EL HOMBRE DEMOLIDO

ALFRED BESTER

Título original: The Demolished Man Traducción de Manuel Figueroa Primera edición: marzo de 1990 © Alfred Bester, 1953 © Ediciones Minotauro, 1956, 1990 Humberto Iº 545 - Buenos Aires ISBN: 84-450-7117-3 Depósito legal: B. 12.999-1990

EN LA INMENSIDAD del universo no hay nada nuevo, nada distinto. Lo que puede parecer excepcional para la mente diminuta del hombre es quizás inevitable para el ojo infinito de Dios. Este instante raro, ese acontecimiento insólito, oportunidades y encuentros..., todo puede repetirse en el planeta de un sol cuya galaxia gira una vez cada doscientos millones de años y que ya ha girado nueve veces. Hay y ha habido mundos y culturas sin fin, y todos con la orgullosa ilusión de ser únicos en el espacio y el tiempo. Ha habido innumerables hombres con la misma megalomanía; hombres que se creían únicos, irreemplazables, irreproductibles. Habrá más..., infinitamente más. Ésta es la historia de una época semejante, y de un hombre semejante... El hombre demolido.

1.
¡EXPLOSIÓN! ¡Conmoción! Las puertas de la bóveda saltan. Y adentro, muy adentro, el dinero está amontonado, listo para el pillaje, la rapiña, el saqueo. ¿Quién es ése?¿ Quién está en el interior de la bóveda? ¡Oh, Dios! ¡El hombre sin cara! Me mira. Me espía. Silencioso. Horrible. Corre... Corre... Corre. . ., o perderás el neumático para París y aquella muchacha exquisita de rostro de flor y figura de pasión. Hay tiempo si corres. Pero este que está en la puerta no es el guardián. ¡Oh, Cristo! El hombre sin cara. Me mira. Me espía. Silencioso. No grites. Deja de gritar. Pero no grito. Canto en un escenario de mármol centelleante, mientras sube la música y brillan las luces. Pero no hay nadie en el anfiteatro. Un enorme pozo oscuro. . ., vacío, con un único espectador. Silencio. Me mira. Me espía. El hombre sin cara. Y esta vez se oyó el grito. Ben Reich se despertó. Inmóvil en la cama hidropática, con el corazón agitado, paseó los ojos por la habitación, simulando una calma que no podía sentir. Los muros de jade verde, la lámpara en el interior del mandarín de porcelana (cuya cabeza se movía afirmativamente, interminablemente, si alguien llegaba a tocarlo), el reloj múltiple, que daba la hora de tres planetas y seis satélites; la cama misma, una pileta de cristal con glicerina carbonatada y una temperatura de treinta y siete grados centígrados. . La puerta se abrió suavemente, y Jonas apareció en la oscuridad: una sombra en traje de dormir, una silueta con cara de caballo, y unos modales de empresario de pompas fúnebres. -¿Otra vez? -preguntó Reich. -Sí, señor Reich. -Fuerte. -Muy fuerte, señor. Y con mucho miedo. -Malditas sean tus orejas de asno -gruñó Reich-. Nunca tengo miedo. -No, señor. -Vete. -Sí, señor. Buenas noches, señor. Jonas dio un paso atrás y cerró la puerta. -¡Jonas! -gritó Reich. El valet volvió a aparecer. -Lo siento, Jonas. -No tiene importancia, señor. -Sí, la tiene. -Reich le sonrió con amabilidad-. Te estoy tratando como a un pariente. No te pago bastante por ese privilegio. -Oh, sí, señor. -La próxima vez que te grite, grítame tú. ¿Por qué voy a divertirme solo? -Oh, señor Reich. -Hazlo y te aumentaré el sueldo. -Otra vez aquella sonrisa-. Eso es todo, Jonas. Gracias. -Gracias a usted, señor. El valet se retiró. Reich se levantó de la cama y se envolvió en una toalla ante el espejo de caballete, practicando la sonrisa. -Elige a tus enemigos -murmuró. Miró la imagen: los hombros anchos, el talle estrecho, las piernas largas y nudosas, la lisa cabeza de ojos separados, la nariz cincelada y la boca pequeña y sensitiva, cicatrizada por la implacabilidad. -¿Por qué? -se preguntó-. No cambiaría mi suerte por la del diablo. No cambiaría mi posición por la de Dios. ¿Por qué esos gritos? Se puso una bata y miró descuidadamente el reloj, como si no estuviera interpretando el panorama horario del sistema solar con una habilidad inconsciente que habría sorprendido a sus antecesores. En las esferas se leía:

Noche, mediodía, verano, invierno... Casi sin pensar, Reich podía haber obtenido la hora y la estación de cualquier meridiano de cualquier cuerpo del sistema. Aquí, en Nueva York, una mañana desapacible de invierno sucedía a una desapacible noche de pesadillas. Reich podía concederse unos pocos minutos de análisis con un psiquiatra ésper. Esos gritos tenían que cesar. -E por ésper -murmuró-. Ésper por percepción extrasensorial.(1. Extra sensory perception, en inglés. (N. del t.)) Por telépatas, adivinadores del pensamientos, espías de la mente. Has creído que un médico lector del pensamiento podía parar los gritos. Has creído que un doctor en medicina ésper se guardaría el dinero, miraría dentro de tu cabeza y pararía los gritos. Se supone que esos condenados adivinadores del pensamiento son el mayor adelanto desde que la evolución produjo al Homo sapiens. E por evolución. ¡Bastardos! ¡E por explotación! Abrió la puerta de par en par, temblando de furia. -¡Pero no tengo miedo! -gritó-. Nunca tengo miedo. Corrió por el pasillo, golpeando con sus sandalias el piso de plata, ke-tat-ke-tat. ke-tat-ke-tat, indiferente al sueño del personal doméstico, sin importarle que a esa hora de la mañana aquel seco ruido despertase doce corazones al odio y al temor. Abrió de par en par la puerta de la habitación de su analista, entró y se echó en el sofá. Carson Breen, doctor ésper 2, estaba ya despierto y esperándolo. Como analista al servicio de Reich, el médico dormía el «sueño de las nurses» en rapport con su paciente, y despertándose sólo cuando éste lo necesitaba. Aquel único grito le había bastado. Estaba ahora al lado del sofá, elegantemente vestido con una túnica recamada (obtenía por su trabajo veinte mil créditos anuales) y muy atento (su empleador era generoso, pero exigente). -Adelante, señor Reich. -El hombre sin cara otra vez -gruñó Reich. -¿Pesadillas? -Vamos, chupasangre piojoso, mire y descúbralo. No. Lo siento. Fue algo infantil. Sí, pesadillas de nuevo. Yo estaba tratando de robar un banco. Luego traté de tomar un tren. Luego alguien cantaba. Yo, me parece. Estoy describiéndole las escenas del mejor modo posible. Creo que no olvido nada. -Hubo un largo silencio. AL fin Reich estalló-: ¿Y bien? ¿Descubre algo? -¿Insiste en que no puede identificar al hombre sin cara, señor Reich? -¿Y cómo podría hacerlo? Nunca lo vi del todo. Sólo sé que... -Creo que podría. Pero no quiere. -Escuche -exclamó Reich con una furia culpable-. Le pago veinte mil. Si sólo puede hacer afirmaciones idiotas... -¿Lo dice de veras, señor Reich, o es parte del síndrome de angustia? -No siento angustia -gritó Reich-. No tengo miedo. Nunca... -Se detuvo comprendiendo que era inútil seguir vociferando mientras aquella mente hábil se sumergía en el torrente de palabras-. Está equivocado, de cualquier manera -dijo con mal humor-. No sé quién es. Es un hombre sin cara. Eso es todo. -Rechaza usted los puntos más importantes, señor Reich. Y los necesitamos. Vamos a probar con algunas asociaciones. Sin palabras, por favor. Piense, nada más. Robo... -Joyas - relojes - diamantes - acciones - títulos - esterlinas - falsificación - cheque - dilema... -¿Qué era eso último? - Un desliz mental. Pensaba en diademas. . ., coronas, coronas de joyas... -No fue un desliz. Fue una corrección significativa; o, por lo menos, un cambio. Continuemos. Neumático... -Longitud- coche - compartimientos - aire- acondicionado... Esto no tiene sentido. -Lo tiene, señor Reich. Un chiste fálico. Reemplace «aire» por «heredero»' (1. Juego de palabras intraducible: Air (aire); heir (heredero). (N. del traductor.) y se dará cuenta. Continúe, por favor. -Ustedes, los mirones, son demasiado listos. Veamos. Neumático - tren - subterráneo - aire comprimido velocidad supersónica. «Transportamos a usted a los transportes», lema de..., ¿cómo demonios se llama esa compañía? No puedo recordarlo. ¿De dónde me ha venido esa idea? -Del preconsciente, señor Reich. Otra prueba y comenzará a comprender. Anfiteatro... -Asiento - foso - palcos - sillas de montar- caballos marcianos - pampas marcianas...

Augustus Tate. Cuando abría la puerta.. distribución de ventas. Es D'Courtney quien me hace gritar. Reich se sentó ante su escritorio temblando de furia y ya dispuesto a asestar un último golpe a D'Courtney. Breen lo llamó: -Antes de que se vaya. -¿Qué quiere decir? Es usted el mejor médico ésper que he encontrado. No porque le tenga miedo. -¿Sí. cargados con el trabajo de la mañana. señor Reich. ». en lo más hondo. abrió la gaveta y extrajo el Código de la Dirección. Marte. señor Reich. seguido por su secretaria privada (ésper 3 ) y sus ayudantes. En los últimos seis meses ha tenido usted noventa y siete pesadillas con el hombre sin cara. una pirámide de transportes. su burlador. la causa de su terror en unos sueños que tienen tres denominadores comunes. exploración. los transportes y Marte. señor Reich. -Tiene que darse cuenta. y corrió tambaleándose por el pasillo hacia sus habitaciones. QQBA COMPAÑÍA RRCB NUESTROS SSDC VUESTROS TTED UNIÓN UUFE INTERESES WGE INFORMACIÓN WWHG OFERTA ACEPTADA XXIH LLAMADO YYJ1 SUGIERO ZZKJ CONFIDENCIAL AALK ÚNICA BBML CONTRATO Sin cerrar el libro.-Ahí lo tiene. No tiene cara. Dígamelo..I -*. Sabía que cuando me enfrentara con ese hijo de perra tendría que matarlo. Hizo girar la llave del escritorio. Su red de compañías principales y subsidiarias era tan compleja que un contador ésper de segunda clase dedicaba todas sus horas a seguir el curso laberíntico de esos intereses. Un hombre pálido. libro que sólo podían usar los directores de las firmas clasificadas por Lloyds como A. manufacturas. La pantalla brilló unos instantes y mostró una brumosa habitación abarrotada de libros y bobinas grabadoras. Sus pistas no sirven. tendrá que consultar a los más importantes. y malhumorado. -¡El hombre sin cara! Sin detenerse. Si desea que esos gritos cesen.. No puedo identificarlo. S. por ejemplo. o Gart. Por qué. a un modesto médico de segunda clase. Tengo miedo de mí mismo. pero sabe quién es. -Ya le he dicho que no sé quiénes... o Samuel @kins. ¿Qué relación tiene esto con la transformación de diadema en dilema? Piénselo. No puedo leer más sin alguna ayuda. -No lo dice de veras. Lo supe siempre. cedía y comerciaba. Totalmente vestido. En la mitad del libro encontró casi todo el material necesario. Reich dio un portazo. -Lo pensaré -murmuró Reich y se volvió para irse. Reich salió de su casa como una tromba y bajó a la calle. Ha alquilado usted.. pero sin rencor.. -El hombre sin cara no lo asusta a usted porque le falte la cara. compraba y vendía. y las finanzas. fabricaba y destruía. industrias pesadas. deliberadamente y para protegerse a sí mismo en esta emergencia. «Transportamos a usted a los transportes» es el lema del monopolio de D'Courtney. comunicaciones. Usted sabe quién es. -No le veo ningún significado. Y aquí tiene usted el resultado de sus precauciones. El edificio Monarch era el sistema nervioso central de una corporación de increíble tamaño. Usted lo odia y lo teme. los transportes y Marte. -Reich se levantó bruscamente del sofá-. Reich dio un capirotazo al teléfono-v y le dijo a la imagen de la operadora interna: -Comuníqueme con Código. Reich entró en su oficina. importación.. El hombre sin cara. -Mi capacidad tiene sus límites. AL fin murmuró: -Le daré al bastardo una nueva oportunidad. señor Reich? . Bienes & Utilidades Monarch... las finanzas.. Estaban acostumbrados a estas tormentas. Una y otra vez. y fuera -gruñó. Tiene la cara del crimen. Una saltadora Monarch lo llevó graciosamente de un solo salto hasta el gigantesco edificio que albergaba los centenares de oficinas y los miles de empleados de la central neoyorquina de Monarch. Los hombres depositaron sobre el escritorio los papeles y los cristales grabados y salieron de prisa. si no. Estaba ahí. de camisa descolorida. separando su mente de la de Breen. lanzó una mirada a la pantalla y saltó de su asiento. y el nombre olvidado de esa compañía que se anuncia así: «Transportamos a usted. Se sentía invadido por una ola de odio. Éste ha sido su constante enemigo. -Usted es el investigador. -Échenlo ahí. investigación.. Usted podría identificar a esa figura terrible.. Si. -Tiene usted dos pistas: esa palabra alterada: «dilema». señor Reich.A. -Tiene razón. trataría de escapar rechazando su cara? -Yo no la rechazo..

Ese memorándum ha estado sobre el escritorio del señor Reich durante tres días. servicio médico especial. señor Reich. ¡Condenado D'Courtney! En la sección Personal estaban probando. negociantes de Estado. A toda máquina.. consejeros especiales. etc. y cosas parecidas.. Los gastos a cuenta de Monarch. Su secretaria ésper lo seguía silenciosamente. abogados. Muchas gracias. luego. Creo que Blonn estará disponible... el fondo del asunto. Monarch se da cuenta. -¿Comprende? Yo no. pero no puedo hacer lo mismo con los otros éspsres. -Reich consultó el Código-. economistas. Si mi porcentaje de rechazados no baja de treinta y cinco.. Dejó la oficina y comenzó a pasearse por los departamentos del edificio. analistas políticos.. señor Reich. físicos. -El jefe se volvió hacia Reich y lo saludó con un pedantesco movimiento de cabeza-. -Es decir. ¡De mi bolsillo al Suyo! Paró la reproductora y se incorporó. ¿Alguna dificultad? -Nada insalvable si estos empleados comprendiesen que la percepción extrasensorial no es un milagro sino una habilidad sujeta a los límites de la jornada de trabajo. -Y todos cuestan una fortuna -gruñó Reich. Educación. a través de la mente consciente. Soy un ésper de segunda clase. la capa más inferior. señor Reich: nuestro gremio agrupa cien mil ésperes de tercera clase. Consígame una respuesta tipo cohete. ¡Vaya al grano. administradores. ¿Recogió eso? -No es nada. Es decir. Que la secretaria de Reich le hubiese anunciado telepáticamente la visita. Craye D'Courtney. Me parece que necesitaría unas vacaciones. Puedo leer el pensamiento de los candidatos comunes con rapidez y eficiencia.. ¿Entendido? -Entendido. -¿Por qué no? Vendemos servicios únicos.. dos puntos uno uno tres por ciento.-Buenos días. lo que significa que usted está perdiendo el tiempo de Monarch. agitado por una agonía de impaciencia.. arquitectos. La mayoría de los puestos de seguridad de Monarch están ocupados por ésperes 3. Hassop.. A Craye D'Courtney. para que se dedique a entrevistar a telépatas. -¡Maldito sea! -rugió Reich-. si es posible. que vaya al grano a mi manera. Los ésperes I pueden ver a través de las capas conscientes y preconscientes hasta el inconsciente. -He reservado una entrevista final de diez minutos para cada solicitante -estaba diciéndole a uno de sus empleados-. ocupan puestos privilegiados. en voz alta-: Lo siento... -Gracias. ¿Y qué ha decidido usted acerca de Blonn. -Quién demonios es Blonn? -preguntó Reich.. especialistas.. simulando la implacable supervisión personal de costumbre. examinando y filtrando la masa usual de candidatos a empleos. Metió la mano en la pila de papeles y cristales que se amontonaban en su escritorio. -Se está preguntando por qué no puede hacerlo usted. no le importaba en absoluto. señor Reich. analistas como Tate. Reich cortó la comunicación. dos puntos uno uno tres cuatro por ciento. estoy perdiendo el tiempo. suba. La mayoría son profesionales. Envíe YYJI TTED RRCB UUFE QQBA AALK. como yo. Comprendo. -El señor Reich ya sabe todo eso.. Gart. el preconsciente. Buenos días. sacó un cristal y lo introdujo en la máquina reproductora. Monarch emplea en la actualidad más de cien ésperes 2. La voz de su secretaria privada dijo: -Monarch.. criminalistas como Lincoln Powell de la división psicopática. señor Reich. señor Reich. y toda su vida dependía ahora de D'Courtney. Hasta hoy Monarch no ha tenido ocasión de alquilar a un ésper I . Y en seguida. -Ante todo. de veras. -Al fin. que pueden ver.. Unos quinientos. Pásese una semana en Espaciolandia.. -¿Comenzará a hablar de una vez? -Finalmente hay menos de mil ésperes de primera clase. @kins. Monarch no me ha tomado para examinar a los inútiles. puede descubrir qué piensa un sujeto en determinado momento. Hay. que si no me usan con el máximo de eficiencia no sirvo para nada.. -Esto es confidencial. el jefe corría de un lado a otro dominado por una furia glacial. Seis por hora y cuarenta y ocho por día. Un ésper tercero pertenece ala clase inferior de los telépatas.. Todos los telépatas están acostumbrados a levantar barreras mentales. -¿Y? -murmuró Reich. Un ésper 3 puede ver los pensamientos conscientes. señor Reich? La secretaria: -Todavía no ha leído su memorándum. -Le he explicado todo para que vea por qué no puedo hacerlo yo. Son expertos. -Buenas. Cumpla con él. Las eliminaciones preliminares se efectuaban por medio de pruebas e interrogatorios que nunca dejaban satisfecho al jefe de personal ésper. -La ocasión ha llegado. unos diez mil ésperes de segunda clase -continuó diciendo fríamente el jefe de personal-. -¡Perra de circo! -pensó Reich. joven.. como es natural. -Tendré que advertirle. Envíe. escribientes. señor Reich. ingenieros.. Ése es su trabajo. La respuesta tardaría en llegar. Moselle. baja. expertos de primera clase.. de distinta . que Monarch ha estado empleando a tantos ésperes que sugiero la instalación de un departamento de personal ésper dirigido por uno de primera clase como Blonn. Deseos básicos y primitivos. como un perro entrenado. -Elige a tus enemigos-. técnicos... pesado! -Permítame. educadores. etc. Estos hombres.. En el momento en que Reich entraba en la oficina. Tiene usted mala cara. señor Reich.

hay teléfono. y eso basta. -Esos individuos que mencionas. señor Reich. No era posible esconder la derrota. La ayuda de un mirón. Vivimos con él. Dios proteja a quien se atreva a romperlos.. -¿Lo común en dónde? -En el gremio. No aceptará la unión. Quisiera saber qué piensas. Me gustaría que las ondas telepáticas pudieran transmitirse por teléfono. -¿Pero por qué te preocupas tanto por el gremio de los ésperes? Conoces el valor del dinero. Y dígale a ese Blonn que comience a robarle gente a D'Courtney. ingeniería. ¿Por qué tendría que hacerlo? Me ha dado una paliza y lo sabe. Una y otra vez D'Courtney nos ha obligado a alquilar a gente inferior. -Gracias a Dios. Pues bien. señor.. me sugieres que haga. ¿Cómo van las diversiones? -Suavemente. -West continuó con voz meliflua hasta que dos honestos empleados de Monarch terminaron inocentemente sus bebidas y salieron de la sala. -No entiendes. -Buenos días. Depende. El gremio guía nuestras vidas profesionales. Creo que se juega demasiado estos días. Allí lo estaba esperando una noticia igualmente desagradable. West sonrió cansadamente.. Una pregunta de rutina. y equipado con mesas de juego y un bar. el cuartel central de la poderosa división de espionaje de la casa Monarch. -Todo es inútil -murmuró-. mientras él se apropiaba tranquilamente de los mejores. La compañía D'Courtney nos está robando la crema de los telépatas. Han sido expulsados.. nos gradúa.. como. Y usted haga lo mismo. Lo está alarmando de veras. Reich abandonó el departamento y se dirigió a la sección Ventas. me parece. Ellery. -¿Eso es todo? ¿Es tan terrible? ¿Con una fortuna en tus bolsillos? Algunos telépatas inteligentes se han separado alguna vez del gremio. señora. Volvió a su oficina y se paseó furioso durante cinco minutos. como Jerry Church. ¿Qué opinas del crimen. -Olvídate. Campo libre. de acuerdo con su categoría. Tenemos el derecho de elegir a nuestros dirigentes.. Reich comprendió que lo habían arrinconado. llenó la pantalla. -¿Está en eso? West sonrió e hizo un gesto afirmativo. no estamos empleando a los mejores esperes. como en las sociedades médicas. AL gremio no le gustan los crímenes. -Imagina que rompas tus votos. Nos protege para que protejamos al hombre común.. Arréglelo.eficacia. Reich sonrió forzadamente. Muy bien. por supuesto. del éxito. Ben. Tenemos un equivalente del juramento hipocrático: votos ésperes. Y ya estaba bastante molesto. Nos entrena. -West reflexionó unos instantes-. -¿Depende de qué? -West lo miró con curiosidad-. alzó los ojos de un problema de ajedrez. Un salón centelleante con decoraciones de cromo y esmaltes. nos impone ciertas normas éticas. Reich dijo: -Buenos días.. Sin embargo tengo de qué quejarme. Tenemos que recurrir a alguien como Blonn para hacer este trabajo. Ellery? El hombre sacudió negativamente la cabeza. Ben. Movió la llave del teléfono y le dijo a la operadora: -La sala de recreos. -¿Ha descifrado Hassop el código confidencial. Es como .. no hablaban? . Tendré que matarlo. Prevenido por ese formal «señor». .. señor Reich. Ellery? -Lo común. un barbudo universitario llamado West. clientela. ¿Y qué? Despierta. Ben. -Quizá -dijo Reich con firmeza-. En todos los sectores: publicidad. no fueron tan listos. Maldito sea D'Courtney. Antes que la cirugía se desarrollase de veras los médicos formaban un grupo llamado de los sordomudos. investigación. Morimos en él. señor West. Monarch estaba perdiendo su pelea con el monopolio D'Courtney. -¿Qué es urgente? -¡Por todos los cielos! ¡No le presente ese cuadro! No es nada divertido. en realidad. El costo sería enorme. En uno de segunda clase tendría que emplear tres horas. -¿No oían. Quizá piense que te convendría romper esos votos. Y no podría entrar en la mente de un ésper I . Hemos nacido en el gremio. Entrevistar exitosamente a un ésper 3 me llevaría una hora. y cuida de que las cumplamos. Adelante. -Házmelo entender. Era. Ben. Por lo menos tenemos esa protección. -¿Conoces sus planes? ¿Sabes dónde va a instalarse? -No.. West se dejó caer en su asiento-. -Tengo que hacerlo. pero la necesidad es urgente. ¿Qué pasa entonces? -El ostracismo. ¿Quieres que lo averigüemos? -No lo sé. El director. Paternalismo. -¡Maldita sea! -gritó Reich-.. Quizá piense en el dinero. una suma que tú o cualquier otro ésper de segunda clase no podría reunir en su vida... No me interesa. ya sabe. -¿Dónde está D'Courtney? -En camino hacia la Tierra a bordo del Astra. ¿Por qué permites que el gremio piense por ti? -No entiendes. Tendré que matarlo y necesito ayuda.

Se comunicaban por señas. Ben. Una frase le llamó la atención. «Oferta rechazada. Si habéis abierto este sobre estaréis de acuerdo conmigo. Si estás tramando algo sucio. evita planear con excesivo cuidado. Reich se acercó rápidamente al escritorio y examinó la cinta. Cuatro de las hojas tenían los siguientes títulos: PLAN A. descartadas y reemplazadas en seguida. La quinta estaba encabezada por la palabra INTRODUCCIÓN. Cada vez que ambos coincidían. pero corregida cuidadosamente por los sastres.. ABDUCCIÓN. Consecuentemente pertenecía a la «Liga de Patriotas Ésper». Separó el dedo índice y el dispositivo comenzó a oscilar nuevamente. PLAN C. el ambiente y la necesidad. admirando al primero de sus antecesores que había sabido prevenir cualquier posible emergencia. Pero estos horarios elevaban sus entradas a 8. Sintiéndose un poco menos furioso. Y la víctima pagaba. Desgarró el sobre rojo y examinó su contenido.. Muy pocos sabían qué proporción de esa suma pasaba al gremio ésper para facilitar la educación de otros telépatas y el progreso del plan eugenésico que extendería la telepatía a todo el mundo. VÉASE POTENCIAL. Su secretaria ésper sabía a dónde iba. sed bravos. Es decir que sólo se podían comunicar con otros sordomudos..000 créditos por día y a más de 2 millones por año.. pero encendían la imaginación.. COHECHO (POTENCIAL). Por Dios.. -Quieres decir que sois como sordomudos? -No. El conflicto entre el asesino y la sociedad. Su chófer ésper sabía a dónde quería ir. La caja fuerte sólo podía abrirse mediante las huellas digitales -irreproducibles del índice izquierdo de Reich. .. Reich entró en sus habitaciones y fue recibido por su mayordomo ésper. yo tengo eso. Si tuviésemos que vivir nada más que con vosotros. y fueron consideradas. ya estaba en el corredor en camino hacia la calle. West cortó la comunicación ante las narices de Reich. La inteligencia puede fallarte.. pero el instinto es invencible. Son sólo lineamientos. Sin sacar el dedo. PLAN B. Y el ABC del conflicto con la sociedad nunca dejará de existir. He preparado cuatro planes criminales que pueden ayudaros. Se trataba de un mensaje del fundador de Monarch y el clan Reich. Si no quieres la unión tendrás el crimen. -El instinto del crimen -murmuró Reich-.. Reich leyó lentamente la antigua y adornada escritura cursiva: A aquellos que me seguirán: Prueba máxima de inteligencia es rehusarse a investigarlo obvio..» ¡Rechazada! ¡RECHAZADA ! ¡Lo sabía! -gritó Reich-. Reich tomó un pisapapeles de oro y lo lanzó contra la pantalla. El mensaje era corto y mortal: CÓDIGO A REICH: RESPUESTA WWHG. Reich hojeó las páginas de la libreta. ya que era difícil que un paciente necesitara más de una hora del devastador tiempo de Tate. Deja casi todo a tu instinto. D'Courtney. a quien anunció instantáneamente el almuerzo y movió las perillas que prepararían la comida de acuerdo con los inexpresados deseos de Reich. y el 95 % que entregaba al gremio le molestaba sobremanera. Y las ideas comenzaron a formarse en la mente de Reich. Os los entrego como parte de la herencia de Reich.. Geoffry Reich Reich hojeó lentamente los planes. Esta afiliación lo había colocado en el rubro COHECHO (POTENCIAL) en la libreta de Reich. 2 AUGUSTUS TATE.. recibía 1. Uno era el doctor ésper 1 Augustus Tate. Antes que los fragmentos terminaran de caer. Reich colocó la punta del dedo en el centro luminoso. no demasiado. Con un rugido de furia. Reich extendió la mano derecha y extrajo una libreta negra y un sobre rojo. Encontró los nombres de cincuenta y siete individuos prominentes. Así que déjame. satisfecho. o no vivir simplemente. Contra estos bienes la sociedad no tiene de fensa. Reich movió afirmativamente la cabeza. -vwvHG. confiad en vosotros mismos y no fracasaréis. Consejo: La esencia del crimen es siempre la misma. ANARQUISTAS. El teléfono sonó una vez y la registradora automática comenzó a funcionar. Entre esos pocos se contaba Tate. Si crees ser un asesino por naturaleza. Sed audaces. Reich entró silenciosamente en su estudio y se dirigió hacia su caja fuerte: una luz débil en un rincón.. con la víctima como premio. -Algunos se confabularon y exigieron de los otros sordomudos una contribución semanal. grupo político de extrema derecha dedicado a la preservación de la autocracia y los ingresos de los ésperes de más alta categoría. rápido. doctor E-I. Había que elegir entre pagar o vivir en la soledad hasta enloquecerse. Vosotros pondréis los detalles requeridos por la época... Los planes eran anticuados. PLAN D. perdurará a través de los tiempos. Los sordomudos sois vosotros. Se sentó y lanzó un gruñido: -Míreme. ¿Comprendes? Tenían que vivir en su propia comunidad. Muy bien. Se oyó un breve chirrido y una cinta surgió de la grabadora. la gente normal. Un hombre se vuelve loco si no puede hablar con sus amigos. una figura un poco desproporcionada. el bastidor lanzaba una luz brillante. no quiero saberlo. COHECHO (PROBADO). Reich entró marcando el paso en el exquisito consultorio de Tate y echando una rápida mirada a la menuda silueta del médico.-Eso es. Se trataba sólo de un bastidor de papel alveolado que se movía acompasadamente y en sentido contrario al de un dispositivo exterior.. enloqueceríamos.000 créditos por hora de análisis. Eran cinco hojas cuidadosamente manuscritas de varios siglos de antigüedad. La luz se apagó y apareció el bastidor de papel.

-El testimonio de un ésper no es válido ante la Corte. doctor.. y ganarla. Firma de diez billones de créditos. Está envuelto en una lucha sin cuartel con la sociedad D'Courtney. a todo el mundo? Tate sonrió. señor Reich. -No -dijo Tate con decisión-. dónde puedo dar el golpe. Mensaje en código: YYJI TTED RRCB UUFE QQBA AALK. Y si se le ha ocurrido alguna vez. El rostro de maniquí se le retorció dolorosamente. -Azúcar para la mosca -dijo-. cuándo puedo darlo. -Con Monarch y D'Courtney en mis bolsillos. Quiere usted ayuda. -No puede ser -exclamó. No es posible. Tendré que saber dónde estará D'Courtney.. -Sí -gruñó Reich-. Mis recursos. vigilar además a los telépatas. -Comprendido.. Si sé que las sospechas están dirigidas hacia mí. -Créame. Quiero decir que usted tendrá que reconocer el terreno... La guerra se gana con ayuda del servicio de espionaje. Lincoln Powell. ¿Quiere usted olvidar esta conversación? -No -gruñó Reich-. Su habilidad. -Tate abrió los ojos-. Romper la red de defensas que rodea a D'Courtney. pero una vez que el telépata descubre al culpable. a un grupo cualquiera. Tendrá que examinar a los normales. Lo conozco. Si están dirigidas hacia algún otro. puedo llevar adelante esta guerra. ¡esto es ridículo! Si sigue pensando así tendré que denunciarlo. ¿Por qué han fracasado los asesinos? Porque los adivinadores del pensamiento gobiernan el mundo.. pero usted tendrá que decirme dónde y cuándo encontraré mi oportunidad. no sirve para hacer dinero. La Liga podría vencer al gremio ésper.. -Examíneme. -Espere. Piensa que yo lo conozco. -¿Puede de veras? -Voy a lanzarme a una batalla -continuó Reich-. Lo pondría a usted como presidente vitalicio de un nuevo gremio. El crimen es cosa mía. bien adentro. Si mira muy dentro de mí conocerá mis motivos. -Y no ignora que Monarch más D'Courtney pueden hacer efectiva esta oferta. . Lea en mi mente. prevenirme e impedir que me lean la mente si yo no puedo evitarlos. Juntos podríamos arrasar el universo. Lo necesito a usted como agente secreto. Tendrá que descubrir de quién sospecha la policía.. trataré de confirmarlas. AL cabo de una larga pausa Tate dijo: -Es cierto. -Es cierto. señor Reich. Tate cerró los ojos y murmuró: -En estos últimos setenta y nueve años no ha sido posible premeditar con éxito un solo asesinato. Oferta rechazada. Mi problema es igual al de cualquier ejército. no ha podido cerrar el trato. éstos descubren en seguida al culpable. es una amenaza mortal. Un recurso característico de. Odio a ese gremio maldito tanto como usted. Le ofreció una unión esta mañana. Se lo garantizo incondicionalmente. Yo puedo hacerlo. -Yo me encargaré de la lucha. Señor Reich.. -Conozco todo eso -dijo Tate lacónicamente. Usted solo no lo logrará nunca. resolvió. Usted proveerá la información. Con usted como espía. Los ésperes impiden que haya intenciones ocultas. -Aclaremos las cosas. Una combinación imbatible. Reduzcamos esto a un problema estratégico y táctico. además. ¿No es cierto? Odia inmensamente a D'Courtney. -No. -¿Y lo dice usted? ¿Un ésper de primera clase? ¿Y yo tendré que creerlo? ¿Tendré que creer que es usted incapaz de desafiar a cualquier hombre. Voy a tener una hermosa refriega con la sociedad. no tarda en encontrar pruebas objetivas.. Luego miró a Reich. -Ante todo. La moral del gremio no es favorable a los negocios.. Tendré que denunciarlo. sorprendido. que es una oferta sincera.. bravura y confianza no bastan. Después del crimen iniciaré mi retirada a través de otra red de gente normal y mirones.Clavó la mirada en Tate mientras el elegante doctorcito lo examinaba con ojos brillantes y decía con rápidas explosiones: -Usted es Ben Reich de Monarch. Podemos hacerlo. -Adelante -dijo Reich. Y usted sabe. He estado financiando su Liga de Patriotas durante cinco años. pero sí conmigo. Usted tendrá que quedarse en escena. -Asesinar a Craye D'Courtney como primera medida para dominar su monopolio. Va a ayudarme a quebrantar la ley. yo no tendría que ayudar a la Liga de Patriotas. Ya conoce la ley. Antes examíneme bien. Ganaremos tiempo. ¿no? Tate movió afirmativamente y con lentitud la cabeza. Tate se detuvo de pronto.. No puedo hacerlo. Un ejército necesita un servicio de espionaje. ¿Quiere saber cuánto le ofrezco? Míreme. -Casi le creo. ¿Qué puede detener a un telépata? Otro. ¿No es cierto? Míreme. podré encaminarlas hacia otro lado. y por qué. Pero a ningún criminal se le ha ocurrido hasta ahora alquilar un buen telépata para anular los poderes de otros telépatas. la invasión. Haría algo mejor. ¿No es cierto? Desesperado. ¿Cuánto quiero pagarle? ¿Cuál es mi oferta límite? Tate cerró los ojos. -Muy bien. Audacia. el prefecto de policía de la división psicopática. ¡Mi Dios! Suerte tiene el mundo de que quiera cometer ese solo asesinato. Y si alguien logra evitar a los ésperes antes del crimen.

-Sí. Era un hombre delgado. Esa tarde. Ésta será mi arma. -Nada. Lincoln Power. ¿Cree que puede jugar con un ésper I? -¿Quién está jugando. y al fin movió afirmativamente la cabeza. Un fisiólogo llamado Jordan acaba de inventar un dispositivo visual soporífero. La mala pronunciación de un nombre había bastado para que Powell se lanzara a . señor Reich. y de movimientos lentos. sino de un problema de intimidad. Una mutua dependencia asegura una mutua confianza. vivía en una casa privada. Como la mayor parte de sus colegas.. Prefería por lo tanto ocuparse él mismo de las tareas domésticas. pero generoso. pero en ese instante su expresión era desalentada y triste. -Criminal. y el «niño deshonesto» reaccionaba al instante. señor Reich. Para un telépata. Criminal. He aquí mi plan. eran siempre exageradas. Su carácter toma en seguida el color del ambiente. -¡En nombre de Dios. Dudo que nadie. prefecto de policía. pero mirón. pueda decírselo. bastardo? ¿Qué hay de las pesadillas? -No. vivir en un edificio colectivo era como vivir en un infierno. Había sólo cuatro habitaciones: en el piso superior. por ejemplo. hombre! ¿No va usted a ayudarme? -No. Cómo va a ocultar todo eso a los telépatas? Sólo puedo protegerlo cuando estoy con usted.. el comisionado Crabbe le había hecho unas cuantas preguntas a propósito de un rutinario caso de chantaje. -Puedo utilizar una barrera mental temporaria. Powell estaba recordándose a sí mismo sus peores locuras y estupideces. sala y cocina. que parecía estar siempre a punto de abrirse en una carcajada. -Usted trabajará conmigo. -No sea tonto. ya sabe.. alto. Usted es más duro y más listo que Church. vigilando las señales modificadoras del aparato de refrescos. Nos pone a la par. por una semana. En ese momento se encontraba en la cocina.. entre los treinta y cuarenta años de edad. -Ya veo. pero se lo agradezco mucho. esta vez no se repetirá. -Espere -dijo Tate vivamente-. eh? -De su mente y de la historia. Church. Lo usaré con los guardias de D'Courtney. -Si lo temiera. -Maldito sea. -¿Y no teme usted a Powell? Tate sonrió desdeñosamente. Su hirviente imaginación cocinaba las más extravagantes historias y las servía con una calmosa sinceridad. Equilibrio de poderes. Powell no podía resistirse a ese mentiroso interior. y después de esta entrevista no se atreverá usted a consultar a otro. Tendría así oportunidad de acercarme a D'Courtney. -¡Church! -Sí. Esta noche hay una reunión en casa de Lincoln Powell. Tenía ataques de lo que él llamaba humor del «niño deshonesto». Espero que no será necesario. Powell necesitaba grandes dosis de soledad. Es probable que asista el médico de D'Courtney. silbando una quejosa y entrecortada melodía. estudio y dormitorio. La transmisión del pensamiento era demasiado débil para atravesar las paredes de ladrillo. Hace un año fue echado a puntapiés del gremio por mezclarse con usted en ciertas andanzas. No le tendió la mano a Tate. lo haré. -Bueno. doctor r . El escenario del crimen sería un juego antiguo que llamaban «la sardina». Piensa matar también a sus guardaespaldas? -No. Y no podré acompañarlo a todas partes. No soy Church. Puedo enterarme del destino de D'Courtney y de sus planes inmediatos. Podría dispararle una vieja pistola silenciosa. Alguien le hacía una pregunta inocente. Tenía una boca ancha. Está de visita en la Tierra. Las reacciones de Powell. -Quizá resulte -dijo Tate al cabo de un momento de examen-. en la planta baja. Todo depende de eso. y he pensado en un truco para matarlo. Cuando D'Courtney viene a la ciudad es huésped. Reich se volvió desde la puerta. -Los gritos seguirán. podía permitirse una casita de piedra en el terraplén de Hudson. -Señor Reich -dijo el telépata de pronto. que tenía un considerable sentido del humor. Reich sonrió y se puso de pie para irse. Lo sacó de mí mente. No se trataba de un lujo conspicuo. Pensábamos usarlo para disolver manifestaciones hostiles.-¿Lo hará usted? Tate titubeó. -¿Qué? ¡Oh. ¿me metería yo en este asunto? No me confunda. -Muy bien. pero los materiales plásticos de las casas de vecindad no lograban impedir el paso de las ondas. descuidado. no se haga el sorprendido. Powell. ésper 2. pero ante todo necesito un informe. La esencia de un ésper es su sensibilidad. En la callejuela Melody hay una autora de canciones que podría ayudarme. Como todos los ésperes de la categoría superior. así soy yo. -Tate sonrió maliciosamente-. reconociendo y espiando. Cristo! ¿Las pesadillas?¿ Todavía? Maldito mirón. ¿Cómo lo sabe? Cómo. Comenzaré con él mi investigación. ¿Necesita algo especial para la fiesta de Powell? Mujeres? ¿Ropa? ¿Dinero? ¿Joyas? Llame a Monarch. así soy yo. Pero se me ocurre una cosa. El hombre sin cara no es el símbolo del crimen. comúnmente. -Bastante fácil. a no ser un ésper I. -¿El Cadáver Dorado? -La misma. Suponga que D'Courtney esté vigilado. señor Reich. de María Beaumont. No se lo diré. con vista al río North. Quiero que averigüe si D'Courtney piensa instalarse nuevamente en casa de María.

No tendrás que odiarme. No era muy alta físicamente. amenazante. -¿Otra vez. ¿Vienes a ayudar al solterón? ¡Bendiciones! -Confié en queme necesitaras. Ahora el comisionado quería premiar a Kopenick con una medalla. me das mucha pena. No en el amor. Nunca lo pensaba. En todas las alegrías.. Instantáneamente.. Mary. corazón mío. En todas las desventuras. Mary? -Si sólo (no es posible realmente. La cerradura respondió a la onda mental. Espera. Lincoln. Instantáneamente Powell sintió un impacto familiar: Nieve / menta / tafetán / tulipanes. Powell miró a Mary desesperanzado. -Uno.. -Hazlo. Lo sabes. ¿que puedo poner a los canapés S. -La próxima vez le añadiré brandy y hielo.O. Sonó la campanilla. El gremio insiste en eso. para siempre. Mary. -Mary Noyes. -Huéspedes -murmuró y lanzó un ábrete en do menor a la cerradura receptora. -Contéstame antes. Vaya a recibir a sus huéspedes. Dios se apiade de mí. ¿Qué hay en mi mente? ¿Qué hay en mi corazón? ¿Qué te respondo? Powell suprimió todas las barreras. la muchacha gritaba-: Te quiero. como un tenedor vibrátil que responde ante una nota determinada. seguida de los huéspedes. la acercó hacia sí y la miró en los ojos.fabricar una dramática historia que incluía un falso crimen. -Pero yo te quiero a ti. Tulipanes -dijo la muchacha con cansancio-. una peligrosa redada nocturna y el heroísmo del imaginario teniente Kopenick. -Nieve. Tafetán. Siempre. Y añade NIEVE -¿Por qué tachas la nieve? La quiero mucho a la nieve. te pido tan poco.. La fiesta ésper había comenzado. de un exterior moreno. -Niño deshonesto -murmuró Powell amargamente-. -Todo anfitrión necesita una compañera. No te ataré. -Tengo bastante amor. Mary entró en la cocina. Powell lanzó una sorprendida mirada a su reloj (era muy temprano todavía) y dirigió luego un ábrete en do menor a la cerradura receptora.. Mary. se volvió hacia la sala y abrió la puerta. -Escúchame.. Linc.. Mary. -Estoy a tu lado. señor Powell. -Y yo también te quiero mucho. Cásate conmigo. Dame un año. No permitas que esto te lastime. siempre. -No puedo darte la respuesta que quieres. Mary? -No otra vez. pero. Le prepararé los canapés.. para los dos juntos. siempre. Sacúdase bien. no basta. firmemente. No podré resistirlo si comienzan a dividirnos las palabras. -Y en lo más profundo de su alma. Pero lo había dicho. . me darás tan poco. Te quiero. La muchacha se volvió con rapidez. Casi una monja de hábitos blancos. Dios se apiade de nosotros. Querido. Los atronadores y profundos abismos de su mente se alzaron y cayeron sobre ella como una cascada cálida.. -¿E? -Hay que averiguarlo. Menta. ¡Voilá! La punzante Mary. Estoy tan cansada de tener para ti ese sabor de menta. -Me gustaría re-pensar. Lincoln. -No hables. -Tienes que casarte con una ésper antes de cumplir los cuarenta. . . eso es todo. Lincoln. mi querido. -Lo sé. de calor. pero de pensamientos gráciles y ondulantes. -Entonces deja que la amistad te guíe. La puerta de calle se abrió de par en par.. Se es lo que se piensa. Mary. una fuente de luces entró en la casa. No sirvo para otra cosa. Un añito para quererte. Las lágrimas interiores quemaron a Linc. Powell tomó a Mary por los hombros. siempre el mismo. Imagen de mi padre. y sin embargo magnética y deseable. Siempre lo decía. Linc. La puerta siguió cerrada. Linc) pudiera. Siempre. a pesar de su aspecto oscuro. Pollo asado E. Pero la mente es lo más real. de protección apasionada. . terrible. Sonó la campanilla. No me rechaces siempre. -No. Luego te dejaré en libertad. símbolo de seguridad. Reconstruir mi psique. pero de ondas mentales blancas como la escarcha. Linc. Lee en mí hasta donde puedas. Volvió a oírse la campanilla. por favor. -¿Cambiarte a ti (te beso tal como eres) misma.S? -Inventa una nueva receta. Powell la besó una vez. -Eres una ésper 2. En el mismo instante Mary lanzó un ciérrate una quinta más alto. -Pero no en el amor.

. Abyectas disculpas por el retraso. -¿Qué figura prefieres. Me declaré en el camino. Aquél es su hijo. Éste es Gus Tate. Powell le interrumpió y por debajo del umbral de percepción de la muchacha le explicó las razones de ese error. -Powell llevó a la muchacha por el cuarto-. Hola.No le haga caso. no sé. -Oh... Venga. -No hables -le ordenó el abogado-. -¡Oh! -dijo Galen-.-¡@kins! ¡Chervil! ¡Tate! ¡Tengan compasión! ¿Quieren observar un momento la figura (?) que hemos estado tejiendo? Las ondas mentales cesaron. Yo soy Lincoln Powell. su esposa. Sus ondas telepáticas eran ingenuas y bastante inestables. Estos mirones expertos estaban comenzando a asustarme. Ya te dije que no usaras palabras. Azahares y anillos de compromiso son nuestra excusa. Una ésper 3.. Hubo otra explosión de risas cuando Mary Noyes quedó sola con ese suelto «sin embargo». eso somos. La rubia sentada en su (regazo)2 es June. y desconocida para todos. y que no había usado una palabra durante todo el año. . Mary Noyes. indignado. comenzó a apuntar que acababa de clasificarse como segundo. Ni siquiera exijo belleza. No estamos en un baile de terceros. y snob.Y ésta es la anfitriona. ¿cómo están? -Ese hombre gordo sentado en el piso es Wally Chervil. por favor. Galen. Ésta era una cosita recatada. -¿Cómo. -Y temo haber aceptado -dijo la muchacha. Yo estaba asustada al principio. June es una editora dos. Sam es algo parecido. Sherlockizo para la policía. El joven Galen Chervil. de un exterior sorprendentemente atractivo. Cualquiera. Acaban de llegarle Venus. Están aquí de visita. Sí. Galen es un estudiante de tecnología tres. Sam @kins. . sonriendo. su anfitrión. Si su prometido le hace daño haré que lo lamente. Tengamos un poco de orden. -¡Hola! ¿Canapés? . A su lado. Es un ésper 2 recién llegado. un charlatán. Powell se adelantó y le tomó una mano temblorosa. de veras. Un poco de misericordia para vuestro anfitrión. le voy a presentar a sus extravagantes colegas. Su mujer empolla bebés. pero ya no. -Hola. y un abogado solar 2 entró con su compañera. -Me olvidé -dijo abruptamente la muchacha. Que al menos no me ardan los sesos. La campanilla sonó otra vez. Me alegra su presencia. y en seguida su miedo y su vergüenza caldearon la habitación. Linc? -¿De cuáles dispones? -¿Un cesto? ¿Curvas matemáticas? ¿Música? ¿Planos arquitectónicos? -Cualquiera. Está hablando con Ellery West. hermanos terceros. Los huéspedes reflexionaron un instante y se echaron a reír. arquitecto dos. -Esto me recuerda mis días en el kindergarten.? Quiero decir. Si seguimos tejiendo esta mezcolanza perderé los estribos.

ese viejo santurrón que me echó a puntapiés. tenía hambre de sus semejantes. no quería hablar. -¿Qué te parece Powell para el puesto. ¡A las adivinanzas. Me basta con una cara bonita. Me gustaría comparar nuestras notas. pero había ahí un ir y venir de discretas ocultaciones. Powell. Podía sentirse cómo se le endurecía el caparazón mental. y el predicador Powell que le daba otra conferencia a ese mocosito. silencioso. ¿de veras? Muy interesante. -Oye. Ellery? Ése era Chervil con su sonrisa falsa y su enorme barriga pontificia. escuchando con toda su alma. Ha estado girando en tu mente. mirón. Ojo en un pichel. sostenido durante los últimos diez años por una dieta submarginal de palabras. -No. en el pórtico. bueno. El candidato perfecto si se hubiese casado. ¡Dios mío! ¿Hasta dónde puede llegar tu torpeza? -Es sólo una 3. Einstein. Gus. No he podido dejar de verlo. ésper 2. (N. Compréndela. -No te preocupes por el vaso. Gus Tate. @kins. furia. toda la noche. Quizá no. -¿Pobre muchacha? Querrás decir estúpida. Gus. Un pichel. A propósito. El delgado panel de roble filtraba la ondas TP de la fiesta. pero eficiente. ( Eye in a stein . ¿Qué te pasa con Reich? El hombrecito estaba en guardia de veras. un creciente y siempre cambiante dibujo. -¿Pero no sois todos vosotros mirones expertos? Gracias a Dios no soy un ésper 2. todos! Afuera. el perdido mundo ésper. Era un ésper 2. Tienen un aspecto delicioso. -Su romanticismo tiene la culpa. no me equivoco. -Bueno. Powell. -Recordé a D'Courtney porque acabo de conocer un caso quizá parecido. reflexionó Church. Las adivinanzas atravesaban el salón. he venido a la Tierra adelantándome a D'Courtney. Jerry Church se apretaba contra la puerta que daba al jardín. Powell. . Powell. -Me da lástima. Has estado bastante altanero con esa pobre muchacha.Einstein. Habrás sintonizado a otro TP. inmóvil y hambriento. ¿qué les parece un juego? -dijo Powell rápidamente-. Tenemos que casarnos con telépatas. no esté disponible. -Miren cómo desvía sus pensamientos -murmuró Church-. Powell. -¿Para presidente del gremio? -Sí. Y luego un ruido de cristales rotos en la cocina.-Gracias. -¿Yo? No. La trampa siniestra del ostracismo era la fuente de su hambre. Romántico. Estaba helado. -Te equivocas. Imagen de la risa de un caballo. en un vaso? ¿Eh? ¡Oh! No un vaso. succionando a @kins. Ése era Augustus Tate. del t. evidentemente. Lástima que D'Courtney no. Le cuesta encontrar una muchacha. como dos duelistas armados de complejos circuitos eléctricos. -Condenadamente eficiente. -¿Te parece decente?¿ Casarte con una muchacha de la que piensas eso? -No seas un asno romántico. cómo mete las narices en la mente del abogado..)) Fácil. Estás irradiando ansiedad como una nova. Tuve que dejarlo caer para protegerte. Mary Noyes estaba escribiendo la imagen camuflada de un viejo poema: -¿Qué diablos era eso? ¿Un ojo. desprecio y hambre. y sentía hambre.. Church. señora Powell. y parecía como si Tate anduviese detrás de algo. -Oh. acurrucado en la sombra.. Sentía odio. -¿Ben Reich? ¿Quién lo ha recordado? -Tú.

Gus. El martes por la tarde. El joven Chervil se exhibía ante la novia del leguleyo. Gus? -No. -¿Es segura esta línea? -preguntó. Todo hombre vive en equilibrio entre dos fuerzas opuestas. Reich abandonó el edificio Monarch y visitó la librería auditiva El Siglo. Si fracasamos. -¡Contra mí! -rugió Reich. Es lo que está ocurriendo con D'Courtney.. Usted me seguirá hasta el fin. y su estructura de adaptación está quebrantándose. con audacia.. el rostro de maniquí de Tate apareció en la pantalla del teléfono de Reich. -Es muy simple... a la demolición. Jerry? La puerta del jardín se abrió de pronto. No necesito más.. -Craye D'Courtney llega de Marte en el Astra.. Creo que lo he conseguido. Pero se podía oír cómo bajaba las barreras. Hay una posibilidad de error en estos exámenes profundos de un ésper r .. -No podemos fracasar. el miércoles. Reich señaló el sello de garantía. No dejes que te pase lo mismo. Hoy es lunes. confianza.. vencer al Nirvana.. La tienda se especializaba en grabaciones eléctricas sobre cristal. Así ocurre en el individuo adaptado. En los ojos profundos y entrecerrados se lela piedad y comprensión. -Una noche -murmuró Reich-. me doy cuenta. Me mandarían al infierno por haber desafiado el tabú. Cosas de colegiales. soñando otra vez con el hombre sin cara. Ten cuidado. Le cantaba una balada de amor. Me protegeré yo. La silueta de Powell apareció en el umbral. La última moda era unos broches operísticos para señora. -No le comuniques esto al gremio. El instinto de la vida y el de la muerte se han dividido. @kins y West entrelazaban una conversación con unos fascinantes e intrincados dibujos que hacían más intensa el hambre de Church. .. Pobre Jerry. Reich. Lo detendré yo. furioso-. de pronto. Entre otras cosas.-Powell. -Entiendo. joyitas elegantemente montadas. bravura. -¿Estás mezclado en algo con Reich. en la plaza Sheridan. 3 A LAS NUEVE DE LA MAÑANA del lunes. débilmente. Me paso la vida desafiando las leyes. (Irá con su música a todas partes. Dejó el plan a un lado y se acostó a dormir. El instinto de la vida lucha contra el Nirvana destruyendo toda oposición.) La librería El Siglo tenía también unos estantes de anticuados libros impresos.. . -Necesita mucho más. Diez años es demasiado. Examiné a @kins anoche.. donde pasará de incógnito una noche. Hable claramente.. Las estrellas le iluminaban la cara. Tendrá que estar listo para el miércoles. reprimiendo el odio que hervía en su corazón.. la demolición. Aparentemente D'Courtney está planeando algo drástico. -¡Sí. -Quizá. Tenemos que hacer algo por ti.. y yo no pararé hasta llegar. Reich recibió un bombardeo de mercaderías. Irá en seguida a casa de María Beaumont. sí. @kins está asustado y parece decidido a detenerlo. tiempo. No tiene por qué protegerme. -¡Maldito sea! Mi vida depende de ese asunto -gritó Reich.. Ha venido desde Venus sólo con ese fin. con una copa burbujeante en la mano. Las esposas discutían violentamente en curvas matemáticas. Reich te puede traer complicaciones. Comúnmente ambos instintos se funden en uno solo. ¿Y luego? -No sé. Church. -No tendrá que detenerlo. D'Courtney se está retrogradando con mucha rapidez bajo esa bancarrota emocional. para ambos. Reich lo planeó todo el lunes. por Dios! ¡Y está persiguiéndome! -@kins verá a D'Courtney el jueves por la mañana para tratar de disuadirlo de sus planes. Ya la pondría su instinto de asesino. te juro que yo no. y se despertó gritando. El instinto de la muerte trata de vencer al Nirvana anulándose a sí mismo. ciertas tensiones los separan. 2 Te acuerdas de Jerry Church? Reich le arruinó la vida. acompañada por una parodia visual. Según @kins. Tate! ¡Es en defensa propia! Ha hecho usted un buen trabajo. dio media vuelta y echó a correr. Powell se quedó en la cocina. Tate volvió silenciosamente a la sala. Pero antes de pasarle el informe. arrojó el contenido del vaso a la cara de Powell. ¿Se da cuenta? -La demolición para ambos.Guíate de mi consejo. D'Courtney vive actualmente en una tensión violenta. . temprano. moviéndose lenta y serenamente. Church. Otras veces. Dibujó los grandes lineamientos como un artista que llena su hoja de trazos delicados antes de utilizar la tinta. El instinto de la vida y el instinto de la muerte. -Muy bien -dijo Tate-. -La voz de Reich se resquebrajó-. Tate. ¡Esto no es un crimen. Reich. @kins se ocultaba muy bien. . . el miércoles por la mañana.. barriendo el vaso roto. Esté listo usted también. -¿Quieres una copa. -Quiero algo especial para un amigo -le dijo Reich al vendedor. Ambas fuerzas tienen un mismo propósito... sólo una noche. Sí. tengo que decirle algo. Pero Reich no puso esta tinta final.. -Estaré listo -gruñó Reich-. Church estaba helado. Church se incorporó y tomó tímidamente la copa.

Nos dibertiremos con los juegos de tu bonito regalo». cada incisión. y había anotado el nombre en la libreta negra. Justo lo que necesitaba. S. y antes que el preocupado gerente mandara a buscar un empleado ésper. Reich pasó aquella tarde desfigurando cuidadosamente el volumen. -Explíquese. Sí. Me parece que no es en serio. Perdí un millón». -¿Qué tal.A. los jugadores van uniéndose a las sardinas hasta que todos están escondidos en un lugar determinado excepto el último. Sólo «La sardina» seguía intacta. Reich hojeó el libro hasta llegar a un título en mayúsculas que decía: JUEGOS GRACIOSOS PARA AMBOS SEXOS. Duffy. que vaga solo por la oscuridad. en el centro del barrio teatral. dejando la tasación en el interior del paquete (como era la costumbre) y lo introdujo en el tubo de aire. Hoy no es posible. LA SARDINA Se elige un jugador que hará de sardina. Lo recordaba muy bien. Página noventa y seis. -Me lo llevo -dijo Reich-. Reich respondió: «Desesperado. El viejo Geoffry Reich no era el único Reich que creía en los beneficios de la previsión. «Acepto encantado. Se apagan todas las luces y la sardina se esconde en cualquier lugar de la casa. ¿Qué demonios puede ser esto? A ver. Al abrirse. ¿Por qué no alquilan un telépata y le ahorran tiempo al cliente? ¿Cómo es posible que vivan tan atrasados? Reich comenzó a pasearse por la tienda.-No es bastante especial -se quejó-. Y se fue a acostar. -Pip -dijo la muchacha. El negocio estaba dirigido por una joven inteligente. Dar un beso a una chica significa dar un beso de despedida al dinero. N ¿De qué fecha es? ¿De veras? ¿Quiere decir que ya entonces había reuniones sociales? Los vendedores le aseguraron que los antiguos eran a veces sorprendentemente modernos. pero demasiado joven. -Los vendedores comenzaron a explicarle la teoría y práctica de los arcaicos libros visuales mientras Reich buscaba lentamente el deteriorado volumen castaño. La muchacha tenía las formas de una curva de ventas. -Oigan el contenido -dijo Reich con una risita-. Lo había hojeado hacía cinco años. cada herida. Un desnudo. con la tasación oficial. -Un hombre tiene que decidirse en seguida. Reich envolvió el libro.encegueciendo a la víctima y aboliendo su percepción del tiempo y el espacio. -Miren esto -dijo riéndose. el perdedor. -Usted me besa. Qué 2 veces divino. Les contó el viejo chiste sucio del pionero que hizo un aterrizaje forzoso sobre un ataúd (y el cadáver dijo: «Sólo soy una turista») y los jóvenes empleados rieron obedientemente. anotó en él la dirección de Graham. Con vapor. -Libros antiguos. «Llevaré a alguien. bastante más pequeños que las cápsulas de fulminantes. Al cabo de unos pocos minutos los jugadores van a buscarla. Se llamaba Duffy Wyg&. Después de haber fingido un buen rato. ya saben-) y pasó una estimulante hora con sus jóvenes e inteligentes empleados.. -Sólo porque te pareces a esa dama que se ve en los billetes de banco. Reich veía en ella el epítome de la carrera de una joven moderna: la seductora virginal. y cada quemadura. colorantes y tijeras. Graham no había advertido las mutilaciones.. -No. . Y le gritó al hombre sin cara. María había escrito ella misma la nota) a esta escandalosa viejita. pero de un poder dos veces mayor. Señaló el bien recordado parágrafo. El primero que la encuentra no dice nada sino que se esconde también y pasa a ser otra sardina. María volvió a escribir: «El miércoles. y sucesivamente. y lo metió en el tubo neumático. señor Reich. «La sardina». Cuando acabó con sus crímenes simbólicos. fue un golpe lanzado al cuerpo retorcido de D'Courtney. sintiendo un poco de desprecio por el patrón. Reich visitó la callejuela Melody. Te daré uno de los míos. Así. «El whist prusiano. y entró en Psicocanciones. mutiló las instrucciones. «El correo». las diversiones no eran más que unos fragmentos incompletos. Esta informalidad le permitió a Reich entrar en el laboratorio y meterse en el bolsillo una de las cápsulas enceguecedoras. Reich envolvió otra vez el libro. y aparentando sorpresa. -¿Qué tal. -Interesante. naturalmente. ácidos. Reich se detuvo ante los estantes de los libros. Se trataba de unos cubitos de bronce. Estamos de fiesta. El miércoles por la mañana Reich visitó el departamento científico de Monarch (-Paternalismo. Fascinador. El miércoles por la tarde. Era bonita. «Juegos de sociedad. ¿De qué trata éste? -Reich sacó el volumen castaño-. La cápsula que traía el mensaje incluía también un retrato de María Beaumont montado sobre un rubí sintético. Duffy? -Reich la besó ligeramente. Veinte minutos después llegó la respuesta: « ¡Querido! ¡Querido! Pensé que habías olbidado (evidentemente. Besos para todos. lanzaban una brillante llama azul que ionizaba la rodopsina -la mancha purpúrea del fondo del ojo. -¿Qué es esto? -preguntó con sorpresa. el tasador. seguido por una cola de ansiosos vendedores. «El puente de los novios». y el libro volvió una hora más tarde. autora de varias aleluyas para el departamento de ventas. y algunas devastadoras y pegadizas canciones para apoyar la propaganda con que Monarch se presentaba a los consumidores. Ven a mi casa esta noche. señor Reich? -La muchacha lo miró con curiosidad-. contestó Reich. niñito. Discutió con ellos el trabajo y el luminoso futuro que aguardaba a aquellos que confiaban en Monarch. Se oyó un resoplido y un golpe. Algún día alquilaré a uno de esos consejeros sentimentales ésperes para que me clasifiquen su beso. dirigido a María Beaumont.

señor. Tensión. compresión. y la escribí para aquella revista musical en que aparecía un matemático loco. Bis. -Hay algunas tretas notables en esa melodía -dijo Duffy sin dejar de tocar-. -Vamos... -Esto le costará mil créditos extra. dijo el tensor. Tensión. Duffy hizo un signo afirmativo y anotó. Lerdo. ¿No hay una salida? -Naturalmente -dijo Duffy-. -Palabra de girl-scout. -Oigámosla. -Duffyfrunció el entrecejo. dijo el tensor. Se llamaba «Más tensión. -Bim -replicó la muchacha. ¿Por qué no es usted tan listo como yo creo? -Soy mucho más listo -dijo Reich. señor Reich. la canción se le grabó profundamente y le sonó una y otra vez dentro de la cabeza mientras se dirigía hacia la calle. se queja del juego en Monarch. Tengo mucha curiosidad. Terco.. Dios sabe cuánta gente va a tararearla. A mí no me preocupa mucho. bobo. -Un hombre endeudado nunca se atreve a pedir aumento.. cantarla y silbarla. tres. Era la quinta esencia de todos los clisés melódicos escuchados por Reich. -Es usted un miserable. Que distraiga la acción. No simple propaganda. Tensión. Más tensión. -Se va a arrepentir. -Y que valga la pena oírla.. pepsis. Más tensión. La gente se cansó tanto que al fin suprimieron la revista. -¡Oh. -Oh. compresión y comienza la disensión. Duffy comenzó a cantar: Ocho. No demasiado obvia. Una barrera mental perfecta. el director de mi departamento de diversiones. señor. -No será tanto.. señor. Arruíneme a mí. y salió. -Estás exagerando. Reich se rió. A mí me persiguió un año entero. Obsesión garantizada durante un mes. Duffy. Hay otro compás luego de «disensión» que transforma el fin de la frase en otra semicadencia. ¿Cuándo va a arrastrarme por el barro? Despiértese. así que la música nunca termina. -La muchacha se apretó contra Reich y lo besó con seriedad-. dijo el tensor». -¿Quiere una canción que inhiba a los apostadores? -Algo parecido. Con esto me cobraré ese beso sin entrañas. -Me gustaría encontrarme con el idiota que inventó esta manía -dijo Duffy de mal humor-. -Por qué? -Lo ignoro. -Nosotros no lo somos. Como esos anuncios cantados que uno no se puede sacar de la cabeza. -No puedo hacerle eso a usted. ¿Cuál es su problema? -El fuego -dijo Reich-. -Eres una muchacha demasiado lista. Dios mío! -exclamó Reich. Dice que es excesivo.-Pop -dijo Reich. Tal como Reich lo había planeado. señor. -Tensión. Así se llaman. Querían algo fastidioso y lo tuvieron. y tiró del panel de agujeros-. -Hablando de cosas monótonas. ¡No tengo salvación! ¿Cuánto dura esto? -No más de un mes. compresión y comienza la disensión. Dicen que el primero fue escrito hace varios siglos por alguien llamado Pepsi. -Una vez. ¡uno! Más tensión. -dijo suavemente. siete. y comienza la disensión. recordando-. a la memoria. -Muy bien. ¿Ha advertido el compás que sigue a «uno»? Es una semicadencia. dijo el tensor. Es fácil. Muy bien. señor. -¿Cuál es la canción más persistente que has escrito? -Persistente? -Ya sabes a qué me refiero.. compresión y. Estoy arruinado. Siempre vale la pena oír mis canciones. guapo. Esos compases lo obligan a uno a dar vueltas. señor Reich. compresión y comienza !a disensión. dos. cinco. cuatro. -Bam -replicó Reich. seis. ¿Qué telépata podría traspasarla? Tensión.. señor cabeza dura -dijo Duffy. -¡Condenada seas! -Reich se incorporó llevándose las manos a los oídos-. Tensión. invariablemente. Los dedos y las palmas de la muchacha se movieron graciosamente sobre el panel. señor. Ellery West. dijo el tensor. Sólo pensarlo me estremece. . No vendo esas cosas. señor. Perdieron una fortuna. dijo el tensor» venía. Bis. Cualquiera que fuese la cancioncita de que uno quisiera acordarse «Más tensión. Pegadiza. cabeza dura. Más tensión. Me gustaría que el efecto fuese algo inconsciente. compresión. Una vez escribí una. Una monótona melodía llenó la habitación con una agonizante e inolvidable trivialidad.

Lo siento. Re-vól-ver. se dijo Reich. -Lo conozco. -Church cloqueó como un asmático-. Church extendió una mano. -Su dinero menos que nada. fisgón. -¿Está tan pobre? Hasta dónde pueden caer los poderosos. ¿eh? -Nada de eso. Apretó un botón y la masa metálica se abrió en unos anillos articulados. Ocho. y dijo: -¿Desea. Desde los abismos del pasado hasta los límites extremos del futuro. revólver y estilete. Todos. se colocó detrás del mostrador. Es un regalo. Jerry. Tensión. Tensión. De veras será un regalo magnífico para Gus.-Mucho más listo -murmuró Reich. Pero no es increíble. señor. No tenía importancia. . mustio. No puedo leerlo. y descúbrelo. -Dejó de reír y lanzó una mirada penetrante hacia Reich-. Keno Quizzard me lo dijo hace ya algún tiempo. -No vale la pena -murmuró y se perdió entre las sombras. -¿Un qué? -Un revólver. señor. Pero no su dinero. El telépata había tendido una trampita. -Un regalo peligroso. lo tienes. No importaba que Church fuera un segundo. Pasó al lado del hombre que durante diez años había sido su mortal enemigo. el doctor Augustus Tate. Eso no. Se trata de algo muy inocente. -No tengo nada parecido. A diferencia del crédito. -Supones que podrías chantajearme. ¡Nada! Entiende? -¿Ni siquiera dinero? -Reich sacó del bolsillo unos deslumbrantes soberanos y los colocó sobre el mostrador. Jerry? -¡Ya se lo dije! -gritó el telépata-. Lo vio aquí. gracias. -No sé -murmuró Church al cabo de un rato-. . El dominio no era cuestión de telepatía. Tensión. Usted entra en el desordenado altillo de Jerry Church. seis. Nunca te di mala suerte. condenado devorador de basura. Siempre lo había dominado. -Yo sí -murmuró el telépata-. No se asustó.. Muéstreme lo que quiere empeñar. Dímelo. Un regalo perfecto. Jerry. Quisiera verlo despedazado. ¡Ya se lo dije! Maldito piojoso. Fue un toque sutil. A pesar de la pretensión de otros ramos rivales el préstamo sobre prendas es todavía la más vieja de las profesiones. Un arma antigua. señor? -Hola. magullado por los golpes interiores del sufrimiento. el prestamista y su tienda son siempre los mismos... señor. Yo no he caído todavía. -Sí. Me encontré con usted. siete. Estoy comenzando a tenerle lástima. el soberano era la moneda del hampa. Church volvió con un cilindro de acero cubierto de manchas y lo colocó sobre el mostrador. junto al dinero. -Entonces te lo diré yo. -Jerry -dijo Reich con paciencia-. Lo conozco.. De acero y desarmable. Y Church mismo. -¿Lo conoces? Colecciona cosas viejas. compresión y comienza la disensión. Muy interesante.. y Reich había caído en ella. y al fin renunció con un gesto de disgusto. Pero estoy conociéndolo mejor. ¿eh? -Reich sonrió-. Jerry. Pues está cargado. Jerry. encarna de un modo perfecto al inmutable prestamista. con una risa que era un gruñido-. Un regalo para un amigo. Jerry? -repitió Reich fríamente. Hay una música rara que lo confunde todo.. atestado con los desechos del tiempo.. Todos.. la quinta esencia del crimen. Dejemos que trate de saltar sobre esa loca y machacante melodía. con los ojos clavados en aquella mustia figura. Era cuestión de personalidad.. compresión y comienza la disensión. Aún podía dominar a Church. -El desterrado telépata volvió a mirar a Reich de costado. -Tú eres el telépata. -¿Qué quieres. Se oyó el distante golpear de unos cajones metálicos.. -¿Qué quiere usted? -preguntó Church de pronto. Arroja proyectiles por explosión. No quiero nada de usted.. Quisiera que los gusanos le comiesen ahora mismo los ojos.. Arma de fuego y cuchillo. La ruina para algún otro. -No -dijo Church. Jerry. Ojalá se pudra en vida. Dejemos que lo intente. No.. compresión y comienza la disensión. Reich resopló. Tú mismo te arruinaste. -Así lo espero. Sin alzar los ojos. -¿Para qué lo quiere? -Léeme. compresión y comienza la disensión. Fuera de aquí. La mano se retiró con rapidez.. No tengo nada que ocultar. Church retorció la cara. Church dejó caer las persianas y fue a enfrentarse con la erguida figura de Reich. ¿no es cierto? Todos caen algún día. -No tengo nada que empeñar. -Church miró a Reich de costado tratando de leer sus pensamientos. tiesa e iluminada por un óvalo de sol.. y le indicó a una máquina saltadora que lo llevara a la casa de empeños de Church. Jerry. -Condenado bastardo -dijo Church con una voz horriblemente suave-. en los barrios altos del oeste. -¡Tate! -Jerry lo miró fijamente. Reich trató de tomarla. He tenido suerte. Quiero un revólver.. -Todos caemos -dijo Church-. y es como si se encontrara en el museo de la eternidad. -¿Para qué lo quiere? -preguntó Church. -¿Qué quieres entonces. siempre podría dominar a Church. Tensión. con un gruñido que era en parte una risa histérica-..

Se alejó trotando por el corredor y volvió con dos herramientas pequeñas. Tenía los ojos brillantes.. -Dime el precio -dijo Reich. Quiero volver al gremio.. aunque millones de viajeros no lo hubieran advertido. -Church volvió a emitir aquella risita-. Está cargado. normal. señor. Puedes lograr que me reincorporen. de los rayos de luz suave en las piernas delgadas y largas. -Pagué muy caro esa ayuda. Volvió a colocar las inocuas cápsulas en las cámaras. El brillo de los uniformes. Puedes llegar al gremio. De algo.-¡Oh! Está cargado? -Oh. María Beaumont surgió de la multitud. 4 HASTA SER DESTRUIDA. abandonando aquel aire de divertida locura. No el asesinato precipitado e insensato de los psicópatas o los pendencieros. señor. -No... ¿Cuál es el precio? ¿Cuánto? -Quiero que me reincorporen -dijo Church-. Con cinco hermosas balas.. -Imposible. En ese momento Church volvió a cambiar.. ¡Adelante! ¡Adelante! Seis. Con toda deliberación Church apartó el dinero y alzó hacia Reich una mirada llena de odio. serenamente. demasiado plástico.. Puedes hacerlo. y dándose vuelta desapareció entre las sombras del altillo. Olvidado como la flebectomía.. Ayúdame o mátame.. -Es demasiado. compresión. La vista de los huéspedes en el piso bajo. Jerry -dijo Reich. es el suicidio.. Mientras Ben Reich bajaba deslizándose por la rampa del este. la mirada abierta.. enceguecer. todo efusivo. -Ningún peligro -dijo alegremente-. perfumes. -Por Dios.. el cuerpo transformado. Las trampas doradas de la muerte. metió el cilindro en su sitio y puso el revólver al lado del dinero. señor. Cinco colmillos de serpiente para Gus. -Note cobraré nada -dijo. Tensión.. señor. El sonido de las voces.. un eslabón en el tiempo. Aquí viene uno de los secretarios ésper. El famoso Cadáver Dorado. . sin soltar el revólver-.. Ben.. Ya lo sabes. en Nueva York. el mundo exterior llegaba hasta él en un stacatto de sensaciones. siete. sí. y se inclinó sobre el mostrador. era algo semejante.. El maravilloso popurrí de cuerpos. -Miró a Reich. Un arte olvidado. Sus garras férreas se apoderaron de las muñecas de Reich. -¿Y Yo? ¿Qué pagué yo? -gritó Church-. Separó de un tirón y con rapidez las balas de los cartuchos. los ecos. que faltaba desde hacía setenta años. Un cilindro se abrió a un costado del revólver mostrando cinco cámaras. . A pesar de esa loca canción que te suena en la cabeza sé que lo sabes. Reich veía en ella un pornográfico mascarón de proa. Más tensión. con el doctor a su lado y el crimen en el bolsillo. Ben. -Puedes comprar. hombre. No sé qué decirles. el pecho desnudo y abierto. todo rubio y rapado.. los anunciantes. con cinco cartuchos de bronce. sino ese otro. Ocho. vinos y dorada ostentación. Es como si ya estuviera muerto.. intimidar. -Así es mejor. planeado a sangre fría. . Siga cantando. en una exagerada figura indonesia de caderas hinchadas. ¡Pagué con mi vida! -Pagaste con tu estupidez. expectante. de blusa violeta y pantalones de plata. demasiado maravilloso. Reich extendió las dos manos. Está exhibiendo su crimen. No tengo coraje para suicidarme. El interior de la gigantesca terminal era una réplica de los fastuosos baños romanos de Caracalla. Yo te ayudé una vez. chantajear. exclamó: -¡Doctor Tate! ¡Señor Reich! Me dejan sin habla. Quiero volver a vivir.. Ayúdame. por Dios. cinco. -Sabes cómo. fascinar. amorosa criatura! -María lo abrazó con una intensidad neumática. Es demasiado. de los vestidos. El telépata se echó hacia atrás como si lo hubiesen tocado con un hierro candente. Pasó un rato y al fin Reich dijo brutalmente: -Creo que lo que más te conviene. -Muy bien. . la música. dijo el tensor... fue. Jerry... -¡Por Dios! -murmuró Tate-.. Con una empujó el dinero hacia Church. . No es ése el precio.. exaltar. Ése es el precio. -Tocó la punta metálica. Tienes medios. de la carne fosforescente.. .. la quimiurgia.. Busca intrusos. Con la otra asió el revólver. No pertenezco al gremio. -¡Ben. Ben. Un regalo para Gus. Church alzó los ojos de los cartuchos y miró a Reich-. Resucitaré la muerte. Ningún peligro para el querido y pequeño Gus. conocida por sus íntimos enemigos como el Cadáver Dorado. por razones que la brumosa confusión del siglo veinte había ocultado.. Tenga cuidado. pantorrillas hinchadas y pechos hinchados del color del oro. Unos ojos vidriosos miraron a Reich desde un rostro magullado. apretando la mano de Reich contra su pecho-. comidas. compresión y co.. con los brazos abiertos.. María -le murmuró Reich en el oído. -Te dije que era algo inocente -dijo Reich con voz dura-. -¿Y qué puedo hacer yo? No soy un telépata. Ben -dijo llamando a Reich por su nombre por vez primera-. Un joven delgado y cimbreante. Tendremos que arrancar esos colmillos... La enorme mansión de madame María Beaumont. Church lo miró con asombro.. gracias a la cirugía neumática. Tensión. la alquimia. la estación de Pennsylvania. deliberado.

-¿Qué demonios. y juntos seguiremos hasta la demolición. -Reich. señora. rápidamente. -Ten cuidado. Pero no puedo estar seguro. señor. Dos.. Cuatro. -¡Oh! -dijo María mirando las ventanas del traje de Chervil-.. siguió amparado por su traje oscuro observando con desprecio cómo se movían los ojos.. el domingo pasado. dijo el tensor. -Reich volvió una cara ceñuda hacia Tate-. -¿Qué pasa con él? -María miró la multitud. Reich echó una mirada a Tate. Los bocados de comida eran ofrecidos a menudo entre los labios. Al fin volvió moviendo negativamente la cabeza y señalando a María Beaumont. Reich se apartó ante el urgente llamado de Tate. Tate hizo la señal: ¡Peligro! ¡Peligro! ¡Peligro! Más tensión. que nunca había sucumbido a la moda de usar ropas con ventanas ultravioletas. señor. -Reich. -Larry Ferar. No puedo. pensó Reich. dando vueltas. de blusa rojiza y pantalones azul Prusia. Siento ya el olor de D'Courtney y. -Ven y que te presente a todos -dijo María. sondeando. ¿Lo echamos? -No. pero la mujer estaba tan excitada que no se la podía sondear con facilidad. No había otra fuente de información. esperando la palabra vital de Tate. -Ala izquierda de la fuente. Creo que querría robarle algo más que ese cuadro. Reich lo toleró todo con una hirviente impaciencia. compresión.. -Quizá pueda mantenerme alejado. tiene que abandonar su proyecto. Lo he examinado. Parte del trabajo secreto del telépata consistía en localizar el escondite de D'Courtney..... Tate le salió al paso. Tate torció la cara.. Larry se moría por conocerte.. Lo conocí en casa de Powell. tres. espiando. -No renunciaré -gruñó Reich-. Sé que está usted buscando una excusa para librarse de esto. buscando. Ben. Estoy grabando toda esta fiesta divina. Apostó a que podría colarse en la reunión. en su papel de escolta. brillante. nunca podrá.. pero lo que había tenido como origen una cortesía oriental era ahora una manía erótica. señor. y comienza la disensión. -María miró una vez más al musculoso joven y comenzó a alejarse-. Otra de esas interminables crisis con que tiene que luchar el instinto del asesino.. Más tarde tendremos siglos para nosotros. querida. Mi otro secretario social. -Señora -balbuceó-. -Reich. señora. -Oh. Tensión.? -El joven Chervil. Hombres y mujeres acostumbraban alimentarse unos a otros. Los trajes de los invitados parecieron disolverse en algunas partes. Son sólo terceros. Seguiré adelante. -No discuta. Pretende robarle un cuadro como prueba. Tate. aunque éste sea sólo un muchacho. Tendrá su prueba. Vamos a cenar. ¿sí? -cacareó María encantada. Pero no garantizo poder vérmelas con ellos y un segundo ala vez. Galen Chervil. buscando. En el flanco izquierdo de Reich. pero no se librará. todo rapado. por encima del hombro de la mujer. deseando. apreciando. Las luces del cielo raso volvieron a cambiar. . Reich transformó su cara torcida en una sonrisa helada y se sentó junto a su anfitriona en un sofá instalado ante una mesa. Reich. No volveré a tener otra oportunidad como ésta. -Sí. es extremadamente difícil saberlo.-¿Has encontrado aquel millón? -Acabo de poner las manos sobre él. -Qué hay con él? -Es un segundo. No sé qué decirle. La carne anacarada brillaba ahora con una majestuosa luminiscencia. puedo bloquear a los secretarios. Reich. mi audaz amante. -¡Señor Reich! Estoy demasiado emocionado. compresión y comienza la disensión. Es un estudiante. -Y no tendrá que robarla -dijo Reich. Tate hizo la señal consabida: ¡Peligro! ¡Peligro! ¡Peligro! Tensión. Bis. Estamos juntos. Las luces en las aristas del techo abovedado cambiaron otra vez y alteraron el espectro. tranquilizó a Reich con un breve movimiento de cabeza.. Lo tomó de un brazo-. Aunque pudiese tenerla. Mis planes dependían de eso. -¿Qué pasa? -El joven Chervil. Un impostor. -¡Maldición! -Es precoz. Tate lo tranquilizó sacudiendo la cabeza. comparando. un pequeño contratiempo. Se incorporó y se dirigió hacia la fuente. -¡Celoso! ¡Celoso! -graznó la mujer-. María se acercaba a otro joven. El vino era saboreado con un beso. Junto a María apareció un secretario. todo efusivo. Los trajes tomaron otro color. Yo he entrado sólo gracias a usted. no renunciaría. ¿Qué piensa de mí? -Bueno. No puedo. Quizá Chervil esté demasiado nervioso para leer algo. Reich observó cómo el menudo Tate se metía entre la multitud de invitados. señora. María Beaumont nunca recibe a telépatas. ¡uno! El joven aceptó la sonrisa de Reich y se alejó. No tiene invitación. -¡Y tenía que colarse este joven mirón! ¡Maldita sea! -Abandone..

Unos escalones llevan a la antecámara. de pie en el tablado entre las dos fuentes. Haga su trabajo. es un intruso y está asustado. no se acerque a ese muchacho. María sabe que es usted un intruso.. envuelta en una luz rosa. no está volando con todas sus turbinas. Los secretarios sociales. Muerte. El ruido de las palmas húmedas resonó en los oídos de Reich: Muerte. En segundo lugar. Se encargan de gentes como usted. Gracias otra vez. todos en piedra sintética. Ya sabes que soy muy celoso. . -El muchacho calló enrojeciendo-. -¿Cómo? -Se sorprenderá.. Chervil comenzó a alejarse zigzagueando hacia el estudio. -¿Me escaparé? -¿Sin el cuadro? -¿También sabe usted eso? Entonces hay un telépata en la casa. lo sé.. Es usted un juga.. La oí el otro día por primera vez. No me la puedo sacar de la cabeza. un financista. -Dos. -¡Ben! ¡No se lo habrás dicho! -Claro que sí. Las paredes están cubiertas de retratos de María. Tensión. señor. El Cadáver Dorado comenzó a reclamar atención. -Abra la puerta. Doble otra vez a la derecha. Usted sabe lo que significa una apuesta. Ya lo voy a curar. Luego se irá. el rito de la cena había llevado a los concurrentes a un estado en el que eran imprescindibles la soledad y las sombras. -Me importa un comino. Cuatro. D'Courtney está en la casa. Lo casaré con la muerte. Con la cara encendida y brillante.. -Algo típico. quiero decir. El muchacho se incorporó de un salto. María saltó del sofá y partió hacia el estudio. tres. Y por último. Ella no notará la falta. -Gracias. señor.. ¿Dónde está? -Entre por el arco del oeste. dos. pero no tan peligroso como usted cree. Ante todo Chervil es joven y tímido. -Reich irradió una ola de salvaje decisión que hizo retroceder al telépata. ahora apártese. Está muy enfermo. María golpeó las manos pidiendo silencio. -Yo soy Ben Reich. El nombre de Reich había impresionado visiblemente al joven. Reich. Chervil. -Pícaro -le dijo María-. María Beaumont no había fallado nunca antes a sus invitados. Me preguntó dónde guardabas los cuadros. Quiero decir. @kins tenía razón. -Bam -dijo Chervil. -¡Oh. Sólo hay dos guardianes que le ofreció María. Doble a la derecha. La puerta entre los cuadros del rapto de Lucrecia y del rapto de las sabinas. ¿eh? No importa. señor. -Pip -dijo Reich.. -¡Dios! Usaré ese cuarto. Muerte.. Suba las escaleras. -No sé cómo lo consiguió usted -murmuró Tate-. mi pequeño Gus. -Por suerte no soy un telépata. Algún día le devolveré este favor. desparramando comida. -Bam -dijo Reich. compresión y comienza. Tensión. Irradia usted sed de sangre en todas las frecuencias TP.. Sin sirvientes. Tate volvió a repetir la señal de peligro y Reich trató de dominarse-. señor Reich. En este momento estará robándote uno. Es el cuarto matrimonial construido por su abuelo. Chervil estaba solo. no! Reich hizo un signo afirmativo. -Salga de mi camino. o no habría permitido que los secretarios lo examinasen tan fácilmente. Cuando terminaron con la informalidad de moda. Reich se sentó cómodamente junto al muchacho. -Esa maldita musiquita -murmuró Reich-. Solo. No diga que no.. -¿Puede dominarse? ¿Puede disimular su pensamiento? -Tengo una canción en la cabeza y bastantes dificultades como para que el trabajo del disimulo se convierta en un placer. D'Courtney está dentro. Hay dos guardias ahí. A las once. y Reich esperaba que no fallaría tampoco esta noche. Corro un riesgo. No me siento ofendido. ¡uno! Reich volvió a su sitio. señor. interpretando con torpeza su papel de convidado. Lo supo mejor cuando Tate volvió del estudio con instrucciones precisas para localizar al oculto D'Courtney. -¿De qué modo? -¿Hay más de un modo? -En nombre de Dios. Galen. Reich? -¿No es evidente? Voy a hacer que María olvide a ese joven Chervil. comiendo junto a la fuente. ¿Con quién has estado? ¡Le arrancaré los ojos! -Con el joven Chervil -respondió Reich-.. Bueno. Ya lo descubrirá. Ocurre que soy. señor Reich? Tengo cincuenta créditos en marcha.-¿Qué va a hacer. -Pop -dijo Chervil. ¿Ve aquel arco? Crúcelo y doble a la derecha. -¿Dónde estarán los cuadros. -Y yo Gally Chervil. Y lo haré de veras. Encontrará un estudio. -Reich mostró los dientes-. Tenían que jugar a la sardina. -Bum -dijo Reich. y vaya a espiar a María Beaumont. Galería de cuadros.

Vamos. seguidos por el murmullo multiplicado de las ropas. parpadeando ante las desacostumbradas letras impresas. El tablado seguía encendido y María sacó a la luz un manchado volumen. querido Cristo. Reich abrió la puerta enjoyada y entró en la cámara nupcial. Y. diseñada como el corazón de una orquídea gigante. De cuando en cuando. Ése seré yo. milagro de la cirugía neumática. Los pétalos estaban descascarados y marchitos. el piso era un cáliz dorado. Sal de la lata. Dobló a la derecha.. Tenían unos rostros inexpresivos. Tensión. Tate estaba encargado de mantener a los secretarios fuera de la línea de ataque. llenaban la galería con un resplandor virulento. La rodopsina. Era D'Courtney. Había un viejo acostado en la cama. No había peligro. estirado como un cadáver. el enorme vestíbulo quedó totalmente a oscuras. 5 REICH SE ENCONTRÓ en una habitación esférica. Dejando a sus espaldas los últimos restos de cordura. -¡Vamos a jugar así a la sardina! -gritó. Si entraba alguien y descubría a los guardias iría derecho a la demolición. y su sed de sangre proyectaba imagen tras imagen de un moribundo D'Courtney. La única molestia había sido el joven Chervil. Vamos a jugar a un maravilloso y viejo juego. Entró en la sala de música y dobló a la derecha. Hizo sus oraciones en fanáticos múltiplos de tres y nueve-.. las mesas y la cama tenían el color de las orquídeas y el oro. Reich era al fin invisible. Se apagaron las últimas luces. Compresión. Hoy. compresión y comienza la disensión. las sillas. María dijo: -Pícaros enamorados. Los dos guardias estaban sentados en un banco. -Hola. Había tenido que correr aquel riesgo. No había nadie. ¡No me abandones! ¡No me abandones! ¡No me abandones! Ya no le temblaban los dedos. Me ha clavado los dedos en la garganta. María volvió las páginas lentamente. El regalo de Reich. En medio de las risas. Nueve escalones llevaban a la antecámara. -Mientras María luchaba con las instrucciones. ¿No es adorable? Ha tragado el anzuelo. De cualquier modo. De pronto alguien lo abrazó.hace de sardina. y unas sordas exclamaciones. -¡Cristo! -gritó-. -Los jugadores que encuentren a la sardina se esconden con ella. Las manos le temblaban violentamente. y la sardina se enconde en cualquier lugar de la casa. María se despojó de su túnica y exhibió su asombroso desnudo. Si los guardias revivían en seguida. no os desilusionéis. descubrir y matara D'Courtney. y se metió en un pasillo estrecho. y vamos a jugarlo en la oscuridad. AL pie de las escaleras se extendía una barrera de cuerpos octópodos que quisieron atraparlo. la visión destruida. Estoy luchando por mi vida. el ruido de una rasgadura.-¡Queridos! ¡Queridos! ¡Queridos! -gritó la mujer-. buscando a tientas los escalones. Tensión. Vamos a divertirnos mucho esta noche. -Un jugador -leyó María. como un tigre. iría derecho a la demolición. Cruzó el vestíbulo principal y atravesó a empellones el arco del oeste. Reich subió a saltos los escalones. Los muros eran rizados pétalos de orquídea. de paredes de terciopelo. Dentro de tres minutos seré invisible. Sonaron unas risas alborozadas y algunos aplausos. Ya está lista. se queda vagando en la oscuridad.llamado sardina. había una puerta de bronce pulido. Lo que me ha hecho. Los concurrentes gritaron alegremente mientras las luces comenzaban a apagarse. De los invitados brotó un débil gemido. Reich se detuvo ante ella. sardina -le murmuró la joven en el oído. desvió los ojos. iluminados por las lámparas ultravioletas. Reich se liberó de aquel brazo golpeándose la nariz contra la pared del fondo del pasillo. pues vamos a jugar a este gracioso juego de un modo nuevo y maravilloso. como una hierba seca.. Una fría luz púrpura iluminó la escena. y una voz alcoholizada exclamó: -Sólo soy una turista. Las luces estaban apagadas. mustio y macilento. Reich se palpó los bolsillos. Tenía media hora para deslizarse en el interior de la casa. el sentido del tiempo anulado. El revólver. Reich golpeó con el pulgar el cubo de cobre como si estuviese arrojando una moneda a la luna. . queridos. diecisiete eternos escalones. ¿Qué es esto? -Reich le apartó la mano de un golpe-. le tengo lástima al perdedor. Trepó por los escalones. Mientras se desvanecían las luces del tablado. y volver al juego. No me abandones. con la sola excepción de aquella luz rosada del escenario. Tomó la cápsula de rodopsina y abrió de par en par la puerta de bronce. pero los cuadros fosforescentes. y otra vez risas. sacó del bolsillo trasero el pequeño ionizados de rodopsina y trató de tomar el cubo de cobre con el pulgar y el índice. Mientras la cápsula volaba hacia la antecámara. y en el piso de oro se resquebrajaban las losas.. abrió una puerta y se encontró en una galería abovedada de unos quince metros de largo. Se apagan todas las luces. La furia y el odio hervían en él. Entre una vívida Lucrecia y una horda de mujeres sabinas. Nosotros mismos serviremos de entretenimiento. -Oh -dijo la mujer y sintió la dureza del revólver en el bolsillo del pecho-. era una partida final contra la demolición. -María cerró el libro-. sardina -rió la mujer-. y el último. La piel desnuda advirtió la presencia de las ropas. Pero la habitación era vieja. mañana y ayer. -Es un juego -gritó María. el perdedor.

¡Ben Reich! ¿No me conoces? Contéstame. Viejo rufián.. WWHG significa rechazo.. Todos los Reich. en el tiempo y el espacio. -Todavía estás vivo -gritó Reich alborozado. Nunca. ¿No es así? -Reich sacudió violentamente a D'Courtney-. La semana pasada te di la última oportunidad... La garganta.. lo miraba fijamente. Ben.. alzó la cabeza. pálido. y luego palabras. -No me llames Ben. ¿Quieres ablandarme? Alzó una mano y la dejó caer.. No te servirá de nada conmigo. No puedo hablar. Contéstame. Colérico.. Eso es lo que eliges. Si mi padre viviese me escupiría a la cara. -El viejo mentiroso de siempre. desfallecido. La boca de D'Courtney formó unas palabras: -Querido Ben. -¿Qué dices? -Acepté. sonriendo. tenues como el polvo: -Ben. afirmativamente. Una unión.. y la vergüenza. Me pediste. Negativa. Besa a la muerte. Lo veo muy bien. El viejo era endeble y liviano. Guerra.Reich cerró de un golpe la puerta. Sus labios dibujaron unas letras: -WWHG. Enséñale la piedad. Ben. -¡Aceptaste! D'Courtney hizo un signo afirmativo. Y ahora pretendes robarme con un beso de Judas.. AL fin murmuró: -Sí. Reich gruñó: -¿Estás sordo? El viejo sacudió la cabeza. Pero querías mi sangre.. y cayó sentado en un asiento del color de una orquídea y parecido a una herida abierta. -Ben -murmuró D'Courtney horrorizado-.. -Sabes a qué he venido. -Hablas inglés -gritó Reich-. Espera. D'Courtney sacudió la cabeza y se señaló la garganta. Rogué como una mujer llorona. ¿eh? Hasta la muerte.. La muerte. con furia. hermano asesino.. Todo el lugar que uno quisiera. Yo.. Sí. Querido Ben. -Mentiroso. y que la vieja piel le quemaba los dedos. Presenta el criminal la otra mejilla? Si es así. Le brillaron los ojos de pronto llenos de lágrimas. He esperado tanto. No puedo hablar. Ben. como para que te convirtieras en un hombre decente. otra vez. y. -Reich calló de pronto y sacudió la cabeza como un toro que quisiera librarse de un cabestro de pesadilla. No puedes estar muerto. Puedes oírme. sonriendo... D'Courtney. Soy Reich. idiota. D'Courtney dio unos pasos hacia Reich. Reich caminó alrededor de D'Courtney como un animal. -Así que quieres guerra. -Reich siguió a D'Courtney y comenzó a gritar incoherentemente-: Estoy cobrándome muchos años de sufrimiento. Enséñale a la muerte el amor. de Monarch. D'Courtney volvió a abrir los brazos. A eso recurres. Sí. Puedes entenderme. abrázame. Ben Reich. tenues. No. Pero te pedí la paz. Movió los labios. -No.. -¡Eh! Note acerques. No. Ben Reich. El hombre. acercándose a Reich. ¿eh? -Ben. No.. con la piel erizada... Había lugar para los dos. miró a Reich y se incorporó dolorosamente. Te haces el idiota para atrapar a tus víctimas. Monarch y D'Courtney.. me habrían ensuciado la cara con su desprecio. e intentó algún ademán. tambaleándose. y como saludando a un hijo pródigo. Sucio y viejo mentiroso. No. -Nada de uniones. -Óyeme. Reich se retorció de risa. ¡Tener mis entrañas en tus manos piojosas! ¡El hombre sin cara! D'Courtney sacudió la cabeza.. Escucha. te pedí un armisticio.. Qué pretendes? ¿Hacerme el amor? -Reich se rió-. -Reich se rió-.. insinuando una sonrisa. Protección mimética. Ahora. nada de paz. Ben. Acepté. D'Courtney sacudió la cabeza.. . Lo había esperando tanto. No soy tu amigo. el crimen hirviéndole en la sangre. y la sangre. -No estás muerto.. Alarmado. -Has estado matándome durante diez años. -No soy tu enemigo.. Movió otra vez los labios. -¿Pero qué demonios te pasa? Soy Ben Reich. Y acepté. ¿eh? Mi corazón. los luchadores. Mendigué la paz. aturdido: -No.. con los brazos extendidos. D'Courtney movió la cabeza. Yo. Eres terrible. El viejo retrocedió. -¿Te rendirás? -Sí -suspiró D'Courtney-. pero Reich sintió que se le doblaba el brazo.. bastardo -estalló-. Ben. Se oyó un ronco sonido. Reich se agachó y levantó en vilo a D'Courtney. -¿Qué? ¿WWHG? ¿Aceptación? El viejo volvió a mover la cabeza afirmativamente.

pronto.. Reich lo tomó por la nuca.. con el rostro suplicante. Reich al fin pudo moverse. de rodillas. Había que localizar a la muchacha y darle muerte. en silencio. si todavía lo llevaba encima. Dios mío. ¡No! ¡Por el amor de Dios! ¡Papá! Corrió tambaleándose alrededor de la cama y se dirigió otra vez hacia su padre.. -¿Alguien la vio? . -¡No! -gritó la muchacha-. El vino. ¡Hombre sin cara! ¡Puedes oír mis gritos por última vez! ¡Estás terminado! Reich sacó rápidamente el revólver del bolsillo del pecho... la abrió y salió a la antecámara.. ¿Por qué no gritaba la muchacha? Reich se dirigió hacia uno de los arcos. con la demolición en la mano. y a la muchacha que corría silenciosamente.. o algunos... ¡En nombre de Dios! ¡Papá! La joven corrió hacia D'Courtney... cejas oscuras. Tocó la lengüeta metálica y el revólver se abrió como una flor de acero rojo. -¿Y bien? -Se ha ido. -¡Hijo de perra! -estalló Reich-. y se lanzó hacia Reich por la izquierda. No es la demolición todavía. Ninguna alarma.. se estaban bañando en el vino.. Reich volvió a dominarse. La muchacha vestía sólo aquella túnica. Reich reflexionó con rapidez. gritando. Estaba ya en la sala principal... y a la muchacha. Ningún sonido todavía. Avanzó a ciegas. pues estás muerto. dio un paso atrás. ¿Dónde estaba Tate? ¿Dónde estaba la muchacha? Tate llegó sin aliento. Reich giró sobre sí mismo amenazándola con el estilete. La oscuridad era total.. Reich vio a los guardias. -¿A quién voy a traicionar? Estoy tan comprometido como usted. Enceguecido por la sorpresa. Otra vez aquel relámpago de rubios cabellos. Reich se sacudió con unos espasmos galvánicos que le obligaron a soltarla. y volvió a detenerse. No lo eres. belleza salvaje. En ese mismo instante uno de los pétalos de la orquídea se hizo a un lado. En tres saltos alcanzó la puerta y se precipitó por los escalones que llevaban a la galería. -¡Papá! -gritó la muchacha-. Era borgoña. Reich introdujo la punta del estilete entre los dientes del viejo y trató de abrirle las mandíbulas. llegó a las escaleras que llevaban a la sala de música. Localícela. Tendrá que. vestida únicamente con una susurrante túnica de seda echada sobre los hombros. -No ha tardado mucho en averiguarlo.? -Un momento -interrumpió Tate-.. Antes que la puerta volviera a cerrarse.. El oscuro silencio era terrible. D'Courtney emitió un débil gemido. Podría matarla con el revólver. Otro huésped que se había dado un baño de vino demasiado largo. ¿Dónde estaba la muchacha? ¿En qué lugar de aquel oscuro silencio? ¿Y el revólver? ¡Cristo! ¡Aquel tramposo revólver! Una mano le tocó el brazo. La muchacha comenzó a gritar tratando de librarse del brazo de Reich. Reich lo alcanzó en seguida. D'Courtney se retorció entre las garras de Reich. pero la puerta del corredor se estaba cerrando. Reich alcanzó a ver el fondo del pasillo: la puerta abierta de un dormitorio. Y seguía el silencio. Comenzó a pensar otra vez: -Cállese -gruñó-. los ojos vidriosos y húmedos. Estás muerto desde que entré en este ataúd de orquídea. La joven lo eludió.. La sangre entorpecida comenzó a latirle otra vez en las venas. y una muchacha semidesnuda entró en la habitación. Reich. No había contado con un testigo. pero estaba ahora del otro lado de la cama.. inmóvil. todavía hundidos en sus asientos. Nadie había mencionado una hija.-No -escupió Reich-. Encuéntrela primero. pronto. retorciéndole la cabeza. Reich metió el cañón del revólver en la boca de D'Courtney y apretó el gatillo. Estaré esperándolo junto a la fuente. -Cállese. Con una voz aterrorizada lloriqueó: -Dios mío. Oh. La muchacha se incorporó de un salto y se libró rápidamente del flojo abrazo de Reich.. los ojos abiertos y alarmados. arrancó el revólver de la boca de D'Courtney. No había nadie. La muchacha se detuvo. Se ha ido. Reich dio un salto. ¡Maldito Tate! Tendría que matarla? Tendría que.. Alguno.. ¿Cómo no. Gimiendo de dolor. Reich se interpuso rápidamente entre ellos. corrió hacia la puerta enjoyada. Hay una hija. podía oír el murmullo del agua en las fuentes. La joven cayó hacia adelante. Reich y la joven gritaban ahora juntos. horrorizado. Antes que terminase esa condenada sardina. ¿Y si no? ¿Qué hacer? ¿Estrangularla? No. Cuando comenzó a apagarse aquel rugido que sentía en el interior de la cabeza. Reich jadeó y se golpeó dolorosamente los nudillos. Si esto es una traición. unos contra otros.. Se inclinó sobre el borde de jaspe y se mojó la cara. Se oyó la débil voz de Tate: -He estado vigilándolo todo. Ninguna alarma. y se arrastró hasta el cuerpo. Le llevó a usted exactamente. trastabillando en la oscuridad. Pero tenía que ser pronto. Descendió por la escalera. ojos oscuros. el cabello rubio y suelto. Examine la casa. con el revólver en la mano. La muchacha se dio vuelta y le lanzó una mirada de terror por encima del hombro. ¡Corra! Apartó a Tate y se encaminó tambaleándose hacia la fuente.. El terror de Tate fue el catalizador. Sacársela sería fácil.. Reich dejó caer el cuerpo y saltó hacia la muchacha. Le digo que no está en la casa. La encontrarían ahogada en la fuente. Un fugaz relámpago de salvaje belleza. Se enjugó la cara sin prestar atención a los apagados sonidos que venían del otro lado de la fuente. aquel rostro de cera. Tenía que dispararle dentro de la boca para tener éxito. se acercó a la muchacha tratando de alterar rápidamente sus planes. -Tendrá que matarla también. Se oyó una explosión apagada y de la nuca de D'Courtney brotó un chorro de sangre. escaleras abajo. Permítame.. y retrocedió. Luego se inclinó sobre el cadáver y se quedó mirando. Luego de quince segundos de quemante silencio Tate comenzó a temblar. sin soltar al viejo. ¿Cuándo se llenaría la casa de gritos? Corrió por la galería y entró en el corredor.

Ben. Ya lo tenemos. -Oh. -Pero si nos atrapan aquí no podremos encontrar a la muchacha. -¡Cristo! ¡Fuera de la casa! -Será mejor que también nos vayamos. -¡Sangre! -gritó María-. Tenemos que irnos como si nada hubiese ocurrido. Los huéspedes. -Sí. María? -Sube al escenario. Están casi todos allí. de veras? .. ¡Luz! Una luz blanca llenó el globo encegueciendo a Reich. Reich bajó por el pasillo. Recogió la mano. comenzaron a reírse. Reich. Audacia. Ninguna respuesta. Posiblemente AAA». ¿Dónde están todos? Estoy solo. -Calló sorprendido. En seguida se oyó un murmullo de desilusión. Tengo que estafar a un amigo mañana temprano. uno se encuentra necesariamente con muchos telépatas que es imposible evitar. cuando nos ponemos en contacto con ellos. Beaumont. -Lo siento. -Reich extendió la mano e inició el gracioso saludo de despedida-. Tampoco aquí había luces. Powell. significaba: «Acto u omisión prohibido por la ley. estupefacto. Jugando a la sardina. sobre el escenario. en la vida cotidiana.. querido. pero ninguno de nosotros es capaz de manejar esto. -Por eso no ha habido en setenta años un crimen triple A. -¿Viendo una función? -No. ¿Y el Cadáver Dorado? ¿Dónde está? -En la sala de proyecciones. Hemos estado pescando a todos divinamente infraganti. Te has perdido toda la diversión. ¿No es cierto? -Sí. apretados como pescados en lata.. Reich vio que una segunda salpicadura roja. Parque Sur». Sólo un ermitaño podría ser un asesino. has hecho trampa -chilló María-. Hola -llamó Reich-. y subió al escenario. Le agradezco respetuosamente. -¡Querido. No sé si sentirme agradecido o asustado. estoy solo en la oscuridad. ¡Luz! ¡Luz! ¡Luz! 6 A LAS 12. pero se sentía la presencia de los cuerpos-. bravura y confianza. mi querida María. traducida. ¿Dónde estás. Una vez afuera. -Reich empujó la puerta de la sala de proyección. En el brillante encaje blanco del puño acababa de aparecer una mancha roja. -¡Disimule! Saldremos de aquí dentro de cinco minutos. Es tarde. señora. la patrulla de emergencia llegó a la casa Beaumont respondiendo a la notificación: «GZ. María? Vengo a decirte buenas noches. ¡Sangre! ¡Alguien está sangrando arriba! Por amor de Dios.M. Gus. -No nos atraparán. Luego podrá preocuparse. Sintió a sus espaldas la fría superficie del globo proyector. 9.30 A. Una voz dijo: -Listo. que es un crimen triple A. ABC. tendremos toda la noche para encontrarla. pero no podemos salir corriendo. aparecían en el encaje. -María. Una risa contenida. ¿eh? Vamos.. -¿Dónde estás. que. mi amor. Ustedes. Reich lo sacudió bruscamente. YLP-R». Un hombre con tres cabezas no llamaría más la atención. -Y nosotros perdidos en la oscuridad. -Y hoy. estalló una gota roja. A la una. seguida por una lenta e inexorable corriente de rojizas gotitas. querido! -exclamó María-. los descubren en seguida.-Nadie. No me dejes ahora. Reich asió con fuerza el tembloroso codo de Tate y se dirigió con él hacia la sala de proyecciones. sentados alrededor del escenario. Eso no está bien. Luego una carcajada. Mientras se iba acercando comenzó a gritar en tono quejoso: -Eh. querido. antes que entren en acción. Casa Beaumont.. ¿Y cómo puede matar un ermitaño? -¿Cómo. Un hombre no puede pasearse con una mente distorsionada y pasar inadvertido. No. Lo juro. El crimen es algo anormal. no puedes irte ahora. Powell. buscó el pie de los escalones. querida. Lincoln Powell llegó a la casa Beaumont llamado con urgencia por el inspector: -Le aseguro. -Tratamos de hacerlo. -Oh. En silencio. Nada puedo hacer. -Será otra vez. ¿Dónde están? ¡María! ¡Ma-rí-aaa! ¿Dónde están todos? Tate lanzó un sollozo histérico. Sólo una mente con ondas TP distorsionadas puede intentar un asesinato. A las 12. los telépatas. -¿Qué no pueden manejar? -Oiga. y ante él.. Estás vestido. y una tercera.40 el capitán del distrito llegó respondiendo al informe de la patrulla: «Acto criminal.

Ni siquiera los secretarios de María Beaumont. -Beck -exclamó. de rápidas imágenes. -¿Y es éste el modo correcto de llevar a cabo una investigación? ¿Encerrar a gente inocente como si fuese ganado? -No son inocentes. Estas damas y caballeros pueden manejarse solos. será despedido. Hay que recurrir a algún truco para sacarles la verdad. El inspector Beck miró a Powell. Y no soy tan famoso. -Querido prefecto.. -Muy bien. -Qué? -se mofó Beck-. -Damas y caballeros. -Inspector Beck. Tenga cuidado. ¿Por qué están todos apretados? ¿Está usted preparando algo? -El drama del villano y el amigo. -No siga contando. han asesinado a un hombre. -Powell la confundió y complació besándole la frente de un modo paternal y afectuoso-. Recurriendo al informal código de la policía. He estado tan asustada. Ha pasado usted momentos de angustia. aturdida. ¿Alguna orientación? -Un montón de inconsistencias como punto de partida. Todos los ojos se volvieron hacia él. los huéspedes (vestidos). Ahora apártese de mi vista. -Señora. Powell chasqueó los dedos. ¿me ha oído? Discúlpese en seguida ante estas damas y caballeros. alguien asaltó a los guardias de D'Courtney e ignoramos con qué medios. correteaban como escarabajos.. Se presume que son inocentes y serán tratados con toda cortesía hasta que se descubra la verdad. Yo seré el villano. Powell se detuvo en mitad de la rampa. Prefecto y psicopático. Si vuelve a ocurrir una cosa semejante. el estudio. Sus maneras sugerían.. Hasta podía advertirse en su dicción un matiz del amaneramiento de moda. Los policías uniformados iban de un lado a otro.. Se sintió un silencio de muerte. En seguida estaré allí.. Con una voz brutal le dijo: -Aquí. . Jack? -Revuelta. Señora. Mimosa. significaciones alteradas. cuando sintió la ola de hostilidad. Conozco naturalmente a todos ustedes. colgada del brazo de Powell-. Quiere decir que no había nada que advertir. -Ya veo. Dos. señor.. así que permitan que me presente. vestidos con túnicas blancas. Powell descendía por la rampa del este. anormal sin embargo. Tiene que haber sido una onda mental aceptable. inspector de policía 2 -¿Cómo está la situación. Nadie informó nada. Beck? -Sí. se agitaban como una tropa de novillos ante las puertas de un matadero. señor. Powell bajó a la sala y sonrió a los huéspedes. algo sucio. . sucia y piojosa manada de hienas.. Excelente. ¿Esta pandilla de mentirosos? Tratarlos con cortesía? Esta perversa. Beck -dijo Powell-. sutilmente. María tomó la mano de Powell. -¿No hay una habitación tranquila donde podamos sentirnos cómodos y que nos ayude a soportar esta exasperante experiencia? -Sí. Estos patanes de uniforme. La hostilidad comenzó a desvanecerse. ¿no es cierto? No permitiremos que esos títulos nos molesten. que era uno de ellos... -María era ahora una niñita. qué clima apasionante para su maravillosa fiesta. -Powell avanzó hacia María Beaumont con una mano extendida-. -¿Inevitable? -Es gente perversa. Buscó rápidamente a Jackson Beck. Comencemos. Estaba transformado otra vez.. Uno. -¿Se encarga usted de esto.. El capitán dio un paso adelante y Powell le dijo: -Conduzcan a la señora y sus huéspedes hasta el estudio. Cómo demonios resuelve usted una paradoja semejante? -Ya veo. su hija ha desaparecido. profundos y oscuros. Corrupta. Dos títulos un poco anticuados. prefecto de la división psicopática. -María comenzaba ya a balbucear. -Mil perdones -murmuró. Beck. -¡Cómo se atreve! ¡Discúlpese en seguida! Beck respiró profundamente y apretó los puños. Beck lanzó una mirada a Powell y luego se volvió hacia los apretados huéspedes. Usted el amigo. Beck anunció: -Hay telépatas aquí. Tres. La sala principal de la casa Beaumont brillaba con una intensa luz blanca. Volverá a su cuna en el arroyo. no sabemos cómo mataron a D'Courtney. alto y delgado. No lo ignoro. Los envidio a ustedes. Lincoln Powell. Cuatro. -Todos aquí son inocentes. Un murmullo de satisfacción corrió por la multitud. -Y se lo advierto. interpretando mecánicamente su papel de costumbre. Nada de guardias.-Y henos aquí con un crimen cuidadosamente planeado. y símbolos privados. encerrados en un tosco corral. Apareció en su cara una expresión indignada y sorprendida. y negro y blanco. aunque sólo de vista. La voz de Powell retumbó en la sala. Nunca cooperarán. En este caso es de veras inevitable. querido prefecto. La ternura se le borró de los ojos. y nadie advirtió la existencia del criminal. -Y en un solo segundo reveló a Powell toda la situación. En el centro del salón. Abandonó su amable sonrisa.. Harán historia. Los técnicos del laboratorio.

miedo de perder una reputación. á maine irradió una ola tal de indignación que Beck sonrió con una mueca. -Damas y caballeros.. -Reich me llamó para que lo representara. Jo. Creen que son ellos los que están en connivencia con usted. -Powell descubrió a Jo 1/4maine. Powell -dijo Reich con una sonrisa-. ¿Está metido en esto? -Estoy metido en muchas cosas.. -¿Tú?¿Ocultándote y escabulléndote? -¿Gus? -los interrumpió Beck-. Volvieron a sonreírse. -Fuera de ahí. No hay ley que te ampare. Los ojos de Reich eran hermosos y vivos. Los ha engañado. no lo creerán. vergüenza. pena. Estaba uniéndolos un inesperado tropismo químico. -¿Jo? -Hola. Pero los conozco bien. -¿Qué hay. Uno de ellos llegó después de anunciado el crimen. Linc. Era algo peligroso. . pero corrompida por el hábito de la tiranía. Nos pondremos en guardia. Jo? -En cuanto ala telepatía. Podemos explorar a nuestro gusto. Se dieron la mano. arrepentimiento. El suave Beck como tosco policía es un espectáculo que vale la pena. Jo -interrumpió Powell-. -¿Ese estafador? Es algo sospechoso. Jo 1/4maine era un hombre corpulento. Había cierta benevolencia en este poder. aparentemente. El señor 1/4maine. Powell examinó a los tres que se habían quedado con él. conducida por el capitán.. -Basta. Le dirigió un saludo telepático. en medio de la multitud. -Demonios. Nada de TP. con algo vago y repelente en su interior. Me llamó mi cli(Ben Reich)ente. Esto tiene que mantenerse en un nivel objetivo. volveremos a encontrarnos en el estudio. Powell se encontraba con él por primera vez. -No. -¿Estás loco? -Parecía como si le hubiesen pedido que no quebrara la sagrada ética del gremio. -¿Qué pasó? -¿No lo sabe? -Quiero oír su versión. Quédate aquí y ayúdanos. Jo ámame intervino: -¿Por qué es indispensable la versión de Reich? -Quisiera saber por qué recurrió tan pronto a un abogado. Powell miró a Reich. Reich? -Es el secreto de mis triunfos -dijo Reich mostrando los dientes. El menudo Tate estaba nervioso y tenso. -Bonita comedia has hecho con Beck. decidido. -El capitán carraspeó-. pero tenía una boca demasiado pequeña. No permitas que un escándalo como éste te domine. Todo esto en el segundo en que Powell volvió a besar a María en la frente con una casta devoción y se desprendió suavemente de su mano temblorosa. Gus. A través de los cuchicheos y las risas. de hombros anchos. -¡Gus!¡Gus Tate! -Oh. -¿Conquista a todos así. Estoy aquí para decirles cuándo pueden contar con ese consentimiento. Se te confunden los pensamientos. En cuanto al famoso Ben Reich. Linc. A propósito de los huéspedes. No queremos sorprender a nadie. -El asesinato no será uno de ellos. Powell le sonrió. -Siempre que el examinado consienta. con una calva brillante y un rostro de agradables y toscas facciones. Esto va a ser una porquería triple A. más que de costumbre. Un hombre magnético. envuelto en una aureola de encanto y poder.. Powell. abogado 2. Creerán que estamos en connivencia. Charlaban otra vez. -¿ Qué te ha traído aquí? -Negocios. estaba durmiéndose: -No nos descubras. Una vez desocupada la sala. Todo estaba tomando la apariencia de una nueva y fabulosa forma de entretenimiento. Se habían entendido. -En el nivel de Reich. donde. . grueso. Había comprendido las palabras de Powell. No es posible dirigir Monarch sin ir acumulando secretos. Espera aquí con Reich. Reconoció esas aristas y manifestó su asombro. -No sigas bloqueando. La multitud comenzó a alejarse. y que se parecía de un modo extraño a una cicatriz..-Señor Powell. hola. Siento que necesitaré a otro primero. Powell sintió las duras aristas de una muralla telepática. Sólo estoy mirando un poco porque el hombre me gusta. Jo. Powell.. con una animación renovada. Linc. Muéstrate más humano.. -No puedes impedir el examen telepático. -Bueno. Reich le devolvió la sonrisa. que los otros no vean que me ha conquistado. Powell trató de librarse de él. Un abogado. sólido. Beck pensó desde el vestíbulo. ¿Aquí? No lo había notado. -¿Qué demonios estás escondiendo? Una respuesta caótica de ira. . espontáneamente. Alto. ¿Has descubierto nuestro código? -No. Jo. Se volvió hacia Jo.

-¿No imaginaron dónde podía haber ido? -María dijo que había matado al viejo y se había escapado. pero sólo porque alguien ha tenido bastante audacia. Todos podían imaginarlo. mirando? -Algunos estaban fuera. Pienso que es algo idiota.. rubíes. -El niño deshonesto respondió suavemente-. Había también algunas alfombras de terciopelo y varias hileras de sillas y sillones. -¿Qué? -¿No notó el desliz? Reich no sabía que había una hija. dejando a Reich. Miró a su alrededor. -Barbara D'Courtney. -¿No es ésa la enfermedad de su profesión? -No. -¿Cómo encontraron el camino en la oscuridad? -Había luz... -Será mejor que vaya preparando el cuchillo.. ¿por qué ha permitido que Reich se burle de usted? -¿Se ha burlado? -Claro que sí. con incrustaciones de hilos de oro. y planeando las tácticas que podría emplear. María había gritado pidiendo luces. Linc. granates.. Demonios. z Pero cómo sabía Reich que la muchacha estaba desnuda? Hubo un momento de silencio. Era un cuarto secreto. le llegó un mensaje de admiración: -Me inclino. No lo creerá. ¿no? No se les movía un músculo.. Todo esto es una locura. espínelas y ámbar. la ley trata de hacerlo aparecer como un enemigo del pueblo. El piso era un mosaico de circones. Los hombres se volvieron y se dirigieron al estudio. y luego mientras Powell atravesaba el arco del norte y entraba en el estudio. Nadie lo sabía. -¿Permitirá que lo examine para completar la escena? -Estoy en manos de mi abogado. Desearía que no lo hubiese llamado. -La respuesta es no -dijo 1/4maine-. Al fin dijo: -La ley hace un tonto alboroto alrededor de la muerte. y fuimos a mirar. y correr desnuda por las calles. Powell le indicó que siguiese sentada. El cuchicheo de las conversaciones se interrumpió. Powell interrumpió de pronto su mentira. -Powell suspiró y se encogió de hombros-. Creí que nadie sabía que D'Courtney y su hija estaban en la casa. Tate y 1/4maine a sus espaldas. Reich lo rehúsa. María nos los dijo. estaba muerto. resplandecían con el brillo de las piedras sintéticas. Bueno. -¿Le parece posible? -No lo sé. Ese estafador puede seguir resistiéndose indefinidamente al examen. Beck preguntó recurriendo al código policial: -Linc. ¿Y D'Courtney? -Parecía muerto también. Ese estafador está listo para la demolición. No la había visto.. ¿Por qué la buscaron? -No lo sé. de veras? -Powell miró fijamente a Reich-. el niño deshonesto había desaparecido: -Se lo contaré otro día -dijo-. -Eso es.-Bueno. -Y yo estoy metido en un infierno. -Jo no quiere que simpatice con usted -dijo Powell sonriendo a Reich-. buscando a la hija. Cuando volvió a hablar. A través de la sala. . amatistas. Si la muchacha fue capaz de salir de la casa sin decir una palabra. midiendo con precisión la masa psíquica de los sibaritas allí reunidos. crisólitos. Reich se miró las manchas de sangre. no repitan mis palabras. -¿Y todos estaban ahí. Me inclino ante el maestro. Unos son graves. La mayor parte de los detectives sufren cambios muy raros. pero. -Había guardias allí. pero la enfermedad profesional de un detective es el cambio de humor. Nadie la vio. -Como piedras. y maría Beaumont comenzó a incorporarse. -¿Se sorprendieron al no encontrarla? -Estábamos a salvo de toda sorpresa.. Cuénteme qué pasó después de ver aquellas gotas de sangre en el puño. Powell se detuvo y encendió un cigarrillo. -¿Cómo podría saberlo? -¿Cómo. Los muros. ¿eh? Reich sonrió ásperamente. iniciemos la investigación. desmayados o algo semejante. todos los días. -María comenzó a gritar que se había cometido un crimen y todos subimos precipitadamente al cuarto de la orquídea.. La constitución concede a un hombre el derecho de rehusar un examen ésper sin que eso le ocasione ningún perjuicio. alejándose de su fascinado auditorio y suspiró profundamente. y exhibían varios retratos de la dueña de casa. y energía como para ayudar a D'Courtney en su viaje. topacios. -Yo no lo localicé. Podía imaginar que el crimen la había obligado a huir de la casa. María tuvo que enseñarnos el camino. y entonces. Eso me hace desconfiar. Beck. La gente muere por millares. Yo fui naturalmente crónico hasta que me ocupé del caso Parson. otros crónicos. será mejor que te guste en otro momento. no es difícil entonces que lo haya matado. por favor. Dio un paso atrás. . El «estudio» de la casa Beaumont imitaba un baño turco. esmeraldas. Parecían muertos. -Y con luz no le resultó difícil localizar el cuarto.. Powell entró en la habitación y se dirigió directamente hacia el centro. Reich se rió.

-En el juego del «asesinato» -dijo Powell. Ciertamente. sin distinguirme prácticamente de Dios.. la oportunidad. Y ante un grupo como éste. Pero admitamos por ahora que fue un crimen triple A.. alarmada. excitante: una exhibición repentina de ventanas ultravioletas que se abrían. Bueno. Un presunto detective tiene que descubrir quién mató a la víctima.. Era algo audaz.. Yo seré el presunto detective.explora tres facetas.. era encantador.... «Usted. Linc.. recuérdeme la próxima vez... Cuando docenas de ondas TP lo confunden todo. todos excepto el asesino. el perjurio.Un hermoso intento. -Un momento. -La muerte. -Una investigación criminal -continuó Powell con una sonrisa. Sí. Segundo. La reacción de los huéspedes fue algo vaga... Y al mismo tiempo abrimos una grieta en los problemas que están preocupando al laboratorio. naturalmente. ningún telépata es capaz de leer los pensamientos de una multitud. y ese robo de una hora. Ustedes. Pero los huéspedes de María Beaumont tenían la falsía en el alma. pero no puedo acusarlos. No pido más que el permiso de ustedes. Me hubiese gustado asistir. Imaginarán que estoy aquí como un monstruo TP.. Interroga. luego se pone pálido y se oye la torturada negativa: « ¡No! ». Powell continuó con el mismo tono casual. por ejemplo: «¿Me permite usted un examen TP?». Casi. a los presuntos sospechosos... el trabajo se hace imposible. Yo pregunto. Todos me dirán la verdad. aterrorizado-.matan a una presunta víctima. Creo que les gustará ese juego. -¿Puede hacer eso? -murmuró Reich dirigiéndose a 1/4maine. señor» -repitió-. Powell miró tristemente a 1/4maine: .-Todos saben. ¿Sabían ustedes que no pueden averiguar qué mató a D'Courtney? ¿Sabían ustedes que la hija de D'Courtney ha desaparecido? Salió de la casa mientras ustedes estaban jugando a la sardina. Y si pudiera hacerlo. -El prefecto se dio vuelta y los envolvió a todos con un gesto electrizante-. fascinados y sin aliento. Los invitados estaban ahora a punto de caer en la trampa. deduce quién es el mentiroso. Estamos casi seguros de que fue un crimen premeditado. Y de pronto una pausa dramática. tieso. si todos los sospechosos inocentes me dan su permiso. nos encontramos sin defensa. querido prefecto. -¡No! -exclamó María. Powell. señoras y señores. a través de las ropas y las carnes. Se oyó un murmullo de risas. «¿me permite usted examinarlo?» Todos miraban. ¡sabemos al fin quién es el asesino! Casi eran suyos. -¡Oh! -exclamó María.. Y la vergüenza se convirtió en terror.. Uno de mis asistentes grabará las palabras de aquellos que quieran declarar. Y todos me responden: «Sí.. sondeando los abismos de sus mentes. Powell sonrió pacíficamente y continuó: -No. que soy un mirón. No tendré necesidad de examinarlos de veras. describiendo un círculo. ». Se le enciende la cara. Quisiéramos saber cómo. Claro. -Imagínense un momento la escena. El señor 1/4maine se quedará con ustedes para aconsejarlos y protegerlos. Todos dirán la verdad. Quizás esto los ha alarmado. el motivo. -Sólo soy una turista -dijo otra. Señora. -Lo recordaré -exclamó María-. de veras. Así podremos entretenernos con otro juego. -Esta noche -continuó Powell. lo recordaré. Entiéndame. aunque yo pudiese hacerlo. de seres únicos y altamente originales. Lo sabremos mejor cuando el laboratorio concluya sus análisis. 1/4maine movió afirmativamente la cabeza. Pero ahí tienes el resultado. el culpable será aquel que rehúse. -Powell comenzó a representar. Tercero. -Y decía que yo era simpático -murmuró Reich. Con nuestro juego podemos descubrir la primera. -Mientras el juego se desarrollaba mataron al viejo D'Courtney. ¿Sabían ustedes que los guardias de D'Courtney fueron misteriosamente anulados? Sí. Había que hacerla saltar con infinitas precauciones. Pues verán. El detective compara las distintas declaraciones. El laboratorio se ocupa de las dos últimas. Pero si me permiten ustedes hacerle un examen telepático lo atraparemos y la fiesta tendrá un final realmente brillante. novedoso. Sí. ¿Porqué no?. el adulterio. Primero.. Alguien les robó una hora de vida. Powell se detuvo ante Reich. Más carcajadas. No creo que ninguno de ustedes haya advertido hasta ahora ese parecido. Sólo él tratará de evitar el examen. transformando la sala en un escenario-... Ya es bastante difícil sondear a un solo individuo. Y en ese momento de emoción. aun derrotado.. y empiezo a recorrer la habitación. la desaparición.. parecía traspasado por aquel índice acusador y aquella mirada ceñuda. excepto uno.estaban ustedes jugando a un juego llamado sardina.. El Demonio. el asesino. los presuntos sospechosos. el método. Sólo un tonto podría fiarse de un policía -suspiró-. -Powell echó a caminar con lentitud. pues. a las profundidades del alma.. con la cara roja. -¿Cómo? -preguntó una voz. a quien se le permite mentir... inclinando la cabeza ante cada uno de los huéspedes-. sino en el trono del universo.. hipnotizados. señora. Nunca averiguarás el motivo con estas hienas. -Titubeos. y descubre así al asesino. un juego llamado «asesinato». convirtiendo cuidadosamente el más horrible de los crímenes de aquellos últimos setenta años en un manjar de irrealidad... Todos se incorporaron gritando: -¡No! ¡No! ¡No! . Reich.. Jo 1/4maine no me dejaría.. podemos descubrir todo eso por medio del motivo. no estaría aquí. -Lo siento. por supuesto.

Esperemos descubrir algo referente a la oportunidad o nunca atraparemos a Reich. -Pero si tiene un agujero en la cabeza por donde usted podría pasar. quizá me arruine. por supuesto. No podía hablar. -No me destroces el corazón. -No. amigo mío. naturalmente. las armas . -Quizá se los comió todos. Nos han birlado el motivo y también el método. -¿Un rayo? -No hay quemaduras. .Y molestarme. fatigado. -¡Dios santo! -exclamó De Santis. Guiñó un ojo a Reich. silbando una entrecortada melodía.. -Imposible. Nadie tiene tanta fuerza.. Grave. y salió lentamente de la habitación. -Sí. no podía comer dulces con una garganta como la suya. brusco. Encontramos una substancia gelatinosa en la boca. Tengo que cuidar mi carrera. En fin. De Santis. no hay ninguna posibilidad. Entrada por encima de la úvula. -Ni tampoco en el estómago. -No hay dulces en la habitación.. -¡Maldita sea! -De acuerdo. sí. No. Como aquella vieja idea de querer fotografiar la retina de un ojo muerto. -Por qué? -¿Por qué? -exclamó De Santis-. ¿Reich? Es el asesino. De Santis. pero obtuve bastante como para convencerme de que Reich es nuestro hombre. casi.. Powell hojeó el fajo de informes. No está en ninguna parte. Ruidoso y maloliente. No comía ni sopas. -¿Con qué lo mataron? -No lo sabemos.. Necesitamos esa arma. -Bueno -suspiró al fin-. Salida por debajo de la fontanela. -¿Una descarga de nitro? -No hay residuos amoniacales.. Esto no va al legajo. -¡Ca! No es posible. No está en la herida. que cada mirón se cuide a sí mismo. -Bueno. -Suicidio? -preguntó de pronto. . Deseó que hubiese sido posible. -Yo también tengo que cuidar mi carrera. ¿Qué? Oh. -¿Cristalización? -No hay tejidos congelados. entonces? ¿Nada en absoluto? -Sí. -Pero falta mucho para convencer a una corte. Éste es el primer crimen triple A en setenta años. Habían instalado el laboratorio en el cuarto de bodas. Falta el arma.. cualquiera que sea. -Qué Reich? ¿Ben Reich? ¿Qué pasa con él? -Pero quien más me preocupa es Gus Tate -murmuró Powell-.. Quizá me vuelva famoso. puso los informes en manos de Powell y dijo: -¡Esto es una cochinada! Powell miró el cadáver de D'Courtney. Un proyectil lanzado con la ayuda de explosivos. un dulce común. quien no se sentía cómodo con otra clase de reacción. Linc. enojado. Recordó que una vez había oído un libro auditivo en el que un ésper leía la mente de un cadáver. Reich había dejado escapar algo. Representé mi comedia y distraje a 1/4maine mientras examinaba a Reich para estar seguro. Por eso es una cochinada. Porque falta el proyectil. Si mi departamento no encuentra la solución. -¿Ácidos? -Destrozo excesivo. ¿Qué le parece una bala? -¿Qué es eso? -Una arma antigua. Un chorro de ácido podría causar esta herida. pero ¿qué ha producido esa herida? ¿Qué abrió ese agujero en el cráneo? Vamos. -Vete al diablo -dijo Powell. -¿No lo saben? ¡Han tenido tres horas! -No lo sabemos. Engañé a 1/4maine en el estudio. D'Courtney estaba comiendo un dulce antes de morir.... -Por todos los demonios. He agotado. -Entonces. pero mucho. Muerte instantánea. Falta mucho. Si está metido en esto. Jo.. espere. Era siempre mordaz con De Santis. pregúntemelo. -¿Arma punzante? -Quiere decir un puñal o un cuchillo? -Algo parecido. pero no destrozarle la nuca. No está en la habitación. sí. -¿Por qué no? -Cáncer psicogénico. con los ojos clavados en el cadáver del color de la cera.. -¿No ha descubierto nada. Falta mucho para la demolición.

. ¿Barbara D'Courtney? Sí. El intercambio mental duró treinta segundos exactos. Y probablemente nunca pueda hacerlo. ¿Cómo? ¡Casi nada! Pero sabemos que fue Reich ¿Cómo lo mató? Y por última vez: ¿Cómo mató Reich a D'Courtney? No lo sé. sólo para estar seguro. ella es la clave. Nada ocurrió hasta que llegaron de pronto los invitados... . y María comenzó a reprocharles el hecho de que se hubiesen quedado dormidos. . La chica estaba metida en el asunto y por eso escapó de la casa. señor Beck. . Jo es muy cuidadoso. Recoja todos los informes y clasifíquelos. Usted lo sabe. necesitamos a esa muchacha. . Tendremos que investigar el pasado de Reich. aunque ellos lo negaron enfáticamente. encontrar alguna prueba.. de algún modo. Nadie más. Los guardias afirman haber estado alertas y vigilantes. Por todos los diablos. -Y el hombre me gusta -murmuró. No nos sirven de nada sin la muchacha. Y todo lo que usted tiene es el conocimiento telepático de que Reich mató a D'Courtney. un método y una oportunidad. ¿por qué tendrán tanto interés en casarme? Imagen de la risa de un caballo. Hum. Aunque de nada nos servirán sin la muchacha. Hum. No nos servirá de nada sin esa maldita muchacha. Subió mientras los huéspedes jugaban a la sardina. En ocasiones como ésta. en la galería de cuadros. . y les robó una hora. Ben es nuestro hombre. atravesó lentamente la antecámara y descendió al centro de operaciones.. Powell y Beck mantuvieron una conferencia. pero.. donde la policía había instalado provisionalmente sus cuarteles. la corte se dará por satisfecha. Entró en el cuarto de la orquídea y mató a D'Courtney. será Reich el demolido.Pensativo. Jo 1/4maine me estaba vigilando. desarrollándose en ese tiempo rápido que caracteriza a las conversaciones telepáticas. ¿Nos pueden ayudar los guardias? ¡Hum! En nada.. En nombre de Cristo. Jackson... Linc. Powell se despidió del jefe del laboratorio. yo también odio a las mujeres. Jack. Lo sé muy bien. En la galería de cuadros. De Santis dice que les destruyeron la rodopsina del ojo. Suelte a todos... No conozco ninguna de las respuestas. ¿Ha averiguado por qué o cómo? No pude profundizar. Bueno. Destruyó la púrpura visual de los guadias. Nunca obtendrá una demolición de ese modo. objetivamente. todavía. Perdieron toda una hora. Nunca podremos probarlo. O sea la púrpura visual esencial para la visión. Le tendimos una trampa durante aquella conversación y luego yo lo examiné a hurtadillas. Tendrá que demostrar la existencia de un motivo. Si puede decirnos lo que vio y porqué salió corriendo.

. Ni en un millón de años. entonces hasta el mismo Reich podía ser impenetrable. los débiles y los malos perdedores se amparan en las reglas y el juego limpio. Ben. Powell. ¿quién puede acusarlo? Quizá no le guste la ética de ese hombre. -No -dijo Powell al cabo de un rato-. Powell sacudió la cabeza.. Uno de ellos es excelente. Ante el comisario Crabbe volvió a describir los grandes lineamientos del plan. Reich titubeó. -Les pedí que se fueran. Voy a seguir hasta el final. No lo examinaré. ¿eh? -¡Uf! -dijo Reich con énfasis-. Nunca sabré de dónde vendrá el golpe. Siéntese. Voy a terminar con usted. Pero admiro al santo. Nosotros no necesitamos leyes. ¿No quiere ayudarme? Durante un momento. La idea de un ésper de primera clase. Los hombres se pusieron de pie.Contestación sar (censurada) cástica. memoranda. Reich. -Pierdo en usted a un gran compañero -dijo Reich. Usted lo sabe. 1/4maine y Tate movieron afirmativamente la cabeza. Voy a destruir ese sucio animal que hay en usted. y si era así. pero no tiene derecho a llamarlo inmoral. Réplica sar (censurada) dónica. como partícipe de un crimen era inimaginable. Insistirá en exigir pruebas reales. Reich los miró con curiosidad y al fin se volvió hacia Powell. notas y rollos de cintas de grabación. Pero es usted. Me asusta usted. hablaron con Reich en voz baja y se alejaron en silencio. No dispone de archivos. ni hacia dónde tendré que moverme para que no me alcance.. reuniendo material para la batalla. Gus. realmente. santo y rufián. Vio a Reich. tristemente. -¿Enemigos? -Enemigos. y eso empeora las cosas. Nadie obtiene nada de un ésper 1 sin su consentimiento. Los miró a los ojos y lanzó una rápida orden hacia los telépatas. No lo estoy examinando. sumidos en una conversación. Reich.. Era el principio de la demolición. no importaría tanto. ¿no es verdad? -¿Lo sintió? -No. -¿Los asustó para que se fueran? -le dijo. 7 EL PREFECTO DE POLICÍA de una ciudad de siete millones y medio de habitantes no puede vivir atado a un escritorio. Rodeado por los componentes de este movedizo escuadrón (conocidos por el resto de los empleados por los sobrenombres de Guiño. La oportunidad ha existido. el otro no sirve para nada. mirándose amistosamente en silencio.. ni registraré sus palabras. Lo sospeché. Y si Tate estuviese (imposible. Sólo los cobardes. junto ala fuente. Resolviendo lanzar un último ataque antes de tener que recurrir a la rutina policial. Powell se volvió hacia el grupo. ámame y Tate. 100 contra 1 ) trabajando para Reich. Reich se sintió otra vez aterrorizado ante la fuerza del prefecto-. Se sentaron en el borde del estanque. -Y usted pierde a un gran hombre en usted -dijo Powell. -Hay dos hombres en usted. que conservan en la mente todas las minucias del oficio. pero eso no basta. Nunca. Si sólo fuese un asesino. y mientras no se aparte de ellos. como Powell lo había sospechado en aquella fiesta de la otra semana. pero es algo propio. Es lo que yo habría hecho. sería muy difícil probarlo. prodigios de memoria. Pero lo hizo allá en el estudio.. Luego se obligó a sí mismo a repeler el ataque. a punto de rendirse. Powell recorrió la calle Central. a la vez. no esas presuntas leyes dictadas por un hombrecito asustado para el resto de los hombrecitos parecidos a él. Powell se incorporó y dejó la galería de cuadros. -¿Y abandonar la mejor pelea de mi vida? No. Si el menudo telépata andaba en tratos con Reich. Había calor en su mirada. Quiero decirle algo a Reich. de pie. -No pensé que estuviese haciéndolo.. Peleamos a cara descubierta. Ya conoce usted al Viejo Moisés.. descendió a la sala de música y salió al salón principal. Un hombre tiene su propio honor y su propia ética. (censurado) Habiendo dicho la última palabra. deje de moverse y terminemos de una vez -dijo Powell. -Tenemos que descubrir un motivo. uno de los pilares del gremio. -Entonces.. -¿Y el honor y la ética? -Poseemos el sentimiento del honor. Acompañan al prefecto por las oficinas como un índice triple. y no deseo que ustedes me oigan. Reich. Parpadeo y Cabezazo). Éste es el comienzo del fin. comisionado. Retírense. Lo prometo. un método y una oportunidad. enojado. Había calor en su voz. Cruzó el corredor. -Jo. en nombre de Dios. -Supe que todo andaría mal cuando me guiñó el ojo -dijo Reich haciendo una mueca-. Volvió a sentirse inquieto ante el terrible problema de Tate. -Ninguno de los dos es muy de fiar. . Instintivamente se tomaron las manos como en un último saludo de despedida. Tiene usted muchos recursos. increíble. podía estar mezclado también en este crimen. Tiene tres secretarios esperes. Powell se encogió de hombros.

No tiene usted ninguna prueba. ¿Todo esto «torpe»? Estropearemos el caso. Es un hombre excelente. ante su escritorio de marfil. señor. Al mismo tiempo les anunciaremos que el hombre que la localice ascenderá automáticamente cinco grados. Pero no lo creo. Tiene un miedo mortal a Reich. -¿Investigación? -dijo Beck.. Investiguen qué es eso... Sabía que había algo a propósito de Crabbe. estoy seguro. El público va a criticarnos de veras. Ha tenido una serie de victorias que lo han engolosinado.. -Oigan ahora -dijo Powell ante sus empleados-. El cuatro de diciembre del año pasado. Emplearemos con ella toda nuestra inteligencia. -¿Por qué estaban jugando a la sardina? ¿Quién sugirió el juego? Los secretarios de María Beaumont declararon que no pudieron examinar a Reich porque éste tenía constantemente una canción en la cabeza. Con ella no seguiremos el método «torpe». -¿Áreas específicas? -preguntó Beck. Anoten eso. -Vayan a todos los departamentos. Ben Reich no mataría a nadie. Tenemos que obtener pruebas para que esa condenada máquina se convenza de que tiene que aceptar este asunto. en su oficina de marfil y plata: -¿Qué demonios quiere usted decir. Endurézcanse. Powell. Reich es un triunfador. Eso facilitará el trabajo para el hábil. -Quizá. Elijan un centenar de policías de la más baja graduación. No lo mató. -¡Esa maldita máquina de sumar! -Sí. Suban al laboratorio y apodérense de todos los robots chiflados aparecidos en los últimos años. ¿No se sentirá molesto cuando todo se complique? ¿No vendrá Reich a verlo.. Pues bien. y nada más. -Señor -comunicó Guiño-. Indaguen las relaciones entre D'Courtney y Reich. Recurrirá usted también a todo? Crabbe. Sí.. Yo también le tengo miedo. ¿Y esa muchacha? -La muchacha será la excepción. ¿no? Terminará agotado. me apoyó. Cada vez que se libre de una de nuestras trampas. -Nosotros nos estaremos comiendo a Reich -dijo Beck sonriendo-. Quiero hacerle una sola pregunta. Ya lo conocen. Crabbe: Reich me ha dado su palabra y no lo hará. Pero ustedes sigan. -¿De qué diablos quiere convencerme. maldito sea. Confío en Ben Reich. tiene que creerlo. El torpe no sabrá que el hábil trabaja con él. hechos. señor. Guiño. ¿Qué canción es ésa? ¿Quién la escribió? ¿Dónde la oyó Reich? El laboratorio afirma que los guardas fueron bombardeados con un ionizador de la púrpura visual. Me parece que va a morder el anzuelo. Sólo le pregunto si no está usted atado a Monarch o Reich de algún modo. -Powell seguía mirando a Crabbe-. pruebas definitivas.-¿El Viejo qué? -Crabbe parecía sorprendido. Linc. ¿Eran también enemigos a muerte? ¿Beneficia el crimen a alguien? ¿O ha sido provocado por el temor? ¿Qué y cuánto puede ganar Ben Reich con la muerte de D'Courtney? -¡Jesús! -exclamó Beck-. pero que le cueste a Reich mucho trabajo. gracias. . creerá que está libre. y en menos de una hora. Y eso es lo que vamos a hacerle a Reich. que sentía resentimiento y odio ante todos los ésperes. -Señor. No querrá llamarla por su nombre completo. -Eso es. muchachos.. Que no nos duela desprendernos de ella. Pónganlos a trabajar en el caso Reich. enrojeció y gritó sentado en su silla de marfil. Me apoyó. la tiene..... ¿no es cierto? -Sí. a enfriar nuestras turbinas? -No lo hará. Conviertan todo esto en una investigación «torpe». -¿Por qué insiste en afirmar que Reich mató a ese hombre? Es ridículo.. Powell. pensará que está burlándose de nosotros. Tampoco lo sabrá el sujeto. -El Viejo Moisés -dijo Powell con una sonrisa-. Anoten otra cosa.. -Pero con grandes reservas. Sabemos que eran hombres de negocios rivales. Vístanlos con ropas comunes y pónganlos a trabajar en el caso Reich. Declárense ultrajados. La conversación tuvo este curso: Powell: Este asunto tiene un aspecto económico. Todos ustedes saben qué monstruo de sangre fría es el Viejo Moisés. Dejen que lo piense. -¿Tengo o no carta blanca? -Oh. Los noticieros nos harán pedazos. Powell dio una vuelta de llave a sus tácticas y miró fijamente al policía. Quiero que envíen a los oficiales de policía de todo el país. El reglamento prohibe todo ascenso mayor de tres grados por vez -comentó Cabezazo.. Powell? -No busque significados ocultos. el comisionado Crabbe discutió con usted el caso Monolito. Seremos unos policías patanes y tontos. Para lograrlo vamos a aplicar a Reich el método «Torpeza y habilidad». Siempre pidiendo hechos. Así llamamos a la Computadora de Investigación Múltiple Mosaico. -¿Y tengo que creer que le retiró su apoyo? -Maldita sea. Vociferen. una foto y una descripción de la muchacha. bueno.. comisionado... Cuando se desprenda del policía chapucero. Apoyó mi candidatura a fiscal del distrito. Lo cree usted. evidencias. Pero no he vuelto a saber de él. -Entonces tengo carta blanca en este crimen de Reich. Sí. recurriré a todo para obtener de Monarch y Ben Reich esas pruebas que el Viejo Moisés exige. ¿Qué mató a D'Courtney? Investiguen todas las armas. y mientras Reich engorda con ese régimen. Monarch puede ponernos alguna objeción. Asignaremos a cada caso un empleado chapucero y otro inteligente. Crabbe? ¿Qué me dice de su campaña para fiscal? Reich lo apoyó.

un pensamiento dañino. sin tener en cuenta la pesada responsabilidad que esa virtud traía consigo. Adoptaré la profesión que más beneficie a la humanidad. Cinco grados para el hombre que encuentre a Barbara D'Courtney. domino la Liga de Patriotas Ésper.-Al diablo con el reglamento -exclamó Powell-.. de doce años. Si usted. y evitaré el daño y el error. Veré en su progenie a mis hermanos. treinta niños y diez adultos mezclaban palabras y pensamientos en una terrible confusión. En la sala de conferencias. No necesitan las palabras. La pared opuesta al jardín de infantes estaba cubierta por una placa dorada en la que se leían las palabras sagradas del juramento ésper: Consideraré a aquel que me ha enseñado este arte como a uno de mis padres. Si pueden oírme diríjanse por favor a la puerta de la izquierda donde se lee EMPLEADOS SOLAMENTE. ahora que Craye D'Courtney ha muerto. Si pueden oírme. Pero exijo un buen pago. -Sí. Un joven negro se apartó repentinamente de la fila de solicitantes. de todas las clases. -Váyanse en seguida de aquí. -Y quiero además a Keno Quizzard. Y ahora. En el interior de la oficina los miembros del gremio estrechaban con entusiasmo la mano del sorprendido joven y le palmeaban la espalda. Cualquier cosa. diríjanse por favor a la puerta de la izquierda donde se lee EMPLEADOS SOLAMENTE. Quieres todavía reincorporarte? -¿Qué pasa? -Tú mismo me lo has propuesto. Repitan conmigo la regla primera. Sorda a la prueba básica del gremio. Desde el escritorio. de todos los sexos... Powell se unió a ellos durante un momento y añadió sus felicitaciones. señora. AL cabo de un tiempo demasiado largo. El instructor transmitía con paciencia: -Piensen. El mismo lugar de siempre. de veras. Servicios ilimitados. Guardaré silencio sobre todo aquello que vea y oiga en las mentes y que no deba ser conocido por otro. Saludó con un movimiento de cabeza a la mujer del escritorio y siguió al joven negro. Pídemelo y basta. de todas las edades. -Por Dios. marcó BD-12232 y esperó impacientemente. Centenares de esperanzados. Lee el pensamiento y entérate de lo que quieren las mujeres.) Lee el pensamiento y averigua qué piensan de ti los demás. (Las leyes del gremio prohibían a los telépatas las especulaciones y juegos de bolsa. Había tenido suerte al llegar en este momento... estoy en venta. señora.. En el edificio Monarch. ¡Rápido! Reich arreó al atemorizado personal. Tengo que conseguir a esa muchacha. Se dirigió al teléfono.. La abrió y entró en la oficina. ¿eh. El gremio no cobra cursos de entrenamiento e instrucción. En un jardín de infantes.. Atravesó luego el corredor que llevaba a la oficina del presidente. -No es posible. entendemos que piensa usted encargarse de los intereses de D'Courtney. Como en los viejos tiempos. y se encaminó hacia la puerta de los empleados. ¿Estás en venta? -Sí.. Piensen. Jerry? Sólo que esta vez tendremos un final feliz. evitando el mal y la corrupción. Los ésperes latentes escaseaban. Y yo ya estoy iniciando los trámites. Lee el pensamiento y domina el mercado. -¿Cualquier cosa? -Y todo. Ben Reich echaba todas las grabaciones de cristal en las manos sorprendidas de sus secretarios. mientras discutían los sucesos de actualidad. y llévense toda esta porquería -gruñó-. como si tejiese una canasta. -¿Usted? -gruñó Church y buscó la llave que cortaba la comunicación. la muchacha le decía: -No. Ben. Ben. La lectura de las mentes. No daré a nadie. Su oferta es inútil. y les enseñaré este arte por todos los medios. Lee el pensamiento y serás poderoso como un rey. la encargada de la recepción transmitía con cansancio en todas las bandas TP: Si pueden oírme. vuélvase a su casa. miró inseguro a la mujer del escritorio. la imagen de Jerry Church apareció sobre un fondo de desechos de empeño. Desde hoy los asuntos de la oficina seguirán su curso natural.. Cuando Lincoln Powell entró en el vestíbulo del Instituto Ésper se encontró con el gentío habitual. será realizada para beneficiar al hombre. de acuerdo con mi creencia y juicio.. diríjanse por favor a la puerta de la izquierda.. La misma hora. -Ya lo estoy haciendo. y el estudiante vino a ocupar su sitio. fuera. Nadie obtiene nada de Quizzard. Ben. Y lograré lo que quieres. Y a una dama audaz que llevaba una libreta de cheques en la mano. Es arriesgado. Y la clase cantó: -Eliminar la laringe. Powell estaba excitado. -Eso es lo que quiero.. Por favor. No podemos ayudarla.. lo hizo salir a empujones. Piensen. aunque así me lo pidan. y lo consideraré un sagrado secreto. (Éste era un escolar e ignoraba que las mesas de examinadores alquilaban censores ésper para prevenir esas trampas. y sin mi ayuda. -Señor Reich. Recuerden que es necesario eliminar el reflejo del lenguaje. Compartiré con él mi alimento y lo aliviaré de sus cuidados. soy yo. y todos con el mismo sueño: el de poseer la mágica virtud de realizar todas las fantasías... cualesquiera sean éstas. y al fin dio un portazo y cerró con llave.. ¿Me han entendido? Así que no me molesten. -Arregla la cita. Ya conoces el precio que estoy dispuesto a pagar.... Un casi segundo. la mujer se volvió enojada.) Lee el pensamiento y conoce la respuesta a todas las preguntas de los examinadores. una clase de terceros entrecruzaba seriamente sus pensamientos. Por eso no quiero que me molesten. Powell dio un respingo y siguió caminando. Jerry. añadía líneas en . AL grano.

-¡Cielos! -La secretaria se enderezó-. Se siente feliz así. -Quiero que salte. -¿De qué se trata? -Al diablo con eso. sanguijuelas. esto es lo que me apetece. A la Liga de Patriotas Ésperes. -Escriba esta carta para esos demonios. para sus archivos. señorita Prinn. ¿Puede hacereso? -Creo que tengo bastante influencia para hacerlo pasar. y los empleados y secretarias corrían de un lado a otro. ¿eh? Me vienen a hablar a mí de aristocracia.. -Cuando papá T'sung pierde la cabeza preferimos que nos crea petrificados de terror. Quiero que todos los ésperes salten. Powell! ¡Cásese! -bramó T'sung-: No puedo pasarme la vida en este puesto. todas con gastos pagados. ¡Señorita Prinn! ¡Señorita Pr-i-nn! La señorita Prinn entró cautelosamente en la oficina. Keno. No lo veo desde hace siglos. la moneda común entre los jugadores y gentes del hampa.. Powell cerró prudentemente la puerta y se volvió hacia la secretaria segunda de T'sung.. Caballeros. está inspirada directamente por una mente traidora y fascista. los soberanos. ¿Por qué no declaran abiertamente la verdad? Ustedes. Reich. no me moleste. Estas palabras rimaban entre sí y eran punzantes comentarios a la conversación. Powell dejó caer sobre el escritorio el retrato de Barbara D'Courtney y su descripción oficial. Imagen de un signo de interrogación tembloroso.. Jerry -gruñó Reich-. te encaminas hacia la demolición. Piénsalo bien. Tienes que decirme cuánto tengo que poner para obtener cierta. Punto y aparte. de la necesidad de preservar la aristocracia de los esperes.. Soy contagioso. una piel de un blanco cadavérico. malevolentes y blancos. y tenía una flamígera barba roja. -Tu precio -le dijo Reich a Church. y en las mesas de punto y banca relucían los blancos y verdes. Me vienen a hablar a mí de la pureza racial. parásitos. Powell encontró la oficina del presidente alborotada.. -Por el amor de. ¿Cien mil? -Decídete. ¿Qué prefieres? ¿El dinero o la reincorporación? . Keno? -Una pregunta. de la inadaptación del hombre común a nuestro entrenamiento. ¿Qué quiere. Tome. -Bueno. ¿Es tan malo? La demolición no me apetece. Habían cepillado las mesas de ruleta. Ése es el precio. garantía. señor. -¿Y a quién? ¿Qué te apetece a ti. señorita Prinn. quieren que los poderes ésperes sean utilizados sólo por un grupo limitado.. Encerrados en globos de cristal. enfurecido.. ¡para tener un mayor número de víctimas a quienes chupar la sangre! Ustedes. Son una banda de egoístas y ensoberbecidos reaccionarios. era gordo. Compro tareas ilimitadas.. Ben Reich estaba sentado ante la mesa de billar. -Tengo mucho dinero. -Nombra la cantidad que quieras. -Quiero que envíen esto por la red interna. Todas las puertas estaban abiertas... Hasta reventar. z Cómo está el niño deshonesto? La campaña organizada por esa camarilla con el fin de suprimir impuestos en el gremio y los porcentajes reservados para la educación de los telépatas y la extensión del entrenamiento ésper a la humanidad.. y la sorpresa de las palabras articuladas estremecía a su personal. Escuche. los dados de marfil brillaban como terrones de azúcar. Te lo estoy advirtiendo. Jerry. -¿Y ha encontrado ya a la ésper de sus sueños? -Todavía no. -¿Tiene hasta cien mil? -¿Cien mil? Muy bien. Si algo deseo para Navidad es a esa muchacha. Indique que es urgente. Odia que le recuerden que es un Santa Claus. en el dentro de la habitación. -No me importa cómo se llamen a sí mismos esos canallas -rugía T'sung H'sai-. En el escritorio del cajero. Jesús -murmuró Quizzard con su-voz áspera-.zigzag a la pesada discusión y terminaba sus frases con una palabra hablada. Si sabes lo que te conviene. señor. Hable con mi chica. Diga que al ésper que localice a Barbara D'Courtney se le perdonan todos los impuestos del gremio por un año.. quieren que. única pausa en el día de un jugador.. El casino de Quizzard había sido limpiado y pulido durante la pausa de las primeras horas de la tarde.ya lo conoces. se agrupaban en pilas tentadoras. un majestuoso mandarín de cráneo pelado y rostro benigno. que estaba temblando en un rincón. Hablan ustedes de la exageración de los impuestos. -¡Maldito sea.. Acompaña una recompensa. el croupier ciego. Punto y aparte. yo también soy un Santa Claus. Quizzard. Si te metes en mi cabeza. estaba de pie. -Bueno. Ya van a oírme. Su enojo era tan grande que estaba gritando.. Powell. -¡Qué hermosa mujer! -exclamó la secretaria. el presidente. -Church se enderezó de pronto y clavó los ojos en Reich-. -¿Está de veras asustada? Imagen de un guiño. -La red interna va a dar un salto. -Quizzard se echó hacia atrás y con dedos firmes tomó del escritorio una pila de soberanos y los dejó caer en cascada de una mano a la otra-. no me examines. El viejo T'sung H'sai. T'sung se arrancó a sí mismo de su diatriba y guiñó un ojo a Powell. -Es mucho trabajo. aterrorizada ante el posible dictado oral. parecido a un pulpo gigante. Powell? -Quiero usar la red de comunicaciones. y unos ojos muertos. Buenos días. Punto y aparte. en compañía de Jerry Church y Keno Quizzard.

. Mientras el policía «torpe» corría detrás de ella. Quiero a la muchacha. ¿Estaré loco? Elijo la reincorporación. Unos sesenta y cinco kilos. -¿Alguna objeción? Quizzard dejó caer sonoramente la pila de soberanos de una mano a la otra y negó con la cabeza. Todavía lo pienso. Muy blanca y transparente. -Pelo rubio. Sin zapatos. El Cadáver Dorado dio un graznido y salió corriendo. no me interesa -escupió Quizzard. Bien formada. -Sea lo que sea.-Valen casi tanto.. Por eso estaban jugando a la sardina. Eligió para refugiarse una casa de crédito y cambios. y exclamó ante los horrorizados amigos de la mujer: -Todo estaba preparado de antemano. origen de la fortuna de su familia. Sin joyas. Reich -protestó Quizzard. los lupanares y los cafetines.. -Trato hecho -respondió Quizzard. -Reich se volvió hacia Quizzard-. Y antes de que la encuentre la policía. Primer trabajo. durante un intervalo en un teatro. Sin sombrero. Tienes que comprometerte ahora mismo. Un rostro con carácter. Lástima que no sé cuánto paga. -Evita eso -soltó Reich-. ahora escúchame. Acechó a María Beaumont. Se escapó anoche de la casa Beaumont y nadie sabe dónde fue. Ya te he dado mi precio. Atrayente. -Muy bien -dijo Reich-.. Ojos negros. creía en el ataque sorpresivo. Lo había pensado. jugando con las monedas de oro. Keno. La necesito. vestido con ropas comunes. -Algo hizo que Reich añadiese-: La necesito intacta. Los soberanos saltaron en el aire y rodaron por el cuarto. Consulten también a . Averigüen si preguntó directamente por ese libro. Un oficial de patrulla. ¿entiendes? Quizzard movió afirmativamente la cabeza. Ella no tiene ninguna posibilidad. -Quiero encontrar a esa muchacha. Los labios gruesos se abrieron en una sonrisa. Y todavía estoy esperando tu respuesta. Quizzard movió la cabeza afirmativamente. Estoy dispuesto a pagar. Keno. No tiene usted ninguna posibilidad. -Entonces te diré quién querrá comprarte.. Te conozco. No quiero dilaciones. todos llevados a cabo en la superficie mientras bajo las aguas agitadas Powell y Augustus Tate nadaban en círculos como silenciosos tiburones que esperan la iniciación de la verdadera guerra. No hay más interesados. -¿En soberanos? -¿Y en qué si no? Bien. El oficial no sabía que Lincoln Powell estaba hablando con su jefe desde otra oficina. En su departamento creen que María fue cómplice. -Tiene unos veinticinco años. -Se sonrió y unos párpados arrugados ocultaron aquellos ojos blancos como la leche-. Por lo tanto la señora Beaumont quedó sin protección. Quiero encontrar a esa muchacha. Usted dispuso la escena del crimen. Tienen esas cosas. Cara en forma de corazón. ¿comprendes? -¿Vestida de ese modo? Entienda. -¿Ropas? -La última vez que la vi llevaba una bata. Reich se inclinó bruscamente sobre la mesa y con el borde de la palma golpeó las manos de Quizzard. Tengo que encontrarla. Estaba fuera de sí. ataque y defensa.. -Y no quiero que me traiciones -gruñó con una voz inexpresiva-. Habías pensado que podrías enterarte de lo que quiero y luego ir por ahí a buscar una paga más alta. por favor. Uno setenta de altura. -Quizzard se pasó la lengua por los labios-. -Yo contra Powell. 8 SIETE DÍAS de combate. El oficial patrullero la encontró allí tres horas más tarde y la entregó al examen despiadado del supervisor. Registra las casas de vecindad. Tate a Reich: El policía decía la verdad. Tengo bastantes posibilidades si actuamos rápidamente. Pasa la voz. Keno. -Entonces acaba con tus balbuceos. Piernas largas. Comprado posiblemente en la librería El Siglo. ¿quieres que te adelante el dinero o podemos ponernos a trabajar ahora mismo? -Oh. Un hombre llamado Lincoln Powell. contésteme. Quiero a la muchacha. Reich. Vamos. Ya me lo habla imaginado. -¿La del crimen? -Quizzard movió pesadamente la cabeza-. Reich. Powell al personal: Sacó el juego de un viejo libro que Reich le regaló. como una ventana escarchada. La arrojaremos a los lobos. No. su mente era examinada con todo cuidado. Bastante loca como para lanzarse a la calle y desaparecer. Por eso he querido que dijeras el precio. Una semana de acción y reacción. -Sí -dijo Quizzard lentamente-. -Para eso están los cien mil. Reich a Tate: Muy bien.. El precio es cien mil. Deje que la policía la detenga.. -Tendré que corromper a algunos. Usted estaba de acuerdo con el criminal. Sin medias. Boca llena y nariz aquilina. -Corrompe. Se llama Barbara D'Courtney. Magnética. Cintura fina.

¿Y dónde está la muchacha? Un oficial de tránsito. ¿Qué fin tiene? -Mejorar nuestras relaciones con el público -dijo Reich-. -No. ¿Algo entre yo y Graham? Powell no puede ser tan tonto. les presentó un nuevo programa publicitario. Magnífico. señor Reich.. -¿Alguna sospecha? -gruñó Reich. se empleó en la contaduría de Monarch y trató de descubrir relaciones financieras entre Reich y Graham. y Graham está en viaje de negocios. señor Reich. Llamó a la sección Entretenimientos e instruyó cuidadosamente a Ellery West. Powell al personal: Nuestro cómplice está buscando un soborno en los libros de Monarch. Quizás he estado sobreestimándolo. Uno de ellos se quedó en un rincón.. vestido con ropas comunes. Si está usted desesperado. Un hombre no compraría una saltadora si no le tomase cariño. y pensé que una entrevista de humano interés con el propiciador de este nuevo y maravilloso movimiento caritativo podría. un hombre que traslucía una eficaz ineptitud vino a su encuentro. pero costará una locura. Invadan la ciudad. pero desearía leerte el pensamiento de veras. Tengo que concentrarme en esa muchacha. Van a mandar a un hombre a Monarch para investigar la relación entre usted y ese tasador.. asustado. señor Reich.. De unos sesenta y cinco kilos. Como el que mi buen amigo Ben Reich les pidió la semana pasada. iba a aprovechar la gran oportunidad de su vida. ¿Por qué el único juego intacto era el llamado sardina? Al Viejo Moisés le gustaría saberlo. -Oh. que creía en la eficacia de un disfraz plástico. maneja también a la chica. Si está usted desahuciado. Cuando un consumidor compra un aparato. Aquí tiene un dibujo de lo que podría ser la muchacha Monarch. Hay un ascenso para el hombre que localice a esa muchacha ideal. -¡Magnífico! -exclamó el hombre de la sección Ventas-. De unos veinticinco años. -No dejes que te mate. ¡Rápido! Reich dejó la mesa directiva. Quiero que la muchacha mida uno setenta. . Acabo de enterarme del asunto «Refugio». en contacto con la agencia que proclamaba las virtudes del saltador Monarch («el único cohete aéreo de tipo familiar»). Quiero que esto aparezca en la próxima edición. ¿Y dónde está esa muchacha? Reich. o en quiebra. reprodúzcanlo. Reich a Tate: Déjelos. Encontremos una muchacha y proclamémosla «la chica del saltador Monarch». No hay nada. Bien formada. Nunca supo que sus actividades habían sido vigiladas por el jefe ésper del personal de Monarch. Comuníquelo. Les da nombre de cachorros y los trata como a tales. Pasen la noticia. Los gastos no eran nada para un hombre de la cuadrilla. señor Reich. Nadie sabía que Jackson Beck carecía totalmente de oído musical. -Magnífico. Tate a Reich: He estado en la policía. Atractiva. desde el piso superior. ¡Magnífico! -Vamos a antropomorfizar nuestra máquina -dijo Reich-. Nariz aguileña. y que todo el piso se había estado riendo de su trabajo. -Se me ha ocurrido esto -dijo-. no corro peligro. Tate a Reich: He estado espiando. Tropezó con él mientras buscaba un regalo para María Beaumont. Mírenlo. -Magnífico. recurriendo a los métodos suaves. respondiendo así a las suaves preguntas del policía «torpe. En seguida. -Será una publicidad maravillosa -dijo el secretario de redacción-. El gerente y el personal explicaron cuidadosamente todo el asunto. Van a investigar ese libro que usted envió a María. Graham. Boca llena. ¿Dónde está la muchacha? En la mesa directiva de La Hora.. el tasador. Venga a nuestro «Refugio». Y que me envíen en seguida una descripción completa y una foto de todos los solicitantes. el tasador. Ellery. qué suerte tropezar con usted. sólo curiosidad. Esto nos rebajará ante Reich en un cincuenta por ciento. Algunos clientes perdieron la paciencia y se fueron. ¡Arrolladora y explosiva! -Inicien en seguida una campaña para localizar a esa joven. -Quiero que pongan un hombre en todas las oficinas de «Refugio». A medida que vayan llegando. vestido con ropa de calle. Ofrecemos ayuda. comodidad y refugio a los millones de ciudadanos sumergidos de esta época de crisis. el único periódico horario del mundo -veinticuatro ediciones por día-. y pásenselo a todos. Ben. Su idea tiene unas dimensiones solares que nos aturden.. bajó a la calle y buscó una casilla telefónica. Pongan en eso a todos los viajantes. Reich a Tate: Déjelos.Graham. Si algo le preocupa y no sabe adónde dirigirse. lo que le hará un cincuenta por ciento más vulnerable. -Tiene que ser rubia y de ojos oscuros.. -Lo llamaremos «Refugio» -dijo-. compra también a la chica. Cuando Reich abandonó la casilla. Powell a sus empleados: Parece que Reich encontró el libro accidentalmente. demasiado absorbido por una grabación de cristal como para advertir que lo habían abandonado. Quiere amarla. Cuando maneja el aparato. Equipado con unas relucientes facciones mongoloides.. Se dirigió a la librería El Siglo y dijo arrastrando las palabras al gerente y al personal: -Estoy buscando un libro de juegos antiguos. Les atribuye características humanas... -No quiero meterme. No le importa la eficiencia. La gente antropomorfiza siempre los productos. Reich anunció una nueva limosna Monarch.

Creo que el margen de seguridad ha aumentado. Sé cómo trabaja esa máquina. heredado por Ben Reich de su madre. Marcus Graham no había indicado su destino. Tensión. un joven e inteligente abogado del departamento legal de Monarch era llamado desde Marte y ocupaba allí anónimamente una anticuada pero valiosa vicepresidencia. señor. Más tensión. siete. Qué se sabe de la muchacha? Entretanto. West se quejó del juego excesivo y Reich compró una psicocanción para entretener a los jugadores. . Renunciaré al título y dejaré que una corte decida quién es su poseedor. Hazle sospechar algo. Le informaron que acababa de convertirse en el posible heredero de medio millón de créditos. no era un hombre feliz.. No sé por qué habrán enviado a Graham a Ganimedes. dos. No sé qué pretenderá Powell. Parece que eligió esa canción por accidente. y el laboratorio había lanzado tras él a una media docena de ineficaces detectives robots. Me aseguraré de que todas las probabilidades apunten hacia Jordan. Powell tomó luego de vuelta a la Tierra el crucero quincenal y el «niño deshonesto» lo puso en ridículo ante una hermosa camarera. pero está alejándose de usted. guiñaron los ojos. No tenemos por qué descubrirnos..¡Qué suerte la de haber tropezado con él! El hombre era el famoso reportero telépata de El mítico industrial.? Más tensión. Reich subió rápidamente a un saltador público y se alejó del telépata. Powell se entrevistó con Graham en el vestíbulo de la casa de subastas ante un mirador de cristal desde donde se veía la tundra de Ganimedes y la mole castaño-rojiza de Júpiter. fuese investigado. Mientras tanto. compresión y comienza la disensión. señor. Llama a Jordan.. Guiño y Cabezazo parpadearon.. Probablemente lo venía siguiendo y. Y deja que él descubra el resto. que no tenía noticia del patrimonio de los Drake. Jordan es seguramente nuestro hombre en este asunto de la rodopsina. lo hizo tasar y lo mandó como regalo. -Tengo unos bienes en Calisto -dijo Reich-. -¿Qué episodio de su niñez pudo haber originado en usted esta idea de. el sistema «torpe y hábil» progresaba serenamente. señor. una persona anónima. Powell al personal: Hemos espantado a un empleado de Reich. la mujer se encontraba en el baile de los «4. Nunca lograremos que el Viejo Moisés saque algo de eso. El asombrado fisiólogo se embarcó para Calisto una hora más tarde. dijo el tensor. Todo el laboratorio está dedicado a la búsqueda del tasador. dijo el tensor. La voz ronca despertó las sospechas del doctor. señor. Jordan llamó a un abogado. Beck a Powell: ¿Y el libro de juegos? Powell a Beck: Reich lo compró. -Nada que comentar -balbuceó Reich. Más tensión. Luego del anuncio de Crabbe sólo desapareció este fisiólogo. Reich telefoneó a Keno Quizzard y le propuso un plan para alejar a Jordan del planeta. señor. Más tensión. Sus ineficaces inventores seguían a las máquinas por todo el sistema solar. ¡Maldita sea! Tres policías de baja graduación visitaron sucesivamente a la señorita Duffy Wyg& y volvieron cabizbajos a vestir el uniforme. dijo el tensor. Powell al personal: Llamé a Ellery West en Monarch y me confirmó la historia de la señorita Wyg&.. señor. -Sería infantil. cinco. Ocho. Marcus Graham había llegado a Ganimedes y Powell lo había encontrado en una subasta de libros raros y primitivos dirigida con una velocidad de todos los diablos por un subastador telépata. este análisis revelaría la imagen del asesino. Estaba en malas condiciones y María sólo pudo elegir un juego: la sardina. La señorita Wyg& habló encantada. Avísenle a Beck que vaya a Calisto y lo vea. el comisionado Crabbe concedió una entrevista exclusiva a los representantes de la prensa y reveló que los laboratorios policiales acababan de descubrir una técnica nueva que ayudaría a solucionar el caso D'Courtney en las próximas veinticuatro horas. Como resultado de la conversación. Cuando llegó a la oficina. Un asombroso duplicado de ese joven ocupó su puesto en Monarch. No queriendo correr el riesgo de que Wilson Jordan. Qué se sabe de lo que usó Reich contra los guardias? ¿Y qué se sabe de esa muchacha? En respuesta a las críticas amargas y a las risas sonoras. -¿Y se lo dirá a Jordan? -preguntó Quizzard con su voz áspera. señor. Reich a Tate: No hasta que encontremos a esa chica. Keno. el fisiólogo que había desarrollado para Monarch el ionizador de rodopsina. Tensión. dijo el tensor. Los libros habían pertenecido al patrimonio de los Drake. de voz ronca.. Se trataba de un análisis fotográfico de la púrpura visual del cadáver. seis. Llamarían a todos los expertos en rodopsina para que trabajasen en la investigación. Habían sido puestos en venta inesperadamente.000».? Cuatro. Tate a Reich: La policía anda de veras detrás de Graham. Powell al personal: Ninguna esperanza.. y cabecearon maliciosamente. ¡uno! -¿Se sintió desorientado alguna vez? ¿Temió en alguna ocasión la muerte o el crimen? ¿Hubo en usted quizá. Cuando Powell dio con ella. tres. telefoneó a Wilson Jordan y se mostró casualmente interesada en comprar el patrimonio de los Drake en Calisto por una pequeña cantidad. compresión y comienza la disensión.. Mientras María Beaumont ocupaba la atención de Reich con sus graznidos de protesta. y Parpadeo.

el jefe de la sección Códigos. Snim iría a parar al asfalto. a ese mundo gris de los semifulleros y semihonestos. Tate a Reich: Al fin lo he descubierto. entendido en eficiencia. No he podido averiguar de qué se trata. ¡En nombre de Cristo! ¿Dónde está esa condenada muchacha? Como un mapa anatómico del sistema sanguíneo. Sigan a Hassop con los dos métodos: «torpe» y «hábil». Mientras se detenía a comprar un nuevo billete de abono para el tren neumático. Cuando Jerry Church entró en la casa de empeños con el propósito de olvidar un momento esa alocada búsqueda de Barbara D'Courtney. Luego envió a Hassop. Tate a Reich: Sospecho algo de esa escolta del inspector. así que Reich lo habrá protegido muy bien. La casa de empeños de Jerry Church quedaba bastante lejos. y esperaba que Church le adelantase otro soberano. Luego llamó a Keno Quizzard. Averigüen quién es el denunciante y encuentren a esa muchacha. Desde el casino de Quizzard las instrucciones pasaron del croupier a los jugadores. De esa desesperación nació la idea del robo. con su habitual equipo de fotografía. Fred Deal.Tate a Reich: Investigue el departamento legal. No era . Estaba lleno de vendas.. Snim decidió caminar. B) Ella (Chooka) no hacía trampas. a los estudiantes. Se descubrió que el investigador vendado era un impostór. Investigue. con un grito que reclamaba el pago del alquiler. que había llegado para efectuar una revisión largamente pospuesta. Cuídese del otro. y. pero con muchas ganas de trabajar. su brazo derecho daba la bienvenida al inspector de impuestos continental. Mientras el patrullero se paseaba alrededor del edificio Monarch con sus nuevas facciones mongólicas. Así. Powell al personal: ¡Maldita sea! Estamos atrapados. bajó a la ciudad para pedir unos pocos créditos. Era demasiado temprano para ir a casa de Quizzard y llorar un rato ante los más prósperos clientes. y de un modo legítimo. Powell al personal: Esto significa que nunca podremos probar que esa rodopsina salió del laboratorio de Reich. He oído algo a propósito de un hospital. Chooka -balbuceó Snim-. probablemente. Powell no es tonto. descubrió nuestra treta? ¿No es posible averiguarlo? Dónde está esa muchacha? Mientras Reich se reía a carcajadas de esos ridículos robots que perseguían a Graham. y luego volvió a llamar a Keno Quizzard. para que se tomara las vacaciones prometidas. El carrete contenía los libros secretos de Monarch y estaba protegido por un recipiente térmico que si no se abría del modo correcto destruiría la película. saltó de la cama. Era jefe de guardias en un piso del Banco de Cambios de Marte. a los conocidos. Una de las novedades de la escolta era una redactora que preparaba los informes de su jefe. sin pena. para que hiciese aparentemente un examen general. El viernes por la mañana. Cambiaron algunas palabras. a sus amigos. Church tomó aliento y llamó a Keno Quizzard. pero hay algo ahí. y Snim volvió a la calle. Era de veras una médium. un investigador de la misma casa. Snim lloró un rato ante el escribiente contándole que su patrona se estaba enriqueciendo día a día con una nueva trampa para bobos y a pesar de eso no le perdonaba un centavo. No preste atención al más ostensible. de oro y perlas.000 créditos de platino y la operación destruyó la sala de inventores. Reich no estaba en ninguna parte. Era un retrato con marco de signos de crédito. a los amigos de sus amigos.. Tardó tres días. Nos han derrotado. La muchacha era muy entendida en cuestiones policiales. Snim se levantó. a los desconocidos encontrados casualmente. Reich nos cierra todas las puertas en las narices. ¿Qué más quieres? Chooka Frood señaló a Snim que: A) La muchacha rubia no estaba loca. Reich sonrió torciendo la boca y entregó al inspector los libros públicos. ya estás haciendo una fortuna con esa rubia chiflada que has recogido. pruebas importantísimas. se entretuvo con una ésper 3 . El escribiente no le dijo todo. una vez vestido. principalmente en cuestiones de policía. Hassop llevó consigo. El escribiente no se conmovió ni como para pagar un café. La otra copia de los libros quedaba en la inviolable caja de seguridad del domicilio de Reich. un carrete de película ya impresionado. Desde los cuarteles del gremio ésper las instrucciones pasaron a los profesores. ésper 2. En seguida le robaron a Monarch 50. Snim trató entonces de colarse en el neumático. El croupier ciego sacó de la nada a un demandante que acusó al joven abogado de cohecho.. y localizó la sustitución. que había sido malamente herido en una explosión del laboratorio. a los buscavidas y falsificadores. Las «torpes» y las «hábiles». dejó el hospital una semana antes de lo esperado y se presentó en su oficina. La mujer le habló de Barbara D'Courtney y Fred memorizó el retrato TP. en nombre de Dios.. Lleva consigo. se despertó. Lo sé. Se arrastró pesadamente hacia Maiden Lane y examinó los bancos que rodeaban la agradable explanada. El viejo e insobornable espíritu de Monarch. a las víctimas. en la parte baja de Maiden Lane. Maldita sea. se dio un baño y salió para su trabajo habitual. Mientras tanto Snim comenzaba a sentirse un poco desesperado. -Por Cristo. un color rojo para las arterias y otro azul para las venas. a los ladrones de poca monta. el mundo del hampa y el mundo policial tendieron sus redes. Era una adivina auténtica. Church no estaba y el escribiente no quiso comprometerse. de éstos a los hombres de confianza. C) Si él (Snim) no aparecía en seguida con el pago de seis semanas. El Viejo Moisés también lo sabrá. Casi tambaleándose corrió y llamó a Reich. el escribiente le informó de la visita de Snim y le repitió la conversación. Peligroso. al espacio. a los sobornadores.. Chooka Frood. concluyó la sustitución. pero tenía allí un pianito de bolsillo. Snim Asj fue despertado por su casera. y fue entregado a la policía. ¿Cómo. Está investigando en dos niveles distintos. Powell al personal: Y aquí termina todo. pero Church leyó lo que faltaba. No corra riesgos. El telépata a cargo de la ventanilla lo descubrió y lo echó a la calle. Reich alquiló un ésper r . Esta trampa de la adivina es una mina de oro. ella (Chooka) podría dedicarse sin preocupaciones a su negocio. se le acusó de complicidad en el crimen. El viernes por la mañana. ésper 2. empleada en la oficina de informes. Reich investigó.

En la puerta. y endureciéndose hasta formar un brillante pavimento. Un respetable ciudadano recogía un dinero en la caja Z. y amarillo de cromo habían sido grabadas a fuego en las paredes de piedra. antes que el pescado se diese cuenta. sollozando. vibrante y musical. ocupado por una laguna de fuegos sonoros. en algunas ocasiones. Ríos de anaranjados. -Perdóneme.muy listo y cometió el error de elegir como campo de operaciones el Banco de Cambios de Marte. fundiéndolos y desparramándolos en una irisada y alocada reproducción de un cráter lunar. violeta. Los pisos bajos estaban dedicados a los famosos entretenimientos de Chooka donde. muchachos. señor -le dijo-. verde esmeralda. Ben Reich y Lincoln Powell recibieron la misma información. Sus diez deshechas hectáreas eran una perpetua yviva denuncia de la insania que había originado la última guerra. su pianito de bolsillo y el hombre al que pertenecía la joya. una persona solemne. Ése era su pez. El edificio parecía viejo y provinciano. Con la vela en la mano. Está preparándose para dar el golpe de la «verificación». Fred? -No por él. Las explosiones que habían convertido el edificio en un cráter de colores habían fundido también los esmaltes. la perra Chooka Frood y su muchacha rubia. los metales. contando su dinero. Pero la última guerra. señor -dijo en un tono amable-. Por aquí. los vidrios y los plásticos de la vieja fábrica. El guardián ésper hizo señas a otro hombre de uniforme y gritó: -Llévenlo. -¿Ves a aquel piojo? -Señaló a Snim. unas luces boreales. Mientras Snim dejaba el banco. cohechos. El número 99 era una fábrica de cerámicas destripada. Soy de la caja Z. Voy a llamar al gremio. ¿Quiere volver para la verificación. huidas. carmesíes y púrpura imperial habían surgido de los cráteres de ventanas y puertas y habían golpeado como con un cepillo las calles y ruinas vecinas. Uno se abría camino por calles retorcidas hasta encontrarse con la flecha anaranjada que apuntaba a la puerta de la Casa del Arco Iris. comenzó a pasearse ante la puerta del banco con los ojos clavados en las ventanillas. resonantes como los prolongados . y lejos. Snim no sabía aún que sólo las instituciones poderosas y eficientes pueden permitirse una apariencia de segunda categoría. famoso último baluarte del sitio de Nueva York. El empleado le estaba entregando varios fajos de billetes. se metió en la muchedumbre y se dirigió a una salida lateral. Justo en ese momento una mano dura tomó a Snim por el cuello. En un caótico instante Snim pensó en luchas. Otros cien lo esperan. Un hombre podía pasar de celda en celda mientras la policía registraba los pisos y escapar así fácilmente de la más fina de las redes. descendía por unos escalones de piedra que terminaban de pronto en un sótano ancho. Snim entró en el banco. Pero era el sótano de la casa lo que había inspirado su más lucrativa industria. remendado por los intrusos. Con cada paso el cristal emitía unos acordes suaves. por cierta suma. Esta complejidad insólita aumentaba notablemente los beneficios anuales de Chooka. y hasta ella misma se confundía algunas veces. por favor? -Snim sacudió su docena de formularios. Cuando el pez salió del banco. una experta consumada satisfacía los conocidos vicios de los hambrientos e inventaba. Los pisos superiores habían sido remendados y subdivididos en una conejera tan complicada e irregular. Luego se derrumbó. había sido convertido en monumento histórico. Mientras el sorprendido y respetable ciudadano comenzaba a seguirlo. que estaba desapareciendo por la puerta de calle-. casi simultáneamente. Snim se deslizó detrás de él y le golpeó un hombro. Bajo la superficie resplandecían y vacilaban. como de costumbre. 9 BASTIÓN OESTE. Grandes salpicaduras de magenta. Snim atravesó rápidamente la sala. constantemente. La cabeza de Snim giró hasta encontrarse con la cara de un guardián del banco. Fred Deal le lanzó una mirada y se volvió cansadamente hacia su compañero de tareas. otros nuevos para los hartos. inquiría: -¿Entretenimientos o adivinación. se transformó en un barrio de pesadilla. Lo atraparemos con el dinero en la mano. Por lo que cene en la cabeza. . Creo que nuestro empleado ha cometido un error y le ha dado a usted de menos. señor? -Si uno contestaba: -Adivinación -lo conducían a una puerta sepulcral donde pagaba una suma enorme y recibía una vela fosforescente. Uno ponía el pie en la superficie de la laguna. Snim se sacó rápidamente la chaqueta. bajo y abovedado. Valía la pena hacer aquel azaroso viaje hasta Bastión Oeste. resultó ser la penúltima. de Chooka Frood. de textura cristalina. tierra de siena. tomó graciosamente el dinero de las aletas de su víctima. ruegos. que sólo Chooka podía orientarse en ese laberinto. -¿Hay una recompensa por este hombre. Ésta era ahora la Casa del Arco Iris. Estaría en la calle. Acabo de descubrir una mina de oro. Snim. se recogió las mangas de la camisa y se puso la lapicera en la oreja. y se volvió hacia la puerta del banco-. y Bastión Oeste. -¿Quieres que lo atrapemos? -¿Para qué? Déjalo que siga. de color fosforescente. y la mezcla derretida se había escurrido a través de los pisos asentándose en el más bajo. atravesó el piso principal. vestida con un traje del siglo veinte. el hospital de Kingston. Durante la guerra una sucesión de llameantes explosiones había estallado en un depósito de miles de barnices químicos. Bastión Oeste 99. -Muchacha que responde a las señas de Barbara D'Courtney se encuentra en casa de la adivina Chooka Frood. Aquel viernes por la tarde. ignorante de todo esto. se dirigió hacia los escritorios instalados frente a las ventanillas y se robó una docena de formularios y una pluma.

-Chooka titubeó. reverentes y silenciosos.. policía maldito! ¡Fuera de aquí en seguida! -Perdón. No puede desviar a un ésper I. Chooka. Si uno permanecía inmóvil el piso seguía cantando. Está esperando que entre Barbara D'Courtney. Cuarta habitación a la derecha después de doblar el corredor. Toda esta investigación telepática se desenvolvió mientras Reich pasaba del decimonono al vigésimo escalón descendiendo al sótano irisado de Chooka.. Llegará dentro de media hora. Chooka. Imposibilitada y mortificada. Reunir algunas mentes bobas y fingir que les adivina el futuro. llamado Zerlen. la boca corroída.. Junto a las paredes del sótano. Chooka Frood entraba en el sótano y se adelantaba hacia el centro. ? ¿Quién es. -¿Qué. Chooka. Era algo patético sentir cómo Chooka trataba de aislarse. los créditos de ese tío millonario de París... Chooka se puso a chillar.armónicos de una campana de bronce. Está vestida con una túnica de oro. -No sea terca. Propósito: interrogar a una joven llamada Barbara D'Courtney. Chooka? -¡No! -Ya veo. -Y aquí. -Usted también es una mirona. -El hombre está loco. -Quizá sepa representar -murmuró Powell. pero no lograba ocultar el hecho de que aunque Chooka parecía ambiciosa. Ya veo. Luego. Un trabajo de verdad la está esperando. usted? Tan cuidadosamente como si estuviera comunicándose con un niño tercero. -Pero ¡cómo! ¡Maldición! ¡La mujer es telépata! Chooka se endureció y abrió la boca. por supuesto. -He venido a vosotros -entonó Chooka con una voz ronca. ¿Dónde está esa joven. Examinad vuestros corazones. El piso resonaba y la extraña relación que unía imágenes y sonidos hacía arder brillantemente los colores. Las velas semejaban estrellas en una noche helada. y al hombre le gusta mucho. . -¿Por qué no ha ido al gremio? ¿Cómo no está en contacto con sus semejantes? -Fuera. ¿Dónde está la muchacha? -No hay ninguna muchacha. Se incorporó y dejó el sótano.para ayudaros a ver los abismos de vuestros corazones. en bancos de piedra. Ella. Era indudable que los naturales poderes de Chooka no habían sido educados jamás. AL pasar junto al portero le arrojó un soberano y murmuró: -No he estado aquí. Reich oyó el grito de furia de la mujer y la respuesta de Powell. Ninguna. . ¿En qué sitio. La túnica se le abre ligeramente. El prefecto clavó los ojos en el rostro embotado de Chooka: la gruesa nariz. Fuera. ra. carecía totalmente de sensibilidad. Se volvió y se abalanzó escaleras arriba. Chooka. Está esperándola.. Fuera de aquí.. Uno los veía. terminaba la ilusión -se dijo a sí mismo Lincoln Powell. ¿Comprende? -Nadie ha estado aquí. La joven cae en una especie de trance con la música. por favor -dijo Powell-. señor Reich. el amor de la mujer de ojos rojos de Calisto. -¡Fuera de aquí. Arriba. . Sentía ira ante la inexorable fuerza de la evolución que insistía en dotar al hombre de crecientes poderes que éste no podía usar a causa de unos vicios atrofiados... . Cree en ella. -Powell sondeó suavemente al hombre-. todos con un cirio fosforescente. los ojos chatos... envuelta en una cascada de llameante música. Chooka se detuvo. Fuera de aquí. Nunca. avara y fuerte. vosotros los que buscáis. Ya me voy. respondiendo a las vibraciones de las calles lejanas. -Fue. Chooka. ¿no es cierto. y casi todos le parecían santos. Ese viejo chivo obsesionado por la joven de ojos rojos. ? ¿Quién. Chooka? No trate de evitarme. -¿ Y la mujer engañada por un hombre llamado Zerlen? Ha visto a menudo ala joven. Qué laberinto más complicado. Ha estado aquí otras veces. Estoy sondeando profundamente. Powell deletreó: -Nombre: Lincoln Powell. ¡Mirón! Fuera. Al hombre le gusta Barbara. Examine conmigo a los clientes. . La luz boreal temblaba en sus facciones y en su erguida y encapotada figura. He oído decir que toma parte en su acto. Miremos otra vez para estar seguros. Uno se unía a ese palpitante y ardiente silencio. Powell transmitió el retrato de la muchacha. no sabe -decidió Powell. Váyase. Ocupación: prefecto de policía. y siguió luego-: Vosotros los que buscáis a un hombre de Marte. Chooka Frood? La respuesta telepática llegó en fragmentos de terror. No se sentía enojado con Chooka. y alzó los brazos en lo que quería ser un. -Me recibe usted. se sentaban los otros sedientos de fortuna. -No. muy parecida a una vulgar medusa. -Ya hablaremos de eso.. iluminados por el aura del piso.amplio ademán místico. para ejecutar vuestra venganza. ¿Por qué no permitió que la educáramos?¿ Qué clase de vida es ésta para usted? Fetichismo. -¿Dinero de verdad? Powell reprimió la ola de exasperación que estaba invadiéndolo.. hasta que se oía al fin el agudo tintineo de una campanilla de plata..

le retorció furiosamente la cabeza a la mujer. Tensión. -Fuera de aquí -repitió Chooka. Tengo todavía cinco minutos para llevármela. encontró el bajorrelieve. Reich apretó el que decía Arman. Quizzard no está en el sótano. Reich se incorporó rápidamente. Ben? -Estamos listos. respirando pesadamente. usted. -¿Qué está haciendo en mi cuarto? -chilló Chooka. y cayó con el cuerpo retorcido en un rincón. Pero el arma apuntaba al cráneo de Reich. -Quiero a esa joven. -¿Y. -¡Keno Quizzard! No hubo tampoco respuesta. -¡Quizzard! -gritó otra vez-. Apareció una puerta de acero. Reich se alejó de la mujer de los ojos rojos. Reich se precipitó hacia una de las puertas y la abrió de golpe. Ben Reich. Ben. Chooka. Había una alfombra de lienzo. Se encontraba ahora en el descanso de una escalera. Magda! -chilló Chooka. no la encontró. y tomó el pestillo de otra puerta. Apartó a las muchachas que lo solicitaban de varios modos. Powell está aquí. La mujer se tambaleó soltando el arma. -Oye. Más tensión. Los cuerpos se separan y aparece la puerta del ascensor. Reich golpeó a la mujer en los ojos con el dorso de la mano. Enceguecido y confuso.. Arrastrándose sobre la manta espumosa... La puerta se abrió a un estrecho cubículo casi totalmente ocupado por una cama ovalada. Pero quizá no. Puedes apostar a que Quizzard no estaba. Cayó hacia atrás. Una mujer con los ojos teñidos de rojo estaba de pie. La quiero antes que Powell se la lleve. y Reich se la llevó por delante. del otro lado. buscó la salida. dejó la casilla. Jerry. Tuerce la cabeza de la mujer hacia la derecha.Reich atravesó rápidamente las habitaciones del prostíbulo. -Tiene que estar arriba. Reich la ignoró. En el cielo raso brillaban algunos globos de radón. -¡Quizzard! -gritó Reich. dijo el tensor. -¿Dónde está la muchacha? -dijo. el rostro airado de Chooka Frood se alzaba ante él. -¿Dónde está la muchacha? Barbara D'Courtney. Se encontraba en un pasillo que se torcía hacia la izquierda formando un ángulo de treinta grados. examinando a Chooka. Reich bajó trastabillando y se quedó.. La cara ansiosa de Church llenó la pantalla.. -¿Dónde está la muchacha? -Váyase al diablo. dijo el tensor. La mujer estalló en una carcajada inacabable y le golpeó el rostro con los puños. Traía en la mano un desintegrador de neuronas y todavía se estaba riendo. compresión y comienza la disensión. Reich cortó la comunicación. -Maldita sea. Era Quizzard quien tenía que hacerlo. Hay un bajorrelieve de mármol. Tengo que correr ese riesgo. Cuando recobró la visión. ¿Dónde demonios habrá ido? -No lo sé. Quizzard. Instantáneamente una plancha metálica subió hacia sus pies y con un susurro de aire comprimido lo llevó ocho pisos más arriba. alcanzó otra puerta. Los talones se le enredaron en una gruesa alfombra de material plástico. y se golpeó fuertemente la cabeza contra el borde de una estufa de porcelana. y observó cómo se separaban los cuerpos. recogió el desintegrador y lo apoyó en la sien de Chooka.. -Salga inmediatamente de aquí. Entonces. Dios! -¿Dónde diablos está Quizzard? -¿No está ahí? -No puedo localizarlo. Reich echó a correr por el pasillo y probó una puerta cualquiera. y salió corriendo hacia la escalera. No hubo respuesta. Dime. con los ojos clavados en el círculo de puertas.. Seguía retorciéndose. ¡Keno Quizzard! Se oyó una respuesta apagada. -Muy bien. y no se movía. Quizá se ha fijado sólo en la chica. . y llamó a BD-12232. Cuando salió del cuarto ya no se hallaba en el vestíbulo circular. En las paredes se alineaban unas puertas sin numerar. se encerró en la casilla telefónica. ¿cuál es el camino más corto? ¿Podría adelantarme a Powell? -Si Powell sondeó a Chooka ya habrá descubierto ese atajo. Un imán retuvo la plancha. cerrando al mismo tiempo la puerta. Los escalones descendían hasta un vestíbulo rodeado de puertas. ¿Dónde está? -¡Échalo de aquí. En el dintel había un tablero de botones. abrió la puerta y entró de un salto. -Detrás de la escalera principal. Más tensión. Reich tropezó con el borde de la cama y cayó de bruces. ¿Dónde está? Chooka volvió la cabeza y aulló: -¡Magda! La mujer de ojos rojos entró en el cuarto. Salió con su mujer y. la abrió y cayó del otro lado. ya lo sé. y Reich abrió la puerta y salió del ascensor. -Pensé que estaría en el sótano.. Powell debe de haber localizado el cuarto de la chica. -¡Oh. -Eso es lo que voy a ver. -Powell estaba ahí. en el gallinero. Dobló ante la balaustrada de mármol.

vestida con una asombrosa túnica de oro entreabierta. Era la mujer de Quizzard. con la muchacha en los brazos. La piel se le cubrió de un sudor repentino. Se acercó a la cama. -¿Cómo es? -decía la distante voz de Quizzard-. Aparentemente nadie la había usado. Hizo girar el pestillo. -¡Papá! -gritó-.. Mientras Quizzard se incorporaba. una silla. Reich se dirigió con rapidez hacia la rampa retorcida y siguió el sonido de la risa hasta una puerta afelpada. -¿Cómo es? -repitió el ciego. Unos escalofríos estremecedores recorrieron el cuerpo de Chooka. -¡Dios mío! -suspiró-. señorita D'Courtney -dijo Powell. Era el cuarto donde Chokka trabajaba de adivina. sacudió el sistema nervioso de Chooka. señor Powell -murmuró Reich. Keno. Escuchó un instante.. una cómoda. -No es la demolición todavía -murmuró Reich-. ¡En nombre de Dios! ¡Papá! Se detuvo de pronto y retrocedió como si eludiese a alguien. Dios mío! Tomó rápidamente el revólver.. No. señorita D'Courtney? Vengo a socorrerla. y con una expresión de agonía. físicamente asustado. -Entonces mira por mí. Ningún sonido. -No se da cuenta de nada -respondió la mujer. apoyada en un muro.. bajo el percutor. y volvió a correr. En ese mismo momento oyó una risa distante. Cristo. Reich la tuvo así unos cinco segundos. y trató de que su mano temblorosa apuntara al cráneo del prefecto. De cualquier modo si no encuentro a esa chica me demolerán. Keno -dijo la mujer. un ropero vacío. hundido en un sillón. atravesó la puerta y llegó a una rampa de caracol. Reich soltó a la mujer. No había duda. -La tercera posición es la muerte -gruñó-. Las cámaras contenían aún los mutilados cartuchos. corre! -dijo la mujer. señorita D'Courtney? -dijo Powell. y adelantó una mano como si asiera un pestillo. -Adiós. ¡Oh. Doblando a la izquierda.. -¿Se siente bien. La cuarta puerta. Era el arma del crimen: el cuchillo-revólver. La muchacha D'Courtney estaba sentada en sus rodillas. Cerró el arma y se la metió en un bolsillo. se sintió asustado. Esgrimiendo el arma. -Buenas tardes. se detuvo de pronto. de goznes de bronce y embutida en la pared. Un relámpago de salvaje belleza. Se apartó de la pared y se lanzó sobre Powell con las manos como garras apuntándole a los ojos. Corrió por el dormitorio. No me digas que no se da cuenta. El que había destrozado la cabeza de Craye D'Courtney estaba todavía en su sitio. no. Qué cara pone? Le hablaba a una mujer encogida y menuda que estaba de pie. mientras el telépata se acercaba al sillón. corriendo en línea recta. Abrió la puerta de par en par y entró en el cuarto. dobló a la izquierda. Subió por la rampa. me ha engañado! -gritó. no muy fuerte. Le brillaban los ojos ciegos. El suelo era de cristal transparente y permitía ver el gabinete del piso inferior. abierta de par en par. -¡Dios. gritando. La mujer se endureció y comenzó a temblar. Pues Quizzard se derrumbó también de pronto. y se detuvo. Abrió un cajón. -¡No! ¡No! ¡Por el amor de Cristo! ¡Papá! . de muros y cielo raso forrados de terciopelo de color de la noche. Reich movió el gatillo a la segunda posición.. Reich llegó a la asombrosa conclusión de que la caída de la mujer no había sido accidental. La muerte de veras. por Cristo. No se movía. En ese gabinete estaba Quizzard. Había en él una bata blanca y transparente y un manchado objeto de acero parecido a una flor maligna. No. de veras. Lo mismo el ropero. Los ojos oscuros y profundos miraban sin inquietud el espacio mientras Quizzard le acariciaba brutalmente. esta vez a la cabeza de Powell. Reich atravesó el umbral. luego apartó el arma. -¡Corre. si yo tuviese ojos. Una corriente inducida. los ojos ciegos y fijos.Reich puso el gatillo en primera posición. Y nada me importa. los ojos abiertos y alarmados. Luego estiró las piernas y saltó del sillón. Aparentemente el golpe le hizo perder el sentido.. con el gatillo preparado en tercera posición. Había una cama vacía.. Y Powell entró en el gabinete. -Yo soy tus ojos. ¡Cuéntame! Reich lanzó una maldición y apuntó el desintegrador a la cabeza de Quizzard. una risa áspera. En seguida tropezó y cayó hacia adelante. -En su cuarto -tartamudeó-.. Podía matar a través de cualquier cosa. la risa de Keno Quizzard. Ah. -Se da cuenta -exclamó Quizzard-. Le tocó un brazo y repitió-: ¿Se siente bien.. ¿Dónde está? Chooka estaba casi paralizada. La puerta se cerró a sus espaldas con un silbido de aire comprimido. Powell había actuado en un nivel TP. No puedo ser tan indiferente. La muchacha cayó en el sofá. Estaba en un cuartito redondo. y Reich. con el pelo rubio suelto. Iba a matar en este mismo instante. pues no volvió a moverse. Pasó al lado de Powell. abrió una puerta imaginaria. El arma podía matar a través del piso. por primera vez en esta guerra. pero siguió negando con la cabeza. La muchacha no respondió y el telépata se inclinó hacia ella y miró aquella cara inexpresiva y plácida. Se precipitó hacia la izquierda y corrió describiendo un semicírculo. Al darse vuelta para dejar la habitación tropezó con la cómoda. Ante esta última palabra la muchacha se enderezó y se quedó como escuchando. con los ojos muy abiertos. Volvió a apuntar con el desintegrador. contó las puertas. Los ojos se le salieron de las órbitas y comenzó a emitir los gruñidos salvajes de un animal torturado.

que sólo puede fotografiar una única escena.. -Adelante -dijo Powell-. Si usted pierde su equilibrio mental. odiando. -Está en un estado de reminiscencia histérica -explicó el doctor Jeems. Bien. a Powell y Mary Noyes en el vestíbulo de la casa de Powell-. y formar una familia. Powell pensó durante un momento en romperle la cabeza a este joven normal y chapucero. se detuvo y trató de desasirse de unos brazos invisibles. Un solo tiro y estaría salvado. la escena que lo ha deformado para siempre. y dejamos que crea que nace a una nueva vida. lo que nosotros hacemos es sintetizar un artificial Déjà Éprouvé para el paciente. esperando. Powell cruzó el umbral abrazado a la dócil muchacha y cerró serenamente la puerta.. y se quedó allí. con el rostro plácido otra vez. ¿Comprende? -Comprendo. Estaba a mitad de camino de la demolición. la apretó contra su cuerpo. -Un minuto -comenzó a decir Mary lentamente-.. La mente consciente no puede afrontar el conflicto entre el mundo exterior y el propio inconsciente. que no han experimentado nunca. y allí. de pronto. Las cejas espesas se fruncían sobre los ojos oscuros. arrodillada... ¿Comprende? -Hasta ahora sí -dijo Mary Noyes. por ejemplo... recogió algo del suelo. una y otra vez. La había revivido para Powell. como blancos fáciles del desintegrador. -Luego. han ocurrido realmente. Reich lo siguió con el cañón del arma. El joven doctor Jeems pareció indignado y sorprendido. retorcido por un traumatismo. Una huida de la realidad. . catatonia. He comenzado a tratar a la muchacha con las series Déjá Éprouvé para la catatonia. Aquí estamos. Considerando la muerte desde un punto de vista sintomático. Todo esto será Déjà Éprouvé. Desarrollado por Gart. señorita Noyes.. Powell se acercó a la muchacha y la alzó del suelo. ya probado». Y si éste había leído en su mente. nada de conferencias esta noche. Literalmente. gimiendo de dolor. como el de una muñeca. Con angustiosa certeza. No creo que su examen cause ninguna interferencia. . ¿Puedo utilizar a la muchacha? -¿Utilizarla cómo? -Leerle el pensamiento. una frase terrible e inolvidable. uno de sus telépatas. casarse con Powell. 10 IMAGINEN UNA CÁMARA con un lente distorsionado. El telépata la sostuvo con un brazo y la acompañó hasta la puerta. a pesar de que no era un telépata. -Un nuevo y gran tratamiento -dijo Jeems excitado-. con la serenidad de una sonámbula.. Trata de volver al estado fetal. -Las series Déjá Éprouvé? -preguntó Mary. puede llegar a creer que se ha casado con Powell y tiene tres hijos. que estaban sujetándola. ya hemos comenzado a investigar eso. Era invisible.. y alzó los ojos.. Responde ala palabra clave «socorro y revive una terrible experiencia. Durante medio minuto miró fijamente al invisible Reich. Fuera de eso. O sea que si yo.La muchacha volvió a correr. astigmático.. -Mary recuperó el dominio de sí misma y trató de sonreír. Desea no haber nacido. y estaba dedicado fanáticamente a su trabajo. ¿Se da cuenta?. esperando el momento adecuado. Déjá Éprouvé es un viejo término psiquiátrico del siglo diecinueve. y luego se endureció y se llevó las manos a los oídos como si un ruido muy intenso acabase de traspasarla. una y otra vez. Tenemos que trabajar. Jeems reflexionó un instante. Era uno de los más brillantes jóvenes del hospital Kingston. AL fin se detuvo. y luego. y dijo con voz dura: -De acuerdo. -Digámoslo de otro modo -la interrumpió Jeems-. en Kingston. entiendo. Un tiro fácil. -¿En estos tiempos? Sólo la muerte es permanente. Powell abrió la puerta. -Muy bien. -No tengo por qué oponerme. y Reich comprendió que había perdido su oportunidad. Imagine que desea usted de veras. Reich retuvo el aliento. Hay pacientes que desean algo con tanta fuerza que al fin el mismo deseo les hace imaginar que ese acto o esa experiencia. Disociamos la mente de sus más bajos niveles. del hospital Kingston.. ¿De acuerdo? Mary enrojeció. -Permanente? -preguntó Mary Noyes. que sólo puede reproducir un único trozo de música. significa: «ya experimentado. AL fin Reich bajó los ojos y apartó la cara de ese hombre que no podía verlo.. hizo girar a la muchacha. Es un escape. desafiando. Sus descuidados enemigos estaban ahí abajo. Cayó de rodillas y se arrastró por el piso. Tratamos de que el sueño catatónico se realice.. la enviamos al seno materno. Había revivido la muerte de su padre. hemos llegado. Reich comprendió qué había hecho la muchacha. -La muerte de su padre -dijo Powell.. Uno solo para los dos. -Bueno -continuó Jeems con jovial inocencia-.. Imagínense un cristal de grabación. El paciente cae en la catatonia. La joven se incorporó con la gracia de una bailarina. Luchó y gritó con los ojos muy fijos. . doctor -interrumpió Powell-. ¡Adelante! El rostro delgado de Powell estaba encendido de ira. -¿Cómo? Oh.

. Está a salvo aquí. Trae a Barbara. ¿eh? Eso eres. -¿A qué se refería. Averígualo tú mismo. Atavismo positivo. Mary trajo a la joven a la planta baja. Por eso tengo a Barbara D'Courtney en mi casa. -Mary se echó a reír-. Y no trates de leérmelo. -Peligroso. Tengo que obtenerlo pedazo por pedazo. Mary la había vestido con una túnica azul y le había echado hacia atrás el pelo rubio. Exacto. Tiene varios conductos acústicos. Me alegra haberles servido de algo. No sé por qué. -¿Por qué no disparó? -No lo sé... Aunque. Es preferible que no te lo diga otro. ésa es su especialidad. Yo me las arreglaré en el estudio. aprenderá a hablar. Iba a lanzarle un neurobásico que haría historia. los telépatas forman un círculo cerrado.. -¿Miedo? -Reich no es un cobarde. -¿. Cuando lo tenga todo.. -¿Y sentiste a Reich a través del piso? ¿Cómo? -Reflejo TP. No te escapes de ese modo. quizá podamos encargarnos de Reich antes de que sea tarde. señor Powell. Es un hombre repugnante y peligroso. No sabía nada del shock neurobásico. -¿Quiere decir que Barbara D'Courtney va a ser un bebé. -Mutis de Mary Noyes. -Olvídalo. -Pero no bastante tranquila como para que yo pudiese realizar mi trabajo. Mary. como digo.. Pero por eso mismo es doblemente peligroso. Powell. -Protesto. confusa por dentro. Quizá la próxima vez sea diferente. con la chica. vamos.. esto ocurrirá en el nivel consciente. a caminar? -Exacto.. Mary dejó de reír y se puso pálida. Creía estar en lugar seguro.. Reich está sosteniendo una campaña antiésper.. Exacto. Tengo que volver a mi trabajo. Todo confuso.. especialmente. Eso es falso. Le costará encontrar lo que quiere.. -¿Y qué es esa imagen? ¡Oh!. se comen a los niños crudos. Ben Reich. pero no repugnante. Linc. Una novedad. -¡Oh!. Mary. adolescencia. Pero claro. Habrá crecido para eso. -Jeems se incorporó de pronto-. Tiene encanto. No puede estar sola. aunque el derrumbe de Quizzard podía haberlo puesto sobre aviso. No tenía miedo. Estaba tan enojado en ese gallinero de Chooka Frood que hice rodar por el suelo a esa babosa de Quizzard y a su mujer. no habrá cambios. y la sentó en el escalón inferior. Pero.... debe de estar bastante asustada ahí abajo. Pero no. Debajo. -Se dirigió a la puerta de calle-. Puede sondearla a su gusto.. Te sientes embarazado. ¡Maldito Reich! -¿Qué pasa con él? -Te lo he dicho. Un puritano.-En la superficie de la mente. pero psicogénico. Así que era eso. -Escúchame. Barbara estaba impecable. La gente espera siempre que los villanos tengan aspecto de villanos. no son patriotas.. -Encantadora por fuera. Le llevará unas tres semanas. Infancia. Yo.. llegué a desafiarlo. los caballeros de la Mesa Redonda.. Ya conoces los argumentos. En muchos círculos me conocen como muy progresista. -Oh. Barbara parecía una estatua. -Deténte. Powell la miró con curiosidad y al fin se encogió de hombros. Bueno. Ven al laboratorio algún día y te enseñaré qué es eso. Mary. Y cuando sentí la presencia de Reich. Cualquier ésper i puede aprenderlo. Yo. Sir Galahad Powell. por así decir. Y hay algo más. Reich creía tener todas las razones del mundo para matarnos. -¿Qué desenterraste? -Olvídalo. Es algo parecido al desintegrados.. Quieres salvarlas apariencias. no puede confiarse en ellos. tendré a Reich. atándoselo en forma de cola con una cinta azul.. Estaba transmitiendo y juro que deseé que tuviese la valentía de disparar. Simplemente no pudo.. Siempre me alegra ayudar a los telépatas. y edad madura.? -Tiene ahí un retrato detallado del asesino escondido en su histeria. -¿Qué le hiciste a Quizzard? -Shock neurobásico. Cuando vuelva a encontrarse consigo misma estará preparada para aceptar esa realidad de la que huye ahora. No lo sé. Linc. Veamos si puedo meter una aguja a través de esa muralla mental. el enfermo vuelve a desarrollarse con rapidez. -No. Jeems desapareció. El gabinete no era a prueba de sonidos.. Linc? -A nuestro buen y gran amigo. . Dormiréis las dos en mi habitación. Usted sabrá qué hacer. -¡Hum! Una despedida significativa... en el nivel de la conciencia.. -Estaría a salvo también en el hospital.. Son conspiradores interplanetarios.. y además está apoyando a la Liga de Patriotas. -¡Siéntate!¿Por qué crees que te he llamado? Vas a quedarte aquí.. No puedo entender las razones de la reciente hostilidad hacia ustedes. Mary se incorporó.. Ése fue el error de Reich. brillante: una hermosa muñeca de cera. -¿Fatal? -¿Has olvidado los votos? Claro que no. Mary.

Tengo que ir a ver al médico de D'Courtney. Y la muchacha estaba gritando ahora. -Bueno. Powell se enjugó la transpiración de la cara. @kins era animador principal de los planes de educación a largo plazo del gremio. porcentaje menor al logrado por las entrevistas del gremio.. Powell sintió que una mano lo sostenía y comprendió que no tenía por qué arrodillarse con Barbara. y el jefe del grupo ambiental. No tan rápido. Barbara.. ¿Es éste el hombre? «Sí. pero no que estaba matándose eficientemente a sí mismo con obras de caridad.. Alguien grita. Como una cicatriz. Ojos separados.. sí. Tranquilízate. Sam invitaba a todas las gentes de bajos ingresos a que le trajesen sus problemas. querrás decir. Por este motivo.. -Entonces tendré que hacer el viaje. Barbara. digamos. y Powell sondeó con delicadeza. Barbara? Allá en lo hondo. No. Barbara? «Un hombre. Un rostro apenas vislumbrado. Pero cuando el hombre cae en la trampa de una crisis. sí.. Me escapé. Estoy sola. Temblaba. -Bueno.. Mary alzó a la muchacha y la llevó al escalón. Hay que aclararlo. El público sabía que Sam ganaba dos millones de créditos por año. era Reich. Juntos es mucho más fácil. Un amigo. Parece como si se hubiese suicidado ante Reich. muerta. Barbara? «El.. o piensas que es un trabajo hombruno? -Viril. y mientras buscaba una solución. Hasta ahora. querida. Mary.. Barbara. No pierdas tiempo tratando de ayudarme.¿Con qué? ¿Por qué el viejo D'Courtney no trató de defenderse? Tengo que probar otra vez. Nariz pequeña. ¡por piedad! ¡Ayúdeme!» La muchacha se arrodilló otra vez. Pero Powell no era histérico. váyase. desnudo y sin defensas. Pero Sam no se descorazonaba. Powell tomó aliento y dijo: -Socorro. Barbara. como una muñeca. ¿Ves? Estamos abriendo la puerta. plácida. Ayúdeme. ». Nos ayudamos mutuamente. -Era Ben Reich. Sólo estamos nosotros tres. Barbara.. entonces la mayoría de la gente había sido demasiado perezosa o no había tenido la oportunidad de alcanzar ese desarrollo. La muchacha se volvió y describió el círculo. -Y añadió. Nada más. El razonamiento de Sam era muy simple. ¿Viste la imagen tú también? -No pude aguantarlo. y corría por un pasillo. Entonces será mejor que iniciemos el trabajo. Luego se volvió hacia Powell. y llevó a la joven hasta el escalón. -¡No! -Sí. Usted está de más aquí. el cuarto de la orquídea desapareció. Deténgalo. Deténgalo. Éste sostenía que el poder telepático no era una característica congénita. Corremos juntos por el pasillo. estaba siempre llena de casos de caridad. Powell sacudió la cabeza y trató de ayudar a Barbara D'Courtney. más allá de Venusburg. Ayúdeme a detenerlo. y Mary Noyes estaba tratando de levantarlo. Váyase. Papá. la solitaria mansión de Sam en la brillante y árida meseta. doctor ésper 2 . -Tengo que hacerlo. «¿Usted otra vez?» ¿Me recuerdas. Dos hombres. Cayó al suelo.. Una voz que llamaba desde lejos. Los recuerdos de Barbara son algo confusos. «No tengo amigos. Si. La histeria le servía a Barbara de almohadón protector ante el impacto emocional. No lo conozco. dirigiéndose a Barbara D'Courtney-: Socorro.. Tú y yo. No me gustan las voces. Odio hacerle esto a Barbara. Sam @kins. había descubierto un 20 por ciento de ésperes latentes. en actitud de escuchar. -¿Qué has visto? -D'Courtney quería que lo mataran. Sam y Sally volvieron a Venus la semana pasada. muerta. Sensación de ropa de cama. y la figura confusa la tomó entre sus brazos. Barbara? «Mire a papá. y revivía el terror de la joven.» Y en seguida todo se desvaneció.-Muy bien. Me pregunto sólo cómo demonios lo mató. Powell lo encontró mientras Sam recorría cabizbajo el rocoso jardín de su casa destruyendo vigorosamente las flores del desierto y creyendo dedicarse a sus cultivos y sostener a la vez varias simultáneas conversaciones . Hay mucho tiempo. más que Barbara D'Courtney. La muchacha volvió a enderezarse en actitud de escuchar. No. Quería morir. -Y odio que te lo hagas a ti mismo. Linc.. Instantáneamente. -¿Querrás que te ayude ahora. Cuidado. Barbara. su horror. -Esta vez fuiste tú el primero -dijo Mary sombríamente. Mira otra vez. Y la muchacha estaba acurrucándose otra vez.. ¿Qué. Me grita en los oídos. Boca menuda y sensitiva. -Es Sam @kins. Cabeza rapada. trataba con cuidado de dejar en sus enfermos la semilla telepática. recibía 1. la muchacha se enderezó en su asiento. ¿Qué hace tu padre. ¿La voz de quién. en el preconsciente. Mary.» Pero soy parte de ti misma.. «¿Nos ayudamos? » Sí. Barbara? «No. Necesito una persona inteligente. El cuerpo que estaba ante él desapareció de su vista. «¿Pero por qué no me ayuda ahora?» ¿Y cómo.000 créditos por hora de análisis. » Y la muchacha estaba sola. ¿Es éste el hombre? Mira esta imagen. Powell se deslizó en el interior de su mente. no puede permitirse la pereza. ¿Podré tomar el cohete de las diez? Llama a Idlewild. leer el pensamiento era algo así como desarrollar unos músculos sin uso. la muchacha respondió: «¿Quién es?». su tortura.» ¿Quién? «Váyase.. y allí estaba Sam para brindar oportunidad y entrenamiento. parecida a una muñeca. yo y. Ayúdeme a gritar. y abría de par en par una puerta y se precipitaba en un cuarto parecido a una orquídea para ver. mientras el terror instintivo la apartaba de una figura confusa que trataba de alejarla de su padre. Por favor. sino una cualidad latente de todo organismo y que podía desarrollarse con un entrenamiento adecuado. sir Galahad. Estamos en dificultades.

Así se escapa del mundo. o sólo había sido un testigo del suicidio de D'Courtney. Y cuando comenzaba el frío mortal de la noche de setecientas horas. Bueno. -Sí. «Por lo tanto los hombres me desean. No he oído nada. El Viejo Moisés querría que se lo explicaran. Sam. doctor @kins -replicó Walter. O Reich había matado a D'Courtney. El cielo raso se abría al aire. No conoceré yo las malezas. las tierras estériles de Venus. Estaré contigo dentro de un minuto. La vida no es una máscara. ¿por qué dio un salto? -Me picó una chinche. Vengo para una consulta y no puedo entretenerme mucho. Bernard? -Tenía la esperanza de que me lo dijera usted. purpúreas y violáceas. Todos en Venus vivían en ciclos de treinta días. Sam. ¿De qué huye. -¿Ha oído? ¿No es cierto? -No. Se requiere un poco de telepatía. inmóvil. Las nubes perpetuas de Venus irradiaban una luz enceguecedora. mezcladas con las secas plantas de Venus. Una transmisión TP. ¿Dónde está esa falsa cortesana? Una bonita pelirroja se abrió paso a codazos entre la multitud y sonrió afectuosamente: -Aquí estoy. miraba fijamente a sus humildes discípulos. ha oído. Era como una ilustración de una Biblia primitiva. -Bueno. Un hombrecito de negro le alcanzó el rastrillo y dijo: -Mi nombre es Walter. profesor! -¡Lincoln Powell! ¡No! ¿Qué haces aquí? ¿De dónde has salido? -De la Tierra. Los tallos cambiaron de color en una histeria prismática y emitieron un lamento que demostró que la planta no era una variedad fosforescente. -¡Maldita sea! No me digan que esto es una planta fosforescente. -Y ése es todo su problema -gruñó @kins. ¿no es cierto? Ha encontrado un sustituto de la vida real. ¿Qué pasa con D'Courtney? Powell expuso su problema. y en el fondo. -Entonces. doctor @kins.con un grupo de gentes deprimidas que lo seguían como títeres. si los dejase». El recuerdo histérico que Barbara D'Courtney tenía de la muerte de su padre era susceptible de dos interpretaciones. Sam entró corriendo en el vestíbulo y se bebió un cuarto de litro de agua helada. -Diez créditos en el mercado negro -le dijo a Powell-. que resplandecía durante las setecientas horas del día venusino. Se trata del caso D'Courtney. un Mesías de mal carácter. -No es cierto -rugió @kins-. -¿No podrías haberme llamado por el teléfono interplanetario? -Es algo complicado. @kins la miró con malos ojos. -¿Se suicidó? ¿Cómo? . Arriba. -@kins la miró frunciendo el entrecejo y continuó en el nivel TP-: Está usted muy satisfecha de sí misma porque es una mujer. En mi jardín no hay chinches. Oyó cómo le gritaba a mi mujer. Nunca llovía en aquel planeta. Alrededor. hasta donde alcanzaba la vista. y Sam se volvió hacia él. El hombre resoplaba y gritaba a plantas y pacientes por igual. doctor @kins. excitado. rojas. Usted vive de rótulos. el matrimonio @kins empacaba simplemente sus bultos y volvía a su casa con calefacción de Venusburg. Ha encontrado una fantasía adecuada. La respuesta es sí. sino el desconcertante sauce venusino. ¿Sabías eso? Tenemos un mercado negro de agua en Venus. se dice a sí misma. Ah. Hum. ni una maleza. ¡RESPONDAN! Powell encontró a Sally @kins en el fresco y espacioso vestíbulo de la casa. es sólo una maleza. ¡Tonterías! No puede escaparse por ese camino. -Ya veo. VAMOS. -No. La calva cabeza de Sam estaba al rojo. Haré que te sirvan algo. Bernard. Al fin @kins estalló: -¿Nadie ha oído qué le dije a esta mujer? -¡Yo. doctor @kins. NO DIGAN QUE NO PUEDEN. Ya sé que no es tu jurisdicción. observando como caían las semillas aladas. Una cúpula plástica bastaba para protegerse del cielo. gozaba del espectáculo. de abigarrados colores. arrancando unos tallos de un rojo carmesí. Soy una mujer» . Bernard. ¿Qué demonios hace la policía? No te preocupes.-Y en seguida comenzó a hacer un terrible barullo-: TODOS PUEDEN OÍRME. las brillantes piedras de sílice del jardín. Me basta con saber que podría ser de miles de hombres. Luego clavó la mirada en el hombrecito: -Escapatoria semántica. no se contonee por el nombre que le he dado. Tengo que volver en el próximo cohete. El sexo no es una máscara. @kins esperó pacientemente una respuesta. ¿NO QUIEREN QUE LOS AYUDE? RESPONDAN. Linc. D'Courtney se suicidó. @kins bufó dirigiéndose a Walter Bernard. una luz enceguecedora y nacarada. La virginidad no es una apoteosis. Sam. -Oh. pero la muchacha se limitó a sonreír y a adoptar una afectada actitud. -@kins lanzó un anuncio explosivo-: ¡SALLY!¡VISITAS! Un miembro del rebaño de @kins trastabilló inexplicablemente. -Me recuerda usted a la pelirroja. Powell. Alcánceme el rastrillo. señor. no de objetos.

¿eh? -¿Cómo?¿Destrozado la nuca? -Sí. Tenemos veintiséis horas. pero yo esperaba. Pobre viejo Gus. Lo necesitamos tanto.. todo habría sido distinto. el doctor Wilson Jordan. -Y éste -dijo Powell. Es ahora un hombre próspero gracias a Ben Reich. Sam. Beck.. no cambian nunca. a mediodía. Éste es el retrato.. Había decidido matarse con narcóticos. cobardía.. El pequeño Gus trabajó para él.. volvió de Calisto. No sabemos qué arma usó. Íbamos a trabajar en eso. aversión. No... Si Tate necesita ayuda. El pequeño Gus Tate es el experto de Reich. asociación con una fiesta.. Era un piso circular. Reich arruinó mi caso. bañaba las mesas... Esto sí que es un sorpresa. Hice un viaje con él. pero ahí está. Powell atravesó de un salto el vestíbulo dirigiéndose a la cámara de fono-v. será mejor que vuelva en seguida. los bancos. Ha sido usted muy amable al concederme unas horas. conversación en una fiesta. -¿Tiene algo que ver con D'Courtney? -comenzó a decir Jordan.. -Ahora estamos apresurándonos demasiado. vino un anuncio de Sally @kins. -¿Por qué no? -Porque tenía la obsesión de los venenos. -Sigue. Estás ocultándome algo. Por suerte lo encontré. Ahora.. Si no fuese así. ¿por qué D'Courtney había decidido morir envenenado? -¿Te haces el gracioso? Si lo hubiese sabido. -¿No llegaste a sospechar por qué D'Courtney estaba derrumbándose? -Sí. -¡Linc. Gus Tate es un experto. -No trates de ayudarme. Jordan tiene el sarampión del dinero. -¿Bárbara? ¿Por qué? ¿Cómo?. reunión. la luz solar. -Ya sé que no. No sé más. pudo haberse destrozado la nuca. -No lo sé. para impedírselo... -Powell estaba tan trastornado que habló en voz alta-: Bueno. Ya conoces a los suicidas. Te sacó la información y se la pasó al asesino. Comience desde el principio.. Me gustaría saberlo. El teniente vio a Powell al mismo tiempo y agitó excitado las manos. veamos. ¿Qué valen ahora los votos del gremio? -¡Qué vale ahora la demolición! -respondió @kins ferozmente.. Comenzó a hablar antes de que Powell pudiese oírlo... Ahora puedo ayudarte de veras. los aparatos de plata y cristal. Todo el piso superior del edificio del gremio estaba dedicado a la investigación.. indudablemente no se suicidó. Habría necesitado la ayuda de algún ésper para. -Adelante.. dijo. no lo llamaría. Vio. Estaba retrogradando empujado por una exhaustación emocional y en el borde de la autodestrucción. -¿Echamos un vistazo? -sugirió Powell. Lo confundirás todo. Había ido con Reich. Espero que no le haya pasado nada a la muchacha D'Courtney. -Reich pudosospechar quizá. Yo hubiera podido salvara D'Courtney.. -No tengo mucho tiempo.. también la necesitará Ben Reich. Imposible. Si me dejases.. Dime... Entonces.. vergüenza. Estará en la Tierra unas veintiséis horas para arreglar sus asuntos. Te abro mi mente.. El mes pasado. De alguna parte. quien (estoy citando sus palabras) se apartó generosamente en favor de Jordan y la justicia. Si D'Courtney murió de ese modo. ¡qué te parece el telépata! -¿Qué me parece qué? -Gus Tate estaba en la fiesta de Beaumont la noche en que mataron a D'Courtney. Medio su número.. desde lejos. y a los trabajadores de uniforme.. -Linc. -Hum. D'Courtney tuvo que haber sido asesinado. -¿Hablará? -No.. -El hombre de la rodopsina.. -Un momento.. y de un suave color de durazno. -¡Diablos! Sólo Mary sabe que estoy aquí.. Por eso mismo volé a la Tierra.. Linc. coronado por una doble capa de cuarzo capaz de dar a la habitación una claridad total o una total oscuridad. señor Powell. la cara de Beck en la pantalla.. jefe. Cuando le presentemos el caso. teléfono..es el laboratorio del gremio.. doctor jordan: Jordan estaba impresionado. deserción.. no lo creo! -Yo tampoco podía creerlo. Luchaba contra símbolos irracionales de abandono. Sam.. y luego se embarca otra vez para Calisto para vivir definitivamente de sus nuevos bienes. de casi trescientos metros de diámetro. además de una luz monocroma de un décimo de angstróm. . jefe. ligeramente modulada. -Un momento. Si quiere saber algo será mejor que vuelva a la Tierra y lo averigüe. Esto no me hace muy feliz.. del interior de la casa. pensaste. -titubeó Jordan. Quería llevar a cabo algo drástico para escapar a un sentimiento de culpabilidad. Si quiere sacarle algo. -¿Culpabilidad de qué? -Su descendiente. pero.-Estaba derrumbándose. pero necesitaba ayuda para un paciente parecido al tuyo. pero. -¿Pudo haberse enterado Reich? El Viejo Moisés querra saberlo de veras. Tranquilo. Yo. Su estructura de adaptación estaba ya resquebrajada.. Una vez que han elegido una forma particular de morir. Se siente además agradecido hacia Reich.

lo que no era cierto. Un par de jóvenes bonitas. pasaron a su hijo. -Usted me entiende. Eso es admirable.. en parejas. ¿Cómo se le ocurrió eso? -Me han acosado -dijo Jordan sombrío. Con los ojos húmedos y la garganta enronquecida por la emoción.m. que buscamos su consejo técnico. Si corta usted transversalmente el nervio óptico.. -Naturalmente. Entre una salva de imágenes ridículas. señor Powell? -La frase se refería aparentemente a un oscuro episodio de la vida del «niño deshonesto» que nadie había logrado averiguar. respondieron con distintas burlas.. doctor..m. por ejemplo. -No. Jordan tomó efusivamente la mano de Powell. Aquel ladrón de Ben Reich tuvo quizás algún escrúpulo de conciencia pues los cedió a la justicia. insistió en que el nódulo y el nervio óptico formaban un circuito (no había nada parecido) y asaltaron al doctor Jordan con murmullos corteses y pruebas falsas. -Y Reich tiene seguramente algo más en su conciencia -dijo Jordan-.m. A las 1.m. no que nos informe sobre un asunto criminal. Un silencioso cacareo llenó la habitación. y los puso a nombre de su mujer. que en su admirable trabajo hay un error muy simple. centros de la perceptibilidad TP. Mary miró a Powell con sorna. de veras. Ningún magnífico seminario como éste.m. Pasaba así la antorcha a la futura generación. -La una y media. El grupo japonés de expertos en el nódulo extrasensorio. Los técnicos se acercaron de a uno. ven enseguida! ¡Barbara está hablando! -¡No! -Mary vino corriendo desde la cocina-. No es nada -replicó Jordan-. Ajó. -No dijo nada parecido. ¿Qué interés puede tener un crimen para un hombre de ciencia> Jordan se tranquilizó un poco. El de Ehrlich. ¡Las cosas que vi mientras trabajé con él! Pero los hombres de negocios son siempre un poco sinvergüenzas. le llenaron los oídos de agradecidos testimonios. en manadas. confesó que odiaba la idea de hundirse en Calisto. y volvió a la cocina.. Todo el caso depende de algo que tengo que sonsacarle a este hombre. Mujeres y cohetes.. Lo mismo esta vez. ¿No le parece? -No lo creo de Ben Reich -replicó Powell insistiendo en la nota noble-. No había allí hombres de ciencia. el doctor Jordan. Claro -convino Jordan rápidamente-. -Hay tiempo. Reich tiene conciencia. A las 3 p. y los azares de la justicia los pusieron en manos de Jordan.. pero como hombres de mundo sólo nos restan alabanzas.. Que hable. o un violeta genciánico. le confesó a Powell cómo había heredado esos bienes insensatos. El crimen. Un investigador pelirrojo. pero que siempre hacía enrojecer a Powell.m. El silencioso cacareo cesó instantáneamente. hay siempre otros. ¿Qué dice? -Me llamó papá. le preguntaron al doctor Jordan por qué motivo las imágenes visuales aparecían siempre con los colores un poco alterados. realmente. Pues bien. inventen problemas visuales y pídanle ayuda. Su hora ha terminado y tiene usted tareas importantes que. Parecía que Craye D'Courtney había sido alguna vez su dueño. sin interrumpir el trabajo. mi querido señor. Barbara estaba en el vestíbulo. con la agradable sensación de haber beneficiado a la ciencia sin traicionar a su benemérito y generoso patrón. -Éste es el doctor Wilson Jordan -anunció Powell-. que estaba trabajando en un dispositivo que recogería los impulsos TP. -¿Damos una vuelta? -Powell tomó a Jordan por el brazo y transmitió a todo el laboratorio-: ¡Atención! ¡Prepárense para algo rápido! Los técnicos del laboratorio.-¿Quién? Oh. el señor Benjamin Reich. No dejo de admirarlo. -No es nada. -¡Mary. Como hombres de ciencia podemos lamentarlo. Creo. . Ajojojojojó. Powell dijo: -Lamento tener que interrumpirlo. ya sabe. A las 2 p. Cuando la mujer murió. -Le aseguro. se oyó la voz ronca de la calumnia: -¿Quién se robó el tiempo. Jordan se especializa en fisiología visual y posee ciertos informes que quiero que nos entregue. Ocurre. Powell volvió a señalar la hora.. Basta ver este laboratorio para comprenderlo. Nada de discusiones. -Ajó -dijo Barbara-. A las 5 p. inventó rápidamente el hecho de que la transmisión TP era astigmática y requirió humildemente consejo. doctor. doctor Jordan. -Powell se transformó en un conspirador cómplice y mostró a Jordan una cautivante sonrisa-. Nunca ha tratado usted el nódulo vivo con un tinte vital.. Háganlo sentirse paternal. A la 1 p. mi querido doctor. Y Jordan partió para el cuarto satélite de Júpiter. Yo sugeriría. Por favor.30 p. sí. Le llenaron la cabina de flores y regalos. -Ajojojojojojojó -dijo-. el doctor Jordan anunció a los genuflexos japoneses que comunicaría gustosamente sus investigaciones secretas sobre la púrpura visual con el solo objeto de ayudar a jóvenes tan simpáticos. describió minuciosamente el ionizados de rodopsina que había desarrollado para Monarch. -Claro. los hombres de ciencia del gremio escoltaron al doctor jordan hasta el cohete de Calisto. encendido y en éxtasis. en cuatro patas. No quisiera que Reich pensase que yo. dedicadas al espinoso problema de la transmisión telepática a larga distancia. -Cierto. Hay tiempo. Dijo ajó -comentó Mary. A las 4 p. Después de todo. Sale usted a las cinco. Acababa de alimentarse y le brillaba la cara. arrastrándose con energía. esto es serio. El viejo Reich (el padre de Ben) se los ganó por medio de alguna trampa.

Hola. Keno Quizzard está aterrorizado y dispuesto a cualquier cosa por salvar su vida. . Lo usaron en el crimen de D'Courtney. volvió a enrojecer. . por favor. érase una vez una niña como tú pero que sólo existía. Jerry. Linc! ¡Por amor de Dios! Powell se encontró casi de pie. Espérame. nenita. Powell enrojeció. Estaremos juntos y solos. Fallamos siempre en el nivel objetivo. Llévame al teléfono. Es una trampa para Tate y Church. Me pregunté si te habría comprado el arma. -Powell se arrodilló junto a Barbara-. Luchamos juntos. Sólo nosotros dos. -¿Nosotros dos? Nosotros dos. de veras. y de pronto oímos algo. ¿Metía qué? Retengamos esa imagen. Barbara! ¡Socorro! Y los dos se incorporaron. desgarrándoles los corazones mientras los dos gemían y se arrastraban por el piso para arrancar una maligna flor de acero a la pálida. -¡Levántate.. -Así que estás lanzando a uno contra otro. juntos. -¿De dónde lo sacó Reich? ¿De un museo? -No creo. -¿Y Tate ayudó a Reich a usar el arma? Increíble. Pero Church tiene una casa de empeños. -Precavido. Jerry. Lo siento querida. -Y a los dos contra Reich.. -Eres un sinvergüenza.. -Pero. Acércate. . la adorada. Oh. -Encontré lo que buscaba. Barbara. La nuca saltó en pedazos. . Pasó del nivel consciente al preconsciente.. -Mary vio la escena recogida por Powell en casa de @kins-. Claro que sí. No.. besó luego a Barbara D'Courtney. Fotografiémosla. y esquivaron al sorprendido Ben Reich mientras éste metía algo en la boca de papá. Mucho. ¿Eso es un revólver? -Sí. Bueno. Ningún otro. Un arma explosiva.. Sensación de ropas de cama. Era un revólver. No hay nadie sino usted. -No. Voy a apostar fuerte. . Tengo que ver algo. ¿Papá? ¿Papá? -Ajó -dijo Barbara con un gorjeo. como una simple entidad. Powell tomó aliento y gritó: -¡Socorro. Por favor. Viniste de Marte con tu padre y. querida. . besó a Mary. Lo siento de veras. Quizá mate dos pájaros de un tiro. Dígamelo. Jerry.. y no hay nada más párecido a un museo. Mary? -Por lo menos media hora. Creciste hasta ser una joven encantadora de pelo rubio y ojos oscuros y una delicada y graciosa figura. No es culpa de ella si no sabe articular todavía. Apuesto a que te robaste el tiempo. -No.. pero tenemos que pasar por esa agonía otra vez. No fui yo. Tuviste una madre y un padre. -¿Usted otra vez? ¿Me recuerdas? -No sé. señor fantasma. Estilo siglo veinte. -Gus tendrá tiempo de llegar a casa de Church.. -Hola. En guardia. . La cara torcida de Church apareció en la pantalla. Reich no está en la ciudad. hasta que al fin se precipitaron en el cuarto de la orquídea. Powell. Tu padre está en el otro cuarto. y habló suavemente-: Sería una gran ayuda. Luego naciste. Estaré ahí dentro de una hora. Barbara. Una imagen clara. Di papá. el cuarto de la orquídea. Church le vendió el arma a Reich. ¿No sabes quién eres? ¿No te gustaría saber por qué vives ahí abajo esa existencia solitaria? -No lo sé. -¿Por qué Gus? Pensé que era Reich. comprendo.. -¿Te compró Gus Tate un revólver. Desde aquí tenemos que valernos de trampas ésper. y gritaron. y dejó confundido la casa. Corro un riesgo. -¿No puedo dejarte solo un minuto? ¡Idiota! -¿Estuve arrodillado mucho tiempo. -Casi seguro.. Powell cortó la comunicación. -Hola. -Quizá. ¡Cristo! Esa horrible explosión apagada. Linc. Miró a Mary. atentos. Barbara. Sólo nosotros en la oscuridad. No había nadie. -Mmmm. ¿y si no puedes oponerlos a Reich?¿ Qué pasaría si se comunican con él? -No pueden. Una antigua arma explosiva. El aire del cuarto bullía de indignación. y lo apreciaría mucho. Me gustaría mostrarte la imagen de ese revólver. Mary. -No -dijo Powell-. Mira. Powell se dio por vencido. y Reich está buscándolo para hacerlo callar.. sostenido por Mary. Fue el niño deshonesto. Estabas con tu padre. y la amada. Di papá. .. la reverenciada figura se derrumbó de un modo increíble. Mary. Jerry? -¿Un revólver? -Sí. de veras. Powell se arrastró hasta el teléfono y marcó BD-I2232. o estoy arruinado. -¡No! -Sí. -No.. Soy el hombre que se mete en tu barullo privado. Entré y los vi a los dos en el suelo. -Powell titubeó. mi querida. El piso frío bajo los pies desnudos y el corredor interminable. Creo que Gus Tate es el asesino. Imagen de un guiño..-Quiso decir papá.

. y la serena seguridad que encontró en su mente. Los tres hombres. Ya sé que no le vendiste el revólver a Gus. inevitables. y tú no querrías poder de esa especie. Te eché del gremio porque soy el honesto predicador Powell. Yo. . -Un momento. Gus. -Probar? Qué? . Tienes que decidirte. interferiste para él y has estado interfiriendo desde entonces. Jerry. Se lo vendiste a Reich..... Después de un rato habló desde las sombras. pero no. entrando en la luz. ¿no es así? ¿Te haría una oferta sospechosa? -¿Qué ofreces entonces por el revólver? -Nada... Pero no te prometo nada. -Entonces. Quiero hablar claro. Lo que podéis darme. ¿Un coup d'état? ¿La dictadura del gremio? Quizá ya formas parte de la Liga.. -Se volvió hacia Church-. Pasando por alto que acompañaste a Reich a la fiesta de Beaumont. -No soy cortés ahora.. de que sondeaste a @kins a propósito de D'Courtney. -Me prometieron algo -murmuró Church.. y se volvió hacia Tate-. Tiene que haberte ofrecido poder. -No -dijo Powell en tono cortante-.. -Entonces ¿por qué. -Al diablo si lo hizo -dijo Tate. No ha podido ofrecerte una mejor posición. Tienes que creer que haré lo mejor. ¿eh? ¿No es así? . -Escucha. Powell . -Reich pudo ofrecerte poder en su mundo -continuó Powell en un tono de charla-. Sólo deseo saber si acerté con la oferta de Reich. sacudieron al menudo telépata con una serie de choques demasiado repentinos. se encogió de hombros. Quiero hacerte una sola pregunta. ¿Qué me dices del revólver? El rostro de Church desapareció de la luz. Y tengo la seguridad de que puedo probar mi sospecha. con sólo pedirle un favor a un telépata torpe. Eres famoso por tu cortesía. -No necesariamente -respondió Tate.? -¿Porqué? -Los ojos de Powell se clavaron en los de Tate-. Gus. ¿Piensas que permitiríamos que tú y Reich aplastarais al gremio así porque sí? -Nunca probarás nada.11 LA CASA DE EMPEÑOS estaba en sombras. Nunca. . Estoy trabajando en un asesinato.. Pero a veces no tiene qué dar. sólo porque te pidió que leyeras las mentes de cuatro miembros del mercado de cambios. Su rostro de gnomo brotó a la luz-. la acepto -dijo Powell con una risita-. se inclinaban hacia adelante. -No vendí ningún revólver. . Reich ganó un millón con esa estafa. y los rostros y las manos gesticulantes aparecían o desaparecían súbitamente. Y no sé cómo se usó ese revólver. saliendo de ella. -Powell sonrió. ¿por qué estás aquí? -¿Se supone que tengo que permanecer indiferente ante una acusación como ésa? -Church te llamó porque te vendió un revólver y sabe cómo lo usaron.. -¿Ofreces algo a cambio? -Me conoces bien. Ahí la tienes. Linc. -¡Pagó por ese favor! -exclamó Church. Leer el pensamiento no me sirve de nada.. en staccato. Powell. Todo era parte de un plan preparado por Powell para cierto momento crucial. El rostro de Church apareció en la luz. Jerry. No he venido aquí a leer pensamientos. Quiero terminar con Jerry. Powell. Pasando por alto el hecho de que colaboras con Reich. -¿Sí? Ben Reich quizá. Así que tiene que haberte ofrecido poder en el mundo ésper. El rostro de Tate volvió a la luz. Sobre el mostrador brillaba una única lámpara que engendraba una esfera de luz suave. Gus. -Oh. Jerry. Tú tenías ese revólver. No lo he olvidado. y no sé cómo se usó ese revólver.. -Gracias. Pero creo que será una prueba de buena fe. Reich vino aquí a buscarlo. Mientras hablo no os sondeo. Ganas demasiado. -¡Maldito seas! -gritó Church. o Ben Reich. Arriesgaste y perdiste todo por Ben Reich. Tate estaba sondeando a Powell como un histérico. Eres unas de las cimas del gremio. Powell? -interrumpió Church. No ha podido ofrecerte dinero.. -Eso creo. la aceptación casual de su ruina como un hecho consumado. -¿Qué quieres. -Le vendiste un revólver a Gus Tate. -No vendí ningún revólver. Os sentiríais ofendidos si utilizara palabras con vosotros. Sueles tener esa clase de objetos... Note daría nada de su poder. ¿Cómo? Sospecho que te ofreció algo a través de la Liga de Patriotas. -Así saliste del gremio -continuó Powell-. Ésa es mi declaración objetiva. Ya os entendisteis una vez. al hablar. lo quiero de un modo objetivo. Promete fácilmente. -No me asustes. -La voz de Powell se endureció-. Gus. No podía haber ido a otro sitio. Espera un minuto. Ésa será mi declaración ante la corte. Jerry. Y Tate estaba comunicando su pánico a Church. o se echaban hacia atrás. Para hablar contigo. Jerry. .. -Y ahora todo lo que pido es ese revólver -replicó Powell serenamente.

Por eso me atrapó. Powell. pero pienso que será mejor que te crea. inundando la casa de empeños con la luz plateada de la calle. Yo no estoy tan loco. -Powell se volvió y abandonó el círculo de luz. En ese momento. ¿Es eso ética? ¿Es eso. Powell. protegidos contra las mortales vibraciones que envolvían la tienda. Pero estoy libre ahora.. La confesión anterior al juicio. El gremio tiene en cuenta la confesión. el incansable radar de Powell recogió en la calle la señal de la muerte. Yo. piedra. -Powell le abrió casi toda su mente. Gus. No contra toda ética. Church es testigo. -Al diablo con el puesto.. Después que Ben Reich te prometiera. Mientras atravesaba la oscuridad en dirección a la puerta.. Gus. -Puede costarte el puesto si no atrapas a Reich. Acosándome. Y me dejas afuera. Jerry? No estoy leyéndote. -A propósito de ti y Reich y el revólver. -¿A propósito de qué. -No sé -dijo Church al fin-. Quizá puedas evitar a dos. -Magnífico. Díselo al gremio. Me retracto. Tienes que recordarlos. -¡No me importa! -gritó Tate-. Te colocan ante el jurado y todos los primeros empiezan a sondearte... . pero no las obtendré de ti. después tú. -Quizás eres de esa clase que no necesita hacer promesas. . pero hasta ahora el anzuelo no se había movido. -Retrocedió tres pasos hacia el globo de luz y se encaramó en el mostrador-. El piso crujía y el cielo raso tronaba. Ya estás muerto. -No puedes ayudarme. Lo necesito. Vidrio. espera! -El rostro de maniquí se retorcía de temor-. Tú no has tenido agallas. Está mendigando la demolición. Giró sobre sí mismo y dio un portazo. Pero yo no.-Tu palabra contra la mía. Gus. ¿Crees que te has librado? Crees que.. -¡Pero yo fui cómplice! -gritó Tate-.. Vino a mí con una pesadilla a propósito de un hombre sin cara.. Jerry.. .. ¡Rápido. Mientras Powell abría la puerta.. y el jurado trata de adivinar quién miente.. No... pero no de ese modo. su silueta se dibujó en la puerta. Powell. Los tres hombres colgaban en el espacio. No puedo decidirme. Subid conmigo. plásticos. Lo que Church no tenía que ver fue cuidadosamente embrollado y camuflado con asociaciones tangenciales y una imagen calidoscópica... -Eres un tonto. acero. Diles que. Díselo al gremio. -Pero yo quiero ayudarte. lo confieso todo.. Antes lo arruino. ¿Demasiado bajo? Levanta las manos. Rápido. y necesito a Reich. Debes saberlo. Alzó a Tate y saltó luego tomándose de los brazos de acero de la lámpara. . Había interpretado toda la comedia sólo para esto. Primero Reich. Quizá todas mis dificultades provienen de que siempre estuve buscando promesas. -¿Sí? -¿De qué le has hablado a Tate? -De los votos.. -¿Era un paciente? -Sí. Yo te ayudaré. Dile al gremio que estoy cooperando.? -Mírenlo -rió Powell-. Estás aún en el gremio.. -Cállate. -Adelante. Jerry.. Pero ya estoy libre. -Cobarde. ¡Saltad! -Church jadeó y saltó en la oscuridad. Powell tomó el brazo tembloroso de Tate-. Te identificas con su locura. Church gritó de pronto: -¡Un momento! Powell se detuvo. Te lo aseguro. ¿no es cierto? -Sí. Aquí lo tienes todo. Tú eres el primero. -Qué? -Has sido educado por el gremio. gracias. Cualquier telépata puede ser un buen piloto cuando la órbita es simple. Gus. No puedo atrapar a Reich con tu ayuda. Cuando te mezclas con un condenado psicópata como Reich.. Te lo diré todo. Estoy sano ahora. caes dentro de su órbita. Todo. -No soy testigo -exclamó Church-. Reich. ¿No has estado nunca en un juicio ésper? No es un juicio común donde primero juras tú.... Gus.. ¿Dónde has visto que un ésper traicione a su paciente? -Pero necesitas pruebas para atrapara Reich. Me mantendré dentro de los votos. Tate lanzó un gemido. Estaba enfermo. Powell extinguió de un puntapié el globo luminoso. Iré a la corte y me sentaré en el banquillo de los testigos y haré todo lo posible para ayudar a Powell. pero se necesitan agallas para serle fiel al gremio cuando todo anda mal. y luego yo. No. No te oculto nada. Powell. Posiblemente a tres. ¿Crees que voy a resignarme a un exilio perpetuo? ¿Como tú? Tú eres bastante loco como para confiar en Reich. -¡Espera. Pero no a todos. Ya te lo he dicho.. no te prometo nada.. bobos! Un horrible estremecimiento recorrió la casa. todo chillaba y se hacía pedazos. esperó a que Church mordiera el cebo. -Déjame que te mire. Pero Church no localizaría ninguna sospechosa pantalla. . Mírate ahora. -No harás nada parecido -interrumpió Powell. No quiero esa medicina de Reich. -Arrojaos al suelo. vibraciones que creaban quebrantadores armónicos en todas las substancias que tocaban el piso. Es un arma armónica. Díselo al gremio. No permitiré que ningún ésper nos arruine a todos tartamudeando ante la corte. Jerry. Sucio traidor. -Saltad y sosteneos de los brazos de la lámpara. Dios sabe si eres un predicador timorato.

como el filo de una navaja. Jerry. -No te culpo. Pero ahora. -¡Baba! -exclamó Powell sorprendido-. Prepárate. con la lengua entre los dientes y los ojos oscuros arrugados por la atención. -Gracias. Son mensajeros de Ben. Cada vez que la apresamos y la enviamos a Kingston. Church lo oyó también y dio un grito. -¿No eres mi niñita? -Sí. brillantes. Te voy a dar todo. como una enorme nebulosa oscura. No puedes esperar que sea muy cuidadoso. -¿Pero qué tienen contra ti? Yo. ¿Qué estás haciendo? -Diujando bichitos -balbuceó la muchacha-. -Bueno. Después de haber terminado con Church y haber vuelto de los cuarteles centrales y la pesadilla de Tate. -Eh. -¿Estás otra vez en dificultades? -Todavía no. -Despiértate. -Sí -dijo. Un rayo de luz. La respuesta fue una ola de pasión que hizo retroceder rápidamente a Powell. pero en ese segundo Powell oyó el bajo y grávido ruido del estallido de la carne. -¡Tranquilo. Parece que. se detuvo ahí durante tres segundos. rojo y grisáceo. Detrás de las nubes se adivinaba una chispa débil. Ese balbuceo está preocupándome. y siguió garabateando. Pada papá. -Realmente. Gus. Barbara D'Courttiey tenía un lápiz negro en la mano derecha y un lápiz rojo en la mano izquierda. La puerta volvió a cerrarse. El. La mente de Tate se nubló. Las vibraciones cesaron un momento después. Powell se alegró de ver a la niñita rubia en su casa. Jerry! Todavía no. Encontró un montón de carne. Tate abrió las manos y cayó. ¿Y qué diferencia hay? -Reich no me mataría. Barbara -murmuró Powell-. Powell. Le costaba trabajo recordar que esto era una mujer sentada a su lado. Church respiró profundamente. La destrucción asomó en el subconsciente del menudo telépata. El impulso de la muerte golpeó al hombrecito. Jerry. Me pregunto si tus dientes no necesitarán un tónico. y ese bastardo ha decidido en mi lugar. De pronto estalló: -¡El hijo de perra! ¡El asqueroso hijo de perra! -No te pongas así. No puedo pisar. Powell. -No he notado ninguna diferencia. estremeciéndose. y desapareció. con ese resplandor vacío del cristal que espera su medida de alcohol. Hombres descuidados. sangre y huesos. Nuestra paciente está mejorando. Ahora ven y siéntate con papá. Quizzard se hace con una nueva.. y en ese instante Powell comprendió que ninguna regla del gremio podría haber impedido la autodestrucción de Tate. mientras recorría aquel camino.. ya me erraron una vez. Powell se sostuvo con sólo una mano. -Estabas aquí.. Jerry. Creen que estoy muerto. -No -dijo la muchacha.. Reich está luchando por su vida.. Léeme. la chispa luminosa era como la semilla de una estrella que ardía con el quemante ruido de una nova. encanto -dijo Powell-. La frase era sólo a medias una broma. No te sueltes. Lentamente. Powell penetró a través de las vacantes capas conscientes de la muchacha hasta el turbulento preconsciente. Estaba garabateando enérgicamente en las paredes. Llegan a él por el camino de las drogas. -¿Ben?¿ Ben Reich? Pero ésta es mi tienda.. Todavía no estamos a salvo. No te sueltes. -Hola. tomó el brazo de Church y se balanceó buscando el mostrador. Barbara. Powell miró los ojos profundos y oscuros. Powell lo siguió y luchó contra la náusea. recorrió el piso. Sondeó los niveles más bajos de Tate: -No te sueltes. -¿No? Imagen de un gato que sonríe. Quizá pronto. Es una magnífica idea. yo también estoy luchando.-No te sueltes. Es uno de los asesinos de Quizzard. Mary -llamó-. Church se dejó caer. Yo podía haber estado aquí. Tiene una escuadrilla de psicópatas. Ben está asustándose. Powell podía sentir cómo todas las sinapsis conscientes se iban soltando. oscurecido por pesadas nubes. NO TE SUELTES. Se guardó los lápices en un bolsillo y se recostó en el sofá poniendo sus manos sucias en las de Powell. . -¿Dices que era uno de los asesinos de Quizzard? -Sí. La puerta de la tienda se abrió con lentitud. Puedes dar rienda suelta a tus nervios si quieres. infantil y solitaria que Powell había aprendido a querer. -No puedo bajar. -¿No hace mi niñita todo lo que papá quiere? La muchacha reflexionó un momento. ¡Ven rápido! Mary Noyes salió de la cocina. -Bueno. ¿No te sueltes todavía! -¿L-lo has oído? ¿L0 HAS OÍDO? -Lo he oído.

& B. ¿Me recuerdas? El odio se desvaneció en aquel torbellino y dio paso a una ola de deseo.. Siguió a esa imagen de Jano por un enceguecedor camino de dobles. llegó al instinto del niño ante el pecho de la madre. Se detuvo a una cierta distancia. Powell se balanceó a orillas del pozo... Era como si un electricista tocara suavemente las puntas expuestas de algunos cables para descubrir cuál de ellos no conducía una carga mortal.. semisímbolos. Volvió a la P otra vez. Y de pronto se encontró frente a sí mismo. Sin dirección. El núcleo ionizado del pensamiento. yo me voy.. -Quiero ver cuáles fueron sus relaciones con su padre. Éstos eran los mensajes somáticos que alimentaban el horno: innumerables reacciones celulares. envuelta en un halo de amor y deseo. Esta última envuelta en asociaciones paternales.. Ben Reich y la caricatura de Barbara.. una caricatura patética. fuerte. -¡Lincoln! Podía esperar un segundo. la encantadora figura reducida a unos planos sin gracia. -¡Lincoln Powell! ¡Por aquí! ¡No seas loco! -¿Mary? -¡No puedo encontrarte! -Saldré dentro de un minuto. hermanos desde la cintura hacia arriba... Powell vislumbró parte de una imagen primaria. duplicidades. dame una mano.. la reserva intemporal de energía psíquica. Barbara. Negación.. Powell percibió una llamada doble: odio y cariño. el síndrome de la orfandad. -Bueno. Me molestas. Se quedó mirando fijamente la imagen desde el borde de la desintegración.. Una niñera. Su madre. sintiendo. luego. Mary se alejó.. casi inexistentes en aquel caos de energía. todo giraba y se agitaba en el equilibrio estructural de la psique de la muchacha. como un torrente destructivo. las subconscientes sensaciones. se sintió paralizado. Quiero saber por qué tenía D'Courtney ese sentimiento de culpabilidad hacia su hija...-¿Por qué no entras conmigo? Barbara ha establecido contacto con su inconsciente.. el oscilante superheterodino pH de la sangre. La asombrosa imagen de Reich tenía que. Trató de conservar sus puntos de referencia. unida a B.. Hola.. en lo más hondo. Estaba otra vez ante su propia imagen. Si caes en ese caos de placer-dolor. y desapareció. estás perdido.. -¿Y qué quieres? ¿Alguien que le proteja los secretos de sus dulces e infantiles pasiones? -¿Estás bromeando? Soy yo el que necesita protección. Casi me quema el cerebro. pa... Padre. Sí. de Barbara. ¡Maldita sea! ¿Se habrá enamorado de mí? -Hola.. papá. será mejor que salgas. los ojos como sombras. En seguida retrocedió hacia la cordura. Un rayo enceguecedor surgió muy cerca. la circulación sanguínea. mediante un cortacircuitos. Esta vez era una imagen desnuda. ¿su madre? No. percibiendo. con el pelo rubio y tirante. fantasma. Vamos. que hervía en una interminable búsqueda de satisfacción. la imagen de Powell-Poder-Protector-Padre. Y las piernas giraban y se retorcían separadamente en un mar confuso. abruptamente. papá. el silencioso zumbido del tono muscular. hasta. Abría los brazos.. Volvió a recorrer aquellos oscuros pasajes que llevaban al horno instalado en el interior de la muchacha.. gritos orgánicos. B. excepto amor brutal y muerte brutal. y hasta la asociación de un beso.. en el interior de todos los hombres. Amor y devoción asociados con. padre. En los cambiantes intersticios había trozos de imágenes. Barbara y Ben. Powell sentía a Mary Noyes. -Linc. pares. -Powell miró incómodo aquel sereno rostro de muñeca y las manos frescas que tenía entre las suyas-.. Barbara se desvaneció. P. . La nuca era el rostro de D'Courtney. de puntillas. Ésta era la imagen de ella misma. se abandonó a un vórtice de asociaciones. irracionalidad. inocencia.. -No encontrarás nada ahí.. La imagen desapareció. buscando algo relacionado con pa. Powell lo tocó. mentalmente. -Tienes las tuyas ocupadas. uniones. -Quiero descubrir algo... Abajo.. Powell se aferró a ella. Unidos por la sangre. Ven. -¿Quién demonios eres? La imagen sonrió encantadoramente. -Era una imagen.. ¿Reich? Imposi. que estaba siguiéndolo. El horno volvió a humear.. explorando. -¡Sal! Soy tu fantasma. referencias parciales.. Un latigazo de odio. -¡Linc! Un llamado lejano. B. y se apartó como para envolverse en un manto instintivo de autoprotección.. la siguió hasta la letra P... La interminable unión-desunión de las sinapsis contribuía con un ruidoso y completo coro de ritmos. y al recuerdo infantil de... unidos como hermanos siameses. y surgió otra vez. Vete. Unidos.. y comenzó su examen.. Descansó.

A mitad de camino sintió la presencia de Mary. De las oficinas centrales. En el . o más. sentado junto a la niñita. La lancha giró en redondo y el sol cayó transversalmente sobre el asteroide. -¡Lincoln. singulares criaturas. -Uno no trabaja con unidades. La toalla volvió a restallar.. a su lado.. El caos temporal e inespacial rugía a su alrededor. La colonia sanitaria inicial ocupaba el centro del asteroide. -¡Mary! Mary emitió la punzante y vívida imagen de Powell y Barbara D'Courtney y aquel fragmento que había descubierto días atrás.. .. No había «arriba». . . -Powell apartó la toalla y miró a Barbara D'Courtney-. Powell soltó aquellas manos. solemnes y concienzudas. -No te preocupes por mí. y cada una de las barreras era un paso más hacia la luz. El telépata notó que le temblaba el cuerpo. Mary. Dios mío. -Mary. Sonrió como siempre ante aquella imagen que le venía a la mente cuando veía el parque de diversiones del espacio. por amor de Dios! Aterrorizado de pronto. en una secuencia uniforme. Una especie de unión que. Mary tenía una toalla helada. Cada nuevo empresario había añadido otro kilómetro. Powell se deslizó en todas direcciones hasta que su entrenamiento ésper volvió a reafirmarse. Yo. -No es broma. -Hola... como si le quemasen. Yo. casas cunas y hasta un cementerio.. Al diablo conmigo. Luego la «técnica de la retirada» operó automáticamente. De ahí Espaciolandia había crecido hasta transformarse en una mesa irregular con una extensión de varios centenares de kilómetros cuadrados. Era ahora la caricatura de una atractiva sirena.. había construido otro hemisferio transparente. y seguía funcionando. Cuando los ingenieros comenzaron a aconsejar a Espaciolandia que la forma esférica era más eficiente y económica. -Mary querida. Las barreras cayeron una a una. parques de diversiones.. ya no era posible ningún cambio. No es siquiera una persona normal.. Powell comprendió que era cierto.. sanatorios.. me parece que esta pobre criatura está enamorada de mí. Powell pudo ver unos cuantos centenares de hemisferios que resplandecían en el azul-negro del espacio como una masa de pompas de jabón sobre una mesa ajedrezada.-Linc.. Maldito seas. ¡Si no sales ahora estás perdido! -¿La tercera vez? -En tres horas.. -¿Me dirás qué? -Estás enamorado de ella. por el amor de.. Espaciolandia brillaba allá abajo como un remiendo de plata y oro. Te necesitan... -¿Y qué me dices de ti? -¿De mí? . -Cállate -sollozó la mujer-. y que te pudrieras allí! Mary se volvió y se echó a llorar. miró por la ventanilla. Me encontré a mí mismo ahí abajo. Todos te necesitan.. señor Powell. ¿De cuánto de ella estás enamorado? ¿Un décimo? ¿De qué parte de ella estás enamorado? ¿De su cara? ¿De su subconsciente? ¿Qué me dices del otro noventa por ciento? ¿Lo amarás cuando lo descubras? ¡Maldito seas! ¡Hubiese sido mejor que te dejara dentro de su mente. cállate. con las manos de ella en sus manos. y se había lanzado a hacer su negocio. y la chica no es una ésper. Espaciolandia se había iniciado varias generaciones atrás en un asteroide circular de menos de un kilómetro de diámetro. Y Mary siguió con él hasta que se encontró otra vez en el vestíbulo. Imagen de una tórtola bizca. El fragmento ante el que había sentido celos y odio. fantasma. -Es un trabajo para el niño deshonesto -murmuró. descubrí la más rara de las asociaciones con Ben Reich. Ben Reich está allí y lo han perdido. Hazlo mientras me quedan fuerzas. Tomó asiento en la lancha policial que había ido a buscarlo a la lujosa nave Holiday Queen. al asteroide. y mientras la lancha despegaba. ¿De qué me quejo? 12 HABÍAN PASADO DIEZ AÑOS desde la última visita de Powell a Espaciolandia. La imagen de Barbara D'Courtney apareció otra vez. Tratar de descubrir el significado de esos fragmentos es como intentar un análisis cuantitativo en el centro del sol. sino con partículas ionizadas. Por favor. Un fanático cultor de la salud había construido un hemisferio transparente de aire y gelatina. Estás enamorado de ella desde que la encontraste en casa de Chooka Frood. Tienes que ir a Espaciolandia tan pronto como sea posible. había instalado un generador atmosférico e inaugurado una colonia. Las otras semiesferas eran hoteles. La toalla golpeó la cara de Powell. -La única dificultades. Estás enamorado de ella. Había tratado varias veces de imaginarse sus uniformes y siempre había fallado. Linc. La mesa siguió con sus proliferaciones.. -Por qué crees que no quisiste enviarla al hospital Kingston? -dijo Mary-. que caían sobre aquella región y se dedicaban a estudiarla. ¿Por qué crees que has estado sondeándola dos veces por día desde que la trajiste a tu casa? ¿Por qué necesitabas compañía? Se lo diré. ésta es la tercera vez que te busco. Era la visión de un navío cargado de exploradores de una galaxia distante. Hay un mensaje para ti.. Powell se dejó ir hacia arriba. . -Mary.

Lo mismo Hassop.. Ni señales. Ese intercambio provocó quizás el asesinato. -Comenzaré por buscar telepáticamente a Reich y Hassop a la vez -dijo Powell mientras la lancha se introducía en el pasaje que llevaba a la cámara neumática-. ¿Como por ejemplo? -Se dice que D'Courtney tenía a Reich entre la espada y la pared.. El Hogar del Hogar. la muchacha entretuvo al «torpe».. eh? -Sí. Respuesta negativa. y leyó suavemente el pensamiento para estar seguro de que tenía una imagen precisa de Reich y Hassop antes de responder. Basta eso para llevar al amigo Reich a la demolición. a saltos. -¡Eh! -estalló el policía-. Si encontramos a Hassop. y otros muchos más. -Oigamos la historia -dijo Powell.. La corte encontrará ahí probablemente los motivos que tuvo Reich para matar a D'Courtney. Podemos demostrar que hubo una oportunidad. Sondeé a Jerry Church y se lo saqué todo. Algo embrollado. Persecución «torpe» de Hassop. Parece que cometí algún error. ¿Y eso qué? Keno Quizzard no volverá a abrir la boca. Y luego las respuestas. Pero el yate quedó arruinado. el cadáver era una mutilada figura de piel blanquecina y llameante barba roja. y por eso necesitamos a Hassop. Alquilé un telépata intérprete e iniciamos una investigación en cuatro idiomas. Son nuestros motivos. Vestido con el último modelo de traje rociado de espuma (la ropa de sport de Espaciolandia se usaba ese año con aplicaciones de color)... Trabajó para Reich hasta que perdió la cabeza y se volvió inservible. Reich se encargó de Quizzard. El Mágico. donde nos imaginamos que se pasaría una temporada. Hassop es el jefe de la sección Códigos de Monarch.. -Conocemos el método y sabemos que hubo una oportunidad. El «hábil» lo seguía. el hotel El Deportista..extremo de la mesa. Pero cómo. Reich ya no estaba allí. Un asteroide o una lluvia de meteoros. Una reunión conmemorativa en Rheims Solar. El frente del yate destruido. Powell comenzó a recorrer las burbujas. -¿Qué cadáver? -El del accidente de Reich. El sargento sacudió tristemente la cabeza. Llevaron a Reich al hospital. -No se descorazone porque Reich lo haya engañado. De acuerdo. Powell sacudió la cabeza. El sargento tragó saliva. Siempre negativas... Reich caía estrepitosamente en Espaciolandia. Había tenido un accidente en el espacio y descendió como pudo.. Pero antes quiero confirmar una sospecha. yo mismo interrogué a la muchacha. En la morgue de la policía. el Nuevo Neuberg. pero no importa. escribió a sus queridos y viejos amigos en media docena de lenguas. -Estaban malheridos. El Sanatorio de Cirugía Plástica. Respuesta negativa. El «torpe» se entretuvo con la chica de Reich. -¿El lunes anterior al crimen? . Powell conversó con extraños. -¿Y el equipaje de Hassop? -Desapareció también. Cuando fuimos a ver. Negativas.. -Seguimos las instrucciones -dijo-. Una trampa muy bonita llamada Duffy Wyg&.. Se podría apostar que ese accidente fue provocado para encubrir un asesinato. del lado de Júpiter. Y el yate quedó arruinado. Cuando uno se encuentra con una muchacha bonita. -¿Cómo? -En un yate privado.. Justo cuando el «hábil» entraba en acción. y Reich está más seguro que antes. Tres heridos. Aprenda. -Bueno. Keno Quizzard. Ha engañado a muchos.. incluso Reich. -¡Hum! -murmuró Powell-. extendido en uno de los colchones neumáticos de la congeladora inmovilizante. -¡Maldición! Tenemos que arrestar a Hassop y conseguir el equipaje. Centenares de cantarines y genuflexos devotos que participaban en una especie de baile matutino y veraniego. Nunca podremos probarlo.. Tenemos que averiguar cuál fue el último mensaje que Reich envió a D'Courtney y la respuesta. Respuesta negativa. Muéstreme el cadáver. El Venusberg (muy indecente). Botes y balandras que se deslizaban sobre el agua. -¿Lo conoce? -Un granuja. A mí inclusive. El hotel Victoria.. Cada uno necesita de los otros dos. Lo mismo con respecto al motivo.. -¿Había una chica. -Juraría que no han salido de Espaciolandia. Centenares de cuerpos y rostros vendados.. Ésa es la opinión del Viejo Moisés. Ésta se mantendrá en pie si no fallan los otros dos. Un muerto. -Sí y no. como decía -continuó el sargento-. se alzaba la gigantesca semiesfera de ochenta kilómetros de diámetro que cubría la reserva natural de la colonia y donde había más cambios de clima e historia natural que en cualquiera de los planetas. como piedras. El sargento lo miró fijamente-.. Regatas de vela en El Hogar de Marte. el Marciano (muy chic). -¡Maldición! -Powell se incorporó de un salto. Reich podía haber fingido. -Sí. Vuelo gratis sobre el Polo. y los otros dos. Los tres son como los palos que sostienen una carpa india. Ninguno puede sostenerse solo. Los otros dos estaban malheridos. . Y Hassop debe de llevar consigo los registros comerciales de Reich.

un agente secreto con la misión de seguir y obsevar al sospechoso. De la boca de una de las gárgolas. En unos pabellones situados estratégicamente. ¿Y qué es un Hassop? -Un hombre que trabaja para Ben Reich. -La historia de toda mi vida. y en forma total. mitad en broma. MAHOMA Y LA MONTAÑA. -El señor Powell -exclamó-. -Soy inteligente. Aquel holgazán.Respuesta negativa.. Manantiales No Sulfurosos. mitad en serio-. No podremos seguir así mucho tiempo. Una pausa y luego algunos anuncios útiles: DEBIDO A LA NATURALEZA SAGRADA DEL ESPECTÁCULO SÓLO SE ADMITE A PERSONAS CON ENTRADA. con precisión. Powell lanzó una carcajada. unos robots con traes de fantasía tocaban una música suave.... Manantiales Sulfurosos Negros. usted.. Duffy. -Un momento -dijo Duffy de pronto-... Pero aclaremos. El canalla sinvergüenza. El ceño de la muchacha se transformó en una expresión de perplejidad. Reich me pidió que examinara el trabajo. Vamos. ATENCIÓN A TODOS LOS DEVOTOS... Manantiales Sulfurosos Calientes. y en seguida en una rápida sonrisa.. Reich me pidió que le hiciese un favor.. LA REVELACIÓN DE MARY BAKER EDDY.. MOISÉS EN EL MONTE SINAÍ. -Se volvió hacia Powell furiosa-. ¡POR FAVOR! Un ruidito metálico y otra gárgola comenzó a hablar en otro lenguaje. LAS ENTRADAS PUEDEN SER ADQUIRIDAS EN LA PORTERIA. frescos y olmos con algunas franjas de hierbas. Powell entró en el Cementerio Solar del Alba. ¿Cómo iba a saber yo que era un empleado de usted? Cómo iba a saber que su empleado estaba disfrazado de músico? Powell la miró fijamente.. Un accidente lo privó de una de sus mejores glorias. -Le sacó la cola a Hassop.. -Era un policía. Me dijo que aquí había un hombre que estaba trabajando en un interesante código musical. -¿Que seguía a Hassop? -Sí... -¿Qué pasa. salía una voz dulzona: VEAN EL DRAMA DE LOS DIOSES REPRESENTADO ANIMADAMENTE POR ROBOTS DE LA IGLESIA DEL VALLE. -¿Y qué le hice yo a su espía? -De acuerdo con las instrucciones de Ben Reich lo conquistó usted.. En el centro del cementerio se alzaba una fiel reproducción de la catedral de Notre-Dame. examíneme. Pausa. Era un policía? -Bueno.» ¿No cree usted que éste es el más ridículo. -El sinvergüenza -murmuró Duffy-. lo sedujo. Ya lo recuerdo. -Entendido.. El cementerio parecía un jardín. -Más claridad en ese contrabajo. -Tendría que avergonzarse de sí mismo -dijo una muchacha detrás de Powell. por favor. Powell hizo un gesto afirmativo con la cabeza. Volvió a mirarme y. Descorazonado y deprimido. lo sentó ante un piano durante días enteros y. Nunca tengo bastantes.? -Las ondas mentales de la muchacha golpearon a Powell. durante diez segundos. en la torre. Tenía un cartel que decía: La Iglesia del Valle. Allí estaba Duffy Wyg&. -Un momento -la interrumpió Powell. ¡Y usted cree que me encargo de los trabajos sucios! Usted. Por qué es ésta? -Por haberla subestimado. Hice algunos trabajos para Ben. lo convirtió en una ruina. Cuénteme cómo triunfó al fin la razón. Una cola seguía a Hassop.. -Encantada. -Le debo una disculpa -dijo Powell. LAO TSÉ Y LA LUNA.. Se deslizó bajo la barrera consciente de la muchacha y la examinó. y éste giró sobre sí mismo. . -¿Está diciendo que Reich la ha engañado? -¿Y qué si no? -Duffy le devolvió la mirada-... Pero su elogio parece tener un doble sentido. si. -Duffy lo tomó del brazo y lo llevó por el sendero-. Powell sonrió.. Respuesta negativa. Sin volverse Powell replicó: -Lo siento. Duffy.. SE RUEGA NO HABLEN EN VOZ ALTA NI SE RÍAN. Duffy -dijo. El jefe de la sección Códigos de Monarch. Duffy. Entonces le pusieron otra artificial que.. senderos empedrados y robles. Felicitaciones. LA ASCENCIÓN DE NUESTRO SEÑOR BUDA.. mi joven héroe? ¿Se le han roto las turbinas? -El rostro atrevido de Duffy miró a Powell. -Bueno. Todavía me debe un baile.. Powell. LA CRUCIFIXIÓN DE CRISTO. ¡mirón! Escúcheme. «No hable en voz alta ni se ría. -Vamos... Luego se volvió y echó a correr. Manantiales Sulfurosos Blancos.. el muchacho detective. Si Reich no estuviese en la reserva podría examinar a ese traidor. -Le hice una pregunta. ¿De qué demonios habla? -Se lo deletrearé. -Hassop. -¡Ajá! Hassop es un caballo. Una cola es un espía. ¿Un hombre pálido? Pelo descolorido? ¿Ojos de un azul descolorido? . -Comprendí que era usted la persona más inteligente entre todas las que trabajan para Ben Reich.. LA APARICIÓN DEL ÚNICO Y VERDADERO DIOS: GALAXIA. luego otra voz amenazadora y suplicante: ATENCIÓN A TODOS LOS DEVOTOS. ¿A qué se refiere? -Ala cola que seguía a Hassop.

inspeccionaba tristemente al público. El peligro añade un poco de pimienta al viaje. Usted contra la naturaleza. si es que ya no lo ha sufrido? -Nada. donde una magnífica actriz ésper emocionaba a millares con sus extraordinarias actuaciones. Pero todos estos amantes de la naturaleza traían consigo mapas minuciosos de la zona de reserva. Se la colgaré en el pecho. El mismo apetito sintió el secretario de un autor famoso. ¡Un momento! ¿No puede reunirlos enviándoles un mensaje mental o algo parecido? ¿Cómo hacen ustedes los telépatas en estos casos? -Sólo podemos recoger pensamientos. Una batalla contra los animales salvajes... Aunque fuese posible no podríamos reunir a todos los miembros de la mesa antes de una semana. el presidente del Comité de la Unión de Quejas. -Hum. Si se desea un fuego. Y le hacen firmar un papel por si la naturaleza gana. ocupados o de vacaciones. -¿Nosotros dos? ¿Recorrer tres mil kilómetros cuadrados? ¿De cuántos hombres disponemos? -De diez quizá. No podemos transmitir a nadie excepto a otro telépata. Así dicen los anuncios. salvo cámaras fotográficas. -NO HABLEN EN VOZ ALTA. No. geografía y climas que no bastarían tres existencias para verlo todo. inmune a los encantos de la actriz. vieron a un diplomático loco.. un ingeniero en eficiencia. dos miembros del gabinete. Lo que explica que un repentino apesto por la naturaleza invadiera de pronto a un abogado prominente mientras efectuaba unas delicadas operaciones contractuales en una de las lujosas salas de conferencias de Espaciolandia. -Entonces voy a hacer una rápida selección y llevaré mi propio radar a la reserva. hay que hacerlo.. El riesgo por cuenta suya. y los asombrados guardianes que cuidaban la entrada. se extendieron en abanico entrando en ese continente en miniatura de geografía y clima variados. -¿La reserva. -Entonces. Usted se siente primitivo y renovado. -¡Eh! Esto no está bien. garantizada para los valientes exploradores. .. Se lleva la comida a cuestas. hay que fabricar las armas. -Naturaleza pura.. -No quiero un hombre. Hay que comprar una barrera defensiva para que los osos no lo devoren a uno. -Esto es una emergencia. -¿Un ser humano es un dispositivo mecánico? -No.. -Y por entonces Hassop estará muerto y enterrado. No se permiten aparatos mecánicos. o quizá cuatro semanas. -Lo que hace trescientos kilómetros cuadrados por policía. un conocido diseñador industrial. Obtendrá un permiso especial dentro de tres.-¡Eh! -gritó Duffy-. Y el equipaje de Hassop. -Qué apuesta a que Hassop sufrirá un accidente fatal. -Ponga a discutir a esa vieja máquina con la mesa directiva de Espaciolandia. que llevaba un bulto a la espalda. Nos lleva ocho horas de adelanto. Me han puesto una montaña delante. Moviéndose con rapidez. vestido con traje de ceremonia. -Ése es su mal. cara por cara. Usted quiere a cualquiera. -Si queremos apresar a Hassop tendremos que tomar un Helio e iniciar rápidamente nuestra cacería. Se anda a pie. ¿Qué le parece el radar o el sonar? . Tres mil kilómetros cuadrados con tal variedad de condenados animales. POR FAVOR.. dividida en sectores. Los hombres desfilaron por la reserva con una uniforme sensación de fiesta y muy variados atavíos. -¿A quién? -A cual-quie-ra. examinando e inspeccionando en busca de equipaje ilícito.. en la reserva.. actuaciones que debía tanto a su sensibilidad telepática ante las reacciones del auditorio como a su dominio de la técnica de la escena. ciento por ciento. un juez de relaciones domésticas. El Viejo Moisés necesita a Hassop. Imposible. -Está en la reserva -le dijo-. -Quizá pueda convencer a los directores. El policía. Duffy.. -¿Pero qué demonios hay ahí?. Una coartada perfecta. Si se quiere pescar. Lo quiero a usted. así que. ¿comprende? Una batalla contra los elementos. Otros no. Powell lo tomó del brazo y lo sacó de allí. ¿cómo vamos a encontrar a Hassop? -Hay que firmar el papel y empezar a buscarlo. Se llevó a Hassop con él.. -¿Qué hace uno ahí dentro? ¿Frotar unos palitos? -Eso es. -¿Un invento de la civilización? -No hasta ahora. el superintendente de Cibernética Titán. lo mismo. ¡Eh! ¡Qué buena idea! -¿Qué idea? . eh? -meditó el sargento-.. si encuentro a un hombre todavía con vida. . Sufrió un accidente y necesita descanso y compañía. Powell encontró a su sargento en el teatro El Globo. La banda TP crujió inundada por comentarios e informes que bajaban y subían por esa línea del viviente radar en el que Powell ocupaba el centro. No se permiten transportes mecánicos en la reserva. Si se quiere cazar animales. y muchos otros clientes ésperes de Espaciolandia. Los que habían sido avisados con tiempo llevaban ropas de campo. cinco líderes parlamentarios. -Hum.. un secretario de psicología política. NI SE RÍAN. ¿Cuáles el veredicto? -Medalla de honor -le gritó Powell por encima del hombro-. un analista de solicitantes de empleo para la Asociación de Hoteles Unidos.

-Ahí va. Linc. Todo tiene que ser lógico. doblen hacia el sector 2.. Gracias a todos. -No son ellos. Este kilómetro cuadrado de la reserva era una selva húmeda. -Destacamento a Linc. Sector 37. Cuando estén bastante lejos. pero puede ser que no nos lleven tanto. -Aquí está. No sirve. -¿Qué hago con esa palmera? -Trepe. -No sirve. No sirve. -No. -¡Eh! ¡Es un maldito oso! -¡No corran! ¡Entablen negociaciones! -Destacamento a Linc. -Envíen una imagen. pantanosa. . Para bajar. -Destacamento a Linc. -Perdón. -Lo siento. -Veamos la imagen. . -¿Apropiado para qué? -Para el crimen.-Nieva aquí. Sector9. Sector 12 -Envíen imagen. La selvita era un salvaje tributo a la inteligencia de los ecólogos de la reserva. -Destacamento a Linc. -Destacamento a Linc. Son Reich y Hassop. Powell? Los telépatas en retirada fueron empujados por una ola de vergüenza. -No sirve. -Es posible que Reich no haya viajado en línea recta. Una buena estafa. -Veamos la imagen. -¿QUÉ? -No armen un alboroto. El agua estaba infestada de hipopótamos. -Adelante. -Siga su camino. Mucho v-v-viento. excelencia? -No sé. Sector41. -Envíe imagen. -Siga su camino. -Envíen imagen. Que no sospechen nada. -Ésta es la imagen. -Aquí está. -¿Cuánto tiempo tenemos que viajar? -Nos llevan ocho horas de adelanto. Sector 60. Powell se arrastró lentamente hacia la hoguera que Reich había encendido en un claro. -¿Y usted es el ladrón mas hábil? -¿Quién se robó el tiempo. que habían reunido y . ¿Cómo se puede convencer a un tigre para que no lo devore a uno? -Use psicología política. señores. No quiero que Reich sepa que voy a raptar a Hassop. Sector 1. . -Deletree eso. . -Destacamento a Linc. -¿Cómo subió. -Use su barrera protectora. No para subir. Sigan caminando. -¡AAAAAA-chis! -¿Ése es el viento? -No. Puede haberse quedado en un lugar apropiado cerca de la entrada. Sector 17. -Pantanos y (¡ay!) mosquitos en mi sector. Vuelvan todos ala entrada y váyanse a sus casas. -Aquí está. natural e intachable. De aquí en adelante me ocupo yo de este asunto. Salieron hace ocho horas.. -Envíen la imagen. señor secretario. -Ahí va. -No. -No. una nube que se desata. Cuando cayó la noche. -No. Me ayudó un alce. a orillas de una laguna. -Ahí va. Linc. -Déjenos asistir al crimen. esto necesita tacto. cerrada. cocodrilos y murciélagos acuáticos. Sector 21. -Destacamento a Linc. señor superintendente. Corrijo. Los árboles y el suelo hervían de vida. -Destacamento a Linc.

los tigres. de destruir ahora a Hassop y arreglar más tarde las pruebas.. dijo el tensor. Algo. de matar con furia.. Powell se adelantó rápidamente. habían devorado aquellas ocho horas. Hassop se arrastró por el suelo. Ben? Reich estiró como respuesta el arco y apuntó al cuerpo de Hassop. hasta un poco halagado por esa intimidad con su poderoso jefe. Los siguieron los murciélagos acuáticos y los cocodrilos. y Reich lo seguía con una flecha preparada. MIEDO. Miedo. sintiendo. No había nada más que terror ciego. desesperado. Terror... Hassop golpeó la barrera y retrocedió tambaleándose.. Hassop comprendió la intención de Reich. Ese arco. pero ahí estaba la barrera. Hassop corría gritando. Hassop estaba tranquilo. pesadas y espesas manadas. Pero no se olvidaba de la barrera. No se puede matar a un hombre en un accidente de caza a menos que uno salga de caza. gritando.. Y Powell no pudo menos que maravillarse ante los intrincados mecanismos de defensa de la mente humana. A medio kilómetro. Más tensión. hasta un poco mareado por el hecho de que su recipiente de películas contuviese el destino de Reich. Cuando Reich tomó el arco y las flechas evitando mirar a su acompañante. y se alejó rápidamente del fuego mientras Reich le arrojaba otra flecha. -¡Ben. ignorando a Hassop. se arrastró por el suelo. Nunca había ocurrido nada semejante en la historia de la reserva. la ALARMA volvió a estallar en la mente de Reich y éste volvió a incorporarse. furiosos. y se volvió bruscamente hacia Hassop. Miedo.... TERROR.. Reich se sentó otra vez y alimentó el fuego. Es la única solución. Reich. Powell se arrodilló y se arrastró por el suelo.. HUYAN. ciega de terror.. La creciente resolución de matar en seguida.. -¡Ben! Por el amor de.. Tensión. y con la mente fija en el corazón que era su blanco. -¡Cristo! -gritó Reich. Ben? -murmuró Hassop.. En su interior.. tan feroces como los rinocerontes. -Vale la pena -se dijo a sí mismo-. Reich estaba recurriendo mecánicamente a la melódica pantalla que asociaba con los momentos de crisis. los antílopes .. conteniendo un grito. Los hipopótamos golpearon la barrera en una ciega y atronadora embestida.. Hassop volvió a estrellarse contra la barrera. los ciervos. y los rugidos y los ecos zumbaban en los oídos de Powell. tocando. TERROR. HUYAN. sordos. Detuvo la rama ardiente en pleno vuelo y la hizo caer. las cebras. Volvió a sondear a Reich. y Reich tenía buenos oídos. Tengo que echar abajo la barrera protectora. y dos veces más grandes. percibiendo. Luego vinieron los elefantes. Los gritos de Hassop habían despertado la selva.. ¿no? -A veces me olvido. la barrera defensiva de Reich no dejaba de funcionar un momento. Reich lo seguía tenazmente.. MIEDO. mojados y pegajosos.. ocultando todo excepto las ondas emocionales y transmitió: Miedo.. -¡Jesús! -murmuró Powell. Tomó de la hoguera una rama ardiente y la arrojó hacia la oscuridad que ocultaba a Powell. Reich lo había descubierto casi. Se quedó petrificado cuando en la cabeza de Reich sonó ALARMA. Reich oyó el ruido y se detuvo de pronto. miedo. No podía atravesarla.. dirigiendo la emoción a sus niveles más primitivos. Sus sentidos apuntaron como alfileres hacia la mente de Reich. De pronto. con el arco preparado y una flecha en la cuerda. -¿Qué pasa. que seguía corriendo de una pared a la otra. estaba planeando el accidente que eliminaría a Hassop. y se incorporó para huir otra vez como una rata acorralada. y el haz de flechas punzantes que se veía al lado de Reich. Powell podía oír cómo los mosquitos golpeaban la pared exterior de la barrera. persistentemente. compresión y comienza la disensión. que trabajaba sin descanso en un arco tosco y fuerte. la débil transmisión de los elefantes. Buscó la banda TP. Los ensordecedores trompeteos de los elefantes y el trueno demoledor de sus pisadas sacudieron la selva.. pensando desesperadamente. Detrás de esa pantalla. Luego los ciervos. Y los fabricantes de la . Y en homenaje a esa inteligencia. y le lanzó otro dardo. -¿Qué pasa. en el otro extremo. Los hipopótamos. Un enjambre de insectos mayores se encaramaba por la pared invisible. El sagaz instinto del criminal estaba previniéndole. los cocodrilos. -Hijo de perra -gruñó Reich. vagamente. los murciélagos acuáticos. Reich se incorporó de un salto. volviendo a la oscuridad. Estos dispositivos zumbaban ligeramente.equilibrado tantas fuerzas naturales sobre la punta de un alfiler. Se dio vuelta. hambrientos. cuidado! ¡Me está apuntando! Hassop saltó inesperadamente a un lado en el momento en que Reich soltaba la flecha. ¡HUYAN! Todos los pájaros huyeron. -¡Ben! -gritó Hassop. descansando... miedo. cayó. Antes de haber recorrido dos metros.. Corriendo. Más tensión. Instaló sus pantallas en la superficie. Miedo. dijo el tensor. La idea y el acto fueron tan rápidos que Powell no pudo anticipar ese movimiento. Dio un paso atrás. Powell no podía arriesgarse a poner en funcionamiento su propia barrera. Se inclinó adelante y examinó las mentes de los dos hombres.. -¿Qué puede pasar? La barrera está funcionando.. terror. un torbellino. Los monos respondieron a los gritos y rompieron miles de ramas. Una flecha le pasó por encima del hombro y se hizo pedazos contra el muro invisible. instinto ciego a su alrededor. y clavó los ojos en la oscuridad.. Powell saltó hacia adelante y llegó al borde de la barrera. De la laguna vino un fuego cerrado de húmedas explosiones mientras la manada de hipopótamos surgía del agua. -No sé.

Powell la lanzó a través del claro hacia los restos del fuego. -Obtuve esta escena de la muchacha D'Courtney -murmuró Powell-. Desatando su propia barrera. Powell trató de modificar las ondas TP de los aterrorizados animales. estaba bien abierta en una expresión de asombro ante la estupidez humana. Y la muchacha y Reich lucharon evitándose. tomó a Hassop por el brazo y arrastró a la estupefacta criatura a través del claro hasta los equipajes. Luego Reich se encontró con Tate. En un arrebatado silencio. se detuvo para tomar aliento y poner a salvo el film en su bolsillo. hasta que Reich le hizo saltar la nuca a D'Courtney disparándole un tiro en el interior de la boca. Powell quería entregarlo vivo a la demolición. desparramaron las cenizas y las apagaron.. -Los muñecos parecerán irreales a esa velocidad -gruñó De Santis-. Los hipopótamos pisotearon el fuego. Mejor uno a dos. pasó a través de las puertas de bronce que conducían al cuarto de la orquídea. Arrastrando a Hassop. El hombre la persiguió por la casa en sombras y la perdió de vista en el momento en que la muchacha salía a la calle. . Detrás del grueso tronco de un Lignum vitae. La división de modelos del laboratorio había realizado un espléndido trabajo. -No molestaremos a Moisés en un principio -dijo Powell al fiscal-. Tate. Moisés era la computadora Mosaico Múltiple de la oficina del fiscal del distrito. con la espalda apoyada en un árbol. Se oyó un murmullo de música. encegueció y paralizó a los guardias. Y otra vez Ben Reich se enfrentó con D'Courtney. risas y charlas.. la división legal estudió la escena y tomó algunas notas mientras los modelos reproducían las acciones de la fiesta fatal. Los ojos multitudinarios parpadeaban y miraban fríamente. Hassop sollozaba aún. Barbara D'Courtney se arrastró hasta el cadáver de su padre. Powell sintió a Reich. Es auténtica. las teclas de una máquina de escribir múltiple. Powell hizo una seña con la cabeza a De Santis. Luego se volvió y llevó al aturdido jefe de la sección Códigos hacia la entrada de la reserva. habitadas por modelos en miniatura de las dramatis personae. Una vez más María Beaumont leyó las reglas del juego de la sardina desde la plataforma de la sala. Al fin y al cabo. Reich. Ya los admiraremos más tarde. y juntos se dirigieron al cuarto de proyecciones fingiendo jugar a la sardina.barrera protectora no habían previsto tampoco ese ataque en masa. Obsérvelas mientras los muñecos se mueven. y al fin tocó un botón. quien preguntó con una voz alambicada: -¿Uno a uno? -Un poco rápido. El Viejo Moisés ocupaba toda la pared circular de la gigantesca oficina. No les hará justicia. Ben Reich se abrió paso lentamente a través de la sala hasta el salón de música.09 -dijo Powell al personal de la fiscalía-. Miremos antes los modelos y comparemos la acción con el plan del crimen.. Habían instalado una mesa redonda en el centro y habían construido sobre ella un modelo transparente de las habitaciones claves de la casa Beaumont. -No importa. listas para martillar pensamientos lógicos. Le leí la mente. donde Reich podría encontrarla. De Santis pareció a punto de rebelarse. a una cincuentena de metros. Estaba confundido. sacó un horrible cuchillo-revólver del bolsillo y abrió con la hoja de acero la boca de D'Courtney. En la sala central de la casa Beaumont. Instantáneamente el modelo se iluminó y los muñecos se animaron. Está sincronizado con la acción lenta. La barrera de Reich cayó como si fuese de vidrio. Powell y su camarilla se habían reunido en la oficina de Moisés. Trabajamos como esclavos durante dos semanas y ahora usted. pero vivo todavía. subió las escaleras que llevaban a la galería de cuadros. un modelo neumático de María Beaumont subió lentamente a una plataforma con un librito en la mano. Velocidad reducida en un cincuenta por ciento. pero no soltó a Hassop. Sus recuerdos multitudinarios chirriaban y zumbaban. furioso. aterrorizado. sediento de hechos y pruebas: el Viejo Moisés. y el arco y las flechas en las manos temblorosas. cerró la puerta. y entró en la alcoba. y sus temibles decisiones vigilaban la preparación. La sección Acústica había preparado un fondo sonoro. la presentación y la prosecución de todos los casos policiales. Las luces se debilitaron hasta apagarse. María Beaumont y otros se movían con los ademanes característicos de los originales. Y otra vez volvió a abrirse la puerta de la alcoba y apareció nuevamente Barbara D'Courtney vestida con una túnica blanca como la escarcha. Miren el reloj sobre el modelo. inmóviles. Powell corrió en la oscuridad. La boca.. Powell esperaba que estuviese listo también para aquel cínico monstruo de sangre fría. se alzaban sobre una cinta de papel. A lo largo de la mesa se agrupaban los documentos preparados por el personal. transparente. En la total oscuridad. listos para ser presentados a la máquina. Si advierte algo que hayamos pasado por alto. haga una nota y lo tendremos en cuenta. se alejó del camino de las bestias. 13 EL caso REICH estaba listo para ser entregado en el despacho del fiscal del distrito. Su personal tiene consigo las hojas de tiempos. -En este momento son las 11.. El viejo debilitado no ofreció resistencia. Los muñecos se abalanzaron a rodear el menudo cadáver. Encontró el recipiente del film. el cono de un altavoz. Allí se quedaron. el acosado jefe del laboratorio. formando una escena grotesca. tomó el revólver y salió corriendo del cuarto de la orquídea seguida por Reich. El drama llegó a su fin con la subida de los huéspedes al cuarto de la orquídea. Un casco lo hizo rodar por el suelo. Las manos.

Me parece que no la va a rechazar. no para inclinarse como esclavos ante. quien comenzó a introducir las hojas agujereadas en la oreja de Moisés. -Miró a De Sanus y dijo severamente-: Le ha puesto una cubierta demasiado fina. el comisionado se desplomó. Pásenselas a él.Hubo un largo silencio mientras los empleados de la fiscalía digerían el drama. -Reich compró el libro y se lo envió a María Beaumont. Tomó un cuentagotas y llenó una cápsula de gelatina con agua. quien la exhibió a los concurrentes-. -Entonces no tenemos porque molestar a Moisés. Una vívida luz azul brotó bajo las narices de Crabbe. Esto no es un caso. Mire ahora lo que le ha hecho al comisionado Crabbe. Han sido ustedes elegidos por el electorado para ejercer sus poderes intelectuales. La mano es más rápida que la vista. señor. -Señor prefecto Powell -llamó Crabbe seriamente. -Sí.. señor.! ¡Es un truco! -exclamó el fiscal-. No había nada. y colocó el cartucho en el revólver. Primero. Powell sonrió con una mueca. -¿Una treta. -¿Cómo sabía que iban a jugar a la sardina? -Reich no ignoraba que a la mujer le gustaban los juegos. Cómo inutilizó a los guardias Ben Reich. en cuanto al método. lo es. Él mismo proveyó el juego. de que está usted sirviéndose de ese cerebro mecánico con el propósito de implicar a mi buen amigo Ben Reich en el odioso y cobarde crimen de Craye D'Courtney. -¡Lo que le he hecho! -Pásenle la información a Moisés -dijo el fiscal con una voz dura-. sobre la carga. De Santis miró indignado a Powell. y a uno de los cartuchos le quitó el proyectil-. No hace daño. Fue fácil una vez que descubrí la pista. y el comisionado Crabbe entró como si estuviese dirigiendo un desfile. -No sé. -Había todo. Moisés puede decidir por sí solo. -No -escupió De Santis-.. Había algo en ese cartucho además de agua. y el bloque de madera saltó en pedazos. -Cómo. vamos! -dijo De Santis con una desagradable animación-. Es fácil disparar una onda de líquido con una carga de pólvora. No negarán que el juego de la sardina dio a Reich una oportunidad perfecta. Powell miró a su alrededor. Y por eso no encontró nada más. No había proyectiles en la herida ni en la habitación. Un hombre llamado Jordan desarrolló este invento para la policía privada de Reich.. Recogió de la mesa una esfera de material plástico y se la pasó a Powell. El bulbo plástico saltó de los dedos de Powell. caballeros.. Sólo lo desmaya a uno por seis o siete. apuntó a un cubo de madera situado en el borde de la mesa y apretó el gatillo. .. -Powell exhibió un revólver sacado del museo policial. comisionado. Powell hizo una seña con la cabeza a Beck.. Por eso Reich tuvo que disparar dentro de la boca de D'Courtney.. No había nada. -continuó Crabbe. -¡Oh. La puerta de la oficina se abrió de golpe. Metió la cápsula en el extremo abierto del cartucho. Los hombres instalaron el cuerpo del comisionado en una silla. Además. nunca he aprobado el uso de ese cerebro. -Por lo tanto. pero si usted mismo la descubrió. No cuesta nada.. -resumió Crabbe. -¿Cómo sabía Reich que iban a jugar a la sardina? -murmuró el fiscal. -Tiene usted razón. El revólver era así inofensivo. Interrumpido en medio de su discurso. y la muestra que hemos fabricado. Ben Reich es un hombre honorable y meritorio ciudadano de nuestro país. Ahora. -El fiscal apartó disgustado los papeles-.. caballeros. Cerró el revólver. Señor Powell. Se la puede disparar con bastante velocidad inicial como para que destroce la nuca de un hombre si se hace fuego a través del velo del paladar. señores. Ése es el cuadro. -El fiscal se rascó la cabeza-. ¿Recuerda? Y nada en el estómago. . Una treta. El proyectil había desaparecido. -Con un ionizados de rodopsina -escupió De Santis. Observen. Extrajo los cartuchos de las cámaras. -¡Cielo santo! -exclamó-. ese propósito es grotesco. -No veo la necesidad. De Santis? -Y además. Mire su hoja. -¡No había pista! -gritó De Santis. esto. La sardina era el único juego legible en el libro.. -Examinó los fragmentos del bloque de madera. Tengo ya preparada para la computadora la fórmula del producto. De Santis. -Volvió a cargarla. -¿Cómo puede matar un cartucho sin bala? La hoja no dice que Reich haya vuelto a cargar el arma. -Ahora el método -continuó Powell-. -No. Esto es lo que hizo Reich con el revólver que Church le entregó. oportunidad. Se oyó una explosión sorda. -Muy bien -dijo Powell-. ¿Alguien quiere probarla? El fiscal no parecía totalmente convencido. ¿Qué he hecho? Ese bulbo se me deshizo entre los dedos. eh? El revólver es inofensivo. Nunca lo creerá si no lo ve usted mismo. -¡Por el amor de... Ahora veamos los datos que le entregaremos a Moisés para que nos dé una opinión. por favor. Por eso De Santis descubrió ese trozo de gelatina. Primera pregunta. -¿Señor comisionado? -Acabo de enterarme. ¿Es ésa la prueba de Church? -Sí. apagada. Moisés necesita pruebas realmente convincentes. Aquel poco de gelatina en la boca de D'Courtney. horrorizado.

Metieron en la máquina la hoja. Todo el caso es una ruina. -Y aquí tiene su caso. Pusieron en funcionamiento la máquina. . ESTADO VERSUS CORTE SUPREMA 388 -¿Ha indicado bien C-I? -preguntó Powell. -No hay ningún error aquí. Déjeme mirar. Probaremos otra vez. -Si se hubiese dado cuenta. Los martillos de la máquina de escribir comenzaron a moverse. No tenemos todavía las pruebas definitivas. ¡Noventa y siete por ciento! ¡Jesús. -¿Motivo pasional? -dijo Powell-. -ESCRITO 921. ¿no es así? Tenía un buen motivo para matar a D'Courtney. MOTIVO PASIONAL DEL CRIMEN INSUFICIENTEMENTE DOCUMENTADO. movieron una llave. y abrieron los circuitos. De pronto. ESTADO VERSUS HANRAHAN. PROBABILIDAD DE PROSECUCIÓN EXITOSA 97. Un monstruo precavido. Powell arrancó el papel de la máquina de escribir y se lo presentó orgullosamente al fiscal. ALEGATO ADUCIDO POR LA PARTE CONTRARIA CON ADMISIÓN DE HECHO. No me he dado cuenta de nada. -Muy bien. CF. Conseguimos los libros de Reich y nuestros contadores los revisaron. esta vez la computadora Mosaico Múltiple contestó en treinta segundos. no significaría que falta algo. Tengo que examinar esto con Beck. Powell habló en voz alta al personal: -A Beck le falta un dato mínimo. CASO HAY VERSUS COHOES Y AUTOS DEL CASO SHELLEY. LUCRO. Compruebe C-I. Beck examinó los informes. -¡Dios! -dijo el fiscal-. Powell miró a Beck. D'Courtney tenía a Reich contra la pared.088. ¿Moisés se ha vuelto loco? El motivo es lucro. Y ahora es usted quien está arruinado. SECCIÓN C-I. Fue una de las últimas cosas que le saqué a Tate antes de que muriera.. Ya caliente. Vamos. Jackson. Déjeme mirar. 1202.. CORTE SUPREMA I9. y la máquina de escribir golpeó la cinta de papel en blanco. MOTIVO... ¿cómo saben que hubo una oferta y que fue rechazada? -Lo sabemos por el mismo Reich a través de Gus Tate. -Le hemos puesto todo lo que teníamos -respondió Beck. Para Reich sólo había una solución: «Si no puedes vencerlo. Beck. ¿no es así? Pues no. Los ojos de Moisés se entrecerraron como si meditara. ¡Haremos historia! La puerta de la oficina se abrió y dos hombres transpirados entraron agitando unos manuscritos. únete a él». SECCIÓN C-I -dijo Moisés-. sus recuerdos comenzaron a susurrar y tartamudear. Suponiendo que nuestra última prueba es inexpugnable (y lo es de veras). Añada una suposición a los informes. Volvieron a llenar las orejas de la computadora. -Perdónenme -dijo Powell a los otros-. Hasta ahora sabemos que Reich ofreció una unión a D'Courtney y éste rechazó la oferta. ¡Contra Ben Reich! ¡Jesús! Miró a sus empleados como iluminado por el futuro-. me está pareciendo que aquí tenemos un caso. El personal de Powell sonrió satisfecho.. sino que miente escandalosamente. Trató de unirse a D'Courtney. -¿En un momento como éste? -Ocurre de vez en cuando. Por sus últimas palabras huelo que falta algo. los recuerdos susurraron. CF. no es así. Una campanilla comenzó a sonar: ping-pong-ping-pong-ping. Linc. Mató a D'Courtney. -¿Qué? ¿De qué demonios están hablando? -Reich mató a D'Courtney porque no quería unirse a él. -SI PLACE A LA CORTE -dijo Moisés-. Eso es lo que Moisés quiere.. A ustedes no les importará. el estómago lanzó un gruñido.. Por Dios. Moisés eructó. -¿Qué demonios. Pero. -ESCRITO 921. -Pruebe nuevamente con Moisés. Powell y los otros esperaron en un suspenso creciente. ¿lo aceptará el Viejo Moisés? Pásenlo y veremos.. ¿Acepta eso? -Claro que sí. -Se volvió hacia Beck-. ¿Lo han descifrado? -Lo hemos descifrado -dijeron los hombres-. Le diré qué podemos hacer. y Powell y los dos bandos de empleados esperaron ansiosos. Powell. -¡Oh. No tiene por qué avergonzarse si la sección Códigos es un poco lenta. Esperaron cinco minutos a que la máquina se calentara. FIRMAS. Ahora el motivo. Noventa y siete por ciento. Una vez más los ojos de Moisés parpadearon.. ¡Oh!¡Pero claro! Idiota. la añadió al problema principal y puso en funcionamiento la máquina. ROYAL 1197.. INSUFICIENTEMENTE DOCUMENTADO. supongo. su estómago ronroneó suavemente. Beck. nunca me he acercado a noventa en toda mi carrera! Me creía con suerte cuando llegaba a setenta. ACEPTANDO SUPOSICIÓN. -ESCRITO 92L088. y pusieron en funcionamiento los circuitos. señor fiscal del distrito. Esta vez Moisés fue al grano. La sección Códigos está trabajando todavía con Hassop tratando de descifrar el código de Reich. Y OTROS CASOS.088. -Aquí están los de Códigos -dijo Powell-. -Honestamente.... ¿qué piensa Moisés del caso? Beck tomó una hoja agujereada. -Si no han descifrado el código. Falló.0099 POR CIENTO. Dios! -exclamó Beck.-Pásenlo a Moisés -dijo el fiscal débilmente-.? -Se está divirtiendo.

. . Cuando los cepillos iban ya a masajearlo decidió que necesitaba un poco de café. Silencioso. Y muy adentro la libertad está esperando. Con toga y peluca. ¿Quién es ése? ¿Quién está en el interior de la celda?¡ Oh. se dio una ducha y un baño de vapor y otro de aire. Silencioso. Se encaminó hacia el cuerpo recostado de Crabbe y lanzó un tremendo puntapié contra la silla. Todavía se tambaleaba. WWHG. ya le he oído. D'Courtney respondió WWHC. y salió corriendo de la habitación. apagó el aparato de masajes y buscó el origen de la explosión. Alzó los ojos y sonrió mostrando los dientes. Me mira. Se apoyó en la pared y se enderezó lanzando maldiciones. Habían usado indudablemente una llave especial. -Maldita sea. se lavó la sangre y la sal. El camarero se fue. Retornó al baño. La voz del camarero dijo: -Nueva York. El hombre sin cara. La respuesta que hacía posible que D'Courtney siguiera vivo. Me espía. Se precipitó en la alcoba. -No estés tan contento -gruñó Reich-. -Bueno -graznó-. No hay nadie que pueda abrir la puerta lentamente. -D'Courtney respondió WWHC. Pero yo soy inocente. Dentro de una hora. ¿Pero quién? ¿Por qué? -¡Hijo de perra! -gruñó Reich. Inocente. rechazo.. -Déme sección Entretenimientos. No desde que usted llamó desde Espaciolandia. Entró en el cuarto de masajes y apretó el botón de la sal fosforescente.. y tiró la bola al otro extremo del cuarto.. y nunca dejaré de defender mi caso aunque golpee usted sobre la mesa hasta ensordecerme y. donde. Los nudillos martillaban la puerta. OFERTA ACEPTADA. La respuesta que Reich quería. ¡Las puertas del cohete! Se abren. La pantalla se cubrió de rayas y mostró luego el salón de recreos amarillo cromo de Monarch. Lo que quiere decir: SUGIERO UNIÓN NUESTROS INTERESES COMPAÑÍA ÚNICA. . y se roció la espalda con un coagulante. con los puños apretados y el rostro tembloroso. . eso es lo que he dicho siempre. todo en diez minutos. señor Reich. duro. durante medio minuto. Salió del cuarto para llamar al camarero. se embarcó en la lancha de Monarch que estaba esperándolo para llevarlo a la ciudad. -¿Ninguna noticia de Hassop? -preguntó Reich. ¿Quién había querido matarlo? Inspeccionó la puerta de la antecámara. ¡Corre! ¡Escapa! ¡Huye! ¡Huye! Huye a través del espacio. y huye hacia lo desconocido. barbudo y profesoral. Reich salió de la cama líquida y descubrió que se le aflojaban las piernas. 14 ¡EXPLOSIÓN! ¡Conmoción! Las puertas de la celda se abren de par en par. Se oyó una explosión apagada y Reich cayó de bruces. Reich recobró la voz. Se dominó. compresión y comienza la disensión). La silla y el comisionado rodaron por el suelo ante los ojos estupefactos de los empleados. Y nunca podrán probar mi culpabilidad. señor Reich. señor Reich.. los arrugó hasta que formaron una bola de papel. luego de una furiosa escaramuza con un telépata de la aduana (Tensión.. -No es ya mi problema. -¿Qué estás diciendo? West exhibió los volúmenes. Cristo! En el tribunal. Pero no. Volvió al baño. Lo que quiere decir: OFERTA ACEPTADA. Sintió que ya no temblaba. Un kilo de sal perfumada y húmeda le bañó el cuerpo. Había salvado la vida sólo por una fracción de segundo.. ¡Oh. tomó la maleta. ¡Oh. Nueva York. Unas partículas se le clavaron en la espalda desnuda. Reich se lo dijo a Tate. Tate me lo dijo a mí. Cristo!¡ El hombre sin cara! Me mira.. . Me espía. ¿Dónde demonios está Hassop? Pienso que tú seguramente. . Sintió las mordeduras de la sal en las heridas de la espalda y el correr de la sangre. -¡Maldito seas! ¡Te pasas la vida sentado en esa condenada silla! -gritó Powell con una voz ronca. Alguien había revisado la maleta durante la noche plantando un bulbo explosivo en cada uno de los cepillos.. West. excelencia.. -¡Demonios si es cierto! -Demonios que es cierto.. La cara de su secretaria apareció en la pantalla. envuelta en la capa de la sombra. No se veía ninguna señal de violencia. Nunca convencerán a ningún juez. Ben. Me espía. y se volvió como un animal acorralado mientras abría automáticamente la tapa buscando los bulbos detonadores que siempre llevaba consigo. Estás seguro en la soledad de esta plataforma de donde se levantan los cohetes para hundirse en las lejanías desconocidas. Dios! ¡Oh. -No.-Reich envió YYJI TTED RRCB UUFE QQBA AALK a D'Courtney.. No estaban en la maleta. Ben.. Aún en las garras del terror de la pesadilla. y de un tirón le arrancó la cabeza. El caso está terminado. Se dirigió hacia Moisés. tomó su café. se metió en el baño. de que Reich tenía un motivo para matar a D'Courtney. en todo el sistema solar. Se vistió. se depiló. Es decir. estaba guardando cuidadosamente unas hojas escritas a máquina en unos biblioratos plásticos. -Hola. Powell se quedó inmóvil. De pronto se volvió hacia la mesa y tomó la figura que representaba a Ben Reich. fatalmente. Dios!¡El hombre sin cara! Me mira. Los golpes del juez se convirtieron en nudillos que golpeaban la puerta de la antecámara. Desde la lancha llamó al edificio Monarch. recogió los informes. y descendió a la sala de pasajeros. El espectro de la venganza.

Necesito un telépata. -La ordenanza salió hoy. Algo golpeó el costado izquierdo de Reich lanzándolo a través de la habitación hasta la pared. acompañada por una luz enceguecedora. revelando el papel alveolado. oyó el débil ruido metálico. Reich pasó sin detenerse junto al vociferante portero. y arrancándose las ropas ya destrozadas para examinar el estado de su cuerpo. Encontró la maligna flor de acero. cortó la comunicación y llamó a Jerry Church. el sobrecito rojo. mi analista. No más prácticas exclusivas. fue hacia el teléfono. y corrió hacia la calle. sacó una caja de bulbos detonadores de un cajón de su escritorio. otra vez con las ropas destrozadas. . lanzando a su alrededor un abanico de combustible y metales retorcidos. una habitación de estilo victoriano amueblada con manchadas lámparas de cristal. y llamó a Gus Tate. Encontró el desintegrador de neuronas que le había sacado a la mujer de ojos rojos en casa de Chooka Frood.-Estoy aquí sólo para dar los últimos toques a mi trabajo. Saltó hacia atrás. Reich se incorporó trabajosamente. Una despedida amistosa. Powell no tiene nada que ver. -¡Es Powell! -exclamó Reich-. -¿Breen? ¿Un segundo? ¿El analista? -Sí. volviendo a encender en los corazones de sus empleados el odio y el terror. -¿Adónde? -le preguntó el conductor. a la izquierda. Limitan los servicios de los telépatas. buscó desesperadamente un vehículo público. En la acera. Puedes seguir con un contrato privado. Separémonos amigablemente. -¡Qué! -Sí. Ben. Has perdido a Breen. Te lo advertí. conmovió el estudio. -¡Por amor de Dios. Historia de mi carrera en Monarch para tus archivos. En el escritorio una nota breve repetía la información que le había dado West. ¿Qué me dices? -¡Digo que te vayas al diablo! -rugió Reich y cortó la comunicación. y buscó en el orificio de arriba. recargados sillones y un escritorio de tapa rodante. -No tienes por qué trabajar para Monarch. Estoy en un aprieto y te necesito de veras. La pantalla se aclaró y exhibió un anuncio: SERVICIO DESCONECTADO Reich cerró bruscamente la llave de contacto. Se oyó un rasguido provocado. Arrojó la maleta en las manos de su ayuda de cámara. . Ben. el indignado administrador del edificio y el costoso chargé d 'affaires. Movió el dispositivo exterior. vio que se acercaba otro inquilino que lo miraba desde lejos. Reich se arrojó al suelo. El espionaje comercial está prohibido. Un contrato como el de Breen. Jurando incesantemente. Servicios personales. Está recurriendo a todas las trampas sucias que puede encontrar para molestarme. El piloto lo dejó en Bastión Oeste 99. Powell. indudablemente. Me salvé por un pelo. y se dirigió precipitadamente al cuarto de Breen. El tanque de la máquina estalló en pedazos. Se encaminó a sus propias habitaciones. Al piloto de la lancha le dijo en el mismo tono-: ¡Lléveme a casa! Reich entró apresuradamente en el edificio. -¡Qué! West movió afirmativamente la cabeza. -¡Chooka Frood! -cacareó con una voz histérica. el asqueroso mirón. Reich se frotó aturdido la sangre y el aceite que le cubrían el cuerpo. tapándose la cara con los brazos. -Lo siento. cubierto de creosota. Ellery. esta mañana. el cuchillo-pistola que había matado a D'Courtney. La cámara contenía aún cuatro cartuchos sin disparar cargados con agua en cápsulas de gelatina. Por algún capricho no se incendió. y un dolor particularmente agudo revelaba que por lo menos tenía una costilla rota. sanguinolento. bajó al sótano y depositó la llave de su aparato aéreo en la casilla de llamada. Se decidió a tomar un aparato con piloto. y salió corriendo de la habitación sin fijarse en los sirvientes que lo miraban asombrados. Tenía una bata oscura y una expresión oscura que se transformó en alarma cuando Reich exhibió el desintegrador. gimiendo de asombro y de furia.. En el momento en que tocaba el sobre. Una fuerte explosión. Alguien me preparó una trampa en el barco. -Oye. ¿eh? Siempre nos hemos llevado bien. buscó la rampa de salida. Está tratando de endilgarme la muerte de D'Courtney. Ben. El gremio acaba de ordenar a Monarch que me deje en libertad. Chooka estaba sentada ante un escritorio. -Cállate. no puedes irte ahora. se paseó por el estudio. por una presión muy baja. Reich se arrastró frenéticamente. El techo se desmoronó en algunos sitios. Cuando la máquina salió del depósito. Reich! -exclamó Chooka. y comenzó a examinar los restos de su caja fuerte.. y se metió en la oficina de Chooka Frood. Estaba muy lastimado. y se acercó al fin al rincón donde brillaba la luz de su caja fuerte. Tengo que descubrir qué pasa. con la llave en la puerta. Estaba vacío. -Ya no. Reich movió la llave y tiró de la puerta. Tenemos que dedicarnos al mayor número de gente para beneficio de todos. Reich se guardó las dos armas en los bolsillos de su nuevo traje. La pantalla se aclaró y exhibió un anuncio: SERVICIO DESCONECTADO Reich miró un rato. Oyó que el personal de la casa venía corriendo por el pasillo y les gritó: -¡Váyanse! ¿Me oyen? ¡Váyanse! ¡Todos! Avanzó tambaleándose entre los escombros. No lo encontró.

. ¡Ahora seré yo quien pondrá las trampas! Pateó a la mujer de los ojos rojos. Yo habría hecho lo mismo. ¿quién fue? -Church. No es usted el primero. . Y la única que alquila a profesionales.. aplastándola contra el piso.. Centenares de personas lo odian. sí.. y gritó: -¡Magda! Reich la tomó de un brazo y la arrastró por la habitación. Si las tuviese. Lincoln Powell.. alejándose del escritorio. un policía? -¡Sí. ¿A qué vienen esas trampas para incautos? -¿Qué está diciendo? -¿Qué crees tú? Fíjate en esta sangre.. Todo te señala. -Llama a Powell. He escapado a tres defunciones.. Chooka. En mi estudio. Cuando Powell te ponga las manos encima. lo hubiese probado hace diez años. Dios mío. se acercó a Chooka y la obligó a incorporarse. Chooka tropezó con el sofá y cayó sobre él. En la nave que venía de Espaciolandia. leyéndole deliberadamente el pensamiento. Dile que la chica D'Courtney lo dejó aquí. -Un momento. Chooka. Reich. Es Powell. -¿Qué? -¡Llama a Powell! -aulló Reich-. Chooka? -No he sido yo. ¿Algún otro? -Qué se yo. gerenta de prostíbulos. No ha podido presentar el caso. -¿Qué es? -El arma que mató a D'Courtney. Reich. un policía! -gritó Reich-. Le dio un puñetazo en la nuca. Powell. Seré tu dueño. Eres la única persona que tenía un motivo.. -No tiene agallas. Dile que venga en seguida. ¡Use su cabeza! -La he usado. Powell. Reich estaba esperándola. Powell! El hijo de perra está valiéndose de argucias porque lo vencí de veras. -Estoy hablando de la muerte. Por favor. Y ahora tú me armas estas trampas. Y no será el último.. Sí. -No le servirá de nada. ¿Cuántas más. -Church. Chooka -dijo Reich con voz ronca-. ¡Sí. ¿Hasta cuándo puedo confiar en mi suerte? -¡No pierda la cabeza. Oh. -Reich reflexionó un rato y al fin sacó del bolsillo el revólver-estilete y se lo entregó a Chooka-. Llámalo a su casa. Bastión Oeste es propiedad de la sociedad D'Courtney. -Por el amor de. Leyó la combinación. Llámalo. -No. La muerte de veras. Reich. Seré el dueño de esta casa. caerá en la trampa.. Me gustaría mucho usarlo de nuevo. Muy bien. Enséñale esto. Ya usé una vez contigo este desintegrador. Sólo le quedan ahora estas trampas. ¿Quieres continuar tus negocios? ¡Llama a Powell! La mujer clavó los ojos en aquel rostro lívido. -¿El policía? -El policía.. Reich sacudió a la mujer. ¿Qué demonios tengo contra usted? Ha alborotado la casa. No puedo dedicar más tiempo a una conspiradora barata con amigos tan fúnebres. -Tres hasta ahora. Juzguemos tu suerte antes de jugarla a los dados. Dile que venga. Ha golpeado a Magda. Vine aquí y te obligué a confesar dónde estaba la muchacha D'Courtney. ¿No es cierto? Chooka sacudió la cabeza aturdidamente.-Aquí estoy. ¿Pero quién pudo romper mi caja fuerte? ¿Quién pudo descifrar una combinación como ésa? -Quizá nadie rompió la caja. -¡Leyó la combinación! -Sí. así que no discutamos más. Chooka. Quizá se equivoca a propósito de Church. un momento. La mujer dio un salto. Reich. ¡Sí! -Las palabras comenzaron a surgir a torrentes de la boca de Reich-. -Está loco. -¡Por amor de Dios! -gritó Chooka-. yo. -Dios mío -murmuró Reich-. Quizás alguien entró en su cabeza y leyó la combinación. Chooka. ¿Quién sospechará de él? Una posición inteligente. En mi máquina saltadora. Si no fuiste tú.. La guardaespaldas de ojos rojos entró corriendo en la oficina. -¿Lo estoy? ¿Por qué me sacó a Ellery y a Breen? Sabe que sólo tengo una defensa: los telépatas. Reich! Yo no. Ignorándola. -Pero no tengo ninguna excusa. Quizás otro telépata tiene bastantes motivos para querer meterlo en un ataúd. y golpeé a tu amiga y te golpeé a ti.. -Óyeme.. ¿Por qué no? Está a salvo.. San Lincoln Powell. Ahora que el viejo D'Courtney ha muerto. y mientras la mujer caía hacia adelante le hundió el talón en la espalda. -Reich sacó el seguro del desintegrador-. -Tienes que haber sido tú. Reich. Muéstrale el revólver. ¡Reich! Reich se rió. Quizá. comprendiendo que decía la verdad. -No. -Miles. Reich le dijo a Chooka: -Acabemos con las discusiones. seré el dueño de Bastión Oeste. -¿Pero un policía. La mujer se retorció y le clavó las uñas en una pierna.

No había nadie. Introdujo medio crédito en la cerradura. Aquella chica que usted se llevó. Reich la tomó por el brazo y la llevó al interior del edificio. Esta vez Reich recorrió el vestíbulo. tendrá que hacerse cargo de los costos. Cuando crezca me casaré con papá y seré su niña para siempre. Chooka. Eres un criminal. -No me dejan bajar -dijo-. -Yo. abrió la puerta y se metió dentro. No sabía por qué. -¿Dejó qué. escuchó a Chooka y llamó a Powell. y mirándolo por entre los barrotes del pasamanos.. y comenzó a volar entre los enloquecidos vientos del norte. con un vestido apretado. Un criminal nato. Yo lo vi. y tenía el pelo recogido y atado con una cinta azul. Reich colocó el gatillo en primera posición.. -¡No! -El rostro de Powell se animó de pronto-. -No trates de pensar -se dijo a sí mismo-. Espera el momento y mata. dejó la Casa del Arco Iris y buscó una máquina saltadora. Sembrar el cadáver con bulbos detonadores y dejar ese cebo para Powell. En el momento en que Reich iba a llevar el gatillo a la tercera posición. La muchacha que había atendido el teléfono de Powell salió al jardín.. como una niña. -¡Ése es. Miró otra vez a la muchacha y dijo: -¿Hace eso con ondas TP? Volvió a levantar el revólver. En la mano esgrimía el desintegrador.. Llegaré tan pronto como pueda. Tienes tú una niña? Reich la miró a la cara. Chooka exhibió el cuchillo-revólver. No se mueva de ahí. Que tu instinto te guíe. Acabo de encontrarlo. quizá. Chooka. Es difícil ser buena. La muchacha luchó contra Reich con todo su cuerpo. La muchacha caminó a su lado. tengo algo que usted necesita. Dentro de la casa. la siguió y se situó a un lado de la pantalla. Alguien lo observaba. Luego pensó en el piso de arriba. ni de preparar una trampa. arrodillada. -Soy Baba -continuó la muchacha. y entró en el vestíbulo. Comprendió entonces por qué había destrozado la máquina. señor Powell -tartamudeó Chooka-. Y volvió a bajarlo. -Tendré que hacerme cargo de daños muchos mayores -gruñó Reich-. Es usted el responsable de los daños ocasionados por su vehículo. De pronto vio la trampa que podía prepararle a Powell. Examinó la cocina y el baño. y se detuvo de pronto como paralizado por un rayo. El prefecto exhibió un rostro delgado y serio. -Cariñosa Powell -dijo y dio un paso atrás. Matar a la mujer en el interior de la casa. una voz metálica dijo: -Atención. Una ésper. No podía salvarse. Quizá logre algo al fin. -Hola -dijo la muchacha. En seguida volvió a bajarlo. en el interior de los armarios.. No había nadie. Se arrojó bajo unos matorrales y esperó con el desintegrador en la mano. Si nos vemos obligados a perseguirlo. como un muñeco. La pantalla se oscureció. Gracias. Nadie la siguió. Barbara D'Courtney. Se acercó a las escaleras.. -Tengo. Estaba vestida de un modo infantil. Chooka? -El arma que mató a su padre. Le temblaban los labios. yo. como para no ser visto por Powell. deje su nombre y su dirección. El sudor cubrió la frente de la muchacha. Mientras se elevaba con un ruido sibilante. . Me gusta. Papá también me besa. ¿Eres amigo de papá? Reich respiró hondamente.pero vendrá pronto. por favor. Se dominó. Volvió al vestíbulo y a Mary Noyes. ¿Tú eres bueno? -¿Su padre? ¿V-vuelve? ¿Su padre? La muchacha dijo que sí con la cabeza. Si soy una niña buena me traerá un regalo. y lanzó una rápida ojeada por la habitación. Reich dejó de un salto los matorrales. Alguien lo observaba.. Chooka comprendió lo que eso quería decir. Se volvió sin darse cuenta.. el instinto lo detuvo. Reich se mordió los labios y sintió el gusto de la sangre. instantáneamente. La joven estaba en lo alto de las escaleras. Reich sonrió salvajemente. Volvió la espalda a la pantalla. No trates de hacer planes. con grandes ojeras. Nadie. -Papá tuvo que salir -balbuceó la joven. y arrojó en él a la joven. Mientras abría la retorcida portezuela. ¿Le gusta a tía Mary? -La muchacha tomó confiadamente la mano de Reich-. se inclinó hacia ella y la besó en la boca. Reich atravesó con la muchacha la cocina. Marcó el número de Powell. Reich la saludó débilmente.Reich empujó a Chooka hacia el teléfono. -tartamudeó. dirigió el aparato hacia la rampa de Hudson. -¿Estás jugando con la tía Mary? Le diste un beso. comenzó a subir. rígidamente. Alguien lo observaba. Me lo dijo. Miraba a Reich con esa rara y traviesa mirada de los niños. comprendió oscuramente que no estaba en condiciones de pilotar el aparato. La muchacha se incorporó y bajó las escaleras. Encontró un sofá largo y moderno. Estaba sola. por todos los cielos! -exclamó Powell-. Mary Noyes apareció en la pantalla. y la muchacha se dio vuelta. El instinto criminal lo llevó a destrozar la máquina en el jardín de Powell. Lo dejó aquí. tomándose con cuidado del pasamanos. levantando el desintegrador. Bienvenido. Por favor. Muéstremela. buscando detrás de los sillones. Reich comenzó a temblar. La muchacha se endureció y tembló.

Esas parálisis duran unos pocos instantes.. Luego desapareció. -¡Papá! -gritó-. arrastrándose. Usted y su moral y su charla elevada. Maldito Powell. en el vientre. paralizada. Reich gritó con ella. los ojos oscuros alarmados.. -¡Hijo de perra! -gritó Reich. Doloroso. ¡Por el amor de Dios! ¡Papá! El corazón de Reich dio un salto. Sacudido por espasmos galvánicos. sangrando por la nariz. un relámpago de salvaje belleza. naturalmente. Ayer hablabas como una niñita. De pronto. como anoche? -Puedo subir sola. Powell lo golpeó tres veces. Reich la arrastró desde el pie de la escalera hasta el sofá donde aún estaba Mary Noyes. Powell se hizo a un lado. y lo miró fijamente con el rostro endurecido por la ira-. -Te lo prometí de veras. en. Vete a tu cuarto.. Reich giró sobre sí mismo y se lanzó hacia la muchacha. -Hermano. como si escuchase algo. ya al lado de Reich. y la puso de pie. Powell le besó la frente. No estaba en la casa Beaumont. A los cinco minutos de dejar esta habitación comprendí que la historia de Chooka era falsa. Arrojó a Barbara D'Courtney junto a Mary. Se volvió hacia Powell. -¡No! -gritó Barbara-. -¿Estás bien. -Me voy -sollozó la joven-. -Se sentó con el desintegrador en las rodillas-. Reich dio un salto. El desintegrados rodó por el suelo.-¿Está burlándose de mí? -le preguntó con voz ronca-. y la acostó en el sofá. -Volvió hacia Reich. unos contra otros. lo mataré a usted! Powell recogió el desintegrador y miró a Reich. ¡Mirón maldito! ¡Sucio. en la ingle. tratando de alejarse. Maldito Tate. -Primera posición. jurando histéricamente. retrocedió y corrió hacia la izquierda describiendo semicírculos. y dio un paso atrás alzando el desintegrador. -No lo intente -dijo. Barbara. -Hola. Reich la retuvo. gritando. -¡Máteme! -gruñó Reich-. ¿Cree que me va a pescar? ¿Qué le dijo a Powell? -Ése es mi papá -dijo Barbara-. Podría arreglarse con un doble crimen en. ¿Puedes subir las escaleras por tus propios medios o tendré que llevarte en brazos. Tendría que matar a Barbara D'Courtney. gritando. se tomó firmemente del pasamanos y comenzó a subir. se agachó automáticamente y apoyó el desintegrador en el codo izquierdo como le habían enseñado los asesinos de Quizzard.. Cómo te llamas tú? -¡Le he preguntado algo! -gritó Reich-. -Déjeme. La muchacha se endureció de pronto y se llevó las manos a los oídos. Barbara D'Courtney cayó de rodillas y se arrastró por el piso. Reich se derrumbó. Estiró las piernas. -Ya lo sé... Ha cometido usted un grave error. ¡Déjeme! -Me contestará.. Powell cruzó la habitación acercándose a Mary Noyes. ¿eh? -le preguntó a Reich-.. No había contado con un testigo. Oyó la explosión y vio la sangre y los sesos que brotaban de la nuca de D'Courtney. y luego se echó a llorar. -Estoy creciendo porque prometiste esperarme. querida. Reich vio cómo se inclinaba sobre el cuerpo de cera.. -Dame un beso. -Trate de flexionar los músculos. Fue necesario. Jadeó y se golpeó los nudillos.. Reich se encontró otra vez en el cuarto de la orquídea.. estúpido. Un experimento con ese grandísimo zoquete. en la nuca. Pobre bastardo. El efecto fue el de una parálisis espinal. -Rampa de Hudson treinta y tres -dijo Powell desde la puerta de la calle. e hizo el ademán de abrir una puerta. La muchacha se detuvo. Le tomó el pulso. -Estás creciendo muy rápido -dijo sonriendo-. Fue idea suya.. Una trampa. saltó del sofá. ¡No! ¡Por el amor de Cristo! ¡Papá! .! Powell saltó hacia la izquierda. hijo de. que seguía arrodillada en el piso. con los ojos clavados en el espacio. Esta vez la alcanzó mientras ella corría. Cuando le pregunto por qué no nos llamamos igual pone una cara graciosa. Reich se abrazó a Powell. lanzó una mirada a Reich y le sacó la lengua. -Muy bien. La muchacha corrió hacia él. querida. No un crimen. o permítame que me incorpore y entonces. Se acercó a Barbara D'Courtney. Estaba. que ya se había apartado otra vez de la línea de fuego-. golpeando. tratando de ordenar sus pensamientos y de alterar rápidamente sus planes. ¿Qué le dijo a Powell? ¿A quién cree que engaña con esa comedia? ¡Contésteme! La joven miró a Powell desconcertada. con el pelo rubio y suelto. por Cristo. No. creías que sólo tú sabías pelear -gruñó Powell. Poco antes de llegar a la cima. . Reich se adelantó. Barbara se estiró en su asiento. Tendría que hacerle pagar por lo de Mary. Barbara? -dilo. Su rostro perdió aquella expresión infantil y se hizo firme y duro.. Un momento. -¡Es usted el falso! -gritó Reich-. Usted y su maldita. embistiendo. Tuve un sueño feo. Barbara se dirigió a la escalera. No es usted nada bueno.. vomitando. pero ¿para qué? No le enseñaría nada. se volvió. se detuvo.. papá. y lanzó un puñetazo al complejo cubital.. Echó a correr. pero se recuperará en menos de una hora. tuvo que soltar a la muchacha. ¡Máteme..

absorbiendo... El.. Dios mío. ¿cuánto tiempo? -Siempre. Yo tenía un caso perfecto contra usted. Es usted un hombre libre.. Cómo utilizó las cápsulas de rodopsina de Jordan. Es cierto. -¡Miente! Ésta es otra de sus trampas. Reich palideció. y el universo me daría su bendición. La cabeza comenzó a bamboleársele desordenadamente.. No puede sentirse tan mal... ¿eh? Parece como si le importara más estar muerto que en libertad. No podía llevar el caso a la corte. Motivo pasional. Vuelva a sus negocios. Usted. Por eso me prepara trampas.. Pero yo no le puse esas trampas. Todos los detalles menos uno. No.. Pero el crimen ya no tiene importancia. Reich cayó hacia atrás derrumbándose en un sofá... Me declaro vencido... Reich... ¡Nada! Lo he derrotado en todos los aspectos. Mi caja fuerte. y nosotros creímos que estaba jugando.. Reich. imperturbable-. Rechazada.. -Cállese -exclamó Powell-. Voy a explicárselo. Como disparar con un rifle de aire comprimido después de haber fallado con un cañón. Habría abjurado del gremio y lo habría matado a usted. Mi máquina voladora. -¿Han archivado mi caso? -Sí. pero nadie sabe qué mató a D'Courtney.. -No. Powell.. Tardé bastante... Su caso está archivado. Usted se salvaría otra vez.. Qué le prometió a Jerry Church. Pero era un arma demasiado pequeña. -Mentiroso -gruñó Reich-. piénselo. Y la imagen melliza de Barbara. Si me hubiese enterado antes. Reich.. No sabe de qué hablo... Se encaminó hacia un armario... El bastardo me rechazó. -¿Cuándo comprenderán ustedes que no pueden sorprender a un telépata? -dijo Powell recogiendo los bulbos-. Mirón mentiroso. Hay algo más profundo. Así que está usted en libertad. Trate de incorporarse ahora. -Óigame bien -dijo-. -No. -No. salvo usted y yo.. Pero me falló el motivo. Quiero que se domine y que me escuche. Y el Viejo Moisés tenía razón.. Me faltó eso.. Trate de entenderlo. No es raro que no nos haya matado en casa de Chooka. Cuando supe que D'Courtney había aceptado su oferta me di por vencido. Hipócrita. Y peligroso. El prefecto sacudió la cabeza. Nunca hablé de inocencia. Más de lo que creí. -No pude encontrar el motivo del crimen. Mi antecámara en la nave. éste aceptó. Así que me volví. cuando lo encontré con Barbara. Hemos archivado su caso. Si pudiera matarlo a usted exclamóle retorcería el pescuezo. Las cortes exigen un motivo y yo no lo pude descubrir.. Oportunidad y método.. Reich. no habría comenzado mi investigación... Reich intentó ponerse de pie. -Dios mío -dijo-. Powell se echó hacia atrás en la silla y le golpeó el pecho con el talón. -Aceptó. Durante casi un minuto Powell miró a Reich. Nadie va a molestarlo... Reich. ¿Quiere un poco de butileno? ¿Ácido tírico? ¿Puede arreglárselas sin drogas? Reich se atragantó con el brandy y farfulló enojado. Pero en libertad.. -Powell se detuvo. se dio vuelta y miró a Reich con unos ojos brillantes-. No soy el hombre que trata de asesinarlo. respirando pesadamente. «acepto. -Como si no lo supiese. Qué.. No planté en los cepillos esos bulbos detonadores. WWHG.. Oferta rechazada. ¡Rechazada! -Aceptada. sacó dos ampollas de brandy y se las metió a Reich en la boca.. Casi demasiado.. Sé todo de usted. -En libertad ¿durante cuánto tiempo? -murmuró Reich-. ¿Tengo que creerle? Tengo que seguir escuchándolo? Usted no tiene nada. Mucho más profundo. Ese hombre desea su muerte .. Luego se puso pálido y comenzó a respirar entrecortadamente. digiriendo. Voy a decirle la mitad por lo menos.. -Tráguelas -le dijo-. Con todos los detalles. Reich dejó de farfullar. lo haría pedazos y lo colgaría en una horca galáctica. ¿Qué es eso de las trampas? A ver. Tenía que dejarlo vivir. No forcé la puerta de su antecámara. y se hizo pedazos mi investigación. -Se incorporó y comenzó a pasearse-. Reich lo miró fijamente. Se ha traído todo un arsenal.. De pronto metió una mano en el bolsillo y sacó los bulbos detonadores. Por eso usted.. Trate de entenderme. Powell lo sacudió serenamente. Y yo caí en ella. -Reich se interrumpió y se golpeó la frente-. Reich lanzó una furiosa carcajada. Yo. Eso lo explica todo. Dónde encontró el juego de la sardina... ¿Sabe lo peligroso que es usted? ¿Conoce una plaga su peligrosidad? ¿La muerte es consciente de sí misma? Reich miró a Powell con ojos asombrados... Nunca lo sabrá. Cómo vació aquellos cartuchos y volvió a llenarlos con agua. Puede abandonar las armas. Usted no tenía por qué matarlo. Los bulbos volaron por el cuarto. Note que digo en libertad. -¿Por qué se lo pregunto? -murmuró-. Qué tonto soy. Cuando comienza a desvariar no puedo examinarlo. Cuando usted le ofreció la unión a D'Courtney. Una cadena perfecta de pruebas. Eso es. Cuánto dinero le ofreció a Gus Tate. Y el sentimiento de culpa de D'Courtney. Está archivado a causa de esas trampas. No inocente. Es decir. Mis únicos testigos hubiesen sido un ésper y una muchacha enferma. -¡Mentiroso! -Claro que pude haber olvidado el motivo y seguir adelante. Lo comprobé otra vez al leerle la mente hace un rato. Y ésta es la mayor de todas las trampas. Reich. Le envió como respuesta WWHG.-Chooka dijo que el revólver había matado a D'Courtney -continuó Powell.. No tiene solución.

en la explanada de la Bomba. compresión y comienza la disensión. señor. Luego dio media vuelta y salió tambaleándose de la casa. ¡Piensa! Tensión.. . ¿Pero por qué mentía? ¿De qué le sirve eso? .. ¡uno! -Tienes que pensar. -No. -¡Por el amor de Dios!¡ Cállate! cuatro. Por fin se enderezó y miró a Chervil con unos ojos sanguinolentos-. con las rodillas levantadas. Tensión. señor Reich? -Qué? No. Powell? ¿QUIÉN ES? -El hombre sin cara. Nunca podrá alejarse de él. WWHG. examinándolo. Un hombre del que usted nunca podrá escapar. No.. Pensé que necesitaba ayuda y que le debía un favor. -¿Quién es.. ¿y las trampas? ¿Qué pasa con las trampas? Me tuvo a su merced en su casa. comienza la disensión. -Sin hacer preguntas. Breen se lo contó quizá. Será mejor que se levante. Sabe que está usted a salvo de la demolición. 15 TENSIÓN. compresión. Sólo es un sueño. -Pero.. pero. Tensión. señor. ¿Que se propone? ¡Piensa! Disensión. ¿Quién? -Galen Chervil. señor. Note equivocaste aquella vez.. A su alrededor los árboles mojados suspiraban. temblando de frío. No lo hacemos cuando... Rechazo. señor.. Rechazo.. Sintió la lluvia que caía pesadamente. Sin ir luego contando cuentos. en nombre de Dios! -gritó Reich-.. -¿Un accidente? -No. señor. Vuelva. Estaba tendido de costado. señor. De la fiesta de María Beaumont. señor Reich.porque sabe que yo no puedo atraparlo. compresión y comienza la disensión. jadeando roncamente.. Puedo devolverle aquel favor? -¡No me lea el pensamiento! -gritó Reich. -¿Quién es usted? -Galen Chervil. ¡Oh.. -El hombre sin cara. Una mano le tocó el hombro. cinco. seis. Ignoraba que usted supiese que yo era un ésper. ¡Váyase al diablo y déjeme solo! -Muy bien. dos.. ¿Por qué no piensas? ¿Qué te ha pasado? ¿Por qué no piensas? Tensión. los brazos recogidos... y ruego a Dios que no pueda salvarse de él.. señor. siete. -¡Cállate! -gritó Reich.. Reich lanzó un chillido y se soltó. Una trampa de veras. -El hombre sin cara no existe.. ¡Una pesadilla! Compresión.. -El joven Chervil se interrumpió-.. señor Reich. O Gus Tate. esconderse de él. -¿Señor Reich? -¿Qué? -¿Señor Reich? -¿Qué? ¿Qién es? Reich abrió los ojos. yo. Ha sabido siempre lo que acabo de descubrir: que es usted el mortal enemigo de todo su futuro. Se levantó de la silla gesticulando débilmente. El joven Chervil lo tomó entonces por los hombros y lo puso de pie. la mejilla en el barro.. señor. Y al fin dijo: -¿Quién? ¿Quién? ¿Quién? -Su viejo enemigo. Reich. compresión y comienza la disensión. -Un momento -interrumpió Reich-. . Sabes que mentía. Una figura se inclinaba hacia él. -¿Lo asaltaron. Reich trató de hablar. señor Reich. Tomó a Reich por el brazo y tiró hacia arriba. -Se tomó del tronco de un árbol y se apoyó en él. ¿Por qué no apretó el gatillo? Me dijo que nadie me perseguía. Estaba empapado. No. ¿En serio me haría un favor? -Naturalmente. Ocho. señor. señor. tres.. -Piensa. Reich lanzó un grito gutural de dolor.. y. .

Reich se tambaleó y luchó un momento consigo mismo.. -¿La máquina dijo que yo era inocente? -Eso es. Dónde ha estado el dios todopoderoso prefecto Powell. un largo gemido. Este muchacho. siniestra y familiar que cruzaba la calle observándolo disimuladamente por encima del hombro. Puede volver a sus negocios. Miró y vio a tres Chervil.. Una figura de sombras oscuras donde chispeaban las joyas de la lluvia. le arrancó. ¡Por Dios. Quiero que usted esté conmigo. Claro. soy yo. Ben. Reich salió dando traspiés de la explanada. hasta que su figura barrosa y ensangrentada se precipitó en la adornada oficina de plata y marfil del comisionado Crabbe..... mientras se reía. -Le dije a Powell que era usted inocente.. señor Reich. La puerta se abrió y se cerró ruidosamente. un hombre de Neanderthal.. bastardo -gruñó Reich-.. Soy casi un cadáver. y que lo miraba y espiaba. Ben? -Le estoy diciendo que hoy casi me asesinan. -¿Y bien? -murmuró-.. -¡Dios mío! ¡Reich! -Crabbe estaba horrorizado-. bueno. Ya en los cuarteles policiales. He tenido un gran día..... su carrera está en peligro.. Crabbe. -¿Casi un cadáver? ¿Qué está diciendo. en nombre de Dios! ¡Míreme! -¡Casi lo asesinaron! -Crabbe golpeó enfáticamente el escritorio-. Desfiló por los corredores cubierto de sangre y barro. Y en nombre del sagrado Código de los Derechos Humanos será usted protegido de ese asesino como cualquier otro ciudadano honesto. señor Reich. pasiones y almas! La mirada de Reich tropezó con una figura alta. Completaré el cuadro metiéndome en el bolsillo a la compañía D'Courtney. El dolor de su cuerpo. los rascacielos de cien pisos. Y creo que esto tranquilizará definitivamente al señor Powell. sosteniéndose en pie con una torpe arrogancia. las tiendas alineadas en la acera superior: luces y bullicio mientras comenzaba el comercio nocturno.. un glorioso día. No quiso escucharme -dijo Crabbe-. y quisiera saber dónde diablos han estado ustedes. Reich. -Se trata de un crimen.. El resto es barro. Lo haré. -Reich señaló a Chervil-. Sí. Quiero hablar con usted a propósito de esa senaduría solar. -¿Es verdad eso? -Reich se movió haciendo eses y tomó al muchacho por los hombros-. la fiebre y la agonía. riéndose y gimiendo. Chervil -dijo Reich.. denme tiempo y completaré el cuadro con la Galaxia! Cruzó la puerta de acero del cuartel policial y se detuvo un momento en los escalones contemplando las calles mojadas por la lluvia. Reich pasó ciegamente.-Claro que sí... -¡Y seré dueño de todos vosotros! -gritó Reich alzando los brazos como para abarcar el universo-. Ese Powell está loco. El señor Powell se ha visto obligado a abandonar el caso. -Completaré el cuadro con la cabeza de Powell -se dijo a sí mismo-... Quiero visitar a mi antiguo amigo el comisionado y hacerle algunas preguntas. Lo rojo es sangre. Quiero averiguar quién intenta matarme. Chervil? ¿Nadie me acusa? ¿Puedo volver a mis negocios? ¿Nadie va a molestarme? -Lo han dejado a un lado. Ni aun cuando esa máquina endiablada de la oficina del fiscal declaró que era usted inocente. rápido. pesando la verdad... La máquina computadora se ha negado a autorizar toda acción contra usted en relación con la muerte de D'Courtney.. y los ojos se le llenaron de lágrimas. Un policía muy importante.. señor Reich. Lo arreglaremos en seguida.. Nunca lo hubo. El comisionado de policía. ¿no? ¿Ben Reich? -Siéntese... nerviosamente.. casi. y que me diga la verdad. Míreme bien.. Dónde. ¿Es verdad eso. ¡De todos vosotros! ¡Cuerpos... ¿Y bien? -Está diciendo la verdad. -¿Acerca de mí? ¿Acerca de Powell? -Bueno. -¿La policía? -Reich miró como un histérico y se abrazó a sí mismo agónicamente al sentir la costilla rota-. -Chervil reflexionó un momento. Se incorporó.. ¡Míreme.. Reich estalló en una carcajada de triunfo. en tres oportunidades. el tejido de los entrecruzados caminos aéreos. No se vaya. rugiendo. silenciosa y horrible. Chervil. . golpeado y roto.. Sólo le faltaba llevar un ciervo a cuestas o arrastrar triunfalmente el cuerpo de un oso para completar el cuadro. -Vamos.. le hizo una seña a Chervil. ¿Vendrá conmigo a la oficina de Crabbe y le leerá el pensamiento para mí? ¿Lo hará y se olvidará luego? ¿Lo hará? -Sí. Nadie va a molestarlo. señor Reich. El hombre que mató a D'Courtney está tratando de matarlo a usted.. las luces parpadeantes de las máquinas saltadoras. pasó junto a Chervil. y dejó la oficina del comisionado. No hay nada contra usted.. ¿Cuánto tiempo cree que podré aguantar sin que se me quemen los fusibles? -Está diciendo la verdad acerca de usted -dijo Chervil rápidamente-. ¿entiende? -Se apartó del árbol arrastrándose hacia Chervil-. -Crabbe se dirigió hacia la puerta-. el centro de diversiones: manzanas y manzanas que relucían bajo una sola cúpula transparente. Se volvió hacia Crabbe-. Disecada y colgada de mi pared.. -¡Cómo! ¡Un telépata honesto! ¿Qué le parece? Vamos... No sé cómo le hice caso. Es usted. que se alzaban y descendían como una plaga de langostas de ojos rojizos en medio del campo. Este muchacho acaba de encontrarme en la explanada más muerto que vivo.. ¿Me haría usted el favor? ¿Le leería el pensamiento a alguien? -Imagino que la policía.. Chervil. junto a empleados y guardianes. Quiero que le lea el pensamiento a un policía... Parecía. Chervil lo siguió abrumado por esa furia más poderosa que las heridas. Un hombre sin cara.

Había pagado sus cuentas. Quieren tener el cuerpo antes del rigor mortis. No podemos permitirle que despierte a una realidad equivocada. Powell:Reich apoya asimismo la Liga de Patriotas Ésper.. antes de que yo le detenga. si me muero.. Powell. me resisto a autorizar la catexis en masa. He firmado todos los papeles. Esfera de un reloj.Se oyó un grito estrangulado. la vida. Falta algo. Insisto. La aguja horaria señaló el 9. Insisto. Vale usted demasiado. . les bastaría la cabeza. -Hay una posibilidad de que esto no me mate. que quiero que todos ustedes examinen. Powell. En este momento puede intentar una reorganización total. invulnerable a nuestro ataque. A las nueve y un minuto se levantaba la reunión. Bueno. Si Reich llega a reajustarse y a orientarse otra vez.. Había habido consternación en el gremio. el sistema solar. Un eslabón crucial entre el pasado objetivo y el futuro probable. ¿No se convertirá su credo en el credo del mundo? ¿No se convertirá su realidad en la realidad del mundo? ¿No es Reich. Powell:Pero hay un desarrollo adicional que ustedes han examinado. . Powell. Está apoyando la furiosa campaña anti ésper. A las nueve menos un minuto. un niño todavía. Saltaron los fusibles. ocurrió lo siguiente: Un martillo golpeó la mesa. la Tierra. energía e inteligencia. La esfera de un reloj. @kins: Dejemos que Reich despierte como quiera.. pero a punto de madurar. Sino bloqueamos esa organización podemos caer en una guerra civil y perdernos para siempre en una ciénaga de caos interno. -Pero. Mary Noyes lo leyó todo en el momento en que Powell atravesaba el umbral. normales. ¿quieres? -¡Linc! -Lo siento. ¿Cómo puede hacer ese pedido? ¿Qué puede requerir una medida tan peligrosa y extraordinaria? Powell: El asombroso desarrollo del caso D'Courtney. un camino seguro hacia la destrucción total? (convicción) T'sung:Es cierto. El minutero señala el 01. Powell:Insisto. Powell llegó a su casa una hora más tarde. Reich está apunto de convertirse enfoco de la galaxia. pero me gustaría que interviniera en caso de que hubiese dificultades. REUNIÓN DE EMERGENCIA Para examinar un pedido de catexis en masa con Lincoln Powell como canal humano de energía capitalizada. ahora será mejor que hagas las maletas y lleves a la niña al hospital Kingston. El segundero señala la demolición. Había hecho su testamento. Los había congregado un asunto de emergencia.. (pedido concedido) Se levanta la sesión. Powell:Es mi muerte contra la muerte eventual de todo lo que conocemos. @kins: Cierto. toda la realidad depende peligrosamente del despertar de Reich. diez de los quince miembros del consejo del gremio ésper se reunieron en las oficinas del presidente T'sung. Sin embargo. La aguja horaria señala el 9. Si no es posible enviar el cadáver. y se transformará en el enemigo mortal de la razón y realidad de la galaxia. El laboratorio quiere que me hagan una autopsia tan pronto como me muera.. en serio. arreglado todo. . (examen) Powell:Todos saben que Reich es nuestro más peligroso enemigo. El tiempo es lo más importante.. El minutero señaló el 59. Trata de que así sea. El segundero señaló el 60. para que lo destruyan. el universo mismo. Si no bloqueamos esa campana sufriremos el destino común de los grupos minoritarios. . Recordará usted que esa medida ha destruido invariablemente el canal humano en todas las tentativas pasadas. . firmado sus papeles. Observen la posición de Reich en el tiempo y en el espacio. en esa crítica posición del poder. Franion:Nos pide que votemos su muerte. Como un árbol herido por un rayo. Y toda la realidad: ésperes. @kins:Creo que estás exagerando. -¡Linc! -No alborotes... En esos ciento veinte segundos ésperes. se volverá inmune a nuestra realidad. (consternación) T'sung: No. Oh. Reich cayó al suelo. Powell:¿Sí? Miren conmigo. Tenemos tiempo y estamos prevenidos como para atacarlo en la primera encrucijada. Franion:Cierto también. Reich es uno de esos raros hombres capaces de conmover el universo. Hay que hacerlo. Powell:Tiene que permitirme correr el riesgo. Hubo consternación cuando llegó a su casa. Aquí no está segura.

-Ya me parecía que tenía un sonido de más. ahora mezclado con temor y lágrimas. -Tú quedate aquí. -No. -¿Es algo malo? Powell se levantó de la silla y comenzó a pasearse con un aire triste. ¿De qué se trata? La muchacha se arrodilló junto a Powell y le tomó la mano. -Mis sentimientos hacia ti son los de un hijo. -Sí. Llevaba un vestido de mujer. -Suavemente. -Y yo también te confundo. . -Lo siento. Powell.. A mitad de camino. Eres siglos más vieja y kilos más pesada. lo sé... y al fin Powell asintió. Barbara. Barbara. -Bam -dijo Powell. -¡Oh. -¿Te sientes como un padre conmigo? Porque yo no me siento como una hija contigo. -Apuesto a que no. Realmente francos. Hubo una pausa. -Sí. Soy siglos más vieja. y la niña por fuera. -Salvó el último escalón y miró a Powell intencionadamente-. -¿Y qué lo trae a nuestros pequeños dominios esta mañana? -La muchacha bajó el resto de la escalera rozando con los dedos la barandilla y trastabillando en el último peldaño. y al fin dijo: -Cuando no me siento contigo como una hija. Pip! -gritó. y esbozó en seguida una sonrisa mientras una muy equilibrada adolescente aparecía en lo alto de las escaleras y bajaba con movimientos perezosos. Pero si tú. No es nada malo. digámoslo así. -Pop -dijo. Buenos días. ¿no? -Así es. Powell suspiró. -Bim -dijo Barbara.. ¿qué parte mía se siente así? -No lo sé.. Uno de ellos soy yo . -Te pedí que hablaras en serio.. El otro es un miembro del consejo del gremio ésper. Es cierto. -Me confundes.. Ésa es la parte de mi ser que lo confunde todo. La Barbara adulta por dentro.. es inoportuno. se detuvo. Por eso eres dos personas. querida. Nosotros dos somos cuatro personas.. qué atolondrada me cree usted. Barbara. -¿Por qué? -Has estado enferma. -Querido señor Powell. Así que tuvimos que convertirte en una niña y esperar a que crecieses otra vez.. Desde hoy en adelante tendrá que considerarme una adulta. Linc. Bien. -Tú sabes cómo. y yo soy dos. y tenía una expresión de ensayada sorpresa. Powell la recibió en sus brazos. Barbara enrojeció.. ¿Qué me hizo pensar que eras mi padre? ¿Eras mi padre? -¿Qué ves en mí de padre? -Seamos francos.. -Bueno. En serio. así que respóndeme. furiosa. -Quiero que me lo expliques. -La muchacha inició el descenso-. Quizás es la parte infantil. Voy a volver a bajar esa escalera y apuesto a que lo hago muy bien. -Escucha -dijo Barbara-.. y se puso de pie. -¡Pero cómo! Es el señor Powell. Barbara reflexionó un momento.. -¿Cómo? Barbara lo miró a los ojos con esa alarmante fijeza de los jóvenes. -¿No? ¿Cómo te sientes? -Yo te lo pregunté primero. Barbara. dejando como una estela el sensible impacto familiar: Nieve/mente/ tafetán/tulipanes.. Tiene que cambiar de opinión. Barbara. Barbara alzó los ojos hacia Powell. De pronto la muchacha se dejó caer en sus rodillas. Powell lanzó un gemido.Mary se volvió y corrió escaleras arriba. Ya no soy esa niña de ayer.. -¿Qué es eso? -No hay cómo explicarlo.. querida. subió de prisa. -¿Que te lo explique? Sí. porque quería que me aconsejaras. Barbara. Barbara. y se instaló otra vez en el último escalón. ¿Me re-ehabilitado? ¿Se dice así? -Muchos prefieren rehabilitado. -¿Y tú? -Yo soy dos adultos. No lo sé.. -He decidido ser el hijo fiel de todas las mujeres hasta que Vulcano asuma el lugar que le corresponde en el Comité de los Planetas. Tú eres dos. creo que sería lo mejor. como para que Powell apreciara su ropa y sus modales. -No. La muchacha se volvió.

Sintió el primer impulso.. Linc. Pregúntamelo a mí. Eso era. y una turbina comenzó a girar en su mente. -No. después a Powell.. Es tu parte infantil la que habla. Se metió en la casa y subió corriendo a su dormitorio. -Soy yo quien espera. ¡Lo es! -No. Lo sé. Besos. Se mudó de ropa. se vistió como para soportar cualquier cambio de tiempo. ¡es odiosa! Yo. chispas y chispas de poder que se unían hasta formar un arroyo. De todos los ésperes de la ciudad.. -Estás mintiendo. Bendiciones. -¡No es una ésper! -Olvídate. -Lo es -insistió la muchacha-. -¡Niña! ¡Niña! ¡Niña! ¿Qué te hace pensar que estoy enamorado de ti? No lo estoy.. divertida. La niña cree que está enamorada de mí.. Mira. querida. Admite la verdad. Por favor. Se adelantó.. . Barbara. Nutritivas. ¿Tengo que soportar todavía esto? ¿No he sufrido bastante? -Por favor. de una herradura. ¿Por qué no me lo dices? -La muchacha se acercó a Powell y le puso los brazos alrededor del cuello. Nada sino un recuerdo de un amor a medias. ano es así? Yo te quiero y tú me quieres. Un leve cosquilleo de energía.. ¿Y qué? La llovizna se había convertido en un aguacero que caía sobre él llenándolo de angustia.. Barbara miró fijamente a Mary. transmitida hacia Powell.. si salgo vivo de este asunto con Reich. XXXX. Abrió la mente y absorbió esa energía. -Barbara aceptará eso. -¿Una oportunidad para qué? Una aventura. Claramente melancólico. tranquilízate.. ¿Tan pronto? Bueno.. Linc. tomó a la muchacha del brazo y la llevó a la puerta.. Es. más y más rápido.. observando cómo la máquina desaparecía en el cielo azul acero. -¡Lo estás! -Abre los ojos.-Lo sabes. Tú estás enamorado de ella. vete! ¿Por qué no te vas? -Nosotras nos vamos. las cápsulas nutritivas. Linc! -Perdóname. Su psique comenzó a vibrar mientras absorbía esas menudas corrientes de energía. -Estaba preparándome para despedirme. tolerante. Aquí estamos. Eres siglos más vieja. un río. Tenía que prepararse. Barbara -dijo Mary.. Mary descendía con una maleta en la mano-. Si no es nada malo. ¿No es así? -Muy bien -pensó Powell desesperadamente-. Mírame. -¿Por qué lo haré. La energía venía en torrentes ahora. Mira a Mary. una mujer adulta con los modales de una niña-. -Desde las escaleras. Powell se rió.. de agobiantes relámpagos de emoción. Su sistema nervioso sintonizó y gritó. paternal-. -Harás que me acuerde. Sabes que el gremio no nos permite casarnos con normales.. -¡No! -gritó la muchacha-... ¡Nutritivas! Corrió tambaleándose escaleras abajo. ¿no es cierto? ¿No entiendes? ¿Tendré que explicarte lo obvio? -¡Por Dios. -Barbara estalló en sollozos y gimió-: ¡Oh. Un poco orgulloso de sí mismo por el sacrificio que había hecho. un mar de remolinos de catexis total dirigida hacia Powell. -Y se olvidará de mí. Tu cara miente. hacia el hospital Kingston.. Mary. Se sentía exhausto.. Siempre. de una pata de conejo. -Lo sé. Los impulsos llegaban acompasadamente. -La niña crecerá hasta ser la mujer. Barbara. Nunca lo he estado. Encontró una ampolla plástica. de. Quizá para siempre. La diez y veinte.. -¿Ysi no salgo con vida? No tendrá nada. Indecente respuesta de Powell: su figura que emerge de un cieno cubierto de diamantes. Barbara -dijo Powell-. Y los Chervil @akins &Jordan &&&&. con un gemido creciente e intolerable. No puede haber otra cosa. Tuve que utilizarte. Lo aceptará con alegría. daos una oportunidad.. sí.. Imagen de un trébol de cuatro hojas.. La mujer no lo está.. -Una máquina saltadora espera. ¿Qué vas a hacer? ¿Admitirás la verdad? -Sí. Barbara? -Porque tú sientes lo mismo por mí. Powell se detuvo en el umbral silbando una quejosa y entrecortada melodía. Risa débil. Mírame.. Miró su reloj.. y.. Mary.. la rompió y se tragó una docena de cápsulas. -¿Quién habló de quererse? -De eso estábamos hablando. Es una mujer y está enamorada de ti. Intensamente avergonzado de sí mismo por sentirse orgulloso. hacia la cocina. A ti. El niño deshonesto vino en su ayuda. dirigiéndose hacia el norte. Sé que lo sientes. -Powell puso las manos en los hombros de Barbara y la miró de frente. Os quiero a todos. ¿Tomaría una dosis de niacato de potasio y se dejaría ir? ¿Para qué diablos servía todo? Mira esa loca y enorme ciudad de diecisiete millones y medio de almas y ni una sola para ti... como las gotas que anteceden a una tormenta. Tenía una expresión amable. ¿por qué no me lo dices? Si yo te quiero. de ningún modo. Despedida. -¿Te parece? Mírame.. No es así. Luego sacudió lentamente la cabeza.

RADICALES. demasiado tarde.. -¿Qué te parece esto? ¿Real? -No entiendes. somnos. luchando con la ropa de cama y las manos entumecidas-... Te despertaste. Duffy alzó las manos. Y SOLUCIONES) BORRAD. CHANUTE. No sé qué oí. VARIACIONES.. Primero aquel condenado doctor que te asusta hasta hacerte perder el sentido. EXPONENTES. PROGRESIONES. Acuéstate y volverás a soñar. SUPRIMID EL ACERTIJO. antes de que fuese demasiado tarde. -Estaba despierto -dijo sombríamente-. -¿Qué? ¿Quién? -Kingston. Todo ha sido un sucederse de ilusiones. TURNBUL Y S&ERSON) EXPURGAD... Luego jura que ya estás curado..... luchando por convertir un torbellino de viento en la fuerza salvadora. ¿No hay qué? -Se incorporó trabajosamente. -¿Cómo era? . (NEBULOSAS. PERMUTACIONES.. ciego. Antes de que sea demasiado tarde.. insensible.. -. DESTRUID. Infinito y cero. Una vez más Duffy trató de que apoyara la cabeza en la almohada. PROTÓN. WRIGHT. ABOLID EL LABERINTO. y en una cama también muy adornada con sábanas y mantas de estilo antiguo. Duffy Wyg&. ¿No hay qué? -No más pesadillas -dijo Duffy Wyg&. y aquí estoy. lo sostenía por los hombros. LILIENTHAL.. PODERES.. opio. Realidad. (PECES. Tengo que volver a la realidad. CÚMULOS. ¡Psicópata! -La joven se arrodilló en la cama y sacudió un dedo índice ante las narices de Reich-. DETERMINANTES. Se sentó en la cama-. Así luchaba Powell por absorber el terrible torrente. un hospital. ¿no hay qué? -gritó Reich-. BINARIAS. Y ENANAS BLANCAS) DISPERSAD. Quiero despertar. -¿Seguro? -Yo estaba con él.. todo. sumergido en esa hirviente masa de energía. Adonde envían a gente como tú... -¿Le viste la cara? -¿Si la ví? La besé. Duffy se inclinó hacia él y lo besó con fuerza en la boca. Duffy. demasiado tarde. -¿Quién habla? -Yo. HENSON. IDENTIDADES. Duffy.. ECUACIONES. sordo. demasiado tarde. por transformarla en la catexis y en la demolición de Reich. Estaba totalmente despierto por primera vez en mi vida.. MAMÍFEROS. demasiado tarde. SUPRIMID.. NEUTRÓN. por capitalizar esa energía. -Estabas diciendo las cosas más bonitas.. -¿Frente a los cuarteles de policía? -La X señala el lugar exacto. buscándote. (OPERACIONES. Duffy. Y HOMBRES) ABOLID.. Reich abrió los ojos. -¿Qué diablos pasa con la medicina? -exclamó-. leteotas. -No. como un velero en el centro de un tifón. Se encontraba en una alcoba excesivamente adornada. alucinaciones. 16. -Corrijo -dijo Duffy sonriendo-. Te rescatamos justo a tiempo.. FRACCIONES... PÁJAROS.. ¿Tienes alguna droga? Cualquiera. demasiado tarde. EXPRESIONES. ¿Quién dices que me asustó tanto? -Un doctor amigo. BORRAD TODAS LAS ECUACIONES. (¡X2 0 Y3d! ¡Espacio/d! ¡Tiempo!) EXPULSAD. Reich se echó en la cama.. MESÓN Y FOTÓN) TACHAD. (CAYLEY. FACTORES. demasiado tarde. Para los archivos. y mírate ahora.. NO HAY. almidonada y fresca. EL INFINITO ES IGUAL A CERO. Tengo que despertar. -¡Estoy dormido! -gritó Reich. Oí. -Estoy dormido -dijo Reich-. DESTRUID EL ENIGMA.. Cosas importantes. EXPULSAD. Tu ayuda de cámara me contó lo de la explosión y yo estaba preocupada. GIGANTES. Luego me dormí. Antes de que sea demasiado tarde. (ELECTRÓN. LANGLEY. vagando por las calles.Estaba fuera de la casa ahora. ANFIBIOS. Una palabra más y llamo a Kingston. cáñamo.

todo el condenado mundo.... -Se rió y apretó a Duffy contra su cuerpo-. la ciudad yacía envuelta en una oscuridad de terciopelo.. La Compañía General de Ganimedes. .. y es tuyo. Transacciones unidas de Marte.. mi héroe -dijo Duffy colgada del cuello de Reich-. -¿Qué ha desaparecido? -¡Las estrellas! -gritó Reich-. Y sólo tres. -Las estrellas -murmuró-. Case y Umbrel de Venus.. ¡Todas han desaparecido! ¡Sólo ha quedado la Luna! ¡Mira! -Está igual que siempre -dijo Duffy.. ¡Aplastadas y al buche! -Despedazó una sillita-. Las estrellas. y el ojo escarlata de una máquina saltadora se alzaba de cuando en cuando hasta la línea de los cohetes. ¡Las constelaciones han desaparecido! La Osa Mayor.. Era como un paseo a través de la hirviente mente erótica de la muchacha. los rencorosos. los patriotas. No sé mucho de Dios.. ¡Soñarán mis sueños de hoy en adelante! Harán. -Pídeme el barro que quieras.. tú y la dinastía. Pueden oírme? Ustedes.... Han desaparecido. Soltó a Duffy y dejó que la muchacha resbalara hasta el suelo. Tres barbillas. -¡No! ¿Dónde están las estrellas? -¿Qué estrellas? . -Vamos. como tú. Luego.. Pesadillas. Y los sueños también. ¿Quieres ver a Dios? Aquí está. Creí que podría encontrarme con gente mejor. Sí.. Y miras cómo caen los enemigos. ¿Quieres que llene de barro el espacio entre la Tierra y Marte? Puedo hacerlo. Se tomó de las hojas de la ventana y sacó la cabeza a la noche.. Duffy? -Un antojo infantil. ¿Por qué demonios voy a preocuparme si tengo pesadillas? El resto del mundo está en mis manos.-Como todas las caras. -Las inicias con Ben Reich.. los moralistas. Chicos.. Reich calló de pronto. -Pobre hombre. las moscas. Cuando volvió a meter la cabeza en la habitación. Duffy. La mesita se dio vuelta y una docena de frascos de cristal se hizo pedazos contra el suelo. Sólo pesadillas. Productos Químicos y Atómicos de Titán. Escucha. Docenas de chicos.. y lo reconstruiremos para que haga juego con nosotros. Reich sonrió enseñando los dientes. ¿Cuándo comenzamos? -Luego tienes hijos. Tengo cuarenta años. el dormir. -Las estrellas -repitió Reich. Afuera. Y luego los pulguistas: los detractores. puedes besarme ahora. La Osa menor.. Adelante.. Duffy. balanceándose ligeramente. -Chicas. Lo destrozaremos todo. ¿Dónde están las estrellas? -¿Dónde están qué? -inquirió Duffy. Pegaso. El Dragón.. te advierto que no es comercial. Si esto es todavía parte de ese lirismo del despertar.. Dos labios. Duffy. Las estrellas han desaparecido. descorrió las cortinas y abrió de un puntapié las hojas con un terrible ruido de vidrios rotos.. estoy muy borracho.. barro con joyas.. -¡Eh. Dos ojos. Casiopea. -Reich sacó las piernas fuera de la cama y se puso de pie. los que duermen y sueñan.. Reich la alzó en sus brazos y la sacudió hasta que la muchacha comenzó a chillar. Una nariz.. quieres decir? Si.. Sólo en los caminos aéreos y en las calles resplandecían las luces. -Cuando Monarch y D'Courtney se conviertan en Reich. Primero te casas con él. Duffy? -No sé cómo se inician las dinastías. pero me las tragaré todas. -Eso me basta. -¿Y me trajiste aquí? -Claro. a su lado.. Duffy. torciendo el cuello para mirar hacia arriba. -¿Borracho. -Comenzó a caminar por la habitación. la realidad y el infinito de que hablabas antes. La lluvia había cesado. los pequeñitos.. ¡así! -Reich lanzó un puntapié a una mesita de adorno. -Y algunas porciones del mundo sabrán bien. El viento nocturno venía en un murmullo.. Calisto e lo.. míralo. Y otras apestarán el cielo.. ¿Me pediste alguna vez que te arrastrara por el barro. Barro de oro. Un decorador ésper hubiese incluido la psique de Duffy en el decorado. verás cómo devoro el resto. y me quedan otros sesenta para gozar de mi dominio del mundo. Señaló tímidamente el cielo-. ya lo besé antes. Ben. Tan modesto y tan mareado.. ¡Al buche! -Reich aplicó un puñetazo a una mesita en forma de torso y la destrozó-. ¿Por qué malgastar toda esa hermosa violencia? Maltrátame un poco. Reich arrastró a la muchacha hasta la ventana. ¿Cómo iba a perder la oportunidad? Sólo de ese modo podía traerte a mi cama.... -Reich se echó a reír-. Yo.. -Señor Reich. -Y observas cómo Ben Reich se apodera de D'Courtney y une las dos compañías. ¡Al buche! ¡Al buche! ¡Al buche! -Reich golpeó con la palma de la mano un desnudo de mármol hasta que la estatua se tambaleó y cayó al suelo.. abriéndose paso a través del espeso perfume. ¿O eso ocurrió cuando estaba despierto? -Olvídalo. Se estiró y dijo: -Duffy. Por qué no voy a estar borracho? He vencido a D'Courtney. acompañado por Duffy. Duffy se le acercó y le paso un brazo por la cintura para sostenerlo-. pero sé lo que quiero. Dos orejas. su rostro tenía una expresión de asombro.. el gremio de los telépatas. Duffy lo miró con curiosidad. He vencido a Powell. Mira el cielo. ¡Cristo! ¡Podría transformar la galaxia entera en un montón de barro si me lo pidieras! -Reich se golpeó el pecho con el pulgar-. Sociedad Anónima. ustedes! -rugió Reich-. y una luna pálida y débil colgaba en el cielo. -¿Quieres iniciar una dinastía conmigo.

Reich cortó la comunicación.-No sé sus nombres. -No sé de qué estás hablando. No muy lejos se veía un casilla telefónica. Allá. Oscuridad. La ayudó a incorporarse. pausa. Nueva York.. 227 -dijo Reich mientras entraba en la cabina-. dura. por favor? -¡Estrella! -rugió Reich-. ruido. -¿Quiere deletrear la palabra. pausa. Reich echó a correr.. La pantalla se iluminó y una voz de robot dijo: -¿Pregunta? -¿Qué ha pasado con las estrellas? -inquirió Reich-.. rogándole que abriera. arreglándose las plumas. -¿Dónde está el observatorio más cercano? -Por favor. Duffy vino a golpearle la puerta. Estaba asustada. La máquina bajó a recogerlo. A cuarenta kilómetros.. Voy a averiguar. ¿No ves? Han desaparecido.. -¡No hay información bajo ese nombre! ¡Dios mío! Están todos locos? -Corrió por la calle buscando un saltador público. en voz baja. En la acera desierta se detuvo y miró hacia arriba. Entró y llamó a Informaciones. -Ben.. E-S-T-R-E-L-L-A. -¿Nombre o verbo? -¡Maldita sea! ¡Nombre! Ruido. terrible. Reich la tomó por los hombros. ¡Estrella! Ruido. Duffy cortó apresuradamente la comunicación y se volvió hacia él. Ruido. Marte. Allá estaba la Luna. Las estrellas han desaparecido. Oscuridad... Vamos.. Parecía descender. Enigmática.. ¡Las estrellas han desaparecido! Duffy sacudió la cabeza. -No hay información bajo ese nombre -anunció la voz metálica. Mientras se vestía y se bañaba apresuradamente. Oscuridad. ¿Qué nos ha pasado? ¿Qué ha pasado con las estrellas? -Qué son las estrellas? -preguntó Duffy. -No se trata de un chiste -dijo Reich-. Billones. Opresiva.. Reich lanzó un juramento. -Esta ciudad. Ben. coordenada 227.. Puede llegarse a él con el saltador de la Ruta Norte... Miles. -comenzó a decir.. Al fin se fue. Reich la soltó. Hirvientes y brillantes. Reich se abstuvo de hablar durante cinco minutos y luego dijo. mortal. inexorable... -No sé de qué estás hablando. No sé de qué estás hablando. -A ver cómo explica lo de las estrellas -murmuró Reich. -Si no es un chiste necesita explicación -dijo el piloto-. Dobló una esquina y chocó con una mujer. señor? -Las estrellas han desaparecido. la Estrella Polar.. -¿Qué ha desaparecido? -Las estrellas. -Viaje extra -dijo el conductor. -¡Asqueroso bastardo! -gritó la mujer. se dio vuelta. y trató de dominarse. entre furioso y asustado.. ¿Qué diablos son las estrellas? . Tomemos un trago. Las estrellas han desaparecido. -Mira. ruido.. una pausa. Más allá había otro. No había nada más. ¿Te has dado cuenta? Las estrellas han desaparecido. Una máquina con piloto pasó a su lado y Reich le hizo señas. y. Reich se libró de las garras de la mujer y corrió de nuevo. Y en seguida añadió con una voz aceitosa-: ¿Estás buscando cómo pasar un buen rato. Allá había un punto rojo y brillante. -¡Lo pagaré! ¡Vamos! Se encendieron las turbinas y la máquina se elevó por el aire. otro ruido seco. ¿Cuándo pasó? Alguien tiene que haberse dado cuenta. especifique la ciudad. querido? Reich la tomó por el brazo. derribándola. corrió hacia el cuarto de baño y se encerró con llave. luminosos. querido. Cuál es la explicación? Se oyó un ruido seco. ¿Qué diablos te pasa? ¿No comprendes? Ha habido una catástrofe en el espacio. -El Observatorio Lunar del Parque Crotón está situado a cuarenta kilómetros al norte. sobre él.. por alguna ilusión óptica. El Observatorio Lunar. con furia. sin dejar de mirar hacia arriba. Una carcajada servil. Apuntó hacia arriba.. -Espérame aquí -gruñó Reich-. -¿Averiguar qué? -¡Qué pasa con las estrellas! -aulló Reich-. -Coordenada norte. -Soles. como casualmente: -¿Se ha fijado en el cielo? -¿Qué pasa. Terminó de arreglarse y volvió al dormitorio. y segundos más tarde Reich oyó que llamaba al hospital Kingston. pausa. ¡Las condenadas y desaparecidas estrellas! Corrió hacia la puerta y bajó a la calle. ¿Cómo demonios voy a saber todos sus nombres? No soy un astrónomo.. y Vega. que resplandecen en la noche. ruido. El Observatorio Lunar fue inaugurado en el año dos mil. Júpiter..

la máquina se posaba en los campos del observatorio. Entró de un salto en la cabina-. pero debería ver a un telépata.. -¿Bien? -Un hombre común. Otro empleo.. ¿Me hará un favor por el amor de Dios o cualquier otra cosa que usted respete? -Sí.. Orejas separadas y lo que se llama un mentón débil. -No hay estrellas -dijo. ¿Adónde vamos? -AL palacio real. Calvo. Un hombre honesto. no lejos de la cúpula abovedada. ¿Sabe lo que puedo darle si me hace un favor? Dinero. Mire al astrónomo. ¿Qué ha pasado? ¿Dónde están las estrellas? La figura se enderezó lentamente y se volvió hacia Reich. -El conductor le golpeó la espalda-. Vuelva y descríbamelo. El conductor se fue. los empleados estaban acostumbrados a sus visitas. -¿Qué? -Y en cuanto a esas estrellas -dijo Reich-. tenso. -¿Qué? -No sé. Lo que quiera. Recuerdo claramente que todos tenían un solo ojo».Una respuesta de furia tembló en los labios de Reich. Ya me arreglaron en Kingston. -Sí. Cruzó la puerta.. -Espéreme -exclamó Reich. Tensión. -Un ojo -murmuró Reich-. Se volvió y echó a correr. Una de ellas. hombre. -¿Acerca de las estrellas? -Sí. Aprendí muchas cosas en Kingston. Le diré algo. Me parece que usted está entre los de un solo ojo.. Ben Reich de Monarch. Bueno. -Entre en ese edificio. Y ellos le dicen: «Siempre tuvieron dos ojos». -Soy Ben Reich -dijo-. No sé. por ejemplo. y corrió a través de los prados hasta la puertecita de piedra. Pero antes de que empezara a hablar.. -¿Se siente bien? -No sé -gruñó Reich-. -Oh. Muy arrugado. Seré el dueño del mundo. descendió a saltos los escalones y huyó a través del prado.. Se acercó a él. Desearía que sí. Dos ojos. Quizá tenga usted razón. hombre. hombre.. pero usted tiene que haberse dado cuenta. Reich pudo ver al astrónomo... Y por cierto que usted lo cree. -Nada puede hacer por mí.. -Muy bien. ¿entiende? Pero uno cree que lo ha pensado siempre. trayendo con ella un impulso de coraje y ánimo. Unos sesenta años. Reich lo miró fijamente. Dios -gimió Reich-.. El miedo se le convirtió en furia. -Escuche -dijo Reich en voz baja-. Poco carácter. y se rió a carcajadas durante todo el viaje a través del alba. Volvió al cabo de cinco minutos. No había luz en la habitación. Aunque poco lo habían visto en ese último mes.. Y usted les dice: «No es cierto. -No tendría que meterme -dijo el conductor-. hacia la máquina. ¿Qué me pueden importar unas pocas alucinaciones? -Así se habla.. -Vamos. tratando de evitar el ruido de sus pisadas. nervioso. Reich dio un grito. no pierda la cabeza. y se . -Mejor. ¿Nunca oyó hablar de las estrellas? ¿Nunca las vio? ¿No sabe de qué estoy hablando? -No. Y ahora han desaparecido. Lamento molestarlo. Era el hombre sin cara. ¿Se ha dado cuenta. Pero era una risa semihistérica. Dulce Dios. Ya lo reconocí. -Así que uno corre gritando: «Por Cristo. Chocó contra el cristal de la cabina y cayó de rodillas. una sombra débil. Algo nuevo. Reich entró en el observatorio y oyó el débil susurro del mecanismo de la cúpula y un leve tic-tac. no es cierto? Las estrellas. Sólo se veía la esfera luminosa del reloj. Todas. -¿Quiere que lo lleve a Kingston? -¡No! -¿Quiere quedarse aquí y decir tonterías acerca de las estrellas? -¿Qué demonios tienen que importarme las estrellas? -gritó Reich de pronto.. -Monarch -dijo.. El refractor de doce pulgadas estaba funcionando. -¿Adónde? Reich se rió. La puerta estaba abierta de par en par.. A veces a uno se le ocurre algo raro de repente.. que la gente tuvo siempre un solo ojo y que de pronto tiene dos. Y ellos se pasan días y días tratando de sacarle esa idea. . Usted trabaja con estrellas. inclinada sobre la mira del telescopio. Reich tomó al hombre por los brazos. Corría un aire frío. ¿Qué ha pasado? ¿Por qué no ha habido ninguna alarma? ¿Qué pretende la gente? ¡Dios mío! ¡Las estrellas! Nadie se inquietó nunca. He tenido muchas dificultades este último mes. este. hombre. Cuando Reich entró en el edificio Monarch los empleados de la noche estaban terminando el turno de 12 a 8. Pero. nadie -murmuró Reich. compresión y comienza la disesión. Quizá. Está diciendo cosas raras.. Como. -No es nadie. Ya sabe.. La adrenalina le invadió el cuerpo. Mírelo bien... -El conductor volvió a golpearle la espalda-.. Han desaparecido. ¿por qué tienen todos de pronto dos ojos?».

. no-so-tros. Los hombres se desplegaron estratégicamente mientras crecían la animación y el ruido y sonaban los timbres y unas voces lejanas decían: -¿Quién es su médico? Llamen a un médico. los satélites. Júpiter. No queremos escándalos.. Llamen a todo el personal.. señor Reich. D'Courtney y Marte y todo lo demás. Venus. la animación. No hubo respuesta. Saturno! ¡Marte! ¡Marte! ¡Marte! ¡A doscientos veinticinco millones de kilómetros del Sol! ¡Marte! El personal volvió a sacudir la cabeza. hemos estado luchando con D'Courtney durante estos diez últimos años. Mercurio. Los supervisores de continentes se convertirán en jefes de satélites. -Tienen ahí un centenar de informes acerca de D'Courtney en Marte. nosotros los de Monarch hemos estado trabados en una lucha a muerte con la compañía D'Courtney. ¡Vamos! Salió corriendo de la oficina e irrumpió en las cámaras de los archivos. Unos fragmentos de madera de árbol frutal hirieron a los empleados. la Tierra. Yo... Voy a hacer un anuncio. -Calma. De ahora en adelante. Comuníquense con el departamento legal. desparramando papeles. timbres. Júpiter.. Ahora todos corrían de un lado a otro. El hombre sin cara. ¿Qué le ven de malo? -Bueno. ¡Sucios mentirosos! Miren en mi escritorio. estridentes órdenes de mando. Centenares de ellos. Júpiter. Todo era como un preestreno del futuro. -Que espere todo eso -les soltó-. viejos registros en alambre.. Les alegrará oír que el camino está libre. -¿Qué diablos pasa? -gruñó-. -No conozco esa organización. -Aléjense de mí. -Entonces. nosotros. arrojándolo de espaldas contra la ventana. -Paralizado por el retorno de terror.. señor... Hubo algunas complicaciones que acaban de desaparecer.. señor Reich -dijeron los hombres con ese chistido con que los palafreneros aplacan a los potros salvajes-. ¿Dónde están los archivos? Ya verán ustedes en los archivos.. las órdenes mutuas. la Luna o los otros satélites. hijos de perra. Los timbres sonarían muy pronto en planetas y satélites. los asteroides. De ahora en adelante todos nosotros debemos pensar en términos planetarios. De ahora en adelante. -Como todos saben -comenzó a decir Reich paseándose lentamente y lanzando penetrantes miradas a las caras que estaban observándolo-. Calma. y volvió a su obsesión-. Los actuales jefes de satélites se convertirán en jefes de planetas. Ante los ojos incrédulos de Reich todos sacudieron la cabeza. -Estoy hablando de la compañía D'Courtney. calma. Todo esto era la única realidad. arrojándolos salvajemente en todas direcciones. El alboroto lo apaciguó y Reich volvió a sentirse en su mundo habitual. Se oyó un murmullo y los hombres retrocedieron. y la tapa del escritorio golpeó a Reich como la mano de un gigante.. N-no sé de q-qué está u-usted hablando. Podemos iniciar las operaciones del plan AA para apoderarnos de la compañía D'Courtney. señor Reich. No había ninguna referencia a D'Courtney o a Marte. alejándose un poco de Reich. Reich se lanzó contra los secretarios y les arrancó de las manos los fajos de papeles. y los supervisores de los distintos mundos entrarían aceleradamente en su oficina con la angustia pintada en el rostro. las caras angustiadas que irrumpían en su oficina. ¡Cristo todopoderoso! -Sacudió violentamente la cabeza. -¡D'Courtney de Marte! -gritó Reich.. Miró a su alrededor y se enfrentó con el secretario jefe. No había tampoco ninguna referencia a Venus. Calma. señor -tartamudeó el secretario jefe-... -Tengo informes en mi escritorio -gritó Reich-. microfilms. El escritorio saltó hecho pedazos.. no lo hagan. Hubo una violenta explosión. Uno de los diez planetas. los timbres... Aquellos de ustedes que son supervisores de una ciudad se convertirán en supervisores de un continente.... el bullicio. Mi Dios. El cuarto desde el Sol. Y ahora la oficina bullía de veras con animación y ruido. Todo está bien.algunos de ustedes no comprenden la importancia y las posibilidades de esta tarea.. calma.. Estaba vivo otra vez. a todos los jefes de sección y a todos los supervisores.. confusos.. -¿De dónde. Marte. -El secretario jefe miró a su alrededor buscando apoyo. Destrozó un bastidor tras otro. y tres corpulentos caballeros de la sección Entretenimientos venían trotando hacia las bóvedas encabezados por el herido secretario que decía: -¡Tienen que hacerlo! ¡Tienen que hacerlo! ¡Yo me hago responsable! -Calma. Monarch dominará todo el sistema solar. realmente vivo.. ¿Han avisado a la policía? No. -¡El hombre sin cara! -gritó Reich-. Permítanme explicarlo. Reich titubeó. Reich revolvió los papeles. llenando la oficina con una nieve revoloteante. alarmado por las miradas inexpresivas que lo rodeaban. Lo s-siento.. No había referencia a Venus. Y ya verá él también. racimos de grabaciones de cristal. transcripciones moleculares. calma.... ¿qué tiene usted? Hemos estado esperando esto durante mucho tiempo. Reich corrió hacia el escritorio y tiró de los cajones. acercó a su escritorio seguido por una tanda de secretarios y subsecretarios que traían consigo los asuntos urgentes del día. calma. Nosotros. señor? -¡Marte! ¡Marte! M-A-R-T-E.. Reich gimió incoherentemente-: ¡Mercurio.. ¿No está abierta aún la enfermería? . esperando el excitado murmullo que respondería a su anuncio... Craye D'Courtney fue asesinado hace algún tiempo. -Quizá -dijo. Tienen que tenerlos. Que alguien llame a Kingston..prepararon rápidamente. Reich hizo una pausa.. ¿Alguna mala noticia que ignoro? -N-no. Reich se..

Tiró al suelo unos ficheros ante los tres hombres. notó las miradas de asombro que provocaba su cara cortada y manchada de sangre. Y allá arriba no había nada . negro. . De pronto dobló hacia la derecha y se metió en una arcada de brillantes y animadas tiendas. La lámina de cristal exhibió la enceguecedora imagen del Sol en acción acelerada. Reich lanzó un grito.. Ruido. y acelerando. esquivó a los guardias. se alzaba ante una silla. . -El Sol es el cuerpo material más grande. Ruido. -No hay otros planetas. pausa. bajó la cabeza y embistió sin mirar a los lados. Los empleados lo miraron con sospecha y apresuraron el paso. que lo espiaba. -¿Cuál es el cuerpo más grande según los astrónomos? -Reich marcó DIAGRAMA. ruido. Abrió las puertas del tubo neumático. y el aparato descendió cincuenta y siete pisos dejándolo en el vestíbulo principal del edificio Monarch. insondable.. encendió las luces y se metió en la casilla de referencias. horrible.. -No hay estrellas. ruido. insensatos? ¡El Sol! Reich tomó del brazo a los que pasaban. Se detuvo de pronto. -¡El Sol! -gritó Reich-. -La materia se acumula en agregados de diferente tamaño. ¡El Sol! Señaló el cielo. AL fin apareció un guardia en la puerta giratoria. lentamente. Probablemente los empleados creían que había salido a la calle. Se incorporó de un salto. Una hoja de cristal blanco. Se metió en una puerta giratoria y salió a la acera. profundo. La figura del Sol desapareció del todo dejando tras de sí una imagen accidental que miraba a Reich . -¿Pregunta? -El universo. El vestíbulo estaba lleno de empleados de la mañana que corrían a sus oficinas. ruido. En seguida vio que una docena de uniformados guardias de Monarch se acercaba a él. Subió setenta pisos y salió al camino aéreo. La recogió y la lanzó contra aquella imagen aterradora. De pronto se detuvo. pausa. nada sino un infinito. ruido. Mientras se cerraba la puerta alcanzó a ver a los guardias que lo perseguían a unos veinte metros de distancia. según los astrónomos. los ojos de las máquinas saltadoras flotaban bajando y subiendo. derribando la silla. Corrió vestíbulo abajo. alzando el puño contra el cielo. Luego se volvió y escapó trastabillando de la biblioteca hacia el laboratorio y luego hacia el corredor. Entró en el aparato y fue lanzado hacia el departamento científico. Ruido. -El término universo en sentido físico se aplica al total de la materia existente. -Ésta es la Tierra. pausa. como si hubiese pisado una plancha de hierro caliente. Respirando aún pesadamente. La imagen del Sol empezó a borrarse. Ante el tubo neumático vertical marcó CALLE. según los astrónomos -comenzó a decir aquella voz metálica. La hoja de vidrio se iluminó y una voz metálica dijo desde un altavoz: -¿Tema? Reich marcó CIENCIA. los caminos aéreos chispeaban. Las luces de la calle estaban encendidas.Reich respiraba entrecortadamente. El Sol volvió a aparecer en el cristal. -¿Y la Luna? Ruido. La oscuridad era total. las tiendas resplandecían.. pausa. Mientras Reich se abría paso hacia la puerta. pausa. Apareció una imagen de la Tierra en movimiento. Marcó Ciencia-57. Estaba ahora en el laboratorio. ruido. silenciosa. Volvamos al Sol. Nadie levantó la vista. -Probaremos otra vez. Corrió por la oficina hacia el pasillo. pausa.. Reich entró tambaleándose. -¿Y planetas? Ruido.. Reich saltó al interior del aparato. inclinada como una mesa de dibujo. Tenía tiempo. -El Sol. y Reich echó a correr. desde el átomo más pequeño hasta el cuerpo más grande. pausa. -No hay Luna. No había sol. Más allá de la arcada se veía un tubo neumático vertical que llevaba al camino aéreo. -¿Sección? Reich marcó ASTRONOMÍA. ruido. La puerta se abrió. -¿Y los otros planetas? ¿Marte? ¿Júpiter? ¿Saturno? Ruido. El hombre sin cara.. entró con rapidez en la biblioteca del laboratorio.. A su lado había un complicado tablero de comando. gimiendo. ruido.. -Pero. ruido.. ¿y los otros soles? ¿Las estrellas? Ruido. -¿Cuál es la materia existente? Ruido. Reich respiró honda y temblorosamente. Reich se sentó y marcó ENCENDIDO. pausa. La voz dijo-: No hay Sol. -¡El Sol! ¿Dónde está el Sol? ¿No entienden.

. Lo ayudaron a levantarse. No existe París.. . entre Monarch y el gigantesco edificio de Visófono y Grafófono.. Localizó la puerta y huyó. esquivó unos coches. Reich sólo disponía de esos controles: derecha.. Reich volvió a correr. ¿Sería el fin del partido de los de un solo ojo? De pronto el coche disminuyó la velocidad hasta detenerse... Reich abrió los ojos... ABOLID. Soy médico. y tenía una casa en París.. Apretó el botón que indicaba EN MARCHA. El coche no requería ninguna atención. Ustedes me conocen. Habló de un ésper. tres policías uniformados. Parecía un banco en miniatura.. atrapado como un perro en una) aula giratoria. prefecto de policía. GEOLOGÍA. al hombre sin cara.. ¿Será que? EL TEMA SERÁ . y Reich se encontró clavado en medio del camino aéreo. Podía pasarse horas dando vueltas en círculo sobre la ciudad... Reich se dirigió hacia la ventanilla. y allí se alineaban tiendas. Déjenme levantarme. -Está burlándose. -¿Quién es Powell? .. HIDROLOGíA. No hubo respuesta. (X2 0 Y3 d: Espacio/d: Tiempo) TACHAD. Necesito que alguien me mire la cabeza para probar que tengo razón. y llegar a uno de los aeropuertos. -No lo sé. Una ventanilla enrejada protegida por un plástico a prueba de ladrones.. (METEOROLOGíA. trató de evitar un coche que se le venía encima y cayó envuelto en una creciente oscuridad. con el corazón golpeándole el pecho. silencioso.. ¡y una agencia de viajes! Salvación segura. PETROLOGÍA. Quiere mostrarse animoso. Se lo conoce como humor de Gallows.. Estaba en un cuartito de azulejos. Un mostrador pequeño. -El doctor se volvió hacia Reich-. El resto era automático.. Además. Estos vehículos eran impulsados por energía transmitida por radio. algunos extraños. hombre. Reich giró dos veces sobre sí mismo. SUPRIMID. El desconocido sacó la mano de la boca de Reich y se inclinó hacia él. rápido! -¿París? -le respondieron-. Calma. Quiero hacer una confesión. murmurando. Tengo que saber que tengo razón.. izquierda. miraba. Simulan sangre fría después de los accidentes. FISIOGRAFÍA) DISPERSAD. Habían cortado la transmisión en la central de los coches y venían en su busca. que venían corriendo hacia él. Ben Reich de Monarch. Vio entonces a los guardias. y entendió. parada. Dios mío. (MINERALOGIA. Al llegar al camino aéreo apretó IZQUIERDA. acostado en una mesa blanca. Giró en redondo y salió corriendo hacia el edificio V & V. espiaba. EL TEMA SERÁ. Necesitaba un poco de tiempo para reorganizarse. Todos estaban escribiendo cuidadosamente en unas libretas. Golpeó con los puños los botones del control. y todos seguían ocupados en sus cosas como si nunca hubiese habido un Sol. Yo. -¿Qué quiere? -preguntó un policía. en un sendero que llevaba al camino principal. Uno. le arrojó unos créditos al encargado y entró en el coche. -Está bien. esos coches no podían salir del camino aéreo. una estación de emergencia de policía. había un pequeño vehículo.. SISMOLOGÍA) BORRAD.. Parecía como si le fuese a estallar la cabeza.. Quiero decir algo. Aplastó los créditos contra el mostrador y los metió por debajo de la reja. El coche se puso en movimiento. frente al edificio Monarch. Podía comprar un billete. No me importa el precio.. Saltó la acera central. El coche dobló a la izquierda y comenzó a marchar por el camino. DESTRUID.. Corrió a ciegas por el camino aéreo... Reich miró fijamente el turbio material plástico y vio. ¿Qué quiere decir con eso? Díganoslo. Muchos pacientes hacen lo mismo. Quiero hacer una confesión ante Lincoln Powell. sacando algún dinero del bolsillo. allá abajo en el camino. ¿Qué es un ésper? -¿Un ésper? Uno que lee la mente.. Saltó del coche y levantó la cubierta de cola para examinar las conexiones. Reich se estremeció. Guárdese el cambio. un teatro. A su alrededor se agrupaban unos guardias... está bien -dijo suavemente-.A un lado. en marcha. restaurantes. meterse en una cápsula individual. susurrando. -Un billete a París -dijo-. El doctor sonrió. El camino aéreo se transformaba en un túnel que atravesaba el edificio. ¿Por dónde se va a las cápsulas? ¡Rápido. -Me llamo Ben Reich -dijo Reich dirigiéndose a la policía-. reorientarse . y entró corriendo en la oficina. Reich miraba alternativamente por encima del hombro y hacia el cielo. Llévenme a Powell. No había sol. ¿Será qué? ¿Qué? ¿QUÉ? Alguien le tapó la boca con una mano. -Oigan -dijo Reich desesperadamente-. -¿Un ésper? -¿Qué? -¿Es usted un ésper? Necesito uno.

.. -¡Eh! -aulló-.. Reich lo observó. Volvió a gemir. Y la figura habló: -No hay espacio. y se metió la libreta en el bolsillo. Sólo había una infinitud negativa y Reich y el hombre sin cara. O-U-R-T-N-E-Y. Y no queremos tratar con tipos de tu especie. en busca de la casa Beaumont. Y Reich se enfrentó. Una tundra desierta. El policía lo puso de pie y lo empujó hacia la puerta de la estación. No hay ningún crimen D'Courtney en los archivos.. En casa de María Beaumont. demasiado tarde. señor.. En el camino aéreo se veían unos grandes agujeros... Díganselo a Powell. Una figura hecha de sombras negras. Más tensión. cara a cara.... de un modo raro. ¡Eh! ¿No hay nadie en esta ciudad olvidada de Dios? ¿Dónde están todos? ¡Eh! No había nadie. Reich retrocedió. -Luego de una pausa el policía le preguntó a Reich-: ¿Cómo se deletrea eso? -¡D'Courtney! D mayúscula.. Dice llamarse Ben Reich de Monarch. y donde vivía María Beaumont. el destructor de su existencia. . C mayúscula.. Los caminos aéreos estaban apagados. De la envolvente desolación surgió una figura encogida y creció hasta hacerse familiar. Ninguna respuesta. ¿Dónde están todos? -llamó con una voz quejosa-. Se dirigía hacia el Parque Sur 9. Dice que ha matado a un tal Craye D'Courtney. Sólo unas pocas luces brillaban en la calle.. -¿Capitán? Tenemos a un individuo aquí. -Tú me oirás a mí. inmóvil.. gigante. El hombre sin cara. recobró el equilibrio y se quedó allí. el hombre del que no podía escapar... tiempo. siempre mayor. Estoy enfermo. el lugar donde había muerto D'Courtney. Una desolación desconocida.. Una figura que dijo: -No hay tiempo. -Oigan.. dijo el tensor. chillona. decadente. apóstrofo. señor. Cristo! ¿Dónde están todos? ¿Dónde está todo? Por el amor de Dios. tiempo. Ni siquiera un eco.. aturdido. No hay nada. señor....... Maté a Craye D'Courtney el mes pasado. Luego se rió. el mes pasado..... Corrió hacia una figura de sombras negras. corría antes que fuese demasiado tarde.. La oscuridad era aún mayor. Estaba corriendo por un sendero largo y desconocido. ¡María! ¡Luces! ¡Ma-rí-aaa! ¡Para ese loco juego de la sardina! Se tambaleó.. uno. -¡Vuelve! -gritó-.. Y ahora ya no había escapatoria.. ¡Fuera! El policía arrastró a Reich hasta la calle. y un pulso martilleante que era su corazón. desprovisto de vida.. Cantó con una voz quebrada: -Ocho.. Quiere confesar ante un prefecto llamado Powell. Reich por fin alzó los ojos y miró de frente el rostro de su mortal enemigo. paralizado. Se arrastró débilmente por ese vacío eterno chillando: -¡Powell! ¡Duffy! ¡Quizzard! ¡Tate! ¡Oh. No hay nada. Cayó. Nada. Los policías se miraron sorprendidos. y comienza. débilmente.... -comenzó a decir Reich. Las máquinas saltadoras habían desaparecido. espiaba. con el hombre sin cara.. -Algunos temblores.. -¿Está bien ya? -preguntó el policía sin mirar a Reich. -Un gracioso -dijo. Era. No había nada. Está bien... Luego de otra pausa. Él mismo.. D'Courtney. un aullido ronco e inarticulado de rabia y temor.. Tensión. cinco. solo.. inexpresivamente. el terror de sus pesadillas. -¡Por amor de Dios! -gritó-. con las manos en el vientre. demasiado tarde. nada más.. Necesito ayuda. Una figura sin cara. inmóvil. compañero.. -¡Oigan! -gritó Reich.. ¡Fuera! -¡Tienen que oírme! Yo. helado. Así que.. ¡Vuelve! ¡Estoy solo! Ninguna respuesta. corría mientras aún había tiempo. Reich trastabilló. desamparado en el seno de aquella matriz. que le dijo: -No hay Dios. desprovisto de espacio. Un cielo negro. lanzó un gruñido y cortó la comunicación.. Y clavado. tranquilizante. Uno de ellos se encaminó a un rincón y alzó un viejo teléfono de mano.. siniestra.. En nombre de Dios..... Reich dio un grito. El policía deletreó ante el teléfono y esperó.. No existe ningún Lincoln Powell en la policía.-¿Y qué quiere confesar? -El crimen de D'Courtney. -Estoy enfermo -gimió Reich-. Se dio vuelta.. compañero. no hay nada. El pavimento estaba roto. Comenzó a arrastrarse por las calles rotas. en silencio. -Muy bien. ¿Dónde está todo? ¡Tráiganlo de vuelta! No hay nada sino espacio. que miraba. Y en los oídos de Reich sonó un grito que era su voz. Yo maté a D'Courtney. compresión.

Ambos. Dos caras, confundidas en una. Ben D'Courtney. Craye Reich. D'Courtney-Reich. D'R. Reich no podía hacer ningún ruido. No podía moverse. No había ni tiempo ni espacio ni materia. No quedaba sino un pesar agonizante. -¿Padre? -Hijo. -¿Tú eres yo? -Somos nosotros. -¿Padre e hijo? -Sí. -No entiendo. ¿Qué ha pasado? -Has perdido el juego, Ben. -¿El juego de la sardina? -El juego cósmico. -Gané. Gané. Era mío todo el mundo. Yo... -Y luego perdiste. Perdimos. -¿Perdimos qué? -La supervivencia. -No entiendo. No puedo entender. -Mi parte de nosotros entiende, Ben. Entenderías también si no me hubieses alejado de ti. -¿Cómo te alejé de mí? -Con toda esa envenenada y desfigurada corrupción que hay en ti. -¿Tú dices eso? Tú. . ., traidor, que trataste de matarme. -No había pasión en eso, Ben. Quería destruirte antes de que tú pudieras destruirnos. Así podríamos salvar la supervivencia. Era para ayudarte a perder el mundo y a ganar el juego, Ben. -¿Qué juego? ¿Qué juego cósmico? -El enigma. . ., el laberinto. . ., todo el universo, creado como un acertijo que tenemos que resolver. Las galaxias, las estrellas, el Sol, los planetas. . . , el mundo tal como lo conocemos. Somos la única realidad. Todo el resto es un disfraz. . ., muñecos, títeres, decorados..., pasiones fingidas. Una realidad disfrazada que tenemos que descubrir. -Yo la conquisté. Yo era dueño de ella. -Y tú no supiste descubrirla. Nunca conoceremos la solución. Sólo sabemos que no es el robo, el terror, el odio, la codicia, el crimen, la rapiña. Fracasaste y todo ha sido abolido, tachado. -¿Pero qué ha pasado con nosotros? -Hemos sido abolidos también. Traté de advertírtelo. Traté de detenerte. Pero no pasamos la prueba. -¿Pero por qué? 2 Por qué? ¿Quiénes somos nosotros? ¿Qué somos nosotros? -¿Quién lo sabe? ¿Sabe la semilla quién o qué cosa es cuando no cae en suelo fértil? ¿lmporta acaso quiénes o qué somos? Perdimos. La prueba ha terminado. Estamos terminados. -¡No! -Quizá si hubiésemos solucionado el problema, Ben, viviríamos aún la realidad. Pero todo ha concluido. La realidad se ha transformado en sólo una posibilidad, y tú despertaste al fin. . . a nada. -¡Volveremos!¡Probaremos otra vez! -No hay vuelta posible. Todo ha terminado. -Descubriremos un camino. Tiene que haber un camino... -No hay ninguno. Esto ha terminado. Había terminado. Ahora... la demolición.

17
ENCONTRARON A LOS DOS HOMBRES a la mañana siguiente, allá arriba, en la isla, en los jardines que miraban al viejo canal de Haarlem. Ambos habían vagado toda la noche, por aceras y caminos aéreos, sin ver a su alrededor, buscándose sin embargo inevitablemente uno a otro, como dos agujas magnetizadas que hubiesen flotado en un estanque con juncos. Powell estaba sentado, con las piernas cruzadas, sobre el pasto húmedo, con la cara fruncida e inanimada, casi sin respiración, y el pulso muy débil. Asía a Reich con brazos de acero. Reich estaba encogido como una pelota fetal. Llevaron a Powell a su casa en la rampa Hudson, donde todos los empleados del laboratorio del gremio sudaron alternativamente sobre él y se felicitaron a sí mismos por el primer éxito en toda la historia de una catexis en masa. En cuanto a Reich, no había prisa. En el debido momento y con los procedimientos adecuados, su cuerpo inerte fue conducido al hospital Kingston para la demolición. Pasaron así siete días. En el octavo día, Powell se levantó, se dio un baño, se vistió, venció a sus nurses en desigual combate, y dejó la casa. Hizo una parada en Sucre y Cía., salió de allí con un misterioso paquete, y se dirigió a los cuarteles para presentar su informe al comisionado Crabbe. Mientras subía, metió la cabeza en la oficina de Beck.

-Hola, Jax. -Bendi(y maldi)ciones, Linc. -¿Maldiciones? -Aposté a que te quedarías en cama hasta el viernes próximo. -Perdiste. ¿Nos apoyó Moisés en el motivo del crimen D'Courtney? -Con todas las garantías. El proceso llevó una hora. Reich va a ser demolido de un momento a otro. -Bueno. Será mejor que suba y le d-e-l-e-t-r-e-e el asunto a Crabbe. -¿Qué llevas debajo del brazo? -Un regalo. -¿Para mí? -Hoy no. Te recordaré. Powell subió a la oficina de marfil y plata de Crabbe. Golpeó, oyó el imperioso: -¡Adelante!- y entró. Crabbe se mostró solícito, pero tieso. El caso D'Courtney no había mejorado sus relaciones con Powell. El desenlace había sido un golpe adicional. -Fue un caso notablemente complejo, señor -comenzó a decir Powell, con prudencia-. Nadie podía entenderlo, y no podía culparse a nadie. Pues verá usted, comisionado, ni Reich mismo sabía por qué había matado a D'Courtney. El único que comprendió el caso fue la máquina computadora, y todos creímos que estaba bromeando. -¿La máquina? Comprendió el caso? -Sí, señor. Tan pronto como le entregamos todos los informes, la computadora dijo que el «motivo pasional» estaba insuficientemente documentado. Todos habíamos pensado en un motivo de lucro. Lo mismo Reich. Naturalmente, pensamos que la máquina se había encaprichado, e insistimos en los cálculos basados en el lucro. Estábamos equivocados... -¿Y esa máquina infernal tenía razón? -Sí, comisionado. Tenía razón. Reich se decía a sí mismo que había matado a D'Courtney por cuestiones de dinero. Era un disfraz psicológico para ocultarse el verdadero motivo. Pero el disfraz no podía sostenerse mucho tiempo. Reich ofreció una unión a D'Courtney. D'Courtney aceptó. Entonces Reich se vio obligado subconscientemente a no entender el mensaje. Tenía que hacerlo. Tenía que seguir creyendo que lo había matado por dinero. -¿Por qué? -Porque no podía enfrentarse con el verdadero motivo... -¿Qué era...? -D'Courtney era su padre. -¡Qué! -Crabbe clavó los ojos en Powell-. ¿Su padre? ¿De su carne y de su sangre? -Sí, señor. Ahí estaba todo ante nosotros. Pero no podíamos verlo... porque Reich tampoco lo veía. Aquel legado de Calisto, por ejemplo. El que usó Reich para alejar al doctor Jordan del planeta. Reich lo heredó de su madre, quien lo había recibido de D'Courtney. Todos pensamos que el padre de Reich se lo había ganado a D'Courtney y lo había puesto a nombre de su esposa. Estábamos equivocados. D'Courtney se lo había dado a la madre de Reich porque eran amantes. Era un regalo para la madre de su hijo. Reich nació allí. Jackson Beck descubrió todo esto, una vez que encontramos el hilo del asunto. Crabbe abrió la boca, y la cerró. -Y había tantas otras huellas... D'Courtney sólo pensaba en el suicidio, dominado por intensas sensaciones de culpabilidad. Había abandonado a su hijo. Ese abandono estaba destrozándolo. Luego, la doble imagen melliza de Barbara D'Courtney y Ben Reich en la mente de la muchacha; ella sabía de algún modo que eran medio hermanos. Y el hecho de que Reich no pudiera matar a Barbara en casa de Chooka Frood. Quería destruir al odiado padre que lo había rechazado, pero no podía hacer daño a su hermana. -¿Pero cuándo descubrió usted todo eso? -Cuando el caso ya estaba cerrado. Cuando Reich me atacó por haber colocado aquellas trampas. -Afirmaba que usted las había puesto. Él... Pero si usted no lo hizo, Powell, ¿quién lo hizo? -Reich mismo, señor. -¡Reich! -Sí, señor. Mató a su padre. Descargó así su odio. Pero su superego, su conciencia, no podía permitirle que ese crimen quedara impune. Como la policía, aparentemente, era incapaz de castigarlo, su conciencia se encargó de eso. Ése era el significado de la imagen que dominaba las pesadillas de Reich... El hombre sin cara. -¿El hombre sin cara? -Sí, comisionado. El símbolo de la verdadera relación de Reich con D'Courtney. La figura no tenía cara porque Reich no podía aceptar la verdad..., que había reconocido en D'Courtney a su padre. La imagen se le apareció en sueños por primera vez cuando decidió matar a D'Courtney. Nunca lo abandonó desde entonces. Era el primer castigo por lo que pensaba hacer. Luego se convirtió en el castigo del crimen. -¿Las trampas? -Exacto. Su conciencia tenía que castigarlo. Pero Reich nunca admitió ante sí mismo que había matado a D'Courtney porque odiaba en él al padre que había rechazado y abandonado a su hijo. Por lo tanto, el castigo tenía que efectuarse en el nivel subconsciente. Reich preparó algunas trampas para sí mismo sin darse cuenta... en sueños, en estado de sonambulismo... durante el día, a ratos perdidos... en algunas huidas de la realidad consciente. Los trucos de los mecanismos mentales son fantásticos. -Pero si Reich no sabía nada de todo esto, ¿cómo lo averiguó usted, Powell?

-Bueno, señor. Ése era el problema. No podíamos sacárselo sondeándole la mente. Reich se mostraba hostil, y para obtener esa clase de material es indispensable la cooperación del sujeto. Hubiese llevado meses, de todos modos. Además, así como Reich se recobró de aquella serie de shocks, hubiese sido capaz también de reajustarse, reorientarse y hacerse inmune a nosotros. Eso era peligroso, también, pues gozaba del poder suficiente como para hacer tambalear el sistema solar. Reich era uno de esos pocos hombres capaces de sacudir el mundo. Los instintos de los hombres pueden derribar nuestra sociedad y hacernos seguir irrevocablemente su línea psicopática. Crabbe movió afirmativamente la cabeza. -Casi tuvo éxito. Esos hombres aparecen tan de cuando en cuando... Son como eslabones entre el pasado y el futuro. Si se les permite madurar... Si se permite que el eslabón se enfríe... el mundo se ve encadenado aun terrible futuro. -¿Qué hizo usted entonces? -Usamos la catexis en masa, señor. Es difícil de explicar, pero haré todo lo posible. El ser humano tiene una psique formada por energía latente y energía capitalizada. La energía latente es la reserva..., el recurso natural y secreto de la mente. La energía capitalizada es energía latente puesta en acción. La mayoría sólo usa una pequeña parte de su energía latente. -Comprendo. -Cuando el gremio ésper recurre a la catexis en masa, todo telépata abre su psique, por así decirlo, y contribuye con su energía latente a un fondo común. Un ésper, solo, bebe de este fondo y se convierte en el canal de la energía latente. La capitaliza y la pone en acción. Puede realizar cosas tremendas... si es capaz de dominar esa energía. Es una operación peligrosa y difícil. Algo parecido a viajar a la Luna usando dinamita como carburante... De pronto Crabbe sonrió mostrando los dientes... -Desearía ser un ésper -dijo-. Me gustaría tenerla imagen real, tal como está en su mente. -Ya la tiene usted, señor. -Powell le sonrió del mismo modo. Por primera vez se había establecido cierto contacto entre los dos hombres. -Era necesario -continuó Powell- enfrentar a Reich con el hombre sin cara. Teníamos que hacerle ver la verdad. Antes de eso nada conseguiríamos. Usando ese fondo de energía latente elaboré para Reich un concepto neurótico común... la ilusión de que sólo él en el mundo era real. -¿Cómo? Yo he... ¿Es común eso? -Oh sí, señor. Es una de las escapatorias comunes. Cuando la vida se hace dura, uno tiende a refugiarse en la idea de que todo es falso..., un engaño gigantesco. Reich llevaba en su interior la simiente de esa debilidad. La obligué, simplemente, a salir ala superficie, y dejé que Reich se derrotara a sí mismo. La vida se le estaba haciendo dura. Le hice creer que el universo era un engaño..., un acertijo. Entonces me dediqué a destrozar el universo, capa por capa. Reich terminó por creer que la prueba había concluido. El acertijo estaba desmantelándose. Y dejé a Reich a solas con el hombre sin cara. Lo miró a la cara y se vio a sí mismo y a su padre... y tuvimos lo que estábamos buscando. Powell recogió el paquete y se levantó. Crabbe se puso de pie de un salto y lo acompañó hasta la puerta, tocándole amablemente el hombro. -Ha hecho usted un trabajo extraordinario, Powell. Realmente extraordinario. No puedo decirle... Tiene que ser algo maravilloso ser un ésper. -Maravilloso y terrible, señor. -Deben de ser ustedes muy felices. -¿Felices? -Powell se detuvo ante la puerta y miró a Crabbe-. ¿Sería usted feliz viviendo en un hospital, comisionado? -¿En un hospital? -Así vivimos nosotros..., todos nosotros. En una cárcel psiquiátrica. Sin posibilidad de escapar..., sin posibilidad de escondernos. Alégrese de no ser un ésper, comisionado. Alégrese de ver sólo al hombre exterior. Alégrese de no ver nunca las pasiones, el odio, los celos, la malicia, los sentimientos enfermizos... Alégrese de ver sólo raramente la terrible verdad. El mundo será un sitio magnífico cuando todos sean telépatas, y todos sanos... Pero hasta entonces, alégrese de ser ciego. Powell dejó los cuarteles, alquiló una máquina saltadora y se dirigió hacia el norte, hacia el hospital Kingston. Se sentó en la cabina con el paquete en las rodillas, contemplando allá abajo el magnífico valle del Hudson, silbando una melodía entrecortada. En un momento sonrió y murmuró; -Bueno, Crabbe se lo ha creído. Pero yo tenía que cimentar nuestras relaciones. Ahora sentirá lástima por los telépatas... y cariño también. El hospital Kingston se hizo visible... hectárea tras hectárea de hermosos paisajes. Solarios, estanques, prados, campos de atletismo, dormitorios, clínicas..., todo en un exquisito estilo neoclásico. Mientras la máquina descendía, Powell alcanzó a ver las figuras de los pacientes y los ayudantes..., todos bronceados, activos..., reían y jugaban. Pensó en las medidas de vigilancia que había tomado la mesa de gobernadores para que el hospital Kingston no se convirtiera en otra Espaciolancia. Había muchos falsos enfermos, demasiados, que querían ser admitidos. Powell se dirigió a la oficina de visitantes, localizó a Barbara D'Courtney, y comenzó a atravesar los campos. Se sentía débil, pero tenía deseos de saltar por encima de los setos, voltear barreras, echar a correr. Se había despertado, después de siete días de agotamiento, con una pregunta..., una pregunta que tenía que hacerle a Barbara. Tenía ganas de reír.

Se vieron al mismo tiempo a través de un prado flanqueado por losas y brillantes jardines. Barbara corrió hacia Powell, saludándolo con la mano, y Powell corrió hacia ella. Luego, ya muy cerca, ambos se sintieron repentinamente tímidos. Se detuvieron a poco más de un metro de distancia, sin mirarse. -Hola. -Hola, Barbara. -Yo... Vayamos a la sombra, ¿quieres? Se volvieron hacia el muro de la terraza. Powell miró a la joven de reojo. Estaba viva otra vez..., viva como nunca lo había estado. Y aquella traviesa expresión..., aquella expresión que había atribuido a una fase de su tratamiento Déjá Éprouvé... estaba todavía allí. Barbara tenía un aspecto indeciblemente malicioso, animado, fascinante. Pero era ahora una mujer. Powell no la reconocía. -Me dieron de alta esta tarde -dijo Barbara. -Lo sé. -Estoy muy agradecida por todo lo que has... -Por favor, no digas eso. -Por todo lo que has hecho -continuó Barbara firmemente. Se sentaron en un banco de piedra. La muchacha lo miró con seriedad-. Quiero decirte que me siento muy agradecida. -Por favor, Barbara. Me estás asustando. -¿Sí? -Te conocí tan íntimamente como..., bueno, como una niña. Y ahora... -Ahora he crecido. -Sí. -Tendrás que conocerme mejor. -La joven sonrió graciosamente-. Digamos... ¿Mañana a las cinco, a la hora del té? -Alas cinco... -Nada serio. Sin etiqueta. -Escucha -dijo Powell desesperadamente-. Te vestí más de una vez. Y te peiné. Y te cepillé los dientes. Barbara agitó vivamente una mano. -Tus modales en la mesa eran notables. Te gustaba el pescado, pero odiabas la carne de cordero. Una vez me golpeaste en un ojo con una costilla. -Eso fue hace muchos años, señor Powell. -Eso fue hace quince días, señorita D'Courtney. La muchacha se puso de pie, muy tiesa. -Realmente, señor Powell. Creo que será mejor que terminemos esta entrevista. Si se siente impulsado a recurrir a calumnias cronográficas... -La joven se detuvo y miró a Powell. Volvió a mostrar aquella expresión maliciosa-. ¿Cronográfica? -preguntó. Powell dejó caer el paquete y la abrazó. -Señor Powell, señor Powell, señor Powell... -murmuró Barbara-. Hola, señor Powell. -Mi Dios, Barbara... Baba, querida. Por un momento creí que hablabas en serio. -Estás pagando el hecho de que yo haya crecido. -Siempre fuiste una niña vengativa. -Y tú siempre fuiste un papá muy malo. -La joven se echó hacia atrás y lo miró-: ¿Cómo eres tú, realmente? ¿Cómo somos nosotros? ¿Lo sabremos algún día? -Quizá dentro de algún tiempo. -Antes... Léeme el pensamiento. Yo no puedo decirlo. -No, querida. Tienes que decirlo. -Mary Noyes me lo ha contado. Todo. -¡Oh!, ¿te lo ha contado? Barbara hizo un signo afirmativo. -Pero no me importa. No me importa. Mary tenía razón. Estoy dispuesta a todo. Aunque no puedas casarte conmigo... Powell se rió. La alegría le asomó a los ojos. -No tienes que estar dispuesta a nada -dijo-. Siéntate, quiero hacerte una pregunta. Barbara se sentó. En las rodillas de Powell. -Tengo que volver a aquella noche -dijo Powell. -¿En la casa Beaumont? -Sí. -No es fácil hablar de eso. -Sólo llevará un minuto. Veamos..., estás en cama, dormida. De pronto te despiertas y corres al cuarto de la orquídea. Recuerdas el resto... -Recuerdo. -Una pregunta. ¿Qué grito te despertó? -Ya lo sabes. -Lo sé, pero quiero que lo digas. Dilo en voz alta. -¿Crees que esto... me pondrá histérica otra vez? -No. Dilo, nada más. Después de una larga pausa, la muchacha dijo en voz baja. -Socorro, Barbara.

. ¿Por qué deshacerse de él? Si eso se repitiese a menudo.. -Yo no lo dije... Powell y Barbara fueron separados por un violento ruido que sonó en lo alto de la terraza.. Estamos acelerando el proceso. transformando el cuerpo entero en un estremecido torbellino de disociaciones.. Pero la demolición no es temible por esto. Si un hombre tiene bastante talento como para burlar a la sociedad.. pero no es bueno para ti. T-tú. esa desesperación trágica. -Le leíste el pensamiento -repitió Powell con suavidad-. La muchacha clavó los ojos en Powell. Pena capital. me habría dado cuenta antes. -No. No podía pronunciar una palabra. ese dolor. Segundos más tarde.. Las series de inyecciones osmóticas se inician en los estratos superiores de las sinapsis corticales. Barbara. Quizás en aquellos días querían ovejas. ¿Comprendes ahora? No tenemos que estar dispuestos a nada. -No sé. Alzaron los ojos. Necesitamos a hombres como Reich.. Mientras. -Barbara se detuvo. ¿Quieres correr hasta tu pabellón. Barbara le tomó la mano. -¿Pero cómo demonios fue a caer ahí? ¿Tendremos que atarlo? -El doctor Jeems asomó la cabeza por encima de la terraza-. destrozando todas las partículas de la estructura original. AL fin sacudió la cabeza. extinguiendo todos los recuerdos.... la mente asiste a esa muerte lenta. Powell la observó mientras se alejaba. No necesitaba hacerlo. ya en plena demolición. La demolición de un hombre supone la destrucción de toda su psique. Powell movió a Barbara. Cáncer. como para que no viese a Reich. -Se volvió hacia Powell-. encima de sus cabezas.. cada partícula descarga su porción de energía. la besó rápidamente. -Así lo espero. Rápido. Tenía la garganta destruida. Hay que conservarlo. a esa muerte hacia atrás. ¿Quién gritó entonces? -Mi.. retorciéndose. hasta el pasto. Tiene bastantes energías como para aguantar cualquier cosa. hasta que al fin todo desaparece y puede esperarse un nuevo nacimiento.. Yo. Enderezarlo un poco y transformarlo en algo más valioso.. -Cómo. lo llamaban. Y en esos parpadeantes y temblorosos ojos de Ben Reich. Trescientos o cuatrocientos años atrás la policía solía apresar a hombres como Reich sólo para matarlos. pero en realidad media hora después. obviamente está por encima del término medio. hola. No es peligroso. leyéndonos el pensamiento a Mary Noyes y a mí mientras estuviste en casa. Sería una lástima perderlo. -Pero tu padre no podía hablar. y no hubiese estado obsesionado por Reich. aparentemente. -No quiero que veas esto. Le tomó la barbilla con una mano y le dijo: -¿Eres todavía mi niña? Barbara dijo que sí con la cabeza.. fue. Es un hombre vigoroso. casi irreconocible. Era Ben Reich. luego se volvió y examinó a Reich. Lo horrible es que nunca se pierde la conciencia. -¿Cómo va el tratamiento? -Maravillosamente. Me refiero a otra cosa. asombrados. Mientras se deshace la psique. pero pienso que estás inventando excusas para. mi padre.. -¿Perderlo? ¿Cómo sería posible? No creerá que una caidita como ésta podría. no quedarían sino ovejas.. y corrió a través del prado sin mirar hacia atrás. Reich chilló y se retorció. -Pero eso no tiene sentido. ¡Oh. -Ustedes bajen al prado y tráiganmelo. tartamudeando. Yo vigilaré desde aquí.. Hemos puesto en él grandes esperanzas. Si yo no hubiese sido tan tonto. gritando. -No. -¿Me quieres? -le lanzó Powell. -Palabra de honor. Dentro de un año estará listo para renacer. y luego volvió a hablar-: Tú lo dijiste. inconscientemente. y descienden luego lentamente.Powell movió afirmativamente la cabeza.. Powell! Ése es un amigo suyo.. -La muchacha se detuvo de pronto. ninguno de los dos. -¿Quién gritó eso? -Cómo. -Está bromeando. Lloraba y saltaba como si una continua corriente de alto voltaje estuviese atravesando su sistema nervioso. Jeems habló con alguien por encima del hombro. La muchacha no entendió. Has estado. ¿Lo recuerda? -Mucho. . Una cosa desnuda apareció sobre el muro de piedra. Eres un ésper latente. cerrando todos los circuitos.. Powell vio esa conciencia. -¿Quién te ha preguntado algo? -Preguntado qué? -Si me querías.. Tu padre gritó en el nivel telepático. -Le leíste el pensamiento. No tenía por qué pedir socorro. Vamos. y esperarme? ¿Como una niña buena? Muy bien. tú acabas. -No fue Ben Reich. -Claro que te quiero -murmuró la joven-. -Yo lo oí. Tropezó con el borde de la terraza y cayó a través de los macizos de flores..

todo puede repetirse en el planeta de un sol cuya galaxia gira una vez cada doscientos millones de años y que ya ha girado nueve veces. nada distinto. Reich gritó y trató de liberarse. Al fin unas manos torpes tomaron el regalo. tan inesperado... Soy como su niñera -murmuró Powell-. La criatura miró primero a Powell.. Trató de sonreír. -Escuchad -gritó. Lo que puede parecer excepcional para la mente diminuta del hombre es quizás inevitable para el ojo Infinito de Dios. ¿Vale la pena? Del caos que surgía de Reich brotó un explosivo fragmento: -Powell-ésper-Powell-amigo-Powell-amigo. Tenéis que derribar las barreras. Era una de las mejores cajas de caramelos de Sucre y Cía. generosidad y sacrificio. recogió el misterioso paquete y lo desenvolvió. Fue algo tan repentino. se lo llevaron. En la inmensidad del universo no hay nada nuevo. y al fin se dio vuelta y echó a caminar por el pasto. . oportunidades y encuentros. aquellas notables coincidencias de escenario. normales! Tenéis que aprender cómo es esto. . coraje y bondad. hacia el pabellón de Barbara. más tranquilos. que Powell sintió un calor y unas lágrimas que le subían a la cara. -Un momento -dijo Powell. Luego. Un día nos encontraremos con las mentes juntas y los corazones juntos. luego la caja. Los hombres lo dominaron con movimientos suaves y diestros mientras lo examinaban cuidadosamente buscando heridas o quebraduras. Tenéis que arrancar los velos. tan apasionadamente agradecido.. Todo lo demás sólo es el muro de vuestra ceguera. ese acontecimiento insólito.. Se la llevó al hombre demolido y se la ofreció-. Nosotros vemos lo que vosotros no veis. Es un regalo para ti. FIN DANIEL SIERRAS MAYO-JUNIO 2003 . Este instante raro. Ben.. Se dirigió hacia el banco de piedra. ¡Escuchad. Habrá alegría otra vez. -Maldita sea. Que no hay nada en el hombre sino amor y fe..Los ayudantes llegaron trotando por el prado y levantaron a Reich. exaltado-. Todos nosotros somos como las niñeras de este mundo enloquecido. Ha habido alegría antes.

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