El Mundo Procesal rinde Homenaje al Maestro Adolfo Alvarado Velloso

ANÁLISIS CRÍTICO DE LA LLAMADA TEORÍA DE LAS CARGAS PROBATORIAS DINÁMICAS
Por: Gabriel Valentín gavalen@adinet.com.uy
«Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo. A la vuelta contó. Dijo que había contemplado desde arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. -El mundo es eso -reveló- un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende». Eduardo Galeano, «El libro de los abrazos», p. 5. A Adolfo Alvarado Velloso, con afecto y admiración
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1.

INTRODUCCIÓN

Diversas razones me han impedido preparar un artículo que estuviera a la altura de los que se publican en este homenaje al Maestro Adolfo Alvarado Velloso. Pero el afecto y la estima intelectual hacia el homenajeado y el constante estímulo de Guido Aguila Grados me impedían estar ausente. En estas breves líneas condenso algunas reflexiones críticas sobre la llamada teoría de las cargas probatorias dinámicas, que aunque tiene lejanos antecedentes1, ha cobrado particular impulso en los últimos años, con el apoyo de buena parte de la doctrina argentina y uruguaya.
1 Maximiliano GARCÍA GRANDE ha destacado que teoría de las cargas probatorias dinámicas no es una teoría moderna ni tuvo su origen en Argentina: «La manifestación más antigua de la teoría data de 1823 y fue expuesta por el inglés Jeremías Bentham» («Inaplicabilidad de las cargas probatorias dinámicas», La Ley, 2005-C, 1082).

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LA FE DEL HOMBRE EN SÍ MISMO O LA LUCHA POR LA LIBERTAD A TRAVÉS DEL PROCESO

2.

LA LLAMADA «TEORÍA DE LAS CARGAS PROBATORIAS DINÁMICAS».
2.1. FORMULACIÓN DE LA TEORÍA
La tesis de las cargas probatorias dinámicas cobró especial impulso a partir de un complejo caso de responsabilidad médica planteado ante la justicia argentina2 y especialmente en virtud de los desarrollos del profesor y camarista rosarino Jorge W. PEYRANO3. Como hemos señalado en otra oportunidad, «La formulación de la misma es sencilla: sobre la adecuada ponderación de las circunstancias del caso, las cargas probatorias deben desplazarse de actor a demandado, o viceversa, según correspondiere, y ello en función de cuál de las partes se encontrare en mejores condiciones (técnicas, profesionales o fácticas) de suministrar la prueba, con absoluta independencia de su posición en el proceso y de la naturaleza de los hechos que aleguen»4. Esta particular carga probatoria no estaría «determinada apriorísticamente» y en forma abstracta y genérica por la ley, sino que sería determinada por el tribunal a posteriori y en cada proceso concreto; no sería estática sino dinámica, yendo y viniendo según cual sea la parte que esté en mejores condiciones de aportar los medios probatorios. La teoría recibió rápidas adhesiones en la doctrina argentina5 y uruguaya6, y ha sido aplicada con frecuencia por la jurisprudencia de ambos países.

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PEYRANO, Jorge W., citado por VÉSCOVI en «La carga de la prueba», en las «IXas Jornadas Nacionales de Derecho Procesal», Ed. Universidad, Mdeo., 1997, p. 271, nota 16. 3 PEYRANO, Jorge W., «La doctrina de las cargas probatorias dinámicas puesta a prueba», RUDP, 2/92, p. 239. 4 STIPANICIC, Emma, y VALENTIN, Gabriel, «La carga de la prueba en el proceso laboral», en los «Estudios de Derecho Procesal en Homenaje a Adolfo Gelsi Bidart», FCU, Mdeo., 1999, p. 490; de los mismos autores, «Proceso Laboral», 2da. edición, Del Foro S.R.L., Mdeo., 2000, p. 135. 5 DE LOS SANTOS, Mabel Alicia, «Algo más acerca de la doctrina de las cargas probatorias dinámicas: inconveniencia de consagrar legislativamente inversiones probatorias, presumiendo apriorísticamente quien se encuentra en mejores condiciones de probar», RUDP, 1/1993, pp. 29-33; DE MIDON, Gladys, «A propósito del ‘onus probandi’: la parte en mejores condiciones de suministrar la prueba, bajo la lupa del proceso justo», RUDP, 1/1993, pp. 35-39; VV.AA., «Conclusiones del XVII Congreso Nacional Argentino de Derecho Procesal, realizado en Termas de Río Hondo, Santiago del Estero, 1993", RUDP, 1/1993, p. 234; GURRIERI, Fernando, «Cargas probatorias dinámicas», Rev. del Colegio de Abogados de Rosario, Rosario, 1999, pp. 113-126; VV.AA., «Cargas probatorias dinámicas», bajo la dirección de Jorge W. PEYRANO, Rubinzal-Culzoni Editores, Santa Fe, Argentina, 2004. 6 VAN ROMPAEY, Leslie, «La teoría de las cargas probatorias dinámicas en el Derecho Procesal uruguayo», LJU, t. 111, 1995, Sección Doctrina, pp. 447-453; VÉSCOVI, Enrique, «La carga de la prueba» cit., pp. 263-273; KLETT, Selva, y PEREIRA CAMPOS, Santiago, «Valor de la conducta procesal de las partes desde la perspectiva probatoria en el Código General del Proceso», RUDP, 1/1997, pp. 76-78; LANDONI, Ángel, «Principio de razonabilidad, sana crítica y valoración de la prueba», RUDP, 1/1997, pp. 104-105; CASTELLO, Alejandro, «Carga y valoración de la prueba en el proceso laboral. Algunas reflexiones sobre su evolución en la jurisprudencia», «IXas Jornadas Uruguayas de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social», realizadas en Minas, Diciembre 1997, Biblioteca de Derecho Laboral n° 14, pp. 28-37; ROSSI, Rosina, «Disponibilidad del medio probatorio en el Código General del Proceso», en las «IXas Jornadas Uruguayas de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social», FCU, Minas, 1997, Biblioteca de Derecho Laboral, n° 14, pp. 11-28 y 48-49; ÁLVAREZ, Federico, BALUGA, Cecilia, GONZÁLEZ, Mónica, MARQUISA, Patricia, MORALES, Doris, MUÑOZ, Gervasio, PESCADERE, Diego, SAPELLI, Rosario, WEISZ, Fabiana, (Coordinadora Selva KLETT), «La aplicación de la teoría de las cargas probatorias dinámicas en los procesos de alimentos de menores», en las «IXas Jornadas Nacionales de Derecho Procesal», Ed. Universidad, Mdeo., 1997, pp. 235-243.
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de suerte que la obrepción instructoria -entendida como propósito de deformar la verdad. la verdad a medias es la peor de todas las mentiras»9. 9 DE MIDON. presididas por el imperativo ético. con el consiguiente abandono de las concepciones utilitario-hedonísticas e incluso belicistas. 63-64. como dice el proverbio. que establece el deber del juez de «Prevenir y sancionar todo acto contrario al deber de lealtad.3. jueces)»7. PRIMERA PERSPECTIVA: LOS PRINCIPIOS PROCESALES Los partidarios de la tesis enseñan que la misma es corolario directo del principio de buena fe y de los llamados principios de «solidarismo».. De acuerdo a esta opinión. 34 inc. Santiago. «A propósito del ‘onus probandi’: la parte en mejores condiciones de suministrar la prueba. Recordando a Clemente DIAZ señalan KLETT y PEREIRA CAMPOS que «la formulación del principio de moralidad presupone el triunfo constructivo de la orientación publicista del Derecho Procesal. 32. para luego analizarlos críticamente en el mismo orden: desde los principios procesales. FUNDAMENTOS Resulta bastante difícil aislar lógicamente los fundamentos centrales de esta tesis. Mabel Alicia. a que deben ajustar su comportamiento procesal todos los sujetos procesales (partes. «Valor de la conducta procesal de las partes desde la perspectiva probatoria en el Código General del Proceso» cit. integrándose a la hermenéutica de un balanceo armonizador con las tendencias actuales»8.El Mundo Procesal rinde Homenaje al Maestro Adolfo Alvarado Velloso 2. Gladys. probidad y buena fe». 36-38. sino también cuando se oculta la que se dispone.. abogados. KLETT. Es que los argumentos invocados por sus partidarios han sido variados. Modernas tendencias». la lealtad. La Plata. son componentes de un concepto más amplio que se podría denominar principio de moralidad (…)» el que puede definirse «el conjunto de reglas de conducta. Ed. p. «Algo más acerca de la doctrina de las cargas probatorias dinámicas (…)» cit. analizando la valoración y la carga de la prueba. p. bajo la lupa del proceso justo» cit. 1991. «La buena fe. Se agrega que la tesis tiene sustento en el «principio de moralidad en la empresa proceso». 63. Selva. 2. Siguiendo parcialmente la línea de desarrollos anteriores expondré los fundamentos de la teoría desde dos perspectivas. La autora cita el art. y desde la teoría general de la prueba. «colaboración» y «moralidad»..2. 7 725 AAV . pp. Y propósito de deformar la verdad existe no solo cuando se obstruye la prueba del contrario o se falsea la propia. Augusto. DE LOS SANTOS. procuradores. pp. en particular. «La prueba.no se oculta como contraria al deber ético en el proceso. y no siempre han sido expuestos con el mismo rigor. ya que. la veracidad y la probidad. 5 apartado d) del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación Argentina. «Convicción del propio derecho (buena fe creencia) y voluntad de obrar honestamente (buena fe lealtad) constituyen la regla de la buena fe. y PEREIRA CAMPOS. 8 MORELLO. Por su parte MORELLO enseña que «el solidarismo y la buena fe sustentan una postura que avanza sobre criterios prioritariamente liberales. imbricadas en la tendencia privatística del liberal-individualismo». Platense.

13 MORELLO..) y en el deber de colaboración en la información y comprobación de los hechos del proceso»12. es verdad que de Perogrullo. Si lo que el proceso procura es el conocimiento de la causa por el Juez que conduzca a la realización del derecho mediante una sentencia justa. 726 Finalmente. que sin duda es una de las principales fuentes de los artículos 5º y 6º del Código General del Proceso uruguayo. y PEREIRA CAMPOS. 7. 10 Artículo 5º. «Valor de la conducta procesal de las partes desde la perspectiva probatoria en el Código General del Proceso» cit. 12 KLETT. Artículo 63. todos los partícipes del proceso.P. pp. En la misma línea afirma DE MIDON: «Que la colaboración representa una de las ideas fundamentales para la estructuración del proceso o. citando los arts. 76. 5 y 63 C.G.P.». en el ámbito contractual (art. pertinentes y útiles».. 659. en general. Leslie. 36. añade: «Entre otras manifestaciones del principio de moralidad en la actuación procesal se señala que las partes deben proporcionar al tribunal información correcta y plena. 41 y 55-64.G. 5 C. de igual manera. «La prueba. Comentado y anotado».. p. ajustarán su conducta a la dignidad de la Justicia. la reticencia. E inmediatamente. «Habrán de ser realizados con veracidad y buena fe y tener por causa un interés legítimo». 14 DE MIDON. También KLETT y PEREIRA CAMPOS sostienen que «La tesis se funda en la aplicación de los principios generales de la buena fe y lealtad procesales (art. que rige un principio procesal de colaboración. los actos deberán ser lícitos. Leslie VAN ROMPAEY. la obrepción. naturaleza supralegal y cuño jusnaturalista fuera puesta de manifiesto por valiosos aportes vernáculos. 1291 C. Santiago. la colusión y cualquier otra conducta ilícita o dilatoria». Augusto. sólo cabe destacar la operatividad y eficacia de este precioso instrumento para vincular la justa decisión de la contienda a las circunstancias del caso. 72 y 332 de la Carta). Ya el distinguido profesor Augusto MORELLO postulaba un desplazamiento de la prueba basado en el principio de solidaridad o de efectiva colaboración. Buena fe y lealtad procesal: «Las partes. el Dr. indica: «No es del caso extenderse sobre la trascendencia del principio general de buena fe. Modernas tendencias» cit. 11 VAN ROMPAEY. tomo 1.. la ambigüedad. Gladys.LA FE DEL HOMBRE EN SÍ MISMO O LA LUCHA POR LA LIBERTAD A TRAVÉS DEL PROCESO En la doctrina uruguaya. 1982. 5° y 63 del Código General del Proceso10. 450.. Selva. al respeto que se deben los litigantes y a la lealtad y buena fe». está claro que para alcanzar el objetivo del desarrollo procesal resulta indispensable la cooperación de los justiciables en la información y comprobación»14. Ver también: MORELLO. se invoca el llamado «principio de colaboración». SOSA y BERIZONCE. «A propósito del ‘onus probandi’: la parte en mejores condiciones de suministrar la prueba. «El tribunal deberá impedir el fraude procesal. señalando que «el deber de colaboración hacia el órgano colorea de manera singular la carga de probar»13. p. sus representantes o asistentes y. p. 2ª ed. bajo la lupa del proceso justo» cit. etc. Civil) y en el procesal (arts. Requisitos de los actos procesales: «Además de los requisitos que en cada caso se establezcan. y si bajo la máxima dispositiva ese conocimiento sólo puede obtenerse a través del aporte por las partes de los hechos y fuentes de prueba. cuya raigambre constitucional (arts. p. lo que es lo mismo.. AAV . «La teoría de las cargas probatorias dinámicas en el Derecho Procesal uruguayo» cit. «Códigos Procesales en lo Civil y Comercial de la Provincia de Buenos Aires y de la Nación. adquieren en el proceso carácter malicioso cuando están destinadas a perjudicar»11.

de las omisiones o deficiencias de prueba». PEREIRA CAMPOS. Particularmente en el Uruguay. RUDP. Selva. Concretamente. «El deber de colaboración en la práctica de las medidas probatorias». En base a esta norma –señalan estos autores. p. Finalmente corresponde señalar que VÉSCOVI. Santiago.. 168. 63-66. 139. entre otros. a quien pretende algo. se postuló como sede normativa de la tesis la disposición contenida en el art. Señalan algunos partidarios de la teoría que al ponderar el valor de convicción de los medios de prueba el tribunal debe apreciar cuál de las partes estaba en mejores condiciones de probar. KLETT y PEREIRA CAMPOS. aportando a tales efectos toda la información y elementos de convicción disponibles en relación a la cuestión controvertida»15. 139 establece: «Corresponde probar. Santiago.El Mundo Procesal rinde Homenaje al Maestro Adolfo Alvarado Velloso Agrega VAN ROMPAEY que como expresión del principio de moralidad.. 4/2000. 76-77. impeditivos o extintivos de aquella pretensión. «La distribución de la carga de la prueba no obstará a la iniciativa probatoria del tribunal ni a su apreciación. p. 167. el art. Más sencillamente: que la carga dinámica puede aplicarse por el tribunal en el momento de valorar los medios de prueba.4. tomando un argumento inicialmente planteado por VESCOVI y recogido por VAN ROMPAEY. que surgiría de los arts. quien contradiga la pretensión de su adversario tendrá la carga de probar los hechos modificativos..la teoría de las cargas probatorias dinámicas operaría como fórmula de corrección de los criterios de distribución de la carga de la prueba. Luego analizaremos las principales normas invocadas por estos autores. «La carga de la prueba» cit. 450. LANDONI. conforme con las reglas de la sana crítica. «Valor de la conducta procesal de las partes desde la perspectiva probatoria en el Código General del Proceso» cit. 5º y 6º y. 189 y 19216. Esta norma flexibilizaría el criterio general «permitiendo efectuar las correcciones que correspondan a cada caso concreto. estando en mejores condiciones de probar no probó. 2. VALORACIÓN Y CARGA DE LA PRUEBA. 273. 15 16 727 AAV . se impone a las partes «el deber de colaborar con el Oficio en la realización del derecho mediante el dictado de una sentencia justa. pp. KLETT. sana crítica y valoración de la prueba» cit. p. 78. entienden que en el Código General del Proceso existe una regla general de colaboración. LANDONI. «La teoría de las cargas probatorias dinámicas en el Derecho Procesal uruguayo» cit.2 del Código. atendiendo a las circunstancias del caso. 104. de los arts. y si. los hechos constitutivos de su pretensión. SEGUNDA PERSPECTIVA: TEORÍA GENERAL DE LA PRUEBA. especialmente. y PEREIRA CAMPOS. Ángel. que funcionaría en casos de excepción. VÉSCOVI. p. Leslie. «Principio de razonabilidad.. 512. Enrique. el tribunal debe extraer inferencias incriminativas por su falta de colaboración. habilitando a considerar VAN ROMPAEY.

.. 139.2) conforme con las reglas de la sana crítica las omisiones o deficiencias de la prueba. del mismo autor. 21 ALVARADO VELLOSO. 197. pp. p.. 18 y 19 de abril de 2005. «Anotaciones sobre una sentencia que admite la teoría de las cargas probatorias dinámicas».P. 6 de agosto de 2008. 20 GUERRA PÉREZ. 295-304. «El debido proceso de la garantía constitucional» cit. Bermúdez. Ed. Bs.. «El principio de imparcialidad y la carga de la prueba en el CGP». etc. 196-200. Es que como ha señalado ALVARADO VELLOSO. «Inaplicabilidad de las cargas probatorias dinámicas» cit. Tirant lo blanch. pp. «Principio de razonabilidad. 2007. Gabriel. Ángel. como veremos. Leslie.. 47-50. p. Mdeo. VARELAMÉNDEZ. Universidad. Barcelona. y en las «Jornadas Preparatorias del XXI Encuentro Panamericano de Derecho Procesal en Homenaje al Maestro Dante Barrios de Ángelis». «La carga de la prueba en el proceso laboral» cit. Edgar J.. p. Dante. STIPANICIC. «Proceso Laboral» cit. «La prueba judicial (Reflexiones críticas sobre la confirmación procesal)» cit.. Ed. Rosario. «La teoría de las cargas probatorias dinámicas en el Derecho Procesal uruguayo» cit. «Sustitución de la llamada carga dinámica por la interpretación legal». en el «IX Congreso de Derecho Procesal Garantista». 111. «La prueba judicial (Reflexiones críticas sobre la confirmación procesal)».LA FE DEL HOMBRE EN SÍ MISMO O LA LUCHA POR LA LIBERTAD A TRAVÉS DEL PROCESO al menos como presunción simple la conducta de quien teniendo en su poder los medios idóneos de prueba no los produce y alega que la carga corresponde a su contraria»17. «Jaque a la teoría de las cargas probatorias dinámicas». Para ello deberá acudir como instrumento de apoyo al principio de razonabilidad para determinar quien tenía la carga de probar y quien estaba en mejores condiciones de hacerlo. Omar. 1997. Adolfo.. 19 ALVARADO VELLOSO. del mismo autor. As. contrarían el concepto mismo de proceso jurisdiccional.G. Perú. por ejemplo. sana crítica y valoración de la prueba» cit.. 496-504. ANÁLISIS CRÍTICO DE LA TEORÍA DE LAS CARGAS PROBATORIAS DINÁMICAS 3. BARRIOS DE ÁNGELIS. «más allá de las buenas intenciones de sus sostenedores». Arequipa. pp. Maximiliano. los fundamentos de la tesis no se pueden compartir. 2006. el demandado por simulación o el perjudicado por ella.. «Algunas reflexiones sobre cargas de la prueba dinámica». 2003. y VALENTIN. de los mismos autores. RECHAZO DE LA TEORÍA 728 La teoría de las cargas probatorias dinámicas fue rechazada con firmeza por buena parte de la doctrina argentina19 y uruguaya20. 453. «El debido proceso de la garantía constitucional». 3. el profesional supuestamente responsable por mala praxis del acto ilícito o la víctima del mismo. Emma. ponencia al XVIII Congreso Panamericano de Derecho Procesal. BENABENTOS. Montevideo. porque «repugnan al texto expreso de la ley»21 y. Adolfo. Así se indica que cuando haya permanecido incierta una afirmación de los hechos «el Juez debe apreciar (C. Azul. Aníbal Gerardo. «Visión crítica de las cargas probatorias dinámicas». Zeus SRL. celebradas en el Paraninfo de la Universidad de la República. 143-153. celebradas en el Aula Magna de la Universidad Católica del Uruguay. pp. pp. Walter. art.1. pp. 17 18 AAV . LANDONI. VAN ROMPAEY. 2005.»18. RUDP. 2/1996. 48. Anales del Foro. pp. En los próximos apartados analizaré críticamente la teoría desde las dos perspectivas antes expuestas. en las «IXas Jornadas Nacionales de Derecho Procesal». ACOSTA. del mismo autor. GARCÍA GRANDE. 253-261. Montevideo. p. 173. exposición las «Jornadas de Homenaje a los Profesores Enrique Tarigo y Víctor H..181.

«Introducción al estudio del Derecho Procesal». As. Rubinzal Culzoni. LOS PRINCIPIOS PROCESALES 3. «Estudios Procesales. t. 2008. no son más que reglas generales que. Cabe añadir que muchos de los principios mencionados por el autor admiten contrarios. Enfoque sistemático pro-homine». Giuseppe. 1966. 153-154. por ejemplo. entre los cuales puede optar el legislador. 1989. ALVARADO VELLOSO. Esta precisa conceptuación del autor nos lleva al centro del concepto: los principios procesales en sentido estricto. con BARRIOS DE ÁNGELIS y ABAL OLIÚ. Perú. de la opción entre oralidad y escritura.1. o simplemente principios procesales. p. 23 Por ejemplo. Hernando. CHIOVENDA recuerda cuatro principios mencionados por MANCINI y añade uno más (economía de los juicios)24. que a veces refieren al proceso como totalidad o a veces a sectores parciales23. a «la sucesión de actos interdependientes coordinados a la obtención de la satisfacción jurídica mediante el ejercicio de la jurisdicción» (BARRIOS DE ÁNGELIS. 3ª ed. etc. 27 CALVINHO. «Nociones generales de Derecho Procesal Civil». ya que ninguno de ellos admite un contrario y ambos resultan imprescindibles a la idea de proceso jurisdiccional. 2008. p. Por ejemplo. pero entre estos principios imprescindibles a la idea proceso jurisdiccional no se pueden dejar de mencionar los de igualdad e imparcialidad27. FCU. ABAL OLIÚ. «Teoría del proceso». De modo que algunos de los «principios» que menciona la doctrina. pp. cuando se habla de principios de la prueba.El Mundo Procesal rinde Homenaje al Maestro Adolfo Alvarado Velloso 3. Santa Fe. «Principios de Derecho Procesal Civil».. por José CASAIS y SANTALÓ. 55-56. Gustavo. etc. I. Madrid.2. no admiten contrarios y resultan imprescindibles a la idea de proceso jurisdiccional26. de las nulidades. Es el caso. es imposible pensar un proceso en el que rijan «principios» de «desigualdad» o «parcialidad».Señala ALVARADO VELLOSO que «con la palabra principios se denominan las cosas más diversas. Ed.2. San Marcos. 22 729 AAV . tarifa legal de pruebas o libre apreciación de su valor. 1922. Ed. Primera Parte. Por ejemplo. Mdeo. mientras que DEVIS ECHANDÍA habla de diez «principios fundamentales del derecho procesal» y catorce «principios fundamentales del procedimiento»25. 27). 47-66. trad. 24 CHIOVENDA. de los actos. 258. t. 17. Reus SA. La observación es fácilmente comprobable mediante la lectura de cualquier obra sobre el tema. Aguilar. para recordar una expresión de BARRIOS DE ÁNGELIS. Coincido plenamente con ALVARADO VELLOSO en la idea de que los verdaderos principios procesales no pueden admitir contrarios. actualizada. Cada autor enumera una lista de «principios». se presentan como «pares antinómicos». Bs. onerosidad o gratuidad. Madrid. Dante. algunas de las cuales nada tienen que ver con las otras» 22. pp. p. Lima. 26 Entiendo por proceso jurisdiccional. pp. 25 DEVIS ECHANDÍA. por ejemplo. más o menos exhaustiva. Depalma. «Derecho Procesal». I. No es éste el momento de profundizar sobre el punto. Alejandro. Adolfo. etc. 1979. agrupados de una manera u otra. oralidad o escritura.

o lo que es lo mismo.. 168 del Código establece: «La parte que quiera servirse de un documento que según su manifestación se halla en poder de su adversario. Analicemos. ni siquiera remota. Adolfo. Como vimos. «El debido proceso de la garantía constitucional» cit. etc. 10 y 11 (sanciones y correcciones disciplinarias). Si recorremos el articulado del Código General del Proceso. Cuando por otros elementos del juicio. 167 y 192 del Código que se refieren al deber de colaborar de ciertos terceros. los principios de buena fe y lealtad procesal están consagrados en nuestros Códigos (por ejemplo. el art. el principio de moralidad procesal. en sus nums. aunque más no sea brevemente. art. 34 num. en el Código uruguayo. No solo porque –como señala con acierto ALVARADO VELLOSO. Un trabajador presenta una demanda pretendiendo que se condene al demandado al pago del horario extraordinario que dice que Por ejemplo. de un deber en ese sentido con alcances de regla general. 57. la existencia y contenido del documento resultare manifiestamente verosímil. 28 AAV . 2 (responsabilidad del tribunal por proceder con dolo o fraude). d del Código argentino. 60 y 61 (condenaciones procesales y a pagar daños y perjuicios). podemos encontrar dos disposiciones que han sido invocadas como aplicaciones concretas del supuesto deber de colaborar: se trata de los arts. podrá pedir al tribunal que intime a aquél su presentación en el plazo que se determine. Ciertamente.ese supuesto «principio».LA FE DEL HOMBRE EN SÍ MISMO O LA LUCHA POR LA LIBERTAD A TRAVÉS DEL PROCESO Realizada esta precisión. no puedo menos que discrepar. y tienen innumerables proyecciones en diversas disposiciones singulares28. Lo primero que corresponde advertir es que este artículo no tiene vinculación. la tesis se sustenta con base en lo que se denominan principios de buena fe. 3.2. 730 Me limitaré a analizar la legislación de mi país. 5° del Código uruguayo). 26 num. Imaginemos un ejemplo. los arts. lealtad y colaboración. englobados por otro. la negativa a presentarlo podrá ser estimada como reconocimiento de ese contenido». El art. Más aún: es aplicación estricta de las reglas generales sobre carga de la prueba.2. comprensivo de los anteriores. 5º lit. p. Ahora bien: cuando los propulsores de la tesis sustentan la existencia en la ley procesal de un principio de colaboración o cooperación en el aporte de los medios probatorios. art. 196. 30 Dejo de lado los arts.«esta doctrina es exótica y divorciada de la realidad de la vida tribunalicia»29. el art. 29 ALVARADO VELLOSO. no de las partes. sino porque la ley no consagra –afortunadamente. con la carga dinámica. esas disposiciones. 24. 56. 168 y 18930. retomemos el análisis de los fundamentos de la carga dinámica.

«Proceso Laboral» cit. La consecuencia prevista por la norma –reconocimiento del contenido del documento. el tribunal le intimará a que la preste. y que la existencia y el contenido del documento resulten manifiestamente verosímiles (esto es. el actor necesita solicitar que se intime al demandado su agregación. Por una razón elemental: STIPANICIC. 31 731 AAV . esta norma refiere a una situación excepcional. Si a pesar de ello se persistiera en la resistencia. debiéndose interpretar la negativa a colaborar en la prueba como una confirmación de la exactitud de las afirmaciones de la parte contraria respecto del hecho que se quiere probar salvo prueba en contrario». Como señala BARRIOS DE ANGELIS. Ahora bien: como los medios de prueba de ese hecho están en poder del adversario (por ejemplo. de ocurrencia excepcional. ya que la norma edicta claramente una facultad del tribunal: podrá. p. Nuevamente debemos empezar señalando que esta norma no tiene vinculación –ni siquiera remota. El artículo 189. pero como quien tiene la disponibilidad material de ese medio es el adversario.. p. De acuerdo a la regla general (el citado art. debe ser interpretada en forma restrictiva. reconstrucciones y pericias (…)». A lo que se agrega. Lo que resulta también del resto del condicionamiento. De todo lo cual surge claramente su calidad excepcional31. la ley articula una posible consecuencia negativa. de acuerdo a la teoría general del Derecho. Quien propone el medio de prueba en el ejemplo es justamente el gravado por la carga. la ley establece el procedimiento para incorporarlo.1 establece: «Los terceros y las partes tienen el deber de prestar la máxima colaboración para la efectiva y adecuada realización de las inspecciones. tarjetas de entrada y salida del trabajo). Analicemos. «La carga de la prueba en el proceso laboral» cit. por la índole de los conceptos utilizados («manifiestamente verosímil»).con la carga probatoria dinámica. el artículo 189. 145. Emma. Pero aún en ese caso puede que la consecuencia específica (reconocimiento del contenido del documento) no se aplique. Gabriel. Ahora bien: como es previsible que el demandado no agregue las pruebas que le desfavorecen. de modo patente. Normas excepcional que. y VALENTIN. 498.El Mundo Procesal rinde Homenaje al Maestro Adolfo Alvarado Velloso realizó. con un condicionamiento y una sanción. por el art.3: «Si quien debiera prestar colaboración fuera una de las partes y se negara injustificadamente a suministrarla.1 del CGP). 189. 139. corresponde al actor probar el hecho constitutivo de su pretensión: la realización del trabajo extraordinario. evidente. la negativa del intimado. claro). sino que se exige una intimación. de los mismos autores.. ahora. el tribunal dispondrá se deje sin efecto la diligencia.«no se aplica por el solo hecho de que una de las partes afirme que su contrario tiene un documento del que desea servirse.

Basta recordar que el art. Finalmente. 2007.la aplicación de la teoría de la carga probatoria dinámica viola el principio de imparcialidad35. «Proceso Laboral» cit. 14 num. «La carga de la prueba en el proceso laboral» cit.. lúcidamente expuesto por BENABENTOS: «(…) un médico es demandado por «mala praxis médica».. de consecuente interpretación restrictiva»32. 33 El principio tiene profundas raíces en el Río de la Plata. Santiago y VALENTIN. y VALENTIN. nueva resistencia a colaborar (persistir). «Visión crítica de las cargas probatorias dinámicas» cit. 145. Gabriel. 34 GARDERES.3. 498-499. basado en la 32 STIPANICIC. pp. Si se dan los supuestos excepcionales de la norma y si la parte no colabora en ese diligenciamiento. la parte debe colaborar para su efectivo diligenciamiento (por ejemplo. 3. permitiendo el acceso al lugar a inspeccionar).LA FE DEL HOMBRE EN SÍ MISMO O LA LUCHA POR LA LIBERTAD A TRAVÉS DEL PROCESO no se refiere a un supuesto deber de colaborar en el aporte de los medios probatorios. art. Como señalábamos con STIPANICIC hace algunos años: «La norma prevé claros condicionamientos para su aplicación: negativa injustificada a colaborar.2. Por lo que no podemos menos que concordar con GUERRA y BARRIOS DE ÁNGELIS en asignar a estas normas expresas carácter excepcional. 1º del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y art. pp. Gabriel. aún desde la óptica de los principios. El análisis de los textos me permite concluir que al menos en la legislación vigente en mi país no existe un deber de colaborar en el aporte de los medios probatorios. Mdeo.. Fundación Konrad Adenauer Stiftung – Serpaj Uruguay.: BENABENTOS. 114 de la Constitución de las Provincias Unidas en Sud América. dice que si la prueba es admitida y ordenada por el tribunal. intimación. Este principio ha sido consagrado por las normas constitucionales de nuestros países33 y por las normas internacionales de derechos humanos (por ejemplo. art. Por lo que no es posible argumentar desde esta perspectiva a favor de la carga dinámica. 8 num. que sea dado a la condición de las cosas humanas». 190. con lograda redacción dispuso: «Es del interés y del derecho de todos los miembros del Estado el ser juzgados por jueces los más libres. pueden ocurrir las consecuencias negativas que se mencionan. la ley no dice que la parte que esté en mejores condiciones de probar tenga que aportar la prueba. Veamos un ejemplo. 10 de la Declaración Universal de Derechos Humanos. sino a una colaboración en la práctica de esos medios. Omar. quisiera considerar la teoría a la luz del principio de imparcialidad. «Bases para la reforma del proceso penal». 732 AAV . p. 1º de la Convención Americana de Derechos Humanos)34. 35 Cfe. de 22 de agosto de 1819. Dicho de otra manera. independientes e imparciales. Emma.. A mi juicio –como ya han señalado otros autores. de los mismos autores. 10-11. p.

provocadas en un accidente de tránsito). correspondería a los actores. y como no ofreció las pruebas correspondientes. A mi juicio resulta elemental que ese juez ha violado el principio de imparcialidad. en grave estado. necesariamente viola el principio de imparcialidad. Analizando el tema enseña BARRIOS DE ÁNGELIS que las posibilidades son tres: «la medida de certeza está fijada de antemano por el legislador. considera configurada la culpa.3. Para abordar adecuadamente este tema. ya que ha alterado las reglas de la carga de la prueba. todos los esfuerzos para salvarlo). imponiendo la carga de probar a quien legalmente no la tenía. el tribunal realiza la suya en su sentencia.3. que no probaron el hecho constitutivo de su pretensión. de acuerdo a la ley. murió (por no haber desplegado. El paciente había ingresado casi moribundo (producto de lesiones múltiples e importantes. Las partes realizan esa evaluación en sus alegatos de bien probado. perforación del pulmón. Sin embargo. por el contrario. empecemos por delimitar los conceptos en juego La valoración de la prueba es la evaluación del valor de convicción aportado por los medios de prueba. y condenando a quien. Este razonamiento puede trasladarse a cualquier otro ejemplo: si el juez. VALORACIÓN Y CARGA DE LA PRUEBA 3.El Mundo Procesal rinde Homenaje al Maestro Adolfo Alvarado Velloso imputación de que un paciente suyo. AAV . decide dejar de lado las reglas legales sobre carga de la prueba. el facultativo. TEORÍA GENERAL DE LA PRUEBA. o mutilación de órganos vitales. entre los cuales se encuentran los hechos que acrediten la alegada mala praxis del médico. Al regular la valoración de la prueba por el tribunal. De acuerdo a las reglas legales que distribuyen la carga de la prueba. debía ser absuelto. o a la apreciación intuitiva. parientes de la víctima. Si llegado el momento de dictar sentencia el juez entiende que esos hechos no han sido probados. 139. podrá apreciarla libremente. supuestamente. ese juez decide aplicar la tesis de las cargas probatorias dinámicas y sostiene que el médico estaba en mejores condiciones de probar la ausencia de culpa.del tribunal.1. el legislador debe resolver si el juez estará sujeto a límites o si. En el ejemplo imaginado.)». 733 3. consta en la historia clínica el ingreso del paciente con el padecimiento de esas múltiples y graves lesiones a que se hacía mención (por caso: traumatismo de cráneo con pérdida del conocimiento. o queda librada a la apreciación racional –fundada racionalmente. etc. en su sentencia. la regla del art. acreditar los hechos constitutivos de su pretensión.1 del CGP le indica que debe fallar en contra de los actores. sin apoyo suficiente en fundamentos racionales».

GOMES. Analizando esta distinción hemos señalado: «Los tres sistemas. p. el tribunal puede encontrarse en una de estas dos situaciones: (a) considera que aquellos hechos están plenamente probados o que se ha probado plenamente su inexistencia. 36 37 734 AAV . en beneficio de una posible seguridad sustancial. en las que la prueba es difícilmente obtenible. por ejemplo»37. En efecto. El sistema de la certeza intuitiva pone en riesgo el principio de seguridad procesal. a criterio BARRIOS DE ÁNGELIS. GARDERES. GONZÁLEZ. certeza racional (fijada por el tribunal en mérito al razonamiento) y certeza intuitiva (fijada por el tribunal en mérito a su íntima convicción. p. «Teoría del proceso» cit. ya por las circunstancias naturales que rodean los hechos o por la alta especialización de ciertos infractores para eliminar toda prueba: particularmente en materia de delitos económicos y de proxenetismo. 394. No es este el momento de profundizar en el análisis de los diferentes sistemas. Mdeo. Tiene carácter excepcionalísimo y consiste en la liberación práctica del método racional de impugnación. 240. B de f. Atiende a la necesidad de la punición en materias de extrema importancia social. solo interesa que los hechos objeto de prueba hayan sido. como enseña el autor. el tribunal debe evaluar el valor de convicción de los medios de prueba diligenciados en el proceso. respecto de situaciones especiales. Fernando. Ángel. o (b) considera que tales hechos. LANDONI. pensamos que los distintos modos de evaluación podrían denominarse certeza legal (fijada por el legislador en mérito a reglas de experiencia). En el primer caso. Lo que importa ahora es que. Y bien: al culminar esa valoración. resultando absolutamente indiferente cuál de las partes tenía interés en comprobar su existencia o inexistencia y cuál de ellas aportó o dejó de aportar las pruebas correspondientes. no han sido probados.. aplicando el sistema de valoración que corresponda de acuerdo a la ley.LA FE DEL HOMBRE EN SÍ MISMO O LA LUCHA POR LA LIBERTAD A TRAVÉS DEL PROCESO Y a continuación agrega: «conscientes de la relatividad de los términos. María Eugenia y VALENTIN. en virtud de la regla de comunidad de la prueba. según ‘conciencia’)»36. el tribunal tendrá esos hechos por existentes o inexistentes. vol. El sistema de la certeza racional rinde homenaje a la justicia fundada en la razón y confía en la seguridad proporcionada por el control de los fundamentos de las decisiones respecto a la prueba.. obedecen a distintas concepciones políticas del proceso y encarnan diversos valores. 2003. Santiago. Dante. Gabriel. «Código General del Proceso». 2 A. o algunos de ellos. El sistema de la certeza legal encarna el principio de seguridad y se funda en cierta desconfianza del legislador en los jueces o en el propósito de evitar discrepancias y dilaciones.

que se ha denominado regla de conducta. la necesidad de probar ciertos hechos si se quiere evitar un fallo desfavorable. a pesar de la falta de prueba. en cambio. Analizando esta hipótesis. como reflejo. esto es. La existencia de esas reglas que indican al tribunal como fallar a pesar de la incertidumbre en torno a la existencia o inexistencia de los hechos invocados genera. Esa regla atribuye a las partes una carga en sentido técnico. Gabriel. una regla dirigida a las partes. ha prevalecido este aspecto del fenómeno: al hablar de carga de la prueba los autores aludían. como regla que le indica a las partes que hechos necesitan probar para obtener un fallo favorable. Históricamente. Pero esta perspectiva no puede dejar en la sombra otra. ya no se admite. Y comentando la esencia de esa regla agregábamos: «Las precisiones anteriores nos permiten afirmar que la llamada carga de la prueba supone la existencia de una regla que le indica al tribunal cómo debe fallar cuando el desarrollo de la función instructoria no le ha permitido arribar a un pleno convencimiento sobre la existencia de los hechos invocados. precisamente. «Código General del Proceso».. en ningún caso. el ordenamiento jurídico exige que el tribunal resuelva en un sentido u otro. p. Fernando. principalmente. La doctrina moderna ha destacado suficientemente este perfil de la carga de la prueba denominándola regla de juicio. el sentido de la regla contenida en el artículo en análisis. Ese es. Para el cumplimiento de este deber. Santiago. precisamente. GARDERES. GONZÁLEZ. ese es. nos enfrentamos de lleno al problema que resuelve la carga de la prueba.El Mundo Procesal rinde Homenaje al Maestro Adolfo Alvarado Velloso del tribunal. vol. de singular trascendencia. con absoluta independencia de que la prueba de esos hechos haya sido suministrada por la parte interesada en su prueba o por la parte contraria. En el segundo caso. que el tribunal se exima de este deber con un simple sibi non liquere. En nuestro sistema procesal actual. señalamos: «En determinados ordenamientos y en ciertas épocas. Esa regla de juicio confiere al tribunal el poder deber de fallar en un sentido determinado.1 del CGP. que actúan cuando la función probatoria no ha logrado su finalidad. 38 735 AAV . la función de las reglas que distribuyen la carga de la prueba. GOMES. el mismo ordenamiento le indica como debe fallar en este caso. María Eugenia y VALENTIN. como un derivado inherente al ejercicio de la función jurisdiccional. Ángel. le señalan el contenido de su fallo»38. 2 A cit. Estas reglas. 365. se admitía que el tribunal emitiera un non liquet. Este ha sido el sentido clásico de la carga de la prueba. en cambio. al comentar el artículo 139. suficientemente probados. al interés de las partes en LANDONI. a través del cual se abstenía de resolver el requerimiento de fondo por no tener la convicción sobre la existencia o inexistencia de los hechos invocados.

. dirigida a las partes como reflejo de la primera.. I cit. Esto lleva al autor italiano a afirmar que «no existen dos aspectos antitéticos. o las dos. Solo en este ámbito. El concepto de carga subjetiva responde a la pregunta de quién debe probar y refiere a la «necesidad jurídica de las partes de suministrar la prueba de sus afirmaciones». según el autor. «determina las consecuencias de la incertidumbre acerca de un hecho. en virtud de la cual el juez es colocado en la condición de pronunciar en todo caso. p. resalta la evolución del concepto de carga de la prueba. también reconoce la existencia de un «poder probatorio reconocido a las partes mismas». por medio de la cual se le indica al juez como debe fallar cuando no encuentre en el proceso pruebas que le den certeza sobre los hechos que deben fundamentar su decisión. consolidando una notable evolución del pensamiento de los procesalistas alemanes y austríacos. que le permite evitar el non liquet indicándole el contenido de su fallo cuando ciertos hechos del objeto de la prueba no han sido probados. Ha sido mérito de Leo ROSENBERG y Gian Antonio MICHELI destacar la importancia de la regla dirigida al tribunal. A su respecto «sólo interesa saber cuáles son los hechos que deben constar para que se consiga la finalidad anhelada en el proceso». puede discutirse si la prueba es una carga o un deber. 16-22). p. 426). «prescinde de toda actividad de las partes emprendida con el fin de hacer constar los hechos discutidos». ROSENBERG. que ha llevado a un primer plano la actividad de decisión del juez. Esta regla. 110). Ha pesar del acento del autor en la regla de juicio. p. e indirectamente establece a cual de las partes le interesa la prueba de tales hechos. 175). o cuando menos distintos del fenómeno. distinguió entre carga objetiva o carga de la certeza y carga subjetiva o carga de suministración de la prueba. señala el autor. para evitarse las consecuencias desfavorables» («Teoría general de la prueba judicial». t. DEVIS ECHANDIA ha sintetizado el concepto moderno de carga de la prueba señalando que «es una noción procesal que contiene la regla de juicio. aún cuando él no esté en situación de formarse la propia convicción acerca de los hechos relevantes» (La carga de la prueba. Esta noción tiene la virtud de destacar claramente la doble perspectiva que encierra el fenómeno de la carga de la prueba: la existencia de una regla. y la existencia de otra regla.LA FE DEL HOMBRE EN SÍ MISMO O LA LUCHA POR LA LIBERTAD A TRAVÉS DEL PROCESO que ciertos hechos se consideraran probados y a la consiguiente carga en sentido técnico que la regla generaba. dirigida al tribunal. pp. MICHELI. del que ha surgido el concepto de carga de la prueba (op. se han preocupado en el sentido de hacerlo constar» (La carga de la prueba. y 736 AAV . cit. en cambio. sin que importe la circunstancia de que una u otra de las partes. consistente en la existencia de una regla de juicio. La carga objetiva. sino un fenómeno único. por su parte. o el tribunal.

impeditivos o extintivos de aquella pretensión40. pp. 39 737 AAV .. En efecto. con la expresión carga de la prueba se trata de aludir a ciertas situaciones jurídicas que componen el estatuto de los sujetos principales del proceso. op. 40 LANDONI. como necesidad de que ciertos hechos sean probados si no quieren sufrir las consecuencias de un fallo desfavorable. Ángel. Gabriel. Santiago. los hechos constitutivos de su pretensión. denominada jurisdicción. el resultado de esa valoración puede ser que el tribunal tenga por plenamente probada la existencia o la inexistencia del hecho. la afirmación de que el tribunal al valorar la prueba puede aplicar la carga dinámica constituye un error evidente. Por consiguiente. sería ajustado sostener que los dos aspectos englobados en la expresión «carga de la prueba» refieren: (a) por un lado. 431). 377-378.1). conforme al sistema que le indique la ley.. al poder deber del tribunal de fallar en cierto sentido a pesar de la falta de prueba de ciertos hechos y. el poder deber del tribunal no es más que un aspecto de la situación jurídica compleja de la que es titular.El Mundo Procesal rinde Homenaje al Maestro Adolfo Alvarado Velloso que les indica la necesidad de que ciertos hechos sean probados si no quieren sufrir las consecuencias de un fallo desfavorable. Por otra parte. 139. GOMES. y al que la contradiga. GONZÁLEZ. Insisto: primero el tribunal valora. No obstante. hablar de una carga objetiva que gravitaría sobre el tribunal (ult. mediante la regla que distribuye la carga de la prueba. estas concepciones no destacan suficientemente la perspectiva situacional del tema. corresponde a MICHELI el mérito de haber llevado a primer plano la perspectiva del tribunal en este fenómeno. para evitar el non liquet. si el resultado de la valoración es la duda. tal cual lo indica su denominación. 3..2. pp. En cambio. De este modo. Santiago. 2 A cit. GARDERES. Gabriel. popularizadas por ROSENBERG. GARDERES. Fernando. María Eugenia y VALENTIN. (b) por otro.que la afirmación de que el tribunal al valorar la prueba debe tener en cuenta quien estaba en mejores condiciones de probar y en función de ello aplicar la tesis de la carga probatoria dinámica constituye un grave error conceptual. atiende a la naturaleza el hecho a probar: corresponde probar. «Código General del Proceso». p. GONZÁLEZ. Nos parece que una ulterior evolución del problema debería centrarse nuevamente en el plano situacional. Ángel. Por lo tanto. en este caso. los hechos modificativos. pero al hablar de una regla de juicio su concepción supuso el trasiego del problema del plano de las situaciones jurídicas al plano las normas. la carga de las partes no es más que un componente de los complejos situacionales denominados acción y excepción»39. cit.3. María Eugenia y VALENTIN. como ha señalado reiteradamente DEVIS ECHANDIA. 365-368. 2 A cit. al que pretende. a la carga de las partes. vol. GOMES. la ley le indica el contenido de su fallo. La regla que distribuye la carga probatoria en el Código uruguayo (art. El defecto de la tesis del profesor de Munich es. Ese es el sentido de las expresiones carga subjetiva y carga objetiva de la prueba. A esta altura puedo señalar –con respeto pero sin duda alguna. la regla de la carga de la prueba no se aplica. vol. «Código General del Proceso». Fernando. LANDONI.

conforme con las reglas de la sana crítica. Pero de ninguna manera establece que el juez deberá «valorar» quien estaba en mejores condiciones de probar para considerar un hecho como probado. 139. sino por el tribunal. aceptar que sea el tribunal quien las fije es pasar por alto la letra y el espíritu de las normas que distribuyen la carga probatoria (en el Uruguay. Pero además. De acuerdo a los partidarios de la carga dinámica. y por ende atribuya a esa parte que no aportó el medio probatorio la carga dinámica y. si valorada la prueba no arriba a la plena convicción de la existencia de uno o varios hechos. en cuanto establece que «La distribución de la carga de la prueba no obstará (…) a su apreciación. la «carga» dinámica sería una carga bastante peculiar. Las reglas que distribuyen la carga de la prueba son las que determina la ley. es el tribunal quien.2 del Código. pueda al sentenciar «determinar quien tenía la carga de probar». esta norma –de redacción imprecisa.1. como enseñaba COUTURE). reitero que la actividad de valoración es un precedente de la aplicación de la regla que indica quien tenía la carga de probar: primero el tribunal valora la prueba. el art. aplicando pautas de razonabilidad –tan bien analizadas por Luis Alberto VIERA-. A mi juicio. llegue a la conclusión de que una de las partes se encontraba mejor posicionada respecto del medio probatorio. Aún a riesgo de agotar al lector. teniendo a ese hecho como inexistente. se ha invocado a favor de ese argumento lo dispuesto por el artículo 139. con el consiguiente perjuicio para la parte que se hubiera beneficiado con su acreditación. De acuerdo a los partidarios de la carga dinámica.tampoco aporta a la tesis de la carga dinámica. La disposición indica que el sistema de valoración preferido por el legislador uruguayo es el de la sana crítica (lo que resulta luego confirmado expresamente por el art. que funcionaría en casos de excepción y atendiendo a las circunstancias del caso. quiero llegar al punto seguramente más importante. Sinceramente no creo que el tribunal. 139. debe determinar quien tenía la carga de probar. las consecuencias de su incumplimiento. no estaría determinada de antemano sino que su titularidad se determinaría por el juez cuando. apreciando las omisiones o deficiencias probatorias. esta norma actuaría como una fórmula de corrección de los criterios sobre la carga de la prueba. conforme al «principio de razonabilidad».1 del CGP). lo que me parece más grave. el juez deberá apreciar las omisiones o deficiencias de prueba. En primer lugar. como vimos. porque no sería determinada por la ley. 140 del mismo Código) y agrega que al valorar. 738 AAV . en base a las reglas de la sana crítica (mezcla de lógica y experiencia. segundo. Finalmente.LA FE DEL HOMBRE EN SÍ MISMO O LA LUCHA POR LA LIBERTAD A TRAVÉS DEL PROCESO En el Uruguay. simultáneamente. En segundo lugar. aplica la regla del art. de las omisiones o deficiencias de prueba». al dictar sentencia definitiva.

. Pero además. p. al menos. la carga dinámica no sería carga sino tan solo un poder-deber del tribunal inadmisible en nuestro actual ordenamiento positivo. de admitirse esta tesis. En efecto. la parte no sabe de antemano cuáles son los hechos que le corresponde probar. agregamos) de quién debe probar (…) de modo de permitir a las partes controlar la resolución primero. b) de quien está. E. Adolfo. Hace ya casi sesenta años enseñaba ROSENBERG que «(…) las normas sobre la carga de la prueba no pueden deducirse del resultado del proceso singular. 41 42 739 AAV . p. Walter. p. trad. A este mismo problema se refiere GUERRA PÉREZ señalando que al aplicar la teoría se prescinde de un aspecto esencial. Primero. cumpliendo con la carga o no».J. por lo que concluye que «Este criterio supone claramente la violación de las garantías de los sujetos en el proceso»41... 303. cuando ya no pueda probar. ¡Por mucho empeño justiciero que ostente el juez actuante!»43 GUERRA PÉREZ. «cual es la indicación (previa. porque eso se lo dirá el tribunal. de los siguientes factores: a) de si el tribunal considera que. en el proceso. Bs. no puedo dejar de recordar una precisa y coherente afirmación de ALVARADO VELLOSO: «En otras palabras y recurrentemente: cambiar las reglas del juego después que el juego terminó. 1956.. viola la garantía de la defensa en juicio.El Mundo Procesal rinde Homenaje al Maestro Adolfo Alvarado Velloso Desde otra perspectiva. por Krotoschin. es decir. Y todo ello. 199. la aplicación de la llamada carga dinámica genera una grave afectación del derecho de defensa en juicio.A. de acuerdo a las condiciones técnicas. profesionales o fácticas que el tribunal considere relevantes. convirtiendo en ganador al claro perdedor según las normas tenidas en cuenta por los jugadores durante todo el desarrollo del certamen.E. el de la carga como regla de juicio para el tribunal. sino que sólo quedaría subsistente el otro aspecto. esa decisión depende. como prefiero decir. ROSENBERG. sacándolas de las normas abstractas del derecho a aplicarse»42 Para terminar. en aras de un difuso afán justiciero. cuando dicte la sentencia. y luego actuar en consecuencia. 3. en ese caso concreto. en mejores condiciones de probar. Es que verdaderamente. sino que deben establecerse independientemente de todo proceso. «Anotaciones sobre una sentencia que admite…« cit. As. Leo. porque la decisión sobre quién tiene la carga de probar depende de muchos factores. 43 ALVARADO VELLOSO. «El debido proceso de la garantía constitucional» cit. O. «La carga de la prueba». la carga de la prueba ya no sería. de valoración absolutamente subjetiva y que puede variar de caso en caso y de juzgador en juzgador. en ese caso. se da el «supuesto excepcional» que habilitaría a dejar de lado lo dispuesto por la ley. la regla de conducta sobre la que tanto insistieron los estudiosos de la misma. no sólo es actitud desleal sino que. en vigencia de la carga dinámica.

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