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Los Evangelios Sinópticos

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Una exposición de los Evangelios Sinópticos por Adrián Montes

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LOS EVANGELIOS SINÓPTICOS:
por Adrián Montes
Introducción general I Parte: El problema sinóptico Introducción Una somera comparación del contenido de los evangelios Sinópticos La critica de las formas La Critica de las formas y su desarrollo histórico Coincidencias y divergencias entre Bultmann y Dibelius Calificación de las formas La crítica de las formas y su metodología de investigación Bultmann y la Desmitologización Una repuesta a la crítica de las formas Las hipótesis documentarias y la crítica de la redacción Introducción Las teorías documentarias La crítica de la redacción Objeciones a las hipótesis documentarias Un detenido análisis comparativo de los evangelios La Relación de Lucas con Marcos a) Los pasajes paralelos donde las diferencias son mínimas (Categoría 1) b) Pasajes paralelos donde hay grandes diferencias (Categoría 2) La relación de Lucas con Mateo Asumiendo que Lucas es el innovador a) El argumento del orden: b) El argumento de la redacción c) El origen de la sección central del evangelio de Lucas d) El Gran Sermón e) El resto de Lucas f) La dificultad de reconstruir el curso de los hechos Asumiendo que Mateo es el innovador ¿Pudieron tanto Lucas como Mateo ser innovadores? ¿Pudo Lucas haber empleado el evangelio de Mateo? La Relación de Mateo con Marcos ¿Por qué es improbable que Marcos haya utilizado a Mateo? ¿Pudo Mateo haber utilizado el evangelio de Marcos? Una solución al problema Sinóptico Introducción La Tradición oral Los Testigos oculares La Inspiración del Espíritu Santo Conclusión Una introducción a cada evangelio Sinóptico Introducción Introducción al evangelio de Mateo a) El autor b) Fecha de composición c) Propósito del autor d) Características del evangelio Introducción al evangelio de Marcos a) El autor b) Fecha de composición c) Propósito del autor d) Características del Evangelio Introducción al evangelio según San Lucas 6 6 6 8 9 10 14 15 16 17 19 21 21 22 25 26 28 28 28 29 33 34 34 34 38 39 40 40 41 41 41 42 42 44 45 45 45 46 47 48 49 49 49 49 50 50 51 52 52 52 53 53 53

Una exposición de los Evangelios Sinópticos por Adrián Montes a) El autor b) Fecha de composición c) Propósito del autor d) Características del evangelio El final del evangelio Según San Marcos (Marcos 16:9-20) Introducción Problemas textuales de este pasaje a) Argumentos que niegan la legitimidad de los versículos 9 al 20: b) Argumentos que favorecen la inclusión de los versículos 9 al 20 La interpretación de estos versículos II Parte: Exposición Basada en el evangelio de Lucas Introducción Capitulo 1 El prólogo del autor (1:1-4) 1) Las fuentes del autor a) Otros escritos b) La tradición oral c) Su propia investigación 2) El propósito del autor 3) El destinatario del autor Una lección práctica Predicción y nacimiento de Juan el Bautista (1:5-25) 1) La fidelidad a Dios 2) La gracia de Dios 3) La falta de fe en Dios 4) El milagro de Dios Una lección práctica Anunciación del nacimiento de Jesús (Lc. 1:26-38 y Mt. 1:18-25) 1) La anunciación a María Una lección práctica 2) La anunciación a José (Mt.1:18-24) a) La decisión de José b) La visita que recibió José c) La obediencia de José Una lección práctica Leyendas respecto a José y María La visita de María a Elizabet (1:39-55): el canto de María a) La gracia de Dios b) La misericordia de Dios Una lección práctica Nacimiento de Juan el Bautista y cantico de Zacarías (Lc. 1:57-80) Una lección práctica Capitulo 2 El Nacimiento del Señor (2:1-38) 1) El censo ordenado por Augusto César 2) La visita de los pastores 3) La circuncisión de Jesús y la purificación 4) La visita de los magos (Mt.2:1-12) 5) La matanza de los niños de Belén Una lección práctica: La niñez de Jesús (Lc.2:39-40) Una aplicación práctica Capitulo 3 1. El ministerio de Juan el bautista (3:1-20) 1) El tiempo del profeta a) El emperador b) El gobernador de Judea c) El tetrarca de Galilea y Perea d) El tetrarca de Iturea

2 53 54 54 54 56 56 56 57 59 60 61 61 62 62 62 62 63 63 64 64 64 65 66 66 68 69 69 69 69 71 71 72 72 73 74 74 75 76 76 76 76 77 78 78 78 79 81 82 84 85 85 86 87 87 87 87 88 88 88

Una exposición de los Evangelios Sinópticos por Adrián Montes e) El tetrarca de Abilinea f) El sumo sacerdote: 2) El llamado del profeta a) Fue llamado como tantos otros profetas del Antiguo Testamento b) Fue llamado según el modo de obrar de Dios en la dispensación anterior 3) La predicación del profeta Una lección práctica 2. El bautismo de Jesús Una lección práctica 3. Las genealogías de Jesús (Lc.3:23-38, Mt.1:1-17) Una lección práctica Capitulo 4 La tentación (4:1-13) a) Un análisis del texto b) ¿Existe contradicción entre el relato de Mateo y Lucas? c) ¿Era posible que Jesús pecare? Una lección práctica Comienzo del ministerio en Galilea y Nazaret (4:14-30) Una lección práctica: Jesús y los endemoniados Una lección práctica Jesús Sana a la suegra de Pedro y otra serie de milagros (Lc.4:38-44) Una lección práctica Capitulo 5 Introducción Jesús escoge a algunos discípulos (5:1-11) Una lección práctica Otros grandes milagros (5:12-26) Una lección práctica El sermón del Monte Introducción a) Objeciones al punto de vista dispensacional del sermón del Monte b) Objeciones al punto de vista que ve en este sermón una norma de vida aplicable plenamente en el presente c) El punto donde las aguas se dividen d) ¿Cómo interpretaron el Sermón los oyentes originales? e) El Rechazo del Reino Las bienaventuranzas (Mt. 5:3-12) a) Bienaventurados los pobres de espíritu b) Bienaventurados los que lloran c) Bienaventurado los mansos d) Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia e) Bienaventurados los misericordiosos f) Bienaventurados los de limpio corazón g) Bienaventurados los pacificadores h) Bienaventurados los perseguidos La sal y luz del mundo (Mt. 5:13-16) a) Vosotros sois la sal b) Vosotros sois la luz El Señor y la ley (Mt. 5:17-19) Sus discípulos y la ley (Mt. 5:19-20) Las tradiciones y la ley (Mt. 5:21-48) a) Las tradiciones, la ley y el homicidio b) Las tradiciones, la ley y el adulterio c. Las tradiciones, la ley y el divorcio d. Las tradicines, la ley y los juramentos 1) Todos los juramentos son de cumplimiento obligatario 2) La honestidad en el hablar e) La tradición, la ley y la ley del talión f) La tradición, la ley y los enemigos La verdadera devoción (Mt. 6:1-18) a) Las acciones de Misericordia 1) La ofrenda debe ser secreta

3 88 88 89 89 90 90 93 93 94 94 96 97 97 97 100 101 102 102 104 105 108 109 110 110 110 110 111 112 113 114 114 118 120 121 122 123 124 124 125 126 127 128 128 130 130 131 132 133 133 135 136 137 137 139 142 143 143 144 146 147 147 148

Una exposición de los Evangelios Sinópticos por Adrián Montes 2) Dios es quien recompenza b) La oración a) Orar en secreto b) Orar con sabiduría c) Orar con fe La oración modelo: “El Padre Nuestro” Padre nuestro que estás en los cielos Santificado sea tu nombre Venga tu reino Hagase tu voluntad, como en el cielo, así en la tierra El pan nuestro de cada día danoslo hoy Perdonanos nuestras deudas, como nosotros perdonamos a nuestros deudores Y no nos metas en tentación, más libranos del mal Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por todos los siglos. Amén c) El ayuno La verdadera riqueza (Mt. 6:19-21) La verdadera seguridad (Mt. 6:25-34) La verdadera relación con los hombres (Mt. 7:1-7) La verdera prioiridad (Mt. 7:7-11) El verdadero fundamento de la ética (Mt. 7:12) El verdaero camino (Mt. 7:13-14) Los verdaderos distintivos (Mt. 7:15-20) a) Por su conducta b) Por sus frutos c) Por sus enseñanzas El verdadero fundamento (Mt. 7:24-29) LOS DICHOS PARTICULARES DEL EVANGELIO DE LUCAS Capitulo 7 La sanidad del siervo del Centurión (Lc:7:1-10, Mt.8:5-13) Una lección práctica Un sermón sobre la resurrección del hijo de la viuda de Naín (Lc.7:11-17) Introducción a) Jesús y las multitudes b) Jesús y el dolor c) Jesús y la vida Conclusión Una lección práctica Las dudas de Juan el Bautista (Lc.7:18-35, Mt.11:2-19) Una lección práctica Jesús en el hogar de Simón el fariseo (7:36-50): a) Convidado por sus enemigos: b) Adorado por un pecador c) Cuestionado por sus detractores: Una lección práctica: Capitulo 8 Un sermón sobre la resurrección de la hija de Jairo (Lc.8:40.56) a) Ir al Señor b) Ir con fe al Señor c) Ir con confianza al Señor Conclusión: Capitulo 9 La transfiguración a) El lugar b) Las circunstancias c) Los testigos d) Los hechos e) La razón f) Los relatos: g) La enseñanza Capitulo 19 Un sermón sobre la conversión de Zaqueo (19:1-10)

4 148 149 150 150 150 151 151 152 152 152 152 153 153 153 154 155 156 157 160 163 163 164 164 165 166 166 167 168 168 169 170 170 170 171 172 174 174 174 175 176 176 176 177 177 177 177 177 179 180 181 181 181 181 182 182 182 183 183 184 184 184

Una exposición de los Evangelios Sinópticos por Adrián Montes a) Un hombre en tinieblas b) Un hombre ante Cristo c) Un hombre que encontró la luz Conclusión La parábola de las diez minas La entrada triunfal (19:28-44) a) Los preparativos b) La entrada triunfal c) El lamento d) La purificación del templo Capitulo 24 Un sermón sobre aquellos que retornaban a Emaús (Lc 24:13-35) Introducción a) Mirando con los ojos del corazón b) Mirando con los ojos de las Escrituras c) Mirando con los ojos de Dios Conclusión Apéndice A Las parábolas del Señor a) El trigo y la cizaña (Mt.13:24-30) Una aplicación: b) La Parábola acerca del rico necio (Lc.12:13-16) Una aplicación

5 185 185 186 187 188 188 189 189 189 190 190 190 190 191 192 193 194 195 195 196 197 197 198

Los Evangelios Sinópticos
Por Adrián Montes

Introducción general

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os evangelios Sinópticos son sumamente importantes ya que presentan la vida y obra del Señor Jesús. Los tres primeros evangelios reciben este nombre porque siguen un esquema muy similar en

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cuanto a su estructura e información. El contenido de los mismos es gran valor histórico. Los estudios arqueológicos no hacen más que confirmar su veracidad. El estricto apego a la verdad fue la intención de los evangelistas. Esto se nota especialmente en el prólogo del evangelio según San Lucas. Lógicamente, no es despreciar su valor teológico. Este estudio se divide en dos partes: I Parte: esta a su vez se divide en dos importantes secciones: 1) El problema Sinóptico: las grandes similitudes así como las pequeñas diferencias existentes entre los relatos han dado origen a lo que se ha llamado “El problema Sinóptico”. La pregunta que bajo este título se pretende resolver es la siguiente: ¿Por qué son tan similares y tan distintos a la vez?. Esto ha originado diversas respuestas que merecen ser consideradas. Además a esta primer sección se añadirá un apéndice referente al final del evangelio Según San Marcos. Este pasaje desde un punto de vista textual es el más problemático del Nuevo Testamento. Por ello merecerá un trato especial. 2) Una introducción a cada evangelio: bajo esta sección se tratará acerca de los datos bibliograficos fundamentales tales como fecha de composición, la posible identidad de los autores humanos, la fecha y lugar de composición, así el propósito de cada escrito. II Parte: Una breve exposición de los evangelios tomando como base el evangelio según San Lucas.

I Parte: El problema sinóptico
Introducción

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os tres primeros evangelios son llamados “Evangelios Sinópticos” (del griego SYN; juntos y OPSIS; vista, es decir “ver de la misma forma”). Las semejanzas de estos libros hace que se los pueda estudiar juntos pero a la vez respetando las diferencias y particularidades de cada uno de ellos. Si bien debemos reconocer el valor de las armonías de los evangelios tenemos que tener presente su principal limitación y es que las mismas desprecian el propósito de cada evangelista. Carlos Morris ejemplifica esto diciendo: “Cuando a un viudo le preguntaron por qué tenía cuatro portarretratos con cuatro distintas fotografías de su amada esposa explicó que estas le proporcionaban juntamente las

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expresiones que recordaba con más cariño. Una sola fotografía no bastaba sino necesitaba todas.”1. El estilo literario de los evangelios es muy singular debido a: a) La literatura griega de la época se dividía en clásica y popular (Koine). Los evangelios pertenecen a la literatura popular pero a la ves son mucho más pulcros que los escritos de esta categoría. b) Los autores de los mismos, y en especial Marcos y Lucas, debieron consultar a testigos oculares para citar los dichos y hechos de Jesús. La predicación apostólica y el testimonio de testigos oculares debieron ser fuentes de inspiración y consulta al momento de redactar sus respectivos escritos. c) Comunmente se dice que los evangelios no son una biografía. Aunque con esto no se quiere decir que los evangelios no tengan validez histórica. Es necesario entonces que definamos con exactitud lo que se entiende por biografía. Sttephen Neill observa que la historia pura y desapasionada fue una invención de finales del siglo XIX. Ni la literatura del Antiguo Testamento, ni la del Nuevo Testamento ni las obras greco romanas de la época responden al modelo que esta actualmente en boga. Normalmente entendemos por biografía una minuciosa recopilación de datos, fechas, discursos y hechos salientes que lo abarcan todo desde el nacimiento hasta la muerte de un individuo. Los evangelios no reunen estas características. Ahora bien, sí lo que se pretende de una biografía es la descripción vívida del carácter y obra de un personaje histórico entonces los evangelios acabadamente cumplen esta requisitoria. Esto guarda una estrecha relación con las costumbre narrativas de la época. Los biógrafos contemporáneos a los evangelistas respondían a este estilo. A modo de ejemplo, Neill cita a Plutarco de Querona quien comienza su “Vida de Alejandro” diciendo: No soy un escritor de historias, sino un escritor de biografías. Mis lectores, por tanto, deben excusarme si no relato todos los acontecimientos o los describo en detalle sino, que sólo toco brevemente los más nobles y más famosos. Pues los más conspicuos no siempre necesariamente muestran las virtudes de un hombre o sus fracasos, sino con frecuencia sucede que alguna ocasión ligera, una palabra o un gesto, ofrecen una penetración más clara en el carácter, que las batallas con sus matanzas de decenas de miles y los más grandes ordenes de batallas y cercos de ciudades. Por tanto, como los pintores producen un parecido por representación del semblante y la expresión del rostro, en el cual se revela el carácter, sin preocuparse por otras partes del cuerpo, así también debe permitírseme mirar más bien a los signos del carácter de un hombre, y por medio de ellos rastrear la vida de cada uno, dejando para otros la descripción de las grandes gestas y batallas.2. Claramente se puede apreciar en este pasaje las similitudes con los relatos que encontramos en los evangelios. La gran diferencia consiste en que Plutarco incurrió en exageraciones y anacronismos en tanto que los evangelistas se cuidaron muy bien de no cometer tales errores. d) Los evangelios fueron escritos para promover e inculcar la fe en Jesucristo. Los críticos han objetado esto diciendo que los evangelios son obras teológicas sin validez alguna en lo referente a la historia pero ¿Cómo hablar de Jesús sin tocar la teología siendo que él afirmó ser el hijo de Dios?. Por tanto debemos decir que, aunque en un sentido secundario, los evangelios son obras de eminentes teólogos de la iglesia primitiva. Su contenido doctrinal no invalida su veracidad histórica. Es más, la teología se fundamenta sobre la veracidad de la historia. Recordemos lo que dijo el apóstol Pablo: “Y si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra predicación; vana también es vuestra fe. Y aun somos hallados falsos testigos de Dios, porque hemos atestiguado de Dios que resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si se toma por sentado que los muertos no resucitan.” (1 Co.15:14-15).

Carlos Morris, Comentario Bíblico del Continente Nuevo, San Marcos, Miami, Unilit, 1992, pag.121. Plutarco de Queronea, Vita de Alexandri, I, pag.1, citado por Stephen Neill, La interpretación del Nuevo Testamento 1861-1961, Colección pensamiento Cristiano, Barcelona, 1962, pag.320- 321.
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Una somera comparación del contenido de los evangelios Sinópticos Una simple lectura de los evangelios sinópticos hace notar sus similitudes las cuales pueden ser resumidas del siguiente modo: MARCOS: sólo el 7% de la información contenida en este evangelio es propia del mismo, es decir que se repite en Mateo y Lucas lo que equivale a decir que el 93% de este evangelio se encuentra en los restantes dos. MATEO: el 42% de su contenido es material propio de este evangelio en tanto que el 58% restante se encuentra en Marcos y Lucas. LUCAS: el 59% se encuentra en Mateo y Marcos en tanto que el 41% restante es propio del mismo. Las diferencias con el evangelio según San Juan son notables si se toma en cuenta que sólo el 8% de la información es común con los restantes evangelios. El material contenido en ellos puede clasificarse según el profesor Ernesto Ward Burch en narraciones y discursos. La narración es el hilo conductor de la historia. Ocasionalmente aparece algún breve dialogo y alguna breve sentencia del Señor. Intercaladamente aparecen algunos discursos unos proclamados ante un pequeño auditorio y otros ante muchos oyentes. Por lo general consisten en la exposición de alguna parábola o ciertos sermones donde se tratan diversos temas o algunos de carácter especial tal como los sermones escatológicos. Para el estudio de la vida del Señor se emplean las porciones narrativas en tanto que para analizar su enseñanza se consideran las porciones oratorias. Para graficar esto el Profesor Burch sugiere el siguiente gráfico: CANTIDAD DE PALABRAS GRIEGAS Narración Discursos 8.000 10.500 7.000 4.000 11.750 9.250 Total 18.500 11.000 21.000

Mateo Marcos Lucas

A esto, agrega el citado autor, hay que sumar una característica más, y es la relativa escasez de incidentes registrados en los evangelios que estamos estudiando. En el evangelio según San Marcos no se puede identificar más de treinta y un días según las referencias temporales. En los restantes evangelios sinópticos la cuenta asciende a 45 días en tanto que el ministerio del Señor debió durar algo más de 550 días. En los pasajes paralelos hay una notable semejanza. Las pequeñas variaciones se deben al estilo del autor. La curación de la mano seca ofrece un notable ejemplo de triple concordancia (Mt.12:12-14, Mr.3:1-6, Lc.6:9-11). El curso de las acciones seguido por los evangelistas es muy semejante. Lucas se apega muy bien al relato de Marcos introduciendo un sermón semejante al denominado “Sermón Monte” (Lc.6:17-49). A la vez omite la información contenida en los capítulos 5 al 11 de Marcos. A partir del capítulo 10 Lucas vuelve a retomar el curso seguido por Marcos. Mateo, por su parte, también sigue en líneas generales el curso de acción presentado por Marcos agregando intercaladamente cierta información particular así como parábolas y sermones del Señor. Los cuatro evangelios incluyen la siguiente información: 1) El ministerio de Juan el Bautista. 2) El bautismo del Señor. 3) El ministerio público. 4) La transfiguración. Juan no incluye este relato. 5) La institución de la Cena. Curiosamente Juan no lo incluye. 6) La traición de Judas

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7) La pasión. 8) La gran comisión. 9) La ascensión. Los evangelios sinópticos incorporan además ciertos discursos escatológicos pronunciados por el Señor. No obstante, las diferencias son significativas. Burch agrupa del siguiente modo: 1) Cambios de Contexto: ciertos dichos o incidentes son relatados en un contexto diferente. Tomemos por ejemplo la oración modelo, el “Padre Nuestro”, Mateo la incluye en el Sermón del Monte en tanto que Lucas la presenta como una respuesta a un requerimiento de uno de sus discípulos. Un mismo evangelio repite un dicho del Señor en contextos diferentes. A esto se llama “dobletes”. Según algunos la diferencia de contexto indicaría que el evangelista no estaba seguro respecto a la circunstancia original en que Jesús hizo tal declaración o también es probable que el Señor haya repetido ciertas enseñanzas en distintas ocasiones. Por ejemplo Mt.24:42 con Mt.25:13, Mr.6:15 con Mr.8:28, Lc.5:20 con Lc.7:48. 2) Diferencias de contenidos: consideraremos a modo de ejemplo el Sermón del Monte según lo registra Mateo y Lucas. Hay en ambos diferencias notables como por ejemplo las siguientes: MATEO: Bienaventurados los pobres en Espíritu. LUCAS: Bienaventurados los pobres. MATEO: Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia. LUCAS: Bienaventurados los que ahora tenéis hambre. Dichos muy semejantes pero que no dicen lo mismo. 3) Omisiones y adiciones: ciertas narraciones son propias de uno o dos evangelistas y no se registran en o los restantes. Como hemos dicho ya Marcos se encuentra reproducido casi completamente por Mateo y Lucas pero estos a su vez no incluyen la curación del ciego de Betsadia (Mr.8:22-26) así como también el llamado final largo (Mr.16:9-20). Tanto Mateo como Lucas incorporan largas piezas oratorias. Esto ha hecho suponer a muchos interpretes que Mateo y Lucas conocían el evangelio de Marcos. Otros, en cambio, suponen que Marcos resumió los evangelios de Mateo y Lucas. Explicar la razón de estas similitudes y diferencias ha sido el origen de controversias y teorías. Unas mas afortunadas que otras. El estudio de este tema recibe el título de “El problema sinóptico”.

La critica de las formas

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na respuesta al problema Sinóptico fue la presentada por los críticos de las formas. Resumidamente puede decirse que ellos partieron de la suposición de que el material incluido en los evangelios circulaba a través de la tradición oral en pequeñas unidades o episodios que denominaron “pericópas”. La formación y preservación de estas unidades respondió a las necesidades de la iglesia al afrontar algún problema. O bien creaban o bien preservaban un dicho de Jesús según la necesidad. Por esto dice McDowell “... las unidades no son básicamente testimonio de la vida de Cristo, sino que son consideradas como creencias y practicas de la iglesia primitiva”3. Estos autores suponen que los evangelistas más que autores fueron compiladores. McDowell nos dice que los seguidores de esta escuela consideran que frases tales como “al otro día”, “luego”, “más tarde” y otras por el estilo no son históricas sino simples conexiones para unir las pericópas. La critica de las formas, procura eliminar este marco artificial y así descubrir las unidades básicas. Esta teoría comenzó como un estudio literario pero culminó siendo un estudio histórico que cuestiona seriamente la veracidad de los evangelios.
Josh McDowell, Evidencia que exige un veredicto, II, Clie, Barcelona, 1981, pag.385

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La Critica de las formas y su desarrollo histórico El estudio critico del Nuevo Testamento comenzó a desarrollarse a partir del siglo XVII aunque, según Ernesto Scott, bien podemos decir que se remonta a los orígenes mismos del cristianismo. En determinado momento circulaba entre las iglesias cristianas un número tal de escritos que fue necesario establecer cuales eran los inspirados y cuales no. Para la selección de los libros que integran el Nuevo Testamento los estudiosos de entonces impusieron una serie de requisitos como por ejemplo la autoría apostólica. La formación del canon del Nuevo Testamento también respondió a la necesidad de defender la fe ante los falsos maestros. Scott nos recuerda que en el siglo III eruditos alejandrinos se encargaron de cotejar y editar los manuscritos del Nuevo Testamento con el objeto de establecer el texto original. Ya en fechas tan tempranas Dionisio afirmo que el libro de Apocalipsis no había sido escrito por Juan. Con respecto a los evangelios Sinópticos Agustín propuso la teoría de la prioridad de Mateo sobre Lucas y Marcos. Lamentablemente el empleo del método alegórico en la interpretación de la Biblia hizo que los eruditos alejandrinos perdieran el interés en el estudio del texto. Tras la labor de los sabios alejandrinos la labor crítica quedó estancada. Esto se debió al paralización intelectual que sobrevino tras la caída del imperio Romano y a la uniformidad exigida por la iglesia Católica. Las cuestiones religiosas debían ser aceptadas sin ninguna discusión o investigación previa. Inclusive cualquier intento de impugnar la traducción latina autorizada, conocida como “La Vulgata”, aun cuando esta estaba colmada de falencias, era considerado una herejía. La Reforma cambió esta actitud y la Biblia fue estudiada desde nuevos puntos de vista con renovado ardor. Paulatinamente fue desarrollándose la critica del Nuevo Testamento la cual puede ser dividida en cuatro especialidades: 1) La crítica textual: el Nuevo Testamento fue escrito lógicamente a mano y copiado y recopiado por escribas en materiales poco durables. Los manuscritos más antiguos fueron escritos en Papiros que se obtenía de una especie de caña. Hacia el finales del siglo IV el papiro fue sustituido por el pergamino. Este material era más durable ya que se lo hacia con la piel de cabra. Además permitía ser cortado en hojas y agrupadas formando un libro. A estos manuscritos griegos se le debe sumar los leccionarios que contenían lecturas sueltas del Nuevo Testamento para ser leídas en el culto. Por último se encuentran las versiones que son antiquísimas traducciones del Nuevo Testamento al Latín, Copto o Siriaco. Este proceso de copiado y recopiado implica la posible introducción de errores ya sea por omisión de algún término o por adición de alguna explicación. Además los manuscritos se califican según su antigüedad. Los más antiguos son los más valiosos ya que son más cercanos a los autógrafos, es decir los escritos propios del autor, y por ello menos propensos a incluir errores. El trabajo de los críticos consiste en investigar los MSS, compararlos y reconstruir el texto original. El texto griego en el cual se basa la Reina Valera es el “Textus Receptus” elaborado por Erasmo pero esta obra adolece de ciertos defectos así que desde hace varios siglos atrás se viene trabajando en la búsqueda del texto más fiel. A. T. Robertson resume la historia de estos trabajos mencionando que Griesbach (1744-1777) reconoció la necesidad de elaborar un nuevo texto griego que incluyera los aportes de algunos MSS más antiguos que no estaban disponibles en la época de Erasmo. Así añadió al Textus Receptus un aparato critico. Se publicaron en esta linea algunos trabajos importantes pero los más destacados fueron los realizados por Tischendorf, Westcott y Hort. A estos trabajos siguió el texto elaborado por Nestle y más tarde el efectuado por Kurt Aland. La critica textual es útil y muy necesaria. 2. La exégesis: trata de explicar el significado de cada término, versículo y párrafo. Hasta no hace muchos años atrás se conocía el griego clásico o literario pero el Nuevo Testamento fue escrito en griego Koine o popular. Para dilucidar el significado preciso de cada término fue necesario años de ardua investigación. Las fuentes consultadas fueron, según W.E.Vine “una gran cantidad de

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inscripciones y documentos especialmente escritos no literarios de las tumbas y montones de ruinas de Egipto”4. Hasta tales hallazgos se llegó a pensar que los evangelistas habían escrito en algún dialecto especial o como alguno llegó a decir: “un lenguaje del Espíritu Santo”. Un estudio exegético de las Escrituras es indispensable para el cabal entendimiento de la Palabra de Dios. 3) La Crítica Literaria: esta especialización se ocupa de estudiar datos concernientes a la composición de cada libro. Se estudia al autor, fecha y lugar de composición, circunstancias que motivan el escrito, los destinatarios y circunstancias históricas. Todos estos datos son muy útiles para acercarnos al propósito original de cada autor. La crítica de las formas y sus derivados pertenece a este grupo aunque sus conclusiones, como veremos, poco ayudan a una correcta comprensión de la verdad de Dios. 4) La crítica teológica: la crítica teológica se nutre de las anteriores disciplinas y procura descubrir y sistematizar el conocimiento manifiesto en la Biblia y en el Nuevo Testamento en particular. La crítica de las formas debe sus orígenes a una gran revolución intelectual que tuvo lugar en Alemania a principios del siglo XVIII y que también afectó a la teología. A la vez guarda estrecha relación con la revolución francesa y el avivamiento del humanismo que esta originó en Europa. Voltiere y Rousseau eran lectura obligada en dicho país y era propio de un caballero alemán hablar bien el frances. Emanuel Kant (1724-1804) produjo un cambio en el pensamiento filosófico que hasta entonces había imperado. Concisamente él enseñó que la mente humana puede conocer las cosas materiales pero a la vez es incapaz para comprender las cuestiones teológicas. Para Kant al hombre le convenía mantener la idea de Dios para su mundo ético pero a la vez Dios no puede ser definido. Barth, tiempo después, expresó esta idea diciendo que “Dios no puede ser explicado como se explica un objeto”5 lo cual es en cierta medida cierto pero a la vez la Biblia presenta información clara y precisa sobre el carácter de Dios. Por esto vemos que en realidad esta filosofía cuestiona la Revelación de Dios. Por un lado la revolución francesa promovió la autonomía del hombre, esto es que el hombre es un ser independiente de Dios, y por otro lado Kant propuso que el hombre podía ser libre de las enseñanzas bíblicas. Así surgió una nueva manera de considerar la Biblia. Primeramente se comenzó a cuestionar la doctrina de la inspiración sobrenatural de la Biblia y luego su inerrancia. Gradualmente surgieron diversos teologos que comenzaron a cuestionar las enseñanzas bíblicas. Herman Samuel Reimarus (1774-1778) puso en duda la valides histórica de los evangelios. Friedrich Schleiermacher sostuvo que la única base para la fe se encuentra en los sentimientos, un sentido de absoluta dependencia de Dios, negando así la información objetiva que expone la Biblia. Pero sería la obra de Friedrich Strauss (1808-1874) la que marcaría un punto de inflexión en la teología hasta entonces conocida. En su libro “Vida de Jesús” establece que cada vez que los evangelistas relataban algún milagro de Jesús en realidad estaban narrando un mito. La admiración que los primeros cristianos sintieron hacia Jesús encontró su expresión en la formación de mitos acerca de su vida. Declaró que en realidad la vida de Jesús no puede ser escrita. Stephen Neill dice que “En una etapa posterior de su evolución Strauss propondría el interrogante: “¿Somos todavía cristianos?” y respondería negativamente al menos en todo aquello que la palabra tiene un contenido tradicional”6. Sus investigaciones estaban viciadas de errores metedológicos pero a pesar de esto muchos siguieron su camino. Llego a negar la veracidad de la resurrección. Ferdinand Baur (1792-1860), que fuera uno de los maestros de Straus, fue, según Neill, uno de los primeros en reconocer los puntos débiles de la obra de su alumno. En 1826 fue llamado para ser profesor de la escuela de Tubingan y fue quien puso las bases de la interpretación liberal que caracterizó a esta escuela. En 1833 Baur se familiarizó con la filosofía de Hegel y lo aplicó en la interpretación del Nuevo Testamento. Como podemos recordar este fue el creador del método dialéctico tesis, antítesis y
W.E. Vine, Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento, Clie, Barcelona, 1989, pag.9. Harvie M. Conn, Teología contemporánea en el mundo, Subcomisión de Literatura Cristiana de la Iglesia Reformada, pag.19. 6 Stephen Neill, La interpretación del Nuevo Testamento 1861-1961, Colección pensamiento Cristiano, Barcelona, 1962, pag.25.
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síntesis. Entonces sostuvo que el cristianismo tal cual como lo conocemos en el Nuevo Testamento fue la síntesis de un cristianismo judío y de un cristianismo paulino. Pablo creyó, según Baur, que Jesús era un libertador y por ello se opuso a los judíos que creían que era el Mesías. De tal tensión surgiría un cristianismo que combinaría ambos elementos. Al estudiar los evangelios vio en Lucas un carácter marcadamente paulino y en Mateo un carácter judaico. El evangelio de Marcos fue escrito para conciliarlas obras de Mateo y Lucas. Finalemente, a pesra de cuestionar a su alumno, terminó aceptando y difundiendo gran parte de sus conclusiones. Ernest Renan (1823-1892) publicó en 1863 su obra “Vida de Jesús” en la cual se negaba todo los sobrenatural o milagroso. Su teoría propone que Jesús por alguna razón comenzó a ser famoso. Un grupo fanático de seguidores le seguían a todas partes. La gente comenzaba a creer que era el Mesías y el Hijo de Dios. Jesús al ver que esto le sería muy difícil mantener por mucho tiempo subió a Jerusalén porque se dio cuenta de que la única manera de evitar el descrédito sería muriendo. Por tanto el propósito de Jesús no era redimir a la humanidad del pecado sino perpetuar su fama. Desde ya, esto implica que Jesús no resucitó. La obra titulada “El Secreto Mesiánico” aparecida en 1901 y fue escrita por William Wrede. Este libro marcaría un hito importante en la teología contemporánea. Básicamente sostiene que Jesús no dijo ni creyó ser el Mesías. Esta creencia surgió en la comunidad cristiana. Sólo después de la resurrección los creyentes lo identificarían como tal. ¿Cómo reconciliar por un lado a un Jesús que no era el Mesías con las enseñanzas del Antiguo Testamento?. La solución que encontró la comunidad cristiana a este problema se manifiesta en evangelio según San Marcos. En el mismo se observa que Jesús, ante los grandes milagros que lo identificaron como el Mesías, ordenaba a sus discípulos que guardaran silencio. Según Wrede estos “mandatos al silencio” explicarían la razón por la cual el Señor fue reconocido como Mesías después de la resurrección. Su influencia sobre lo que más tarde se daría en llamar la crítica de las formas es muy importante pero aun va más allá. Neill dice: Para expresarlo de forma completamente cruda, es la vieja cuestión del huevo y la gallina ¿Creó la tradición la comunidad cristiana? ¿O bien la comunidad cristiana creó la tradición?. Generalmente se había supuesto que la tradición creó a la comunidad. Ahora Wrede afirma en un punto de crucial importancia que la comunidad creó la tradición, e insertó en la vida de Jesús algo que nunca estuvo allí en absoluto. Esta realidad creadora de la comunidad cristiana es tomada casi como un axioma de los defensores de la escuela de la crítica de las formas.7 No se puede pasar por alto la influencia de Adolf Harnack (1851-1930). Este profesor alcanzó la fama mundial a través de su obra “Historia del Dogma”. Para él Jesús no fue más que un hombre bueno y maravilloso. No debemos creer en él como redentor. No debemos tener fe en Jesús sino la fe de Jesús en el Padre. El Nuevo Testamento no es mas que la tradición de la iglesia Paralelamente, en lo que al estudio del Antiguo Testamento se refiere, surgió la teoría documentaría que señala que Moisés no es el autor del Pentateuco. Esta colección de libros no es más que una recopilación de documentos esistentes que se los denomino J E D P. Esta teoría recibió el nombre “Graf - Wellhausen” en honor a sus creadores. Por supuesto la existencia real de estos documentos nunca se probó. Más tarde esta teoría tendría su influencia en un intento por resolver el denominado problema Sinóptico. Wellhausen, entre los años 1903 a 1905, publicó un estudio sobre los evangelios Sinópticos en el cual decía que solo pequeños fragmentos sobre Jesús eran verdaderos. Se trata únicamente de algunos dichos o palabras del maestro dado que las narraciones sólo cumplen la funsión de conectar estos pequeños fragmentos. En la iglesia primitiva la enseñanza de Jesús progresaba y progresaba. Nuevos dichos de Jesús aparecían constantemente de modo que lentamente se fue desarrollando su doctrina hasta llegar a la forma que hoy la conocemos. Nos corresponde considerar también la obra de un famoso Doctor en Medicina, Teología y Música, llamado Albert Schweitzer (1875-1965). Por su obra misionera en el África central recibió el premio Nobel de la paz. También se dedicó a la teología especulativa. En 1906 salió a la luz su libro
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idem. pag. 307

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titulado “La búsqueda del Jesús histórico”. En esta obra se propuso sintetizar el trabajo llevado a cabo por los críticos alemanes respecto a la vida de Cristo. Tras comparar las distintas teorías elaboró la propia. Consideró que Jesús creía en la inminencia del fin del mundo y el juicio consecuente. Previamente otro investigador alemán había destacado el elemento apocalíptico en la predicación de Jesús. Johannes Weiss (1863-1914) en su obra “La predicación de Jesús sobre el reino de Dios” en la cual se dice que Jesús creyó que para el establecimiento del reino de Dios era necesaria su propia muerte. Neill afirma que Schweitzer adoptó esta teoría y la desarrolló aun más. Señaló que Jesús en su predicación tomó las creencias apocalípticas tan en boga en su época y les añadió un elemento nuevo que consistió en su convicción personal de que sería su propio sacrificio el que traería el anhelado Reino de Dios. La necesidad de su sacrificio sería un secreto que debía ser guardado. Finalmente en la cruz Jesús se da cuenta que la venida del reino no se concreta con su muerte. Al momento de morir Jesús reconoció estar equivocado respecto a los propósitos de Dios y sobre si mismo. Las propias palabras de Schweitzer son las que mejor expresan su teoría: Jesús... consciente de ser el esperado Hijo del hombre, coge la rueda del mundo para ponerla en movimiento en la última revolución que le va a llevar toda la historia humana a su final. Entonces la rueda gira y lo aplasta. En vez de establecer las condiciones escatológicas, él las ha destruido. La rueda gira y gira, y el cuerpo sanguinolento de aquel hombre inconmensurablemente grande, que era lo bastante fuerte para creerse el jefe espiritual de todo el género humano y doblar la historia a sus designios, aún está colgando de ella. Esa es su victoria y su reinado.8 La mayor debilidad de esta teoría es la siguiente pregunta: Sí Jesús murió desilusionado ¿Qué hizo suponer a los discípulos que debían proclamar el nombre de su maestro?. En tanto que se trabajaba en el problema Sinóptico Edwyn Clement Hoskyns (1884-1937) trabajaba en el cuarto evangelio. Fue un ardiente opositor del liberalismo. Como profesor destacado en la Universidad de Cambridge se dedicó a corregir exámenes de diversas escuelas privadas y estatales de su país. Al leer las respuestas de los estudiantes quedó horrorizado al descubrir cuanto daño había producido esta escuela teológica. Consideró que Mateo y Lucas ofrecen un producto propio y no un mero derivado del Evangelio de Marcos. Realizó un estudio profundo del evangelio según San Juan que se editó tras su muerte. En el mismo consideró que era imposible tratar de armonizar el cuarto evangelio con lo narrado en los Sinópticos. La obra atribuida a Juan no es historia sino una obra teológica. A su vez sostuvo que los evangelios son obras teologicas que no tienen demasiada validez histórica. ¿Qué ocurrió realmente? ¿Quién era y que hizo Jesús?. Su respuesta es que no lo sabemos. Simplemente hay que acercarse a los evangelios con fe y aceptarlos sin ser muy exigentes en lo que concierne a la validez de sus datos. Karl Ludwin Schmidt escribió en 1919 un libro titulado “El Patrón de la historia de Jesús” añadiendo un elemento más en las especulaciones teóricas. Ya por 1890 se consideraba que el evangelio de Marcos era prioritario pero hasta la obra de Schmidt se creyó que su contenido era historia genuina aunque se negaran los milagros y la resurrección. Este teólogo propuso que el patrón que une la historia son los intereses de los evangelistas. Este argumento también se tornaría en un axioma de los críticos de las formas. Martín Dibelius (1883-1947) y Rudolf Bultmann (1884-1976) junto con el anterior citado son considerados los fundadores de la critica de las formas. Aunque variando en algunos puntos, coincidieron en señalar que los evangelios son el testimonio de la primitiva fe de la iglesia más que un testimonio veraz de la vida de Jesús. Bultmann sería el más radical de los tres. Este veloz repaso del trasfondo histórico de la crítica de las formas ha tenido por fin demostrar el origen de esta teoría. No fue la creación de hombres respetuosos de la Biblia. A pesar de la erudición de los autores mencionados sus conclusiones fueron influenciadas por sus presupuestos filosóficos y su incredulidad. El siguiente Gráfico resume la evolución histórica de la critica de las formas:
Albert Schweitzer citado por Stephen Neil, La interpretación del Nuevo Testamento 1861-1961, Colección pensamiento Cristiano, Barcelona, 1962, pag.247.
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Autor Emanuel Kant ( 1724-1804) Herman Samuel Reimarus Friedrich Scheiermacher (1768-1831) Friedrich Strauss (1808-1874) Ferdinand Baur (1792-1860) William Wrede (1901 Adolf Harnack (1851-1930) Graf-Huelhausen Albert Schwitzer (1875-1965

Edwin Clement Hoskins (1884-1937) Karl Ludwin Schmidt (1919)

Martín Dibelius (1883-1947) Rudolf Bultmann (1886-1976

Teoría propuesta Crítica a la razón pura. Puso en duda la validez histórica de los evangelios. La única base para la fe son los sentimientos ya que lo religioso no puede ser probado. Escribió su “Vida de Jesús” en la cual negaba doctrinas claves. Mateo es un evangelio judío en tanto que Lucas responde a la teología paulina o helenística. Marcos concilia ambos puntos de vista. Escribió “El Secreto Mesiánico”. Historia del dogma. Teoría documentaria del Pentateuco. Además escribió un estudio de los evangelios en el cual ponía en duda su veracidad. Búsqueda del Jesús histórico - Ganó el premio nobel de la paz por sus tarea humanitarias. Se basó en las teorías de Johannes Weis (18631914). Trabajó sobre el cuarto evangelio. El patrón de la historia de Jesús - El contenido de los evangelios obedece a los intereses teológicos de los evangelistas. Es considerado uno de los fundadores de la crística de las formas. Crítica de las formas Crítica de las formas

Coincidencias y divergencias entre Bultmann y Dibelius Este resumen ha sido tomado de la obra de Johs McDowell quien señala las siguientes coincidencias: a) El material de los evangelios existió primeramente en pequeñas y concisas unidades que se trasmitían oralmente. Para darle forma a sus relatos los evangelistas añadieron (inventaron) las referencias temporales. No fueron historiadores sino más bien editores. b) Suponen que los materiales pueden ser calificados y ordenados para así reconstruir la tradición original. c) Tanto Dibelius como Bultmann comparan el origen de los evangelios con la elaboración de la tradición Rabínica, el Talmud. Sin embargo Bultaman se ve obligado a admitir que el proceso seguido por la tradición Rabínica fue mucho más complejo. A la vez discrepan en el motivo “controlador” de la formación de las unidades. Bultmann considera que el motivo que dio origen a estas unidades fue el debate entre el cristianismo y el judaísmo. Para Dibelius, en cambio, fue la meta misionera y la predicación los factores que obligaron a la compilación de estas unidades.

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Calificación de las formas Según Dibelius: 1) Paradigmas: breves incidentes que culminaron con un pronunciamiento del Señor Jesús. Cada una de ellas tiene una moraleja, un proverbio brillante de Jesús como aquel que dice: “No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos” (Mr.2:17). 2) Narraciones: historias de milagros. Son historias algo más largas que las anteriores en las cuales se presentan una considerable cantidad de detalles pero que no conducen a ninguna enseñanza definitiva. Según Dibelius, el relato del endemoniado de gadareno es un ejemplo típico de esta categoría de relatos. 3) Leyendas: historias acerca de los santos. Dibelius tomo este concepto del vocabulario cristiano posterior. Consideró las leyendas de los santos y su uso frecuente en cierta etapa del cristianismo como medio de edificación. Una leyenda no necesariamente debe ser un hecho verdadero. El autor la incluye para resaltar algún rasgo del carácter del protagonista de la historia, o para presentar alguna enseñanza espiritual o moral. Considera un ejemplo de este tipo de literatura el relato de la visita de Jesús al templo cuando tenía doce años. En otras palabras esto equivale a decir que la mayoría de los hechos de Jesús tienen un carácter legendario. 4) Exhortaciones o material edificante. Abarca las palabras que Jesús dirigió a sus discípulos en las que expuso como debía vivir el cristiano, palabras proféticas o de desafío, y mandatos. 5) Mitos: cuando una historia pierde toda limitación de tiempo y espacio, cuando lo sobrenatural irrumpe directamente en la vida humana, estamos ante un mito. El ejemplo más claro es la transfiguración. Sugiere que el elemento mítico en los evangelios es muy pequeño. Cabe acotar que emplea este término en un sentido mucho más limitado que Bultmann. 6) Historias de la pasión. Según Bultmann: 1) Apotegmas: coincidentes con los paradigmas. Dice Neill que Bultmann casi pide perdón en su libro por incluir estos relatos. Supone que los mismos son en realidad pronunciamientos teológicos. 2) Dichos: a) Logia o dichos sapienciales. b) Dichos proféticos y apocalípticos. c) Pronunciamientos legales y eclesiásticos d) Pasajes en “Yo”. e) Parábolas. En este punto es donde más se diferencia de Dibelius. 3) Historias de milagros. 4) Narraciones históricas y leyendas. Se basa en el contenido más que en la forma. Todo este material fue creado por la iglesia. Debemos admitir que clasificar el material que encontramos en los evangelios en cierta media útil. De hecho numerosos interpretes conservadores hacen sus propias clasificaciones. Sin embargo, al

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analizar las conclusiones de Dibelius y Bultmann ,no cabe la menor duda que la calificación que ellos hacen surge de su propio criterio. Es más, las diferencias entre ambas calificaciones ponen de manifiesto que dichas categorías han sido impuestas arbitrariamente. La crítica de las formas y su metodología de investigación Antes que los evangelios fueran puestos por escrito circulaban en las iglesias relatos sobre Jesús que eran transmitidos oralmente. Los críticos de los evangelios buscan “el evangelio detrás de los evangelios”. Como ya hemos visto, fue la obra de Schmidt la que puso el acento en aquella temprana época. Él observó que las referencias temporales que aparecen en el evangelio según San Marcos no siempre son claras. Ello le condujo a suponer que las mismas no formaban parte de la tradición oral. Este concepto ya había sido sugerido muchos años atrás por Friedrich Strauss quién había “comparado las historias de Jesús en los evangelios con un puñado de perlas cuyo hilo de conexión se había roto” 9. El mismo año que Schmidt editó su obra Martín Dibelius publicó su libró en cual coincidía en cierta media con los argumentos del primero. Dos años más tarde Bultmann sacaría a la luz sus estudios que en línea con la obra de los autores ya nombrados. Dibelius consideró que el estilo de los evangelios era una creación de los autores de los mismos ya que se apartan de las normas de los escritos clásicos pero tampoco se ajustan a las rudimentarios modos de los escritos populares. Además sostuvo, como todos los críticos de las formas, que los evangelistas fueron compiladores y no autores. Expresó argumentos de la siguiente manera: La comprensión literaria de los Evangelios Sinópticos comienza con un reconocimiento del hecho de que están compuestos de colecciones de material tradicional (Sammelgut). Sólo en un grado mínimo son los escritores de los Evangelios autores; son principalmente compiladores, transmisores, editores. Su material consiste en transmitir, agrupando y elaborando el material que ha llegado hasta ellos, y su aprehensión teológica del material, en cuanto se pueda hablar de aprehensión en absoluto, encuentras su expresión solamente en esta forma secundaria y mediatizada. Su actitud hacia su trabajo es mucho menos independiente que la del autor del cuarto evangelio, mucho menos que la del escritor de los Hechos de los Apóstoles.10 Dibelius y Bultman se preocuparon por clasificar el material que encontramos en los evangelios para intentar descubrir cuál fue la circunstancia vital (Sitz im Leben) de la iglesia a la que esta relacionada. Las tradiciones llegaron a nosotros porque los creyentes las consideraron adecuadas para sus propias situaciones. Sin embargo probar esto es sumamente difícil sino imposible. Neill presenta el siguiente ejemplo que demuestra las difícultadoes de este método: la historia del niño Jesús en el templo pudo ser preservada porque los cristianos descubrieron con que descuido se trataba a los niños en aquella época o bien porque estaban pensando no en los niños sino en la cualidad infantil que se necesita para la fe. ¿Cuál de las dos posibilidades es más apropiada?. Es imposible responder a esta pregunta. Otro autor dice al respecto: “Debe observarse que a menudo los esfuerzos por introducir una situación eclesiástica en las narraciones de los Evangelios fallan. Los evangelios revelan una fidelidad estudiada en la distinción entre los eventos anteriores y posteriores a la resurrección”11. Pero el punto más difícil de afrontar para estos estudiosos fue determinar quién fue realmente Jesús ya que ellos negaron la veracidad de la historia narrada por los evangelios. Se preguntaron si Jesús creyó ser el Mesías o la iglesia más tarde creyó que Jesús era el Mesías. Aquí se dividen. Harnack creía que Jesús pretendió ser el Mesías. Bultmann creyó que era algo muy dudoso que Jesús se creyera el Mesías y Wrede afirmó que fue la iglesia la que creyó que Jesús era el Mesías e insertó tal creencia en los evangelios. En síntesis podemos decir que la metodología aplicada por estos críticos es determinada por sus presupuestos y las consecuencias de sus argumentos les conduce a negar prácticamente todo lo que
Ob.cit. pag. 293. Martín Dibelius, Die Formgeschichte des Evangeliums, 3ra. edición, 1959, pp 2, 3, citado por Stephen Neill, La interpretación del Nuevo Testamento 1861-1961, Colección pensamiento Cristiano, Barcelona, 1962, pag.297. 11 C.F.D. Moule, The Brith of the New testament, pag.210-211, citado por Andrés Kirk, Revista Pensamiento Cristiano, año 16, nro.62, pag.101.
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sabemos acerca de Jesús. Ni siquiera ellos mismos pueden saber quien fue aquel Galileo. Cabe también sostener que en realidad el objetivo que estos estudiosos persiguieron fue en realidad negar intencionalmente la persona, naturaleza y obra del Señor Jesucristo. Bultmann y la Desmitologización Harvie Coon afirma que “Una de las palabras clave para entender la teología del siglo XX es “desmitologización”. Hizo famoso el término Rudolf Bultmann, cuando introdujo la idea en un ensayo en 1941” 12. Este ensayo se titulaba “Nuevo Testamento y Mitología”. Basado en la crítica de las formas Bultmann se preocupó por explicar por qué se incluyeron mitos en los evangelios Sinópticos. Para ello dividió el contenido de los evangelios en dos partes. La primera es esencialmente el evangelios cristiano, el kerigma. Lo que hay que creer. La segunda parte es la cosmovisión del siglo primero, de índole mitológica. El Kerigma esta envuelto en un marco mitológico que el hombre moderno no puede aceptar. La labor del teólogo consiste en despojar al Kerigma de su envoltura mítica, es decir desmitologizar el mensaje de los evangelios. Los mitos incorporados a la historia de Jesús transformaron a “este gran hombre” en un ser divino que se encarnó. Sus grandes enseñanzas despertaron tal admiración que lo pintaron como un ser milagroso, que luchaba contra los demonios y los vencía. Pero su vida no podía terminar con su trágica muerte así que se agregaron los mitos concernientes a su resurrección, su ascensión al cielo y la creencia en su pronta venida. Para el autor, el Señor Jesús no era más que un gran hombre. Se trató simplemente de un gran maestro que por alguna razón fue juzgado por Pilato y luego crucificado. Esto implica también que no fue concebiodo por el Espíritu Santo, que no realizó ningún milagro, que murió pero no resucitó, por lo cual ni ascendió, ni esta sentado a la diestra de Dios y ni volverá. Esto implica negar también las doctrina de la Trinidad, expiación substitutiva y la obra del Espíritu Santo. La forma despectiva con que trato a los evangelios se ve con absoluta claridad en el siguiente párrafo de una de sus obras: Poco más cabe decir a propósito del presente libro. No trata, pues, éste de la vida o persona de Jesús, sino de su “doctrina”, su prédica. Si es poco lo que sabemos de su vida o persona, de su prédica si que sabemos lo suficiente para formarnos una idea coherente. Más aquí también corresponde extremar la cautela, dado el carácter de nuestras fuentes. Lo que nos ofrecen éstas es, por lo pronto, la doctrina de la comunidad. Es verdad que ésta la atribuye en su mayor parte a Jesús, pero esto no prueba, por supuesto, que el efectivamente dijo todo cuanto es presentado como suyo. Puede demostrarse que muchas frases llegadas hasta nosotros en realidad se originaron en la comunidad y que otras fueron modificadas por ella. La investigación crítica ha llevado a comprobación de que toda la tradición relativa a Jesús contenida en los evangelios sinópticos según Mateo, Marcos y Lucas, se compone de un número de estratos, que en un plano general pueden distinguirse unos de otros con bastante precisión, si bien en algunos puntos la diferenciación es difícil y dudosa. El evangelio según Juan no entra en consideración como fuente para la prédica de Jesús, razón por la cual no ha sido tomado en cuenta en este libro. En la diferenciación de los distintos estratos de los Evangelios sinópticos se parte, por lo pronto, del hecho de que dicho Evangelios fueron redactados en lengua griega en el ámbito del cristianismo helenístico, mientras que Jesús, y la comunidad más antigua estuvieron en Palestina y hablaron arameo, de manera que todo cuanto por razones de índole lingüística o práctica puede haberse originado en el cristianismo helenístico queda descartado como fuente para las enseñanzas de Jesús. Del análisis crítico se desprende, empero, que lo esencial de esos tres Evangelios proviene de la tradición aramea de la comunidad palestinense, la más antigua. Dentro de esta parte esencial se distinguen, a su vez, diversos estratos, debiéndose desechar como cosa secundaria lo que evidencia
Harvie M. Conn, Teología contemporánea en el mundo, Subcomisión de Literatura Cristiana de la Iglesia Reformada", pag.38.
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intereses específicos de la comunidad o acusa los rasgos de una ulterior evolución. Así , mediante el análisis crítico, se penetra hasta el estrato más antiguo, si bien su delimitación presenta cierta dificultad. Desde luego es más difícil aún determinar si las palabras que encontramos provienen efectivamente de Jesús. No puede descartarse la posibilidad de que incluso el origen del estrato más antiguo se remonte a un complejo proceso histórico que ya no es posible rastrear. No se puede, ciertamente, negar la historicidad de Jesús; sería ociosos entrar en una polémica al respecto. No hay duda de que él fue el iniciador del movimiento histórico cuya primera etapa tangible es la comunidad más antigua de Palestina. Otra cosa es la cuestión de hasta qué punto la comunidad preservó con fidelidad objetiva la imagen de él y de su prédica. Esta situación es harto penosa, y aun catastrófica, para quienes concentran su interés en la personalidad de Jesús; para nuestros fines no reviste esencial importancia, toda vez que de lo que se trata en el presente libro es del complejo de pensamientos contenido en aquel estrato más antiguo de la tradición.13 Al menos tres conclusiones que se pueden extraer del breve párrafo citado: • Acerca de la vida de Jesús es poco lo que realmente puede saberse. • Se puede llegar a cierto conocimiento de las doctrinas que el Jesús proclamó pero aún así debe tenerse en cuenta que los únicos registros que poseemos registran la tradición de la iglesia. Aún así no se puede establecer cuales palabras provienen realmente del propio Jesús. • El evangelio de Juan carece de valor al intentar establecer cual fue la doctrina que el Señor proclamó porque es un testimonio del cristianismo helenístico. Si desmitologizamos el mensaje del evangelios ¿Cuál debe ser el contenido de la predicación?. La respuesta a esta pregunta ha de encontrarse, según Neill, en la aceptación de Bultmann de la filosofía existencialista. Esta enseña que la verdad objetiva no existe. Una afirmación llega a ser verdad únicamente cuando el individuo la acepta como tal. La realidad existencial de hombre es que vive atado a sus propias posesiones y aquí reside el poder liberador del evangelio: El hombre que abre su corazón a la gracia recibe el perdón de los pecados, es decir, es liberado del pasado. Este es también el significado de la palabra “fe”: abrirse libremente al futuro. Semejante fe es también obediencia, ya que implica el alejamiento del hombre de sí mismo, su entrega de toda seguridad, su abandono del esfuerzo para conseguir notoriedad... supone una total auto entrega a Dios, que lo espera todo de Dios y nada de sí mismo; y por consiguiente liberación de todo lo tangible y mundano, una actitud de desprendimiento del mundo y por tanto de libertad. 14 La elocuencia de estas palabras son admirables y cada afirmación podría ser apoyada por una cita del Nuevo Testamento. No obstante, sí recordamos la clase de Jesús en el cual Bultamann creía, comienzan los problemas. No nos pide que confiemos en el Cristo del Nuevo Testamento ya que ha descartado prácticamente todas las afirmaciones que los escritores del mismo hicieron sobre él. Nos pide que confiemos en Dios como una realidad existencial, un Dios que esta ahí y nos desafía. La historia de Jesús desprovista de los mitos aun es desafíante. Nos enseña a luchar por una causa, nos desafía moralmente y nos conduce hacia la libertad. Bultmann dice: “Si un hombre acepta la palabra como dirigida a si mismo, como la palabra que le ofrece la muerte y la vida por medio de la muerte, ha creído en el resucitado” 15. Este teólogo reconoció el valor de las enseñanzas de Jesús como dichos de un gran maestro y nada más. La notable influencia del existencialismo queda manifiesta en los párrafos citados. Toda
Rudolf Bultmann, Jesús la desmitologización del Nuevo Testamento, Editorial Sur, Buenos Aires, 1968, pag.16. Rudolf Bultmann citado por Stephen Neill Rudolf Bultmann citado por Stephen Neill, La interpretación del Nuevo Testamento 1861-1961, pag. 284. 15 Idem. pag. 288.
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teología que esta tan íntimamente ligada a una filosofía de moda tiende a desaparecer. Por esto debemos estar de acuerdo cuando Harvie Coon dice: “La “desmitologización”, al igual que el liberalismo clásico, conduce a un escepticismo radical respecto al carácter de la sobrenatural del Nuevo Testamento.” 16. Francis Schaffer dice que estos teólogos al desechar la revelación bíblica se quedaron sólo con una palabra, Dios y por último también la eliminaron. Efectivamente a mediados de los sesenta surgió lo que se dio en llamar “Teología de la muerte de Dios”. Esto no nos debe de asombrar porque es la consecuencia lógica de la crítica de las formas. Una repuesta a la crítica de las formas Ya hemos notado algunos puntos débiles de la crítica de las formas pero quizás se conveniente enumerarlos y agregar algunos más: 1) El cristianismo es Cristo. F.F. Bruce tratando este tema dice que no debemos olvidar que el centro del mensaje cristiano es Cristo mismo. La Crítica de la formas en su última instancia destruye la imagen bíblica de Cristo considerándolo, en el mejor de los casos, un gran maestro. Pero último crea un gran dilema a los críticos de las formas ya que no nos saben responder a ciencia cierta quién fue Cristo. El Cristo de estos críticos no puede transformar vidas. A lo sumo sus enseñanzas pueden ser de gran valor como también las fueron las de otros sabios. Ese Cristo poco tiene que ver con el verdadero. F.F. Bruce concluye diciendo: Como lo ha demostrado la historia, cuando el mensaje de Cristo irrumpe con toda su fuerza en los corazones de los hombres, se propone una revolución radical, no de las estructuras exteriores sino de las interiores, pero esa revolución se refleja en cambios evidentes en la sociedad. Sólo hace falta hombres dispuestos a creerle a Cristo, a jugarse la vida en un acto de fe en él y a seguirlo hasta las últimas consecuencias. 17 2) La crítica de las formas pone su acento sobre la tradición oral pero pasa por alto que Mateo debió ser un testigo ocular de los hechos, Lucas dice haber consultado investigado diligentemente y Marcos también lo debió hacer. Por tanto, si lo que leemos en los evangelios no es verdad, entonces ellos debieron mentir para así engañar a muchos. Esto supone un gran inconveniente ya que, como apunta McDowell, la ética cristiana es minimizada. Las consecuencias de esto son muy grandes: Cristo enfatizó en la veracidad, y sin embargo los escritores de los evangelios inventaron un historia. Nos narraron que la historia de Cristo tuvo lugar de cierta manera, cuando en realidad no fue así. Fue una creación comunitaria. Una pequeña mentira puede tener consecuencias pequeñas, pero aquí la mentira de ellos es creída por miles, y así miles han muerto por una mentira 18 Si por ejemplo, la historia de la resurrección fue una mentira entonces los discípulos lo sabían. Si aceptamos que ellos murieron martirizados estaríamos ante un caso único. Nadie muere por defender una mentira sabiéndo que no es verdad. 3) Bultmann hace una distinción entre los historisch y geschichtlich. El primer término describe algo que meramente ocurrió mientras que el segundo describe un acontecimiento histórico que se hace significativo. La muerte de Cristo fue un acontecimiento histórico que se hizo significativo cuando sus discípulos se dieron cuenta que en realidad estaba vivo. Claro, según estos autores, “vivo para ellos”. Gradualmente llegaron a sentir que él había resucitado. En realidad su cuerpo seguía en la tumba pero sus entusiastas discípulos, reconociendo la grandeza de las enseñanzas de su maestro, sentían
Ob. cit. pag. 41 F.F. Bruce, Revista Pensamiento Cristiano, año 16, nro.62, pag.101 18 Josh McDowell, Evidencia que exige un veredicto, II, Clie, Barcelona, 1981, pag.466.
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vívidamente su presencia. Este es uno de los puntos más ambiguos de la interpretación de Bultmann ¿Cómo un hecho histórico que en realidad no sucedió (la resurrección) puede hacerse algo históricamente significativo?. 4) Tuvieron una actitud extremadamente negativa hacia la validez histórica de las tradiciones. No han cotejado la información de los evangelios con las evidencias arqueológicas que respaldan a estos escritos. Neill dice: Cuando el historiador se acerca a los evangelios, lo primero que le choca es la extraordinaria fidelidad con que han reproducido, no las condiciones de su propio tiempo, sino las condiciones de Palestina en el tiempo de Cristo. Por ejemplo la predicación de Cristo es la proclamación del reino; después de la Ascensión apenas se menciona el reino. La iglesia indudablemente adapta el mensaje a su propio tiempo; pero fielmente hace constatar las controversias de Jesús sobre temas como la observancia del sábado, o la ley judía del Corban. Sólo aquellos que hayan intentado hacerlo pueden tener idea alguna del enorme esfuerzo de imaginación histórica que se requiere para proyectarse en el tiempo a las condiciones de un período que ha pasado para siempre.19 Resulta contradictorio que los evangelistas pudieran reproducir con tanta precisión las condiones imperantes en la palestina de la época de Cristo y a su vez hayan alterado la historia en detalles tan importantes como la resurrección. Precisión en los detalles insignificantes y descuido en los datos de gran trascendencia. Tal incongruencia resulta inadmisible. Si se trrata de una adulteración deberíamos esperar que en su totalidad la historia narrada sea imprecisa. Si, por el contrario, dicen la verdad, deberíamos esperar lo que realmente encontramos; absoluta precisión en todos los detalles. Además los judíos eran muy cuidadosos en la preservación de sus tradiciones. Siendo las Palabras de Jesús tan novedosas, rectas y transformadoras es lógico pensar que las hayan protegido con mucho celo. 5) Se supone que el evangelio según San Marcos fue escrito aproximadamente en el año 45 d.C. y Lucas y Mateo antes del 70 d. C.. Marcos entonces escribió unos quince años después de la resurrección. Mateo y Lucas unos treinta años después. Esto indicaría que los hechos que narraron estaban aun muy frescos. Muchos de los protagonistas aun vivían y sus recuerdos habían sido preservados por la iglesia. Si por el contrario los evangelios hubieran sido escritos cien o doscientos años después la posibilidad de introducir errores o mitos hubiera sido muy grande. Ningún testigo ocular estría vivo para desmentirlo. Pero habiendo sido escritos en fechas tan tempranas, los evangelistas debieron narrar la verdad ya que de lo contrario sus obras hubieran sido rechazadas. Del mismo modo que Lucas descalificó a algunos documentos que el alcanzó a conocer así hubiera ocurrido con los evangelios que hoy conocemos. 6) Los críticos de las formas al calificar el origen de las tradiciones perdieron de vista el mensaje general que presentan cada evangelio. En un sentido gráfico se ocuparon de estudiar los párrafos despreciando el sentido general del libro. Se ocuparon del árbol perdiendo de vista el bosque. Decir que los evangelistas recopilaron historias y las unieron como mejor les pareció es despreciar su obra y talento. 7) El mero hecho de que los escritores hayan tenido un fin teológico no niega la autenticidad y precisión histórica de sus narraciones. 8) No hay lugar para el Espíritu Santo en estas hipótesis. Tratan a la Biblia como si fuera un libro común y corriente. 9) McDowell dice: “Se minimiza la singularidad de Jesús. Los críticos presuponen que los
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Ob. cit. pag. 337.

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escritores de los evangelios hicieron brillantes las declaraciones que se encuentran en los evangelios, no Jesús.” 20 10) Estas teorías están íntimamente ligadas a las ideas filosóficas de la época. Se podría agregar más cuestionamientos a los postulados considerados sin embargo considero que las observaciones efectuadas son suficientes. En lo personal me intriga la razón por la cual estos hombres que en verdad eran heruditos en distitnos campos del saber bíblico (teología, historia, lingüística y otras ciencias) por lo pronto perdieron el rumbo y se alejaron tanto de la verdadera fe. Muchas han intetando responder a este interrogante. Por ejemplo Aland Richarson (un autor que termina aceptando como genuinas los puntos de vista de estos teólogos) sugiere que Tomas de Aquino adoptó y cristianizó a Aristóteles “con tanto éxito, que cuando la autoridad de éste en los campos de astronomía o la física se puso en tela de juicio fue como si la fe cristiana misma hubiera sido atacada impíamente.” 21. El advenimiento de la ciencia moderna implicó, según este autor, el rechazó de la revelación bíblica. Tal vez haya algo de verdad en esto pero también viene bien recordar que fue el ambiente de la reforma el que produjo como consecuencia una gran revolución científica. Por esta razón me inclino a pensar que la mejor solución a esta cuestión resida en las palabras del propio apóstol Pablo: “Profesando ser sabios se hicieron necios” (Ro.1:22). Estos hombres hablaron mucho sobre Jesús pero en realidad no lo conocieron y el Señor en su día les dirá: “Nunca os conocí, apartaos de mi, hacedores de maldad”.

Las hipótesis documentarias y la crítica de la redacción
Introducción

H

emos visto que una de las mayores falencias de los críticos de las formas ha sido prestar demasiada atención a los párrafos de los evangelios perdiendo de vista el evangelio en su totalidad. Ellos consideraron a los autores de los mismos, según McDowell, “hombre de tijeras y pegamentos”. Tras la segunda Guerra mundial un grupo de eruditos alemanes criticó este descuido. Günther Bornkamm, Hans Conzelman y Willi Marxen plantearon la teoría diciendo que los evangelistas dependieron de distintos documentos escritos existentes en su época. Willi Marxen fue quien acuñó el término “Crítica de la Redacción.”. Este método a su vez guarda estrecha relación con una serie de teorías que trataban de resolver el problema Sinóptico procurando establecer una dependencia verbal entre los evangelistas. Su argumento podría ser ilustrado del siguiente modo: cuando un profesor encuentra dos exámenes muy parecidos, cuyos alumnos emplean las mismas palabras entonces debe presumir que alguno se copio. Las teorías documentarias Vale aclarar que las teorías respecto a la dependencia literaria de los evangelios son muy antiguas. A fin de explicar la gran concordancia existente entre los evangelios, Agustín Hipona supuso, que había una dependencia reciproca entre los evangelios y que los mismos aparecieron en el orden en que se encuentran en nuestras biblias. Primeramente Mateo escribió su evangelio, luego Marcos lo compendió y finalmente Lucas utilizo a ambos. Griesbach en 1789 consideró que Mateo y Lucas escribieron su evangelios y Marcos, conociendo
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ob.cit. pag.465. Alan Richardson, La Biblia en la edad de la ciencia, Editorial Paidos, Buenos Aires, 1966, pag.12.

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a ambos los resumió. Poco antes Stoor (1786) había sugerido la hipótesis más verosímil, según L. Bonnet y A. Schroeder, que Marcos era el escrito original y sirvió como fuente a los otros dos. El prestigio de Greisbach relegó la hipótesis de Stoor pero más tarde sería esta última propuesta la más aceptada. Lessing y Eichhron propusieron que Mateo, Marcos y Lucas, nuestros evangelios se basaron en un evangelio primitivo “del cual nuestros tres evangelistas habrían tomado sus materiales comunes sin tener cada un conocimiento de los trabajos del otro.” 22. Estas hipótesis no significan que estos autores hayan negado la veracidad de los dichos del Nuevo Testamento. Pocos años más tarde Schleiermacher realzó los dichos de Lucas en su prólogo en el cual se hace referencia a relatos fragmentarios escritos y orales. Entonces intentó identificar tales documentos. Según un escrito de Papías, un cristiano del segundo siglo, Mateo escribió unas notas en arameo o hebreo de las charlas o enseñanzas del Señor que luego emplearía para la elaboración de su evangelio. A este escrito se lo conoce como la Logia. Además Papías dijo que Marcos escribió la enseñanzas del Señor de los dichos de Pedro. Este Padre de la iglesia dice que no debe censurarse a Marcos por no haber escrito en orden ya que lo hizo según como el apóstol lo recordaba. Schleiermacher creyó que este no podía ser el actual evangelio según San Marcos ya que este es un escrito muy ordenado. A este supuesto borrador se lo llamó Proto-Marcos. Lucas empleó entonces los borradores de los evangelios de Mateo y Marcos. Mateo utilizó su propias notas en borrador y evangelio según San Marcos tal como hoy lo conocemos. B. Weiss con algunas modificaciones popularizo la teoría precedente. Según L. Bonnet y A. Schroeder la propuesta de Weiss podría ser resumida del siguiente modo: a) Las notas de Mateo que es conocida como la Logia, no era una mera recopilación de discursos sino que contenía ciertas partes narrativas. Es decir que había cierta ilación histórica. b) Marcos conoció este escrito y de allí se explica su concordancia con el evangelio de Mateo. De la Logia tomó algunos discursos del Señor. Sin embargo, la mayor parte de su obra es un resumen de sus recuerdos de la predicación de Pedro. c) Más tarde, la versión definitiva del evangelio de Marcos, la que ha llegado a nuestros días, sirvió de fuente a las obras de Mateo y Lucas. La teoría de Weiss se basa, según lo mencionan los autores ya nombrados en dos tesis básicas: a) Es poco probable que los hipotéticos apuntes de Mateo se hayan limitado a los discursos del Señor ya que estos estaban estrechamente relacionados las circunstancias del momento. Al menos como punto de referencia a lo que estaba pasando al momento en que el Señor pronunció ciertas palabras. b) Se estima que Marcos empleo las notas de Mateo debido a la aparente dependencia verbal que existe entre ambos evangelios. Bonnet y Schroeder citan como ejemplo la historia de la mujer cananea que implora por curación de su hija: ... según Mateo lo primero que dice Jesús es esta declaración de principio: “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel”. Estas palabras faltan en Marcos. Bien dice Weiss, son demasiado características para no ser auténticas; el relato que las contiene debe ser original; se comprende por otra parte, muy bien por qué las ha suprimido Marcos: escribía para un mundo pagano y es natural que experimentase cierta dificultad en dejar en boca de Jesús una sentencia que parecía marcada por un particularismo judío excesivo.23 Muchos cristianos conservadores aceptan alguna de estas hipótesis documentarias pero veremos más adelante que las mismas son falibles. Wenham resume las siguientes teorías documentarias:
22 23

L.Bonnet y A. Schoeder, Comentario sobre el Nuevo Testamento, Tomo I, Evangelios Sinópticos, pag. 30. Ob. Cit. pag. 33

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1. Teoría de la prioridad de Mateo y Lucas: Griesbach propuso la teoría que dice que Mateo y Lucas escribieron sus evangelios y Marcos los resumió.
Mateo

Lucas

Marcos

2. Teoría de la sucesiva dependencia: como hemos visto Agustín propuso la teoría que dice que Mateo fue el primer evangelio, Marcos lo conoció y empleó para la elaboración de su obra y Lucas tomó notas de ambos. Chapman trabajó sobre una teoría similar agregando que Mateo se basó en sus notas en Arameo para la elaboración de su evangelio en griego. Estos documentos son idénticos en lo sustancial. Marcos tomó como fuente la enseñanza en arameo recibida en la iglesia de Jerusalén posiblemente (es decir en el borrador de lo que más tarde sería el evangelio de Mateo) y en sus conocimientos de Pedro. Lucas, por su parte, tomó ciertos daltos de la enseñanza (catequesis) de la iglesia de Jerusalén y en el evangelio según San Marcos para elaborar el primer borrador de su evangelio (proto-Lucas). Más tarde conoció el evangelio según Mateo y amplió su escrito anterior redactando el evangelio en su forma actual.

Emseámza en Arameo

Notas en Arameo (Sustancialmente identicos) Versión en griego de Mateo Marcos

primera edición del evangelio de Lucas

Lucas

3. Teoría de la prioridad de Marcos: Goulder propuso la teoría en que se de la prioridad a Marcos. Mateo lo empleó como fuente y Lucas empleó a ambos.
Marcos

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Mateo

Lucas

4. Teoría de los dos documentos: Marcos fue el primer evangelio escrito que sirvió de fuente a Mateo y Lucas. A esta fuente hay que sumar otro documento hoy desaparecido al que se lo denomina Q. Tanto Mateo como Lucas consultaron este escrito pero haciendo una selección propia lo cual explicaría las diferencias entre estos evangelios. Los eruditos han tratado de seleccionar el contenido de Q pero tal cosa es una tarea infructuosa.
Marcos Q

Mateo

Lucas

5. Teoría de los cuatro documentos: Streeter en 1925 propuso otra teoría según la cual tanto Mateo se baso en notas que el mismo tomara de los dichos de Jesús. Este documento se lo denomina M de la cual extrajo el material particular de su evangelio. También conoció el documento Q del cual extrajo cierta información que coincide con Lucas. Además siguió el curso del evangelio según San Marcos. Lucas, por su parte, realizo algunas investigaciones y produjo una versión primitiva de su propio evangelio la cual es denominada L o Proto-Lucas según Streeter. Tras la muerte de Pablo ser reunió con Marcos y allí conoció el evangelio que este último escribiera. Por tanto las fuentes que empleara Lucas fueron Q, L y Marcos.

M

Marcos

Q

L

Proto - Lucas

Mateo

Lucas

6. Teoría de las múltiples fuentes: esta teoría fue documento escrito más antiguo es Q y no el evangelio documentos a los que llamó A B C fueron las fuentes que borrador de cada uno de los evangelios, es decir, alguna vez

sugerida por Boismard. Establece que el de Marcos. Este más otros hipotéticos sirvieron para la redacción de un primer hubo un Proto-Mateo, un Proto-Marcos y

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un Proto-Lucas. Lucas y Mateo conocieron el Proto-Marcos y lo emplearon como fuente para la redacción de la versión final de su evangelio. También es probable que Marcos haya conocido el ProtoMateo y lo haya empleado para redactar su evangelio tal cual hoy lo conocemos.

Q

A

B

C

Proto Marcos
Proto Mateo Proto Lucas

Versión Final de Mateo

Versión Final de Marcos

Versión Final de Lucas

Estas hipótesis tienen un oscuro punto en común y es considerar que los evangelistas conocieron otros documentos y simplemente los copiaron y mejoraron sin tomar en cuenta ni respetar el propósito de los autores originales. La crítica de la redacción Como he señalado, tras la segunda guerra mundial, algunos teólogos de la escuela de la crítica de las formas reaccionaron contra las conclusiones abordadas a través de tantos años de estudio. El afán por clasificar el material contenido en los evangelios hizo que se perdiera el propósito de los autores mismos. Había llegado el momento de enmendar tal falencia del examen crítico de los evangelios Sinópticos. Al igual que la crítica de las formas su especial interés son los evangelios Sinópticos. Mientras los críticos de las formas se concentraron en el período de transmisión oral estos críticos estudiaron el método seguido para la redacción de los evangelios. La pregunta que intentan responder es ¿Por qué cada evangelista unió sus relatos del modo en que hoy los encontramos? ¿Cuál era el propósito de cada uno de ellos?. Al igual que algunos críticos de las formas llegaron a la concusión de que los evangelistas escribieron más como teólogos que como historiadores. El material que escogieron estuvo determinado por su punto de vista teológico. Como ya ha sido adelantado, uno de los precursores fue Hans Conzelmann. Escribió sobre el evangelio según San Lucas. Neill dice al respecto: “El estudio de Conzelmann es inmensamente cuidadoso y completo; pero a veces parece imponer sus teorías sobre los hechos en vez de dejar que los hechos determinen sus teorías.” 24. Este autor cita a modo de ejemplo la interpretación que Conzelmann hace de la tentación. En su estudio sobre Lucas consideró que el tema del médico amado fue la salvación presente y que el adversario de momento ha perdido su poder. Para sustentar esta conclusión enfatiza en las palabras finales que encontramos en el relato de la tentación: “se apartó de él por un tiempo” (Lc.4:13) que interpreta diciendo “el diablo lo dejó hasta el tiempo señalado”, es decir, el tiempo de la pasión. El texto griego no permite tal traducción. Como dice Neill su argumentó que se
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Ob. Cit. pag. 325

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fundamenta en una mala traducción cae por tierra. Günther Bornkamm en 1956 escribió un libro titulado: “Jesús de Nazaret”. La obra de este profesor alemán rompió con el punto de vista negativo respecto a la vida de Jesús que hasta entonces había sido característico en los escritos de los críticos de las formas. Afirmó que los evangelios presentan un relato histórico bastante veraz respecto a la vida de Jesús. Propuso descubrir la verdadera historia que se encuentra detrás de la interpretación de la tradición que encontramos en los evangelios. Esto equivale a decir que pasajes donde Jesús alude a la salvación o donde se refiere a si mismo como el Mesías no son ciertos. Trabajó especialmente sobre el evangelio de Mateo señalando que este se basó en ciertas tradiciones de la iglesia y a la vez interpretó el evangelio según San Marcos. Lo más valioso para él fueron las parábolas de Jesús. Este hombre pretendió escribir como historiador pero más bien lo hizo como teólogo. Willi Marxen escribió sobre el evangelio según San Marcos. Según él, Marcos, se puede persivir en este evangelio un énfasis teológico aunque no tan marcado como en el caso del cuarto evangelio. Luego Mateo y Lucas copiaron el método añadiéndole sus propios énfasis teológicos. McDowell nos recuerda cuatro presupuestos básicos de la crítica de la redacción: 1) La hipótesis de las dos fuentes: sostienen que tanto Lucas como Mateo emplearon el evangelio según San Marcos y el hipotético documento Q. 2) La crítica de las formas: la crítica de la redacción es una evolución de este método de investigación y de hecho acepta la mayoría de sus conclusiones. 3) Teólogos contra historiadores: los críticos suponen que los evangelistas escribieron más como Teólogos que como historiadores. 4) La presuposición básica: como punto de partida los representantes de esta escuela suponen que todo lo milagroso y sobrenatural es falso. Esto se debe a que este método esta enraizado en el racionalismo, filosofía que pretendió explicarlo todo a través de la razón y a la vez negó que lo sobrenatural pueda ser probado. Objeciones a las hipótesis documentarias Las hipótesis documentarias, como hemos visto, son muy antiguas y llegaron a gozar de cierta popularidad aun entre eruditos conservadores o evangélicos. A simple vista resulta una adecuada explicación o repuesta al problema Sinóptico. Uno de los evangelistas escribió primero y el resto lo copio con cierta libertad, mejorándolo y añadiendo material obtenido de alguna otra fuente. La crítica de la redacción se valió de estas teorías para demostrar que los evangelistas escribieron con un fin teológico. Sin embargo debemos objetar estas teorías con los siguientes argumentos: 1) L.Bonnet y A. Schroeder, al hacer un análisis crítico de las hipótesis documentarias, recogen las siguientes preguntas que formulara un respetado autor: Ya Gieseler se preguntaba: ¿Por qué uno de nuestros evangelistas, teniendo ante sí la narración verídica de su predecesor, no se ha contentado con divulgarla contemplándola, en lugar de publicarla bajo su nombre, con algunos cambios a menudo de tan poca importancia? ¿Por qué omite ese mismo evangelista en esa narración partes enteras, que, sin embargo, no podía considerar como inútiles? ¿Por qué trastorna a menudo este copista torpe o caprichoso el orden de los hechos y de los discursos que se encuentra en su original, aquí copiando al pie de la letra, allá sustituyendo ciertas expresiones por sus sinónimas, sin cambiar en nada el pensamiento, y consiguiendo, a pesar de todas estas afectaciones, conservar en su relato la simplicidad y la verdad que aun sus adversarios deben reconocer? ¿Por qué, en fin, este narrador, reproduciendo más de un hecho de una manera menos exacta o menos completa, habría querido darse el tono de corregir o contradecir a su predecesor?”.

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Aun suponiendo con Weiss que han ocurrido fuentes comunes, no puede admitirse que los evangelistas se hayan permitido modificar a su antojo palabras de Jesús cuyo tenor tenían escrito ante su propia vista.25 En resumen la primera objeción que se debe hacer es que si un evangelista hubiese conocido la obra terminada o aún un borrador de otro colega es muy difícil que se haya tomado el atrevimiento de modificarla a su antojo y mucho menos aun que hubiesen alterado algún dicho del Señor. 2) La base de estas teorías resulta improbable. Cada una de ellas sostiene que los evangelistas se basaron en documentos ya existentes. La identificación de tales documentos presentada por los defensores de estas teorías es cuestionable: a) La existencia de la Logia o Proto-Mateo se deduce de la interpretación de las palabras de Papías quien dijo: “Mateo resumió por escrito, en lengua hebrea, los logía.”. Algunos consideran que este escrito en hebreo o arameo es prácticamente igual al evangelio según San Mateo que hoy conocemos (Boismard y Weiss) el cual no sería más que una traducción al griego de tal borrador. Sin embargo, algunos expertos en el idioma griego, luego de examinar el evangelio de Mateo, llegaron a la conclusión de que el evangelio fue escrito origanalmente en griego porque no tiene los rasgos que caracterizarían a una traducción. Además era costumbre de la época poner el nombre de los traductores a las obras traducidas. Por ello la traducción al griego del Antiguo Testamento, la LXX, recibió el nombre de sus traductores y no el de los autores bíblicos. Si la logia o Proto-Mateo no existió entonces Lucas no pudo emplearlo como fuente. b) La existencia de Proto-Marcos también surge de las palabras de Papías quien dice que Marcos escribió un tanto desordenadamente según lo que él recordaba haber escuchado del propio apóstol Pedro. Este fue la opinión de Schleiermacher. Pero también es necesario decir que no son pocos los que opinan que en realidad Papías podía esta refiriéndose al propio evangelio de Marcos. Si este borrador en realidad no existió no pudo ser empleado por Mateo y Lucas como fuente en la composición de sus escritos. c) También ha habido quienes sostienen que hubo un primitivo evangelio de Lucas. Hay quienes encuentran en el capítulo 3 versículo 1 el posible comienzo de la versión abreviada o primitiva del evangelio. Streeter coloca la redacción de la versión definitiva tras la muerte de Pablo. Esto supone dos problemas muy grandes. El primero en relación al propio evangelio y es que lo coloca en una fecha muy tardía de redacción. Esto a su vez origina un segundo inconveniente mayor y es relación con la segunda composición de Lucas ya que colocaría al libro de los Hechos en una fecha muy tardía lo cual genera dificultades adicionales como por ejemplo: Sí Lucas escribió libro de los Hechos después de la muerte de Pablo ¿Por qué no narró la muerte de Pablo?. La aceptación de L o proto-Lucas implica también desconocer el testimonio del propio autor de esta obra respecto a que consultó a testigos oculares. Además, como ya he dicho, Lucas despreció el valor de los documentos escritos que el conoció lo cual descarta que haya tenido contacto con los evangelios escritos por Mateo y Marcos o los supuestos borradores de estos. d) Aun más cuestionable es la existencia de un documento Q que haya sido redactado con anterioridad al propio evangelio de Marcos y que haya sido conocido tanto por Mateo como Lucas. No existe prueba alguna de la existencia de este documento. La teoría de Boismard respecto a la consulta a numerosas fuentes resulta inadecuada porque si bien Lucas admite la existencia de otros documentos escritos, no consideró a los mismos de valor y por ello realizó su propia investigación. 3) Las teorías documentarias dan por hecho que existe una dependencia verbal entre los evangelios. Las mismas caerían si se demostrara que tal dependencia no existe y que cada evangelista
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Ob. Cit. pag 34

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escribió su obra desconociendo los escritos restantes. Esto es muy probable y así lo demuestra John Wenham en su obra “Redating Matthew, Mark and Luke, A Fresh Assault on the Synoptic Problem” (La redacción de Mateo, Marcos y Lucas, un fresco tratado sobre el problema Sinóptico), que lamentablemente no se encuentra en castellano. Un detenido análisis comparativo de los evangelios Como hemos visto, las teorías documentarias y las conclusiones de los críticos de la redacción se basan en el supuesto de que un autor conoció otro documento escrito y lo copio adaptándolo y agregando material propio. Esto demanda una dependencia verbal entre los evangelios. De ser esto así deberíamos encontrar frases idénticas que se repitan en los evangelios pero un análisis detenido de los pasajes paralelos demostrará que esto no es así. Wenham se ocupa de esto en la obra ya citada. Las siguientes conclusiones es un resumen del mensionado libro. La Relación de Lucas con Marcos Las teorías documentarias suponen que Lucas conoció el evangelio de Marcos y otro documento denominado Q. Los pasajes paralelos entre estos evangelios demostraría que Lucas conoció nuestro segundo evangelio mientras que los pasajes particulares de este evidenciaría la consulta a otro documento. Esta hipótesis debe ser considerada examinando los párrafos de uno y otro evangelio. a) Los pasajes paralelos donde las diferencias son mínimas (Categoría 1) Si consideramos que Lucas conoció el evangelio de Marcos notaremos que este siguió su cronología agregando u omitiendo. Aparentemente Lucas da más brillo a las palabras de Jesús pero mantiene el significado básico. En la mayoría de los casos los términos escogidos son casí identicos así como los hechos que los generan. No obstante, también es cierto, que es posible encontrar pequeñas diferencias en el sentido de las palabras o en los detalles. Ocasionalmente también alguna contradicción. Podemos observar algunos ejemplos:

En la parábola del sembrador: Podemos apreciar una abreviación en un dicho de Jesús (Mr.4:8 con Lc.8:8). Pero además Lucas añade una explicación del Señor a esta parábola (Lc.8:11-18).

• El pasaje del joven rico muestra pequeñas diferencias en los versos (Mc.10:21-22 con Lc.18:22-23). • Otros pasajes donde encontramos pequeñas diferencias son los siguientes: Marcos 6:11 8:36 12:15 10:52 12:36 Lucas 9:5 9:25 20:24 18:42 20:42

En otras ocasiones encontramos pasajes similares pero empleando palabras distintas (Mc.13:11 con Lc.21:15). Estos versículos se encuentran en el discurso apocalíptico en el cual es notable la cantidad de omisiones y adiciones que Lucas efectuó: • Dichos de Marcos que no son incluidos en Lucas: Marcos 13: 8, 10, 18, 20-23, 27 y 32.

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• Dichos contenidos en Lucas pero ausentes en Marcos: Lucas 21: 8, 11, 18, 22, 24, 28, 34-36. También podemos observar que Lucas presenta semejantes palabras de Jesús agregando algún relleno pero manteniendo el mismo orden y sentido (Mr.2:21 con Lc.5:36, Mr.14:13 con Lc.22:8-10). Hay casos donde hay pequeñas diferencias de sentido aunque no contradictorias: Marcos 1:38 5:20 5:31 6:5 8:18 9:22 Lucas 4:43 2:5 2:17 2:28 4:25 8:31

Finalmente encontramos una contradicción aparente Marcos 6:8 con Lucas 9:3. Estos pasajes son empleados para demostrar la relación entre Marcos y Lucas pero a la vez las pequeñas o grandes diferencias pueden ser explicadas de otro modo. La dependencia de cierta tradición oral explicaría tanto las similitudes como las diferencias adecuadamente.

b) Pasajes paralelos donde hay grandes diferencias (Categoría 2) Wenham cita catorce pasajes cuyas diferencias son de tal magnitud que con absoluta claridad muestran que Lucas no conoció el evangelio de Marcos. Once de tales pasajes corresponden al relato de la pasión en tanto que tres aparecen tempranamente en el libro. • Jesús se aparece en Galilea (Mr.1:14-15, Lc.4:14-15): Marcos 1:14-15 14 Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio de Dios, 15 y diciendo: ``El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado. ¡Arrepentíos y creed en el evangelio!'' Lucas 4:14-15 14 Entonces Jesús volvió en el poder del Este pasaje Espíritu a Galilea, y su fama se difundió aparece por toda la tierra de alrededor. en el 15 El enseñaba en las sinagogas de ellos, mismo y era glorificado por todos.

contexto, después de la tentación pero las unicas palabras griegas comunes en el texto griego son “Jesús” y “entró en Galilea” todo lo demás es diferente. El texto de Lucas es único. No guarda relación con el contenido de los otros evangelios de modo que esto evidencia que el pasaje es producto de la investigación de Lucas. • El llamamiento a unos pescadores (Mr.1:16-20, Lc.5:1-11): Recordamos la historia que narra cuando Jesús se acercó al lago de Genesaret. Según el relato de Lucas la gente se agolpaba para oirle y rogó a Pedro que retirase un poco una de las barcas desde donde dirigió su discurso. Luego, ordenó a Pedro que pesque y así se produjo la pesca tan milagrosa. Finalmente llamó a los primeros discípulos y estos le siguieron. Según el relato de Marcos Pedro es

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llamado antes de la gran pesca. El tratamiento tan distinto de un mismo hecho ratifica que Lucas no conoció el relato de Marcos. • El final del discurso escatológico (Mr.13:33-37, Lc.21:35-37): Hay mucha coincidencia verbal según los registros de Mateo, Marcos y Lucas. Este último en ocasiones sigue Marcos en tanto que en otras a Mateo. También en varias secciones el registro de Lucas es muy similar al de Marcos pero con palabras diferentes. Evidentemente en las partes principales del discurso hay muestras de un origen común pero las conclusiones son distintas. El único término en cual coinciden es “velad”. Hay adiciones y substracciones pero Lucas sigue un orden similar lo cual ha sido la base para suponer una dependencia literaria. Sin embargo, a partir del 14 del capítulo 22, Lucas añade información que le es propia. Por esto se puede decir que las diferencias son mayores que las coincidencias lo cual demuestra nuevamente que Lucas no conoció el relato de Marcos o aún el de Mateo.

Marcos 13:33.37 33 Mirad y velad, porque no sabéis • La cuándo será el tiempo. 34 Será como el hombre que al salir de viaje dejó su casa y dio autoridad a sus siervos, a cada uno su obra, y al portero mandó que velase. 35 Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el Señor de la casa, sea a la tarde, a la medianoche, al canto del gallo o a la mañana; 36 no sea que cuando vuelva de repente os halle durmiendo. 37 Lo que a vosotros digo, a todos digo: ¡Velad!

Lucas 21:35-37 35 porque vendrá sobre todos los que habitan sobre la superficie de toda la tierra. 36 Velad, pues, en todo tiempo, orando que tengáis fuerzas para escapar de todas estas cosas que han de suceder, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre. 37 Pasaba los diás enseñando en el templo, y saliendo al anochecer permanecía en el monte que se llama de los Olivos.

institución de la cena del Señor (Lc.22:14-30, Mr.14:22-25): El orden del relato es muy diferente. En el relato de Marcos encontramos que el anuncio de la traición es colocado al comienzo en tanto que en Lucas es colocado al final. Una vez que se sentó con sus discípulos instituyó la cena pero las palabras que acompañan a la copa son un tanto diferentes (Lc.22: 20, Mr.14:24). Lucas presenta dos copas (esto merecerá una explicación cuando consideremos el texto) y agrega ciertos dichos (15b y 16). Además hay constantes diferencias verbales las cuales se originan en las distintas fuentes consultadas. • La predicción de la negación de Pedro (Lc.22:31-39, Mr.14:26-31): Hay notables diferencias. Lucas narra el hecho antes de partir al Monte de los Olivos en tanto que Marcos dice que ya estaban en el mismo (Lc.22:39, Mr.14:26). La narración es muy diferente al punto que Lucas se asemeja mucho más a lo narrado por Juan en su evangelios (Jn.18:1-11). Esto hace muy difícil de suponer que Lucas siguiese a Marcos. • Jesús en Getsemaní (Lc.22:40-46, Mr.14:22-39): Al comparar ambos relatos encontraremos diferencias muy marcadas:

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1) En Marcos los discípulos llegaron a Getesemaní junto con el Señor en tanto que Lucas nos cuenta que el Señor salió solo (como solía hacerlo) y sus discípulos le siguieron (Mr.14:32, Lc.22:39). No significa esto una contradicción fácilmente los dos relatos pueden complementarse. 2) En el evangelio de Marcos leemos que Jesús les ordenó a sus discípulos sentarse mientras que el oraba. En tanto que en Lucas simplemente se les ordenó orar (Mr.14:32, Lc.22:40). Además Marcos añade que el Señor apartó a Pedro, Jacobo y Juan del resto de los discípulos a los cuales les llamó la atención por su distracción y ansiedad (Mr.14:33 y 37). Lucas no nos dice nada al respecto. 3) En Lucas Jesús se apartó del total de sus discípulos como a la distancia de “un tiro de piedra” mientras que en Marcos le acompañaba un pequeño grupo. (Lc.14:41, Mr.14:34-35). 4) En el segundo evangelio encontramos que antes de la oración se explica el motivo de la misma. Lucas, en cambio, en el contenido de la oración se explica el motivo de la misma. (Mr.14:34, Lc.22:42). 5) El pensamiento manifiesto en la oración es el mismo aunque Lucas sustituye el vocablo arameo “Abba” por su traducción “Padre” (Mr.14:36, Lc.22:42). 6) En el evangelio de Marcos Jesús ora tres veces y en cada ocasión retornó al grupo pequeño de discípulos que estaba con el (Pedro, Jacobo y Juan). En Lucas, en cambio, ora una sola vez y retorna a sus discípulos (Mr.14:37-42, Lc.22:45-46). 7) En Marcos Jesús reprendió a Pedro, Jacobo y Juan por dormir en tanto que en Lucas solo reprende a los once apóstoles. 8) En Lucas el Señor los invitó a orar para no entrar en tentación en tanto que en Marcos pareciera que les invita a que oren por él ya que estaba muy triste (Lc.22:40, Mr.14:33-34). 9) Lucas añade un acontecimiento significativo como lo fue la asistencia de un ángel para fortalecer al Señor en la dura hora que le tocaba vivir (Lc.22:43). Tan importantes diferencias hacen poco probable que Lucas se haya basado en Marcos al registrar esta sentida oración. • El arresto (Lc.22:47-53, Mr.14:43-50): Hay una coincidencia importante entre ambos relatos pero a la vez maracadas distinciones. Las adiciones y sustracciones que encontramos en el relato de Lucas son una constancia importante que atestigua la independencia del evangelista. • La negación de Pedro (Lc.22:54-62, Mr.14:53-54, 66-72): En esta sección hay grandes diferencias. Los versículos que se corresponden entre sí siguen aproximadamente el siguiente curso: 54, 55, 67-71, 63-65, 56-62, 66, 23:1. En el evangelio de Marcos una mujer le acusa dos veces y luego un hombre también le acusó mientras que según Lucas la mujer le acusó y luego dos hombres le acusaron sucesivamente. Por ello, aún aquellos que suponesn que Lucas concoció evangelio según Marcos señalan que evidentemente en este caso no hay correspondecia. Admiten que aquí Lucas evidentemente no copió el relato de Juan Marcos. Una vez más se evidencia que ambos evangelistas recurrieron a fuentes de información distintas. De ningún modo, debe alcarse que no hay contradicción en ambos relatos. • Jesús ante Pilato (Lc.23:2-16, Mr.15:1-5):

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Tanto Lucas como Marcos coinciden en la pregunta que se le formulara al Señor y en su respuesta (Lc.23:3, Mr.15:2) pero a partir de allí el relato de Lucas es bien diferente. Los versículos 2, 4 y 5 así como el juicio ante Herodes (Lc23:6-16) no encuentran su corelato en el segundo evangelio. • La preferencia por Barrabás y la condena (Lc.23:18-25, Mr.15:6:15): Lucas trata la historia de un modo bastante diferente al efectuado por Marcos. Tanto el orden como la redacción es distinto. Lucas añade la declaración de inocencia hecha por Pilato. • El camino a la crucifixión (Lc.23:26-32, Mr.15:21): Sólo el versículo 26 coincide con el relato de Marcos (15:21) pero luego (los versículos 27-32) son muy distintos. Por ello bien se puede decir que este material no es un derivado o expansión del registro de Marcos. • La crucifixión (Lc.23:33-49, Mr.15:22-26): Hay grandes diferencias en el orden. El pasaje de Lucas se corresponde aproximadamente a Marcos 15:22-26 en la siguiente secuencia de versículos 33a, 34,38, 35b, 39, 44, 36, 46, 45, 47, 49. Varios puntos de Marcos no se incluyen en la narración de Lucas. Los mismos son: la especificación del lugar de la crucifixión, el Gólgota; el vino mezclado con mirra que fue ofrecido al Señor; la referencia a la hora tercera; el rechazo del Señor de tal bebida; la afirmación del publico respecto a que Jesús destruiría el templo y lo reconstruiría en tres días; y el título que se le colocó que decía: “Rey de los judíos”. Lucas por su parte incluye ciertos datos particulares tales como el término malhechor, la oración pidiendo el perdón de sus agresores (asumiendo que este texto es correcto), la expresión “el elegido de Dios” empleada por sus adversarios, y la distinción entre los burladores; por un lado el pueblo (vers.36) y por otro la guardia Romana (vers.37). • La sepultura (Lc.23:50-56, Mr.15:43-46): Los versículos 50 - 53 coinciden con Marcos 15:43-46 y con Mateo 27:57-59 aunque el versículo 44 de Marcos es omitido. Estas diferencias son suficientes para comprender que Lucas escribió desconociendo el relato de Marcos. Los versículos 54-56 son propios de evangelio redactado por el médico amado.

La resurrección (Lc.24:1-11, Mr.16:1-11):

Hay un puñado de coincidencias pero a la vez hay grandes diferencias por lo cual no puede recurrirse a estos versículos para afirmar la dependencia verbal. A modo de conclusión podría decirse que se puede encontrar en Lucas cierta fraseología común al evangelio de Marcos pero de ningún modo se puede afirmar que Lucas copió y expandió el evangelio de Marcos. Los ejemplos mostrados manifiestan la independencia de estos escritores. Si alguna relación los une es haber recurrido a la tradición oral. La relación de Lucas con Mateo Mateo y Lucas son vinculados a través de la supuesta existencia de Q. Teóricamente hablando ambos siguieron el curso de Marcos y le sumaron e intercalaron la información contenida del hipotetico documento. Pero los evangelistas escogieron su material libremente de modo que ciertos pasajes de Q escogidos por Mateo no lo fueron por Lucas y viceversa así se explicarían las diferencias entre ambos evangelios. La existencia de un evangelio primitivo es una falacia. Así lo demuestra las teorías

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contradictorias que circulan respecto a la naturaleza de este documento. A modo de ejemplo Wenham cita a S.Petrie quien apunta que hay quienes creyeron que Q es un documento bien redactado en tanto que otros dicen que se trataba de relatos sueltos. Hay quienes opinan que fue escrito en griego en tanto que otros creen que lo fue en arameo o hebreo. Unos opinaron que Mateo y Lucas emplearon la misma versión de Q en tanto otros creen que tuvieron axeso a versiones diferentes. No faltan aquellos que creen que Q era en realidad una versión primitiva o un borrador del evangelio de Mateo pero otros niegan tal hecho. Algunos creen que este documento incluiá el relato de la crucifixión en tantos otros los niegan enfaticamente. Hay quienes opinan que se trataba de una recopilación de discursos que no incluía narración alguna pero hay quines sostienen lo contrario. Ciertos eruditos dicen que Mateo conservó el orden correcto en tanto que otros opinan que fue Lucas quien lo hizo. Hay quienes sostienen que Marcos uso Q en tanto que otros lo rechazan semejante idea. Se sugieren cuatro hipótesis: a) Que Q es muy semejante a Mateo. En este caso Lucas habría introducido alteraciones en el orden entonces deberíamos asumir que Lucas es el innovador. b) Que Q es más semejante a evangelio de Lucas. En este caso Mateo es el innovador. c) Que tanto Mateo como Lucas sufrieron considerables cambios en su redacción final. e) La posibilidad de que Lucas haya extraído material directamente de Mateo. Asumiendo que Lucas es el innovador Por lo general se asume que Lucas fue un innovador en la redacción de su evangelio ya que suponen que utilizó Q con mucha más libertad que Mateo. Hipotéticamente hablando la teoría afirma que el médico amado empleó el material de Q sobre todo en la sección central de su evangelio donde no existen pasajes paralelos con Marcos pero si con Mateo. En esta sección habría intercalado material de Q con los resultados de su propia investigación. Sin embargo hay contradicciones en esta teoría. Recordemos que estos autores creen que Mateo y Lucas siguieron a Marcos y le sumaron la información de Q. Es sencillo decir que Lucas empleo a Q en la información que es propia de su evangelio pero cuando encontramos un pasaje paralelo entre Mateo y Lucas ¿Cómo explicar las diferencias? (Mt. 5 al 7 con Lc.6:20-49). A menudo se ensayan respuestas que resultan poco convincentes como por ejemplo decir que conocían diferentes versiones de documento Q. a) El argumento del orden: El orden del material Q en Mateo y Lucas debe ser contrastado. En aquellas pericopas que aparentan no estar unidas por un orden cronológico se infiere una posible conexión literaria. Si la secuencia del material es quebrada por una omisión o por una introducción de material nuevo, o es un aparente resumen se supone que hay una conexión literaria. Pero estas posibilidades nuevamente caen al encontrar diferencias en los pasajes paralelos que encontramos en Lucas y Mateo. El Sermón del Monte registrado por Mateo contrastado con su contrapartida, el Sermón del llano (como lo llamaremos para distinguirlo) registrado por Lucas presenta diferencias considerables. Esto hace suponer que es poco probable que Lucas resumiera el discurso que encontramos en el evangelio de Mateo. Si tanto Mateo como Lucas emplearon Q no se explica porque estos evangelios son tan diferentes cuando se los compara entre si. El orden de los acontecimientos es muy semejante entre Marcos y Lucas a excepción de la sección central de este último evangelio (cp.8 al 18). Pero cuando se compara Mateo con Lucas se notará que e los puntos de contacto son sumamente irregulares. Esto refuerza más bien la hipótesis de la total independencia de Mateo y Lucas.

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Mateo y Lucas son muy distintos al compararlos entre sí por los cual es mejor suponer que ni siquiera los unió la supuesta existencia de un documento conocido por ambos. Los puntos en común se explicarían mejor diciendo simplemente que ambos redactaron la “biografía” de una misma persona. b) El argumento de la redacción La redacción de cualquier libro es un proceso muy complejo. Muchos factores se conjugan. Sin embargo los críticos de la redacción quitan importancia a esto y explican los paralelismos entre los evangelios Sinópticos diciendo simplemente que los autores adaptaron un texto escrito por otro autor. Hay estudiosos que defienden estas hipótesis documentarias que consideraron al evangelio de Marcos como una buena historia de Jesús (Streeter por ejemplo). Otro grupo, en cambio consideró al evangelio de Marcos como una obra teológica. W. Wrete y J.Welhausen fueron los que dieron el punta pie inicial en esta segunda y negativa visión acerca de la vida de Jesús negando todo lo milagroso así como su resurrección. Un Cristo muerto no redime. Un Cristo que no redime no es el Salvador, nuestra fe y nuestra predicación es entonces algo vano e inutíl. Lejos de acercar a sus adeptos a Cristo los alejan ya que producen escepticismo y desconfianza. Los argumentos que relacionan a Mateo y Lucas caen cuando se comparan ciertos pasajes paralelos. Esto demostraría nuevamente la total independencia de los escritos. Ejemplos de semejanzas verbales y coincidencias: La teoría afirma que Lucas uso Q en su sección central al igual que Mateo por lo tanto conviene analizar algunos pasajes paralelos en estas secciones: • La parábola de la levadura (Lc.13:20-21, Mt.13:33): Si comparamos estos pasajes notaremos diferencias muy pequeñas.

Lucas 13:20-21 20 Otra vez dijo: --¿A qué compararé el • La reino de Dios? 21 Es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudado. instrucción a los doce (Lc.12:2-9,Mt.10:26-33):

Mateo 13:33 33 Les dijo otra parábola: `El reino de los cielos es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo quedó leudado.

Aquí encontramos ciertas diferencias importantes implícitas en el contexto de modo que se puede decir que fueron dichas en ocasiones diferentes. La distinción más notable es que Lucas dice: “Todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá” mientras que Mateo dice: “Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz.”. Otras diferencias son “¿No se venden dos pajarillos por un cuarto?” mientras que Lucas dice: “¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos?”. Mateo dice que aquel que confesare al Señor este le confesaría ante el Padre y aquel que le negare sería ante el Padre negado (Mt.10:32-33) en tanto que en Lucas leemos que sería confesado o negado ante los ángeles (Lc12:8-9). Tales diferencias hacen poco probable que exista una relación literaria entre estos pasajes. • El lamento sobre Jerusalén (Lc.13:34-35, Mt.23:37-39):

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Ambas fueron pronunciadas en circunstancias semejantes. En Mateo las encontramos justo antes del discurso concerniente a la destrucción de la ciudad pero nuevamente al comparar los relatos encontramos pequeñas diferencias. • La parábola del padre de familia que salva a su hogar (Lc.12:39-46, Mt.24:43-51): Curiosamente en Lucas no se encuentra esta parábola vinculada al discurso escatológico (Lc.21) como en el caso de Mateo. El versículo 41 y parte del 42 es notablemente distinto a lo registrado por Mateo. Por su parte el final de Mateo se diferencia notablemente de final registrado por Lucas. El versículo 41 es un aporte que Lucas registró que Mateo no consideró de importancia. Las divergencias y coincidencias en este caso tal vez se deban a la diferente asimilación de los dichos de Jesús en las distintas iglesias o por parte de los testigos. Serían pequeñas diferencias en las distintas corrientes de la tradición oral. Básicamente las palabras del Señor coinciden. En ambos casos el mal siervo sería castigado. De poco sirve este caso para demostrar una dependencia verbal. • La misión de los setenta: La misión de los setenta (Lc.10:2-12) puede ser considerada a la par de la misión de los doce que encontramos en Mateo 10. Mateo sigue un orden diferente (Mt.10:16, 9, 10a, 11-13, 10b, 7, 8, 14,15). Hay ciertas similitudes pero el orden y el contexto diferente muestra que se trataba de ocasiones distintas. Se trató de misiones similares pero encargadas a distintas personas. Evidentemente aquí resulta muy improbable una base escrita común. • La prueba a los discípulos (Lc.9:57-62, Mt.8:19-22): Este incidente no es registrado por Marcos. Tanto Mateo como Lucas no precisan muy bien el contexto de esta situación. Lucas simplemente dice que mientras iban caminando uno se les acercó. Mateo también registra el hecho como un encuentro casual. Hay coincidencia importantes pero también hay diferencias notables. Las dos primeros ofrecimientos encontraron una respuesta muy similar pero Lucas agrega un tercer interesado que ante la demanda del Señor también desistió. Otra diferencia es que Jesús invitó a unos de los hombres y este puso una excusa. • El lamento sobre Corazín y Betsaida (Lc.10:12-15, Mt.11:20-24): Los relatos son muy semejantes. La diferencia fundamental se encuentran en que el final del versículo trece es transferido por Mateo al final de su relato. Si ambos hubieran copiado estos datos de un documento ¿Por qué no son exactamente iguales?. • El agradecimiento al Padre (Lc.10:21-22, Mt.11:25-27): Ambos dichos son pronunciados luego de la reprensión a las ciudades impenitentes. Mateo inmediatamente después mientras que Lucas intercala el relato del regreso de los setenta. Los relatos son tan parecidos que deben hacer referencia a un mismo acontecimiento. Nuevamente las diferencias son las que hablan en contra de la dependencia verbal. • La controversia sobre Beelzebú (Lc.11:14-23, Mt.12:22-37): Es posible encontrar en este pasaje cierta conexión literaria. El paralelismo es asombroso. No solamente las palabras de Jesús son idénticas sino que también el orden del pasaje es similar. Por ello muchos insisten que este pasaje perteneció al documento Q o almenos daría por probada cierta relación literaria entre ambos evangelios. Podemos observar que en los evangelios la enseñanza de Jesús es redactada en dos secciones. La primer sección culmina en Mateo con la intervención de los fariseos (vers.38) y en Lucas por la

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intervención de una mujer (vers.27). En la primer sección encontramos en ambos evangelios con la frase: “Quien no es conmigo contra mi es.”. Además encontramos los versículos 18-20 de Lucas muy semejantes a los versículos 27-28 de Mateo. Hay algunas pequeñas diferencias. Mateo hace referencia al “Espíritu de Dios” en tanto que Lucas habla del “dedo de Dios”. Mateo dice que le trajeron un ciego y un mudo en tanto que Lucas hace referencia únicamente al mudo (y esto hay que remarcarlo ya que demostraría una redacción distinta, existe la posibilidad de que exista un doblete en Mateo (Mt.9:32-34 con 12:22). Lucas no menciona la pregunta “¿Será este aquel Hijo de David?. La acusación relacionada con Beelzebú es diferente y Lucas inserta la solicitud de aquellos que pedían una señal del cielo. (vers.15-16). Lucas trata de modo distinto la enseñanza del Señor sobre el hombre fuerte (vers.21-22). Mateo en este caso se aproxima a cierto pasaje del evangelio de Marcos (Mr.3:27). Lucas culmina esta sección con un dicho que Mateo emplea para cerrar la segunda sección (Lc.11:24-25 con Mt.12:43-45). Tal dicho tiene que ver con la casa u hombre limpiado. Mateo finaliza la primer sección con un la enseñanza del Señor respecto a la Blasfemia contra el Espíritu Santo y el futuro juicio a las palabras pronunciadas contra el Hijo del Hombre. Las semejanzas en la primer sección (Lc.11:14-26, Mt.12:22-38) hacen suponer que ambos citaron un documento común. Pero esto pasa por alto las diferencias que hay en esta sección. Si ambos copiaron esto de un mismo documento el pasaje debería ser exactamente igual. Las disparidades pueden ser explicadas como pequeñas variantes en la trasmisión o bien también puede tratarse de hechos diferentes. En este caso el pasaje paralelo de Lucas 11:14-26 sería Mt.9:32-34. En la segunda sección (Lc.11:27-36, Mt,12:39-50) encontramos algunas afirmaciones muy semejantes pero el orden es inverso (Lucas menciona primeramente a la reina del sur y luego la ciudad de Ninive en tanto que Mateo invierte el orden). Por su parte Mateo introduce estos dichos a raíz de una pregunta de los fariseos mientras que Lucas los como una reprensión a un intento de destacar la figura de María. En los versículos 39 a 40 si bien encontramos cierta fraseología semejante difiere en algunos puntos con el relato de Lucas y es más completa (los llamó adúlteros, llama profeta a Jonás, y agrega el dicho respecto a “tres días y tres noches”). Mateo concluye con el dicho del Señor sobre el hombre que fue limpiado en tanto que Lucas concluye hablando sobre la luz. Estas diferencias obviamente niegan la posibilidad de una conexión literaria. Si bien hay elementos comunes en los relatos es posible que se trate de eventos diferentes. • La enseñanza sobre las posesiones (Lc.12:22-31): Este pasaje del evangelio de Lucas es muy semejante a las enseñanzas que encontramos en el Sermón del Monte (Mt.6:25-33, 6:19-21 (este último con Lc.12:33)). Como se puede observar en Mateo fue redactado siguiendo un orden inverso y separado, es decir en otro contexto, de las enseñanzas paralelas que encontramos en Lucas. Comparando estos pasajes que supuestamente provienen del documento Q hay semejanzas pero a la vez se pueden observar algunas diferencias. Tales diferencias se explicarían diciendo que se deben al trabajo editorial efectuado por uno o los dos evangelistas sobre la base del documento Q. Sin embargo estos dichos es colocado en un contexto distinto y las distinciones en el orden así como en la redacción demostrarían que nos encontramos ante dos escritos completamente independientes. Hemos visto una serie de pasajes que son considerados como provenientes de Q. Las diferencias en la redacción, en el orden y el tratamiento distinto de diversas enseñanzas hacen que la teoría sobre un hipotético documento Q resulte inconsistente. Ejemplos de alteraciones en el orden de la redacción El autor presenta seguidamente nueve pasajes paralelos en que las diferencias entre Lucas y Mateo son mucho más grandes que las existentes en los pasajes paralelos de Lucas y Marcos. • El Señor juzga a los fariseos (Lc.11:39-52):

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Este pasaje reúne unas cuantas críticas del Señor a los lideres religiosos de Israel. En Mateo 23:4-39 encontramos el pasaje paralelo pero en el siguiente orden: 26 (39,40), 23 (42), 6 (43), 27 (44), 4 (46), 29-31 (47-48), 34-36 (49-51), 13 (52). Podemos notar ciertas sentencias del Señor muy semejantes en ambos pasajes, el contenido también es muy similar y en general la redacción es muy semejante pero el orden del discurso es muy distinto. El comienzo del discurso ilustra la variación. Lucas 39-42 se corresponde con Mt.23:25,26,23. Al comparar estos versículos encontramos varias frases iguales pero el orden es claramente alterado. Las diferencias son lo suficientemente grandes como para demostrar que no dependieron de un documento común (Q). Es interesante notar que en los pasajes paralelos entre Lucas y Marcos el primero no altera el orden como lo encontramos al comparar Mateo 23 con la versión de Lucas 11.

• Jesús causa de división (Lc.12:49): En este pasaje encontramos tres pericopas que encuentran su paralelo en el evangelio de Mateo. Las mismas manifiestan diferencias (adiciones y sus tracciones y diferencias de redacción). a) La división en el hogar (Lc.12:49-53 con Mt.10:34-36): Mateo redacta este relato en una charla entre el Señor y sus discípulos en tanto que Lucas lo introduce como parte de un discurso a las multitudes. b) La interpretación del tiempo (Lc12:54-56 con Mt.16:2-3): nuevamente las palabras son muy similares pero se encuentran en un contexto muy distinto. Mato incluye este pasaje en el contexto del ministerio en Galilea. c) La reprensión a aquellos que juzgan al prójimo (Lc.12:57-59 con Mt.5:25-26). El dicho del Sermón del Monte expresa la misma idea que Lucas pero empleando algunas palabras distintas. Para aquellos que recurren a las hipótesis documentarias resulta muy difícil explicar por qué dichos tan semejantes que Lucas presenta unidos aparecen en otros contextos en el evangelio de Mateo. Algunos creen que esto demuestra que Lucas modificó su evangelio primitivo (L) introduciendo material del documento Q. Algunos de ellos sugieren que los versículos 49 a 50 pertenecían al primitivo evangelio L, los versos 51 a 53 pertenecían a Q, el versículo 54 pertenecía a L, el versículo 57 fue “compuesto por Lucas”, y los versículos 58 a 59 pertenecía a Q. Mucho mas natural que esta compleja hipótesis sería explicar que el Señor repitió una misma enseñanza en diversas ocasiones y por ello tanto Lucas como Mateo están en lo correcto. Otros pasajes que presentan alteraciones en el curso son: Lc.13:24-29 con Mateo 7:13-14, Mt.25:10-12, Mt.7:22-23, y Mt.8:11-12, Lc.14:15-24 con Mateo 22:1-14, Lc.14:24-27 con Mt.10:37-38, Lc.15:4-6 con Mt.18:12-14, Lc.16:16-17 con Mt.11:12-13 y Mt.5:18, Lc. 17:1-6 con Mt.18:7, 18:6, 18:15, y 17:19-20, Lc.17:22-37 con Mt.24 en el siguiente orden 23 (Lc.22-23), 27 (24), 37 (26), 38b (27), 39 (30), 17 (34), 18 (36), 40 (36), 41 (35), 28 (37). c) El origen de la sección central del evangelio de Lucas Sí el material de la sección central del evangelio de Lucas no se originó en un documento Q ¿Cual es la alternativa?. Wenham dice que esta pregunta es revolucionaria. Se ha demostrado en el análisis precedente que es poco probable que los pasajes paralelos hayan provenido de un documento al cual ambos evangelistas hayan tenido acceso. Pero si se puede decir que provienen de diferentes dichos

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del Señor Jesús. Es inevitable considerar que el autor de tales enseñanzas es la misma persona ya que emplea términos muy semejantes. Las ideas son las mismas, puede variar la aplicación así como el contexto al cual hace referencia, puede variar el orden pero hay una perfecta coherencia en el pensamiento al analizar comparativamente los dichos. Para explicar el origen del material de la sección central de Lucas se plantean entonces las siguientes hipótesis: a) La evidencia de la narración: el evangelio de Lucas sigue una linea cronológica inclusive en el extenso ministerio en Galilea y detalla los acontecimientos finales de la fiesta en Jerusalén. La sección central registra lo sucedido entre el fin del ministerio en Galilea y la fiesta de Jerusalén. Lucas escribe sobre el Sermón del Monte en el capítulo 6 y un discurso sobre la destrucción de Jerusalén en el capítulo 21 y el coloca mucho material paralelo a Mateo en esta sección. Esto es un claro indicio de que el material no pertenece al ministerio en Galilea o a su estadía en Jerusalén. b) La evidencia del curso de la narración: Lucas expresó estar interesado por narrar a Teófilo los hechos en un orden extremadamente seguro de modo que lo que el mismo escribió con la seguridad de haber recogido la tradición apostólica de el principio por medio de testigos y ministros de la palabra. En vista a este propósito del autor es mucho más fácil suponer que fue fiel a la verdad que suponer que manipulo las palabras de Jesús colocándolas en otro contexto. c) El gran interés por el ministerio de los setenta: esta enseñanza es importante no sólo en el evangelio sino como una especie de adelanto de lo que sería la misión de la iglesia. Lucas escribe detalladamente sobre la instrucciones dadas a los setenta (9:1-6) así como también sobre el resultado final de su ministerio (10:1-24). Presenta considerables e íntimos detalles. La instrucción a los setenta tiene mucho en común con la enseñanza a los doce pero no necesariamente es una copia de la enseñanza a estos privilegiados discípulos. Es semejante por no igual ya que las circunstancias son distintas. Esto refuerza el hecho de Lucas consultó a personas que conocían el ministerio y la enseñanza del Señor. Uno de los setenta bien pudo haber narrado a Lucas las enseñanzas del Señor en aquella ocasión. d) La explicación del orden del material: resulta muy presuntuoso poder decir que es posible determinar como Lucas reunió el material y lo añadió aquí y allá. Es un insulto al autor decir que copio ciertas notas y las entremezcló con su propia investigación. Mucho más arrogante resulta la pretensión de los críticos al determinar de que documento provienen los datos más si se toma en cuenta que la existencia de Q es un mera hipótesis. e) La independencia verbal: es altamente improbable que grandes enseñanzas que tanto Mateo como Lucas registran fueran puestos por escrito enseguida de que los pronunciara Jesús (la logia de Mateo). El gozo que ellos sintieron al escuchar tales palabras hizo que las mismas fueran recordadas por todas partes y repetidas una y otra vez. Tales dichos fueron conocidos en lengua griega según la instrucción impartida en la iglesia de Jerusalén antes de la diaspora de los judíos. Esto es claro en la Sección central del Evangelio de Lucas donde claramente se nota que la dependencia verbal es tan sólo aparente dada las diferencias de contexto y orden en la redacción. Las teorías que intentan explicar la dependencia literaria en la Sección central resultan poco creíbles y vanas. d) El Gran Sermón A leer el sermón que encontramos en Lucas 6:20 salta a la vista el gran paralelismo con el llamado sermón del Monte y mayormente siguen el mismo orden. Hay cinco secciones comunes: las bienaventuranzas, el amor a los enemigos, la enseñanza sobre el juzgar al prójimo, la enseñanza sobre los frutos y tres secciones de dichos en el mismo orden. Se complementan con una pericopa sobre los enemigos (6:27-36) donde el paralelismo es notorio con los versos de Mateo 5 en el orden: 43, 44, 39, 42, 12, 46, 44, 45, 48. También encontramos una corta pericopa sobre los frutos que es paralela a

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ciertos dichos que encontramos en Mateo capítulo 7 en el orden 18 a 16 que a la vez puede ser paralela a un dicho que encontramos en Mateo 12:36 (Lc.6:45). Luego encontramos cinco versículos particulares de Lucas (6:24-26, 34 y 38a). Hay algunas diferencias verbales en el 6:44b (Mt.7:16-18). Pero a la vez hay grandes diferencias al comparar ambos sermones que hace muy difícil suponer que ambos se hayan basado en un mismo documento. Hay diferencias tanto en la redacción de los dichos como en el orden del relato lo cual implica que si basaron en una fuete común Mateo o Lucas introdujeron algunos cambios. Pero resulta mucho más probable que Lucas presente un resumen de sermón que pronunciara el Señor. La idea de que Lucas presenta un resumen del Sermón es confirmada por el contexto ya que es muy similar en ambos casos. También es posible pensar que se trate de dos discursos distintos.

e) El resto de Lucas Hay cinco pasajes mayores que se suponen provenientes de Q: 1) La predicación de Juan el Bautista (3:7-9) en el texto griego hay sesenta y tres o sesenta y cuatro palabras idénticas. O bien provienen de un mismo documento o Mateo se copio de Lucas. Pero también se puede explicar diciendo que la tradición oral preservó este dicho del precursor. 2) La tentación: hay semejanzas verbales pero a la vez ciertas diferencias. Podemos ver que estas versiones de un mismo hecho pueden haber sido enseñadas y memorizadas. No necesariamente los evangelistas necesitaron conocer otro escrito para coincidir en este relato. 3) La historia del siervo del centurión (Lc.7:1-10, Mt.8:5-13): ambos relatos se encuentran en un contexto muy semejante. Los soldados aprovecharon que Jesús entro en Capernaún después del gran discurso. En Mateo el centurión se acerco directamente a Jesús rogándole que cure a su siervo pero en Lucas se nos dice que el soldado romano se acercó a Jesús luego de escucharle. Encontramos ciertas similitudes en el relato pero a la vez importantes diferencias. El relato de Mateo es una simplificación de lo narrado por Lucas lo cual ha hecho suponer que consultaron a diferentes versiones de Q. Aunque más bien esto demuestra el trabajo completamente independiente de los evangelistas. 4) Jesús y los enviados de Juan el Bautista (Lc.7:18-35, Mt.11:2-19): este es un pasaje largo que encuentra su paralelo en el evangelio de Mateo. La redacción y el orden es muy semejante. Para muchos es muy claro que se trata de un pasaje del documento Q. También hay quienes suponen que Lucas pudo utilizar el evangelio de Mateo como fuente. Pero es necesario tomar en cuenta la información adicional que encontramos en los versículos 20 y 29, también hay varias interpolaciones en el texto de Mateo. Además este agrega los versículos 12 al 15 sobre la violencia que sufre el reino de los cielos que es omitida. 5) La parábola de las minas comparada con la parábola de los talentos (Lc.19:11-27, 25:14-30) este es otro de los pasajes que se supone que tiene su origen en el documento Q. Hay unas cuantas similitudes y la conclusión es muy semejante. Pero el hay diferencias en el contenido y el contexto. En Mateo el contexto es Jesús enseñándole a sus discípulos en el monte de los Olivos en cambio en Lucas Jesús estaba enseñándole a la gente en Jericó. Las diferencias en el contenido demostrarían también que estos pasajes fueron escritos independientemente.

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Este análisis ha procurado mostrar el método de la critica de la redacción y de las hipótesis documentarias. Las diferencias encontradas en estos pasajes provenientes de Q hacen que los defensores de esta teoría enfrenten la siguiente pregunta: ¿Las similitudes necesariamente deben ser explicadas señalando una conexión literaria?. La respuesta es no. Responder positivamente esta pregunta implica ser muy simplista. La suposición de que existió un evangelio primitivo de Lucas al cual se le incorporo información de Q es una mera especulación. Las hipótesis documentarias son un interesante ejercicio intelectual pero es altamente dudoso que los evangelistas hayan escrito sus obras del modo que ellos describen. La alternativa es que hayan hecho un extendido uso de la narración de Marcos pero esto también es cuestionable. f) La dificultad de reconstruir el curso de los hechos Si Lucas fue el innovador hay grandes dificultades en reconstruir el curso u orden ya que hay importantes disgreciones. Supongamos que los autores Mateo y Marcos escribieron después del 90 d.C. y ambos emplearon independientemente el evangelio de Marcos pero este hubiera desaparecido. ¿Se podría reconstruir Marcos a partir de Lucas y Mateo? ¿Cual sería el orden de los eventos a elegir el presentado por Lucas o Mateo? ¿Cómo se distinguiría entre el material de Marcos y Q?. Estas preguntas no hacen más que demostrar las dificultades que crea la hipotética existencia del documento Q. Respecto a la relación entre Lucas y el material Q se puede decir resumidamente: 1) Al considerar los pasajes de la sección central de Lucas que tienen su paralelo en el evangelio según san Mateo se observa que las diferencias son mucho mayores que las existentes al compara pasajes paralelos de Lucas y Marcos. 2) Los dichos cortos donde hay alguna semejanza Lucas se aproxima mucho más a Marcos que a Mateo. 3) En la predicación de Juan el bautista hay una semejanza tal que podría ser explicada por medio de la dependencia verbal pero resulta mucho más sencillo y admisible considerar que la similitud se debe a la influencia de la tradición oral. 4) En la controversia sobre Beelzebú, la historia del siervo del centurión, la tentación y el Sermón del monte también es notorio el origen común de las historias pero no es posible establecer una dependencia verbal. Esto elimina la posibilidad de que Lucas haya recurrido al documento Q o que haya redactado su escrito tomando como base el evangelio de Mateo o alguna supuesta versión anterior de este evangelio. Asumiendo que Mateo es el innovador Habiendo establecido que Lucas no siguió el orden del documento Q surge la siguiente cuestión: ¿Pudo ser Mateo quien introdujo los cambios en el orden?. Lucas se ajusta muy bien el orden de Marcos a excepción de la gran adición que encontramos en la sección central por tanto es posible que el innovador haya sido Mateo al agregar material de Q. El gran número de adiciones, substracciones y alteraciones en el orden es notable en el primer evangelio. Supuestamente Mateo modificó el orden de Q y adaptó muy libremente el evangelio de Marcos. Así se explicarían las diferencias que existen con el evangelio de Lucas. Pero de ser así asombra la cantidad de cambios que introdujo este evangelista inclusive en aquellos pasajes paralelos que aparecen en la obra del médico amado. ¿Pudieron tanto Lucas como Mateo ser innovadores?

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Las diferencias entre Mateo y Lucas son tan importantes que muchos críticos de la redacción y defensores de las hipótesis documentarias han supuesto que utilizaron diferentes versiones del material Q. Ambos evangelistas conocieron al evangelio de Marcos pero emplearon versiones distintas del Q. Así se explicaría las diferencias entre ambos evangelios. No obstante, de por si ya es difícil probar que tanto Mateo como Lucas hayan tenido acceso al evangelio según San Marcos. Mucho más difícil aún es probar la existencia de Q y aún más absurdo suponer que circularan diferentes versiones de este documento. ¿Pudo Lucas haber empleado el evangelio de Mateo? Finalmente cabe la posibilidad de que Lucas haya extraído el material Q directamente de Mateo o de un borrador del mismo. De ser así Lucas habría conocido los restantes evangelios sinópticos y los adapto libremente. Este argumento no puede basarse en la comparación de la redacción de los pasajes paralelos ya que las diferencias igual permanecerían. El examen de los pasajes paralelos apoyan considerablemente la creencia de que Lucas y Mateo trabajaron independientemente, es decir, sin ningún documento que los relacione. La Relación de Mateo con Marcos Hemos ya analizado la relación existente entre Lucas y Marcos, y luego entre Lucas y Mateo y hemos considerado que las diferencias entre los pasajes paralelos apoyan la posibilidad del trabajo independiente de los evangelistas. En cuanto a relación entre los dos primeros evangelios caben tres posibilidades: 1) Que los mismos fueron escritos independientes. 2) Que Mateo uso a Marcos. 3) Que Marcos uso a Mateo. ¿Por qué es improbable que Marcos haya utilizado a Mateo? Las teorías más en boga actualmente suponen principalmente que fue Mateo quien uso al evangelio de Marcos como fuente ya que existen importantes objeciones a la posibilidad de que Marcos haya empleado a Mateo: 1) Resulta difícil explicar por qué Marcos omitió tanto material importante de Mateo si el conocía su existencia. 2) La riqueza en los detalles presentados por Marcos hace suponer que este es prioritario sobre Mateo. Los estudios acerca de la tradición oral han concluido en que la mayor cantidad de detalles en un relato es indicación de su mayor cercanía a las tradiciones que le dieron origen. Tales detalles pueden ser producidos por una imaginación creativa o producto de un vívido recuerdo. 3) El relato de Mateo de la muerte de Juan el Bautista requiere que este haya conocido el relato de Marcos: el relato de Marcos (6:17-29) es mucho más completo que el de Mateo (Mt.14:13-15). Si Marcos se basó en el evangelio de Mateo debería ser igual o más corto pero nunca podría ser más largo. 4) Mateo 27:15-18 destruye la lógica de la narración del pasaje de Mr.15:6-10:

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• Jesús se aparece en Galilea (Mr.1:14-15, Lc.4:14-15): Marcos 15:6-10 6 En la fiesta Pilato solía soltarles un preso, el que pidiesen. 7 Y había uno que se llamaba Barrabás, preso con los rebeldes que habían cometido homicidio en la insurrección. 8 La multitud se levantó y comenzó a pedir que les hiciese como acostumbraba. 9 Entonces Pilato les respondió diciendo: --¿Queréis que yo os suelte al rey de los judíos? 10 Porque sabía que por envidia le habían entregado los principales sacerdotes. Mateo 27:15-18 15 En la fiesta, el procurador acostumbraba soltar al pueblo un preso, el que quisieran. 16 Tenían en aquel entonces un preso famoso que se llamaba Barrabás. 17 Estando ellos reunidos, Pilato les dijo: --¿A cuál queréis que os suelte? ¿A Barrabás o a Jesús, llamado el Cristo? 18 Porque sabía que por envidia le habían
entregado.

Marcos relata la oferta de Pilato de un modo muy limpio y claro: a) La costumbre de liberar a un prisionero. b) La mención acerca de Barrabás en la prisión y los motivos de su arresto. c) Pilato ofreció liberar a Jesús, El Rey de los judíos. d) El conocimiento de Pilato sobre los verdaderos motivos por el cual los lideres entregaron a Jesús. Vemos en el relato de Marcos que Pilato intenta realzar la figura de Jesús. El relato de Mateo es un tanto distinto. Pilato ofreció a Jesús y a Barrabás en igualdad de condiciones. Luego señala su conocimiento del verdadero motivo por el cual fue entregado el Señor. El relato de Marcos pareciera resaltar aun más que Pilato sabía que Jesús era inocente por ello ofrece preferentemente liberar al Señor. Tres razones importantes que distinguen a Mateo de Marcos y hacen suponer que este último no pudo haberlo empleado: a) Mateo es original: Otra variante es suponer que Marcos empleo una primitiva versión del evangelio de Mateo, llamada la Logia, escrita en arameo o hebreo. Pero la dificultad de este tipo de razonamientos es primeramente la dudosa existencia del ese antiguo borrador del evangelio de Mateo. Además las diferencias existentes en el orden del relato al comparar ambos evangelios dificultan aun más esta teoría. b) Mateo presenta muy bien la sociedad Palestina: Debemos considerar el evangelio de Mateo en general. Al leer el mismo podemos palpar la vida en Palestina durante el tiempo de Jesús. En el comienzo del cristianismo es natural pensar que un evangelio estuviera destinado a auxiliar a los lectores judíos. Mateo presenta un relato apologético respecto a Jesús como Mesías (1:1, 17,2:4, 16:16, 26:68, 27:22) apelando constantemente a las Escrituras. Es insistente al mostrar la agudeza de Jesús en los conflictos con los fariseos, un tópico sumamente relevante para las iglesias de Palestina, pero no tanto para las iglesias que estaban en el mundo gentil. En algún tiempo se pensó que el evangelio de Mateo realmente no refleja el conflicto entre Jesús y los fariseos sino más bien la lucha de la iglesia contra los judíos en fechas posteriores a la destrucción de Jerusalén. Sin embargo salta a la vista que Jesús fue contemporáneo de los fariseos y por supuesto no hay razón para suponer que Mateo fue “antisemita” o que pinto un cuadro exagerado y que la historia que narrara fuera un invento. Es evidente en el debate con Jesús en el Sanedrín que los fariseos estaban muy resentidos. Ellos pretendían obedecer la ley el doble de lo exigido pero en la práctica estaban muy lejos de tal ideal. Jesús constantemente los denunció de modo que estos no le querían. Nicodemo fue el

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único fariseo del cual tenemos noticias que quiso acercarse a él. Mateo registró fielmente este conflicto entre Jesús y los lideres religiosos. No trató acerca del conflicto entre la iglesia y la sinagoga. Su escrito tiene un fin apologético sobre todo para aquellos que frecuentaban Jerusalén. c) Marcos pudo haber obtenido su información de la Predicación de Pedro: el estilo de la redacción del evangelio de Marcos en griego no es malo, más bien da la impresión de ser muy informal, semejante a un discurso oral. las vívidas imágenes que presenta, los pictóricos detalles en sus relatos, demuestra que este evangelio tuvo su origen en dinámicos y emotivos discursos. Es posible que esta característica se deba a la tradición oral y al estilo del propio autor pero la tradición patrística señala que Marcos, como discípulo de Pedro, escribió las narraciones de este último. Algunos han objetado esta muy posible hipótesis porque Pedro no ocupa un lugar muy prominente en el evangelio de Marcos. Una de las razones para asegurar esto es que hay pasajes importantes que se refieren a Pedro pero que no se encuentran en el evangelio de Marcos (Mt.14:28-31, 16:17-20, 17:14-27, 18:21-22, Lc.5:3-10, 22:31-32, 22:31-32). Pero la modestia del apóstol pudó ser la razón por la cual tales pasajes fueron omitidos. Estos y otros argumentos más desmienten la posibilidad de que Mateo haya sido prioritario sobre Marcos. Sin embargo, suponiendo que uno de los evangelistas haya empleado al otro, resulta mucho más lógico explicar los cambios en el orden de la narración diciendo que Mateo fue anterior a Marcos. ¿Pudo Mateo haber utilizado el evangelio de Marcos? Como hemos visto, uno de los argumentos más populares es decir que Marcos fue el primer evangelio y que Mateo copió datos de él. Esta suposición choca con la gran dificultad que implica demostrar por qué Mateo cambió tanto el orden en la redacción. Para ilustrar esto conviene observar dos grandes alteraciones en el orden de la redacción al comparar ambos evangelios. Según Wenham hay dos grandes alteraciones en el orden. A modo de ejemplo nosotros veremos tan solo una de ellas; la primera. Esta surge al comparar los siguientes pasajes: Mateo 3:1-4:20 con Mr.1:1-20 los cuales tratan en general sobre: El ministerio de Juan el Bautista. El bautismo de Jesús. La tentación. El comienzo del ministerio en Galilea. El llamado a ser pescadores de hombres. Hay varias coincidencias verbales al comparar estos pasajes pero las diferencias mayores consisten en alteraciones en el orden. Si Mateo se basó en Marcos entonces la forma en que lo copió fue muy compleja. En la narración del ministerio de Juan el Bautista Mateo agrega al relato cierta información sobre la predicación de Juan el Bautista que lo acerca mucho más al relato de Lucas. El relato de la tentación en Marcos es muy breve en tanto que Mateo se asemeja a lo registrado en Lucas lo cual hace suponer que ambos consultaron otro documento en estos relatos. Pero las alteraciones en el orden son notorias. Primeramente tomo Marcos 1:20 y lo amplió (Mt.4:18-22). Luego pasa por alto los versículos 21 al 38 y copia el versículo 39 agregando cierta información (Mt.4:23-5). Seguidamente Mateo insertó el gran Sermón del Monte (Mt.5:1 a 7:27) para tomar nuevamente información de Marcos. Un nuevo punto en contacto lo encontraríamos en la admiración de la gente por su doctrina (Mt.7:27-28 con Mr.1:22). Seguidamente registró el episodio del leproso (Mt.8:1-4) copiándolo de Mr.1:40-45. Tras esto agrega el relato del siervo del Centurión que Marcos no registra para retomar nuevamente el hilo del segundo evangelio narrando la curación de la suegra de Pedro (Mt.8:14-15 con Mr.1:29-31) y la liberación de algunos endemoniados (Mt.8:16-17 con Mr.1:32-34).

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Este ejemplo basta para observar las profundas alteraciones que Mateo introdujo en el orden original de Marcos. Sería mucho más sencillo explicar esto diciendo que son trabajos completamente independientes uno del otro. A modo de conclusión, con estos y otros argumentos, Wenham ha demostrado que las evidencias internas demuestran que cada evangelio es una unidad totalmente independiente de la otra. Admitimos ciertas similitudes entre los mismos pero estas encuentran su origen en la tradición oral que les dio origen y en última instancia en la vida y enseñanzas de Jesús.

Una solución al problema Sinóptico
Introducción

H

abiendo analizado detenidamente las teorías que intentan resolver el problema sinóptico corresponde presentar la solución que más se aproxime a la verdad.

La Tradición oral La antigua iglesia no se cuestionaba el origen de los evangelios Sinópticos. Destacaban el valor de las semejanzas entre los evangelios. Las diferencias marcadas eran explicadas desdoblando los hechos. Por ello, por ejemplo, se llegó a la conclusión de que en realidad el Sermón del Monte es el mismo que narra Lucas y al cual se lo conoce como el Sermón del Llano. Respecto a la oración modelo simplemente el Señor bien pudo repetir una enseñanza dos veces. Por tanto podemos decir que los creyentes aceptaban la veracidad de los evangelios sin demasiados cuestionamientos.
Tradición oral (o enseñanza de la iglesia de Jerusalén)

Mateo Marcos

Lucas

La enseñanza de la Iglesia es la fuenta más antigua. Lucas admite en el prológo de su evangelio haberse basado en la enseñanza de destacados maestros de la Palabra que a su vez habían sido testigos de los hechos. Podríamos que este el auténtico evangelio primitivo. No se trataba de un documento sino, reitero, de la enseñanza de la iglesia. Tal tradición se formó espontáneamente como fruto de la predicación apostólica. Bonnet y Schroeder para explicar esto aplican el ejemplo presentado por Godet: Representaos una familia que vive en el recuerdo de un antepasado ilustre; algunos

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compañeros de su juventud viven aún. Ellos traen a la memoria de la nueva generación sus palabras llenas de sabiduría y sus gloriosas hazañas; y cada vez son escuchados estos relatos con nuevo placer. Insensiblemente se redondean y toman una forma fija que se extiende hasta el giro mismo de la frase. Bien: la iglesia apostólica era una familia semejante” - “Cuanto más sagrado era considerado el asunto - dice M.Godet -, tanto más cada uno de los que repetían estas narraciones, se esforzaban en reproducirlas exacta y literalmente conforme el relato apostólico, sobre todo en lo concerniente a las palabras de Jesús. Agreguemos en cuanto a éstas, que tenían un carácter tan particular, una forma tan plástica... que no era necesario oirlas diez veces para retenerlas exactamente... El espíritu de los discípulos era simple, recogido, dócil; el del maestro dotado de un poder incomparable. Un sello semejante encontrando una cera tan bien preparada, no podía menos que dejar una marca clara e indeleble; esa huella pasó naturalmente, del espíritu de los apóstoles a la tradición.”26 Por mucho tiempo la consulta a los testigos oculares y a los oyentes originales de la predicación apostólica era preferida por los primitivos cristianos. Papías dice que él mismo trataba de buscar a aquellos ancianos o a alguien que los hubiera conocido para preguntarles acerca de algún dicho de dicho por Andrés, Tomas, Pedro, Felipe o Jacobo. Sin embargo, de inmediato surge la siguiente pregunta: ¿Fue tan fiable esa tradición? ¿Fue posible la incorporación de mitos o leyendas a la vida de Jesús tal como los críticos de las formas aluden?. El Pueblo de Israel era muy celoso de sus tradiciones. Recordemos que hombres humildes como lo eran algunos de los apóstoles sabían posiblemente el Antiguo Testamento de memoria. Si cada uno de ellos llegó a la conclusión de que Jesucristo era el Mesías entonces no nos debe de extrañar que procurasen recordar de memoria las palabras del Señor. Además, la iglesia, al escuchar los relatos de los discípulos procurarían también aprender de memoria los mismos. El apóstol Pablo, como hemos visto, sabía de memoria el relato de la última cena porque así lo había recibido. Por tanto podemos decir que la transmisión de los Hechos fue confiable debido a la importancia que le concedían a las palabras del Señor. Aún así la tradición oral no es suficiente argumento para explicar la similitud entre los evangelios. Wenham, luego de hacer un pormenorizado análisis de los evangelios, concluye que los evangelios no sólo se basaron en la tradición oral sino también en la predicación de los apóstoles. Algunos discursos apostólicos que se encuentran en el libro de los Hechos y como podemos observar, en lo que se refiere al Señor Jesús presentan información que coincide con las enseñanzas y el orden de los evangelios. Por ejemplo, así como ocurre en los evangelios, en los discursos que aparecen en el libro de los Hechos no encontraremos ninguna narración sobre la niñez del Señor porque esto no era de interés en lo que concierne a la predicación. Los Testigos oculares Otro factor importante a tener en cuenta es que los evangelistas si no fueron testigos directos los debieron consultar. Mateo y Juan protagonizaron de gran parte de los hechos que narran. Marcos, según la tradición, tomo su evangelio resumiendo la predicación de Pedro, un testigo privilegiado. Lucas por su parte admite haber consultado a testigos autorizados y de hecho su obra así lo demuestra. El relato de la anunciación sólo pudo venir de una fuente y esa es María misma. Por tanto, los evangelios responden al testimonio de personas que presenciaron los hechos y esto debe ser tomado en cuenta. La crítica de las formas y de la redacción supone que estos testimonios son una creación artificial. En otras palabras fue un invento de la iglesia lo que equivale a decir que los evangelistas mintieron. Pero podemos responder a esta acusación diciendo que tales teólogos nunca se interesaron demasiado por verificar si los datos presentados por los evangelios era fiables. Sus conclusiones son el fruto de un razonamiento especulativo más que el fruto de un análisis minucioso de los evangelios. Desde un punto subjetivo puede plantearse la siguiente pregunta: ¿puede una mentira transformar vidas y aun una sociedad?. Evidentemente no. Además si lo narrado en los evangelios es una gran mentira los discípulos y los autores de los
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M. Godet, citado por Bonnet y Schroeder, Comentario al Nuevo Testamento, Tomo I.

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mismos sabían que era mentira. Ellos debieron tener una mente lo suficientemente perversa como para desarrollar un tremendo engaño. Pero esto encuentra dos obstáculos importantes: a) ¿Con qué fin?. Por lo general todo engaño responde a algún propósito. Aquel que lo divulga pretende seguramente obtener algún beneficio ya sea dinero, poder o popularidad. Por ejemplo Jim Jones, el lider de una secta, procuró por medio de su engaño hacerse rico y poderoso. Sin embargo esto contrasta mucho con la historia de los apóstoles. Ellos nunca dejaron de ser pobres y sólo fueron reconocidos en la iglesia. b) ¿Cómo conciliar las supuestas enseñanzas de Jesús acerca de la verdad y la rectitud con el engaño por ellos fraguado?. Esta pregunta no tiene respuesta. No se puede explicar como hombres engañaron a multitudes a la vez lo hicieron hablando acerca del amor y la rectitud. Si esto fuera así debieron ser muy malvados. Pero esto choca con el siguiente hecho histórico: la mayoría de ellos murieron por una mentira sabiendo que era mentira lo cuál sería un caso único en la historia. Por estas y otras razones más debemos concluir que es más creíble que los evangelistas hayan escrito la verdad porque lo contrario es mucho más difícil de demostrar. Como decía McDowell se necesita más fe para creer en las teorías que niegan la resurrección que para creer en la resurrección misma. La Inspiración del Espíritu Santo Cuando hablamos de la Biblia no tenemos que dejar de tener en cuenta que es un libro de origen sobrenatural. Enfáticamente se nos dice que fue el Espíritu Santo quién la inspiró (2 Ti.3:16, 2 S.23:2, Mr.12:36, 2 P.1:21, Dt.4:33 y 36, Neh.9:18-20). Lo más maravilloso de este milagro es el método que Dios escogió. Para transmitir su mensaje Dios lo hizo por intermedio de algunos pares escogidos (Heb.1:1) y además no los empleó como si fueran una maquina de Escribir. El milagro consistió en que Dios respetó la personalidad de cada escritor sagrado. Cada uno de ellos escribió el texto con sus palabras y aún así cada término de las Escrituras es inspirado por Dios. A modo de ejemplo vale recordar que Pablo baso todo un argumento en una sola palabra. Efectivamente al explicar que Cristo era el cumplimiento de las promesas anunciadas a Abraham basó su exposición la palabra “simiente” citada en Gé.13:15 y 17:8 y haciendo notar la importancia de que ese término esté en singular (Gá.3:16). Charles Wesley escribió: La Biblia debe ser invención de hombres buenos o ángeles, hombres malos o demonios, o Dios. Por consiguiente: 1. No podría ser invención de hombres buenos, ni de ángeles, pues ellos no querrían ni podrían hacer un libro, y mentir todo el tiempo mientras lo escribían, diciendo: “Así dice el Señor”, pues era algo de su propia invención. 2. No podría ser la invención de hombres malos ni demonios, pues ellos no harían un libro que señale todos los deberes, prohiba toda clase de pecado y condene sus propias almas por toda la eternidad en el infierno. 3. Por tanto, saco en conclusión que la Biblia debe ser dada por inspiración divina.27 Hemos visto pretendidas soluciones al problema sinóptico que fracasan porque pasan por alto el hecho de que fue el Espíritu Santo quien inspiró las Escrituras. La crítica de las formas termina considerando a los evangelistas o bien como hombres tremendamente ingenuos o bien como personajes de la peor calaña que escribieron una historia con el fin de crear una religión y defenderla de sus
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Charles Wesley citado por Josh McDowell y Don Stewart, Razones, Editorial Vida, Miami, 1983, pag.13.

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posibles retractores. Aún cuando las hipótesis documentarías consideren a los evangelistas caen en el error de sugerir que los apóstoles, hablando en nombre de la verdad, se atrevieron a citar un escrito ajeno, copiarlo como propio y modificarlo sin tomar para nada en cuenta al autor original. Esto es una grave incongruencia. La inspiración sobrenatural de estos libros implica además: a) Que los mismos no contienen errores: aquellos que no tienen fe por supuesto no han de aceptar fácilmente esta afirmación. Sin embargo, la veracidad e inerrancia de las escrituras es demostrable al considerar el cumplimiento de los anuncios proféticos. En cuanto a los evangelios Sinópticos esto implica que su contenido es veraz. b) Que los evangelios no contienen errores en sus escritos originales: nunca debemos perder de vista que la Biblia fue copiada y recopiada a mano por largos siglos por ello, al comparar los distintos manuscritos hay algunas diferencias. La mayoría carecen de importancia y no afectan a ningún contenido doctrinal. Lamentablemente la versión 60 esta basada en el Nuevo Testamento en griego conocido como Textus Receptus el cual ha sido superado por posteriores descubrimientos de manuscritos más valiosos. Esto implica que nuestra versión contenga ciertos dichos que a la luz de la evidencia actual sea mejor omitir. Sin embargo aceptando esta limitación debemos señalar que la versión 60 es muy valiosa y su vigencia es innegable. Toda versión es una traducción de los idiomas originales a un determinado idioma. Por tanto, toda traducción es perfectible. De ahí la periódica revisión de la Reina Valera. Hay ciertas expresiones que tal vez puedan ser mejor traducidas de otro modo. c) Que los evangelios tienen el poder para transformar vidas: siendo Palabra de Dios la lectura de los evangelios y de toda la Biblia puede transformar la vida del lector cosa que ningún libro humano puede hacer. Conclusión La respuesta al problema Sinóptico consiste en destacar tres elementos: la tradición oral, el testimonio de los testigos y la inspiración sobrenatural de las Escrituras. Podemos admitir que esta respuesta no satisfaga completamente nuestra curiosidad pero lo que no podemos negar que es la mejor respuesta. La pobreza de los argumentos de los críticos de las formas salta a la luz al examinar sus teorías. Nuestra actitud hacia la Biblia debe ser de completa humildad y sumisión a lo que el texto en verdad dice. Considero adecuado y a modo de conclusión final al llamado problema sinóptico, citar las palabras de Dr. Martin Loyd Jones quien dijo: ... Si bien debemos interesarnos por el problema de la concordancia de los Evangelios y por otros parecidos, Dios no quiera, digo, que consideremos a los Evangelios como una especie de rompecabezas intelectual. Los Evangelios no son para que extraigamos de ellos esquemas y clasificaciones perfectos; son para que los leamos a fin de que sepamos aplicarlos, vivirlos y practicarlos.28

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Dr. Matyn Loyd Jones, El Sermón del Monte, El Estandarte de la Verdad, Edinburgh, 1977, Tomo Y, pag.25.

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Una introducción a cada evangelio Sinóptico
Introducción

U

n libro es fiel reflejo de la personalidad del autor. A pesar de haber sido inspirados por el Espíritu Santo los libros de la Biblia no escapan a esta regla. Además a través del contenido de sus escritos descubriremos cual es su enfoque, las ideas destacadas y recurrentes y su intención. Los evangelios Sinópticos narran la vida del Señor Jesús desde tres distintas perspectivas. El autor, las circunstancias que le llevaron a escribir y sus intenciones son marcas indelebles que separan un evangelio del otro. Para introducirnos a cada evangelio vamos a valernos del siguiente esquema: 1) Autor. 2) Fecha de composición. 3) Propósito. 4) Características del evangelio. Introducción al evangelio de Mateo a) El autor Tanto en el caso de este evangelio como en el los tres restantes (incluyo el evangelio según San Juan) son escritos anónimos. De hecho los manuscritos más antiguos no hacen referencia al autor y de hecho no encontramos en los evangelios ninguna mención que “Yo Mateo, Marcos o Lucas, escribo estas cosas.”. A pesar de esto pocos han puesto en duda que fuese Mateo quien escribió el evangelio. La evidencia externa, es decir el testimonio de creyentes que vivieron en fechas cercanas a la redacción del evangelio, sostienen que Mateo fue el autor del mismo. Papias que vivió en los albores del segundo siglo, por ejemplo, dice que Mateo escribió en lengua hebrea un relato sobre la vida de Jesús. Como hemos visto algunos denominan a este documento la logia. Pero nuestro evangelio no aparenta ser una traducción así que es muy probable que Papias estuviese equivocado. Aun así atribuye al menos un escrito a Mateo. El testimonio interno es bien pobre pero lo suficiente como para darnos algunas pistas acerca del autor. Sabemos que Mateo o Leví era un recaudador de impuestos que vivía en Capernaúm. Empleó, según Trenchard, 115 vocablos que no aparecen en el resto del Nuevo Testamento y siendo un cobrador

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de impuestos no nos debe llamar demasiado la atención que varios de ellos tengan que ver con dinero, oro, plata, deudas, y cambios de dinero. También la magnifica forma en que se refleja al pueblo de Israel, sus creencias y falencias demuestran que el autor era un judío conocedor de su Pueblo y de la Ley. Su evangelio denota el carácter de un hombre, depreciado por su profesión, pero respetuoso de Dios. El testimonio unánime de la iglesia ha sido considerar a Mateo como el autor de este evangelio. Solamente aquellos que adoptaron el método crítico de estudiar las Escrituras pusieron en duda esto pero aun así muchos de ellos sostienen que Mateo es al menos el autor de una parte del evangelio. b) Fecha de composición Los autores coinciden en señalar que fue escrito antes de la destrucción de Jerusalén (año 70 d.C.). Por tanto podemos decir que el libro fue escrito entre los años 55 y 65 d. C.

c) Propósito del autor Uno de los temas salientes en el evangelio es el deseo de demostrar que Jesús es el Cristo o Mesías. Constantemente cita a las profecías del Antiguo Testamento a fin de demostrar esto. “Para que se cumpliese lo dicho por los profetas” y frases similares son características en este evangelio (Mt.1:22; 2:5, 15, 17; 3:3; 4:14; 8:17; 11:9; 12:17; 13: 14, 17, 35; 15:7; 21:4, 26; 26:56; 27:9). Por esto podemos decir que esta orientado hacia el pueblo de Israel. Dicho esto a modo de introducción podemos hay que agregar que los temas destacados en están asociados a este tema principal. El Mesías como Rey: según las profecías el Mesías reinaría sobre Israel. Esto es notorio en algunas profecías del Antiguo Testamento (Dn.9:25). El libro de Mateo presenta al Señor como el Rey soberano con derechos legales y espirituales para ocupar el trono de David. Los magos buscaron al “Rey de los judíos” (Mt.2:2). El pueblo y las autoridades romanas le reconocerion como el Rey de los judíos (Mt.27:11,29 Mr. 15: 2,9,12,18; Lc. 23:3,37; Jn. 18:33,39; 19:3 y 21). El Reino de los cielos: Si Jesús era un Rey entonces es razonable que Mateo se ocupe en explicar la naturaleza de su reino. La expresión el “Reino de los cielos” aparece en treinta y dos ocasiones (Mt.3:2; 4:17; 5:3,10,19-20; 7:21; 8:11; 10:7; 11:11-12; 13:11,24,31,33; 13:44-45,47,52; 16:19; 18:1,34,23; 19:12,14,23; 20:1; 22:2; 23:13, 25:1,14). Poco más adelante nos ocuparemos más detenidamente de este asusnto pero adelantaré que, tal como Ryrie sostiene, el Reino involucra tres cponceptos: a) El reino universal: las Escrituras dejan bien en claro que Dios es el gobernante de todo el universo incluyendo en esto a todos los seres creados. El es quien designa los gobernantes y juzga al mundo. El Señor Jesucristo dijo a Pilato que la autoridad que el representaba le había sido otorgada por Dios. b) El reino davidico y mesiánico: Dios estableció un pacto con David en el cual se establecía que el Mesías sería el gobernante del mundo (2 S.7:12-16). Implicando la supremacía política de Israel sobre el resto de las naciones. Lógicamente esta doctrina tenía un interés especial para los judíos de la época de Jesús. Los discípulos mismos preguntaron a Jesús al momento de su ascensión cuando se restauraría el reino de Israel prometido en el Antiguo Testamento (Hch. 1:7). Ante tal requisitoria el Señor se negó a declarar la fecha en que se establecería pero no negó la instauración futura del mismo. Tampoco en esa ocasión señaló que el reino había sido transferido a la iglesia. Tanto Juan el Bautista como el Señor mismo anunciaron que el reino de los cielos o el reino de Dios se había acercado pero no que se hubiera establecido.

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c) Los misterios del reino: en Mateo capítulo 13 encontramos que Cristo reveló una serie de misterios relacionados con el reino (Mt.13:11). El término misterios quiere decir algo oculto o secreto. Por tanto debemos señalar que el Señor en Mateo capítulo 13 manifestó aspectos del reino que hasta entonces eran desconocidos. En esta serie de parábolas, el Señor enseñó que aquellos que por la fe se vincularan con Dios se relacionarían con el reino de Dios. Es decir que, estas parábolas, abarcan el período entre el primer advenimiento y el segundo (Mt.13:39-40). La iglesia no es el reino de Dios pero se vincula con el reino. d) El reino espiritual: aunque el título no es del todo apropiado, con el mismo se quiere decir que la iglesia es la comunidad de aquellos que están bajo la soberanía del Señor (Col.1:13). Esto evidentemente no guarda relación con el reino mesiánico sino más bien es un modo de explicar que el creyente debe estar sujeto a la autoridad del Hijo en quien tenemos la redención de pecados. Los judíos del tiempo de Jesús tenían una firme esperanza en el cercano establecimiento de reino mesiánico que libraría a Israel de las penurias que por entonces atravesaba. Pero habían disociado el concepto del cambio interior de los requisitos para la instauración del reino. El Antiguo Testamento dejaba bien en claro que solamente los justos serían aceptados en el reino (Sal.24:3-4, Ez.36:26-27). Pero en definitiva los judíos rechazaron esta enseñanza de Jesús y por tanto sobrevino el caos. Según revelaciones posteriores, como paso previo al establecimiento del reino el pueblo de Israel experimentará un gran avivamiento (Ro.11:25-26) y entonces cumplirán las condiciones para que el reino finalmente se establezca. En el concepto del reino hay entonces un aspecto evidentemente escatológico que señala al futuro pero hay también aplicaciones presentes dado que el Señor anunció que con su venida el reino se había acercado. La eclesiología también es uno de los temas tratados en el evangelio de Mateo aunque muy escuetamente. Efectivamente Mateo es el único evangelio que menciona la Palabra “Iglesia”. Esto guarda relación con el tema del Reino. Habiendo sido rechazado el Señor como Mesías Jesús introdujo un nuevo un concepto hasta entonces no revelado y es que formaría un nuevo pueblo que tendría un aspecto universal (Mt.16:18) y un aspecto local (18:17 y 20). La selección de temas y el modo en que son tratados responden a un cuidadoso plan por parte del autor humano. Ryrie sostiene que Mateo aporta un enfasis teológico, Marcos un cuadro cronólogico y Lucas un fin apologético. De forma tal que el objetivo teológico consiste según el autor nombrado en responder a las siguientes interrogantes: “(1) ¿Es Jesús de Nazareth el Mesías del Antiguo Testamento? (2) ¿Por qué no instauró Jesús el reino prometido? (3) ¿Se establecerá eses reino algún día? (4) ¿Cuál es el propósito de Dios para hoy? En otras palabras, Mateo está intereado con el Rey y su Reino, con la Iglesia y su fundador.”29. Su genealogía del Señor responde a su interes ya que establece que Jesús es hijo de Abraham, que lo vincula con el pacto Abrahámico el cual comprende la salvación del mundo, e hijo de David, que lo relaciona con el reino esto es, con el pacto davídico (2 S.7). d) Características del evangelio Encontramos en este evangelio un esquema natural. Cada sección del evangelio culmina con una declaración semejante a la siguiente: “Y cuando terminó Jesús estas...” la cual la encontramos en Mt.7:28, 11:1, 13:53, 19:1 y 26:1. El carácter esquemático de este evangelio ha sido resaltado por varios autores. José M. Martinez lo demuestra presentando cinco secciones en la cual puede dividirse este evangelio: 1. (Cap.3-7) Empieza una sección narrativa que culmina con el sermón del monte. 2. (8-10) Una serie de relatos que culminan con un discurso del Señor.
29 )

Charles Ryrie, Teología Bíblica del Nuevo Testamento, Grand Rapids, Outreach Publications, 1983, pag.28.

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3. (11-13) Se presentan diversos enfrentamientos entre el Señor y sus opositores que culminan con un gran discurso del Señor. 4. (14-18) Se presentan relatos de suma importancia tales como lo fueron la confesión de Pedro y la transfiguración. También culmina con una porción discursiva en el cual el Señor presenta diversas enseñanzas a sus discípulos. 5. (19-25) Se desencadena el desenlace final. Se agudizan los conflictos con los fariseos y presenta un gran discurso escatológico. Estos cinco bloques quedan enmarcados por el relato del nacimiento y de la pasión. A su vez el evangelio puede dividirse en dos partes: la que precede y la que sigue a 16:2. En la primera Jesús desarrolla con libertad su ministerio y las multitudes le siguen. En la segunda, por causa de los lideres judíos, el Señor se ve obligado a buscar la privasidad y enseñar únicamente a sus apóstoles.

Introducción al evangelio de Marcos a) El autor Tradicionalmente se supone que el autor de este evangelio es Juan Marcos aunque se cree que tomó sus notas de la predicación de Pedro. Desde la antigüedad se ha asignado a Marcos la autoría de este evangelio. Papías así lo afirma. También lo confirma Ireneo, Tertuliano en su obra contra los marcionistas y Jerónimo en su catálogo de hombres ilustres. ¿Quién era este Marcos? Seguramente se tata del mismo que es nombrado en las epístolas de Colosenses y Filemón y en el libro de los Hechos. Es muy probable que se haya convertido tras la predicación de Pedro porque este le llama “mi hijo” (1 P.5:13) del mismo modo que Pablo llama a Timoteo su hijo. Su vinculación con el apóstol Pedro es narrada en el libro de los Hechos. La casa donde la iglesia se hallaba reunida cuando Pedro fue liberado de la prisión era la de la madre de Juan Marcos (Hch.12:35). Luego leemos que se asoció al equipo misionero encabezado por Pablo y Bernabé pero promediando el primer viaje decidió volver a su hogar lo cual causó un gran disgusto al apóstol. Al comenzar el segundo viaje Pablo se negó a llevarlo consigo y esto motivo la separación de Pablo y Bernabé quien era tío del joven Marcos. Más tarde se asoció con el apóstol Pedro. Por el testimonio de este último sabemos que se encontraba con el cuando estaba en Babilonia (1 P. 5:13). Más tarde se reanudaron las relaciones entre Pablo y Marcos siendo de muy útil ayuda al apóstol a los gentiles (Col.4:10, Flm.23, 2 Ti.4:11). Es posible también, según el testimonio de algunos de los llamados padres de la iglesia que mantuviera relaciones constantes con el apóstol Pedro. En cuanto al testimonio interno Marcos tiene la virtud de pintar imágenes coloridas lo que indica que el relator debió haber sido un testigo ocular de los hechos. Esto confirmaría la participación de Pedro en la composición de este escrito. Como apuntan Bonnet y Schroeder en este evangelio Pedro ocupa un lugar notable aunque se evita todo relato que resulte en una alabanza a dicho apóstol. Además hay quienes suponen que aquel joven que casí es arrestado cuando el Señor fue crucificado era nada menos que el propio Juan Marcos (14:51-42). Según la tradición fue su casa la que sirvió como aposento para el desarrollo de la última cena y también donde el Espíritu descendió sobre la iglesia durante Pentecostés. Pero estos datos no son seguros. b) Fecha de composición

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Se cree que fue escrito entre el año 50 y 65 d.C.. c) Propósito del autor En el comienzo mismo de este evangelio se anuncia el propósito del autor cuando dice: “Principio del evangelio de Jesucristo.”. El evangelio nos muestra a Jesús como el siervo sufriente (Mr.10:45). Vemos un énfasis en el servicio del Señor más que en su enseñanza. Unicamente registra el sermón escatológico y algunas pocas parábolas. Todo lo restante son relatos de los milagros de Jesús. En tanto que el evangelio de Mateo esta orientado hacia lectores judíos, Marcos esta dirigido hacia lectores gentiles. De ser así fue escrito para explicar a los gentiles porque el evangelio el Mesías fue rechazado. Vemos en especial en este evangelio un contraste marcado entre la popularidad del Señor y el creciente enfrentamiento con los lideres religiosos que culmina cuando Jesús es crucificado. También, según enseña José M. Martinez, la cruz es una sombra que se proyecta a lo largo de todo el evangelio. Al final del mismo se demuestra que en realidad la cruz es el secreto de la victoria. Jesús es presentado como el vencedor de Satanás, el vencedor de las enfermedades, el vencedor de sus enemigos y el vencedor de la muerte. d) Características del Evangelio Este evangelio fue escrito pensando en lectores gentiles. Algunos dicen que fue escrito para la iglesia de Roma. Se apoyan en la declaración de Pedro respecto a que Marcos y él se encontraban en Babilonia. Interpretan que en esta ocasión, al igual que en el libro de Apocalipsis, se le da el nombre de esta antigua enemiga de Israel a la capital del imperio Romano. Pero es también probable que se tratase literalmente de la ciudad de Babilonia. Newton Davies dice que es evidente que el autor hablaba por lo menos dos idiomas, es decir, el hebreo y el griego porque el pensamiento semítico es notorio en la construcción de las oraciones y los modismos que emplea. En cuanto al estilo narrativo bien podemos decir que es muy pictórico y detallista. En el relato de la tentación que es muy conciso añade un detalle que ilustra acerca de la soledad del Señor aquellos días al decir que “estaba con las fieras”. También al relatar acerca del joven rico que rechaza a Jesús añade un hermoso detalle al decir que Jesús le amó (Mr.10:21). La distribución de la multitud en grupos sobre la hierba es un ejemplo notabe de lo afecto que era a destacar los detalles (Mr.6:39). También presenta el bellísimo relato respecto a María cuando rompió el frasco y derramó el perfume sobre la cabeza del Señor (Mr.14:3). Por tanto este evangelio tiene la caracteristica de ser breve y a la vez detallado además de evidenciar que el autor del mismo debió consultar a testigos oculares. Otra cualidad de este escrito es la franqueza del escritor quien en ningún momento oculta la torpeza de los discípulos y los dialogos fuertes con los fariseos. El relato es muy ordenado. Sigue un orden cronólogico aunque no se propone escribir al estilo de un historiador como lo hace Lucas. Tampoco intenta demostrar, como lo hace Mateo, que Jesús es el Mesías. La pulcritud estilística no es precisamente una virtud de este escrito. Martínez dice que: “La construcción favorita de Marcos es la parataxis, es decir, la sucesión de frases o cláusulas unidas por la conjunción “y” (kaí).” 30. Este vocablo se repite durante 563 ocasiones. En cuanto a la estructura del evangelio notaremos que el mismo se divide en dos grandes secciones. El ministerio de Jesús en Galilea (1-9) y la semana de la pasión (11-16). El capítulo 10 hace de nexo entre estas dos grandes secciones.

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José M. Matinez, Hermeneutica Bíblica, Clie, Barcelona, 1984, pag.389

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Introducción al evangelio según San Lucas a) El autor Lucas fue uno de los tantos compañeros de Pablo en sus giras misioneras. Poco sabemos de él. Pablo lo llamó el “médico amado” (Col.4:14) de lo cual se deduce que era médico de profesión. Era un hombre culto, conocedor de la literatura griega y amante de su profesión. Al describir alguna enfermedad, Lucas suele ser más detallista que los restantes evangelistas. Además puso especial atención en los aspectos sociales del evangelio de Cristo. Hay quienes creen que el hermano muy reconocido mencionado por Pablo en 2 Co.8:18 es nada menos que Lucas. Podemos concluir diciendo que Lucas fue uno de los más queridos colaboradores del apóstol Pablo y por ello sus escritos gozaron de tanta aceptación por parte de la iglesia primitiva. b) Fecha de composición Los eruditos fijan como fecha probable de escritura entre los años 60 a 90 d. C.. Todo depende de la fecha que se le conceda al libro de los Hechos. Quienes aceptan las teorías documentarias por lo general se ven obligados a fijar una fecha posterior al año 70 d. C. para hacer posible que Lucas consultara a los evangelios de Marcos y Mateo. Pero, ya hemos visto, coloca en una fecha muy tadía al libro de los Hechos. Lo cual no es posiblie porque debería haber relatado la ejecución del apóstol Pablo. c) Propósito del autor El autor manifiesta al comienzo de su intención de relatar con presición historia de Jesucristo. Para ello, como lo haría el más diligente de los historiadores, consultó a testigos oculares de los hechos que narra. Si en el evangelio de Juan la nota destacada es la deidad del Señor en Lucas la nota que brilla es su humanidad. Se nota en el evangelio la autoridad de Jesús ante sus enemigos. Pero en cuanto a la Cristología de este evangelio, debemos decir que Lucas presenta al Señor como el Salvador del mundo. Efectivamente el término salvación o salvador aparece en diecinueve ocasiones en tanto que en Mateo y Marcos juntos aparece en solo catorce ocasiones. El lenguaje empleado demuestra que este evangelio estaba destinado principalmente a lectores de origen gentil. d) Características del evangelio Según J. S. Wilson dos son las características del evangelio de Lucas que lo distinguen: a) Enfasis en el carácter de Cristo como salvador de la humanidad: Mateo se encarga de presentar a Jesús como el Mesías prometido a Israel en tanto que Lucas presenta a Jesús como el Salvador de la humanidad. Mateo señala que es el cumplimiento de las promesas dadas a Abraham en tanto que para Lucas es el cumplimiento de la promesa hecha a la humanidad toda. La salvación es motivo de gozo según se demuestra en este evangelio. El ángel, al anunciar el nacimiento del Mesías, dice traer una buena noticia que causará gran gozo. Los milagros que el Señor realizó a menudo causan gran alegría. La conversión de un pecador origina alegría y fiesta. b) Presenta un énfasis especial en el rol de las mujeres en el ministerio de Jesucristo: en el mundo judío y gentil en mayor medida se trataba con desprecio a la mujer. Lucas enfatiza en el trato que Jesús tuvo hacia las mujeres para revertir esa situación. Los cánticos de María y Elizabet ocupan un lugar importante en este evangelio. Menciona a las mujeres que servían con él. Nos narra lo sucedido

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cuando Jesús visito la casa de Marta y María. Presenta la parábola de la mujer y la moneda. Narra muchos episodios que tienen que ver con hogares y familias felices. Se destaca también la bondad o misericordia del Señor quizás en mayor medida que en Mateo y Marcos. D. Guthrie señaló que mientras que las parábolas de Mateo giran en torno al reino las de Lucas se centran mayormente en personas. Además vemos en este evangelio en especial a Jesús acercándose a los marginados sociales tales como la prostituta arrepentida o el acercamiento a Mateo. Se da cierta prominencia a la obra del Espíritu Santo. Las alusiones al Espíritu Santo son mucho más frecuentes que en los otros sinópticos. Las oraciones del Señor son destacadas por Lucas. Hace nueve alusiones a la vida de oración del Señor, siete de las cuales no aparecen en los otros evangelios (3:21, 5:15-16, 6:12, 9:18-22, 9:29, 10:1721, 11:1, 22:39-46, 23:34 y 46). Además nos ha dejado varias exhortaciones del Señor a sus discípulos para que estos orarán (11:5-13, 18:1-8; 22:40). Las parábolas ocupan un lugar prominete. Narra 23 en total, 18 de las cuales son propias de este evangelista. Entre ellas: la parábola del buen samaritano, el Hijo pródigo, el Rico y Lázaro, La gran cena, la oveja perdida, la moneda perdida y el rico insensato. Las enseñanzas del Señor en Mateo y Marcos son por lo general declaraciones publicas. En cambio, en Lucas, en la mayoría de los casos, surgen incidentalmente. Muchas veces de preguntas dirigidas al azar y sus respuestas suelen ser parábolas que sirven para ilustrar el concepto a destacar. Por ejemplo, la parábola del buen Samaritano, fue expuesta por el Señor cuando alguien le preguntó “¿Quién es mi prójimo?”. El estilo literario de Lucas es único. Su prolijidad al seleccionar los términos demuestra que era un hombre culto. También se muestra sumamente reverente al hablar del Señor. Podríamos bosquejar este evangelio de la siguiente manera: 1) Prólogo: 1:1-4. 2) Nacimiento y niñez de Juan el Bautista y Jesús 1:5 a 2:52. 3) Ministerio de Juan el Bautista 3:1-20. 4) Bautismo y tentación del Señor 3:21 al 4:13. 5) Ministerio público en Galilea 4:14 al 9:50. 6) Camino a Jerusalén 9:51 al 19:27. 7) Pasión, muerte y resurrección 19:28 al 24:53.

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El final del evangelio Según San Marcos (Marcos 16:9-20)
Introducción

A

ntes de concluir esta amplia sección introductoria a los evangelios quisiera considerar la cuestión que sucita los ultimos versículos del evangelio de Marcos. Este pasaje del evangelio según San Marcos es el texto más discutido de todo el Nuevo Testamento. Su inclusión se cuestionó desde fechas muy tempranas. Tanto Jerónimo como Eusebio afirman que estos versículos faltaban en la mayoría de los manuscritos por ellos conocidos de modo que la controversia no es nueva. De ningún modo considero ser un erudito sobre el tema ni un experto en manuscritos pero debemos considerar el problema. Hay diferentes posturas y la pregunta vital es: ¿Fueron inspirados los últimos versículos de este evangelio?. El pasaje trata fundamentalmente sobre las instrucciones finales de Jesucristo a sus discípulos. Sea Marcos el autor o no, la intención fue presentar un resumen del ministerio del Cristo ya resucitado y en lineas generales narra ciertos sucesos que también son presentados en los otros evangelios. Además de las disputas concernientes a este pasaje no se limitan al texto. Los carismáticos suelen emplearlo como texto de prueba de sus doctrinas particulares. Problemas textuales de este pasaje En los manuscritos que poseemos en la actualidad encontramos las siguientes variantes: a) Los manuscritos más antiguos e importantes, el Códice Sinaítico (x) y el Códice Vaticano (B), culminan el evangelio de Marcos en el versículo 8. b) La versión italiana tras el versículo 8 agrega la siguiente frase: “Pero informaron a Pedro y a los que estaban con él acerca de lo que les había dicho. Y después que Jesús mismo envió por medio de ellos, del este al oeste, la sagrada e imperecedera proclamación de la salvación eterna.”.

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c) Otros manuscritos incluyen el pasaje anterior y continúan con los versículos 9 - 20. d) Unos pocos manuscritos incluyen el final largo agregando cierta información en el versículo 14. e) Algunos manuscritos que incluyen el final largo tienen ciertas notas aclaratorias de los escribas que señalan que había dudas sobre la legitimidad de tales versículos. f) Otros manuscritos tienen ciertas marcas hechas también por los escribas para hacer notar que había cierta dudas sobre la inclusión o no de tales versículos. g) Una gran cantidad de manuscritos incluyen el final largo sin hacer ninguna objeción. e) Existe un manuscrito tardío y de poco peso que atribuye la autoría de este párrafo al presbitero Aristión. Los eruditos modernos tienden a negar la legitimidad de este pasaje. Es necesario considerar los argumentos en contra de la legitimidad de estos versículos y los argumentos esgrimidos por aquellos que están a favor de la inclusión.

a) Argumentos que niegan la legitimidad de los versículos 9 al 20: La evidencia puede ser clasificada del siguiente modo: 1) Evidencia interna. 2) Evidencia externa. 3) Evidencia teológica. 1) Evidencia interna: los eruditos señalan que es notorio el cambio de estilo literario en estos versículos lo cual indicaría que otro es el autor de los mismos. Como hemos visto, el evangelio de Marcos tiene muy poca información propia por esto llama la atención que gran parte de las particularidades se encuentren en este pasaje. Además aparecen en estos versículos una gran proporción de palabras nuevas, es decir que no fueron utilizadas antes por el evangelista. La nueva mención a María Magdalena es completamente innecesaria y esto demostraría que el autor del llamado final largo no es el mismo que escribió el evangelio. También señalan que la unión entre los versículos 8 y nueve es muy forzada. Esto demostraría que el llamado final largo fue insertado con posteridad. Pero esto a su vez genera un inconceniente dado que si el evangelio terminara en el versículo 8 el final sería demasiado abrupto y por ello se han elaborado diferentes hipótesis que explicarían un fin tan poco elegante: El verdadero final del evangelio por alguna razón se perdió: por esta razón se elaboraron diferentes finales que suplieron el original. Sin embargo, ya había copias que circulaban que terminaban en el versículo 8. De este modo se explicaría porque el evangelio finalizaba tan abruptamente y a la vez la razón de la existencia de otros finales. Marcos escribió el final del evangelio años más tarde del resto del evangelio: tal vez por sufrir una persecución Marcos no pudo completar su evangelio pero mientras tanto hizo circular lo que ya había escrito. Años después escribió el final que deseaba, es decir los versículos 9 al 20. Esto explicaría el cambio de estilo.

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Marcos murió antes de finalizar el evangelio: victima de la persecución fue capturado y ejecutado sin poder culminar su escrito. Un discípulo suyo tomó su lugar y escribió los versículos 9 al 20 pero ya circulaban algunas copias que terminaban en el versículo 8. El profesor B.B. Warfiel dice que el abrupto final del versículo 8 demuestra que Marcos no tenía por fin terminar el evangelio allí pero de ningún modo este argumento puede ser empleado para validar los versículos 9 al 20. Ningún escribiente, dice, hubiera agregado un final tan inadecuado. Pero a la vez no es un argumento suficiente para negar que Marcos haya sido el autor de estos versículos. Según su criterio hay que considerar dos hechos importantes. El primero es que este pasaje no fue compuesto por un escribiente para este lugar pero debe haber sido adoptada de algún escrito primitivo. En segundo lugar no es posible que Marcos haya escrito esta porción para este lugar porque la misma no encaja adecuadamente con el versículo 8. Dice que: “La narrativa de Marcos es como un hermoso arco, del que ha caído una de las columnas que lo sostienen y su lugar ha sido reemplazado por otra que no corresponde. La brusca y saliente terminación del vers. 8 indica algo diferente de lo que proporcionan los verss.9-18.” (1). Concluye que el evangelio de Marcos llegó, por alguna razón, mutilado. Poco sabemos acerca del origen del fragmento que ha sido adjuntado al evangelio de Marcos. Es muy antiguo y algún amanuense creyó que se trataba de una terminación adecuada para un evangelio mutilado. Tal vez, conjetura, se trata de alguna tradición que proviene de Andrés o Pedro relatada por Papías y por esto se ha adjuntado al Evangelio de Pedro. 2) La evidencia externa: como ha sido señalado el problema se origina en que los manuscritos más importantes omiten el final largo en tanto. En otros que lo incluyen hay marcas de los escribas que dan a entender que había dudas respecto a tal párrafo. Finalmente hay una gran cantidad de manuscritos que incluyen el texto sin hacer aclaración alguna. La pregunta es ¿Cuál de estos grupos de manuscritos son los que tienen mayor peso?. Lógicamente aquellos que niegan la inclusión de este párrafo se basarán en los códices Sinaítico y Vaticano que excluyen el párrafo en cuestión. Todos los manuscritos que contienen el final largo participan de la corrupción occidental. Eusebio fue el primero de los padres de la iglesia que puso en duda la veracidad de este pasaje. Es posible que las biblias de Cirilo de Jerusalén y Orígenes no contenían estos versículos. Aunque también debe decirse que el testimonio se divide porque Justino e Ireneo conocían estos versículos. 3) La evidencia teológica: aparentemente estos versículos contradicen ciertos principios teológicos: a) En ninguno de los evangelios restantes se da la impresión que Jesús reprendiera a los discípulos por la incredulidad y dureza de corazón. b) Cuando el versículo 16 dice: “El que creyere y fuere bautizado, será salvo.” pareciera sugerirse que el bautismo es necesario para la salvación. c) La declaración sobre echar demonios, hablar nuevas lenguas, ser mordidos por serpientes o beber sustancias venenosas es propia de este pasaje y para algunos resulta contradictoria con el resto de la enseñanza del Nuevo Testamento. Quienes niegan la veracidad de estos versículos enfrentan las siguientes posibilidades: a) Considerar que las pruebas existentes confirman el origen espurio de este pasaje por lo cual no es inspirado. Por esta razón no puede ser considerando valido al momento de formular alguna doctrina y 1) Profesor B.B.Warfield, El evangelio Según Marcos, Casa Bautista de Publicaciones , El Paso, pag.170.
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debería ser suprimido de la Biblia. b) Considerar que Marcos no es el autor del pasaje pero de todas manera forma parte del canon. En tal caso sería inspirado. b) Argumentos que favorecen la inclusión de los versículos 9 al 20 Los que defienden estos versículos refutan los argumentos precedentes. En primer lugar se establece que este pasaje es tan antiguo como el evangelio mismo. Aunque los manuscritos más importantes los omitan hay testimonios de mucha antigüedad que favorecen la inclusión del pasaje. Los manuscritos griegos más antiguos los omiten pero todas las versiones siriacas y latinas los incluyen. Aun aquellos padres de la iglesia que optaron por rechazar este pasaje conocían la existencia del mismo. Ireneo lo citó sin ninguna objeción. El vivió a mediados del segundo siglo varios años antes de la composición de los códice Sinaitico y Vaticano. Esto prueba que los testimonios externos no son del todo contundentes. En segundo lugar debe decirse que las evidencias internas tampoco son un contundente argumento para rechazar este pasaje. Lenski señala que la hipótesis que afirma que Marcos concluyó en el versículo 8 se basa en la norma de la crítica textual donde los textos más largos y mutuamente exclusivos se oponen a un texto más corto. El texto más corto, según esta norma, puede emplearse para explicar el origen de los textos más largos. Sin embargo esto es aplicable, dice Lenski, en frases cortas o en palabras adicionales pero nunca a toda una sección completa de un texto como lo es este caso. Lenski no encuentra una hipótesis adecuada que explique por qué Marcos concluyó en el versículo 8. Para demostrar su argumento considera cada una de las hipótesis que pretenden explicar tal final abrupto: 1) Muchos piensan que el final redactado por Marcos se extravió o fue destruido. esta respuesta presenta los siguientes inconvenientes: a) Siendo este texto tan antiguo es posible que si perdió Marcos estuviera aun vivo para reponer de forma inmediata la parte faltante. b) Esta es una teoría no un hecho demostrado. 2) Otra hipótesis señala que Marcos tardo años en escribir el final del evangelio pero esta teoría plantea algunos problemas: a) Es imposible suponer que Marcos tardará meses o años en escribir un párrafo que redactarlo llevaría tan solo unas horas. b) De haber sido así debería haber añadido mucho más que tan solo unos 20 versículos y su obra habría perdido el equilibrio que le caracteriza. c) El final largo presenta una armonía proporcional muy estricta. Es un párrafo que no desentona con el resto del evangelio. d) Si se hubiese publicado un evangelio incompleto Marcos hubiese reaccionado oponiéndose al mismo. 3) Hay quienes sostienen que Marcos murió antes de terminar de escribir su obra por lo cual alguna persona cercana o algún amanuense agregó el llamado final largo. Esta hipótesis también es deficiente:

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a) En estos casos es común una nota aclaratoria respecto a la muerte del autor. b) La tradición afirma que Marcos vivió en Roma y luego se marcho a Egipto. Durante su estancia en Roma habría redactado y culminado su evangelio. Con respecto a las palabras nuevas utilizadas en esta sección que hacen suponer que otro fue el autor del texto. Se ha realizado un estudio de la sección que le precede (Mr.15:44 al 16:8) y se encontraron 17 palabras que no se encuentran en otra parte del evangelio. De este modo las palabras nuevas en ningún modo son un argumento solido para justificar un cambio de autor. El cambio de estilo también puede explicarse diciendo que se cambia de tema. Cuando hay un cambio tan rotundo de tema el estilo también es afectado. La conexión con el versículo 8 tampoco es tan forzada como para rechazar una porción tan extensa del evangelio. Las dificultades teológicas bien pueden ser aclaradas por medio de las Escrituras o aun por el mismo pasaje. Lenski reduce el problema a dos alternativas: a) Marcos dejó sin terminar el evangelio. b) Por alguna razón ciertos escribas no incluyeron los versículos 9 al 20. ¿Cuál de estas dos hipótesis es la más razonable?, pregunta retoricamente el mencionado autor y considera que en vista a la falta de una explicación que adecuadamente aclare el motivo por el cual Marcos concluyó en el versículo 8 es mucho más sensato sugerir que por alguna causa que desconocemos este pasaje no fue incluido en los manuscritos Sinaítco y Vaticano. McDowell agrega un argumento similar: “Es mucho más fácil explicar por que se pudo haber omitido el pasaje en algunos manuscritos, que tratar de explicar cómo recibió tan amplia aceptación.” 31. Para estos autores no se discute que estos versículos sean inspirados. En lo personal opino que a la luz de los argumentos presentados sería muy prematuro rechazar los versículos 9 al 20 del último capítulo de Marcos. El hecho que no contradigan ninguna enseñanza teológica del Nuevo Testamento y que los hechos narrados sean corroborados por los otros evangelios es un argumento fuerte en favor de su inclusión. La inclusión de estos versículos sigue siendo la mejor alternativa antes que explicar que fue una añadidura muy cercana a la redacción del evangelio. Adoptar esta postura no significa despreciar el estudio erudito en aras de una fe ciega en la inerrancia bíblica sino simplemente optar por la hipótesis más aceptable. La interpretación de estos versículos Estos versículos deben ser interpretados considerando que fueron los apóstoles los oyentes originales del mismo. A través de estas palabras Jesús les otorgó cierta autoridad y poder que caracterizaría al oficio apostólico. Es necesario, para la correcta interpretación del texto hacer las siguientes observaciones: a) Este es el pasaje del Nuevo Testamento que mayores problemas textuales ofrece. Kurt Aland se inclina por omitirlo. Pero aun admitiendo estas dificultades hay razones suficientes para aceptarlos como legítimos. b) Los destinatarios originales fueron los once discípulos (Mr.16:14, Mt.28:16, Jn.20:19). Este pasaje es entonces una instrucción dirigida exclusivamente a los doce discípulos. Distinto es el caso de la instrucción dada en Hechos (Hch.1:6-15) donde posiblemente ciento cincuenta personas fueron
31

Josh McDowell y Ron Stewart, Razones de la fe cristiana, Editorial Vida, Miami, 1986, pag.34.

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quiénes la escucharon. Esto implica que quiénes recibieron la facultad de realizar poderosas señales fueron los apóstoles. Por tanto la época de los grandes milagros culmino cuando falleció el último de los apóstoles. c) En el versículo 17 encontramos una serie de señales que seguirían a los que “creen”. Si esta traducción fuera correcta todas las señales nombradas nos deberían acompañar a todos los que hemos creído. Sin embargo tal traducción es incorrecta ya que el tiempo verbal del texto griego es pasado (PISTEUOSASIN participio Aoristo de voz Activa). Es decir que el Señor estaba diciendo “estas señales seguirán a los que han creído” en referencia a los apóstoles. Por esto las señales enumeradas serían propias del ministerio apostólico. Esto es corroborado por el libro de los Hechos donde se muestra como los discípulos ejercieron estos dones extraordinarios. La única señal que no es corroborada en el Nuevo Testamento es el beber sustancias venenosas aunque cierta tradición dice que el apóstol Juan en una ocasión tomo una bebida mortífera y no le afecto. Todo lo demás encuentra su cumplimiento en el texto. Otra dificultad surge con el versículo 16 donde dice: “el que cree y fuere bautizado será salvo, pero el que no cree ya ha sido condenado.”. Algunos encuentran una dificultad debido a que pareciera sugerir el versículo que el bautismo es necesario para la salvación. Sin embargo observen la segunda parte del mismo donde claramente se dice que la condición para ser condenado es no haber creído.

II Parte: Exposición Basada en el evangelio de Lucas
Introducción

L

os evangelios Sinópticos son por cierto de suma utilidad. Si no contáramos con ellos ignoraríamos muchos hechos acerca de la vida del Señor Jesús. Dios, en su bondad, escogió a unos hombres para que pusieran por escrito lo que ellos habían llegado a conocer acerca del Señor. Mateo, siendo uno de los discípulos del Señor sin duda fue testigo ocular de los Hechos. Por tanto no habrá tenido demasiada necesidad de investigar sino más bien debió recordar los dichos y hechos del Señor. Marcos y Lucas no fueron testigos oculares pero sin duda debieron consultarlos. Entonces nos encontramos ante el testimonio incuestionable de personas que fueron testigos oculares de los hechos que relatan. El testimonio de los testigos es la base fundamental de la evidencia de histórica. McDowell cita un ejemplo que nos ilustra acerca de los diferentes métodos de investigación. El dice si alguien tratara de probar que el jabón flota iría a un laboratorio, en una situación controlada, colocaría el agua a cierta temperatura y ante testigos echaría el jabón al agua y les demostraría que el jabón efectivamente flota. Pero tal método no puede aplicarse a los hechos históricos porque estos no pueden ser reproducidos. Sí quisiéramos demostrar donde estuvimos esta mañana no podemos retroceder en el tiempo para mostrar lo que hicimos unas horas atrás. Para demostrarlo deberíamos recurrir a los testigos presenciales. Los métodos legales de investigación se basan en el testimonio de testigos justamente porque es el único método para probar hechos acontecidos en el pasado. Por esto los evangelios son importantes y esto es sumo interés al momento de defender la fe. La segunda razón que destaca su importancia es el valor de las enseñanzas de Jesús manifiestas en los evangelios. El Señor habló las palabras del Padre (Jn.3:34). Sus enseñanzas sumamente valiosas para poder entender el resto del Nuevo Testamento. Los enemigos de la fe han reconocido al menos a Jesús como un gran maestro. Cuanto más, nosotros que le amamos, debemos estimar el valor de sus dichos y aplicarlos a nuestras vidas. Estudiaremos entonces los evangelios Sinópticos a partir de las enseñanzas Lucas. No intentare armonizar los evangelios pero aun así esta exposición no se limitará al evangelio de Lucas sino

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estudiaremos también la información que es presentada los evangelios de Mateo y Marcos.

Capitulo 1
El prólogo del autor (1:1-4)

E

l evangelio según San Lucas es anónimo pero las evidencias internas como externas demuestran que el médico amado, como Pablo llamaba a Lucas, fue el autor del cuarto evangelio. Lucas era un hombre culto. Muestra de esto es el pulido uso que hace del idioma. El prólogo de su evangelio se asemeja a las obras de los grandes historiadores griegos y prueba de ello es el término griego “epecheiësan” (se traduce “han tomado a su cargo”, “han tratado de”, “han emprendido”, literalmente “han tomado en mano”) que aparece únicamente aquí en el Nuevo Testamento. Esta palabra, según nos recuerda A.T. Robertson, fue empleada tanto por Hipócrates como por Galeno en la introducción a sus obras médicas. Este era un término común en las obras literarias denotando intento de realizar algo, en este caso escribir la historia de Jesús. No tiene una connotación despectiva. El término implica también lo difícil que podía resulta cierta empresa. El apóstol Juan escribió en su evangelio: “Y hay también muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir.” (Jn.21:25). Si bien estas palabras son una hipérbole o exageración no dejan de reflejar la dificultad que tuvieron los evangelistas al relatar la vida de Jesús. En estos cortos versículos son sumamente interesantes y reveladores. Efectivamente este prologo manifiesta tres puntos importantes a tener en cuenta: 1) Las fuentes del autor Al emprender la tarea, Lucas contó con diversas fuentes de la cual seleccionó la información que utilizaría en su escrito las cuales son: a) Otros escritos

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No son pocos los que ven en estos versículos una alusión al evangelio según San Marcos y a un hipotético borrador del evangelio de Mateo. Pero esto es poco probable. L. Bonnet y A. Schroeder dicen: No se trata del primer evangelio atribuido a un apóstol. El segundo evangelio podría ser tenido en vista por Lucas, puesto que su autor no había sido testigo de la vida de Jesús, mas por otras razones es poco probable que Lucas tuviese conocimiento de él. No se puede pensar tampoco en los evangelios aún existentes, y que fueron escritos más tarde. Se trata de cristianos, hoy desconocidos, que habían redactado memorias de la predicación apóstolica, y cuyos escritos desaparecieron a medida que nuestros cuatro evangelios prevalecieron... 32 Sin duda el móvil de aquellos autores fue también registrar los hechos fuera de lo común que caracterizaron a la vida de Jesús y por ello Lucas los leyó: A tales escritos se refiere aquí; y en términos de respeto estudiado, como relatos de cosas que eran “ciertísimas” o creídas sobre el fundamento ciertísimo, entre los cristianos, y redactados por medio del testimonio de testigo oculares (“lo vieron por sus ojos”) y que “fueron ministros de la palabra”. Pero cuando él agrega que “le ha parecido también a él, después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia”, es una pretensión virtual para que su propio Evangelio reemplazara aquellos “muchos” relatos. 33 Por tanto aquellos escritos no fueron los evangelios que hoy conocemos y como dicen los autores anteriormente citados no fueron considerados por Lucas de valor de modo que emprendió la tarea de escribir su propio relato que satisfaga su exigente gusto por el orden y la precisión. b) La tradición oral La frase “tal como nos la enseñaron” indica que Lucas no siendo testigo ocular de los hechos que relata los conocía porque aquellos que si lo fueron lo habían transmitido. El término griego enfatiza en que fue una transmisión fiable y no historias fantasiosas. Además dice que aquellos que la enseñaron fueron “ministros de la Palabra”. Esto respalda aún más la veracidad de la enseñanza. Aquellos que tenían el don enseñanza eran muy respetados ya que para serlo había altos requisitos que cumplir. Pero además estos maestros eran privilegiados porque habían sido testigos oculares de los hechos. Es decir que la enseñanzas del Señor perduraron cierto tiempo a través de la tradición oral. No cabe duda de que muchos de los primeros convertidos en Jerusalén habían sido testigos del ministerio de Cristo porque su predicación llamó mucho la atención. Seguramente estarían enterados de su muerte ya que este fue un hecho muy conocido. Los discípulos que volvían a Emaus, cuando veladamente se les acercó el Señor, le reprocharon diciendo: “¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?” (Lc.24:18). Además el apóstol Pablo dijo que el Señor resucitado se apareció en una ocasión a más de quinientos hermanos a la vez de los cuales, al momento de escribir la epístola a los Corintios, vivían en tanto que otros habían muerto (1 Co.15:6). Por ello cuando Lucas escribió su evangelio había una buena cantidad de testigos de los hechos que narra. Otros pasajes aluden a la tradición oral. El apóstol Pablo cuando enseñó sobre la cena del Señor lo hizo tal como lo había recibido (1 Co.11:23). También cuando enseñó respecto a la acerca de la resurrección dijo hacerlo según la enseñanza que el a su vez había recibido (1 Co.15:3). c) Su propia investigación
Ob. cit. Tomo I, pag.470. Roberto Jamieson, A.R. Fausset, David Brown, Comentario Exegetico y Explicativo de la Biblia, Tomo II, Casa bautista de Publicaciones, pag.131.
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El término griego que se traduce investigar quiere decir literalmente seguir una cosa mentalmente, seguir el curso de los acontecimientos. Lo que esta diciendo es que antes de escribir antes de escribir realizo una cuidadosa investigación recurriendo a los testigos oculares y a las enseñanzas de la iglesia. Es interesante notar que Galeno, el famoso médico griego, empleó el mismo término para referirse a la investigación de los síntomas. Relatos íntimos como la anunciación o el encuentro entre María y Elizabet posiblemente hayan sido producto de esta investigación. La única que sabía con precisión que había acontecido en aquellos momentos era María así que podemos imaginar a Lucas entrevistándose con María y preguntándole al respecto. Al tratar sobre las historias y cánticos que aparecen en el capítulo 1 Alexander Findlay dice: Estos tienen un considerable valor histórico, pues apenas habían transcurrido treinta años de la pasión, y María, la madre de Jesús bien podía vivir todavía. Si ella se había trasladado a Efeso - como la tradición pretende que lo hizo en su ancianidad - Lucas problablemente la habría ya visto; él esta con Pablo en Mileto, en Hechos 20, y allí se encuentra con los ancianos de la iglesia de Efeso.34 La laboriosa investigación también es notable en el libro de los Hechos. Lucas no vivió en Jerusalén durante los primeros quince años de la iglesia así que debió investigar cuidadosamente los hechos acontecidos en ese período.

2) El propósito del autor Su propósito fue escribir un relato sumamente ordenado desde el mismo origen lo cual hace suponer que es una referencia a los relatos del nacimiento y la infancia que posteriormente incluye. Su intención era escribir con exactitud cronológica. Esto revela que Lucas escribió desde el punto de vista de un historiador. Viene bien recalcar esto ya que veremos que hay quienes suponen que los evangelistas fueron teólogos más que historiadores. Este pasaje en particular guarda cierta relación con el estilo de los historiadores griegos. Robertson dice: “Este prefacio está en un espléndido Koine literario y no es mejorado por ningún otro escritor griego (Herodoto, Tucídides, Polibio). Es muy probable que Lucas estuviera familiarizado con este hábito de los historiadores griegos de escribir prefacios, por cuanto era una persona cultivada” 35. Por tanto Lucas tuvo la sincera intensión de escribir la historia del Señor como lo haría el mejor historiador de la época. 3) El destinatario del autor Este evangelio como la segunda parte de esta obra, el libro de los Hechos, estuvieron destinados a Teófilo. Los libros en la antigüedad eran muy caros por tanto solo los adinerados podían adquirirlos. Por esto y el uso del título “Excelentísimo” hacen suponer que este hombre fue un alto funcionario del imperio Romano. En el libro de los Hechos Lucas no emplea tal título lo cual hace suponer que tras la lectura del evangelio este hombre se convirtió ya que entonces los creyentes no empleaban otro título que no fuera “hermanos” para llamarse entre sí. ¿Sabría Lucas los alcances que habrían de tener sus escritos? no sabemos. Es posible pensar que al escribir sus relatos pensara que los mismos podrían ser útiles no sólo a Teófilo sino también a otros creyentes pero es difícil suponer que el tuviera alguna idea de la trascendencia de su obra a través del
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Alexander Flinday, Comentario Bíblico de Abingdon, Tomo II, Editorial la Aurora, Buenos Aires, 1958, pag.209. A.T. Robertson, Imagenes verbales del Nuevo Testamento, Tomo II, Clie, Barcelona, 1989, pag.25.

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tiempo. Una lección práctica Esta breve introducción tiene a mi juicio una importante lección práctica la cual tiene que ver con el apego a la verdad. Lucas se esforzó por ser veraz. Recurrió a todos los medios a su alcance para relatar con fidelidad la vida de Jesús y más tarde los inicios de la iglesia. Su amor por la verdad debe ser imitado por cada uno de nosotros. Lejos este de nuestro vida el predicar “doctrinas nuevas” o de moda. Antes bien nuestro anhelo debe ser predicar el evangelio de Jesús siendo leales a la verdad. Una palabra destacada: los términos griegos tienen una riqueza que muchas veces es difícil que su traducción logre reflejarlos. En este caso quisiera ocuparme de una palabra que es traducida “ministros”. La misma es la traducción del término griego “Huperetes” (huperetes) que significa literalmente subremero. Era un término marino que describía a aquellos que estaban a cargo de un marino y su función era precisamente remar. Posteriormente, según lo expresa Vine, vino a denotar cualquier acción subordinada a la autoridad de otro. En este caso al decir “ministros de la palabra” esta señalando que la actividad de estos estaba subordinada a la Palabra de Dios. Predicción y nacimiento de Juan el Bautista (1:5-25) Para favorecer el futuro ministerio del Mesías era necesario el surgimiento de un precursor para que este despertara los sentimientos religiosos de un pueblo cuya fe estaba adormecida. Hombre y mujeres devotas como Zacarías, Elizabet, José, María, Simeón y Ana eran la excepción. El estado espiritual de la nación no era muy distinto al imperante en los últimos tiempos del Antiguo Testamento. Desde la proclamación del profeta Zacarías el pueblo de Israel había experimentado la opresión por parte de diversas potencias extranjeras. También el surgimiento de las sectas judías que encontramos en los evangelios tuvieron su origen en tal período histórico. Veamos este pasaje analizando los personajes que aparecen en la escena: 1) Herodes, Rey de Judea: el primer personaje nombrado es Herodes, el Rey de Judea. El diccionario bíblico nos dice que bajo este nombre se conoce a una dinastía que ejerció el poder en Palestina durante los años que abarca el Nuevo Testamento. En este caso, el nombrado es Herodes el Grande, el fundador de dicha dinastía. Eran oriundos de Idumea y practicaban la religión judía. En el año 47 a.C. fue nombrado por su padre gobernador de Galilea. Siete años más tarde, por medio de Antonio y Octavio, logró que el senado romano lo nombrase gobernador de Judea (37-4 a.C.). Por medio de su alianza con Roma logró dominar su territorio y extenderlo. Fue lo suficientemente astuto como para conservar la amistad con Roma. Finalmente su reino llegó a abarcar toda Palestina, es decir, Idumea, Judea, Samaria, Galilea, Perea y otros territorios al Noreste del Jordán. En el imperio Romano tenía el rango de “monarca aliado” lo cual significaba que no dependía del gobernador de la provincia de siria sino del propio emperador. Fue un Rey malvado y sanguinario. La matanza de los niños de Belén (Mt.2:13-18) así lo manifiesta. A la vez fue un político muy inteligente. Se puede decir que bajo su gobierno el estado judío ocupó una posición fuerte reconocida tanto por los romanos como por sus vecinos. Merced a pesados tributos pudo realizar grandes obras edilicias. La más famosa fue la reconstrucción del templo. Estaba revestido en mármol según la costumbre arquitectónica de esta época. La obra total demando unos 80 años de modo que fue terminado poco tiempo antes de la destrucción de Jerusalén. Aún así no pudo ganarse la total confianza de los fariseos y saduceos porque en realidad, a pesar de practicar el judaísmo, gustaba de la pompa que caracterizaba a las cortes paganas. Por ello a pesar de sus esfuerzos los judíos siempre lo consideraron un tirano impuesto por Roma. 2) Zacarías y Elizabet: poco sabemos de ellos más de lo que aquí revela Lucas. Ambos

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pertenecían al remanente fiel de Israel. El era sacerdote de la casa de Abías. Los sacerdotes se dividían en aquellos que estaban al servicio diario y aquellas ordenes que servían semanalmente (1 Cro.23:6; 28:13). Había 24 ordenes y la de Abías era la octava. Robertson apunta que solo cuatro ordenes volvieron de la cautividad en Babilonia (Jedaías, Immer, Pasur, Harim) y estas fueron divididas en veinticuatro con los antiguos nombres. Elisabet era hija de Aarón lo cual quiere decir que también pertenecía a una familia de sacerdotes. Para un sacerdote era un gran honor estar casado con la hija de otro sacerdote. 3. El ángel: el tercer personaje importante que aparece en la historia es el ángel de Dios. El término quiere decir mensajero y en este sentido en algunas ocasiones es empleado para referirse a los hombre (Lc.7:24) pero específicamente se lo aplica para designar a una serie de seres espirituales y celestiales que actúan como mensajeros de Dios. Hay mucho por decir acerca de los ángeles pero esto queda reservado a la materia especifica. Una vez presentados los personajes podemos apreciar la lección que nos deja este pasaje: 1) La fidelidad a Dios Comienza describiendo a Zacarías y Elizabet como “rectos delante de Dios”. Esta frase es muy común en el Antiguo Testamento. Ser recto o justo delante de Dios no quería decir que era “sin pecado” sino que su vida se caracterizaba por la obediencia a la ley. Los israelitas piadosos conocían muy bien los medios que la ley estipulaba cuando se cometía alguna falta. Además se nos dice que Elizabet era estéril y de edad muy avanzada. Datos que realzan el milagro que Dios habría de realizar. Para una mujer judía no tener hijos era motivo de deshonra y aun en algunos paises musulmanes esto sigue siendo así. Recordemos a modo de ejemplo el caso de Ana, la madre de Samuel. Entonces le tocó en suerte a Zacarías entrar en el Santuario. Solo una vez en la vida del sacerdote se daba esta oportunidad. El método para designar al encargado era echar suertes y esto evitaba, según A. Bonnet y A. Schroeder, cualquier especulación entre los sacerdotes. Robertson nos dice que la fuerte afortunada era una “piedra blanca”, a lo cual puede hacer referencia Ap.2:17. Esta ofrenda tenía lugar dos veces al día. Una a la mañana y otra a la tarde. El incienso se quemaba en un altar que estaba al fondo muy cerca del velo que separaba al lugar santo del lugar santísimo. Mientras el sacerdote cumplía esa función, el pueblo que estaba afuera oraba. El humo del incienso que ascendía al cielo simbolizaba las oraciones del pueblo. En tanto que cumplía esta función se le apareció un ángel. Esta sería la primera de las apariciones angelicales que se sucederían para demostrar que algo extraordinario estaba ocurriendo en aquellos días. Wilcock dice que los ángeles eran muy conocidos por los judíos dado que estos conocían en Antiguo Testamento pero desconocidos para los paganos como Teófilo por tanto en este evangelio Lucas presto especial atención a las apariciones de estos (Lucas cita 14 apariciones, Mateo 6 y Marcos ninguna). Entonces vemos que Zacarías fue un hombre fiel a Dios. Fiel en su ministerio y fiel en el servicio. Aún los sacerdotes de Israel muchas veces se corrompían y pecaban en gran manera. Un ejemplo de ello es el caso de los hijos de Elí en el Antiguo Testamento. También el Señor tuvo que enfrentarse a sacerdotes corruptos. La fidelidad de Zacarías fue bien vista por el Señor y fue tomada en cuenta. 2) La gracia de Dios La gracia de Dios es un favor concedido al hombre sin merecerlo. Por primera y única vez en su vida, Zacarías tenía el gran honor de poder ministrar dentro del templo así que podemos imaginar la gran emoción que vivió aquel hombre en ese momento.

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Mientras cumplía su servicio una se apareció un ángel del Señor se le apareció. Cuan grande habrá sido la sorpresa de aquel hombre. Imaginen Uds. estar solos en una habitación y que de pronto se aparezca un ángel del Señor, al igual que Zacarías nos turbaríamos y llenaríamos de temor. Tal experiencia fue compartida por muchos que vivieron una situación similar (Lc.1:29-30, Gén 28:17, Is 6:5, Ap.1:17). El mensaje del ángel es muy alentador para nosotros. El le dice que su oración había sido oída y Elizabet tendría un hijo. ¿Cuándo había pedido esto Zacarías?. En aquel momento no por dos razones: a) El ya había perdido toda esperanza de ser padre (Lc.1:18) por tanto ya no estaría orando por tal cosa. Por esta razón podemos pensar que habría orado por esto en su juventud o cuando veía que su esposa no quedaba embarazada. b) A.T. Robertson explica la frase “ha sido escuchada” diciendo que el verbo griego es un Aoristo (pasado) del indicativo en voz pasiva lo cuál es “Una especie de aoristo atemporal, “fue oída” cuando la petición fue hecha...” (5) y ahora había llegado el momento de su respuesta. También es posible que siendo un hombre piadoso su oración fuera rogando por la salvación de Israel y ahora la misma era contestada. Esto nos deja una hermosa lección para nuestras vidas. Dios contesta nuestras oraciones. Puede contestar que no pero también puede responderla en el momento menos esperado. Jorge Müller de Bristol fue un destacado creyente que en el siglo pasado abrió grandes orfelinatos en Inglaterra sostenidos tan solo por la oración. El era un hombre de oración y siendo de origen alemán era muy organizado. Llevaba un cuaderno en el cual anotaba sus pedido de oración y las respuestas a estas. Por muchos años estuvo orando por un amigo que le ayudaba mucho en su obra pero no era creyente. Cuando Müller murió su amigo asistió al funeral y al escuchar la predicación del pastor o anciano que presidió la ceremonia se convirtió. La respuesta a la oración se demoró pero aun cuando Müller había fallecido esta fue contestada. Pero además el hijo de Zacarías sería un gran hombre de Dios lo cual alegraría aún más a su Padre. El ángel le dijo también que sus amigos se alegrarían al ver tan grande milagro. El carácter y la obra de aquel niño fue descripta por el ángel señalando los siguientes puntos: a) Su nombre: Juan significa “Dios es bondadoso” o “Jehová tiene misericordia”. Su ministerio fue una muestra acabada de la bondad de Dios. b) Sería grande delante de Dios: ser grande ante Dios no necesariamente significa ser grande ante los hombres. En el caso de Juan podríamos decir que se cumplieron las dos cosas. Fue muy estimado en Israel para muchos aunque también fue una figura controvertida. Hermanos lamentablemente están aquellos que buscan ser grandes ante los hombres pero esto es vanidad. Nuestro mayor deseo debe ser buscar ser grandes ante Dios, es decir, ser fieles a su palabra y servirle con integridad. c) No bebería vino ni sidra, es decir, ninguna bebida embriagante. Esta era una de las condiciones que imponía el voto del nazareo o nazir (Nm.6:3). Tales votos podían ser permanentes o temporales. Esto no quiere decir que la Biblia prohiba el beber vino sino que en el caso particular de Juan el Bautista, por el ministerio que llevaría a cabo sería necesario que no bebiera vino. Es decir viviría de un modo distinto al común de su pueblo para llamar la atención sobre sí y en especial sobre su predicación. d) Sería lleno del Espíritu desde el vientre de su madre: esta expresión nos recuerda los dichos de Jeremías (Jer.1:4-5). La llenura del Espíritu es una doctrina bien desarrollada en el Nuevo Testamento. Pero la llenura en el caso de Juan el bautista tendría las características de los santos del Antiguo Testamento, es decir, el Espíritu Santo los dotaba para una tarea temporalmente y una vez que la misma era cumplida se apartaba del ellos. Por esta razón vemos en algunos Salmos el pedido de que el Espíritu no abandone al siervo. La llenura del Espíritu daría a la predicación de Juan el Bautista el brillo ausente
(5)

A.T. Robertson, Imagenes verbales del Nuevo Testamento, Tomo II, Clie, Barcelona, 1989, pag.28.

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en la enseñanza por entonces corriente en Israel. e) Muchos se convertirían a través de su predicación: su ministerio sería fructífero a tal grado que muchos años después de su muerte aún había discípulos suyos que estaban llevando su mensaje (Apolos en Efeso (Hch.18:24-25) y un número no determinado en Corinto (Hch.19:1-3)). f) Prepararía el camino del Señor: el texto griego se podría traducir, según Robertson, diciendo que prepararía el camino a Dios mismo. Esta podría ser una temprana declaración de la Deidad del Señor. g) Tendría el poder de Elías: Elías fue uno de los profetas más destacados del Antiguo Testamento. Luchó contra la incredulidad del pueblo. Juan tendría la misma lucha e iguales resultados. El Antiguo Testamento prometía que Elías vendría otra vez (Mal 4:5) (esta es una profecía de doble cumplimiento parte se cumplió durante la primera venida pero su cumplimiento final queda reservado para la segunda venida (Ap.11:3-6)). No significa esto que Elías se reencarnaría o volvería a vivir sino que el precursor del Mesías tendría características semejantes a las del profeta del Antiguo Testamento (Mt.17:12). El pueblo, conocedores de la Palabra, le preguntaron si él era Elías pero el rotundamente respondió que no (Jn.1:21) en el sentido de que literalmente no lo era pero, como ya he dicho, su carácter respondía fielmente a la figura del mencionado profeta. Evidentemente el ángel hizo alusión a las Escrituras. Esto muestra que al igual que Satanás y sus demonios los ángeles de Dios la conocen. M.C. Temey nos recuerda las similitudes entre el nacimiento de Juan el Bautista y el de Sansón. En ambos casos los padres no habían podido tener hijos y el ángel ordenó que el niño haría el voto del nazareo desde su niñez (Jue.13:5). Ambos personajes cumplieron una función especial en favor del pueblo y para ello serían dotados con el poder de Dios. Ambos cumplieron su misión y murieron trágicamente pero Sansón lamentablemente padeció a causa de su pecado. La manifestación más grande de la gracia es nuestra salvación pero también podemos decir que toda bendición es dada por la gracia de Dios. En este caso el ángel le anunció que habría de tener un hijo. Para un matrimonio que deseando tener hijos no los pudo tener no hay noticia más hermosa. Esto lo podemos comprobar aún en nuestros días. La noticia que traía el ángel era preciosa. 3) La falta de fe en Dios A pesar de tan detallado anunció a Zacarías le faltó fe. Aún el creyente más fiel puede tener momentos de dudas. Zacarías pensó como un hombre. El y su mujer ya eran viejos. Si no pudieron tener hijos en su juventud mucho menos podrían tener uno. Abraham siendo un hombre cuya fe fue ejemplar dudó cuando en una circunstancias semejantes Dios le anunció el nacimiento de Isaac. Sara también expresó sus dudas cuando el ángel le anunció que habría de tener un hijo (Gé.18:12) pero ante la reprensión exclamó: “¿Hay algo difícil para Dios?” (Gé.18:14). Lo que debemos tener siempre en claro es que como dijo el Señor: “Lo imposible para los hombres, es posible para Dios.” (Lc.1:37, 18:27). La respuesta del ángel no se hizo esperar. Se presentó dando su nombre; Gabriel. Su nombre significa “El hombre fuerte de Dios” o “Dios es mi fuerza”. Dicho sea de paso, el otro ángel nombrado por su nombre en las Escrituras, es Miguel (Dn.10:13). Dijo también que el “está ante la presencia de Dios” lo cuál indica su alto rango dentro del orden angelical. La descripción que hizo de sí mismo de es de algún modo un adelanto de la reprensión a Zacarías. Lo reprendió y lo condenó a permanecer mudo hasta el nacimiento del niño. En tanto, el pueblo se extrañó de la demora del sacerdote. Quemar incienso era una tarea que demandaba pocos minutos. Tal vez supusieron que el sacerdote había fallecido en el recinto pero cuando salió y vieron que no podía hablar comprendieron que había visto una visión. El ministerio de los sacerdotes era por tiempo limitado y quedaban luego en libertad de volver a

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sus hogares. Zacarías vivía no muy lejos de Jerusalén. Esta sección de este pasaje llama nuestra atención acerca de las dudas. Debemos tener en claro que lo que es imposible para nosotros es posible para Dios. La oración consiste en eso justamente. Cuando oramos rogamos que Dios intervenga en nuestras vidas y solucione determinado problema que para nosotros es imposible de solucionar. 4) El milagro de Dios Finalmente la promesa de Dios fue cumplida. Los anuncios de Dios no se hacen esperar. El es fiel y cumple sus anuncios aunque esto implique que un mujer anciana tuviera un hijo. Las prácticas no éticas de nuestros días referentes a inseminación artificial han hecho posible que por ejemplo una mujer mayor tuviera un hijo pero el milagro de Dios es mucho mayor ya que Elizabet concibió normalmente a su hijo. Una lección práctica Personalmente estimo que la lección más destacada de este pasaje es respecto a la oración. Dios contesta nuestras oraciones. El puede hacer posible lo que es imposible para los hombres. No debemos dudar como lo hizo Zacarías. Confiadamente debemos esperar que él responda nuestras oraciones aunque estas se demoren años. Una palabra destacada: quisiera que prestemos atención a un término que aparece en el texto y es “corazón” (vers.17). Según W. E. Vine su uso en Nuevo testamento denota: a) el asiento de la vida física (Hch.14:17, Stg.5:5) b) el asiento de la naturaleza moral y espiritual del hombre (Ro.6:17, Mr.11:23). Dios conoce el corazón. Por esta razones el versículo aludido aval acerca de la necesidad de volver de corazón al Dios de Israel. Anunciación del nacimiento de Jesús (Lc. 1:26-38 y Mt. 1:18-25) 1) La anunciación a María Seis meses después el ángel Gabriel tuvo otra especial misión y fue anunciar a María, la mujer que Dios escogió, el nacimiento del Mesías. El relato registrado por Lucas contempla el nacimiento del Señor desde el punto de vista de María en tanto que Mateo lo registra desde el punto de vista de José así que compararemos los dos relatos. Calvino observa un hecho interesante y es que la profecía respecto al nacimiento de Juan fue dada en un lugar público, el templo, y notada por muchos en tanto que la profecía acerca del Mesías fue presentada en privado a una joven virgen. Tal vez esto fue así por el tipo de ministerio que habría de desarrollar Juan. Brevemente Lucas presenta algunos rasgos especiales de aquella mujer: a) Estaba desposada con José: Un autor dice al respecto: La ley judaica consideraba el compromiso o los esponsales tan obligantes como el matrimonio. El compromiso matrimonial quedaba finiquitado una vez efectuado los trámites por el representante del novio y pagada la dote al padre de la novia. Después de los esponsales, el novio podía pedir la entrega de su esposa en cualquier momento. El aspecto legal de matrimonio estaba incluido en los esponsales; la boda era un simple reconocimiento

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del acuerdo ya celebrado. José tenía perfecto derecho para viajar con María a Belén.36 La infidelidad de parte de la desposada era castigada por la pena de muerte (Dt.23:23-24). De modo que tal compromiso era equivalente al matrimonio aunque los esposos aún no convivían juntos. La declaración respecto a la virginidad de María encuentra su razón en destacar el nacimiento sobrenatural del Señor. Además esto cumpliría con las Escrituras que anunciaban que una virgen daría a luz un niño (Is.7:14). b) Era de la casa de David: la frase “de la casa de David” puede hacer referencia a José únicamente o a ambos. Veremos esto más en profundidad en otras sección del presente estudio. Luego se nos detalla el contenido del mensaje y las reacciones de María ante el mismo: 1) “¡Salve, muy favorecida!”: significa enriquecida por la gracia de Dios. El mismo término es empleado en Efesios 1:6 y es traducido “nos hizo aceptos” aunque otra traducción en ese caso podría ser “nos hizo agradables en su amado”. En cierta medida la frase también podría haber sido traducida “llena de gracia” aunque solo si por esta se interpretase que María recibió una gracia muy especial y no que ella poseía alguna gracia especial. El término siempre hace referencia a quien es el receptor de la gracia de Dios. Sin embargo esta traducción ha sido bien aprovechada por la iglesia Católica Romana para exaltar la figura de María. 2) Bendita entre todas las mujeres: esta frase es omitida por los mejores manuscritos al punto que Kurt Aland en su texto griego decidió omitirla. Pero aún si la aceptamos la misma sólo quiere resaltar el gran privilegio de María al recibir tan grande don. Ante tan inesperada aparición María se turbó al igual que le había ocurrido a Zacarías. Ni siquiera podía comprender la salutación del ángel le dijo que no temiera y continuo con el mensaje que traía: 3) Has hallado gracia delante de Dios: A. Bonnet y L.Schroeder dicen que este es un hebraísmo común en el Antiguo Testamento y citan los siguientes ejemplos: Gé.6:8, 18:3, Ex.33:12-13, Jue.6:17, 2 S.15:25, Hch.7:46. Dios toma en cuenta a aquellos que le buscan no porque lo merecieran sino por su gran amor. Aún el hombre más fiel a las Escrituras no es merecedor de la gracia de Dios. 4) Concebirás y darás a luz un niño: este es el anunció principal y es que ella daría a luz un niño. La terminología empleada por el ángel pudo estar basada en las palabras del profeta Isaías. Permítanme recordar lo que ya he dicho y es que los ángeles conocen las Escrituras. El nombre que recibiría el niño es muy significativo ya que se llamaría Jesús que quiere decir “Jehová salva”. Su grandeza sería tal que lo llamarían Hijo del Altísimo o Hijo de Dios. Efectivamente durante su ministerio algunos le reconocieron como él Hijo de Dios (Mt.14:33, Mr.15:39, Jn.11:27). Los demonios también reconocieron esto (Mr.3:11) y los sacerdotes y fariseos le condenaron porque “hizo a si mismo Hijo de Dios” (Jn.19:7). Su destino sería “sentarse sobre el trono de David”. El Antiguo Testamento prometía que el Mesías Reinaría sobre la casa de Israel. (Is.9:6-7). Por esto el pueblo esperaba que el Mesías los libere del yugo impuesto por el imperio Romano. Esto merecerá alguna atención cuando hablemos del significado de la frase “el reino de Dios” tan reiterada en los evangelios. Nuevamente María reacciona y pregunta como ha de suceder esto si ella aun no había conocido varón. Es interesante notar la interpretación que hace de esta frase Monseñor Straubinger: De derecho María era esposa de San José. Así la sabiduría de Dios lo había dispuesto para guardar la honestidad de la Virgen a los ojos de la gente; mas de las palabras: “No
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M.C.Timey, Comentario Bíblico Moody, Editorial Moody, Chicago, 1965, pag.100.

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conozco varón” es evidente que María había hecho voto de guardar la virginidad. De ahí su pregunta “¿Cómo ha de ser eso?”. El ángel entonces le explicó que sería Madre del Señor por obra del Espíritu Santo, y no por obra de varón.37 Ellos afirman que José era en realidad un anciano al cual Dios le encomendó el cuidado de María. Estos y otros argumentos se fundamentan en ciertos evangelios apócrifos. Para nuevamente aclarar las dudas de María el ángel continua con su mensaje: 5) El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra: estas expresiones indican una misma cosa, es decir, el nacimiento sobrenatural del Señor. Este versículo nos permite apreciar que el Espíritu es una Persona y no una fuerza activa distinta del Padre y del Hijo. En contraste con las leyendas paganas que entonces abundaban en los paises vecinos según las cuales los dioses se procreaban aquí la Biblia establece una clara diferencia y es que no hubo intervención física. Te cubrirá la sombra del Altísimo, es decir que una nube descendería sobre ella. Esto nos recuerda la gloria que cubría el Monte Sinaí cuando recibió la ley (Ex.40:38). La nube representa la gloria y la presencia de Dios. Por esta razón aquel que nacería sería un Santo ser. La profecía de Isaías anunciaba que el Mesías sería humano y divino al mimo tiempo. Isaías 9 dice que nacería un niño pero a la vez sería llamado Dios fuerte. La preexistencia de Cristo hacía necesario que el nacimiento tuviera estas características. A la vez la preexistencia de Cristo guarda estrecha relación con la doctrina de la trinidad la cual es característica del cristianismo bíblico. Tal enseñanza es un gran misterio pero don Francisco Lacueva nos aclara que un misterio no es un absurdo. El misterio está sobre la razón en tanto que el absurdo esta contra la razón. La importancia de la preexistencia de Cristo radica en que si él no hubiera existió antes de nacer entonces no existiría una Trinidad eterna. Tampoco sería Dios ya que si no fue preexistente no sería eterno. También hubiera sido un mentiroso porque el se atribuyó preexistencia. 6) Tu parienta también ha concebida: para erradicar toda duda de María el ángel Gabriel le anunció que su prima o parienta aunque ya era anciana también estaba esperando un niño. Nada hay que sea imposible para Dios. Finalmente María acepta obedientemente la voluntad de Dios. Entonces el ángel se fue de su presencia. Una lección práctica La importancia de este pasaje destaca el precio que el Señor estuvo dispuesto a pagar por nuestra salvación. El Señor de la gloria estuvo dispuesto a dejarlo todo para venir y nacer como cualquiera de nosotros. Así adoptó forma humana adquiriendo con ello todas las limitaciones que nos caracterizan a los hombres. Tuvo hambre, sueño, frío, calor, sed y emociones semejantes a las nuestras. Fue tentado como cualquiera de nosotros y vivió de tal modo que es un ejemplo para nosotros.

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Monseñor Straubinger,Notas al Nuevo Testamento, Editorial Guadalupe, Buenos Aires, 1959.

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Una palabra destacada: (caris) en este pasaje hemos visto en repetidamente el término gracia. La gracia de Dios fue uno de los temas favoritos del apóstol Pablo. Lucas siendo compañero del apóstol estaba muy familiarizado con este concepto. En un sentido objetivo el término se aplica a algo agradable como por ejemplo Pablo emplea la frase “la obra de gracia” para referirse al servicio cristiano. En un sentido subjetivo se aplica al que otorga un regalo. Se aplica a Dios quien en su bondad obsequio la gracia de la salvación a los hombres aún cuando no la merecíamos. En el caso del receptor como una conciencia de un favor recibido inmerecidamente (Ro.6:17). Por último también se emplea el término para designar a aquellos que han experimentado la salvación de Dios (Ro.5:2, 1 P.5:12). En este sentido la gracia es un estado. 2) La anunciación a José (Mt.1:18-24) Hemos dicho que Mateo presenta el relato del nacimiento desde el punto de vista de José quien era un hombre justo. El propósito que tuvo Mateo al relatar este acontecimiento fue por un lado destacar que Jesús no era hijo de José. Esto es importante ya que resulta en una afirmación de la preexistencia del Señor Jesús. En segundo lugar la acción de José merece una explicación así que él decidió presentarnos la otra anunciación. a) La decisión de José Debemos destacar la figura de este hombre que muy probablemente murió antes que Jesús comience su ministerio. El trato que él tuvo hacia María destaca las dotes personales de este siervo de Dios. Reconstruyamos por un momento los hechos. María estaba comprometida con José. El ángel se le aparece, le anuncia que daría a luz un niño y que sería concebida por el Espíritu Santo. Inmediatamente que recibe esta noticia María ser marchó a ver a su parienta quedándose con ella tres meses. Al momento de regresar su embarazo ya debió ser notorio. Las sospechas de José fueron lógicas. De una cosa estaba seguro y es que él no era el padre de la criatura. Que situación. Cuan grande habrá sido la tristeza de aquel joven al sentirse traicionado por la mujer que amaba. ¿Cómo actuaríamos nosotros en una situación similar?. Quizás es conveniente que analicemos la acción de José. Mateo se nos dice que no quería infamarla por esto debió pensar muy bien las acciones a seguir. No quería formalizar el matrimonio sintiéndose engañado por tanto tenía que decidir que hacer: a) Denunciar el engaño: como hemos dicho, la ley imponía la muerte para la mujer que engañase a su prometido. Pero amaba a María y no deseaba su muerte. b) Presentar una carta de divorcio: José disponía de otro recurso podía presentar una carta de divorcio sin indicar el motivo de su separación. Por este medio María no sería sometida a un procedimiento público y condenada a muerte por adulterio pero aún así seria sometida a la vergüenza que significaba ser repudiada por su esposo. c) Abandonarla secretamente: De este modo posiblemente el honor de su amada quedaría resguardado aunque seguramente el suyo sería manchado. Esta última fue su elección. Esto nos deja una hermosa lección acerca del profundo amor que debe imperar entre un hombre y una mujer. Por todos los medios no quería ofender el honor de su mujer. Cuan distinto es el mundo en que vivimos hoy en día. Esposos y esposas que no tienen temor alguno de insultarse mutuamente aún cuando se aman. José en cambio aún sabiendo que tenía la razón prefirió abandonarla en secreto antes que el honor de su prometida fuera destruido. Estaba dispuesto a cometer una acción sumamente reprochable con tal de que María no sufriera. La dejaría quedando como un hombre que abandona a su hijo y esposa. Todo por amor.

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b) La visita que recibió José La tristeza embargaba el corazón del joven José debido a la decisión que había tomado respecto a María. Entonces el Señor envió un ángel que le visito en sueños. Tal vez haya sido el mismo ángel Gabriel pero no lo sabemos ya que en ésta ocasión no nos es revelada la identidad de este mensajero celestial. El ángel se dirigió a José en términos sumamente respetuosos. Lo llamó “Hijo de David”. José pertenecía a la casa de David, es decir, que pertenencia a la familia real de Israel. La esperanza de Israel estaba fijada en aquel descendiente de David que restauraría la gloria del reino y transformaría a esta nación la más grande de toda la tierra (Is.9:7, 2 S.7:12 y 16, Jer.33:15-17, Dn 2:44). Luego le anunció que no temiera en toma a María como esposa porque esta no le había engañado sino que había concebido por medio del Espíritu Santo lo cual merece algunas observaciones: a) Debe notarse la preocupación del evangelista por dejar bien en claro que Jesús no era hijo de José. Jamison, Fauset y Brown, en su comentario, dicen: “Observese que no dice: “te parirá un hijo”, como le fue dicho a Zacarías.” 38. Previamente, Mateo, en su genealogía de Jesús dice a las claras que Jesús era hijo de María (1:16) y el pasaje que estamos estudiando demuetra también que José no era el padre del niño. Sólo así se cumpliría la declaración hecha en el Eden respecto a que un hijo de una mujer vencería a la serpiente (Gé.3:15). b) Fue engendrado por el Espíritu Santo. Este fue un milagro único. M.C. Timey hace una interesante observación al respecto: “La mención del Espíritu Santo como agente en la concepción de María evidencia la personalidad de este Ser Divino, y lo familiarizado que estaba el judío común con su existencia sin requerir mayores explicaciones.”39. c) Un hecho más a considerar es el tomado en cuenta por L.Bonnet y A. Schroeder al decir: “La redención, que es una nueva creación, aunque debía realizarse en ella por un ser que de ella formara parte. Se ve así la importancia de este punto de partida en la vida de Jesús y en el cristianismo entero, como también las consecuencias de la negación de eta verdad histórica.”. El apóstol Pablo presenta esta verdad comparando al Señor con un segundo Adan. Un nuevo hombre del el cual viene la vida. Por su triunfo tenemos vida en tanto que por el fracaso de Adán entro la muerte (Ro.5:12 y 17-19, 1 Co.15:21). El Señor fue concebido por el Espíritu Santo primeramente, como ya hemos visto, por su preexistencia, y en segundo lugar para que él fuera un nuevo punto de partida de la humanidad. El no podía tener relación con la herencia de la caída de Adan que cada hombre arrastra desde entonces. Negar este nacimiento sobrenatural implica también negar la totalidad de la obra de Cristo. El ángel también ordenó a José el nombre que el niño debía llevar. Se llamaría Jesús (Jehová Salva) y el sería el salvador del pueblo. El pronombre “el” recibe un énfasis especial de modo que él y únicamente él salvaría personalmente a su pueblo. Al nombrar al pueblo el ángel, establece una relación entre este nacimiento y las promesas mesiánicas. Por último, el ángel, declara la necesidad de estas cosas. Las mismas debían ocurrir para que se “cumpla lo dicho por el profeta”. Esta frase es característica del evangelio de Mateo. La profecía citada es Isaías 7:14. Timey señala y hecho interesante y es que José no expreso duda alguna lo cual habla en claro de la gran fe de este hombre. Culmina el ángel diciendo que Jesús seria llamado Emanuel. Este último no sería un segundo nombre sino más bien describe el carácter de la obra que Cristo realizaría ya que significa. “Dios con nosotros”. Este título expresa el carácter misterioso de la persona de Jesús. J.C. Ryle lo expresó de este modo: “El tuvo en todo una naturaleza como la nuestra, exceptuando solamente el pecado. Pero aunque
Roberto Jamieson, A.R. Fausset, David Brown, Comentario Exegetico y Explicativo de la Biblia, Tomo II, Casa bautista de Publicaciones, pag.11. 39 M.C.Timey, Comentario Bíblico Moody, Editorial Moody, Chicago, 1965, pag.4.
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Jesús estuvo con nosotros en carne y sangre humana, era al mismo tiempo verdadero Dios.”40. Finalmente José despertó. Ante un problema un joven tomó una sabía decisión. Creyó ser engañado por su mujer amada pero aún así no quiso ofenderla. Estaba dispuesto a abandonarla cuando Dios intervino y le declaró la verdad. Hermanos la verdad de Dios debe tener tal influencia que nos mueva a cambiar nuestras decisiones. Aunque las circunstancias del problema que enfrentó José fueron únicas nosotros debemos tomar su ejemplo. Puede que nosotros enfrentemos problemas y el lógico pensar las soluciones a los mismos. Incluso es posible que hayamos tomado una decisión pero si de pronto al leer la Biblia o al escuchar un consejo nos damos cuenta que Dios demanda otra respuesta al problema debemos someternos y cambiar la primer decisión tomada. c) La obediencia de José Al igual que María, José obedeció el mandato del ángel. Debemos ser obedientes a los mandatos de Dios. No debemos dudar nunca que hacer la voluntad de Dios para nuestras vidas es lo mejor que nos puede suceder. José terminó así el período del desposorio y comenzó a convivir con su amada de manera que Jesús naciera como un hijo legitimo en un hogar bien constituido. El hecho que declare que “no la conoció hasta que dio a luz su hijo primogénito” indica que José no tuvo una relación marital hasta que nació Jesús lo que equivale a decir que tras el nacimiento María y José vivieron un estado matrimonial normal. La declaración respecto a que Jesús sería el primogénito de María no necesariamente indica que María tuviera otros hijos. La ley reconocía como primogénito al primer hijo de cada mujer aun cuando este fuera el único. No obstante sería natural suponer que María tuvo hijos de José. El Nuevo Testamento menciona hermanos y hermanas de Jesús. Aunque mejor sería decir que fueron medios hermanos de Jesús ya que su relación era únicamente por madre. Sólo aquellos que sostienen la perpetua virginidad de María dicen que estos son en realidad primos de Jesús. Doctrina que no es bíblica. Así culmina esta auténtica historia de amor. José un hombre justo quiso resolver un problema sabiamente pero cuando Dios le manifestó por medio de ángel la verdad estuvo dispuesto a obedecerle. ¿Estamos nosotros dispuestos a obedecer al Señor siempre?. Nuestra respuesta debe ser sí de lo contrario debemos revisar nuestra vida cristiana. Una lección práctica Este pasaje nos deja importantes lecciones prácticas. José es uno de aquellos personajes bíblicos que aparecen fugazmente en las Escrituras para luego volver a desaparece rápidamente pero aún así nos lega importantes lecciones. Su amor hacia María fue muy grande. Estuvo dispuesto a manchar su honor personal con tal de resguardar la limpieza del nombre de su mujer. En segundo lugar también nos enseña acerca de la obediencia. Ante la misión que Dios le encargó el fue obediente a su mandato. Una palabra destacada: el término escogido en esta oportunidad es pecados ( ). Vine observa que etimológicamente quiere decir “errar en el blanco” pero que en las Escrituras este significado es dejado de lado para hacer referencia a la distorsión moral generada por la desobediencia a Dios. A menudo se lo considera como un principio rector que mueve al hombre a oponerse a la santa ley de Dios. En ocasiones, Pablo sobre todo, el pecado es personificado como por ejemplo en Ro.5:21, 6:12, 7:11, 14, 17, 20, 23, He.3:13; 11:25, Stg. 1:15b. Denota también actos de por si pecaminosos, un acto de pecado (Mt.12:31, Hch.7:60, St.1:15a). Leyendas respecto a José y María La postura de la iglesia Católica Romana respecto a la perpetua virginidad de Maria no surge de los evangelios sino, más bien, de reltados legendarios. Algunos de estos constan en los evangelios
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Rev.J.C.Ryle, Los evangelios explicados, Tomo I, Sociedad Américana de tratados, pag.11.

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apócrifos aunque, cabe acotar, oficialmente rechazan la validez de estos escritos. Se trata de escritos muy posteriores a los evangelios bíblicos. Cubren temas que nuestros evangelios no tratan tales como el nacimiento de María, historias acerca de José y los supuestos milagros realizados por Jesús cuando era niño. Su carácter fantasioso salta a la vista. El siguiente es un párrafo de una historia Copta sobre la vida de José el Carpintero. Esta historia supuestamente fue narrada por el Señor Jesús a sus discípulos: Este hombre llamado José desposó a una mujer en la unión de un santo matrimonio, y le dio hijo s e hijas: cuatro varones y dos hembras. He aquí sus nombres: Judas, Josetos, Jacobo, y Simeón. Los nombres de las muchachas eran Lisia y Lidia. Y la mujer de José murió, según la ley de todo nacido, dejando a su hijo Jacobo de corta edad... Mientras José vivía en viudad, María, mi madre, buen y bendita en todo modo, estaba en el templo, consagrada a su servicio en la santidad. Tenía entonces la edad de doce años y había pasado tres en la casa de sus padres y nueve en el templo del Señor. Viendo los sacerdotes la Virgen practicaba el ascetismo y que permanecía en el temor del Señor, deliberaron entre si y dijeron: Busquemos un hombre de bien para desposarla, no sea que el caso ordinario de las mujeres le ocurra en el templo y seamos culpables de un gran pecado... Por entonces convocaron a la tribu de Juda, que habían elegido entre las doce, echando suertes. Y la suerte correspondió al buen viejo José, mi padre carnal. Y los sacerdotes dijeron a mi madre, la Virgen bendita: Vete con José y obedécele, hasta que llegue el tiempo en que se efectúe la boda. Mi padre José acogió a María en su casa, y ella, encontrando al pequeño Jacobo con la tristeza del huérfano, se encargó de educarlo, y por esto se la llamó a María madre de Jacobo. Luego que José la hubo recibido, se puso de viaje hacia el lugar en que ejercía su oficio de carpintero. 41 Notemos como puntos salientes como José es presentado como un viejo que sólo tenía por misión proteger la castidad de María. La figura de María es destacada por Jesús, quien es el que supuestamente esta hablando. La llama Virgen bendita. El valor del ascetismo es señalado cosa que no ocurre en el Nuevo Testamento. Además se presenta una explicación respecto a porque se reconocía a Jacobo como hijo de María (Mt.13:55, 27:56, Mr.6:13). Otro falso evangelio relata lo que ocurrió cuando José volvió de ese supuesto viaje de trabajo mencionado anteriormente: Y llegó el sexto mes de embarazo, y he aquí que José se volvió de sus trabajos de construcción, y, entrando en su morada, la encontró encinta. Y se golpeó el rostro, y se echó en tierra sobre un saco, y lloró amargamente, diciendo: ¿En qué forma volveré mis ojos hacia el Señor mi Dios? ¿Qué plegaría le dirigiré con relación a esta jovencita? Porque la recibí pura y no he sabido guardarla. ¿Quién ha cometido tan mala acción, y ha mancillado a esta virgen? ¿Es que se repite en mi la historia de Adán?...42 En este caso se enfatiza aún más el rol de José como protector de la castidad de María. Podríamos añadir unos cuantos relatos más respecto a la anunciación del nacimiento de María, los milagros de Jesús niño, la llegada de aquel ladrón que estaba crucificado junto al Señor al cielo y otras historias similares. Por fantasiosas que parezcan esta historias son el fundamento de las doctrinas particulares del romanismo acerca de María y su perpetua virginidad. Esto demuestra el peligro de las revelaciones posteriores a las Escrituras. La visita de María a Elizabet (1:39-55): el canto de María María, ni bien recibió la visitación del ángel, fue a toda prisa a ver a su parienta, Elizabet.
41 42

Evangelios Apócrifos I, Historia Copta de José el Carpintero, Hispanoamérica Ediciones, 1985, pag.353. Evangelios Apócrifos I, Protoevangelio de Santiago, Hispanoamérica Ediciones, 1985, pag.19

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Cuando María llegó a la casa, al oir la voz su voz, “la criatura salto en el vientre; y Elizabet fue llena del Espíritu Santo.”. Esto tiene que ver con el anuncio hecho por el ángel cuando dijo que el niño sería lleno del Espíritu Santo aún desde el vientre de su madre. También Elizabet fue llena del Espíritu. De inmediato Elizabet manifestó su alegría en un grito de gozo. Sólo a través de la ayuda del Espíritu Santo pudo saber que María iba a ser la madre del Mesías. Ella reconoció al bebe de Maria como su Señor. Con Jubilo exclamó: “¡Bendita tú entre todas las mujeres!”. Toda madre es muy bendecida al traer un niño al mundo pero María tuvo el privilegio único en la historia de ser la escogida para traer al salvador de los hombres. Esto no nos debe conducir a la adoración a María. Ella tuvo una muy privilegiada Misión la cuál cumplió y luego su vida continuo con total normalidad. El Señor rechazó toda posible adoración a María (Lc.11:27-28). Seguidamente dijo: “¡Bendito el fruto de tu vientre!”. La venida de nuestro Salvador a este mundo fue la gran bendición. Aquel eterno que participó en la creación del mundo en aquel momento estaba residiendo en el ceno de una mujer. La grandeza de este milagro es incalculable. Por ello Elizabet expresa finalmente la gran bendición que significó aguardar el cumplimiento de la promesa de Dios porque en aquel momento estaba contemplando la realización de la misma. Entonces María pronunció un canto muy hermoso. Al leer el mismo llama nuestra atención el gran conocimiento que María tenía del Antiguo Testamento ya que citó de memoria varios pasajes del mismo y no de un solo libro sino de varios de ellos (Gé., varios Salmos, Is., Job). Podríamos dividirlo en dos secciones: a) La gracia de Dios En los versículos 46-47, María declara su propia bajeza ante la grandeza de la santidad de Dios. Ella estaba muy consciente de su propio pecado y el don inmerecido que había recibido de parte de Dios. Cada uno de nosotros debería tomar nota de estas palabras de María y recordar que todo cuanto podamos hacer en beneficio de la obra de Dios no es porque tengamos algún merito sino porque Dios ha obrado en nuestros corazones. El apóstol Palbo, al dirigirse a los Corintios, cuando estos exaltaban desmedidamente a sus lideres, no escatimo en decir que tanto Apolos como el mismo no eran más que siervos del Dios viviente. María estaba conciente de esto y nosotros tamibién lo debemos estar. b) La misericordia de Dios La misericordia de Dios se exprezó en la historia de Israel. Con poder Dios lo ayudó. Ahora ella misma sentía que su misión era una nueva expresión del poder de Dios manifiesto en favor de su pueblo. Entonces María se quedo con Elizabet por unos tres meses. Una lección práctica Estos pasajes referentes al nacimiento del Señor son una hermosa muestra del poder por un lado y la fe de los siervos escogidos. Dios obró con poder para que primeramente una mujer esteril y ya anciana tuviese un hijo que habría de cumplir una gran misión. Luego obró poderasmente en la encarnación del Salvador. Por otro lado vemos a los siervos escogidos. Zacarías un hombre justo aunque tuvo su momento de duda. María una joven mujer fiel a Dios. La sumisión de los siervos escogidos por Dios permitió que estos llevasen a cabo la misión encargada. Nostros entonces debemos imitar la fe de los personajes destacados de esta historia para que así Dios pueda llevar por nuestro medio su misión.

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Una palabra destacada: Misericordía ( ) según Vine es la manifestación externa de compasión por aquel que esta necesitado. No sólo se trata de sentir pena por el que esta atravesando algún problema sino implica también hacer algo por él. Ante el pecado y la condenación que ello implica, Dios tuvo misericordia proveyó los medios para la salvación. También Dios expreza su misericordia ayudando a los salvos. Nacimiento de Juan el Bautista y cantico de Zacarías (Lc. 1:57-80) Cumplido el tiempo Elizabet dio a luz su hijo lo cual fue motivo de gran gozo entre los vecinos. Dios había tenido gran misericordia de ella ya que era una gran afrenta para una familia el no tener hijos. Tal lo estipulado por la ley, al octavo día, llevaron al niño al templo para circunsidarlo. La circunsición era él rito que identificaba al niño con su pueblo, Israel, y con su Dios. Hay quienes defienden el bautismo de los infantes trasando un paralelo con la circunsición prácticada por el pueblo de Israel pero tal cosa es un serio error ya que no exíste relación alguna entre uno y otro acto. Era entonces cuando se ponía oficialmente el nombre al niño. Era costumbre que llevara el nombre del Padre o del algún familiar pero en este caso, obedeciendo el mandato del ángel, Juan. Esto llamó mucho la atención dado que les interesaba conservar los nombres de sus padres y tribus. Por tanto pidieron al padre que confirmara tal deseo de la madre cosa que Zacarías hizo por intermedio de una tablilla. Es posible traducir la respuesta de Zacarías diciendo Juan es su nombre lo cual enfatiza aún más la seguridad respecto al nombre del niño. Al momento culminó el castigo y Zacarías volvió ha hablar. Lo primero que pronunció no fue otra cosa que una bendición a Dios. Este gran milagro sorprendio a sus vecinos y familiares que se llenaron de temor a Dios y divulgaron lo sucedido. Todo esto estaba causando cierto interes por las cosas de Dios. Entonces Zacarías pronunció un hermoso cántico en el cual habló acerca de la grandeza de Dios. El texto dice que se trató de una profecía de este sacerdote. Pero notemos que en este caso el Espíritu Santo lo guío de tal modo que prácticamente cada frase de la misma se encuentra en el Antiguo Testamento. Por medio del Espíritu Santo Zacarías pudo anunciar la venida del Mesías y el ministerio de su propio hijo. Podríamos bosquejar el cantico del siguiente modo: a) Dios envió El redentor de su pueblo (69-75): en esta sección comienza con adoración a Dios por haber enviado el redentor que salvaría a su pueblo. Zacarías señala que esto había sido anunciado por los santos profetas de Dios y también que este es el cumplimiento del pacto realizado con Abraham. b) Dios envió un profeta a su pueblo (76-79): los versículos finales los dedicó para tratar sobre el ministerio de su propio hijo. Señala que sería el precursor del redentor y que su ministerio permitiría a muchos conocer el perdón de Dios. Dios obró de este modo con su pueblo por su gran misericordia. Lucas culmina este relato con un breve reporte acerca de la niñes y juventud de Juan el bautista. L. Bonnet y A. Schroeder dicen: Crecía indica el desarrollo físico, mientras se fortalecía en espíritu describe los progresos graduales y constantes de todo su ser intelectual, religiosos, y moral, bajo la influencia del Espíritu de Dios que estaba en él (vres.15 y comp. 2:52). Se puede extender esta observación importante a toda la adolescencia de Juan el butista. La historia evangelica no habla de él hasta el momento aquí señalado de su manifestación a Israel, es decir, hasta su entra da en el ministerio. Ese momento le fué indicado por una revelación de Dios. (3:2, Mt.3:1). La observación de LUcas de que estba en los desiertos, se aplica a todo ese periódo y significa que vivió en soledad de los lugares apartados que se llaman desiertos de Judá, al Oeste del mar Muerto y no lejos de Hebrón, residencia de Zacarías y de Elisabet. En este retiro se

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preparó para su santa vocación.43 Una lección práctica Los canticos de María y Zacarías destacan el gran conocimiento que tenían de las Escrituras. El pueblo de Israel era instruido en la Palabra de Dios. Aún aquellos que vivían apartados de Dios conocían su palabra. Cuanto más aún en el caso de personas como las citadas que eran justos y rectos delante de Dios. Por tanto nosotros debemos procurar conocer la Palabra de Dios para así ponerla en práctica. El buen conocimiento de su Palabra debería ser la caracteristica de nuestras iglesias y eso dependerá en gran medida de sus lideres. Si los pastores y maestros de la iglesia aman las Escrituras es probable que puedan transmitir tal afecto. Caso contrario, cuando los pulpitos son pobres, cuando los creyentes solo reciben leche espiritual y no alimento solido entonces aquella iglesia sera a menudo conmovida por cualquier viento de doctrina. Una palabra destacada: nuestra atención será puesta sobre el verbo profetizar ( ). Indica la acción de profetizar obviamente. Esto es según Vine, la proclamacion de la mente y consejo de Dios. Aunque gan parte de la profecía del Antiguo Testamento es predictiva no necesariamente significa que siempre será así. Se puede tratar de la revelación de hechos desconocidos para el hombre que no necesariamente tienen que ver con el futuro. Con el cierre del Cannon, señala Vine y es nuestra opinión también, evidentmente el don de profecía concluyó. El mensaje del profeta era traído por revelación directa de Dios en tanto que el mensaje del maestro es tomado de la revelación y terminada, concluye este autor.

Capitulo 2
El Nacimiento del Señor (2:1-38)

U

na serie de hechos extraordinarias de hechos extraordinarios estuvieron ligados al nacimiento de nuestro Señor y no podía ser de otra manera ya que la hora la redención de los hombres había llegado. Dios había anunciado en el huerto del Edén que un hijo de mujer vencería a la serpiente (Gé.3:15). Los sacrificios y más tarde el tabernáculo y el sistema sacerdotal fueron tan solo una figura transitoria de lo perfecto que habría de venir cuando naciese el Salvador. Tanto Lucas como Mateo relatan algunos de aquellos hechos los cuales son: 1) El censo ordenado por Augusto César
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Ob.cit. Tomo I, pag.489.

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Los datos estadísticos son de mucho valor y los romanos eran conscientes de esto. La expresión “todo el mundo” alude al imperio Romano. El registro de cada hombre, mujer y niño que habitaba en cada provincia y pueblo del imperio respondía era necesario para la recaudación de los impuestos. Durante muchos años la credibilidad del libro de Lucas fue objetada debido a dos problemas relacionados con este censo: a) Ningún historiador de la época ya sea griego o romano registró este decreto por lo cual muchos supusieron que Lucas estaba equivocado. Explican tal error diciendo que el médico amado habría confundido este censo con otro que fue llevado a cabo unos Diez años más tarde (Hch.5:37). Este error se aclara muy bien al leer cuidadosamente el texto (Lc.2:2) donde dice que hubo un primer censo. Al aclara que fue el primero es porque hubo un segundo. El segundo censo efectuado bajo el mismo gobernador fue muy conocido ya que en vísperas del mismo los judíos se rebelaron y fueron reprimidos violentamente. Josefo, el historiador judío, registró este segundo censo por la notoriedad de los sucesos relacionados con el mismo. También debemos agregar las pruebas aportadas por W.M. Ramsay (1) quien estudio detenidamente las obras de Lucas. Demostró que en Egipto se llevaba a cabo un censó periódico cada catorce años. Se sabe que el segundo censo fue en el año 6 d.C. por tanto el primero debió ser realizado en 8 a.C.. Es posible que haya sido postergado un par de años en palestina por lo cual coincidiría con la fecha del nacimiento del Señor Jesús (6 a.C). La arqueología confirma la veracidad de la Biblia y la precisión de Lucas como historiador. b) Lucas afirma que Cirenio era gobernador de Siria cuando el censo fue realizado. Esto también ha sido objetado. La razón es que Cirenio fue gobernador de Siria alrededor del año 6 d.C., es decir, unos doce años después del nacimiento del Señor. Sin embargo, nuevamente gracias a los trabajos de W.M. Ramsay se ha probado que Cirenio fue gobernador de Siria en dos ocasiones. Debido a un gran triunfo militar se le concedió temporalmente la gobernatura de Siria. Nuevamente Lucas estaba en lo cierto. El empadronamiento debía hacerse en “su propia ciudad” donde se guardaba su registro familiar. Como descendientes de David debían ir a Belén. Esto prueba, según L.Bonnet y A. Schroeder que el empadronamiento fue realizado por empleados judíos ya que si hubieran sido romanos lo hubieran realizado los hubieran censado en su domicilio. Cierto número de papiros encontrados en Egipto indican que allí también el censo se realizaba según la línea familiar. El versículo cinco señala que José fue junto con María lo cuál indicaría posiblemente que el registro familiar de María también estaba en Belén y que ella pertenecía a la casa de David. La expresión “desposada con él” indicaría aquí que María ya era la esposa de José (Mt.1:24). Dado lo avanzado del embarazo José no hubiera trasladado a María de no haber recibido una orden que no podían desobedecer. El censo había ocasionado que la capacidad de hospedaje de la pequeña ciudad se viera saturada de modo que José no consiguió un lugar humilde pero digno donde su esposa pudiera traer al mundo al salvador. Solamente consiguió un lugar en un establo y fue allí donde nació el Mesías. Tras el nacimiento María envolvió al niño en pañales. Cabe agregar que el término que nuestra versión traduce pañales se emplea únicamente en este pasaje del Nuevo Testamento y literalmente quiere decir “una tira para fajar”. También fue un término frecuente en obras médicas. El hecho extraordinario al cual hace referencia este censo es que para que se cumpliesen las Escrituras referentes a que el Mesías nacería en Belén, fue necesario que Dios movilice a todo el imperio Romano a través de este censo. Nuestro Dios simplemente podría haber ordenado a José que se trasladase a Belén con María cuando llegase el momento del nacimiento pero no lo hizo así. Como Es interesante notar que Sir William Ramsay en principio fue influido por la escuela liberal de Tubinga y leía el evangelio de Lucas con ojos críticos pero, como arqueólogo aficionado que era, descubrió importantes documentos que apoyaban la veracidad del evangelista. A partir de entonces su obra estuvo dedicada al estudio de las obras del médico amado.
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muestra de su absoluta soberanía empleo a los emperadores Romanos. La influencia de Dios en los asuntos humanos es necesaria para frenar la maldad potencial de los gobernantes y para conducir la historia de los hombres de modo tal que sus propósitos sean cumplidos. 2) La visita de los pastores En tanto que estas cosas acontecían unos pastores estaban cuidando sus ovejas en el campo. Jamison, Fausett y Brown en su comentario dicen que los rebaños pastaban al aire libre entre los meses de abril a septiembre. Por esto podemos decir que el 25 de diciembre es una fecha muy tardía para fijar el nacimiento del Señor dado el frío que impera en la region para entonces. Aquellos hombres fueron sorprendidos por una visita inesperada. Un ángel se les apareció. La frase “se presentó a ellos” podría ser traducida del siguiente modo: “se puso junto a ellos”. Sorpresivamente el se hallaron acompañados. No creo que Dios haya escogido aquellos hombres al azar. Tal vez eran hombres fieles que aguardaban la esperanza de Israel. La gloria de Dios los cubrió. Este hecho extraordinario tuvo por fin mostrar que algo fuera de lo común estaba ocurriendo. Si bien el nacimiento del Señor fue extremadamente humilde no dejaba de ser un momento glorioso. Esta manifestación tiene por fin mostrar a los hombres la grandiosidad de aquel momento. Al igual que Zacarías, María y José, los pastores tuvieron gran temor. El ángel los tranquilizó de inmediato diciéndoles que les traía una muy buena noticia que sería motivo de gran gozo no sólo para ellos sino para todo el pueblo. Aquí en el texto griego aparece el término “euaggelizomai” frecuentemente utilizado por Pablo y Lucas. Los otros evangelios no emplean este termino con excepción de Mt.11:5 cuando cita al profeta Isaías (Is.61:1). El anuncio especificaba una serie de cosas sumamente interesantes: a) Ha nacido hoy un Salvador (soter): La palabra Salvador y sus derivados (Salvación) es mayoritariamente empleada por Lucas y Pablo (49 veces a 23) y significa; salvador, libertador y preservador. W.E. Vine dice que se aplica en primer lugar a Dios recordando su participación en la salvación de los hombres y en el sentido de que el es quien da aliento y vida a todas las cosas, como preservador de la vida (Lc.1:47, 1 T. 1:1, 2:3 y 4:10, Tit.1:3, 2:10, 3:4, Jud.25). En segundo lugar en referencia a Cristo es su carácter de salvador de Israel (Lc.2:11, Jn.4:42, Hch 5:31, 13:23), de la Iglesia (Ef.5:23, 2 Ti.1:10). Dios el Padre y Cristo se relacionan en la obra de la salvación (tit.1:4, 2:13) pasajes que también afirman la deidad del salvador. Como ya he dicho, Dios había prometido el envió de un salvador a nuestros primeros padres, Adan y Eva. Aquel anunció se estaba cumpliendo aquel día por ello era un momento glorioso y esperado por todos los fieles de Israel. b) En la ciudad de David: Belén era la ciudad de David. Había sido anunciado por el profeta que el niño nacería en Belén. Esto identifica aquel niño con el Mesías esperado por los pastores y esto sería motivo de gran gozo entre ellos. c) Un salvador que es Cristo, el Señor: respecto al término salvador ya nos hemos referido. Corresponde ahora que analicemos la frase “Cristo el Señor” (Christos Kurios) la cual origina algunos problemas de interpretación. A.T.Robertson dice que puede significar: “El Mesías, el Señor”, “Cristo el Señor”, “Señor Ungido”, “Mesías, Señor”, “Un ungido, un Señor” o “el Señor Mesías”. El término Cristo es la traducción al griego de la palabra hebrea “Mesías” o ungido. En la LXX se aplicaba a los sacerdotes que eran ungidos con aceite sagrado y separados para el servicio. También los reyes de Israel eran llamados en ocasiones “el Ungido del Señor” (1 S.2:10, 35; 2 S.1:14, Sal.2:2, 18:50; Hab.3:13 e incluso se lo aplicó al rey de Ciro (Is.2:11)). Pero paulatinamente fue haciendo referencia a al Mesías. El Salmo 2 es un ejemplo. Es evidente que en el vers. 2:2 que no se esta hablando del Rey David sino de uno más grande que él, el Mesías de Dios. En los evangelios Jesús aceptó el título Cristo en tres ocasiones (Mt.16:17, Mr.14:61, 62;

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Jn.4:26). También es añadido como título al nombre “Jesús”. Por su parte el título Señor aplicado a Jesús es un reconocimiento de su deidad. Es notable que tras la resurrección no encontramos el nombre Jesús sólo sino siempre acompañado por los títulos Señor o Cristo. Reconocer a Cristo como el Señor se constituyó en toda una declaración de fe y por ello los primeros cristianos se negaron a reconocer al Cesar como Señor lo cual les llegó a costar la vida. Conviene agregar que la versión LXX traducía el nombre divino, Adonay-Yahveh o Jehová con la palabra griega Kurios o Señor por tanto es comprensible que al aplicar este título al Jesucristo se estuviera haciendo referencia a su deidad. Seguidamente el ángel describió a los pastores como encontrarían al niño para evitar cualquier confusión. Lo encontrarían envueltos en pañales y acostado en un pesebre. Esta última característica haría muy sencilla la búsqueda. Una vez que el ángel señaló esto algo extraordinario sucedió. Un ejercito de ángeles se apareció en los cielos. Por si lo que ya habían visto fue poco Dios les concedió la gracia de ver aquel maravilloso espectáculo que fue aquella multitud de huestes angelicales cantando un glorioso himno. El himno comienza diciendo: “Gloria a Dios en las alturas”. La palabra Gloria significa según Vine una opinión, una estimación y el honor resultante de tal buena opinión. Aplicada a Dios es un reconocimiento de su naturaleza y obras. La gloria es algo inherente a Dios, el es glorioso. Su gloria siempre ha resplandecido y siempre resplandecerá (Jn.17:5 y 24, He.1:3). La manifestación más grande de la gloria de Dios fue la propia vida y obra de nuestro Señor Jesucristo. “En la tierra paz” dice la siguiente frase de esta alabanza. El niño nacía traía la paz a los hombres con Dios mismo. Romanos 5:1 dice: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”. La última expresión dice según nuestra versión “buena voluntad para con los hombres”. Es decir que el envió de aquel niño sería una expresión de la buena voluntad de Dios para con los hombres. Algunas versiones católicas traducían esta frase del siguiente modo: “paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”. Esta traducción es acorde a las doctrinas católicas ya que pone el acento en la benevolencia del hombre. Hay que reconocer que cierta traducción católica moderna enmienda este error y traduce correctamente la expresión al decir: “paz a los hombres en quien él se complace”. La expresión por tanto no expresa un sentimiento del hombre hacia Dios sino la disposición de la misericordia de Dios hacia el hombre que le busca. A.T. Robertson dice que: “De hecho, la verdadera paz sobre la tierra existe sólo en aquellos que son los sujetos a la buena voluntad de Dios, qué están caracterizados por la buena voluntad para con Dios y el hombre.” (2). Llenos de alegría aquellos hombres raudamente emprendieron camino a Belén con el interés de ver lo anunciado por el Señor por medio de los ángeles. Al llegar encontraron al niño tal como se les había anunciado y contaron a sus padres los que les había sucedido. María guardaba todo en su corazón. Meditaba en la gran obra que Dios estaba ejecutando en aquellos días. Tras ver al niño los pastores regresaron glorificando a Dios y alabándole por las cosas que habían visto y oído. Este fue el segundo gran hecho extraordinario relacionado con un nacimiento que ya de por sí había sido fuera de lo común. Por medio de los ángeles Dios anunció a ciertos humildes pastores el acontecimiento más grande en las historia del hombre: la llegada del Salvador. 3) La circuncisión de Jesús y la purificación Tal lo estipulado por la ley todo niño hebreo debía ser circuncidado al octavo día de su nacimiento. En tal ceremonia se acostumbraba a poner el nombre los niños. En este caso como lo había indicado el ángel su nombre fue Jesús. Hendriksen hace notar muy bien que el énfasis en este relato no es sobre la circuncisión misma sino sobre el nombre que se le dio al niño. La ley estipulaba que en caso de un varón unos cuarenta días después la mujer debía presentar un sacrificio para su purificación. Si fuere mujer debía aguardar quince días en lugar de siete para presentarla en el templo y luego la madre debía aguardar sesenta y seis días más para su purificación
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A.T. Robertson, Imágenes verbales del Nuevo Testamento, Tomo II, Clie, Barcelona, 1989, pag.25.

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(Lv.12:2-5). De más esta decir que esto no significa algún tipo de machismo. Simplemente el Antiguo Testamenteo marcaba muy bien las diferencias entre los sexos como una medida preventiva y de repudio contra la homosexualidad. Recuerden que estaba expresamente prohibido vestirse con ropas correspondientes al sexo contrario. Una vez cumplidos los días de la purificación de la mujer la familia debía subir a Jerusalén para presentar un sacrificio. El mismo consistía en un cordero de un año para el holocausto y un palomino. En caso de que fuera de escasos recursos debía presentar dos tórtolas (un ave del orden de las palomas pero más pequeña) o dos palominos (Lv.12:6-8). Siendo José y María muy pobres esta fue su elección. Cuando José y María junto con el niño se disponían a realizar esta ceremonia acontecieron dos hechos extraordinarios. El primero de ellos esta relacionado con un hombre llamado Simeón. Un hombre justo, recto y piadoso. Del cual se nos dice también que aguardaba “la consolación de Israel”, una forma muy poética y hermosa para decir que esperaba al Mesías. Además el Espíritu Santo le había expresado que no vería la muerte hasta ver al “Ungido del Señor”. Cuando se acercaron José y María llevando al niño tomó al bebe en brazos y pronunció unas palabras hermosas y proféticas. En las mismas reconoció que aquel bebé era el Mesías esperado por lo cual ya podía morir en paz. Vio con sus ojos la salvación, es decir, al autor de la misma. La cuál fue preparada para la bendición de todos los pueblos. Luz a los gentiles que estaban en tinieblas y gloria para el pueblo de Israel ya que aquel niño representaba la consumación de las promesas efectuadas por Dios aquel pueblo. José y María estaban maravillados ante lo que habían visto y escuchado pero he aquí que Simeón ahora hablando como profeta anunció tres aspectos del ministerio futuro de aquel niño: a) Fue puesto para caída y levantamiento de muchos en la casa de Israel: esto es un anuncio respecto la división que causaría la predicación del Señor. Justamente aquellos más instruidos como lo fueron los sacerdotes y los escribas en su mayoría rechazaron sus enseñanzas en tanto que los más humildes fueron quienes la aceptaron con mayor apertura. Unos cayeron otros fueron levantados b) Sería una señal contradictoria: por su predicación causó respuestas contradictorias. Ganó muchos seguidores pero a la vez muchos enemigos. c) Una espada traspasaría su misma alma: su predicación sería la que le conduciría a la misma muerte. La palabra que es traducida espada se refiere más bien a una larga jabalina. Robertson nos recuerda cuan poco fueron entendidas estas palabras por María. Años más tarde aquella mujer estaría junto a la cruz viendo como su hijo era traspasado por una lanza. Su muerte revelaría la verdadera realidad de los lideres religiosos del pueblo de Israel. En lugar de recibirlo como él mesías le condenaron y complotaron hasta matarlo. Un segundo hecho extraordinario esta incluido en este. Ana la hija de Femuel era una profetiza, es decir que por la gracia Dios había recibido cierta revelación por medio del Espíritu Santo. La palabra “profetiza” aparece únicamente en este versículo del Nuevo Testamento. De acuerdo a la tradición Judía sólo hubo siete profetizas en Israel Sara, Miriam, Debora, Ana, Abigail, Hulda y Ester. Era ya de edad muy avanzada ya que superaba los cien años. También sabemos por lo que nos dice Lucas que era muy devota ya que servía en el templo noche y día con ayunos y oraciones. Cuando vio al niño supo que la hora de la redención había llegado y por ello hablaba a todos acerca de aquel bebe que había conocido. Este tercer evento doblemente extraordinario señala como Dios escogió a dos ancianos para revelar que el momento tan esperado por el pueblo había llegado. Tras estos relatos Lucas hace un paréntesis ya que no relata ciertos hechos que registra el evangelio de Mateo. 4) La visita de los magos (Mt.2:1-12) Mateo comienza este relato diciendo que Jesús nació en Belén de Judea. Llama a esta ciudad de

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este modo para distinguirla de otra que tenía el mismo nombre pero que estaba en los territorios asignados a la tribu de Zabulon. Por tanto se refiere a la ciudad de Belén que se encuentra ubicada unos diez Klm. al sudeste de Jerusalén. El autor también nos sitúa en el tiempo al decir que el Rey era Herodes. Entonces llegaron unos magos de oriente. Si bien en algunos pasajes del Nuevo Testamento el término mago hace referencia negativa a los brujos y hechiceros en este caso no es así. Aquí se refiere a una casta sacerdotal Medo Persa cuya función era aconsejar a los reyes, tratar asuntos religiosos y estudiar la naturaleza, en especial la astronomía. Entre los babilonios había una orden entre los magos llamados “sabios” sobre los cuales fue puesto Daniel (Dn.2:48). Por esto la Versión Popular escoge el término sabios en lugar de magos. Al decir que procedían del oriente puede referirse a que procedían de Persia o arabia. En cuanto al número, la tradición los fija en tres debido a la cantidad de regalos que traían sin embargo seguramente fueron más ya que entonces viajaban en caravanas debido a las provisiones que eran necesarias para sobrevivir en los grandes viajes a través del desierto. Estos se dirigieron primeramente a Jerusalén donde entrevistaron al Rey Herodes con la más sana intensión de averiguar donde había nacido el Rey de los judíos. El hecho de que fueran al palacio y que fueran recibidos nos habla de su categoría elevada. No eran meros charlatanes sino personas muy educadas y respetadas en la sociedad de entonces. Jamison, Faussett y Brown, en su comentario, nos cuentan que los historiadores romanos, Seutonio y Tácito, señalaron que prevalecía en oriente la idea de que de Judea saldría un soberano del mundo. Afirman haber seguido su estrella hasta allí. Se trató de un fenómeno fuera de los común de modo que esto movilizó a aquellos hombres emprendieran un largo viaje a fin de investigarlo. Dios como creador del universo en que vivimos bien pudo emplear a su antojo parte de la creación para mostrar a aquellos hombres que algo extraordinario estaba sucediendo en Judea. Según lo indica el versículo 9 la estrella se novia delante de ellos indicándoles el camino a seguir y finalmente se detuvo sobre donde estaba el niño. Venían a rendir a adorarle y esto en el sentido religioso de este término según lo podemos entender en el versículo 11. De algún modo aquellos hombres llegaron a la conclusión de que la estrella estaba anunciando el nacimiento de un personaje que merecía adoración. De algún modo estos hombres, paganos de origen, estaban bien dispuestos a buscar a Dios. Así podemos ver que no sólo judíos adoraron al niño sino también los gentiles fueron participes de aquel glorioso momento que significo el nacimiento del salvador. Herodes turbado por la posibilidad de que surgiera un rival político averiguó por medio de los sacerdotes donde habría de nacer el Mesías. Estos sin dudar respondieron diciendo que nacería en Belén de Judea ya que la profecía así lo aseguraba. Citaron al profeta Miqueas (Miqueas 5:2). Esta profecía fue traducida libremente por el evangelista ya que no se sujeta completamente al texto hebreo ni a la LXX. Las modificaciones que hace al texto son interesantes. L. Bonnet y A. Schroeder puntulizan las siguientes: a) El texto hebreo dice “y tu Belén Efrata” en cambio Mateo dice “Y tu Belén, tierra de juda.”. Efrata era el antiguo nombre de Belén (Gé.35:19, 48:7, Rt.1:2, 1 S.17:12). Mateo prefiere emplear el nombre de la ciudad aclarando que pertenecía a la tierra de juda distinguiéndola, como hemos dicho, de la ciudad del mismo nombre en la tierra de la tribu de Zabulon. b) “Pequeña entre las familias de Juda” en tanto que Mateo dice “la más pequeña entre los principes de juda”. El termino familias hace referencia a la distribución de la tierras entre las tribus de Israel. La tierra fue distribuida entre los jefes o “principes” de cada tribu por tanto esto explica el término que escoge Mateo. c) La diferencia más notable es que el profeta dice “pequeña entre” mientras que Mateo dice “no pequeña entre”. Para resolver esta aparente contradicción debemos interpretar los dichos del profeta. Miqueas contrasta la pequeñez de la ciudad de Belén con la grandiosidad del Señor que nacería en ella. Si se la comparaba con otras ciudades era muy pequeño pero si se tenía en vista el nacimiento del

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Mesías sería la más grande. Mateo interpretó de este modo las palabras del profeta y por ello declaró que Belén no era la más pequeña de la ciudades. d) Agrega al texto hebreo algo que este en realidad no dice al decir “apacentará a mi pueblo Israel” sin embargo esto estaba acorde a las enseñanzas del Antiguo Testamento (Ez.34:23, 2 S.5:1, Sal.23:1 comp. Jn 10:11). e) Me permito agregar una diferencia más a las enumeradas por los autores anteriormente nombrados. Mateo no incluye una afirmación por demás interesante del profeta cuando dice: “sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.”. Esta frase nos habla de la eternidad del niño que nacería en Belén. Esto es un anunció profético de la doctrina de la preexistencia del Mesías y al hacer referencia a su eternidad de un modo indirecto se esta afirmado su deidad ya que el único eterno es Dios. Sabido esto Herodes informó a los magos y los envió a Belén. Les pidió a estos un informe a su regreso fingiendo interés aunque en realidad tenía intensiones de matarlo. Dicho esto los magos partieron. Que contraste tan notorio. Aquellos que conocían las Escrituras y sabían por intermedio de estas el lugar de nacimiento del Mesías no mostraron interés alguno por ir a ver lo que estaba ocurriendo en Belén en tanto que aquellos hombres paganos de origen con mucha fe reanudaron su marcha. Siguiendo la estrella llegaron a donde estaba el niño y se “regocijaron con muy grande gozo”. Esta frase por cierto es redundante si se quiere para resaltar la gran alegría que sintieron los magos. La afirmación del versículo 11 al decir que se encontraban en una casa indicaría obviamente que ya habían encontrado un lugar más apropiado para un niño recién nacido por lo cual podemos presumir que habían pasado algunos meses desde el nacimiento. La imagen tradicional de los magos y pastores adorando juntos en el pesebre al bebe es errónea según lo lo demuestra este versículo. Aquellos hombres adoraron al niño y le presentaron valiosos regalos. Una traducción alternativa diría: “le ofrecieron dones” expresión que encuentra sus raíces en el Antiguo Testamento en referencia a las ofrendas empleadas a Dios. En el Nuevo Testamento esta expresión aparece siete veces y siempre en relación con las ofrendas ofrecidas a Dios. Por tanto, concluyen Jamieson, Fausset y Brown en su comentario, “debemos entender que el ofrecimiento de los magos era una ofrenda religiosa” (3). Es posible encontrar en los presentes un significado espiritual. El oro ha sido ofrecido en señal de la realeza del niño. El incienso en señal de su divinidad y la mirra en señal de sus sufrimientos. Tal interpretación es objetable pero al menos el valor de los obsequios indican que aquellos magos estaban conscientes de que se trataba de que estaban ante un personaje destacado. Le rindieron honores como se tratara de un Rey. Antes de partir fueron avisados por un ángel del Señor que no volviesen a Herodes regresando a su tierra por otro camino. Este acontecimiento extraordinario muestra el interés que unos magos de oriente tuvieron por aquel que nació en Belén lo cual contrata con el desinterés que esto despertó entre los sacerdotes y fariseos de Jerusalén. Lamentablemente esto se repetiría en más de una ocasión durante el ministerio del Señor y aún durante los primeros años de la iglesia. 5) La matanza de los niños de Belén Herodes cuando vio que los magos no volvieron a avisarle se enojó y mandó a matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén. Desde el mismo nacimiento los hombres malvados intentaron matar al redentor. Evidentemente, la gracia de Dios impidió que el sacrificio del Mesías fuese realizado antes de lo previsto. Justamente antes de tan cruel decisión de este malvado Rey Dios advirtió a José acerca de los Roberto Jamieson, A.R. Fausset, David Brown, Comentario Exegetico y Explicativo de la Biblia, Tomo II, Casa bautista de Publicaciones, pag.131.
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planes de Herodes. Le indicó que debía ir a Egipto. Una vez que murió Herodes volvieron a Nazaret y así se cumplió la profecía que dice: “De Egipto llamé a mi Hijo” (Os.11:1). Debemos notar también los diferentes medios que utilizó Dios para revelar su voluntad. Primeramente se nos dice que empleo un ángel para indicarles que debían huir a Egipto. Dios empleó a sus ángeles para revelar sus propósitos a los hombres (Gé.16:11, 22:15, 32:1, Jue.6:12 y 20, 1 R.13:18, Zac.1:11, Hch.8:26, 18:3, Ap.1:1). Existía también entre los hebreos la creencia de que la ley fue traída por intermedio de los ángeles y esto fue confirmado por el autor inspirado de la epístola a los Hebreos (He.2:2). Cuando José llegó junto con su familia a Israel temió sobre la peligrosidad de la situación entonces Dios lo tranquilizó informándole por medio en un sueño profético que no tuviera temor. Los sueños también fueron un medio empleado por Dios para manifestar su voluntad (Gn.20:3, 20:5, 31:10, Nn.12:6, Dt.13:1, 31:11 y 24, 37:8, 1 S.18:6, Job 7:14). También leemos en el Antiguo Testamento acerca de una convención de ambos métodos, es decir, que en sueños se apareció el ángel de Dios (Gn.31:11). Finalizando este relato Mateo dice que “habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.” (Mt.2:23). El problema que presenta este versículo es que no hay ningún pasaje que con claridad diga que el Mesías sería llamado Nazareno. L. Bonnet y A. Schroeder presentan las siguientes soluciones posibles a este problema: a) Algunos interpretes han supuesto que Mateo cito algún libro apócrifo o a algún profeta perdido. Sin embargo es poco probable que Mateo haya recurrido a estos libros ya que los hebreos no los aceptaban como legítimos. b) En Isaías 11:1 encontramos un pasaje que puede resolver este problema. El profeta compara al Mesías con un retoño, en hebreo netzer, que salía del tronco de Isaí. Un retoño o brote tiene una apariencia muy humilde si se lo compara con el tronco. Netzer es el origen etimológico de la palabra Nazaret. El evangelista conociendo el rechazo que los hebreos sentían por los que vivían en Nazaret así que consideró que esto era un cumplimiento del anuncio de Isaías. Esta es la solución más popular a este problema aunque suena un tanto rebuscada. c) Una tercera solución podría ser la siguiente. Mateo relaciono el desprecio que sentían los que vivían en Nazaret con el rechazo que sufriría el Mesías (Is.53, Sal.22, etc.) De modo que el evangelista no estaría aludiendo a una profecía específica sino a varias. En estas citas del evangelio de Mateo notamos su interés constantemente; relacionar ciertos hechos de la vida del Señor con las profecías del Antiguo Testamento. Una lección práctica: Muchas veces leemos los relatos del nacimiento del Señor y no le damos importancia. Estamos tan familiarizados con los mismos que perdemos de vista la grandiosidad de aquel nacimiento y los hechos extraordinarios que le rodearon. Pero más notorio es pensar que aún desde el nacimiento estaba prevista la muerte de aquel bebe. En el templo Simeón anunció que aquel niño un día sería traspasado por una lanza. Realmente cuando leemos estos relatos tenemos que recordar que para morir nació y al igual que los magos debemos adorar al Señor. Una palabra destacada: nos ocuparemos del término usado por Simeón, salvación ( ). Se usa, según W.E. Vine, en el Nuevo Testamento en referencia a a) Liberación material y temporal de los peligros. Esto puede ser a nivel nacional (Lc.1:69) o a nivel personal (Hch.27:34). b) Liberación espiritual y eterna del castigo merecido por el pecado. Las condiciones para recibir este don de Dios son el arrepentimeinto y la fe en el Señor Jesucristo. En Lc.2:30 se emplea el término soterion que puede ser traducido salvador pero denota el significado expuesto.

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La niñez de Jesús (Lc.2:39-40) Lucas reanuda su relato una vez que la familia retornó de Egipto y se situó en Nazaret. Nos dice que el niño crecía y se fortalecía (desarrollo físico), se llenaba de sabiduría (desarrollo intelectual) la gracia de Dios era sobre él (desarrollo espiritual). Nuestra responsabilidad como padres es favorecer un desarrollo semejante en la vida de nuestros hijos. No debemos suponer que la niñez de Jesús fue muy distinta a la de un niño normal. Debió jugar, ir a la escuela, aprender a leer. Sin embargo había diferencia importante y era que el aún en su niñez no pecó por lo cual sería un niño muy distinto a todos los conocidos. Hay ciertos relatos legendarios sobre la niñez del Señor como el siguiente: Un día, cuando Jesús había cumplido los siete años, jugaba con sus pequeños amigos, es decir, con los niños de su edad. Y se entretenían todos en el barro, haciendo con el figurillas que representaban pájaros, asnos, caballos, bueyes, y otros animales. Y cada uno de ellos se mostraba orgulloso de su habilidad, y elogiaba su obra, diciendo: Mi figurilla es mejor que la vuestra. Más Jesús les dijo: Mis figurillas marcharán, si yo se los ordeno. Y sus pequeños camaradas le dijeron: ¿Eres quizás hijo del Creador?. Y Jesús mandó a sus figurillas marchar, y en seguida se pusieron a dar saltos. Después las llamó y se volvieron. Y había hecho figurillas que representaban gorriones. Y les ordenó volar y volaron, y posarse y se posaron en sus manos. Y les dio de comer y comieron, y de beber, y bebieron. Y ante unos jumentos que hiciera, puso paja, cebada y agua. Y ellos comieron y bebieron. Los niños fueron a contar a sus padres todo lo que había hecho Jesús. Y sus padres les prohibieron para en adelante jugar con el hijo de María, diciéndoles que era un mago, y que convenía guardarse de él. 1 El relato de las bodas de Cana que encontramos en el evangelio según San Juan (Jn.2:1-12) demuestra con claridad que el período de señales comenzó con su ministerio (Jn.2:4). Esto obedeció a varias razones. Podría mencionar una y es la razón estratégica. Si Jesús hacía milagros antes de su ministerio es probable que su fama creciera a tal punto que su ejecución fuese anticipada. No debemos olvidar que la cruz era el gran objetivo. Seguidamente Lucas relata el episodio de la visita al templo. La Pascua era una de las fiestas anuales que debían festejarse en Jerusalén. Las restantes dos eran la fiesta de Pentecostés y la de los tabernáculos. Las mujeres no estaban obligadas a asistir pero por lo general acompañaban a sus esposos. En cuanto a los jóvenes podían asistir uno o dos años antes de cumplir los trece años a partir de la cual estaban obligados a asistir. Una vez acabada la fiesta emprendieron el regreso. A poco de andar María y José constataron la ausencia de Jesús y comenzaron a buscarle. Al no encontrarle entre las parientes que integraban la caravana volvieron a Jerusalén. Imaginemos con cuanta angustia habrán regresado a la ciudad. Hay quienes acusan al Señor de falta de cortesía hacia su familia. Otros consideran que María y José fueron negligentes al no advertir hasta muy tarde que el niño no estaba en la caravana. Lucas disculpa a estos últimos al aclarar que pensaron que estaban con algún pariente. Tres días después le encontraron en el templo. Los tres días se explican del siguiente modo: un día de viaje, un día más para regresar a Jerusalén y un día de búsqueda en la ciudad. Entonces le encontraron en el templo. Estaba sentado entre los doctores de la ley. Esto no significa que Jesús les estaba enseñando sino que estaba sentado entre los oyentes. Así se entablaban una especie de mesa redonda donde los asistentes tenían la oportunidad de preguntar y debatir distintos asuntos relacionados con la ley. Los doctores estaban admiraban de su inteligencia y sus respuestas. Los padres se asombraron porque seguramente no esperaban encontrarle precisamente en ese lugar. Estos reprendieron al niño pero este les respondió de un modo llamativo. “¿No sabías que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?”. Esta pregunta muestra el gran interés del Señor por ocuparse en la misión que el Padre le encargara. Es la primera ocasión cuando Jesús expresó su relación especial con Dios. No sabemos cuando el Señor adquirió conciencia de su deidad pero lo cierto es que
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Evangelios Apócrifos I, El evangelio Arabe de la infancia, cap.34 verss.1-2, Hispanoamérica Ediciones, 1985, pag.19.

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ya en esta ocasión estaba consciente de ello. También estas son las primeras palabras del Señor registradas en los evangelios. Tras esto su vida continuaba como la de un niño normal. Lucas aclara que continuaba sumiso a ellos. Como hijo debió ser ejemplar. Además concluye su relato diciendo que seguía creciendo en estatura y sabiduría. Una aplicación práctica Aún siendo niño, el Señor tenía un gran interés en las cosas de Dios. Este pasaje nos enseña acerca de la importancia que tiene fomentar la devoción personal. Como el niño Jesús debemos anhelar estar ocupados en las cosas de Dios. Necesitamos darle prioridad ante tantas diversiones pasatistas que ofrece el mundo en el presente. La característica de un fiel creyente debe ser amar la Palabra de Dios. Una palabra destacada: sabiduría ( ) se utiliza en relación a) Dios, Ro.11:33; 1 Co. 1:21, Ef.3:10, b) En relación a Cristo (Mt.13:54, Lc.2:40 y 52), c) La sabiduría es personificada(Mt.11:19, Lc.7:35), d) sabiduría humana en 1) los asuntos espirituales (Lc.21:15, Col.1:9) 2) en la esfera natural (Mt.12:42, Lc.11:31),3) En la su forma más baja (terrenal, animal y diabólica) (Stg.3:15). Este término esta íntimamente ligada en la biblia con la prudencia. Denota conocimiento de la naturaleza y razón de las cosas en tanto que prudencia indica el curso a seguir según el análisis sabio de la situación. En un sentido puede decirse que la sabiduría es teoría y la prudencia práctica. Pero no debemos pensar que ser sabios según la Biblia es alguien que tiene mucho conocimiento sino más bien es alguien que aplica bien el conociemiento que tiene. El pasaje que hemos estudiado es un claro ejemplo de eso. Primeramente Lucas nos dice con que corrección se sujetaba Jesús a sus padres y luego afirma su crecimiento en estatura y sabiduría. Un buena conducta se relaciona con la sabiduría.

Capitulo 3
1. El ministerio de Juan el bautista (3:1-20)
Los cuatro evangelios se ocupan de narrar resumidamente el ministerio de Juan el bautista. Tanto el evangelio según Marcos como el evangelio de Juan comienzan prácticamente en este punto. La razón es que el ministerio de Juan el bautista es un eslabón que une al Nuevo Testamento con el Antiguo Testamento. Se puede decir que Juan el bautista fue el último de los profetas del Antiguo Testamento. Los profetas de la Iglesia tendrían características distintas a los profetas del pueblo de Israel. Había habido poco más de cuatrocientos años de silencio por lo cual la predicación de Juan el Bautista debió ser un evento curioso en la vida de Israel.

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1) El tiempo del profeta Lucas se ocupa de precisar con sumo detalle el momento cuando comenzó, por orden de Dios, el ministerio de Juan el bautista. Presenta varios detalles que sirven para situarnos en la historia, el médico amado, presenta un detalle muy ordenado de las autoridades que entonces estaban en el poder. Comienza por el Emperador y culmina con los sumos sacerdotes de Israel: a) El emperador En primer lugar, como he señalado , Lucas menciona al emperador. Se trataba de Tiberio Cesar quien sucedió a Augusto el 19 de agosto del año 14 de nuestra era. Llevaba ya quince años en el trono lo cual nos sitúa el comienzo del ministerio de Juan en el años 28 o 29 d.C.. b) El gobernador de Judea Poncio Pilato quien estaba en el cargo desde el año 26 a.C. y permaneció hasta el año 36 d.C. Respondía directamente al emperador. Su responsabilidad era mantener el orden en la provincia y cobrar los impuestos. c) El tetrarca de Galilea y Perea Herodes el grande, del cual hemos hablado cuando tratamos acerca del nacimiento del Señor, al fallecer dejó en su lugar su hijo Arquelao pero este fue destituido en el año 6 d.C. y ocupo su lugar su hermano o medio hermano Herodes Antipas. Galilea y Perea eran un anexo de la provincia de Siria. El título “tetrarca” se aplicaba a los soberanos que gobernaban la cuarta parte de un reino pero posteriormente se lo empleo para designar a pequeños principes dependientes de los romanos. Reino hasta el año 39 d.C.. d) El tetrarca de Iturea Otro de los hijos de Herodes el Grande estaba a cargo del territorio de Iturea y Traconítide. Su nombre era Felipe.

e) El tetrarca de Abilinea Lisanias era el gobernador de Abilinia. Poco se sabe acerca de él. Esta es la única vez que es mencionado en el Nuevo Testamento. La mención de este personaje ha sido motivo de algunas objeciones al texto ya que Josefo (Antigüedades, XXVII, 1) menciona que fue gobernador hasta el año 36 a.C.. Pero nuevamente la arqueología dio la razón a Lucas ya que se descubrió una descripción que data de la fecha aludida por nuestro evangelista en la que consta que Abilene era el Tetrarca de Abilene. A. T. Robertson concluye diciendo. “Así, Lucas vuelve a ser vindicado por las piedras.” 2. f) El sumo sacerdote:
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A.T. Robertson, Imagenes verbales del Nuevo Testamento, Tomo II, Clie, Barcelona, 1989, pag.55.

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Por último Lucas menciona al sumo sacerdote de Israel. Caifás era el sumo sacerdote en ejercicio en tanto que Anás, quien era su suegro, era sumo sacerdote emérito y sumamente influyente sobre el primero al punto que el Señor también compadeció ante el antes de ser sentenciado (Jn.18:13). Bonnet y Schroeder consideran que es un error de un copista el decir que ambos eran sumos sacerdotes. Sin embargo Jamison, Fausset y Brown apunta que eran posible que dos sumos sacerdotes ejercieran juntos el cargo. Para probar esto citan el ejemplo de Sadoc y Abiatar que ejercían juntos el sumo sacerdocio en tiempos de David (2 S.15:35) lo cual no significa que entraran junto al lugar santísimo sino que se alternaban. Esto puede sugerir que haya sido una regla fija tener dos sacerdotes a la vez. Estos datos son muy importantes. Ciertos comentaristas dicen sobre esto: Aquí el telón de la historia sube, y comienza la más grande de todas las épocas en la historia de la religión verdadera. Aún la misma edad de nuestro Señor se determina por ella. No se halla en otra parte de Nuevo Testamento una precisión cronológica tan elaborada, y viene propiamente de aquel que profesa como una recomendación especial de su evangelio, que había “entendido todas las cosas desde el principio” (1.3).3 En el preciso plan de Dios había un tiempo reservado para la primera venida del Mesías. El tiempo escogido fue aquel cuando el imperio Romano dominaba Palestina. No fue en la época de esplendor de Israel sino por el contrario cuando sus días como pueblo estaban contados. Recordemos que tan solo unos 70 años después del nacimiento de nuestro Señor Jerusalén fue destruida y el templo también. Tras esto, Israel como nación fue esparcida, y sólo tras sufrir muchísimas persecuciones pudieron volver a su tierra hace poco más de cincuenta años. Dios tales circunstancias históricas de su pueblo porque esto haría que hubiera una mayor espectativa entre ellos. También se sabe que la crucifixión como método de tortura y muerte fue empleado durante cien años. Si el Señor nacía antes o después de esta época la cruz no hubiese sido el método de muerte y esto impediría que las profecías respecto a su ejecución se cumplirían. Todas estas cosas no fueron casualidad sino que demuestran que Dios estaba dirigiendo los tiempos. Juan el bautista es un claro ejemplo de esto. Dios lo había apartado desde antes de nacer para un ministerio especial pero este no lo desarrollo hasta que Dios lo llamó. Dios tiene un tiempo para cada cosa y el mismo no puede ser alterado. Tenemos el caso de Moisés. Al igual que Juan fue apartado para un ministerio especial. Fue librado de la muerte merced a un astuto plan de sus padres y al ponerlo en el río este fue a parar a las manos de la hija de Faraón. Esta podía haber ordenado su muerte pero se compadeció y lo crió como un hijo propio. A la vez Moisés fue educado por sus padres por lo cual en ningún momento perdió conciencia de cual era su verdadero pueblo. Siendo joven vio a un egipcio maltratar a un hebreo y lo mato. El quiso librar a su pueblo con a su tiempo pero el resultado fue que termino huyendo. Años más tarde, cuando fue el tiempo de Dios, Moisés lideró la liberación de Israel. La intensión fue la misma pero cuando no obro según los tiempos de Dios fracasó. Hermanos Dios tiene su tiempo para cada cosa. Sólo debemos saber aguardar el tiempo de Dios. 2) El llamado del profeta Lucas dice con sencillez y a la vez solemnidad “Vino palabra de Dios a Juan”. Esta frase es muy común en el Antiguo Testamento. Aparece en varias ocasiones en la LXX pero únicamente en este pasaje del Nuevo Testamento se la emplea. La misma quiere decir que Juan fue llamado directamente por Dios. A pesar de las profecías recibidas respecto al grandioso ministerio que este tendría a cargo este no comenzó hasta que Dios lo llamó. Como observamos anteriormente Juan debió esperar el tiempo de Dios. Mientras tanto vivió en el desierto de Judea tal como aclara Mateo (Mt.3:1). Es necesario que comparemos el llamado de Dios a Juan y como Dios escoge a sus siervos en el
Roberto Jamieson, A.R. Fausset, David Brown, Comentario Exegetico y Explicativo de la Biblia, Tomo II, Casa Bautista de Publicaciones, pag.134.
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presente: a) Fue llamado como tantos otros profetas del Antiguo Testamento Juan fue llamado de la misma manera en que lo fueron otros profetas de Israel (Jer.1:4, Os.1:1, Jl.1:1, Jon.1:1, Mi.1:1, So.1:1, Hag.1:1, Zac.1:1). Siendo el último de los grandes profetas de Israel fue llamado como uno de ellos. Estos versículos citados indican que Dios se manifestó en forma audible a sus profetas de modo que estos no tuvieron dudas de el expreso llamado de Dios. Muchas veces escuchamos hablar acerca del llamado de Dios. Esta frase muy popular debe ser empleada con mucho cuidado por las siguientes razones: En primer lugar debemos tener sumo respeto a lo que estamos diciendo. No estamos diciendo que nos llamó el vecino o Juan de los Palotes sino que el mismo creador del Universo nos ha llamado. Si Dios te llamó no queda otra alternativa que obedecerle. Usen la frase a discreción sabiendo el compromiso que esto crea ya que muchos profetas murieron a causa de ser fieles al llamado de Dios. En segundo lugar debemos tener cuidado con las implicancias de lo que decimos. Al decir “Dios me llamó” alguien puede preguntar ¿Cómo te llamo? ¿Acaso te habló?. Aunque les parezca extraño hay muchos en nuestros días que contestarían diciendo “Si Dios me dijo tal o cual cosa”. Quienes así hablan están diciendo nada y nada menos que recibieron una nueva revelación. Cuidado con los tales. La Biblia ya esta completa. Dios llama creyentes a que le sirvan pero ya no necesita llamar especialmente a las personas ya que tenemos otros medios. La Biblia es uno de ellos. ¿Quién puede leer la gran comisión no ser conmovido por ella?. Además Dios nos habla por intermedio de la enseñanza de la iglesia. Una de las razones por la cual debemos asistir a la iglesia es para que por medio de la instrucción recibida Dios hable a nuestros corazones y nos indique su voluntad para nuestras vidas. Dios nos habla a través de los hermanos. El buen consejo de algún hermano en Cristo puede ser una guía útil en la búsqueda de la guía de Dios. También Dios nos habla a través de las circunstancias. Una puerta que se abre o una puerta que se cierra. b) Fue llamado según el modo de obrar de Dios en la dispensación anterior Dios obraba de modo distinto en la época del Antiguo Testamento. Juan el bautista es el último profeta de la dispensación de la ley ya que vivió antes del nacimiento de la iglesia. Dios obraba de distinto modo entonces. Parte de esas diferencias tienen que ver con el ministerio del Espíritu Santo. En aquella época el Espíritu descendía sobre una persona, le capacitaba para determinada obra y luego se apartaba de él. Un claro ejemplo de esto lo podemos observar en el libro de Jueces. En el caso de Sansón se nos dice “Que el Espíritu de Jehová vino sobre el” (Jue.14:6) y mató a un león. Poco más adelante se nos dice que nuevamente que el Espíritu de Jehová descendió sobre Sansón y entonces este mató a treinta hombres (Jue.14:19). El creyente, en cambio, el bautizado una vez por el Espíritu al momento de creer y este ya no se aparta de él. El temor que expresa David en Salmo 51 donde clamaba pidiendo que Dios no quite su Espíritu de él (Sal.51:11) no es el temor del creyente. Por tanto ahora el llamado de Dios tiene que ver con el ministerio del Espíritu Santo. El es quien reparte los dones a los creyentes según su soberana voluntad. Cada creyente será llamado según el don que le fue concedido. Nadie va a ser llamado para un ministerio al cual Dios no le haya capacitado. Juan fue llamado por Dios para desarrollado un ministerio muy singular. El fue obediente a su llamado. A pesar de las diferencias Dios sigue llamando en el presente a cada creyente para que este desarrolle un ministerio según el don que Dios les ha dado ¿hemos sido obedientes a llamado de Dios?. Dios quiera que la respuesta sea si. 3) La predicación del profeta

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Lucas comienza relatando el ministerio de Juan diciendo que este predicaba “el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados” (Marcos emplea esta misma frase para describir el bautismo de Juan (Mr.1:4). Conviene aclarar que tal bautismo si bien puede ser considerado como un antecedente de la práctica cristiana en ningún modo es semejante. El acto mismo del bautismo era, en el caso de Juan, para arrepentimiento y perdón. Es decir que el que se bautizaba estaba declarando públicamente que en ese momento se arrepentía y era perdonado de sus pecados. El bautismo cristiano, en cambio, hace referencia a un hecho pasado. Aquel que se bautiza esta diciendo a la sociedad que en algún momento se arrepintió de su maldad. El bautismo de Juan era una manifestación de algo que estaba sucediendo en ese momento en tanto que el bautismo cristiano testimonia una experiencia ya pasada. El bautismo de Juan fue transitorio. Aquellos que fueron bautizados por Juan más tarde serían bautizados nuevamente según la ordenanza de Cristo. Los evangelistas encontraron que Juan cumplía por lo dicho por los profetas. Los tres citan al profeta Isaías (Is.40:3) pero Lucas añade dos versículos más del mencionado libro (Is.40:4-5). Algo curioso ocurre en el evangelio de Marcos. El evangelista hace referencia al profeta Isaías (Mr.1:1) pero comienza citando al profeta Malaquías (3:1). Para resolver este inconveniente hay dos caminos: a) Considerar que el evangelista se equivocó, es decir, al momento de escribir estaba pensando en la profecía de Isaías pero al momento de hacerlo recordó también el anuncio de Malaquías y lo incluyo primero. Algunos manuscritos dicen “como dicen los profetas” (A (V), k (IX), P (IX), W (IX), II (IX). Se sabe que esta fue una solución muy temprana a este pequeño problema porque Ireneo, un destacado cristiano que vivió aproximadamente en año 202 de nuestra era. La Versión Moderna, una muy buena traducción al castellano de las Escrituras que data de fines del siglo pasado, escoge esta solución. b) Una segunda opción. La profecía de Malaquías se parece mucho a la pronunciada anteriormente por Isaías. Es común que en el Antiguo Testamento los profetas repitan anuncios ya pronunciados por pares que le antecedieron. Esta puede ser la razón por la cual Marcos cita a Isaías. Mucho más importante aún que esta pequeño inconveniente es lo que las profecías anunciaban: a) El profeta Malaquías anunciaba que Dios enviaría un mensajero delante del Mesías. Es interesante notar, como lo hace Carlos Morris, que Marcos introduce, inspirado por el Espíritu Santo, una pequeña modificación ya que Malaquías dice que el mensajero que prepara el camino “delante de mi” en tanto que Marcos dice “delante de ti”. El pasaje del Antiguo Testamento podría significar que el ministerio del precursor estaría delante de la vista de Dios en tanto que la afirmación que encontramos en Marcos lo transforma en una hermosa promesa hecha por el Padre al Hijo. Dios estaría preparando el camino a su Hijo y el medio para ello emplearía a Juan. b) La profecía de Isaías en tanto describe las características del ministerio de Juan. Una voz vendría clamando desde el desierto. Lucas agrega que el ministerio de Juan tendría por fin enderezar el camino del Mesías esto es preparar las mentes y corazones para el ministerio del Señor. Toda carne vería la salvación de Dios en referencia a la gran salvación que venía por medio de Cristo. Mateo y Marcos agregan cierto detalle que describe al predicador al decir que estaba vestido que estaba compuesto por una piel de camello sujetada alrededor con un cinto. Broadus observa que la vestimenta y el vestido eran un reproche práctico en una época cuando los lideres religiosos gustaban de la ostentación. También puede decirse que esta era la vestimenta común de un profeta (Zac.13:4, 2 R.1:18). Además la sencillez de los alimentos indicaría que, al igual que Elías, Juan dependía únicamente de la provisión de Dios. Es notorio en el relato de Lucas las figuras del desierto que aparecen en la predicación de Juan (víboras, frutos, un muchacho desatando las sandalias, fuego aventador, era, granero, paja, piedras). También destaca la dureza de la predicación de Juan la cual podría ser dividida en cuatro puntos:

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a) La denuncia del pecado: “¡Oh generación de víboras!” comenzaba diciendo Juan. Tal frase no resulta muy atractiva. Más bien la podríamos considerar como ofensiva pero hay ocasiones cuando las palabras duras son necesarias. Estos términos manifiestan la indignación de Dios y del profeta al ver la penosa realidad espiritual del pueblo de Israel. Luego les dirigió una curiosa pregunta: “¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera?”. Esta afirmación estaba dirigida sobre todo a los lideres de la nación que a través de sus obras creían haber escapado de la ira de Dios. Entonces debemos decir que la predicación de Juan se caracterizó por ser un severo llamado al arrepentimiento. Si queremos que las personas se arrepientan de su pecado debemos denunciar el mal. Cuan triste es que esto no esta muy de moda. Hoy en día es mucho más popular un evangelio de ofertas que una predicación como la de Juan. Lógicamente a oídos del inconverso resultará mucho más atractiva una predicación donde se ofrece prosperidad económica y grandes milagros que la denuncia del mal. También resulta muy común escuchar que se le hecha la culpa del mal a los demonios antes que al pecador. En estos casos el énfasis no esta puesto en la denuncia del pecado sino en las beneficios que supone este tipo de predicación. Pero si queremos que los pecadores procedan al arrepentimiento debemos denunciar el pecado. Recordemos que Juan perdió la vida por haber denunciado sin temor el pecado de Herodes quien había tomado por esposa a la mujer de su hermano. b) Un llamado al arrepentimiento: a aquellos que estaba seguros de su salvación por intermedio de las descendencia de Abraham Juan el bautista les advierte con severidad que más bien debían arrepentirse y mostrar por medio de su conducta tal nueva vida. El apóstol Pablo también combatió enérgicamente esta creencia común en los judíos. A los Gálatas les explicó que los verdaderos hijos de Abraham son aquellos que tienen fe en el Señor (Gá.3:7). En un sentido las palabras de Pablo son el cumplimiento de la afirmación de Juan al decir este: “Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.”. Toda predicación del evangelio debe incluir un severo llamado al arrepentimiento. c) Una advertencia sobre el juicio: por si todo esto fuera poco Juan declara la proximidad del juicio. Todo estaba listo para derribar el árbol que diera mal fruto (vers.9). Esto es una referencia al cercano juicio que sufriría la nación de Israel. Recordemos los lamentos del Señor sobre la ciudad de Jerusalén. Este debe ser también otro de los vitales ingredientes de toda predicación bíblica. Así como la Biblia enseña que hay un cielo también debemos advertir sobre la realidad del infierno. Justamente fue el Señor Jesús quien más habló sobre el infierno. d) Un llamado al cambio de conducta: la multitud evidentemente fue conmovida al escuchar un mensaje tan claro y fuerte y decían: ¿Qué haremos?. La respuesta de Juan no se hizo esperar. Al que tiene dos túnicas de al que no tiene. No quiere decir que le debía dar las dos sino precisamente compartir aquella que le sobraba. Lo mismo a aquel que tenía de comer debía saber compartir con el que tenía hambre. A los cobradores de impuesto les exige que no cobren de más. A los soldados que se contenten con su salario. El verdadero arrepentimiento se manifiesta en una conducta transformada. Este es el gran tema de la epístola de Santiago donde el autor inspirado por el Espíritu Santo pone el acento en la conducta transformada que debe caracterizar a aquel que tiene fe. La impresión que causo Juan en medio de la sociedad fue tal que muchos creyeron que estaban ante el Mesías. Pero este respondió negando tal afirmación y describiendo bendiciones mucho mayores que vendrían con el: a) Sería más poderoso que él: efectivamente las señales realizadas por el Señor demostraron mucho más poder del manifiesto por Juan. Este no realizó ningún milagro y desde ya no resucitó. b) Bautizaría con el Espíritu: según don Roberto Ochoa Juan anuncio que Cristo bautisaría a sus

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seguidores en el Espíritu. A su vez Cristo anunció a sus discipulos que un día serían bautizados con el Espíritu. ¿Cuál es la diferencia entre dos anuncios?. Según Juan sería Cristo quien bautiza y según Cristo sería el Espíritu quien bautizaría a los suyos invistiendoles de poder para el ministerio. Por tanto encontramos dos tipos de bautismos aquí aludidos: 1) El bautismo de Cristo que nos mete en el Espíritu Santo (Ro.6:23). 2) El bautismo en el Espíritu Santo que nos mete en Cristo. Esto se cumplió el día de Pentecostés el cual fue un hecho histórico. Aunque según lo relatado en los evangelios, el Señor impartió el Espíritu en diversas ocasiones a sus discípulos esto fue transitorio ya que, como lo enseña el libro de los Hechos, los discípulos fueron bautizados en el Espíritu en el aposento alto, aquel día de Pentecostés. No flatan quienes dicen que el bautismo del Espíritu Santo y fuego es todo una misma cosa pero como veremos seguidamente veremos que el fuego en realidad, según el contexto, se relaciona con otro aspecto de la obra de Cristo. c) Vendría a purificar el campo: el versículo 17 demuestra la obra del Señor en su pueblo. El sería un duro juez. Separaría la paja del trigo. Finalmente la paja sería quemada eternamente. El mensaje purificador del Señor se ve gráficamente cuando el expulso a los mercaderes que comerciaban en la puerta del templo. También su predica fue una dura acusación a los lideres religiosos de su época. Finalmente su cruz dividió perpetuamente a la humanidad. De un lado el trigo y del otro la paja. Por intermedio de su cruz el trigo es apartada, muchos iremos a estar con él pero la paja arderá constantemente en referencia al castigo eterno que implica el infierno. El bautismo de fuego, el juicio acontecerá en el futuro cuando aquellos que no han creído sean condenados por su maldad. Lucas culmina su resumen de la predicación de Juan diciendo que con otros muchos argumentos exhortaba al pueblo. Sin embargo lo que el registra es suficiente para tener una acabada imagen de la obra del Señor. El evangelio de Mateo presenta la predicación de Juan el Bautista en términos muy semejantes a los registrados por Lucas. Marcos se limita a decir que el anuncio de Juan era que tras si vendría alguien más poderoso. Por último, el médico amado, declara que Herodes sumo a todas sus atrocidades el asesinato de un inocente: Juan el Bautista. Una lección práctica Hemos considerado el ministerio de Juan el bautista. Su vida estuvo tan ligada a su ministerio que murió a causa del mismo. La fidelidad de Juan y su humildad es la nota saliente de su obra. Con toda dureza predicó un mensaje tremendamente duro. Un mensaje de juicio pero no cerro su boca. También es notoria su humildad. En ningún momento pretendió ser alguien que no era. Además su ministerio se limito precisamente a la obra que Dios le encargara. Bien podría haber aprovechado su fama para liderar un movimiento político pero no lo hizo así. Su ejemplo debe ser imitado por cada uno de nosotros. 2. El bautismo de Jesús El bautismo de Jesús es narrado por los cuatro evangelistas. Primeramente debemos analizar lo acontecido. Los evangelios que nos ocupan declaran que lo narran de forma muy similar. Mateo agrega que Juan el bautista, en una actitud de extrema humildad, sugiere al Señor que el no merecía tener el honor de bautizarlo y por el contrario él creyó que debía ser bautizado por el Señor. Jesús en tanto se negó a cumplir con tal deseo y participo del bautismo del mismo modo que cualquier otro integrante del pueblo. Al momento de ser bautizado los cielos fueron abiertos, el Espíritu descendió en forma de paloma. y una voz del cielo le reconoció como el Hijo amado. El texto no nos dice por qué Dios escogió

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la forma corporal de una paloma para representar al Espíritu Santo. Tampoco se nos dice quién habló pero se deduce de la declaración. Así aparece por primera vez la Trinidad plena. El Hijo siendo bautizado, el Padre pronunciando su apoyo al Hijo y el Espíritu Santo descendiendo como Paloma. La frase “los cielos fueron abiertos” resulta un tanto difícil en cuando a su interpretación. ¿Quiénes fueron los que vieron los cielos abiertos?, ¿Juan el bautista, Juan el Bautista y Jesús, Jesús o todos los presentes?. Es una pregunta que no tiene respuesta pero el hecho concreto de que tal portento haya sucedió es de sumo valor. El Señor no tenía pecado de los cuales arrepentirse por surge la pregunta ¿Por qué se bautizó?. Para responder a esta pregunta se han propuesto las siguientes soluciones: a) El Señor participó del mismo para identificarse con el remanente fiel de Israel. b) Los sacerdotes comenzaban a ministrar a la edad de treinta años. Antes de comenzar a ejercer sus funciones participaban en un ritual de consagración que consistía en un lavamiento ritual. Entonces es posible que el Señor participase del bautismo para comenzar a ejercer su función sacerdotal. Esta explicación es sumamente valida si se considera la epístola a los Hebreos donde se explica con total claridad que Cristo es el gran sumo sacerdote de la orden de Melquisedec. Este gran sumo sacerdote tiene por característica haber sido también la victima del sacrificio. El es tanto el sumo sacerdote como el cordero sacrificado. Sin embargo esta explicación puede ser objetable. c) Hendriksen presenta una tercer explicación. Es cierto que Jesús no tenía necesidad de participar en el bautismo ya que el estaba limpio de pecado. Pero a su vez la obra de redención que él llevaría a cabo demandaba esta identificación con el pecado más que con los pecadores. El Espíritu Santo descendió sobre él dándole el poder necesario para su obra vicaria y el Padre, en esta asunción pública y simbólica de su obra, la de quitar el pecado de otros, expresó su consentimiento y apoyo en forma audible. Una lección práctica Este pasaje nos enseña acerca de la identificación del Señor con el pueblo que le esperaba. En ocasiones la gente tiene la presunción de que los siervos de Dios ya sea pastores o maestros son algo que este muy por encima del común. De hecho debe ser así ya que el Nuevo Testamento exige requisitos muy severos para aquellos que sirven en la iglesia del Señor. Hay siervos negligentes que se aprovechan de esta condición. Pero como obreros debemos identificarnos con las personas, con sus problemas, sus triunfos y fracasos. 3. Las genealogías de Jesús (Lc.3:23-38, Mt.1:1-17) Tanto Mateo como Lucas presentan sendas genealogías del Señor Jesús. Las mismas son importantes ya que el Mesías debía ser descendiente de David. Numerosas profecías mesiánicas así lo aseguran (2 S.7:13 y 16, Sal.132:11, Is.9:7, Jer.23:5, 33:15, 17 y 26). Además recordemos que cada familia de Israel descendía de uno de los patriarcas y era importante conservar la identidad tribal de cada familia. Al comparar ambas genealogías surgen algunas diferencias: 1) Mateo incluye cuarenta y un nombres escogidos en tanto que Lucas incluye setenta y siete. La genealogía del primer evangelio tiene una característica muy particular ya que al concluir la misma, Mateo, señaló que catorce generaciones hay entre Abraham y David, catorce entre David y la deportación a Babilonia, y catorce desde la deportación hasta Cristo (Mt.1:17). Esto a despertado ciertas dudas ya que efectivamente se puede comprobar que realmente hay catorce generaciones en el primer grupo (2 Cr.1:34; 2:1-15) pero en el segundo grupo ha suprimido a cuatro reyes de Juda: Acacias, Joás, Amasías, entre Joram y Ozaías (vers.8) y a Joaquín entre Josías y Jeconías (vers.11). El tercer grupo

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presenta mayores objeciones. En primer lugar porque los nombres no han sido extraídos de registros bíblicos. En segundo lugar solo comprende trece nombres en lugar de catorce. Esta anomalía se explicaría diciendo que un copista omitió uno de los nombres. Otros piensan que en realidad Jeconías es el primero de la tercera serie y que Joaquín, quien es omitido en la segunda serie, sería el ultimo de la misma. Efectivamente algunos manuscritos este nombre aparece en el versículo 11 en lugar de Jeconías. Este agrupamiento puede obedecer a una regla nemotécnica. Otra particularidad de la genealogía de Mateo es que se incluyen a cuatro mujeres y dos de ellas gentiles. Una de ellas es Rahab la ramera de Jericó (Jos.2:1) y la otra es Ruth, natural de Moab, quien llegó a ser la abuela de David. 2) En cuanto al orden de Lucas es el inverso del presentado por Mateo. Uno comienza por Jesús y luego menciona a sus antecesores en tanto que el otro comienza por el antecesor más lejano hasta llegar a Jesús. 3) Mateo se remonta a Abraham mientras que Lucas se a Adan. Esto responde a los distintos fines de los evangelistas. Mateo escribió enfocándose a sus compatriotas en tanto que a Lucas le interesaba enfatizar en que Jesús era el salvador de la humanidad. Wilcock dice que Jesús no solo pertenecía a la raza judía sino que pertenece a la raza humana porque el era un hijo de Adán. Lucas además dice que Adan era hijo de Dios. En un sentido todos los hombres son hijos de Dios por el hecho de haber sido creados por él. Sin embargo este título sólo puede ser usado por aquellos que han renacidos por medio de Cristo. Pero en un sentido especial el título Hijo de Dios distingue a Jesús del resto de los hombres. Todos los hombres somos hijos de Adam y Adam es hijo de Dios pero esta linea fue truncada de modo que no todos los hombres pueden ser llamados hijos de Dios en el completo sentido de esta expresión. Así por Cristo entro la vida del mismo modo que por Adan entró la muerte. Por la obediencia de Jesús ahora los hombre pueden rehacer su íntima relación con Dios. Por medio de Cristo un hombre puede llegar a ser llamado hijo de Dios apropiadamente. 4) Lucas menciona a un tal Caiman que no es mencionado en pero el tal no es nombrado en la lista que aparece en Gé.11:12. ¿Por qué Lucas incluyo a este desconocido? ¿Acaso cometió un error?. ¿Quién se equivocó Moisés al excluirlo o Lucas al incluirlo?. Hay varias soluciones: a) Lucas comienza su genealogía diciendo hijo de José “según se suponía”. Hay quienes aplican esta frase a toda la genealogía y por tanto quedó eximido de los posibles errores que pudiese haber en la lista de nombres que presenta. b) Otros piensan que este nombre fue omitido en el texto Hebreo por error de un copista. c) Dado que el nombre si estaba en la versión griega del Antiguo Testamento, la LXX, hay quienes piensan que Lucas incluyó este nombre para satisfacer los deseos de aquellos que sólo conocían esta versión del Antiguo Testamento. d) Otros piensan que el nombre se deslizó en el evangelio de Lucas por error de algún amanuense que sabía hebreo y que estaba muy familiarizado con la LXX. De este modo Lucas no se habría equivocado y Moisés tampoco. 5) Mateo señala que José era hijo de Jacob en tanto que Lucas señala que era hijo de Elí. Entre Abraham y Daniel no hay mayores diferencias pero a Partir de David surgen algunos inconvenientes. Lucas señala que Jesús es descendiente de David por la linea de su hijo en tanto que Mateo señala que lo es por la linea de Natán. Estas son las principales diferencias cuya resolución ha demandado mucho esfuerzo y varias son las teorías que pretenden resolverla:

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a) La primera teoría señala que las personas mencionadas desde David a Jose tenían todos dos nombres. Mateo les dio uno de los nombres y Lucas el otro. Así ambos se referirían a las mismas personas pero empleando nombres distintos por lo cual ambas genealogías serían de José. Esta teoría resulta poco convincente porque hay una gran diferencia entre el número de nombres mencionados en Lucas y los mencionados por Mateo. b) La segunda teoría se explicaría diciendo que la madre de José se casó dos veces. Las dos genealogías son la de los dos maridos de esta. Lucas presenta la de Elí en tanto que Mateo la de Jacob. Esta explicación fue del agrado de muchos padres de la iglesia, y se la atribuye a Julio el Africano. A pesar de su antigüedad es objetable. ¿Por qué ambos evangelios habrían de contener la genealogía de José?. c) Una tercer teoría señala que el padre de José se caso dos veces. Esto parte de la suposición de que Matán y Matat son la misma persona. De ser así Jacob y Elí serían hermanos y José hijo de Elí y sobrino de Jacob. Si Jacob murió sin dejar herederos José vino a ser su heredero porque Elí (suponiendo que su esposa había muerto) se casó con la viuda de Jacob de acuerdo con la costumbres de entonces. El mismo cuestionamiento hecho a la anterior teoría podría ser reiterado en este caso. d) Por último, la solución más aceptable es considerar que Lucas registra la genealogía de María y no la de José. Elí sería el padre de María y por tanto el suegro de José. No dice que Elí engendrara a José y el texto griego no da a entender que este fuera su hijo. Hay varias evidencias que apoyan esta solución. Sobre Joaquím (Jeconías o Conías) pesaba una maldición. Se lo había condenado a “no tener descendencia” (Jer.22:30) de modo que ninguno de sus descendientes físicos reinaría sobre el trono de David (tuvo siete hijos pero estos fueron posiblemente adoptivos (1 Cr.3:17). Así que no se podría esperar que Jesús llegara a ser Rey si fuese hijo natural de José ya que este era hijo de Conías. Por tanto el nacimiento virginal también fue necesario para librarlo de la línea de la línea de la maldición. Aunque cabe decir que es posible que la maldición sobre Conías fue levantada al exaltar a Zorobabel (Hageo 2:23). El nombre de Zorobabel aparece en ambas genealogías. Era natural que Mateo escribiendo a los judíos redactase la genealogía legal de Jesús en tanto que Lucas dirigiéndose a los gentiles pusiese por escrito la genealogía real del Señor. Otros piensan que, según una antigua costumbre judía, José, al contraer enlace con María ingreso a la familia de esta de modo que legalmente era hijo de Elí, el padre de María y abuelo del Jesús. Además una visión apócrifa del libro de Isaías escrita en el año 68 d.C. declara que maría era del linaje de David al igual que José. Los talmudistas judíos, en un escrito contra el cristianismo, dicen que María era hija de Elí y ahora estaba siendo atormentada en el otro mundo. Por tanto Jesús es hijo de David carnalmente por intermedio de María y hijo de David por intermedio de los derechos legales de José. Ambos evangelistas se esfuerzan en dejar bien en claro que Jesús no era hijo de José (Mt.1:16 y 25, Lc.3:23). De este modo Jesús es presentado como el Mesías prometido a la nación de Israel y el Salvador prometido por Dios a Adán. Una lección práctica Este pasaje nos enseña con absoluta claridad que Jesús es el Mesías prometido a Israel y a la vez el salvador de la humanidad. Esto tiene interesantes consecuencias: a) El Señor vendrá un día como un Rey: las profecías concerniente al Mesías declaraban que este sufriría pero también, como ya hemos mencionado, afirmaban que este gobernaría el mundo sobre el trono de David su padre. Evidentemente estas profecías no se han cumplido. Esto tiene una importante consecuencia en lo que al estudio de la profecía se refiere. b) El Señor es el salvador prometido a la humanidad: según Lucas, Jesús es, aquel hijo de Adán

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que vencería a la serpiente antigua. En Cristo, Dios esta haciendo un pueblo compuesto por judíos y gentiles. esto tiene importantes consecuencias en lo que a la misionología se refiere. El propósito de Dios es salvar a la humanidad y este debe ser nuestro propósito también. La misión de la iglesia no tiene limites geográficos o étnicos. El mensaje de Dios ha sido envidado a todos los pueblos y naciones. c) Dios tiene un propósito para hebreos y gentiles: el Nuevo Testamento demuestra que Dios continua teniendo un propósito especial para las naciones gentiles y también para el pueblo de Israel. Las genealogías del Señor del algún modo también señalan esto. Algún día, durante el reino milenial, Israel dominará a las naciones gentiles las cuales nunca más oprimirán al pueblo escogido por Dios.

Capitulo 4
La tentación (4:1-13) Lucas nos informa que Cristo al comenzar su ministerio tenía alrededor de treinta años. De este modo el evangelista no se compromete en precisar con exactitud la edad del Señor. Debido a algunos errores en el calendario en uso puede que Jesús tuviera unos meses más o menos de los treinta años. Inclusive es posible decir que tuviera uno más o menos. Los sacerdotes levitas iniciaban su ministerio a los treinta años de edad pero esto no prueba nada. Por su parte los profetas iniciaban su ministerio

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cuando el Espíritu de Dios se los indicaba. Lo cierto y concreto es que había llegado el momento cuando el Mesías saldría de la oscuridad y comenzaría a desarrollar su ministerio. Este relato ofrece una serie de problemas interesantes a tener en cuenta: a) Un análisis del texto El relato de la tentación ha dado lugar a diversas interpretaciones. Bonnet y Schroeder resumen los siguientes puntos de vista: 1) La interpretación literal. Se considera a la tentación como un hecho histórico que ocurrió tal como es narrado. Una simple lectura del relato demostrará que aparentemente este fue el modo como interpretaron este acontecimiento los discípulos. Sin embargo hay quienes dudan de este punto de vista debido a la escena en la cual Jesús es transportado al techo del templo. También encontramos un obstáculo cuando Satanás le mostró todos los reinos del mundo ya que supondría la existencia de un monte desde donde se pueden ver todos los pueblos. Aunque por cierto esta explicación no es necesaria para esta última tentación. 2) Otros piensan que Jesús en realidad narró esto como si fuera una parábola en la cuál trataba de explicar a sus discípulos como enfrentar la tentación. Esta hipótesis no es autorizada por los evangelistas. Cuando el Señor enseñó por medio de una parábola hizo la aclaración pertinente. 3) No faltan aquellos que consideran este relato como un mito. Marcos lo narra la tentación en forma muy sencilla (1:12-13) por lo cual consideran que el relato que encontramos en Mateo y Lucas es un mito de la iglesia. 4) Hay quienes opinan que este relato es verdadero. El Señor lucho espiritualmente y moralmente con Satanás. Sin embargo los detalles del relato responde a la usanza oriental. Es decir, que el relato es una dramatización de un hecho espiritual. En otras Palabras, Jesús si fue tentado pero los detalles de este relato son simbólicos. A pesar de las objeciones que puedan formularse a la primera interpretación nosotros creemos que es la correcta. Los tres evangelios presentan la tentación tras el bautismo. Ambos fueron eventos muy significativos en el ministerio del Señor ya que lo primero que nos informa Lucas es que fue lleno del Espíritu. Recuerden que el Espíritu descendió sobre él cuando fue bautizado. Se nos dice que tras el bautismo fue llevado por el Espíritu al desierto. Esto puede ser interpretado de modo similar a lo ocurrido con Felipe tras la predicación al Etiope (Hch.8:39) pero al considerar lo afirmado por Marcos bien podemos decir que el Espíritu lo guió hacia el desierto (Mr. 1:13). Lo que Lucas deseaba expresar fue que a partir del Bautismo Jesús estaba bajo el control del Espíritu. Mateo agrega que el objetivo de este traslado fue se tentado por el diablo. Hendriksen dice que el fin de las tentaciones era hacer saber que Jesús, como un segundo Adán, podría vencer sobre la tentación que había conducido al fracaso al primer representante de la raza humana. Tanto Mateo como Marcos colocan la tentación tras los cuarenta días de ayuno en tanto que el relato de Lucas podría interpretarse como que cada una de las tentaciones se desarrollaron durante los días de ayuno o que estas fueran representativas de las grandes tentaciones a las cual fue sometido durante el ayuno. En cuanto al ayuno bien podemos decir que se trataría de un ayuno de características milagrosas. Un ser humano no puede sobrevivir más de tres días sin agua (comp.34:28). Bien podemos decir que fue el Espíritu quien lo capacitó para resistir tal abstinencia de alimentos. Pero al final de los días Jesús tuvo mucha hambre. Este momento de debilidad sería aprovechado por el adversario. La Biblia dice se le presentó el Diablo. La realidad de este maligno ser es bien fundamentada en las Escrituras. Es el adversario que Jesús venía a destruir (Mt.13:19 y 39, Lc.8:12). Negar su autenticado significa negar la revelación bíblica. Debemos considerar esta doctrina con total seriedad y darle la

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importancia que la misma merece aunque nunca debemos olvidar que el fue derrotado en la cruz. Esta doctrina es también una característica propia del cristianismo. La mayoría de las religiones paganas creen en un dualismo en el cual las deidades buenas en ocasiones son derrotadas por el mal. También otros paganos creen en un Dios que puede ser bueno y malvado a la vez. Como he dicho, cuando Jesús tenía hambre, Satanás tentó al Mesías apelando a su punto de mayor debilidad. Lo primero que hizo fue poner en duda su deidad al decir: “Si eres el Hijo de Dios”. Dios mismo acababa de declarar que Jesús es su Hijo amado. Por tanto debemos entender que Satanás estaba poniendo en dudas las Palabras de Dios mismo. Tal táctica no nos debe extrañar ya que en el huerto del Edén hizo lo mismo (Gé.3:1). El Señor Jesús podía transformar las piedras en pan. Comer no tiene nada de malo pero el punto es que de hacer caso a esta sugerencia obraría en contra de la voluntad del Padre obedeciendo un consejo de Satanás. De este modo pretendía destruir la confianza de Cristo en el poder del Padre para sustentarle. Transformar las piedras en pan sería un modo ostentosos de salir de un prueba. Lo cierto es que esta primer tentación fue la satisfacer un apetito físico al igual que la tentación a la que fue sometida Eva. Jesús respondió a la prueba con las Escrituras. “Escrito esta: No sólo de pan el hombre vivirá.” (Dt.8:3). Lucas omite el resto del versículo que Mateo sí incluye: “sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”. A cada tentación el Señor respondió citando el libro de Deuteronomio al cual consideraba Palabra de Dios. Este punto es notorio y determinante. Si creemos que Jesús el Mesías y Redentor del mundo debemos aceptar la totalidad de la Palabra de Dios como veraz. En el pasaje aludido por el Señor Moisés esta recordando como Dios sustentó al pueblo en el desierto. La referencia a la palabra creadora de Dios hace alusión a que el ordenó la creación de este alimento extraordinario para el pueblo de Israel. La palabra que sale de la boca de Dios no hace referencia a la Biblia sino a su poder creador, en este caso el Mana. Por tanto Jesús estaba diciendo que es Dios quien provee al hombre del verdadero sustento. Nada puede justificar a un hombre para que se apropie aun de los alimentos de modo indebido. No es justificativo, por ejemplo, el tener hambre para convalidar el robo. Es interesante notar que Eva cuando fue tentada también respondió con la Palabra de Dios pero ella cuando lo hizo no fue del todo fiel a la misma (Gé.3:2-3). Ella introdujo una frase que no pertenecía al mandato de Dios al decir que no debía comer ni tocar el fruto. Dios no había prohibido tocar el fruto. Entonces vemos que en realidad la batalla en el huerto del Edén fue en torno a la Palabra de Dios. La batalla en el huero fue perdida no porque la Palabra de Dios haya sido insuficiente sino porque el hombre se fundamento en sus propias palabras. Todo ministerio debe basarse en la Palabra de Dios y no en nuestros propios sentimientos o palabras. Cuando el Señor fue tentado Satanás también empleo la Palabra de Dios aunque echando ciertas dudas sobre ella y Jesús respondió, a diferencia de Eva, siendo fiel a las Escrituras. La segunda tentación, según el relato de Lucas (tercera según Mateo). Satanás le muestra todos loe reinos del mundo. Calvino supuso acertadamente que el único medio que posibilitaría esto sería una visión. Se trata en este caso de una visión de origen Satánico. Es interesante que el adversario es capaz de reproducir todos los actos de Dios ya sea por mera imitación. Si fue capaz de presentar una visión al Hijo de Dios con cuanta más facilidad podrá engañar a los hombres. El mundo esta bajo su dominio ya que la Biblia enseña que el es el principe de este mundo. Esta es una de las principales objeciones a la enseñanza respecto a atar y desatar a los demonios territoriales. No sólo la Biblia no autoriza al creyente para poder obrar de este modo sino que también, tal como observa Charles Ryle, Satanás no puede transferir su dominio a otro sin el permiso de Dios. Estaba ofreciendo, como afirma Hendriksen, la oportunidad de obtener la exaltación sin sufrir la cruz. Este era el punto fuerte de esta tentación. Mucho más seria aun es la condición impuesta: “Si postrado me adorares”. Satanás reclamaba que Jesús reconociera su “autoridad” sobre el mundo. A condición de la adoración le estaba ofreciendo toda la gloria mundana y pasajera consciente a su vez de que era un ofrecimiento que no podía cumplir. Satanás desea ser adorado. De hecho Pablo dice que lo sacrificado a los ídolos es sacrificado en realidad a los demonios. Sus hijos buscan la adoración. El orgullo es una muestra del deseo de ser alabado. Si bien en esta época no vemos muchos ídolos de piedra hay otros de carne y hueso. No es casual que se les llame ídolos a personajes destacados. Satanás es mentiroso y al igual que no cumplió con lo prometido a Eva tampoco cumpliría en

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esta ocasión. Puede que este ofrecimiento guarde cierta relación con la esperanza tan popular entre los judíos respecto a que el Mesías no sólo liberaría a Israel sino que la pondría por cabeza de todo el mundo conocido. Las profecías respecto a tal reino del Mesías son ciertas y concretas. La propuesta consistía en un cumplimiento inadecuado de lo prometido por Dios al Jesús. La respuesta del Señor no se hizo esperar. Emplearon las Escrituras declaró: “Al Señor tu Dios adorarás y a él solo servirás.”. Esta ley sobre un monoteísmo absoluto es propia de las Escrituras y distinguió al pueblo de Israel de otras naciones. Hoy día que el monoteísmo es una creencia muy difundida. Tres son las grandes religiones monoteístas: el cristianismo, el judaísmo y el Islam. Sin embargo, cuando Moisés recibió la ley esto era algo completamente extraño. El Señor le dice en tono imperativo: “Satanás, Vete de mi”. Palabras muy similares empleo cuando Pedro le sugirió que no muera en la cruz (Mt.16:13) Por último, según el relato de Lucas, Satanás llevó a Jesús al pináculo del templo, es decir al punto más alto, y allí lo tentó. El punto controversíal de esta tentación es si efectivamente fue puesto en lo más alto a la vista de todos o bien, cosa que parece más probable, al igual que la anterior pudo tratarse de una visión. Existe una especial particularidad en esta tentación y es que el diablo citó las Escrituras. Como hemos dicho en más de una ocasión Satanás y sus huestes conocen la revelación de Dios. Incluso cuando les convienen la pueden utilizar. Por ejemplo la mayoría de las sectas a las cuales nos enfrentamos a diario emplean las Escrituras y se escudan tras ella. Pero debemos notar que el uso que hizo de la misma fue parcial. Cito el Salmo 91:11 donde Dios promete proteger al hombre pero omitió una frase importante: “En todos tus caminos”. Como observa Charles Ryle esta omisión fue intencionales para favorecer una mala aplicación del texto. En el Salmo Dios prometía proteger al hombre justo que se esfuerza por andar en los caminos de Dios pero la omisión hecha por Satanás hace parecer que Jehová protegería al justo sin importar lo que haga. Esto se apega mucho más a lo que el adversario estaba sugiriendo a Jesús. Mucho más importante aún que la omisión es la parcialidad de la verdad presentada por Satanás. Como dice Hendriksen, él ignoró todos los pasajes en los cuales Dios no tolera y castiga la imprudencia (estos tienen que ver en especial con historias de hombres que fueron imprudentes tales como Lot, Sansón, Jonas). Bonnet y Schroeder señalan que en la primera tentación Satanás sugería la falta de fe en el Padre. “Ayudate a ti mismo, convierte estas piedras en pan”. Aquí la tentación es en el sentido contrario, por así decirlo, el tentador le estaba sugiriendo un exceso en la fe. Pero a su vez era una falsa confianza en Dios. Habiendo notado que el Señor se defendió en dos ocasiones con las Escrituras entonces Satanás le atacó con la misma arma pero, como hemos visto, haciendo un uso tramposo de la misma. Un verso rabínico dice: “Cuando el Mesías Rey se revela, viene y se para en el techo del lugar santo”. Satanás, posiblemente conociendo esta creencia judía, estaba proponiendo a Jesús que si se paraba sobre el templo y los ángeles le salvaban de la muerte sería reconocido como el Mesías. Nuevamente el Señor se defendió empleando las Escrituras. Volvió a citar el Libro de Deuternomio donde este dice: “No tentarás la Señor tu Dios” (Dt.6:16). En el contexto original este pasaje tiene que ver con las murmuraciones del pueblo de Israel cuando acusaron a Moisés de haberlos sacado con crueldad de Egipto. Tal rebelión fue un desafío insolente y provocativa a Dios. Tal hubiera sido el pecado del Señor si este aceptaba la propuesta Satánica. Una vez dichas estas Palabras Satanás se apartó de él por un tiempo. Esto quiere decir que Satanás le tentó durante todo su ministerio. Mateo añade que tras su triunfo en la tentación los ángeles le asistían. b) ¿Existe contradicción entre el relato de Mateo y Lucas? Existen dos importantes diferencias. La primera tiene que ver con la afirmación de Lucas respecto a que Jesús fue sometido a muchas tentaciones tal vez durante los cuarenta días en tanto que Mateo dice que la tentación comenzó tras los días de ayuno. No necesariamente Lucas debe ser interpretado contradiciendo a Mateo. Evidentemente pareciera que la idea más clara sugerida en Mateo es mucho más aceptable. En el momento de mayor debilidad Satanás le ataco solicitándole que

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transforme las piedras en pan. El texto de Lucas leido detenidamente no niega que la tentación haya comenzado tras el ayuno. La segunda diferencias es más importante y como ya hemos notado invierte el orden en la segunda y tercer tentación. Según Mateo la segunda es la ascensión al templo en tanto que para Lucas es la última. Mateo concluye con el ofrecimiento de los reinos del mundo en tanto que para Lucas esta es la segunda tentación. ¿Cómo solucionar esta aparente contradicción? Es posible decir que Mateo sigue un orden cronológico. Frases tales como “entonces, después, nuevamente” aparecen en dicho relato en tanto que en Lucas están ausentes. El médico amado menciona las tres tentaciones pero no indica que hayan ocurrido en este orden. Evidentemente el orden no le preocupó a Lucas. Hendriksen apela al orden común en Lucas. Cada hecho importante culmina, en este evangelio, en el templo. Su relato navideño termina en el templo. En su relato de la tentación también lo hace terminar en el templo. Esto es así porque uno de los temas salientes en este evangelio es presentar a Cristo como nuestro sumo sacerdote. c) ¿Era posible que Jesús pecare? Al enfrentarnos al relato de la tentación una pregunta viene a nuestra mente y es si existía la posibilidad real de que Cristo cediera ante la sugerencia Satánica. Hay quienes opinan que si. Mervin Breneman en su comentario dice: La Biblia da dos enseñanzas significativas acerca de Jesús y del pecado: (1) El fue tentado (Mt.4:1, Mr.1:12, 13, Lc. 4:13); (2) No había pecado en El (2 Co.5:21; He.4:15; He.4:15; Jn.3:5; cf. Jn.8:46). Esto significa que Jesús podía ser tentado sin pecar y que quedó sin pecado aunque fue tentado. En su humanidad existía la posibilidad de pecar, pero El resistió la tentación y cumplió perfectamente la ley y la voluntad de Dios. 4 El punto cuestionable es la afirmación del autor respecto a la posibilidad que Cristo en su humanidad pudiera ceder ante la tentación. Este autor señala la posibilidad de que Cristo en su humanidad cediera ante la tentación. Tal afirmación es muy peligrosa. Otros afirman que la tentación implica la posibilidad de caer en pecado. Además consideran que si Cristo no podía pecar sus tentaciones no fueron reales. Antes de argumentar por la negativa conviene hacernos la siguiente pregunta. ¿Qué hubiere pasado si Jesús hubiere caído? Su muerte en la cruz hubiere sido inútil ya que no sería el Cordero perfecto de Dios. La vida de Cristo sin pecado de Cristo significa que el nunca quebrantó la ley ni hizo nada que desagradara al Padre. Las Escrituras anunciaban el nacimiento de un niño santo (Lc.1:35) y la Biblia enseña que se mantuvo sin pecado durante toda su vida terrena (He.7:26 y 27). Sus enemigos se esforzaron por mostrar alguna falta en él pero fracasaron. Pilato declaró su inocencia al menos en dos ocasiones. De este modo podemos decir que el testimonio del Nuevo Testamento es unánime respecto a que el era sin pecado. Las pruebas fueron reales. Las tentaciones a las cuales fue sometido no hubieran podido ser enfrentadas por ningún hombre común. Ningún hombre podría convertir las piedras en pan, ningún hombre puede ser tentado para saltar de un lugar alto con la esperanza de resultar ileso y a ningún hombre habría tomado en serio la propuesta de Satanás de entregarle todos los reinos de la tierra. Estas pruebas, afirma Ryrie, fueron diseñadas para un Dios-hombre. El fue tentado una manera que otro jamás ha sido tentado. Atendiendo a la aclaración precedente debemos decir que el fue sometido a la tentación (Heb.4:15). Esto nos brinda a nosotros tranquilidad ya que el nos comprende cuando somos tentados y ayudarnos para superar tal evento. No debemos olvidar que en Cristo se conjugaban las naturalezas divina y humana. Como Dios no podía pecar en virtud de su santidad. Si existía la posibilidad de pecar entonces podríamos decir que
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Mervin Breneman, Biblia con Notas, Editorial Caribe, Miami, 1980, pag.1079.

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Dios puede pecar lo cual es una herejía. Sí Jesús podría haber caído ante la tentación entonces también pudo caer antes o aún después. ¿Sí el Señor no podía pecar porque Satanás lo tentó?. El sólo puede hacer el mal. Su propia maldad le obligaba a antagonizar con Jesús. Tal enemistad fue predicha en el libro de Génesis (Gé.3:15). Según la mencionada profecía Satanás podría herir al Cristo pero este a su vez le asestaría un golpe mortal. Satanás en ningún momento dudó respecto a la verdadera identidad del Señor y la naturaleza de su misión. Por ello intentó evitar por todos los medios la cruz. La matanza de los infantes uno de sus intentos y también empleo a y empleó a Pedro cuando este trató de que Jesús no subiera a Jerusalén Pero el ataque más directo fue el relato que hoy nos ocupa. Lo tentó reiteradas veces durante cuarenta días (Lc.4:2). Su meta fue tratar de que Jesús desobedeciese al Padre y así evitar la cruz. Puesto que Satanás no tuvo éxito en su intento de impedir la cruz ahora ataca a los seguidores de Cristo y al Evangelio. Sí Satanás sabía que la cruz significaba su derrota ¿Por qué guío alentó a los hombres para que crucificasen al Señor?. Nuevamente debemos decir que su maldad es tal que llegado el momento no pudo hacer otra cosa. No lo podía derrotar pero al menos lo podía hacer sufrir por lo tanto inspiró a los hombre para que el Cristo fuese crucificado. Una lección práctica Si el Señor por su naturaleza divina no podía pecar ¿Cuál es la importancia de este pasaje?. Jesús podía apelar quizas a otros medio para eludir a los ataque Satánicos pero el se defendió empleando las Escrituras para enseñarnos a nosotros como vencer al diablo. También este pasaje nos ilustra sobre la metodología satánica. El apóstol Juan dice que nosotros somos sometidos a tentaciones que tienen que ver con los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vana gloria de la vida (1 Jn.2:16). Las tentaciones a las cual fue sometido el Señor tienen que ver con estos tres aspectos. Cuando tenía hambre fue tentado para someterse a los deseos de la carne. Luego cuando Jesús le mostró los reinos del mundo apeló a los deseos de los ojos. Por último cuando le tentó a saltar del templo estaba apelando a la vana gloria de la vida. Sería glorioso ver a un hombres saltar y que los ángeles le detengan. Por tanto su triunfo puede ser nuestro triunfo también. Satanás sigue empleando los mismos medios. Debemos vencer la tentación apelando a las Escrituras. Un segundo principio que podemos encontrar en la epístola universal de Santiago 4:7 donde dice: “Someteos, pues a Dios; resistid al diablo; y huirá de vosotros.”. El Señor en su humillación soportó la tentación sometiéndose a la voluntad del Padre y el diablo culminó apartándose de él. Pero también hay un tercer principio que podemos aprender. Tras la victoria se nos dice que el Señor se apartó de él por un tiempo. Esto implica que el Diablo muy pronto intentó atacar nuevamente al Señor Jesús. Cuando por la gracia de Dios superamos la tentación no nos debemos dormir en los laureles ya que muy pronto habrá otro feroz ataque. Hay dos versículos que enseñan esto: 1 Co.10:12 donde dice: “el que este firme mire que no caiga” y 1 P.5:8 donde se dice que “el diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar”. Comienzo del ministerio en Galilea y Nazaret (4:14-30) Lucas sigue un curso semejante al escogido por Marcos. No establece ninguna relación cronológica entre los versículos 14 y el relato anterior, es decir la tentación. Es probable según el consenso de muchos autores que haya transcurrido un año entre ambos eventos durante el cual ocurrieron los eventos narrados en el evangelio según San Juan (Jn.1:19-4:14-15). Tras la tentación, según Juan, el Señor desarrolló su ministerio por Judea y luego retornó a Galilea. Los evangelios Sinópticos retoman el relato en este punto. Los evangelios Sinópticos dejan bien en claro la relación entre el bautismo y la tentación y el

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comienzo del ministerio publico del Señor. Tales eventos fueron necesarios para que el fuera “volvió llenó en el poder del Espíritu”. Lucas señala en el versículo quince tres características del ministerio de Cristo: el poder del Espíritu, la rápida difusión de la fama del Señor y el empleo de las sinagogas judías. Es interesante el término que nuestra versión “poder” ya que traduce el término griego “Dinamis” del cual deriva la palabra dinamita. En cuanto a la rápida difusión de su fama tal vez se deba por el rumor de los milagros realizados por Jesús en Judea. En cuanto a la vista Nazaret que es mencionada en el versículo 16 hay ciertas discrepancias. Pareciera, según la opinión de los más destacados exegetas, que Lucas hace referencia a una visita anterior a la presentada por los restantes evangelios Sinópticos (Mr.1:6, Mt.13:54-58). Hendriksen, en cambio, considera que se trata de la misma visita dado que el versículo 23 pareciera indicar que el rechazo en Nazaret no ocurrió al comienzo del ministerio en Galilea sino mucho más tarde. De ser así, Lucas habría incurrido en un anacronismo lo cual resultaría extraño en quien pretendió escribir una historia ordenada. Las sinagogas surgieron durante el exilio. Los Israelitas, forzados a vivir en Babilonia y despojados del templo, buscaron un medio alternativo que les sirva para reunirse y conservar su fe. En las sinagogas no se ofrecían los sacrificios ni estaban organizadas tal como el templo. Las mismas proliferaron en Israel y aún en todo el mundo conocido. La misma estaba gobernada por un grupo de ancianos (Mr.5:22). También había un siervo que hacía las funciones de maestro de escuela. Los edificios de las mismas eran amplios y contaban con algunas divisiones interiores. Al fondo, en un armario santo, se guardaban los manuscritos. Cuanto más completa era la colección de libros sagrados mayor era el prestigio de la sinagoga máxime en aquellas ciudades donde había varias de ellas. Cada sábado había una reunión que empezaba con acciones de gracia y oración, que era recitada por un miembro designado por el presidente. Luego se proseguía con una lectura del Pentateuco. Tras esto se leía una cita de los profetas y luego se pronunciar un sermón o exhortación. Cuando había algún sacerdote presente este era quien pronunciaba una bendición final. Cuando no lo había la bendición final era sustituida por una oración final. Jesús era muy conocido en el lugar donde se había criado aún cuando había nacido en Belén. En Israel se lo identificaba como Jesús de Nazaret. Visitando, entonces, su tierra asistió a la sinagoga tal como era su costumbre (Mt.12:9, 13,54, Mr. 1:21, 3:1, 6:2, Lc.4:16, 6:6, 13:10, Jn.6:59, 18:20). Esto habla a las claras del gran respeto que el Señor sentía hacia esta institución. Robertson dice: “... Desde que comenzó su obra mesiánica su hábito era enseñar en las sinagogas (Lc.4:15). Esta fue aparentemente la primera vez que lo hizo en Nazaret. Puede que le pidieran que leyera, como sucedió con Pablo en Antioquía de Pisidia (Hch.13:15). Puede que el principal de la sinagoga aquel día le pidiera a Jesús que leyera y hablara en atención a su gran reputación actual como maestro.” (2). Tal como era corriente, en determinado momento del servicio, el asistente le entregó el libro del profeta Isaías. La costumbre era leer siclicamente el Antiguo Testamento de modo que muy probablemente se debió entregar el rollo que continuaba la lectura a partir de donde había sido concluida el sábado anterior. De ser esto así lo sucedido aquel día toma brillo. Dios había dispuesto que lectura corresponda con el cumplimiento de la profecía. El texto que registra Lucas presenta algunas diferencias tanto con la versión hebrea como con la traducción de los LXX. Ya hemos notado que en Mateo que se solía citar el Antiguo Testamento con cierta libertad. La principal diferencia el la omisión de la frase: “a vendar a los quebrantados de corazón.”. Conviene acotar que nuestra versión 60 la incluye sin embargo la misma es omitida en los mejores manuscritos griegos (Versión Moderna, Reina Valera Actualizada, El Nuevo Testamento griego editado por Kurt Aland). Lucas no estaba obligado a copiar toda la lectura que el Señor leyó. Además, opina Hendriksen, la referencia a la proclamación de la buena noticia a los pobres hace que la declaración “a los quebrantados de corazón” sea redundante. Otra diferencia importante es la frase “a poner en libertad a los oprimidos”. La misma no se encuentra ni en el texto hebreo ni en el texto de la LXX. El pasaje citado, Isaías 61:1 y 2a, ofrece una importante descripción profética del ministerio del Mesías:
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A.T. Robertson, Imagenes verbales del Nuevo Testamento, Tomo II, Clie, Barcelona, 1989, pag.72.

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a) El Espíritu del Señor esta sobre mi: varias profecías del Antiguo Testamento aseguraban que el Espíritu de Dios estaría sobre el Mesías (Is.11:1, 42:2) y quienes le conocieron dieron testimonio de que esto fue verdad (Hch.10:38). Efectivamente el Espíritu del Señor descendió sobre él acto del bautismo. Los evangelios nos hablan acerca de la relación entre el Espíritu y el Mesías señalando los siguiente hechos: 1. Fue concebido por el Espíritu Santo (Mt.1:18 y 20). 2. Fue guiado por el Espíritu (Mt.4:1). 3. Por el Espíritu echó fuera demonios (Mt.12:28). 4. El bautizaría a los suyos con el Espíritu Santo (Mr. 1:10). 5. Se regocijo por el Espíritu (Lc.10:21). b) Me ha ungido para una gran misión: el ungimiento era un acto por el cual una persona u objeto era separado para el servicio de Dios (Ex.25:6 y 29:1). En sentido Juan, el apóstol, aplicó este término para enseñar que el creyente esta separado para Dios por medio de la unción del Espíritu (1 Jn.2:20 y 21). El término Mesías o Cristo quiere decir el ungido de Dios cuyo advenimiento estaba profetizado (Dn.9:24). Seguidamente el pasaje anuncia proféticamente cuál sería la misión del ungido: 1. Dar las buenas nuevas a los pobres: la versión moderna traduce “anunciar las buenas nuevas a los pobres” ya que el término griego que se emplea es el que normalmente traducimos “evangelizar”. El vino a evangelizar a los pobres, es decir para anunciar las buenas nuevas a aquellos que eran rechazados por la sociedad, aquellos pobres de espíritu a los cuales el pecado ha sumido en la mayor de las miserias. 2. Pregonar la libertad a los cautivos: la cautividad hace referencia al pecado. El vino a liberar a los que son esclavizados por el pecado (Ro.6:6). 3. Dar vista a los ciegos: en más de una ocasión Jesús sanó a un ciego pero es posible que según el contexto esto no haga referencia únicamente a la ceguera física sino también a la ceguera espiritual. Muchas veces en el Nuevo Testamento la ceguera es símbolo de la ruina que provoca el pecado (Mt.15:14, 23:16-17, Ap.3:17). 4. Para poner en libertad a los oprimidos: como hemos dicho esta frase no se encuentra ni en el texto hebreo ni en la LXX. Hay quienes suponen que Lucas citó de memoria y por ello confundió esta frase que puede aludir a Is.58:6. También es posible que la lectura haya comenzado a partir de dicho pasaje o bien el propio Señor habría podido intercalar dicho versículo en su lectura. En cuanto a su significado vemos que guarda estrecha relación con el sentido del texto. Al igual que el pecado puede ser comparado a la cautividad y la ceguera también puede ser considerado como una severa opresión. 5. Predicar el año agradable a del Señor: algunos interpretaron esta frase diciendo que su ministerio habría de durar un año. Sin embargo el sentido de la misma es remarcar que a partir de allí comenzaría la era mesiánica. El pasaje citado continua diciendo: “el día de la venganza del Dios nuestro”. El Señor omite tal lectura porque evidentemente tal profecía se cumplirá en su segunda venida. Una vez que hubo leído, tal como era la costumbre, Jesús entregó el libro al secretario de la sinagoga y se sentó para explicar el pasaje. Pero lo usual culminó cuando Jesús pronunció las impactantes palabras que leemos a continuación: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros”. Imaginen cual habrá sido la sorpresa de aquellos hombres que escucharon esto. Realmente era una pretensión muy grande pero los oyentes daban crédito a los rumores respecto a su ministerio

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(Lc.4:14). Jesús estaba ante sus propios vecinos y compañeros de infancia quienes se preguntaban: “¿No es este el hijo de José?”. Entonces Jesús empleo un refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”. Se esperaba de un médico que fuera el primer beneficiado con el uso de su propia medicina. Queriendo señalar que sus oyentes esperaban ver una muestra de su poder milagroso. es interesante observar que Jesús no hizo señales por solicitud de los incrédulos. Por ello citó el ejemplo de Elías quien fue rechazado en su propia tierra pero realizó un milagro para salvar a una viuda de Sidón. También Eliseo limpió a un leproso de origen sirio. Al oir estas cosas todos se enfurecieron, echaron a Jesús de la ciudad y estaban dispuesto a lincharlo. Esta es la primera vez, durante su ministerio, que se atenta contra su vida pero Jesús paso por en medio de ellos y se fue. Esta evasión fue un portento. Una lección práctica: El inicio del ministerio del Señor no fue sencillo y por cierto su vida estuvo en peligro. El comienzo de toda labor es uno de los puntos más delicados. Jesús supo iniciar su obra con sabiduría y rectitud. Cada vez que empecemos alguna tarea nueva debemos considerar este ejemplo. Jesús y los endemoniados El versículo 31 dice que Jesús enseñaba en Capernaum los días de reposo. Esto esta en pleno acuerdo a lo visto anteriormente (Lc.4:15 y 16). Años más tarde el apóstol Pablo imitaría este ejemplo. Sus oyentes admiraban su doctrina. Esto fue algo corriente durante su ministerio (Mt.7:28 y 29, Mr.1:22). Lo más importante en su ministerio fue la enseñanza de su doctrina. Jesús fue condenado por sus enseñanzas y no por los milagros que realizara. Si hubiese realizado milagros y su enseñanza hubiese estado acorde con las creencias de los fariseos entonces no hubiese sido condenado pero fueron sus enseñanzas las que causaron molestias y en definitiva le condujeron a la muerte. Por ello, al igual que en el ministerio de nuestro Señor, la enseñanza de su doctrina, la cual aun sigue despertando admiración, debe ser la tarea más importante de la iglesia actual. También vemos que enseñaba con autoridad. ¿Qué era lo que los diferenciaba de los escribas y fariseos?. Ellos eran verdaderas autoridades en lo que a la Escritura se refiere pero en realidad tal autoridad intelectual no era estimada por el pueblo. Eran teólogos profesionales pero no cautivaban el corazón del pueblo. No tenían autoridad porque había una dicotomía entre lo que decían y lo que hacían. El Señor así lo denunció (Mt.23:27). Con sus actos invalidaban la ley que decían amar (Lc.11:52, Mr.7:11). Jesús, por tanto, era diferente porque vivía lo que enseñaba. Esta debe ser nuestra mayor aspiración. En tanto que enseñaba se le apareció un hombre que tenía un espíritu inmundo. Este es el primer caso de este tipo que narra el evangelio de Lucas y por medio del mismo estudiaremos este problema en general. Durante el ministerio de Cristo hubo un gran aumento de la actividad demoniaca. No hay un solo caso en el Antiguo Testamento aunque si se sabía acerca de la actividad demoniaca (Lv.17:7, Dt.32:17, 2 Cr.11:15, Sal.106:37). Unicamente encontramos los siguientes ejemplos que se aproximan a este fenómeno aunque no lo son: a) El Rey Saúl fue atormentado por un espíritu malo aunque esto no necesariamente quiere decir que estuviera endemoniado (1 S.16:14-15). b) El libro de Job nos narra la acción Satánica para tentar y hacer caer al hombre. Además encontramos un ejemplo de una posible manifestación demoniaca cuando Elifaz, uno de los amigos de Job, narra haber visto una visión que le llenó de espanto (Job 4:12-17). c) En el libro de Daniel encontramos otra manifestación demoniaca cuando el ángel que le traía

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la explicación a Daniel asegura haber sido demorado por la acción del príncipe de Persia en referencia al espíritu demoniaco que dominaba aquella región. Sólo pudo llegar a Daniel con la ayuda del arcángel Miguel (Dn.10:12-13). Un demonio es un ser espiritual inferior a Dios y superior al hombre en cuanto a su poder. Son mensajeros y siervos de Satanás. La Biblia no identifica a los demonios o espíritus impuros. Los judíos creían, según lo recoge Josefo, que eran las almas de hombres impíos y malvados que una vez fallecidos procuraban perjudicar a los vivos. Pero tal explicación no es admisible según la enseñanza de la Biblia. Los espíritus de los muertos no salvos están en un lugar de tormento. Otros creen que se trata de una raza que existió antes de Adam que se rebelaron con Satanás y por ello fueron condenados a no tener cuerpo lo cual explicaría porque andan buscando un cuerpo que poseer. Pero contra esta idea debemos decir que las Escrituras no indican que hubiera existido una raza pre Adámica. Hay quienes opinan que se trata de la prole descripta en Génesis 6:1-4. Es decir de la unión entre ángeles caídos y seres humanos nacieron los demonios. Nuevamente debemos decir que esta hipótesis no es avalada por las Escrituras. Hay también quienes piensan que una forma de explicar ciertas enfermedades era atribuirla a los demonios. Por ejemplo cuando veían a un loco decían que estaba endemoniado. Los demonnios pueden causar tormentos sicológicos pero bien podemos decir que los endemoniados no eran enfermos mentales ya que el Señor los sanó librándolos de la posesión demoniaca. El demonio es expulsado del individuo y este recupera su cordura en forma inmediata. Entonces los demonios no son enfermedades aunque puedan causarlas. La identidad más probable es, considerando las Escrituras, que estos son espíritus relacionados con Satanás. Los únicos seres que se vinculan con Satanás de este modo son los ángeles caídos. Varias son las razones que así lo afirman: a) Satanás es designado el principe de los demonios (Mt.12:24). b) La organización demoniaca es similar a la organización de los ángeles buenos lo que indicaría que se trata de seres de una misma categoría (Ef.3:10 con Ef.6:12). c) En varios textos se los denomina espíritus inmundos lo cual los asocia al mundo espiritual de los ángeles. Por tanto debemos reconocer que aunque la Biblia no declara que los demonios son los ángeles caídos la evidencia así lo señala. Los demonios pueden afectar a los individuos de diversas maneras: a) Idolatría: los demonios pueden influir en la vida religiosa de los pueblos creando doctrinas falsas (1 Ti. 4:1) y promoviendo la idolatría (Dt.32:17, 1 Co.10:20). A modo de ejemplo vale recordar que encontramos en la Biblia un ejemplo de un mensaje demoniaco. En el libro de Job leemos el siguiente párrafo: Un mensaje me ha sido traído en secreto, y mi oído ha percibido un susurro de ello: En medio de los inquietantes pensamientos de las visiones nocturnas, cuando el sueño profundo cae sobre los hombres, me sobrevinieron espanto y estremecimiento que aterraron todos mis huesos. Entonces un fantasma pasó frente a mí, e hizo que se erizara el vello de mi cuerpo. Se detuvo, pero yo no reconocí su semblante. Ante mis ojos había una imagen, y oí una voz apacible: “¿Será el hombre más justo que Dios? ¿Será el varón más puro que su Hacedor? Si Dios no se fía ni de sus siervos y aun en sus ángeles halla errores, ¡cuánto más los que habitan en casas de barro, cuyos fundamentos están en el polvo, serán aplastados más pronto que la polilla! De la mañana a la tarde son triturados; sin que nadie los considere, se pierden para siempre. ¿Acaso no serán arrancadas las cuerdas de sus tiendas? En ellas mueren, pero sin sabiduría.” (Job 4:1221)

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Puedo señalar con absoluta certeza que se trata de un mensaje demoniaco en primer lugar por el aspecto del mensajero. Elifaz dice que se le apareció de noche y su aspecto era terrible al punto de causarle temor. Es cierto que algunos hombres sintieron temor ante la presencia de un ángel del Señor pero esto no es por su aspecto repulsivo sino por su gloria y lo inesperado de su presencia. En segundo lugar su mensaje es mentiroso porque por un lado no es cierto que Dios no se fíe de sus siervos y en sus ángeles este encontrando permanentemente errores. Los ángeles santos permanecen fieles al Señor y este no desconfía de ellos. El único caso que relata la Biblia acerca de un ángel en que se encontró error en él es Satanás quien a su vez, en su rebelión, sedujo cierto número de ángeles que cayeron con él. Por último puede decirse que el mensaje es erróneo porque Dios no había hallado error en el propio Job así que todos los que han sido redimidos por la fe pueden descansar seguros en el perdón de Dios. b) Influir negativamente en el animo de los hombres: el caso del Rey Saúl es una clara muestra de la influencia demoniaca sobre una persona (1 S. 16:14-15). Otro ejemplo notable de influencia demoniaca lo encontramos en la vida del apóstol Pablo quien señaló haber sido afectado en su carne por un aguijón enviado por Satanás (2 Co.12:7). En este casó se trató de una enfermedad causada por un demonio aunque claro esta esto no implica que Pablo fuere poseído. Pablo era consciente de que Dios había permitido esto para que en su debilidad se manifieste la gloria y el poder de Dios (2 Co.12:9). Un demonio puede causar una enfermedad aunque no todas las enfermedades tienen un origen demoniaco. Es también posible que a Pablo le fuera revelado que su enfermedad era causada por la actividad demoniaca al igual que lo narrado en el libro de Job. Lo cierto es que el demonio estaba obrando bajo el permiso de Dios. El soberano Dios no permitió, a pesar de la fe del apóstol, librarle de esta prueba (2 Co.12:8-9). También influyen sobre las decisiones de los gobiernos de las naciones. En el libro de Apocalipsis se nos enseña que los espíritus inmundos estarán ocupados en movilizar a los lideres de las naciones para que estos batallen contra Dios en Armagedón (Ap.16:13-16). c) Pervierten la sociedad: la gran perversión de los pueblos que abitaban la tierra antes de que esta fuera tomada por Israel puede ser debida a la actividad demoniaca (Lv.18:6-30, Dt.18:9-14). d) Posesión: Ryrie dice: “La posesión demoniaca es el control directo de un individuo por uno o más demonios que habitan en él.”(3) y más adelante agrega: “Los individuos poseídos no tienen capacidad para separarse a sí mismos del control del demonio.” (4). Todos los hombres, es decir, tanto los inconversos como los creyentes son influidos y afectados por la actividad demoniaca pero no todos son poseídos. La posesión es un evento extraño y poco frecuente. A los fines estratégicos, resulta más productivo a Satanás influenciar a los hombres por medio de sus demonios que poseer a un individuo. Scofield nos recuerda que los demonios no solo pueden poseer a los incrédulos sino también a los animales (Mr.5:8, 11-13). Los demonios causan serios trastornos en la personalidad del individuo poseído entre los cuales se pueden nombrar los siguientes: 1) Enajenación mental (Mt.17:15). En este caso debemos decir que el demonio causa cierta enfermedad mental pero esto a su vez quiere decir que no toda enfermedad mental encuentra su origen en un serio problema espiritual como ser poseído. 2) Epilepsia o convulsiones (Lc.9:42). 3) Conducta autodestructiva o destructiva (Mr.9:22, Mt.17:15). 4) Enfermedades físicas tales como: Mudez (Mt.9:32). Parálisis (Lc.13:11).
(3) (4)

Charles Ryrie, Teología Basica, Unilit, Miami, 1993, pag.187.
idem pag 187 .

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Ceguera y mudez (Mt.12:22). 5) Pueden encargarse de provocar la muerte de personas (Ap.9:14-19). Aunque este caso será exepcional. 6) Un discernimiento espiritual fuera de lo común (Lc.4:34 y 41, 8:28, Mr.1:24 y 34, 5:7, Hch.16:17). Esto es porque los demonios no dudan sobre la existencia de Dios aunque ellos promuevan el ateísmo (Stg.2:19). 7) Pueden conceder poderes ocultos ((Hch.16:16-18). Cabe acotar muy bien que la Biblia distingue entre enfermedad y posesión demoniaca (Mt.4:24, Mr.1:32 y 34, Lc.7:21 y 9:1). Debemos tener cuidado con aquellos que atribuyen a los demonios el origen de toda enfermedad. Los poseídos no necesariamente son responsables de tal lamentable estado. Los evangelios nos narran el caso de un muchacho endemoniado desde la niñez (Mr.9:21) lo que indica que el no pudo ser responsable de su tragedia. Tampoco el pasaje permite decir que haya sido responsabilidad de sus padres. También vale decir que en la Biblia encontramos numerosos mandatos a huir de las asechanzas del maligno. El desobedecer este mandato así como la dedicación a las artes ocultas, terminantemente prohibidas en el Antiguo Testamento, exponen al individuo a la posibilidad de ser poseído aunque esto no necesariamente es una regla. Todos los incrédulos están expuestos a ser poseídos. Volviendo al caso que nos ocupa, al ver a Jesús, el demonio reconoció a Jesús como el Santo de Dios. Siendo los demonios los ángeles caídos ellos conocen a Dios y al Hijo aun antes de la encarnación por ello su santa presencia les conmueve y causa repulsión. El hecho de que exclamaran diciendo: “Has venido a destruirnos” implica que el demonio reconoció el poder y la autoridad del Señor. Esto es una norma (Mt.8:31 y 32, Mr.1:24, Hch.19:15, Stg. 2:19). Ante tal situación el Señor le ordenó que se callara y que saliera de aquel pobre hombre al cual sometía. Sin más al instante le abandonó. Notemos que el Señor le ordenó que saliera del cuerpo sin indicarle hacia donde tienen que ir. Hay quienes enseñan que a los demonios hay que atarlos y enviarlos al infierno pero esto no responde al modelo bíblico. El propósito de Dios es que por ahora estén sueltos en el mundo aunque los demonios saben que su destino final será un lugar de tormento. Noten la pregunta que hicieron los demonios en otro pasaje: “¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?” indicando también que ellos sabían que el tormento les agurdaba en el futuro (Mt.8:29) cosa que los aterroriza (Lc.8:31). Efectivamente, el libro de apocalipsis nos narra ese instante cuando Satanás y sus demonios serán enviados al infierno (Ap.20:10). Cada vez que el Señor libró a un hombre de uno o más demonios estos no opusieron resistencia. Los ángeles caídos aun en su pecado no pueden desobedecer una orden directa de Dios. Cuando los apóstoles debieron enfrentar una situación similar los demonios tampoco pudieron ofrecer resistencia porque obraron como representantes del Señor. Hoy en día hay muchos que dicen tener que batallar por largas horas para poder librar a un endemoniado pero esto no encuentra base bíblica alguna. Es más, el único caso que encontramos en el Nuevo Testamento un demonio que ofreció alguna resistencia es el caso de los hijos de Esceva. Estos eran exorcistas ambulantes que apelaron al nombre de Jesús como si esto fuera una formula mágica. El resultado fue que el demonio los derrotó. No eran creyentes sino incrédulos. La evidencia bíblica indica incuestionablemente que los demonios no pueden resistir la autoridad del Señor ni la de sus representantes. Por tanto no debemos temer si nos tocare enfrentar un caso similar. Dicho sea de paso conviene recordar que no existe en las Escrituras ningún ministerio o don de liberación. Simplemente, cuando los apóstoles se encontraron con un endemoniado, obraron del mismo modo que Jesús. El único ejemplo de algo semejante es precisamente el mal ejemplo de los hijos de Esceva. Ellos no eran creyentes. Era corriente en el mundo pagano de entonces la existencia de exorcistas ambulantes. El don de discernimiento espiritual (1 Co.12:10) al cual muchos apelan para justificar hoy en día la existencia de estos ministerios particulares pero en realidad el don, según el

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contexto, servia para reconocer si una profecía era falsa o verdadera en aquel tiempo cuando la revelación se estaba dando en forma oral. La conclusión fue que aquellos hombres no sólo admiraron su doctrina sino también su poder. Así despertó la admiración de ellos y su fama se difundía grandemente. Una lección práctica Los endemoniados son el más patético ejemplo de la maldad de Satanás y sus demonios. A través de estos casos podemos llegar a apreciar como un demonio puede llegar a someter a un hombre a ser un mero títere. El poder del Señor y su autoridad libró a numerosas victimas de este mal. Al igual que ayer debemos admitir que es posible que hoy día haya personas padeciendo tan grave mal. El estudio bíblico nos prepara para enfrentar estos casos. Pero también debemos evitar ciertos peligros que presenta este tema: a) Un interés morboso por conocer acerca de estos casos: en estos días apreciamos cierto morboso interés por este tema. Las conferencias y libros sobre batalla espiritual y liberación han aumentado considerablemente. Aquellos que dicen tener un ministerio de liberación cuentan sus enfrentamientos con los demonios. Pero este interés cuando es desmedido hace que se pierda de vista que es mucho más interesante conocer al Dios vivo y verdadero que a la actividad demoniaca. b) Conceder a los casos de endemoniados más importancia de la que realmente tienen: la Biblia presenta con suma moderación el tema. El Señor expulsó demonios pero no fue lo más importante de su ministerio. Los apóstoles también lo hicieron pero en las epístolas dejaron muy poca información al respecto. Esto indica que los enfrentamientos con los endemoniados fueron ocasionales y el método que se empleó siempre fue el mismo. Nuestro deber es predicar el evangelio y no organizar campañas de liberación. c) Evitar hacer caso a enseñanzas que no tienen asidero bíblico: El Señor no liberó a territorios o naciones de demonios. Cierta corriente actual enseña que el arma más poderosa para la evangelización es la liberación de los demonios territoriales. Estos, teóricamente, ocupan determinado país, ciudad o barrio. El Señor, reitero, se limitó a librar a las personas que sufrían tan grande problema. Mucho más peligroso que las posesiones es cuidarnos de la influencia demoniaca. Si Satanás logra influir sobre nuestro pensamiento llevaremos las de perder. En el caso de Eva el maligno no necesitó poseerla para que esta cumpliese sus propósitos. Sutilmente fue torciendo su pensamiento y corazón para que esta desobedeciese un expreso mandato de Dios. Jesús Sana a la suegra de Pedro y otra serie de milagros (Lc.4:38-44) El poder del Señor se manifestó grandemente al sanar a los enfermos. Los milagros tenían por fin señalar que el era un enviado de Dios. Eran su tarjeta de presentación. Así lo entendió Nicodemo cuando le dijo: “sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.” (Jn.3:2). Esto había sido anunciado por los profetas (Is.61:1). Lo sobrenatural sería lo que distinguiría la vida del Señor. Es así como Jesús visita a la suegra de Pedro. Lucas, como médico que era, destaca que esta mujer tenía una gran fiebre mientras que Mateo y Marcos señalan tan solo que tenía fiebre. En aquel entonces una simple fiebre podía ser algo mortal. Ante la fe de los familiares, Jesús atendió la solicitud y sanó a la enferma. Lucas observa como Jesús se inclino sobre la enferma como si fuera una enferma. El Señor “reprendió” a la fiebre y esta la dejó. Esta acción no significa que Jesús personificase la enfermedad y la tratase como a un ser maléfico. El texto no da lugar a interpretar que fuese Satanás o algunos de sus demonios el causante de la enfermedad. Esta no fue la única ocasión cuando Jesús trato a cosas

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impersonales como si fueran personas. Recuerden que en una ocasión le habló al viento (Mr.4:39) y este, al igual que la fiebre, obedeció. Este milagro demuestra el gran poder el gran poder del Señor. Tan solo una palabra bastó para que sanara la enfermedad instantánea y totalmente. Hendriksen nos dice: “... no sólo fue súbita sino fue completa. La suegra de Simón no dijo siquiera: “Estoy libre de la fiebre, pero estoy completamente agotada”. Nada de eso.” 5. De inmediato se levantó y comenzó a servirles. La liberación del endemoniado y la sanidad de la suegra de Pedro motivo que muchos viniesen a él a fin de que también ayudase a sus familiares y amigos enfermos. Porque para esto había sido enviado, es decir, que el obrar de este modo sería necesario para que pudiese efectuar la gran tarea que implicaba la redención de los hombres. Según el relato del evangelio según San Marcos, al día siguiente, muy temprano, el Señor Jesús buscó en oración al Padre (Mr.1:35). Esto fue una constante en el ministerio del Señor. Una lección práctica Este pasaje es muy aleccionador para nosotros. Al día siguiente de un día agotador, el Señor, sin nadie que se lo exija, se levantó muy temprano a orar. Imaginemos estar nosotros en una situación similar ¿Estaremos dispuestos a levantarnos temprano a orar?. Aprendamos del ejemplo del Señor. La oración es algo que no debemos descuidar.

Capitulo 5
Introducción El capítulo anterior culmina diciendo que Jesús predicaba en las Sinagogas de Galilea. Algunos
G. Hendriksen, Comentario del Nuevo Testamento, Exposición del evangelio de San Lucas, SLC, Gran Rapids, 1978, pag.268.
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manuscritos en lugar de Galilea dicen Judea, es decir que abarcaría todo el país. Esta última opción es más aceptable que la que consta en nuestra versión ya que lo manuscritos más autoritativos inclina la balanza en su favor (p75 (III), Códice Sinaitico y el Vaticano (IV ambos)). Llegamos entonces a un punto importante en el ministerio del Señor Jesús como lo fue la elección de sus discípulos. Jesús escoge a algunos discípulos (5:1-11) En el capítulo anterior hemos visto el poder de la Palabra de Cristo primeramente enseñando con autoridad, luego liberando a los endemoniados y finalmente reprendiendo a la fiebre y curando a otros muchos enfermos. Ahora nos toca ver el poder de las Palabras de Jesucristo en este hecho conocido como la pesca milagrosa. Estando el Señor Jesús junto al lago y la gente se agolpaba para oir la Palabra de Dios. La fama del Señor era tal que muchos le seguían a fin de escuchar sus maravillosas palabras. Entrando en uno de los pequeños barquitos que empleaban los pescadores, Jesús, se apartó un tanto de la multitud y les predicaba el evangelio. Una vez que terminó de enseñar a sus seguidores le ordenó a Pedro que saliesen al lago y fuesen a pescar. Pedro expresó su fe en el maestro diciendo que aún cuando como experto pescador no había podido sacar nada en su nombre echaría la red. Justamente en esto consiste la fe y es en dejar de lado nuestros prejuicios para obedecer al Señor. Bastó que el Señor ordenara algo para que Pedro obedeciese su mandato. No fue este el único caso de pescas milagrosas (Mt.17:26, Jn.21:6). A propósito de esto, Hendriksen hace un valiosos comentario: No se puede negar que aun durante su peregrinación terrenal, en conformidad con su naturaleza divina, Jesús era omnisciente. No solamente por este pasaje, sino también por Mateo 17:27, sabemos con claridad que él conocía la ubicación de los peces. El también sabía dónde estarían los seres humanos y qué estarían haciendo en este o aquel momento en particular (Mr.14:13; Jn.1:47-49). Aun estaba al tanto del contenido de y los pensamientos de los corazones y mentes (Lc.5:22, Jn.2:25). Sin embargo, en conformidad a su naturaleza humana, su conocimiento estaba limitado (Mt.24:36, Mr. 11:13, Lc.8:45m 46). Está completamente fuera de toda comprensión humana cómo estas dos naturalezas, que poseía cada una ciertas características que la distinguirían de la otra, podían estar inseparablemente unidas en una persona divina. Lo mejor que podemos hacer, cuando contemplamos este gran misterio, es recibir consuelo y fortaleza del conocimiento penetrante de nuestro Salvador, de modo que junto con Simón Pedro exclamemos: “Señor, tu sabes todas las cosas, tú sabes que te quiero” (Jn.21:17b). 6 Pero este milagro no solo demuestra que era omnisciente sino también omnipotente sino también demuestra, como opina el autor citado precedentemente, que fue una manifestación de su omnipotencia. Hendriksen agrega: “Cuando Dios creó al hombre, le dio: “dominio sobre los peces del mar”. Hasta cierto punto, por lo menos este dominio fue perdido cuando el hombre cayó. En Cristo es restaurado (Gn.1:28, M7t.11:27, 28:18, Heb.2:5-8)”7. El poder de la Palabra del Señor se manifestó otra vez ya que pescaron tantos peces que una barca no bastó. Las dos venían tan cargadas que corrieron peligro de hundirse. El efecto que esto tuvo sobre el animo de estos expertos pescadores fue tal que se llenaron de temor (vers.9). Esto produjo en Pedro la total convicción de que estaban ante el Santo de Israel que se sintió un sucio pecador. En la barca se arrodillo ante el. Tanto él como sus socios, Jacobo y Juan, estaban conmovidos. Ante la fe de aquel humilde pescador Jesús le hace una solemne invitación: “No temas, desde ahora serás pescador de hombres.” A través de esta metáfora el Señor le anunció que Pedro llegaría a ser un gran evangelista. Entonces aquellos hombres lo dejaron todo y lo siguieron. En el evangelio de Juan también leemos de una ocasión anterior cuando estos mismos hombres siguieron a Jesús (Jn.1:35-51).
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G. Hendriksen, Ob.cit., pag.280. idem pag. 280

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Conciliar aquel relato con lo dicho en los evangelios Sinópticos (Mt.4:18-22, Mr.1:16-20) da lugar a las siguientes opciones: 1) Suponer que los acontecimientos narrados en este pasaje en realidad ocurrieron antes de 4:31b-44. De ser así los tres evangelios Sinópticos habrían incurrido en una anacronismo lo cual es poco probable si son escritos independientes. 2) Considerar que los apóstoles pasaron previamente un período con el Señor aunque sin abandonar sus actividades particulares. Ahora el Señor les demandaba un seguimiento más completo. Una lección práctica Este pasaje nos deja una importante lección respecto al poder de la Palabra del Señor. Un pronunciamiento suyo basto para que los atormentados fueran liberados, para que una enferma sanase y para obtener una pesca portentosa. Pero también nos enseña acerca de la fe de unos pescadores. Ante el llamado del Señor ellos estuvieron dispuestos a seguirle. Otros grandes milagros (5:12-26) Veremos seguidamente dos milagros grandiosos del Señor. El primero guarda relación con un leproso. El Nuevo Testamento registra varios casos de leprosos que fueron sanados por el Señor (Mt.10:8, 11:15, 26:6, Mr. 14:3, Lc.17:12). El Señor estaba visitando una de las ciudades y estando en una casa se acercó un Leproso. La vivienda posiblemente se encontraría en las afueras de la ciudad dado que estos enfermos no podían ingresar a las aldeas y pueblos según lo estipulaba la ley. Debido a la facilidad de contagio de esta enfermedad la ley establecía que aquel que sufriere de la misma debía ser declarado impuro públicamente (Lv.13:45) y era condenado a vivir en soledad (Lv.13:46). Este enfermo estaba “lleno de lepra” lo cual indica que era un caso muy avanzado. En sus etapas finales, esta enfermedad provocaba una completa desfiguración del cuerpo y la perdida de los diversos miembros. Con suma humildad se acercó al Jesús, se arrodilló según lo dice en Mt.8:2 y Mr.1:40 (este mismo versículo se Lucas también lo afirma según los mejores manuscritos) y le llamó “Señor”. Sabía que este podía sanarle pero ignoraba si querría hacerlo. Estaba dispuesto a someterse a la voluntad del Señor. Este dando muestra de su gran misericordia de inmediato obró en su favor. El texto nos dice que extendió su mano, afirmó querer curarlo e instantáneamente lo curó. De inmediato el Señor le ordenó que cumpliese con los mandatos de la ley respecto a la curación de la lepra y se presentase, como correspondía, a los sacerdotes (Lv.14:3-7) y así reintegrarse a la sociedad. Como no podía ser de otra manera, su fama, se extendió más y más. Nuevamente este milagro pone de manifiesto el poder de la Palabra del Señor. Una sola palabra suya bastó para que fuese curado instantáneamente de tan grave enfermedad. A menudo la lepra es considerada como símbolo del pecado. Jesús, como lo demostraría el milagro siguiente, es el único que cura este mal espiritual. El segundo gran milagro guarda relación con un paralítico. El Señor sano a muchos paralíticos durante su ministerio (Mt.4:24, 8:6, 9:6, Mr.2:4, Jn.5:3). Este caso ofrece un particularidad muy especial. Los tres evangelios narran este hecho lo cual nos habla acerca de la gran impresión que causó en aquellos que fueron testigos del mismo. Mateo nos dice que fue en su tierra (Mt.9:1) y Marcos nos aclara que fue en Capernaum dado que el Señor se había establecido en dicha ciudad (Mt.4:13). El Señor estaba enseñando en una casa. algunos suponen que se trataba de la casa de Pedro en tanto que también sería posible pensar que alguien que admiraba al Señor haya prestado su hogar. Una gran multitud se había reunido para oirle. Las casas de medio oriente, según Bonnet y Schroeder, tienen un vasto atrio, cuadrado y cerrado, que precede a las habitaciones. El mismo, según Marcos, también estaba completo (Mr.2:2) de modo que

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nadie más entraba en aquella casa. Entre los oyentes se encontraban algunos fariseos los cuales son nombrados por primera vez según Lucas. También había presentes escribas. Ellos estudiaban, enseñaban e interpretaban la ley según sus tradiciones. A menudo la tradición era opuesta al verdadero significado del texto. Debemos admitir que la presencia de estos no era, al menos en lo que a la mayoría se refiere, sincera. Estaban allí con el deseo de destruir a aquel atrevido nuevo maestro. Habían venido de varias ciudades a escuchar al Señor quien estaba enseñando su doctrina. “El poder del Señor para sanar estaba en él” acota Lucas. Dios lo había capacitado para sanar no solo las enfermedades físicas sino también, como veremos en este relato, para sanar la mayor enfermedad espiritual que es el pecado. Es interesante notar cierta variante que hallamos en algunos manuscritos que dicen que el poder del Señor estaba sobre el “para sanarlos” (A, C, D, X) (RVR 1909). Es decir que si adoptáramos esta variante Lucas estaría diciendo que el Señor tenía poder para sanarlos a todos, es decir, tanto a los enfermos como a los aparentemente sanos porque él tenía la facultad de perdonar pecados. Conviene acotar aquí que la variante escogida por nuestra versión es avalada por manuscritos muy importantes (x, B, L, W) de modo que tal traducción no es incorrecta. Unos hombres traían a un amigo paralítico postrado en una camilla. Dado que no podían introducirlo a la vivienda por la puerta lo hicieron bajándolo por el tejado. Esto fue muestra de la gran fe no solo del enfermos sino también de los cuatro amigos o familiares que le condujeron hasta allí. Esto fue reconocido por el propio Señor quien obro en consecuencia. Vale hacer una aclaración más y es que muchos autores han cuestionado la veracidad de Lucas al decir que el techo era de tejas dado que esta no era la costumbre corriente en Palestina. Tal problema puede resolverse diciendo que el término griego puede traducirse “tejado” en referencia al techo de la casa sin especificar con que estaba construido. Otros simplemente dicen que Lucas se acomodo a la inteligencia de sus lectores gentiles. Es decir que para que estos le entienda hablo del techo de la casa en términos corrientes a lectores de este origen. Pero también es posible decir que en la Palestina de los tiempos de Jesús había una gran influencia gentil la cual se reflejaba también en la arquitectura. De hecho, investigaciones arqueológicas han demostrado que las tejas se emplearon en palestina en la época en que se escribió el Nuevo Testamento. Primeramente el Señor animó al enfermo diciéndole: “Ten animo” (Mt.9:2), luego le habló en términos sumamente afectuosos llamándole “Hijo”(Mt.9:2, Mr.2:5), y pronunció unas palabras que causarían una gran conmoción: “Tus pecados te son perdonados”. Los escribas y fariseos de inmediato pensaron en sus corazones que se trataba de una blasfemia porque sólo Dios puede hacer tal cosa. Efectivamente diversos pasajes del Antiguo Testamento nos enseñan con claridad que solo es potestad de Dios el perdón de Pecados (Ex.34:7, Is.1:18, 43: 25, 44:22). Mateo y Marcos dan a entender que pensaron esto entonces el Señor pudo leer sus pensamientos (Mt.9:4, Mr.2:6) lo cual estaba dentro de las facultades del Señor (Mt.9:4, Lc.5:22, 9:47, 24:38). Lucas da también declara que murmuraban entre si, señalando que se consultaban unos a otros evaluando si el dicho del Señor no había sido una blasfemia. Tenían que una de dos opciones: a) Jesús era Dios o b) Jesús estaba blasfemando. Ellos escogieron esta última opción. Es entonces cuando el Señor interviene y les llama la atención diciendo: “¿Qué es más fácil decir: Tus pecados te son perdonados o decir levántate y anda?.”. Evidentemente era más fácil decir tus pecados te son perdonados porque este era un dicho que solo podía ser verificado por el enfermo. Entonces para que supieran que estaban ante la presencia misma de Dios Jesús le ordenó: “Levantate y anda”. Si aquel enfermo no se hubiese curado la primera afirmación hubiera sido una blasfemia pero al caminar instantáneamente. La expresión el Hijo del Hombre tiene por fin resaltar la humanidad del Cristo encarnado. La frase encuentra sus raíces en el Antiguo Testamento. En el Salmo 8:5 es empleada para designar a la humanidad. Pero este título es relacionado con el Mesías en el libro de Daniel (Dn.7:13-14). El libro de Apocalipsis autorizaría esta interpretación (Ap.1:7, 13, 14:14). Como no podía ser de otra manera los testigos se fueron asombrados por todo lo que habían visto. Una lección práctica

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Estos pasaje nos legan una importante lección sobre la vida y obra de nuestro Señor. La primera tiene que ver con humildad y sencillez de un enfermo que se acercó a pedir un favor al Señor. El fue en busca de auxilio pidiendo que si quería el Señor le sanase. Debemos rescatar el valor de esta actitud. Aquel leproso sabía que Jesús podía sanarle pero estuvo dispuesto a someterse a su voluntad. Ante una enfermedad o circunstancia dolorosa esta debe ser también nuestra actitud. Dios puede sanarnos pero esta en su soberana voluntad la elección de hacerlo o no. En segundo lugar nos habla acerca de la buena voluntad de unos hombres que llevaron a su amigo ante Jesús y este recibió el perdón de sus pecados que en muchos sentidos es más importante que la sanidad física. Nuestros amigos llegaran a disfrutar también de este gran beneficio si nosotros damos testimonio de la obra que Cristo ha hecho a nuestro favor.

El sermón del Monte

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Introducción La importancia del Sermón del Monte es notoria si consideramos el lugar prominente que ocupa en el evangelio de Mateo. Cuanto más si observamos que Lucas también recogió las enseñanzas del mismo. Se ha discutido mucho si se trata del mismo Sermón. Al comparar ambos relatos (Mt.5-7, Lc.6: 17-49) a simple vista se nota que el relato de Lucas es mucho más breve. Tienen los siguientes puntos en común: a) Se asemejan tanto al comienzo como al final. b) Tanto Mateo como Lucas dan detalles importantes respecto al lugar y la audiencia. c) Entre los oyentes estaban los discípulos y las multitudes. Pero también hay diferencias notables entre ambos: a) En el evangelio de Mateo se nos dice que Jesús subió al monte en tanto que en Lucas se nos dice que “Descendió con ellos y se subió a la llanura”. Empero tal discrepancia se resolvería diciendo que el Señor proclamó el sermón en la ladera del Monte. b) El evangelio de Mateo sitúa la elección de los doce después de la predicación del sermón en tanto que Lucas lo sitúa antes. c) Ambos comienzan con las bienaventuranzas pero Mateo presenta ocho en tanto que Lucas sólo cuatro. d) En algunas bienaventuranzas encontramos importantes diferencias. Veamos cada una de ellas: Mateo dice: “Bienaventurados los pobres en espíritu.” en tanto que Lucas dice: “Bienaventurados vosotros los pobres”. Como se podrá apreciar esta es uno de las más destacadas diferencias porque un pobre de espíritu puede ser una persona rica materialmente pero Lucas no permite semejante interpretación. También hay una diferencia en la conclusión de la misma ya que en Mateo dice: “porque de ellos es el reino de los cielos” en tanto que en Lucas dice: “porque vuestro es el reino de Dios”. Las expresiones “Reino de los cielos” y “Reino de Dios” para muchos son sinónimas pero otros no están de acuerdo en esto. Según C.I. Scofield la expresión “Reino de los cielos” es propia Mateo y significa siempre el “gobierno mesiánico de Jesucristo”. En tanto que según el mismo autor el Reino de Dios se distingue del anterior por: (a) Su carácter universal, es decir a todos los seres morales que se sujetan voluntariamente a Dios es decir que incluye a los santos de todas las épocas y a los ángeles que han permanecido sumisos a la autoridad de Dios. (b) Al reino de Dios se ingresa únicamente mediante el nuevo nacimiento en tanto que al reino de los cielos en el presente es “la esfera de profesión de la fe cristiana, profesión que puede ser falsa o genuina.”8.(c) “Puesto que el reino de los cielos es la esfera terrenal del reino de Dios, ambos tienen casi todas las cosas en común. Por esta razón muchas parábolas y otras enseñanzas que se presentan en el Evangelio de Mateo, en Marcos y Lucas se refieren al reino de Dios.”9. Señala que al comparar las parábolas las omisiones son muy interesantes dado que, por ejemplo, las parábolas del trigo y la cizaña y la de la red no se usan en cuanto al reino de Dios porque en este reino no hay malos peses ni cizaña. (d) El reino de Dios no se manifiesta exteriormente en tanto que reino de la instauración del reino de los cielos manifestara su gloria sobre esta tierra. Mateo dice “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de Justicia” pero Lucas dice: “Bienaventurados los que tienen hambre.”. La diferencia es importante. Una cosa es tener hambre de
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C.I.Scofield, Biblia Anotada, Miami, publicaciones epañolas, 1966, pags.963. Ob.Cit., pag.963.

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justicia y otra muy distinta es tener hambre. Otra diferencia aunque en este caso no tan importante la encontramos en aquella bienaventuranza que dice según Mateo: “Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados” pero Lucas dice: “Bienaventurados los que lloran, porque ellos reirán.”. e) El relato de Lucas incluye cuatro “Ayes” que no se encuentran en la versión presentada por Mateo. f) Lucas omite toda comparación entre las tradiciones y la ley que en el sermón presentado por Mateo ocupan un lugar importante. g) Lucas omite la enseñanza acerca de la oración modelo insertándola en otro pasaje como consecuencia de una pregunta de los discípulos. h) Lucas inserta una ilustración acerca del hombre que bueno que busca un buen tesoro en el corazón en tanto el hombre malo lleva mal fruto. Aunque, como he mencionado, hay entre ambos relatos similitudes las diferencias son muy notables al punto que se discute si Lucas presenta un resumen del mismo Sermón o bien relata otro distinto. El Señor bien pudo repetir más de una vez una misma enseñanza. Lo cierto es que tal como sostiene Hendriksen ambos registros son resúmenes de las palabras del Señor por tanto bien puede tratarse del mismo discurso. Las diferencias son conciliables. De todos modos, debe decirse, que no contamos con elementos de juicio suficientes como para decir concluyentemente que se trata de uno o dos sermones. Estudiaremos el sermón siguiendo el relato de Mateo y al final del mismo trataremos los temas particulares que aborda Lucas en su relato. Antes de analizar el contenido de este sermón es necesario hacer algunas aclaraciones. Los dichos del Señor ofrecen al interprete ciertas dificultades. C. Ryrie dice al respecto: Las enseñanzas de Cristo posiblemente sean la parte más difícil de interpretar de precisamente de la Biblia entera. ¿Por qué esto? Porque nuestro Señor vivió bajo la ley mosaica y la cumplió perfectamente; pero El también se presentó a Israel como su Rey; y cuando fue rechazado como Rey, introdujo una parte nueva en el programa de Dios, la iglesia, y dio alguna enseñanza tocante a ella. En otras palabras, Él vivió y enseñó con relación a tres aspectos diferentes del programa de Dios para este mundo: la ley, la iglesia, y el reino. El mantener estos aspectos de la enseñanza distinguibles y sin confusión no es siempre fácil. 10 Este sermón no es la excepción. Por tal motivo, el Dr. Martín Loyd Jones, en su libro acerca de este Sermón, encuentra cuatro modos distintos de interpretarlo: a) El punto de vista “social” del Sermón del Monte: quienes así lo interpretan dicen que el sermón señala principios de vida que deben ser tenidos en cuenta por todos los hombres. “Con ello se puede establecer el reino de Dios en la tierra, la guerra acabará y todos los problemas concluirán.” 11 b) El Sermón del Monte como una reelaboración de la ley mosaica: este segundo punto de vista supone que el Señor Jesús simplemente corrigió las erróneas interpretaciones de la ley que por entonces hacían los escribas y fariseos. El Señor se limitó a darle un contenido espiritual y más elaborado.
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Charles C. Ryrie, Teología Básica, Miami, Editorial Unilit, 1993, pag.289 Dr.Martyn Lloyd-Jones, El sermón del Monte, Tomo I, Edinburgh, Editorial el Estandarte de la Verdad, 1977, pag. 15.

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d) La interpretación dispensacional del Sermón del Monte: según este punto de vista sugiere que Cristo enseñó por medio de este sermón las condiciones para el establecimiento del Reino de Dios. Los judíos rechazaron su enseñanza y por lo tanto el establecimiento del reino fue pospuesto. Entonces el Señor instituyó su iglesia. Más tarde, cuando el Señor regrese establecerá su reino y el Sermón del Monte entrará en vigor. Uno de los principales expositores de este punto de vista fue C.I. Scofield quien comentó el texto diciendo: ... El Sermón del Monte puede ser aplicado de dos maneras: (1) Literalmente se refiere al reino. En este sentido provee de la constitución divina para el gobierno justo del mundo. Cuando quiera que el reino de los cielos se establezca sobre la tierra, lo será en conformidad a esta constitución que puede considerarse como una explicación de la palabra “justicia” según el uso que de este término hacen los profetas en su descripción del reino (ej. Is.11:4,5; 32:1: Dn.9:24). En este sentido el Sermón del Monte es pura ley y en él la ofensa se transfiere del mero acto externo al móvil que lo produce (Mt.5:21, 22, 27, 28). Este es el motivo más profundo por el cual los judíos rechazaron el reino. Ellos habían reducido la “justicia” al mero ritualismo, y el concepto antiguotestamentario del reino a sólo un asunto de esplendor y poder externos. Nunca se les reprendió por esperar un reino visible y poderoso; pero las palabras de los profetas debieron haberles preparado para esperar también que sólo los humildes y pobres en espíritu podrían participar en dicho reino (ej.Is.11:4). El Salmo 72, que era universalmente recibido entre los judíos como una descripción del reino, abunda en esta verdad. Por estas razones, el Sermón del Monte no presenta su aplicación primaria ni el privilegio ni el deber de la Iglesia. Estos se hallan en las Epístolas. Bajo la ley del reino, por ejemplo, ninguno puede esperar el perdón si primero no ha perdonado (Mt.6:12, 14, 15). Bajo la gracia, se le exhorta al cristiano a perdonar a su hermano en la fe porque él ya ha recibido de Cristo el perdón de sus pecados (Ef.4:30-32). (2) Pero el Sermón del Monte tiene una hermosa aplicación moral para el cristiano. Es siempre verdad que los pobres en espíritu y no los soberbios son bienaventurados; que los que lloran por causa de sus pecados y se humillan por la consciencia de su propia maldad, tendrán hambre y sed de justicia, y que los que tienen esta hambre serán saciados. Los misericordiosos son “bienaventurados”, los puros de corazón “verán a Dios”. Estos principios aparecen de nuevo, fundamentalmente, en las epístolas. 12 e) El Sermón del Monte como camino de la salvación y modelo de vida del Cristiano: esta es la forma de interpretar el Sermón que escoge Martyn Lloyd-Jones y otros destacados autores tal como el contemporáneo y reconocido John Stott. Tales autores destacan la secuencia lógica del Sermón. Enfáticamente señalan que cada Bienaventuranza no debe tomarse en forma aislada sino interpretadas como un todo y así se llegará a la conclusión de que el sermón presenta el camino de la salvación y luego el modo de conducta que deben seguir aquellos que han sido salvados. Bienaventurados los pobres de espíritu: esta bienaventuranza es clave para entender el resto del sermón. El pobre en Espíritu es aquel que esta agobiado por su propio pecado. Aquel que reconoce su pobreza espiritual es quien esta arrepentido de su pecado y por tanto en condiciones de aceptar la gracia de Dios. Bienaventurados los que lloran: son aquellos que lloran de arrepentimiento por su pecado. Mediante el perdón de Dios serán consolados. Bienaventurados los mansos: aquel que haya reconocido su pobreza espiritual y haya llorado a causa de su pecado será transformado en un hombre manso, es decir, “humilde de corazón”. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: las bienaventuranzas anteriores
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C.I.Scofield, Biblia Anotada, Publicaciones epañolas, Miami, 1966, pags.959-960.

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conducen a esta. El pecador arrepentido y transformado ya no busca lo suyo propio sino que anhelará la justicia de Dios. Estas cuatro bienaventuranzas señalan el camino de la salvación y se refieren a la relación del hombre para con Dios. Las siguientes tratan acerca de la relación del que ha nacido de nuevo para con el resto de los hombres. A tales interpretaciones me atrevo a agregar una más y es aquella que considera este sermón como una recopilación de dichos del Señor los cuales fueron pronunciados en distintas oportunidades y reunidos de la forma presente por parte de los evangelistas. Ya Calvino había sugerido esto. Más tarde este supuesto fue adoptado por los representantes de la escuela liberal. Martín Dibelius, entre ellos. Ante tantas interpretaciones dispares hay que meditar profundamente en la palabra del Señor, y considerar cual de estas es la correcta. Hemos considerado en primer lugar la interpretación “social” del sermón. Aún admitiendo que este pasaje incluye enseñanzas éticas que de ser aplicadas mejorarían el modo de vida de la sociedad debemos entender también que, como toda enseñanza bíblica, sólo pueden vivirla cabalmente aquellos que hayan nacido de nuevo. Por tanto este modo de interpretar esta enseñanza de Cristo es errónea aunque parcialmente este en lo cierto. En segundo lugar están aquellos que consideran al sermón como una simple reelaboración de la ley mosaica pero una lectura superficial del mismo basta para darse cuenta que el Sermón es mucho más que eso. En tercer lugar consideramos la hipótesis que caracterizó a la escuela liberal y es que el sermón es una recopilación de dichos que Jesús pronunciara en diversas oportunidades y ante distintos oyentes. Tal creencia debe ser descartada por muchos motivos. Escuetamente se puede decir que los evangelistas nos brindan diversos detalles en cuanto al momento, el lugar y los oyentes los cuales serían una mentira si se tratase de una recopilación de dichos sueltos. También el brillo del sermón se debería a la habilidad de los evangelistas al reunir los dichos más que a la lucidez del Señor. Nos queda por tanto considerar la interpretación dispensacionalista y la interpretación del sermón como ley de vida del creyente. a) Objeciones al punto de vista dispensacional del sermón del Monte El Dr. Mrtyn Loyd-Jones criticó con términos muy duros este punto de vista. En resumen presentaré algunas de las objeciones que él cita: a) Dado que el Sermón no fue destinado a los cristianos sino a los oyentes originales todo el sermón carece de importancia. Si esto es así no podemos decir que somos la sal y luz de la tierra. Esto es inadmisible ya que el Señor predicó este sermón para que sea puesto en práctica durante todas las épocas. b) Si las enseñanzas del Sermón se encuentran reiteradas en casi todas las epístolas y estas son destinadas a todos los creyentes entonces es evidente que la enseñanza del sermón es aplicable al día de hoy. Por tanto, considera el nombrado autor, el sermón del monte no es más que un desarrollo grandioso de lo que él Señor llamó: “Nuevo Mandamiento”. Este Nuevo Mandamiento fue que nos amaramos los unos a los otros. El Sermón nos muestra como debemos cumplir semejante orden. Stott adhiere a esta opinión al criticar lo dicho por Scofield en el sentido de que el sermón es pura ley. La primera bienaventuranza señalaría la proclamación de la salvación por gracia dado que sólo el pobre de Espíritu alcanzará la salvación. Por tanto, él entiende, que el sermón es la exposición de la “nueva ley”, la ley de la gracia. c) El punto de vista dispensacional se basa en una idea errónea del reino de Dios. Si bien admite

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que en el futuro el reino será establecido cabalmente señala también que el reino de Dios ya este presente en esta tierra. Cristo “Reina” en la Iglesia y en consecuencia en la vida de todo aquel que es un auténtico seguidor de Cristo. Por estos motivos el autor culmina diciendo: No hay, por tanto, nada tan peligroso como decir que el Sermón del Monte no tiene nada que ver con los cristianos ahora. Más bien quiero expresarlo de este modo: es para todo el pueblo cristiano. Es una descripción perfecta de la vida del reino de Dios. Ahora bien, no me cabe la menor duda de que por esta razón Mateo lo puso al comienzo de su evangelio. Se considera que Mateo escribió el evangelio especialmente para los judíos. Esto fue lo que quiso hacer. De ahí que insista tanto en el reino de los cielos. ¿Y qué quiso subrayar Mateo? Sin duda esto. Los judíos tenían una idea falsa y materialista del reino. Creían que el Mesías era alguien que iba a llegar para emanciparlos políticamente. Esperaban a alguien que los liberara del yugo romano. Siempre pensaron en el reino en un sentido externo, mecánico, militar, materialista. Por esto Mateo coloca la enseñanza verdadera respecto al reino en las primeras paginas del Evangelio, porque el gran propósito de este Sermón es presentar una exposición del reino como algo esencialmente espiritual. El reino es sobre todo algo “dentro de vosotros”. Es lo que dirige y gobierna el corazón, la mente y la perspectiva. No sólo es algo que conduce a un gran poderío militar, sino que es “pobre en espíritu”. En otras palabras, no se nos dice en el Sermón del Monte, “Vivan así y serán cristianos”; más bien se nos dice, “Como son cristianos vivan así”. Así deberían vivir los cristianos; así han de vivir los Cristianos. 13 En respuesta a cada una de estas criticas puede decirse que ningún autor dispensasionalista pone en duda que las enseñanzas éticas del sermón puedan y deban ser puestas en práctica hoy día. Charles Ryrie, por ejemplo, dice en referencia al Sermón: “Para todos nosotros, es una revelación detallada de la justicia de Dios, y sus principios se aplican a los hijos de Dios hoy.” 14. C.I. Scofield reconoce también el valor presente del sermón como ya ha sido citado. Chaffer argumenta también en la misma línea. Siendo estos autores muy representativos del pensamiento dispensacionalista se da por demostrado la falsedad de la acusación. Respondiendo a la segunda crítica debe señalarse que para la correcta interpretación del Sermón no puede imponérsele principios que surgen de la lectura de las epístolas. Ante todo debemos preguntarnos que entendieron los oyentes originales. Una adecuada respuesta a esto demostrará que el Señor, si bien formuló principios que luego se reiterarían, lo hizo en un contexto muy distinto. Lo que él estaba queriendo enseñar, no necesariamente estaba destinado a los creyentes. Admitimos que para recibir él la gracia de Dios hay que reconocer la pobreza espiritual pero lo cierto es que aquí el Señor no ofrece la salvación sino el ingreso al reino de los cielos. Como veremos seguidamente la salvación y el reino de los cielos no son sinónimo. Por último, en cuanto al concepto acerca del Reino de Dios debemos señalar que la creencia en un reinado del Mesías que significare la recuperación del esplendor de Israel y la derrota militar de todos sus enemigos no fue una creencia inventada por los judíos de la época sino que es una enseñanza que surge de la lectura del Antiguo Testamento. Isaías 55:5, por ejemplo, dice: “He aquí, llamarás a naciones que no conocías, y naciones que no te conocían correrán hacia ti, por causa de Jehová tu Dios, el Santo de Israel, que te ha llenado de gloria.”. Quien leyera semejante versículo tenía una fundada razón para esperar un reino glorioso. De ningún modo el pasaje permite entender que tal promesa se cumplirá espiritualmente. Simplemente debemos aceptar que si tal profecía aún no se ha cumplido es porque lo será en el futuro. Sin embargo hay quienes niegan el cumplimiento literal del reino diciendo que las profecías que aluden al mismo estaban condicionadas a la obediencia de Israel al Pacto. Efectivamente cuando se lee el libro de Deuteronomio notará que el esplendor y gloria de Israel estaba condicionado a la obediencia a la ley. El siguiente párrafo es un claro ejemplo al respecto:
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Ob.Cit., pags.19-20. Charles C. Ryrie, Teología Básica, Miami, Editorial Unilit, 1993, pag.290

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No os apartéis de todas las palabras que yo os mando hoy, ni a la derecha ni a la izquierda, para ir tras otros dioses a fin de rendirles culto. Pero si no escuchas la voz de Jehová tu Dios a fin de procurar poner por obra todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te mando hoy, todas estas maldiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán Deuteronomio 28:14-15 Pero también es cierto que en el Antiguo Testamento encontramos profecías que evidentemente no son condicionales. Dios prometió a David: “Tu casa y tu reino serán firmes para siempre delante de mí, y tu trono será estable para siempre.”(2 S.7:16). Tal versículo no asegura el reinado ininterrumpido de los descendientes de David pero si reserva a su dinastía el derecho de reinar sobre su pueblo. Tal como asegura Ryrie, Jesucristo es el cumplimiento final de esas promesas. Así lo anunció el ángel cuando dijo a María: “He aquí concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de su padre David.” (Lc.1:31-32). El cumplimiento cabal de esta profecía será durante el reino milenial. Prueba de la veracidad de este argumento es el hecho que los evangelistas se preocuparan en destacar que el Señor tenía el derecho al trono de David. Además en los evangelios sinópticos encontraremos muchas preguntas con relación al establecimiento del un reino terrenal. Por tanto, y como notaremos más adelante, nos encontramos ante dos puntos de vista bien diferenciados: o bien la Iglesia es el Reino o bien algún día se establecerá el Reino de Dios desde Israel. Ha habido quienes han intentado conciliar ambas opiniones. Por ejemplo aquellos que dicen: la iglesia no es reino de Dios pero sus integrantes formarán parte de dicho reino. No obstante este punto de vista es erróneo ya que la iglesia no integrará el Reino que tiene que ver pura y exclusivamente con la nación de Israel. John Stott ensaya su propio intento de conciliación diciendo: Estas bendiciones, ¿son para el presente o para el futuro? En lo personal, creo que la única respuesta posible es “para ambos”. Algunos comentaristas, sin embargo, han insistido en que son para el futuro, y han puesto el acento en la naturaleza “escatológica” las bienaventuranzas. Ciertamente la segunda parte de la última bienaventuranza promete al perseguido una recompensa en los cielos, y ésta tiene que ser en el futuro (11). Ciertamente también sólo la primera y la octava bienaventuranza la bendición se expresa en tiempo presente, “de ellos es el reino de los cielos” (3,10) y es probable que aun en estos casos este verbo no apareciera en el discurso original de Jesús en arameo. Las otras seis bienaventuranzas tienen el verbo en futuro simple (recibirán, serán, etc.). Sin embargo, resulta claro por el resto de la enseñanza de Jesús que el reino de Dios es una realidad actual la cual podemos “recibir”, “heredar” y a la que podemos “entrar” ahora. De manera similar podemos alcanzar ahora misericordia y consuelo ahora, podemos convertirnos en hijos de Dios ahora, y en esta vida que muestra hambre puede ser saciada y nuestra sed apagada. Jesús prometió todas estas bendiciones aquí y ahora. La promesa de que “veremos a Dios” puede sonarnos como una referencia a la “visión beatífica” final, y sin duda la incluye. Pero comenzamos ya a ver a Dios en esta vida en la persona de su Cristo y con la vista espiritual. Incluso comenzamos a “heredar la tierra” en esta vida puesto que si somos de Cristo todo ya es nuestro, “sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo porvenir”.15 El deseo de este autor es respetable y de valor pero nuevamente vemos que se comete el error de confundir la iglesia con el reino de Dios. Al pronunciar estas palabras. el Señor ofreció a sus oyentes “heredar la tierra” no se estaba refiriendo a una posesión digamos simbólica sino a una heredad real. Por lo cual no queda más que decir que estos puntos de vista son mutuamente excluyentes y esto demanda que el estudiante de la Biblia la dependa de la guía del Espíritu y de una sana hermeneutica para dilucidar la verdad en este aspecto.
John R.W.Stott, Contracultura Cristiana, el mensaje del sermón del Monte, Buenos Aires, Ediciones Certeza, 1984, pag. 38.
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b) Objeciones al punto de vista que ve en este sermón una norma de vida aplicable plenamente en el presente Como hemos visto este punto de vista es respaldado por respetados expositores de la Palabra de Dios. Ellos consideran fundamentalmente las primera cuatro bienaventuranzas como el camino hacia la salvación, las siguientes como una descripción del carácter del cristiano y el resto del sermón como normas de conducta que deben ser respetadas por los creyentes de todas las épocas. Sin embargo tal punto de vista presenta algunos serios inconvenientes: a) Si el Sermón fuera una presentación del camino de la salvación. Al respecto Ryrie dice: “El problema con semejante interpretación es simplemente que las grandes palabras de la salvación como redención o la justificación nunca ocurren en estos capítulos. También si, ésta es la interpretación correcta entonces la salvación es ciertamente por medio de las buenas obras” 16. El error es muy sutil. Es cierto que primeramente debe reconocerse la miseria espiritual para alcanzar la salvación. El corazón orgulloso o altivo no estará dispuesto a dar cuenta de su pecado ni arrepentirse del mismo. Sin embargo, suponer que las bienaventuranzas son un desarrollo del plan de salvación es una pretensión que va más allá de lo que el propio pasaje enseña. b) La consideración de las primeras bienaventuranzas como el camino a la salvación es en cierta en medida lógico siempre y cuando se emplee el texto de Mateo. Si intentáramos aplicar este mismo criterio al evangelio de Lucas no llegaríamos a la misma conclusión. Por ello cuando se lee: “Bienaventurados los pobres” muchos fuerzan la expresión para hacerle decir a Lucas “Bienaventurado los pobres de espíritu”. Esto es un error así como introducir un tema ausente en el evangelio de Mateo. c) Con respecto al cristianismo en general este Sermón ofrece omite ciertas referencias a doctrinas claves. Al respecto Chafer dice: El Sermón del Monte se caracteriza - entre otras cosas - por la ausencia de aquellos elementos que son distintivos del Cristianismo, como la redención mediante la sangre de Cristo, la fe, el nuevo nacimiento, la Persona y la obra del Espíritu Santo. La ausencia de estos elementos tan vitales no puede dejar de llamar la atención de cuantos son conscientes y celosos de la fe que ha sido dada una vez a los santos... 17 d) Si consideráramos al sermón como un modelo de lo que debe ser la vida del cristiano “habría que desliteralizar mucho de lo que enseña para poder obedecerlo en este mundo injusto” 18. e) Podríamos decir que este tipo de interpretación impone al sermón doctrinas propias del cristianismo cuando estas en realidad no están allí. A mi humilde criterio estas dificultades son insalvables por lo cual este tipo de interpretación es errónea. c) El punto donde las aguas se dividen Lewis S. Chaffer señala cual a sido el nudo de la cuestión que a dado origen a estos puntos de vista diferenciados acerca de este sermón:
Charles C. Ryrie, Teología Básica, Miami, Editorial Unilit, 1993, pag.290 Lewis Sperry Chafer, Teología Sistemática, Tomo I, Dalton, Pueblicaciones Españolas, 1974, pag. 835. 18 Charles C. Ryrie, Teología Básica, Miami, Editorial Unilit, 1993, pag.290
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... Aparentemente la raíz de la dificultad se halla en el hecho de que no reconocen cuáles son las aplicaciones esencialmente primarias, y cuáles las secundarias. Cuando se le aplica a la Escritura la significación primaria, generalmente se hace eso sobre la base de la suposición de que la Iglesia es el reino y, por tanto, todos los pasajes que están relacionados con el reino también se le dirigen a ella. 19 Poco más adelante agrega: ... Aplicar este discurso en forma primaria a la Iglesia significa aceptar que fue hecho, palabra por palabra, para que sirva de regla de fe prescrita para el hijo de Dios en la era de la gracia. Cuando se le aplica a la Iglesia en forma secundaria, significa que se pueden deducir de dicho discurso lecciones y principios, pero que, como regla de vida, fue dirigido a los judíos antes de la cruz y a los judíos del reino venidero; por tanto no esta actualmente en efecto.20 Su conclusión es la siguiente: La Biblia provee tres reglas completas y completamente independientes para la conducta humana - una para la era pasada (no hay necesidad de registrar tales reglas que eran buenas para la gente que vivió antes que fuese escrita la Biblia), la cual se conoce como ley Mosaica, y que se concreta en el Decálogo; una para la era futura del reino, que se concreta en el Sermón del Monte; y una para la presente era, que aparece en el Evangelio de San Juan, en los Hechos, y en las epístolas del Nuevo Testamento. La Biblia es el libro de Dios para todas las edades; por tanto, no debe ser difícil reconocer que en ella hay porciones que corresponden a la edad futura como hay las que corresponden a la edad pasada.21 Para una adecuada comprensión del Sermón Chaffer insiste en que la aplicación primaria del mismo debe ser reservada al reino futuro de Israel. En tanto, la aplicación secundaria debe ser considerada como principios éticos que deben ser puestos en práctica por los creyentes de hoy día. Esto demanda también saber distinguir aquellos principios que sólo serán plenamente aplicables en reino milenial. d) ¿Cómo interpretaron el Sermón los oyentes originales? Buena parte de la presente discusión se resolvería tratando de entender el sermón tal cual lo recibieron los oyentes originales. J.Dwight Pentecost, en su comentario sobre el mismo, señala que, como paso previo a la adecuada comprensión, debemos tener en claro las intensiones de Mateo al escribir su evangelio. Escribiendo a lectores predominantemente hebreos, se encargó de demostrar que Jesús era el Mesías prometido a Israel y el motivo por el cual el reino no fue establecido durante la primera venida. Dicho autor afirma que en el primer y segundo capítulo del evangelio Mateo se encargará de demostrar el derecho legal que Jesús tenía para ocupar el trono de David su Padre. En el capítulo tres presenta a Juan anunciando la cercanía del reino de Dios mientras el capítulo cuatro señala el derecho moral Jesucristo a ser el Rey de Israel por haber vencido a Satanás superando las tentaciones. Luego el Señor llama la atención de las multitudes predicando la cercanía del reino y sanando a los enfermos. Esto motivó que, tal como lo registra Juan, lo reconocieran no sólo como profeta sino también quisieran hacerle su rey (Jn.6:15). Aprovechando su popularidad entonces el Señor declaró las condiciones para ser admitidos en el reino. Lógicamente y según la perspectiva del Antiguo Testamento
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Lewis Sperry Chafer, Teología Sistemática, Tomo II, Dalton, Pueblicaciones Españolas, 1974, pag. 546. Ob.Cit., pag.546-547. Ob.Cit., pag.547.

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el Reino estaría haciendo referencia al gobierno del Mesías sobre Israel y la consecuente derrota de todos los enemigos de la nación. El Antiguo Testamento, dice Pentecost, había dejado bien en claro cuales eran las condiciones para ingresar al reino de Dios. Zacarías, por ejemplo, dice que sólo los justos podrían ingresar al mismo (Za.12:1). Se planteaba a los oyentes el siguiente problema: Entonces, la justicia constituía un prerrequisito de la entrada en el reino. Esta multitud no conocía nada excepto a la justicia tal como estaba definida por los fariseos. Según la enseñanza de ellos, la observancia de las tradiciones de los hombres haría que todos los descendientes físicos de Abraham fueran aptos para entrar al reino del Mesías. La pregunta que las multitudes tenían ante sí era sobre si la justicia de los fariseos era suficiente para la entrada al reino. Esta importante pregunta a la que el Señor se dirigió al reunir alrededor de Sí a las multitudes y dirigirles la palabra para enseñarles.22 El Señor se encargará primeramente de demostrar que la ley era el medio para mostrar la santidad de Dios y la santidad que este demanda de los hombres. Luego presenta su propia relación con la ley y rechaza la interpretación farisaica de la misma. Seguidamente se encargará de rechazar la forma en que practicaban la limosna y las oraciones para finalmente instruir a quienes quisieran ingresar al reino. Hay quienes no están de acuerdo con esta explicación. Para resolver el inconveniente que esto significa ciertos autores señalan que todo el Nuevo Testamento fue dirigido a los cristianos. Mateo estaba escribiendo a lectores creyentes de modo tal que el sermón no es ley sino evangelio. No obstante esta afirmación negaría por completo que el carácter histórico que los evangelistas dieron a sus escritos. Debemos pensar que Mateo en este caso o Lucas se limitaron resumir un sermón que oportunamente predicara el Señor. Esto significa que, como toda regla hermeneutica señala, debemos procurar entender el sermón tal cual los oyentes originales lo hicieron. La ausencia de todo término relacionado con la salvación sumado a los anuncios relacionados con el acercamiento del reino y añadiendo la esperanza cierta en cuanto su realidad política (no espiritual), nos permiten concluir diciendo que Cristo ofreció al pueblo de Israel las condiciones para el establecimiento del mismo. e) El Rechazo del Reino Sí a través de este Sermón el Señor se presentó a sí mismo como el Mesías esperado y por tanto el Rey de Israel cabe preguntarse ¿Qué ocurrió con el Reino prometido?. El reino fue rechazado. Tanto el pueblo como sus lideres, apremiados por la urgencia que significaba desprenderse del yugo romano, rechazaron al Mesías como las condiciones que este impuso para el establecimiento del Reino. Tal acción estaba prevista pero de todos modos el Señor como Rey estaba obligado a proponer de buena fe el establecimiento del Reino. El hecho que Dios de antemano supiera que la proposición del reino sería rechazada no debe ser un impedimento para negar esta enseñanza. C.S. Lewis, hablando acerca de la omnisciencia de Dios en el marco del dolor humano, considera a modo de ejemplo el caso de Abraham y el sacrificio de Isaac y plantea lo siguiente: Si Dios sabía de antemano la respuesta de Abraham ante tamaña prueba ¿Por qué lo sometió a semejante tortura?. El mismo responde a esta pregunta diciendo que Dios sabía la respuesta pero Abraham no. Hasta el momento Abraham no sabía que tan fuerte fuera su propia fe ni su capacidad de obediencia a Dios. Termina diciendo el autor: “Decir que Dios “no necesitaba haber hecho el experimento” (probar la fe de Abraham de semejante modo) es decir que debido a que Dios sabe, la cosa sabida por Dios no es necesario que exista.” 23. El mismo argumento es aplicable al caso que nos ocupa. Según lo apunta Chaffer, las palabras de los judíos ante Pilato son muy significativas ya que ellos dijeron: “no queremos que este reine sobre nosotros” en lugar de decir: “nosotros no creemos en este Salvador para la salvación de nuestras almas.”.
J.Dwight Pentecost, El Sermón del Monte, Barcelona, Portavoz Evangelico, 1981, pag. 9 C.S. Lewis, El problema del dolor, Miami, Editorial Caribe, 1977, pag.101 (he insertado el paréntesis para aclarar lo señalado por el autor).
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El último autor citado, en su “Teología Sistemática”, señala que el ofrecimiento y rechazo del reino se encuentra tipificado en lo acontecido poco después que el pueblo partiera de Egipto. Al llegar a Kades-barnea Dios les ofreció el ingreso a la tierra prometida pero ellos lo rechazaron, debiendo en consecuencia deambular a través del desierto durante treinta y ocho años. Dios sabía desde un primer momento que ellos habrían de rechazar semejante oferta pero la misma era de buena fe. El rechazo del Señor Jesús como Soberano del Reino implicó su condena en la cruz. La muerte del Mesías no fue un acontecimiento imprevisto por Dios sino anunciado por los profetas. Estos vieron a menudo el rechazo, muerte y resurrección del Mesías así como su reinado glorioso fundidos en una misma visión. Por ello el apóstol Pedro declara que sus profecías pueden ser comprendidas adecuadamente sólo en el presente (1 P.1:10-11). Entonces el programa de Dios insertó algo que hasta entonces no había sido revelado, eso es, la era de la Iglesia. Una vez que el Señor resucitó, sus discípulos comprendieron la realidad de esta nueva etapa del plan de Dios pero a su vez siguieron intrigados acerca de la realidad del Reino. Ante tales interrogantes el Señor no los reprendió ni señaló que estuvieran equivocados. Simplemente señaló que su cumplimiento ocurría en los tiempos y sazones de Dios. De modo tal que el Reino fue pospuesto. ¿En qué afecta esto la interpretación del Sermón del Monte?. En respuesta a esto puede decirse que la realidad escatológica del Reino subraya el hecho que he señalado reiteradas veces y es que la Iglesia no es el Reino de los cielos. De modo tal que Jesucristo que en este Sermón no ofrece la salvación sino la justicia que caracterizará la era del Reino. Esta verdad nos dará una mayor claridad para entender no sólo este sermón sino los evangelios Sinópticos en general. Concluyó esta introducción señalando que el sermón del Monte como toda la Biblia tiene una aplicación presente pero su cabal cumplimiento será en el futuro. Aún así es de estimar los estudios realizados por escritores que no piensan de este modo, examinando y rescatando de ellos todo lo bueno que tienen por decir. Si evaluamos el sermón considerándolo desde la correcta perspectiva bíblica y siendo guiados por el Espíritu Santo seremos ricamente bendecidos. Las bienaventuranzas (Mt. 5:3-12) El Señor se “subió al monte” el cual no es identificado pero estaría en las cercanías de Capernaúm. Mateo nos dice que, tal como era la costumbre de los maestros judíos, se sentó y comenzó a enseñarles. William Barclay dice: “Todavía hablamos de la “cátedra” (silla) de un profesor; el papa habla “ex cathedra”, o sea desde su silla”24. Agrega que los rabinos acostumbraban a enseñar a sus discípulos caminando o estando de pie pero cuando quería brindar una instrucción importante. Seguidamente Mateo dice: “habriendo su boca les enseñaba” lo cual es una expresión que quiere destacar la importancia de las Palabras que el Señor pronunciará a continuación. Comenzó su sermón con las llamadas bienaventuranzas. Las mismas poseen idéntica forma. El autor citado anteriormente acota que en el original griego no aparece la copula que las une. Esto es, según su criterio, porque Jesús pronunció el discurso en arameo que era el idioma hablado entonces en palestina. En tal idioma y en Hebreo hay una expresión común que se aparece repetidas ocasiones en el Antiguo Testamento “¡Qué Feliz es...!” como por ejemplo el Salmo 1:1 o el Salmo 32:1. Hendriksen por su parte destaca la estructura de cada bienaventuranza: Cada Bienaventuranza consta de tres partes: a. una atribución de bienaventuranza (Bienaventurados). b. una descripción de la persona a quien se aplica la atribución, esto es, de su carácter o condición, (“los pobres de Espíritu”, “los que lloran”, etc.), y c. una declaración de la razón de esta bienaventuranza (“porque de ellos es el reino de los cielos”, “porque ellos recibirán consolación”...). 25
William Barclay, El Nuevo Testamento comentado por William Barclay, Mateo I, Buenos Aires, Editorial La Aurora, 1973, pag. 94. 25 Guillermo Hendriksen, Comentario del Nuevo Testamento, El evangelio según San Mateo, Grand Rapids, Subcomisión Literatura Cristiana, 1986, pag.277.
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El Término Bienaventurados es sumamente significativo. Una traducción sencilla sería Feliz. Barclay nos dice que el término griego, makários, describía la felicidad de los dioses porque estos tenían a su alcance todo lo necesario para una existencia perfecta sin necesidad de esforzarse para conseguirlos. Por esta razón, agrega Barclay, los griegos llamaron a Chipre “la isla feliz” dado que era tan rica, fértil y favorecida por el clima que contenía todo para una felicidad plena. Pero cuando analizamos las Bienaventuranzas pronunciadas por el Señor observamos que las mismas tienen cierto carácter paradojal ya que el llama felices a aquellos que no son favorecidos por las circunstancias externas. Según el decir de Pentecost, las Bienaventuranzas describen el carácter de los santos. Cada una de ellas describiría una característica de la santidad que produce felicidad. Es decir que la santidad es la condición indispensable para alcanzar el gozo. Un hecho importante, señala Arthur Pink es que el discurso comienza proclamando estas bendiciones a su gente y no maldiciones. a) Bienaventurados los pobres de espíritu Primeramente debemos presentar atención a la descripción del carácter al cual esta bienaventuranza alude. Señala que es feliz aquel que es pobre de Espíritu. El término griego que nuestra versión traduce pobre es en realidad mendigo. Un hombre pobre es aquel que tiene trabajo pero el mismo le alcanza solamente para satisfacer sus necesidades más indispensables como la comida, el abrigo y un sencillo hogar. Un mendigo, por el contrario, es alguien que esta ruina total y depende para subsistir de la caridad ajena. Por tal motivo este mismo término es empleado para describir a Lázaro, aquel que comía de la migajas que caían de la mesa del rico. Entonces, puede decirse, que el pobre de espíritu es aquel hombre que reconoce su absoluta dependencia de Dios. La idea central que el Señor presenta aquí coincide con aquel Salmo que dice: “Sacrificio es para Dios un espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no lo desprecias tú, oh Dios.” Slm.51:17. Barclay hace una interesante acotación al recordarnos que el discurso fue pronunciado originalmente en hebreo. Señala que los términos hebreos “ani y ebion” significan pobre y con el correr del tiempo su significado fue evolucionando. En principio significaba tan sólo pobre, sin poder, sin prestigio ni influencia. Luego se dio a entender que la razón de la pobreza era falta de poder, prestigio e influencias. Seguidamente y como consecuencia de lo anterior el término pasó a ser sinónimo de oprimido o explotado. Por último estas palabras describieron a aquel hombre que por sé oprimido y explotado, y por no poseer ningún bien material o terrenal, pone toda su confianza en Dios. De modo tal, señala el autor, que en hebreo el pobre es aquel hombre que pone su confianza en Dios. Para ilustrar esto Barclay cita el Salmo 34 versículo 6 que dice: “Este pobre clamó, y le oyó Jehová, y lo libró de todas sus angustias”. Uniendo el concepto griego y el concepto hebreo se puede llegar a la idea cabal que el Señor trataba de expresar. El reconocimiento de la pobreza espiritual, del estado de mendicidad espiritual que describe el Señor, contrasta con el orgullo del cual hacían gala los fariseos. Recordemos aquel incidente que el propio Señor relató en el cual un fariseo se gloriaba de sus meritos ante un publicano que recociendo su pobreza espiritual clamaba diciendo: ¡Dios se propicio a mí que soy pecador!. Sólo aquel que confió y buscó el perdón de Dios se fue a su casa justificado por Dios. El carácter de la promesa de este bienaventuranza dependerá del punto de vista que se adopte con respecto al Reino. Sostener que el Señor estaba ofreciendo la salvación por gracia es, por decirlo de alguna manera, exagerado. Sin embargo es también es cierto que tanto para acceder al reino como para acercarse al Señor mismo como primera condición el hombre debe admitir su pobreza o miseria espiritual. b) Bienaventurados los que lloran El término llorar expresa o describe la emoción de dolor más intensa que un hombre puede

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exteriorizar. De modo tal que esta bienaventuranza, podría traducirse según Stott, diciendo: Felices los infelices. La causa de semejante dolor no es descrita. Los autores que ven en las bienaventuranzas el camino hacia la salvación declaran enfáticamente que la causa del llanto es la convicción de haber pecado. Como dice Stott: “la aflicción que produce el arrepentimiento”. Pero la Bienaventuranza es muy amplia de modo que podemos decir que todo aquel que sufre intensamente, cualquiera sea la causa, encontrará su consuelo en Cristo. En los evangelios vemos como personas que sufrían por diversos motivos y como estos hallaron consuelo en Cristo. Podríamos citar las lagrimas de aquella viuda que había perdido a su hijo o las lagrimas de arrepentimiento de Pedro una vez que reconoció haber negado al Señor. El dolor, aunque esto nos disguste, tiene efectos Benéficos. Barclay ilustra esto recogiendo un proverbio árabe el cual dice: “Si siempre brilla el sol, tenemos un desierto.”. Como la lluvia produce efectos benéficos sobre la tierra así también el dolor puede obrar en favor de la formación del carácter y la insentivación de la relación con Dios. Ahora bien, es necesario decir, que para recibir el consuelo de Dios hay que ser primeramente un hijo suyo. Esto es claro en 2 Co.2:3-4 donde Dios es llamado Padre de misericordia y de toda consolación y completa Pablo la idea diciendo: “quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones”. Es de destacar que Pablo esta hablando en primera persona, osea que el esta afirmando que como seguidor de Cristo encuentra en él la consolación que proviene del Padre. Hay un versículo que pone bien en claro esto que estamos diciendo: “Porque la tristeza que es según Dios genera arrepentimiento para salvación, de que no hay que lamentarse; pero la tristeza del mundo degenera en muerte.” (2 Co.7:10). Esto quiere decir que un hecho trizte, cualquiera sea su causa, puede conducir al arrepentimiento es decir orientar al sufriente hacia la busqueda de Dios o en caso contrario, produce una mayor rebeldía la cual puede hasta producir la muerte. Una profunda depresión o tristeza ha sido la causal de suicidio. En relación a esto es necesario agregar que el Espíritu Santo es llamado por el propio Señor “El Consolador”. Según el evangelio de Lucas la promesa correspondiente a esta Bienaventuranza es el gozo y precisamente tal bendición integra el fruto del Espíritu Santo. Hay otra consieración a tener en cuenta que Stott toma en cuenta: Jesús lloró por los pecados de otros, por sus amargas consecuenicas en el juicio y muerte, y por la ciudad impenitente que no recibirá. Nosotros también deberíamos llorar más por el mal existente en el mundo, como lo hicieron los hombres piadosos de los tiempos bíblicos. “Ríos de agua descendieron de mis ojos”, pudo decir el salmista a Dios, “porque no guardaban tu ley”. Ezequiel oyó que se describía al pueblo fiel de Dios como los “que gimen y que claman a cuasa de todas la abominaciones que se hacen en medio de ella (Jerusalén).”. Y Pabo escribió, refiriéndose a los falsos maestros que perturbaban las iglesias de su época: “Muchos, de los cuales... aún ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo”.26 Aún las lagrimas de aquel que sufre avergonzado por el pecado ajeno encunetra el consuelo en Cristo. Considerando esta bienaventuranza desde la perspectiva del Reino evidentemente el establecimiento del mismo significará para Israel el fin de todas las penurias que le ha tocado vivir a lo largo de su extensa historia. Es notorio que ha el Mesías es llamado también “la consolación de Israel” según apunta Lucas (Lc.2:25).

c) Bienaventurado los mansos El término griego que nuestra versíon traduce manso es muy rico ya que quiere decir: suave, humilde, cortez, paciente, educado. Barclay sostiene que por una mala definición del término hoy
John R.W.Stott, Contracultura Cristiana, el mensaje del sermón del Monte, Buenos Aires, Ediciones Certeza, 1984, pag. 46.
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consideraríamos que este calificativo no es elogioso para nadie pero desde el punto vista del concepto griego esta era una virtud muy presiada. Aristoteles, dice el autor, en su ética, definía las virtudes como el justo medio entre dos extremos. En un extremo el defecto, en el otro el exceso y en el medio la virtud. “Para dar un ejemplo, en un extremo ésta el derrochador, en el otro el avaro, en el justo medio el hombre generoso. Aristóteles define la mansedumbre como el justo medio entre la ira excesiva y la falta absoluta de ira, o impasividad.” 27. De modo tal que la mansedumbre da la idea de un hombre apasible pero que a su vez no es indiferente ante el pecado o las injusticias. También, asegura el autor nombrado, el término se empleaba para describir un animal domesticado que obedece la voz de su amo. Por lo cual y como aseguran otros autores, es la virtud que describe el dominio de las emociones. Unicamente aquellos que son Hijos de Dios y que viven llenos del Espíritu Santo pueden dominar sus pasiones porque su presencia en el creyente produce dominio propio. En tercer lugar, agrega Barclay, los griegos contrastaban la mansedumbre con el orgullo de modo tal que la mansedumbre viene a ser sinonimo de humildad. Si pensamos en un ejemplo del cumplimiento de esta bienaventuranza podríamos recordar, tal como lo hace Pentecost, la vida y obra de Moisés. En números se describe el carácter de este libertador del siguiente modo: “Moisés era un hombre muy manso, más manso que todos los hombres que había sobre la faz de la tierra.” (Nm.12:3). Varias razones demuestran la mansedumbre de Moises. En primer lugar se consideró indigno para la tarea. Es decir que no confiaba en su carne. En segundo lugar vemos que para marchar a Egipto “tomó la vara de Dios en su mano”. Esto es porque no confiaba en su fortaleza pero sí en el poder de Dios. Lo cierto es que según los criterios de hoy día, cuando se piensa que los violentos heredarán la tierra, Moisés no hubiera sido escogido para librar Israel de Egipto. Pero justmente cuando evaluamos su caracter a la luz del verdadero significado de la palabra mansedumbre llegaremos a la conclusión que evidentemente fue el hombre más apto para la tarea. Aún así, él en una ocasión perdió el dominio de sus emociones y en vez de hablarle a una roca, tal como Dios le había ordenado, le pegó perdiendo así la oportunidad de entrar a la tierra prometida. Un hombre manso que supó herederar la tierra. El ejemplo supremo de mansedumbre lo encontramos en la persona y obra de nuestro salvador. El Señor luego de prometer el descanso a aquellos que sufren declaró: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.” (Mt.11:29). Mansedumbre no es sinónimo de cobardía. El Señor, como bien apunta Pentecost, enfrentó a multitudes que lo quisieron apedrear y a la vez tomó el latigo para destruir el negocio que ciertos inescrupulosos habían montado alrededor del templo. Su mansedumbre se manifestó a grado sumo en su sumisión total a la voluntad del Padre. Finalmente mostró su mansedumbre cuando enfrentó la cruz con dignidad y valentía. Evaluando esta bienaventuranza desde el punto de vista del reino ´él Señor esta diciendo a sus oyentes que el mismo no sería impuesto de un modo violento. Ninguna revolución conducirá al establecimiento del reino de Dios sino que “los mansos serán los que heredarán la tierra”. La promesa de esta bienaventuranza es clave para entender que su aplicacion queda reservada plenamente al estado de Israel. Hendriksen se ve obligado a admitir lo siguiente: “Salvo de una manera muy formal o en sentido legal ¿posee realmente sus bienes terrenales el hombre cuya alma está agobiada por el temor del juicio venidero? ¿Los posee en el sentido de disfrutarlos? ¡Por cierto que no!” 28. Aunque el autor admite que el cumplimiento cabal de esto será en el futuro tal respuesta es inconsistente dado que es a Israel a quien se le ha prometido un reino terrenal y glorioso. Si leemos Isaías 60 notaremos una descripción del Reino mesianico. El Salmo número 2 promete por su parte que el Mesías reinará sobre la tierra. Por tal motivo Chafer comenta esta bienaventuranza diciendo: De los mansos, Cristo dijo que “Ellos recibirán la tierra por heredad”. Otra vez notamos que esto es muy diferente de las condiciones actuales del mundo. Los pobres de espíritu y los mansos serán exaltados para que ejerzan la autoridad sobre los hombres, pero tal galardón
William Barclay, El Nuevo Testamento comentado por William Barclay, Mateo I, Buenos Aires, Editorial La Aurora, 1973, pag. 105. 28 Guillermo Hendriksen, Comentario del Nuevo Testamento, El evangelio según San Mateo, Grand Rapids, Subcomisión Literatura Cristiana, 1986, pag.284
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no le corresponde al cristiano pues éste no tiene derecho a la ciudadanía terrena. Sería repugnante que los creistianos repitan el Decálogo y las Bienaventuranzas, y se los aplican a sí mismos,les correspondiera esta otra declaración: “... la tierra que Jehová tu Dios te da” (Ex.20:12), o que les tocara defender su título terrenal. El creyente en Cristo que tiene buenos conocimientos bíblicos no está esperando una larga vida; sino esperando a su Señor que viene de los cielos. No está esperando una tierra, ni un lugar sobre la tierra; él es ciudadano del cielo. Sólo a los judíos les corresponde la promesa que econtramos en el Salmo 37:3, donde leemos: “Confía en Jehová, y has el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad”. Los israelitas mansos son los que han de heredar la tierra... 29 d) Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia Esta bienaventuranza describe a aquellas personas que anhelan con ansias la justicia de Dios. Esto implica por un lado el rechazo al pecado así como también el deseo por obrar en conformidad con los mandatos de Dios. No se trata simplemente de no aceptar el trato injusto sino de ver las cosas tal cual Dios las ve. Por ello Pentecost interpreta esta bienaventuranza diciendo que en realidad describe a aquella persona que tiene hambre por conocer a Dios. Pablo, describiendo los beneficios que aporta el conocimiento de Dios dijo: “Pues el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad.” (Ef.5:9). Tal justicia, al contrario de lo que creían los fariseos, no gurda relación con una conformidad a una serie de reglas sino a una actitud del corazón. Tal como aquel que esta muriendo de hambre o sed ansia aquello que satisfaga su necesidad así también el hombre que busca la justicia de Dios buscará hacer y conocer su soberana voluntad. Quien representó cabalmente la justicia de Dios fue Jesucristo el Justo (1 Jn.2:1). El vivió asediado por sus enemigos que esperaban que quebrantase la ley así sea en lo más mínimo para encontar de que acusarle pero al no encontar nada debieron apelar a testigos falsos para así inculparle. Por tanto en verdad esta bienaventuranza promete a aquellos que buscan a Dios serán saciados. En relación al reino digamos que una de las críticas más extendidas resepecto a los gobiernos de las diferentes naciones son sus actos injustos. En cambio, el reinado del Mesías, será tan justo que no podrá ser criticado. La justicia imperará en la tierra. e) Bienaventurados los misericordiosos Primeramente conviene cosiderar el siguiente la siguiente aclaración que hace Chafer respecto a esta declaración del Señor: La declaración de que los misericordiosos alcanzarán misericordia requiere un ajuste laborioso, para que cuadre en la relación de gracia con Dios. De modo que no hay que incluirla en el sistema de gracia. Corresponde a una era en que la bienaventuranza que expresa claramente sea perfectamente verdadera. La diferencia es verdaderamente grande entre concepción de la misericordia meritoria del individuo y las palabras relativas a la misericordia que se les dirigen a los cristianos de esta era: “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo” (Ef.2:4-5). La misericordia inmerecida y sin limites será de Israel en día de su salvación (Sl.103:8-11)...30 Pero a pesar de esto debemos admitir que aquellos que hemos sido beneficiados por la misericordia de Dios debemos ser misericordiosos. Ahora bien, de ningún modo esta bienaventuranza nos autoriza para obrar esperando una recomenpensa, es decir, el creyente no debe actuar con misericordia para a su vez recibir misericordia como retribución. Actuar con misericordía implica obrar
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Ob. cit. Tomo II, pag. 554 Ob. cit., Tomo II, pag. 554

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con desinteres y renuncia a derechos propios. En cambio, los fariseos de entonces ayudaban al prójimo buscando el elogio público. Tales actos quedan descalificados por el Señor y en este mismo sermón criticará tal acción. La parábola del buen samaritano ilustra ricamente la misericordia que Dios demanda de aquellos que hemos sido justificados por la fe. Aquel Samaritano se preocupó por aquel pobre hombre que había sido victima de un robo asistiendolo, llevandolo a la posada y pagando por la atención dispensada. Pentecost concluye su comentario a la rpesente bienaventuranza diciendo: Cuando nuestro Señor dijo, “Bienaventurados los misericordiosos”, El estaba diciendo que un hombre que ha puesto su fe en Jesucristo y que ha recibido de Su gracia amorosa, que ha recibido de Su misericordia, será ajustado a la misericordia de Jesucristo, de manera que la misericordia de Dios pueda fluir continuamente a través de su vida diaria. La justicia delante de Dios conlleva la bendición de Dios sobre la vida del hombre. 31 f) Bienaventurados los de limpio corazón Aquí nos encontramos ante una bienaventuranza que encuentra su aplicación durante todas la épocas. Primeramente es necesario aclarar que el corazón por ser un organo vital para la circulación de la sangre era considerado el asiento de la vida física y también de la vida espiritual. De modo que según la creencia manifiesta en las Escrituras de allí provenían los buenos o malos pensamientos. Esta idea se ve graficamente en nuestros días cuando se representa al amor con un corazón. Antes de la caída Adán y Eva podían estar ante la presencia de Dios porque justamente su corazón no tenía impuresa alguana. El pecado cambió drásticamente esa condición y para acceder nuevamente a la presencia de Dios el hombre necesitó volver a la condición inicial. Por tal motivo el llamado de Dios a los hombres siempre ha sido al arrepentimiento. El profeta Isaías, denunciando el pecado del pueblo, les invitó a que accedieran al perdón de Dios describiéndolo con las siguientes palabras: “Venid, pues, dice Jehová; y razonemos juntos: Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos. Aunque sean rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.” (Is.1:18). El color rojo es brillante y notorio de modo tal que el profeta esta diciendo que Dios puede limpiar aún aquellos pecados groseros y orrendos. La expresión popular: “no tiene perdón de Dios” no es bíblica de modo tal que el mas feroz asesino puede ser perdonado por Dios. De este modo podemos decir que el Señor no reveló nada nuevo al expresar esta bienaventuranza. Sus dichos se ajustan armoniosamente a lo ya revelado en el Antiguo Testamento. En relación al reino esta condición es de suma importancia. Los profetas habían anunciado que el Mesías sería un libertador politico. Todos los enemigos de Israel serían vencidos pero también ellos anunciaron que sería un libertador espiritual. Isaías 53, por ejemplo, declara con todas las letras que el Mesías cargaría con los pecados de los hombres. Cuando los angeles anunciaron el nacimeinto del Señor dijeron que había nacido un salvador. De modo que es de esperar que el Mesías pusiese como condición indispensable la pureza del corazón para ingresar la reino. Esta Bienaventuranza declara por tanto una verdad sumamente importante y es que sin santidad no es posible ver a Dios. El único modo por el cual el hombre puede alcanzar tal pureza de corazón es mediante la obra de Jesucristo. Aun nostros, quienes ya hemos gustado de la salvación, debemos recordar que para tener plena comunión con Dios es necesario caminiar por el camino de la santidad. Aquel creyente que se ha apartado de la fe no puede esperar que Dios le bendiga. Debemos tener presente las palabras del salmista: “Examíname, oh Jehová, y pruébame. Purifica mi conciencia y mi corazón; porque tu misericordia está delante de mis ojos, y camino en tu verdad.” (Sal.26:2-3). Nuestro pedido cotidiano a Dios debe ser este teniendo en claro que la misericordia de nuestro redentor esta siempre dispuesta a concedernos el perdón. Stott hace una muy pertienente obervación al destacar que aquellos que la conciencia de un corazón manchado motiva que muchos vivan una doble vida, una vida pública y una vida privada. Se
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Ob. cit, pag. 60.

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ven obligados a ocultar inclusive sus pensamientos. La limpiesa de corazón entonces libera al hombre de semejante simulación de modo que podemos decir, como señala el apóstol Pedro, que hemos sido librados de todo engaño, hipocrecía y malidicencia (1 P.2:1). Como ya he anunciado, númerosos y respetados expositores de la palabra ven en el orden de las bienaventuranzas el camino de la salvación. Martyn Lloyd-Jones dice al respecto: Las tres primeras Bienaventuranzas trataron de nuestra necesidad, de la conciencia de nuestra necesidad - pobres en espíritu, llorando a causa de nuestra condición pecadora, mansos como consecuencia de entender de verdad la naturaleza del yo y su gran egocentrismo, es cosa terrible que ha hechado a perder toda la vida. Las tres señalan la importancia viatal de una concienca profunda de la necesidad. Luego viene la gran afirmación referente a la satifascción de la necesidad, referente a lo que Dios ha provisto, “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”. Habiendo caído en la cuenta de la necesidad, tenemos hambre y sed de justicia, y luego Dios llega con su respuesta maravillosa de que seremos saciados. A partir de entonces pasamos a contemplar el resultado de esa satisfacción, el resultado de ser saciados. Nos volvemos misericordiosos, puros de corazón, pacificadores. Después de esto, viene el resultado, “padecer persecución por la justicia”. Me parese que es así como hay que enforcar el pasaje. Conduce a la afirmación central referente al tener hmabre y sed y luego describen los resultados que se siguen. En las tres primeras vemos cuesta arriba, por así decirlo. Alcanzamos la cumbre en la cuarta, y luego descendemos por el otro lado. 32 Tal punto de vista resulta muy interesante pero objetable. No debemos olvidar que el Señor se estaba dirigiendo a sus discípulos. Estos no eran simples curiosos que se habían acercado a escucharle sino eran personas que ya habían creido en él. Ellos no necesitaban conocer el camino de salvación porque ya creian en la persona del salvador. g) Bienaventurados los pacificadores Para comprender esta bienaventuranza debemos primeramente entender el significado del término paz según lo entendían los hebreos. Para estos paz era mucho más que “ausencia de conflicto”. Como señala Barclay, en la Biblia este término incluye el goce de todo bien. Ahora si prestamos atenciaón al término empleado notaremos que la bendición se aplica no a los que aman la paz sino a los que hacen la paz. Esto trae a mi memoria las palabras del apóstol Pablo al decir que Cristo nos ha dado el ministerio de la reconciliación (2 Co.5:18-19). En este sentido Barclay hace un aporte significativo al decir: “Los rabinos del judaísmo sostenían que la tarea más elevada que cualquier hombre podía realizar era el establecimiento de la paz entre los semejantes. Esto es lo que Jesús quizo decir.” 33. El creyente en Cristo Jesús esta llamado a ser un pacificador. Debemos ser pacificadores porque primeramente hemos sido enriquecidos por la paz de Dios, en segundo lugar porque nuestro deber es anunciar que mediante la fe en Cristo se puede establecer la paz con Dios, en tercer lugar porque la paz con Dios nos permite tener paz con todos los hombres, en cuarto y último lugar porque la paz con Dios no obliga a interceder en situaciones violentas y traer paz en medio del conflicto. En cuanto a esto último es de tener en cuenta que el ministerio pastoral nos obliga muchas veces a intervenir en situaciones extremadamente delicadas: un hogar a punto de quebrarse, un niño maltratado, un joven que se droga y demás situaciones violentas que podemos encontrar en este mundo. Esto quiere decir que estamos llamados a estar en el ojo de la tormenta y a traer la calma en medio de semejante tensión. De más esta decir que este principio debe imperar también en la iglesia donde estamos obligados a mantener la paz los unos que los otros al punto tal que aquel que participe de la cena del Señor guardando algún rencor contra un hermano esta comiendo juicio. Un hijo de Dios es un pacificador si no lo fuera es porque en realidad no lo es. Al anunciar la paz
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Ob. cit., pag 142-143 Ob. cit. pag 118.

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de Dios a los hombres, al pacificar conflictos violentos y al mantener la paz en medio de la congregación estaremos disfrutando de las ricas bendiciones que inherentes a esta bienaventuranza. En relación al reino debemos decir que la paz mundial nunca será alcanzada por la intervensión de los hombres. El establecimiento del reino de Dios significará una era de paz tal cual nunca conoció este planeta. Entonces nos dice el profeta Miqueas las espadas se convertirán en rejas de arados y las lanzas en hoces de modo que ya no se alzará nación con nación ni se adiestrarán hombres para la guerra (Mi.4:3). También la paz de Dios reinara en la naturaleza de forma tal que el profeta Isaías dice: “Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león, y la bestia doméstica andarán juntos, y el niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crias se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte, porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren la mar.” (Is.11:69). h) Bienaventurados los perseguidos La persecusión es algo ineherente a la profesión cristiana. El Señor Jesucristo dijo: “En el mundo tendréis aflicción” (Jn.16:33). También aclaró con una lógica muy precisa: “Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán.” (Jn.15:20). Pero a la par encontramos palabras de consuelo al decir: “¡Tened valod valor, yo he vencido al mundo!”. Esta bienaventuranza tiene la distinción de ser doble. Así como todo cristiano tiene que tener un corazón limpio, a su vez debe ser manso y pacificador, también ha sido llamado a sufrir cierta oposición. En algunos casos la misma ha llegado hasta la muerte y para esto basta pensar en los apóstoles quienes, según la tradición, murieron de forma violenta. Stott, en referencia a esto, hace un muy adecuado comentario al decir: ... No deberíamos sorprendernos si la hostilidad anticirstiana aumenta, sino más bien sorprendernos si no sucede así. Necesitamos recordar el “ay” complementario que Lucas registra: “¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!”. La popularidad unversal fue la suerte de los falsos profetas del mismo modo que la persecución lo fue de los verdaderos.34 Seguidamente cita un ejemplo destacado de nuestro siglo. El pastor y teologo Dietrich Bonhoeffer fue perseguido por su oposición al regimen nazi. Teniendo la posibilidad de huir a Estados Unidos eligio continuar en Alemania luchando contra tal nefasto gobierno aún sabiendo que tal decisión le costaría la vida. Fue encarcelado y ejecutado pocos días antes del fin de la guerra. El versículo 11 añade un ingrediente más y es el hecho que los perseguidores utilizarán como arma la mentira. Esto es cierto si tomamos en cuenta el ejemplo del propio Señor ya que en el proceso legal que se le siguió citaron a testigos falsos (Mt.26:60) demostrando así la ilegitimidad con que se actuó. Las promesas correspondientes a esta Bienaventuranza son muy grandes. En primer lugar se asegura que de los perseguidos es el reino de los cielos. Si entendemos que el reino de los cielos es una referenica al reinado del Mesías digamos que la condición que impone el Señor es haber sufrido la persecución. Israel debía padecer antes de recibir semejante bendición. Ahora bien, este pueblo ha sido perseguido a lo largo de los siglos por haber rechazado el pacto y al Mesías perseguido. Sin embargo aquí el Señor dice que el será la causa de la persecución. Esto acontecerá especialemente durante la gran tribulación cuando, según las profecías, habrá un gran un avivamiento en medio de esta nación y esto conlleva a decir que entonces reconocerán a Jesús como el Mesías Salvador. Tal persecusión será más severa que las que han experimentado hasta el presente. La condición para recibir el reino será haber sufrido persecución, es decir, haberse identificado con Cristo. En segundo lugar se promete una gran recomepenza en los cielos. La Biblia promete
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Ob. cit. pag. 58

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recompensas y galardones para los creyentes que han sido fieles en su ministerio. En relación con el Reino el libro de Apocalipsis también se anuncia para los muertos durante la gran tribulación la consolación y recompensa (Ap.7:14-17). De este modo damos por concluido este somero analisis de las Bienaventuranzas nos permiten ver la doble persepectiva una la aplicación en relación al Reino otra la aplicación presente. Lo cierto es que como el discurso fue dirigido a los discípulos cada una de las virtudes que se destacan en esta bienaventuranzas corresponden también al caracter que debe identificar al cristiano. La sal y luz del mundo (Mt. 5:13-16) El discurso prosigue con una declaración sumamente valiosa. El Señor declara que aquellos que esperaban el reino debían destacarse de aquellos que viven sin tomar en cuenta esto. Atendiendo que entre los oyentes se encontraban los discípulos podemos decir que este principio es aplicable a la presente época. Por medio de estas metáforas el Señor describe la distinción e influencia de los seguidores de Cristo sobre el mundo. Visto desde un punto negativo estos dichos del Señor condenan la mundanalidad así como la indiferencia. Dicho de otra manera, Stott, sostiene que detrás de estas metáforas hay una verdad básica y es que los discípulos del Señor no pertenecen al mundo. “Por un lado existe “la tierra”; por otra “vosotros” que sois la sal de la tierra. Por una parte existe “el mundo”; por la otra “vosotros” que sois la luz del mundo”35. Esto viene a desmentir, recuerda el autor nombrado, la referencia humanidad toda como “el pueblo de Dios”. Actualmente no le damos mucha importancia a la sal pero en aquella época era sumamente valiosa al punto que a los soldados romanos se les pagaba con este ingrediente. También en aquella época la sal se obsequiaba como simbolo de amistad. Con la sal se sellaban los pactos tal como es descripto en 2 Crónicas 13:5. Asimismo, según apunta Barclay, la sal era símbolo de la puresa dado que los Romanos decían que procedía las dos cosas más puras de este mundo: el sol y el mar. La dimensión y utilidad de este ingrediente se destaca cuando se considera que se la empleaba para conservar los alimentos dado que por entonces era el único medio para lograr esto. Del mismo modo que la sal era indispensable así también debía ser la presencia de sus discípulos en el mundo. La comparación con la luz enfatiza la influencia brillante que los seguidores de Cristo ejercen sobre esta tierra. La luz del sol es indispensable no sólo para alumbrar sino para mantener la vida. Así también debe ser la influencia de los discípulos de Cristo en un planeta que esta en tinieblas. El apóstol Juan empleo esta metáfora muy a menudo. Como se podrá observar la comparación no es aplicable a los elementos en si mismos, la sal o la luz, sino a las cualidades de los mismos. a) Vosotros sois la sal Puresa, distinción (esto es sabor) y poder de conservación son tres de las cualidades que hacían de la sal un producto por entonces indispnesable. Estas tres cualidades debe caracterizar a los discípulos del Señor de todas las épocas. Puresa para manifestar el pecado. Distinción para diferenciarse del mundo y mostrar que un modo alterno de vida no sólo es posible sino que también es mucho más saludable. Poder de conservación para de algún modo frenar la corrupción que genera el pecado. Cuando los seguidores de Cristo viven sus enseñanzas entonces se destacaran en el mundo como la sal. En ciertas épocas de la historia la iglesia del Señor en su conjunto se destacó por su santidad en medio de una sociedad corrupta. La iglesia primitiva es un buen ejemplo de ello. En relativamente pocos años su influencia fue creciendo a tal grado que el poderoso imperio Romano terminó reconociéndola y adoptando el cristianismo como fe oficial. Pero cuando los discípulos de Cristo no hacen justicia a tal honor y no obran de acuerdo con las enseñanzas del gran Maestro entonces vienen a ser como la sal sin sabor. La sal, cloruro de sodio, es un compuesto muy estable en su estado de maxíma puresa sin
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Ob. cit. pag. 65

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embargo, en aquella región no lo era muy porque la extraían de pantanos y laguanas adyasentes al Mar Muerto. Por ello se desmerecía fácilmente. Barclay explica este fenomeno diciendo que en las casas de entonces había hornos al aire libre y se utilizaba una gruesa capa de sal sobre las lajas a fin de mantener el calor. Después de cierto tiempo, cuando perdía utilidad, se la arrojaba en el camino dado que tampoco servía para salar. Es probable que el Señor tuviera en mente alguno de estos ejemplos cotidianos al pronunciar estas palabras de modo que sus oyentes podían entender muy bien lo que decía. Sin embargo, algunos autores opinan que dado que la sal no puede perder su sabor el Señor estaba manifestado algo inexsacto intensionalmente. La sal que no sala no es sal. Un creyente que no se distingue del mundo es porque en realidad no ha nacido de nuevo (por sus frutos los conocereis (Mt.7:16, 12:33)). Lo cierto es que esta enseñanza pone el acento en la puresa del seguidor de Cristo. Alguien que vive acomodandese a las costumbres del mundo entonces su influencia sobre la sociedad será nula. Cuando alguien que puede hacer un bien no lo hace en verdad esta haciendo un gran mal. A modo de reflexión final al respecto conviene tener presente una extraña aplicación que la iglesia primitiva daba a este texto: ...En la sinagoga, entre los judíos, existía la costumbre de que si un judío apstataba de su fe y después, arrepentido, deseaba volver a ella, tenía que acostarse atravesado en la puerta y permitir que todos los demás pisaran sobre él, como si fuera el umbral, cuando entraban en ella. Algunas iglesias cristianas adoptaron esta costumbre, y cuando algún cristiano era expulsado disciplinariamente de la Iglesai, para poder volver a ella debía hacer lo miesmo que el judío apóstata y decid a sus hermanos: “Pisadme, porque soy la sal que ha perdido su sabor.”36 b) Vosotros sois la luz En medio de las tienieblas la luz no puede ser ocultada. El Señor dijo sobre si mismo: “Yo soy la luz del mundo.” y respoecto a sus seguidores añadió diciendo: “El que me sigue nunca andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.” (Jn.8:12). La luna no emite luz propia sino refleja la luz del sol del mismo modo el creyente refleja la luz de Cristo. La luz es símbolo de la verdad. Esto quiere decir que tanto con nuestras palabras como nuestros hechos deben ser veraces. De inemdiato ilustra aún más esta afirmación diciendo que una ciudad colocada en un monte no puede ser ocultada. La luz de los hogares se ve a una distancia tal que es imposible confundirla. Como discípulos de Cristo nuestro testimonio debe destacarse a tal grado de modo tal que los demás puedan decir “Hay algo especial en este hombre”. Cuando los creyentes entonces son luz el nombre de Dios será glorificado. Barclay hace una muy interesante aclaración: En el idioma griego hay dos palabras que designan el bien: la palabra agazós, mediante la cual se define la bondad escueta de alguna cosa; kalós, que quiere decir que algo no solamente es bueno sino también hermoso, atractivo, elegante. La palabra que se usa en este versículo es kalós. Las buenas acciones del cristiano no deben ser solamente buenas; también deben ser atractivas. Debe haber una cierta prestancia en la bondad cristiana. Lo malo de muchas personas que creen ser buenas, es que su actitud resulta fría, dura y excesivamente austera. Hay bondad que atrae y una bondad que repele. Hay en la bondad cristiana cierto encanto que la hace hermosa. 37 Pero es también de aclarar que la gloria debe ser remitida a Dios. De ningún modo las buenas acciones deben ser un medio para captar la atención sobre nuestra persona. Los fariseos, por ejemplo, se hacian buenas obras no para destacar la acción de Dios sino para despertar la admiración sobre sus
William Barclay, El Nuevo Testamento comentado por William Barclay, Mateo I, Buenos Aires, Editorial La Aurora, 1973, pag. 131. 37 Ob. cit. pag. 135.
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personas. Tal es el sentir de este versículo. Para ilustrar este concepto Barclay cita una anecdota que tuvo por protagonista al famoso predicador D.Moody. En una de las tantas campañas evangelísticas que este realizara había un grupo de jovenes que alardeaba de su devoción cristiana. Una noche realizaron una vigilia de oración. A la mañana siguiente se encontraron con el predicador. Este les preguntó que estaban haciendo y luego de contarle agregaron: “¿No se da cuenta de cómo brillan nuestros rostros?”. Moody les respondio diciendo: “Moisés no estaba tan ansioso como ustedes de que su rostro brillara”. De modo que Barclay concluye su comentario diciendo: “La bondad teatral, o sea aquella bondad que se anda exhibiendo, no es una bondad cristiana.”38. Hemos considerado dos metáforas que empleó el Señor para describir el carácter de sus discípulos. Ambas ponen en relieve la distinción entre sus seguidores y aquellos que no lo son así como también las cualidades que deben atraer la mirada de los hombres hacia Dios. El Señor y la ley (Mt. 5:17-19) Luego de describir el carácter de los ciudadanos del Reino y en general de sus verdaderos discípulos, el Señor, se dispone a decribir la relación de estos con la ley. Comienza hablando acerca de su propia relación con la ley y los profetas, esto es con todo el Antiguo Testamento. Este asunto era de sumo interes a los oyentes originales así que ansiosos aguardaban una declaración al respecto. Sus admiradores, señala Arthur W. Pink, se preguntaban ¿Será Jesús un revolucionario? ¿Cuál será su actitud amte las sagradas Escrituras? ¿Rechazará su autoridad?. Por su parte sus enemigos también estaban interesados en saber cuál sería su postura ante la ley. Dado que comía con publicanos y pecadores se preguntaban si el se opondría a la ley. Aun hoy esto reviste atención. Algunos críticos liberales señalan que el Señor se opuso a la ley y que pretendió introducir cambios radicales en ella. En cuanto a su vínculo con la ley Pablo nos declara algo muy revelador al describir al Señor como nacido de mujer y nacido bajo la ley (Gá.4:4). No sólo se hizo hombre sino que también se sujetó a la ley. En tal sentido se sometió a tal grado que cumplió con todos los requisitos morales, espírituales y religiosos. También el cumplió con todos los anuncios y condiciones que la ley imponía al Mesías. Un endemoniado lo identificó diciendo: “el Santo de Dios”. Su santidad se prueba en su relación perfecta con la ley. En esto justamente se basó la eficacía de su obra ya que Pablo dijó: “Porque como por la desobediencia de un solo hombre, muchos fueron constituidos pecadores, así también, por la obediencia de uno, muchos serán constituidos justos.” (Ro.5:19). Su acatamiento revela asimismo la santidad y grandeza de la ley propiamente dicha. Además dedicó gran parte de este sermón y de su ministerio a explicar el auténtico sentido de los estatutos de Dios frente a las adiciones incorporadas por los fariseos. Otro aspecto en cuanto a su conexión con la ley es, tal como recalca Martyn Lloyd-Jones, que el cumplió con todos los simbolismos del Antiguo Testamento. En particular en lo referente a los sacrificios, el tabernáculo y el sacerdocio. En relación a los profetas en primera lugar hay que apuntar lo siguiente:

Creyó en la autenticidad de sus escritos. Dos de los libros del Antiguo Testamento que han sido más cuestionados por la crítica liberal son el libro de Daniel y el libro del profeta Jonas. El primero dada la presición de algunas profecías algunos argumentaron que fue escrito con posterioridad al cumplimiento de las mismas. El segundo fue calificado como un escrito infantil. Lo cierto es que el Señor creía en ambos escritos. Su argumentación respecto a la segunda venida se basó en las profecías de Daniel (Mt.24:15) más datos que el mismo revelara. En con el libro de Jonás lo citó varias veces algunas en referencia al arrepentimiento de los ciudadanos de Nínive. Estos se arrepintieron sin que el profeta hiciera milagro alguno en ella (Mt.12:39-41). También se refirió a este profeta comparando su muerte con la experiencia vivida por Jonás en el vientre del Pez (Mt.12:40). Por tanto quienes niegan la veracidad de estos libros están sosteniendo que o bien Jesús era un hombre ingenuo que creia en tales libros o bien que era un mentiroso. Para aquellos que
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creemos que Jesús es el Señor el hecho que citara estos libros es una prueba más de la veracidad de los mismos. • Cumplió con sus predicciónes. Mateo en mayor medida que los restantes evangelistas se encargá de demostrar que el Señor cumplió con todas las predicciones pronunciadas por los profetas. Pink destaca que Jesús habló de la “la ley o los profetas” enfatizando así que el vino a cumplir con todo lo dicho en el Antiguo Testamento. Al plantear que el vino a cumplir la ley implicitamente se declara en oposición a los fariseos. Estos procuraban un cumplimiento formal de la misma haciendo una dicotomía entre lo público y lo privado. Jesús, en cambio, fue intachable en todo. Además los fariseos habían relegado la ley a un segundo plano. Las tradiciones de sus ancestros habían adquirido mayor importancia que la ley misma. Los enfrentamientos del Señor con estos llamados inmerecidamente “maestros de la ley” se debieron a las tradiciones y no a la ley misma. El vino al mundo con una misión y esa fue cumplir con lo dipuesto por la ley y los profetas para así poder llevar a cabo la redención. Esto señala también que así como cumplió con todas las profecías que hacían referencia a su primera venida así también cumplirá con todas aquellas profecías referentes a su segunda venida. Su declaración respecto a que no abrogaría la ley esta en aparente oposición con aquel versículo de la epístola a los Hebreos que dice: “A la verdad, el mandamiento anterior fue abrogado por ser ineficaz e inútil, porque la ley no perfeccionó nada.” (He.7:18-19). Los judíos, dice Pink, dividían la ley en tres aspectos: ceremonial, judicial y moral. Las leyes ceremoniales describían todo lo concerniente a la adoración a Dios. Las leyes judiciales todo lo concerniente al gobierno del estado de Israel y el castigo de los delitos. Por último la ley moral esta contenida en los diez mandamientos. Digamos pues que el Señor durante su ministerio no invalidó la ley pero a su vez su cumplimiento perfecto significó el final de su vigencia. El apóstol Pablo explica la función de la ley en la epístola a los Galanas diciendo: “De manera que la ley ha sido nuestro tutor para llevarnos a Cristo, para que seamos justificados por la fe.” (Gá.4:24). La ley ceremonial, concluye Pink, no fue destruida porque en realidad era la sombra de la obra de Cristo. Este es el argumento de la epístola a los Hebreos. La ley judicial quedó abrogada al desaparecer Israel como estado. La ley moral, según el autor, continua vigente. Esto último es cierto a excepción del mandamiento referente al sábado. Los creyentes guardan domingo con relación a la recordación de la resurrección del Señor. No se debe negar el valor eterno de la ley. La misma sigue siendo útil para manifestar el pecado del hombre. En la epístola a los Romanos leemos: “¿Qué, pues, diremos? ¿Que la ley es pecado? ¡De ninguna manera! Al contrario, yo no habría conocido el pecado sino por medio de la ley; porque no estaría consciente de la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.”. (Ro.7:7). En tal sentido el Señor sostiene que la ley es imperecedera. Para ilustrar esto último la comparó con la escritura hebrea. La letra más pequeña de su alfabeto se escribía con un solo y pequeño trazo de la pluma de modo que es, según Hendriksen, como si dijéramos que ni una “i” quedara sin su punto. Esto de algún modo indica que Dios se encargaría de preservar las Escrituras por siempre. En tal sentido debemos decir que la Biblia es un escrito único dado que se ha mantenido inalterable a través de los siglos. En resumen el Señor sorprendió a seguidores y enemigos diciendo que él respetaría la ley y que esta tendría un alcance eterno. Sus discípulos y la ley (Mt. 5:19-20) El versículo 19 comienza con la expresión “Por tanto” lo cual une lo que va decir con lo dicho precedentemente. En otras palabras el se dispone a indicar que así como él vino a cumplir con la ley, sus discípulos deben estar dispuestos a cumplirla. Él estaba imponiendo a sus pretendidos seguidores un alto deber y ese es cumplir con la totalidad de ley. Es más, cuando proseguimos leyendo el discurso notaremos que el Señor no sólo demandaba la observancia externa de los mandamientos de Dios sino también la interna, esto es en el mundo de los más íntimos y ocultos pensamientos. Enfrentó a sus

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discípulos con una demanda imposible de satisfacer. Santiago en su epístola dice: “Porque cualquiera que guarda toda la ley pero ofende en un solo punto se ha hecho culpable de todo.”(Stgo.2:10). Entonces el Señor estaba diciendo que el hombre es incapaz de cumplir por si mismo con todos los requerimientos de la ley de modo que es imposible acceder al reino mediante mérito propio. Declara que la justicia que él demanda es mayor que la de los escribas y fariseos. Estos presumían cumplir estrictamente con la ley de Dios pero estos se contentaban tan sólo con el cumplimiento parcial de la misma cuando Cristo en realidad demanda el acatamiento total. Los escribas y fariseos procuraban alcanzar la justicia de Dios por sus obras pero fracasaron. Pablo reconoció su fracaso: Yo sé que en mí, a saber, en mi carne, no mora el bien. Porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero; sino al contrario, el mal que no quiero, eso practico. Y si hago lo que yo no quiero, ya no lo llevo a cabo yo, sino el pecado que mora en mí. Por lo tanto, hallo esta ley: Aunque quiero hacer el bien, el mal está presente en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo en mis miembros una ley diferente que combate contra la ley de mi mente y me encadena con la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable hombre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? ¡Doy gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! Así que yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios; pero con la carne, a la ley del pecado. Romanos 7:18-25 Pero de inmediato agrega una brillante afirmación que trae paz al corazón: “Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.” (Ro.8:1-2). Entonces la justicia que Cristo demanda sólo puede ser alcanzada a través de sus os méritos. No sólo en lo que a la salvación se refiere sino en la vida cotidiana ya que cuando pecamos y nos arrepentimos contamos con fiel abogado que intercede ante Dios por nosotros (1 Jn.2:1).

Las tradiciones y la ley (Mt. 5:21-48) La sección anterior culmina con una comparación de la justicia exigida por parte de los fariseos y la que el mismo demanda a sus seguidores. Ahora comienza una extensa sección de este sermón en la cual consideró algunos ejemplos puntuales en los cuales demuestra que sus exigencias son mayores que las establecidas por los fariseos. Cada uno de ellos comienza con una expresión que dice: “Habéis oído que fue dicho a los hombres de antaño” y poco después agrega “pero yo os digo”. Plantea una antítesis entre lo popularmente conocido y lo que él enseña. Muchos han visto en esto que él estableció una nueva ley divina llegando a comparar esta sección del Sermón con el acto de Moisés al conceder las tablas de la ley al pueblo. Barclay, por ejemplo, parece inclinarse en favor de esta posición. En defensa de dicho argumento destaca que el Señor demandó para sí la autoridad divina dado que ningún rabí se habría atrevido a expresar algo semejante. Ni siquiera los profetas de Dios se atreverían a tanto dado que todos decían “Así dice el Señor”. Por supuesto que el Señor tenía autoridad para revelar la Palabra de Dios. De hecho lo hizo. Esto no esta en discusión. Sin embargo, a la luz del presente sermón, estas expresiones tienen una connotación distinta. El Señor de ningún modo pretende modificar la ley pero si criticar las interpretaciones que hacían de la misma los fariseos. No promulgó una nueva ley por las siguientes razones apuntadas por Hendriksen: a. Sería muy extraño que Jesús, habiendo recién afirmando en palabras enfáticas que no había venido para abolir la ley o los profetas ahora repentinamente se pusiera a hacer exactamente lo que no había venido a hacer. b. Si Jesús se hubiera referido a lo que Moisés había mandado en la ley, habría usado un lenguaje diferente, por ejemplo, “Moisés mandó” (Mt.8:4), o “Está escrito” (Mt.4:4, 7, 10.

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Lc.2:23, 4:4). c. En escritos judaicos posteriores rabinos famosos tales como Hillei o Shammai eran llamados “padres de la antigüedad”. La designación “hombres de antaño”, por consiguiente es una buena designación para quienes habían interpretado oralmente el Antiguo Testamento escrito. d. La expresión “fue dicho”, aunque puede usarse como referencia a algo escrito, se asocia fácilmente con la enseñanza y la tradición orales que con lo que está escrito en un documento. e. Es claro que cuando Jesús dice: “Habéis oído... pero yo os digo (5:22, 28, 32, 34, 39,44) está estableciendo un contraste entre dos posiciones que son completamente opuestas. Este contraste es más claro cuando las dos oraciones que se oponen son “fue dicho por los hombres de ... pero yo digo”, con lo que quiere decir: “Ellos dijeron ... pero yo digo”, que si fuera: “fue dicho a los hombres... pero yo digo”, queriendo decir: “Ellos oyeron... pero yo digo”.39 Una vez hechas estas aclaraciones veamos cada uno de los casos presentados por el Señor: a) Las tradiciones, la ley y el homicidio La ley decía: “No matarás” lo cual es cierto. En tal sentido los escribas y fariseos no estaban equivocados. Su interpretación había sido correcta. ¿Por qué entonces el Señor los corrige?. Martyn Lloyd-Jones presenta una muy atinada respuesta al decir que al unir el mandato: “No mataras” con la expresión “cualquiera que matare será culpable en el juicio” debilitaron el mandato ya que lo redujeron a una mera falta cuando el Antiguo Testamento lo prohibia a causa de la dignidad de vida humana. La consecuencia de esto es que, según el autor nombrado, enseñaban simplemente lo siguiente: “Sí matas serás condenado por el juez” de modo que la esta era la interpretación total y completa del mandamiento: “No mataras”. Podemos coincidir con el autor al decir que lo habían vaciado de contenido. Ahora no sólo redujeron el contenido del mandato sino también el contenido del castigo o sanción ya que lo limitaban a la penalización que podían recibir por parte de los jueces humanos pero Dios castigará más duramente a los criminales. La ley iba mucho allá del hecho sino también apuntaba a la causa. El enojo, la ira incontenible, puede no concluir en un crimen pero tamañas ofensas, dice el Señor, son tan serias como el homicidio. La raíz del problema reside en el corazón. Le historia de Cían demuestra que el homicidio comenzó en su corazón al notar que hubo cierta reflexión previa al crimen. Fue un hecho premeditado. Por ello debemos tener cuidado con nuestros pensamientos. El Señor Jesucristo dijo: “ Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las inmoralidades sexuales, los robos, los falsos testimonios y las blasfemias.” (Mt.15:19). De ahí que él fue al fondo de la cuestión y no sólo a los hechos consumados. Esto guarda relación con lo que podemos llamar el “espíritu de la ley”. La ira contra el hermano es tan grave como el homicidio. Es fruto de un corazón distanciado de Dios. De igual forma el Señor señaló que los insultos contra el hermano son tan graves como el homicidio. Cita dos improperios comunes tales como llamar necio o Raca al hermano. Necio término que quiere decir tonto aunque sus implicancias son mayores que según el uso original hacía referencia al hombre inmoral. Barclay dice que él término no denigraba la capacidad intelectual de la persona sino su rectitud moral. Vendría entonces a ser sinónimo de los términos castellanos: pervertido, desvergonzado, impío, degenerado. Por su parte el término Raca (que la versión RVA 60 traduce “fatuo”) es de origen arameo y quiere decir hombre vacío, probablemente, asegura Hendriksen, “cabeza hueca”. En cuanto a la condena el Señor fue muy severo ya que no sólo aquellos que se enojasen contra sus hermanos serán culpables ante el Sanedrín sino que serán echados al infierno, si no se arrepintieren, desde ya. El infierno fue en tema muy importante en la enseñanza del Señor. De hecho, él fue quien más habló acerca del mismo y lo describió con elocuentes expresiones. A menudo, como en este caso, lo
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Ob. cit. pag. 309-10.

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llamó “Gehenna” (Mt.5:29-30, 10:28, 18:9, Mr.9:43, 45 y 47). El mismo era el lugar a las afueras de Jerusalén donde se quemaba la basura. Antiguamente, cuando el pueblo de Israel había apostatado, en ese mismo sitio estaba el altar a Moloc. El culto a tal deidad demandaba que un niño fuese pasado por el fuego. Con cierta ironía, tras la cautividad, los Israelitas ubicaron el basurero de la ciudad en ese lugar. Por tanto, aquel albañal, donde permanentemente se quemaban los desperdicios era una excelente representación de lugar de tormento destinado a los que rechazaron la salvación de Dios. Por último, el Señor fue mucho más lejos que los fariseos porque brindó la posible solución a la ira y el enojo. El principio que fija es el siguiente: El problema con el hermano debe ser aclarado pacíficamente antes de rendir culto a Dios. Adorar al Creador sin resolver estas diferencias es una auténtica hipocresía. b) Las tradiciones, la ley y el adulterio Luego de exponer acerca de los homicidios el Señor considera otro ejemplo muy corriente y es respecto al adulterio. Nuevamente es necesario reiterar que los fariseos habían reducido la prohibición del adulterio a la consumación del mismo. Del mismo modo las leyes de nuestro país condenan el adulterio de hecho pero el Señor nuevamente va más allá estableciendo que la mirada con mala intención ya es tan grave como el adulterio de hecho. Es cierto que la ley había prohibido el adulterio. En tal sentido los escribas y fariseos no estaban equivocados pero también es cierto que uno de los diez mandamientos también decía: “No codiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu prójimo.” (Ex.20:17). La ley prohibía la codicia de la mujer ajena y los religiosos de la época parece que no consideraban tal falta como un hecho grave. Ambos eran mandatos de Dios. Uno tan importante como el otro. Según el Señor la prohibición del adulterio abarca un terreno tan oculto y privado como lo son los pensamientos. El principal ataque del enemigo será al corazón. La pornografía y el exhibicionismo tan corriente en nuestros días apuntan a esto. Casi todas las películas, no sólo aquellas que uno no vería, tienen alguna escena de sexo. Debemos proteger nuestra mente de tales ataques del enemigo y no dar lugar a tales pensamientos. Por supuesto debemos tener también este versículo bien presente para que nos amoneste de pecado. Es necesario aclarar que el Señor al pronunciar este principio no mitigó la gravedad del adulterio de hecho. Sin animo de desmentir las palabras del Señor, el acto de adulterio es más grave que el pecado mental porque involucra a terceros y atenta contra la integridad del hogar. Hay quienes pretenden minimizar la gravedad de este pecado basándose en esta enseñanza del Señor. En resumidas cuentas nos dicen que del mismo modo como Dios perdona una mirada indiscreta (y pecadora) también perdonará el adulterio de aquellos siervos que han caído, léase pastores, misioneros o evangelistas. De tal manera que el siervo que aquel que ha incurrido en semejante pecado, una vez que se ha arrepentido, bien puede ser restituido al ministerio. Hay una diferencia muy importante entre la codicia y el adulterio. En el primer caso el que cae es la persona que tiene el mal pensamiento. No hay terceros afectados. En adulterio hay pecadores y víctimas. Los pecadores son los adúlteros adulteras, las víctimas los cónyugues inocentes e hijos afectados. Dios perdona a todo pecador que se arrepiente pero en este caso no es posible retomar un ministerio público dado que la gravedad de su falta lo ha descalificado como maestro de la Palabra. Una de las condiciones básicas para ser anciano de una congregación es que sea irreprensible (Tit.1:5) por ello es bueno recordar aquellas palabras del apóstol Pablo: “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga” (1 Co.10:12). Las Palabras del Señor no fueron pronunciadas con el fin de suavizar la gravedad del adulterio sino con el propósito de subrayar la seriedad de la codicia. Para explicar esto el Señor empleó una metáfora al decir que es preferible ingresar mutilado al reino de los cielos. No faltaron quienes aplicaron el pasaje literalmente. Stott cita el ejemplo del celebre erudito alejandrino llamado Orígenes quien se hizo eunuco 40. Tal no era el sentido de las Palabras del
Este no fue un caso aislado.En los primeros siglos de la era cristiana hubieron muchos que pretendieron combatir las tentaciones de la carne apartandose de la sociedad y flagelándose a si mismos. Lo cierto es que estos ermitaños fracasaron
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Señor. La expresión que nuestra versión traduce “ocasión de caer” en el idioma original es muy ilustrativa. La misma es la traducción de la palabra griega “skandalón” que da origen a nuestro término castellano “escándalo”. Señala Barclay que el “escándalo” era la parte de una trampa para pájaros donde se colocaba la carnada. Posteriormente vino a significar todo aquello que pudiese conducir a una persona a la destrucción. Por lo cual el término griego hace alusión a aquello que es una trampa para el hombre fiel, algo puesto deliberadamente para hacerlo caer. La trampa pude ser puesta en un lugar visible o escondida pero el propósito de la misma es destruir a quien cae en ella. Hechas estas aclaraciones es posible entonces considerar el significado de la metáfora. Hendriksen la explica recurriendo a Mateo 18:7-9 donde con mayor claridad se nota que el ojo o la mano simbolizan las “ocasiones de tropiezo”. Stott explica el pasaje diciendo: El mandamiento de deshacerse de ojos, manos y pies molestos es un ejemplo del uso que nuestro Señor daba a las figuras dramáticas del lenguaje. Estaba abogando no por una automutilación física literal, sino por una autonegación moral despiadada. El sendero de la santidad, enseñó, no es la mutilación sino la mortificación, y “mortificación” o “tomar la cruz” para seguir a Cristo significa rechazar las prácticas pecaminosos con tal resolución que morimos a ellas o las hacemos morir. ¿Qué implica esto en la práctica?. Permítame elaborar e interpretar así la enseñanza de Jesús: “Si tu ojo te es ocasión de caer porque la tentación llega a ti por medio de los ojos (los objetos que ves), entonces, sácate los ojos. Es decir, ¡No mires! Compórtate como si realmente te hubieras sacado los ojos y los hubieras tirado, y ahora estuvieras ciego y por eso no pudieras ver los objeros que anteriormente fueron ocasión de caer. Además si tu mano o pie te son ocasión de caer, porque la tentación te llega por medio de tus manos (cosas que haces) o de tus pies (lugares que visitas) entonces, córtalos. Es decir, ¡no lo hagas! ¡No vayas! Compórtate como si te hubieras realmente cortado las manos y los pies, y los hubieras tirado, y ahora estuvieras lisiado y por eso no pudieras hacer las cosas o visitar los lugares que anteriormente te eran ocasión de caer”. Ese es el significado de “mortificación”.41 Aunque el énfasis de este ejemplo esta puesto en la tentación sexual esta enseñanza no sólo puede limitarse únicamente al mismo sino es aplicable a la codicia en general. El mandamiento al cual alude implica no sólo la mujer ajena sino todo los bienes que no son propios. Uno de los aspectos más negativos de la pobreza es la codicia que fomenta y si tales sentimientos no son frenados a tiempo es probable que el individuo llegue a amar tanto al dinero que esto se convierta en una auténtica idolatría. En el peor de los casos puede que aliente el robo. Debemos recordar la sabiduría del gran Job: “He hecho pacto con mis ojos; ¿cómo, pues, hubiera podido fijar la mirada en una virgen?” (Job 31:1). Esta debería la reflexión final a la cual nos debe mover esta enseñanza del Señor. c. Las tradiciones, la ley y el divorcio El tercer ejemplo hace referencia al divorcio. Se trata de un hecho corriente y que lamentablemente que ha acompañado a los hombres de todas las épocas. Este es un tema polémico y la interpretación de las palabras del Señor que son objeto de estudio dividen a los interpretes. Por ello intentaremos acercarnos al texto con suma reverencia y considerando detenidamente el asunto. En primer lugar es menester recordar que el contexto en el cual el Señor aborda este tema. Él viene hablando acerca del adulterio y de inmediato pasa a hablar del divorcio de forma tal que ambos temas pueden ser englobados bajo el título, se me ocurre, de la moralidad sexual exigida por Dios. De hecho varios autores consultados consideran ambos párrafos unidos. En segundo lugar debemos relacionar las palabras del Señor con su contexto histórico. En aquella época los rabinos judíos se encontraban divididos en cuanto a la cuestión. Los más grandes
en su intento viviendo vidas desdichadas y aun a pesar de semejante esfuerzo no lograron vencer las tentaciones. 41 Ob. cit. pags. 99-100.

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maestros de la ley opinaban en forma muy distinta. Hillel lo permitía por cualquier motivo que desagradase al esposo. Para ello interpretaban la expresión “alguna cosa indecente” que aparece en el libro de Deuteronomio como causal de divorcio de una forma muy amplia. Shammai, la interpretaba de un modo muy restringido y lo limitaba a la infidelidad por parte de la esposa. Si consideramos el otro pasaje en el cual el Señor trata este tema (Mt.19:3-12) pareciera indicar que los fariseos favorecían el punto de vista de Hillel ya que, como apunta Stott, ellos preguntaron: “¿Es lícito al hombre repudiar a su mujer por cualquier causa?” 42. En los hechos la institución matrimonial corría un severo peligro. En Israel se había generalizado la práctica a pesar que en el Antiguo Testamento se ponía de manifiesto que Dios aborrecía el divorcio. Las palabras del Señor intentarían revertir esta situación. En el mundo greco romano el matrimonio era tenido en muy baja estima y las relaciones extramatrimoniales no estaban sancionadas. En principio los griegos fueron los más relajados al respecto en tanto que los romanos eran mucho más celosos de la institución familiar. El ejercito Romano puedo conquistar Grecia pero culturalmente esta última conquistó a Roma. En la medida que la cultura griega se impuso sobre la romana el divorcio llegó a ser algo tan común como el matrimonio. A modo de ejemplo William Barclay cita las siguientes palabras de Demóstenes: “Tenemos cortesanas para el placer; tenemos concubinas para la cohabitación diaria; tenemos esposas para tener hijos legítimos y para que sean celosas guardianas de nuestros intereses domésticos”. Los moralistas paganos ponían en alto el valor de la esposa y a la vez la recluían al hogar permitiéndole al hombre toda la libertad para buscar el placer con amantes y mujerzuelas. Esto permitió que inclusive en Grecia llegase ha haber un templo dedicado a Afrodita en el cual se ejercía la prostitución sagrada. Además en el divorcio no exigía ningún tramite legal. Bastaba, afirma Barclay, que el hombre despidiese a la mujer en presencia de dos testigos. El matrimonio llegó a ser, según el criterio de ciertos escritores romanos, un mal necesario. Metillo Numídico, en un discurso famoso dijo: “Romanos: si fuera posible hacer el amor sin tener esposas, nos libraríamos de problemas; pero, como es la ley de la naturaleza que no vivir placenteramente con ellas, debemos pensar en la continuidad de la raza antes que en nuestro propio placer de un instante.”. Entre los romanos circulaba cierto proverbio que decía: “El matrimonio da solamente dos días felices -el día en que por primera vez el esposo aprieta a su esposa contra el pecho y el día en que la deposita en su tumba.”. La enseñanza cristiana respecto al matrimonio debio ser revolucionaria. Cuando el Señor aborda el tema debemos notar que hace hincapié el tema principal del Señor no es el divorcio sino el matrimonio. Esto se percibe claramente en Mateo 19 donde los fariseos le preguntan acerca del divorcio pero el Señor les respondió hablando acerca del matrimonio. El esta interesado en dignificar a esta institución e implícitamente a la mujer como tal. La interpretación errónea de los mandatos de la ley estaban dejaba a la esposa a merced de los caprichos de su esposo. Por tal motivo citó las propias palabras del Padre al crear esta institución: “Por esta causa el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer; y serán los dos una sola carne.”. Para el Señor el matrimonio fue creado por Dios pero el divorcio fue creación del hombre: “Ante vuestra dureza de corazón, Moisés os permitió divorciaros de vuestras mujeres; pero desde el principio no fue así”. De este modo plantea una antitesís en la cual se pone en contraste las causas del matrimonio y del divorcio. La causa del matrimonio es que fue una institución creada por Dios en tanto que la causa del divorcio es la dureza del corazón humano. La separación no fue una creación de Dios sino tan sólo una concesión. Otro aspecto saliente en el tratamiento de este asunto es la despreocupación o liviandad con que los fariseos citaban la ley. Estos consideraban aparentemente que cualquier causa era valida para legitimizar el divorcio pero la ley no decía semejante cosa. La ley lejos de promover el divorcio tendía a regularlo lo cual es un modo de decir que semejante medida debía ser la excepción y no la regla. Entre las causales de divorcio que cita el pasaje de Deuteronomio no figura el adulterio porque a tal delito le correspondía la pena de muerte. La expresión que se emplea en dicho pasaje es “alguna cosa indesente” la cual, a pesar de las discusiones, puede referirse a una exposición indecorosa. La ley restringía el divorcio a una sola causa. Además la ley impedía que aquel que se divorciaba de su esposa se volviera a casar nuevamente con ella. Esto era para impedir que el divorcio sea tomado a la ligera obligando así al interesado a
No se puede descartar que la intensión de los fariseos haya sido intentar que el Señor se oponga publicamente a la ley de Moisés.
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pensar muy bien acerca de lo que hiba a hacer. El divorcio era algo definitivo y por tanto mercecía tener sumo cuidado. También, como apunta Lloyd-Jones, el divorcio fue institucionalizado para no dejar a la mujer en la desprotección absoluta. La ley regulaba el divorcio. Por ello el Señor insiste en que el matrimonio es algo solemne: “Así que ya no son más dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre.”. De este modo el Señor establece por principio que los conyugues que se divorcian en caso de volverse a casar cometen adulterio. Esto fue dicho para frenar las pretenciones de los fariseos y escribas. Ellos con sus tradiciones habían interpretado la ley a su antojo menozcabando el objetivo final de la misma. En vez de ver en ella un freno a la disolución del vinculo matrimonial la intrepretaron de forma tal que aparentemente esta promovia el divorcio. Por ello el Señor se vió forzado a poner las cosas en su lugar. Según sus enseñanzas el matrimonio no es un sacramento ni un mero contrato entre las partes sino que es algo que convierte a los conyugues en una sola carne. Se trata de una unión espiritual y por tanto es un vínculo prácticamente indisoluble. Al comparar los textos que hablan de este tan delicado asunto encontramos algunas diferencias: Pero yo os digo que todo aquel que se divorcia de su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la mujer divorciada comete adulterio. Mateo 5:32 El les dijo: Cualquiera que se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella. Y si la mujer se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio. Marcos 10:11-12 Cualquiera que se divorcia de su mujer y se casa con otra comete adulterio. Y el que se casa con la divorciada por su marido comete adulterio. Lucas 16:18 Marcos se declara que tanto el hombre como la mujer pueden solicitar el divorcio. En Mateo, en cambio, el solicitante es el hombre. Esta diferencia se debe a que según la ley judía unicamente era el hombre quien lo podía solicitar, en tanto, entre los gentiles a los cuales se dirigía Marcos, ambos podían hacer la solicitud. Pero el obstáculo más serio surge cuando observamos que tanto Marcos como Lucas prohiben terminantemente el divorcio pero Mateo introduce una clausula de exepción a tal regla al decir: “a no ser por causa de fornicación”. Algunos autores han supuesto que estas palabras no son legitímas. Barclay, por ejemplo, dice que es una interpretación posterior introducida por Mateo a la luz de la necesidad de la época en que fue escrito el evangelio. Tal afirmación es muy peligrosa dado que señalaría que Mateo sin ningún disimulo introdujo una enseñanza opuesta a lo dicho por el Señor. Además, como bien hace en nortar Stott, no hay ninguna duda acerca de la legitimidad de la frase dado que ningún manuscrito la omite. Es posible, señala el mismo autor, que Lucas y Marcos la omitiran porque la daban por sentado. La clausula entonces es valida, corresponde por tanto interpretarla. El término fornicación es el vocablo griego “porneia” el cual da origen a nuestra palabra castellana pornografía. El significado del mismo es una palabra amplia que incluye todo tipo de inmoralidad sexual. Naturalmente que no se trata de un mero pensamiento sino de una conducta depravada. Implica también que para ser causal de divorcio tal perversión debía ser probada. El Señor estaría aprobando el divorcio (lo que implica la posibilidad del nuevo casamiento) en tal ocasión por extremo irregular. Martyn Lloyd-Jones ha dicho al respecto: ... El Señor mismo nos dice que la infidelidad es causa de divorcio y la razón es muy obvia. Vuelve a ser cuestión de “una carne”; la persona culpable de adulterio ha roto el vínculo y se ha unido a otra persona. El lazo se ha roto, ya no se sostiene lo de la carne una, y por tanto el divorcio es legítimo. Permítanme insistir en ello, no es un mandato. Pero sí es motivo de

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divorcio, y el hombre que se halle en tal situación tiene derecho a divorciarse de su esposa, y la esposa tiene derecho a divorciarse de su esposo. 43 Stott añade que actualmente los gobiernos han aprobado muchas otras causales de divorcio las cueles pueden ser humanamente justas pero que no se coresponden con las enseñanzas del Señor. El divorcio causado por el fin del amor o las desaveniencias es condenado en las escrituras. La ley de Moisés, como se ha señalado, no convalidaba el divorcio por cualquier causa y el Señor fue aun más estricto en ello. Ryrie no esta de acuerdo con tal punto de vista porque esto favorecería el divorcio lo cual colocaría la enseñanza del Señor a la par de lo que enseñara Shammai y no por encima de ella. Argumenta lo siguiente: ... como todo el Sermón, parece ser una norma más alta que la de los fariseos, ¿es posible que el Señor estuviera verdaderametne prohibiendo el divorcio? Los liberales piensan así, y enfocan la claúsula exceputante como una interpolación que realmente altera el sentido de la declaración original del Señor. Los conservadores por supuesto, no pueden aceptar una explicación tal, y la explicación usual es que el divorcio es permitido en esta única circunstancia. A este autor le parece que tal explicación contradice Marcos 10:2-12; Lucas 16:18; y 1 Corintios 7:10. Por lo tanto, se sugiere que el Señor estaba prohibiendo el divorcio en forma absoluta y que la fornicación (porneia) significa relaciones maritales dentro de las relaciones prohibidas en Levítico 18. En otras palabras, quien se hubiera casado con un pariente muy cercano debería buscar anulamiento, pero para todo lo demás el divorcio era desaprobado. Esto armoniza con el significado de 1 Corintios 5:1 y Hechos 15:29. De ser esta la verdadera explicación, entonces nuestro Señor estaba substituyendo la ley con el ideal de Dios de no permitir el divorcio.44 En contra del punto de vista de Ryrie puede decirse que el Señor no hace alusión alguna a Levitico 18. Lo concreto es que en el texto de Mateo figura la clausula de un modo tan claro que no puede ser acallada. Marcos y Lucas tratan el tema destacando el valor del matrimonio ante Dios y esto en esta de acuerdo con el evangelio de Mateo. No debe verse una contradicción en esto. Cualquiera sea la postura que se adopte con respecto a este tema es de recalcar que tanto la ley de Moisés como las propias enseñanzas del Señor condenan el divorcio. Si lo permiten es como una excepción y no la regla. Stott culmina su tratamiento del tema mensionando una ley que a si mismo se impuso. En su larga carrera pastoral, declara, se han acercado muchos para hablar acerca del divorcio. Entonces el dice que en tales casos el se ha propuesto primeramente hablar de dos temas: matromonio y reconciliación. En el último de los casos, luego de dejar en claro estos puntos, habla acerca del divorcio. Tal principio de prioridades pastarales es consistente con las enseñanzas de Jesús. Por cierto lo que hemos visto al respecto demuestra que Jesús hablo más acerca del matrimonio que del divorcio. ¿Qué criterio adoptar en cuanto a este tema? Es muy difícil establecer una norma dado que cada caso es particular. Debemos enfatizar en la importancia del matrimonio como ideal de Dios. Con respecto a la clausula de excepción hemos visto que hay interpretes que se inclinan a favorecer la posibilidad de divorcio en tal caso. De ser así la parte inocente y victima del engaño puede optar por el divorcio y nuevo casamiento en tanto que la parte culpable siempre vivirá en adulterio. Pero a la vez hay una opción más que no debe ser dejada de lado y esa es la posibilidad del perdón y la reconciliación. No digo que semejante cosa sea sencilla pero lo cierto es que este camino debe ser tenido en cuenta. d. Las tradicines, la ley y los juramentos El Señor para ahora a considera otro ejemplo y es el tema de los juramentos. Esta costumbre es muy antigua y ya en libro de Génesis encontramos referencias a la misma. En Génesis 14:21-24 donde
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Ob. cit. pag. 349. Ob. cit. pag. 73

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Abram se compromete ante el Rey de Sódoma a no tomar ningún botín de tal ciudad. La razón de los juramentos es explicada en Hebreos 6:16 donde se nos dice: “Porque los hombres juran por el que es mayor que ellos, y para ellos el juramento para confirmación pone fin a todas las controversias.”. Mervín Breneman acota que en Antiguo Testamento los juramentos se empleaban para: “(1) confirmar pactos (Gé.26:28, 31:44, 53); (2) resolver controversias ante un tribunal de justicia (Ex.22:11, Nm.5:19); (3) asegurar el cumplimiento de hechos prometidos o deberes sagradso (Gé.24:3,4, 50:25, Nm.30:2, 2 Cr.15:14,15).”45. Dios mismo hizo solemnes juramentos (Gé.22:16, Nm.14:28, He.6:17) no por su causa sino por motivo de la incréduliad del hombre. Había distintas costumbres en cuanto a los jurametos. Por ejemplo estaban aquellos que juraban alsando su mano al cielo. Tal uso que perdura aún en nuestros días. Abraham hizo que su siervo ponga su mano bajo su muslo en señal de aceptación del juramento. También se juraba en nombre de Jehová, o en nombre del Rey (1 S.17:55), o en nombre del Templo (Mt.23:26) o en nombre de por el cielo, o por la tierra, o por Jerusalén, o por la vida de uno. Para los juramentos además se solía citar a Dios como testigo. Pablo emplea esta formula para asegurarles a los Corintios que el fue benevolente para con ellos (2 Co. 1:23). La práctica de los juramentos estaba bien fundada en el Antiguo Testamento y en tal sentido no se puede acusar a los fariseos de haber cometido error alguno. Pero Barclay nos dice que en los tiempos de Jesús se cometían dos abusos en relación a este tema: a) Se exigia el juramento cuando este en realidad no era necesario. Comenzaban cualquier declaración diciendo “por tu vida” o “por tu cabeza” o “por el templo”. b) Habían establecido dos tipos de juramento. Unos obligaban de manera absoluta y otros de forma relativa. Aquellos que se hacían en el nombre de Dios eran de cumplimiento forzoso pero aquellos en que se evitaba el tal uso no creaban una obligación categórica. La idea era que si se nombraba a Dios este pasaba a ser parte de la transacción. El Señor entonces pronuncia esta enseñanza en oposción a la hipocrecía explicando dos principios: 1) Todos los juramentos son de cumplimiento obligatario Primeramente recuerda la ley: “No jurarás falsamente, sino que cumplirás al Señor tus juramentos.” aludiendo seguramente a Lv.19:12 y Nm.30:2. Esto es tanto si se citaba el nombre de Dios como si no. Luego pasa a demostrar esto recordando una serie de que formulas comunes y enfatíza que todas obligan al cumplimiento de la promesa: No juréis por el cielo porque es el trono de Dios: quien pronuncia este juramento esta invocando el nombre de Dios y por ello corriendo el riesgo de tomar tan sagrado nombre en vano. No juréis por la tierra porque es el estrado de sus pies: el Antiguo Testamento dejaba muy en claro que la tierra es propiedad de Dios así que la diferencia que planteban los escribas y fariseos no es tal. Isaías 66:1 dice que la tierra el estrado de los pies de Dios. No juréis por Jersualén porque es la ciudad del gran Rey: nuevamente vuelve a desmentir a los escribas y fariseos recordando una verdad de la cual ellos estaban muy orgullosos y es que Jerusalén sería la ciudad del gran Rey (Slm.48:1-2). No juréis por tu cabeza porque no tienes dominio sobre ella: aun jurar por la propia vida (ya que esto implica) obliga al cumplimiento ya que quien tiene en realidad potestad sobre ella es Dios. Él es quien determina los limites de nuestra existencia de modo tal que aún aquellos juramentos hechos por
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Mervin Breneman, Biblia con notas, editorial Caribe, San José, 1980, pag.22.

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la vida debían ser de cumplimiento obligatorio. Estos ejemplos citados por el Señor pone en evidencia que los maestros de entonces habían puesto el acento en las formulas y no en la obligación contraída por medio del voto o juramento. Los juramentos son obligatorios cualquiera sea la formula que se utilice. 2) La honestidad en el hablar Asimismo el Señor va más allá y apunta directamente al centro de la cuestión. Los juramentos fueron necesarios a causa de la mentira. El Señor impone a sus discípulos él deber de ser veraces en todo. En tal sentido no fue innovador ya que el Antiguo Testamento hacia hincapié en esto si recordamos que el decálogo prohibía la mentira (Dt.5:20). De modo que el Señor no esta diciendo algo que sus oyentes desconocían. “Sea vuestro hablar “si” “si” y “no” “no”. El Señor les esta diciendo que sí hablamos con la verdad no es necesario recurrir a los juramentos. Esta es la síntesis de la enseñanza del Señor al respecto. Debemos recordar el consejo del apóstol Pablo quien dijo: “Desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo” (Ef.4:25). Por tanto el Señor rechaza la hipocresía de los fariseos enseñando primeramente que todos los juramentos tienen un carácter obligatorio y en segundo lugar destacando que el hombre honesto y veraz no necesitará jurar para que su palabra sea digna de confianza. El mentiroso necesita jurar para indicar que en ese momento no esta faltando a la verdad. Es necesario recordar asimismo que no existen mentiras más graves que otras, no existe la llamada “mentira piadosa” o “mentira blanca”. Un dicho es verdad o es mentira, no puede ser verdad y mentira al mismo tiempo. Del mismo modo una verdad a medias es en la práctica una mentira. Algunos han interpretado erróneamente esta enseñanza del Señor. Han prohibido los juramentos ante la Bandera o ante magistrados. Los Anabaptistas en el siglo XVII y los Cuáqueros adoptaron esta postura. Otros grupos también lo hicieron. A muchos de nosotros nuestros padres nos enseñaron que no hay que jurar. Pero lo cierto es que el Señor no estaba prohibiendo totalmente los juramentos. Simplemente indicó que los hombres honestos no necesitan jurar. El hecho de que Dios mismo jurara y que en el Nuevo Testamento encontramos algunos juramentos demuestra que no se trató de una prohibición absoluta. A causa de la maldad del mundo en ocasiones es necesario prestar solemnes juramentos. El Señor enfatiza en la honestidad en el hablar. e) La tradición, la ley y la ley del talión Al considerar la ley del talión debemos ser muy cautos. Reconocidos juristas han señalado que esta ley representa un significativo avance en lo que concierne a las venganzas ya que la limita a una proporción semejante al daño recibido. La tendencia del vengador era infringir un daño mayor al producido originalmente. Un ejemplo de los excesos del vengador lo encontramos en el cántico de Lamec el cual dijo: “Si Caín ha de ser vengado siete veces, Lamec lo será setenta y siete veces.”. Entonces la ley de talión prohibió semejante abuso. Al mismo tiempo esta la ley demandaba la renuencia a los jueces. Es decir que otra de sus ventajas es que nadie debía vengarse por sí mismo. Los doctores de la ley entendieron que la misma no debía ser aplicada literalmente y establecieron un régimen de indemnizaciones. ¿Qué es más útil a aquel que perdió? ¿Qué aquel que lo dañó perdiera el globo ocular también o que le paguen cierta suma de dinero?. Según consta en tratados legales de la época los jueces tomaban en cuenta la herida en sí, el dolor sufrido, el costo del tratamiento, los días no trabajados y el daño moral. Por lo visto se comprende que la ley del Antiguo Testamento protegía al que había sido perjudicado y a la vez exigía la justa retribución. Pero los fariseos y escribas habían aplicado un principio legal al campo de las relaciones personales justificando y promoviendo las venganzas personales. No obstante el Antiguo Testamento condenaba tales acciones y, a modo de muestra, vale

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citar los siguientes versículos: No digas: Devolveré el mal. Espera a Jehová, y él te salvará. Proverbios 20:22 No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo. Más bien, amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Jehová. Levítico 19:18 De modo que el Señor no va a decir nada nuevo ni contradecir el principio de la retribución. Él ordena a sus discípulos: “no resistir al malo”. Este principio de la “no-resistencia” ha sido muy mal interpretado. Martyn Lloyd-Jones cita León Tolstoy quien basándose en esta enseñanza del Señor llegó a decir que tener soldados, policía y jueces era algo anticristiano. Al mal no había que resistirlo y si la policía resiste al malo entonces hay que abolirla. Basados en este pasaje también numerosos creyentes se han opuesto a las guerras, a la pena de muerte y a los tribunales. Viene bien entonces considerar dos principios que el autor nombrado establece para interpretar las Escrituras: a) “... si nuestra interpretación hace que la enseñanza parezca ridícula o conduzca a una situación ridícula, es sin duda falsa. Y hay quienes son reos de esto” 46. b) “Si nuestra interpretación hace que la enseñanza resulte imposible también es errónea. Nada de los que nuestro Señor enseñó es imposible” 47. Tenemos que tomar muy en cuenta que el principio enunciado por el Señor no se aplica a las naciones o al mundo sino al plano personal y en particular como norma de conducta a sus discípulos. En otras palabras el Santo Maestro esta diciendo que en el terreno de las relaciones personales debe preponderar el principio del amor el cual es definido perfectamente en 1 Corintios 13: “el amor no se goza en la injusticia, sino que se regocija con la verdad, todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” (1 Co.13:6-7). Por amor incluso es posible renunciar a los derechos adquiridos y cita una serie de ejemplos: El golpe en la mejilla: la expresión que emplea el Señor implica mucho más que una simple cachetada. Hace referencia a una grave ofensa pública. Barclay dice que si un derecho quisiere golpear a su adversario en la mejilla derecha lo haría con el dorso de la mano y esto, según la tradición rabínica, era doblemente insultante que hacerlo con la palma de la mano. A la más grave ofensa debemos responder con amor y ofrecer la otra mejilla. Nuevamente es necesario reiterar que este principio no resultó innovador ya que encuentra su raíz en el Antiguo Testamento. El profeta Jeremías describía al hombre que espera en Jehová diciendo: Dará la mejilla al que le golpea; se hartará de afrentas. Lamentaciones 30:30 También en cuanto a los sufrimientos del Mesías el Antiguo Testamento advertía diciendo que sufriría ofensas de este tono Contra mí han abierto su boca; con afrenta han golpeado mis mejillas. A una se han juntado contra mí. Job 16:10 Entregué mis espaldas a los que me golpeaban, y mis mejillas a los que me arrancaban la barba. No escondí mi cara de las afrentas ni de los esputos.
46 47

Ob. cit. pag. 368. Ob.cit. pag.368.

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Isaías 50:6 Demás esta decir que estas profecías se cumplieron al pie de la letra lo cual quiere decir que los principios que el Señor presentó eran su norma de vida. El pleito por la túnica: este segundo ejemplo viene a ilustrar el mismo principio. La túnica era la prenda interior, de lino. El Señor dice que no sólo debemos ofrecerle tal vestimenta sino también la capa o manto. Este manto era la vestimenta exterior, de forma rectangular y de considerables proporciones. Servía también como como manta durante la noche. Era muy probable que hasta el más humilde de los hombres tuviera más de una túnica pero si era pobre seguramente tendría una solo manto. Por esto la ley prohibía confiscar la capa (Ex.22:26-27). Por amor es posible renunciar a este derecho. La caminata de una milla: el término griego empleado por el evangelista es la palabra aggaréuin. La misma proviene del término “correo”. Los persas habían diseñado un sistema de correo muy eficiente. El mismo consistía en una serie de postas donde el correo podía reponer fuerzas, alimentar su caballo o incluso cambiarlo para luego seguir su viaje al destino fijado. Pero además estaban autorizados a obligar a cualquier persona a suministrarles alimentos, caballos o inclusive llevar el mensaje hasta la próxima posta. Pasado el tiempo el término vino a significar cualquier imposición obligatoria que podía ser requerido al ciudadano de una nación. Cuando el Señor pronunció este discurso Israel era una nación ocupada y los romanos estos podían obligar a cualquier ciudadano a cumplir una tarea. Este mismo término griego es empleado en aquel pasaje que dice que Simón de Cirene fue “obligado” a cargar la cruz de Jesús. El Señor enseña por tanto que si la autoridad nos impusiere un servicio obligatorio lejos de protestar debemos cumplirlo con mayor diligencia que la requerida. La lección que este párrafo destaca es que el hombre justo es aquel que ama a su prójimo aun cuando este se porte injustamente. El amor implica también renuncia y desprendimiento. Otro tema muy ligado es nuestra reacción ante las injusticias. La reacción normal del hombre caído tiende a la venganza pero los discípulos del Señor no podían reaccionar de igual modo. No debemos odiar al malvado sino amarlo. Conozco a un fiel cristiano que visitó en la cárcel al asesino de su hija y lo perdonó. Nuestro amor debe albergar amor y no odio vengativo. De modo que antes que una actitud vengativa nos debe caracteriza una actitud caritativa de forma tal que podamos auxiliar al que esta angustia aún si se tratare de un adversario. f) La tradición, la ley y los enemigos Otro ejemplo de una errónea al citar aquel dicho popular que decía: “Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo”. Semejante expresión no surge del texto bíblico. El origen de la misma tal vez pueda atribuirse a una perversa interpretación del texto bíblico. Stott observa que primeramente reducen la norma del amor al omitir la frase “como a ti mismo”. En segundo lugar limitaban la norma del amor al prójimo señalando que Levítico 19 esta dirigido a la congregación de Israel. Razonaban pensando que la ley sólo los israelitas podían ser considerados el prójimo y si no hay que amar a los extranjeros o enemigos entonces hay que aborrecerlos. Resulta tan fácil amar a aquellos que nos corresponden como aborrecer a nuestros enemigos pero no es fiel a las Escrituras. El Antiguo Testamento enseñaba lo contrario y el Señor se ocupa de corregir tal grotesco error. En principio reitera el mandato bíblico al decir: Amarás a vuestros enemigos. Su norma de conducta se muestra mucho más alta que la sostenida por los escribas y fariseos. El Señor Jesucristo amó a sus adversarios al punto que en la cruz exclamó por ellos: “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”. Pero amarlos no es suficiente también hay que orar por ellos. Si no podemos orar pidiendo el favor de Dios hacia nuestros enemigos es porque no los amamos. En este análisis de la respuesta del Señor he omitido la expresión: “Bendecida a los que os

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maldicen” porque la misma no se encuentra en los mejores manuscritos. Algunos suponen que se trato de una interpolación de la expresión que encontramos en Lucas 6:28. De todos modos la misma se adapta muy bien a lo que venimos diciendo. La reacción corriente a una ofensa o insulto es responder del mismo modo pero el Señor demanda lo contrario: “bendecir a los que nos maldicen.”. A modo de ejemplo cita la acción de Dios quien hace llover sobre justos e injustos. Esta es una de las grandes paradojas que ha motivado intensos debates. Lo cierto es que Dios concede sus favores a justos e injustos. Los teólogos calvinistas llaman a esto “gracia común”, es decir el amor de Dios derramado sobre la humanidad. El sol sale para todos pero tal condición no permanecerá por siempre, llegará el día cuando aquellos cuyo corazón haya permanecido alejado de Dios recibirá la justa retribución por su extravío. Mientras tanto, no debemos desear vengativamente que los malvados sufran algún castigo. Nuestro deber es amarlos, desearles el bien y orar al Señor para que ellos también alcancen a conocer el mensaje de salvación. Stott nos recuerda que debemos amar como Dios ama, es decir, a todos los hombres sean buenos o malos. Prosigue su respuesta ampliando y explicando el concepto de modo tal que sus oyentes no dudaran acerca de lo que estaba demandando. Los versículos 46 y 47 no hacen más que señalar que el amor a aquellos los amigos no implica desprendimiento alguno. Lo mismo ocurre con el saludo si lo reservamos para nuestros amigos. La acción benevolente hacia los enemigos podrá ser mucho más constructiva. El apóstol Pablo captó el sentido de esta enseñanza al decir: “Así que si tu enemigo tuviere hambre, dadle de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.” Esta expresión quiere decir literalmente: “carbones encendidos amontonarás sobre su cabeza”. El sentido de la misma es captado por la versión “Dios habla hoy” con justeza al decir: “así harás que le arda su cara de vergüenza.” o como traduce la Nueva Versión Internacional: “Actuando así, harás que se avergüence de su conducta.”. El pensamiento Paulino en concordancia con los dichos del Señor concluye diciendo: “No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.” (Ro.12:20-21). Todo este extenso párrafo consistió en una comparación de la justicia de los fariseos con la conducta más alta y depurada que él esperaba de sus discípulos. La sección concluye con una frase muy comprometedora: Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. La justicia que el Señor demandó a sus discípulos debe ser perfecta como Dios, que esta en los cielos, lo es. Tal demanda no fue una innovación ya que encontramos en el Antiguo Testamento numerosos llamados similares por ejemplo, la ocasión cuando Jehová se acercó a Abraham y le dijo: “Yo soy el Dios Todopoderoso; camina delante de mí y ser perfecto.” (Gé.17:1). Así mismo se nos dice que el camino de Jehová expreso en las Sagradas Escrituras es perfecto (Sal.18:30). Igualmente el Antiguo Testamento aclara muy bien que Dios quien hacer perfecto al hombre ya que este no puede alcanzar tal fin por sus medios (Sal.18:32). Es necesario acotar que la perfección implica la ausencia de maldad. En referencia a Satanás se nos dice que él fue perfecto hasta que se hallo maldad en él. Por estas circunstancias Pablo dice únicamente en Cristo se puede alcanzar la perfección (Col.3:14). Los santos que vivieron antes de la obra de Cristo alcanzaron la perfección en virtud al sacrificio futuro que realizaría el Mesías el cual era representado a través de los sacrificios. Si bien la perfección absoluta la alcanzaremos cuando esté con Cristo nuestro deber es avanzar en pos de la meta. El apóstol Pablo se mortificaba cuando notaba que queriendo hacer el bien hacía el mal. El pecado nos debe causar arrepentimiento y no pretender disculpar o justificar la falta. La verdadera devoción (Mt. 6:1-18) El párrafo anterior consistió en una comparación de la justicia prácticada por los fariesos y la que el demandaba. Ahora continua en plan de comparar pero consentrandose en los actos de devoción religiosa. Así como denunsió la hipocrecía de su interpretación de la ley ahora pasa a denunciar los actos externos de justicia. Aunque el término justicia que emplea en capítulo 5 (vers. 6, 10 y 20) es el mismo que aparace en este primer versículo la conotación es totalmente disitinta. Mientras que en un caso alude

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a lo legal en este caso alude a la devoción religiosa de modo tal que algunas versíones prefieren traducir el versículo en cuestión del siguiente modo: “No hagan vuestras buenas obras delante de la gente solo para que los demás los vean”. Podríamos decir entonces que el pasaje habla acerca de los actos de devoción no porque estos fueran malos mismos sino en relación al deseo del corazón que los promueve. Si la intención fuera emplearlos para conseguir prestigio o renombre se reduciría la fe a acto vano y pasajero. El apóstol Juan sintetizó este concepto diciendo que religiosos de la época amaron más la gloria de los hombres que la gloria de Dios (Jn.12:43). Para ejemplificar esto el Señor considera diversos ejemplos de religiosidad externa presentano a su vez la manera correcta de servir a Dios. Dice Barclay que los mismos tienen que ver con los tres pilares sobre los que se basaba la vida religiosa del pueblo de Israel: las obras de misericordia, la oración y el ayuno. De modo que el Señor considera puntualmente estos asuntos: a) Las acciones de Misericordia Comienza este ejemplo con una frase muy contundente: “Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de tí, como hacen los hipócritas.”. Esta expresión hace clara referencia a las costumbres y prácticas de los fariseos. Ellos tenían por costumbre realizar donativos o obras de caridad. Lo consideraban un gran honor y manifestación de fielidad a Dios. Un dicho rabínico, apunta Barclay, decía: “Mayor es el que da limosnas que el que ofrece todos los sacrificios” 48. Es muy probable que llegaran a creer que las buenas obras contribuían a la salvación del individuo tal como lo parece sugerir la siguiente cita del libro de Tobías: “Buena es la oración con el ayuno, y la limosna con la justicia. Mejor es en poco en justicia que mucho en iniquidad. Mejor es dar limosna que acumular tesoros, pues la limosna libra de la muerte y limpia de todo pecado. Los que practican la misericordia y la justiica serán colmados de felicidad.” (Tobías 12:8)49. Semejante creencia no se compadece con el Antiguo Testamento. Si bien en el Antiguo Testamento se ordenaba la protección de los desamparados (viudas y huerfanos) de ningún modo enseña que tal acción pudiera limpiar pecados. Pero los fariseos, en su intento de justificar sus propias acciones, habían llegado mucho más lejos señala Pentecost al enseñar que si un hombre hacía una buena acción en secreto perdía todo el beneficio implicito en la acción. La referencia a hacer tocar trompeta delante de aquel que iba a otorgar el favor tuvo su origen en una sana costumbre. Aquel que se disponia a conceder limosnas tocaba una trompeta o campana para llamar la atención de los menesterosos pero muy pronto se desvirtuó al ser empleado para la vanagloria personal. Aunque esto también es posible que esta expresión sea una metáfora o hipérbole que el Señor empleo para destacar la mala acción. El lugar escogido habla de la falta de discreción al hacer la buena obra. Lo hacian en la calle, donde todos podían verlos, o en las sinagogas donde las personas religiosas podían elogiarlos. No hiban al necesitado y lo ayudaban en privado. Esto a su vez desvirtua tanto la acción, otorgar una ayuda, como el recibir ya que humilla a aquel que necesita la ayuda. Por ello el Señor dijo que eran unos hipocrítas porque toda esta acción desplegada en última instancia no era para agradar a Dios sino a los hombres. Hendriksen define dice algo muy cierto: “Eran hipócritas porque pretendían dar, cuando la intención de ellos era recibir, a saber, la honra de los hombres.”50. Culiminó sentenciando: “Ellos ya tienen su recompenza”. Con esto quiere significar que la unica recompenza a la que pueden aspirar es al elogio publico. Ante Dios tales actos no tienen validez alguna. Esto ataca y desmiente toda especulación teologica a la cual habían recurrido para sostener sus acciones. Rotundamente niega la creencia en que la acción de dar limosnas puediese limpiar el pecado. La generosidad del corazón es fruto de un corazón limpio y nunca a la inversa. Pero el Señor no sólo denunció el mal sino también brinda una ensañanza muy útil en cuanto a las acciones de misericordia. Presenta dos principios que se reiterarán luego en las epístolas:
Citado por William Barclay, El Nuevo Testamento comentado por William Barclay, Mateo I, Buenos Aires, Editorial La Aurora, 1973, pag. 200. 49 Un libro que relata la historia de Tobías, un piadoso Israelita que fue llevado cuativo a Asiria. No es inspirado pero es incluido en las Biblias católicas 50 Ob. cit. pag. 235.
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1) La ofrenda debe ser secreta Este primer principio es ilustrado por medio de una metáfora: “no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha.”. Con esto quizo decir que una persona debe guardar en absoluta discresión respecto a sus donativos y ofrendas. Pero también esta expresión indicaría que el ofrendante debería olvidarse del bien que ha hecho para evitar que su corazón sea dominado por el orgullo. Es decir evitar pensamientos tales como el siguiente: “¡Qué generoso que soy, cuanto he ofrendado!”. O sea que se prohibe tanto la vanagloria pública como la privada. 2) Dios es quien recompenza Tu padre que ve en lo secreto te recompenzará. La expresión “en público” no se encuentra en los mejores manuscritos y por cierto desvirtua la enseñanza del Señor. Al jovén rico el Señor no le prometio una recompenza pública sino una recompensa en los cielos (Mt.19:21). No debemos ser dadivosos para recibir recompenza pública alguna. Dios por cierto en el día postrero ha de recompensar a todos los creyentes que supieron ser fieles en este aspecto. El hombre pecador y egoísta cree que sus bienes son propios y actua con generosidad da de lo que le sobra por más que sea destinado a una buena causa. Volviendo a la historia del jovén rico recordemos que este desistió de sus deseos de seguir al Señor cuando este le ordenó que vendiera sus bienes y los repartiese entre los pobres. Un corazón que ha sido transformado por el amor de Cristo no puede comportarse de un modo egoísta. El apóstol Juan recordó el siguente consejo: Pero el que tiene bienes de este mundo y ve que su hermano padece necesidad y le cierra su corazón, ¿cómo morará el amor de Dios en él? Hijitos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y de verdad. En esto sabremos que somos de la verdad y tendremos nuestros corazones confiados delante de él; 1 Juan 3:17 b) La oración La oración, el el medio que Dios nos concedio para que a través de la fe tuvieramos comunión con él. El pueblo de Israel, como ningún otro pueblo de la antiguedad, le había suma importancia a esta práctica. Los rabinos solían estimular la oración publica y privada. Enseñaban a sus oyentes a hacerlo con sus familias en el hogar. Pero en esta práctica había sido corrompida por los fariseos. Barclay enumera una serie de tendencias erroneas referentes a la oración: a) La oración tendía a convertirse en una formúla que consistían en la repetición de tres breves pasajes bíblicos (Dt.6:4-9, 11:13-21 y Nm.15:37-41). En la sinagoga repetían 18 oraciones breves que con el tiempo llegaron a ser diecinueve pero aún se las denomina “las dieciocho”. b) La liturgia judía ofrecía oraciones especiales para todas las ocasiones. c) Había cierta tendencia a considerar que las oraciones formuladas en las sinagogas o el templo eran más eficaces. Por ello surgió la costumbre de ir al templo a ciertos horas para orar. d) Como lo señala el Señor había también la inclinación a pronunciar oraciones demasiado largas. El Señor denunció nuevamente su hipocrecía. El termino hipócrita dice Stott en primera instancia designaba a un orador más luego vino a ser significar actor. “Así, en forma figurada, la palabra llegó a aplicarse a alguien que trata al mundo como un escenario en el cual desempeña un papel. Hace a

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un lado su verdadera identidad y asume una falsa.” 51. Agrega el autor que cuando el auditorio va al teatro asume que los actores están representando un papel pero los hipocrítas representa un papel de modo tal que transforma una práctica religiosa en una ficción. Aparenta orar pero ello no es más que una representación. Dios no escucha su ruego. Por lo cual su apetencia por ser vistos les condujo a emplear indignamente la oración. Por ello el Señor dio una instrucción terminante. Sus discipulos no debían hacer lo mismo. Su falaz empleo de la oración se exteriorizaba en la elección del lugar para orar, sea las sinagogas o las calles lo cual indica que su propósito era precisamente ser vistos por los hombres. Empleaban la oración como una muestra de religiosidad. La hipocrecía en este caso consistían en aparentar estar buscando el favor de Dios cuando en realidad pretendían ser vistos ante los hombres. El verdadero cristiano deplora la vanidad. En la epístola a los Gálatas leemos lo siguiente: “Ahora que vivimos en el Espíritu, andemos en el Espíritu. No seamos vanidosos, irritándonos unos a otros y envidiándonos unos a otros.” (Gá.5:26). Como en el ejemplo anterior, el Señor luego de mostrar el mal uso de la oración pasa a enseñar el modo correcto de efectuar esta práctica devocional: a) Orar en secreto Aquel que de corazón esta buscando a Dios por medio de la oración debe hacer precisamente lo contrario a lo denunciado anteriormente. La instruccion es muy puntual para orar entra en tu habitación y cierra la puerta. La hipocrecía, como hemos visto, requiere de espectadores. Si no hay espectadores no hay hipocrecía posible. Por esto, como bien recuerda Hendriksen, el secreto se frustra cuando alguien divulga que pasa tanta horas encerrado orando o decir que antes de preparar el sermón se paso tantas horas orando. No debemos alardear del tiempo que pasamos orando porque quien tal cosa hace esta incurriendo en el mismo error que el Señor estaba corrigiendo. Dios que ve lo secreto recompensará 52 a aquel que procede con sinceridad. Es imperioso puntualizar que este mandato de ningún modo constituye una prohibición de la oración pública. Stott considera que el mandato en singular hace referencia a la oración privada, es decir, que ningún modo prohibe la oración en medio de la congregación. Pablo escribiendo a Timoteo estipula lo siguiente: “Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contiendas.” (1 T.2:8). La santidad excluye la hipocrecía por lo cual el creyente que ore en público no lo hará según la mala costumbre de los fariseos y Escribas. Si es hipocríta no está levantando manos santas. Si dentro de la congregación hubiere alguien que pretenda utilizar a la oración como un medio para alcanzar prestigio esto debe ser corregido por los pastores o ancianos de la misma. b) Orar con sabiduría La segunda instrucción general que encontramos referente a la oración indica que debemos orar con el entendimiento. A modo de ejemplo considera la metodología pagana para tal acto devocional. El dijo que “no uséis vanas repeticiones”. Esto alude a cierta costumbre impertante entre las religiones paganas de repetir y repetir ciertas frases o mantras. En el Antiguo Testamento encontramos un claro ejemplo de tal procedimiento. Cuando se relata el enfrentamiento de Elías con los profetas de Baal se nos dice que estos últimos estuvieron desde la mañana hasta el mediodía diciendo: “¡Oh Baal, respóndenos!”. Semejante esfuerzo resulto vano ya que, como sabemos, el dios paganó no respondió y esto demostró a su vez la inutilidad de tales ruegos. El objeto final de estas vanas repeticiones es consguir lo que algunos autore denominan; “estados de conciencia alterados”. Tal estado induce a sensaciones emotivas y físicas semejantes a las que probocan el uso de ciertas drogas. Para tal propósito las frases muchas veces no tienen un sentido lógico, son incoherentes. Pablo recuerda que el creyente siempre debe orar con el entendimiento (1 Cor.14:15).
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Ob. cit. 146. En esta ocasión también los mejores manuscritos omiten la expresión "en público".

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La necesidad de repetir frases hechas por parte de los paganos reside también en creencias más simples. Ellos suponían que sus dioses estaban ocupados en fiestas y festejos de modo que debían ser atraidos por los isistentes ruegos y así conseder el favor solicitado. Por ello el Señor dice que ellos intentaban ser escuchados por su palabrería. A esto el Señor responde diciendo que el Señor intentaba enseñar era justamente que las formulas u oraciones de ningún modo son poderosas en sí mismas. Dios es quien tiene el poder para responder. Nosotros no creemos en el poder de la oración pero si en el poder de Dios. El por pura gracia escucha nuestro ruego y en su santa voluntad este dispuesto a responderlo. c) Orar con fe En tercer lugar el versículo 8 encierra una gran paradoja. Si Dios nuestro Padre sabe las conosas que necesitamos ¿Por qué debemos orar?. Tal planteo no es nuevo ya que el Antiguo Testamento, y en salmos precisamente, encontramos por un lado que el samilsta sabía que Dios conocía sus todas sus necesidades pero también el ruega al Creador pidiendo que se apresure a escucharlo (Comparar Sal.38:9 con 69:19). Dios, por ser omniciente, conoce nuestra necesidad. En tal sentido el no necesita que nosotros le pidamos nada. En cambio el hombre necesita orar porque al hacerlo renuncia a su orgullo, a su intento de conseguirlo todo por su esfuerzo, y reconoce su dependencia de Dios. Cuando oramos debemos tener la certeza y confianza de que el Señor conoce el motivo de nuestra petición y el puede responder positivamente a la misma. Un versículo muy interesante con respecto a la oración y el conocimiento de Dios es el siguiente: “Y el que escudriña los corazones sabe cuál es el intento del Espíritu, porque él intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios.” (Ro.8:27). Quien escudriña los corazónes es Dios Padre de modo que es el Padre quien revela a nuestro corazón, por intemedio de la oración, la voluntad del Espíritu Santo. De modo tal que la Trinidad toda participa en la oración: El Padre escuchando, respondiendo nuestras oraciones y revelando la voluntad del Espíritu para la vida del creyente, el Hijo quien capacita al creyente en virutud de su sacrificio para que este pueda acercarse al Padre y abogando en favor de los Hijos de Dios, y el Espíritu Santo intercediendo en socorro nuestro. La oración modelo: “El Padre Nuestro” Aclarados estos principios el Señor presenta entonces la denominada oración modelo o Padre nuestro. Esta oración responde a un bosquejos muy exacto. Su propósito no fue establecer una formula que se repita mecanicamente sino, como lo demuestran las distintas oraciones que encontramos en el resto del Nuevo Testamento, fue un modelo a imitar. Otra característica de esta oración es su brevedad, como que el Señor estuviera demostrando que no se vana palabrería para dirigirse a Dios. Sobresale el equilibrio que impera en la oración. Lloyd-Jones decía: “El Padre nuestro lo abarca todo; y todo lo que hacemos es tomar estos principios y utilizarlos y expandierlos y basar cada petición nuestra en ellos.” 53. Padre nuestro que estás en los cielos Dios es el Padre que esta exaltado en los cielos en un sentido por ser la fuente de toda vida. Unicamente podrán pronunciar con total propiedad esta oración aquellos que somos sus Hijos por haber sido redimidos por la sangre presiosa de Cristo. No todos los oyentes del discurso serían verdaderos discípulos del Cristo por lo cual les aclara que primera condición para que la oración fuera escuchada es precisamente ser un Hijo de Dios. Los hebreos creían que por ser tales ya eran hijos del Padre pero no es así. Haciendo memoria recordamos el caso de Nicodemo, un hombre religioso, al cual el Señor le dice ante todo: es necesario nacer de nuevo. Hecha esta aclaración debemos destacar que la oración comienza centrando el pensaminento en la Persona de Dios. En este sermón el Señor consideró a Dios como Padre en repetidas veces. Indicó que las buenas obras de sus discípulos debían glorificar al Padre (5:16). Luego señaló que sus seguidores debían amar a sus perseguidores del mismo modo en que lo hace el Padre que esta en los cielos (5:45).
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Ob.cit., Tomo II, pag. 61.

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Poco más adelante declara en tres oportunidades que es el Padre quien ve lo secreto quien ha de recompenzar las buenas acciones de los creyentes (6:1,4 y 6) y decir que es el Padre quien escucha y contesta las oraciones. Al enseñar a orar indica que indica que el ruego debe ser dirigido al Padre nuestro y continua el Sermón recordando distintas atribuciones del Padre en ocho ocasiones más. De forma tal que esto nos habla de la relación que existe entre los discípulos del Señor y Dios Padre. La expresión “que estas en los cielos” indica el lugar donde Dios reside. Si bien el es omnipresente su lugar de residencia es precisamente el cielo. Pablo decía conocer un hombre que fue arrebatado hasta el tercer cielo 54. Según la creencia el primer cielo era sol y las nubes, el segundo las estrellas y el tercero el paríso o residencia de Dios y sus Santos. Este sentido de pertenecer a la familia de Dios (Ef.2:9) nos concede el derecho de poder acceder con confianza al Padre y acercarle nuestras peticiones. Los hebreos estaban familiarizados con semejante concepto de la oración pero en lo que se refiere a los paganos este concepto era revolucionario. Barclay evocaca la incertedumbre en la cual viven los paganos al verse obligados a recurrir a multitudes de dioses los cuales a su vez son egoístas, celosos y hostiles. Es más, recuerda la leyenda griega de Prometeo Pormeto vio que sin el fuego los hombre vivirían tristes e incomodos y por ello les concedio el don del fuego. Por haber ayudado a los hombres Zeus, el rey de los dioses. lo castigo a sufrir una terrible tortura por la eternidad. Lo encadenó a un peñon en el mar Adriatico y dispuso que un ave de rapiña le comiese el higado que siempre le volvía a crecer para que el ave pudiese comerserlo otra vez. Por tanto no sólo creían que los dioses estaban ocupados en sus asuntos sino que también no les interesaba ayudar al hombre. Esta tal vez haya sido la explicación del motivo por la cual tales deidades no contestaban las oraciones. De modo que el concepto cristiano de la oración era una gran noticia porque aclaraba que hay un sólo Dios y Padre al cual dirigirse y este esta dispuesto a atender y responder el ruego del hombre. Santificado sea tu nombre El Padre nuestro en segundo lugar se ocupa de la Persona de Dios. La expresión “Santificado sea tu nombre” es un reconocimiento de la santidad, grandeza, honra y exaltación. Son térmios también que expresan mucha reverencia. Venga tu reino En cuanto a la naturaleza del Reino de Dios ya nos hemos expedido. Podríamos considerar esta frase sinonima de aquella que encontramos al final del libro de Apocalipsis: “si, ven, Señor Jesús.” (Ap.22:20). El anhelo de cada creyente debe ser que el Señor venga pronto. Debemos amar la venida de Cristo ya que el establecimiento de su santo Reino representará el fin de este mundo injusto. Hagase tu voluntad, como en el cielo, así en la tierra En los cielos la voluntad de Dios se hace a la perfección. Por cierto que el único que fue capaz de quebrar tal ley fue por encontes Lucifer quien por tal motivo fue expulsado del Santo lugar junto con aquellos ángeles que le siguieron en su extravio. Esto quiere decir que en el presente no hay ningún revelde en el cielo. En un sentido generico también puede decirse que la voluntad de Dios también se hace en la tierra. Esto signfica que su plan para este mundo se cumple a la perfección. Dios es el conductor de la historia. Pero también esta expresión el deseo del creyente de actuar según la voluntad de Dios. El pan nuestro de cada día danoslo hoy
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Es probable que se tratase de él mismo.

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La expresión que nuestra versíón traduce “de cada día” es una palabra griega poco común (epiousios) y aparece tanto en esta ocasión como en el relato que Lucas hace del Padre Nuestro. Señala Hendriksen que es un término tan extraño que se llegó a creer que se trataba de una palabra inventada por los evangelistas. Luego se detectaría su uso en documentos agenos al Nuevo Testamento. La traducción exacta es motivo de debate de modo que se han sugerido las siguientes posibilidades: “de hoy”, “del día de mañana”, “para el sosten”, “el necesario para vivir”. Lo cierto es que el ruego se limita a pedir el pan cotidiano necesario para la subsitencia y no para el derroche. Es una declaración de confianza en la provición de Dios. claro esta que el hombre no debe despreocuparse del asunto. “El que no trabaja que no coma” dijo el apóstol Pablo. Sin lugar a dudas esto trae a nuestra mente las similitudes con el mana diario que los Israelitas recibian en el descierto. Al igual que aquellos peregrinos el creyente debe también confiar en que Dios se ocupará de su sustento diario. Dios proveía el mana diario, el mismo no podía ser almacenado. Del mismo modo este ruego se opone a cualquier tipo de especualación. El Padre nuestro como todo el sermón sostiene que el hombre fiel no es aquel que depende de sus propias fuerzas sino el que confía en Dios aun en aquellas cosas más triviales. Perdonanos nuestras deudas, como nosotros perdonamos a nuestros deudores El discípulo del Señor también ha de saber reconocer su propio pecado personal y por ello clamará a Dios clamando el perdón. El profeta Nehemias, por ejemplo, era consciente de que la pesima situación por la que atravesaba su pueblo se debía a sus copiosos pecados pero aún así clamaba rogando por el perdón de Dios. El sabía que su Dios era perdonador, clemente y compasivo (Neh.9:17). Pero aquel que recibe el perdón de Dios también debe estar dispuesto a perdonar a sus deudores. Quien ha recibido el perdón de Dios debe perdonar a sus enemigos. Y no nos metas en tentación, más libranos del mal La tentación según algunos es sinonimo de prueba. Dios prueba el carácter del justo permitiendo que este pase por situaciones difíciles tales como por ejemplo la persecución o enfermedad. El resultado final de la prueba será la refinación del carácter y una aceptación mayor de la dependencia del Dios. Pero la tentación siempre procede de la maldad (Mt.4:3, 1 Co.10:13, Stg. 1:13). Por ello en Santiago se nos dice que Dios no tienta al mal a nadie. En primera Corintios 10:13 el apóstol señala que el poder del tentador esta limitado por Dios al igual que lo sucedido en el caso de Job (Job 1:12). El cristiano debe estar alerta ante esto y preparado a través de la oración. También el creyente fiel es conciente de que el mal es su enemigo. Ante esto debe tomar medidas activas y pasivas. La medida activa guarda relación con huir del mal. Santiago dice: “... resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Sant.4:7). También debemos considerar aquel mandato que dice: “Absteneos de toda especie de mal” o según otra posible traducción “Absteneos de toda apariencia de maldad” (1 Tes.5:22). Como media pasiva el creyente puede orar pidiendo a Dios que lo libre del mal. Semejante oración no tendrá objeto ni resultado si no se procura diligentemente resistir al mal y huir de las situaciones peligrosas.

Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por todos los siglos. Amén Es necesario aclar que esta frase no se encuentra en los mejores manuscritos. De hecho Kurt Aland sugiere la omisión de la misma pero a la vez la misma se encuentra se sabe que en escritos

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cristianos muy antiguos tales como la Didaché o Las enseñanzas de los doce apóstoles. En el relato de Lucas de esta oración esta frase no aparece. De todos modos no sería extraño que la oración concluya con una doxología. Luego que concluye la oración modelo agrega lo siguiente: Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, vuestro Padre celestial también os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. Esta frase viene a explicar el perdón pedido en la oración. Estos versículos ofrecen una dificultad ya que para recibir el perdón de Dios se impone como condición perdonar a los hombres. Pero debemos interpretarla considerando aquella maxíma que el Señor pronuncia en este mismo sermón: “Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así también, todo árbol sano da buenos frutos, pero el árbol podrido da malos frutos.” (Mt.7:16-17). De tal forma que el carácter perdonador debe ser una característica del verdadero seguidor de Cristo caso contrario se pondría en evidencia que en realidad no es un auténtico seguidor del maestro ni tampoco merece ingresar al reino. Aquel que ha sido perdonado por Dios debe perdonar a los hombres. Antes de ingresar en el tema siguiente debemos recordar que la enseñanza del Señor respecto a la oración esta en relación directa con la justicia que este demanda de sus seguidores. Martyn Lloyd-Jones señala que al estudiar la eseñanza bíblica respecto a la respuesta de Dios a las oraciones y al leer acerca del ejemplo que nos han legado hombres de oración llegamos a la conclusión de que la oración formulada y la respuesta tarde o temprano llegaba y cita, a modo de ejemplo, la obra de Jorge Müller. Esto es cierto pero razonar de esta forma nos hace perder de vista, señala el autor, que el objetivo de estos hombres simpre fue la gloria de Dios. Lo que es verdad de Müller es verdad de todos los otros que recibieron tan llamativas respuestas a sus oraciones. Deceamos recibir todas las bendiciones que recibieron los santos pero olvidamos que ellos eran santos. Nos preguntamos: ¿Por qué Dios no responde mi oración? Deberíamos preguntarnos: ¿Por qué no he vivido la clase de vida que ese hombre vivió? 55 c) El ayuno Esta acción consiste en una abstención voluntaria de alimentos para dedicarse especialmente a la oración. Esta costumbre estaba muy arraigada en el pueblo de Israel tal como lo atestigua el Antiguo Testamento (1R.21:9,12; 2 Cr.20:3; Esd.8:21; Neh.9:1; Est.4:3; Sal.35:13, 69:10,109:24, Isa 58:3,5-6; Jer.36:6,9; Dn.9:3; Jl.1:14, 2:12,15; Jon.3:5). En algunos casos se trataba de ayunos personales pero, en ocasiones especiales, su alcance era nacional. La práctica, por tanto, contaba con una solida base bíblica y por ello, los discípulos de Juan el Bautista, representantes del remanente fiel, practicaban el ayuno. Los faríseos lo practicaban dos veces por semana pero habían pervertido esta sana costumbre empleándola como un medio para vanagloriarse. Según lo denuncia el Señor, estos hombres, cuando ayunaban demudaban sus rostros, es decir, asumian un aspecto lúgrube. Así, a simple vista, todos se percatarían de que estaban ayunando. Algunos autores sugieren incluso que cubrian sus rostros con ceniza para que su apariencia fuera aún más notoria. Su recompensa consitía unicamente en la fugaz vanagloria. Una vez que presentó el modo incorrecto de realizar esta devota práctica, el Señor mostró el modo correcto de realizarla. Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lávate la cara, de modo que no muestres a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto. Y tu Padre que ve en secreto te recompensará.
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Martyn Lloyd-Jones, ¿Por qué lo permite Dios?, Misiones, Ediciones Hebron, 1985, pag.12.

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El Señor presenta una linea completamente opuesta a la practicada por los Escribas y Fariseos. Dado que aquel que ayuna esta buscando el favor de Dios no interesa que los hombres se enteren. El ayuno puede ser considerado como un acto de contricción a causa del pecado. Otra razón para ayunar es considerar esto como un acto de humillación ante Dios. Stott señala dos razones más al decir que el ayuno puede ser un medio para ejercitar el dominio propio y también, considerando el ejemplo de Job, señala una razón más para ayunar la cual consiste en compartir con los necesitados lo que hibamos a consumir. Job señaló que de su bocado comió la viuda y el huérfano (Job 31:16). Viene bien recordar que el ayuno no puede ser empleado como un método de estorción a Dios, es decir, prácticarlo como medio seguro para obtener una respuesta a la oración. Recordemos que Dios puede responder a una oración negando el pedido o posponiéndolo. Otro error consistiría en concebir el ayuno como un método para conseguir resultados: “Si quiere recibir la bendición de Dios, ayune”. Esto es pretender manipular la voluntad de Dios: “hago esto, recibo esto”. Esto es una grave ofensa a Dios. El ayuno debe ser siempre un acto secreto que manifieste la humillación del hombre fiel ante la grandeza infinita de Dios. El Señor por tanto dedicó una sección importante de su sermón a describir la verdadera vida religiosa de aquellos que deseasen ingresar al Reino en contraste con las prácticas erroneas de los fariseos y Escribas. En el parrafo anterior había señalado que era necesario prácticar una justicia superior a la de los fariseos y escribas mientras que ahora señala lo mismo en cuanto a los actos de devoción religiosa. Por demás esta decir que estos principios son aplicables a todas las épocas y podríamos resumir el sentir de los mismos citando las palabras de Stott quien dijo: Así pues tenemos que escoger con cuidado a nuestro auditorio. Si preferimso a los espectadores humanos, perdemos nuestra integridad cristiana. Lo mismo sucederá si nos convertimos en nuestro propio auditorio. Como lo dijo Bonhoeffer: “Pero la situación es idéntica, e incluso más grave, cuando me convierto a mí mismo en espectador de mi propia oración, cuando rezo delante de mi mismo... Incluso en mi propio aposento puedo puedo organizarme una enorme manifestación”. De modo que tenemos que escoger a Dios como nuestro auditorio. Del mismo modo que Jesús miraba a la gente que depositaba sus ofrendas en el arca del templo. Dios nos mira cuando damos. Cuando oramos y ayunamos en secreto, el está allí, en lo secreto. Dios aborrece la hipocrecía pero ama la realidad. Por eso es que sólo cuando estemos conscientes de su presencia nuestra ofrenda, oración y ayuno serán reales. 56 La verdadera riqueza (Mt. 6:19-21) Otra cuestión de suma importancia que el Señor consideró en este sermón fue la actitud hacia las riquzas materiales. Estos versículos de ningún modo pueden ser considerados un manifiesto contra los ricos sino más bien hablan contra la avaricia, ese deseo desenfrenado por acumular más y más riquezas. El versículo clave para entender el pasaje es el 21 el cual dice: “donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón.”. El mismo señala que el mal señalado es el amor al dinero y no una condenación a las riquezas. Tal como lo afirma Hendriksen primeramente presenta el mandamiento negativo: “No acumuléis tesoros en la tirra”. Ilustra este mandato con una serie de metáforas las cuales, según lo indica Barclay, apunta a las tres elementos que exhibian la riqueza de un individuo: a) Lo que la polilla puede destruir: al igual que en nuestros días en aquellos días los ricos ostentaban su riqueza a través de vestidos lujosos. El último autor mencionado recuerda que Giezi, el siriviente de Eliseo, le pidio a Naamán dos talentos y dos vestidos nuevos. También nos menciona que
John R.W.Stott, Contracultura Cristiana, el mensaje del sermón del Monte, Buenos Aires, Ediciones Certeza, 1984, pags. 158-159.
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Acán entre el botín que robo se encontraba un manto babilonico muy bueno de Jericó (Jos.7:21). A estos ejemplos podemos agregar que el Señor Jesucristo señaló que los hombres ricos utilizaban ropas lujosas y vivián en palacios (Lc.7:25). Jacobo en su epistola también declaró que los hombres ricos utilizaban anillos de oro y ropas lujosas (Stgo.2:1-3). Lo cierto es que hasta el vestido más lujoso puede ser estropiado por la polilla o por el mero paso del tiempo. Gastar la vida en acumular tesoros que se esfuman facílmente es una necedad. b) Lo que se puede echar a perder: un diccionario nos dice que el sinonimo de el término “orín” es oxido o moho. Lo cierto es que hace referencia a bienes que se corrompen o pierden su valor por el paso del tiempo. La acumulación de riquezas pasajeras no es provechoza porque una vez que se ha adquirido algo tarde o temprano habrá que sustituirlo. El gran Salomón lucho durante su vida para alcanzar mayores riquezas pero al final de sus días se sintió frustrado. En el libro de Eclesiastes: “Luego yo consideré todas las cosas que mis manos habían hecho y el duro trabajo con que me había afanado en hacerlas, y he aquí que todo era vanidad y aflicción de espíritu. No había provecho alguno debajo del sol.” (Ec.2:11). c) Lo que se puede hurtar: las casas de Palestina eran de adobe por lo cual el ladrón podía ingresar a ellas con mucha facilidad. Aún en presente, a pesar de las solidas paredes de ladrillo y cemento, los ladrones se las ingenean para robar los bienes agenos. Muchos han experimentado la triste novedad que significa llegar a su hogar y encontrarlo saqueado. En este mundo donde impera la maldad ningún bien puede estar seguro y testimonio de ello es que incluso los bancos, con sus numerosas medidas de seguridad, pueden ser robados. Por esto es un desatino acumular riquezas mundanas. Frente a esto el Señor popondrá un camino más excelente. Es gastar la vida acumulando tesoros celestiales. La Biblia mensiona una serie de preciados tesoros que pueden ser disfrutados por el creyente. Por ejemplo el Señor hizo una importante promesa a todos aquellos que abandonen sus bienes y posesiones: “Y todo aquel que deja casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o campos por causa de mi nombre, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna” (Mat.19:9). También en este mismo sermón dice que aquel que ore en secreto será recompensado. Además él prometio preparar un lugar para todos aquellos que en el cree (Jn.14:2). Pero que mayor riqueza puede recibir el creyente que el perdón de Dios y su comunión. A esto se refirió el apóstol Pablo cuando habló de las ricas bendiciones espirituales que el creyente posee en Cristo (Ef.1:3). Mientras que las riquezas materiales son corruptibles y pasajeras, las bendiciones espirituales son eternas (1 Co.9:25). Inmediatamente presenta el nucleo de todo este pasaje el cuál es desar con todo el corazón las riquezas materiales. Al igual que los fariseos la unica recompenza que alcanzban con sus prácticas religiosas públicas y rimbombantes era el elogio así también ocurre con aquel cuya única meta es acumular tesoros en esta tierra. Es probable que lo logre pero esto será todo lo que podrá obtener y perderá las ricas bendiciones espirituales que Dios puede conceder. Ilustró el concepto a través de una metafora. El ojo es considerado como si fuera una ventana que ilumina la vida interior de la persona. Así como el ojo natural de una persona le otorgará una correcta visión sólo cuando este sano, la vida espiritual recibirá una correcta visión cuando se este mirando hacia Cristo. Pero cuando la mirada es tornada hacia las cosas de esta tierra la visión será deficiente. El creyente debe levantar su mirada recordando aquello que dice Hebreos: “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe; quien por el gozo que tenía por delante sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se ha sentado a la diestra del trono de Dios.”. (He.12:2). Por último presenta la conclusión obvia del pasaje: “Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá al uno y amará al otro, o se dedicará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.”. La expresión “Nadie puede servir a dos señores” resultaba mucho más comprensible en aquella época cuando la esclavitud esta en plena vigencia. Un esclavo pertenecía a su dueño y le devía a este dedicación esclusiva. Cada amo o señor tenía un derecho de propiedad sobre sus esclavos de modo que estos no podían servír a otro hombre. El término que la versión 1960 traduce riquezas es una palabra de origen Arameo que más bien indica una personificación de las riquezas. Señala a una persona que es esclava de su propio trabajo o profesión con el objetivo de conseguir más y más dinero.

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De modo que el Señor demanda una devoción absoluta. O servimos a Dios o servimos a las riquezas, nuestra lealtad no puede estar dividida. La verdadera seguridad (Mt. 6:25-34) Este parrafo comineza con la expresión: “Por tanto” de forma tal que lo que dice es consecuencia de lo anterior. Esto es una vez que dejó en claro la cuestión de la verdadera riqueza aborda otro tema muy relacionado y es la cuestión referente a la ansiedad desmesurada que proboca la lucha por el bienestar material. Los ricos, por así decirlo, gastan su vida pensando en la mejor manera de invertir su dinero y obtener así mayores dividendos. El pobre también ansioso por cuestiones de dinero pero en este caso se trata de que comeremos o con que nos vestiremos. Tanto para los ricos como los pobres el dinero puede llegar a convertirse en el señor al cual servir. Lo que este parráfo condena no es la mera preocupación por el alimento o el vestido sino el afan desmedido por tales cosas. Es más, sus oyentes eran religiosos y el pueblo de Israel se enorgullesía de su fe frete a la idolatría de los paganos, entonces el Señor les dice que si viven afanados por la comida o el vestido son semjeantes a ellos. Palabras muy duras, sin duda. Aquel que confía en Dios tiene motivos sobrados para descanzar de semejante ansiedad y se pueden bosquejar del siguiente modo: a) El ejemplo de las aves del cielo: Las aves del cielo vuelas despreocupadamente con singular belleza. Ellas no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros sin embargo Dios no ha dejado que nada les falte. Son objeto su especial cuidado de por lo cual cuanto más tranquilo puede estar el hombre que ha sido creado a imagen y semejanza del Creador. b) El ejemplo de la estatura: la vanidad e inutilidad de la toda preocupación es ilustrada con un ejemplo y es que nadie puede añadir a su estatura un codo. Es que por más que uno se preocupe esto no podrá cambiar la situación. Si alguien se afana por conseguir más y más riquezas pero las circunstancias económicas le son adversas, por más que se preocupe, no logrará tornar el rumbo. La desmedida preocupación habrá sido inutil y seguramente habrá significado la perdida del disfrute de tantos momentos gratos que la vida suele conceder. c) El ejemplo de las flores silvestres: esta instrucción hace hincapié en la cuestión del vestido. Los lirios del campo florecen durante un sólo día en las sierras de Palestina. Pero, aunque efimeras, su esplendor es notable al punto que, según el Señor, los lujosos vestidos del gran Salomón no pudieron igualarlos. Si Dios ha hecho cosas tan hermosas ¿Cómo no será capaz de vestir a los hombres?. Culmina dando una enfatica orden: “No os preocupeis”. La vida del hombre no se puede resumir en una lucha desenfrenada por consguir más alimentos y mejores vestidos. Esto no debe ser motivo de preocupación porque Dios se encargará de proveer tales necesidades. Si la preocupación extrema por estas cosas básicas de la vida es un error cuanto más entonces será estar preocupados por conseguir tantas cosas superfluas que este mundo nos puede brindar. La peor ofensa que un hebreo podía recibir es ser comparado con un pagano. Aquellos que no confiaban en Dios vivían sus vidas luchando por las riquezas. Lo mismo ocurre en nuestra sociedad presente que vive como si Dios no existiera. Pero cuan triste es que aún aquel pueblo tan bendito, que tenía las Escrituras y la promesa había llegado a vivir del mismo modo. ¿La iglesia del Señor no enfrenta el mismo peligro hoy día?. Aquel que ama a Dios debe buscar ante todo agradarle y servirle con la plena confianza de que él ha de añadir todas las cosas que son tan necesarias para continuar así. La ansiedad es detruida por completo cuando se aprende a vivir día por día. La única manera sabia de vivir esta vida es preocuparnos por el día de hoy. Del mismo modo que el Señor proveyó para nuestras necesidades presentes así lo hara en el futuro.

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La verdadera relación con los hombres (Mt. 7:1-7) El capítulo 7 comienza se centra en la relación que debe haber entre los hombres. Como primera medida e introducción a este capítulo debo puntualizar que este capítulo consiste en una serie de enseñanzas cuya conexión mutua no es muy evidente. Por esta razón muchos interpretes aprovechan esto para decirnos que aquí vemos la mano del evangelista quien agrupo al final del sermón diversas enseñanzas que el Señor pronuncio en distintas ocasiones.Pero de ningún modo esto es base suficiente para semejantie supocición. No tenemos un verdadero motivo para dudar del evangelista dado que a lo largo del capítulo hay un hilo conductor, aunque fragil según Stott, y el las relaciones con el prójimo. Este primer parrafo en particular comienza con un mandato muy concreto: “No juzguéís, para que no seáis juzgados”. Es necesario que nos preguntemos, como apunta Hendriksen, a qué se refire este mandato.En primera instancia debemos aclarar que no es una prohibición absoluta a juzgar la conducta del prójimo porque de hecho el Señor juzgo y cuestiono a los fariseos. Si estuviera totalmente prohibido juzgar al prójimo no se podría ejercer la disciplina eclesiastica. Pero esto no es lo que esta prohibiendo este mandato. A modo de ejemplo debemos recordar aquel pasaje en 1 Corintios 5 donde el apóstol Pablo juzga a aquel que vivia inmoralmente y también a los propios hermanos de la congregación por no haber juzgado y corregido energicamente tal caso. Pablo dice: “Y he juzgado, tal como si estuviera presente.”. Más bien se refiere a un juicio infundado, a la crítica ofensiva y cobarde, al juicio sobre un fundamento erroneo, y a colocarse como lo hacían los fariseos desde un pedestal donde comodamente juzgaban y criticaban a los demás. Es posible juzgar como inconveniente una conducta que a la luz de las Escrituras es erronea así como también es viable determinar si una enseñanza es verdadera o falsa. No obstante es imposible discernir las motivaciones del corazón o los pensamientos de otros. Hacerlo es cometer la falta que aquí condena. El hombre puede juzgar una mala conducta o una enseñanza falza pero no las motivaciones intimas las cuales únicamente pueden ser juzgadas por Dios. Esto es muy claro en la epístola a los Romanos donde se nos dice: “De manera que cada uno de nosotros rendirá cuenta a Dios de sí mismo. Así que, no nos juzguemos más los unos a los otros; más bien, determinad no poner tropiezo, impedimento u obstáculo al hermano.” (Ro.14:12-13). También se juzga incorrectamente cuando se critica la conducta de un hermano a sus espaldas. Pero el mandato agrega una máxima que hay que tener muy en cuenta: “No juzguéis, para no ser juzagados.”. Aquel que se erija en juez de los demás será medido con la misma vara. Los fariseos de entonces constantemente sensuraban las actitudes de aquellos que no eran adeptos a su secta pero a su vez ellos mismos eran juzgados negativamente por el pueblo. A modo de ejemplo permitanme citar Marcos 1:22: “Y se asombraban de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.”. Por el contrario aquel hombre que no crítica a los demás no da motivo para ser juzgado. El apóstol Pablo enseña esto al decir: “el hombre espiritual lo juzga todo, mientras que él no es juzgado por nadie.” (1 Co.2:15). Al decir que los juzga todo indica que tiene un claro dicernimiento espiritual acerca de todas las cosas y que, por la rectitud de su vida, nadie puede acusarle. La razón de esto la explica en el versículo siguiente: “Porque, ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Pero nosotros tenemos la mente de Cristo.” (1 Co.2:16). Sin embargo esto no agota el significado de la maxíma. Aquel que juzga no debe perder de vista que el mismo será juzgado por Dios. Si consideramos esto entonces antes de cuestionar al prójimo nos llamaremos a silencio. De inmediato expone una razón más por la cual no se debe juzgar despetivamente al prójimo. El versículo 2 dice: “Porque con el juicio con que juzgáis seréis juzgados, y con la medida con que medís se os medirá.” (Mt.7:2). Pensesmos por un momento en los Fariseos. Ellos eran tajantes al juzgar al projimo pero condescendientes o elásticos al juzgarse a si mismos. Esto es lo que el Señor condena en este versículo. Debemos recordar y tener presente que la ley de Dios se aplica por igual a todos. Pentecost agrega un interesante comentario al decir: Cuando uno es maliciosamente crítico de otros, critica al otro para hacerse más que él. Utiliza la debilidad o el fallo, o el pecado de otro para engrandecerse. Dejamos de darnos cuenta que Dios no tiene dos pautas distintas, una para nosotros y una para los demás. Pero la misma regla que aplicamos para criticar a otros es la regla con que Dios nos mide; la

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regla con que medimos a nuestro hermano en Cristo es la regla que Dios nos aplica. Se nos aplica la misma medida que aplicamos a los otros, y no por ninguna medida menor; por lo tanto, no juzguemos.57 Resulta muy interesante que Santiago asocia la murmuración con este tema. En su epístola leemos: “Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano o juzga a su hermano murmura de la ley y juzga a la ley. Y si tú juzgas a la ley, entonces no eres hacedor de la ley, sino juez. Hay un solo Dador de la ley y Juez, quien es poderoso para salvar y destruir. Pero ¿quién eres tú que juzgas a tu prójimo?”. Para clarificar el concepto en vez de emplear el término murmurar algunos traductores han escogido la expresión “hablar mal”. La murmuración invalida la ley porque el mandato del Señor es que debemos amar a nuestro prójimo. También señala que, como hemos visto, el que juzga a si mismo en el lugar de Dios. Por ello podríamos decir que el el juicio despectivo al hermano es otra variante de la mentira Satánica: “seréis como Dios”. Por último pregunta: “¿Quién eres para juzgar a otros?”. Lo cual nos rescuerda las Palabras del Señor quien dijo: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la primera piedra.” (Jn.8:7). Stott concluye el examen de este mandato diciendo: “Para resumir, el mandato no juzguéis no es una prescipción a ser ciegos, sino más bien una exhortación a ser magnánimos. Jesús no dice que dejemos de ser hombres (al suspender nuestros poderes críticos que nos distinguen de los animales), sino que renunciemos a la ambición presuntuosa de ser Dios (al colocarnos en alto como jueces)”58. Para que el concepto fuera entendido el Señor presenta una ilustración muy sencilla y clara. El ejemplo de aquel que intenta sacar una pequeña pajita en el ojo ageno pero a su vez tiene una tremenda viga en el propio que le oscurece completamente la visión. Esta expresión raya con lo absurdo. Esta expresión denuncia: a) La tendencia a exagerar las faltas agenas y reducir o justificar las propias. Esto señala que no se trata de un juicio justo e imparcial. b) La incapacidad para juzgar al prójimo por desconcimiento de hechos o circunstancias o por desconocimiento de las intensiones de su corazón. c) Martyn Lloyd-Jones dice que hay algo más rídiculo que un ciego guiando a otro ciego y es un oculista ciego pretendiendo operar la vista de su prójimo. Tal cosa es imposible del mismo modo que un murmurador crítique con justicia a su prójimo. Juzgar críticar y desapiadamente al hermano es una auténtica hipocrecía. La razón es porque en verdad no se esta interesado en ayudar a la otra persona sino únicamente en reprobarlo. Debemos también tener en cuenta que este enseñanza tendrá su cabal cumplimiento cuando se instaure el reino. Es notorio que el castigo al que juzgue a su hermano esta en tiempo presente de modo tal que durante el reino milenial. Ryrie dice: “en el reino la forma como los hipócritas juzgan revelará su condición no regenerada y resultará en su condenación” 59. El primer deber consiste en quitar la viga del ojo propio pero de inmediato surge la pregunta: ¿Es posible quitar este estorbo del ojo propio? La respuesta es si por dos razones: a) Dios al perdonar nuestros pecados limpia nuestro corazón y b) a través de la llenura de su Santo Espíritu. Un creyente espíritual es aquel cuyo testimonio es reconocido tanto por los hermano en la fe como por aquellos que no lo son. Este estará capacitado para juzgar pero lo hara no con el animo de condenar o menoscabar al prójimo sino a fin de amonestarlo y audarlo. En la epístola Universal de Santiago leemos lo siguiente: “Hermanos míos, si alguno entre vosotros es engañado, desviándose de la verdad, y otro le hace volver, sabed que el que haga volver al pecador del error de su camino salvará su vida de la muerte, y cubrirá una multitud de pecados.” (Stgo.5:19-20).
Ob. cit. pags. 202-203. Ob. cit. pag. 38 59 Charles Ryrie, Teología Bíblica del Nuevo Testamento, Grand Rapids, Outreach Publications, 1983, pag.75.
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Esto nos conduce directamente al versículo 6 que es el broche de esta enseñanza. El mismo dice: No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra vosotros y os despedacen. El mismo se encuentra en estrecha relación con el tema que venimos tratando. Respecto a la importancia de este versículo Lloyd-Jonjes dice: Si nuestro Señor hubiera concluido la enseñanza con esos primeros cinco primeros verículos hubiera conducido sin duda a una posición falsa. Las personas hubieran tenido tanto cuidado en evitar el terrible peligro de juzgar en ese sentido malo que no hubieran ejercitado dicernimiento ni juicio ninguno. No habría eso que se llama disciplina en la iglesia; y la vida cristiana, en su totalidad, sería caótica. No habría cosa como denunciar la herejía y emitir juicio sobre la misma. Porque todo el mundo tendría tanto miedo de juzgar al hereje, que cerraría los ojos ante la herejía y el error se iría introduciendo en la iglesia todavía más de lo que ha hecho. Así pues nuestro Señor pasa a hacer es afirmación y no podemos por menos, una vez más, de sentirnos impresionados ante el equilibrio maravilloso de la enseñanza bíblica, ante su perfección aombrosa. 60 El Señor, como ya lo ha hecho en este mismo sermón, luego de hablar acerca de una práctica perversa pasa a considerar el modo correcto de realizar la obra cuestionada. El versículo es un claro ejemplo de paralelismo hebreo semejante a los casos que encontramos en el libro de Proverbios. Se trata de un paralelísmo dado que tanto los perros como los cerdos eran animales despreciados. Lo santo es por cierto algo valioso tal como lo son las perlas. Aún así su interpretación ha sucitado diversas posturas: a) Algunos de los llamados “Padres de la Iglesia” pensaban que lo santo se refiere a la cena del Señor, es decir que los no bautisados o incrédulos no deberían ser admitidos en la misma. “La Didajé” o “La enseñanza de los doce apóstoles” es el manual de culto cristiano más antiguo que se conoce ya que data del año 100 de nuestra era y en mismo se dice “Que nadie coma o beba de la Cena, sino los que han sido bautizados en el nombre del Señor porque con respecto a esto, el mismo Señor ha dicho: “No déis lo santo a los perros”.” 61. El mismo autor cita otros testimonios en la misma linea. Debemos convenir que lo que se intenta enseñar es correcto pero no se interpreta correctamente el texto ya que en el pasaje el Señor no esta hablando de la Cena. b) Barclay sostiene también que este versículo era empleado por los judaizantes para impedir la evangelización a los gentiles. Asimismo, apunta Stott, este pasaje ha sido usado impropiamente por los calvinistas radicales para prohibir la envalización a los incrédulos. Semejantes interpretaciones se encuentran en abierta oposición a la gran comisión. Es un grave error pensar que este versículo límite o prohiba la evangelización. Este versículo señala dos principios importantes. La primera señala que cuando el Señor dijo: “no juzguéis” no pretendía que tuvieramos una actitud tolerante frente al pecado. El creyente que persiste en pecar debe ser reprendido y disciplinado. La segunda aplicación indicaría que no hay que llevar indefinidamente el mensaje del evangelio a aquellos que se buralan del mismo. Este principio se observa en los evangelios cuando observamos el modo con que el Señor trata por ejemplo a los disitintos personas que enfrentó.Por ejemplo no trato del mismo modo a Herodes que a Pilatos. Ante uno no pronunció palabra pero a Pilato contestó alguna de sus preguntas. Por indicación del Señor los apóstoles debían actuar de modo semejante en aquellas ciudades en las que no fuesen recibidos (Mt.10:14, Mr.6:11, Lc.9:5). En el libro de los Hechos observamos que el apóstol Pablo aplicó este
Ob. cit, Tomo II, pag. 61. La Didajé o “La enseñanza de los doce apóstoles”, citado por por William Barclay, El Nuevo Testamento comentado por William Barclay, Mateo I, Buenos Aires, Editorial La Aurora, 1973, pag. 200.
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principio cuando los judíos de Corinto se opusieron tenazmente a la predicacación del evangelio por lo cual continuo su labor en la ciudad exclusivamente entre los gentiles (Hch.18:6-7). Pero esto no fue un impedimento para que Crispo, el principal de la sinagoga, creyese en el Señor. Por lo cual este versículo nos autoriza a juzgar espirtualmente cada situación y evaluar acerca de la conveniencia o no de seguir predicando a alguien que no sólo no quiere oir sino que se burla de la fe. Como telón de fondo de todo este párrafo subyase la idea de que el hombre será sometido al juicio de Dios y esto constituye en si mismo una solemne advertencia; Cuidado Dios ha de juzgar nuestras palabras. La verdera prioiridad (Mt. 7:7-11) Una de las cuestiones más importantes que todo ser humano debe saber resolver para desarrollar una vida plena es la cuestión de la prioridades. En este parrafo del sermón el Señor se ocupará del tema pero antes de analizar esta porción debemos considerar la relación entre este tema y el anterior. La enseñanza presendente nos previene contra aquella tan mala costumbre que consiste en levantar el dedo acusador contra los demás. Esto a su vez nos conduce a mirar la viga que oscurese nuestra visión, es decir, la maldad de nuestro propio corazón. Cuando esto sucede el creyente adquiere consciencia la prescencia de Dios. Este es pues el nexo que une ambos párrafos. Una de las bases ciertas de nuestra fe es que Dios responde a aquel que le busca. Por ello el Señor puede prometer con absoluta certidumbre: “Pedid, y se os dará. Buscad y hallaréis. Llamad, y se os abrirá.”. El pueblo de Israel tenía sobradas pruebas de la respuesta de Dios a sus oraciones. En el libro de Éxodo, por ejemplo, que Dios escuchó el clamor del pueblo oprimido a causa de la esclavitud en Egipto y actuó en consecuencia al liberarlos (Ëx.2:23). En el Salmo 145 encontramos una hermosa promesa al decir: “Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de verdad. Cumplirá el deseo de los que le temen. Asimismo, oirá el clamor de ellos y los salvará.”(Slm.145:1819). Por tanto el Señor no estaba enseñando algo nuevo. Hendriksen observa en este versículo que una triple exhortación en un tono de ascendiente intensidad. a) El primer escalón consiste en “Pedir” a Dios. Dado que aquel a quien se dirige el pedido e nada menos que el glorioso Dios creador y sustentador del universo el hombre debe deponer todo orgullo y altanería para acercarse con un corazón compungido. Dios responderá la oración de un pecador arrepentido. Pero en cuanto a otras solicitudes el creyente debe ser perseverante en la oración hasta que Dios responda con claridad sea por la afirmativa o la negativa. Por en el versículo 8 leemos que el Señor afirma que todo aquel que pide recibirá. b) El segundo escalón consite en “Buscar” a Dios. Esta enseñanza encuentra sus raices en el Antiguo Testamento ya que por ejemplo en uno de los salmos leemos: “Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón” (Slm.32:6) o aquel dicho del profeta Isaías que dice: “¡Buscad a Jehovah mientras puede ser hallado! ¡Llamadle en tanto que está cercano!” (Is.55:6). “Buscar” es un pasó más que “Pedir” porque implica una participación activa del hombre en pos del favor de Dios. Sin embargo es necesario recordar cierto limite en al busqueda de Dios. En el Salmo 32 versículo 6 leemos: “Por eso orará a ti todo fiel en el tiempo en que puedas ser hallado.”. ¿Quiere decir esto que el tiempo en que la busqueda es posible es limitado?. Dado que esta expresión se repite en versículo ya citado de Isaías y otros pasajes dan a enteder lo mismo entonces la respuesta debe ser afirmativa. En primer lugar, el tiempo de la búsqueda se limita a esta vida. Tras la muerte los condenados no tendrán una segunda oportunidad aunque, basados en el siguiente pasaje de la primera espístola universal de Pedro, hay quienes sostienen este puento de vista: 18 Porque Cristo también padeció una vez para siempre por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en el espíritu; 19 en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados 20 que en otro

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tiempo fueron desobedientes, cuando en los días de Noé la paciencia de Dios esperaba, mientras se construía el arca. En esta arca fueron salvadas a través del agua pocas personas, es decir, ocho. 1 Pedro 3:18-19 Estos versículos son de difícil interpretación pero sinteticamente puede decirse que el pasaje no hace referencia a una segunda oportunidad sino que el Señor por intermedio de su siervo Noé anunció el mensaje a aquellos que en definitiva lo rechazaron y ahora consecuentemente son espíritus encarcelados. Otros objetan esta intrepretación diciendo que el término “espíritus” en las Escrituras no se lo aplica a las almas de los difuntos por tanto el Señor habría anunciado su victoria a los espíritus encarcelados que pecaron al no guardar su dignidad, es decir, ángeles que se unieron a las hijas de los hombres (Gé.6:2, Jud.6-7, 2 P.2:4). Tras la muerte los que rechazaron a Dios se encontrarán con el Dios al cual no buscaron pero ya será tarde para cambiar su situación. En segundo lugar el tiempo de la búsqueda esta limitado por la gracia de Dios. Él llama a los pecadores al arrepentimiento pero en determinado momento ejecuta sus juicios. Noé y su predica es un claro ejemplo de ello. Mientras construía el arca anunciaba, como heraldo de Dios que era, el pronto juicio de Dios. Aquellos que no creyeron su anuncio perecieron física y espiritualmente. La presente era de la gracia tambièn encuentra un limite. Durante la gran Tribulación Dios desencadenará una serie de juicios que maracarán el fin de este periódo c) El tercer escalón consiste en “Llamad”. Este paso se asemeja a un clamor desesperado de alguien que esta pidiendo ser socorrido. En varios Salmos se ejemplifica con claridad este enfatico llamado como por ejemplo: “Con mi voz clamé a Jehová, y él me respondió desde su santo monte.” (Sal.3:4). Aquel que llamá desesperado a Dios debe hacerlo sabiendo que Dios va a escucharlo y atender a su pedido. Dios abrirá la puerta y lo atenderá. En esta expresión los verbos griegos están en impertativo presente por lo cual esta diciendo que constantemente debemos insistir pidiendo, buscando y llamando a Dios. El versículo 8 viene a reforzar lo dicho por en el versículo anterior. Por último ilustra el concepto tomando el ejemplo de un buen padre ya que dice: ¿Qué hombre hay entre vosotros que, al hijo que le pide pan, le dará una piedra? ¿O al que le pide pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden? Mateo 7:9-10 Hay que aclarar ante todo que el Señor se esta refiriendo a los buenos padres que se preocupan por sus hijos. Hay muy malos padres que abandonan a sus hijos pero el Señor no se refiere a ellos sino toma como ejemplo lo más corriente o normal. Si un padre corriente se ocupa de las necesidades de sus así también Dios escuchará los ruegos de sus Hijos y responderá según sea su necesidad. Sí pidiere pan no le ha de dar una piedra que no sirve para satisfacer su pedido. Le dará pan. Lo mismo si le pidiere pescado no le ha de dar una serpiente62. La conclusión y enseñanza es muy simple: sí el hombre que a pesar de ser un buen padre es malo por su naturaleza pecadora cuanto más aún lo será Dios que es eternamente bueno. El creyente tiene la absoluta certeza de que Dios ha de responder a sus oraciones y esto es una doctrina que trae a nuestro corazón tranquilidad y esperanza. Doctrina que por supuesto descansa también en las enseñanzas del Antiguo Testamento y en la experiencias práctica de todos los redimidos que han sido testigos de las respuestas de Dios. Barclay concluye su analís de este parrafo diciendo: Dios nunca se negará a escuchar nuestras oraciones, y nunca se burlará de nuestros
Lucas en su relatao de la oración modelo relata la misma ilustración pero añade un ejemplo más y es aquel hijo que pide un huevo no ha de recibir un escorpión a cambio.
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pedidos. Los griegos tenían en su mitología historias de dioses que respondían a las oraciones de sus fieles, pero estas respuestas siempre tenían alguna alguna trampa, eran armas de doble filo. Aurora, la diosa del alba, se enamoró de Titonio, un joven mortal. Zeus, el Rey de todos los disoses, le ofreció cualquier don que ella quisiera, para su amante mortal. Aurora, por supuesto eligió que el don fuese la vida eterna para Titonio. Pero se olvidó de pedir, al mismo tiempo, la juventud eterna. De modo que Titonio envejeció y envejeció sin poder morir jamás, y el don que había recibido se convirtión en una maldición. Podemos extraer una lección de todo esto. Dios responderá siempre nuestras oraciones, pero lo hará a su manera, y su manera será la de la perfecta sabiduría y el perfecto amor que lo caracterizan. A menudo, si constestara nuestras oraciones tal como nosotros lo deseamos, el resultado sería lo peor posible para nosotros, porque en nuestra ignorancia solemos pedir cosas que en lugar de beneficiarnos nos perjudicarían. Este dicho de Jesús afirma no solamente que Dios responderá nuestras oraciones, sino que lo hará con sabiduría y amor. 63 En la epístola a Santiago leemos el ejemplo del gran profeta Elías. Su oración bastó para que en principio sesace la lluvia. Tres años después volvió a orar y Dios respondió afirmativamente. Esto es un ejemplo para nosotros del poder de Dios para responder a nuestras oraciones. El verdadero fundamento de la ética (Mt. 7:12) El versículo 12 dice: Así que, todo lo que queráis que los hombres hagan por vosotros, así también haced por ellos, porque esto es la Ley y los Profetas. El mismo es conocido como la “Regla de Oro”. De algún modo puede decirse que el mismo sintetiza todo el sermón. Sin embargo, se debe reconocer, que su vinculación con el parrafo anterior es un tanto extraña. No obstante al considerar al hablar acerca de la oración el Señor explicó que Dios está dispuesto a responder el pedido de los justos y ahora estaría diciendo que nosotros debemos actuar con semejante benevolencia. Otros comentaristas relacionan el versículo con aquel mandato que decía: “No juzgueis”. Sí esto fuera así entonces la pregunta es ¿Por qué incerto en medio la enseñanza sobre la oración?. Lloyd-Jones argumenta que una vez que consideramos como Dios actua con nosotros, es decir, ejerciendo su misericordia al contestar nuestras oraciones comprenderemos cabalmente que significa “no juzgar” y estaremos en condiciones de hacer el bien a nuestros semejantes. Es notorio que numerosos sabios pronunciaron un mandato similar pero siempre en forma negativa. Stott cita a Confucio quien dijo: “No hagas a otros lo que no quieras que te hagan a tí”64. Del mismo modo se habían pronunciado también los rabínos hebreos al punto que muchos eruditos encuentran una estrecha relación entre el Sermón del Monte y el Talmud. A pesar de esto debemos decir que el mandato del Señor es mucho más amplio y grandioso65 ya que implica una acción activa y eficaz en favor de nuestros congeneres. Un reconocido autor señalaba que este mandato previene de “prescribir un sin número de reglas para guia de neustra conducta en casos especiales,pues lo incluye todo en un gran principio, y señala la pauta que todos deben seguir en el cumplimiento de su deber.” 66. Las consecuenicas eticas marcarán una profunda diferencia entre los verdaderos integrantes del reino y aquellos que no pertenezcan de corazón al mismo. En cuanto a su aplicación presente bien podemos
Ob. cit, pag. 118. Ob. cit. pag. 215 65 Hendriksen señala que a fuerza de ser francos hay que reconocer que la diefrencia entre el dicho de Confusio y el del Señor no es tan importante dado que a su juicio el mandato negtivo incluye el positivo. Barclay, por su parte, remarca una sutil pero importante diferencia entre ambas formas de presentar este principos al señalar que un hombre se puede disciplinar a si mismo para no hacer a los demás nada que no quiera que le hagana él. Pero úncamente puede cumplir el mandato en positivo aquel que tiene a Cristo en su croazón. Este perdonará como desea ser perdonado, ayudará como desea ser asistido, amará como desea ser amado. 66 Charles Ryle, Los Evangeliso Explicados, Sociedad Americana de Tratados, pg.58
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suscribir a la reflexión de un autor quien decía: El testimonio que tenemos que dar no consiste solamente en asistir a reuniones cristianas, en contraste con los que no van nunca; sino en mostrar los caaracteres de la gracia de la cual somos objeto en toda nuestra conducta para con nuestros allegados. Siempre tenemos la tendencia de portarnos con los demás según su manera de ser con nosotros, conducta absolutamente contraria al espíritu del Evangelio. Si Dios hubiese hecho así con nosotros, no conoceríamos más que los castigos eternos después de una vida de pecado. Por el contrario Jesús dijo: “Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos” (versículo 31).¡Qué buen tratamiento reicibirían nuestros semejantes si obedeciéramos esta palabra!. 67 El verdaero camino (Mt. 7:13-14) A mi juicio a partir del versículo 13 de este capítulo comienza lo que podemos denominar la conclusión del Sermón. El Señor invita a sus oyentes a actuar ya que en primer lugar los insta a escoger la puerta estrecha y la senda verdadera, en segundo lugar los insta a rechazar a los falsos maestros y por último los insta a obedecer su palabra. Los oyentes originales sin lugar a dudas debieron estar atónitos ante la grandeza de las enseñanzas del Señor. Ellos se preguntarían a estas alturas ¿Qué haremos ante esto?. El Señor los enfrenta ante una disyuntiva empleando una ilutración y señala la existencia de dos puertas y dos caminos. Una puerta atractiva, ancha, espaciosa y transitada que conduce a un camino de semejantes características. La otra puerta es angosta que conduce a una senda de idéntica apariencia y además se entiende que es menos transitado. Pero lo importante es el destino final al cual conducen ambos caminos. El camino ancho y espacioso conduce a la perdición en tanto que el angosto conduce a la vida eterna. En consonancia con este párrafo, en el evangelio según San Juan, el Señor se presenta a si mismo como la puerta que conduce a la salvación. Uno de los versículos dice: “Yo soy la puerta. Si alguien entra por mí, será salvo; entrará, saldrá y hallará pastos.” (Jn.10:9) en tanto que en otro el Señor afirma: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Jn.14:6). Esta exclusividad descarta también la existencia de puertas o caminos alternativos que conduzcan a la salvación. También esta ilustración demuestra que existen dos clases de caminantes aquellos que escogen el camino ancho y sencillo por un lado y por otro aquella minoría que escoge la senda angosta. Esto indicaría todos los hombres estan transitando uno u otro camino. Esta sencilla ilustración es muy facil de comprender pero a la vez muy seria ya que por un lado nos advierte acerca del destino final de aquellos que no han creido. Existe un único camino que conduce a la salvación lo cual indica también que no existe la posibilidad que otras religiones esten en lo cierto. Los que no han creido están perdidos y el deber de aquellos que trancitamos la senda angosta es invitar a aquellos que caminan a través de la senda ancha a que escogan el camino que conduce a la vida. Los verdaderos distintivos (Mt. 7:15-20) ¿Cómo distinguir entre un verdadero y un falso maestro? Esta pregunta es de vital importancia y el Señor como maestro de la Palabra se encarga de tratarlo. El método que escoge es señalar los rasgos que justamente distinguen a los falsos maestros y apunta los siguientes:

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S. Prod’hom, Pláticas sencillas Lucas, Perroy, Suiza, Ediciones Bíblicas, pag.72.

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a) Por su conducta Un falso maestro es, al decir del Señor, un “lobo disfrasado de oveja”. En otras palabras es un impostor. En algún momento el lobo a de actuar como lobo ya que no puede ir en contra de su propia y verdadera naturaleza. En algún momento introducirá doctrinas erroneas. Sus oyentes estaban familiarizados con el tema ya que conocían el Antiguo Testamento y en el mismo se advierte también acerca del accionar de los falsos profetas. El apóstol Pedro indica que del mismo modo como hubo falsos profetas en Israel así también los habrá en medio de la Iglesia. Su perversa conducta se distingue por un carácter perverso. El apóstol Pablo se ocupa del tema con amplitud en la segunda epístola a Timoteo al decir que: • Son hombres egoístas (2 Ti.3:1): el autentico lider cristiano actúa por amor a Dios y al prójimo. El falso maestro, por el contrario, solo desea beneficiarse a si mismo. Solo le interesa el número de asistentes, por decirlo así, y el modo en que se puede aprovechar de ellos.

Avaros (2 Ti.3:2): la avaricia que es idolatría (Col.3:5) es consecuencia del egoísmo que les caracteriza. Buscaran obtener cuantiosos beneficios económicos de su “ministerio”. Orgullosos, soberbios y blasfemos (1 Ti.3:2): buscarán que su persona se destaque en cada cosa que hagan. Antes que glorificar a Dios buscaran glorificarse a si mismo lo cual es otra clara forma de idolatría. Tales semidioses por supuesto que serán muy soberbios. Ni aun la Biblia “tendrá tanta autoridad” como ellos mismos. Por esto Pablo agrega que son blasfemos. Rebeldes y crueles (1 Ti.3:2-4): por si las características anteriormente enumeradas fueran pocas agrega una serie de rasgos que podrían ser resumidos en dos palabras: “crueldad e impiedad”. Hombres que de jóvenes fueron rebeldes a su padres continuaran dañando a otros porque carecen de afecto natural. Del mismo modo en que fueron crueles con sus padres serán crueles con sus seguidores. Amadores de los deleites más que de Dios (1 Ti.3:4-7): a pesar de ser aparentemente piadosos o respetuosos de Dios sólo amaran los deleites. No se trata de deleites lícitos. Claramente hace referencia a pecados sexuales (1 Ti.3:6) aunque tal amor por los deleites no se limita a estos pecados. Detractores de la verdad (1 Ti.3:8-9): el buen ministro de Dios ama la verdad que este ha revelado. El falso maestro la niega. Presta resistencia a la misma del mismo modo en que Janes y Jambres, los hechiceros de Egipto, se opusieron a Moisés. Recordemos que la señal que estos hicieron fue semejante a la que el gran hombre de Dios realizara (Ex.7:11). Pero Pablo nos trae tranquilidad al decir que del mismo modo en que la insensatez de los hechiceros fue descubierta así también ocurrirá con los falsos maestros.

Por último cabe traer a nuestra memoria la maldición que pesa sobre todos los que predican “otro evangelio” (Ga.1:8) y que no aman al Señor (1 Co.16:22). Dicen servir al Señor pero la realidad es contraria a tal profesión. Un autor dice: “Recordemos que los apóstatas en este contexto son engañadores. Ellos dicen amar a Cristo pero no le obedecen. Pretenden servir a Dios pero en realidad sirven a sus propios intereses.” 68. El temor de Pedro y Judas era que estos hombres sin escrúpulos lleguen a ocupar el liderazgo en la iglesia y este es el motivo por el cual dirigen advertencias tan severas. Pablo compartió esta misma preocupación y esto es notorio sobre todo en las epístolas pastorales donde establece requisitos muy altos para aquellos que aspiran a ser ancianos o pastores de la congregación. Judas dice que son hombres impíos. La impiedad es una falta total de reverencia a Dios y a su santa revelación. Desde luego aparentaran ser hombres píos pero su corazón alberga rebelión contra Dios. John MacArthur afirma: “Estas personas hablan acerca de Dios, utilizan un lenguaje correcto, pero
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John MacArthur, ¡ Cuidado con los falaces !, Misiones, Editorial Hebron, 1985, pag.28.

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sus corazones están lejos de El” 69. El amor al dinero motiva una mayor preocupación por alcanzar más y nuevos seguidores. Esto tiene implicancias doctrinales ya que para alcanzar el objetivo hay que presentar un mensaje fascinante. El mensaje Bíblico con su énfasis en el pecado, la necesidad de arrepentimiento y la exigencia de una vida santa no es muy atractivo. Hablar sobre las grandes bendiciones que Dios puede otorgar o milagros portentosos es mucho más atractivo que el mensaje bíblico. Ademas muchos no quieren abandonar sus hábitos pecaminosos pero a la vez necesitan de una creencia religiosa para acallar sus conciencias por lo cual encontraran en las falsas iglesias un lugar propicio para esto. Los lobos se distinguen de las ovejas por su astucia y sagacidad. Tanto Pedro como Judas advierten sobre la sutileza manifiesta en el accionar de los falsos profetas al decribir su modo de ingreso. Aparentan ser doctos en las causas de la fe e inclusive es posible que realicen grandes milagros, expulsando demonios y “profetizando” en nombre del Señor. Judas por su parte señala que entraran encubiertamente aunque acota que habían “sido destinados desde antes” a la condenación. b) Por sus frutos El Señor señala que los falsos maestros o profetas se destinguirán por su fruto. Cabe acotar que en el Nuevo Testamento el fruto nunca se mide en números concretos. Es un error, por ejemplo, medir el fruto de una campaña a través del número de conversos dado que quien agrega a la iglesia los que han de ser salvos es Dios (Hch.2:47). Por tanto el fruto aludido es más el resultado de su conducta. En el Nuevo testamento entonces encontramos las siguientes evidencias que muestran sus frutos:

Inmoralidad: Pablo señala que las herejías son obras de la carne (Ga.5:20). Por esto podemos afirmar con toda claridad que la herejía es mucho más que una cuestión de creencias o posturas teológicas. El carácter del hereje está completamente pervertido. No nos debe de extrañar que los falsos maestros incurran en conductas inmorales aunque prediquen lo contrario (2 Pe.2:14). Cuando estos hechos toman dominio público, los incrédulos, aprovechan la ocasión para mofarse del evangelio pero a la vez, a los cristianos, la caída de tales lideres no nos debe sorprender porque quien no tiene temor de contrariar a la Palabra de Dios menos va a temer ofender a Dios.

• Conductas sectarias: el apóstol Pablo señala que la falsedad de los falsos profetas se hará evidente en partidismos y divisiones (1 Co.11:19)

Incredulidad y descepción: sus seguidores serán defraudados. En lugar de encontrar la libertad que sólo puede conceder el verdadero evangelio se encontrarán envueltos en un legalismo rigido por lo cual o bien pueden aferrarse ciegamente al mismo para no perder “la salvación” o bien sentirse descepcionados por el evangelio y caer en el descreimiento total.

c) Por sus enseñanzas El Señor señala que los falsos maestros ocultarán sus falsas doctrinas detrás de supuestos milagros. El Señor previene dicendi que no todo el que haya profetizado o expulsado demonios o incluso haya hecho milagros es un auténtico discípulo del Señor. La respuesta del Señor en el día del juicio será: “Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (Mt.7:23). Las grandes proezas que los falsos maestros suelen presentar como garantía de su mensaje en realidad no certifican nada. Puede incluso que un maestro fiel a las escrituras no “realice alguna gran señal en su vida” pero su predicación, por ser el mensaje de Dios, transformará muchas vidas. Habiendo entonces presentado las credenciales que distinguen a los falsos profetas por contrastes se deducen las que caracterizan a los verdaderos maestros de la verdad de Dios. Por tanto se puede decir
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Ob. cit. pag. 36.

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que el vedadero maestro de la Palabra será una oveja sierviendo a ovejas, un árbol que da buen fruto, y en cuanto a la enseñanza se apegará a las Escrituras. El verdadero fundamento (Mt. 7:24-29) He señalado que a partir del versículo 13 comienza lo que podemos enteder como la conclusión del sermón. La misma comprende una triple amonestación señalando en primera instancia el verdadero camino, luego amonesta a sus oyentes a escuchar a los verdaderos maestros, y por último los exhorta a escoger el verdadero fundamento sobre el cual construir una vida prospera. Nuevamente enfrenta a sus oyentes ante una disyuntiva al señalar dos y unicmante dos formas de fundamentar la vida. En primer lugar señala que aquel que escucha sus palabras y las pone en práctica será semejante a un hombre prudente. Este contruye una casa solida capaz de resistir las tormentas y vientos más recios. El secreto de la solidez no reside en la casa en si misma sino en el fundamento donde la misma se apoya y sostiene. Hay varias conclusiones que podemos extraer de esta declaración: • En primer lugar al reclamar que sus palabras fueran obedecidas las está poniendo a la misma altura que el Antiguo Testamento. Es decir que esta afirmando que son palabra de Dios.

En segundo lugar y en estrecha relación con el punto anterior el Señor se esta poniendo a si mismo en el lugar del legislador rol que sólo le corresponde a Dios por lo cual se infiere que esta es una declaración de su Deidad.

• En tercer lugar al reclamar obediencia a sus palabras esta de algún modo reclamando confianza sobre sí mismo. La roca, por tanto, no es sólo sus palabras sino él mismo es la roca. Hay varios Salmos que se refieren a Dios como la roca de la salvación así como también hay un pasaje en el libro de Daniel en el cual se alude al Mesías como la roca que pondrá fin al último de los imperios de los gentiles (Dn.2:45). Contrtastando con este hombre pruedente aquel pobre necio que construye su casa sobre la arena. El resutaldo será una casa incapaz de soportar los envates del clima. Así es la vida de aquel que no hace caso a las palabras del Señor. La forma desordenada de vivir no puede conducir más que a la ruina. LOS DICHOS PARTICULARES DEL EVANGELIO DE LUCAS Hemos señalado que el pasaje de Lucas incluye algunas particularidades que es necesario considerar. La primera y bien notoria es la siguiente: “Bienaventurados vosotros los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.”. Aquel que es pobre no esta más serca de Dios que aquel que es rico. Ambos, por ser pecadores, están alejados apartados de la gloria de Dios y necesitan la salvación de Dios. La pobresa no hace más santa a la persona. Pero por regla general el pobre está más dispuesto a buscar a Dios que aquel que goza de todos los placeres que este mundo puede brindar. El Señor explica esto en uno de los “ayes” al decir: “¡ay de vosotros los ricos! Porque estáis recibiendo vuestro consuelo”. Es decir que su riqueza es un mal sustituto del consuelo que sólo puede conseder Dios. Las Palabras de Salómon, el hombre más rico del Antiguo Testamento, resuenan a nuestros oidos: “El que ama el dinero no quedará satisfecho con dinero, y el que ama las riquezas no tendrá beneficio. También esto es vanidad.” (Ec.5:10). Pero también es necesario recalcar que así como la pobresa no es una bendiciòn en si misma la riqueza tampoco implica necesariamente una maldición a aquel que las posee. En las Escrituras encontramos perosnas ricas que siguieron el evangelio y fueron de gran bendición. En los Evangelios leemos acerca de Nicodemo y José de Arimatea, hombres ricos y respetables que sirivieron al Señor. En el libro de los Hechos, por citar otro ejemplo, se nos habla de no pocas mujeres distinguidas que creyeron en el evangelio del Señor (Hch.17:12). Un autor señala que la pobreza característica de la mayoría de los seguidores de Cristo era

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precisamente su gloria “porque seguían a Aquel que se había hecho pobre para enriquecerlos a ellos y a nosotros.”70. Ahora es bueno recordar también que la misericordia cristiana en relación a los pobres no debe limitarse a la predicación del evangelio. El Señor ordenó al jovén rico que pretendía seguirlo que vendiera sus vienes y los repartiera entre los pobres. La pobreza debe ser combatida asistiendo a quienes padecen. Los lamentos registrados por Lucas indudablemente estaban pensados en la relación con los fariseos y, desde ya, pueden ser aplicados a todas las épocas cuando las nombradas condiciones se repiten. Se lamentó ante las actitudes de los ricos porque despreciaban a los pobresos y se contentaban en sus bienes personales. Seguidamente levantó su voz al observar que mientras algunos estaban saciados mientras otros padecían hambre. Luego lamentó al observar que la hueca felicidad de aquellos que no se preocupan por la su salvación y advirtió diciendo que llegará un día cuando lloraran pero será tarde para arrepentirse. Por último se quejó contra aquellos que buscaban el elogío público y se complacen en ello cuando en realidad seguir la verdad implica ganarse la antipatía de quienes persiguen la maldad. Las Bienaventuranzas y los ayes forman un conjunto que hacen al equilibrio de la Palabra de Dios. Por un lado las bienaventuranzas, que representan el carácter que distinguir a los verdaderos discípulos por otro, los ayes representan aquellas actitudes nocivas y rechazables. La Biblia señala no sólo lo que debemos hacer sino también aquello que debemos evitar.

Capitulo 7

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Ob. cit. pag. 70

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La sanidad del siervo del Centurión (Lc:7:1-10, Mt.8:5-13) Una vez que el Señor proclamara el discurso que es registrado en el capítulo precedente continuo su marcha e ingreso en Capernaúm (su nombre significa en Hebreo pueblo de Nahum o según otros interpretes “colina color café” 71. Esta ciudad no es mencionada en el Antiguo Testamento pero por lo que se desprende del Nuevo bien podemos llegar a la conclusión de que en la época del ministerio del Señor gozaba gran importancia. Según el evangelio de Marcos, el Señor tenía allí su casa (Mr.2:1). La ciudad era famosa por su sinagoga. También había una guarnición militar y un centro aduanero. Lo cierto es que al ingresar a la misma unos ancianos judíos, seguramente los que presidían la sinagoga local, salen al encuentro del Señor con un mensaje muy especial. Un Centurión Romano cuyo siervo estaba gravemente enfermo le solicitaba al Señor que viniese a su casa y lo curase. Este oficial del ejercito imperial era fuera de lo común ya que adoptó la fe del pueblo judío. No sólo esto sino que había sido quien construyó la sinagoga. Es interesante notar que los centuriones que se nombran en el Nuevo Testamento eran hombres ejemplares. Además del mencionado en este pasaje podemos sumar a aquel que estaba junto a la cruz (Mt.27:54, Mr.15:39, Lc.23:47), Cornelio (Hch.10:1), y el centurión llamado Julio salvó la vida del apóstol Pablo (Hch.27:42.43). Cuando el Señor se dirigía a la casa de este hombre salieron a su encuentro unos amigos del militar y el propio Centurión si atendemos los dichos del evangelio de Mateo (Mt.8:5-13). La conciencia de sus propias flaquezas y la reverencia que sentía hacia el Señor fueron la razón por la cual se considerase indigno de recibirlo en su casa y aún de verlo personalmente motivo por el cual envio a los ancianos de la sinagoga y a unos amigos antes de presentarse el mismo. Tal actitud reverente debe ser tenida muy en cuenta. Otra virtud que se destaca de este hombre es que el favor que estaba pidiendo no era para si mismo sino para uno de sus siervos. Es necesario recordar que en un mundo en el cual la esclavitud era moneda corriente, un esclavo fallecido se sustituía fácilmente. Bien podía haberlo dejado morir pero este hombre se tomó el cuidado de agotar todos los medios a su alcance para salvar la vida de otro ser humano. Nos llama también la atención la certeza que tenía respecto al poder y autoridad del Señor Jesús. El había llegado a la conclusión de que el Señor tenía una autoridad tal sobre las enfermedades que para sanarlas bastaba una orden suya. Del mismo modo que él obedecía a sus superiores y del mismo modo que sus subordinados le obedecían a él así también las dolencias responderían a la autoridad del Señor. El propio Jesús se maravillo de la fe de aquel hombre y aprovecha la ocasión para marcar el contraste existente entre la actitud de este gentil y el rechazo sufrido por parte de los propios judíos. Mateo en su evangelio agrega un detalle más. Los versículos 11 y 12 del capítulo 8 de dicho evangelio dicen: “ Y os digo que muchos vendrán del oriente y del occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos, pero los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera. Allí habrá llanto y crujir de dientes.” Muchos interpretan dicho pasaje esta anunciando la aceptación que el mensaje del evangelio tendrá entre los gentiles. Efectivamente, cuando el apóstol Juan contempla la adoración celestial observa que habrá redimidos de toda lengua y pueblo (Ap.5:9). Pero la expresión “Reino de los cielos” es una frase técnica que se usa en los evangelios para referirse al reino milenial. No debemos olvidar que muchas profecías del Antiguo Testamento hacen alusión al gobierno del mundo por parte del Mesías desde la misma nación de Israel. Ryrie, comentando los versículos del evangelio de Mateo que han sido citados dice: El pueblo judío del tiempo de Jesús estaba esperando que se estableciese en la tierra este reino mesiánico o davídico, y esto es lo que “se ha acercado”, según la proclamación de Juan. El rechazo de Cristo por parte del pueblo retrasó su establecimiento hasta la segunda venida de Cristo (Mt.25:31). El carácter del reino hoy se describe en las parábolas de
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C. Hugo Zorrilla, Diccionario Ilustrado de la Biblia, editorial Caribe, Miami, 1977, pag.103.

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Mt.13.72 Por tal motivo, según este autor, los gentiles también se incluirán en las bendiciones del reino que Cristo presida en esta tierra. Luego que el Señor elogiara la fe del Centurión el Señor le promete que su pedido sería cumplido. Hay dos hechos importantes que debemos destacar. En primer lugar es necesario decir que este fue el único milagro que el Señor realizara a distancia ya que no llegó a estar junto al enfermo. La expresión “en la misma hora” quiere decir que en el mismo momento que el Señor despedía a este ilustre soldado romano se produjo el milagro. El segundo hecho a tener en cuenta es que para efectuar la sanidad el Señor no demandó la fe del enfermo. Una lección práctica este pasaje destaca la autoridad del Señor. Un Centurión del ejercito imperial romano fue quien comprendió esto. Esto nos deja una gran lección. Cuando estamos atravesando por alguna dificultad no nos debemos olvidar que el Señor es soberano y el tiene todas las cosas bajo su control así que el puede obrar para resolver nuestro problema o bien brindarnos el consuelo que estamos necesitando. La soberanía del Señor aún sobre las enfermedades no implica que él vaya a sanar milagrosamente a todo aquel que lo solicite. El apóstol Pablo oro tres veces pidiendo la sanidad pero recibió un no por repuesta. El soberanos Señor había decidido que en tal caso era conveniente que Pablo padeciese la dolencia que le afectaba. El apóstol mismo reconoció que esto fue la voluntad del Señor y la acepto con sumisión. Nosotros estamos bajo las ordenes del Señor por lo cual debemos saber acatar sus disposiciones.

Un sermón sobre la resurrección del hijo de la viuda de Naín (Lc.7:11-17) Introducción Las resurrecciones del Señor tuvieron por fin demostrar su gran poder y autoridad aún sobre la muerte. Cada uno de estos hechos serían la antesala de la resurrección más grandiosa de todas: la del Señor mismo. El poder del Señor sobre la muerte nos permite a los cristianos tener una esperanza cierta: “El postrer enemigo que será destruido es la muerte” (1 Co.15:26). Justamente esta es la creencia característica del verdadero cristianismo. Nosotros no creemos en la reencarnación, tampoco creemos en la aniquilación del alma, si creemos en la resurrección. Del mismo modo en que Cristo resucitó todos los creyentes que pasen por la muerte un día volverán a la vida. Del mismo modo como Cristo le dio nuevamente la vida a la hija de Jairo, tal como hemos visto hace unos días atrás, así también nosotros regresaremos a la vida. Claro esta que existe una clara diferencia y es que aquellos a los cuales Cristo resucitó un día volvieron a morir pero Cristo resucitó para ya no ver la muerte. Cuando los que han muerto en Cristo resuciten volverán a vivir para ya no morir jamás. La resurrección no sólo nos permitirá ver una vez más el poder de Cristo en acción sino que nos demostrará diversas actitudes del Señor ante el dolor del prójimo.

a) Jesús y las multitudes El pasaje comienza situándonos en el tiempo y en el espacio. Primeramente nos dice que el
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Charles Ryrie, Biblia de estudio Ryrie, Editorial Portavoz, Grand Rapids, 1995, pag. 1342.

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hecho que va a relatar aconteció después de lo narrado anteriormente, es decir, la curación en Capernaúm del siervo del Centurión. Luego nos dice el lugar donde se desarrolla la historia: Naín. Esta aldea es únicamente mencionada en este pasaje del Nuevo Testamento. La misma se encontraba a unos 16 Km. al Sur este de Nazaret. Todavía existe una aldea que lleva el mismo nombre y hay en la misma un cementerio que algunos suponen que se trata del mismo al cual era conducido el cuerpo del aquel muchacho. De modo tal que el camino que conduce al mismo puede ser también el mismo que hace casi dos mil años transitó el Señor. Por último Lucas nos dice que el Señor iba acompañado por un gran número de discípulos y una gran multitud de modo que podemos deducir que esto aconteció durante el año en que el Señor fue muy popular. Luego, en la medida que el pueblo se dio cuenta que el no los libraría de yugo Romano, fue perdiendo popularidad al punto tal que terminaron clamando por su muerte. Es interesante observar en los evangelios la relación que el Señor mantuvo con las multitudes. Por ejemplo recordemos los siguiente pasajes:

Enseñó a las multitudes: al comienzo de su ministerio era común que grandes multitudes le siguieran. El Señor no desaprovecho la oportunidad y se dedicó a enseñarles. Por ejemplo, al ver que una gran multitud le seguía, el Señor pronunció el Sermón del monte. Al final del mismo, Mateo nos dice que la multitud se maravillaba de su doctrina o enseñanza. Hoy en día hay muchos que convocan a multitudes pero no aprovechan tal oportunidad para instruir a las mismas sino en brindarles una diversión de modo tal que el beneficio que la multitud recibe es pasajero. Por el contrario, el Señor aprovechó las mismas para brindarles algo valedero y eterno. Tuvo compasión de las multitudes: en el evangelio de Mateo encontramos un versículo maravilloso que nos dice: “Y cuando vio las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.” (Mt.9:36). Lo primero que se nos dice es que tuvo compasión de ellas, pero lo más grande es el motivo que le causó semejante sentimiento: Porque estaban desamparadas y dispersas. Otras versiones traducen la misma frase diciendo: “que estaban cansadas y abatidas” o “acosadas de necesidad y dispersas”. Lo cierto es que si observamos a las multitudes hoy días veremos la mismas necesidades. Pareciera que la gente hoy lo tiene todo, comodidades, más tiempo libre, alimentos pero sin embargo hay cuando uno habla con la gente no tarda en descubrir la angustia, el sentimiento de desamparo y la falta de un rumbo significativo en la vida. Pero la observación del Señor va mucho más allá y ve también la causa del desamparo y angustia de la multitud ya que el texto dice: “como ovejas que no tienen pastor.”. Un rebaño de ovejas sin un pastor condenado a la muerte por las mismas características de estos animales. El Señor mismo se refirió a si mismo diciendo ser el buen pastor que su vida daba por las ovejas. Entonces aquel guía infalible que las multitudes necesitan es el Señor mismo. Alimentó a las multitudes: la compasión del Señor es tal que no sólo atendió las necesidades espirituales de las multitudes sino que también atendió sus necesidades físicas. El nuevo Testamento presenta diversos casos cuando el Señor milagrosamente dio de comer a cinco mil personas y en otro caso cuatro mil personas. En ambos casos la cifra se triplica porque entonces no se acostumbraba a contar a las mujeres y niños. Hoy también ocurre lo mismo. Hay multitudes que padecen hambre. Por ello históricamente, la iglesia de Cristo, inspirada en el ejemplo del santo maestro, se ha visto involucrada en la asistencia práctica de las multitudes que padecen hambre. Pero también vale aclarar que del mismo modo como el Señor lo hizo no sólo se procurar atender al hambriento sino también presentarle el mensaje de salvación. Distinguió entre las multitudes: los artistas del presente suelen convocar a grandes multitudes en las cuales el individuo se pierde. Uno saca un boleto para un recital y es un número más. Sin embargo, el Señor supo distinguir en medio de la multitud a aquel individuo que tenía una necesidad en particular. Tal es el caso de Zaqueo por ejemplo. El Señor prestó atención a la necesidad de este hombre. También cuando marchaba con una multitud una mujer le tocó porque estaba enferma y fue sanada do modo tal que el Señor la distinguió entre la multitud. Vemos que el Señor puedo

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contemplar el bosque pero a la vez supo distinguir el árbol. Tal cuidado del individuo nos indica que Cristo vino a buscar personas no multitudes. En el libro de los Hechos encontramos un hermoso ejemplo de esto. Felipe estaba predicando con gran éxito en Samaria de pero de pronto Dios le indicó que debía abandonarlo todo para ir al desierto y predicarle a una sola persona. Un etíope. Esto nos enseña el gran valor que tiene para Dios cada persona que se convierte. Es tan importante una persona como lo son también los grandes números. A pesar del trato que el Señor tuvo para con las multitudes estas no se comportaron recíprocamente. Fue también una multitud la que aclamó: ¡Crucificalé! ¡Crucifícale!. Del modo en con que el Señor trató a las multitudes podemos aprender acerca de su compasión y su correcta perspectiva. El más que el número de seguidores vio la necesidad de los mismos y más que los grandes números amó a los individuos. b) Jesús y el dolor Una vez que Lucas nos ha presentado el cuadro de situación presenta el tremendo cuadro con el cual el Señor se entró al aproximarse a aquella ciudad. Un cortejo fúnebre. No hay circunstancia más triste que esta. Pero este caso presenta unas circunstancias agravantes ya que se trataba del hijo único de una viuda. Intentemos por un momento ponernos en el lugar de aquella mujer. Aquella mujer ya había sufrido una gran desgracia en su vida al perder a su esposo. Además de la pena emocional que esto provocaba las viudas quedaban totalmente desprotegidas. No había un sistema jubilatorio como el actual que les brindara cierta cobertura. Por tal motivo en el Antiguo Testamento se habla tanto acerca de la protección que se le debía brindar a las viudas y huérfanos. Pero sin lugar a dudas aquella mujer luchó para criar sola a aquel muchacho. Su hijo de algún llenó de alegría su vida hasta que inesperadamente falleció. Imaginemos por un momento el gran dolor que sufrió aquella mujer. Todo el pueblo sintió su pesar de modo que la acompañaron en tal instancia. El futuro de aquella mujer era negro no sólo por la pena que significaba semejante perdida sino en lo material ya que no tenía quien la sustente. Al ver semejante cuadro el Señor sintió compasión de ella. El termino compasión quería decir “conmover hasta las entrañas” dado que se creía que en los intestinos estaba el asiento de las emociones (Hab.3:15) y actuó en consecuencia. Notemos que en otras notorias resurrecciones el Señor actúo por solicitud de los familiares. Tanto en el caso de la hija de Jairo como en el caso del propio Lázaro fueron los familiares quienes rogaron al Señor que sanase a sus parientes por entonces enfermos. Pero en el caso que estamos leyendo bastó que el Señor viera semejante cuadro para que actuase. En este caso no medio la fe de madre y menos aún la del muchacho ya que había fallecido. El Señor obro soberanamente. Por esto no es casual que para referirse a Jesús Lucas haya escogido el término “Señor”. Así enfatiza en la Deidad de Jesús. Debemos tener esto muy presente muchas veces Dios obra porque él así lo decide. No estaba obligado a actuar simplemente lo hizo. Seguramente el resultado de su acción sería la salvación para los protagonistas de la historia y para muchos de los habitantes de la Aldea. Pero entendamos bien que el actuó movido únicamente por su amor. Del mismo modo puede decirse que el padeció la cruz porque así lo quiso. Se acercó hacia la mujer y con mucha ternura la consoló diciéndole: No llores. Esta orden no tendría sentido alguno si el Señor no fuese a darle la vida a aquel muchacho. Al acercarse al féretro lo tocó y los que lo llevaban el féretro, sorprendidos quizás, se detuvieron entonces el se dirigió al muerto diciéndole: “Joven; a ti te digo, levántate.”. Aquel que tiene la autoridad plena sobre la vida y la muerte era quien estaba dando esta orden clara y precisa y de inmediato el fallecido se incorporó. Este último término griego (aneckathisen) que emplea Lucas es muy interesante porque según dice Robertson se lo utiliza solo en dos ocasiones en todo el Nuevo Testamento y en ambas ocasiones por Lucas (la otra ocasión es Hch.9:40). Esta palabra era empleada corrientemente por los médicos para describir a un enfermo sentándose en su cama. Es decir que pareciera que Lucas esta señalando que el Señor hizo lo que ningún médico podía hacer: dar vida a un muerto. Lo que para los hombres era imposible Dios lo había hecho posible.

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La reacción inmediata de los testigos fue en primera instancia sentir gran temor al verificar que el Señor tenía autoridad aún sobre la vida y la muerte. También glorificaron a Dios reconociendo que este había actuado a través de Jesús y reconocieron al Señor como profeta lo cual no era poca cosa. Pero lo más asombroso es la declaración que Lucas hace al decir que ellos tuvieron la certeza de que Dios había visitado su pueblo. Esto puede significar que al sentirse visitado por un profeta de Dios sintieron que este había estado en el pueblo pero también, estas palabras pueden interpretarse literalmente ya que el Verbo era Dios. Quizás haya entre nosotros algún amigo que diga: bueno, el relato es muy bonito pero yo no puedo creer semejante cosa. Quizás Lucas o algún otro haya inventado esta historia. O quizás piense que el joven padecía de gripe y tenía fiebre y cuando vino Jesús este se incorporó. Pero Si Ud. supone semejante cosa permítame decirle que cuando el Lucas escribió este libro muchos de los testigos de este hecho aún vivían y si fuese mentira lo que el escribió el fraude hubiera sido descubierto y este libro no hubiese llegado hasta nosotros. Así que la explicación más valedera es pensar que Lucas estaba escribiendo la verdad. Vemos por tanto que este pasaje nos presenta al Señor actuando según su amor y compasión. La buena noticia que hoy deseamos compartir es que Dios aún actúa por compasión a los hombres. Del mismo modo que la situación de aquella viuda conmovió al Señor y lo movió a la acción así también Dios conoce su situación y esta dispuesto a actuar en consecuencia. c) Jesús y la vida Esta es veraz entonces la pregunta que todos nos podemos hacer es ¿Cuál es la lección eterna de la misma?. Sin lugar a dudas esta historia demuestra el poder que Jesús tenía sobre la muerte. ¿Por qué el tiene semejante poder sobre la muerte?. La Biblia nos enseña que él es el creador y sustentador del universo. En Hebreos capítulo 1 se nos dice que por medio de Cristo Dios hizo el universo y poco más adelante agrega diciendo que Cristo es quien sustenta con su poder la creación. El apóstol Juan en la misma línea de pensamiento nos dice: “que sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”. O sea que el tiene el poder para la vida porque él la creo. Ningún medico en su sano juicio intentará darle vida a un muerto porque ellos no tienen ni tendrán el poder para dar la vida al alguien que ya ha fallecido. ¿Por qué? Porque los médicos no pueden crear la vida. Solamente Cristo quien creo la vida puede volver a otorgar. Por tal razón el propio Señor Jesús pudo decir: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. La vida abundante a la cual el Señor se refirió no sólo tiene que ver con la eternidad. Aquel que cree en él por la fe tiene la certeza que pasará la eternidad en la gloria con Dios. De más esta decir que semejante promesa es de por si una vida abundante. Pero esto tiene consecuencias en esta vida porque los únicos que pueden decir que viven abundantemente somos los que tenemos a Cristo en nuestro corazón porque él nos da la oportunidad de gozarnos no sólo en la bonanza sino también en la adversidad. Además el creyente es libre de toda las ligaduras que impone el pecado. Hemos sido librados de todos vicios que de por si son degradantes ya que someten al individuo a una constante esclavitud. También hemos sido librados de nuestra propia egoísmo que no conducía a la rebelión contra Dios. El creyente obedece a Dios con gusto no por sus propias fuerzas sino porque Dios nos ha capacitado para la obediencia. Entonces para apreciar la vida abundante que Cristo ofrece no debemos más que compararla con otra alternativa de vida que posible vivir en este mundo. Debemos recordar que la Biblia, la Palabra de Dios, sólo presenta solamente dos tipos de forma vida. Una es la vida abundante que Cristo ofrece. Otra el la vida sujeta a la esclavitud del pecado. Esta segunda opción podría ser descripta como un estado de muerte constante. Con suma razón Ud. podrá decir: “yo no soy cristiano pero estoy vivo, respiro ¿Cómo me va decir que estoy muerto?. Déjeme que le explique por el término muerte da a entender “separación”. Cuando Adán y Eva pecaron no murieron inmediatamente pero quedaron separados de Dios. El pecado engendra muerte, es decir, separación. Y esto no sólo separa al hombre de Dios sino que finalmente separa a los hombres entre si. La existencia de fronteras son una evidencia de la separación que impuso el pecado a los hombres. Pensemos en algo mucho más corriente. Un hombre y

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una mujer se conocen, se enamoran, se aman, se juran amor eterno y se casan. Pero cuando comienzan a convivir las cosas van pasando de rosado osado idílico a rojo sangre. Y un amor que en algún momento pareció que duraría toda una vida se esfumo. Resultado el divorcio. Porque aquellos que se amaron no pueden permanecer juntos. La causa es una: el pecado que produce separación. Pero esta alternativa de vivir en pecado no sólo tiene consecuencias en la vida presente sino también en la vida futura. En la Biblia encontramos una terrible advertencia: “Pero, para los cobardes e incrédulos, para los abominables y homicidas, para los fornicarios y hechiceros, para los idólatras y todos los mentirosos, su herencia será el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” (Ap.21:8). Es decir que aquellos que hayan muerto en sus delitos y pecados resucitarán también pero para morir nuevamente. Es decir para estar permanentemente separados de Dios. El infierno es descripto en la Biblia como un lugar de tormento. Se los describe como un lago de fuego y azufre. Pero que mayor dolor que quedar separado eternamente de Dios. Ahora cuando hablamos del infierno no faltan aquellos que piensen que creer la existencia del mismo es una ingenuidad. Nos dicen por ejemplo: “Si Dios es amor no puede condenar a una persona por la eternidad”. Si Ud. piensa así reflexione en lo siguiente ¿Qué clase de justicia sería aquella que no condena al que hace mal?. Lo cierto es que un juez que condene al que quebrantó la ley sería un juez injusto. Dios no sería justo si obviara el pecado y le brindará la bendición eterna a todos los hombres. Si existe una gran diferencia entre perdonar e indultar. El indulto es la decisión por la cual un presidente por ejemplo libra de la pena impuesta a alguien que es culpable y que no niega el delito que cometió. Quien indulta simplemente pasa por alto el mal que el beneficiario de tal media ha cometido. El perdón, en cambio, necesita ser tanto ofrecido como aceptado. A diferencia de quien el indultado aquel que no acepte la culpa no puede ser perdonado. Dios ofrece el perdón de los pecados a todos los hombres pero estos deben admitir su mal. Para aclarar toda duda respecto a la realidad del infierno tenga Ud. en cuenta que quien más habló del infierno fue el propio Señor Jesucristo. El lo comparó con el basurero. El lugar a donde los judíos arrojaban la basura. Dios no considera a los hombres como si fueran basura por ello ofrece el perdón. Pero llegará un día cuando aquellos que no se hayan arrepentido serán apartados permanentemente de la presencia de Dios. El resultado final del pecado será muerte y muerte eterna. Vivirán por la eternidad sabiendo que ya no tendrán oportunidad de reconciliarse con Dios. Por ello puedo decir que este pasaje tiene valides eterna. Del mismo modo como Cristo le dijo a aquel Joven: Levántate. Hoy le ofrece a Ud. la vida abundante. Suya es la elección pero tenga bien en claro que si rechaza la vida sólo le espera la eterna separación. Conclusión Este pasaje tiene una aplicación directa en el presente. Aun hoy el Señor Jesucristo es predicado a las multitudes pero él como ayer sigue distinguiendo a los individuos y reconociendo sus necesidades particulares. Esto nos brinda confianza. También podemos decir que Cristo sigue obrando por compasión a los hombres. Aquella mujer fue beneficiaría de la compasión del Señor. Pero también este pasaje nos enseña que únicamente Cristo puede dar vida a un muerto. Ud. aunque este vivo esta muerto en sus delitos y pecados si aún no se ha arrepentido. Si quiere gozar de la vida abundante que sólo Cristo puede dar entonces debe tener fe en el lo cual implica aceptar el perdón de Dios. Para ello es necesario que también reconozca sus pecados, se manifieste arrepentido de los mismo y así, el Dios de la compasión, le concederá el perdón y la vida eterna. Una lección práctica Este texto nos demuestra el gran poder con el cual contaba el Señor. Bien podría haber usado dicho poder contra aquellos que le crucificaron pero lo hizo porque su fin, su propósito era llegar a la cruz. El siguió el plan del Padre y en ningún momento vaciló. En la cruz murió aquel que podía decir: “Yo pongo mi vida y la vuelvo a tomar”. Su poder estaba aún sobre este enemigo que es la muerte. Por ello Pablo nos recuerda que la muerte también será vencida. Esto sin duda nos llena de aliento y consuelo y es por esta razón que el creyente enfrenta la instancia final si temor.

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Las dudas de Juan el Bautista (Lc.7:18-35, Mt.11:2-19) Juan fue encarcelado por denunciar el pecado en el cual vivía Herodes. En el evangelio de Mateo se nos cuenta la razón ya que este había denunciado el grave pecado en que vivía este Rey malvado. Según lo registra Mateo Juan había señalado públicamente que no le era lícito tener por mujer a Herodías. Llama entonces la atención que este fiel profeta haya por lo pronto dudado del propio Señor y enviado a sus discípulos a entrevistar al Señor. La falta de una reprensión hacia la incredulidad o desconfianza de Juan y el elogio público de este demuestra que en realidad el Señor comprendió la tristeza y el desaliento que embargaban al precursor dado su situación personal. Al comparar ambos relatos notamos que Lucas agrega un detalle importante al decir que el Señor había realizado en aquel tiempo muchas sanidades y había librado a endemoniados. Ante los hojos de los propios discípulos de Juan dio pruebas de la veracidad de sus pretenciones. Respondio a aquellos hombres diciendo: “Id y haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres se les anuncia el evangelio.”. Mateo añade una bendición para todo aquel que no se averguenze del Señor: “¡Dichoso aquel que no encuentre en mí motivo de tropiezo!”(Mat.11:6 (Dios habla hoy). Seguidamente el Señor elogió públicamente a Juan comenzando. El Señor se dirige a la multitud y en pocas palabras declara que Juan no era como una caña que fácilmente se doblaba como el viento sino un hombre de firmes convicciones. No era semejante a los fariseos que torcían la ley para ajustarla a su comodidad. Tampoco era un hombre que vivía en palacios o que buscaba los deleites. Juan era nada menos que un profeta de Dios. Pero a la vez no era cualquier profeta sino aquel que tenía el privilegio muy especial de haber sido el precursor del Mesías. A su vez el Señor declara que el ministerio de Juan el bautista era el cumplimiento de una profecía del Antiguo Testamento (Mal.3:1). Inmediatamente agrega: “Os digo que entre los nacidos de mujer, no hay ninguno mayor que Juan. Sin embargo, el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él.”. Era el más grande profeta porque tuvo el privilegio de conocer al Mesías. A la vez, el Señor señala un marcado contraste ya que Juan era el mayor de los profetas pero también estaba en inferioridad de condiciones con el menor del reino de Dios. Este último sería mayor que Juan. Esto se aclara cuando comparamos esto a lo dicho por el apóstol Pedro. Los profetas vislumbraron e inquirieron acerca de la salvación y el Mesías pero sin llegar a disfrutar personalmente de las bendiciones de este otorgaría (1 P. 1:10-12). Juan el Bautista es el mayor de los profetas ya que tuvo la oportunidad de conocer al Salvador, al Mesías. El no necesitó inquirir e investigar sobre este tema sino que fue testigo del ministerio de Mesías y le conoció íntimamente. Al igual que se refleja en el pasaje de la primera carta de Pedro, aún el mayor de los profetas gozó de menores privilegios que aquellos que puede alcanzar el creyente. En el evangelio de Mateo encontramos unos versículos que Lucas no registra y son de mucho interés: 12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan 13 Porque todos los Profetas y la Ley profetizaron hasta Juan. 14 Y si queréis recibirlo, él es el Elías que había de venir. 15 El que tiene oídos, oiga. Mateo 11:12-15 El versículo 12 quiere decir que la respuesta a la predicación de este profeta fue violenta. De hecho su muerte, muy próxima por entonces, sería completamente injusto y por la fuerza. Juan sería el profeta que cerraría el ciclo de la revelación de la dispensación anterior. El era el Elías que habría de venir. Si lo hubieran reconocido como tal se hubieran dado cuenta que Jesús era el Mesías. La eficacia de la predicación de Juan el Bautista es destacada también por el Señor al decir que todos los que le oyeron glorificaron a Dios y fueron bautizados por él. Sin embargo, los fariseos y los interpretes de la ley rechazaron tal cosa. Por ello el Señor, por medio de una parábola, cuestiona duramente a los religiosos al compararlos con a muchachos inmaduros que se niegan a jugar con sus compañeros tanto cuanto estos les proponen bailar como cuando les proponen cantar canciones tristes. Señalando con esto que a Juan que vivió privándose de pan y vino lo acusaron de estar endemoniado y al Hijo del hombre que come y bebe lo acusaron de glotón y bebedor. Es decir que los ojos espirituales

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de los fariseos e interpretes de la ley estaban tan cegados que no reconocieron a Juan el Bautista como profeta siendo este el mayor de los tales y lo que es más grave aún, no reconocieron al Hijo de Dios, el bendito Mesías, a pesar de todos los milagros y señales que realizara. El método “evangelístico que Juan empleara” fue útil para sus propósitos en tanto que el usado por el Señor también fue adecuado para sus fines. Culmina este pasaje con una expresión muy interesante: “La sabiduría es justificada por sus hijos”. ¿Quiénes son los hijos de la sabiduría?. La conducta o los hechos. Quiere decir entonces el Señor que aquel que en verdad es sabio reconocerá tanto a Juan como profeta así como a él como el Mesías. Una lección práctica Este pasaje nos permite ver el corazón turbado y entristecido de quien fuera el precursor del Mesías. las circunstancias personales motivaron tal cosa. El Señor lo trato con amor y respeto, lo elogio públicamente de modo tal que Juan debió haber recobrado sus fuerzas y así afrontar con coraje sus últimas horas. Del mismo modo nosotros debemos aprender a alentar al desanimado. También de algún modo estas palabras del Señor pueden ser consideradas como una evolución pública del ministerio de Juan el bautistas. En otras Palabras el Señor reconoció a Juan como un siervo aprobado por Dios. Nosotros debemos aspirar a servir de tal modo que el Señor pueda ser glorificado a través de nuestro ministerio. Jesús en el hogar de Simón el fariseo (7:36-50): Nos encontramos ante un pasaje propio del evangelio según Lucas. Este incidente no debe ser confundido con otro semejante que ocurriera en Betania durante la última semana del ministerio terrenal del Señor (Mt.26:6-13, Mr.14:1-9, Jn.11:2). Este pasaje nos permite ver distintas actitudes que los protagonistas de la historia tomaron ante su persona: a) Convidado por sus enemigos: Simón, un fariseo, de quien no sabemos más que estos datos, invitó al Señor a su casa a comer con él. El pasaje no específica la intención de este hombre pero atendiendo a la opinión que tenían los fariseos acerca del Señor y ateniendonos al relato mismo bien podemos pensar que sus intenciones no eran sinceras. Su verdadera opinión acerca del Señor es manifiesta en el versículo 39. A pesar de los notorios milagros que el Señor había hecho el no creía que fuera un auténtico profeta. Muy distinta fue la actitud de Nicodemo quien también era pertenecía a esta secta. b) Adorado por un pecador Al enterarse una mujer de la ciudad de que Jesús estaba en la ciudad y en la casa de Simón rompió con todos sus temores y prejuicios y como alguien que tiene una necesidad urgente ingresó en la casa y ungió con un perfume y sus lagrimas los pies del Señor. Esta práctica tan extraña a nuestras costumbres era una norma de hospitalidad aceptada en aquella época. Pablo menciona tal práctica entre las buenas acciones que una viuda podía desarrollar en la iglesia (1 Tim.5:8). El hecho inusual fue que esta mujer derramo sobre los pies un perfume. Lucas destaca el valor del mismo al mencionar que el mismo se encontraba en un frasco de alabastro. Este material era una especie de mármol fino y traslucido que se empleaba para fabricar vasijas y ornamentos para los templos. La acción y las lagrimas de la mujer denotan el profundo arrepentimiento de la mujer. Seguramente conmovida por las enseñanzas del Señor reconoció su mal camino y buscaba afanosamente el perdón de Dios. De algún modo pude decirse que era conocida por su mala vida al punto que Simón

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sabía muy bien de quien se trataba. Por ello pensó que Jesús debía saber de quien se trataba y no admitir su presencia. Lo que es peor aún, tal vez llegó a inferir que el Señor admitía su proceder pero este, demostrando que como Dios podía conocer los pensamientos de los hombres, respondió sus dudas con una parábola. La enseñanza es muy simple. Un hombre tenía dos deudores. Uno le debía quinientos denarios en tanto que otro le debía cincuenta. Cada denario equivalía al salario de un día de un trabajador. A ambos le perdono la deuda. Evidentemente, tal como juzgó Simón, aquel cuya deuda era mayor amaría más a aquel que se la perdonó. De tal modo el Señor quería ilustrar la diferencia de actitud entre Simón y aquella mujer pecadora. Simón le invitó a su casa tal vez por curiosidad o tal vez pensando en tenderle una trampa y encontrar de que acusarle. La mujer en cambio, se acercó al Señor con un corazón contrito. Simón pudo ser muy amable pero no estaba arrepentido. Hay un versículo que explica con claridad los sentimientos de aquella mujer el cual dice: “Porque la tristeza que es según Dios genera arrepentimiento para salvación, de que no hay que lamentarse; pero la tristeza del mundo degenera en muerte.” (2 Cor.7:9). Una vez aclarado este punto el Señor, dirigiéndose a la mujer, le dijo: “Tus pecados te son perdonados”. El hijo prodigo, cuando regresó a la casa de su padre le dijo a este: “he pecado contra el cielo y contra ti.” porque los Israelitas tenían plena conciencia de que el pecado era una afrenta a Dios por ello el único que puede perdonarlo es Dios. Siempre que el Señor Jesús perdonó los pecados de algún persona los judíos comprendieron que con tal acción se estaba poniendo a la misma altura de Dios. c) Cuestionado por sus detractores: Los fariseos que acompañaban a Simón murmuraron al oir esto pero el Señor en su bondad agregó: “tu fe te ha salvado, vete en paz.”. Tal expresión atestigua nuevamente acerca de su Deidad porque el único que puede percibir si en un corazón hay una fe genuina o no es Dios. Aunque, vale aclarar, la actitud de la mujer de algún modo demuestra su fe. Sin lugar a duda vemos dos actitudes contrastadas que desde que el Señor vino a este mundo se han repetido en la historia. Por un lado están aquellos rechazan al Señor sin analizar con detenimiento sus enseñanzas y por otro hay una minoría que, como en el caso de esta mujer, llegan a disfrutar del amor y el perdón de Dios. Simón a pesar de saber de la fama del Señor, de conocer seguramente acerca de los milagros que este había hecho, dudaba que fuera un profeta pero aquella mujer pecadora había comprendió que estaba ante el Mesías prometido. No sabemos si más tarde Simón, el fariseo, pudo llegar a la misma conclusión pero lo cierto es que a estas alturas una mujer despreciada vio y amó la luz en tanto que él permaneció en tinieblas. Una lección práctica: Sin lugar a dudas estamos ante un pasaje que es más que apto para la predicación del evangelio pero también debemos decir que la actitud ejemplar de aquella mujer, su pública y abierta muestra de arrepentimiento, nos debe conmover. Aprendemos a través de la misma acerca del verdadero alcance del pecado. La mujer se acercó al Señor con reverencia, temor, conciencia de pecado y arrepentimiento. Nosotros en ocasiones enfatizamos tanto en el perdón de Dios que nos olvidamos de la reverencia y el temor con el cual debemos acercarnos a él.

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Capitulo 8
Un sermón sobre la resurrección de la hija de Jairo (Lc.8:40.56) De las circunstancias críticas que un ser humano debe enfrentar la muerte de un ser querido es la más grave de todas. Los científicos luchan contra tan cruel enemigo, la medicina ha progresado mucho en lo que se refiere a extender la vida del ser humano pero hoy como ayer vemos esta inexorable realidad: los hombres mueren. Un poeta dijo que el primer minuto de vida nos acercó a la muerte. Sin animo de ser tétrico debemos aceptar que hoy por hoy la muerte es una triste realidad. Pero ante semejante panorama permítame informarle que hoy contamos con una buena noticia y esta es que Dios es el creador y dador de la vida. Jesucristo dijo: “El que cree en mi, aunque este muerto, vivirá”. El relato que hoy consideraremos, la resurrección de la hija de jairo, nos brindará esperanza y gozo. Pero para hallar la esperanza y gozo que ellos encontraron debemos ir a Jesús como ellos fueron. Veamos tres condiciones para encontrar la estas bendiciones: a) Ir al Señor El relato que hemos elido presenta en primer lugar a un padre desesperado porque su amada hija se había enfermado de gravedad. Que situación puede ser más difícil para un padre que ver a uno de sus hijos sufrir. Podemos sacar unas conclusiones preliminares respecto al dolor humano:

El dolor puede ser la voz de Dios: Lucas, como médico que era, se intereso por los datos del paciente. Nos dice que era una niña, también señala que tenía alrededor de doce años y que estaba muriendo. Un cuadro sencillo pero a la vez aterrador. Una joven niño estaba muriendo. Cuando nos enfrentamos con cuadros semejantes la gente suele preguntarse ¿Por qué Dios permite semejante cosa?. En algunos casos el dolor o sufrimiento es atribuible a la maldad del hombre. Santiago así lo afirma en su epístola las guerras y conflictos entre los hombres surgen por las propias pasiones que combaten en nuestros propios hombres. Pero claro, en este caso la niña no era culpable de padecer una enfermedad. En otros Dios emplea el sufrimiento para corregir nuestros errores. Es como aquellos remedios que tienen mal sabor pero la misma fue recetada por el medico para curar nuestra enfermedad así que no queda más remedio que tomarlo. Como digiera un reconocido autor cristiano los hombres no somos solamente seres imperfectos sino rebeldes que debemos deponer ante Dios nuestras armas. Hay veces Dios debe hablarnos bruscamente a través del dolor para que nos rindamos a sus pies. Dios muchas veces necesita quebrar nuestra voluntad para que le reconozcamos y volvamos a él. Ud. se preguntara entonces ¿Sería tan mala esta niña que Dios necesito hablar de este modo tan drástico?. A mi juicio el mensaje de advertencia no hija dirigido a la niña sino a los padres mimos. Jairo era un hombre justo pero Dios quiso probar su fe para su propio bien. Esto se ve claramente cuando consideremos detenidamente este caso. Dios sabía perfectamente que el Señor Jesús resucitaría a la niña entonces ¿Por qué permitió que la niña enfermase y muriera? ¿Por qué dejó que aquellos padres sufrieran?. Dios sabía todo esto y si lo permitió fue porque estaba intentando que Jairo entendiera un mensaje. Tal vez si no hubiera sido por la enfermedad de su hija este hombre no hubiera buscado a Cristo. C.S. Lewis: “Dios nos susurra en nuestros placeres y nos habla a la conciencia pero en cambio grita en nuestros dolores, es el megáfono que el usa para hacer despertar a un mundo sordo.” . Posiblemente Jairo estuviera ensordecido por su propia justicia y por ello no oía la voz de Dios. Acatemos las ordenes de Dios antes que él se vea obligado a gritarnos a través del sufrimiento. El dolor humano es una experiencia única e intransferible: cuando el padre ruega al Señor que vea a

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su hija este actuó con misericordia y este se dispuso a ir a la casa de aquella familia. En tanto que se dirigían hasta allí una mujer gravemente enferma también se acercó al Señor y fue sanada de su dolor. Vemos por tanto una serie de personajes que estaban sufriendo, cada uno con un dolor distinto, y Jesús curó a todos. La niña sufrido la enfermedad y la muerte, Jairo estaba sufriendo la terrible angustia que significa ver a un hijo enfermo, su esposa, que quedo en el hogar sufrió aun más cuando se dio cuenta que su hija había muerto, los familiares y vecinos también lamentaron la perdida y aquella mujer enferma que se acercó a Jesús padeció el grave dolor que significa tener una enfermedad crónica, que nadie la sepa curar y además el daño moral que significó haber perdido su dinero en los tratamientos médicos. Cada uno de los protagonistas estaba sufriendo. Ninguno podía sentir el dolor del otro pero todos estaban sufriendo. El Señor tiene un especial conocimiento del corazón humano y el deseo de poder ayudar al que padece. No importa la razón por la cual Ud. este padeciendo, el Señor desea y puede ayudarle. Una vez hechas estas aclaraciones Vemos hacia donde se dirigieron estos hombres una vez que los médicos fracasaron en sus tratamientos, fueron a Jesús. No fueron al curandero aunque en aquella época los había. No fueron a los religiosos. No fueron a ver a algún hombre ilustre sino fueron a Jesús. Cuando padecemos algún mal, sea una enfermedad física o un mal del corazón. El apóstol Pablo dijo: “3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, 4 quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones.”. Al decir tribulaciones el apóstol no estaba exagerando nada ya que tal como el mismo lo relato sufrió azotes, cárceles, tumultos, necesidades, duros desvelos, en tres ocasiones sufrió naufragó y finalmente murió decapitado. Pero a su vez el consuelo de dios nos capacita para consolar porque el mismo versículo citado concluye diciendo: “De esta manera, con la consolación con que nosotros mismos somos consolados por Dios, también nosotros podemos consolar a los que están en cualquier tribulación.”. Por tanto el cristiano tiene un gran mensaje para el que sufre y es una invitación a recibir el consuelo de Dios. Concluyendo con este primer punto debemos entonces señalar que el sufrimiento tiene un propósito y es el llamado de Dios para que acudamos a buscarle a él. Los personajes de esta historia así lo hicieron y fueron dichosos. b) Ir con fe al Señor En segundo lugar lo que aprendemos es que estos hombres se acercaron al Señor con fe. Creyendo en él. Lo notamos en las diversas actitudes que ellos tomaron:

Jairo se acercó al Señor y se postró ante sus pies en reconocimiento de su poder y autoridad. Seguramente que, a pesar del milagro que el Señor realizó en su casa, su actitud le traería severas consecuencias. Recordemos que el era el principal en la Sinagoga, es decir que él era el responsable del orden del culto que se celebraba en la misma. Los religiosos rechazaban a Jesús por tanto su actitud esta en franca posición a la posición de sus colegas. Por tanto es muy probable que luego de este acto de fe Jairo haya perdido el su destacado puesto. O si no lo perdió al menos seguramente se gano la enemistad de un gran número de sus amigos. Entonces en primer lugar la fe de Jairo se ve en su reconocimiento público del poder y la persona del Señor. En segundo lugar la fe de Jairo se ve manifiesta en sus dichos tal como los registra el evangelios de Marcos: “--Mi hijita está agonizando. ¡Ven! Pon las manos sobre ella para que sea salva, y viva.”. (Mr.5:23). El tenía tal fe que reconocía que con la sola imposición del las manos parte del Señor la niña se curaría. En tercer lugar el texto nos muestra su fe sería probada porque en tanto que el Señor iba para su casa fue informado acerca del fallecimiento de su hija. Al recibir la noticia el Señor apuntaló su fe mediante una promesa: “No temas, cree solamente y sera salva”. Jairo podría haber dudado de tales palabras del Señor. Si estaba muerta ya no habría posibilidad de salvación. Pero Jairo demostró ser un hombre de fe y creyó en las palabras del Señor. En cuarto lugar la fe de Jairo fue probada ante la burla. Cuando llegaron a la casa había un gran número de personas llorando entonces el Señor Jesús exclamó diciendo: No lloréis, no esta muerta, sino duerme. De inmediato los que estaban allí se burlaron porque si de algo hay que no

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se puede dudar es de la muerte de un ser humano. Es muy sencillo de comprobar: no respira y su corazón no late. A pesar de la burla Jairo permaneció al lado del maestro.

Vemos también la actitud de la mujer. Ella se acerco creyendo en el Señor de tal modo que creía que con solo tocarlo se sanaría. Lo hizo y de inmediato el Señor percibido su acción de la mujer de un modo sobrenatural. De inmediato preguntó “¿Quién me ha tocado?”. Pedro respondió con suma razón. Señor estamos en medio de una gran multitud ¿Cómo preguntas si alguien le había tocado?. Pero el Señor, que todo lo sabe, sabía que una mujer que estaba sufriendo lo había buscado con fe. Cuando aquella mujer se dio cuenta que había sido descubierta vino temblando, quizás temiendo que el Señor la reprendiera o asombrada por la percepción del Señor, y postrándose le explico la razón de lo que había hecho. El Señor le respondió diciendo que por su fe había sido salvada o sanada dado que el vocablo griego permite ambas acepciones. Fue salvada de una grave enfermedad y seguramente también por su fe sería salvada de la mayor enfermedad que es el pecado.

Ahora en ambos casos una característica común en estas personas y es que tuvieron fe pero fe en una persona: Jesucristo. La fe por si sóla no salva a nadie. Cuando decimos que somos salvos por la fe debemos aclarar que es por la fe en el Señor Jesucristo. El apóstol Juan lo expresa muy bien en su evangelio: “El que cree en él tiene vida eterna.”. Creer en el sentido bíblico contiene la idea de confiar. Este pasaje que esta siendo objeto de estudio demuestra que cada uno de los protagonistas de los hechos narrados confiaban en Jesús aun a pesar de la burla que esto pudiese significar. La condición por tanto para recibir una bendición por parte de Dios es tener fe en el Señor Jesucristo. Permítanme contarles una historia que quizás ilustre adecuadamente lo que estamos tratando de decir. Como Uds. saben en 1970 la nave Apolo 13 mientras se dirigía a la luna sufrió un grave desperfecto. Los mecanismos de control de la nave y los tanques de oxígeno se vieron seriamente comprometidos a causa de una explosión. El comandante de la misión informó al control de Tierra acerca de lo sucedido. Sus vidas estaban en verdadero peligro y no podían hacer nada. Desde tierra los ingenieros les brindaron las instrucciones para que los astronautas logren subsanar precariamente los daños y regresasen a tierra. Aquellos Astronautas debieron confiar sus vidas en los ingenieros que había diseñado la nave y por ello pudieron salvar sus vidas. Imaginen cuan distinta pudiera haber sido la historia si los astronautas no hubieran creído en el informe de los ingenieros. Supongan que hubieran dicho: no que saben aquellos en tierra. Pero este no fue el caso. Ellos tuvieron fe en los dichos de los ingenieros y así salvaron sus vidas. Siguieron sus instrucciones porque confiaron en ellos. Del mismo modo Jairo y la mujer enferma, confiaron en Jesús y siguieron sus instrucciones. Así también muchos de los que estamos aquí presentes lo hemos hecho y tenemos la certidumbre plena de que alcanzaremos la bendición de Dios porque ya hemos disfrutado en parte, al menos de sus beneficios. Nuestro deseo es que Ud. también en esta noche alcance la salvación. c) Ir con confianza al Señor Una vez que llegaron a la casa el Señor y los que le seguían encontraron el triste cuadro que representa un funeral. Además de esto hubieron quienes se burlaron del Señor por haber dicho que la niña estaba dormida. Entonces el Señor con sus discípulos más cercanos entro junto con los padres de la niña a la habitación donde estaba aquella niña ya muerta. En semejante cuadro intimo el Señor tomó de la mano la joven. Dicho sea de paso según la ley aquel que tocaba un muerto quedaba impuro hasta el anochecer (Lv.11:24) pero el Señor lo hizo porque el sabía que en realidad estaría tocando a una persona viva. De inmediato el dio una orden: “Muchacha, levántate” y de inmediato la niña volvió a la vida y él Señor mando que se le diese de comer. Así el Señor demostró su poder sobre la vida y la muerte. Este ultimo cuadro de este relato a mi me habla de la comunión en la intimidad. Sólo el y unos pocos fueron testigos de cómo el Señor dio vida a aquella niña. Por lo que hemos visto en el relato, en la casa de Jairo habría muchas personas: familiares, sirvientes y vecinos seguramente. ¿Qué mejor campaña publicitaria hubiera hecho el Señor si le hubiese dado la vida a la niña ante la vista de todos? Lógicamente todos se enterarían al ver a la niña viva pero el milagro en si fue hecho ante la vista de

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unos pocos. ¿Por qué el Señor actua de este modo?. Una de las razones es que el corazón del hombre esta tan cegado por el poder de las tinieblas que aun cuando vieran el milagro más grande, claro y evidente ante sus ojos continuarían negando al Señor. El malvado Rey Herodes solicito al Señor que hiciera un milagro ante sus ojos pero este se negó. El Señor sabía que tal cosa sería algo inútil. Herodes de todos modos procuraría su muerte. El apóstol Juan dijo que los hombres amaron más las tinieblas que la luz. Pero además el hecho de que el Señor hiciera el milagro ante algunos de sus discípulos y los padres de la niña nos habla del trato especial que el tiene para cada uno de sus seguidores. Veamos cada uno de estos casos: Pedro, Jacobo y Juan pertenecían al circulo más íntimos de sus discípulos. Recordemos que el Señor tenía un gran grupo de discípulos. El evangelio según Lucas menciona por ejemplo a los 70. Pero también la Biblia nos habla de ese grupo más selecto, los doce. Dentro de los doce hubieron tres privilegiados que fueron testigos de muchos hechos singulares. Este por ejemplo y la transfiguración. ¿Por qué el Señor los trato de este modo? ¿Quiere decir con esto que el los prefirió sobre ocho restantes?. De ningún modo. El Señor amo inclusive a Judas. Por lo tanto podemos llegar a pensar que el trató con ellos de un modo especial tal vez porque sus personalidades exigían un trato especial. Del mismo modo que aquel padre que tiene un hijo cuyo carácter es muy inquieto o malo debe tratarlo especialmente o prestarle una mayor atención que al resto de sus hijos así también el Señor trato a estos discípulos. El común denominador que une a estos personajes es que eran explosivos. Pedro es bien conocido por sus arrebatos. Recordemos que cuando arrestaron al Señor el fue quien le corto la oreja a uno de los captores. Juan y Jacobo desearon que descienda fuego del cielo y consuma a una aldea samaritana. Así que el Señor los trato con especial cuidado porque su carácter así lo requerían. Cuando leemos los escritos de Pedro y Juan llegamos a la conclusión que este trato cuidadoso que el Señor tuvo para con ellos dio buenos resultados. Jairo y su esposa. Hemos hablado bastante acerca de Jairo pero que decir de su mujer. Imaginemos lo desesperada que debió haber estado aquella madre al ver que su bebito se estaba muriendo. Sin poder hacer nada esperaría al maestro para que este la sanase pero cuando la niña murió habrá perdido toda esperanza. De todos modos el maestro llegó a su hogar acompañando a su esposo. Imaginen la escena. Habrá corrido a los brazos de su marido llorando desconsolada. Cuando todo el mundo se había venido abajo escucho la voz consoladora del maestro. “No lloreís, no esta muerta, sino duerme.”. Seguramente, a diferencia de aquellos que se burlaron, aquella mujer creyó en las palabras del Señor y estuvo dispuesta a obedecerle. Tuvo fe y así pudo contemplar como el Señor traía nuevamente a la vida a su amada hija. El Señor quería consolar a aquella mujer y por ello solicitó su presencia en la habitación. Aquel que tiene poder sobre la vida y la muerte se ocupa de aquellos que sufren. En tanto que estos aquellos hombres disfrutaron de un trato especial por parte del Señor estuvieron aquellos que se perdieron semejante oportunidad, los que se burlaron. Estos no tuvieron el privilegio de estar con el Señor en la intimidad. De alguno modo estos hombres representan a los incrédulos de todas las épocas. Son aquellos que no pueden tener trato con el Señor. Por tanto en este pasaje del evangelio de Lucas como en tanto otros se encuentra representada la humanidad todas: los muertos y los vivos y dentro de este último grupo un número minoritario que ha creído pero otros, los incrédulos, aquellos que están cerca del Señor pero a la vez muy lejos ya que no pueden disfruta de un trato intimo con el Señor. Todos los que estamos aquí presentes pertenecemos al grupo de los vivos pero ¿podemos decir todos que pertendecemos al grupo de aquellos que podemos gozar de la intimidad con el Señor?. Si Ud. aun no esta seguro de esto permítame decirle que para ingresar a este grupo solo basta ir al Señor, ir con fe y confiar tranquilamente en sus Palabras. Conclusión: Decíamos al comienzo de este mensaje que la muerte es la circunstancia más dolorosa que todo ser humano puede enfrentar pero la gran noticia que hoy queremos compartir es que el Señor dará alos

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muertos vida. Unos resusitarán para estar eternamente con él otros en cambio resucitarán para volver a morir, es decir marchar hacia la condenación eterna. Hoy Ud. tiene la oportunidad de tomar una decisión que tendrá trascendencia eterna.

Capitulo 9
La transfiguración Este fue uno de los acontecimientos que más llamó la atención del apóstol Pedro. Siendo ya anciano, al escribir una de sus epístolas, inspirado por el Espíritu Santo, revivió la gran impresión que le causara aquel extraño acontecimiento (2 P.1:16-18 comp. Lc.9:35). En aquel monte el Señor por un instante recuperó su gloria eterna y converso con Moisés y Elías. La comprensión de este acontecimiento es un asunto de sumo interés y hemos de notar los siguientes puntos: a) El lugar El pasaje nos dice que el Señor subió al monte. Muchos han tratado de identificar cual Monte se trata. Hay quienes suponen que se trata del Monte Tabor pero en la sima del mismo había una fortaleza lo cual hace poco probable que se trate de esta montaña. Otros creen que se trataba del Monte Hermón pero cuando descendió de aquel monte encontró una multitud lo cual, si se tratarse de este monte, parece poco probable porque la región estaba habitada mayormente por gentiles. Según Hendriksen el lugar más aceptable sería Gebel Germak o Germuk, la cumbre más alta de Galilea. b) Las circunstancias Lucas declara que fue ocho días después de la declaración de Pedro en tanto que Mateo y Marcos señalan que ocurrió unos seis días después de esta (Lc.9:28, Mt.17:1, Mr.9:2). Esto no es una contradicción. Simplemente Lucas al contar los días incluyó el día cuando Pedro declaración y el mismo día de la transfiguración. Lo cierto es que esto señala la relación entre la declaración de Pedro y la transfiguración. Por tanto, al estudiar, la transfiguración, debemos hacerlo a luz de la declaración de Pedro. La declaración del apóstol Pedro conocida como la confesión fue un hecho de suma importancia. El Señor era consciente de las controversias que su persona y ministerio causaba. Había cierta confusión en medio del pueblo. Unos decían que se trataba de un profeta, otros de Elías e inclusive había algunos que decían que se trataba de propio Juan el Bautista entonces el Señor les preguntó a sus discípulos sobre su identidad estos callaron y Pedro respondió diciendo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”. No fue esta la primera vez que el Señor fue reconocido como Mesías pero ante las anteriores esta se destaca por su carácter irrefutable. Si había alguna sombra de duda Pedro la despeja para siempre. Pedro, como portavoz de los doce, reconoció estar ante la presencia del “Hijo de Dios” dando a esta expresión un sentido que únicamente puede ser aplicado al Señor. La declaración de Pedro fue confirmada a través de la transfiguración ya que pocos días después de esta tuvo lugar este grandioso hecho. c) Los testigos El Señor subió al monte con tres de sus discípulos: Pedro, Jacobo y Juan. Estos tres gozaron de

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una intimidad especial dentro del grupo de los doce. En varias ocasiones fueron citados por el Señor para ser testigos de algún acontecimiento especial (Mt.17:1,Mr.5:37,9:2,13:3,14:33,Lc.6:14,8:51,9:28). La razón de esta distinción no es aclarada en los evangelios y por tanto toda posible respuesta no deja de ser una mera especulación. Lo importante es que ellos pudieron ser testigos de ciertos hechos para poder luego relatarlos a la iglesia. El Señor subió al monte a orar por lo cual podríamos suponer que sus acompañantes también deberían haber imitado a su maestro. Pero no fue esto lo que ocurrió. Lucas declara que estaban cargados de sueño. En ocasiones nuestra propia debilidad puede atentar contra nuestras más espirituales intenciones. . d) Los hechos En tanto que Jesús oraba Mateo y Marcos dicen que se transfiguró delante de ellos. El término que usan es “metamorfeo” palabra que es empleada por el apóstol Pablo para describir el profundo cambio de carácter que se produce tras la conversión. Lucas, en cambio, evita emplear este término tal vez por las implicaciones que este tenía en el mundo pagano como por ejemplo la leyenda de la metamorfosis de Ovidio. Nos dice que su apariencia y sus ropas cambiaron totalmente. Repentinamente se aparecieron junto a Jesús Moisés y Elías. ¿Cómo los pudieron identificar los discípulos? no lo sabemos lo cierto es que los reconocieron. Respecto a Moisés el Antiguo Testamento nos narra que murió pero respecto al lugar de su sepultura encontramos que Judas nos narra que el arcángel Miguel contendió con él diablo disputando por su cuerpo ¿Será posible que su cuerpo hubiera sido trasladado al cielo? o ¿estaba su cuerpo sepultado y Dios lo resucitó momentáneamente para esta ocasión?. En cuanto a Elías es más sencillo porque bien sabemos que no murió. Estos conversaron con el Señor acerca de su partida, es decir acerca de la misión que habría de cumplir en Jerusalén. Hablaban sobre su partida, éxodo, en referencia a su muerte. Evidentemente el Señor sabía que ya su hora había llegado. La cruz era entonces una realidad cercana y por tanto necesitaba el apoyo del Padre para las horas tan oscuras que le tocarían vivir. Imprudentemente interviene Pedro solicitando permiso para construir una enramada para el Señor y cada uno de los ilustres visitantes. De más esta decir que resultaría de sumo interés para todo judío devoto compartir cierto tiempo con estos protagonistas de la historia de la fe y de Israel. Pedro habló sin pensar. Entonces una nube los cubrió a Moisés y Elías. La presencia de Dios es indicada a menudo a través de una nube (Ex.13:21, 16:10, 40:35, Neh.0:19, Sal.78:14, Ap.14:14-16). Desde la nube una voz dijo, según Lucas: “Este es mi hijo amado, a el oíd.”. La exhortación del Padre es comprensible porque los discípulos a menudo no escuchaban los consejos del Hijo. Ciertos manuscritos dicen “mi escogido” en lugar de mi Hijo lo cual puede hacer alusión al profeta Isaías (Is.42:1). Sin duda esta declaración nos recuerda una similar pronunciada durante el bautismo del Señor pero en esta ocasión se agrega el mandato a escucharle y obedecerle. Luego cesó la voz y Jesús fue hallado solo. Entonces el Señor ordenó que no informasen sobre lo sucedido. En el evangelio de Mateo se redacta esta orden diciendo: “No digáis a nadie de la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos,” (Mt.17:9). Esto no quiere decir que lo acontecido no fuera real. En este caso la palabra que es traducida “visión” bien podía ser traducida “lo que ha sido visto”. La razón del mandato a silencio es que este hecho no hubiese sido comprendido por la multitud y se hubiese prestado a falsas interpretaciones. e) La razón Stalker dice: La transifiguración se verifico en parte a causa de los tres discípulos que lo acompañaban a la cima de la montaña, con el fin de aumentar su fe y hacerlos capaces de confirmar a sus hermanos. Pero fue intentada especialmente a causa de Él mismo. Era una valiosa gracia del su Padre, un reconocimiento a su fidelidad hasta esta hora, y una preparación para lo que

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estaba delante de Él. Su partida, que Ël iba a efectuar en Jerusalén, fué el asunto sobre el que conversaba con sus grandes predecesores, Moisés y Elías, quienes podían participar de los mismos sentimientos que Ël y a la obra de los cuales iba a dar cima con su muerte.73 f) Los relatos: Al comparar los distintos relatos encontramos algunas diferencias de modo tal que los tres se complementan: • Lucas señalas que el acontecimiento ocurrió ocho días después de la confesión de Pedro en tanto que Mateo y Marcos dice que pasaron tan sólo 6. • Lucas es el único que declara que el Señor subió al monte a orar. • Lucas aclara que la transfiguración ocurrió mientras oraba. • Mateo dice que su rostro resplandecía como el sol. Lucas por su parte dice que la apariencia de su rostro cambio. • En cuanto a sus vestidos Mateo dice que se hicieron blancos como la luz, Lucas señala que su vestido era blanco y resplandeciente en tanto que Marcos ilustra este hecho diciendo que ningún lavandero podría dejar tan blancas las prendas. • Lucas señala que Moisés y Elías aparecieron rodeados de gloria. • También es Lucas quien señala el motivo de la conversación: su pronta partida a Jerusalén. • Lucas es también quien señala que Pedro y sus acompañantes estaban rendidos de sueño pero aún así vieron la gloria del Señor y a sus ilustres compañeros. • Pedro comienza su declaración diciendo: “Maestro” pero Marcos se usa el término “Rabí”. • Marcos es el único que aclara que Pedro no sabía que decía al solicitar la construcción de tres enramadas para el Señor y sus ilustres visitantes. También dice que los discípulos tenían miedo. • Mateo dice que mientras Pedro aún hablaba se apareció una nube. Lucas por su parte dice que los discípulos tuvieron temor de ingresar a la nueve. • De la nube se oyó una voz que decía, según Marcos y Lucas: “Este es mi Hijo amado, a el oíd.” En tanto según Mateo la declaración de Dios Padre fue la siguiente: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia, a el oíd.” • Lucas señala que por entonces los discípulos guardaron silencio. Mateo y Marcos por su parte declaran que el Señor les ordenó que lo hiceran hasta su resurrección. g) La enseñanza Habiendo tantos personajes destacados en el Antiguo Testamento debemos considerar primeramente la razón de la aparición de Moisés y Elías. Moisés representa a la ley porque por su medio fue traída al pueblo. Jesucristo se relaciona con la ley por haber sido el único capaz de cumplirla en su totalidad. El no la quebrantó ni siquiera una sola vez porque no pecó. En este sentido fue un cordero sin mancha alguna. En cuanto a Elías bien podemos decir que representa al ministerio de los profetas. En este sentido el Señor también es el cumplimiento pleno de las profecías. La transfiguración es un evento que señala hacia el pasado, hacia el presente y hacia el futuro. Señala hacia el pasado porque la presencia de dos figuras destacadas de la historia indica que la existencia humana no termina con la muerte. También apunta hacia el presente porque de algún modo en la transfiguración se encuentran los elementos que componen el núcleo doctrinal de la iglesia, es decir la ley, los profetas y los apóstoles. Por último la transfiguración apunta hacia el futuro ya que nos ofrece un admirable tipo de la gloria de Cristo y su pueblo durante su segunda venida. Conviene meditar en este último aspecto de la transfiguración. El Señor había dicho que algunos le verían viniendo en su reino (Mt.16:18). El único evento que cumple cabalmente este anunció es este que nos ocupa. De algún modo la transfiguración es una figura del reino futuro. Primeramente se halla
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Santiago Stalker, Vida de Jesucristo, New York, Sociead Americana de tratados, pag.122.

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presente el Rey con toda su gloria. Luego Moisés y Elías representan a un solo grupo: los cristianos que, en el caso de Moisés, habiendo muerto regresan ya glorificados con Cristo y a los creyentes que no gustaran la muerte y regresaran con sus cuerpos transformados (1 Co.15:51-52, 1 Ts. 4:15-17). Pedro, Jacobo y Juan representan a la humanidad que morarán en la tierra cuando el Señor venga.

Capitulo 19
Camino a Jerusalén Un sermón sobre la conversión de Zaqueo (19:1-10) La conversión de Zaqueo es un relato propio de este evangelio. En el mismo podemos observar dos de las característica de este evangelio: el interés de Jesús por los despreciados de la sociedad y el gozo y transformación que produce la salvación en el individuo. La tendencia de la sociedad es catalogar los pecados. Una persona mentirosa pero “honesta” es mucho más buena que un ladrón. esta es la tendencia de los hombres pero ante Dios esto no es así. Es tan seria la mentira como el robo. Esta categorización de pecados más graves que otros ha sido adoptada por la iglesia católica. Ellos clasifican los pecados en veniales y mortales. Los veniales son aquellos fácilmente perdonables en tanto que los mortales son aquellos considerados graves por la magnitud (blasfemias, asesinatos, cualquier acto contra la castidad) o por la cantidad. Tal clasificación conduce a la discriminación. Una prostituta es despreciada por la sociedad por el tipo de pecado que la esclaviza pero ante Dios es un pecador más que necesita la redención. Dios rechaza el pecado pero ama al pecador y el creyente debe pensar y obrar de esta misma manera. La historia que ahora nos ocupa es un claro ejemplo de esto. a) Un hombre en tinieblas El Señor iba caminando rumbo a Jerusalén cuando pasó por Jericó. Esta ciudad estaba construida sobre las ruinas de aquella que fuera derribada cuando los Israelitas regresaron a su tierra. El Señor la visito en varias ocasiones por lo cual su fama era conocida por los que allí vivían. Por tal razón, un hombre que estaba aún en tinieblas, quiso ver a Jesús. Zaqueo era un publicano. Al comienzo esta era una profesión honrosa porque al principio estos oficiales del imperio atendían el interés publico (de allí deriva su título). Roma subastaba al mejor postor el derecho a cobrar los impuestos. Este quedaba obligado a entregar regularmente una cantidad estipulada según la región donde vivían. Pero con el correr del tiempo el sistema se fue prestando para ciertos abusos. Corrientemente oponían más de lo acordado y se embolsaban la diferencia. Cuando el imperio conquistaba un país establecía publicanos nativos. De ahí que fueran considerados traidores por sus compatriotas. Los abusos cometido sumados a al cargo de traición hacía que estos hombres fueran poco populares entre el pueblo. Juntarse con un traidor y estafador lógicamente no era bien visto por nadie. Zaqueo era el jefe de los publicanos de toda la región de Jericó. El era un hombre rico y a la vez se había sumado a esta despreciable profesión. Pero este hombre tenía inquietudes religiosas. Un hombre puede ser perverso pero a la vez puede buscar a Dios porque hay en el corazón humano un anhelo por conocer a su creador. David dijo: “Mi alma tiene sed de Dios” (Sl.42:5). Esto no solo se aplica a los hombres que como David son fieles al Señor sino también a todos los hombres. El problema reside en como se satisfecha tal sed. Satanás propone una rica variedad de religiones falsas que de algún modo procuran calmar la sed. Dios por medio del profeta Jeremías dijo: “ Porque dos males ha hecho mi pueblo: Me han abandonado a mí, que soy fuente de aguas vivas, y han cavado para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen el agua.” (Jer.2:13). Esta es la triste realidad de muchos hombres: abandonaron a Dios en pos de cisternas rotas. Satanás pretende calmar las ansias por conocer a Dios proveyendo de un sin fin de cisternas religiones que no conducen a nada. Pero también es cierto que la sed por conocer a Dios puede conducir al hombre hacia el mismo Cristo. Este fue el caso de Zaqueo. El era un hombre sediento y se acercó a escuchar a Cristo quien el río de agua viva (Jn.7:38).

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También nos dice Lucas en su relato que Zaqueo era un hombre bajo de estatura. Quiso acercarse a ver a Jesús pero la multitud se lo impedía. Entonces recurrió a un método poco elegante si se quiere. El relato nos dice que se adelantó a la multitud y se subió a un Sicómoro para verle. El Sicómoro era en realidad una higuera silvestre que crecía con abundancia en toda la región. Su fruto era un preciado alimento para los pobres. Esto nos demuestra que este hombre tenía un autentico interés por conocer acerca de Jesucristo. Muchas veces no nos atrevemos a predicar a alguien que, como Zaqueo, es adinerado. Es posible que tenga un deseo por conocer acerca de Dios por tanto debemos ser atrevidos en la predicación. Pero este pasaje nos enseñan también hasta que punto es capaz de llegar un hombre cuando busca con ansias al Señor. En más de una ocasión ha habido personas que ingresaron espontáneamente a la iglesia y habiendo escuchado la Palabra se convirtieron. Al considerar el ejemplo de Zaqueo dos lecciones nos deben quedar grabadas. En primer lugar no debemos despreciar a ningún pecador sea cual sea su condición. En segundo lugar no debemos dejar de predicar el evangelio a toda criatura porque no sabemos quien puede esta sediento por las cosas de Dios y estar buscando aquel río cuyas aguas sacian de verdad. b) Un hombre ante Cristo La actitud de Zaqueo sin duda fue llamativa pero mucho más llamativa aún fue la actitud del Señor. El Señor se detuvo bajo el árbol. Esto sin duda no fue casual. El Señor tenía un conocimiento sobrenatural de las cosas. Para ello vale recordar su encuentro con Natanel. Felipe se encuentra con Natanel y le informa que habían encontrado al Mesías. Este expresa algunas dudas pero le acompañó. Al verle el Señor declaró que este era un verdadero Israelita en quien no hay engaño. Imaginen la sorpresa de aquel hombre de modo que preguntó ¿De dónde me conoces?. El Señor le dice que le había visto cuando estaba debajo de la higuera aunque evidentemente no con los ojos sino con ese conocimiento sobrenatural que le caracterizaba (Jn.1:43-51). La detención de Jesús bajo aquel árbol no fue casual y dice que levantando los ojos le vio y le llamó por su nombre. No sabemos si Jesús lo llamó porque lo conocía o la multitud asombrada dijo que se trataba de Zaqueo o nuevamente el conocimiento sobrenatural del Señor se manifestó. Una cosa es cierta y es que Jesús conocía el corazón de Zaqueo y su necesidad por ello le indicó que ese mismo día iría a su casa. El Señor conoce los corazones. El apóstol Juan dijo: “Y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.”. El profeta Jeremías expresa que esta capacidad de conocer los corazones es un atributo de Dios (Jer.11:20, 17:10, 20:12) y como queda demostrado era también un atributo de Cristo por lo cual esto es una prueba de su deidad. El era mucho más que un hombre. Esta fue la conclusión de Natanel quien al ver semejante prueba dijo: “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios; tu eres el Rey de Israel.” (Jn.1:49). La actitud de Jesús sorprendió primeramente a Zaqueo. Sin duda estaba fuera de todo calculo. Zaqueo se hubiera contentado con ver al Señor de lejos pero ahora este le informa que iría a su propia casa. Con gran alegría bajó y corrió a su hogar para preparar todo para brindar un gran banquete al maestro que le honraba con su presencia. Pero si Zaqueo se sorprendió también la multitud. Todos despreciaban a aquellos cobradores y traidores de la nación así que de inmediato comenzaron a murmurar. La murmuración es sinónimo de critica infundada y basada en conceptos erróneos. El Señor fue criticado en este caso porque prestaba atención a un hombre que era despreciado por sus propios vecinos. En varias ocasiones se lo cuestionó a Jesús por juntarse con personas rechazadas por el común de la gente. Justamente en este mismo evangelio encontramos la respuesta de Jesús ante una crítica semejante. Lo acusaban de ser comilón y bebedor que se juntaba con publicanos y pecadores. Lo cual era verdad no porque amara el estilo de vida de estos sino porque estaban conscientes de que estos eran los enfermos que tenían necesidad de médico. Justamente en aquella clase personas rechazadas Jesús encontró mejor respuesta que por parte de los religiosos. Aquellos que se creían justos por sus obras le rechazaron pero en aquellos que no había duda sobre su maldad fue bienvenido. Así Zaqueo tuvo la oportunidad de tener un encuentro con Cristo. Cada uno de nosotros ha tenido alguna vez un encuentro con Cristo y el cambió la historia de nuestra vida. Cada ser humano tiene necesidad de encontrarse con Cristo en esta vida. Cuenta una historia que un predicador consiguió

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un permiso para predicar en una prisión. Le acompañó el hijo de un amigo. El joven no era cristiano y al concluir el sermón dijo al predicador. “Espero que su sermón haya impresionado a los criminales. Una predicación de esa clase debe hacerles mucho bien. Entonces el predicador le preguntó: ¿Te hizo bien a ti?. Aquel muchacho le respondió: Pero es que Ud. estaba predicando a los presidiarios. Aquel servidor de Dios le respondió: “Yo estaba anunciando el evangelio de Cristo, y Ud. lo necesita tanto como ellos.”. Lo lo más grande no es que Zaqueo haya querido encontrarse con Cristo sino que Cristo se haya acercado a él. El Señor creador del universo quiso reunirse con un hombre pecador. Esto es un ejemplo del gran amor de Cristo. El Señor dijo: “El que a mi viene, no le echo fuera.” (Jn.6:37). El Señor esta dispuesto a recibir a todo aquel que se acerque a él. El gran salvador de los hombres esta dispuesto a pasar tiempo con cada uno de nosotros. A brindarnos un cuidado personalizado. El es el buen pastor que se ocupa de nosotros sus ovejas. El es pastor que dio su vida por amor a su redil. Por tanto la grandeza de este encuentro no puede ser descripta por Palabras. Zaqueo tuvo la oportunidad de encontrarse con Cristo porque este le amó. No hay historia más bella que esta. c) Un hombre que encontró la luz Aquel día ocurrió algo que transformaría la vida de Zaqueo. Ya nunca volvería a ser el mismo. Lucas registra muy brevemente aquel encuentro pero lo que dice es lo suficiente como para darnos cuenta de lo que pasó; Zaqueo se arrepintió de su mal obrar. El arrepentimiento es primeramente una actitud del corazón. Un reconocimiento del mal hecho pero que a la vez debe ir acompañado de un cambio en la conducta. De no haber cambio en la conducta no hay un verdadero arrepentimiento. Es notorio que Lucas no dice que Zaqueo se arrepintió pero los dichos de Zaqueo que registran son la evidencia del arrepentimiento. Al analizar la declaración de Zaqueo vemos las siguientes muestras de un corazón arrepentido: a) Daría la mitad de sus bienes a los pobres: una de las característica del pecador es su egoísmo. El apóstol Pablo hablo bastante sobre la avaricia. En la epístola a los romanos menciona la avaricia entre uno de los males de los hombres pervertidos por el pecado (Ro.1:29). En colosenses nos dice que debemos hacer morir todo lo terrenal y entre ello “la avaricia” (Col.3:5). En la epístola a los Efesios dice que la inmoralidad sexual y la avaricia no debe ni nombrarse entre los cristianos (Ef.5:3). La avaricia es algo tan atractivo para el hombre que el apóstol Pedro dice que este es uno de los móviles que impulsa a los falsos maestros (2 Pe.2:3 y 14). Aquel que entrega su vida al Señor no debe ser una persona avara antes bien debe destacarse por ser dadivosa. Este era el caso de Zaqueo. Al considerar esta actitud de Zaqueo no podemos olvidar la actitud del Joven rico. El Señor le nombró una serie de mandamientos que debía cumplir y el dijo que los había cumplido desde su juventud pero el Señor puso el dedo en la llaga y le dijo bueno, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres entonces aquel hombre su fue muy triste. ¿Por qué? La avaricia dominaba su corazón y no se había arrepentido de tal pecado. b) Devolvería lo conseguido por medio del fraude: es posible que el escuchara la murmuración de la multitud. Es posible que escuchara las acusaciones entonces se dispuso a devolver el dinero cuadriplicado demostrando así que estaba arrepentido. La restitución de lo robado era algo exigido por la ley de Moisés y aquel hombre estaba dispuesto a hacerlo. Al escuchar estas Palabras el Señor hizo una solemne declaración: “Hoy ha entrado la salvación a esta casa”. El verdadero arrepentimiento conduce a la salvación. Este fue el caso de Zaqueo. Pero seguidamente el Señor agregó: “por cuanto él también es hijo de Abrahán.”. Esta declaración tiene por fin afirmar que todo prejuicio estaba infundado. No quiere decir con esto que el Señor ignorara la maldad de aquel hombre pero por el sólo hecho de ser un hijo de Abrahán y un ser humano en última instancia Zaqueo merecía ser tratado con sumo respeto y debía brindarsele la oportunidad de que se arrepienta. Si nos ponemos a analizar, todo prejuicio es infundado. Podemos despreciar a alguien por su

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pecado, como en este caso, pero la Biblia nos enseñan a amarlo. Podemos despreciar a alguien por su nacionalidad pero allí tenemos la parábola del buen Samaritano que nos enseña que tal prejuicio es infundado. Podemos despreciar a alguien por su pobreza pero allí tenemos el ejemplo que dio Jesús de aquella viuda pobre que dio todo lo que tenía. Podemos despreciar a alguien por su color de piel pero allí tenemos el ejemplo de la iglesia de Antioquía donde uno de los ancianos o pastores era Migar que quiere decir “el negro”. Todo desprecio es infundado. La lección que el Señor nos deja al visitar la casa de Zaqueo es que no debemos despreciar a nadie sea cual sea su condición. Finalmente el Señor hace una importante declaración sobre su persona y ministerio: “El Hijo del hombre vino a buscar y salvar lo que se había perdido.”. Esa fue su tarea. Por ello durante todo su ministerio se vinculó con los despreciados de la sociedad porque estos eran considerados los perdidos. Pero en realidad aun los religiosos que le rechazaron estaban perdidos también. El punto es que uno reconozca estar perdido. Entiendo que todos nosotros un día lo reconocimos. Lo más grandioso de esta declaración es que Jesús por buscar lo perdido dio su vida en la cruz. Ahora nosotros somos los heraldos que debemos anunciar a los perdidos la salvación que encontró Zaqueo. El mensaje de la conversión de Zaqueo es en definitiva el anunció de que es posible cambiar una vida. Es posible enderezar el árbol aunque este ya este muy crecido. Conclusión Hemos estudiado la historia de Zaqueo. El fue un hombre despreciado por su mal. Un hombre pecador que un día tuvo un encuentro con el Señor que cambio su vida. Cristo es el único que puede transformar la vida de un ser humano despreciable en la de alguien capacitado para servirle. Nos enseña sobre la discriminación y la falta de fundamento de la misma. Nuestro deber es amar a todos los hombres no importa lo que hayan hecho. Conocí a un pastor que tenía una dos hijas. Una de ellas se casó con un hombre muy bruto y cruel. En una ocasión este se enfureció con su mujer y la mató. El padre que era anciano fue a la prisión donde estaba el asesino de su amada hija y le perdonó el mal causado. Pudo perdonar al asesino de su hija porque sabía que el creyente debe amar aún a su más cruel enemigo. Aquel padre no discriminó ni al asesino de su hija. Por último este pasaje nos enseña sobre la misión del Señor. El vino a buscar y salvar lo que se había perdido. Nuestra misión es proclamar a los perdidos que en Cristo encontrarán la salvación. Todo aquel que no conoce a Cristo esta perdido. Su pecado lo condena y su destino será el infierno si no acepta a Cristo como su salvador. Nuestra misión es proclamar la salvación que gozamos en Cristo. Un día nos salvo y transformó nuestra vida como transformó la de Zaqueo. Así también puede ocurrir hoy sólo basta que anunciemos que Jesús es el Señor y salvador. La parábola de las diez minas Esta parábola guarda relación con lo acontecido en la casa de Zaqueo. A través de la misma establece una diferencia entre la actitud de Zaqueo y el rechazo por parte de los religiosos. Las multitudes seguían constantemente a Jesús en su retorno a Jerusalén. La expectativa sobre si se establecería el reino Mesiánico era saliente. Esperaban que el mismo se establecería inmediatamente. Esta parábola se asemeja a la parábola de los talentos que registra Mateo (Mt.25:14-30) pero difiere en varios puntos. A través de estas palabras el Señor explica porque no recibiría el reino en forma inmediata y de algún modo predice los acontecimientos que caracterizarían a su iglesia. Un hombre noble, que evidentemente era el mismo, antes de tomar el reino debía ir a un país lejano para recibir la autoridad y el poder. Esta figura esta tomada de las circunstancias históricas de entonces. Los Reyes títeres como Herodes debían primeramente marchar a Roma para recibir la autoridad para gobernar la región. Mientras tantos dejó diez siervos suyos y les encargo que administren 10 minas. El valor de las minas griegas era infimo. Es posible que en la parábola de los talentos los mismos representen los dones o habilidades dadas por Dios para el servicio. Las minas pueden representar la tarea o ministerio que Dios

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le encarga a sus siervos. La productividad tiene que ver con la fidelidad a la tarea encargado. El siervo tiene que hacer producir a la mina porque un día deberá dar cuenta al noble. Nuestro deber es presentar nuestro mayor esfuerzo para que la tarea pueda ser llevada a cabo. Debemos ser fieles al Señor que nos encargó la tarea y a la tarea misma. Dios dará el crecimiento. Los conciudadanos no quería que el noble asumiese el reinado. Esto es una referencia al rechazó por parte de los judíos. En un sentido es un anuncio profético del clamor de la multitud ante Pilato cuando este le ofreció a Jesús presentándolo como el Rey de los judíos la multitud clamó por Barrabás (Jn.18:39-40). Cuanto más fiel sea nuestro ministerio mayor recompensa recibiremos para entregarla a los pies de nuestro Señor (Ap.4:10-11). Aquí se establece la mayor diferencia con la parábola de los Talentos. En aquella cada uno de los siervos que hizo producir su talento fue recibió la misma recompensa. En este caso el que más hizo producir recibió una recompensa mayor. El siervo infiel es aquel que habiendo recibido una responsabilidad no la cumple, no lleva a cabo la tarea. Al siervo infiel y a los enemigos del reino el noble en su regreso los mandó a decapitar. Sin duda esta es una parábola nos debe conmover y servir de advertencia. Cada uno de nosotros debe cumplir el ministerio que Dios le otorgó. La entrada triunfal (19:28-44) Este es uno de los eventos más hermosos del evangelio. Vemos en este relato tres puntos salientes: a) Los preparativos El Señor mismo previo el evento y tomó sus cuidados al organizarlo. Nuevamente debemos decir que esto demuestra su conocimiento anticipado de los hechos (preciencia). Ordenó a sus discípulos que se dirigieran a una aldea que se llama Betfage (casa de los higos). No se sabe donde estaba este pueblito ya que no es nombrado en el Antiguo Testamento y en el presente ya no que da ningún vestigio del mismo. Algunos creen que se trataba de un suburbio a las afueras de Jerusalén. Otros piensan que se trata de una pequeña aldea que existe entre Betania y Jerusalén que ahora se la conoce con otro nombre. Es interesante notar este detalle. El Señor fue el primogénito de una mujer, monto un burrito que nadie antes que él había montado y fue sepultado en un sepulcro nuevo. Porque un soberano no merece algo que fuera usado por otro. Tal como el Señor se lo había anunciado, los discípulos, llegando a la aldea hallaron un asna y un pequeño burrito junto a ella que nunca había sido montado (Mr.11:2, Lc.19:30). Inclusive el Señor había previsto que alguien podría preguntar porque hacían tal cosa y les dijo cuál debía ser la respuesta que debían presentar: “El Señor lo necesita”. Saben esta es una pregunta muy interesante. Pocos creyentes se dan cuenta que el Señor puede necesitar de sus bienes personales. Algunos con el mero hecho de ofrendar el diezmo se dan por satisfechos pero no es así. Dios puede exigirte más ¿Estarás dispuesto a entregar tu burrito?. Aquellos discípulos seguramente volverían impactados por el modo en que aquellas palabras del Señor se cumplieron y pusieron sobre el animal sus mantos para que el Señor subiese al mismo. b) La entrada triunfal Nuestra versión dice que acercándose al Monte de los Olivos la multitud salió a recibirle pero más correcto sería decir, según el original, que el encuentro fue cuando el bajaba del monte de los Olivos (ver Versión Moderna). Es decir que mientras estaban pasando por la ladera meridional del monte desde donde se podía contemplar la ciudad entera. Lucas hace una importante aclaración al decir que se trataba de la multitud de sus discípulos (vers.17). Aquellos que no creían en él estaban planeando

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su muerte e inclusive a Lázaro (Jn.12:9). El ingreso del Señor en aquel burrito nos recuerda la profecía de Zacarías (Zac. 9). Algunos han creído que se trataba un animal indigno para un Rey e interpretan esta actitud del Señor como una muestra más de su humildad pero un Escrito de XVII a.C. indica que no era digno de un Rey montar un caballo. En el libro de Jueces se indica que el montar en un asno era símbolo de riqueza e importancia (Jue.5:10). El grito de la multitud fue espontáneo. Fue un clamor de triunfo con un entusiasmo largamente refrenado. La exclamación fue una declaración de fe: “Jesús era el Mesías” pero tal fe se vería probada dentro de pocos días cuando el Señor moriría en la cruz. También podemos apreciar que los dichos están enraizado profundamente en el Antiguo Testamento. En Mateo y Marcos leemos: “Hosanna al Hijo de David. Bendito el que viene en el nombre del Señor” lo que nos recuerda mucho al Salmo 118 versículo 26. La expresión que registra Lucas, “El Rey que viene” puede ser un eco de Deuteronomio 18:15. En esta ocasión el Señor no hizo callar a la multitud porque sabía que su suerte ya estaba echada; su hora ya había llegado. Algunos fariseos advirtieron a Jesús que reprenda a sus discípulos. Ellos como no creían que el Señor era el discípulos creían que era impropio que el Señor permitiese tales declaraciones. El Señor les respondió queriéndoles hacer notar que las declaraciones eran una verdad que no podía ser callada u ocultada. c) El lamento Al ver Jerusalén, donde según el salmista morava Jehová (Sal.135:21), el Señor expresó su tristeza. Aquella ciudad sería destruida totalmente. Este lamento es un anuncio profético. Así vemos al Señor como el Rey que ingresa a la ciudad y el profeta que anuncia los destinos de ella d) La purificación del templo La entrada triunfal culmina con un hecho impactante como lo fue la purificación del templo (Mt.21:12-17, Mr.11:15-19). En el evangelio de Juan encontramos un relato semejante pero es colocado al principio del ministerio del Señor (Jn.2:13-22). Es poco probable que el apóstol Juan incurriera en un anacronismo tan serio por lo cual es preferible pensar que lo narrado en los evangelios Sinópticos es una segunda ocasión. En esta ocasión salvo su vida porque muchos de sus seguidores estaban con él pero poco después lograrían su cometido y el Rey sería sacrificado. La entrada a Jerusalén muestra que el Señor teniendo los derechos para ser reconocido como Rey en realidad escogió la muerte. El camino de la humillación sería la experiencia que caracterizó su primer venida pero la proxima, la que aguardamos no será así. El vendrá como un Rey victorioso y triunfador.

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Capitulo 24
Un sermón sobre aquellos que retornaban a Emaús (Lc 24:13-35)

Introducción La muerte del Mesías fue para aquellos que habían creído en él un terrible momento. Todas sus esperanzas habían sido echadas por tierra. Entender esto resulta para nosotros difícil ya que siempre asociamos su muerte a su resurrección pero para aquellos que vivieron aquellas terribles horas que siguieron a la cruz la misma resultaba algo inexplicable que turbaba sus vidas y corazones. Pocos relatos son tan útiles para entender la perspectiva de los discípulos en aquellas horas como el que ahora nos ocupa. Veremos en este pasaje la desdicha de aquellos hombre y en consuelo de Dios. El valor de los versículos reside en que nosotros también podemos sufrir por alguna razón de desánimo, entonces la lectura de los mismos nos ayudarán a estar preparados para combatir tal estado de animo. a) Mirando con los ojos del corazón Hacia unos días Jesús había muerto. Los discípulos entonces tal como el Señor lo había anunciado se esparcieron como ovejas sin pastor (Mt.26:31). En este caso estos hombres volvían rumbo a Emaús. Esta ciudad se encontraba cerca de Jerusalén a unos once o doce Kilómetros al Noroeste. Su nombre sugiere que había en la ciudad fuentes de aguas tibias. Actualmente ya no existe dicha aldea. Aquellos hombres iban charlando acerca de todo lo acontecido. Discutían acerca de lo acontecido. Seguramente intentarían encontrar una explicación a la muerte de Jesús pero sin llegar a resolver el problema. Imaginen el cuadro. En algún momento de sus vida habían escuchado acerca de Jesús. Con cierta incredulidad o tal vez con fe se habrán acercado a escucharle. Al verle, al oir sus enseñanzas y ver los grandes milagros que hacía creyeron y le siguieron. Su corazón seguramente anhelaba saber más sobre su maestro pero de pronto fue arrestado y ejecutado. Todos sus sueños se derrumbaron en unas pocas horas. Mientras caminaba el Señor Jesús se les acercó. Lucas aclara que sus ojos estaban velados para que no le reconocieran. Dios obró algún milagro especial para que aquellos hombres no reconocieran de inmediato a su amado maestro. El Señor les preguntó acerca del motivo de su tristeza y ellos le respondieron diciendo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?. Esto nos habla de la notoriedad que había alcanzado el caso del Señor en un época en que había diarios. El Señor les preguntó entonces: ¿Qué cosas?. Ellos le narraron resumidamente la vida del Señor. Es interesante notar la descripción que hicieron del Señor. Consideraron que era un profeta. Al ver sus obras llegaron a tal conclusión la cual es muy importante ya que un judío devoto no estaría dispuesto a llamar a cualquier maestro profeta. Esto equivalía a ponerlo en la misma categoría que Elías o Eliseo. Nicodemo llego a una conclusión semejante. Este título no resulta del todo inadecuado para referirse al Señor porque el Mesías iba a ser un profeta también. Moisés había anunciado que enviaría un profeta que sería tan poderoso como él mismo: “Profeta les levantaré en medio de sus hermanos, como tu; y pondré mis palabras en su boca, y

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le hablará todo lo que yo le mandare.” (De.18:18). El único que cumple cabalmente este anuncio es el Señor Jesús. En el evangelio de Juan leemos que él declara haber hablado las Palabras que el Padre le dio (Jn. 14:10). Como profeta fue poderoso en palabras y hechos ante Dios y el pueblo dijeron aquellos hombres. Sin duda aquellos discípulos habían sido testigos de buena parte del ministerio del Señor y habían visto su rectitud y poder manifiesto en sus obras. En visto de esto no alcanzaban a comprender como los sacerdotes y los gobernantes habían logrado encarcelar y crucificar al maestro. Entonces una vez que explicaron esto al Señor expresaron el motivo de su tristeza: “Nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel”. Para colmo de males ya hacia tres días que todo esto había acontecido. La redención de Israel a la cual ellos aludían tenían que ver con la situación política del País. Varios pasajes del Antiguo Testamento aluden cierta etapa del pueblo de Israel cuando el Mesías gobernaría desde Jerusalén a todas las naciones del mundo. Por aquella época Israel estaba bajo el yugo romano así que la esperanza en tal reinado del Mesías era muy popular. En ocasiones sufrimos como estos hombres. Ellos tenían pena porque estaban juzgando la muerte de su amado maestro desde perspectivas meramente humanas y no desde la óptica de Dios. En ciertos momentos nos toca enfrentar situaciones difíciles y aun dolorosas. Si las juzgamos con una mentalidad humana y carnal nos sentiremos agobiados como aquellos caminantes. Pero esto es porque miramos las cosas desde nuestro ángulo y no como Dios lo ve. Un himno que solemos cantar dice: “Cualquiera mi suerte, es ya mi canción: “Está bien, con mi alma está bien.” (112). Las palabras de aquel poeta cobran más fuerza si conocemos las circunstancias que lo impulsaron a escribir el himno. Cuenta la historia que el autor fue un acaudalado Juez de Estados Unidos. Aquel hombre tenía numerosas propiedades cerca de un lago. Un día un feroz incendio destruyó la mayoría de sus viviendas. A las pocas horas le anuncian que su único hijo varón había muerto. Agobiado por el pesar quiso ir a ver a su intimo amigo, el evangelista Moody que entonces se encontraba en Inglaterra. Cuando se aprestaba a partir con el resto de su familia, esposa y dos hijas, le avisaron que era necesaria su presencia en el juzgado. Entonces envió a los suyos en aquel barco y el tomaría el siguiente. Pocas horas después de haber zarpado el barco en que viajaba su familia naufragó y su esposa e hijas murieron. Enterado de la tragedia partió tal como lo habían planeado en el siguiente barco. Al llegar al punto del naufragio el barco se detuvo e hicieron un minuto de silencio en honor a los que habían fallecido en la tragedia. Entonces contemplando el mar aquel hombre escribió: “Está bien.. está bien... Está bien con mi alma, esta bien.”. Un hombre ante el momento más dramático de su vida comprendió que la voluntad de Dios es perfecta y si Dios lo permitido no había que decir: “Esta bien, esta bien con mi alma, está bien”. Aquellos que regresaban a Emaús no habían aprendido aun esta lección. b) Mirando con los ojos de las Escrituras Entonces interviene el Señor. Primeramente le reprende su incredulidad. La expresión es muy dura ya que los llama insensatos y tardos de corazón para creer en los profetas. Los discípulos no comprendieron cabalmente las enseñanzas del Antiguo Testamento y del propio Señor hasta después de la resurrección. El apóstol Juan en su evangelio afirma lo siguiente: “Sus discípulos no entendieron estas cosas al principio. Pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca de él, y que estas cosas le hicieron a él.” (Juan 12:16). Esta fue la experiencia del propio Juan. El es sumamente franco al decir que ni el ni el resto de los apóstoles habían comprendido que el Señor iba a morir y resucitar. También Juan se ve obligado a admitir que no habían comprendido el Antiguo Testamento, en lo que se refería al Señor, hasta después de la resurrección (Jn.20:9). La razón de esto es que, como ya he dicho, la situación política del país los había conducido a esperar un Mesías Rey y no un Mesías sufriente. El Señor mismo sintió esta incomprensión por parte de los apóstoles mismos. En una oportunidad el Señor les explicó que había llegado el momento para ir a Jerusalén, padecer y resucitar al tercer día. Pedro indignado le dijo: “Señor, ten compasión de ti mismo, ¡Jamás, te suceda esto!”. El Señor se vio obligado a contestarle “apártate de mi Satanás”. ¿Cómo es posible pensar que todos estuvieran equivocados en cuanto a la interpretación de las Escrituras?. La respuesta es sencilla ya que se puede comprobar el mismo fenómeno en nuestros días.

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Supongamos que hiciéremos una encuesta y le preguntáramos a la gente si creen en Jesús. La mayoría responderían que si. Ahora si le preguntáramos ¿Qué enseñó Jesús?. Nos encontraríamos con respuestas vagas. Alguno dirá: bueno, Jesús enseñó acerca del amor. Si le preguntáramos entonces ¿Qué dijo Jesús sobre el amor?. Seguramente no sabrá que responder. Porque la mayoría de la gente que dice creer en Cristo en realidad no se ha tomado el trabajo de leer el Nuevo Testamento. ¿Qué hizo el Señor ante esta falta?. El Señor entonces se tomó el trabajo de repasar con aquellos hombres las Escrituras desde Génesis hasta Malaquías para demostrar que era necesario que el Mesías padeciese y fuere glorificado. En estos días hemos citado algunas profecías que se cumplieron en la vida de nuestro Señor pero por favor permítame recordar dos más: a) Respectó a su muerte: el profeta Zacarías dijo: “¡Levántate, oh espada, contra mi pastor y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los Ejércitos. Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas.” (Zac.13:7). Fijénse con cuanta precisión se describía proféticamente lo que en verdad pasó en la cruz. Aquel núcleo de seguidores que acompañaron al Señor tras su muerte se esparcieron muy tristes. El caso que hoy nos ocupa es un claro ejemplo. b) Respecto a la gloria posterior a la cruz: en Isaías capítulo 53 leemos las siguientes palabras: “Verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho”. Este es el anuncio de la gloria que seguiría a la cruz. El Señor ve hoy a su iglesia y se complace por haber muerto en la cruz. Para comprender la verdad de Dios debemos mirar con los ojos de las Escrituras. Nuestra fe no esta basada en los dichos de algún gran hombre sino en la Palabra de Dios. Muchas veces los hombres se atreven a opinar sobre cuestiones de fe pero en realidad no conocen lo que la Biblia dice. Aquellos discípulos que retornaban a Emaús estaban tristes porque no conocían las Escrituras. Entonces el Señor se acercó a ellos y les enseñó a mirar a través de los ojos de la Palabra de Dios. Cuando aquellos discípulos comprendieron lo que la Biblia decía fueron transformados. Su semblante cambio porque la Biblia, por ser la Palabra de Dios, tiene poder para transformar las vidas. Un jefe de una tribu se encontraba leyendo la Biblia. Antes de convertirse había sido un caníbal. Entonces lo vio un comerciante francés y le preguntó: “¿Qué está leyendo?”. El viejo jefe le respondió: “La Biblia”. El comerciante le dijo: “¿Sabe que ese libro esta completamente desacreditado?”. No crea Ud. en la Biblia ya nadie la aprecia.”. Aquel indígena le contestó: “Así que Ud. no cree en la Biblia”. El comerciante enfatizó: “¡Claro que no!”. Entonces el Jefe le dijo: “Sepa Ud. que si no fuera por la Biblia y lo que he aprendido a través de ella, Ud. habría entrado en mi horno para ser asado y comido.”. c) Mirando con los ojos de Dios Una vez que el Señor les explicó las Escrituras su visión acerca del Señor y su obra cambio notablemente. Como hombres veían al Señor como a un fracasado, pero al mirar las Escrituras consideraron lo que hizo Cristo desde el punto de vista de Dios. Se dieron cuenta que la cruz formaba parte del eterno plan de Dios. El apóstol Pedro, que al igual que estos discípulos en principio no comprendió el significado de la cruz, escribió en una de sus epístolas diciendo: “El, a la verdad fue destinado desde antes de la fundación del mundo”. Es importante entonces que veamos a la cruz desde el punto de vista de Dios: a) La cruz nos reconcilia con Dios (Ef.2:16): la cruz fue el medio escogido por Dios para reconciliar a los hombres. El nos ha acercado a si mismo por medio del sacrificio de su Hijo. El hombre se enemistó con Dios al pecar. Bueno, Ud. podrá decir ¿Qué culpa tengo yo con la falta de Adán y Eva?. Ninguna sin embargo Ud. debe admitir que hombres siempre tendemos al mal. Bueno, dirá Ud. yo puedo admitir que de vez en cuando hago alguna cosa mala pero no soy un ladrón o un asesino. Pero no se trata de esto ya que para Dios no hay pecados grandes o pequeños. Imagíne por un momento que Ud. tiene la oportunidad de comprar un auto 0 Km.. Va a la concesionaria, elige el modelo y le pide al vendedor que el auto sea Blanco. Bueno el vendedor le dice hemos recibido una partida de autos blancos

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que fueron salpicados con pintura negra. Tenemos estos dos. Uno tremendamente manchado y otro que tiene una pequeña mancha en la puerta. ¿Cuál auto escogería Ud.?. Por cierto ninguno de los dos. Del mismo modo ocurre con el pecado. Dios condena tanto al tremendo asesino como a aquel que ha cometido “pequeñas faltas”. Lógicamente, el justo, y habrá diversos grados de condenación pero lo cierto es que ambos serán condenados. El hombre no puede salvarse a si mismo pero Dios dispuso que Cristo reciba el castigo de nuestro pecado en la cruz. Habiendo sido reconciliados con Dios, la barrera que nos separaba fue rota y toda barrera que separa a los hombres fue desecha. Por ello, el apóstol Pedro, pudo decir en casa de Cornelio, ahora en verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas. Ya no hay en la iglesia judío o gentil, esclavo o libre, rico o pobre. b) La cruz hizo la paz (Colosenses 1:20): relacionado con el punto anterior, Pablo escribiendo a los Colosenses dice que por medio de la cruz Dios hizo la paz. Existe un tremendo conflicto entre Dios y los hombre y mediante la cruz de Cristo fue concluido. Es muy notorio que Dios toma la iniciativa. Ante la imposibilidad de los hombres para alcanzar la paz Dios hace todo a su favor enviando al Señor a morir en la cruz en favor del pecador. c) La cruz significó la derrota de las tinieblas (Col.2:15): la cruz significó la derrota de Satanás. Hoy en día escuchamos a numerosos predicadores que viven batallando contra Satanás. Lo reprende, cosa que la Biblia prohibe, lo retan, lo mandan al infierno y entablan con el demonio una feroz lucha. No negamos el tremendo poder del mal. Satanás es una ángel caído pero conserva gran poder. Sin embargo, debemos ser claros en esto, y es que en la cruz el fue derrotado. Pablo dice que Cristo expuso la derrota de Satanás. Satanás por una parte trato de impedir que Jesucristo fuera a la cruz. Cuando el apóstol Pedro le sugirió al Señor que no valla a Jerusalén. El Señor le respondió: ¡Apartate de mi Satanás!. También intentó matar al Señor anticipadamente. Sin prevaleció el deseo del Señor de avanzar hacia la cruz. Pero a la vez, debemos decir que Satanás esta determinado por su propio mal. Cuando tuvo oportunidad de aunque más no sea dañar levemente al enviado de Dios no perdió la oportunidad aunque esto significara su propia derrota. d) La cruz significó el triunfo del Señor (He.12:2): en la epístola a los Hebreos se nos dice que luego de haber soportado el oprobio Cristo se ha sentado a la diestra de Dios. Esto es el lugar más importante. En esto concuerda con la epístola de Pablo a los Filipenses donde sen nos dice que el Señor murió y se humillo hasta lo sumo al punto de morir en la cruz pero ahora ha sido exaltado y todo hombre un día le ha de rendir culto. Justamente, aquellos que hemos creído ya podemos rendirle el honor que merece desde esta vida. Pero los incrédulos un día, aunque ya tarde, habrán de rendirle honor al Señor. Una cosa terrible es pensar que en el infierno todos creen. En su estado de exaltación Jesucristo no esta inactivo sino que esta obrando en favor de los suyos. El apóstol Juan nos dice que Cristo es nuestro fiel abogado ante el Padre. El intercede desde el cielo nos ama y nos ayuda. Cabe acotar que es el único intercesor entre Dios y los hombres. La creencia católica que afirma que Maria intercede en favor de los hombres no tiene sustento Bíblico alguno. No deseo ofender a ningún amigo que provenga del catolicismo pero permítame ilustrar este concepto. Si Ud. tuviera que ser operado escogería al cirujano más capacitado. Ahora bien, suponga Ud. que le digan que la madre del Dr. es una mujer buenísima. Un verdadero ejemplo de mujer, amable, dulce, buena consejera, respetable y humilde. Ahora llegado el caso de la operación Ud. quien preferiría que lo opere la madre o el cirujano. Seguramente dirá el cirujano. Entonces al pensar en la cruz debemos ver la misma desde el punto de vista de Dios. La cruz significó la victoria de Dios sobre las huestes del mal y a través de la misma hemos sido reconciliados y podemos acceder a la profunda paz de Dios. Por ello, el Padre le ha exaltado y el, sólo él, ahora intercede en favor de los hombres.

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Conclusión Ud. estimado amigo, quizás ya este cansado de ver la vida bajo su propia óptica. Cuando el hombre intenta por sus medios resolver todos los inconvenientes que debe enfrentar se angustia o deprime. Esto es así porque tenemos una visión limitada de las cosas. Hace unos meses atrás con un grupo de jovenes de la iglesia subimos la sierra de la ventana. Desde la base de la montaña veíamos a pocos metros la ruta. Pero una vez que subimos la ruta se veía como una pequeña linea y los autos eran como hormigas que las recorrían. Hay veces, para comprender las cosas que nos suceden, es necesario verlas desde una perspectiva más alta. Desde la perspectiva de Dios. Para que esto sea posible primeramente hay que ver las cosas desde la perspectiva bíblica. La Biblia nos enseña que el hombre es pecador y para salvarse necesita a Cristo. No hay otra alternativa. Ud. no puede construir una escalera al cielo y alcanzar la salvación. Por más buenas obras que realice no se podrá librar de la carga inmensa que significa el pecado. Por ello es importante que Ud. crea en la cruz de Cristo. La misma aparenta ser un símbolo de una derrota pero la resurrección nos muestra que en realidad fue el símbolo de la eterna victoria de Cristo. Porque él vive podemos decir que le puede ayudar en el día de hoy. Permita que Cristo le ayude accediendo a la salvación que solo el le puede conceder.

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Apéndice A
Las parábolas del Señor El Señor expresó gran parte de su enseñanza por medio de parábolas las cuales son registradas en los evangelios Sinópticos. Estas son ilustraciones que tenían por fin ocultar y a la vez iluminar sobre algún punto en discusión. Iluminaban el entendimiento de aquellos que en verdad tenían fe en él y a la vez ocultaban sus enseñanzas a los oídos de los incrédulos que le seguían (Mt.13:10-17, Mr.4:12). Durante todas las épocas muchos han interpretado las parábolas a través del método alegórico pero el mismo conlleva grandes inconvenientes así que no es apropiado su uso. A modo de ejemplo presentare una explicación de una parábola empleando la alegoría para su interpretación: “Es obvio para los tipólogos que el mesón donde el buen Samaritano aloja al hombre malherido es la iglesia, y que los dos denarios con que paga el coste del inesperado visitante son los dos sacramentos de la Iglesia.”. El error de este tipo de argumentación es carece de fundamento bíblico. Otro interprete podría decir que los dos denarios eran la Biblia y el Espíritu Santo o cualquier otra cosa porque el criterio en el método alegórico es la imaginación del interprete. Por tanto debemos tener cuidado con no incurrir en estos errores Por tanto para interpretarlas es necesario tomar bien en cuenta la ocasión en que fueron pronunciadas, es decir el interés de los oyentes originales. Luego hay que considerar si es una enseñanza de orden mesiánico o general y por último hay que extraer la verdad central que se desea ilustrar. Mervín Breneman presenta el siguiente consejo para la interpretación de las parábolas: “Las parábolas del Nuevo Testamento son narraciones que se utilizan para deducir verdades espirituales de figuras y sucesos de la vida diaria. Los detalles menores de un parábola no deben forzarse ni aplicarse fuera del objetivo principal de ella. Cada parábola tiene un punto principal y se ha relatado para hacer claro ese punto central”. Dicho estas palabras consideraremos alguna de las más famosas parábolas del Señor. a) El trigo y la cizaña (Mt.13:24-30) a) Oyentes originales: Los discípulos (vers.10) b) Carácter de la enseñanza: revelación acerca del misterio del reino por tanto esta enseñanza tiene que ver con la iglesia (Mt.13:13). c) La verdad central: que el trigo crece junto a la cizaña, es decir que lo bueno crece junto a lo malo. El momento de su separación sera durante la cosecha, es decir durante la segunda venida de Cristo. Exposición de esta parábola: hemos dicho que el Señor en su voluntad por medio de los misterios del reino introdujo ciertas verdades no reveladas referentes a la iglesia. Esta enseñanza tiene por fin ilustrar a sus discípulos sobre los problemas que en el futuro deberían enfrentar. Hasta el nacimiento de la iglesia no había ninguna institución que se parezca por tanto el Señor tuvo especial cuidado en instruir a sus discípulos para que estos estén listos para el liderazgo de la misma. Israel puede ser considerada un tipo de la iglesia pero en ningún modo era la iglesia. Esta parábola también es de interés para nosotros ya que el Señor ilustro un problema que sería común a todas las épocas de su amada iglesia. Esta parábola es de especial interés para nosotros y debemos saberla apreciar. Un modo de estudiar es considerando los factores intervinientes: 1) El sembrador: lo primero que es mencionado es el sembrador. ¿Quién es el sembrador?. Según la explicación del propio Señor el Sembrador es aquel que predica la Palabra de Dios (Mr.4:14). Por intermedio de esta metáfora el Señor alude a la función de los predicadores de la Palabra. Bien podemos decir que algunos creyentes tienen el don del evangelismo. Estos son personas que sienten un imperioso deseo por predicar a otros el mensaje de salvación. Excelentes predicadores que tal vez no

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tengan la profundidad de aquel que tiene el don de la enseñanza pero tiene la virtud especial de llegar a corazón del pecador. El púlpito no es la herramienta excluyénte de un evangelista sino también lo es un folleto, una simple conversación, un medio de comunicación, en fin tantos otros. Por tanto un evangelista no es necesariamente aquel que llena los estadios sino aquel que se esfuerza por predicar el evangelio. Pero también podemos decir que todos hemos recibido el mandato de ir y predicar el evangelio. Pablo exhortó a Timoteo para que predique a tiempo y fuera de tiempo (2 Ti.4:2). Nosotros debemos proclamar el mensaje del Señor. Debemos esforzarnos para que el nombre de Cristo sea anunciado. Cuan cobarde es aquel creyente que se calla y no proclama el mensaje de salvación. 2) La buena semilla: la buena semilla según la propia explicación del Señor respecto a la parábola del Sembrador es la Palabra. La Palabra de Dios siempre es considerado algo bueno y que produce mucho y buen fruto. Recordemos las palabras de Pablo quien dijo que: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (o de Cristo según los mejores manuscritos) (Ro.10:17). La Palabra del Señor es la poderosa semilla que debemos sembrar. 3) El campo: el campo hace alusión al mundo. La semilla debe ser sembrada en todo el campo y no en una parcela. Los limistes de la tarea evangelística no es el barrio, no es la ciudad sino es el mundo. En otras Palabras el área de responsabilidad de la iglesia es el mundo. 4) El enemigo que planto la cizaña: pero vino el enemigo y planto la cizaña en el campo. Bien sabemos por el resto de los evangelios que el enemigo de nuestras almas es Satanás. El apóstol Pedro escribió diciendo que “vuestro adversario el diablo, anda alrededor buscando a quien devorar.” (1 P.5:8). 5) La cizaña: esta es una planta muy parecida al trigo pero su fruto carece de valor. Lo que es peor si se hiciere una harina con trigo mezclado con el grano de la cizaña es amarga y venenosa. ¿Qué quería decir el Señor con estas Palabras? Que en su iglesia lo bueno se entremezclaría con lo malo. Efectivamente hay personas que pueden asistir por años a la iglesia pero no haber dado nunca ese paso de fe. Pueden ser hijos de creyentes, conocedores del evangelio y de la forma de vida de los creyentes. El trigo con la cizaña. Los hijos de Dios y los hijos de Satanás pueden sentarse en un mismo banco, cantar los mismos himnos y escuchar el mismo sermón. Puede incluso que aquel profesante, por la buena influencia del evangelio, viva muy ordenadamente pero no dejará de ser cizaña. El apóstol Juan en su primera epístola recordando tal vez esta enseñanza del Señor expuso esta verdad diciendo, por ejemplo, que los falsos maestros: “salieron de nosotros, pero no eran de nosotros” (1 Jn.1:19). También dice que aquel que dice andar en la luz pero no ama a su hermano esta en tinieblas. 6) La cosecha: los siervos del dueño del campo explicaron a esto lo sucedido y le propusieron cortar la cizaña. El dueño para evitar perder parte del trigo contesto que era conveniente esperar a la cosecha cuando sería más sencillo separar el trigo de la cizaña. Efectivamente será el Señor al momento de su venida quien ha de separar el trigo de la cizaña. Una aplicación: Esta parábola bien puede ser empleada para predicar el evangelio. Es posible hacerle al oyente la siguiente pregunta: ¿Esta Ud. seguro de ser trigo? Para tener la certeza de poder contestar efectivamente: “soy trigo” deberá haber aceptado por la fe la salvación que en Cristo se ofrece. Como podrán observar hay detalles del relato a los cuales conviene obviar al explicar la enseñanza central de esta parábola. Pero no debemos tratar de identificar a los siervos. De este modo podremos desarrollar una buena enseñanza sin incurrir en la alegorización.

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b) La Parábola acerca del rico necio (Lc.12:13-16) a) Oyentes originales: esta parábola esta dirigida a una multitud (vers.13). b) Carácter de la enseñanza: nos encontramos ante una enseñanza de carácter general. c) Enseñanza central: esta exposición trata sobre la avaricia y los malos efectos de esta sobre la vida del ser humano. En este caso encontramos un breve relato que nos introduce a las circunstancias que motivaron al Señor a expresar estas palabras. Uno de los seguidores le consulto acerca de un diferendo que mantenía con su hermano respecto a determinada heredad. La respuesta del Señor se divide en dos partes. En primer lugar el Señor aclara que su función no consistía en oficiar de juez o mediador en litigios semejantes. Para ellos en Israel contaban con un sistema jurídico organizado según lo establecido en el Antiguo Testamento (Ex. 21:6,22,22:8-9,28 Nú. 25:5 De.1:16,16:18,19:17-18,21:2). Durante su segunda venida el vendrá como juez absoluto y supremo de los hombres (Jn. 12:48, He.10:30) pero evidentemente este no fue el propósito de su primer venida. En segundo lugar el Señor va a la raíz del problema y lo ataca de lleno: la avaricia. La parábola entonces sería una enseñanza general sobre los aspectos negativos de la avaricia. La enseñanza es una breve historia en la cual intervienen dos personajes centrales: a) El hombre rico: Jesús describe al hombre diciendo que se trataba de un hombre rico cuyos campos habían producido mucho. Esta ilustración como también podemos observar guarda una estrecha relación con el ambiente de la época. La intención de este hombre fue construir graneros más grandes, guardar lo producido y así especular egoistamente con el precio de los granos. Vemos así de manifiesto el deseo malvado de acumular bienes para beneficio propio (vers.19) lo cual es condenado por el Señor en varias de sus enseñanzas y como hemos visto en el sermón del Monte también. b) Dios: Dios desbarata los planes de este hombre avaro señalándole la dura verdad que el hombre no puede negar. Esa noche moriría y sus tesoros ya de nada le servirían. Así el Señor destaca el valor pasajero de las riquezas y la inutilidad de las mismas cuando no son aprovechadas para el servicio de Dios. Una aplicación Esta parábola bien puede ser aprovechada para hablar en nuestros días contra el materialismo. La avaricia y su necedad bien puede ser recordada por medio de estas palabras del Señor. Por ser una parábola no podemos emplear este texto para justificar posibles revelaciones directas de Dios (vers.20). Siempre la nota destacada en la explicación de una parábola debe ser la explicación de la verdad central que en este caso es una enseñanza general. No habla ni sobre la iglesia, ni sobre el reino futuro simplemente es un exposición de un problema presente a lo largo de toda la historia humana.

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