada fáciles, cosecharon sus primeros éxitos con la incorporación de un guía canino y un perro, para posteriormente evolucionar reforzándose con otros dos guías caninos y sus respectivos perros, uno en el 2007 y el otro en el 2009. En la actualidad dispone de instructor propio, formado en la ECIDEF, para la formación de sus nuevos guías caninos, así como tres perros, dos de ellos adiestrados en la especialización de búsqueda y detección de drogas y sustancias estupefacientes, mediante la señalización pasiva, y el otro en funciones de seguridad. Todos los perros pertenecientes a la Unidad Canina son de titularidad municipal. El objetivo fijado en el Plan de Modernización de la Policía Local de Villanueva del Par- dillo es disponer en la Unidad de un total de seis guías caninos para, de acuerdo con lo plani- ficado, poder cubrir la demanda que se le requiere a esta unidad, como es disponer siempre de un guía canino de servicio que pueda abarcar la prestación de servicio las 24 horas del día, los 365 días del año. De acuerdo con este planteamiento se dispondría, en principio, de un guía en cualquier turno como complemento a que nuestros perros se encuentran siempre en nuestras instalaciones. Entre las funciones del personal adscrito a esta especialización se encuentra principal- mente la búsqueda y detección de drogas y sustancias estupefacientes en la vía pública, vehícu- los, parques, personas, etc., así como en establecimientos y domicilios. Además de realizar sus cometidos en el término municipal, también son requeridos para prestar una inestimable colaboración a otras fuerzas y cuerpos de seguridad, incluso fuera del territorio de Villanueva del Pardillo. También se realizan trabajos de prevención tanto en las inmediaciones de colegios, institutos o parques como durante patrulla de policía de proximi- dad en la apertura y cierre de establecimientos comerciales o patrullaje convencional a pie. En estos seis primeros años de existencia de la Unidad Canina de la Policía Local de Vi- llanueva del Pardillo se ha prestado colaboración a más de diecisiete municipios tanto en la Comunidad de Madrid como en otras comunidades autónomas. En algunos casos la colabo- ración ha tenido una finalidad puramente policial y en otros ha sido más lúdica, participando en exhibiciones públicas que han puesto de relieve la gran profesionalización adquirida tanto por los guías caninos como por los perros.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo Exhibición en Villanueva del Pardillo Unidad Canina

Exhibición en Villanueva del Pardillo

Unidad Canina de la Policía local de Móstoles (BESCAM)

Unidad Canina de la Policía local de Móstoles (BESCAM) Creada en 1996 con dos guías caninos

Creada en 1996 con dos guías caninos formados ese año en el Cuerpo Nacional de Policía (CNP). En el año 2000, cuatro nuevos guías realizan los cursos en el CNP. Posteriormente, y a raíz de la entrada de la Policía BESCAM, se forman otros tres guías, ya dentro de la propia Unidad Canina de Móstoles. En la actualidad, la Unidad se compone de siete guías caninos que cubren las 24 horas del día. La duración de los cursos es de seis meses, y de un mes para los auxiliares caninos. Los perros conviven con los guías en su domicilio, y el Ayunta- miento facilita un complemento de productividad mensual a cada guía por el mantenimiento del perro. Igualmente facilita la alimentación y el servicio veterinario.

facilita la alimentación y el servicio veterinario. Perro detector de la Unidad Canina de la Policía

Perro detector de la Unidad Canina de la Policía local de Móstoles (BESCAM) durante una exhibición

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

Unidad canina de la Policía local de Rivas-Vaciamadrid

Esta unidad comienza a dar sus primeros pasos en julio de 2008, con la presentación de la misma oficialmente por la conceja- la de Seguridad Ciudadana y el alcalde, atendiendo a un proyecto presentado por el agente 123086, donde se exponía la posibilidad de contar con perros adiestrados sin la necesidad de costes en mante- ner a los perros en propiedad, puesto que estos los ponían los agen- tes que voluntariamente quisieran participar en este proyecto. En su comienzo, esta unidad contó con la incorporación de un cabo, dos agentes y dos perros formados en la Escuela Cinológica de la Defensa. Se trata de una unidad joven, que entre sus principales misiones está:

– Realizar labores de prevención alrededor de colegios e institutos, así como la detección del consumo de drogas en menores y su traslado a la Unidad de Enlace.

– Realización de patrullas a pie con los canes con funciones de prevención en zonas con masiva afluencia de personas (zonas comerciales, rastrillos, conciertos, eventos deporti- vos, etc.) y aquellas otras donde se detecten problemáticas asociadas con el consumo o compraventa de sustancias estupefacientes.

– Colaborar con otros cuerpos de seguridad o administraciones cuando Jefatura estime oportuno. Realizar controles nocturnos para la detección de sustancias psicotrópicas, cuando sean requeridos para ello por la Jefatura de esta policía local.

requeridos para ello por la Jefatura de esta policía local. Miembros de la Unidad canina de
requeridos para ello por la Jefatura de esta policía local. Miembros de la Unidad canina de

Miembros de la Unidad canina de la Policía local de Rivas-Vaciamadrid

Sección Canina del Cuerpo de Policía Municipal de Madrid

El proyecto de crear una sección canina nace en el año 1980, y se materializa en el año 1983. Los primeros guías realizaron su curso en la Escuela de Adiestramiento de la Guardia Civil, en El Pardo, adquiriendo los conocimientos necesarios para la preparación de perros en detección de estupefacientes y explosivos, obediencia y defensa.

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo Sección Canina del Cuerpo de Policía Municipal

Sección Canina del Cuerpo de Policía Municipal de Madrid desfilando

La Sección Canina se localiza en uno de los pabellones de la Feria del Campo (actual IFEMA de la Casa de Campo) en la calle Ronda de los Toros. En el transcurso de los años, en la Sección Canina se han impartido cursos de adiestra- miento canino destinados a diversas plantillas de policías municipales y locales de España, así como para el incremento de la plantilla de la propia sección. Ejemplos son las policías locales de Melilla, Murcia, Gijón, Tarragona, San Sebastián de los Reyes, Manresa, Santander, Alcor- cón, Jávea, Benidorm y Móstoles. Así mismo, en estos 26 años, se hacen diversos cursos de reciclaje, cursos técnicos de adiestramiento, cursos de salvamento de personas, certámenes, competiciones, seminarios, jor- nadas sobre catástrofes, etc., en las distintas secciones caninas de los cuerpos y fuerzas de segu- ridad, como el Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil, Casa Real y Ejército, encaminados a mejorar la eficacia en todos los servicios que se realizan en esta sección, con unos resultados altamente positivos. Servicios a destacar, aparte de los servicios comunes de la Policía municipal de Madrid, son los siguientes:

– Vigilancia, seguridad y protección de autoridades y edificios municipales.

– Vigilancia y control de salidas de colegios.

– Vigilancia en parques y zonas conflictivas cuando se ha solicitado su intervención.

– Servicios de vigilancia y control en operaciones específicas, tales como operación vera- no y alta visibilidad, y presencia en lugares de alto interés turístico.

– Atención prioritaria a requerimientos de la Emisora Directora y unidades del Cuerpo, en materia de detección de estupefacientes, registros con motivo de amenaza de arte- factos explosivos, requisas preventivas con motivo de asistencia de personalidades, así como intervenciones realizadas por iniciativa de los miembros de la Sección en cumpli- miento de sus competencias.

– Actuaciones en materia de rescate y salvamento de personas atrapadas bajo escombros con motivo de derrumbamientos y catástrofes. La Sección ha sido reconocida en su labor con la concesión de la Medalla al Mérito Poli- cial del Excmo. Ayuntamiento de Madrid en el Pleno de fecha 27 de junio de 2001. Actualmente la plantilla la integran 34 componentes, repartidos en tres turnos que cubren un servicio de 24 horas.

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

CAPÍTULO 1

TEMA 6. LOS PERROS DE ESPECIALIDAD

Los perros de especialidad son aquellos que han recibido un adiestramiento para obtener de ellos un trabajo de utilidad. Las especialidades en las que son adiestrados los perros varían algo en función de la nación que los emplea; los problemas específicos de cada nación hacen que se utilicen

los perros de modo distinto; por ejemplo, en Europa no se usan los perros detectores de marfil. Hay una serie de especialidades que se mantienen constantes en todos los ejércitos y policías. Las especialidades más frecuentes son:

a) Perros de seguridad.

b) Perros detectores pasivos.

1. Perros detectores de explosivos.

2. Perros detectores de drogas.

c) Perros detectores de minas.

d) Perros detectores activos.

e) Perros de búsqueda y rescate (BYR).

f) Otras especialidades.

Perros de seguridad

Es la especialidad cuyo empleo se ha mantenido constante a lo largo de la historia. Siem-

pre han existido perros que alertaban a un núcleo humano de la presencia de un peligro. Con el tiempo, a estos animales se les exigía más, y ya no solo se les pedía que ladrasen para avisar de una amenaza, sino que supiesen reaccionar de forma contundente frente a ella. Este tipo de adiestramiento se fue diferenciando en función del posterior empleo del equipo canino, y de esta forma surgieron las distintas aplicaciones de los perros de seguridad, y por tanto, nuevas subespecialidades. Entre ellas tenemos:

– Perro de seguridad y combate (SYC). Es el perro capaz de ser empleado en cualquier ambiente (interior de edificios, campo abierto, interior de acuartelamientos, etc.), trans- portable por cualquier medio, y con capacidad de localización y de neutralización de uno o varios intrusos, intimidando con el ladrido, o mordiendo cuando fuera necesario. Es un perro de difícil selección, se trata de animales de fuerte carácter pero capaces de ser dominados por su guía. Son de adiestramiento largo y complejo por la cantidad de situaciones y matices que es necesario ejercitar. Con su empleo se consigue disminuir, e incluso hacer innecesario, el uso del arma de fuego. Lo más importante de estos perros es que actúan como detectores y neutralizadores de intrusos, sin que sea necesario la intervención del guía o de su patrulla de apoyo, evitando el riesgo que para el equipo de registro supone el acercarse a un intruso del que se desconoce sus intenciones, las armas que lleva y el número de extraños que se esconden.

– Perro de patrulla o de acompañamiento de patrulla. Es un rudimento de perro de SYC. La calidad del perro y del adiestramiento es menor. Por lo general, son perros que se adaptan al guía que en ese momento los maneja, es decir, obedecen al que tiene la co- rrea. Su entrenamiento es básico, la mayoría ladran ante un intruso y en ocasiones le

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

podrían llegar a morder. Su uso es más disuasorio que eficaz; el perro ante la presión abandona, y sus búsquedas son más cortas y menos intensas.

– Perros de acecho. Es un perro que ya no se emplea, pero nos demuestra la amplia posi- bilidad de uso del perro. El acecho es una forma de actua- ción que permite al perro detectar al enemigo y alertar de su presencia a su guía de una manera silenciosa. Cuando se encuentran apostados junto a su guía le alertan con movi- mientos de la cola y orejas, postura, golpes de hocico contra la pierna iz- quierda del guía, etc. Así no existe el riesgo de descubrir el dispositivo de seguridad. El guía interpreta este comportamiento y da la alerta. Es-

El guía interpreta este comportamiento y da la alerta. Es- Perro de SYC marcando con el

Perro de SYC marcando con el ladrido la presencia de un intruso

tos perros también podían ser colo- cados solos en zonas de paso o desde

donde se cubría un punto sensible, y en caso de detectar a un intruso volvían con su guía.

– Perros de guarda y centinela. Es un perro cuyo uso está hoy en día en vigencia, a pesar del empleo de sistemas electrónicos de seguridad. Siempre trabaja formando parte de un plan de seguridad. El perro debe ladrar a cualquier individuo que se acerque por su puesto de vigilancia, de esta manera alerta de la posible amenaza al personal de seguridad de la instalación. Del mismo modo, el ladrido avisa al posible intruso de la presencia del perro y de las consecuencias en el caso de continuar avanzando. Si el in- truso continúa progresando, el perro puede morder al individuo para ponerlo en fuga, impidiendo que este sobrepase su puesto. Es un perro que trabaja solo en las siguientes modalidades:

•  Doble valla o corredor. Este sistema consiste en poner una doble valla de tela me- tálica, separadas una de otra por una distancia de unos tres metros, alrededor del establecimiento a proteger. La longitud del pasillo asignado a cada perro varía, se- gún el terreno, entre 100 y 250 m sin ángulos. El perro circula libre por el interior del pasillo. •  Punto fijo. El perro vigila una zona delimitada por la longitud de una cadena de unos tres metros. La cadena está sujeta por uno de sus extremos al cuello del perro por medio de un collar fijo, y por el otro extremo a una anilla fijada en el suelo. •  En trole. Se utilizan para la guardia o custodia de una zona determinada dentro de la base o acuartelamiento, pudiendo abarcar todo el perímetro. El coste de la instala- ción es bastante menor que en el caso de la doble valla. Se trata de sujetar a un perro con una cadena que va desde el collar del perro a un cable que está anclado en sus dos extremos. El perro se puede desplazar lateralmente. •  Recinto confinado. Son perros que protegen el interior de un recinto o espacio cerra- do. Actúan sueltos y se utilizan en las BAE.s en objetivos sensibles, como pueden ser polvorines, depósitos de combustible, hangares, etc. El perro puede utilizarse para vigilar un recinto o zona cerrada de unos 2.500 m 2 .

Perros detectores pasivos

En el desarrollo normal del comportamiento de caza el perro persigue y atrapa a su pre- sa dándola muerte. Por el contrario, el perro de caza después de ventear o seguir un rastro se queda inmóvil ante la pieza acechándola hasta que su dueño le permita perseguirla; el perro

Empleo del perro en defensa y seguridad: técnicas de adiestramiento e instrucción del guía canino

pasivo también es capaz, después de un progresivo entrenamiento, de contener la agresión hacia un olor que le hemos asociado con su premio, sentándose y manteniendo esta posición hasta que su guía se lo indique. La posición de marcar puede ser: sentado, de pie, y tumbado. En la ECIDEF se usa el «sentado», por tratarse de una posición inequívoca, de fácil ejecución por el perro, y de mayor visibilidad. Así, podemos definir como perro pasivo a aquel que está preparado para detectar y localizar un olor, ya sea droga o explosivo, y marcarlo en la posición de sentado, manteniendo esta hasta que reciba su premio.

La calidad del perro detector pasivo es superior al activo. En el pasivo, al tener que marcar en una posición estática, se va en contra del instinto, que sería el coger la presa tras detectarla por el olfato. Hay muchos perros en los que disminuye su rendimiento cuando comienza el apren- dizaje en marcaje pasivo. La frustración que es el no poder coger la presa llega a «romperlos». La finalidad de emplear un perro pasivo en el caso de la detección de explosivos es evidente, evita que el perro toque el artefacto impidiendo que este se active. En el caso de los detectores de drogas los perros activos al rascar y morder dañan coches, muebles, equipajes, etc., mientras que con el pasivo se evitan los daños materiales y nos permite la detección en personas. El adiestramiento de los perros detectores pasivos lo dividimos en las siguientes fases:

1.

Toma de contacto. En esta fase el guía debe de conocer cómo es su perro, a la vez que este debe tener una fácil adaptación jerárquica con su guía. La duración de esta fase oscila entre 2 y 15 días, dependiendo del carácter del perro.

2.

Trabajo de confianza e indiferencia.

3.

Obediencia básica. El perro detector en el trabajo de búsqueda debe de tener inde- pendencia de su guía, con lo cual la obediencia básica que se les enseña será menos exigente que en cualquier otro tipo de especialidad, realizándose los siguientes ejer- cicios: andar al lado («FUSS»), sentarse («SITZ»), tumbarse («PLATZ»), llamada («HIER») y que suelte la presa («AUS»).

4.

Cobro. La base del adiestramiento del perro detector es el cobro, que se define como el deseo o las ganas que el perro tiene por atrapar algo que se le arroja o se mueve. Este deseo lo podemos observar claramente dentro del desarrollo del instinto de presa o caza, cu- yas pautas son las siguientes: ojear, perseguir, rastrear, detectar, localizar, capturar, matar, transportar y alimentarse. Alimentarse es sustituido por disputar la presa, es decir, el juego.

5.

Asociación del sentado. La finalidad de este ejercicio es que el perro al olor de la sus- tancia nos la marque sentándose sin necesidad de ayuda. Para llegar a conseguir este objetivo dividiremos el ejercicio en dos partes. Primero tenemos que asociar el senta- do a la vista del premio que le vamos a dar (el rodillo). Conseguido esto, asociaremos que el perro nos marque sentándose al olor de la sustancia (droga o explosivo).

6.

Punto a punto. Se le llama punto a punto a la búsqueda de una sustancia por medio del olfato del perro escondida entre una serie de objetos similares alineados uno de- trás del otro en una misma dirección.

7.

Personas. En las primeras fases del adiestramiento se habitúa al perro a buscar su juguete entre personas (cobro básico), con el rodillo impregnado del olor de la sustan- cia escondido próximo a ellas (cobro dirigido), y ahora, en esta fase, efectuaremos la búsqueda del olor de esa sustancia escondido entre las ropas de la persona.

8.

Cuarteo. Es el reconocimiento de una zona extensa del terreno en un espacio abierto delimitada por cuatro líneas imaginarias.

9.

Edificios. En esta fase le enseñaremos al perro a examinar las paredes exteriores de los edificios, así como paredes de interiores y los diferentes tipos de habitaciones con muebles y objetos que nos podamos encontrar.

10.

Paquetería y correspondencia. Esta suele ser una fase del adiestramiento muy agrada- ble para el perro, ya que a la mayoría de ellos parece divertirles buscar entre paquetes y correspondencia. Por este motivo generalmente el animal no tiene ningún problema en progresar adecuadamente.

11.

Mercancías y equipajes. En esta fase del adiestramiento se le exigirá al perro que re- gistre una gran cantidad de cajas, maletas y bultos de diferentes tipos y tamaños, que

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

contendrán diversas mercancías con todo tipo de olores. Estas mercancías pueden estar paletizadas o en el interior de cajas de transporte. En consecuencia, el examen de mercancías es una tarea complicada tanto para el guía como para el perro y, por esta razón, en esta fase se debe exponer al perro a numerosos ejercicios de detección de la sustancia en escenarios que se asemejen a la realidad.

12. Vehículos y otros medios de transporte. Se trata de una de las fases más difíciles para el perro. En esta fase se le exige un trabajo minucioso en los vehículos que tiene que regis- trar; este sobreesfuerzo puede llegar a cansar muy pronto al animal, sobre todo en con- diciones climáticas calurosas. Con el fin de mantener un grado de motivación adecuado en el perro, nos aseguraremos de que el trabajo en la búsqueda se vaya dificultando de una forma gradual, y que cada ejercicio que realicemos sea para este algo agradable.

13. Asociación de otros olores de drogas o explosivos. Una vez que se ha trabajado en todas las fases de este adiestramiento de perros detectores de drogas y explosivos con la sustancia que más olor desprende, normalmente hachís en drogas y goma-2 o PG-2 en explosivos, y si los perros las han superado satisfactoriamente, pasaremos a la aso- ciación de otros olores que también deben detectar y marcar.

14. Búsqueda encadenada. Es localizar dos o más sustancias de forma consecutiva en un mismo ejercicio.

Al perro detector de drogas, que tiene como base el trabajo con hachís, le podemos asociar otras dos o más sustancias. Generalmente se está trabajando con el hachís, la cocaína y la heroína. Al perro detector de explosivos le asociaremos normalmente cinco sustancias más, que pueden ser: la trilita, el PG-2, la pentrita, nitrato amónico y el clorato potásico. En los perros detectores de drogas se mejora su rendimiento mediante el trabajo de detec- ción en personas. La detección se realiza colocando a las personas en formación lo suficiente- mente amplia para permitir el paso del perro, cuando el perro detecta la droga se sienta delante de la persona que la esconde. En los perros de explosivos, la ECIDEF ha mejorado su operatividad para aumentar su eficacia en zona de operaciones (ZO). Actualmente estos equipos pueden actuar en tres moda- lidades distintas:

– Detección de explosivos en personas. En dos modalidades:

•  Estático. El perro detecta el explosivo sentándose delante de la persona que lo trans- porta cuando esta está quieta. •  Dinámico. El perro se aproxima a quien porta el explosivo quedándose pegado a él sin separarse aunque este intente alejarse.

– Detección de explosivos en un punto a distancia. El perro reconoce un punto hacia el que es dirigido por el guía.

– Detección de explosivos en caminos. El trabajo de detección se realiza en el camino y a ambos lados del mismo. El guía se mantiene a distancia del perro.

– Detección en baja intensidad. El perro es capaz de detectar un explosivo mientras está paseando, de esta forma el perro está trabajando mientras pasea sin que sufra desgaste, estando en actividad durante más tiempo y alejándose del guía más de lo habitual.

Perros detectores de minas

Son perros con un marcaje pasivo, pero al ser tan diferente su trabajo los estudiamos por separado. Los perros al detectar una mina se sientan o se tumban. La detección de minas es un trabajo complejo que exige la máxima preparación del equi- po cinológico. El uso adecuado de estos equipos da una fiabilidad del 99,5%. Tienen un doble uso:

– Desminado operativo.

– Desminado humanitario.

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El desminado operativo persigue el fin de permitir la movilidad de las tropas. El empleo del perro se puede realizar básicamente en tres formas:

– Apertura de un pasillo. Se trabaja sobre un campo minado que impide la progresión de las tropas abriendo un pasillo tan ancho como sea necesario.

– Detección de zona minada. Los equipos cinológicos pueden detectar la presencia de minas en zonas no marcadas como campos de minas.

– Delimitación de un campo de minas. Con su trabajo pueden fijar el perímetro de un campo minado.

– Limpieza de zona minada. Detectan las minas existentes en zonas que van a ser asen- tamientos de tropas. El desminado humanitario es el que se realiza para que la población civil recupere su ritmo de vida. Este desminado pretende levantar la totalidad de minas existentes en caminos,

carreteras, zonas de cultivo, etc. En general, se trata de que la población recupere la forma de vida que tenían antes de la existencia de los campos de minas. El cálculo sobre el número de mi- nas desplegadas en el mundo está en unos cien millones, afectando al menos

a unos sesenta y dos países. Se trata de

un arma barata, algunas apenas supe- ran un euro de precio, pero con un coste de localización y destrucción de unos mil euros por mina. Un perro puede sustituir a unos doce detectores de mi- nas manuales, pero nunca a un equipo de desminado. El desminado ideal es el que combina distintos sistemas. Cada sistema es el más idóneo para una zona

y puede verse complementado por otro

u otros. El desminado, en determinadas zo- nas es muy complejo. La erosión, terre- motos, riadas, el viento, la lluvia, y otras circunstancias pueden desplazar las minas, cubrir zonas minadas o descu- brirlas haciendo que zonas que habían sido desminadas vuelvan a tener minas

activas. Actualmente, los perros están trabajando activamente en el desminado en Afganistán, Angola, Bosnia, Camboya, Croacia, Costa Rica, Honduras, Kosovo, Nicaragua y Ruanda, entre otros. El entrenamiento de este tipo de perros es el más complejo. Debemos partir de perros de excelente capacidad olfativa, tranquilos, que sean capaces de mantener una gran intensidad de búsqueda; se necesita un olfato extraordinario. El tiempo de adiestramiento es de seis meses, pero para alcanzar la plena operatividad debe haber un periodo de adaptación al terreno en donde va a trabajar y al tipo de minas a detectar, este periodo de adaptación debe ser de más de dos semanas. El óptimo de preparación se consigue cuando tras los seis meses de aprendizaje sigue un periodo de prácticas de adiestramiento de otros seis meses. Los perros detectan las minas antipersonal a una profundidad de diez centímetros en suelos arcillosos y por tanto, de difícil transmisión del olor. En las minas anticarro pueden llegar a los treinta centímetros. De la misma forma detectan las municiones enterradas y los alambres-trampa. Cuando se trata del desminado de una zona los perros pueden trabajar de la siguiente

forma:

y los alambres-trampa. Cuando se trata del desminado de una zona los perros pueden trabajar de

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

– Por cuadrículas. Se cuadricula la zona en cuadrados de diez por diez metros utilizando cintas para delimitarla. Si la superficie a cuadricular es muy grande, se hacen pasillos para dividirla en zonas con un tamaño que las haga más fácilmente fraccionables.

con un tamaño que las haga más fácilmente fraccionables. Para trabajar en cuadrículas, el guía está

Para trabajar en cuadrículas, el guía está situado frente a uno de los cuadrados de diez por diez metros, por la zona exterior de una de las esquinas sujeta al perro por una cinta larga y lo manda buscar, al llegar al final del cuadrado lo manda que vuelva, y el perro inicia el regreso hacia su guía buscando. El guía se desplaza un metro lateralmen- te y vuelve a mandar a su perro. Repite la maniobra hasta completar todo el an- cho del cuadrado. El trabajo de limpieza del cuadrado acaba cuando un segundo equipo trabaja en la misma cuadrícula pero lo hace desde uno de los lados que sea perpendicular al primero.

desde uno de los lados que sea perpendicular al primero. – Por pasillos. Se divide la

– Por pasillos. Se divide la zona minada en pasillos de medio metro a un metro de ancho y de diez metros de largo. El guía manda al perro suelto o con cinta y este busca en todo el ancho del pasillo; al llegar al final, el guía le llama e inician la búsqueda en el pasillo contiguo. Cada pasillo es trabajado por otro equipo.

Perros detectores activos

La única gran diferencia entre un perro activo y otro pasivo es su forma de marcar. Es similar al perro de caza, que después de seguir un rastro persigue a la presa hasta llegar a la madriguera y ante la imposibilidad de atraparla el perro rasca en la entrada para agrandarla y poder acceder a ella hasta atrapar a su presa. Definimos como perro activo aquel que está preparado para detectar y localizar un olor (droga, dinero, tabaco, etc.) y marcarlo rascando de forma agresiva el lugar donde se encuentra el foco de olor.

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La «marca» o «marcaje» más común en los perros activos es la rascada que realiza cuando detecta y localiza el olor de la sustancia que le hemos asociado. En ocasiones se entrenan para que marquen de forma activa mordiendo. En los perros de rescate el perro marca ladrando, que es otra forma de marcar en activo. Algunos de los perros que detectan iniciadores de fuego se sientan y marcan el foco del olor tocando con el hocico, este sería un sistema mixto. Todas las fases del adiestramiento de perros activos y pasivos son comunes, con solo una diferencia. La diferencia es el modo de enseñarles a marcar. El perro pasivo tiene fase de aso- ciación del sentado, mientras que el activo tiene la fase de rascada.

Perros de búsqueda y rescate (BYR)

Los equipos de perros de búsqueda y rescate intervienen como un elemento más en los protocolos de actuación frente a situaciones de emergencia como son: las avalanchas, terremo- tos, desplomes de edificios o las pérdidas de personas en zonas boscosas o con mucha vegeta- ción. La expresión «un elemento más» está correctamente aplicada. Desde hace poco más de dos décadas, el trabajo con perros de búsqueda y rescate ha sido magnificado. Determinados grupos que emplean perros para este tipo de trabajo han sobrevalorado su rendimiento, rela- tando múltiples rescates de víctimas «profundamente» sepultadas. Estos relatos heroicos no solo han hecho proliferar los grupos que pretenden rescatar a quien sea y donde sea, sino que han dado la imagen del perro como herramienta infalible. Los verdaderos profesionales del entrenamiento y del empleo del perro de trabajo saben de sus virtudes y de sus limitaciones. Definimos la especialidad de perro de búsqueda y rescate como aquella que busca y detec- ta gente inmovilizada o herida bajo restos de escombros, cascotes, agua, nieve, barro, rocas o en grandes áreas. En ocasiones, en grandes áreas la víctima está en movimiento, en estos casos solo los perros de más experiencia son capaces de marcarla. Lo ideal es contar con un perro específicamente entrenado para cada especialidad de res- cate, pero este sistema genera una enorme infraestructura de equipos cinológicos de búsqueda y rescate infrautilizados. Un equipo de rescate en aludes puede tener un periodo de activación en España de no más de cinco meses. Un equipo de trabajo en escombros será empleado, en el mejor de los casos, una vez al año. El compartir especialidades, por lo general, no resta opera- tividad al equipo y mantiene una elevada motivación en el guía al saber que puede ser activado durante todo el año. Para el perro supone un entrenamiento muy variado en la forma, ya que se desarrolla en distintos ambientes, evitando el aburrimiento y la saturación del perro de una sola especialidad. Gran parte de los procesos de entrenamiento de los perros de rescate son comunes, al tener que localizar a personas enterradas bajo el suelo, con independencia de que el material que las cubra sea escombro o nieve. Los entrenamientos en obediencia, confianza e indiferencia, dirección del perro en la búsqueda, etc., son comunes a todas las especialidades. Como resumen: lo ideal es tener un perro para cada especialidad, pero lo mejor para el trabajo de BYR es tener perros con doble o triple especialidad. Se entrenan los perros para marcar los vivos; en un derrumbe en donde hay vivos en esta- do crítico y muertos, la prioridad son los vivos, y no puede existir el error de iniciar las labo- riosas maniobras de desescombro de un cadáver, cuando quedan vivos por rescatar, por culpa de un mal marcaje de los perros. La denominación de estos equipos es muy variada. En síntesis, se inicia una búsqueda, se localiza a la víctima y se la rescata. Por lo general, se emplea «búsqueda y rescate» (BYR), similar al search & rescue del mundo anglosajón, o simplemente «rescate».

Modalidades

– BYR en escombros. Localizan a personas vivas sepultadas bajo los escombros de un edificio colapsado. Se trata de perros que aguantan situaciones de estrés, muy sociali-

Capítulo 1. El perro: orígenes, historia y posibilidades de empleo

zados, capaces de trabajar con gran intensidad con poco descanso, que se muevan con soltura en cualquier tipo de terreno o escombro. No le afectará que el trabajo se haga en altura, en espacios cerrados o en la oscuridad. Los perros, una vez detectado el olor de un ser humano vivo, deben encontrar el punto más próximo y de máxima intensidad de olor de la víctima, y lo marcan ladrando hacia ese punto de forma alta y continua.

– BYR en aludes o avalanchas de nieve. Estos equipos están desplegados con los gru- pos de rescate de montaña o en las estaciones de esquí. Se activan durante el periodo invernal, e intervienen en la localización de personas sepultadas por avalanchas de nieve.

– BYR en grandes áreas. Esta especialidad tiene como finalidad localizar a personas per- didas en zonas con densa vegetación o de superficie muy amplia. Son especialmente útiles en aquellas zonas en donde la vegetación es muy abundante y que, por lo tanto, si una persona herida o agotada está tumbada, no puede ser localizada por la vista.

– BYR en agua. Podemos considerar dos tipos de actuaciones:

•  Rescate en agua. Se usan perros especialmente entrenados en nadar en todo tipo de circunstancias. Su empleo puede ser en ríos, mar y lagos. El perro lleva un arnés del que cuelgan unas anillas para que la víctima se agarre. El perro está entrenado en aproximarse a las víctimas y arrastrarlas hacia un barco o a tierra. •  Búsqueda de víctimas bajo el agua. Estos perros son capaces de localizar a personas ahogadas que permanecen debajo del agua. La profundidad de localización varía en función de las corrientes ascendentes que trasporten el olor de las víctimas a la super- ficie. Entran dentro del capítulo de perros detectores de cadáveres.

Otras especialidades

El mundo del perro de trabajo es muy amplio, como principales ejemplos tenemos:

Perros detectores de cadáveres y de restos humanos.–Se utilizan para encontrar cadáveres sepultados bajo escombros como consecuencia de un terremoto o un derrumbe, cadá- veres de personas desaparecidas en grandes áreas, cadáveres enterrados ilegalmente, ahogados, etc. Estos perros también están entrenados en la localización de restos hu- manos y cadáveres desmembrados. Son perros de gran utilidad para la investigación policial por recuperar restos humanos y localizar cadáveres. El «olor a humano» es debido a la transpiración (las glándulas sudoríparas), la respiración, la grasa que recubre la piel (glándulas sebáceas), los gases digestivos emitidos a través de la boca y del ano, la descamación epitelial y la renovación ca- pilar es continua. Al morir desaparece el «olor a humano». No hay ni transpiración ni respiración. En principio hay una relajación de esfínteres que provoca la salida de orina, contenido digestivo y gases. Esta emisión de gases y de líquidos altamente volátiles, fácilmente detectables, va cambiando en su composición por los olores procedentes de los fenómenos de autolisis y putrefacción. El resultado es la libera- ción de metano y de sulfuro de hidrógeno (olor a huevo podrido). También, como consecuencia de la descomposición de las proteínas, aparece la putrescina y la cada- verina, que dan el típico olor a carne descompuesta. El cuerpo se va deshidratando desde el primer momento. Esta evaporación de agua del organismo favorece la difu- sión del olor. En resumen, un cadáver huele distinto desde el primer momento, y la intensidad y capacidad de difusión del olor es mayor cuanto más tiempo pasa. El olor del cadáver varía según avanzan los procesos de descomposición, por lo que los perros deben ser entrenados en detectar distintos niveles de descomposición. Este olor a cadáver no se parece al «olor humano».