POEMA DE NAVIDAD

NAVIDAD Dios creó el firmamento el mundo...la inmensidad y viendo nuestro sufrimiento ¡Nos dio a su Hijo en Navidad! El hombre vivía en tormento andaba lejos de la verdad pero desde ese momento empieza a ver la claridad. Navidad es el tesoro del cristiano espiritual donde aviva sus promesas. Navidad es el coro de trompetas de cristal con que alaban las almas ilesas. Luis Bárcena Giménez LA VIRGEN VA CAMINANDO La Virgen va caminando caminito de Belén, como el camino es tan largo el Niño llora de sed. ¡Calla Niño de mi vida! ¡Calla Niño de mi bien! Que más allá encontraremos un frondoso naranjal. El dueño de las naranjas es un ciego que no ve. -¡Dame ciego una naranja para el Niño entretener! - Entre mi señora y corte las que le sean menester. La Virgen como es tan corta no cortaba más que tres: una le da al Niño Dios, otra le da a San José, otra le queda en la mano para la Virgen oler.

había dicho todo lo que tenía que decir. el ogro de Cornualles. Trataron de hacerlo en la carretera. -Ya es hora de que lo entendáis. -¡Qué felices somos aquí!.les gritó con voz agria. Era un gigante muy egoísta. y no voy a permitir que nadie mas que yo juegue en él. Solo en el jardín del gigante egoísta continuaba el invierno. y había una docena de melocotones que. Había ido a visitar a su amigo. y en otoño daban sabroso fruto. pero cuando vio el cartel se entristeció tanto. Un día el gigante regresó. y decidió volver a su castillo. Los pájaros no se preocupaban de cantar en él desde que no había niños. que se dejó caer otra vez en tierra y se echó a dormir. Era un jardín grande y hermoso. alrededor del alto muro. Al llegar vio a los niños jugando en el jardín. Dispersas sobre la hierba brillaban bellas flores como estrellas.se decían unos a otros. una vez terminadas sus lecciones. pero la carretera estaba llena de polvo y agudas piedras. Solo una bonita flor levantó su cabeza entre el césped. y permaneció con él durante siete años. -Mi jardín es mi jardín. y los árboles se olvidaban de florecer. Transcurridos los siete años. Entonces llegó la primavera y todo el país se llenó de capullos y pajaritos. -¡Que felices éramos allí!. los niños se habían acostumbrado a ir a jugar al jardín del gigante. Los pobres niños no tenían ahora donde jugar. Y los niños salieron corriendo. se cubrían de delicados capullos rosados.Oscar Wilde El Gigante Egoísta Todas las tardes. -¿Qué estáis haciendo aquí?. para hablar del hermoso jardín que había al otro lado. Los transgresores serán procesados judicialmente. Se acostumbraron a vagar. y no les gustó. pues su conversación era limitada. cubierto de verde y suave césped. Entonces construyó un alto muro alrededor y puso este cartel: Prohibida la entrada.se gritaban unos a otros. pensando en los niños. en primavera. . Los pájaros se posaban en los árboles y cantaban tan deliciosamente que los niños interrumpían sus juegos para escucharlos.dijo el gigante. a la salida de la escuela.

Y los árboles se sentían tan dichosos de volver a tener consigo a los niños. ¿Qué es lo que vio? Vio un espectáculo maravilloso. y entonces se puso a dar vueltas alrededor del jardín corriendo lo más veloz que pudo. y el Viento del Norte.se dijo. En todos los árboles que estaban al alcance de su vista. -Este es un sitio delicioso. y el verano tampoco.dijo el gigante. -Tendremos que invitar al Granizo a visitarnos. que le pareció la música más bella del mundo. -No puedo comprender como la primavera tarda tanto en llegar. y el Viento aceptó.gritaban. . ha llegado la primavera. y saltando de la cama miró el exterior. que se habían cubierto de capullos y agitaban suavemente sus brazos sobre las cabezas de los pequeños. -¡Espero que este tiempo cambiará! Pero la primavera no llegó. Por una brecha abierta en el muro los niños habían penetrado en el jardín. El otoño dio dorados frutos a todos los jardines. -Es demasiado egoísta.decía el gigante egoísta. el Hielo. -La primavera se ha olvidado de este jardín. Así pues. el Viento del Norte dejó de rugir. habían subido a los árboles y estaban sentados en sus ramas. Y llegó el Granizo. pero hacía tanto tiempo que no oía cantar un pájaro en su jardín. Cada día durante tres horas tocaba el tambor sobre el tejado del castillo. siempre era invierno en casa del gigante. al asomarse a la ventana y ver su jardín blanco y frío. pero al jardín del gigante no le dio ninguno. cuando oyó una música deliciosa. -Creo que. por fin. Entonces el Granizo dejó de bailar sobre su cabeza.decía.Los únicos complacidos eran la Nieve y el Hielo. derribando los capuchones de la chimeneas. hasta que rompió la mayoría de las pizarras. a través de la ventana abierta. Sonaba tan dulcemente en sus oídos que creyó sería el rey de los músicos que pasaba por allí. el Granizo y la Nieve danzaban entre los árboles. Entonces invitaron al viento del Norte a pasar una temporada con ellos. Vestía de gris y su aliento era como el hielo. -Podremos vivir aquí durante todo el año La Nieve cubrió todo el césped con su manto blanco y el Hielo pintó de plata todos los árboles. Una mañana el gigante yacía despierto en su cama. había un niño. Llegó envuelto en pieles y aullaba todo el día por el jardín. y un delicado perfume llegó hasta él. En realidad solo era un jilguerillo que cantaba ante su ventana.

Los pájaros revoloteaban y parloteaban con deleite. Voy a colocar al pobre pequeño sobre la copa del árbol. El árbol floreció inmediatamente. Y cuando al mediodía pasó la gente. derribaré el muro y mi jardín será el parque de recreo de los niños para siempre. -Debéis decirle que venga mañana sin falta. abrió la puerta principal con toda suavidad y salió al jardín. Estaba verdaderamente apenado por lo que había hecho. -No sabemos contestaron los niños. y allí se encontraba un niño muy pequeño. yendo al mercado.dijo el gigante.preguntó. volvieron corriendo y la primavera volvió con ellos.decía el árbol. y las flores reían irguiendo sus cabezas sobre el césped. -¡Sube. Y el gigante se deslizó por su espalda. Cuando los otros niños vieron que el gigante ya no era malo. El pobre árbol seguía aún cubierto de hielo y nieve. y el niño extendió sus bracitos. este es vuestro jardín. Pero los niños quedaron tan asustados cuando lo vieron. Sólo en un rincón continuaba siendo invierno. queridos niños. lo cogió cariñosamente en su mano y lo colocó sobre el árbol.se dijo. que huyeron corriendo. y daba vueltas a su alrededor llorando amargamente.se ha marchado. que no vio acercarse al gigante. El corazón del gigante se enterneció al contemplar ese espectáculo. Sólo el niño pequeño no corrió. Durante todo el día estuvieron jugando y al atardecer fueron a despedirse del gigante. el niño que subí al árbol?. ¿dónde está vuestro pequeño compañero. pero el niño era demasiado pequeño.dijo el gigante. porque lo había besado. Era una escena encantadora. Era el rincón más apartado del jardín. los pájaros fueron a cantar en él. Tan pequeño era. El gigante era a este al que más quería. Pero los niños dijeron que no sabían donde vivía y nunca antes lo . -Desde ahora. y cogiendo una gran hacha derribó el muro. Se precipitó escaleras abajo. pues sus ojos estaban tan llenos de lágrimas. y en el jardín volvió a ser invierno. encontraron al gigante jugando con los niños en el más hermoso de los jardines que jamás habían visto. y le tendía sus ramas tan bajo como podía. rodeó con ellos el cuello del gigante y le besó. y el Viento del Norte soplaba y rugía en torno a él. -Ahora comprendo por qué la primavera no ha venido hasta aquí. pequeño!. -Pero. -¡Qué egoísta he sido. no podía alcanzar las ramas del árbol.

-Tengo muchas flores hermosas. El gigante era muy bondadoso con todos los niños pero echaba de menos a su primer amiguito y a menudo hablaba de él. Una mañana invernal miró por la ventana. Verdaderamente era una visión maravillosa. . -¿Quién se ha atrevido a herirte?.replicó el niño. los niños iban y jugaban con el gigante. hoy vendrás conmigo a mi jardín. Todas las tardes.¿Quién se atrevió a herirte?. sentado en un gran sillón veía jugar a los niños y admiraba su jardín. muerto.solía decir.gritó el gigante. pues estas son las heridas del amor. Cuando estuvo junto a él. y un extraño temor lo invadió. de pie. -Dímelo para que pueda coger mi espada y matarle. Y cuando llegaron los niños aquella tarde. y las mismas señales se veían en los piececitos. -No. Pero al niño pequeño. todo cubierto de capullos blancos. Y el niño sonrió al gigante y le dijo: -Una vez me dejaste jugar en tu jardín. Ya no detestaba el invierno. bajo el árbol. El gigante se quedó muy triste. Ya no podía tomar parte en los juegos. que tanto quería el gigante. pero los niños son las flores más bellas.Pues en las palmas de sus manos se veían las señales de dos clavos. El gigante corrió escaleras abajo con gran alegría y salió al jardín. que es el Paraíso. -¡Cuánto me gustaría verlo!. -¿Quién eres?. haciéndole caer de rodillas ante el pequeño. De pronto se frotó los ojos atónito y miró y remiró. no se le volvió a ver. Sus ramas eran doradas. su cara enrojeció de cólera y exclamó: . encontraron al gigante tendido. En el más alejado rincón del jardín había un árbol completamente cubierto de hermosos capullos blancos. mientras se estaba vistiendo. Corrió precipitadamente por el césped y llegó cerca del niño. pues sabía que no es sino la primavera adormecida y el reposo de las flores.dijo el gigante. cuando terminaba la escuela. Los años transcurrieron y el gigante envejeció mucho y cada vez estaba más débil.decía. frutos de plata colgaban de ellas y debajo. estaba el pequeño al que tanto quiso.habían visto.

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