La Obsidiana
La Obsidiana
La obsidiana se integra en terapias modernas principalmente como apoyo para acelerar procesos de curación y aliviar el dolor. Se utiliza en diversas técnicas que van desde psicológicas hasta vibracionales, como la terapia floral, permitiendo un contacto profundo con uno mismo. En el ámbito energético, se utiliza aprovechando su capacidad de trabajo profundo con el sistema de chakras y meridianos, ayudando a sinergetizar diferentes prácticas terapéuticas. Facilita la liberación emocional y la revisión de creencias mediante instrumentos psíquicos como el espejo de obsidiana, lo que permite redescubrir 'partes perdidas' y alcanzar un equilibrio personal y un estado de salud deseado .
La obsidiana desempeñaba un papel central en la economía del México prehispánico, formando la base de una industria extensa y significativa. Arqueológicamente, se ha encontrado que la explotación, manufactura y comercio de la obsidiana eran actividades altamente organizadas bajo el control de instituciones estatales en Tenochtitlán y Texcoco. Fabricaban herramientas, armas y objetos ceremoniales, integrándolos en las relaciones sociales, políticas y comerciales. La obsidiana facilitó el intercambio local y regional e incluso alcanzó territorios fuera de México, lo que subraya su importancia económica hasta la llegada de los españoles .
La obsidiana fue utilizada en prácticas médicas tradicionales en Mesoamérica debido a sus propiedades físicas y energéticas que facilitaban la curación. Era aplicada en forma de polvo para curar heridas y tratar enfermedades como la gota y la artritis, al mezclarse con pulpa de frutas. También se usaba en procedimientos quirúrgicos, como la trepanación de cráneos, empleando láminas de obsidiana por su filo extremadamente agudo. Estas aplicaciones subrayan la diversidad de su uso médico y reflejan la comprensión avanzada de sus propiedades terapéuticas por parte de las culturas prehispánicas .
La obsidiana se atribuye propiedades terapéuticas modernas gracias a su capacidad de absorción, lo que la hace efectiva en la desinflamación y alivio del dolor físico como contusiones e inflamaciones. A nivel energético, su polaridad neutra ayuda a equilibrar el sistema emocional al liberar energías densas atrapadas, facilitando la conexión del individuo con sus talentos y potencialidades. Su alto contenido ferromagnético fortalece el sistema inmunológico al amplificar campos electromagnéticos, lo que es beneficioso para el sistema nervioso y circulatorio. Además, su frecuencia ultravioleta permite una conexión interior que facilita la consciencia y el equilibrio energético .
Desde una perspectiva transpersonal y junguiana, el uso terapéutico de la obsidiana se describe como un viaje hacia el conocimiento interior y la exploración de la sombra del inconsciente. La obsidiana, particularmente el espejo, facilita la revisión de creencias y el acceso a vivencias profundas y bloqueadas que residen en el lado más oculto del ser. Este proceso permite liberar esas vivencias y energías atrapadas, llevando al individuo hacia una autoconciencia y aceptación más amplias, al emplearse en conjunción con técnicas psicológicas que incluyen el análisis de la sombra junguiana .
En el contexto religioso y simbólico de las culturas prehispánicas, la obsidiana ocupó un espacio destacado. Era utilizada para fabricar cuchillos sagrados de sacrificio, como el "tecpatl" del cual se extraía sangre como ofrenda. Además, los sacerdotes usaban artículos sagrados hechos de obsidiana, incluidas máscaras y recipientes representativos de deidades como Tláloc y Tezcatlipoca. Estos usos reflejaban la importancia de la obsidiana como conducto para interactuar con lo divino y legitimar el poder de los gobernantes, consolidando su conexión con las fuerzas naturales y los dioses .
La obsidiana ejerció una notable influencia en la consolidación de las sociedades mesoamericanas prehispánicas, al ser un recurso fundamental en la manufactura de herramientas, armas, y artículos ceremoniales. Desde la civilización olmeca, existió un comercio bien organizado de obsidiana, que más tarde integraron de manera sofisticada las culturas tolteca, azteca y mexica. Estas sociedades utilizaron la obsidiana no solo en la economía local y regional, sino también para establecer importantes lazos sociales y políticos, alianzas y ceremonias. Las instituciones estatales de Tenochtitlán y Texcoco controlaban su explotación y comercio, extendiéndola incluso hasta Guatemala, El Salvador y Honduras .
La obsidiana contribuye al fortalecimiento del sistema inmunológico aprovechando su alto contenido de hierro y propiedades ferromagnéticas, que intensifican los campos electromagnéticos naturales del cuerpo. Este proceso estimula una mayor conductividad en los tejidos nerviosos y circulatorios, ayudando a la regulación y defensa del organismo frente a enfermedades. Además, su acción antivírica y antibacterial ofrece una protección adicional frente a infecciones, acelerando el proceso de curación y brindando un soporte general al sistema inmunológico .
La llegada de los españoles alteró significativamente el uso y la percepción de la obsidiana en Mesoamérica. La introducción de herramientas y armas hechas de metal redujo la necesidad de extraer obsidiana, desplazándola de su rol esencial en la vida cotidiana y económica de las culturas locales. Además, la imposición de un nuevo sistema religioso y cultural por parte de los conquistadores desalentó prácticas relacionadas con la obsidiana, asociadas a creencias consideradas demoníacas o maléficas. Esto condujo a que su uso se limitara a comunidades locales y a mantener solo algunos de sus usos terapéuticos o simbólicos tradicionales .
Las técnicas modernas de terapia con obsidiana combinan elementos físicos, emocionales y mentales a través de distintos métodos terapéuticos. La aplicación del disco Ixtli se enfoca en el componente físico-energético, trabajando sobre los chakras para equilibrar energías corporales. La esfera Urantia aborda el aspecto emocional, profundizando en el historial personal del individuo y liberando emociones atrapadas. Finalmente, el espejo Tezcatlipoca trata con el mental, ayudando a superar creencias limitantes y a reconectar partes del ser perdidas. Este enfoque holístico busca unificar los diferentes planos del ser, promoviendo una sanación completa .