Características generales de las sociedades mercantiles Al momento de constituirse una sociedad a la vida jurídica una nueva persona ésta

es un sujeto jurídico que tiene capacidad de goce y capacidad de ejercicio distinto de las personas que la conforman o que la integran y que crean un ente diverso el cual tiene características propias las cuales son las siguientes: I. La capacidad jurídica: Es la aptitud de ser titular de derechos y obligaciones pero en materia mercantil la capacidad esta limitada o condicionada por el fin de la sociedad, esto significa que solo puede tener derechos y obligaciones que estén contenidas dentro de su objeto social. II. Patrimonio (propio): El patrimonio de una sociedad es el conjunto de bienes, derechos y obligaciones de los que es titular una sociedad mercantil y se clasifica en los siguientes grupos: • Patrimonio Activo: Que se refiere a los bienes y derechos de una sociedad y que puede ser aportado al momento de la constitución de la sociedad mercantil, en un aumento de capital, en un aumento del haber social o con las ganancias obtenidas por la sociedad. • Patrimonio Pasivo: El patrimonio pasivo de una sociedad esta constituido por las obligaciones de la misma y estas se pueden adquirir desde el momento de la creación de la sociedad mercantil y consisten en deudas y obligaciones de dar o de hacer. III. Nombre: En derecho mercantil se le llama también denominación o razón social y se define como el conjunto de caracteres que identifican a una individualidad, distinguiéndola de los demás. IV. Domicilio: Es el lugar donde se harían la principal sede de negocios de una sociedad mercantil. En materia de sociedades mercantiles el domicilio por práctica común se determina en una ciudad, sin especificar número, calle o colonia. Una persona moral o sociedad mercantil puede tener uno o demás domicilios siempre y cuando esto quede plasmado en el acta constitutiva, poder señalar un domicilio principal y varios accesorios, al domicilio principal se le conoce como domicilio matriz y a los accesorios como sucursales, para efectos legales puede utilizar uno u otro indistintamente. V.Nacionalidad: La nacionalidad de las sociedades mercantiles será mexicana cuando las mismas se conformen de acuerdo a las leyes de nuestro país, y que establezcan su domicilio en el mismo en caso contrario se consideran extranjeras.

ÓRGANOS DE LA SOCIEDAD: Las personas morales por ser una ficción jurídica, no existen en la realidad, no pueden ejercitar materialmente las funciones que le corresponden, las necesitan efectuar por medio de personas reales y estas personas reales son los que constituyen los órganos de la sociedad. SOBERANÍA: Son los órganos de toma de decisión en las sociedades mercantiles que de manera interna resuelven lo relativo a la constitución, modificación, bases de funcionamiento y nombramiento de puestos en una sociedad. En este tipo de órganos encontramos la asamblea general de socios. 1. Órganos de Soberanía: Encontramos a las asambleas generales de socios y a las asambleas constitutivas, cabe señalar que estos órganos de Soberanía constituyen la máxima ley dentro de una sociedad mercantil u que son los organismos encargados de disolverla y liquidarla. 2. Los órganos de gestión, administración o representación: Son aquellos que tienen una función externa y representa jurídicamente a la sociedad mercantil encargándose de desarrollar materialmente del objeto social. Entre ellos podemos encontrar a los cuerpos de administración tales como mesas directivas, consejos de administración, consejos consultivos, consejos de dirección, juntas de administración, gerentes, directores generales, y el más común que es el administrador único. 3. Órganos de vigilancia: Son aquellos que tienen una función mixta ya que vigilan el desempeño de la sociedad tanto al intentar como al exterior de la misma y dentro de este tipo de órganos encontramos a los comisarios y al consejo de vigilancia, estos órganos se encuentran facultados para sancionar y en su caso destituir a los órganos de administración. Tipos de sociedades La ley general de sociedades mercantiles en su Art. 1º reconoce las siguientes especies de sociedades mercantiles: Sociedad en nombre colectivo Es aquella que existe bajo una razón social y en la que todos los socios responden, de modo subsidiario, ilimitada y solidariamente de las obligaciones sociales. Razón social

Debe expresar la verdadera composición personal de la sociedad y estar formada por nombres de socios y solo por ellos, ya que la responsabilidad de los socios es subsidiaria, ilimitada y solidaria. Ø y Cía. Ø y Sucesores. Características a) Que funciona bajo una razón social la responsabilidad de los socios es subsidiaria, ilimitada y solidaria. b) La razón social es el nombre de la empresa que se forma con el nombre de uno o más socios y cuando no aparezcan todos, se agregaran las palabras “ y compañía”, o sus abreviaturas “ y Cía.”. c) Cuando uno de los socios cuyo nombre haya figurado en la razón social, se separe de la sociedad y siga la misma razón social, deberá agregarse a esta la palabra “sucesores”; también se agregará la palabra “sucesores”, cuando el nombre de una empresa lo adopte o siga usando una nueva sociedad que haya adquirido los derechos y obligaciones del negocio anterior cuyo nombre o razón social ha traspasado responsabilidad subsidiaria es la que tienen los socios en segundo termino, para que una vez que se haya exigido el pago a la sociedad y no se haya obtenido ellos estuvieren, obligados a pagar las deudas, lo anterior ocurre en los casos de quiebra, ya que en este tipo de sociedad los socios responden por las obligaciones de la empresa en la forma antes descrita. d) Responsabilidad ilimitada. Es la que obliga a los socios en forma amplísima, sin reconocer límites, a pagar las deudas de la sociedad, aun con sus bienes particulares. e) Responsabilidad solidaria. Es la que obliga a cada uno de los socios a responder por la totalidad de las deudas y no por la parte proporcional a su capital invertido Capital social El capital social está representado por partes sociales nominativas y exhibidas por los socios. Principales obligaciones Ø No hacer competencia a la sociedad. Ø No formar parte de sociedades que la realicen, salvo el consentimiento de los demás socios.

Ø No usar la firma social para negocios propios. Ø Podrá ser separado el socio por “comisión de actos fraudulentos o dolosos en contra de la compañía”. Ø Por inhabilitación en el comercio. Administración La administración de la sociedad estará a cargo de uno o varios administradores, quienes podrán ser socios o personas extrañas a ella (Art. 36). Su nombramiento y remoción se hará por mayoría de votos de los socios salvo pacto en contrario (artículo 37, LGSM). Si el administrador es socio y en el contrato se pacta su inamovilidad, sólo podrá ser removido judicialmente por dolo, culpa o inhabilidad (artículo 39, LGSM). Cuando no haya designación de administradores, todos los socios concurrirán en la administración (artículo 40, LGSM). Los socios no administradores pueden nombrar un interventor para vigilar los actos de la administración (artículo 47, LGSM). Órgano Supremo Esta constituido por la Asamblea o junta de socios que representa la reunión de los socios legalmente convocados cuando menos una vez al año, generalmente con posterioridad al cierre del ejercicio social. De la información financiera La cuenta de administración se rendirá semestralmente, sino hubiere pacto sobre el particular, y en cualquier tiempo en que la acuerden los socios. Requisitos de funcionamiento Si se constituye como de capital variable, el capital mínimo no puede ser inferior a la quinta parte del capital inicial (artículo 217, párrafo primero, LGSM). Su capital social no podrá repartirse sino después de la disolución de la sociedad, previa liquidación (artículo 48, LGSM). Ventajas Quizás la ventaja más importante en la mayoría de sociedades de personas es la oportunidad de reunir capital suficiente para que una empresa marche. Formar una

sociedad de personas es mucho más fácil y menos costoso que organizar una compañía por acciones. Los miembros de una sociedad de personas gozan de mas libertad de las leyes gubernamentales y de mas flexibilidad de acción que los propietarios de una sociedad por acciones. Los socios pueden retirar fondos y tomar decisiones de todo tipo sin la necesidad de reuniones formales o procedimientos legales. Desventajas Vida limitada, responsabilidad ilimitada y representación mutua. Además si una empresa requiere de un gran monto de capital, la sociedad de personas es menor efectiva para conseguir fondos que una sociedad por acciones. Artículos que la rigen en la Ley de Sociedades Mercantiles: Art. 25 que trata sobre su constitución, Art. 26 Porcentaje de la responsabilidad de los socios, Art. 27 De la razón social de la sociedad como se forma, Art. 28 De las personas extrañas a la sociedad que aparecen en la razón social, Art. 29 Los socios y su separación cuando su nombre esta dentro de la razón social, Art. 30 En que momento se utiliza la palabra sucesores, Art. 31 Sucesión de derechos de los socios, Art. 32 La herencia de continuar con la sociedad cuando fallece algún socio, Art. 33 Cuando una persona extraña llega a la administración de la empresa, Art. 34 Reforma del contrato social, Art. 35 Los socios deben lealtad ala actividad que desarrolla esta empresa, Art. 36 Quienes pueden ser administradores en la sociedad, Art. 37 La remoción de los administradores, Art.38 Del derecho de separarse de los socios, Art. 39 Cuando uno de los socios es administrador y causa ser removido, Art. 40 Cuando no hay nombramiento de administradores quienes ejercen como tales, Art. 41 Enajenación de los bienes de la empresa son consentimiento de los socios, Art.42 Algunas actividades de los administradores como los negocios sociales con el acuerdo de las mayorías, Art. 43 La cuenta de la administración, períodos en que se entrega, Art. 44 Uso de la razón social, Art. 45 Las decisiones de los administradores, Art. 46 La representación y el porcentaje en las votaciones de los socios en casos específicos, Art. 49 Períodos en que los socios industriales, reciban cantidades que necesiten para alimentos, Art. 50 El contrato de sociedad respecto a un socio. Sociedad en comandita simple Es la que existe bajo una razón social y se compone de uno o varios socios comanditados que responden, de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente, de las obligaciones sociales, y de uno o varios comanditarios que únicamente están obligados al pago de sus aportaciones. (Art. 51)

Razón Social La razón social se formará con los nombres de uno o más comanditados, seguidos de las palabras “y compañía” u otras equivalentes, cuando en ellas no figuren las de todos. A la razón social se agregan siempre las palabras “Sociedad en Comandita” o su abreviatura “S. en C.” (Art. 52). Socios Comanditarios Los socios comanditarios son los que están obligados al pago de sus aportaciones y no responden de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente de las obligaciones sociales. El socio comanditario quedará obligado solidariamente para con los terceros, por todas las obligaciones de la sociedad en que hay tomado parte cuando ejercen actos de administración o tengan poder como administradores. Socios Comanditados Son los socios que responden de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente de las obligaciones sociales al igual que los socios de la sociedad en nombre colectivo. Capital Social La ley no fija un mínimo de capital. El capital social esta representado por la suma de aportaciones que en dinero o en especie efectúen los socios. El capital debe dividirse, según la responsabilidad de los socios, separando el capital comanditado del capital comanditario. Requisitos de funcionamiento Si se constituye como de capital variable, el capital mínimo no puede ser inferior a la quinta parte del capital inicial (artículo 217, párrafo primero, LGSM). Órgano social Los socios comanditarios no pueden ejercer la administración. La excepción a lo anterior es en caso de muerte del administrador, siempre que no esté estipulada la forma de sustituirlo (artículo 54 y 56, LGSM). Administración La administración la constituye el Consejo de Administración y estará a cargo de uno o varios administradores, quienes podrán, ser socios comanditados o personas extrañas a ellas.

El socio o socios comanditarios no pueden ejercer acto alguno de administración.(Art. 54). Los comanditos serán los dirigentes de la empresa, los comanditarios si administrasen serán ilimitadamente responsables frente a los terceros. Órgano Supremo Está constituido por la Asamblea o Junta de Socios que representan la reunión de los socios legalmente convocados cuando menos una vez al año, generalmente posterior al cierre del ejercicio social. Órgano de Vigilancia Corresponde a los socios comanditados, no administradores y a todos los socios comanditarios quienes podrán nombrar a un interventor que vigile los actos de los administradores, y tendrán el derecho de examinar el estado de la administración, la contabilidad, y papeles de la compañía, haciendo las reclamaciones convenientes. Respecto de los socios comanditados se aplicaran las reglas de sociedad en nombre colectivo (Art. 57 LGSM) Información Financiera La cuenta de administración se rendirá semestralmente, sino hubiere pacto sobre el particular y en cualquier tiempo en que lo acuerden los socios. Observación La sociedad en comandita simple tiene escasa importancia práctica, debido a que los socios responden con su patrimonio propio de las deudas sociales, por lo que se prefiere recurrir, para explotar una negociación mercantil, a los tipos sociales que limitan la responsabilidad de los socios hasta el importe de su aportación, a fin de evitar que una coyuntura económica desfavorable repercuta en el patrimonio personal de los socios. Artículos de la Ley de Sociedades Mercantiles que la rigen Art. 51 La sociedad y su composición, Art. 52 La razón social y su formación, Art. 53 De los nombres que aparecen en la razón social, Art. 54 Los socios no pueden ser administradores, Art. 55 La solidaridad de los socios según la constitución de la sociedad, Art. 56 Casos de muerte o incapacidad, Art. 57 Los artículos aplicables a esta sociedad son los siguientes: del 30–39, y del 41–44 y del 46–50, Art. 58 La responsabilidad de los socios y sus limites, Art. 59 La denominación o razón social, Art. 60 Personas extrañas que figuren en la razón social, Art. 61 El número de socios de la sociedad, Art. 62 El capital social, Art. 63 Aumento del capital social y su procedimiento, Art. 64 De la suscripción y exhibición del capital, Art. 65 Admisión de nuevos socios, Art. 66 Cuando la cesión de partes sociales es para una persona extraña a la sociedad, Art. 67 La transmisión por herencia de las partes sociales no requerirá del consentimiento de los socios, Art. 68 Las partes sociales de cada socio, Art. 69 Derecho de división de las partes sociales, Art. 70 Aportaciones suplementarias de los socios, Otros artículos que no se mencionan pero que rigen esta sociedad como el artículo 71, 72, 73, 74. 75, 76, 77, 78, 79, 80, 81, 82, 83, 84, 85 y 86 de la Ley General de Sociedades Mercantiles. Sociedad en comandita por acciones Es la que se compone de uno o varios socios comanditados que responden a manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente de las obligaciones sociales y de uno o varios comanditarios que

únicamente están obligados al pago de sus acciones. Esta sociedad participa de las características propias de las sociedades llamadas de personas y de las de capitales, pues se componen de uno o varios socios comanditados que responden de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente, de las obligaciones sociales y de uno o varios comanditarios que únicamente están obligados al pago de sus acciones. Razón Social Se formará con los nombres de uno o más socios comanditados seguido de las palabras “y compañía” o bajo una denominación social agregándose las palabras Sociedad en Comandita por Acciones o bien S. en C. por A. Capital Social Estará dividido en acciones, las pertenecientes a los socios comanditados sean nominativas y no pueden cederse sin el total consentimiento de los comanditados y las dos terceras partes de los comanditarios. Administración La administración de la sociedad estará a cargo de los socios comanditarios. Requisitos de funcionamiento A su razón social se agregarán las palabras «sociedad en comandita por acciones» o las siglas «S en C por A». Su capital estará dividido en acciones y no podrá cederse sin el consentimiento de la totalidad de socios comanditados y las dos terceras partes de los comanditarios. Órgano social Se aplican las disposiciones en lo que se refiere a los socios comanditados. El socio o socios comanditarios no pueden ejercer acto alguno de administración, ni aun con el carácter de apoderados de los administradores, quedando el comanditario obligado solidariamente para con los terceros por las obligaciones en que haya tomado parte; los comanditados ni por cuenta propia o ajena, pueden dedicarse a negocios del mismo género de los que constituyan el objeto de la sociedad ni formar parte de sociedades que los realicen, salvo que cuenten con el consentimiento de los demás socios y cuando el administrador sea uno de los socios, solamente podrá ser removido judicialmente por dolo, culpa o inhabilidad, si el contrato social hubiera pactado su inamovilidad. Artículos que la rigen en la Ley de Sociedades Mercantiles: Art.207 su concepto, Art. 208 reglas que rigen esta sociedad, Art. 209 del capital social, Art. 210 razón social de la sociedad, Art. 211 lo que se refiere a los socios. Sociedad de responsabilidad limitada Es la que se constituye entre socios que solamente están obligados al pago de sus aportaciones, sin que las partes sociales puedan estar representadas por títulos negociables, a la orden o al portador, pues sólo serán cedibles en los casos y con los requisitos que establece la ley. Denominación o razón social. La razón social es un hombre comercial formando con menciones personales; la denominación se forma con palabras que hagan referencia a la actividad objetiva principal de la empresa, con independencia de todo nombre de persona. Son los estatus los que tienen que establecer si la sociedad ha de usar una u otra forma de nombre comercial. Si se emplea una razón social, ésta deberá ajustarse a los principios que dispone la ley. La primera base en esta materia la constituye el principio de la verdad o veracidad de la razón social, con arreglo al cual la misma debe formarse con nombres de socios y sólo de socios. Se incluirán en ellas los nombres de todos los socios de algunos o de alguno y, en estos dos últimos casos, se agregarán las palabras “y compañía”.

La ley dispone que los extraños a la sociedad que hagan figurar o permitan que figure su nombre en la razón social, responderán de las operaciones sociales hasta por el monto de la mayor de las aportaciones (Art. 60).

Si la sociedad limitada ha de girar bajo una denominación, ésta se formará de acuerdo con las normas que señala la ley. En ambos casos la ley requiere que se empleen siempre las palabras “sociedad de responsabilidad limitada” o sus siglas “S. De R. L.”, de manera que cuando esto no se haga, los socios dejarán de gozar del beneficio de la responsabilidad limitada. Capital social Sociedad de Responsabilidad Limitada (en adelante S. L.) como sociedad de naturaleza mercantil, se divide en participaciones iguales, acumulables e indivisibles, que no podrán incorporarse a títulos negociables ni denominarse acciones, y cuyos socios, que no excederán de 50, no responderán personalmente de las deudas sociales. La S. L., al igual que la S.A., tendrá siempre carácter mercantil, cualquiera que sea la naturaleza de su objeto. Por su parte, el capital social deberá estar determinado, es ilimitado, y está dividido en participaciones iguales, acumulables e indivisibles. Las participaciones son iguales en cuanto tienen idéntico valor y atribuyen iguales derechos; son acumulables ya que los socios pueden suscribir y detentar dos o más participaciones; son indivisibles en cuanto a que la condición de socio es indivisible y si existe propiedad de las participaciones proindiviso, los propietarios deberán designar a uno solo para ejercitar los derechos sociales. El capital social tiene una doble función: un valor de explotación y una cifra de garantía o retención en favor de los acreedores, al igual que en la S.A. El capital Social nunca será inferior a $3,000.00 pesos, se dividirán en partes sociales que podrán ser de valor y categorías desiguales, pero que en todo caso, serán de un peso o de un múltiplo de está cantidad Numero de socios Por lo que respecta a los socios, en la fundación, su número ha de ser, como mínimo dos. Poseen esta condición originariamente quienes intervienen en la escritura fundacional, suscriben y desembolsan, como mínimo, una participación. El detalle de la importancia de la empresa que adopta la forma de S. L. viene determinado, en cierto modo, por la prohibición legal de que los socios sean más de 50. Naturaleza jurídica: Por una parte, la responsabilidad limitada de los socios aproxima la S. L. a las sociedades de tipo capitalista; sin embargo, la consideración de las circunstancias personales de los socios, parece aproximarla a las sociedades de tipo personalista. Por ello no podrá afirmarse en nuestro Derecho un carácter unívoco de la sociedad de Responsabilidad Limitada. Fundación: la Ley se limita a exigir el otorgamiento de escritura pública y su inscripción para que la sociedad pueda tener personalidad jurídica. Contenido de la escritura: • Datos de identificación de los socios. • Datos relativos a las aportaciones de los socios. En todo caso, el capital deberá estar íntegramente suscrito y desembolsado. • Menciones generales: razón social o denominación de la sociedad, duración y domicilio social, capital y número de participaciones, personas encargadas de la administración, forma de convocar y constituir la Junta General… (art. 7 L.S.R.L.). • Datos relativos a pactos sociales: Todos

los demás pactos lícitos y condiciones que los socios juzguen conveniente establecer. Indicar que, a diferencia de la S.A., no se exige una separación clara entre la escritura de constitución y los estatutos si bien, algunos de los contenidos de la escritura apuntados, constituyen claramente materias a consignar en los estatutos. Administración Estará a cargo de uno o más gerentes o personas que podrán ser socios o personas extrañas a la sociedad, designadas temporalmente o por tiempo indeterminado. Salvo pacto en contrario la sociedad tendrá el derecho para revocar en cualquier tiempo a sus administradores. Órgano Supremo Lo forman la Asamblea de los socios. Sus resoluciones se tomarán por mayoría de votos de los socios que represente, por lo menos la mitad del capital social, a no ser que el contrato social exija una mayoría más elevada. La asamblea de los socios es el órgano supremo de dirección de la sociedad facultades de las asambleas: Ø votaciones Ø votaciones por correspondencia, convocatorias. Órgano de Vigilancia Si el contrato social así lo establece, se procederá a la constitución de un consejo de vigilancia formado de socios o de personas extrañas a la sociedad. Su creación es potestativa y como la ley no establece nada al respecto de su funcionamiento se deberá crear a las disposiciones relativas de la sociedad anónima. Información Financiera La cuenta de administración se rendirá semestralmente, sino hubiera pacto sobre el particular, y en cualquier tiempo en que lo acuerden los socios. Artículos aplicables a la Sociedad de Responsabilidad Limitada de la L. S. M. Art. 58 Como esta constituida la sociedad de responsabilidad limitada, Art. 59 Denominación o razón social, Art. 60 De las personas extrañas que aparece su nombre en la denominación social, Art. 61 Número de socios de la sociedad, Art. 62 El capital social, Art. 63 Aumento o disminución del capital social, Art.64 De la suscripción del capital social, Art. 65, 66, 67, 68, 69, 70, 71, 72, 73, 74, 75, 76, 77, 78, 79, 80, 81, 82, 83, 84, 85 y 86, que se refieren a todo el proceso por el que atraviesa la empresa hasta el momento de su liquidación o si se da el caso de la fusión de la misma. Lo anterior esta relacionado con los artículos primeros de esta ley que enmarcan los principio de la sociedad, como lo hace de la misma manera que en las otras sociedades mercantiles. Sociedad de Responsabilidad Limitada de Interés Público Constitución Podrán constituirse cuando su objeto lo constituyan actividades de interés publico, actividades que afecten un sector importante de la economía nacional. Necesario formular solicitud ante secretaria de industria y comercio. La que tendrá injerencia, constante y directa en la administración (Inspección y Vigilancia). Numero de socios Un mínimo de 3 socios y un máximo ilimitado. Capital social Mínimo de 5,000.00 pesos, pero ninguna parte social podrá exceder de la cuarta parte del capital social. Órganos sociales Necesariamente colegiados y de existencia, obligatoria, el consejo de administración compondría de cuando menos tres miembros y el consejo de vigilancia

cuando menos por dos. Sociedad anónima Es la que existe bajo una denominación y se compone exclusivamente de socios cuya obligación se limita al pago de sus acciones. Lo anónimo significa que no ejerce el comercio con el nombre propio de los socios. La sociedad anónima puede ser definida como “sociedad de naturaleza mercantil, cualquiera que sea su objeto, cuyo capital está dividido en acciones transmisibles que atribuyen a su titular la condición de socio, el cual disfruta del beneficio de la responsabilidad limitada frente a la sociedad y no responde personalmente de las deudas sociales”. Características Tener dividido en capital en acciones; El capital se forma por las aportaciones de los socios; Los socios no responden personalmente de las deudas sociales. Constitución de la Sociedad Que haya dos socios como mínimo, que el capital social no sea menor de $50,000.00, que se exhiba el dinero en efectivo, cuando menos, el 20 % del valor de cada acción pagadera en numerario y que se exhiba íntegramente el valor de cada acción que haya de pagarse. Razón Social La denominación se formará libremente pero será distinta de la de cualquiera otra sociedad, y debe ir seguida de las palabras Sociedad Anónima o S.A. Por otra parte, la denominación de la sociedad es necesaria para así poder ser distinguida de aquellas otras con las que pueda competir y le servirá, además, como firma para suscribir sus transacciones comerciales. La Ley otorga libertad casi absoluta en cuanto a la denominación que pueda elegirse para la sociedad anónima, sólo se previene que deberá necesariamente hacerse constar la indicación de “sociedad anónima” o su abreviatura: S.A. y que no podrá adoptarse una denominación idéntica al de otra sociedad preexistente. Por ello se hace necesaria la obtención del correspondiente certificado de no inscripción que ha de solicitarse en el Registro Mercantil. Capital Social Esta representado por títulos nominativos que servirán para acreditar y transmitir la calidad y los derechos de los socios. No menor de 25,000.00 pesos íntegramente suscrito. Que se exhiba en dinero efectivo cuando menos el 20% de cada acción pagadera. Capital suscrito: Ø Capital pagado, Ø Capital autorizado. Ø Capital en giro o capital de trabajo, Ø Capital fijo. Acciones: Ø acciones liberadas u ordinarias. Ø acciones pagadoras Ø acciones con valor nominal Ø acciones por cuota Ø acciones preferentes o privilegiadas. Ø acciones de voto limitado. Numero de socios Cinco socios como mínimo y que cada uno suscriba acción por lo menos. Naturaleza y domicilio Por lo que se refiere a la naturaleza de este tipo societario no admite duda alguna: tiene carácter mercantil, cualquiera que sea su objeto

(Art. 3 de la L. S. A.) Cumplidas por la sociedad las formalidades constitutivas, la sociedad adquiere un domicilio y nacionalidad determinada: “serán españolas y se regirán por la presente Ley todas las sociedades anónimas que tengan su domicilio en territorio español, cualquiera que sea el lugar en que se hubieran constituido” (Art. 5.1. L.S.A.), y se añade legalmente que “deberán tener su domicilio en España las sociedades anónimas cuyo principal establecimiento o explotación radique dentro de su territorio”. Por último indicar que el domicilio social deberá ser fijado en la escritura de constitución. Administración Estará a cargo de uno o varios mandatarios temporales revocables, quienes pueden ser socios o personas extrañas a la sociedad. Órgano supremo Está integrado por la Asamblea General de Accionistas quienes podrán acordar y ratificar todos los actos y operaciones de esta y sus resoluciones serán cumplidas por quién ella misma designe, o a falta de designación por el administrador o por el consejo de administración. Órgano de Vigilancia Estará a cargo de uno o varios comisarios, temporales y revocables, quienes pueden ser socios o personas extrañas a la sociedad. De la Información Financiera Las sociedades anónimas bajo la responsabilidad de sus administradores, se presentara a la Asamblea de Accionistas un informe anual. Artículos que rigen esta sociedad Del Art. 87 que es la constitución de la sociedad, el Art. 88 su denominación, Art. 89 la constitución de la sociedad, Art. 90 comparecencia ante notario de la constitución de la misma, Art. 91de la escritura constitutiva, Art. 92 la suscripción de la sociedad, Art. 93 Contenido del programa de suscripción, Art. 94 él deposito de los suscriptores, Art. 95 Las aportaciones distintas al numerario, Art. 96 Si falta un suscriptor a sus obligaciones, Art. 97 Plazo para suscribir las acciones, Art. 98 si no se llegara a concluir la constitución de la sociedad, Art. 99 convocatoria para la asamblea general, Art. 100 ocupación de la Asamblea General, Art. 101 registro del acta de la junta y de los estatutos, Art. 102 las decisiones de la mayoría en las asambleas Generales, Art. 103 de los fundadores en una sociedad anónima, Art. 104 los fundadores no pueden estipular a su favor ningún beneficio que menoscabe el capital social, Art. 105 utilidades anuales, Art. 106 títulos especiales para la participación de los fundadores en las utilidades, Art. 107 validez del bono del fundador, Art. 108 Contenido de los bonos del fundador, Art. 109 participación de los bonos del fundador, Art. 110 aplicación de los bonos del fundador. Asimismo encontramos en los artículos siguientes hasta el artículo 206 de la misma Ley General de Sociedades Mercantiles los artículos que rigen a esta sociedad anónima dentro de todo el proceso por el que atraviesa para llegar a la disolución o la

fusión de la misma. Sociedad cooperativa Forma de organización social integrada por personas físicas con base en intereses comunes y en los principios de solidaridad, esfuerzo propio y ayuda mutua, con el propósito de satisfacer necesidades individuales y colectivas, a través de la realización de actividades económicas. La cooperativa es una sociedad que asocia, en régimen de libre adhesión y baja voluntaria, a personas que tienen intereses o necesidades socioeconómicas comunes, para cuya satisfacción y al servicio de la comunidad desarrollan actividades empresariales con la finalidad de satisfacer las necesidades de los socios. Los principios generales que informan la constitución y funcionamiento de las sociedades cooperativas son los siguientes: a) Libre adhesión y baja voluntaria de los socios, con la consiguiente variabilidad del capital social. b) Igualdad de derechos y obligaciones entre los socios. c) Estructura, gestión y control democráticos. d) Interés voluntario y limitado a las aportaciones al capital social. e) Participación en la actividad cooperativa. f) Participación de los socios en los resultados, en proporción a la actividad desarrollada en la cooperativa. g) Educación y formación cooperativa de sus miembros, así como la difusión en su entorno de estos principios. h) Promoción de las relaciones intercooperaivas para el mejor servicio de sus intereses comunes. i) Autonomía de las cooperativas frente a toda instancia política, económica religiosa o sindical. j) Domicilio social: La cooperativa tendrá su domicilio dentro del municipio donde realice principalmente las actividades con sus socios o centralice la gestión administrativa. k) Responsabilidad: La responsabilidad del socio por las deudas de la cooperativa quedará limitada a sus aportaciones suscritas al capital social, estén o no desembolsadas. Características a) Existen bajo una denominación social, b) lo constituyen personas de clase trabajadora (por este motivo se dice que es una sociedad clasista) c) los derechos y obligaciones de los socios son iguales, d) el número de socios no podrá ser menor de diez, por lo tanto su número es ilimitado, e) cada socio tiene un voto f) siempre son de capital variable, g) nunca podrá tener fines de lucro, h) la duración de la sociedad será indefinida, i) la distribución de las utilidades será en proporción al tiempo trabajado para cada socio (en caso de las cooperativas de producción), cuando se trate de cooperativas de consumo será en razón de las operaciones realizadas. j) Al constituirse deberá exhibirse cuando menos el 10% de las aportaciones (la ley no fija capital mínimo). k) El acta constitutiva será certificada por funcionario con fe pública. l) Las Sociedades Cooperativas deben constituir dos clases de fondos: de reserva y de previsión social. m) En principio las Sociedades Cooperativas no emplearán asalariados, y, en casos excepcionales, sus relaciones serán regidas por la Ley Federal del Trabajo. n) No podrán pertenecer a cámaras de comercio ni a las asociaciones de productores, en cambio, es su obligación formar parte de las federaciones, y éstas de la Confederación Nacional Cooperativa. Para constituir una federación se requerirá un mínimo de dos Sociedades Cooperativas (Art.108 del Reglamento de la LGSC). o) Las Sociedades Cooperativas tienen derecho a franquicias especiales de la SHCP y deberán someterse a vigilancia oficial por parte de la STPS. Personalidad jurídica e inicio de la actividad Las sociedades cooperativas se

constituirán mediante escritura pública y adquirirán personalidad jurídica desde el momento en que se inscriban en el Registro de Cooperativas. Las sociedades cooperativas deberán iniciar su actividad, conforme a sus estatutos, en el plazo máximo de un año a contar desde la fecha de su inscripción en el Registro de Cooperativas. Razón Social La ley general de sociedades cooperativas del 3 de agosto de 1994 no legisla al respecto. El reglamento anterior indicaba que al nombre de la sociedad deberán agregársele las letras S.C.L. o S.C.S.
Número de socios

El número de socios es de diez mínimo, sin límite superior. Las cooperativas de primer grado deberán estar integradas como mínimo, por tres socios ordinarios. Las de segundo o ulterior grado y las de integración tendrán, al menos, dos socios ordinarios. Podrán adoptar el régimen de responsabilidad limitada o suplementada de los socios. Será limitada, cuando los socios solamente se obliguen al pago de los certificados de aportación que hubieren suscrito. Suplementada cuando los socios respondan a prorratas por las operaciones sociales, hasta por la cantidad determinada en el acta constitutiva. Capital social El capital de las sociedades cooperativas se integra con las aportaciones de los socios y con los rendimientos que la Asamblea general acuerde se destinen para incrementarlo, pudiendo emitir certificados de aportación para capital de riesgo por tiempo determinado. Las aportaciones han de efectuarse en moneda nacional y si así lo prevén los estatutos o lo acuerda la asamblea general, en bienes y derechos, pueden efectuarse en efectivo, y estarán representadas por certificados nominativos, indivisibles y de igual valor, actualizándose en forma anual, siendo susceptibles de transmisión al beneficiario que designe su titular en caso de muerte. La participación del socio en el capital social de las cooperativas de primer grado no puede exceder del 25 % de la cifra de éste. La responsabilidad del socio por las deudas sociales queda limitada a las aportaciones suscritas para integrar el capital social, salvo disposición contraria de los estatutos. No obstante, el socio que cause baja de la cooperativa responderá personalmente durante los cinco años siguientes y por las deudas sociales contraídas con anterioridad a aquella. Las sociedades cooperativas pueden constituir los siguientes fondos: a) De reserva: se constituye con el 10% al 20% e los rendimientos que se obtengan en cada ejercicio social; se destina a afrontar pérdidas o restituir el capital de trabajo. b) De previsión social: se constituye con la aportación anual que la Asamblea general determine sobre los ingresos netos y no puede ser limitado, se destina a reservas para cubrir los riesgos y enfermedades profesionales, y para formar fondos de pensiones y haberes de retiro de socios, primas de antigüedad, gastos médicos, de funeral, etc. c) De educación cooperativa: se constituye con el porcentaje que acuerde la Asamblea general, pero no puede ser inferior al 1% de los ingresos netos del mes. Requisitos de constitución Ø Mínimo cinco socios, correspondiendo un voto por socio, independientemente de sus aportaciones. Ø Capital variable y duración indefinida. Ø Se otorgará igualdad esencial en derechos y obligaciones de los socios e igualdad en

condiciones para las mujeres. Formalidades para su constitución Mediante Asamblea general que celebren los interesados y en la que se levantará un acta que contendrá los datos generales de los fundadores, los nombres de las personas que hayan resultado electas para integrar por primera vez los consejos y comisiones y las bases constitutivas. Los socios deben acreditar su identidad; ratificar su voluntad en la constitución de la sociedad cooperativa y reconocer las firmas o las huellas digitales que obren en el acta constitutiva ante notario público, corredor público, juez de distrito, juez de primera instancia, presidente municipal, secretario o delegado municipal del domicilio de la sociedad cooperativa, la que contará con personalidad jurídica a partir del momento de la firma del acta constitutiva, misma que deberá inscribirse en el Registro Público de la Propiedad correspondiente a su ubicación social. Estatutos sociales Los estatutos de las sociedades cooperativas deberán regular, como mínimo, las siguientes materias: 1º. Denominación de la sociedad cooperativa. 2º. Domicilio social. 3º. La actividad o actividades que desarrollará la cooperativa para el cumplimiento d su fin social. 4º. Duración. 5º. Capital social mínimo. 6º. Aportación obligatoria inicial para ser socio y la parte de la misma que debe desembolsarse en el momento de la suscripción, así como la forma y plazos de desembolso del resto de la aportación. 7º. Requisitos objetivos para la admisión de los socios. 8º. Participación mínima obligatoria del socio en la actividad cooperativa. 9º. Normas de disciplina social, fijación de faltas, sanciones, procedimiento disciplinario y régimen de impugnación de actos y acuerdos. 10º. Garantías y límite de los derechos de los socios. 11º. Causas de baja justificada. 12º. Régimen de las secciones que se creen en la cooperativa, en su caso. 13º. Convocatoria, régimen de funcionamiento y de adopción de acuerdos de la Asamblea General. 14º. Determinación del órgano de representación y gestión de la sociedad cooperativa, su composición, duración del cargo, elección, sustitución y remoción. 15º. Regulación de los Interventores. Composición, duración del cargo, organización y régimen de funcionamiento. 16º. Determinación de si las aportaciones al capital social devengan o no intereses. 17º. Régimen de transición y reembolso de las aportaciones. 18º. Cualquier otra exigida por la normativa vigente. Clasificación Conforme a lo dispuesto por la Ley General de Sociedades Cooperativas, las sociedades cooperativas se clasifican: Por su objeto: a) De consumidores de bienes. b) De consumidores de servicios c) De consumidores de bienes y/o servicios d) De productores de bienes. e) De productores de servicios f) De productores de bienes y/o servicios Las sociedades cooperativas de consumidores, sus miembros se asocian para obtener en común artículos, bienes y servicios para ellos, sus hogares o sus actividades de producción. Las sociedades cooperativas de producción, sus miembros se asocian para trabajar en común en la producción de bienes, de servicios o ambos, aportando su trabajo personal, físico o intelectual Por su categoría: a) Ordinarias: son las comunes que solo requieren de su constitución legal b) De participación estatal: son las que se asocian con autoridades federales, estatales o municipales para la explotación de unidades productoras o de servicios públicos, dados en administración, o para financia proyectos de desarrollo

económico a nivel local, regional o nacional. Administración La dirección, administración y vigilancia interna de las sociedades cooperativas, se encuentra a cargo de los siguientes órganos: a) La Asamblea general: autoridad suprema, quien conocerá y resolverá todos los negocios de importancia de la sociedad, a cuyo cargo estarán, además de las facultades concedidas por los estatutos sociales, las siguientes atribuciones: ü La aceptación, exclusión y separación voluntaria de socios; ü modificación de las bases constitutivas; ü aprobación de los sistemas y planes de producción, trabajo, distribución, ventas y financiamiento; ü aumento o disminución del patrimonio y capital social; ü nombramiento y remoción de los miembros del Consejo de Administración y de Vigilancia, así como de las comisiones especiales y de los especialistas contratados; ü examen del sistema contable interno; ü informe de los consejos; ü responsabilidad de los miembros de los consejos y de las comisiones; ü aplicación de sanciones disciplinarias a los socios; ü reparto de rendimientos, excedentes y percepción de anticipos entre los socios y ü aprobación de las medidas de tipo ecológico que se propongan. b) El Consejo de Administración: órgano ejecutivo de la Asamblea general, integrado por un Presidente, un Secretario y un Vocal nombrados por la propia Asamblea para un término de cinco años con posibilidad de reelección, quien tendrá la representación de la sociedad y la firma social, pudiendo designar de entre los socios o personas no asociadas, uno o más gerentes y comisionados para la administración de las secciones especializadas, en el entendido de que los responsables del manejo financiero, requerirán de aval solidario o de fianza durante el periodo de su gestión, a efecto de asegurar la correcta administración de la sociedad. c) Órgano de Vigilancia: se encarga de la supervisión de todas las actividades de la sociedad y se integra por un numero impar de miembros no mayor de cinco con el mismo numero de suplentes que tendrán los cargos de Presidente, Secretario, y Vocales, designados igual que el Consejo de Administración y hasta cinco años de duración. Tiene derecho de veto en cuanto a las resoluciones del consejo de administración (Art. 32 y 33 LGSC). Información Financiera Los excedentes de cada ejercicio social anual son la diferencia entre activo y pasivo menos la suma de capital social, y los rendimiento acumulados de años anteriores, los cuales se consignarán en el balance anual que presentará el Consejo de administración a la Asamblea General, se realizará un procedimiento igual si el balance reporta pérdidas. Disolución y liquidación Las sociedades cooperativas se disuelven por las siguientes causas: I. Por voluntad de las dos terceras partes de los socios II. Disminución del numero de socios a menos de cinco III. Porque se consume su objeto IV. Porque el estado económico de la sociedad no permita que continúe operando V. Por resolución judicial. Si desean transformarse en otro tipo de sociedad deben disolverse y liquidarse previamente. Cuando dos o mas cooperativas se fusionen, la sociedad que resulte debe tomar a su cargo los derechos y obligaciones de las sociedades fusionadas. Sociedades mutualistas de seguros Las sociedades mutualistas de seguros son aquellas que no producen lucro o utilidad para la sociedad ni para sus socios y que practican operaciones de seguros a que se refiere la autorización que exige

esta ley, con excepción de los contratos de seguros de pensiones derivados de las leyes de seguridad social; constituyen e invierten las reservas previstas en la Ley y administran las sumas que por concepto de dividendos o indemnizaciones les confían los asegurados o sus beneficiarios. Constitución Dice la Ley que la escritura constitutiva deberá otorgarse ante un notario, ajustarse a las bases que la misma ley establece, y registrarse en la forma prevista por la Ley de Sociedades Mercantiles”. Para organizarse y funcionar como institución o sociedad mutualista de seguros se requiere autorización del Gobierno Federal, que compete o otorgar discrecionalmente a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Numero de socios La escritura deberá contener nombres, apellidos, domicilio y demás generales de los mutualizados, con indicación de los valores asegurados por cada uno de ellos y las cifras de sus cuotas. El numero de mutualizados no podrá ser menor de $300 000 si se trata de seguros de vida, de $500 000 si se trata de seguro de cosas. Razón social o denominación El nombre de la sociedad deberá integrarse como denominación, y deberá expresar la naturaleza de sociedad mutualista y contener la indicación sobre las clases de riesgos que la sociedad asegurara. Capital social Formalmente las mutualistas no tienen capital social. La ley indica que los mutualizados deberán exhibir un fondo social, cuya cuantía debe figurar en la escritura constitutiva, la que deberá indicar la forma como tal fondo deberá ser amortizado, es decir, devuelto a sus aportantes. Objeto social Las sociedades mutualistas de seguros solo podrán realizar las operaciones siguientes: I. Practicar las operaciones de seguros a que se refiere la autorización que exige esta Ley, con excepción de los contratos de seguros de pensiones, derivados de las leyes de seguridad social, previstos en el segundo párrafo de la fracción I del artículo 8º. de esta Ley; II. Constituir e invertir las reservas previstas en la Ley; III. Administrar las sumas que por concepto de dividendos o indemnizaciones les confíen los asegurados o sus beneficiarios; IV. Administrar las reservas retenidas a instituciones del país y del extranjero, correspondientes a las operaciones de reaseguro que hayan cedido; V. Constituir depósitos en instituciones de crédito; VI. Recibir títulos en descuento y redescuento a instituciones y organizaciones auxiliares del crédito y a fondos permanentes de fomento económico destinados en fideicomiso por el Gobierno Federal en instituciones de crédito; VII. Otorgar préstamos o créditos; VIII. Operar con valores en los términos de las disposiciones de la presente Ley y de la Ley del Mercado de Valores; IX. Operar con documentos mercantiles por cuenta propia, para la realización de su objeto social; X. Adquirir, construir y administrar viviendas de interés social e inmuebles urbanos de productos regulares; XI. Adquirir los bienes muebles e inmuebles necesarios para la realización de su objeto social, y XII. Efectuar en los términos que realice la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, las operaciones análogas y conexas que autorice. Sociedad de capital variable
Es la que permite que el capital de la sociedad sea susceptible de aumento, ya sea en aportaciones posteriores de los socios o por

admisión de nuevos socios o por disminución por retiro parcial o total de aportaciones.

La modalidad de capital variable puede adoptarla cualquier especie de sociedad. En las sociedades de capital variable se regirán por las disposiciones que correspondan a la especie de sociedad de que se trate y por las de la sociedad anónima relativa a balances y responsabilidades de los administradores, salvo las modificaciones que se establecen en la misma ley. Constitución La sociedad de capital variable, según el tipo de sociedad a que corresponda, se constituye bajo una razón social o denominación en la que se anotaran siempre las palabras “de capital variable”. Conforme a las reglas legales que le correspondan, se deberá señalar las estipulaciones que se fijen para el aumento o la disminución de capital social y si se trata de sociedades por acciones, en el contrato social o en la Asamblea general se fijaran los aumentos de capital: ü En la Sociedad Anónima, en la de Responsabilidad Limitada y en la Comandita por Acciones se indicará un capital mínimo. ü En las Sociedades en Nombre Colectiva y en Comandita Simple, el capital mínimo no podrá ser inferior a la quinta parte del capital inicial. Capital suscrito, capital exhibido, capital autorizado En toda sociedad puede distinguirse el capital suscrito, que es aquel que los socios se han obligado a aportar, y el capital exhibido que es el formado por las aportaciones efectivamente entregadas a la sociedad. En las sociedades de capital variable puede señalarse aun otro concepto: el de capital autorizado, que es la cifra máxima que puede alcanzar el capital suscrito sin necesidad de que se reforme la escritura constitutiva. En este caso la ley no señala entre los requisitos de la escritura constitutiva la indicación del capital autorizado, de manera que este puede resultar solo implícitamente del conjunto de reglas para el aumento del capital. Pero si en los estatutos no se señalan estas, los aumentos del capital lo decidirá la junta de socios o de la asamblea de accionistas, y en tales casos no habrá capital autorizado. La sociedad si habrá de tener un capital autorizado cuya cifra se obtiene mediante la suma del capital suscrito y la que representan las acciones de tesorería. Las sociedades en las que tal vez junto a un propósito de lucro, existe una finalidad de servicio colectivo, pueden adoptar la modalidad de capital variable, para dar cabida a todos aquellos que quieren coadyuvar a la empresa. Las sociedades de capital variable se adaptan a las necesidades de aquellas empresas cuyo patrimonio esta sujeto a una constante y progresiva disminución, como en las concesionarias de servicios públicos, cuyos bienes han de pasar al estado una vez terminada la concesión. Sociedades Extranjeras Son las sociedades constituidas conforme a leyes extranjeras, a las que México les reconoce personalidad jurídica; se crean conforme a las disposiciones jurídicas del extranjero y que no sean contrarias al orden jurídico mexicano, que desarrollan sus actividades en nuestro país.

Son aquellas entidades conformadas por 2 o más personas que se dedican a efectuar actividades de tipo mercantil, constituidas conforme a las leyes del país de su origen. Las leyes proporcionan la posibilidad de que los socios que constituyen la sociedad mercantil en ambos casos no sean mexicanos, es decir, los socios pueden tener nacionalidad extranjera y por el hecho de cumplir con los requisitos que marca la ley puedan adquirir tierras en el país a través de los contratos que firman con los ejidos, el hecho que empresas extranjeras o con socios extranjeros pueda controlar las tierras que originariamente pertenecen a los mexicanos, provoca esa pérdida de Soberanía Territorial, ya que, aunque legalmente, el Estado está perdiendo el control de una parte esencial que lo constituyen: el territorio. La nacionalidad, en cuanto a tributo jurídico, es independiente de los caracteres étnicos, lingüísticos, etc., que solo pueden ostentar los individuos; es decir, si se emplea un concepto jurídico y no sociológico de nacionalidad, no se encontrara dificultad alguna en aplicarlo a las personas morales y por tanto a las sociedades. La nacionalidad es una cualidad que se atribuye a las personas, para determinar la aplicación de un determinado conjunto de normas jurídicas. Se considera inversión extranjera a la sociedad mexicana en la cual la mayoría del capital sea de extranjero La inversión extranjera podrá participar en los porcentajes siguientes: 1. 10% en sociedades cooperativas de producción 2. 25% en transporte aéreo nacional, aerotaxi y aéreo especializado. 3. 30% en sociedades controladoras de agrupaciones financieras, instituciones de crédito de banca múltiple, casas de bolsa y especialistas bursátiles. 4. 49% en instituciones de seguros, instituciones de fianzas, almacenes generales de depósito, arrendadoras financieras, impresión y publicación de periódicos, etc. La escritura constitutiva de una sociedad deberá contener: I. Los nombres, nacionalidad y domicilio de las personas físicas o morales que constituyen las sociedad; II. El objeto de la sociedad ; III. Su razón social o denominación; IV. Su duración: V. El importe del capital social; VI. La expresión de la que cada socio aporte en dinero o en otros bienes; el valor atribuido a éstos y el criterio seguido para su valorización. Cuando el capital sea variable así se expresará indicándose el mínimo que se fije; VII. El domicilio de la sociedad; VIII. La manera conforme al a cual haya de administrarse la sociedad y las facultades de los administradores; IX. nombramiento de los administradores y la designación de los que han de llevar la firma social; X. La manera de hacer la distribución de las utilidades y pérdidas entre los miembros de las sociedad; XI. El importe del fondo de reserva; XII. Los casos en que la sociedad haya de disolverse anticipadamente, y XIII. Las bases para practicar la liquidación de las sociedad y del modo de proceder a la elección de los liquidadores, cuando no hayan sido designados anticipadamente. Actuación ocasional de una sociedad extranjera Se da cuando sin propósito alguno de ejercer el comercio de una manera habitual y sistemática, una sociedad extranjera puede pretender realizar en México uno o varios actos jurídicos. Ejemplo: a) celebrar contratos que no impliquen el desarrollo de actividades mercantiles (adquirir un inmueble en el cual instalar un lugar de recreo para

sus empleados, o con simples fines de inversión; contratación de trabajadores para hacer posible la ejecución en nuestro país de un contrato celebrado en le extranjero, etc.) b) celebrar en México un acto aislado de comercio (empresa de construcciones que se encarga de la ejecución de una obra determinada) c) obtener una patente mexicana, sin el propósito de explotarla en el territorio nacional. d) comparecer ante las autoridades administrativas o judiciales para hacer valer sus derechos derivados, inclusive, de actos o contratos celebrados en el extranjero, etc. Actuación permanente de una sociedad extranjera Para ejercer el comercio en la Republica, una sociedad extranjera debe obtener autorización de la Secretaria de Economía, e inscribirse en el Registro Publico de Comercio. La autorización se otorgara al comprobarse que la sociedad esta constituida de conformidad con las leyes de su país de origen y que sus estatutos no son “contrarios a los preceptos de orden publico” del derecho mexicano. El establecimiento de una sucursal o agencia de una sociedad extranjera requiere una resolución de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras. Para que la Secretaria competente autorice la inscripción de una sociedad extranjera, exige como requisito la fracción II del articulo 250 LSM. El proyecto de Código de Comercio señala con mayor precisión que la LSM, que la sociedad extranjera que quiera operar en México de manera permanente, ha de invertir en el país una suma equivalente al capital social de las sociedades anónimas, y tener un representante con suficientes facultades. Conforme a la fracción II del articulo 3° del Código de Comercio, la sociedad extranjera que establezca en México una sucursal o agencia, tendrá el carácter jurídico de comerciante, y, por ello, debe concluirse que estará sujeto a los deberes profesionales de estos. La atribución del carácter de comerciante a las agencias o sucursales de una sociedad extranjera tiene como consecuencia el que puedan ser declaradas en quiebra. La sociedad extranjera que realice un acto aislado de comercio no adquirirá el carácter de comerciante en la Republica. Disolución y liquidación de las sociedades A las circunstancias que según la ley son capaces de poner fin al contrato se les llaman causas de disolución es decir, es la situación de la Sociedad que pierde su capacidad jurídica para el cumplimiento del fin para el que se creo y que solo subsiste para la resolución de los vínculos establecidos por la sociedad con terceros, por aquella con los socios y por éstos entre sí. El artículo 229 de la ley general de sociedades mercantiles capitula acerca de la disolución y los motivos que pueden originar este estado en una sociedad y como consecuencia el proceso de liquidación. Asimismo el Artículo 230,que contempla la sociedad en nombre colectivo que se disolverá salvo pacto contrario, por la muerte, incapacidad, exclusión o retiro de uno o varios de los socios, o por que el contrato social se rescinda respecto a alguno de ellos. En caso de muerte de uno de ellos y en la inteligencia de no llegar a ningún acuerdo con sus herederos, la sociedad, dentro del plazo de dos meses, deberá entregar a los herederos la cuota correspondiente al socio difunto de acuerdo al último balance aprobado. El artículo 231, de las disposiciones anteriores, será aplicable a la sociedad en comandita simple y a la sociedad en comandita por acciones, en lo que concierne a los comanditados. Para el término

establecido de la duración de una sociedad lo marca en el artículo 229 no siendo lo mismo en los casos de las demás sociedades que según el Artículo 232 que dice que comprobada por la sociedad la existencia de las causas de la disolución, se debe inscribir en el Registro público de comercio pero si a juicio de algún interesado no hay causa que justifique la disolución, entonces este podrá ocurrir ante la autoridad judicial dentro del límite de treinta días contados a partir de la fecha de inscripción y demandar en la vía sumaria, la cancelación de la inscripción. Igualmente se supone la transformación de la actividad de producción en la actividad de liquidación. La terminación del contrato de sociedad es complicada, no al igual que otro tipo de contrato que agote sus efectos en las relaciones de las partes. La sociedad dirigida terceras personas, al disolverse exige, que se desanuden los lazos establecidos con las personas que con ella contrataron y en nuestro país, la ley protege la buena fe y los derechos a los terceros, así es que la disolución de la sociedad en verdad implica un problema jurídico complicado. El hecho de que exista una causa de disolución no quiere decir que se acabe inmediatamente la sociedad, sino que ahí va a ser el punto de partida de la situación de disolución que va a desembocar a otro proceso como es el de la liquidación. La Ley General de Sociedades Mercantiles en nuestro país, reconoce en el Art. 234, los principios de la Sociedades al quedar en estado de disolución, de igual manera, en el Art. 244 de la misma ley dice que los efectos para crear una disolución en la sociedad y aún en ese estado, conservará su personalidad jurídica para los efectos de liquidación. Disolución y conservación de la empresa, la consideración histórica de las disposiciones aplicables a la disolución de las sociedades mercantiles nos muestra una relación fuerte y complicada entre dos principios contrapuestos, el de la disolución por la voluntad y por motivos estrictamente personales o sea la conservación de la empresa por encima de intereses personales de los socios y lo contrario en la voluntad individual de cada uno de los socios. CAUSAS DE LA DISOLUCIÓN. CAUSAS LEGALES: son llamadas así por que están establecidas dentro de la ley de sociedades mercantiles, son las que resultan mecánicamente sin necesidad de que alguien tome la decisión de dar por terminado el vínculo que existe entre los socios. CAUSAS VOLUNTARIAS: son las que se derivan de casos no especificados por la ley, son determinaciones que se han tomado por parte de uno o varios de los socios, o de la ley quien determina que una vez comprobada la situación de disolución se inscribirá en el Registro público de Comercio para que no se afecte a terceras personas y la situación de la empresa sea conocida por todos aquellos que tengan algún interés en saber tal información, y así procedan a lo que corresponde dada la relación jurídica entre la empresa en disolución y personas físicas o morales externas. DISOLUCIÓN PARCIAL: se dan la exclusión y separación, que significa primero la exclusión es la también llamada rescisión del contrato de sociedad que no afecta a todos los socios pero si a una parte de ellos, mientras tanto la separación es la conclusión parcial del contrato de sociedad por la voluntad del socio en los casos que los estatutos y la ley marcan, es un mecanismo en donde se le atribuye a la voluntad del socio la posibilidad de concluir el contrato del que estaba vinculado. CAUSAS DE

SEPARACIÓN EN LAS SOCIEDADES. ü EN LA SOCIEDAD COLECTIVA. El nombramiento de un extraño como administrador de la empresa, debido a que en la sociedad colectiva, se supone que la administración debe estar en manos de los mismos socios, es por eso que cuando un extraño o alguien que sin pertenecer al círculo de los socios entre como administrador, el socio inconforme podrá separarse de dicha sociedad y oponerse a esta intromisión. Aunque sea una minoría de los socios lo que estén inconformes, estos podrán separarse de la sociedad. La ley de S.M. reconoce el derecho a rescisión activa que en otras palabras es la separación del socio por las causas mencionadas anteriormente. ü EN LA SOCIEDAD ANÓNIMA Y EN LA SOCIEDAD DE COMANDITA POR ACCIONES. Los accionistas inconformes, tendrán derecho a esta separación cuando la asamblea general adopte los acuerdos con respecto a las fracciones IV, V Y VI del Artículo 182, que se refieren a cambios de objeto, de nacionalidad o de transformación de la sociedad. ü EN LA SOCIEDAD DE COMANDITA POR ACCIONES. Como en los otros tipos de sociedades si un extraño fuere nombrado administrador y el socio no esta de acuerdo puede solicitar su separación de la sociedad, o si existen modificaciones en los estatutos que no convengan a los intereses de los socios este puede solicitar su separación por así convenir a sus intereses personales. ü EN LA SOCIEDAD POR RESPONSABILIDAD LIMITADA. Solo concierne en el caso del nombramiento de un extraño como administrador de la sociedad. CAUSAS Y EFECTOS DE LA DISOLUCIÓN PARCIAL. Es muy importante mencionar que la separación causa como efecto, aspectos muy importantes en el desarrollo de la finalidad de la empresa, como lo es, el no seguir con la actividad u objetivo que se habían trazado y que fue el que motivo a la creación de la sociedad pues el caso de la separación, obliga a que la empresa en esta situación que tenga que reducir sus actividades de lucro, al hecho de solo realizar tareas y acciones como una empresa no lucrativa y seguir con el carácter jurídico de manejar sus bienes solo en el estado de liquidación y para lo que la ley se refiere cuando una empresa se declara en este proceso. La empresa tiene derechos como el de retener los capitales y utilidades de los socios separados hasta que se liquiden las actividades de la empresa. Según el último balance comprobado de la empresa el socio que esta ejerciendo la separación, tendrá derecho a retirar el reembolso de sus acciones en proporción al activo social, y como ya se mencionó una vez comprobado el último balance de la sociedad en liquidación. Motivos que originan la disolución parcial. RETIRO DE UN SOCIO. En todas las sociedades el socio tiene derecho a retirarse de la compañía y así provocar la disolución parcial, en las sociedades por acciones, tal derecho sólo corresponde a los socios que hayan votado en contra de ciertas modificaciones a la escritura constitutiva. En las colectivas y en las comanditas simples, el derecho de retiro se concede con mayor amplitud, en virtud de cualquier modificación a la escritura constitutiva. La ley, faculta que por designar a un extraño como administrador o que se nombre administrador a alguien que no es socio en la sociedad de responsabilidad limitada, se podrá hacer uso del derecho de retiro de la

sociedad, aún cuando en la compañía entrara un nuevo socio a sustituir al que se retira, no por esto dejaría de disolverse el negocio social, respecto al primero; simplemente se haría una doble modificación en la escritura social: primero la salida de un socio y la entrada de uno nuevo. No cabe, como en las sociedades por acciones, sustituir un socio por otro sin modificar la constitución social. VIOLACIÓN DE LAS OBLIGACIONES DEL SOCIO En cualquier tipo de sociedad la falta de cumplimiento de las obligaciones por los socios faculta a la sociedad para rescindir del negocio social. En lo que respecta a los Comanditados es de acuerdo a los Artículos. 57,86 y 211. MUERTE DE UN SOCIO Tiene muy diversas consecuencias, en la sociedad anónima, en la sociedad limitada y en la comandita por acciones, si el fallecido era comanditario, no produce ningún efecto sobre el negocio social, los derechos y obligaciones se transmiten a sus herederos. Por el contrario si fallece un socio comanditado en la comandita por acciones o cualquiera de los socios en la colectiva el hecho producirá salvo en disposición en contrario del acto constitutivo, la disolución total de la sociedad. En las sociedades que se acaban de mencionar, como en las limitadas, la muerte de un socio produce: La disolución parcial de la sociedad pero la compañía continuará entre los socios; y a los herederos del difunto se les liquidará la parte social que les corresponda según su causante. DISOLUCIÓN TOTAL. Son las causas que según la ley son capaces de poner fin al contrato de sociedad que se ha celebrado entre dos o más personas, es la situación en que entre una sociedad anterior a la liquidación, en donde se dan factores que pueden ser personales voluntarios o pueden ser factores que vienen previstos en la ley. LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD. Es el conjunto de operaciones que debe realizarse en una sociedad que ha incurrido en causal de disolución, tendientes a la realización de su activo, el pago de su pasivo y la determinación si es que hubiere del remanente del patrimonio social repartible entre los socios. La conclusión de la organización mediante las operaciones necesarias para dar por finalizados los negocios pendientes a cargo de la sociedad, para cobrar lo que a la misma se le adeuda o para pagar lo que deba, para vender todo el activo y transformarlo en dinero y dividir entre los socios el patrimonio que de todo lo anterior resulte. El Artículo 234 de la ley general de sociedades dice que disuelta la sociedad, se pondrá en liquidación. El encargado de llevar a cabo todas estas tareas es el órgano social llamado liquidador. Este sustituye a los administradores como representantes y gestores de la sociedad durante este período. La sociedad en todas sus actividades debe añadir la leyenda “EN LIQUIDACION” así como en todos los documentos y tareas que desempeñe. EL LIQUIDADOR. El Artículo 235 nos señala que la liquidación estará a cargo de uno o más liquidadores que serán representantes legales de la sociedad y responderán por los actos que ejecuten excediéndose de los límites de su encargo. LOS LIQUIDADORES. Son los administradores y los representantes legales de la sociedad en liquidación, encargados de llevar a cabo la misma. La ley los define como los representantes legales de la sociedad que se liquida. ACTIVIDADES DEL LIQUIDADOR. 1. Concluir las operaciones sociales que hubieren quedado pendientes al tiempo de la disolución. 2.

Cubrir lo que se deba a la sociedad y pagar lo que ella deba. 3. Vender los bienes de la sociedad. 4. Liquidar a cada socio su haber social. 5. Practicar el balance final de liquidación. Al aprobarse el balance final de liquidación debe publicarse tres veces en diez días, y quedar por quince, a disposición de los accionistas, que deberán ser convocados después de una asamblea para decidir sobre dicho balance, pero una vez comprobado se harán los pagos correspondientes contra la entrega de las acciones. En las sociedades por parte de interés, no precisa enajenar todos los bienes sociales para repartir su precio entre los socios, pueden formar lotes para adjudicárselos y si no aprueban esta forma de repartición entonces se hará de forma pro indiviso los bienes sobre los que hay disputa, en esta sociedad no es una obligación publicar el balance de liquidación. Después de diez años los liquidadores conservarán la información, los libros y papeles de la sociedad, término suficiente para que prescriban las obligaciones de la empresa. FUSIÓN Y ESCISIÓN DE LAS SOCIEDADES MERCANTILES Como un aspecto especial en la disolución nos encontramos con la fusión de sociedades, que no es más que la parte donde el patrimonio total de la sociedad pasa a otra sociedad existente, o de una sociedad nueva que se constituye con las acciones o aportaciones de dos o más sociedades que en esta última se fusionan. En un caso se habla de la incorporación de una sociedad con otra en el segundo caso se habla de la varias sociedades que se extinguen para formar una o fusionarse en una. LA ESCISIÓN: Es el procedimiento contrario a la fusión. El patrimonio de la sociedad se escinde y la sociedad podrá escindirse o no. Se da cuando una sociedad denominada escindente decide extinguirse y divide la totalidad o parte de su activo y pasivo y capital social en dos o más partes que son aportadas en bloque a otras sociedades de nueva creación denominadas. El patrimonio escindido se traspasará en bloque a otra u otras sociedades (con su activo y su pasivo) que podrán ser sociedades preexistentes o de nueva creación, creadas “ad hoc” (para ello). Puede ser: Escisión total: El patrimonio se segrega en dos o más partes y la sociedad escindida se disuelve y se extingue. El patrimonio segregado se pasa a empresas de nueva creación o ya existentes llamadas sociedades beneficiarias. Los socios pasan a serlo también de las nuevas empresas. Escisión parcial: La sociedad escindida no se disuelve, luego su patrimonio solamente queda disminuido. Los socios de ésta pasan a ser socios también de las nuevas empresas. La parte del patrimonio segregada forma una unidad económica (una sucursal que actúa sin depender de la matriz) Estas situaciones hay que elevarlas a escritura pública y llevarlo al R.M. Conclusión El presente trabajo, es la recopilación de los datos más importantes que encontramos mis compañeros y yo sobre las Sociedades Mercantiles. Quizá no son suficientes para elaborar un amplio comentario al respecto, pero si podemos asegurar que el estudio de ellas nos permite ampliar nuestra perspectiva sobre dichas Sociedades. En estos tiempos, son frecuentes los aumentos de capital, la creación de nuevas empresas dependiendo directamente de otra entidad y la transformación de sociedades,

las asambleas de accionistas tienen mayor actividad y relevancia que en el pasado y, las fusiones y escisiones de sociedades así como la suspensión de operaciones y liquidaciones de empresas ya no son tan esporádicas. Hablamos de las diferentes clases de sociedades que se pueden constituir en nuestro país, como puede estar representado el patrimonio de los socios; como se constituyen estas sociedades y la transformación que pueden ir teniendo; analiza los interesantes y actuales esquemas de fusión, escisión y quiebras de sociedades hasta llegar a la disolución y liquidación de las mismas. Por todo lo anterior la tarea de investigar sobre las sociedades mercantiles, ha sido muy interesante, buscar y encontrar lo que queremos saber cuando esta información no es solamente datos precisos y fríos, y si es buscar y encontrar datos que nos enseñan los aspectos legales de las sociedades desde su formación, sus legislaciones externas e internas, sus procedimientos para desarrollar las actividades a las que están encaminadas, los principios a que deben sujetarse para el buen funcionamiento de las organizaciones, la manera de ir encontrando formas que aseguren la lealtad del actuar de quienes conforman la sociedad, los procedimientos para terminar con la sociedad cuando se sabe que no esta funcionando para el objetivo por el que se creó, el nombramiento de quiénes o quién se hará cargo del trámite que ha de llevarla a la Liquidación, y por último la decisión de seguir adelante con lo que es la empresa, y lo que será al fusionarla con otras empresas para salvar la parte de los socios que quieran seguir adelante en esta tarea, siempre tratando de ser respetuoso con lo que marca las legislaciones que intervienen para el buen funcionamiento dentro de una sociedad
Segunda infor

En términos muy generales, sociedad puede ser definida como una agrupación de personas, permanente o transitoria, voluntaria u obligatoria, la cual se organiza para aportar bienes o servicios destinados a la realización de un fin común, y a la que el derecho atribuye o niega personalidad jurídica[1]. Permanentes o Transitorias Lo que determina la permanencia o la transitoriedad de una sociedad es, por regla general, el fin para el cual fue constituida. Así, podrá haber por ejemplo. sociedades constituidas para dedicarse a la explotación minera de diversos fundos en el largo plazo y podrá haber otras organizadas para explotar un solo yacimiento minero cuya
[

vida determinará la de la sociedad. Voluntarias y Obligatorias No todas las sociedades se constituyen por voluntad de las partes. Hay casos en el que el legislador, por razones políticas, económicas o de simple policía, imponen a los gobernados la obligación de asociarse. De Aportación de Bienes y de Aportación de Servicios La aportación de bienes a un fondo social no es una característica esencial de todas las sociedades. Las hay cuyos fines consisten en prestar a la comunidad servicios comunitarios, culturales, de defensa de los intereses de sus asociados o de cualquier otra naturaleza análoga, que no requieren necesariamente de las aportaciones de bienes, si bien algunas de ellas recurren circunstancialmente a las aportaciones materiales de sus socios para la consecución de sus fines.

2.2 SOCIEDADES DE ACUERDO A SUS FINES Por sus fines, pueden existir tantas clases de sociedades como sean diversos los propósitos que constituyan al objeto de su institución. Conforme a este criterio, las sociedades generalmente se clasifican en: · De beneficencia. Cuyo fin, como su nombre lo indica, es prestar servicios humanitarios, culturales, etc., a la comunidad. · Con fines no lucrativos. Cuyo fin, en principio, no tenga un carácter preponderantemente económico, ni constituya una especulación mercantil; tales como las asociaciones civiles;

las sociedades mutualistas y cooperativas, etc. · Con fines preponderantemente económicos que no constituyan una especulación comercial. Entre las que se encuentran las sociedades civiles. · Con fines preponderantemente económicos que constituyan una especulación comercial. Como en el caso de las sociedades mercantiles en general.

2.3 CLASIFICACIÓN DE LAS SOCIEDADES MERCANTILES En el campo particular de las sociedades mercantiles, éstas suelen clasificarse en: sociedades de personas; sociedades de capitales; sociedades mixtas y sociedades elásticas o flexibles[2]. Sin embargo, también se les distingue siguiendo una gran variedad de criterios, algunos de los cuales son los siguientes: · De Personas. Se caracterizan porque se constituyen atendiendo a la calidad de las personas que las integran, cuyos nombres forman el nombre de la sociedad (razón social) y quienes, en cierta medida, son responsables de las operaciones que aquella celebra. El tipo clásico de esta clase de sociedades es la SOCIEDAD EN NOMBRE COLECTIVO. · De Capitales. Su principal característica consiste en que su constitución atiende no tanto a la calidad de sus integrantes, sino al monto de las aportaciones que éstos realizan. Existen al amparo de un nombre (denominación social) que no se forma con el nombre de los socios quienes, en principio,
[

solamente están obligados al pago de sus aportaciones. La SOCIEDAD ANÓNIMA es el tipo clásico de esta especie de sociedad. · Mixtas. Son aquellas que participan de las características tanto de las sociedades de personas como de las de capitales, por cuanto su nombre (razón social) se forma con el de los socios, de los cuales unos responden de las obligaciones sociales con su patrimonio y otros únicamente están obligados al pago de sus aportaciones. La SOCEDAD EN COMANDITA es el tipo clásico de estas sociedades. · Elásticas o Flexibles. En atención a las circunstancias especiales que determinen a los socios a constituir esta clase de sociedades, éstos pueden destacar las características de las denominadas sociedades de personas o sociedades de capital. Por consiguiente, pueden existir con arreglo a una razón social o a una denominación social. El prototipo de estas sociedades es la SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA. · Cerradas. Reciben este nombre las sociedades anónimas cuyas acciones son propiedad de un grupo pequeño de socios, generalmente constituido por una familia. · Abiertas. Se les llama así a las sociedades anónimas cuyas acciones se cotizan en bolsa y, en consecuencia, son controladas por un gran número de personas. · Regulares. Son aquellas cuya constitución ha sido formalizada en escritura pública y están inscritas en el Registro Público del Comercio. · Irregulares. Son aquellas que no están inscritas en el

Registro Público del Comercio, consten o no en escritura pública. · De Hecho. Son las que se constituyen por escrito pero no en escritura pública. · Incompletas. Se le denomina así a las sociedades regulares o irregulares a las que les falta uno o varios de los requisitos legales de constitución. · Aparentes. También se les conoce como sociedades de papel o de comodidad. Son las constituidas por un solo socio y en las que figuran uno o varios simuladores, sin verdadero interés económico y jurídico en la sociedad, para cumplir el requisito del número de socios mínimo establecido por la ley. · Durmientes. Este nombre es aplicado a las sociedades formalmente constituidas e inscritas en el Registro Público de Comercio que no llegan a funcionar, pero cuya creación o mantenimiento se hace con el propósito de proteger ciertas denominaciones o nombres comerciales o ciertas marcas. · Ocultas. Son aquellas que no se exteriorizan como tales frente a terceros. La figura típica es la ASOCIACIÓN EN PARTICIPACIÓN. · De Participación Estatal. Son aquellas en las que participa el Estado como socio, ya sea directamente o por conducto de un organismo público descentralizado. · Controladoras. Son las que controlan el capital social, generalmente representado por acciones, de otra u otras sociedades mercantiles que en conjunto constituyen un grupo. A esta clase de sociedades, también se les denomina,

sociedades tenedoras o holdings. · Controladas. También se les conoce como sociedades filiales, subsidiarias o consolidadas, porque su capital social es controlado por otra sociedad mercantil.

2.4 LEGISLACIÓN APLICABLE A LAS SOCIEDADES MERCANTILES La constitución, organización y funcionamiento de las sociedades tiene su fundamento en el Art. 9 Constitucional que consagra el derecho de libertad de asociación. Por otra parte, la principal consecuencia de que se le atribuya legalmente el carácter de comerciantes a las sociedades mercantiles es la de regularlas mediante un complejo sistema de derechos y obligaciones que solo afectan a los comerciantes; es decir, la de someterlas a la legislación mercantil. Entre las numerosas leyes especiales a que están sometidas las sociedades mercantiles se cuentan los siguientes ordenamientos de carácter federal; esto es, aplicables en toda la República. · Ley General de Sociedades Mercantiles (LGSM). Es decir, un ordenamiento especial, que regula la constitución, organización, funcionamiento, disolución y liquidación de las siguientes sociedades mercantiles: EN NOMBRE COLECTIVO; EN COMANDITA SIMPLE; DE RESPONSABILIDAD LIMITADA; ANÓNIMA y EN COMANDITA POR ACCIONES. (ART.1.- Esta ley reconoce las siguientes especies de sociedades mercantiles: I. Sociedad en Nombre Colectivo; II. Sociedad en Comandita Simple; III. Sociedad de Responsabilidad Limitada; IV. Sociedad Anónima; V. Sociedad en Comandita por Acciones;

y VI Sociedad Cooperativa. Cualquiera de las sociedades a que se refieren las fracciones I a V de este artículo podrán constituirse como sociedades de capital variable, observándose entonces las disposiciones del capítulo VIII de esta ley.) · Código de Comercio. Aplicable en lo conducente a los actos y contratos mercantiles y a los juicios entre comerciantes. · Código Civil para el Distrito Federal. Es decir, aplicación supletoria tanto a las sociedades mercantiles como a los actos, convenios y contratos de naturaleza comercial. · Ley de Inversión Extranjera. Establece reglas para la estructuración del capital de las sociedades en las que participe la inversión extranjera. También establece las condiciones de admisión y exclusión de extranjeros en las sociedades mexicanas y la adquisición de inmuebles por las mismas. · Ley del Mercado de Valores. Sus disposiciones son aplicables a las sociedades cuyas acciones o valores se cotizan en bolsa. · Ley de Quiebras y Suspensión de Pagos. Regula exclusivamente los juicios concursales de los comerciantes. · Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito. Sus disposiciones se aplican a los títulos representativos de las participaciones de los socios en el capital social (acciones y partes sociales), así como a ciertas operaciones de crédito reservadas exclusivamente a las sociedades anónimas, de la manera que sucede con la emisión de las obligaciones.

· Ley de Monopolios. Sanciona las actividades monopolísticas y oligopolísticas y, en general, las que constituyen prácticas desleales de comercio.

III.- EL CONTRATO DE SOCIEDAD MERCANTIL
Capítulo III EL CONTRATO DE SOCIEDAD MERCANTIL Contenido: 3.1 Origen de las Sociedades Mercantiles. 3.2 Requisitos de Existencia del Contrato de Sociedad. 3.3 Cuestionario de Autoevaluación. Competencias: 1.- Identificar el origen de una Sociedad Mercantil. 2.- Conocer los requisitos que se deben de reunir para que se considere que existe legalmente un contrato de Sociedad Mercantil.

3.1 ORIGEN DE LAS SOCIEDADES MERCANTILES En nuestro país las sociedades mercantiles tienen su origen en un contrato, el cual debe darse en una escritura pública hecha ante notario o corredor público. Dicho contrato tiene un contenido legislativo el cual provee, como su nombre lo dice, las normas que regularán las actividades de la sociedad, cuyas disposiciones las establece la ley, además de las estipulaciones que las partes (socios) determinan que debe tener. Este contrato de sociedad produce una serie de derechos y obligaciones entre las partes y hacia con un tercero, que es necesario cumplir y hacer valer.

3.2 REQUISITOS DE EXISTENCIA DEL CONTRATO DE SOCIEDAD

Para que el contrato de sociedad exista y sea válido, es decir que pueda producir derechos y obligaciones entre los socios y con terceros, es necesario que cumpla con tres requisitos: el consentimiento; el objeto, es decir, las aportaciones de los socios; y el fin u objeto social[1]. El contrato social no puede existir sin consentimiento, porque se trataría de un acto unilateral; sin aportaciones, porque no se crearía obligación alguna a cargo de los socios y sin fin social, porque no se alcanzaría los propósitos perseguidos por éstos; es decir, porque la sociedad estaría condenada a la inacción y no se conseguiría lo que los socios se han propuesto.

CONSENTIMIENTO. Es el acuerdo de voluntades de los socios, que tiene como propósito la creación, transmisión, modificación y extinción de derechos y obligaciones. Este consentimiento debe ser dado por una persona capaz y que no esté viciado. La capacidad es la aptitud del sujeto para adquirir y gozar derechos, es decir, capacidad de goce, y la aptitud para ejercitar esos derechos, o sea, capacidad de ejercicio. En principio, son hábiles para ser partes en el contrato de sociedad mercantil toda persona que no se le considera incapacitada por la ley; estas personas incapacitadas legalmente son: · Los menores de edad y quienes estén en estado interdicción; esto es los mayores de edad privados de inteligencia por locura, idiotismo o imbecilidad, aún cuando tengan intervalos lúcidos; los sordomudos que saben leer y escribir; los ebrios consuetudinarios y los que habitualmente hacen uso inmoderado de drogas enervantes.
[

· Los inhabilitados para ejercer el comercio, en las sociedades de personas, es decir los corredores, los quebrados no rehabilitados y los condenados por delitos contra la propiedad. · Las personas físicas o morales de nacionalidad extranjera a quienes la ley les prohibe ser socios de ciertas sociedades mexicanas. · Las personas morales mexicanas a las que la ley les prohibe participar en ciertas sociedades mercantiles, tal es el caso de la prohibición de las empresas controladoras que no pueden ser socios de empresas auto-transportistas. Para que el consentimiento sea también valido, es necesario que se manifieste sin vicios tales como el error, la mala fe, el dolo y la violencia. El error es una creencia contraria a la realidad; es decir, un estado subjetivo que está en desacuerdo con la realidad o con la exactitud que nos aporta el conocimiento científico, o sea, la falsa creencia que se tiene de las cosas. La mala fe es la disimulación del error de uno de los contratantes, una vez conocido. El dolo es cualquiera sugestión o artificio que se emplea para inducir al error o mantener en él a alguno de los contratantes. Hay violencia cuando se emplea fuerza física o amenazas que importen peligro de perder la vida, la honra, la libertad, la salud o una parte considerable de los bienes del contratante, de su cónyuge, de sus ascendientes, de sus descendientes o de sus parientes colaterales dentro del segundo grado.

APORTACIONES. Para que una cosa o un hecho sean objeto-prestación del contrato de sociedad, es decir, para que

sean aportables se requiere que sean física y jurídicamente posibles. Las cosas son físicamente posibles cuando existen o pueden existir en la naturaleza, y son jurídicamente posibles cuando son determinadas o determinables en cuanto a su especie y están en el comercio. Los hechos son físicamente posibles cuando existen o pueden existir, porque son compatibles con una ley de la naturaleza, y son jurídicamente posibles cuando son compatibles con una norma jurídica que deba regirlos necesariamente y que no constituya un obstáculo insuperable para su realización. Pueden aportarse a las sociedades recursos y esfuerzos, entendiéndose por los primeros una cantidad de dinero u otros bienes y por los otros a la industria humana; lo que reafirma que si los socios no realizan aportaciones, no existirá el contrato de sociedad; y a inferir que los hechos negativos, las abstenciones, no son susceptibles de aportación toda vez que la expresión de industria lleva implícita la de idea de actividad. Las aportaciones de cosas o bienes suelen ser diferenciadas en dos clases: de numeraria o dinero y de no numerario, también llamadas de especie, independientemente que el contenido de éstas últimas comprenda bienes o derechos. Las aportaciones de numerario son las más comunes en las sociedades mercantiles y se caracterizan en que necesariamente son traslativas de dominio, toda vez que si no lo fuera constituirían un usufructo; es decir, una aportación en especie. La obligación de cumplir con las aportaciones de numerario, de entregar el dinero a la sociedad, se realiza conforme a lo estipulado al contrato social y esta obligación

se puede cumplir en un solo acto o gradualmente. Las aportaciones de no numerario no son necesariamente traslativas de dominio, aunque se entenderá que sí lo serán si no se pacta en contrario. Este tipo de aportaciones se clasifican en bienes inmuebles, bienes muebles y los derechos (de crédito, de propiedad intelectual o industriales y los derivados de concesiones administrativas). En las aportaciones de trabajo o de industria o de esfuerzo, pero comúnmente llamadas aportaciones de servicios, el contenido es muy variable y puede comprender la ejecución de trabajos materiales o intelectuales. Estas aportaciones no son valoradas en dinero, razón por la cual no se computan en el capital social en la mayoría de las sociedades. Doctrinalmente se discute si pueden ser aportadas cosas futuras o ajenas o si se pueden realizar aportaciones condicionales.

FIN SOCIAL. Es el conjunto de operaciones y negocios que constituyen la actividad especializada de las personas morales. El fin social se le puede considerar como medio para la consecución del fin inmediato que persiguen los socios; esto es como el conjunto de actividades que deba realizar la persona moral que es creada en virtud del negocio social; y como medida de la capacidad jurídica de la sociedad. FORMA. Las sociedades mercantiles deben de constituirse en escritura pública hecha ante notario y corredor público.
lunes, enero 30, 2006

V.- DERECHOS

Capítulo V DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS SOCIOS Competencias: 1.- Conocer los Derechos Patrimoniales con que cuenta un socio en una Sociedad Mercantil. 2.- Conocer los Derechos Corporativos con que cuenta un socio en una Sociedad Mercantil. 3.- Conocer las Obligaciones que tiene que cumplir un socio en una Sociedad Mercantil. 4.- Identificar la relación que hay entre un derecho y una obligación. Contenido: 5.1 Derechos Patrimoniales. 5.2 Derechos Corporativos o de Consecución. 5.3 Obligaciones. 5.4 Cuestionario de Autoevaluación.

En virtud del contrato de sociedad se establecen múltiples vínculos de los socios entre sí y de éstos con la sociedad, los cuales generan una variedad de derechos y deberes recíprocos a los que, en conjunto, por razones de economía del lenguaje, se les ha dado el nombre de estatus o calidad de socio. Por consiguiente, el estatus de socio constituye una calidad jurídica frente a la colectividad; atributiva de derechos y obligaciones variadas y no un simple derecho frente a la sociedad[1]. Dichos derechos pueden dividirse en dos grandes grupos, a saber: derechos patrimoniales o de contenido económico y derechos de consecución, también llamados corporativos, de contenido no económico.
[

5.1 DERECHOS PATRIMONIALES Se caracterizan por su contenido económico y porque facultan al socio, ya sea para cumplir con una prestación o bien para exigir de terceros o de la sociedad una prestación apreciable en numerario. Entre estos derechos se encuentran los siguientes: · Realizar aportaciones. · Transmitir la calidad de socio. · Participar en los beneficios. · Obtener el reembolso de las aportaciones. · Participar en el haber social. · Participar en la cuota de liquidación. Derecho de Realizar Aportaciones. Los socios no solo tienen la obligación de cumplir con la aportación pactada, sino que además tienen el derecho de hacerlo, toda vez que, si no tuvieran el derecho a realizar las aportaciones convenidas, se podría producir un perjuicio a sus intereses al ver disminuida su participación en los beneficios que obtengan la sociedad o bien en el haber social[2]. El ejercicio del derecho a realizar aportaciones se produce tanto al momento de constituir la sociedad como en ocasión de aumento del capital social (arts. 72 y 132, LGSM). Derecho de Transmitir la Calidad de Socio. En las sociedades de personas (en nombre colectivo, comandita simple y comandita por acciones) y en la responsabilidad limitada, el derecho de transmitir la calidad de socio está subordinado a la condición de que la transmisión sea consentida por todos los demás socios, salvo que en el contrato social se disponga que basta el consentimiento de la mayoría de ellos (art. 31, 57 y 65, LGSM). En la sociedad anónima no existe tal restricción, a menos que en el contrato
[

social se estipule que la transmisión de las acciones sólo se haga con autorización del consejo de administración (art. 130, LGSM). Derecho de Participar en los Beneficios. Los socios en principio, tienen un derecho abstracto de participar en los beneficios que llegue a generar la sociedad; pero este derecho solo se materializa, se transforma en concreto, precisamente al paso y en la medida en que la sociedad obtiene ganancias. Existen ciertas condiciones que establece la ley para que entre los socios puedan distribuirse los beneficios: 1. Las utilidades sólo podrán distribuirse después de que hayan sido debidamente aprobados por la asamblea de socios o accionistas los estados financieros que las arrojen (art. 19, LGSM). 2. No podrá hacerse distribución de utilidades mientras las pérdidas sufridas en uno o varios ejercicios anteriores no hayan sido restituidas o absorbidas mediante aplicación de otras partidas del patrimonio (art. 19, LGSM). 3. Si hubiera pérdida del capital social, tampoco podrá hacerse distribución o asignación de utilidades mientras no sea reintegrado o reducido (art. 18, LGSM). 4. Antes de la distribución de utilidades deberá separarse un 5% de ellas para formar el fondo de reserva, hasta que éste importe la quinta parte del capital social (art. 20, LGSM). 5. Si la sociedad hubiera emitido partes privilegiadas o acciones de voto limitado, no podrá asignarse dividendos a las partes sociales y a las acciones ordinarias sin que antes se pague a aquellas un dividendo preferente (arts. 62 y 113, párrafo segundo, LGSM).

6. Si hubiera acciones pagadoras, la distribución de utilidades se hará en proporción al importe exhibido de ellas (art. 117, LGSM). Derecho de Obtener el Reembolso de las Aportaciones. El reembolso puede producirse como consecuencia de que: · La sociedad reduzca su capital social mediante reembolso de las acciones con utilidades repartibles. · El socio ejercite el derecho de separación. · El socio ejercite el derecho de retiro. Derecho de Participar en el Haber Social. Toda sociedad mercantil venturosa en el curso de sus operaciones experimenta incrementos en su haber social, por acumulación en el mismo de utilidades reales, de reservas legales, o de ambas, voluntarias y/o reservas de valuación o de ambas, o revaluación (superávit), primas sobre acciones, o de ambas, etc., partidas patrimoniales éstas que, en el fondo, no son otra cosa que beneficios reales retenidos o ganancias virtuales no capitalizadas que, por consiguiente, incrementan los derechos patrimoniales de los socios; de manera que el derecho a participar en el haber social no es sino una consecuencia del derecho general que tienen los socios a participar en los beneficios que obtenga la sociedad. Derecho de Participar en la Cuota de Liquidación. Este derecho, nace del derecho general de participar en los beneficios de la sociedad; pero también nace del derecho a realizar aportaciones, puesto que la liquidación de la sociedad, en la generalidad de los casos, supone el reparto del haber social, es decir, del patrimonio neto de la sociedad.

5.2 DERECHOS CORPORATIVOS O DE CONSECUCIÓN

Se caracterizan porque su contenido no es económico, aun cuando pueda producir efectos de tipo patrimonial, como en el caso en el que se ejercita el derecho al voto para lograr que la sociedad decrete el pago de dividendos. Entre estos derechos se encuentra el derecho de voto y el derecho de pedir cuentas a los administradores, los cuales, a su vez, se descomponen en numerosos derechos. Derecho de Voto. Es sin lugar a dudas el más importante de los derechos de consecución. Consiste en la facultad de contribuir a la formación de la voluntad colectiva mediante la manifestación de la propia. Del derecho del voto nacen otros derechos, tales como: · Los de asistencia y participación en las deliberaciones de las juntas o asambleas de socios. · De convocatoria. · De redacción de la orden del día. · De ser representado en las juntas o asambleas. · De nombramiento de administradores; de nombramientos de órganos de vigilancia. · De aprobación de los estados financieros y de los informes de los administradores. · De aprobación de la gestión de los administradores y de los comisarios. · De modificación del contrato y de los estatutos sociales.

El ejercicio del derecho del voto está subordinado a diversas

formas, términos y condiciones, según sea la especie de sociedad de que se trate, sin embargo, estos son los principios generales aplicables en toda sociedad: · Las decisiones se toman por mayoría simple de votos y, por excepción, por unanimidad o por mayorías calificadas (arts. 34, 37, 46, 57, 65, 77, 79, 83, 189, 190, 191 y 208, LGSM). · Los socios deberán abstenerse de deliberar y votar en las decisiones de los asuntos en que, por cuenta propia o ajena, tengan un interés contrario al de la sociedad (arts. 196, 197 y 208, LGSM). · En las sociedades de personas el voto se computa por cabeza y, excepcionalmente por cantidades; en las sociedades de capital en función de la participación que tienen los socios en el capital social (arts. 46, 57, 72, 113 y 208, LGSM). Por disposición legal expresa, las restricciones al derecho de voto en las sociedades anónimas y en comandita por acciones acarrean la nulidad del pacto que las imponga (arts. 198 y 208, LGSM), excepto cuando se emitan acciones de voto limitado (art. 113, LGSM). Para las demás sociedades no existe tal sanción legal expresa, en consecuencia, hay que analizar caso por caso para determinar si la estipulación que limite el derecho de voto es contraria a las leyes de orden público o a la buena fe. Derecho de Pedir Cuentas a los Administradores. Cuando el número de socios es elevado, o éstos carecen de habilidades comerciales, por razones de índole práctica la administración de las sociedades se confía a uno o varios socios o personas extrañas a la sociedad, quienes tienen un poder general de buena gestión. Pues bien, de este deber se origina el derecho de los socios de pedir cuentas a los administradores, el cual se

descompone en los derechos de: · Información (arts. 43, 47, 57, 78 fracc. I, 181 fracc. I y 208, LGSM). · De denuncia (arts. 47, 57, 86, 167 y 208, LGSM). · De exigir responsabilidades a los administradores (arts. 47, 57, 76, 161, 163 Y 208, LGSM), El ejercicio de estos derechos sufre algunas variantes en las diferentes especies de sociedades.

5.3 OBLIGACIONES Básicamente, las obligaciones que contrae todo socio son las de realizar las aportaciones convenidas; lealtad; subordinación de su voluntad a la mayoría; y de soportar las pérdidas. Obligación de Aportar. No se concibe un contrato de sociedad en el que todos, alguno o algunos de los socios no se obligue a hacer las aportaciones convenidas. La obligación de aportar se reduce exclusivamente a transmitir los bienes o a prestar los servicios prometidos a la sociedad y, por tanto, no deben confundirse con las responsabilidad que, en algunos casos, contraen los socios frente a terceros. Ahora bien, tanto la forma de realizar las aportaciones como el grado de responsabilidad de los socios tienen diferentes particularidades para cada una de las diversas especies de sociedades mercantiles. Obligación de Lealtad. Esta obligación consiste básicamente en no dedicarse, por cuenta propia o ajena, a negocios del mismo género de los que constituyen el objeto de la sociedad

y en no formar parte de sociedades que los realicen, salvo con el consentimiento de los demás socios (arts. 35 y 37, LGSM). También consiste en abstenerse de participar en las deliberaciones que se realicen para decidir respecto de operaciones en la que los socios, por cuenta propia o ajena, tengan un interés contrario al de la sociedad (arts. 196 y 208, LGSM). Obligación de Subordinar la Voluntad. Consiste en someterse a las decisiones que la mayoría de socios tomen. Por lo que corresponde a la determinación de las mayorías, la ley las estatuye como absolutas o relativas. Son absolutas cuando deben alcanzar por lo menos la mitad de los votos y relativas cuando representen el mayor número de votos, sin alcanzar la mitad de la totalidad de ellos. Obligación de Soportar las Pérdidas. Esta obligación deviene de la naturaleza misma del contrato de sociedad. En principio, la distribución de las pérdidas entre los socios capitalistas se hace en proporción a sus aportaciones; pero es lícito pactar una distribución no proporcional de ellas (art. 16, LGSM).

5.4 CUESTIONARIO DE AUTOEVALUACIÓN ¿Qué debemos entender por Derecho Patrimonial? ¿En qué consiste el derecho de realizar aportaciones? ¿En qué consiste el derecho de transmitir la calidad de socio? ¿En qué consiste el derecho de participar en los beneficios? ¿En qué consiste el derecho de obtener el reembolso de las

aportaciones? ¿En qué consiste el derecho de participar en el haber social? ¿En qué consiste el derecho de participar en la cuota de liquidación? ¿Qué debemos entender por Derechos Corporativos o de Consecución? ¿Qué derechos se derivan del derecho de voto? ¿Qué derechos se derivan del derecho de pedir cuentas a los administradores? ¿En qué consiste la obligación de realizar las aportaciones convenidas? ¿En qué consiste la obligación de lealtad? ¿En qué consiste la obligación de subordinación de la voluntad a la mayoría? ¿En qué consiste la obligación de soportar las pérdidas?

[

1] RODRÍGUEZ RODRIGUEZ, Joaquín, “Tratado de Sociedades Mercantiles”, Tomo I, Porrúa, 1995, p. 76. [ 2] GARCÍA RENDÓN, Manuel, “Sociedades Mercantiles”, Harla, 1996, p. 94.
POSTED

[ [

lunes, enero 30, 2006

VI.- CONTRATO SOCIAL, ESTATUTOS Y ESCRITURA CONSTITUTIVA
Capítulo VI CONTRATO SOCIAL, ESTATUTOS Y ESCRITURA CONSTITUTIVA Competencias: 1.- Conocer y explicar los elementos que contiene un contrato social y entender cuál es la razón de que dichos elementos formen parte del mismo. 2.- Conocer el contenido de los Estatutos de una Sociedad Mercantil. 3.- Diferenciar una escritura constitutiva de una Sociedad Mercantil de otros documentos similares. Contenido: 6.1 Contenido del Contrato Social. 6.2 Estatutos. 6.3 Escritura Constitutiva. 6.4 Cuestionario de Autoevaluación.

6.1 CONTENIDO DEL CONTRATO SOCIAL El contrato social se forma con las declaraciones y acuerdos entre los socios respecto a los asuntos siguientes: · Los nombres, nacionalidad y domicilio de las personas físicas o morales que constituyen la sociedad. · La razón o denominación social. · El objeto social. · La duración. · El domicilio social. · El importe del capital social. · La expresión de lo que cada socio aporte en dinero o en otros bienes, el valor atribuido a éstos y el criterio seguido

para su valoración. Nombre, Nacionalidad y Domicilio de los Socios. El nombre de las partes, más que un requisito esencial del negocio social, es un supuesto lógico de todos los contratos; es un dato de identificación necesaria para atribuir a las partes el estatus de socio y para probar la existencia del consentimiento. Debe advertirse que las personas morales pueden ser socios de otras personas morales. La expresión de la nacionalidad es una exigencia que nace de las disposiciones del artículo 27 constitucional y de la Ley de Inversiones Extranjeras, cuyo propósito no es otro que el de la vigilancia de las actividades de los extranjeros. Por lo que atañe al domicilio de los socios, el requisito de declararlo en el contrato social reviste una gran importancia en las sociedades de personas; pero no tanta en las sociedades de capitales, porque en éstas los socios responden únicamente del pago de sus aportaciones, mientras que en aquéllas, en las sociedades de personas, responden solidaria, subsidiaria e ilimitadamente de las deudas sociales con lo que, expresando el domicilio de los socios, se facilita a los acreedores de la sociedad el ejercicio de las acciones que tuvieren contra ellos. Razón o Denominación Social. La razón social y la denominación social, lo mismo que el nombre de los socios, es también un supuesto lógico del contrato de sociedad, por más que, tratándose de sociedades de personas, la razón social cobra una gran relevancia a efecto de determinar la responsabilidad de los socios y aún de terceros. Objeto Social. La declaración del objeto social es quizá el requisito más importante del negocio social, puesto que mediante su determinación, los socios fijan los límites de la capacidad jurídica de la persona moral y, consecuentemente,

su marco legal de acción, dentro de la esfera de capacidades generales y limitaciones establecidas por la ley. Cuando decimos que la capacidad de la persona moral se determina dentro de las capacidades generales y limitaciones establecidas por la ley, queremos significar no solo que el objeto social debe ser lícito y posible, sino también que los socios no tienen un poder absoluto para fijarlo. En efecto, en algunos casos la ley veda a las sociedades mercantiles dedicarse a cierto tipo de actividades reservadas exclusivamente al Estado (industria petrolera, industria eléctrica, etc.), y en otros casos prohibe a ciertas sociedades comerciales dedicarse a actividades que son permitidas a otras (las sociedades por acciones no pueden adquirir, poseer o administrar fincas rústicas), de manera que en la determinación del objeto social debe estarse al principio general que rige para esta materia y que se expresa en la máxima que reza: lo que no está prohibido está permitido por la ley. Por último, la determinación del objeto social tiene una gran importancia para los socios porque, por una parte, la vaguedad de fines haría imposible la actividad de la sociedad y, por la otra, desde un punto de vista práctico, difícilmente se podría integrar una sociedad con personas que no tuvieran la más mínima noticia de las actividades que está va a desarrollar. Duración. El plazo o término de vigencia del contrato social, y consecuentemente, de vida de la sociedad, o sea su duración, ha dado lugar a diferentes opiniones. De una parte, se sostiene que necesariamente ha de determinarse la duración de la sociedad[1] y, de otra parte, se afirma que puede estipularse una duración por tiempo indeterminado. En la práctica siempre se establece la duración de la sociedad con el objeto de darle seguridad jurídica tanto a los socios como a los terceros.
[

Domicilio Social. Las personas morales tienen su domicilio en el lugar en donde se halle establecida su administración, lo que nos induce a concluir: que los socios tienen la facultad de elegir el domicilio social; que una vez elegido éste deben en él establecer la administración de la sociedad; que, en consecuencia, los socios no tienen facultad irrestricta para designar el domicilio social; y que la designación del domicilio social no es un requisito esencial del contrato de sociedad porque, a falta de su determinación, se estará a lo previsto por la ley. Capital Social. El capital social se forma con la suma de las aportaciones, en numerario y otros bienes, que realizan los socios. La declaración del importe del capital social no es un requisito esencial del contrato de sociedad, pues su omisión puede suplirse fácilmente mediante una simple suma aritmética del importe de las aportaciones que hayan hecho los socios. El concepto de capital social tiene diversas connotaciones, según sea su función, de modo que se habla de: capital inicial o fundacional, capital suscrito, capital pagado o exhibido, capital mínimo fijo, capital variable, capital máximo y capital autorizado. 1. Capital Inicial o Fundacional. Es el mínimo exigido por la ley para la constitución de las sociedades de responsabilidad limitada, anónima y comandita por acciones. 2. Capital Suscrito. Es la suma de las aportaciones que los socios se han comprometido a hacer a la sociedad. 3. Capital Pagado o Exhibido. Es la suma de las aportaciones efectivamente hechas a la sociedad por los socios; suma que, en la sociedad de responsabilidad limitada deber ser, por lo menos, de 50% del valor de cada parte social (art. 63, LGSM) y en la anónima del 20% de cada acción pagadera en

efectivo o de 100% de cada acción que haya de pagarse, en todo o en parte, con bienes distintos del numerario (arts. 89, fracs. II y IV, LGSM). 4. Capital Mínimo Fijo. Es aquel respecto del cual, en las sociedades de capital variable, los socios no tienen derecho de retiro (art. 6, frac. VI, LGSM) y cuyo monto no podrá ser inferior a $ 5,000 pesos, para la sociedad de responsabilidad limitada; a $ 25,000 pesos para la anónima y la comandita por acciones y a la quinta parte del capital social inicial para la colectiva y la comandita simple (art. 217, LGSM). 5. Capital Variable. Al contrario del anterior, es la parte del capital social respecto de la cual los socios tienen derecho de retiro (art. 220, LGSM). 6. Capital Máximo. Es la suma de los capitales mínimo y variable y al que la ley nombra capital autorizado (art. 217, LGSM). 7. Capital Autorizado. Es el capital máximo de las sociedades de capital fijo que emiten acciones de tesorería. Las aportaciones constituyen el llamado objeto indirecto del negocio social; son las cosas que el socio está obligado a transmitir a la sociedad o los hechos que debe prestarle. Por ende, si las aportaciones no se realizan, el contrato de sociedad no llega a existir. Las aportaciones pueden consistir en numerario, en otros bienes distintos al numerario, también llamadas de especie, por regla general son traslativas de dominio (art. 11, LGSM) y es requisito indispensable que se valoricen y que se declare el criterio seguido para su valoración (art. 6, fracc VI, LGSM).

6.2 LOS ESTATUTOS

Los estatutos son las reglas de organización y funcionamiento de la sociedad. Este concepto engloba, además, las reglas concernientes a la disolución y liquidación de la sociedad, pues en estas operaciones deben reglamentarse la integración y funcionamiento de los órganos de liquidación. Los estatutos sociales son connaturales a todo negocio social, de modo que, si se omiten, se aplican supletoriamente las disposiciones de la ley, concernientes a la organización, funcionamiento, disolución y disolución de cada especie de sociedad (art. 8, LGSM). Reglas de Organización. Son las que se ocupan de la forma de integrar los órganos sociales, o sea las juntas o asambleas de socios, los consejos de vigilancia, los comisarios y los liquidadores (arts. 6 Fracs. IX y XII; 31, 33, 34, 43, 46, 47, 50, 57, 84, 164, 181, fracc II, 236 y 246, LGSM). Reglas de Funcionamiento. El ejercicio de las funciones de los diversos órganos sociales también está reglamentado por la Ley General de Sociedades Mercantiles. Es en este campo de los estatutos en donde los socios tienen una mayor flexibilidad, en particular en lo concerniente a las funciones y facultades de los órganos de administración. Sin embargo, debe tenerse presente que aquí también prevalecen ciertos preceptos inmodificables, como lo son, entre otros, los que establecen los quórumes mínimos de votación y el que atribuye voto de calidad al presidente del consejo de administración de la sociedad anónima. Reglas de Disolución. Las reglas de disolución atienden a la declaración y reconocimiento de que la sociedad debe cesar sus operaciones normales.

Reglas de Liquidación. Por su nombre se infiere que son las que atañen a las operaciones que tienen por objeto la liquidación de la sociedad. En principio, los socios tienen amplia libertad para establecer estas reglas (arts. 6 y 240, LGSM); pero, para que sean válidas, no deben atacar los derechos de los acreedores ni los de los socios.

6.3 ESCRITURA CONSTITUTIVA Para poder definir este concepto, es necesario tener en cuenta ciertas definiciones: · Protocolo. Está constituido por los libros o volúmenes en los cuales el notario, durante su ejercicio, asienta y autoriza con las formalidades previstas por la ley, las escrituras que se otorgan ante su fe, y por el apéndice en el que se glosan los documentos relacionados con ellas. · Escritura Pública. Es el instrumento que el notario asienta en su protocolo y autoriza con su firma y sello para hacer constar él o los actos jurídicos que en el mismo se contienen. · Testimonio. Es la copia en la que el notario transcribe o reproduce, íntegramente o en lo conducente, una escritura del protocolo a su cargo, así como los documentos que obran en el apéndice del mismo, con excepción de los que ya se hallen insertos en el instrumento y con el que el titular, en su caso, podrá ejercer las acciones correspondientes. · Copias Certificadas. Son las copias de los testimonios o de otros documentos autenticadas por el notario con su sello y firma. · Acta Notarial. Es el instrumento original que el notario levanta fuera del protocolo para hacer constar un hecho

jurídico y que tiene la firma y sello del notario. La escritura constitutiva es el instrumento público asentado por el notario en su protocolo, que contiene el contrato social y, en su caso, los estatutos y que, en consecuencia, este instrumento no se inscribe en el Registro Público del Comercio. Los testimonios son una o varias copias de la escritura constitutiva y de las escrituras que contengan las modificaciones a la misma, instrumentos, que son los propiamente inscribibles en el Registro Público del Comercio. Los testimonios sirven a la sociedad y a los socios para ejercitar las acciones que les correspondan; así como para probar el estatus de socio, cuando no sea necesario emitir o no se hubieren emitido los títulos representativos de las participaciones sociales o para acreditar la personalidad de los administradores.

6.4 CUESTIONARIO DE AUTOEVALUACIÓN ¿Qué elementos debe contener un Contrato Social? ¿Cuáles son las distintas connotaciones de capital social? ¿Qué son los Estatutos de una Sociedad Mercantil? ¿En qué consisten las reglas de organización de una Sociedad Mercantil? ¿En qué consisten las reglas de funcionamiento de una Sociedad Mercantil? ¿En qué consisten las reglas de disolución de una Sociedad Mercantil?

¿En qué consisten las reglas de liquidación de una Sociedad Mercantil? ¿Qué es un Protocolo? ¿Qué es una Escritura Pública? ¿Qué es un Testimonio? ¿Qué es una Copia Certificada? ¿Qué es un Acta Notarial? ¿Qué es una Escritura Constitutiva de una Sociedad Mercantil?

[

1] PINA VARA, Rafael, “Derecho Mercantil Mexicano”, Porrúa, 1995, p. 62.
POSTED BY

domingo, enero 29, 2006

VII.- SOCIEDAD EN NOMBRE COLECTIVO
Capítulo VII SOCIEDAD EN NOMBRE COLECTIVO Competencias: 1.- Explicar lo que es una Sociedad en Nombre Colectivo. 2.- Conocer la responsabilidad, derechos y obligaciones de los socios de una Sociedad en Nombre Colectivo. 3.- Identificar los órganos de la Sociedad en Nombre Colectivo, así como su organización y funcionamiento. 4.- Conocer la función de un Socio Industrial. 5.- Conocer los casos en que un socio puede ser excluido o separado de la Sociedad en Nombre Colectivo. 6.- Identificar las causas de disolución y liquidación de la Sociedad en Nombre Colectivo. 7.- Conocer las consecuencias de la quiebra de los socios de la Sociedad en Nombre Colectivo o de la misma sociedad. 8.- Identificar las ventajas y desventajas de constituir una Sociedad en Nombre Colectivo. Contenido:
[

7.1 Definición. 7.2 Responsabilidad de los Socios. 7.3 Obligaciones de los Socios. 7.4 Derechos delos Socios. 7.5 Órganos de la Sociedad. 7.6 Socios Industriales. 7.7 Exclusión y Separación de Uno o Varios Socios. 7.8 Disolución y Liquidación de la Sociedad. 7.9 Quiebra. 7.10 Cuestionario de Autoevaluación.

7.1 DEFINICIÓN Sociedad en Nombre Colectivo es aquella que existe bajo una razón social y en la que todos los socios responden, de modo subsidiario, ilimitada y solidariamente de las obligaciones sociales (art. 25, LGSM). En la Sociedad en Nombre Colectivo se admiten las aportaciones de industria, lo cual hace posible la existencia de este tipo de sociedades con un mínimo de dos socios: uno capitalista y otro industrial[1]. En este tipo de sociedad la razón social se rige por los principios de veracidad y mutabilidad que, en ambos casos, tienden a evitar engaños al público. La razón social se forma con el nombre completo o con los apellidos de todos los socios o con el nombre o apellidos de uno o más de ellos. Si en la razón social no figura el nombre de todos deben añadirse las palabras y compañía u otras equivalentes, como y hermanos, e hijos, y asociados, etc. (art. 27, LGSM). Si en la razón social ya figuran los nombres de todos los socios, no es lícito añadir las palabras y compañía u otras
[

equivalentes. Asimismo, si una persona extraña a la sociedad hace figurar o permite que su nombre figure en la razón social, contraerá responsabilidad solidaria e ilimitada, pero no subsidiaria, por las deudas sociales (art. 28, LGSM). En razón de que en la Sociedad en Nombre Colectivo puede haber cambios de socios, el ingreso o separación de uno de ellos debe reflejarse en la razón social. Si se tratare de ingreso a la sociedad, se agregará a la razón social el nombre del nuevo socio o las palabras y compañía (art. 29, LGSM). La separación de un socio no impide que se siga utilizando la misma razón social; pero si el nombre del que se separó continúa apareciendo en ésta, debe agregarse la palabra sucesores (art. 29, LGSM). Asimismo, cuando una sociedad en nombre colectivo transmita a otra la totalidad de sus derechos y obligaciones, y entre ellos la razón social, también se agregará la palabra sucesores (art. 30, LGSM).

7.2 RESPONSABILIDAD DE LOS SOCIOS La ley atribuye a los socios de la Sociedad en Nombre Colectivo responsabilidad subsidiaria, ilimitada y solidaria para las obligaciones sociales. Responsabilidad Subsidiaria. El que la responsabilidad sea subsidiaria significa que es condicional, puesto que en virtud de ella los socios gozan de los beneficios de orden y excusión. El primero, o sea, el beneficio de orden, no les aprovecha si son demandados conjuntamente con la sociedad. El segundo, el de excusión, únicamente opera cuando los socios señalen bienes de la sociedad que basten para cubrir el crédito reclamado; los bienes estén libres y desembarazados de gravámenes y embargos; dichos bienes se hallen en el distrito judicial en que deba hacerse el pago; y se anticipen o aseguren los gastos de ejecusión.

Por último, el beneficio de división, que también es propio de las obligaciones subsidiarias no aprovecha a los socios de la Sociedad en Nombre Colectivo por cuanto son solidariamente responsables de las deudas sociales. En el supuesto de que los socios no fueren demandados conjuntamente con la sociedad, los acreedores deberán intentar juicio aparte contra todos o cada uno de ellos, toda vez que en este caso les aprovecha el beneficio de orden. Responsabilidad Ilimitada. La ilimitación de responsabilidad de los socios significa que responden del cumplimiento de las obligaciones sociales con todos sus bienes, con excepción de aquellos que, conforme a la ley, son inalienables o no embargables. Responsabilidad Solidaria. La responsabilidad solidaria de los socios no se presume, resulta de la ley. Evidentemente se trata de un caso de solidaridad pasiva, en virtud de la cual los acreedores de la sociedad pueden reclamar a cada uno o a la totalidad de los socios el cumplimiento de la totalidad de las obligaciones sociales. De estas características de la responsabilidad solidaria pasiva de los socios se derivan los siguientes efectos: · Cada socio debe cumplir por sí la totalidad de las obligaciones sociales, razón por la cual el o los acreedores de la sociedad pueden exigir a todos los socios o a cualquiera de ellos, a su elección, el pago total de la deuda. · Cuando uno de los socios paga la deuda, ésta se extingue y los vínculos que unían al acreedor con la sociedad y con los otros socios desaparecen al mismo tiempo. · El socio que paga por entero tiene derecho a exigir de los otros socios y de la sociedad la parte proporcional de la obligación que les corresponda, salvo que internamente se haya estipulado que la responsabilidad de alguno o algunos

de ellos se limite a una porción o cuota determinada (art. 26, LGSM). A falta de estipulación los socios y la sociedad están obligados entre sí a partes iguales. · Si la parte que incumbe a un socio no puede obtenerse de él por el socio que pagó, el déficit debe ser repartido entre los demás socios, aún entre aquellos a quienes el acreedor hubiere liberado de la solidaridad. Supresión y Limitación de la Responsabilidad. Las cláusulas del contrato social que supriman o limiten la responsabilidad ilimitada y solidaria de los socios, son inoponibles a terceros, dado que no surten efecto legal frente a los acreedores. Sin embargo, los socios pueden estipular internamente que la responsabilidad de alguno o alguno de ellos se limite a una porción o cuota determinada (art. 26, LGSM) a condición de que la limitación no constituya una exoneración de reportar las pérdidas, porque, en tal caso, la cláusula será nula si la sociedad es regular, o determinará la nulidad de la sociedad si ésta es irregular.

7.3 OBLIGACIONES DE LOS SOCIOS De manera general las obligaciones de los socios fueron expuestas anteriormente, por lo que aquí nos ocuparemos únicamente de las modalidades que los afectan. Además de la obligación subsidiaria, ilimitada y solidaria de pagar las deudas sociales, los socios de la Sociedad en Nombre Colectivo tienen las obligaciones de: · Aportar. · Lealtad. · Subordinar su voluntad a la de la mayoría. · Soportar las pérdidas. · Responder de las deudas sociales existentes al momento de ingreso, separación o exclusión de la sociedad.

Obligación de Aportar. La Sociedad en Nombre Colectivo admite, además de las aportaciones de bienes, las de industria (art. 49, LGSM). La ley no exige en la Sociedad en Nombre Colectivo la integración de un capital fundacional mínimo, puesto que los socios responden de las obligaciones sociales. Por consiguiente, el capital social cumple con la función de limitar el monto de las aportaciones de los socios a lo expresamente pactado y, en algunos casos, sirve como referencia para precisar el grado de control que los socios ejercen en la sociedad por medio del voto. Obligación de Lealtad. Por el carácter cerrado de las sociedades de personas, la obligación de lealtad cobra una importancia extraordinaria. Esta obligación se divide en cuatro deberes: · No concurrencia. Los socios, ni por cuenta propia ni ajena, podrán dedicarse a negocios del mismo género de los que constituyen el objeto de la sociedad, ni formar parte de sociedades que los realicen, salvo con el consentimiento de los demás socios (art. 35, LGSM). · No abusar de la firma o del capital social para negocios propios (art. 50, frac I, LGSM). · No infringir el pacto social o las disposiciones legales que rijan al contrato social o ambos (art. 50, fracs. II y III, LGSM). · Abstención de la comisión de actos fraudulentos o dolosos contra la compañía (art. 50, fracc. IV, LGSM). En todos los casos, el incumplimiento de los deberes enunciados se sancionan con la exclusión del socio, mediante la rescisión parcial del contrato social respecto del infractor.

En principio, acordada la exclusión de un socio, la sociedad tendrá derechos a reclamarle los daños y perjuicios que se le hubieren ocasionado con motivo de su conducta ilícita. Obligación de Subordinar la Voluntad. Se trata de una obligación común a los miembros de todas las sociedades mercantiles. Sin embargo, en la Sociedad en Nombre Colectivo, precisamente por su índole cerrada, esta obligación sufre notables excepciones. En efecto, los socios tienen derecho de separación y, por consiguiente, de no subordinación de su voluntad a la de la mayoría, en los siguientes casos: · Cuando se modifique el contrato social (art. 34, LGSM). · Cuando, en contra de su voto, el nombramiento de algún administrador, o la delegación del cargo de administrador, recaiga en persona extraña a la sociedad (arts. 38 y 42, LGSM). El derecho de separación por modificación del contrato social brinda al socio un gran número de causas para hacerlo, y, por otra parte, la ley no establece que solo puede ejercitarse cuando la modificación se produzca contra el voto del separatista; omisión que plantea el problema de dilucidar si éste gozará de tal derecho en los casos en que, por ausencia o abstención, no emita su voto. El socio separatista quedará responsable frente a terceros de las operaciones pendientes al momento de su separación. Obligación de Soportar las Pérdidas. La obligación de soportar las pérdidas sufre una notable excepción cuando se trata de los socios industriales. Éstos, salvo pacto en contrario, no reportan las pérdidas (art. 16, fracc. III, LGSM), ni están obligados a reintegrar lo que hubieren percibido por alimentos, en los casos en los que el balance no arroje

utilidades o las arroje en cantidad menor a lo percibido por alimentos (art. 49, LGSM). En cuanto a esta obligación, también debe tenerse presente, como antes se indicó, que es lícito estipular internamente que la responsabilidad de alguno o algunos de los socios se limita a una porción o cuota determinada (art. 26, LGSM). Obligación de Responder por las Deudas Sociales Existentes. La obligación de responder de las deudas sociales existentes al momento del ingreso, separación o exclusión de la sociedad, es propia de las sociedades de personas, pero no así de las capitalistas, porque en éstas los socios sólo responden por el pago de sus aportaciones.

7.4 DERECHOS DE LOS SOCIOS Además del derecho de separación, los miembros de la sociedad gozan de numerosos derechos patrimoniales y de consecución. Entre los derechos patrimoniales más importantes de los socios se encuentran: · Participar en las utilidades. · Participar proporcionalmente en el haber social. · Ceder sus derechos en la sociedad. · Ser resarcido de los gastos, daños y perjuicios. Participar en las Utilidades. Dicha participación será de forma proporcional a sus aportaciones, salvo pacto en contrario (art. 16 frac. I, LGSM), en la inteligencia de que la exclusión de percibirlas origina la ineficiencia de la cláusula que la estipule.

Participar Proporcionalmente en el Haber Social. En este caso no es válido estipular una participación no proporcional, toda vez que el haber social, por regla general, se constituye con el capital social y con otras partidas del patrimonio distintas a las utilidades. Ceder sus Derechos en la Sociedad. Lo cual podrá hacerse previa autorización de todos o de la mayoría de los demás socios, quienes tendrán derecho de preferencia para adquirir la cuota y derechos del cedente en proporción a sus aportaciones durante un plazo de quince días (art. 33, LGSM). El derecho de cesión de las participaciones sociales también puede ejercitarse mediante disposición testamentaria, si en el contrato social se prevé que la sociedad continúe con los herederos del socio fallecido (art. 32, LGSM). Si éste fuere el caso, lo demás socios no tendrán derecho de preferencia para adquirir los derechos y la cuota del socio fallecido. Los derechos de consecución que mayor relevancia revisten son: · Voto. · Participar en la administración de la sociedad. · Información. · Vigilancia y denuncia. Derecho de Voto. Dada la naturaleza de la Sociedad en Nombre Colectivo, en principio, se requiere de la decisión unánime de los socios, cuando se trata de alterar la estructura del contrato social o de aprobar actos jurídicos que exceden la mera gestión de las operaciones sociales; sin embargo en algunos casos es lícito pactar el voto mayoritario, a riesgo de que los disidentes ejerciten el derecho de separación (arts. 31, 34, 35, 37, 38 y 46, LGSM). En esta materia, por lo general se aplica la regla de

atribución del voto por cabeza, haciendo abstracción a la cuantía de las aportaciones de cada socio, pues todos ellos responden solidariamente de las deudas sociales. Sin embargo, en el contrato social se puede estipular que el voto se compute por cantidades; es decir, por el monto de las aportaciones, en cuyo caso, si un socio representare el mayor interés, se necesitará además el voto de otro (art. 46, LGSM). Por lo que respecta a los socios industriales, su voto también se computa por cabeza, a menos que en el contrato social se pacte que su representación sea igual a la del mayor interés de los socios capitalistas. Si fueren varios los socios industriales, su representación será única y se ejercitará emitiendo como voto el que haya sido adoptado por mayoría de cabeza entre ellos. (art. 46, LGSM). Derecho de Administración. Cuando no se haga designación de administradores, la gestión de los negocios sociales recae, en principio, sobre todos los socios (art. 40, LGSM). No obstante, toda vez que el ejercicio del derecho de administración por todos los socios puede dar lugar a situaciones contradictorias, y aún conflictivas, es lícito estipular que la administración sólo recaiga en uno o varios de ellos (art. 36, LGSM). Derecho de Información. Los socios tienen derecho a exigir cuentas de la administración en cualquier tiempo que ellos acuerden, o semestralmente, si así se hubiere estipulado en el contrato social (art. 43, LGSM). Si los socios fueren únicamente dos, se infiere que cualquiera de ellos podrá exigir la rendición de cuentas al otro cuando lo estime conveniente, aunque ambos fueren administradores.

Por otra parte, de este constante ejercicio del derecho de información también se infiere que en la Sociedad en Nombre Colectivo, carece de relevancia fijar el tiempo de duración de los ejercicios sociales. Derecho de Vigilancia y Denuncia. Los socios no administradores tienen derecho a designar un interventor que vigile los actos de los administradores y de examinar el estado de administración, la contabilidad y papeles de la compañía. Asimismo, tienen derecho de formular denuncias y reclamaciones por los actos irregulares de los administradores (art. 47, LGSM), cuando así lo estimen conveniente.

7.5 ÓRGANOS DE LA SOCIEDAD La Sociedad en Nombre Colectivo tiene los siguientes órganos: · Junta de Socios. · Administradores · De vigilancia. Junta de Socios. Por cuanto a la constitución y existencia de la Sociedad en Nombre Colectivo supone un número muy reducido de miembros, la Ley General de Sociedades Mercantiles no se ocupa de la organización, funcionamiento y atribuciones de las juntas de socios, aunque de forma vaga y excepcional son mencionadas en los artículos 21 y 246, fracc. III, que aluden a la nulidad de los acuerdos tomados por las juntas de socios que sean contrarios a la formación de la reserva legal y a la convocatoria a una junta de socios para conocer el proyecto de distribución de los lotes del haber social que se formen con motivo de la liquidación de la sociedad. La falta de regulación legal de las juntas de socios puede dar

ocasión a dos situaciones: 1. Que las decisiones que requieran el consentimiento unánime o mayoritario de los socios se tomen sin necesidad de reunión, ó 2. Que en los estatutos de la sociedad se prevea la forma, términos y condiciones de constitución y funcionamiento de las juntas, estableciendo las reglas de convocatoria, reunión y ejercicio del poder de decisión, respetando en lo conducente las disposiciones legales relativas al derecho de voto. Administradores. Carácter. Con arreglo a lo dispuesto por el artículo 10 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, la representación de toda sociedad mercantil corresponde a los administradores, quienes están facultados para realizar todas las operaciones inherentes al objeto social. En otras palabras, los administradores son los gestores de los negocios sociales y los representantes de la sociedad. Nombramiento. La designación de los administradores, salvo pacto en contrario, se hace libremente por mayoría de votos de los socios (art. 37, LGSM). Si por alguna causa no se hiciere nombramiento de administradores, todos los socios concurrirán en la gestión de los negocios sociales (art. 40, LGSM). El cargo de administrador puede recaer en los socios o en personas extrañas a la sociedad (art. 36, LGSM). En este último caso, los socios que hubieren votado contra la designación de un administrador extraño a la sociedad, tendrán derecho a separarse de ella (art. 38, LGSM), por cuanto su responsabilidad solidaria personal podría sufrir algún quebranto. Número de Administradores. La administración puede recaer en una o varias personas (art. 36, LGSM). En el primer caso,

el designado actuará como administrador único. En el otro, los administradores lo harán como órgano colegiado, en cuanto a la gestión de los negocios sociales se refiere, según se deduce de lo dispuesto por el primer párrafo del artículo 45 de la Ley General de la Sociedades Mercantiles, que establece que sus decisiones se tomarán por mayoría de votos. Sin embargo, en ausencia de los otros administradores que estén en imposibilidad momentánea de asumir decisiones, cuando se trate de la ejecución de actos urgentes cuya omisión traiga como consecuencia un daño grave para la sociedad, uno de ellos podrá resolver respecto de los actos de la administración (art. 45, segundo párrafo, LGSM). Las decisiones de los administradores se toman por cabeza y, en caso de empate, decidirán los socios, sin que exista impedimento alguno para que, en la resolución de ciertos asuntos importantes, se fijen quórumes de votación más elevados en el contrato social. Facultades. Los administradores podrán realizar todas las operaciones inherentes al objeto de la sociedad, salvo las limitaciones que expresamente se establezcan en la ley y en el contrato social (art. 10, LGSM). Así, solo podrán enajenar y gravar los bienes de la compañía con el consentimiento de la mayoría de los socios, a menos que la enajenación constituya el objeto social, o sea, una consecuencia natural de éste (art. 41, LGSM). También puede estipularse que ciertas facultades de decisión o de representación o de ambas, correspondan a alguno o a algunos administradores y otras a alguno o a algunos de los demás. El nombramiento de los administradores y el alcance y limitaciones de sus facultades deben inscribirse en el Registro Público de Comercio para que sean eficaces frente a terceros. Delegación de Facultades. El cargo de administrador es personal y, en consecuencia, salvo el acuerdo de la mayoría

de los socios, no es delegable. En este supuesto, los socios disidentes tendrán derecho a separarse de la sociedad cuando la delegación recaiga en persona extraña a la sociedad. Adicionalmente, el o los administradores, bajo su responsabilidad, podrán conferir poderes para la gestión de ciertos y determinados negocios, dentro de los límites de sus facultades, por supuesto, sin requerir para ello de la autorización de los socios (art. 42, LGSM). Duración del Cargo. En el contrato social puede estipularse que los administradores duren un cierto tiempo en el desempeño de su encargo. A falta de estipulación, se entenderá que durarán en sus funciones por tiempo indefinido o hasta que se designen nuevos administradores y éstos tomen posesión de su cargo. Si la duración del encargo es por tiempo definido, nada impide que se pueda pactar la reelección de los administradores o algún otro mecanismo de nombramiento alternativo. Revocabilidad del Nombramiento. En términos generales, el cargo de administrador es revocable cuando y como les parezca a la mayoría de los socios que hicieron el nombramiento (art. 37 y 39, LGSM). Empero, cuando alguno de los administradores sea socio, en el contrato social, puede pactarse su inamovilidad, en cuyo supuesto solo podrá ser removido judicialmente por dolo, culpa o inhabilidad (art. 39, LGSM). En el evento de que la remoción se haga por dolo, fraude o inhabilidad, también podrá rescindirse el contrato social respecto al socio-administrador (art. 50, fracs IV y V, LGSM). Responsabilidad de los Administradores. Los administradores están obligados, y son responsables, a acatar y cumplir las instrucciones contenidas en el contrato social y las que

directamente reciban de los socios y, en ningún caso, podrá proceder contra las disposiciones expresas de los mismos. De igual manera, cuando no mediaren instrucciones expresas, los administradores deberán consultar a los socios y, si no fuere posible la consulta o estuvieren autorizados para actuar a su arbitrio, deberán hacerlo con prudencia y diligencia; esto es, cuidando el negocio como propio. Dimisión. El o los administradores tienen derecho a dimitir del cargo cuándo y cómo lo estimen conveniente; pero, si la dimisión se hiciere en tiempo inoportuno, deberán indemnizar a la sociedad de los daños y perjuicios que le causen. Remuneración. Para el caso de que en el contrato social se estipule remuneración para los socios-administradores, ésta podrá determinarse ya sea de forma de honorarios fijos, o bien como una cuota de las utilidades que obtenga la sociedad, sin que esto último se entienda como una exclusión del derecho que tienen los socios a percibirlas. Tratándose de administradores que sean personas extrañas a la sociedad por lógica debe concluirse que tienen derecho a ser remunerados, puesto que nadie estaría dispuesto a asumir las responsabilidades que implica la gestión social sin remuneración alguna, además de que nadie, sin su pleno consentimiento, puede ser obligado a prestar sus servicios sin ser retribuido. Órgano de Vigilancia. Para los socios no administradores es optativo nombrar un órgano de vigilancia, llamado “interventor”, encargado de supervisar los actos de los administradores (art. 47, LGSM). Nada nos dice la Ley General de Sociedades Mercantiles acerca de si el nombramiento de interventor puede recaer en un socio o en persona extraña a la sociedad, ni tampoco algo relacionado a sus atribuciones. Pero, del mismo texto legal se infiere que puede ser interventor cualquier socio y que, en

este supuesto, tendrá amplias facultades de vigilancia. Por lo que respecta a la designación de un interventor extraño a la sociedad, puede considerarse que, en cierto sentido, es un representante de los socios ante los administradores y que, en consecuencia, tiene las mismas facultades y poderes de vigilancia que cualquiera de aquellos. Si el interventor fuere extraño a la sociedad, indudablemente tendría derecho a ser remunerado, salvo pacto contrario entre él y los socios que los hubieren nombrado o entre él y la sociedad. Si nada se pactare sobre este particular, también parece indiscutible que la sociedad estaría obligada a pagar la retribución del interventor conforme a los usos de la plaza.

7.6 SOCIOS INDUSTRIALES Los socios industriales son aquellos que aportan servicios a la sociedad. Si no recae en ellos el cargo de administradores, no pueden ser considerados como órganos de la sociedad. Los socios industriales tienen derecho a percibir las cantidades que periódicamente necesitan para alimentos, en el entendido de que dichas cantidades y épocas de percepción de las mismas serán fijadas por acuerdo de la mayoría de los socios o, en su defecto, por la autoridad judicial y que lo que perciban por tal concepto se computará a cuenta de utilidades, sin que tenga obligación de reintegrarlas en los casos en que el balance no arroje ganancias o las arroje en cantidad menor a la que hubieren recibido por concepto de alimentos.

7.7 EXCLUSIÓN Y SEPARACIÓN DE UNO O VARIOS SOCIOS Los socios, ya sean capitalistas o industriales, pueden ser

excluidos por cualquiera de las causas relativas a la violación de la obligación de lealtad; en estos casos, se trata realmente de una rescisión parcial del contrato de sociedad respecto del socio excluido. Asimismo, los socios pueden separarse de la sociedad por cualquiera de las causas que antes examinamos. Los socios excluidos y los que se separen quedan responsables para con los terceros de todas las operaciones pendientes al momento de su separación o exclusión.

7.8 DISOLUCIÓN Y LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD Disolución. La Sociedad en Nombre Colectivo se disuelve por: · Expiración del término fijado en el contrato social. · Imposibilidad de seguir realizando el objeto principal de la sociedad o por quedar éste consumado. · Acuerdo de los socios tomado de conformidad con el contrato social y con la ley. · Que el número de socios llegue a ser inferior al mínimo que la Ley General de Sociedades Mercantiles establece, o porque las partes de interés se reúnan en una sola persona. · Por la pérdida de las dos terceras partes del capital social. · Por muerte, incapacidad, exclusión, separación o rescisión del contrato social de uno o varios socios, salvo pacto en contrario. Si en el contrato social se hubiere pactado que la sociedad podrá continuar con los herederos, para que tal estipulación

tenga eficacia se requerirá del consentimiento de éstos; de lo contrario, la sociedad, dentro de un plazo de dos meses, deberá de entregar a los causahabientes del socio fallecido, la cuota que le hubiere correspondido, de acuerdo con el último balance aprobado (art. 230, LGSM). Se entiende que, en este supuesto, la sociedad podrá optar por entregar la cuota de liquidación en efectivo o en bienes. Liquidación. Disuelta la sociedad, se pondrá en liquidación de acuerdo a las estipulaciones de la Ley General de Sociedades Mercantiles y del contrato social o a las resoluciones que tomen los socios al momento de resolver o reconocer la disolución.

7.9 QUIEBRA Dos de los graves inconvenientes de la Sociedad en Nombre Colectivo son la responsabilidad solidaria e ilimitada de los socios y la incidencia de las vicisitudes de éstos y de la sociedad, en sus respectivas esferas jurídicas y económicas. Pues bien, estos inconvenientes resaltan con todas sus consecuencias en los casos de quiebra de los socios o de la sociedad. La quiebra de uno o varios de los socios no afecta a sus coasociados y no motiva por sí misma la quiebra de la sociedad. Pero sí incide en la vida de la sociedad y en su patrimonio porque da lugar a la rescisión parcial del contrato social respecto del quebrado o, en su caso, a la disolución o liquidación de la sociedad por cualquiera de las causas establecidas por la ley. La quiebra de la Sociedad en Nombre Colectivo implica la de sus socios ilimitadamente responsables, aún cuando la sociedad sea regular. Los socios separados o excluidos

podrán ser llevados a la quiebra de la sociedad si la cesación de pagos hubiere ocurrido cuando todavía eran socios, puesto que quedan responsables para con los terceros de todas las operaciones pendientes en el momento de la separación o exclusión[2].

7.10 CUESTIONARIO DE AUTOEVALUCIÓN ¿Cómo podemos definir a la Sociedad en Nombre Colectivo? ¿Qué características tiene la responsabilidad que la ley atribuye a los socios de la Sociedad en Nombre Colectivo? ¿Cuáles son las obligaciones que tiene un socio de una Sociedad en Nombre Colectivo? ¿Qué deberes implica para el socio de la Sociedad en Nombre Colectivo, la obligación de lealtad? ¿Qué es una Escritura Constitutiva de una Sociedad Mercantil? ¿Cuáles son los derechos patrimoniales más importantes para un socio de una Sociedad en Nombre Colectivo? ¿Cuáles son los derechos de consecución más relevantes para un socio de una Sociedad en Nombre Colectivo? ¿Cuáles son los órganos de una Sociedad en Nombre Colectivo? ¿Qué nombre recibe el Órgano de Vigilancia de una Sociedad en Nombre Colectivo?
[

¿Por qué razones puede ser excluido un socio de una Sociedad en Nombre Colectivo? ¿Cuáles son las causas de disolución de una Sociedad en Nombre Colectivo? ¿Qué repercusiones tiene en sus socios la quiebra de una Sociedad en Nombre Colectivo? ¿Qué desventajas crees que tiene el constituir una Sociedad en Nombre Colectivo?

VIII.- SOCIEDAD EN COMANDITA SIMPLE
Capítulo VIII SOCIEDAD EN COMANDITA SIMPLE

Competencias: 1.- Explicar lo que es una Sociedad en Comandita Simple. 2.- Identificar los Derechos y Obligaciones de los socios de una Sociedad en Comandita Simple. 3.- Conocer los Órganos de la Sociedad en Comandita Simple. 4.- Explicar lo que son los Socios Industriales. 5.- Conocer la normatividad relativa a la Exclusión y Separación de Uno o Varios Socios. 6.- Identificar las causas de Disolución y Liquidación de la Sociedad en Comandita Simple. 7.- Reconocer lo que sucede en caso de Quiebra en la Sociedad en Comandita Simple.

Contenido: 8.1 Definición. 8.2 Derechos y Obligaciones de los Socios. 8.3 Órganos de la Sociedad. 8.4 Socios Industriales.

8.5 Exclusión y Separación de Uno o Varios Socios. 8.6 Disolución y Liquidación de la Sociedad. 8.7 Quiebra. 8.8 Cuestionario de Autoevaluación.

8.1 DEFINICIÓN Es la que existe bajo una razón social y se compone de uno o varios socios comanditados que responden, de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente, de las obligaciones sociales, y de uno o varios comanditarios que únicamente están obligados al pago de sus aportaciones (art. 51, LGSM). De la definición contenida en el artículo 51 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, antes transcrito, derivamos tres elementos, a saber: el de sociedad; el de razón social y el de responsabilidad desigual de los socios. El concepto de sociedad en la Sociedad en Comandita Simple lleva implícitas las mismas ideas expuestas en la sociedad en nombre colectivo; sin embargo, conviene mencionar que es generalmente aceptado que las sociedades de capitales, pueden ser socios de la Sociedad en Comandita Simple, en calidad de comanditarios. Son aplicables a la Sociedad en Comandita Simple los mismos principios que rigen a la razón social de la sociedad colectiva, con las siguientes variantes[1]: · La razón social se forma únicamente con los nombres de los socios comanditados (art. 53, LGSM). · El comanditario que haga figurar o que permita que figure su nombre en la razón social quedará sujeto a la responsabilidad subsidiaria, ilimitada y solidaria de los comanditados (art. 52, LGSM). · A la razón social se agregarán siempre las palabras sociedad en comandita simple o su abreviatura S. en C. (art. 52, LGSM).

[

· Cuando se omita la expresión sociedad en comandita o su abreviatura, los socios comanditarios quedarán sujetos a la responsabilidad de los comanditados; es decir, serán responsables subsidiaria, ilimitada y solidariamente de las obligaciones sociales (art. 53, LGSM). De la propia definición legal se infiere que los socios tienen una responsabilidad desigual: los comanditados responden subsidiaria, ilimitada y solidariamente de las deudas sociales, en tanto que los comanditarios solo responden por el pago de sus aportaciones. Y precisamente por esta coexistencia de responsabilidad desigual de los socios por lo que algunos tratadistas consideran a la Sociedad en Comandita Simple una sociedad mixta; esto es, una sociedad de personas, para los comanditados, y una sociedad de capitales para los comanditarios.

8.2 DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS SOCIOS Derechos. Los socios comanditados y comanditarios gozan de los mismos derechos patrimoniales y de consecución que los socios de la sociedad en nombre colectivo, incluido el derecho de separación, excepto en lo que corresponde al derecho de administrar la sociedad, el cual, en la Sociedad en Comandita Simple, recae exclusivamente en los socios comanditados y por excepción en los socios comanditarios. Obligaciones. Tanto los socios comanditados como los comanditarios tienen las mismas obligaciones de aportación, de lealtad, de subordinación a la voluntad de las mayorías y de soportar las pérdidas que pesan sobre los socios de la sociedad en nombre colectivo.

8.3 ÓRGANOS DE LA SOCIEDAD Los órganos mediante los cuales funciona y se exterioriza la Sociedad en Comandita Simple son tres: · La Junta de Socios. · Los Administradores.

· El Interventor Junta de Socios. La Ley General de Sociedades Mercantiles no reglamenta lo relativo a la junta de socios de la Sociedad en Comandita Simple. En general, son válidas y aplicables a este órgano social las premisas y reglas para la junta de socios de la sociedad en nombre colectivo. Administradores. Habida cuenta de que los socios comanditados responden subsidiaria, ilimitada y solidariamente de las obligaciones sociales, es lógico y razonable que la Ley General de Sociedades Mercantiles les confíe de forma exclusiva la administración de la sociedad. Respecto al carácter, nombramiento, facultades, derechos, responsabilidades, etc., de los socios comanditados-administradores son aplicables los dispositivos legales que rigen para los administradores de la sociedad en nombre colectivo. El artículo 54 de la Ley General de Sociedades Mercantiles prohibe expresamente al socio o socios comanditarios ejercer acto alguno de administración, ni aún con el carácter de apoderado de los administradores. De manera que, si ocasionalmente contravienen esta prohibición, quedarán solidariamente obligados para con los terceros, por todas las obligaciones de la sociedad en que hayan tomado parte o si habitualmente han administrado negocios de la sociedad, también serán responsables solidariamente para con los terceros, aún de las operaciones en las que no hayan tomado parte. Para los casos de muerte o incapacidad del socio administrador, el socio comanditario podrá desempeñar los actos urgentes o de mera administración durante el término de un mes, contado desde el día en que la muerte o incapacidad se hubiere efectuado y siempre y cuando se cumplan las siguientes condiciones: · Que no haya socios comanditados, y · Que en la escritura social no se hubiere determinado la forma de sustituir al administrador fallecido o incapacitado, si la sociedad hubiere de continuar existiendo. Órgano de Vigilancia. Es incuestionable que los socios comanditarios tienen

derecho a designar un interventor, puesto que sufren la prohibición de participar en la administración. Pero la Ley general de Sociedades Mercantiles no prevé si los socios comanditados no administradores tienen igual derecho. También es aplicable al órgano de vigilancia de la Sociedad en Comandita Simple lo referente a lo dicho sobre el interventor en la sociedad en nombre colectivo.

8.4 SOCIOS INDUSTRIALES En principio, en la Sociedad en Comandita Simple los socios comanditados cumplen la función de socios industriales porque, por regla general, son socios capitalistas e industriales. Sin embargo, en términos de la ley, no hay opción alguna a que participen en este tipo de sociedades uno o varios socios industriales, cuyo estatus se regula por los mismos principios que en la sociedad en nombre colectivo.

8.5 EXCLUSIÓN Y SEPARACIÓN DE UNO O VARIOS SOCIOS La exclusión y separación de los socios, tanto comanditados como comanditarios, se encuentran sujetas a las mismas disposiciones que regulan la exclusión y separación de los socios en la sociedad en nombre colectivo. Sin embargo, cuando el socio comanditario se separe o fuere excluido de la sociedad, no tendrá la obligación de responder por las operaciones pendientes al momento de la separación o exclusión, pues ésta solo alcanza a los socios ilimitadamente responsables y no aquellos que únicamente responden por el monto de sus aportaciones.

8.6 DISOLUCIÓN Y LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD Disolución. La única variante que establece la Ley General de Sociedades Mercantiles respecto a la disolución de las sociedades en nombre colectivo y en comandita simple consiste en que no le son aplicables a ésta las disposiciones relativas a la disolución por causa de muerte, incapacidad,

exclusión o retiro de los socios comanditarios (arts. 230 y 231, LGSM), lo cual hace suponer que, si los comanditados son dos o más, en el contrato social puede estipularse que la sociedad continuará aún cuando falten los comanditarios; supuesto que producirá la curiosa situación de que la sociedad fuera formalmente en comandita y materialmente en nombre colectivo. Liquidación. La liquidación de la Sociedad en Comandita Simple está sujeta a similares reglas que la liquidación de la sociedad en nombre colectivo y, en especial, a lo relativo a la repartición del capital social, de aplicación común a ambas sociedades.

8.7 QUIEBRA De los socios. La quiebra de la Sociedad en Comandita Simple y la de sus socios origina los mismos inconvenientes que en el caso de la sociedad en nombre colectivo. De la sociedad. La quiebra de la sociedad produce para los socios comanditados las mismas consecuencias que para los socios de la sociedad en nombre colectivo, porque en ambos casos se trata de socios ilimitadamente responsables. En cuanto a los socios comanditarios, la quiebra de la sociedad no implica la quiebra de éstos y, en todo caso, alcanza únicamente hasta el monto de sus aportaciones.

IX.- SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA
Capítulo IX SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA

Competencias: 1.- Explicar lo que es una Sociedad de Responsabilidad Limitada. 2.- Conocer las Obligaciones de los Socios de una Sociedad de Responsabilidad Limitada.

3.- Conocer los Derechos de los Socios de una Sociedad de Responsabilidad Limitada. 4.- Identificar y Diferenciar lo que es el Capital Fundacional, el Capital Social y el Patrimonio Social de una Sociedad de Responsabilidad Limitada. 5.- Explicar lo que son las Partes Sociales y los Certificados de Goce, así como conocer sus características. 6.- Conocer y explicar las razones por las que se pueden dar los Aumentos y Disminuciones de Capital en una Sociedad de Responsabilidad Limitada. 7.- Conocer el funcionamiento de los Órganos de la Sociedad de Responsabilidad Limitada. 8.- Identificar las causas de Disolución y Liquidación de la Sociedad de Responsabilidad Limitada. 9.- Reconocer las diferencias que se presentan en los casos de Quiebra de la Sociedad de Responsabilidad Limitada, en comparación con las Sociedad en Nombre Colectivo y la Sociedad en Comandita Simple..

Contenido: 9.1 Definición. 9.2 Obligaciones de los Socios. 9.3 Derechos de los Socios. 9.4 Capital Fundacional, Capital Social y Patrimonio Social. 9.5 Partes Sociales y Certificados de Goce. 9.6 Aumentos y Disminuciones de Capital. 9.7 Órganos de la Sociedad. 9.8 Disolución y Liquidación de la Sociedad. 9.9 Quiebra. 9.10 Cuestionario de Autoevaluación.

9.1 DEFINICIÓN Es la que se constituye entre socios que solamente están obligados al pago de sus aportaciones, sin que las partes sociales puedan estar representadas por títulos negociables a la orden o al portador, pues sólo serán cedibles en los casos y con los requisitos que establece la Ley General de Sociedades

Mercantiles (art. 58, LGSM). En la Sociedad de Responsabilidad Limitada, el concepto de sociedad implica que ésta debe ser constituida cuando menos por dos personas. Sin embargo, debe advertirse que la ley limita a 50 el número de socios que pueden integrar la Sociedad de Responsabilidad Limitada. Pueden ser socios de la Sociedad de Responsabilidad Limitada todas las personas jurídicamente capaces de contraer cualquier contrato de sociedad, incluidas las personas morales, sin que en ningún caso puedan ser socios industriales. La admisión de nuevos socios requiere del consentimiento de todos los demás, salvo que en el contrato se haya pactado que basta el acuerdo de la mayoría que represente, cuando menos, las tres cuartas partes del capital social (art. 65, LGSM). La sociedad debe llevar un libro de registro de socios que estará al cuidado de los gerentes y que podrá ser consultado por quien compruebe tener un interés legítimo de hacerlo. En él, se inscribirán el nombre y domicilio de cada uno de los socios, con la indicación de sus aportaciones y la transmisión de las partes sociales, la cual no surtirá efectos frente a terceros sino después de hecha (art. 73, LGSM). El hecho de que el artículo 59 estipule que la Sociedad de Responsabilidad Limitada puede existir bajo una denominación o razón social, y de que le sean aplicables otras disposiciones propias de las sociedades de personas, es lo que le da el carácter de flexible[1] a la Sociedad de Responsabilidad Limitada. Si la Sociedad de Responsabilidad Limitada adopta una razón social, tienen aplicación los principios de veracidad y mutabilidad de la razón social. Si una persona extraña a la sociedad hace figurar o permite que su nombre aparezca en la razón social sólo responderá de las operaciones sociales hasta por el monto de la mayor de las aportaciones (art. 60, LGSM), y no de forma solidaria e ilimitada, como ocurre con el tercero extraño a la sociedad que
[

permite que su nombre sea utilizado en la razón social de la sociedad en nombre colectivo y de la sociedad en comandita simple. La denominación social de la sociedad se puede formar con palabras que denoten el objeto de la sociedad o bien con nombres de la fantasía, o con meras siglas. El art. 59 de la LGSM previene que la denominación o razón social irá inmediatamente seguida de las palabras sociedad de responsabilidad limitada o de su abreviatura S. de R.L. y sanciona la omisión de este requisito haciendo recaer sobre los socios una responsabilidad subsidiaria, ilimitada y solidaria de las obligaciones sociales, idéntica a la que tienen que afrontar los socios de la sociedad en nombre colectivo.

9.2 OBLIGACIONES DE LOS SOCIOS Los socios de la Sociedad de Responsabilidad Limitada están obligados a: · Entregar a la sociedad las aportaciones principales y suplementarias que hubieren convenido. · Realizar las aportaciones accesorias que hubieren pactado. · Actuar con lealtad. · Subordinar su voluntad a la de las mayorías, y · Soportar las pérdidas. Obligación de Aportar. La más importante de las obligaciones es la de realizar las aportaciones, tanto principales como suplementarias, que hubieren pactado los socios, puesto que de ella se derivan otras consecuencias del contrato social, como lo es la de integrar un capital fundacional. En la Sociedad de Responsabilidad Limitada, las aportaciones únicamente pueden ser de numerario, de bienes muebles o inmuebles y de derechos, porque en ella no se permite la admisión de socios industriales. En cuanto a la forma de cumplir con la obligación de aportar, el art. 63 de la LGSM dispone que al momento de constituirse la sociedad deberá pagarse, por lo menos, 50% de las aportaciones, sin que importe si éstas son en numerario

o en especie. Además de la obligación de cumplir con las aportaciones principales, los socios también estarán obligados a realizar aportaciones suplementarias, cuando así lo prevenga el contrato social. Éstas, o sea, las aportaciones suplementarias, son prestaciones en numerario, bienes o derechos y sólo serán exigibles por resolución de la asamblea de socios tomada de acuerdo con lo estipulado por el contrato social. Las aportaciones suplementarias cumplen la función económica de satisfacer las obligaciones de la sociedad que no hayan podido ser pagadas con el capital social, pero no forman parte de éste, por lo que pueden ser reembolsadas a los socios cuando la sociedad lo juzgue conveniente, sin necesidad de observar las formalidades legales establecidas para la reducción del capital social[2]. En el contrato social también se puede pactar que los socios realicen prestaciones accesorias. Estas prestaciones son periódicas y pueden consistir en la ejecución de actos o servicios de la más diversa significación, sin que en ningún caso impliquen una prestación consistente en trabajo o servicios personales de los socios. Por lo común, las prestaciones accesorias consisten en vender o comprar a la sociedad cierta cantidad de efectos de comercio, en confiar a la sociedad la transformación y venta de productos, etcétera. Obligación de Lealtad. Lo socios de la Sociedad de Responsabilidad Limitada tienen los mismos deberes de lealtad que los socios de la sociedad en nombre colectivo y comandita simple, excepto el de no concurrencia. La infracción a la obligación de lealtad, impuesta legalmente a los miembros de la Sociedad de Responsabilidad Limitada, está sancionada con la exclusión del socio en idénticos términos a los establecidos para la de los socios de la sociedad en nombre colectivo y comandita simple. Obligación de Subordinar la Voluntad. La obligación de subordinar la voluntad a la de las mayorías es común a todas las sociedades. En el caso de la Sociedad de Responsabilidad Limitada, los socios están exentos de esta
[

obligación cuando el nombramiento de gerentes recaiga en personas extrañas o cuando los gerentes deleguen su encargo a personas extrañas a la sociedad contra el voto de los socios, en cuyo supuesto tienen derecho de separarse de ésta (art. 38, 42 y 86, LGSM). Obligación de Soportar las Pérdidas. En principio, la obligación de soportar las pérdidas debe ser proporcional al monto de las aportaciones. Sin embargo, en la Sociedad de Responsabilidad Limitada se admite que pueden existir partes sociales de categoría desigual, lo cual permite estipular que algunas de las partes sociales soporten las pérdidas en menor proporción que otras; pero nunca que algunas queden excluidas de soportar las pérdidas, pues en tal caso se estaría en un supuesto de nulidad del pacto por ilicitud en el fin determinante. 9.3 DERECHOS DE LOS SOCIOS En la Sociedad de Responsabilidad Limitada los socios tienen los siguientes derechos: · A las Utilidades. · Al Haber Social. · A Ceder las Partes Sociales. · A Percibir Intereses Constructivos. · A Percibir Beneficios Preferentes. · De Voto. · Administrar los Negocios Sociales. · De Información. · Vigilancia y Denuncia. Derecho a las Utilidades. En principio, también debe ser en proporción a las aportaciones de los socios. El pacto por el que se excluya a un socio de este derecho será ineficaz, pero no nulo. Derecho al Haber Social. Al igual que el derecho a las utilidades, también debe ser proporcional a las aportaciones de los socios. Pero debido a la circunstancia de que la sociedad puede tener partes sociales desiguales, tampoco existe obstáculo alguno para estipular una participación mayor en el haber social, a condición de que no se excluya a uno o varios socios de reportar las pérdidas toda vez que, en tal supuesto, se estaría frente a un caso de nulidad de la cláusula que estableciera ese beneficio. Derecho a Ceder las Partes Sociales. En virtud de los matices personalistas de la Sociedad de Responsabilidad Limitada, la cesión de partes sociales está sujeta a restricciones que, en ciertos casos, son más severas que las de la sociedad en nombre colectivo y comandita simple.

Para que los socios puedan ceder sus partes sociales se requiere del consentimiento de todos los demás, salvo que en el contrato social se haya pactado que baste el acuerdo de la mayoría que represente las tres cuartas partes del capital (art. 65, LGSM). La autorización para ceder las partes sociales debe ser otorgada por la asamblea de socios. Si la cesión se autoriza en favor de una persona extraña a la sociedad, los socios tendrán derecho de preferencia para adquirir la totalidad o fracción de la parte social que se trate de transmitir. Este derecho deberá ser ejercitado dentro de un plazo de quince días, contados a partir de la fecha de la asamblea que hubiere autorizado la cesión. Cuando varios socios deseen ejercitar el derecho de preferencia, les competerá a todos ellos en proporción a sus aportaciones. Si alguno de los socios no hiciere uso de este derecho, los restantes no podrán aprovecharlo, salvo pacto en contrario. La transmisión de las partes sociales por herencia no requiere del consentimiento de los socios, salvo pacto que prevea la disolución de la sociedad por muerte de uno de ellos o que disponga la liquidación de la parte social que corresponda al socio difunto, si se previó que la sociedad no continúe con los herederos de éste. Derecho a Percibir Intereses Constructivos. En el contrato social puede estipularse que los socios tendrán derecho a percibir intereses constructivos, aun cuando no hubiere beneficios, a condición de que los mismos no excedan de nueve por ciento anual sobre el monto de sus aportaciones y de que solo se paguen durante el tiempo necesario para la ejecución de los trabajos que según el objeto de la sociedad, deban preceder al comienzo de sus aportaciones, sin que en ningún caso dicho período exceda de tres años (art. 84, LGSM). Estos mismos intereses deben cargarse a gastos generales, lo cual significa que no deben computarse como utilidades distribuidas. Derecho a Percibir Beneficios Preferentes. Esta sociedad permite la existencia de partes sociales de categoría desigual por lo que algunas partes sociales tendrán derecho a percibir, antes que las demás, cierto porcentaje mínimo de beneficios fijos y que, cuando en un ejercicio social no haya beneficios o sean inferiores al porcentaje estipulado, éstos se cubrirán con prelación a los siguientes. Derecho de Voto. Consiste en la facultad de participar en las decisiones de la asamblea. El ejercicio de este derecho pone de relieve tanto el carácter personalista como capitalista de la Sociedad de Responsabilidad Limitada pues, por una parte, para autorizar la transmisión de las partes sociales se requiere del consentimiento de la totalidad de los socios, o en el mejor de los casos de la mayoría que represente las tres cuartas partes del capital y, por otra parte, la distribución del voto no se confiere por cabeza, sino en función del monto de las aportaciones. Todo socio tendrá derecho a participar en las decisiones de las asambleas, gozando de un voto por cada cien pesos de su aportación, salvo lo que en el contrato social se establezca sobre partes sociales privilegiadas. Esto se traduce en que se puede estipular que ciertas partes sociales gocen de

mayores derechos de voto que otras. Derecho de Administrar los Negocios Sociales. Dado el número más o menos grande de socios que pueden integrar la Sociedad de Responsabilidad Limitada, la administración de la sociedad estará a cargo de uno o más gerentes, quienes podrán ser socios o personas extrañas a la sociedad y, cuando no se haya hecho la designación de los gerentes, la administración recaerá en todos los socios, de donde se deduce el derecho de administrar los negocios sociales. Derecho de Información. Los socios tienen derecho a exigir, semestralmente cuando menos, la cuenta de la administración, si no hubiere pacto sobre el particular y en cualquier tiempo que lo acuerden. Derecho de Vigilancia y Denuncia. En todas las clases de sociedades, los socios tienen derecho a designar un órgano de vigilancia, aun cuando su organización y sus funciones no estén previstas en el contrato social. En la Sociedad de Responsabilidad Limitada los socios tienen derecho a constituir un consejo de vigilancia, únicamente cuando así lo establezca el contrato social. En cuanto a lo que concierne al derecho de denuncia, los socios tendrán acción de responsabilidad, en interés de la sociedad, en contra de los gerentes, para el reintegro del patrimonio social y que el ejercicio de dicha acción corresponde a la asamblea de socios o a éstos individualmente considerados. 9.4 CAPITAL FUNDACIONAL, CAPITAL SOCIAL Y PATRIMONIO SOCIAL Capital Fundacional. En virtud de la Sociedad de Responsabilidad Limitada tiene ciertas características de sociedad de capitales, puesto que en ella no participan socios con responsabilidad subsidiaria, ilimitada y solidaria, se prevé la integración de un capital social mínimo que, desde la fundación de la sociedad, garantice el cumplimiento de las obligaciones sociales. El monto de este capital mínimo, llamado fundacional, nunca será inferior a tres mil pesos. Capital Social. Es una suma de valores de contenido económico que los socios transmiten a la sociedad y que la ley procura mantener como garantía de las obligaciones sociales; pero sin desconocer al mismo tiempo que, por las vicisitudes de los negocios, tal suma puede sufrir modificaciones, ya sea incrementándose o disminuyéndose, conforme a ciertas normas cuyo grado de rigidez varía según se trate de sociedades de capital fijo o variable. Patrimonio Social. Es la suma de los valores de contenido económico que en un momento dado pertenecen a la sociedad, incluido el capital social. En otras palabras, el patrimonio está integrado por el capital social y por otros valores, como utilidades retenidas, reservas legales y voluntarias, superávit, etc.

9.5 PARTES SOCIALES Y CERTIFICADOS DE GOCE Partes Sociales. Aunque la ley no lo declara expresamente, debe entenderse que el capital social de la Sociedad de Responsabilidad Limitada está dividido en partes sociales, las cuales no pueden estar representadas por títulos negociables a la orden o al portador, pues sólo serán cedibles en los casos y con los requisitos que establece la Ley General de Sociedades Mercantiles. Dichas partes sociales están regidas por los siguientes principios: · Valor. Las partes sociales pueden ser de valor desigual, pero en todo caso serán de cien pesos o de un múltiplo (art. 62, LGSM). · Categoría. Las partes sociales pueden ser de categoría desigual, en cuyo caso unas conferirán mayores derechos, patrimoniales o de consecución, o ambos, que otras (art. 62, LGSM). · Unidad. Cada socio no puede tener más que una parte social. Si hiciera una nueva aportación o adquiriera la totalidad o una fracción de la parte de otro socio, se aumentará en la cantidad respectiva el valor de su parte social, a no ser de que se trate de partes que tengan derechos diversos, puesto que entonces se conservará la individualidad de las partes sociales (art. 68, LGSM). · Amortización. La amortización de las partes sociales solo se permite en la medida y en la forma establecida en el contrato social vigente al momento en que las partes afectadas hayan sido adquiridas por los socios. La amortización se llevará a afecto con utilidades líquidas de las que conforme a la ley pueda disponerse para el pago de dividendos (art. 71, LGSM). Certificado de Goce. Practicada la amortización de las partes sociales es optativo para la sociedad expedir certificados de goce, los cuales también son títulos de valor y lo mismo que las acciones de goce, no son representativos del capital social. Atendiendo a que la expedición de los certificados de goce está subordinada a las mismas reglas que prevé la ley para la emisión de las llamadas acciones de goce, si se llegaren a expedir aquellos, será obligatorio para la sociedad concederles a sus titulares los siguientes derechos: · De participar en las utilidades líquidas, después de que se haya pagado a los socios, cuyas partes sociales no hubieren sido reembolsadas, los beneficios señalados en el contrato social. · De participar con las partes sociales en el reparto del haber social, después de que éstas hayan sido íntegramente cubiertas, salvo que en el contrato social se establezca un criterio diverso para el reparto excedente. Pero en lo que toca al derecho de voto, es facultativo de la sociedad concederlo o negarlo. 9.6 AUMENTOS Y DISMINUCIONES DEL CAPITAL SOCIAL La permanencia del capital social representa una garantía tanto para los

acreedores como para los socios. Para aquellos porque es la suma de las aportaciones y, en consecuencia, de la responsabilidad de los socios quienes, sólo están obligados al pago de sus aportaciones. Para los socios la estabilidad del capital social es garantía de que se conservará su grado de influencia en la toma de decisiones y su proporción en la participación de las ganancias o pérdidas que arroje la sociedad. Sin embargo, el legislador reconoce que, dadas las vicisitudes venturosas o adversas de las empresas, en ciertas condiciones puede ser aumentado o disminuido el capital social. Aumento del Capital Social. Los aumentos del capital social de todas las sociedades mercantiles provienen, básicamente, de dos fuentes: de nuevas aportaciones de los socios o de personas extrañas a la sociedad, o de capitalización de partidas del patrimonio social, como utilidades retenidas, reservas, superávit, etc. Del artículo 72 de la Ley General de Sociedades Mercantiles se deduce que para aumentar el capital social se requiere del consentimiento de todos los socios, puesto que conforme a las reglas de constitución de la sociedad tal requisito es necesario. Asimismo, del artículo 83 de la Ley General de Sociedades Mercantiles puede inferirse la misma conclusión cuando el aumento se realice por aportaciones de los socios, en virtud de que cualquier aumento del capital social implica un aumento en las obligaciones de éstos. Reducción del Capital Social. Las reducciones del capital social pueden obedecer a las siguientes causas: · A que la sociedad haya sufrido pérdidas. · A que los socios acuerden amortizar las partes sociales por reembolso de las aportaciones realizado con fondos que no provengan de utilidades líquidas, pues en este caso, no se produce una disminución del capital social. · A que se conceda a los socios liberación de exhibiciones no realizadas. En los tres supuestos, la reducción requiere el acuerdo de la mayoría de los socios reunidos en asamblea, que representen cuando menos la mitad del capital social, salvo que se haya pactado una mayoría más elevada. Para que las disminuciones del capital social por reembolso o por liberación de exhibiciones no realizadas sean eficaces frente a terceros, se requiere que los acuerdos de reducción sean publicados por tres veces en el periódico oficial del domicilio de la sociedad con intervalos de diez días. A estos efectos, los acreedores de la sociedad, separada o conjuntamente, podrán oponerse judicialmente a la reducción desde el día en que se haya tomado la decisión por la sociedad, hasta cinco días después de la última publicación. En virtud de que todo aumento o disminución del capital social conlleva la modificación de la escritura constitutiva, no cabe duda que los acuerdos que los decreten deben inscribirse en el Registro Público de Comercio. La falta de inscripción de los aumentos y reducciones del capital social trae como consecuencia que las resoluciones que los decreten solo producirán efectos entre los propios socios y entre éstos y la sociedad; pero no podrán

producir perjuicio a tercero, es decir, a los acreedores de la sociedad quienes sí podrán aprovecharlos en lo que fueren favorables. 9.7 ÓRGANOS DE LA SOCIEDAD De acuerdo con lo dispuesto por la Ley General de Sociedades Mercantiles, la asamblea de socios y los gerentes son órganos obligados de la Sociedad de Responsabilidad Limitada; pero no así el llamado consejo de vigilancia, cuya constitución es potestativa (art. 84, LGSM). Esto significa, que si en el contrato social no se prevé la organización y el funcionamiento de los dos primeros, se aplicarán supletoriamente las disposiciones de la ley (art. 8, LGSM) y que si el último no se constituye en el contrato social simplemente no habrá órgano de vigilancia. Asamblea de Socios. Como su nombre lo indica, es la reunión de éstos legalmente convocados para conocer y decidir sobre asuntos que la ley reserva a su competencia. A diferencia de lo que sucede con la sociedad anónima, la Ley General de Sociedades Mercantiles no distingue entre varias clases de asambleas. Sin embargo, en virtud de que el artículo 62 permite que se emitan partes sociales de categorías desiguales, se infiere que los socios se pueden reunir en: · Asambleas Generales, para tratar asuntos que atañen a todos ellos. · Asambleas Especiales, para conocer y resolver de asuntos que solo competen a una categoría específica de ellos. Las asambleas pueden reunirse en cualquier tiempo, cuantas veces lo estimen conveniente o necesario los gerentes, el consejo de vigilancia o los socios que representen más de la tercera parte del capital social. Sin embargo, la ley en su artículo 80 ordena que deberán reunirse por lo menos una vez al año, en la época fijada en el contrato social. La Ley General de Sociedades Mercantiles es omisa respecto a los asuntos que debe conocer la asamblea anual; pero, teniendo en cuenta que es facultad de la asamblea de socios discutir, aprobar, modificar o reprobar el balance general correspondiente al ejercicio social clausurado, se deduce que debe ocuparse de este asunto, puesto que también es de suponer que los socios exigirán que los gerentes les rindan cuentas cuando menos una vez al año. Por mandato legal, la asamblea debe reunirse en el domicilio de la sociedad (art. 80, LGSM), excepto cuando la totalidad de los socios manifiesten su conformidad en reunirse en domicilio distinto. Sin estos requisitos, las resoluciones de las asambleas celebradas fuera del domicilio no serán válidas por infracción a una disposición imperativa. Con arreglo a lo dispuesto por el artículo 77 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, la asamblea de socios es el órgano supremo de la sociedad y, en

consecuencia, es competente para decidir sobre todos los actos y las operaciones que legalmente realice o pretenda realizar la sociedad. Por supuesto, esto significa que la asamblea no podrá acordar o ratificar actos u operaciones que afecten los intereses de los acreedores, de los socios y de terceros en general. Corresponde a los gerentes convocar a asambleas y, si no lo hicieren, al consejo de vigilancia. A falta u omisión del consejo de vigilancia, los socios que representen más de la tercera parte del capital social también estarán facultados para convocar a asamblea (art. 81, LGSM). Las convocatorias deberán contener la orden del día y se harán por medio de cartas certificadas, con acuse de recibo, dirigidas a cada socio por lo menos con ocho días de anticipación a la celebración de la asamblea (art. 81, LGSM). Para evitar los problemas a que da lugar el dirigir la convocatoria por correo certificado, se puede estipular que se haga por otro medio fehaciente, toda vez que el artículo 81 permite pactar en contrario. La Ley General de Sociedades Mercantiles no distingue entre quórumes de asistencia y de votación por las siguientes razones: porque en algunos casos la reunión de la asamblea no es necesaria; porque siempre refiere las votaciones a la mitad o a las tres cuartas partes del capital social y porque en otros casos especiales exige el voto de la totalidad de los socios. Por consiguiente, en todos los casos que se reúna la asamblea, el quórum de asistencia necesariamente deberá ser igual o superior al de votación. Sin embargo, la ley exige en ciertos casos quórumes de votaciones ordinarios y en otros, de voto plenario o de mayorías calificadas. Los quórumes ordinarios son los que pueden ser adoptados por mayoría de votos de los socios que representen, por lo menos, la mitad del capital social (art. 77, LGSM); los plenarios son aquellos que requieren del consentimiento de la totalidad de los socios y los extraordinarios del voto de las tres cuartas partes del capital social. Entre los asuntos cuya resolución requiere de quórumes ordinarios, se destacan los siguientes: · Discutir, aprobar, modificar o reprobar el balance general correspondiente al ejercicio social clausurado y tomar, con estos motivos, las medidas que juzguen oportunas. · Proceder al reparto de utilidades. · Nombrar y remover a los gerentes. · Designar, en su caso, al consejo de vigilancia. · Exigir, en su caso, las aportaciones suplementarias y las prestaciones accesorias. Los asuntos que requieren el consentimiento unánime de los socios son los siguientes: · El cambio de objeto social (art. 83, LGSM).

· El cambio de las reglas que determinen un aumento en las obligaciones de los socios y los aumentos reales y virtuales de capital (arts. 72 y 83, LGSM). · La cesión y división de las partes sociales, salvo que en el contrato social se estipule que basta el acuerdo de la mayoría que represente, por lo menos, las tres cuartas partes del capital social (arts. 65 y 69, LGSM). · La admisión de nuevos socios, excepto cuando se haya pactado que basta el acuerdo de la mayoría que represente por lo menos las tres cuartas partes del capital social (art. 65, LGSM). Requieren del voto de las tres cuartas partes del capital, los acuerdos que tengan por objeto: · Intentar contra los órganos sociales o contra los socios, las acciones que correspondan para exigir daños y perjuicios (arts. 76 y 78, LGSM). · Amortizar las partes sociales (arts. 71 y 83, LGSM). · Modificar el contrato social (arts. 78 y 83, LGSM). · Reducir el capital social (arts. 78 y 83, LGSM). · Disolver anticipadamente la sociedad (arts. 78 y 83, LGSM). Administradores (Gerentes). La administración de la Sociedad de Responsabilidad Limitada es confiada a uno o varios gerentes, quienes tienen el carácter de representantes legales de ella y pueden realizar todas las operaciones inherentes al objeto de la sociedad, salvo lo que expresamente establezcan la ley y el contrato social (arts. 10 y 74, LGSM). Dicho de otro modo: los gerentes son los órganos encargados de la gestión de los negocios sociales y de la representación de la sociedad[3]. La escritura constitutiva debe contener el nombramiento de él o los gerentes y la designación de los que han de llevar la firma social. En caso de omisión, la administración de la sociedad recaerá en todos los socios. Después de constituida la sociedad, corresponde a la asamblea de socios designar y destituir a los gerentes. En el supuesto de que el nombramiento recaiga en persona extraña a la sociedad, los socios que hayan votado en contra de su designación tendrán derecho a separarse. El nombramiento de gerentes debe inscribirse en el Registro Público de Comercio, para que sea eficaz frente a terceros. El cargo de gerente puede ser desempeñado por una o más personas que podrán ser socios o extraños a la sociedad (art. 78, LGSM). Los gerentes tienen las más amplias facultades de decisión y gestión de los
[

negocios sociales y, en consecuencia, pueden realizar todas las operaciones inherentes al objeto de la sociedad con las limitaciones que les imponga la ley y el propio contrato social (art. 10, LGSM). En el ejercicio de su encargo los gerentes podrán, bajo su responsabilidad, otorgar poderes especiales para la gestión de ciertos y determinados negocios. Pero para delegar su encargo, requieren del acuerdo de la mayoría de los socios; en el concepto de que, si la delegación recae en persona extraña a la sociedad, la minoría tendrá derecho a separarse. Los gerentes no pueden realizar operaciones que no estén comprendidas en el objeto social, ni aquellas cuya ejecución les ha sido vedadas estatutariamente. La designación de los gerentes puede ser temporal o por tiempo indeterminado y, a estos efectos, la asamblea de socios en cualquier tiempo podrá revocar los nombramientos, salvo pacto en contrario (art. 74, LGSM). Por la naturaleza misma de las funciones gerenciales, el pacto de no revocación del nombramiento de gerentes no puede ser absoluto, sino que tiene que ser limitado. Concluido el término de su designación, los gerentes cesarán en el desempeño de sus funciones, aun cuando no se hubieren hecho nuevos nombramientos, pues en este caso se considerará que la administración recaerá en todos los socios. Los gerentes, como todos los administradores y representantes legales o voluntarios, tienen la responsabilidad propia de su cargo y la derivada de las obligaciones que la ley y el contrato social les imponen. Consecuentemente, los gerentes deben actuar conforme a las instrucciones que reciban de forma directa de la asamblea de socios o que se estipulen en el contrato social. Asimismo, los gerentes tienen la obligación de buena gestión, derivada del deber legal de actuar con prudencia y diligencia. Los gerentes podrán dimitir a su cargo cuando lo estimen conveniente, pero serán responsables de los daños y perjuicios que le causen a la sociedad si lo hicieren en tiempo inoportuno. Los gerentes tendrán derecho a percibir una remuneración por el desempeño de sus funciones, aun cuando sean socios, tomando en cuenta que se prohibe pactar en el contrato social prestaciones accesorias consistentes en trabajo o servicios personales de los socios. En el supuesto de que en el capital social participaran inversionistas extranjeros, éstos solo tendrán derecho a designar gerentes en proporción al monto de sus inversiones. Pero si en el capital social no participa inversión extranjera, la ley no establece limitación alguna en cuanto a la designación de gerentes extranjeros. Consejo de Vigilancia. No es un órgano obligado de la Sociedad de Responsabilidad Limitada, pues su constitución está condicionada a que sea

prevista en el contrato social. La vigilancia de las operaciones sociales debe estar confiada a dos o más personas, puesto que se habla de un consejo de vigilancia formado de socios o de personas extrañas a la sociedad. 9.8 DISOLUCIÓN Y LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD Disolución. La Sociedad de Responsabilidad Limitada se disuelve por: · Expiración del término fijado en el contrato social. · Imposibilidad de seguir realizando el objeto principal de la sociedad o por quedar éste consumado. · Acuerdo de los socios tomado de conformidad con el contrato social y con la ley. · Que el número de socios llegue a ser inferior al mínimo que la Ley General de Sociedades Mercantiles establece, o porque las partes de interés se reúnan en una sola persona. · Por la pérdida de las dos terceras partes del capital social. · Por muerte, incapacidad, exclusión, separación o rescisión del contrato social de uno o varios socios, salvo pacto en contrario. Liquidación. La liquidación se practicará con arreglo a lo dispuesto en el contrato social y, en su defecto, conforme a lo presupuestado en el capítulo XI de la Ley General de Sociedades Mercantiles. 9.9 QUIEBRA La quiebra de los socios no implica la de la sociedad, ni la de ésta conlleva la de los socios, en virtud de que éstos no son ilimitadamente responsables, como acontece con los socios de la sociedad en nombre colectivo y con los comanditados. Si la sociedad se encontrare en liquidación puede ser declarada en quiebra.

Capítulo X SOCIEDAD ANÓNIMA

Competencias: 1.- Explicar los que es una Sociedad Anónima. 2.- Conocer los Derechos de los Accionistas en una Sociedad Anónima. 3.- Conocer las Obligaciones y Responsabilidades de los Accionistas en una Sociedad Anónima. 4.- Identificar las características del Capital Social de una Sociedad Anónima. 5.- Conocer y explicar la función que cumple la Acción en una Sociedad Anónima. 6.- Comprender el funcionamiento de la Asamblea de Accionistas. 7.- Identificar las responsabilidades y obligaciones de los Administradores en una Sociedad Anónima. 8.- Identificar las responsabilidades y obligaciones Comisarios en una Sociedad Anónima.

Contenido: 10.1 Definición. 10.2 Derechos de los Accionistas. 10.3 Obligaciones y Responsabilidades de los Accionistas. 10.4 Capital Social. 10.5 La Acción. 10.6 Asamblea de Accionistas. 10.7 Administradores. 10.8 Comisarios. 10.9 Cuestionario de Autoevaluación.

10.1 DEFINICIÓN La Sociedad Anónima es aquella que existe bajo una denominación social y se compone exclusivamente de socios cuya obligación se limita al pago de sus aportaciones (art. 87, LGSM). La Sociedad Anónima y la sociedad en comandita por acciones son las únicas sociedades mercantiles en las que los socios reciben el nombre de accionistas, identificando así a éstos con su carácter de titulares de los documentos en

que se encuentran incorporados sus derechos[1]. Pueden ser socios de la Sociedad Anónima toda clase de personas físicas, excepto los incapacitados, al momento de la constitución de la sociedad, aunque sí pueden llegar a ser titulares de acciones por herencia, legado, donación o cualquier otro título legal gratuito; pero no por adquisición onerosa. En consecuencia los hábiles para contratar y los menores de edad emancipados por matrimonio o por otorgamiento y los habilitados pueden ser accionistas, a condición de que estos últimos obtengan autorización judicial cuando se trate de aportar inmuebles a la sociedad. Otras notables excepciones que establece la ley a la capacidad para ser accionista de la Sociedad Anónima afectan a las personas morales extranjeras o bien a las mexicanas cuya escritura constitutiva no contenga cláusula de exclusión de extranjeros, las cuales no pueden ser socios de sociedades mexicanas dedicadas a ciertas actividades reservadas exclusivamente a los mexicanos (por ejemplo, las empresas de autotransporte terrestre) o que sean propietarias de inmuebles en la franja prohibida (costero-fronteriza). El ingreso de nuevos socios a la Sociedad Anónima puede darse por dos caminos, ya sea adquiriendo acciones o bien suscribiendo nuevas acciones que se emitan con motivo de aumentos de capital social. En principio, la transmisión de los derechos de socio se realiza libremente, mediante la enajenación de las acciones, sin necesidad de obtener el consentimiento de los demás accionistas. Sin embargo, en el contrato social podrá pactarse que la transmisión de las acciones sólo se haga con la autorización del consejo de administración, el cual podrá negarle la autorización designando un comprador de las acciones al precio corriente en el mercado (art. 130, LGSM). Por lo que se refiere a la otra forma de acceder a la Sociedad Anónima, o sea mediante la suscripción de las acciones que se emitan en caso de aumento del capital social por nuevas aportaciones, el artículo 132 de la Ley General de Sociedades Mercantiles establece a favor de los accionistas un derecho preferente y proporcional para suscribirlas, el cual deberá ejercitarse dentro los quince días siguientes al de la publicación, en el periódico oficial del domicilio de la sociedad, del acuerdo de la asamblea que haya decretado el
[

aumento del capital. La denominación social de la Sociedad Anónima sólo puede formarse con palabras que evidencien el objeto social; con nombres de la fantasía o bien, según la costumbre moderna, con abreviaturas o siglas que identifican a la sociedad; pero en ningún caso con nombres de personas. La denominación social se forma libremente, pero debe ser distinta de la de cualquiera otra sociedad. Las razones son obvias: lo que se trata de prevenir es, por un lado, que con dolo se induzca a error a terceros y al público, en general, y, por otro lado, la competencia desleal. El artículo 88 de la Ley General de Sociedades Mercantiles previene que al emplearse la denominación social ésta deberá ir siempre seguida de las palabras Sociedad Anónima o de su abreviatura S.A.

10.2 DERECHOS DE LOS ACCIONISTAS Derecho a los Beneficios. Todos los socios, por el solo hecho de serlo, tienen un derecho abstracto a los beneficios, reales y virtuales (superávit) que se materializan cuando la sociedad efectivamente los genera. De este derecho dimanan a su vez otros dos derechos: · Derecho al Dividendo. El dividendo es la cuota que corresponde a cada acción al distribuir las utilidades reales de la sociedad. Por ende, el derecho al dividendo es aquel que tiene el accionista de participar en las ganancias reales periódicamente distribuidas. · Derecho al Haber Social. El haber social se integra con el capital social y con otras partidas patrimoniales, tales como utilidades retenidas, ganancias virtuales (superávit), primas sobre acciones, etc. Que constituyen ganancias reales y virtuales que se han generado en la marcha de los negocios sociales y que, en virtud de esa circunstancia, el derecho al haber social es una consecuencia del derecho general a las utilidades que tienen los accionistas. Derechos de Consecución. Los derechos de consecución o corporativos, como también se les llama, de los accionistas son muy variados. La doctrina suele clasificarlos en derechos administrativos y de vigilancia. Los primeros, o sea

los administrativos, a su vez son subclasificados en derecho de convocatoria, de participación en la asamblea, de redacción de orden del día, de representación, de voto y de aplazamiento de los acuerdos. Los derechos de vigilancia, a su vez, suelen ser subclasificados en derechos de aprobación del balance, de determinación de los honorarios de los administradores y comisarios, de aprobación de la gestión de negocios sociales, de denuncia a los comisarios, de impugnación de los acuerdos sociales y de suspender la ejecución de los acuerdos de asamblea. Derecho de Voto. Sin lugar a dudas, el derecho de voto es el más importante de los derechos de consecución y consiste en la facultad que tiene todo accionista de participar en las deliberaciones de las asambleas generales y de expresar su voluntad para decidir respecto a los asuntos en ellas tratados. La doctrina dominante considera el derecho de voto como un acto unilateral de voluntad que, conjugado con las declaraciones semejantes de los demás accionistas, forma la llamada voluntad social. El derecho de voto, como los demás derechos de los accionistas, está sujeto a una serie de principios que lo rigen, entre los cuales se encuentran los siguientes[2]: · Igualdad del Voto. Cada acción sólo tendrá derecho a un voto. El número de votos es proporcional al número de acciones que posea cada accionista. No es lícito emitir acciones de voto plural. Tampoco es lícito emitir acciones de voto acumulativo. · Limitación Excepcional. Una limitación importante al derecho al voto es aquella que señala que es lícito emitir acciones que tengan derecho a voto solamente en las asambleas extraordinarias que se reúnan para tratar los asuntos relativos a: prórroga de la duración de la sociedad; disolución anticipada de la sociedad; cambio de objeto o de nacionalidad de la sociedad; transformación de la sociedad y fusión con otra sociedad. · Conflicto de Intereses. El artículo 196 de la Ley General de Sociedades Mercantiles prohibe a los accionistas participar en las deliberaciones de las asambleas y ejercitar el derecho de voto en ellas, cuando se ocupen de conocer y resolver respecto de alguna operación en la que aquellos tengan un
[

interés contrario a la sociedad. La prohibición legal es una consecuencia del deber de lealtad que tienen los accionistas hacia la sociedad. Por otra parte, para el caso de que los puestos de administrador o comisario recaigan en los accionistas, el artículo 197 de la Ley General de Sociedades Mercantiles les prohibe ejercer el derecho de voto que les correspondería en la aprobación de los informes a que se refieren los artículos 166 y 172 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, así como en las deliberaciones de las asambleas, cuyo objeto sea exigirles responsabilidad, en los términos del artículo 162 de la Ley General de Sociedades Mercantiles. · Democrático. En teoría, la Sociedad Anónima es una sociedad democrática en la que no tienen cabida ni el voto privilegiado ni las cortapisas a su ejercicio. Por esta razón, el artículo 198 de la Ley General de Sociedades Mercantiles declara que es nulo todo convenio que restrinja la libertad de voto de los accionistas. · Atribución. En principio, el derecho de voto debe atribuirse al legítimo titular de las acciones puesto que éstas sirven, entre otras cosas, para ejercitar los derechos incorporados en ellas. · Representación. El derecho de voto no es personalísimo y, en consecuencia, puede ejercitarse por conducto de representantes legales o convencionales. La representación legal recae en los llamados representantes necesarios (padres de familia, tutores, administradores de sociedades, etc.); y la convencional necesariamente debe recaer en mandatarios. · Subordinación de la Voluntad. Las resoluciones legalmente adoptadas por las asambleas de accionistas son obligatorias aun para los ausentes o disidentes. · Ejercicio Potestativo. Ninguna disposición de la Ley General de Sociedades Mercantiles obliga a los accionistas a ejercitar el derecho de voto, lo que permite afirmar que este derecho es potestativo. Derecho de Impugnación. El derecho de impugnación es un medio de defensa que la ley concede a los accionistas frente a los abusos que puede ocasionar el principio de subordinación de la voluntad. Este derecho se ejercita cuando la

mayoría de los accionistas mediante su voto cometen una infracción a un dispositivo legal permisivo o a una estipulación contractual.

10.3 OBLIGACIONES Y RESPONSABILIDADES DE LOS ACCIONISTAS Obligaciones. Las obligaciones de los accionistas son análogas a las de los socios de las otras especies de sociedades mercantiles en lo que corresponde a las aportaciones, a la subordinación de su voluntad a la de la mayoría y a reportar pérdidas. En cuanto al deber de lealtad, los accionistas se encuentran en una posición mas holgada que la de los socios colectivos, los comanditados y los comanditarios, pues la ley no les prohibe dedicarse a negocios del mismo género de los que constituyen el objeto de la sociedad. Responsabilidades. La limitación de la responsabilidad de los socios al pago de sus aportaciones es la característica más importante de las sociedades capitalistas y constituye, sin lugar a dudas, el principal motivo que impulsa a los inversionistas a participar en ellas.

10.4 CAPITAL SOCIAL El capital social es la suma de las aportaciones de los socios, las cuales, constituyen uno de los elementos de existencia del contrato de sociedad mercantil porque sin ellas éste carecería de objeto indirecto y, en consecuencia, no nacería a la vida jurídica. Así pues, el capital social es un concepto aritmético equivalente a la suma del valor nominal de las acciones en que está dividido[3]. El capital mínimo con el que se fundará una sociedad anónima es con 50,000 pesos. Por otra parte, habida cuenta de que en las sociedades de capitales los socios sólo están obligados al pago de sus aportaciones, el capital social, a la vez, es la suma de la responsabilidad de éstos y como tal constituye una garantía frente a los terceros, lo cual motiva que la ley subordine su integración, permanencia y modificabilidad a una variada gama de normas de protección.
[

El capital social está regulado por cinco principios: · Garantía. El capital social se constituye en una garantía de los acreedores de la sociedad que asegure la existencia permanente de un capital mínimo y determinado. · Realidad. Este principio conlleva la noción de que éste debe estar íntegramente suscrito y efectivamente pagado, al menos en el mínimo que determina la ley. · Restricción a los Derechos de los Fundadores. Tratándose de constitución de Sociedades Anónimas por suscripción pública, la ley prevé la posibilidad de que a los fundadores se les conceda una participación excepcional en las utilidades anuales para retribuir de alguna manera los esfuerzos que realicen en la promoción, organización y puesta en marcha de la empresa. Tal participación no deberá exceder de 10% ni de un período mayor de diez años, contados a partir de la fecha de constitución de la sociedad (art. 105, LGSM). · Intervención Privada. La Ley General de Sociedades Mercantiles confiere a los accionistas un cúmulo de derechos inderogables que los facultan para cuidar y vigilar la buena marcha de la sociedad y, consecuentemente, para procurar que el capital social de ésta se aplique a la consecución del objeto social. · Intervención Pública. Para proteger los intereses de terceros y de los accionistas de las Sociedades Anónimas cuyas acciones se cotizan en Bolsa, el Estado, ha emitido una nutrida cantidad de disposiciones que tienden a evitar prácticas abusivas que lesionen los intereses del público inversionista. Los principios que rigen al capital social no son, ni conviene que sean, una especie de camisa de fuerza que paralice la vida económica de la sociedad. Por consiguiente, el artículo 9 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, prevé la posibilidad de que éste sea aumentado o disminuido a condición de que queden protegidos los intereses, tanto de los acreedores como de los socios, mediante la observancia de ciertos requisitos y formalidades.

Aumentos del Capital Social. Las necesidades financieras de las empresas plantean a éstas una variada gama de opciones para incrementar sus recursos económicos, que van desde el aumento de capital social mediante nuevas aportaciones hasta la emisión de obligaciones y la contratación de diversas clases de créditos a corto y largo plazo. Los aumentos de capital social obedecen fundamentalmente a dos razones: una, la de incrementar los recursos económicos de la sociedad para que ésta pueda realizar adecuadamente el objeto de su institución y dos, la de mejorar la estructura financiera. En el primer caso, se trata de un aumento real del capital y, por ende, del patrimonio social que se realiza mediante aportaciones; en el segundo, se trata de un incremento nominal del capital social que se realiza por la conversión en capital, las utilidades, primas sobre acciones, reservas y otras partidas que ya forman parte del patrimonio; operación que es comúnmente conocida como capitalización. Dicho de otra manera: los aumentos reales del capital social conlleva un incremento del patrimonio social, en tanto que los nominales solo elevan la cifra del capital social, pero no la del patrimonio social. Procedimientos para Aumentar el Capital Social. Los aumentos de capital social suponen una modificación a la escritura constitutiva, excepto en el caso de las sociedades que hayan adoptado el régimen de capital variable. En consecuencia, todo aumento del capital social, ya sea real o nominal, debe ser decretado por la asamblea general extraordinaria de accionistas (fracc. III, art. 182, LGSM). Ahora bien, la instrumentación de los aumentos de capital social puede realizarse: · Emitiendo nuevas acciones. · Aumentando el valor nominal de las mismas. Reducciones del Capital Social. Las reducciones del capital social, lo mismo que sus aumentos, pueden ser reales o nominales. La reducción es real cuando, por consecuencia de ella, se disminuye el patrimonio social, y es nominal cuando sólo se reduce la cifra del capital social, pero no el monto del patrimonio. Las reducciones reales de capital social obedecen fundamentalmente a cuatro causas:

· Sobrecapitalización de la sociedad. · Separación de los socios. · Adquisición por la sociedad de sus propias acciones. · Retiro parcial o total de las aportaciones, cuando la sociedad haya adoptado la modalidad de capital variable. Procedimiento para Reducir el Capital Social. El acuerdo de reducción del capital social, real o nominal, debe tomarse por la asamblea general extraordinaria de accionistas. La exigencia de cumplir con esta formalidad, constituye una protección indirecta de los derechos de los accionistas dado que pueden oponerse al acuerdo de reducción, cuando consideren lesionados sus intereses. La ejecución de las reducciones de capital se realiza: · Por cancelación o nulificación de las acciones. · Por extinción de las acciones. · Por reducción de su valor nominal. · Por fusión de las acciones. Casos Especiales de Incremento del Patrimonio Social. El patrimonio social puede ser incrementado en dos casos especiales que no conllevan un aumento del capital social. Tales casos se producen: · Cuando los socios realizan aportaciones para reintegrar el capital social que hubiera sufrido menoscabos por pérdidas. · Cuando los socios realicen aportaciones para futuros aumentos del capital. Casos de Disminución del Patrimonio Social. El patrimonio social puede ser válidamente disminuido, sin que ello implique una reducción del capital social, en dos casos: · Cuando la sociedad decrete el pago de dividendos. · Cuando decrete amortizar sus acciones con utilidades repartibles.

10.5 LA ACCIÓN La acción es la parte alícuota del capital social representada en un títulovalor que atribuye a su tenedor legítimo la condición de socio y la posibilidad de ejercitar los derechos que de ella emanan, así como de transmitir dicha condición a favor de terceros[4]. Conforme a los artículos 111 y 112 de la Ley General de Sociedades Mercantiles el capital social se divide en títulos nominativos de igual valor, los cuales sirven para acreditar y transmitir la calidad y los derechos de socio, y reciben el nombre de acciones. Por consiguiente, la acción en una parte fraccionaria del capital social que expresa en dinero el monto de las aportaciones de los socios, aun cuando las prestaciones sean de no numerario. Por el hecho de representar una parte alícuota del capital social, las acciones reúnen dos características esenciales: la de la igualdad de su valor nominal y la de su indivisibilidad. La característica esencial de los títulos-valor es la de que no sólo son documentos probatorios, sino que además son constitutivos y dispositivos de los derechos que se consignan[5]. En otras palabras, los títulos valor son documentos que: · Llevan incorporados los derechos que confieren a sus legítimos tenedores. · Son necesarios para ejercitar y transmitir los derechos en ellos consignados. Siendo atribución exclusiva de la asamblea extraordinaria de accionistas el decretar los aumentos del capital social, se deduce que también corresponde a dicho órgano la creación de las acciones. La emisión de las acciones, entendida como la puesta en circulación de los títulos que las representan, también es atribución exclusiva de la asamblea
[ [

general extraordinaria de accionistas, si bien legalmente es posible, como se acostumbra en la práctica, que la asamblea delegue en los administradores la ejecución del acto concreto de expedición de los títulos, en la forma, los términos y las condiciones previamente determinados por la propia asamblea en el momento de tomar el acuerdo de emisión. Los títulos representativos de las acciones deberán estar expedidos dentro de un plazo que no exceda de un año, contado a partir de la fecha del contrato social o de la modificación de éste en que se formalice el aumento de capital, si se tratare de constitución simultánea de la sociedad y dentro de un plazo que no excederá de dos meses, contados a partir de la fecha del contrato social, si se tratare de constitución sucesiva. Mientras se entregan a los accionistas las acciones, podrán expedirse certificados provisionales que, lo mismo que aquéllas, serán siempre nominativos y que deberán canjearse por los títulos definitivos de las acciones en su oportunidad. Los títulos de las acciones llevarán adheridos cupones que se desprenderán del título y que se entregarán a la sociedad contra el pago de dividendos o intereses. Los certificados provisionales podrán tener también cupones. En la práctica se han utilizado los cupones para ejercer otros derechos de los accionistas, en especial, el de recibir las acciones que se emiten con motivo de aumentos de capital por capitalizaciones de partidas del patrimonio. El artículo 126 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, contempla la posibilidad de que los títulos de las acciones y de los certificados provisionales amparen una o varias acciones. Cuando los títulos amparan varias acciones reciben el nombre de múltiples. Tanto los certificados provisionales como los títulos de las acciones deberán contener los siguientes requisitos: · Personales 1. El titular de la acción. 2. Denominación, domicilio, duración, fecha de constitución y fecha de

inscripción en el Registro Público de Comercio de la Sociedad Anónima. 3. Representantes de la sociedad que deben suscribir el documento. · Reales; 1. Importe del capital social. 2. El número total y el valor nominal de las acciones. 3. La serie y número de éstas o del certificado provisional, con indicación de las acciones que correspondan a cada serie. 4. La mención de que las acciones son liberadas o pagadoras y el importe del dividendo pasivo.

· Funcionales; 1. Los derechos concedidos y las obligaciones impuestas al tenedor de la acción y, en su caso, las limitaciones del derecho de voto. El artículo 133 de la Ley General de Sociedades Mercantiles previene que no podrán emitirse nuevas acciones, sino hasta que las precedentes hayan sido íntegramente pagadas. En caso de robo, extravío, destrucción total, mutilación o deterioro grave de los títulos nominativos negociables; existen dos procedimientos aplicables al caso: · El de cancelación, que lleva aparejado el pago o, en su caso, la reposición o la restitución del documento. · El reivindicatorio que tiene por objeto restituir la posesión del título a su legítimo propietario.

10.6 ASAMBLEA DE ACCIONISTAS La asamblea general de accionistas es el órgano supremo de la sociedad que podrá acordar y ratificar todos los actos y operaciones de ésta, y sus resoluciones serán cumplidas por la persona que ella misma designe, o a falta

de designación, por el administrador o por el consejo de administración. La asamblea de accionistas, ya sea general o especial, ordinaria o extraordinaria, es un órgano transitorio de la sociedad puesto que su funcionamiento no es permanente, como en el caso de los administradores. La función específica de la asamblea es la de que cada accionista declare su voluntad para que, sumada a la voluntad de todos o de la mayoría de los demás socios, se forme la llamada voluntad colectiva de la sociedad. Se puede decir que la asamblea es el conjunto de accionistas legalmente convocados y transitoriamente reunidos para formar y expresar la llamada voluntad colectiva de la sociedad, en la resolución de los asuntos que les tiene encomendados la ley o el contrato social[6]. La Ley General de Sociedades Mercantiles clasifica a las asambleas en: · Constitutivas. · Generales. · Especiales. Las Asambleas Generales se clasifican en: · Ordinarias. · Extraordinarias. Competencia de la Asamblea Constitutiva. La asamblea constitutiva es competente para: · Comprobar la existencia de la primera exhibición prevenida en el proyecto de estatutos. · Para examinar y, en su caso, aprobar el avalúo de los bienes distintos de numerario que uno o más socios se hubieren obligado a aportar, en la inteligencia de que los suscriptores del programa no tendrán derecho de votar en relación con sus respectivas aportaciones en especie. · Para deliberar acerca de la participación que los fundadores se hubieren reservado en las utilidades.
[

· Para nombrar a los administradores y comisarios, con la designación de quienes, entre los primeros, han de usar la firma social. Asambleas Generales. Las asambleas generales son aquellas cuyos quórumes de asistencia y votación se computan teniendo en cuenta la totalidad de las acciones en que se divide el capital social. Las asambleas generales se subclasifican en ordinarias y extraordinarias. Lo que distingue a unas de otras no es la periodicidad con que deben reunirse, sino la competencia que tienen para ocuparse de diversos asuntos o bien, los quórumes de asistencia y votación que la ley o el contrato social exigen para su validez. Asambleas Especiales. Las asambleas especiales son las que se integran con una categoría especial de accionistas. Deben celebrarse en el domicilio de la sociedad y su constitución y funcionamiento se rigen por las normas comunes a todas las asambleas, en cuanto al domicilio en que deben celebrarse y en lo que toca a su convocatoria, y por las especiales de las asambleas extraordinarias, en lo que concierne a sus quórumes de asistencia y votación. Realización de las Asambleas. El artículo 179 de la Ley General de Sociedades Mercantiles previene que las asambleas generales de accionistas, ya sean ordinarias o extraordinarias, deben celebrarse en el domicilio de la sociedad y que, sin este requisito, serán nulas, salvo caso fortuito o de fuerza mayor. Igual requisito establece el artículo 195, para las asambleas especiales. La convocatoria es el aviso, publicado en el o los medios de comunicación previstos por la ley o por ésta y el contrato social, por el cual se llama a los accionistas a reunirse en asamblea. Conforme a la ley, la convocatoria puede ser potestativa u obligada y debe cumplir con ciertos requisitos legales. En lo concerniente a la convocatoria potestativa, en principio, la facultad de convocar a toda clase de asambleas, ya sean generales o especiales, ordinarias o extraordinarias, corresponde al administrador único o, en su caso, al consejo de administración los cuales podrán ejercer esta atribución cuando lo estimen conveniente (art. 183, LGSM). No obstante, los comisarios también tienen la facultad legal de convocar a asambleas ordinarias o extraordinarias

si así lo juzgan conveniente (art. 166, LGSM). Tanto los administradores como los comisarios pueden hacer la convocatoria por propio derecho, o bien a instancias de uno o varios accionistas o porque las circunstancias y la ley así lo exijan. En estos dos últimos supuestos se trata de convocatorias obligadas. Los accionistas en ningún caso tienen derecho a convocar a asamblea, pero sí a pedir por escrito a los administradores, al comisario o a la autoridad judicial que hagan la convocatoria (art. 184 y 185, LGSM). El derecho de pedir que se convoque a asamblea podrá ser ejercitado por el titular de una sola acción cuando: · No se haya celebrado ninguna asamblea durante dos ejercicios sociales consecutivos. · Las asambleas celebradas durante ese tiempo no se hayan ocupado de discutir, aprobar o modificar el informe de los administradores o de nombrar administradores y comisarios o de determinar los emolumentos de estos (art. 185, LGSM). En cualquiera otro caso se requerirá que la solicitud de convocatoria sea hecha por accionistas que representen por lo menos el 33% del capital social (art. 184, LGSM). La convocatoria a asamblea deberá hacerse mediante la publicación de un aviso en el periódico oficial de la entidad federativa del domicilio de la sociedad o en uno de los periódicos de mayor circulación en dicho domicilio, sin perjuicio de que, adicionalmente, se estipule en el contrato social que la publicación se haga en otros periódicos o por otros medios. La convocatoria deberá publicarse con la anticipación que fijen los estatutos. Sin embargo, tratándose de la asamblea general ordinaria anual, la convocatoria siempre deberá hacerse con quince días de anticipación a la fecha en que haya de verificarse la reunión, habida cuenta de que, durante todo ese tiempo deberá estar a disposición de los accionistas, en las oficinas de la sociedad, el informe de los administradores y el dictamen del comisario. Por consiguiente, con excepción del caso citado, las asambleas, sean ordinarias, extraordinarias o especiales, pueden ser convocadas con menos

días de anticipación. La Ley General de Sociedades Mercantiles, en su artículo 187, prescribe que la convocatoria deberá de contener el orden del día. El artículo 188 de la Ley General de Sociedades Mercantiles preceptúa que si la convocatoria no se hiciere por persona autorizada o no cumpliere con los requisitos de publicación, plazo, contenido y firma, producirá el efecto de viciar con nulidad absoluta toda resolución que llegare a tomarse, salvo que en el momento de la votación haya estado representada la totalidad de las acciones. En el caso de que la asamblea no pudiere celebrarse el día señalado para su reunión deberá hacerse una segunda convocatoria, con expresión de dicha circunstancia. Para acreditar el derecho de participar en la deliberación y resolución de los asuntos que se van a tratar en la asamblea, se requiere que el accionista exhiba y deposite en la sociedad los títulos de sus acciones y que, además, se encuentre inscrito en el libro de acciones. La presidencia de las asambleas corresponde al administrador único o, en su caso, al consejo de administración, por cuanto aún en el supuesto de que los administradores no fueren accionistas están legitimados para concurrir a ellas. Dado que para la validez de las asambleas se requiere de ciertos quórumes de asistencia, es requisito indispensable que antes de la constitución de ellas se haga un escrutinio, es decir, un recuento de los votos presentes. La ley exige diversos quórumes mínimos de asistencia y votación para las diferentes clases de asambleas, los cuales son: · De asistencia o presencia (deliberación). Se entiende que es el número mínimo de acciones que deben estar representadas en una asamblea para que sus deliberaciones sean válidas. · De votación (resolución). Es el número mínimo de votos necesarios para que una resolución de la asamblea sea válidamente adoptada.

Para efectos de determinar los quórumes de asistencia y votación deben tomarse en cuenta todas las acciones suscritas, ya sean liberadas o pagadoras. El hecho de que las acciones pagadoras solo confieren derecho a participar en las utilidades en la proporción de su importe exhibido no significa que no gocen de voto pleno pues cada acción concede derecho a un voto. Por carecer de titular, las acciones de tesorería no pueden ser computadas para integrar los quórumes de asistencia y votación. Cuando la sociedad hubiere adquirido sus propias acciones por adjudicación judicial en pago de créditos a su favor, no podrán ser representadas en las asambleas de accionistas mientras sigan perteneciendo a aquella. Las acciones de voto limitado deben tomarse en cuenta para formar el quórum de asistencia; pero no para determinar el quórum de votación en las asambleas en las que, legal o estatutariamente, no se les concede el derecho de voto. Es obvio que las acciones que no están representadas en la asamblea no pueden ser tomadas en consideración para integrar los quórumes de asistencia y votación. Sin embargo, en los estatutos de algunas sociedades anónimas se estipula que se computará como emitido en forma afirmativa el voto de las acciones que se ausenten durante el curso de la asamblea. También suele estipularse que se estimará emitido en sentido afirmativo el voto de los abstencionistas. Las acciones morosas, es decir, aquellas cuyos dividendos pasivos no han sido pagados oportunamente por sus titulares, confieren el derecho de voto hasta en tanto no sean extinguidas. En consecuencia, deben computarse para determinar los quórumes de asistencia y votación. Para el caso de que la sociedad hubiere emitido acciones de goce con derecho a voto, también deberán computarse para integrar los quórumes de deliberación y resolución. Puesto que las acciones de trabajo y los bonos de fundador no se computan en el capital social y solo confieren el derecho de percibir cierta participación en

las utilidades, no son computables para integrar los quórumes de las asambleas. Cumplidos todos y cada uno de los requisitos antes enunciados, o sea los referentes a domicilio, convocatoria, exhibición de las acciones, presidencia, escrutinio e integración del quórum de deliberación, la presidencia deberá declarar legalmente instalada la asamblea para prevenir con ello a los accionistas de que las deliberaciones que se susciten y las resoluciones que se adopten serán válidas y obligatorias para los abstencionistas y para los ausentes y disidentes. El aplazamiento de las asambleas puede ser obligado o potestativo. Es obligado cuando, a solicitud de los accionistas que reúnan el 33% de las acciones representadas en la asamblea, se aplaza la votación de cualquier asunto respecto del cual no se consideren suficientemente informados. En este supuesto, el aplazamiento será dentro de tres días y no requerirá nueva convocatoria, y el derecho para solicitarlo no podrá ejercitarse sino una solo vez para el mismo asunto. El aplazamiento potestativo puede obedecer a numerosas causas y supone el consentimiento unánime de los presentes. Llegada la fecha de reanudación de la asamblea deben reunirse los quórumes legales y estatutarios para que sus resoluciones sean válidas para los ausentes y disidentes. La Ley General de Sociedades Mercantiles, en sus artículos 180 y 181, subclasifica las asambleas generales ordinarias de accionistas tanto por su competencia como por la época de su reunión. La celebración de la asamblea ordinaria anual no es potestativa sino obligatoria, vista la facultad que tienen los titulares de una sola acción para solicitar que se celebre cuando no se haya verificado durante dos ejercicios consecutivos o cuando no se haya ocupado de los asuntos que son de su competencia. La asamblea ordinaria anual tiene competencia para conocer de los siguientes asuntos: · Discutir, aprobar o modificar el informe de los administradores, tomando en cuenta el informe de los comisarios, y tomar las medidas que juzgue

oportunas. · En su caso, nombrar al administrador o consejo de administración y a los comisarios. · Determinar los emolumentos correspondientes a los administradores y comisarios, cuando no hayan sido fijados en los estatutos. · Conocer cualquier otro asunto incluido en la orden del día. Por razones lógicas y fiscales, la asamblea anual también se ocupa de la aplicación de los resultados (ganancias o pérdidas) del ejercicio. Así pues, la asamblea ordinaria anual tiende a satisfacer los siguientes derechos de los accionistas: de información, de participar directa o indirectamente en la administración y vigilancia de la sociedad mediante la designación de administradores y comisarios y, de participar en el reparto de utilidades. Con arreglo a lo previsto por el artículo 172 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, los administradores están obligados a presentar anualmente a la asamblea de accionistas un informe que incluya por lo menos: · Un informe sobre la marcha de la sociedad en el ejercicio, así como sobre las políticas seguidas por aquellos en el desempeño de sus funciones y, en su caso, sobre los principales proyectos existentes. · Un estado que muestre la situación financiera de la sociedad a la fecha de cierre del ejercicio; es decir, el balance general anual. · Un estado que muestre, debidamente explicados y clasificados, los resultados de la sociedad durante el ejercicio anterior; esto es, el estado de pérdidas y ganancias. · Un estado que muestre los cambios de la situación financiera durante el ejercicio, o sea, el llamado estado de origen y aplicación de recursos. · Un estado que muestre los cambios en las partidas que integran el patrimonio social, acaecidos durante el ejercicio, es decir, el estado de

situación patrimonial. · Un informe en el que se declaren y expliquen las principales políticas y criterios contables y de información seguidos en la preparación de la información financiera. · Las notas que sean necesarias para completar o aclarar la información que suministren los estados financieros anteriores. A este informe de los administradores debe agregarse un informe del o los comisarios que debe contener: · La opinión del comisario sobre si las políticas y criterios contables y de información seguidos por los administradores de la sociedad son adecuados y suficientes, tomando en consideración las circunstancias particulares de ella. · La opinión del comisario sobre si esas políticas y criterios han sido aplicados consistentemente en la información presentada por los administradores. · La opinión del comisario sobre si, como consecuencia de lo anterior, la información presentada por los administradores refleja en forma veraz y suficiente la situación financiera y los resultados de la sociedad. Los informes deben estar a disposición de los accionistas en las oficinas de la sociedad, quince días antes de la fecha de reunión de la asamblea ordinaria anual. Esta exigencia legal, determina que, en todos los casos, la asamblea anual debe convocarse cuando menos con quince días de anticipación. Tanto el informe de los administradores como el del comisario debe publicarse, quince días después de la fecha de la asamblea que los hubiere aprobado, en el periódico oficial de la entidad federativa en que tenga su domicilio la sociedad, o si se trata de sociedades que tengan oficinas o dependencias en varias entidades, en el Diario Oficial de la Federación. El derecho de administración y vigilancia de la sociedad es un derecho que solo puede ser ejercido por acuerdo de la asamblea ordinaria, pues la ley le atribuye competencia para designar administradores así como comisarios y

para determinar sus emolumentos. Tratándose de la designación de administradores y comisarios, los accionistas pueden votar a favor de su propio nombramiento puesto que no se trata de una operación determinada en la que tenga un interés contrario a la sociedad. Una consecuencia lógica de la aprobación de los estados financieros es la de determinar el destino que ha de darse a los resultados, pérdidas o ganancias, del ejercicio, motivo por el cual generalmente se incluye en la orden del día el punto de aplicación de resultados. Toda vez que si la sociedad obtuvo utilidades, los accionistas tienen un derecho abstracto al dividendo, es lógico concluir que la asamblea debe determinar la aplicación que debe dárseles a los beneficios; es decir, debe resolver si éstos se distribuyen total o parcialmente como dividendos, o bien, si se aplican a otros fines, como los de formar reservas voluntarias o restituir pérdidas. De acuerdo con lo dispuesto por el artículo 18, 19, 20 y 113 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, la distribución de las utilidades está subordinada a las siguientes condiciones: · Que los estados financieros efectivamente las arrojen. · Que la asamblea decrete el pago de dividendos. · Que si hay pérdidas de ejercicio anteriores, el capital social sea restituido o reducido, o bien, que sean absorbidas mediante su aplicación a otras partidas del patrimonio. · Que se separe como mínimo 5% de las utilidades para formar el fondo de reserva, hasta que importe la quinta parte del capital social. · Que si hubiere emitidas acciones de voto limitado, se les asigne el dividendo preferente que les corresponde. Conviene recordar que en la distribución de las utilidades las acciones pagadoras únicamente participan en la proporción exhibida de su importe. Por otro lado, si la sociedad sufrió pérdidas, los accionistas deben decidir sobre el destino que deba dárseles, ya sea aplicándolas contra otras partidas

del patrimonio, ya sea ordenando su restitución o, ya sea dejándolas pendientes de aplicar contra utilidades futuras. La propia Ley General de Sociedades Mercantiles y los estatutos de la sociedad determinan la competencia de otras asambleas ordinarias. Entre los asuntos cuyo conocimiento y resolución le son reservados por la ley a las asambleas ordinarias encontramos los siguientes: · Decretar el pago de dividendos cuando no lo hubiere hecho la asamblea anual. · Revocar los nombramientos de administradores y comisarios. · Nombrar gerentes y revocar su nombramiento. · Remover a los administradores y comisarios y exigirles responsabilidades. · Designar administradores y comisarios cuando falten por causa de revocación, remoción, inhabilitación o muerte. Por lo que toca a la competencia reservada estatutariamente a la asamblea general ordinaria, en ella cabe comprender una gran variedad de asuntos cuya determinación queda a la libre voluntad de los accionistas, por lo que enumerarlos de forma casuística es prácticamente imposible. Respecto a los quórumes de deliberación y votación de las asambleas ordinarias, si por disposición legal o estatutaria, aquellos se elevan, la asamblea será considerada como extraordinaria. Los accionistas no solo deben abstenerse de participar en las deliberaciones de las asambleas ordinarias que se ocupen del conocimiento de operaciones en las que por cuenta propia o ajena, tengan interés contrario al de la sociedad, sino también de emitir el voto correspondiente a sus acciones. En las asambleas anuales ordinarias, los accionistas que además sean administradores o comisarios tienen prohibido votar en las deliberaciones relativas a la aprobación de los informes que deben presentar en ellas.

Las asambleas generales de accionistas son extraordinarias en razón de su competencia o de los quórumes especiales de deliberación y resolución exigidos por la ley o por el contrato social. En términos generales, se puede afirmar que la asamblea extraordinaria es competente para modificar todas las estipulaciones contenidas en la escritura constitutiva de la sociedad, es decir, el contrato social y los estatutos. En ciertas circunstancias, las resoluciones de las asambleas extraordinarias no implican necesariamente una modificación de la escritura constitutiva. Tal cosa sucede en los siguientes casos: · En los de aumento y disminución del capital social variable, cuando las sociedades hayan adoptado dicha modalidad. · El de fusión por incorporación con otra sociedad de idéntico objeto social, cuando la fusionante sea de capital variable y éste sea suficiente para emitir las acciones derivadas de la fusión. · El de amortización por la sociedad de sus propias acciones con utilidades repartibles, cuando está prevista en el contrato social. · El de emisión de obligaciones. · En general, todos aquellos casos en los que estatutariamente se hayan estipulado quórumes especiales para conocer y resolver asuntos que no conllevan una modificación a la escritura constitutiva. La facultad de modificar la escritura constitutiva que la Ley General de Sociedades Mercantiles atribuye a la asamblea extraordinaria no es ni puede ser a tal grado absoluta que su ejercicio conduzca a conculcar los derechos inderogables que la ley confiere a los socios o a violar disposiciones de orden público. Por consiguiente, la asamblea extraordinaria puede limitar o modificar, pero no suprimir, entre otros, los siguientes derechos de los accionistas: · Voto. · Participar en las utilidades. · Transmitir las acciones. · Igualdad de trato.

· Nombrar administradores y comisarios y revocar sus cargos. Los asuntos que compete conocer a la asamblea extraordinaria son los siguientes: · Prórroga de la duración de la sociedad. · Disolución anticipada de la sociedad · Aumento o reducción del capital. · Cambio de objeto de la sociedad. · Cambio de nacionalidad de la sociedad. · Transformación de la sociedad. · Fusión con otra sociedad. · Emisión de acciones privilegiadas. · Amortización por la sociedad de sus propias acciones y emisión de acciones de goce. · Emisión de bonos. · Cambio de denominación social. · Cambio de domicilio. · Adopción de la cláusula de exclusión de extranjeros por la de extranjería y viceversa, inserción de la cláusula de extranjería por la de exclusión de extranjeros. · Modificación a las facultades de los administradores y comisarios, en cuanto sean compatibles con la ley.

· Cambio de las fechas de apertura y cierre del ejercicio social. · Modificación o limitación de los derechos derogables de los socios. · Estipulación o derogación de quórumes especiales de deliberación y de votación, tanto de las asambleas ordinarias, extraordinarias y especiales de accionistas como de las juntas del consejo de administración. · Modificación sobre la manera de administrar la sociedad. Las asambleas especiales, a diferencia de las generales, no ameritan del concurso de la totalidad de los accionistas, sino de una sola categoría de ellos, es decir, de un grupo de accionistas a los que el contrato social confiere derechos especiales. El único caso de accionistas con derechos especiales que contempla la ley es el de los tenedores de acciones preferentes, ya sean de voto pleno o de voto limitado. Por consiguientes, la reunión de asambleas especiales está reservada precisamente para esta clase de accionistas. Con arreglo a lo dispuesto por el artículo 195, la única competencia que atribuye la Ley General de Sociedades Mercantiles a las asambleas especiales es la de aceptar previamente toda proposición de las otras categorías de accionistas que pueda perjudicar a sus derechos. La presidencia de las asambleas especiales debe recaer en el accionista que designen los socios presentes. Por tanto, ni el administrador único ni el consejo de administración están legitimados para asistir a las asambleas especiales o para presidirlas. Los quórumes de deliberación y votación de las asambleas especiales son los mismos que se establecen para las asambleas extraordinarias, con la única salvedad, de que las asambleas especiales el cómputo de los de los quórumes se hace en relación con el número de acciones de la categoría de que se trate y no en relación con el monto del capital social. Son aplicables a la constitución de las asambleas especiales los mismos requisitos de domicilio, de convocatoria, exhibición de las acciones, escrutinio y representación que señala la ley para las asambleas generales. Concluida la asamblea, ya sea especial o general, ordinaria o extraordinaria,

es obligatorio levantar una acta de ella que se asentará en el libro respectivo que al efecto debe llevar la sociedad. Cuando por cualquier circunstancia no pudiere asentarse el acta en libro se protocolizará ante notario. En todo caso, las actas de las asambleas extraordinarias, además de ser asentadas en el libro, debe protocolizarse ante notario e inscribirse en el Registro Público de Comercio. El acta es un documento que, como todos los documentos mercantiles, reviste la importante peculiaridad de servir como medio de prueba no sólo para efectos internos, sino también externos. Tocante al contenido de las actas de asamblea, es indispensable hacer constar en ellas el lugar, la hora y la fecha de la reunión, así como el nombre y la fecha del periódico en que se haya publicado la convocatoria, pues todas estas menciones sirven para probar que la asamblea fue convocada en tiempo y celebrada en el domicilio de la sociedad. También debe hacerse constar el escrutinio, para acreditar que se encontró reunido el quórum de asistencia legal y estatutario. Aunque no es necesario insertar en el acta la Orden del Día, es útil hacerlo para referir los diversos acuerdos que se lleguen a tomar a la secuencia establecida en aquella. Asimismo, es conveniente hacer constar si las resoluciones fueron tomadas por unanimidad de votos o por mayoría y en forma económica o nominal. En caso de que la votación se hiciere en forma nominal, es necesario, además, hacer constar el nombre de los accionistas y el número de acciones que cada uno de ellos representó en la votación y el sentido en el que emitieron el voto. No es preciso que en el acta se transcriban literalmente los acuerdos tomados; pero si es necesario que se redacten en forma clara y precisa, de manera que permitan conocer con certeza su sentido y contenido. Las actas solo tendrán valor probatorio si se asientan en el libro respectivo y si están firmadas por el presidente y el secretario de la asamblea y, en su caso, por los comisarios que concurran. Las actas también podrán levantarse en hojas sueltas, a condición de que sean debidamente foliadas y se empasten dentro de los tres meses siguientes al cierre del ejercicio. Por supuesto, estas actas sueltas, como se les llama, también deben estar firmadas por el presidente y el secretario de la asamblea y por el o los comisarios. Nulidad de las resoluciones de la asamblea. El voto es un acto jurídico

unilateral mediante el cual el accionista declara su voluntad en el sentido de que la sociedad ejecute o se abstenga de cumplir los asuntos deliberados por la asamblea[7]. Para que el voto sea válido se requiere: · Capacidad del votante. · Ausencia de vicios del consentimiento. · Licitud en el objeto o en el motivo o fin determinante. · Apego a las leyes de orden público y de las buenas costumbres. Además, la validez del voto exige que quien lo emita esté legitimado para hacerlo, es decir, que sea el auténtico titular de las acciones o su representante legalmente nombrado, y que la libertad de emitirlo no se encuentre restringida convencionalmente. De lo expuesto se deduce que el voto puede estar viciado de nulidad relativa o absoluta. Estará viciado de nulidad relativa en los casos de incapacidad o de vicios del consentimiento del votante y en el de defectos en la representación, porque en todos estos supuestos cabe la confirmación o ratificación del acto. En los restantes casos, o sea los de ilicitud en el objeto o en el motivo o fin determinante y en los de infracción a leyes de orden público o a las buenas costumbres, la nulidad será absoluta. Por lo que se refiere a la falta de legitimación del votante, es evidente que se trata, más que de una nulidad, de un caso de inexistencia del voto. Serán nulas las asambleas ilegalmente convocadas o reunidas, es decir, aquéllas: · Que no sean debidamente convocadas. · Que se celebren fuera del domicilio social sin causa justificada o sin el consentimiento de todos los socios. · Que no reúnan los quórumes de asistencia exigidos imperativamente por la ley o por el contrato social. La nulidad de las asambleas es de carácter absoluto e implica la nulidad de
[

todas las resoluciones que en ella se llegaren a adoptar. De esta nulidad puede prevalerse cualquier accionista, sin importar que sea titular de una sola acción. No obstante, por excepción, no estarán viciadas de nulidad absoluta las asambleas que se celebran fuera del domicilio social cuando así lo consientan todos los socios. La nulidad absoluta de los acuerdos se origina: · Cuando son contrarios a las leyes de orden público o a las buenas costumbres. · Cuando su objeto, su motivo, su fin determinante o su condición son ilícitos. · Cuando violen los derechos inderogables de los accionistas establecidos en la ley, como el de preferencia para suscribir las nuevas acciones que se emitan con motivo de los aumentos de capital social o el de que sus acciones sean amortizadas por sorteo en el caso de reducción del capital social, etc. · Cuando alguno o algunos de los votos están viciados de nulidad absoluta y la resolución, deducidos los votos nulos, se adopta sin alcanzar los quórumes legales o estatutarios de votación. En este supuesto la invalidez proviene de la circunstancia de que los votos viciados de nulidad absoluta no son convalidables y del hecho de que no se reúne el quórum de votación imperativamente establecido por la ley o por los estatutos. · Cuando se excluya a uno o más socios de participar en las ganancias o de reportar las pérdidas. · Cuando se decrete el pago de dividendos cuando no sea procedente de acuerdo a la ley. · Cuando sean contrarios a la constitución de la reserva legal. · Cuando se adopten sin observar los quórumes de votación establecidos por la ley. · Cuando se adopten infringiendo la prohibición que marca la ley.

· Cuando se tomen en ejecución de pactos que restrinjan la libertad de voto de los accionistas. · Cuando se adopten por una asamblea ordinaria respecto de asuntos que no son de su competencia. · Cuando se emitan acciones bajo la par o antes de que las precedentes hayan sido íntegramente pagadas. En virtud de que la sociedad carece de voluntad propia, la nulidad relativa de los votos, por causa de incapacidad o de vicios del consentimiento de los votantes, puede ocasionar la nulidad relativa de los acuerdos de asamblea, puesto que esos vicios en la declaración de la voluntad son convalidables, o bien la nulidad absoluta, cuando los votos anulados son decisivos para alcanzar los quórumes legales y estatutarios de la votación. La omisión de asentar las actas de asamblea en el libro respectivo vicia de nulidad relativa los acuerdos de asamblea, por falta de forma, aunque éstos hayan sido válidamente adoptados. De la misma manera, la falta de protocolización de las actas de las asambleas extraordinarias vicia de nulidad relativa los acuerdos de asamblea, habida cuenta de que la ley exige que se reduzcan a escritura pública.

10.7 ADMINISTRADORES La Ley General de Sociedades Mercantiles establece en su artículo 142 que la administración de la sociedad puede ser encargada a un órgano unitario, es decir, a una sola persona, la que recibe el nombre de administrador o administrador único, o bien, a un órgano colegiado, denominado consejo de administración, el cual se integra con dos o más personas llamadas consejeros. La función de gestión de los negocios sociales, o sea, la administración en estricto sentido, comprende las facultades de decidir y ordenar la ejecución de las actividades que constituyen el objeto social. Esta función atiende a la vida interna de la sociedad por lo que, en principio, no afecta a la esfera

jurídica de terceros por más que éstos puedan eventualmente conocer el alcance y contenido de ella. La gestión de los negocios sociales es privativa de los administradores y solo puede ser limitadamente delegada en gerentes, en los casos y circunstancias previstos por la Ley. Representación. La función de representación, es decir, la facultad de obrar en nombre e interés de la sociedad, atiende a la vida externa de la compañía y, en consecuencia, incide en la esfera jurídica de terceros a quienes está destinada. Es incuestionable que cuando la administración está confiada a un administrador único, a éste compete la función de usar la firma social. Pero cuando el órgano encargado de la administración es un consejo, la Ley General de Sociedades Mercantiles nos ofrece dos soluciones para determinar a quién corresponde el ejercicio de la facultad de representación: · La que establece que la firma social pertenece a el o los consejeros designados en la escritura constitutiva. · La que estatuye que la representación corresponde a un consejero delegado nombrado al efecto por el consejo o, a falta de designación especial, al presidente del propio consejo. Número de Administradores. La ley no establece un límite máximo al número de administradores que pueden integrar el consejo de administración, lo mismo que en precisar si tal número debe ser par o impar. En la práctica, suele designarse un número impar de consejeros, que por lo general no excede de cinco, con el propósito de evitar empates en la votación y dificultades en la integración de los quórumes de asistencia y votación. Carácter Jurídico de los Administradores. La legislación mexicana atribuye a los administradores el carácter de mandatarios y el de representantes legales de la sociedad. En consecuencia, para precisar el carácter jurídico de los administradores, es necesario tener en cuenta que los negocios que los vinculan con la sociedad pueden ser de administración y de representación, si bien en los casos del administrador único y del consejero delegado ambos negocios se reúnen en uno solo.

A diferencia de otros ordenamientos, la Ley General de Sociedades Mercantiles no establece un límite a la duración del cargo de administrador. Por disposición legal, el nombramiento de administrador es libremente revocable, con causa o sin ella. Por tanto, en la Sociedad Anónima no es lícito estipular la inamovilidad de los administradores. La ley llama remoción a los únicos casos de revocación con causa que contempla. Tales casos son el de responsabilidad y el de falta de presentación oportuna del informe anual. En ambas hipótesis se presume que la remoción no implica responsabilidad alguna para la sociedad. Siendo la Sociedad Anónima una sociedad de capitales por excelencia, no es de extrañar que la ley estipule que la administración puede ser confiada a los socios o a personas extrañas a la sociedad. Por consiguiente, a diferencia de lo que ocurre en las demás sociedades mercantiles, en la Sociedad Anónima los accionistas no tienen derecho de separación cuando el o los nombramientos de administradores recaen en personas extrañas a la sociedad. La posibilidad de encargar la administración de la sociedad a terceros no socios ofrece la ventaja de poner en manos de expertos, la gestión de los negocios sociales, en especial en aquellos casos en los cuales los accionistas carecen de experiencia comercial o en los que sólo tienen interés en participar como simples inversionistas. Nombramiento de Administradores. Para poder desempeñar el cargo, los administradores, sean socios o personas extrañas a la sociedad, deben reunir los siguientes requisitos: · Tener capacidad para ejercer el comercio. · Ser personas físicas. · Prestar la garantía que determinen los estatutos o la asamblea para asegurar las responsabilidades que pudieran contraer en el ejercicio de las funciones. La facultad de nombrar administradores corresponde a los accionistas quienes la ejercen al momento de constituir la sociedad o, posteriormente, reunidos

en asamblea. Sin embargo, en circunstancias excepcionales, los comisarios pueden designar administradores con carácter provisional. La escritura constitutiva de toda sociedad debe contener el nombramiento de los administradores y la designación de los que hayan de llevar la firma social. Debe hacerse constar en la escritura constitutiva la manera en que haya de administrarse la sociedad, lo cual significa que debe estipularse en los estatutos, si la sociedad será administrada por un administrador único o por un consejo de administración. Corresponde a la asamblea ordinaria hacer nuevos nombramientos, cuando los administradores designados en el contrato social, por cualquier causa, cesen en el desempeño de sus funciones. La asamblea ordinaria puede reunirse en cualquier tiempo, toda vez que no es obligatorio que la designación se haga por la asamblea anual. La Ley General de Sociedades Mercantiles no prevé la posibilidad de que las vacantes temporales o definitivas de los administradores sean cubiertas por suplentes. Empero, gracias al principio de autonomía de la voluntad consagrado en el derecho común, nada impide que en los estatutos de la sociedad se estipule la ocupación de las vacantes mediante la designación de administradores únicos o de consejeros suplentes. Conclusión del Cargo. Las causas de conclusión del encargo de administrador son las siguientes: · Revocación del nombramiento. · Inhabilitación para ejercer el comercio. · Muerte. · Renuncia. · Responsabilidad. · Transcurso del plazo. · Disolución de la sociedad. · Quiebra y suspensión de pagos de la sociedad. · Fusión. · Inasistencia reiterada a las juntas de consejo. · Conflicto de intereses. Atribuciones. Las atribuciones de los administradores son las siguientes: · Dar exacto cumplimiento de los acuerdos de las asambleas de accionistas, en

el concepto de que no están obligados a cumplir las resoluciones ilegales. · Convocar a asamblea de accionistas. · Redactar y autorizar con su firma las actas de asamblea y de consejo que se asienten en los libros respectivos. · Hacer las anotaciones respectivas en el libro de registro de acciones y, de facilitar a los socios y a terceros la inspección del mismo. · Suscribir los títulos de las acciones y, en su caso, de los certificados provisionales. · Solicitar la declaración de quiebra o, en su caso, la suspensión de pagos. · Ejecutar las resoluciones de la asamblea cuando ésta no hubiere designado delegados especiales. · Nombrar uno o varios gerentes generales o especiales. Las atribuciones de los administradores no son absolutas, pues la facultad de éstos para realizar todas las operaciones inherentes al objeto social, encuentran su límite en las disposiciones legales y estatutarias. Los administradores no están facultados para conocer y resolver de los asuntos que la Ley General de Sociedades Mercantiles confía a las asambleas generales, ordinarias o extraordinarias, y especiales de accionistas. Los administradores tienen un deber general de buena gestión; esto es, que son responsables en lo que concierne a la gestión de los negocios sociales y a la representación de la sociedad. La buena gestión de los negocios sociales consiste, en primer lugar, en actuar conforme a las instrucciones generales que se establezcan en el contrato social y, en segundo lugar, con apego a las instrucciones que dicten las asambleas de accionistas, sin que en ambos casos puedan proceder contra ellas. En lo no previsto y prescrito expresamente por el contrato o por la asamblea, los administradores estarán autorizados para actuar a su arbitrio, conforme lo

que la prudencia les dicte y cuidando el negocio como propio. Obligaciones Concretas. Adicionalmente al deber general de buena gestión de los negocios sociales y de buena representación, la Ley General de Sociedades Mercantiles impone a los administradores otras obligaciones concretas, entre las que se encuentran las siguientes: · Procurar la existencia y mantenimiento de los sistemas de contabilidad, control registro, archivo o información que previene la Ley General de Sociedades Mercantiles. · Guardar y custodiar los libros y documentos de la sociedad. · Comprobar la realidad de las aportaciones hechas por los socios. · Cumplir con los requisitos legales y estatutarios establecidos con respecto a la distribución de dividendos. · Constituir el fondo de reserva legal. · Preparar el informe anual. · Convocar a la asamblea ordinaria anual de accionistas, dentro de los cuatro meses siguientes a la clausura del ejercicio social. · Convocar a asamblea de accionistas. · Conservar en depósito las acciones pagadas mediante aportaciones en especie durante el plazo legal. · Expedir oportunamente los títulos representativos de las acciones, cuando tal obligación no hubiere sido confiada a un delegado de la asamblea. · Proporcionar a los comisarios una información mensual que incluya por lo menos un estado de situación financiera y un estado de resultados. · Rendir cuentas cuando lo pida la mayoría de los socios, aún cuando no sea la

época fijada por la Ley General de Sociedades Mercantiles o por el contrato social. Prohibiciones. Directa o indirectamente, la Ley General de Sociedades Mercantiles impone a los administradores, entre otras, las siguientes prohibiciones: · Autorizar la adquisición de acciones de la propia sociedad. · Hacer préstamos o anticipos sobre las acciones de la propia sociedad. · Participar en las deliberaciones y resoluciones de aquellos asuntos en los que tenga un interés opuesto al de la sociedad. · Autorizar el reparto de dividendos con cargo a la reserva legal. · Iniciar nuevas operaciones con posterioridad a la disolución de la sociedad. · Votar en las deliberaciones de las asambleas relativas a la aprobación del informe anual. · Delegar el cargo. · Adquirir para sí o para otro lo que se le hubiere ordenado enajenar, o, de vender lo que se le haya ordenado comprar. · Contrariar o entorpecer las gestiones de los otros administradores. Constitución del Consejo de Administración. La constitución del consejo de administración, como la de la asamblea, está sujeta a ciertos requisitos de convocatoria, de tiempo y de lugar de reunión y de integración de los quórumes de asistencia legales y estatutarios. La Ley General de Sociedades Mercantiles es omisa en lo que se refiere a determinar a quién corresponde convocar a las juntas de consejo y la forma en que debe hacerse la convocatoria. Estatutariamente, por lo general, se concede esta facultad al presidente del consejo o, en su defecto, a dos o más consejeros, a quienes se autoriza a convocar mediante simple escrito dirigido

a los restantes administradores. La Ley General de Sociedades Mercantiles concede a los accionistas absoluta libertad para determinar el lugar de reunión del consejo. La falta de pacto del lugar de reunión hace presumir que el consejo deberá constituirse en las oficinas sociales o en el domicilio social o, al menos, en el lugar en el que la sociedad tenga el principal asiento de sus negocios. El quórum de asistencia a las juntas de consejo se integra, por lo menos, con la mitad de sus miembros. En cuanto al quórum de votación, las resoluciones del consejo serán validadas cuando sean tomadas por la mayoría de los presentes. La Ley General de Sociedades Mercantiles confiere imperativamente al presidente del consejo el privilegio de decidir las deliberaciones con voto de calidad. En la reunión de consejo, el voto debe emitirse oralmente en presencia de los administradores que concurran a las juntas de consejo, habida cuenta de que la validez de las deliberaciones y acuerdos de éste órgano exige la constitución de una junta a la que deben asistir, por lo menos, la mitad de sus miembros y en la que las resoluciones se toman por la mayoría de los presentes. En las actas de las juntas del consejo de administración solo se expresará: la fecha, nombre de los asistentes y relación de los acuerdos aprobados. La ejecución de los acuerdos del consejo corresponde a los administradores designados en el contrato social, o bien, a los consejeros especialmente designados por el consejo al efecto. A falta de unos y otros, la representación recaerá en el presidente del consejo. Gerentes. La Ley General de Sociedades Mercantiles autoriza al administrador único y al consejo de administración a delegar parte de sus funciones en uno o varios gerentes generales o especiales, sean o no accionistas de la sociedad. La designación de gerentes por lo común obedece a dos razones: la de auxiliar al administrador único o al consejo y, la de dar continuidad a las funciones de administración y representación cuando éstas han sido confiadas a un órgano transitorio; esto es, a un consejo que actúa discontinuamente. El nombramiento de gerentes corresponde a la asamblea ordinaria de

accionistas, al administrador único y al consejo de administración. En virtud de que entre los gerentes y la sociedad se interponen el administrador único o el consejo, debe estimarse que aquellos son órganos de la administración subordinados a éstos, aun en el caso en que hayan sido nombrados por la asamblea. Por esta razón suele llamarse a los gerentes órganos secundarios o mediatos de la administración. En la práctica suele designarse un solo gerente general y varios gerentes especiales que tienen a su cargo un departamento o una sucursal de la sociedad. Desde luego, las atribuciones de los gerentes generales son más amplias que las de los especiales. Los nombramientos de gerentes hechos por la asamblea no pueden ser revocados por el administrador único o por el consejo, y, que los gerentes nombrados por éstos si pueden ser removidos por la asamblea en su carácter de órgano supremo de la sociedad. Los gerentes tendrán las facultades limitadas que expresamente se les confieran en el contrato social o en el acto de su nombramiento. En virtud de que los gerentes también son administradores y que la Ley General de Sociedades Mercantiles no establece distinción alguna entre los conceptos de órgano principal y órgano secundario de la administración, es pertinente considerarlos incluidos en dicho precepto y, en consecuencia, imputarles el deber general de buena gestión y representación que la ley impone al administrador único y a los consejeros. Dado que los gerentes tienen el carácter de administradores, corresponde a la asamblea de accionistas determinar sus emolumentos. El desempeño del cargo de gerente concluye por las mismas causas que el de los administradores. En virtud de que el puesto no es esencial para la marcha de la sociedad, la Ley General de Sociedades Mercantiles no confiere a los comisarios la facultad de designar provisionalmente gerentes cuando éstos falten por cualquier causa. Responsabilidad. El administrador único, los consejeros y los gerentes tienen la obligación de reparar los daños y perjuicios que causen a la sociedad como consecuencia de los actos dolosos, ilícitos y culposos que ejecuten en contra de la ley y del contrato social en el desempeño de sus funciones. Esta obligación es la que se conoce como responsabilidad, la cual, atendiendo a lo anterior, puede ser de tres tipos:

· Responsabilidad por actos dolosos.- Se comprende tanto aquellos de índole criminal (fraude, abuso de confianza, administración fraudulenta) como los de naturaleza civil (dolo, mala fe y abuso de la firma social en interés propio). · Responsabilidad por actos ilícitos.- Los actos ilícitos, por definición legal, son aquellos que contravienen las leyes de orden público y las buenas costumbres. En esta categoría, se incluyen todos aquellos actos que constituyen una infracción a la mayor parte de los poderes-deberes de los administradores y a todas las obligaciones que la ley y los estatutos les imponen. · Responsabilidad por actos culposos.- Cuando los administradores actúan contraviniendo las instrucciones recibidas de forma imprudente o negligente deberán responder por su culpa. Los administradores responden de sus actos, frente a la sociedad o frente a terceros, de forma individual (en el caso del administrador único o el gerente) o solidaria (cuando se trata del consejo de administración), ya sea en razón de su número o en razón de las funciones que desempeñan[8]. Los administradores no solo responden frente a terceros y frente a los socios por los actos ilícitos de naturaleza civil en que incurran, sino que también responden de los actos criminales que cometan en nombre de la sociedad, por la sencilla razón de que si se imputaran a ésta se violaría el principio de derecho penal que exige la identidad del delincuente y el condenado; identidad que en la especie no se produce por ser la sociedad una persona jurídica diversa.

10.8 COMISARIOS La escasa participación de los socios en la administración de los negocios sociales o, su ignorancia en el complejo arte del comercio y en la no menos complicada interpretación de los estados financieros, han motivado la necesidad de crear un órgano encargado de vigilar la gestión de los negocios
[

sociales encomendada a los administradores, al cual se plica el nombre de COMISARIO. El artículo 164 de la Ley General de Sociedades Mercantiles señala que la vigilancia de la sociedad anónima estará a cargo de uno o varios comisarios, temporales y revocables, quienes pueden ser socios o personas extrañas a la sociedad. Función de Vigilancia. Los comisarios ejercen únicamente la función de vigilancia, puesto que, de forma indirecta, les impone la prohibición de inmixtión en la gestión de los negocios sociales y en ningún caso tienen el derecho de vetar los acuerdos del consejo. La función de vigilancia no se concreta solo al examen de los estados financieros y libros de la sociedad, sino que comprende la de vigilar ilimitadamente las operaciones sociales; esto es, la de exigir a los administradores información referente a los aspectos financieros, económicos, jurídicos, etc., de las operaciones aprobadas por éstos (art. 166, frac. IX, LGSM). Socios o Personas Extrañas. La circunstancia de que los comisarios puedan ser personas extrañas no dimana de la naturaleza de sociedad de capitales de la Sociedad Anónima, sino la necesidad de confiar a alguien, versado en el arte del comercio y de la interpretación y análisis de los estados financieros, el cuidado de las operaciones de la sociedad, en especial cuando los accionistas no son peritos en tales menesteres. Permanencia del Encargo. El cargo de comisario se ejerce permanentemente porque, por disposición legal, pueden vigilar ilimitadamente y en cualquier tiempo, las operaciones de la sociedad (art. 166, LGSM). El derecho que la Ley General de Sociedades Mercantiles otorga a los comisarios de vigilar de forma permanente la gestión de los negocios sociales, es correlativo de la obligación que tienen los administradores de informarles respecto de ellas. Temporalidad del Encargo. La Ley General de Sociedades Mercantiles es omisa en cuanto a la duración del encargo de comisario. En consecuencia, es lícito estipular en el contrato social que el puesto se desempeñará por tiempo

determinado o indeterminado y que, en su caso, los comisarios podrán ser reelectos. En el caso de que los comisarios hayan sido designados por tiempo determinado, estarán obligados a continuar en el desempeño de sus funciones mientras no se hagan nuevos nombramientos y los nombrados no tomen posesión de sus cargos (arts. 154 y 171, LGSM). Revocavilidad del Nombramiento. El nombramiento de los comisarios, como el de los administradores, es libremente revocable, con causa y sin causa. Los dos únicos casos de revocación con causa expresamente establecido por la Ley General de Sociedades Mercantiles son los que se refieren a la remoción de los comisarios, por omisión de denunciar a la asamblea las irregularidades en que hubieren incurrido los que los precedieron (art. 160, LGSM). Y por no presentar oportunamente a la asamblea anual el informe anual. Independencia del Cargo. Los comisarios, precisamente por ser los órganos de vigilancia de la sociedad, tienen el poder-atribución de velar por los intereses de la sociedad y de los socios, frente a los órganos de administración. Órgano Individual. Aun cuando los comisarios sean dos o más, el ejercicio del encargo es individual porque, en primer lugar, la Ley General de Sociedades Mercantiles declara expresamente que son individualmente responsables ante la sociedad (art. 169, LGSM) y, porque, en segundo término, no establece que deban actuar como un consejo o comité de vigilancia; esto es, que deban desempeñar sus funciones como un órgano colegiado en el cual las resoluciones se toman por mayoría de votos[9]. Requisitos para Desempeñar el Cargo. La Ley General de Sociedades Mercantiles establece los siguientes requisitos para desempeñar el cargo de comisarios: · No estar inhabilitado para ejercer el comercio. · Ser persona física. · No ser empleado de la sociedad, ni de la controladora o subsidiaria de la sociedad. · No tener una relación de parentesco con los administradores.
[

· Prestar garantía para asegurar las responsabilidades que pudieran contraer en el desempeño de su encargo. Nombramiento de los Comisarios. La Ley General de Sociedades Mercantiles también ha adoptado el sistema de cooptación para la designación de comisarios, motivo por el cual sólo pueden ser designados por los accionistas, sin que en este caso tenga cabida la designación provisional extraordinaria. En consecuencia, los comisarios son designados en la escritura constitutiva o por la asamblea ordinaria, teniendo en cuenta el derecho de las minorías para nombrar uno o varios de ellos. Conclusión del Cargo. La Ley General de Sociedades Mercantiles no señala, de forma directa, causa alguna de conclusión del encargo de comisario. Sin embargo, mediante una simple operación lógica se infiere que son causas de terminación del mismo las siguientes: · Revocación del nombramiento. · Muerte. · Renuncia. · Responsabilidad. · Transcurso del plazo. · Incurrir en cualquiera de las causa de incompatibilidad previstas como requisitos para ser comisario. · Fusión de la sociedad. Atribuciones. La Ley General de Sociedades Mercantiles confiere a los comisarios una variada gama de atribuciones que brindan el debido soporte jurídico a sus funciones de vigilancia. Tales atribuciones tienen tanto el carácter de facultades como el de obligaciones, razón por lo que la doctrina también las llama poderes-deberes, como en el caso de los administradores. El artículo 166 de la Ley General de Sociedades Mercantiles atribuye a los comisarios las siguientes facultades y obligaciones: · Cerciorarse de la constitución y subsistencia de las garantías que deben prestar los administradores y comisarios, dando cuenta sin demora de cualquier irregularidad a la asamblea general de accionistas. · Exigir a los administradores una información mensual que incluya por lo

menos, un estado de situación financiera (balance) y un estado de resultados (estado de pérdidas y ganancias). · Realizar un examen de las operaciones, la documentación, los registros y demás evidencias comprobatorias, en el grado y extensión que sean necesarios para efectuar la vigilancia de las operaciones que la ley les impone y para poder rendir a la asamblea anual fundadamente su dictamen. · Rendir anualmente a la asamblea general ordinaria de accionistas un informe respecto a la veracidad, suficiencia y razonabilidad de la información presentada por el consejo de administración a la propia asamblea de accionistas; en el concepto de que tal dictamen deberá incluir por lo menos: o La opinión del comisario respecto a sí las políticas y criterios contables y de información seguidos por la sociedad son adecuados y suficientes, teniendo en consideración las circunstancias particulares de la sociedad. o La opinión del comisario acerca de sí esas políticas y criterios han sido aplicados congruentemente en la información presentada por los administradores. o La opinión del comisario en cuanto a sí, como consecuencia de los anterior, la información presentada por los administradores refleja de forma veraz y suficiente la situación financiera y los resultados de la sociedad. · Hacer que se inserten en la orden del día de las sesiones del consejo de administración y de las asambleas de accionistas, los puntos que crean pertinentes. · Convocar a asambleas ordinarias y extraordinarias de accionistas, en caso de omisión de los administradores, o en cualquier otro en que lo juzguen conveniente. · Asistir con voz, pero sin voto, a las asambleas de accionistas. · En general, vigilar ilimitadamente y en cualquier tiempo las operaciones de la sociedad.

· Continuar en el desempeño de sus funciones mientras no se hagan nuevos nombramientos de comisarios, y los nombrados no tomen posesión de sus cargos. · Denunciar a la asamblea las irregularidades en que hubieren incurrido quienes los precedieron en el desempeño de sus funciones. · Autorizar con su firma las actas de las asambleas a las que concurran. · Derecho a percibir emolumentos. Los comisarios deben ejercitar las facultades y cumplir las obligaciones que les atribuye la Ley General de Sociedades Mercantiles por iniciativa propia, pero sin perjuicio de hacerlo también como consecuencia de las denuncias que les hagan los accionistas, respecto de los hechos irregulares de los administradores, en cuyo caso deberán mencionar tales denuncias en sus informes a la asamblea general de socios, y formular acerca de ellas las consideraciones y propuestas que estimen pertinentes (art. 167, LGSM). Prohibiciones. La Ley General de Sociedades Mercantiles establece, directa o indirectamente las siguientes prohibiciones: · De votar en las deliberaciones de las asambleas anuales relativas a la aprobación del dictamen que deben rendir ante ellas o que versen sobre su responsabilidad (art. 197, LGSM). Desde luego, esta prohibición parte del supuesto de que él o los comisarios son accionistas de la sociedad, pues si no lo fueran no tendrían derecho a participar en dichas deliberaciones. · De resolver en la gestión de negocios sociales. En este supuesto se trata de una prohibición de inmixtión en la administración de la sociedad, que se deduce de que los comisarios tienen el derecho de asistir con voz, pero sin voto, a todas las juntas del consejo de administración. · De intervenir en cualquier operación en la que tuvieran un interés opuesto al de la sociedad (art. 170, LGSM).

· De delegar el desempeño de sus funciones, ya que los comisarios tienen una responsabilidad individual. Responsabilidad. Los comisarios, lo mismo que los administradores, son responsables de la comisión de actos dolosos, ilícitos y culposos. Por lo general, la responsabilidad de los comisarios es individual e interna y, por excepción, solidaria y externa.

SOCIEDAD EN COMANDITA POR ACCIONES
Capítulo XI SOCIEDAD EN COMANDITA POR ACCIONES

Competencias: 1.- Conocer el campo las características de una Sociedad en Comandita por Acciones. 2.- Identificar los derechos y obligaciones de los socioes en una Sociedad en Comandita por Acciones. 3.- Reconocer cada uno de los órganos de la Sociedad en Comandita por Acciones; así como sus funciones. 4.- Conocer las causas por las que se disuelve una Sociedad en Comandita por Acciones. 5.- Conocer lo que sucede cuando una Sociedad en Comandita por Acciones entra en quiebra.

Contenido: 11.1 Definición 11.2 Derechos y Obligaciones de los Socios. 11.3 Órganos de la Sociedad. 11.4 Disolución y Liquidación de la Sociedad. 11.5 Quiebra 11.6 Cuestionario de Autoevaluación.

11.1 DEFINICIÓN

La Sociedad en Comandita por Acciones es una sociedad mercantil de capital fundacional que existe bajo una razón o una denominación social y se compone de uno o varios socios comanditados que responden de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente, de las obligaciones sociales, y de uno o varios comanditarios que únicamente están obligados al pago de sus acciones. Cabe señalar que a la Sociedad en Comandita por Acciones le son aplicables tanto las reglas relativas a la sociedad anónima, como algunas reglas de las sociedades en nombre colectivo y en comandita simple. Sociedad Mercantil. La Sociedad en Comandita por Acciones es una sociedad mercantil por declaración expresa de la Ley General de Sociedades Mercantiles, a la que son aplicables todos los conceptos generales de las demás sociedades mercantiles. La Sociedad en Comandita por Acciones no es una modalidad de la sociedad en comandita simple, ni tampoco de la sociedad anónima, sino una especie nueva que incorpora elementos de una y de la otra. Capital Fundacional. La constitución de la Sociedad en Comandita por Acciones está sujeta a las reglas relativas a la sociedad anónima (art. 208, LGSM). En consecuencia, debemos concluir que se trata de una sociedad de capital fundacional; es decir, de una sociedad cuyo capital social no debe ser menor a cincuenta mil pesos y debe estar íntegramente suscritos y cuyas acciones deben estar exhibidas en 20%, sin son pagaderas en numerario, o en su totalidad, si son pagaderas con bienes distintos del numerario. Razón o Denominación Social. La Sociedad en Comandita por Acciones puede existir bajo una razón social que se formará con los nombres de uno o más socios comanditados, seguidos por las palabras y compañía u otras equivalentes, cuando en ellas no figuren los de todos (art. 210, LGSM). Responsabilidad Desigual de los Socios. Como se infiere de la propia definición legal, la responsabilidad de los socios es desigual, ya que los comanditados responden de las obligaciones sociales subsidiaria, ilimitada y solidariamente, en tanto que los comanditarios solo responden por el pago de sus aportaciones.

Capital Social en Acciones. El capital de la Sociedad en Comandita por Acciones, se divide en esa clase de títulos de valor (acciones), cuyas características son idénticas a las de las acciones de la anónima.

11.2 DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS SOCIOS Derechos y Obligaciones. Los socios de la Sociedad en Comandita por Acciones gozan de los mismos derechos y reportan iguales obligaciones que los accionistas de la anónima. En virtud de que la administración de la sociedad está reservada por la Ley General de Sociedades Mercantiles a los comanditados, los comanditarios no tienen derecho a participar directamente en la gestión de los negocios sociales, ni aun con el carácter de apoderados de los administradores. Prohibiciones. Los comanditarios no pueden participar en la gestión de los negocios sociales porque la Ley General de Sociedades Mercantiles les impone expresamente la prohibición de inmixtión (art. 54 y 211, LGSM). La contravención a esta prohibición obliga solidariamente a los socios comanditarios para con los terceros, por todas las operaciones de la sociedad en que hayan tomado parte y aun por las operaciones en que no hayan tomado, si habitualmente han administrado los negocios de la sociedad (art. 55, LGSM).

11.3 ÓRGANOS DE LA SOCIEDAD Los órganos de la Sociedad en Comandita por Acciones son exactamente los mismos que los de la sociedad anónima, es decir: la asamblea de accionistas, los administradores y los comisarios.

11.4 DISOLUCIÓN Y LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD Disolución. Las Sociedades en Comandita por Acciones se disuelven por las

mismas causas que las sociedades anónimas; pero, además, por causa de muerte, incapacidad, exclusión o retiro de uno de los socios comanditados o porque el contrato social se rescinda respecto a uno de ellos (arts. 230 y 231, LGSM). Sin embargo, la sociedad no se disolverá por causa de muerte de él o los socios comanditados si en el contrato social se pacta que la sociedad continúe con sus herederos (arts. 32 y 211, LGSM). Liquidación. La liquidación de la Sociedad en Comandita por Acciones está sujeta a las reglas de liquidación de la sociedad anónima, especialmente en lo que corresponde a la distribución del haber social (art. 247, LGSM).

11.5 QUIEBRA De los Socios. La quiebra de los socios comanditados motiva la rescisión del contrato social respecto del fallido (art. 50, LGSM), lo cual puede motivar la disolución y liquidación de la sociedad por causa de que el número de accionistas llegue a ser inferior a dos. Por tener estatus de socios capitalistas, la quiebra de los comanditarios no es causa de rescisión del contrato social respecto de ellos, porque no le son aplicables las disposiciones del artículo 50. De la Sociedad. La quiebra de la sociedad determina que los accionistas comanditados sean considerados, para todos los efectos legales quebrados, habida cuenta que son ilimitadamente responsables de las obligaciones sociales. Por lo que se refiere a los accionistas comanditarios, la quiebra de la sociedad no conlleva la quiebra de éstos, quienes en todo caso solo se verán afectados hasta por el importe de sus aportaciones.

domingo, enero 01, 2006

XXXVI.- FIDEICOMISO

36.1 DEFINICIÓN De acuerdo al artículo 381 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, el fideicomiso es un contrato por virtud del cual, el fideicomitente transmite a una institución fiduciaria la propiedad o la titularidad de uno o más bienes o derechos, según sea el caso, para ser destinados a fines lícitos y determinados, encomendando la realización de dichos fines a la propia institución fiduciaria. Esta definición nos muestra que las características principales de un fideicomiso son: · Consiste en el desprendimiento y afectación de parte de un patrimonio, ala realización de un fin. · En consecuencia implica, una transmisión real de los bienes afectados. · El fin perseguido debe ser lícito y determinado. · La realización del fin no queda a cargo de aquel que se despendió de los bienes, sino de aquel a quien se transmitieron, en todo caso una institución fiduciaria. · La obtención de tal fin podrá o no tener un destinatario específico, que en la materia se denomina fideicomisario.

36.2 TIPOS Los sitintos tipos de fideicomiso se pueden clasificar

de la siguiente manera: · Fideicomisos de Garantía § Créditos · Valores de Renta Fija o Variable · Inmuebles · Efectivo · Otros § Depósitos · Fideicomisos de Administración § Créditos · Valores de Renta Fija o Variable · Inmuebles · Efectivo · Otros § Testamentarías § En Mandato · Tesorería. Pago de dividendos, modificaciones de capital, libros sociales, etc. · De Representación Común. Emisión de obligaciones, de certificados de participación, etc. § Beneficencia o Asistencia Social. · Fideicomisos de Inversión § De Crédito

· A Insituciones de Crédito · A Actividades Empresariales y Empresas Privadas § En Valores · En Cuenta Corriente con el Banco de México · De Renta Fija · De Renta Variable § En Inmuebles · Toda Clase de Situaciones Inmobiliarias · De Inversiones Extranjeras § De Beneficio (para empresas) · Fondos de Ahorro · Planes de Pensiones · Planes de Jubilación § Otros · Sobre Contratos de Seguro · Sindicatura de Quiebra y Suspensión de Pagos · En Efectivo

· Otros Fideicomisos de Objetos Diversos

36.3 PATRIMONIO FIDEICOMETIDO El patrimonio que se creó voluntariamente del desprendimiento que hizo el fideicomitente de parte del suyo, implica una trasmisión de propiedad, pero no en términos civiles, sino fiduciarios; lo que significa que el interés de dicha transmisión no es la

trasnmisión en sí misma, sino la consecución de un fin ulterior, para lo cual es indispensable que el fideicomitente de deshaga de su propiedad civil directa y al mismo tiempo la transmita a un fiduciario para que la sostenga, defienda y desahogue, pero sólo de manera exclusiva en los términos de las órdenes dictadas en por el fideicomitente en el acto de creación. El patrimonio de un fideicomiso es autónomo, esto es, en el aspecto jurídico, independiente de cualquier otro (incluidos, en primer lugar, el del fideicomitente y el fiduciario), pero se encuentra bajo la titularidad y dirección exclusiva del fiduciario, tan sólo con el Interés de que llegue a un fin ulterior. El fiduciario es el titular del patrimonio autónomo conformado por los bienes del fideicomiso. Esto implica que el fiduciario tiene todos los derechos y acciones sobre esos bienes que se requieren para obtener el cumplimiento de los fines pactados. El patrimonio fideicometido es organizado y administrado por el fiduciario, que actúa a través de un representante que se denomina delegado fiduciario.

36.4 FIDEICOMITENTE Rafael De Pina lo define como la "persona física o moral que constituye un fideicomiso, para destinar ciertos bienes o derechos a la realización de un ilícito

y determinar y en carga dicha realización a una institución fiduciaria".[1] En otras palabras, el fideicomitente es la persona titular de los bienes o derechos, que transmite a la fiduciaria, para el cumplimiento de una finalidad lícita y, desde luego, debe tener la capacidad jurídica para obligarse y para disponer de los bienes. Solo pueden ser fideicomitentes las personas con capacidad para transmitir la propiedad o la titularidad de los bienes o derechos objeto del fideicomiso, según sea el caso, así como las autoridades judiciales o administrativas competentes para ello (art, 384 LGTOC). Dentro del fideicomiso, el fideicomitente tiene los siguientes derechos: · Reservarse los derechos que estime pertinentes en el acto constitutivo. · Designar a uno o varios fideicomisarios. · Designar a uno o varios fiduciarios. · Nombrar Comité Técnico. · Modificar el fideicomiso (sí se reservó ese derechos). · Supervisión del fideicomiso · Requerir cuentas al fiduciario.
[

· Transmitir sus derechos de fideicomitente (sí se reservó esa facultad). · Revocar o terminar el fideicomiso (si se reservó ese derecho). · A que le sean devueltos los bienes dados en fideicomiso en caso de imposibilidad de ejecución o que se le entreguen los remantes una vez ejecutado el fideicomiso. También dentro del fideicomiso, las obligaciones del fideicomitente son: · Pagar los gastos que origine la constitución y el manejo del fideicomiso. · Pagar los honorarios fiduciarios. · En caso de que se transmitan inmuebles, estará obligado al saneamiento en caso de evicción. · Colaborar con el fiduciario en el cumplimiento del fin, cuando para ello sea necesaria dicha colaboración.

36.5 FIDUCIARIO El fiduciario “es la institución de crédito que tiene autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para actuar como tal”[2]. Regularmente son los bancos los que se desempeñan
[

como fiduciarios, pero además, también lo pueden ser las aseguradoras, las afianzadoras, las casas de bolsa, las sociedades financieras de objeto limitado y los almacenes generales de depósito, de conformidad con sus leyes respectivas. Es importante mencionar que las personas físicas no pueden desempeñarse como fiduciario. La designación del fiduciario es hecha por el fideicomitente al constituir el fideicomiso. No obstante, en caso de que al constituirse el fideicomiso no se designe nominalmente la institución fiduciaria, se tiene por designada la que elija el fideicomisario o, en su defecto, el juez de primera instancia del lugar en que se estuvieren ubicados los bienes, de entre las instituciones expresamente autorizadas conforme a la ley. La institución fiduciaria no puede excusarse o renunciar su encargo sino por causas graves a juicio de juez de primera instancia del lugar de su domicilio (art. 391, LGTOC). La institución fiduciaria tiene todos los derechos y acciones que se requieran para el cumplimiento del fideicomiso, salvo las normas o limitaciones que se establezcan al efecto, al constituirse el mismo; estará obligada a cumplir dicho fideicomiso conforme al acto constitutivo; y deberá obrar siempre como buen padre de familia, siendo responsable de las pérdidas o menoscabos que los bienes sufran por su culpa.

Para poder levar acabo el fideicomiso, el fiduciario

cuenta con las siguientes facultades: · Las que se señalen en el acto constitutivo y que pueden ser: realizar actos de dominio, enajenar, permutar, transferir propiedad, administrar u obtener créditos y gravar, en su caso, arrendar y realizar reparaciones y mejoras. · Disponer de lo necesario para la conservación del patrimonio. · Actuar en los juicios relativos al fideicomiso y otorgar en ellos, mandato para pleitos y cobranzas. · Cobrar honorarios y erogar los gastos inherentes al fideicomiso.

Dentro del fideicomiso el fiduciario tiene las obligaciones siguientes: · Ceñirse y ajustarse a los términos del contrato constitutivo para cumplir la finalidad. · Aceptar el fideicomiso, esto no es una obligación, sino una potestad del fiduciario, pues no se puede obligar conforme a nuestro régimen jurídico a ningún fiduciario, a que acepte un fideicomiso determinado; aunque una vez que lo acepta, tiene la obligación de continuarlo. · Conservar y mantener los bienes.

· Llevar contabilidad por separado, para cada fideicomiso. · Cumplir las obligaciones fiscales derivadas del fideicomiso. · Realizar sus actividades mediante un delegado fiduciario, únicamente podrán delegarse aquellas funciones que se consideren secundarias que no implican facultades de mando, decisiones o actos discrecionales. · Guardar el secreto fiduciario, que es más estricto que el secreto bancario en general. · Presentar y rendir cuentas. · Invertir los fondos ociosos en valores aprobados por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. · Acatar las órdenes del Comité Técnico, cuando exista éste.

Dentro de la figura del fideicomiso, el fiduciario tiene las siguientes prohibiciones: · En los fideicomisos de inversión, no puede responder a los fideicomitentes, mandantes o comitentes del incumplimiento de los deudores, por los créditos que se otorguen de los emisores, por los valores que se adquieran, salvo que sea su culpa (art. 106, fracc. XIX, LIC).

· Administrar fincas rústicas, a menos que hayan recibido la administración para distribuir el patrimonio entre herederos, legatarios, asociados o acreedores, o para pagar una obligación o garantizar su cumplimiento con el valor de la misma finca o de sus productos, y sin que en estos casos la adquisición exceda del plazo de dos años (art. 106, fracc. XIX, LIC). · Celebrar operaciones con la propia institución en el cumplimiento de fideicomisos, mandatos o comisiones (art. 106, fracc. XIX, LIC). · Utilizar fondos o valores de los fideicomisos, mandatos o comisiones destinados al otorgamiento de créditos, en que la fiduciaria tenga la facultad discrecional, en el otorgamiento de los mismos para realizar operaciones en virtud de las cuales resulten o puedan resultar deudores personas directamente vinculadas con el fideicomiso y que no sean fideicomisarios (art. 106, fracc. XIX, LIC). · Contratar fideicomisos secretos (art. 394, LGTOC). · Contratar fideicomisos en los cuales el beneficio se conceda a diversas personas sucesivamente que deban sustituirse por muerte de la anterior, salvo el caso de que la sustitución se realice a favor de personas que estén vivas o concebidas ya, a la muerte del fideicomitente (art. 394, LGTOC). · Contratar fideicomisos cuya duración sea mayor a 50

años (art. 394, LGTOC).

36.6 FIDEICOMISARIO Fideicomisario “es la persona que recibe el beneficio (no siempre existente) del fideicomiso, o la que recibe los remanentes una vez cumplida la finalidad”[3]. Conforme a lo señalado por el artículo 383 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito pueden ser fideicomisarios las personas físicas o morales que tengan la capacidad (de goce y/o ejercicio) necesaria para recibir el provecho que el fideicomiso implica. Sin embargo, hay excepciones que imposibilitan a determinada persona o sector de personas para ser fideicomisarias y por ende, para aprovechar el beneficio del fideicomiso. Estas personas son: · Extranjeros. Los extranjeros no pueden ser fideicomisarios en un fideicomiso que recaiga sobre bienes o acciones de una empresa cuyo objeto social esté considerado dentro de las áreas estratégicas que se señalan en el artículo 5º o en las actividades económicas y sociedades que se mencionan en el artículo 6º, de la Ley de Inversión Extranjera, o bien, accionistas en un porcentaje mayor al previsto en el artículo 7º del propio ordenamiento considerando la posibilidad de porcentajes mayores en los términos de los artículos 8º y 9º de la referida ley, puesto que la

[

ley les prohíbe ser titulares de esas acciones. Por otro lado, conforme a lo estipulado en la última parte del primer párrafo de la fracción I del artículo 27 constitucional, los extranjeros no podrán adquirir la propiedad o dominio directo sobre tierra y agua que se encuentren en una faja de 100 kilómetros a lo largo de la frontera y de 50 en las playas. De donde se infiere que los extranjeros no podrán adquirir tal propiedad o dominio directo en virtud de un fideicomiso en el cual pudieran tener el carácter de fideicomisario, por lo que se limitarán a tan sólo a usar o disfrutar de tales bienes y estarán imposibilitados legalmente para exigir del fiduciario la transmisión de los mismos a su favor. · Asociaciones Religiosas. Tendrán capacidad para adquirir, poseer o administrar, exclusivamente los bienes que sean indispensables para su objeto, con los requisitos que establezca la ley. · Fiduciarios. Son nulos los fideicomisos en lo que, en el acto constitutivo, se designa a una misma institución de crédito para que simultáneamente y en el mismo negocio, ostente el cargo de fiduciaria y el carácter de fideicomisario.

El fideicomisario tiene los siguientes derechos, los cuales están limitados por el acto constitutivo: · Recibir rendimientos o los remanentes que queden después de la extinción del fideicomiso, salvo pacto en contrario.

· Exigir rendición de cuentas. · Modificar el fideicomiso, si es irrevocable por parte del fideicomitente. · Transferir sus derechos de fideicomisario. · Revocar y dar por terminado anticipadamente el fideicomiso, si así se prevé en el acto constitutivo.

Las obligaciones del fideicomisario son las siguientes: · Pagar impuestos, derechos, y multas que se causen con la ejecución del fideicomiso. · Pagar los gastos que se causen en la ejecución y extinción del fideicomiso. · Pagar los honorarios fiduciarios. Según lo dispuesto por el artículo 382 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, el fideicomiso será válido aunque se constituya sin señalar fideicomisario, siempre que su fin sea lícito y determinado. No existe objeción legal para que el fideicomitente adquiera el carácter de fideicomisario en un fideicomiso por él constituido. En un contrato de fideicomiso puede consignarse un

solo fideicomisario, es decir una sola persona en cuyo beneficio el fiduciario llevará a cabo el cumplimiento de los fines del fideicomiso, pero puede también darse el caso de que se señale una pluralidad, es decir, dos o mas fideicomisarios.

36.7 COMITÉ TÉCNICO De acuerdo con lo estipulado en el tercer párrafo del artículo 80 de la Ley de Instituciones de Crédito, en el acto constitutivo del fideicomiso, o en sus reformas, se podrá prever la formación de un comité técnico, dar reglas de funcionamiento y fijar sus facultades, debiendo la institución fiduciaria obrar de acuerdo con los dictámenes de este comité, en cuyo caso quedará libre de toda responsabilidad. Este artículo ya no prevé que la facultad de instituir al comité técnico corresponda al fideicomitente; sin embargo, se estima que a éste sigue correspondiendo, inicialmente, tal derecho, toda vez que él es el creador del fideicomiso. Ello no obsta, sin embargo, para que su constitución pueda ser consecuencia de la voluntad única del fideicomisario o de un acuerdo de voluntades entre el fideicomitente y fideicomisario. Aún cuando no existe límite en la cantidad de personas que deben integrar el comité, es sin embargo aconsejable que su número no sea muy grande, toda vez que esto podrán perjudicar en vez de beneficiar su funcionamiento[4]. Es importante que en el acto de su creación se dejen perfectamente establecidas las reglas de su
[

actuación, señalando la frecuencia con que el comité sesionará, la manera en que se tomarán las decisiones, la forma en que éstas deban comunicarse al fiduciario, los honorarios que pueden llegar a percibir los miembros del comité, etc.

36.8 FORMA El artículo 387 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito señala que el fideicomiso debe siempre constar por escrito, por ende, no existen los fideicomisos hechos constar de manera verbal; es decir, invariablemente el fideicomiso se hará constar pro escrito. Para el derecho mexicano existen dos tipos de contratos escritos: · Los que se celebran en escrito privado. · Los que se celaban a través de escritura pública. Escrito privado es aquél que celebran las partes sin que se requiera, para su validez, la presencia de un notario público en el momento de su celebración. Existen ciertos fideicomisos que pueden ser celebrados o hechos constar en escrito privado, éstos son: · Aquellos cuya materia esté constituida únicamente por bienes muebles incluyendo el dinero. · Aquellos cuya materia esté constituida por bienes inmuebles o derechos reales sobre ellos, sólo si el valor del inmueble es inferior a 7,001 salarios

mínimos en Baja California (365 en el D.F.)

Respecto a qué fideicomisos se constituyen en escritura pública, tenemos que: · Todos aquellos cuya materia esté constituida por bienes inmuebles o derechos reales sobre ellos, si el valor del inmueble es superior a 7,000 salarios mínimos en Baja California (365 en el D.F.). · Todos aquellos que por disposición legal deban revestir esta formalidad.

36.9 FINES El fin del fideicomiso es el objetivo que se busca con la celebración del contrato. Son los intereses privados o públicos que se buscan satisfacer con el establecimiento del fideicomiso. Frecuentemente se confunde el objeto o fin de un contrato con el objeto material del mismo. El objeto físico de un contrato lo puede ser un bien inmueble o un bien mueble –comprendiéndose aquí los derechos--; pero el objeto o fin del contrato en última instancia, será un acuerdo de voluntades que engendra vínculos obligatorios. El fin del fideicomiso debe ser lícito y determinado, es decir, no debe ser contrario a las leyes o a las buenas costumbres y debe especificar concretamente en qué ha de consistir.

36.10 EXTINCIÓN DEL FIDEICOMISO Existen diversas causas por las cuales un fideicomiso se extingue. De éstas, algunas están previstas en el artículo 392 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito y otras no se encuentran específicamente consignadas en la Ley. Las casuas de extinción son las siguientes: · Porque se realiza el fin para el cual fue constituido. · Porque el fin se hace imposible. · Por hacerse imposible el cumplimiento de la condición suspensiva de que dependa o no haberse verificado dentro del término señalado al constituirse el fideicomiso o, en su defecto, dentro del plazo de 20 años siguientes a su constitución. · Por haberse cumplido la condición resolutoria a que haya quedado sujeto. · Por convenio expreso entre el fideicomitente y el fideicomisario. · Por revocación hecha por el fideicomitente cuando éste se haya reservado expresamente ese derecho al constituirse el fideicomiso. · Por ser imposible la sustitución del fiduciario.

· Por cumplimiento del término o plazo al que se sujeta el fideicomiso. · Por destrucción de los bienes fideicomitidos. · Por renuncia del fideicomisario. · Por expropiación de los bienes fideicomitidos. · Por quiebra del fiduciario. · Por revocación de la autorización o por disolución o liquidación del fiduciario. · Por confusión de la calidad de fideicomisario y fiduciario.

Una vez que el fideicomiso se extingue, en algunos casos los bienes deben ser entregados al fideicomitente o a sus herederos, aunque en la mayoría de los casos al producirse la extinción, los bienes que forman el patrimonio deben ser entregados al fideicomisario, puesto que el fideicomiso se creó, precisamente para su beneficio.
martes, octubre 18, 2005

XXIX OBLIGACION SOCIETARIA
Para el desarrollo normal de sus actividades cotidianas la sociedad anónima requiere dinero. El día que una sociedad anónima inicia operaciones sólo dispone del que aportaron los socios en la fundación del capital; ese dinero contablemente se denomina capital de trabajo, porque es el eje en torno al cual van a girar la totalidad de las

operaciones iniciales y ulteriores. En efecto, si un socio vende sus acciones el nuevo le pagará su valor y el capital de trabajo permanecerá siendo el mismo; es probable que la sociedad ni siquiera se llegue a enterar, porque recuérdese que esta sociedad es anónima. A partir de su constitución la sociedad paga sus empleados y proveedores, fabrica sus productos, elabora sus servicios y, en suma, ejerce el comercio, pero ya no sólo con el capital fundacional sino principalmente con el dinero que recibe de la venta de sus productos o servicios; y ese ingreso, además de que debe ser suficiente para financiar su operación, debe ser mayor que su egreso para que, una vez pagado el impuesto, lo divida entre los socios que arriesgaron su dinero, por haber sido justamente ese el interés que tuvieron en hacerlo. Pues bien, hay ocasiones en que por diversos motivos, como puede ser sus planes de crecimiento, la oportunidad de hacer negocios extraordinarios o incluso la presencia de crisis de tesorería, cobranza, etcétera, el dinero del que dispone la sociedad, tanto el capital aportado como en dinero captado por ventas, es insuficiente y entonces enfrenta la necesidad de allegarse más. Las preguntas son cómo y, principalmente, de quién. Dentro de las múltiples alternativas que tiene una sociedad anónima para allegarse dinero fresco existe una muy eficiente, porque está largamente organizada de manera plena por la ley y porque es ampliamente conocida por la práctica mexicana; es decir, es una verdadera herramienta de trabajo. Esta alternativa es la emisión de obligaciones[1], que se realiza mediante la emisión de títulos denominados, precisamente, obligaciones que representan la participación individual de sus tenedores (denominados obligacionistas) en un crédito colectivo constituido a cargo de la sociedad (art. 208, LGTOC) el cual corresponde al dinero ingresado
[

masivamente por la compra de los títulos. En ciertos casos las obligaciones se pueden convertir en acciones. Un obligacionistas tiene interés en la renta fija que le ofrece la emisora y, eventualmente, en la utilidad que podría representar vender la obligación a un precio superior al que le costó. No todas las sociedades anónimas pueden aspirar a colocar obligaciones en el mercado bursátil, pues para ello deben reunir elementos y características propias de las empresas fuertes; en consecuencia, la deuda por emisión de obligaciones es por lo general tan grande que sólo se puede pagar con ingresos, igualmente grandes, obtenidos en un plazo muy breve, por tanto, sólo en la medida en que esto sea posible se justifica la emisión de obligaciones. En la emisión de obligaciones, los obligacionistas tienen derecho a participar en la toma de ciertas decisiones.

29.1 EL ACTA DE EMISIÓN. La Categoría de Valor Bursátil De acuerdo con la Ley del Mercado de Valores, ley que organiza las cosas bursátiles, las obligaciones son valores. En efecto, por una parte, les otorga esa característica expresamente, y, por otra, señala que los títulos emitidos en masa son valores. Ciertamente las obligaciones sólo pueden permitirse en serie. Luego, este título debe cumplir con dos tipos de requisitos, a saber: los aplicables a los valores bursátiles colocables entre el gran público, y los establecidos por la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito para los títulos cambiarios en general. La más importante de las reglas bursátiles consiste en que las obligaciones deben inscribirse en el instituto de valores, es decir, la primera regla es que son títulos registrables.

Cuando la asamblea extraordinaria de la sociedad anónima decide hacer una emisión de obligaciones, debe hacerlo por declaración unilateral en acta protocolizada ante notario público, y debe ser inscrita por el representante común, en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio de lugar donde estén ubicados los bienes inmuebles, cuando la garantía ofrecida sea inmobiliaria o en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio del domicilio social, en el caso de una garantía diferente. El acta de protocolo debe contener los siguientes datos (art. 213, LGTOC): · Datos de la emisora. La denominación, el objeto social y el domicilio social de la emisora; el importe del capital pagado, así como el uso de sus activo y pasivos, de acuerdo con el balance que haya practicado con la ocasión de la emisión, el cual deberá estar certificado por contador público; un extracto de la asamblea en la que se haya votado la emisión; y el acta del consejo en la que se haya votado la emisión; y el acta del consejo en el que se haya designado a la o las personas que deban suscribir la emisión y los títulos. · Datos de la emisión. El importe total de la emisión, con especificación del número y el valor nominal de cada una de las obligaciones que se vayan a emitir; el tipo de interés pactado; el término señalado para el pago del interés y del capital; las condiciones para efectuar la amortización; y la fecha y el lugar de pagos. · Datos de la garantía. En su caso, la especificación de las garantías especiales que se consignen para la emisión, así como la especificación de todos los requisitos legales necesarios para la adecuada formalización de tales garantías.

· Datos de la aplicación de los recursos. La especificación detallada del empleo que se pretende dar a los fondos que se vayan a tener con la emisión. · Datos del representante y la asamblea. La designación del representante común de los obligacionistas y la aceptación del cargo, (generalmente lo es una casa de bolsa o un banco, o incluso una agrupación financiera), así como la declaración bajo protesta de la veracidad y autenticidad de los acontecimientos que se dan respecto a la celebración del asamblea de obligacionistas.

Formalizada en esta forma la declaración unilateral de voluntad, los consejeros que hayan sido autorizados para ello desarrollan, brevemente, expuesto, el siguiente itinerario: · Impresión. Imprimen y suscriben las obligaciones. · Inscripción. Las inscriben en el Registro Nacional de Valores (art. 208, LGTOC). · Intermediación. Simultáneamente celebran un contrato, indispensable para la colocación de valores bursátiles, con algún intermediario (casa de bolsa) quien, para serlo, también debe tener inscrito en el Registro Nacional de Valores, un contrato de intermediación. · Contratación. Por virtud de este contrato, la emisora y la casa de bolsa convienen los términos y las condiciones en que intervendrán cada una (comisión, desahogo de trámites administrativos, etc.). · Depósitos. Las obligaciones se depositan físicamente en una institución para el depósito de valores (art. 57, LMV).

· Colocación. Concluidos estos cinco pasos (impresión, registro, intermediación, contratación y depósito), mediante el sistema de mercadotecnia, y propaganda y publicidad que decidan en concierto, tanto los autorizados por la emisora como el agente intermediario, siempre que tal sistema haya sido autorizado por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (art. 5, LMV), y contenga resumidamente los datos del acta de emisión; pondrán a la venta las obligaciones. La persona atraída por la publicidad, (ya que esta es una operación sostenida exclusivamente en los más simples mecanismos de la oferta y la demanda), ya sea por el tipo de interés ofrecido, por el plazo de amortización, por el tipo de garantía o por el prestigio del emisora, acudirá al domicilio de la casa de bolsa intermediaria que se haya señalado para ello en la publicidad y pagará el dinero correspondiente al número de obligaciones que desee adquirir. Contra su dinero recibirá, no las obligaciones en sí misma, porque como ya vimos, éstas se depositan en una institución para el depósito de valores, sino que reciben uno de dos documentos representativos: · un certificado de compra emitido por la casa de bolsa intermediaria (es lo que sucede con más frecuencia), o · una constancia no negociables de depósito emitida por la institución para el depósito de valores en que se ha dejado físicamente el documento. De manera sucinta, la emisión de obligaciones consiste, por así decir, en la ayuda financiera que solicita una sociedad anónima al público general, compatible con el consentimiento de distintos individuos que aceptan prestarle por el atractivo que les representa el inetrés, el plazo, su prestigio o las tres cosas, mediante la entrega de una

mínima parte de la gran suma de la emisora requiere.

29.2 REQUISITOS LITERALES Y CARACTERÍSTICAS Las características documentales de la obligación son las siguientes: · Deben ser nominativas, al igual que sus cupones. · Deben emitirse en denominaciones de 100.00 pesos como mínimo, o sus múltiplos. · El total de cada emisión no podrá ser mayor al total del activo neto de la emisora que aparezca en el balance levantado para la emisión. En contabilidad, el concepto de activo neto de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito (art. 2012, LGTOC) se interpreta como capital contable; y por capital contable, se entiende el capital social totalmente exhibido sin pérdidas acumuladas y con utilidades capitalizadas. · Aún cuando la garantía de la emisión sea hipotecaria, las obligaciones se considerarán bienes muebles, por lo que su titular podrá solicitar crédito contra la garantía prendaría que significa la obligación en sí misma. · Cada obligación lleva adheridos cupones destinados a permitir el cobro de los intereses y el capital. · Las acciones para el cobro de los cupones y de los intereses vencidos prescriben en tres años desde su vencimiento; y las acciones para el cobro de las obligaciones en cinco años desde los plazos estipulados para realizar la amortización.

· Finalmente, son aplicables a las obligaciones societarias los principios generales de la teoría general del título de crédito. Las obligaciones deben reunir, como cualquier título de crédito, una cierta literalidad para que no pierdan su eficacia en tanto tales. Esa literalidad es la siguiente (art. 210, LGTOC): · Denominación, objeto y domicilio de la sociedad. · Importe del capital pagado de la emisora y el de su activo y pasivo según el balance practicado para la emisión. · El importe de la emisión con expresión del número y valor de cada obligación. · El número de la obligación con especificación de la serie a la que pertenece. · El tipo de interés pactado. · El término señalado para el pago del interés y el capital, así como los plazos y manera en que habrán de amortizarse. · La especificación de las garantías especiales que se constituyan para la emisión con la expresión de su registro en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio. · La firma de los administradores de la emisora que hayan sido autorizados al efecto. · La firma del representante común de los obligacionistas.

29.3 ELEMENTOS PERSONALES

El mecanismo de la obligación societaria demanda la participación de cuatro entidades a saber: · La sociedad emisora (la deudora). · Los obligacionistas individualmente considerados (los acreedores). · La asamblea de obligacionistas (colegio de acreedores). · El representante común de la asamblea. A cada elemento, le asisten y competen diferentes derechos y obligaciones. Brevemente veremos cada uno. La Sociedad Emisora. En primer término, la sociedad deudora tiene el derecho de exigir la cantidad que ampara cada obligación, a partir del momento en que la adquiera algún interesado; en efecto, debe recibir la cantidad incorporada contra la entrega del título que la represente. Asimismo, le asiste el derecho elemental de todo deudor cambiario, consistente en que no debe pagar más de lo literalmente pactado, y exactamente en la forma convenida. Su principal obligación es el pago del capital y el interés pactado, a cada obligacionista. Pero tiene, además, otras importantes obligaciones de no hacer, que aparentemente son contradictorias de la regla según la cual, los obligacionistas no son socios: · La emisora no puede reducir su capital social sino en una proporción igual al reembolso que haga sobre las obligaciones emitidas. · No podrá cambiar su objeto, domicilio o denominación sin

el consentimiento del asamblea de obligacionistas. · Durante la vigencia de la emisión, la sociedad deudora no podrá tomar ningún acuerdo que perjudique los derechos de los obligacionistas, derivados de las bases establecidas para la conversión. Estas reglas de no hacer, de tono casi corporativo, no contradicen a la regla de que el obligacionista no es socio sino que están destinadas a procurar continuidad y estabilidad en las circunstancias y factores que reunía la sociedad emisora en el momento de la emisión, que podrían haber sido los principales atractivos de seriedad para los obligacionistas potenciales, y que, por tanto, su permanencia se debe proteger porque, de cambiar, tal vez también cambiaría el ánimo de las personas que en su momento estuvieron dispuestas a arriesgar su dinero prestando sólo a la sociedad, con diferencia de que ya no se podrán retractar. Con el único objeto de ilustrar lo que podría suceder si la emisora pudiera cambiar las bases de la conversión, su domicilio, su capital social, etc., después de la emisión, es decir, de no existir estas limitaciones de no hacer, simplemente diremos que se podría dar lugar a un gran engaño. Recordemos que uno de los principales factores de decisión en la compra de un obligación es el prestigio y la seriedad de la emisora.

Los Obligacionistas. Por su parte, los obligacionistas individualmente considerados tienen el derecho fundamental de participar con el carácter de acreedores en el crédito colectivo constituido a cargo de la emisora, para cuyo cobro, tanto de capital como intereses, deberán legitimar su calidad de propietarios y cumplir con las condiciones establecidas por el acta de emisión, ya que, en el momento de la adquisición, quedaron sometidos a ella.

Respecto a las acciones judiciales que le asisten a cada obligacionistas, cabe precisar que tienen las que corresponden a cualquier acreedor cambiario (art. 228, LGTOC), las cuales pueden enderezar de forma individual excepto los siguientes casos: · Cuando pretendan intentar acción por incumplimiento en las formalidades del acto emisión, por falta de pago de cupones vencidos. · Por defectos en medidas conservatorias, no podrá intentar el interesado en lo individual, si el representante común ya promovió la acción correspondiente en favor de la totalidad de la asamblea (art. 223, LGTOC), supuesto en el cual deberán de litigar en consorcio, representados, justamente, por el común.

La Asamblea General. Es un órgano típico de representación y defensa de intereses comunes. Representa el conjunto de los obligacionistas y de las decisiones que adopten en su seno; y siempre que se tomen en los términos de ley, obligarán a los ausentes incidentes de forma similar a la asamblea de la sociedad anónima, al paso que, de acuerdo con la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, la Ley General de Sociedad Mercantiles la suple en materia de asambleas. Deberá reunirse siempre que sea convocada por el representante común, por lo menos con diez días de antelación, mediante publicación en el Diario Oficial de la Federación y en uno de los periódicos de mayor circulación del domicilio de la emisora; en ella, deberán expresarse los puntos que se tratarán en la asamblea. Igualmente, puede ser convocada por el juez del mismo domicilio, cuando el representante común haya sido requerido para convocar a

asamblea, por cuando menos el 10% del total de obligaciones y no lo haya hecho (art. 228, LGTOC). La asamblea se considerará legalmente instalada en primera convocatoria si está presente un mínimo de la mitad de las obligaciones, y en segunda, con cualquiera que sea el número de las presentes. Las decisiones serán válidas cuando se aprueben por mayoría simple, excepto los siguientes cuatro casos en los cuales se requiere que esté presente el 75% de las obligaciones en circulación, y las decisiones las apruebe cuando menos la mitad de los asistentes, más uno (art. 220, LGTOC): · Cuando trate de la designación de representante común. · Cuando trate de la revocación de la designación del representante común. · Cuando trate del consentimiento u otorgamiento de prórrogas o esperas a la emisora o de la introducción de cualquier otra modificación en el acta de emisión. · La asamblea será presidida por el representante común y en ella, los obligacionistas tendrán derecho a tantos votos como les corresponda, computando ser un voto por cada obligación de las de menor denominación que se hayan emitido.

El Representante Común. Este elemento, de máxima importancia en el desarrollo de los negocios de los obligacionistas, es el representante de la totalidad de los acreedores constituidos en asamblea o individualmente; es decir, es el representante del colegio de acreedores. Puede ser obligacionistas o no, pero en la práctica generalmente funge como tal un agente intermediario; por ejemplo, una

casa de bolsa aunque también es frecuente que lo sea un banco porque, en efecto, está autorizado para ello. El representante común es designado, por la propia sociedad emisora, desde el momento de la protocolización del acta de emisión, pero una vez aceptado y protestado su cargo, el representante puede ser designado o removido por la propia asamblea de obligacionistas; igualmente, puede ser designado por los representantes ordinarios o especiales del banco nombrado en su caso, para desempeñar tal cargo. Es importante decir que en función de que los principales beneficios y ventajas de la emisión de obligaciones, en tanto que operación de financiamiento, son en favor de la sociedad emisora, la retribución del representante común, todos los gastos del emisión y todos aquellos costos que sean necesarios para el ejercicio de las acciones conservatorios de los derechos obligacionistas son a cargo de la sociedad emisora (art. 226, LGTOC). Las responsabilidades del representante común se pueden discriminar en las siguientes tres categorías (art. 217, LGTOC): · Comprobación. Radica en la responsabilidad de constatar la fidelidad del balance de la emisión; la existencia de los contratos en cuya virtud se hayan propalado la adquisición de los bienes para los cuales haya sido necesaria la emisión de obligaciones; el debido perfeccionamiento de la garantía; la existencia y verdadero valor de los bienes dados en prenda o hipoteca como garantía de la emisión. · Administración. Consiste en la inscripción del acta de emisión en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio; la recepción y conservación de los fondos relativos al pago de los bienes adquiridos o de los costos de construcción de inmuebles, cuando los fondos del emisión

estén destinados a ello; y la asistencia y supervisión de los sorteos de amortización de obligaciones, en caso de estar pactada. · Representación. Se compone de las siguientes atribuciones: la autorización de las obligaciones emitidas; la convocatoria y presidencia del asamblea de obligacionistas; la ejecución de la resoluciones que tome ésta; la asistencia a las asambleas generales de accionistas de la emisora con objeto de recabar información que requiera para el buen ejercicio sus funciones; y el otorgamiento, en nombre del asamblea de obligacionistas, de los documentos y contratos que lleva celebrar esta con la sociedad emisora.

29.4 LAS OBLIGACIONES CONVERTIBLES Hemos podido apreciar que el titular de una obligación no tiene derechos de socio en la asamblea de accionistas de la emisora porque este título no le confiere tale status; sin embargo, si lo puede llegar a tener si las obligaciones dejan de ser lo que son y pasan a "convertirse" en otra cosa, a saber: en acciones propiamente dichas. Esta posibilidad, existe en nuestro sistema jurídico, y se actualiza si desde el acta de emisión, la sociedad anónima le ofrece al público que sus obligaciones serán convertibles, es decir, si desde su origen son emitidas en condiciones de obligación convertibles. Sin duda, dentro de otras múltiples ventajas, esta oferta hace que tal obligación le resulte al público un papel mucho más atractivo que la obligación simple y, por lo mismo, le permite captar más rápidamente los recursos deseados. Las sociedades anónimas que emiten obligaciones convertibles deben insertar, en lo conducente, dentro de la respectiva declaración unilateral, los siguientes requisitos,

además de los que ya mencionamos en el caso de las obligaciones simples; además, a estos mismos requisitos obedecerán la emisión, la circulación y la conversión de las obligaciones convertibles (art. 210, LGTOC): · Se debe precisar el plazo en el cual podrá ejercitarse el derecho a la conversión. · Se deben tener listas tantas acciones como vaya a requerir la conversión. · La conversión será siempre a solicitud expresa del obligacionista. · En la conversión, no es aplicable el derecho de tanto que corresponde a los socios originales para el aumento de capital. · Las acciones que no se conviertan serán canceladas por notario público, en presencia del representante común y del presidente del consejo de administración. · Las acciones convertibles no podrán colocarse abajo de la par, es decir, no podrán colocarse en un precio inferior al literal. · Los gastos de la emisión y la colocación de las obligaciones se amortizarán durante la vigencia de la misma. · Durante la vigencia de la emisión, la emisora no tomará ningún acuerdo que perjudique los derechos de los obligacionista que deriven de las bases establecidas para la conversión. · Siempre que se utiliza el término capital autorizado deberá ir acompañado de las palabras para conversión de

obligaciones en acciones. · Anualmente, y dentro de los cuatro meses siguientes al cierre del ejercicio, se protocolizará la declaración que formule el consejo de administración, indicando el monto del capital suscrito mediante conversión de obligaciones en acciones y las inscribirá de inmediato en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio. Una vez que la obligación convertible se transmuta en acción, el obligacionista deja de serlo y pasa convertirse, a su vez, en accionista; es decir, en socio, y en consecuencia, le serán aplicables al nuevo título las reglas especiales que como título de crédito, son privativas de la acción.

Instituto Politécnico Nacional

LAS SOCIEDADES MERCANTILES Y SU DESARROLLO

Unidad Politécnica para el Desarrollo y la Competitividad Empresarial
Febrero 2007 Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 2 El Instituto Politécnico Nacional es la institución educativa laica, gratuita, de Estado, rectora de la educación tecnológica pública en México, líder en la generación, aplicación, difusión y transferencia del conocimiento científico y tecnológico, creada para contribuir al desarrollo económico, social y político de la nación. Para lograrlo, su comunidad forma integralmente profesionales en los

niveles medio superior, superior y postgrado, realiza investigación y extiende a la sociedad sus resultados, con calidad, responsabilidad, ética, tolerancia y compromiso social. El Instituto Politécnico Nacional cuenta con un modelo integral de vinculación, basado en programas académicos y de investigación, que impulsan el desarrollo de emprendedores y empresas, con alto contenido social y de responsabilidad con el entorno. Como parte de este modelo, el Instituto Politécnico Nacional crea la Unidad Politécnica para el Desarrollo y la Competitividad Empresarial (UPDCE) que es la plataforma institucional para facilitar la articulación de las capacidades institucionales y alinearlas a las necesidades de las empresas, especialmente de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPyMES), impulsando su crecimiento y desarrollo. Su función es promover la infraestructura y la experiencia en el desarrollo e innovación tecnológica, generados en el Instituto Politécnico Nacional a efecto de promover la innovación y competitividad en las MIPyMES, garantizando la calidad oportuna de los servicios prestados a los sectores productivos. Este documento es parte de una serie de Guías Empresariales realizadas por la UPDCE con el propósito de ayudar en el incremento de la competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 3 Para mayor información por favor contáctenos en: Unidad Politécnica para el Desarrollo y la Competitividad Empresarial
M. en C. José de Jesús Hernández García Av. Wilfrido Massieu S/N Unidad Profesional Adolfo López Mateos Col. Zacatenco, C.P. 07738 México DF. TEL: (55) 5729 6000 Ext. 57018 y 57029 Sitio web: www.updce.ipn.mx Correos electrónicos: atencion.empresarial.updce@ipn.mx

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 4 Contenido INTRODUCCIÓN .......................................................................................... .............. 5

1 ¿Qué es una sociedad mercantil? ................................................................................ 6 1.1 Características de las Sociedades Mercantiles............................................ 8 1.2 Los tipos de contrato que existen:................................................................ 10 1.3 Personalidad jurídica de la sociedad mercantil........................................... 10 2. Requisitos de Inscripción para Personas Individuales y Jurídicas............................. 11 2.1 Constitución que rige las Sociedades Mercantiles..................................... 13 2.2 Cláusulas Accidentales ................................................................................. 14 2.3 Procedimientos de Constitución.................................................................. 16 2.4 Permisos que otorga la Secretaría de Relaciones Exteriores................... 17 2.5 Tipos de Sociedades Mercantiles ................................................................ 19 3. Disolución y Liquidación de las Sociedades Mercantiles......................................... 42 3.1 Causas de la Disolución................................................................................ 44 3.2 Violación de las Obligaciones de un Socio ................................................. 48 3.3 Liquidación de la Sociedad........................................................................... 49 3.4 Liquidador................................................................................................. ...... 49 3.5 Fusión y Escisión de las Sociedades Mercantiles...................................... 51 Ventajas...................................................................................................... ................ 52 Desventajas................................................................................................ ................. 52 Conclusión................................................................................................... ............... 53 Apoyos que ofrece la UPDCE..................................................................................... 55 Referencias ................................................................................................ ................. 58 Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 5 INTRODUCCIÓN Las sociedades mercantiles se componen bajo el régimen de capital fijo o el de capital variable. La constitución de las sociedades mercantiles deberá hacerse ante un notario público, mediante escritura social que inscribirá a la sociedad

en el Registro Público de Comercio. Las sociedades mercantiles se rigen por la Ley General de Sociedades Mercantiles [LGSM] y la Ley General de Sociedades Cooperativas, la constitución de unas y otras, deberá constar en escritura social ante notario público. En las Sociedades Mercantiles hay tres elementos fundamentales: los sociales, los patrimoniales y los formales: Elemento Social: Está constituido por los socios, personas que aportan y reúnen sus esfuerzos (bienes, capitales o trabajos). Elemento Patrimonial: Está formado por el conjunto de bienes que se aportan para formar el capital social, trabajo, etc. Elemento Formal: Es el conjunto de reglas relativas a la forma o solemnidad con la que se debe revestir al contrato, y que da origen a la sociedad como una individualidad de derecho. Las sociedades se pueden clasificar conforme a varios criterios, entre los que destacan los siguientes: Según el predominio de los elementos: · Sociedades de Personas: son las sociedades en las cuales predomina el elemento personal. Son las sociedades en nombre colectivo y en comandita simple. · Sociedades Intermedias: En estas sociedades no está muy claro el Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 6 elemento predominante. Son la Sociedad de Responsabilidad Limitada y la Comandita por Acciones. · Sociedades Capitalistas: En estas sociedades domina el capital social. En esta clasificación se incluyen las Sociedades Anónimas y las Cooperativas. Según su Tipo de Capital: · Capital Fijo: El capital social no puede ser modificado, ya que parte del capital productivo que participa por entero en la producción de la mercancía, transfiere su valor por partes al nuevo producto. · Capital Variable: El capital social puede disminuir y aumentar conforme el avance de la sociedad, sin trámites y procedimientos demasiado complejos. 1 ¿Qué es una sociedad mercantil?

Se considera sociedad mercantil aquella que existe bajo una denominación o razón social, mediante el acuerdo de voluntades de un grupo de personas llamadas socios, que unen sus esfuerzos y capitales para la realización de un fin común de carácter económico con propósito de lucro. Para que una sociedad pueda constituirse como tal, es necesario que ésta tenga personalidad jurídica, esto significa que la sociedad es una entidad de derecho, es un ser ficticio que puede adquirir derechos y obligaciones, al igual que una persona natural, es susceptible de ser representada y de actuar por si en la vida de los negocios. Un elemento que da personalidad jurídica a la sociedad, es que cuenta con un domicilio propio, distinto del que pudiera tener cada uno de los socios, ya que queda estipulado en la escritura social, por la misma razón la sociedad posee un nombre propio, según sea el tipo de sociedad. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 7 A continuación se citan algunos de los principales datos que deberá contener una escritura constitutiva de una sociedad mercantil. § Los nombres, nacionalidad y domicilio de las personas físicas o morales que integran la sociedad. § El objeto o giro de la sociedad. § Su razón o denominación social. § Su duración en la sociedad. § La cantidad que cada socio aporta como capital, especificando el importe en efectivo y en especie. § El nombramiento de los administradores, sus facultades y la designación de los que deberán hacer uso de la firma social. § Domicilio de la sociedad. § La forma en que se repartirán las utilidades entre los socios así como las pérdidas. § Los casos específicos en que la sociedad deberá disolverse anticipadamente y la forma en que deberá efectuarse la liquidación. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 8 1.1 Características de las Sociedades Mercantiles

Al momento de constituirse una sociedad mercantil a la vida jurídica, se constituye una nueva persona. Es un sujeto jurídico que tiene capacidad de goce y capacidad de ejercicio distinto de las personas que la conforman o que la integran y que crean una sociedad con derechos y obligaciones mencionadas a continuación: · Capacidad jurídica: Es la aptitud de ser titular de derechos y obligaciones pero en materia mercantil la capacidad está limitada o condicionada por el fin de la sociedad, esto significa que sólo puede tener derechos y obligaciones que estén contenidas dentro de su objeto social. · Patrimonio (propio) : El patrimonio de una sociedad es el conjunto de bienes, derechos y obligaciones de los que es titular una sociedad mercantil y se clasifica en los siguientes grupos: a) Patrimonio Activo: Se refiere a los bienes y derechos de una sociedad que pueden ser aportados al momento de la constitución de la sociedad mercantil en un aumento de capital, en un aumento del haber social o con las ganancias obtenidas por la sociedad. b) Patrimonio Pasivo: El patrimonio pasivo de una sociedad está constituido por las obligaciones de la misma y éstas se pueden adquirir desde el momento de la creación de la sociedad mercantil, consisten en deudas y obligaciones de dar o de hacer. · Nombre : En derecho mercantil se le llama también denominación ó razón social y se define como el conjunto de caracteres que identifican a una individualidad, distinguiéndola de las demás. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 9 · Domicilio: Lugar sede de negocios de una sociedad mercantil. En materia de sociedades mercantiles el domicilio por práctica común se determina en una ciudad, sin especificar número, calle o colonia. Una persona moral o sociedad mercantil puede tener uno o demás domicilios siempre y cuando esto quede plasmado en el acta constitutiva, puede señalar un domicilio principal y varios accesorios. Al domicilio principal

se le conoce como domicilio matriz y a los accesorios como sucursales. Para efectos legales puede utilizar uno u otro indistintamente. · Nacionalidad: La nacionalidad de las sociedades mercantiles será mexicana cuando las mismas se conformen de acuerdo a las leyes de nuestro país, y que establezcan su domicilio en el mismo. En caso contrario se consideran extranjeras. · Que funciona bajo una razón social la responsabilidad de los socios es subsidiaria, ilimitada y solidaria. La razón social es el nombre de la empresa: que se forma con el nombre de uno o más socios y cuando no aparezcan todos, se agregaran las palabras “y compañía”, o sus abreviaturas “y Cía.”. Cuando uno de los socios cuyo nombre haya figurado en la razón social, se separe de la sociedad y siga la misma razón social, cuando el nombre de una empresa lo adopte o siga usando una nueva sociedad que haya adquirido los derechos y obligaciones del negocio anterior cuyo nombre o razón social ha traspasado responsabilidad subsidiaria es la que tienen los socios en segundo término. · Responsabilidad ilimitada . Es la que obliga a los socios en forma amplísima, sin reconocer límites, a pagar las deudas de la sociedad, aun con sus bienes particulares. · Responsabilidad solidaria. Es la que obliga a cada uno de los socios a responder por la totalidad de las deudas y no por la parte proporcional a su capital invertido Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 10 1.2 Los tipos de contrato que existen: · Contrato Bilateral . Cuando intervienen dos socios, o bien, dos accionistas. · Contrato Plurilateral. Cuando intervienen más de dos socios, accionistas o cooperativistas, · Contrato Oneroso. Supuesto que los socios, accionistas o cooperativistas reciben provechos y gravámenes recíprocos. · Contrato Formal. En virtud de que el contrato social debe formularse por escrito; elevarse a escritura pública e inscribirse en el Registro Público de Comercio.

1.3 Personalidad jurídica de la sociedad mercantil Cuando el contrato de sociedad mercantil ha sido protocolizado ante notario público e inscrito en el Registro Público de Comercio, la sociedad como ente moral nace jurídicamente adquiriendo personalidad jurídica, es decir, idoneidad para ser sujeto de derechos y obligaciones, o en otras palabras, capacidad para contratar. Las sociedades no inscritas en el Registro Público de Comercio que no se hayan exteriorizado, como tales frente a terceros, consten o no de escritura pública, tendrán personalidad jurídica. Nota: Las sociedades no inscritas en el Registro Público de Comercio que no se hayan exteriorizado, como tales frente a terceros, consten o no de escritura pública, tendrán personalidad jurídica. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 11 2. Requisitos de Inscripción para Personas Individuales y Jurídicas Descargar el software denominado SOLCEDI y generar el requerimiento de Certificado de Firma Electrónica Avanzada. Acudir a la ALAC con lo siguiente: Tratándose de personas físicas: Copia certificada, copia fotostática certificada por un funcionario público y fotocopia simple del acta de nacimiento (copia certificada para cotejo). Tratándose de mexicanos por naturalización: Original o copia certificada y fotocopia simple de la carta de naturalización expedida por autoridad competente debidamente certificada o legalizada, según corresponda (original o copia certificada para cotejo). Tratándose de extranjeros; original y fotocopia simple del documento migratorio vigente que corresponda, emitido por autoridad competente con la debida autorización para realizar los actos o actividades que manifiesten en su aviso. (original para cotejo). Asimismo, deberán proporcionar fotocopia debidamente certificada, legalizada o apostillada por autoridad competente con

que acrediten su número de identificación fiscal del país en que residan, cuando tengan obligación de contar con este en dicho país. Original y fotocopia de identificación oficial del contribuyente (original para cotejo). Original y fotocopia de Comprobante de domicilio fiscal (original para cotejo). En caso de contribuyentes que perciban ingresos exclusivamente por concepto de salarios y/o intereses no será necesario presentar este comprobante. Tratándose de Personas Morales: Copia certificada y fotocopia simple del documento constitutivo debidamente protocolizado (copia certificada para cotejo). Tratándose de personas distintas a sociedades mercantiles: Original o copia certificada y fotocopia simple del documento constitutivo de la agrupación o, en Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 12 su caso, fotocopia simple de la publicación en el órgano oficial, periódico o gaceta (original o copia certificada para cotejo). En caso de Asociaciones en Participación: Fotocopia simple del contrato de la asociación en participación, con firma autógrafa del asociante y asociados o sus representantes legales (original para cotejo). En caso de Fideicomiso: Original y fotocopia simple del contrato de fideicomiso, con firma autógrafa del fideicomitente, fideicomisario o sus representantes legales, así como del representante legal de la institución fiduciaria (original para cotejo). En caso de Sindicatos: Original y fotocopia simple del estatuto de la agrupación y de la resolución de registro emitida por la autoridad laboral competente (original para cotejo). En caso de dependencias de la Administración Pública Federal: Estatal o Municipal, centralizada, descentralizada o desconcentrada, podrán realizar el

trámite mediante la exhibición de fotocopia simple del precepto jurídico contenido en ley, reglamento, decreto, estatuto o otro documento legal donde conste su existencia o constitución. Tratándose de personas morales de carácter agrario o social: (Distintas a Síndicatos) Las mismas podrán realizar el trámite exhibiendo original o copia certificada y fotocopia simple del documento en virtud del cual se hayan constituido o hayan sido reconocidas legalmente por la autoridad competente. Tratándose de residentes en el extranjero: Con o sin establecimiento permanente en México, deberá acompañar original y fotocopia simple del documento notarial con el que haya sido designado el representante legal para efectos fiscales (original para cotejo). Las personas morales residentes en el extranjero: Deberán proporcionar, además de su número de identificación fiscal del país en que residan, cuando Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 13 tengan obligación de contar con éste en dicho país, su documento constitutivo debidamente apostillado o certificado, según proceda. Cuando el documento constitutivo conste en idioma distinto al español deberá presentarse una traducción autorizada. Original y fotocopia de identificación oficial del representante legal (original para cotejo). Original y fotocopia de comprobante de domicilio fiscal (original para cotejo). Copia certificada del poder general para actos de dominio o de administración del representante legal. Tratándose de dependencias de la Administración Pública Federal: Estatal o Municipal, centralizada, descentralizada o desconcentrada, podrá realizarse el trámite a través de funcionario público competente de la dependencia de que se trate, el cual deberá demostrar que cuenta con facultades suficientes para

representar a dicha dependencia; para ello deberá acreditar su puesto y funciones mediante la presentación de original y fotocopia de su nombramiento, de su credencial vigente expedida por la entidad correspondiente (original para cotejo) y en su caso, fotocopia simple del precepto jurídico contenido en ley, reglamento, decreto, estatuto u otro documento jurídico donde conste su facultad para fungir con carácter de representante de la entidad de la cual pretende tramitar su Certificado de Firma. Tanto personas físicas como personas morales deberán de presentar además lo siguiente: Disco magnético de 3.5” con el archivo con terminación .req, que generó el SOLCEDI. Formato “Solicitud de Firma Electrónica Avanzada (Persona Moral / Persona física)” (duplicado). 2.1 Constitución que rige las Sociedades Mercantiles La Constitución es el acto por medio del cual una sociedad mercantil adquiere personalidad jurídica. En este acto jurídico sobresalen dos aspectos de cuyo cumplimiento depende la regularidad de la sociedad: Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 14 a) La constitución ante fedatario público b) Su inscripción en el Registro Público de Comercio. Otro aspecto importante, que es un requisito para la inscripción del Registro Público de Comercio: es la autorización del Estado por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Las cláusulas en cuestión son: · VIII.La manera conforme a la cual haya de administrarse la sociedad y las facultades de los administradores. · IX.El nombramiento de los administradores y la designación de los que han de llevar la firma social. · X.La manera de hacer la distribución de las utilidades y pérdidas entre los miembros de la sociedad. · XI.El

importe del fondo de reserva. · XII.Los casos en que la sociedad haya de disolverse anticipadamente; · XIII.Las bases para practicar la liquidación de la sociedad y el modo de proceder a la elección de los liquidadores, cuando no hayan sido designados anticipadamente. 2.2 Cláusulas Accidentales Son las estipulaciones otorgadas por los socios que sin estar previstas en la ley, siendo lícitas y no contrarias al contenido normativo que de orden imperativo e irrenunciable se contiene en la ley, también son válidas. Cláusula Calvo Al constituirse la sociedad deberá definir su posición sobre la admisión o exclusión de socios extranjeros; en caso afirmativo, y siempre que la Ley de Inversión Extranjera y la normatividad complementaria así lo autorice, deberá incorporarse en los estatutos la cláusula Calvo de admisión de extranjeros, es decir, que los extranjeros que lleguen a tener participación en la sociedad, al momento de su constitución o en cualquier tiempo ulterior, conviene en Nota: Otro aspecto importante, que es un requisito para la inscripción del Registro Público de Comercio: es la autorización del Estado por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 15 considerarse como nacional respecto de dicha inversión y de no invocar por lo mismo la protección de su gobierno; bajo la pena de perder su inversión o participación en beneficio de la Nación. 1. Sociedad con cláusula de exclusión de extranjeros: Que autoriza el Artículo 8o. del Reglamento citado, que lleva la siguiente estipulación: "Ninguna persona extranjera física o moral podrá tener participación social alguna o ser propietaria de acciones de la sociedad. Si por algún motivo alguna de las personas mencionadas anteriormente, por cualquier motivo o evento llegare a adquirir una participación social o a

ser propietario de una o más acciones, contraveniendo así lo establecido en el párrafo anterior, se conviene desde ahora en que dicha adquisición será nula y por tanto cancelada y sin ningún valor la participación social de que se trata y los títulos que la representen, teniéndose por reducido el capital social en una cantidad igual al valor de la participación cancelada". Este tipo de Sociedad Mercantil no necesita permiso de la Secretaría de Relaciones Exteriores para celebrar contratos con cualquiera dependencia del Gobierno, pudiendo sus acciones ser al portador. 2. Sociedad con el 51% obligatorio de socios mexicanos: Esta sociedad se considera mexicana para los efectos de normas de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras, debiéndose insertar en la Escritura Constitutiva la siguiente estipulación: "Todo extranjero, que en el acto de la constitución o en cualquier tiempo ulterior, adquiera un interés o participación social en la Sociedad, se considerará por ese simple hecho como mexicano respecto de uno y otra, y se entenderá que conviene en no invocar la protección de su gobierno, bajo la pena, en caso de faltar a su convenio, de perder dicho interés o participación social en beneficio de la Nación Mexicana". Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 16 Además de lo anterior, se hará constar que el capital social deberá estar suscrito por mexicanos en un 51% y el 49% restante, podrá ser adquirido por personas físicas, morales o unidades económicas extranjeras, o por empresas mexicanas en que participe mayoritariamente el capital extranjero, siempre que no tenga cualquier facultad de determinar el manejo de esta sociedad. Cuando el capital esté representado por títulos al portador no podrán ser adquiridos por extranjeros sin la aprobación previa de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras y en este caso, se convertirán en nominativos. 3. Sociedad con cláusula de libre admisión de extranjeros:

Que autoriza el Artículo 2o. del Reglamento citado anteriormente. Estas Sociedades Mexicanas, deberán insertar en la Escritura Constitutiva la misma estipulación vista en el punto II, es decir, "Todo extranjero, que en el acto de la constitución o que en cualquier tiempo ulterior, adquiera un interés o participación social en la sociedad, se considerará por ese simple hecho” 2.3 Procedimientos de Constitución El Derecho Societario Mercantil ha reconocido dos procedimientos diversos para constituir una sociedad mercantil, sin embargo la constitución pública sólo ésta autorizado, para las Sociedades Anónimas: · Instantáneo o Simultáneo: Los socios con proyecto ya establecido acuden ante el notario o corredor público a realizar el acto de constitución y en él se destaca el hecho de que el capital social se integra con la aportación de los socios comparecientes y no necesita de participación del público (Art. 5 LGSM). · Pública o Sucesiva: La integración del capital social se requiere atraer socios o inversionistas que se sumen al proyecto de los fundadores aportando su participación pecuniaria de modo que vayan suscribiendo paulatinamente su adhesión mediante el pago de sus aportaciones (Art. 92102 LGSM). Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 17 Con el objeto de que puedan compensar pérdidas o bien hacer frente a oscilaciones de su valores, la ley establece que las sociedades deberán separar el 5% de sus utilidades repartibles de cada ejercicio social hasta alcanzar la quinta parte del capital social y así integrar el fondo de reserva que puede ser legal o bien estatutaria y aun voluntaria en los casos que así determinen los socios. Proceso Constitutivo El proceso constitutivo de una Sociedad Mercantil, podemos resumirlo en los siguientes pasos:

1. Formular un proyecto del contrato social constitutivo. 2. Solicitar permiso para la constitución de la sociedad, ante la Secretaría de Relaciones Exteriores. 3. Obtener el permiso enunciado en el punto anterior. 4. Acudir al notario público y conjuntamente confeccionar el contrato social definitivo. 5. Protocolizar ante notario público el contrato social. 6. El notario público registra e inscribe el contrato social en el Registro Público de Comercio. 2.4 Permisos que otorga la Secretaría de Relaciones Exteriores Los permisos que otorga la Secretaría de Relaciones Exteriores para la constitución de Sociedades Mercantiles, con apoyo al Decreto de 29 de junio de 1944, a la Ley Orgánica de la fracción 1 del Artículo 27 Constitucional y en su Reglamento. Funciones reservadas exclusivamente al estado por tratarse de áreas estratégicas. · Están reservadas de manera exclusiva al Estado las funciones que determinen las leyes en las siguientes áreas estratégicas: Nota: Con el objeto de que puedan compensar pérdidas o bien hacer frente a oscilaciones de su valores, la ley establece que las sociedades deberán separar el 5% de sus utilidades repartibles de cada ejercicio social hasta alcanzar la quinta parte del capital social y así integrar el fondo de reserva que puede ser legal o bien estatutaria y aun voluntaria en los casos que así determinen los socios. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 18 · Petróleo y demás hidrocarburos. · Petroquímica básica. · Electricidad. · Generación de energía nuclear. · Minerales radioactivos. · Comunicación vía satélite. · Telégrafos. · Radiotelegrafía. · Correos. · Ferrocarriles. · Emisión de billetes. · Acuñación de moneda.

· Control, supervisión y vigilancia de puertos, aeropuertos y helipuertos; y Las demás que expresamente señalen las disposiciones legales aplicables. Actividades económicas y sociedades que están reservadas de manera exclusiva a mexicanos con cláusulas de exclusión de extranjeros. Las actividades económicas y sociedades que se mencionan a continuación, están reservadas de manera exclusiva a mexicanos o a sociedades mexicanas con cláusula de exclusión de extranjeros: · Transporte terrestre nacional de pasajeros, turismo y carga, sin incluir los servicios de mensajería y paquetería. · Comercio al por menor de gasolina y distribución de gas licuado de petróleo. · Servicios de radiodifusión y otros de radio y televisión, distintos de televisión por cable. · Uniones de crédito. · Instituciones de banca de desarrollo, en los términos de la Ley de la materia. · La prestación de los servicios profesionales y técnicos que expresamente señalen las disposiciones legales aplicables. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 19 La inversión extranjera no podrá participar en las actividades y sociedades mencionadas en el presente artículo directamente, ni a través de fideicomisos, convenios, pactos sociales o estatutarios, esquemas de piramidación, u otro mecanismo que les otorgue control o participación alguna. 2.5 Tipos de Sociedades Mercantiles · Asociación Civil (A.C.). · Sociedad Civil (S. C.). · Sociedad en Nombre Colectivo. · Comandita Simple (S. en C.). · Sociedad Anónima (S.A.). · Sociedad de Responsabilidad Limitada (S. de R. L.). · Sociedad Cooperativa. · Asociación en Participación (A. P.). · Sociedad de Responsabilidad Limitada (S. DE R. L.). · Sociedad Cooperativa. · Asociación en Participación (A. P.). · Sociedad Mutualista de Seguros de Vida o de Daños.

· Sociedad Nacional de Crédito y/o Institución de Banca de Desarrollo (S. N. C.). · Institución de Banca Múltiple. · Sociedad de Responsabilidad Limitada Micro industrial (S. de R. L. MI). · Sociedad de Solidaridad Social (S. de S. S.). · Organizaciones Auxiliares del Crédito. · Asociaciones Rurales de Interés Colectivo (ARIC). · Sociedades de Producción Rural (SPR). · Sociedad Financiera de Objeto Limitado (SOFOL). · Agrupaciones Financieras. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 20

ASOCIACIÓN CIVIL SIGLAS: A. C. Ley que la regula Código Civil (local). Características Fin común no prohibido por la ley (cultural, deportivo, etc.). No tiene carácter preponderantemente económico. Proceso de constitución Por contrato privado, pero para que tenga personalidad jurídica propia y surta efectos frente a terceros, se deberá otorgar en escritura pública e inscribirse en el Registro Público de personas morales no lucrativas. Nombre Razón social o denominación. Capital social Sin capital social, pero con un patrimonio basado en cuotas. Reservas Sin obligación de constituirlas. Número de asociados Mínimo: 2 Máximo: ilimitado. Documentos que acreditan al asociado Reconocimiento de admisión por la asamblea. Responsabilidad de los asociados Administradores ilimitadamente. Participación de extranjeros Según actividades. Órganos sociales y de vigilancia Asamblea general. Director (es).

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 21

SOCIEDAD CIVIL SIGLAS: S. C. Ley que la regula Código Civil (local). Características Su fin es común y preponderantemente económico pero no constituye una especulación comercial. Proceso de constitución Por contrato privado, pero para que tenga personalidad jurídica propia y surta efectos frente

a terceros, se deberá otorgar en escritura publica e inscribirse en el Registro Publico de Personas Morales No Lucrativas. Nombre Razón social o denominación. Capital social No requiere de un capital social, pero si existe este, siempre será fijo debiendo señalarse la aportación de cada socio. Reservas Sin obligación de constituirlas. Número de socios Mínimo: 2 Máximo: ilimitado. Documentos que acreditan al socio Reconocimiento de admisión por la asamblea Responsabilidad de los socios Responsabilidad subsidiaria, ilimitada y solidaria de los socios que administren, los demás socios sólo estarán obligados con su aportación, salvo convenio en contrario. Participación de extranjeros Según actividades. Órganos sociales y vigilancia Asamblea general. Socios administradores.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 22

SOCIEDAD EN NOMBRE COLECTIVO SIGLAS: No tiene Ley que la regula Ley General de Sociedades Mercantiles. Características Los socios responden de modo subsidiario, solidario e ilimitadamente de las obligaciones sociales. Proceso de constitución Simultánea: Junta de socios para hacer proyecto de estatutos. Autorización de la S.R.E. Protocolización ante notario público Inscripción en el Registro Público de Comercio Nombre Razón social (si se separase el socio que dio su nombre para la razón social se añadirá la palabra "Sucesores", también si la razón social se está transfiriendo) y Compañía. Capital social No establece mínimo. Reservas 5% de las utilidades anuales hasta llegar al 20% o quinta parte del capital social fijo. Número de socios Mínimo: 2 Máximo: ilimitado. Documentos que acreditan al socio Escritura constitutiva. Responsabilidad de los socios Todos los socios responden de una manera subsidiaria, solidaria e ilimitada de las obligaciones sociales.

Participación de extranjeros Catalogada. Órganos sociales y de vigilancia Junta de socios. Administrador( es). Interventor que vigila los actos de los administradores.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 23

COMANDITA SIMPLE SIGLAS: S. EN C. Ley que la regula Ley General de Sociedades Mercantiles. Características Tiene 2 clases de socios: comanditados y comanditarios Proceso de constitución Simultánea: Junta de socios para hacer proyecto de estatutos. Autorización de la S.R.E. Protocolización ante Notario Público. Inscripción en el Registro Público de Comercio. Nombre Razón social (el socio que preste su nombre para la razón social es considerado por ello comanditado). Capital social No establece mínimo. Reservas 5% de las utilidades anuales hasta llegar al 20% o quinta parte del capital social fijo. Número de socios Mínimo: 2 Máximo: ilimitado. Documentos que acreditan al socio Escritura constitutiva. Responsabilidad de los socios A.Comanditados: solidaria, subsidiaria e ilimitadamente. B.Comanditario: aportaciones, salvo que haya tomado parte en alguna operación o habitualmente hubiese administrado los negocios de la sociedad, responderá solidariamente frente a terceros hasta el monto de sus aportaciones. Participación de extranjeros Catalogada

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 24

SOCIEDAD ANÓNIMA SIGLAS: S. A. Ley que la regula Ley General de Sociedades Mercantiles Características Capital representado por acciones nominativas. Socios obligados al pago de sus acciones, ya sea en efectivo o en especie. Proceso de constitución Simultánea: Asamblea

de accionistas para hacer proyecto de estatutos. Autorización de la S.R.E. Protocolización ante notario público. Inscripción en el Registro Público de Comercio. Nota: Sólo para la S.A. opera la constitución sucesiva, por suscripción pública. Nombre Denominación. Capital social Mínimo fijo $50,000.00 (la ley dice $50’000,000.00). Reservas 5% de las utilidades anuales hasta llegar al 20% o quinta parte del capital social fijo. Número de socios Mínimo: 2 Máximo: ilimitado. Documentos que acreditan al socio Acción. Responsabilidad de los socios Hasta por el monto de sus acciones (aportación). Administradores ilimitadamente. Participación de extranjeros Catalogada

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 25
Órganos de vigilancia Asamblea general de accionistas. Consejo de administración o administrador único Comisario( s)

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 26

SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA SIGLAS: S. DE R. L. Ley que la regula Ley General de Sociedades Mercantiles. Características Las partes sociales no pueden estar representadas por títulos negociables y son indivisibles. Proceso de constitución Simultánea: Junta de socios para hacer proyecto de estatutos. Autorización de la S.R.E. Protocolización ante notario público Inscripción en el Registro Público de Comercio. Nombre Razón social o denominación. Capital social Min.: $3,000.00 (La ley dice $3’000,000.00), debiendo estar pagado al momento de la constitución, mínimo el 50% Reservas 5% de las utilidades anuales hasta llegar al 20% o quinta parte del capital social fijo Número de socios Mínimo: 2 Máximo: 50 Documentos que acreditan al socio Escritura constitutiva (parte social). Responsabilidad de los socios

Hasta por el monto de su parte social. Participación de los socios Catalogada. Órganos de vigilancia Asamblea de socios. Gerente (s). Consejo de vigilancia.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 27

SOCIEDAD COOPERATIVA (ORDINARIA O DE PARTICIPACIÓN ESTATAL) S. C. L. (LIMITADA) S. C. S. (SUPLEMENTADA) Ley que la regula Ley General de Sociedades Cooperativas Características DE CONSUMIDORES DE BIENES Y/O SERVICIOS (ART.22) DE PRODUCTORES DE BIENES Y/O SERVICIOS (ART.27) DE AHORRO Y PRESTAMO (LEY DE AHORRO Y CREDITO POPULAR) Proceso de constitución Acta de asamblea general. Certificación de firmas ante notario público, corredor público, juez de distrito, etc. Inscripción en el Registro Público de Comercio. Aviso del Registro Público de Comercio a la Secretaría de Desarrollo Social con copia certificada de todos los documentos de inscripción para que la propia dependencia integre y actualice la estadística nacional de sociedades cooperativas. Nombre Denominación. Capital social No establece mínimo, pero siempre serán de capital variable. Reservas El fondo de reserva se constituirá con el 10 al 20% de los rendimientos que obtengan las sociedades cooperativas en cada ejercicio social. El fondo de reserva podrá ser delimitado en las bases constitutivas, pero no será menor del 25% del capital social en las S.C. de productores y del 10% en las de consumidores. Este fondo podrá ser afectado cuando lo requiera la sociedad para afrontar las pérdidas o restituir el capital de trabajo, debiendo ser reintegrado al final del ejercicio social, con cargo a los rendimientos (fondo de previsión social y fondo de educación cooperativa). Número de socios Mínimo: 5 Máximo: ilimitado. Documentos que acreditan al socio Certificados de aportación. Responsabilidad de los socios Limitada: hasta por el monto de su aportación. Suplementada: responden los socios a prorrata hasta por la cantidad determinada en el acta constitutiva.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo

28

Participación de extranjeros Libre. Conforme al objeto social, sin rebasar los límites que señala la Ley de Inversión Extranjera. Órganos sociales y de vigilancia Consejo superior del cooperativismo. Asamblea de socios. Consejo de administración. Consejo de vigilancia. Vigilada por las dependencias locales o federales que, de acuerdo con sus atribuciones, deban intervenir en su buen funcionamiento.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 29

ASOCIACIÓN EN PARTICIPACIÓN SIGLAS: A. P. Ley que la regula Ley General de Sociedades Mercantiles. Características Sociedad oculta. Sin personalidad jurídica propia. Proceso de constitución Por contrato privado que conste por escrito. Nombre No tiene, se utiliza el nombre del asociante. Capital social No hay capital social, sólo aportaciones. Reservas Sin obligación de constituirla. Número de socios Mínimo: 2 Máximo: ilimitado. Documentos que acreditan al socio Contrato. Responsabilidad de los socios Asociante: ilimitada. Asociado: sin responsabilidad. Participación de extranjeros Sin restricción. Órganos sociales y de vigilancia No existe órgano social Únicamente se maneja por el asociante que obra en nombre propio.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 30

SOCIEDAD MUTUALISTA DE SEGUROS DE VIDA O DE DAÑOS NO UTILIZA SIGLAS Ley que la regula Ley General de Instituciones y Sociedades Mutualistas de Seguros. Características Se constituye siguiendo el modelo de la sociedad anónima pero con elementos especiales

que regula la Ley de la materia, dependiendo del riesgo que ampare y limitada a la autorización que emita la S.H.C.P. de manera intransferible. Proceso de constitución Escritura pública y protocolizaciones. Autorización de la S.H.C.P. y de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas. Inscripción en el Registro Público de Comercio. Nombre Denominación limitativa en palabras, como seguro, coaseguro, reaseguro y aseguradora. Capital social Monto en Unidades de Inversión que será fijado por la S.H.C.P. según el ramo o ramos que autorice, pudiéndose modificar por acuerdo de la misma Secretaría durante el primer trimestre de cada año. Puede ser fijo o variable, pero si es variable, el mínimo obligatorio será sin derecho a retiro. Reservas Fondo Ordinario de Reserva: 10% anual de las utilidades hasta alcanzar el 75% del importe del capital social pagado; Reservas Técnicas: De riesgo, de obligaciones pendientes de cumplir y las demás previstas en la Ley. Número de socios Mínimo: 2, Máximo: ilimitado. Documentos que acreditan al socio Acciones ordinarias, de voto limitado en aseguradoras mayoritariamente mexicanas. Acciones serie “E” y “M” en aseguradoras mayoritariamente extranjeras o filiales de instituciones financieras del exterior. Responsabilidad de los socios Hasta por el monto de sus acciones. Participación de extranjeros Capital mayoritariamente extranjero o filial de instituciones financieras del exterior. Órganos sociales y de vigilancia Asamblea de socios. Consejo de administración con aprobación expresa de la S.H.C.P. Director general con aprobación expresa de la S.H.C.P. Comisarios.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 31

SOCIEDAD NACIONAL DE CRÉDITO Y/O INSTITUCIÓN DE BANCA DE DESARROLLO SIGLAS: S. N. C. Ley que la regula Ley de Instituciones de Crédito (Ley Reglamentaria del Servicio Público de Banca y Crédito). Características Son entidades de la administración pública federal.

Personalidad jurídica y patrimonio propios. Proceso de constitución Creadas por decreto del Ejecutivo Federal que se publica en el D.O.F. La S.H.C.P. expide los reglamentos orgánicos de cada sociedad, publicándolos en el D.O.F. Inscripción en el Registro Público de Comercio del Decreto y del Reglamento Orgánico. Nombre Denominación. Capital social El mínimo legal será el que establezca la S.H.C.P., el cual deberá estar íntegramente pagado. Reservas El equivalente al 100% de su capital. Número de socios La ley no señala limitaciones diversas en serie "a". Documentos que acreditan al socio Certificados de aportación patrimonial, series "a" (66% emitidos en un título único, siendo intransmisibles y en ningún caso podrá cambiarse su naturaleza o los derechos que confieran al gobierno federal) y "b" (34% la S.H.C.P. señalará la forma, proporción y demás condiciones aplicables a la suscripción, tenencia y circulación de los certificados series "b") con límite de participación por cada socio hasta el 5% del capital social. Responsabilidad de los socios En proporción a las aportaciones y hasta ese límite. Participación de extranjeros Exclusión total. Órganos sociales y de vigilancia Consejo directivo. Director general. Dos comisarios y sus respectivos suplentes: a).Uno designado por los socios "a" (gobierno federal por conducto de la Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo). b).Otro por los socios "b" representados por la comisión consultiva Comisión Nacional Bancaria.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 32

INSTITUCIÓN DE BANCA MÚLTIPLE No utiliza siglas. Ley que la regula Ley de Instituciones de Crédito. Características De interés público y privado. Proceso de constitución Autorización expresa del gobierno federal, por conducto de la S.H.C.P. Opinión del Banco de México y de la C.N.B.V., debiendo reunir los siguientes requisitos: Estar

constituida como S.A. de capital fijo; Otorgar depósito en moneda nacional (M.N.) a favor de la Tesorería de la Federación, por una cantidad igual al 10% del capital mínimo con que deba operar la sociedad; Tener como objeto social la "prestación del servicio de banca y crédito"; Establecer su domicilio en territorio nacional; Presentar proyecto de estatutos; Presentar plan general de funcionamiento; La demás información y documentación que a juicio de la S.H.C.P. se requiera para el efecto e inscribirse en el registro público de comercio. La disolución y liquidación se regirá por lo dispuesto en la Ley de Protección al Ahorro Bancario Cap. X y XI, la L.G.S.M. y el art.29 de la L.I.C. Nombre Denominación. Capital social El mínimo será la cantidad equivalente al 0.12% de la suma del capital neto que alcancen en su conjunto dichas instituciones, al 31 de diciembre del año inmediato anterior, siempre será fijo y podrá contener acciones tipo "L" y “O” (de libre suscripción y voto limitado). Cuando se inscriba más del 5% del capital social en acciones serie “O” del capital ordinario, se deberá contar con la autorización de la S.H.C.P. y la C.N.B.V. No podrán participar en forma alguna las personas morales extranjeras que ejerzan funciones de autoridad. Reservas Las que marque la Ley de Instituciones de Crédito y las disposiciones administrativas expedidas con base en la misma (reservas preventivas globales por calificación de cartera, etc.). Número de socios Mínimo: 20 socios con 5% del capital social máximo, salvo autorización de la C.N.B. Documentos que acreditan al socio Acciones series "L" y "O". Responsabilidad de los socios Hasta por el monto de sus acciones. Participación de extranjeros Hasta el monto del capital social que autorice la S.H.C.P. por la C.N.B.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 33

Órganos sociales y de vigilancia Consejo de administración con un mínimo de 5 y máximo de 15 consejeros, con sus respectivos suplentes. Un Director General. Órgano de vigilancia integrado por un Comisario de la serie "L" y uno por la serie "O", así

como sus respectivos suplentes. Vigilará la S.H.C.P. por conducto de la C.N.B.V.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 34

SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA MICROINDUSTRIAL S. DE R. L. MI TRATÁNDOSE DE PERSONAS MORALES QUE SE DEDIQUEN A LA PRODUCCIÓN DE ARTESANÍAS S. DE R. L. ART Ley que la regula Ley Federal para el Fomento de la Micro Industria y la Actividad Artesanal. Características De orden público e interés social. Proceso de constitución Adoptarán la forma de Sociedad de Responsabilidad Limitada con las modalidades que prevé la Ley Federal Para el Fomento de la Micro Industria y sin perjuicio de que puedan adoptar otra forma legal. Sólo podrán constituir este tipo de sociedades personas de nacionalidad mexicana que a través de la organización del trabajo y bienes materiales o incorpóreos de que se sirvan, se dediquen a la transformación de bienes, que ocupen directamente hasta 15 trabajadores y cuyas ventas anuales estimadas o reales no excedan de los montos que determine la Secretaría de Economía, así como aquellas unidades económicas o personas físicas que se dediquen a la actividad artesanal. Formulado el contrato social, se pondrá a consideración de la Secretaría de Economía, quien lo examinará y hará constar su visto bueno sobre su forma y contenido, u orientando en caso contrario, a los interesados sobre los elementos que hayan omitido o deban subsanarse. Una vez obtenido el visto bueno, los socios acreditarán su identidad y ratificarán su voluntad de constituir la sociedad y de ser suyas las firmas que obren en el contrato social, ante el personal autorizado del Registro Público de Comercio, el que procederá a inscribirlo sin más trámite. Nombre Denominación o razón social. Capital social El que determine la Secretaría de Economía mediante publicación en el Diario Oficial de la Federación. Reservas Sólo las que marque la Ley Federal para el Fomento de la Micro industria y la Actividad Artesanal, así como las disposiciones administrativas expedidas con base en la misma por la Secretaría de Economía (ni las sociedades ni sus socios podrán participar en otras sociedades micro industriales, pero si podrán agruparse). Número de socios Mínimo: 2 – máximo: ilimitado. Documentos que acreditan al socio Cédula del padrón nacional de la micro industria. Participación de extranjeros Está prohibido por la ley.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 35

SOCIEDAD DE SOLIDARIDAD SOCIAL SIGLAS: S. DE S. S. Ley que la regula Ley de Sociedades de Solidaridad Social . Características De interés público. Proceso de constitución Contará con autorización previa del Ejecutivo Federal a través de la Secretaria de la Reforma Agraria, cuando se trate de industrias rurales, y de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social en los demás casos. Una vez obtenida dicha autorización, deberá: A) Celebrar una asamblea general de los interesados, de la que se levantará acta por quintuplicado, donde aparezcan los comités ejecutivos de vigilancia, de admisión de socios, así como el texto de las bases constitutivas, cuyas firmas de los interesados serán autentificadas ante notario público, debiendo comprobar su nacionalidad los otorgantes, con su acta de nacimiento respectiva; B) Tener como objeto social la "creación de fuentes de trabajo; la práctica de medidas que tiendan a la conservación y mejoramiento de la ecología; la explotación racional de los recursos naturales; la producción, industrialización y comercialización de bienes y servicios que sean necesarios; y la educación de los socios y de sus familiares en la práctica de la solidaridad social, la afirmación de los valores cívicos nacionales, la defensa de la independencia política, cultural y económica del país y el aumento de las medidas que tiendan a elevar el nivel de vida de los miembros de la comunidad". C) Los socios pueden ser personas físicas de nacionalidad mexicana, en especial, ejidatarios, comuneros, campesinos sin tierra, parvifundistas y personas que tengan derecho al trabajo, que destinen una parte del producto de su trabajo a un fondo de solidaridad social; y D) Inscribirse en el registro que para tal efecto lleven las Secretarías de la Reforma Agraria y del Trabajo y Previsión Social, hecho lo cual la sociedad tendrá desde ese momento personalidad jurídica propia. Nombre Denominación. Capital social Es un patrimonio social de carácter colectivo, constituido por las aportaciones de los socios, así como de las que reciban de instituciones oficiales y de personas físicas o morales ajenas a la sociedad. Existiendo un fondo de solidaridad social que se integra con la parte proporcional de las utilidades obtenidas que acuerden los socios aportar al mismo, así como con los donativos que para dicho fin se reciban de instituciones oficiales y de personas físicas o morales ajenas a la sociedad, teniendo una aplicación especifica conforme a la ley. Reservas No están obligadas a constituir la reserva legal establecida por la Ley General de Sociedades

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo

36

Mercantiles. Número de socios Mínimo: 15 máximo: ilimitado. Documentos que acreditan al socio Certificado de calidad de socio. Órganos sociales y de vigilancia Asamblea general, asamblea general de representantes, comité ejecutivo (mínimo con 3 miembros propietarios que deberán ser socios), comité financiero y de vigilancia (mínimo 3 miembros propietarios y 3 miembros suplentes, quienes deberán ser socios), comisión de educación (sólo 3 miembros que designará el Comité Ejecutivo) y demás que señale el acta constitutiva.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 37

ASOCIACIONES RURALES DE INTERÉS COLECTIVO SIGLAS: ARIC Ley que la regula Ley Agraria. Arts. 108, 109 y 110. Características Integración de recursos humanos naturales, técnicos y financieros para el establecimiento de industrias, aprovechamiento, sistemas de comercialización y cualesquiera otras actividades económicas. Proceso de constitución Resolución de la asamblea de cada uno de los núcleos participantes. Podrán adoptar cualquiera de las formas asociativas previstas por la propia Ley. El acta constitutiva deberá otorgarse ante fedatario público e inscribirse en el Registro Agrario Nacional. Cuando se integren con sociedades de producción rural o con uniones de éstas, se deberán inscribir además en los Registros Públicos de Crédito Rural o de Comercio. Pueden ser socios los ejidos, comunidades, uniones de ejidos, sociedades de producción rural o uniones de sociedades de producción rural. Capital social No existe límite para constituir el capital social. Número de socios Mínimo: 2. Documentos que acreditan al socio Aportaciones sociales. Órganos sociales y de vigilancia Asamblea General (integrada con dos representantes de cada una de las asambleas de los ejidos o de las comunidades miembros de la unión y dos representantes designados de entre los miembros del Comisariado y el Consejo de Vigilancia de los mismos) Dirección a cargo de un Consejo de Administración nombrado por la Asamblea general, con mínimo 5 consejeros propietarios y sus respectivos suplentes. Consejo de Vigilancia con mínimo tres miembros y sus respectivos suplentes. Durarán en su cargo 3 años.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 38

SOCIEDADES DE PRODUCCIÓN RURAL SIGLAS: SPR Ley que la regula Ley Agraria (Arts. del 108, 109, 111, 112 y 113). Proceso de constitución Resolución de la asamblea de cada uno de los núcleos participantes. Podrán adoptar cualquiera de las formas asociativas previstas por la propia Ley.

El acta constitutiva deberá otorgarse ante fedatario público e inscribirse en el Registro Agrario Nacional. Cuando se integren con sociedades de producción rural o con uniones de éstas, se deberán inscribir además en los Registros Públicos de Crédito Rural o de Comercio. Pueden ser socios los ejidos, comunidades, uniones de ejidos, sociedades de producción rural o uniones de sociedades de producción rural. Nombre Razón Social se formará libremente agregándose el nombre de la sociedad o su abreviatura “SPR”. Capital social En sociedades de responsabilidad ilimitada no se requiere aportación inicial. En sociedades de responsabilidad limitada la aportación inicial será de 700 veces el salario mínimo diario general vigente en el D.F. En sociedades de responsabilidad suplementada, la aportación inicial será de 350 veces el salario mínimo diario general vigente en el D.F. Número de socios Mínimo: 2. Documentos que acreditan al socio Aportaciones sociales. Responsabilidad de los socios En las de responsabilidad ilimitada cada socio responde por sí de todas las obligaciones sociales de manera solidaria. En sociedades de responsabilidad limitada hasta por el monto de sus aportaciones. En sociedades de responsabilidad suplementada además de responder con el monto de su aportación al capital social, cada socio responde hasta por una cantidad determinada en el pacto social, la cual no deberá ser menor de dos tantos de su aportación inicial.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 39

Órganos sociales y de vigilancia Asamblea General (integrada con dos representantes de cada una de las asambleas de los ejidos o de las comunidades miembros de la unión y dos representantes designados de entre los miembros del Comisariado y el Consejo de Vigilancia de los mismos) Dirección a cargo de un Consejo de Administración nombrado por la Asamblea General, con mínimo 5 consejeros propietarios y sus respectivos suplentes. Consejo de Vigilancia con mínimo tres miembros y sus respectivos suplentes. Durarán en su cargo 3 años.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 40

SOCIEDAD FINANCIERA DE OBJETO LIMITADO SIGLAS: SOFOL Ley que la regula Ley de Instituciones de Crédito (art. 103 fracc. IV), reglas generales publicadas en el Diario Oficial de la Federación, el 14 de junio de 1993, Ley General de Sociedades Mercantiles,

Ley Para Regular las Agrupaciones Financieras, Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, Código de Comercio; y Código Civil. Características De interés público. Proceso de constitución Autorización expresa de la S.H.C.P., debiendo reunir los siguientes requisitos: Estar constituida como S.A.; Tener como objeto social el "captar recursos provenientes de la colocación de instrumentos inscritos en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios y otorgar créditos para determinada actividad o sector"; Los socios deben ser personas que cuenten con solvencia moral y tener suscrito y pagado el capital mínimo; Establecer su domicilio en territorio nacional; Presentar proyecto de estatutos sociales; Presentar programa general de funcionamiento; La demás información y documentación que solicite la S.H.C.P. Nombre Razón social o denominación. Capital social El capital mínimo es el equivalente al 25% del importe del capital mínimo que se determine para las instituciones de banca múltiple, conforme a lo dispuesto por el art. 19 de la Ley de Instituciones de Crédito (lo fija la Comisión Nacional Bancaria y de Valores). Reservas Las que les señale la S.H.C.P. Número de socios Mínimo: 2 máximo: ilimitado. Documentos que acreditan al socio Escritura constitutiva. Responsabilidad de los socios Hasta por el monto de su aportación. Participación de extranjeros Hasta el 49%. Órganos sociales y de vigilancia Asamblea de socios. Comisarios. Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 41

AGRUPACIONES FINANCIERAS SIGLAS: A. F. Ley que la regula Ley Para Regular las Agrupaciones Financieras. Características De interés público y privado. Tienen por objeto regular las bases de organización y funcionamiento de los grupos financieros, estableciendo los términos bajo los cuales habrán

de operar, así como la protección de los intereses de quienes celebren operaciones con los integrantes de dichos grupos. Estarán integrados por una sociedad controladora y por algunas de las entidades financieras siguientes: almacenes generales de depósito, arrendadoras financieras, empresas de factoraje financiero, casas de cambio, instituciones de fianzas, instituciones de seguros, sociedades financieras de objeto limitado, casas de bolsa, instituciones de banca múltiple, así como sociedades operadoras de sociedades de inversión y administradoras de fondos para el retiro. El grupo financiero podrá formarse con cuando menos dos tipos diferentes de las entidades financieras siguientes: Instituciones de banca múltiple; Casas de bolsa e; Instituciones de seguros. En los casos en que el grupo no incluya a dos de las mencionadas entidades, deberá contar por lo menos con tres tipos diferentes de las entidades financieras primeramente citadas, siempre y cuando no sean administradoras de fondos para el retiro. Proceso de constitución Autorización expresa de la S.H.C.P. Opinión del Banco de México y según corresponda de las comisiones nacionales bancaria, de valores, de seguros y de fianzas, debiendo reunir los siguientes requisitos: Proyecto de estatutos de la controladora; Relación de socios y capital que cada uno aportará; Proyecto de estatutos de las entidades financieras que integraran el grupo; Proyecto del convenio de responsabilidades; Programa y convenios conforme a los cuales la controladora adquiriría las acciones representativas del capital pagado de las entidades financieras; La demás información y documentación que solicite la S.H.C.P. Nombre Razón social o denominación. Número de socios Cuando menos 2 tipos diferentes de entidades (Instituciones de banca múltiple, casas de bolsa e instituciones de seguros), o en su caso, 3 tipos diferentes de las demás entidades que no sean sociedades operadoras de sociedades de inversión o administradoras de fondos para el retiro y siempre deberán contar con una sociedad controladora. Salvo autorización de la S.H.C.P., hasta 2% del capital por cada socio. Documentos que acreditan la socio Acciones tipo "O" que representan el capital ordinario y acciones "L" adicional con voto limitado. Participación de extranjeros Limitado a que no ejerzan funciones de autoridad y entidades financieras.

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo

42

Órganos sociales y de vigilancia Consejo de Administración con mínimo de 5 y máximo 15 consejeros y sus respectivos suplentes, debiendo ser el 25% independientes; y una sociedad controladora.

3. Disolución y Liquidación de las Sociedades Mercantiles A las circunstancias que según la ley son capaces de poner fin al contrato se les llaman causas de disolución, es decir, es la situación de la Sociedad que pierde su capacidad jurídica para el cumplimiento del fin para el que se creó y que sólo subsiste para la resolución de los vínculos establecidos por la sociedad con terceros, por aquella con los socios y por éstos entre sí. El artículo 229 de la Ley General de Sociedades Mercantiles trata acerca de la disolución y los motivos que pueden originar este estado en una sociedad y como consecuencia el proceso de liquidación. Asimismo el Artículo 230, contempla que la Sociedad en Nombre Colectivo se disolverá salvo pacto contrario, por la muerte, incapacidad, exclusión o retiro de uno o varios de los socios, o porque el contrato social se rescinda respecto a alguno de ellos. En caso de muerte de un socio y en la inteligencia de no llegar a ningún acuerdo con sus herederos, la sociedad, dentro del plazo de dos meses, deberá entregar a los herederos la cuota correspondiente al socio difunto de acuerdo al último balance aprobado. El Artículo 231, de las disposiciones anteriores, será aplicable a la Sociedad en Comandita Simple y a la Sociedad en Comandita por Acciones, en lo que concierne a los comanditados. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 43 Para el término establecido de la duración de una sociedad lo marca en el artículo 229 no siendo lo mismo en los casos de las demás sociedades que según el Artículo 232, comprobada por la sociedad la existencia de las causas de la disolución, se debe inscribir en el Registro Público de Comercio pero si a juicio de algún interesado no hay causa que justifique la disolución, entonces

éste podrá ocurrir ante la autoridad judicial dentro del límite de treinta días contados a partir de la fecha de inscripción y demandar en la vía sumaria, la cancelación de la inscripción. Igualmente se supone la transformación de la actividad de producción en la actividad de liquidación. La terminación del contrato de sociedad es complicada, no al igual que otro tipo de contrato que agote sus efectos en las relaciones de las partes. La sociedad dirigida a terceras personas, exige al disolverse que se desanuden los lazos establecidos con las personas que con ella contrataron. Y en nuestro país, la ley protege la buena fe y los derechos a los terceros. Así es que la disolución de la sociedad en verdad implica un proceso jurídico complicado. El hecho de que exista una causa de disolución no quiere decir que se acabe inmediatamente la sociedad, sino que ahí será el punto de partida de la situación de disolución que desembocará en otro proceso, como es el de la liquidación. La Ley General de Sociedades Mercantiles en nuestro país, reconoce en el Artículo 234, los principios de la Sociedades al quedar en estado de disolución. De igual manera, en el Art. 244 de la misma Ley dice que los efectos para crear una disolución en la Sociedad y aún en ese estado, conservará su Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 44 personalidad jurídica para los efectos de liquidación. Disolución y conservación de la empresa, la consideración histórica de las disposiciones aplicables a la disolución de las sociedades mercantiles nos muestra una relación fuerte y complicada entre dos principios contrapuestos, el de la disolución por la voluntad y por motivos estrictamente personales o sea la conservación de la empresa por encima de intereses personales de los socios y lo contrario en la voluntad individual de cada uno de los socios. 3.1 Causas de la Disolución

Causas Legales: Son llamadas así porque están establecidas dentro de la Ley de Sociedades Mercantiles, son las que resultan mecánicamente sin necesidad de que alguien tome la decisión de dar por terminado el vínculo que existe entre los socios. Causas Voluntarias : Son las que se derivan de casos no especificados por la ley, son determinaciones que se han tomado por parte de uno o varios de los socios, o de la ley quien determina que una vez comprobada la situación de disolución se inscribirá en el Registro Público de Comercio para que no se afecte a terceras personas y la situación de la empresa sea conocida por todos aquellos que tengan algún interés en saber tal información, y así procedan a lo que corresponde dada la relación jurídica entre la empresa en disolución y personas físicas o morales externas. Disolución Parcial: Existen dos tipos de disolución parcial, éstas son por exclusión y por separación. Tanto en la ley como en los estatutos sociales se puntualizan las razones por las que deba separarse o excluir a un socio aun en Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 45 contra de su voluntad. En la primera que es la también llamada rescisión del contrato de sociedad, de acuerdo al Artículo 50 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, el contrato de sociedad podrá rescindirse respecto de un socio: I. Por uso de la firma o del capital social para negocios propios; II. Por infracción al pacto social; III. Por infracción a las disposiciones legales que rijan el contrato social; IV. Por comisión de actos fraudulentos o dolosos contra la compañía; V. Por quiebra, interdicción o inhabilitación para ejercer el comercio. Mientras tanto, la separación es la conclusión parcial del contrato de sociedad por la voluntad del socio en los casos que los estatutos y la ley marcan, es un mecanismo en donde se le atribuye a la voluntad del socio la posibilidad de concluir el contrato por que estaba vinculado.

Disolución de la Sociedad en Nombre Colectivo . De acuerdo al Artículo 230 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, la sociedad en nombre colectivo se disolverá, salvo pacto en contrario, por la muerte, incapacidad, exclusión o retiro de uno de los socios, o porque el contrato social se rescinda respecto a uno de ellos. En caso de muerte de un socio, la sociedad solamente podrá continuar con los herederos, cuando éstos manifiesten su consentimiento; de lo contrario, la sociedad, dentro del plazo de dos meses, deberá entregar a los herederos la cuota correspondiente al socio difunto, de acuerdo con el último balance aprobado. El nombramiento de un extraño como administrador de la empresa puede ser motivo de la separación de un socio, debido a que en la sociedad colectiva la administración debe estar en manos de los mismos socios. Es por eso que Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 46 cuando un extraño o alguien que sin pertenecer al círculo de los socios entre como administrador, el socio inconforme podrá separarse de dicha sociedad y oponerse a esta intromisión. Aunque sea una minoría de los socios quienes estén inconformes, éstos podrán separarse de la Sociedad. La ley de Sociedades Mercantiles reconoce en su artículo 38 el derecho a rescisión activa que en otras palabras es la separación del socio por las causas mencionadas anteriormente. Disolución en la Sociedad Anónima: Los accionistas inconformes, tendrán derecho a esta separación cuando en contra de su voto, la Asamblea General adopte los acuerdos con respecto a las fracciones IV, V Y VI del Artículo 182, que se refieren a cambios de objeto, de nacionalidad o de transformación de la sociedad. Disolución en la Sociedad Comandita por Acciones: Como en los otros tipos de sociedades, si un extraño fuere nombrado administrador y el socio no

está de acuerdo puede solicitar su separación de la Sociedad, o si existen modificaciones en los estatutos que no convengan a los intereses de los socios, éste puede solicitar su separación por así convenir a sus intereses personales. Disolución por la Sociedad por Responsabilidad Limitada : Sólo concierne en el caso del nombramiento de un extraño como administrador de la sociedad. Causas y efectos de la Disolución Parcial : Es muy importante mencionar que la separación causa como efecto, aspectos muy importantes en el Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 47 desarrollo de la finalidad de la empresa, como lo es, el no seguir con la actividad u objetivo que se habían trazado y que fue el que motivo a la creación de la sociedad, pues el caso de la separación obliga a que la empresa en esta situación tenga que reducir sus actividades de lucro, al hecho de sólo realizar tareas y acciones como una empresa no lucrativa y seguir con el carácter jurídico de manejar sus bienes solo en el estado de liquidación y para lo que la ley se refiere cuando una empresa se declara en este proceso. La empresa tiene derechos como el de retener los capitales y utilidades de los socios separados hasta que se liquiden las actividades de la empresa. Según el último balance comprobado de la empresa el socio que está ejerciendo la separación, tendrá derecho a retirar el reembolso de sus acciones en proporción al activo social, y como ya se mencionó, una vez comprobado el último balance de la sociedad en liquidación. Disolución Parcial o Retiro de un Socio: En todas las sociedades el socio tiene derecho a retirarse de la compañía y así provocar la disolución parcial, en las sociedades por acciones, tal derecho sólo corresponde a los socios que hayan votado en contra de ciertas modificaciones a la escritura constitutiva. En las sociedades en nombre colectivo y en las del tipo comandita simple, el

derecho de retiro se concede con mayor amplitud, en virtud de cualquier modificación a la escritura constitutiva. La ley faculta que por designar a un extraño como administrador o que se nombre administrador a alguien que no es socio en la sociedad de responsabilidad limitada, se podrá hacer uso del derecho de retiro de la sociedad, aún cuando en la compañía entrara un nuevo socio a sustituir al que Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 48 se retira, no por esto dejaría de disolverse el negocio social, respecto al primero; simplemente se haría una doble modificación en la escritura social: primero la salida de un socio y la entrada de uno nuevo. No cabe, como en las sociedades por acciones, sustituir un socio por otro sin modificar la constitución social. Disolución Total: Son las causas que según la ley son capaces de poner fin al contrato de sociedad que se ha celebrado entre dos o más personas, es la situación en que entre una sociedad anterior a la liquidación, en donde se dan factores que pueden ser personales voluntarios o pueden ser factores que vienen previstos en la ley. 3.2 Violación de las Obligaciones de un Socio En cualquier tipo de sociedad la falta de cumplimiento de las obligaciones por los socios faculta a la sociedad para rescindir del negocio social. En lo que respecta a los Comanditados es de acuerdo a los Artículos. 57, 86 y 211. Muerte de un Socio Tiene muy diversas consecuencias, en la sociedad anónima, en la sociedad limitada y en la comandita por acciones, si el fallecido era comanditario, no produce ningún efecto sobre el negocio social, los derechos y obligaciones se transmiten a sus herederos. Por el contrario si fallece un socio comanditado en la comandita por acciones o cualquiera de los socios en la colectiva el hecho producirá salvo en disposición en contrario del acto constitutivo, la disolución total de la sociedad. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo

49 En las sociedades que se acaban de mencionar, como en las limitadas, la muerte de un socio produce: La disolución parcial de la sociedad pero la compañía continuará entre los socios; y a los herederos del difunto se les liquidará la parte social que les corresponda según su causante. 3.3 Liquidación de la Sociedad Es el conjunto de operaciones que debe realizarse en una sociedad que ha incurrido en causa de disolución, tendientes a la realización de su activo, el pago de su pasivo y la determinación si es que hubiere del remanente del patrimonio social repartible entre los socios. La conclusión de la organización mediante las operaciones necesarias para dar por finalizados los negocios pendientes a cargo de la sociedad, para cobrar lo que a la misma se le adeuda o para pagar lo que deba, para vender todo el activo y transformarlo en dinero y dividir entre los socios el patrimonio que de todo lo anterior resulte. El Artículo 234 de la Ley General de Sociedades Mercantiles dice que disuelta la sociedad, se pondrá en liquidación. El encargado de llevar a cabo todas estas tareas es el órgano social llamado liquidador. Este sustituye a los administradores como representantes y gestores de la sociedad durante este período. La sociedad en todas sus actividades debe añadir la leyenda “EN LIQUIDACIÓN” así como en todos los documentos y tareas que desempeñe. 3.4 Liquidador El Artículo 235 nos señala que la liquidación estará a cargo de uno o más liquidadores que serán representantes legales de la sociedad y responderán Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 50 por los actos que ejecuten excediéndose de los límites de su encargo. LOS LIQUIDADORES Son los administradores y los representantes legales de la sociedad en liquidación, encargados de llevar a cabo la misma. La ley los define como los representantes legales de la sociedad que se liquida.

ACTIVIDADES DEL LIQUIDADOR. 1. Concluir las operaciones sociales que hubieren quedado pendientes al tiempo de la disolución. 2. Cubrir lo que se deba a la sociedad y pagar lo que ella deba. 3. Vender los bienes de la sociedad. 4. Liquidar a cada socio su haber social. 5. Practicar el balance final de liquidación. papeles de la sociedad, término suficiente para que prescriban las obligaciones de la empresa. Nota: Al aprobarse el balance final de liquidación debe publicarse tres veces en diez días, y quedar por quince, a disposición de los accionistas, que deberán ser convocados después de una asamblea para decidir sobre dicho balance, pero una vez comprobado se harán los pagos correspondientes contra la entrega de las acciones. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 51 3.5 Fusión y Escisión de las Sociedades Mercantiles Como un aspecto especial en la disolución nos encontramos con la fusión de sociedades, que no es más que la parte donde el patrimonio total de la sociedad pasa a otra sociedad existente, o de una sociedad nueva que se constituye con las acciones o aportaciones de dos o más sociedades que en esta última se fusionan. En un caso se habla de la incorporación de una sociedad con otra, en el segundo caso se habla de la varias sociedades que se extinguen para formar una o fusionarse en una. La Escisión Es el procedimiento contrario a la fusión. El patrimonio de la sociedad se escinde y la sociedad. Se da cuando una sociedad denominada escindente decide extinguirse y divide la totalidad o parte de su activo y pasivo y capital social en dos o más partes que son aportadas en bloque a otras sociedades de nueva creación denominadas. El patrimonio escindido se traspasará en bloque a otra u otras sociedades (con su activo y su pasivo) que podrán ser sociedades preexistentes o de nueva creación, (creadas para ello). Puede ser:

Escisión total: El patrimonio se segrega en dos o más partes y la sociedad escindida se disuelve y se extingue. El patrimonio segregado se pasa a empresas de nueva creación o ya existentes llamadas sociedades beneficiarias. Los socios pasan a serlo también de las nuevas empresas. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 52 Escisión parcial: La sociedad escindida no se disuelve, luego su patrimonio solamente queda disminuido. Los socios de ésta pasan a ser socios también de las nuevas empresas. La parte del patrimonio segregada forma una unidad económica (una sucursal que actúa sin depender de la matriz). Ventajas Quizás la ventaja más importante en la mayoría de sociedades de personas es la oportunidad de reunir capital suficiente para que una empresa marche. Formar una sociedad de personas es mucho más fácil y menos costoso que organizar una compañía por acciones. Los miembros de una sociedad de personas gozan de más libertad de las leyes gubernamentales y de más flexibilidad de acción que los propietarios de una sociedad por acciones. Los socios pueden retirar fondos y tomar decisiones de todo tipo sin la necesidad de reuniones formales o procedimientos legales. Desventajas Vida limitada, responsabilidad ilimitada y representación mutua. Además si una empresa requiere de un gran monto de capital, la sociedad de personas es menos efectiva para conseguir fondos que una sociedad por acciones. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 53 Conclusión En estos tiempos, son frecuentes los aumentos de capital, la creación de nuevas empresas dependiendo directamente de otra entidad y la transformación de sociedades, las asambleas de accionistas tienen mayor actividad y relevancia que en el pasado y, las fusiones y escisiones de sociedades así como la suspensión de operaciones y liquidaciones de

empresas ya no son tan esporádicas. Hablamos de las diferentes clases de sociedades que se pueden constituir en nuestro país; Cómo puede estar representado el patrimonio de los socios; Cómo se constituyen estas sociedades y; La transformación que pueden ir teniendo; analizamos los interesantes y actuales esquemas de fusión, escisión y quiebras de sociedades hasta llegar a la disolución y liquidación de las mismas. Una sociedad mercantil, es un conjunto de técnicas legales y procedimientos jurídicos amparados y guiados por las leyes y códigos que permiten a más de dos personas poder crear una empresa con personalidad legal acorde a la necesidad que tiene el hombre de confiar en el trabajo en equipo. Los principios a que deben sujetarse para el buen funcionamiento de las organizaciones, la manera de ir encontrando formas que aseguren la lealtad del actuar de quienes conforman la sociedad, los procedimientos para terminar con la sociedad cuando se sabe que no está funcionando para el objetivo por el que Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 54 se creó, el nombramiento de quienes o quien se hará cargo del trámite que ha de llevarla a la Liquidación, y por último la decisión de seguir adelante con lo que es la empresa, y lo que será al fusionarla con otras empresas para salvar la parte de los socios que quieran seguir adelante en esta tarea, siempre tratando de ser respetuoso con lo que marca la legislación que interviene para el buen funcionamiento dentro de una sociedad. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 55 Apoyos que ofrece la UPDCE El Instituto Politécnico Nacional a través de la Unidad Politécnica para el Desarrollo y la Competitividad Empresarial (UPDCE) busca cumplir con el objetivo de mantener la coherencia de la misión institucional a través de mecanismos que:

· Enfaticen los procesos de formación de empresarios y empresas. · Fortalezcan la participación entre las empresas y la comunidad del Instituto. · Apoyen la competitividad internacional · Generen redes de colaboración para la prestación de servicios y el desarrollo de proyectos de innovación, investigación y desarrollo tecnológico. Una de las estrategias de la UPDCE para alcanzar los objetivos anteriores es a través de este documento, que forma parte de la serie de Guías Empresariales. Las cuales tienen como misión convertirse en una herramienta que contribuya al desarrollo y la competitividad de su empresa. Para asistencia y capacitación contamos con especialistas calificados en las diferentes Unidades Académicas del Instituto, que dominan los temas que se abordan en las guías. Adicionalmente, la UPDCE proporciona apoyos para el desarrollo de: · Planeación estratégica. · Planes de negocio. · Investigaciones de mercado nacional y de exportación. · Obtención de fuentes de financiamiento. · Formación de empresas de base tecnológica. · Proyectos de investigación, innovación y desarrollo tecnológico de productos, procesos, materiales y servicios. · Diagnóstico empresarial para determinación de fortalezas y debilidades. · Pruebas de laboratorio. Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 56 · Capacitación en forma de cursos, seminarios y talleres de acuerdo a sus necesidades específicas. · Desarrollo de proveedores y cadenas productivas La UPDCE es la puerta por la cual se brinda libre acceso al enorme acervo tecnológico y humano del Instituto Politécnico Nacional; poniéndolo a disposición de la comunidad empresarial en la búsqueda de soluciones a los problemas que se enfrentan en todos los ámbitos de operación de su empresa (ver figura 1).
Primarias

Logística de Entrada Operaciones Logística de

Salida Ventas Marketing Servicio Empresa y Científico Adquisiciones Recursos Humanos Dirección y Administración
Apoyo

Desarrollo Tecnológico Centros de Investigación Científica y tecnológica Centros de Educación Continua Centros de Orientación Tecnológica Unidades Académicas
Valor Agregado IPN Actividades de la Empresa

Figura 1. Participación de la UPDCE

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 57 No dude en contactarnos, estamos a sus órdenes en: Unidad Politécnica para el Desarrollo y la Competitividad Empresarial Subdirección de Estrategias de Competitividad Empresarial
Av. Wilfrido Massieu S/N Unidad Profesional Adolfo López Mateos Col. Zacatenco, C.P. 07738 México DF. TEL: (55) 5729 6000 Ext. 57002 Fax: (55) 5729 6000 ext. 57253 Sitio web: www.updce.ipn.mx Correo electrónico: updce@ipn.mx

Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo 58 Referencias LEY GENERAL DE SOCIEDADES MERCANTILES Última reforma publicada DOF 28072006 Barrera Graf Jorge. Biblioteca Jurídica Virtual. Capitulo Décimo Pág. 101115. Fecha de acceso 26022007 Editorial Jurídica Técnica. CODIGO DE SOCIEDADES MERCANTILES BASICAS. Capitulo I, Titulo II, Pág. 1419. Fecha de acceso 27022007 Alberto Bercovitz Rodríguez Cano. Guía Electrónica de Consulta Mercantil Sociedades. http://www.aranzadi.catalogo/guias/datos_guia_mercantil_socied ades.html Fecha de acceso 27022007 Pedro Martínez García. Sociedades Mercantiles. http://www.monografias.com/trabajos6/somer/somer.shtml. Fecha de acceso 28022007

Claudia Lucia Jiménez Sierra. LAS SOCIEDADES MERCANTILES. Publicado 15062006. http://www.gestiopolis.com/htm. Fecha de acceso 28022007 Andrés Jiménez Cruz. Características de las Sociedades en México. http://www.notaria178.com.mx/Sociedades.htm. Fecha de acceso 28022007
SOLO LEYES
TEXTO VIGENTE Nueva Ley publicada en el Diario Oficial de la Federación el 4 de agosto de 1934 LEY General de Sociedades Mercantiles. El C. Presidente Constitucional Substituto de los Estados Unidos Mexicanos, se ha servido dirigirme la siguiente Ley: ABELARDO L. RODRIGUEZ, Presidente Constitucional Substituto de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes, sabed: Que en uso de las facultades extraordinarias que me confiere el Decreto expedido por el Congreso de la Unión, con fecha 28 de diciembre de 1933, para expedir un nuevo Código de Comercio y las leyes especiales en materia de comercio y de derecho procesal mercantil, he tenido a bien expedir la siguiente LEY GENERAL DE SOCIEDADES MERCANTILES

CAPITULO I De la constitución y funcionamiento de las Sociedades en general
Artículo 1
Esta Ley reconoce las siguientes especies de sociedades mercantiles: I.- Sociedad en nombre colectivo; II.- Sociedad en comandita simple; III.- Sociedad de responsabilidad limitada; IV.- Sociedad anónima; V.- Sociedad en comandita por acciones, y VI.- Sociedad cooperativa. Cualquiera de las sociedades a que se refieren las fracciones I a V de este artículo podrán constituirse como sociedad de capital variable, observándose entonces las disposiciones del Capítulo VIII de esta Ley.

Artículo 2
Las sociedades mercantiles inscritas en el Registro Público de Comercio, tienen personalidad jurídica distinta de la de los socios. Salvo el caso previsto en el artículo siguiente, no podrán ser declaradas nulas las sociedades inscritas en el Registro Público de Comercio. Las sociedades no inscritas en el Registro Público de Comercio que se hayan exteriorizado como tales, frente a terceros consten o no en escritura pública, tendrán personalidad jurídica. Las relaciones internas de las sociedades irregulares se regirán por el contrato social respectivo, y, en su defecto, por las disposiciones generales y por las especiales de esta ley, según la clase de sociedad de que se trate. Los que realicen actos jurídicos como representantes o mandatarios de una sociedad irregular, responderán del cumplimiento de los mismos frente a terceros, subsidiaria, solidaria e ilimitadamente, sin perjuicio de la responsabilidad penal, en que hubieren incurrido, cuando los terceros resultaren perjudicados. Los socios no culpables de la irregularidad, podrán exigir daños y perjuicios a los culpables y a los que actuaren como representantes o mandatarios de la sociedad irregular.

Artículo 3
Las sociedades que tengan un objeto ilícito o ejecuten habitualmente actos ilícitos, serán nulas y se procederá a su inmediata liquidación, a petición que en todo tiempo podrá hacer cualquiera persona, incluso el Ministerio Público, sin perjuicio de la responsabilidad penal a que hubiere lugar. La liquidación se limitará a la realización del activo social, para pagar las deudas de la sociedad, y el remanente se aplicará al pago de la responsabilidad civil, y en defecto de ésta, a la Beneficencia Pública de la localidad en que la sociedad haya tenido su domicilio.

Artículo 4
Se reputarán mercantiles todas las sociedades que se constituyan en alguna de las formas reconocidas en el artículo 1º de esta Ley.

Artículo 5
Las sociedades se constituirán ante notario y en la misma forma se harán constar con sus modificaciones. El notario no autorizará la escritura cuando los estatutos o sus modificaciones contravengan lo dispuesto por esta ley.

Artículo 6
La escritura constitutiva de una sociedad deberá contener: I.- Los nombres, nacionalidad y domicilio de las personas físicas o morales que constituyan la sociedad; II.- El objeto de la sociedad; III.- Su razón social o denominación; IV.- Su duración; V.- El importe del capital social; VI.- La expresión de lo que cada socio aporte en dinero o en otros bienes; el valor atribuido a éstos y el criterio seguido para su valorización. Cuando el capital sea variable, así se expresará indicándose el mínimo que se fije; VII.- El domicilio de la sociedad; VIII.- La manera conforme a la cual haya de administrarse la sociedad y las facultades de los administradores; IX.- El nombramiento de los administradores y la designación de los que han de llevar la firma social; X.- La manera de hacer la distribución de las utilidades y pérdidas entre los miembros de la sociedad; XI.- El importe del fondo de reserva; XII.- Los casos en que la sociedad haya de disolverse anticipadamente, y XIII.- Las bases para practicar la liquidación de la sociedad y el modo de proceder a la elección de los liquidadores, cuando no hayan sido designados anticipadamente. Todos los requisitos a que se refiere este artículo y las demás reglas que se establezcan en la escritura sobre organización y funcionamiento de la sociedad constituirán los estatutos de la misma.

Artículo 7
Si el contrato social no se hubiere otorgado en escritura ante Notario, pero contuviere los requisitos que señalan las fracciones I a VII del artículo 6º, cualquiera persona que figure como socio podrá demandar en la vía sumaria el otorgamiento de la escritura correspondiente. En caso de que la escritura social no se presentare dentro del término de quince días a partir de su fecha, para su inscripción en el Registro Público de Comercio, cualquier socio podrá demandar en la vía sumaria dicho registro. Las personas que celebren operaciones a nombre de la sociedad, antes del registro de la escritura constitutiva, contraerán frente a terceros responsabilidad ilimitada y solidaria por dichas operaciones.

Artículo 8
En caso de que se omitan los requisitos que señalan las fracciones VIII a XIII, inclusive, del artículo 6º, se aplicarán las

disposiciones relativas de esta Ley.

Artículo 8-A
El ejercicio social de las sociedades mercantiles coincidirá con el año de calendario, salvo que las mismas queden legalmente constituidas con posterioridad al 1o. de enero del año que corresponda, en cuyo caso el primer ejercicio se iniciará en la fecha de su constitución y concluirá el 31 de diciembre del mismo año. En los casos en que una sociedad entre en liquidación o sea fusionada, su ejercicio social terminará anticipadamente en la fecha en que entre en liquidación o se fusione y se considerará que habrá un ejercicio durante todo el tiempo en que la sociedad esté en liquidación debiendo coincidir éste último con lo que al efecto establece el artículo 11 del Código Fiscal de la Federación.

Artículo 9
Toda sociedad podrá aumentar o disminuir su capital, observando, según su naturaleza, los requisitos que exige esta Ley. La reducción del capital social, efectuada mediante reembolso a los socios o liberación concedida a éstos de exhibiciones no realizadas, se publicará por tres veces en el Periódico Oficial en la entidad federativa en la que tenga su domicilio la sociedad, con intervalos de diez días. Los acreedores de la sociedad, separada o conjuntamente, podrán oponerse ante la autoridad judicial a dicha reducción, desde el día en que se haya tomado la decisión por la sociedad, hasta cinco días después de la última publicación. La oposición se tramitará en la vía sumaria, suspendiéndose la reducción entre tanto la sociedad no pague los créditos de los opositores, o no los garantice a satisfacción del Juez que conozca del asunto, o hasta que cause ejecutoria la sentencia que declare que la oposición es infundada.

Artículo 10
La representación de toda sociedad mercantil corresponderá a su administrador o administradores, quienes podrán realizar todas las operaciones inherentes al objeto de la sociedad, salvo lo que expresamente establezcan la Ley y el contrato social. Para que surtan efecto los poderes que otorgue la sociedad mediante acuerdo de la asamblea o del órgano colegiado de administración, en su caso, bastará con la protocolización ante notario de la parte del acta en que conste el acuerdo relativo a su otorgamiento, debidamente firmada por quienes actuaron como presidente o secretario de la asamblea o del órgano de administración según corresponda, quienes deberán firmar el instrumento notarial, o en su defecto lo podrá firmar el delegado especialmente designado para ello en sustitución de los anteriores. El notario hará constar en el instrumento correspondiente, mediante la relación, inserción o el agregado al apéndice de las certificaciones, en lo conducente, de los documentos que al efecto se le exhiban, la denominación o razón social de la sociedad, su domicilio, duración, importe del capital social y objeto de la misma, así como las facultades que conforme a sus estatutos le correspondan al órgano que acordó el otorgamiento del poder y, en su caso, la designación de los miembros del órgano de administración. Si la sociedad otorgare el poder por conducto de una persona distinta a los órganos mencionados, en adición a la relación o inserción indicadas en el párrafo anterior, se deberá dejar acreditado que dicha persona tiene las facultades

para ello.

Artículo 11
Salvo pacto en contrario, las aportaciones de bienes se entenderán traslativas de dominio. El riesgo de la cosa no será a cargo de la sociedad, sino hasta que se le haga la entrega respectiva.

Artículo 12
A pesar de cualquier pacto en contrario, el socio que aporte a la sociedad uno o más créditos, responderá de la existencia y legitimidad de ellos, así como de la solvencia del deudor, en la época de la aportación, y de que, si se tratare de títulos de crédito, éstos no han sido objeto de la publicación que previene la Ley para los casos de pérdida de valores de tal especie.

Artículo 13
El nuevo socio de una sociedad ya constituida responde de todas las obligaciones sociales contraidas antes de su admisión, aun cuando se modifique la razón social o la denominación. El pacto en contrario no producirá efecto en perjuicio de terceros.

Artículo 14
El socio que se separe o fuere excluido de una sociedad, quedará responsable para con los terceros, de todas las operaciones pendientes en el momento de la separación o exclusión. El pacto en contrario no producirá efecto en perjuicio de terceros.

Artículo 15
En los casos de exclusión o separación de un socio, excepto en las sociedades de capital variable, la sociedad podrá retener la parte de capital y utilidades de aquél hasta concluir las operaciones pendientes al tiempo de la exclusión o separación, debiendo hacerse hasta entonces la liquidación del haber social que le corresponda.

Artículo 16
En el reparto de las ganancias o pérdidas se observarán, salvo pacto en contrario, las reglas siguientes: I.- La distribución de las ganancias o pérdidas entre los socios capitalistas se hará proporcionalmente a sus aportaciones; II.- Al socio industrial corresponderá la mitad de las ganancias, y si fueren varios, esa mitad se dividirá entre ellos por igual, y III.- El socio o socios industriales no reportarán las pérdidas.

Artículo 17
No producirán ningún efecto legal las estipulaciones que excluyan a uno o más socios de la participación en las ganancias.

Artículo 18
Si hubiere pérdida del capital social, éste deberá ser reintegrado o reducido antes de hacerse repartición o asignación de utilidades.

Artículo 19
La distribución de utilidades sólo podrá hacerse después de que hayan sido debidamente aprobados por la asamblea de socios o accionistas los estados financieros que las arrojen. Tampoco podrá hacerse distribución de utilidades mientras no hayan sido restituidas o absorbidas mediante aplicación de otras partidas del patrimonio, las pérdidas sufridas en uno o varios ejercicios anteriores, o haya sido reducido el capital social. Cualquiera estipulación en contrario no producirá efecto legal, y tanto la sociedad como sus acreedores podrán repetir por los anticipos o reparticiones de utilidades hechas en contravención de este artículo, contra las

personas que las hayan recibido, o exigir su reembolso a los administradores que las hayan pagado, siendo unas y otros mancomunada y solidariamente responsables de dichos anticipos y reparticiones.

Artículo 20
De las utilidades netas de toda sociedad, deberá separarse anualmente el cinco por ciento, como mínimo, para formar el fondo de reserva, hasta que importe la quinta parte del capital social. El fondo de reserva deberá ser reconstituido de la misma manera cuando disminuya por cualquier motivo.

Artículo 21
Son nulos de pleno derecho los acuerdos de los administradores o de las juntas de socios y asambleas, que sean contrarios a lo que dispone el artículo anterior. En cualquier tiempo en que, no obstante esta prohibición, apareciere que no se han hecho las separaciones de las utilidades para formar o reconstituir el fondo de reserva, los administradores responsables quedarán ilimitada y solidariamente obligados a entregar a la sociedad, una cantidad igual a la que hubiere debido separarse. Quedan a salvo los derechos de los administradores para repetir contra los socios por el valor de lo que entreguen cuando el fondo de reserva se haya repartido. No se entenderá como reparto la capitalización de la reserva legal, cuando esto se haga, pero en este caso deberá volverse a constituir a partir del ejercicio siguiente a aquel en que se capitalice, en los términos del artículo 20.

Artículo 22
Para hacer efectiva la obligación que impone a los administradores el artículo anterior, cualquier socio o acreedor de la sociedad podrá demandar su cumplimiento en la vía sumaria.

Artículo 23
Los acreedores particulares de un socio no podrán, mientras dure la sociedad, hacer efectivos sus derechos sino sobre las utilidades que correspondan al socio según los correspondientes estados financieros, y, cuando se disuelva la sociedad, sobre la porción que le corresponda en la liquidación. Igualmente, podrán hacer efectivos sus derechos sobre cualquier otro reembolso que se haga a favor de los socios, tales como devolución de primas sobre acciones, devoluciones de aportaciones adicionales y cualquier otro semejante. Podrán, sin embargo, embargar la porción que le corresponda al socio en la liquidación y, en las sociedades por acciones, podrán embargar y hacer vender las acciones del deudor. Cuando las acciones estuvieren caucionando las gestiones de los administradores o comisarios, el embargo producirá el efecto de que, llegado el momento en que deban devolverse las acciones, se pongan éstas a disposición de la autoridad que practicó el embargo, así como los dividendos causados desde la fecha de la diligencia.

Artículo 24
La sentencia que se pronuncie contra la sociedad condenándola al cumplimiento de obligaciones respecto de tercero, tendrá fuerza de cosa juzgada contra los socios, cuando éstos hayan sido demandados conjuntamente con la sociedad. En este caso la sentencia se ejecutará primero en los bienes de la sociedad y sólo a falta o insuficiencia de éstos, en los bienes de los socios demandados. Cuando la obligación de los socios se limite al pago de sus aportaciones, la ejecución de la sentencia se reducirá al monto insoluto exigible.

CAPITULO II

De la sociedad en nombre colectivo
Artículo 25
Sociedad en nombre colectivo es aquella que existe bajo una razón social y en la que todos los socios responden, de modo subsidiario, ilimitada y solidariamente, de las obligaciones sociales.

Artículo 26
Las cláusulas del contrato de sociedad que supriman la responsabilidad ilimitada y solidaria de los socios, no producirán efecto alguno legal con relación a terceros; pero los socios pueden estipular que la responsabilidad de alguno o algunos de ellos se limite a una porción o cuota determinada.

Artículo 27
La razón social se formará con el nombre de uno o más socios, y cuando en ella no figuren los de todos, se le añadirán las palabras y compañía u otras equivalentes.

Artículo 28
Cualquiera persona extraña a la sociedad que haga figurar o permita que figure su nombre en la razón social, quedará sujeta a la responsabilidad ilimitada y solidaria que establece el artículo 25.

Artículo 29
El ingreso o separación de un socio no impedirá que continúe la misma razón social hasta entonces empleada; pero si el nombre del socio que se separe apareciere en la razón social, deberá agregarse a ésta la palabra sucesores.

Artículo 30
Cuando la razón social de una compañía sea la que hubiere servido a otra cuyos derechos y obligaciones han sido transferidos a la nueva, se agregará a la razón social la palabra sucesores.

Artículo 31
Los socios no pueden ceder sus derechos en la compañía sin el consentimiento de todos los demás, y sin él, tampoco pueden admitirse a otros nuevos, salvo que en uno u otro caso el contrato social disponga que será bastante el consentimiento de la mayoría.

Artículo 32
En el contrato social podrá pactarse que a la muerte de cualquiera de los socios continúe la sociedad con sus herederos.

Artículo 33
En caso de que se autorice la cesión de que trata el artículo 31, en favor de persona extraña a la sociedad, los socios tendrán el derecho del tanto, y gozarán de un plazo de quince días para ejercitarlo, contando desde la fecha de la junta en que se hubiere otorgado la autorización. Si fuesen varios los socios que quieran usar de este derecho, les competerá a todos ellos en proporción a sus aportaciones.

Artículo 34
El contrato social no podrá modificarse sino por el consentimiento unánime de los socios, a menos que en el mismo se pacte que pueda acordarse la modificación por la mayoría de ellos. En este caso la minoría tendrá el derecho de separarse de la sociedad.

Artículo 35
Los socios, ni por cuenta propia, ni por ajena podrán dedicarse a negocios del mismo género de los que constituyen el objeto de la sociedad, ni formar parte de sociedades que los realicen, salvo con el consentimiento de los demás socios. En caso de contravención, la sociedad podrá excluir al infractor, privándolo de los beneficios que le correspondan en ella y exigirle el importe de los daños y perjuicios.

Estos derechos se extinguirán en el plazo de tres meses contados desde el día en que la sociedad tenga conocimiento de la infracción.

Artículo 36
La administración de la sociedad estará a cargo de uno o varios administradores, quienes podrán ser socios o personas extrañas a ella.

Artículo 37
Salvo pacto en contrario, los nombramientos y remociones de los administradores se harán libremente por la mayoría de votos de los socios.

Artículo 38
Todo socio tendrá derecho a separarse, cuando en contra de su voto, el nombramiento de algún administrador recayere en persona extraña a la sociedad.

Artículo 39
Cuando el administrador sea socio y en el contrato social se pactare su inamovilidad, sólo podrá ser removido judicialmente por dolo, culpa o inhabilidad.

Artículo 40
Siempre que no se haga designación de administradores, todos los socios concurrirán en la administración.

Artículo 41
El administrador sólo podrá enajenar y gravar los bienes inmuebles de la compañía, con el consentimiento de la mayoría de los socios, o en el caso de que dicha enajenación constituya el objeto social o sea una consecuencia natural de éste.

Artículo 42
El administrador podrá, bajo su responsabilidad, dar poderes para la gestión de ciertos y determinados negocios sociales, pero para delegar su encargo necesitará el acuerdo de la mayoría de los socios, teniendo los de la minoría el derecho de retirarse cuando la delegación recayere en persona extraña a la sociedad.

Artículo 43
La cuenta de administración se rendirá semestralmente, si no hubiere pacto sobre el particular, y en cualquier tiempo en que lo acuerden los socios.

Artículo 44
El uso de la razón social corresponde a todos los administradores, salvo que en la escritura constitutiva se limite a uno o varios de ellos.

Artículo 45
Las decisiones de los administradores se tomarán por voto de la mayoría de ellos, y en caso de empate, decidirán los socios. Cuando se trate de actos urgentes cuya omisión traiga como consecuencia un daño grave para la sociedad, podrá decidir un solo administrador en ausencia de los otros que estén en la imposibilidad, aun momentánea, de resolver sobre los actos de la administración.

Artículo 46
Los socios resolverán también por el voto de la mayoría de ellos. Sin embargo, en el contrato social podrá pactarse que la mayoría se compute por cantidades; pero si un solo socio representare el mayor interés, se necesitará además el voto de otro. Para los efectos de este precepto, el socio industrial disfrutará de una sola representación que, salvo disposición en

contrario del contrato social, será igual a la del mayor interés de los socios capitalistas. Cuando fueren varios los socios industriales, la representación única que les concede este artículo se ejercitará emitiendo como voto el que haya sido adoptado por mayoría de personas entre los propios industriales.

Artículo 47
Los socios no administradores podrán nombrar un interventor que vigile los actos de los administradores, y tendrán el derecho de examinar el estado de la administración y la contabilidad y papeles de la compañía, haciendo las reclamaciones que estimen convenientes.

Artículo 48
El capital social no podrá repartirse sino después de la disolución de la compañía y previa la liquidación respectiva, salvo pacto en contrario que no perjudique el interés de terceros.

Artículo 49
Los socios industriales deberán percibir, salvo pacto en contrario, las cantidades que periódicamente necesiten para alimentos; en el concepto de que dichas cantidades y épocas de percepción serán fijadas por acuerdo de la mayoría de los socios o, en su defecto, por la autoridad judicial. Lo que perciban los socios industriales por alimentos se computará en los balances anuales a cuenta de utilidades, sin que tengan obligación de reintegrarlo en los casos en que el balance no arroje utilidades o las arroje en cantidad menor. Los socios capitalistas que administren podrán percibir periódicamente, por acuerdo de la mayoría de los socios, una remuneración con cargo a gastos generales.

Artículo 50
El contrato de sociedad podrá rescindirse respecto de un socio: I.- Por uso de la firma o del capital social para negocios propios; II.- Por infracción al pacto social; III.- Por infracción a las disposiciones legales que rijan el contrato social; IV.- Por comisión de actos fraudulentos o dolosos contra la compañía; V.- Por quiebra, interdicción o inhabilitación para ejercer el comercio.

CAPITULO III De la sociedad en comandita simple
Artículo 51
Sociedad en comandita simple es la que existe bajo una razón social y se compone de uno o varios socios comanditados que responden, de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente, de las obligaciones sociales, y de uno o varios comanditarios que únicamente están obligados al pago de sus aportaciones.

Artículo 52
La razón social se formará con los nombres de uno o más comanditados, seguidos de las palabras y compañía u otros equivalentes, cuando en ella no figuren los de todos. A la razón social se agregarán siempre las palabras Sociedad en Comandita o su abreviatura S. en C..

Artículo 53
Cualquiera persona, ya sea socio comanditario o extraño a la sociedad, que haga figurar o permita que figure su nombre en la razón social, quedará sujeto a la responsabilidad de los comanditados. En esta misma responsabilidad incurrirán los comanditarios cuando se omita la expresión Sociedad en Comandita o su abreviatura.

Artículo 54
El socio o socios comanditarios no pueden ejercer acto alguno de administración, ni aun con el carácter de apoderados

de los administradores; pero las autorizaciones y la vigilancia dadas o ejercidas por los comanditarios, en los términos del contrato social, no se reputarán actos de administración.

Artículo 55
El socio comanditario quedará obligado solidariamente para con los terceros por todas las obligaciones de la sociedad en que haya tomado parte en contravención a lo dispuesto en el artículo anterior. También será responsable solidariamente para con los terceros, aun en las operaciones en que no haya tomado parte, si habitualmente ha administrado los negocios de la sociedad.

Artículo 56
Si para los casos de muerte o incapacidad del socio administrador, no se hubiere determinado en la escritura social, la manera de substituirlo y la sociedad hubiere de continuar, podrá interinamente un socio comanditario, a falta de comanditados, desempeñar los actos urgentes o de mera administración durante el término de un mes, contado desde el día en que la muerte o incapacidad se hubiere efectuado. En estos casos el socio comanditario no es responsable más que de la ejecución de su mandato.

Artículo 57
Son aplicables a la sociedad en comandita los artículos del 30 al 39, del 41 al 44 y del 46 al 50. Los artículos 26, 29, 40 y 45 sólo se aplicarán con referencia a los socios comanditados.

CAPITULO IV De la sociedad de responsabilidad limitada
Artículo 58
Sociedad de responsabilidad limitada es la que se constituye entre socios que solamente están obligados al pago de sus aportaciones, sin que las partes sociales puedan estar representadas por títulos negociables, a la orden o al portador, pues sólo serán cedibles en los casos y con los requisitos que establece la presente Ley.

Artículo 59
La sociedad de responsabilidad limitada existirá bajo una denominación o bajo una razón social que se formará con el nombre de uno o más socios. La denominación o la razón social irá inmediatamente seguida de las palabras Sociedad de Responsabilidad Limitada o de su abreviatura S. de R. L.. La omisión de este requisito sujetará a los socios a la responsabilidad que establece el artículo 25.

Artículo 60
Cualquiera persona extraña a la sociedad que haga figurar o permita que figure su nombre en la razón social, responderá de las operaciones sociales hasta por el monto de la mayor de las aportaciones.

Artículo 61
Ninguna sociedad de responsabilidad limitada tendrá más de cincuenta socios.

Artículo 62
El capital social nunca será inferior a tres millones de pesos; se dividirá en partes sociales que podrán ser de valor y categoría desiguales, pero que en todo caso serán de mil pesos o de un múltiplo de esta cantidad.

Artículo 63
La constitución de las sociedades de responsabilidad limitada o el aumento de su capital social, no podrá llevarse a cabo mediante suscripción pública.

Artículo 64
Al constituirse la sociedad el capital deberá estar íntegramente suscrito y exhibido, por lo menos, el cincuenta por ciento del valor de cada parte social.

Artículo 65
Para la cesión de partes sociales, así como para la admisión de nuevos socios, bastará el consentimiento de los socios que representen la mayoría del capital social, excepto cuando los estatutos dispongan una proporción mayor.

Artículo 66
Cuando la cesión de que trata el artículo anterior se autorice en favor de una persona extraña a la sociedad, los socios tendrán el derecho del tanto y gozarán de un plazo de quince días para ejercitarlo, contado desde la fecha de la junta en que se hubiere otorgado la autorización. Si fuesen varios los socios que quieran usar de este derecho, les competerá a todos ellos en proporción a sus aportaciones.

Artículo 67
La transmisión por herencia de las partes sociales, no requerirá el consentimiento de los socios, salvo pacto que prevea la disolución de la sociedad por la muerte de uno de ellos, o que disponga la liquidación de la parte social que corresponda al socio difunto, en el caso de que la sociedad no continúe con los herederos de éste.

Artículo 68
Cada socio no tendrá más de una parte social. Cuando un socio haga una nueva aportación o adquiera la totalidad o una fracción de la parte de un coasociado, se aumentará en la cantidad respectiva el valor de su parte social, a no ser que se trate de partes que tengan derechos diversos, pues entonces se conservará la individualidad de las partes sociales.

Artículo 69
Las partes sociales son indivisibles. No obstante, podrá establecerse en el contrato de sociedad, el derecho de división y el de cesión parcial, respetándose las reglas contenidas en los artículos 61, 62, 65 y 66 de esta Ley.

Artículo 70
Cuando así lo establezca el contrato social, los socios, además de sus obligaciones generales, tendrán la de hacer aportaciones suplementarias en proporción a sus primitivas aportaciones. Queda prohibido pactar en el contrato social prestaciones accesorias consistentes en trabajo o servicio personal de los socios.

Artículo 71
La amortización de las partes sociales no estará permitida sino en la medida y forma que establezca el contrato social vigente en el momento en que las partes afectadas hayan sido adquiridas por los socios. La amortización se llevará a efecto con las utilidades líquidas de las que conforme a la Ley pueda disponerse para el pago de dividendos. En el caso de que el contrato social lo prevenga expresamente, podrán expedirse a favor de los socios cuyas partes sociales se hubieren amortizado, certificados de goce con los derechos que establece el artículo 137 para las acciones de goce.

Artículo 72
En los aumentos del capital social se observarán las mismas reglas de la constitución de la sociedad. Los socios tendrán, en proporción a sus partes sociales, preferencia para suscribir las nuevamente emitidas, a no ser que este privilegio lo supriman el contrato social o el acuerdo de la asamblea que decida el aumento del capital social.

Artículo 73
La sociedad llevará un libro especial de los socios, en el cual se inscribirá el nombre y el domicilio de cada uno, con

indicación de sus aportaciones, y la transmisión de las partes sociales. Esta no surtirá efectos respecto de terceros sino después de la inscripción. Cualquiera persona que compruebe un interés legítimo tendrá la facultad de consultar este libro, que estará al cuidado de los administradores, quienes responderán personal y solidariamente de su existencia regular y de la exactitud de sus datos.

Artículo 74
La administración de las sociedades de responsabilidad limitada estará a cargo de uno o más gerentes, que podrán ser socios o personas extrañas a la sociedad, designados temporalmente o por tiempo indeterminado. Salvo pacto en contrario, la sociedad tendrá el derecho para revocar en cualquier tiempo a sus administradores. Cuando no aparezca hecha la designación de los gerentes, se observará lo dispuesto en el artículo 40.

Artículo 75
Las resoluciones de los gerentes se tomarán por mayoría de votos, pero si el contrato social exige que obren conjuntamente, se necesitará la unanimidad, a no ser que la mayoría estime que la sociedad corre grave peligro con el retardo, pues entonces podrá dictar la resolución correspondiente.

Artículo 76
Los administradores que no hayan tenido conocimiento del acto o que hayan votado en contra, quedarán libres de responsabilidad. La acción de responsabilidad en interés de la sociedad contra los gerentes, para el reintegro del patrimonio social, pertenece a la asamblea y a los socios individualmente considerados; pero éstos no podrán ejercitarla cuando la asamblea, con un voto favorable de las tres cuartas partes del capital social, haya absuelto a los gerentes de su responsabilidad. La acción de responsabilidad contra los administradores pertenece también a los acreedores sociales; pero sólo podrá ejercitarse por el síndico, después de la declaración de quiebra de la sociedad.

Artículo 77
La asamblea de los socios es el órgano supremo de la sociedad. Sus resoluciones se tomarán por mayoría de votos de los socios que representen, por lo menos, la mitad del capital social, a no ser que el contrato social exija una mayoría más elevada. Salvo estipulación en contrario, si esta cifra no se obtiene en la primera reunión, los socios serán convocados por segunda vez, tomándose las decisiones por mayoría de votos, cualquiera que sea la porción del capital representado.

Artículo 78
Las asambleas tendrán las facultades siguientes: I.- Discutir, aprobar, modificar o reprobar el balance general correspondiente al ejercicio social clausurado y de tomar con estos motivos, las medidas que juzguen oportunas. II.- Proceder al reparto de utilidades. III.- Nombrar y remover a los gerentes. IV.- Designar, en su caso, el consejo de vigilancia. V.- Resolver sobre la división y amortización de las partes sociales. VI.- Exigir, en su caso, las aportaciones suplementarias y las prestaciones accesorias. VII.- Intentar contra los órganos sociales o contra los socios, las acciones que correspondan para exigirles daños y perjuicios. VIII.- Modificar el contrato social. IX.- Consentir en las cesiones de partes sociales y en la admisión de nuevos socios.

X.- Decidir sobre los aumentos y reducciones del capital social. XI.- Decidir sobre la disolución de la sociedad, y XII.- Las demás que les correspondan conforme a la Ley o al contrato social.

Artículo 79
Todo socio tendrá derecho a participar en las decisiones de las asambleas, gozando de un voto por cada mil pesos de su aportación o el múltiplo de esta cantidad que se hubiere determinado, salvo lo que el contrato social establezca sobre partes sociales privilegiadas.

Artículo 80
Las asambleas se reunirán en el domicilio social, por lo menos una vez al año, en la época fijada en el contrato.

Artículo 81
Las asambleas serán convocadas por los gerentes; si no lo hicieren, por el Consejo de Vigilancia, y a falta u omisión de éste, por los socios que representen más de la tercera parte del capital social. Salvo pacto en contrario, las convocatorias se harán por medio de cartas certificadas con acuse de recibo, que deberán contener la orden del día y dirigirse a cada socio por lo menos, con ocho días de anticipación a la celebración de la asamblea.

Artículo 82
El contrato social podrá consignar los casos en que la reunión de la asamblea no sea necesaria, y en ellos se remitirá a los socios, por carta certificada con acuse de recibo, el texto de las resoluciones o decisiones, emitiéndose el voto correspondiente por escrito. Si así lo solicitan los socios que representen más de la tercera parte del capital social, deberá convocarse a la asamblea, aun cuando el contrato social sólo exija el voto por correspondencia.

Artículo 83
Salvo pacto en contrario, la modificación del contrato social se decidirá por la mayoría de los socios que representen, por lo menos, las tres cuartas partes del capital social; con excepción de los casos de cambio de objeto o de las reglas que determinen un aumento en las obligaciones de los socios, en los cuales se requerirá la unanimidad de votos.

Artículo 84
Si el contrato social así lo establece, se procederá a la constitución de un Consejo de Vigilancia, formado de socios o de personas extrañas a la sociedad.

Artículo 85
En el contrato social podrá estipularse que los socios tengan derecho a percibir intereses no mayores del nueve por ciento anual sobre sus aportaciones, aun cuando no hubiere beneficios; pero solamente por el período de tiempo necesario para la ejecución de los trabajos que según el objeto de la sociedad deban preceder al comienzo de sus operaciones, sin que en ningún caso dicho período exceda de tres años. Estos intereses deberán cargarse a gastos generales.

Artículo 86
Son aplicables a las sociedades de responsabilidad limitada las disposiciones de los artículos 27, 29, 30, 38, 42, 43, 44, 48 y 50, fracciones I, II, III y IV.

CAPITULO V De la sociedad anónima
Artículo 87

Sociedad anónima es la que existe bajo una denominación y se compone exclusivamente de socios cuya obligación se limita al pago de sus acciones.

Artículo 88
La denominación se formará libremente, pero será distinta de la de cualquiera otra sociedad y al emplearse irá siempre seguida de las palabras Sociedad Anónima o de su abreviatura S.A..

Sección Primera De la Constitución de la Sociedad
Artículo 89
Para proceder a la constitución de una sociedad anónima se requiere: I.- Que haya dos socios como mínimo, y que cada uno de ellos suscriba una acción por lo menos; II.- Que el capital social no sea menor de cincuenta millones de pesos y que esté íntegramente suscrito; III.- Que se exhiba en dinero efectivo, cuando menos el veinte por ciento del valor de cada acción pagadera en numerario, y IV.- Que se exhiba íntegramente el valor de cada acción que haya de pagarse, en todo o en parte, con bienes distintos del numerario.

Artículo 90
La sociedad anónima puede constituirse por la comparecencia ante Notario, de las personas que otorguen la escritura social, o por suscripción pública.

Artículo 91
La escritura constitutiva de la sociedad anónima deberá contener, además de los datos requeridos por el artículo 6º, los siguientes: I.- La parte exhibida del capital social; II.- El número, valor nominal y naturaleza de la acciones en que se divide el capital social, salvo lo dispuesto en el segundo párrafo de la fracción IV del artículo 125; III.- La forma y términos en que deba pagarse la parte insoluta de las acciones; IV.- La participación en las utilidades concedidas a los fundadores; V.- El nombramiento de uno o varios comisarios; VI.- Las facultades de la Asamblea General y las condiciones para la validez de sus deliberaciones, así como para el ejercicio del derecho de voto, en cuanto las disposiciones legales puedan ser modificadas por la voluntad de los socios.

Artículo 92
Cuando la sociedad anónima haya de constituirse por suscripción pública, los fundadores redactarán y depositarán en el Registro Público de Comercio un programa que deberá contener el proyecto de los estatutos, con los requisitos del artículo 6º, excepción hecha de los establecidos por las fracciones I y VI, primer párrafo, y con los del artículo 91, exceptuando el prevenido por la fracción V.

Artículo 93
Cada suscripción se recogerá por duplicado en ejemplares del programa, y contendrá: I.- El nombre, nacionalidad y domicilio del suscriptor; II.- El número, expresado con letras, de las acciones suscritas; su naturaleza y valor; III.- La forma y términos en que el suscriptor se obligue a pagar la primera exhibición; IV.- Cuando las acciones hayan de pagarse con bienes distintos del numerario, la determinación de éstos; V.- La forma de hacer la convocatoria para la Asamblea General Constitutiva y las reglas conforme a las cuales deba celebrarse; VI.- La fecha de la suscripción, y VII.- La declaración de que el suscriptor conoce y acepta el proyecto de los estatutos.

Los fundadores conservarán en su poder un ejemplar de la suscripción y entregarán el duplicado al suscriptor.

Artículo 94
Los suscriptores depositarán en la institución de crédito designada al efecto por los fundadores, las cantidades que se hubieren obligado a exhibir en numerario, de acuerdo con la fracción III del artículo anterior, para que sean recogidas por los representantes de la sociedad una vez constituida.

Artículo 95
Las aportaciones distintas del numerario se formalizarán al protocolizarse el acta de la asamblea constitutiva de la sociedad.

Artículo 96
Si un suscriptor faltare a las obligaciones que establecen los artículos 94 y 95, los fundadores podrán exigirle judicialmente el cumplimiento o tener por no suscritas las acciones.

Artículo 97
Todas las acciones deberán quedar suscritas dentro del término de un año, contado desde la fecha del programa, a no ser que en éste se fije un plazo menor.

Artículo 98
Si vencido el plazo convencional o el legal que menciona el artículo anterior, el capital social no fuere íntegramente suscrito, o por cualquier otro motivo no se llegare a constituir la sociedad, los suscriptores quedarán desligados y podrán retirar las cantidades que hubieren depositado.

Artículo 99
Suscrito el capital social y hechas las exhibiciones legales, los fundadores, dentro de un plazo de quince días, publicarán la convocatoria para la reunión de la Asamblea General Constitutiva, en la forma prevista en el programa.

Artículo 100
La Asamblea General Constitutiva se ocupará: I.- De comprobar la existencia de la primera exhibición prevenida en el proyecto de estatutos; II.- De examinar y en su caso aprobar el avalúo de los bienes distintos del numerario que uno o más socios se hubiesen obligado a aportar. Los suscriptores no tendrán derecho a voto con relación a sus respectivas aportaciones en especie; III.- De deliberar acerca de la participación que los fundadores se hubieren reservado en las utilidades; IV.- De hacer el nombramiento de los administradores y comisarios que hayan de funcionar durante el plazo señalado por los estatutos, con la designación de quiénes de los primeros han de usar la firma social.

Artículo 101
Aprobada por la Asamblea General la constitución de la sociedad, se procederá a la protocolización y registro del acta de la junta y de los estatutos.

Artículo 102
Toda operación hecha por los fundadores de una sociedad anónima, con excepción de las necesarias para constituirla, será nula con respecto a la misma, si no fuere aprobada por la Asamblea General.

Artículo 103
Son fundadores de una sociedad anónima: I.- Los mencionados en el artículo 92, y II.- Los otorgantes del contrato constitutivo social.

Artículo 104
Los fundadores no pueden estipular a su favor ningún beneficio que menoscabe el capital social, ni en el acto de la constitución ni para lo porvenir. Todo pacto en contrario es nulo.

Artículo 105

La participación concedida a los fundadores en las utilidades anuales no excederá del diez por ciento, ni podrá abarcar un período de más de diez años a partir de la constitución de la sociedad. Esta participación no podrá cubrirse sino después de haber pagado a los accionistas un dividendo del cinco por ciento sobre el valor exhibido de sus acciones.

Artículo 106
Para acreditar la participación a que se refiere el artículo anterior, se expedirán títulos especiales denominados Bonos de Fundador sujetos a las disposiciones de los artículos siguientes.

Artículo 107
Los bonos de fundador no se computarán en el capital social, ni autorizarán a sus tenedores para participar en él a la disolución de la sociedad, ni para intervenir en su administración. Sólo confieren el derecho de percibir la participación en las utilidades que el bono exprese y por el tiempo que en el mismo se indique.

Artículo 108
Los bonos de fundador deberán contener: I.- Nombre, nacionalidad y domicilio del fundador; II.- La expresión bono de fundador con caracteres visibles; III.- La denominación, domicilio, duración, capital de la sociedad y fecha de constitución; IV.- El número ordinal del bono y la indicación del número total de los bonos emitidos; V.- La participación que corresponda al bono en las utilidades y el tiempo durante el cual deba ser pagada; VI.- Las indicaciones que conforme a las leyes deben contener las acciones por lo que hace a la nacionalidad de cualquier adquirente del bono; VII.- La firma autógrafa de los administradores que deben suscribir el documento conforme a los estatutos.

Artículo 109
Los tenedores de bonos de fundador tendrán derecho al canje de sus títulos por otros que representen distintas participaciones, siempre que la participación total de los nuevos bonos sea idéntica a la de los canjeados.

Artículo 110
Son aplicables a los bonos de fundador, en cuanto sea compatible con su naturaleza, las disposiciones de los artículos 111, 124, 126 y 127.

Sección Segunda De las Acciones
Artículo 111
Las acciones en que se divide el capital social de una sociedad anónima estarán representadas por títulos nominativos que servirán para acreditar y transmitir la calidad y los derechos de socio, y se regirán por las disposiciones relativas a valores literales, en lo que sea compatible con su naturaleza y no sea modificado por la presente Ley.

Artículo 112
Las acciones serán de igual valor y conferirán iguales derechos. Sin embargo, en el contrato social podrá estipularse que el capital se divida en varias clases de acciones con derechos especiales para cada clase, observándose siempre lo que dispone el artículo 17.

Artículo 113
Cada acción sólo tendrá derecho a un voto; pero en el contrato social podrá pactarse que una parte de las acciones tenga derecho de voto solamente en las Asambleas Extraordinarias que se reúnan para tratar los asuntos comprendidos en las fracciones I, II, IV, V, VI y VII del artículo 182. No podrán asignarse dividendos a las acciones ordinarias sin que antes se pague a las de voto limitando un dividendo de

cinco por ciento. Cuando en algún ejercicio social no haya dividendos o sean inferiores a dicho cinco por ciento, se cubrirá éste en los años siguientes con la prelación indicada. Al hacerse la liquidación de la sociedad, las acciones de voto limitado se reembolsarán antes que las ordinarias. En el contrato social podrá pactarse que a las acciones de voto limitado se les fije un dividendo superior al de las acciones ordinarias. Los tenedores de las acciones de voto limitado tendrán los derechos que esta ley confiere a las minorías para oponerse a las decisiones de las asambleas y para revisar el balance y los libros de la sociedad.

Artículo 114
Cuando así lo prevenga el contrato social, podrán emitirse en favor de las personas que presten sus servicios a la sociedad, acciones especiales en las que figurarán las normas respecto a la forma, valor, inalienabilidad y demás condiciones particulares que les corresponda.

Artículo 115
Se prohibe a las sociedades anónimas emitir acciones por una suma menor de su valor nominal.

Artículo 116
Solamente serán liberadas las acciones cuyo valor esté totalmente cubierto y aquellas que se entreguen a los accionistas según acuerdo de la asamblea general extraordinaria, como resultado de la capitalización de primas sobre acciones o de otras aportaciones previas de los accionistas, así como de capitalización de utilidades retenidas o de reservas de valuación o de revaluación. Cuando se trate de capitalización de utilidades retenidas o de reservas de valuación o de revaluación, éstas deberán haber sido previamente reconocidas en estados financieros debidamente aprobados por la asamblea de accionistas. Tratándose de reservas de valuación o de revaluación, éstas deberán estar apoyadas en avalúos efectuados por valuadores independientes autorizados por la Comisión Nacional de Valores, instituciones de crédito o corredores públicos titulados.

Artículo 117
(Se deroga). La distribución de las utilidades y del capital social se hará en proporción al importe exhibido de las acciones. Los suscriptores y adquirentes de acciones pagadoras serán responsables por el importe insoluto de la acción durante cinco años, contados desde la fecha del registro de traspaso; pero no podrá reclamarse el pago al enajenante sin que antes se haga exclusión en los bienes del adquirente. (Se deroga).

Artículo 118
Cuando constare en las acciones el plazo en que deban pagarse las exhibiciones y el monto de éstas, transcurrido dicho plazo, la sociedad procederá a exigir judicialmente, en la vía sumaria, el pago de la exhibición, o bien a la venta de las acciones.

Artículo 119
Cuando se decrete una exhibición cuyo plazo o monto no conste en las acciones, deberá hacerse una publicación, por lo menos 30 días antes de la fecha señalada para el pago, en el Periódico Oficial de la entidad federativa a que corresponda el domicilio de la sociedad. Transcurrido dicho plazo sin que se haya verificado la exhibición, la sociedad procederá en

los términos del artículo anterior.

Artículo 120
La venta de las acciones a que se refieren los artículos que preceden, se hará por medio de corredor titulado y se extenderán nuevos títulos o nuevos certificados provisionales para substituir a los anteriores. El producto de la venta se aplicará al pago de la exhibición decretada, y si excediere del importe de ésta, se cubrirán también los gastos de la venta y los intereses legales sobre el monto de la exhibición. El remanente se entregará al antiguo accionista, si lo reclamare dentro del plazo de un año, contado a partir de la fecha de la venta.

Artículo 121
Si en el plazo de un mes, a partir de la fecha en que debiera de hacerse el pago de la exhibición, no se hubiere iniciado la reclamación judicial o no hubiere sido posible vender las acciones en un precio que cubra el valor de la exhibición, se declararán extinguidas aquéllas y se procederá a la consiguiente reducción del capital social.

Artículo 122
Cada acción es indivisible, y en consecuencia, cuando haya varios copropietarios de una misma acción, nombrarán un representante común, y si no se pusieren de acuerdo, el nombramiento será hecho por la autoridad judicial. El representante común no podrá enajenar o gravar la acción, sino de acuerdo con las disposiciones del derecho común en materia de copropiedad.

Artículo 123
En los estatutos se podrá establecer que las acciones, durante un período que no exceda de tres años, contados desde la fecha de la respectiva emisión, tengan derecho a intereses no mayores del nueve por ciento anual. En tal caso, el monto de estos intereses debe cargarse a gastos generales.

Artículo 124
Los títulos, representativos de las acciones deberán estar expedidos dentro de un plazo que no exceda de un año, contado a partir de la fecha del contrato social o de la modificación de éste, en que se formalice el aumento de capital. Mientras se entregan los títulos podrán expedirse certificados provisionales, que serán siempre nominativos y que deberán canjearse por los títulos, en su oportunidad. Los duplicados del programa en que se hayan verificado las suscripciones, se canjearán por títulos definitivos o certificados provisionales, dentro de un plazo que no excederá de dos meses, contado a partir de la fecha del contrato social. Los duplicados servirán como certificados provisionales o títulos definitivos, en los casos que esta Ley señala.

Artículo 125
Los títulos de las acciones y los certificados provisionales deberán expresar: I.- El nombre, nacionalidad y domicilio del accionista; II.- La denominación, domicilio y duración de la sociedad; III.- La fecha de la constitución de la sociedad y los datos de su inscripción en el Registro Público de Comercio; IV.- El importe del capital social, el número total y el valor nominal de las acciones. Si el capital se integra mediante diversas o sucesivas series de acciones, las mencionas del importe del capital social y del número de acciones se concretarán en cada emisión, a los totales que se alcancen con cada una de dichas series. Cuando así lo prevenga el contrato social, podrá omitirse el valor nominal de las acciones, en cuyo caso se omitirá también el importe del capital social.

V.- Las exhibiciones que sobre el valor de la acción haya pagado el accionista, o la indicación de ser liberada; VI.- La serie y número de la acción o del certificado provisional, con indicación del número total de acciones que corresponda a la serie; VII.- Los derechos concedidos y las obligaciones impuestas al tenedor de la acción, y en su caso, a las limitaciones al derecho de voto; VIII.- La firma autógrafa de los administradores que conforme al contrato social deban suscribir el documento, o bien la firma impresa en facsímil de dichos administradores a condición, en este último caso, de que se deposite el original de las firmas respectivas en el Registro Público de Comercio en que se haya registrado la Sociedad.

Artículo 126
Los títulos de las acciones y los certificados provisionales podrán amparar una o varias acciones.

Artículo 127
Los títulos de las acciones llevarán adheridos cupones, que se desprenderán del título y que se entregarán a la sociedad contra el pago de dividendos o intereses. Los certificados provisionales podrán tener también cupones.

Artículo 128
Las sociedades anónimas tendrán un registro de acciones que contendrá: I.- El nombre, la nacionalidad y el domicilio del accionista, y la indicación de las acciones que le pertenezcan, expresándose los números, series, clases y demás particularidades; II.- La indicación de las exhibiciones que se efectúen; III.- Las transmisiones que se realicen en los términos que prescribe el artículo 129; IV.- (Se deroga).

Artículo 129
La sociedad considerará como dueño de las acciones a quien aparezca inscrito como tal en el registro a que se refiere el artículo anterior. A este efecto, la sociedad deberá inscribir en dicho registro, a petición de cualquier titular, las transmisiones que se efectúen.

Artículo 130
En el contrato social podrá pactarse que la transmisión de las acciones sólo se haga con la autorización del consejo de administración. El consejo podrá negar la autorización designando un comprador de las acciones al precio corriente en el mercado.

Artículo 131
La transmisión de una acción que se efectúe por medio diverso del endoso deberá anotarse en el título de la acción.

Artículo 132
Los accionistas tendrán derecho preferente, en proporción al número de sus acciones, para suscribir las que emitan en caso de aumento del capital social. Este derecho deberá ejercitarse dentro de los quince días siguientes a la publicación en el Periódico Oficial del domicilio de la sociedad, del acuerdo de la Asamblea sobre el aumento del capital social.

Artículo 133
No podrán emitirse nuevas acciones, sino hasta que las precedentes hayan sido íntegramente pagadas.

Artículo 134
Se prohibe a las sociedades anónimas adquirir sus propias acciones, salvo por adjudicación judicial, en pago de créditos de la sociedad. En tal caso, la sociedad venderá las acciones dentro de tres meses, a partir de la fecha en que legalmente pueda disponer

de ellas; y si no lo hiciere en ese plazo, las acciones quedarán extinguidas y se procederá a la consiguiente reducción del capital. En tanto pertenezcan las acciones a la sociedad, no podrán ser representadas en las asambleas de accionistas.

Artículo 135
En el caso de reducción del capital social mediante reembolso a los accionistas, la designación de las acciones que hayan de nulificarse se hará por sorteo ante Notario o Corredor titulado.

Artículo 136
Para la amortización de acciones con utilidades repartibles, cuando el contrato social la autorice, se observarán las siguientes reglas: I.- La amortización deberá ser decretada por la Asamblea General de Accionistas; II.- Sólo podrán amortizarse acciones íntegramente pagadas; III.- La adquisición de acciones para amortizarlas se hará en bolsa; pero si el contrato social o el acuerdo de la Asamblea General fijaren un precio determinado, las acciones amortizadas se designarán por sorteo ante Notario o Corredor titulado. El resultado del sorteo deberá publicarse por una sola vez en el Periódico Oficial de la entidad federativa del domicilio de la sociedad; IV.- Los títulos de las acciones amortizadas quedarán anulados y en su lugar podrán emitirse acciones de goce, cuando así lo prevenga expresamente el contrato social; V.- La sociedad conservará a disposición de los tenedores de las acciones amortizadas, por el término de un año, contado a partir de la fecha de la publicación a que se refiere la fracción III, el precio de las acciones sorteadas y, en su caso, las acciones de goce. Si vencido este plazo no se hubieren presentado los tenedores de las acciones amortizadas a recoger su precio y las acciones de goce, aquél se aplicará a la sociedad y éstas quedarán anuladas.

Artículo 137
Las acciones de goce tendrán derecho a las utilidades líquidas, después de que se haya pagado a las acciones no reembolsables el dividendo señalado en el contrato social. El mismo contrato podrá también conceder el derecho de voto a las acciones de goce. En caso de liquidación, las acciones de goce concurrirán con las no reembolsadas, en el reparto del haber social, después de que éstas hayan sido íntegramente cubiertas, salvo que en el contrato social se establezca un criterio diverso para el reparto del excedente.

Artículo 138
Los Consejeros y Directores que hayan autorizado la adquisición de acciones en contravención a lo dispuesto en el artículo 134, serán personal y solidariamente responsables de los daños y perjuicios que se causen a la sociedad o a los acreedores de ésta.

Artículo 139
En ningún caso podrán las sociedades anónimas hacer préstamos o anticipos sobre sus propias acciones.

Artículo 140
Salvo el caso previsto por el párrafo 2o. de la fracción IV del artículo 125, cuando por cualquier causa se modifiquen las indicaciones contenidas en los títulos de las acciones, éstas deberán cancelarse y anularse los títulos primitivos, o bien, bastará que se haga constar en estos últimos, previa certificación notarial o de Corredor Público Titulado, dicha modificación.

Artículo 141

Las acciones pagadas en todo o en parte mediante aportaciones en especie, deben quedar depositadas en la sociedad durante dos años. Si en este plazo aparece que el valor de los bienes es menor en un veinticinco por ciento del valor por el cual fueron aportados, el accionista está obligado a cubrir la diferencia a la sociedad, la que tendrá derecho preferente respecto de cualquier acreedor sobre el valor de las acciones depositadas.

Sección Tercera De la Administración de la Sociedad
Artículo 142
La administración de la sociedad anónima estará a cargo de uno o varios mandatarios temporales y revocables, quienes pueden ser socios o personas extrañas a la sociedad.

Artículo 143
Cuando los administradores sean dos o más, constituirán el Consejo de Administración. Salvo pacto en contrario, será Presidente del Consejo el Consejero primeramente nombrado, y a falta de éste el que le siga en el orden de la designación. Para que el Consejo de Administración funcione legalmente deberá asistir, por lo menos, la mitad de sus miembros, y sus resoluciones serán válidas cuando sean tomadas por la mayoría de los presentes. En caso de empate, el Presidente del Consejo decidirá con voto de calidad. En los estatutos se podrá prever que las resoluciones tomadas fuera de sesión de consejo, por unanimidad de sus miembros tendrán, para todos los efectos legales, la misma validez que si hubieren sido adoptadas en sesión de consejo, siempre que se confirmen por escrito.

Artículo 144
Cuando los administradores sean tres o más, el contrato social determinará los derechos que correspondan a la minoría en la designación, pero en todo caso la minoría que represente un veinticinco por ciento del capital social nombrará cuando menos un consejero. Este porcentaje será del diez por ciento, cuando se trate de aquellas sociedades que tengan inscritas sus acciones en la Bolsa de Valores.

Artículo 145
La Asamblea General de Accionistas, el Consejo de Administración o el Administrador, podrá nombrar uno o varios Gerentes Generales o Especiales, sean o no accionistas. Los nombramientos de los Gerentes serán revocables en cualquier tiempo por el Administrador o Consejo de Administración o por la Asamblea General de Accionistas.

Artículo 146
Los Gerentes tendrán las facultades que expresamente se les confieran; no necesitarán de autorización especial del Administrador o Consejo de Administración para los actos que ejecuten y gozarán, dentro de la órbita de las atribuciones que se les hayan asignado, de las más amplias facultades de representación y ejecución.

Artículo 147
Los cargos de Administrador o Consejero y de Gerente, son personales y no podrán desempeñarse por medio de representante.

Artículo 148
El Consejo de Administración podrá nombrar de entre sus miembros un delegado para la ejecución de actos concretos. A falta de designación especial, la representación corresponderá al Presidente del Consejo.

Artículo 149

El Administrador o el Consejo de Administración y los Gerentes podrán, dentro de sus respectivas facultades, conferir poderes en nombre de la sociedad, los cuales serán revocables en cualquier tiempo.

Artículo 150
Las delegaciones y los poderes otorgados por el Administrador o Consejo de Administración y por los Gerentes no restringen sus facultades. La terminación de las funciones de Administrador o Consejo de Administración o de los Gerentes, no extingue las delegaciones ni los poderes otorgados durante su ejercicio.

Artículo 151
No pueden ser Administradores ni Gerentes, los que conforme a la ley estén inhabilitados para ejercer el comercio.

Artículo 152
Los estatutos o la asamblea general de accionistas, podrán establecer la obligación para los administradores y gerentes de prestar garantía para asegurar las responsabilidades que pudieran contraer en el desempeño de sus encargos.

Artículo 153
No podrán inscribirse en el Registro Público de Comercio los nombramientos de los administradores y gerentes sin que se compruebe que han prestado la garantía a que se refiere el artículo anterior, en caso de que los estatutos o la asamblea establezcan dicha obligación.

Artículo 154
Los Administradores continuarán en el desempeño de sus funciones aun cuando hubiere concluído el plazo para el que hayan sido designados, mientras no se hagan nuevos nombramientos y los nombrados no tomen posesión de sus cargos.

Artículo 155
En los casos de revocación del nombramiento de los Administradores, se observarán las siguientes reglas: I.- Si fueren varios los Administradores y sólo se revocaren los nombramientos de algunos de ellos, los restantes desempeñaran la administración, si reúnen el quórum estatutario, y II.- Cuando se revoque el nombramiento del Administrador único, o cuando habiendo varios Administradores se revoque el nombramiento de todos o de un número tal que los restantes no reúnan el quórum estatutario, los Comisarios designarán con carácter provisional a los Administradores faltantes. Iguales reglas se observarán en los casos de que la falta de los Administradores sea ocasionada por muerte, impedimento u otra causa.

Artículo 156
El Administrador que en cualquiera operación tenga un interés opuesto al de la sociedad, deberá manifestarlo a los demás Administradores y abstenerse de toda deliberación y resolución. El Administrador que contravenga esta disposición, será responsable de los daños y perjuicios que se causen a la sociedad.

Artículo 157
Los Administradores tendrán la responsabilidad inherente a su mandato y la derivada de las obligaciones que la ley y los estatutos les imponen.

Artículo 158
Los administradores son solidariamente responsables para con la sociedad: I.- De la realidad de las aportaciones hechas por los socios; II.- Del cumplimiento de los requisitos legales y estatutarios establecidos con respecto a los dividendos que se paguen a los accionistas;

III.- De la existencia y mantenimiento de los sistemas de contabilidad, control, registro, archivo o información que previene la ley; IV.- Del exacto cumplimiento de los acuerdos de las Asambleas de Accionistas.

Artículo 159
No será responsable el Administrador que, estando exento de culpa, haya manifestado su inconformidad en el momento de la deliberación y resolución del acto de que se trate.

Artículo 160
Los Administradores serán solidariamente responsables con los que les hayan precedido, por las irregularidades en que éstos hubieren incurrido, si, conociéndolas, no las denunciaren por escrito a los Comisarios.

Artículo 161
La responsabilidad de los Administradores sólo podrá ser exigida por acuerdo de la Asamblea General de Accionistas, la que designará la persona que haya de ejercitar la acción correspondiente, salvo lo dispuesto en el artículo 163.

Artículo 162
Los Administradores removidos por causa de responsabilidad, sólo podrán ser nombrados nuevamente en el caso de que la autoridad judicial declare infundada la acción ejercitada en su contra. Los Administradores cesarán en el desempeño de su encargo inmediatamente que la Asamblea General de Accionistas pronuncie resolución en el sentido de que se les exija la responsabilidad en que hayan incurrido.

Artículo 163
Los accionistas que representen el treinta y tres por ciento del capital social, por lo menos, podrán ejercitar directamente la acción de responsabilidad civil contra los Administradores, siempre que se satisfagan los requisitos siguientes: I.- Que la demanda comprenda el monto total de las responsabilidades en favor de la sociedad y no únicamente el interés personal de los promoventes, y II.- Que, en su caso, los actores no hayan aprobado la resolución tomada por la Asamblea General de Accionistas sobre no haber lugar a proceder contra los Administradores demandados. Los bienes que se obtengan como resultado de la reclamación serán percibidos por la sociedad.

Sección Cuarta De la Vigilancia de la Sociedad
Artículo 164
La vigilancia de la sociedad anónima estará a cargo de uno o varios Comisarios, temporales y revocables, quienes pueden ser socios o personas extrañas a la sociedad.

Artículo 165
No podrán ser comisarios: I.- Los que conforme a la Ley estén inhabilitados para ejercer el comercio; II.- Los empleados de la sociedad, los empleados de aquellas sociedades que sean accionistas de la sociedad en cuestión por más de un veinticinco por ciento del capital social, ni los empleados de aquellas sociedades de las que la sociedad en cuestión sea accionista en más de un cincuenta por ciento. III.- Los parientes consanguíneos de los Administradores, en línea recta sin limitación de grado, los colaterales dentro del cuarto y los afines dentro del segundo.

Artículo 166
Son facultades y obligaciones de los comisarios: I.- Cerciorarse de la constitución y subsistencia de la garantía que exige el artículo 152, dando cuenta sin demora de cualquiera irregularidad a la Asamblea General de Accionistas;

II.- Exigir a los administradores una información mensual que incluya por lo menos un estado de situación financiera y un estado de resultados. III.- Realizar un examen de las operaciones, documentación, registros y demás evidencias comprobatorias, en el grado y extensión que sean necesarios para efectuar la vigilancia de las operaciones que la ley les impone y para poder rendir fundadamente el dictamen que se menciona en el siguiente inciso. IV.- Rendir anualmente a la Asamblea General Ordinaria de Accionistas un informe respecto a la veracidad, suficiencia y razonabilidad de la información presentada por el Consejo de Administración a la propia Asamblea de Accionistas. Este informe deberá incluir, por lo menos: A) La opinión del Comisario sobre si las políticas y criterios contables y de información seguidos por la sociedad son adecuados y suficientes tomando en consideración las circunstancias particulares de la sociedad. B) La opinión del Comisario sobre si esas políticas y criterios han sido aplicados consistentemente en la información presentada por los administradores. C) La opinión del comisario sobre si, como consecuencia de lo anterior, la información presentada por los administradores refleja en forma veraz y suficiente la situación financiera y los resultados de la sociedad. V.- Hacer que se inserten en la Orden del Día de las sesiones del Consejo de Administración y de las Asambleas de Accionistas, los puntos que crean pertinentes; VI.- Convocar a Asambleas ordinarias y extraordinarias de accionistas, en caso de omisión de los Administradores y en cualquier otro caso en que lo juzguen conveniente; VII.- Asistir, con voz, pero sin voto, a todas la sesiones del Consejo de Administración, a las cuales deberán ser citados; VIII.- Asistir, con voz pero sin voto, a las Asambleas de Accionistas, y IX.- En general, vigilar ilimitadamente y en cualquier tiempo todas las operaciones de la sociedad.

Artículo 167
Cualquier accionista podrá denunciar por escrito a los Comisarios los hechos que estime irregulares en la administración, y éstos deberán mencionar las denuncias en sus informes a la Asamblea General de Accionistas y formular acerca de ellas las consideraciones y proposiciones que estimen pertinentes.

Artículo 168
Cuando por cualquier causa faltare la totalidad de los Comisarios, el Consejo de Administración deberá convocar, en el término de tres días, a Asamblea General de Accionistas, para que ésta haga la designación correspondiente. Si el Consejo de Administración no hiciere la convocatoria dentro del plazo señalado, cualquier accionista podrá ocurrir a la autoridad judicial del domicilio de la sociedad, para que ésta haga la convocatoria. En el caso de que no se reuniere la Asamblea o de que reunida no se hiciere la designación, la autoridad judicial del domicilio de la sociedad, a solicitud de cualquier accionista, nombrará los Comisarios, quienes funcionarán hasta que la Asamblea General de Accionistas haga el nombramiento definitivo.

Artículo 169
Los comisarios serán individualmente responsables para con la sociedad por el cumplimiento de las obligaciones que la ley y los estatutos les imponen. Podrán, sin embargo, auxiliarse y apoyarse en el trabajo de personal que actúe bajo su dirección y dependencia o en los servicios de técnicos o profesionistas independientes cuya contratación y designación dependa de los propios comisarios.

Artículo 170

Los Comisarios que en cualquiera operación tuvieren un interés opuesto al de la sociedad, deberán abstenerse de toda intervención, bajo la sanción establecida en el artículo 156.

Artículo 171
Son aplicables a los Comisarios las disposiciones contenidas en los artículos 144, 152, 154, 160, 161, 162 y 163.

Sección Quinta De la Información Financiera
Artículo 172
Las sociedades anónimas, bajo la responsabilidad de sus administradores, presentarán a la Asamblea de Accionistas, anualmente, un informe que incluya por lo menos: A) Un informe de los administradores sobre la marcha de la sociedad en el ejercicio, así como sobre las políticas seguidas por los administradores y, en su caso, sobre los principales proyectos existentes. B) Un informe en que declaren y expliquen las principales políticas y criterios contables y de información seguidos en la preparación de la información financiera. C) Un estado que muestre la situación financiera de la sociedad a la fecha de cierre del ejercicio. D) Un estado que muestre, debidamente explicados y clasificados, los resultados de la sociedad durante el ejercicio. E) Un estado que muestre los cambios en la situación financiera durante el ejercicio. F) Un estado que muestre los cambios en las partidas que integran el patrimonio social, acaecidos durante el ejercicio. G) Las notas que sean necesarias para completar o aclarar la información que suministren los estados anteriores. A la información anterior se agregará el informe de los comisarios a que se refiere la fracción IV del artículo 166.

Artículo 173
El informe del que habla el enunciado general del artículo anterior, incluido el informe de los comisarios, deberá quedar terminado y ponerse a disposición de los accionistas por lo menos quince días antes de la fecha de la asamblea que haya de discutirlo. Los accionistas tendrán derecho a que se les entregue una copia del informe correspondiente.

Artículo 174
(Se deroga).

Artículo 175
(Se deroga).

Artículo 176
La falta de presentación oportuna del informe a que se refiere el enunciado general del artículo 172, será motivo para que la Asamblea General de Accionistas acuerde la remoción del Administrador o Consejo de Administración, o de los Comisarios, sin perjuicio de que se les exijan las responsabilidades en que respectivamente hubieren incurrido.

Artículo 177
Quince días después de la fecha en que la asamblea general de accionistas haya aprobado el informe a que se refiere el enunciado general del artículo 172, deberán mandarse publicar los estados financieros incluidos en el mismo, juntamente con sus notas y el dictamen del comisario, en el periódico oficial de la entidad en donde tenga su domicilio la sociedad, o, si se trata de sociedades que tengan oficinas o dependencias en varias entidades, en el Diario Oficial de la Federación. Se depositará copia autorizada del mismo en el Registro Público de Comercio. Si se hubiere formulado en

término alguna oposición contra la aprobación del balance por la Asamblea General de Accionistas, se hará la publicación y depósito con la anotación relativa al nombre de los opositores y el número de acciones que representen.

Sección Sexta De las Asambleas de Accionistas
Artículo 178
La Asamblea General de Accionistas es el Organo Supremo de la Sociedad; podrá acordar y ratificar todos los actos y operaciones de ésta y sus resoluciones serán cumplidas por la persona que ella misma designe, o a falta de designación, por el Administrador o por el Consejo de Administración. En los estatutos se podrá prever que las resoluciones tomadas fuera de asamblea, por unanimidad de los accionistas que representen la totalidad de las acciones con derecho a voto o de la categoría especial de acciones de que se trate, en su caso, tendrán, para todos los efectos legales, la misma validez que si hubieren sido adoptadas reunidos en asamblea general o especial, respectivamente, siempre que se confirmen por escrito. En lo no previsto en los estatutos serán aplicables en lo conducente, las disposiciones de esta ley.

Artículo 179
Las Asambleas Generales de Accionistas son ordinarias y extraordinarias. Unas y otras se reunirán en el domicilio social, y sin este requisito serán nulas, salvo caso fortuito o de fuerza mayor.

Artículo 180
Son asambleas ordinarias, las que se reúnen para tratar de cualquier asunto que no sea de los enumerados en el artículo 182.

Artículo 181
La Asamblea Ordinaria se reunirá por lo menos una vez al año dentro de los cuatro meses que sigan a la clausura del ejercicio social y se ocupará, además de los asuntos incluidos en la orden del día, de los siguientes: I.- Discutir, aprobar o modificar el informe de los administradores a que se refiere el enunciado general del artículo 172, tomando en cuenta el informe de los comisarios, y tomar las medidas que juzgue oportunas. II.- En su caso, nombrar al Administrador o Consejo de Administración y a los Comisarios; III.- Determinar los emolumentos correspondientes a los Administradores y Comisarios, cuando no hayan sido fijados en los estatutos.

Artículo 182
Son asambleas extraordinarias, las que se reúnan para tratar cualquiera de los siguientes asuntos: I.- Prórroga de la duración de la sociedad; II.- Disolución anticipada de la sociedad; III.- Aumento o reducción del capital social; IV.- Cambio de objeto de la sociedad; V.- Cambio de nacionalidad de la sociedad; VI.- Transformación de la sociedad; VII.- Fusión con otra sociedad; VIII.- Emisión de acciones privilegiadas; IX.- Amortización por la sociedad de sus propias acciones y emisión de acciones de goce; X.- Emisión de bonos; XI.- Cualquiera otra modificación del contrato social, y XII.- Los demás asuntos para los que la Ley o el contrato social exija un quórum especial. Estas asambleas podrán reunirse en cualquier tiempo.

Artículo 183
La convocatoria para las asambleas deberá hacerse por el Administrador o el Consejo de Administración, o por los

Comisarios, salvo lo dispuesto en los artículos 168, 184 y 185.

Artículo 184
Los accionistas que representen por lo menos el treinta y tres por ciento del capital social, podrán pedir por escrito, en cualquier tiempo, al Administrador o Consejo de Administración o a los Comisarios, la Convocatoria de una Asamblea General de Accionistas, para tratar de los asuntos que indiquen en su petición. Si el Administrador o Consejo de Administración, o los Comisarios se rehusaren a hacer la convocatoria, o no lo hicieren dentro del término de quince días desde que hayan recibido la solicitud, la convocatoria podrá ser hecha por la autoridad judicial del domicilio de la sociedad, a solicitud de quienes representen el treinta y tres por ciento del capital social, exhibiendo al efecto los títulos de las acciones.

Artículo 185
La petición a que se refiere el artículo anterior, podrá ser hecha por el titular de una sola acción, en cualquiera de los casos siguientes: I.- Cuando no se haya celebrado ninguna asamblea durante dos ejercicios consecutivos; II.- Cuando las asambleas celebradas durante ese tiempo no se hayan ocupado de los asuntos que indica el artículo 181. Si el Administrador o Consejo de Administración, o los Comisarios se rehusaren a hacer la convocatoria, o no la hicieren dentro del término de quince días desde que hayan recibido la solicitud, ésta se formulará ante el Juez competente para que haga la convocatoria, previo traslado de la petición al Administrador o Consejo de Administración y a los Comisarios. El punto se decidirá siguiéndose la tramitación establecida para los incidentes de los juicios mercantiles.

Artículo 186
La convocatoria para las asambleas generales deberá hacerse por medio de la publicación de un aviso en el periódico oficial de la entidad del domicilio de la sociedad, o en uno de los periódicos de mayor circulación en dicho domicilio con la anticipación que fijen los estatutos, o en su defecto, quince días antes de la fecha señalada para la reunión. Durante todo este tiempo estará a disposición de los accionistas, en las oficinas de la sociedad, el informe a que se refiere el enunciado general del artículo 172.

Artículo 187
La convocatoria para las Asambleas deberá contener la Orden del Día y será firmada por quien la haga.

Artículo 188
Toda resolución de la Asamblea tomada con infracción de lo que disponen los dos artículos anteriores, será nula, salvo que en el momento de la votación haya estado representada la totalidad de las acciones.

Artículo 189
Para que una Asamblea Ordinaria se considere legalmente reunida, deberá estar representada, por lo menos, la mitad del capital social, y las resoluciones sólo serán válidas cuando se tomen por mayoría de los votos presentes.

Artículo 190
Salvo que en el contrato social se fije una mayoría más elevada, en las Asambleas Extraordinarias, deberán estar representadas, por lo menos, las tres cuartas partes del capital y las resoluciones se tomarán por el voto de las acciones que representen la mitad del capital social.

Artículo 191
Si la Asamblea no pudiere celebrarse el día señalado para su reunión, se hará una segunda convocatoria con expresión

de esta circunstancia y en la junta se resolverá sobre los asuntos indicados en la Orden del Día, cualquiera que sea el número de acciones representadas. Tratándose de Asambleas Extraordinarias, las decisiones se tomarán siempre por el voto favorable del número de acciones que representen, por lo menos, la mitad del capital social.

Artículo 192
Los accionistas podrán hacerse representar en las Asambleas por mandatarios, ya sea que pertenezcan o no a la sociedad. La representación deberá conferirse en la forma que prescriban los estatutos y a falta de estipulación, por escrito. No podrán ser mandatarios los Administradores ni los Comisarios de la sociedad.

Artículo 193
Salvo estipulación contraria de los estatutos, las Asambleas Generales de Accionistas serán presididas por el Administrador o por el Consejo de Administración, y a falta de ellos, por quien fuere designado por los accionistas presentes.

Artículo 194
Las actas de las Asambleas Generales de Accionistas se asentarán en el libro respectivo y deberán ser firmadas por el Presidente y por el Secretario de la Asamblea, así como por los Comisarios que concurran. Se agregarán a las actas los documentos que justifiquen que las convocatorias se hicieron en los términos que esta Ley establece. Cuando por cualquiera circunstancia no pudiere asentarse el acta de una asamblea en el libro respectivo, se protocolizará ante Notario. Las actas de las Asambleas Extraordinarias serán protocolizadas ante Notario e inscritas en el Registro Público de Comercio.

Artículo 195
En caso de que existan diversas categorías de accionistas, toda proposición que pueda perjudicar los derechos de una de ellas, deberá ser aceptada previamente por la categoría afectada, reunida en asamblea especial, en la que se requerirá la mayoría exigida para las modificaciones al contrato constitutivo, la cual se computará con relación al número total de acciones de la categoría de que se trate. Las asambleas especiales se sujetarán a lo que dispone los artículos 179, 183 y del 190 al 194, y serán presididas por el accionista que designen los socios presentes.

Artículo 196
El accionista que en una operación determinada tenga por cuenta propia o ajena un interés contrario al de la sociedad, deberá abstenerse a toda deliberación relativa a dicha operación. El accionista que contravenga esta disposición, será responsable de los daños y perjuicios, cuando sin su voto no se hubiere logrado la mayoría necesaria para la validez de la determinación.

Artículo 197
Los administradores y los comisarios no podrán votar en las deliberaciones relativas a la aprobación de los informes a que se refieren los artículos 166 en su fracción IV y 172 en su enunciado general o a su responsabilidad. En caso de contravención esta disposición, la resolución será nula cuando sin el voto del Administrador o Comisario no se habría logrado la mayoría requerida.

Artículo 198
Es nulo todo convenio que restrinja la libertad del voto de los accionistas.

Artículo 199

A solicitud de los accionistas que reúnan el treinta y tres por ciento de las acciones representadas en una Asamblea, se aplazará, para dentro de tres días y sin necesidad de nueva convocatoria, la votación de cualquier asunto respecto del cual no se consideren suficientemente informados. Este derecho no podrá ejercitarse sino una sola vez para el mismo asunto.

Artículo 200
Las resoluciones legalmente adoptadas por las Asambleas de Accionistas son obligatorias aun para los ausentes o disidentes, salvo el derecho de oposición en los términos de esta Ley.

Artículo 201
Los accionistas que representen el treinta y tres por ciento del capital social podrán oponerse judicialmente a las resoluciones de las Asambleas Generales, siempre que se satisfagan los siguientes requisitos: I.- Que la demanda se presente dentro de los quince días siguientes a la fecha de clausura de la Asamblea; II.- Que los reclamantes no hayan concurrido a la Asamblea o hayan dado su voto en contra de la resolución, y III.- Que la demanda señale la cláusula del contrato social o el precepto legal infringido y el concepto de violación. No podrá formularse oposición judicial contra las resoluciones relativas a la responsabilidad de los Administradores o de los Comisarios.

Artículo 202
La ejecución de las resoluciones impugnadas podrá suspenderse por el Juez, siempre que los, actores dieren fianza bastante para responder de los daños y perjuicios que pudieren causarse a la sociedad, por la inejecución de dichas resoluciones, en caso de que la sentencia declare infundada la oposición.

Artículo 203
La sentencia que se dicte con motivo de la oposición surtirá efectos respecto de todos los, socios.

Artículo 204
Todas las oposiciones contra una misma resolución, deberán decidirse en una sola sentencia.

Artículo 205
Para el ejercicio de las acciones judiciales a que se refieren los artículo 185 y 201, los accionistas depositarán los títulos de sus acciones ante Notario o en una Institución de Crédito, quienes expedirán el certificado correspondiente para acompañarse a la demanda y los demás que sean necesarios para hacer efectivos los derechos sociales. Las acciones depositadas no se devolverán sino hasta la conclusión del juicio.

Artículo 206
Cuando la Asamblea General de Accionistas adopte resoluciones sobre los asuntos comprendidos en las fracciones IV, V y VI del artículo 182, cualquier accionista que haya votado en contra tendrá derecho a separarse de la sociedad y obtener el reembolso de sus acciones, en proporción al activo social, según el último balance aprobado siempre que lo solicite dentro de los quince días siguientes a la clausura de la asamblea.

CAPITULO VI De la sociedad en comandita por acciones
Artículo 207
La sociedad en comandita por acciones, es la que se compone de uno o varios socios comanditados que responden de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente, de las obligaciones sociales, y de uno o varios comanditarios que únicamente están obligados al pago de sus acciones.

Artículo 208

La sociedad en comandita por acciones se regirá por las reglas relativas a la sociedad anónima, salvo lo dispuesto en los artículos siguientes.

Artículo 209
El capital social estará dividido en acciones y no podrán cederse sin el consentimiento de la totalidad de los comanditados y el de las dos tercera partes de los comanditarios.

Artículo 210
La sociedad en comandita por acciones podrá existir bajo una razón social, que se formará con los nombres de uno o más comanditados seguidos de las palabras y compañía u otros equivalentes, cuando en ellas no figuren los de todos. A la razón social o a la denominación, en su caso, se agregarán las palabras Sociedad en Comandita por Acciones, o su abreviatura S. en C. por A.

Artículo 211
Es aplicable a la sociedad en comandita por acciones lo dispuesto en los artículos 28, 29, 30, 53, 54 y 55; y en lo que se refiere solamente a los socios comanditados, lo prevenido en los artículo 26, 32, 35, 39 y 50.

CAPITULO VII De la sociedad cooperativa
Artículo 212
Las sociedades cooperativas se regirán por su legislación especial.

CAPITULO VIII De las sociedades de capital variable
Artículo 213
En las sociedades de capital variable el capital social será susceptible de aumento por aportaciones posteriores de los socios o por la admisión de nuevos socios, y de disminución de dicho capital por retiro parcial o total de las aportaciones, sin más formalidades que las establecidas por este capítulo.

Artículo 214
Las sociedades de capital variable se regirán por las disposiciones que correspondan a la especie de sociedad de que se trate, y por las de la sociedad anónima relativas a balances y responsabilidades de los administradores, salvo las modificaciones que se establecen en el presente capítulo.

Artículo 215
A la razón social o denominación propia del tipo de sociedad, se añadirán siempre las palabras de capital variable.

Artículo 216
El contrato constitutivo de toda sociedad de capital variable, deberá contener, además de las estipulaciones que correspondan a la naturaleza de la sociedad, las condiciones que se fijen para el aumento y la disminución del capital social. En las sociedades por acciones el contrato social o la Asamblea General Extraordinaria fijarán los aumentos del capital y la forma y términos en que deban hacerse las correspondientes emisiones de acciones. Las acciones emitidas y no suscritas a los certificados provisionales, en su caso, se conservarán en poder de la sociedad para entregarse a medida que vaya realizándose la suscripción.

Artículo 217
En la sociedad anónima, en la de responsabilidad limitada y en la comandita por acciones, se indicará un capital mínimo que no podrá ser inferior al que fijen los artículos 62 y 89.

En las sociedades en nombre colectivo y en comandita simple, el capital mínimo no podrá ser inferior a la quinta parte del capital inicial. Queda prohibido a las sociedades por acciones, anunciar el capital cuyo aumento esté autorizado sin anunciar al mismo tiempo el capital mínimo. Los administradores o cualquiera otro funcionario de la sociedad que infrinjan este precepto, serán responsables por los daños y perjuicios que se causen.

Artículo 218
(Se deroga).

Artículo 219
Todo aumento o disminución del capital social deberá inscribirse en un libro de registro que al efecto llevará la sociedad.

Artículo 220
El retiro parcial o total de aportaciones de un socio deberá notificarse a la sociedad de manera fehaciente y no surtirá efectos sino hasta el fin del ejercicio anual en curso, si la notificación se hace antes del último trimestre de dicho ejercicio, y hasta el fin del ejercicio siguiente, si se hiciere después.

Artículo 221
No podrá ejercitarse el derecho de separación cuando tenga como consecuencia reducir a menos del mínimo el capital social.

CAPITULO IX De la fusión y de la transformación de las sociedades
Artículo 222
La fusión de varias sociedades deberá ser decidida por cada una de ellas, en la forma y términos que correspondan según su naturaleza.

Artículo 223
Los acuerdos sobre fusión se inscribirán en el Registro Público de Comercio y se publicarán en el Periódico Oficial del domicilio de las sociedades que hayan de fusionarse. Cada sociedad deberá publicar su último balance, y aquélla o aquéllas que dejen de existir, deberá publicar, además, el sistema establecido para la extinción de su pasivo.

Artículo 224
La fusión no podrá tener efecto sino tres meses después de haberse efectuado la inscripción prevenida en el artículo anterior. Durante dicho plazo, cualquier acreedor de las sociedades que se fusionan, podrá oponerse judicialmente en la vía sumaria, a la fusión, la que se suspenderá hasta que cause ejecutoria la sentencia que declare que la oposición es infundada. Transcurrido el plazo señalado sin que se haya formulado oposición, podrá llevarse a cabo la fusión, y la sociedad que subsista o la que resulte de la fusión, tomará a su cargo los derechos y las obligaciones de las sociedades extinguidas.

Artículo 225
La fusión tendrá efecto en el momento de la inscripción, si se pactare el pago de todas las deudas de las sociedades que hayan de fusionarse, o se constituyere el depósito de su importe en una institución de crédito, o constare el consentimiento de todos los acreedores. A este efecto, las deudas a plazo se darán por vencidas. El certificado en que se haga constar el depósito, deberá publicarse conforme al artículo 223.

Artículo 226

Cuando de la fusión de varias sociedades haya de resultar una distinta, su constitución se sujetará a los principios que rijan la constitución de la sociedad a cuyo género haya de pertenecer.

Artículo 227
Las sociedades constituidas en alguna de las formas que establecen las fracciones I a V del artículo 1º, podrán adoptar cualquier otro tipo legal. Asimismo podrán transformarse en sociedad de capital variable.

Artículo 228
En la transformación de las sociedades se aplicarán los preceptos contenidos en los artículos anteriores de este capítulo.

Artículo 228 Bis
Se da la escisión cuando una sociedad denominada escindente decide extinguirse y divide la totalidad o parte de su activo, pasivo y capital social en dos o más partes, que son aportadas en bloque a otras sociedades de nueva creación denominadas escindidas; o cuando la escindente, sin extinguirse, aporta en bloque parte de su activo, pasivo y capital social a otra u otras sociedades de nueva creación. La escisión se regirá por lo siguiente: I.- Sólo podrá acordarse por resolución de la asamblea de accionistas o socios u órgano equivalente, por la mayoría exigida para la modificación del contrato social; II.- Las acciones o partes sociales de la sociedad que se escinda deberán estar totalmente pagadas; III.- Cada uno de los socios de la sociedad escindente tendrá inicialmente una proporción del capital social de las escindidas, igual a la de que sea titular en la escindente; IV.- La resolución que apruebe la escisión deberá contener: a) La descripción de la forma, plazos y mecanismos en que los diversos conceptos de activo, pasivo y capital social serán transferidos; b) La descripción de las partes del activo, del pasivo y del capital social que correspondan a cada sociedad escindida, y en su caso a la escindente, con detalle suficiente para permitir la identificación de éstas; c) Los estados financieros de la sociedad escindente, que abarquen por lo menos las operaciones realizadas durante el último ejercicio social, debidamente dictaminados por auditor externo. Corresponderá a los administradores de la escindente, informar a la asamblea sobre las operaciones que se realicen hasta que la escisión surta plenos efectos legales; d) La determinación de las obligaciones que por virtud de la escisión asuma cada sociedad escindida. Si una sociedad escindida incumpliera alguna de las obligaciones asumidas por ella en virtud de la escisión, responderán solidariamente ante los acreedores que no hayan dado su consentimiento expreso, la o las demás sociedades escindidas, durante un plazo de tres años contado a partir de la última de las publicaciones a que se refiere la fracción V, hasta por el importe del activo neto que les haya sido atribuido en la escisión a cada una de ellas; si la escindente no hubiere dejado de existir, ésta responderá por la totalidad de la obligación; y e) Los proyectos de estatutos de las sociedades escindidas. V.- La resolución de escisión deberá protocolizarse ante notario e inscribirse en el Registro Público de Comercio. Asimismo, deberá publicarse en la gaceta oficial y en uno de los periódicos de mayor circulación del domicilio de la escindente, un extracto de dicha resolución que contenga, por lo menos, la síntesis de la información a que se refieren los incisos a) y d) de la fracción IV de este artículo, indicando claramente que el texto completo se encuentra a

disposición de socios y acreedores en el domicilio social de la sociedad durante un plazo de cuarenta y cinco días naturales contado a partir de que se hubieren efectuado la inscripción y ambas publicaciones; VI.- Durante el plazo señalado, cualquier socio o grupo de socios que representen por lo menos el veinte por ciento del capital social o acreedor que tenga interés jurídico, podrá oponerse judicialmente a la escisión, la que se suspenderá hasta que cause ejecutoria la sentencia que declara que la oposición es infundada, se dicte resolución que tenga por terminado el procedimiento sin que hubiere procedido la oposición o se llegue a convenio, siempre y cuando quien se oponga diere fianza bastante para responder de los daños y perjuicios que pudieren causarse a la sociedad con la suspensión; VII.- Cumplidos los requisitos y transcurrido el plazo a que se refiere la fracción V, sin que se haya presentado oposición, la escisión surtirá plenos efectos; para la constitución de las nuevas sociedades, bastará la protocolización de sus estatutos y su inscripción en el Registro Público de Comercio; VIII.- Los accionistas o socios que voten en contra de la resolución de escisión gozarán del derecho a separarse de la sociedad, aplicándose en lo conducente lo previsto en el artículo 206 de esta ley; IX.- Cuando la escisión traiga aparejada la extinción de la escindente, una vez que surta efectos la escisión se deberá solicitar del Registro Público de Comercio la cancelación de la inscripción del contrato social; X.- No se aplicará a las sociedades escindidas lo previsto en el artículo 141 de esta ley.

CAPITULO X De la disolución de las sociedades
Artículo 229
Las sociedades se disuelven: I.- Por expiración del término fijado en el contrato social; II.- Por imposibilidad de seguir realizando el objeto principal de la sociedad o por quedar éste consumado; III.- Por acuerdo de los socios tomado de conformidad con el contrato social y con la Ley; IV.- Porque el número de accionistas llegue a ser inferior al mínimo que esta Ley establece, o porque las partes de interés se reúnan en una sola persona; V.- Por la pérdida de las dos terceras partes del capital social.

Artículo 230
La sociedad en nombre colectivo se disolverá, salvo pacto en contrario, por la muerte, incapacidad, exclusión o retiro de uno de los socios, o por que el contrato social se rescinda respecto a uno de ellos. En caso de muerte de un socio, la sociedad solamente podrá continuar con los herederos, cuando éstos manifiesten su consentimiento; de lo contrario, la sociedad, dentro del plazo de dos meses, deberá entregar a los herederos la cuota correspondiente al socio difunto, de acuerdo con el último balance aprobado.

Artículo 231
Las disposiciones establecidas en el artículo anterior son aplicables a la sociedad en comandita simple y a la sociedad en comandita por acciones, en lo que concierne a los comanditados.

Artículo 232
En el caso de la fracción I del artículo 229, la disolución de la sociedad se realizará por el solo transcurso del término establecido para su duración. En los demás casos, comprobada por la sociedad la existencia de causas de disolución, se inscribirá ésta en el Registro Público de Comercio.

Si la inscripción no se hiciere a pesar de existir la causa de disolución, cualquier interesado podrá ocurrir ante la autoridad judicial, en la vía sumaria, a fin de que ordene el registro de la disolución. Cuando se haya inscrito la disolución de una sociedad, sin que a juicio de algún interesado hubiere existido alguna causa de las enumeradas por la Ley, podrá ocurrir ante la autoridad judicial, dentro del término de treinta días contados a partir de la fecha de la inscripción, y demandar, en la vía sumaria, la cancelación de la inscripción.

Artículo 233
Los Administradores no podrán iniciar nuevas operaciones con posterioridad al vencimiento del plazo de duración de la sociedad, al acuerdo sobre disolución o a la comprobación de una causa de disolución. Si contravinieren esta prohibición, los Administradores serán solidariamente responsables por las operaciones efectuadas.

CAPITULO XI De la liquidación de las sociedades
Artículo 234
Disuelta la sociedad, se pondrá en liquidación.

Artículo 235
La liquidación estará a cargo de uno o más liquidadores, quienes serán representantes legales de la sociedad y responderán por los actos que ejecuten excediéndose de los límites de su encargo.

Artículo 236
A falta de disposición del contrato social, el nombramiento de los liquidadores se hará por acuerdo de los socios, tomado en la proporción y forma que esta Ley señala, según la naturaleza de la sociedad, para el acuerdo sobre disolución. La designación de liquidadores deberá hacerse en el mismo acto en que se acuerde o se reconozca la disolución. En los casos de que la sociedad se disuelva por la expiración del plazo o en virtud de sentencia ejecutoriada, la designación de los liquidadores deberá hacerse inmediatamente que concluya el plazo o que se dicte la sentencia. Si por cualquier motivo el nombramiento de los liquidadores no se hiciere en los términos que fija este artículo, lo hará la autoridad judicial en la vía sumaria, a petición de cualquier socio.

Artículo 237
Mientras no haya sido inscrito en el Registro Público de Comercio el nombramiento de los liquidadores y éstos no hayan entrado en funciones, los administradores continuarán en el desempeño de su encargo.

Artículo 238
El nombramiento de los liquidadores podrá ser revocado por acuerdo de los socios, tomado en los términos del artículo 236 o por resolución judicial, si cualquier socio justificare, en la vía sumaria, la existencia de una causa grave para la revocación. Los liquidadores cuyos nombramientos fueren revocados, continuarán en su encargo hasta que entren en funciones los nuevamente nombrados.

Artículo 239
Cuando sean varios los liquidadores, éstos deberán obrar conjuntamente.

Artículo 240
La liquidación se practicará con arreglo a las estipulaciones relativas del contrato social o a la resolución que tomen los socios al acordarse o reconocerse la disolución de la sociedad. A falta de dichas estipulaciones, la liquidación se practicará de conformidad con las disposiciones de este capítulo.

Artículo 241

Hecho el nombramiento de los liquidadores, los Administradores les entregarán todos los bienes, libros y documentos de la sociedad, levantándose en todo caso un inventario del activo y pasivo sociales.

Artículo 242
Salvo el acuerdo de los socios o las disposiciones del contrato social, los liquidadores tendrán las siguientes facultades: I.- Concluir las operaciones sociales que hubieren quedado pendientes al tiempo de la disolución; II.- Cobrar lo que se deba a la sociedad y pagar lo que ella deba; III.- Vender los bienes de la sociedad; IV.- Liquidar a cada socio su haber social; V.- Practicar el balance final de la liquidación, que deberá someterse a la discusión y aprobación de los socios, en la forma que corresponda, según la naturaleza de la sociedad. El balance final, una vez aprobado, se depositará en el Registro Público de Comercio; VI.- Obtener del Registro Público de Comercio la cancelación de la inscripción del contrato social, una vez concluida la liquidación.

Artículo 243
Ningún socio podrá exigir de los liquidadores la entrega total del haber que le corresponda; pero sí la parcial que sea compatible con los intereses de los acreedores de la sociedad, mientras no estén extinguidos sus créditos pasivos, o se haya depositado su importe si se presentare inconveniente para hacer su pago. El acuerdo sobre distribución parcial deberá publicarse en el Periódico Oficial del domicilio de la sociedad, y los acreedores tendrán el derecho de oposición en la forma y términos del artículo 9o.

Artículo 244
Las sociedades, aún después de disueltas, conservarán su personalidad jurídica para los efectos de la liquidación.

Artículo 245
Los liquidadores mantendrán en depósito, durante diez años después de la fecha en que se concluya la liquidación, los libros y papeles de la sociedad.

Artículo 246
En la liquidación de las sociedades en nombre colectivo, en comandita simple o de responsabilidad limitada, una vez pagadas las deudas sociales, la distribución del remanente entre los socios, si no hubiere estipulaciones expresas, se sujetará a las siguientes reglas: I.- Si los bienes en que consiste el haber social son de fácil división, se repartirán en la proporción que corresponda a la representación de cada socio en la masa común; II.- Si los bienes fueren de diversa naturaleza, se fraccionarán en las partes proporcionales respectivas, compensándose entre los socios las diferencias que hubiere; III.- Una vez formados los lotes, el liquidador convocará a los socios a una junta en la que les dará a conocer el proyecto respectivo; y aquéllos gozarán de un plazo de ocho días hábiles a partir del siguiente a la fecha de la junta, para exigir modificaciones, si creyeren perjudicados sus derechos; IV.- Si los socios manifestaren expresamente su conformidad o si, durante el plazo que se acaba de indicar, no formularen observaciones, se les tendrán por conformes con el proyecto, y el liquidador hará la respectiva adjudicación, otorgándose, en su caso, los documentos que procedan; V.- Si, durante el plazo a que se refiere la fracción III, los socios formularen observaciones al proyecto de división, el liquidador convocará a una nueva junta, en el plazo de ocho días, para que, de mutuo acuerdo, se hagan al proyecto las

modificaciones a que haya lugar; y si no fuere posible obtener el acuerdo, el liquidador adjudicará el lote o lotes respecto de los cuales hubiere inconformidad, en común a los respectivos socios, y la situación jurídica resultante entre los adjudicatarios se regirá por las reglas de la copropiedad; VI.- Si la liquidación social se hiciere a virtud de la muerte de uno de los socios, la división o venta de los inmuebles se hará conforme a las disposiciones de esta Ley, aunque entre los herederos haya menores de edad.

Artículo 247
En la liquidación de las sociedades anónimas y en comandita por acciones, los liquidadores procederán a la distribución del remanente entre los socios con sujeción a las siguientes reglas: I.- En el balance final se indicará la parte que a cada socio corresponda en el haber social; II.- Dicho balance se publicará por tres veces, de diez en diez días, en el Periódico Oficial de la localidad en que tenga su domicilio la sociedad. El mismo balance quedará, por igual término, así como los papeles y libros de la sociedad, a disposición de los accionistas, quienes gozarán de un plazo de quince días a partir de la última publicación, para presentar sus reclamaciones a los liquidadores. III.- Transcurrido dicho plazo, los liquidadores convocarán a una Asamblea General de Accionistas para que apruebe en definitiva el balance. Esta Asamblea será presidida por uno de los liquidadores.

Artículo 248
Aprobado el balance general, los liquidadores procederán a hacer a los accionistas los pagos que correspondan, contra la entrega de los títulos de las acciones.

Artículo 249
Las sumas que pertenezcan a los accionistas y que no fueren cobradas en el transcurso de dos meses, contados desde la aprobación del balance final, se depositarán en una institución de crédito con la indicación del accionista. Dichas sumas se pagarán por la institución de crédito en que se hubiese constituido el depósito.

CAPITULO XII De las sociedades extranjeras
Artículo 250
Las sociedades extranjeras legalmente constituidas tienen personalidad jurídica en la República.

Artículo 251
Las sociedades extranjeras sólo podrán ejercer el comercio desde su inscripción en el Registro. La inscripción sólo se efectuará previa autorización de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial, en los términos de los artículos 17 y 17 A de la Ley de Inversión Extranjera. I.- Comprobar que se han constituído de acuerdo con las leyes del Estado del que sean nacionales, para lo cual se exhibirá copia auténtica del contrato social y demás documentos relativos a su constitución y un certificado de estar constituidas y autorizadas conforme a las leyes, expedido por el representante diplomático o consular que en dicho Estado tenga la República; II.- Que el contrato social y demás documentos constitutivos no sean contrarios a los preceptos de orden público establecidos por las leyes mexicanas; III.- Que se establezcan en la República o tengan en ella alguna agencia o sucursal. Las sociedades extranjeras estarán obligadas a publicar anualmente un balance general de la negociación visado por un Contador Público titulado.

CAPITULO XIII

De la asociación en participación
Artículo 252
La asociación en participación es un contrato por el cual una persona concede a otras que le aportan bienes o servicios, una participación en las utilidades y en las pérdidas de una negociación mercantil o de una o varias operaciones de comercio.

Artículo 253
La asociación en participación no tiene personalidad jurídica ni razón social o denominación.

Artículo 254
El contrato de asociación en participación debe constar por escrito y no estará sujeto a registro.

Artículo 255
En los contratos de asociación en participación se fijarán los términos, proporciones de interés y demás condiciones en que deban realizarse.

Artículo 256
El asociante obra en nombre propio y no habrá relación jurídica entre los terceros y los asociados.

Artículo 257
Respecto a terceros, los bienes aportados pertenecen en propiedad al asociante, a no ser que por la naturaleza de la aportación fuere necesaria alguna otra formalidad, o que se estipule lo contrario y se inscriba la cláusula relativa en el Registro Público de Comercio del lugar donde el asociante ejerce el Comercio. Aun cuando la estipulación no haya sido registrada, surtirá sus efectos si se prueba que el tercero tenía o debía tener conocimiento de ella.

Artículo 258
Salvo pacto en contrario, para la distribución de las utilidades y de las pérdidas, se observará lo dispuesto en el artículo 16. Las pérdidas que correspondan a los asociados no podrán ser superiores al valor de su aportación.

Artículo 259
Las asociaciones en participación funcionan, se disuelven y liquidan, a falta de estipulaciones especiales, por las reglas establecidas para las sociedades en nombre colectivo, en cuanto no pugnen con las disposiciones de este capítulo.

CAPITULO XIV Del registro de las sociedades mercantiles
Artículo 260
(Se deroga).

Artículo 261
(Se deroga).

Artículo 262
(Se deroga).

Artículo 263
(Se deroga).

Artículo 264
(Se deroga).

TRANSITORIOS
Artículo Primero
Esta Ley entrará en vigor en la fecha de su publicación.

Artículo Segundo
Sus disposiciones regirán los efectos jurídicos de los actos anteriores a su vigencia, siempre que su aplicación no resulte retroactiva.

Artículo Tercero

Las sociedades anónimas que al entrar en vigor la presente Ley estén constituyéndose por el procedimiento de suscripción pública, podrán ajustar sus estatutos a las prevenciones de esta Ley sobre sociedades de capital variable, siempre que así lo acuerde la asamblea constitutiva que al efecto se celebre, con el quórum y la mayoría requeridos por el artículo 190, computados en relación con las acciones que hayan sido suscritas.

Artículo Cuarto
Se derogan el Título Segundo del Libro Segundo del Código de Comercio de 15 de septiembre de 1889 y todas las disposiciones legales que se opongan a la presente Ley. En cumplimiento de lo dispuesto por la fracción I del artículo 89 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y para su debida publicación y observancia, promulgo la presente Ley, en la residencia del Poder Ejecutivo Federal, en la ciudad de México, a los veintiocho días del mes de julio de mil novecientos treinta y cuatro. - A. L. Rodríguez.-Rúbrica.-El Secretario de Estado y del Despacho de la Economía Nacional, Primo Villa Michel.-Rúbrica.-Al C. Subsecretario de Gobernación.-Presente. Lo que comunico a usted para su publicación y demás fines. Sufragio Efectivo. No Reelección. México, D. F., a 1o. de agosto de 1934. - El Subsecretario de Gobernación, Encargado del Despacho, Juan G. Cabral.-Rúbrica.

[ [

1] GARCÍA RENDÓN, Manuel, “Sociedades Mercantiles”, Harla, 1996, p. 179. 2] RODRÍGUEZ RODRIGUEZ, Joaquín, “Derecho Mercantil”, Tomo II, Porrúa, 1996, p.

302

[ [

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful