EL HOMBRE DEMOLIDO

ALFRED BESTER

Título original: The Demolished Man Traducción de Manuel Figueroa Primera edición: marzo de 1990 © Alfred Bester, 1953 © Ediciones Minotauro, 1956, 1990 Humberto Iº 545 - Buenos Aires ISBN: 84-450-7117-3 Depósito legal: B. 12.999-1990

EN LA INMENSIDAD del universo no hay nada nuevo, nada distinto. Lo que puede parecer excepcional para la mente diminuta del hombre es quizás inevitable para el ojo infinito de Dios. Este instante raro, ese acontecimiento insólito, oportunidades y encuentros..., todo puede repetirse en el planeta de un sol cuya galaxia gira una vez cada doscientos millones de años y que ya ha girado nueve veces. Hay y ha habido mundos y culturas sin fin, y todos con la orgullosa ilusión de ser únicos en el espacio y el tiempo. Ha habido innumerables hombres con la misma megalomanía; hombres que se creían únicos, irreemplazables, irreproductibles. Habrá más..., infinitamente más. Ésta es la historia de una época semejante, y de un hombre semejante... El hombre demolido.

1.
¡EXPLOSIÓN! ¡Conmoción! Las puertas de la bóveda saltan. Y adentro, muy adentro, el dinero está amontonado, listo para el pillaje, la rapiña, el saqueo. ¿Quién es ése?¿ Quién está en el interior de la bóveda? ¡Oh, Dios! ¡El hombre sin cara! Me mira. Me espía. Silencioso. Horrible. Corre... Corre... Corre. . ., o perderás el neumático para París y aquella muchacha exquisita de rostro de flor y figura de pasión. Hay tiempo si corres. Pero este que está en la puerta no es el guardián. ¡Oh, Cristo! El hombre sin cara. Me mira. Me espía. Silencioso. No grites. Deja de gritar. Pero no grito. Canto en un escenario de mármol centelleante, mientras sube la música y brillan las luces. Pero no hay nadie en el anfiteatro. Un enorme pozo oscuro. . ., vacío, con un único espectador. Silencio. Me mira. Me espía. El hombre sin cara. Y esta vez se oyó el grito. Ben Reich se despertó. Inmóvil en la cama hidropática, con el corazón agitado, paseó los ojos por la habitación, simulando una calma que no podía sentir. Los muros de jade verde, la lámpara en el interior del mandarín de porcelana (cuya cabeza se movía afirmativamente, interminablemente, si alguien llegaba a tocarlo), el reloj múltiple, que daba la hora de tres planetas y seis satélites; la cama misma, una pileta de cristal con glicerina carbonatada y una temperatura de treinta y siete grados centígrados. . La puerta se abrió suavemente, y Jonas apareció en la oscuridad: una sombra en traje de dormir, una silueta con cara de caballo, y unos modales de empresario de pompas fúnebres. -¿Otra vez? -preguntó Reich. -Sí, señor Reich. -Fuerte. -Muy fuerte, señor. Y con mucho miedo. -Malditas sean tus orejas de asno -gruñó Reich-. Nunca tengo miedo. -No, señor. -Vete. -Sí, señor. Buenas noches, señor. Jonas dio un paso atrás y cerró la puerta. -¡Jonas! -gritó Reich. El valet volvió a aparecer. -Lo siento, Jonas. -No tiene importancia, señor. -Sí, la tiene. -Reich le sonrió con amabilidad-. Te estoy tratando como a un pariente. No te pago bastante por ese privilegio. -Oh, sí, señor. -La próxima vez que te grite, grítame tú. ¿Por qué voy a divertirme solo? -Oh, señor Reich. -Hazlo y te aumentaré el sueldo. -Otra vez aquella sonrisa-. Eso es todo, Jonas. Gracias. -Gracias a usted, señor. El valet se retiró. Reich se levantó de la cama y se envolvió en una toalla ante el espejo de caballete, practicando la sonrisa. -Elige a tus enemigos -murmuró. Miró la imagen: los hombros anchos, el talle estrecho, las piernas largas y nudosas, la lisa cabeza de ojos separados, la nariz cincelada y la boca pequeña y sensitiva, cicatrizada por la implacabilidad. -¿Por qué? -se preguntó-. No cambiaría mi suerte por la del diablo. No cambiaría mi posición por la de Dios. ¿Por qué esos gritos? Se puso una bata y miró descuidadamente el reloj, como si no estuviera interpretando el panorama horario del sistema solar con una habilidad inconsciente que habría sorprendido a sus antecesores. En las esferas se leía:

Noche, mediodía, verano, invierno... Casi sin pensar, Reich podía haber obtenido la hora y la estación de cualquier meridiano de cualquier cuerpo del sistema. Aquí, en Nueva York, una mañana desapacible de invierno sucedía a una desapacible noche de pesadillas. Reich podía concederse unos pocos minutos de análisis con un psiquiatra ésper. Esos gritos tenían que cesar. -E por ésper -murmuró-. Ésper por percepción extrasensorial.(1. Extra sensory perception, en inglés. (N. del t.)) Por telépatas, adivinadores del pensamientos, espías de la mente. Has creído que un médico lector del pensamiento podía parar los gritos. Has creído que un doctor en medicina ésper se guardaría el dinero, miraría dentro de tu cabeza y pararía los gritos. Se supone que esos condenados adivinadores del pensamiento son el mayor adelanto desde que la evolución produjo al Homo sapiens. E por evolución. ¡Bastardos! ¡E por explotación! Abrió la puerta de par en par, temblando de furia. -¡Pero no tengo miedo! -gritó-. Nunca tengo miedo. Corrió por el pasillo, golpeando con sus sandalias el piso de plata, ke-tat-ke-tat. ke-tat-ke-tat, indiferente al sueño del personal doméstico, sin importarle que a esa hora de la mañana aquel seco ruido despertase doce corazones al odio y al temor. Abrió de par en par la puerta de la habitación de su analista, entró y se echó en el sofá. Carson Breen, doctor ésper 2, estaba ya despierto y esperándolo. Como analista al servicio de Reich, el médico dormía el «sueño de las nurses» en rapport con su paciente, y despertándose sólo cuando éste lo necesitaba. Aquel único grito le había bastado. Estaba ahora al lado del sofá, elegantemente vestido con una túnica recamada (obtenía por su trabajo veinte mil créditos anuales) y muy atento (su empleador era generoso, pero exigente). -Adelante, señor Reich. -El hombre sin cara otra vez -gruñó Reich. -¿Pesadillas? -Vamos, chupasangre piojoso, mire y descúbralo. No. Lo siento. Fue algo infantil. Sí, pesadillas de nuevo. Yo estaba tratando de robar un banco. Luego traté de tomar un tren. Luego alguien cantaba. Yo, me parece. Estoy describiéndole las escenas del mejor modo posible. Creo que no olvido nada. -Hubo un largo silencio. AL fin Reich estalló-: ¿Y bien? ¿Descubre algo? -¿Insiste en que no puede identificar al hombre sin cara, señor Reich? -¿Y cómo podría hacerlo? Nunca lo vi del todo. Sólo sé que... -Creo que podría. Pero no quiere. -Escuche -exclamó Reich con una furia culpable-. Le pago veinte mil. Si sólo puede hacer afirmaciones idiotas... -¿Lo dice de veras, señor Reich, o es parte del síndrome de angustia? -No siento angustia -gritó Reich-. No tengo miedo. Nunca... -Se detuvo comprendiendo que era inútil seguir vociferando mientras aquella mente hábil se sumergía en el torrente de palabras-. Está equivocado, de cualquier manera -dijo con mal humor-. No sé quién es. Es un hombre sin cara. Eso es todo. -Rechaza usted los puntos más importantes, señor Reich. Y los necesitamos. Vamos a probar con algunas asociaciones. Sin palabras, por favor. Piense, nada más. Robo... -Joyas - relojes - diamantes - acciones - títulos - esterlinas - falsificación - cheque - dilema... -¿Qué era eso último? - Un desliz mental. Pensaba en diademas. . ., coronas, coronas de joyas... -No fue un desliz. Fue una corrección significativa; o, por lo menos, un cambio. Continuemos. Neumático... -Longitud- coche - compartimientos - aire- acondicionado... Esto no tiene sentido. -Lo tiene, señor Reich. Un chiste fálico. Reemplace «aire» por «heredero»' (1. Juego de palabras intraducible: Air (aire); heir (heredero). (N. del traductor.) y se dará cuenta. Continúe, por favor. -Ustedes, los mirones, son demasiado listos. Veamos. Neumático - tren - subterráneo - aire comprimido velocidad supersónica. «Transportamos a usted a los transportes», lema de..., ¿cómo demonios se llama esa compañía? No puedo recordarlo. ¿De dónde me ha venido esa idea? -Del preconsciente, señor Reich. Otra prueba y comenzará a comprender. Anfiteatro... -Asiento - foso - palcos - sillas de montar- caballos marcianos - pampas marcianas...

Ha alquilado usted. los transportes y Marte. seguido por su secretaria privada (ésper 3 ) y sus ayudantes. tendrá que consultar a los más importantes. Breen lo llamó: -Antes de que se vaya. Por qué. Usted podría identificar a esa figura terrible. Tengo miedo de mí mismo. señor Reich.. QQBA COMPAÑÍA RRCB NUESTROS SSDC VUESTROS TTED UNIÓN UUFE INTERESES WGE INFORMACIÓN WWHG OFERTA ACEPTADA XXIH LLAMADO YYJ1 SUGIERO ZZKJ CONFIDENCIAL AALK ÚNICA BBML CONTRATO Sin cerrar el libro. o Samuel @kins. Se sentía invadido por una ola de odio. deliberadamente y para protegerse a sí mismo en esta emergencia. Sabía que cuando me enfrentara con ese hijo de perra tendría que matarlo. No puedo leer más sin alguna ayuda. y fuera -gruñó. de camisa descolorida. -Usted es el investigador.A. a un modesto médico de segunda clase. Bienes & Utilidades Monarch. Estaba ahí.. En la mitad del libro encontró casi todo el material necesario. su burlador.I -*. exploración. y las finanzas. distribución de ventas.. señor Reich. por ejemplo. No puedo identificarlo. -El hombre sin cara no lo asusta a usted porque le falte la cara. fabricaba y destruía. abrió la gaveta y extrajo el Código de la Dirección. Su red de compañías principales y subsidiarias era tan compleja que un contador ésper de segunda clase dedicaba todas sus horas a seguir el curso laberíntico de esos intereses. En los últimos seis meses ha tenido usted noventa y siete pesadillas con el hombre sin cara. las finanzas. -Tiene usted dos pistas: esa palabra alterada: «dilema».. los transportes y Marte. la causa de su terror en unos sueños que tienen tres denominadores comunes.. Tiene la cara del crimen.. en lo más hondo. Si desea que esos gritos cesen. señor Reich. -Mi capacidad tiene sus límites. «Transportamos a usted a los transportes» es el lema del monopolio de D'Courtney. investigación.. Éste ha sido su constante enemigo. Dígamelo. El edificio Monarch era el sistema nervioso central de una corporación de increíble tamaño. Reich dio un capirotazo al teléfono-v y le dijo a la imagen de la operadora interna: -Comuníqueme con Código. -¿Qué quiere decir? Es usted el mejor médico ésper que he encontrado. -Ya le he dicho que no sé quiénes. lanzó una mirada a la pantalla y saltó de su asiento. y malhumorado. Los hombres depositaron sobre el escritorio los papeles y los cristales grabados y salieron de prisa. cargados con el trabajo de la mañana. -Reich se levantó bruscamente del sofá-. señor Reich? . Reich entró en su oficina. -No lo dice de veras. importación. La pantalla brilló unos instantes y mostró una brumosa habitación abarrotada de libros y bobinas grabadoras. comunicaciones.-Ahí lo tiene. -¡El hombre sin cara! Sin detenerse. Reich se sentó ante su escritorio temblando de furia y ya dispuesto a asestar un último golpe a D'Courtney. El hombre sin cara. Si. Una y otra vez. trataría de escapar rechazando su cara? -Yo no la rechazo. Marte. S. -¿Sí. Cuando abría la puerta. AL fin murmuró: -Le daré al bastardo una nueva oportunidad. -Tiene razón. -Échenlo ahí.. No porque le tenga miedo. -Tiene que darse cuenta. manufacturas. señor Reich. -No le veo ningún significado. Sus pistas no sirven.. Una saltadora Monarch lo llevó graciosamente de un solo salto hasta el gigantesco edificio que albergaba los centenares de oficinas y los miles de empleados de la central neoyorquina de Monarch.. Es D'Courtney quien me hace gritar. ». No tiene cara. ¿Qué relación tiene esto con la transformación de diadema en dilema? Piénselo. Hizo girar la llave del escritorio. libro que sólo podían usar los directores de las firmas clasificadas por Lloyds como A.. separando su mente de la de Breen. pero sabe quién es. Usted sabe quién es. Augustus Tate. y corrió tambaleándose por el pasillo hacia sus habitaciones. Y aquí tiene usted el resultado de sus precauciones. Reich dio un portazo.. y el nombre olvidado de esa compañía que se anuncia así: «Transportamos a usted. Un hombre pálido. -Lo pensaré -murmuró Reich y se volvió para irse.. pero sin rencor.. industrias pesadas. Usted lo odia y lo teme. Totalmente vestido. cedía y comerciaba. Estaban acostumbrados a estas tormentas. una pirámide de transportes. Lo supe siempre. Reich salió de su casa como una tromba y bajó a la calle. o Gart. si no. compraba y vendía.

ocupan puestos privilegiados. Pásese una semana en Espaciolandia.. Si mi porcentaje de rechazados no baja de treinta y cinco.. dos puntos uno uno tres por ciento. ¿Alguna dificultad? -Nada insalvable si estos empleados comprendiesen que la percepción extrasensorial no es un milagro sino una habilidad sujeta a los límites de la jornada de trabajo. la capa más inferior. Monarch no me ha tomado para examinar a los inútiles.. señor Reich.. administradores. Un ésper tercero pertenece ala clase inferior de los telépatas.. etc. ingenieros. pero no puedo hacer lo mismo con los otros éspsres. -Y todos cuestan una fortuna -gruñó Reich. -Esto es confidencial. Cumpla con él.. de veras. -He reservado una entrevista final de diez minutos para cada solicitante -estaba diciéndole a uno de sus empleados-. Que la secretaria de Reich le hubiese anunciado telepáticamente la visita. señor Reich. ¿Entendido? -Entendido. -Reich consultó el Código-. -¿Comprende? Yo no. criminalistas como Lincoln Powell de la división psicopática.. Ese memorándum ha estado sobre el escritorio del señor Reich durante tres días. negociantes de Estado. señor Reich. Puedo leer el pensamiento de los candidatos comunes con rapidez y eficiencia. Soy un ésper de segunda clase. que pueden ver. consejeros especiales... a través de la mente consciente. En el momento en que Reich entraba en la oficina. como un perro entrenado. sacó un cristal y lo introdujo en la máquina reproductora. La voz de su secretaria privada dijo: -Monarch. A Craye D'Courtney. -¿Comenzará a hablar de una vez? -Finalmente hay menos de mil ésperes de primera clase. -Elige a tus enemigos-.. Las eliminaciones preliminares se efectuaban por medio de pruebas e interrogatorios que nunca dejaban satisfecho al jefe de personal ésper. Todos los telépatas están acostumbrados a levantar barreras mentales. economistas. Envíe YYJI TTED RRCB UUFE QQBA AALK. ¡Condenado D'Courtney! En la sección Personal estaban probando.. especialistas. analistas políticos. ¡De mi bolsillo al Suyo! Paró la reproductora y se incorporó. señor Reich. pesado! -Permítame. -¡Maldito sea! -rugió Reich-. técnicos.. para que se dedique a entrevistar a telépatas. Me parece que necesitaría unas vacaciones. el preconsciente. luego.. educadores. Monarch se da cuenta. abogados. Monarch emplea en la actualidad más de cien ésperes 2.. -Es decir.. Reich cortó la comunicación.. señor Reich. como es natural. Comprendo. etc. Buenos días. -¿Y? -murmuró Reich. -Tendré que advertirle.. -La ocasión ha llegado. Moselle. -Ante todo. -Gracias. como yo. Envíe. físicos. @kins. ¡Vaya al grano. que vaya al grano a mi manera. Los ésperes I pueden ver a través de las capas conscientes y preconscientes hasta el inconsciente.. y toda su vida dependía ahora de D'Courtney. no le importaba en absoluto. Ése es su trabajo. suba. La mayoría de los puestos de seguridad de Monarch están ocupados por ésperes 3. Su secretaria ésper lo seguía silenciosamente. -Quién demonios es Blonn? -preguntó Reich. analistas como Tate. Y en seguida. simulando la implacable supervisión personal de costumbre. expertos de primera clase. dos puntos uno uno tres cuatro por ciento. arquitectos.. escribientes. baja. examinando y filtrando la masa usual de candidatos a empleos. -Buenas. Educación... La mayoría son profesionales. puede descubrir qué piensa un sujeto en determinado momento. señor Reich: nuestro gremio agrupa cien mil ésperes de tercera clase. Deseos básicos y primitivos. agitado por una agonía de impaciencia. Hassop. Los gastos a cuenta de Monarch.-Buenos días. -¿Por qué no? Vendemos servicios únicos. Hasta hoy Monarch no ha tenido ocasión de alquilar a un ésper I . estoy perdiendo el tiempo. -El jefe se volvió hacia Reich y lo saludó con un pedantesco movimiento de cabeza-. Es decir. La respuesta tardaría en llegar.. lo que significa que usted está perdiendo el tiempo de Monarch. -Se está preguntando por qué no puede hacerlo usted. Muchas gracias. si es posible. Hay. -¡Perra de circo! -pensó Reich. A toda máquina.. señor Reich? La secretaria: -Todavía no ha leído su memorándum. Dejó la oficina y comenzó a pasearse por los departamentos del edificio. Creo que Blonn estará disponible. ¿Y qué ha decidido usted acerca de Blonn. el fondo del asunto. en voz alta-: Lo siento. Gart. Tiene usted mala cara.. Consígame una respuesta tipo cohete. que si no me usan con el máximo de eficiencia no sirvo para nada. -Al fin. y cosas parecidas. ¿Recogió eso? -No es nada. servicio médico especial. de distinta . el jefe corría de un lado a otro dominado por una furia glacial. que Monarch ha estado empleando a tantos ésperes que sugiero la instalación de un departamento de personal ésper dirigido por uno de primera clase como Blonn. Son expertos. señor Reich. Metió la mano en la pila de papeles y cristales que se amontonaban en su escritorio.. unos diez mil ésperes de segunda clase -continuó diciendo fríamente el jefe de personal-. Unos quinientos. Un ésper 3 puede ver los pensamientos conscientes. Estos hombres. -Le he explicado todo para que vea por qué no puedo hacerlo yo. -El señor Reich ya sabe todo eso.. Craye D'Courtney. joven. señor Reich. Seis por hora y cuarenta y ocho por día.

Creo que se juega demasiado estos días. -¿Ha descifrado Hassop el código confidencial. Dios proteja a quien se atreva a romperlos. -¿Qué es urgente? -¡Por todos los cielos! ¡No le presente ese cuadro! No es nada divertido. Allí lo estaba esperando una noticia igualmente desagradable. y equipado con mesas de juego y un bar. Volvió a su oficina y se paseó furioso durante cinco minutos. investigación. Lo está alarmando de veras. -West continuó con voz meliflua hasta que dos honestos empleados de Monarch terminaron inocentemente sus bebidas y salieron de la sala. -Házmelo entender. El director. ¿Por qué tendría que hacerlo? Me ha dado una paliza y lo sabe. de acuerdo con su categoría. Tendré que matarlo y necesito ayuda... Quisiera saber qué piensas. -Tengo que hacerlo. señor Reich. ¿Cómo van las diversiones? -Suavemente. del éxito. Es como . Era. pero la necesidad es urgente. En todos los sectores: publicidad. un barbudo universitario llamado West. Y dígale a ese Blonn que comience a robarle gente a D'Courtney.. -Gracias a Dios. no hablaban? . llenó la pantalla.. Una y otra vez D'Courtney nos ha obligado a alquilar a gente inferior. No aceptará la unión. No era posible esconder la derrota. -No entiendes. Arréglelo.. . clientela. -¿Depende de qué? -West lo miró con curiosidad-. Y usted haga lo mismo. no estamos empleando a los mejores esperes. Ben. El gremio guía nuestras vidas profesionales. Ben. -¿Pero por qué te preocupas tanto por el gremio de los ésperes? Conoces el valor del dinero. -Buenos días. El costo sería enorme. ¿Y qué? Despierta. West sonrió cansadamente. ¿Por qué permites que el gremio piense por ti? -No entiendes. -Esos individuos que mencionas. Y no podría entrar en la mente de un ésper I . -Olvídate. Reich sonrió forzadamente. señor Reich. me parece..eficacia. -¡Maldita sea! -gritó Reich-. Una pregunta de rutina. ¿Qué pasa entonces? -El ostracismo. Me gustaría que las ondas telepáticas pudieran transmitirse por teléfono. ya sabe. señora.. Han sido expulsados. AL gremio no le gustan los crímenes. Ellery. Pues bien. nos impone ciertas normas éticas. Campo libre. Nos protege para que protejamos al hombre común. -¿Está en eso? West sonrió e hizo un gesto afirmativo. nos gradúa. En uno de segunda clase tendría que emplear tres horas. y cuida de que las cumplamos. -Todo es inútil -murmuró-. una suma que tú o cualquier otro ésper de segunda clase no podría reunir en su vida. Paternalismo. Reich comprendió que lo habían arrinconado. Prevenido por ese formal «señor»..... Morimos en él. -¿Lo común en dónde? -En el gremio. Maldito sea D'Courtney. Ben. Movió la llave del teléfono y le dijo a la operadora: -La sala de recreos. Vivimos con él. como. Ben.. -¿Eso es todo? ¿Es tan terrible? ¿Con una fortuna en tus bolsillos? Algunos telépatas inteligentes se han separado alguna vez del gremio. Un salón centelleante con decoraciones de cromo y esmaltes. Hemos nacido en el gremio. -West reflexionó unos instantes-. Tendré que matarlo. como Jerry Church. ingeniería. hay teléfono. Sin embargo tengo de qué quejarme. Depende. no fueron tan listos. Nos entrena. Reich abandonó el departamento y se dirigió a la sección Ventas. ¿Quieres que lo averigüemos? -No lo sé. Entrevistar exitosamente a un ésper 3 me llevaría una hora. -¿Conoces sus planes? ¿Sabes dónde va a instalarse? -No. West se dejó caer en su asiento-. Tenemos un equivalente del juramento hipocrático: votos ésperes. Antes que la cirugía se desarrollase de veras los médicos formaban un grupo llamado de los sordomudos. Adelante. Ellery? -Lo común.. Muy bien. Reich dijo: -Buenos días.. -¿Dónde está D'Courtney? -En camino hacia la Tierra a bordo del Astra. Quizá piense en el dinero. La compañía D'Courtney nos está robando la crema de los telépatas. -Quizá -dijo Reich con firmeza-. No me interesa. en realidad. Y ya estaba bastante molesto. -¿No oían. Tenemos que recurrir a alguien como Blonn para hacer este trabajo. por supuesto. señor. señor West. Tenemos el derecho de elegir a nuestros dirigentes. Quizá piense que te convendría romper esos votos. La ayuda de un mirón. -Imagina que rompas tus votos. mientras él se apropiaba tranquilamente de los mejores. me sugieres que haga. ¿Qué opinas del crimen. y eso basta. Monarch estaba perdiendo su pelea con el monopolio D'Courtney. el cuartel central de la poderosa división de espionaje de la casa Monarch. alzó los ojos de un problema de ajedrez. Ellery? El hombre sacudió negativamente la cabeza. Por lo menos tenemos esa protección. como en las sociedades médicas.

Cuatro de las hojas tenían los siguientes títulos: PLAN A. 2 AUGUSTUS TATE. Contra estos bienes la sociedad no tiene de fensa. Os los entrego como parte de la herencia de Reich.. Eran cinco hojas cuidadosamente manuscritas de varios siglos de antigüedad. West cortó la comunicación ante las narices de Reich. grupo político de extrema derecha dedicado a la preservación de la autocracia y los ingresos de los ésperes de más alta categoría. Sintiéndose un poco menos furioso.. Sed audaces. «Oferta rechazada. Una frase le llamó la atención.. Se sentó y lanzó un gruñido: -Míreme. El mensaje era corto y mortal: CÓDIGO A REICH: RESPUESTA WWHG. PLAN B.. y el 95 % que entregaba al gremio le molestaba sobremanera. Muy bien. Y el ABC del conflicto con la sociedad nunca dejará de existir... Sin sacar el dedo. El teléfono sonó una vez y la registradora automática comenzó a funcionar.. VÉASE POTENCIAL. pero el instinto es invencible.. Esta afiliación lo había colocado en el rubro COHECHO (POTENCIAL) en la libreta de Reich. Si no quieres la unión tendrás el crimen. La inteligencia puede fallarte. y fueron consideradas. ya que era difícil que un paciente necesitara más de una hora del devastador tiempo de Tate. Cada vez que ambos coincidían. Los sordomudos sois vosotros. Reich leyó lentamente la antigua y adornada escritura cursiva: A aquellos que me seguirán: Prueba máxima de inteligencia es rehusarse a investigarlo obvio. Se trataba sólo de un bastidor de papel alveolado que se movía acompasadamente y en sentido contrario al de un dispositivo exterior. El conflicto entre el asesino y la sociedad. el ambiente y la necesidad. He preparado cuatro planes criminales que pueden ayudaros. ANARQUISTAS. Deja casi todo a tu instinto. Y la víctima pagaba. Un hombre se vuelve loco si no puede hablar con sus amigos.. Separó el dedo índice y el dispositivo comenzó a oscilar nuevamente. Por Dios. ya estaba en el corredor en camino hacia la calle. Si habéis abierto este sobre estaréis de acuerdo conmigo. -Quieres decir que sois como sordomudos? -No. La quinta estaba encabezada por la palabra INTRODUCCIÓN. perdurará a través de los tiempos. La luz se apagó y apareció el bastidor de papel.. Vosotros pondréis los detalles requeridos por la época. Reich tomó un pisapapeles de oro y lo lanzó contra la pantalla. Se trataba de un mensaje del fundador de Monarch y el clan Reich. la gente normal. pero encendían la imaginación. sed bravos. COHECHO (POTENCIAL). Su secretaria ésper sabía a dónde iba. Entre esos pocos se contaba Tate. Si estás tramando algo sucio.. a quien anunció instantáneamente el almuerzo y movió las perillas que prepararían la comida de acuerdo con los inexpresados deseos de Reich.-Eso es. Reich hojeó las páginas de la libreta. Consecuentemente pertenecía a la «Liga de Patriotas Ésper». pero corregida cuidadosamente por los sastres. el bastidor lanzaba una luz brillante. -vwvHG. Si tuviésemos que vivir nada más que con vosotros. admirando al primero de sus antecesores que había sabido prevenir cualquier posible emergencia. -El instinto del crimen -murmuró Reich-.000 créditos por hora de análisis. Los planes eran anticuados. ABDUCCIÓN. Había que elegir entre pagar o vivir en la soledad hasta enloquecerse. Encontró los nombres de cincuenta y siete individuos prominentes. enloqueceríamos.» ¡Rechazada! ¡RECHAZADA ! ¡Lo sabía! -gritó Reich-. Geoffry Reich Reich hojeó lentamente los planes. Reich extendió la mano derecha y extrajo una libreta negra y un sobre rojo. Si crees ser un asesino por naturaleza. Se oyó un breve chirrido y una cinta surgió de la grabadora. con la víctima como premio.. confiad en vosotros mismos y no fracasaréis. evita planear con excesivo cuidado. Y las ideas comenzaron a formarse en la mente de Reich. Reich entró silenciosamente en su estudio y se dirigió hacia su caja fuerte: una luz débil en un rincón. -Algunos se confabularon y exigieron de los otros sordomudos una contribución semanal... Es decir que sólo se podían comunicar con otros sordomudos. Consejo: La esencia del crimen es siempre la misma. . satisfecho. D'Courtney. Su chófer ésper sabía a dónde quería ir. ¿Comprendes? Tenían que vivir en su propia comunidad.000 créditos por día y a más de 2 millones por año. o no vivir simplemente. doctor E-I. Reich colocó la punta del dedo en el centro luminoso. recibía 1. Reich se acercó rápidamente al escritorio y examinó la cinta. Se comunicaban por señas. Antes que los fragmentos terminaran de caer.. Así que déjame. Ben. Son sólo lineamientos. PLAN C. yo tengo eso. COHECHO (PROBADO). Con un rugido de furia. rápido. Desgarró el sobre rojo y examinó su contenido. no demasiado.. Pero estos horarios elevaban sus entradas a 8. Reich entró marcando el paso en el exquisito consultorio de Tate y echando una rápida mirada a la menuda silueta del médico. descartadas y reemplazadas en seguida. Uno era el doctor ésper 1 Augustus Tate. Muy pocos sabían qué proporción de esa suma pasaba al gremio ésper para facilitar la educación de otros telépatas y el progreso del plan eugenésico que extendería la telepatía a todo el mundo. Reich movió afirmativamente la cabeza. Reich entró en sus habitaciones y fue recibido por su mayordomo ésper. una figura un poco desproporcionada. La caja fuerte sólo podía abrirse mediante las huellas digitales -irreproducibles del índice izquierdo de Reich. no quiero saberlo. PLAN D.

. -El testimonio de un ésper no es válido ante la Corte.. ¡esto es ridículo! Si sigue pensando así tendré que denunciarlo. -Y no ignora que Monarch más D'Courtney pueden hacer efectiva esta oferta. Firma de diez billones de créditos. Los ésperes impiden que haya intenciones ocultas. Mi problema es igual al de cualquier ejército. vigilar además a los telépatas. Tendrá que descubrir de quién sospecha la policía.. además. -Examíneme. ¿Qué puede detener a un telépata? Otro. Su habilidad. Lea en mi mente. ¿Por qué han fracasado los asesinos? Porque los adivinadores del pensamiento gobiernan el mundo. y ganarla.. Tate cerró los ojos y murmuró: -En estos últimos setenta y nueve años no ha sido posible premeditar con éxito un solo asesinato. el prefecto de policía de la división psicopática. ¿No es cierto? Odia inmensamente a D'Courtney. es una amenaza mortal. Oferta rechazada. sorprendido.. Usted tendrá que quedarse en escena. éstos descubren en seguida al culpable. Quiero decir que usted tendrá que reconocer el terreno. doctor. Piensa que yo lo conozco. Juntos podríamos arrasar el universo. ¿No es cierto? Desesperado. -Adelante -dijo Reich. Lincoln Powell. puedo llevar adelante esta guerra. Si mira muy dentro de mí conocerá mis motivos. La Liga podría vencer al gremio ésper. Si están dirigidas hacia algún otro. pero una vez que el telépata descubre al culpable. -¿Y lo dice usted? ¿Un ésper de primera clase? ¿Y yo tendré que creerlo? ¿Tendré que creer que es usted incapaz de desafiar a cualquier hombre. -No -dijo Tate con decisión-. Un recurso característico de. Y si alguien logra evitar a los ésperes antes del crimen. Un ejército necesita un servicio de espionaje. Y si se le ha ocurrido alguna vez. Luego miró a Reich. Tendrá que examinar a los normales. -Comprendido. Lo necesito a usted como agente secreto. Con usted como espía. Usted solo no lo logrará nunca. Se lo garantizo incondicionalmente. pero sí conmigo. resolvió. Antes examíneme bien. ¿No es cierto? Míreme. bravura y confianza no bastan. El crimen es cosa mía. Voy a tener una hermosa refriega con la sociedad. -Yo me encargaré de la lucha. no sirve para hacer dinero. prevenirme e impedir que me lean la mente si yo no puedo evitarlos. -Espere. La moral del gremio no es favorable a los negocios. -Créame.Clavó la mirada en Tate mientras el elegante doctorcito lo examinaba con ojos brillantes y decía con rápidas explosiones: -Usted es Ben Reich de Monarch. Haría algo mejor. -Tate abrió los ojos-. no ha podido cerrar el trato. podré encaminarlas hacia otro lado. He estado financiando su Liga de Patriotas durante cinco años. -Con Monarch y D'Courtney en mis bolsillos. -No. . Lo conozco. Quiere usted ayuda. -No puede ser -exclamó. bien adentro. ¿Quiere usted olvidar esta conversación? -No -gruñó Reich-. Podemos hacerlo. -Azúcar para la mosca -dijo-. -Asesinar a Craye D'Courtney como primera medida para dominar su monopolio. Yo puedo hacerlo. No es posible. que es una oferta sincera. Tendré que saber dónde estará D'Courtney. Después del crimen iniciaré mi retirada a través de otra red de gente normal y mirones. -Conozco todo eso -dijo Tate lacónicamente. a un grupo cualquiera. la invasión. cuándo puedo darlo. Si sé que las sospechas están dirigidas hacia mí. ¿Cuánto quiero pagarle? ¿Cuál es mi oferta límite? Tate cerró los ojos. ¡Mi Dios! Suerte tiene el mundo de que quiera cometer ese solo asesinato. Ganaremos tiempo. yo no tendría que ayudar a la Liga de Patriotas. Va a ayudarme a quebrantar la ley.. dónde puedo dar el golpe. Ya conoce la ley. Señor Reich. Odio a ese gremio maldito tanto como usted. Está envuelto en una lucha sin cuartel con la sociedad D'Courtney. a todo el mundo? Tate sonrió. no tarda en encontrar pruebas objetivas. Le ofreció una unión esta mañana. y por qué. Lo pondría a usted como presidente vitalicio de un nuevo gremio. -Muy bien. pero usted tendrá que decirme dónde y cuándo encontraré mi oportunidad.. Reduzcamos esto a un problema estratégico y táctico.. trataré de confirmarlas... Tate se detuvo de pronto. ¿Quiere saber cuánto le ofrezco? Míreme. -Ante todo. señor Reich. La guerra se gana con ayuda del servicio de espionaje. -¿Puede de veras? -Voy a lanzarme a una batalla -continuó Reich-. señor Reich. Romper la red de defensas que rodea a D'Courtney. -Sí -gruñó Reich-. Audacia. Tendré que denunciarlo.. Mensaje en código: YYJI TTED RRCB UUFE QQBA AALK. No puedo hacerlo. Pero a ningún criminal se le ha ocurrido hasta ahora alquilar un buen telépata para anular los poderes de otros telépatas.. -Es cierto. -Casi le creo. Mis recursos. AL cabo de una larga pausa Tate dijo: -Es cierto. Y usted sabe. El rostro de maniquí se le retorció dolorosamente. -Aclaremos las cosas. Usted proveerá la información.. ¿no? Tate movió afirmativamente y con lentitud la cabeza. Una combinación imbatible.

No le tendió la mano a Tate. No se lo diré. así soy yo. Lo usaré con los guardias de D'Courtney.. sala y cocina. ¿me metería yo en este asunto? No me confunda. Había sólo cuatro habitaciones: en el piso superior. -Espere -dijo Tate vivamente-. Quiero que averigüe si D'Courtney piensa instalarse nuevamente en casa de María. pero se lo agradezco mucho.. -¿El Cadáver Dorado? -La misma. Podría dispararle una vieja pistola silenciosa. en la planta baja. Reich se volvió desde la puerta. Pensábamos usarlo para disolver manifestaciones hostiles. Powell no podía resistirse a ese mentiroso interior. -Tate sonrió maliciosamente-. La mala pronunciación de un nombre había bastado para que Powell se lanzara a . Criminal. -¡Church! -Sí. que parecía estar siempre a punto de abrirse en una carcajada. Suponga que D'Courtney esté vigilado. Las reacciones de Powell. con vista al río North. Powell estaba recordándose a sí mismo sus peores locuras y estupideces. Cuando D'Courtney viene a la ciudad es huésped. ¿Cree que puede jugar con un ésper I? -¿Quién está jugando. Puedo enterarme del destino de D'Courtney y de sus planes inmediatos. señor Reich. podía permitirse una casita de piedra en el terraplén de Hudson. sino de un problema de intimidad. En ese momento se encontraba en la cocina. Cristo! ¿Las pesadillas?¿ Todavía? Maldito mirón. no se haga el sorprendido. pero mirón. Era un hombre delgado. -Quizá resulte -dijo Tate al cabo de un momento de examen-. Cómo va a ocultar todo eso a los telépatas? Sólo puedo protegerlo cuando estoy con usted. Su carácter toma en seguida el color del ambiente. de María Beaumont. Espero que no será necesario. No se trataba de un lujo conspicuo. Dudo que nadie. Su hirviente imaginación cocinaba las más extravagantes historias y las servía con una calmosa sinceridad. y he pensado en un truco para matarlo. Ésta será mi arma. vivir en un edificio colectivo era como vivir en un infierno. Pero se me ocurre una cosa. pero generoso. -Nada. eh? -De su mente y de la historia. silbando una quejosa y entrecortada melodía. vigilando las señales modificadoras del aparato de refrescos. Equilibrio de poderes. y el «niño deshonesto» reaccionaba al instante. Powell. alto. por una semana.. esta vez no se repetirá. Como todos los ésperes de la categoría superior. Y no podré acompañarlo a todas partes. Todo depende de eso. pero ante todo necesito un informe. -¿Qué? ¡Oh. Un fisiólogo llamado Jordan acaba de inventar un dispositivo visual soporífero. a no ser un ésper I. El escenario del crimen sería un juego antiguo que llamaban «la sardina». y al fin movió afirmativamente la cabeza. -Los gritos seguirán. Tenía una boca ancha.-¿Lo hará usted? Tate titubeó. señor Reich. señor Reich. pueda decírselo. que tenía un considerable sentido del humor. el comisionado Crabbe le había hecho unas cuantas preguntas a propósito de un rutinario caso de chantaje. Es probable que asista el médico de D'Courtney. La esencia de un ésper es su sensibilidad. eran siempre exageradas. ésper 2. hombre! ¿No va usted a ayudarme? -No. Hace un año fue echado a puntapiés del gremio por mezclarse con usted en ciertas andanzas. -Señor Reich -dijo el telépata de pronto. -Bueno. Lo sacó de mí mente. prefecto de policía. Reich sonrió y se puso de pie para irse. comúnmente. -Muy bien. doctor r . Powell necesitaba grandes dosis de soledad. lo haré. Prefería por lo tanto ocuparse él mismo de las tareas domésticas. Church. descuidado. -¿Y no teme usted a Powell? Tate sonrió desdeñosamente. ya sabe. pero los materiales plásticos de las casas de vecindad no lograban impedir el paso de las ondas. así soy yo. -No sea tonto. y de movimientos lentos. y después de esta entrevista no se atreverá usted a consultar a otro. -Ya veo. por ejemplo. ¿Necesita algo especial para la fiesta de Powell? Mujeres? ¿Ropa? ¿Dinero? ¿Joyas? Llame a Monarch. He aquí mi plan. Tenía ataques de lo que él llamaba humor del «niño deshonesto». Tendría así oportunidad de acercarme a D'Courtney. -Puedo utilizar una barrera mental temporaria. pero en ese instante su expresión era desalentada y triste. -Si lo temiera. Esa tarde. Piensa matar también a sus guardaespaldas? -No. Usted es más duro y más listo que Church. ¿Cómo lo sabe? Cómo. La transmisión del pensamiento era demasiado débil para atravesar las paredes de ladrillo. Como la mayor parte de sus colegas. -¡En nombre de Dios. Comenzaré con él mi investigación. -Criminal. estudio y dormitorio. vivía en una casa privada. Una mutua dependencia asegura una mutua confianza. -Bastante fácil.. Lincoln Power. -Maldito sea. -Sí. En la callejuela Melody hay una autora de canciones que podría ayudarme. Alguien le hacía una pregunta inocente. entre los treinta y cuarenta años de edad. bastardo? ¿Qué hay de las pesadillas? -No. -Usted trabajará conmigo. Esta noche hay una reunión en casa de Lincoln Powell. reconociendo y espiando. Está de visita en la Tierra. Para un telépata. Nos pone a la par. El hombre sin cara no es el símbolo del crimen. No soy Church.

. La puerta de calle se abrió de par en par. amenazante. ¿Qué hay en mi mente? ¿Qué hay en mi corazón? ¿Qué te respondo? Powell suprimió todas las barreras. Ahora el comisionado quería premiar a Kopenick con una medalla. Linc. una peligrosa redada nocturna y el heroísmo del imaginario teniente Kopenick. -No puedo darte la respuesta que quieres. me das mucha pena. de calor.. El gremio insiste en eso. -Me gustaría re-pensar. Powell lanzó una sorprendida mirada a su reloj (era muy temprano todavía) y dirigió luego un ábrete en do menor a la cerradura receptora. No en el amor. Linc.. -Uno. Espera. -Y en lo más profundo de su alma. pero de pensamientos gráciles y ondulantes. Powell miró a Mary desesperanzado. no basta. Powell la besó una vez. ¡Voilá! La punzante Mary. -Nieve. -La próxima vez le añadiré brandy y hielo. ¿Vienes a ayudar al solterón? ¡Bendiciones! -Confié en queme necesitaras. -Y yo también te quiero mucho. Dios se apiade de nosotros. La puerta siguió cerrada. -Estoy a tu lado. La cerradura respondió a la onda mental. de protección apasionada. Siempre.. No sirvo para otra cosa. firmemente. Lee en mí hasta donde puedas. Nunca lo pensaba.. Casi una monja de hábitos blancos. Tulipanes -dijo la muchacha con cansancio-. Linc. En el mismo instante Mary lanzó un ciérrate una quinta más alto. Reconstruir mi psique. Sacúdase bien. corazón mío. para siempre. Sonó la campanilla. -¿Otra vez. de un exterior moreno. Lincoln. Tafetán. No me rechaces siempre. como un tenedor vibrátil que responde ante una nota determinada. Dios se apiade de mí. . Pollo asado E. Mary? -Si sólo (no es posible realmente. Mary. Los atronadores y profundos abismos de su mente se alzaron y cayeron sobre ella como una cascada cálida. ¿que puedo poner a los canapés S. Mary.fabricar una dramática historia que incluía un falso crimen.. La muchacha se volvió con rapidez. -¿Cambiarte a ti (te beso tal como eres) misma. Lincoln. Querido. En todas las desventuras. la acercó hacia sí y la miró en los ojos. Lo sabes. una fuente de luces entró en la casa. pero. Lincoln. te pido tan poco. . señor Powell.. -Tengo bastante amor. No podré resistirlo si comienzan a dividirnos las palabras. seguida de los huéspedes. símbolo de seguridad. a pesar de su aspecto oscuro. -No hables. se volvió hacia la sala y abrió la puerta. Se es lo que se piensa. para los dos juntos. -Hazlo. Pero lo había dicho. Linc) pudiera. . -Lo sé. Sonó la campanilla. Mary. mi querido. Cásate conmigo. Powell tomó a Mary por los hombros. Pero la mente es lo más real. Instantáneamente. siempre el mismo. -Pero yo te quiero a ti. Estoy tan cansada de tener para ti ese sabor de menta. Te quiero. . -Entonces deja que la amistad te guíe. -Escúchame. -Tienes que casarte con una ésper antes de cumplir los cuarenta.S? -Inventa una nueva receta. No permitas que esto te lastime. -Todo anfitrión necesita una compañera. No era muy alta físicamente. siempre. pero de ondas mentales blancas como la escarcha. La fiesta ésper había comenzado. -Eres una ésper 2. me darás tan poco. Menta. Mary entró en la cocina. Mary? -No otra vez. eso es todo. No tendrás que odiarme. por favor. Luego te dejaré en libertad. -Huéspedes -murmuró y lanzó un ábrete en do menor a la cerradura receptora. Mary. Mary. -No.. Dame un año. -¿E? -Hay que averiguarlo. -Niño deshonesto -murmuró Powell amargamente-. Volvió a oírse la campanilla. Vaya a recibir a sus huéspedes. terrible.. Las lágrimas interiores quemaron a Linc. -Contéstame antes. -Pero no en el amor. y sin embargo magnética y deseable. Siempre lo decía.. Y añade NIEVE -¿Por qué tachas la nieve? La quiero mucho a la nieve. Siempre. siempre. Imagen de mi padre. Un añito para quererte. Le prepararé los canapés. No te ataré. -Mary Noyes. la muchacha gritaba-: Te quiero. Instantáneamente Powell sintió un impacto familiar: Nieve / menta / tafetán / tulipanes.O. En todas las alegrías.

.Y ésta es la anfitriona. Azahares y anillos de compromiso son nuestra excusa. . Venga. y en seguida su miedo y su vergüenza caldearon la habitación. -¿Qué figura prefieres. Que al menos no me ardan los sesos. ¿cómo están? -Ese hombre gordo sentado en el piso es Wally Chervil. Los huéspedes reflexionaron un instante y se echaron a reír. Yo estaba asustada al principio. no sé. . y un abogado solar 2 entró con su compañera. Mary Noyes. Cualquiera.No le haga caso. Powell se adelantó y le tomó una mano temblorosa. Galen es un estudiante de tecnología tres. No estamos en un baile de terceros. -Powell llevó a la muchacha por el cuarto-. Estos mirones expertos estaban comenzando a asustarme. Éste es Gus Tate. -Y temo haber aceptado -dijo la muchacha. Ésta era una cosita recatada. sonriendo. Si su prometido le hace daño haré que lo lamente. Ya te dije que no usaras palabras. Está hablando con Ellery West. Sherlockizo para la policía. Abyectas disculpas por el retraso. Sam es algo parecido. Es un ésper 2 recién llegado. de un exterior sorprendentemente atractivo. y que no había usado una palabra durante todo el año. La campanilla sonó otra vez. de veras. -Hola. Me declaré en el camino. Sam @kins. su esposa. Hola. hermanos terceros. El joven Galen Chervil. arquitecto dos. Sí. Un poco de misericordia para vuestro anfitrión. Galen. Una ésper 3. eso somos. Powell le interrumpió y por debajo del umbral de percepción de la muchacha le explicó las razones de ese error. Acaban de llegarle Venus. Me alegra su presencia. -Me olvidé -dijo abruptamente la muchacha. A su lado. y snob. Si seguimos tejiendo esta mezcolanza perderé los estribos. Tengamos un poco de orden. June es una editora dos. -¡Hola! ¿Canapés? . La rubia sentada en su (regazo)2 es June. por favor. y desconocida para todos.? Quiero decir. pero ya no.. un charlatán. indignado.. -Oh. Sus ondas telepáticas eran ingenuas y bastante inestables. -Esto me recuerda mis días en el kindergarten. Están aquí de visita. le voy a presentar a sus extravagantes colegas. Su mujer empolla bebés. Aquél es su hijo.-¡@kins! ¡Chervil! ¡Tate! ¡Tengan compasión! ¿Quieren observar un momento la figura (?) que hemos estado tejiendo? Las ondas mentales cesaron. Yo soy Lincoln Powell. comenzó a apuntar que acababa de clasificarse como segundo. Hubo otra explosión de risas cuando Mary Noyes quedó sola con ese suelto «sin embargo». -¡Oh! -dijo Galen-. Ni siquiera exijo belleza. -No hables -le ordenó el abogado-. su anfitrión.. Linc? -¿De cuáles dispones? -¿Un cesto? ¿Curvas matemáticas? ¿Música? ¿Planos arquitectónicos? -Cualquiera. -¿Cómo.

Powell. El candidato perfecto si se hubiese casado. Ése era Augustus Tate. Tenemos que casarnos con telépatas. -Su romanticismo tiene la culpa. Romántico. ésper 2. Tienen un aspecto delicioso. -No. furia. -Me da lástima.. Ellery? Ése era Chervil con su sonrisa falsa y su enorme barriga pontificia. Estás irradiando ansiedad como una nova. bueno. Podía sentirse cómo se le endurecía el caparazón mental.)) Fácil. Era un ésper 2. -¿Pobre muchacha? Querrás decir estúpida. Quizá no. -¿Te parece decente?¿ Casarte con una muchacha de la que piensas eso? -No seas un asno romántico. desprecio y hambre. Church. -No te preocupes por el vaso. Ojo en un pichel. en un vaso? ¿Eh? ¡Oh! No un vaso. Habrás sintonizado a otro TP. ¡Dios mío! ¿Hasta dónde puede llegar tu torpeza? -Es sólo una 3. -Bueno. el perdido mundo ésper. y el predicador Powell que le daba otra conferencia a ese mocosito. y sentía hambre. (N. reflexionó Church. Powell. Y luego un ruido de cristales rotos en la cocina. -Oh. Lástima que D'Courtney no. y parecía como si Tate anduviese detrás de algo. A propósito. -Miren cómo desvía sus pensamientos -murmuró Church-.. en el pórtico.. cómo mete las narices en la mente del abogado. -¿Yo? No. no me equivoco. -¿Ben Reich? ¿Quién lo ha recordado? -Tú. Estaba helado. ¿Qué te pasa con Reich? El hombrecito estaba en guardia de veras. ¡A las adivinanzas. -Recordé a D'Courtney porque acabo de conocer un caso quizá parecido. Gus. Las adivinanzas atravesaban el salón. Powell. pero había ahí un ir y venir de discretas ocultaciones. señora Powell. no quería hablar. Has estado bastante altanero con esa pobre muchacha. Ha estado girando en tu mente. inmóvil y hambriento. sostenido durante los últimos diez años por una dieta submarginal de palabras. -¿Pero no sois todos vosotros mirones expertos? Gracias a Dios no soy un ésper 2. no esté disponible. Le cuesta encontrar una muchacha. Sentía odio. escuchando con toda su alma. . La trampa siniestra del ostracismo era la fuente de su hambre. Tuve que dejarlo caer para protegerte. como dos duelistas armados de complejos circuitos eléctricos. Me basta con una cara bonita.Einstein. Einstein. del t. -¿Para presidente del gremio? -Sí. El delgado panel de roble filtraba la ondas TP de la fiesta. Mary Noyes estaba escribiendo la imagen camuflada de un viejo poema: -¿Qué diablos era eso? ¿Un ojo. toda la noche. @kins. Imagen de la risa de un caballo. acurrucado en la sombra. silencioso. Un pichel. ¿qué les parece un juego? -dijo Powell rápidamente-. -Oye. ese viejo santurrón que me echó a puntapiés. succionando a @kins. un creciente y siempre cambiante dibujo. Gus Tate. mirón. Powell. -¿Qué te parece Powell para el puesto. todos! Afuera. evidentemente. ¿de veras? Muy interesante. -Te equivocas. tenía hambre de sus semejantes. pero eficiente. ( Eye in a stein . Gus. he venido a la Tierra adelantándome a D'Courtney. Compréndela. Me gustaría comparar nuestras notas. Jerry Church se apretaba contra la puerta que daba al jardín. Powell. -Condenadamente eficiente.-Gracias. No he podido dejar de verlo.

No dejes que te pase lo mismo. a la demolición. sí. Ambas fuerzas tienen un mismo propósito. -Quizá.. Me mandarían al infierno por haber desafiado el tabú..) La librería El Siglo tenía también unos estantes de anticuados libros impresos.... La última moda era unos broches operísticos para señora... Las estrellas le iluminaban la cara. Pero Reich no puso esta tinta final.. sólo una noche. Hay una posibilidad de error en estos exámenes profundos de un ésper r . para ambos. Examiné a @kins anoche. Tendrá que estar listo para el miércoles. -¿Es segura esta línea? -preguntó. -¡Maldito sea! Mi vida depende de ese asunto -gritó Reich. -¡Contra mí! -rugió Reich. débilmente. D'Courtney se está retrogradando con mucha rapidez bajo esa bancarrota emocional. temprano.. Reich recibió un bombardeo de mercaderías. con audacia.. Irá en seguida a casa de María Beaumont. Ya la pondría su instinto de asesino. en la plaza Sheridan. acompañada por una parodia visual. Le cantaba una balada de amor. y yo no pararé hasta llegar. la demolición. El martes por la tarde. (Irá con su música a todas partes.. . por Dios! ¡Y está persiguiéndome! -@kins verá a D'Courtney el jueves por la mañana para tratar de disuadirlo de sus planes. soñando otra vez con el hombre sin cara. Reich lo planeó todo el lunes. Dejó el plan a un lado y se acostó a dormir. -Muy bien -dijo Tate-. el miércoles. @kins está asustado y parece decidido a detenerlo. Esté listo usted también. furioso-. @kins se ocultaba muy bien. arrojó el contenido del vaso a la cara de Powell. y su estructura de adaptación está quebrantándose.. Reich señaló el sello de garantía. . barriendo el vaso roto. confianza. Gus? -No. dio media vuelta y echó a correr. No tiene por qué protegerme. Tate! ¡Es en defensa propia! Ha hecho usted un buen trabajo. El instinto de la vida y el de la muerte se han dividido.. Church estaba helado. El instinto de la vida lucha contra el Nirvana destruyendo toda oposición. Powell se quedó en la cocina. Pobre Jerry.. con una copa burbujeante en la mano. Hoy es lunes. .. -Entiendo. Todo hombre vive en equilibrio entre dos fuerzas opuestas. . Church. Ha venido desde Venus sólo con ese fin. 3 A LAS NUEVE DE LA MAÑANA del lunes. -Una noche -murmuró Reich-. -No podemos fracasar. bravura. me doy cuenta. Lo detendré yo. -La voz de Reich se resquebrajó-. Creo que lo he conseguido. -¿Quieres una copa. donde pasará de incógnito una noche. Hable claramente. Diez años es demasiado. En los ojos profundos y entrecerrados se lela piedad y comprensión.. Reich te puede traer complicaciones. Aparentemente D'Courtney está planeando algo drástico. Jerry? La puerta del jardín se abrió de pronto. Me protegeré yo. El instinto de la vida y el instinto de la muerte. el miércoles por la mañana. Reich abandonó el edificio Monarch y visitó la librería auditiva El Siglo. Usted me seguirá hasta el fin. 2 Te acuerdas de Jerry Church? Reich le arruinó la vida. Church se incorporó y tomó tímidamente la copa. -¡Sí. Según @kins. D'Courtney vive actualmente en una tensión violenta. @kins y West entrelazaban una conversación con unos fascinantes e intrincados dibujos que hacían más intensa el hambre de Church. Church. -No tendrá que detenerlo. Tate volvió silenciosamente a la sala..Guíate de mi consejo. Dibujó los grandes lineamientos como un artista que llena su hoja de trazos delicados antes de utilizar la tinta. y se despertó gritando. ¡Esto no es un crimen. -Necesita mucho más. vencer al Nirvana. -Quiero algo especial para un amigo -le dijo Reich al vendedor. ¿Y luego? -No sé. Reich. ciertas tensiones los separan. Gus.. La silueta de Powell apareció en el umbral. moviéndose lenta y serenamente. tengo que decirle algo. Ten cuidado. de pronto. el rostro de maniquí de Tate apareció en la pantalla del teléfono de Reich. Tate. Reich. tiempo. -Es muy simple. Pero antes de pasarle el informe. -No le comuniques esto al gremio. Tenemos que hacer algo por ti. Pero se podía oír cómo bajaba las barreras. Otras veces. Si fracasamos. joyitas elegantemente montadas.. La tienda se especializaba en grabaciones eléctricas sobre cristal. . reprimiendo el odio que hervía en su corazón. Comúnmente ambos instintos se funden en uno solo. -Estaré listo -gruñó Reich-. te juro que yo no. Es lo que está ocurriendo con D'Courtney. El joven Chervil se exhibía ante la novia del leguleyo. El instinto de la muerte trata de vencer al Nirvana anulándose a sí mismo. Las esposas discutían violentamente en curvas matemáticas. No necesito más.. Cosas de colegiales. Entre otras cosas. Me paso la vida desafiando las leyes. ¿Se da cuenta? -La demolición para ambos. Sí.-Powell. -Craye D'Courtney llega de Marte en el Astra. Así ocurre en el individuo adaptado. -¿Estás mezclado en algo con Reich.

y antes que el preocupado gerente mandara a buscar un empleado ésper. cada incisión.. Les contó el viejo chiste sucio del pionero que hizo un aterrizaje forzoso sobre un ataúd (y el cadáver dijo: «Sólo soy una turista») y los jóvenes empleados rieron obedientemente. y lo metió en el tubo neumático. Justo lo que necesitaba. Un desnudo. Nos dibertiremos con los juegos de tu bonito regalo». Graham no había advertido las mutilaciones. La muchacha tenía las formas de una curva de ventas. Al abrirse. Duffy? -Reich la besó ligeramente. contestó Reich. Reich se detuvo ante los estantes de los libros. -Pip -dijo la muchacha. -Explíquese. -Los vendedores comenzaron a explicarle la teoría y práctica de los arcaicos libros visuales mientras Reich buscaba lentamente el deteriorado volumen castaño. cada herida. N ¿De qué fecha es? ¿De veras? ¿Quiere decir que ya entonces había reuniones sociales? Los vendedores le aseguraron que los antiguos eran a veces sorprendentemente modernos. Lo había hojeado hacía cinco años. «Juegos de sociedad. que vaga solo por la oscuridad. S. Página noventa y seis. Al cabo de unos pocos minutos los jugadores van a buscarla. Veinte minutos después llegó la respuesta: « ¡Querido! ¡Querido! Pensé que habías olbidado (evidentemente. Se oyó un resoplido y un golpe. ¿De qué trata éste? -Reich sacó el volumen castaño-. Me parece que no es en serio. y había anotado el nombre en la libreta negra. Era bonita. autora de varias aleluyas para el departamento de ventas. Dar un beso a una chica significa dar un beso de despedida al dinero. el tasador. y aparentando sorpresa. Reich veía en ella el epítome de la carrera de una joven moderna: la seductora virginal. Así. el perdedor. Besos para todos. en el centro del barrio teatral. «El puente de los novios». y algunas devastadoras y pegadizas canciones para apoyar la propaganda con que Monarch se presentaba a los consumidores. Lo recordaba muy bien. -No. naturalmente. El viejo Geoffry Reich no era el único Reich que creía en los beneficios de la previsión. pero demasiado joven. Te daré uno de los míos. niñito. dirigido a María Beaumont. y entró en Psicocanciones. ácidos. -Me lo llevo -dijo Reich-. Fascinador. seguido por una cola de ansiosos vendedores. -Usted me besa. las diversiones no eran más que unos fragmentos incompletos. Se llamaba Duffy Wyg&. ¿Por qué no alquilan un telépata y le ahorran tiempo al cliente? ¿Cómo es posible que vivan tan atrasados? Reich comenzó a pasearse por la tienda.-No es bastante especial -se quejó-. Y se fue a acostar. Ven a mi casa esta noche. lanzaban una brillante llama azul que ionizaba la rodopsina -la mancha purpúrea del fondo del ojo. Reich respondió: «Desesperado. con la tasación oficial. Reich hojeó el libro hasta llegar a un título en mayúsculas que decía: JUEGOS GRACIOSOS PARA AMBOS SEXOS. Con vapor. Duffy. fue un golpe lanzado al cuerpo retorcido de D'Courtney. y cada quemadura. pero de un poder dos veces mayor. Y le gritó al hombre sin cara. Estamos de fiesta. bastante más pequeños que las cápsulas de fulminantes. Señaló el bien recordado parágrafo. -Oigan el contenido -dijo Reich con una risita-. El primero que la encuentra no dice nada sino que se esconde también y pasa a ser otra sardina. El negocio estaba dirigido por una joven inteligente. anotó en él la dirección de Graham. dejando la tasación en el interior del paquete (como era la costumbre) y lo introdujo en el tubo de aire. «Acepto encantado. -¿Qué tal. Reich visitó la callejuela Melody. -Interesante. «Llevaré a alguien. -¿Qué es esto? -preguntó con sorpresa.A. Hoy no es posible. Cuando acabó con sus crímenes simbólicos. Se apagan todas las luces y la sardina se esconde en cualquier lugar de la casa. Perdí un millón». Discutió con ellos el trabajo y el luminoso futuro que aguardaba a aquellos que confiaban en Monarch. y sucesivamente.. Reich envolvió el libro. María había escrito ella misma la nota) a esta escandalosa viejita. Sí. Qué 2 veces divino. . Reich pasó aquella tarde desfigurando cuidadosamente el volumen. «El correo». Sólo «La sardina» seguía intacta. Se trataba de unos cubitos de bronce. -Miren esto -dijo riéndose. mutiló las instrucciones. «El whist prusiano. señor Reich? -La muchacha lo miró con curiosidad-. Algún día alquilaré a uno de esos consejeros sentimentales ésperes para que me clasifiquen su beso. Después de haber fingido un buen rato. LA SARDINA Se elige un jugador que hará de sardina. Reich envolvió otra vez el libro. Esta informalidad le permitió a Reich entrar en el laboratorio y meterse en el bolsillo una de las cápsulas enceguecedoras. ya saben-) y pasó una estimulante hora con sus jóvenes e inteligentes empleados. «La sardina». -¿Qué tal. -Libros antiguos. El miércoles por la tarde. señor Reich. -Un hombre tiene que decidirse en seguida. ¿Qué demonios puede ser esto? A ver.encegueciendo a la víctima y aboliendo su percepción del tiempo y el espacio. colorantes y tijeras. sintiendo un poco de desprecio por el patrón. El miércoles por la mañana Reich visitó el departamento científico de Monarch (-Paternalismo. -Sólo porque te pareces a esa dama que se ve en los billetes de banco. La cápsula que traía el mensaje incluía también un retrato de María Beaumont montado sobre un rubí sintético. María volvió a escribir: «El miércoles. y el libro volvió una hora más tarde. los jugadores van uniéndose a las sardinas hasta que todos están escondidos en un lugar determinado excepto el último.

cinco. ¿Ha advertido el compás que sigue a «uno»? Es una semicadencia. señor. Tensión. se queja del juego en Monarch. Hay otro compás luego de «disensión» que transforma el fin de la frase en otra semicadencia. Obsesión garantizada durante un mes. -Se va a arrepentir. -Una vez. Era la quinta esencia de todos los clisés melódicos escuchados por Reich. cuatro. Cualquiera que fuese la cancioncita de que uno quisiera acordarse «Más tensión. Como esos anuncios cantados que uno no se puede sacar de la cabeza. Duffy comenzó a cantar: Ocho. a la memoria. compresión y comienza la disensión. La gente se cansó tanto que al fin suprimieron la revista. y tiró del panel de agujeros-.. Dios sabe cuánta gente va a tararearla. compresión y. Una monótona melodía llenó la habitación con una agonizante e inolvidable trivialidad. Que distraiga la acción. señor. dos. -Hay algunas tretas notables en esa melodía -dijo Duffy sin dejar de tocar-. la canción se le grabó profundamente y le sonó una y otra vez dentro de la cabeza mientras se dirigía hacia la calle. cantarla y silbarla. -¿Cuál es la canción más persistente que has escrito? -Persistente? -Ya sabes a qué me refiero. -Nosotros no lo somos. ¿Por qué no es usted tan listo como yo creo? -Soy mucho más listo -dijo Reich. compresión y comienza !a disensión. Reich se rió. No demasiado obvia. seis. y la escribí para aquella revista musical en que aparecía un matemático loco. señor. Una barrera mental perfecta. y comienza la disensión. dijo el tensor». -Oigámosla.. señor cabeza dura -dijo Duffy. -¿Quiere una canción que inhiba a los apostadores? -Algo parecido. Perdieron una fortuna. Más tensión.. Tensión. Dicen que el primero fue escrito hace varios siglos por alguien llamado Pepsi. -Por qué? -Lo ignoro. Sólo pensarlo me estremece. Más tensión. Bis. Me gustaría que el efecto fuese algo inconsciente. -Estás exagerando. -dijo suavemente. siete. -¡Condenada seas! -Reich se incorporó llevándose las manos a los oídos-. Querían algo fastidioso y lo tuvieron. -Palabra de girl-scout. ¿No hay una salida? -Naturalmente -dijo Duffy-. dijo el tensor. Ellery West. Esos compases lo obligan a uno a dar vueltas. Bis. ¿Cuál es su problema? -El fuego -dijo Reich-. Es fácil. -Y que valga la pena oírla. Tengo mucha curiosidad. invariablemente. No vendo esas cosas. No simple propaganda. Siempre vale la pena oír mis canciones. dijo el tensor. señor. y salió. ¿Cuándo va a arrastrarme por el barro? Despiértese.. Se llamaba «Más tensión. Terco.. -Vamos. señor. dijo el tensor. pepsis. señor Reich. ¡uno! Más tensión. A mí no me preocupa mucho. compresión. señor Reich. -Bim -replicó la muchacha. -No puedo hacerle eso a usted. bobo. -Bam -replicó Reich. Duffy hizo un signo afirmativo y anotó. -Muy bien. Dios mío! -exclamó Reich. ¡No tengo salvación! ¿Cuánto dura esto? -No más de un mes. -No será tanto. Muy bien. -Un hombre endeudado nunca se atreve a pedir aumento. Una vez escribí una.. ¿Qué telépata podría traspasarla? Tensión. -Duffyfrunció el entrecejo.. Más tensión. Lerdo. así que la música nunca termina. dijo el tensor. -¡Oh. señor. -Hablando de cosas monótonas. compresión y comienza la disensión. Estoy arruinado. -Eres una muchacha demasiado lista. señor. dijo el tensor» venía. -Me gustaría encontrarme con el idiota que inventó esta manía -dijo Duffy de mal humor-. Tensión. Pegadiza. Arruíneme a mí. Así se llaman. -Es usted un miserable. A mí me persiguió un año entero. -La muchacha se apretó contra Reich y lo besó con seriedad-. -Oh. guapo. Tal como Reich lo había planeado. . -Esto le costará mil créditos extra. cabeza dura. tres. Tensión. compresión.-Pop -dijo Reich. recordando-. el director de mi departamento de diversiones. Duffy. Dice que es excesivo.. Los dedos y las palmas de la muchacha se movieron graciosamente sobre el panel. -Tensión. Con esto me cobraré ese beso sin entrañas.

lo tienes. Arroja proyectiles por explosión. con una risa que era un gruñido-. Dejemos que lo intente.-Mucho más listo -murmuró Reich. Tensión. atestado con los desechos del tiempo. compresión y comienza la disensión. No tengo nada que ocultar. y descúbrelo. No se asustó. siempre podría dominar a Church. -Church cloqueó como un asmático-. Siempre lo había dominado. Jerry. El dominio no era cuestión de telepatía. Yo no he caído todavía. Jerry. y es como si se encontrara en el museo de la eternidad. Jerry? -¡Ya se lo dije! -gritó el telépata-. Pasó al lado del hombre que durante diez años había sido su mortal enemigo. Pero no su dinero. gracias. señor? -Hola. He tenido suerte.. Y Church mismo. encarna de un modo perfecto al inmutable prestamista. -¿Para qué lo quiere? -Léeme. Tensión. No importaba que Church fuera un segundo. señor. Reich resopló. Reich trató de tomarla... . seis. Jerry. Eso no. No tenía importancia... Church retorció la cara. Dejemos que trate de saltar sobre esa loca y machacante melodía. tiesa e iluminada por un óvalo de sol. El telépata había tendido una trampita. Keno Quizzard me lo dijo hace ya algún tiempo. Dímelo. -¿Un qué? -Un revólver. -¿Qué quieres entonces. mustio. -Todos caemos -dijo Church-. Aún podía dominar a Church... condenado devorador de basura. Church volvió con un cilindro de acero cubierto de manchas y lo colocó sobre el mostrador. Tensión. se dijo Reich. Hay una música rara que lo confunde todo. -¿Para qué lo quiere? -preguntó Church.. -Supones que podrías chantajearme. -No vale la pena -murmuró y se perdió entre las sombras. -¿Lo conoces? Colecciona cosas viejas. Re-vól-ver. se colocó detrás del mostrador. Jerry. Nunca te di mala suerte. Jerry. -Dejó de reír y lanzó una mirada penetrante hacia Reich-. Fue un toque sutil. -¿Qué quieres. ¿no es cierto? Todos caen algún día.. -Lo conozco. revólver y estilete.. Se oyó el distante golpear de unos cajones metálicos. Jerry.. Pero estoy conociéndolo mejor. Usted entra en el desordenado altillo de Jerry Church. Me encontré con usted. Lo conozco. De veras será un regalo magnífico para Gus. Quiero un revólver. Lo vio aquí. Estoy comenzando a tenerle lástima. No puedo leerlo. Apretó un botón y la masa metálica se abrió en unos anillos articulados.. Se trata de algo muy inocente. el prestamista y su tienda son siempre los mismos. -¿Está tan pobre? Hasta dónde pueden caer los poderosos. el doctor Augustus Tate. A diferencia del crédito. -No sé -murmuró Church al cabo de un rato-. y al fin renunció con un gesto de disgusto. con los ojos clavados en aquella mustia figura. No. y dijo: -¿Desea. señor. -No tengo nada parecido. Todos. ¡Nada! Entiende? -¿Ni siquiera dinero? -Reich sacó del bolsillo unos deslumbrantes soberanos y los colocó sobre el mostrador. -Así lo espero. . Es un regalo. -Yo sí -murmuró el telépata-. Jerry? -repitió Reich fríamente. Tensión. ¿eh? -Nada de eso. el soberano era la moneda del hampa. -El desterrado telépata volvió a mirar a Reich de costado. -Su dinero menos que nada. Muy interesante. -Church miró a Reich de costado tratando de leer sus pensamientos. Quisiera verlo despedazado. ¡Ya se lo dije! Maldito piojoso. la quinta esencia del crimen. Sin alzar los ojos. -Un regalo peligroso.. -Tú eres el telépata. -Sí. -¿Qué quiere usted? -preguntó Church de pronto.. Era cuestión de personalidad. en los barrios altos del oeste.. compresión y comienza la disensión. A pesar de la pretensión de otros ramos rivales el préstamo sobre prendas es todavía la más vieja de las profesiones. Un arma antigua. -Condenado bastardo -dijo Church con una voz horriblemente suave-. compresión y comienza la disensión. No quiero nada de usted. -No tengo nada que empeñar. y Reich había caído en ella. -Jerry -dijo Reich con paciencia-. Ojalá se pudra en vida. Tú mismo te arruinaste. De acero y desarmable. junto al dinero. Un regalo para un amigo. señor. Arma de fuego y cuchillo. Lo siento. Quisiera que los gusanos le comiesen ahora mismo los ojos. La ruina para algún otro. siete.. -Entonces te lo diré yo. -¡Tate! -Jerry lo miró fijamente. Fuera de aquí. ¿eh? -Reich sonrió-. con un gruñido que era en parte una risa histérica-. Muéstreme lo que quiere empeñar. Pero no es increíble. La mano se retiró con rapidez. Ocho. y le indicó a una máquina saltadora que lo llevara a la casa de empeños de Church. Todos. fisgón. -No -dijo Church. Un regalo perfecto. Desde los abismos del pasado hasta los límites extremos del futuro. compresión y comienza la disensión. Church extendió una mano.. Pues está cargado. Church dejó caer las persianas y fue a enfrentarse con la erguida figura de Reich. magullado por los golpes interiores del sufrimiento.

El famoso Cadáver Dorado. Reich extendió las dos manos.. pantorrillas hinchadas y pechos hinchados del color del oro. Ayúdame.. deliberado. -Note cobraré nada -dijo. enceguecer... ¡Adelante! ¡Adelante! Seis. 4 HASTA SER DESTRUIDA. No tengo coraje para suicidarme.. los ecos. demasiado plástico.. los anunciantes. de blusa violeta y pantalones de plata. -Imposible. por razones que la brumosa confusión del siglo veinte había ocultado. Tenga cuidado. Aquí viene uno de los secretarios ésper. serenamente. aunque millones de viajeros no lo hubieran advertido. -Miró a Reich. la quimiurgia. Cinco colmillos de serpiente para Gus. Ocho. un eslabón en el tiempo.. -¿Y Yo? ¿Qué pagué yo? -gritó Church-. Ben.. fue. El interior de la gigantesca terminal era una réplica de los fastuosos baños romanos de Caracalla. ¡Pagué con mi vida! -Pagaste con tu estupidez. amorosa criatura! -María lo abrazó con una intensidad neumática. Un regalo para Gus. era algo semejante. todo efusivo. -¿Y qué puedo hacer yo? No soy un telépata. -Es demasiado. Pasó un rato y al fin Reich dijo brutalmente: -Creo que lo que más te conviene. en una exagerada figura indonesia de caderas hinchadas.. No pertenezco al gremio. En ese momento Church volvió a cambiar. Con toda deliberación Church apartó el dinero y alzó hacia Reich una mirada llena de odio. de los vestidos. en Nueva York. . ¿Cuál es el precio? ¿Cuánto? -Quiero que me reincorporen -dijo Church-. Ayúdame o mátame.. . Ése es el precio. gracias a la cirugía neumática. hombre. es el suicidio. -No. señor. Church alzó los ojos de los cartuchos y miró a Reich-. y dándose vuelta desapareció entre las sombras del altillo. Es como si ya estuviera muerto. compresión y co. normal. Tendremos que arrancar esos colmillos. Volvió a colocar las inocuas cápsulas en las cámaras. vinos y dorada ostentación. exaltar. chantajear. Olvidado como la flebectomía. la alquimia. Yo te ayudé una vez.. Resucitaré la muerte. Con la otra asió el revólver. Ben.. Tienes medios. Church lo miró con asombro. con el doctor a su lado y el crimen en el bolsillo. No sé qué decirles.. el pecho desnudo y abierto. Tenía los ojos brillantes. Ningún peligro para el querido y pequeño Gus.. Es demasiado. . Ya lo sabes.. fascinar. . Jerry. Busca intrusos. Un joven delgado y cimbreante. la mirada abierta. No es ése el precio. Tensión. No el asesinato precipitado e insensato de los psicópatas o los pendencieros. Quiero volver a vivir. señor. El brillo de los uniformes. Puedes lograr que me reincorporen. Un cilindro se abrió a un costado del revólver mostrando cinco cámaras.. -¡Por Dios! -murmuró Tate-.. la música. demasiado maravilloso. -¡Ben. Tensión. apretando la mano de Reich contra su pecho-. sino ese otro. de los rayos de luz suave en las piernas delgadas y largas. y se inclinó sobre el mostrador. intimidar.. Se alejó trotando por el corredor y volvió con dos herramientas pequeñas. Está cargado. el mundo exterior llegaba hasta él en un stacatto de sensaciones. perfumes.. El sonido de las voces. Mientras Ben Reich bajaba deslizándose por la rampa del este. Ben. señor. -Sabes cómo. con los brazos abiertos. cinco. El maravilloso popurrí de cuerpos. comidas. La enorme mansión de madame María Beaumont. exclamó: -¡Doctor Tate! ¡Señor Reich! Me dejan sin habla. Jerry -dijo Reich.. abandonando aquel aire de divertida locura. Separó de un tirón y con rapidez las balas de los cartuchos.. Quiero volver al gremio. siete.. Un arte olvidado. -Church volvió a emitir aquella risita-. Sus garras férreas se apoderaron de las muñecas de Reich. dijo el tensor. -Te dije que era algo inocente -dijo Reich con voz dura-. Unos ojos vidriosos miraron a Reich desde un rostro magullado. La vista de los huéspedes en el piso bajo. compresión. metió el cilindro en su sitio y puso el revólver al lado del dinero. -Puedes comprar. el cuerpo transformado. . Está exhibiendo su crimen. Más tensión.. con cinco cartuchos de bronce. por Dios.... la estación de Pennsylvania.. María -le murmuró Reich en el oído... Con cinco hermosas balas. -Por Dios. -Así es mejor. -Pagué muy caro esa ayuda. Siga cantando. Reich veía en ella un pornográfico mascarón de proa. -Tocó la punta metálica.. -Ningún peligro -dijo alegremente-. . De algo. planeado a sangre fría.. sin soltar el revólver-.. A pesar de esa loca canción que te suena en la cabeza sé que lo sabes. -Muy bien. -Dime el precio -dijo Reich.-¡Oh! Está cargado? -Oh. señor.. Ben -dijo llamando a Reich por su nombre por vez primera-. El telépata se echó hacia atrás como si lo hubiesen tocado con un hierro candente. de la carne fosforescente. sí. expectante.. conocida por sus íntimos enemigos como el Cadáver Dorado. Las trampas doradas de la muerte. Puedes llegar al gremio. Con una empujó el dinero hacia Church. María Beaumont surgió de la multitud. Puedes hacerlo. todo rubio y rapado.. que faltaba desde hacía setenta años.

La carne anacarada brillaba ahora con una majestuosa luminiscencia. Quizá Chervil esté demasiado nervioso para leer algo. Pretende robarle un cuadro como prueba. -Y no tendrá que robarla -dijo Reich. -Larry Ferar. ¡uno! El joven aceptó la sonrisa de Reich y se alejó. el domingo pasado. comparando. Cuatro. -¿Qué pasa? -El joven Chervil. brillante. y juntos seguiremos hasta la demolición. -María miró una vez más al musculoso joven y comenzó a alejarse-. Los trajes de los invitados parecieron disolverse en algunas partes. esperando la palabra vital de Tate. Junto a María apareció un secretario. Apostó a que podría colarse en la reunión. no renunciaría. Reich se apartó ante el urgente llamado de Tate. compresión y comienza la disensión. pero la mujer estaba tan excitada que no se la podía sondear con facilidad. No sé qué decirle. tres. No volveré a tener otra oportunidad como ésta. Lo conocí en casa de Powell. es extremadamente difícil saberlo. pensó Reich. deseando. -Reich volvió una cara ceñuda hacia Tate-.. -Reich. Bis. Los bocados de comida eran ofrecidos a menudo entre los labios. Estamos juntos.. Pero no garantizo poder vérmelas con ellos y un segundo ala vez. -¿Qué demonios. sondeando. María Beaumont nunca recibe a telépatas. -¿Qué pasa con él? -María miró la multitud. -No discuta. Creo que querría robarle algo más que ese cuadro. y comienza la disensión. dando vueltas. señor. Mis planes dependían de eso. Reich. en su papel de escolta.. -¡Señor Reich! Estoy demasiado emocionado. No tiene invitación.. No había otra fuente de información. Dos. -Oh. Tensión. todo efusivo. señor. siguió amparado por su traje oscuro observando con desprecio cómo se movían los ojos. Pero no puedo estar seguro. pero lo que había tenido como origen una cortesía oriental era ahora una manía erótica. buscando. -¡Celoso! ¡Celoso! -graznó la mujer-. tranquilizó a Reich con un breve movimiento de cabeza. -¡Oh! -dijo María mirando las ventanas del traje de Chervil-. -Reich. Tate lo tranquilizó sacudiendo la cabeza.. Mi otro secretario social..? -El joven Chervil. No puedo. rápidamente. Yo he entrado sólo gracias a usted. -¡Y tenía que colarse este joven mirón! ¡Maldita sea! -Abandone.. Tate hizo la señal consabida: ¡Peligro! ¡Peligro! ¡Peligro! Tensión. Tendrá su prueba. buscando. -No renunciaré -gruñó Reich-. Reich observó cómo el menudo Tate se metía entre la multitud de invitados. Reich transformó su cara torcida en una sonrisa helada y se sentó junto a su anfitriona en un sofá instalado ante una mesa. . -Ven y que te presente a todos -dijo María. pero no se librará. Hombres y mujeres acostumbraban alimentarse unos a otros. Sé que está usted buscando una excusa para librarse de esto. Parte del trabajo secreto del telépata consistía en localizar el escondite de D'Courtney. Vamos a cenar. Los trajes tomaron otro color. Tate torció la cara. Tate le salió al paso. Estoy grabando toda esta fiesta divina. -Reich.. Tate hizo la señal: ¡Peligro! ¡Peligro! ¡Peligro! Más tensión. Las luces del cielo raso volvieron a cambiar. apreciando. espiando. Otra de esas interminables crisis con que tiene que luchar el instinto del asesino. -Ala izquierda de la fuente. -Señora -balbuceó-. Galen Chervil. señora.. Más tarde tendremos siglos para nosotros. Las luces en las aristas del techo abovedado cambiaron otra vez y alteraron el espectro. Ben.. Son sólo terceros. -¡Maldición! -Es precoz. Reich echó una mirada a Tate. En el flanco izquierdo de Reich. No puedo. Lo he examinado. Se incorporó y se dirigió hacia la fuente. señora. Reich lo toleró todo con una hirviente impaciencia. de blusa rojiza y pantalones azul Prusia. María se acercaba a otro joven. Reich. -Sí. Al fin volvió moviendo negativamente la cabeza y señalando a María Beaumont.. ¿Lo echamos? -No. Es un estudiante. por encima del hombro de la mujer. que nunca había sucumbido a la moda de usar ropas con ventanas ultravioletas. aunque éste sea sólo un muchacho. Seguiré adelante.-¿Has encontrado aquel millón? -Acabo de poner las manos sobre él. ¿Qué piensa de mí? -Bueno. -Quizá pueda mantenerme alejado. un pequeño contratiempo. Larry se moría por conocerte. señora. Un impostor.. tiene que abandonar su proyecto. Siento ya el olor de D'Courtney y. -Ten cuidado. dijo el tensor. señor. ¿sí? -cacareó María encantada.. Tate. nunca podrá. Lo tomó de un brazo-. El vino era saboreado con un beso.. Aunque pudiese tenerla. puedo bloquear a los secretarios. compresión. -Qué hay con él? -Es un segundo. todo rapado. querida. mi audaz amante.

señor Reich? Tengo cincuenta créditos en marcha. Me preguntó dónde guardabas los cuadros. el rito de la cena había llevado a los concurrentes a un estado en el que eran imprescindibles la soledad y las sombras. no está volando con todas sus turbinas. de pie en el tablado entre las dos fuentes. Está muy enfermo. Los secretarios sociales.. Encontrará un estudio. Doble otra vez a la derecha. desparramando comida. ¡uno! Reich volvió a su sitio. Sólo hay dos guardianes que le ofreció María. -El muchacho calló enrojeciendo-. -Me importa un comino. Unos escalones llevan a la antecámara. -Bam -dijo Reich. Chervil comenzó a alejarse zigzagueando hacia el estudio. interpretando con torpeza su papel de convidado. Lo supo mejor cuando Tate volvió del estudio con instrucciones precisas para localizar al oculto D'Courtney. -Reich mostró los dientes-. Suba las escaleras. @kins tenía razón. El ruido de las palmas húmedas resonó en los oídos de Reich: Muerte. ahora apártese. Se encargan de gentes como usted. Quiero decir. Irradia usted sed de sangre en todas las frecuencias TP. La puerta entre los cuadros del rapto de Lucrecia y del rapto de las sabinas. -Salga de mi camino.. Ocurre que soy. -Algo típico. -Bum -dijo Reich. Bueno. -Pop -dijo Chervil. D'Courtney está dentro. -Por suerte no soy un telépata. -¿Me escaparé? -¿Sin el cuadro? -¿También sabe usted eso? Entonces hay un telépata en la casa. Reich. En este momento estará robándote uno. Ya lo descubrirá. -Pícaro -le dijo María-. o no habría permitido que los secretarios lo examinasen tan fácilmente. -¡Ben! ¡No se lo habrás dicho! -Claro que sí. comiendo junto a la fuente. -Pip -dijo Reich. Cuando terminaron con la informalidad de moda. Ante todo Chervil es joven y tímido.. -Abra la puerta. Reich se sentó cómodamente junto al muchacho. no! Reich hizo un signo afirmativo. Haga su trabajo.. pero no tan peligroso como usted cree. señor Reich. -Yo soy Ben Reich. señor. Chervil estaba solo. En segundo lugar. Lo casaré con la muerte. ¿eh? No importa. tres. compresión y comienza.. -¡Oh. Corro un riesgo. Doble a la derecha. y Reich esperaba que no fallaría tampoco esta noche. -¿Puede dominarse? ¿Puede disimular su pensamiento? -Tengo una canción en la cabeza y bastantes dificultades como para que el trabajo del disimulo se convierta en un placer.. Muerte. -¿Dónde estarán los cuadros. Es el cuarto matrimonial construido por su abuelo. Tenían que jugar a la sardina. . ¿Dónde está? -Entre por el arco del oeste. Con la cara encendida y brillante. No me siento ofendido. Y lo haré de veras... todos en piedra sintética. Chervil. Las paredes están cubiertas de retratos de María. Ella no notará la falta. Tate volvió a repetir la señal de peligro y Reich trató de dominarse-. ¿Ve aquel arco? Crúcelo y doble a la derecha. envuelta en una luz rosa. Solo. Luego se irá..-¿Qué va a hacer. Gracias otra vez. Muerte. -Esa maldita musiquita -murmuró Reich-. -Gracias. es un intruso y está asustado. -Dos. Cuatro. Tensión. Algún día le devolveré este favor. La oí el otro día por primera vez. señor. El Cadáver Dorado comenzó a reclamar atención. -¡Dios! Usaré ese cuarto. Ya lo voy a curar.. A las once. Hay dos guardias ahí. lo sé. María saltó del sofá y partió hacia el estudio. Ya sabes que soy muy celoso. dos. ¿Con quién has estado? ¡Le arrancaré los ojos! -Con el joven Chervil -respondió Reich-. Tensión. El nombre de Reich había impresionado visiblemente al joven. El muchacho se incorporó de un salto. No diga que no. -Reich irradió una ola de salvaje decisión que hizo retroceder al telépata. -¿Cómo? -Se sorprenderá. María sabe que es usted un intruso. Galen. un financista. Reich? -¿No es evidente? Voy a hacer que María olvide a ese joven Chervil. -Bam -dijo Chervil.. señor. mi pequeño Gus. quiero decir. Usted sabe lo que significa una apuesta. Sin sirvientes. Es usted un juga. y vaya a espiar a María Beaumont. señor. no se acerque a ese muchacho. -¿De qué modo? -¿Hay más de un modo? -En nombre de Dios. María golpeó las manos pidiendo silencio. Galería de cuadros. -No sé cómo lo consiguió usted -murmuró Tate-. María Beaumont no había fallado nunca antes a sus invitados. -Y yo Gally Chervil. No me la puedo sacar de la cabeza. Y por último. D'Courtney está en la casa.

Los concurrentes gritaron alegremente mientras las luces comenzaban a apagarse. De cualquier modo. y la sardina se enconde en cualquier lugar de la casa. La única molestia había sido el joven Chervil. No me abandones. y el último. como un tigre. Ya está lista. Tensión. buscando a tientas los escalones. Trepó por los escalones. El tablado seguía encendido y María sacó a la luz un manchado volumen. AL pie de las escaleras se extendía una barrera de cuerpos octópodos que quisieron atraparlo. las sillas. diecisiete eternos escalones. Si los guardias revivían en seguida. 5 REICH SE ENCONTRÓ en una habitación esférica. compresión y comienza la disensión. -¡Cristo! -gritó-. abrió una puerta y se encontró en una galería abovedada de unos quince metros de largo. María se despojó de su túnica y exhibió su asombroso desnudo.llamado sardina. Había un viejo acostado en la cama. y vamos a jugarlo en la oscuridad..-¡Queridos! ¡Queridos! ¡Queridos! -gritó la mujer-. Mientras se desvanecían las luces del tablado. Sonaron unas risas alborozadas y algunos aplausos. la visión destruida. Entre una vívida Lucrecia y una horda de mujeres sabinas. -Hola. -Un jugador -leyó María. -María cerró el libro-. ¡No me abandones! ¡No me abandones! ¡No me abandones! Ya no le temblaban los dedos. La rodopsina. De cuando en cuando. Tensión. ¿Qué es esto? -Reich le apartó la mano de un golpe-. sardina -rió la mujer-. iluminados por las lámparas ultravioletas. era una partida final contra la demolición.. -¡Vamos a jugar así a la sardina! -gritó. Reich subió a saltos los escalones.. Estoy luchando por mi vida. queridos. Entró en la sala de música y dobló a la derecha. María dijo: -Pícaros enamorados. pues vamos a jugar a este gracioso juego de un modo nuevo y maravilloso. Reich abrió la puerta enjoyada y entró en la cámara nupcial. Tenían unos rostros inexpresivos.hace de sardina. de paredes de terciopelo. mustio y macilento. Los dos guardias estaban sentados en un banco. -Los jugadores que encuentren a la sardina se esconden con ella. -Es un juego -gritó María. y una voz alcoholizada exclamó: -Sólo soy una turista. parpadeando ante las desacostumbradas letras impresas. Nueve escalones llevaban a la antecámara. Hizo sus oraciones en fanáticos múltiplos de tres y nueve-. No había peligro. Me ha clavado los dedos en la garganta. La furia y el odio hervían en él. El regalo de Reich. Reich se palpó los bolsillos. Reich se liberó de aquel brazo golpeándose la nariz contra la pared del fondo del pasillo. Los muros eran rizados pétalos de orquídea. No había nadie. Dejando a sus espaldas los últimos restos de cordura. Los pétalos estaban descascarados y marchitos. querido Cristo. y otra vez risas. y se metió en un pasillo estrecho. el sentido del tiempo anulado. llenaban la galería con un resplandor virulento. Se apagaron las últimas luces. De pronto alguien lo abrazó. había una puerta de bronce pulido. Las manos le temblaban violentamente. estirado como un cadáver. Reich era al fin invisible. Ése seré yo. Reich golpeó con el pulgar el cubo de cobre como si estuviese arrojando una moneda a la luna. pero los cuadros fosforescentes. -Mientras María luchaba con las instrucciones. Las luces estaban apagadas. Una fría luz púrpura iluminó la escena.. Tenía media hora para deslizarse en el interior de la casa. sacó del bolsillo trasero el pequeño ionizados de rodopsina y trató de tomar el cubo de cobre con el pulgar y el índice. descubrir y matara D'Courtney. como una hierba seca. Dentro de tres minutos seré invisible. iría derecho a la demolición. mañana y ayer. Sal de la lata. La piel desnuda advirtió la presencia de las ropas. Tomó la cápsula de rodopsina y abrió de par en par la puerta de bronce. Vamos a divertirnos mucho esta noche. Había tenido que correr aquel riesgo. y unas sordas exclamaciones. desvió los ojos. María volvió las páginas lentamente. Cruzó el vestíbulo principal y atravesó a empellones el arco del oeste. Nosotros mismos serviremos de entretenimiento. Pero la habitación era vieja. no os desilusionéis. le tengo lástima al perdedor. milagro de la cirugía neumática. El revólver. En medio de las risas. Y. sardina -le murmuró la joven en el oído. Dobló a la derecha. ¿No es adorable? Ha tragado el anzuelo. diseñada como el corazón de una orquídea gigante. las mesas y la cama tenían el color de las orquídeas y el oro. De los invitados brotó un débil gemido. y volver al juego. Hoy. el enorme vestíbulo quedó totalmente a oscuras. Compresión. seguidos por el murmullo multiplicado de las ropas. Era D'Courtney. Se apagan todas las luces. Si entraba alguien y descubría a los guardias iría derecho a la demolición. . Tate estaba encargado de mantener a los secretarios fuera de la línea de ataque. Vamos a jugar a un maravilloso y viejo juego. y en el piso de oro se resquebrajaban las losas. el ruido de una rasgadura. Reich se detuvo ante ella. Lo que me ha hecho. Vamos. con la sola excepción de aquella luz rosada del escenario. y su sed de sangre proyectaba imagen tras imagen de un moribundo D'Courtney. se queda vagando en la oscuridad. el piso era un cáliz dorado. Mientras la cápsula volaba hacia la antecámara. -Oh -dijo la mujer y sintió la dureza del revólver en el bolsillo del pecho-. el perdedor.

-Así que quieres guerra... Qué pretendes? ¿Hacerme el amor? -Reich se rió-.. -Óyeme. D'Courtney volvió a abrir los brazos. Ben Reich. -Sabes a qué he venido. y que la vieja piel le quemaba los dedos. -Reich calló de pronto y sacudió la cabeza como un toro que quisiera librarse de un cabestro de pesadilla. desfallecido. Ahora. Me pediste. ¿eh? Mi corazón.. Lo había esperando tanto. Pero querías mi sangre. Sí. Escucha. Rogué como una mujer llorona. -Hablas inglés -gritó Reich-. No te servirá de nada conmigo. El hombre. Acepté. hermano asesino. Y acepté. Sucio y viejo mentiroso. Besa a la muerte. me habrían ensuciado la cara con su desprecio... ¡Tener mis entrañas en tus manos piojosas! ¡El hombre sin cara! D'Courtney sacudió la cabeza. te pedí un armisticio.. He esperado tanto. Eres terrible. Mendigué la paz. los luchadores... pálido. Reich gruñó: -¿Estás sordo? El viejo sacudió la cabeza. -El viejo mentiroso de siempre. pero Reich sintió que se le doblaba el brazo. nada de paz. -No soy tu enemigo. Puedes oírme. Ben... Todos los Reich. -Mentiroso. insinuando una sonrisa. Enséñale la piedad. tenues. No... Lo veo muy bien.. Reich se retorció de risa.. Enséñale a la muerte el amor.. Le brillaron los ojos de pronto llenos de lágrimas. -¿Qué? ¿WWHG? ¿Aceptación? El viejo volvió a mover la cabeza afirmativamente. Y ahora pretendes robarme con un beso de Judas. -No me llames Ben. -Reich se rió-. -¿Te rendirás? -Sí -suspiró D'Courtney-. Movió los labios. El viejo era endeble y liviano. -Has estado matándome durante diez años. D'Courtney dio unos pasos hacia Reich. de Monarch.. otra vez. Ben. Querido Ben. sonriendo.. Reich se agachó y levantó en vilo a D'Courtney.Reich cerró de un golpe la puerta. La muerte. La garganta. D'Courtney movió la cabeza. -¡Eh! Note acerques. . No puedo hablar. el crimen hirviéndole en la sangre. -¿Pero qué demonios te pasa? Soy Ben Reich. con furia. Nunca.. Pero te pedí la paz. -¿Qué dices? -Acepté. Guerra. Ben. -Todavía estás vivo -gritó Reich alborozado. acercándose a Reich... Protección mimética. Eso es lo que eliges.. ¿Quieres ablandarme? Alzó una mano y la dejó caer. -Nada de uniones. Ben. Todo el lugar que uno quisiera. y como saludando a un hijo pródigo. WWHG significa rechazo. Ben Reich. Sí... El viejo retrocedió. abrázame. ¿No es así? -Reich sacudió violentamente a D'Courtney-. y cayó sentado en un asiento del color de una orquídea y parecido a una herida abierta. aturdido: -No. Reich caminó alrededor de D'Courtney como un animal. Se oyó un ronco sonido. Una unión.. AL fin murmuró: -Sí.. y la vergüenza. tambaleándose. Negativa. -No. Movió otra vez los labios. como para que te convirtieras en un hombre decente. No.. -Ben -murmuró D'Courtney horrorizado-. ¡Ben Reich! ¿No me conoces? Contéstame. -¡Aceptaste! D'Courtney hizo un signo afirmativo. No. D'Courtney sacudió la cabeza. Puedes entenderme. No soy tu amigo. -Reich siguió a D'Courtney y comenzó a gritar incoherentemente-: Estoy cobrándome muchos años de sufrimiento. Yo. lo miraba fijamente. y la sangre. bastardo -estalló-. No puedo hablar. y luego palabras. A eso recurres. con la piel erizada. tenues como el polvo: -Ben.. La boca de D'Courtney formó unas palabras: -Querido Ben. Alarmado.. La semana pasada te di la última oportunidad. Viejo rufián. con los brazos extendidos. Monarch y D'Courtney. No puedes estar muerto. -No estás muerto. Te haces el idiota para atrapar a tus víctimas. Había lugar para los dos. D'Courtney sacudió la cabeza y se señaló la garganta. miró a Reich y se incorporó dolorosamente. ¿eh? Hasta la muerte. Colérico. e intentó algún ademán. afirmativamente. Yo. Si mi padre viviese me escupiría a la cara. alzó la cabeza. idiota.. Espera. en el tiempo y el espacio. ¿eh? -Ben. No. Presenta el criminal la otra mejilla? Si es así. Ben. Contéstame. D'Courtney. Sus labios dibujaron unas letras: -WWHG. Soy Reich. y. sonriendo.

Podría matarla con el revólver.. llegó a las escaleras que llevaban a la sala de música. No lo eres. Reich. aquel rostro de cera. de rodillas. ¿Por qué no gritaba la muchacha? Reich se dirigió hacia uno de los arcos. -¿Alguien la vio? . Reich se interpuso rápidamente entre ellos.. sin soltar al viejo. corrió hacia la puerta enjoyada. Estaba ya en la sala principal. belleza salvaje. se estaban bañando en el vino. unos contra otros. todavía hundidos en sus asientos. en silencio. gritando. Gimiendo de dolor. escaleras abajo. Estás muerto desde que entré en este ataúd de orquídea.. La muchacha comenzó a gritar tratando de librarse del brazo de Reich... ¿Cuándo se llenaría la casa de gritos? Corrió por la galería y entró en el corredor. Y seguía el silencio. Sacársela sería fácil.. Se oyó una explosión apagada y de la nuca de D'Courtney brotó un chorro de sangre. D'Courtney se retorció entre las garras de Reich. Reich se sacudió con unos espasmos galvánicos que le obligaron a soltarla. Tocó la lengüeta metálica y el revólver se abrió como una flor de acero rojo. Se inclinó sobre el borde de jaspe y se mojó la cara. con la demolición en la mano. Si esto es una traición. Antes que la puerta volviera a cerrarse. Encuéntrela primero. Se enjugó la cara sin prestar atención a los apagados sonidos que venían del otro lado de la fuente. Avanzó a ciegas.. los ojos abiertos y alarmados. Reich dejó caer el cuerpo y saltó hacia la muchacha. pero la puerta del corredor se estaba cerrando.. Examine la casa. y se lanzó hacia Reich por la izquierda... La oscuridad era total. dio un paso atrás. Antes que terminase esa condenada sardina. La muchacha se incorporó de un salto y se libró rápidamente del flojo abrazo de Reich. Dios mío. inmóvil.. Ningún sonido todavía. ¡En nombre de Dios! ¡Papá! La joven corrió hacia D'Courtney. se acercó a la muchacha tratando de alterar rápidamente sus planes. Reich giró sobre sí mismo amenazándola con el estilete. pues estás muerto. y volvió a detenerse. Reich jadeó y se golpeó dolorosamente los nudillos. con el revólver en la mano. -¡No! -gritó la muchacha-.. Reich al fin pudo moverse..-No -escupió Reich-. o algunos. ¡No! ¡Por el amor de Dios! ¡Papá! Corrió tambaleándose alrededor de la cama y se dirigió otra vez hacia su padre. Hay una hija. ¿Cómo no. Reich alcanzó a ver el fondo del pasillo: la puerta abierta de un dormitorio. Nadie había mencionado una hija. Reich lo tomó por la nuca. el cabello rubio y suelto. Otra vez aquel relámpago de rubios cabellos. y una muchacha semidesnuda entró en la habitación. Cuando comenzó a apagarse aquel rugido que sentía en el interior de la cabeza. pero estaba ahora del otro lado de la cama. Pero tenía que ser pronto. La muchacha vestía sólo aquella túnica... -¿A quién voy a traicionar? Estoy tan comprometido como usted. Luego se inclinó sobre el cadáver y se quedó mirando. -¡Papá! -gritó la muchacha-. ¡Maldito Tate! Tendría que matarla? Tendría que. ¿Dónde estaba Tate? ¿Dónde estaba la muchacha? Tate llegó sin aliento.. Reich y la joven gritaban ahora juntos. Comenzó a pensar otra vez: -Cállese -gruñó-. Permítame. Tendrá que. trastabillando en la oscuridad. Le digo que no está en la casa.. En ese mismo instante uno de los pétalos de la orquídea se hizo a un lado. Reich lo alcanzó en seguida.. Ninguna alarma. -¿Y bien? -Se ha ido. Un fugaz relámpago de salvaje belleza. Descendió por la escalera.. En tres saltos alcanzó la puerta y se precipitó por los escalones que llevaban a la galería.. El vino. Con una voz aterrorizada lloriqueó: -Dios mío. Tenía que dispararle dentro de la boca para tener éxito. El terror de Tate fue el catalizador. pronto. ¡Hombre sin cara! ¡Puedes oír mis gritos por última vez! ¡Estás terminado! Reich sacó rápidamente el revólver del bolsillo del pecho. ¿Dónde estaba la muchacha? ¿En qué lugar de aquel oscuro silencio? ¿Y el revólver? ¡Cristo! ¡Aquel tramposo revólver! Una mano le tocó el brazo. Localícela. Se ha ido. Oh. pronto. Reich vio a los guardias.. D'Courtney emitió un débil gemido. -¡Hijo de perra! -estalló Reich-. Luego de quince segundos de quemante silencio Tate comenzó a temblar. No es la demolición todavía. -Cállese. Se oyó la débil voz de Tate: -He estado vigilándolo todo. La sangre entorpecida comenzó a latirle otra vez en las venas. No había nadie. retorciéndole la cabeza. ¿Y si no? ¿Qué hacer? ¿Estrangularla? No. La encontrarían ahogada en la fuente. vestida únicamente con una susurrante túnica de seda echada sobre los hombros. y a la muchacha que corría silenciosamente. No había contado con un testigo. podía oír el murmullo del agua en las fuentes. si todavía lo llevaba encima. El oscuro silencio era terrible. cejas oscuras. La muchacha se detuvo. Reich introdujo la punta del estilete entre los dientes del viejo y trató de abrirle las mandíbulas. y a la muchacha. Estaré esperándolo junto a la fuente. y retrocedió. La joven lo eludió. Reich dio un salto. ojos oscuros..? -Un momento -interrumpió Tate-. Reich volvió a dominarse. Enceguecido por la sorpresa. La joven cayó hacia adelante. Otro huésped que se había dado un baño de vino demasiado largo. Era borgoña. arrancó el revólver de la boca de D'Courtney. Había que localizar a la muchacha y darle muerte. La muchacha se dio vuelta y le lanzó una mirada de terror por encima del hombro... Reich metió el cañón del revólver en la boca de D'Courtney y apretó el gatillo. Reich reflexionó con rapidez. Ninguna alarma. con el rostro suplicante. la abrió y salió a la antecámara. horrorizado.. ¡Corra! Apartó a Tate y se encaminó tambaleándose hacia la fuente.. -No ha tardado mucho en averiguarlo.. los ojos vidriosos y húmedos. -Tendrá que matarla también. Le llevó a usted exactamente. y se arrastró hasta el cuerpo. Alguno.

Casa Beaumont. traducida.40 el capitán del distrito llegó respondiendo al informe de la patrulla: «Acto criminal. ¿Dónde están todos? Estoy solo. YLP-R». querida..M. -Lo siento. has hecho trampa -chilló María-. querido. antes que entren en acción. -Reich empujó la puerta de la sala de proyección. Eso no está bien. estupefacto. Sólo un ermitaño podría ser un asesino.30 A. apretados como pescados en lata. y una tercera. Mientras se iba acercando comenzó a gritar en tono quejoso: -Eh. Luego una carcajada. los descubren en seguida. uno se encuentra necesariamente con muchos telépatas que es imposible evitar. Nada puedo hacer. Lo juro. estoy solo en la oscuridad. ¿Y el Cadáver Dorado? ¿Dónde está? -En la sala de proyecciones. querido! -exclamó María-. Beaumont. Una risa contenida. sentados alrededor del escenario. No me dejes ahora.. -Oh. Sólo una mente con ondas TP distorsionadas puede intentar un asesinato. sobre el escenario. Hola -llamó Reich-. -¿Viendo una función? -No. A la una. Ninguna respuesta. pero ninguno de nosotros es capaz de manejar esto. Lincoln Powell llegó a la casa Beaumont llamado con urgencia por el inspector: -Le aseguro. Te has perdido toda la diversión. Una vez afuera. los telépatas. ¿Dónde estás. y subió al escenario. No. Luego podrá preocuparse. Ya lo tenemos. Reich lo sacudió bruscamente. ¿No es cierto? -Sí. -¡Querido. Jugando a la sardina. Los huéspedes. ¿Y cómo puede matar un ermitaño? -¿Cómo. María? -Sube al escenario. Reich. y ante él. estalló una gota roja. cuando nos ponemos en contacto con ellos. Parque Sur». En silencio. Posiblemente AAA». seguida por una lenta e inexorable corriente de rojizas gotitas.. Recogió la mano. -Y nosotros perdidos en la oscuridad. Estás vestido. ¡Luz! ¡Luz! ¡Luz! 6 A LAS 12. significaba: «Acto u omisión prohibido por la ley.. Reich asió con fuerza el tembloroso codo de Tate y se dirigió con él hacia la sala de proyecciones.. Hemos estado pescando a todos divinamente infraganti. señora. no puedes irte ahora. -Calló sorprendido. El crimen es algo anormal. -Pero si nos atrapan aquí no podremos encontrar a la muchacha. Un hombre con tres cabezas no llamaría más la atención. -¿Qué no pueden manejar? -Oiga. Ben. aparecían en el encaje. -Por eso no ha habido en setenta años un crimen triple A. -¡Sangre! -gritó María-. Le agradezco respetuosamente. mi amor. que. A las 12. -Será otra vez. -¡Cristo! ¡Fuera de la casa! -Será mejor que también nos vayamos. -¡Disimule! Saldremos de aquí dentro de cinco minutos. pero se sentía la presencia de los cuerpos-. ¡Luz! Una luz blanca llenó el globo encegueciendo a Reich. querido. comenzaron a reírse. María? Vengo a decirte buenas noches. Powell. Reich bajó por el pasillo. Reich vio que una segunda salpicadura roja. No sé si sentirme agradecido o asustado. Ustedes. tendremos toda la noche para encontrarla. ¡Sangre! ¡Alguien está sangrando arriba! Por amor de Dios. mi querida María. Es tarde. que es un crimen triple A. En el brillante encaje blanco del puño acababa de aparecer una mancha roja. -María. Tampoco aquí había luces. Un hombre no puede pasearse con una mente distorsionada y pasar inadvertido. -Tratamos de hacerlo. bravura y confianza. Powell. -Reich extendió la mano e inició el gracioso saludo de despedida-. Están casi todos allí. ¿eh? Vamos. -Sí. la patrulla de emergencia llegó a la casa Beaumont respondiendo a la notificación: «GZ. -Oh. Sintió a sus espaldas la fría superficie del globo proyector. en la vida cotidiana. Tenemos que irnos como si nada hubiese ocurrido. ¿Dónde están? ¡María! ¡Ma-rí-aaa! ¿Dónde están todos? Tate lanzó un sollozo histérico. -Y hoy. pero no podemos salir corriendo. Una voz dijo: -Listo. En seguida se oyó un murmullo de desilusión. Audacia. -¿Dónde estás. -No nos atraparán. buscó el pie de los escalones. Tengo que estafar a un amigo mañana temprano. Gus. de veras? .. ABC. 9.-Nadie.

. -Powell la confundió y complació besándole la frente de un modo paternal y afectuoso-. -Beck -exclamó. Beck -dijo Powell-. Corrupta. Beck. -¿Inevitable? -Es gente perversa. Beck lanzó una mirada a Powell y luego se volvió hacia los apretados huéspedes. Todos los ojos se volvieron hacia él. Y no soy tan famoso. así que permitan que me presente. Nadie informó nada. Los técnicos del laboratorio. algo sucio. -Inspector Beck. Usted el amigo. -Qué? -se mofó Beck-. Se sintió un silencio de muerte.. el estudio. -¿Y es éste el modo correcto de llevar a cabo una investigación? ¿Encerrar a gente inocente como si fuese ganado? -No son inocentes. interpretando mecánicamente su papel de costumbre. aturdida. Comencemos. Estas damas y caballeros pueden manejarse solos. Powell descendía por la rampa del este. Excelente. Dos títulos un poco anticuados. se agitaban como una tropa de novillos ante las puertas de un matadero. no sabemos cómo mataron a D'Courtney. Beck? -Sí. Powell bajó a la sala y sonrió a los huéspedes. vestidos con túnicas blancas.. Estaba transformado otra vez. -Todos aquí son inocentes. Apareció en su cara una expresión indignada y sorprendida. Lincoln Powell. -Mil perdones -murmuró. -Powell avanzó hacia María Beaumont con una mano extendida-. Volverá a su cuna en el arroyo.. En el centro del salón. -¿Se encarga usted de esto. Quiere decir que no había nada que advertir. Beck anunció: -Hay telépatas aquí. Tres. La ternura se le borró de los ojos. La sala principal de la casa Beaumont brillaba con una intensa luz blanca. . de rápidas imágenes. señor. -Señora. -Ya veo.. Nunca cooperarán. -No siga contando. Nada de guardias. La hostilidad comenzó a desvanecerse. Prefecto y psicopático. Buscó rápidamente a Jackson Beck. La voz de Powell retumbó en la sala. anormal sin embargo. profundos y oscuros. sucia y piojosa manada de hienas. -Damas y caballeros. Conozco naturalmente a todos ustedes. Ni siquiera los secretarios de María Beaumont. Tiene que haber sido una onda mental aceptable. ¿Alguna orientación? -Un montón de inconsistencias como punto de partida. querido prefecto. qué clima apasionante para su maravillosa fiesta.-Y henos aquí con un crimen cuidadosamente planeado.. Sus maneras sugerían. los huéspedes (vestidos). y negro y blanco. inspector de policía 2 -¿Cómo está la situación. Estos patanes de uniforme. encerrados en un tosco corral. Recurriendo al informal código de la policía. Los envidio a ustedes. Si vuelve a ocurrir una cosa semejante. Ha pasado usted momentos de angustia. ¿Esta pandilla de mentirosos? Tratarlos con cortesía? Esta perversa. Los policías uniformados iban de un lado a otro. Yo seré el villano. colgada del brazo de Powell-. Hasta podía advertirse en su dicción un matiz del amaneramiento de moda.. Cuatro. Dos. cuando sintió la ola de hostilidad. -Y se lo advierto.. En este caso es de veras inevitable. . sutilmente. Cómo demonios resuelve usted una paradoja semejante? -Ya veo. ¿Por qué están todos apretados? ¿Está usted preparando algo? -El drama del villano y el amigo. El capitán dio un paso adelante y Powell le dijo: -Conduzcan a la señora y sus huéspedes hasta el estudio. Mimosa. -¿No hay una habitación tranquila donde podamos sentirnos cómodos y que nos ayude a soportar esta exasperante experiencia? -Sí. Harán historia. Hay que recurrir a algún truco para sacarles la verdad. alguien asaltó a los guardias de D'Courtney e ignoramos con qué medios. aunque sólo de vista. -¡Cómo se atreve! ¡Discúlpese en seguida! Beck respiró profundamente y apretó los puños. Se presume que son inocentes y serán tratados con toda cortesía hasta que se descubra la verdad. Con una voz brutal le dijo: -Aquí. Abandonó su amable sonrisa. alto y delgado. su hija ha desaparecido. -Y en un solo segundo reveló a Powell toda la situación. María tomó la mano de Powell. Tenga cuidado.. correteaban como escarabajos. han asesinado a un hombre. señor. y nadie advirtió la existencia del criminal. -Muy bien. Un murmullo de satisfacción corrió por la multitud. será despedido. No lo ignoro. Ahora apártese de mi vista. -María era ahora una niñita. Powell chasqueó los dedos. significaciones alteradas. Uno. -María comenzaba ya a balbucear. que era uno de ellos. -Querido prefecto.. Jack? -Revuelta. El inspector Beck miró a Powell. Señora. He estado tan asustada. ¿no es cierto? No permitiremos que esos títulos nos molesten. y símbolos privados. ¿me ha oído? Discúlpese en seguida ante estas damas y caballeros. En seguida estaré allí... Powell se detuvo en mitad de la rampa. prefecto de la división psicopática.

Sólo estoy mirando un poco porque el hombre me gusta. -El asesinato no será uno de ellos. pero corrompida por el hábito de la tiranía. Nos pondremos en guardia. Se habían entendido. Gus. Estaba uniéndolos un inesperado tropismo químico. con una animación renovada. -¿Qué demonios estás escondiendo? Una respuesta caótica de ira. En cuanto al famoso Ben Reich. aparentemente. -¿ Qué te ha traído aquí? -Negocios. Creerán que estamos en connivencia. Todo estaba tomando la apariencia de una nueva y fabulosa forma de entretenimiento. Se volvió hacia Jo. Los ojos de Reich eran hermosos y vivos. Uno de ellos llegó después de anunciado el crimen. . Era algo peligroso. Jo -interrumpió Powell-.. Los ha engañado. grueso. Siento que necesitaré a otro primero. y que se parecía de un modo extraño a una cicatriz. ¿Has descubierto nuestro código? -No. Había cierta benevolencia en este poder. -No. Estoy aquí para decirles cuándo pueden contar con ese consentimiento. Pero los conozco bien. No queremos sorprender a nadie. Powell trató de librarse de él. -¿Qué pasó? -¿No lo sabe? -Quiero oír su versión. -¿Jo? -Hola. -¿Estás loco? -Parecía como si le hubiesen pedido que no quebrara la sagrada ética del gremio. . -Damas y caballeros. -Demonios. -¿Qué hay. -Powell descubrió a Jo 1/4maine. Powell. Podemos explorar a nuestro gusto. Powell. Powell miró a Reich. -Bueno. Me llamó mi cli(Ben Reich)ente. No es posible dirigir Monarch sin ir acumulando secretos. Una vez desocupada la sala. Un hombre magnético. pena. Muéstrate más humano. -Basta. . Reconoció esas aristas y manifestó su asombro. con una calva brillante y un rostro de agradables y toscas facciones.. A través de los cuchicheos y las risas. -No sigas bloqueando. que los otros no vean que me ha conquistado. con algo vago y repelente en su interior. no lo creerán. -Reich me llamó para que lo representara. estaba durmiéndose: -No nos descubras. vergüenza.. No hay ley que te ampare.. ¿Aquí? No lo había notado. de hombros anchos. Powell se encontraba con él por primera vez. hola. Volvieron a sonreírse.. Jo? -En cuanto ala telepatía.. -¿Conquista a todos así. Powell -dijo Reich con una sonrisa-. Reich le devolvió la sonrisa. La multitud comenzó a alejarse. sólido. -Siempre que el examinado consienta. pero tenía una boca demasiado pequeña. No permitas que un escándalo como éste te domine. Linc. Creen que son ellos los que están en connivencia con usted. espontáneamente. -Bonita comedia has hecho con Beck. Un abogado. Jo. Quédate aquí y ayúdanos. ¿Está metido en esto? -Estoy metido en muchas cosas. arrepentimiento. Espera aquí con Reich. Había comprendido las palabras de Powell. -Fuera de ahí. Jo 1/4maine era un hombre corpulento. en medio de la multitud. conducida por el capitán. -¿Ese estafador? Es algo sospechoso. miedo de perder una reputación. Powell sintió las duras aristas de una muralla telepática. Se dieron la mano. abogado 2. Jo. Powell le sonrió. -En el nivel de Reich.. -No puedes impedir el examen telepático. Todo esto en el segundo en que Powell volvió a besar a María en la frente con una casta devoción y se desprendió suavemente de su mano temblorosa. Reich? -Es el secreto de mis triunfos -dijo Reich mostrando los dientes. -El capitán carraspeó-. Powell examinó a los tres que se habían quedado con él. Se te confunden los pensamientos. Charlaban otra vez. volveremos a encontrarnos en el estudio. A propósito de los huéspedes. Esto tiene que mantenerse en un nivel objetivo. Jo. más que de costumbre. Linc. Linc. Nada de TP. El suave Beck como tosco policía es un espectáculo que vale la pena. á maine irradió una ola tal de indignación que Beck sonrió con una mueca. Jo ámame intervino: -¿Por qué es indispensable la versión de Reich? -Quisiera saber por qué recurrió tan pronto a un abogado. Alto. El señor 1/4maine. -¡Gus!¡Gus Tate! -Oh. envuelto en una aureola de encanto y poder. -¿Tú?¿Ocultándote y escabulléndote? -¿Gus? -los interrumpió Beck-.-Señor Powell. Beck pensó desde el vestíbulo. Esto va a ser una porquería triple A. El menudo Tate estaba nervioso y tenso. donde. decidido. Le dirigió un saludo telepático.

resplandecían con el brillo de las piedras sintéticas. La constitución concede a un hombre el derecho de rehusar un examen ésper sin que eso le ocasione ningún perjuicio.. Reich lo rehúsa. otros crónicos. Miró a su alrededor. Nadie la vio. y exhibían varios retratos de la dueña de casa. -Eso es. Dio un paso atrás. por favor. todos los días. No la había visto. El piso era un mosaico de circones. no es difícil entonces que lo haya matado.. Parecían muertos. y entonces. Unos son graves. dejando a Reich. Cuénteme qué pasó después de ver aquellas gotas de sangre en el puño. A través de la sala. Los muros. . no repitan mis palabras. La gente muere por millares. Si la muchacha fue capaz de salir de la casa sin decir una palabra.. alejándose de su fascinado auditorio y suspiró profundamente. -¿Permitirá que lo examine para completar la escena? -Estoy en manos de mi abogado. Los hombres se volvieron y se dirigieron al estudio.. Nadie lo sabía. con incrustaciones de hilos de oro. pero. Demonios. y planeando las tácticas que podría emplear. esmeraldas. Podía imaginar que el crimen la había obligado a huir de la casa. La mayor parte de los detectives sufren cambios muy raros. Ese estafador está listo para la demolición. Ese estafador puede seguir resistiéndose indefinidamente al examen. pero sólo porque alguien ha tenido bastante audacia. -Y con luz no le resultó difícil localizar el cuarto. . ¿por qué ha permitido que Reich se burle de usted? -¿Se ha burlado? -Claro que sí. ¿eh? Reich sonrió ásperamente. espínelas y ámbar. estaba muerto. -¿Y todos estaban ahí. Había también algunas alfombras de terciopelo y varias hileras de sillas y sillones. Linc. y energía como para ayudar a D'Courtney en su viaje. -La respuesta es no -dijo 1/4maine-. Bueno. -Había guardias allí. Tate y 1/4maine a sus espaldas. midiendo con precisión la masa psíquica de los sibaritas allí reunidos. Reich se rió. -Y yo estoy metido en un infierno.. Beck preguntó recurriendo al código policial: -Linc. -Será mejor que vaya preparando el cuchillo. Powell interrumpió de pronto su mentira. y luego mientras Powell atravesaba el arco del norte y entraba en el estudio. granates. Eso me hace desconfiar. Powell entró en la habitación y se dirigió directamente hacia el centro. -¿Cómo podría saberlo? -¿Cómo. -El niño deshonesto respondió suavemente-. Me inclino ante el maestro. -Yo no lo localicé. El «estudio» de la casa Beaumont imitaba un baño turco. iniciemos la investigación. -Jo no quiere que simpatice con usted -dijo Powell sonriendo a Reich-. -María comenzó a gritar que se había cometido un crimen y todos subimos precipitadamente al cuarto de la orquídea. rubíes.. -¿Qué? -¿No notó el desliz? Reich no sabía que había una hija. Yo fui naturalmente crónico hasta que me ocupé del caso Parson. Era un cuarto secreto.-Bueno. ¿no? No se les movía un músculo. crisólitos. buscando a la hija. No lo creerá. desmayados o algo semejante.. Powell le indicó que siguiese sentada. topacios. amatistas. le llegó un mensaje de admiración: -Me inclino. ¿Por qué la buscaron? -No lo sé. -¿Cómo encontraron el camino en la oscuridad? -Había luz. z Pero cómo sabía Reich que la muchacha estaba desnuda? Hubo un momento de silencio. el niño deshonesto había desaparecido: -Se lo contaré otro día -dijo-.. Reich se miró las manchas de sangre. será mejor que te guste en otro momento. y fuimos a mirar. Beck. -¿Le parece posible? -No lo sé. Todo esto es una locura. y maría Beaumont comenzó a incorporarse. El cuchicheo de las conversaciones se interrumpió. Todos podían imaginarlo.. -Powell suspiró y se encogió de hombros-. -¿Se sorprendieron al no encontrarla? -Estábamos a salvo de toda sorpresa. Al fin dijo: -La ley hace un tonto alboroto alrededor de la muerte. Cuando volvió a hablar. mirando? -Algunos estaban fuera. -Como piedras. Powell se detuvo y encendió un cigarrillo. María tuvo que enseñarnos el camino. María nos los dijo. ¿Y D'Courtney? -Parecía muerto también. pero la enfermedad profesional de un detective es el cambio de humor. -¿No es ésa la enfermedad de su profesión? -No.. -¿No imaginaron dónde podía haber ido? -María dijo que había matado al viejo y se había escapado. y correr desnuda por las calles. la ley trata de hacerlo aparecer como un enemigo del pueblo. María había gritado pidiendo luces. de veras? -Powell miró fijamente a Reich-. Creí que nadie sabía que D'Courtney y su hija estaban en la casa. Desearía que no lo hubiese llamado. -Barbara D'Courtney. Pienso que es algo idiota.

. el asesino.. El laboratorio se ocupa de las dos últimas. Un presunto detective tiene que descubrir quién mató a la víctima.-Todos saben. -Powell echó a caminar con lentitud. describiendo un círculo. Era algo audaz.. Nunca averiguarás el motivo con estas hienas. -Esta noche -continuó Powell. Todos dirán la verdad. Pero si me permiten ustedes hacerle un examen telepático lo atraparemos y la fiesta tendrá un final realmente brillante. Tercero.. -El prefecto se dio vuelta y los envolvió a todos con un gesto electrizante-. naturalmente. Sólo un tonto podría fiarse de un policía -suspiró-. Imaginarán que estoy aquí como un monstruo TP. ¿Sabían ustedes que los guardias de D'Courtney fueron misteriosamente anulados? Sí. Claro. luego se pone pálido y se oye la torturada negativa: « ¡No! ». lo recordaré. por supuesto.estaban ustedes jugando a un juego llamado sardina. excepto uno.. Segundo. Con nuestro juego podemos descubrir la primera.. Ya es bastante difícil sondear a un solo individuo. Se le enciende la cara. Y ante un grupo como éste. Casi. Había que hacerla saltar con infinitas precauciones. Señora. aun derrotado. -¿Cómo? -preguntó una voz. Así podremos entretenernos con otro juego. y empiezo a recorrer la habitación. -Titubeos. Pero ahí tienes el resultado.. Y la vergüenza se convirtió en terror. el motivo.. -¡Oh! -exclamó María. recuérdeme la próxima vez. y descubre así al asesino. el método.. La reacción de los huéspedes fue algo vaga. el culpable será aquel que rehúse. Primero. Sí.. sino en el trono del universo. el trabajo se hace imposible. -Sólo soy una turista -dijo otra.. Reich. El Demonio. novedoso. convirtiendo cuidadosamente el más horrible de los crímenes de aquellos últimos setenta años en un manjar de irrealidad. Linc. con la cara roja. la oportunidad. Yo pregunto. Sólo él tratará de evitar el examen. pues. Se oyó un murmullo de risas. Y al mismo tiempo abrimos una grieta en los problemas que están preocupando al laboratorio. Cuando docenas de ondas TP lo confunden todo. -Y decía que yo era simpático -murmuró Reich. Y todos me responden: «Sí.. los presuntos sospechosos. tieso. -En el juego del «asesinato» -dijo Powell.Un hermoso intento. -La muerte. El señor 1/4maine se quedará con ustedes para aconsejarlos y protegerlos. sin distinguirme prácticamente de Dios. Me hubiese gustado asistir. -Mientras el juego se desarrollaba mataron al viejo D'Courtney. aterrorizado-.. a través de las ropas y las carnes.. de veras. Pues verán. Entiéndame. querido prefecto. Jo 1/4maine no me dejaría. nos encontramos sin defensa.. Alguien les robó una hora de vida.... Los invitados estaban ahora a punto de caer en la trampa. Lo sabremos mejor cuando el laboratorio concluya sus análisis. ». todos excepto el asesino. sondeando los abismos de sus mentes. -Lo recordaré -exclamó María-. -¡No! -exclamó María. la desaparición. ¡sabemos al fin quién es el asesino! Casi eran suyos. Y de pronto una pausa dramática. deduce quién es el mentiroso. Quizás esto los ha alarmado. ¿Sabían ustedes que no pueden averiguar qué mató a D'Courtney? ¿Sabían ustedes que la hija de D'Courtney ha desaparecido? Salió de la casa mientras ustedes estaban jugando a la sardina. un juego llamado «asesinato».. Y si pudiera hacerlo. ningún telépata es capaz de leer los pensamientos de una multitud.. señora. podemos descubrir todo eso por medio del motivo. Estamos casi seguros de que fue un crimen premeditado. Powell se detuvo ante Reich. no estaría aquí. «¿me permite usted examinarlo?» Todos miraban. -Un momento. ¿Porqué no?. Powell.. Uno de mis asistentes grabará las palabras de aquellos que quieran declarar. aunque yo pudiese hacerlo. a los presuntos sospechosos. por ejemplo: «¿Me permite usted un examen TP?». -¿Puede hacer eso? -murmuró Reich dirigiéndose a 1/4maine. -Una investigación criminal -continuó Powell con una sonrisa. que soy un mirón. No tendré necesidad de examinarlos de veras. señoras y señores. señor» -repitió-.. Powell miró tristemente a 1/4maine: . excitante: una exhibición repentina de ventanas ultravioletas que se abrían. Creo que les gustará ese juego. de seres únicos y altamente originales. pero no puedo acusarlos... inclinando la cabeza ante cada uno de los huéspedes-. Bueno..... Más carcajadas. Pero admitamos por ahora que fue un crimen triple A. Ustedes. transformando la sala en un escenario-. Quisiéramos saber cómo.explora tres facetas.. Pero los huéspedes de María Beaumont tenían la falsía en el alma. «Usted. Powell sonrió pacíficamente y continuó: -No. -Imagínense un momento la escena. parecía traspasado por aquel índice acusador y aquella mirada ceñuda. Yo seré el presunto detective. si todos los sospechosos inocentes me dan su permiso. era encantador. Sí. fascinados y sin aliento..matan a una presunta víctima. No pido más que el permiso de ustedes. 1/4maine movió afirmativamente la cabeza.. el perjurio. hipnotizados. Ciertamente. -Powell comenzó a representar.. a las profundidades del alma. alarmada. No creo que ninguno de ustedes haya advertido hasta ahora ese parecido. el adulterio. Interroga. Todos se incorporaron gritando: -¡No! ¡No! ¡No! . Todos me dirán la verdad. Powell continuó con el mismo tono casual. y ese robo de una hora. El detective compara las distintas declaraciones. a quien se le permite mentir. -Lo siento.. Y en ese momento de emoción.

-Imposible.. -¿Ácidos? -Destrozo excesivo.. naturalmente.. Powell hojeó el fajo de informes. pero ¿qué ha producido esa herida? ¿Qué abrió ese agujero en el cráneo? Vamos. -Sí. pero mucho. -¡Maldita sea! -De acuerdo. He agotado. Por eso es una cochinada. ¿Qué le parece una bala? -¿Qué es eso? -Una arma antigua. De Santis. Falta el arma. -¿No ha descubierto nada. -Ni tampoco en el estómago. No podía hablar. -¿Cristalización? -No hay tejidos congelados.Y molestarme. Falta mucho para la demolición. silbando una entrecortada melodía. -Pero falta mucho para convencer a una corte. Muerte instantánea. -Bueno -suspiró al fin-.. -¿Una descarga de nitro? -No hay residuos amoniacales. Un proyectil lanzado con la ayuda de explosivos. . D'Courtney estaba comiendo un dulce antes de morir. -¿Por qué no? -Cáncer psicogénico. -¿Arma punzante? -Quiere decir un puñal o un cuchillo? -Algo parecido.. casi. Tengo que cuidar mi carrera. Representé mi comedia y distraje a 1/4maine mientras examinaba a Reich para estar seguro. Era siempre mordaz con De Santis. -¿Un rayo? -No hay quemaduras. Como aquella vieja idea de querer fotografiar la retina de un ojo muerto. no hay ninguna posibilidad. amigo mío. No está en la habitación. -Yo también tengo que cuidar mi carrera. No comía ni sopas. Quizá me vuelva famoso. Falta mucho. -¿Con qué lo mataron? -No lo sabemos. Guiñó un ojo a Reich. Salida por debajo de la fontanela. ¿Reich? Es el asesino. sí. pero no destrozarle la nuca.. con los ojos clavados en el cadáver del color de la cera.... Nos han birlado el motivo y también el método. fatigado. -Por todos los demonios. Esto no va al legajo. -Pero si tiene un agujero en la cabeza por donde usted podría pasar.. Necesitamos esa arma. no podía comer dulces con una garganta como la suya. -Por qué? -¿Por qué? -exclamó De Santis-. Éste es el primer crimen triple A en setenta años. Si mi departamento no encuentra la solución. por supuesto. quizá me arruine. -¡Ca! No es posible. Ruidoso y maloliente. sí. Grave. . pregúntemelo. brusco. Habían instalado el laboratorio en el cuarto de bodas. De Santis. quien no se sentía cómodo con otra clase de reacción. ¿Qué? Oh. que cada mirón se cuide a sí mismo. No está en ninguna parte. Entrada por encima de la úvula.. pero obtuve bastante como para convencerme de que Reich es nuestro hombre. -No me destroces el corazón. espere. entonces? ¿Nada en absoluto? -Sí. -¡Dios santo! -exclamó De Santis. No. -Vete al diablo -dijo Powell. Si está metido en esto. Linc. Un chorro de ácido podría causar esta herida. -Qué Reich? ¿Ben Reich? ¿Qué pasa con él? -Pero quien más me preocupa es Gus Tate -murmuró Powell-. No está en la herida.. -Bueno. y salió lentamente de la habitación. -¿No lo saben? ¡Han tenido tres horas! -No lo sabemos. cualquiera que sea. Engañé a 1/4maine en el estudio. -No hay dulces en la habitación. las armas . Porque falta el proyectil. puso los informes en manos de Powell y dijo: -¡Esto es una cochinada! Powell miró el cadáver de D'Courtney. un dulce común. Encontramos una substancia gelatinosa en la boca. Jo. -Suicidio? -preguntó de pronto. Deseó que hubiese sido posible. En fin. Nadie tiene tanta fuerza. -Entonces. Recordó que una vez había oído un libro auditivo en el que un ésper leía la mente de un cadáver. enojado. -No. Reich había dejado escapar algo. Esperemos descubrir algo referente a la oportunidad o nunca atraparemos a Reich. -Quizá se los comió todos..

. Jackson. Lo sé muy bien. encontrar alguna prueba. yo también odio a las mujeres. desarrollándose en ese tiempo rápido que caracteriza a las conversaciones telepáticas. Le tendimos una trampa durante aquella conversación y luego yo lo examiné a hurtadillas. La chica estaba metida en el asunto y por eso escapó de la casa. y María comenzó a reprocharles el hecho de que se hubiesen quedado dormidos. Tendremos que investigar el pasado de Reich. . pero. Subió mientras los huéspedes jugaban a la sardina. O sea la púrpura visual esencial para la visión... Jo es muy cuidadoso. Hum. Por todos los diablos. Perdieron toda una hora. Jack. Nada ocurrió hasta que llegaron de pronto los invitados. Recoja todos los informes y clasifíquelos. señor Beck. un método y una oportunidad. ¿Cómo? ¡Casi nada! Pero sabemos que fue Reich ¿Cómo lo mató? Y por última vez: ¿Cómo mató Reich a D'Courtney? No lo sé. Y probablemente nunca pueda hacerlo. objetivamente.. Powell y Beck mantuvieron una conferencia.. Hum. No nos sirven de nada sin la muchacha. Aunque de nada nos servirán sin la muchacha. necesitamos a esa muchacha. Nadie más.. y les robó una hora.. El intercambio mental duró treinta segundos exactos. No nos servirá de nada sin esa maldita muchacha. En nombre de Cristo.. En la galería de cuadros. Linc. Y todo lo que usted tiene es el conocimiento telepático de que Reich mató a D'Courtney. todavía. sólo para estar seguro. Tendrá que demostrar la existencia de un motivo. -Y el hombre me gusta -murmuró. Los guardias afirman haber estado alertas y vigilantes. ¿Nos pueden ayudar los guardias? ¡Hum! En nada. En ocasiones como ésta. Ben es nuestro hombre. la corte se dará por satisfecha. . Suelte a todos. aunque ellos lo negaron enfáticamente. ¿por qué tendrán tanto interés en casarme? Imagen de la risa de un caballo. Si puede decirnos lo que vio y porqué salió corriendo. Nunca obtendrá una demolición de ese modo. donde la policía había instalado provisionalmente sus cuarteles. ella es la clave. Entró en el cuarto de la orquídea y mató a D'Courtney. en la galería de cuadros. ¿Barbara D'Courtney? Sí. será Reich el demolido.. . Bueno.Pensativo. Destruyó la púrpura visual de los guadias.. No conozco ninguna de las respuestas. atravesó lentamente la antecámara y descendió al centro de operaciones. . Jo 1/4maine me estaba vigilando. De Santis dice que les destruyeron la rodopsina del ojo.. de algún modo. ¿Ha averiguado por qué o cómo? No pude profundizar. Usted lo sabe. Powell se despidió del jefe del laboratorio.. Nunca podremos probarlo.

Powell. Reich.. Lo prometo. como Powell lo había sospechado en aquella fiesta de la otra semana. Uno de ellos es excelente. junto ala fuente. a punto de rendirse. Los miró a los ojos y lanzó una rápida orden hacia los telépatas. -Supe que todo andaría mal cuando me guiñó el ojo -dijo Reich haciendo una mueca-. Los hombres se pusieron de pie. Ni en un millón de años. Ante el comisario Crabbe volvió a describir los grandes lineamientos del plan. La idea de un ésper de primera clase. ámame y Tate. sería muy difícil probarlo. Powell se volvió hacia el grupo. 1/4maine y Tate movieron afirmativamente la cabeza. Voy a terminar con usted. pero no tiene derecho a llamarlo inmoral. Quiero decirle algo a Reich. uno de los pilares del gremio. Vio a Reich. -Jo. ni hacia dónde tendré que moverme para que no me alcance. Nunca sabré de dónde vendrá el golpe. Gus. 7 EL PREFECTO DE POLICÍA de una ciudad de siete millones y medio de habitantes no puede vivir atado a un escritorio. -Les pedí que se fueran. -Hay dos hombres en usted. Era el principio de la demolición. -¿Y el honor y la ética? -Poseemos el sentimiento del honor. Powell se encogió de hombros. Nunca. Ya conoce usted al Viejo Moisés. -Entonces. Nosotros no necesitamos leyes. -No pensé que estuviese haciéndolo. 100 contra 1 ) trabajando para Reich. Lo sospeché. Sólo los cobardes. Parpadeo y Cabezazo). La oportunidad ha existido. No dispone de archivos.Contestación sar (censurada) cástica. Volvió a sentirse inquieto ante el terrible problema de Tate. Reich los miró con curiosidad y al fin se volvió hacia Powell. tristemente. descendió a la sala de música y salió al salón principal. no esas presuntas leyes dictadas por un hombrecito asustado para el resto de los hombrecitos parecidos a él.. que conservan en la mente todas las minucias del oficio. Rodeado por los componentes de este movedizo escuadrón (conocidos por el resto de los empleados por los sobrenombres de Guiño. Si el menudo telépata andaba en tratos con Reich. Es lo que yo habría hecho.. Instintivamente se tomaron las manos como en un último saludo de despedida. -Y usted pierde a un gran hombre en usted -dijo Powell. Acompañan al prefecto por las oficinas como un índice triple. podía estar mezclado también en este crimen. no importaría tanto. Se sentaron en el borde del estanque. comisionado. como partícipe de un crimen era inimaginable. Insistirá en exigir pruebas reales. sumidos en una conversación. (censurado) Habiendo dicho la última palabra. prodigios de memoria. Pero admiro al santo. ¿quién puede acusarlo? Quizá no le guste la ética de ese hombre. ¿No quiere ayudarme? Durante un momento. Peleamos a cara descubierta. en nombre de Dios. deje de moverse y terminemos de una vez -dijo Powell. y no deseo que ustedes me oigan. Ben. . memoranda.. Me asusta usted. mirándose amistosamente en silencio. notas y rollos de cintas de grabación.. -No -dijo Powell al cabo de un rato-. de pie. Reich. a la vez.. y si era así. Había calor en su mirada. Reich titubeó. y eso empeora las cosas. -Pierdo en usted a un gran compañero -dijo Reich. Voy a seguir hasta el final. No lo examinaré. Tiene tres secretarios esperes. Pero lo hizo allá en el estudio. ¿eh? -¡Uf! -dijo Reich con énfasis-. hablaron con Reich en voz baja y se alejaron en silencio. reuniendo material para la batalla. el otro no sirve para nada. entonces hasta el mismo Reich podía ser impenetrable.. Reich se sintió otra vez aterrorizado ante la fuerza del prefecto-. los débiles y los malos perdedores se amparan en las reglas y el juego limpio. pero es algo propio. un método y una oportunidad. Un hombre tiene su propio honor y su propia ética. Powell sacudió la cabeza. -¿Y abandonar la mejor pelea de mi vida? No. Y si Tate estuviese (imposible. -¿Los asustó para que se fueran? -le dijo. Tiene usted muchos recursos. Luego se obligó a sí mismo a repeler el ataque. realmente. enojado. Si sólo fuese un asesino. Usted lo sabe.. Voy a destruir ese sucio animal que hay en usted. ¿no es verdad? -¿Lo sintió? -No. -Ninguno de los dos es muy de fiar. Siéntese. Éste es el comienzo del fin. pero eso no basta. Cruzó el corredor. ni registraré sus palabras. increíble. Powell se incorporó y dejó la galería de cuadros. Reich.. Réplica sar (censurada) dónica. Nadie obtiene nada de un ésper 1 sin su consentimiento. santo y rufián. y mientras no se aparte de ellos. Powell recorrió la calle Central. No lo estoy examinando. Resolviendo lanzar un último ataque antes de tener que recurrir a la rutina policial. Retírense. -Tenemos que descubrir un motivo. -¿Enemigos? -Enemigos. Pero es usted. Había calor en su voz.

una foto y una descripción de la muchacha. El torpe no sabrá que el hábil trabaja con él. Conviertan todo esto en una investigación «torpe». El cuatro de diciembre del año pasado. Tenemos que obtener pruebas para que esa condenada máquina se convenza de que tiene que aceptar este asunto. Quiero hacerle una sola pregunta. Crabbe: Reich me ha dado su palabra y no lo hará.. Con ella no seguiremos el método «torpe». Quiero que envíen a los oficiales de policía de todo el país. y en menos de una hora. Confío en Ben Reich. Y eso es lo que vamos a hacerle a Reich. ¿no es cierto? -Sí.. Suban al laboratorio y apodérense de todos los robots chiflados aparecidos en los últimos años.. -Oigan ahora -dijo Powell ante sus empleados-. Que no nos duela desprendernos de ella. Tampoco lo sabrá el sujeto. me apoyó... Asignaremos a cada caso un empleado chapucero y otro inteligente. No querrá llamarla por su nombre completo. Sabía que había algo a propósito de Crabbe.. Seremos unos policías patanes y tontos. Monarch puede ponernos alguna objeción. Emplearemos con ella toda nuestra inteligencia. señor. recurriré a todo para obtener de Monarch y Ben Reich esas pruebas que el Viejo Moisés exige. Vociferen. tiene que creerlo. -¿De qué diablos quiere convencerme. Dejen que lo piense. ¿Todo esto «torpe»? Estropearemos el caso. No lo mató. maldito sea. -Nosotros nos estaremos comiendo a Reich -dijo Beck sonriendo-.. estoy seguro. Siempre pidiendo hechos. Elijan un centenar de policías de la más baja graduación.. Cada vez que se libre de una de nuestras trampas. gracias. -Vayan a todos los departamentos. Pues bien. pero que le cueste a Reich mucho trabajo.. Linc. Vístanlos con ropas comunes y pónganlos a trabajar en el caso Reich. señor. Me parece que va a morder el anzuelo. Yo también le tengo miedo. Eso facilitará el trabajo para el hábil. Pero no he vuelto a saber de él. ¿Qué canción es ésa? ¿Quién la escribió? ¿Dónde la oyó Reich? El laboratorio afirma que los guardas fueron bombardeados con un ionizador de la púrpura visual. Sí. Guiño. Anoten eso.-¿El Viejo qué? -Crabbe parecía sorprendido. -¿Y tengo que creer que le retiró su apoyo? -Maldita sea. que sentía resentimiento y odio ante todos los ésperes. el comisionado Crabbe discutió con usted el caso Monolito. Pero ustedes sigan. Ha tenido una serie de victorias que lo han engolosinado. No tiene usted ninguna prueba. Tiene un miedo mortal a Reich. -El Viejo Moisés -dijo Powell con una sonrisa-. ¿No se sentirá molesto cuando todo se complique? ¿No vendrá Reich a verlo. Powell dio una vuelta de llave a sus tácticas y miró fijamente al policía. -Entonces tengo carta blanca en este crimen de Reich. ¿Qué mató a D'Courtney? Investiguen todas las armas. -Quizá. comisionado. -Señor -comunicó Guiño-. la tiene. Apoyó mi candidatura a fiscal del distrito. Sabemos que eran hombres de negocios rivales. Powell? -No busque significados ocultos. Recurrirá usted también a todo? Crabbe. Reich es un triunfador. Pónganlos a trabajar en el caso Reich. Endurézcanse.. -Pero con grandes reservas. Crabbe? ¿Qué me dice de su campaña para fiscal? Reich lo apoyó. -¿Por qué insiste en afirmar que Reich mató a ese hombre? Es ridículo. ¿Eran también enemigos a muerte? ¿Beneficia el crimen a alguien? ¿O ha sido provocado por el temor? ¿Qué y cuánto puede ganar Ben Reich con la muerte de D'Courtney? -¡Jesús! -exclamó Beck-. Lo cree usted. ante su escritorio de marfil.. El reglamento prohibe todo ascenso mayor de tres grados por vez -comentó Cabezazo.. -¿Investigación? -dijo Beck. Powell. Al mismo tiempo les anunciaremos que el hombre que la localice ascenderá automáticamente cinco grados. Cuando se desprenda del policía chapucero. y nada más. Para lograrlo vamos a aplicar a Reich el método «Torpeza y habilidad». Sólo le pregunto si no está usted atado a Monarch o Reich de algún modo. evidencias. Ben Reich no mataría a nadie. Indaguen las relaciones entre D'Courtney y Reich. bueno. -Señor. a enfriar nuestras turbinas? -No lo hará. ¿Y esa muchacha? -La muchacha será la excepción. hechos. Todos ustedes saben qué monstruo de sangre fría es el Viejo Moisés. Me apoyó. y mientras Reich engorda con ese régimen. Sí. La conversación tuvo este curso: Powell: Este asunto tiene un aspecto económico.. Ya lo conocen. -¡Esa maldita máquina de sumar! -Sí. pruebas definitivas. creerá que está libre. -¿Áreas específicas? -preguntó Beck. muchachos. . -Powell seguía mirando a Crabbe-. Los noticieros nos harán pedazos. Pero no lo creo. Declárense ultrajados. Es un hombre excelente. pensará que está burlándose de nosotros. Anoten otra cosa. enrojeció y gritó sentado en su silla de marfil. -¿Tengo o no carta blanca? -Oh. Powell.. en su oficina de marfil y plata: -¿Qué demonios quiere usted decir. Así llamamos a la Computadora de Investigación Múltiple Mosaico.. -Eso es. -¿Por qué estaban jugando a la sardina? ¿Quién sugirió el juego? Los secretarios de María Beaumont declararon que no pudieron examinar a Reich porque éste tenía constantemente una canción en la cabeza.. Investiguen qué es eso. El público va a criticarnos de veras. ¿no? Terminará agotado..

de veras. -Y quiero además a Keno Quizzard. de todas las clases. y al fin dio un portazo y cerró con llave. señora. Y yo ya estoy iniciando los trámites. La abrió y entró en la oficina.. de todas las edades. Ben. Lee el pensamiento y entérate de lo que quieren las mujeres. Un joven negro se apartó repentinamente de la fila de solicitantes. Un casi segundo. -¿Cualquier cosa? -Y todo. Cualquier cosa. sin tener en cuenta la pesada responsabilidad que esa virtud traía consigo. evitando el mal y la corrupción. estoy en venta. La pared opuesta al jardín de infantes estaba cubierta por una placa dorada en la que se leían las palabras sagradas del juramento ésper: Consideraré a aquel que me ha enseñado este arte como a uno de mis padres. y sin mi ayuda. añadía líneas en . ahora que Craye D'Courtney ha muerto. -Arregla la cita. diríjanse por favor a la puerta de la izquierda. ¿eh. -Por Dios. diríjanse por favor a la puerta de la izquierda donde se lee EMPLEADOS SOLAMENTE.) Lee el pensamiento y averigua qué piensan de ti los demás. la encargada de la recepción transmitía con cansancio en todas las bandas TP: Si pueden oírme. Veré en su progenie a mis hermanos. Ben. El mismo lugar de siempre. Pídemelo y basta. ¿Me han entendido? Así que no me molesten. Cuando Lincoln Powell entró en el vestíbulo del Instituto Ésper se encontró con el gentío habitual. ¡Rápido! Reich arreó al atemorizado personal. Guardaré silencio sobre todo aquello que vea y oiga en las mentes y que no deba ser conocido por otro. La lectura de las mentes. una clase de terceros entrecruzaba seriamente sus pensamientos.. entendemos que piensa usted encargarse de los intereses de D'Courtney. -¿Usted? -gruñó Church y buscó la llave que cortaba la comunicación. Jerry? Sólo que esta vez tendremos un final feliz. de doce años. mientras discutían los sucesos de actualidad. fuera. En el interior de la oficina los miembros del gremio estrechaban con entusiasmo la mano del sorprendido joven y le palmeaban la espalda. Nadie obtiene nada de Quizzard.. de todos los sexos. Los ésperes latentes escaseaban. la muchacha le decía: -No. La misma hora. Y a una dama audaz que llevaba una libreta de cheques en la mano. Cinco grados para el hombre que encuentre a Barbara D'Courtney. En el edificio Monarch. Jerry. No daré a nadie. Es arriesgado. Adoptaré la profesión que más beneficie a la humanidad. En la sala de conferencias. Desde el escritorio.. ¿Estás en venta? -Sí. -Ya lo estoy haciendo. domino la Liga de Patriotas Ésper. Se dirigió al teléfono. Y lograré lo que quieres. No necesitan las palabras. señora. y llévense toda esta porquería -gruñó-. El gremio no cobra cursos de entrenamiento e instrucción.. Si pueden oírme.. Si pueden oírme diríjanse por favor a la puerta de la izquierda donde se lee EMPLEADOS SOLAMENTE. Y la clase cantó: -Eliminar la laringe.. miró inseguro a la mujer del escritorio. En un jardín de infantes.. Por favor.. Por eso no quiero que me molesten. Desde hoy los asuntos de la oficina seguirán su curso natural.) Lee el pensamiento y conoce la respuesta a todas las preguntas de los examinadores. AL cabo de un tiempo demasiado largo.. aunque así me lo pidan. de acuerdo con mi creencia y juicio. marcó BD-12232 y esperó impacientemente. Piensen. un pensamiento dañino. la imagen de Jerry Church apareció sobre un fondo de desechos de empeño. Compartiré con él mi alimento y lo aliviaré de sus cuidados. -No es posible... Recuerden que es necesario eliminar el reflejo del lenguaje. será realizada para beneficiar al hombre. y todos con el mismo sueño: el de poseer la mágica virtud de realizar todas las fantasías. El instructor transmitía con paciencia: -Piensen. -Váyanse en seguida de aquí. Pero exijo un buen pago. Saludó con un movimiento de cabeza a la mujer del escritorio y siguió al joven negro. Powell se unió a ellos durante un momento y añadió sus felicitaciones. Lee el pensamiento y domina el mercado. (Éste era un escolar e ignoraba que las mesas de examinadores alquilaban censores ésper para prevenir esas trampas. Ben Reich echaba todas las grabaciones de cristal en las manos sorprendidas de sus secretarios. soy yo. cualesquiera sean éstas.. Ben. Sorda a la prueba básica del gremio. Lee el pensamiento y serás poderoso como un rey. Atravesó luego el corredor que llevaba a la oficina del presidente.-Al diablo con el reglamento -exclamó Powell-.. y el estudiante vino a ocupar su sitio. la mujer se volvió enojada. Centenares de esperanzados. -Sí... -Señor Reich.. como si tejiese una canasta. y evitaré el daño y el error. Había tenido suerte al llegar en este momento. Su oferta es inútil. y les enseñaré este arte por todos los medios. AL grano. treinta niños y diez adultos mezclaban palabras y pensamientos en una terrible confusión. y lo consideraré un sagrado secreto. Como en los viejos tiempos. Repitan conmigo la regla primera.. Quieres todavía reincorporarte? -¿Qué pasa? -Tú mismo me lo has propuesto. vuélvase a su casa. Servicios ilimitados. Y ahora. No podemos ayudarla.. Ya conoces el precio que estoy dispuesto a pagar. Powell estaba excitado. lo hizo salir a empujones. -Eso es lo que quiero. Piensen. Powell dio un respingo y siguió caminando. Si usted. y se encaminó hacia la puerta de los empleados. (Las leyes del gremio prohibían a los telépatas las especulaciones y juegos de bolsa.. Tengo que conseguir a esa muchacha.

enfurecido. Keno? -Una pregunta. en compañía de Jerry Church y Keno Quizzard. Hablan ustedes de la exageración de los impuestos. ¿Qué quiere. A la Liga de Patriotas Ésperes. garantía. El casino de Quizzard había sido limpiado y pulido durante la pausa de las primeras horas de la tarde.ya lo conoces. -Escriba esta carta para esos demonios. -¿Y ha encontrado ya a la ésper de sus sueños? -Todavía no. T'sung se arrancó a sí mismo de su diatriba y guiñó un ojo a Powell. Estas palabras rimaban entre sí y eran punzantes comentarios a la conversación. ¡para tener un mayor número de víctimas a quienes chupar la sangre! Ustedes. única pausa en el día de un jugador. ¿Es tan malo? La demolición no me apetece. estaba de pie. te encaminas hacia la demolición. -Por el amor de. ¿eh? Me vienen a hablar a mí de aristocracia. y en las mesas de punto y banca relucían los blancos y verdes. Jerry -gruñó Reich-.. Te lo estoy advirtiendo. El viejo T'sung H'sai. malevolentes y blancos. Escuche. Diga que al ésper que localice a Barbara D'Courtney se le perdonan todos los impuestos del gremio por un año. un majestuoso mandarín de cráneo pelado y rostro benigno. Indique que es urgente. Todas las puertas estaban abiertas. -Nombra la cantidad que quieras. ¿Cien mil? -Decídete. y la sorpresa de las palabras articuladas estremecía a su personal. z Cómo está el niño deshonesto? La campaña organizada por esa camarilla con el fin de suprimir impuestos en el gremio y los porcentajes reservados para la educación de los telépatas y la extensión del entrenamiento ésper a la humanidad... yo también soy un Santa Claus. Punto y aparte. Quizzard. -Tengo mucho dinero. sanguijuelas. -Bueno. una piel de un blanco cadavérico. ¿Puede hacereso? -Creo que tengo bastante influencia para hacerlo pasar.. -¿Está de veras asustada? Imagen de un guiño. Powell. en el dentro de la habitación. Si algo deseo para Navidad es a esa muchacha. -Quiero que envíen esto por la red interna. Quiero que todos los ésperes salten. Su enojo era tan grande que estaba gritando. los soberanos. -Church se enderezó de pronto y clavó los ojos en Reich-. parásitos. Si sabes lo que te conviene. Si te metes en mi cabeza.. y los empleados y secretarias corrían de un lado a otro. Keno. quieren que. Hable con mi chica. Powell? -Quiero usar la red de comunicaciones. no me moleste. Son una banda de egoístas y ensoberbecidos reaccionarios. de la necesidad de preservar la aristocracia de los esperes. Buenos días. -¿De qué se trata? -Al diablo con eso. Powell cerró prudentemente la puerta y se volvió hacia la secretaria segunda de T'sung.. Habían cepillado las mesas de ruleta. Jesús -murmuró Quizzard con su-voz áspera-. y tenía una flamígera barba roja. ¿Por qué no declaran abiertamente la verdad? Ustedes.. se agrupaban en pilas tentadoras. Ése es el precio. señor. Soy contagioso. todas con gastos pagados. Caballeros. Ya van a oírme. -Cuando papá T'sung pierde la cabeza preferimos que nos crea petrificados de terror. Reich. -¿Y a quién? ¿Qué te apetece a ti.. Powell dejó caer sobre el escritorio el retrato de Barbara D'Courtney y su descripción oficial. -Es mucho trabajo. la moneda común entre los jugadores y gentes del hampa. -No me importa cómo se llamen a sí mismos esos canallas -rugía T'sung H'sai-. ¡Señorita Prinn! ¡Señorita Pr-i-nn! La señorita Prinn entró cautelosamente en la oficina.. Jerry. Tome. señorita Prinn. Acompaña una recompensa. -Quizzard se echó hacia atrás y con dedos firmes tomó del escritorio una pila de soberanos y los dejó caer en cascada de una mano a la otra-. Tienes que decirme cuánto tengo que poner para obtener cierta. que estaba temblando en un rincón. el croupier ciego.. aterrorizada ante el posible dictado oral. -Bueno. esto es lo que me apetece. Powell! ¡Cásese! -bramó T'sung-: No puedo pasarme la vida en este puesto. para sus archivos.zigzag a la pesada discusión y terminaba sus frases con una palabra hablada. ¿Qué prefieres? ¿El dinero o la reincorporación? . -La red interna va a dar un salto. -¡Cielos! -La secretaria se enderezó-. -Tu precio -le dijo Reich a Church.. En el escritorio del cajero. -¿Tiene hasta cien mil? -¿Cien mil? Muy bien. -¡Maldito sea. está inspirada directamente por una mente traidora y fascista. parecido a un pulpo gigante. de la inadaptación del hombre común a nuestro entrenamiento. era gordo. quieren que los poderes ésperes sean utilizados sólo por un grupo limitado. -¡Qué hermosa mujer! -exclamó la secretaria. señor. Odia que le recuerden que es un Santa Claus. Se siente feliz así. Encerrados en globos de cristal. Imagen de un signo de interrogación tembloroso. No lo veo desde hace siglos. y unos ojos muertos. -Quiero que salte. Compro tareas ilimitadas.. no me examines. Me vienen a hablar a mí de la pureza racial. Punto y aparte. el presidente. los dados de marfil brillaban como terrones de azúcar. Ben Reich estaba sentado ante la mesa de billar. Powell encontró la oficina del presidente alborotada. señorita Prinn. Punto y aparte.. Hasta reventar.. Piénsalo bien...

Ya te he dado mi precio. Uno setenta de altura. Habías pensado que podrías enterarte de lo que quiero y luego ir por ahí a buscar una paga más alta. todos llevados a cabo en la superficie mientras bajo las aguas agitadas Powell y Augustus Tate nadaban en círculos como silenciosos tiburones que esperan la iniciación de la verdadera guerra. -Sí -dijo Quizzard lentamente-. Sin medias. ataque y defensa. Y todavía estoy esperando tu respuesta.. Una semana de acción y reacción. El Cadáver Dorado dio un graznido y salió corriendo. No tiene usted ninguna posibilidad. Boca llena y nariz aquilina. Vamos. El oficial patrullero la encontró allí tres horas más tarde y la entregó al examen despiadado del supervisor. -Evita eso -soltó Reich-. Un oficial de patrulla. Quiero a la muchacha. ¿quieres que te adelante el dinero o podemos ponernos a trabajar ahora mismo? -Oh. ¿entiendes? Quizzard movió afirmativamente la cabeza. Eligió para refugiarse una casa de crédito y cambios. La arrojaremos a los lobos. -Tiene unos veinticinco años. Ojos negros. Tate a Reich: El policía decía la verdad. Se llama Barbara D'Courtney. Quizzard movió la cabeza afirmativamente. Piernas largas. -¿Ropas? -La última vez que la vi llevaba una bata. Ella no tiene ninguna posibilidad. Quiero encontrar a esa muchacha. contésteme. Primer trabajo. Deje que la policía la detenga. Powell al personal: Sacó el juego de un viejo libro que Reich le regaló. Se escapó anoche de la casa Beaumont y nadie sabe dónde fue. Cintura fina. los lupanares y los cafetines. ¿comprendes? -¿Vestida de ese modo? Entienda.-Valen casi tanto. Los labios gruesos se abrieron en una sonrisa. Reich se inclinó bruscamente sobre la mesa y con el borde de la palma golpeó las manos de Quizzard. Estaba fuera de sí. -Tendré que corromper a algunos. No quiero dilaciones. Lástima que no sé cuánto paga. -Algo hizo que Reich añadiese-: La necesito intacta. Sin sombrero. Estoy dispuesto a pagar. Quiero a la muchacha. Un hombre llamado Lincoln Powell. Sin zapatos. vestido con ropas comunes. La necesito. Magnética. -Trato hecho -respondió Quizzard. Reich. -Se sonrió y unos párpados arrugados ocultaron aquellos ojos blancos como la leche-.. ¿Estaré loco? Elijo la reincorporación. Sin joyas. Un rostro con carácter. No hay más interesados. Los soberanos saltaron en el aire y rodaron por el cuarto. -Pelo rubio. -¿Alguna objeción? Quizzard dejó caer sonoramente la pila de soberanos de una mano a la otra y negó con la cabeza.. Reich -protestó Quizzard. -Muy bien -dijo Reich-. Unos sesenta y cinco kilos. -¿La del crimen? -Quizzard movió pesadamente la cabeza-. Te conozco. Tengo bastantes posibilidades si actuamos rápidamente. Por lo tanto la señora Beaumont quedó sin protección.. Usted estaba de acuerdo con el criminal.. y exclamó ante los horrorizados amigos de la mujer: -Todo estaba preparado de antemano. -Yo contra Powell. Lo había pensado.. Comprado posiblemente en la librería El Siglo. Acechó a María Beaumont. Por eso estaban jugando a la sardina. Muy blanca y transparente. Mientras el policía «torpe» corría detrás de ella. Keno. Pasa la voz. no me interesa -escupió Quizzard. -¿En soberanos? -¿Y en qué si no? Bien. -Para eso están los cien mil.. Keno. 8 SIETE DÍAS de combate. Ya me lo habla imaginado. El precio es cien mil. Bien formada.. -Entonces acaba con tus balbuceos. creía en el ataque sorpresivo. -Y no quiero que me traiciones -gruñó con una voz inexpresiva-. -Entonces te diré quién querrá comprarte. En su departamento creen que María fue cómplice. Y antes de que la encuentre la policía. El oficial no sabía que Lincoln Powell estaba hablando con su jefe desde otra oficina. ahora escúchame. Tienes que comprometerte ahora mismo. Reich. Tengo que encontrarla. Todavía lo pienso. Registra las casas de vecindad. Por eso he querido que dijeras el precio. Keno. -Corrompe. -Reich se volvió hacia Quizzard-. por favor. -Quiero encontrar a esa muchacha. durante un intervalo en un teatro. Averigüen si preguntó directamente por ese libro. como una ventana escarchada. Tienen esas cosas. su mente era examinada con todo cuidado. Consulten también a . Usted dispuso la escena del crimen. origen de la fortuna de su familia. jugando con las monedas de oro. Bastante loca como para lanzarse a la calle y desaparecer. No. Atrayente. -Quizzard se pasó la lengua por los labios-. -Sea lo que sea. Reich a Tate: Muy bien. Cara en forma de corazón.

Su idea tiene unas dimensiones solares que nos aturden. ¡Rápido! Reich dejó la mesa directiva. De unos sesenta y cinco kilos. ¿Y dónde está esa muchacha? Reich. -¡Magnífico! -exclamó el hombre de la sección Ventas-. y que todo el piso se había estado riendo de su trabajo. . Aquí tiene un dibujo de lo que podría ser la muchacha Monarch. asustado.. señor Reich. ¿Dónde está la muchacha? En la mesa directiva de La Hora. respondiendo así a las suaves preguntas del policía «torpe. Graham. Cuando un consumidor compra un aparato. Atractiva.. vestido con ropas comunes. A medida que vayan llegando. ¿Y dónde está la muchacha? Un oficial de tránsito. De unos veinticinco años. bajó a la calle y buscó una casilla telefónica. Mírenlo.. -Tiene que ser rubia y de ojos oscuros. Powell al personal: Nuestro cómplice está buscando un soborno en los libros de Monarch. -Magnífico. Bien formada. -Será una publicidad maravillosa -dijo el secretario de redacción-. Quiero que la muchacha mida uno setenta. Tropezó con él mientras buscaba un regalo para María Beaumont. -Se me ha ocurrido esto -dijo-. Tate a Reich: He estado en la policía. Y que me envíen en seguida una descripción completa y una foto de todos los solicitantes. Pongan en eso a todos los viajantes. Pasen la noticia. Reich a Tate: Déjelos. Como el que mi buen amigo Ben Reich les pidió la semana pasada. Algunos clientes perdieron la paciencia y se fueron. -No. Equipado con unas relucientes facciones mongoloides. que creía en la eficacia de un disfraz plástico. qué suerte tropezar con usted. -Magnífico. sólo curiosidad. un hombre que traslucía una eficaz ineptitud vino a su encuentro. ¡Arrolladora y explosiva! -Inicien en seguida una campaña para localizar a esa joven. Cuando Reich abandonó la casilla. Quiero que esto aparezca en la próxima edición. No hay nada. Si algo le preocupa y no sabe adónde dirigirse. Powell a sus empleados: Parece que Reich encontró el libro accidentalmente. desde el piso superior. Les da nombre de cachorros y los trata como a tales. recurriendo a los métodos suaves. Uno de ellos se quedó en un rincón. Van a investigar ese libro que usted envió a María. Encontremos una muchacha y proclamémosla «la chica del saltador Monarch». Tengo que concentrarme en esa muchacha. Invadan la ciudad. Boca llena. ¿Algo entre yo y Graham? Powell no puede ser tan tonto. -Oh. el único periódico horario del mundo -veinticuatro ediciones por día-. y pásenselo a todos. Si está usted desahuciado. Si está usted desesperado. señor Reich. pero desearía leerte el pensamiento de veras. -¿Alguna sospecha? -gruñó Reich. Llamó a la sección Entretenimientos e instruyó cuidadosamente a Ellery West. Nadie sabía que Jackson Beck carecía totalmente de oído musical. y pensé que una entrevista de humano interés con el propiciador de este nuevo y maravilloso movimiento caritativo podría.. señor Reich. el tasador. Tate a Reich: He estado espiando.. lo que le hará un cincuenta por ciento más vulnerable.Graham. Acabo de enterarme del asunto «Refugio».. Magnífico. Les atribuye características humanas. en contacto con la agencia que proclamaba las virtudes del saltador Monarch («el único cohete aéreo de tipo familiar»). les presentó un nuevo programa publicitario. Ben. maneja también a la chica. y Graham está en viaje de negocios. En seguida. Comuníquelo. Ellery. Esto nos rebajará ante Reich en un cincuenta por ciento. Nariz aguileña.. Cuando maneja el aparato. -Quiero que pongan un hombre en todas las oficinas de «Refugio».. Van a mandar a un hombre a Monarch para investigar la relación entre usted y ese tasador. Reich a Tate: Déjelos. Ofrecemos ayuda. Quizás he estado sobreestimándolo. Un hombre no compraría una saltadora si no le tomase cariño. -Lo llamaremos «Refugio» -dijo-. Venga a nuestro «Refugio». comodidad y refugio a los millones de ciudadanos sumergidos de esta época de crisis. ¿Por qué el único juego intacto era el llamado sardina? Al Viejo Moisés le gustaría saberlo. o en quiebra. Quiere amarla.. pero costará una locura. Nunca supo que sus actividades habían sido vigiladas por el jefe ésper del personal de Monarch. Los gastos no eran nada para un hombre de la cuadrilla. La gente antropomorfiza siempre los productos. se empleó en la contaduría de Monarch y trató de descubrir relaciones financieras entre Reich y Graham. No le importa la eficiencia. Hay un ascenso para el hombre que localice a esa muchacha ideal. ¿Qué fin tiene? -Mejorar nuestras relaciones con el público -dijo Reich-. compra también a la chica. Se dirigió a la librería El Siglo y dijo arrastrando las palabras al gerente y al personal: -Estoy buscando un libro de juegos antiguos. no corro peligro. -No dejes que te mate. -No quiero meterme. iba a aprovechar la gran oportunidad de su vida. reprodúzcanlo. Reich anunció una nueva limosna Monarch. el tasador. El gerente y el personal explicaron cuidadosamente todo el asunto. ¡Magnífico! -Vamos a antropomorfizar nuestra máquina -dijo Reich-. demasiado absorbido por una grabación de cristal como para advertir que lo habían abandonado.. vestido con ropa de calle. señor Reich.

Jordan llamó a un abogado.. Habían sido puestos en venta inesperadamente. dijo el tensor. No tenemos por qué descubrirnos.. Powell tomó luego de vuelta a la Tierra el crucero quincenal y el «niño deshonesto» lo puso en ridículo ante una hermosa camarera. ¡uno! -¿Se sintió desorientado alguna vez? ¿Temió en alguna ocasión la muerte o el crimen? ¿Hubo en usted quizá. Más tensión. -¿Y se lo dirá a Jordan? -preguntó Quizzard con su voz áspera.. dijo el tensor. Probablemente lo venía siguiendo y. tres. -Tengo unos bienes en Calisto -dijo Reich-. pero está alejándose de usted. Todo el laboratorio está dedicado a la búsqueda del tasador.? Cuatro. compresión y comienza la disensión. y el laboratorio había lanzado tras él a una media docena de ineficaces detectives robots. Cuando llegó a la oficina. Luego del anuncio de Crabbe sólo desapareció este fisiólogo. Más tensión.. seis. de voz ronca.¡Qué suerte la de haber tropezado con él! El hombre era el famoso reportero telépata de El mítico industrial. El asombrado fisiólogo se embarcó para Calisto una hora más tarde. señor. la mujer se encontraba en el baile de los «4. Qué se sabe de la muchacha? Entretanto. dijo el tensor. dijo el tensor. Sus ineficaces inventores seguían a las máquinas por todo el sistema solar.? Más tensión. -¿Qué episodio de su niñez pudo haber originado en usted esta idea de. Powell al personal: Llamé a Ellery West en Monarch y me confirmó la historia de la señorita Wyg&. y Parpadeo. Le informaron que acababa de convertirse en el posible heredero de medio millón de créditos. Tensión. Reich telefoneó a Keno Quizzard y le propuso un plan para alejar a Jordan del planeta. No sé por qué habrán enviado a Graham a Ganimedes. La señorita Wyg& habló encantada. señor. Estaba en malas condiciones y María sólo pudo elegir un juego: la sardina. No queriendo correr el riesgo de que Wilson Jordan. heredado por Ben Reich de su madre. una persona anónima. Qué se sabe de lo que usó Reich contra los guardias? ¿Y qué se sabe de esa muchacha? En respuesta a las críticas amargas y a las risas sonoras. señor. Llama a Jordan. Hazle sospechar algo. guiñaron los ojos. ¡Maldita sea! Tres policías de baja graduación visitaron sucesivamente a la señorita Duffy Wyg& y volvieron cabizbajos a vestir el uniforme. -Nada que comentar -balbuceó Reich. señor. lo hizo tasar y lo mandó como regalo. Ocho. este análisis revelaría la imagen del asesino. . cinco. no era un hombre feliz. Marcus Graham no había indicado su destino. Reich subió rápidamente a un saltador público y se alejó del telépata. Jordan es seguramente nuestro hombre en este asunto de la rodopsina. Reich a Tate: No hasta que encontremos a esa chica. que no tenía noticia del patrimonio de los Drake.. Se trataba de un análisis fotográfico de la púrpura visual del cadáver. Como resultado de la conversación. Tensión. Keno. Y deja que él descubra el resto. el sistema «torpe y hábil» progresaba serenamente. Avísenle a Beck que vaya a Calisto y lo vea.. el comisionado Crabbe concedió una entrevista exclusiva a los representantes de la prensa y reveló que los laboratorios policiales acababan de descubrir una técnica nueva que ayudaría a solucionar el caso D'Courtney en las próximas veinticuatro horas. siete. No sé qué pretenderá Powell. dos. -Sería infantil. Powell al personal: Ninguna esperanza.000». Guiño y Cabezazo parpadearon. compresión y comienza la disensión. señor. señor. fuese investigado. Tate a Reich: La policía anda de veras detrás de Graham. Llamarían a todos los expertos en rodopsina para que trabajasen en la investigación. señor. Más tensión. Sé cómo trabaja esa máquina. Un asombroso duplicado de ese joven ocupó su puesto en Monarch. Nunca lograremos que el Viejo Moisés saque algo de eso. Parece que eligió esa canción por accidente. Me aseguraré de que todas las probabilidades apunten hacia Jordan. y cabecearon maliciosamente.. Renunciaré al título y dejaré que una corte decida quién es su poseedor. Marcus Graham había llegado a Ganimedes y Powell lo había encontrado en una subasta de libros raros y primitivos dirigida con una velocidad de todos los diablos por un subastador telépata. La voz ronca despertó las sospechas del doctor. West se quejó del juego excesivo y Reich compró una psicocanción para entretener a los jugadores. Cuando Powell dio con ella. Mientras tanto. el fisiólogo que había desarrollado para Monarch el ionizador de rodopsina. un joven e inteligente abogado del departamento legal de Monarch era llamado desde Marte y ocupaba allí anónimamente una anticuada pero valiosa vicepresidencia. Beck a Powell: ¿Y el libro de juegos? Powell a Beck: Reich lo compró. Mientras María Beaumont ocupaba la atención de Reich con sus graznidos de protesta. Los libros habían pertenecido al patrimonio de los Drake. Powell al personal: Hemos espantado a un empleado de Reich. Powell se entrevistó con Graham en el vestíbulo de la casa de subastas ante un mirador de cristal desde donde se veía la tundra de Ganimedes y la mole castaño-rojiza de Júpiter. telefoneó a Wilson Jordan y se mostró casualmente interesada en comprar el patrimonio de los Drake en Calisto por una pequeña cantidad. Creo que el margen de seguridad ha aumentado..

Mientras el patrullero se paseaba alrededor del edificio Monarch con sus nuevas facciones mongólicas. sin pena. La casa de empeños de Jerry Church quedaba bastante lejos. Era de veras una médium.000 créditos de platino y la operación destruyó la sala de inventores. se dio un baño y salió para su trabajo habitual. ya estás haciendo una fortuna con esa rubia chiflada que has recogido. Maldita sea. Casi tambaleándose corrió y llamó a Reich. En seguida le robaron a Monarch 50. el jefe de la sección Códigos. Investigue. a los ladrones de poca monta. Reich nos cierra todas las puertas en las narices. al espacio. y Snim volvió a la calle. principalmente en cuestiones de policía. pruebas importantísimas. ella (Chooka) podría dedicarse sin preocupaciones a su negocio. Reich sonrió torciendo la boca y entregó al inspector los libros públicos. y de un modo legítimo. Luego envió a Hassop. El viejo e insobornable espíritu de Monarch. a las víctimas. pero con muchas ganas de trabajar. No he podido averiguar de qué se trata. y localizó la sustitución. con un grito que reclamaba el pago del alquiler. Church no estaba y el escribiente no quiso comprometerse. Reich alquiló un ésper r . y luego volvió a llamar a Keno Quizzard. Mientras se detenía a comprar un nuevo billete de abono para el tren neumático. Nos han derrotado. con su habitual equipo de fotografía. El viernes por la mañana. pero Church leyó lo que faltaba. concluyó la sustitución. Fred Deal. Está investigando en dos niveles distintos. en nombre de Dios. No corra riesgos. pero hay algo ahí. Powell al personal: Y aquí termina todo. Tate a Reich: Sospecho algo de esa escolta del inspector. Así. C) Si él (Snim) no aparecía en seguida con el pago de seis semanas. B) Ella (Chooka) no hacía trampas. a los estudiantes. el escribiente le informó de la visita de Snim y le repitió la conversación.. y. Cuídese del otro. Luego llamó a Keno Quizzard. ¿Qué más quieres? Chooka Frood señaló a Snim que: A) La muchacha rubia no estaba loca. Chooka -balbuceó Snim-. descubrió nuestra treta? ¿No es posible averiguarlo? Dónde está esa muchacha? Mientras Reich se reía a carcajadas de esos ridículos robots que perseguían a Graham. Desde el casino de Quizzard las instrucciones pasaron del croupier a los jugadores. El telépata a cargo de la ventanilla lo descubrió y lo echó a la calle. y fue entregado a la policía. a ese mundo gris de los semifulleros y semihonestos. Estaba lleno de vendas. Se descubrió que el investigador vendado era un impostór. Tate a Reich: Al fin lo he descubierto. se despertó. empleada en la oficina de informes. Snim trató entonces de colarse en el neumático. Snim lloró un rato ante el escribiente contándole que su patrona se estaba enriqueciendo día a día con una nueva trampa para bobos y a pesar de eso no le perdonaba un centavo. Snim decidió caminar. El croupier ciego sacó de la nada a un demandante que acusó al joven abogado de cohecho. Hassop llevó consigo. No preste atención al más ostensible. que había llegado para efectuar una revisión largamente pospuesta. El viernes por la mañana. dejó el hospital una semana antes de lo esperado y se presentó en su oficina. Chooka Frood. Lleva consigo. ésper 2. en la parte baja de Maiden Lane. Era un retrato con marco de signos de crédito. De esa desesperación nació la idea del robo. y esperaba que Church le adelantase otro soberano. de oro y perlas. -Por Cristo. el mundo del hampa y el mundo policial tendieron sus redes. entendido en eficiencia. Mientras tanto Snim comenzaba a sentirse un poco desesperado. Esta trampa de la adivina es una mina de oro. Cuando Jerry Church entró en la casa de empeños con el propósito de olvidar un momento esa alocada búsqueda de Barbara D'Courtney. a los conocidos. Una de las novedades de la escolta era una redactora que preparaba los informes de su jefe. Era una adivina auténtica.. El escribiente no se conmovió ni como para pagar un café. que había sido malamente herido en una explosión del laboratorio.. El escribiente no le dijo todo. un carrete de película ya impresionado. a los amigos de sus amigos. bajó a la ciudad para pedir unos pocos créditos. Reich investigó. He oído algo a propósito de un hospital. Powell no es tonto. Lo sé. Reich no estaba en ninguna parte. ¡En nombre de Cristo! ¿Dónde está esa condenada muchacha? Como un mapa anatómico del sistema sanguíneo. Sigan a Hassop con los dos métodos: «torpe» y «hábil». se entretuvo con una ésper 3 . un color rojo para las arterias y otro azul para las venas. La muchacha era muy entendida en cuestiones policiales. Era jefe de guardias en un piso del Banco de Cambios de Marte. saltó de la cama. a los desconocidos encontrados casualmente.Tate a Reich: Investigue el departamento legal. Tardó tres días. No era . Church tomó aliento y llamó a Keno Quizzard. ésper 2. Averigüen quién es el denunciante y encuentren a esa muchacha. Peligroso. a los sobornadores. La mujer le habló de Barbara D'Courtney y Fred memorizó el retrato TP.. Cambiaron algunas palabras. Snim Asj fue despertado por su casera. La otra copia de los libros quedaba en la inviolable caja de seguridad del domicilio de Reich. para que hiciese aparentemente un examen general. una vez vestido. Se arrastró pesadamente hacia Maiden Lane y examinó los bancos que rodeaban la agradable explanada. El Viejo Moisés también lo sabrá. su brazo derecho daba la bienvenida al inspector de impuestos continental.. Las «torpes» y las «hábiles». un investigador de la misma casa. pero tenía allí un pianito de bolsillo. Powell al personal: Esto significa que nunca podremos probar que esa rodopsina salió del laboratorio de Reich. a sus amigos. Snim iría a parar al asfalto. para que se tomara las vacaciones prometidas. Powell al personal: ¡Maldita sea! Estamos atrapados. a los buscavidas y falsificadores. ¿Cómo. se le acusó de complicidad en el crimen. El carrete contenía los libros secretos de Monarch y estaba protegido por un recipiente térmico que si no se abría del modo correcto destruiría la película. Desde los cuarteles del gremio ésper las instrucciones pasaron a los profesores. así que Reich lo habrá protegido muy bien. de éstos a los hombres de confianza. Snim se levantó. Era demasiado temprano para ir a casa de Quizzard y llorar un rato ante los más prósperos clientes. probablemente.

como de costumbre. había sido convertido en monumento histórico. carmesíes y púrpura imperial habían surgido de los cráteres de ventanas y puertas y habían golpeado como con un cepillo las calles y ruinas vecinas. Por lo que cene en la cabeza. Un hombre podía pasar de celda en celda mientras la policía registraba los pisos y escapar así fácilmente de la más fina de las redes. vestida con un traje del siglo veinte. En la puerta. resultó ser la penúltima. la perra Chooka Frood y su muchacha rubia. verde esmeralda. -Perdóneme. descendía por unos escalones de piedra que terminaban de pronto en un sótano ancho. fundiéndolos y desparramándolos en una irisada y alocada reproducción de un cráter lunar. antes que el pescado se diese cuenta. Sus diez deshechas hectáreas eran una perpetua yviva denuncia de la insania que había originado la última guerra. que sólo Chooka podía orientarse en ese laberinto. unas luces boreales. Ben Reich y Lincoln Powell recibieron la misma información. Soy de la caja Z. Grandes salpicaduras de magenta. Snim se sacó rápidamente la chaqueta. vibrante y musical. de color fosforescente. y lejos. una experta consumada satisfacía los conocidos vicios de los hambrientos e inventaba. que estaba desapareciendo por la puerta de calle-. huidas. constantemente. tomó graciosamente el dinero de las aletas de su víctima. Ríos de anaranjados. Snim se deslizó detrás de él y le golpeó un hombro. Los pisos superiores habían sido remendados y subdivididos en una conejera tan complicada e irregular.muy listo y cometió el error de elegir como campo de operaciones el Banco de Cambios de Marte. ocupado por una laguna de fuegos sonoros. Otros cien lo esperan. tierra de siena. y la mezcla derretida se había escurrido a través de los pisos asentándose en el más bajo. Los pisos bajos estaban dedicados a los famosos entretenimientos de Chooka donde. El guardián ésper hizo señas a otro hombre de uniforme y gritó: -Llévenlo. Fred Deal le lanzó una mirada y se volvió cansadamente hacia su compañero de tareas. bajo y abovedado. Creo que nuestro empleado ha cometido un error y le ha dado a usted de menos. ruegos. Con la vela en la mano. Acabo de descubrir una mina de oro. -¿Quieres que lo atrapemos? -¿Para qué? Déjalo que siga. y hasta ella misma se confundía algunas veces. se recogió las mangas de la camisa y se puso la lapicera en la oreja. famoso último baluarte del sitio de Nueva York. Ése era su pez. Snim. Voy a llamar al gremio. Snim entró en el banco. y Bastión Oeste. Bajo la superficie resplandecían y vacilaban. Está preparándose para dar el golpe de la «verificación». señor -dijo en un tono amable-. los vidrios y los plásticos de la vieja fábrica. Un respetable ciudadano recogía un dinero en la caja Z. Fred? -No por él. Ésta era ahora la Casa del Arco Iris. señor? -Si uno contestaba: -Adivinación -lo conducían a una puerta sepulcral donde pagaba una suma enorme y recibía una vela fosforescente. Esta complejidad insólita aumentaba notablemente los beneficios anuales de Chooka. Mientras Snim dejaba el banco. contando su dinero. . se metió en la muchedumbre y se dirigió a una salida lateral. Las explosiones que habían convertido el edificio en un cráter de colores habían fundido también los esmaltes. Justo en ese momento una mano dura tomó a Snim por el cuello. en algunas ocasiones. En un caótico instante Snim pensó en luchas. por cierta suma. sollozando. atravesó el piso principal. Cuando el pez salió del banco. señor -le dijo-. 9 BASTIÓN OESTE. violeta. se dirigió hacia los escritorios instalados frente a las ventanillas y se robó una docena de formularios y una pluma. Bastión Oeste 99. y endureciéndose hasta formar un brillante pavimento. remendado por los intrusos. ignorante de todo esto. de Chooka Frood. muchachos. Luego se derrumbó. Valía la pena hacer aquel azaroso viaje hasta Bastión Oeste. otros nuevos para los hartos. comenzó a pasearse ante la puerta del banco con los ojos clavados en las ventanillas. Estaría en la calle. resonantes como los prolongados . su pianito de bolsillo y el hombre al que pertenecía la joya. se transformó en un barrio de pesadilla. Aquel viernes por la tarde. La cabeza de Snim giró hasta encontrarse con la cara de un guardián del banco. Snim no sabía aún que sólo las instituciones poderosas y eficientes pueden permitirse una apariencia de segunda categoría. los metales. casi simultáneamente. Con cada paso el cristal emitía unos acordes suaves. Uno se abría camino por calles retorcidas hasta encontrarse con la flecha anaranjada que apuntaba a la puerta de la Casa del Arco Iris. de textura cristalina. inquiría: -¿Entretenimientos o adivinación. por favor? -Snim sacudió su docena de formularios. Por aquí. Pero era el sótano de la casa lo que había inspirado su más lucrativa industria. -¿Hay una recompensa por este hombre. Durante la guerra una sucesión de llameantes explosiones había estallado en un depósito de miles de barnices químicos. ¿Quiere volver para la verificación. El edificio parecía viejo y provinciano. Lo atraparemos con el dinero en la mano. -Muchacha que responde a las señas de Barbara D'Courtney se encuentra en casa de la adivina Chooka Frood. Snim atravesó rápidamente la sala. -¿Ves a aquel piojo? -Señaló a Snim. Uno ponía el pie en la superficie de la laguna. y se volvió hacia la puerta del banco-. cohechos. El número 99 era una fábrica de cerámicas destripada. Mientras el sorprendido y respetable ciudadano comenzaba a seguirlo. El empleado le estaba entregando varios fajos de billetes. el hospital de Kingston. una persona solemne. Pero la última guerra. y amarillo de cromo habían sido grabadas a fuego en las paredes de piedra.

Ha estado aquí otras veces.. envuelta en una cascada de llameante música. Examinad vuestros corazones.. y siguió luego-: Vosotros los que buscáis a un hombre de Marte. Powell deletreó: -Nombre: Lincoln Powell... Reich oyó el grito de furia de la mujer y la respuesta de Powell. y alzó los brazos en lo que quería ser un. Chooka. . -Fue. Se incorporó y dejó el sótano. -Powell sondeó suavemente al hombre-. -¿Por qué no ha ido al gremio? ¿Cómo no está en contacto con sus semejantes? -Fuera. Ninguna... Llegará dentro de media hora. policía maldito! ¡Fuera de aquí en seguida! -Perdón. Sentía ira ante la inexorable fuerza de la evolución que insistía en dotar al hombre de crecientes poderes que éste no podía usar a causa de unos vicios atrofiados. El piso resonaba y la extraña relación que unía imágenes y sonidos hacía arder brillantemente los colores. El prefecto clavó los ojos en el rostro embotado de Chooka: la gruesa nariz. Chooka se puso a chillar.. muy parecida a una vulgar medusa. Uno los veía. carecía totalmente de sensibilidad. Fuera de aquí. los ojos chatos. -Ya hablaremos de eso. Fuera. Powell transmitió el retrato de la muchacha. respondiendo a las vibraciones de las calles lejanas. No puede desviar a un ésper I. La túnica se le abre ligeramente. Chooka se detuvo. Ella. usted? Tan cuidadosamente como si estuviera comunicándose con un niño tercero. Al hombre le gusta Barbara. se sentaban los otros sedientos de fortuna. He oído decir que toma parte en su acto. -¡Fuera de aquí. -No. para ejecutar vuestra venganza. -No sea terca. Fuera de aquí. ? ¿Quién es. -Chooka titubeó.amplio ademán místico.. . en bancos de piedra. el amor de la mujer de ojos rojos de Calisto. Nunca. señor Reich. ¡Mirón! Fuera. reverentes y silenciosos.. Chooka Frood? La respuesta telepática llegó en fragmentos de terror.para ayudaros a ver los abismos de vuestros corazones. -Pero ¡cómo! ¡Maldición! ¡La mujer es telépata! Chooka se endureció y abrió la boca. por favor -dijo Powell-. Chooka? -¡No! -Ya veo. Ese viejo chivo obsesionado por la joven de ojos rojos. Cree en ella. llamado Zerlen. Chooka Frood entraba en el sótano y se adelantaba hacia el centro. Era indudable que los naturales poderes de Chooka no habían sido educados jamás. -El hombre está loco. Las velas semejaban estrellas en una noche helada. Ya me voy.. -He venido a vosotros -entonó Chooka con una voz ronca. Se volvió y se abalanzó escaleras arriba. Imposibilitada y mortificada. ? ¿Quién. La luz boreal temblaba en sus facciones y en su erguida y encapotada figura. todos con un cirio fosforescente. Chooka. -¿Dinero de verdad? Powell reprimió la ola de exasperación que estaba invadiéndolo. ¿Por qué no permitió que la educáramos?¿ Qué clase de vida es ésta para usted? Fetichismo. y casi todos le parecían santos. . Reunir algunas mentes bobas y fingir que les adivina el futuro. Toda esta investigación telepática se desenvolvió mientras Reich pasaba del decimonono al vigésimo escalón descendiendo al sótano irisado de Chooka. por supuesto. No se sentía enojado con Chooka. los créditos de ese tío millonario de París. Cuarta habitación a la derecha después de doblar el corredor. pero no lograba ocultar el hecho de que aunque Chooka parecía ambiciosa. Un trabajo de verdad la está esperando. Examine conmigo a los clientes. Si uno permanecía inmóvil el piso seguía cantando. Chooka. -¿ Y la mujer engañada por un hombre llamado Zerlen? Ha visto a menudo ala joven. Qué laberinto más complicado. ¿En qué sitio. . vosotros los que buscáis. -Y aquí. . Propósito: interrogar a una joven llamada Barbara D'Courtney.. la boca corroída. Estoy sondeando profundamente. Váyase. avara y fuerte.. no sabe -decidió Powell. -¿Qué.. Luego. Chooka? No trate de evitarme. Junto a las paredes del sótano. Está esperando que entre Barbara D'Courtney. La joven cae en una especie de trance con la música. Chooka. ¿Comprende? -Nadie ha estado aquí. Ocupación: prefecto de policía. -Usted también es una mirona.. ra. terminaba la ilusión -se dijo a sí mismo Lincoln Powell. AL pasar junto al portero le arrojó un soberano y murmuró: -No he estado aquí. hasta que se oía al fin el agudo tintineo de una campanilla de plata. Miremos otra vez para estar seguros. Arriba. ¿no es cierto. Está vestida con una túnica de oro. y al hombre le gusta mucho. Ya veo.armónicos de una campana de bronce. -Me recibe usted. ¿Dónde está la muchacha? -No hay ninguna muchacha. Era algo patético sentir cómo Chooka trataba de aislarse. ¿Dónde está esa joven. Está esperándola. iluminados por el aura del piso. -Quizá sepa representar -murmuró Powell. Chooka. Uno se unía a ese palpitante y ardiente silencio.

Puedes apostar a que Quizzard no estaba. Un imán retuvo la plancha. alcanzó otra puerta. Había una alfombra de lienzo. -Powell estaba ahí. no la encontró... Jerry. dejó la casilla. Más tensión. Quizzard. Ben. y observó cómo se separaban los cuerpos. ¿Dónde está? Chooka volvió la cabeza y aulló: -¡Magda! La mujer de ojos rojos entró en el cuarto. La puerta se abrió a un estrecho cubículo casi totalmente ocupado por una cama ovalada. -¿Y. La cara ansiosa de Church llenó la pantalla. dijo el tensor. ¿Dónde demonios habrá ido? -No lo sé. -¡Keno Quizzard! No hubo tampoco respuesta. y Reich se la llevó por delante. -Fuera de aquí -repitió Chooka. Era Quizzard quien tenía que hacerlo. Magda! -chilló Chooka. -¡Quizzard! -gritó otra vez-. Tengo que correr ese riesgo. ¿Dónde está? -¡Échalo de aquí. En las paredes se alineaban unas puertas sin numerar. Quizzard no está en el sótano. -Tiene que estar arriba. en el gallinero. -¿Dónde está la muchacha? -Váyase al diablo. y Reich abrió la puerta y salió del ascensor.. Ben Reich. Pero el arma apuntaba al cráneo de Reich. cerrando al mismo tiempo la puerta. Dobló ante la balaustrada de mármol. -Quiero a esa joven. con los ojos clavados en el círculo de puertas. recogió el desintegrador y lo apoyó en la sien de Chooka. -Pensé que estaría en el sótano. Reich tropezó con el borde de la cama y cayó de bruces.Reich atravesó rápidamente las habitaciones del prostíbulo. se encerró en la casilla telefónica. Apareció una puerta de acero. dijo el tensor. Se encontraba en un pasillo que se torcía hacia la izquierda formando un ángulo de treinta grados. Reich se precipitó hacia una de las puertas y la abrió de golpe.. Tuerce la cabeza de la mujer hacia la derecha. Tensión. y salió corriendo hacia la escalera. Los talones se le enredaron en una gruesa alfombra de material plástico. Hay un bajorrelieve de mármol. Los cuerpos se separan y aparece la puerta del ascensor. Chooka. Dime. No hubo respuesta. Tengo todavía cinco minutos para llevármela. examinando a Chooka. y tomó el pestillo de otra puerta. Instantáneamente una plancha metálica subió hacia sus pies y con un susurro de aire comprimido lo llevó ocho pisos más arriba.. Reich se incorporó rápidamente. buscó la salida. Reich bajó trastabillando y se quedó. Ben? -Estamos listos.. Una mujer con los ojos teñidos de rojo estaba de pie. Reich apretó el que decía Arman. La mujer se tambaleó soltando el arma. Dios! -¿Dónde diablos está Quizzard? -¿No está ahí? -No puedo localizarlo. -¡Oh. -Eso es lo que voy a ver. En el dintel había un tablero de botones. Quizá se ha fijado sólo en la chica. y no se movía. Más tensión. Se encontraba ahora en el descanso de una escalera. Reich la ignoró. encontró el bajorrelieve. el rostro airado de Chooka Frood se alzaba ante él. . Cuando salió del cuarto ya no se hallaba en el vestíbulo circular. Pero quizá no. -Muy bien. del otro lado. y cayó con el cuerpo retorcido en un rincón. Powell está aquí. Cuando recobró la visión. Apartó a las muchachas que lo solicitaban de varios modos. En el cielo raso brillaban algunos globos de radón. ya lo sé. -¿Qué está haciendo en mi cuarto? -chilló Chooka. Seguía retorciéndose. Entonces. -¿Dónde está la muchacha? Barbara D'Courtney.. la abrió y cayó del otro lado. abrió la puerta y entró de un salto. Reich echó a correr por el pasillo y probó una puerta cualquiera. -Oye. -¿Dónde está la muchacha? -dijo. Arrastrándose sobre la manta espumosa. -Detrás de la escalera principal. Reich cortó la comunicación. ¿cuál es el camino más corto? ¿Podría adelantarme a Powell? -Si Powell sondeó a Chooka ya habrá descubierto ese atajo. y llamó a BD-12232. -Salga inmediatamente de aquí. le retorció furiosamente la cabeza a la mujer. compresión y comienza la disensión. y se golpeó fuertemente la cabeza contra el borde de una estufa de porcelana. -¡Quizzard! -gritó Reich. ¡Keno Quizzard! Se oyó una respuesta apagada. respirando pesadamente. Enceguecido y confuso. Powell debe de haber localizado el cuarto de la chica. Salió con su mujer y. Reich golpeó a la mujer en los ojos con el dorso de la mano. -Maldita sea.. Reich se alejó de la mujer de los ojos rojos. usted. Traía en la mano un desintegrador de neuronas y todavía se estaba riendo. La quiero antes que Powell se la lleve. Los escalones descendían hasta un vestíbulo rodeado de puertas. La mujer estalló en una carcajada inacabable y le golpeó el rostro con los puños. Cayó hacia atrás.

¿Dónde está? Chooka estaba casi paralizada. Keno. señor Powell -murmuró Reich. Había en él una bata blanca y transparente y un manchado objeto de acero parecido a una flor maligna. Era el arma del crimen: el cuchillo-revólver. No se movía. no.. Unos escalofríos estremecedores recorrieron el cuerpo de Chooka. La muchacha D'Courtney estaba sentada en sus rodillas. Qué cara pone? Le hablaba a una mujer encogida y menuda que estaba de pie. La muchacha cayó en el sofá. -¿Se siente bien. -¡No! ¡No! ¡Por el amor de Cristo! ¡Papá! . -Buenas tardes. Cristo. señorita D'Courtney -dijo Powell. y adelantó una mano como si asiera un pestillo. los ojos ciegos y fijos. En ese gabinete estaba Quizzard. un ropero vacío. por Cristo. El arma podía matar a través del piso. no muy fuerte. Al darse vuelta para dejar la habitación tropezó con la cómoda. Le brillaban los ojos ciegos. Era el cuarto donde Chokka trabajaba de adivina. abrió una puerta imaginaria. Se apartó de la pared y se lanzó sobre Powell con las manos como garras apuntándole a los ojos. atravesó la puerta y llegó a una rampa de caracol. No. con la muchacha en los brazos. -En su cuarto -tartamudeó-. Reich soltó a la mujer. -¡Dios. Abrió un cajón. ¡Oh. Subió por la rampa.. la risa de Keno Quizzard. La cuarta puerta.. Powell había actuado en un nivel TP.. Un relámpago de salvaje belleza. La mujer se endureció y comenzó a temblar. Iba a matar en este mismo instante. -No es la demolición todavía -murmuró Reich-. se detuvo de pronto. abierta de par en par. Reich movió el gatillo a la segunda posición. -No se da cuenta de nada -respondió la mujer. Era la mujer de Quizzard. Pues Quizzard se derrumbó también de pronto. ¡Cuéntame! Reich lanzó una maldición y apuntó el desintegrador a la cabeza de Quizzard. -Se da cuenta -exclamó Quizzard-. ¡En nombre de Dios! ¡Papá! Se detuvo de pronto y retrocedió como si eludiese a alguien. sacudió el sistema nervioso de Chooka. Corrió por el dormitorio. Reich la tuvo así unos cinco segundos. físicamente asustado. -¡Dios mío! -suspiró-.. bajo el percutor. Ah. los ojos abiertos y alarmados. Esgrimiendo el arma. Y nada me importa. de goznes de bronce y embutida en la pared. No. pero siguió negando con la cabeza. Ante esta última palabra la muchacha se enderezó y se quedó como escuchando. -Yo soy tus ojos. me ha engañado! -gritó. La muchacha no respondió y el telépata se inclinó hacia ella y miró aquella cara inexpresiva y plácida. No me digas que no se da cuenta. de muros y cielo raso forrados de terciopelo de color de la noche. con el pelo rubio suelto. señorita D'Courtney? Vengo a socorrerla. Los ojos oscuros y profundos miraban sin inquietud el espacio mientras Quizzard le acariciaba brutalmente. La piel se le cubrió de un sudor repentino. Se precipitó hacia la izquierda y corrió describiendo un semicírculo. y trató de que su mano temblorosa apuntara al cráneo del prefecto. Había una cama vacía. una silla. Doblando a la izquierda. Cerró el arma y se la metió en un bolsillo. Los ojos se le salieron de las órbitas y comenzó a emitir los gruñidos salvajes de un animal torturado. y con una expresión de agonía. Le tocó un brazo y repitió-: ¿Se siente bien. Aparentemente el golpe le hizo perder el sentido. Hizo girar el pestillo. El que había destrozado la cabeza de Craye D'Courtney estaba todavía en su sitio. Aparentemente nadie la había usado. mientras el telépata se acercaba al sillón. Estaba en un cuartito redondo. No había duda.. Se acercó a la cama. de veras. contó las puertas. La muerte de veras. -La tercera posición es la muerte -gruñó-.. Escuchó un instante. Y Powell entró en el gabinete. La puerta se cerró a sus espaldas con un silbido de aire comprimido. vestida con una asombrosa túnica de oro entreabierta. Abrió la puerta de par en par y entró en el cuarto. pues no volvió a moverse. y volvió a correr. Luego estiró las piernas y saltó del sillón. Mientras Quizzard se incorporaba. luego apartó el arma. con el gatillo preparado en tercera posición. corriendo en línea recta. Ningún sonido. apoyada en un muro. señorita D'Courtney? -dijo Powell. -Entonces mira por mí. Reich llegó a la asombrosa conclusión de que la caída de la mujer no había sido accidental.Reich puso el gatillo en primera posición.. De cualquier modo si no encuentro a esa chica me demolerán. Keno -dijo la mujer. -¡Papá! -gritó-. En seguida tropezó y cayó hacia adelante. dobló a la izquierda. Las cámaras contenían aún los mutilados cartuchos. Dios mío! Tomó rápidamente el revólver. -Adiós. y Reich. El suelo era de cristal transparente y permitía ver el gabinete del piso inferior. Reich atravesó el umbral.. hundido en un sillón. -¡Corre. Una corriente inducida. si yo tuviese ojos. Reich se dirigió con rapidez hacia la rampa retorcida y siguió el sonido de la risa hasta una puerta afelpada. Pasó al lado de Powell. esta vez a la cabeza de Powell. corre! -dijo la mujer. No puedo ser tan indiferente. Podía matar a través de cualquier cosa. Lo mismo el ropero. una cómoda. por primera vez en esta guerra. gritando. una risa áspera. En ese mismo momento oyó una risa distante.. Volvió a apuntar con el desintegrador. -¿Cómo es? -decía la distante voz de Quizzard-. se sintió asustado. con los ojos muy abiertos. y se detuvo. -¿Cómo es? -repitió el ciego.

lo que nosotros hacemos es sintetizar un artificial Déjà Éprouvé para el paciente. Powell se acercó a la muchacha y la alzó del suelo. He comenzado a tratar a la muchacha con las series Déjá Éprouvé para la catatonia. Es un escape. Todo esto será Déjà Éprouvé. O sea que si yo. La mente consciente no puede afrontar el conflicto entre el mundo exterior y el propio inconsciente. -No tengo por qué oponerme. ya hemos comenzado a investigar eso. Reich retuvo el aliento. ¿Comprende? -Comprendo. y allí. la escena que lo ha deformado para siempre.. esperando el momento adecuado. una frase terrible e inolvidable.. -Luego. El joven doctor Jeems pareció indignado y sorprendido. El telépata la sostuvo con un brazo y la acompañó hasta la puerta. nada de conferencias esta noche. han ocurrido realmente. y luego se endureció y se llevó las manos a los oídos como si un ruido muy intenso acabase de traspasarla. hizo girar a la muchacha. que estaban sujetándola. Powell cruzó el umbral abrazado a la dócil muchacha y cerró serenamente la puerta. esperando. retorcido por un traumatismo. Era invisible. -Muy bien.. ya probado». por ejemplo.. y luego. y formar una familia. Y si éste había leído en su mente. y alzó los ojos... Powell pensó durante un momento en romperle la cabeza a este joven normal y chapucero. Literalmente. . Las cejas espesas se fruncían sobre los ojos oscuros. ¿Puedo utilizar a la muchacha? -¿Utilizarla cómo? -Leerle el pensamiento. Hay pacientes que desean algo con tanta fuerza que al fin el mismo deseo les hace imaginar que ese acto o esa experiencia. odiando. Sus descuidados enemigos estaban ahí abajo. Tratamos de que el sueño catatónico se realice. AL fin se detuvo. Déjá Éprouvé es un viejo término psiquiátrico del siglo diecinueve. y dijo con voz dura: -De acuerdo. Estaba a mitad de camino de la demolición. entiendo. . Tenemos que trabajar. Si usted pierde su equilibrio mental. que sólo puede reproducir un único trozo de música. casarse con Powell. -Adelante -dijo Powell-. -Un nuevo y gran tratamiento -dijo Jeems excitado-. Reich comprendió qué había hecho la muchacha. Bien. Luchó y gritó con los ojos muy fijos. una y otra vez. recogió algo del suelo... Powell abrió la puerta. puede llegar a creer que se ha casado con Powell y tiene tres hijos. hemos llegado. del hospital Kingston. de pronto. La joven se incorporó con la gracia de una bailarina. Responde ala palabra clave «socorro y revive una terrible experiencia. con el rostro plácido otra vez. en Kingston. AL fin Reich bajó los ojos y apartó la cara de ese hombre que no podía verlo. Había revivido la muerte de su padre. como el de una muñeca. -Bueno -continuó Jeems con jovial inocencia-. gimiendo de dolor. Imagínense un cristal de grabación. Fuera de eso. ¿De acuerdo? Mary enrojeció. arrodillada. a pesar de que no era un telépata. con la serenidad de una sonámbula. Una huida de la realidad.. y se quedó allí. significa: «ya experimentado... catatonia. doctor -interrumpió Powell-. como blancos fáciles del desintegrador. -La muerte de su padre -dijo Powell. y dejamos que crea que nace a una nueva vida. señorita Noyes. ¡Adelante! El rostro delgado de Powell estaba encendido de ira. Imagine que desea usted de veras. -¿Cómo? Oh. a Powell y Mary Noyes en el vestíbulo de la casa de Powell-. Desea no haber nacido. la apretó contra su cuerpo. Desarrollado por Gart.. Disociamos la mente de sus más bajos niveles. Aquí estamos. y Reich comprendió que había perdido su oportunidad. que no han experimentado nunca. Era uno de los más brillantes jóvenes del hospital Kingston. La había revivido para Powell. -Mary recuperó el dominio de sí misma y trató de sonreír. El paciente cae en la catatonia. No creo que su examen cause ninguna interferencia. una y otra vez. 10 IMAGINEN UNA CÁMARA con un lente distorsionado. la enviamos al seno materno. Un tiro fácil. . -Un minuto -comenzó a decir Mary lentamente-. Reich lo siguió con el cañón del arma. -Está en un estado de reminiscencia histérica -explicó el doctor Jeems. astigmático. uno de sus telépatas.. ¿Comprende? -Hasta ahora sí -dijo Mary Noyes. Uno solo para los dos. Cayó de rodillas y se arrastró por el piso. Con angustiosa certeza. -Permanente? -preguntó Mary Noyes. Trata de volver al estado fetal. desafiando. -¿En estos tiempos? Sólo la muerte es permanente.. -Las series Déjá Éprouvé? -preguntó Mary. Considerando la muerte desde un punto de vista sintomático. que sólo puede fotografiar una única escena.. -Digámoslo de otro modo -la interrumpió Jeems-. ¿Se da cuenta?. Durante medio minuto miró fijamente al invisible Reich. y estaba dedicado fanáticamente a su trabajo. Jeems reflexionó un instante.. se detuvo y trató de desasirse de unos brazos invisibles.La muchacha volvió a correr. Un solo tiro y estaría salvado..

adolescencia. Estaba tan enojado en ese gallinero de Chooka Frood que hice rodar por el suelo a esa babosa de Quizzard y a su mujer. aprenderá a hablar. No puede estar sola. -Mutis de Mary Noyes. los caballeros de la Mesa Redonda. Habrá crecido para eso. -Mary se echó a reír-. ésa es su especialidad. -¡Hum! Una despedida significativa. Yo. El gabinete no era a prueba de sonidos. -¿Y qué es esa imagen? ¡Oh!. No sabía nada del shock neurobásico. Tengo que obtenerlo pedazo por pedazo. Y no trates de leérmelo... y la sentó en el escalón inferior... Es un hombre repugnante y peligroso. Exacto. Mary. los telépatas forman un círculo cerrado.? -Tiene ahí un retrato detallado del asesino escondido en su histeria. no puede confiarse en ellos.. brillante: una hermosa muñeca de cera. tendré a Reich. debe de estar bastante asustada ahí abajo. -¿Quiere decir que Barbara D'Courtney va a ser un bebé. Dormiréis las dos en mi habitación.. -¿Fatal? -¿Has olvidado los votos? Claro que no.. Puede sondearla a su gusto. Powell la miró con curiosidad y al fin se encogió de hombros. Linc? -A nuestro buen y gran amigo. vamos. -Jeems se incorporó de pronto-. Mary dejó de reír y se puso pálida.. Infancia.. Está a salvo aquí. -¿Qué le hiciste a Quizzard? -Shock neurobásico.. -Pero no bastante tranquila como para que yo pudiese realizar mi trabajo. Ése fue el error de Reich.-En la superficie de la mente. Sir Galahad Powell. Simplemente no pudo. En muchos círculos me conocen como muy progresista.... -Estaría a salvo también en el hospital. ¿eh? Eso eres. -Peligroso. La gente espera siempre que los villanos tengan aspecto de villanos.. No te escapes de ese modo. especialmente.. y edad madura. -Encantadora por fuera. Reich creía tener todas las razones del mundo para matarnos. Debajo. -¿Por qué no disparó? -No lo sé. Por eso tengo a Barbara D'Courtney en mi casa. Yo. Jeems desapareció. -¿Miedo? -Reich no es un cobarde. -Se dirigió a la puerta de calle-. como digo. Una novedad. Tiene varios conductos acústicos. Cuando vuelva a encontrarse consigo misma estará preparada para aceptar esa realidad de la que huye ahora. Es preferible que no te lo diga otro.. Ven al laboratorio algún día y te enseñaré qué es eso. Pero por eso mismo es doblemente peligroso. Averígualo tú mismo. señor Powell. Me alegra haberles servido de algo. -¡Siéntate!¿Por qué crees que te he llamado? Vas a quedarte aquí. Te sientes embarazado. Quieres salvarlas apariencias. Mary. Pero no. Creía estar en lugar seguro. por así decir. Es algo parecido al desintegrados. -¿Qué desenterraste? -Olvídalo. pero no repugnante.. no habrá cambios. -¡Oh!. quizá podamos encargarnos de Reich antes de que sea tarde. pero psicogénico. Exacto.. Pero claro. se comen a los niños crudos. Cualquier ésper i puede aprenderlo. -Protesto. -Deténte. Iba a lanzarle un neurobásico que haría historia. confusa por dentro.. -¿Y sentiste a Reich a través del piso? ¿Cómo? -Reflejo TP. -¿. -Oh. en el nivel de la conciencia. . Tengo que volver a mi trabajo. Mary se incorporó. Atavismo positivo.... Bueno. Cuando lo tenga todo. Un puritano. ¡Maldito Reich! -¿Qué pasa con él? -Te lo he dicho.. No tenía miedo. Yo me las arreglaré en el estudio. Siempre me alegra ayudar a los telépatas. y además está apoyando a la Liga de Patriotas. Linc. Reich está sosteniendo una campaña antiésper. Pero. Le llevará unas tres semanas. a caminar? -Exacto. Tiene encanto. Ben Reich... Aunque. Todo confuso. Linc. Eso es falso... el enfermo vuelve a desarrollarse con rapidez. Powell. -Olvídalo. Así que era eso. Quizá la próxima vez sea diferente. Le costará encontrar lo que quiere. Mary trajo a la joven a la planta baja. Y hay algo más. No lo sé. Veamos si puedo meter una aguja a través de esa muralla mental.. atándoselo en forma de cola con una cinta azul. No puedo entender las razones de la reciente hostilidad hacia ustedes. Mary. Mary la había vestido con una túnica azul y le había echado hacia atrás el pelo rubio. aunque el derrumbe de Quizzard podía haberlo puesto sobre aviso. -No. llegué a desafiarlo. Barbara parecía una estatua. -Escúchame. Barbara estaba impecable. No sé por qué.. Mary. con la chica. Son conspiradores interplanetarios. Trae a Barbara. no son patriotas. Usted sabrá qué hacer. Ya conoces los argumentos.. Y cuando sentí la presencia de Reich. -¿A qué se refería. Estaba transmitiendo y juro que deseé que tuviese la valentía de disparar. esto ocurrirá en el nivel consciente.

digamos. la muchacha respondió: «¿Quién es?».. ¿Es éste el hombre? Mira esta imagen. ¿Es éste el hombre? «Sí. «¿Pero por qué no me ayuda ahora?» ¿Y cómo. Me pregunto sólo cómo demonios lo mató. Hay mucho tiempo. Sensación de ropa de cama. sí. Ayúdeme a gritar. No me gustan las voces. -Esta vez fuiste tú el primero -dijo Mary sombríamente. La histeria le servía a Barbara de almohadón protector ante el impacto emocional. sí. No. No pierdas tiempo tratando de ayudarme. desnudo y sin defensas. Barbara? «El..000 créditos por hora de análisis.¿Con qué? ¿Por qué el viejo D'Courtney no trató de defenderse? Tengo que probar otra vez. Usted está de más aquí. ¿Viste la imagen tú también? -No pude aguantarlo. era Reich. muerta. y Mary Noyes estaba tratando de levantarlo.» Y en seguida todo se desvaneció. -¿Querrás que te ayude ahora. y el jefe del grupo ambiental. Pero Powell no era histérico. Linc. Por favor. Ayúdeme. Una voz que llamaba desde lejos. Barbara? Allá en lo hondo. Alguien grita. yo y. Si. Pero Sam no se descorazonaba. su horror. Barbara? «Mire a papá. plácida. Por este motivo. Powell se enjugó la transpiración de la cara. Quería morir. sino una cualidad latente de todo organismo y que podía desarrollarse con un entrenamiento adecuado. Sam invitaba a todas las gentes de bajos ingresos a que le trajesen sus problemas. -Y añadió. Boca menuda y sensitiva. No tan rápido.. dirigiéndose a Barbara D'Courtney-: Socorro. y corría por un pasillo. ¿Podré tomar el cohete de las diez? Llama a Idlewild.. -Bueno.. Estoy sola. No. ¡por piedad! ¡Ayúdeme!» La muchacha se arrodilló otra vez. -Entonces tendré que hacer el viaje.. y Powell sondeó con delicadeza.» ¿Quién? «Váyase. porcentaje menor al logrado por las entrevistas del gremio. Powell sintió que una mano lo sostenía y comprendió que no tenía por qué arrodillarse con Barbara. Powell lo encontró mientras Sam recorría cabizbajo el rocoso jardín de su casa destruyendo vigorosamente las flores del desierto y creyendo dedicarse a sus cultivos y sostener a la vez varias simultáneas conversaciones . Papá. querrás decir. estaba siempre llena de casos de caridad. en actitud de escuchar. Powell tomó aliento y dijo: -Socorro. Nariz pequeña. «¿Usted otra vez?» ¿Me recuerdas. ¿La voz de quién. pero no que estaba matándose eficientemente a sí mismo con obras de caridad. Me escapé. ». el cuarto de la orquídea desapareció. Deténgalo. @kins era animador principal de los planes de educación a largo plazo del gremio. Powell se deslizó en el interior de su mente. ¿Qué. Odio hacerle esto a Barbara. Tengo que ir a ver al médico de D'Courtney. Váyase. Barbara.. Me grita en los oídos. Necesito una persona inteligente. Deténgalo. Mary. Mary. Hasta ahora. Barbara. Barbara. -Es Sam @kins. y llevó a la joven hasta el escalón. Ayúdeme a detenerlo. había descubierto un 20 por ciento de ésperes latentes. Powell sacudió la cabeza y trató de ayudar a Barbara D'Courtney. No lo conozco.. Sólo estamos nosotros tres. Y la muchacha estaba gritando ahora. El cuerpo que estaba ante él desapareció de su vista. Y la muchacha estaba acurrucándose otra vez. Un amigo. Mary alzó a la muchacha y la llevó al escalón. «No tengo amigos.. y revivía el terror de la joven. más allá de Venusburg.. la muchacha se enderezó en su asiento.. Parece como si se hubiese suicidado ante Reich. Éste sostenía que el poder telepático no era una característica congénita. El público sabía que Sam ganaba dos millones de créditos por año. Corremos juntos por el pasillo. Un rostro apenas vislumbrado. -Bueno. Los recuerdos de Barbara son algo confusos.. Dos hombres. Instantáneamente. -Y odio que te lo hagas a ti mismo. trataba con cuidado de dejar en sus enfermos la semilla telepática. sir Galahad. Juntos es mucho más fácil. Cuidado. Barbara. no puede permitirse la pereza. leer el pensamiento era algo así como desarrollar unos músculos sin uso. La muchacha se volvió y describió el círculo. y la figura confusa la tomó entre sus brazos. Nos ayudamos mutuamente. su tortura. recibía 1. y abría de par en par una puerta y se precipitaba en un cuarto parecido a una orquídea para ver. Hay que aclararlo. El razonamiento de Sam era muy simple. Sam @kins. Cabeza rapada. Barbara. mientras el terror instintivo la apartaba de una figura confusa que trataba de alejarla de su padre. más que Barbara D'Courtney. -¿Qué has visto? -D'Courtney quería que lo mataran. «¿Nos ayudamos? » Sí. Tranquilízate. y mientras buscaba una solución. -Tengo que hacerlo. váyase. Nada más. ¿Qué hace tu padre. Pero cuando el hombre cae en la trampa de una crisis. Luego se volvió hacia Powell. Mira otra vez.. parecida a una muñeca. -¡No! -Sí. La muchacha volvió a enderezarse en actitud de escuchar.» Pero soy parte de ti misma. Estamos en dificultades. la solitaria mansión de Sam en la brillante y árida meseta. » Y la muchacha estaba sola. Barbara.. -Era Ben Reich.. como una muñeca. Barbara? «No. Cayó al suelo. Sam y Sally volvieron a Venus la semana pasada. Temblaba. Tú y yo. muerta. Entonces será mejor que iniciemos el trabajo. Barbara? «Un hombre. y allí estaba Sam para brindar oportunidad y entrenamiento. Ojos separados. Como una cicatriz. en el preconsciente.-Muy bien. doctor ésper 2 . entonces la mayoría de la gente había sido demasiado perezosa o no había tenido la oportunidad de alcanzar ese desarrollo.. ¿Ves? Estamos abriendo la puerta. querida. o piensas que es un trabajo hombruno? -Viril.

Al fin @kins estalló: -¿Nadie ha oído qué le dije a esta mujer? -¡Yo. VAMOS. doctor @kins. las brillantes piedras de sílice del jardín. Me basta con saber que podría ser de miles de hombres. En mi jardín no hay chinches. Y cuando comenzaba el frío mortal de la noche de setecientas horas. La respuesta es sí. -Me recuerda usted a la pelirroja. Sam entró corriendo en el vestíbulo y se bebió un cuarto de litro de agua helada.-Y en seguida comenzó a hacer un terrible barullo-: TODOS PUEDEN OÍRME. -No. sino el desconcertante sauce venusino. Ah. -@kins la miró frunciendo el entrecejo y continuó en el nivel TP-: Está usted muy satisfecha de sí misma porque es una mujer. ha oído. Hum. Usted vive de rótulos. Bueno. -Oh. y Sam se volvió hacia él. -Sí. Nunca llovía en aquel planeta. Una cúpula plástica bastaba para protegerse del cielo. Estaré contigo dentro de un minuto. Bernard. -Ya veo. Bernard. el matrimonio @kins empacaba simplemente sus bultos y volvía a su casa con calefacción de Venusburg. ¿no es cierto? Ha encontrado un sustituto de la vida real. Oyó cómo le gritaba a mi mujer. es sólo una maleza. -No es cierto -rugió @kins-. Soy una mujer» . -¿No podrías haberme llamado por el teléfono interplanetario? -Es algo complicado. ¿NO QUIEREN QUE LOS AYUDE? RESPONDAN. no de objetos. -¿Se suicidó? ¿Cómo? . El cielo raso se abría al aire. Vengo para una consulta y no puedo entretenerme mucho. excitado. observando como caían las semillas aladas. Powell. -@kins lanzó un anuncio explosivo-: ¡SALLY!¡VISITAS! Un miembro del rebaño de @kins trastabilló inexplicablemente. inmóvil. doctor @kins. Haré que te sirvan algo. -Diez créditos en el mercado negro -le dijo a Powell-. Ha encontrado una fantasía adecuada. un Mesías de mal carácter. -Y ése es todo su problema -gruñó @kins. -Bueno. No conoceré yo las malezas. ni una maleza. y en el fondo. arrancando unos tallos de un rojo carmesí. -¿Ha oído? ¿No es cierto? -No. Los tallos cambiaron de color en una histeria prismática y emitieron un lamento que demostró que la planta no era una variedad fosforescente. Todos en Venus vivían en ciclos de treinta días. ¡Tonterías! No puede escaparse por ese camino. ¿por qué dio un salto? -Me picó una chinche. miraba fijamente a sus humildes discípulos. El hombre resoplaba y gritaba a plantas y pacientes por igual. @kins esperó pacientemente una respuesta. @kins bufó dirigiéndose a Walter Bernard. las tierras estériles de Venus. ¿Dónde está esa falsa cortesana? Una bonita pelirroja se abrió paso a codazos entre la multitud y sonrió afectuosamente: -Aquí estoy. ¿De qué huye. ¿Qué pasa con D'Courtney? Powell expuso su problema. que resplandecía durante las setecientas horas del día venusino. -¡Maldita sea! No me digan que esto es una planta fosforescente. Era como una ilustración de una Biblia primitiva. gozaba del espectáculo. «Por lo tanto los hombres me desean. El sexo no es una máscara. se dice a sí misma. purpúreas y violáceas. o sólo había sido un testigo del suicidio de D'Courtney. D'Courtney se suicidó. Linc. El recuerdo histérico que Barbara D'Courtney tenía de la muerte de su padre era susceptible de dos interpretaciones. Sam. profesor! -¡Lincoln Powell! ¡No! ¿Qué haces aquí? ¿De dónde has salido? -De la Tierra. Se trata del caso D'Courtney. no se contonee por el nombre que le he dado. Se requiere un poco de telepatía. doctor @kins -replicó Walter. mezcladas con las secas plantas de Venus. Alcánceme el rastrillo. El Viejo Moisés querría que se lo explicaran. Así se escapa del mundo. pero la muchacha se limitó a sonreír y a adoptar una afectada actitud. rojas. señor. Tengo que volver en el próximo cohete. NO DIGAN QUE NO PUEDEN. ¡RESPONDAN! Powell encontró a Sally @kins en el fresco y espacioso vestíbulo de la casa. O Reich había matado a D'Courtney. ¿Sabías eso? Tenemos un mercado negro de agua en Venus. si los dejase». Sam. ¿Qué demonios hace la policía? No te preocupes. La vida no es una máscara. Luego clavó la mirada en el hombrecito: -Escapatoria semántica. No he oído nada. Las nubes perpetuas de Venus irradiaban una luz enceguecedora. @kins la miró con malos ojos. -Entonces. La virginidad no es una apoteosis. Un hombrecito de negro le alcanzó el rastrillo y dijo: -Mi nombre es Walter. Ya sé que no es tu jurisdicción. Alrededor. de abigarrados colores. Bernard? -Tenía la esperanza de que me lo dijera usted.con un grupo de gentes deprimidas que lo seguían como títeres. Una transmisión TP. Sam. hasta donde alcanzaba la vista. doctor @kins. Arriba. una luz enceguecedora y nacarada. La calva cabeza de Sam estaba al rojo.

pero yo esperaba. Cuando le presentemos el caso. aversión... Lo confundirás todo.. -titubeó Jordan. también la necesitará Ben Reich. Sam. la cara de Beck en la pantalla. Ha sido usted muy amable al concederme unas horas. pensaste. no lo llamaría. teléfono.. asociación con una fiesta. Hice un viaje con él. Comenzó a hablar antes de que Powell pudiese oírlo. Si quiere saber algo será mejor que vuelva a la Tierra y lo averigüe. No sé más. -Un momento. ligeramente modulada. -Ahora estamos apresurándonos demasiado. además de una luz monocroma de un décimo de angstróm. los bancos.-Estaba derrumbándose. Luchaba contra símbolos irracionales de abandono. coronado por una doble capa de cuarzo capaz de dar a la habitación una claridad total o una total oscuridad. Por eso mismo volé a la Tierra. -¿Por qué no? -Porque tenía la obsesión de los venenos. -¡Linc. para impedírselo. ¿eh? -¿Cómo?¿Destrozado la nuca? -Sí. -Sigue.. Estará en la Tierra unas veintiséis horas para arreglar sus asuntos. del interior de la casa. -Adelante... .. no cambian nunca. doctor jordan: Jordan estaba impresionado.es el laboratorio del gremio. Tenemos veintiséis horas. -Y éste -dijo Powell. Te sacó la información y se la pasó al asesino. pudo haberse destrozado la nuca. volvió de Calisto.. reunión. -Linc. la luz solar. ¿Qué valen ahora los votos del gremio? -¡Qué vale ahora la demolición! -respondió @kins ferozmente. Me gustaría saberlo. Sam. ¡qué te parece el telépata! -¿Qué me parece qué? -Gus Tate estaba en la fiesta de Beaumont la noche en que mataron a D'Courtney. -Un momento. quien (estoy citando sus palabras) se apartó generosamente en favor de Jordan y la justicia... -Ya sé que no. Linc. Esto sí que es un sorpresa. El pequeño Gus Tate es el experto de Reich. El mes pasado.. a mediodía. Si D'Courtney murió de ese modo. Se siente además agradecido hacia Reich. Imposible. -¿Echamos un vistazo? -sugirió Powell. -¡Diablos! Sólo Mary sabe que estoy aquí. Reich arruinó mi caso. Estaba retrogradando empujado por una exhaustación emocional y en el borde de la autodestrucción. dijo. deserción. Éste es el retrato. no lo creo! -Yo tampoco podía creerlo. y a los trabajadores de uniforme. Yo hubiera podido salvara D'Courtney. Todo el piso superior del edificio del gremio estaba dedicado a la investigación. -¿Culpabilidad de qué? -Su descendiente. -Reich pudosospechar quizá. Quería llevar a cabo algo drástico para escapar a un sentimiento de culpabilidad. vino un anuncio de Sally @kins.. Entonces. -¿Bárbara? ¿Por qué? ¿Cómo?... Es ahora un hombre próspero gracias a Ben Reich. Si Tate necesita ayuda. jefe. Comience desde el principio.. -No tengo mucho tiempo. bañaba las mesas... -No trates de ayudarme. Ahora puedo ayudarte de veras. -¿Hablará? -No.. Íbamos a trabajar en eso. desde lejos. pero.. Tranquilo. Ahora. Espero que no le haya pasado nada a la muchacha D'Courtney.. todo habría sido distinto.. Beck.. -No lo sé. jefe. pero ahí está. Estás ocultándome algo. Pobre viejo Gus. Si me dejases. -¿Pudo haberse enterado Reich? El Viejo Moisés querra saberlo de veras.. ¿por qué D'Courtney había decidido morir envenenado? -¿Te haces el gracioso? Si lo hubiese sabido.. Esto no me hace muy feliz. Jordan tiene el sarampión del dinero. de casi trescientos metros de diámetro.. Habría necesitado la ayuda de algún ésper para. pero. Lo necesitamos tanto... veamos. El pequeño Gus trabajó para él. Powell atravesó de un salto el vestíbulo dirigiéndose a la cámara de fono-v. Por suerte lo encontré.. señor Powell. De alguna parte. No sabemos qué arma usó. -Powell estaba tan trastornado que habló en voz alta-: Bueno. Si no fuese así. el doctor Wilson Jordan. D'Courtney tuvo que haber sido asesinado. Vio. indudablemente no se suicidó... Yo. -¿Tiene algo que ver con D'Courtney? -comenzó a decir Jordan. Gus Tate es un experto. pero necesitaba ayuda para un paciente parecido al tuyo. -Hum. Te abro mi mente. Medio su número. vergüenza. conversación en una fiesta. Su estructura de adaptación estaba ya resquebrajada.. cobardía. será mejor que vuelva en seguida.... los aparatos de plata y cristal. El teniente vio a Powell al mismo tiempo y agitó excitado las manos. Ya conoces a los suicidas. -El hombre de la rodopsina. y de un suave color de durazno... y luego se embarca otra vez para Calisto para vivir definitivamente de sus nuevos bienes. Dime.. Una vez que han elegido una forma particular de morir. Había decidido matarse con narcóticos.. Si quiere sacarle algo. -¿No llegaste a sospechar por qué D'Courtney estaba derrumbándose? -Sí.. Había ido con Reich. No.. Era un piso circular.

No dejo de admirarlo. Un investigador pelirrojo. doctor. Creo. de veras. -Y Reich tiene seguramente algo más en su conciencia -dijo Jordan-. El crimen. Basta ver este laboratorio para comprenderlo.m..m. Ningún magnífico seminario como éste. -¿Damos una vuelta? -Powell tomó a Jordan por el brazo y transmitió a todo el laboratorio-: ¡Atención! ¡Prepárense para algo rápido! Los técnicos del laboratorio. Con los ojos húmedos y la garganta enronquecida por la emoción. Pasaba así la antorcha a la futura generación. lo que no era cierto. Háganlo sentirse paternal. Un par de jóvenes bonitas. sin interrumpir el trabajo. se oyó la voz ronca de la calumnia: -¿Quién se robó el tiempo. -No es nada. A las 5 p. -Cierto. Todo el caso depende de algo que tengo que sonsacarle a este hombre. con la agradable sensación de haber beneficiado a la ciencia sin traicionar a su benemérito y generoso patrón. Entre una salva de imágenes ridículas. pero como hombres de mundo sólo nos restan alabanzas.. señor Powell? -La frase se refería aparentemente a un oscuro episodio de la vida del «niño deshonesto» que nadie había logrado averiguar.. y volvió a la cocina. Acababa de alimentarse y le brillaba la cara.. No había allí hombres de ciencia..m. No quisiera que Reich pensase que yo. ven enseguida! ¡Barbara está hablando! -¡No! -Mary vino corriendo desde la cocina-. sí. dedicadas al espinoso problema de la transmisión telepática a larga distancia. inventen problemas visuales y pídanle ayuda. -Ajó -dijo Barbara-.. -Hay tiempo. Como hombres de ciencia podemos lamentarlo. -Le aseguro. le llenaron los oídos de agradecidos testimonios.m. y los azares de la justicia los pusieron en manos de Jordan. Un silencioso cacareo llenó la habitación. El grupo japonés de expertos en el nódulo extrasensorio. -No dijo nada parecido. ¿Qué interés puede tener un crimen para un hombre de ciencia> Jordan se tranquilizó un poco. -¡Mary. Jordan se especializa en fisiología visual y posee ciertos informes que quiero que nos entregue.m. esto es serio. mi querido señor. Si corta usted transversalmente el nervio óptico. Cuando la mujer murió. Eso es admirable. Claro -convino Jordan rápidamente-. Después de todo. en manadas. Sale usted a las cinco. Mary miró a Powell con sorna. -La una y media. Pues bien. no que nos informe sobre un asunto criminal. ¿No le parece? -No lo creo de Ben Reich -replicó Powell insistiendo en la nota noble-. A la 1 p. Nada de discusiones. Powell volvió a señalar la hora. le preguntaron al doctor Jordan por qué motivo las imágenes visuales aparecían siempre con los colores un poco alterados. el doctor Jordan anunció a los genuflexos japoneses que comunicaría gustosamente sus investigaciones secretas sobre la púrpura visual con el solo objeto de ayudar a jóvenes tan simpáticos. Yo sugeriría. Mujeres y cohetes. realmente. A las 4 p. y los puso a nombre de su mujer. confesó que odiaba la idea de hundirse en Calisto. -Naturalmente.. Le llenaron la cabina de flores y regalos. encendido y en éxtasis. Ajó. -Usted me entiende. El de Ehrlich. A las 2 p. pasaron a su hijo. los hombres de ciencia del gremio escoltaron al doctor jordan hasta el cohete de Calisto. Jordan tomó efusivamente la mano de Powell. ¡Las cosas que vi mientras trabajé con él! Pero los hombres de negocios son siempre un poco sinvergüenzas. Hay tiempo. describió minuciosamente el ionizados de rodopsina que había desarrollado para Monarch. el señor Benjamin Reich. -Éste es el doctor Wilson Jordan -anunció Powell-. que en su admirable trabajo hay un error muy simple. Dijo ajó -comentó Mary. Por favor. ¿Cómo se le ocurrió eso? -Me han acosado -dijo Jordan sombrío. o un violeta genciánico. en parejas.. Ocurre. doctor. que estaba trabajando en un dispositivo que recogería los impulsos TP. insistió en que el nódulo y el nervio óptico formaban un circuito (no había nada parecido) y asaltaron al doctor Jordan con murmullos corteses y pruebas falsas. Que hable. pero que siempre hacía enrojecer a Powell. mi querido doctor. en cuatro patas. . No es nada -replicó Jordan-. Lo mismo esta vez. arrastrándose con energía. Aquel ladrón de Ben Reich tuvo quizás algún escrúpulo de conciencia pues los cedió a la justicia. que buscamos su consejo técnico. Los técnicos se acercaron de a uno. Su hora ha terminado y tiene usted tareas importantes que. El viejo Reich (el padre de Ben) se los ganó por medio de alguna trampa. -Claro. doctor Jordan. inventó rápidamente el hecho de que la transmisión TP era astigmática y requirió humildemente consejo. A las 1. -Ajojojojojojojó -dijo-. Barbara estaba en el vestíbulo. Parecía que Craye D'Courtney había sido alguna vez su dueño. ya sabe. centros de la perceptibilidad TP. Powell dijo: -Lamento tener que interrumpirlo.m.-¿Quién? Oh... Y Jordan partió para el cuarto satélite de Júpiter. le confesó a Powell cómo había heredado esos bienes insensatos. hay siempre otros. Reich tiene conciencia.30 p. Nunca ha tratado usted el nódulo vivo con un tinte vital. por ejemplo. Ajojojojojó. ¿Qué dice? -Me llamó papá. -No. respondieron con distintas burlas. El silencioso cacareo cesó instantáneamente. A las 3 p. -Powell se transformó en un conspirador cómplice y mostró a Jordan una cautivante sonrisa-. el doctor Jordan.

Powell cortó la comunicación. Imagen de un guiño. ¿Papá? ¿Papá? -Ajó -dijo Barbara con un gorjeo. -¡Levántate. Powell. y lo apreciaría mucho.. Es una trampa para Tate y Church.. Barbara! ¡Socorro! Y los dos se incorporaron. ¡Cristo! Esa horrible explosión apagada.. -Hola. Jerry? -¿Un revólver? -Sí. y Reich está buscándolo para hacerlo callar. Hola. Luego naciste. No. Bueno. -Así que estás lanzando a uno contra otro.. Voy a apostar fuerte. Lo siento de veras. -¡No! -Sí. querida. y dejó confundido la casa. y de pronto oímos algo. nenita. Mira. Powell se arrastró hasta el teléfono y marcó BD-I2232. Jerry. Creo que Gus Tate es el asesino. la reverenciada figura se derrumbó de un modo increíble. -Quizá. Jerry. Estilo siglo veinte. y la amada.. pero tenemos que pasar por esa agonía otra vez. Acércate. Pero Church tiene una casa de empeños.. .. -Y a los dos contra Reich. Corro un riesgo. volvió a enrojecer. El aire del cuarto bullía de indignación. Mucho. Creciste hasta ser una joven encantadora de pelo rubio y ojos oscuros y una delicada y graciosa figura. Soy el hombre que se mete en tu barullo privado. Keno Quizzard está aterrorizado y dispuesto a cualquier cosa por salvar su vida. Lo siento querida. Fotografiémosla. Sólo nosotros dos. ¿No sabes quién eres? ¿No te gustaría saber por qué vives ahí abajo esa existencia solitaria? -No lo sé. por favor. Estaremos juntos y solos. Viniste de Marte con tu padre y. Miró a Mary. -Mmmm. -Powell se arrodilló junto a Barbara-. señor fantasma.. . -No. Barbara. Un arma explosiva. y gritaron. Reich no está en la ciudad. Powell enrojeció. Estaré ahí dentro de una hora. ¿y si no puedes oponerlos a Reich?¿ Qué pasaría si se comunican con él? -No pueden. Estabas con tu padre. Jerry. Sensación de ropas de cama. El piso frío bajo los pies desnudos y el corredor interminable. Tuviste una madre y un padre. Claro que sí. -No. como una simple entidad. Di papá.. -Encontré lo que buscaba. ¿Eso es un revólver? -Sí. Tengo que ver algo. de veras. No fui yo. Fue el niño deshonesto. Era un revólver. . La nuca saltó en pedazos. mi querida. Una imagen clara. y habló suavemente-: Sería una gran ayuda. Linc! ¡Por amor de Dios! Powell se encontró casi de pie. No es culpa de ella si no sabe articular todavía. Powell tomó aliento y gritó: -¡Socorro. Llévame al teléfono. Una antigua arma explosiva. Church le vendió el arma a Reich. Linc. -¿Por qué Gus? Pensé que era Reich. juntos. Mary. Desde aquí tenemos que valernos de trampas ésper. Barbara.. -¿Te compró Gus Tate un revólver. Me pregunté si te habría comprado el arma. La cara torcida de Church apareció en la pantalla. Mary. Lo usaron en el crimen de D'Courtney. Mary? -Por lo menos media hora. -Gus tendrá tiempo de llegar a casa de Church. la adorada. besó a Mary. -Eres un sinvergüenza. -¿Nosotros dos? Nosotros dos. -No. . -¿Usted otra vez? ¿Me recuerdas? -No sé.. -No -dijo Powell-. No había nadie.. Oh. -Precavido. . y no hay nada más párecido a un museo. Dígamelo. Tu padre está en el otro cuarto. o estoy arruinado. sostenido por Mary. . Sólo nosotros en la oscuridad. Luchamos juntos. -Hola. Fallamos siempre en el nivel objetivo. hasta que al fin se precipitaron en el cuarto de la orquídea. En guardia. ¿Metía qué? Retengamos esa imagen. besó luego a Barbara D'Courtney.. érase una vez una niña como tú pero que sólo existía. -Mary vio la escena recogida por Powell en casa de @kins-. -¿Y Tate ayudó a Reich a usar el arma? Increíble.-Quiso decir papá. -Powell titubeó. comprendo. -¿No puedo dejarte solo un minuto? ¡Idiota! -¿Estuve arrodillado mucho tiempo. Espérame. Apuesto a que te robaste el tiempo.. -¿De dónde lo sacó Reich? ¿De un museo? -No creo. Entré y los vi a los dos en el suelo. . Por favor. No hay nadie sino usted. Di papá. Barbara. atentos. Powell se dio por vencido. -Pero. . Quizá mate dos pájaros de un tiro. el cuarto de la orquídea. y esquivaron al sorprendido Ben Reich mientras éste metía algo en la boca de papá. Me gustaría mostrarte la imagen de ese revólver. -Casi seguro. de veras. desgarrándoles los corazones mientras los dos gemían y se arrastraban por el piso para arrancar una maligna flor de acero a la pálida.. Ningún otro. Pasó del nivel consciente al preconsciente.

Pero no te prometo nada. Os sentiríais ofendidos si utilizara palabras con vosotros. -Le vendiste un revólver a Gus Tate. inevitables. -No me asustes. Y Tate estaba comunicando su pánico a Church. Después de un rato habló desde las sombras. -Powell sonrió. Powell. Ya sé que no le vendiste el revólver a Gus. Eres unas de las cimas del gremio. Ahí la tienes. .. ¿eh? ¿No es así? . No he venido aquí a leer pensamientos. con sólo pedirle un favor a un telépata torpe. Yo. -Gracias.. ¿Cómo? Sospecho que te ofreció algo a través de la Liga de Patriotas. -Oh. Pero creo que será una prueba de buena fe. ¿Un coup d'état? ¿La dictadura del gremio? Quizá ya formas parte de la Liga. al hablar. Espera un minuto. Mientras hablo no os sondeo.. y se volvió hacia Tate-. Tienes que decidirte. Pasando por alto el hecho de que colaboras con Reich. -Entonces ¿por qué.? -¿Porqué? -Los ojos de Powell se clavaron en los de Tate-. Eres famoso por tu cortesía. .. Los tres hombres. Su rostro de gnomo brotó a la luz-. se inclinaban hacia adelante. o se echaban hacia atrás. Quiero hacerte una sola pregunta. Powell . Tiene que haberte ofrecido poder. Promete fácilmente.11 LA CASA DE EMPEÑOS estaba en sombras. -Se volvió hacia Church-. ¿Piensas que permitiríamos que tú y Reich aplastarais al gremio así porque sí? -Nunca probarás nada. El rostro de Tate volvió a la luz. Pasando por alto que acompañaste a Reich a la fiesta de Beaumont. -No vendí ningún revólver. Estoy trabajando en un asesinato. saliendo de ella. -Y ahora todo lo que pido es ese revólver -replicó Powell serenamente. -¡Maldito seas! -gritó Church. Así que tiene que haberte ofrecido poder en el mundo ésper. Te eché del gremio porque soy el honesto predicador Powell. Tate estaba sondeando a Powell como un histérico. Para hablar contigo. Sobre el mostrador brillaba una única lámpara que engendraba una esfera de luz suave. -No soy cortés ahora. -Un momento. Linc. ¿no es así? ¿Te haría una oferta sospechosa? -¿Qué ofreces entonces por el revólver? -Nada. Reich vino aquí a buscarlo.. Ganas demasiado. de que sondeaste a @kins a propósito de D'Courtney. Tú tenías ese revólver. . en staccato. Ya os entendisteis una vez.. lo quiero de un modo objetivo. -Eso creo.. -Escucha. Y no sé cómo se usó ese revólver. Nunca. la acepto -dijo Powell con una risita-. interferiste para él y has estado interfiriendo desde entonces.. sacudieron al menudo telépata con una serie de choques demasiado repentinos. Ésa es mi declaración objetiva.. Ésa será mi declaración ante la corte. Arriesgaste y perdiste todo por Ben Reich. No ha podido ofrecerte dinero. y los rostros y las manos gesticulantes aparecían o desaparecían súbitamente. Lo que podéis darme. Gus. Jerry. No podía haber ido a otro sitio. y tú no querrías poder de esa especie..... -No necesariamente -respondió Tate.. Todo era parte de un plan preparado por Powell para cierto momento crucial. ¿por qué estás aquí? -¿Se supone que tengo que permanecer indiferente ante una acusación como ésa? -Church te llamó porque te vendió un revólver y sabe cómo lo usaron. la aceptación casual de su ruina como un hecho consumado... No lo he olvidado. Tienes que creer que haré lo mejor. o Ben Reich. Sueles tener esa clase de objetos. -Probar? Qué? .. -¡Pagó por ese favor! -exclamó Church. -No -dijo Powell en tono cortante-.. -No vendí ningún revólver. -Al diablo si lo hizo -dijo Tate. sólo porque te pidió que leyeras las mentes de cuatro miembros del mercado de cambios. -¿Sí? Ben Reich quizá. Jerry. -Entonces. -Me prometieron algo -murmuró Church. y la serena seguridad que encontró en su mente. Leer el pensamiento no me sirve de nada. entrando en la luz. Quiero terminar con Jerry. -¿Ofreces algo a cambio? -Me conoces bien. Powell. Se lo vendiste a Reich. Powell? -interrumpió Church. Jerry. se encogió de hombros. . Jerry. ¿Qué me dices del revólver? El rostro de Church desapareció de la luz. -¿Qué quieres. -Así saliste del gremio -continuó Powell-. Pero a veces no tiene qué dar. No ha podido ofrecerte una mejor posición. Note daría nada de su poder. Reich ganó un millón con esa estafa. Y tengo la seguridad de que puedo probar mi sospecha. y no sé cómo se usó ese revólver. -La voz de Powell se endureció-. Sólo deseo saber si acerté con la oferta de Reich. pero no. Gus. Jerry. Gus. Gus. Quiero hablar claro. -Reich pudo ofrecerte poder en su mundo -continuó Powell en un tono de charla-.. El rostro de Church apareció en la luz.

pero no de ese modo. -No soy testigo -exclamó Church-. pero hasta ahora el anzuelo no se había movido. Quizá puedas evitar a dos. plásticos. Pero yo no. Powell. Después que Ben Reich te prometiera. Lo que Church no tenía que ver fue cuidadosamente embrollado y camuflado con asociaciones tangenciales y una imagen calidoscópica. Debes saberlo. el incansable radar de Powell recogió en la calle la señal de la muerte. Acosándome. Church gritó de pronto: -¡Un momento! Powell se detuvo. después tú. Gus. inundando la casa de empeños con la luz plateada de la calle. Dile al gremio que estoy cooperando. Tú eres el primero.. y el jurado trata de adivinar quién miente. -Powell se volvió y abandonó el círculo de luz. -Arrojaos al suelo. ¿Demasiado bajo? Levanta las manos. No quiero esa medicina de Reich. Pero ya estoy libre. El gremio tiene en cuenta la confesión. todo chillaba y se hacía pedazos. Estás aún en el gremio. Powell... -Eres un tonto. pero se necesitan agallas para serle fiel al gremio cuando todo anda mal. ¿Dónde has visto que un ésper traicione a su paciente? -Pero necesitas pruebas para atrapara Reich. Church es testigo. Ya te lo he dicho. -Qué? -Has sido educado por el gremio. Tú no has tenido agallas. Yo no estoy tan loco.. En ese momento. -¡Pero yo fui cómplice! -gritó Tate-. -Magnífico. Powell. pero pienso que será mejor que te crea. Jerry. -Powell le abrió casi toda su mente. Diles que. Tienes que recordarlos. -A propósito de ti y Reich y el revólver. pero no las obtendré de ti. -No sé -dijo Church al fin-. Tate lanzó un gemido. -Puede costarte el puesto si no atrapas a Reich. Díselo al gremio. Vino a mí con una pesadilla a propósito de un hombre sin cara. Yo te ayudaré. espera! -El rostro de maniquí se retorcía de temor-. lo confieso todo. . Quizá todas mis dificultades provienen de que siempre estuve buscando promesas. -Adelante. Díselo al gremio. Te lo aseguro. Estoy sano ahora. Es un arma armónica.. -Déjame que te mire. -No puedes ayudarme.. Está mendigando la demolición. gracias. Reich. Sucio traidor. Te identificas con su locura. Gus. Giró sobre sí mismo y dio un portazo. Había interpretado toda la comedia sólo para esto. -No harás nada parecido -interrumpió Powell. ¡Rápido. Lo necesito. No. vibraciones que creaban quebrantadores armónicos en todas las substancias que tocaban el piso. Me mantendré dentro de los votos. Powell extinguió de un puntapié el globo luminoso. Ya estás muerto. Powell tomó el brazo tembloroso de Tate-... Mientras atravesaba la oscuridad en dirección a la puerta.. .. -¿A propósito de qué. Pero estoy libre ahora. No puedo atrapar a Reich con tu ayuda. Gus. No te oculto nada. -Pero yo quiero ayudarte. El piso crujía y el cielo raso tronaba. ¡Saltad! -Church jadeó y saltó en la oscuridad.. Mientras Powell abría la puerta. Me retracto. No contra toda ética.-Tu palabra contra la mía.. Por eso me atrapó. Los tres hombres colgaban en el espacio. -¡No me importa! -gritó Tate-. ¿No has estado nunca en un juicio ésper? No es un juicio común donde primero juras tú. Posiblemente a tres. Gus. Mírate ahora. . Aquí lo tienes todo.. ¿Crees que te has librado? Crees que.... Díselo al gremio. Pero Church no localizaría ninguna sospechosa pantalla.. Cuando te mezclas con un condenado psicópata como Reich. -Cállate. No permitiré que ningún ésper nos arruine a todos tartamudeando ante la corte.? -Mírenlo -rió Powell-. .. caes dentro de su órbita.. Iré a la corte y me sentaré en el banquillo de los testigos y haré todo lo posible para ayudar a Powell. Estaba enfermo. -Saltad y sosteneos de los brazos de la lámpara. Todo. Dios sabe si eres un predicador timorato. Jerry. su silueta se dibujó en la puerta.. Antes lo arruino. protegidos contra las mortales vibraciones que envolvían la tienda. Powell. -¿Sí? -¿De qué le has hablado a Tate? -De los votos. Y me dejas afuera. -¡Espera. Jerry. Alzó a Tate y saltó luego tomándose de los brazos de acero de la lámpara. esperó a que Church mordiera el cebo. La confesión anterior al juicio. Vidrio. Rápido. ¿Es eso ética? ¿Es eso. -Cobarde. Subid conmigo. ¿Crees que voy a resignarme a un exilio perpetuo? ¿Como tú? Tú eres bastante loco como para confiar en Reich. y luego yo.. -Quizás eres de esa clase que no necesita hacer promesas.. Yo. y necesito a Reich.. No puedo decidirme. -¿Era un paciente? -Sí. Te colocan ante el jurado y todos los primeros empiezan a sondearte. No. .. piedra. Jerry? No estoy leyéndote. Te lo diré todo. acero. Gus. no te prometo nada. -Retrocedió tres pasos hacia el globo de luz y se encaramó en el mostrador-. bobos! Un horrible estremecimiento recorrió la casa. Pero no a todos.. ¿no es cierto? -Sí. Cualquier telépata puede ser un buen piloto cuando la órbita es simple.. Primero Reich.. -Al diablo con el puesto.

-No puedo bajar. -No te culpo. y desapareció. Es uno de los asesinos de Quizzard.. Pero ahora.. Encontró un montón de carne. rojo y grisáceo. . -¡Tranquilo. Se guardó los lápices en un bolsillo y se recostó en el sofá poniendo sus manos sucias en las de Powell. brillantes. De pronto estalló: -¡El hijo de perra! ¡El asqueroso hijo de perra! -No te pongas así. Powell miró los ojos profundos y oscuros. y ese bastardo ha decidido en mi lugar. ¿Qué estás haciendo? -Diujando bichitos -balbuceó la muchacha-.. Gus. Después de haber terminado con Church y haber vuelto de los cuarteles centrales y la pesadilla de Tate. Prepárate. Church lo oyó también y dio un grito. No te sueltes. Quizzard se hace con una nueva. tomó el brazo de Church y se balanceó buscando el mostrador. -¿No? Imagen de un gato que sonríe. Un rayo de luz. Barbara D'Courttiey tenía un lápiz negro en la mano derecha y un lápiz rojo en la mano izquierda. oscurecido por pesadas nubes. con la lengua entre los dientes y los ojos oscuros arrugados por la atención. -¿Estás otra vez en dificultades? -Todavía no. Ben está asustándose. La respuesta fue una ola de pasión que hizo retroceder rápidamente a Powell. Ahora ven y siéntate con papá. -¿Pero qué tienen contra ti? Yo. NO TE SUELTES. Tate abrió las manos y cayó. se detuvo ahí durante tres segundos. Powell lo siguió y luchó contra la náusea. Powell. Reich está luchando por su vida. Barbara -murmuró Powell-. Jerry. -¿Ben?¿ Ben Reich? Pero ésta es mi tienda. -Eh. Powell. Detrás de las nubes se adivinaba una chispa débil. Son mensajeros de Ben. Powell se alegró de ver a la niñita rubia en su casa. Parece que. Jerry. No puedo pisar. recorrió el piso. Mary -llamó-. Creen que estoy muerto. -No he notado ninguna diferencia.. con ese resplandor vacío del cristal que espera su medida de alcohol. Léeme. La mente de Tate se nubló. Me pregunto si tus dientes no necesitarán un tónico. yo también estoy luchando. Powell podía sentir cómo todas las sinapsis conscientes se iban soltando. Pada papá. Tiene una escuadrilla de psicópatas. -Bueno. -¿No eres mi niñita? -Sí. Cada vez que la apresamos y la enviamos a Kingston. Las vibraciones cesaron un momento después. -Hola. Jerry! Todavía no. -Gracias. Nuestra paciente está mejorando. -¿Dices que era uno de los asesinos de Quizzard? -Sí. Todavía no estamos a salvo. ¿Y qué diferencia hay? -Reich no me mataría. Jerry. El impulso de la muerte golpeó al hombrecito. Es una magnífica idea. -Estabas aquí. sangre y huesos. -Realmente. -Despiértate. ¡Ven rápido! Mary Noyes salió de la cocina. Powell se sostuvo con sólo una mano. encanto -dijo Powell-. Estaba garabateando enérgicamente en las paredes. Le costaba trabajo recordar que esto era una mujer sentada a su lado. como el filo de una navaja. Sondeó los niveles más bajos de Tate: -No te sueltes. y siguió garabateando. No te sueltes. Puedes dar rienda suelta a tus nervios si quieres. pero en ese segundo Powell oyó el bajo y grávido ruido del estallido de la carne. Barbara. Powell penetró a través de las vacantes capas conscientes de la muchacha hasta el turbulento preconsciente. Llegan a él por el camino de las drogas. -No -dijo la muchacha. -¡Baba! -exclamó Powell sorprendido-. infantil y solitaria que Powell había aprendido a querer. Church se dejó caer. Quizá pronto. Te voy a dar todo. Church respiró profundamente. Ese balbuceo está preocupándome. y en ese instante Powell comprendió que ninguna regla del gremio podría haber impedido la autodestrucción de Tate. La puerta volvió a cerrarse. El.. No puedes esperar que sea muy cuidadoso. Yo podía haber estado aquí. ya me erraron una vez. -Sí -dijo. -Bueno. La puerta de la tienda se abrió con lentitud. ¿No te sueltes todavía! -¿L-lo has oído? ¿L0 HAS OÍDO? -Lo he oído. estremeciéndose. La frase era sólo a medias una broma. -¿No hace mi niñita todo lo que papá quiere? La muchacha reflexionó un momento. mientras recorría aquel camino. Lentamente.-No te sueltes. La destrucción asomó en el subconsciente del menudo telépata. la chispa luminosa era como la semilla de una estrella que ardía con el quemante ruido de una nova. como una enorme nebulosa oscura.. Hombres descuidados.

Esta vez era una imagen desnuda... y se apartó como para envolverse en un manto instintivo de autoprotección.. Me molestas. y hasta la asociación de un beso. Trató de conservar sus puntos de referencia. B. se abandonó a un vórtice de asociaciones. Abajo. Powell lo tocó. de puntillas. como un torrente destructivo. Powell vislumbró parte de una imagen primaria. & B... padre. en lo más hondo.... Barbara y Ben. El horno volvió a humear. -¡Lincoln Powell! ¡Por aquí! ¡No seas loco! -¿Mary? -¡No puedo encontrarte! -Saldré dentro de un minuto. Si caes en ese caos de placer-dolor. ¿su madre? No. Era como si un electricista tocara suavemente las puntas expuestas de algunos cables para descubrir cuál de ellos no conducía una carga mortal. fuerte. Volvió a recorrer aquellos oscuros pasajes que llevaban al horno instalado en el interior de la muchacha.. Se detuvo a una cierta distancia. La imagen desapareció. Casi me quema el cerebro. explorando. Abría los brazos. . referencias parciales. la imagen de Powell-Poder-Protector-Padre. duplicidades... Quiero saber por qué tenía D'Courtney ese sentimiento de culpabilidad hacia su hija. -Bueno.. casi inexistentes en aquel caos de energía. percibiendo. El núcleo ionizado del pensamiento. Vamos.. Barbara. Sin dirección.. fantasma. Padre. Éstos eran los mensajes somáticos que alimentaban el horno: innumerables reacciones celulares. semisímbolos. Powell sentía a Mary Noyes. el oscilante superheterodino pH de la sangre.. llegó al instinto del niño ante el pecho de la madre.. ¡Maldita sea! ¿Se habrá enamorado de mí? -Hola. y al recuerdo infantil de. la reserva intemporal de energía psíquica. Su madre. y desapareció. estás perdido. -¡Sal! Soy tu fantasma.. -¿Quién demonios eres? La imagen sonrió encantadoramente. y surgió otra vez. ¿Reich? Imposi. inocencia.. Y las piernas giraban y se retorcían separadamente en un mar confuso.. -Quiero descubrir algo. Sí. -Quiero ver cuáles fueron sus relaciones con su padre. la encantadora figura reducida a unos planos sin gracia. Ésta era la imagen de ella misma. Unidos. con el pelo rubio y tirante. envuelta en un halo de amor y deseo.. buscando algo relacionado con pa. sintiendo. Volvió a la P otra vez. abruptamente.. papá. uniones. -¡Lincoln! Podía esperar un segundo.. Unidos por la sangre. Powell se balanceó a orillas del pozo. los ojos como sombras. el silencioso zumbido del tono muscular. una caricatura patética.. Negación.. yo me voy. en el interior de todos los hombres.. unida a B. unidos como hermanos siameses. Una niñera. será mejor que salgas. Ben Reich y la caricatura de Barbara. hermanos desde la cintura hacia arriba. gritos orgánicos. -Linc. Vete... el síndrome de la orfandad. la siguió hasta la letra P. excepto amor brutal y muerte brutal. -Era una imagen.. P. La nuca era el rostro de D'Courtney. todo giraba y se agitaba en el equilibrio estructural de la psique de la muchacha. las subconscientes sensaciones.. la circulación sanguínea. se sintió paralizado. Powell se aferró a ella.. que hervía en una interminable búsqueda de satisfacción. Un latigazo de odio.. Siguió a esa imagen de Jano por un enceguecedor camino de dobles. Descansó. -¡Linc! Un llamado lejano. Mary se alejó. y comenzó su examen. mentalmente.. -No encontrarás nada ahí. dame una mano. pa. Hola. -Powell miró incómodo aquel sereno rostro de muñeca y las manos frescas que tenía entre las suyas-. Estaba otra vez ante su propia imagen.. Y de pronto se encontró frente a sí mismo. que estaba siguiéndolo. Se quedó mirando fijamente la imagen desde el borde de la desintegración. -¿Y qué quieres? ¿Alguien que le proteja los secretos de sus dulces e infantiles pasiones? -¿Estás bromeando? Soy yo el que necesita protección.. Esta última envuelta en asociaciones paternales. En seguida retrocedió hacia la cordura.. ¿Me recuerdas? El odio se desvaneció en aquel torbellino y dio paso a una ola de deseo. -Tienes las tuyas ocupadas. La asombrosa imagen de Reich tenía que.. irracionalidad.-¿Por qué no entras conmigo? Barbara ha establecido contacto con su inconsciente. pares. hasta. La interminable unión-desunión de las sinapsis contribuía con un ruidoso y completo coro de ritmos. Barbara se desvaneció. de Barbara. papá. Ven. B. Powell percibió una llamada doble: odio y cariño. Un rayo enceguecedor surgió muy cerca. En los cambiantes intersticios había trozos de imágenes. luego. Amor y devoción asociados con.. mediante un cortacircuitos.....

Yo.. No había «arriba». La imagen de Barbara D'Courtney apareció otra vez... . y se había lanzado a hacer su negocio.. -¿Y qué me dices de ti? -¿De mí? . Cuando los ingenieros comenzaron a aconsejar a Espaciolandia que la forma esférica era más eficiente y económica. Powell se deslizó en todas direcciones hasta que su entrenamiento ésper volvió a reafirmarse.. Powell soltó aquellas manos. ¿De cuánto de ella estás enamorado? ¿Un décimo? ¿De qué parte de ella estás enamorado? ¿De su cara? ¿De su subconsciente? ¿Qué me dices del otro noventa por ciento? ¿Lo amarás cuando lo descubras? ¡Maldito seas! ¡Hubiese sido mejor que te dejara dentro de su mente. Tomó asiento en la lancha policial que había ido a buscarlo a la lujosa nave Holiday Queen. -Cállate -sollozó la mujer-. . Sonrió como siempre ante aquella imagen que le venía a la mente cuando veía el parque de diversiones del espacio. y cada una de las barreras era un paso más hacia la luz.. como si le quemasen. -Powell apartó la toalla y miró a Barbara D'Courtney-. -No es broma. me parece que esta pobre criatura está enamorada de mí. A mitad de camino sintió la presencia de Mary. Un fanático cultor de la salud había construido un hemisferio transparente de aire y gelatina. La lancha giró en redondo y el sol cayó transversalmente sobre el asteroide. Una especie de unión que. por amor de Dios! Aterrorizado de pronto. Cada nuevo empresario había añadido otro kilómetro. El telépata notó que le temblaba el cuerpo. Hazlo mientras me quedan fuerzas. La toalla volvió a restallar.. por el amor de. Era la visión de un navío cargado de exploradores de una galaxia distante. solemnes y concienzudas. sanatorios. a su lado.. parques de diversiones. descubrí la más rara de las asociaciones con Ben Reich. La toalla golpeó la cara de Powell. -Mary querida. Yo. Las otras semiesferas eran hoteles. singulares criaturas. Powell comprendió que era cierto. Luego la «técnica de la retirada» operó automáticamente. No es siquiera una persona normal. Estás enamorado de ella desde que la encontraste en casa de Chooka Frood. Espaciolandia brillaba allá abajo como un remiendo de plata y oro.. había instalado un generador atmosférico e inaugurado una colonia. en una secuencia uniforme. Era ahora la caricatura de una atractiva sirena. -Uno no trabaja con unidades. señor Powell. De las oficinas centrales. sino con partículas ionizadas.. -Por qué crees que no quisiste enviarla al hospital Kingston? -dijo Mary-.. Todos te necesitan. Linc. Dios mío. cállate... y seguía funcionando.. De ahí Espaciolandia había crecido hasta transformarse en una mesa irregular con una extensión de varios centenares de kilómetros cuadrados. Me encontré a mí mismo ahí abajo. Estás enamorado de ella. al asteroide. -Mary. En el . sentado junto a la niñita. Powell se dejó ir hacia arriba. Maldito seas. y la chica no es una ésper. El fragmento ante el que había sentido celos y odio. -¡Mary! Mary emitió la punzante y vívida imagen de Powell y Barbara D'Courtney y aquel fragmento que había descubierto días atrás. -Mary. Imagen de una tórtola bizca. Mary... -La única dificultades. Mary tenía una toalla helada.. que caían sobre aquella región y se dedicaban a estudiarla. Por favor. Ben Reich está allí y lo han perdido. -Hola. había construido otro hemisferio transparente. Tienes que ir a Espaciolandia tan pronto como sea posible. La mesa siguió con sus proliferaciones. Te necesitan. Al diablo conmigo. ¿De qué me quejo? 12 HABÍAN PASADO DIEZ AÑOS desde la última visita de Powell a Espaciolandia.. -¡Lincoln. Y Mary siguió con él hasta que se encontró otra vez en el vestíbulo. -¿Me dirás qué? -Estás enamorado de ella. ésta es la tercera vez que te busco. Espaciolandia se había iniciado varias generaciones atrás en un asteroide circular de menos de un kilómetro de diámetro.. -Es un trabajo para el niño deshonesto -murmuró. Las barreras cayeron una a una. ya no era posible ningún cambio. ¿Por qué crees que has estado sondeándola dos veces por día desde que la trajiste a tu casa? ¿Por qué necesitabas compañía? Se lo diré. fantasma. . o más. -No te preocupes por mí. y que te pudrieras allí! Mary se volvió y se echó a llorar.-Linc. ¡Si no sales ahora estás perdido! -¿La tercera vez? -En tres horas. miró por la ventanilla. y mientras la lancha despegaba. El caos temporal e inespacial rugía a su alrededor. con las manos de ella en sus manos. . Había tratado varias veces de imaginarse sus uniformes y siempre había fallado.. Tratar de descubrir el significado de esos fragmentos es como intentar un análisis cuantitativo en el centro del sol. Powell pudo ver unos cuantos centenares de hemisferios que resplandecían en el azul-negro del espacio como una masa de pompas de jabón sobre una mesa ajedrezada. Hay un mensaje para ti. casas cunas y hasta un cementerio. La colonia sanitaria inicial ocupaba el centro del asteroide.

Ha engañado a muchos. Respuesta negativa.. El hotel Victoria. y Reich está más seguro que antes. Cada uno necesita de los otros dos. El sargento tragó saliva. Los otros dos estaban malheridos. Sondeé a Jerry Church y se lo saqué todo. ¿Y eso qué? Keno Quizzard no volverá a abrir la boca. eh? -Sí. -Bueno. Centenares de cuerpos y rostros vendados. Lo mismo Hassop. -¿El lunes anterior al crimen? .extremo de la mesa. Muéstreme el cadáver. El «hábil» lo seguía. Llevaron a Reich al hospital. Siempre negativas. De acuerdo. Persecución «torpe» de Hassop. Podemos demostrar que hubo una oportunidad. Ese intercambio provocó quizás el asesinato. y por eso necesitamos a Hassop. Powell sacudió la cabeza. Un muerto. Keno Quizzard. -¿Había una chica. -Juraría que no han salido de Espaciolandia. El sargento lo miró fijamente-. extendido en uno de los colchones neumáticos de la congeladora inmovilizante. Tres heridos. Pero el yate quedó arruinado.. Lo mismo con respecto al motivo. Parece que cometí algún error. Aprenda.. Vestido con el último modelo de traje rociado de espuma (la ropa de sport de Espaciolandia se usaba ese año con aplicaciones de color). -¿Lo conoce? -Un granuja.. a saltos.. El Venusberg (muy indecente). -Conocemos el método y sabemos que hubo una oportunidad. -Comenzaré por buscar telepáticamente a Reich y Hassop a la vez -dijo Powell mientras la lancha se introducía en el pasaje que llevaba a la cámara neumática-. Reich se encargó de Quizzard. Si encontramos a Hassop.. El Sanatorio de Cirugía Plástica.. -¿Qué cadáver? -El del accidente de Reich. Cuando uno se encuentra con una muchacha bonita. Una trampa muy bonita llamada Duffy Wyg&. Botes y balandras que se deslizaban sobre el agua. la muchacha entretuvo al «torpe». Los tres son como los palos que sostienen una carpa india. El Mágico. y otros muchos más. escribió a sus queridos y viejos amigos en media docena de lenguas. Y luego las respuestas. Ni señales. El Hogar del Hogar. Nunca podremos probarlo. Trabajó para Reich hasta que perdió la cabeza y se volvió inservible.. -¡Maldición! Tenemos que arrestar a Hassop y conseguir el equipaje. Reich ya no estaba allí.. Ésta se mantendrá en pie si no fallan los otros dos.. Hassop es el jefe de la sección Códigos de Monarch. Reich podía haber fingido. Reich caía estrepitosamente en Espaciolandia. Negativas. Respuesta negativa. Una reunión conmemorativa en Rheims Solar.. -Estaban malheridos. Y el yate quedó arruinado. . Powell conversó con extraños.. incluso Reich. -Oigamos la historia -dijo Powell.. Pero antes quiero confirmar una sospecha. Basta eso para llevar al amigo Reich a la demolición.. Powell comenzó a recorrer las burbujas.. Tenemos que averiguar cuál fue el último mensaje que Reich envió a D'Courtney y la respuesta.. como decía -continuó el sargento-. -Sí. Ninguno puede sostenerse solo. En la morgue de la policía. Pero cómo. Alquilé un telépata intérprete e iniciamos una investigación en cuatro idiomas. como piedras. -No se descorazone porque Reich lo haya engañado. El frente del yate destruido. ¿Como por ejemplo? -Se dice que D'Courtney tenía a Reich entre la espada y la pared. Respuesta negativa. Y Hassop debe de llevar consigo los registros comerciales de Reich. -Sí y no. el Marciano (muy chic). del lado de Júpiter.. La corte encontrará ahí probablemente los motivos que tuvo Reich para matar a D'Courtney. el cadáver era una mutilada figura de piel blanquecina y llameante barba roja. -¿Cómo? -En un yate privado. yo mismo interrogué a la muchacha. y los otros dos. Vuelo gratis sobre el Polo. A mí inclusive.. Cuando fuimos a ver. -¡Maldición! -Powell se incorporó de un salto. Se podría apostar que ese accidente fue provocado para encubrir un asesinato. El «torpe» se entretuvo con la chica de Reich.. Algo embrollado.. Un asteroide o una lluvia de meteoros. pero no importa. -¡Eh! -estalló el policía-. El sargento sacudió tristemente la cabeza. el hotel El Deportista. -Seguimos las instrucciones -dijo-. se alzaba la gigantesca semiesfera de ochenta kilómetros de diámetro que cubría la reserva natural de la colonia y donde había más cambios de clima e historia natural que en cualquiera de los planetas. Son nuestros motivos. Centenares de cantarines y genuflexos devotos que participaban en una especie de baile matutino y veraniego. -¿Y el equipaje de Hassop? -Desapareció también. donde nos imaginamos que se pasaría una temporada. Regatas de vela en El Hogar de Marte. Justo cuando el «hábil» entraba en acción. el Nuevo Neuberg. Había tenido un accidente en el espacio y descendió como pudo. Ésa es la opinión del Viejo Moisés. y leyó suavemente el pensamiento para estar seguro de que tenía una imagen precisa de Reich y Hassop antes de responder. -¡Hum! -murmuró Powell-.

¡mirón! Escúcheme. El cementerio parecía un jardín. Duffy. ¿De qué demonios habla? -Se lo deletrearé. Era un policía? -Bueno. Sin volverse Powell replicó: -Lo siento. si. -Era un policía.. LA REVELACIÓN DE MARY BAKER EDDY. Luego se volvió y echó a correr. -Encantada. y éste giró sobre sí mismo. Volvió a mirarme y. -Comprendí que era usted la persona más inteligente entre todas las que trabajan para Ben Reich. Powell lanzó una carcajada. examíneme. Felicitaciones. -Soy inteligente.. Manantiales Sulfurosos Blancos. -Entendido. Manantiales No Sulfurosos. -Le sacó la cola a Hassop. -¿Y qué le hice yo a su espía? -De acuerdo con las instrucciones de Ben Reich lo conquistó usted..... -Más claridad en ese contrabajo. -¡Ajá! Hassop es un caballo. Pero aclaremos. «No hable en voz alta ni se ría. -Duffy lo tomó del brazo y lo llevó por el sendero-.» ¿No cree usted que éste es el más ridículo. Duffy -dijo. Una cola seguía a Hassop. ¿Cómo iba a saber yo que era un empleado de usted? Cómo iba a saber que su empleado estaba disfrazado de músico? Powell la miró fijamente.. MAHOMA Y LA MONTAÑA. Respuesta negativa.. lo sentó ante un piano durante días enteros y.. LA CRUCIFIXIÓN DE CRISTO. Powell. El canalla sinvergüenza. y en seguida en una rápida sonrisa. Allí estaba Duffy Wyg&... Por qué es ésta? -Por haberla subestimado.. Manantiales Sulfurosos Negros.. LA APARICIÓN DEL ÚNICO Y VERDADERO DIOS: GALAXIA. ATENCIÓN A TODOS LOS DEVOTOS. Una cola es un espía. mitad en serio-. -¿Qué pasa. -¿Que seguía a Hassop? -Sí. -Tendría que avergonzarse de sí mismo -dijo una muchacha detrás de Powell. -La historia de toda mi vida. -Bueno. Powell sonrió. .. ¡Y usted cree que me encargo de los trabajos sucios! Usted. -Se volvió hacia Powell furiosa-... frescos y olmos con algunas franjas de hierbas.. ¿Un hombre pálido? Pelo descolorido? ¿Ojos de un azul descolorido? . y en forma total. LA ASCENCIÓN DE NUESTRO SEÑOR BUDA. ¡POR FAVOR! Un ruidito metálico y otra gárgola comenzó a hablar en otro lenguaje.? -Las ondas mentales de la muchacha golpearon a Powell. Duffy. -Le debo una disculpa -dijo Powell.. El jefe de la sección Códigos de Monarch. luego otra voz amenazadora y suplicante: ATENCIÓN A TODOS LOS DEVOTOS. Duffy. Hice algunos trabajos para Ben. -Vamos. ¿A qué se refiere? -Ala cola que seguía a Hassop. No podremos seguir así mucho tiempo. Si Reich no estuviese en la reserva podría examinar a ese traidor. unos robots con traes de fantasía tocaban una música suave. Pausa. un agente secreto con la misión de seguir y obsevar al sospechoso.. lo convirtió en una ruina.. Entonces le pusieron otra artificial que. ¿Y qué es un Hassop? -Un hombre que trabaja para Ben Reich. Nunca tengo bastantes. mi joven héroe? ¿Se le han roto las turbinas? -El rostro atrevido de Duffy miró a Powell. Manantiales Sulfurosos Calientes. SE RUEGA NO HABLEN EN VOZ ALTA NI SE RÍAN.. -Un momento -dijo Duffy de pronto-. -Hassop. senderos empedrados y robles.Respuesta negativa. -Un momento -la interrumpió Powell.. con precisión. -Le hice una pregunta.. durante diez segundos. Tenía un cartel que decía: La Iglesia del Valle.. Aquel holgazán. En unos pabellones situados estratégicamente. -¿Está diciendo que Reich la ha engañado? -¿Y qué si no? -Duffy le devolvió la mirada-. Reich me pidió que examinara el trabajo. Se deslizó bajo la barrera consciente de la muchacha y la examinó.. Reich me pidió que le hiciese un favor... Todavía me debe un baile. por favor. LAO TSÉ Y LA LUNA. Me dijo que aquí había un hombre que estaba trabajando en un interesante código musical. Un accidente lo privó de una de sus mejores glorias.. Pero su elogio parece tener un doble sentido. Powell hizo un gesto afirmativo con la cabeza. el muchacho detective. MOISÉS EN EL MONTE SINAÍ. En el centro del cementerio se alzaba una fiel reproducción de la catedral de Notre-Dame. mitad en broma. Cuénteme cómo triunfó al fin la razón. Ya lo recuerdo. LAS ENTRADAS PUEDEN SER ADQUIRIDAS EN LA PORTERIA. usted. lo sedujo. Vamos. -El sinvergüenza -murmuró Duffy-. -El señor Powell -exclamó-.. en la torre... Descorazonado y deprimido. Una pausa y luego algunos anuncios útiles: DEBIDO A LA NATURALEZA SAGRADA DEL ESPECTÁCULO SÓLO SE ADMITE A PERSONAS CON ENTRADA. El ceño de la muchacha se transformó en una expresión de perplejidad. De la boca de una de las gárgolas. Powell entró en el Cementerio Solar del Alba. salía una voz dulzona: VEAN EL DRAMA DE LOS DIOSES REPRESENTADO ANIMADAMENTE POR ROBOTS DE LA IGLESIA DEL VALLE.

Hay que comprar una barrera defensiva para que los osos no lo devoren a uno. El riesgo por cuenta suya. así que. -Qué apuesta a que Hassop sufrirá un accidente fatal. -Lo que hace trescientos kilómetros cuadrados por policía. Moviéndose con rapidez. Así dicen los anuncios. El Viejo Moisés necesita a Hassop. un ingeniero en eficiencia.. Otros no. -Hum. Pero todos estos amantes de la naturaleza traían consigo mapas minuciosos de la zona de reserva.. -Entonces.. Powell lo tomó del brazo y lo sacó de allí. POR FAVOR.. vieron a un diplomático loco. ¿comprende? Una batalla contra los elementos. o quizá cuatro semanas. Los hombres desfilaron por la reserva con una uniforme sensación de fiesta y muy variados atavíos. salvo cámaras fotográficas. Obtendrá un permiso especial dentro de tres. El mismo apetito sintió el secretario de un autor famoso. ¿Qué le parece el radar o el sonar? . Powell encontró a su sargento en el teatro El Globo.. Se lleva la comida a cuestas. si encuentro a un hombre todavía con vida.. Lo que explica que un repentino apesto por la naturaleza invadiera de pronto a un abogado prominente mientras efectuaba unas delicadas operaciones contractuales en una de las lujosas salas de conferencias de Espaciolandia. -Hum. ¿Cuáles el veredicto? -Medalla de honor -le gritó Powell por encima del hombro-. -¡Eh! Esto no está bien. inspeccionaba tristemente al público. Y el equipaje de Hassop. vestido con traje de ceremonia. -¿La reserva. -Y por entonces Hassop estará muerto y enterrado. Nos lleva ocho horas de adelanto. No se permiten transportes mecánicos en la reserva. ¡Eh! ¡Qué buena idea! -¿Qué idea? .. un conocido diseñador industrial. el presidente del Comité de la Unión de Quejas.. Los que habían sido avisados con tiempo llevaban ropas de campo. -Esto es una emergencia. Si se quiere pescar. . hay que hacerlo. Imposible.. un juez de relaciones domésticas. inmune a los encantos de la actriz. Duffy. Y le hacen firmar un papel por si la naturaleza gana. Se llevó a Hassop con él. en la reserva. dos miembros del gabinete. El policía. garantizada para los valientes exploradores. El peligro añade un poco de pimienta al viaje. -Entonces voy a hacer una rápida selección y llevaré mi propio radar a la reserva. Me han puesto una montaña delante. -Ése es su mal. -No quiero un hombre. Una batalla contra los animales salvajes. -NO HABLEN EN VOZ ALTA. -¿Qué hace uno ahí dentro? ¿Frotar unos palitos? -Eso es. cinco líderes parlamentarios. un secretario de psicología política. lo mismo. eh? -meditó el sargento-. Usted contra la naturaleza. -¿Nosotros dos? ¿Recorrer tres mil kilómetros cuadrados? ¿De cuántos hombres disponemos? -De diez quizá. -¿A quién? -A cual-quie-ra. ¿cómo vamos a encontrar a Hassop? -Hay que firmar el papel y empezar a buscarlo. ocupados o de vacaciones. y muchos otros clientes ésperes de Espaciolandia. Si se desea un fuego. Se la colgaré en el pecho. Si se quiere cazar animales.-¡Eh! -gritó Duffy-. actuaciones que debía tanto a su sensibilidad telepática ante las reacciones del auditorio como a su dominio de la técnica de la escena. Sufrió un accidente y necesita descanso y compañía. NI SE RÍAN. donde una magnífica actriz ésper emocionaba a millares con sus extraordinarias actuaciones. -¿Un ser humano es un dispositivo mecánico? -No. -Ponga a discutir a esa vieja máquina con la mesa directiva de Espaciolandia. -Naturaleza pura. -¿Pero qué demonios hay ahí?. La banda TP crujió inundada por comentarios e informes que bajaban y subían por esa línea del viviente radar en el que Powell ocupaba el centro... dividida en sectores. ciento por ciento. No podemos transmitir a nadie excepto a otro telépata. -¿Un invento de la civilización? -No hasta ahora. -Está en la reserva -le dijo-. Tres mil kilómetros cuadrados con tal variedad de condenados animales. se extendieron en abanico entrando en ese continente en miniatura de geografía y clima variados. No se permiten aparatos mecánicos. Se anda a pie. hay que fabricar las armas. Usted se siente primitivo y renovado. Usted quiere a cualquiera.. y los asombrados guardianes que cuidaban la entrada. geografía y climas que no bastarían tres existencias para verlo todo. -Si queremos apresar a Hassop tendremos que tomar un Helio e iniciar rápidamente nuestra cacería. un analista de solicitantes de empleo para la Asociación de Hoteles Unidos. que llevaba un bulto a la espalda.. cara por cara. si es que ya no lo ha sufrido? -Nada. ¡Un momento! ¿No puede reunirlos enviándoles un mensaje mental o algo parecido? ¿Cómo hacen ustedes los telépatas en estos casos? -Sólo podemos recoger pensamientos. el superintendente de Cibernética Titán. Aunque fuese posible no podríamos reunir a todos los miembros de la mesa antes de una semana. .. Una coartada perfecta. No. -Quizá pueda convencer a los directores. examinando e inspeccionando en busca de equipaje ilícito. Lo quiero a usted.

-Ésta es la imagen. Puede haberse quedado en un lugar apropiado cerca de la entrada. excelencia? -No sé. -Deletree eso. Salieron hace ocho horas. No para subir. -Veamos la imagen. ¿Cómo se puede convencer a un tigre para que no lo devore a uno? -Use psicología política. señor superintendente. -Aquí está. Sector 60. Linc. No sirve. -Siga su camino. Son Reich y Hassop. . -¿Y usted es el ladrón mas hábil? -¿Quién se robó el tiempo. -Aquí está. -Envíe imagen. Sector 1. Gracias a todos. No sirve. cerrada. -Es posible que Reich no haya viajado en línea recta. -Perdón. Sigan caminando. Corrijo. -¿Qué hago con esa palmera? -Trepe. -No. Cuando cayó la noche. esto necesita tacto. -Envíen una imagen. Vuelvan todos ala entrada y váyanse a sus casas. -Destacamento a Linc. Sector 21. -¿Cómo subió. -Use su barrera protectora. Todo tiene que ser lógico. cocodrilos y murciélagos acuáticos. pero puede ser que no nos lleven tanto. Cuando estén bastante lejos. -Lo siento. -No. -Veamos la imagen. -Envíen la imagen. Me ayudó un alce.-Nieva aquí. -No. -Destacamento a Linc. Sector 12 -Envíen imagen. . una nube que se desata. -Aquí está. -Destacamento a Linc. Linc. -Destacamento a Linc. -¡Eh! ¡Es un maldito oso! -¡No corran! ¡Entablen negociaciones! -Destacamento a Linc. . Que no sospechen nada. . -Adelante. -No son ellos. a orillas de una laguna. Este kilómetro cuadrado de la reserva era una selva húmeda. pantanosa. Los árboles y el suelo hervían de vida. -¿QUÉ? -No armen un alboroto. Sector9. Una buena estafa. -Destacamento a Linc. Powell? Los telépatas en retirada fueron empujados por una ola de vergüenza. Powell se arrastró lentamente hacia la hoguera que Reich había encendido en un claro. -Siga su camino. -Destacamento a Linc. -Ahí va. -¡AAAAAA-chis! -¿Ése es el viento? -No. -Destacamento a Linc. Para bajar. -Pantanos y (¡ay!) mosquitos en mi sector. Sector 17. -Ahí va. Sector41. -No sirve. De aquí en adelante me ocupo yo de este asunto. que habían reunido y . La selvita era un salvaje tributo a la inteligencia de los ecólogos de la reserva. -No. Sector 37... señores. No quiero que Reich sepa que voy a raptar a Hassop. señor secretario. doblen hacia el sector 2. -No sirve. -Déjenos asistir al crimen. -Ahí va. -¿Apropiado para qué? -Para el crimen. -¿Cuánto tiempo tenemos que viajar? -Nos llevan ocho horas de adelanto. Mucho v-v-viento. natural e intachable. -Envíen imagen. El agua estaba infestada de hipopótamos.

Ben? -murmuró Hassop. Instaló sus pantallas en la superficie. MIEDO. Los hipopótamos golpearon la barrera en una ciega y atronadora embestida.. y el haz de flechas punzantes que se veía al lado de Reich. descansando. dijo el tensor. la barrera defensiva de Reich no dejaba de funcionar un momento. dijo el tensor.. y clavó los ojos en la oscuridad... los cocodrilos. cuidado! ¡Me está apuntando! Hassop saltó inesperadamente a un lado en el momento en que Reich soltaba la flecha.. Se dio vuelta. que trabajaba sin descanso en un arco tosco y fuerte. Detrás de esa pantalla. MIEDO.. estaba planeando el accidente que eliminaría a Hassop. Volvió a sondear a Reich.. Los hipopótamos. los murciélagos acuáticos. Más tensión. Miedo. Dio un paso atrás.equilibrado tantas fuerzas naturales sobre la punta de un alfiler. las cebras. HUYAN. TERROR.. Tengo que echar abajo la barrera protectora. TERROR. y se incorporó para huir otra vez como una rata acorralada. conteniendo un grito. la ALARMA volvió a estallar en la mente de Reich y éste volvió a incorporarse.. Miedo. Powell se adelantó rápidamente. Pero no se olvidaba de la barrera. y con la mente fija en el corazón que era su blanco... ¿no? -A veces me olvido. -¡Ben! -gritó Hassop. Reich lo había descubierto casi. La creciente resolución de matar en seguida. A medio kilómetro. sordos. Los monos respondieron a los gritos y rompieron miles de ramas. los tigres. Más tensión. hasta un poco mareado por el hecho de que su recipiente de películas contuviese el destino de Reich. Ben? Reich estiró como respuesta el arco y apuntó al cuerpo de Hassop. furiosos. Buscó la banda TP. Una flecha le pasó por encima del hombro y se hizo pedazos contra el muro invisible. Se inclinó adelante y examinó las mentes de los dos hombres. Hassop golpeó la barrera y retrocedió tambaleándose.. Hassop se arrastró por el suelo... Terror. tan feroces como los rinocerontes. cayó. En su interior. pensando desesperadamente. volviendo a la oscuridad. Los gritos de Hassop habían despertado la selva. Y en homenaje a esa inteligencia.. HUYAN. -¿Qué pasa. ciega de terror. mojados y pegajosos.. Se quedó petrificado cuando en la cabeza de Reich sonó ALARMA. miedo. Reich se incorporó de un salto. -¡Cristo! -gritó Reich. -¡Ben! Por el amor de. Antes de haber recorrido dos metros. que seguía corriendo de una pared a la otra. y se volvió bruscamente hacia Hassop. Tomó de la hoguera una rama ardiente y la arrojó hacia la oscuridad que ocultaba a Powell. Reich lo seguía tenazmente. De pronto. Y los fabricantes de la . Es la única solución. Detuvo la rama ardiente en pleno vuelo y la hizo caer..... pero ahí estaba la barrera. -Vale la pena -se dijo a sí mismo-. Ese arco. Los ensordecedores trompeteos de los elefantes y el trueno demoledor de sus pisadas sacudieron la selva. Hassop estaba tranquilo. hasta un poco halagado por esa intimidad con su poderoso jefe.. persistentemente. los antílopes . con el arco preparado y una flecha en la cuerda.. -¡Ben. los ciervos.. Y Powell no pudo menos que maravillarse ante los intrincados mecanismos de defensa de la mente humana. ocultando todo excepto las ondas emocionales y transmitió: Miedo. Algo. Powell podía oír cómo los mosquitos golpeaban la pared exterior de la barrera. miedo. y los rugidos y los ecos zumbaban en los oídos de Powell. No se puede matar a un hombre en un accidente de caza a menos que uno salga de caza. -¡Jesús! -murmuró Powell. dirigiendo la emoción a sus niveles más primitivos. Powell se arrodilló y se arrastró por el suelo. Luego vinieron los elefantes. gritando.. la débil transmisión de los elefantes. sintiendo.. Reich estaba recurriendo mecánicamente a la melódica pantalla que asociaba con los momentos de crisis.. Reich. Reich oyó el ruido y se detuvo de pronto. terror. Luego los ciervos. No había nada más que terror ciego. -¿Qué puede pasar? La barrera está funcionando. Miedo. y dos veces más grandes.. No podía atravesarla. hambrientos. El sagaz instinto del criminal estaba previniéndole. Hassop comprendió la intención de Reich. ignorando a Hassop. de matar con furia. tocando. Los siguieron los murciélagos acuáticos y los cocodrilos. -¿Qué pasa. ¡HUYAN! Todos los pájaros huyeron. Tensión. un torbellino. La idea y el acto fueron tan rápidos que Powell no pudo anticipar ese movimiento. desesperado. Nunca había ocurrido nada semejante en la historia de la reserva. de destruir ahora a Hassop y arreglar más tarde las pruebas. Reich se sentó otra vez y alimentó el fuego. pesadas y espesas manadas... Powell no podía arriesgarse a poner en funcionamiento su propia barrera. en el otro extremo. y Reich lo seguía con una flecha preparada. Corriendo. Estos dispositivos zumbaban ligeramente. se arrastró por el suelo. De la laguna vino un fuego cerrado de húmedas explosiones mientras la manada de hipopótamos surgía del agua. Un enjambre de insectos mayores se encaramaba por la pared invisible. -Hijo de perra -gruñó Reich. Hassop corría gritando. Sus sentidos apuntaron como alfileres hacia la mente de Reich. percibiendo. y Reich tenía buenos oídos. -No sé. Cuando Reich tomó el arco y las flechas evitando mirar a su acompañante. Powell saltó hacia adelante y llegó al borde de la barrera. instinto ciego a su alrededor.. vagamente. compresión y comienza la disensión. y se alejó rápidamente del fuego mientras Reich le arrojaba otra flecha. habían devorado aquellas ocho horas. y le lanzó otro dardo. Hassop volvió a estrellarse contra la barrera.

haga una nota y lo tendremos en cuenta. transparente. y sus temibles decisiones vigilaban la preparación. Powell trató de modificar las ondas TP de los aterrorizados animales. . Miren el reloj sobre el modelo. Powell sintió a Reich. sacó un horrible cuchillo-revólver del bolsillo y abrió con la hoja de acero la boca de D'Courtney. Y otra vez Ben Reich se enfrentó con D'Courtney. Los ojos multitudinarios parpadeaban y miraban fríamente. Powell y su camarilla se habían reunido en la oficina de Moisés. -Obtuve esta escena de la muchacha D'Courtney -murmuró Powell-. Reich. Está sincronizado con la acción lenta. un modelo neumático de María Beaumont subió lentamente a una plataforma con un librito en la mano. subió las escaleras que llevaban a la galería de cuadros. y el arco y las flechas en las manos temblorosas. y entró en la alcoba. el acosado jefe del laboratorio. pero no soltó a Hassop. Powell esperaba que estuviese listo también para aquel cínico monstruo de sangre fría. el cono de un altavoz. se detuvo para tomar aliento y poner a salvo el film en su bolsillo. El drama llegó a su fin con la subida de los huéspedes al cuarto de la orquídea. cerró la puerta. Barbara D'Courtney se arrastró hasta el cadáver de su padre.. 13 EL caso REICH estaba listo para ser entregado en el despacho del fiscal del distrito. con la espalda apoyada en un árbol. estaba bien abierta en una expresión de asombro ante la estupidez humana.barrera protectora no habían previsto tampoco ese ataque en masa. Tate. No les hará justicia. A lo largo de la mesa se agrupaban los documentos preparados por el personal. tomó a Hassop por el brazo y arrastró a la estupefacta criatura a través del claro hasta los equipajes. las teclas de una máquina de escribir múltiple. quien preguntó con una voz alambicada: -¿Uno a uno? -Un poco rápido. La barrera de Reich cayó como si fuese de vidrio. El Viejo Moisés ocupaba toda la pared circular de la gigantesca oficina. Es auténtica. En un arrebatado silencio. sediento de hechos y pruebas: el Viejo Moisés. Habían instalado una mesa redonda en el centro y habían construido sobre ella un modelo transparente de las habitaciones claves de la casa Beaumont. Una vez más María Beaumont leyó las reglas del juego de la sardina desde la plataforma de la sala. Obsérvelas mientras los muñecos se mueven. encegueció y paralizó a los guardias. aterrorizado. Powell corrió en la oscuridad. El hombre la persiguió por la casa en sombras y la perdió de vista en el momento en que la muchacha salía a la calle. -Los muñecos parecerán irreales a esa velocidad -gruñó De Santis-. inmóviles.. Las luces se debilitaron hasta apagarse. Powell la lanzó a través del claro hacia los restos del fuego. Se oyó un murmullo de música. hasta que Reich le hizo saltar la nuca a D'Courtney disparándole un tiro en el interior de la boca. desparramaron las cenizas y las apagaron. Le leí la mente. Desatando su propia barrera. risas y charlas. furioso. listas para martillar pensamientos lógicos. tomó el revólver y salió corriendo del cuarto de la orquídea seguida por Reich. La boca. se alejó del camino de las bestias. De Santis pareció a punto de rebelarse. y juntos se dirigieron al cuarto de proyecciones fingiendo jugar a la sardina. donde Reich podría encontrarla. El viejo debilitado no ofreció resistencia. Su personal tiene consigo las hojas de tiempos. a una cincuentena de metros. Powell hizo una seña con la cabeza a De Santis. listos para ser presentados a la máquina. Estaba confundido. Ben Reich se abrió paso lentamente a través de la sala hasta el salón de música. -No importa. Y otra vez volvió a abrirse la puerta de la alcoba y apareció nuevamente Barbara D'Courtney vestida con una túnica blanca como la escarcha. Powell quería entregarlo vivo a la demolición. La división de modelos del laboratorio había realizado un espléndido trabajo.. -En este momento son las 11. Trabajamos como esclavos durante dos semanas y ahora usted... pero vivo todavía. Las manos. Sus recuerdos multitudinarios chirriaban y zumbaban.09 -dijo Powell al personal de la fiscalía-. Al fin y al cabo. Instantáneamente el modelo se iluminó y los muñecos se animaron. habitadas por modelos en miniatura de las dramatis personae. Allí se quedaron. Los hipopótamos pisotearon el fuego. Detrás del grueso tronco de un Lignum vitae. se alzaban sobre una cinta de papel. Arrastrando a Hassop. Ya los admiraremos más tarde. la división legal estudió la escena y tomó algunas notas mientras los modelos reproducían las acciones de la fiesta fatal. La sección Acústica había preparado un fondo sonoro. y al fin tocó un botón. la presentación y la prosecución de todos los casos policiales. Luego Reich se encontró con Tate. Velocidad reducida en un cincuenta por ciento. Miremos antes los modelos y comparemos la acción con el plan del crimen. Moisés era la computadora Mosaico Múltiple de la oficina del fiscal del distrito. Un casco lo hizo rodar por el suelo. Encontró el recipiente del film. En la total oscuridad. -No molestaremos a Moisés en un principio -dijo Powell al fiscal-. Mejor uno a dos. Y la muchacha y Reich lucharon evitándose. Hassop sollozaba aún. pasó a través de las puertas de bronce que conducían al cuarto de la orquídea. María Beaumont y otros se movían con los ademanes característicos de los originales. Si advierte algo que hayamos pasado por alto. En la sala central de la casa Beaumont. formando una escena grotesca. Luego se volvió y llevó al aturdido jefe de la sección Códigos hacia la entrada de la reserva. Los muñecos se abalanzaron a rodear el menudo cadáver.

-Powell exhibió un revólver sacado del museo policial. -Ahora el método -continuó Powell-. Powell sonrió con una mueca. eh? El revólver es inofensivo. -Miró a De Sanus y dijo severamente-: Le ha puesto una cubierta demasiado fina. -¿Cómo sabía Reich que iban a jugar a la sardina? -murmuró el fiscal. Los hombres instalaron el cuerpo del comisionado en una silla.. Una vívida luz azul brotó bajo las narices de Crabbe. Pásenselas a él. Había algo en ese cartucho además de agua. Se la puede disparar con bastante velocidad inicial como para que destroce la nuca de un hombre si se hace fuego a través del velo del paladar. -Reich compró el libro y se lo envió a María Beaumont. el comisionado se desplomó. Ahora veamos los datos que le entregaremos a Moisés para que nos dé una opinión. -¡Oh. -¡Por el amor de. -No veo la necesidad. Tomó un cuentagotas y llenó una cápsula de gelatina con agua. Mire su hoja. sobre la carga. No hace daño. De Santis. Por eso De Santis descubrió ese trozo de gelatina.. Primero. Moisés puede decidir por sí solo. Fue fácil una vez que descubrí la pista. De Santis? -Y además. de que está usted sirviéndose de ese cerebro mecánico con el propósito de implicar a mi buen amigo Ben Reich en el odioso y cobarde crimen de Craye D'Courtney.. Nunca lo creerá si no lo ve usted mismo. quien comenzó a introducir las hojas agujereadas en la oreja de Moisés. Además. y a uno de los cartuchos le quitó el proyectil-. apagada. Esto no es un caso. -¿Cómo puede matar un cartucho sin bala? La hoja no dice que Reich haya vuelto a cargar el arma. -¡No había pista! -gritó De Santis. por favor. señor. en cuanto al método. -Por lo tanto. Es fácil disparar una onda de líquido con una carga de pólvora. -resumió Crabbe. Interrumpido en medio de su discurso. Una treta. Tengo ya preparada para la computadora la fórmula del producto. y el bloque de madera saltó en pedazos. lo es. oportunidad. Metió la cápsula en el extremo abierto del cartucho. nunca he aprobado el uso de ese cerebro. La sardina era el único juego legible en el libro.. El proyectil había desaparecido. ese propósito es grotesco. esto. El revólver era así inofensivo. apuntó a un cubo de madera situado en el borde de la mesa y apretó el gatillo. y el comisionado Crabbe entró como si estuviese dirigiendo un desfile. ¿Es ésa la prueba de Church? -Sí. Extrajo los cartuchos de las cámaras. . Cerró el revólver. vamos! -dijo De Santis con una desagradable animación-. Esto es lo que hizo Reich con el revólver que Church le entregó. Mire ahora lo que le ha hecho al comisionado Crabbe. -Señor prefecto Powell -llamó Crabbe seriamente.. ¿Recuerda? Y nada en el estómago. caballeros. De Santis miró indignado a Powell. -Tiene usted razón. Powell miró a su alrededor. -No sé. -Cómo. Aquel poco de gelatina en la boca de D'Courtney. y la muestra que hemos fabricado. . ¿Qué he hecho? Ese bulbo se me deshizo entre los dedos. caballeros. Él mismo proveyó el juego. -No. -¿Cómo sabía que iban a jugar a la sardina? -Reich no ignoraba que a la mujer le gustaban los juegos. -Con un ionizados de rodopsina -escupió De Santis. No negarán que el juego de la sardina dio a Reich una oportunidad perfecta. Y por eso no encontró nada más. -Había todo. -Examinó los fragmentos del bloque de madera. -El fiscal se rascó la cabeza-. Powell hizo una seña con la cabeza a Beck. No había proyectiles en la herida ni en la habitación. No había nada. Observen. -¿Una treta. -continuó Crabbe.. Se oyó una explosión sorda.! ¡Es un truco! -exclamó el fiscal-. y colocó el cartucho en el revólver.. Ése es el cuadro. no para inclinarse como esclavos ante. Han sido ustedes elegidos por el electorado para ejercer sus poderes intelectuales. -El fiscal apartó disgustado los papeles-. La puerta de la oficina se abrió de golpe. señores. señor.. comisionado. pero si usted mismo la descubrió. -¡Cielo santo! -exclamó-. -¿Señor comisionado? -Acabo de enterarme. No había nada.. Me parece que no la va a rechazar. -Muy bien -dijo Powell-. Primera pregunta. La mano es más rápida que la vista. ¿Alguien quiere probarla? El fiscal no parecía totalmente convencido. Ahora. Recogió de la mesa una esfera de material plástico y se la pasó a Powell. Señor Powell. El bulbo plástico saltó de los dedos de Powell. Sólo lo desmaya a uno por seis o siete.. Moisés necesita pruebas realmente convincentes. -Volvió a cargarla.. -No -escupió De Santis-. -¡Lo que le he hecho! -Pásenle la información a Moisés -dijo el fiscal con una voz dura-. No cuesta nada.. -Sí. horrorizado.Hubo un largo silencio mientras los empleados de la fiscalía digerían el drama. Por eso Reich tuvo que disparar dentro de la boca de D'Courtney. Ben Reich es un hombre honorable y meritorio ciudadano de nuestro país. quien la exhibió a los concurrentes-. -Entonces no tenemos porque molestar a Moisés. Un hombre llamado Jordan desarrolló este invento para la policía privada de Reich. Cómo inutilizó a los guardias Ben Reich.

me está pareciendo que aquí tenemos un caso.-Pásenlo a Moisés -dijo el fiscal débilmente-. . ¿Moisés se ha vuelto loco? El motivo es lucro.. Todo el caso es una ruina. Una vez más los ojos de Moisés parpadearon.. -Honestamente. Esperaron cinco minutos a que la máquina se calentara. los recuerdos susurraron. Pusieron en funcionamiento la máquina. ¿cómo saben que hubo una oferta y que fue rechazada? -Lo sabemos por el mismo Reich a través de Gus Tate. MOTIVO PASIONAL DEL CRIMEN INSUFICIENTEMENTE DOCUMENTADO... Los ojos de Moisés se entrecerraron como si meditara. Beck. y la máquina de escribir golpeó la cinta de papel en blanco. sus recuerdos comenzaron a susurrar y tartamudear. Suponiendo que nuestra última prueba es inexpugnable (y lo es de veras). Fue una de las últimas cosas que le saqué a Tate antes de que muriera. supongo. -Se volvió hacia Beck-. y abrieron los circuitos. Y OTROS CASOS. D'Courtney tenía a Reich contra la pared.088.? -Se está divirtiendo. CF. ¡Noventa y siete por ciento! ¡Jesús. Y ahora es usted quien está arruinado. -Muy bien. -Si no han descifrado el código. ¿lo aceptará el Viejo Moisés? Pásenlo y veremos. SECCIÓN C-I. únete a él». Linc. De pronto. MOTIVO. Probaremos otra vez. su estómago ronroneó suavemente.. Moisés eructó. Un monstruo precavido. Ya caliente. movieron una llave. -Y aquí tiene su caso. ACEPTANDO SUPOSICIÓN. ¿no es así? Pues no. -ESCRITO 921. Jackson.. Metieron en la máquina la hoja. -¿Qué demonios. Dios! -exclamó Beck. Pero.. ESTADO VERSUS CORTE SUPREMA 388 -¿Ha indicado bien C-I? -preguntó Powell. Falló. Por Dios.. esta vez la computadora Mosaico Múltiple contestó en treinta segundos. SECCIÓN C-I -dijo Moisés-. Una campanilla comenzó a sonar: ping-pong-ping-pong-ping. Trató de unirse a D'Courtney. y pusieron en funcionamiento los circuitos. -ESCRITO 92L088. Vamos. no significaría que falta algo. Powell habló en voz alta al personal: -A Beck le falta un dato mínimo. Noventa y siete por ciento. INSUFICIENTEMENTE DOCUMENTADO.. Ahora el motivo. A ustedes no les importará. ESTADO VERSUS HANRAHAN.. -¡Dios! -dijo el fiscal-. ¿qué piensa Moisés del caso? Beck tomó una hoja agujereada. -Perdónenme -dijo Powell a los otros-. No me he dado cuenta de nada. Compruebe C-I. y Powell y los dos bandos de empleados esperaron ansiosos. Los martillos de la máquina de escribir comenzaron a moverse.088. ¡Oh!¡Pero claro! Idiota. No tiene por qué avergonzarse si la sección Códigos es un poco lenta. -Aquí están los de Códigos -dijo Powell-. ¿Acepta eso? -Claro que sí.0099 POR CIENTO.. LUCRO. -¿Qué? ¿De qué demonios están hablando? -Reich mató a D'Courtney porque no quería unirse a él. -¿Motivo pasional? -dijo Powell-. Eso es lo que Moisés quiere. Powell miró a Beck. Déjeme mirar. Beck. Powell. Mató a D'Courtney. sino que miente escandalosamente. ¿no es así? Tenía un buen motivo para matar a D'Courtney. Déjeme mirar. no es así. ROYAL 1197. Añada una suposición a los informes. Hasta ahora sabemos que Reich ofreció una unión a D'Courtney y éste rechazó la oferta. ¡Haremos historia! La puerta de la oficina se abrió y dos hombres transpirados entraron agitando unos manuscritos. Para Reich sólo había una solución: «Si no puedes vencerlo. Volvieron a llenar las orejas de la computadora. Tengo que examinar esto con Beck. CF. ALEGATO ADUCIDO POR LA PARTE CONTRARIA CON ADMISIÓN DE HECHO. CASO HAY VERSUS COHOES Y AUTOS DEL CASO SHELLEY. CORTE SUPREMA I9. Conseguimos los libros de Reich y nuestros contadores los revisaron. Beck examinó los informes.. -Si se hubiese dado cuenta. -SI PLACE A LA CORTE -dijo Moisés-. la añadió al problema principal y puso en funcionamiento la máquina. señor fiscal del distrito. -Le hemos puesto todo lo que teníamos -respondió Beck. -ESCRITO 921. Le diré qué podemos hacer. Esta vez Moisés fue al grano. nunca me he acercado a noventa en toda mi carrera! Me creía con suerte cuando llegaba a setenta. -No hay ningún error aquí. FIRMAS. Por sus últimas palabras huelo que falta algo. -¿En un momento como éste? -Ocurre de vez en cuando. ¿Lo han descifrado? -Lo hemos descifrado -dijeron los hombres-. El personal de Powell sonrió satisfecho. -¡Oh. No tenemos todavía las pruebas definitivas. Powell y los otros esperaron en un suspenso creciente. La sección Códigos está trabajando todavía con Hassop tratando de descifrar el código de Reich.. el estómago lanzó un gruñido. 1202. PROBABILIDAD DE PROSECUCIÓN EXITOSA 97. Powell arrancó el papel de la máquina de escribir y se lo presentó orgullosamente al fiscal. -Pruebe nuevamente con Moisés. ¡Contra Ben Reich! ¡Jesús! Miró a sus empleados como iluminado por el futuro-.

. Dentro de una hora. tomó su café. Volvió al baño. . Sintió que ya no temblaba. Cuando los cepillos iban ya a masajearlo decidió que necesitaba un poco de café. Ben. duro. -Bueno -graznó-. Los nudillos martillaban la puerta. Cristo! En el tribunal. Se vistió. luego de una furiosa escaramuza con un telépata de la aduana (Tensión. Y nunca podrán probar mi culpabilidad. -¿Ninguna noticia de Hassop? -preguntó Reich. ¿Dónde demonios está Hassop? Pienso que tú seguramente. Estás seguro en la soledad de esta plataforma de donde se levantan los cohetes para hundirse en las lejanías desconocidas. Es decir. -¿Qué estás diciendo? West exhibió los volúmenes. rechazo. . apagó el aparato de masajes y buscó el origen de la explosión. ¡Oh. Alzó los ojos y sonrió mostrando los dientes. El caso está terminado. Se dirigió hacia Moisés. ¡Oh. Silencioso. señor Reich.. Cristo!¡ El hombre sin cara! Me mira. La cara de su secretaria apareció en la pantalla. Se encaminó hacia el cuerpo recostado de Crabbe y lanzó un tremendo puntapié contra la silla. y nunca dejaré de defender mi caso aunque golpee usted sobre la mesa hasta ensordecerme y. Se oyó una explosión apagada y Reich cayó de bruces. fatalmente. ya le he oído. ¿Quién había querido matarlo? Inspeccionó la puerta de la antecámara. y se roció la espalda con un coagulante.. Alguien había revisado la maleta durante la noche plantando un bulbo explosivo en cada uno de los cepillos. El espectro de la venganza. Salió del cuarto para llamar al camarero.. estaba guardando cuidadosamente unas hojas escritas a máquina en unos biblioratos plásticos. y descendió a la sala de pasajeros. con los puños apretados y el rostro tembloroso.. La respuesta que Reich quería. señor Reich. Pero no. eso es lo que he dicho siempre. . Con toga y peluca. -No.. Me espía. todo en diez minutos. El camarero se fue. se metió en el baño. de que Reich tenía un motivo para matar a D'Courtney. La silla y el comisionado rodaron por el suelo ante los ojos estupefactos de los empleados. Me mira. -No estés tan contento -gruñó Reich-. Powell se quedó inmóvil. Todavía se tambaleaba. Reich salió de la cama líquida y descubrió que se le aflojaban las piernas. -D'Courtney respondió WWHC. Sintió las mordeduras de la sal en las heridas de la espalda y el correr de la sangre. -¡Demonios si es cierto! -Demonios que es cierto. en todo el sistema solar. compresión y comienza la disensión). La respuesta que hacía posible que D'Courtney siguiera vivo. El hombre sin cara. Se dominó. Los golpes del juez se convirtieron en nudillos que golpeaban la puerta de la antecámara. -Hola. Inocente. Tate me lo dijo a mí. señor Reich.. West. barbudo y profesoral. se depiló. -Déme sección Entretenimientos. Desde la lancha llamó al edificio Monarch. y huye hacia lo desconocido. Lo que quiere decir: OFERTA ACEPTADA. durante medio minuto. -Maldita sea. Lo que quiere decir: SUGIERO UNIÓN NUESTROS INTERESES COMPAÑÍA ÚNICA. ¡Corre! ¡Escapa! ¡Huye! ¡Huye! Huye a través del espacio.-Reich envió YYJI TTED RRCB UUFE QQBA AALK a D'Courtney. . Se precipitó en la alcoba. -¡Maldito seas! ¡Te pasas la vida sentado en esa condenada silla! -gritó Powell con una voz ronca. No hay nadie que pueda abrir la puerta lentamente.. Había salvado la vida sólo por una fracción de segundo. OFERTA ACEPTADA.. Me espía. Retornó al baño. Unas partículas se le clavaron en la espalda desnuda. Y muy adentro la libertad está esperando. Dios!¡El hombre sin cara! Me mira.. Pero yo soy inocente. Nueva York. se dio una ducha y un baño de vapor y otro de aire. WWHG. donde. Reich se lo dijo a Tate. los arrugó hasta que formaron una bola de papel. Reich recobró la voz. y tiró la bola al otro extremo del cuarto. tomó la maleta. ¿Pero quién? ¿Por qué? -¡Hijo de perra! -gruñó Reich. No estaban en la maleta. excelencia. Nunca convencerán a ningún juez. y se volvió como un animal acorralado mientras abría automáticamente la tapa buscando los bulbos detonadores que siempre llevaba consigo. y salió corriendo de la habitación. ¡Las puertas del cohete! Se abren. D'Courtney respondió WWHC. se embarcó en la lancha de Monarch que estaba esperándolo para llevarlo a la ciudad. envuelta en la capa de la sombra. Se apoyó en la pared y se enderezó lanzando maldiciones. y de un tirón le arrancó la cabeza. No desde que usted llamó desde Espaciolandia. Entró en el cuarto de masajes y apretó el botón de la sal fosforescente. No se veía ninguna señal de violencia. La voz del camarero dijo: -Nueva York. Me espía. recogió los informes. De pronto se volvió hacia la mesa y tomó la figura que representaba a Ben Reich. . Aún en las garras del terror de la pesadilla. Dios! ¡Oh. se lavó la sangre y la sal. Silencioso.. Un kilo de sal perfumada y húmeda le bañó el cuerpo.. Ben. La pantalla se cubrió de rayas y mostró luego el salón de recreos amarillo cromo de Monarch. -No es ya mi problema. Habían usado indudablemente una llave especial.. ¿Quién es ése? ¿Quién está en el interior de la celda?¡ Oh. 14 ¡EXPLOSIÓN! ¡Conmoción! Las puertas de la celda se abren de par en par.

Estaba vacío. recargados sillones y un escritorio de tapa rodante. -¡Qué! West movió afirmativamente la cabeza. La cámara contenía aún cuatro cartuchos sin disparar cargados con agua en cápsulas de gelatina. Una despedida amistosa. Reich movió la llave y tiró de la puerta. Oyó que el personal de la casa venía corriendo por el pasillo y les gritó: -¡Váyanse! ¿Me oyen? ¡Váyanse! ¡Todos! Avanzó tambaleándose entre los escombros. -¡Es Powell! -exclamó Reich-. No más prácticas exclusivas. Está tratando de endilgarme la muerte de D'Courtney. sacó una caja de bulbos detonadores de un cajón de su escritorio. Estaba muy lastimado. Tengo que descubrir qué pasa.-Estoy aquí sólo para dar los últimos toques a mi trabajo. La pantalla se aclaró y exhibió un anuncio: SERVICIO DESCONECTADO Reich cerró bruscamente la llave de contacto. Estoy en un aprieto y te necesito de veras. Tenemos que dedicarnos al mayor número de gente para beneficio de todos. y un dolor particularmente agudo revelaba que por lo menos tenía una costilla rota. y salió corriendo de la habitación sin fijarse en los sirvientes que lo miraban asombrados. -Cállate. -¡Chooka Frood! -cacareó con una voz histérica. En la acera. y comenzó a examinar los restos de su caja fuerte. -¡Por amor de Dios. -Ya no. Me salvé por un pelo. el cuchillo-pistola que había matado a D'Courtney. y corrió hacia la calle. con la llave en la puerta. Separémonos amigablemente. y llamó a Gus Tate. Arrojó la maleta en las manos de su ayuda de cámara. el asqueroso mirón. Una fuerte explosión. el sobrecito rojo. -La ordenanza salió hoy. El espionaje comercial está prohibido. El piloto lo dejó en Bastión Oeste 99. se paseó por el estudio. buscó la rampa de salida. gimiendo de asombro y de furia. Cuando la máquina salió del depósito. Encontró la maligna flor de acero. Ben. Has perdido a Breen. Algo golpeó el costado izquierdo de Reich lanzándolo a través de la habitación hasta la pared. buscó desesperadamente un vehículo público. El gremio acaba de ordenar a Monarch que me deje en libertad. Movió el dispositivo exterior. bajó al sótano y depositó la llave de su aparato aéreo en la casilla de llamada. Historia de mi carrera en Monarch para tus archivos. Jurando incesantemente. conmovió el estudio. Se encaminó a sus propias habitaciones. una habitación de estilo victoriano amueblada con manchadas lámparas de cristal. Ben. ¿eh? Siempre nos hemos llevado bien. Saltó hacia atrás. otra vez con las ropas destrozadas. Encontró el desintegrador de neuronas que le había sacado a la mujer de ojos rojos en casa de Chooka Frood. cortó la comunicación y llamó a Jerry Church. El tanque de la máquina estalló en pedazos. indudablemente. acompañada por una luz enceguecedora.. cubierto de creosota. Reich se incorporó trabajosamente. -No tienes por qué trabajar para Monarch. Servicios personales.. Powell. Te lo advertí. lanzando a su alrededor un abanico de combustible y metales retorcidos. Se decidió a tomar un aparato con piloto. y se acercó al fin al rincón donde brillaba la luz de su caja fuerte. oyó el débil ruido metálico. Por algún capricho no se incendió. y se dirigió precipitadamente al cuarto de Breen. -Lo siento. ¿Qué me dices? -¡Digo que te vayas al diablo! -rugió Reich y cortó la comunicación. La pantalla se aclaró y exhibió un anuncio: SERVICIO DESCONECTADO Reich miró un rato. y arrancándose las ropas ya destrozadas para examinar el estado de su cuerpo. Ellery. El techo se desmoronó en algunos sitios. Un contrato como el de Breen. Puedes seguir con un contrato privado. por una presión muy baja. no puedes irte ahora. En el momento en que tocaba el sobre. a la izquierda. Reich! -exclamó Chooka. y se metió en la oficina de Chooka Frood. mi analista. -¿Breen? ¿Un segundo? ¿El analista? -Sí. -¡Qué! -Sí. Reich se arrastró frenéticamente. -Oye. sanguinolento. vio que se acercaba otro inquilino que lo miraba desde lejos. fue hacia el teléfono. Chooka estaba sentada ante un escritorio. Reich se frotó aturdido la sangre y el aceite que le cubrían el cuerpo. Se oyó un rasguido provocado. . Reich pasó sin detenerse junto al vociferante portero. tapándose la cara con los brazos. Reich se guardó las dos armas en los bolsillos de su nuevo traje. Ben. Powell no tiene nada que ver. y buscó en el orificio de arriba. Está recurriendo a todas las trampas sucias que puede encontrar para molestarme. esta mañana. . Tenía una bata oscura y una expresión oscura que se transformó en alarma cuando Reich exhibió el desintegrador. Alguien me preparó una trampa en el barco. Necesito un telépata. Limitan los servicios de los telépatas. En el escritorio una nota breve repetía la información que le había dado West. volviendo a encender en los corazones de sus empleados el odio y el terror. el indignado administrador del edificio y el costoso chargé d 'affaires. revelando el papel alveolado. No lo encontró. -¿Adónde? -le preguntó el conductor. Reich se arrojó al suelo. Al piloto de la lancha le dijo en el mismo tono-: ¡Lléveme a casa! Reich entró apresuradamente en el edificio.

¿A qué vienen esas trampas para incautos? -¿Qué está diciendo? -¿Qué crees tú? Fíjate en esta sangre. Reich estaba esperándola. ¡Reich! Reich se rió.. ¿Quién sospechará de él? Una posición inteligente. En la nave que venía de Espaciolandia. Ya usé una vez contigo este desintegrador. Chooka tropezó con el sofá y cayó sobre él. Todo te señala. Reich! Yo no. yo.... Dile que la chica D'Courtney lo dejó aquí. ¿Cuántas más. Chooka. Bastión Oeste es propiedad de la sociedad D'Courtney.. ¡Ahora seré yo quien pondrá las trampas! Pateó a la mujer de los ojos rojos. Ahora que el viejo D'Courtney ha muerto. lo hubiese probado hace diez años. Seré tu dueño. un momento. Dile que venga. Chooka. Reich. ¿Pero quién pudo romper mi caja fuerte? ¿Quién pudo descifrar una combinación como ésa? -Quizá nadie rompió la caja. Reich le dijo a Chooka: -Acabemos con las discusiones. un policía! -gritó Reich-. Y la única que alquila a profesionales. ¿quién fue? -Church. Llámalo. ¿Algún otro? -Qué se yo. alejándose del escritorio. -Un momento. Powell. -Estoy hablando de la muerte. Y ahora tú me armas estas trampas. ¿Quieres continuar tus negocios? ¡Llama a Powell! La mujer clavó los ojos en aquel rostro lívido. No puedo dedicar más tiempo a una conspiradora barata con amigos tan fúnebres. Sí. Dios mío.. Powell! El hijo de perra está valiéndose de argucias porque lo vencí de veras. Centenares de personas lo odian. Reich. En mi máquina saltadora.. se acercó a Chooka y la obligó a incorporarse. -No. -¿Qué es? -El arma que mató a D'Courtney. -¿El policía? -El policía. Reich sacudió a la mujer. ¡Sí! -Las palabras comenzaron a surgir a torrentes de la boca de Reich-. Powell. . seré el dueño de Bastión Oeste. gerenta de prostíbulos. Por favor. sí. Quizás otro telépata tiene bastantes motivos para querer meterlo en un ataúd. Juzguemos tu suerte antes de jugarla a los dados. ¡Use su cabeza! -La he usado. -Por el amor de..-Aquí estoy.. así que no discutamos más. -No. Chooka -dijo Reich con voz ronca-... y mientras la mujer caía hacia adelante le hundió el talón en la espalda. La guardaespaldas de ojos rojos entró corriendo en la oficina. Muéstrale el revólver. y gritó: -¡Magda! Reich la tomó de un brazo y la arrastró por la habitación. Yo habría hecho lo mismo. aplastándola contra el piso. No es usted el primero. Reich. ¿Hasta cuándo puedo confiar en mi suerte? -¡No pierda la cabeza. -Llama a Powell. Quizá se equivoca a propósito de Church. Chooka? -No he sido yo. La mujer se retorció y le clavó las uñas en una pierna. -No tiene agallas. Ha golpeado a Magda. Es Powell. La mujer dio un salto. Leyó la combinación. -¡Leyó la combinación! -Sí. Seré el dueño de esta casa. Le dio un puñetazo en la nuca. un policía? -¡Sí. caerá en la trampa. Me gustaría mucho usarlo de nuevo. Chooka. ¿Por qué no? Está a salvo. He escapado a tres defunciones. -Dios mío -murmuró Reich-. Sólo le quedan ahora estas trampas. Reich. Llámalo a su casa. -Reich sacó el seguro del desintegrador-.. -Tres hasta ahora. -Miles. -Church. Vine aquí y te obligué a confesar dónde estaba la muchacha D'Courtney. -Reich reflexionó un rato y al fin sacó del bolsillo el revólver-estilete y se lo entregó a Chooka-. -Óyeme. Y no será el último. Quizá. ¿No es cierto? Chooka sacudió la cabeza aturdidamente. La muerte de veras. En mi estudio. Dile que venga en seguida. leyéndole deliberadamente el pensamiento. Lincoln Powell. -No le servirá de nada. -¿Pero un policía. Chooka. Cuando Powell te ponga las manos encima.. Reich. ¡Sí. ¿Qué demonios tengo contra usted? Ha alborotado la casa. Si las tuviese. Muy bien. comprendiendo que decía la verdad... Enséñale esto. -¡Por amor de Dios! -gritó Chooka-. y golpeé a tu amiga y te golpeé a ti. -¿Qué? -¡Llama a Powell! -aulló Reich-. Ignorándola. -Pero no tengo ninguna excusa. San Lincoln Powell. -Tienes que haber sido tú. Si no fuiste tú. Eres la única persona que tenía un motivo. -¿Lo estoy? ¿Por qué me sacó a Ellery y a Breen? Sabe que sólo tengo una defensa: los telépatas. -Está loco. Oh. No ha podido presentar el caso. Quizás alguien entró en su cabeza y leyó la combinación.

con un vestido apretado.. En el momento en que Reich iba a llevar el gatillo a la tercera posición. Matar a la mujer en el interior de la casa. No trates de hacer planes. -No trates de pensar -se dijo a sí mismo-. Reich atravesó con la muchacha la cocina. tomándose con cuidado del pasamanos. Le temblaban los labios. -Hola -dijo la muchacha. deje su nombre y su dirección. como una niña. El prefecto exhibió un rostro delgado y serio. No había nadie. Chooka. Luego pensó en el piso de arriba. comenzó a subir. Reich sonrió salvajemente. y comenzó a volar entre los enloquecidos vientos del norte. instantáneamente. Reich comenzó a temblar. ni de preparar una trampa. Eres un criminal. -¡Ése es. Introdujo medio crédito en la cerradura. Alguien lo observaba. y lanzó una rápida ojeada por la habitación. Chooka. tengo algo que usted necesita. Estaba vestida de un modo infantil. y entró en el vestíbulo. una voz metálica dijo: -Atención. La muchacha caminó a su lado. Si soy una niña buena me traerá un regalo. No había nadie. Nadie la siguió. en el interior de los armarios. Me gusta. escuchó a Chooka y llamó a Powell.. levantando el desintegrador. por todos los cielos! -exclamó Powell-. Reich dejó de un salto los matorrales. Bienvenido. con grandes ojeras. Dentro de la casa. y tenía el pelo recogido y atado con una cinta azul. Espera el momento y mata. arrodillada. Miró otra vez a la muchacha y dijo: -¿Hace eso con ondas TP? Volvió a levantar el revólver. ¿Le gusta a tía Mary? -La muchacha tomó confiadamente la mano de Reich-. Un criminal nato. abrió la puerta y se metió dentro.Reich empujó a Chooka hacia el teléfono.pero vendrá pronto. No se mueva de ahí. y se detuvo de pronto como paralizado por un rayo. Papá también me besa. Volvió al vestíbulo y a Mary Noyes. Barbara D'Courtney. Me lo dijo. Encontró un sofá largo y moderno. Lo dejó aquí. Mientras se elevaba con un ruido sibilante. Y volvió a bajarlo. El instinto criminal lo llevó a destrozar la máquina en el jardín de Powell. Se arrojó bajo unos matorrales y esperó con el desintegrador en la mano. -¿Estás jugando con la tía Mary? Le diste un beso. comprendió oscuramente que no estaba en condiciones de pilotar el aparato. Mientras abría la retorcida portezuela. Alguien lo observaba. el instinto lo detuvo. Por favor. dirigió el aparato hacia la rampa de Hudson. y arrojó en él a la joven. Quizá logre algo al fin. Se acercó a las escaleras. Aquella chica que usted se llevó. -Tengo.. Mary Noyes apareció en la pantalla. Tienes tú una niña? Reich la miró a la cara. Reich se mordió los labios y sintió el gusto de la sangre. y la muchacha se dio vuelta. se inclinó hacia ella y la besó en la boca.. Chooka? -El arma que mató a su padre. rígidamente. En la mano esgrimía el desintegrador. Es usted el responsable de los daños ocasionados por su vehículo. -Papá tuvo que salir -balbuceó la joven. ¿Eres amigo de papá? Reich respiró hondamente. ¿Tú eres bueno? -¿Su padre? ¿V-vuelve? ¿Su padre? La muchacha dijo que sí con la cabeza. No sabía por qué. Miraba a Reich con esa rara y traviesa mirada de los niños. Nadie. La muchacha se endureció y tembló. . -Soy Baba -continuó la muchacha. como para no ser visto por Powell. De pronto vio la trampa que podía prepararle a Powell.. Chooka exhibió el cuchillo-revólver. -No me dejan bajar -dijo-. y mirándolo por entre los barrotes del pasamanos. Gracias. Llegaré tan pronto como pueda. -tartamudeó. En seguida volvió a bajarlo. La muchacha que había atendido el teléfono de Powell salió al jardín. la siguió y se situó a un lado de la pantalla. Volvió la espalda a la pantalla. Examinó la cocina y el baño. La muchacha luchó contra Reich con todo su cuerpo. quizá. Marcó el número de Powell. Acabo de encontrarlo. señor Powell -tartamudeó Chooka-. -¡No! -El rostro de Powell se animó de pronto-. Se dominó. -Yo. Reich la tomó por el brazo y la llevó al interior del edificio. Muéstremela. Yo lo vi. Una ésper. -Cariñosa Powell -dijo y dio un paso atrás.. Reich la saludó débilmente. -¿Dejó qué. Cuando crezca me casaré con papá y seré su niña para siempre. Se volvió sin darse cuenta. por favor. Es difícil ser buena. dejó la Casa del Arco Iris y buscó una máquina saltadora.. Estaba sola. No podía salvarse. Esta vez Reich recorrió el vestíbulo. Si nos vemos obligados a perseguirlo. Que tu instinto te guíe. como un muñeco. La muchacha se incorporó y bajó las escaleras. tendrá que hacerse cargo de los costos. Chooka comprendió lo que eso quería decir. La joven estaba en lo alto de las escaleras. Alguien lo observaba. Reich colocó el gatillo en primera posición. La pantalla se oscureció. buscando detrás de los sillones. El sudor cubrió la frente de la muchacha. Comprendió entonces por qué había destrozado la máquina. Sembrar el cadáver con bulbos detonadores y dejar ese cebo para Powell. yo.. -Tendré que hacerme cargo de daños muchos mayores -gruñó Reich-.

con los ojos clavados en el espacio. Una trampa.. La muchacha corrió hacia él. vomitando. Estiró las piernas. y la acostó en el sofá. Barbara D'Courtney cayó de rodillas y se arrastró por el piso. lanzó una mirada a Reich y le sacó la lengua. como si escuchase algo. hijo de. tuvo que soltar a la muchacha. Barbara se dirigió a la escalera. Le tomó el pulso. Echó a correr. Tuve un sueño feo. Reich gritó con ella. -Me voy -sollozó la joven-. El desintegrados rodó por el suelo. No había contado con un testigo. y dio un paso atrás alzando el desintegrador.. -Déjeme.-¿Está burlándose de mí? -le preguntó con voz ronca-. -Primera posición. Cómo te llamas tú? -¡Le he preguntado algo! -gritó Reich-. Tendría que hacerle pagar por lo de Mary. -Volvió hacia Reich. y lo miró fijamente con el rostro endurecido por la ira-... -Rampa de Hudson treinta y tres -dijo Powell desde la puerta de la calle. retrocedió y corrió hacia la izquierda describiendo semicírculos. querida. No. No un crimen. Ayer hablabas como una niñita. Reich vio cómo se inclinaba sobre el cuerpo de cera. . Doloroso. como anoche? -Puedo subir sola. Powell lo golpeó tres veces. A los cinco minutos de dejar esta habitación comprendí que la historia de Chooka era falsa. -¡Es usted el falso! -gritó Reich-.. naturalmente. -¿Estás bien. y la puso de pie. No es usted nada bueno. Poco antes de llegar a la cima.. Podría arreglarse con un doble crimen en. unos contra otros. Barbara? -dilo. tratando de ordenar sus pensamientos y de alterar rápidamente sus planes. ¡Déjeme! -Me contestará. -Muy bien. -Estás creciendo muy rápido -dijo sonriendo-. Esta vez la alcanzó mientras ella corría. ¿Cree que me va a pescar? ¿Qué le dijo a Powell? -Ése es mi papá -dijo Barbara-. Usted y su maldita. en el vientre. arrastrándose. Powell cruzó la habitación acercándose a Mary Noyes. un relámpago de salvaje belleza. Se volvió hacia Powell. -¡Papá! -gritó-. se agachó automáticamente y apoyó el desintegrador en el codo izquierdo como le habían enseñado los asesinos de Quizzard. -Hermano. que seguía arrodillada en el piso. -Estoy creciendo porque prometiste esperarme. -Se sentó con el desintegrador en las rodillas-... La muchacha se endureció de pronto y se llevó las manos a los oídos. se tomó firmemente del pasamanos y comenzó a subir. -¡No! -gritó Barbara-. lo mataré a usted! Powell recogió el desintegrador y miró a Reich. Su rostro perdió aquella expresión infantil y se hizo firme y duro. El efecto fue el de una parálisis espinal. embistiendo. y lanzó un puñetazo al complejo cubital.. paralizada. por Cristo. Cuando le pregunto por qué no nos llamamos igual pone una cara graciosa. los ojos oscuros alarmados. Barbara se estiró en su asiento. ya al lado de Reich. -Te lo prometí de veras. Un momento. -Ya lo sé. -Dame un beso. Barbara. Fue necesario. Oyó la explosión y vio la sangre y los sesos que brotaban de la nuca de D'Courtney. gritando. ¿eh? -le preguntó a Reich-. -¡Hijo de perra! -gritó Reich.. papá. Maldito Powell. en la ingle. en. se detuvo. ¿Puedes subir las escaleras por tus propios medios o tendré que llevarte en brazos. Reich dio un salto. Sacudido por espasmos galvánicos. Reich giró sobre sí mismo y se lanzó hacia la muchacha. pero se recuperará en menos de una hora. sangrando por la nariz. Usted y su moral y su charla elevada. Pobre bastardo. Maldito Tate. se volvió... pero ¿para qué? No le enseñaría nada. -Trate de flexionar los músculos. Un experimento con ese grandísimo zoquete.. Se acercó a Barbara D'Courtney. jurando histéricamente. con el pelo rubio y suelto. Luego desapareció. Fue idea suya. -No lo intente -dijo.! Powell saltó hacia la izquierda. ¿Qué le dijo a Powell? ¿A quién cree que engaña con esa comedia? ¡Contésteme! La joven miró a Powell desconcertada. creías que sólo tú sabías pelear -gruñó Powell. gritando.. Reich se derrumbó. Reich la arrastró desde el pie de la escalera hasta el sofá donde aún estaba Mary Noyes. Reich se encontró otra vez en el cuarto de la orquídea. y luego se echó a llorar. golpeando. Tendría que matar a Barbara D'Courtney. ¡Mirón maldito! ¡Sucio. -¡Máteme! -gruñó Reich-. Estaba.. Arrojó a Barbara D'Courtney junto a Mary. No estaba en la casa Beaumont. en la nuca. De pronto. Reich se abrazó a Powell. o permítame que me incorpore y entonces. ¡No! ¡Por el amor de Cristo! ¡Papá! . querida. Jadeó y se golpeó los nudillos. Ha cometido usted un grave error. ¡Por el amor de Dios! ¡Papá! El corazón de Reich dio un salto.. saltó del sofá. tratando de alejarse. Vete a tu cuarto. ¡Máteme. Powell le besó la frente. Esas parálisis duran unos pocos instantes. Reich la retuvo. Powell se hizo a un lado. Reich se adelantó.. La muchacha se detuvo. -Hola. estúpido. e hizo el ademán de abrir una puerta. que ya se había apartado otra vez de la línea de fuego-.

Cuando supe que D'Courtney había aceptado su oferta me di por vencido. y se hizo pedazos mi investigación. Reich. Hipócrita.. -En libertad ¿durante cuánto tiempo? -murmuró Reich-.. Dios mío. Mi máquina voladora. Vuelva a sus negocios. Una cadena perfecta de pruebas. Y el Viejo Moisés tenía razón. Está archivado a causa de esas trampas. Pero me falló el motivo. Powell lo sacudió serenamente. Tardé bastante. Oferta rechazada. -No. Todos los detalles menos uno. Si me hubiese enterado antes. Mi antecámara en la nave.. De pronto metió una mano en el bolsillo y sacó los bulbos detonadores. -Tráguelas -le dijo-. absorbiendo. Se encaminó hacia un armario. Cuando usted le ofreció la unión a D'Courtney.. Los bulbos volaron por el cuarto. Así que está usted en libertad. Yo. Note que digo en libertad. Las cortes exigen un motivo y yo no lo pude descubrir. No puede sentirse tan mal. Y la imagen melliza de Barbara.. Cuando comienza a desvariar no puedo examinarlo. éste aceptó.. ¡Rechazada! -Aceptada. Por eso usted. No es raro que no nos haya matado en casa de Chooka... Reich dejó de farfullar. ¿Quiere un poco de butileno? ¿Ácido tírico? ¿Puede arreglárselas sin drogas? Reich se atragantó con el brandy y farfulló enojado. Pero era un arma demasiado pequeña. Hemos archivado su caso.. El bastardo me rechazó. Reich intentó ponerse de pie. Pero yo no le puse esas trampas. No. Y peligroso. Reich lo miró fijamente.. Me faltó eso. Pero el crimen ya no tiene importancia. Durante casi un minuto Powell miró a Reich. Qué... Casi demasiado. pero nadie sabe qué mató a D'Courtney. Es cierto. No tiene solución. No podía llevar el caso a la corte. -¿Han archivado mi caso? -Sí. se dio vuelta y miró a Reich con unos ojos brillantes-. ¿Tengo que creerle? Tengo que seguir escuchándolo? Usted no tiene nada. ¡Nada! Lo he derrotado en todos los aspectos. Rechazada. salvo usted y yo. Me declaro vencido... cuando lo encontré con Barbara.. Se ha traído todo un arsenal. Powell. Nunca lo sabrá.. -No pude encontrar el motivo del crimen. no habría comenzado mi investigación. -¿Por qué se lo pregunto? -murmuró-. Su caso está archivado. -Dios mío -dijo-. Mi caja fuerte. Así que me volví. Con todos los detalles. Si pudiera matarlo a usted exclamóle retorcería el pescuezo.. Nunca hablé de inocencia. y el universo me daría su bendición. «acepto. -¡Miente! Ésta es otra de sus trampas.. Lo comprobé otra vez al leerle la mente hace un rato. y nosotros creímos que estaba jugando.. Es usted un hombre libre. Mis únicos testigos hubiesen sido un ésper y una muchacha enferma.. -Cállese -exclamó Powell-. Hay algo más profundo. ¿Qué es eso de las trampas? A ver... Y yo caí en ella. Nadie va a molestarlo.. No inocente. imperturbable-. -Como si no lo supiese... Trate de entenderme. Usted. Habría abjurado del gremio y lo habría matado a usted. Tenía que dejarlo vivir. Voy a explicárselo. Ese hombre desea su muerte .. Y el sentimiento de culpa de D'Courtney. Reich cayó hacia atrás derrumbándose en un sofá. -Aceptó.. Reich palideció. WWHG. Cómo utilizó las cápsulas de rodopsina de Jordan. El prefecto sacudió la cabeza. Eso lo explica todo.. Pero en libertad. Trate de entenderlo.-Chooka dijo que el revólver había matado a D'Courtney -continuó Powell. Es decir. Reich. Cuánto dinero le ofreció a Gus Tate. respirando pesadamente.. sacó dos ampollas de brandy y se las metió a Reich en la boca. La cabeza comenzó a bamboleársele desordenadamente. Como disparar con un rifle de aire comprimido después de haber fallado con un cañón. Dónde encontró el juego de la sardina.. Más de lo que creí. Reich lanzó una furiosa carcajada. Reich... -Mentiroso -gruñó Reich-. Cómo vació aquellos cartuchos y volvió a llenarlos con agua.. -Reich se interrumpió y se golpeó la frente-. Mirón mentiroso. Powell se echó hacia atrás en la silla y le golpeó el pecho con el talón. -Se incorporó y comenzó a pasearse-. Oportunidad y método. Reich. -No.. lo haría pedazos y lo colgaría en una horca galáctica. Usted no tenía por qué matarlo. -No. Sé todo de usted. Qué le prometió a Jerry Church. Puede abandonar las armas. Quiero que se domine y que me escuche. Voy a decirle la mitad por lo menos. Reich.... -¿Cuándo comprenderán ustedes que no pueden sorprender a un telépata? -dijo Powell recogiendo los bulbos-.. ¿Sabe lo peligroso que es usted? ¿Conoce una plaga su peligrosidad? ¿La muerte es consciente de sí misma? Reich miró a Powell con ojos asombrados. digiriendo. Y ésta es la mayor de todas las trampas. Le envió como respuesta WWHG. -¡Mentiroso! -Claro que pude haber olvidado el motivo y seguir adelante. Yo tenía un caso perfecto contra usted. Usted se salvaría otra vez. ¿eh? Parece como si le importara más estar muerto que en libertad. piénselo..... -Powell se detuvo. Eso es. No sabe de qué hablo.. Reich.. Qué tonto soy. Por eso me prepara trampas. Motivo pasional. No soy el hombre que trata de asesinarlo.... -Óigame bien -dijo-. ¿cuánto tiempo? -Siempre.. No planté en los cepillos esos bulbos detonadores. No forcé la puerta de su antecámara. El. Mucho más profundo.. Luego se puso pálido y comenzó a respirar entrecortadamente.. Trate de incorporarse ahora.

Powell? ¿QUIÉN ES? -El hombre sin cara. Estaba empapado. Sabe que está usted a salvo de la demolición. siete.. Ocho. compresión y comienza la disensión. Pensé que necesitaba ayuda y que le debía un favor. ¡Oh. examinándolo. -¿Señor Reich? -¿Qué? -¿Señor Reich? -¿Qué? ¿Qién es? Reich abrió los ojos. ¡uno! -Tienes que pensar.. Ha sabido siempre lo que acabo de descubrir: que es usted el mortal enemigo de todo su futuro.. WWHG. ¡Piensa! Tensión. dos. -El joven Chervil se interrumpió-..porque sabe que yo no puedo atraparlo. señor. compresión y comienza la disensión. los brazos recogidos. compresión y comienza la disensión. Sin ir luego contando cuentos.. Nunca podrá alejarse de él. ¿Que se propone? ¡Piensa! Disensión. señor. esconderse de él. Se levantó de la silla gesticulando débilmente. Rechazo. jadeando roncamente. -El hombre sin cara. A su alrededor los árboles mojados suspiraban.. Una trampa de veras. ¿y las trampas? ¿Qué pasa con las trampas? Me tuvo a su merced en su casa. compresión. Y al fin dijo: -¿Quién? ¿Quién? ¿Quién? -Su viejo enemigo. Breen se lo contó quizá. señor. Tensión. No.. señor. yo. -No. -Piensa. -Pero. De la fiesta de María Beaumont. -El hombre sin cara no existe. ¿Quién? -Galen Chervil.. 15 TENSIÓN. O Gus Tate.. ¡Váyase al diablo y déjeme solo! -Muy bien.. Reich lanzó un grito gutural de dolor. Puedo devolverle aquel favor? -¡No me lea el pensamiento! -gritó Reich. Sólo es un sueño. ¿En serio me haría un favor? -Naturalmente. cinco.. ¿Por qué no piensas? ¿Qué te ha pasado? ¿Por qué no piensas? Tensión. señor Reich. señor. No lo hacemos cuando. Sintió la lluvia que caía pesadamente. ¿Por qué no apretó el gatillo? Me dijo que nadie me perseguía. Reich lanzó un chillido y se soltó. Estaba tendido de costado.. temblando de frío. . Luego dio media vuelta y salió tambaleándose de la casa. con las rodillas levantadas... . -¡Por el amor de Dios!¡ Cállate! cuatro. Rechazo. -Sin hacer preguntas. -¡Cállate! -gritó Reich. -¿Quién es usted? -Galen Chervil. -¿Quién es. El joven Chervil lo tomó entonces por los hombros y lo puso de pie. Ignoraba que usted supiese que yo era un ésper. tres. señor. señor Reich? -Qué? No. señor. Reich. Una mano le tocó el hombro. . comienza la disensión.. señor Reich.. No. en nombre de Dios! -gritó Reich-... -¿Lo asaltaron. seis. la mejilla en el barro. -Se tomó del tronco de un árbol y se apoyó en él. señor Reich. -¿Un accidente? -No. Tensión. Por fin se enderezó y miró a Chervil con unos ojos sanguinolentos-. Tomó a Reich por el brazo y tiró hacia arriba. señor. y. y ruego a Dios que no pueda salvarse de él. ¡Una pesadilla! Compresión... Un hombre del que usted nunca podrá escapar. señor. en la explanada de la Bomba.. Será mejor que se levante. Vuelva.. Reich trató de hablar. Note equivocaste aquella vez. ¿Pero por qué mentía? ¿De qué le sirve eso? . señor.. Una figura se inclinaba hacia él. Sabes que mentía. pero. -Un momento -interrumpió Reich-..

le arrancó. ¿Y bien? -Está diciendo la verdad. Reich pasó ciegamente. los rascacielos de cien pisos. No hay nada contra usted.. y que me diga la verdad. un glorioso día. ¿Me haría usted el favor? ¿Le leería el pensamiento a alguien? -Imagino que la policía. Dónde. la fiebre y la agonía. Chervil -dijo Reich.. Puede volver a sus negocios. Quiero hablar con usted a propósito de esa senaduría solar. Ben. No quiso escucharme -dijo Crabbe-.. señor Reich. -Vamos. Quiero que usted esté conmigo.. Nadie va a molestarlo... No sé cómo le hice caso.. . ¿no? ¿Ben Reich? -Siéntese. Sí... Chervil. -¿Y bien? -murmuró-.. Y en nombre del sagrado Código de los Derechos Humanos será usted protegido de ese asesino como cualquier otro ciudadano honesto.. El dolor de su cuerpo. ¿entiende? -Se apartó del árbol arrastrándose hacia Chervil-.. en tres oportunidades. señor Reich. Es usted... y los ojos se le llenaron de lágrimas. La puerta se abrió y se cerró ruidosamente. ¡Por Dios. Miró y vio a tres Chervil. Quiero visitar a mi antiguo amigo el comisionado y hacerle algunas preguntas. que se alzaban y descendían como una plaga de langostas de ojos rojizos en medio del campo. Ya en los cuarteles policiales. El comisionado de policía. siniestra y familiar que cruzaba la calle observándolo disimuladamente por encima del hombro. rugiendo. y dejó la oficina del comisionado. bueno. He tenido un gran día. -¿La máquina dijo que yo era inocente? -Eso es. hasta que su figura barrosa y ensangrentada se precipitó en la adornada oficina de plata y marfil del comisionado Crabbe. Ben? -Le estoy diciendo que hoy casi me asesinan. el centro de diversiones: manzanas y manzanas que relucían bajo una sola cúpula transparente. Desfiló por los corredores cubierto de sangre y barro. Quiero que le lea el pensamiento a un policía.. Este muchacho. casi. Ni aun cuando esa máquina endiablada de la oficina del fiscal declaró que era usted inocente. y que lo miraba y espiaba. El señor Powell se ha visto obligado a abandonar el caso. -Se trata de un crimen. denme tiempo y completaré el cuadro con la Galaxia! Cruzó la puerta de acero del cuartel policial y se detuvo un momento en los escalones contemplando las calles mojadas por la lluvia. No se vaya. -¿La policía? -Reich miró como un histérico y se abrazó a sí mismo agónicamente al sentir la costilla rota-.. Sólo le faltaba llevar un ciervo a cuestas o arrastrar triunfalmente el cuerpo de un oso para completar el cuadro.. Dónde ha estado el dios todopoderoso prefecto Powell. El hombre que mató a D'Courtney está tratando de matarlo a usted.. y quisiera saber dónde diablos han estado ustedes.. su carrera está en peligro. El resto es barro. -¡Dios mío! ¡Reich! -Crabbe estaba horrorizado-. las luces parpadeantes de las máquinas saltadoras... Chervil. Lo rojo es sangre. Quiero averiguar quién intenta matarme.... en nombre de Dios! ¡Míreme! -¡Casi lo asesinaron! -Crabbe golpeó enfáticamente el escritorio-.. Disecada y colgada de mi pared. bastardo -gruñó Reich-. Completaré el cuadro metiéndome en el bolsillo a la compañía D'Courtney. -¿Casi un cadáver? ¿Qué está diciendo... Se volvió hacia Crabbe-. Lo haré. -Chervil reflexionó un momento. un hombre de Neanderthal. el tejido de los entrecruzados caminos aéreos. pasó junto a Chervil. ¿Cuánto tiempo cree que podré aguantar sin que se me quemen los fusibles? -Está diciendo la verdad acerca de usted -dijo Chervil rápidamente-. Lo arreglaremos en seguida. Un policía muy importante. Chervil? ¿Nadie me acusa? ¿Puedo volver a mis negocios? ¿Nadie va a molestarme? -Lo han dejado a un lado. Y creo que esto tranquilizará definitivamente al señor Powell. -Crabbe se dirigió hacia la puerta-. Reich se tambaleó y luchó un momento consigo mismo.. -Completaré el cuadro con la cabeza de Powell -se dijo a sí mismo-.. rápido.. mientras se reía.. golpeado y roto.-Claro que sí.. Soy casi un cadáver.. le hizo una seña a Chervil. ¿Vendrá conmigo a la oficina de Crabbe y le leerá el pensamiento para mí? ¿Lo hará y se olvidará luego? ¿Lo hará? -Sí.. ¡De todos vosotros! ¡Cuerpos. -¿Es verdad eso? -Reich se movió haciendo eses y tomó al muchacho por los hombros-.. señor Reich. Un hombre sin cara. -¿Acerca de mí? ¿Acerca de Powell? -Bueno. -Reich señaló a Chervil-. las tiendas alineadas en la acera superior: luces y bullicio mientras comenzaba el comercio nocturno. Claro. silenciosa y horrible. riéndose y gimiendo. La máquina computadora se ha negado a autorizar toda acción contra usted en relación con la muerte de D'Courtney. -¡Y seré dueño de todos vosotros! -gritó Reich alzando los brazos como para abarcar el universo-. nerviosamente. Se incorporó. -¡Cómo! ¡Un telépata honesto! ¿Qué le parece? Vamos. pasiones y almas! La mirada de Reich tropezó con una figura alta. Chervil lo siguió abrumado por esa furia más poderosa que las heridas. Nunca lo hubo. Ese Powell está loco. ¿Es verdad eso. un largo gemido. señor Reich. pesando la verdad.. Este muchacho acaba de encontrarme en la explanada más muerto que vivo. Reich salió dando traspiés de la explanada.. Parecía.. Crabbe.. soy yo. Una figura de sombras oscuras donde chispeaban las joyas de la lluvia. junto a empleados y guardianes.. Reich estalló en una carcajada de triunfo. sosteniéndose en pie con una torpe arrogancia..... Reich. ¡Míreme.. -Le dije a Powell que era usted inocente. Míreme bien..

Reich es uno de esos raros hombres capaces de conmover el universo. Sin embargo.Se oyó un grito estrangulado. Powell:¿Sí? Miren conmigo. la Tierra. Aquí no está segura. ¿quieres? -¡Linc! -Lo siento. pero me gustaría que interviniera en caso de que hubiese dificultades. energía e inteligencia. se volverá inmune a nuestra realidad. Hay que hacerlo. invulnerable a nuestro ataque. en serio. el universo mismo. Mary Noyes lo leyó todo en el momento en que Powell atravesaba el umbral. -Pero.. @kins: Dejemos que Reich despierte como quiera. Powell. antes de que yo le detenga. El segundero señala la demolición.. Powell:Pero hay un desarrollo adicional que ustedes han examinado. (pedido concedido) Se levanta la sesión. firmado sus papeles. un camino seguro hacia la destrucción total? (convicción) T'sung:Es cierto. La aguja horaria señala el 9. ahora será mejor que hagas las maletas y lleves a la niña al hospital Kingston. Tenemos tiempo y estamos prevenidos como para atacarlo en la primera encrucijada. El minutero señaló el 59. Observen la posición de Reich en el tiempo y en el espacio. (consternación) T'sung: No. En esos ciento veinte segundos ésperes. La esfera de un reloj. Y toda la realidad: ésperes. (examen) Powell:Todos saben que Reich es nuestro más peligroso enemigo. El segundero señaló el 60. Powell:Reich apoya asimismo la Liga de Patriotas Ésper. Recordará usted que esa medida ha destruido invariablemente el canal humano en todas las tentativas pasadas.. ¿No se convertirá su credo en el credo del mundo? ¿No se convertirá su realidad en la realidad del mundo? ¿No es Reich. Si Reich llega a reajustarse y a orientarse otra vez. Había pagado sus cuentas. Reich está apunto de convertirse enfoco de la galaxia. Reich cayó al suelo. que quiero que todos ustedes examinen. . toda la realidad depende peligrosamente del despertar de Reich.. Powell. . Si no es posible enviar el cadáver. . Franion:Cierto también. Insisto. diez de los quince miembros del consejo del gremio ésper se reunieron en las oficinas del presidente T'sung. el sistema solar. He firmado todos los papeles. Trata de que así sea. Un eslabón crucial entre el pasado objetivo y el futuro probable... Sino bloqueamos esa organización podemos caer en una guerra civil y perdernos para siempre en una ciénaga de caos interno. Está apoyando la furiosa campaña anti ésper. .. El minutero señala el 01. Si no bloqueamos esa campana sufriremos el destino común de los grupos minoritarios. Vale usted demasiado. El tiempo es lo más importante. El laboratorio quiere que me hagan una autopsia tan pronto como me muera. Franion:Nos pide que votemos su muerte.. -¡Linc! -No alborotes. Había habido consternación en el gremio. Como un árbol herido por un rayo. Powell:Insisto. Saltaron los fusibles. A las nueve menos un minuto. Hubo consternación cuando llegó a su casa. Quieren tener el cuerpo antes del rigor mortis.. A las nueve y un minuto se levantaba la reunión. en esa crítica posición del poder. les bastaría la cabeza. No podemos permitirle que despierte a una realidad equivocada. . Insisto. pero a punto de madurar. Había hecho su testamento. si me muero. para que lo destruyan. Esfera de un reloj. Powell:Es mi muerte contra la muerte eventual de todo lo que conocemos. ocurrió lo siguiente: Un martillo golpeó la mesa. Los había congregado un asunto de emergencia. arreglado todo. REUNIÓN DE EMERGENCIA Para examinar un pedido de catexis en masa con Lincoln Powell como canal humano de energía capitalizada. ¿Cómo puede hacer ese pedido? ¿Qué puede requerir una medida tan peligrosa y extraordinaria? Powell: El asombroso desarrollo del caso D'Courtney. Powell llegó a su casa una hora más tarde. Powell. y se transformará en el enemigo mortal de la razón y realidad de la galaxia. un niño todavía. me resisto a autorizar la catexis en masa. Oh. Powell:Tiene que permitirme correr el riesgo. -Hay una posibilidad de que esto no me mate. Bueno. En este momento puede intentar una reorganización total. normales. @kins: Cierto. @kins:Creo que estás exagerando. Falta algo. la vida. La aguja horaria señaló el 9.

-La muchacha inició el descenso-. Desde hoy en adelante tendrá que considerarme una adulta. Barbara.. Barbara enrojeció. -Suavemente. Bien. Uno de ellos soy yo . Buenos días. querida. No es nada malo. -¿Y qué lo trae a nuestros pequeños dominios esta mañana? -La muchacha bajó el resto de la escalera rozando con los dedos la barandilla y trastabillando en el último peldaño. -Lo siento. La muchacha se volvió. como para que Powell apreciara su ropa y sus modales. -¿Qué es eso? -No hay cómo explicarlo. y se instaló otra vez en el último escalón. Realmente francos.. y se puso de pie. -¿Cómo? Barbara lo miró a los ojos con esa alarmante fijeza de los jóvenes. En serio. -¡Oh. creo que sería lo mejor. Powell lanzó un gemido. -¿Es algo malo? Powell se levantó de la silla y comenzó a pasearse con un aire triste. Soy siglos más vieja. digámoslo así.. ¿Qué me hizo pensar que eras mi padre? ¿Eras mi padre? -¿Qué ves en mí de padre? -Seamos francos. subió de prisa. -Ya me parecía que tenía un sonido de más. Powell. Quizás es la parte infantil. -Mis sentimientos hacia ti son los de un hijo. Tiene que cambiar de opinión.Mary se volvió y corrió escaleras arriba.. y yo soy dos. ¿no? -Así es. Voy a volver a bajar esa escalera y apuesto a que lo hago muy bien. lo sé. Eres siglos más vieja y kilos más pesada. Barbara reflexionó un momento. -Querido señor Powell.. -¿Y tú? -Yo soy dos adultos. -Bam -dijo Powell. Llevaba un vestido de mujer.. -Sí. así que respóndeme. Powell suspiró. -¡Pero cómo! Es el señor Powell. Es cierto. Linc. La Barbara adulta por dentro. Barbara. furiosa. Así que tuvimos que convertirte en una niña y esperar a que crecieses otra vez. -Me confundes. Tú eres dos. es inoportuno. dejando como una estela el sensible impacto familiar: Nieve/mente/ tafetán/tulipanes. Barbara. -No. Powell la recibió en sus brazos.. -¿Que te lo explique? Sí. Pero si tú. y al fin dijo: -Cuando no me siento contigo como una hija... -Escucha -dijo Barbara-. qué atolondrada me cree usted. -He decidido ser el hijo fiel de todas las mujeres hasta que Vulcano asuma el lugar que le corresponde en el Comité de los Planetas. -Te pedí que hablaras en serio.. -Pop -dijo. -No. -¿Te sientes como un padre conmigo? Porque yo no me siento como una hija contigo. Barbara. De pronto la muchacha se dejó caer en sus rodillas. A mitad de camino. se detuvo. No lo sé. porque quería que me aconsejaras. -Sí.. y tenía una expresión de ensayada sorpresa. -Bueno.. . querida. Barbara alzó los ojos hacia Powell.. -¿No? ¿Cómo te sientes? -Yo te lo pregunté primero.. Pip! -gritó. Barbara. -Tú sabes cómo. El otro es un miembro del consejo del gremio ésper. -¿Por qué? -Has estado enferma. y la niña por fuera. -Quiero que me lo expliques. Nosotros dos somos cuatro personas.. Hubo una pausa.. ¿De qué se trata? La muchacha se arrodilló junto a Powell y le tomó la mano. Barbara. -Tú quedate aquí. Ésa es la parte de mi ser que lo confunde todo. ahora mezclado con temor y lágrimas. Por eso eres dos personas. -Bim -dijo Barbara. -Salvó el último escalón y miró a Powell intencionadamente-. Ya no soy esa niña de ayer. Barbara. ¿Me re-ehabilitado? ¿Se dice así? -Muchos prefieren rehabilitado. y esbozó en seguida una sonrisa mientras una muy equilibrada adolescente aparecía en lo alto de las escaleras y bajaba con movimientos perezosos.. ¿qué parte mía se siente así? -No lo sé. -Apuesto a que no. -Y yo también te confundo.. y al fin Powell asintió.

Luego sacudió lentamente la cabeza. Quizá para siempre.. Claramente melancólico. Se metió en la casa y subió corriendo a su dormitorio. -Estaba preparándome para despedirme. Intensamente avergonzado de sí mismo por sentirse orgulloso. tolerante. si salgo vivo de este asunto con Reich.. con un gemido creciente e intolerable. Barbara. Tú estás enamorado de ella. tranquilízate. y una turbina comenzó a girar en su mente.. chispas y chispas de poder que se unían hasta formar un arroyo. A ti. -¿Una oportunidad para qué? Una aventura. Tenía que prepararse.. ¿Tan pronto? Bueno. Mary descendía con una maleta en la mano-. Los impulsos llegaban acompasadamente. Tu cara miente. -Estás mintiendo. Mary. . las cápsulas nutritivas. de una herradura.. -¿Te parece? Mírame. Barbara? -Porque tú sientes lo mismo por mí. Se adelantó.. Admite la verdad. tomó a la muchacha del brazo y la llevó a la puerta. ¿por qué no me lo dices? Si yo te quiero. No puede haber otra cosa... Eso era. un río.. de. ¿Y qué? La llovizna se había convertido en un aguacero que caía sobre él llenándolo de angustia. Despedida. ¡Lo es! -No. -No. sí. hacia la cocina. Tuve que utilizarte. la rompió y se tragó una docena de cápsulas. Sabes que el gremio no nos permite casarnos con normales.. No es así.. Pregúntamelo a mí. Mírame. Indecente respuesta de Powell: su figura que emerge de un cieno cubierto de diamantes.. La energía venía en torrentes ahora. Siempre. -Harás que me acuerde. Sintió el primer impulso. Bendiciones. ¿no es cierto? ¿No entiendes? ¿Tendré que explicarte lo obvio? -¡Por Dios. se vistió como para soportar cualquier cambio de tiempo... -¡Lo estás! -Abre los ojos. -¿Ysi no salgo con vida? No tendrá nada. Es una mujer y está enamorada de ti. ano es así? Yo te quiero y tú me quieres. Linc! -Perdóname. Es tu parte infantil la que habla. Mira. Aquí estamos. Un leve cosquilleo de energía. ¡Nutritivas! Corrió tambaleándose escaleras abajo. dirigiéndose hacia el norte.. ¿Qué vas a hacer? ¿Admitirás la verdad? -Sí. -¿Quién habló de quererse? -De eso estábamos hablando.. Tenía una expresión amable.. Miró su reloj. Nutritivas. de ningún modo. XXXX. Se sentía exhausto. -Lo es -insistió la muchacha-. -Barbara aceptará eso. transmitida hacia Powell. como las gotas que anteceden a una tormenta. Es. más y más rápido. querida. De todos los ésperes de la ciudad. -Lo sé. Barbara -dijo Mary. -¿Por qué lo haré.. Barbara.. -¡Niña! ¡Niña! ¡Niña! ¿Qué te hace pensar que estoy enamorado de ti? No lo estoy. La mujer no lo está. observando cómo la máquina desaparecía en el cielo azul acero. Lo aceptará con alegría. -Y se olvidará de mí. Y los Chervil @akins &Jordan &&&&. Besos. ¿Por qué no me lo dices? -La muchacha se acercó a Powell y le puso los brazos alrededor del cuello. Barbara -dijo Powell-. paternal-.. La diez y veinte. -¡No! -gritó la muchacha-.-Lo sabes. ¿Tengo que soportar todavía esto? ¿No he sufrido bastante? -Por favor. Su psique comenzó a vibrar mientras absorbía esas menudas corrientes de energía.. -Soy yo quien espera. Nunca lo he estado. El niño deshonesto vino en su ayuda. -¡No es una ésper! -Olvídate. vete! ¿Por qué no te vas? -Nosotras nos vamos. La niña cree que está enamorada de mí. Risa débil. -Desde las escaleras. daos una oportunidad. ¿Tomaría una dosis de niacato de potasio y se dejaría ir? ¿Para qué diablos servía todo? Mira esa loca y enorme ciudad de diecisiete millones y medio de almas y ni una sola para ti... -Una máquina saltadora espera. Se mudó de ropa.. Si no es nada malo. Su sistema nervioso sintonizó y gritó. Linc. -Powell puso las manos en los hombros de Barbara y la miró de frente. Mírame. Eres siglos más vieja. Os quiero a todos. una mujer adulta con los modales de una niña-.. y. ¿No es así? -Muy bien -pensó Powell desesperadamente-. de agobiantes relámpagos de emoción.. Barbara miró fijamente a Mary. Mira a Mary. ¡es odiosa! Yo. después a Powell. de una pata de conejo. Sé que lo sientes.. -La niña crecerá hasta ser la mujer. divertida.. -Barbara estalló en sollozos y gimió-: ¡Oh. Por favor. un mar de remolinos de catexis total dirigida hacia Powell. Powell se detuvo en el umbral silbando una quejosa y entrecortada melodía. Mary. Linc. Un poco orgulloso de sí mismo por el sacrificio que había hecho.. Powell se rió. Encontró una ampolla plástica.. Imagen de un trébol de cuatro hojas. hacia el hospital Kingston. Abrió la mente y absorbió esa energía.. Nada sino un recuerdo de un amor a medias.. Lo sé.

(OPERACIONES. -¿Seguro? -Yo estaba con él. RADICALES.. Para los archivos. luchando con la ropa de cama y las manos entumecidas-.. FACTORES. -¿Qué te parece esto? ¿Real? -No entiendes. NO HAY. EL INFINITO ES IGUAL A CERO. ECUACIONES. Oí. MAMÍFEROS. TURNBUL Y S&ERSON) EXPURGAD. ¿Tienes alguna droga? Cualquiera. Así luchaba Powell por absorber el terrible torrente. -¿Quién habla? -Yo. Y SOLUCIONES) BORRAD. BORRAD TODAS LAS ECUACIONES.. SUPRIMID. (CAYLEY... -¿Qué diablos pasa con la medicina? -exclamó-. LANGLEY. Tu ayuda de cámara me contó lo de la explosión y yo estaba preocupada.. Tengo que volver a la realidad. ¡Psicópata! -La joven se arrodilló en la cama y sacudió un dedo índice ante las narices de Reich-. Acuéstate y volverás a soñar. VARIACIONES. Antes de que sea demasiado tarde.. Se encontraba en una alcoba excesivamente adornada. Reich abrió los ojos.. ANFIBIOS.. DESTRUID. MESÓN Y FOTÓN) TACHAD. (ELECTRÓN. todo. Y HOMBRES) ABOLID.. demasiado tarde. Y ENANAS BLANCAS) DISPERSAD. Antes de que sea demasiado tarde. Infinito y cero.. por capitalizar esa energía. PÁJAROS. insensible. HENSON.. y en una cama también muy adornada con sábanas y mantas de estilo antiguo. y aquí estoy. sumergido en esa hirviente masa de energía.. -¿Frente a los cuarteles de policía? -La X señala el lugar exacto. Duffy. LILIENTHAL. PROGRESIONES.. Luego jura que ya estás curado.. Realidad. Quiero despertar.. demasiado tarde. demasiado tarde. PODERES. ¿no hay qué? -gritó Reich-. Estaba totalmente despierto por primera vez en mi vida. SUPRIMID EL ACERTIJO. como un velero en el centro de un tifón. WRIGHT. Reich se echó en la cama. ¿Quién dices que me asustó tanto? -Un doctor amigo. (PECES. EXPONENTES. -¿Qué? ¿Quién? -Kingston. por transformarla en la catexis y en la demolición de Reich. No sé qué oí.. alucinaciones. Todo ha sido un sucederse de ilusiones. PROTÓN. -No. ciego. NEUTRÓN. (NEBULOSAS. IDENTIDADES. Primero aquel condenado doctor que te asusta hasta hacerte perder el sentido. PERMUTACIONES. luchando por convertir un torbellino de viento en la fuerza salvadora. -Corrijo -dijo Duffy sonriendo-. -¿Cómo era? . -Estaba despierto -dijo sombríamente-. -. Te rescatamos justo a tiempo. GIGANTES. EXPULSAD.. un hospital. BINARIAS. ¿No hay qué? -No más pesadillas -dijo Duffy Wyg&. Duffy.. -Estabas diciendo las cosas más bonitas.. ABOLID EL LABERINTO. Te despertaste. Adonde envían a gente como tú. almidonada y fresca. sordo. CHANUTE. Duffy alzó las manos. Duffy Wyg&. demasiado tarde. -¿Le viste la cara? -¿Si la ví? La besé. Tengo que despertar. Duffy se inclinó hacia él y lo besó con fuerza en la boca. somnos. Una palabra más y llamo a Kingston.. y mírate ahora.. opio. Duffy.... buscándote. FRACCIONES. EXPRESIONES. demasiado tarde.. CÚMULOS. (¡X2 0 Y3d! ¡Espacio/d! ¡Tiempo!) EXPULSAD. ¿No hay qué? -Se incorporó trabajosamente. Luego me dormí.Estaba fuera de la casa ahora... cáñamo. -¡Estoy dormido! -gritó Reich. demasiado tarde. antes de que fuese demasiado tarde. lo sostenía por los hombros. vagando por las calles. 16.. DETERMINANTES. Cosas importantes. -Estoy dormido -dijo Reich-. DESTRUID EL ENIGMA. leteotas. Se sentó en la cama-.. Una vez más Duffy trató de que apoyara la cabeza en la almohada.

abriéndose paso a través del espeso perfume... Dos labios. Duffy se le acercó y le paso un brazo por la cintura para sostenerlo-. -Pobre hombre. -Y algunas porciones del mundo sabrán bien. descorrió las cortinas y abrió de un puntapié las hojas con un terrible ruido de vidrios rotos. a su lado. La Compañía General de Ganimedes... Creí que podría encontrarme con gente mejor.. Transacciones unidas de Marte. Y luego los pulguistas: los detractores. Las estrellas han desaparecido.. Soltó a Duffy y dejó que la muchacha resbalara hasta el suelo. Pegaso... Sí. tú y la dinastía. Chicos. -¿Y me trajiste aquí? -Claro.. La mesita se dio vuelta y una docena de frascos de cristal se hizo pedazos contra el suelo.. Luego. Productos Químicos y Atómicos de Titán. Se estiró y dijo: -Duffy. Reich sonrió enseñando los dientes. -Cuando Monarch y D'Courtney se conviertan en Reich. -Reich sacó las piernas fuera de la cama y se puso de pie. verás cómo devoro el resto.. los que duermen y sueñan. y me quedan otros sesenta para gozar de mi dominio del mundo. Calisto e lo. Y otras apestarán el cielo. Reich la alzó en sus brazos y la sacudió hasta que la muchacha comenzó a chillar. puedes besarme ahora. ¿Por qué demonios voy a preocuparme si tengo pesadillas? El resto del mundo está en mis manos.. Las estrellas. Duffy. Dos orejas.. quieres decir? Si. Lo destrozaremos todo. ¿Quieres ver a Dios? Aquí está. Si esto es todavía parte de ese lirismo del despertar. Han desaparecido. Un decorador ésper hubiese incluido la psique de Duffy en el decorado.. su rostro tenía una expresión de asombro. Pueden oírme? Ustedes. ¡Las constelaciones han desaparecido! La Osa Mayor.. -Comenzó a caminar por la habitación. todo el condenado mundo. ya lo besé antes. -¿Borracho. acompañado por Duffy. ¿Cómo iba a perder la oportunidad? Sólo de ese modo podía traerte a mi cama.. la realidad y el infinito de que hablabas antes.. los moralistas. -Señor Reich. Duffy. -Chicas. y una luna pálida y débil colgaba en el cielo. -Eso me basta. Ben.. ¿O eso ocurrió cuando estaba despierto? -Olvídalo.. los pequeñitos.. ¿Cuándo comenzamos? -Luego tienes hijos.. como tú. -Reich se echó a reír-. ¡Todas han desaparecido! ¡Sólo ha quedado la Luna! ¡Mira! -Está igual que siempre -dijo Duffy. ¿Por qué malgastar toda esa hermosa violencia? Maltrátame un poco.. balanceándose ligeramente. Y miras cómo caen los enemigos. -¿Qué ha desaparecido? -¡Las estrellas! -gritó Reich-. Se tomó de las hojas de la ventana y sacó la cabeza a la noche. Adelante.. Docenas de chicos. las moscas. ¡así! -Reich lanzó un puntapié a una mesita de adorno. Señaló tímidamente el cielo-. Era como un paseo a través de la hirviente mente erótica de la muchacha. pero sé lo que quiero. los patriotas. ¡Cristo! ¡Podría transformar la galaxia entera en un montón de barro si me lo pidieras! -Reich se golpeó el pecho con el pulgar-. .. torciendo el cuello para mirar hacia arriba. ¿Dónde están las estrellas? -¿Dónde están qué? -inquirió Duffy. te advierto que no es comercial. He vencido a Powell. el dormir.. estoy muy borracho. Duffy. los rencorosos. Sólo pesadillas... mi héroe -dijo Duffy colgada del cuello de Reich-.. Afuera.. Sólo en los caminos aéreos y en las calles resplandecían las luces.. El Dragón...-Como todas las caras. Y los sueños también. -Las inicias con Ben Reich. y el ojo escarlata de una máquina saltadora se alzaba de cuando en cuando hasta la línea de los cohetes.. Yo.. -Vamos. Duffy lo miró con curiosidad. Pesadillas. -Y observas cómo Ben Reich se apodera de D'Courtney y une las dos compañías. -¡No! ¿Dónde están las estrellas? -¿Qué estrellas? . Duffy. Duffy? -Un antojo infantil. Mira el cielo. Por qué no voy a estar borracho? He vencido a D'Courtney. Dos ojos.. ¡Al buche! -Reich aplicó un puñetazo a una mesita en forma de torso y la destrozó-. Tan modesto y tan mareado. La Osa menor. ¡Aplastadas y al buche! -Despedazó una sillita-. ¡Soñarán mis sueños de hoy en adelante! Harán. barro con joyas. y es tuyo. Escucha. -Se rió y apretó a Duffy contra su cuerpo-. Casiopea. Barro de oro. -Las estrellas -repitió Reich. Sociedad Anónima... ¿Quieres que llene de barro el espacio entre la Tierra y Marte? Puedo hacerlo. -Pídeme el barro que quieras.. Una nariz. pero me las tragaré todas. No sé mucho de Dios. La lluvia había cesado. -¿Quieres iniciar una dinastía conmigo. Y sólo tres. Reich calló de pronto. Reich arrastró a la muchacha hasta la ventana. Cuando volvió a meter la cabeza en la habitación. ¡Al buche! ¡Al buche! ¡Al buche! -Reich golpeó con la palma de la mano un desnudo de mármol hasta que la estatua se tambaleó y cayó al suelo. Duffy? -No sé cómo se inician las dinastías. míralo.. Tres barbillas. Case y Umbrel de Venus. Primero te casas con él. y lo reconstruiremos para que haga juego con nosotros. -Las estrellas -murmuró-.. el gremio de los telépatas. ustedes! -rugió Reich-. -¡Eh. ¿Me pediste alguna vez que te arrastrara por el barro. El viento nocturno venía en un murmullo. la ciudad yacía envuelta en una oscuridad de terciopelo.. Tengo cuarenta años..

con furia. Reich la tomó por los hombros. dura... -¡Asqueroso bastardo! -gritó la mujer. ¿Qué nos ha pasado? ¿Qué ha pasado con las estrellas? -Qué son las estrellas? -preguntó Duffy. Oscuridad.. por favor? -¡Estrella! -rugió Reich-.. Entró y llamó a Informaciones. Dobló una esquina y chocó con una mujer. El Observatorio Lunar. pausa.. La pantalla se iluminó y una voz de robot dijo: -¿Pregunta? -¿Qué ha pasado con las estrellas? -inquirió Reich-. arreglándose las plumas. querido? Reich la tomó por el brazo. ruido. sin dejar de mirar hacia arriba. Duffy cortó apresuradamente la comunicación y se volvió hacia él.. Miles. Cuál es la explicación? Se oyó un ruido seco.. -Mira. Reich la soltó. y segundos más tarde Reich oyó que llamaba al hospital Kingston. pausa.. Duffy vino a golpearle la puerta. que resplandecen en la noche. ¿No ves? Han desaparecido. Reich se abstuvo de hablar durante cinco minutos y luego dijo.. 227 -dijo Reich mientras entraba en la cabina-. Oscuridad. -Soles. -¿Averiguar qué? -¡Qué pasa con las estrellas! -aulló Reich-. Billones. Nueva York. corrió hacia el cuarto de baño y se encerró con llave. -¡No hay información bajo ese nombre! ¡Dios mío! Están todos locos? -Corrió por la calle buscando un saltador público. Oscuridad. E-S-T-R-E-L-L-A. -Espérame aquí -gruñó Reich-. querido. Parecía descender.. Allá. -El Observatorio Lunar del Parque Crotón está situado a cuarenta kilómetros al norte. ruido. El Observatorio Lunar fue inaugurado en el año dos mil.. -¿Dónde está el observatorio más cercano? -Por favor. Reich cortó la comunicación. entre furioso y asustado. y Vega. La máquina bajó a recogerlo. Ben. Ruido. luminosos. inexorable. No muy lejos se veía un casilla telefónica. -¿Qué ha desaparecido? -Las estrellas.. ¡Las condenadas y desaparecidas estrellas! Corrió hacia la puerta y bajó a la calle. Las estrellas han desaparecido.. ruido. en voz baja. Marte. -Coordenada norte. Vamos. señor? -Las estrellas han desaparecido. ¡Las estrellas han desaparecido! Duffy sacudió la cabeza. la Estrella Polar. No sé de qué estás hablando.. Y en seguida añadió con una voz aceitosa-: ¿Estás buscando cómo pasar un buen rato. A cuarenta kilómetros. Hirvientes y brillantes... Reich se libró de las garras de la mujer y corrió de nuevo. Allá estaba la Luna. Reich lanzó un juramento. -¿Nombre o verbo? -¡Maldita sea! ¡Nombre! Ruido. Las estrellas han desaparecido. ¿Qué diablos son las estrellas? . -comenzó a decir. mortal. Al fin se fue. -No sé de qué estás hablando. -Si no es un chiste necesita explicación -dijo el piloto-. Voy a averiguar. -Ben. ¿Qué diablos te pasa? ¿No comprendes? Ha habido una catástrofe en el espacio. otro ruido seco. Terminó de arreglarse y volvió al dormitorio. una pausa. Opresiva. ¿Te has dado cuenta? Las estrellas han desaparecido. Estaba asustada.. coordenada 227. Puede llegarse a él con el saltador de la Ruta Norte. En la acera desierta se detuvo y miró hacia arriba. sobre él.. Allá había un punto rojo y brillante. No había nada más.. y trató de dominarse.. ¿Cuándo pasó? Alguien tiene que haberse dado cuenta. Júpiter. -Viaje extra -dijo el conductor. ¿Cómo demonios voy a saber todos sus nombres? No soy un astrónomo. Mientras se vestía y se bañaba apresuradamente. La ayudó a incorporarse. Una carcajada servil. Apuntó hacia arriba. Más allá había otro. Enigmática. Reich echó a correr.. -Esta ciudad.-No sé sus nombres.. -A ver cómo explica lo de las estrellas -murmuró Reich. pausa. -No hay información bajo ese nombre -anunció la voz metálica. se dio vuelta. -¿Quiere deletrear la palabra. como casualmente: -¿Se ha fijado en el cielo? -¿Qué pasa. especifique la ciudad. -¡Lo pagaré! ¡Vamos! Se encendieron las turbinas y la máquina se elevó por el aire. Una máquina con piloto pasó a su lado y Reich le hizo señas. y. rogándole que abriera.. por alguna ilusión óptica.. derribándola. -No se trata de un chiste -dijo Reich-. terrible. Tomemos un trago. -No sé de qué estás hablando. ¡Estrella! Ruido.

Poco carácter. pero usted tiene que haberse dado cuenta. Entró de un salto en la cabina-. Se acercó a él. ¿entiende? Pero uno cree que lo ha pensado siempre. y corrió a través de los prados hasta la puertecita de piedra.. Está diciendo cosas raras. -No es nadie. Orejas separadas y lo que se llama un mentón débil.. -¿Quiere que lo lleve a Kingston? -¡No! -¿Quiere quedarse aquí y decir tonterías acerca de las estrellas? -¿Qué demonios tienen que importarme las estrellas? -gritó Reich de pronto. La adrenalina le invadió el cuerpo. tenso. Algo nuevo. -Monarch -dijo.. Y ellos le dicen: «Siempre tuvieron dos ojos». Vuelva y descríbamelo. -Oh. no lejos de la cúpula abovedada. Y ahora han desaparecido. Se volvió y echó a correr. y se . El refractor de doce pulgadas estaba funcionando. no es cierto? Las estrellas. Dios -gimió Reich-. nervioso. Un hombre honesto. -Soy Ben Reich -dijo-. Cruzó la puerta. Y usted les dice: «No es cierto. Mire al astrónomo. . -¿Bien? -Un hombre común. Reich tomó al hombre por los brazos. Volvió al cabo de cinco minutos. -¿Acerca de las estrellas? -Sí.. No sé.. Me parece que usted está entre los de un solo ojo. El miedo se le convirtió en furia. Chocó contra el cristal de la cabina y cayó de rodillas. ¿por qué tienen todos de pronto dos ojos?».. Dulce Dios. La puerta estaba abierta de par en par. Pero antes de que empezara a hablar. -El conductor le golpeó la espalda-. que la gente tuvo siempre un solo ojo y que de pronto tiene dos. Ya lo reconocí. Aprendí muchas cosas en Kingston... Ya me arreglaron en Kingston.. He tenido muchas dificultades este último mes. la máquina se posaba en los campos del observatorio. Todas. Reich lo miró fijamente. ¿Me hará un favor por el amor de Dios o cualquier otra cosa que usted respete? -Sí. hombre.. Le diré algo. Quizá tenga usted razón... ¿Nunca oyó hablar de las estrellas? ¿Nunca las vio? ¿No sabe de qué estoy hablando? -No. Lamento molestarlo. no pierda la cabeza. ¿Qué ha pasado? ¿Dónde están las estrellas? La figura se enderezó lentamente y se volvió hacia Reich. Una de ellas. -No hay estrellas -dijo. -Muy bien. Cuando Reich entró en el edificio Monarch los empleados de la noche estaban terminando el turno de 12 a 8. -Nada puede hacer por mí. Ben Reich de Monarch.Una respuesta de furia tembló en los labios de Reich. Corría un aire frío. Bueno. Reich dio un grito. -El conductor volvió a golpearle la espalda-.. Como. Calvo. -Escuche -dijo Reich en voz baja-. inclinada sobre la mira del telescopio.. -Un ojo -murmuró Reich-. Pero. trayendo con ella un impulso de coraje y ánimo. ¿Se ha dado cuenta. nadie -murmuró Reich. A veces a uno se le ocurre algo raro de repente. Pero era una risa semihistérica. Ya sabe. compresión y comienza la disesión. Reich pudo ver al astrónomo. una sombra débil. hacia la máquina. Sólo se veía la esfera luminosa del reloj.... Reich entró en el observatorio y oyó el débil susurro del mecanismo de la cúpula y un leve tic-tac. Muy arrugado.. -Espéreme -exclamó Reich. pero debería ver a un telépata. tratando de evitar el ruido de sus pisadas. Y ellos se pasan días y días tratando de sacarle esa idea.. hombre. No había luz en la habitación. Tensión. por ejemplo. hombre. Mírelo bien. El conductor se fue. Usted trabaja con estrellas. Era el hombre sin cara. Han desaparecido. Seré el dueño del mundo. -Así que uno corre gritando: «Por Cristo. hombre. ¿Adónde vamos? -AL palacio real. Recuerdo claramente que todos tenían un solo ojo». Dos ojos.. -¿Adónde? Reich se rió.. ¿Qué me pueden importar unas pocas alucinaciones? -Así se habla. -No tendría que meterme -dijo el conductor-. Lo que quiera.. Unos sesenta años. Quizá. Y por cierto que usted lo cree. los empleados estaban acostumbrados a sus visitas.. Desearía que sí. -¿Se siente bien? -No sé -gruñó Reich-. -Vamos. Otro empleo. este. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué no ha habido ninguna alarma? ¿Qué pretende la gente? ¡Dios mío! ¡Las estrellas! Nadie se inquietó nunca. descendió a saltos los escalones y huyó a través del prado. -Sí. -¿Qué? -No sé. -Mejor. y se rió a carcajadas durante todo el viaje a través del alba. ¿Sabe lo que puedo darle si me hace un favor? Dinero. -Entre en ese edificio. -¿Qué? -Y en cuanto a esas estrellas -dijo Reich-. Aunque poco lo habían visto en ese último mes.

Miró a su alrededor y se enfrentó con el secretario jefe.. señor. Júpiter. la Luna o los otros satélites. señor -tartamudeó el secretario jefe-. llenando la oficina con una nieve revoloteante. señor Reich. Reich hizo una pausa. nosotros los de Monarch hemos estado trabados en una lucha a muerte con la compañía D'Courtney. realmente vivo. El cuarto desde el Sol. Venus. Les alegrará oír que el camino está libre.. Que alguien llame a Kingston.. Aquellos de ustedes que son supervisores de una ciudad se convertirán en supervisores de un continente. ¿Alguna mala noticia que ignoro? -N-no. ¿Dónde están los archivos? Ya verán ustedes en los archivos. N-no sé de q-qué está u-usted hablando. -Estoy hablando de la compañía D'Courtney. no lo hagan. las caras angustiadas que irrumpían en su oficina. -Quizá -dijo. ¿Qué le ven de malo? -Bueno. -¿De dónde.. alarmado por las miradas inexpresivas que lo rodeaban. Craye D'Courtney fue asesinado hace algún tiempo. microfilms.. Uno de los diez planetas.algunos de ustedes no comprenden la importancia y las posibilidades de esta tarea.. Centenares de ellos.. ¡Cristo todopoderoso! -Sacudió violentamente la cabeza. -Que espere todo eso -les soltó-. y la tapa del escritorio golpeó a Reich como la mano de un gigante. el bullicio. viejos registros en alambre. D'Courtney y Marte y todo lo demás.. Permítanme explicarlo. Reich revolvió los papeles. calma.. Nosotros. Reich gimió incoherentemente-: ¡Mercurio. calma. señor? -¡Marte! ¡Marte! M-A-R-T-E... Yo. Hubo algunas complicaciones que acaban de desaparecer. De ahora en adelante. calma. Y ahora la oficina bullía de veras con animación y ruido.. Júpiter.. ¡Sucios mentirosos! Miren en mi escritorio. desparramando papeles. -¡D'Courtney de Marte! -gritó Reich. y volvió a su obsesión-. Ahora todos corrían de un lado a otro. los asteroides. -El secretario jefe miró a su alrededor buscando apoyo. No hubo respuesta. la Tierra. Unos fragmentos de madera de árbol frutal hirieron a los empleados. Y ya verá él también.... arrojándolo de espaldas contra la ventana.. Podemos iniciar las operaciones del plan AA para apoderarnos de la compañía D'Courtney. Los timbres sonarían muy pronto en planetas y satélites. ¡Vamos! Salió corriendo de la oficina e irrumpió en las cámaras de los archivos... ¿qué tiene usted? Hemos estado esperando esto durante mucho tiempo. No había ninguna referencia a D'Courtney o a Marte. los satélites. señor Reich. Monarch dominará todo el sistema solar... -¡El hombre sin cara! -gritó Reich-. acercó a su escritorio seguido por una tanda de secretarios y subsecretarios que traían consigo los asuntos urgentes del día. -Paralizado por el retorno de terror.. -No conozco esa organización. la animación.. Los hombres se desplegaron estratégicamente mientras crecían la animación y el ruido y sonaban los timbres y unas voces lejanas decían: -¿Quién es su médico? Llamen a un médico. Todo está bien.. Estaba vivo otra vez. Hubo una violenta explosión. y los supervisores de los distintos mundos entrarían aceleradamente en su oficina con la angustia pintada en el rostro. El alboroto lo apaciguó y Reich volvió a sentirse en su mundo habitual. no-so-tros. Júpiter. -Entonces.. ¿Han avisado a la policía? No. Todo esto era la única realidad. Los actuales jefes de satélites se convertirán en jefes de planetas. Calma. Calma. Reich titubeó. Reich se. Marte. Se oyó un murmullo y los hombres retrocedieron. a todos los jefes de sección y a todos los supervisores. estridentes órdenes de mando. -Tengo informes en mi escritorio -gritó Reich-. Los supervisores de continentes se convertirán en jefes de satélites. señor Reich -dijeron los hombres con ese chistido con que los palafreneros aplacan a los potros salvajes-. No queremos escándalos.. nosotros. El hombre sin cara. -Tienen ahí un centenar de informes acerca de D'Courtney en Marte. racimos de grabaciones de cristal. -¿Qué diablos pasa? -gruñó-.. Mi Dios.. los timbres. Llamen a todo el personal.. Destrozó un bastidor tras otro.. No había tampoco ninguna referencia a Venus. Mercurio. hijos de perra. Reich corrió hacia el escritorio y tiró de los cajones.. De ahora en adelante todos nosotros debemos pensar en términos planetarios. calma. arrojándolos salvajemente en todas direcciones. Comuníquense con el departamento legal. Ante los ojos incrédulos de Reich todos sacudieron la cabeza... El escritorio saltó hecho pedazos. alejándose un poco de Reich.. transcripciones moleculares. las órdenes mutuas. De ahora en adelante. Lo s-siento. -Como todos saben -comenzó a decir Reich paseándose lentamente y lanzando penetrantes miradas a las caras que estaban observándolo-. Tienen que tenerlos. Saturno! ¡Marte! ¡Marte! ¡Marte! ¡A doscientos veinticinco millones de kilómetros del Sol! ¡Marte! El personal volvió a sacudir la cabeza. hemos estado luchando con D'Courtney durante estos diez últimos años. ¿No está abierta aún la enfermería? . confusos. Todo era como un preestreno del futuro... No había referencia a Venus. Voy a hacer un anuncio.. -Calma. timbres.prepararon rápidamente. y tres corpulentos caballeros de la sección Entretenimientos venían trotando hacia las bóvedas encabezados por el herido secretario que decía: -¡Tienen que hacerlo! ¡Tienen que hacerlo! ¡Yo me hago responsable! -Calma.. -Aléjense de mí. Reich se lanzó contra los secretarios y les arrancó de las manos los fajos de papeles. esperando el excitado murmullo que respondería a su anuncio.

-¿Y la Luna? Ruido. que lo espiaba. desde el átomo más pequeño hasta el cuerpo más grande. pausa. El hombre sin cara. Ruido. -No hay otros planetas. lentamente. Reich entró tambaleándose. Reich se sentó y marcó ENCENDIDO.. A su lado había un complicado tablero de comando. pausa. ruido. Volvamos al Sol... -¿Y planetas? Ruido. Marcó Ciencia-57. ¡El Sol! Señaló el cielo. pausa. Mientras se cerraba la puerta alcanzó a ver a los guardias que lo perseguían a unos veinte metros de distancia. La voz dijo-: No hay Sol. Respirando aún pesadamente. -La materia se acumula en agregados de diferente tamaño. Se detuvo de pronto. -¿Pregunta? -El universo. Y allá arriba no había nada . . pausa. Ruido. como si hubiese pisado una plancha de hierro caliente. Corrió por la oficina hacia el pasillo. se alzaba ante una silla. alzando el puño contra el cielo. gimiendo. horrible. La puerta se abrió. Probablemente los empleados creían que había salido a la calle. En seguida vio que una docena de uniformados guardias de Monarch se acercaba a él. -¿Cuál es el cuerpo más grande según los astrónomos? -Reich marcó DIAGRAMA. pausa. Ruido. De pronto se detuvo. negro. insondable. -¿Sección? Reich marcó ASTRONOMÍA. encendió las luces y se metió en la casilla de referencias. derribando la silla. pausa. Se metió en una puerta giratoria y salió a la acera. El Sol volvió a aparecer en el cristal. Más allá de la arcada se veía un tubo neumático vertical que llevaba al camino aéreo.. ruido.. AL fin apareció un guardia en la puerta giratoria. -¿Y los otros planetas? ¿Marte? ¿Júpiter? ¿Saturno? Ruido.. ruido. esquivó a los guardias. -El Sol. ruido. Corrió vestíbulo abajo. Abrió las puertas del tubo neumático. La hoja de vidrio se iluminó y una voz metálica dijo desde un altavoz: -¿Tema? Reich marcó CIENCIA. Reich saltó al interior del aparato. Reich respiró honda y temblorosamente. Reich lanzó un grito. entró con rapidez en la biblioteca del laboratorio. según los astrónomos -comenzó a decir aquella voz metálica. Luego se volvió y escapó trastabillando de la biblioteca hacia el laboratorio y luego hacia el corredor. ¿y los otros soles? ¿Las estrellas? Ruido. El vestíbulo estaba lleno de empleados de la mañana que corrían a sus oficinas. ruido. -El término universo en sentido físico se aplica al total de la materia existente. nada sino un infinito. . los ojos de las máquinas saltadoras flotaban bajando y subiendo. -¿Cuál es la materia existente? Ruido. y Reich echó a correr. La oscuridad era total. los caminos aéreos chispeaban. -Ésta es la Tierra. y acelerando. Se incorporó de un salto. profundo. La figura del Sol desapareció del todo dejando tras de sí una imagen accidental que miraba a Reich . las tiendas resplandecían. Una hoja de cristal blanco. -Pero. Ante el tubo neumático vertical marcó CALLE. pausa. y el aparato descendió cincuenta y siete pisos dejándolo en el vestíbulo principal del edificio Monarch. bajó la cabeza y embistió sin mirar a los lados. Los empleados lo miraron con sospecha y apresuraron el paso. ruido. ruido. insensatos? ¡El Sol! Reich tomó del brazo a los que pasaban. inclinada como una mesa de dibujo. pausa. -¡El Sol! ¿Dónde está el Sol? ¿No entienden. -El Sol es el cuerpo material más grande.. Las luces de la calle estaban encendidas. La lámina de cristal exhibió la enceguecedora imagen del Sol en acción acelerada. -¡El Sol! -gritó Reich-. Subió setenta pisos y salió al camino aéreo. -Probaremos otra vez. Tenía tiempo. Nadie levantó la vista. Mientras Reich se abría paso hacia la puerta. silenciosa. Apareció una imagen de la Tierra en movimiento.. según los astrónomos.. -No hay Luna. notó las miradas de asombro que provocaba su cara cortada y manchada de sangre. Entró en el aparato y fue lanzado hacia el departamento científico. De pronto dobló hacia la derecha y se metió en una arcada de brillantes y animadas tiendas.. ruido.Reich respiraba entrecortadamente. No había sol. Estaba ahora en el laboratorio. -No hay estrellas. La recogió y la lanzó contra aquella imagen aterradora. Tiró al suelo unos ficheros ante los tres hombres. La imagen del Sol empezó a borrarse.

Dios mío. atrapado como un perro en una) aula giratoria. -Está bien. Corrió a ciegas por el camino aéreo. Reich se estremeció. miraba. Vio entonces a los guardias. Habían cortado la transmisión en la central de los coches y venían en su busca. Parecía un banco en miniatura. que venían corriendo hacia él.. ¿Será qué? ¿Qué? ¿QUÉ? Alguien le tapó la boca con una mano. -Un billete a París -dijo-. -¿Quién es Powell? . -¿Qué quiere? -preguntó un policía. SUPRIMID. ¡y una agencia de viajes! Salvación segura. Localizó la puerta y huyó. El coche se puso en movimiento. y entró corriendo en la oficina. meterse en una cápsula individual. Giró en redondo y salió corriendo hacia el edificio V & V. reorientarse . ¿Por dónde se va a las cápsulas? ¡Rápido. No había sol. Uno. Tengo que saber que tengo razón. parada. -El doctor se volvió hacia Reich-... Calma. Todos estaban escribiendo cuidadosamente en unas libretas. A su alrededor se agrupaban unos guardias. Habló de un ésper. Además. Se lo conoce como humor de Gallows. sacando algún dinero del bolsillo. -Me llamo Ben Reich -dijo Reich dirigiéndose a la policía-. Soy médico. PETROLOGÍA. ¿Qué es un ésper? -¿Un ésper? Uno que lee la mente.. Guárdese el cambio. Ben Reich de Monarch. en marcha.. Quiero hacer una confesión. El camino aéreo se transformaba en un túnel que atravesaba el edificio. Reich abrió los ojos.. Reich volvió a correr. y tenía una casa en París. No me importa el precio. Reich giró dos veces sobre sí mismo. izquierda. -Está burlándose. frente al edificio Monarch. DESTRUID.. algunos extraños. y llegar a uno de los aeropuertos.. Podía comprar un billete.. Saltó del coche y levantó la cubierta de cola para examinar las conexiones... silencioso. esquivó unos coches. Lo ayudaron a levantarse. Parecía como si le fuese a estallar la cabeza. ABOLID. El coche no requería ninguna atención. murmurando... Déjenme levantarme. (X2 0 Y3 d: Espacio/d: Tiempo) TACHAD. prefecto de policía. ¿Sería el fin del partido de los de un solo ojo? De pronto el coche disminuyó la velocidad hasta detenerse. No existe París. HIDROLOGíA.. FISIOGRAFÍA) DISPERSAD. Muchos pacientes hacen lo mismo. El coche dobló a la izquierda y comenzó a marchar por el camino. Aplastó los créditos contra el mostrador y los metió por debajo de la reja. Quiero decir algo. Quiere mostrarse animoso. ¿Será que? EL TEMA SERÁ . ¿Qué quiere decir con eso? Díganoslo. . Necesitaba un poco de tiempo para reorganizarse. (MINERALOGIA. El doctor sonrió. trató de evitar un coche que se le venía encima y cayó envuelto en una creciente oscuridad. Reich sólo disponía de esos controles: derecha. Al llegar al camino aéreo apretó IZQUIERDA. esos coches no podían salir del camino aéreo. Ustedes me conocen. GEOLOGÍA.. Quiero hacer una confesión ante Lincoln Powell. Necesito que alguien me mire la cabeza para probar que tengo razón. al hombre sin cara. y allí se alineaban tiendas.... Llévenme a Powell. No hubo respuesta. una estación de emergencia de policía... espiaba. Estaba en un cuartito de azulejos. allá abajo en el camino. hombre. le arrojó unos créditos al encargado y entró en el coche.. con el corazón golpeándole el pecho. Podía pasarse horas dando vueltas en círculo sobre la ciudad. Estos vehículos eran impulsados por energía transmitida por radio... restaurantes. -Oigan -dijo Reich desesperadamente-. El resto era automático... Reich miraba alternativamente por encima del hombro y hacia el cielo. Reich se dirigió hacia la ventanilla. rápido! -¿París? -le respondieron-. acostado en una mesa blanca. Un mostrador pequeño. Golpeó con los puños los botones del control. está bien -dijo suavemente-. EL TEMA SERÁ.. Reich miró fijamente el turbio material plástico y vio. había un pequeño vehículo. en un sendero que llevaba al camino principal. susurrando. entre Monarch y el gigantesco edificio de Visófono y Grafófono. Apretó el botón que indicaba EN MARCHA. (METEOROLOGíA.. un teatro. Yo. Saltó la acera central. SISMOLOGÍA) BORRAD. Simulan sangre fría después de los accidentes. y todos seguían ocupados en sus cosas como si nunca hubiese habido un Sol... -No lo sé. y entendió.A un lado. El desconocido sacó la mano de la boca de Reich y se inclinó hacia él. Una ventanilla enrejada protegida por un plástico a prueba de ladrones. tres policías uniformados. -¿Un ésper? -¿Qué? -¿Es usted un ésper? Necesito uno. y Reich se encontró clavado en medio del camino aéreo.

Una figura hecha de sombras negras. chillona. El policía deletreó ante el teléfono y esperó.. Un cielo negro. corría antes que fuese demasiado tarde. -Un gracioso -dijo. En nombre de Dios. ¡Fuera! -¡Tienen que oírme! Yo... Los caminos aéreos estaban apagados. compañero. -¡Por amor de Dios! -gritó-. el lugar donde había muerto D'Courtney. Se dirigía hacia el Parque Sur 9. el terror de sus pesadillas.. recobró el equilibrio y se quedó allí. el mes pasado.. O-U-R-T-N-E-Y. Era. El hombre sin cara.... siniestra.. helado. Ninguna respuesta. Ni siquiera un eco... -Tú me oirás a mí. Cantó con una voz quebrada: -Ocho. ¿Dónde están todos? -llamó con una voz quejosa-. -Luego de una pausa el policía le preguntó a Reich-: ¿Cómo se deletrea eso? -¡D'Courtney! D mayúscula. ¡Eh! ¿No hay nadie en esta ciudad olvidada de Dios? ¿Dónde están todos? ¡Eh! No había nadie. Y no queremos tratar con tipos de tu especie. El policía lo puso de pie y lo empujó hacia la puerta de la estación. ¿Dónde está todo? ¡Tráiganlo de vuelta! No hay nada sino espacio.. Se dio vuelta. Y la figura habló: -No hay espacio.. lanzó un gruñido y cortó la comunicación. señor. aturdido. el hombre del que no podía escapar. Comenzó a arrastrarse por las calles rotas. Volvió a gemir. Una tundra desierta. y se metió la libreta en el bolsillo. Cristo! ¿Dónde están todos? ¿Dónde está todo? Por el amor de Dios. Uno de ellos se encaminó a un rincón y alzó un viejo teléfono de mano.. siempre mayor. No hay nada. Y ahora ya no había escapatoria. compañero. que le dijo: -No hay Dios. Dice llamarse Ben Reich de Monarch. Y Reich se enfrentó... desprovisto de espacio. un aullido ronco e inarticulado de rabia y temor. no hay nada.. ¡Fuera! El policía arrastró a Reich hasta la calle.. de un modo raro... Una figura que dijo: -No hay tiempo.. Dice que ha matado a un tal Craye D'Courtney. Reich retrocedió. cara a cara. Estaba corriendo por un sendero largo y desconocido. uno. Reich dio un grito. Nada. Estoy enfermo.. Se arrastró débilmente por ese vacío eterno chillando: -¡Powell! ¡Duffy! ¡Quizzard! ¡Tate! ¡Oh. Díganselo a Powell. señor.. tiempo. Reich trastabilló.. Una desolación desconocida. ¡María! ¡Luces! ¡Ma-rí-aaa! ¡Para ese loco juego de la sardina! Se tambaleó.. -¿Capitán? Tenemos a un individuo aquí. demasiado tarde. inmóvil. y donde vivía María Beaumont. -¡Oigan! -gritó Reich. tiempo. En casa de María Beaumont. Cayó. Reich por fin alzó los ojos y miró de frente el rostro de su mortal enemigo. que miraba. solo.. gigante. Sólo había una infinitud negativa y Reich y el hombre sin cara. El pavimento estaba roto. No hay nada. C mayúscula. Más tensión. desamparado en el seno de aquella matriz.. decadente. De la envolvente desolación surgió una figura encogida y creció hasta hacerse familiar.. No hay ningún crimen D'Courtney en los archivos. en busca de la casa Beaumont. demasiado tarde.. -Oigan... desprovisto de vida. tranquilizante. apóstrofo. Así que. Maté a Craye D'Courtney el mes pasado... cinco. nada más. -comenzó a decir Reich... -Muy bien. corría mientras aún había tiempo.. Luego de otra pausa. dijo el tensor. -¡Eh! -aulló-.. Corrió hacia una figura de sombras negras.. débilmente... espiaba... paralizado. -Estoy enfermo -gimió Reich-. -¿Está bien ya? -preguntó el policía sin mirar a Reich. . con el hombre sin cara. -Algunos temblores. Necesito ayuda.... Y clavado. Las máquinas saltadoras habían desaparecido. -¡Vuelve! -gritó-.. con las manos en el vientre. Luego se rió. Sólo unas pocas luces brillaban en la calle. y comienza. Y en los oídos de Reich sonó un grito que era su voz. Reich lo observó.. inmóvil. Yo maté a D'Courtney. D'Courtney... No existe ningún Lincoln Powell en la policía. inexpresivamente.....-¿Y qué quiere confesar? -El crimen de D'Courtney. compresión. el destructor de su existencia. en silencio. En el camino aéreo se veían unos grandes agujeros.. Tensión.. La oscuridad era aún mayor.. Quiere confesar ante un prefecto llamado Powell. Está bien.. Los policías se miraron sorprendidos. Una figura sin cara. y un pulso martilleante que era su corazón. No había nada.. Él mismo. señor. ¡Vuelve! ¡Estoy solo! Ninguna respuesta.

Ambos. Dos caras, confundidas en una. Ben D'Courtney. Craye Reich. D'Courtney-Reich. D'R. Reich no podía hacer ningún ruido. No podía moverse. No había ni tiempo ni espacio ni materia. No quedaba sino un pesar agonizante. -¿Padre? -Hijo. -¿Tú eres yo? -Somos nosotros. -¿Padre e hijo? -Sí. -No entiendo. ¿Qué ha pasado? -Has perdido el juego, Ben. -¿El juego de la sardina? -El juego cósmico. -Gané. Gané. Era mío todo el mundo. Yo... -Y luego perdiste. Perdimos. -¿Perdimos qué? -La supervivencia. -No entiendo. No puedo entender. -Mi parte de nosotros entiende, Ben. Entenderías también si no me hubieses alejado de ti. -¿Cómo te alejé de mí? -Con toda esa envenenada y desfigurada corrupción que hay en ti. -¿Tú dices eso? Tú. . ., traidor, que trataste de matarme. -No había pasión en eso, Ben. Quería destruirte antes de que tú pudieras destruirnos. Así podríamos salvar la supervivencia. Era para ayudarte a perder el mundo y a ganar el juego, Ben. -¿Qué juego? ¿Qué juego cósmico? -El enigma. . ., el laberinto. . ., todo el universo, creado como un acertijo que tenemos que resolver. Las galaxias, las estrellas, el Sol, los planetas. . . , el mundo tal como lo conocemos. Somos la única realidad. Todo el resto es un disfraz. . ., muñecos, títeres, decorados..., pasiones fingidas. Una realidad disfrazada que tenemos que descubrir. -Yo la conquisté. Yo era dueño de ella. -Y tú no supiste descubrirla. Nunca conoceremos la solución. Sólo sabemos que no es el robo, el terror, el odio, la codicia, el crimen, la rapiña. Fracasaste y todo ha sido abolido, tachado. -¿Pero qué ha pasado con nosotros? -Hemos sido abolidos también. Traté de advertírtelo. Traté de detenerte. Pero no pasamos la prueba. -¿Pero por qué? 2 Por qué? ¿Quiénes somos nosotros? ¿Qué somos nosotros? -¿Quién lo sabe? ¿Sabe la semilla quién o qué cosa es cuando no cae en suelo fértil? ¿lmporta acaso quiénes o qué somos? Perdimos. La prueba ha terminado. Estamos terminados. -¡No! -Quizá si hubiésemos solucionado el problema, Ben, viviríamos aún la realidad. Pero todo ha concluido. La realidad se ha transformado en sólo una posibilidad, y tú despertaste al fin. . . a nada. -¡Volveremos!¡Probaremos otra vez! -No hay vuelta posible. Todo ha terminado. -Descubriremos un camino. Tiene que haber un camino... -No hay ninguno. Esto ha terminado. Había terminado. Ahora... la demolición.

17
ENCONTRARON A LOS DOS HOMBRES a la mañana siguiente, allá arriba, en la isla, en los jardines que miraban al viejo canal de Haarlem. Ambos habían vagado toda la noche, por aceras y caminos aéreos, sin ver a su alrededor, buscándose sin embargo inevitablemente uno a otro, como dos agujas magnetizadas que hubiesen flotado en un estanque con juncos. Powell estaba sentado, con las piernas cruzadas, sobre el pasto húmedo, con la cara fruncida e inanimada, casi sin respiración, y el pulso muy débil. Asía a Reich con brazos de acero. Reich estaba encogido como una pelota fetal. Llevaron a Powell a su casa en la rampa Hudson, donde todos los empleados del laboratorio del gremio sudaron alternativamente sobre él y se felicitaron a sí mismos por el primer éxito en toda la historia de una catexis en masa. En cuanto a Reich, no había prisa. En el debido momento y con los procedimientos adecuados, su cuerpo inerte fue conducido al hospital Kingston para la demolición. Pasaron así siete días. En el octavo día, Powell se levantó, se dio un baño, se vistió, venció a sus nurses en desigual combate, y dejó la casa. Hizo una parada en Sucre y Cía., salió de allí con un misterioso paquete, y se dirigió a los cuarteles para presentar su informe al comisionado Crabbe. Mientras subía, metió la cabeza en la oficina de Beck.

-Hola, Jax. -Bendi(y maldi)ciones, Linc. -¿Maldiciones? -Aposté a que te quedarías en cama hasta el viernes próximo. -Perdiste. ¿Nos apoyó Moisés en el motivo del crimen D'Courtney? -Con todas las garantías. El proceso llevó una hora. Reich va a ser demolido de un momento a otro. -Bueno. Será mejor que suba y le d-e-l-e-t-r-e-e el asunto a Crabbe. -¿Qué llevas debajo del brazo? -Un regalo. -¿Para mí? -Hoy no. Te recordaré. Powell subió a la oficina de marfil y plata de Crabbe. Golpeó, oyó el imperioso: -¡Adelante!- y entró. Crabbe se mostró solícito, pero tieso. El caso D'Courtney no había mejorado sus relaciones con Powell. El desenlace había sido un golpe adicional. -Fue un caso notablemente complejo, señor -comenzó a decir Powell, con prudencia-. Nadie podía entenderlo, y no podía culparse a nadie. Pues verá usted, comisionado, ni Reich mismo sabía por qué había matado a D'Courtney. El único que comprendió el caso fue la máquina computadora, y todos creímos que estaba bromeando. -¿La máquina? Comprendió el caso? -Sí, señor. Tan pronto como le entregamos todos los informes, la computadora dijo que el «motivo pasional» estaba insuficientemente documentado. Todos habíamos pensado en un motivo de lucro. Lo mismo Reich. Naturalmente, pensamos que la máquina se había encaprichado, e insistimos en los cálculos basados en el lucro. Estábamos equivocados... -¿Y esa máquina infernal tenía razón? -Sí, comisionado. Tenía razón. Reich se decía a sí mismo que había matado a D'Courtney por cuestiones de dinero. Era un disfraz psicológico para ocultarse el verdadero motivo. Pero el disfraz no podía sostenerse mucho tiempo. Reich ofreció una unión a D'Courtney. D'Courtney aceptó. Entonces Reich se vio obligado subconscientemente a no entender el mensaje. Tenía que hacerlo. Tenía que seguir creyendo que lo había matado por dinero. -¿Por qué? -Porque no podía enfrentarse con el verdadero motivo... -¿Qué era...? -D'Courtney era su padre. -¡Qué! -Crabbe clavó los ojos en Powell-. ¿Su padre? ¿De su carne y de su sangre? -Sí, señor. Ahí estaba todo ante nosotros. Pero no podíamos verlo... porque Reich tampoco lo veía. Aquel legado de Calisto, por ejemplo. El que usó Reich para alejar al doctor Jordan del planeta. Reich lo heredó de su madre, quien lo había recibido de D'Courtney. Todos pensamos que el padre de Reich se lo había ganado a D'Courtney y lo había puesto a nombre de su esposa. Estábamos equivocados. D'Courtney se lo había dado a la madre de Reich porque eran amantes. Era un regalo para la madre de su hijo. Reich nació allí. Jackson Beck descubrió todo esto, una vez que encontramos el hilo del asunto. Crabbe abrió la boca, y la cerró. -Y había tantas otras huellas... D'Courtney sólo pensaba en el suicidio, dominado por intensas sensaciones de culpabilidad. Había abandonado a su hijo. Ese abandono estaba destrozándolo. Luego, la doble imagen melliza de Barbara D'Courtney y Ben Reich en la mente de la muchacha; ella sabía de algún modo que eran medio hermanos. Y el hecho de que Reich no pudiera matar a Barbara en casa de Chooka Frood. Quería destruir al odiado padre que lo había rechazado, pero no podía hacer daño a su hermana. -¿Pero cuándo descubrió usted todo eso? -Cuando el caso ya estaba cerrado. Cuando Reich me atacó por haber colocado aquellas trampas. -Afirmaba que usted las había puesto. Él... Pero si usted no lo hizo, Powell, ¿quién lo hizo? -Reich mismo, señor. -¡Reich! -Sí, señor. Mató a su padre. Descargó así su odio. Pero su superego, su conciencia, no podía permitirle que ese crimen quedara impune. Como la policía, aparentemente, era incapaz de castigarlo, su conciencia se encargó de eso. Ése era el significado de la imagen que dominaba las pesadillas de Reich... El hombre sin cara. -¿El hombre sin cara? -Sí, comisionado. El símbolo de la verdadera relación de Reich con D'Courtney. La figura no tenía cara porque Reich no podía aceptar la verdad..., que había reconocido en D'Courtney a su padre. La imagen se le apareció en sueños por primera vez cuando decidió matar a D'Courtney. Nunca lo abandonó desde entonces. Era el primer castigo por lo que pensaba hacer. Luego se convirtió en el castigo del crimen. -¿Las trampas? -Exacto. Su conciencia tenía que castigarlo. Pero Reich nunca admitió ante sí mismo que había matado a D'Courtney porque odiaba en él al padre que había rechazado y abandonado a su hijo. Por lo tanto, el castigo tenía que efectuarse en el nivel subconsciente. Reich preparó algunas trampas para sí mismo sin darse cuenta... en sueños, en estado de sonambulismo... durante el día, a ratos perdidos... en algunas huidas de la realidad consciente. Los trucos de los mecanismos mentales son fantásticos. -Pero si Reich no sabía nada de todo esto, ¿cómo lo averiguó usted, Powell?

-Bueno, señor. Ése era el problema. No podíamos sacárselo sondeándole la mente. Reich se mostraba hostil, y para obtener esa clase de material es indispensable la cooperación del sujeto. Hubiese llevado meses, de todos modos. Además, así como Reich se recobró de aquella serie de shocks, hubiese sido capaz también de reajustarse, reorientarse y hacerse inmune a nosotros. Eso era peligroso, también, pues gozaba del poder suficiente como para hacer tambalear el sistema solar. Reich era uno de esos pocos hombres capaces de sacudir el mundo. Los instintos de los hombres pueden derribar nuestra sociedad y hacernos seguir irrevocablemente su línea psicopática. Crabbe movió afirmativamente la cabeza. -Casi tuvo éxito. Esos hombres aparecen tan de cuando en cuando... Son como eslabones entre el pasado y el futuro. Si se les permite madurar... Si se permite que el eslabón se enfríe... el mundo se ve encadenado aun terrible futuro. -¿Qué hizo usted entonces? -Usamos la catexis en masa, señor. Es difícil de explicar, pero haré todo lo posible. El ser humano tiene una psique formada por energía latente y energía capitalizada. La energía latente es la reserva..., el recurso natural y secreto de la mente. La energía capitalizada es energía latente puesta en acción. La mayoría sólo usa una pequeña parte de su energía latente. -Comprendo. -Cuando el gremio ésper recurre a la catexis en masa, todo telépata abre su psique, por así decirlo, y contribuye con su energía latente a un fondo común. Un ésper, solo, bebe de este fondo y se convierte en el canal de la energía latente. La capitaliza y la pone en acción. Puede realizar cosas tremendas... si es capaz de dominar esa energía. Es una operación peligrosa y difícil. Algo parecido a viajar a la Luna usando dinamita como carburante... De pronto Crabbe sonrió mostrando los dientes... -Desearía ser un ésper -dijo-. Me gustaría tenerla imagen real, tal como está en su mente. -Ya la tiene usted, señor. -Powell le sonrió del mismo modo. Por primera vez se había establecido cierto contacto entre los dos hombres. -Era necesario -continuó Powell- enfrentar a Reich con el hombre sin cara. Teníamos que hacerle ver la verdad. Antes de eso nada conseguiríamos. Usando ese fondo de energía latente elaboré para Reich un concepto neurótico común... la ilusión de que sólo él en el mundo era real. -¿Cómo? Yo he... ¿Es común eso? -Oh sí, señor. Es una de las escapatorias comunes. Cuando la vida se hace dura, uno tiende a refugiarse en la idea de que todo es falso..., un engaño gigantesco. Reich llevaba en su interior la simiente de esa debilidad. La obligué, simplemente, a salir ala superficie, y dejé que Reich se derrotara a sí mismo. La vida se le estaba haciendo dura. Le hice creer que el universo era un engaño..., un acertijo. Entonces me dediqué a destrozar el universo, capa por capa. Reich terminó por creer que la prueba había concluido. El acertijo estaba desmantelándose. Y dejé a Reich a solas con el hombre sin cara. Lo miró a la cara y se vio a sí mismo y a su padre... y tuvimos lo que estábamos buscando. Powell recogió el paquete y se levantó. Crabbe se puso de pie de un salto y lo acompañó hasta la puerta, tocándole amablemente el hombro. -Ha hecho usted un trabajo extraordinario, Powell. Realmente extraordinario. No puedo decirle... Tiene que ser algo maravilloso ser un ésper. -Maravilloso y terrible, señor. -Deben de ser ustedes muy felices. -¿Felices? -Powell se detuvo ante la puerta y miró a Crabbe-. ¿Sería usted feliz viviendo en un hospital, comisionado? -¿En un hospital? -Así vivimos nosotros..., todos nosotros. En una cárcel psiquiátrica. Sin posibilidad de escapar..., sin posibilidad de escondernos. Alégrese de no ser un ésper, comisionado. Alégrese de ver sólo al hombre exterior. Alégrese de no ver nunca las pasiones, el odio, los celos, la malicia, los sentimientos enfermizos... Alégrese de ver sólo raramente la terrible verdad. El mundo será un sitio magnífico cuando todos sean telépatas, y todos sanos... Pero hasta entonces, alégrese de ser ciego. Powell dejó los cuarteles, alquiló una máquina saltadora y se dirigió hacia el norte, hacia el hospital Kingston. Se sentó en la cabina con el paquete en las rodillas, contemplando allá abajo el magnífico valle del Hudson, silbando una melodía entrecortada. En un momento sonrió y murmuró; -Bueno, Crabbe se lo ha creído. Pero yo tenía que cimentar nuestras relaciones. Ahora sentirá lástima por los telépatas... y cariño también. El hospital Kingston se hizo visible... hectárea tras hectárea de hermosos paisajes. Solarios, estanques, prados, campos de atletismo, dormitorios, clínicas..., todo en un exquisito estilo neoclásico. Mientras la máquina descendía, Powell alcanzó a ver las figuras de los pacientes y los ayudantes..., todos bronceados, activos..., reían y jugaban. Pensó en las medidas de vigilancia que había tomado la mesa de gobernadores para que el hospital Kingston no se convirtiera en otra Espaciolancia. Había muchos falsos enfermos, demasiados, que querían ser admitidos. Powell se dirigió a la oficina de visitantes, localizó a Barbara D'Courtney, y comenzó a atravesar los campos. Se sentía débil, pero tenía deseos de saltar por encima de los setos, voltear barreras, echar a correr. Se había despertado, después de siete días de agotamiento, con una pregunta..., una pregunta que tenía que hacerle a Barbara. Tenía ganas de reír.

Se vieron al mismo tiempo a través de un prado flanqueado por losas y brillantes jardines. Barbara corrió hacia Powell, saludándolo con la mano, y Powell corrió hacia ella. Luego, ya muy cerca, ambos se sintieron repentinamente tímidos. Se detuvieron a poco más de un metro de distancia, sin mirarse. -Hola. -Hola, Barbara. -Yo... Vayamos a la sombra, ¿quieres? Se volvieron hacia el muro de la terraza. Powell miró a la joven de reojo. Estaba viva otra vez..., viva como nunca lo había estado. Y aquella traviesa expresión..., aquella expresión que había atribuido a una fase de su tratamiento Déjá Éprouvé... estaba todavía allí. Barbara tenía un aspecto indeciblemente malicioso, animado, fascinante. Pero era ahora una mujer. Powell no la reconocía. -Me dieron de alta esta tarde -dijo Barbara. -Lo sé. -Estoy muy agradecida por todo lo que has... -Por favor, no digas eso. -Por todo lo que has hecho -continuó Barbara firmemente. Se sentaron en un banco de piedra. La muchacha lo miró con seriedad-. Quiero decirte que me siento muy agradecida. -Por favor, Barbara. Me estás asustando. -¿Sí? -Te conocí tan íntimamente como..., bueno, como una niña. Y ahora... -Ahora he crecido. -Sí. -Tendrás que conocerme mejor. -La joven sonrió graciosamente-. Digamos... ¿Mañana a las cinco, a la hora del té? -Alas cinco... -Nada serio. Sin etiqueta. -Escucha -dijo Powell desesperadamente-. Te vestí más de una vez. Y te peiné. Y te cepillé los dientes. Barbara agitó vivamente una mano. -Tus modales en la mesa eran notables. Te gustaba el pescado, pero odiabas la carne de cordero. Una vez me golpeaste en un ojo con una costilla. -Eso fue hace muchos años, señor Powell. -Eso fue hace quince días, señorita D'Courtney. La muchacha se puso de pie, muy tiesa. -Realmente, señor Powell. Creo que será mejor que terminemos esta entrevista. Si se siente impulsado a recurrir a calumnias cronográficas... -La joven se detuvo y miró a Powell. Volvió a mostrar aquella expresión maliciosa-. ¿Cronográfica? -preguntó. Powell dejó caer el paquete y la abrazó. -Señor Powell, señor Powell, señor Powell... -murmuró Barbara-. Hola, señor Powell. -Mi Dios, Barbara... Baba, querida. Por un momento creí que hablabas en serio. -Estás pagando el hecho de que yo haya crecido. -Siempre fuiste una niña vengativa. -Y tú siempre fuiste un papá muy malo. -La joven se echó hacia atrás y lo miró-: ¿Cómo eres tú, realmente? ¿Cómo somos nosotros? ¿Lo sabremos algún día? -Quizá dentro de algún tiempo. -Antes... Léeme el pensamiento. Yo no puedo decirlo. -No, querida. Tienes que decirlo. -Mary Noyes me lo ha contado. Todo. -¡Oh!, ¿te lo ha contado? Barbara hizo un signo afirmativo. -Pero no me importa. No me importa. Mary tenía razón. Estoy dispuesta a todo. Aunque no puedas casarte conmigo... Powell se rió. La alegría le asomó a los ojos. -No tienes que estar dispuesta a nada -dijo-. Siéntate, quiero hacerte una pregunta. Barbara se sentó. En las rodillas de Powell. -Tengo que volver a aquella noche -dijo Powell. -¿En la casa Beaumont? -Sí. -No es fácil hablar de eso. -Sólo llevará un minuto. Veamos..., estás en cama, dormida. De pronto te despiertas y corres al cuarto de la orquídea. Recuerdas el resto... -Recuerdo. -Una pregunta. ¿Qué grito te despertó? -Ya lo sabes. -Lo sé, pero quiero que lo digas. Dilo en voz alta. -¿Crees que esto... me pondrá histérica otra vez? -No. Dilo, nada más. Después de una larga pausa, la muchacha dijo en voz baja. -Socorro, Barbara.

tú acabas. -Barbara se detuvo. -¿Me quieres? -le lanzó Powell. transformando el cuerpo entero en un estremecido torbellino de disociaciones. ese dolor. -No fue Ben Reich. hasta el pasto. Reich chilló y se retorció. Hemos puesto en él grandes esperanzas. Powell! Ése es un amigo suyo. y corrió a través del prado sin mirar hacia atrás. a esa muerte hacia atrás. Powell movió a Barbara. Me refiero a otra cosa. Necesitamos a hombres como Reich. Lloraba y saltaba como si una continua corriente de alto voltaje estuviese atravesando su sistema nervioso. Barbara. encima de sus cabezas... Cáncer. -¿Pero cómo demonios fue a caer ahí? ¿Tendremos que atarlo? -El doctor Jeems asomó la cabeza por encima de la terraza-. -Claro que te quiero -murmuró la joven-.. T-tú. Has estado. Una cosa desnuda apareció sobre el muro de piedra.. ¿Quién gritó entonces? -Mi. cada partícula descarga su porción de energía. Tiene bastantes energías como para aguantar cualquier cosa. No es peligroso... -Ustedes bajen al prado y tráiganmelo. -No sé.. AL fin sacudió la cabeza. y no hubiese estado obsesionado por Reich. leyéndonos el pensamiento a Mary Noyes y a mí mientras estuviste en casa. ¿Quieres correr hasta tu pabellón.. Le tomó la barbilla con una mano y le dijo: -¿Eres todavía mi niña? Barbara dijo que sí con la cabeza. No podía pronunciar una palabra. -No. aparentemente. Jeems habló con alguien por encima del hombro. pero no es bueno para ti. ¿Comprendes ahora? No tenemos que estar dispuestos a nada. Eres un ésper latente. extinguiendo todos los recuerdos. ya en plena demolición.. Era Ben Reich. inconscientemente.. obviamente está por encima del término medio. me habría dado cuenta antes. Barbara le tomó la mano. esa desesperación trágica. Mientras.. Tu padre gritó en el nivel telepático. -Pero eso no tiene sentido. Enderezarlo un poco y transformarlo en algo más valioso.. Estamos acelerando el proceso. Trescientos o cuatrocientos años atrás la policía solía apresar a hombres como Reich sólo para matarlos. asombrados. Powell y Barbara fueron separados por un violento ruido que sonó en lo alto de la terraza. destrozando todas las partículas de la estructura original. -Pero tu padre no podía hablar. Hay que conservarlo. Es un hombre vigoroso.. Pena capital. Quizás en aquellos días querían ovejas. hola.. no quedarían sino ovejas. ninguno de los dos. Yo. -¿Quién gritó eso? -Cómo.. Si yo no hubiese sido tan tonto.. la besó rápidamente. mi padre. -¿Cómo va el tratamiento? -Maravillosamente. Dentro de un año estará listo para renacer. -Se volvió hacia Powell-. Mientras se deshace la psique. pero pienso que estás inventando excusas para. Yo vigilaré desde aquí. La muchacha no entendió. y esperarme? ¿Como una niña buena? Muy bien. -¿Quién te ha preguntado algo? -Preguntado qué? -Si me querías. -Le leíste el pensamiento. Vamos. La demolición de un hombre supone la destrucción de toda su psique. No necesitaba hacerlo. -Le leíste el pensamiento -repitió Powell con suavidad-. -Está bromeando. Tropezó con el borde de la terraza y cayó a través de los macizos de flores. lo llamaban. -Palabra de honor. Powell vio esa conciencia. pero en realidad media hora después. -¿Perderlo? ¿Cómo sería posible? No creerá que una caidita como ésta podría. -La muchacha se detuvo de pronto. -No. Lo horrible es que nunca se pierde la conciencia. Pero la demolición no es temible por esto.. hasta que al fin todo desaparece y puede esperarse un nuevo nacimiento.. ¿Lo recuerda? -Mucho. ¿Por qué deshacerse de él? Si eso se repitiese a menudo. Si un hombre tiene bastante talento como para burlar a la sociedad. ¡Oh. Y en esos parpadeantes y temblorosos ojos de Ben Reich.. tartamudeando.. fue.. como para que no viese a Reich. La muchacha clavó los ojos en Powell. Las series de inyecciones osmóticas se inician en los estratos superiores de las sinapsis corticales.. Powell la observó mientras se alejaba.. -Cómo. luego se volvió y examinó a Reich. Tenía la garganta destruida. . casi irreconocible.. la mente asiste a esa muerte lenta. gritando. y descienden luego lentamente. Rápido. -Yo no lo dije. cerrando todos los circuitos.. -Así lo espero. Segundos más tarde. -Yo lo oí. y luego volvió a hablar-: Tú lo dijiste.Powell movió afirmativamente la cabeza. Alzaron los ojos. -No quiero que veas esto. No tenía por qué pedir socorro. Sería una lástima perderlo. retorciéndose.

Se la llevó al hombre demolido y se la ofreció-. se lo llevaron.. Se dirigió hacia el banco de piedra. ¿Vale la pena? Del caos que surgía de Reich brotó un explosivo fragmento: -Powell-ésper-Powell-amigo-Powell-amigo. Soy como su niñera -murmuró Powell-. nada distinto.. Al fin unas manos torpes tomaron el regalo. -Un momento -dijo Powell.. tan apasionadamente agradecido. hacia el pabellón de Barbara..Los ayudantes llegaron trotando por el prado y levantaron a Reich. Era una de las mejores cajas de caramelos de Sucre y Cía. tan inesperado. Todos nosotros somos como las niñeras de este mundo enloquecido. más tranquilos. Tenéis que arrancar los velos. Que no hay nada en el hombre sino amor y fe. recogió el misterioso paquete y lo desenvolvió. Un día nos encontraremos con las mentes juntas y los corazones juntos. . exaltado-. Tenéis que derribar las barreras. Luego. Ben. -Maldita sea. -Escuchad -gritó. normales! Tenéis que aprender cómo es esto. y al fin se dio vuelta y echó a caminar por el pasto.. generosidad y sacrificio. todo puede repetirse en el planeta de un sol cuya galaxia gira una vez cada doscientos millones de años y que ya ha girado nueve veces. . Ha habido alegría antes. Todo lo demás sólo es el muro de vuestra ceguera. Habrá alegría otra vez. coraje y bondad. ¡Escuchad.. Fue algo tan repentino. aquellas notables coincidencias de escenario. FIN DANIEL SIERRAS MAYO-JUNIO 2003 . ese acontecimiento insólito.. que Powell sintió un calor y unas lágrimas que le subían a la cara. Reich gritó y trató de liberarse. Trató de sonreír. Nosotros vemos lo que vosotros no veis. Lo que puede parecer excepcional para la mente diminuta del hombre es quizás inevitable para el ojo Infinito de Dios. En la inmensidad del universo no hay nada nuevo. luego la caja. Este instante raro. Es un regalo para ti. oportunidades y encuentros. Los hombres lo dominaron con movimientos suaves y diestros mientras lo examinaban cuidadosamente buscando heridas o quebraduras. La criatura miró primero a Powell.

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