BIOGRAFIA BALDOMERO LILLO nuevamente es tentado por la aventura del oro en los lavaderos de Montaña Negra, en Nahuelbuta.

Al parecer con mejor suerte (GonzálezVera 1951: 106). Baldomero Lillo asiste al Liceo en Lebu. Luego la Baldomero Lillo (1867-1923) nació en Lota en un cuadro familiar provinciano de capas medias emergentes. En su agitada vida, José Nazario Lillo recala en los establecimientos carboníferos del golfo de Arauco. Premunido de conocimientos de sus faenas mineras se radica en la capital de Arauco donde el empresario y político Maximiano Errázuriz había instalado una explotación e carbón. Pero allí, familia se traslada al mineral de Lota, propiedad desde los años 50 de Matías Cousiño 3 . En esa población, marcada por el contraste entre los lóbregos socavones mineros y la deslumbrante belleza de un Parque y un palacio, creados por los Cousiño, se desenvuelve su juventud 4. Lota y Coronel le proporcionan la materia de sus primeros cuentos. Desde un modesto empleo en una pulpería de la empresa, lugar de abastecimiento obligatorio para el minero, el futuro escritor observa y registra las condiciones de trabajo y de vida de las masas humanas devoradas por las galerías de carbón que se internan bajo el fondo del mar. En solitarias cacerías por los campos aledaños de la Araucanía, observa el otro lado de la medalla, la vida rural, que desarrolla más tarde en Sub Sole . Tres hermanos de la familia Lillo: Baldomero, Emilio y Samuel Antonio ingresan en la vida literaria, una vez instalados en la capital. INTRODUCCION Los personajes retratados en Sub terra, sin idealizaciones, en una misma situación colectiva, xhiben rasgos individuales diferenciados que abarcan el total del espectro etario, la presencia de ambos sexos; la relación conflictiva del elemento obrero con los representantes del engranaje empresarial, y las contradicciones dentro del propio grupo de trabajadores. Lillo integra esas existencias humanas a una estructura narrativa fragmentada en siete episodios que articulan una visión global de las faenas de la industria minera de comienzos de siglo XX. La instalación del decorado en una región carbonífera alejada de la capital revela el designio de Baldomero Lillo de laborar la veta desechada por la corriente dominante del modernismo. El contraste de Baldomero Lillo con esa visión es absoluto. En siete cuentos ambientados en Lota, no hay una línea sobre el parque, casi como no hubiera convivido en la misma ciudad con esa joya paisajística, atribuible a la índole de ese espacio privado, de sociabilidad restringida a sus ropietarios y al círculo de sus relaciones sociales. Esta ceguera estética ante un elemento urbano de esta gnitud en un escritor dotado de indesmentible pericia descriptiva parece encubrir un propósito deliberado. Sugiere un síntoma de la reacción de los círculos literarios de la juventud local de la que forman arte la actitud ante el problema mapuche y la nueva orientación de sus organismos de sociabilidad ltural. Siete de los ocho cuentos de la primera edición de Sub terra enfocan al personaje colectivo que se extenúa en los túneles del carbón. Los inválidos, La compuerta n° 12, El grisú , El pago, El chiflón del diablo, El pozo y Juan Fariña constituyen una unidad que se abre con un episodio de destrucción del ser humano por la mina y se cierra con la destrucción de la mina por un ser humano. Los Inválidos abre el volumen. Compara el destino de los mineros viejos con el de los caballos inútiles extraídos de las galerías para morir, sorprendente distanciamiento respecto del bestiario modernista en boga. La elección del caballo en la tipología de símbolos es, además, expresión de los signos del apocalipsis (Durand 2004: 799). La ratifica el "caballo oscuro" que hace pesar su amenaza sobre el destino del personaje infantil en La Compuerta n° 12 (Lillo 1904: 116). Lillo realza, así, por oposición, la conciencia

el último cuento de la secuencia. rompe en apariencia la unidad que va de Los inválidos a Juan Fariña. completa el orden intencionado del libro. El Grisú y El Chiflón del diablo sumergen al lector en el terror de las catástrofes subterráneas. A través del enfrentamiento pasional entre dos jóvenes galanes por el amor de la hija de un minero. el silencio final de la divinidad sólo es turbado por el lamento decreciente de la criatura en las galerías. "una vocecilla tenue como un soplo" que llama a su madre (Lillo 1904: 35). Más adelante. Calificado a veces erradamente de humorístico. Objeto de críticas en su época por "pedantesco y. padre e hijo prepara el correlato bíblico del sacrificio de Isaac a manos de Abraham. compelido por la miseria. agravadas por el despotismo del engranaje de mandos técnicos y administrativos. posiblemente por su hermano. Juan Fariña. sintió el anciano que la sangre se helaba en sus venas y un enervamiento profundo invadió todo su ser. El pozo explora la violencia que. sobre todo. Del techo agrietado de color de hollín. el cuidadoso control de las connotaciones hunde gradualmente a los personajes en un territorio ganado por la oscuridad hasta rematar en la imagen de un recinto mortuorio donde se decidirá el destino definitivo del niño. Acentuando. el último relato de Sub terra. con destreza que no vulnera el efecto estético. entrega la mina a su hijo pequeño en calidad de aprendiz de la manipulación de una compuerta. (Lillo 1904: 20-21). Un viejo minero. LOS INVALIDOS Diamante. nos adentra en sus galerías. al margen de la solidaridad. descarga una perdigonada sobre un perro que le roba las piezas recién cazadas. La Compuerta n° 12 . de largo cuello y huesudas ancas cumplió su .de clase embrionaria en el discurso de rebeldía del obrero 20. Se explica así que. En el plano de las imágenes auditivas. Una técnica rigurosa introduce en la composición de los cuentos de Sub terra los elementos del contorno social. en El Pago. el diálogo de miradas entre capataz. Caza mayor. el contraste entre una débil luminosidad asediada por la sombra. las subhumanas condiciones de trabajo del protagonista bajo tierra y las no menos subhumanas condiciones de su vida cotidiana en la superficie culminen en una fantasía onírica en la que el devaneo versallesco deriva en una danza macabra demoledora de "esos templos de la fortuna y del placer" (Lillo 1904: 107). III: 273) Su sentido último apunta a aquellos aspectos de la dominación social que conducen al ser humano -obrero o campesino. "Las almas muertas" que Gogol describió en la Rusia zarista. Para su desgracia. ventrudo. puede corroer las relaciones humanas en ese microcosmos regido por una ley de constante humillación. un caballo pequeño. durante el descenso de la 'jaula'. "A cuarenta metros del pique se detuvieron ante una especie de gruta excavada en la roca. ha conquistado plenitud semántica. en el colmo de su ira. extraño en un país donde sólo en los seminarios se estudia latín" va más allá del factor común del decorado bajo tierra (Cruz 1940: Vol. abandona la ambientación en el espacio de la mina y escudriña en el campesino la internalización del terror ante una dominación análoga a la que se ejerce sobre los mineros del carbón o del salitre. Su alma de siervo experimentó un desfallecimiento supremo. El contenido de este cuento arroja luz sobre el título Sub terra que sugerido a Baldomero. "Pasado el primer estallido de su cólera. Un anciano cazador.a una marginación equivalente a una muerte en vida. El pago dramatiza la despiadada ceremonia mensual de ajuste económico de la Empresa con su personal obrero. Un pasaje de Los Inválidos es explícito: "Para esas almas muertas cada idea nueva era una blasfemia contra el credo de servidumbre que les habían legado sus abuelos (…)" (Lillo 1904: 10). el animal pertenece al mayordomo de la hacienda. colgaba un candil de hoja de lata cuyo macilento resplandor daba a la estancia la apariencia de una cripta enlutada y llena de sombras". con heridas. Es aleccionador reparar en los recursos literarios que delinean la tragedia de 'estas almas muertas' del mundo subterráneo. Creyó haber cometido un enorme crimen y la figura del amo enfurecido se presentó a su imaginación produciéndole un escalofrío de terror" (Lillo 1904: 220-221). Ponderada eficacia para subrayar el inexorable destino de sucesivas generaciones de mineros. el segundo relato después de los exteriores de la bocamina bosquejados en Los Inválidos.

. cosa que no le gustaba y. Luego de mucho arrastrar el carro el muchacho de adelante ya no pudo más y Mr. Debido a una cojera ya no podía seguir su labor y fue alzado por medio de un cable a la superficie para que pasara sus últimos días en los terrenos aledaños a la mina. Otro minero llevo a Pablo (el niño) a la compuerta No 12 en donde reemplazaría a otro niño que había sido aplastado allí el DIA anterior.ultimo día de trabajo en la mina arrastrando vagones con carbón en las galerías. LA COMPUERTA No 12 Un viejo lleva a su hijo a trabajar a la mina y luego de descender se lo presenta al capataz. fuerte. a lo que el minero le contsto que en su casa eran 6 y solo el trabajaba y necesitaban otro ingreso. Señalo que también algún día los mineros viejos como el serian expulsados de la mina por ser inútiles. por lo tanto. Mas adelante. Como el niño quería irse su padre lo amarro con un cordel a un poste. Por eso los mineros le tenían terror. Pero fue atacado por un enjambre de tábanos (insectos) y al tratar de huir tropezó y cayó en una grieta y quedo ahí tendido. Mientras. el capataz le dijo al minero que Porque mejor no dejaba que el niño siguiera en la escuela. El trabajo del niño consistía en abrir una compuerta cada vez que debían pasar los caballos tirando los carros con carbón. Al llegar a la mina se subió a un vagón el cual era empujado por atrás y por delante por 2 uchachos. Un minero entonces le rogó que les subiera otro poco el salario y le mostró una herida en su brazo que demostraba el esfuerzo que hacían. alto. a lo que Mr Davies contesto indignado que eran unos flojos y solo les subió minimamente el precio. Davies. los buitres comenzaron a volar en círculos en el cielo. castigaba y multaba a los mineros a su antojo. El padre luego corrió mientras escuchaba los gritos y llantos de su hijo llamando a su madre. algo obeso. Como solo tenia 8 años y era delgado. EL GRISU Mr. de rostro colorado debido al whisky. pero Mr Davies le respondió al minero con un golpe. Al encontrarse con el capataz Mr Davies le dio la orden de que la madre y los 3 hermanos del muchacho del vagón fueran echados de la habitación que ocupaban. Al verlo salir de la mina. luego de pasar su vida en la mina. el ingeniero jefe. hizo un pequeño discurso en honor al caballo. Davies debió continuar a pie. Antes de retirarse el padre de Pablo fue amenazado por el capataz de que lo iba a echar Si no cumplía con la meta diaria de 5 cajones de mineral extraído. Los demás mineros lo escucharon en silencio. el más viejo de los mineros. Diamante fue conducido a la llanura donde descansaría pero le costo adaptarse a la luz del día. Después los mineros le plantearon a Mr Davies que les subiera un poco el salario ya que les estaba costando mucho cavar por la dureza del material y así no podían llegar a la cuota mínima que les exigía la empresa. otros mineros trataban de cambiar unos maderos golpeándolos pero otro minero les dijo que tuvieran cuidado ya que con una sola chispa podía volar el túnel debido al gas grisú. Cuando se acerco el capataz se dispersaron y el viejo callo. a quien le gustaba leer y siempre llevaba un libro entre sus ropas. debía inspeccionar la mina periódicamente.

el encargado les decía que. fuerte y robusto) y otro (alto. Su mujer pregunto: ¿Qué vamos a hacer? Y se devolvió a su habitación con sus 2 hijos. Cuando le toco el turno a Pedro resulto que le quedo debiendo dinero también a la Compañía. antes de terminar su turno. eran ellos los que le debían dinero a la Compañía y si alguna mujer de minero reclamaba la echaban a la fuerza. Luego una multitud de esqueletos destrozaba los palacios y con los pedazos de murallas y columnas cubría sus huesos y estos se revestían de carne. Los mineros sabían que era una táctica para obligarlos a trabajar en el Chiflón del Diablo y que aceptaran a . aspecto endeble y achacoso) y les dijo que se habían quedado sin trabajo. De pronto la música ceso en su sueño y toda la riqueza se transformo en sangre. A medida que iban acercándose el centenar de mineros a efectuar sus reclamos. Mr Davies había sido atravesado por un fierro y lo sacaron a duras penas de la mina.Uno de los mineros que trataba de cambiar los maderos era conocido como Viento Negro. pelo rojo. Vio que un minero recibía como salario solo una moneda la que arrojo con rabia y unos niños se apresuraron a recogerla. EL PAGO Pedro Maria trabajaba en la mina y el último día. Se encontraba solo en la calle. le puso todo el empeño posible para sacar más carretillas de carbón de modo de aumentar su salario. pendenciero y fanfarrón y abusaba de su fuerza con sus compañeros por lo que no era apreciado por estos. ( Los mineros y su familia estaban obligados a comprar víveres en la tienda de provisiones de la Compañía). Al llegar a su casa en la noche su mujer le dijo que no habría cena esa noche a lo que Pedro le respondió que no importaba porque al día siguiente seria día de pago. EL CHIFLON DEL DIABLO El capataz detuvo a 2 mineros: el Cabeza de Cobre (20 años. flaco. Pero al pegarle a la roca Viento Negro con su martillo estallo el gas grisú. Al oír la explosión. después de muerto. Pedro se quedo en el mismo lugar y soñó despierto que ya no le costaba extraer el carbón de la mina y este ya no era negro sino rojo como la sangre de generaciones de mineros y una vez trabajado se convertía en oro que al contacto con la tierra hacia aparecer palacios y parejas bailando. tenia 18-19 años. a Mr Davies y a 4 mineros muertos. Encontraron al capataz. huesudo. Al llegar Mr Davies a ese lugar con el capataz le aplico una multa injusta a Viento Negro. bajo. todavía seguía martirizando a los mineros. los mineros quisieron ir a ayudar a las victimas pero un capataz les dijo que primero debía ventilarse la mina. Tomas. un minero alto y robusto dijo que bajaría de todos modos y lo hizo acompañado de otros hombres. Mr Davies entonces golpeo a Viento Negro y lo obligo a trabajar. a causa de las multas. es decir que. Al otro día Pedro acudió a la mina por su pago. Sin embargo. Pero Pedro no fue llamado al igual que otros mineros a la ventanilla de pagos. Un momento después Pedro despertó de su sueño. el cual se enojo y entonces el capataz lo golpeo por lo cual el minero se trenzo a golpes con el capataz.

Este hombre era un minero que se llamaba Valentín. al subir el carro con los cadáveres se dio cuenta que uno de ellos era su hijo. Un derrumbe en el Chiflón del Diablo había cobrado 3 muertos. Para ahorrar dinero la Compañía había ordenado que no se usara tanta madera en sostener el techo de esa galería lo que la hacia mas peligrosa aun. ojos verdes. De repente Rosa le lanzo a su atacante un puñado de arena a los ojos y este fue el momento que aprovecho su defensor para derrotarlo. Enloquecida se arrojo al pozo de la mina y murió. a su padre se le ocurrió hacer un pozo en el huerto. en tanto quien había perdido la pelea era otro minero llamado Remigio. de rostro pálido y pelo largo y lacio que le exigía que fuera su mujer a lo que Rosa le respondió: ¡ Primero muerta ¡ Entonces el hombre la arrojo al suelo y comenzaron a luchar pero apareció otro hombre y la pelea era ahora entre esos 2 individuos. De pronto apareció un individuo joven. buenmozo. para evitar que Rosa acarrease con esfuerzo el agua para regar el huerto. Rosa era hija única y vivía con su madre y su padre que trabajaba en la mina. Durante el DIA sonó la alarma de la mina. más alto que su oponente. largas pestañas. rizado cabello y rubios bigotes. Valentín se fue después a su casa pero Remigio se oculto en el pozo.pesar que sabían que era peligroso. que lo habían cambiado al Chiflón del Diablo ya que allí había muerto su marido y 2 hijos. Un día. EL POZO Rosa (16 años. bonita) se ocupaba en regar su huerto. Los 2 rivales se ofrecieron a ayudar al padre de Rosa. Pero la madre de Cabeza de Cobre no se preocupo segura de que su hijo trabajaba en otra parte de la mina. Se dirigieron al huerto y Rosa vio que su defensor le tiraba un beso oculto en un matorral. Ambos rivalizaban por el amor de la muchacha y se tenían un odio mutuo. El Chiflón del Diablo era una galería peligrosa por lo blando del terreno que ocasionaba frecuentes derrumbes. Cabeza de Cobre no le contó a su madre llamada Maria de los Angeles. Pero preferían morir rápidamente en un derrumbe que lentamente de hambre. la que accedió. como broma subió el cordel con el balde. El hombre que peleaba por defender el honor de Rosa era joven. Sin embargo. Al descubrirlo Rosa. Valentín llevaba ventaja pues Rosa había dejado a Remigio por el rubio minero. Remigio estaba en el fondo del pozo y Valentín recibía la arena que iba echando en un balde su oponente desde la parte superior del pozo jalándolo con una cuerda. Rosa se dirigió entonces a su casa y le dijo a su madre que el huerto estaba destrozado y su mama la reprendió porque pensó que seguramente a su hija se le había quedado abierta la puerta del huerto y se había colado el chancho del vecino. ojos claros. Luego llego Valentín y Remigio desde el fondo del pozo escucho a Valentín y Rosa besándose. espaldas anchas. . En un momento Valentín se ausento con el pretexto de que quería agua pero solo fue a conseguir un beso de Rosa.

Llego la madre de Valentín que se arrojo al pozo para salvar a su hijo pero un nuevo derrumbe lo sepulto y murió. Era de elevada estatura y por su traje. Aquel obrero infatigable. desprendía de la vena el carbón necesario para completar la tarea del día. se oía en la cantera maldita un redoble furioso que no cesaba hasta el alba. viéndose obligado Fariña para no abandonar la faena a ser barretero y carretillero a la vez. Para lograr esto grito delante de los hombres: ¡ Se derrumba el pozo ¡ Los hombres llegaron donde Valentín y le arrojaron una cuerda pero no podían sacarlo porque estaba enterrado hasta el pecho. Un momento después vio que Rosa y Valentín se reían de el.Un decaimiento visible se operaba en él. Cuando volvieron a trabajar en el pozo le toco a Valentín estar abajo y ahora Remigio retiro la cuerda. Contábase de él que sólo iba a la mina a dormir y que un socio cuyo nombre no se atrevían a pronunciar. Sus vecinos en la cantera abandonaron sus labores trasladándose a otro sitio. y los obreros que lo observaban atribuíanlo a que el . Y no era un misterio para nadie que por la noche. Remigio salio del pozo con ansia de venganza. los que al acercarse rápidamente al pozo harían que este se derrumbase con la vibración del terreno arenoso. no era sino el Diablo. y desde ese instante nadie dudó en la mina de que un tenebroso pacto ligaba al borrecido ciego con el espíritu del mal. puedes empezar cuando gustes.Al rato apareció Valentín y le arrojo la cuerda de nuevo. Dos viejos mineros encargados de vigilar por las noches los corredores de ventilación veían amontonarse el carbón con asombrosa rapidez delante del incógnito y nocturno obrero. Un terrible estallido atronó la bóveda y una ráfaga de aire azotó el rostro de los dos obreros clavados en el sitio por el espanto. -Me llamo Juan Fariña. Este hecho robusteció en la crédula imaginación de aquellas sencillas gentes la creencia de que Fariña era un ser extraordinario. cuando quedaba la mina desierta. Pidió lo llevaran a presencia del capataz. pues en aquel sitio el mineral era duro y consistente y el mejor de ellos jamás había alcanzado un éxito semejante. un ciego que no pide limosna y desea trabajar merece ser bien acogido. cubierto por el polvo rojo de la carretera. los que al caer el uno sobre el otro. Aquello no era natural y debía encerrar algún misterio. La deferencia con que era tratado por los jefes y su carácter huraño y retraído le enajenaron las simpatías de sus camaradas. Durante aquellas quince horas de ruda faena arrancaba del filón un número de vagonetas superior al mínimum reglamentario. parecía más bien un campesino que un obrero. Remigio pensó que debía provocar un derrumbe para acabar con su rival y se le ocurrió ir a buscar a un grupo de hombres que se divertían allí cerca. quienes no podían comprender que aquel ciego prefiriese los trabajos y miserias del minero a la vida libre y sin afanes del mendigo. con el que tanteaba el terreno delante de sí. después de un instante de vacilación-. Desde aquel día quedó Fariña incorporado al personal de la mina. Aquello desconcertaba a los más esforzados barreteros. Un saco atado con una correa pendía de sus espaldas y su mano derecha empuñaba un grueso bastón. A la mañana siguiente ambos fueron encontrados desvanecidos en el fondo de una galería mal ventilada. -Quedas aceptado -dijo el capataz. P or aquel exceso de trabajo su musculoso cuerpo fue perdiendo poco a poco aquel aspecto de fuerza y de vigor. y quiero trabajar en la mina de barretero –le dijo tranquilamente el ciego. desapareciendo súbitamente la infernal visión. conquistándose muy luego la reputación de obrero inteligente y valeroso. del que se hablaba en voz baja y temerosa. JUAN FARIÑA Un hombre subía por el camino en dirección a la mina. formaron por una extraña casualidad una cruz en el húmedo suelo del corredor. cuando de pronto un pedazo arrancado con fuerza del innoble bloque derribó dos trozos de madera de revestimiento apoyados en la pared.

Echó una Echó una rápida ojeada por encima del hombro y sus grises ojillos relampaguearon. En la semana que precedió a la gran catástrofe. sin pensar en el desquite se alejaba con tardo paso de aquel infausto sitio cuando de pronto se detuvo sorprendido. Con ayuda de la barrena quitó el ciego la arcilla que disimulaba los agujeros.El siniestro personaje retrocedió entonces una veintena de metros por el camino que había traído. la mina morirá conmigo -había dicho el misterioso ciego. Napoleón! Pero ya era tarde: la perdiz a la cual la mira había atravesado el cuello. El viejo. De un hombre que tenía pacto con el Diablo no podía esperarse nada bueno. hombre autoritario y brutal que hubiera vengado cruelmente cualquier ofensa hecha a su favorito. quedándose inmóvil con los brazos cruzados en medio del corredor.Apoyó la culata en el hombro y soltó el tiro. cogiendo delicadamente con los dientes el saco. ¡Dios santo! Qué ira le acometió. y con la calma y seguridad del que ejecuta una operación largo tiempo meditada. CAZA MAYOR Con el cuerpo inclinado y el fusil entre las manos temblorosas. contemplando silenciosos a los ingenieros que por medio de sondajes comprobaban el desastre. -¡Quita allá. El amo del perrazo era el mayordomo de la hacienda. El morral había triplicado su peso. Exasperado por aquella obstinada persecución tentó un último recurso: dejó caer con disimulo el arma a un lado de la senda y con las manos en los bolsillos. El nombre de Fariña estaba en todos los labios. Terminaba la tarea cuando el silbido de la perdiz que levanta el vuelo lo hizo volverse con presteza. acababa de desaparecer en las fauces de un enorme perro de presa. Los trabajadores acudían y se agrupaban consternados en torno del pique. a pasos cortos sobre sus piernas vacilantes sigue los rastros que las pisadas de las perdices dejan en la arena. Después de un instante se inclinó de nuevo: en su mano derecha brillaba un fósforo encendido y un reguero de chispas recorrió velozmente el suelo. Situado debajo del mar. De pronto se irguió. El ardid tuvo un éxito decisivo: después de un corto . siguió andando sin volver la cabeza.El agua de mar llenaba toda la mina y subía por el pozo hasta quedar a cincuenta metros de los bordes de la excavación. introdujo en cada uno de ellos un cartucho de dinamita. un viejecillo pequeño Y seco como una avellana. descorazonado y triste. como un desocupado que se pasea para estirar las piernas. trataba de desprenderlo del cordón que lo sujetaba. las filtraciones eran abundantísimas en aquella galería y la amenaza de un hundimiento era una idea que preocupaba a los jefes y operarios desde muchos años atrás. Seis de aquellos pilares estaban perforados a la altura de un metro. deteniéndose ante un grupo de espinos y de litres achaparrados: el rastro tan pacientemente seguido terminaba allí: Rodeo el matorral tiró el gatillo: una magnífica perdiz con las plumas medio chamuscadas por el fogonazo ocupó su sitio en el morral vacío. el Palomo. Fariña obtuvo la plaza de vigilante nocturno de aquella sección de la mina donde trabajaba.término del nefando pacto debía de estar próximo. y nadie dudó un instante de que fuera el autor de la catástrofe. Los mineros veían en aquel ciego un enemigo de su tranquilidad y de la existencia de la mina misma. Ese paraje había sido siempre objeto de vigilancia especial de parte de los ingenieros. El dogo. -Cuando yo muera. empleo cuyo desempeño le era relativamente fácil.

El viejo Pedro y su mujer. Cañuela no cesó de pensar en la posibilidad de un estallido. . se .¿Qué se colocaba primero?. ¿la pólvora o los guijarros? Petaca. Creyó haber cometido un enorme crimen y la figura del amo enfurecido se presentó a su imaginación. Petaca. y allá lejos percibió al dogo atravesando los arenales. De un salto cayó sobre la perdiz y empezó a triturarla entre sus poderosas mandíbulas. de cuerpo bajo y rechoncho es la antítesis de Cañuela. le gritó de improviso con su vocecilla de clarín aguda y penetrante: .¡Espera. Napoleón. Cañuela encaramado sobre la mesa. CAÑUELA Y PETACA Mientras Petaca atisba desde la puerta. quería que hiciese fuego sobre todo bicho viviente. y reuniendo todas sus exhaustas fuerzas. hombre! La loica agitó sus alas y se perdió como una flecha en el horizonte. llevando el morral pendiendo de la boca.A cuatro metros del árbol. tomó la delantera. la anciana Rosalía. Cañuela propuso que se abriera un hoyo en un rincón del huerto y se la ocultase ahí pero Petaca le dijo que habia que buscar un lugar seco. produciéndole un escalofrío de terror. lleno de ardor . Una loica macho. Cañuela que lo había seguido sin que él se apercibiera. descuelga del muro el pesado y mohoso fusil. el descontentadizo cazador vio delante de sí una pieza digna de los honores de un tiro. Incorporóse a medias: por el talud descendía gallardamente Napoleón. Ambos chicos están solos esa mañana.¡Enterrémoslo en la ceniza! ¿y si se prende? Pensó. Durante la primera etapa. Junto con Petaca. se alejaba al trote con el rabo caído y las orejas gachas. Cañuela. había que ocultar la pólvora. que dos años mayor que su primo. Durante los días que precedieron al señalado para la caceria. Entretanto. abuelos de Cañuela. lanzándose al pasar una mirada de reojo. Agobiado por el calor ascendía penosamente la rápida escarpa para alcanzar la carretera. que no está cargada. ¡Si al salir hubiesen cargado el arma! Pero aún era tiempo de reparar omisión tan capital.trecho. deciden ir de caceria. Había encontrado la solución buscada. aunque bastante perplejo. y poniéndose en pie llamó a Cañuela. En un instante ambos chicos apartaron las brasas y cenizas del hogar y cavaron en medio del fogón un agujero de cuarenta centímetros de profundidad. dentro del cual envuelto en un pañuelo de hierbas. apartáronse violentamente las ramas y apareció la cabeza del dogo con las orejas tiesas y rectas. De repente brincó de júbilo. Pero en el instante en que se aprestaba a tirar del gatillo. Recobró el fusil y se internó en un bosquecillo de boldos y arrayanes. Un estrepitoso aullido contestó a la detonación: el dogo soltó el morral y con los pelos del lomo erizados como púas desapareció entre los matorrales. colocaron el saquete de pólvora. sudaba y bufaba bajo el peso del descomunal armatoste. se detuvo. Por fin. Tras el estampido. cuando un súbito tirón lo hizo girar sobre sí mismo y perdiendo el equilibrio vino a tierra con estrépito. Alargó el brazo y oprimió el disparador. salieron muy temprano en dirección al pueblo. para que le ayudara en la grave y delicada operación. con el fusil al hombro. Dirigió una mirada al llano. sin mirar atrás. a quien gobierna y maneja con despótica autoridad. se echó la escopeta a la cara.

su mayordomo y un huaso de la hacienda. En lo alto de la loma a treinta pasos de distancia. e iba a resolver la cuestión es este sentido. le cuenta a la gente la historia de su mano pegada a la tetilla izquierda. que un escopetazo suene tan poco. y ya Petaca iba a acercase nuevamente para añadir más combustible. el viejo de la mano pegada. Segun el. Junto a el. a cambio de unas monedas. con el cual se fabricaría un trabuco para hacer salvas y matar pidenes en la laguna. luego de levantarse del suelo con su rostro ensangrentado lo maldijo y desde entonces Paico tuvo su mano pegada al cuerpo y si trataba de separarla sangraba. especialmente porque el habia llegado a tener sus tierras gracias a su trabajo. Luego ordeno poner 2 esrtacas en el suelo y atar a ellas sus manos. pensando que así como el abuelo había encontrado la caja del arma. que viera el chincol alejarse tranquilamente. LA MANO PEGADA Por el camino marcha don Paico. Su madre. él podía muy bien hallar. Don Simon queria darle un escarmiento por engañar a la gente de esa manera. y su primera mirada fue para el ave y. a su vez. cuando un estampido formidable. examinaba el terreno. Ademas Don Simon era juez y ordeno a sus hombres capturar al viejo y sujetarlo.inclinaba a creer que la pólvora. lanzó un grito de júbilo y se precipitó adelante. Decidieron poner el fusil sobre una hoguera para no llegar con el a su casa y que su abuelo los regañara. Mientras corría. . puede afirmarse que es una suerte de antiparábola donde la desobediencia ocupa el lugar central y que al revés de las estructuras de aprendizaje. saliendo de su mutismo. Don simon. su madre lo llamo en varias ocasiones para que le fuera a buscar leña. Luego Don simon pregunto a su mayordomo si el comprador de unas vacas suyas se habia dado cuenta si los animales eran de inferior calidad a lo pactado y este le dijo que no ( asi don Simon con el engaño habia tenido una ganancia mayor ). el mensaje final no condena la conducta de los muchachitos. no se atrevió a desengañarle. resolviéndose en un pensamiento socarrón muy propio del campesino chileno: Mientras corría. patas arriba. A continuacion Don Simon lo castigo con prohibirle que volviera nuevamente por esas tierras y lo golpeo con su rebenque y ordeno a sus hombres que le ataran sus brazos a un madero puesto sobre sus hombros y lo dejaran ir. viejo ladron ! y le da un latigazo en las piernas. Comentario En cuanto a «Cañuela y Petaca». El viejo le suplicaba que no lo hiciera y los campesinos miraban la escena con piedad. se destacaba la alta silueta del abuelo avanzando a grandes zancadas. al ver al viejo le dice: ¡ Vamos. examinaba el terreno. Cañuela. expresó tímidamente la misma idea. el cañón o un pedacito siquiera con el cual se fabricaría un trabuco para hacer salvas y matar pidenes en la laguna. Parece mentira. Parecía poseído de una terrible cólera. en tanto se alisaba las plumas sobre una rama. de esperar el fin de tan extrañas y complicadas manipulaciones. él podía muy bien podía muy bien hallar. pero como era un joven adicto al juego no le hacia caso. los ensordeció. Su madre enojada le dio un golpe en la espalda y Paico le respondio con un combo con su mano izquierda. pensó. Don Paico es un mendigo que. Por más que miró no encontró vestigios del fusil. no viéndola en la rama. Por último un impertérrito chincol tuvo la complacencia. Transcurrieron algunos minutos. a su vez. mientras jugaba rayuela. seguro de encontrarla en el suelo. cuando Cañuela. aprisa. pasan a caballo don Simon Antonio. el cañón o un pedacito siquiera. La mano supuestamente pegada se despego sin dificultad pero la gente lo atribuyo a un milagro. pensando que así como el abuelo había encontrado la caja del arma.

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