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padres y colegio

paso a paso

10 padres y colegio paso a paso Marcela Paz Muñoz I. / Periodista ¿cómo leer cuentos?

Marcela Paz Muñoz I. / Periodista

¿cómo leer cuentos?

A la técnica de contar cuentos en que un padre narra una historia y su hijo escucha atentamente, se suma una nueva:“Dialogic Reading” (Lectura de Diálogo). La idea es que ahora el niño se convierte en quien relata la historia, generándose una entretenida conversación entre ambos que provoca avances muy importantes en el desarrollo cognitivo y del lenguaje.

Trinidad (3) pide religiosamente su cuento, antes de irse a la cama. Pero no se trata de cualquier historia, su padre le lee las primeras líneas y ella debe inventar el resto, como si fuese su propia narración. Otras veces, ambos miran las imágenes y el padre le hace preguntas pidiéndole que ella le cuente lo que está pasando en el cuento. O simplemente le leen

una página y la niña, en base a las ilustraciones

y a lo que recuerda, intenta contar lo que

sucederá en el capítulo siguiente. Esa rutina se repite a diario, pero lo que más llama la atención es que pareciera que padre e hija estuvieran compartiendo una conversación, en la que Trinidad habla y se entretiene mucho. Lo que ella y su papá desconocen es que esta

forma de relatar historias, que parece ser

casera y que hacen a diario, es justamente la base de uno de los grandes descubrimientos a

la hora de ayudar a los niños en la comprensión

lectora y el desarrollo de las habilidades del lenguaje. Se trata de la técnica que en el extranjero se conoce como“Dialogic Reading”

(Lectura de Diálogo o Lectura de Escucha y Dime) que ha sido ampliamente estudiada por 15 años, entre otros, por el destacado académico, el Dr. Grover Whitehurst, a cargo del Institute of Education Sciences, en EE.UU. La clave está justamente en lo que hacen los padres de Trinidad. Básicamente se invita a los niños a tener un rol activo en la lectura de los cuentos haciéndoles una serie de preguntas para que, en definitiva, poco a poco ellos se conviertan en quienes cuentan la historia, explica Bárbara Pan, investigadora asociada de la Escuela de Educación de la Universidad de Harvard. Lo que sucede, explica la experta, es que después de varias lecturas, se intercambian los roles, vale decir el padre escucha y la niña cuenta la historia. Entonces, poco a poco la pequeña empieza a explicar lo que ve y elabora descripciones, pero lo más importante: puede anticiparse a lo que viene en la historia. En definitiva: los padres se transforman en la audiencia del niño,

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paso a paso

iniciándose un diálogo entre ambas partes que permite, entre otras cosas, desarrollar el vocabulario de los niños, lo que a su vez

incide de manera positiva en las habilidades de la comprensión y en la lectoescritura en general.

A ello habría que agregar lo que dice el

Dr. Whitehurst: “el hecho de que los niños

se involucren en lo que están leyendo les

permite aprender la estructura de la historia, nuevas palabras, y que las palabras impresas tiene significado; todas las habilidades de

la instrucción que le ayudarán más tarde a

aprender a leer”.

Y que esta técnica funciona, funciona. Por

ejemplo, según las investigaciones que se han realizado en Estados Unidos, “los niños a los cuales se les ha leído desde pequeños bajo este sistema (Dialogic Reading) están mucho más adelantados respecto de aquellos a los que se les cuentan cuentos bajo el sistema tradicional”. Y lo más relevante, es que de

acuerdo a pruebas de desarrollo del lenguaje,

se puede avanzar muy rápido, en sólo pocas

ocurre cuando un padre comparte un libro con su hija preescolar. Él lee las primeras líneas, después le hace preguntas, hace una pausa y luego responde esas interrogantes. Esos pasos lo que consiguen es nada menos que el pequeño aprenda nuevas palabras de vocabulario, pero además empieza a comprender que la conversación implica también respetar los turnos del otro. Porque la madre, en ese mismo ejemplo, le pregunta luego al niño: ¿Dónde está el queso del ratón? Para luego, señalando con su dedo la imagen correspondiente: “¡Sí, allí está el queso del ratón!” La “Lectura de Diálogo” reporta grandes beneficios, en especial cuando se trata de niños que manejan al menos 50 palabras de vocabulario, es decir, por lo general en pequeños de edad preescolar (2-4 años). Según Bárbara Pan, una vez que los niños aprenden a leer fluidamente por su cuenta, lo más probable es que no requieran de la técnica de la “Lectura de Diálogo”. “Aunque por cierto, los lectores de cualquier edad

«

las investigaciones demuestran que la forma cómo se les

lee a los niños es tan importante como la frecuencia en

que eso se hace

» Dr. Grover Whitehurst, investigador de la técnica del Dialogic Reading.

semanas. (Whitehurst y otros, 1994). Sin embargo, no hay que desconocer que bajo el método tradicional, es decir, padres

que leen una historia e hijos que la escuchan atentamente, también se reportan beneficios para el niño como, por ejemplo, comprenden

la continuidad de la historia.

efectos de la “lectura de dIÁloGo”

Lo más fácil para comprender la “Lectura de Diálogo” es observar, por ejemplo, lo que

disfrutan discutiendo sobre los libros que han leído con otras personas”. De acuerdo a las investigaciones, quizás lo más relevante es que la “Lectura de Diálogo” sea una actividad entretenida, ya que sólo de esa manera será una herramienta efectiva para promover las habilidades de lectura. Sobre este punto, Bárbara Pan agrega:

“si no es una actividad entretenida no se transformará en un hábito que el niño(a) buscará espontáneamente”.

en un hábito que el niño(a) buscará espontáneamente”. tres pasos fundamentales 1 Hacer preguntas apuntando

tres pasos fundamentales

1

Hacer preguntas apuntando las imágenes del libro. Por ejemplo:

¿Qué es esto? ¿Cómo se llama? Se debe repetir lo que el niño responda, para que éste sepa que su respuesta es correcta, por ejemplo, el padre exclama:“Sí, muy bien, ¡esto es una culebra!”

2

Ampliar lo que dice el niño.

Para ello se recomienda mantener las frases cortas y simples. Por ejemplo:“Sí, estás en lo correcto. Ésa es una culebra amarilla”. De esa forma la conversación puede continuar:

“¿Qué está haciendo esa culebra amarilla?”Y el niño contesta:

"torta", y el padre le responde:“Sí, muy bien, la culebra amarilla está comiendo torta”.

3

Luego, es conveniente realizar

preguntas abiertas, que no tienen un sí o un no como respuesta. Por ejemplo:“¿Por qué crees que la culebra amarilla está comiendo torta?”

qué crees que la culebra amarilla está comiendo torta?” para tener en cuenta Si bien la
qué crees que la culebra amarilla está comiendo torta?” para tener en cuenta Si bien la

para tener en cuenta

amarilla está comiendo torta?” para tener en cuenta Si bien la “Lectura de Diálogo” tiene una

Si bien la “Lectura de Diálogo” tiene una efectividad demostrada en los niños de edad preescolar, existen investigaciones que respaldan los beneficios de la lectura guiada, comentada y de preguntas abiertas con niños de enseñanza básica. Para eso se recomienda que los profesores dividan la clase en

eso se recomienda que los profesores dividan la clase en grupos pequeños y realicen lecturas múltiples
eso se recomienda que los profesores dividan la clase en grupos pequeños y realicen lecturas múltiples
eso se recomienda que los profesores dividan la clase en grupos pequeños y realicen lecturas múltiples

grupos pequeños y realicen lecturas múltiples con cada grupo. Quizás pueden ir alternando las lecturas, pero lo más importante es que éstas sean atractivas y de interés para ellos. Además, pueden elaborar preguntas abiertas, en que el niño se vea en la necesidad de utilizar más vocabulario y ejercitar su imaginación.

preguntas abiertas, en que el niño se vea en la necesidad de utilizar más vocabulario y
preguntas abiertas, en que el niño se vea en la necesidad de utilizar más vocabulario y
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