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Características generales de las sociedades mercantiles

Al momento de constituirse una sociedad a la vida jurídica una nueva persona ésta es un
sujeto jurídico que tiene capacidad de goce y capacidad de ejercicio distinto de las
personas que la conforman o que la integran y que crean un ente diverso el cual tiene
características propias las cuales son las siguientes:

I. La capacidad jurídica: Es la aptitud de ser titular de derechos y obligaciones pero en


materia mercantil la capacidad esta limitada o condicionada por el fin de la sociedad,
esto significa que solo puede tener derechos y obligaciones que estén contenidas dentro
de su objeto social.

II. Patrimonio (propio): El patrimonio de una sociedad es el conjunto de bienes,


derechos y obligaciones de los que es titular una sociedad mercantil y se clasifica en los
siguientes grupos:

• Patrimonio Activo: Que se refiere a los bienes y derechos de una sociedad y que puede
ser aportado al momento de la constitución de la sociedad mercantil, en un aumento de
capital, en un aumento del haber social o con las ganancias obtenidas por la sociedad.

• Patrimonio Pasivo: El patrimonio pasivo de una sociedad esta constituido por las
obligaciones de la misma y estas se pueden adquirir desde el momento de la creación de
la sociedad mercantil y consisten en deudas y obligaciones de dar o de hacer.

III. Nombre: En derecho mercantil se le llama también denominación o razón social y se


define como el conjunto de caracteres que identifican a una individualidad,
distinguiéndola de los demás.

IV. Domicilio: Es el lugar donde se harían la principal sede de negocios de una sociedad
mercantil. En materia de sociedades mercantiles el domicilio por práctica común se
determina en una ciudad, sin especificar número, calle o colonia.

Una persona moral o sociedad mercantil puede tener uno o demás domicilios siempre y
cuando esto quede plasmado en el acta constitutiva, poder señalar un domicilio principal
y varios accesorios, al domicilio principal se le conoce como domicilio matriz y a los
accesorios como sucursales, para efectos legales puede utilizar uno u otro
indistintamente.

V.Nacionalidad: La nacionalidad de las sociedades mercantiles será mexicana cuando


las mismas se conformen de acuerdo a las leyes de nuestro país, y que establezcan su
domicilio en el mismo en caso contrario se consideran extranjeras.
ÓRGANOS DE LA SOCIEDAD: Las personas morales por ser una ficción jurídica, no
existen en la realidad, no pueden ejercitar materialmente las funciones que le
corresponden, las necesitan efectuar por medio de personas reales y estas personas
reales son los que constituyen los órganos de la sociedad.

SOBERANÍA: Son los órganos de toma de decisión en las sociedades mercantiles que
de manera interna resuelven lo relativo a la constitución, modificación, bases de
funcionamiento y nombramiento de puestos en una sociedad. En este tipo de órganos
encontramos la asamblea general de socios.

1. Órganos de Soberanía: Encontramos a las asambleas generales de socios y a las


asambleas constitutivas, cabe señalar que estos órganos de Soberanía constituyen la
máxima ley dentro de una sociedad mercantil u que son los organismos encargados de
disolverla y liquidarla.

2. Los órganos de gestión, administración o representación: Son aquellos que tienen una
función externa y representa jurídicamente a la sociedad mercantil encargándose de
desarrollar materialmente del objeto social. Entre ellos podemos encontrar a los cuerpos
de administración tales como mesas directivas, consejos de administración, consejos
consultivos, consejos de dirección, juntas de administración, gerentes, directores
generales, y el más común que es el administrador único.

3. Órganos de vigilancia: Son aquellos que tienen una función mixta ya que vigilan el
desempeño de la sociedad tanto al intentar como al exterior de la misma y dentro de este
tipo de órganos encontramos a los comisarios y al consejo de vigilancia, estos órganos
se encuentran facultados para sancionar y en su caso destituir a los órganos de
administración.

Tipos de sociedades

La ley general de sociedades mercantiles en su Art. 1º reconoce las siguientes especies


de sociedades mercantiles:

Sociedad en nombre colectivo

Es aquella que existe bajo una razón social y en la que todos los socios responden, de
modo subsidiario, ilimitada y solidariamente de las obligaciones sociales.

Razón social
Debe expresar la verdadera composición personal de la sociedad y estar formada por
nombres de socios y solo por ellos, ya que la responsabilidad de los socios es
subsidiaria, ilimitada y solidaria.

Ø y Cía. Ø y Sucesores.

Características

a) Que funciona bajo una razón social la responsabilidad de los socios es subsidiaria,
ilimitada y solidaria.

b) La razón social es el nombre de la empresa que se forma con el nombre de uno o más
socios y cuando no aparezcan todos, se agregaran las palabras “ y compañía”, o sus
abreviaturas “ y Cía.”.

c) Cuando uno de los socios cuyo nombre haya figurado en la razón social, se separe de
la sociedad y siga la misma razón social, deberá agregarse a esta la palabra “sucesores”;
también se agregará la palabra “sucesores”, cuando el nombre de una empresa lo adopte
o siga usando una nueva sociedad que haya adquirido los derechos y obligaciones del
negocio anterior cuyo nombre o razón social ha traspasado responsabilidad subsidiaria
es la que tienen los socios en segundo termino, para que una vez que se haya exigido el
pago a la sociedad y no se haya obtenido ellos estuvieren, obligados a pagar las deudas,
lo anterior ocurre en los casos de quiebra, ya que en este tipo de sociedad los socios
responden por las obligaciones de la empresa en la forma antes descrita.

d) Responsabilidad ilimitada. Es la que obliga a los socios en forma amplísima, sin


reconocer límites, a pagar las deudas de la sociedad, aun con sus bienes particulares.

e) Responsabilidad solidaria. Es la que obliga a cada uno de los socios a responder por
la totalidad de las deudas y no por la parte proporcional a su capital invertido

Capital social

El capital social está representado por partes sociales nominativas y exhibidas por los
socios.

Principales obligaciones

Ø No hacer competencia a la sociedad.

Ø No formar parte de sociedades que la realicen, salvo el consentimiento de los demás


socios.
Ø No usar la firma social para negocios propios.

Ø Podrá ser separado el socio por “comisión de actos fraudulentos o dolosos en contra
de la compañía”.

Ø Por inhabilitación en el comercio.

Administración

La administración de la sociedad estará a cargo de uno o varios administradores,


quienes podrán ser socios o personas extrañas a ella (Art. 36). Su nombramiento y
remoción se hará por mayoría de votos de los socios salvo pacto en contrario (artículo
37, LGSM). Si el administrador es socio y en el contrato se pacta su inamovilidad, sólo
podrá ser removido judicialmente por dolo, culpa o inhabilidad (artículo 39, LGSM).

Cuando no haya designación de administradores, todos los socios concurrirán en la


administración (artículo 40, LGSM). Los socios no administradores pueden nombrar un
interventor para vigilar los actos de la administración (artículo 47, LGSM).

Órgano Supremo

Esta constituido por la Asamblea o junta de socios que representa la reunión de los
socios legalmente convocados cuando menos una vez al año, generalmente con
posterioridad al cierre del ejercicio social.

De la información financiera

La cuenta de administración se rendirá semestralmente, sino hubiere pacto sobre el


particular, y en cualquier tiempo en que la acuerden los socios.

Requisitos de funcionamiento

Si se constituye como de capital variable, el capital mínimo no puede ser inferior a la


quinta parte del capital inicial (artículo 217, párrafo primero, LGSM).

Su capital social no podrá repartirse sino después de la disolución de la sociedad, previa


liquidación (artículo 48, LGSM).

Ventajas

Quizás la ventaja más importante en la mayoría de sociedades de personas es la


oportunidad de reunir capital suficiente para que una empresa marche. Formar una
sociedad de personas es mucho más fácil y menos costoso que organizar una compañía
por acciones.

Los miembros de una sociedad de personas gozan de mas libertad de las leyes
gubernamentales y de mas flexibilidad de acción que los propietarios de una sociedad
por acciones. Los socios pueden retirar fondos y tomar decisiones de todo tipo sin la
necesidad de reuniones formales o procedimientos legales.

Desventajas

Vida limitada, responsabilidad ilimitada y representación mutua. Además si una


empresa requiere de un gran monto de capital, la sociedad de personas es menor
efectiva para conseguir fondos que una sociedad por acciones. Artículos que la rigen en
la Ley de Sociedades Mercantiles:

Art. 25 que trata sobre su constitución, Art. 26 Porcentaje de la responsabilidad de los


socios, Art. 27 De la razón social de la sociedad como se forma, Art. 28 De las personas
extrañas a la sociedad que aparecen en la razón social, Art. 29 Los socios y su
separación cuando su nombre esta dentro de la razón social, Art. 30 En que momento se
utiliza la palabra sucesores, Art. 31 Sucesión de derechos de los socios, Art. 32 La
herencia de continuar con la sociedad cuando fallece algún socio, Art. 33 Cuando una
persona extraña llega a la administración de la empresa, Art. 34 Reforma del contrato
social, Art. 35 Los socios deben lealtad ala actividad que desarrolla esta empresa, Art.
36 Quienes pueden ser administradores en la sociedad, Art. 37 La remoción de los
administradores, Art.38 Del derecho de separarse de los socios, Art. 39 Cuando uno de
los socios es administrador y causa ser removido, Art. 40 Cuando no hay nombramiento
de administradores quienes ejercen como tales, Art. 41 Enajenación de los bienes de la
empresa son consentimiento de los socios, Art.42 Algunas actividades de los
administradores como los negocios sociales con el acuerdo de las mayorías, Art. 43 La
cuenta de la administración, períodos en que se entrega, Art. 44 Uso de la razón social,
Art. 45 Las decisiones de los administradores, Art. 46 La representación y el porcentaje
en las votaciones de los socios en casos específicos, Art. 49 Períodos en que los socios
industriales, reciban cantidades que necesiten para alimentos, Art. 50 El contrato de
sociedad respecto a un socio.

Sociedad en comandita simple

Es la que existe bajo una razón social y se compone de uno o varios socios
comanditados que responden, de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente, de las
obligaciones sociales, y de uno o varios comanditarios que únicamente están obligados
al pago de sus aportaciones. (Art. 51)
Razón Social

La razón social se formará con los nombres de uno o más comanditados, seguidos de las
palabras “y compañía” u otras equivalentes, cuando en ellas no figuren las de todos. A
la razón social se agregan siempre las palabras “Sociedad en Comandita” o su
abreviatura “S. en C.” (Art. 52).

Socios Comanditarios

Los socios comanditarios son los que están obligados al pago de sus aportaciones y no
responden de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente de las obligaciones
sociales. El socio comanditario quedará obligado solidariamente para con los terceros,
por todas las obligaciones de la sociedad en que hay tomado parte cuando ejercen actos
de administración o tengan poder como administradores.

Socios Comanditados

Son los socios que responden de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente de las
obligaciones sociales al igual que los socios de la sociedad en nombre colectivo.

Capital Social

La ley no fija un mínimo de capital. El capital social esta representado por la suma de
aportaciones que en dinero o en especie efectúen los socios.

El capital debe dividirse, según la responsabilidad de los socios, separando el capital


comanditado del capital comanditario.

Requisitos de funcionamiento

Si se constituye como de capital variable, el capital mínimo no puede ser inferior a la


quinta parte del capital inicial (artículo 217, párrafo primero, LGSM).

Órgano social

Los socios comanditarios no pueden ejercer la administración. La excepción a lo


anterior es en caso de muerte del administrador, siempre que no esté estipulada la forma
de sustituirlo (artículo 54 y 56, LGSM). Administración

La administración la constituye el Consejo de Administración y estará a cargo de uno o


varios administradores, quienes podrán, ser socios comanditados o personas extrañas a
ellas.
El socio o socios comanditarios no pueden ejercer acto alguno de administración.(Art.
54). Los comanditos serán los dirigentes de la empresa, los comanditarios si
administrasen serán ilimitadamente responsables frente a los terceros.

Órgano Supremo

Está constituido por la Asamblea o Junta de Socios que representan la reunión de los
socios legalmente convocados cuando menos una vez al año, generalmente posterior al
cierre del ejercicio social. Órgano de Vigilancia

Corresponde a los socios comanditados, no administradores y a todos los socios


comanditarios quienes podrán nombrar a un interventor que vigile los actos de los
administradores, y tendrán el derecho de examinar el estado de la administración, la
contabilidad, y papeles de la compañía, haciendo las reclamaciones convenientes.
Respecto de los socios comanditados se aplicaran las reglas de sociedad en nombre
colectivo (Art. 57 LGSM) Información Financiera La cuenta de administración se
rendirá semestralmente, sino hubiere pacto sobre el particular y en cualquier tiempo en
que lo acuerden los socios. Observación La sociedad en comandita simple tiene escasa
importancia práctica, debido a que los socios responden con su patrimonio propio de las
deudas sociales, por lo que se prefiere recurrir, para explotar una negociación mercantil,
a los tipos sociales que limitan la responsabilidad de los socios hasta el importe de su
aportación, a fin de evitar que una coyuntura económica desfavorable repercuta en el
patrimonio personal de los socios. Artículos de la Ley de Sociedades Mercantiles que la
rigen Art. 51 La sociedad y su composición, Art. 52 La razón social y su formación,
Art. 53 De los nombres que aparecen en la razón social, Art. 54 Los socios no pueden
ser administradores, Art. 55 La solidaridad de los socios según la constitución de la
sociedad, Art. 56 Casos de muerte o incapacidad, Art. 57 Los artículos aplicables a esta
sociedad son los siguientes: del 30–39, y del 41–44 y del 46–50, Art. 58 La
responsabilidad de los socios y sus limites, Art. 59 La denominación o razón social, Art.
60 Personas extrañas que figuren en la razón social, Art. 61 El número de socios de la
sociedad, Art. 62 El capital social, Art. 63 Aumento del capital social y su
procedimiento, Art. 64 De la suscripción y exhibición del capital, Art. 65 Admisión de
nuevos socios, Art. 66 Cuando la cesión de partes sociales es para una persona extraña a
la sociedad, Art. 67 La transmisión por herencia de las partes sociales no requerirá del
consentimiento de los socios, Art. 68 Las partes sociales de cada socio, Art. 69 Derecho
de división de las partes sociales, Art. 70 Aportaciones suplementarias de los socios,
Otros artículos que no se mencionan pero que rigen esta sociedad como el artículo 71,
72, 73, 74. 75, 76, 77, 78, 79, 80, 81, 82, 83, 84, 85 y 86 de la Ley General de
Sociedades Mercantiles. Sociedad en comandita por acciones Es la que se compone de
uno o varios socios comanditados que responden a manera subsidiaria, ilimitada y
solidariamente de las obligaciones sociales y de uno o varios comanditarios que
únicamente están obligados al pago de sus acciones. Esta sociedad participa de las
características propias de las sociedades llamadas de personas y de las de capitales, pues
se componen de uno o varios socios comanditados que responden de manera
subsidiaria, ilimitada y solidariamente, de las obligaciones sociales y de uno o varios
comanditarios que únicamente están obligados al pago de sus acciones. Razón Social Se
formará con los nombres de uno o más socios comanditados seguido de las palabras “y
compañía” o bajo una denominación social agregándose las palabras Sociedad en
Comandita por Acciones o bien S. en C. por A. Capital Social Estará dividido en
acciones, las pertenecientes a los socios comanditados sean nominativas y no pueden
cederse sin el total consentimiento de los comanditados y las dos terceras partes de los
comanditarios. Administración La administración de la sociedad estará a cargo de los
socios comanditarios. Requisitos de funcionamiento A su razón social se agregarán las
palabras «sociedad en comandita por acciones» o las siglas «S en C por A». Su capital
estará dividido en acciones y no podrá cederse sin el consentimiento de la totalidad de
socios comanditados y las dos terceras partes de los comanditarios. Órgano social Se
aplican las disposiciones en lo que se refiere a los socios comanditados. El socio o
socios comanditarios no pueden ejercer acto alguno de administración, ni aun con el
carácter de apoderados de los administradores, quedando el comanditario obligado
solidariamente para con los terceros por las obligaciones en que haya tomado parte; los
comanditados ni por cuenta propia o ajena, pueden dedicarse a negocios del mismo
género de los que constituyan el objeto de la sociedad ni formar parte de sociedades que
los realicen, salvo que cuenten con el consentimiento de los demás socios y cuando el
administrador sea uno de los socios, solamente podrá ser removido judicialmente por
dolo, culpa o inhabilidad, si el contrato social hubiera pactado su inamovilidad.
Artículos que la rigen en la Ley de Sociedades Mercantiles: Art.207 su concepto, Art.
208 reglas que rigen esta sociedad, Art. 209 del capital social, Art. 210 razón social de
la sociedad, Art. 211 lo que se refiere a los socios. Sociedad de responsabilidad limitada
Es la que se constituye entre socios que solamente están obligados al pago de sus
aportaciones, sin que las partes sociales puedan estar representadas por títulos
negociables, a la orden o al portador, pues sólo serán cedibles en los casos y con los
requisitos que establece la ley. Denominación o razón social. La razón social es un
hombre comercial formando con menciones personales; la denominación se forma con
palabras que hagan referencia a la actividad objetiva principal de la empresa, con
independencia de todo nombre de persona. Son los estatus los que tienen que establecer
si la sociedad ha de usar una u otra forma de nombre comercial. Si se emplea una razón
social, ésta deberá ajustarse a los principios que dispone la ley. La primera base en esta
materia la constituye el principio de la verdad o veracidad de la razón social, con arreglo
al cual la misma debe formarse con nombres de socios y sólo de socios. Se incluirán en
ellas los nombres de todos los socios de algunos o de alguno y, en estos dos últimos
casos, se agregarán las palabras “y compañía”.
La ley dispone que los extraños a la sociedad que hagan figurar o
permitan que figure su nombre en la razón social, responderán de las
operaciones sociales hasta por el monto de la mayor de las
aportaciones (Art. 60).
Si la sociedad limitada ha de girar bajo una denominación, ésta se formará de acuerdo
con las normas que señala la ley. En ambos casos la ley requiere que se empleen
siempre las palabras “sociedad de responsabilidad limitada” o sus siglas “S. De R. L.”,
de manera que cuando esto no se haga, los socios dejarán de gozar del beneficio de la
responsabilidad limitada. Capital social Sociedad de Responsabilidad Limitada (en
adelante S. L.) como sociedad de naturaleza mercantil, se divide en participaciones
iguales, acumulables e indivisibles, que no podrán incorporarse a títulos negociables ni
denominarse acciones, y cuyos socios, que no excederán de 50, no responderán
personalmente de las deudas sociales. La S. L., al igual que la S.A., tendrá siempre
carácter mercantil, cualquiera que sea la naturaleza de su objeto. Por su parte, el capital
social deberá estar determinado, es ilimitado, y está dividido en participaciones iguales,
acumulables e indivisibles. Las participaciones son iguales en cuanto tienen idéntico
valor y atribuyen iguales derechos; son acumulables ya que los socios pueden suscribir
y detentar dos o más participaciones; son indivisibles en cuanto a que la condición de
socio es indivisible y si existe propiedad de las participaciones proindiviso, los
propietarios deberán designar a uno solo para ejercitar los derechos sociales. El capital
social tiene una doble función: un valor de explotación y una cifra de garantía o
retención en favor de los acreedores, al igual que en la S.A. El capital Social nunca será
inferior a $3,000.00 pesos, se dividirán en partes sociales que podrán ser de valor y
categorías desiguales, pero que en todo caso, serán de un peso o de un múltiplo de está
cantidad Numero de socios Por lo que respecta a los socios, en la fundación, su número
ha de ser, como mínimo dos. Poseen esta condición originariamente quienes intervienen
en la escritura fundacional, suscriben y desembolsan, como mínimo, una participación.
El detalle de la importancia de la empresa que adopta la forma de S. L. viene
determinado, en cierto modo, por la prohibición legal de que los socios sean más de 50.
Naturaleza jurídica: Por una parte, la responsabilidad limitada de los socios aproxima la
S. L. a las sociedades de tipo capitalista; sin embargo, la consideración de las
circunstancias personales de los socios, parece aproximarla a las sociedades de tipo
personalista. Por ello no podrá afirmarse en nuestro Derecho un carácter unívoco de la
sociedad de Responsabilidad Limitada. Fundación: la Ley se limita a exigir el
otorgamiento de escritura pública y su inscripción para que la sociedad pueda tener
personalidad jurídica. Contenido de la escritura: • Datos de identificación de los socios.
• Datos relativos a las aportaciones de los socios. En todo caso, el capital deberá estar
íntegramente suscrito y desembolsado. • Menciones generales: razón social o
denominación de la sociedad, duración y domicilio social, capital y número de
participaciones, personas encargadas de la administración, forma de convocar y
constituir la Junta General… (art. 7 L.S.R.L.). • Datos relativos a pactos sociales: Todos
los demás pactos lícitos y condiciones que los socios juzguen conveniente establecer.
Indicar que, a diferencia de la S.A., no se exige una separación clara entre la escritura de
constitución y los estatutos si bien, algunos de los contenidos de la escritura apuntados,
constituyen claramente materias a consignar en los estatutos.

Administración Estará a cargo de uno o más gerentes o personas que podrán ser socios o
personas extrañas a la sociedad, designadas temporalmente o por tiempo indeterminado.
Salvo pacto en contrario la sociedad tendrá el derecho para revocar en cualquier tiempo
a sus administradores. Órgano Supremo Lo forman la Asamblea de los socios. Sus
resoluciones se tomarán por mayoría de votos de los socios que represente, por lo
menos la mitad del capital social, a no ser que el contrato social exija una mayoría más
elevada. La asamblea de los socios es el órgano supremo de dirección de la sociedad
facultades de las asambleas: Ø votaciones Ø votaciones por correspondencia,
convocatorias.

Órgano de Vigilancia Si el contrato social así lo establece, se procederá a la constitución


de un consejo de vigilancia formado de socios o de personas extrañas a la sociedad. Su
creación es potestativa y como la ley no establece nada al respecto de su funcionamiento
se deberá crear a las disposiciones relativas de la sociedad anónima. Información
Financiera La cuenta de administración se rendirá semestralmente, sino hubiera pacto
sobre el particular, y en cualquier tiempo en que lo acuerden los socios. Artículos
aplicables a la Sociedad de Responsabilidad Limitada de la L. S. M. Art. 58 Como esta
constituida la sociedad de responsabilidad limitada, Art. 59 Denominación o razón
social, Art. 60 De las personas extrañas que aparece su nombre en la denominación
social, Art. 61 Número de socios de la sociedad, Art. 62 El capital social, Art. 63
Aumento o disminución del capital social, Art.64 De la suscripción del capital social,
Art. 65, 66, 67, 68, 69, 70, 71, 72, 73, 74, 75, 76, 77, 78, 79, 80, 81, 82, 83, 84, 85 y 86,
que se refieren a todo el proceso por el que atraviesa la empresa hasta el momento de su
liquidación o si se da el caso de la fusión de la misma. Lo anterior esta relacionado con
los artículos primeros de esta ley que enmarcan los principio de la sociedad, como lo
hace de la misma manera que en las otras sociedades mercantiles. Sociedad de
Responsabilidad Limitada de Interés Público Constitución

Podrán constituirse cuando su objeto lo constituyan actividades de interés publico,


actividades que afecten un sector importante de la economía nacional. Necesario
formular solicitud ante secretaria de industria y comercio. La que tendrá injerencia,
constante y directa en la administración (Inspección y Vigilancia). Numero de socios
Un mínimo de 3 socios y un máximo ilimitado. Capital social Mínimo de 5,000.00
pesos, pero ninguna parte social podrá exceder de la cuarta parte del capital social.
Órganos sociales Necesariamente colegiados y de existencia, obligatoria, el consejo de
administración compondría de cuando menos tres miembros y el consejo de vigilancia
cuando menos por dos. Sociedad anónima Es la que existe bajo una denominación y se
compone exclusivamente de socios cuya obligación se limita al pago de sus acciones.
Lo anónimo significa que no ejerce el comercio con el nombre propio de los socios. La
sociedad anónima puede ser definida como “sociedad de naturaleza mercantil,
cualquiera que sea su objeto, cuyo capital está dividido en acciones transmisibles que
atribuyen a su titular la condición de socio, el cual disfruta del beneficio de la
responsabilidad limitada frente a la sociedad y no responde personalmente de las deudas
sociales”. Características Tener dividido en capital en acciones; El capital se forma por
las aportaciones de los socios; Los socios no responden personalmente de las deudas
sociales. Constitución de la Sociedad

Que haya dos socios como mínimo, que el capital social no sea menor de $50,000.00,
que se exhiba el dinero en efectivo, cuando menos, el 20 % del valor de cada acción
pagadera en numerario y que se exhiba íntegramente el valor de cada acción que haya
de pagarse.

Razón Social

La denominación se formará libremente pero será distinta de la de cualquiera otra


sociedad, y debe ir seguida de las palabras Sociedad Anónima o S.A. Por otra parte, la
denominación de la sociedad es necesaria para así poder ser distinguida de aquellas
otras con las que pueda competir y le servirá, además, como firma para suscribir sus
transacciones comerciales. La Ley otorga libertad casi absoluta en cuanto a la
denominación que pueda elegirse para la sociedad anónima, sólo se previene que deberá
necesariamente hacerse constar la indicación de “sociedad anónima” o su abreviatura:
S.A. y que no podrá adoptarse una denominación idéntica al de otra sociedad
preexistente. Por ello se hace necesaria la obtención del correspondiente certificado de
no inscripción que ha de solicitarse en el Registro Mercantil. Capital Social Esta
representado por títulos nominativos que servirán para acreditar y transmitir la calidad y
los derechos de los socios. No menor de 25,000.00 pesos íntegramente suscrito. Que se
exhiba en dinero efectivo cuando menos el 20% de cada acción pagadera. Capital
suscrito: Ø Capital pagado, Ø Capital autorizado. Ø Capital en giro o capital de trabajo,
Ø Capital fijo.

Acciones: Ø acciones liberadas u ordinarias. Ø acciones pagadoras Ø acciones con valor


nominal Ø acciones por cuota Ø acciones preferentes o privilegiadas. Ø acciones de
voto limitado.

Numero de socios Cinco socios como mínimo y que cada uno suscriba acción por lo
menos. Naturaleza y domicilio Por lo que se refiere a la naturaleza de este tipo
societario no admite duda alguna: tiene carácter mercantil, cualquiera que sea su objeto
(Art. 3 de la L. S. A.) Cumplidas por la sociedad las formalidades constitutivas, la
sociedad adquiere un domicilio y nacionalidad determinada: “serán españolas y se
regirán por la presente Ley todas las sociedades anónimas que tengan su domicilio en
territorio español, cualquiera que sea el lugar en que se hubieran constituido” (Art. 5.1.
L.S.A.), y se añade legalmente que “deberán tener su domicilio en España las
sociedades anónimas cuyo principal establecimiento o explotación radique dentro de su
territorio”. Por último indicar que el domicilio social deberá ser fijado en la escritura de
constitución. Administración Estará a cargo de uno o varios mandatarios temporales
revocables, quienes pueden ser socios o personas extrañas a la sociedad.

Órgano supremo Está integrado por la Asamblea General de Accionistas quienes podrán
acordar y ratificar todos los actos y operaciones de esta y sus resoluciones serán
cumplidas por quién ella misma designe, o a falta de designación por el administrador o
por el consejo de administración.

Órgano de Vigilancia

Estará a cargo de uno o varios comisarios, temporales y revocables, quienes pueden ser
socios o personas extrañas a la sociedad.

De la Información Financiera

Las sociedades anónimas bajo la responsabilidad de sus administradores, se presentara a


la Asamblea de Accionistas un informe anual. Artículos que rigen esta sociedad Del
Art. 87 que es la constitución de la sociedad, el Art. 88 su denominación, Art. 89 la
constitución de la sociedad, Art. 90 comparecencia ante notario de la constitución de la
misma, Art. 91de la escritura constitutiva, Art. 92 la suscripción de la sociedad, Art. 93
Contenido del programa de suscripción, Art. 94 él deposito de los suscriptores, Art. 95
Las aportaciones distintas al numerario, Art. 96 Si falta un suscriptor a sus obligaciones,
Art. 97 Plazo para suscribir las acciones, Art. 98 si no se llegara a concluir la
constitución de la sociedad, Art. 99 convocatoria para la asamblea general, Art. 100
ocupación de la Asamblea General, Art. 101 registro del acta de la junta y de los
estatutos, Art. 102 las decisiones de la mayoría en las asambleas Generales, Art. 103 de
los fundadores en una sociedad anónima, Art. 104 los fundadores no pueden estipular a
su favor ningún beneficio que menoscabe el capital social, Art. 105 utilidades anuales,
Art. 106 títulos especiales para la participación de los fundadores en las utilidades, Art.
107 validez del bono del fundador, Art. 108 Contenido de los bonos del fundador, Art.
109 participación de los bonos del fundador, Art. 110 aplicación de los bonos del
fundador. Asimismo encontramos en los artículos siguientes hasta el artículo 206 de la
misma Ley General de Sociedades Mercantiles los artículos que rigen a esta sociedad
anónima dentro de todo el proceso por el que atraviesa para llegar a la disolución o la
fusión de la misma. Sociedad cooperativa Forma de organización social integrada por
personas físicas con base en intereses comunes y en los principios de solidaridad,
esfuerzo propio y ayuda mutua, con el propósito de satisfacer necesidades individuales
y colectivas, a través de la realización de actividades económicas. La cooperativa es una
sociedad que asocia, en régimen de libre adhesión y baja voluntaria, a personas que
tienen intereses o necesidades socioeconómicas comunes, para cuya satisfacción y al
servicio de la comunidad desarrollan actividades empresariales con la finalidad de
satisfacer las necesidades de los socios. Los principios generales que informan la
constitución y funcionamiento de las sociedades cooperativas son los siguientes: a)
Libre adhesión y baja voluntaria de los socios, con la consiguiente variabilidad del
capital social. b) Igualdad de derechos y obligaciones entre los socios. c) Estructura,
gestión y control democráticos. d) Interés voluntario y limitado a las aportaciones al
capital social. e) Participación en la actividad cooperativa. f) Participación de los socios
en los resultados, en proporción a la actividad desarrollada en la cooperativa. g)
Educación y formación cooperativa de sus miembros, así como la difusión en su
entorno de estos principios. h) Promoción de las relaciones intercooperaivas para el
mejor servicio de sus intereses comunes. i) Autonomía de las cooperativas frente a toda
instancia política, económica religiosa o sindical. j) Domicilio social: La cooperativa
tendrá su domicilio dentro del municipio donde realice principalmente las actividades
con sus socios o centralice la gestión administrativa. k) Responsabilidad: La
responsabilidad del socio por las deudas de la cooperativa quedará limitada a sus
aportaciones suscritas al capital social, estén o no desembolsadas. Características a)
Existen bajo una denominación social, b) lo constituyen personas de clase trabajadora
(por este motivo se dice que es una sociedad clasista) c) los derechos y obligaciones de
los socios son iguales, d) el número de socios no podrá ser menor de diez, por lo tanto
su número es ilimitado, e) cada socio tiene un voto f) siempre son de capital variable, g)
nunca podrá tener fines de lucro, h) la duración de la sociedad será indefinida, i) la
distribución de las utilidades será en proporción al tiempo trabajado para cada socio (en
caso de las cooperativas de producción), cuando se trate de cooperativas de consumo
será en razón de las operaciones realizadas. j) Al constituirse deberá exhibirse cuando
menos el 10% de las aportaciones (la ley no fija capital mínimo). k) El acta constitutiva
será certificada por funcionario con fe pública. l) Las Sociedades Cooperativas deben
constituir dos clases de fondos: de reserva y de previsión social. m) En principio las
Sociedades Cooperativas no emplearán asalariados, y, en casos excepcionales, sus
relaciones serán regidas por la Ley Federal del Trabajo. n) No podrán pertenecer a
cámaras de comercio ni a las asociaciones de productores, en cambio, es su obligación
formar parte de las federaciones, y éstas de la Confederación Nacional Cooperativa.
Para constituir una federación se requerirá un mínimo de dos Sociedades Cooperativas
(Art.108 del Reglamento de la LGSC). o) Las Sociedades Cooperativas tienen derecho a
franquicias especiales de la SHCP y deberán someterse a vigilancia oficial por parte de
la STPS. Personalidad jurídica e inicio de la actividad Las sociedades cooperativas se
constituirán mediante escritura pública y adquirirán personalidad jurídica desde el
momento en que se inscriban en el Registro de Cooperativas. Las sociedades
cooperativas deberán iniciar su actividad, conforme a sus estatutos, en el plazo máximo
de un año a contar desde la fecha de su inscripción en el Registro de Cooperativas.
Razón Social La ley general de sociedades cooperativas del 3 de agosto de 1994 no
legisla al respecto. El reglamento anterior indicaba que al nombre de la sociedad
deberán agregársele las letras S.C.L. o S.C.S.
Número de socios

El número de socios es de diez mínimo, sin límite superior. Las cooperativas de primer
grado deberán estar integradas como mínimo, por tres socios ordinarios. Las de segundo
o ulterior grado y las de integración tendrán, al menos, dos socios ordinarios. Podrán
adoptar el régimen de responsabilidad limitada o suplementada de los socios. Será
limitada, cuando los socios solamente se obliguen al pago de los certificados de
aportación que hubieren suscrito. Suplementada cuando los socios respondan a prorratas
por las operaciones sociales, hasta por la cantidad determinada en el acta constitutiva.
Capital social El capital de las sociedades cooperativas se integra con las aportaciones
de los socios y con los rendimientos que la Asamblea general acuerde se destinen para
incrementarlo, pudiendo emitir certificados de aportación para capital de riesgo por
tiempo determinado. Las aportaciones han de efectuarse en moneda nacional y si así lo
prevén los estatutos o lo acuerda la asamblea general, en bienes y derechos, pueden
efectuarse en efectivo, y estarán representadas por certificados nominativos, indivisibles
y de igual valor, actualizándose en forma anual, siendo susceptibles de transmisión al
beneficiario que designe su titular en caso de muerte. La participación del socio en el
capital social de las cooperativas de primer grado no puede exceder del 25 % de la cifra
de éste. La responsabilidad del socio por las deudas sociales queda limitada a las
aportaciones suscritas para integrar el capital social, salvo disposición contraria de los
estatutos. No obstante, el socio que cause baja de la cooperativa responderá
personalmente durante los cinco años siguientes y por las deudas sociales contraídas
con anterioridad a aquella. Las sociedades cooperativas pueden constituir los siguientes
fondos: a) De reserva: se constituye con el 10% al 20% e los rendimientos que se
obtengan en cada ejercicio social; se destina a afrontar pérdidas o restituir el capital de
trabajo. b) De previsión social: se constituye con la aportación anual que la Asamblea
general determine sobre los ingresos netos y no puede ser limitado, se destina a reservas
para cubrir los riesgos y enfermedades profesionales, y para formar fondos de pensiones
y haberes de retiro de socios, primas de antigüedad, gastos médicos, de funeral, etc. c)
De educación cooperativa: se constituye con el porcentaje que acuerde la Asamblea
general, pero no puede ser inferior al 1% de los ingresos netos del mes. Requisitos de
constitución Ø Mínimo cinco socios, correspondiendo un voto por socio,
independientemente de sus aportaciones. Ø Capital variable y duración indefinida. Ø Se
otorgará igualdad esencial en derechos y obligaciones de los socios e igualdad en
condiciones para las mujeres. Formalidades para su constitución Mediante Asamblea
general que celebren los interesados y en la que se levantará un acta que contendrá los
datos generales de los fundadores, los nombres de las personas que hayan resultado
electas para integrar por primera vez los consejos y comisiones y las bases constitutivas.
Los socios deben acreditar su identidad; ratificar su voluntad en la constitución de la
sociedad cooperativa y reconocer las firmas o las huellas digitales que obren en el acta
constitutiva ante notario público, corredor público, juez de distrito, juez de primera
instancia, presidente municipal, secretario o delegado municipal del domicilio de la
sociedad cooperativa, la que contará con personalidad jurídica a partir del momento de
la firma del acta constitutiva, misma que deberá inscribirse en el Registro Público de la
Propiedad correspondiente a su ubicación social. Estatutos sociales Los estatutos de las
sociedades cooperativas deberán regular, como mínimo, las siguientes materias: 1º.
Denominación de la sociedad cooperativa. 2º. Domicilio social. 3º. La actividad o
actividades que desarrollará la cooperativa para el cumplimiento d su fin social. 4º.
Duración. 5º. Capital social mínimo. 6º. Aportación obligatoria inicial para ser socio y
la parte de la misma que debe desembolsarse en el momento de la suscripción, así como
la forma y plazos de desembolso del resto de la aportación. 7º. Requisitos objetivos para
la admisión de los socios. 8º. Participación mínima obligatoria del socio en la actividad
cooperativa. 9º. Normas de disciplina social, fijación de faltas, sanciones, procedimiento
disciplinario y régimen de impugnación de actos y acuerdos. 10º. Garantías y límite de
los derechos de los socios. 11º. Causas de baja justificada. 12º. Régimen de las
secciones que se creen en la cooperativa, en su caso. 13º. Convocatoria, régimen de
funcionamiento y de adopción de acuerdos de la Asamblea General. 14º. Determinación
del órgano de representación y gestión de la sociedad cooperativa, su composición,
duración del cargo, elección, sustitución y remoción. 15º. Regulación de los
Interventores. Composición, duración del cargo, organización y régimen de
funcionamiento. 16º. Determinación de si las aportaciones al capital social devengan o
no intereses. 17º. Régimen de transición y reembolso de las aportaciones. 18º. Cualquier
otra exigida por la normativa vigente. Clasificación Conforme a lo dispuesto por la Ley
General de Sociedades Cooperativas, las sociedades cooperativas se clasifican: Por su
objeto: a) De consumidores de bienes. b) De consumidores de servicios c) De
consumidores de bienes y/o servicios d) De productores de bienes. e) De productores de
servicios f) De productores de bienes y/o servicios Las sociedades cooperativas de
consumidores, sus miembros se asocian para obtener en común artículos, bienes y
servicios para ellos, sus hogares o sus actividades de producción. Las sociedades
cooperativas de producción, sus miembros se asocian para trabajar en común en la
producción de bienes, de servicios o ambos, aportando su trabajo personal, físico o
intelectual Por su categoría: a) Ordinarias: son las comunes que solo requieren de su
constitución legal b) De participación estatal: son las que se asocian con autoridades
federales, estatales o municipales para la explotación de unidades productoras o de
servicios públicos, dados en administración, o para financia proyectos de desarrollo
económico a nivel local, regional o nacional. Administración La dirección,
administración y vigilancia interna de las sociedades cooperativas, se encuentra a cargo
de los siguientes órganos: a) La Asamblea general: autoridad suprema, quien conocerá y
resolverá todos los negocios de importancia de la sociedad, a cuyo cargo estarán,
además de las facultades concedidas por los estatutos sociales, las siguientes
atribuciones: ü La aceptación, exclusión y separación voluntaria de socios; ü
modificación de las bases constitutivas; ü aprobación de los sistemas y planes de
producción, trabajo, distribución, ventas y financiamiento; ü aumento o disminución del
patrimonio y capital social; ü nombramiento y remoción de los miembros del Consejo
de Administración y de Vigilancia, así como de las comisiones especiales y de los
especialistas contratados; ü examen del sistema contable interno; ü informe de los
consejos; ü responsabilidad de los miembros de los consejos y de las comisiones; ü
aplicación de sanciones disciplinarias a los socios; ü reparto de rendimientos,
excedentes y percepción de anticipos entre los socios y ü aprobación de las medidas de
tipo ecológico que se propongan. b) El Consejo de Administración: órgano ejecutivo de
la Asamblea general, integrado por un Presidente, un Secretario y un Vocal nombrados
por la propia Asamblea para un término de cinco años con posibilidad de reelección,
quien tendrá la representación de la sociedad y la firma social, pudiendo designar de
entre los socios o personas no asociadas, uno o más gerentes y comisionados para la
administración de las secciones especializadas, en el entendido de que los responsables
del manejo financiero, requerirán de aval solidario o de fianza durante el periodo de su
gestión, a efecto de asegurar la correcta administración de la sociedad. c) Órgano de
Vigilancia: se encarga de la supervisión de todas las actividades de la sociedad y se
integra por un numero impar de miembros no mayor de cinco con el mismo numero de
suplentes que tendrán los cargos de Presidente, Secretario, y Vocales, designados igual
que el Consejo de Administración y hasta cinco años de duración. Tiene derecho de
veto en cuanto a las resoluciones del consejo de administración (Art. 32 y 33 LGSC).
Información Financiera Los excedentes de cada ejercicio social anual son la diferencia
entre activo y pasivo menos la suma de capital social, y los rendimiento acumulados de
años anteriores, los cuales se consignarán en el balance anual que presentará el Consejo
de administración a la Asamblea General, se realizará un procedimiento igual si el
balance reporta pérdidas. Disolución y liquidación Las sociedades cooperativas se
disuelven por las siguientes causas: I. Por voluntad de las dos terceras partes de los
socios II. Disminución del numero de socios a menos de cinco III. Porque se consume
su objeto IV. Porque el estado económico de la sociedad no permita que continúe
operando V. Por resolución judicial. Si desean transformarse en otro tipo de sociedad
deben disolverse y liquidarse previamente. Cuando dos o mas cooperativas se fusionen,
la sociedad que resulte debe tomar a su cargo los derechos y obligaciones de las
sociedades fusionadas. Sociedades mutualistas de seguros Las sociedades mutualistas
de seguros son aquellas que no producen lucro o utilidad para la sociedad ni para sus
socios y que practican operaciones de seguros a que se refiere la autorización que exige
esta ley, con excepción de los contratos de seguros de pensiones derivados de las leyes
de seguridad social; constituyen e invierten las reservas previstas en la Ley y
administran las sumas que por concepto de dividendos o indemnizaciones les confían
los asegurados o sus beneficiarios. Constitución Dice la Ley que la escritura constitutiva
deberá otorgarse ante un notario, ajustarse a las bases que la misma ley establece, y
registrarse en la forma prevista por la Ley de Sociedades Mercantiles”. Para organizarse
y funcionar como institución o sociedad mutualista de seguros se requiere autorización
del Gobierno Federal, que compete o otorgar discrecionalmente a la Secretaría de
Hacienda y Crédito Público. Numero de socios La escritura deberá contener nombres,
apellidos, domicilio y demás generales de los mutualizados, con indicación de los
valores asegurados por cada uno de ellos y las cifras de sus cuotas. El numero de
mutualizados no podrá ser menor de $300 000 si se trata de seguros de vida, de $500
000 si se trata de seguro de cosas. Razón social o denominación El nombre de la
sociedad deberá integrarse como denominación, y deberá expresar la naturaleza de
sociedad mutualista y contener la indicación sobre las clases de riesgos que la sociedad
asegurara. Capital social Formalmente las mutualistas no tienen capital social. La ley
indica que los mutualizados deberán exhibir un fondo social, cuya cuantía debe figurar
en la escritura constitutiva, la que deberá indicar la forma como tal fondo deberá ser
amortizado, es decir, devuelto a sus aportantes. Objeto social Las sociedades
mutualistas de seguros solo podrán realizar las operaciones siguientes: I. Practicar las
operaciones de seguros a que se refiere la autorización que exige esta Ley, con
excepción de los contratos de seguros de pensiones, derivados de las leyes de seguridad
social, previstos en el segundo párrafo de la fracción I del artículo 8º. de esta Ley; II.
Constituir e invertir las reservas previstas en la Ley; III. Administrar las sumas que por
concepto de dividendos o indemnizaciones les confíen los asegurados o sus
beneficiarios; IV. Administrar las reservas retenidas a instituciones del país y del
extranjero, correspondientes a las operaciones de reaseguro que hayan cedido; V.
Constituir depósitos en instituciones de crédito; VI. Recibir títulos en descuento y
redescuento a instituciones y organizaciones auxiliares del crédito y a fondos
permanentes de fomento económico destinados en fideicomiso por el Gobierno Federal
en instituciones de crédito; VII. Otorgar préstamos o créditos; VIII. Operar con valores
en los términos de las disposiciones de la presente Ley y de la Ley del Mercado de
Valores; IX. Operar con documentos mercantiles por cuenta propia, para la realización
de su objeto social; X. Adquirir, construir y administrar viviendas de interés social e
inmuebles urbanos de productos regulares; XI. Adquirir los bienes muebles e inmuebles
necesarios para la realización de su objeto social, y XII. Efectuar en los términos que
realice la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, las operaciones análogas y conexas
que autorice. Sociedad de capital variable
Es la que permite que el capital de la sociedad sea susceptible de
aumento, ya sea en aportaciones posteriores de los socios o por
admisión de nuevos socios o por disminución por retiro parcial o total
de aportaciones.
La modalidad de capital variable puede adoptarla cualquier especie de sociedad. En las
sociedades de capital variable se regirán por las disposiciones que correspondan a la
especie de sociedad de que se trate y por las de la sociedad anónima relativa a balances
y responsabilidades de los administradores, salvo las modificaciones que se establecen
en la misma ley. Constitución La sociedad de capital variable, según el tipo de sociedad
a que corresponda, se constituye bajo una razón social o denominación en la que se
anotaran siempre las palabras “de capital variable”. Conforme a las reglas legales que le
correspondan, se deberá señalar las estipulaciones que se fijen para el aumento o la
disminución de capital social y si se trata de sociedades por acciones, en el contrato
social o en la Asamblea general se fijaran los aumentos de capital: ü En la Sociedad
Anónima, en la de Responsabilidad Limitada y en la Comandita por Acciones se
indicará un capital mínimo. ü En las Sociedades en Nombre Colectiva y en Comandita
Simple, el capital mínimo no podrá ser inferior a la quinta parte del capital inicial.

Capital suscrito, capital exhibido, capital autorizado

En toda sociedad puede distinguirse el capital suscrito, que es aquel que los socios se
han obligado a aportar, y el capital exhibido que es el formado por las aportaciones
efectivamente entregadas a la sociedad. En las sociedades de capital variable puede
señalarse aun otro concepto: el de capital autorizado, que es la cifra máxima que puede
alcanzar el capital suscrito sin necesidad de que se reforme la escritura constitutiva. En
este caso la ley no señala entre los requisitos de la escritura constitutiva la indicación
del capital autorizado, de manera que este puede resultar solo implícitamente del
conjunto de reglas para el aumento del capital. Pero si en los estatutos no se señalan
estas, los aumentos del capital lo decidirá la junta de socios o de la asamblea de
accionistas, y en tales casos no habrá capital autorizado. La sociedad si habrá de tener
un capital autorizado cuya cifra se obtiene mediante la suma del capital suscrito y la que
representan las acciones de tesorería. Las sociedades en las que tal vez junto a un
propósito de lucro, existe una finalidad de servicio colectivo, pueden adoptar la
modalidad de capital variable, para dar cabida a todos aquellos que quieren coadyuvar a
la empresa. Las sociedades de capital variable se adaptan a las necesidades de aquellas
empresas cuyo patrimonio esta sujeto a una constante y progresiva disminución, como
en las concesionarias de servicios públicos, cuyos bienes han de pasar al estado una vez
terminada la concesión. Sociedades Extranjeras Son las sociedades constituidas
conforme a leyes extranjeras, a las que México les reconoce personalidad jurídica; se
crean conforme a las disposiciones jurídicas del extranjero y que no sean contrarias al
orden jurídico mexicano, que desarrollan sus actividades en nuestro país.
Son aquellas entidades conformadas por 2 o más personas que se dedican a efectuar
actividades de tipo mercantil, constituidas conforme a las leyes del país de su origen.

Las leyes proporcionan la posibilidad de que los socios que constituyen la sociedad
mercantil en ambos casos no sean mexicanos, es decir, los socios pueden tener
nacionalidad extranjera y por el hecho de cumplir con los requisitos que marca la ley
puedan adquirir tierras en el país a través de los contratos que firman con los ejidos, el
hecho que empresas extranjeras o con socios extranjeros pueda controlar las tierras que
originariamente pertenecen a los mexicanos, provoca esa pérdida de Soberanía
Territorial, ya que, aunque legalmente, el Estado está perdiendo el control de una parte
esencial que lo constituyen: el territorio. La nacionalidad, en cuanto a tributo jurídico,
es independiente de los caracteres étnicos, lingüísticos, etc., que solo pueden ostentar
los individuos; es decir, si se emplea un concepto jurídico y no sociológico de
nacionalidad, no se encontrara dificultad alguna en aplicarlo a las personas morales y
por tanto a las sociedades. La nacionalidad es una cualidad que se atribuye a las
personas, para determinar la aplicación de un determinado conjunto de normas jurídicas.
Se considera inversión extranjera a la sociedad mexicana en la cual la mayoría del
capital sea de extranjero La inversión extranjera podrá participar en los porcentajes
siguientes: 1. 10% en sociedades cooperativas de producción 2. 25% en transporte aéreo
nacional, aerotaxi y aéreo especializado. 3. 30% en sociedades controladoras de
agrupaciones financieras, instituciones de crédito de banca múltiple, casas de bolsa y
especialistas bursátiles. 4. 49% en instituciones de seguros, instituciones de fianzas,
almacenes generales de depósito, arrendadoras financieras, impresión y publicación de
periódicos, etc. La escritura constitutiva de una sociedad deberá contener: I. Los
nombres, nacionalidad y domicilio de las personas físicas o morales que constituyen las
sociedad; II. El objeto de la sociedad ; III. Su razón social o denominación; IV. Su
duración: V. El importe del capital social; VI. La expresión de la que cada socio aporte
en dinero o en otros bienes; el valor atribuido a éstos y el criterio seguido para su
valorización. Cuando el capital sea variable así se expresará indicándose el mínimo que
se fije; VII. El domicilio de la sociedad; VIII. La manera conforme al a cual haya de
administrarse la sociedad y las facultades de los administradores; IX. nombramiento de
los administradores y la designación de los que han de llevar la firma social; X. La
manera de hacer la distribución de las utilidades y pérdidas entre los miembros de las
sociedad; XI. El importe del fondo de reserva; XII. Los casos en que la sociedad haya
de disolverse anticipadamente, y XIII. Las bases para practicar la liquidación de las
sociedad y del modo de proceder a la elección de los liquidadores, cuando no hayan
sido designados anticipadamente. Actuación ocasional de una sociedad extranjera Se da
cuando sin propósito alguno de ejercer el comercio de una manera habitual y
sistemática, una sociedad extranjera puede pretender realizar en México uno o varios
actos jurídicos. Ejemplo: a) celebrar contratos que no impliquen el desarrollo de
actividades mercantiles (adquirir un inmueble en el cual instalar un lugar de recreo para
sus empleados, o con simples fines de inversión; contratación de trabajadores para hacer
posible la ejecución en nuestro país de un contrato celebrado en le extranjero, etc.) b)
celebrar en México un acto aislado de comercio (empresa de construcciones que se
encarga de la ejecución de una obra determinada) c) obtener una patente mexicana, sin
el propósito de explotarla en el territorio nacional. d) comparecer ante las autoridades
administrativas o judiciales para hacer valer sus derechos derivados, inclusive, de actos
o contratos celebrados en el extranjero, etc. Actuación permanente de una sociedad
extranjera Para ejercer el comercio en la Republica, una sociedad extranjera debe
obtener autorización de la Secretaria de Economía, e inscribirse en el Registro Publico
de Comercio. La autorización se otorgara al comprobarse que la sociedad esta
constituida de conformidad con las leyes de su país de origen y que sus estatutos no son
“contrarios a los preceptos de orden publico” del derecho mexicano. El establecimiento
de una sucursal o agencia de una sociedad extranjera requiere una resolución de la
Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras. Para que la Secretaria competente
autorice la inscripción de una sociedad extranjera, exige como requisito la fracción II
del articulo 250 LSM. El proyecto de Código de Comercio señala con mayor precisión
que la LSM, que la sociedad extranjera que quiera operar en México de manera
permanente, ha de invertir en el país una suma equivalente al capital social de las
sociedades anónimas, y tener un representante con suficientes facultades. Conforme a la
fracción II del articulo 3° del Código de Comercio, la sociedad extranjera que
establezca en México una sucursal o agencia, tendrá el carácter jurídico de comerciante,
y, por ello, debe concluirse que estará sujeto a los deberes profesionales de estos. La
atribución del carácter de comerciante a las agencias o sucursales de una sociedad
extranjera tiene como consecuencia el que puedan ser declaradas en quiebra. La
sociedad extranjera que realice un acto aislado de comercio no adquirirá el carácter de
comerciante en la Republica. Disolución y liquidación de las sociedades A las
circunstancias que según la ley son capaces de poner fin al contrato se les llaman causas
de disolución es decir, es la situación de la Sociedad que pierde su capacidad jurídica
para el cumplimiento del fin para el que se creo y que solo subsiste para la resolución de
los vínculos establecidos por la sociedad con terceros, por aquella con los socios y por
éstos entre sí. El artículo 229 de la ley general de sociedades mercantiles capitula acerca
de la disolución y los motivos que pueden originar este estado en una sociedad y como
consecuencia el proceso de liquidación. Asimismo el Artículo 230,que contempla la
sociedad en nombre colectivo que se disolverá salvo pacto contrario, por la muerte,
incapacidad, exclusión o retiro de uno o varios de los socios, o por que el contrato social
se rescinda respecto a alguno de ellos. En caso de muerte de uno de ellos y en la
inteligencia de no llegar a ningún acuerdo con sus herederos, la sociedad, dentro del
plazo de dos meses, deberá entregar a los herederos la cuota correspondiente al socio
difunto de acuerdo al último balance aprobado. El artículo 231, de las disposiciones
anteriores, será aplicable a la sociedad en comandita simple y a la sociedad en
comandita por acciones, en lo que concierne a los comanditados. Para el término
establecido de la duración de una sociedad lo marca en el artículo 229 no siendo lo
mismo en los casos de las demás sociedades que según el Artículo 232 que dice que
comprobada por la sociedad la existencia de las causas de la disolución, se debe
inscribir en el Registro público de comercio pero si a juicio de algún interesado no hay
causa que justifique la disolución, entonces este podrá ocurrir ante la autoridad judicial
dentro del límite de treinta días contados a partir de la fecha de inscripción y demandar
en la vía sumaria, la cancelación de la inscripción. Igualmente se supone la
transformación de la actividad de producción en la actividad de liquidación. La
terminación del contrato de sociedad es complicada, no al igual que otro tipo de
contrato que agote sus efectos en las relaciones de las partes. La sociedad dirigida
terceras personas, al disolverse exige, que se desanuden los lazos establecidos con las
personas que con ella contrataron y en nuestro país, la ley protege la buena fe y los
derechos a los terceros, así es que la disolución de la sociedad en verdad implica un
problema jurídico complicado. El hecho de que exista una causa de disolución no quiere
decir que se acabe inmediatamente la sociedad, sino que ahí va a ser el punto de partida
de la situación de disolución que va a desembocar a otro proceso como es el de la
liquidación. La Ley General de Sociedades Mercantiles en nuestro país, reconoce en el
Art. 234, los principios de la Sociedades al quedar en estado de disolución, de igual
manera, en el Art. 244 de la misma ley dice que los efectos para crear una disolución en
la sociedad y aún en ese estado, conservará su personalidad jurídica para los efectos de
liquidación. Disolución y conservación de la empresa, la consideración histórica de las
disposiciones aplicables a la disolución de las sociedades mercantiles nos muestra una
relación fuerte y complicada entre dos principios contrapuestos, el de la disolución por
la voluntad y por motivos estrictamente personales o sea la conservación de la empresa
por encima de intereses personales de los socios y lo contrario en la voluntad individual
de cada uno de los socios. CAUSAS DE LA DISOLUCIÓN. CAUSAS LEGALES: son
llamadas así por que están establecidas dentro de la ley de sociedades mercantiles, son
las que resultan mecánicamente sin necesidad de que alguien tome la decisión de dar
por terminado el vínculo que existe entre los socios. CAUSAS VOLUNTARIAS: son
las que se derivan de casos no especificados por la ley, son determinaciones que se han
tomado por parte de uno o varios de los socios, o de la ley quien determina que una vez
comprobada la situación de disolución se inscribirá en el Registro público de Comercio
para que no se afecte a terceras personas y la situación de la empresa sea conocida por
todos aquellos que tengan algún interés en saber tal información, y así procedan a lo que
corresponde dada la relación jurídica entre la empresa en disolución y personas físicas o
morales externas. DISOLUCIÓN PARCIAL: se dan la exclusión y separación, que
significa primero la exclusión es la también llamada rescisión del contrato de sociedad
que no afecta a todos los socios pero si a una parte de ellos, mientras tanto la separación
es la conclusión parcial del contrato de sociedad por la voluntad del socio en los casos
que los estatutos y la ley marcan, es un mecanismo en donde se le atribuye a la voluntad
del socio la posibilidad de concluir el contrato del que estaba vinculado. CAUSAS DE
SEPARACIÓN EN LAS SOCIEDADES. ü EN LA SOCIEDAD COLECTIVA. El
nombramiento de un extraño como administrador de la empresa, debido a que en la
sociedad colectiva, se supone que la administración debe estar en manos de los mismos
socios, es por eso que cuando un extraño o alguien que sin pertenecer al círculo de los
socios entre como administrador, el socio inconforme podrá separarse de dicha sociedad
y oponerse a esta intromisión. Aunque sea una minoría de los socios lo que estén
inconformes, estos podrán separarse de la sociedad. La ley de S.M. reconoce el derecho
a rescisión activa que en otras palabras es la separación del socio por las causas
mencionadas anteriormente. ü EN LA SOCIEDAD ANÓNIMA Y EN LA SOCIEDAD
DE COMANDITA POR ACCIONES. Los accionistas inconformes, tendrán derecho a
esta separación cuando la asamblea general adopte los acuerdos con respecto a las
fracciones IV, V Y VI del Artículo 182, que se refieren a cambios de objeto, de
nacionalidad o de transformación de la sociedad. ü EN LA SOCIEDAD DE
COMANDITA POR ACCIONES. Como en los otros tipos de sociedades si un extraño
fuere nombrado administrador y el socio no esta de acuerdo puede solicitar su
separación de la sociedad, o si existen modificaciones en los estatutos que no
convengan a los intereses de los socios este puede solicitar su separación por así
convenir a sus intereses personales. ü EN LA SOCIEDAD POR RESPONSABILIDAD
LIMITADA. Solo concierne en el caso del nombramiento de un extraño como
administrador de la sociedad. CAUSAS Y EFECTOS DE LA DISOLUCIÓN
PARCIAL. Es muy importante mencionar que la separación causa como efecto,
aspectos muy importantes en el desarrollo de la finalidad de la empresa, como lo es, el
no seguir con la actividad u objetivo que se habían trazado y que fue el que motivo a la
creación de la sociedad pues el caso de la separación, obliga a que la empresa en esta
situación que tenga que reducir sus actividades de lucro, al hecho de solo realizar tareas
y acciones como una empresa no lucrativa y seguir con el carácter jurídico de manejar
sus bienes solo en el estado de liquidación y para lo que la ley se refiere cuando una
empresa se declara en este proceso. La empresa tiene derechos como el de retener los
capitales y utilidades de los socios separados hasta que se liquiden las actividades de la
empresa. Según el último balance comprobado de la empresa el socio que esta
ejerciendo la separación, tendrá derecho a retirar el reembolso de sus acciones en
proporción al activo social, y como ya se mencionó una vez comprobado el último
balance de la sociedad en liquidación. Motivos que originan la disolución parcial.
RETIRO DE UN SOCIO. En todas las sociedades el socio tiene derecho a retirarse de la
compañía y así provocar la disolución parcial, en las sociedades por acciones, tal
derecho sólo corresponde a los socios que hayan votado en contra de ciertas
modificaciones a la escritura constitutiva. En las colectivas y en las comanditas simples,
el derecho de retiro se concede con mayor amplitud, en virtud de cualquier
modificación a la escritura constitutiva. La ley, faculta que por designar a un extraño
como administrador o que se nombre administrador a alguien que no es socio en la
sociedad de responsabilidad limitada, se podrá hacer uso del derecho de retiro de la
sociedad, aún cuando en la compañía entrara un nuevo socio a sustituir al que se retira,
no por esto dejaría de disolverse el negocio social, respecto al primero; simplemente se
haría una doble modificación en la escritura social: primero la salida de un socio y la
entrada de uno nuevo. No cabe, como en las sociedades por acciones, sustituir un socio
por otro sin modificar la constitución social. VIOLACIÓN DE LAS OBLIGACIONES
DEL SOCIO En cualquier tipo de sociedad la falta de cumplimiento de las obligaciones
por los socios faculta a la sociedad para rescindir del negocio social. En lo que respecta
a los Comanditados es de acuerdo a los Artículos. 57,86 y 211. MUERTE DE UN
SOCIO Tiene muy diversas consecuencias, en la sociedad anónima, en la sociedad
limitada y en la comandita por acciones, si el fallecido era comanditario, no produce
ningún efecto sobre el negocio social, los derechos y obligaciones se transmiten a sus
herederos. Por el contrario si fallece un socio comanditado en la comandita por acciones
o cualquiera de los socios en la colectiva el hecho producirá salvo en disposición en
contrario del acto constitutivo, la disolución total de la sociedad. En las sociedades que
se acaban de mencionar, como en las limitadas, la muerte de un socio produce: La
disolución parcial de la sociedad pero la compañía continuará entre los socios; y a los
herederos del difunto se les liquidará la parte social que les corresponda según su
causante. DISOLUCIÓN TOTAL. Son las causas que según la ley son capaces de poner
fin al contrato de sociedad que se ha celebrado entre dos o más personas, es la situación
en que entre una sociedad anterior a la liquidación, en donde se dan factores que pueden
ser personales voluntarios o pueden ser factores que vienen previstos en la ley.
LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD. Es el conjunto de operaciones que debe
realizarse en una sociedad que ha incurrido en causal de disolución, tendientes a la
realización de su activo, el pago de su pasivo y la determinación si es que hubiere del
remanente del patrimonio social repartible entre los socios. La conclusión de la
organización mediante las operaciones necesarias para dar por finalizados los negocios
pendientes a cargo de la sociedad, para cobrar lo que a la misma se le adeuda o para
pagar lo que deba, para vender todo el activo y transformarlo en dinero y dividir entre
los socios el patrimonio que de todo lo anterior resulte. El Artículo 234 de la ley general
de sociedades dice que disuelta la sociedad, se pondrá en liquidación. El encargado de
llevar a cabo todas estas tareas es el órgano social llamado liquidador. Este sustituye a
los administradores como representantes y gestores de la sociedad durante este período.
La sociedad en todas sus actividades debe añadir la leyenda “EN LIQUIDACION” así
como en todos los documentos y tareas que desempeñe. EL LIQUIDADOR. El Artículo
235 nos señala que la liquidación estará a cargo de uno o más liquidadores que serán
representantes legales de la sociedad y responderán por los actos que ejecuten
excediéndose de los límites de su encargo. LOS LIQUIDADORES. Son los
administradores y los representantes legales de la sociedad en liquidación, encargados
de llevar a cabo la misma. La ley los define como los representantes legales de la
sociedad que se liquida. ACTIVIDADES DEL LIQUIDADOR. 1. Concluir las
operaciones sociales que hubieren quedado pendientes al tiempo de la disolución. 2.
Cubrir lo que se deba a la sociedad y pagar lo que ella deba. 3. Vender los bienes de la
sociedad. 4. Liquidar a cada socio su haber social. 5. Practicar el balance final de
liquidación. Al aprobarse el balance final de liquidación debe publicarse tres veces en
diez días, y quedar por quince, a disposición de los accionistas, que deberán ser
convocados después de una asamblea para decidir sobre dicho balance, pero una vez
comprobado se harán los pagos correspondientes contra la entrega de las acciones. En
las sociedades por parte de interés, no precisa enajenar todos los bienes sociales para
repartir su precio entre los socios, pueden formar lotes para adjudicárselos y si no
aprueban esta forma de repartición entonces se hará de forma pro indiviso los bienes
sobre los que hay disputa, en esta sociedad no es una obligación publicar el balance de
liquidación. Después de diez años los liquidadores conservarán la información, los
libros y papeles de la sociedad, término suficiente para que prescriban las obligaciones
de la empresa. FUSIÓN Y ESCISIÓN DE LAS SOCIEDADES MERCANTILES
Como un aspecto especial en la disolución nos encontramos con la fusión de
sociedades, que no es más que la parte donde el patrimonio total de la sociedad pasa a
otra sociedad existente, o de una sociedad nueva que se constituye con las acciones o
aportaciones de dos o más sociedades que en esta última se fusionan. En un caso se
habla de la incorporación de una sociedad con otra en el segundo caso se habla de la
varias sociedades que se extinguen para formar una o fusionarse en una. LA
ESCISIÓN: Es el procedimiento contrario a la fusión. El patrimonio de la sociedad se
escinde y la sociedad podrá escindirse o no. Se da cuando una sociedad denominada
escindente decide extinguirse y divide la totalidad o parte de su activo y pasivo y capital
social en dos o más partes que son aportadas en bloque a otras sociedades de nueva
creación denominadas. El patrimonio escindido se traspasará en bloque a otra u otras
sociedades (con su activo y su pasivo) que podrán ser sociedades preexistentes o de
nueva creación, creadas “ad hoc” (para ello). Puede ser: Escisión total: El patrimonio se
segrega en dos o más partes y la sociedad escindida se disuelve y se extingue. El
patrimonio segregado se pasa a empresas de nueva creación o ya existentes llamadas
sociedades beneficiarias. Los socios pasan a serlo también de las nuevas empresas.
Escisión parcial: La sociedad escindida no se disuelve, luego su patrimonio solamente
queda disminuido. Los socios de ésta pasan a ser socios también de las nuevas
empresas. La parte del patrimonio segregada forma una unidad económica (una sucursal
que actúa sin depender de la matriz) Estas situaciones hay que elevarlas a escritura
pública y llevarlo al R.M.

Conclusión El presente trabajo, es la recopilación de los datos más importantes que


encontramos mis compañeros y yo sobre las Sociedades Mercantiles. Quizá no son
suficientes para elaborar un amplio comentario al respecto, pero si podemos asegurar
que el estudio de ellas nos permite ampliar nuestra perspectiva sobre dichas Sociedades.
En estos tiempos, son frecuentes los aumentos de capital, la creación de nuevas
empresas dependiendo directamente de otra entidad y la transformación de sociedades,
las asambleas de accionistas tienen mayor actividad y relevancia que en el pasado y, las
fusiones y escisiones de sociedades así como la suspensión de operaciones y
liquidaciones de empresas ya no son tan esporádicas. Hablamos de las diferentes clases
de sociedades que se pueden constituir en nuestro país, como puede estar representado
el patrimonio de los socios; como se constituyen estas sociedades y la transformación
que pueden ir teniendo; analiza los interesantes y actuales esquemas de fusión, escisión
y quiebras de sociedades hasta llegar a la disolución y liquidación de las mismas. Por
todo lo anterior la tarea de investigar sobre las sociedades mercantiles, ha sido muy
interesante, buscar y encontrar lo que queremos saber cuando esta información no es
solamente datos precisos y fríos, y si es buscar y encontrar datos que nos enseñan los
aspectos legales de las sociedades desde su formación, sus legislaciones externas e
internas, sus procedimientos para desarrollar las actividades a las que están
encaminadas, los principios a que deben sujetarse para el buen funcionamiento de las
organizaciones, la manera de ir encontrando formas que aseguren la lealtad del actuar de
quienes conforman la sociedad, los procedimientos para terminar con la sociedad
cuando se sabe que no esta funcionando para el objetivo por el que se creó, el
nombramiento de quiénes o quién se hará cargo del trámite que ha de llevarla a la
Liquidación, y por último la decisión de seguir adelante con lo que es la empresa, y lo
que será al fusionarla con otras empresas para salvar la parte de los socios que quieran
seguir adelante en esta tarea, siempre tratando de ser respetuoso con lo que marca las
legislaciones que intervienen para el buen funcionamiento dentro de una sociedad
Segunda infor

En términos muy generales, sociedad puede ser definida


como una agrupación de personas, permanente o transitoria,
voluntaria u obligatoria, la cual se organiza para aportar
bienes o servicios destinados a la realización de un fin
común, y a la que el derecho atribuye o niega personalidad
jurídica[1].

Permanentes o Transitorias
Lo que determina la permanencia o la transitoriedad de una
sociedad es, por regla general, el fin para el cual fue
constituida. Así, podrá haber por ejemplo. sociedades
constituidas para dedicarse a la explotación minera de
diversos fundos en el largo plazo y podrá haber otras
organizadas para explotar un solo yacimiento minero cuya

[
vida determinará la de la sociedad.

Voluntarias y Obligatorias
No todas las sociedades se constituyen por voluntad de las
partes. Hay casos en el que el legislador, por razones
políticas, económicas o de simple policía, imponen a los
gobernados la obligación de asociarse.

De Aportación de Bienes y de Aportación de Servicios


La aportación de bienes a un fondo social no es una
característica esencial de todas las sociedades. Las hay
cuyos fines consisten en prestar a la comunidad servicios
comunitarios, culturales, de defensa de los intereses de sus
asociados o de cualquier otra naturaleza análoga, que no
requieren necesariamente de las aportaciones de bienes, si
bien algunas de ellas recurren circunstancialmente a las
aportaciones materiales de sus socios para la consecución
de sus fines.

2.2 SOCIEDADES DE ACUERDO A SUS FINES

Por sus fines, pueden existir tantas clases de sociedades


como sean diversos los propósitos que constituyan al objeto
de su institución. Conforme a este criterio, las sociedades
generalmente se clasifican en:

· De beneficencia. Cuyo fin, como su nombre lo indica, es


prestar servicios humanitarios, culturales, etc., a la
comunidad.

· Con fines no lucrativos. Cuyo fin, en principio, no tenga un


carácter preponderantemente económico, ni constituya una
especulación mercantil; tales como las asociaciones civiles;
las sociedades mutualistas y cooperativas, etc.

· Con fines preponderantemente económicos que no


constituyan una especulación comercial. Entre las que se
encuentran las sociedades civiles.

· Con fines preponderantemente económicos que constituyan


una especulación comercial. Como en el caso de las
sociedades mercantiles en general.

2.3 CLASIFICACIÓN DE LAS SOCIEDADES


MERCANTILES

En el campo particular de las sociedades mercantiles, éstas


suelen clasificarse en: sociedades de personas; sociedades
de capitales; sociedades mixtas y sociedades elásticas o
flexibles[2]. Sin embargo, también se les distingue siguiendo
una gran variedad de criterios, algunos de los cuales son los
siguientes:

· De Personas. Se caracterizan porque se constituyen


atendiendo a la calidad de las personas que las integran,
cuyos nombres forman el nombre de la sociedad (razón
social) y quienes, en cierta medida, son responsables de las
operaciones que aquella celebra. El tipo clásico de esta clase
de sociedades es la SOCIEDAD EN NOMBRE COLECTIVO.

· De Capitales. Su principal característica consiste en que su


constitución atiende no tanto a la calidad de sus integrantes,
sino al monto de las aportaciones que éstos realizan. Existen
al amparo de un nombre (denominación social) que no se
forma con el nombre de los socios quienes, en principio,
[
solamente están obligados al pago de sus aportaciones. La
SOCIEDAD ANÓNIMA es el tipo clásico de esta especie de
sociedad.

· Mixtas. Son aquellas que participan de las características


tanto de las sociedades de personas como de las de
capitales, por cuanto su nombre (razón social) se forma con
el de los socios, de los cuales unos responden de las
obligaciones sociales con su patrimonio y otros únicamente
están obligados al pago de sus aportaciones. La SOCEDAD
EN COMANDITA es el tipo clásico de estas sociedades.

· Elásticas o Flexibles. En atención a las circunstancias


especiales que determinen a los socios a constituir esta clase
de sociedades, éstos pueden destacar las características de
las denominadas sociedades de personas o sociedades de
capital. Por consiguiente, pueden existir con arreglo a una
razón social o a una denominación social. El prototipo de
estas sociedades es la SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD
LIMITADA.

· Cerradas. Reciben este nombre las sociedades anónimas


cuyas acciones son propiedad de un grupo pequeño de
socios, generalmente constituido por una familia.

· Abiertas. Se les llama así a las sociedades anónimas cuyas


acciones se cotizan en bolsa y, en consecuencia, son
controladas por un gran número de personas.

· Regulares. Son aquellas cuya constitución ha sido


formalizada en escritura pública y están inscritas en el
Registro Público del Comercio.

· Irregulares. Son aquellas que no están inscritas en el


Registro Público del Comercio, consten o no en escritura
pública.

· De Hecho. Son las que se constituyen por escrito pero no


en escritura pública.

· Incompletas. Se le denomina así a las sociedades regulares


o irregulares a las que les falta uno o varios de los requisitos
legales de constitución.

· Aparentes. También se les conoce como sociedades de


papel o de comodidad. Son las constituidas por un solo socio
y en las que figuran uno o varios simuladores, sin verdadero
interés económico y jurídico en la sociedad, para cumplir el
requisito del número de socios mínimo establecido por la ley.

· Durmientes. Este nombre es aplicado a las sociedades


formalmente constituidas e inscritas en el Registro Público de
Comercio que no llegan a funcionar, pero cuya creación o
mantenimiento se hace con el propósito de proteger ciertas
denominaciones o nombres comerciales o ciertas marcas.

· Ocultas. Son aquellas que no se exteriorizan como tales


frente a terceros. La figura típica es la ASOCIACIÓN EN
PARTICIPACIÓN.

· De Participación Estatal. Son aquellas en las que participa


el Estado como socio, ya sea directamente o por conducto de
un organismo público descentralizado.

· Controladoras. Son las que controlan el capital social,


generalmente representado por acciones, de otra u otras
sociedades mercantiles que en conjunto constituyen un
grupo. A esta clase de sociedades, también se les denomina,
sociedades tenedoras o holdings.

· Controladas. También se les conoce como sociedades


filiales, subsidiarias o consolidadas, porque su capital social
es controlado por otra sociedad mercantil.

2.4 LEGISLACIÓN APLICABLE A LAS SOCIEDADES


MERCANTILES

La constitución, organización y funcionamiento de las


sociedades tiene su fundamento en el Art. 9 Constitucional
que consagra el derecho de libertad de asociación.
Por otra parte, la principal consecuencia de que se le atribuya
legalmente el carácter de comerciantes a las sociedades
mercantiles es la de regularlas mediante un complejo sistema
de derechos y obligaciones que solo afectan a los
comerciantes; es decir, la de someterlas a la legislación
mercantil.
Entre las numerosas leyes especiales a que están sometidas
las sociedades mercantiles se cuentan los siguientes
ordenamientos de carácter federal; esto es, aplicables en
toda la República.
· Ley General de Sociedades Mercantiles (LGSM). Es decir,
un ordenamiento especial, que regula la constitución,
organización, funcionamiento, disolución y liquidación de las
siguientes sociedades mercantiles: EN NOMBRE
COLECTIVO; EN COMANDITA SIMPLE; DE
RESPONSABILIDAD LIMITADA; ANÓNIMA y EN
COMANDITA POR ACCIONES. (ART.1.- Esta ley reconoce
las siguientes especies de sociedades mercantiles: I.
Sociedad en Nombre Colectivo; II. Sociedad en Comandita
Simple; III. Sociedad de Responsabilidad Limitada; IV.
Sociedad Anónima; V. Sociedad en Comandita por Acciones;
y VI Sociedad Cooperativa. Cualquiera de las sociedades a
que se refieren las fracciones I a V de este artículo podrán
constituirse como sociedades de capital variable,
observándose entonces las disposiciones del capítulo VIII de
esta ley.)

· Código de Comercio. Aplicable en lo conducente a los actos


y contratos mercantiles y a los juicios entre comerciantes.

· Código Civil para el Distrito Federal. Es decir, aplicación


supletoria tanto a las sociedades mercantiles como a los
actos, convenios y contratos de naturaleza comercial.

· Ley de Inversión Extranjera. Establece reglas para la


estructuración del capital de las sociedades en las que
participe la inversión extranjera. También establece las
condiciones de admisión y exclusión de extranjeros en las
sociedades mexicanas y la adquisición de inmuebles por las
mismas.

· Ley del Mercado de Valores. Sus disposiciones son


aplicables a las sociedades cuyas acciones o valores se
cotizan en bolsa.

· Ley de Quiebras y Suspensión de Pagos. Regula


exclusivamente los juicios concursales de los comerciantes.

· Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito. Sus


disposiciones se aplican a los títulos representativos de las
participaciones de los socios en el capital social (acciones y
partes sociales), así como a ciertas operaciones de crédito
reservadas exclusivamente a las sociedades anónimas, de la
manera que sucede con la emisión de las obligaciones.
· Ley de Monopolios. Sanciona las actividades
monopolísticas y oligopolísticas y, en general, las que
constituyen prácticas desleales de comercio.

III.- EL CONTRATO DE SOCIEDAD MERCANTIL


Capítulo III
EL CONTRATO DE SOCIEDAD MERCANTIL
Contenido:
3.1 Origen de las Sociedades Mercantiles.
3.2 Requisitos de Existencia del Contrato de Sociedad.
3.3 Cuestionario de Autoevaluación.
Competencias:
1.- Identificar el origen de una Sociedad Mercantil.
2.- Conocer los requisitos que se deben de reunir para que
se considere que existe legalmente un contrato de Sociedad
Mercantil.

3.1 ORIGEN DE LAS SOCIEDADES MERCANTILES

En nuestro país las sociedades mercantiles tienen su origen


en un contrato, el cual debe darse en una escritura pública
hecha ante notario o corredor público. Dicho contrato tiene un
contenido legislativo el cual provee, como su nombre lo dice,
las normas que regularán las actividades de la sociedad,
cuyas disposiciones las establece la ley, además de las
estipulaciones que las partes (socios) determinan que debe
tener.

Este contrato de sociedad produce una serie de derechos y


obligaciones entre las partes y hacia con un tercero, que es
necesario cumplir y hacer valer.

3.2 REQUISITOS DE EXISTENCIA DEL CONTRATO DE


SOCIEDAD
Para que el contrato de sociedad exista y sea válido, es decir
que pueda producir derechos y obligaciones entre los socios
y con terceros, es necesario que cumpla con tres requisitos:
el consentimiento; el objeto, es decir, las aportaciones de los
socios; y el fin u objeto social[1].
El contrato social no puede existir sin consentimiento, porque
se trataría de un acto unilateral; sin aportaciones, porque no
se crearía obligación alguna a cargo de los socios y sin fin
social, porque no se alcanzaría los propósitos perseguidos
por éstos; es decir, porque la sociedad estaría condenada a
la inacción y no se conseguiría lo que los socios se han
propuesto.

CONSENTIMIENTO. Es el acuerdo de voluntades de los


socios, que tiene como propósito la creación, transmisión,
modificación y extinción de derechos y obligaciones. Este
consentimiento debe ser dado por una persona capaz y que
no esté viciado.

La capacidad es la aptitud del sujeto para adquirir y gozar


derechos, es decir, capacidad de goce, y la aptitud para
ejercitar esos derechos, o sea, capacidad de ejercicio.
En principio, son hábiles para ser partes en el contrato de
sociedad mercantil toda persona que no se le considera
incapacitada por la ley; estas personas incapacitadas
legalmente son:

· Los menores de edad y quienes estén en estado


interdicción; esto es los mayores de edad privados de
inteligencia por locura, idiotismo o imbecilidad, aún cuando
tengan intervalos lúcidos; los sordomudos que saben leer y
escribir; los ebrios consuetudinarios y los que habitualmente
hacen uso inmoderado de drogas enervantes.
[
· Los inhabilitados para ejercer el comercio, en las
sociedades de personas, es decir los corredores, los
quebrados no rehabilitados y los condenados por delitos
contra la propiedad.

· Las personas físicas o morales de nacionalidad extranjera a


quienes la ley les prohibe ser socios de ciertas sociedades
mexicanas.

· Las personas morales mexicanas a las que la ley les


prohibe participar en ciertas sociedades mercantiles, tal es el
caso de la prohibición de las empresas controladoras que no
pueden ser socios de empresas auto-transportistas.

Para que el consentimiento sea también valido, es necesario


que se manifieste sin vicios tales como el error, la mala fe, el
dolo y la violencia.

El error es una creencia contraria a la realidad; es decir, un


estado subjetivo que está en desacuerdo con la realidad o
con la exactitud que nos aporta el conocimiento científico, o
sea, la falsa creencia que se tiene de las cosas.
La mala fe es la disimulación del error de uno de los
contratantes, una vez conocido.
El dolo es cualquiera sugestión o artificio que se emplea para
inducir al error o mantener en él a alguno de los contratantes.
Hay violencia cuando se emplea fuerza física o amenazas
que importen peligro de perder la vida, la honra, la libertad, la
salud o una parte considerable de los bienes del contratante,
de su cónyuge, de sus ascendientes, de sus descendientes o
de sus parientes colaterales dentro del segundo grado.

APORTACIONES. Para que una cosa o un hecho sean


objeto-prestación del contrato de sociedad, es decir, para que
sean aportables se requiere que sean física y jurídicamente
posibles.

Las cosas son físicamente posibles cuando existen o pueden


existir en la naturaleza, y son jurídicamente posibles cuando
son determinadas o determinables en cuanto a su especie y
están en el comercio.

Los hechos son físicamente posibles cuando existen o


pueden existir, porque son compatibles con una ley de la
naturaleza, y son jurídicamente posibles cuando son
compatibles con una norma jurídica que deba regirlos
necesariamente y que no constituya un obstáculo insuperable
para su realización.

Pueden aportarse a las sociedades recursos y esfuerzos,


entendiéndose por los primeros una cantidad de dinero u
otros bienes y por los otros a la industria humana; lo que
reafirma que si los socios no realizan aportaciones, no
existirá el contrato de sociedad; y a inferir que los hechos
negativos, las abstenciones, no son susceptibles de
aportación toda vez que la expresión de industria lleva
implícita la de idea de actividad.

Las aportaciones de cosas o bienes suelen ser diferenciadas


en dos clases: de numeraria o dinero y de no numerario,
también llamadas de especie, independientemente que el
contenido de éstas últimas comprenda bienes o derechos.

Las aportaciones de numerario son las más comunes en las


sociedades mercantiles y se caracterizan en que
necesariamente son traslativas de dominio, toda vez que si
no lo fuera constituirían un usufructo; es decir, una aportación
en especie. La obligación de cumplir con las aportaciones de
numerario, de entregar el dinero a la sociedad, se realiza
conforme a lo estipulado al contrato social y esta obligación
se puede cumplir en un solo acto o gradualmente.

Las aportaciones de no numerario no son necesariamente


traslativas de dominio, aunque se entenderá que sí lo serán
si no se pacta en contrario. Este tipo de aportaciones se
clasifican en bienes inmuebles, bienes muebles y los
derechos (de crédito, de propiedad intelectual o industriales y
los derivados de concesiones administrativas).

En las aportaciones de trabajo o de industria o de esfuerzo,


pero comúnmente llamadas aportaciones de servicios, el
contenido es muy variable y puede comprender la ejecución
de trabajos materiales o intelectuales. Estas aportaciones no
son valoradas en dinero, razón por la cual no se computan en
el capital social en la mayoría de las sociedades.

Doctrinalmente se discute si pueden ser aportadas cosas


futuras o ajenas o si se pueden realizar aportaciones
condicionales.

FIN SOCIAL. Es el conjunto de operaciones y negocios que


constituyen la actividad especializada de las personas
morales. El fin social se le puede considerar como medio
para la consecución del fin inmediato que persiguen los
socios; esto es como el conjunto de actividades que deba
realizar la persona moral que es creada en virtud del negocio
social; y como medida de la capacidad jurídica de la
sociedad.

FORMA. Las sociedades mercantiles deben de constituirse


en escritura pública hecha ante notario y corredor público.
lunes, enero 30, 2006

V.- DERECHOS
Capítulo V
DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS SOCIOS

Competencias:
1.- Conocer los Derechos Patrimoniales con que cuenta un
socio en una Sociedad Mercantil.
2.- Conocer los Derechos Corporativos con que cuenta un
socio en una Sociedad Mercantil.
3.- Conocer las Obligaciones que tiene que cumplir un socio
en una Sociedad Mercantil.
4.- Identificar la relación que hay entre un derecho y una
obligación.
Contenido:
5.1 Derechos Patrimoniales.
5.2 Derechos Corporativos o de Consecución.
5.3 Obligaciones.
5.4 Cuestionario de Autoevaluación.

En virtud del contrato de sociedad se establecen múltiples


vínculos de los socios entre sí y de éstos con la sociedad, los
cuales generan una variedad de derechos y deberes
recíprocos a los que, en conjunto, por razones de economía
del lenguaje, se les ha dado el nombre de estatus o calidad
de socio. Por consiguiente, el estatus de socio constituye una
calidad jurídica frente a la colectividad; atributiva de derechos
y obligaciones variadas y no un simple derecho frente a la
sociedad[1].

Dichos derechos pueden dividirse en dos grandes grupos, a


saber: derechos patrimoniales o de contenido económico y
derechos de consecución, también llamados corporativos, de
contenido no económico.

[
5.1 DERECHOS PATRIMONIALES

Se caracterizan por su contenido económico y porque


facultan al socio, ya sea para cumplir con una prestación o
bien para exigir de terceros o de la sociedad una prestación
apreciable en numerario. Entre estos derechos se encuentran
los siguientes:
· Realizar aportaciones.
· Transmitir la calidad de socio.
· Participar en los beneficios.
· Obtener el reembolso de las aportaciones.
· Participar en el haber social.
· Participar en la cuota de liquidación.

Derecho de Realizar Aportaciones. Los socios no solo tienen


la obligación de cumplir con la aportación pactada, sino que
además tienen el derecho de hacerlo, toda vez que, si no
tuvieran el derecho a realizar las aportaciones convenidas, se
podría producir un perjuicio a sus intereses al ver disminuida
su participación en los beneficios que obtengan la sociedad o
bien en el haber social[2].
El ejercicio del derecho a realizar aportaciones se produce
tanto al momento de constituir la sociedad como en ocasión
de aumento del capital social (arts. 72 y 132, LGSM).

Derecho de Transmitir la Calidad de Socio. En las


sociedades de personas (en nombre colectivo, comandita
simple y comandita por acciones) y en la responsabilidad
limitada, el derecho de transmitir la calidad de socio está
subordinado a la condición de que la transmisión sea
consentida por todos los demás socios, salvo que en el
contrato social se disponga que basta el consentimiento de la
mayoría de ellos (art. 31, 57 y 65, LGSM). En la sociedad
anónima no existe tal restricción, a menos que en el contrato
[
social se estipule que la transmisión de las acciones sólo se
haga con autorización del consejo de administración (art.
130, LGSM).

Derecho de Participar en los Beneficios. Los socios en


principio, tienen un derecho abstracto de participar en los
beneficios que llegue a generar la sociedad; pero este
derecho solo se materializa, se transforma en concreto,
precisamente al paso y en la medida en que la sociedad
obtiene ganancias. Existen ciertas condiciones que establece
la ley para que entre los socios puedan distribuirse los
beneficios:
1. Las utilidades sólo podrán distribuirse después de que
hayan sido debidamente aprobados por la asamblea de
socios o accionistas los estados financieros que las arrojen
(art. 19, LGSM).

2. No podrá hacerse distribución de utilidades mientras las


pérdidas sufridas en uno o varios ejercicios anteriores no
hayan sido restituidas o absorbidas mediante aplicación de
otras partidas del patrimonio (art. 19, LGSM).

3. Si hubiera pérdida del capital social, tampoco podrá


hacerse distribución o asignación de utilidades mientras no
sea reintegrado o reducido (art. 18, LGSM).

4. Antes de la distribución de utilidades deberá separarse un


5% de ellas para formar el fondo de reserva, hasta que éste
importe la quinta parte del capital social (art. 20, LGSM).

5. Si la sociedad hubiera emitido partes privilegiadas o


acciones de voto limitado, no podrá asignarse dividendos a
las partes sociales y a las acciones ordinarias sin que antes
se pague a aquellas un dividendo preferente (arts. 62 y 113,
párrafo segundo, LGSM).
6. Si hubiera acciones pagadoras, la distribución de utilidades
se hará en proporción al importe exhibido de ellas (art. 117,
LGSM).

Derecho de Obtener el Reembolso de las Aportaciones. El


reembolso puede producirse como consecuencia de que:
· La sociedad reduzca su capital social mediante reembolso
de las acciones con utilidades repartibles.

· El socio ejercite el derecho de separación.

· El socio ejercite el derecho de retiro.

Derecho de Participar en el Haber Social. Toda sociedad


mercantil venturosa en el curso de sus operaciones
experimenta incrementos en su haber social, por
acumulación en el mismo de utilidades reales, de reservas
legales, o de ambas, voluntarias y/o reservas de valuación o
de ambas, o revaluación (superávit), primas sobre acciones,
o de ambas, etc., partidas patrimoniales éstas que, en el
fondo, no son otra cosa que beneficios reales retenidos o
ganancias virtuales no capitalizadas que, por consiguiente,
incrementan los derechos patrimoniales de los socios; de
manera que el derecho a participar en el haber social no es
sino una consecuencia del derecho general que tienen los
socios a participar en los beneficios que obtenga la sociedad.

Derecho de Participar en la Cuota de Liquidación. Este


derecho, nace del derecho general de participar en los
beneficios de la sociedad; pero también nace del derecho a
realizar aportaciones, puesto que la liquidación de la
sociedad, en la generalidad de los casos, supone el reparto
del haber social, es decir, del patrimonio neto de la sociedad.

5.2 DERECHOS CORPORATIVOS O DE CONSECUCIÓN


Se caracterizan porque su contenido no es económico, aun
cuando pueda producir efectos de tipo patrimonial, como en
el caso en el que se ejercita el derecho al voto para lograr
que la sociedad decrete el pago de dividendos.
Entre estos derechos se encuentra el derecho de voto y el
derecho de pedir cuentas a los administradores, los cuales, a
su vez, se descomponen en numerosos derechos.
Derecho de Voto. Es sin lugar a dudas el más importante de
los derechos de consecución. Consiste en la facultad de
contribuir a la formación de la voluntad colectiva mediante la
manifestación de la propia.

Del derecho del voto nacen otros derechos, tales como:


· Los de asistencia y participación en las deliberaciones de
las juntas o asambleas de socios.

· De convocatoria.

· De redacción de la orden del día.

· De ser representado en las juntas o asambleas.

· De nombramiento de administradores; de nombramientos


de órganos de vigilancia.

· De aprobación de los estados financieros y de los informes


de los administradores.

· De aprobación de la gestión de los administradores y de los


comisarios.

· De modificación del contrato y de los estatutos sociales.

El ejercicio del derecho del voto está subordinado a diversas


formas, términos y condiciones, según sea la especie de
sociedad de que se trate, sin embargo, estos son los
principios generales aplicables en toda sociedad:
· Las decisiones se toman por mayoría simple de votos y, por
excepción, por unanimidad o por mayorías calificadas (arts.
34, 37, 46, 57, 65, 77, 79, 83, 189, 190, 191 y 208, LGSM).

· Los socios deberán abstenerse de deliberar y votar en las


decisiones de los asuntos en que, por cuenta propia o ajena,
tengan un interés contrario al de la sociedad (arts. 196, 197 y
208, LGSM).

· En las sociedades de personas el voto se computa por


cabeza y, excepcionalmente por cantidades; en las
sociedades de capital en función de la participación que
tienen los socios en el capital social (arts. 46, 57, 72, 113 y
208, LGSM).

Por disposición legal expresa, las restricciones al derecho de


voto en las sociedades anónimas y en comandita por
acciones acarrean la nulidad del pacto que las imponga (arts.
198 y 208, LGSM), excepto cuando se emitan acciones de
voto limitado (art. 113, LGSM).
Para las demás sociedades no existe tal sanción legal
expresa, en consecuencia, hay que analizar caso por caso
para determinar si la estipulación que limite el derecho de
voto es contraria a las leyes de orden público o a la buena fe.

Derecho de Pedir Cuentas a los Administradores. Cuando el


número de socios es elevado, o éstos carecen de habilidades
comerciales, por razones de índole práctica la administración
de las sociedades se confía a uno o varios socios o personas
extrañas a la sociedad, quienes tienen un poder general de
buena gestión.
Pues bien, de este deber se origina el derecho de los socios
de pedir cuentas a los administradores, el cual se
descompone en los derechos de:
· Información (arts. 43, 47, 57, 78 fracc. I, 181 fracc. I y 208,
LGSM).

· De denuncia (arts. 47, 57, 86, 167 y 208, LGSM).

· De exigir responsabilidades a los administradores (arts. 47,


57, 76, 161, 163 Y 208, LGSM),

El ejercicio de estos derechos sufre algunas variantes en las


diferentes especies de sociedades.

5.3 OBLIGACIONES

Básicamente, las obligaciones que contrae todo socio son las


de realizar las aportaciones convenidas; lealtad;
subordinación de su voluntad a la mayoría; y de soportar las
pérdidas.

Obligación de Aportar. No se concibe un contrato de


sociedad en el que todos, alguno o algunos de los socios no
se obligue a hacer las aportaciones convenidas.
La obligación de aportar se reduce exclusivamente a
transmitir los bienes o a prestar los servicios prometidos a la
sociedad y, por tanto, no deben confundirse con las
responsabilidad que, en algunos casos, contraen los socios
frente a terceros.
Ahora bien, tanto la forma de realizar las aportaciones como
el grado de responsabilidad de los socios tienen diferentes
particularidades para cada una de las diversas especies de
sociedades mercantiles.

Obligación de Lealtad. Esta obligación consiste básicamente


en no dedicarse, por cuenta propia o ajena, a negocios del
mismo género de los que constituyen el objeto de la sociedad
y en no formar parte de sociedades que los realicen, salvo
con el consentimiento de los demás socios (arts. 35 y 37,
LGSM). También consiste en abstenerse de participar en las
deliberaciones que se realicen para decidir respecto de
operaciones en la que los socios, por cuenta propia o ajena,
tengan un interés contrario al de la sociedad (arts. 196 y 208,
LGSM).

Obligación de Subordinar la Voluntad. Consiste en someterse


a las decisiones que la mayoría de socios tomen. Por lo que
corresponde a la determinación de las mayorías, la ley las
estatuye como absolutas o relativas. Son absolutas cuando
deben alcanzar por lo menos la mitad de los votos y relativas
cuando representen el mayor número de votos, sin alcanzar
la mitad de la totalidad de ellos.

Obligación de Soportar las Pérdidas. Esta obligación deviene


de la naturaleza misma del contrato de sociedad. En
principio, la distribución de las pérdidas entre los socios
capitalistas se hace en proporción a sus aportaciones; pero
es lícito pactar una distribución no proporcional de ellas (art.
16, LGSM).

5.4 CUESTIONARIO DE AUTOEVALUACIÓN

¿Qué debemos entender por Derecho Patrimonial?

¿En qué consiste el derecho de realizar aportaciones?

¿En qué consiste el derecho de transmitir la calidad de


socio?

¿En qué consiste el derecho de participar en los beneficios?

¿En qué consiste el derecho de obtener el reembolso de las


aportaciones?

¿En qué consiste el derecho de participar en el haber social?

¿En qué consiste el derecho de participar en la cuota de


liquidación?

¿Qué debemos entender por Derechos Corporativos o de


Consecución?

¿Qué derechos se derivan del derecho de voto?

¿Qué derechos se derivan del derecho de pedir cuentas a los


administradores?

¿En qué consiste la obligación de realizar las aportaciones


convenidas?

¿En qué consiste la obligación de lealtad?

¿En qué consiste la obligación de subordinación de la


voluntad a la mayoría?

¿En qué consiste la obligación de soportar las pérdidas?

[
1] RODRÍGUEZ RODRIGUEZ, Joaquín, “Tratado de
Sociedades Mercantiles”, Tomo I, Porrúa, 1995, p. 76.
[
2] GARCÍA RENDÓN, Manuel, “Sociedades Mercantiles”,
Harla, 1996, p. 94.
POSTED

[
lunes, enero 30, 2006

VI.- CONTRATO SOCIAL, ESTATUTOS Y ESCRITURA


CONSTITUTIVA
Capítulo VI
CONTRATO SOCIAL, ESTATUTOS Y ESCRITURA
CONSTITUTIVA
Competencias:
1.- Conocer y explicar los elementos que contiene un
contrato social y entender cuál es la razón de que dichos
elementos formen parte del mismo.
2.- Conocer el contenido de los Estatutos de una Sociedad
Mercantil.
3.- Diferenciar una escritura constitutiva de una Sociedad
Mercantil de otros documentos similares.

Contenido:
6.1 Contenido del Contrato Social.
6.2 Estatutos.
6.3 Escritura Constitutiva.
6.4 Cuestionario de Autoevaluación.

6.1 CONTENIDO DEL CONTRATO SOCIAL

El contrato social se forma con las declaraciones y acuerdos


entre los socios respecto a los asuntos siguientes:
· Los nombres, nacionalidad y domicilio de las personas
físicas o morales que constituyen la sociedad.
· La razón o denominación social.
· El objeto social.
· La duración.
· El domicilio social.
· El importe del capital social.
· La expresión de lo que cada socio aporte en dinero o en
otros bienes, el valor atribuido a éstos y el criterio seguido
para su valoración.

Nombre, Nacionalidad y Domicilio de los Socios. El nombre


de las partes, más que un requisito esencial del negocio
social, es un supuesto lógico de todos los contratos; es un
dato de identificación necesaria para atribuir a las partes el
estatus de socio y para probar la existencia del
consentimiento.
Debe advertirse que las personas morales pueden ser socios
de otras personas morales.
La expresión de la nacionalidad es una exigencia que nace
de las disposiciones del artículo 27 constitucional y de la Ley
de Inversiones Extranjeras, cuyo propósito no es otro que el
de la vigilancia de las actividades de los extranjeros.
Por lo que atañe al domicilio de los socios, el requisito de
declararlo en el contrato social reviste una gran importancia
en las sociedades de personas; pero no tanta en las
sociedades de capitales, porque en éstas los socios
responden únicamente del pago de sus aportaciones,
mientras que en aquéllas, en las sociedades de personas,
responden solidaria, subsidiaria e ilimitadamente de las
deudas sociales con lo que, expresando el domicilio de los
socios, se facilita a los acreedores de la sociedad el ejercicio
de las acciones que tuvieren contra ellos.

Razón o Denominación Social. La razón social y la


denominación social, lo mismo que el nombre de los socios,
es también un supuesto lógico del contrato de sociedad, por
más que, tratándose de sociedades de personas, la razón
social cobra una gran relevancia a efecto de determinar la
responsabilidad de los socios y aún de terceros.

Objeto Social. La declaración del objeto social es quizá el


requisito más importante del negocio social, puesto que
mediante su determinación, los socios fijan los límites de la
capacidad jurídica de la persona moral y, consecuentemente,
su marco legal de acción, dentro de la esfera de capacidades
generales y limitaciones establecidas por la ley.
Cuando decimos que la capacidad de la persona moral se
determina dentro de las capacidades generales y limitaciones
establecidas por la ley, queremos significar no solo que el
objeto social debe ser lícito y posible, sino también que los
socios no tienen un poder absoluto para fijarlo. En efecto, en
algunos casos la ley veda a las sociedades mercantiles
dedicarse a cierto tipo de actividades reservadas
exclusivamente al Estado (industria petrolera, industria
eléctrica, etc.), y en otros casos prohibe a ciertas sociedades
comerciales dedicarse a actividades que son permitidas a
otras (las sociedades por acciones no pueden adquirir,
poseer o administrar fincas rústicas), de manera que en la
determinación del objeto social debe estarse al principio
general que rige para esta materia y que se expresa en la
máxima que reza: lo que no está prohibido está permitido por
la ley.
Por último, la determinación del objeto social tiene una gran
importancia para los socios porque, por una parte, la
vaguedad de fines haría imposible la actividad de la sociedad
y, por la otra, desde un punto de vista práctico, difícilmente
se podría integrar una sociedad con personas que no
tuvieran la más mínima noticia de las actividades que está va
a desarrollar.

Duración. El plazo o término de vigencia del contrato social, y


consecuentemente, de vida de la sociedad, o sea su
duración, ha dado lugar a diferentes opiniones. De una parte,
se sostiene que necesariamente ha de determinarse la
duración de la sociedad[1] y, de otra parte, se afirma que
puede estipularse una duración por tiempo indeterminado. En
la práctica siempre se establece la duración de la sociedad
con el objeto de darle seguridad jurídica tanto a los socios
como a los terceros.
[
Domicilio Social. Las personas morales tienen su domicilio en
el lugar en donde se halle establecida su administración, lo
que nos induce a concluir: que los socios tienen la facultad
de elegir el domicilio social; que una vez elegido éste deben
en él establecer la administración de la sociedad; que, en
consecuencia, los socios no tienen facultad irrestricta para
designar el domicilio social; y que la designación del domicilio
social no es un requisito esencial del contrato de sociedad
porque, a falta de su determinación, se estará a lo previsto
por la ley.

Capital Social. El capital social se forma con la suma de las


aportaciones, en numerario y otros bienes, que realizan los
socios. La declaración del importe del capital social no es un
requisito esencial del contrato de sociedad, pues su omisión
puede suplirse fácilmente mediante una simple suma
aritmética del importe de las aportaciones que hayan hecho
los socios.
El concepto de capital social tiene diversas connotaciones,
según sea su función, de modo que se habla de: capital
inicial o fundacional, capital suscrito, capital pagado o
exhibido, capital mínimo fijo, capital variable, capital máximo
y capital autorizado.
1. Capital Inicial o Fundacional. Es el mínimo exigido por la
ley para la constitución de las sociedades de responsabilidad
limitada, anónima y comandita por acciones.

2. Capital Suscrito. Es la suma de las aportaciones que los


socios se han comprometido a hacer a la sociedad.

3. Capital Pagado o Exhibido. Es la suma de las aportaciones


efectivamente hechas a la sociedad por los socios; suma
que, en la sociedad de responsabilidad limitada deber ser,
por lo menos, de 50% del valor de cada parte social (art. 63,
LGSM) y en la anónima del 20% de cada acción pagadera en
efectivo o de 100% de cada acción que haya de pagarse, en
todo o en parte, con bienes distintos del numerario (arts. 89,
fracs. II y IV, LGSM).

4. Capital Mínimo Fijo. Es aquel respecto del cual, en las


sociedades de capital variable, los socios no tienen derecho
de retiro (art. 6, frac. VI, LGSM) y cuyo monto no podrá ser
inferior a $ 5,000 pesos, para la sociedad de responsabilidad
limitada; a $ 25,000 pesos para la anónima y la comandita
por acciones y a la quinta parte del capital social inicial para
la colectiva y la comandita simple (art. 217, LGSM).

5. Capital Variable. Al contrario del anterior, es la parte del


capital social respecto de la cual los socios tienen derecho de
retiro (art. 220, LGSM).

6. Capital Máximo. Es la suma de los capitales mínimo y


variable y al que la ley nombra capital autorizado (art. 217,
LGSM).

7. Capital Autorizado. Es el capital máximo de las sociedades


de capital fijo que emiten acciones de tesorería.

Las aportaciones constituyen el llamado objeto indirecto del


negocio social; son las cosas que el socio está obligado a
transmitir a la sociedad o los hechos que debe prestarle. Por
ende, si las aportaciones no se realizan, el contrato de
sociedad no llega a existir.
Las aportaciones pueden consistir en numerario, en otros
bienes distintos al numerario, también llamadas de especie,
por regla general son traslativas de dominio (art. 11, LGSM) y
es requisito indispensable que se valoricen y que se declare
el criterio seguido para su valoración (art. 6, fracc VI, LGSM).

6.2 LOS ESTATUTOS


Los estatutos son las reglas de organización y
funcionamiento de la sociedad. Este concepto engloba,
además, las reglas concernientes a la disolución y liquidación
de la sociedad, pues en estas operaciones deben
reglamentarse la integración y funcionamiento de los órganos
de liquidación.
Los estatutos sociales son connaturales a todo negocio
social, de modo que, si se omiten, se aplican supletoriamente
las disposiciones de la ley, concernientes a la organización,
funcionamiento, disolución y disolución de cada especie de
sociedad (art. 8, LGSM).

Reglas de Organización. Son las que se ocupan de la forma


de integrar los órganos sociales, o sea las juntas o
asambleas de socios, los consejos de vigilancia, los
comisarios y los liquidadores (arts. 6 Fracs. IX y XII; 31, 33,
34, 43, 46, 47, 50, 57, 84, 164, 181, fracc II, 236 y 246,
LGSM).

Reglas de Funcionamiento. El ejercicio de las funciones de


los diversos órganos sociales también está reglamentado por
la Ley General de Sociedades Mercantiles. Es en este campo
de los estatutos en donde los socios tienen una mayor
flexibilidad, en particular en lo concerniente a las funciones y
facultades de los órganos de administración. Sin embargo,
debe tenerse presente que aquí también prevalecen ciertos
preceptos inmodificables, como lo son, entre otros, los que
establecen los quórumes mínimos de votación y el que
atribuye voto de calidad al presidente del consejo de
administración de la sociedad anónima.

Reglas de Disolución. Las reglas de disolución atienden a la


declaración y reconocimiento de que la sociedad debe cesar
sus operaciones normales.
Reglas de Liquidación. Por su nombre se infiere que son las
que atañen a las operaciones que tienen por objeto la
liquidación de la sociedad. En principio, los socios tienen
amplia libertad para establecer estas reglas (arts. 6 y 240,
LGSM); pero, para que sean válidas, no deben atacar los
derechos de los acreedores ni los de los socios.

6.3 ESCRITURA CONSTITUTIVA

Para poder definir este concepto, es necesario tener en


cuenta ciertas definiciones:

· Protocolo. Está constituido por los libros o volúmenes en los


cuales el notario, durante su ejercicio, asienta y autoriza con
las formalidades previstas por la ley, las escrituras que se
otorgan ante su fe, y por el apéndice en el que se glosan los
documentos relacionados con ellas.

· Escritura Pública. Es el instrumento que el notario asienta


en su protocolo y autoriza con su firma y sello para hacer
constar él o los actos jurídicos que en el mismo se contienen.

· Testimonio. Es la copia en la que el notario transcribe o


reproduce, íntegramente o en lo conducente, una escritura
del protocolo a su cargo, así como los documentos que obran
en el apéndice del mismo, con excepción de los que ya se
hallen insertos en el instrumento y con el que el titular, en su
caso, podrá ejercer las acciones correspondientes.

· Copias Certificadas. Son las copias de los testimonios o de


otros documentos autenticadas por el notario con su sello y
firma.

· Acta Notarial. Es el instrumento original que el notario


levanta fuera del protocolo para hacer constar un hecho
jurídico y que tiene la firma y sello del notario.

La escritura constitutiva es el instrumento público asentado


por el notario en su protocolo, que contiene el contrato social
y, en su caso, los estatutos y que, en consecuencia, este
instrumento no se inscribe en el Registro Público del
Comercio.

Los testimonios son una o varias copias de la escritura


constitutiva y de las escrituras que contengan las
modificaciones a la misma, instrumentos, que son los
propiamente inscribibles en el Registro Público del Comercio.
Los testimonios sirven a la sociedad y a los socios para
ejercitar las acciones que les correspondan; así como para
probar el estatus de socio, cuando no sea necesario emitir o
no se hubieren emitido los títulos representativos de las
participaciones sociales o para acreditar la personalidad de
los administradores.

6.4 CUESTIONARIO DE AUTOEVALUACIÓN

¿Qué elementos debe contener un Contrato Social?

¿Cuáles son las distintas connotaciones de capital social?

¿Qué son los Estatutos de una Sociedad Mercantil?

¿En qué consisten las reglas de organización de una


Sociedad Mercantil?

¿En qué consisten las reglas de funcionamiento de una


Sociedad Mercantil?

¿En qué consisten las reglas de disolución de una Sociedad


Mercantil?
¿En qué consisten las reglas de liquidación de una Sociedad
Mercantil?

¿Qué es un Protocolo?

¿Qué es una Escritura Pública?

¿Qué es un Testimonio?

¿Qué es una Copia Certificada?

¿Qué es un Acta Notarial?

¿Qué es una Escritura Constitutiva de una Sociedad


Mercantil?
[
1] PINA VARA, Rafael, “Derecho Mercantil Mexicano”,
Porrúa, 1995, p. 62.
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domingo, enero 29, 2006

VII.- SOCIEDAD EN NOMBRE COLECTIVO


Capítulo VII
SOCIEDAD EN NOMBRE COLECTIVO
Competencias:
1.- Explicar lo que es una Sociedad en Nombre Colectivo.
2.- Conocer la responsabilidad, derechos y obligaciones de
los socios de una Sociedad en Nombre Colectivo.
3.- Identificar los órganos de la Sociedad en Nombre
Colectivo, así como su organización y funcionamiento.
4.- Conocer la función de un Socio Industrial.
5.- Conocer los casos en que un socio puede ser excluido o
separado de la Sociedad en Nombre Colectivo.
6.- Identificar las causas de disolución y liquidación de la
Sociedad en Nombre Colectivo.
7.- Conocer las consecuencias de la quiebra de los socios de
la Sociedad en Nombre Colectivo o de la misma sociedad.
8.- Identificar las ventajas y desventajas de constituir una
Sociedad en Nombre Colectivo.

Contenido:
[
7.1 Definición.
7.2 Responsabilidad de los Socios.
7.3 Obligaciones de los Socios.
7.4 Derechos delos Socios.
7.5 Órganos de la Sociedad.
7.6 Socios Industriales.
7.7 Exclusión y Separación de Uno o Varios Socios.
7.8 Disolución y Liquidación de la Sociedad.
7.9 Quiebra.
7.10 Cuestionario de Autoevaluación.

7.1 DEFINICIÓN

Sociedad en Nombre Colectivo es aquella que existe bajo


una razón social y en la que todos los socios responden, de
modo subsidiario, ilimitada y solidariamente de las
obligaciones sociales (art. 25, LGSM).

En la Sociedad en Nombre Colectivo se admiten las


aportaciones de industria, lo cual hace posible la existencia
de este tipo de sociedades con un mínimo de dos socios: uno
capitalista y otro industrial[1].

En este tipo de sociedad la razón social se rige por los


principios de veracidad y mutabilidad que, en ambos casos,
tienden a evitar engaños al público.
La razón social se forma con el nombre completo o con los
apellidos de todos los socios o con el nombre o apellidos de
uno o más de ellos. Si en la razón social no figura el nombre
de todos deben añadirse las palabras y compañía u otras
equivalentes, como y hermanos, e hijos, y asociados, etc.
(art. 27, LGSM).
Si en la razón social ya figuran los nombres de todos los
socios, no es lícito añadir las palabras y compañía u otras
[
equivalentes. Asimismo, si una persona extraña a la sociedad
hace figurar o permite que su nombre figure en la razón
social, contraerá responsabilidad solidaria e ilimitada, pero no
subsidiaria, por las deudas sociales (art. 28, LGSM).
En razón de que en la Sociedad en Nombre Colectivo puede
haber cambios de socios, el ingreso o separación de uno de
ellos debe reflejarse en la razón social. Si se tratare de
ingreso a la sociedad, se agregará a la razón social el
nombre del nuevo socio o las palabras y compañía (art. 29,
LGSM). La separación de un socio no impide que se siga
utilizando la misma razón social; pero si el nombre del que se
separó continúa apareciendo en ésta, debe agregarse la
palabra sucesores (art. 29, LGSM).
Asimismo, cuando una sociedad en nombre colectivo
transmita a otra la totalidad de sus derechos y obligaciones, y
entre ellos la razón social, también se agregará la palabra
sucesores (art. 30, LGSM).

7.2 RESPONSABILIDAD DE LOS SOCIOS

La ley atribuye a los socios de la Sociedad en Nombre


Colectivo responsabilidad subsidiaria, ilimitada y solidaria
para las obligaciones sociales.

Responsabilidad Subsidiaria. El que la responsabilidad sea


subsidiaria significa que es condicional, puesto que en virtud
de ella los socios gozan de los beneficios de orden y
excusión. El primero, o sea, el beneficio de orden, no les
aprovecha si son demandados conjuntamente con la
sociedad. El segundo, el de excusión, únicamente opera
cuando los socios señalen bienes de la sociedad que basten
para cubrir el crédito reclamado; los bienes estén libres y
desembarazados de gravámenes y embargos; dichos bienes
se hallen en el distrito judicial en que deba hacerse el pago; y
se anticipen o aseguren los gastos de ejecusión.
Por último, el beneficio de división, que también es propio de
las obligaciones subsidiarias no aprovecha a los socios de la
Sociedad en Nombre Colectivo por cuanto son
solidariamente responsables de las deudas sociales.
En el supuesto de que los socios no fueren demandados
conjuntamente con la sociedad, los acreedores deberán
intentar juicio aparte contra todos o cada uno de ellos, toda
vez que en este caso les aprovecha el beneficio de orden.

Responsabilidad Ilimitada. La ilimitación de responsabilidad


de los socios significa que responden del cumplimiento de las
obligaciones sociales con todos sus bienes, con excepción
de aquellos que, conforme a la ley, son inalienables o no
embargables.

Responsabilidad Solidaria. La responsabilidad solidaria de


los socios no se presume, resulta de la ley. Evidentemente se
trata de un caso de solidaridad pasiva, en virtud de la cual los
acreedores de la sociedad pueden reclamar a cada uno o a
la totalidad de los socios el cumplimiento de la totalidad de
las obligaciones sociales. De estas características de la
responsabilidad solidaria pasiva de los socios se derivan los
siguientes efectos:
· Cada socio debe cumplir por sí la totalidad de las
obligaciones sociales, razón por la cual el o los acreedores
de la sociedad pueden exigir a todos los socios o a
cualquiera de ellos, a su elección, el pago total de la deuda.

· Cuando uno de los socios paga la deuda, ésta se extingue y


los vínculos que unían al acreedor con la sociedad y con los
otros socios desaparecen al mismo tiempo.

· El socio que paga por entero tiene derecho a exigir de los


otros socios y de la sociedad la parte proporcional de la
obligación que les corresponda, salvo que internamente se
haya estipulado que la responsabilidad de alguno o algunos
de ellos se limite a una porción o cuota determinada (art. 26,
LGSM). A falta de estipulación los socios y la sociedad están
obligados entre sí a partes iguales.

· Si la parte que incumbe a un socio no puede obtenerse de


él por el socio que pagó, el déficit debe ser repartido entre los
demás socios, aún entre aquellos a quienes el acreedor
hubiere liberado de la solidaridad.

Supresión y Limitación de la Responsabilidad. Las cláusulas


del contrato social que supriman o limiten la responsabilidad
ilimitada y solidaria de los socios, son inoponibles a terceros,
dado que no surten efecto legal frente a los acreedores. Sin
embargo, los socios pueden estipular internamente que la
responsabilidad de alguno o alguno de ellos se limite a una
porción o cuota determinada (art. 26, LGSM) a condición de
que la limitación no constituya una exoneración de reportar
las pérdidas, porque, en tal caso, la cláusula será nula si la
sociedad es regular, o determinará la nulidad de la sociedad
si ésta es irregular.

7.3 OBLIGACIONES DE LOS SOCIOS

De manera general las obligaciones de los socios fueron


expuestas anteriormente, por lo que aquí nos ocuparemos
únicamente de las modalidades que los afectan.
Además de la obligación subsidiaria, ilimitada y solidaria de
pagar las deudas sociales, los socios de la Sociedad en
Nombre Colectivo tienen las obligaciones de:
· Aportar.
· Lealtad.
· Subordinar su voluntad a la de la mayoría.
· Soportar las pérdidas.
· Responder de las deudas sociales existentes al momento
de ingreso, separación o exclusión de la sociedad.
Obligación de Aportar. La Sociedad en Nombre Colectivo
admite, además de las aportaciones de bienes, las de
industria (art. 49, LGSM).
La ley no exige en la Sociedad en Nombre Colectivo la
integración de un capital fundacional mínimo, puesto que los
socios responden de las obligaciones sociales. Por
consiguiente, el capital social cumple con la función de limitar
el monto de las aportaciones de los socios a lo expresamente
pactado y, en algunos casos, sirve como referencia para
precisar el grado de control que los socios ejercen en la
sociedad por medio del voto.

Obligación de Lealtad. Por el carácter cerrado de las


sociedades de personas, la obligación de lealtad cobra una
importancia extraordinaria. Esta obligación se divide en
cuatro deberes:
· No concurrencia. Los socios, ni por cuenta propia ni ajena,
podrán dedicarse a negocios del mismo género de los que
constituyen el objeto de la sociedad, ni formar parte de
sociedades que los realicen, salvo con el consentimiento de
los demás socios (art. 35, LGSM).

· No abusar de la firma o del capital social para negocios


propios (art. 50, frac I, LGSM).

· No infringir el pacto social o las disposiciones legales que


rijan al contrato social o ambos (art. 50, fracs. II y III, LGSM).

· Abstención de la comisión de actos fraudulentos o dolosos


contra la compañía (art. 50, fracc. IV, LGSM).

En todos los casos, el incumplimiento de los deberes


enunciados se sancionan con la exclusión del socio,
mediante la rescisión parcial del contrato social respecto del
infractor.
En principio, acordada la exclusión de un socio, la sociedad
tendrá derechos a reclamarle los daños y perjuicios que se le
hubieren ocasionado con motivo de su conducta ilícita.

Obligación de Subordinar la Voluntad. Se trata de una


obligación común a los miembros de todas las sociedades
mercantiles. Sin embargo, en la Sociedad en Nombre
Colectivo, precisamente por su índole cerrada, esta
obligación sufre notables excepciones. En efecto, los socios
tienen derecho de separación y, por consiguiente, de no
subordinación de su voluntad a la de la mayoría, en los
siguientes casos:
· Cuando se modifique el contrato social (art. 34, LGSM).

· Cuando, en contra de su voto, el nombramiento de algún


administrador, o la delegación del cargo de administrador,
recaiga en persona extraña a la sociedad (arts. 38 y 42,
LGSM).

El derecho de separación por modificación del contrato social


brinda al socio un gran número de causas para hacerlo, y,
por otra parte, la ley no establece que solo puede ejercitarse
cuando la modificación se produzca contra el voto del
separatista; omisión que plantea el problema de dilucidar si
éste gozará de tal derecho en los casos en que, por ausencia
o abstención, no emita su voto.

El socio separatista quedará responsable frente a terceros de


las operaciones pendientes al momento de su separación.

Obligación de Soportar las Pérdidas. La obligación de


soportar las pérdidas sufre una notable excepción cuando se
trata de los socios industriales. Éstos, salvo pacto en
contrario, no reportan las pérdidas (art. 16, fracc. III, LGSM),
ni están obligados a reintegrar lo que hubieren percibido por
alimentos, en los casos en los que el balance no arroje
utilidades o las arroje en cantidad menor a lo percibido por
alimentos (art. 49, LGSM).
En cuanto a esta obligación, también debe tenerse presente,
como antes se indicó, que es lícito estipular internamente que
la responsabilidad de alguno o algunos de los socios se limita
a una porción o cuota determinada (art. 26, LGSM).

Obligación de Responder por las Deudas Sociales


Existentes. La obligación de responder de las deudas
sociales existentes al momento del ingreso, separación o
exclusión de la sociedad, es propia de las sociedades de
personas, pero no así de las capitalistas, porque en éstas los
socios sólo responden por el pago de sus aportaciones.

7.4 DERECHOS DE LOS SOCIOS

Además del derecho de separación, los miembros de la


sociedad gozan de numerosos derechos patrimoniales y de
consecución.

Entre los derechos patrimoniales más importantes de los


socios se encuentran:
· Participar en las utilidades.

· Participar proporcionalmente en el haber social.

· Ceder sus derechos en la sociedad.

· Ser resarcido de los gastos, daños y perjuicios.

Participar en las Utilidades. Dicha participación será de forma


proporcional a sus aportaciones, salvo pacto en contrario (art.
16 frac. I, LGSM), en la inteligencia de que la exclusión de
percibirlas origina la ineficiencia de la cláusula que la
estipule.
Participar Proporcionalmente en el Haber Social. En este
caso no es válido estipular una participación no proporcional,
toda vez que el haber social, por regla general, se constituye
con el capital social y con otras partidas del patrimonio
distintas a las utilidades.

Ceder sus Derechos en la Sociedad. Lo cual podrá hacerse


previa autorización de todos o de la mayoría de los demás
socios, quienes tendrán derecho de preferencia para adquirir
la cuota y derechos del cedente en proporción a sus
aportaciones durante un plazo de quince días (art. 33,
LGSM). El derecho de cesión de las participaciones sociales
también puede ejercitarse mediante disposición
testamentaria, si en el contrato social se prevé que la
sociedad continúe con los herederos del socio fallecido (art.
32, LGSM). Si éste fuere el caso, lo demás socios no tendrán
derecho de preferencia para adquirir los derechos y la cuota
del socio fallecido.

Los derechos de consecución que mayor relevancia revisten


son:
· Voto.
· Participar en la administración de la sociedad.
· Información.
· Vigilancia y denuncia.

Derecho de Voto. Dada la naturaleza de la Sociedad en


Nombre Colectivo, en principio, se requiere de la decisión
unánime de los socios, cuando se trata de alterar la
estructura del contrato social o de aprobar actos jurídicos que
exceden la mera gestión de las operaciones sociales; sin
embargo en algunos casos es lícito pactar el voto
mayoritario, a riesgo de que los disidentes ejerciten el
derecho de separación (arts. 31, 34, 35, 37, 38 y 46, LGSM).
En esta materia, por lo general se aplica la regla de
atribución del voto por cabeza, haciendo abstracción a la
cuantía de las aportaciones de cada socio, pues todos ellos
responden solidariamente de las deudas sociales. Sin
embargo, en el contrato social se puede estipular que el voto
se compute por cantidades; es decir, por el monto de las
aportaciones, en cuyo caso, si un socio representare el
mayor interés, se necesitará además el voto de otro (art. 46,
LGSM).

Por lo que respecta a los socios industriales, su voto también


se computa por cabeza, a menos que en el contrato social se
pacte que su representación sea igual a la del mayor interés
de los socios capitalistas. Si fueren varios los socios
industriales, su representación será única y se ejercitará
emitiendo como voto el que haya sido adoptado por mayoría
de cabeza entre ellos. (art. 46, LGSM).

Derecho de Administración. Cuando no se haga designación


de administradores, la gestión de los negocios sociales
recae, en principio, sobre todos los socios (art. 40, LGSM).
No obstante, toda vez que el ejercicio del derecho de
administración por todos los socios puede dar lugar a
situaciones contradictorias, y aún conflictivas, es lícito
estipular que la administración sólo recaiga en uno o varios
de ellos (art. 36, LGSM).

Derecho de Información. Los socios tienen derecho a exigir


cuentas de la administración en cualquier tiempo que ellos
acuerden, o semestralmente, si así se hubiere estipulado en
el contrato social (art. 43, LGSM).

Si los socios fueren únicamente dos, se infiere que


cualquiera de ellos podrá exigir la rendición de cuentas al
otro cuando lo estime conveniente, aunque ambos fueren
administradores.
Por otra parte, de este constante ejercicio del derecho de
información también se infiere que en la Sociedad en Nombre
Colectivo, carece de relevancia fijar el tiempo de duración de
los ejercicios sociales.

Derecho de Vigilancia y Denuncia. Los socios no


administradores tienen derecho a designar un interventor que
vigile los actos de los administradores y de examinar el
estado de administración, la contabilidad y papeles de la
compañía. Asimismo, tienen derecho de formular denuncias y
reclamaciones por los actos irregulares de los
administradores (art. 47, LGSM), cuando así lo estimen
conveniente.

7.5 ÓRGANOS DE LA SOCIEDAD

La Sociedad en Nombre Colectivo tiene los siguientes


órganos:
· Junta de Socios.
· Administradores
· De vigilancia.

Junta de Socios. Por cuanto a la constitución y existencia de


la Sociedad en Nombre Colectivo supone un número muy
reducido de miembros, la Ley General de Sociedades
Mercantiles no se ocupa de la organización, funcionamiento y
atribuciones de las juntas de socios, aunque de forma vaga y
excepcional son mencionadas en los artículos 21 y 246,
fracc. III, que aluden a la nulidad de los acuerdos tomados
por las juntas de socios que sean contrarios a la formación
de la reserva legal y a la convocatoria a una junta de socios
para conocer el proyecto de distribución de los lotes del
haber social que se formen con motivo de la liquidación de la
sociedad.
La falta de regulación legal de las juntas de socios puede dar
ocasión a dos situaciones:
1. Que las decisiones que requieran el consentimiento
unánime o mayoritario de los socios se tomen sin necesidad
de reunión, ó

2. Que en los estatutos de la sociedad se prevea la forma,


términos y condiciones de constitución y funcionamiento de
las juntas, estableciendo las reglas de convocatoria, reunión
y ejercicio del poder de decisión, respetando en lo
conducente las disposiciones legales relativas al derecho de
voto.

Administradores. Carácter. Con arreglo a lo dispuesto por el


artículo 10 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, la
representación de toda sociedad mercantil corresponde a los
administradores, quienes están facultados para realizar todas
las operaciones inherentes al objeto social. En otras
palabras, los administradores son los gestores de los
negocios sociales y los representantes de la sociedad.

Nombramiento. La designación de los administradores, salvo


pacto en contrario, se hace libremente por mayoría de votos
de los socios (art. 37, LGSM). Si por alguna causa no se
hiciere nombramiento de administradores, todos los socios
concurrirán en la gestión de los negocios sociales (art. 40,
LGSM).
El cargo de administrador puede recaer en los socios o en
personas extrañas a la sociedad (art. 36, LGSM). En este
último caso, los socios que hubieren votado contra la
designación de un administrador extraño a la sociedad,
tendrán derecho a separarse de ella (art. 38, LGSM), por
cuanto su responsabilidad solidaria personal podría sufrir
algún quebranto.

Número de Administradores. La administración puede recaer


en una o varias personas (art. 36, LGSM). En el primer caso,
el designado actuará como administrador único. En el otro,
los administradores lo harán como órgano colegiado, en
cuanto a la gestión de los negocios sociales se refiere, según
se deduce de lo dispuesto por el primer párrafo del artículo
45 de la Ley General de la Sociedades Mercantiles, que
establece que sus decisiones se tomarán por mayoría de
votos. Sin embargo, en ausencia de los otros administradores
que estén en imposibilidad momentánea de asumir
decisiones, cuando se trate de la ejecución de actos urgentes
cuya omisión traiga como consecuencia un daño grave para
la sociedad, uno de ellos podrá resolver respecto de los actos
de la administración (art. 45, segundo párrafo, LGSM).
Las decisiones de los administradores se toman por cabeza
y, en caso de empate, decidirán los socios, sin que exista
impedimento alguno para que, en la resolución de ciertos
asuntos importantes, se fijen quórumes de votación más
elevados en el contrato social.

Facultades. Los administradores podrán realizar todas las


operaciones inherentes al objeto de la sociedad, salvo las
limitaciones que expresamente se establezcan en la ley y en
el contrato social (art. 10, LGSM). Así, solo podrán enajenar y
gravar los bienes de la compañía con el consentimiento de la
mayoría de los socios, a menos que la enajenación
constituya el objeto social, o sea, una consecuencia natural
de éste (art. 41, LGSM). También puede estipularse que
ciertas facultades de decisión o de representación o de
ambas, correspondan a alguno o a algunos administradores y
otras a alguno o a algunos de los demás.
El nombramiento de los administradores y el alcance y
limitaciones de sus facultades deben inscribirse en el
Registro Público de Comercio para que sean eficaces frente
a terceros.

Delegación de Facultades. El cargo de administrador es


personal y, en consecuencia, salvo el acuerdo de la mayoría
de los socios, no es delegable. En este supuesto, los socios
disidentes tendrán derecho a separarse de la sociedad
cuando la delegación recaiga en persona extraña a la
sociedad.
Adicionalmente, el o los administradores, bajo su
responsabilidad, podrán conferir poderes para la gestión de
ciertos y determinados negocios, dentro de los límites de sus
facultades, por supuesto, sin requerir para ello de la
autorización de los socios (art. 42, LGSM).

Duración del Cargo. En el contrato social puede estipularse


que los administradores duren un cierto tiempo en el
desempeño de su encargo. A falta de estipulación, se
entenderá que durarán en sus funciones por tiempo
indefinido o hasta que se designen nuevos administradores y
éstos tomen posesión de su cargo.
Si la duración del encargo es por tiempo definido, nada
impide que se pueda pactar la reelección de los
administradores o algún otro mecanismo de nombramiento
alternativo.

Revocabilidad del Nombramiento. En términos generales, el


cargo de administrador es revocable cuando y como les
parezca a la mayoría de los socios que hicieron el
nombramiento (art. 37 y 39, LGSM). Empero, cuando alguno
de los administradores sea socio, en el contrato social, puede
pactarse su inamovilidad, en cuyo supuesto solo podrá ser
removido judicialmente por dolo, culpa o inhabilidad (art. 39,
LGSM). En el evento de que la remoción se haga por dolo,
fraude o inhabilidad, también podrá rescindirse el contrato
social respecto al socio-administrador (art. 50, fracs IV y V,
LGSM).

Responsabilidad de los Administradores. Los administradores


están obligados, y son responsables, a acatar y cumplir las
instrucciones contenidas en el contrato social y las que
directamente reciban de los socios y, en ningún caso, podrá
proceder contra las disposiciones expresas de los mismos.
De igual manera, cuando no mediaren instrucciones
expresas, los administradores deberán consultar a los socios
y, si no fuere posible la consulta o estuvieren autorizados
para actuar a su arbitrio, deberán hacerlo con prudencia y
diligencia; esto es, cuidando el negocio como propio.

Dimisión. El o los administradores tienen derecho a dimitir del


cargo cuándo y cómo lo estimen conveniente; pero, si la
dimisión se hiciere en tiempo inoportuno, deberán indemnizar
a la sociedad de los daños y perjuicios que le causen.

Remuneración. Para el caso de que en el contrato social se


estipule remuneración para los socios-administradores, ésta
podrá determinarse ya sea de forma de honorarios fijos, o
bien como una cuota de las utilidades que obtenga la
sociedad, sin que esto último se entienda como una
exclusión del derecho que tienen los socios a percibirlas.
Tratándose de administradores que sean personas extrañas
a la sociedad por lógica debe concluirse que tienen derecho
a ser remunerados, puesto que nadie estaría dispuesto a
asumir las responsabilidades que implica la gestión social sin
remuneración alguna, además de que nadie, sin su pleno
consentimiento, puede ser obligado a prestar sus servicios
sin ser retribuido.

Órgano de Vigilancia. Para los socios no administradores es


optativo nombrar un órgano de vigilancia, llamado
“interventor”, encargado de supervisar los actos de los
administradores (art. 47, LGSM).
Nada nos dice la Ley General de Sociedades Mercantiles
acerca de si el nombramiento de interventor puede recaer en
un socio o en persona extraña a la sociedad, ni tampoco algo
relacionado a sus atribuciones. Pero, del mismo texto legal
se infiere que puede ser interventor cualquier socio y que, en
este supuesto, tendrá amplias facultades de vigilancia.
Por lo que respecta a la designación de un interventor
extraño a la sociedad, puede considerarse que, en cierto
sentido, es un representante de los socios ante los
administradores y que, en consecuencia, tiene las mismas
facultades y poderes de vigilancia que cualquiera de
aquellos.
Si el interventor fuere extraño a la sociedad, indudablemente
tendría derecho a ser remunerado, salvo pacto contrario
entre él y los socios que los hubieren nombrado o entre él y
la sociedad. Si nada se pactare sobre este particular, también
parece indiscutible que la sociedad estaría obligada a pagar
la retribución del interventor conforme a los usos de la plaza.

7.6 SOCIOS INDUSTRIALES

Los socios industriales son aquellos que aportan servicios a


la sociedad. Si no recae en ellos el cargo de administradores,
no pueden ser considerados como órganos de la sociedad.
Los socios industriales tienen derecho a percibir las
cantidades que periódicamente necesitan para alimentos, en
el entendido de que dichas cantidades y épocas de
percepción de las mismas serán fijadas por acuerdo de la
mayoría de los socios o, en su defecto, por la autoridad
judicial y que lo que perciban por tal concepto se computará
a cuenta de utilidades, sin que tenga obligación de
reintegrarlas en los casos en que el balance no arroje
ganancias o las arroje en cantidad menor a la que hubieren
recibido por concepto de alimentos.

7.7 EXCLUSIÓN Y SEPARACIÓN DE UNO O VARIOS


SOCIOS

Los socios, ya sean capitalistas o industriales, pueden ser


excluidos por cualquiera de las causas relativas a la violación
de la obligación de lealtad; en estos casos, se trata realmente
de una rescisión parcial del contrato de sociedad respecto del
socio excluido. Asimismo, los socios pueden separarse de la
sociedad por cualquiera de las causas que antes
examinamos.
Los socios excluidos y los que se separen quedan
responsables para con los terceros de todas las operaciones
pendientes al momento de su separación o exclusión.

7.8 DISOLUCIÓN Y LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD

Disolución. La Sociedad en Nombre Colectivo se disuelve


por:

· Expiración del término fijado en el contrato social.

· Imposibilidad de seguir realizando el objeto principal de la


sociedad o por quedar éste consumado.

· Acuerdo de los socios tomado de conformidad con el


contrato social y con la ley.

· Que el número de socios llegue a ser inferior al mínimo que


la Ley General de Sociedades Mercantiles establece, o
porque las partes de interés se reúnan en una sola persona.

· Por la pérdida de las dos terceras partes del capital social.

· Por muerte, incapacidad, exclusión, separación o rescisión


del contrato social de uno o varios socios, salvo pacto en
contrario.

Si en el contrato social se hubiere pactado que la sociedad


podrá continuar con los herederos, para que tal estipulación
tenga eficacia se requerirá del consentimiento de éstos; de lo
contrario, la sociedad, dentro de un plazo de dos meses,
deberá de entregar a los causahabientes del socio fallecido,
la cuota que le hubiere correspondido, de acuerdo con el
último balance aprobado (art. 230, LGSM). Se entiende que,
en este supuesto, la sociedad podrá optar por entregar la
cuota de liquidación en efectivo o en bienes.

Liquidación. Disuelta la sociedad, se pondrá en liquidación de


acuerdo a las estipulaciones de la Ley General de
Sociedades Mercantiles y del contrato social o a las
resoluciones que tomen los socios al momento de resolver o
reconocer la disolución.

7.9 QUIEBRA

Dos de los graves inconvenientes de la Sociedad en Nombre


Colectivo son la responsabilidad solidaria e ilimitada de los
socios y la incidencia de las vicisitudes de éstos y de la
sociedad, en sus respectivas esferas jurídicas y económicas.
Pues bien, estos inconvenientes resaltan con todas sus
consecuencias en los casos de quiebra de los socios o de la
sociedad.

La quiebra de uno o varios de los socios no afecta a sus co-


asociados y no motiva por sí misma la quiebra de la
sociedad. Pero sí incide en la vida de la sociedad y en su
patrimonio porque da lugar a la rescisión parcial del contrato
social respecto del quebrado o, en su caso, a la disolución o
liquidación de la sociedad por cualquiera de las causas
establecidas por la ley.

La quiebra de la Sociedad en Nombre Colectivo implica la de


sus socios ilimitadamente responsables, aún cuando la
sociedad sea regular. Los socios separados o excluidos
podrán ser llevados a la quiebra de la sociedad si la cesación
de pagos hubiere ocurrido cuando todavía eran socios,
puesto que quedan responsables para con los terceros de
todas las operaciones pendientes en el momento de la
separación o exclusión[2].

7.10 CUESTIONARIO DE AUTOEVALUCIÓN

¿Cómo podemos definir a la Sociedad en Nombre Colectivo?

¿Qué características tiene la responsabilidad que la ley


atribuye a los socios de la Sociedad en Nombre Colectivo?

¿Cuáles son las obligaciones que tiene un socio de una


Sociedad en Nombre Colectivo?

¿Qué deberes implica para el socio de la Sociedad en


Nombre Colectivo, la obligación de lealtad?

¿Qué es una Escritura Constitutiva de una Sociedad


Mercantil?

¿Cuáles son los derechos patrimoniales más importantes


para un socio de una Sociedad en Nombre Colectivo?

¿Cuáles son los derechos de consecución más relevantes


para un socio de una Sociedad en Nombre Colectivo?

¿Cuáles son los órganos de una Sociedad en Nombre


Colectivo?

¿Qué nombre recibe el Órgano de Vigilancia de una


Sociedad en Nombre Colectivo?

[
¿Por qué razones puede ser excluido un socio de una
Sociedad en Nombre Colectivo?

¿Cuáles son las causas de disolución de una Sociedad en


Nombre Colectivo?

¿Qué repercusiones tiene en sus socios la quiebra de una


Sociedad en Nombre Colectivo?

¿Qué desventajas crees que tiene el constituir una Sociedad


en Nombre Colectivo?
VIII.- SOCIEDAD EN COMANDITA SIMPLE
Capítulo VIII
SOCIEDAD EN COMANDITA SIMPLE

Competencias:
1.- Explicar lo que es una Sociedad en Comandita Simple.
2.- Identificar los Derechos y Obligaciones de los socios de una Sociedad en
Comandita Simple.
3.- Conocer los Órganos de la Sociedad en Comandita Simple.
4.- Explicar lo que son los Socios Industriales.
5.- Conocer la normatividad relativa a la Exclusión y Separación de Uno o
Varios Socios.
6.- Identificar las causas de Disolución y Liquidación de la Sociedad en
Comandita Simple.
7.- Reconocer lo que sucede en caso de Quiebra en la Sociedad en Comandita
Simple.

Contenido:
8.1 Definición.
8.2 Derechos y Obligaciones de los Socios.
8.3 Órganos de la Sociedad.
8.4 Socios Industriales.
8.5 Exclusión y Separación de Uno o Varios Socios.
8.6 Disolución y Liquidación de la Sociedad.
8.7 Quiebra.
8.8 Cuestionario de Autoevaluación.

8.1 DEFINICIÓN

Es la que existe bajo una razón social y se compone de uno o varios socios
comanditados que responden, de manera subsidiaria, ilimitada y
solidariamente, de las obligaciones sociales, y de uno o varios comanditarios
que únicamente están obligados al pago de sus aportaciones (art. 51, LGSM).

De la definición contenida en el artículo 51 de la Ley General de Sociedades


Mercantiles, antes transcrito, derivamos tres elementos, a saber: el de
sociedad; el de razón social y el de responsabilidad desigual de los socios.

El concepto de sociedad en la Sociedad en Comandita Simple lleva implícitas


las mismas ideas expuestas en la sociedad en nombre colectivo; sin embargo,
conviene mencionar que es generalmente aceptado que las sociedades de
capitales, pueden ser socios de la Sociedad en Comandita Simple, en calidad
de comanditarios.

Son aplicables a la Sociedad en Comandita Simple los mismos principios que


rigen a la razón social de la sociedad colectiva, con las siguientes variantes[1]:
· La razón social se forma únicamente con los nombres de los socios
comanditados (art. 53, LGSM).

· El comanditario que haga figurar o que permita que figure su nombre en la


razón social quedará sujeto a la responsabilidad subsidiaria, ilimitada y
solidaria de los comanditados (art. 52, LGSM).

· A la razón social se agregarán siempre las palabras sociedad en comandita


simple o su abreviatura S. en C. (art. 52, LGSM).

[
· Cuando se omita la expresión sociedad en comandita o su abreviatura, los
socios comanditarios quedarán sujetos a la responsabilidad de los
comanditados; es decir, serán responsables subsidiaria, ilimitada y
solidariamente de las obligaciones sociales (art. 53, LGSM).

De la propia definición legal se infiere que los socios tienen una


responsabilidad desigual: los comanditados responden subsidiaria, ilimitada y
solidariamente de las deudas sociales, en tanto que los comanditarios solo
responden por el pago de sus aportaciones.
Y precisamente por esta coexistencia de responsabilidad desigual de los socios
por lo que algunos tratadistas consideran a la Sociedad en Comandita Simple
una sociedad mixta; esto es, una sociedad de personas, para los
comanditados, y una sociedad de capitales para los comanditarios.

8.2 DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS SOCIOS

Derechos. Los socios comanditados y comanditarios gozan de los mismos


derechos patrimoniales y de consecución que los socios de la sociedad en
nombre colectivo, incluido el derecho de separación, excepto en lo que
corresponde al derecho de administrar la sociedad, el cual, en la Sociedad en
Comandita Simple, recae exclusivamente en los socios comanditados y por
excepción en los socios comanditarios.

Obligaciones. Tanto los socios comanditados como los comanditarios tienen


las mismas obligaciones de aportación, de lealtad, de subordinación a la
voluntad de las mayorías y de soportar las pérdidas que pesan sobre los socios
de la sociedad en nombre colectivo.

8.3 ÓRGANOS DE LA SOCIEDAD

Los órganos mediante los cuales funciona y se exterioriza la Sociedad en


Comandita Simple son tres:
· La Junta de Socios.
· Los Administradores.
· El Interventor

Junta de Socios. La Ley General de Sociedades Mercantiles no reglamenta lo


relativo a la junta de socios de la Sociedad en Comandita Simple. En general,
son válidas y aplicables a este órgano social las premisas y reglas para la junta
de socios de la sociedad en nombre colectivo.

Administradores. Habida cuenta de que los socios comanditados responden


subsidiaria, ilimitada y solidariamente de las obligaciones sociales, es lógico y
razonable que la Ley General de Sociedades Mercantiles les confíe de forma
exclusiva la administración de la sociedad.
Respecto al carácter, nombramiento, facultades, derechos, responsabilidades,
etc., de los socios comanditados-administradores son aplicables los
dispositivos legales que rigen para los administradores de la sociedad en
nombre colectivo.
El artículo 54 de la Ley General de Sociedades Mercantiles prohibe
expresamente al socio o socios comanditarios ejercer acto alguno de
administración, ni aún con el carácter de apoderado de los administradores.
De manera que, si ocasionalmente contravienen esta prohibición, quedarán
solidariamente obligados para con los terceros, por todas las obligaciones de
la sociedad en que hayan tomado parte o si habitualmente han administrado
negocios de la sociedad, también serán responsables solidariamente para con
los terceros, aún de las operaciones en las que no hayan tomado parte.
Para los casos de muerte o incapacidad del socio administrador, el socio
comanditario podrá desempeñar los actos urgentes o de mera administración
durante el término de un mes, contado desde el día en que la muerte o
incapacidad se hubiere efectuado y siempre y cuando se cumplan las
siguientes condiciones:

· Que no haya socios comanditados, y

· Que en la escritura social no se hubiere determinado la forma de sustituir al


administrador fallecido o incapacitado, si la sociedad hubiere de continuar
existiendo.

Órgano de Vigilancia. Es incuestionable que los socios comanditarios tienen


derecho a designar un interventor, puesto que sufren la prohibición de
participar en la administración. Pero la Ley general de Sociedades Mercantiles
no prevé si los socios comanditados no administradores tienen igual derecho.
También es aplicable al órgano de vigilancia de la Sociedad en Comandita
Simple lo referente a lo dicho sobre el interventor en la sociedad en nombre
colectivo.

8.4 SOCIOS INDUSTRIALES

En principio, en la Sociedad en Comandita Simple los socios comanditados


cumplen la función de socios industriales porque, por regla general, son socios
capitalistas e industriales. Sin embargo, en términos de la ley, no hay opción
alguna a que participen en este tipo de sociedades uno o varios socios
industriales, cuyo estatus se regula por los mismos principios que en la
sociedad en nombre colectivo.

8.5 EXCLUSIÓN Y SEPARACIÓN DE UNO O VARIOS SOCIOS

La exclusión y separación de los socios, tanto comanditados como


comanditarios, se encuentran sujetas a las mismas disposiciones que regulan
la exclusión y separación de los socios en la sociedad en nombre colectivo.
Sin embargo, cuando el socio comanditario se separe o fuere excluido de la
sociedad, no tendrá la obligación de responder por las operaciones pendientes
al momento de la separación o exclusión, pues ésta solo alcanza a los socios
ilimitadamente responsables y no aquellos que únicamente responden por el
monto de sus aportaciones.

8.6 DISOLUCIÓN Y LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD

Disolución. La única variante que establece la Ley General de Sociedades


Mercantiles respecto a la disolución de las sociedades en nombre colectivo y
en comandita simple consiste en que no le son aplicables a ésta las
disposiciones relativas a la disolución por causa de muerte, incapacidad,
exclusión o retiro de los socios comanditarios (arts. 230 y 231, LGSM), lo cual
hace suponer que, si los comanditados son dos o más, en el contrato social
puede estipularse que la sociedad continuará aún cuando falten los
comanditarios; supuesto que producirá la curiosa situación de que la sociedad
fuera formalmente en comandita y materialmente en nombre colectivo.

Liquidación. La liquidación de la Sociedad en Comandita Simple está sujeta a


similares reglas que la liquidación de la sociedad en nombre colectivo y, en
especial, a lo relativo a la repartición del capital social, de aplicación común
a ambas sociedades.

8.7 QUIEBRA

De los socios. La quiebra de la Sociedad en Comandita Simple y la de sus


socios origina los mismos inconvenientes que en el caso de la sociedad en
nombre colectivo.

De la sociedad. La quiebra de la sociedad produce para los socios


comanditados las mismas consecuencias que para los socios de la sociedad en
nombre colectivo, porque en ambos casos se trata de socios ilimitadamente
responsables.
En cuanto a los socios comanditarios, la quiebra de la sociedad no implica la
quiebra de éstos y, en todo caso, alcanza únicamente hasta el monto de sus
aportaciones.

IX.- SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA


Capítulo IX
SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA

Competencias:
1.- Explicar lo que es una Sociedad de Responsabilidad Limitada.
2.- Conocer las Obligaciones de los Socios de una Sociedad de Responsabilidad
Limitada.
3.- Conocer los Derechos de los Socios de una Sociedad de Responsabilidad
Limitada.
4.- Identificar y Diferenciar lo que es el Capital Fundacional, el Capital Social
y el Patrimonio Social de una Sociedad de Responsabilidad Limitada.
5.- Explicar lo que son las Partes Sociales y los Certificados de Goce, así como
conocer sus características.
6.- Conocer y explicar las razones por las que se pueden dar los Aumentos y
Disminuciones de Capital en una Sociedad de Responsabilidad Limitada.
7.- Conocer el funcionamiento de los Órganos de la Sociedad de
Responsabilidad Limitada.
8.- Identificar las causas de Disolución y Liquidación de la Sociedad de
Responsabilidad Limitada.
9.- Reconocer las diferencias que se presentan en los casos de Quiebra de la
Sociedad de Responsabilidad Limitada, en comparación con las Sociedad en
Nombre Colectivo y la Sociedad en Comandita Simple..

Contenido:
9.1 Definición.
9.2 Obligaciones de los Socios.
9.3 Derechos de los Socios.
9.4 Capital Fundacional, Capital Social y Patrimonio Social.
9.5 Partes Sociales y Certificados de Goce.
9.6 Aumentos y Disminuciones de Capital.
9.7 Órganos de la Sociedad.
9.8 Disolución y Liquidación de la Sociedad.
9.9 Quiebra.
9.10 Cuestionario de Autoevaluación.

9.1 DEFINICIÓN

Es la que se constituye entre socios que solamente están obligados al pago de


sus aportaciones, sin que las partes sociales puedan estar representadas por
títulos negociables a la orden o al portador, pues sólo serán cedibles en los
casos y con los requisitos que establece la Ley General de Sociedades
Mercantiles (art. 58, LGSM).

En la Sociedad de Responsabilidad Limitada, el concepto de sociedad implica


que ésta debe ser constituida cuando menos por dos personas. Sin embargo,
debe advertirse que la ley limita a 50 el número de socios que pueden
integrar la Sociedad de Responsabilidad Limitada.

Pueden ser socios de la Sociedad de Responsabilidad Limitada todas las


personas jurídicamente capaces de contraer cualquier contrato de sociedad,
incluidas las personas morales, sin que en ningún caso puedan ser socios
industriales.

La admisión de nuevos socios requiere del consentimiento de todos los demás,


salvo que en el contrato se haya pactado que basta el acuerdo de la mayoría
que represente, cuando menos, las tres cuartas partes del capital social (art.
65, LGSM).

La sociedad debe llevar un libro de registro de socios que estará al cuidado de


los gerentes y que podrá ser consultado por quien compruebe tener un interés
legítimo de hacerlo. En él, se inscribirán el nombre y domicilio de cada uno
de los socios, con la indicación de sus aportaciones y la transmisión de las
partes sociales, la cual no surtirá efectos frente a terceros sino después de
hecha (art. 73, LGSM).

El hecho de que el artículo 59 estipule que la Sociedad de Responsabilidad


Limitada puede existir bajo una denominación o razón social, y de que le sean
aplicables otras disposiciones propias de las sociedades de personas, es lo que
le da el carácter de flexible[1] a la Sociedad de Responsabilidad Limitada.

Si la Sociedad de Responsabilidad Limitada adopta una razón social, tienen


aplicación los principios de veracidad y mutabilidad de la razón social. Si una
persona extraña a la sociedad hace figurar o permite que su nombre aparezca
en la razón social sólo responderá de las operaciones sociales hasta por el
monto de la mayor de las aportaciones (art. 60, LGSM), y no de forma
solidaria e ilimitada, como ocurre con el tercero extraño a la sociedad que

[
permite que su nombre sea utilizado en la razón social de la sociedad en
nombre colectivo y de la sociedad en comandita simple.

La denominación social de la sociedad se puede formar con palabras que


denoten el objeto de la sociedad o bien con nombres de la fantasía, o con
meras siglas.

El art. 59 de la LGSM previene que la denominación o razón social irá


inmediatamente seguida de las palabras sociedad de responsabilidad limitada
o de su abreviatura S. de R.L. y sanciona la omisión de este requisito haciendo
recaer sobre los socios una responsabilidad subsidiaria, ilimitada y solidaria de
las obligaciones sociales, idéntica a la que tienen que afrontar los socios de la
sociedad en nombre colectivo.

9.2 OBLIGACIONES DE LOS SOCIOS

Los socios de la Sociedad de Responsabilidad Limitada están obligados a:


· Entregar a la sociedad las aportaciones principales y suplementarias que
hubieren convenido.
· Realizar las aportaciones accesorias que hubieren pactado.
· Actuar con lealtad.
· Subordinar su voluntad a la de las mayorías, y
· Soportar las pérdidas.

Obligación de Aportar. La más importante de las obligaciones es la de realizar


las aportaciones, tanto principales como suplementarias, que hubieren
pactado los socios, puesto que de ella se derivan otras consecuencias del
contrato social, como lo es la de integrar un capital fundacional.

En la Sociedad de Responsabilidad Limitada, las aportaciones únicamente


pueden ser de numerario, de bienes muebles o inmuebles y de derechos,
porque en ella no se permite la admisión de socios industriales.
En cuanto a la forma de cumplir con la obligación de aportar, el art. 63 de la
LGSM dispone que al momento de constituirse la sociedad deberá pagarse, por
lo menos, 50% de las aportaciones, sin que importe si éstas son en numerario
o en especie.

Además de la obligación de cumplir con las aportaciones principales, los


socios también estarán obligados a realizar aportaciones suplementarias,
cuando así lo prevenga el contrato social. Éstas, o sea, las aportaciones
suplementarias, son prestaciones en numerario, bienes o derechos y sólo
serán exigibles por resolución de la asamblea de socios tomada de acuerdo
con lo estipulado por el contrato social.
Las aportaciones suplementarias cumplen la función económica de satisfacer
las obligaciones de la sociedad que no hayan podido ser pagadas con el capital
social, pero no forman parte de éste, por lo que pueden ser reembolsadas a
los socios cuando la sociedad lo juzgue conveniente, sin necesidad de
observar las formalidades legales establecidas para la reducción del capital
social[2].

En el contrato social también se puede pactar que los socios realicen


prestaciones accesorias. Estas prestaciones son periódicas y pueden consistir
en la ejecución de actos o servicios de la más diversa significación, sin que en
ningún caso impliquen una prestación consistente en trabajo o servicios
personales de los socios.
Por lo común, las prestaciones accesorias consisten en vender o comprar a la
sociedad cierta cantidad de efectos de comercio, en confiar a la sociedad la
transformación y venta de productos, etcétera.

Obligación de Lealtad. Lo socios de la Sociedad de Responsabilidad Limitada


tienen los mismos deberes de lealtad que los socios de la sociedad en nombre
colectivo y comandita simple, excepto el de no concurrencia.
La infracción a la obligación de lealtad, impuesta legalmente a los miembros
de la Sociedad de Responsabilidad Limitada, está sancionada con la exclusión
del socio en idénticos términos a los establecidos para la de los socios de la
sociedad en nombre colectivo y comandita simple.

Obligación de Subordinar la Voluntad. La obligación de subordinar la voluntad


a la de las mayorías es común a todas las sociedades. En el caso de la
Sociedad de Responsabilidad Limitada, los socios están exentos de esta

[
obligación cuando el nombramiento de gerentes recaiga en personas extrañas
o cuando los gerentes deleguen su encargo a personas extrañas a la sociedad
contra el voto de los socios, en cuyo supuesto tienen derecho de separarse de
ésta (art. 38, 42 y 86, LGSM).

Obligación de Soportar las Pérdidas. En principio, la obligación de soportar las


pérdidas debe ser proporcional al monto de las aportaciones. Sin embargo, en
la Sociedad de Responsabilidad Limitada se admite que pueden existir partes
sociales de categoría desigual, lo cual permite estipular que algunas de las
partes sociales soporten las pérdidas en menor proporción que otras; pero
nunca que algunas queden excluidas de soportar las pérdidas, pues en tal caso
se estaría en un supuesto de nulidad del pacto por ilicitud en el fin
determinante.

9.3 DERECHOS DE LOS SOCIOS

En la Sociedad de Responsabilidad Limitada los socios tienen los siguientes


derechos:
· A las Utilidades.
· Al Haber Social.
· A Ceder las Partes Sociales.
· A Percibir Intereses Constructivos.
· A Percibir Beneficios Preferentes.
· De Voto.
· Administrar los Negocios Sociales.
· De Información.
· Vigilancia y Denuncia.

Derecho a las Utilidades. En principio, también debe ser en proporción a las


aportaciones de los socios. El pacto por el que se excluya a un socio de este
derecho será ineficaz, pero no nulo.

Derecho al Haber Social. Al igual que el derecho a las utilidades, también


debe ser proporcional a las aportaciones de los socios. Pero debido a la
circunstancia de que la sociedad puede tener partes sociales desiguales,
tampoco existe obstáculo alguno para estipular una participación mayor en el
haber social, a condición de que no se excluya a uno o varios socios de
reportar las pérdidas toda vez que, en tal supuesto, se estaría frente a un
caso de nulidad de la cláusula que estableciera ese beneficio.

Derecho a Ceder las Partes Sociales. En virtud de los matices personalistas de


la Sociedad de Responsabilidad Limitada, la cesión de partes sociales está
sujeta a restricciones que, en ciertos casos, son más severas que las de la
sociedad en nombre colectivo y comandita simple.
Para que los socios puedan ceder sus partes sociales se requiere del
consentimiento de todos los demás, salvo que en el contrato social se haya
pactado que baste el acuerdo de la mayoría que represente las tres cuartas
partes del capital (art. 65, LGSM). La autorización para ceder las partes
sociales debe ser otorgada por la asamblea de socios.
Si la cesión se autoriza en favor de una persona extraña a la sociedad, los
socios tendrán derecho de preferencia para adquirir la totalidad o fracción de
la parte social que se trate de transmitir. Este derecho deberá ser ejercitado
dentro de un plazo de quince días, contados a partir de la fecha de la
asamblea que hubiere autorizado la cesión.
Cuando varios socios deseen ejercitar el derecho de preferencia, les
competerá a todos ellos en proporción a sus aportaciones. Si alguno de los
socios no hiciere uso de este derecho, los restantes no podrán aprovecharlo,
salvo pacto en contrario.
La transmisión de las partes sociales por herencia no requiere del
consentimiento de los socios, salvo pacto que prevea la disolución de la
sociedad por muerte de uno de ellos o que disponga la liquidación de la parte
social que corresponda al socio difunto, si se previó que la sociedad no
continúe con los herederos de éste.

Derecho a Percibir Intereses Constructivos. En el contrato social puede


estipularse que los socios tendrán derecho a percibir intereses constructivos,
aun cuando no hubiere beneficios, a condición de que los mismos no excedan
de nueve por ciento anual sobre el monto de sus aportaciones y de que solo se
paguen durante el tiempo necesario para la ejecución de los trabajos que
según el objeto de la sociedad, deban preceder al comienzo de sus
aportaciones, sin que en ningún caso dicho período exceda de tres años (art.
84, LGSM).
Estos mismos intereses deben cargarse a gastos generales, lo cual significa
que no deben computarse como utilidades distribuidas.

Derecho a Percibir Beneficios Preferentes. Esta sociedad permite la existencia


de partes sociales de categoría desigual por lo que algunas partes sociales
tendrán derecho a percibir, antes que las demás, cierto porcentaje mínimo de
beneficios fijos y que, cuando en un ejercicio social no haya beneficios o sean
inferiores al porcentaje estipulado, éstos se cubrirán con prelación a los
siguientes.

Derecho de Voto. Consiste en la facultad de participar en las decisiones de la


asamblea. El ejercicio de este derecho pone de relieve tanto el carácter
personalista como capitalista de la Sociedad de Responsabilidad Limitada
pues, por una parte, para autorizar la transmisión de las partes sociales se
requiere del consentimiento de la totalidad de los socios, o en el mejor de los
casos de la mayoría que represente las tres cuartas partes del capital y, por
otra parte, la distribución del voto no se confiere por cabeza, sino en función
del monto de las aportaciones.
Todo socio tendrá derecho a participar en las decisiones de las asambleas,
gozando de un voto por cada cien pesos de su aportación, salvo lo que en el
contrato social se establezca sobre partes sociales privilegiadas. Esto se
traduce en que se puede estipular que ciertas partes sociales gocen de
mayores derechos de voto que otras.

Derecho de Administrar los Negocios Sociales. Dado el número más o menos


grande de socios que pueden integrar la Sociedad de Responsabilidad
Limitada, la administración de la sociedad estará a cargo de uno o más
gerentes, quienes podrán ser socios o personas extrañas a la sociedad y,
cuando no se haya hecho la designación de los gerentes, la administración
recaerá en todos los socios, de donde se deduce el derecho de administrar los
negocios sociales.

Derecho de Información. Los socios tienen derecho a exigir, semestralmente


cuando menos, la cuenta de la administración, si no hubiere pacto sobre el
particular y en cualquier tiempo que lo acuerden.

Derecho de Vigilancia y Denuncia. En todas las clases de sociedades, los socios


tienen derecho a designar un órgano de vigilancia, aun cuando su organización
y sus funciones no estén previstas en el contrato social. En la Sociedad de
Responsabilidad Limitada los socios tienen derecho a constituir un consejo de
vigilancia, únicamente cuando así lo establezca el contrato social.
En cuanto a lo que concierne al derecho de denuncia, los socios tendrán
acción de responsabilidad, en interés de la sociedad, en contra de los
gerentes, para el reintegro del patrimonio social y que el ejercicio de dicha
acción corresponde a la asamblea de socios o a éstos individualmente
considerados.

9.4 CAPITAL FUNDACIONAL, CAPITAL SOCIAL Y PATRIMONIO SOCIAL

Capital Fundacional. En virtud de la Sociedad de Responsabilidad Limitada


tiene ciertas características de sociedad de capitales, puesto que en ella no
participan socios con responsabilidad subsidiaria, ilimitada y solidaria, se
prevé la integración de un capital social mínimo que, desde la fundación de la
sociedad, garantice el cumplimiento de las obligaciones sociales. El monto de
este capital mínimo, llamado fundacional, nunca será inferior a tres mil
pesos.

Capital Social. Es una suma de valores de contenido económico que los socios
transmiten a la sociedad y que la ley procura mantener como garantía de las
obligaciones sociales; pero sin desconocer al mismo tiempo que, por las
vicisitudes de los negocios, tal suma puede sufrir modificaciones, ya sea
incrementándose o disminuyéndose, conforme a ciertas normas cuyo grado de
rigidez varía según se trate de sociedades de capital fijo o variable.

Patrimonio Social. Es la suma de los valores de contenido económico que en


un momento dado pertenecen a la sociedad, incluido el capital social. En
otras palabras, el patrimonio está integrado por el capital social y por otros
valores, como utilidades retenidas, reservas legales y voluntarias, superávit,
etc.
9.5 PARTES SOCIALES Y CERTIFICADOS DE GOCE

Partes Sociales. Aunque la ley no lo declara expresamente, debe entenderse


que el capital social de la Sociedad de Responsabilidad Limitada está dividido
en partes sociales, las cuales no pueden estar representadas por títulos
negociables a la orden o al portador, pues sólo serán cedibles en los casos y
con los requisitos que establece la Ley General de Sociedades Mercantiles.
Dichas partes sociales están regidas por los siguientes principios:
· Valor. Las partes sociales pueden ser de valor desigual, pero en todo caso
serán de cien pesos o de un múltiplo (art. 62, LGSM).

· Categoría. Las partes sociales pueden ser de categoría desigual, en cuyo


caso unas conferirán mayores derechos, patrimoniales o de consecución, o
ambos, que otras (art. 62, LGSM).

· Unidad. Cada socio no puede tener más que una parte social. Si hiciera una
nueva aportación o adquiriera la totalidad o una fracción de la parte de otro
socio, se aumentará en la cantidad respectiva el valor de su parte social, a no
ser de que se trate de partes que tengan derechos diversos, puesto que
entonces se conservará la individualidad de las partes sociales (art. 68,
LGSM).

· Amortización. La amortización de las partes sociales solo se permite en la


medida y en la forma establecida en el contrato social vigente al momento en
que las partes afectadas hayan sido adquiridas por los socios. La amortización
se llevará a afecto con utilidades líquidas de las que conforme a la ley pueda
disponerse para el pago de dividendos (art. 71, LGSM).

Certificado de Goce. Practicada la amortización de las partes sociales es


optativo para la sociedad expedir certificados de goce, los cuales también son
títulos de valor y lo mismo que las acciones de goce, no son representativos
del capital social.
Atendiendo a que la expedición de los certificados de goce está subordinada a
las mismas reglas que prevé la ley para la emisión de las llamadas acciones de
goce, si se llegaren a expedir aquellos, será obligatorio para la sociedad
concederles a sus titulares los siguientes derechos:
· De participar en las utilidades líquidas, después de que se haya pagado a los
socios, cuyas partes sociales no hubieren sido reembolsadas, los beneficios
señalados en el contrato social.

· De participar con las partes sociales en el reparto del haber social, después
de que éstas hayan sido íntegramente cubiertas, salvo que en el contrato
social se establezca un criterio diverso para el reparto excedente. Pero en lo
que toca al derecho de voto, es facultativo de la sociedad concederlo o
negarlo.

9.6 AUMENTOS Y DISMINUCIONES DEL CAPITAL SOCIAL

La permanencia del capital social representa una garantía tanto para los
acreedores como para los socios. Para aquellos porque es la suma de las
aportaciones y, en consecuencia, de la responsabilidad de los socios quienes,
sólo están obligados al pago de sus aportaciones. Para los socios la estabilidad
del capital social es garantía de que se conservará su grado de influencia en la
toma de decisiones y su proporción en la participación de las ganancias o
pérdidas que arroje la sociedad. Sin embargo, el legislador reconoce que,
dadas las vicisitudes venturosas o adversas de las empresas, en ciertas
condiciones puede ser aumentado o disminuido el capital social.

Aumento del Capital Social. Los aumentos del capital social de todas las
sociedades mercantiles provienen, básicamente, de dos fuentes: de nuevas
aportaciones de los socios o de personas extrañas a la sociedad, o de
capitalización de partidas del patrimonio social, como utilidades retenidas,
reservas, superávit, etc.
Del artículo 72 de la Ley General de Sociedades Mercantiles se deduce que
para aumentar el capital social se requiere del consentimiento de todos los
socios, puesto que conforme a las reglas de constitución de la sociedad tal
requisito es necesario. Asimismo, del artículo 83 de la Ley General de
Sociedades Mercantiles puede inferirse la misma conclusión cuando el
aumento se realice por aportaciones de los socios, en virtud de que cualquier
aumento del capital social implica un aumento en las obligaciones de éstos.

Reducción del Capital Social. Las reducciones del capital social pueden
obedecer a las siguientes causas:
· A que la sociedad haya sufrido pérdidas.

· A que los socios acuerden amortizar las partes sociales por reembolso de las
aportaciones realizado con fondos que no provengan de utilidades líquidas,
pues en este caso, no se produce una disminución del capital social.

· A que se conceda a los socios liberación de exhibiciones no realizadas.

En los tres supuestos, la reducción requiere el acuerdo de la mayoría de los


socios reunidos en asamblea, que representen cuando menos la mitad del
capital social, salvo que se haya pactado una mayoría más elevada.

Para que las disminuciones del capital social por reembolso o por liberación
de exhibiciones no realizadas sean eficaces frente a terceros, se requiere que
los acuerdos de reducción sean publicados por tres veces en el periódico
oficial del domicilio de la sociedad con intervalos de diez días. A estos
efectos, los acreedores de la sociedad, separada o conjuntamente, podrán
oponerse judicialmente a la reducción desde el día en que se haya tomado la
decisión por la sociedad, hasta cinco días después de la última publicación.

En virtud de que todo aumento o disminución del capital social conlleva la


modificación de la escritura constitutiva, no cabe duda que los acuerdos que
los decreten deben inscribirse en el Registro Público de Comercio.
La falta de inscripción de los aumentos y reducciones del capital social trae
como consecuencia que las resoluciones que los decreten solo producirán
efectos entre los propios socios y entre éstos y la sociedad; pero no podrán
producir perjuicio a tercero, es decir, a los acreedores de la sociedad quienes
sí podrán aprovecharlos en lo que fueren favorables.

9.7 ÓRGANOS DE LA SOCIEDAD

De acuerdo con lo dispuesto por la Ley General de Sociedades Mercantiles, la


asamblea de socios y los gerentes son órganos obligados de la Sociedad de
Responsabilidad Limitada; pero no así el llamado consejo de vigilancia, cuya
constitución es potestativa (art. 84, LGSM). Esto significa, que si en el
contrato social no se prevé la organización y el funcionamiento de los dos
primeros, se aplicarán supletoriamente las disposiciones de la ley (art. 8,
LGSM) y que si el último no se constituye en el contrato social simplemente no
habrá órgano de vigilancia.

Asamblea de Socios. Como su nombre lo indica, es la reunión de éstos


legalmente convocados para conocer y decidir sobre asuntos que la ley
reserva a su competencia.

A diferencia de lo que sucede con la sociedad anónima, la Ley General de


Sociedades Mercantiles no distingue entre varias clases de asambleas. Sin
embargo, en virtud de que el artículo 62 permite que se emitan partes
sociales de categorías desiguales, se infiere que los socios se pueden reunir
en:

· Asambleas Generales, para tratar asuntos que atañen a todos ellos.

· Asambleas Especiales, para conocer y resolver de asuntos que solo competen


a una categoría específica de ellos.

Las asambleas pueden reunirse en cualquier tiempo, cuantas veces lo estimen


conveniente o necesario los gerentes, el consejo de vigilancia o los socios que
representen más de la tercera parte del capital social. Sin embargo, la ley en
su artículo 80 ordena que deberán reunirse por lo menos una vez al año, en la
época fijada en el contrato social.
La Ley General de Sociedades Mercantiles es omisa respecto a los asuntos que
debe conocer la asamblea anual; pero, teniendo en cuenta que es facultad de
la asamblea de socios discutir, aprobar, modificar o reprobar el balance
general correspondiente al ejercicio social clausurado, se deduce que debe
ocuparse de este asunto, puesto que también es de suponer que los socios
exigirán que los gerentes les rindan cuentas cuando menos una vez al año.

Por mandato legal, la asamblea debe reunirse en el domicilio de la sociedad


(art. 80, LGSM), excepto cuando la totalidad de los socios manifiesten su
conformidad en reunirse en domicilio distinto. Sin estos requisitos, las
resoluciones de las asambleas celebradas fuera del domicilio no serán válidas
por infracción a una disposición imperativa.

Con arreglo a lo dispuesto por el artículo 77 de la Ley General de Sociedades


Mercantiles, la asamblea de socios es el órgano supremo de la sociedad y, en
consecuencia, es competente para decidir sobre todos los actos y las
operaciones que legalmente realice o pretenda realizar la sociedad. Por
supuesto, esto significa que la asamblea no podrá acordar o ratificar actos u
operaciones que afecten los intereses de los acreedores, de los socios y de
terceros en general.

Corresponde a los gerentes convocar a asambleas y, si no lo hicieren, al


consejo de vigilancia. A falta u omisión del consejo de vigilancia, los socios
que representen más de la tercera parte del capital social también estarán
facultados para convocar a asamblea (art. 81, LGSM).
Las convocatorias deberán contener la orden del día y se harán por medio de
cartas certificadas, con acuse de recibo, dirigidas a cada socio por lo menos
con ocho días de anticipación a la celebración de la asamblea (art. 81, LGSM).
Para evitar los problemas a que da lugar el dirigir la convocatoria por correo
certificado, se puede estipular que se haga por otro medio fehaciente, toda
vez que el artículo 81 permite pactar en contrario.

La Ley General de Sociedades Mercantiles no distingue entre quórumes de


asistencia y de votación por las siguientes razones: porque en algunos casos la
reunión de la asamblea no es necesaria; porque siempre refiere las votaciones
a la mitad o a las tres cuartas partes del capital social y porque en otros casos
especiales exige el voto de la totalidad de los socios. Por consiguiente, en
todos los casos que se reúna la asamblea, el quórum de asistencia
necesariamente deberá ser igual o superior al de votación.
Sin embargo, la ley exige en ciertos casos quórumes de votaciones ordinarios y
en otros, de voto plenario o de mayorías calificadas. Los quórumes ordinarios
son los que pueden ser adoptados por mayoría de votos de los socios que
representen, por lo menos, la mitad del capital social (art. 77, LGSM); los
plenarios son aquellos que requieren del consentimiento de la totalidad de los
socios y los extraordinarios del voto de las tres cuartas partes del capital
social.

Entre los asuntos cuya resolución requiere de quórumes ordinarios, se


destacan los siguientes:
· Discutir, aprobar, modificar o reprobar el balance general correspondiente
al ejercicio social clausurado y tomar, con estos motivos, las medidas que
juzguen oportunas.

· Proceder al reparto de utilidades.

· Nombrar y remover a los gerentes.

· Designar, en su caso, al consejo de vigilancia.

· Exigir, en su caso, las aportaciones suplementarias y las prestaciones


accesorias.

Los asuntos que requieren el consentimiento unánime de los socios son los
siguientes:
· El cambio de objeto social (art. 83, LGSM).
· El cambio de las reglas que determinen un aumento en las obligaciones de
los socios y los aumentos reales y virtuales de capital (arts. 72 y 83, LGSM).

· La cesión y división de las partes sociales, salvo que en el contrato social se


estipule que basta el acuerdo de la mayoría que represente, por lo menos, las
tres cuartas partes del capital social (arts. 65 y 69, LGSM).

· La admisión de nuevos socios, excepto cuando se haya pactado que basta el


acuerdo de la mayoría que represente por lo menos las tres cuartas partes del
capital social (art. 65, LGSM).

Requieren del voto de las tres cuartas partes del capital, los acuerdos que
tengan por objeto:
· Intentar contra los órganos sociales o contra los socios, las acciones que
correspondan para exigir daños y perjuicios (arts. 76 y 78, LGSM).

· Amortizar las partes sociales (arts. 71 y 83, LGSM).

· Modificar el contrato social (arts. 78 y 83, LGSM).

· Reducir el capital social (arts. 78 y 83, LGSM).

· Disolver anticipadamente la sociedad (arts. 78 y 83, LGSM).

Administradores (Gerentes). La administración de la Sociedad de


Responsabilidad Limitada es confiada a uno o varios gerentes, quienes tienen
el carácter de representantes legales de ella y pueden realizar todas las
operaciones inherentes al objeto de la sociedad, salvo lo que expresamente
establezcan la ley y el contrato social (arts. 10 y 74, LGSM).
Dicho de otro modo: los gerentes son los órganos encargados de la gestión de
los negocios sociales y de la representación de la sociedad[3].

La escritura constitutiva debe contener el nombramiento de él o los gerentes


y la designación de los que han de llevar la firma social. En caso de omisión,
la administración de la sociedad recaerá en todos los socios.
Después de constituida la sociedad, corresponde a la asamblea de socios
designar y destituir a los gerentes. En el supuesto de que el nombramiento
recaiga en persona extraña a la sociedad, los socios que hayan votado en
contra de su designación tendrán derecho a separarse.
El nombramiento de gerentes debe inscribirse en el Registro Público de
Comercio, para que sea eficaz frente a terceros.

El cargo de gerente puede ser desempeñado por una o más personas que
podrán ser socios o extraños a la sociedad (art. 78, LGSM).

Los gerentes tienen las más amplias facultades de decisión y gestión de los

[
negocios sociales y, en consecuencia, pueden realizar todas las operaciones
inherentes al objeto de la sociedad con las limitaciones que les imponga la ley
y el propio contrato social (art. 10, LGSM).

En el ejercicio de su encargo los gerentes podrán, bajo su responsabilidad,


otorgar poderes especiales para la gestión de ciertos y determinados
negocios. Pero para delegar su encargo, requieren del acuerdo de la mayoría
de los socios; en el concepto de que, si la delegación recae en persona
extraña a la sociedad, la minoría tendrá derecho a separarse.

Los gerentes no pueden realizar operaciones que no estén comprendidas en el


objeto social, ni aquellas cuya ejecución les ha sido vedadas
estatutariamente.

La designación de los gerentes puede ser temporal o por tiempo


indeterminado y, a estos efectos, la asamblea de socios en cualquier tiempo
podrá revocar los nombramientos, salvo pacto en contrario (art. 74, LGSM).
Por la naturaleza misma de las funciones gerenciales, el pacto de no
revocación del nombramiento de gerentes no puede ser absoluto, sino que
tiene que ser limitado.
Concluido el término de su designación, los gerentes cesarán en el desempeño
de sus funciones, aun cuando no se hubieren hecho nuevos nombramientos,
pues en este caso se considerará que la administración recaerá en todos los
socios.

Los gerentes, como todos los administradores y representantes legales o


voluntarios, tienen la responsabilidad propia de su cargo y la derivada de las
obligaciones que la ley y el contrato social les imponen. Consecuentemente,
los gerentes deben actuar conforme a las instrucciones que reciban de forma
directa de la asamblea de socios o que se estipulen en el contrato social.
Asimismo, los gerentes tienen la obligación de buena gestión, derivada del
deber legal de actuar con prudencia y diligencia.

Los gerentes podrán dimitir a su cargo cuando lo estimen conveniente, pero


serán responsables de los daños y perjuicios que le causen a la sociedad si lo
hicieren en tiempo inoportuno.

Los gerentes tendrán derecho a percibir una remuneración por el desempeño


de sus funciones, aun cuando sean socios, tomando en cuenta que se prohibe
pactar en el contrato social prestaciones accesorias consistentes en trabajo o
servicios personales de los socios.

En el supuesto de que en el capital social participaran inversionistas


extranjeros, éstos solo tendrán derecho a designar gerentes en proporción al
monto de sus inversiones. Pero si en el capital social no participa inversión
extranjera, la ley no establece limitación alguna en cuanto a la designación
de gerentes extranjeros.

Consejo de Vigilancia. No es un órgano obligado de la Sociedad de


Responsabilidad Limitada, pues su constitución está condicionada a que sea
prevista en el contrato social.
La vigilancia de las operaciones sociales debe estar confiada a dos o más
personas, puesto que se habla de un consejo de vigilancia formado de socios o
de personas extrañas a la sociedad.

9.8 DISOLUCIÓN Y LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD

Disolución. La Sociedad de Responsabilidad Limitada se disuelve por:

· Expiración del término fijado en el contrato social.

· Imposibilidad de seguir realizando el objeto principal de la sociedad o por


quedar éste consumado.

· Acuerdo de los socios tomado de conformidad con el contrato social y con la


ley.

· Que el número de socios llegue a ser inferior al mínimo que la Ley General
de Sociedades Mercantiles establece, o porque las partes de interés se reúnan
en una sola persona.

· Por la pérdida de las dos terceras partes del capital social.

· Por muerte, incapacidad, exclusión, separación o rescisión del contrato


social de uno o varios socios, salvo pacto en contrario.

Liquidación. La liquidación se practicará con arreglo a lo dispuesto en el


contrato social y, en su defecto, conforme a lo presupuestado en el capítulo
XI de la Ley General de Sociedades Mercantiles.

9.9 QUIEBRA

La quiebra de los socios no implica la de la sociedad, ni la de ésta conlleva la


de los socios, en virtud de que éstos no son ilimitadamente responsables,
como acontece con los socios de la sociedad en nombre colectivo y con los
comanditados.
Si la sociedad se encontrare en liquidación puede ser declarada en quiebra.

Capítulo X
SOCIEDAD ANÓNIMA
Competencias:
1.- Explicar los que es una Sociedad Anónima.
2.- Conocer los Derechos de los Accionistas en una Sociedad Anónima.
3.- Conocer las Obligaciones y Responsabilidades de los Accionistas en una
Sociedad Anónima.
4.- Identificar las características del Capital Social de una Sociedad Anónima.
5.- Conocer y explicar la función que cumple la Acción en una Sociedad
Anónima.
6.- Comprender el funcionamiento de la Asamblea de Accionistas.
7.- Identificar las responsabilidades y obligaciones de los Administradores en
una Sociedad Anónima.
8.- Identificar las responsabilidades y obligaciones Comisarios en una Sociedad
Anónima.

Contenido:
10.1 Definición.
10.2 Derechos de los Accionistas.
10.3 Obligaciones y Responsabilidades de los Accionistas.
10.4 Capital Social.
10.5 La Acción.
10.6 Asamblea de Accionistas.
10.7 Administradores.
10.8 Comisarios.
10.9 Cuestionario de Autoevaluación.

10.1 DEFINICIÓN

La Sociedad Anónima es aquella que existe bajo una denominación social y se


compone exclusivamente de socios cuya obligación se limita al pago de sus
aportaciones (art. 87, LGSM).

La Sociedad Anónima y la sociedad en comandita por acciones son las únicas


sociedades mercantiles en las que los socios reciben el nombre de accionistas,
identificando así a éstos con su carácter de titulares de los documentos en
que se encuentran incorporados sus derechos[1].
Pueden ser socios de la Sociedad Anónima toda clase de personas físicas,
excepto los incapacitados, al momento de la constitución de la sociedad,
aunque sí pueden llegar a ser titulares de acciones por herencia, legado,
donación o cualquier otro título legal gratuito; pero no por adquisición
onerosa. En consecuencia los hábiles para contratar y los menores de edad
emancipados por matrimonio o por otorgamiento y los habilitados pueden ser
accionistas, a condición de que estos últimos obtengan autorización judicial
cuando se trate de aportar inmuebles a la sociedad.

Otras notables excepciones que establece la ley a la capacidad para ser


accionista de la Sociedad Anónima afectan a las personas morales extranjeras
o bien a las mexicanas cuya escritura constitutiva no contenga cláusula de
exclusión de extranjeros, las cuales no pueden ser socios de sociedades
mexicanas dedicadas a ciertas actividades reservadas exclusivamente a los
mexicanos (por ejemplo, las empresas de autotransporte terrestre) o que sean
propietarias de inmuebles en la franja prohibida (costero-fronteriza).

El ingreso de nuevos socios a la Sociedad Anónima puede darse por dos


caminos, ya sea adquiriendo acciones o bien suscribiendo nuevas acciones que
se emitan con motivo de aumentos de capital social.
En principio, la transmisión de los derechos de socio se realiza libremente,
mediante la enajenación de las acciones, sin necesidad de obtener el
consentimiento de los demás accionistas. Sin embargo, en el contrato social
podrá pactarse que la transmisión de las acciones sólo se haga con la
autorización del consejo de administración, el cual podrá negarle la
autorización designando un comprador de las acciones al precio corriente en
el mercado (art. 130, LGSM).
Por lo que se refiere a la otra forma de acceder a la Sociedad Anónima, o sea
mediante la suscripción de las acciones que se emitan en caso de aumento del
capital social por nuevas aportaciones, el artículo 132 de la Ley General de
Sociedades Mercantiles establece a favor de los accionistas un derecho
preferente y proporcional para suscribirlas, el cual deberá ejercitarse dentro
los quince días siguientes al de la publicación, en el periódico oficial del
domicilio de la sociedad, del acuerdo de la asamblea que haya decretado el

[
aumento del capital.

La denominación social de la Sociedad Anónima sólo puede formarse con


palabras que evidencien el objeto social; con nombres de la fantasía o bien,
según la costumbre moderna, con abreviaturas o siglas que identifican a la
sociedad; pero en ningún caso con nombres de personas.
La denominación social se forma libremente, pero debe ser distinta de la de
cualquiera otra sociedad. Las razones son obvias: lo que se trata de prevenir
es, por un lado, que con dolo se induzca a error a terceros y al público, en
general, y, por otro lado, la competencia desleal.
El artículo 88 de la Ley General de Sociedades Mercantiles previene que al
emplearse la denominación social ésta deberá ir siempre seguida de las
palabras Sociedad Anónima o de su abreviatura S.A.

10.2 DERECHOS DE LOS ACCIONISTAS

Derecho a los Beneficios. Todos los socios, por el solo hecho de serlo, tienen
un derecho abstracto a los beneficios, reales y virtuales (superávit) que se
materializan cuando la sociedad efectivamente los genera. De este derecho
dimanan a su vez otros dos derechos:
· Derecho al Dividendo. El dividendo es la cuota que corresponde a cada
acción al distribuir las utilidades reales de la sociedad. Por ende, el derecho
al dividendo es aquel que tiene el accionista de participar en las ganancias
reales periódicamente distribuidas.

· Derecho al Haber Social. El haber social se integra con el capital social y con
otras partidas patrimoniales, tales como utilidades retenidas, ganancias
virtuales (superávit), primas sobre acciones, etc. Que constituyen ganancias
reales y virtuales que se han generado en la marcha de los negocios sociales y
que, en virtud de esa circunstancia, el derecho al haber social es una
consecuencia del derecho general a las utilidades que tienen los accionistas.

Derechos de Consecución. Los derechos de consecución o corporativos, como


también se les llama, de los accionistas son muy variados. La doctrina suele
clasificarlos en derechos administrativos y de vigilancia. Los primeros, o sea
los administrativos, a su vez son subclasificados en derecho de convocatoria,
de participación en la asamblea, de redacción de orden del día, de
representación, de voto y de aplazamiento de los acuerdos. Los derechos de
vigilancia, a su vez, suelen ser subclasificados en derechos de aprobación del
balance, de determinación de los honorarios de los administradores y
comisarios, de aprobación de la gestión de negocios sociales, de denuncia a
los comisarios, de impugnación de los acuerdos sociales y de suspender la
ejecución de los acuerdos de asamblea.

Derecho de Voto. Sin lugar a dudas, el derecho de voto es el más importante


de los derechos de consecución y consiste en la facultad que tiene todo
accionista de participar en las deliberaciones de las asambleas generales y de
expresar su voluntad para decidir respecto a los asuntos en ellas tratados. La
doctrina dominante considera el derecho de voto como un acto unilateral de
voluntad que, conjugado con las declaraciones semejantes de los demás
accionistas, forma la llamada voluntad social. El derecho de voto, como los
demás derechos de los accionistas, está sujeto a una serie de principios que lo
rigen, entre los cuales se encuentran los siguientes[2]:

· Igualdad del Voto. Cada acción sólo tendrá derecho a un voto. El número de
votos es proporcional al número de acciones que posea cada accionista. No es
lícito emitir acciones de voto plural. Tampoco es lícito emitir acciones de
voto acumulativo.

· Limitación Excepcional. Una limitación importante al derecho al voto es


aquella que señala que es lícito emitir acciones que tengan derecho a voto
solamente en las asambleas extraordinarias que se reúnan para tratar los
asuntos relativos a: prórroga de la duración de la sociedad; disolución
anticipada de la sociedad; cambio de objeto o de nacionalidad de la sociedad;
transformación de la sociedad y fusión con otra sociedad.

· Conflicto de Intereses. El artículo 196 de la Ley General de Sociedades


Mercantiles prohibe a los accionistas participar en las deliberaciones de las
asambleas y ejercitar el derecho de voto en ellas, cuando se ocupen de
conocer y resolver respecto de alguna operación en la que aquellos tengan un

[
interés contrario a la sociedad. La prohibición legal es una consecuencia del
deber de lealtad que tienen los accionistas hacia la sociedad. Por otra parte,
para el caso de que los puestos de administrador o comisario recaigan en los
accionistas, el artículo 197 de la Ley General de Sociedades Mercantiles les
prohibe ejercer el derecho de voto que les correspondería en la aprobación de
los informes a que se refieren los artículos 166 y 172 de la Ley General de
Sociedades Mercantiles, así como en las deliberaciones de las asambleas, cuyo
objeto sea exigirles responsabilidad, en los términos del artículo 162 de la Ley
General de Sociedades Mercantiles.

· Democrático. En teoría, la Sociedad Anónima es una sociedad democrática


en la que no tienen cabida ni el voto privilegiado ni las cortapisas a su
ejercicio. Por esta razón, el artículo 198 de la Ley General de Sociedades
Mercantiles declara que es nulo todo convenio que restrinja la libertad de
voto de los accionistas.

· Atribución. En principio, el derecho de voto debe atribuirse al legítimo


titular de las acciones puesto que éstas sirven, entre otras cosas, para
ejercitar los derechos incorporados en ellas.

· Representación. El derecho de voto no es personalísimo y, en consecuencia,


puede ejercitarse por conducto de representantes legales o convencionales.
La representación legal recae en los llamados representantes necesarios
(padres de familia, tutores, administradores de sociedades, etc.); y la
convencional necesariamente debe recaer en mandatarios.

· Subordinación de la Voluntad. Las resoluciones legalmente adoptadas por las


asambleas de accionistas son obligatorias aun para los ausentes o disidentes.

· Ejercicio Potestativo. Ninguna disposición de la Ley General de Sociedades


Mercantiles obliga a los accionistas a ejercitar el derecho de voto, lo que
permite afirmar que este derecho es potestativo.

Derecho de Impugnación. El derecho de impugnación es un medio de defensa


que la ley concede a los accionistas frente a los abusos que puede ocasionar el
principio de subordinación de la voluntad. Este derecho se ejercita cuando la
mayoría de los accionistas mediante su voto cometen una infracción a un
dispositivo legal permisivo o a una estipulación contractual.

10.3 OBLIGACIONES Y RESPONSABILIDADES DE LOS ACCIONISTAS

Obligaciones. Las obligaciones de los accionistas son análogas a las de los


socios de las otras especies de sociedades mercantiles en lo que corresponde
a las aportaciones, a la subordinación de su voluntad a la de la mayoría y a
reportar pérdidas.
En cuanto al deber de lealtad, los accionistas se encuentran en una posición
mas holgada que la de los socios colectivos, los comanditados y los
comanditarios, pues la ley no les prohibe dedicarse a negocios del mismo
género de los que constituyen el objeto de la sociedad.

Responsabilidades. La limitación de la responsabilidad de los socios al pago de


sus aportaciones es la característica más importante de las sociedades
capitalistas y constituye, sin lugar a dudas, el principal motivo que impulsa a
los inversionistas a participar en ellas.

10.4 CAPITAL SOCIAL

El capital social es la suma de las aportaciones de los socios, las cuales,


constituyen uno de los elementos de existencia del contrato de sociedad
mercantil porque sin ellas éste carecería de objeto indirecto y, en
consecuencia, no nacería a la vida jurídica. Así pues, el capital social es un
concepto aritmético equivalente a la suma del valor nominal de las acciones
en que está dividido[3]. El capital mínimo con el que se fundará una sociedad
anónima es con 50,000 pesos.
Por otra parte, habida cuenta de que en las sociedades de capitales los socios
sólo están obligados al pago de sus aportaciones, el capital social, a la vez, es
la suma de la responsabilidad de éstos y como tal constituye una garantía
frente a los terceros, lo cual motiva que la ley subordine su integración,
permanencia y modificabilidad a una variada gama de normas de protección.

[
El capital social está regulado por cinco principios:
· Garantía. El capital social se constituye en una garantía de los acreedores de
la sociedad que asegure la existencia permanente de un capital mínimo y
determinado.

· Realidad. Este principio conlleva la noción de que éste debe estar


íntegramente suscrito y efectivamente pagado, al menos en el mínimo que
determina la ley.

· Restricción a los Derechos de los Fundadores. Tratándose de constitución de


Sociedades Anónimas por suscripción pública, la ley prevé la posibilidad de
que a los fundadores se les conceda una participación excepcional en las
utilidades anuales para retribuir de alguna manera los esfuerzos que realicen
en la promoción, organización y puesta en marcha de la empresa. Tal
participación no deberá exceder de 10% ni de un período mayor de diez años,
contados a partir de la fecha de constitución de la sociedad (art. 105, LGSM).

· Intervención Privada. La Ley General de Sociedades Mercantiles confiere a


los accionistas un cúmulo de derechos inderogables que los facultan para
cuidar y vigilar la buena marcha de la sociedad y, consecuentemente, para
procurar que el capital social de ésta se aplique a la consecución del objeto
social.

· Intervención Pública. Para proteger los intereses de terceros y de los


accionistas de las Sociedades Anónimas cuyas acciones se cotizan en Bolsa, el
Estado, ha emitido una nutrida cantidad de disposiciones que tienden a evitar
prácticas abusivas que lesionen los intereses del público inversionista.

Los principios que rigen al capital social no son, ni conviene que sean, una
especie de camisa de fuerza que paralice la vida económica de la sociedad.
Por consiguiente, el artículo 9 de la Ley General de Sociedades Mercantiles,
prevé la posibilidad de que éste sea aumentado o disminuido a condición de
que queden protegidos los intereses, tanto de los acreedores como de los
socios, mediante la observancia de ciertos requisitos y formalidades.
Aumentos del Capital Social. Las necesidades financieras de las empresas
plantean a éstas una variada gama de opciones para incrementar sus recursos
económicos, que van desde el aumento de capital social mediante nuevas
aportaciones hasta la emisión de obligaciones y la contratación de diversas
clases de créditos a corto y largo plazo.
Los aumentos de capital social obedecen fundamentalmente a dos razones:
una, la de incrementar los recursos económicos de la sociedad para que ésta
pueda realizar adecuadamente el objeto de su institución y dos, la de mejorar
la estructura financiera. En el primer caso, se trata de un aumento real del
capital y, por ende, del patrimonio social que se realiza mediante
aportaciones; en el segundo, se trata de un incremento nominal del capital
social que se realiza por la conversión en capital, las utilidades, primas sobre
acciones, reservas y otras partidas que ya forman parte del patrimonio;
operación que es comúnmente conocida como capitalización.
Dicho de otra manera: los aumentos reales del capital social conlleva un
incremento del patrimonio social, en tanto que los nominales solo elevan la
cifra del capital social, pero no la del patrimonio social.

Procedimientos para Aumentar el Capital Social. Los aumentos de capital


social suponen una modificación a la escritura constitutiva, excepto en el caso
de las sociedades que hayan adoptado el régimen de capital variable. En
consecuencia, todo aumento del capital social, ya sea real o nominal, debe
ser decretado por la asamblea general extraordinaria de accionistas (fracc. III,
art. 182, LGSM).
Ahora bien, la instrumentación de los aumentos de capital social puede
realizarse:
· Emitiendo nuevas acciones.
· Aumentando el valor nominal de las mismas.

Reducciones del Capital Social. Las reducciones del capital social, lo mismo
que sus aumentos, pueden ser reales o nominales. La reducción es real
cuando, por consecuencia de ella, se disminuye el patrimonio social, y es
nominal cuando sólo se reduce la cifra del capital social, pero no el monto del
patrimonio.
Las reducciones reales de capital social obedecen fundamentalmente a cuatro
causas:
· Sobrecapitalización de la sociedad.
· Separación de los socios.
· Adquisición por la sociedad de sus propias acciones.
· Retiro parcial o total de las aportaciones, cuando la sociedad haya adoptado
la modalidad de capital variable.

Procedimiento para Reducir el Capital Social. El acuerdo de reducción del


capital social, real o nominal, debe tomarse por la asamblea general
extraordinaria de accionistas. La exigencia de cumplir con esta formalidad,
constituye una protección indirecta de los derechos de los accionistas dado
que pueden oponerse al acuerdo de reducción, cuando consideren lesionados
sus intereses.

La ejecución de las reducciones de capital se realiza:


· Por cancelación o nulificación de las acciones.
· Por extinción de las acciones.
· Por reducción de su valor nominal.
· Por fusión de las acciones.

Casos Especiales de Incremento del Patrimonio Social. El patrimonio social


puede ser incrementado en dos casos especiales que no conllevan un aumento
del capital social. Tales casos se producen:

· Cuando los socios realizan aportaciones para reintegrar el capital social que
hubiera sufrido menoscabos por pérdidas.

· Cuando los socios realicen aportaciones para futuros aumentos del capital.

Casos de Disminución del Patrimonio Social. El patrimonio social puede ser


válidamente disminuido, sin que ello implique una reducción del capital
social, en dos casos:
· Cuando la sociedad decrete el pago de dividendos.

· Cuando decrete amortizar sus acciones con utilidades repartibles.


10.5 LA ACCIÓN

La acción es la parte alícuota del capital social representada en un título-


valor que atribuye a su tenedor legítimo la condición de socio y la posibilidad
de ejercitar los derechos que de ella emanan, así como de transmitir dicha
condición a favor de terceros[4].

Conforme a los artículos 111 y 112 de la Ley General de Sociedades


Mercantiles el capital social se divide en títulos nominativos de igual valor, los
cuales sirven para acreditar y transmitir la calidad y los derechos de socio, y
reciben el nombre de acciones.
Por consiguiente, la acción en una parte fraccionaria del capital social que
expresa en dinero el monto de las aportaciones de los socios, aun cuando las
prestaciones sean de no numerario.

Por el hecho de representar una parte alícuota del capital social, las acciones
reúnen dos características esenciales: la de la igualdad de su valor nominal y
la de su indivisibilidad.

La característica esencial de los títulos-valor es la de que no sólo son


documentos probatorios, sino que además son constitutivos y dispositivos de
los derechos que se consignan[5]. En otras palabras, los títulos valor son
documentos que:

· Llevan incorporados los derechos que confieren a sus legítimos tenedores.

· Son necesarios para ejercitar y transmitir los derechos en ellos consignados.

Siendo atribución exclusiva de la asamblea extraordinaria de accionistas el


decretar los aumentos del capital social, se deduce que también corresponde
a dicho órgano la creación de las acciones.

La emisión de las acciones, entendida como la puesta en circulación de los


títulos que las representan, también es atribución exclusiva de la asamblea
[

[
general extraordinaria de accionistas, si bien legalmente es posible, como se
acostumbra en la práctica, que la asamblea delegue en los administradores la
ejecución del acto concreto de expedición de los títulos, en la forma, los
términos y las condiciones previamente determinados por la propia asamblea
en el momento de tomar el acuerdo de emisión.

Los títulos representativos de las acciones deberán estar expedidos dentro de


un plazo que no exceda de un año, contado a partir de la fecha del contrato
social o de la modificación de éste en que se formalice el aumento de capital,
si se tratare de constitución simultánea de la sociedad y dentro de un plazo
que no excederá de dos meses, contados a partir de la fecha del contrato
social, si se tratare de constitución sucesiva.

Mientras se entregan a los accionistas las acciones, podrán expedirse


certificados provisionales que, lo mismo que aquéllas, serán siempre
nominativos y que deberán canjearse por los títulos definitivos de las acciones
en su oportunidad.

Los títulos de las acciones llevarán adheridos cupones que se desprenderán


del título y que se entregarán a la sociedad contra el pago de dividendos o
intereses. Los certificados provisionales podrán tener también cupones. En la
práctica se han utilizado los cupones para ejercer otros derechos de los
accionistas, en especial, el de recibir las acciones que se emiten con motivo
de aumentos de capital por capitalizaciones de partidas del patrimonio.

El artículo 126 de la Ley General de Sociedades Mercantiles, contempla la


posibilidad de que los títulos de las acciones y de los certificados provisionales
amparen una o varias acciones. Cuando los títulos amparan varias acciones
reciben el nombre de múltiples.

Tanto los certificados provisionales como los títulos de las acciones deberán
contener los siguientes requisitos:

· Personales
1. El titular de la acción.
2. Denominación, domicilio, duración, fecha de constitución y fecha de
inscripción en el Registro Público de Comercio de la Sociedad Anónima.
3. Representantes de la sociedad que deben suscribir el documento.

· Reales;
1. Importe del capital social.
2. El número total y el valor nominal de las acciones.
3. La serie y número de éstas o del certificado provisional, con indicación de
las acciones que correspondan a cada serie.
4. La mención de que las acciones son liberadas o pagadoras y el importe del
dividendo pasivo.

· Funcionales;
1. Los derechos concedidos y las obligaciones impuestas al tenedor de la
acción y, en su caso, las limitaciones del derecho de voto.

El artículo 133 de la Ley General de Sociedades Mercantiles previene que no


podrán emitirse nuevas acciones, sino hasta que las precedentes hayan sido
íntegramente pagadas.

En caso de robo, extravío, destrucción total, mutilación o deterioro grave de


los títulos nominativos negociables; existen dos procedimientos aplicables al
caso:

· El de cancelación, que lleva aparejado el pago o, en su caso, la reposición o


la restitución del documento.

· El reivindicatorio que tiene por objeto restituir la posesión del título a su


legítimo propietario.

10.6 ASAMBLEA DE ACCIONISTAS

La asamblea general de accionistas es el órgano supremo de la sociedad que


podrá acordar y ratificar todos los actos y operaciones de ésta, y sus
resoluciones serán cumplidas por la persona que ella misma designe, o a falta
de designación, por el administrador o por el consejo de administración.

La asamblea de accionistas, ya sea general o especial, ordinaria o


extraordinaria, es un órgano transitorio de la sociedad puesto que su
funcionamiento no es permanente, como en el caso de los administradores.
La función específica de la asamblea es la de que cada accionista declare su
voluntad para que, sumada a la voluntad de todos o de la mayoría de los
demás socios, se forme la llamada voluntad colectiva de la sociedad.

Se puede decir que la asamblea es el conjunto de accionistas legalmente


convocados y transitoriamente reunidos para formar y expresar la llamada
voluntad colectiva de la sociedad, en la resolución de los asuntos que les
tiene encomendados la ley o el contrato social[6].

La Ley General de Sociedades Mercantiles clasifica a las asambleas en:


· Constitutivas.
· Generales.
· Especiales.

Las Asambleas Generales se clasifican en:


· Ordinarias.
· Extraordinarias.

Competencia de la Asamblea Constitutiva. La asamblea constitutiva es


competente para:
· Comprobar la existencia de la primera exhibición prevenida en el proyecto
de estatutos.

· Para examinar y, en su caso, aprobar el avalúo de los bienes distintos de


numerario que uno o más socios se hubieren obligado a aportar, en la
inteligencia de que los suscriptores del programa no tendrán derecho de votar
en relación con sus respectivas aportaciones en especie.

· Para deliberar acerca de la participación que los fundadores se hubieren


reservado en las utilidades.

[
· Para nombrar a los administradores y comisarios, con la designación de
quienes, entre los primeros, han de usar la firma social.

Asambleas Generales. Las asambleas generales son aquellas cuyos quórumes


de asistencia y votación se computan teniendo en cuenta la totalidad de las
acciones en que se divide el capital social.
Las asambleas generales se subclasifican en ordinarias y extraordinarias. Lo
que distingue a unas de otras no es la periodicidad con que deben reunirse,
sino la competencia que tienen para ocuparse de diversos asuntos o bien, los
quórumes de asistencia y votación que la ley o el contrato social exigen para
su validez.

Asambleas Especiales. Las asambleas especiales son las que se integran con
una categoría especial de accionistas. Deben celebrarse en el domicilio de la
sociedad y su constitución y funcionamiento se rigen por las normas comunes
a todas las asambleas, en cuanto al domicilio en que deben celebrarse y en lo
que toca a su convocatoria, y por las especiales de las asambleas
extraordinarias, en lo que concierne a sus quórumes de asistencia y votación.

Realización de las Asambleas. El artículo 179 de la Ley General de Sociedades


Mercantiles previene que las asambleas generales de accionistas, ya sean
ordinarias o extraordinarias, deben celebrarse en el domicilio de la sociedad y
que, sin este requisito, serán nulas, salvo caso fortuito o de fuerza mayor.
Igual requisito establece el artículo 195, para las asambleas especiales.

La convocatoria es el aviso, publicado en el o los medios de comunicación


previstos por la ley o por ésta y el contrato social, por el cual se llama a los
accionistas a reunirse en asamblea. Conforme a la ley, la convocatoria puede
ser potestativa u obligada y debe cumplir con ciertos requisitos legales.
En lo concerniente a la convocatoria potestativa, en principio, la facultad de
convocar a toda clase de asambleas, ya sean generales o especiales,
ordinarias o extraordinarias, corresponde al administrador único o, en su caso,
al consejo de administración los cuales podrán ejercer esta atribución cuando
lo estimen conveniente (art. 183, LGSM). No obstante, los comisarios también
tienen la facultad legal de convocar a asambleas ordinarias o extraordinarias
si así lo juzgan conveniente (art. 166, LGSM).
Tanto los administradores como los comisarios pueden hacer la convocatoria
por propio derecho, o bien a instancias de uno o varios accionistas o porque
las circunstancias y la ley así lo exijan. En estos dos últimos supuestos se trata
de convocatorias obligadas.
Los accionistas en ningún caso tienen derecho a convocar a asamblea, pero sí
a pedir por escrito a los administradores, al comisario o a la autoridad judicial
que hagan la convocatoria (art. 184 y 185, LGSM).
El derecho de pedir que se convoque a asamblea podrá ser ejercitado por el
titular de una sola acción cuando:

· No se haya celebrado ninguna asamblea durante dos ejercicios sociales


consecutivos.

· Las asambleas celebradas durante ese tiempo no se hayan ocupado de


discutir, aprobar o modificar el informe de los administradores o de nombrar
administradores y comisarios o de determinar los emolumentos de estos (art.
185, LGSM).

En cualquiera otro caso se requerirá que la solicitud de convocatoria sea


hecha por accionistas que representen por lo menos el 33% del capital social
(art. 184, LGSM).

La convocatoria a asamblea deberá hacerse mediante la publicación de un


aviso en el periódico oficial de la entidad federativa del domicilio de la
sociedad o en uno de los periódicos de mayor circulación en dicho domicilio,
sin perjuicio de que, adicionalmente, se estipule en el contrato social que la
publicación se haga en otros periódicos o por otros medios.
La convocatoria deberá publicarse con la anticipación que fijen los estatutos.
Sin embargo, tratándose de la asamblea general ordinaria anual, la
convocatoria siempre deberá hacerse con quince días de anticipación a la
fecha en que haya de verificarse la reunión, habida cuenta de que, durante
todo ese tiempo deberá estar a disposición de los accionistas, en las oficinas
de la sociedad, el informe de los administradores y el dictamen del comisario.
Por consiguiente, con excepción del caso citado, las asambleas, sean
ordinarias, extraordinarias o especiales, pueden ser convocadas con menos
días de anticipación.
La Ley General de Sociedades Mercantiles, en su artículo 187, prescribe que la
convocatoria deberá de contener el orden del día.
El artículo 188 de la Ley General de Sociedades Mercantiles preceptúa que si
la convocatoria no se hiciere por persona autorizada o no cumpliere con los
requisitos de publicación, plazo, contenido y firma, producirá el efecto de
viciar con nulidad absoluta toda resolución que llegare a tomarse, salvo que
en el momento de la votación haya estado representada la totalidad de las
acciones.
En el caso de que la asamblea no pudiere celebrarse el día señalado para su
reunión deberá hacerse una segunda convocatoria, con expresión de dicha
circunstancia.

Para acreditar el derecho de participar en la deliberación y resolución de los


asuntos que se van a tratar en la asamblea, se requiere que el accionista
exhiba y deposite en la sociedad los títulos de sus acciones y que, además, se
encuentre inscrito en el libro de acciones.

La presidencia de las asambleas corresponde al administrador único o, en su


caso, al consejo de administración, por cuanto aún en el supuesto de que los
administradores no fueren accionistas están legitimados para concurrir a
ellas.

Dado que para la validez de las asambleas se requiere de ciertos quórumes de


asistencia, es requisito indispensable que antes de la constitución de ellas se
haga un escrutinio, es decir, un recuento de los votos presentes.

La ley exige diversos quórumes mínimos de asistencia y votación para las


diferentes clases de asambleas, los cuales son:
· De asistencia o presencia (deliberación). Se entiende que es el número
mínimo de acciones que deben estar representadas en una asamblea para que
sus deliberaciones sean válidas.

· De votación (resolución). Es el número mínimo de votos necesarios para que


una resolución de la asamblea sea válidamente adoptada.
Para efectos de determinar los quórumes de asistencia y votación deben
tomarse en cuenta todas las acciones suscritas, ya sean liberadas o pagadoras.
El hecho de que las acciones pagadoras solo confieren derecho a participar en
las utilidades en la proporción de su importe exhibido no significa que no
gocen de voto pleno pues cada acción concede derecho a un voto.
Por carecer de titular, las acciones de tesorería no pueden ser computadas
para integrar los quórumes de asistencia y votación.

Cuando la sociedad hubiere adquirido sus propias acciones por adjudicación


judicial en pago de créditos a su favor, no podrán ser representadas en las
asambleas de accionistas mientras sigan perteneciendo a aquella.

Las acciones de voto limitado deben tomarse en cuenta para formar el


quórum de asistencia; pero no para determinar el quórum de votación en las
asambleas en las que, legal o estatutariamente, no se les concede el derecho
de voto.

Es obvio que las acciones que no están representadas en la asamblea no


pueden ser tomadas en consideración para integrar los quórumes de asistencia
y votación. Sin embargo, en los estatutos de algunas sociedades anónimas se
estipula que se computará como emitido en forma afirmativa el voto de las
acciones que se ausenten durante el curso de la asamblea. También suele
estipularse que se estimará emitido en sentido afirmativo el voto de los
abstencionistas.

Las acciones morosas, es decir, aquellas cuyos dividendos pasivos no han sido
pagados oportunamente por sus titulares, confieren el derecho de voto hasta
en tanto no sean extinguidas. En consecuencia, deben computarse para
determinar los quórumes de asistencia y votación.

Para el caso de que la sociedad hubiere emitido acciones de goce con derecho
a voto, también deberán computarse para integrar los quórumes de
deliberación y resolución.

Puesto que las acciones de trabajo y los bonos de fundador no se computan en


el capital social y solo confieren el derecho de percibir cierta participación en
las utilidades, no son computables para integrar los quórumes de las
asambleas.

Cumplidos todos y cada uno de los requisitos antes enunciados, o sea los
referentes a domicilio, convocatoria, exhibición de las acciones, presidencia,
escrutinio e integración del quórum de deliberación, la presidencia deberá
declarar legalmente instalada la asamblea para prevenir con ello a los
accionistas de que las deliberaciones que se susciten y las resoluciones que se
adopten serán válidas y obligatorias para los abstencionistas y para los
ausentes y disidentes.

El aplazamiento de las asambleas puede ser obligado o potestativo. Es


obligado cuando, a solicitud de los accionistas que reúnan el 33% de las
acciones representadas en la asamblea, se aplaza la votación de cualquier
asunto respecto del cual no se consideren suficientemente informados. En
este supuesto, el aplazamiento será dentro de tres días y no requerirá nueva
convocatoria, y el derecho para solicitarlo no podrá ejercitarse sino una solo
vez para el mismo asunto.
El aplazamiento potestativo puede obedecer a numerosas causas y supone el
consentimiento unánime de los presentes.
Llegada la fecha de reanudación de la asamblea deben reunirse los quórumes
legales y estatutarios para que sus resoluciones sean válidas para los ausentes
y disidentes.

La Ley General de Sociedades Mercantiles, en sus artículos 180 y 181,


subclasifica las asambleas generales ordinarias de accionistas tanto por su
competencia como por la época de su reunión.
La celebración de la asamblea ordinaria anual no es potestativa sino
obligatoria, vista la facultad que tienen los titulares de una sola acción para
solicitar que se celebre cuando no se haya verificado durante dos ejercicios
consecutivos o cuando no se haya ocupado de los asuntos que son de su
competencia.
La asamblea ordinaria anual tiene competencia para conocer de los siguientes
asuntos:
· Discutir, aprobar o modificar el informe de los administradores, tomando en
cuenta el informe de los comisarios, y tomar las medidas que juzgue
oportunas.

· En su caso, nombrar al administrador o consejo de administración y a los


comisarios.

· Determinar los emolumentos correspondientes a los administradores y


comisarios, cuando no hayan sido fijados en los estatutos.

· Conocer cualquier otro asunto incluido en la orden del día.

Por razones lógicas y fiscales, la asamblea anual también se ocupa de la


aplicación de los resultados (ganancias o pérdidas) del ejercicio. Así pues, la
asamblea ordinaria anual tiende a satisfacer los siguientes derechos de los
accionistas: de información, de participar directa o indirectamente en la
administración y vigilancia de la sociedad mediante la designación de
administradores y comisarios y, de participar en el reparto de utilidades.

Con arreglo a lo previsto por el artículo 172 de la Ley General de Sociedades


Mercantiles, los administradores están obligados a presentar anualmente a la
asamblea de accionistas un informe que incluya por lo menos:
· Un informe sobre la marcha de la sociedad en el ejercicio, así como sobre
las políticas seguidas por aquellos en el desempeño de sus funciones y, en su
caso, sobre los principales proyectos existentes.

· Un estado que muestre la situación financiera de la sociedad a la fecha de


cierre del ejercicio; es decir, el balance general anual.

· Un estado que muestre, debidamente explicados y clasificados, los


resultados de la sociedad durante el ejercicio anterior; esto es, el estado de
pérdidas y ganancias.

· Un estado que muestre los cambios de la situación financiera durante el


ejercicio, o sea, el llamado estado de origen y aplicación de recursos.

· Un estado que muestre los cambios en las partidas que integran el


patrimonio social, acaecidos durante el ejercicio, es decir, el estado de
situación patrimonial.

· Un informe en el que se declaren y expliquen las principales políticas y


criterios contables y de información seguidos en la preparación de la
información financiera.

· Las notas que sean necesarias para completar o aclarar la información que
suministren los estados financieros anteriores.

A este informe de los administradores debe agregarse un informe del o los


comisarios que debe contener:
· La opinión del comisario sobre si las políticas y criterios contables y de
información seguidos por los administradores de la sociedad son adecuados y
suficientes, tomando en consideración las circunstancias particulares de ella.

· La opinión del comisario sobre si esas políticas y criterios han sido aplicados
consistentemente en la información presentada por los administradores.

· La opinión del comisario sobre si, como consecuencia de lo anterior, la


información presentada por los administradores refleja en forma veraz y
suficiente la situación financiera y los resultados de la sociedad.

Los informes deben estar a disposición de los accionistas en las oficinas de la


sociedad, quince días antes de la fecha de reunión de la asamblea ordinaria
anual. Esta exigencia legal, determina que, en todos los casos, la asamblea
anual debe convocarse cuando menos con quince días de anticipación.

Tanto el informe de los administradores como el del comisario debe


publicarse, quince días después de la fecha de la asamblea que los hubiere
aprobado, en el periódico oficial de la entidad federativa en que tenga su
domicilio la sociedad, o si se trata de sociedades que tengan oficinas o
dependencias en varias entidades, en el Diario Oficial de la Federación.

El derecho de administración y vigilancia de la sociedad es un derecho que


solo puede ser ejercido por acuerdo de la asamblea ordinaria, pues la ley le
atribuye competencia para designar administradores así como comisarios y
para determinar sus emolumentos.
Tratándose de la designación de administradores y comisarios, los accionistas
pueden votar a favor de su propio nombramiento puesto que no se trata de
una operación determinada en la que tenga un interés contrario a la sociedad.

Una consecuencia lógica de la aprobación de los estados financieros es la de


determinar el destino que ha de darse a los resultados, pérdidas o ganancias,
del ejercicio, motivo por el cual generalmente se incluye en la orden del día
el punto de aplicación de resultados.
Toda vez que si la sociedad obtuvo utilidades, los accionistas tienen un
derecho abstracto al dividendo, es lógico concluir que la asamblea debe
determinar la aplicación que debe dárseles a los beneficios; es decir, debe
resolver si éstos se distribuyen total o parcialmente como dividendos, o bien,
si se aplican a otros fines, como los de formar reservas voluntarias o restituir
pérdidas.
De acuerdo con lo dispuesto por el artículo 18, 19, 20 y 113 de la Ley General
de Sociedades Mercantiles, la distribución de las utilidades está subordinada a
las siguientes condiciones:
· Que los estados financieros efectivamente las arrojen.

· Que la asamblea decrete el pago de dividendos.

· Que si hay pérdidas de ejercicio anteriores, el capital social sea restituido o


reducido, o bien, que sean absorbidas mediante su aplicación a otras partidas
del patrimonio.

· Que se separe como mínimo 5% de las utilidades para formar el fondo de


reserva, hasta que importe la quinta parte del capital social.

· Que si hubiere emitidas acciones de voto limitado, se les asigne el dividendo


preferente que les corresponde.

Conviene recordar que en la distribución de las utilidades las acciones


pagadoras únicamente participan en la proporción exhibida de su importe.
Por otro lado, si la sociedad sufrió pérdidas, los accionistas deben decidir
sobre el destino que deba dárseles, ya sea aplicándolas contra otras partidas
del patrimonio, ya sea ordenando su restitución o, ya sea dejándolas
pendientes de aplicar contra utilidades futuras.

La propia Ley General de Sociedades Mercantiles y los estatutos de la


sociedad determinan la competencia de otras asambleas ordinarias. Entre los
asuntos cuyo conocimiento y resolución le son reservados por la ley a las
asambleas ordinarias encontramos los siguientes:
· Decretar el pago de dividendos cuando no lo hubiere hecho la asamblea
anual.

· Revocar los nombramientos de administradores y comisarios.

· Nombrar gerentes y revocar su nombramiento.

· Remover a los administradores y comisarios y exigirles responsabilidades.

· Designar administradores y comisarios cuando falten por causa de


revocación, remoción, inhabilitación o muerte.

Por lo que toca a la competencia reservada estatutariamente a la asamblea


general ordinaria, en ella cabe comprender una gran variedad de asuntos cuya
determinación queda a la libre voluntad de los accionistas, por lo que
enumerarlos de forma casuística es prácticamente imposible.

Respecto a los quórumes de deliberación y votación de las asambleas


ordinarias, si por disposición legal o estatutaria, aquellos se elevan, la
asamblea será considerada como extraordinaria.

Los accionistas no solo deben abstenerse de participar en las deliberaciones


de las asambleas ordinarias que se ocupen del conocimiento de operaciones
en las que por cuenta propia o ajena, tengan interés contrario al de la
sociedad, sino también de emitir el voto correspondiente a sus acciones.
En las asambleas anuales ordinarias, los accionistas que además sean
administradores o comisarios tienen prohibido votar en las deliberaciones
relativas a la aprobación de los informes que deben presentar en ellas.
Las asambleas generales de accionistas son extraordinarias en razón de su
competencia o de los quórumes especiales de deliberación y resolución
exigidos por la ley o por el contrato social.
En términos generales, se puede afirmar que la asamblea extraordinaria es
competente para modificar todas las estipulaciones contenidas en la escritura
constitutiva de la sociedad, es decir, el contrato social y los estatutos.
En ciertas circunstancias, las resoluciones de las asambleas extraordinarias no
implican necesariamente una modificación de la escritura constitutiva. Tal
cosa sucede en los siguientes casos:
· En los de aumento y disminución del capital social variable, cuando las
sociedades hayan adoptado dicha modalidad.

· El de fusión por incorporación con otra sociedad de idéntico objeto social,


cuando la fusionante sea de capital variable y éste sea suficiente para emitir
las acciones derivadas de la fusión.

· El de amortización por la sociedad de sus propias acciones con utilidades


repartibles, cuando está prevista en el contrato social.

· El de emisión de obligaciones.

· En general, todos aquellos casos en los que estatutariamente se hayan


estipulado quórumes especiales para conocer y resolver asuntos que no
conllevan una modificación a la escritura constitutiva.

La facultad de modificar la escritura constitutiva que la Ley General de


Sociedades Mercantiles atribuye a la asamblea extraordinaria no es ni puede
ser a tal grado absoluta que su ejercicio conduzca a conculcar los derechos
inderogables que la ley confiere a los socios o a violar disposiciones de orden
público. Por consiguiente, la asamblea extraordinaria puede limitar o
modificar, pero no suprimir, entre otros, los siguientes derechos de los
accionistas:
· Voto.
· Participar en las utilidades.
· Transmitir las acciones.
· Igualdad de trato.
· Nombrar administradores y comisarios y revocar sus cargos.

Los asuntos que compete conocer a la asamblea extraordinaria son los


siguientes:
· Prórroga de la duración de la sociedad.

· Disolución anticipada de la sociedad

· Aumento o reducción del capital.

· Cambio de objeto de la sociedad.

· Cambio de nacionalidad de la sociedad.

· Transformación de la sociedad.

· Fusión con otra sociedad.

· Emisión de acciones privilegiadas.

· Amortización por la sociedad de sus propias acciones y emisión de acciones


de goce.

· Emisión de bonos.

· Cambio de denominación social.

· Cambio de domicilio.

· Adopción de la cláusula de exclusión de extranjeros por la de extranjería y


viceversa, inserción de la cláusula de extranjería por la de exclusión de
extranjeros.

· Modificación a las facultades de los administradores y comisarios, en cuanto


sean compatibles con la ley.
· Cambio de las fechas de apertura y cierre del ejercicio social.

· Modificación o limitación de los derechos derogables de los socios.

· Estipulación o derogación de quórumes especiales de deliberación y de


votación, tanto de las asambleas ordinarias, extraordinarias y especiales de
accionistas como de las juntas del consejo de administración.

· Modificación sobre la manera de administrar la sociedad.

Las asambleas especiales, a diferencia de las generales, no ameritan del


concurso de la totalidad de los accionistas, sino de una sola categoría de
ellos, es decir, de un grupo de accionistas a los que el contrato social confiere
derechos especiales.
El único caso de accionistas con derechos especiales que contempla la ley es
el de los tenedores de acciones preferentes, ya sean de voto pleno o de voto
limitado. Por consiguientes, la reunión de asambleas especiales está
reservada precisamente para esta clase de accionistas.
Con arreglo a lo dispuesto por el artículo 195, la única competencia que
atribuye la Ley General de Sociedades Mercantiles a las asambleas especiales
es la de aceptar previamente toda proposición de las otras categorías de
accionistas que pueda perjudicar a sus derechos.
La presidencia de las asambleas especiales debe recaer en el accionista que
designen los socios presentes. Por tanto, ni el administrador único ni el
consejo de administración están legitimados para asistir a las asambleas
especiales o para presidirlas.
Los quórumes de deliberación y votación de las asambleas especiales son los
mismos que se establecen para las asambleas extraordinarias, con la única
salvedad, de que las asambleas especiales el cómputo de los de los quórumes
se hace en relación con el número de acciones de la categoría de que se trate
y no en relación con el monto del capital social.
Son aplicables a la constitución de las asambleas especiales los mismos
requisitos de domicilio, de convocatoria, exhibición de las acciones, escrutinio
y representación que señala la ley para las asambleas generales.

Concluida la asamblea, ya sea especial o general, ordinaria o extraordinaria,


es obligatorio levantar una acta de ella que se asentará en el libro respectivo
que al efecto debe llevar la sociedad. Cuando por cualquier circunstancia no
pudiere asentarse el acta en libro se protocolizará ante notario. En todo caso,
las actas de las asambleas extraordinarias, además de ser asentadas en el
libro, debe protocolizarse ante notario e inscribirse en el Registro Público de
Comercio.
El acta es un documento que, como todos los documentos mercantiles, reviste
la importante peculiaridad de servir como medio de prueba no sólo para
efectos internos, sino también externos.
Tocante al contenido de las actas de asamblea, es indispensable hacer constar
en ellas el lugar, la hora y la fecha de la reunión, así como el nombre y la
fecha del periódico en que se haya publicado la convocatoria, pues todas
estas menciones sirven para probar que la asamblea fue convocada en tiempo
y celebrada en el domicilio de la sociedad. También debe hacerse constar el
escrutinio, para acreditar que se encontró reunido el quórum de asistencia
legal y estatutario.
Aunque no es necesario insertar en el acta la Orden del Día, es útil hacerlo
para referir los diversos acuerdos que se lleguen a tomar a la secuencia
establecida en aquella. Asimismo, es conveniente hacer constar si las
resoluciones fueron tomadas por unanimidad de votos o por mayoría y en
forma económica o nominal. En caso de que la votación se hiciere en forma
nominal, es necesario, además, hacer constar el nombre de los accionistas y
el número de acciones que cada uno de ellos representó en la votación y el
sentido en el que emitieron el voto.
No es preciso que en el acta se transcriban literalmente los acuerdos
tomados; pero si es necesario que se redacten en forma clara y precisa, de
manera que permitan conocer con certeza su sentido y contenido.
Las actas solo tendrán valor probatorio si se asientan en el libro respectivo y
si están firmadas por el presidente y el secretario de la asamblea y, en su
caso, por los comisarios que concurran. Las actas también podrán levantarse
en hojas sueltas, a condición de que sean debidamente foliadas y se empasten
dentro de los tres meses siguientes al cierre del ejercicio. Por supuesto, estas
actas sueltas, como se les llama, también deben estar firmadas por el
presidente y el secretario de la asamblea y por el o los comisarios.

Nulidad de las resoluciones de la asamblea. El voto es un acto jurídico


unilateral mediante el cual el accionista declara su voluntad en el sentido de
que la sociedad ejecute o se abstenga de cumplir los asuntos deliberados por
la asamblea[7].

Para que el voto sea válido se requiere:


· Capacidad del votante.
· Ausencia de vicios del consentimiento.
· Licitud en el objeto o en el motivo o fin determinante.
· Apego a las leyes de orden público y de las buenas costumbres.

Además, la validez del voto exige que quien lo emita esté legitimado para
hacerlo, es decir, que sea el auténtico titular de las acciones o su
representante legalmente nombrado, y que la libertad de emitirlo no se
encuentre restringida convencionalmente.
De lo expuesto se deduce que el voto puede estar viciado de nulidad relativa
o absoluta. Estará viciado de nulidad relativa en los casos de incapacidad o de
vicios del consentimiento del votante y en el de defectos en la
representación, porque en todos estos supuestos cabe la confirmación o
ratificación del acto. En los restantes casos, o sea los de ilicitud en el objeto
o en el motivo o fin determinante y en los de infracción a leyes de orden
público o a las buenas costumbres, la nulidad será absoluta.
Por lo que se refiere a la falta de legitimación del votante, es evidente que se
trata, más que de una nulidad, de un caso de inexistencia del voto.

Serán nulas las asambleas ilegalmente convocadas o reunidas, es decir,


aquéllas:
· Que no sean debidamente convocadas.

· Que se celebren fuera del domicilio social sin causa justificada o sin el
consentimiento de todos los socios.

· Que no reúnan los quórumes de asistencia exigidos imperativamente por la


ley o por el contrato social.

La nulidad de las asambleas es de carácter absoluto e implica la nulidad de

[
todas las resoluciones que en ella se llegaren a adoptar. De esta nulidad
puede prevalerse cualquier accionista, sin importar que sea titular de una sola
acción. No obstante, por excepción, no estarán viciadas de nulidad absoluta
las asambleas que se celebran fuera del domicilio social cuando así lo
consientan todos los socios.

La nulidad absoluta de los acuerdos se origina:


· Cuando son contrarios a las leyes de orden público o a las buenas
costumbres.

· Cuando su objeto, su motivo, su fin determinante o su condición son ilícitos.

· Cuando violen los derechos inderogables de los accionistas establecidos en la


ley, como el de preferencia para suscribir las nuevas acciones que se emitan
con motivo de los aumentos de capital social o el de que sus acciones sean
amortizadas por sorteo en el caso de reducción del capital social, etc.

· Cuando alguno o algunos de los votos están viciados de nulidad absoluta y la


resolución, deducidos los votos nulos, se adopta sin alcanzar los quórumes
legales o estatutarios de votación. En este supuesto la invalidez proviene de
la circunstancia de que los votos viciados de nulidad absoluta no son
convalidables y del hecho de que no se reúne el quórum de votación
imperativamente establecido por la ley o por los estatutos.

· Cuando se excluya a uno o más socios de participar en las ganancias o de


reportar las pérdidas.

· Cuando se decrete el pago de dividendos cuando no sea procedente de


acuerdo a la ley.

· Cuando sean contrarios a la constitución de la reserva legal.

· Cuando se adopten sin observar los quórumes de votación establecidos por la


ley.

· Cuando se adopten infringiendo la prohibición que marca la ley.


· Cuando se tomen en ejecución de pactos que restrinjan la libertad de voto
de los accionistas.

· Cuando se adopten por una asamblea ordinaria respecto de asuntos que no


son de su competencia.

· Cuando se emitan acciones bajo la par o antes de que las precedentes hayan
sido íntegramente pagadas.

En virtud de que la sociedad carece de voluntad propia, la nulidad relativa de


los votos, por causa de incapacidad o de vicios del consentimiento de los
votantes, puede ocasionar la nulidad relativa de los acuerdos de asamblea,
puesto que esos vicios en la declaración de la voluntad son convalidables, o
bien la nulidad absoluta, cuando los votos anulados son decisivos para
alcanzar los quórumes legales y estatutarios de la votación.
La omisión de asentar las actas de asamblea en el libro respectivo vicia de
nulidad relativa los acuerdos de asamblea, por falta de forma, aunque éstos
hayan sido válidamente adoptados.
De la misma manera, la falta de protocolización de las actas de las asambleas
extraordinarias vicia de nulidad relativa los acuerdos de asamblea, habida
cuenta de que la ley exige que se reduzcan a escritura pública.

10.7 ADMINISTRADORES

La Ley General de Sociedades Mercantiles establece en su artículo 142 que la


administración de la sociedad puede ser encargada a un órgano unitario, es
decir, a una sola persona, la que recibe el nombre de administrador o
administrador único, o bien, a un órgano colegiado, denominado consejo de
administración, el cual se integra con dos o más personas llamadas
consejeros.
La función de gestión de los negocios sociales, o sea, la administración en
estricto sentido, comprende las facultades de decidir y ordenar la ejecución
de las actividades que constituyen el objeto social. Esta función atiende a la
vida interna de la sociedad por lo que, en principio, no afecta a la esfera
jurídica de terceros por más que éstos puedan eventualmente conocer el
alcance y contenido de ella.
La gestión de los negocios sociales es privativa de los administradores y solo
puede ser limitadamente delegada en gerentes, en los casos y circunstancias
previstos por la Ley.

Representación. La función de representación, es decir, la facultad de obrar


en nombre e interés de la sociedad, atiende a la vida externa de la compañía
y, en consecuencia, incide en la esfera jurídica de terceros a quienes está
destinada.
Es incuestionable que cuando la administración está confiada a un
administrador único, a éste compete la función de usar la firma social. Pero
cuando el órgano encargado de la administración es un consejo, la Ley
General de Sociedades Mercantiles nos ofrece dos soluciones para determinar
a quién corresponde el ejercicio de la facultad de representación:
· La que establece que la firma social pertenece a el o los consejeros
designados en la escritura constitutiva.

· La que estatuye que la representación corresponde a un consejero delegado


nombrado al efecto por el consejo o, a falta de designación especial, al
presidente del propio consejo.

Número de Administradores. La ley no establece un límite máximo al número


de administradores que pueden integrar el consejo de administración, lo
mismo que en precisar si tal número debe ser par o impar.
En la práctica, suele designarse un número impar de consejeros, que por lo
general no excede de cinco, con el propósito de evitar empates en la votación
y dificultades en la integración de los quórumes de asistencia y votación.

Carácter Jurídico de los Administradores. La legislación mexicana atribuye a


los administradores el carácter de mandatarios y el de representantes legales
de la sociedad. En consecuencia, para precisar el carácter jurídico de los
administradores, es necesario tener en cuenta que los negocios que los
vinculan con la sociedad pueden ser de administración y de representación, si
bien en los casos del administrador único y del consejero delegado ambos
negocios se reúnen en uno solo.
A diferencia de otros ordenamientos, la Ley General de Sociedades
Mercantiles no establece un límite a la duración del cargo de administrador.

Por disposición legal, el nombramiento de administrador es libremente


revocable, con causa o sin ella. Por tanto, en la Sociedad Anónima no es lícito
estipular la inamovilidad de los administradores.
La ley llama remoción a los únicos casos de revocación con causa que
contempla. Tales casos son el de responsabilidad y el de falta de presentación
oportuna del informe anual. En ambas hipótesis se presume que la remoción
no implica responsabilidad alguna para la sociedad.

Siendo la Sociedad Anónima una sociedad de capitales por excelencia, no es


de extrañar que la ley estipule que la administración puede ser confiada a los
socios o a personas extrañas a la sociedad. Por consiguiente, a diferencia de
lo que ocurre en las demás sociedades mercantiles, en la Sociedad Anónima
los accionistas no tienen derecho de separación cuando el o los
nombramientos de administradores recaen en personas extrañas a la sociedad.
La posibilidad de encargar la administración de la sociedad a terceros no
socios ofrece la ventaja de poner en manos de expertos, la gestión de los
negocios sociales, en especial en aquellos casos en los cuales los accionistas
carecen de experiencia comercial o en los que sólo tienen interés en
participar como simples inversionistas.

Nombramiento de Administradores. Para poder desempeñar el cargo, los


administradores, sean socios o personas extrañas a la sociedad, deben reunir
los siguientes requisitos:
· Tener capacidad para ejercer el comercio.

· Ser personas físicas.

· Prestar la garantía que determinen los estatutos o la asamblea para asegurar


las responsabilidades que pudieran contraer en el ejercicio de las funciones.

La facultad de nombrar administradores corresponde a los accionistas quienes


la ejercen al momento de constituir la sociedad o, posteriormente, reunidos
en asamblea. Sin embargo, en circunstancias excepcionales, los comisarios
pueden designar administradores con carácter provisional.
La escritura constitutiva de toda sociedad debe contener el nombramiento de
los administradores y la designación de los que hayan de llevar la firma social.
Debe hacerse constar en la escritura constitutiva la manera en que haya de
administrarse la sociedad, lo cual significa que debe estipularse en los
estatutos, si la sociedad será administrada por un administrador único o por
un consejo de administración.
Corresponde a la asamblea ordinaria hacer nuevos nombramientos, cuando los
administradores designados en el contrato social, por cualquier causa, cesen
en el desempeño de sus funciones. La asamblea ordinaria puede reunirse en
cualquier tiempo, toda vez que no es obligatorio que la designación se haga
por la asamblea anual.
La Ley General de Sociedades Mercantiles no prevé la posibilidad de que las
vacantes temporales o definitivas de los administradores sean cubiertas por
suplentes. Empero, gracias al principio de autonomía de la voluntad
consagrado en el derecho común, nada impide que en los estatutos de la
sociedad se estipule la ocupación de las vacantes mediante la designación de
administradores únicos o de consejeros suplentes.

Conclusión del Cargo. Las causas de conclusión del encargo de administrador


son las siguientes:
· Revocación del nombramiento.
· Inhabilitación para ejercer el comercio.
· Muerte.
· Renuncia.
· Responsabilidad.
· Transcurso del plazo.
· Disolución de la sociedad.
· Quiebra y suspensión de pagos de la sociedad.
· Fusión.
· Inasistencia reiterada a las juntas de consejo.
· Conflicto de intereses.

Atribuciones. Las atribuciones de los administradores son las siguientes:


· Dar exacto cumplimiento de los acuerdos de las asambleas de accionistas, en
el concepto de que no están obligados a cumplir las resoluciones ilegales.

· Convocar a asamblea de accionistas.

· Redactar y autorizar con su firma las actas de asamblea y de consejo que se


asienten en los libros respectivos.

· Hacer las anotaciones respectivas en el libro de registro de acciones y, de


facilitar a los socios y a terceros la inspección del mismo.

· Suscribir los títulos de las acciones y, en su caso, de los certificados


provisionales.

· Solicitar la declaración de quiebra o, en su caso, la suspensión de pagos.

· Ejecutar las resoluciones de la asamblea cuando ésta no hubiere designado


delegados especiales.

· Nombrar uno o varios gerentes generales o especiales.

Las atribuciones de los administradores no son absolutas, pues la facultad de


éstos para realizar todas las operaciones inherentes al objeto social,
encuentran su límite en las disposiciones legales y estatutarias.
Los administradores no están facultados para conocer y resolver de los asuntos
que la Ley General de Sociedades Mercantiles confía a las asambleas
generales, ordinarias o extraordinarias, y especiales de accionistas.
Los administradores tienen un deber general de buena gestión; esto es, que
son responsables en lo que concierne a la gestión de los negocios sociales y a
la representación de la sociedad.
La buena gestión de los negocios sociales consiste, en primer lugar, en actuar
conforme a las instrucciones generales que se establezcan en el contrato
social y, en segundo lugar, con apego a las instrucciones que dicten las
asambleas de accionistas, sin que en ambos casos puedan proceder contra
ellas.
En lo no previsto y prescrito expresamente por el contrato o por la asamblea,
los administradores estarán autorizados para actuar a su arbitrio, conforme lo
que la prudencia les dicte y cuidando el negocio como propio.

Obligaciones Concretas. Adicionalmente al deber general de buena gestión de


los negocios sociales y de buena representación, la Ley General de Sociedades
Mercantiles impone a los administradores otras obligaciones concretas, entre
las que se encuentran las siguientes:
· Procurar la existencia y mantenimiento de los sistemas de contabilidad,
control registro, archivo o información que previene la Ley General de
Sociedades Mercantiles.

· Guardar y custodiar los libros y documentos de la sociedad.

· Comprobar la realidad de las aportaciones hechas por los socios.

· Cumplir con los requisitos legales y estatutarios establecidos con respecto a


la distribución de dividendos.

· Constituir el fondo de reserva legal.

· Preparar el informe anual.

· Convocar a la asamblea ordinaria anual de accionistas, dentro de los cuatro


meses siguientes a la clausura del ejercicio social.

· Convocar a asamblea de accionistas.

· Conservar en depósito las acciones pagadas mediante aportaciones en


especie durante el plazo legal.

· Expedir oportunamente los títulos representativos de las acciones, cuando


tal obligación no hubiere sido confiada a un delegado de la asamblea.

· Proporcionar a los comisarios una información mensual que incluya por lo


menos un estado de situación financiera y un estado de resultados.

· Rendir cuentas cuando lo pida la mayoría de los socios, aún cuando no sea la
época fijada por la Ley General de Sociedades Mercantiles o por el contrato
social.

Prohibiciones. Directa o indirectamente, la Ley General de Sociedades


Mercantiles impone a los administradores, entre otras, las siguientes
prohibiciones:
· Autorizar la adquisición de acciones de la propia sociedad.

· Hacer préstamos o anticipos sobre las acciones de la propia sociedad.

· Participar en las deliberaciones y resoluciones de aquellos asuntos en los que


tenga un interés opuesto al de la sociedad.

· Autorizar el reparto de dividendos con cargo a la reserva legal.

· Iniciar nuevas operaciones con posterioridad a la disolución de la sociedad.

· Votar en las deliberaciones de las asambleas relativas a la aprobación del


informe anual.

· Delegar el cargo.

· Adquirir para sí o para otro lo que se le hubiere ordenado enajenar, o, de


vender lo que se le haya ordenado comprar.

· Contrariar o entorpecer las gestiones de los otros administradores.

Constitución del Consejo de Administración. La constitución del consejo de


administración, como la de la asamblea, está sujeta a ciertos requisitos de
convocatoria, de tiempo y de lugar de reunión y de integración de los
quórumes de asistencia legales y estatutarios.
La Ley General de Sociedades Mercantiles es omisa en lo que se refiere a
determinar a quién corresponde convocar a las juntas de consejo y la forma
en que debe hacerse la convocatoria. Estatutariamente, por lo general, se
concede esta facultad al presidente del consejo o, en su defecto, a dos o más
consejeros, a quienes se autoriza a convocar mediante simple escrito dirigido
a los restantes administradores.
La Ley General de Sociedades Mercantiles concede a los accionistas absoluta
libertad para determinar el lugar de reunión del consejo. La falta de pacto del
lugar de reunión hace presumir que el consejo deberá constituirse en las
oficinas sociales o en el domicilio social o, al menos, en el lugar en el que la
sociedad tenga el principal asiento de sus negocios.
El quórum de asistencia a las juntas de consejo se integra, por lo menos, con
la mitad de sus miembros.
En cuanto al quórum de votación,

las resoluciones del consejo serán validadas cuando sean tomadas por la
mayoría de los presentes.
La Ley General de Sociedades Mercantiles confiere imperativamente al
presidente del consejo el privilegio de decidir las deliberaciones con voto de
calidad.
En la reunión de consejo, el voto debe emitirse oralmente en presencia de los
administradores que concurran a las juntas de consejo, habida cuenta de que
la validez de las deliberaciones y acuerdos de éste órgano exige la
constitución de una junta a la que deben asistir, por lo menos, la mitad de sus
miembros y en la que las resoluciones se toman por la mayoría de los
presentes.
En las actas de las juntas del consejo de administración solo se expresará: la
fecha, nombre de los asistentes y relación de los acuerdos aprobados.
La ejecución de los acuerdos del consejo corresponde a los administradores
designados en el contrato social, o bien, a los consejeros especialmente
designados por el consejo al efecto. A falta de unos y otros, la representación
recaerá en el presidente del consejo.

Gerentes. La Ley General de Sociedades Mercantiles autoriza al administrador


único y al consejo de administración a delegar parte de sus funciones en uno o
varios gerentes generales o especiales, sean o no accionistas de la sociedad.
La designación de gerentes por lo común obedece a dos razones: la de auxiliar
al administrador único o al consejo y, la de dar continuidad a las funciones de
administración y representación cuando éstas han sido confiadas a un órgano
transitorio; esto es, a un consejo que actúa discontinuamente.
El nombramiento de gerentes corresponde a la asamblea ordinaria de
accionistas, al administrador único y al consejo de administración.
En virtud de que entre los gerentes y la sociedad se interponen el
administrador único o el consejo, debe estimarse que aquellos son órganos de
la administración subordinados a éstos, aun en el caso en que hayan sido
nombrados por la asamblea. Por esta razón suele llamarse a los gerentes
órganos secundarios o mediatos de la administración.
En la práctica suele designarse un solo gerente general y varios gerentes
especiales que tienen a su cargo un departamento o una sucursal de la
sociedad. Desde luego, las atribuciones de los gerentes generales son más
amplias que las de los especiales.
Los nombramientos de gerentes hechos por la asamblea no pueden ser
revocados por el administrador único o por el consejo, y, que los gerentes
nombrados por éstos si pueden ser removidos por la asamblea en su carácter
de órgano supremo de la sociedad.
Los gerentes tendrán las facultades limitadas que expresamente se les
confieran en el contrato social o en el acto de su nombramiento.
En virtud de que los gerentes también son administradores y que la Ley
General de Sociedades Mercantiles no establece distinción alguna entre los
conceptos de órgano principal y órgano secundario de la administración, es
pertinente considerarlos incluidos en dicho precepto y, en consecuencia,
imputarles el deber general de buena gestión y representación que la ley
impone al administrador único y a los consejeros.
Dado que los gerentes tienen el carácter de administradores, corresponde a la
asamblea de accionistas determinar sus emolumentos.
El desempeño del cargo de gerente concluye por las mismas causas que el de
los administradores. En virtud de que el puesto no es esencial para la marcha
de la sociedad, la Ley General de Sociedades Mercantiles no confiere a los
comisarios la facultad de designar provisionalmente gerentes cuando éstos
falten por cualquier causa.

Responsabilidad. El administrador único, los consejeros y los gerentes tienen


la obligación de reparar los daños y perjuicios que causen a la sociedad como
consecuencia de los actos dolosos, ilícitos y culposos que ejecuten en contra
de la ley y del contrato social en el desempeño de sus funciones. Esta
obligación es la que se conoce como responsabilidad, la cual, atendiendo a lo
anterior, puede ser de tres tipos:
· Responsabilidad por actos dolosos.- Se comprende tanto aquellos de índole
criminal (fraude, abuso de confianza, administración fraudulenta) como los de
naturaleza civil (dolo, mala fe y abuso de la firma social en interés propio).

· Responsabilidad por actos ilícitos.- Los actos ilícitos, por definición legal,
son aquellos que contravienen las leyes de orden público y las buenas
costumbres. En esta categoría, se incluyen todos aquellos actos que
constituyen una infracción a la mayor parte de los poderes-deberes de los
administradores y a todas las obligaciones que la ley y los estatutos les
imponen.

· Responsabilidad por actos culposos.- Cuando los administradores actúan


contraviniendo las instrucciones recibidas de forma imprudente o negligente
deberán responder por su culpa.

Los administradores responden de sus actos, frente a la sociedad o frente a


terceros, de forma individual (en el caso del administrador único o el gerente)
o solidaria (cuando se trata del consejo de administración), ya sea en razón
de su número o en razón de las funciones que desempeñan[8].

Los administradores no solo responden frente a terceros y frente a los socios


por los actos ilícitos de naturaleza civil en que incurran, sino que también
responden de los actos criminales que cometan en nombre de la sociedad, por
la sencilla razón de que si se imputaran a ésta se violaría el principio de
derecho penal que exige la identidad del delincuente y el condenado;
identidad que en la especie no se produce por ser la sociedad una persona
jurídica diversa.

10.8 COMISARIOS

La escasa participación de los socios en la administración de los negocios


sociales o, su ignorancia en el complejo arte del comercio y en la no menos
complicada interpretación de los estados financieros, han motivado la
necesidad de crear un órgano encargado de vigilar la gestión de los negocios

[
sociales encomendada a los administradores, al cual se plica el nombre de
COMISARIO.
El artículo 164 de la Ley General de Sociedades Mercantiles señala que la
vigilancia de la sociedad anónima estará a cargo de uno o varios comisarios,
temporales y revocables, quienes pueden ser socios o personas extrañas a la
sociedad.

Función de Vigilancia. Los comisarios ejercen únicamente la función de


vigilancia, puesto que, de forma indirecta, les impone la prohibición de
inmixtión en la gestión de los negocios sociales y en ningún caso tienen el
derecho de vetar los acuerdos del consejo.
La función de vigilancia no se concreta solo al examen de los estados
financieros y libros de la sociedad, sino que comprende la de vigilar
ilimitadamente las operaciones sociales; esto es, la de exigir a los
administradores información referente a los aspectos financieros, económicos,
jurídicos, etc., de las operaciones aprobadas por éstos (art. 166, frac. IX,
LGSM).

Socios o Personas Extrañas. La circunstancia de que los comisarios puedan ser


personas extrañas no dimana de la naturaleza de sociedad de capitales de la
Sociedad Anónima, sino la necesidad de confiar a alguien, versado en el arte
del comercio y de la interpretación y análisis de los estados financieros, el
cuidado de las operaciones de la sociedad, en especial cuando los accionistas
no son peritos en tales menesteres.

Permanencia del Encargo. El cargo de comisario se ejerce permanentemente


porque, por disposición legal, pueden vigilar ilimitadamente y en cualquier
tiempo, las operaciones de la sociedad (art. 166, LGSM).
El derecho que la Ley General de Sociedades Mercantiles otorga a los
comisarios de vigilar de forma permanente la gestión de los negocios sociales,
es correlativo de la obligación que tienen los administradores de informarles
respecto de ellas.

Temporalidad del Encargo. La Ley General de Sociedades Mercantiles es omisa


en cuanto a la duración del encargo de comisario. En consecuencia, es lícito
estipular en el contrato social que el puesto se desempeñará por tiempo
determinado o indeterminado y que, en su caso, los comisarios podrán ser
reelectos.
En el caso de que los comisarios hayan sido designados por tiempo
determinado, estarán obligados a continuar en el desempeño de sus funciones
mientras no se hagan nuevos nombramientos y los nombrados no tomen
posesión de sus cargos (arts. 154 y 171, LGSM).

Revocavilidad del Nombramiento. El nombramiento de los comisarios, como el


de los administradores, es libremente revocable, con causa y sin causa. Los
dos únicos casos de revocación con causa expresamente establecido por la Ley
General de Sociedades Mercantiles son los que se refieren a la remoción de los
comisarios, por omisión de denunciar a la asamblea las irregularidades en que
hubieren incurrido los que los precedieron (art. 160, LGSM). Y por no
presentar oportunamente a la asamblea anual el informe anual.

Independencia del Cargo. Los comisarios, precisamente por ser los órganos de
vigilancia de la sociedad, tienen el poder-atribución de velar por los intereses
de la sociedad y de los socios, frente a los órganos de administración.

Órgano Individual. Aun cuando los comisarios sean dos o más, el ejercicio del
encargo es individual porque, en primer lugar, la Ley General de Sociedades
Mercantiles declara expresamente que son individualmente responsables ante
la sociedad (art. 169, LGSM) y, porque, en segundo término, no establece que
deban actuar como un consejo o comité de vigilancia; esto es, que deban
desempeñar sus funciones como un órgano colegiado en el cual las
resoluciones se toman por mayoría de votos[9].

Requisitos para Desempeñar el Cargo. La Ley General de Sociedades


Mercantiles establece los siguientes requisitos para desempeñar el cargo de
comisarios:
· No estar inhabilitado para ejercer el comercio.
· Ser persona física.
· No ser empleado de la sociedad, ni de la controladora o subsidiaria de la
sociedad.
· No tener una relación de parentesco con los administradores.

[
· Prestar garantía para asegurar las responsabilidades que pudieran contraer
en el desempeño de su encargo.

Nombramiento de los Comisarios. La Ley General de Sociedades Mercantiles


también ha adoptado el sistema de cooptación para la designación de
comisarios, motivo por el cual sólo pueden ser designados por los accionistas,
sin que en este caso tenga cabida la designación provisional extraordinaria. En
consecuencia, los comisarios son designados en la escritura constitutiva o por
la asamblea ordinaria, teniendo en cuenta el derecho de las minorías para
nombrar uno o varios de ellos.

Conclusión del Cargo. La Ley General de Sociedades Mercantiles no señala, de


forma directa, causa alguna de conclusión del encargo de comisario. Sin
embargo, mediante una simple operación lógica se infiere que son causas de
terminación del mismo las siguientes:
· Revocación del nombramiento.
· Muerte.
· Renuncia.
· Responsabilidad.
· Transcurso del plazo.
· Incurrir en cualquiera de las causa de incompatibilidad previstas como
requisitos para ser comisario.
· Fusión de la sociedad.

Atribuciones. La Ley General de Sociedades Mercantiles confiere a los


comisarios una variada gama de atribuciones que brindan el debido soporte
jurídico a sus funciones de vigilancia. Tales atribuciones tienen tanto el
carácter de facultades como el de obligaciones, razón por lo que la doctrina
también las llama poderes-deberes, como en el caso de los administradores.
El artículo 166 de la Ley General de Sociedades Mercantiles atribuye a los
comisarios las siguientes facultades y obligaciones:
· Cerciorarse de la constitución y subsistencia de las garantías que deben
prestar los administradores y comisarios, dando cuenta sin demora de
cualquier irregularidad a la asamblea general de accionistas.

· Exigir a los administradores una información mensual que incluya por lo


menos, un estado de situación financiera (balance) y un estado de resultados
(estado de pérdidas y ganancias).

· Realizar un examen de las operaciones, la documentación, los registros y


demás evidencias comprobatorias, en el grado y extensión que sean
necesarios para efectuar la vigilancia de las operaciones que la ley les impone
y para poder rendir a la asamblea anual fundadamente su dictamen.

· Rendir anualmente a la asamblea general ordinaria de accionistas un


informe respecto a la veracidad, suficiencia y razonabilidad de la información
presentada por el consejo de administración a la propia asamblea de
accionistas; en el concepto de que tal dictamen deberá incluir por lo menos:
o La opinión del comisario respecto a sí las políticas y criterios contables y de
información seguidos por la sociedad son adecuados y suficientes, teniendo en
consideración las circunstancias particulares de la sociedad.

o La opinión del comisario acerca de sí esas políticas y criterios han sido


aplicados congruentemente en la información presentada por los
administradores.

o La opinión del comisario en cuanto a sí, como consecuencia de los anterior,


la información presentada por los administradores refleja de forma veraz y
suficiente la situación financiera y los resultados de la sociedad.

· Hacer que se inserten en la orden del día de las sesiones del consejo de
administración y de las asambleas de accionistas, los puntos que crean
pertinentes.

· Convocar a asambleas ordinarias y extraordinarias de accionistas, en caso de


omisión de los administradores, o en cualquier otro en que lo juzguen
conveniente.

· Asistir con voz, pero sin voto, a las asambleas de accionistas.

· En general, vigilar ilimitadamente y en cualquier tiempo las operaciones de


la sociedad.
· Continuar en el desempeño de sus funciones mientras no se hagan nuevos
nombramientos de comisarios, y los nombrados no tomen posesión de sus
cargos.

· Denunciar a la asamblea las irregularidades en que hubieren incurrido


quienes los precedieron en el desempeño de sus funciones.

· Autorizar con su firma las actas de las asambleas a las que concurran.

· Derecho a percibir emolumentos.

Los comisarios deben ejercitar las facultades y cumplir las obligaciones que
les atribuye la Ley General de Sociedades Mercantiles por iniciativa propia,
pero sin perjuicio de hacerlo también como consecuencia de las denuncias
que les hagan los accionistas, respecto de los hechos irregulares de los
administradores, en cuyo caso deberán mencionar tales denuncias en sus
informes a la asamblea general de socios, y formular acerca de ellas las
consideraciones y propuestas que estimen pertinentes (art. 167, LGSM).

Prohibiciones. La Ley General de Sociedades Mercantiles establece, directa o


indirectamente las siguientes prohibiciones:
· De votar en las deliberaciones de las asambleas anuales relativas a la
aprobación del dictamen que deben rendir ante ellas o que versen sobre su
responsabilidad (art. 197, LGSM). Desde luego, esta prohibición parte del
supuesto de que él o los comisarios son accionistas de la sociedad, pues si no
lo fueran no tendrían derecho a participar en dichas deliberaciones.

· De resolver en la gestión de negocios sociales. En este supuesto se trata de


una prohibición de inmixtión en la administración de la sociedad, que se
deduce de que los comisarios tienen el derecho de asistir con voz, pero sin
voto, a todas las juntas del consejo de administración.

· De intervenir en cualquier operación en la que tuvieran un interés opuesto al


de la sociedad (art. 170, LGSM).
· De delegar el desempeño de sus funciones, ya que los comisarios tienen una
responsabilidad individual.

Responsabilidad. Los comisarios, lo mismo que los administradores, son


responsables de la comisión de actos dolosos, ilícitos y culposos. Por lo
general, la responsabilidad de los comisarios es individual e interna y, por
excepción, solidaria y externa.

SOCIEDAD EN COMANDITA POR ACCIONES


Capítulo XI
SOCIEDAD EN COMANDITA POR ACCIONES

Competencias:
1.- Conocer el campo las características de una Sociedad en Comandita por
Acciones.
2.- Identificar los derechos y obligaciones de los socioes en una Sociedad en
Comandita por Acciones.
3.- Reconocer cada uno de los órganos de la Sociedad en Comandita por
Acciones; así como sus funciones.
4.- Conocer las causas por las que se disuelve una Sociedad en Comandita por
Acciones.
5.- Conocer lo que sucede cuando una Sociedad en Comandita por Acciones
entra en quiebra.

Contenido:
11.1 Definición
11.2 Derechos y Obligaciones de los Socios.
11.3 Órganos de la Sociedad.
11.4 Disolución y Liquidación de la Sociedad.
11.5 Quiebra
11.6 Cuestionario de Autoevaluación.

11.1 DEFINICIÓN
La Sociedad en Comandita por Acciones es una sociedad mercantil de capital
fundacional que existe bajo una razón o una denominación social y se
compone de uno o varios socios comanditados que responden de manera
subsidiaria, ilimitada y solidariamente, de las obligaciones sociales, y de uno
o varios comanditarios que únicamente están obligados al pago de sus
acciones.
Cabe señalar que a la Sociedad en Comandita por Acciones le son aplicables
tanto las reglas relativas a la sociedad anónima, como algunas reglas de las
sociedades en nombre colectivo y en comandita simple.

Sociedad Mercantil. La Sociedad en Comandita por Acciones es una sociedad


mercantil por declaración expresa de la Ley General de Sociedades
Mercantiles, a la que son aplicables todos los conceptos generales de las
demás sociedades mercantiles.
La Sociedad en Comandita por Acciones no es una modalidad de la sociedad
en comandita simple, ni tampoco de la sociedad anónima, sino una especie
nueva que incorpora elementos de una y de la otra.

Capital Fundacional. La constitución de la Sociedad en Comandita por


Acciones está sujeta a las reglas relativas a la sociedad anónima (art. 208,
LGSM). En consecuencia, debemos concluir que se trata de una sociedad de
capital fundacional; es decir, de una sociedad cuyo capital social no debe ser
menor a cincuenta mil pesos y debe estar íntegramente suscritos y cuyas
acciones deben estar exhibidas en 20%, sin son pagaderas en numerario, o en
su totalidad, si son pagaderas con bienes distintos del numerario.

Razón o Denominación Social. La Sociedad en Comandita por Acciones puede


existir bajo una razón social que se formará con los nombres de uno o más
socios comanditados, seguidos por las palabras y compañía u otras
equivalentes, cuando en ellas no figuren los de todos (art. 210, LGSM).

Responsabilidad Desigual de los Socios. Como se infiere de la propia definición


legal, la responsabilidad de los socios es desigual, ya que los comanditados
responden de las obligaciones sociales subsidiaria, ilimitada y solidariamente,
en tanto que los comanditarios solo responden por el pago de sus
aportaciones.
Capital Social en Acciones. El capital de la Sociedad en Comandita por
Acciones, se divide en esa clase de títulos de valor (acciones), cuyas
características son idénticas a las de las acciones de la anónima.

11.2 DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LOS SOCIOS

Derechos y Obligaciones. Los socios de la Sociedad en Comandita por Acciones


gozan de los mismos derechos y reportan iguales obligaciones que los
accionistas de la anónima.
En virtud de que la administración de la sociedad está reservada por la Ley
General de Sociedades Mercantiles a los comanditados, los comanditarios no
tienen derecho a participar directamente en la gestión de los negocios
sociales, ni aun con el carácter de apoderados de los administradores.

Prohibiciones. Los comanditarios no pueden participar en la gestión de los


negocios sociales porque la Ley General de Sociedades Mercantiles les impone
expresamente la prohibición de inmixtión (art. 54 y 211, LGSM). La
contravención a esta prohibición obliga solidariamente a los socios
comanditarios para con los terceros, por todas las operaciones de la sociedad
en que hayan tomado parte y aun por las operaciones en que no hayan
tomado, si habitualmente han administrado los negocios de la sociedad (art.
55, LGSM).

11.3 ÓRGANOS DE LA SOCIEDAD

Los órganos de la Sociedad en Comandita por Acciones son exactamente los


mismos que los de la sociedad anónima, es decir: la asamblea de accionistas,
los administradores y los comisarios.

11.4 DISOLUCIÓN Y LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD

Disolución. Las Sociedades en Comandita por Acciones se disuelven por las


mismas causas que las sociedades anónimas; pero, además, por causa de
muerte, incapacidad, exclusión o retiro de uno de los socios comanditados o
porque el contrato social se rescinda respecto a uno de ellos (arts. 230 y 231,
LGSM). Sin embargo, la sociedad no se disolverá por causa de muerte de él o
los socios comanditados si en el contrato social se pacta que la sociedad
continúe con sus herederos (arts. 32 y 211, LGSM).

Liquidación. La liquidación de la Sociedad en Comandita por Acciones está


sujeta a las reglas de liquidación de la sociedad anónima, especialmente en lo
que corresponde a la distribución del haber social (art. 247, LGSM).

11.5 QUIEBRA

De los Socios. La quiebra de los socios comanditados motiva la rescisión del


contrato social respecto del fallido (art. 50, LGSM), lo cual puede motivar la
disolución y liquidación de la sociedad por causa de que el número de
accionistas llegue a ser inferior a dos.
Por tener estatus de socios capitalistas, la quiebra de los comanditarios no es
causa de rescisión del contrato social respecto de ellos, porque no le son
aplicables las disposiciones del artículo 50.

De la Sociedad. La quiebra de la sociedad determina que los accionistas


comanditados sean considerados, para todos los efectos legales quebrados,
habida cuenta que son ilimitadamente responsables de las obligaciones
sociales.
Por lo que se refiere a los accionistas comanditarios, la quiebra de la sociedad
no conlleva la quiebra de éstos, quienes en todo caso solo se verán afectados
hasta por el importe de sus aportaciones.

domingo, enero 01, 2006

XXXVI.- FIDEICOMISO
36.1 DEFINICIÓN

De acuerdo al artículo 381 de la Ley General de


Títulos y Operaciones de Crédito, el fideicomiso es un
contrato por virtud del cual, el fideicomitente
transmite a una institución fiduciaria la propiedad o la
titularidad de uno o más bienes o derechos, según sea
el caso, para ser destinados a fines lícitos y
determinados, encomendando la realización de dichos
fines a la propia institución fiduciaria.

Esta definición nos muestra que las características


principales de un fideicomiso son:
· Consiste en el desprendimiento y afectación de
parte de un patrimonio, ala realización de un fin.

· En consecuencia implica, una transmisión real de los


bienes afectados.

· El fin perseguido debe ser lícito y determinado.

· La realización del fin no queda a cargo de aquel que


se despendió de los bienes, sino de aquel a quien se
transmitieron, en todo caso una institución fiduciaria.

· La obtención de tal fin podrá o no tener un


destinatario específico, que en la materia se
denomina fideicomisario.

36.2 TIPOS

Los sitintos tipos de fideicomiso se pueden clasificar


de la siguiente manera:

· Fideicomisos de Garantía

§ Créditos
· Valores de Renta Fija o Variable
· Inmuebles
· Efectivo
· Otros

§ Depósitos

· Fideicomisos de Administración

§ Créditos
· Valores de Renta Fija o Variable
· Inmuebles
· Efectivo
· Otros

§ Testamentarías

§ En Mandato
· Tesorería. Pago de dividendos, modificaciones de
capital, libros sociales, etc.
· De Representación Común. Emisión de obligaciones,
de certificados de participación, etc.

§ Beneficencia o Asistencia Social.

· Fideicomisos de Inversión

§ De Crédito
· A Insituciones de Crédito
· A Actividades Empresariales y Empresas Privadas

§ En Valores
· En Cuenta Corriente con el Banco de México
· De Renta Fija
· De Renta Variable

§ En Inmuebles
· Toda Clase de Situaciones Inmobiliarias
· De Inversiones Extranjeras

§ De Beneficio (para empresas)


· Fondos de Ahorro
· Planes de Pensiones
· Planes de Jubilación

§ Otros
· Sobre Contratos de Seguro
· Sindicatura de Quiebra y Suspensión de Pagos
· En Efectivo

· Otros Fideicomisos de Objetos Diversos

36.3 PATRIMONIO FIDEICOMETIDO

El patrimonio que se creó voluntariamente del


desprendimiento que hizo el fideicomitente de parte
del suyo, implica una trasmisión de propiedad, pero
no en términos civiles, sino fiduciarios; lo que
significa que el interés de dicha transmisión no es la
trasnmisión en sí misma, sino la consecución de un fin
ulterior, para lo cual es indispensable que el
fideicomitente de deshaga de su propiedad civil
directa y al mismo tiempo la transmita a un fiduciario
para que la sostenga, defienda y desahogue, pero sólo
de manera exclusiva en los términos de las órdenes
dictadas en por el fideicomitente en el acto de
creación.

El patrimonio de un fideicomiso es autónomo, esto es,


en el aspecto jurídico, independiente de cualquier
otro (incluidos, en primer lugar, el del fideicomitente
y el fiduciario), pero se encuentra bajo la titularidad
y dirección exclusiva del fiduciario, tan sólo con el
Interés de que llegue a un fin ulterior.

El fiduciario es el titular del patrimonio autónomo


conformado por los bienes del fideicomiso. Esto
implica que el fiduciario tiene todos los derechos y
acciones sobre esos bienes que se requieren para
obtener el cumplimiento de los fines pactados.

El patrimonio fideicometido es organizado y


administrado por el fiduciario, que actúa a través de
un representante que se denomina delegado
fiduciario.

36.4 FIDEICOMITENTE

Rafael De Pina lo define como la "persona física o


moral que constituye un fideicomiso, para destinar
ciertos bienes o derechos a la realización de un ilícito
y determinar y en carga dicha realización a una
institución fiduciaria".[1] En otras palabras, el
fideicomitente es la persona titular de los bienes o
derechos, que transmite a la fiduciaria, para el
cumplimiento de una finalidad lícita y, desde luego,
debe tener la capacidad jurídica para obligarse y para
disponer de los bienes.

Solo pueden ser fideicomitentes las personas con


capacidad para transmitir la propiedad o la titularidad
de los bienes o derechos objeto del fideicomiso,
según sea el caso, así como las autoridades judiciales
o administrativas competentes para ello (art, 384
LGTOC).

Dentro del fideicomiso, el fideicomitente tiene los


siguientes derechos:

· Reservarse los derechos que estime pertinentes en


el acto constitutivo.

· Designar a uno o varios fideicomisarios.

· Designar a uno o varios fiduciarios.

· Nombrar Comité Técnico.

· Modificar el fideicomiso (sí se reservó ese derechos).

· Supervisión del fideicomiso

· Requerir cuentas al fiduciario.

[
· Transmitir sus derechos de fideicomitente (sí se
reservó esa facultad).

· Revocar o terminar el fideicomiso (si se reservó ese


derecho).

· A que le sean devueltos los bienes dados en


fideicomiso en caso de imposibilidad de ejecución o
que se le entreguen los remantes una vez ejecutado
el fideicomiso.

También dentro del fideicomiso, las obligaciones del


fideicomitente son:

· Pagar los gastos que origine la constitución y el


manejo del fideicomiso.

· Pagar los honorarios fiduciarios.

· En caso de que se transmitan inmuebles, estará


obligado al saneamiento en caso de evicción.

· Colaborar con el fiduciario en el cumplimiento del


fin, cuando para ello sea necesaria dicha
colaboración.

36.5 FIDUCIARIO

El fiduciario “es la institución de crédito que tiene


autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito
Público para actuar como tal”[2].
Regularmente son los bancos los que se desempeñan
[
como fiduciarios, pero además, también lo pueden ser
las aseguradoras, las afianzadoras, las casas de bolsa,
las sociedades financieras de objeto limitado y los
almacenes generales de depósito, de conformidad con
sus leyes respectivas. Es importante mencionar que
las personas físicas no pueden desempeñarse como
fiduciario.

La designación del fiduciario es hecha por el


fideicomitente al constituir el fideicomiso. No
obstante, en caso de que al constituirse el fideicomiso
no se designe nominalmente la institución fiduciaria,
se tiene por designada la que elija el fideicomisario o,
en su defecto, el juez de primera instancia del lugar
en que se estuvieren ubicados los bienes, de entre las
instituciones expresamente autorizadas conforme a la
ley.
La institución fiduciaria no puede excusarse o
renunciar su encargo sino por causas graves a juicio
de juez de primera instancia del lugar de su domicilio
(art. 391, LGTOC).

La institución fiduciaria tiene todos los derechos y


acciones que se requieran para el cumplimiento del
fideicomiso, salvo las normas o limitaciones que se
establezcan al efecto, al constituirse el mismo; estará
obligada a cumplir dicho fideicomiso conforme al acto
constitutivo; y deberá obrar siempre como buen
padre de familia, siendo responsable de las pérdidas o
menoscabos que los bienes sufran por su culpa.

Para poder levar acabo el fideicomiso, el fiduciario


cuenta con las siguientes facultades:

· Las que se señalen en el acto constitutivo y que


pueden ser: realizar actos de dominio, enajenar,
permutar, transferir propiedad, administrar u obtener
créditos y gravar, en su caso, arrendar y realizar
reparaciones y mejoras.

· Disponer de lo necesario para la conservación del


patrimonio.

· Actuar en los juicios relativos al fideicomiso y


otorgar en ellos, mandato para pleitos y cobranzas.

· Cobrar honorarios y erogar los gastos inherentes al


fideicomiso.

Dentro del fideicomiso el fiduciario tiene las


obligaciones siguientes:

· Ceñirse y ajustarse a los términos del contrato


constitutivo para cumplir la finalidad.

· Aceptar el fideicomiso, esto no es una obligación,


sino una potestad del fiduciario, pues no se puede
obligar conforme a nuestro régimen jurídico a ningún
fiduciario, a que acepte un fideicomiso determinado;
aunque una vez que lo acepta, tiene la obligación de
continuarlo.

· Conservar y mantener los bienes.


· Llevar contabilidad por separado, para cada
fideicomiso.

· Cumplir las obligaciones fiscales derivadas del


fideicomiso.

· Realizar sus actividades mediante un delegado


fiduciario, únicamente podrán delegarse aquellas
funciones que se consideren secundarias que no
implican facultades de mando, decisiones o actos
discrecionales.

· Guardar el secreto fiduciario, que es más estricto


que el secreto bancario en general.

· Presentar y rendir cuentas.

· Invertir los fondos ociosos en valores aprobados por


la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

· Acatar las órdenes del Comité Técnico, cuando


exista éste.

Dentro de la figura del fideicomiso, el fiduciario tiene


las siguientes prohibiciones:

· En los fideicomisos de inversión, no puede


responder a los fideicomitentes, mandantes o
comitentes del incumplimiento de los deudores, por
los créditos que se otorguen de los emisores, por los
valores que se adquieran, salvo que sea su culpa (art.
106, fracc. XIX, LIC).
· Administrar fincas rústicas, a menos que hayan
recibido la administración para distribuir el
patrimonio entre herederos, legatarios, asociados o
acreedores, o para pagar una obligación o garantizar
su cumplimiento con el valor de la misma finca o de
sus productos, y sin que en estos casos la adquisición
exceda del plazo de dos años (art. 106, fracc. XIX,
LIC).

· Celebrar operaciones con la propia institución en el


cumplimiento de fideicomisos, mandatos o comisiones
(art. 106, fracc. XIX, LIC).

· Utilizar fondos o valores de los fideicomisos,


mandatos o comisiones destinados al otorgamiento de
créditos, en que la fiduciaria tenga la facultad
discrecional, en el otorgamiento de los mismos para
realizar operaciones en virtud de las cuales resulten o
puedan resultar deudores personas directamente
vinculadas con el fideicomiso y que no sean
fideicomisarios (art. 106, fracc. XIX, LIC).

· Contratar fideicomisos secretos (art. 394, LGTOC).

· Contratar fideicomisos en los cuales el beneficio se


conceda a diversas personas sucesivamente que
deban sustituirse por muerte de la anterior, salvo el
caso de que la sustitución se realice a favor de
personas que estén vivas o concebidas ya, a la muerte
del fideicomitente (art. 394, LGTOC).

· Contratar fideicomisos cuya duración sea mayor a 50


años (art. 394, LGTOC).

36.6 FIDEICOMISARIO

Fideicomisario “es la persona que recibe el beneficio


(no siempre existente) del fideicomiso, o la que
recibe los remanentes una vez cumplida la
finalidad”[3].

Conforme a lo señalado por el artículo 383 de la Ley


General de Títulos y Operaciones de Crédito pueden
ser fideicomisarios las personas físicas o morales que
tengan la capacidad (de goce y/o ejercicio) necesaria
para recibir el provecho que el fideicomiso implica.
Sin embargo, hay excepciones que imposibilitan a
determinada persona o sector de personas para ser
fideicomisarias y por ende, para aprovechar el
beneficio del fideicomiso. Estas personas son:

· Extranjeros. Los extranjeros no pueden ser


fideicomisarios en un fideicomiso que recaiga sobre
bienes o acciones de una empresa cuyo objeto social
esté considerado dentro de las áreas estratégicas que
se señalan en el artículo 5º o en las actividades
económicas y sociedades que se mencionan en el
artículo 6º, de la Ley de Inversión Extranjera, o bien,
accionistas en un porcentaje mayor al previsto en el
artículo 7º del propio ordenamiento considerando la
posibilidad de porcentajes mayores en los términos de
los artículos 8º y 9º de la referida ley, puesto que la

[
ley les prohíbe ser titulares de esas acciones.
Por otro lado, conforme a lo estipulado en la última
parte del primer párrafo de la fracción I del artículo
27 constitucional, los extranjeros no podrán adquirir
la propiedad o dominio directo sobre tierra y agua
que se encuentren en una faja de 100 kilómetros a lo
largo de la frontera y de 50 en las playas. De donde se
infiere que los extranjeros no podrán adquirir tal
propiedad o dominio directo en virtud de un
fideicomiso en el cual pudieran tener el carácter de
fideicomisario, por lo que se limitarán a tan sólo a
usar o disfrutar de tales bienes y estarán
imposibilitados legalmente para exigir del fiduciario la
transmisión de los mismos a su favor.

· Asociaciones Religiosas. Tendrán capacidad para


adquirir, poseer o administrar, exclusivamente los
bienes que sean indispensables para su objeto, con
los requisitos que establezca la ley.

· Fiduciarios. Son nulos los fideicomisos en lo que, en


el acto constitutivo, se designa a una misma
institución de crédito para que simultáneamente y en
el mismo negocio, ostente el cargo de fiduciaria y el
carácter de fideicomisario.

El fideicomisario tiene los siguientes derechos, los


cuales están limitados por el acto constitutivo:

· Recibir rendimientos o los remanentes que queden


después de la extinción del fideicomiso, salvo pacto
en contrario.
· Exigir rendición de cuentas.

· Modificar el fideicomiso, si es irrevocable por parte


del fideicomitente.

· Transferir sus derechos de fideicomisario.

· Revocar y dar por terminado anticipadamente el


fideicomiso, si así se prevé en el acto constitutivo.

Las obligaciones del fideicomisario son las siguientes:

· Pagar impuestos, derechos, y multas que se causen


con la ejecución del fideicomiso.

· Pagar los gastos que se causen en la ejecución y


extinción del fideicomiso.

· Pagar los honorarios fiduciarios.

Según lo dispuesto por el artículo 382 de la Ley


General de Títulos y Operaciones de Crédito, el
fideicomiso será válido aunque se constituya sin
señalar fideicomisario, siempre que su fin sea lícito y
determinado.

No existe objeción legal para que el fideicomitente


adquiera el carácter de fideicomisario en un
fideicomiso por él constituido.

En un contrato de fideicomiso puede consignarse un


solo fideicomisario, es decir una sola persona en cuyo
beneficio el fiduciario llevará a cabo el cumplimiento
de los fines del fideicomiso, pero puede también
darse el caso de que se señale una pluralidad, es
decir, dos o mas fideicomisarios.

36.7 COMITÉ TÉCNICO

De acuerdo con lo estipulado en el tercer párrafo del


artículo 80 de la Ley de Instituciones de Crédito, en el
acto constitutivo del fideicomiso, o en sus reformas,
se podrá prever la formación de un comité técnico,
dar reglas de funcionamiento y fijar sus facultades,
debiendo la institución fiduciaria obrar de acuerdo
con los dictámenes de este comité, en cuyo caso
quedará libre de toda responsabilidad.
Este artículo ya no prevé que la facultad de instituir
al comité técnico corresponda al fideicomitente; sin
embargo, se estima que a éste sigue correspondiendo,
inicialmente, tal derecho, toda vez que él es el
creador del fideicomiso. Ello no obsta, sin embargo,
para que su constitución pueda ser consecuencia de la
voluntad única del fideicomisario o de un acuerdo de
voluntades entre el fideicomitente y fideicomisario.

Aún cuando no existe límite en la cantidad de


personas que deben integrar el comité, es sin
embargo aconsejable que su número no sea muy
grande, toda vez que esto podrán perjudicar en vez
de beneficiar su funcionamiento[4].
Es importante que en el acto de su creación se dejen
perfectamente establecidas las reglas de su
[
actuación, señalando la frecuencia con que el comité
sesionará, la manera en que se tomarán las
decisiones, la forma en que éstas deban comunicarse
al fiduciario, los honorarios que pueden llegar a
percibir los miembros del comité, etc.

36.8 FORMA

El artículo 387 de la Ley General de Títulos y


Operaciones de Crédito señala que el fideicomiso
debe siempre constar por escrito, por ende, no
existen los fideicomisos hechos constar de manera
verbal; es decir, invariablemente el fideicomiso se
hará constar pro escrito.

Para el derecho mexicano existen dos tipos de


contratos escritos:
· Los que se celebran en escrito privado.
· Los que se celaban a través de escritura pública.

Escrito privado es aquél que celebran las partes sin


que se requiera, para su validez, la presencia de un
notario público en el momento de su celebración.
Existen ciertos fideicomisos que pueden ser
celebrados o hechos constar en escrito privado, éstos
son:
· Aquellos cuya materia esté constituida únicamente
por bienes muebles incluyendo el dinero.

· Aquellos cuya materia esté constituida por bienes


inmuebles o derechos reales sobre ellos, sólo si el
valor del inmueble es inferior a 7,001 salarios
mínimos en Baja California (365 en el D.F.)

Respecto a qué fideicomisos se constituyen en


escritura pública, tenemos que:
· Todos aquellos cuya materia esté constituida por
bienes inmuebles o derechos reales sobre ellos, si el
valor del inmueble es superior a 7,000 salarios
mínimos en Baja California (365 en el D.F.).

· Todos aquellos que por disposición legal deban


revestir esta formalidad.

36.9 FINES

El fin del fideicomiso es el objetivo que se busca con


la celebración del contrato. Son los intereses privados
o públicos que se buscan satisfacer con el
establecimiento del fideicomiso.

Frecuentemente se confunde el objeto o fin de un


contrato con el objeto material del mismo. El objeto
físico de un contrato lo puede ser un bien inmueble o
un bien mueble –comprendiéndose aquí los
derechos--; pero el objeto o fin del contrato en última
instancia, será un acuerdo de voluntades que
engendra vínculos obligatorios.

El fin del fideicomiso debe ser lícito y determinado,


es decir, no debe ser contrario a las leyes o a las
buenas costumbres y debe especificar concretamente
en qué ha de consistir.
36.10 EXTINCIÓN DEL FIDEICOMISO

Existen diversas causas por las cuales un fideicomiso


se extingue. De éstas, algunas están previstas en el
artículo 392 de la Ley General de Títulos y
Operaciones de Crédito y otras no se encuentran
específicamente consignadas en la Ley.

Las casuas de extinción son las siguientes:

· Porque se realiza el fin para el cual fue constituido.

· Porque el fin se hace imposible.

· Por hacerse imposible el cumplimiento de la


condición suspensiva de que dependa o no haberse
verificado dentro del término señalado al constituirse
el fideicomiso o, en su defecto, dentro del plazo de
20 años siguientes a su constitución.

· Por haberse cumplido la condición resolutoria a que


haya quedado sujeto.

· Por convenio expreso entre el fideicomitente y el


fideicomisario.

· Por revocación hecha por el fideicomitente cuando


éste se haya reservado expresamente ese derecho al
constituirse el fideicomiso.

· Por ser imposible la sustitución del fiduciario.


· Por cumplimiento del término o plazo al que se
sujeta el fideicomiso.

· Por destrucción de los bienes fideicomitidos.

· Por renuncia del fideicomisario.

· Por expropiación de los bienes fideicomitidos.

· Por quiebra del fiduciario.

· Por revocación de la autorización o por disolución o


liquidación del fiduciario.

· Por confusión de la calidad de fideicomisario y


fiduciario.

Una vez que el fideicomiso se extingue, en algunos


casos los bienes deben ser entregados al
fideicomitente o a sus herederos, aunque en la
mayoría de los casos al producirse la extinción, los
bienes que forman el patrimonio deben ser
entregados al fideicomisario, puesto que el
fideicomiso se creó, precisamente para su beneficio.
martes, octubre 18, 2005

XXIX OBLIGACION SOCIETARIA


Para el desarrollo normal de sus actividades cotidianas la
sociedad anónima requiere dinero. El día que una sociedad
anónima inicia operaciones sólo dispone del que aportaron
los socios en la fundación del capital; ese dinero
contablemente se denomina capital de trabajo, porque es el
eje en torno al cual van a girar la totalidad de las
operaciones iniciales y ulteriores. En efecto, si un socio
vende sus acciones el nuevo le pagará su valor y el capital
de trabajo permanecerá siendo el mismo; es probable que la
sociedad ni siquiera se llegue a enterar, porque recuérdese
que esta sociedad es anónima.

A partir de su constitución la sociedad paga sus empleados y


proveedores, fabrica sus productos, elabora sus servicios y,
en suma, ejerce el comercio, pero ya no sólo con el capital
fundacional sino principalmente con el dinero que recibe de
la venta de sus productos o servicios; y ese ingreso, además
de que debe ser suficiente para financiar su operación, debe
ser mayor que su egreso para que, una vez pagado el
impuesto, lo divida entre los socios que arriesgaron su
dinero, por haber sido justamente ese el interés que
tuvieron en hacerlo. Pues bien, hay ocasiones en que por
diversos motivos, como puede ser sus planes de crecimiento,
la oportunidad de hacer negocios extraordinarios o incluso la
presencia de crisis de tesorería, cobranza, etcétera, el
dinero del que dispone la sociedad, tanto el capital
aportado como en dinero captado por ventas, es insuficiente
y entonces enfrenta la necesidad de allegarse más. Las
preguntas son cómo y, principalmente, de quién.

Dentro de las múltiples alternativas que tiene una sociedad


anónima para allegarse dinero fresco existe una muy
eficiente, porque está largamente organizada de manera
plena por la ley y porque es ampliamente conocida por la
práctica mexicana; es decir, es una verdadera herramienta
de trabajo. Esta alternativa es la emisión de obligaciones[1],
que se realiza mediante la emisión de títulos denominados,
precisamente, obligaciones que representan la participación
individual de sus tenedores (denominados obligacionistas) en
un crédito colectivo constituido a cargo de la sociedad (art.
208, LGTOC) el cual corresponde al dinero ingresado
[
masivamente por la compra de los títulos. En ciertos casos
las obligaciones se pueden convertir en acciones.

Un obligacionistas tiene interés en la renta fija que le


ofrece la emisora y, eventualmente, en la utilidad que
podría representar vender la obligación a un precio superior
al que le costó.

No todas las sociedades anónimas pueden aspirar a colocar


obligaciones en el mercado bursátil, pues para ello deben
reunir elementos y características propias de las empresas
fuertes; en consecuencia, la deuda por emisión de
obligaciones es por lo general tan grande que sólo se puede
pagar con ingresos, igualmente grandes, obtenidos en un
plazo muy breve, por tanto, sólo en la medida en que esto
sea posible se justifica la emisión de obligaciones.

En la emisión de obligaciones, los obligacionistas tienen


derecho a participar en la toma de ciertas decisiones.

29.1 EL ACTA DE EMISIÓN. La Categoría de Valor Bursátil

De acuerdo con la Ley del Mercado de Valores, ley que


organiza las cosas bursátiles, las obligaciones son valores. En
efecto, por una parte, les otorga esa característica
expresamente, y, por otra, señala que los títulos emitidos
en masa son valores. Ciertamente las obligaciones sólo
pueden permitirse en serie. Luego, este título debe cumplir
con dos tipos de requisitos, a saber: los aplicables a los
valores bursátiles colocables entre el gran público, y los
establecidos por la Ley General de Títulos y Operaciones de
Crédito para los títulos cambiarios en general. La más
importante de las reglas bursátiles consiste en que las
obligaciones deben inscribirse en el instituto de valores, es
decir, la primera regla es que son títulos registrables.
Cuando la asamblea extraordinaria de la sociedad anónima
decide hacer una emisión de obligaciones, debe hacerlo por
declaración unilateral en acta protocolizada ante notario
público, y debe ser inscrita por el representante común, en
el Registro Público de la Propiedad y del Comercio de lugar
donde estén ubicados los bienes inmuebles, cuando la
garantía ofrecida sea inmobiliaria o en el Registro Público de
la Propiedad y el Comercio del domicilio social, en el caso
de una garantía diferente. El acta de protocolo debe
contener los siguientes datos (art. 213, LGTOC):

· Datos de la emisora. La denominación, el objeto social y el


domicilio social de la emisora; el importe del capital
pagado, así como el uso de sus activo y pasivos, de acuerdo
con el balance que haya practicado con la ocasión de la
emisión, el cual deberá estar certificado por contador
público; un extracto de la asamblea en la que se haya
votado la emisión; y el acta del consejo en la que se haya
votado la emisión; y el acta del consejo en el que se haya
designado a la o las personas que deban suscribir la emisión
y los títulos.

· Datos de la emisión. El importe total de la emisión, con


especificación del número y el valor nominal de cada una de
las obligaciones que se vayan a emitir; el tipo de interés
pactado; el término señalado para el pago del interés y del
capital; las condiciones para efectuar la amortización; y la
fecha y el lugar de pagos.

· Datos de la garantía. En su caso, la especificación de las


garantías especiales que se consignen para la emisión, así
como la especificación de todos los requisitos legales
necesarios para la adecuada formalización de tales
garantías.
· Datos de la aplicación de los recursos. La especificación
detallada del empleo que se pretende dar a los fondos que
se vayan a tener con la emisión.

· Datos del representante y la asamblea. La designación del


representante común de los obligacionistas y la aceptación
del cargo, (generalmente lo es una casa de bolsa o un
banco, o incluso una agrupación financiera), así como la
declaración bajo protesta de la veracidad y autenticidad de
los acontecimientos que se dan respecto a la celebración del
asamblea de obligacionistas.

Formalizada en esta forma la declaración unilateral de


voluntad, los consejeros que hayan sido autorizados para
ello desarrollan, brevemente, expuesto, el siguiente
itinerario:

· Impresión. Imprimen y suscriben las obligaciones.

· Inscripción. Las inscriben en el Registro Nacional de


Valores (art. 208, LGTOC).

· Intermediación. Simultáneamente celebran un contrato,


indispensable para la colocación de valores bursátiles, con
algún intermediario (casa de bolsa) quien, para serlo,
también debe tener inscrito en el Registro Nacional de
Valores, un contrato de intermediación.

· Contratación. Por virtud de este contrato, la emisora y la


casa de bolsa convienen los términos y las condiciones en
que intervendrán cada una (comisión, desahogo de trámites
administrativos, etc.).

· Depósitos. Las obligaciones se depositan físicamente en


una institución para el depósito de valores (art. 57, LMV).
· Colocación. Concluidos estos cinco pasos (impresión,
registro, intermediación, contratación y depósito), mediante
el sistema de mercadotecnia, y propaganda y publicidad que
decidan en concierto, tanto los autorizados por la emisora
como el agente intermediario, siempre que tal sistema haya
sido autorizado por la Comisión Nacional Bancaria y de
Valores (art. 5, LMV), y contenga resumidamente los datos
del acta de emisión; pondrán a la venta las obligaciones.

La persona atraída por la publicidad, (ya que esta es una


operación sostenida exclusivamente en los más simples
mecanismos de la oferta y la demanda), ya sea por el tipo
de interés ofrecido, por el plazo de amortización, por el tipo
de garantía o por el prestigio del emisora, acudirá al
domicilio de la casa de bolsa intermediaria que se haya
señalado para ello en la publicidad y pagará el dinero
correspondiente al número de obligaciones que desee
adquirir. Contra su dinero recibirá, no las obligaciones en sí
misma, porque como ya vimos, éstas se depositan en una
institución para el depósito de valores, sino que reciben uno
de dos documentos representativos:

· un certificado de compra emitido por la casa de bolsa


intermediaria (es lo que sucede con más frecuencia), o

· una constancia no negociables de depósito emitida por la


institución para el depósito de valores en que se ha dejado
físicamente el documento.

De manera sucinta, la emisión de obligaciones consiste, por


así decir, en la ayuda financiera que solicita una sociedad
anónima al público general, compatible con el
consentimiento de distintos individuos que aceptan prestarle
por el atractivo que les representa el inetrés, el plazo, su
prestigio o las tres cosas, mediante la entrega de una
mínima parte de la gran suma de la emisora requiere.

29.2 REQUISITOS LITERALES Y CARACTERÍSTICAS

Las características documentales de la obligación son las


siguientes:

· Deben ser nominativas, al igual que sus cupones.

· Deben emitirse en denominaciones de 100.00 pesos como


mínimo, o sus múltiplos.

· El total de cada emisión no podrá ser mayor al total del


activo neto de la emisora que aparezca en el balance
levantado para la emisión. En contabilidad, el concepto de
activo neto de la Ley General de Títulos y Operaciones de
Crédito (art. 2012, LGTOC) se interpreta como capital
contable; y por capital contable, se entiende el capital
social totalmente exhibido sin pérdidas acumuladas y con
utilidades capitalizadas.

· Aún cuando la garantía de la emisión sea hipotecaria, las


obligaciones se considerarán bienes muebles, por lo que su
titular podrá solicitar crédito contra la garantía prendaría
que significa la obligación en sí misma.

· Cada obligación lleva adheridos cupones destinados a


permitir el cobro de los intereses y el capital.

· Las acciones para el cobro de los cupones y de los


intereses vencidos prescriben en tres años desde su
vencimiento; y las acciones para el cobro de las obligaciones
en cinco años desde los plazos estipulados para realizar la
amortización.
· Finalmente, son aplicables a las obligaciones societarias
los principios generales de la teoría general del título de
crédito.

Las obligaciones deben reunir, como cualquier título de


crédito, una cierta literalidad para que no pierdan su
eficacia en tanto tales. Esa literalidad es la siguiente (art.
210, LGTOC):

· Denominación, objeto y domicilio de la sociedad.

· Importe del capital pagado de la emisora y el de su activo


y pasivo según el balance practicado para la emisión.

· El importe de la emisión con expresión del número y valor


de cada obligación.

· El número de la obligación con especificación de la serie a


la que pertenece.

· El tipo de interés pactado.

· El término señalado para el pago del interés y el capital,


así como los plazos y manera en que habrán de amortizarse.

· La especificación de las garantías especiales que se


constituyan para la emisión con la expresión de su registro
en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio.

· La firma de los administradores de la emisora que hayan


sido autorizados al efecto.

· La firma del representante común de los obligacionistas.

29.3 ELEMENTOS PERSONALES


El mecanismo de la obligación societaria demanda la
participación de cuatro entidades a saber:
· La sociedad emisora (la deudora).

· Los obligacionistas individualmente considerados (los


acreedores).

· La asamblea de obligacionistas (colegio de acreedores).

· El representante común de la asamblea.

A cada elemento, le asisten y competen diferentes derechos


y obligaciones. Brevemente veremos cada uno.

La Sociedad Emisora. En primer término, la sociedad


deudora tiene el derecho de exigir la cantidad que ampara
cada obligación, a partir del momento en que la adquiera
algún interesado; en efecto, debe recibir la cantidad
incorporada contra la entrega del título que la represente.
Asimismo, le asiste el derecho elemental de todo deudor
cambiario, consistente en que no debe pagar más de lo
literalmente pactado, y exactamente en la forma
convenida.

Su principal obligación es el pago del capital y el interés


pactado, a cada obligacionista. Pero tiene, además, otras
importantes obligaciones de no hacer, que aparentemente
son contradictorias de la regla según la cual, los
obligacionistas no son socios:

· La emisora no puede reducir su capital social sino en una


proporción igual al reembolso que haga sobre las
obligaciones emitidas.

· No podrá cambiar su objeto, domicilio o denominación sin


el consentimiento del asamblea de obligacionistas.

· Durante la vigencia de la emisión, la sociedad deudora no


podrá tomar ningún acuerdo que perjudique los derechos de
los obligacionistas, derivados de las bases establecidas para
la conversión.

Estas reglas de no hacer, de tono casi corporativo, no


contradicen a la regla de que el obligacionista no es socio
sino que están destinadas a procurar continuidad y
estabilidad en las circunstancias y factores que reunía la
sociedad emisora en el momento de la emisión, que podrían
haber sido los principales atractivos de seriedad para los
obligacionistas potenciales, y que, por tanto, su
permanencia se debe proteger porque, de cambiar, tal vez
también cambiaría el ánimo de las personas que en su
momento estuvieron dispuestas a arriesgar su dinero
prestando sólo a la sociedad, con diferencia de que ya no se
podrán retractar. Con el único objeto de ilustrar lo que
podría suceder si la emisora pudiera cambiar las bases de la
conversión, su domicilio, su capital social, etc., después de
la emisión, es decir, de no existir estas limitaciones de no
hacer, simplemente diremos que se podría dar lugar a un
gran engaño. Recordemos que uno de los principales
factores de decisión en la compra de un obligación es el
prestigio y la seriedad de la emisora.

Los Obligacionistas. Por su parte, los obligacionistas


individualmente considerados tienen el derecho
fundamental de participar con el carácter de acreedores en
el crédito colectivo constituido a cargo de la emisora, para
cuyo cobro, tanto de capital como intereses, deberán
legitimar su calidad de propietarios y cumplir con las
condiciones establecidas por el acta de emisión, ya que, en
el momento de la adquisición, quedaron sometidos a ella.
Respecto a las acciones judiciales que le asisten a cada
obligacionistas, cabe precisar que tienen las que
corresponden a cualquier acreedor cambiario (art. 228,
LGTOC), las cuales pueden enderezar de forma individual
excepto los siguientes casos:

· Cuando pretendan intentar acción por incumplimiento en


las formalidades del acto emisión, por falta de pago de
cupones vencidos.

· Por defectos en medidas conservatorias, no podrá intentar


el interesado en lo individual, si el representante común ya
promovió la acción correspondiente en favor de la totalidad
de la asamblea (art. 223, LGTOC), supuesto en el cual
deberán de litigar en consorcio, representados, justamente,
por el común.

La Asamblea General. Es un órgano típico de representación


y defensa de intereses comunes. Representa el conjunto de
los obligacionistas y de las decisiones que adopten en su
seno; y siempre que se tomen en los términos de ley,
obligarán a los ausentes incidentes de forma similar a la
asamblea de la sociedad anónima, al paso que, de acuerdo
con la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, la
Ley General de Sociedad Mercantiles la suple en materia de
asambleas.

Deberá reunirse siempre que sea convocada por el


representante común, por lo menos con diez días de
antelación, mediante publicación en el Diario Oficial de la
Federación y en uno de los periódicos de mayor circulación
del domicilio de la emisora; en ella, deberán expresarse los
puntos que se tratarán en la asamblea. Igualmente, puede
ser convocada por el juez del mismo domicilio, cuando el
representante común haya sido requerido para convocar a
asamblea, por cuando menos el 10% del total de
obligaciones y no lo haya hecho (art. 228, LGTOC).

La asamblea se considerará legalmente instalada en primera


convocatoria si está presente un mínimo de la mitad de las
obligaciones, y en segunda, con cualquiera que sea el
número de las presentes. Las decisiones serán válidas
cuando se aprueben por mayoría simple, excepto los
siguientes cuatro casos en los cuales se requiere que esté
presente el 75% de las obligaciones en circulación, y las
decisiones las apruebe cuando menos la mitad de los
asistentes, más uno (art. 220, LGTOC):

· Cuando trate de la designación de representante común.

· Cuando trate de la revocación de la designación del


representante común.

· Cuando trate del consentimiento u otorgamiento de


prórrogas o esperas a la emisora o de la introducción de
cualquier otra modificación en el acta de emisión.

· La asamblea será presidida por el representante común y


en ella, los obligacionistas tendrán derecho a tantos votos
como les corresponda, computando ser un voto por cada
obligación de las de menor denominación que se hayan
emitido.

El Representante Común. Este elemento, de máxima


importancia en el desarrollo de los negocios de los
obligacionistas, es el representante de la totalidad de los
acreedores constituidos en asamblea o individualmente; es
decir, es el representante del colegio de acreedores. Puede
ser obligacionistas o no, pero en la práctica generalmente
funge como tal un agente intermediario; por ejemplo, una
casa de bolsa aunque también es frecuente que lo sea un
banco porque, en efecto, está autorizado para ello.

El representante común es designado, por la propia sociedad


emisora, desde el momento de la protocolización del acta
de emisión, pero una vez aceptado y protestado su cargo, el
representante puede ser designado o removido por la propia
asamblea de obligacionistas; igualmente, puede ser
designado por los representantes ordinarios o especiales del
banco nombrado en su caso, para desempeñar tal cargo. Es
importante decir que en función de que los principales
beneficios y ventajas de la emisión de obligaciones, en tanto
que operación de financiamiento, son en favor de la
sociedad emisora, la retribución del representante común,
todos los gastos del emisión y todos aquellos costos que sean
necesarios para el ejercicio de las acciones conservatorios
de los derechos obligacionistas son a cargo de la sociedad
emisora (art. 226, LGTOC).

Las responsabilidades del representante común se pueden


discriminar en las siguientes tres categorías (art. 217,
LGTOC):

· Comprobación. Radica en la responsabilidad de constatar


la fidelidad del balance de la emisión; la existencia de los
contratos en cuya virtud se hayan propalado la adquisición
de los bienes para los cuales haya sido necesaria la emisión
de obligaciones; el debido perfeccionamiento de la garantía;
la existencia y verdadero valor de los bienes dados en
prenda o hipoteca como garantía de la emisión.

· Administración. Consiste en la inscripción del acta de


emisión en el Registro Público de la Propiedad y el
Comercio; la recepción y conservación de los fondos
relativos al pago de los bienes adquiridos o de los costos de
construcción de inmuebles, cuando los fondos del emisión
estén destinados a ello; y la asistencia y supervisión de los
sorteos de amortización de obligaciones, en caso de estar
pactada.

· Representación. Se compone de las siguientes


atribuciones: la autorización de las obligaciones emitidas; la
convocatoria y presidencia del asamblea de obligacionistas;
la ejecución de la resoluciones que tome ésta; la asistencia
a las asambleas generales de accionistas de la emisora con
objeto de recabar información que requiera para el buen
ejercicio sus funciones; y el otorgamiento, en nombre del
asamblea de obligacionistas, de los documentos y contratos
que lleva celebrar esta con la sociedad emisora.

29.4 LAS OBLIGACIONES CONVERTIBLES

Hemos podido apreciar que el titular de una obligación no


tiene derechos de socio en la asamblea de accionistas de la
emisora porque este título no le confiere tale status; sin
embargo, si lo puede llegar a tener si las obligaciones dejan
de ser lo que son y pasan a "convertirse" en otra cosa, a
saber: en acciones propiamente dichas. Esta posibilidad,
existe en nuestro sistema jurídico, y se actualiza si desde el
acta de emisión, la sociedad anónima le ofrece al público
que sus obligaciones serán convertibles, es decir, si desde su
origen son emitidas en condiciones de obligación
convertibles. Sin duda, dentro de otras múltiples ventajas,
esta oferta hace que tal obligación le resulte al público un
papel mucho más atractivo que la obligación simple y, por lo
mismo, le permite captar más rápidamente los recursos
deseados.

Las sociedades anónimas que emiten obligaciones


convertibles deben insertar, en lo conducente, dentro de la
respectiva declaración unilateral, los siguientes requisitos,
además de los que ya mencionamos en el caso de las
obligaciones simples; además, a estos mismos requisitos
obedecerán la emisión, la circulación y la conversión de las
obligaciones convertibles (art. 210, LGTOC):

· Se debe precisar el plazo en el cual podrá ejercitarse el


derecho a la conversión.

· Se deben tener listas tantas acciones como vaya a requerir


la conversión.

· La conversión será siempre a solicitud expresa del


obligacionista.

· En la conversión, no es aplicable el derecho de tanto que


corresponde a los socios originales para el aumento de
capital.

· Las acciones que no se conviertan serán canceladas por


notario público, en presencia del representante común y del
presidente del consejo de administración.

· Las acciones convertibles no podrán colocarse abajo de la


par, es decir, no podrán colocarse en un precio inferior al
literal.

· Los gastos de la emisión y la colocación de las obligaciones


se amortizarán durante la vigencia de la misma.

· Durante la vigencia de la emisión, la emisora no tomará


ningún acuerdo que perjudique los derechos de los
obligacionista que deriven de las bases establecidas para la
conversión.

· Siempre que se utiliza el término capital autorizado


deberá ir acompañado de las palabras para conversión de
obligaciones en acciones.

· Anualmente, y dentro de los cuatro meses siguientes al


cierre del ejercicio, se protocolizará la declaración que
formule el consejo de administración, indicando el monto
del capital suscrito mediante conversión de obligaciones en
acciones y las inscribirá de inmediato en el Registro Público
de la Propiedad y el Comercio.

Una vez que la obligación convertible se transmuta en


acción, el obligacionista deja de serlo y pasa convertirse, a
su vez, en accionista; es decir, en socio, y en consecuencia,
le serán aplicables al nuevo título las reglas especiales que
como título de crédito, son privativas de la acción.

Instituto Politécnico Nacional


LAS SOCIEDADES
MERCANTILES Y SU
DESARROLLO
Unidad Politécnica para el Desarrollo y la Competitividad
Empresarial
Febrero 2007
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
2
El Instituto Politécnico Nacional es la institución educativa laica,
gratuita, de
Estado, rectora de la educación tecnológica pública en México,
líder en la
generación, aplicación, difusión y transferencia del conocimiento
científico y
tecnológico, creada para contribuir al desarrollo económico,
social y político de
la nación. Para lograrlo, su comunidad forma integralmente
profesionales en los
niveles medio superior, superior y postgrado, realiza
investigación y extiende a
la sociedad sus resultados, con calidad, responsabilidad, ética,
tolerancia y
compromiso social.
El Instituto Politécnico Nacional cuenta con un modelo integral
de vinculación,
basado en programas académicos y de investigación, que
impulsan el
desarrollo de emprendedores y empresas, con alto contenido
social y de
responsabilidad con el entorno.
Como parte de este modelo, el Instituto Politécnico Nacional
crea la Unidad
Politécnica para el Desarrollo y la Competitividad Empresarial
(UPDCE)
que es la plataforma institucional para facilitar la articulación de
las
capacidades institucionales y alinearlas a las necesidades de las
empresas,
especialmente de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas
(MIPyMES),
impulsando su crecimiento y desarrollo. Su función es promover
la
infraestructura y la experiencia en el desarrollo e innovación
tecnológica,
generados en el Instituto Politécnico Nacional a efecto de
promover la
innovación y competitividad en las MIPyMES, garantizando la
calidad oportuna
de los servicios prestados a los sectores productivos.
Este documento es parte de una serie de Guías Empresariales
realizadas por
la UPDCE con el propósito de ayudar en el incremento de la
competitividad de
las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas.
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Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
4
Contenido
INTRODUCCIÓN ..........................................................................................
.............. 5
1 ¿Qué es una sociedad
mercantil? ................................................................................ 6
1.1 Características de las Sociedades
Mercantiles............................................ 8
1.2 Los tipos de contrato que
existen:................................................................ 10
1.3 Personalidad jurídica de la sociedad
mercantil........................................... 10
2. Requisitos de Inscripción para Personas Individuales y
Jurídicas............................. 11
2.1 Constitución que rige las Sociedades
Mercantiles..................................... 13
2.2 Cláusulas Accidentales
................................................................................. 14
2.3 Procedimientos de
Constitución.................................................................. 16
2.4 Permisos que otorga la Secretaría de Relaciones
Exteriores................... 17
2.5 Tipos de Sociedades Mercantiles
................................................................ 19
3. Disolución y Liquidación de las Sociedades
Mercantiles......................................... 42
3.1 Causas de la
Disolución................................................................................ 44
3.2 Violación de las Obligaciones de un Socio
................................................. 48
3.3 Liquidación de la
Sociedad........................................................................... 49
3.4
Liquidador.................................................................................................
...... 49
3.5 Fusión y Escisión de las Sociedades
Mercantiles...................................... 51
Ventajas......................................................................................................
................ 52
Desventajas................................................................................................
................. 52
Conclusión...................................................................................................
............... 53
Apoyos que ofrece la
UPDCE..................................................................................... 55
Referencias ................................................................................................
................. 58
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
5
INTRODUCCIÓN
Las sociedades mercantiles se componen bajo el régimen de
capital fijo o el de
capital variable. La constitución de las sociedades mercantiles
deberá hacerse
ante un notario público, mediante escritura social que inscribirá
a la sociedad
en el Registro Público de Comercio. Las sociedades mercantiles
se rigen por la
Ley General de Sociedades Mercantiles [LGSM] y la Ley General
de
Sociedades Cooperativas, la constitución de unas y otras, deberá
constar en
escritura social ante notario público.
En las Sociedades Mercantiles hay tres elementos
fundamentales: los sociales,
los patrimoniales y los formales:
Elemento Social: Está constituido por los socios, personas que
aportan y
reúnen sus esfuerzos (bienes, capitales o trabajos).
Elemento Patrimonial: Está formado por el conjunto de bienes
que se aportan
para formar el capital social, trabajo, etc.
Elemento Formal: Es el conjunto de reglas relativas a la forma o
solemnidad
con la que se debe revestir al contrato, y que da origen a la
sociedad como una
individualidad de derecho.
Las sociedades se pueden clasificar conforme a varios criterios,
entre los que
destacan los siguientes:
Según el predominio de los elementos:
· Sociedades de Personas: son las sociedades en las cuales
predomina el
elemento personal. Son las sociedades en nombre colectivo y en
comandita simple.
· Sociedades Intermedias: En estas sociedades no está muy claro
el
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
6
elemento predominante. Son la Sociedad de Responsabilidad
Limitada y
la Comandita por Acciones.
· Sociedades Capitalistas: En estas sociedades domina el capital
social.
En esta clasificación se incluyen las Sociedades Anónimas y las
Cooperativas.
Según su Tipo de Capital:
· Capital Fijo: El capital social no puede ser modificado, ya que
parte del
capital productivo que participa por entero en la producción de
la
mercancía, transfiere su valor por partes al nuevo producto.
· Capital Variable: El capital social puede disminuir y aumentar
conforme
el avance de la sociedad, sin trámites y procedimientos
demasiado
complejos.
1 ¿Qué es una sociedad mercantil?
Se considera sociedad mercantil aquella que existe bajo una
denominación o
razón social, mediante el acuerdo de voluntades de un grupo de
personas
llamadas socios, que unen sus esfuerzos y capitales para la
realización de un
fin común de carácter económico con propósito de lucro.
Para que una sociedad pueda constituirse como tal, es necesario
que ésta
tenga personalidad jurídica, esto significa que la sociedad es
una entidad de
derecho, es un ser ficticio que puede adquirir derechos y
obligaciones, al igual
que una persona natural, es susceptible de ser representada y
de actuar por si
en la vida de los negocios. Un elemento que da personalidad
jurídica a la
sociedad, es que cuenta con un domicilio propio, distinto del que
pudiera tener
cada uno de los socios, ya que queda estipulado en la escritura
social, por la
misma razón la sociedad posee un nombre propio, según sea el
tipo de
sociedad.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
7
A continuación se citan algunos de los principales datos que
deberá contener
una escritura constitutiva de una sociedad mercantil.
§ Los nombres, nacionalidad y domicilio de las personas físicas o
morales
que integran la sociedad.
§ El objeto o giro de la sociedad.
§ Su razón o denominación social.
§ Su duración en la sociedad.
§ La cantidad que cada socio aporta como capital, especificando
el
importe en efectivo y en especie.
§ El nombramiento de los administradores, sus facultades y la
designación
de los que deberán hacer uso de la firma social.
§ Domicilio de la sociedad.
§ La forma en que se repartirán las utilidades entre los socios así
como las
pérdidas.
§ Los casos específicos en que la sociedad deberá disolverse
anticipadamente y la forma en que deberá efectuarse la
liquidación.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
8
1.1 Características de las Sociedades Mercantiles
Al momento de constituirse una sociedad mercantil a la vida
jurídica, se
constituye una nueva persona. Es un sujeto jurídico que tiene
capacidad de
goce y capacidad de ejercicio distinto de las personas que la
conforman o que
la integran y que crean una sociedad con derechos y
obligaciones
mencionadas a continuación:
· Capacidad jurídica: Es la aptitud de ser titular de derechos y
obligaciones pero en materia mercantil la capacidad está
limitada o
condicionada por el fin de la sociedad, esto significa que sólo
puede
tener derechos y obligaciones que estén contenidas dentro de su
objeto
social.
· Patrimonio (propio) : El patrimonio de una sociedad es el
conjunto de
bienes, derechos y obligaciones de los que es titular una
sociedad
mercantil y se clasifica en los siguientes grupos:
a) Patrimonio Activo: Se refiere a los bienes y derechos de una
sociedad que pueden ser aportados al momento de la
constitución de la sociedad mercantil en un aumento de capital,
en un aumento del haber social o con las ganancias obtenidas
por la sociedad.
b) Patrimonio Pasivo: El patrimonio pasivo de una sociedad está
constituido por las obligaciones de la misma y éstas se pueden
adquirir desde el momento de la creación de la sociedad
mercantil, consisten en deudas y obligaciones de dar o de hacer.
· Nombre : En derecho mercantil se le llama también
denominación ó
razón social y se define como el conjunto de caracteres que
identifican a
una individualidad, distinguiéndola de las demás.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
9
· Domicilio: Lugar sede de negocios de una sociedad mercantil.
En
materia de sociedades mercantiles el domicilio por práctica
común se
determina en una ciudad, sin especificar número, calle o colonia.
Una
persona moral o sociedad mercantil puede tener uno o demás
domicilios
siempre y cuando esto quede plasmado en el acta constitutiva,
puede
señalar un domicilio principal y varios accesorios. Al domicilio
principal
se le conoce como domicilio matriz y a los accesorios como
sucursales.
Para efectos legales puede utilizar uno u otro indistintamente.
· Nacionalidad: La nacionalidad de las sociedades mercantiles
será
mexicana cuando las mismas se conformen de acuerdo a las
leyes de
nuestro país, y que establezcan su domicilio en el mismo. En
caso
contrario se consideran extranjeras.
· Que funciona bajo una razón social la responsabilidad de los
socios es
subsidiaria, ilimitada y solidaria. La razón social es el nombre de
la
empresa: que se forma con el nombre de uno o más socios y
cuando no
aparezcan todos, se agregaran las palabras “y compañía”, o sus
abreviaturas “y Cía.”. Cuando uno de los socios cuyo nombre
haya
figurado en la razón social, se separe de la sociedad y siga la
misma
razón social, cuando el nombre de una empresa lo adopte o siga
usando
una nueva sociedad que haya adquirido los derechos y
obligaciones del
negocio anterior cuyo nombre o razón social ha traspasado
responsabilidad subsidiaria es la que tienen los socios en
segundo
término.
· Responsabilidad ilimitada . Es la que obliga a los socios en
forma
amplísima, sin reconocer límites, a pagar las deudas de la
sociedad, aun
con sus bienes particulares.
· Responsabilidad solidaria. Es la que obliga a cada uno de los
socios a
responder por la totalidad de las deudas y no por la parte
proporcional a
su capital invertido
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
10
1.2 Los tipos de contrato que existen:
· Contrato Bilateral . Cuando intervienen dos socios, o bien, dos
accionistas.
· Contrato Plurilateral. Cuando intervienen más de dos socios,
accionistas o cooperativistas,
· Contrato Oneroso. Supuesto que los socios, accionistas o
cooperativistas reciben provechos y gravámenes recíprocos.
· Contrato Formal. En virtud de que el contrato social debe
formularse por escrito; elevarse a escritura pública e inscribirse
en
el Registro Público de Comercio.
1.3 Personalidad jurídica de la sociedad mercantil
Cuando el contrato de sociedad mercantil ha sido protocolizado
ante notario
público e inscrito en el Registro Público de Comercio, la sociedad
como ente
moral nace jurídicamente adquiriendo personalidad jurídica, es
decir, idoneidad
para ser sujeto de derechos y obligaciones, o en otras palabras,
capacidad
para contratar.
Las sociedades no inscritas en el Registro Público de Comercio
que no se
hayan exteriorizado, como tales frente a terceros, consten o no
de escritura
pública, tendrán personalidad jurídica.
Nota: Las sociedades no inscritas en el Registro Público de
Comercio que no se
hayan exteriorizado, como tales frente a terceros, consten o
no de escritura
pública, tendrán personalidad jurídica.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
11
2. Requisitos de Inscripción para Personas Individuales y
Jurídicas
Descargar
el software denominado SOLCEDI y generar el requerimiento de
Certificado de Firma Electrónica Avanzada.
Acudir
a la ALAC con lo siguiente:
Tratándose
de personas físicas: Copia certificada, copia fotostática
certificada por un funcionario público y fotocopia simple del acta
de nacimiento
(copia certificada para cotejo).
Tratándose
de mexicanos por naturalización: Original o copia certificada y
fotocopia simple de la carta de naturalización expedida por
autoridad
competente debidamente certificada o legalizada, según
corresponda (original
o copia certificada para cotejo).
Tratándose
de extranjeros; original y fotocopia simple del documento
migratorio vigente que corresponda, emitido por autoridad
competente con la
debida autorización para realizar los actos o actividades que
manifiesten en su
aviso. (original para cotejo). Asimismo, deberán proporcionar
fotocopia
debidamente certificada, legalizada o apostillada por autoridad
competente con
que acrediten su número de identificación fiscal del país en que
residan,
cuando tengan obligación de contar con este en dicho país.
Original y fotocopia de identificación oficial del contribuyente
(original para
cotejo). Original y fotocopia de Comprobante de domicilio fiscal
(original para
cotejo).
En caso de contribuyentes que perciban ingresos
exclusivamente por concepto
de salarios y/o intereses no será necesario presentar este
comprobante.
Tratándose
de Personas Morales: Copia certificada y fotocopia simple del
documento constitutivo debidamente protocolizado (copia
certificada para
cotejo).
Tratándose
de personas distintas a sociedades mercantiles: Original o
copia
certificada y fotocopia simple del documento constitutivo de la
agrupación o, en
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
12
su caso, fotocopia simple de la publicación en el órgano oficial,
periódico o
gaceta (original o copia certificada para cotejo).
En
caso de Asociaciones en Participación: Fotocopia simple del
contrato de la
asociación en participación, con firma autógrafa del asociante y
asociados o
sus representantes legales (original para cotejo).
En
caso de Fideicomiso: Original y fotocopia simple del contrato de
fideicomiso, con firma autógrafa del fideicomitente,
fideicomisario o sus
representantes legales, así como del representante legal de la
institución
fiduciaria (original para cotejo).
En
caso de Sindicatos: Original y fotocopia simple del estatuto de
la
agrupación y de la resolución de registro emitida por la
autoridad laboral
competente (original para cotejo).
En
caso de dependencias de la Administración Pública Federal:
Estatal o
Municipal, centralizada, descentralizada o desconcentrada,
podrán realizar el
trámite mediante la exhibición de fotocopia simple del precepto
jurídico
contenido en ley, reglamento, decreto, estatuto o otro
documento legal donde
conste su existencia o constitución.
Tratándose
de personas morales de carácter agrario o social: (Distintas a
Síndicatos) Las mismas podrán realizar el trámite exhibiendo
original o copia
certificada y fotocopia simple del documento en virtud del cual
se hayan
constituido o hayan sido reconocidas legalmente por la
autoridad competente.
Tratándose
de residentes en el extranjero: Con o sin establecimiento
permanente en México, deberá acompañar original y fotocopia
simple del
documento notarial con el que haya sido designado el
representante legal para
efectos fiscales (original para cotejo).
Las
personas morales residentes en el extranjero: Deberán
proporcionar,
además de su número de identificación fiscal del país en que
residan, cuando
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
13
tengan obligación de contar con éste en dicho país, su
documento constitutivo
debidamente apostillado o certificado, según proceda. Cuando el
documento
constitutivo conste en idioma distinto al español deberá
presentarse una
traducción autorizada.
Original y fotocopia de identificación oficial del representante
legal (original para
cotejo). Original y fotocopia de comprobante de domicilio fiscal
(original para
cotejo). Copia certificada del poder general para actos de
dominio o de
administración del representante legal.
Tratándose
de dependencias de la Administración Pública Federal: Estatal
o
Municipal, centralizada, descentralizada o desconcentrada,
podrá realizarse el
trámite a través de funcionario público competente de la
dependencia de que
se trate, el cual deberá demostrar que cuenta con facultades
suficientes para
representar a dicha dependencia; para ello deberá acreditar su
puesto y
funciones mediante la presentación de original y fotocopia de su
nombramiento,
de su credencial vigente expedida por la entidad
correspondiente (original para
cotejo) y en su caso, fotocopia simple del precepto jurídico
contenido en ley,
reglamento, decreto, estatuto u otro documento jurídico donde
conste su
facultad para fungir con carácter de representante de la entidad
de la cual
pretende tramitar su Certificado de Firma.
Tanto personas físicas como personas morales deberán de
presentar además
lo siguiente:
Disco
magnético de 3.5” con el archivo con terminación .req, que
generó el
SOLCEDI.
Formato
“Solicitud de Firma Electrónica Avanzada (Persona Moral /
Persona
física)” (duplicado).
2.1 Constitución que rige las Sociedades Mercantiles
La Constitución es el acto por medio del cual una sociedad
mercantil adquiere
personalidad jurídica. En este acto jurídico sobresalen dos
aspectos de cuyo
cumplimiento depende la regularidad de la sociedad:
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
14
a) La constitución ante fedatario público
b) Su inscripción en el Registro Público de Comercio.
Otro aspecto importante, que es un requisito para la inscripción
del Registro
Público de Comercio: es la autorización del Estado por parte de
la Secretaría
de Relaciones Exteriores.
Las cláusulas en cuestión son:
· VIII.La
manera conforme a la cual haya de administrarse la sociedad y
las facultades de los administradores.
· IX.El
nombramiento de los administradores y la designación de los
que
han de llevar la firma social.
· X.La
manera de hacer la distribución de las utilidades y pérdidas
entre
los miembros de la sociedad.
· XI.El
importe del fondo de reserva.
· XII.Los
casos en que la sociedad haya de disolverse anticipadamente;
· XIII.Las
bases para practicar la liquidación de la sociedad y el modo de
proceder a la elección de los liquidadores, cuando no hayan sido
designados anticipadamente.
2.2 Cláusulas Accidentales
Son las estipulaciones otorgadas por los socios que sin estar
previstas en la
ley, siendo lícitas y no contrarias al contenido normativo que de
orden
imperativo e irrenunciable se contiene en la ley, también son
válidas.
Cláusula Calvo
Al constituirse la sociedad deberá definir su posición sobre la
admisión o
exclusión de socios extranjeros; en caso afirmativo, y siempre
que la Ley de
Inversión Extranjera y la normatividad complementaria así lo
autorice, deberá
incorporarse en los estatutos la cláusula Calvo de admisión de
extranjeros, es
decir, que los extranjeros que lleguen a tener participación en la
sociedad, al
momento de su constitución o en cualquier tiempo ulterior,
conviene en
Nota: Otro aspecto importante, que es un requisito para la
inscripción del
Registro Público de Comercio: es la autorización del Estado
por parte de la
Secretaría de Relaciones Exteriores.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
15
considerarse como nacional respecto de dicha inversión y de no
invocar por lo
mismo la protección de su gobierno; bajo la pena de perder su
inversión o
participación en beneficio de la Nación.
1. Sociedad con cláusula de exclusión de extranjeros:
Que autoriza el Artículo 8o. del Reglamento citado, que lleva la
siguiente
estipulación:
"Ninguna persona extranjera física o moral podrá tener
participación
social alguna o ser propietaria de acciones de la sociedad. Si por
algún
motivo alguna de las personas mencionadas anteriormente, por
cualquier motivo o evento llegare a adquirir una participación
social o a
ser propietario de una o más acciones, contraveniendo así lo
establecido
en el párrafo anterior, se conviene desde ahora en que dicha
adquisición
será nula y por tanto cancelada y sin ningún valor la
participación social
de que se trata y los títulos que la representen, teniéndose por
reducido
el capital social en una cantidad igual al valor de la participación
cancelada".
Este tipo de Sociedad Mercantil no necesita permiso de la
Secretaría de
Relaciones Exteriores para celebrar contratos con cualquiera
dependencia del Gobierno, pudiendo sus acciones ser al
portador.
2. Sociedad con el 51% obligatorio de socios mexicanos:
Esta sociedad se considera mexicana para los efectos de normas
de la
Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras, debiéndose
insertar en la
Escritura Constitutiva la siguiente estipulación:
"Todo extranjero, que en el acto de la constitución o en
cualquier tiempo
ulterior, adquiera un interés o participación social en la
Sociedad, se
considerará por ese simple hecho como mexicano respecto de
uno y
otra, y se entenderá que conviene en no invocar la protección
de su
gobierno, bajo la pena, en caso de faltar a su convenio, de
perder dicho
interés o participación social en beneficio de la Nación
Mexicana".
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
16
Además de lo anterior, se hará constar que el capital social
deberá estar
suscrito por mexicanos en un 51% y el 49% restante, podrá ser
adquirido por
personas físicas, morales o unidades económicas extranjeras, o
por empresas
mexicanas en que participe mayoritariamente el capital
extranjero, siempre que
no tenga cualquier facultad de determinar el manejo de esta
sociedad. Cuando
el capital esté representado por títulos al portador no podrán
ser adquiridos por
extranjeros sin la aprobación previa de la Comisión Nacional de
Inversiones
Extranjeras y en este caso, se convertirán en nominativos.
3. Sociedad con cláusula de libre admisión de extranjeros:
Que autoriza el Artículo 2o. del Reglamento citado
anteriormente.
Estas Sociedades Mexicanas, deberán insertar en la Escritura
Constitutiva la
misma estipulación vista en el punto II, es decir, "Todo
extranjero, que en el
acto de la constitución o que en cualquier tiempo ulterior,
adquiera un interés o
participación social en la sociedad, se considerará por ese
simple hecho”
2.3 Procedimientos de Constitución
El Derecho Societario Mercantil ha reconocido dos
procedimientos diversos
para constituir una sociedad mercantil, sin embargo la
constitución pública sólo
ésta autorizado, para las Sociedades Anónimas:
· Instantáneo o Simultáneo: Los socios con proyecto ya
establecido
acuden ante el notario o corredor público a realizar el acto de
constitución y en él se destaca el hecho de que el capital social
se
integra con la aportación de los socios comparecientes y no
necesita de
participación del público (Art. 5 LGSM).
· Pública o Sucesiva: La integración del capital social se requiere
atraer
socios o inversionistas que se sumen al proyecto de los
fundadores
aportando su participación pecuniaria de modo que vayan
suscribiendo
paulatinamente su adhesión mediante el pago de sus
aportaciones (Art.
92102
LGSM).
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
17
Con el objeto de que puedan compensar pérdidas o bien hacer
frente a
oscilaciones de su valores, la ley establece que las sociedades
deberán
separar el 5% de sus utilidades repartibles de cada ejercicio
social hasta
alcanzar la quinta parte del capital social y así integrar el fondo
de reserva que
puede ser legal o bien estatutaria y aun voluntaria en los casos
que así
determinen los socios.
Proceso Constitutivo
El proceso constitutivo de una Sociedad Mercantil, podemos
resumirlo en los
siguientes pasos:
1. Formular un proyecto del contrato social constitutivo.
2. Solicitar permiso para la constitución de la sociedad, ante la
Secretaría
de Relaciones Exteriores.
3. Obtener el permiso enunciado en el punto anterior.
4. Acudir al notario público y conjuntamente confeccionar el
contrato social
definitivo.
5. Protocolizar ante notario público el contrato social.
6. El notario público registra e inscribe el contrato social en el
Registro
Público de Comercio.
2.4 Permisos que otorga la Secretaría de Relaciones Exteriores
Los permisos que otorga la Secretaría de Relaciones Exteriores
para la
constitución de Sociedades Mercantiles, con apoyo al Decreto de
29 de junio
de 1944, a la Ley Orgánica de la fracción 1 del Artículo 27
Constitucional y en
su Reglamento.
Funciones
reservadas exclusivamente al estado por tratarse de áreas
estratégicas.
· Están reservadas de manera exclusiva al Estado las funciones
que
determinen las leyes en las siguientes áreas estratégicas:
Nota: Con el objeto de que puedan compensar pérdidas o bien
hacer frente a
oscilaciones de su valores, la ley establece que las sociedades
deberán separar el
5% de sus utilidades repartibles de cada ejercicio social hasta
alcanzar la quinta
parte del capital social y así integrar el fondo de reserva que
puede ser legal o bien
estatutaria y aun voluntaria en los casos que así determinen
los socios.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
18
· Petróleo y demás hidrocarburos.
· Petroquímica básica.
· Electricidad.
· Generación de energía nuclear.
· Minerales radioactivos.
· Comunicación vía satélite.
· Telégrafos.
· Radiotelegrafía.
· Correos.
· Ferrocarriles.
· Emisión de billetes.
· Acuñación de moneda.
· Control, supervisión y vigilancia de puertos, aeropuertos y
helipuertos; y
Las demás que expresamente señalen las disposiciones legales
aplicables.
Actividades
económicas y sociedades que están reservadas de manera
exclusiva a mexicanos con cláusulas de exclusión de
extranjeros.
Las actividades económicas y sociedades que se mencionan a
continuación,
están reservadas de manera exclusiva a mexicanos o a
sociedades mexicanas
con cláusula de exclusión de extranjeros:
· Transporte terrestre nacional de pasajeros, turismo y carga, sin
incluir
los servicios de mensajería y paquetería.
· Comercio al por menor de gasolina y distribución de gas licuado
de
petróleo.
· Servicios de radiodifusión y otros de radio y televisión,
distintos de
televisión por cable.
· Uniones de crédito.
· Instituciones de banca de desarrollo, en los términos de la Ley
de la
materia.
· La prestación de los servicios profesionales y técnicos que
expresamente señalen las disposiciones legales aplicables.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
19
La inversión extranjera no podrá participar en las actividades y
sociedades
mencionadas en el presente artículo directamente, ni a través de
fideicomisos, convenios, pactos sociales o estatutarios,
esquemas de
piramidación, u otro mecanismo que les otorgue control o
participación
alguna.
2.5 Tipos de Sociedades Mercantiles
· Asociación Civil (A.C.).
· Sociedad Civil (S. C.).
· Sociedad en Nombre Colectivo.
· Comandita Simple (S. en C.).
· Sociedad Anónima (S.A.).
· Sociedad de Responsabilidad Limitada (S. de R. L.).
· Sociedad Cooperativa.
· Asociación en Participación (A. P.).
· Sociedad de Responsabilidad Limitada (S. DE R. L.).
· Sociedad Cooperativa.
· Asociación en Participación (A. P.).
· Sociedad Mutualista de Seguros de Vida o de Daños.
· Sociedad Nacional de Crédito y/o Institución de Banca de
Desarrollo (S.
N. C.).
· Institución de Banca Múltiple.
· Sociedad de Responsabilidad Limitada Micro industrial (S. de R.
L. MI).
· Sociedad de Solidaridad Social (S. de S. S.).
· Organizaciones Auxiliares del Crédito.
· Asociaciones Rurales de Interés Colectivo (ARIC).
· Sociedades de Producción Rural (SPR).
· Sociedad Financiera de Objeto Limitado (SOFOL).
· Agrupaciones Financieras.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
20
ASOCIACIÓN CIVIL
SIGLAS: A. C.
Ley que la regula Código Civil (local).
Características
Fin
común no prohibido por la ley (cultural, deportivo, etc.).
No
tiene carácter preponderantemente económico.
Proceso de constitución
Por contrato privado, pero para que tenga personalidad jurídica propia y surta
efectos frente a terceros, se deberá otorgar en escritura pública e inscribirse
en el
Registro Público de personas morales no lucrativas.
Nombre Razón social o denominación.
Capital social Sin capital social, pero con un patrimonio basado en cuotas.
Reservas Sin obligación de constituirlas.
Número de asociados Mínimo: 2 Máximo:
ilimitado.
Documentos que acreditan
al asociado
Reconocimiento de admisión por la asamblea.
Responsabilidad de los
asociados
Administradores ilimitadamente.
Participación de
extranjeros
Según actividades.
Órganos sociales y de
vigilancia
Asamblea
general.
Director
(es).
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
21
SOCIEDAD CIVIL
SIGLAS: S. C.
Ley que la regula Código Civil (local).
Características
Su fin es común y preponderantemente económico pero no constituye una
especulación
comercial.
Proceso de constitución
Por contrato privado, pero para que tenga personalidad jurídica propia y surta
efectos frente
a terceros, se deberá otorgar en escritura publica e inscribirse en el Registro
Publico de
Personas Morales No Lucrativas.
Nombre Razón social o denominación.
Capital social
No requiere de un capital social, pero si existe este, siempre será fijo
debiendo señalarse la
aportación de cada socio.
Reservas Sin obligación de constituirlas.
Número de socios Mínimo: 2 Máximo:
ilimitado.
Documentos que acreditan al
socio
Reconocimiento de admisión por la asamblea
Responsabilidad de los
socios
Responsabilidad subsidiaria, ilimitada y solidaria de los socios que
administren, los demás
socios sólo estarán obligados con su aportación, salvo convenio en contrario.
Participación de extranjeros Según actividades.
Órganos sociales y vigilancia
Asamblea
general.
Socios
administradores.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
22
SOCIEDAD EN NOMBRE COLECTIVO
SIGLAS: No tiene
Ley que la regula Ley General de Sociedades Mercantiles.
Características
Los socios responden de modo subsidiario, solidario e ilimitadamente de las
obligaciones
sociales.
Proceso de constitución
Simultánea:
Junta
de socios para hacer proyecto de estatutos.
Autorización
de la S.R.E.
Protocolización
ante notario público
Inscripción
en el Registro Público de Comercio
Nombre
Razón social (si se separase el socio que dio su nombre para la razón social se
añadirá la
palabra "Sucesores", también si la razón social se está transfiriendo) y
Compañía.
Capital social No establece mínimo.
Reservas 5% de las utilidades anuales hasta llegar al 20% o quinta parte del
capital social fijo.
Número de socios Mínimo: 2 Máximo:
ilimitado.
Documentos que acreditan al
socio
Escritura constitutiva.
Responsabilidad de los
socios
Todos los socios responden de una manera subsidiaria, solidaria e ilimitada de
las
obligaciones sociales.
Participación de extranjeros Catalogada.
Órganos sociales y de
vigilancia
Junta
de socios.
Administrador(
es).
Interventor
que vigila los actos de los administradores.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
23
COMANDITA SIMPLE
SIGLAS: S. EN C.
Ley que la regula Ley General de Sociedades Mercantiles.
Características Tiene 2 clases de socios: comanditados y comanditarios
Proceso de
constitución
Simultánea:
Junta
de socios para hacer proyecto de estatutos.
Autorización
de la S.R.E.
Protocolización
ante Notario Público.
Inscripción
en el Registro Público de Comercio.
Nombre
Razón social (el socio que preste su nombre para la razón social es
considerado por ello
comanditado).
Capital social No establece mínimo.
Reservas 5% de las utilidades anuales hasta llegar al 20% o quinta parte del
capital social fijo.
Número de socios Mínimo: 2 Máximo:
ilimitado.
Documentos que
acreditan al socio
Escritura constitutiva.
Responsabilidad de los
socios
A.Comanditados:
solidaria, subsidiaria e ilimitadamente.
B.Comanditario:
aportaciones, salvo que haya tomado parte en alguna operación o
habitualmente hubiese administrado los negocios de la sociedad, responderá
solidariamente frente a terceros hasta el monto de sus aportaciones.
Participación de
extranjeros
Catalogada
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
24
SOCIEDAD ANÓNIMA
SIGLAS: S. A.
Ley que la regula Ley General de Sociedades Mercantiles
Características
Capital
representado por acciones nominativas.
Socios
obligados al pago de sus acciones, ya sea en efectivo o en especie.
Proceso de constitución
Simultánea:
Asamblea
de accionistas para hacer proyecto de estatutos.
Autorización
de la S.R.E.
Protocolización
ante notario público.
Inscripción
en el Registro Público de Comercio.
Nota: Sólo para la S.A. opera la constitución sucesiva, por suscripción pública.
Nombre Denominación.
Capital social Mínimo fijo $50,000.00 (la ley dice $50’000,000.00).
Reservas 5% de las utilidades anuales hasta llegar al 20% o quinta parte del
capital social fijo.
Número de socios Mínimo: 2 Máximo:
ilimitado.
Documentos que acreditan al
socio
Acción.
Responsabilidad de los
socios
Hasta por el monto de sus acciones (aportación).
Administradores ilimitadamente.
Participación de extranjeros Catalogada
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
25
Órganos de vigilancia
Asamblea
general de accionistas.
Consejo
de administración o administrador único
Comisario(
s)
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
26
SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA
SIGLAS: S. DE R. L.
Ley que la regula Ley General de Sociedades Mercantiles.
Características Las partes sociales no pueden estar representadas por títulos
negociables y son indivisibles.
Proceso de constitución
Simultánea:
Junta
de socios para hacer proyecto de estatutos.
Autorización
de la S.R.E.
Protocolización
ante notario público
Inscripción
en el Registro Público de Comercio.
Nombre Razón social o denominación.
Capital social
Min.: $3,000.00 (La ley dice $3’000,000.00), debiendo estar pagado al
momento de la
constitución, mínimo el 50%
Reservas 5% de las utilidades anuales hasta llegar al 20% o quinta parte del
capital social fijo
Número de socios Mínimo: 2 Máximo:
50
Documentos que acreditan al
socio
Escritura constitutiva (parte social).
Responsabilidad de los
socios
Hasta por el monto de su parte social.
Participación de los socios Catalogada.
Órganos de vigilancia
Asamblea
de socios.
Gerente
(s).
Consejo
de vigilancia.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
27
SOCIEDAD COOPERATIVA (ORDINARIA O DE PARTICIPACIÓN ESTATAL)
S. C. L. (LIMITADA)
S. C. S. (SUPLEMENTADA)
Ley que la regula Ley General de Sociedades Cooperativas
Características
DE
CONSUMIDORES DE BIENES Y/O SERVICIOS (ART.22)
DE
PRODUCTORES DE BIENES Y/O SERVICIOS (ART.27)
DE
AHORRO Y PRESTAMO (LEY DE AHORRO Y CREDITO POPULAR)
Proceso de constitución
Acta
de asamblea general.
Certificación
de firmas ante notario público, corredor público, juez de distrito, etc.
Inscripción
en el Registro Público de Comercio.
Aviso
del Registro Público de Comercio a la Secretaría de Desarrollo Social con copia
certificada de todos los documentos de inscripción para que la propia
dependencia integre y
actualice la estadística nacional de sociedades cooperativas.
Nombre Denominación.
Capital social No establece mínimo, pero siempre serán de capital variable.
Reservas
El fondo de reserva se constituirá con el 10 al 20% de los rendimientos que
obtengan las
sociedades cooperativas en cada ejercicio social. El fondo de reserva podrá
ser delimitado
en las bases constitutivas, pero no será menor del 25% del capital social en
las S.C. de
productores y del 10% en las de consumidores. Este fondo podrá ser afectado
cuando lo
requiera la sociedad para afrontar las pérdidas o restituir el capital de trabajo,
debiendo ser
reintegrado al final del ejercicio social, con cargo a los rendimientos (fondo de
previsión
social y fondo de educación cooperativa).
Número de socios Mínimo: 5 Máximo:
ilimitado.
Documentos que acreditan al
socio
Certificados de aportación.
Responsabilidad de los
socios
Limitada: hasta por el monto de su aportación.
Suplementada: responden los socios a prorrata hasta por la cantidad
determinada en el acta
constitutiva.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
28
Participación de extranjeros
Libre. Conforme al objeto social, sin rebasar los límites que señala la Ley de
Inversión
Extranjera.
Órganos sociales y de
vigilancia
Consejo
superior del cooperativismo.
Asamblea
de socios.
Consejo
de administración.
Consejo
de vigilancia.
Vigilada
por las dependencias locales o federales que, de acuerdo con sus
atribuciones,
deban intervenir en su buen funcionamiento.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
29
ASOCIACIÓN EN PARTICIPACIÓN
SIGLAS: A. P.
Ley que la regula Ley General de Sociedades Mercantiles.
Características
Sociedad
oculta.
Sin
personalidad jurídica propia.
Proceso de constitución Por
contrato privado que conste por escrito.
Nombre No tiene, se utiliza el nombre del asociante.
Capital social No hay capital social, sólo aportaciones.
Reservas Sin obligación de constituirla.
Número de socios Mínimo: 2 Máximo:
ilimitado.
Documentos que acreditan al
socio
Contrato.
Responsabilidad de los
socios
Asociante:
ilimitada.
Asociado:
sin responsabilidad.
Participación de extranjeros Sin restricción.
Órganos sociales y de
vigilancia
No
existe órgano social
Únicamente
se maneja por el asociante que obra en nombre propio.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
30
SOCIEDAD MUTUALISTA DE SEGUROS DE VIDA O DE DAÑOS
NO UTILIZA SIGLAS
Ley que la regula Ley General de Instituciones y Sociedades Mutualistas de
Seguros.
Características
Se
constituye siguiendo el modelo de la sociedad anónima pero con elementos
especiales
que regula la Ley de la materia, dependiendo del riesgo que ampare y limitada
a la
autorización que emita la S.H.C.P. de manera intransferible.
Proceso de constitución
Escritura
pública y protocolizaciones.
Autorización
de la S.H.C.P. y de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas.
Inscripción
en el Registro Público de Comercio.
Nombre Denominación limitativa en palabras, como seguro, coaseguro,
reaseguro y aseguradora.
Capital social
Monto en Unidades de Inversión que será fijado por la S.H.C.P. según el ramo
o ramos que
autorice, pudiéndose modificar por acuerdo de la misma Secretaría durante el
primer
trimestre de cada año. Puede ser fijo o variable, pero si es variable, el mínimo
obligatorio
será sin derecho a retiro.
Reservas
Fondo
Ordinario de Reserva: 10% anual de las utilidades hasta alcanzar el 75% del
importe
del capital social pagado;
Reservas
Técnicas: De riesgo, de obligaciones pendientes de cumplir y las demás
previstas en la Ley.
Número de socios Mínimo: 2, Máximo:
ilimitado.
Documentos que acreditan al
socio
Acciones
ordinarias, de voto limitado en aseguradoras mayoritariamente mexicanas.
Acciones
serie “E” y “M” en aseguradoras mayoritariamente extranjeras o filiales de
instituciones financieras del exterior.
Responsabilidad de los
socios Hasta por el monto de sus acciones.
Participación de extranjeros Capital mayoritariamente extranjero o filial de
instituciones financieras del exterior.
Órganos sociales y de
vigilancia
Asamblea
de socios.
Consejo
de administración con aprobación expresa de la S.H.C.P.
Director
general con aprobación expresa de la S.H.C.P.
Comisarios.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
31
SOCIEDAD NACIONAL DE CRÉDITO Y/O INSTITUCIÓN DE BANCA DE
DESARROLLO
SIGLAS: S. N. C.
Ley que la regula
Ley de Instituciones de Crédito (Ley Reglamentaria del Servicio Público de
Banca y
Crédito).
Características
Son
entidades de la administración pública federal.
Personalidad
jurídica y patrimonio propios.
Proceso de constitución
Creadas
por decreto del Ejecutivo Federal que se publica en el D.O.F.
La
S.H.C.P. expide los reglamentos orgánicos de cada sociedad, publicándolos en
el
D.O.F.
Inscripción
en el Registro Público de Comercio del Decreto y del Reglamento Orgánico.
Nombre Denominación.
Capital social
El mínimo legal será el que establezca la S.H.C.P., el cual deberá estar
íntegramente
pagado.
Reservas El equivalente al 100% de su capital.
Número de socios La ley no señala limitaciones diversas en serie "a".
Documentos que acreditan
al socio
Certificados de aportación patrimonial, series "a" (66% emitidos en un título
único, siendo
intransmisibles y en ningún caso podrá cambiarse su naturaleza o los
derechos que
confieran al gobierno federal) y "b" (34% la S.H.C.P. señalará la forma,
proporción y demás
condiciones aplicables a la suscripción, tenencia y circulación de los
certificados series "b")
con límite de participación por cada socio hasta el 5% del capital social.
Responsabilidad de los
socios
En proporción a las aportaciones y hasta ese límite.
Participación de extranjeros Exclusión total.
Órganos sociales y de
vigilancia
Consejo
directivo.
Director
general.
Dos
comisarios y sus respectivos suplentes:
a).Uno
designado por los socios "a" (gobierno federal por conducto de la Secretaría
de la
Contraloría y Desarrollo Administrativo).
b).Otro
por los socios "b" representados por la comisión consultiva
Comisión
Nacional Bancaria.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
32
INSTITUCIÓN DE BANCA MÚLTIPLE
No utiliza siglas.
Ley que la regula Ley de Instituciones de Crédito.
Características De interés público y privado.
Proceso de constitución
Autorización
expresa del gobierno federal, por conducto de la S.H.C.P.
Opinión
del Banco de México y de la C.N.B.V., debiendo reunir los siguientes
requisitos:
Estar
constituida como S.A. de capital fijo;
Otorgar
depósito en moneda nacional (M.N.) a favor de la Tesorería de la Federación,
por
una cantidad igual al 10% del capital mínimo con que deba operar la sociedad;
Tener
como objeto social la "prestación del servicio de banca y crédito";
Establecer
su domicilio en territorio nacional;
Presentar
proyecto de estatutos;
Presentar
plan general de funcionamiento;
La
demás información y documentación que a juicio de la S.H.C.P. se requiera
para el
efecto e inscribirse en el registro público de comercio.
La
disolución y liquidación se regirá por lo dispuesto en la Ley de Protección al
Ahorro
Bancario Cap. X y XI, la L.G.S.M. y el art.29 de la L.I.C.
Nombre Denominación.
Capital social
El mínimo será la cantidad equivalente al 0.12% de la suma del capital neto
que alcancen en
su conjunto dichas instituciones, al 31 de diciembre del año inmediato
anterior, siempre será
fijo y podrá contener acciones tipo "L" y “O” (de libre suscripción y voto
limitado). Cuando se
inscriba más del 5% del capital social en acciones serie “O” del capital
ordinario, se deberá
contar con la autorización de la S.H.C.P. y la C.N.B.V. No podrán participar en
forma alguna
las personas morales extranjeras que ejerzan funciones de autoridad.
Reservas
Las que marque la Ley de Instituciones de Crédito y las disposiciones
administrativas
expedidas con base en la misma (reservas preventivas globales por
calificación de cartera,
etc.).
Número de socios Mínimo: 20 socios con 5% del capital social máximo, salvo
autorización de la C.N.B.
Documentos que acreditan al
socio
Acciones series "L" y "O".
Responsabilidad de los
socios
Hasta por el monto de sus acciones.
Participación de extranjeros Hasta el monto del capital social que autorice la
S.H.C.P. por la C.N.B.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
33
Órganos sociales y de
vigilancia
Consejo
de administración con un mínimo de 5 y máximo de 15 consejeros, con sus
respectivos suplentes.
Un
Director General.
Órgano
de vigilancia integrado por un Comisario de la serie "L" y uno por la serie "O",
así
como sus respectivos suplentes.
Vigilará
la S.H.C.P. por conducto de la C.N.B.V.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
34
SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA MICROINDUSTRIAL
S. DE R. L. MI
TRATÁNDOSE DE PERSONAS MORALES QUE SE DEDIQUEN A LA PRODUCCIÓN
DE ARTESANÍAS
S. DE R. L. ART
Ley que la regula Ley Federal para el Fomento de la Micro Industria y la
Actividad Artesanal.
Características De orden público e interés social.
Proceso de constitución
Adoptarán
la forma de Sociedad de Responsabilidad Limitada con las modalidades que
prevé la Ley Federal Para el Fomento de la Micro Industria y sin perjuicio de
que puedan
adoptar otra forma legal.
Sólo
podrán constituir este tipo de sociedades personas de nacionalidad mexicana
que a
través de la organización del trabajo y bienes materiales o incorpóreos de que
se sirvan, se
dediquen a la transformación de bienes, que ocupen directamente hasta 15
trabajadores y
cuyas ventas anuales estimadas o reales no excedan de los montos que
determine la
Secretaría de Economía, así como aquellas unidades económicas o personas
físicas que se
dediquen a la actividad artesanal.
Formulado
el contrato social, se pondrá a consideración de la Secretaría de Economía,
quien lo examinará y hará constar su visto bueno sobre su forma y contenido,
u orientando
en caso contrario, a los interesados sobre los elementos que hayan omitido o
deban
subsanarse. Una vez obtenido el visto bueno, los socios acreditarán su
identidad y ratificarán
su voluntad de constituir la sociedad y de ser suyas las firmas que obren en el
contrato
social, ante el personal autorizado del Registro Público de Comercio, el que
procederá a
inscribirlo sin más trámite.
Nombre Denominación o razón social.
Capital social
El que determine la Secretaría de Economía mediante publicación en el Diario
Oficial de la
Federación.
Reservas
Sólo las que marque la Ley Federal para el Fomento de la Micro industria y la
Actividad
Artesanal, así como las disposiciones administrativas expedidas con base en
la misma por la
Secretaría de Economía (ni las sociedades ni sus socios podrán participar en
otras
sociedades micro industriales, pero si podrán agruparse).
Número de socios Mínimo: 2 – máximo: ilimitado.
Documentos que acreditan al
socio
Cédula del padrón nacional de la micro industria.
Participación de extranjeros Está prohibido por la ley.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
35
SOCIEDAD DE SOLIDARIDAD SOCIAL
SIGLAS: S. DE S. S.
Ley que la regula Ley de Sociedades de Solidaridad Social .
Características De interés público.
Proceso de constitución
Contará con autorización previa del Ejecutivo Federal a través de la Secretaria
de la Reforma
Agraria, cuando se trate de industrias rurales, y de la Secretaria del Trabajo y
Previsión Social
en los demás casos. Una vez obtenida dicha autorización, deberá:
A) Celebrar una asamblea general de los interesados, de la que se levantará
acta por
quintuplicado, donde aparezcan los comités ejecutivos de vigilancia, de
admisión de socios,
así como el texto de las bases constitutivas, cuyas firmas de los interesados
serán
autentificadas ante notario público, debiendo comprobar su nacionalidad los
otorgantes, con
su acta de nacimiento respectiva;
B) Tener como objeto social la "creación de fuentes de trabajo; la práctica de
medidas que
tiendan a la conservación y mejoramiento de la ecología; la explotación
racional de los
recursos naturales; la producción, industrialización y comercialización de
bienes y servicios
que sean necesarios; y la educación de los socios y de sus familiares en la
práctica de la
solidaridad social, la afirmación de los valores cívicos nacionales, la defensa
de la
independencia política, cultural y económica del país y el aumento de las
medidas que
tiendan a elevar el nivel de vida de los miembros de la comunidad".
C) Los socios pueden ser personas físicas de nacionalidad mexicana, en
especial, ejidatarios,
comuneros, campesinos sin tierra, parvifundistas y personas que tengan
derecho al trabajo,
que destinen una parte del producto de su trabajo a un fondo de solidaridad
social; y
D) Inscribirse en el registro que para tal efecto lleven las Secretarías de la
Reforma Agraria y
del Trabajo y Previsión Social, hecho lo cual la sociedad tendrá desde ese
momento
personalidad jurídica propia.
Nombre Denominación.
Capital social
Es un patrimonio social de carácter colectivo, constituido por las aportaciones
de los socios,
así como de las que reciban de instituciones oficiales y de personas físicas o
morales ajenas
a la sociedad. Existiendo un fondo de solidaridad social que se integra con la
parte
proporcional de las utilidades obtenidas que acuerden los socios aportar al
mismo, así como
con los donativos que para dicho fin se reciban de instituciones oficiales y de
personas físicas
o morales ajenas a la sociedad, teniendo una aplicación especifica conforme a
la ley.
Reservas No están obligadas a constituir la reserva legal establecida por la
Ley General de Sociedades
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
36
Mercantiles.
Número de socios Mínimo: 15 máximo:
ilimitado.
Documentos que acreditan
al socio
Certificado de calidad de socio.
Órganos sociales y de
vigilancia
Asamblea general, asamblea general de representantes, comité ejecutivo
(mínimo con 3
miembros propietarios que deberán ser socios), comité financiero y de
vigilancia (mínimo 3
miembros propietarios y 3 miembros suplentes, quienes deberán ser socios),
comisión de
educación (sólo 3 miembros que designará el Comité Ejecutivo) y demás que
señale el acta
constitutiva.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
37
ASOCIACIONES RURALES DE INTERÉS COLECTIVO
SIGLAS: ARIC
Ley que la regula Ley Agraria. Arts. 108, 109 y 110.
Características
Integración de recursos humanos naturales, técnicos y financieros para el
establecimiento de industrias, aprovechamiento, sistemas de comercialización
y
cualesquiera otras actividades económicas.
Proceso de constitución
Resolución de la asamblea de cada uno de los núcleos participantes.
Podrán adoptar cualquiera de las formas asociativas previstas por la propia
Ley.
El acta constitutiva deberá otorgarse ante fedatario público e inscribirse en el
Registro Agrario Nacional.
Cuando se integren con sociedades de producción rural o con uniones de
éstas, se
deberán inscribir además en los Registros Públicos de Crédito Rural o de
Comercio.
Pueden ser socios los ejidos, comunidades, uniones de ejidos, sociedades de
producción rural o uniones de sociedades de producción rural.
Capital social No existe límite para constituir el capital social.
Número de socios Mínimo: 2.
Documentos que acreditan al socio Aportaciones sociales.
Órganos sociales y de vigilancia
Asamblea General (integrada con dos representantes de cada una de las
asambleas de los ejidos o de las comunidades miembros de la unión y dos
representantes designados de entre los miembros del Comisariado y el
Consejo de
Vigilancia de los mismos)
Dirección a cargo de un Consejo de Administración nombrado por la Asamblea
general, con mínimo 5 consejeros propietarios y sus respectivos suplentes.
Consejo de Vigilancia con mínimo tres miembros y sus respectivos suplentes.
Durarán en su cargo 3 años.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
38
SOCIEDADES DE PRODUCCIÓN RURAL
SIGLAS: SPR
Ley que la regula Ley Agraria (Arts. del 108, 109, 111, 112 y 113).
Proceso de constitución
Resolución de la asamblea de cada uno de los núcleos participantes.
Podrán adoptar cualquiera de las formas asociativas previstas por la propia
Ley.
El acta constitutiva deberá otorgarse ante fedatario público e inscribirse en el
Registro
Agrario Nacional.
Cuando se integren con sociedades de producción rural o con uniones de
éstas, se deberán
inscribir además en los Registros Públicos de Crédito Rural o de Comercio.
Pueden ser socios los ejidos, comunidades, uniones de ejidos, sociedades de
producción
rural o uniones de sociedades de producción rural.
Nombre
Razón Social se formará libremente agregándose el nombre de la sociedad o
su abreviatura
“SPR”.
Capital social
En sociedades de responsabilidad ilimitada no se requiere aportación inicial.
En sociedades de responsabilidad limitada la aportación inicial será de 700
veces el salario
mínimo diario general vigente en el D.F.
En sociedades de responsabilidad suplementada, la aportación inicial será de
350 veces el
salario mínimo diario general vigente en el D.F.
Número de socios Mínimo: 2.
Documentos que acreditan al
socio
Aportaciones sociales.
Responsabilidad de los
socios
En las de responsabilidad ilimitada cada socio responde por sí de todas las
obligaciones
sociales de manera solidaria.
En sociedades de responsabilidad limitada hasta por el monto de sus
aportaciones.
En sociedades de responsabilidad suplementada además de responder con el
monto de su
aportación al capital social, cada socio responde hasta por una cantidad
determinada en el
pacto social, la cual no deberá ser menor de dos tantos de su aportación
inicial.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
39
Órganos sociales y de
vigilancia
Asamblea General (integrada con dos representantes de cada una de las
asambleas de los
ejidos o de las comunidades miembros de la unión y dos representantes
designados de
entre los miembros del Comisariado y el Consejo de Vigilancia de los mismos)
Dirección a cargo de un Consejo de Administración nombrado por la Asamblea
General, con
mínimo 5 consejeros propietarios y sus respectivos suplentes.
Consejo de Vigilancia con mínimo tres miembros y sus respectivos suplentes.
Durarán en su cargo 3 años.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
40
SOCIEDAD FINANCIERA DE OBJETO LIMITADO
SIGLAS: SOFOL
Ley que la regula
Ley de Instituciones de Crédito (art. 103 fracc. IV), reglas generales
publicadas en el Diario
Oficial de la Federación, el 14 de junio de 1993, Ley General de Sociedades
Mercantiles,
Ley Para Regular las Agrupaciones Financieras, Ley General de Títulos y
Operaciones de
Crédito, Código de Comercio; y Código Civil.
Características De interés público.
Proceso de constitución
Autorización
expresa de la S.H.C.P., debiendo reunir los siguientes requisitos:
Estar
constituida como S.A.;
Tener
como objeto social el "captar recursos provenientes de la colocación de
instrumentos
inscritos en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios y otorgar
créditos para
determinada actividad o sector";
Los
socios deben ser personas que cuenten con solvencia moral y tener suscrito y
pagado
el capital mínimo;
Establecer
su domicilio en territorio nacional;
Presentar
proyecto de estatutos sociales;
Presentar
programa general de funcionamiento;
La
demás información y documentación que solicite la S.H.C.P.
Nombre Razón social o denominación.
Capital social
El capital mínimo es el equivalente al 25% del importe del capital mínimo que
se determine
para las instituciones de banca múltiple, conforme a lo dispuesto por el art. 19
de la Ley de
Instituciones de Crédito (lo fija la Comisión Nacional Bancaria y de Valores).
Reservas Las que les señale la S.H.C.P.
Número de socios Mínimo: 2 máximo:
ilimitado.
Documentos que acreditan al
socio
Escritura constitutiva.
Responsabilidad de los
socios
Hasta por el monto de su aportación.
Participación de extranjeros Hasta el 49%.
Órganos sociales y de
vigilancia
Asamblea
de socios.
Comisarios.
Comisión
Nacional Bancaria y de Valores.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
41
AGRUPACIONES FINANCIERAS
SIGLAS: A. F.
Ley que la regula Ley Para Regular las Agrupaciones Financieras.
Características
De interés público y privado. Tienen por objeto regular las bases de
organización y
funcionamiento de los grupos financieros, estableciendo los términos bajo los
cuales habrán
de operar, así como la protección de los intereses de quienes celebren
operaciones con los
integrantes de dichos grupos. Estarán integrados por una sociedad
controladora y por
algunas de las entidades financieras siguientes: almacenes generales de
depósito,
arrendadoras financieras, empresas de factoraje financiero, casas de cambio,
instituciones
de fianzas, instituciones de seguros, sociedades financieras de objeto
limitado, casas de
bolsa, instituciones de banca múltiple, así como sociedades operadoras de
sociedades de
inversión y administradoras de fondos para el retiro. El grupo financiero podrá
formarse con
cuando menos dos tipos diferentes de las entidades financieras siguientes:
Instituciones de
banca múltiple; Casas de bolsa e; Instituciones de seguros. En los casos en
que el grupo no
incluya a dos de las mencionadas entidades, deberá contar por lo menos con
tres tipos
diferentes de las entidades financieras primeramente citadas, siempre y
cuando no sean
administradoras de fondos para el retiro.
Proceso de constitución
Autorización
expresa de la S.H.C.P.
Opinión
del Banco de México y según corresponda de las comisiones nacionales
bancaria,
de valores, de seguros y de fianzas, debiendo reunir los siguientes requisitos:
Proyecto
de estatutos de la controladora;
Relación
de socios y capital que cada uno aportará;
Proyecto
de estatutos de las entidades financieras que integraran el grupo;
Proyecto
del convenio de responsabilidades;
Programa
y convenios conforme a los cuales la controladora adquiriría las acciones
representativas del capital pagado de las entidades financieras;
La
demás información y documentación que solicite la S.H.C.P.
Nombre Razón social o denominación.
Número de socios
Cuando menos 2 tipos diferentes de entidades (Instituciones de banca
múltiple, casas de
bolsa e instituciones de seguros), o en su caso, 3 tipos diferentes de las
demás entidades
que no sean sociedades operadoras de sociedades de inversión o
administradoras de
fondos para el retiro y siempre deberán contar con una sociedad controladora.
Salvo
autorización de la S.H.C.P., hasta 2% del capital por cada socio.
Documentos que acreditan la
socio
Acciones tipo "O" que representan el capital ordinario y acciones "L" adicional
con voto
limitado.
Participación de extranjeros Limitado a que no ejerzan funciones de autoridad
y entidades financieras.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
42
Órganos sociales y de
vigilancia
Consejo de Administración con mínimo de 5 y máximo 15 consejeros y sus
respectivos
suplentes, debiendo ser el 25% independientes; y una sociedad controladora.
3. Disolución y Liquidación de las Sociedades Mercantiles
A las circunstancias que según la ley son capaces de poner fin al
contrato se
les llaman causas de disolución, es decir, es la situación de la
Sociedad que
pierde su capacidad jurídica para el cumplimiento del fin para el
que se creó y
que sólo subsiste para la resolución de los vínculos establecidos
por la
sociedad con terceros, por aquella con los socios y por éstos
entre sí.
El artículo 229 de la Ley General de Sociedades Mercantiles trata
acerca de la
disolución y los motivos que pueden originar este estado en una
sociedad y
como consecuencia el proceso de liquidación.
Asimismo el Artículo 230, contempla que la Sociedad en Nombre
Colectivo se
disolverá salvo pacto contrario, por la muerte, incapacidad,
exclusión o retiro de
uno o varios de los socios, o porque el contrato social se
rescinda respecto a
alguno de ellos.
En caso de muerte de un socio y en la inteligencia de no llegar a
ningún
acuerdo con sus herederos, la sociedad, dentro del plazo de dos
meses,
deberá entregar a los herederos la cuota correspondiente al
socio difunto de
acuerdo al último balance aprobado.
El Artículo 231, de las disposiciones anteriores, será aplicable a
la Sociedad en
Comandita Simple y a la Sociedad en Comandita por Acciones, en
lo que
concierne a los comanditados.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
43
Para el término establecido de la duración de una sociedad lo
marca en el
artículo 229 no siendo lo mismo en los casos de las demás
sociedades que
según el Artículo 232, comprobada por la sociedad la existencia
de las causas
de la disolución, se debe inscribir en el Registro Público de
Comercio pero si a
juicio de algún interesado no hay causa que justifique la
disolución, entonces
éste podrá ocurrir ante la autoridad judicial dentro del límite de
treinta días
contados a partir de la fecha de inscripción y demandar en la vía
sumaria, la
cancelación de la inscripción.
Igualmente se supone la transformación de la actividad de
producción en la
actividad de liquidación. La terminación del contrato de sociedad
es
complicada, no al igual que otro tipo de contrato que agote sus
efectos en las
relaciones de las partes. La sociedad dirigida a terceras
personas, exige al
disolverse que se desanuden los lazos establecidos con las
personas que con
ella contrataron. Y en nuestro país, la ley protege la buena fe y
los derechos a
los terceros. Así es que la disolución de la sociedad en verdad
implica un
proceso jurídico complicado.
El hecho de que exista una causa de disolución no quiere decir
que se acabe
inmediatamente la sociedad, sino que ahí será el punto de
partida de la
situación de disolución que desembocará en otro proceso, como
es el de la
liquidación.
La Ley General de Sociedades Mercantiles en nuestro país,
reconoce en el
Artículo 234, los principios de la Sociedades al quedar en estado
de disolución.
De igual manera, en el Art. 244 de la misma Ley dice que los
efectos para crear
una disolución en la Sociedad y aún en ese estado, conservará
su
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
44
personalidad jurídica para los efectos de liquidación.
Disolución y conservación de la empresa, la consideración
histórica de las
disposiciones aplicables a la disolución de las sociedades
mercantiles nos
muestra una relación fuerte y complicada entre dos principios
contrapuestos, el
de la disolución por la voluntad y por motivos estrictamente
personales o sea la
conservación de la empresa por encima de intereses personales
de los socios
y lo contrario en la voluntad individual de cada uno de los
socios.
3.1 Causas de la Disolución
Causas Legales: Son llamadas así porque están establecidas
dentro de la Ley
de Sociedades Mercantiles, son las que resultan mecánicamente
sin necesidad
de que alguien tome la decisión de dar por terminado el vínculo
que existe
entre los socios.
Causas Voluntarias : Son las que se derivan de casos no
especificados por la
ley, son determinaciones que se han tomado por parte de uno o
varios de los
socios, o de la ley quien determina que una vez comprobada la
situación de
disolución se inscribirá en el Registro Público de Comercio para
que no se
afecte a terceras personas y la situación de la empresa sea
conocida por todos
aquellos que tengan algún interés en saber tal información, y así
procedan a lo
que corresponde dada la relación jurídica entre la empresa en
disolución y
personas físicas o morales externas.
Disolución Parcial: Existen dos tipos de disolución parcial, éstas
son por
exclusión y por separación. Tanto en la ley como en los estatutos
sociales se
puntualizan las razones por las que deba separarse o excluir a
un socio aun en
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
45
contra de su voluntad. En la primera que es la también llamada
rescisión del
contrato de sociedad, de acuerdo al Artículo 50 de la Ley General
de
Sociedades Mercantiles, el contrato de sociedad podrá
rescindirse respecto de
un socio:
I. Por uso de la firma o del capital social para negocios propios;
II. Por infracción al pacto social;
III. Por infracción a las disposiciones legales que rijan el contrato
social;
IV. Por comisión de actos fraudulentos o dolosos contra la
compañía;
V. Por quiebra, interdicción o inhabilitación para ejercer el
comercio.
Mientras tanto, la separación es la conclusión parcial del
contrato de sociedad
por la voluntad del socio en los casos que los estatutos y la ley
marcan, es un
mecanismo en donde se le atribuye a la voluntad del socio la
posibilidad de
concluir el contrato por que estaba vinculado.
Disolución de la Sociedad en Nombre Colectivo . De acuerdo al
Artículo 230
de la Ley General de Sociedades Mercantiles, la sociedad en
nombre colectivo
se disolverá, salvo pacto en contrario, por la muerte,
incapacidad, exclusión o
retiro de uno de los socios, o porque el contrato social se
rescinda respecto a
uno de ellos.
En caso de muerte de un socio, la sociedad solamente podrá
continuar con los
herederos, cuando éstos manifiesten su consentimiento; de lo
contrario, la
sociedad, dentro del plazo de dos meses, deberá entregar a los
herederos la
cuota correspondiente al socio difunto, de acuerdo con el último
balance
aprobado.
El nombramiento de un extraño como administrador de la
empresa puede ser
motivo de la separación de un socio, debido a que en la sociedad
colectiva la
administración debe estar en manos de los mismos socios. Es
por eso que
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
46
cuando un extraño o alguien que sin pertenecer al círculo de los
socios entre
como administrador, el socio inconforme podrá separarse de
dicha sociedad y
oponerse a esta intromisión. Aunque sea una minoría de los
socios quienes
estén inconformes, éstos podrán separarse de la Sociedad. La
ley de
Sociedades Mercantiles reconoce en su artículo 38 el derecho a
rescisión
activa que en otras palabras es la separación del socio por las
causas
mencionadas anteriormente.
Disolución en la Sociedad Anónima: Los accionistas
inconformes, tendrán
derecho a esta separación cuando en contra de su voto, la
Asamblea General
adopte los acuerdos con respecto a las fracciones IV, V Y VI del
Artículo 182,
que se refieren a cambios de objeto, de nacionalidad o de
transformación de la
sociedad.
Disolución en la Sociedad Comandita por Acciones: Como en
los otros
tipos de sociedades, si un extraño fuere nombrado
administrador y el socio no
está de acuerdo puede solicitar su separación de la Sociedad, o
si existen
modificaciones en los estatutos que no convengan a los
intereses de los
socios, éste puede solicitar su separación por así convenir a sus
intereses
personales.
Disolución por la Sociedad por Responsabilidad Limitada :
Sólo concierne
en el caso del nombramiento de un extraño como administrador
de la sociedad.
Causas y efectos de la Disolución Parcial : Es muy importante
mencionar
que la separación causa como efecto, aspectos muy importantes
en el
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
47
desarrollo de la finalidad de la empresa, como lo es, el no seguir
con la
actividad u objetivo que se habían trazado y que fue el que
motivo a la creación
de la sociedad, pues el caso de la separación obliga a que la
empresa en esta
situación tenga que reducir sus actividades de lucro, al hecho de
sólo realizar
tareas y acciones como una empresa no lucrativa y seguir con el
carácter
jurídico de manejar sus bienes solo en el estado de liquidación y
para lo que la
ley se refiere cuando una empresa se declara en este proceso.
La empresa tiene derechos como el de retener los capitales y
utilidades de los
socios separados hasta que se liquiden las actividades de la
empresa. Según
el último balance comprobado de la empresa el socio que está
ejerciendo la
separación, tendrá derecho a retirar el reembolso de sus
acciones en
proporción al activo social, y como ya se mencionó, una vez
comprobado el
último balance de la sociedad en liquidación.
Disolución Parcial o Retiro de un Socio: En todas las
sociedades el socio
tiene derecho a retirarse de la compañía y así provocar la
disolución parcial, en
las sociedades por acciones, tal derecho sólo corresponde a los
socios que
hayan votado en contra de ciertas modificaciones a la escritura
constitutiva. En
las sociedades en nombre colectivo y en las del tipo comandita
simple, el
derecho de retiro se concede con mayor amplitud, en virtud de
cualquier
modificación a la escritura constitutiva.
La ley faculta que por designar a un extraño como administrador
o que se
nombre administrador a alguien que no es socio en la sociedad
de
responsabilidad limitada, se podrá hacer uso del derecho de
retiro de la
sociedad, aún cuando en la compañía entrara un nuevo socio a
sustituir al que
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
48
se retira, no por esto dejaría de disolverse el negocio social,
respecto al
primero; simplemente se haría una doble modificación en la
escritura social:
primero la salida de un socio y la entrada de uno nuevo.
No cabe, como en las sociedades por acciones, sustituir un socio
por otro sin
modificar la constitución social.
Disolución Total: Son las causas que según la ley son capaces
de poner fin al
contrato de sociedad que se ha celebrado entre dos o más
personas, es la
situación en que entre una sociedad anterior a la liquidación, en
donde se dan
factores que pueden ser personales voluntarios o pueden ser
factores que
vienen previstos en la ley.
3.2 Violación de las Obligaciones de un Socio
En cualquier tipo de sociedad la falta de cumplimiento de las
obligaciones por
los socios faculta a la sociedad para rescindir del negocio social.
En lo que
respecta a los Comanditados es de acuerdo a los Artículos. 57,
86 y 211.
Muerte de un Socio
Tiene muy diversas consecuencias, en la sociedad anónima, en la
sociedad
limitada y en la comandita por acciones, si el fallecido era
comanditario, no
produce ningún efecto sobre el negocio social, los derechos y
obligaciones se
transmiten a sus herederos. Por el contrario si fallece un socio
comanditado en
la comandita por acciones o cualquiera de los socios en la
colectiva el hecho
producirá salvo en disposición en contrario del acto constitutivo,
la disolución
total de la sociedad.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
49
En las sociedades que se acaban de mencionar, como en las
limitadas, la
muerte de un socio produce: La disolución parcial de la sociedad
pero la
compañía continuará entre los socios; y a los herederos del
difunto se les
liquidará la parte social que les corresponda según su causante.
3.3 Liquidación de la Sociedad
Es el conjunto de operaciones que debe realizarse en una
sociedad que ha
incurrido en causa de disolución, tendientes a la realización de
su activo, el
pago de su pasivo y la determinación si es que hubiere del
remanente del
patrimonio social repartible entre los socios.
La conclusión de la organización mediante las operaciones
necesarias para dar
por finalizados los negocios pendientes a cargo de la sociedad,
para cobrar lo
que a la misma se le adeuda o para pagar lo que deba, para
vender todo el
activo y transformarlo en dinero y dividir entre los socios el
patrimonio que de
todo lo anterior resulte.
El Artículo 234 de la Ley General de Sociedades Mercantiles dice
que disuelta
la sociedad, se pondrá en liquidación. El encargado de llevar a
cabo todas
estas tareas es el órgano social llamado liquidador. Este
sustituye a los
administradores como representantes y gestores de la sociedad
durante este
período. La sociedad en todas sus actividades debe añadir la
leyenda “EN
LIQUIDACIÓN” así como en todos los documentos y tareas que
desempeñe.
3.4 Liquidador
El Artículo 235 nos señala que la liquidación estará a cargo de
uno o más
liquidadores que serán representantes legales de la sociedad y
responderán
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
50
por los actos que ejecuten excediéndose de los límites de su
encargo.
LOS LIQUIDADORES
Son los administradores y los representantes legales de la
sociedad en
liquidación, encargados de llevar a cabo la misma. La ley los
define como los
representantes legales de la sociedad que se liquida.
ACTIVIDADES DEL LIQUIDADOR.
1. Concluir las operaciones sociales que hubieren quedado
pendientes al
tiempo de la disolución.
2. Cubrir lo que se deba a la sociedad y pagar lo que ella deba.
3. Vender los bienes de la sociedad.
4. Liquidar a cada socio su haber social.
5. Practicar el balance final de liquidación.
papeles de la sociedad, término suficiente para que prescriban
las obligaciones
de la empresa.
Nota: Al aprobarse el balance final de liquidación debe
publicarse tres veces en diez
días, y quedar por quince, a disposición de los accionistas,
que deberán ser
convocados después de una asamblea para decidir sobre
dicho balance, pero una vez
comprobado se harán los pagos correspondientes contra la
entrega de las acciones.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
51
3.5 Fusión y Escisión de las Sociedades Mercantiles
Como un aspecto especial en la disolución nos encontramos con
la fusión de
sociedades, que no es más que la parte donde el patrimonio
total de la
sociedad pasa a otra sociedad existente, o de una sociedad
nueva que se
constituye con las acciones o aportaciones de dos o más
sociedades que en
esta última se fusionan.
En un caso se habla de la incorporación de una sociedad con
otra, en el
segundo caso se habla de la varias sociedades que se extinguen
para formar
una o fusionarse en una.
La Escisión
Es el procedimiento contrario a la fusión. El patrimonio de la
sociedad se
escinde y la sociedad. Se da cuando una sociedad denominada
escindente
decide extinguirse y divide la totalidad o parte de su activo y
pasivo y capital
social en dos o más partes que son aportadas en bloque a otras
sociedades de
nueva creación denominadas.
El patrimonio escindido se traspasará en bloque a otra u otras
sociedades (con
su activo y su pasivo) que podrán ser sociedades preexistentes o
de nueva
creación, (creadas para ello). Puede ser:
Escisión total: El patrimonio se segrega en dos o más partes y la
sociedad
escindida se disuelve y se extingue. El patrimonio segregado se
pasa a
empresas de nueva creación o ya existentes llamadas
sociedades
beneficiarias. Los socios pasan a serlo también de las nuevas
empresas.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
52
Escisión parcial: La sociedad escindida no se disuelve, luego su
patrimonio
solamente queda disminuido. Los socios de ésta pasan a ser
socios también de
las nuevas empresas. La parte del patrimonio segregada forma
una unidad
económica (una sucursal que actúa sin depender de la matriz).
Ventajas
Quizás la ventaja más importante en la mayoría de sociedades
de personas es
la oportunidad de reunir capital suficiente para que una empresa
marche.
Formar una sociedad de personas es mucho más fácil y menos
costoso que
organizar una compañía por acciones.
Los miembros de una sociedad de personas gozan de más
libertad de las leyes
gubernamentales y de más flexibilidad de acción que los
propietarios de una
sociedad por acciones. Los socios pueden retirar fondos y tomar
decisiones de
todo tipo sin la necesidad de reuniones formales o
procedimientos legales.
Desventajas
Vida limitada, responsabilidad ilimitada y representación mutua.
Además si una
empresa requiere de un gran monto de capital, la sociedad de
personas es
menos efectiva para conseguir fondos que una sociedad por
acciones.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
53
Conclusión
En estos tiempos, son frecuentes los aumentos de capital, la
creación de
nuevas empresas dependiendo directamente de otra entidad y la
transformación de sociedades, las asambleas de accionistas
tienen mayor
actividad y relevancia que en el pasado y, las fusiones y
escisiones de
sociedades así como la suspensión de operaciones y
liquidaciones de
empresas ya no son tan esporádicas.
Hablamos de las diferentes clases de sociedades que se pueden
constituir en
nuestro país; Cómo puede estar representado el patrimonio de
los socios;
Cómo se constituyen estas sociedades y; La transformación que
pueden ir
teniendo; analizamos los interesantes y actuales esquemas de
fusión, escisión
y quiebras de sociedades hasta llegar a la disolución y
liquidación de las
mismas.
Una sociedad mercantil, es un conjunto de técnicas legales y
procedimientos
jurídicos amparados y guiados por las leyes y códigos que
permiten a más de
dos personas poder crear una empresa con personalidad legal
acorde a la
necesidad que tiene el hombre de confiar en el trabajo en
equipo.
Los principios a que deben sujetarse para el buen
funcionamiento de las
organizaciones, la manera de ir encontrando formas que
aseguren la lealtad del
actuar de quienes conforman la sociedad, los procedimientos
para terminar con
la sociedad cuando se sabe que no está funcionando para el
objetivo por el que
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
54
se creó, el nombramiento de quienes o quien se hará cargo del
trámite que ha
de llevarla a la Liquidación, y por último la decisión de seguir
adelante con lo
que es la empresa, y lo que será al fusionarla con otras
empresas para salvar
la parte de los socios que quieran seguir adelante en esta tarea,
siempre
tratando de ser respetuoso con lo que marca la legislación que
interviene para
el buen funcionamiento dentro de una sociedad.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
55
Apoyos que ofrece la UPDCE
El Instituto Politécnico Nacional a través de la Unidad Politécnica
para el
Desarrollo y la Competitividad Empresarial (UPDCE) busca
cumplir con el
objetivo de mantener la coherencia de la misión institucional a
través de
mecanismos que:
· Enfaticen los procesos de formación de empresarios y
empresas.
· Fortalezcan la participación entre las empresas y la comunidad
del
Instituto.
· Apoyen la competitividad internacional
· Generen redes de colaboración para la prestación de servicios y
el
desarrollo de proyectos de innovación, investigación y desarrollo
tecnológico.
Una de las estrategias de la UPDCE para alcanzar los objetivos
anteriores es a
través de este documento, que forma parte de la serie de Guías
Empresariales.
Las cuales tienen como misión convertirse en una herramienta
que contribuya
al desarrollo y la competitividad de su empresa.
Para asistencia y capacitación contamos con especialistas
calificados en las
diferentes Unidades Académicas del Instituto, que dominan los
temas que se
abordan en las guías.
Adicionalmente, la UPDCE proporciona apoyos para el desarrollo
de:
· Planeación estratégica.
· Planes de negocio.
· Investigaciones de mercado nacional y de exportación.
· Obtención de fuentes de financiamiento.
· Formación de empresas de base tecnológica.
· Proyectos de investigación, innovación y desarrollo tecnológico
de
productos, procesos, materiales y servicios.
· Diagnóstico empresarial para determinación de fortalezas y
debilidades.
· Pruebas de laboratorio.
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
56
· Capacitación en forma de cursos, seminarios y talleres de
acuerdo a sus
necesidades específicas.
· Desarrollo de proveedores y cadenas productivas
La UPDCE es la puerta por la cual se brinda libre acceso al
enorme acervo
tecnológico y humano del Instituto Politécnico Nacional;
poniéndolo a
disposición de la comunidad empresarial en la búsqueda de
soluciones a los
problemas que se enfrentan en todos los ámbitos de operación
de su empresa
(ver figura 1).
Primarias
Logística de
Entrada Operaciones Logística de
Salida
Ventas
Marketing Servicio
Empresa
y Científico
Adquisiciones
Recursos Humanos
Dirección y Administración
Apoyo
Desarrollo Tecnológico
Centros de
Investigación
Científica y
tecnológica
Centros de
Educación
Continua
Centros de
Orientación
Tecnológica
Unidades
Académicas
Valor
Agregado
IPN
Actividades de la Empresa
Figura 1. Participación de la UPDCE
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
57
No dude en contactarnos, estamos a sus órdenes en:
Unidad Politécnica para el Desarrollo y la Competitividad
Empresarial
Subdirección de Estrategias de Competitividad Empresarial
Av. Wilfrido Massieu S/N
Unidad Profesional Adolfo López
Mateos
Col. Zacatenco, C.P. 07738 México DF.
TEL: (55) 5729 6000 Ext. 57002
Fax: (55) 5729 6000 ext. 57253
Sitio web: www.updce.ipn.mx
Correo electrónico: updce@ipn.mx
Las Sociedades Mercantiles y su Desarrollo
58
Referencias
LEY GENERAL DE SOCIEDADES MERCANTILES
Última reforma publicada DOF 28072006
Barrera Graf Jorge. Biblioteca Jurídica Virtual. Capitulo Décimo
Pág. 101115.
Fecha de acceso 26022007
Editorial Jurídica Técnica. CODIGO DE SOCIEDADES MERCANTILES
BASICAS. Capitulo I, Titulo II, Pág. 1419.
Fecha de acceso 27022007
Alberto Bercovitz Rodríguez Cano. Guía Electrónica de Consulta
Mercantil
Sociedades.
http://www.aranzadi.catalogo/guias/datos_guia_mercantil_socied
ades.html
Fecha de acceso 27022007
Pedro Martínez García. Sociedades Mercantiles.
http://www.monografias.com/trabajos6/somer/somer.shtml.
Fecha de acceso 28022007
Claudia Lucia Jiménez Sierra. LAS SOCIEDADES MERCANTILES.
Publicado
15062006.
http://www.gestiopolis.com/htm. Fecha de acceso 28022007
Andrés Jiménez Cruz. Características de las Sociedades en
México.
http://www.notaria178.com.mx/Sociedades.htm. Fecha de acceso
28022007

SOLO LEYES
TEXTO VIGENTE
Nueva Ley publicada en el Diario Oficial de la Federación el 4 de agosto de 1934
LEY General de Sociedades Mercantiles.
El C. Presidente Constitucional Substituto de los Estados Unidos Mexicanos, se ha servido dirigirme la
siguiente Ley:
ABELARDO L. RODRIGUEZ, Presidente Constitucional Substituto de los
Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes, sabed:
Que en uso de las facultades extraordinarias que me confiere el Decreto expedido por el Congreso de la
Unión, con
fecha 28 de diciembre de 1933, para expedir un nuevo Código de Comercio y las leyes especiales en
materia de
comercio y de derecho procesal mercantil, he tenido a bien expedir la siguiente
LEY GENERAL DE SOCIEDADES MERCANTILES
CAPITULO I
De la constitución y funcionamiento de las Sociedades en general
Artículo 1
Esta Ley reconoce las siguientes especies de sociedades mercantiles:
I.- Sociedad en nombre colectivo;
II.- Sociedad en comandita simple;
III.- Sociedad de responsabilidad limitada;
IV.- Sociedad anónima;
V.- Sociedad en comandita por acciones, y
VI.- Sociedad cooperativa.
Cualquiera de las sociedades a que se refieren las fracciones I a V de este artículo podrán constituirse
como sociedad de
capital variable, observándose entonces las disposiciones del Capítulo VIII de esta Ley.
Artículo 2
Las sociedades mercantiles inscritas en el Registro Público de Comercio, tienen personalidad jurídica
distinta de la de
los socios.
Salvo el caso previsto en el artículo siguiente, no podrán ser declaradas nulas las sociedades inscritas en
el Registro
Público de Comercio.
Las sociedades no inscritas en el Registro Público de Comercio que se hayan exteriorizado como tales,
frente a terceros
consten o no en escritura pública, tendrán personalidad jurídica.
Las relaciones internas de las sociedades irregulares se regirán por el contrato social respectivo, y, en su
defecto, por las
disposiciones generales y por las especiales de esta ley, según la clase de sociedad de que se trate.
Los que realicen actos jurídicos como representantes o mandatarios de una sociedad irregular,
responderán del
cumplimiento de los mismos frente a terceros, subsidiaria, solidaria e ilimitadamente, sin perjuicio de la
responsabilidad
penal, en que hubieren incurrido, cuando los terceros resultaren perjudicados.
Los socios no culpables de la irregularidad, podrán exigir daños y perjuicios a los culpables y a los que
actuaren como
representantes o mandatarios de la sociedad irregular.
Artículo 3
Las sociedades que tengan un objeto ilícito o ejecuten habitualmente actos ilícitos, serán nulas y se
procederá a su
inmediata liquidación, a petición que en todo tiempo podrá hacer cualquiera persona, incluso el
Ministerio Público, sin
perjuicio de la responsabilidad penal a que hubiere lugar.
La liquidación se limitará a la realización del activo social, para pagar las deudas de la sociedad, y el
remanente se
aplicará al pago de la responsabilidad civil, y en defecto de ésta, a la Beneficencia Pública de la localidad
en que la
sociedad haya tenido su domicilio.
Artículo 4
Se reputarán mercantiles todas las sociedades que se constituyan en alguna de las formas reconocidas en
el artículo 1º de
esta Ley.
Artículo 5
Las sociedades se constituirán ante notario y en la misma forma se harán constar con sus modificaciones.
El notario no
autorizará la escritura cuando los estatutos o sus modificaciones contravengan lo dispuesto por esta ley.
Artículo 6
La escritura constitutiva de una sociedad deberá contener:
I.- Los nombres, nacionalidad y domicilio de las personas físicas o morales que constituyan la sociedad;
II.- El objeto de la sociedad;
III.- Su razón social o denominación;
IV.- Su duración;
V.- El importe del capital social;
VI.- La expresión de lo que cada socio aporte en dinero o en otros bienes; el valor atribuido a éstos y el
criterio seguido
para su valorización.
Cuando el capital sea variable, así se expresará indicándose el mínimo que se fije;
VII.- El domicilio de la sociedad;
VIII.- La manera conforme a la cual haya de administrarse la sociedad y las facultades de los
administradores;
IX.- El nombramiento de los administradores y la designación de los que han de llevar la firma social;
X.- La manera de hacer la distribución de las utilidades y pérdidas entre los miembros de la sociedad;
XI.- El importe del fondo de reserva;
XII.- Los casos en que la sociedad haya de disolverse anticipadamente, y
XIII.- Las bases para practicar la liquidación de la sociedad y el modo de proceder a la elección de los
liquidadores,
cuando no hayan sido designados anticipadamente.
Todos los requisitos a que se refiere este artículo y las demás reglas que se establezcan en la escritura
sobre
organización y funcionamiento de la sociedad constituirán los estatutos de la misma.
Artículo 7
Si el contrato social no se hubiere otorgado en escritura ante Notario, pero contuviere los requisitos que
señalan las
fracciones I a VII del artículo 6º, cualquiera persona que figure como socio podrá demandar en la vía
sumaria el
otorgamiento de la escritura correspondiente.
En caso de que la escritura social no se presentare dentro del término de quince días a partir de su fecha,
para su
inscripción en el Registro Público de Comercio, cualquier socio podrá demandar en la vía sumaria dicho
registro.
Las personas que celebren operaciones a nombre de la sociedad, antes del registro de la escritura
constitutiva,
contraerán frente a terceros responsabilidad ilimitada y solidaria por dichas operaciones.
Artículo 8
En caso de que se omitan los requisitos que señalan las fracciones VIII a XIII, inclusive, del artículo 6º,
se aplicarán las
disposiciones relativas de esta Ley.
Artículo 8-A
El ejercicio social de las sociedades mercantiles coincidirá con el año de calendario, salvo que las mismas
queden
legalmente constituidas con posterioridad al 1o. de enero del año que corresponda, en cuyo caso el primer
ejercicio se
iniciará en la fecha de su constitución y concluirá el 31 de diciembre del mismo año.
En los casos en que una sociedad entre en liquidación o sea fusionada, su ejercicio social terminará
anticipadamente en
la fecha en que entre en liquidación o se fusione y se considerará que habrá un ejercicio durante todo el
tiempo en que la
sociedad esté en liquidación debiendo coincidir éste último con lo que al efecto establece el artículo 11
del Código
Fiscal de la Federación.
Artículo 9
Toda sociedad podrá aumentar o disminuir su capital, observando, según su naturaleza, los requisitos que
exige esta
Ley.
La reducción del capital social, efectuada mediante reembolso a los socios o liberación concedida a éstos
de
exhibiciones no realizadas, se publicará por tres veces en el Periódico Oficial en la entidad federativa en
la que tenga su
domicilio la sociedad, con intervalos de diez días.
Los acreedores de la sociedad, separada o conjuntamente, podrán oponerse ante la autoridad judicial a
dicha reducción,
desde el día en que se haya tomado la decisión por la sociedad, hasta cinco días después de la última
publicación.
La oposición se tramitará en la vía sumaria, suspendiéndose la reducción entre tanto la sociedad no pague
los créditos de
los opositores, o no los garantice a satisfacción del Juez que conozca del asunto, o hasta que cause
ejecutoria la
sentencia que declare que la oposición es infundada.
Artículo 10
La representación de toda sociedad mercantil corresponderá a su administrador o administradores,
quienes podrán
realizar todas las operaciones inherentes al objeto de la sociedad, salvo lo que expresamente establezcan
la Ley y el
contrato social.
Para que surtan efecto los poderes que otorgue la sociedad mediante acuerdo de la asamblea o del órgano
colegiado de
administración, en su caso, bastará con la protocolización ante notario de la parte del acta en que conste el
acuerdo
relativo a su otorgamiento, debidamente firmada por quienes actuaron como presidente o secretario de la
asamblea o del
órgano de administración según corresponda, quienes deberán firmar el instrumento notarial, o en su
defecto lo podrá
firmar el delegado especialmente designado para ello en sustitución de los anteriores.
El notario hará constar en el instrumento correspondiente, mediante la relación, inserción o el agregado al
apéndice de
las certificaciones, en lo conducente, de los documentos que al efecto se le exhiban, la denominación o
razón social de la
sociedad, su domicilio, duración, importe del capital social y objeto de la misma, así como las facultades
que conforme a
sus estatutos le correspondan al órgano que acordó el otorgamiento del poder y, en su caso, la designación
de los
miembros del órgano de administración.
Si la sociedad otorgare el poder por conducto de una persona distinta a los órganos mencionados, en
adición a la
relación o inserción indicadas en el párrafo anterior, se deberá dejar acreditado que dicha persona tiene
las facultades
para ello.
Artículo 11
Salvo pacto en contrario, las aportaciones de bienes se entenderán traslativas de dominio. El riesgo de la
cosa no será a
cargo de la sociedad, sino hasta que se le haga la entrega respectiva.
Artículo 12
A pesar de cualquier pacto en contrario, el socio que aporte a la sociedad uno o más créditos, responderá
de la existencia
y legitimidad de ellos, así como de la solvencia del deudor, en la época de la aportación, y de que, si se
tratare de títulos
de crédito, éstos no han sido objeto de la publicación que previene la Ley para los casos de pérdida de
valores de tal
especie.
Artículo 13
El nuevo socio de una sociedad ya constituida responde de todas las obligaciones sociales contraidas
antes de su
admisión, aun cuando se modifique la razón social o la denominación.
El pacto en contrario no producirá efecto en perjuicio de terceros.
Artículo 14
El socio que se separe o fuere excluido de una sociedad, quedará responsable para con los terceros, de
todas las
operaciones pendientes en el momento de la separación o exclusión.
El pacto en contrario no producirá efecto en perjuicio de terceros.
Artículo 15
En los casos de exclusión o separación de un socio, excepto en las sociedades de capital variable, la
sociedad podrá
retener la parte de capital y utilidades de aquél hasta concluir las operaciones pendientes al tiempo de la
exclusión o
separación, debiendo hacerse hasta entonces la liquidación del haber social que le corresponda.
Artículo 16
En el reparto de las ganancias o pérdidas se observarán, salvo pacto en contrario, las reglas siguientes:
I.- La distribución de las ganancias o pérdidas entre los socios capitalistas se hará proporcionalmente a
sus aportaciones;
II.- Al socio industrial corresponderá la mitad de las ganancias, y si fueren varios, esa mitad se dividirá
entre ellos por
igual, y
III.- El socio o socios industriales no reportarán las pérdidas.
Artículo 17
No producirán ningún efecto legal las estipulaciones que excluyan a uno o más socios de la participación
en las
ganancias.
Artículo 18
Si hubiere pérdida del capital social, éste deberá ser reintegrado o reducido antes de hacerse repartición o
asignación de
utilidades.
Artículo 19
La distribución de utilidades sólo podrá hacerse después de que hayan sido debidamente aprobados por la
asamblea de
socios o accionistas los estados financieros que las arrojen.
Tampoco podrá hacerse distribución de utilidades mientras no hayan sido restituidas o absorbidas
mediante aplicación
de otras partidas del patrimonio, las pérdidas sufridas en uno o varios ejercicios anteriores, o haya sido
reducido el
capital social. Cualquiera estipulación en contrario no producirá efecto legal, y tanto la sociedad como sus
acreedores
podrán repetir por los anticipos o reparticiones de utilidades hechas en contravención de este artículo,
contra las
personas que las hayan recibido, o exigir su reembolso a los administradores que las hayan pagado,
siendo unas y otros
mancomunada y solidariamente responsables de dichos anticipos y reparticiones.
Artículo 20
De las utilidades netas de toda sociedad, deberá separarse anualmente el cinco por ciento, como mínimo,
para formar el
fondo de reserva, hasta que importe la quinta parte del capital social.
El fondo de reserva deberá ser reconstituido de la misma manera cuando disminuya por cualquier motivo.
Artículo 21
Son nulos de pleno derecho los acuerdos de los administradores o de las juntas de socios y asambleas, que
sean
contrarios a lo que dispone el artículo anterior. En cualquier tiempo en que, no obstante esta prohibición,
apareciere que
no se han hecho las separaciones de las utilidades para formar o reconstituir el fondo de reserva, los
administradores
responsables quedarán ilimitada y solidariamente obligados a entregar a la sociedad, una cantidad igual a
la que hubiere
debido separarse.
Quedan a salvo los derechos de los administradores para repetir contra los socios por el valor de lo que
entreguen
cuando el fondo de reserva se haya repartido.
No se entenderá como reparto la capitalización de la reserva legal, cuando esto se haga, pero en este caso
deberá
volverse a constituir a partir del ejercicio siguiente a aquel en que se capitalice, en los términos del
artículo 20.
Artículo 22
Para hacer efectiva la obligación que impone a los administradores el artículo anterior, cualquier socio o
acreedor de la
sociedad podrá demandar su cumplimiento en la vía sumaria.
Artículo 23
Los acreedores particulares de un socio no podrán, mientras dure la sociedad, hacer efectivos sus
derechos sino sobre las
utilidades que correspondan al socio según los correspondientes estados financieros, y, cuando se
disuelva la sociedad,
sobre la porción que le corresponda en la liquidación. Igualmente, podrán hacer efectivos sus derechos
sobre cualquier
otro reembolso que se haga a favor de los socios, tales como devolución de primas sobre acciones,
devoluciones de
aportaciones adicionales y cualquier otro semejante.
Podrán, sin embargo, embargar la porción que le corresponda al socio en la liquidación y, en las
sociedades por
acciones, podrán embargar y hacer vender las acciones del deudor.
Cuando las acciones estuvieren caucionando las gestiones de los administradores o comisarios, el
embargo producirá el
efecto de que, llegado el momento en que deban devolverse las acciones, se pongan éstas a disposición de
la autoridad
que practicó el embargo, así como los dividendos causados desde la fecha de la diligencia.
Artículo 24
La sentencia que se pronuncie contra la sociedad condenándola al cumplimiento de obligaciones respecto
de tercero,
tendrá fuerza de cosa juzgada contra los socios, cuando éstos hayan sido demandados conjuntamente con
la sociedad. En
este caso la sentencia se ejecutará primero en los bienes de la sociedad y sólo a falta o insuficiencia de
éstos, en los
bienes de los socios demandados.
Cuando la obligación de los socios se limite al pago de sus aportaciones, la ejecución de la sentencia se
reducirá al
monto insoluto exigible.
CAPITULO II
De la sociedad en nombre colectivo
Artículo 25
Sociedad en nombre colectivo es aquella que existe bajo una razón social y en la que todos los socios
responden, de
modo subsidiario, ilimitada y solidariamente, de las obligaciones sociales.
Artículo 26
Las cláusulas del contrato de sociedad que supriman la responsabilidad ilimitada y solidaria de los socios,
no producirán
efecto alguno legal con relación a terceros; pero los socios pueden estipular que la responsabilidad de
alguno o algunos
de ellos se limite a una porción o cuota determinada.
Artículo 27
La razón social se formará con el nombre de uno o más socios, y cuando en ella no figuren los de todos,
se le añadirán
las palabras y compañía u otras equivalentes.
Artículo 28
Cualquiera persona extraña a la sociedad que haga figurar o permita que figure su nombre en la razón
social, quedará
sujeta a la responsabilidad ilimitada y solidaria que establece el artículo 25.
Artículo 29
El ingreso o separación de un socio no impedirá que continúe la misma razón social hasta entonces
empleada; pero si el
nombre del socio que se separe apareciere en la razón social, deberá agregarse a ésta la palabra sucesores.
Artículo 30
Cuando la razón social de una compañía sea la que hubiere servido a otra cuyos derechos y obligaciones
han sido
transferidos a la nueva, se agregará a la razón social la palabra sucesores.
Artículo 31
Los socios no pueden ceder sus derechos en la compañía sin el consentimiento de todos los demás, y sin
él, tampoco
pueden admitirse a otros nuevos, salvo que en uno u otro caso el contrato social disponga que será
bastante el
consentimiento de la mayoría.
Artículo 32
En el contrato social podrá pactarse que a la muerte de cualquiera de los socios continúe la sociedad con
sus herederos.
Artículo 33
En caso de que se autorice la cesión de que trata el artículo 31, en favor de persona extraña a la sociedad,
los socios
tendrán el derecho del tanto, y gozarán de un plazo de quince días para ejercitarlo, contando desde la
fecha de la junta en
que se hubiere otorgado la autorización. Si fuesen varios los socios que quieran usar de este derecho, les
competerá a
todos ellos en proporción a sus aportaciones.
Artículo 34
El contrato social no podrá modificarse sino por el consentimiento unánime de los socios, a menos que en
el mismo se
pacte que pueda acordarse la modificación por la mayoría de ellos. En este caso la minoría tendrá el
derecho de
separarse de la sociedad.
Artículo 35
Los socios, ni por cuenta propia, ni por ajena podrán dedicarse a negocios del mismo género de los que
constituyen el
objeto de la sociedad, ni formar parte de sociedades que los realicen, salvo con el consentimiento de los
demás socios.
En caso de contravención, la sociedad podrá excluir al infractor, privándolo de los beneficios que le
correspondan en
ella y exigirle el importe de los daños y perjuicios.
Estos derechos se extinguirán en el plazo de tres meses contados desde el día en que la sociedad tenga
conocimiento de
la infracción.
Artículo 36
La administración de la sociedad estará a cargo de uno o varios administradores, quienes podrán ser
socios o personas
extrañas a ella.
Artículo 37
Salvo pacto en contrario, los nombramientos y remociones de los administradores se harán libremente por
la mayoría de
votos de los socios.
Artículo 38
Todo socio tendrá derecho a separarse, cuando en contra de su voto, el nombramiento de algún
administrador recayere
en persona extraña a la sociedad.
Artículo 39
Cuando el administrador sea socio y en el contrato social se pactare su inamovilidad, sólo podrá ser
removido
judicialmente por dolo, culpa o inhabilidad.
Artículo 40
Siempre que no se haga designación de administradores, todos los socios concurrirán en la
administración.
Artículo 41
El administrador sólo podrá enajenar y gravar los bienes inmuebles de la compañía, con el consentimiento
de la mayoría
de los socios, o en el caso de que dicha enajenación constituya el objeto social o sea una consecuencia
natural de éste.
Artículo 42
El administrador podrá, bajo su responsabilidad, dar poderes para la gestión de ciertos y determinados
negocios
sociales, pero para delegar su encargo necesitará el acuerdo de la mayoría de los socios, teniendo los de la
minoría el
derecho de retirarse cuando la delegación recayere en persona extraña a la sociedad.
Artículo 43
La cuenta de administración se rendirá semestralmente, si no hubiere pacto sobre el particular, y en
cualquier tiempo en
que lo acuerden los socios.
Artículo 44
El uso de la razón social corresponde a todos los administradores, salvo que en la escritura constitutiva se
limite a uno o
varios de ellos.
Artículo 45
Las decisiones de los administradores se tomarán por voto de la mayoría de ellos, y en caso de empate,
decidirán los
socios.
Cuando se trate de actos urgentes cuya omisión traiga como consecuencia un daño grave para la sociedad,
podrá decidir
un solo administrador en ausencia de los otros que estén en la imposibilidad, aun momentánea, de
resolver sobre los
actos de la administración.
Artículo 46
Los socios resolverán también por el voto de la mayoría de ellos. Sin embargo, en el contrato social podrá
pactarse que
la mayoría se compute por cantidades; pero si un solo socio representare el mayor interés, se necesitará
además el voto
de otro.
Para los efectos de este precepto, el socio industrial disfrutará de una sola representación que, salvo
disposición en
contrario del contrato social, será igual a la del mayor interés de los socios capitalistas. Cuando fueren
varios los socios
industriales, la representación única que les concede este artículo se ejercitará emitiendo como voto el que
haya sido
adoptado por mayoría de personas entre los propios industriales.
Artículo 47
Los socios no administradores podrán nombrar un interventor que vigile los actos de los administradores,
y tendrán el
derecho de examinar el estado de la administración y la contabilidad y papeles de la compañía, haciendo
las
reclamaciones que estimen convenientes.
Artículo 48
El capital social no podrá repartirse sino después de la disolución de la compañía y previa la liquidación
respectiva,
salvo pacto en contrario que no perjudique el interés de terceros.
Artículo 49
Los socios industriales deberán percibir, salvo pacto en contrario, las cantidades que periódicamente
necesiten para
alimentos; en el concepto de que dichas cantidades y épocas de percepción serán fijadas por acuerdo de la
mayoría de
los socios o, en su defecto, por la autoridad judicial. Lo que perciban los socios industriales por alimentos
se computará
en los balances anuales a cuenta de utilidades, sin que tengan obligación de reintegrarlo en los casos en
que el balance
no arroje utilidades o las arroje en cantidad menor.
Los socios capitalistas que administren podrán percibir periódicamente, por acuerdo de la mayoría de los
socios, una
remuneración con cargo a gastos generales.
Artículo 50
El contrato de sociedad podrá rescindirse respecto de un socio:
I.- Por uso de la firma o del capital social para negocios propios;
II.- Por infracción al pacto social;
III.- Por infracción a las disposiciones legales que rijan el contrato social;
IV.- Por comisión de actos fraudulentos o dolosos contra la compañía;
V.- Por quiebra, interdicción o inhabilitación para ejercer el comercio.
CAPITULO III
De la sociedad en comandita simple
Artículo 51
Sociedad en comandita simple es la que existe bajo una razón social y se compone de uno o varios socios
comanditados
que responden, de manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente, de las obligaciones sociales, y de uno o
varios
comanditarios que únicamente están obligados al pago de sus aportaciones.
Artículo 52
La razón social se formará con los nombres de uno o más comanditados, seguidos de las palabras y
compañía u otros
equivalentes, cuando en ella no figuren los de todos. A la razón social se agregarán siempre las palabras
Sociedad en
Comandita o su abreviatura S. en C..
Artículo 53
Cualquiera persona, ya sea socio comanditario o extraño a la sociedad, que haga figurar o permita que
figure su nombre
en la razón social, quedará sujeto a la responsabilidad de los comanditados. En esta misma
responsabilidad incurrirán
los comanditarios cuando se omita la expresión Sociedad en Comandita o su abreviatura.
Artículo 54
El socio o socios comanditarios no pueden ejercer acto alguno de administración, ni aun con el carácter
de apoderados
de los administradores; pero las autorizaciones y la vigilancia dadas o ejercidas por los comanditarios, en
los términos
del contrato social, no se reputarán actos de administración.
Artículo 55
El socio comanditario quedará obligado solidariamente para con los terceros por todas las obligaciones de
la sociedad en
que haya tomado parte en contravención a lo dispuesto en el artículo anterior. También será responsable
solidariamente
para con los terceros, aun en las operaciones en que no haya tomado parte, si habitualmente ha
administrado los
negocios de la sociedad.
Artículo 56
Si para los casos de muerte o incapacidad del socio administrador, no se hubiere determinado en la
escritura social, la
manera de substituirlo y la sociedad hubiere de continuar, podrá interinamente un socio comanditario, a
falta de
comanditados, desempeñar los actos urgentes o de mera administración durante el término de un mes,
contado desde el
día en que la muerte o incapacidad se hubiere efectuado.
En estos casos el socio comanditario no es responsable más que de la ejecución de su mandato.
Artículo 57
Son aplicables a la sociedad en comandita los artículos del 30 al 39, del 41 al 44 y del 46 al 50.
Los artículos 26, 29, 40 y 45 sólo se aplicarán con referencia a los socios comanditados.
CAPITULO IV
De la sociedad de responsabilidad limitada
Artículo 58
Sociedad de responsabilidad limitada es la que se constituye entre socios que solamente están obligados
al pago de sus
aportaciones, sin que las partes sociales puedan estar representadas por títulos negociables, a la orden o al
portador,
pues sólo serán cedibles en los casos y con los requisitos que establece la presente Ley.
Artículo 59
La sociedad de responsabilidad limitada existirá bajo una denominación o bajo una razón social que se
formará con el
nombre de uno o más socios. La denominación o la razón social irá inmediatamente seguida de las
palabras Sociedad de
Responsabilidad Limitada o de su abreviatura S. de R. L.. La omisión de este requisito sujetará a los
socios a la
responsabilidad que establece el artículo 25.
Artículo 60
Cualquiera persona extraña a la sociedad que haga figurar o permita que figure su nombre en la razón
social, responderá
de las operaciones sociales hasta por el monto de la mayor de las aportaciones.
Artículo 61
Ninguna sociedad de responsabilidad limitada tendrá más de cincuenta socios.
Artículo 62
El capital social nunca será inferior a tres millones de pesos; se dividirá en partes sociales que podrán ser
de valor y
categoría desiguales, pero que en todo caso serán de mil pesos o de un múltiplo de esta cantidad.
Artículo 63
La constitución de las sociedades de responsabilidad limitada o el aumento de su capital social, no podrá
llevarse a cabo
mediante suscripción pública.
Artículo 64
Al constituirse la sociedad el capital deberá estar íntegramente suscrito y exhibido, por lo menos, el
cincuenta por ciento
del valor de cada parte social.
Artículo 65
Para la cesión de partes sociales, así como para la admisión de nuevos socios, bastará el consentimiento
de los socios
que representen la mayoría del capital social, excepto cuando los estatutos dispongan una proporción
mayor.
Artículo 66
Cuando la cesión de que trata el artículo anterior se autorice en favor de una persona extraña a la
sociedad, los socios
tendrán el derecho del tanto y gozarán de un plazo de quince días para ejercitarlo, contado desde la fecha
de la junta en
que se hubiere otorgado la autorización. Si fuesen varios los socios que quieran usar de este derecho, les
competerá a
todos ellos en proporción a sus aportaciones.
Artículo 67
La transmisión por herencia de las partes sociales, no requerirá el consentimiento de los socios, salvo
pacto que prevea
la disolución de la sociedad por la muerte de uno de ellos, o que disponga la liquidación de la parte social
que
corresponda al socio difunto, en el caso de que la sociedad no continúe con los herederos de éste.
Artículo 68
Cada socio no tendrá más de una parte social. Cuando un socio haga una nueva aportación o adquiera la
totalidad o una
fracción de la parte de un coasociado, se aumentará en la cantidad respectiva el valor de su parte social, a
no ser que se
trate de partes que tengan derechos diversos, pues entonces se conservará la individualidad de las partes
sociales.
Artículo 69
Las partes sociales son indivisibles. No obstante, podrá establecerse en el contrato de sociedad, el derecho
de división y
el de cesión parcial, respetándose las reglas contenidas en los artículos 61, 62, 65 y 66 de esta Ley.
Artículo 70
Cuando así lo establezca el contrato social, los socios, además de sus obligaciones generales, tendrán la
de hacer
aportaciones suplementarias en proporción a sus primitivas aportaciones.
Queda prohibido pactar en el contrato social prestaciones accesorias consistentes en trabajo o servicio
personal de los
socios.
Artículo 71
La amortización de las partes sociales no estará permitida sino en la medida y forma que establezca el
contrato social
vigente en el momento en que las partes afectadas hayan sido adquiridas por los socios. La amortización
se llevará a
efecto con las utilidades líquidas de las que conforme a la Ley pueda disponerse para el pago de
dividendos. En el caso
de que el contrato social lo prevenga expresamente, podrán expedirse a favor de los socios cuyas partes
sociales se
hubieren amortizado, certificados de goce con los derechos que establece el artículo 137 para las acciones
de goce.
Artículo 72
En los aumentos del capital social se observarán las mismas reglas de la constitución de la sociedad.
Los socios tendrán, en proporción a sus partes sociales, preferencia para suscribir las nuevamente
emitidas, a no ser que
este privilegio lo supriman el contrato social o el acuerdo de la asamblea que decida el aumento del
capital social.
Artículo 73
La sociedad llevará un libro especial de los socios, en el cual se inscribirá el nombre y el domicilio de
cada uno, con
indicación de sus aportaciones, y la transmisión de las partes sociales. Esta no surtirá efectos respecto de
terceros sino
después de la inscripción.
Cualquiera persona que compruebe un interés legítimo tendrá la facultad de consultar este libro, que
estará al cuidado de
los administradores, quienes responderán personal y solidariamente de su existencia regular y de la
exactitud de sus
datos.
Artículo 74
La administración de las sociedades de responsabilidad limitada estará a cargo de uno o más gerentes, que
podrán ser
socios o personas extrañas a la sociedad, designados temporalmente o por tiempo indeterminado. Salvo
pacto en
contrario, la sociedad tendrá el derecho para revocar en cualquier tiempo a sus administradores.
Cuando no aparezca hecha la designación de los gerentes, se observará lo dispuesto en el artículo 40.
Artículo 75
Las resoluciones de los gerentes se tomarán por mayoría de votos, pero si el contrato social exige que
obren
conjuntamente, se necesitará la unanimidad, a no ser que la mayoría estime que la sociedad corre grave
peligro con el
retardo, pues entonces podrá dictar la resolución correspondiente.
Artículo 76
Los administradores que no hayan tenido conocimiento del acto o que hayan votado en contra, quedarán
libres de
responsabilidad.
La acción de responsabilidad en interés de la sociedad contra los gerentes, para el reintegro del
patrimonio social,
pertenece a la asamblea y a los socios individualmente considerados; pero éstos no podrán ejercitarla
cuando la
asamblea, con un voto favorable de las tres cuartas partes del capital social, haya absuelto a los gerentes
de su
responsabilidad.
La acción de responsabilidad contra los administradores pertenece también a los acreedores sociales; pero
sólo podrá
ejercitarse por el síndico, después de la declaración de quiebra de la sociedad.
Artículo 77
La asamblea de los socios es el órgano supremo de la sociedad. Sus resoluciones se tomarán por mayoría
de votos de los
socios que representen, por lo menos, la mitad del capital social, a no ser que el contrato social exija una
mayoría más
elevada. Salvo estipulación en contrario, si esta cifra no se obtiene en la primera reunión, los socios serán
convocados
por segunda vez, tomándose las decisiones por mayoría de votos, cualquiera que sea la porción del capital
representado.
Artículo 78
Las asambleas tendrán las facultades siguientes:
I.- Discutir, aprobar, modificar o reprobar el balance general correspondiente al ejercicio social
clausurado y de tomar
con estos motivos, las medidas que juzguen oportunas.
II.- Proceder al reparto de utilidades.
III.- Nombrar y remover a los gerentes.
IV.- Designar, en su caso, el consejo de vigilancia.
V.- Resolver sobre la división y amortización de las partes sociales.
VI.- Exigir, en su caso, las aportaciones suplementarias y las prestaciones accesorias.
VII.- Intentar contra los órganos sociales o contra los socios, las acciones que correspondan para exigirles
daños y
perjuicios.
VIII.- Modificar el contrato social.
IX.- Consentir en las cesiones de partes sociales y en la admisión de nuevos socios.
X.- Decidir sobre los aumentos y reducciones del capital social.
XI.- Decidir sobre la disolución de la sociedad, y
XII.- Las demás que les correspondan conforme a la Ley o al contrato social.
Artículo 79
Todo socio tendrá derecho a participar en las decisiones de las asambleas, gozando de un voto por cada
mil pesos de su
aportación o el múltiplo de esta cantidad que se hubiere determinado, salvo lo que el contrato social
establezca sobre
partes sociales privilegiadas.
Artículo 80
Las asambleas se reunirán en el domicilio social, por lo menos una vez al año, en la época fijada en el
contrato.
Artículo 81
Las asambleas serán convocadas por los gerentes; si no lo hicieren, por el Consejo de Vigilancia, y a falta
u omisión de
éste, por los socios que representen más de la tercera parte del capital social.
Salvo pacto en contrario, las convocatorias se harán por medio de cartas certificadas con acuse de recibo,
que deberán
contener la orden del día y dirigirse a cada socio por lo menos, con ocho días de anticipación a la
celebración de la
asamblea.
Artículo 82
El contrato social podrá consignar los casos en que la reunión de la asamblea no sea necesaria, y en ellos
se remitirá a
los socios, por carta certificada con acuse de recibo, el texto de las resoluciones o decisiones, emitiéndose
el voto
correspondiente por escrito.
Si así lo solicitan los socios que representen más de la tercera parte del capital social, deberá convocarse a
la asamblea,
aun cuando el contrato social sólo exija el voto por correspondencia.
Artículo 83
Salvo pacto en contrario, la modificación del contrato social se decidirá por la mayoría de los socios que
representen,
por lo menos, las tres cuartas partes del capital social; con excepción de los casos de cambio de objeto o
de las reglas
que determinen un aumento en las obligaciones de los socios, en los cuales se requerirá la unanimidad de
votos.
Artículo 84
Si el contrato social así lo establece, se procederá a la constitución de un Consejo de Vigilancia, formado
de socios o de
personas extrañas a la sociedad.
Artículo 85
En el contrato social podrá estipularse que los socios tengan derecho a percibir intereses no mayores del
nueve por
ciento anual sobre sus aportaciones, aun cuando no hubiere beneficios; pero solamente por el período de
tiempo
necesario para la ejecución de los trabajos que según el objeto de la sociedad deban preceder al comienzo
de sus
operaciones, sin que en ningún caso dicho período exceda de tres años. Estos intereses deberán cargarse a
gastos
generales.
Artículo 86
Son aplicables a las sociedades de responsabilidad limitada las disposiciones de los artículos 27, 29, 30,
38, 42, 43, 44,
48 y 50, fracciones I, II, III y IV.
CAPITULO V
De la sociedad anónima
Artículo 87
Sociedad anónima es la que existe bajo una denominación y se compone exclusivamente de socios cuya
obligación se
limita al pago de sus acciones.
Artículo 88
La denominación se formará libremente, pero será distinta de la de cualquiera otra sociedad y al
emplearse irá siempre
seguida de las palabras Sociedad Anónima o de su abreviatura S.A..
Sección Primera
De la Constitución de la Sociedad
Artículo 89
Para proceder a la constitución de una sociedad anónima se requiere:
I.- Que haya dos socios como mínimo, y que cada uno de ellos suscriba una acción por lo menos;
II.- Que el capital social no sea menor de cincuenta millones de pesos y que esté íntegramente suscrito;
III.- Que se exhiba en dinero efectivo, cuando menos el veinte por ciento del valor de cada acción
pagadera en
numerario, y
IV.- Que se exhiba íntegramente el valor de cada acción que haya de pagarse, en todo o en parte, con
bienes distintos del
numerario.
Artículo 90
La sociedad anónima puede constituirse por la comparecencia ante Notario, de las personas que otorguen
la escritura
social, o por suscripción pública.
Artículo 91
La escritura constitutiva de la sociedad anónima deberá contener, además de los datos requeridos por el
artículo 6º, los
siguientes:
I.- La parte exhibida del capital social;
II.- El número, valor nominal y naturaleza de la acciones en que se divide el capital social, salvo lo
dispuesto en el
segundo párrafo de la fracción IV del artículo 125;
III.- La forma y términos en que deba pagarse la parte insoluta de las acciones;
IV.- La participación en las utilidades concedidas a los fundadores;
V.- El nombramiento de uno o varios comisarios;
VI.- Las facultades de la Asamblea General y las condiciones para la validez de sus deliberaciones, así
como para el
ejercicio del derecho de voto, en cuanto las disposiciones legales puedan ser modificadas por la voluntad
de los socios.
Artículo 92
Cuando la sociedad anónima haya de constituirse por suscripción pública, los fundadores redactarán y
depositarán en el
Registro Público de Comercio un programa que deberá contener el proyecto de los estatutos, con los
requisitos del
artículo 6º, excepción hecha de los establecidos por las fracciones I y VI, primer párrafo, y con los del
artículo 91,
exceptuando el prevenido por la fracción V.
Artículo 93
Cada suscripción se recogerá por duplicado en ejemplares del programa, y contendrá:
I.- El nombre, nacionalidad y domicilio del suscriptor;
II.- El número, expresado con letras, de las acciones suscritas; su naturaleza y valor;
III.- La forma y términos en que el suscriptor se obligue a pagar la primera exhibición;
IV.- Cuando las acciones hayan de pagarse con bienes distintos del numerario, la determinación de éstos;
V.- La forma de hacer la convocatoria para la Asamblea General Constitutiva y las reglas conforme a las
cuales deba
celebrarse;
VI.- La fecha de la suscripción, y
VII.- La declaración de que el suscriptor conoce y acepta el proyecto de los estatutos.
Los fundadores conservarán en su poder un ejemplar de la suscripción y entregarán el duplicado al
suscriptor.
Artículo 94
Los suscriptores depositarán en la institución de crédito designada al efecto por los fundadores, las
cantidades que se
hubieren obligado a exhibir en numerario, de acuerdo con la fracción III del artículo anterior, para que
sean recogidas
por los representantes de la sociedad una vez constituida.
Artículo 95
Las aportaciones distintas del numerario se formalizarán al protocolizarse el acta de la asamblea
constitutiva de la
sociedad.
Artículo 96
Si un suscriptor faltare a las obligaciones que establecen los artículos 94 y 95, los fundadores podrán
exigirle
judicialmente el cumplimiento o tener por no suscritas las acciones.
Artículo 97
Todas las acciones deberán quedar suscritas dentro del término de un año, contado desde la fecha del
programa, a no ser
que en éste se fije un plazo menor.
Artículo 98
Si vencido el plazo convencional o el legal que menciona el artículo anterior, el capital social no fuere
íntegramente
suscrito, o por cualquier otro motivo no se llegare a constituir la sociedad, los suscriptores quedarán
desligados y podrán
retirar las cantidades que hubieren depositado.
Artículo 99
Suscrito el capital social y hechas las exhibiciones legales, los fundadores, dentro de un plazo de quince
días, publicarán
la convocatoria para la reunión de la Asamblea General Constitutiva, en la forma prevista en el programa.
Artículo 100
La Asamblea General Constitutiva se ocupará:
I.- De comprobar la existencia de la primera exhibición prevenida en el proyecto de estatutos;
II.- De examinar y en su caso aprobar el avalúo de los bienes distintos del numerario que uno o más
socios se hubiesen
obligado a aportar. Los suscriptores no tendrán derecho a voto con relación a sus respectivas aportaciones
en especie;
III.- De deliberar acerca de la participación que los fundadores se hubieren reservado en las utilidades;
IV.- De hacer el nombramiento de los administradores y comisarios que hayan de funcionar durante el
plazo señalado
por los estatutos, con la designación de quiénes de los primeros han de usar la firma social.
Artículo 101
Aprobada por la Asamblea General la constitución de la sociedad, se procederá a la protocolización y
registro del acta
de la junta y de los estatutos.
Artículo 102
Toda operación hecha por los fundadores de una sociedad anónima, con excepción de las necesarias para
constituirla,
será nula con respecto a la misma, si no fuere aprobada por la Asamblea General.
Artículo 103
Son fundadores de una sociedad anónima:
I.- Los mencionados en el artículo 92, y
II.- Los otorgantes del contrato constitutivo social.
Artículo 104
Los fundadores no pueden estipular a su favor ningún beneficio que menoscabe el capital social, ni en el
acto de la
constitución ni para lo porvenir. Todo pacto en contrario es nulo.
Artículo 105
La participación concedida a los fundadores en las utilidades anuales no excederá del diez por ciento, ni
podrá abarcar
un período de más de diez años a partir de la constitución de la sociedad. Esta participación no podrá
cubrirse sino
después de haber pagado a los accionistas un dividendo del cinco por ciento sobre el valor exhibido de
sus acciones.
Artículo 106
Para acreditar la participación a que se refiere el artículo anterior, se expedirán títulos especiales
denominados Bonos de
Fundador sujetos a las disposiciones de los artículos siguientes.
Artículo 107
Los bonos de fundador no se computarán en el capital social, ni autorizarán a sus tenedores para
participar en él a la
disolución de la sociedad, ni para intervenir en su administración. Sólo confieren el derecho de percibir la
participación
en las utilidades que el bono exprese y por el tiempo que en el mismo se indique.
Artículo 108
Los bonos de fundador deberán contener:
I.- Nombre, nacionalidad y domicilio del fundador;
II.- La expresión bono de fundador con caracteres visibles;
III.- La denominación, domicilio, duración, capital de la sociedad y fecha de constitución;
IV.- El número ordinal del bono y la indicación del número total de los bonos emitidos;
V.- La participación que corresponda al bono en las utilidades y el tiempo durante el cual deba ser
pagada;
VI.- Las indicaciones que conforme a las leyes deben contener las acciones por lo que hace a la
nacionalidad de
cualquier adquirente del bono;
VII.- La firma autógrafa de los administradores que deben suscribir el documento conforme a los
estatutos.
Artículo 109
Los tenedores de bonos de fundador tendrán derecho al canje de sus títulos por otros que representen
distintas
participaciones, siempre que la participación total de los nuevos bonos sea idéntica a la de los canjeados.
Artículo 110
Son aplicables a los bonos de fundador, en cuanto sea compatible con su naturaleza, las disposiciones de
los artículos
111, 124, 126 y 127.
Sección Segunda
De las Acciones
Artículo 111
Las acciones en que se divide el capital social de una sociedad anónima estarán representadas por títulos
nominativos
que servirán para acreditar y transmitir la calidad y los derechos de socio, y se regirán por las
disposiciones relativas a
valores literales, en lo que sea compatible con su naturaleza y no sea modificado por la presente Ley.
Artículo 112
Las acciones serán de igual valor y conferirán iguales derechos.
Sin embargo, en el contrato social podrá estipularse que el capital se divida en varias clases de acciones
con derechos
especiales para cada clase, observándose siempre lo que dispone el artículo 17.
Artículo 113
Cada acción sólo tendrá derecho a un voto; pero en el contrato social podrá pactarse que una parte de las
acciones tenga
derecho de voto solamente en las Asambleas Extraordinarias que se reúnan para tratar los asuntos
comprendidos en las
fracciones I, II, IV, V, VI y VII del artículo 182.
No podrán asignarse dividendos a las acciones ordinarias sin que antes se pague a las de voto limitando
un dividendo de
cinco por ciento. Cuando en algún ejercicio social no haya dividendos o sean inferiores a dicho cinco por
ciento, se
cubrirá éste en los años siguientes con la prelación indicada.
Al hacerse la liquidación de la sociedad, las acciones de voto limitado se reembolsarán antes que las
ordinarias.
En el contrato social podrá pactarse que a las acciones de voto limitado se les fije un dividendo superior
al de las
acciones ordinarias.
Los tenedores de las acciones de voto limitado tendrán los derechos que esta ley confiere a las minorías
para oponerse a
las decisiones de las asambleas y para revisar el balance y los libros de la sociedad.
Artículo 114
Cuando así lo prevenga el contrato social, podrán emitirse en favor de las personas que presten sus
servicios a la
sociedad, acciones especiales en las que figurarán las normas respecto a la forma, valor, inalienabilidad y
demás
condiciones particulares que les corresponda.
Artículo 115
Se prohibe a las sociedades anónimas emitir acciones por una suma menor de su valor nominal.
Artículo 116
Solamente serán liberadas las acciones cuyo valor esté totalmente cubierto y aquellas que se entreguen a
los accionistas
según acuerdo de la asamblea general extraordinaria, como resultado de la capitalización de primas sobre
acciones o de
otras aportaciones previas de los accionistas, así como de capitalización de utilidades retenidas o de
reservas de
valuación o de revaluación.
Cuando se trate de capitalización de utilidades retenidas o de reservas de valuación o de revaluación,
éstas deberán
haber sido previamente reconocidas en estados financieros debidamente aprobados por la asamblea de
accionistas.
Tratándose de reservas de valuación o de revaluación, éstas deberán estar apoyadas en avalúos efectuados
por
valuadores independientes autorizados por la Comisión Nacional de Valores, instituciones de crédito o
corredores
públicos titulados.
Artículo 117
(Se deroga).
La distribución de las utilidades y del capital social se hará en proporción al importe exhibido de las
acciones.
Los suscriptores y adquirentes de acciones pagadoras serán responsables por el importe insoluto de la
acción durante
cinco años, contados desde la fecha del registro de traspaso; pero no podrá reclamarse el pago al
enajenante sin que
antes se haga exclusión en los bienes del adquirente.
(Se deroga).
Artículo 118
Cuando constare en las acciones el plazo en que deban pagarse las exhibiciones y el monto de éstas,
transcurrido dicho
plazo, la sociedad procederá a exigir judicialmente, en la vía sumaria, el pago de la exhibición, o bien a la
venta de las
acciones.
Artículo 119
Cuando se decrete una exhibición cuyo plazo o monto no conste en las acciones, deberá hacerse una
publicación, por lo
menos 30 días antes de la fecha señalada para el pago, en el Periódico Oficial de la entidad federativa a
que corresponda
el domicilio de la sociedad. Transcurrido dicho plazo sin que se haya verificado la exhibición, la sociedad
procederá en
los términos del artículo anterior.
Artículo 120
La venta de las acciones a que se refieren los artículos que preceden, se hará por medio de corredor
titulado y se
extenderán nuevos títulos o nuevos certificados provisionales para substituir a los anteriores.
El producto de la venta se aplicará al pago de la exhibición decretada, y si excediere del importe de ésta,
se cubrirán
también los gastos de la venta y los intereses legales sobre el monto de la exhibición. El remanente se
entregará al
antiguo accionista, si lo reclamare dentro del plazo de un año, contado a partir de la fecha de la venta.
Artículo 121
Si en el plazo de un mes, a partir de la fecha en que debiera de hacerse el pago de la exhibición, no se
hubiere iniciado la
reclamación judicial o no hubiere sido posible vender las acciones en un precio que cubra el valor de la
exhibición, se
declararán extinguidas aquéllas y se procederá a la consiguiente reducción del capital social.
Artículo 122
Cada acción es indivisible, y en consecuencia, cuando haya varios copropietarios de una misma acción,
nombrarán un
representante común, y si no se pusieren de acuerdo, el nombramiento será hecho por la autoridad
judicial.
El representante común no podrá enajenar o gravar la acción, sino de acuerdo con las disposiciones del
derecho común
en materia de copropiedad.
Artículo 123
En los estatutos se podrá establecer que las acciones, durante un período que no exceda de tres años,
contados desde la
fecha de la respectiva emisión, tengan derecho a intereses no mayores del nueve por ciento anual. En tal
caso, el monto
de estos intereses debe cargarse a gastos generales.
Artículo 124
Los títulos, representativos de las acciones deberán estar expedidos dentro de un plazo que no exceda de
un año,
contado a partir de la fecha del contrato social o de la modificación de éste, en que se formalice el
aumento de capital.
Mientras se entregan los títulos podrán expedirse certificados provisionales, que serán siempre
nominativos y que
deberán canjearse por los títulos, en su oportunidad.
Los duplicados del programa en que se hayan verificado las suscripciones, se canjearán por títulos
definitivos o
certificados provisionales, dentro de un plazo que no excederá de dos meses, contado a partir de la fecha
del contrato
social. Los duplicados servirán como certificados provisionales o títulos definitivos, en los casos que esta
Ley señala.
Artículo 125
Los títulos de las acciones y los certificados provisionales deberán expresar:
I.- El nombre, nacionalidad y domicilio del accionista;
II.- La denominación, domicilio y duración de la sociedad;
III.- La fecha de la constitución de la sociedad y los datos de su inscripción en el Registro Público de
Comercio;
IV.- El importe del capital social, el número total y el valor nominal de las acciones.
Si el capital se integra mediante diversas o sucesivas series de acciones, las mencionas del importe del
capital social y
del número de acciones se concretarán en cada emisión, a los totales que se alcancen con cada una de
dichas series.
Cuando así lo prevenga el contrato social, podrá omitirse el valor nominal de las acciones, en cuyo caso
se omitirá
también el importe del capital social.
V.- Las exhibiciones que sobre el valor de la acción haya pagado el accionista, o la indicación de ser
liberada;
VI.- La serie y número de la acción o del certificado provisional, con indicación del número total de
acciones que
corresponda a la serie;
VII.- Los derechos concedidos y las obligaciones impuestas al tenedor de la acción, y en su caso, a las
limitaciones al
derecho de voto;
VIII.- La firma autógrafa de los administradores que conforme al contrato social deban suscribir el
documento, o bien la
firma impresa en facsímil de dichos administradores a condición, en este último caso, de que se deposite
el original de
las firmas respectivas en el Registro Público de Comercio en que se haya registrado la Sociedad.
Artículo 126
Los títulos de las acciones y los certificados provisionales podrán amparar una o varias acciones.
Artículo 127
Los títulos de las acciones llevarán adheridos cupones, que se desprenderán del título y que se entregarán
a la sociedad
contra el pago de dividendos o intereses. Los certificados provisionales podrán tener también cupones.
Artículo 128
Las sociedades anónimas tendrán un registro de acciones que contendrá:
I.- El nombre, la nacionalidad y el domicilio del accionista, y la indicación de las acciones que le
pertenezcan,
expresándose los números, series, clases y demás particularidades;
II.- La indicación de las exhibiciones que se efectúen;
III.- Las transmisiones que se realicen en los términos que prescribe el artículo 129;
IV.- (Se deroga).
Artículo 129
La sociedad considerará como dueño de las acciones a quien aparezca inscrito como tal en el registro a
que se refiere el
artículo anterior. A este efecto, la sociedad deberá inscribir en dicho registro, a petición de cualquier
titular, las
transmisiones que se efectúen.
Artículo 130
En el contrato social podrá pactarse que la transmisión de las acciones sólo se haga con la autorización
del consejo de
administración. El consejo podrá negar la autorización designando un comprador de las acciones al precio
corriente en
el mercado.
Artículo 131
La transmisión de una acción que se efectúe por medio diverso del endoso deberá anotarse en el título de
la acción.
Artículo 132
Los accionistas tendrán derecho preferente, en proporción al número de sus acciones, para suscribir las
que emitan en
caso de aumento del capital social. Este derecho deberá ejercitarse dentro de los quince días siguientes a
la publicación
en el Periódico Oficial del domicilio de la sociedad, del acuerdo de la Asamblea sobre el aumento del
capital social.
Artículo 133
No podrán emitirse nuevas acciones, sino hasta que las precedentes hayan sido íntegramente pagadas.
Artículo 134
Se prohibe a las sociedades anónimas adquirir sus propias acciones, salvo por adjudicación judicial, en
pago de créditos
de la sociedad.
En tal caso, la sociedad venderá las acciones dentro de tres meses, a partir de la fecha en que legalmente
pueda disponer
de ellas; y si no lo hiciere en ese plazo, las acciones quedarán extinguidas y se procederá a la consiguiente
reducción del
capital. En tanto pertenezcan las acciones a la sociedad, no podrán ser representadas en las asambleas de
accionistas.
Artículo 135
En el caso de reducción del capital social mediante reembolso a los accionistas, la designación de las
acciones que hayan
de nulificarse se hará por sorteo ante Notario o Corredor titulado.
Artículo 136
Para la amortización de acciones con utilidades repartibles, cuando el contrato social la autorice, se
observarán las
siguientes reglas:
I.- La amortización deberá ser decretada por la Asamblea General de Accionistas;
II.- Sólo podrán amortizarse acciones íntegramente pagadas;
III.- La adquisición de acciones para amortizarlas se hará en bolsa; pero si el contrato social o el acuerdo
de la Asamblea
General fijaren un precio determinado, las acciones amortizadas se designarán por sorteo ante Notario o
Corredor
titulado. El resultado del sorteo deberá publicarse por una sola vez en el Periódico Oficial de la entidad
federativa del
domicilio de la sociedad;
IV.- Los títulos de las acciones amortizadas quedarán anulados y en su lugar podrán emitirse acciones de
goce, cuando
así lo prevenga expresamente el contrato social;
V.- La sociedad conservará a disposición de los tenedores de las acciones amortizadas, por el término de
un año,
contado a partir de la fecha de la publicación a que se refiere la fracción III, el precio de las acciones
sorteadas y, en su
caso, las acciones de goce. Si vencido este plazo no se hubieren presentado los tenedores de las acciones
amortizadas a
recoger su precio y las acciones de goce, aquél se aplicará a la sociedad y éstas quedarán anuladas.
Artículo 137
Las acciones de goce tendrán derecho a las utilidades líquidas, después de que se haya pagado a las
acciones no
reembolsables el dividendo señalado en el contrato social. El mismo contrato podrá también conceder el
derecho de voto
a las acciones de goce.
En caso de liquidación, las acciones de goce concurrirán con las no reembolsadas, en el reparto del haber
social,
después de que éstas hayan sido íntegramente cubiertas, salvo que en el contrato social se establezca un
criterio diverso
para el reparto del excedente.
Artículo 138
Los Consejeros y Directores que hayan autorizado la adquisición de acciones en contravención a lo
dispuesto en el
artículo 134, serán personal y solidariamente responsables de los daños y perjuicios que se causen a la
sociedad o a los
acreedores de ésta.
Artículo 139
En ningún caso podrán las sociedades anónimas hacer préstamos o anticipos sobre sus propias acciones.
Artículo 140
Salvo el caso previsto por el párrafo 2o. de la fracción IV del artículo 125, cuando por cualquier causa se
modifiquen las
indicaciones contenidas en los títulos de las acciones, éstas deberán cancelarse y anularse los títulos
primitivos, o bien,
bastará que se haga constar en estos últimos, previa certificación notarial o de Corredor Público Titulado,
dicha
modificación.
Artículo 141
Las acciones pagadas en todo o en parte mediante aportaciones en especie, deben quedar depositadas en
la sociedad
durante dos años. Si en este plazo aparece que el valor de los bienes es menor en un veinticinco por ciento
del valor por
el cual fueron aportados, el accionista está obligado a cubrir la diferencia a la sociedad, la que tendrá
derecho preferente
respecto de cualquier acreedor sobre el valor de las acciones depositadas.
Sección Tercera
De la Administración de la Sociedad
Artículo 142
La administración de la sociedad anónima estará a cargo de uno o varios mandatarios temporales y
revocables, quienes
pueden ser socios o personas extrañas a la sociedad.
Artículo 143
Cuando los administradores sean dos o más, constituirán el Consejo de Administración.
Salvo pacto en contrario, será Presidente del Consejo el Consejero primeramente nombrado, y a falta de
éste el que le
siga en el orden de la designación.
Para que el Consejo de Administración funcione legalmente deberá asistir, por lo menos, la mitad de sus
miembros, y
sus resoluciones serán válidas cuando sean tomadas por la mayoría de los presentes. En caso de empate,
el Presidente
del Consejo decidirá con voto de calidad.
En los estatutos se podrá prever que las resoluciones tomadas fuera de sesión de consejo, por unanimidad
de sus
miembros tendrán, para todos los efectos legales, la misma validez que si hubieren sido adoptadas en
sesión de consejo,
siempre que se confirmen por escrito.
Artículo 144
Cuando los administradores sean tres o más, el contrato social determinará los derechos que correspondan
a la minoría
en la designación, pero en todo caso la minoría que represente un veinticinco por ciento del capital social
nombrará
cuando menos un consejero. Este porcentaje será del diez por ciento, cuando se trate de aquellas
sociedades que tengan
inscritas sus acciones en la Bolsa de Valores.
Artículo 145
La Asamblea General de Accionistas, el Consejo de Administración o el Administrador, podrá nombrar
uno o varios
Gerentes Generales o Especiales, sean o no accionistas. Los nombramientos de los Gerentes serán
revocables en
cualquier tiempo por el Administrador o Consejo de Administración o por la Asamblea General de
Accionistas.
Artículo 146
Los Gerentes tendrán las facultades que expresamente se les confieran; no necesitarán de autorización
especial del
Administrador o Consejo de Administración para los actos que ejecuten y gozarán, dentro de la órbita de
las
atribuciones que se les hayan asignado, de las más amplias facultades de representación y ejecución.
Artículo 147
Los cargos de Administrador o Consejero y de Gerente, son personales y no podrán desempeñarse por
medio de
representante.
Artículo 148
El Consejo de Administración podrá nombrar de entre sus miembros un delegado para la ejecución de
actos concretos.
A falta de designación especial, la representación corresponderá al Presidente del Consejo.
Artículo 149
El Administrador o el Consejo de Administración y los Gerentes podrán, dentro de sus respectivas
facultades, conferir
poderes en nombre de la sociedad, los cuales serán revocables en cualquier tiempo.
Artículo 150
Las delegaciones y los poderes otorgados por el Administrador o Consejo de Administración y por los
Gerentes no
restringen sus facultades.
La terminación de las funciones de Administrador o Consejo de Administración o de los Gerentes, no
extingue las
delegaciones ni los poderes otorgados durante su ejercicio.
Artículo 151
No pueden ser Administradores ni Gerentes, los que conforme a la ley estén inhabilitados para ejercer el
comercio.
Artículo 152
Los estatutos o la asamblea general de accionistas, podrán establecer la obligación para los
administradores y gerentes
de prestar garantía para asegurar las responsabilidades que pudieran contraer en el desempeño de sus
encargos.
Artículo 153
No podrán inscribirse en el Registro Público de Comercio los nombramientos de los administradores y
gerentes sin que
se compruebe que han prestado la garantía a que se refiere el artículo anterior, en caso de que los estatutos
o la asamblea
establezcan dicha obligación.
Artículo 154
Los Administradores continuarán en el desempeño de sus funciones aun cuando hubiere concluído el
plazo para el que
hayan sido designados, mientras no se hagan nuevos nombramientos y los nombrados no tomen posesión
de sus cargos.
Artículo 155
En los casos de revocación del nombramiento de los Administradores, se observarán las siguientes reglas:
I.- Si fueren varios los Administradores y sólo se revocaren los nombramientos de algunos de ellos, los
restantes
desempeñaran la administración, si reúnen el quórum estatutario, y
II.- Cuando se revoque el nombramiento del Administrador único, o cuando habiendo varios
Administradores se
revoque el nombramiento de todos o de un número tal que los restantes no reúnan el quórum estatutario,
los Comisarios
designarán con carácter provisional a los Administradores faltantes.
Iguales reglas se observarán en los casos de que la falta de los Administradores sea ocasionada por
muerte, impedimento
u otra causa.
Artículo 156
El Administrador que en cualquiera operación tenga un interés opuesto al de la sociedad, deberá
manifestarlo a los
demás Administradores y abstenerse de toda deliberación y resolución. El Administrador que contravenga
esta
disposición, será responsable de los daños y perjuicios que se causen a la sociedad.
Artículo 157
Los Administradores tendrán la responsabilidad inherente a su mandato y la derivada de las obligaciones
que la ley y los
estatutos les imponen.
Artículo 158
Los administradores son solidariamente responsables para con la sociedad:
I.- De la realidad de las aportaciones hechas por los socios;
II.- Del cumplimiento de los requisitos legales y estatutarios establecidos con respecto a los dividendos
que se paguen a
los accionistas;
III.- De la existencia y mantenimiento de los sistemas de contabilidad, control, registro, archivo o
información que
previene la ley;
IV.- Del exacto cumplimiento de los acuerdos de las Asambleas de Accionistas.
Artículo 159
No será responsable el Administrador que, estando exento de culpa, haya manifestado su inconformidad
en el momento
de la deliberación y resolución del acto de que se trate.
Artículo 160
Los Administradores serán solidariamente responsables con los que les hayan precedido, por las
irregularidades en que
éstos hubieren incurrido, si, conociéndolas, no las denunciaren por escrito a los Comisarios.
Artículo 161
La responsabilidad de los Administradores sólo podrá ser exigida por acuerdo de la Asamblea General de
Accionistas,
la que designará la persona que haya de ejercitar la acción correspondiente, salvo lo dispuesto en el
artículo 163.
Artículo 162
Los Administradores removidos por causa de responsabilidad, sólo podrán ser nombrados nuevamente en
el caso de que
la autoridad judicial declare infundada la acción ejercitada en su contra.
Los Administradores cesarán en el desempeño de su encargo inmediatamente que la Asamblea General de
Accionistas
pronuncie resolución en el sentido de que se les exija la responsabilidad en que hayan incurrido.
Artículo 163
Los accionistas que representen el treinta y tres por ciento del capital social, por lo menos, podrán
ejercitar directamente
la acción de responsabilidad civil contra los Administradores, siempre que se satisfagan los requisitos
siguientes:
I.- Que la demanda comprenda el monto total de las responsabilidades en favor de la sociedad y no
únicamente el interés
personal de los promoventes, y
II.- Que, en su caso, los actores no hayan aprobado la resolución tomada por la Asamblea General de
Accionistas sobre
no haber lugar a proceder contra los Administradores demandados.
Los bienes que se obtengan como resultado de la reclamación serán percibidos por la sociedad.
Sección Cuarta
De la Vigilancia de la Sociedad
Artículo 164
La vigilancia de la sociedad anónima estará a cargo de uno o varios Comisarios, temporales y revocables,
quienes
pueden ser socios o personas extrañas a la sociedad.
Artículo 165
No podrán ser comisarios:
I.- Los que conforme a la Ley estén inhabilitados para ejercer el comercio;
II.- Los empleados de la sociedad, los empleados de aquellas sociedades que sean accionistas de la
sociedad en cuestión
por más de un veinticinco por ciento del capital social, ni los empleados de aquellas sociedades de las que
la sociedad en
cuestión sea accionista en más de un cincuenta por ciento.
III.- Los parientes consanguíneos de los Administradores, en línea recta sin limitación de grado, los
colaterales dentro
del cuarto y los afines dentro del segundo.
Artículo 166
Son facultades y obligaciones de los comisarios:
I.- Cerciorarse de la constitución y subsistencia de la garantía que exige el artículo 152, dando cuenta sin
demora de
cualquiera irregularidad a la Asamblea General de Accionistas;
II.- Exigir a los administradores una información mensual que incluya por lo menos un estado de
situación financiera y
un estado de resultados.
III.- Realizar un examen de las operaciones, documentación, registros y demás evidencias
comprobatorias, en el grado y
extensión que sean necesarios para efectuar la vigilancia de las operaciones que la ley les impone y para
poder rendir
fundadamente el dictamen que se menciona en el siguiente inciso.
IV.- Rendir anualmente a la Asamblea General Ordinaria de Accionistas un informe respecto a la
veracidad, suficiencia
y razonabilidad de la información presentada por el Consejo de Administración a la propia Asamblea de
Accionistas.
Este informe deberá incluir, por lo menos:
A) La opinión del Comisario sobre si las políticas y criterios contables y de información seguidos por la
sociedad son
adecuados y suficientes tomando en consideración las circunstancias particulares de la sociedad.
B) La opinión del Comisario sobre si esas políticas y criterios han sido aplicados consistentemente en la
información
presentada por los administradores.
C) La opinión del comisario sobre si, como consecuencia de lo anterior, la información presentada por los
administradores refleja en forma veraz y suficiente la situación financiera y los resultados de la sociedad.
V.- Hacer que se inserten en la Orden del Día de las sesiones del Consejo de Administración y de las
Asambleas de
Accionistas, los puntos que crean pertinentes;
VI.- Convocar a Asambleas ordinarias y extraordinarias de accionistas, en caso de omisión de los
Administradores y en
cualquier otro caso en que lo juzguen conveniente;
VII.- Asistir, con voz, pero sin voto, a todas la sesiones del Consejo de Administración, a las cuales
deberán ser citados;
VIII.- Asistir, con voz pero sin voto, a las Asambleas de Accionistas, y
IX.- En general, vigilar ilimitadamente y en cualquier tiempo todas las operaciones de la sociedad.
Artículo 167
Cualquier accionista podrá denunciar por escrito a los Comisarios los hechos que estime irregulares en la
administración, y éstos deberán mencionar las denuncias en sus informes a la Asamblea General de
Accionistas y
formular acerca de ellas las consideraciones y proposiciones que estimen pertinentes.
Artículo 168
Cuando por cualquier causa faltare la totalidad de los Comisarios, el Consejo de Administración deberá
convocar, en el
término de tres días, a Asamblea General de Accionistas, para que ésta haga la designación
correspondiente.
Si el Consejo de Administración no hiciere la convocatoria dentro del plazo señalado, cualquier
accionista podrá ocurrir
a la autoridad judicial del domicilio de la sociedad, para que ésta haga la convocatoria.
En el caso de que no se reuniere la Asamblea o de que reunida no se hiciere la designación, la autoridad
judicial del
domicilio de la sociedad, a solicitud de cualquier accionista, nombrará los Comisarios, quienes
funcionarán hasta que la
Asamblea General de Accionistas haga el nombramiento definitivo.
Artículo 169
Los comisarios serán individualmente responsables para con la sociedad por el cumplimiento de las
obligaciones que la
ley y los estatutos les imponen. Podrán, sin embargo, auxiliarse y apoyarse en el trabajo de personal que
actúe bajo su
dirección y dependencia o en los servicios de técnicos o profesionistas independientes cuya contratación y
designación
dependa de los propios comisarios.
Artículo 170
Los Comisarios que en cualquiera operación tuvieren un interés opuesto al de la sociedad, deberán
abstenerse de toda
intervención, bajo la sanción establecida en el artículo 156.
Artículo 171
Son aplicables a los Comisarios las disposiciones contenidas en los artículos 144, 152, 154, 160, 161, 162
y 163.
Sección Quinta
De la Información Financiera
Artículo 172
Las sociedades anónimas, bajo la responsabilidad de sus administradores, presentarán a la Asamblea de
Accionistas,
anualmente, un informe que incluya por lo menos:
A) Un informe de los administradores sobre la marcha de la sociedad en el ejercicio, así como sobre las
políticas
seguidas por los administradores y, en su caso, sobre los principales proyectos existentes.
B) Un informe en que declaren y expliquen las principales políticas y criterios contables y de información
seguidos en la
preparación de la información financiera.
C) Un estado que muestre la situación financiera de la sociedad a la fecha de cierre del ejercicio.
D) Un estado que muestre, debidamente explicados y clasificados, los resultados de la sociedad durante el
ejercicio.
E) Un estado que muestre los cambios en la situación financiera durante el ejercicio.
F) Un estado que muestre los cambios en las partidas que integran el patrimonio social, acaecidos durante
el ejercicio.
G) Las notas que sean necesarias para completar o aclarar la información que suministren los estados
anteriores.
A la información anterior se agregará el informe de los comisarios a que se refiere la fracción IV del
artículo 166.
Artículo 173
El informe del que habla el enunciado general del artículo anterior, incluido el informe de los comisarios,
deberá quedar
terminado y ponerse a disposición de los accionistas por lo menos quince días antes de la fecha de la
asamblea que haya
de discutirlo. Los accionistas tendrán derecho a que se les entregue una copia del informe
correspondiente.
Artículo 174
(Se deroga).
Artículo 175
(Se deroga).
Artículo 176
La falta de presentación oportuna del informe a que se refiere el enunciado general del artículo 172, será
motivo para
que la Asamblea General de Accionistas acuerde la remoción del Administrador o Consejo de
Administración, o de los
Comisarios, sin perjuicio de que se les exijan las responsabilidades en que respectivamente hubieren
incurrido.
Artículo 177
Quince días después de la fecha en que la asamblea general de accionistas haya aprobado el informe a que
se refiere el
enunciado general del artículo 172, deberán mandarse publicar los estados financieros incluidos en el
mismo,
juntamente con sus notas y el dictamen del comisario, en el periódico oficial de la entidad en donde tenga
su domicilio la
sociedad, o, si se trata de sociedades que tengan oficinas o dependencias en varias entidades, en el Diario
Oficial de la
Federación. Se depositará copia autorizada del mismo en el Registro Público de Comercio. Si se hubiere
formulado en
término alguna oposición contra la aprobación del balance por la Asamblea General de Accionistas, se
hará la
publicación y depósito con la anotación relativa al nombre de los opositores y el número de acciones que
representen.
Sección Sexta
De las Asambleas de Accionistas
Artículo 178
La Asamblea General de Accionistas es el Organo Supremo de la Sociedad; podrá acordar y ratificar
todos los actos y
operaciones de ésta y sus resoluciones serán cumplidas por la persona que ella misma designe, o a falta de
designación,
por el Administrador o por el Consejo de Administración.
En los estatutos se podrá prever que las resoluciones tomadas fuera de asamblea, por unanimidad de los
accionistas que
representen la totalidad de las acciones con derecho a voto o de la categoría especial de acciones de que
se trate, en su
caso, tendrán, para todos los efectos legales, la misma validez que si hubieren sido adoptadas reunidos en
asamblea
general o especial, respectivamente, siempre que se confirmen por escrito. En lo no previsto en los
estatutos serán
aplicables en lo conducente, las disposiciones de esta ley.
Artículo 179
Las Asambleas Generales de Accionistas son ordinarias y extraordinarias. Unas y otras se reunirán en el
domicilio
social, y sin este requisito serán nulas, salvo caso fortuito o de fuerza mayor.
Artículo 180
Son asambleas ordinarias, las que se reúnen para tratar de cualquier asunto que no sea de los enumerados
en el artículo
182.
Artículo 181
La Asamblea Ordinaria se reunirá por lo menos una vez al año dentro de los cuatro meses que sigan a la
clausura del
ejercicio social y se ocupará, además de los asuntos incluidos en la orden del día, de los siguientes:
I.- Discutir, aprobar o modificar el informe de los administradores a que se refiere el enunciado general
del artículo 172,
tomando en cuenta el informe de los comisarios, y tomar las medidas que juzgue oportunas.
II.- En su caso, nombrar al Administrador o Consejo de Administración y a los Comisarios;
III.- Determinar los emolumentos correspondientes a los Administradores y Comisarios, cuando no hayan
sido fijados en
los estatutos.
Artículo 182
Son asambleas extraordinarias, las que se reúnan para tratar cualquiera de los siguientes asuntos:
I.- Prórroga de la duración de la sociedad;
II.- Disolución anticipada de la sociedad;
III.- Aumento o reducción del capital social;
IV.- Cambio de objeto de la sociedad;
V.- Cambio de nacionalidad de la sociedad;
VI.- Transformación de la sociedad;
VII.- Fusión con otra sociedad;
VIII.- Emisión de acciones privilegiadas;
IX.- Amortización por la sociedad de sus propias acciones y emisión de acciones de goce;
X.- Emisión de bonos;
XI.- Cualquiera otra modificación del contrato social, y
XII.- Los demás asuntos para los que la Ley o el contrato social exija un quórum especial.
Estas asambleas podrán reunirse en cualquier tiempo.
Artículo 183
La convocatoria para las asambleas deberá hacerse por el Administrador o el Consejo de Administración,
o por los
Comisarios, salvo lo dispuesto en los artículos 168, 184 y 185.
Artículo 184
Los accionistas que representen por lo menos el treinta y tres por ciento del capital social, podrán pedir
por escrito, en
cualquier tiempo, al Administrador o Consejo de Administración o a los Comisarios, la Convocatoria de
una Asamblea
General de Accionistas, para tratar de los asuntos que indiquen en su petición.
Si el Administrador o Consejo de Administración, o los Comisarios se rehusaren a hacer la convocatoria,
o no lo
hicieren dentro del término de quince días desde que hayan recibido la solicitud, la convocatoria podrá ser
hecha por la
autoridad judicial del domicilio de la sociedad, a solicitud de quienes representen el treinta y tres por
ciento del capital
social, exhibiendo al efecto los títulos de las acciones.
Artículo 185
La petición a que se refiere el artículo anterior, podrá ser hecha por el titular de una sola acción, en
cualquiera de los
casos siguientes:
I.- Cuando no se haya celebrado ninguna asamblea durante dos ejercicios consecutivos;
II.- Cuando las asambleas celebradas durante ese tiempo no se hayan ocupado de los asuntos que indica el
artículo 181.
Si el Administrador o Consejo de Administración, o los Comisarios se rehusaren a hacer la convocatoria,
o no la
hicieren dentro del término de quince días desde que hayan recibido la solicitud, ésta se formulará ante el
Juez
competente para que haga la convocatoria, previo traslado de la petición al Administrador o Consejo de
Administración
y a los Comisarios. El punto se decidirá siguiéndose la tramitación establecida para los incidentes de los
juicios
mercantiles.
Artículo 186
La convocatoria para las asambleas generales deberá hacerse por medio de la publicación de un aviso en
el periódico
oficial de la entidad del domicilio de la sociedad, o en uno de los periódicos de mayor circulación en
dicho domicilio con
la anticipación que fijen los estatutos, o en su defecto, quince días antes de la fecha señalada para la
reunión. Durante
todo este tiempo estará a disposición de los accionistas, en las oficinas de la sociedad, el informe a que se
refiere el
enunciado general del artículo 172.
Artículo 187
La convocatoria para las Asambleas deberá contener la Orden del Día y será firmada por quien la haga.
Artículo 188
Toda resolución de la Asamblea tomada con infracción de lo que disponen los dos artículos anteriores,
será nula, salvo
que en el momento de la votación haya estado representada la totalidad de las acciones.
Artículo 189
Para que una Asamblea Ordinaria se considere legalmente reunida, deberá estar representada, por lo
menos, la mitad del
capital social, y las resoluciones sólo serán válidas cuando se tomen por mayoría de los votos presentes.
Artículo 190
Salvo que en el contrato social se fije una mayoría más elevada, en las Asambleas Extraordinarias,
deberán estar
representadas, por lo menos, las tres cuartas partes del capital y las resoluciones se tomarán por el voto de
las acciones
que representen la mitad del capital social.
Artículo 191
Si la Asamblea no pudiere celebrarse el día señalado para su reunión, se hará una segunda convocatoria
con expresión
de esta circunstancia y en la junta se resolverá sobre los asuntos indicados en la Orden del Día, cualquiera
que sea el
número de acciones representadas.
Tratándose de Asambleas Extraordinarias, las decisiones se tomarán siempre por el voto favorable del
número de
acciones que representen, por lo menos, la mitad del capital social.
Artículo 192
Los accionistas podrán hacerse representar en las Asambleas por mandatarios, ya sea que pertenezcan o
no a la
sociedad. La representación deberá conferirse en la forma que prescriban los estatutos y a falta de
estipulación, por
escrito.
No podrán ser mandatarios los Administradores ni los Comisarios de la sociedad.
Artículo 193
Salvo estipulación contraria de los estatutos, las Asambleas Generales de Accionistas serán presididas por
el
Administrador o por el Consejo de Administración, y a falta de ellos, por quien fuere designado por los
accionistas
presentes.
Artículo 194
Las actas de las Asambleas Generales de Accionistas se asentarán en el libro respectivo y deberán ser
firmadas por el
Presidente y por el Secretario de la Asamblea, así como por los Comisarios que concurran. Se agregarán a
las actas los
documentos que justifiquen que las convocatorias se hicieron en los términos que esta Ley establece.
Cuando por cualquiera circunstancia no pudiere asentarse el acta de una asamblea en el libro respectivo,
se
protocolizará ante Notario.
Las actas de las Asambleas Extraordinarias serán protocolizadas ante Notario e inscritas en el Registro
Público de
Comercio.
Artículo 195
En caso de que existan diversas categorías de accionistas, toda proposición que pueda perjudicar los
derechos de una de
ellas, deberá ser aceptada previamente por la categoría afectada, reunida en asamblea especial, en la que
se requerirá la
mayoría exigida para las modificaciones al contrato constitutivo, la cual se computará con relación al
número total de
acciones de la categoría de que se trate.
Las asambleas especiales se sujetarán a lo que dispone los artículos 179, 183 y del 190 al 194, y serán
presididas por el
accionista que designen los socios presentes.
Artículo 196
El accionista que en una operación determinada tenga por cuenta propia o ajena un interés contrario al de
la sociedad,
deberá abstenerse a toda deliberación relativa a dicha operación.
El accionista que contravenga esta disposición, será responsable de los daños y perjuicios, cuando sin su
voto no se
hubiere logrado la mayoría necesaria para la validez de la determinación.
Artículo 197
Los administradores y los comisarios no podrán votar en las deliberaciones relativas a la aprobación de
los informes a
que se refieren los artículos 166 en su fracción IV y 172 en su enunciado general o a su responsabilidad.
En caso de contravención esta disposición, la resolución será nula cuando sin el voto del Administrador o
Comisario no
se habría logrado la mayoría requerida.
Artículo 198
Es nulo todo convenio que restrinja la libertad del voto de los accionistas.
Artículo 199
A solicitud de los accionistas que reúnan el treinta y tres por ciento de las acciones representadas en una
Asamblea, se
aplazará, para dentro de tres días y sin necesidad de nueva convocatoria, la votación de cualquier asunto
respecto del
cual no se consideren suficientemente informados. Este derecho no podrá ejercitarse sino una sola vez
para el mismo
asunto.
Artículo 200
Las resoluciones legalmente adoptadas por las Asambleas de Accionistas son obligatorias aun para los
ausentes o
disidentes, salvo el derecho de oposición en los términos de esta Ley.
Artículo 201
Los accionistas que representen el treinta y tres por ciento del capital social podrán oponerse
judicialmente a las
resoluciones de las Asambleas Generales, siempre que se satisfagan los siguientes requisitos:
I.- Que la demanda se presente dentro de los quince días siguientes a la fecha de clausura de la Asamblea;
II.- Que los reclamantes no hayan concurrido a la Asamblea o hayan dado su voto en contra de la
resolución, y
III.- Que la demanda señale la cláusula del contrato social o el precepto legal infringido y el concepto de
violación.
No podrá formularse oposición judicial contra las resoluciones relativas a la responsabilidad de los
Administradores o
de los Comisarios.
Artículo 202
La ejecución de las resoluciones impugnadas podrá suspenderse por el Juez, siempre que los, actores
dieren fianza
bastante para responder de los daños y perjuicios que pudieren causarse a la sociedad, por la inejecución
de dichas
resoluciones, en caso de que la sentencia declare infundada la oposición.
Artículo 203
La sentencia que se dicte con motivo de la oposición surtirá efectos respecto de todos los, socios.
Artículo 204
Todas las oposiciones contra una misma resolución, deberán decidirse en una sola sentencia.
Artículo 205
Para el ejercicio de las acciones judiciales a que se refieren los artículo 185 y 201, los accionistas
depositarán los títulos
de sus acciones ante Notario o en una Institución de Crédito, quienes expedirán el certificado
correspondiente para
acompañarse a la demanda y los demás que sean necesarios para hacer efectivos los derechos sociales.
Las acciones depositadas no se devolverán sino hasta la conclusión del juicio.
Artículo 206
Cuando la Asamblea General de Accionistas adopte resoluciones sobre los asuntos comprendidos en las
fracciones IV,
V y VI del artículo 182, cualquier accionista que haya votado en contra tendrá derecho a separarse de la
sociedad y
obtener el reembolso de sus acciones, en proporción al activo social, según el último balance aprobado
siempre que lo
solicite dentro de los quince días siguientes a la clausura de la asamblea.
CAPITULO VI
De la sociedad en comandita por acciones
Artículo 207
La sociedad en comandita por acciones, es la que se compone de uno o varios socios comanditados que
responden de
manera subsidiaria, ilimitada y solidariamente, de las obligaciones sociales, y de uno o varios
comanditarios que
únicamente están obligados al pago de sus acciones.
Artículo 208
La sociedad en comandita por acciones se regirá por las reglas relativas a la sociedad anónima, salvo lo
dispuesto en los
artículos siguientes.
Artículo 209
El capital social estará dividido en acciones y no podrán cederse sin el consentimiento de la totalidad de
los
comanditados y el de las dos tercera partes de los comanditarios.
Artículo 210
La sociedad en comandita por acciones podrá existir bajo una razón social, que se formará con los
nombres de uno o
más comanditados seguidos de las palabras y compañía u otros equivalentes, cuando en ellas no figuren
los de todos. A
la razón social o a la denominación, en su caso, se agregarán las palabras Sociedad en Comandita por
Acciones, o su
abreviatura S. en C. por A.
Artículo 211
Es aplicable a la sociedad en comandita por acciones lo dispuesto en los artículos 28, 29, 30, 53, 54 y 55;
y en lo que se
refiere solamente a los socios comanditados, lo prevenido en los artículo 26, 32, 35, 39 y 50.
CAPITULO VII
De la sociedad cooperativa
Artículo 212
Las sociedades cooperativas se regirán por su legislación especial.
CAPITULO VIII
De las sociedades de capital variable
Artículo 213
En las sociedades de capital variable el capital social será susceptible de aumento por aportaciones
posteriores de los
socios o por la admisión de nuevos socios, y de disminución de dicho capital por retiro parcial o total de
las
aportaciones, sin más formalidades que las establecidas por este capítulo.
Artículo 214
Las sociedades de capital variable se regirán por las disposiciones que correspondan a la especie de
sociedad de que se
trate, y por las de la sociedad anónima relativas a balances y responsabilidades de los administradores,
salvo las
modificaciones que se establecen en el presente capítulo.
Artículo 215
A la razón social o denominación propia del tipo de sociedad, se añadirán siempre las palabras de capital
variable.
Artículo 216
El contrato constitutivo de toda sociedad de capital variable, deberá contener, además de las
estipulaciones que
correspondan a la naturaleza de la sociedad, las condiciones que se fijen para el aumento y la disminución
del capital
social.
En las sociedades por acciones el contrato social o la Asamblea General Extraordinaria fijarán los
aumentos del capital y
la forma y términos en que deban hacerse las correspondientes emisiones de acciones. Las acciones
emitidas y no
suscritas a los certificados provisionales, en su caso, se conservarán en poder de la sociedad para
entregarse a medida
que vaya realizándose la suscripción.
Artículo 217
En la sociedad anónima, en la de responsabilidad limitada y en la comandita por acciones, se indicará un
capital mínimo
que no podrá ser inferior al que fijen los artículos 62 y 89.
En las sociedades en nombre colectivo y en comandita simple, el capital mínimo no podrá ser inferior a la
quinta parte
del capital inicial.
Queda prohibido a las sociedades por acciones, anunciar el capital cuyo aumento esté autorizado sin
anunciar al mismo
tiempo el capital mínimo. Los administradores o cualquiera otro funcionario de la sociedad que infrinjan
este precepto,
serán responsables por los daños y perjuicios que se causen.
Artículo 218
(Se deroga).
Artículo 219
Todo aumento o disminución del capital social deberá inscribirse en un libro de registro que al efecto
llevará la
sociedad.
Artículo 220
El retiro parcial o total de aportaciones de un socio deberá notificarse a la sociedad de manera fehaciente
y no surtirá
efectos sino hasta el fin del ejercicio anual en curso, si la notificación se hace antes del último trimestre
de dicho
ejercicio, y hasta el fin del ejercicio siguiente, si se hiciere después.
Artículo 221
No podrá ejercitarse el derecho de separación cuando tenga como consecuencia reducir a menos del
mínimo el capital
social.
CAPITULO IX
De la fusión y de la transformación de las sociedades
Artículo 222
La fusión de varias sociedades deberá ser decidida por cada una de ellas, en la forma y términos que
correspondan según
su naturaleza.
Artículo 223
Los acuerdos sobre fusión se inscribirán en el Registro Público de Comercio y se publicarán en el
Periódico Oficial del
domicilio de las sociedades que hayan de fusionarse. Cada sociedad deberá publicar su último balance, y
aquélla o
aquéllas que dejen de existir, deberá publicar, además, el sistema establecido para la extinción de su
pasivo.
Artículo 224
La fusión no podrá tener efecto sino tres meses después de haberse efectuado la inscripción prevenida en
el artículo
anterior.
Durante dicho plazo, cualquier acreedor de las sociedades que se fusionan, podrá oponerse judicialmente
en la vía
sumaria, a la fusión, la que se suspenderá hasta que cause ejecutoria la sentencia que declare que la
oposición es
infundada.
Transcurrido el plazo señalado sin que se haya formulado oposición, podrá llevarse a cabo la fusión, y la
sociedad que
subsista o la que resulte de la fusión, tomará a su cargo los derechos y las obligaciones de las sociedades
extinguidas.
Artículo 225
La fusión tendrá efecto en el momento de la inscripción, si se pactare el pago de todas las deudas de las
sociedades que
hayan de fusionarse, o se constituyere el depósito de su importe en una institución de crédito, o constare
el
consentimiento de todos los acreedores. A este efecto, las deudas a plazo se darán por vencidas.
El certificado en que se haga constar el depósito, deberá publicarse conforme al artículo 223.
Artículo 226
Cuando de la fusión de varias sociedades haya de resultar una distinta, su constitución se sujetará a los
principios que
rijan la constitución de la sociedad a cuyo género haya de pertenecer.
Artículo 227
Las sociedades constituidas en alguna de las formas que establecen las fracciones I a V del artículo 1º,
podrán adoptar
cualquier otro tipo legal. Asimismo podrán transformarse en sociedad de capital variable.
Artículo 228
En la transformación de las sociedades se aplicarán los preceptos contenidos en los artículos anteriores de
este capítulo.
Artículo 228 Bis
Se da la escisión cuando una sociedad denominada escindente decide extinguirse y divide la totalidad o
parte de su
activo, pasivo y capital social en dos o más partes, que son aportadas en bloque a otras sociedades de
nueva creación
denominadas escindidas; o cuando la escindente, sin extinguirse, aporta en bloque parte de su activo,
pasivo y capital
social a otra u otras sociedades de nueva creación.
La escisión se regirá por lo siguiente:
I.- Sólo podrá acordarse por resolución de la asamblea de accionistas o socios u órgano equivalente, por
la mayoría
exigida para la modificación del contrato social;
II.- Las acciones o partes sociales de la sociedad que se escinda deberán estar totalmente pagadas;
III.- Cada uno de los socios de la sociedad escindente tendrá inicialmente una proporción del capital
social de las
escindidas, igual a la de que sea titular en la escindente;
IV.- La resolución que apruebe la escisión deberá contener:
a) La descripción de la forma, plazos y mecanismos en que los diversos conceptos de activo, pasivo y
capital social
serán transferidos;
b) La descripción de las partes del activo, del pasivo y del capital social que correspondan a cada
sociedad escindida, y
en su caso a la escindente, con detalle suficiente para permitir la identificación de éstas;
c) Los estados financieros de la sociedad escindente, que abarquen por lo menos las operaciones
realizadas durante el
último ejercicio social, debidamente dictaminados por auditor externo.
Corresponderá a los administradores de la escindente, informar a la asamblea sobre las operaciones que se
realicen hasta
que la escisión surta plenos efectos legales;
d) La determinación de las obligaciones que por virtud de la escisión asuma cada sociedad escindida. Si
una sociedad
escindida incumpliera alguna de las obligaciones asumidas por ella en virtud de la escisión, responderán
solidariamente
ante los acreedores que no hayan dado su consentimiento expreso, la o las demás sociedades escindidas,
durante un
plazo de tres años contado a partir de la última de las publicaciones a que se refiere la fracción V, hasta
por el importe
del activo neto que les haya sido atribuido en la escisión a cada una de ellas; si la escindente no hubiere
dejado de
existir, ésta responderá por la totalidad de la obligación; y
e) Los proyectos de estatutos de las sociedades escindidas.
V.- La resolución de escisión deberá protocolizarse ante notario e inscribirse en el Registro Público de
Comercio.
Asimismo, deberá publicarse en la gaceta oficial y en uno de los periódicos de mayor circulación del
domicilio de la
escindente, un extracto de dicha resolución que contenga, por lo menos, la síntesis de la información a
que se refieren
los incisos a) y d) de la fracción IV de este artículo, indicando claramente que el texto completo se
encuentra a
disposición de socios y acreedores en el domicilio social de la sociedad durante un plazo de cuarenta y
cinco días
naturales contado a partir de que se hubieren efectuado la inscripción y ambas publicaciones;
VI.- Durante el plazo señalado, cualquier socio o grupo de socios que representen por lo menos el veinte
por ciento del
capital social o acreedor que tenga interés jurídico, podrá oponerse judicialmente a la escisión, la que se
suspenderá
hasta que cause ejecutoria la sentencia que declara que la oposición es infundada, se dicte resolución que
tenga por
terminado el procedimiento sin que hubiere procedido la oposición o se llegue a convenio, siempre y
cuando quien se
oponga diere fianza bastante para responder de los daños y perjuicios que pudieren causarse a la sociedad
con la
suspensión;
VII.- Cumplidos los requisitos y transcurrido el plazo a que se refiere la fracción V, sin que se haya
presentado
oposición, la escisión surtirá plenos efectos; para la constitución de las nuevas sociedades, bastará la
protocolización de
sus estatutos y su inscripción en el Registro Público de Comercio;
VIII.- Los accionistas o socios que voten en contra de la resolución de escisión gozarán del derecho a
separarse de la
sociedad, aplicándose en lo conducente lo previsto en el artículo 206 de esta ley;
IX.- Cuando la escisión traiga aparejada la extinción de la escindente, una vez que surta efectos la
escisión se deberá
solicitar del Registro Público de Comercio la cancelación de la inscripción del contrato social;
X.- No se aplicará a las sociedades escindidas lo previsto en el artículo 141 de esta ley.
CAPITULO X
De la disolución de las sociedades
Artículo 229
Las sociedades se disuelven:
I.- Por expiración del término fijado en el contrato social;
II.- Por imposibilidad de seguir realizando el objeto principal de la sociedad o por quedar éste
consumado;
III.- Por acuerdo de los socios tomado de conformidad con el contrato social y con la Ley;
IV.- Porque el número de accionistas llegue a ser inferior al mínimo que esta Ley establece, o porque las
partes de
interés se reúnan en una sola persona;
V.- Por la pérdida de las dos terceras partes del capital social.
Artículo 230
La sociedad en nombre colectivo se disolverá, salvo pacto en contrario, por la muerte, incapacidad,
exclusión o retiro de
uno de los socios, o por que el contrato social se rescinda respecto a uno de ellos.
En caso de muerte de un socio, la sociedad solamente podrá continuar con los herederos, cuando éstos
manifiesten su
consentimiento; de lo contrario, la sociedad, dentro del plazo de dos meses, deberá entregar a los
herederos la cuota
correspondiente al socio difunto, de acuerdo con el último balance aprobado.
Artículo 231
Las disposiciones establecidas en el artículo anterior son aplicables a la sociedad en comandita simple y a
la sociedad en
comandita por acciones, en lo que concierne a los comanditados.
Artículo 232
En el caso de la fracción I del artículo 229, la disolución de la sociedad se realizará por el solo transcurso
del término
establecido para su duración.
En los demás casos, comprobada por la sociedad la existencia de causas de disolución, se inscribirá ésta
en el Registro
Público de Comercio.
Si la inscripción no se hiciere a pesar de existir la causa de disolución, cualquier interesado podrá ocurrir
ante la
autoridad judicial, en la vía sumaria, a fin de que ordene el registro de la disolución.
Cuando se haya inscrito la disolución de una sociedad, sin que a juicio de algún interesado hubiere
existido alguna causa
de las enumeradas por la Ley, podrá ocurrir ante la autoridad judicial, dentro del término de treinta días
contados a partir
de la fecha de la inscripción, y demandar, en la vía sumaria, la cancelación de la inscripción.
Artículo 233
Los Administradores no podrán iniciar nuevas operaciones con posterioridad al vencimiento del plazo de
duración de la
sociedad, al acuerdo sobre disolución o a la comprobación de una causa de disolución. Si contravinieren
esta
prohibición, los Administradores serán solidariamente responsables por las operaciones efectuadas.
CAPITULO XI
De la liquidación de las sociedades
Artículo 234
Disuelta la sociedad, se pondrá en liquidación.
Artículo 235
La liquidación estará a cargo de uno o más liquidadores, quienes serán representantes legales de la
sociedad y
responderán por los actos que ejecuten excediéndose de los límites de su encargo.
Artículo 236
A falta de disposición del contrato social, el nombramiento de los liquidadores se hará por acuerdo de los
socios, tomado
en la proporción y forma que esta Ley señala, según la naturaleza de la sociedad, para el acuerdo sobre
disolución. La
designación de liquidadores deberá hacerse en el mismo acto en que se acuerde o se reconozca la
disolución. En los
casos de que la sociedad se disuelva por la expiración del plazo o en virtud de sentencia ejecutoriada, la
designación de
los liquidadores deberá hacerse inmediatamente que concluya el plazo o que se dicte la sentencia.
Si por cualquier motivo el nombramiento de los liquidadores no se hiciere en los términos que fija este
artículo, lo hará
la autoridad judicial en la vía sumaria, a petición de cualquier socio.
Artículo 237
Mientras no haya sido inscrito en el Registro Público de Comercio el nombramiento de los liquidadores y
éstos no hayan
entrado en funciones, los administradores continuarán en el desempeño de su encargo.
Artículo 238
El nombramiento de los liquidadores podrá ser revocado por acuerdo de los socios, tomado en los
términos del artículo
236 o por resolución judicial, si cualquier socio justificare, en la vía sumaria, la existencia de una causa
grave para la
revocación.
Los liquidadores cuyos nombramientos fueren revocados, continuarán en su encargo hasta que entren en
funciones los
nuevamente nombrados.
Artículo 239
Cuando sean varios los liquidadores, éstos deberán obrar conjuntamente.
Artículo 240
La liquidación se practicará con arreglo a las estipulaciones relativas del contrato social o a la resolución
que tomen los
socios al acordarse o reconocerse la disolución de la sociedad. A falta de dichas estipulaciones, la
liquidación se
practicará de conformidad con las disposiciones de este capítulo.
Artículo 241
Hecho el nombramiento de los liquidadores, los Administradores les entregarán todos los bienes, libros y
documentos de
la sociedad, levantándose en todo caso un inventario del activo y pasivo sociales.
Artículo 242
Salvo el acuerdo de los socios o las disposiciones del contrato social, los liquidadores tendrán las
siguientes facultades:
I.- Concluir las operaciones sociales que hubieren quedado pendientes al tiempo de la disolución;
II.- Cobrar lo que se deba a la sociedad y pagar lo que ella deba;
III.- Vender los bienes de la sociedad;
IV.- Liquidar a cada socio su haber social;
V.- Practicar el balance final de la liquidación, que deberá someterse a la discusión y aprobación de los
socios, en la
forma que corresponda, según la naturaleza de la sociedad.
El balance final, una vez aprobado, se depositará en el Registro Público de Comercio;
VI.- Obtener del Registro Público de Comercio la cancelación de la inscripción del contrato social, una
vez concluida la
liquidación.
Artículo 243
Ningún socio podrá exigir de los liquidadores la entrega total del haber que le corresponda; pero sí la
parcial que sea
compatible con los intereses de los acreedores de la sociedad, mientras no estén extinguidos sus créditos
pasivos, o se
haya depositado su importe si se presentare inconveniente para hacer su pago.
El acuerdo sobre distribución parcial deberá publicarse en el Periódico Oficial del domicilio de la
sociedad, y los
acreedores tendrán el derecho de oposición en la forma y términos del artículo 9o.
Artículo 244
Las sociedades, aún después de disueltas, conservarán su personalidad jurídica para los efectos de la
liquidación.
Artículo 245
Los liquidadores mantendrán en depósito, durante diez años después de la fecha en que se concluya la
liquidación, los
libros y papeles de la sociedad.
Artículo 246
En la liquidación de las sociedades en nombre colectivo, en comandita simple o de responsabilidad
limitada, una vez
pagadas las deudas sociales, la distribución del remanente entre los socios, si no hubiere estipulaciones
expresas, se
sujetará a las siguientes reglas:
I.- Si los bienes en que consiste el haber social son de fácil división, se repartirán en la proporción que
corresponda a la
representación de cada socio en la masa común;
II.- Si los bienes fueren de diversa naturaleza, se fraccionarán en las partes proporcionales respectivas,
compensándose
entre los socios las diferencias que hubiere;
III.- Una vez formados los lotes, el liquidador convocará a los socios a una junta en la que les dará a
conocer el proyecto
respectivo; y aquéllos gozarán de un plazo de ocho días hábiles a partir del siguiente a la fecha de la
junta, para exigir
modificaciones, si creyeren perjudicados sus derechos;
IV.- Si los socios manifestaren expresamente su conformidad o si, durante el plazo que se acaba de
indicar, no
formularen observaciones, se les tendrán por conformes con el proyecto, y el liquidador hará la respectiva
adjudicación,
otorgándose, en su caso, los documentos que procedan;
V.- Si, durante el plazo a que se refiere la fracción III, los socios formularen observaciones al proyecto de
división, el
liquidador convocará a una nueva junta, en el plazo de ocho días, para que, de mutuo acuerdo, se hagan al
proyecto las
modificaciones a que haya lugar; y si no fuere posible obtener el acuerdo, el liquidador adjudicará el lote
o lotes respecto
de los cuales hubiere inconformidad, en común a los respectivos socios, y la situación jurídica resultante
entre los
adjudicatarios se regirá por las reglas de la copropiedad;
VI.- Si la liquidación social se hiciere a virtud de la muerte de uno de los socios, la división o venta de los
inmuebles se
hará conforme a las disposiciones de esta Ley, aunque entre los herederos haya menores de edad.
Artículo 247
En la liquidación de las sociedades anónimas y en comandita por acciones, los liquidadores procederán a
la distribución
del remanente entre los socios con sujeción a las siguientes reglas:
I.- En el balance final se indicará la parte que a cada socio corresponda en el haber social;
II.- Dicho balance se publicará por tres veces, de diez en diez días, en el Periódico Oficial de la localidad
en que tenga
su domicilio la sociedad.
El mismo balance quedará, por igual término, así como los papeles y libros de la sociedad, a disposición
de los
accionistas, quienes gozarán de un plazo de quince días a partir de la última publicación, para presentar
sus
reclamaciones a los liquidadores.
III.- Transcurrido dicho plazo, los liquidadores convocarán a una Asamblea General de Accionistas para
que apruebe en
definitiva el balance. Esta Asamblea será presidida por uno de los liquidadores.
Artículo 248
Aprobado el balance general, los liquidadores procederán a hacer a los accionistas los pagos que
correspondan, contra
la entrega de los títulos de las acciones.
Artículo 249
Las sumas que pertenezcan a los accionistas y que no fueren cobradas en el transcurso de dos meses,
contados desde la
aprobación del balance final, se depositarán en una institución de crédito con la indicación del accionista.
Dichas sumas
se pagarán por la institución de crédito en que se hubiese constituido el depósito.
CAPITULO XII
De las sociedades extranjeras
Artículo 250
Las sociedades extranjeras legalmente constituidas tienen personalidad jurídica en la República.
Artículo 251
Las sociedades extranjeras sólo podrán ejercer el comercio desde su inscripción en el Registro.
La inscripción sólo se efectuará previa autorización de la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial, en
los términos
de los artículos 17 y 17 A de la Ley de Inversión Extranjera.
I.- Comprobar que se han constituído de acuerdo con las leyes del Estado del que sean nacionales, para lo
cual se
exhibirá copia auténtica del contrato social y demás documentos relativos a su constitución y un
certificado de estar
constituidas y autorizadas conforme a las leyes, expedido por el representante diplomático o consular que
en dicho
Estado tenga la República;
II.- Que el contrato social y demás documentos constitutivos no sean contrarios a los preceptos de orden
público
establecidos por las leyes mexicanas;
III.- Que se establezcan en la República o tengan en ella alguna agencia o sucursal.
Las sociedades extranjeras estarán obligadas a publicar anualmente un balance general de la negociación
visado por un
Contador Público titulado.
CAPITULO XIII
De la asociación en participación
Artículo 252
La asociación en participación es un contrato por el cual una persona concede a otras que le aportan
bienes o servicios,
una participación en las utilidades y en las pérdidas de una negociación mercantil o de una o varias
operaciones de
comercio.
Artículo 253
La asociación en participación no tiene personalidad jurídica ni razón social o denominación.
Artículo 254
El contrato de asociación en participación debe constar por escrito y no estará sujeto a registro.
Artículo 255
En los contratos de asociación en participación se fijarán los términos, proporciones de interés y demás
condiciones en
que deban realizarse.
Artículo 256
El asociante obra en nombre propio y no habrá relación jurídica entre los terceros y los asociados.
Artículo 257
Respecto a terceros, los bienes aportados pertenecen en propiedad al asociante, a no ser que por la
naturaleza de la
aportación fuere necesaria alguna otra formalidad, o que se estipule lo contrario y se inscriba la cláusula
relativa en el
Registro Público de Comercio del lugar donde el asociante ejerce el Comercio. Aun cuando la
estipulación no haya sido
registrada, surtirá sus efectos si se prueba que el tercero tenía o debía tener conocimiento de ella.
Artículo 258
Salvo pacto en contrario, para la distribución de las utilidades y de las pérdidas, se observará lo dispuesto
en el artículo
16. Las pérdidas que correspondan a los asociados no podrán ser superiores al valor de su aportación.
Artículo 259
Las asociaciones en participación funcionan, se disuelven y liquidan, a falta de estipulaciones especiales,
por las reglas
establecidas para las sociedades en nombre colectivo, en cuanto no pugnen con las disposiciones de este
capítulo.
CAPITULO XIV
Del registro de las sociedades mercantiles
Artículo 260
(Se deroga).
Artículo 261
(Se deroga).
Artículo 262
(Se deroga).
Artículo 263
(Se deroga).
Artículo 264
(Se deroga).
TRANSITORIOS
Artículo Primero
Esta Ley entrará en vigor en la fecha de su publicación.
Artículo Segundo
Sus disposiciones regirán los efectos jurídicos de los actos anteriores a su vigencia, siempre que su
aplicación no resulte
retroactiva.
Artículo Tercero
Las sociedades anónimas que al entrar en vigor la presente Ley estén constituyéndose por el
procedimiento de
suscripción pública, podrán ajustar sus estatutos a las prevenciones de esta Ley sobre sociedades de
capital variable,
siempre que así lo acuerde la asamblea constitutiva que al efecto se celebre, con el quórum y la mayoría
requeridos por
el artículo 190, computados en relación con las acciones que hayan sido suscritas.
Artículo Cuarto
Se derogan el Título Segundo del Libro Segundo del Código de Comercio de 15 de septiembre de 1889 y
todas las
disposiciones legales que se opongan a la presente Ley.
En cumplimiento de lo dispuesto por la fracción I del artículo 89 de la Constitución Política de los
Estados Unidos
Mexicanos, y para su debida publicación y observancia, promulgo la presente Ley, en la residencia del
Poder Ejecutivo
Federal, en la ciudad de México, a los veintiocho días del mes de julio de mil novecientos treinta y cuatro.
- A. L.
Rodríguez.-Rúbrica.-El Secretario de Estado y del Despacho de la Economía Nacional, Primo Villa
Michel.-Rúbrica.-Al C. Subsecretario de Gobernación.-Presente.
Lo que comunico a usted para su publicación y demás fines.
Sufragio Efectivo. No Reelección.
México, D. F., a 1o. de agosto de 1934. - El Subsecretario de Gobernación, Encargado del Despacho,
Juan G.
Cabral.-Rúbrica.
1] GARCÍA RENDÓN, Manuel, “Sociedades Mercantiles”, Harla, 1996, p. 179.
[

2] RODRÍGUEZ RODRIGUEZ, Joaquín, “Derecho Mercantil”, Tomo II, Porrúa, 1996, p.


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