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Los mundos posibles

Gabriela Larralde nació en Buenos Aires en 1985. Es Licenciada en Ciencias de la Comuni- cación (UBA) y cursó periodismo en TEA. Es integrante de un grupo de investigación PICT en el área de comunicación, géneros y sexua- lidades. Colabora con el suplemento SOY de Página/12. Publicó el libro de poesía Las cosas que pasaron (Huesos de Jibia, 2013). Organiza el ciclo de poesía Rumiar Buenos Aires y mantie- ne eBlogtxt, un blog de literatura. Se desempeña como investigadora y guionista para diferentes medios y empresas.

GABRIELA LARRALDE

LOS MUNDOS POSIBLES

Un estudio sobre la literatura LGBTTTI para niñxs

GABRIELA LARRALDE LOS MUNDOS POSIBLES Un estudio sobre la literatura LGBTTTI para niñxs

Larralde, Gabriela Los mundos posibles : un estudio sobre la literatura LGBTTTI para niñxs . - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Título, 2014. 134 p. ; 20 x 14 cm.

ISBN 978-987-26395-8-7

1. Análisis Literario. 2. Estudios de Género. I. Título CDD 807

© 2014 Gabriela Larralde

© 2014 de esta edición: Título

Título es un sello de Recursos Editoriales www.recursoseditoriales.com info@recursoseditoriales.com

www.recursoseditoriales.com info@recursoseditoriales.com Diseño de colección: Trineo Comunicación isbn:

Diseño de colección: Trineo Comunicación

isbn: 978-987-26395-8-7

Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio o procedimiento, sin permiso previo del editor y/o autor.

Índice

Agradecimientos

Introducción

1. Literatura LGBTTTI para niños/as como objeto

de estudio. Perspectivas acerca de la diversidad sexual, de género y la homoparentalidad en la literatura para niños/as

1.1 Nuestro objeto, el innombrable…

1.2 Consideraciones metodológicas: corpus y abordaje

1.3 Había una vez… gays, lesbianas, bisexuales, transexua-

les, travestis, transgéneros e intersexuales

1.3.1 Del Quijote a Manuelita. Comienzos de la

literatura para niños/as en el mundo

1.3.2 De la Antigua Grecia a Puig. Comienzos de la

literatura LGBTTTI

1.4 Paula tiene dos mamás. Antecedentes de la Literatura

LGBTTTI para niños/as

2. ¿Cómo se cuenta un cuento? Sobre el

análisis del corpus

2.1 Abordaje metodológico

2.2 Mi príncipe multicolor. Cuentos maravillosos

2.2.1 Análisis narratológico de algunos de los cuen-

tos maravillosos más representativos

2.2.1.1

Cuentos maravillosos

2.2.1.2

Cuentos maravillosos con familias homopa-

rentales

2.3 Cada casa es un cuento. Cuentos realistas

2.3.1 Análisis narratológico de algunos de los cuen-

tos realistas más representativos

2.3.1 Cuentos realistas

2.3.2 Cuentos realistas de familias homoparentales

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2.4

Bestiario. Cuentos cuyos protagonistas son animales

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2.4.1

Análisis narratológico de algunos de los cuen-

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tos con animales más representativos

2.4.1.1 Cuentos con animales

61

2.4.1.2 Cuentos con animales sobre familia homo-

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parentales

2.5

Algunas generalidades en torno a los tipos de cuentos

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analizados

3.

Análisis en profundidad de tres cuentos

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paradigmáticos de la Literatura LGBTTTI para niños/as

3.1

Análisis de los cuentos seleccionados

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3.1.1 Rey y Rey

70

3.1.2 Se pegaron los fideos

74

3.1.3 El vestido de mamá

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3.1.4 Conclusiones

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4.

Lo trans no es puro cuento

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Conclusiones

93

Apéndices

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1. Catálogo de libros por año

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2. Organismos que promueven el desarrollo de la Literatura

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LGBTTTI para niños/as

3.

Entrevistas

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Bibliografía

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A las familias diferentes. Somos todos y todas maravillosamente diferentes.

Siempre estamos hablando de amor, aunque no estemos hablando de amor, acá estamos hablando de amor también. G.L

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Agradecimientos

A mi tutora Carolina Justo Von Lurzer, por su entusiasmo, por su tiem-

po, y sobre todo por su orientación y lecturas durante el proceso de investigación y escritura. Agradezco a Pablo Alabarces por haberme presentado a Carolina.

A Valeria Sardi, por sus sugerencias de textos teóricos referentes a la

literatura para niños/as y por su mirada esclarecedora sobre la lectura en

la niñez. Y como uno llega a personas valiosas de la mano de otras per-

sonas valiosas, agradezco a Salvador Biedma por presentarme a Valeria. Al Prof. Matín Zucchelli, quien evaluó la tesina en el marco de la Universidad de Buenos Aires, por sus aportes teóricos a la misma y porque me incentivó a publicarla.

A los chicos de la librería Otras Letras, en especial a Aldo Fernán-

dez quien me brindó generosamente información acerca del catálogo para niños/as y a todos los libreros que he internado con mis consul- tas. A Laura Campagna, de Editorial Siglo XXI, quien con entusiasmo

consiguió los libros teóricos que me faltaban; y a todos los entrevistados.

A mis amigos y colegas que no sólo se mostraron interesados apor-

tando mucho material sino que contribuyeron económicamente para que

esta investigación se publique en formato libro. Ellos son: Tomás Balma- ceda, Ignacio Jubilla, María Victoria Mora, Mariel Navarro, Ragus, Fede Sampayo, María Marta García Scarano y María Victoria Viera.

A Leandro Zanoni porque fue con él con quien compartí cada uno

de los avances de esta investigación. Y a mis padres, Javier y Aurelia, porque, cada uno con su estilo, levantan sonrisas frente a las búsquedas que emprendo, porque confían en mí antes de que termine de explicar.

Buenos Aires, julio 2014.

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Introducción

Nací en 1985. Argentina era uno de los pocos países en el mundo en el que no existía el derecho al divorcio vincular. Se calcula que en ese momento 3.000.000 de personas, un diez por ciento de la po- blación, estaban separadas de hecho, pero no legalmente. No era el caso de mis padres, aún. Dos años después, bajo el gobierno de Raúl Alfonsín fue presentado nuevamente 1 un proyecto de ley de divorcio vincular, que fue sancionado como Ley 23.515 el 8 de junio de 1987, a pesar de una fuerte presión ejercida por la Iglesia Católica. Ese año mis padres se divorciaron. No tengo recuerdo de ellos viviendo juntos. Mi familia siempre estuvo “separada”. Y no es que para mí eso fuera algo raro o extraño, sino que el mundo después se encargó de manifestármelo así. Fui a un colegio católico de clase media en el barrio porteño de San Cristóbal, el Instituto Santa Cruz de Padres Pasionistas. Era un ambiente que recuerdo amable y alegre lejos de las concepciones de pecado y vía crucis. La religión era, más bien, una militancia contra la pobreza y las injusticias sociales. Pero era un colegio católico y yo no tenía compañeros cuyos padres vivieran separados. Era la única en una clase de treinta y cinco alumnos. La única del “C”, pero tampoco había divorcios en el “A” o en el “B”; es decir, la única con padres divorciados entre los cien chicos de mi edad más próximos que tenía. Todos los libros que leíamos en el colegio mostraban a la típica familia de cuatro que vivía bajo el mismo techo. Mi familia no estaba retratada en esos libros. Pero existía, y para mí era la única posible, o al menos la única verdadera.

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Un día, cuando yo tenía siete años, Cristina, la madrina de mi herma- no Martín, llegó con un libro a casa. Un libro especial, me dijo. Aunque en ese momento no sabía qué tan especial terminaría siendo. Historia de un primer fin de semana de Silvia Schujer (1988) era la historia de un padre recién separado que pasaba los fines de semana con sus hijas. Las protagonistas eran Violeta y Daniela. Sus padres se habían conocido en la secundaria, igual que los míos. Y ahora ellas pasaban los fines de semana con él, como lo hacíamos mi hermano y yo. Tenían doble mochila en el colegio, que contenía siempre ropa extra o juguetes que iban y venían, como nosotros. En los dibujos podía ver aquel departamento pelado del padre, un escenario similar al que me encontraba cuando iba al depar- tamento de mi papá. Las mismas risas, los mismos juegos de cartas. La

torpeza en la cocina, en esa, mi otra casa. Al final, tanto el padre como la madre formaban una familia nueva. Lo mismo pasó con los míos. El libro fue mi amuleto, mi Biblia, si cabe la analogía. Tenía la prue- ba fehaciente de que mi familia, su formato, existía más allá de mi rea- lidad. Estaba legitimado. Aunque en ese momento yo no tenía idea de qué significaba esa palabra, ni qué eran los discursos de verdad de una época, ni sabía sobre discursos dominantes. Foucault podía ser la marca de un helado extraño y Bourdieu, tal vez, una palabra mal pronunciada. Pero sí entendía a la perfección que ese libro venía a decirme algo a mí

y a muchos de los que me rodeaban. Mi familia estaba bien. No era

extraña, sólo era diferente. Desde el 15 de julio de 2010 Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en reconocer el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo en todo su territorio nacional. Fue el décimo

país en legalizar este tipo de unión a nivel mundial. Unas 1300 parejas del mismo sexo contrajeron matrimonio durante los primeros seis me- ses de vigencia de la ley, y unas 2697 parejas en el primer año. Hasta diciembre de 2012 se habían realizado cerca de 5000 uniones. La ley aprobada, Ley 26.618, es una modificación de algunos artí- culos del Código Civil. El cambio más importante se dio sobre el artí- culo 172, que definía al matrimonio entre “hombre y mujer”. A partir de esta ley se reemplazó por “contrayentes” y se agregó: “El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos, con independencia de que los contrayentes sean del mismo o de diferente sexo”. Esto implica también

la adopción, ya que el artículo 312, que reza “Nadie puede ser adopta-

do por más de una persona simultáneamente, salvo que los adoptantes sean cónyuges” no se modifica.

Gabriela Larralde

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Según datos del último censo realizado en 2010, en la Argentina hay 24228 hogares con parejas del mismo sexo y 5079 familias cuyo núcleo está constituido por dos hombres o dos mujeres. Según datos brindados por la agrupación Lesmadres 2 , hay 1,5 niños/as 3 por familia homoparental. Esto implica que hay un número aproximado de 7600 niños/as con familias homoparentales, en el marco de la nueva ley, que ya están en edad escolar o que lo estarán en el próximo año. Tanto en la ley de matrimonio igualitario como en la ley de divorcio vincular, vemos cómo el campo jurídico viene a reconocer derechos para

arreglos familiares ya existentes. Les otorga un marco legal a familias que ya existían de esta manera. Sin embargo, una vez subsanado el desfasaje que existía entre arreglos familiares que sucedían de hecho en la sociedad

y una legislación que los legitima y les reconoce plenos derechos, puede

marcarse que aún existe un desfasaje entre la letra de la ley y su traducción en transformaciones culturales. Esto no sólo puede pensarse en relación

a la aceptación social de estos arreglos y a los cambios que implica en las

culturas institucionales y comunitarias sino también en las narrativas a través de las cuales las sociedades se imaginan a sí mismas. Este trabajo avanza sobre el campo de la literatura infantil como uno de estos espacios de configuración de imaginarios y verosímiles sociales.

El 9 de mayo de 2012, se aprobó en la Argentina la ley de identidad de género que permite que las personas trans (travestis, transexua- les y transgéneros) sean inscriptas en sus documentos personales con el nombre y el sexo de elección. Además, ordena que todos los tratamientos médicos de adecuación a la expresión de género sean prestados por el Estado Nacional. Fue entonces que comencé a preguntarme: ¿qué pasa con esos ni- ños/as que hoy en día tienen dos padres o dos madres?, ¿encuentran a

2 Lesmadres es un grupo de acción política integrado por familias de lesbianas, madres y futuras madres, que decidieron tener hijas e hijos en pareja. Véase http://www.lesmadres.com.ar [19/06/2014].

3 A lo largo del trabajo utilizaremos los términos niño/a y niños/as con el fin de evitar el masculino hegemónico, pero sin desconocer que esta elección impide la representación de otros géneros (intersexuales, transgéneros). Existen otros modos de representar gráficamente la diversidad, como el recurso de la @, la x o el *, pero hemos optado por la primera alternativa en tanto consideramos que es la que dificulta menos la lectura de un trabajo de estas características.

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su familia en los libros que leen?, ¿sus compañeros pueden encontrar esas familias en los cuentos que reciben? Ese fue el puntapié, pero la búsqueda se fue ampliando hasta llegar a analizar cómo se retrata a las identidades de género, a las orientaciones sexuales no heteronormati- vas y –dentro de ellas– a las familias homoparentales en la literatura para niños/as. Me preguntaba si a raíz de los cambios legales y socia- les, el mercado literario y los autores habían introducido la temática LGBTTTI 4 en sus historias. Con este objetivo, comencé a rastrear en la literatura infantil títulos que pudieran dar cuenta de una familia con una estructura no hetero- normativa (Rich, 1977). Es decir, familias en las que hubiera otro arreglo

alternativo al de padre-madre, pero no encontré casos. Visité librerías con gran caudal de libros para niños/as y sólo en algunas pudieron mostrarme algunos títulos que se acercaban a la temática, no sin antes buscar inten- samente entre los estantes. Consulté a algunos periodistas especializados

y a docentes. Cuando la búsqueda parecía cerrarse con unos pocos ejem-

plares que retrataban a hombres gays, encontré en la librería Otras Le-

tras 5 más de diez libros para niños/as que cubrían la temática. Algunos de aquellos ejemplares estaban físicamente en la librería y gentilmente me permitieron pasar varias tardes leyéndolos, mientras que otros los conse- guí a través de las mismas editoriales, asociaciones, grupos militantes o incluso contactándome con los mismos autores de otros países. A los dos meses de comenzar la búsqueda, Dani Umpi presentó su libro El vesti- do de mamá en dicha librería. Allí, pude conocer personalmente al autor

y contactarme con docentes y lectores que me dieron más títulos para

formar el corpus que presenta este trabajo. Internet fue de mucha ayuda al momento de buscar títulos publicados en el extranjero y para rastrear parte de los antecedentes en las páginas webs de editoriales y autores. En la búsqueda hallé libros específicos de temática LGBTTTI para niños/as e incluso encontré que había un auge de este tipo de literatura a

4 Por LGBTTTI nos referimos a: Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgéneros, Travestis, Transexuales, Intersex, Queers y todas aquellas personas que no se sientan identificadas con estas categorías ni con las de hombre o mujer. Decidimos no incluir la letra Q, refente a lo queer, al final de la sigla ya que en tanto éstas refieren a identidades de género/orientaciones sexuales y/o identidades/modos de identificación política de lxs sujetxs implicadxs, creemos que resultaría contradictorio con los principios de la teoría queer cristalizarla como una identidad, fijarla con una letra en ese continuo.

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partir del año 2000. Encontré casos a nivel internacional y local. Además, rastreé los antecedentes, realicé entrevistas y reuní el material necesario para analizar aquello que empezó como una pregunta y terminó como una tesina de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires, donde se conjugan como principales aristas la literatura, los géne- ros, las sexualidades, el concepto de familia y el discurso en la niñez.

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1. Literatura LGBTTTI para niños/as como objeto de estudio. Perspectivas acerca de la diversidad sexual, de género y la homoparentalidad en la literatura para niños/as

El objetivo principal de este trabajo es describir y analizar los modos de representación de sujetos, prácticas y relaciones sociales disidentes de la normativa heterosexual en la literatura para niños/as. Este objetivo se orienta por el interés de caracterizar los mecanismos de tramitación simbólica de algunas transformaciones en materia de géneros y sexua- lidades en un espacio y tiempo determinados. Para el desarrollo del trabajo, se realizó un análisis crítico de algunos cuentos y novelas para niños/as que tuvieran, por lo menos, un perso- naje o tema que pudiera inscribirse dentro del campo LGBTTTI, pu- blicados entre los años 2000 y 2012 en la Argentina y resto del mundo. Observamos las características de esta literatura (tópicos, tramas ar- gumentativas, operaciones enunciativas, focalización, tipos de narrado- res, etc). Vimos qué antecedentes del objeto de estudio a nivel mundial y local se pueden enmarcar dentro de esta perspectiva. A la vez, qué tipos de cuentos son más comunes, qué diversidades no heterosexuales aparecen y de qué manera se construyen en las historias. Analizamos la forma de narrar aquellas historias, comparando entre sí a los títulos más significativos del corpus seleccionado. Se realizó un análisis, también, de su estética: ilustraciones, colores, fondos, encuadres, etc. Analizamos qué temáticas tienen hoy más visibilidad y cuáles de ellas no. Por últi- mo, qué tipos de apelaciones al lector aparecen en estas historias. Tomamos la ficción como objeto de estudio, entendiéndola como uno de los lugares a donde los seres humanos, en nuestro caso niños/as, recurren para comprenderse a sí mismos y al mundo en el que habitan. Cuando nos preguntamos para qué sirve la ficción, cuál es su utilidad, su funcionalidad en la formación de una persona, en nuestro caso de un niño/a, estamos pensando en la ficción como un acercamiento a la comprensión humana más profunda.

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Vamos los hombres y mujeres al diccionario para saber acerca de las palabras, y a los libros de ciencia para saber de ciencia, y a los diarios y periódicos para leer las noticias de último momento, y a las carteleras de cine para saber qué películas pasan. Pero ¿a qué sitio vamos para saber acerca de nosotros mismos? Los lectores vamos a la ficción para intentar comprendernos, para conocer algo más acerca de nuestras con- tradicciones, miserias y grandezas, es decir acerca de lo más profunda- mente humano (Andruetto, 2008: 1).

1.1 Nuestro objeto, el innombrable…

Al momento de nombrar nuestro objeto de estudio nos encontramos con varias dificultades. En principio, no existía una sola denominación que englobara a todos aquellos libros para niños/as que tocaran estas temáticas. Existía, sí, un universo compartido de palabras para denomi- narlo entre las editoriales. Luego de hacer un rastreo por las diferen- tes maneras de llamar a esta literatura elegimos tomar el término de Literatura LGBTTTI para denominar a aquellos libros que abordasen de diferentes maneras la diversidad de género, la diversidad sexual y la homoparentalidad. Tomamos un término proveniente del mercado que, consideramos, podía representar la búsqueda que encaramos en este trabajo. Pero no es el único. Véase a continuación el modo en que tres editoriales –una de Estados Unidos, otra de España y una última de Argentina– se describen a sí mismas. La editorial neoyorquina Alyson Publications se define como:

“Book publishing house which specialises in LGBT fiction and non- fiction. Former publisher Don Weise described it as ‘the world’s oldest and largest publisher of LGBT literature’”. 6 Por su parte, la ONG por la No Discriminación de España, uno de los organismos que más difusión le ha dado a esta literatura, con la edi- ción de libros de descarga gratuita a través de su página web, se define como: “Un espacio de apoyo y difusión a iniciativas que van encaminadas a la normalización y la aceptación de personas con diferentes orientacio- nes sexuales y su incorporación a la sociedad”. Con sede en España, la ONG considera que la literatura infantil con contenido homosexual permite

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educar al niño en el respeto a la diversidad, promoviendo valores como la tolerancia. En Argentina, la editorial digital Bajo el arcoíris es definida desde su página web 7 como: “Una editorial digital argentina de cuentos infan- tiles y juveniles de temática LGTBI. Editamos cuentos y relatos ilustra- dos cuyos temas principales son el amor entre personas del mismo sexo, el matrimonio gay, la adopción homoparental y la identidad de género”. Todos sus títulos son de descarga gratuita. Una vez saldada la denominación respecto a los temas que la litera- tura a analizar iba a cubrir, nos tocaba definir al público. ¿Cómo deno- minar a aquellos lectores? ¿Es lo mismo hablar de “literatura infantil”, que de “literatura para niños/as”? Si elegíamos “literatura infantil”, te- níamos un primer problema. El término infantil, en este caso, remite al sustantivo literatura. Entendemos infantil como proveniente de la infancia. El concepto de infancia en una persona remite a un período temprano de su vida, pero en literatura remite a un estado inocente, ingenuo, aniñado, podríamos decir, en crecimiento, por lo tanto no es lo mismo lo infantil en la literatura que lo infantil en un ser humano. Por este motivo, desestimamos aquellos términos que remitían directamen- te al sustantivo literatura cargándolo de un sentido que no es el buscado. Elegimos entonces hablar de “literatura para niños/as”, entendiendo el concepto “para niños/as” como algo secundario de esta literatura, algo que viene por añadidura, porque el hueso de un texto capaz de gustar a lectores niños/as no proviene tanto de su adaptabilidad a un destinata- rio, como veremos en los comienzos de la literatura para niños/as, sino, sobre todo, de su calidad literaria (Andruetto, 2008). A partir de estas nociones es que decidimos finalmente tomar como nombre para nuestro objeto de estudio: Literatura LGBTTTI para niños/as. Decidimos nombrar al objeto y no sólo describirlo, ya que observamos que existía una necesidad, proveniente del mercado y de las editoriales, de generar una mayor visibilidad de estos libros, que representan una minoría dentro de la literatura para niños/as que en su mayoría se construye bajo parámetros heteronormativos. Creemos que esta necesidad es propia de un momento determinado. Esta literatura requiere hoy denominarse, categorizarse, hacerse visible. Sin embargo, a medida que pasen los años y estos textos circulen con más frecuencia

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sería bueno ir despojándola de los adjetivos que la acompañan. Pero no sólo a esta literatura, sino a la literatura en general. Creemos que, de otro modo, en un futuro la categorización –a priori– podría limitar no sólo su circulación por ámbitos que hoy le son ajenos –como gran- des cadenas de librerías– sino que también podría limitar su potencial artístico-literario. Las denominaciones a las que frecuentemente son sometidos los libros para niños/as limitan su desarrollo artístico. El mercado nece- sita que un libro sea definido de antemano para que nada escape a la planificación y al control. De esta manera, categorías que deberían ser simplemente informativas se vuelven categorías estéticas. Muchos libros que no son de calidad entran al mercado para ocupar espacios

educativos del tipo: literatura para educación sexual, literatura con te- mática ecológica, literatura sobre buenas costumbres y urbanidad, lite- ratura para los derechos humanos, literatura para aprender a vivir en una familia ensamblada, etc. Estos rótulos presuponen temas, estilos

y estrategias y sobre todo la marcada destinación y predeterminación

de un libro con respecto a cierta función que se supone que éste debe cumplir (Andruetto, 2008). La literatura para niños/as que sólo se adecua a enseñar, o a divertir

o a jugar como primer y único objetivo, no incomoda, no desacomoda,

no pregunta. La literatura destinada a niños/as tiene que tener la misma

libertad que la literatura destinada a adultos. Por último, nos restaba definir el tipo de relación social que aparecía como dominante en las tramas de los cuentos analizados. La mayor parte de las piezas con las que trabajamos abordaban la diversidad fa- miliar sólo a través de las conformaciones homoparentales. Podemos

definir a la familia homoparental como toda familia en la cual las perso- nas (o algunas de las personas) a cargo de la crianza de los niños/as no se inscriben en el modelo de heterosexualidad obligatoria. 8 Esto con- templa a las personas travestis, transexuales e intersexuales, en cuanto

a su identidad de género, y a las personas homosexuales, en cuanto a su

orientación sexual (Zambraro en Libson, 2008). Como mencionamos en la Introducción, vemos que la cuestión no pasa por si existen otros modelos de relaciones o de familias en la actua-

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lidad, porque los datos demuestran que dichos vínculos existen y han existido desde larga data. La pregunta que nos formulamos es cómo narrar otro tipo de relaciones o de familias, sin hacerlo a partir del mo- delo heteronormativo. De lo contrario, corremos el riesgo de caer, tanto en términos teóricos como éticos, en un estilo de pensamiento que se basa en la distinción ontológica y epistemológica establecida entre un “nosotros” y un “otros” como punto de partida para la elaboración de teorías (Said en Libson, 2008).

1.2 Consideraciones metodológicas: corpus y abordaje

Este trabajo se ubica en línea con una perspectiva de análisis críti- co del discurso (Pêcheux, 1980; Verón, 1998; Angenot, 2010) y con los aportes de Monique Wittig sobre la constitución de un pensamiento heterocentrado. Esto implica un pensamiento dominante que parte des- de las categorías de “hombre”, “mujer”, “diferencia” y toda una serie de conceptos que se hallan afectados por este marcaje, lo que envuelve en sí un carácter opresivo ya que tiende a universalizar inmediatamente la producción de conceptos y a formar leyes generales que valen para todas las sociedades, todas las épocas y todos los individuos (Wittig, 1978). Entendemos los discursos como hechos sociales, como lugar de producción de sentido. Cuando hablamos de discurso social estamos abordando los discursos como hechos sociales y, a partir de allí, como hechos históricos. Los pensamos como aquello que se escribe y se dice en una sociedad, más allá de los usos que cada individuo le atribuye. Son hechos que existen “fuera de las conciencias individuales” y que tienen una “potencia” en virtud de la cual se imponen (Angenot, 2010). Pero, además, son discursos dentro de un campo político y no separado de lo “real”. No hay nada significante que pueda escapar de lo políti- co, no existen signos políticamente insignificantes. El discurso no está separado de lo real sino que directamente él mismo es real, ya que es una de las manifestaciones de la opresión y ejerce poder preciso sobre distintos colectivos (Wittig, 1978). Tomamos a la multiplicidad de tipos de cuentos y novelas que for- man nuestro corpus –la literatura LGBTTTI para niños/as– como dis- cursos desde una perspectiva foucaultiana, es decir, como una serie de segmentos discontinuos. No los presentamos como parte del discurso “excluido”, el “dominado”, sino como parte de una multiplicidad de ele-

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mentos discursivos cuya función táctica no es uniforme ni estable. No estamos refiriéndonos a un universo del discurso dividido entre discur- so aceptado y discurso excluido o entre discurso dominante y domi- nado, más bien estamos pensando en una multiplicidad de elementos discursivos que pueden actuar en estrategias diferentes e incluso de ma- nera contradictoria en el interior de una misma estrategia.

Los discursos, al igual que los silencios, no están de una vez por todas sometidos al poder o levantados contra él. Hay que admitir un juego complejo e inestable donde el discurso puede, a la vez, ser instrumento y efecto de poder, pero también obstáculo, tope, punto de resistencia y de partida para una estrategia opuesta. El discurso transporta y produce poder: lo refuerza, pero también lo mina, lo expone, lo torna frágil y permite detenerlo. Del mis- mo modo, el silencio y el secreto abrigan el poder, anclan sus prohibiciones; pero también aflojan sus apresamientos y nego- cian tolerancias más o menos oscuras (Foucault, 2011: 97).

Los textos que componen nuestro corpus no son presentados como un todo amalgamado en una misma dirección, sino como elementos dentro del campo de las relaciones de fuerza. Concebimos al discurso como prácti- cas discontinuas que se cruzan, a veces se yuxtaponen, pero que también se ignoran o se excluyen. Para dar cuenta de esto, analizaremos en el capítulo “¿Cómo se cuenta un cuento?”el modo en que se ponen en juego diferentes representaciones acerca de las relaciones sociosexuales y de género en la literatura para niños/as. Representaciones que no funcionan en una misma dirección, sino que incluso, muchas veces, se contradicen.

1.3 Había una vez… gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, travestis, transgéneros e intersexuales

Para realizar el análisis de nuestro objeto de estudio fue necesario in- dagar acerca de, por un lado, la literatura para niños/as y, por el otro, la literatura LGBTTTI. Hicimos una investigación sobre el surgimiento de ambas para poder analizar de un modo más complejo la literatura LGBTTTI para niños/as. En este apartado haremos un breve repaso de los comienzos de la literatura para niños/as en el mundo y luego un repaso de los comienzos de la literatura LGBTTTI.

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Creímos imprescindible adentrarnos en estos espacios históricos y teóricos antes de comenzar nuestro análisis. Ambos nos dieron la po- sibilidad de conocer más acerca de qué tópicos y personajes han sido recurrentes en la literatura para niños/as y cuáles fueron los autores na- cionales e internacionales que acompañaron dichas circunstancias, qué tipo de géneros prevalecieron, qué tipo de relaciones se podrían tejer entre la literatura para niños/as, la educación y los diferentes momen- tos históricos. Finalmente, en el apartado 1.4 (“Paula tiene dos mamás. Antecedentes de la Literatura LGBTTTI para niños/as”) nos dedica- mos a ver cómo fue su nacimiento, la censura y el posterior desarrollo, cuáles fueron los autores más reconocidos y cómo fueron constituyén- dose dentro de un mercado heteronormativo.

1.3.1 Del Quijote a Manuelita. Comienzos de la literatura para niños/as en el mundo

La literatura impresa para niños/as nació en Europa Occidental a fines del siglo XVII y comienzos del XVIII. La incipiente industrialización, tanto en Inglaterra como en Francia, y el desarrollo del comercio permi- tieron la constitución de un público infantil de extracción burguesa, que sabía leer y cuyas familias contaban con cierto poder adquisitivo. Sin em- bargo, estos primeros lectores dejaban de lado los libros que les estaban destinados y se fascinaban con la literatura adulta como El Quijote, de Miguel de Cervantes; Los cuentos de mamá Oca, de Pierre D’Armarcour adaptados por Charles Perrault; Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift o Robinson Crusoe, de Daniel Defoe. Estos libros eran tomados por los niños/as de la biblioteca de sus padres, donde aparece lo maravilloso, el humor y la falta de respeto a las autoridades y al orden. Los libros desti- nados a niños/as, en aquella época, solían estar atados a la enseñanza o los buenos modales y resultaban aburridos para los niños/as. Previamente, cuando denominamos al objeto de estudio, vimos cómo puede resultar riesgoso determinar a priori características específicas sobre la edad o el tema que un libro para niños/as debe tener, ya que esas normas –que deberían ser sólo de carácter informativo– se vuelven normas estéticas que implican ciertos temas, ciertos personajes, ciertas situaciones y hacen, muchas veces, que lo literario pierda el lugar central que debería tener. Es falso pensar que un niño lector será menos exigente que un lector adulto. Vemos cómo los niños/as optaban, entonces, por

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sacar de la biblioteca de los adultos libros como El Quijote. Un libro que no había sido pensado para niños/as pero que fue un verdadero éxito sim- plemente porque era una obra literaria de calidad. De esto hablábamos cuando decíamos que en literatura para niños/as, el “para niños/as” debe ser visto como algo secundario. Esos libros destinados, en principio, a los adultos empezaron a formar parte de las bibliotecas infantiles, algunos con adaptaciones o versiones abreviadas. Los países anglosajones, por su parte, contribuyeron con grandes autores a la historia de la literatura para niños/as. Lewis Carroll con Alicia en el país de las Maravillas; El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, escrito por Robert Louis Stevenson; El libro de la selva, de John Lockwood Kipling o Las aventuras de Sherlock Holmes, de Arthur Conan Dolye, son algunos ejemplos de autores británicos. En los Es- tados Unidos, Nathaniel Hawthorne, el narrador de La carta escarlata, adaptó los cuentos de la antigüedad griega y romana. Edgar Allan Poe reinventó lo fantástico en el misterio y la ciencia en la novela policial. Mark Twain creó dos personajes típicos de la literatura para niños/as:

Tom Sawyer y Huckleberry Finn. Por último, podemos mencionar a Jack London, autor de Colmillo Blanco, libro en el que vemos la división entre el llamado de la selva primitiva y la civilización. En América Latina, para fines del siglo XIX y principios del XX, la literatura producida para los lectores niños/as seguía estando consti- tuida fundamentalmente por catecismos y textos escolares. Se destacan dos figuras: José Martí, cuya Edad de Oro 9 resulta una experiencia breve pero rica e intensa, y el colombiano Rafael Pombo, que traduce algunas de las Nursery Rrhymes 10 (Soriano, 1995). A lo largo del repaso pudimos ver una oscilación en la literatu- ra para niños/as entre una perspectiva pedagógica y normativa y una perspectiva vinculada a la narración de lo fantástico, la aventura y el misterio que se mantendrá a lo largo de la historia. Ejemplo de ello lo constituye el caso de la Rusia de principios de siglo XX, en la que exis- tieron dos momentos diferentes que dieron distintas influencias a la li- teratura para niños/as. El primero se da con Vladímir Ilich Lenin en el

9 Algunos ejemplos de los cuentos que pertenecen al libro son: “Tres Héroes”, “Dos Milagros”, “Meñique”, “Cada uno a su oficio”, “La Ilíada de Homero”, “Un juego nuevo y otros viejos”, “Bebé y el señor Don Pomposo”, disponibles en http://www.damisela.com/literatura/pais/cuba/autores/marti/oro/ [23/06/204].

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poder, quien delega la dirección de la educación en Máximo Gorki. Es un momento en el que se le otorga mucha importancia a las enciclope- dias y al saber. Se busca ampliar el segmento de lectores incorporando a jóvenes en situación de orfandad o detención bajo la supervisión de Antón Makárenko, un psicopedagogo del equipo de Gorki. Sin embar- go, cuando asume Iósif Vissariónovich Stalin la literatura para niños/ as se reduce a libros de enseñanza dura y propaganda del régimen. Las teorías del psicoanálisis son desechadas por ser consideradas burguesas. Por su parte, los fascistas y los nazis tuvieron su idea propia de litera- tura para niños/as con cuentos que se empeñaban en inspirar el respeto por el orden establecido. Eran relatos de puro entretenimiento o de riva- lidades entre animales. Además se emprendió la promoción sistemática del novelista Karl May, uno de los autores preferido de Adolf Hitler. Ya en el siglo XX, en España y en Latinoamérica comenzó a crecer la literatura para niños/as despegándose de la temática meramente pe- dagógica. Muchos autores ya reconocidos comenzaron a escribir para niños/as. Algunos de ellos fueron: Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez, Nicolás Guillén, Federico García Lorca, Gabriela Mistral, Álvaro Yun- que, Horacio Quiroga y Clarice Lispector. En la Argentina recién a mediados del siglo XX comenzaron a cre- cer las voces de autores que se dedicaron a escribir para niños/as. María Elena Walsh, en la década del 60, fue sin duda quien inauguró un trabajo muy fuerte en la creatividad para la niñez. Mezcló poesía con narrativa, humor y música en personajes como Manuelita o el El Mono Liso. Du- rante la década del 70 la literatura siguió creciendo, hasta 1976, cuando el gobierno militar de facto censuró muchos libros para niños/as. La in- vestigación Un golpe a los libros (Invernizzi y Gociol, 2002) da cuenta de estos títulos y de las censuras aplicadas a ilustraciones y diálogos. Esto permite comprender no sólo el tipo de libros que se fomentan durante regímenes políticos, como vimos en los casos del nazismo y el stalinismo, sino también el tipo de libros que se consideraba necesario sacar de cir- culación, en el caso de la dictadura argentina. Con la reapertura democrática, en 1983, resurge el campo. Aparecen nuevas editoriales, nuevos autores y nuevas colecciones y se comienza a investigar acerca de esta literatura. Algunos autores que se destacan de aquella época son: Graciela Beatriz Cabal, Ema Wolf, Graciela Mon- tes, Silvia Schujer, Ricardo Mariño y Gustavo Roldán, entre otros. En los años 90 se destaca la canonización de los mitos griegos y las novelas con protagonistas niños/as o jóvenes para generar empatía del

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lector. Por otro lado, se clasifican los textos de acuerdo a los llamados contenidos transversales enunciados en la reforma curricular llevada adelante durante el gobierno de Carlos Saúl Menem o bien de acuerdo a las edades pautadas por los estadios de la psicología evolutiva, lo que representa un retroceso. En los últimos años surgen nuevos escritores y con ellos ingresan temáticas que hasta el momento habían permanecido casi ausentes, como el niño de la calle, el hambre, los conflictos y las nuevas con- figuraciones familiares (Sardi, 2011). Dentro de este marco podemos mencionar a autores como María Teresa Andruetto y Liliana Bodoc. Algunas de ellas publicaron libros que forman parte de nuestro corpus, como Cabal, Andruetto, Bodoc y Schujer.

1.3.2 De la Antigua Grecia a Puig. Comienzos de la literatura LGBTTTI

Podemos decir que siempre se escribió acerca de la homosexualidad, por lo menos masculina. En la Antigua Grecia existen numerosos ejemplos de literatura que menciona relaciones homoeróticas, como así también en la Antigua Roma. Ejemplos de algunos poetas que hicieron referencia a ello en sus obras son Cátulo, Horacio, Virgilio u Ovidio. 11 En la sociedad feudal, por ejemplo, el “amor normal” es naturalmente entre hombres, estamos en presencia de una homosocialidad. En la sociedad feudal la re- lación hombre-mujer no constituye una apuesta cultural de envergadura. La heterosexualidad es necesaria y, al mismo tiempo, accesoria. Numero- sos textos de la época muestran la pasión que rodea esas relaciones entre hombres y la resistencia caballeresca a la cultura heterosexual. Por ejem- plo, en El cantar de Roldán –poema que personifica a los célebres amigos Roldán y Olivier–, en medio del combate final se besan y Olivier muere en brazos de Roldán: “Luego de esas palabras, ambos se besan; Helos aquí separados en este arrebato de amor” 12 (Tin, 2012).

11 Cabe destacar que esta literatura sólo puede pensarse como literatura homosexual desde un paradigma moderno. Son varios los trabajos que destacan la imposibilidad de pensar la existencia de relaciones homosexuales antes de la instauración del dispositivo de la sexualidad (Foucault, 2011; Halperin, 2000). 12 Una relación similar de amor entre hombres se relata en El cantar de Athis y Procelias y en otros textos de la época, siglo XII (Tin, 2012).

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En el siglo XVI, aún se puede ver cómo continúa la fricción entre aquel mundo homosocial y la nueva cultura heterosexual en la dos pri-

mera novelas de Gargantúa y Pantagruel escritas por François Rabelais, donde los protagonistas son dos hombres –Pantagruel y Panurgo– que

se acompañan, cuidan y aman. En el texto aparecen frases como: “Pan- tagruel encuentra a Panurgo, al que amó toda su vida”.

Ya en la modernidad, y con el triunfo de la cultura heterosexual,

la literatura se volcará a representar el amor entre hombres y mujeres.

A partir de entonces, ciertos países y momentos político-culturales en

particular serán necesarios para que la temática LGBTTTI vuelva a tener una nueva visibilidad y se constituya como un subgénero. A esos momentos nos referiremos a continuación. En España, autores pertenecientes a la Generación del 27 hicieron un aporte importante a la literatura LGBTTTI: Federico García Lor- ca, Emilio Prados, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre y Manuel Alto- laguirre estaban muy influidos por los grandes escritores homosexuales europeos, como Oscar Wilde, André Gide 13 o Marcel Proust. También

hubo un tímido despertar de la literatura lésbica a principios del siglo XX. La primera novela en tratar el tema fue Zezé (1909) de Ángeles Vicente 14 que cuenta la historia de una mujer que viaja en barco y debe compartir el camarote con una escritora a la que le cuenta el affaire que tuvo con otra mujer. La única que se atrevió a publicar poemas homoeróticos fue Lucía Sánchez Saornil, aunque bajo el seudónimo masculino de Luciano San-Saor. Otras autoras hicieron referencia al lesbianismo de forma más velada, como Carmen de Burgos. En Estados Unidos, alrededor de los años 30 se desató una corrien-

te, hoy conocida como la ficción pulp gay o simplemente pulp gay, que se

refiere a una serie de novelas, principalmente de ficción, que incluían referencias a la homosexualidad masculina. Se trataba de ediciones ba- ratas, en rústica, de ahí su nombre en inglés pulp – “pulpa” de madera– que refiere al material del libro. Diseñadas para llamar la atención, las portadas mostraban diseños de colores vívidos y a menudo trataban

13 Sobre todo por su obra Corydon, una colección de ensayos sobre homosexualidad que originalmente fue publicando de forma separada entre los años 1911 y 1920.

14 Ángeles Vicente García nació en Murcia en 1878 y a los diez años se vino a vivir

a Argentina, donde permaneció hasta sus dieciocho. En 1906 volvió a España

y tres años después publicó Zezé, novela que transcurre entre Buenos Aires y Montevideo.

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temas considerados tabú: prostitución, violación, mestizaje, lesbianismo

y homosexualidad masculina. Michael Bronski, editor de una antología

de textos de ficción pulp gay, asegura que la ficción pulp lésbica era mu- cho más popular y numerosa que la que retrataba la homosexualidad masculina porque a pesar de estar destinada a un público femenino, el

pulp lésbico era leído tanto por mujeres lesbianas como por hombres he- terosexuales. Algunos pulps gay fueron publicados por grandes editoria- les durante la década de 1950 y principios de la de 1960. Tal fue el caso

de las novelas The Fall of Valor (1946), de Charles R. Jackson que cuenta la historia de un profesor obsesionado con un joven marine, o The City and the Pillar (1948), de Gore Vidal, considerada la primera novela post Segunda Guerra Mundial en la que el protagonista es abiertamente gay, cuenta experiencias con distintos hombres, y no termina muerto. La novela Strange Brother (1931), de Blair Niles, fue editada en rústica en 1952. La misma transcurre en Nueva York a fines de los años veinte

y principios de los treinta y relata la relación platónica entre una mujer

heterosexual y su amigo gay. Otra novela pulp gay de 1952 fue Men into Beasts, una obra de no ficción de George Viereck sobre la sexualidad y los abusos en las cárceles. En Italia, durante la década del 80, hubo un marcado interés por par- te de algunos autores de hacer crecer la literatura LGBTTTI. Pier Vitto- rio Tondelli fue uno de los escritores más conocidos en protagonizar sus novelas con personajes homosexuales, lo que le trajo problemas con la justicia. En 1980 publicó su primer libro Otros libertinos, obra donde apa- recen escenas explícitas de sexo entre hombres. El libro fue un éxito, pero apenas veinte días después de publicarse, cuando ya se habían colocado tres ediciones, toda la tirada fue retirada por orden de un juez quien, además, inició un proceso contra Tondelli por “obscenidad y ultraje a la moral pública”. Otra novela importante para esta literatura es Habita- ciones separadas (1989) que cuenta la historia de un escritor homosexual exitoso que pierde a su novio, un músico alemán.También Aldo Busi irrumpe en el panorama literario con su libro Seminario sobre la juventud (1984), y luego con la publicación de Sodomie in corpo 11 (1988) novela por la que fue denunciado por obscenidad a causa de las escenas homo- sexuales descritas en el libro. Entre las primeras novelas de contenido lésbico en Italia se encuentran Il passagio (1919), de Sibilla Aleramo, en la que cuenta su relación con Lina Poletti –quien fuera su amante durante

aproximadamente un año– y Andando e stando (1921), en la que Aleramo describe el ambiente lésbico de París. Sin embargo, la literatura lésbica no

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rompió definitivamente con su silencio hasta los 90. Entonces, se pueden destacar novelas como Lei cosi amata (2000), biografía de la filósofa suiza Annemarie Schwarzenbach, de Melania G. Mazzucco; Il matrimonio di Maria (1996), de Rossana Campo, que cuenta la historia de amor entre dos amigas que viven juntas; Destroy (1998), de Isabella Santacroce, que relata la historia de una call girl que entretiene tanto a hombres como a mujeres; y Benzina (1998), de Elena Stancanelli, la historia de dos amigas que deben huir tras la muerte accidental de la madre de una de ellas. La novela fue llevada al cine por la directora Monica Stambrini en 2001 con el título de Benzina. En España, la eclosión de publicaciones con temática LGBTTTI también se dio durante los años 90. Gràcies per la propina, de Ferran To- rrent, se destaca de otras novelas de décadas pasadas por no conducir a sus personajes hacia un final trágico o solitario, sino por resolver el con- flicto en términos de aceptación y normalización, dejando de lado fi- nales trágicos, de aislamiento o de mentiras. En la narrativa de los años 90 hay una evidente desdramatización de las vivencias homosexuales en la literatura. Otras obras que tuvieron mucha repercusión comercial fueron los textos de Terenci Moix, las novelas del peruano Jaime Bayly, especialmente No se lo digas a nadie (1994), y la novela Patty Diphusa (1991), de Pedro Almodóvar, en forma de autobiografía de una actriz porno cuyas parejas son casi todas homo y bisexuales. En 1992 apareció la novela El gladiador de Chueca de Carlos Sanrune, una obra muy po- pular, con abundantes escenas de sexo, que trata sobre las andanzas de un hombre que se prostituye en el barrio de Chueca. También empeza- ron a hacerse visibles las primeras autoras lesbianas. Gloria Fuertes no lo hizo público, pero en sus poemas aparecen referencias al amor entre mujeres y en un trabajo 15 se sostiene que en sus círculos ella afirmaba su lesbianismo. Otras poetas sí declararon abiertamente su homosexua- lidad, como Andrea Luca o Cristina Peri Rossi quienes lo retrataron en sus versos. Algunas otras autoras han tratado temas de amor entre mujeres, como Ana María Moix, Ana Rossetti y Esther Tusquets. En lengua catalana, se destaca Maria Mercè Marçal. A lo largo de décadas vemos la dificultad que encontró la literatura con temática LGBTTTI para hacerse visible, así como también la ma- nera en que fue cambiando el modo de abordaje de los temas. En un co-

15 Véase Castro, 2009.

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mienzo, la naturaleza de los textos mostraba a los personajes oprimidos

y con desenlaces trágicos. Después, estos aspectos fueron cambiando,

suavizándose la vida de estos personajes. Además, pudimos ver cómo cedieron algunos procedimientos de exclusión. Porque si bien dijimos que siempre se habló de sexo, se fue hablando de diferentes maneras. En todo el siglo XX y principios del siglo XXI se produjo un cambio en el mercado impulsado por autores que comenzaron a escribir cada vez más este tipo de literatura. Nos parece de suma importancia hacer referencia a estos comienzos ya que de otra manera no podríamos estar hoy hablando de literatura LGBTTTI para niños/as. No tendríamos objeto de estudio porque, aunque en apariencia el discurso pueda pare- cer poca cosa, las exclusiones que recaen sobre él revelan, muy pronto, su vinculación con el deseo y el poder.

El discurso no es simplemente lo que manifiesta o encubre el deseo; es también el objeto del deseo; pues el discurso no es sim- plemente aquello que traduce las luchas o los sistemas de domi- nación, sino aquello por lo que, y por medio de lo cual se lucha, aquel poder del que quiere uno adueñarse (Foucault, 2012: 14).

Luego de este recorrido por la producción de distintos países, bus- caremos ahora indagar cuáles fueron los títulos más representativos de

esta literatura en la Argentina. Esto resulta imprescindible si tomamos

a la literatura como uno de los discursos privilegiados en donde se for-

jaron las ideas de género, sexo, familia y nación (Melo, 2011). Esto es lo que nos interesa pensar, a la literatura como parte de una cultura formadora de opinión y legitimización, que contribuyó y contribuye a

la conformación de estereotipos y prejuicios, aquello en lo cual y por lo

cual se lucha (Foucault, 2012). Encontramos que la homosexualidad aparece representada desde

las obras de los padres fundadores de nuestra literatura. Con El matade- ro (1838), de Esteban Echeverría, y Amalia (1851), de José Mármol, la literatura argentina comienza oficialmente con dos imágenes del sexo

y

la sexualidad: la sexualidad normal y reproductiva entre un hombre

y

una mujer de raza blanca y clase burguesa, en Amalia, y la sexuali-

dad anormal representada en el sexo anal entre hombres propiciada por hombres de tez oscura pertenecientes a los sectores populares de la sociedad, en El Matadero. Como en todo proceso de creación de este- reotipos, al mismo tiempo que se construyen y se cristalizan socialmen-

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te las imágenes de la masculinidad y el patriotismo, se hace necesario

caracterizar a aquellos que no forman parte de ese orden viril y nacio- nal. En ese sentido, los parias, los enfermos nerviosos, los extranjeros, los judíos, los homosexuales, los locos, los criminales y los vagabundos devinieron las contrafiguras ideales de aquello que no debía ser. Así

sucedió en la producción de la Generación del 80, las sexualidades des- viadas y las enfermedades nerviosas (Melo, 2011). En la génesis de la literatura argentina, la homosexualidad aparece asociada al enemigo político. En el primer cuento argentino explícita- mente gay, “La narración de la historia” (1959), de Carlos Correas, se relata una situación de levante callejero, entre dos adolescentes, uno burgués y un “cabecita negra”. Entre las novelas argentinas y las tra- ducciones de textos extranjeros que se publicaron en la Argentina en

el siglo XX podemos mencionar, además: El juguete rabioso, de Roberto

Arlt; la traducción de El cuarto de Giovanni, del escritor norteamerica- no James Baldwin; la traducción de La máscara de carne, de Maxence

van der Meersch; Asfalto, de Renato Pellegrini; El beso de la mujer araña,

de Manuel Puig, prohibido por la dictadura militar; Consultorio Senti-

mental, de Oscar Hermes Villordo; y Los putos, de José María Gómez, entre otros títulos. Con respecto a los personajes travestis o transexuales, estos casi no existen en la literatura LGBTTTI para adultos. La mayoría de las ve- ces, las travestis aparecen relacionadas con la prostitución. La hegemo- nía impone dogmas, fetiches y tabúes, hasta en una sociedad “liberal” que se considera a sí misma emancipada de tales imposiciones arbitra-

rias (Angenot, 2010). En este sentido, es interesante el libro de relatos Continuadísimo (2008), de la escritora argentina Naty Menstrual, don- de aparecen travestis que cuentan sus vidas, deseos y sueños como es

el caso del cuento “Panza: fantasía final” la historia de una travesti que

atraviesa el deseo de ser madre y decide simular un embarazo.

1.4 Paula tiene dos mamás. Antecedentes de la Literatura LGBTTTI para niños/as

A partir del año 2000 se comenzó a publicar con más asiduidad lite-

ratura LGBTTTI para niños/as a nivel internacional. Como vimos, a pesar de tratarse de casos aislados, fueron de suma importancia las publicaciones que marcaron un camino entre las décadas del 70 y

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el 90. Por eso, antes de realizar el análisis narratológico de nuestro

corpus, hablaremos de algunos de sus antecedentes. Cabe aclarar que cuando hablamos de antecedentes nos referimos a antecedentes del objeto de estudio y no de la investigación, ya que a nivel teórico no hemos encontrado ninguna investigación previa que dé cuenta del panorama en esta literatura. El único material que incorporamos es un informe realizado en 2005 en España, que mencionaremos opor- tunamente. Consideramos importante hacer este repaso para unir aquellos re- tazos que podrían dar cuenta de cómo comienza a surgir un nuevo régimen de discurso sobre la sexualidad destinado a un público infantil. No se habla siempre igual, de la misma manera, con los mismos permi- sos. Un régimen de discurso pertenece a una época, a un espacio social, tiene sus antecedentes, su contexto, sus protagonistas. Para poder ha- blar hoy de la literatura LGBTTTI para niños/as, de cómo estos libros

encaran las diferentes temáticas que veremos a lo largo de este trabajo, debemos tener en cuenta que hubo y hay un contexto que forma parte de un nuevo régimen de discurso, aunque éste aún no se vea claramen-

te y esté en construcción. Por ejemplo, se dice con frecuencia que la

edad clásica sometió al sexo a un ocultamiento y si bien es verdad que

desapareció una antigua libertad de lenguaje entre niños/as y adultos,

o alumnos y maestros –ningún pedagogo del siglo XXII aconsejaría

públicamente a su discípulo sobre la elección de una buena prostituta, como lo hace Erasmo en sus Diálogos– no se trata de una pura y simple llamada al silencio. Se trata, más bien, de un nuevo régimen de los dis- cursos. No es que se hable menos, al contrario, se habla de otro modo; son otras personas quienes lo dicen, a partir de otros puntos de vista y para obtener otros efectos (Foucault, 2011). Buscamos observar si el régimen discursivo de la sexualidad in- corpora lo LGBTTTI al campo de la literatura para niños. Luego de reunir todo el corpus, creemos que si bien no podemos hablar de un nuevo régimen de discurso en cuanto a la sexualidad y el género en la literatura para niños/as, porque sería tomar todos los cuentos como una amalgama con una misma dirección, sí debemos tomar nota acerca de cómo estos tópicos son cada vez más comunes en un mundo editorial que hasta hace unos diez años no lo tenía entre sus temas. Decíamos que no sería correcto asegurar que todos los libros

que tienen hoy un protagonista LGBTTTI se amalgamen dentro de un mismo objetivo, no son homogéneos. Nuestro corpus es dispar,

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no funciona en una misma dirección. En el análisis encontramos li- bros que no logran despegarse de lo heteronormativo y que desde allí

construyen al “otro”, al “distinto”. Hablaremos entonces ahora de los antecedentes al objeto de estudio más significativos que encontramos

a lo largo de la investigación, aquellos libros pioneros en tratar las

diversidades de género, sexual y la homoparentalidad en la literatura para niños/as. Uno de los primeros cuentos que queremos mencionar es Elmer the Patchwork Elephant, escrito en 1968 por el autor inglés David McKee. Es un libro que si bien no toca específicamente la temática LGBTTTI, habla acerca de la diversidad y ha sido relacionado con la diversidad de género y sexual por parte del activisimo LGBTTTI. Fue publicado por la editorial Andersen Press, en el Reino Unido, y en Estados Unidos por la editorial Harper Collins. Desde 1989 se han escrito veintisiete secuelas del cuento, que vendieron más de cinco millones de copias y fueron traducidas a más de cuarenta idiomas. El protagonista también fue convertido en un dibujo animado. Elmer es diferente al resto de los elefantes de la selva. Él es un elefante multicolor. Sus amigos elefantes se ríen de sus chistes, pero Elmer un día se cansa de ser tan diferente y

decide huir de su hogar, ya que cree que los elefantes se ríen de él. En su escape encuentra un árbol con enormes frutos y se da cuenta de que si se pasa su fruto por el cuerpo, queda teñido de un gris igual al del resto de los elefantes. Así es como decide pintarse todo el cuerpo y volver a su hogar en la selva. El resto de los elefantes no lo reconocen y cuando él hace un chiste todos se ríen como siempre. Entonces se da cuenta de que no se reían de él, sino con él. Comienza a llover en la selva y se

le va la tinta del cuerpo. Vuelve a estar con sus colores habituales, y sus

amigos deciden pintarse el cuerpo como él. Por otro lado, el primer libro que podemos mencionar como iniciá- tico de la literatura LGBTTTI para niños/as fue publicado en 1972 en Estados Unidos. Se trata de William´s Doll, de Charlotte Zolotow. Es la historia de un chico que pide que le compren una muñeca para jugar. Su padre, muy incómodo, le regala muñecos que considera más apropiados para su género, como soldados, basquetbolistas y hasta un juego de trenes. Mientras William disfruta de estos nuevos juguetes, sigue pidiéndole al padre una muñeca. Finalmente, su abuelo materno lo complace regalándole una muñeca y le explica al padre que de esta

manera el niño podrá practicar cómo ser un buen padre.

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La autora explica, en su página web, 16 que el cuento surgió debido

a tres episodios distintos que le ocurrieron durante la crianza de su

primer hijo. Si bien su marido estaba muy entusiasmado con la idea de tener un hijo, cuando el bebé nació no sabía cómo manejarse frente a él. No sabía, ni quería, cambiar los pañales e incluso salía de la habita-

ción cuando había que hacerlo. “Entendí que no era porque no quisiera hacerlo, sino que no sabía cómo hacerlo. A los hombres no se los pre- paraba en ese entonces para cuidar niños”, relata la autora. El segun- do episodio que Zolotow recuerda es que su hijo se obsesionó, en un momento, con un león de juguete. Quería tener un león, pero su padre

no estaba de acuerdo con comprarle un animal salvaje. Su hijo lloró du- rante semanas hasta que ella fue y se lo compró. El tercer momento que

la autora refleja fue una vez que llevó a su hijo a jugar al Washington

Square Park, en Nueva York. “Yo llevaba a mi hijo allí a jugar cuando un día vi a un pequeño niño que quería una muñeca pepona (a rag-doll). Entonces, escuché a su padre decir que mejor le compraría un revólver.

Me sentí horrible. Entonces todo vino junto y decidí escribir el libro. No escribí el libro con una ideología feminista, aunque soy feminista y me alegro de que hayan encontrado un mensaje allí. Lo escribí por una tristeza emocional que sentía”. 17 Este libro se usó en unos estudios privados para comparar reacciones en niños/as de cuarto grado en 1975 y luego en el año 2000, en Estados Unidos. Vemos que su vigencia perduró a través de los años y que fue importante para el estudio sobre las representaciones que este tipo de literatura despertaba en los niños/as. Además, es muy interesante cómo introduce la cuestión de género en la niñez con algo muy simple como lo

es

la elección de un juguete. La autora refleja que quienes problematizan

el

asunto son los adultos, en este caso el padre, y no los niños.

En 1972, la historia fue versionada como canción con música de Mary Rodgersg y letra de Sheldon Harnick e incluida en un disco titulado Free to Be You and Me. 18 En 1981, fue adaptada en un corto de catorce minutos de duración, en el que Craig Salles interpreta el papel del niño, William. Respecto de otras historias que tematicen la diversidad de género en los 70, encontramos el cuento Oliver Button is a Sissy, escrito por

16 http://www.charlottezolotow.com/ [23/06/2014].

17 Traducción propia.

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Tomie de Paola y publicado en 1979 en Estados Unidos. Su traduc-

ción al español fue Oliver Button es una niña. El libro cuenta la histo- ria de Oliver, un niño al que sus compañeros le decían niña porque no

le gustaba jugar al fútbol, sino bailar, leer y recolectar flores del campo.

Recortaba muñecas y le gustaba disfrazarse, actuar y bailar. En el tex-

to, su padre le dice: “No seas nena, Oliver, sal a jugar al béisbol”. Pero Oliver no quería jugar a la pelota. Al ver que Oliver bailaba todo el día, sus padres deciden llevarlo a danza. Sus compañeros del colegio

lo

cargaban aun más y un día escriben en la pared de la escuela “Oliver

es

una niña”. Oliver se pone muy triste, pero sigue bailando. Final-

mente, el niño decide participar de un concurso de baile muy conoci- do llamado “Salto a la fama”. El niño se prepara con mucho esfuerzo para la competencia y aunque baila muy bien pierde el concurso. Al volver al colegio, triste porque cree que los niños/as lo seguirían car- gando, Oliver se sorprende. Sus compañeros habían tachado parte del graffiti y habían escrito en su lugar “Oliver es un fenómeno”. En este caso también son los padres quienes manifiestan la bús- queda por la normalización del niño. Le dicen lo que se espera de él, qué cosas debe hacer. Su padre le dice que juegue al béisbol, que “no sea nena”. El niño, en cambio no siente dudas sobre lo que disfruta ha- cer. Le gusta bailar, cantar, disfrazarse y también jugar con muñecas, al igual que William. Esto les trae la incomprensión del mundo adulto y, en el caso de Oliver, de sus pares. Estos dos primeros libros, que entran dentro de la temática que investigamos, están enfocados en la cuestión de género y ambos son protagonizados por niños. En ambos casos sus familias no los comprenden pero hacia el final cambian su actitud y los niños protagonistas se sienten aceptados y consiguen colmar sus deseos sin que esto lleve a una definición de género y/o sexualidad. Una novela que tuvo y aún tiene mucha repercusión es Duktig Pojke!, de Inger Edelfeldt. Publicada en Suecia en 1986, tematiza la sexualidad

en la adolescencia. Hoy, su versión en español Jim en el espejo lleva doce reediciones por la editorial española Lóguez Ediciones. Jim es un ado- lescente que, poco a poco, descubre que él no es como los demás chicos.

A los quince años se da cuenta de lo que le pasa: no le gustan las chicas.

Pero es al conocer a un chico llamado Mats cuando comienza el enfren-

tamiento con sus padres, con la sociedad. Asiste así al reconocimiento de

su identidad en medio de un ambiente familiar asfixiante. A diferencia de los otros dos libros, en esta novela el personaje prin- cipal se reconoce homosexual en su adolescencia, lo que permite a la

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autora profundizar los sentimientos que el joven tiene a lo largo de su despertar sexual. Si bien en los cuentos anteriores veíamos cierta in- certidumbre, incomodidad, cierta incomprensión por parte del mundo adulto, el ambiente en el que sucede esta novela es agobiante, por mo- mentos, para el personaje. Debemos enmarcar la homofobia en el año

en que fue escrita, 1986. El libro fue tan rupturista que al año siguiente de haber sido publicado, su autora ganó el Deutscher Jugendliteratur- preis, prestigioso premio alemán de literatura para niños/as y jóvenes. Recién en 1989 encontramos el primer libro que se corre de la cuestión de género o sexual enfocado en el protagonista niño-adoles- cente para contar la historia de una familia homoparental. Heather Has Two Mommies, escrito por Lesléa Newman, fue publicado en Estados Unidos y reeditado en 2003. Su traducción al español se conoce como Paula tiene dos mamás. La historia se centra en una niña de unos tres o cuatro años, que tiene como número favorito el dos: tiene dos brazos, dos piernas, dos ojos, dos manos, dos pies y dos mascotas. “Un gato de color blanco llamado Nieve y un gran perro negro llamado Noche”, asegura. Y, además, tiene dos mamás: mamá Julia y mamá Catalina. Cuando Heather ingresa al jardín de niños/as, se da cuenta de que su familia es distinta a la del resto de sus compañeros. Tiene dos mamás

y no tiene papá. Lo interesante es que junto a su descubrimiento, tam-

bién se da cuenta de que muchos de sus compañeros tienen familias distintas: David tiene un papá y una mamá; Miriam una mamá y una hermanita pequeña; Qi tiene dos papás; y Pedro, una mamá, un pa- drastro y un papá. La versión original de 1989 fue publicada gracias a una autoedición financiada por sus potenciales lectores y compradores: familias homopa- rentales que querían tener una historia donde sus hijos e hijas pudieran reconocerse. La autora relata en el epílogo que su escritura no tuvo como inspiración el activismo o la política, sino la idea de contar una historia en la que los hijos e hijas de familias homoparentales se pudieran sentir identificados. Así, su intención era ofrecer a los hijos e hijas de madres lesbianas y padres gays un espacio donde encontrar una representación de su familia, más allá de los modelos tradicionales que suelen aparecer en la televisión, publicidad, cine y cuentos para niños/as. Esta necesidad acompañaba a Newman desde su propia infancia, cuando la ausencia de imágenes, historias y personajes de tradiciones judías la impulsaron

a pensar muchas veces que su vida, su familia y ella misma resultaban particularmente extrañas.

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Vemos cómo el problema de la representación está presente, en este caso, en la historia propia de la autora y cómo ésta la impulsa a escribir un libro cuyos protagonistas no son la típica familia heteronormativa. Vale la pena retomar aquí aquello que decíamos al comienzo de este ca- pítulo, cuando al referirnos a los orígenes de la literatura LGBTTTI en Argentina hablábamos de la literatura como forjadora de las ideas. Pensamos a la literatura como parte de una cultura formadora de opinión

y legitimación. En el caso de la autora de esta obra, esta legitimación no

fue encontrada en su propia niñez y por eso decidió abordar una historia donde la familia fuera homoparental. Entendemos que los relatos de una época sostienen los patrones culturales de su tiempo y espacio. La “nor- malidad”, la “ciudadanía” se construyen desplazando de la representación los modelos de vida y de conducta y las relaciones sociales que no se ajustan a él. “Siendo una niña –escribe en el epílogo– no era consciente del poder de los medios de comunicación. No era consciente de este de-

seo de ver una familia como la mía, judía, reflejada en la cultura que esos medios difunden. No podía articular esta necesidad. La mujer adulta que ahora soy, que ha revelado su identidad como lesbiana judía, es, en cam- bio, dolorosamente consciente de la falta de imágenes positivas o simple- mente imágenes de sí mismas en los medios de comunicación. Creo que

si hubiese tenido estas imágenes y modelos a una temprana edad, habría

contribuido a aumentar en no poco mi autoestima”. Las declaraciones de la autora remiten también a la introducción de esta investigación y dan cuenta de cómo hijos de familias que escapan, en un momento dado, de las concepciones estereotipadas de una época recuerdan que, sin poder ponerlo en palabras, los discursos sociales (en nuestro caso la literatura) en su niñez no los representaban, ni los legi- timaban. El discurso social es el monopolio de la representación de la realidad (Fossaert en Angenot, 2010). La representación de la realidad contribuye en buena medida a “hacer” la realidad y la historia. Repre- sentar lo real implica un ordenamiento, una selección y jerarquización de aquello que en un momento histórico determinado será considerado como parte de lo real representado; por ello, implica desde un comien- zo, procesos de exclusión.

Representación implica también desde el comienzo ignorar, de- jar en la sombra y legitimar este ocultamiento (…) El discurso social, a fuerza de hablar “de todo”, distrae la mirada de aquello que no es “interesante”. (Angenot, 2010: 64)

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Los mundos posibles

Y más allá de las normativas de géneros y sexualidades que tratamos en el presente trabajo, encontramos cuestiones que no necesariamente hacen a la diversidad sexual sino a las normatividades en general por- que, por ejemplo, tampoco aparecen familias constituidas por madres solteras o padres que viven en distintos países. Otro de los primeros libros que trata el tema de las familias homo- parentales, pero ya en la década del 90, es Daddy’s Roommate. Escrito por Micael Willhoite, fue publicado en Estados Unidos y cuenta la historia de un padre divorciado que vive con su pareja, que es también un hombre. El cuento relata cómo los hombres se encargan de cuidar al niño, de las tareas del hogar e incluso discuten, algo que muchas veces los libros para niños/as tratan de obviar. Este libro ha sido uno de los más premiados por la American Library Association, y consiguió ubi- carse en el número dos de su listado “Los cien libros más innovadores en Estados Unidos entre 1990-2000”. Llama la atención encontrar que en la historia los padres discuten, ya que no sólo es algo que se trata de obviar en la literatura para niños/as en general, sino que en la literatura LGBTTTI para niños/as suele haber un mayor énfasis puesto en que las familias parezcan lo más felices posibles, con padres trabajadores que se ocupan de sus hijos y que saben resolver cualquier problema con grandes habilidades de paternidad/maternidad desarrolladas. Incluso en el análisis del capítulo “¿Cómo se cuenta un cuento?” veremos cómo una misma editorial al final del cuento habla de retratar “sanamente” a estas familias y un ilustrador de la misma edito- rial afirma, al ser entrevistado, que buscó que los padres de una familia homoparental se vieran “trabajadores” y “responsables”. En muchos de los casos analizados se busca retratar la diversidad no heterosexual des- de parámetros rígidos de “normalidad”. Una normalidad que viene dada desde lo heteronormativo y acepta “lo otro”, “lo distinto” bajo sus propios parámetros, casi como un asimilacionismo. En el año 1992, Heather Has Two Mommies y Daddy´s Roomate co- menzaron a agotarse en todas las librerías de Estados Unidos por la intensa demanda, y al ser repuestos por la editorial, dejaron la sección infantil para ubicarse en las estanterías de adultos o de demandas es- peciales. Este registro muestra cómo desde el mismo mercado fue ne- cesario categorizar de alguna manera a estos libros para que su venta y distribución fuese más efectiva. Así, los libros volvieron al estante de literatura para niños/as pero, a la vez, se fueron reagrupando a los que temáticamente se referían a cuestiones LGBTTTI.

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Ambos títulos se transformaron en iconos del activismo homo- sexual. Incluso, hubo un debate en el ámbito de la educación infantil en Nueva York acerca de si debían o no ser incluidos en el Curriculum Rainbow, “bibliografía de más de cuatrocientas páginas diseñadas para educar en el respeto por todo los tipos de familia, donde se dedicaban tres párrafos a mencionar como lecturas optativas algunos libros con personajes y temáticas relacionadas con la homosexualidad”. 19 Si bien finalmente no formaron parte del catálogo, el tema quedó planteado. El sistema de enseñanza estadounidense, como forma política de man- tener o modificar la adecuación de los discursos, debió responder a esa demanda. Lo hizo negándola. Pero ¿no funcionó la negación, en este caso, como impulsor de una visibilidad que antes no tenía? En el caso de estos libros, su expulsión del catálogo fue centro del debate en me- dios a principios de los años 90. Dimos cuenta, hasta acá, de libros que fueron antecedentes en Es- tados Unidos y en algunos países de Europa. En lo que sigue nos de- tendremos en aquellas obras publicadas en castellano, focalizando en la producción española (de mayor distribución a nivel local) y latinoame- ricana (en particular, trabajos de Cuba, Uruguay y Argentina). En el caso de España, un informe realizado por el Centro de Docu- mentación e Investigación de Literatura Infantil y Juvenil de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez analiza los libros publicados en ese país cuyos protagonistas fueran gays o lesbianas, desde 1986 a 2005. El mismo da cuenta de que hacia el final de la década del 90 los libros que abordaban el tema de la diversidad de género y sexual podían contarse con los dedos de una mano, mientras que en 2005 las cifras se habían multiplicado por siete. Según los datos del informe, en un período de veinte años se encon- traron veintinueve obras de ficción con personajes gays o lesbianas. La cantidad pone de manifiesto el sustancial crecimiento de la oferta editorial relacionada con el tema de los últimos años, si tenemos en cuenta que el 72,4% de los libros fueron publicados entre 2000 y 2005. 20 Algunos de los títulos que fueron pioneros son La criada del mar, de Jaume Cela, y La cometa roja, de Paula Fox, ambos publicados en catalán.

19 Véase http://colectivomultitudes.wordpress.com/2011/03/05/paula-tiene-dos- mamas-2/ [23/06/2014]. 20 Investigadores: Lucía Cedeira Serantes y Luis Miguel Cencerrado Malmierca. Fuente: http://gredos.usal.es/jspui/bitstream/10366/119240/1/EB18_N152_P89- 102.pdf [23/06/2014].

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Los mundos posibles

De todos los libros analizados hasta el momento, en ninguno en- contramos algún personaje travesti, transexual, transgénero, bisexual o intersex. Sólo encontramos gays, lesbianas y familias homoparentales. Veremos cómo a lo largo de la investigación la búsqueda siguió sin encontrar muchos referentes y es por ello que le dedicamos un capítulo al tratamiento de lo trans. En lo que se refiere a los antecedentes a nivel latinoamericano pudimos registrar que los casos son más cercanos en el tiempo, pero igualmente optamos por considerarlos como antecedentes, porque es importante tener en cuenta que el boom a nivel mundial de este tipo de literatura comenzó cerca del año 2000, mientras que a nivel latinoame- ricano lo hizo recién diez años después. El primer libro argentino que queremos mencionar, referente a la cuestión de género, es La señora Planchita y un cuento de hadas pero no tanto, de Graciela Beatriz Cabal con ilustraciones de Elena Torres. Fue editado por la editorial Quirquincho en 1988 y reeditado por Sudame- ricana en 1999. La señora Planchita es un ama de casa que realiza las tareas del hogar, se ocupa de su suegra y de sus hijos y ve todas las tardes la novela mientras plancha. El marido es quien trabaja y trae el dinero a la casa. Al principio, la señora Planchita no sólo no muestra discon- formidad con su posición en la estructura familiar, sino que se empeña de modo obsesivo en realizar estas tareas a la perfección. La señora Planchita comenzará a problematizar todo lo anterior recién cuando entre en juego Florencia, su pequeña hija, que presenta actitudes que se alejan de lo que la sociedad espera de una niña, futura mujer ama de casa. Es decir, la niña es “un poco, un poquito, un poquitito… varonera”, como dice el texto. Este relato abre el debate acerca de la mujer en la sociedad patriar- cal y no sólo el lugar que ocupa la madre sino también el lugar que se espera ocupará la hija a diferencia de su hermano. Por ejemplo, al hijo varón le regalan el juego de química, que es ciencia. En cambio, a la niña le regalan una escoba. Este cuento busca generar una modificación en la idea de género dentro de la literatura para niños/as y nos sirve para seguir pensando la dimensión discursiva de la configuración de los géneros y las sexualidades y el lugar que la literatura ocupa en ella. Otra novela que involucra al género, pero esta vez desde una prota- gonista niña, es la novela Pateando Lunas escrita por el autor uruguayo Roy Berocay e ilustrada por Daniel Soulier. Fue editada por Alfaguara Infantil en Montevideo en 1996. La novela cuenta la historia de Mayte,

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una nena de nueve años a la que le gusta jugar al fútbol. Sus padres y algunos varones no la dejan. “Pero ¿por qué?”, pregunta Mayte. El pa- dre camina alrededor de la habitación, mueve la cabeza como si tuviera algún tornillo a punto de aflojarse y mira a la niña: “Porque eres una niña”. “¿Y eso qué tiene que ver?”, contesta ella. Luego de varias discusiones, los padres de Mayte entienden a su hija. Incluso el padre, hacia el final de la novela, la ayuda a armar el equipo para el gran partido final. La noche anterior al partido, Mayte sueña que patea la luna; al día siguiente, ganan. Mayte mete un gol. El grupo familiar y los amigos terminan aceptando las elecciones de la niña, y su amigo El Gordo, quien solía cargarla, le da unos poemas de amor y le pide que sea su novia. Si bien esta novela también involucra representaciones sobre iden- tidades de género, como la anterior, aquí la protagonista es una niña, lo que genera otra empatía con el lector niño/a y deja abierta la puerta de la sexualidad, ya que Mayte no se inclina por ninguna elección sexual o de género. Esto también es interesante y lo analizaremos más adelante. Muchos de los cuentos que tienen protagonistas niños/as lo que mues- tran en torno al género y/o a la sexualidad no es una duda propia sino una incomprensión por parte de los adultos. Son pocos los casos donde se ve una inclinación marcada en la sexualidad del niño. Cuando hay un personaje homosexual, es el adulto. Son muy pocos los casos en donde es el niño el protagonista de esa diversidad sexual, más allá de algunas excepciones, como la ya mencionada Jim, en el espejo o como el caso de Ito. Ito, la novela del escritor y psicólogo infantil cubano Luis Cabrera Delgado, publicada en 1996 en Cuba, cuenta la historia de un niño “delicado y fino” que estudia en un internado que lleva el nombre de La Infancia Feliz. Allí sobrevive en un entorno hostil donde los varones lo mandan a jugar con las nenas, pero las niñas lo ahuyentan argumen- tando que él es varón. Le cantan “Juanito, Juanita. Ito, mariquita” para burlarse de él. Ito se entretiene con una caja de fotos de sus cantantes preferidas. Les recorta y pega vestidos y brillos. Antonio Orlando Rodríguez, escritor y crítico literario cubano, analiza el cuento:

Más que un libro sobre el despertar sexual de un niño –que no lo es, en modo alguno–, Luis Cabrera Delgado ha escrito una obra sobre la marginación de que es víctima un niño por ser distinto, potencialmente homosexual. Su relato pone de relieve

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Los mundos posibles

una situación frecuente en los centros educativos, que todos co- nocemos –unos, por haberla sufrido; otros, por haber sido eje- cutores de la infamia o testigos indolentes de ella–, pero que se suele pasar por alto, como si estar obligados a padecer durante la infancia esa suerte de dolorosa y enajenante marginación fuera parte intrínseca del proceso de crecimiento de los gays y las les- bianas, una forma de expiar su culpa. (Rodríguez, 2006)

Volvemos a toparnos con una obra que centra su interés en repre-

sentar la situación de un niño al que su entorno lo hace sentir diferente.

Y ese entorno no está constituido solamente por familiares y compa-

ñeros de colegio, sino también por discursos sociales. Discursos que no

lo incluyen, como tampoco incluyeron la familia de origen judío de la

autora Newman, como tampoco se incluyeron durante mucho tiempo a

familias con padres divorciados. La importancia de esa falta es enorme

si pensamos que el discurso social entraña “un principio de comunión”

(Fossaert en Angenot, 2010). El discurso social y las grandes ideologías que abriga son dispositivos de integración; mientras que la economía, las instituciones y la vida civil separan, dividen, el discurso social construye una coexistencia y también enlaza en un consentimiento mudo a aquellos a quienes niega el derecho a la palabra (Angenot, 2010). Como último antecedente nos interesa hablar del cuento Blanca como

nieve, roja como la sangre, de la escritora argentina Graciela Beatriz Cabal, publicado en 1999. Este cuento es una reversión del tradicional cuento Blancanieves y los siete enanitos. En esta historia la autora decide adaptar

el

cuento de los hermanos Grimm. La Blancanieves del cuento de Cabal

es

una fugitiva que se va del castillo y encuentra en el bosque la casa de

los enanitos. Les pide asilo y se queda a vivir con ellos. Pero no es una princesa tradicional y es aquí donde la autora introduce un cambio en

la cuestión de género. “Claro que Blancanieves se cuidó muy bien de

agregar que ella no era lo que se dice una ama de casa perfecta. No tan

siquiera regular. ¡Si jamás en su vida había tendido una cama o preparado

un triste huevo frito! ¿Acaso no era princesa? ¿Eh? Y las princesas, como

todo el mundo puede comprobar, no saben hacer nada”, asegura el texto.

El príncipe es torpe, ceceoso, débil física y emocionalmente por una manifesta dependencia con su madre. (…) Blancanieves una vez despierta es quien besa y revive el torpe príncipe, que se cayó al intentar cargar el cofre de cristal. (…) Hasta un poco

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“varonera”, como declara Cabal que le gustan las nenas, tanto que la bella princesa aparece en tercera instancia como inversión del príncipe. (Sardi, 2011: 69)

En otra parte del cuento, Blancanieves le dice a los enanitos: “Les voy a pedir encarecidamente que no me sobreprotejan… Ustedes ya hi- cieron su vida, ¿no? ¿O acaso creen soy tonta?”. Es interesante este caso, ya que más allá de traer la cuestión de género, este es el primer cuento que reversiona un clásico. Lo que la autora desarrolla es una nueva ver- sión ajustándose a algunos cambios socioculturales en la representación de la mujer. Una manera de aggionar a los tiempos actuales aquella Blancanieves sumisa y cálida que cocinaba para siete hombres. Es una manera de ir contra ciertos estereotipos y hacerlo desde el mismo dis- curso que hasta entonces había sido el hegemónico, utilizando el hu- mor y la sutileza en los diálogos y pasajes. Porque cuando hablamos de incluir temáticas y personajes respecto a lo LGBTTTI no estamos dejando de lado la creatividad, el humor, la imaginación, al contrario, estamos pensando en aquellos textos que desde un lugar artístico y li- terario logran abordar temáticas y personajes diversos que son parte de la sociedad y que tienen el derecho de ser representados y legitimados. Luego del cuento de Cabal, muchas historias se basaron en cuentos tradicionales maravillosos, pero modificando la historia. Cedeira Se- rantes y Cencerrado Malmierca (2006), en su investigación acerca de la visibilidad de lesbianas y gays en la literatura infantil y juvenil editada en España, aseguran que este ejercicio de construir nuevos relatos sobre estructuras tradicionales con objeto de romper estereotipos es un recur- so que obtiene buenos resultados.

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2. ¿Cómo se cuenta un cuento? Sobre el análisis del corpus

Para analizar el corpus de libros de literatura LGBTTTI para ni- ños/as seleccionado para este trabajo realizamos una división basada en tres grandes tipos de cuentos que encontramos de acuerdo a si la trama argumentativa es del tipo fantástico, realista o si forma parte del mundo animal. En la primera categoría reunimos aquellos cuen- tos que abordan las historias vinculándolas a elementos mágicos, y se analizan en el apartado 2.2: “Mi príncipe multicolor”. La segunda categoría reúne aquellos que abordan situaciones más cercanas a las cotidianas, y se analizan en el apartado 2.3: “Cada casa es un cuento”. La última categoría da cuenta de los textos en los que los protagonis- tas son animales, y se analizan en el apartado 2.4: “Bestiario”. Dentro de estos apartados habrá cuentos que abordan la temática de identidad de género y/o sexual en niños/as y/o adultos y otros que abordan específicamente el tema de las familias homoparentales. Hici- mos una división entre estos dos temas para dar cuenta de cómo fun- cionaban respecto a los tipos de cuentos analizados. De los tres subgé- neros que analizaremos: Maravilloso, Real y Bestiario, dejamos afuera la ciencia ficción ya que no encontramos cuentos dentro de la temática, aunque no desestimamos que en un futuro puedan generarse obras si pensamos su vinculación con el futuro y los videojuegos.

2.1 Abordaje metodológico

Si bien este trabajo se ubica en línea con una perspectiva de análisis crítico del discurso (Pêcheux, 1980; Verón, 1998; Angenot, 2010) la primera aproximación al material se desarrolló desde una mirada es- tructural –narratológica– de los materiales seleccionados. En este sen- tido, decidimos recurrir a un autor como Roland Barthes (1966) para

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Los mundos posibles

realizar ese primer acercamiento en la medida en que no contábamos con antecedentes de investigación que pudieran ofrecer una caracteri- zación de las regularidades estructurales de esta literatura. Decidimos incluir esta parte de la investigación para dar cuenta del proceso com- pleto de análisis crítico. Para analizar el corpus partimos del abordaje metodológico expues- to por Roland Barthes en Introducción al análisis estructural de los relatos (1966), considerando que todos los relatos tienen en común una estruc- tura accesible al análisis, la cual está compuesta por unidades y reglas. Nos propusimos observar las características de la literatura seleccio- nada y, para hacerlo, tomamos la estructura de análisis que el autor propone. Dentro de la misma, nos resulta fundamental el concepto de “función” como unidad de contenido. Aquello que constituye una uni- dad formal y no la forma en que está dicho (Barthes, 1977; Pampillo y Sarchione, 2004). Existen distintas clases de funciones, con distintos niveles de senti- do, “distribucionales” o “correlativas” e “integrativas”. Barthes reserva el nombre de “funciones” para las primeras e “indicios” llama a las segun- das. Dentro de las funciones cardinales encontramos dos, los núcleos, que corresponden a las acciones principales (los nudos del relato) y las catálisis, que son acciones secundarias (los descansos del relato). La se- gunda clase de unidades que distingue Roland Barthes, las integrativas, son los “indicios” y los “informantes”. Son datos sobre el lugar, la época, el año, datos de los personajes, en el nivel de los actantes, etc. Para analizar los cuentos tomaremos entonces las siguientes catego- rías: Núcleo, Catálisis, Indicios e Informantes. Identificaremos también el tipo de narrador (primera persona, segunda persona, tercera persona o tercera omnisciente) y la focalización. La focalización es definida por Mieke Bal como la relación entre los elementos presentados y la con- cepción a través de la cual se presentan, entre la visión y lo que se ve, lo que se percibe, o sea, la perspectiva sensorial o ideológica a partir de la cual se presentan los sucesos y los personajes. También se la denomina “punto de vista”. El sujeto de la focalización puede corresponder a un personaje de la historia o estar fuera de ella. De esta manera, puede ser una focalización interna o externa. La focalización puede cambiar en un relato, no siempre se mantiene igual. Incluso la focalización interna permite cambios entre los personajes.

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2.2 Mi príncipe multicolor. Cuentos maravillosos

Este apartado estará abocado a aquellos cuentos que utilizan como re- curso narrativo el mundo de lo maravilloso para introducir la temática LGBTTTI en las historias que narran. Muchos de los cuentos que citaremos son incluso reversiones de clásicos para niños/as. Antes de analizar los cuentos, es necesario explicar por qué consideramos mara- villosa a este tipo de literatura. Partimos desde el significado de la palabra. Según la Real Academia Española, maravilloso viene de maravilla, adjetivo de extraordinario, ex- celente, admirable. En Wikipedia encontramos que “Lo maravilloso” viene del latín mirabilia: cosas asombrosas, admirables, inexplicables y se define por el carácter de lo que pertenece a lo sobrenatural, al mun- do de la magia, al mundo de las hadas, al mundo donde lo imposible parece posible. Engloba o comprende una aventura o una experiencia asombrosa y deliciosa. Nos interesan estas descripciones ya que trabaja- mos con representaciones, discursos socialmente compartidos sobre lo que comúnmente se entiende por maravilloso. Tampoco se alejan de lo que teóricamente, en las investigaciones sobre literatura para niños/as,

se entiende por ello. Valeria Sardi, en su libro Poéticas para la infancia (2011) asegura que el cuento maravilloso se caracteriza por no obedecer

a las leyes de la naturaleza sino a lo mágico y a lo divino.

De ahí que algunas de las historias hacen referencia a ogros y/o gigantes, a dragones y a espacios y tiempos indeterminados e intemporales. En ese sentido, los cuentos comienzan con las fór- mulas de inicio “érase una vez”, “había una vez”, “cierta noche en un pueblo lejano”, “hace muchos años”, “eran tiempos antiguos”, que remite además, a la dimensión oral de los cuentos tradicio- nales. (Sardi, 2011)

En nuestros antecedentes podemos ver cómo tomamos el caso del cuento Blanca como la nieve, Roja como la sangre, de la autora argenti- na Graciela Beatriz Cabal, quien reversiona el cuento maravilloso de

Blancanieves y los siete enanitos. Con la nueva versión, la autora cambia

la visión de género del cuento original para darle otro lugar al personaje

femenino respecto a sus compañeros masculinos.

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Los mundos posibles

2.2.1 Análisis narratológico de algunos de los cuentos maravillosos más representativos

2.2.1.1 Cuentos maravillosos

Rey y Rey, de Linda de Haan y Stern Nijland

Descripción La reina ha decidido que es hora de que su hijo, el príncipe, se haga cargo de gobernar el reino, pero para eso necesita ca- sarse. Por eso organiza un baile, en el cual desfilan un sinfín de princesas, que no convencen al joven heredero, hasta que llega una joven muy hermosa, acompañada de su hermano El príncipe Azul, un bello y joven príncipe, y así es como los dos jóvenes príncipes se enamoran. 21

Núcleos La reina no quiere gobernar más, decide que el príncipe debe casarse. Organiza encuentros con princesas. El príncipe se enamora del hermano de una princesa. Se casan.

Catálisis La reina está cansada. Al príncipe no le gusta ninguna prin- cesa, a la madre tampoco.

Informantes El príncipe vive solo con su madre, la reina. Ella se casó dos veces, pero ningún hombre aparece en la historia aparte del protagonista.

Indicios La reina no entiende por qué su hijo no se casa. Hay incom- prensión. Cuando pasan las princesas, no cree que ninguna sea la adecuada. En el casamiento la reina llora sin parar.

Narrador

Tercera persona.

Focalización

Externa.

21 Existe una secuela que aborda la problemática de la adopción de niños/as por parejas gays: Rey y Rey y familia.

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La princesa Ana, de Luisa Guerrero

Descripción El rey decide que Ana, su hija, la princesa, debe casarse. Ana se pone muy triste porque no quiere casarse con ninguno de los hombres que le presentan y se descarga con su amiga la ranita. Hasta que un día Ana le dice a la ranita que le gusta- ría casarse con ella y le da un beso. La ranita se convierte en mujer y así son el primer reino con dos reinas. 22

Núcleos Llega el momento en que la princesa debe casarse, pero nin- gún príncipe la atrae. Ella le dice a su amiga la ranita que quisiera casarse con ella. La besa y se transforma en mujer.

Catálisis Le presentan muchos príncipes, pero ninguno le gusta.

Informantes Vive con su padre y su madre –los reyes–, debe seguir con el destino fijado

Indicios Hay incomprensión inicial.

Narrador

Tercera persona.

Focalización

Externa.

Marta y la sirena, de Luisa Guerrero

Descripción Marta es una niña que vivía en un pueblo costero. Le gustaba ir a pasear y a jugar a la playa. Una sirenita que se acercó

22 Según su autora, este cuento es una versión del clásico de los hermanos Grimm “El príncipe rana”. En octubre de 2010, la historia fue adaptada y llevada al teatro por la compañía Tarambana, en Madrid, España, bajo la dirección de Eva Bedmar. En diciembre del mismo año, la obra obtuvo el premio Sal a escena contra la discriminación, el cual es concedido por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad del Gobierno de España.

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Los mundos posibles

un día a la costa la vio y tanto le alegró aquella niña que, a partir de ese momento, cada vez pasaba más ratos nadando cerca de la playa. Las dos fueron creciendo y un día se cono- cieron. Fue pasando el tiempo y ocurrió que se enamoraron y decidieron que querían vivir como lo hacen “la familias humanas”.

Núcleos La Sirena y Marta se enamoran pero para vivir juntas la si- rena debe volverse humana. Le pide el deseo a la reina de las sirenas. Al año, tiene que volver para demostrar que es un verdadero amor.

Catálisis Marta va a la playa sin saber por qué. Viven juntas un año.

Informantes Es un pueblo costero. Marta es una chica especial, que vive “en un mundo de fantasías”.

Indicios Marta es muy feliz cuando encuentra a la Sirena. No hay incomprensión.

Narrador

Tercera.

Focalización

Externa.

El anillo encantado, de María Teresa Andruetto y Patricia Melgar

Descripción El emperador Carlomagno se enamora de una joven lla- mada Ifigenia. El emperador se enamora de tal manera que deja de hacer todo aquello que disfrutaba. Pero un día la joven muere y mientras sus asistentes pensaban que el amor del emperador iba a desaparecer, éste se mantiene igual. Es entonces cuando el Arzobispo sospecha que puede haber una brujería y encuentra en el cadáver de la joven un anillo con una piedra azul. Cuando lo sostiene en su mano, el em- perador se enamora de él, pero cuando se lo da a su asisten- te el emperador se enamora del asistente. Y así transcurre

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todo el cuento. El emperador se enamora de quien tenga el anillo.

Núcleos El emperador se enamora de una joven. La joven muere. Descubren dentro de su boca un anillo mágico. El empera- dor se enamora de quien tenga el anillo.

Catálisis El emperador no puede hacer nada de las cosas que le gustan por estar tan enamorado de la joven.

Informantes El emperador tiene un arzobispo y muchos asistentes. La joven camina cerca del lago.

Indicios El emperador se enamora de la persona que tenga el anillo, sin importar el género. No hay incomprensión, ni por parte del protagonista, ni por parte del narrador y los demás actantes.

Narrador

Tercera.

Focalización

Externa.

2.2.1.2 Cuentos maravillosos con familias homoparentales

Seelie, el hada buena, de Luisa Guerrero

Descripción Es la historia de una familia que se pierde en el bosque. El padre sale en busca de ayuda pero unos duendes lo encuen- tran y lo convierten en duende. El padre no puede volver con su familia. Entonces, un hada buena –Seelie– va en búsqueda de esa familia perdida para ayudarlos y termina por quedarse. Así forman una nueva familia, pero con dos mamás.

Núcleos La familia sale a pasear por el bosque. Se pierden. El padre va por ayuda. Lo convierten en duende. Un hada decide ayu- darlos. Se enamora y forman una familia nueva.

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Catálisis La familia busca al padre. Luego la familia conoce al hada.

Informantes La familia inicial está compuesta por un padre, una madre y dos hijos, una niña y un niño.

Indicios La familia inicial se muestra feliz. Hay momentos de in- certidumbre, pero no de incomprensión. La nueva familia también se muestra muy feliz.

Narrador

Tercera.

Focalización

Externa.

2.3 Cada casa es un cuento. Cuentos realistas

En este apartado tomamos aquellos cuentos que transcurren en escena- rios cotidianos, más cercanos a lo real. Entendemos a este significante según una de sus definiciones tomadas del diccionario de la Real Aca- demia Española, “real como lo que actúa con sentido práctico o trata de ajustarse a la realidad”. Los cuentos realistas ocupan un lugar cada vez más importante en la literatura para niños/as y jóvenes y tienden a reemplazar a la novela de aventuras tradicional que, a pesar de todo, mantiene sus posiciones ya sea apoyándose en una sólida documentación, como en el caso de la novela histórica, o bien enganchándose en la anticipación, como en la novela de ciencia ficción (Soriano, 1995). En la Argentina, una caracte- rística constante del género infantil es la ubicación de la historia en un contexto real, familiar y contemporáneo.

Las historias se anclan en espacios identificables (la escuela, el barrio, la casa), permitiendo insertar los problemas laborales de los adultos, los nuevos modos de integración familiar, las varia- das formas de discriminación, la tensión entre el mandato social de los roles filiales y las posibilidades de la realidad, especial- mente el rol materno. (Sardi, 2011: 11)

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2.3.1 Análisis narratológico de algunos de los cuentos realistas más representativos

2.3.1 Cuentos realistas

El vestido de mamá, de Dani Umpi y Rodrigo Moraes

Descripción Es la historia de un niño muy observador que vive con sus padres y le gusta mucho ver cómo se visten para distintas ocasiones. Hasta que tienen una fiesta y su madre se pone un vestido verde con brillos. El niño empieza a dibujar por todos lados cosas con esa tela y un día cuando nadie lo ve se prueba el vestido. Le gusta tanto que se va a jugar al fútbol con el vestido. Sus amigos lo cargan y él entonces vuelve a su casa, triste. Cuando sus padres lo ven, lo retan y él se va a su habitación. Se pregunta por qué la gente se enoja cuando usa el vestido que es tan lindo. Entonces llegan sus padres y le dicen que el vestido es para fiestas y que por eso se enojaron, que sólo lo debe usar para ocasiones especiales.

Núcleos El niño se pone el vestido de su mamá para jugar dentro de la casa. Cuando va a jugar con otros niños/as, estos se burlan. Vuelve a su casa triste. Sus padres lo reconfortan.

Catálisis El niño también juega poniéndose los zapatos de taco de la madre. Le gusta dibujar, mirar televisión y hamacarse cuan- do hay sol.

Informantes Es hijo único. Vive con sus padres en una casa. Le gusta mucho la ropa.

Indicios El niño es muy feliz jugando. No entiende por qué no puede jugar con la ropa de su mamá. Los otros niños/as se ríen, teme que sus padres se hayan enojado con él. Hay incomprensión.

Narrador

Primera persona.

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Focalización Interna. La historia es contada por el niño protagonista.

El viejo coche / The old car, de Luisa Guerrero

Descripción Cuenta la historia de dos niños, Andrés y Pablo, que son muy amigos y a quienes les gustan mucho los autos. Juntos disfru- tan de jugar e inventar cosas. A medida que crecen se hacen más amigos, y una vez que son adolescentes estudian ingenie- ría juntos. Al terminar sus estudios arreglan el auto viejo que adoraban de chicos y emprenden juntos un viaje. En él se dan cuenta de que están enamorados.

Núcleos Andrés y Pablo son amigos. Ambos empiezan a reparar un auto viejo. Luego estudian juntos. Se reciben de ingenieros y terminan de arreglar el auto. Emprenden un paseo donde se dan cuenta de que se aman.

Catálisis A veces discuten, pero siempre la pasan muy bien juntos.

Informantes Dos chicos de la misma edad.

Indicios Son felices cuando están juntos. No ven nada malo. No hay incomprensión.

Narrador

Tercera persona.

Focalización

Externa.

2.3.2 Cuentos realistas de familias homoparentales

Se pegaron los fideos, de María Victoria Pereyra Rozas y Fernando Belisario

Descripción La historia transcurre en una familia homoparental. Esa noche le toca cocinar a uno de los padres, Martín, pero los

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fideos se le pegan y salen horribles. Valeria y Julieta, las dos hijas, se ríen mucho. Finalmente, el papá Eduardo dirá la clave para que los fideos no se peguen.

Núcleos Esta noche le toca cocinar a papá Martín. Se le pegan los fi- deos. Papá Eduardo los salva poniéndoles un poco de aceite.

Catálisis Papá Martín no sabe cocinar.

Informantes Ambos padres trabajan afuera de la casa, se turnan para coci- nar. Las niñas se llevan dos o tres años. Ambas van al colegio.

Indicios Las niñas se divierten con la situación. No hay peleas ni dis- cusiones. No hay incomprensión.

Narrador

Primera persona.

Focalización Interna. El punto de vista es el de una de las hijas.

Paula tiene dos mamás,de Lesléa Newman

Descripción Mamá Catalina es médica. Mamá Julia es carpintera. Julia juega con ambas. Cuando se siente mal, Catalina la cura, cuando quiere inventar algo, Julia le presta un martillo. Cuando a Paula le toca dibujar a su familia en el jardín se da cuenta de que ella no tiene papá. Se pone triste pero luego se da cuenta de que muchas familias son diferentes, únicas y que lo importante es que se quieran.

Núcleos Paula tiene dos mamás. Catalina es médica. Julia es carpinte- ra. Cuando conoce a un niño se da cuenta de que las familias son diferentes.

Catálisis Paula se da cuenta de que no tiene papá.

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Los mundos posibles

Informantes Ambas madres trabajan y cuidan de Paula.

Indicios Paula no se da cuenta de que su familia es distinta hasta que conoce a otros niños/as.

Narrador

Tercera persona.

Focalización

Externa.

2.4 Bestiario. Cuentos cuyos protagonistas son animales

Desde los cuentos de La Fontaine, la incorporación de animales en los cuentos para niños/as es una constante a través de la historia. Los animales siempre estuvieron presentes en la literatura para niños/as. Se trata de un género considerado –desde la antigüedad– como particular- mente apto, y luego –a partir de la época clásica– como especialmente adecuado para el público infantil. Fedro y Esopo se convirtieron en re- ferentes clásicos de la educación, y La Fontaine se les unió muy pronto (Soriano, 1995: 96). Se han elaborado muchas teorías acerca de por qué los niños/as se interesan por los animales. Marc Soriano, en su libro La literatura para

niños y jóvenes, utiliza el análisis de Sigmund Freud de El niño de los ca- ballos para dar una respuesta. En ese caso de 1905, Freud llega a ciertas conclusiones. Los niños/as experimentan muy precozmente una vio- lenta curiosidad por todo lo que se vincula con la sexualidad, temática que muchas veces los adultos ocultan y que en cambio en los animales es mucho más natural. No usan ropa para tapar sus genitales y procrean

a la vista de cualquiera. Por otro lado, en su crecimiento, el niño tiene

una parte de su animalidad aún muy desarrollada y se siente cercano a aquella parte salvaje del animal. La psicóloga Celia Conde, especialista en infancia, entrevistada para esta investigación asegura: “El animal, en psicoanálisis, representa la falta de represión pulsional. Como el niño no tiene represión propiamente di-

cha hasta pasados los seis años, se identifica con el animal. Por otra parte,

el niño no es clasista, ni feminista, ni machista, porque está en un estadío

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en el que todas las pulsiones tienen la misma fuerza. Se le llama etapa perversa polimorfa, no es que sean buenos, sino que el bien y el mal son

efectos del pasaje por la represión que se adquieren cuando se constituye

el Ideal del Yo una vez atravesado el Edipo. Ahí se adquieren las marcas

culturales que reprimen la satisfacción pulsional”. A pesar de todos estos

atributos que tiene la literatura para niños/as con animales vemos que no hay muchos títulos que tengan como protagonistas o que incorporen

a animales como ejes centrales de su tema. Si bien hay casos de libros

con animales como protagonistas no es una temática que se utilice con frecuencia en la literatura LGBTTTI para niños/as.

2.4.1 Análisis narratológico de algunos de los cuentos con animales más representativos

2.4.1.1 Cuentos con animales

De rosa y azul, de María Inés Balbín y Virginia Piñón

Descripción Pepo, el loro, está convencido de que nenas y nenes son to- talmente diferentes. Su amiga Ava, la paloma, trata de mos- trarle que está equivocado, pero Pepo se empeña en contra- decirla. Para probar cuál de los dos está en lo cierto, deciden apostarse en la ventana de una escuela y observar atenta- mente qué hacen en un aula. A través de un relato simple y divertido, el libro muestra algunas diferencias y similitudes entre las mujeres y los varones.

Núcleos Pepo, el loro, y Ava se posan sobre la ventana de una escuela para ver en qué son diferentes los niños de las niñas. Sin querer, los niños golpean al loro y uno de ellos,Tobías, decide llevarlo a su casa con su papá y su mamá.

Catálisis Discuten sobre los colores. Para Pepo, el loro, el azul es de niño y el rosa de niña. El papá de Tobías es quien cocina y ordena la casa. Su madre es quien trabaja afuera.

Informantes Transcurre en un jardín para niños/as.

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Los mundos posibles

Indicios Las aves están confundidas. Ambas creen tener la verdad, pero la historia los sorprenderá. Hay incomprensión.

Narrador

Tercera persona.

Focalización

Externa.

2.4.1.2 Cuentos con animales sobre familia homoparentales

And Tango Makes Three, de Parnell Richardson, Justin Richardson y Henry Cole 23

Descripción Basado en una historia real, Roy y Silo son dos pingüinos barbijos del zoológico del Central Park, Nueva York. Des- pués de algún tiempo, en 1998, Rob Gramzay, el guarda del zoológico, descubrió que estos dos pingüinos machos que siempre estaban juntos eran pareja. Y no sólo eso, sino que todos los años intentaban encubar una piedra, por no tener un huevo fértil como las otras parejas. Entonces, en el año 2000, Gramzay les puso un huevo de otra pareja para ver qué hacían. Ellos lo incubaron turnándose y así nació Tango. El primer pingüino barbijo en cautiverio con dos papás. 24

Núcleos Roy y Silo son dos pingüinos machos que se enamoran. El guarda se da cuenta de que están enamorados, pero no pue- den poner huevos. Les da un huevo. Ellos lo empollan y nace un pingüino bebé.

23 Publicado en España con el título de Tres con Tango por la editorial española Editorial Serres en 2005. 24 El libro obtuvo los siguientes premios: Asociación Americana de Bibliotecas: Libro Infantil Distinguido (2006); Premio Henry Bergh de la Sociedad Americana para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (2005); Nickelodeon Magazine:

Mejor Libro Familiar del Año (2006); Premios Bank Street College of Education:

Mejor Libro del Año (2006); Elegido por el Consejo Cooperativo de Libros Infantiles (2006); Lambda Literary Award: finalista (2006).

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Catálisis El guarda se daba cuenta de que Roy y Silo querían tener una cría juntos.

Informantes Transcurre en el zoológico de Nueva York. Está basado en una historia real. Los visitantes del zoológico le pusieron de nombre Tango al pingüino.

Indicios Los pingüinos estaban tristes por no poder tener su propio pingüino bebé. Incomprensión inicial por parte de ellos. No del narrador.

Narrador

Tercera persona.

Focalización

Externa.

La familia de Martín, La primavera, de Nimphie Knox, Lita Gómez y María Lemus

Descripción Martín, un gato de la calle, es adoptado por una familia que lo quiere mucho. Sansón y Oso, sus papás, son perros. Le dicen que pronto va a crecer y va a ser el gato más lindo de todo el barrio. Paula y Natalia, sus abuelas, dos mujeres due- ñas de Sansón y Oso le dan todos los gustos y le compran un ovillo de lana para que juegue. 25

Núcleos Martín vive en la calle. Sansón, un perro labrador, lo encuen- tra y lo adopta junto a su compañero, el perro Oso. Paula y Natalia aceptan de inmediato a Martín.

Catálisis Oso le pregunta a Sansón cómo es posible que ellos puedan ser los padres de Martín cuando Martín es un gato y ellos son perros.

25 El libro es de descarga gratuita en: http://bajoelarcoiris-editorial.blogspot.com. ar/ [24/06/2014].

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Los mundos posibles

Informantes Martín, un gato de la calle. Sansón es un perro labrador. Oso es un perro de la calle. Sansón y Oso viven con Paula y Na- talia.

Indicios Hay un momento de incertidumbre por parte de los padres perros, no por parte del gato, ni de las mujeres. Se resuelve.

Narrador

Primera persona.

Focalización Interna. La historia está narrada desde el punto de vista de Martín.

2.5 Algunas generalidades en torno a los tipos de cuentos analizados

Según el corpus analizado y el registro de obras podemos sintetizar algunas regularidades sobre la Literatura LGBTTTI para niños/as pu- blicada hasta el momento.

1. La mayoría de los cuentos son maravillosos o realistas. No exis-

ten muchos cuentos del tipo bestiario, donde los protagonistas sean animales, ni cuentos de ciencia ficción, ni de terror o suspenso.

2. Entre los cuentos maravillosos y realistas no hay una diferen-

cia en la cantidad de casos pero sí en las temáticas que tocan con más asiduidad:

- 2.1. En los cuentos maravillosos analizados se ve claramente

que la mayoría de los libros tienen como protagonista a un hom- bre o a una mujer y no a una familia homoparental.

- 2.2. En los cuentos realistas la mayoría de las historias están enfocadas en retratar familias homoparentales.

- 2.3. En el caso de los cuentos cuyos protagonistas son anima-

les, bestiario, no existe una diferenciación clara. Encontramos por igual textos de ambos tipos, basados en una historia perso- nal, de pareja o familia homoparental.

3. En la mayoría de los cuentos los protagonistas son niños/as.

En los cuentos donde los protagonistas no son niños/as y no son

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animales, los niños/as funcionan como personajes secundarios. Son muy pocos los libros donde no aparecen niños/as.

- 3.1. En la mayoría de los casos los cuentos están contados en

tercera persona con focalización externa. Son pocos los casos donde el narrador es protagonista de los cuentos. Estos casos se

han visto con mayor frecuencia en los cuentos realistas. 4. El número de obras que incluyen hombres gays como prota-

gonistas duplican a las obras que incluyen mujeres lesbianas en sus argumentos. Esta diferencia de visibilidad y representación

a favor de la homosexualidad masculina frente a la femenina la

podemos ver como un reflejo del lugar privilegiado que ocupan las imágenes de la masculinidad en la sociedad actual.

5. Sin embargo, es curioso ver cómo en las historias de fami- lias homoparentales prevalecen aquellas familias compuestas

por dos mujeres, dos madres y no dos padres. Aquí se invierte

la ecuación, aun más notoriamente. Mientras que del total de

los cuentos analizados con familias homoparentales masculinas

constituyen el 9%, las historias con familias homoparentales fe- meninas alcanzan el 81% restante. No encontramos casos de otros tipos de familias que no sean madre-padre, padre-padre

o madre-madre. Esta inclinación por que las familias que se

muestran sean de mujeres podría tener relación con la cuestión de la asignación del género femenino con la reproducción bioló- gica y la responsabilidad del cuidado. Un hijo de dos madres es, en principio, asumido como hijo biológico (hay una que habrá

sido la gestante) y ambas tienen en su naturaleza la capacidad y

el mandato del cuidado.

Retomando a la autora estadounidense de William’s doll, 26 Char- lotte Zolotow, podemos ver cómo ella define esta misma idea que fue en parte su inspiración para escribir el cuento en 1972:

“Recuerdo que muchas piezas se juntaron en mi cabeza. Por un lado mi marido Maurice había querido desesperadamente ser padre, algo que no era muy usual entre nuestro grupo de amigos, pero en el momento en que había que cambiar al bebé no sólo no quería hacerlo sino que se iba de la habitación. Entendí que no era porque no quisiera hacerlo, no sabía. A los hombres no se los preparaba en ese entonces para cuidar niños”. 27

26 Véase apartado 1.4.

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Los mundos posibles

6. La mayoría de las historias transcurren en entornos positivos, cálidos, de comunicación, donde fluye el diálogo y la compren- sión. Encontramos en algunos cuentos de familias homoparen- tales la necesidad de reforzar el carácter de “lo sano”, “lo feliz” en comparación a otras historias.

7. Son escasos, por no decir nulos, los casos de historias que in- cluyen personajes trans o protagonistas trans. Los casos encon- trados se abordan en el capítulo 4 “Lo trans no es puro cuento”. No encontramos personajes intersex.

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3. Análisis en profundidad de tres cuentos paradigmáticos de la Literatura LGBTTTI para niños/as

En este capítulo haremos un análisis detallado de los cuentos más re- presentativos que encontramos durante nuestra investigación. Nos in- teresa leer cómo se insertan en la economía de los discursos sociales, teniendo en cuenta que todo lo que se analiza como signo, lenguaje y discurso es ideológico. Todo lo que puede identificarse allí, como los tipos de enunciados, la verbalización de los temas, los modos de estruc- turación o de composición de los enunciados, lleva la marca de maneras de conocer y de representar lo conocido. Maneras que no son necesarias ni universales, y que conllevan apuestas sociales, manifiestan intereses sociales y ocupan una posición dominante o dominada, aunque la to- pología a describir sea más compleja (Foucault, 2011) en la economía de los discursos sociales (Angenot, 2010). Los cuentos elegidos para el análisis en profundidad de este capítu- lo son Rey y Rey, Se pegaron los fideos y El vestido de mamá. Como primer punto a destacar, hemos visto que hay una diferencia en el tema que tocan estos cuentos. Esta diferencia surge de la descripción sobre qué tema es elegido para que sea el “núcleo”, el centro de la escena (el issue). En Rey y Rey, la trama es la historia de un príncipe que debe casarse y se enamora de otro príncipe. En Se Pegaron los fideos, el cuento se centra en una situación hogareña donde se pegan los fideos a la noche, histo- ria enmarcada en una familia homoparental, aunque la misma no es el centro de la escena. En El vestido de mamá, el núcleo está centrado en un niño que juega con el vestido de su madre. Este niño disfruta usar el vestido de su mamá, por eso en un momento del cuento otros niños y niñas se burlan de él, pero tampoco es ese el centro del cuento. En nuestra opinión, hay una relación directa entre aquello que men- cionábamos sobre la literatura con o sin moraleja y esta elección que se hace en cada cuento acerca de si el tema de la identidad de género y/o la orientación sexual será el centro o el contexto de la historia. Aquellos

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Los mundos posibles

cuentos como Heather Has Two Mommies y Rey y Rey tienden a estar más cercanos a la moralización que aquellos cuyo tema central pasa por una situación cotidiana dentro del marco de una familia homoparental, como es el caso de Se pegaron los fideos, o de los gustos que no coinciden con lo heteronormativo, como es el caso de El vestido de mamá. Analizamos estas tres historias para dar cuenta de estas y otras simi- litudes y diferencias. Analizamos qué tipo de argumentación eligieron sus autores. Específicamente si los cuentos tienen o no una moraleja, un mensaje moralizante explícito. Si son libros “funcionales”, es decir si son libros producidos ad hoc, que traen consigo mismos la intención de generar cierto mensaje moralizante o educativo para aquel niño lector que lo lea. También buscamos indagar acerca de aquellos mensajes im- plícitos que puedan existir en los cuentos. Pensar en los mensajes moralizantes en la literatura para niños/as nos lleva a preguntarnos acerca de la naturaleza del niño. La psicología y el psicoanálisis han llegado a la conclusión de que el niño es naturalmente sociable; no tolera las injusticias y busca la equidad en sus relaciones con hermanos y hermanas y con los demás niños. No es racista ni antifemi- nista. La diferencia de color de piel o de sexo lo sorprende, pero no lo asusta. Cuando uno le cuenta historias, se siente satisfecho si los malva- dos son castigados y los justos recompensados (Soriano, 1995). Nos parece importante retomar al niño/a como parte de una so- ciedad y por tanto parte de imágenes simbólicas preestablecidas, pero también mutantes y en relación con otras nuevas que las modifican.

La familia, en lo que concierne a prejuicios racistas y antifemi- nistas, desempeña el papel de “aparato ideológico del Estado”, como señaló muy bien Louis Althusser. Sin embargo, el mensaje adulto, para ser recibido y asimilado, debe seguir siendo implíci- to. El niño desarrolla una temprana resistencia a la moralización insistente. En el terrero de lo cotidiano, las recomendaciones demasiado frecuentes, sobre todo las que se estructuran sobre la negación (…) lo exasperan de inmediato. (Soriano, 1995: 140)

Como vimos en los comienzos de la literatura para niños/as, tienen mayor éxito entre esos lectores los cuentos sin mensaje/moraleja. Vimos que obras como Don Quijote, Robinson Crusoe o Los viajes de Gulliver re- sultaban entretenidas y eran elegidas por los niños/as por sobre aquellas lecturas adoctrinantes que intentaban trasmitir un mensaje explícito ya

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fuera respecto a la amistad, la familia, los buenos modales, etc. Valeria Sardi asegura que hay dos posiciones antagónicas que se enfrentan con claridad sobre este tema:

Una de ellas plantea que la literatura para los destinatarios in- fantiles tiene que estar ligada a la formación moral y a las pautas de urbanidad legitimadas socialmente. Otra posición es la de aquellos que apuestan fuertemente al componente imaginativo y plantean que la lectura es el espacio privilegiado para el desa- rrollo de la imaginación. Estas dos miradas en torno a la litera- tura para niños que ingresan en la escuela van a disputar deci- siones didácticas durante casi todo el siglo XX. (Sardi, 2011: 35)

Pero entonces cabe preguntarse si existe el grado cero del mensaje/ moraleja y si debe la literatura para niños/as perseguir esa búsqueda. Sabemos que la literatura “sin mensaje” contiene por lo menos uno:

que no hay mensaje. Por otra parte, cuando se estudian más de cerca los mejores de esos libros se suele descubrir que, a pesar de todo, contienen mensajes nada despreciables: incitación a ser honestos o a tomar en consideración a los demás, ejemplos de compañerismo o sencillamente una invitación a tomar conciencia de la belleza del mundo a través del dibujo (Soriano, 1995). Para esta investigación entrevistamos a Sofía Olguín 28 sobre el con- cepto de libros con mensaje, quien aseguró que en su propia experiencia como editora tomó la decisión de no incluir textos que trabajaran la LGTfobia, sino que prefirió elegir aquellas historias que naturalizaran la diversidad LGBTTTI, sin que esto significara la concepción de un mensaje antihomofóbico de antemano: “Me di cuenta de que los cuen- tos de Bajo el arcoíris no podían contener ese tema (la LGTfobia), que debían naturalizar la homosexualidad de la misma forma que los cuen- tos y las películas de Disney naturalizan la heterosexualidad. Para mí, esa es la parte más difícil: elegir qué cuentos se publicarán y cuáles no, por motivos que van mucho más allá de la calidad literaria del cuento. Tuve que rechazar cuentos muy buenos que no funcionaban para nues- tro propósito y realmente me resultó difícil”. 29

28 Editora de Bajo el arcoíris, editorial digital argentina especializada en temática LGBTTTI.

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Los mundos posibles

3.1 Análisis de los cuentos seleccionados

3.1.1 Rey y Rey

En la tapa del libro aparece la imagen de un joven príncipe que sonríe sosteniendo un anillo en su mano. Se muestra feliz. En la contratapa aparecen otros protagonistas del cuento: la princesa de Groenlandia, el gato blanco y la princesa que va con su hermano, quien se terminará enamorando del príncipe. Todos sonríen y saludan. El texto de la con- tratapa dice: “La reina piensa que es el momento de que el príncipe se case, y le busca una esposa. Muchas princesas llegan de lugares muy lejanos con la esperanza de gustar al príncipe. ¿Quedará encantado por algún hechizo mágico? ¿Será tentado por la princesa Aria? ¿Queda- rá hipnotizado por la princesa de Bombay? ¿O simplemente se dejará guiar por su corazón?”. El cuento está escrito en tercera persona con focalización externa

a los personajes. La historia comienza con la presentación de los per- sonajes, donde se habla de “una anciana reina”, “un joven príncipe” y

“una gata con corona”. La reina decide dejar el trono porque está “harta

y cansada”, entonces habla con su hijo. Enojada, le dice: “Tienes que

casarte y punto”. La reina ya cumplió con su rol. Ha llegado a una edad donde quiere dejar el trono. Acá vemos cómo el concepto de normalización (Foucault, 2011) toma cuerpo. La reina le exige a su hijo que se adecúe al proceso de regulación de la vida, que haga lo que se espera de él, que sea Rey. Sabemos que en la sociedades modernas el poder se ejerce cada vez más

en un dominio que no es el de la ley, el del disciplinamiento, sino el de la norma, la forma moderna en la que el poder se ejerce y lo vemos repre- sentado en cómo la Reina buscará organizar un baile, en vez de obligarlo

a casarse con una princesa elegida por ella. Es una forma que no reprime

simplemente la individualidad o una naturaleza dada, sino que positiva-

mente la construye, es la regla a seguir, la media de las conductas y de los comportamientos. La norma traza así la frontera de lo que le es exterior:

la anormalidad (Castro, 2011). Esto último se refuerza cuando le dice,

a continuación: “No sé qué te pasa ¡Todos los príncipes se han casado

menos tú! A tu edad, yo ya me había casado dos veces”. Esa es la frontera impuesta, hasta acá, “es momento de casarte”, le dice.

El príncipe, cansado de escuchar a su madre, le contesta: “Está bien, madre, me casaré. Pero no conozco a ninguna princesa que me guste”.

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La madre le propone organizar citas con princesas, luego levanta una copa y afirma: “Por tu futura felicidad”. La madre, entonces, comienza a citar princesas. La princesa de Aria de Austria, quien canta una ópera y antes de terminar es echada por el príncipe. La princesa Dolly, de Texas, una malabarista que sólo logra divertir a la gata. La reina y el príncipe se aburren. La princesa de Groenlandia, que no logra impresionar a nadie, salvo al paje del príncipe, quien se enamora de ella perdidamente. Y, finalmente, la princesa de Bombay, quien huye del castillo, espantada con la situación. La reina y el príncipe se miran con tristeza. Pero, en- tonces, el paje asegura que falta una princesa. La princesa Magdalena, quien vino con su hermano Azul, el príncipe Azul, de quien el protago- nista se enamora al instante. El nombre del príncipe no es elegido al azar, estamos en presencia del tradicional “príncipe azul” de los cuentos maravillosos, sólo que, en este caso, el príncipe no es azul, se llama Azul, un nombre que suele utilizarse más para mujeres que para hombres. Acá vemos, nuevamente, cómo es utilizado un concepto de los cuentos tradicionales para enfa- tizar con ironía el cambio que presenta este personaje gay si lo com- paramos con el original de los cuentos clásicos. Este mismo recurso lo vimos cuando describimos los antecedentes de la literatura LGBTTTI para niños/as. En Blanca como la nieve, Roja como la sangre, la Blanca- nieves es una mujer bastante distinta a la original del cuento de Blan- canieves y los siete enanitos. Se utiliza el recurso de un cuento conocido para modificar las concepciones acerca de lo heteronormativo. Otro caso que fue analizado narratológicamente y muestra el mismo recurso es La princesa Ana, quien besa a una ranita que se convierte en su futura mujer. La misma autora del cuento, Luisa Guerrero, cuenta que quiso reversionar el cuento clásico de los hermanos Grimm El príncipe rana. Volviendo al análisis de Rey y Rey, vemos la escena donde aparece el príncipe Azul. “De pronto, el príncipe se quedó sin respiración y su co- razón empezó a latir. Fue un flechazo. Qué príncipe tan guapo”, asegura contento mientras su madre lo mira con cara de desaprobación. En el cuadro siguiente el narrador afirma: “Fue una boda muy especial” y cuen- ta “la reina lloraba sin parar”. En la siguiente imagen se pueden ver a los príncipes que sostienen la torta y sonríen . “Desde entonces, los príncipes viven juntos, como rey y rey y la reina por fin pudo descansar”. En la ima- gen se ve a los dos príncipes jugando al ajedrez con el gato, a la princesa de Groenlandia sonriendo con el paje del príncipe y, al fondo, alejada y sola, en bikini, a la reina descansando sobre una reposera. La imagen final

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Los mundos posibles

del cuento es un beso entre los príncipes. Sin embargo, cabe señalar que la unión de sus labios no se ve, está tapada por un corazón rojo. En esta historia prevalecen los momentos de malestar y tristeza. Sobrevuela un sentimiento de extrañeza, preocupación e incompren- sión tanto por parte del príncipe como de la reina. Al comienzo del cuento la reina verbaliza que no sabe qué le pasa a su hijo. Lo compara con otros príncipes, incluso con su historia personal. Hay gritos y enojo. Sin embargo, durante la presentación de las princesas, el príncipe y la reina se encuentran unidos en un mismo sentimiento: saben que ningu- na de las princesas es para el príncipe. Cuando por fin el príncipe siente que su corazón empieza a latir, a la reina no se la ve feliz como a él. Se muestra extrañada. Mira al candidato con mala cara. En el casamiento, llora. Pero no sabemos si llora de felicidad, tristeza u otro sentimiento. El texto no hace alusión al sentimiento. En la ilustración se la ve en la primera fila de la iglesia con un pañuelo blanco sobre la cara. Al final del cuento la reina está alejada de la situa- ción, pero comparte el espacio del jardín del castillo. En la ilustración podemos ver en cada cuadro cómo se sienten los personajes. La técnica utilizada es una mezcla entre collage y dibujo. La estética es muy efusiva en cuanto a estados de ánimo de los personajes. Se enfatiza la alegría y la tristeza. Las ilustraciones muestran personajes que rozan lo grotesco, narices grandes, poros abiertos, cuerpos muy flacos o con sobrepeso, a diferencia de los personajes, por ejemplo, del cuento Se pegaron los fideos, cuyos protagonistas son hombres y niñas estilizados, prolijos. Al final del cuento, los príncipes aparecen de la mano en la escena de la iglesia. En la última página se están dando un beso que no vemos porque lo tapa un corazón, símbolo del amor, pero también en este caso de cierto ocultamiento. En toda sociedad la producción del discurso está a la vez controlada, seleccionada y redistribuida por cierto núme- ro de procedimientos que tienen por función conjurar sus poderes y peligros, dominar el acontecimiento aleatorio y esquivar su pesada y temible materialidad (Foucault, 2011). Vimos también en cuentos de familias homoparentales que el contacto físico, la cercanía, los besos casi no aparecen. Prevalece el vínculo en relación con el/la niño/a, en tanto crianza, juego, bienestar, educación y no el vínculo de pareja. El cuento no contiene moraleja final, como tampoco la tiene a lo largo de su desarrollo. Sólo podemos destacar la última frase: “Y vivie- ron felices y comieron perdices”.

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Gabriela Larralde 73 Páginas de Rey y Rey
Gabriela Larralde 73 Páginas de Rey y Rey

Páginas de Rey y Rey

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3.1.2 Se pegaron los fideos

En

la tapa del libro aparece papá Martín en la cocina, en primer pla-

no

se ve la olla con los fideos. En la contratapa se da cuenta de otros

títulos de la colección. En el primer cuadro del cuento vemos que se repite la imagen de tapa. Una olla de fideos y de fondo un hombre gritando. Es papá Martín que grita: “Se me pegaron los fideos”. Se pregunta a sí mismo cómo pudo haber pasado, e intenta solucionarlo. “Los fideos eran un mazacote”, asegura una de las hijas –que es la na- rradora– y continúa: “Todos pensábamos, lo más divertido de comer fideos es enroscarlos con el tenedor”. Recién en la página 5 aparece la mesa completa. La narradora dice: “Cada noche, mi familia y yo nos sentamos juntos a comer”. Las páginas, que a partir de ahora llama- remos cuadros, que tenían fondo violeta, ahora adquieren un tono ce-

leste para darle fondo a la historia. En la escena se ve a dos hombres y dos niñas sentados a la mesa. La niña narradora asegura que disfrutan

ese

momento para charlar, porque durante el día ellas van al colegio y

sus

papás al trabajo. Esa noche le tocaba cocinar a papá Martín, quien

quiso sorprender a la familia. La narradora asegura: “La cocina no es

lo que más le gusta, pero en casa creemos que intentar hacer las cosas que más nos cuestan nos ayuda a crecer”. Los cuadros, ahora, cambian

de color en cada escena. Los fideos siguen pegados y parece no haber

solución. Pero cuando estaban a punto de cambiar el plato por otra

comida, papá Eduardo interviene y dice que hay un secreto para que

los fideos no se peguen. “Lo sé”, dice papá Martín desde la cocina, y le

pone un chorrito de aceite a los fideos. Así, vuelve con la fuente llena de fideos listos para enroscar. Y propone, como un juego: “El que en- rosca primero, gana”. Cuando el cuento termina, hay una página con una foto de la familia y una leyenda que dice: “Esta es mi familia”. De la foto salen pequeñas flechas con las siguientes anotaciones: “Este es

mi papá Martín”, “Este es mi papá Eduardo”, “Esta es mi hermana

Julieta”. “Esta soy yo, Valeria”. Hacia el final del cuento, a nivel de las ilustraciones, notamos que

hay un error en las flechas: donde debería decir “papá Martín”dice “papá

Eduardo”, y viceversa. La imagen de los padres es muy parecida y como

su ropa no tiene colores, la técnica utilizada es el trazo de lápiz, sin

colores, como si fuera un boceto, es difícil diferenciarlos. La diferencia más notoria es que papá Martín lleva camisa y papá Eduardo remera escote en v. Ambos tienen el pelo lacio, y la altura y la contextura física

Gabriela Larralde

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son similares. Son figuras agradables de ver, personas bellas, sin rasgos duros. Se los ve prolijos y bien vestidos. En la siguiente página hay un cuadro en blanco y una pregunta: “¿Y la tuya?”. Es un espacio que interpela directamente al lector para que dibuje a su familia, como una actividad recreativa sumada a la lectura del cuento. En la página siguiente al cuadrado en blanco, la editorial dispone un apartado donde se asegura: “En consonancia con la idea de participación de los/as lectores/as en las historias, cada cuento permi- te, al final de la narración, que ellos/as representen a su familia con la técnica con la que se sienten cómodos/as (dibujo, escritura, etc.) lo que permite incluir su realidad dentro de la diversidad de organizaciones familiares que existe. De esta manera se pone sanamente de manifiesto que las familias son diferentes en su composición, y se propone dialogar sobre sentimientos, inquietudes e interrogantes en torno a ellas. Del mismo modo, los presentes cuentos introducen al tema de roles feme- ninos y masculinos, demostrando, una vez más, que los mismos son intercambiables y no deben responder a estereotipos”. Rescatamos de este texto el uso del concepto “sanamente”. La edi- torial manifiesta la búsqueda por poner de manifiesto que las familias son diferentes en su composición, pero alude a que se hace “sanamente”. Nos preguntamos cómo sería no hacerlo sanamente. Acá volvemos a traer un tema del que hablamos en toda la investigación , que excede a la literatura LGBTTTI para niños/as ya que está presente en la li- teratura para niños/as en general, pero que específicamente vemos que se intenta reforzar en nuestro corpus. Se intensifica el uso de imágenes de “lo sano”, “lo responsable”, “lo amoroso” en los cuentos analizados. Todos los personajes se enamoran perdidamente y es en base a ese gran amor que estas parejas o familias se construyen. Rasgos exacerbados, si los comparamos con los rasgos que aparecen hoy en la literatura para niños/as no LGBTTTI. Como si la representación del amor viniera a cubrir cualquier prejuicio que esta literatura pudiera despertar. “Su cora- zón empezó a latir. Fue un flechazo” afirma el narrador en Rey y Rey. Por su parte, en Se pegaron los fideos la familia se sienta a la mesa, charlan, se divierten. Ninguna de las hijas se porta mal, ambos padres trabajan pero llegan a su casa y cocinan y charlan con sus hijas sobre el colegio. Todo transcurre en un ambiente cálido de compañerismo y respeto, donde no hay lugar para pensamiento o actitudes ambiguas. No hay celos, no hay peleas, no hay gritos, no hay problematización alguna. Incluso la hija menor, Julieta, se para sobre la silla y papá Eduardo sonríe.

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A diferencia de lo que ocurre en Rey y Rey, en Se pegaron los fideos prevalece la alegría, el humor y el compañerismo. El tema central del cuento no es lo LGBTTTI. No se explica la situación de que sean dos padres, ni hay mensajes/moralejas referentes al tema. Sí encontramos un mensaje respecto a tener una actitud de esfuerzo. “Hoy le tocó co- cinar a mi papá Martín (…) la cocina no es lo que más le gusta pero en casa creemos que intentar hacer las cosas que más nos cuestan nos ayuda a crecer”. El mensaje/moraleja está puesto en boca de la narrado- ra y protagonista principal del cuento, la hija mayor, Valeria. Acá vemos cómo, si bien no hay en el cuento un mensaje en torno a la sexualidad de los padres, sí hay uno que tiene que ver con el esfuerzo y la iniciativa. Como dijimos anteriormente, hay un esfuerzo por entrar en la norma, buscando homogeneizarse (Castro, 2011). Los padres aparecen juntos en una sola escena, la de la mesa fami- liar; luego el papá Martín está en la cocina, cocinando. En la foto final los padres se están mirando, abrazados. Papá Eduardo tiene su mano puesta sobre la cabeza de Julieta, que está riendo. Valeria hace una mueca hacia el lector. Si bien los colores son efusivos y van cambiando en cada par de páginas, los dibujos son en trazo borrador y en color blanco y negro. Hay trabajo en los planos, pero no hay trabajo en los fondos de las escenas. No podemos ver cómo es su casa, salvo por una heladera, una mesa y un banquito. El trazo en blanco y negro, la falta de colores en la vestimenta y el parecido entre los padres hace que sea difícil seguir cuál es el padre que cocina y cuál es el padre que está en la mesa. Tanto es así que, como mencionamos, al final del libro –en la foto de “Esta es mi familia”– está invertido el orden de los nombres de los padres. Para hablar sobre el diseño y la ilustración entrevistamos al ilustra- dor del cuento. Fernando Belisario es venezolano y fue contactado por la editorial para realizar los dibujos de toda la serie “Esta es mi familia”. Sobre la estética elegida –trazos en lápiz, pocos fondos y mucho trabajo de los planos– Belisario nos relató: “En el caso de este cuento, le planteé a la editorial hacerlo con el estilo de dibujo y los puntos de vista que se usan en los cómics de acción impresos, y el uso del color se determinó para que de una manera algo subliminal las páginas del libro fuesen la bandera del movimiento GLBT (el arcoíris). Lo del estilo de cómic me pareció interesante y apropiado pues una familia formada por dos pa- dres o dos madres (masculinos ambos, en este caso) necesita de mucho valor. También traté de romper el estereotipo de homosexual afemina-

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do, quería que ambos fuesen masculinos, si bien se ven atractivos y de alguna manera bien vestidos no es esa una característica intrínseca en los hombres homosexuales, también fue muy importante que las ilus- traciones no reflejaran en ningún momento alguna burla o estereotipo del pensamiento colectivo respecto a la homosexualidad masculina. Si bien este tipo de estética no es común en las ilustraciones infantiles –de hecho, mi trabajo en general se caracteriza por la tridimensionalidad en el dibujo y la presencia del trazo del lápiz en el arte final– esta colección me pedía tomar riesgos y creo que fue acertada la estética elegida y el resultado final fue muy bueno”. Sobre la similitud entre los padres y el hecho de que se hayan confundido al final del cuento en la designación del libro, Belisario asegura: “Creo que hubo un error en la diagramación final, eso sí de- beríamos preguntarlo a la editorial, aunque eso pasa con mucha fre- cuencia. De alguna manera quería que los padres fuesen lo que aquí –en Venezuela– llamamos ‘cara común’, que no hicieran una marcada referencia a etnias, estrato social o condición cultural. Me interesaba que se vieran trabajadores y responsables y que se entendiese que eran dos hombres. Sin embargo, para mí son bastante distintos, creo que es por ser el ilustrador”. Sumamos los conceptos expuestos por el ilustrador –“trabaja- dores” y “responsables”– a lo que veníamos apuntando respecto a la normalización que se busca en los textos de literatura LGBTTTI para niños/as. La intención de que estos padres fueran “cara común”, prolijos, alegres, y alejados, como afirma el ilustrador, “de cualquier estereotipo de homosexual afeminado”, hizo que los padres termina- ran por parecerse tanto que incluso la editorial puso sus nombres al revés. Esa necesidad por que se vean “masculinos”, por replicar cierto imaginario de “masculinidad”, vulnera lo literario. Es necesario volver a hablar en este punto de la problemática que vemos respecto al mensaje/moraleja en la literatura para niños/as. Cuando un libro es pensado desde la búsqueda de trasmitir un men- saje, ya sea implícito o explícito, se corre el riesgo de perder calidad literaria, y esto afecta directamente a su público lector, a quienes se los trata principalmente por su condición de niños/as y no por su condición de lectores, que a fin de cuentas es lo que son, independien- temente de su edad.

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78 Los mundos posibles Páginas de Se pegaron los fideos
78 Los mundos posibles Páginas de Se pegaron los fideos

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3.1.3 El vestido de mamá

En la tapa del libro aparece el niño protagonista, sonriendo. Tiene puesta una remera roja con escote en v, arriba el vestido verde de su mamá y con su brazo sostiene una pelota de fútbol sobre el costado de su cuerpo. En la contratapa aparece el niño mirando un lavarropas. Arriba de su cabeza hay un signo de pregunta. El sentido en esta ima- gen puede ser completado una vez que se termine de leer el cuento, no

antes. El texto de la contratapa dice: “Cuando uso el vestido de mamá me observo en todos los espejos de la casa. Hago muecas y hablo como

si fuera otra persona. Es muy divertido”.

La primera imagen que aparece en el interior del libro tiene un fondo celeste y es la familia del niño. Aparecen el padre, la madre y él. Los tres vestidos con traje de baño. El padre y la madre usan tam- bién ojotas y lentes para el sol. Los tres sonríen. El niño se muestra orgulloso y asegura: “Mamá, papá y yo usamos trajes especiales para jugar en la playa”. En la siguiente imagen se los ve abrigados con tapados, botas y gorros. En esta escena, el niño cuenta que en in- vierno a los tres les gusta estar calentitos. Se muestra sonriente, con los brazos abiertos. El fondo cambió a color beige. En la siguiente escena se puede ver a los padres en plena preparación para una fiesta. La madre con la toalla en la cabeza, el padre atándose el moño. El niño asegura que le gusta cuando sus padres se visten para fiestas. Dice también que cuando se van dejan la casa perfumada. Es recién entonces en la cuarta escena donde aparece el vestido de mamá. Se puede ver la imagen de la madre, feliz, que sonríe, con su vestido verde. El niño dice que es un vestido brillante que “parece de ju- guete”. Cuenta cómo su madre lo cuida, lo guarda y dónde lo lleva a lavar. En la próxima imagen el niño está tirado en el piso, dibujando. Tiene una gran sonrisa. Dice: “Me imagino otra ropa con esa tela. Guerreros con capas. Camisetas de fútbol. Uniformes. Mucha ropa con la tela mágica del vestido de mamá”. Los dibujos que el niño realiza son un guerrero y un jugador de fútbol. Está realizando otro que no se llega a ver qué es. Vemos que las elecciones del niño son diversas. Que si bien juega

a

ponerse el vestido de su madre, cuando dibuja imagina guerreros

y

camisetas de fútbol. Se busca así romper con el estereotipo hete-

ronormativo pero también con cualquier otro estereotipo sobre las supuestas prácticas que una identidad de género debería o no tener.

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En otros cuentos, como vimos, cuando hay un niño que, por ejemplo, no juega al fútbol es porque le gusta bailar, jugar con muñecas o hasta pintarse. Acá los gustos son más sutiles y amplios. Es un niño al que le gusta jugar al fútbol pero a la vez le gusta el vestido de su mamá porque tiene muchos brillos y sin saber por qué se siente bien cuando se lo pone. En esta misma dirección, al momento de repensar el corpus, nos preguntamos si este libro debía pertenecer a nuestra categorización

o si no estábamos contribuyendo a considerar una práctica como de-

terminante del género y/o sexualidad de, en este caso, el niño prota- gonista. Tomamos la decisión de incluirlo porque creemos que es un libro que sin ser LGBTTTI, cuestiona representaciones en torno al género masculino y sus prácticas aceptadas socialmente. El libro fue

presentado por sus autores y la editorial en la librería Otras Letras, especializada en cultura LGBTTTI. Al entrevistar a Dani Umpi, le preguntamos por este tema: “Me parece que sí, el cuento es queer. Nosotros decimos que es un libro infantil pero nos parece que ob- viamente es un libro queer. No creo que sea Literatura LGBT(TTI) porque no se centra en la identidad de género, pero sí propone un acercamiento a cuestiones queers”. El libro sigue con la imagen del niño con el vestido verde de su mamá puesto. También tiene puestos los tacos verdes. Se está mirando

al espejo. Se señala con el índice y se ríe. Dice: “Cuando uso el vestido

de mamá me observo en todos los espejos de la casa. Hago muecas

y hablo como si fuera otra persona. Es muy divertido. Acaricio las

piedritas de la tela”. En los siguientes cuadros se ve cómo el niño hace

todo con el vestido de la madre puesto. Salta en sillón, mira televisión. Sale afuera y se hamaca mirando al sol. Entonces aparecen cuatro ni- ños/as, y él asegura: “Los niños de la plaza me miran muy curiosos”. Los niños/as tienen diferentes expresiones. Hay un niño con anteojos

y una pelota que lo mira sorprendido. Una niña pelirroja de ojos celes-

tes que sonríe y se lleva una mano a su boca. Un niño de tez oscura y rulos negros, vestido con ropa de fútbol, con los brazos en la cintura, que lo mira serio y una niña de rasgos orientales sentada con su muñe- ca que se muestra triste. Los cuatro miran al protagonista. El niño se aburre de las hamacas y decide que quiere ir a jugar al fútbol. Dice: “Con las hamacas siempre es igual. Al principio me gustan

y después me aburren. Tal vez me aburra el vestido de mamá. Aún no lo

sé. Quiero jugar al fútbol con mis amigos”. En este pasaje vemos que se

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busca generar una analogía con las hamacas, al destacar que los gustos del personaje pueden cambiar. Pero cuando llega a la cancha para jugar al fútbol sus amigos se ríen de él. El protagonista, con cara de enojado, asegura: “Sentí un calor muy fuerte en el pecho y las orejas. Me vinieron ganas de llorar. Mis rodillas temblaron como si tuviera frío”. Por primera vez en todo el cuento prevalece el color negro en el fondo, y en color blanco, los niños y las niñas, riéndose. El niño vuelve a su casa, con cara triste. Dice: “Caminé despacio hasta mi casa. Me pareció que el barrio estaba vacío y que todo quedaba lejos”. El niño llega a su casa, los padres lo miran preocupados. “Al verme sus caras se trans- formaron como cuando ven una mala noticia en el informativo”. El niño tiene una lágrima en su cara. La madre grita “¡El vestido!”. Los dientes de la madre son puntiagudos y finitos como una piraña, el pelo está parado. La cara del padre también está transformada por la sorpresa, su boca en forma de o, sus pelos parados. Nuevamente el fondo se pone negro. El niño deja el vestido en el piso y corre hacia su habitación. Ahora llora: “Ese vestido me trae demasiados proble- mas. Mis padres. Mis amigos. Todos se transforman al verme con él. ¿Por qué algo tan hermoso les parecía tan feo?”. Entonces los padres golpean la puerta de su dormitorio. “Pedían permiso para entrar”. El niño está al borde de la cama, aún llorando. Su cara muestra incer- tidumbre con la situación que acaba de vivir. Entonces uno de ellos dice (no se especifica si es la madre o el padre): “A nosotros también nos gusta el vestido, pero solo se usa en momentos especiales”. Los padres ahora sonríen, se muestran comprensivos. Están arrodillados y lo abrazan. De arriba de su cabeza sale un corazón. El niño asegu- ra: “Me explicaron que era un vestido caro y si se limpia tan seguido, las piedras brillantes comienzan a desprenderse (…) ¡Qué bueno que me lo explicaron!”. Sigue: “Hay muchas cosas que no entiendo, como las máquinas que limpian sin agua. A veces, mis amigos tam- bién hacen o dicen cosas que no entiendo y que me parecen bastante raras”. En la imagen final se ve al niño con el vestido de la madre, pero ahora no lo está arrastrando, le queda perfecto, como si se lo hubieran arreglado para él. A diferencia de los dos cuentos analizados anteriormente, en El vestido de mamá conflicto tarda en llegar. La presentación de los perso- najes dura más tiempo y se los puede ver en diferentes momentos del año. El foco en las primeras escenas está puesto en la ropa que usan

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según cada ocasión, no en los gustos diversos del niño. Luego el niño comienza a alabar el vestido y a dibujar personajes que usen esa tela. Lo único perteneciente al mundo de las supuestas prácticas y consumos que implican la femineidad heterocentrada en esta escena es el hecho de que sea un vestido, el corte de la prenda, ya que el color es verde. Los muñecos que dibuja son guerreros y jugadores de fútbol. Él mismo tiene puestas medias de fútbol. En el cuento de Rey y Rey notamos que prevalecía la tristeza y la incomprensión. En Se pegaron los fideos analizamos que había un clima festivo y de felicidad. En este tercer cuento, lo que notamos es que hay un clima de alegría pero que ocurre un momento de incom- prensión y de tristeza hacia el final. El protagonista va relatando lo que siente y ve. Lo que disfruta e incluso sus propias incertidum- bres, como cuando dice que como le pasa con las hamacas, no sabe si el vestido de su madre le gustará siempre. Esto se logra con mayor facilidad porque el narrador es el niño y la focalización es interna. El niño se pone muy triste cuando sus amigos se ríen de él y al llegar a su casa cree que también sus padres lo rechazan, a juzgar por la cara de horror que ponen cuando lo ven. Pero rápidamente sus padres hablan con él y le explican que su reacción fue debido a que el vestido no es para usar cualquier día, es un vestido “especial”, le dicen. Entonces el niño comprende que no hay nada de malo en usar el vestido, siempre que sea en una ocasión “especial”. El niño está contento. Aún tiene muchas dudas, que plantea hacia el final del cuento, como por ejemplo cómo son esas máquinas que limpian sin agua, pero ya no tiene dudas sobre el vestido y por otro lado se deja entrever que no está mal tener dudas o no entender algo sobre sí mismo o sobre sus amigos. En cuanto al diseño, los dibujos de los protagonistas tienen mucho detalle, no así los fondos. Otra vez, como vimos en Se pegaron los fideos, el fondo de la casa desaparece para dar lugar a un sillón, un espejo, un televisor a diferencia de los fondos trabajados y con mucho detalle de Rey y rey. Acá, hay un aprovechamiento del color, de la expresión en las caras y de los espacios vacíos.

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Gabriela Larralde 83 Páginas de El vestido de mamá
Gabriela Larralde 83 Páginas de El vestido de mamá

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3.1.4 Conclusiones

Podemos decir que los tres cuentos trabajan de maneras distintas lo LGBTTTI. En Rey y Rey la historia se basa en un príncipe que debe buscar pareja y la encuentra en otro príncipe; en Se pegaron los fideos, la trama está constituida por una comida que sale mal, los fideos se pegan, esto sucede dentro de una familia homoparental; y en el tercer cuento, El vestido de mamá, la narración atraviesa los distintos modos de vestirse que tiene una familia y los gustos de un niño. Encontramos en los cuentos lógicas que por momentos continúan con los parámetros de lo heteronormativo, y cuentos que proponen otro acercamiento a lo LGBTTTI. Es así como concebimos al corpus, como segmentos discontinuos cuya función táctica no es uniforme ni estable, sino como una multiplicidad de elementos discursivos que pueden actuar en estra- tegias diferentes (Foucault, 2011). En Rey y Rey hay un fuerte intento de normalización, más allá de lo LGBTTTI, del mandato real, de las costumbres de la realeza. Esto produce un doble mecanismo, por un lado aparece la obligación de ca- sarse, pero es tan fuerte la norma, que termina por no importar con quién se case. Esto lo que hace es sacarle peso a la cuestión de que el príncipe haya elegido a otro príncipe, en ningún momento del cuento esto aparece mal visto o especialmente resaltado. Por otro lado, los per- sonajes no se muestran perfectos ni tienen conductas lineales. Discuten, se enojan, lloran. Sus cuerpos son grotescos y se manifiestan de esa ma- nera. No hay una búsqueda de la normalidad, de la “cara común”, como sí aparece en el cuento Se pegaron los fideos. Sin embargo, nos sorprende ver que en el único momento en que los príncipes se besan, el beso apa- rece tapado con un corazón. El corazón es el símbolo del amor, como mencionamos más arriba, se exacerba la idea de que están enamorados, de que esa unión es fruto del amor. En Se pegaron los fideos, el centro de la historia no es el hecho de que la familia sea homoparental. En ningún momento se hace alusión desde el texto o la ilustración a esto como algo diferente, sino que se lo natu- raliza y la narración se centra en que se pegaron los fideos. Si bien cree- mos que esto hace que el cuento crezca en lo literario, corriéndose de tratar al tema como algo especial, notamos que es en este mismo cuento en donde los personajes más intentan ajustarse a cierta “perfección”. Lo vemos en sus modales, su ropa, su fisionomía. Como relatamos an- teriormente, no hay peleas, todo transcurre a la perfección o, como la

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misma editorial afirma, “retratados sanamente”. Esto no ocurre ni en Rey y Rey ni en El vestido de mamá, casos en los que sí hay conflicto y problematización respecto al mandato cultural, en el primer caso, o a la sociabilización del niño, en el segundo. En El vestido de mamá los personajes muestran un universo más complejo desde lo narrativo pero también desde la ilustración. Hay al- gunos detalles que podemos destacar: el padre tiene poco pelo, podría- mos decir que se está quedando pelado; la madre tiene sobrepeso y es más alta que el padre, algo que generalmente no se ve en los libros para niños/as. Además, al protagonista le falta un diente, propio del creci- miento. Desde lo narrativo podemos mencionar que si bien se muestran como una familia feliz, no hay datos sobre si los padres trabajan, si coci- nan o si se encargan de la casa. A los padres se los muestran yendo a una fiesta y luego mirando televisión, algo que tampoco suele aparecer en los cuentos para niños/as. También hay un momento donde los padres lo retan al protagonista, es un momento de incomprensión, que luego será solucionado, pero podemos decir que hay conflicto. No específica- mente sobre las preferencias del niño, sino sobre la relación entre padres e hijo. La madre se enoja porque el vestido es para fiestas, es un vestido caro, no es para ir a jugar a la plaza. En este sentido, creemos que El vestido de mamá es el caso que mejor trabaja la representación de prácticas que escapan de la noción de “lo masculino” en la sociedad heterocentrada, y que lo hace desde una perspectiva literaria, creativa. No busca el mensaje o moraleja, aunque el mensaje cero sea imposible. Además, consideramos que, de los tres libros analizados, es en éste en el que prevalece lo artístico. Cuando le preguntamos a su autor acerca del mensaje, nos decía: “El libro es bastante tramposo, porque la narración termina en una pre- gunta, un cuestionamiento del niño sobre lo que siente y el mundo que lo rodea. No tiene respuesta. Esa es la ‘enseñanza’, no todo tiene una respuesta tan concreta, no la sé yo, no la saben los padres, no la sabe un libro”. Vimos que tampoco se refuerzan cuestiones que tengan que ver con el trabajo o la normalidad de la familia y los protagonistas. Si bien se muestran como una familia feliz, no hay datos sobre si los padres trabajan, si cocinan o si se encargan de la casa. Se ve retratada la relación de pareja más allá del vínculo con el niño. También hay un momento donde los padres retan al protagonista, es un momento de incomprensión, que luego será solucionado, pero hay conflicto.

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No específicamente sobre las preferencias del niño, sino sobre la relación entre padres e hijo. Hay conflicto y éste se resuelve desde el cariño y la comprensión, pero desde una lógica propia del cuento y no desde una “naturalidad” o “sanidad” impostada. Se rompe con estereotipos tanto heteronormativos como aquellos pertenecientes a las imágenes LGBTTTI.

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4. Lo trans no es puro cuento

Dentro de la Literatura LGBTTTI para niños/as no encontramos casos en los que se trabaje temáticamente con la idea de adultos o niños/as trans. Podría pensarse que la ampliación de las narrativas no heterocen- tradas sólo es posible hacia la representación de gays y lesbianas, pero no así a otros tipos de orientaciones sexuales y especialmente a otras identi- dades de género. Gays y lesbianas continúan representando las posiciones varón/mujer como categorías de inteligibilidad para los géneros. Al respecto, en su libro Sexualidades Migrantes, Género y Transgéne- ro, Diana Maffía asegura:

Afirmar que los sexos son dos es afirmar también que todos es- tos elementos irán encolumnados, que el sujeto tendrá la identi- dad subjetiva de género de su sexo anatómico y cromosómico, lo expresará y aceptará los roles correspondientes, y hará una elec- ción heterosexual. Lo que escape a esta disciplina se considerará perverso, desviado, enfermo, antinatural, y será combatido con la espada, con la cruz, con la pluma, con el bisturí y con la palabra. (Maffía, 2003: 6)

En este libro, Maffía compila una serie de textos que abordan las sexualidades que no entran en la construcción binaria hombre/mujer. Al hablar de personas trans, estamos hablando de travestis, transexua- les pero también de las personas transgénero.

Las personas transgénero incluyen transexuales (los que sienten que nacieron con el sexo físico equivocado) ya sean preopera- dos/as, postoperados/as y no operados/as; crosdreseros/as, (an- teriormente llamados travestis o travestidos/as), los que usan la ropa del sexo opuesto con el fin de expresar mejor una identidad

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interior de crosgénero; personas intersexuales (anteriormente llamadas hermafroditas) y muchas otras identidades demasiado numerosas como para enumerarlas aquí. Es importante tener en cuenta que el término “transgénero” describe a muchos gru- pos de personas distintas pero relacionadas que usan una va- riedad de otros términos para auto identificarse. Por ejemplo, muchos/as transexuales se ven a sí mismos/as como un grupo separado y no quieren ser incluídos bajo el término campana “transgénero/a”. Muchos/as transexuales postoperados/as ya no se consideran transexuales. Algunos/as transexuales no opera- dos/as se identifican a sí mismos como “transgenderistas”. Más allá de esta variación en la terminología, la mayoría de la gente trans estaría de acuerdo con que su auto identificación es un derecho personal importante, lo cual nosotros apoyamos decidi- damente. (Maffía, 2003: 33)

La invisibilidad de lo trans en la literatura para niños/as es casi total. Si ya dentro de la literatura en general no hay casos, dentro de la literatura específica que tomamos como corpus encontramos que la respuesta es muy acotada. Sólo recopilamos tres libros que tratan el tema: La historia de Julia, publicado en España en 2008, la novela es- tadounidense Boy 2 Girl, de Terence Balcker, publicada en 2004 –a la cual no pudimos acceder y por ello no será analizada– y el cuento Bron y el dragón, publicado por la editorial argentina Bajo el arcoíris en 2011. El primer cuento que analizaremos es La historia de Julia: la niña que tenía sombra de niño, escrita por Christian Bruel e ilustrada por Anne Bozellec. Su primera publicación fue en el año 1976, en Francia, oportunidad en la que vendió más de cinco mil ejemplares. Luego se editó en España, en 1980, pero con varias páginas censuradas. Recién en 1997 la versión original volvió a publicarse en Francia y a partir de ahí se respetó el original. Se trata de un cuento que se enmarca dentro de lo que llamamos cuentos realistas y tematiza lo transgénero en niños/as. Julia es una niña diferente, no le gusta peinarse ni jugar a los juegos que juegan otras niñas. Sus padres la retan porque no se arregla o porque actúa de manera brusca, “parecido a un niño”, como se asegura en el texto. Hasta que un día, Julia descubre que su sombra no es de niña, sino de niño, y por ello busca un lugar en donde pueda no tener sombra. Está asustada. Se pregunta: “¿Y si la sombra tiene razón?”. Julia piensa que bajo tierra no hay luz, entonces tampoco habrá sombras, así que decide cavar un

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pozo para meterse. Pero mientras lo hace, aparece un niño que es lo contrario a ella, pues él se comporta como niña. Ambos quieren huir de esta vida al no sentirse comprendidos, dicen: “Todos quieren que los niños se comporten como niños, y las niñas como niñas pero ¡nadie sabe dónde meter a los niñoniñas!”. Y resuelven, “creo que se puede ser

ambos a la vez si uno quiere”. Para este entonces, los padres de los dos niños/as, muy preocupados por la ausencia de sus hijos, habían salido en búsqueda de ellos. Julia y su amigo deciden salir del pozo y volver

a sus casas, después de todo, ahora saben quiénes son. “Julia es Julia”

dice al final el texto. El libro fue animado y subido a YouTube, donde acumula más de 1000 vistas. 30 El recurso que utiliza este cuento nos recuerda al de Peter Pan quien también presenta una disociación con su sombra. En el caso de Pe-

ter Pan, la pierde por saltar rápido desde una ventana y cuando vuelve

a recuperarla es Wendy quien tiene que cosérsela para que no vuelva

a escapársele. En este cuento la sombra es utilizada para representar

aquello que la niña siente y, además, ve. Su sombra es de niño. Julia pasa por la angustia de sentirse incomprendida de ver que a su alrededor no hay niñas como ella, con sombra de niño. Además, sus padres la retan para que se adecúe a lo que se espera de una niña. Encontramos que lo trans implica una complejidad mayor en su representación en la literatura LGBTTTI para niños/as. Como expre- samos al comienzo del capítulo, y vemos en este caso, lo transexual, lo transgénero, escapa a las posiciones de varón/mujer como categorías de inteligibilidad para los géneros. Tanto es así que cuando los protago- nistas deben nombrarse a sí mismos, eligen la expresión “niñaniño”. Es en este significante en donde puede verse la lucha por la representación de esas identidades que sienten propias aunque no puedan atribuirle un nombre. Entendemos al discurso no simplemente como aquello que traduce las luchas o los sistemas de dominación, sino como aquello por lo que, y por medio de lo cual, se lucha (Foucault, 2011). En ese sentido, creemos que este cuento logra retratar lo que le pasa a Julia y a su amigo sorteando la lógica heteronormativa reinante desde su misma estructura. Los protagonistas no incorporan otros términos, pero

sí introducen otra figura –la construcción “niñaniño”– que escapa a lo que

ellos conocen y que los identifica por lo menos como diferentes a la niña

30 Disponible en: http://www.youtube.com/watch?v=nmznV8n0aqY [25/06/2014].

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o al niño que la sociedad y sus padres esperan que sean. En ese punto,

cuando encuentran cómo nombrarse, los protagonistas se tranquilizan y deciden volver a su casa. Incluso, al caminar hacia su casa vemos la som- bra de Julia y ya no es tan claramente la de un niño, es una sombra más cercana a lo que físicamente vemos de Julia. Por ejemplo podemos notar

que la sombra tiene vestido, igual que Julia, algo que antes no tenía. Y el cuento termina con la frase: “Julia es Julia”, porque ya fue aclarado para

la protagonista y para los lectores, que Julia es una “niñaniño”, entonces

sucede una especie de retorno de Julia a tener su imagen, su sombra. La disociación que veía antes ahora no es tan marcada, ahora sabe quién es más allá de lo que la imagen o su sombra muestren. El segundo cuento que analizaremos es Bron y el dragón, escrito e ilustrado por Nimphie Knox (Sofía Olguín). 31 El libro digital de des-

carga gratuita fue publicado por la editorial argentina Bajo el arcoíris en 2011. A diferencia del cuento anterior, este se enmarca dentro de lo que llamamos cuentos maravillosos, y desde allí trabaja la transexualidad. Bron y el dragón es la historia del dragón Absalón, que quiere casarse con

la princesa Julieta, pero ella siempre lo rechaza. Su amigo, el príncipe

Bron, le aconseja que se olvide de la princesa y que no esté más triste. A Bron no le gustaba ver a su amigo triste porque estaba enamorado de él. Una tarde, una extraña y maravillosa poción cae en manos de Bron. El joven príncipe toma la poción y se convierte en una princesa. Se siente bien, igual que antes, pero ahora es mujer. El dragón está “perturbado porque la princesa era realmente bella”, dice el cuento. “Tienes tu mis- mo pelo y tu linda sonrisa, ¿pero dónde están tus botas, tu espada y tu camisa…?” le pregunta el dragón Absalón al príncipe Bron. Entonces le propone ir a una bruja para que vuelva a transformarlo en hombre como antes, pero el príncipe Bron no quiere. “La princesa Bron se sentó en

el suelo, pensativa y nerviosa. ¡No quería volver a ser príncipe! ¡Siendo

princesa era dichosa!”. El dragón está confundido, se agarra la cabeza con las garras, pero le dice lo que piensa, que es muy bonita así y agrega:

“Si ahora te sientes feliz, yo comparto tu sentimiento”. Pasan los meses y finalmente el dragón se enamora de la princesa y se casan. A diferencia del cuento anterior, en Bron y el dragón no sólo está el deseo de ser distinto sino que asistimos a la transformación de uno de los personajes. El príncipe se convierte en princesa mediante una pócima

31 La segunda edición del libro está ilustrado por Jimena Takewind.

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mágica. La transformación es producto de una casualidad, pero previo a eso, el príncipe expresa su deseo por Absalón. Otra diferencia que po- demos notar con La historia de Julia es que acá el personaje trans no siente incomodidad en ningún momento, es el entorno el que se muestra confundido, entorno representado, en este caso, por el dragón. Bron tiene sólo un momento donde se pone “nervioso”, pero rápidamente elige ser princesa. En ese mismo momento, la narración se modifica. El narrador comienza a llamar al príncipe Bron como “La princesa Bron” sin ningún tipo de aclaración, dice que está “pensativa y nerviosa”. Finalmente, el dragón la acepta, y no sólo eso, sino que se enamora y se casan.

Ambos cuentos trabajan la identidad de género y la orientación se- xual de una manera eficaz y dando lugar a lo literario creativo. Nos resulta llamativo que la temática no forme parte de más cuentos de la literatura LGBTTTI para niños/as. Encontramos en lo trans la mayor manifestación del desfasaje existente entre la ley y la cultura. En la in- troducción de este trabajo mencionamos que ya en 1983, con la ley de divorcio vincular en vigencia, no había libros para niños/as que dieran cuenta de familias con padres separados, siendo que existía el regis- tro de que un 10 por ciento de la población estaba separada de hecho. Luego encontramos que con la modificación de la ley de matrimonio y según datos del censo realizado en la Argentina en 2010, más de cinco familias tenían ya su núcleo constituido por dos hombres o dos mujeres. Por otro lado, el 9 de mayo de 2012, se aprobó en la Argentina la Ley de identidad de género. Estamos en presencia entonces de dos desfasajes:

por un lado, el que existe con las leyes que vienen a reconocer derechos para arreglos familiares o para identidades de género y/o orientacio- nes sexuales ya existentes; y por el otro, aquel que vincula la ley con la cultura, en nuestro análisis, la literatura para niños/as. Y mientras vemos que –desde 2001 en adelante– existen cada vez más textos con protagonistas gays o lesbianas y cuentos con familias homoparentales, no encontramos más casos de transexualidad, transgénero, intersex o travestismo en nuestro corpus, como tampoco otros tipos de arreglos familiares. Por otro lado, cabe preguntarnos cómo se representaría a una travesti –al nivel de las ilustraciones– en un cuento para niños/as. Nos preguntamos, y este es uno de los caminos que se abren para un próximo análisis, ¿cómo podrían representarse gráficamente identida- des de género diferentes de varón y mujer? ¿Cómo sería la ilustración, qué atributos tendría su imagen? ¿Habría que explicar en el texto que

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nacieron con otras identidades de género? Estas preguntas nos devuel- ven al problema de la clasificación, la nominación y la representación como espacios que implican, de suyo, normatividad y exclusión. Estas cuestiones constituyen núcleos relevantes de las discusiones en torno de las políticas identitarias y son imprescindibles para imaginar otras –nuevas– formas de inteligibilidad de los géneros y las sexualidades.

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Conclusiones

A

través de la presente investigación, pudimos registrar que en la literatu-

ra

para niños/as –a partir del año 2000– se empezaron a incluir con más

asiduidad la representación de diversas identidades de género y orien- taciones sexuales, que incluían específicamente los retratos de familias

homoparentales. Esta inclusión no se realizó de manera aislada, y en este sentido pudimos trazar un mapa de cómo empezó a tejerse una red de autores, traducciones y editoriales que quisieron darle más visibilidad

a estos temas. En algunos casos, esta visibilidad estuvo más ligada a la

militancia LGBTTTI y, en otros, menos. Si bien la mayor cantidad de textos provienen de Europa y Estados Unidos, a nivel latinoamericano hemos encontrado casos en los que algunos autores han incursionado en la temática, así como también editoriales que han traducido textos al español y otras que han editado textos propios, como Criatura Editora, en Uruguay, o Editorial Albatros, Editorial Del Molino, La editorial de La librería de Mujeres y la Editorial Bajo el arcoíris, en Argentina. El recorrido que realizamos tuvo como objetivo reflexionar en torno a los modos de representación de personajes LGBTTTI en la literatura

para niños/as. Esta reflexión implicó, por un lado, ver qué tipo de libros están disponibles hoy en el mercado y, por el otro, el análisis de cómo es trabajada la temática. Analizamos los antecedentes, los tipos de cuentos

o novelas que se encuentran hoy en el mercado para representar las

diversidades 32 de géneros, sexualidades y homoparentalidades y cómo éstos se relacionan con los temas y personajes que representan. La caracterización detallada de dichas representaciones –los tópicos en torno de los que se desarrollan, las modalidades enunciativas y opera-

32 Entendemos a las personas heterosexuales como parte de esta diversidad, con prácticas tan amplias como imaginables, pero no nos centramos en ellas para el análisis.

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Los mundos posibles

ciones retóricas– fue necesaria para analizar los modos de representación de sujetos, prácticas y relaciones sociales disidentes de la normativa he- terosexual en la literatura para niños. Nuestro corpus estuvo compuesto por distintos tipos de textos y de abordajes en cuanto a la temática. Lo tomamos como un discurso discontinuo, entendiéndolo como un espacio siempre de lucha, una multiplicidad de elementos discursivos que actúan, como vimos, incluso de manera contradictoria (Foucault, 2011) en el in- terior de la literatura LGBTTTI para niños/as. Vimos cómo, con el propósito de diferenciarse, los textos analiza- dos incorporaron de distintas maneras elementos que los distinguen de la literatura para niños/as de carácter heterocentrada, que son hoy la mayoría en el mercado. En principio, su temática, los personajes, las historias, pero también la utilización de los títulos, sus dibujos de tapa, los colores, entre otras cuestiones. Esta búsqueda por tener una visi- bilidad en el enorme mercado de libros para niños/as busca escapar de la exclusión a la que fueron sometidos durante muchos años es- tas temáticas. Los procesos de selección de lo real representado en un tiempo y espacio implican no sólo formas de exclusión directa –dejar afuera lo prohibido, aquello de lo que no se puede hablar, de lo que no es conveniente hablar– sino también modos de inclusión deformada, es decir, modalidades de representación distorsionada (estigmatizante, criminalizante, patologizante) de aquel a quien se ubica en el lugar de la otredad. Empujar esos límites de lo decible así como acercar las repre- sentaciones a modalidades más plurales e igualitarias es complejo y hay ciertas zonas especialmente sensibles; en términos de Foucault (2012), hay regiones donde la malla está más apretada, allí donde se multiplican la casillas negras; son las regiones de la sexualidad y la política. Dentro de la literatura LGBTTTI para niños/as encontramos di- ferentes tipos de representaciones de arreglos familiares: en cuanto al lugar que ocupan en las tramas, en cuanto al modo en que se construyen hacia el interior de la historia y también en la forma en que interpelan al lector a través de ciertos tipos de moralejas implícitas, actividades, frases, sonrisas, ausencia de peleas, etc. Vemos que, si bien los textos analizados en el capítulo 2 podrían en- marcarse dentro de una apuesta a retratar modelos de familias no hetero- normativas, en el caso de Se pegaron los fideos hay una necesidad excesiva por que esas familias se muestren “sanamente” (como dice la editorial), erradicando toda posibilidad de conflicto, discusión o malos entendidos. Un ejemplo de ello es que los padres son tan parecidos físicamente que

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hacia el final del cuento la editorial confunde sus nombres en el recuadro donde aparece toda la familia junta. Esta marcada intención por que se vieran “trabajadores, responsables” la vamos a leer en el texto en la frase de Valeria cuando dice que sus padres durante el día “van al trabajo”. El trabajo también aparece en uno de los libros antecedentes, Heather Has Two Mommies, donde se ve a qué se dedican cada una de las madres. Mamá Catalina es médica y mamá Julia es carpintera. Aquí también está la selección de una profesión y un oficio. En Rey y Rey no aparece la dimensión del trabajo asalariado pero sí está la noción de gobernar. La

reina está cansada de gobernar, es el turno del príncipe de ejercer su cargo

y por eso es necesario que se case, porque soltero no puede hacerlo. De

esta manera la normalización (Foucault, 2011) toma cuerpo. La reina le exige a su hijo que se adecúe al proceso de regulación de la vida. Así, la responsabilidad en tanto trabajo, u obligación, aparece en estos tres textos. En el único cuento en que no aparece es en El vestido de mamá,

donde no se hace alusión al trabajo de los padres. Por el contrario, se los ve mirando televisión. De los tres libros analizados en profundidad, El vestido de mamá es el que más se acerca a la perspectiva que nos interesa rescatar. Consi- deramos que cualquier lector, cualquiera sea su edad, tiene el derecho

a acceder a un cuento cuya perspectiva sea literaria. El libro es inge-

nioso, sensible, creativo y conmovedor desde su poética. Consideramos de suma importancia retomar la noción expuesta por Valeria Sardi de rescatar y privilegiar fuertemente una perspectiva literaria a la hora de

pensar en libros para niños/as, cualquier sea la temática elegida. Se trata de recuperar nociones de lo literario que posibiliten construir sentidos

y, por lo tanto, descubrir en la lectura las decisiones estéticas, poéticas y

discursivas que cada escritor toma cuando inventa y crea un mundo de ficción (Sardi, 2011).

Y si bien cada vez hay más textos sobre familias homoparentales, gays

y lesbianas, casi no encontramos cuentos cuyos protagonistas o personajes

sean transexuales, travestis, transgénero o intersex. La exclusión de estos textos en la literatura para niños/as es total y por más que en apariencia el discurso sea poca cosa, las regulaciones sociales en las que se enmarca revelan rápidamente su vinculación con el deseo y el poder.

El discurso no es simplemente lo que manifiesta (o encubre) el

deseo; es también el objeto del deseo; pues (…) el discurso no

es simplemente aquello que traduce las luchas o los sistemas de

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Los mundos posibles

dominación sino aquello por lo que, y por medio de lo cuál se lu- cha, aquel poder del que quiere uno adueñarse (Foucault, 2012).

Para la editorial argentina Bajo el arcoíris, una de las mayores sa- tisfacciones de este proyecto se las dio Eva, una activista española que les escribió agradeciéndoles la publicación del cuento Bron y el dragón, al que había accedido gratuitamente vía web. El texto –que analizamos oportunamente el capítulo 4 “Lo trans no es puro cuento”– relata la historia de un príncipe que se convierte en princesa. La alegría de Eva estaba más que justificada: David, su hijo trans –que antes se llamaba Sofía, igual que la autora–, por primera vez podía leer un cuento en el que se realizaran sus deseos de transición. Como vimos a lo largo de este trabajo, el problema de la repre- sentación es uno de los temas recurrentes. Hablamos de la literatura como forjadora de las ideas, no sólo de género y sexo, sino también de familia y nación. Pensamos a la literatura como parte de una cultura formadora de opinión y legitimización (Melo, 2011). En este caso, como en el caso de la autora de William’s Doll, la legitimación de la diversidad no es fácilmente encontrada en la literatura para niños/as. Entendemos la importancia de que se incluyan estos temas porque son, precisamente, los relatos de una época los que sostienen los pa- trones culturales de su tiempo y espacio. La “normalidad” o la “ciuda- danía” se construyen desplazando de la representación los modelos de vida y de conducta y las relaciones sociales que no se ajustan a ellos. El discurso social es el monopolio de la representación de la realidad (Fossaert en Angenot, 2010). Si bien los libros citados buscan romper con ciertos tabúes y de esa manera ampliar el modo en que es retratado un niño/a, sus prácticas y los diferentes tipos de arreglos familiares, aún existen temas que no se tocan. La transexualidad, la intersexualidad, la transgeneridad son ejemplos de ellos. Es imprescindible que estos temas empiecen a for- mar parte de la agenda de autores y editoriales para reducir el desfasaje que existe entre la ley y la cultura.

La hegemonía puede percibirse como un proceso que tiene efecto de “bola de nieve”, que extiende su campo de temáticas y de saberes aceptables imponiendo “ideas de moda” y parámetros narrativos o argumentativos, las búsquedas de originalidad y las paradojas se inscriben también en referencia a los elementos do-

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minantes, confirmando esa dominancia aun cuando traten de disociarse u oponerse a ella. (Angenot, 2010)

* * *

Es un largo camino el de la inclusión de las distintas identidades de género y/o orientaciones sexuales dentro del movimiento LGBTTTI como así también dentro de las identidades heterosexuales, que conlle- va diferentes tramos y apuestas. Creemos que en un futuro no muy leja- no la literatura LGBTTTI para niños/as debe terminar. Debe fundirse en la literatura para niños/as “a secas”. Debe dejar de lado el mensaje/

moraleja para que lo literario crezca. Para que la creatividad, la poesía

y la ilustración sean los protagonistas de las historias, como vimos que

sucede en El vestido de mamá. De esa manera, estos textos tendrán más espacio en las librerías y serán más atractivos para los niños/as que son reacios a la moralización. Es necesario que los personajes gays, lesbia- nas, transexuales, transgénero, intersex y las familias homoparentales estén, pero que no necesariamente constituyan el foco de la narración. Que constituyan un elemento más dentro de la historia, una realidad más. E incluso, ¡qué desaparezcan! Quitándole peso, salvo que el relato

así lo requiera, a las identidades de género, a las orientaciones sexuales

e incluso a los tipos de arreglos familiares y a las prácticas asociadas a

ciertas identidades de género heterocentradas. Aspiramos a que estos temas se fundan de manera literaria entre las otras temáticas comunes entre los niños/as. Para que estos temas dejen de ser borde y sean parte del discurso en la niñez. Para cubrir un espectro más grande del que ahora cubren y para que triunfe lo literario, el ejercicio de la lectura en los niños/as y la manifestación de las distintas realidades que existen en el mundo. Para acortar la brecha entre ley y cultura. Para generar representaciones que incluyan al mo- vimiento LGBTTTI en la niñez que legitimen distintas identidades de género, orientaciones sexuales y arreglos familiares; y no sólo legiti- men sino ¡que las forjen! entendiendo al discurso como un dispositivo de comunión dentro un campo político de estructura heteronormativa (Angenot, 2010; Melo, 2011; Foucault, 2011).

Apéndices

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1. Catálogo de libros por año

2000

- Rey y Rey, Linda de Haan y Stern Nijland, Holanda: Haarlem

Gottmer. La reina ha decidido que es hora de que su hijo, el príncipe, se haga cargo de gobernar el reino, pero para eso necesita casarse. Así que la rei- na organiza un baile, en el cual desfilan un sinfín de princesas, que no convencen al joven heredero, hasta que llega una joven muy hermosa, acompañada de su hermano –un bello y joven príncipe– y así es como los dos jóvenes príncipes se enamoran. Existe una secuela que aborda la pro- blemática de la adopción de niños/as por parejas gays: Rey y Rey y familia.

- Hello, Sailor, Ingrid Godon y Andre Sollie, Nueva Zelanda: Mac-

millan Books. Matt y su amigo Sailor se quieren mucho. Mientras Sailor está mar adentro, Matt planea navegar alrededor del mundo con él cuando vuelva. Lo discuten con sus amigos Felix y Rose. Finalmente, luego de varias dudas, se van juntos a navegar por el mundo. El diario británico The Ob- server afirmó: “Es un hermoso libro que muestra, tal como debería, que el amor entre dos hombres es tan natural y profundo como cualquier otro”.

2001

- El príncipe enamorado, Carlos Recio Alfaro y Enrique Hurtado, Espa- ña: Ediciones La Tempestad. Está ambientado en el siglo XIV, durante el reinado de Jaime II, conde de Barcelona y rey de Valencia. A su primogénito, destinado a heredar los reinos de las cuatro barras, le llaman el Príncipe Alegre,

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Los mundos posibles

por su simpatía. Pero pronto deberá decidir entre sus deberes como príncipe y el amor y la libertad, ya que se enamora de un sirviente hombre.

2003

- Paula tiene dos mamás, Lesléa Newman, España: Editorial Bellaterra

(editado originalmente en 1989 en Estados Unidos). Paula tiene como número favorito el dos: tiene dos brazos, dos pier- nas, dos ojos, dos manos, dos pies y dos mascotas. Pero además, tiene dos mamás: mamá Julia y mamá Catalina. Cuando Paula ingresa al jar- dín de niños/as, se da cuenta de que su familia es distinta a la del resto de sus compañeros/as. Tiene dos mamás y no tiene papá. Junto a su descubrimiento, también se da cuenta de que muchos de sus compañe- ros tienen familias distintas: David tiene un papá y una mamá; Miriam, una mamá y una hermanita pequeña; Qi tiene dos papás; y Pedro, una mamá, un padrastro y un papá.

- La princesa Ana, Luisa Guerrero, España: Editorial ONG por la no

discriminación. Ana era una princesa a la que le encantaba leer y jugar con ani- males. Un día, su padre –el rey– le dice que pronto tendrá que casarse. Por suerte, Ana tenía a su amiga la ranita con quien podía desahogarse cada vez que le presentaban a un príncipe nuevo. Ana estaba muy triste porque no quería casarse con ninguno de esos hombres. Y entonces un día Ana le dice a la ranita que le gustaría casarse con ella. La ranita se sorprende y Ana se agacha a darle un beso. La ranita entonces se con- vierte en una mujer y juntas van a hablar con los reyes. Les dicen que se querían casar porque sea amaban, y el rey lo permite. Y así fue el primer reino con dos reinas. En octubre de 2010, la historia fue adaptada y llevada al teatro por la compañía Tarambana, en Madrid, España, bajo la dirección de Eva Bedmar. En diciembre del mismo año, la obra obtuvo el pre- mio Sal a escena contra la discriminación, el cual es concedido por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad del Gobierno de España.

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2004

- Mamas mías, Vanesa Sondeen, España: Editorial Mairi. Lucía es una niña de cuatro años, que lleva una vida como la de cualquier niño a su edad. Eso sí, tiene dos madres. Y con ellas va a la playa, quedan con la familia, van al monte con amigos. La autora cuenta su día a día, buscando una lectura fácil para los más pequeños: frases cortas, con rimas, etc. En una nota para el diario Euskal Herria, la autora dijo: “Hasta ahora, apenas encontramos en la literatura infantil obras que reflejen los cam- bios que ya están ocurriendo, y cuanto antes un niño empiece a conocer estas situaciones, a través de medios que para él son cotidianos como cuentos, cómics, dibujos animados, antes integrará esta situación de una forma normalizada. Lo ideal es que el niño integre la idea de la homose- xualidad en una forma natural y no traumática, con la misma facilidad y

normalidad con la que integra otros cientos de ideas durante su infancia. Además, pienso que una muy buena forma de integrar nuevas ideas y valores en la sociedad es comenzar desde el principio, con los más peque- ños. Y no sólo pienso en niños/as en familias homosexuales, está dirigido

a todos los niños/as sea cual sea su entorno familiar: homosexual, hetero- sexual, monoparental… y por supuesto, a sus padres”. 33

- Boy 2 Girl, Terence Balcker, Estados Unidos: Macmillan Books. La madre de Sam muere en los Estados Unidos, así que Sam es

enviado a Inglaterra a la casa de la hermana de su mamá, o sea su tía. El día que tiene que empezar el colegio, su primo Matthew y los amigos de su primo le dicen que para demostrar que va a ser un verdadero ami- go tiene que hacer una prenda, entrar al colegio como si fuera una niña. Resulta que Sam hace de niña muy bien y nadie se da cuenta. Engaña

a todos en el secundaria Bardbuy Hill School y comienzan los más

disparatados momentos.Todo se complica cuando el padre de Sam, que acaba de salir de prisión, va a Inglaterra a buscarlo.

- ¡Nos gustamos!, Juanolo, España: AMPGIL. ¿Qué le gusta a un hombre de una mujer? ¿O de otro hombre? ¿Qué le gusta a una mujer de un hombre? ¿O de otra mujer? Estas son algunas

33 Disponible en: http://www.vivotopia.org/vanessa/illustration/articles_spa.html

[27/06/2014].

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Los mundos posibles

de las preguntas que se hace este libro, que busca retratar que a todas las personas les gusta alguien y que existe una inmensa variedad de gustos.

2005

- And Tango Makes Three, Parnell Richardson y Justin Richardson, ilus-

trado por Henry Cole, Estados Unidos: Editorial Simon & Schuster Children’s Publishing. (También publicado en España por la Editorial Serres con el título Tres con Tango). Basado en una historia real. Roy y Silo son dos pingüinos barbijos del zoológico del Central Park, en Nueva York. Después de algún tiempo, en 1998, Rob Gramzay, el guarda del zoológico, descubre que estos dos pingüi- nos machos –que estaban siempre juntos– eran pareja. Y no sólo eso, sino que todos los años intentaban encubar una piedra, por no tener un huevo fértil como las otras parejas. Entonces, en el año 2000, Gramzay les puso

un huevo de otra pareja para ver qué hacían. Ellos lo incubaron turnándose

y así nació Tango, el primer pingüino barbijo en cautiverio con dos papás. El libro obtuvo numerosos premios: Asociación Americana de Bi- bliotecas: Libro Infantil Distinguido; Premio Henry Bergh de la Socie- dad Americana para la Prevención de la Crueldad contra los Animales; Nickelodeon Magazine: Mejor Libro Familiar del Año; Premios Bank Street College of Education: Mejor Libro del Año; Elegido por el Con- sejo Cooperativo de Libros Infantiles; Lambda Literary Award: finalista.

- El secreto de las familias, Carlos de la Cruz, ilustrado por Antonio

Acebal, España: Editorial Coleutivu Milenta Muyeres. ¿Existen las verdaderas familias? ¿Qué es lo que hace que una fa- milia sea auténtica? Son algunas de las preguntas que aparecen en el libro. En este cuento, Carlos y Mario, dos niños que viven con sus dos mamás, tratarán de encontrar las respuestas a estas preguntas.

- Las bodas reales, Ana Rossetti y Jorge Artajo, España: Bellaterra. Es una historia de casamiento entre dos mujeres, en la que se mues- tran diferentes tipos de uniones entre personas del mismo sexo.

- Piratas y quesitos, Carmen Herrera y Luis Fililla, España: A Fortiori. Miguel es un niño que está nervioso y no puede dormir porque, al día siguiente, se va de excursión con sus tíos. Recuerda la última esca-

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pada que hizo con ellos, a un parque temático de Piratas, Isla Tesoro. Miguel cuenta que sus padres no están casados y su tío homosexual dice que querría tener un hijo como él. En la contratapa sus autores aseguran: “Apostamos por redefinir el concepto de familia como aquello que constituye nuestro lugar en el mundo. Allí donde siempre queremos y podemos regresar, porque se nos recibe con los brazos abiertos, donde quienes pertenecemos a ella nos queremos y nos lo expresamos y donde la diversidad es un valor positivo, porque nos enriquece. Queremos transmitir a las generacio- nes futuras que lo que define una auténtica familia es el amor que nos tenemos quienes la constituimos, independientemente del número de personas que la integramos, del sexo al que pertenecemos, de nuestra raza, del tipo de pareja que formamos, o de si somos hijos biológicos o adoptados”.

- Amigos y vecinos, Lawrence Schimel y Sara Rojo, España: Ediciones

La Librería. Cuenta la historia de Edu y Paco, dos niños que viven en el barrio de Chueca de Madrid. Edu vive con dos padres y Paco, con ninguno, aunque su madre tiene un novio nuevo que no le cae nada bien.

- Isla Mágica, Raquel Estecha Pastor y Ángel Domínguez, España: A

Fortiori. En la Isla Mágica de “Nunca Llueve” nada crece y los niños se deses- peran porque siembran semillas y, como no llueve, nunca las verán crecer. Ana Ling es una de esas niñas que suspira por una buena lluvia. Sus madres, mami y mamá Ruth, la consuelan y la alientan para que sueñe. Es más, las dos le cuentan cómo llegó Ana Ling a ellas y la niña se siente querida y es feliz. Una de las nubes se entristece al ver a los niños llorar y entonces ella misma se resquebraja y empieza a llover; otras nubes se contagian y así cae un buen chaparrón. La Isla Mágica, asegura el libro, ya nunca más será un lugar desértico, sino lleno de luz y de flores.

- Ana y los patos, Manuel R. Lorenzo y Bernardo Erlich, España: A

Fortiori. Ana y los patos es la historia de dos madres que tratan de colmar la curiosidad de su hija, una niña adoptada que duda a quién de las dos

debe dar la flor el Día de la Madre.

106

Los mundos posibles

- Tengo una tía que no es monjita, Melissa Cardoza, México: Patlatonalli. Es la historia de una niña que quiere mucho a su tía y disfruta pa- sando tiempo con ella. Pero su tía no es como todas las tías. No quiere casarse, ni tener hijos, pero tampoco es monja. Su tía tiene una novia y son muy felices juntas.

- El día de la rana roja, Esther Elexgaray Cruz, ilustraciones de Raúl Domínguez Pazo, España: A Fortiori. Héctor, el príncipe del país diminuto, sufre un hechizo de la Con- desa Morgana: sólo encontrará el amor verdadero si consigue besar a

una rana roja. Cuando por fin la encuentra y la besa, la rana roja se con- vierte en un apuesto joven: el príncipe Adrián. Los padres de Héctor deciden encargarle al sastre unos pantalones para su yerno, en lugar del vestido de novia que ya tenían confeccionado para la ocasión. Héctor

y Andrés adoptan a la niña huérfana que había llevado la rana roja al reino.

2006

- Marta y la sirena, Luisa Guerrero, España: Ellas Editorial. Marta era una niña que vivía en un pueblo costero. Le gustaba ir a

pasear y a jugar a la playa. Una sirenita que se acercó un día a la costa

la vio “y tanto le alegró aquella niña que, a partir de ese momento, cada

vez pasaba más ratos nadando cerca de la playa”. Las dos fueron cre- ciendo y un día se conocieron. Fue pasando el tiempo y ocurrió que se enamoraron y decidieron vivir juntas.

- Niños valientes, Manuela Olten, España: Ediciones Serres. “Los niños no le temen a nada. No son como las niñas que se hacen pipí en la cama y le tienen miedo a los fantasmas”, dice uno de los niños valientes que protagonizan este cuento. Pero a través del cuento el niño verá que no es tan así…

- Aitor tiene dos mamás, María José Mendieta y Mabel Piérola, España:

Ediciones Bellaterra. Se trata de un cuento en el que su protagonista, Aitor, es hijo de dos mujeres. Aitor es un niño de 9 años que a pesar de ser feliz es rechazado por alguno de sus amigos porque tiene dos madres. Es necesario un

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cambio de vida y de domicilio para que Aitor y sus mamás encuentren de nuevo un buen lugar para ubicar su hogar, un lugar donde hay mu- chas familias diferentes: monoparentales, con cuatro o un hijo, parejas del mismo sexo… En esta ocasión la oportunidad la ofrece el traslado desde un pueblo a la ciudad, el camino inverso al que años atrás realiza- ron estas mujeres en el intento de proporcionarle a su hijo un ambiente sano para que creciera.

- Iris y Lila, Ana Mujika, España: Editorial Aldarte. Iris y Lila son las protagonistas de esta historia. Se quieren y desean estar juntas, pero en “el reino de cerca” viven el conde y la madre del príncipe, que están buscando una chica para que se case con el prínci- pe. A este no le gusta ninguna de las candidatas que le presentan, y el conde decide encargar a Koplas y a Azkarratxin que secuestren, “en el reino de lejos”, a Iris. Se desencadena a partir de aquí la historia en la que Lila tendrá que liberar a Iris.

- Manu pone la mesa / Manu, ¡no! / Manu se va a la cama, Lucía Moreno

Velo, ilustraciones de Javier Termenón, España: Editorial Topka. Colección de álbumes ilustrados dirigidos a niños y niñas de 0 a 3 años. Cada título explora una situación o un conflicto de la vida diaria de Manu y sus dos mamás. Los libros son bilingües (inglés-español).

- Yuno y su nueva familia, Oswaldo C. Martín, España: edición de autor. Yuno y su nueva familia es una novela para niños estructurada en capítulos. Yuno es un niño peruano de 8 años que relata cómo es su vida tras ser adoptado por una familia con dos papás españoles. Yuno no considera extraña a su familia, para él es sólo un tipo de familia más entre todas las que conoce en su entorno.

2007

- Tengo 3 mamás, Beatriz Moreno y Luis Tobalina, España: Editorial

La Librería. Cuando sus padres se separan, Sofía empieza a tener las cosas repe- tidas: dos casas, dos camas, dos cepillos de dientes. Puede ir dos sábados seguidos al parque para hacer dos, cuatro, seis actividades distintas. Poco después, Sofía tiene que aprender a contar más rápido porque su mamá

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Los mundos posibles

se pone de novia y ella pasa a tener dos mamás… y luego tres… por la mujer de su papá. “¿Tres mamás? Eso es imposible”, gritó su amigo Raúl.

- Anoche hablé con la luna, Maria Ángels Gil Vila y Mabel Piérola, Es- paña: Ediciones Bellaterra. Paula es una niña a la que sus padres no la dejan jugar con su amiga Marina porque tiene una familia diferente.

- Las cosas que le gustan a Fran, Berta Piñán y Antonia Santolaya, Es-

paña: Violeta Infantil. Es la historia de una nena que vive con su mamá y la novia de su mamá. Dice: “A las dos personas que más quiero en el mundo son a mami

y a Fran. A Fran le gusta sentarse en la mesa de los papeles y estudiar

libros muy gordos y escribir y escribir. Fran siempre me dice que la cosa que más le gusta en la vida es vivir conmigo y con mami y lo que no le gusta nada nada, es que la llame por su nombre… ¡Qué raro! ¿Verdad?”.

- Vengo, Javier Termenón, España: EraseUnaVez.com. Es la historia de una niña, hija de dos madres, que se pregunta de dónde viene.

- De quién me enamoré, Wieland Pena y Roberto Maján, España: Era-

seUnaVez.com. ¿Qué cosa es el amor? ¿Para qué sirve el amor? ¿Se parece el amor a comer gominolas con chocolate? ¿O es como estar en las nubes? ¿Es mejor enamorarse que montar en bicicleta? ¿Podemos elegir de quién enamorar- nos? ¿Existe una vacuna contra el amor? ¿Me volveré, si me enamoro, lela como mi tía Mariluz? ¿Y a mí qué me importa el amor? Estas son, entre

otras, las preguntas que se hacen un niño y una niña, dos amigos, cuando por primera vez escuchan hablar sobre el amor, eso de enamorarse y los besos

y esas cosas, y este cuento habla de lo que sobre todo eso piensan y hablan.

2008

- Y nosotros ¿de dónde venimos?, Isabel Carmen Rodríguez, España:

ONG por la no discriminación. Este libro trata la temática de cómo explicarle a un niño provenien- te de una familia homoparental cómo se ha concebido. La historia ha-

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bla sobre Isabel y su pareja Elisa, quienes siempre tuvieron claro que un día serían madres y pensaron cómo le explicarían a sus hijos de dónde venían, cuando llegara ese momento.

- La historia de Julia: La niña que tenía sombra de niño, Christian Bruel y Anne Bozellec, España: Babel Libros. Julia era una niña a la que se la juzgaba por su forma de comportarse,

pues a sus padres no les parecía, o porque no se peinaba, porque no se arre- glaba, porque su forma de actuar era brusca, era más bien lo más parecido

a un niño. Hasta que un día descubre que su sombra no es de niña, sino

de muchacho, y por ello busca un lugar en donde no tener sombra. En esa travesía encuentra a un pequeño amigo que es todo lo contrario a ella pues él se comporta como niña. Ambos quieren huir de esta vida al no sentirse comprendidos, pero al conversar, comprenden que todas las personas tienen diferente forma de actuar y que tenemos que aprender a aceptarnos unos a los otros tal como somos, aprender a darle su espacio a cada persona.

- Seelie, el hada buena, Luisa Guerrero, España: Editorial ND. (Edición

bilingüe en español y catalán). Trata el tema de una relación homoparental con protagonistas bi- sexuales. El libro recrea un mundo fantástico en donde El hada Chi- quita convive en el bosque con sus amigos: El elfo Cascarrabias, El gato Rubio, La gata Kika, La ciervo Lola y demás. Las aventuras comienzan cuando El elfo Cascarrabias está muy molesto porque la basura estro- pea su bosque frondoso, entonces El hada Chiquita le concede a su amigo unos poderes que le permiten transformar la basura en hermosas plantas. Un día, El gato Rubio es alcanzando por uno de esos rayos, provocando un pequeño incidente en el tranquilo bosque… La historia busca retratar que el valor de cada persona está muy por encima de su preferencia sexual, según afirma la editorial en su página web.

- El viejo coche / The old car, Luisa Guerrero, España: Editorial ND. (Edición trilingüe en español, inglés y catalán). El viejo coche cuenta la historia de dos niños, Andrés y Pablo, que

son muy amigos y a quienes les gustan mucho los autos. Juntos disfru- tan de jugar e inventar cosas. A medida que crecen y se hacen amigos,

y una vez que son adolescentes, estudian ingeniería juntos. Al terminar

sus estudios arreglan el auto viejo que adoraban de chicos y emprenden juntos un viaje. En él se dan cuenta de que están enamorados.

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Los mundos posibles

- 10.000 Vestidos, Marcus Ewert, ilustraciones de Rex Ray, Estados

Unidos: Seven Stories Press. Es la historia de Bailey, un chico que ama los vestidos. Al principio, cuando le dice a sus padres que quiere usar vestidos, ellos se enojan mucho y le dicen que es un varón. Su hermano mayor lo carga y eso hace que Bailey sufra mucho. Hasta que un día Bailey encuentra a una mujer en la calle a la que no le sorprende su gusto por los vestidos. Esta mujer se vuelve su amiga y lo ayuda a confeccionar todos los vestidos que él quiera.

- The Boy in the Dress, David Walliams, ilustraciones de Quentin Blake,

Inglaterra: Harper Collins. Es el primer libro de Walliams, un conocido comediante de la te- levisión inglesa. Cuenta la historia de Dennis, un chico de 12 años que ama los vestidos. Dennis tiene un hermano mayor, John. Sus padres se separaron cuando ellos tenían 7 y 9 años respectivamente. Los chicos se quedaron a vivir con su padre. Cuando su madre se va, Dennis encuentra su lugar en el placard de su madre. Compra una revista Vogue, pero su pa- dre lo ve y se aterroriza. Cuando su hermano se entera empieza a llamarlo “Denise”. 34 Ese mismo día, en el colegio, Dennis se encuentra con una mujer muy glamorosa, Lisa James, quien le regala un hermoso vestido. El cuento muestra las diferentes reacciones de su familia y sus amigos.

- Héctor, el hombre extraordinariamente fuerte, Magali Le Huche, Fran-

cia: Didier. (Editado en Argentina por Adriana Hidalgo en 2009). Es la historia de Héctor, el hombre forzudo del circo quien guarda un secreto: ama tejer. Luego de trabajar en el circo, pasa horas y horas tejiendo en su casa-trailer. Además, está enamorado de la bailarina del circo. Héctor es feliz, hasta que un día, dos hombres descubren su pa- sión secreta, le roban los tejidos y los exponen en el circo para que sus compañeros se rían de él. Pero entonces un viento huracanado aparece y deja a todos desnudos. Por suerte, Héctor tiene más tejidos en su casa. Va a buscarlos y viste a todos nuevamente quienes se ponen muy con- tentos, valoran su trabajo y se lo agradecen. Él entonces puede volver a vestirse y vestir a su enamorada bailarina.

34 En inglés, Denise es nombre de mujer.

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- La mitad de Juan, Gemma Lienas y África Fanlo, España: La Galera. Juan está harto de que en casa lo reten y de que en el colegio se rían de él porque le interesan cosas “de niñas”, así que decide deshacerse de todo lo que sea de niña y lo entierra en el jardín. Ahora lo pasa muy mal, pero ya es un niño, o eso cree, porque el hada Menta hará que se dé cuenta de que ahora sólo es la mitad de Juan. ¿Qué le falta? Justamente eso que enterró en el jardín. Decide ir a buscarlo y vuelve a sentirse feliz porque ya es un niño entero, porque aprende que no hay cosas propias de niño o de niña, sólo cosas de persona.

2009

- Marta y la Sirena, Luisa Guerrero, España: Editorial ND. (Edición

bilingüie en inglés y catalán). Es la historia de una niña llamada Marta, que vive en un pueblo costero y le gusta mucho jugar en la playa. Un día, una sirenita se acer- ca a la costa y la ve. Es tanta la alegría que le causa aquella niña, que la sirenita decide pasar cada vez más tiempo paseando en la playa. Va pasando el tiempo y las dos crecen, se conocen, se enamoran y deciden que quieren vivir como lo hacen las familias humanas.

- La Cenicienta que no quería comer perdices, Myriam Cameros y Nunila López, España: edición de autor. (Reeditado el mismo año por Planeta). Cuenta la historia de una chica atípica que debe romper con los moldes impuestos por la sociedad para encontrar su felicidad. La ceni- cienta decide separarse del príncipe que la hacía cocinar perdices todo el tiempo, siendo que ella encima era vegetariana, sale a bailar con sus amigas y comienza una nueva vida. Varias autoras, como Maruja Torres, Gioconda Belli, Rosa Monte- ro, Isaac Rosa y Carmen Posadas brindaron su apoyo a la obra. El cuen- to se hizo tan popular que cuenta con una web donde sus autoras suben novedades: http://www.lacenicientaquenoqueriacomerperdices.com/

- La pequeña Messi y su querido tío, Pia Lindenbaum, España/Suecia:

Takatuka. A la pequeña Messi le encanta su tío Tommy. A este le gusta vestir con colores alegres, es ocurrente y siempre encuentra un momento para hacer algo divertido con ella. Pero un día se presenta con Fergus, su no-

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Los mundos posibles

vio. A partir de ese día Fergus los acompaña a todos lados, pero a Messi no le gusta porque no tiene ganas de compartir a su tío con nadie.

- Rosa, celeste y todos los colores, Liliana Pauluzzi, ilustraciones de Mariel Bianco, Argentina: Librería de Mujeres Editoras. El libro explica que según el género con el que nacemos, la sociedad nos ubica en ciertos lugares y nos trata de cierta manera. A través de los distintos dibujos se puede ver cómo esto en la realidad muchas veces cambia, y que hay distintos tipos de personas.

- Para Nina: un diario sobre la identidad sexual, Javier Malpica, México:

El Naranjo. Su protagonista y narradora, Victoria, es una joven que alguna vez se llamó Eduardo y que siempre se sintió mujer, entonces un día de- cide escribir un diario dirigido a Nina, su abuela muerta. En su diario, Victoria da cuenta de cómo fue habitar un cuerpo equivocado, de sus dudas, miedos y su deseo de no conformarse con la identidad que le ha sido impuesta, sino de crearse la propia, más adecuada a sus senti- mientos.

2010

- Cebollino y Pimentón, Laura Reixach, España: Bellaterra. (Edición bi-

lingüe en castellano e inglés). La historia de Cebollino y Pimentón es la historia de dos pingüi- nos que, tras años de vivir juntos, tienen ganas de formar una familia. Pero Cebollino y Pimentón no pueden poner ningún huevo. Y esto les entristece mucho. Aunque a veces se hace realidad aquello que parece imposible. Historia inspirada en dos pingüinos que viven en el zoo de Bremerhaven (Alemania).

- Se pegaron los fideos, María Victoria Pereyra Rozas, ilustraciones de

Fernando Belisario, Argentina: Librería de Mujeres Editoras. La historia transcurre en el marco de una familia homoparental. Esa noche le toca cocinar a uno de los padres, Martín, pero los fideos se le pegan y salen horribles. Valeria y Julieta, las dos hijas, se ríen mu-

cho. Finalmente, el papá Eduardo dirá la clave para que los fideos no se peguen.

Gabriela Larralde

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- Mi vestido de lunares, María Victoria Pereyra Rozas, ilustraciones de Fernando Belisario, Argentina: Librería de Mujeres Editoras. La historia transcurre en una familia homoparental. Mamá Malena

y Mamá Sara ayudan a su hija a encontrar una mariposa que se ha perdido en la casa.

- El anillo encantado, María Teresa Andruetto, ilustraciones de Patricia

Melgar, Argentina: Sudamericana. El emperador Carlomagno se enamora de una joven llamada Ifigenia. El emperador se enamora de tal manera que deja de hacer todo aquello que

disfrutaba. Pero un día la joven muere y mientras sus asistentes pensaban que el amor del emperador iba a desaparecer, éste se mantiene igual. Es entonces cuando el Arzobispo sospecha que puede haber una brujería y encuentra en el cadáver de la joven un anillo con una piedra azul. Cuando

lo

sostiene en su mano el emperador se enamora de él, pero cuando se lo da

a

su asistente el emperador se enamora del asistente. Y así transcurre todo

el

cuento. El emperador se enamora de quien tenga el anillo.

2011

- El vestido de mamá, Dani Umpi, ilustraciones de Rodrigo Moraes,

Uruguay: Criatura Editora. Es la historia de un niño muy observador que vive con sus padres

y le gusta mucho ver cómo se visten para distintas ocasiones. Hasta

que tienen una fiesta y su madre se pone un vestido verde con brillos. El niño empieza a dibujar por todos lados cosas con esa tela y un día

cuando nadie lo ve se prueba el vestido. Le gusta tanto que se va a jugar

al fútbol con el vestido. Sus amigos lo cargan y él entonces vuelve a casa

triste. Cuando sus padre lo ven lo retan y él se va a su habitación. Se pregunta por qué la gente se enoja cuando usa el vestido que es tan lin- do. Entonces llegan sus padres y le dicen que el vestido es para fiestas y que por eso se enojaron, que sólo lo debe usar para ocasiones especiales.

- El amor de todos los colores, Lucía Moreno Velo, ilustraciones de Javier Termenón, España: Topka. Maite vive con sus dos mamás y se pregunta cómo nació. Investi- gando aprende que nació del amor de todos los colores. Ahora el amor de todos los colores va a traer un nuevo bebé, ¿dónde lo dejará?

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Los mundos posibles

- Javier y el príncipe del mar, Nimphie Knox, ilustraciones de Lita Gó-

mez, Argentina: Bajo el arcoíris. Javier es un joven y humilde pescador que vive en una playa. Una mañana, un hermoso pez azul queda atrapado en su red: se trata de Milo, el príncipe del mar, quien cambiará la vida de Javier para siempre.

Javier y el príncipe del mar es una historia de amor entre dos chicos.

- La familia de Martín, Nimphie Knox, ilustraciones de Lita Gómez,

Argentina: Bajo el arcoíris. Martín, como muchos gatitos de la calle, fue adoptado por una familia que lo quiere mucho. Sansón y Oso, sus papás, le dicen que pronto va a cre- cer y va a ser el gato más lindo de todo el barrio. Paula y Natalia, sus abuelas, le dan todos los gustos y le compraron un ovillo de lana para que juegue.

- Bron y el dragón, Nimphie Knox, ilustraciones de Nimphie Knox, Ar-

gentina: Bajo el arcoíris. El dragón Absalón quiere casarse con la princesa Julieta, pero ella siempre lo rechaza. El príncipe Bron, sin embargo, está enamorado de Absalón y sólo quiere que el dragón corresponda su amor. Una tarde, una extraña y maravillosa poción cae en manos del príncipe Bron quien la toma y se convierte en princesa. El dragón Absalón termina enamo- rándose de ella y se casan …

- El príncipe Flint, Hendelie, ilustraciones de Lita Gómez. Argentina:

Bajo el arcoíris. Los juguetes del Cajón de Madera viven molestando al príncipe Flint por su enorme cabeza y su nariz de botón. Un día, cansado de las burlas, el príncipe decide abandonar el Cajón. Cerca de la Mesa, conocerá al rey Pucklebee, un monarca que le enseñará que el verdadero amor va mucho más allá de la apariencia exterior.

- El corazón de Ana, Killari Rin, ilustraciones de Lita Gómez, Argenti-

na: Bajo el arcoíris. La princesa Ana está muy triste porque su madre acaba de morir. Se acerca su cumpleaños número doce y su padre, el rey, no sabe qué hacer para verla sonreír de nuevo. Quizá algún regalo extraño y maravilloso le devuelva la felicidad a la pequeña princesa… ¿verdad? Quizá una

hermosa hada salida de un cuadro encantado pueda transformarse en su corazón y hacerla feliz para siempre.

Gabriela Larralde

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- My Princess Boy, Cheryl Kilodavis y Suzanne DeSimone, Estados

Unidos: Aladdin. Dyson es un niño que ama ponerse vestidos. A veces también usa jeans, pero le encantan los vestidos y las coronas de princesas hasta para subirse a los árboles. Así es como un día su mamá se da cuenta de que su hijo es un “Niño princesa” y decide escribir el libro Princess Boy. Basado en la historia real de la familia de la autora. La historia se hizo tan popular que tiene su propia web donde la autora cuenta las novedades del libro: http://myprincessboy.com/

- Camila Caimán, Melina Montaño y María Celina Josens, Mar del

Plata: Secretaría de Cultura. En el Iberá vive una familia de caimanes. Cuando nace la nueva camada de machos, la madre y el padre deciden los nombres que lleva- rán, pero uno de los caimanes bebés se resiste. Dice que quiere llamarse Camila y usar una flor rosa en la cabeza. Camila Caimán es muy feliz con su decisión, pero sus hermanos y los amigos de sus hermanos la cargan, así que un día decide huir. En su travesía descubre que otros caimanes más grandes quieren invadir su hogar y decide volver para alertar a su familia, que la recibe con los brazos abiertos. Este cuen- to surgió a partir de un taller de lectoescritura sobre diversidad sexual coordinado por Gastón Malgieri y fue publicado gracias a la Secretaría de Cultura y el Centro Cultural Victoria Ocampo de Mar del Plata. En Villa Ocampo se realiza una obra de teatro de títeres sobre el mismo, destinada a escuelas.

2012

- De Rosa y Azul, María Inés Balbín, ilustraciones de Virginia Piñón,

Argentina: Albatros. Pepo, el loro, está convencido de que nenas y nenes son totalmente diferentes. Su amiga Ava, la paloma, trata de mostrarle que está equivo- cado, pero Pepo se empeña en contradecirla. Para probar cuál de los dos está en lo cierto, deciden apostarse en la ventana de una escuela y ob- servar atentamente qué hacen en un aula. A través de un relato simple y divertido, De rosa y azul nos muestra algunas diferencias y similitudes

entre las mujeres y los varones.

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Los mundos posibles

- Helbrock, el duende egoísta y la moneda de oro, Juan Ismael Ruiz, ilustra- ciones de Astrid Rodríguez, Argentina: Bajo el arcoíris. Helbrock es un duende muy egoísta: no le gusta prestar sus ju- guetes ni compartir nada con sus compañeros de la escuela. Un día, Helbrock pierde la moneda de oro que se le regala a todos los duen- des cuando nacen. Feliz, su madre le cuenta el secreto de la moneda:

cuando un duende la pierde, volverá a su dueño en manos de su ver- dadero amor.

- Rosa y Julieta, mamás, Daniel Oropeza, ilustraciones de Silfos, Argen- tina: Bajo el arcoíris. Rosa y Julieta son dos Barbies. ¿Deberían, como Barbies que son, enamorarse de un Ken? Lo que sucede es que… ¡Rosa y Julieta se aman! Y como se aman mucho, mucho, deciden tener una hija, a la que llaman Carrie.

- La magia de una sonrisa, Verónika Bohorquez, ilustraciones de María

Lemus, Argentina: Bajo el arcoíris. El príncipe Gael no puede reír. Ni siquiera los mejores payasos de la corte real han logrado sacarle una sonrisa. Una noche, un joven mago llamado Sana llega al palacio con la promesa de devolverle la alegría.

- ¿Qué es el amor?, Davide Cali y Anna Cantone, España: Edelvives. Emma es una niña que quiere saber qué es el amor. Entonces le pregunta a su mamá, a su papá y a su abuelo. Todos le dan respuestas diferentes acerca del amor. El padre, por ejemplo, le dice que estar ena- morado es ver partidos de fútbol y comprarse bocadillos. Así Emma descubre que el amor es diferente para cada persona.

- El príncipe Vainilla y la princesa de Chocolate, Norma Huidobro y Nan-

cy Fiorini, Argentina: Del Naranjo. En el reino Azul todos eran azules, menos la princesa, que se volvió marrón de tanto comer chocolate. Y en el reino Rosado todos eran rosados, menos el príncipe, que de tanto comer postres con vainilla se puso de color amarillo clarito. Ellos, felices con su color, pero los demás no tanto. A los azules sólo le gustaban los azules, y a los rosados, los ro- sados. ¿Quién se iba a enamorar, entonces, del príncipe y de la princesa?

Así emprenden una aventura juntos.

Gabriela Larralde

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- Mi mamá conduce el Subte; Mi mamá es albañil; Mi mamá es cirujana;

Mi mamá es electricista; Mi mamá es taxista. Colección “Yo soy igual” de la editorial Librería de Mujeres Editoras.

2013

- El niño gato, Triunfo Arciniegas, ilustraciones de Dipacho, Colombia:

Ediciones SM. El niño gato no se encuentra comodo ni entre los gatos ni entre los

niños: su naturaleza participa de ambas especies y no hay otro como él.

Y las criaturas singulares sufren hasta que encuentran la fuerza sufi-

ciente para enfrentar la situación. El protagonista se sabe distinto a los demás desde el principio. Debe lidiar, además, con la muerte del padre y el suicidio de su madre. “En este sentido, Arciniegas rompe con esa literatura rosa y cursi que se escribe para los niños. Aquí el padre va a la guerra y muere, como ha sucedido a través de los tiempos, y como sigue sucediendo en nuestros días. Aquí la madre se suicida. Aquí tenemos otro huérfano

de un país en guerra. (…) el niño gato de Arciniegas, con los libros y el

amor como asideros y superando hasta cierto punto una dura infancia,

se convertirá en un gato adulto”, dice al respecto María del Rosario Laverde en el blog del autor. 35

- Yo nena, yo princesa. Luana la niña que eligió su nombre, Gabriela Man- silla, Argentina: Universidad Nacional de General Sarmiento. El libro está basado en la historia real de Luana, la primera niña trans en obtener el cambio de nombre y género en su documento de identidad en Argentina. Fue escrito por su madre, Gabriela Mansilla.

35 Disponible en: http://triunfo-arciniegas.blogspot.com.ar/2013/03/triunfo- arciniegas-el-nino-gato.html [27/06/2014].

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2. Organismos que promueven el desarrollo de la Literatura LGBTTTI para niños/as

- Editorial Alyson Books (Estados Unidos). Conocida como Alyson

Publications, es una editorial estadounidense radicada en Nueva York que se especializa en literatura LGBT de ficción y no ficción. Don Weise, su editor, describe la editorial como la más antigua y grande

a nivel mundial en literatura LGBT. Fue fundada en 1980 por Sasha

Alyson. En 1990 empezó a vender literatura para chicos con temáticas gay bajo el sello Alyson Wonderland. Sin embargo, en 2010 tuvieron que dejar de imprimir libros y se convirtieron en una editorial digi- tal. Distribuyen sus libros por plataformas como Open Library (www. openlibrary.org) o Amazon.

- La ONG por la no discriminación (España). Desde 2011 es un espa-

cio de apoyo y difusión a iniciativas que van encaminadas a la normali-

zación y aceptación de personas con diferentes orientaciones sexuales, y su incorporación a la sociedad. Con sede en España, la ONG considera que la literatura infantil con contenido homosexual permite educar al niño en el respeto a la diversidad. “La literatura es un medio poderoso que promueve una gran cantidad de actitudes y valores. Actualmente, existe una gran variedad de cuentos infantiles que abordan el tema de

la diversidad sexual, los cuales acercan a los niños/as a su realidad, pro-

moviendo actitudes de empatía, respeto y tolerancia”, aseguran en su

web, e impulsan: “Ayuda a tu hijo a entender su entorno y a sí mismo y

a respetar y ser respetado por los demás”.

Una de sus campañas más importantes es su proyecto de edición de cuentos dirigidos al público infantil con temática homosexual, ya que la organización es consciente de la escasez de estas publicaciones y de las dificultades a las que se enfrentan los autores de los relatos para ser publicados. Esta iniciativa busca concientizar a las familias sobre el respeto a estas personas y hacer énfasis en la importancia de educar

120

Los mundos posibles

al niño desde edades muy tempranas para evitar actitudes tan nocivas como la discriminación. Los títulos editados por la ONG son de la autora María Luisa Guerre- ro y son de descarga libre. Web: http://www.ong-nd.org / Mail: ong_no_discriminacion@yahoo.es / Facebook: ONG por la NO Discriminación

- Bajo el arcoíris (Argentina). Es una editorial digital argentina de

cuentos infantiles y juveniles de temática LGTBI. Según cuentan en su página: “Editamos cuentos y relatos ilustrados cuyos temas princi- pales son el amor entre personas del mismo sexo, el matrimonio gay, la adopción homoparental y la identidad de género”. Todos los títulos son de descarga gratuita. Web: http://bajoelarcoiris-editorial.blogspot.com.ar / Mail: cuentosar- coiris@hotmail.com / Twitter: @Arcoiris_ed / Facebook: Bajo el arcoí- ris Editorial

- Les madres (Argentina). Es un grupo de acción política integrado

por familias de lesbianas madres y futuras madres que decidieron te- ner hijas e hijos en pareja. En su web aseguran: “Nuestros reclamos están orientados al reconocimiento político, social, cultural y legal de los derechos de nuestros niños/as y niñas, de nuestras familias y de nosotras como lesbianas. Trabajamos para lograr el respeto de todas las diversidades con la intención de promover una sociedad sin desigualda- des de género ni de clases. Como activistas deseamos crear familias sin autoritarismos ni violencia desde una concepción de izquierdas que nos permita imaginar la utopía cercana de construir un mundo en libertad”. Web: www.lesmadres.com.ar / Mail: lesmadres@gmail.com / Twit- ter: @Lesmadres / Facebook: lesmadres

- Editorial Albatros, Tus maravillas (Argentina). Fundada en 1950

–y adquirida en 1964 por Roberto Canevaro–, Editorial Albatros es hoy una empresa familiar dedicada a la publicación de libros útiles y prácticos al alcance de todos. “Desde los libros de ‘mascotas’ –nuestra línea emblema durante los primeros años–, luego, las temáticas acerca de la conservación de la naturaleza, la jardinería, la medicinas alternativas, las industrias case-

ras, hasta alcanzar actualmente una gran variedad de nuevas propuestas dedicadas al buen vivir, el enfoque ha sido siempre adecuar nuestros

Gabriela Larralde

121

productos editoriales a las dinámicas necesidades de cada segmento del mercado. Y si bien nuestras colecciones apuntaron, en principio, a los lectores adultos, en el año 1989 creamos un nuevo sello –llamado Tus maravillas– con el propósito de ofrecerle al público infantil nuevas propuestas prácticas, divertidas e interactivas, donde cada niño partici- pa activamente en la construcción de su propio conocimiento y en el descubrimiento de valores y emociones propias de su mundo. Nuestro

objetivo es y será poner siempre un libro al alcance del lector, cualquiera sea y en el lugar en que esté. Para ello, contamos con el trabajo riguroso

y comprometido de cada uno de los que integramos este equipo, que

mediante la superación y la innovación nos esforzamos por lograr un producto de calidad, y a la vez, brindar un servicio acorde con las exi- gencias de este mundo globalizado en el que vivimos”. Web: http://www.albatros.com.ar/ Facebook: Editorial Albatros

- Librería Otras Letras (Argentina). Cultura LGBT La librería Otras Letras fue la primera en especializarse en cultura LGBTTTI en América Latina. Sus fundadores, Aldo Fernández y Claudio Sartori, crearon en 2007 una página web para la venta de libros LGBTTTI. La demanda de libros fue creciendo mes a mes hasta que

decidieron, en agosto de 2010, abrir un local en la calle Soler 4796, en el barrio de Palermo. La librería estuvo abierta hasta diciembre de 2013. La dificultad para importar libros fue una de las razones que los llevó a cerrar, según cuentan en su página de facebook, ya que la mayoría de los libros que vendían provenían del extranjero. Su idea es poder retomar

el proyecto.

Twitter: @OtrasLetras / Facebook: Librería Otras Letras

- Criatura Editora (Uruguay). “Nace a finales de 2011, en La Lupa Li-

bros, compartiendo la filosofía, el concepto y el modo de trabajo que ha acompañado a la librería desde sus inicios. Nos definimos como un pro- yecto independiente, por la naturaleza e identidad del emprendimiento

y por el origen de nuestros recursos y financiamiento. Hemos aceptado

el desafío de editar, bajo el compromiso de que prime la calidad en la selección de nuestras publicaciones, con un profundo respeto y cuidado tanto por el autor como por su trabajo, así como nuestra responsabili- dad ante la sociedad como proyecto económico autosustentable. Abordaremos distintas áreas de publicación entre las que se cuentan narrativa, infantil, juvenil, teatro, arte y ensayo. Esperamos que nuestro

122

Los mundos posibles

proyecto editorial sea de interés para todos ustedes. Y damos nuestro compromiso de que nos esforzaremos para mejorar día a día en cada

detalle. Criatura es un espacio abierto a propuestas e ideas, siempre con

la premisa de mantenernos cercanos al autor y un especial cuidado en

cada publicación”. Web: http://www.criatura.com.uy

- Editorial Molinos de Viento

Es una editorial argentina que nació en 2013 enfocada en publicar libros para niños/as que representen la diversidad de género y sexual. En su página web se definen como: “una editorial que busca acom- pañar a los niños en la hermosa experiencia de la vida, contándoles a través de historias simples la riqueza dentro de las diferencias. A su vez estos libros ayudan a padres, familiares y amigos de los niños a contarles de forma simple que las familias están conformadas básica- mente por el amor”. En 2014 la Legislatura Porteña aprobó declarar de interés para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos el trabajo de la editorial. Web: www.editorialmolinosdeviento.com / Facebook: Editorial Moli- nos de Viento.

- Librería De Mujeres Editoras

Comenzó a funcionar en el año 2009 por iniciativa de María Victoria Pereyra Rozas y Carola Caride. Esta editorial, parte de La Librería de Mujeres, se propone “ser un espacio diverso, receptivo y equitati- vo, aspirando a convertirse en un lugar de difusión de las temáticas de las mujeres y un comunicador eficaz y responsable de los asuntos relacionados con: derechos humanos, igualdad de condiciones para los

géneros, diversidad sexual, lenguaje de género, arte y cultura, investi- gación y ciencia y tecnología” según su página web. Editó la colección

de

cuentos no sexistas para niñas y niños denominada “Yo soy igual” en

la

que las/os protagonistas relatan cómo son sus vidas con una mamá

taxista, una mamá electricista, una mamá referí, una mamá cirujana,

una mamá albañil y una mamá que conduce una formación de la línea

A del subte de Buenos Aires.

Web: http://www.libreriademujeres.com.ar / Facebook: Librería De Mujeres Editoras

Gabriela Larralde

123

- Educación por la diversidad - Todas las voces Es un colectivo que busca trabajar sobre la construcción de estrategias para legitimar las diversidades en la educación y generar acciones que reviertan los discursos y prácticas discriminatorias en las escuelas. Este colectivo de docentes autoconvocados es presidido por Emiliano Samar, referente en materia de Diversidad Sexual para el sindicato UTE (Unión de Trabajadores de la Educación) y para la CTERA (Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina). El colectivo articula acciones con Cien por Ciento Diversidad y De- rechos, Asociación Civil fundada por Martín Canevaro. De la articu- lación de ambas organizaciones surge el proyecto “Escuelas libres de discriminación”, en el que se realizan actividades y formaciones optati- vas a docentes. Se busca, además, que se sume a las aulas un listado de efemérides vinculadas a la lucha contra la discriminación, generando actividades pedagógicas. Como parte de la puesta en marcha de este proyecto se construyó una Biblioteca de la Diversidad con la que se recorren escuelas en distintas localidades del país. Facebook: Educadorxs.diversidad / Twitter: @EducxDiversidad

125

3. Entrevistas

Entrevista a Sofía Olguín, directora de la editorial Bajo el arcoíris

¿Cómo surge la idea de la editorial Bajo el arcoíris? Bajo el arcoíris surgió como una reacción indignada ante los nume- rosos asesinatos y suicidios de niños y adolescentes LGBT de los que hemos tenido noticias en los últimos tiempos, en todo el mundo. Na- talia Gaitán, Carlitos Agüero, Jamie Hubley, James Rodemeyer, As- hleen Conner… Y no solo de niños, también adultos en general, como Octavio Romero, quien iba a ser el primer gendarme gay de Argentina en casarse. Los asesinos de Octavio también fueron niños a quienes la sociedad les enseñó a odiar. ¿Por qué literatura LGBTTTI destinada a niños/as? Porque en Argentina no existe ninguna editorial que se dedique entera-

mente a ello, y la literatura infantil es, dentro de la literatura en general,

el género más heterosexista que existe. Desde la más tierna infancia se

encasilla a los niños dentro de las normas de la heterosexualidad y la

literatura infantil –igual que los juguetes y la ropa– no se salva de este propósito. ¿Qué tipo de apoyo recibieron en estos años de trabajo? Sinceramente, muy poco. Todas las colaboraciones que recibimos fueron de personas particulares que leyeron alguno/s de nuestros cuentos e hicieron reseñas en sus blogs o sitios webs. Les estamos profundamente agradecidos. Sin embargo, nos pusimos en contacto con asociaciones de Argentina y de los demás países (Bajo el arcoí- ris está formado por más de quince jóvenes de toda Latinoamérica

y España) y no obtuvimos respuesta. Incluso hablé cara a cara con

personas que deberían haberse mostrado interesadas (personas con cargos en diversas agrupaciones que trabajan en diversidad), pero la respuesta fue nula.

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Los mundos posibles

¿Qué tipo de dificultades encuentran en la edición de textos con temática LGBT? Comencemos por el principio: la selección de cuentos. Cuando es- cribí el primer cuento infantil de temática gay (Javier y el príncipe del mar) tenía miedo de fracasar. No sabía muy bien el motivo, simple- mente temía que el cuento no me saliera bien, porque siempre había escrito textos destinados a adultos. Cuando tuve que comenzar a seleccionar cuentos de otros, comprendí aquel temor. Toda la litera- tura LGBT que existe es para adultos y el gran tema es la LGTBfo- bia. Me di cuenta de que los cuentos de Bajo el arcoíris no podían contener ese tema, que debían naturalizar la homosexualidad de la misma forma que los cuentos y las películas de Disney naturalizan la heterosexualidad. Para mí, esa es la parte más difícil: elegir qué cuentos se publicarán y cuáles no, por motivos que van mucho más allá de la calidad literaria del cuento. Tuve que rechazar cuentos muy buenos que no funcionaban para nuestro propósito y realmente me resultó difícil. Una vez que tenemos listo el PDF, toca la difusión, que también es muy complicada. Hasta el momento, no estoy satisfecha con la difusión que hemos logrado. Pero sabemos que todo es cuestión de tiempo y de no bajar los brazos, de seguir poniéndole garra. Estamos aprendiendo qué puertas debemos tocar y lamentablemente nos llevamos varias decep- ciones y sorpresas.

Entrevista al ilustrador de la serie “Así es mi familia”, Fernando Be- lisario. Nos centramos en el cuento Se pegaron los fideos

Hay un fuerte trabajo en lo que son los planos, algo que en literatura infantil muchas veces no se realiza. ¿Por qué lo dibujaste así? Básicamente la editorial me pidió que ilustrara los seis cuentos de la coleccion “Así es mi familia” a modo de libro álbum, donde la carac- terística predominante es que las ilustraciones son las protagonistas. Generalmente este tipo de libros lleva muchísimo tiempo hacerlos, pero en este caso no fue así, tuve sólo dos meses y un poco más para hacerlos, para mi carrera era muy importante tener en mi portafolio libros ilustrados en este estilo y por lo tanto acepté el reto. Aparte de la condición del tiempo, la editorial me pidió que cada libro tuviese una estética diferente y eso me resultó un desafío muy interesante.

Gabriela Larralde

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Como te digo, era muy importante para mí este proyecto. Adicional- mente, la temática de los cuentos me gustaba mucho, me parecía no- vedosa (aquí en Venezuela, no hay ese tipo de libros) y me pareció que de alguna manera podía contribuir con la aceptación y la tolerancia que es necesaria en cada uno de los casos planteados en las historias de cada libro. En el caso de Se pegaron los fideos, le planteé a la editorial hacerlo con el estilo de dibujo y los puntos de vista que se usan en los cómics de acción impresos, y el uso del color se determinó para que, de una manera algo subliminal, las páginas del libro fuesen la bandera del movimiento LGBT (el arcoirís). Lo del estilo de cómic me pareció interesante y apropiado pues una familia formada por dos padres o dos madres (masculinos ambos en este caso) necesita de mucho va- lor y de alguna manera también trataba de romper el estereotipo de homosexual afeminado, quería que ambos fuesen masculinos, si bien se ven atractivos y de alguna manera bien vestidos no es esa una ca- racterística intrínseca en los hombres homosexuales, también fue muy importante que las ilustraciones no reflejaran en ningún momento alguna burla o estereotipo del pensamiento colectivo respecto a la homosexualidad masculina. Si bien este tipo de estética no es común en las ilustraciones infanti- les mi trabajo en general se caracteriza por la tridimensionalidad en el dibujo y la presencia del trazo del lápiz en el arte final, esta colección me pedía tomar riesgos y creo que fue acertada la estética elegida y el resultado final fue muy bueno.

Los fondos en las escenas son muy sutiles, a veces sólo responden a una hela- dera, una mesa. ¿Por qué? Las ilustraciones de esta colección las hice desde Venezuela, mi país de residencia. Es decir, la comunicación con la editorial era on-line, por lo que no tenía control o un vínculo tan estrecho e inmediato con el diagramador. Entonces, tenía que prever los espacios que iba a ocupar el texto del cuento, adicionalmente quería que el mensaje visual fuese directo y quería poder manejar todas las variables, tenía el dibujo a lápiz con trazos fuertes y gruesos, los puntos de vista y el color de cada página, que para mí era el protagonista del cuento, por lo que llenar las páginas de detalles y ambientes recargados no iba a funcionar dentro de la totalidad visual del cuento

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Los mundos posibles

Hay un trabajo detallado en los colores de cada escena, no así en la vesti- menta de los personajes. El trazo pareciera simular un borrador. ¿Cuál fue el efecto buscado? Como ilustrador siempre estoy buscado nuevas relaciones entre color, forma, estética y técnicas. Me pareció que la información en cada dibu-

jo era suficiente, si bien la estética referencial inicial fue la de los libros de cómics (estos llevan muchos detalles de volumen, luz y sombras) ya había utilizado los puntos de vista y los movimientos de cámara con puntos de fuga y todo eso, tenía el trazo fuerte y marcado que hice casi sin borrar ninguna línea, no era un dibujo limpio y las escenas no pedían más información, por lo que busqué un equilibrio entre lo “pe- sado” que iba a ser el color plano de fondo, lo brusco y “sucio” del trazo

y los espacios blancos o “negativos” que se creaban con los personajes. Básicamente fue todo un experimento tomando en cuenta cuenta el equilibrio de cada una de las páginas.

¿Fue buscado que los padres no fueran tan distintos?

Creo que hubo un error en la diagramación final, eso sí deberíamos pre- guntarlo a la editorial, aunque eso pasa con mucha frecuencia (ojo, no

lo justifico). De alguna manera quería que los padres fuesen lo que aquí

llamamos “cara común”, que no hicieran una marcada referencia a etnias, estrato social o condición cultural. Me interesaba que se vieran trabajado- res, responsables y que se entendiese que eran dos hombres. Sin embargo, para mí son bastante distintos, creo que es por ser el ilustrador.

Entrevista a Dani Umpi, autor de El vestido de mamá

En El vestido de mamá el personaje principal, el niño, pasa por momen- tos de incomprensión frente a varios objetos, sentimientos o miradas ajenas. Estos momentos no son necesariamente resueltos ¿Por qué y cómo llegaste o llegaron a tomar esa decisión? Hablamos mucho con Rodrigo Moraes, el ilustrador, y con Julia, la editora. Podría decirte que el libro es bastante tramposo porque la narración termina en una pregunta, un cuestionamiento del niño so- bre lo que siente y el mundo que lo rodea. No tiene respuesta. Esa es la “enseñanza”, no todo tiene un respuesta tan concreta, no la sé yo, no la saben los padres, no la sabe un libro. Efectivamente, el mundo es raro. Sin embargo, a la página siguiente y justo antes de cerrar el