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,,

'

Entre Jos poetas de la época romántica, la figura de HoLDERLIN surge

como una montañ a aislada . Pertenece a esta época

sobrepa sa . Su vida consciente fue breve. Nacido el 20 de marzo de 1770 en

pero al mismo tiempo la

LauEf e n , a la v era del N ec~ar, en Su~bia, ~ .~~ prepar~rse para ser P~stor

1

v esruvo .en

e!>trectta~ lación con ScHELLING y HEGEL. De Tubinga fue a Jena , c entro cultural de la Alemania de entonces, célebre por la presencia de ScHILLER y GoETHE -<)Ue vivía i:nuy cerca, en Weimar- y de FICHTE cuya fama

empezaba a crecer.

de Tubmga (Tubrnger Snft) donde entro en

el éé~r~_colegw

• Desgraciadamente fracasó su proyecto de establecerse como Privatdozent en Jena y desde 1795 vi vió como Hauslehrer -preceptor domésti~ en distinta s familias. La de GoNTARD ha entrado en la Historia de la Literatura a causa de la pasión de l poe ta por SuZANNE GoNTARD, ·la Diotima de su Hyperion . En el invierno de 1801 emprende un viaje de Suiza a Burdeos.

En el veran o vuelve a pie a Nürtingen en un estad o de completa

Con tod o se restablece : precisamente datan de esta época -de 1800 a

su espíritu se

un c arpinter o en Tub i ng a ha .sta e l año 1843 . Sus y apreciadas por ScHn.LER, por A. W . 5cm.EGEL

poesía s fuer on re conoc ida s

y por otros, pero no adquirieron nunca el reconocimiento pleno que les reservará n uestro siglo , cuand o, gracias sobre tod o a la edición de NoRBERT YVN HELLINGRATH (muerto en la primera guerra mundial ), de SEEBASS y

PIGENOT, HoLDERLIN se hace presente de nuevo en el espíritu alemán. Y podemos dec ir que de 1914, fecha de la edición de NoRBERT VON HELLIN· CltATH, hasta nuestros d ías el entusiasmo por HoLDERLIN no ha hecho sino aumentar cada vez más. Actualmente ha aparecido una edición casi íntegra de HoLDERLIN -no está toda vía completa pues hasta la fecha han aparecido sólo lO volúmenes- que dirige BEISSNER, quien está al frente del Archivo

Holderlin , en Tubinga, donde se conservan los manuscritos de este poeta

desolación.

1803 - su s más extra ordin arias creaci ones. A partir de 1806

obuüÍ: u ; "

y ~

en casa d e

·- único.

'

. La i n vesti ga ci ón de los moti vos en los que estriba el ¡¡ctual renacer del Interés por HoLDERLIN sería tema de una conferencia aparte. El filósofo alemán HEIDEGGER, qu e se siente espiritualmente mu·y afín al poeta, le ha consagrado una serie de interpretaciones. P ero el caso de la afinidad entre HEIDEGGER y HoLDERLIN no es un caso aislado que podría justificarse por

una determinada posición filosófica del primero.

Los mismos historiador~

de la Literatura, no obstante no estar de acuerdo en general con las inter-

en este entusiasmo. Lo que nosotros

pretaciones de/ los filósofos, abundan

pod7: e< quo <n ¡, po<ó• do Hfu.DEru.m onoontr""'"' •lgo má> quo

'

·"

6

Walter Biemel

la expresión de un cierto estado de

-aunque muchas de sus poesí<~~ 11Pv;:on

títul os que pod rí an sugerim os esto ú l tim o-, encontrarn os un a in terpretación m etafísica de

Para evitar la palabra "metafísica··, qu e consid erarn os un adj e tivo pel igroso,

diremos mejor una

que nos revela esta época corno "époc~del fin '', caracterizada por l a ausencia

de los dioses y, al mism o tiemp o, por el anunciarse de los mism os. Pero estas expresiones excesivamen te get~erales y vagas son siempre peligrosas. Nuestro fin Ah o ra es otro : intentar adentramos en uno de los últimos himnos

del poeta . Tampoco

trar en un himn o sino que intentamos acerc amos a él, ponern os a merced

este término no~ parece adecuado . No querem os pene-

interpretación '' poética" de nuestra época : interpretación

áni mo subjetivo, algo más que u na sim·

en la p oesía d e H óLD ERLIN nuestra ép oca en cuant o ta l.

i'l" ~scrípción

literaria del p aisaje

~el m!ste~~ -~~er e~,H s; _e_~p:e~ : ~=~~j~nte -~~t~,nt~- e: _s!e~p~:Xel~g_ro~.

J

i

~

·

presado por nuestros propi os pensamientos y reBexiones, por n o decir por nuestros propios intereses y preocupaciones. Tal vez üna interpretación no

pu eda ser otra cosa que un camino que dé vueltas en tomo al poema sin poder acwcarse a él. Pero aun en este caso no sería imposible que de repente fuéramos apresados, por el secreto que lo habita. E l himn o El único- Der Einzige - fu e concébid o prob~blemente en otoñ o de 1801 , antes de que HóLDERLIN emprendiera su viaj e ha_cia Bur- deos. Después de su regreso, en 1802, la primera versión de l h imn o adquiere su forma definiti va, pero el poema está aún por acaba r. Las ve rsi ones ulte- riores datan probablemente .de 1803.

si es

cierto que los himnos contienen v expresan un misteri o. r La esencia del mi sterio n o es precisamente el hacer surgir preguntas, el ohecerse como

una p en di ente pe·

objeto de pregunta? Pero si reBexionamos así , estam os en

ligrosa . Establecemos de una manera formal una relaci ón entre misterio y pregunta. Nos deslizamos del dominio poético a un domini o totalm ente distinto : si sólo hablamos de la poesía desde el .exterior de la misma , corre-

p oesía. Creemos

mos el riesgo de velamos lo

decir algo sobre el himno y en realidad no hacemos más que dejar de lado este himno para reemplazarlo por nuestras propias imaginacion es. Y en realidad éstas no interesan. Lo que nos preocupa es el poema en cuestión .

Lo que querernos es acerc amos al poema para mejor compren der su len -

guaje. Podríamos decir que

que el de prepararnos para escuchar el lenguaje de HóLDERLIN . ~- , El poema empieza con una pregunta . Detengámonos un momento en la esencia de la pregunta en c_uanto tal. Estam os aún fuera de la poesía, esta

consideración

El himn o empieza con una pregunta . Esto no debe sorprendernos

que ocurre en el corazón de la

toda

nuestra interpretación

no

tien e otro

fin

aún n os está permitida .

Si analizamos brevemente la n atural eza de tod a preg unta n os daremos

cuen ta de qu e surg e en un momento d e in ce rti dumbre, ción . La naturaleza para dójica de la pregun ta consiste en

bre y el camino de salida de esta incertidumbre se nos h acen presentes a un tiempo. Si estarnos completamente perdidos somos incapaces de plantear

• pregunps. Con la pr~unta emp$!zamos a trazar un camin o hacia la salida.

casi d e d eso ri enta - que la incerti d um-

!

.·

1

Holderlin: El ú1Uco

7

La verdadera p regunta no constata .pues simp le mente que estamo s en una

. si tu ación di f ícil , sino qu e nos abre un cami no para salir de esta situación .

ella en cier to m od o.

La pr egu n ta no es al go exteri or a ia bú squeda- mis m a si n o q ue t om a p a rt e

en ell a p oniend o e n marcha esta búsqued a . La ve rd ad era pr eg u n ta se di s·

ringue de la faJsa o de la superficial en que en aqu é lla el que plantea la pre-

ya englo~~do en la misma . La propia e sencia del que pregunta

gunta está

está puesta en cuestwn. ¿Es válido esto para la pregunta que encabeza el poema? ¿No será esta ·

Nuestra tesis es que el himno El Único h as ta tal punto es tá penetrado de una estructura interrogativa, que todo él , y no únicament e los cuatro primeros versos, es una preg unta . C()n viene tener. en cuenta es tos cua-

Lo q ué CO!J

la p reg u nta bu scam os ya es tá presente en

primera pregunta una ~xpresión retórica?

.

·:

- :~iT'lS':Ver-805que se mantienen aún casi en el lenguaje d e la prosa .

¿Qué es lo que me encadena a las antiguas costas felices me las hace amar

y

aún más que a mi patria? (l )

Demos una ojeada para ver si en efecto está dominado por la naturalezc.

.

de la pregunta.

El himno lleva el título El Único . Parece que deberíamos esperar que el poeta expresase sus alabanzas al Único. P ero h e aqúí_que ya la primera estrofa nos dice algo completamente distinto. Plantea el problema de los lazos que unen al poeta con Grecia . Nuestra espera se traslada a la segunda estrofa. En slJa nos encontramos en plena descripción de Grecia . Por la ter- c~a estrofa sábemós lo que el poeta ha hecho en Grecia : en ella aparece la búsqueda del Único. El _eoeta llama al_ Único la joya de la casa , una joya ·

que ha sido escondida al visitante extranjero. La cuarta estrofa presenta un cambio brusc o: el Único es

aquél a quien

·se dirige d poeta. Este le plantea la pr.egunta del por qué ha permanecido alej ado. ¿C ómo pued e el poeta dirigir la palabra al Único sí aún no lo h a

hallado? El poeta se queja al Único d e su alejamiento, de su ausencia . El

poeta expresa su tristeza, adelan téi una explicaci ón de esta ausencia : es el

, poeta lo desmiente en la quinta

estrofa :

resultado de la intervención de los dioses.

Apenas

articulado

este

reproche

el

Pero ya sé,

es culpa

mía (2 ).

¿Cuál

es

la

falt a que

ha hecho al poeta

culpable de la ausencia

del

del poeta por el

Ünico'? Es una falta que n o esperábam os : el excesi vo amor Ün íco, por C ris to.

Porque estoy demasiado atado a ti, oh C risto (3).

0)

Vid.

"Der Einzige "

(dritte Fassung)

v.

v.

1-4.

Vid.

"Der Einzige"

(dritte

Fassung)

v.

50.

!3)

Vid.

"Der

Einzige "

(d.ritte

Fassung)

v. v.

51-52.

--

8

W alter Biemel

P e r o, en la misma estro f a, el poeta compara a Cristo con los dioses grie-

gos, con D IONISIO y can el sem idi ós HÉRCULES. En la sexta estrofa el poeta n iega esta comparación . ,

se exc usa de haberla

menta de que su canto le haya brotad o demasiad n dnectamente de l cora·

zón : el

la·

por meJor decn

,

hec h o (4 ) .

E n

la s d os última s

e st ro! a~ !? '

p oeta

se

poeta ha faltad o a la medida. •

Nunca acierto, como desearía , con la medida \ 5 ;

vez de t_, nst o,

d e su vida que culmina con su asceosión al cielo. Y es ta primera versió n

termina con un

Finalmente asistim o s a un

c a m b io:

e l

poe t a h abJ a

0 t 1J

curioso pasaj e sobre k>s poeta s·

Los poetas deben. ellos, los espirituales . ser también mundan os

(6;.

Poderno s e nt en der este pasaj e de dist i nta s maner as . Q u e lo~ p oe t as e sp i · rituales deben también ser de este mund o, corn o si los poetas pudie&en ser espi ritu ales o mundanos; o bien que los poetas, en tanto que poetas, son es- pirituales pern deben ser también de este mundo. Esta pr imera o jea da n o s ha surne~gido d e tal forma en e l c urso proble - mático de l p oe m a que en vez de ve r alg o con claridad hem os quedad o más bien desc onc e rtad os. Pero tal vez esto n o sea precisa mente un mal. P orque de esta man era emp eza mos a sentir en nosotros la estructura problem áti ca

de este h im n o y nos vemos obligados a empezar

de nue vo con la pregunta

que lo encabeza y lo pen etra en Sll tnt;~]i(bn Y~ !! 0 CO!ltl":rnpJ:t:rnoS b _pre-

gunta

pregunta cornparémosla con otra

que en cabeza el poema Archipiélago:

nosotros. Para darn os me jor cuenta de esta

desde su

ex terior, la

inquietud de este poema

ha

},echv t"'-"~ -··

¿Han

vuelto las grullas hacia

ti?

¿Y

los navíos han dirigid o sus proas hacia tus riberas'

¿Y

las

brisas deseadas hacen correr sus soplos sobre la s tran quila s aguas?

¿Y el delñn, subiendo de las profundidades , viene a la joven luz a calentar su espalda al sol' ¿Florece Jonia, es ya la hora? (7)

Decía la pregunta del Unico :

¿Qué es lo que me encadena a las antiguas costas felices

(4)

En la primera vemon esta estrofa ha quedado inacahada. (Nota del autor.)

Vi d.

Der

Einzige

'"

(e rste

v . v .

72 -7 3.

( 5 )

"

(6 \

Vid . " Der

Einzige "

(erste

F ass u ng) F assung l .-.

v .

8 7-88.

·"

(i)

"Keh.ren

die

Kianícb~ v.ie der

zu

dir ? und

su cben

z u

d eioe n

U fern

Lüfte die die beruhigte Flut. und sonnet der Delphin, Aus der Tiefe gelockt, . am neuen Lichte den Rücken'

Blüht

v.ieder

Ionien?

dje

ists

Schiffe

die

den

Zeit? "

LauP

u natmen

erwünschte

(" Der

Archipelagus '",

H olderlin .

Siimtlich•

W er k e .

Herausgegeben

Kleine

Stuttgarter

Ausgabe . ll ,

p .

10 7 \.

,

,·on

Friedncb

Beissner

Hoideru"': El único

9

_y m e &as hace amar:.

aún

más que a

mi

pa tria? (8)

La d if e re n ci a co n SJStt" en est o po r las preg~ntas d e l poema A rchi piélago se h a h ech o presente Gr eci a. Las, pregu nta s ev1den cian los puntos esenciales de Grecia , de la vida griega : por las preguntas se cumple la presencia de Grec1a v ~~ €llas mismas nos encontrarnos de repente en este país. En El único el poeta ya no plantea el problema de la presencia de Gre- ci a, por las preguntas n o quiere evocar, ha ce r presente Grecia , lo que HoJ. - oE.R L IN plantea con la pregunta de su himn o es el probl ema de su arp or por

Gre cia ¿Qu é significación tiene esta. pregun

Para comprender esta conexión debería mos saber lo q u e para H óLDERLIN

ci!T"Íh("<L.> •:n()J" para él significa Grecia, y por qué el poeta pued e llama l'' a ' CnSt:o- en este cuadro antiguo- el Únic o; d eb ería mos saber tam-

poeta comprende su propia exis tencia, porque ésta es la que

bié n cómo el

determina su amor por Grecia. Cada una de estas preguntas merece una conferencia aparte, por tanto esta interpretación n o puede ofrecer más que

sugestiones fragmentarias. Al hab la r de Greci a, HóLDERI. IN habla de "las antiguas ribera s felices"

--die alten seligen Küsten- debiéramos traducir m ejo r "las

dada s · · porque la palabr<1, klich ··. HóLDERLIN llama

ta par a el tem a de El únic~?

::,~e

riber as bi enha-

" fe liz ~ e s sólo la tra du cción de la palabra " glüc-

bienhadadas a estas riberas porque según su con-

cepción es aquí donde ha podido realizarse un estado de perfección cuyo igual busca ah ora la human idad . Es por esto por lo qu e el poeta da un ep í teto humano al paisaje . No es de ningún modo el paisaje en cuanto t¡u sino lo yut:""Tos hombres realizaron en estos lugares lo que aquí interesa ~eta . El alma del poeta se acerca a estas costas porque es allí dond e encuentra la perfección y la comunión con la naturaleza que él busca. Volveremos sobre esto, de momento sólo sabemos que el poeta califica a su -amor por G:r:.ecia de ma yor que al que si ente por su propia patria . Pod emos distinguir en HoLDERLIN un periodo dominado por su adhetiión a Grecia y un periodo llamado "vaterlandische W en dung ", es decir de retomo a su propia patria, a su país nata l. Porque HóLDERLIN no se contenta con llorar un pasado perdido sino que descubre en su propio país lo que antes sólo había visto en Grecia. Este retorno a la patria no tiene nada que' ver con un nacionalismo. HóLDERLIN descubre la mitología, crea de nuevo la mito- · logía de su propio país, de su época. Se puede decir que, a partir de HERDER, se desc ubre la mitología en su significación simbólica. Pero esta mitología tiene una función puramente metafórica. debe ayudar al poeta a expresar virtudes humanas bajo forma simbólica. En este sentido la mitología juega

. Pero HERDER había dicho que la mitología es la expresión juvenil de u n pueblo, ·d e ah í que, según HERDER, la m itología , en su sen ti d o pleno, que d e excluicYa de su époéa que él considera ya lo suficientemente adulta como para creer en el mundo mítico. Es en esto en lo que se opera, con HóLDERLIN, un

un papel en el clasicismo alemán. De este modo la usan GoETHE y ScHn

LER

C8 )

Vid .

(!) .

.

·"

10

Walter Biemel

Holderlin: El único

11

cambio rad ical.· La m itologí a, para éste , no es u n medio poético pa ra ad ornar

la realid ad . En la m it ología se desvel a la rea lidad , la m itología es la real id ad .

dich o q ue pod em os distinguir dos períodos en la obra de H oL-

DERLIN, una época dom ina da por su adhesión a Grecia y una especie d e

am or por

Grecia es ma yor que el amor por su -propia patria : vemos pues ya cóm o

no es tan fáci l separar estos dos períod os dentr o de la vida del poeta y, sobre tod o, cómo no se puede distinguir tan fácilmente el am or por Gr ecia y el amor por J.a propia patria . Porque el poeta dice claramente qu e ama má s

d e

conflicto, el poeta se siente atraído por dos fuerzas : por Grecia p or st•

prop io pa1s.

himn o. El poeta

se plantea el problema de ~ste a~or.Amar al propi o país es algo natural ; es el lugar d onde el poeta creci ó, a este lugar está atad o el poeta por m edi o de lazos naturales: pero el amor a un país que no es el propio es algo mi s· terioso . Este mi sterio constitu ye el punto de partida de este himn o. El poeta ll ama a este am or encadenarniento porque se encuentra sub yu·

a Greci a q ue a su propio pa1s. N os encontramos pues en una situaci ón

retorn o a su país natal. En este himn o tardí o dic e HoLDERLIN que su

españ o la • lazo " es . exc e -

si vamente débil. HoLDiiRLIN habla de una "cadena " , n o si mplemente d e u n

lazo. El a mor no es un

E l amor es necesario a nuestro ser porque en él y por él n os atam os a aquell o que nos es indispensable. De esta manera el am or n os revela lo que nos es próximo, aquello a lo que estamos religados no por casualidad sino por nue~­ tra misma naturaleza. Así el amor tiene una fuerza únic a para hacem os ver cuál es nuestro ser mostrándonos aquello a lo que estamos ese n cial

habi a·

mente religados. En un período anterior, en el H y perion , HoLDERLIN

expresado es ta fuerza del am or diciend o : "Sí, el hom bre

Ll a m a a est a o bra " cadena " -Fessel- la e xp r e sió n

H emos

element o su b jetivo como acostumbram os a entenderl o.

es un sol, lo ve

tod o, lo transfigura todo· cuand o ama , y sí n o ama n o es má s gue una morada oscura ·· ( 10) .

Al perderse el que ama en aquello que ama , se encuentra a SI mismo . P or

esto el encadenamiento del amor es al mismo tiempo una libera ción , porgue en el amor nos encontramos a nosotros mism os. El amor nos hace descubr ir el misterio de nuestro ser. Si admi.timos esto, la pregunta planteada al prin cipio de este himn o no s

remite inm ediatap1ente a otra pregunta, la pr~gunta por poeta . Con otras palabra s, si en el amor n o experimen tamos

la esencia de l una alienación

de n ues tro pro pio ser, en este caso, en el poema El Único, )a pregun~a sobre

la ca usa del amor del poeta por Grecia es al mism o tiempo una pregunta

esencia del poeta . Aquí se verifica

la tesi s de HEIDEGGER que dice que HoLDERLIN poetiza en sus poemas la misma esencia de la poesía. Voh·amos al himno. El poeta al hablar de Grecia nombra ante todo a dos de sus dioses : APow y ZEus . APow, el dios de la pureza, el dios de la luz que hace posible toda aparición, toda manifestación, toda forma . Sin luz

que pone en juego la cuestión sobre la

J:'] r~!"'~ rl o l ~~ A~ rlol ~0e.r<> oo r

Grecia encabei a este

aado por é l. Pero este encadenamiento no es en

t.n él el poet a se encuentra consigo mismo , se encuentra libe ra do hacia su

ser m ás propi o. Las cadenas de las que el poeta oobla aquí n o son la s ca·

denas d e un esclavo. Pero, por otra parte, HoLDERLIN

habla de esclavitud

par a m ostrar la intimidad de _estos lazos que el poeta experimenta como una

fu erza extraña , independiente de su voluntad . Pero para sua,izar, mejor

dicho para especificar esta esclavitud única, el poeta habla d e una esclavituJ

di vi na , por esto, en ella , el escla vo no queda rebajado sin o elevad o.

unen a Grecia , por

e sto el poe ma empieza con este " qué " -Was- en vez de empezar con un

"quién " que sl!pondría ya una precisi ón sobre la persona que ata al poe ta.

té r-

Archipi élago encon -

Pe ro debem os brevemente intentar comprender lo mino " Liebe ", "amor", en HoLDERLIN. En el poema tramos los versos siguientes:

mod o algun o una ope ra ción.

El poeta desc(iftt)ce el porqué de estos lazos· que le

desaparecería toda forma . Por esto el poeta nombra a APoLo, el dios que se manifiesta como un monarca, en primer Inm ediata men te después sigue ZEus, el dios de la Creación . Este dios se mezcla con los humanos y engendra con ellos hijos e hijas. Pero el poeta

da inmediatamente una interpretación ele vada de este m omento d e la

logía gríga : lo. que el dios engendra son los pen sa mie ntos qu e vienen a lo s

mortales. HoLDERLIN llama a Zeus, el Altísim o, para expresar su poder, su ·

nobleza, su fuerza .

que significa el

mit o-

Pero gloria

Ah ora florece de nuevo la ciudad , obra espl éndida

Como los mismos astros pues al genio le gusta forjarse

de

la

Tierra y del

ras formas

dios

de las olas

del genio, fuerte y sólida

lazos

para

sí mismo

amados

Después de nombrar a estos dioses el poeta evoca el mund o griego, los

·- lugares sagra dos: la f'.lida , el Olimpo, el Parnaso , el Istm o y por fin Esmírn a

y f'.f eso . El poeta ha atravesad o este -espacio,

bu sca del misterio griego . La tercera estrofa n os habl a del resultad o d e esta

hab ich Schones geseh en ". La traducción : "he visto gran -

exactitud el matiz expresado por e l poeta . q ue ha visto una serie d e cosas bell as, esto

y

encerrar ' en

grandiosa s que él

se

ha

construido ,

Su eterna movilidad (9).

El poe ta ll ama

ha frecuentad o estos lugares en

a la ci udad obra del Genio , el Geni o se mantiene en su

bú squeda : '' Vi el .des bell ezas " n o l:.ste n o q uiere

movimien to por medio de su obrar y adquiere en él su esta bilidad . El poeta

recoge con toda d ecir simpl emente

(9}

/.

~Aber der Mutterero und dem Gott der Woge zu Ehren Blühet die Stadt itzt au f, c;in berrlich Gebild, dem -Gestirn gliech

Fesseln der Liebe

Scba fft er gerne sich so, so balt in grossen Gestalten, Die er sclbst sicb erbaut, der immererge sich bleibend."

Sichergegründet, des Genius Werk , denn

r" Arc!:ipclag us",

loe.

cit.

p.

1B)

·

.

00 )

JUebt ,

so

~ Ja !, ein e

ist

er eine

~rlin . Sim t l icb e

Sonne ist der

M ~.nsch , allsebend,

allverkliirend , wen n

er liebt ,

und

li e b t

r H ol -

Au sg a be.

e

dunkle ,Wobnung, wo ein rauchend .Lampchen brennt " (" ljyperion ",

~ 'erke . Herausg

,¡eben

von

F~drich Beissner .

Grosse

Smqganer

.

p. 75).

1

¡

12

W al~PT Bíemel

seria u na afirmación ca si bana l. Lo que nos quiere sugerir con estd e:x-p re

~ ilin

p

o

·~" 0

;

';~ p en e t rado muc h o e n

la

esenc i a de lo b e ll o.

En

ale m a n se

pvu n a aecir "Vi eJ .d e s S ch o nen " o " Viel vo m Scho nen ". No prec isam e nt e l o5 obj eto s b ellos si n o la m ism a be llez a es lo qu e e n Grecia le h a sid o reveiad c al

poeta. De nuevo debemos permitirnos uva digresión para dar senri.do a e,;te

asert o

pa la br a i mp o rtant e (grandioso ) del Ev ota:¡:;Épo v ¿a:r:-i'u (lv ún i cc difere n ·

griegc

en c o ntr a d o no

había

S ó lo u~ grieg o p o día encontrar esta definición p o rq ue ] ¡:, e senc ia de lo

bell o se ha reali za do entre los griegos, p orgue la bellez a nn

cualquiera de los griegos, la misma esencia de este pueb lo está determinada p or lo bello. El Ev. el uno, está al mismo tiempo determin ad o por el ow.:;f -

p~tv, p o r la separación, por la dif erencia. El ~" no está encerrado en s i

impregnado de separación , d e distinción . P or el h ec h o de reunir

lo diverso es por lo que puede el uno . manifesta r su fue rza e'h esta unific a- ción. Cuanto más grande es la di versid ad reunida , tanto m ás admirable es la fue~za unificadora . En esta defin ición debem os aprehender la tensión entre la separación y la unificación. La belleza es esta lucha con tenida entre lo que se distingue y en su misma d is tin ción en cuentra su unidad. P or esto en el pensamiento de HERÁCLITO , · la lucha . el r.:ó/.e~J o ~. juega un papel tan importante . La belleza es la lu cha de lo opuesto que se reún e en una unidad que no destruye esta oposición. Precisamen te porgu e la belleza es esta lu cha contenida de la opu~;c.iuu t:n la unidad , nosotros, que intentamos dej arn os conm over por esta belleza, de- bemos sentir al mi sm o tiempo la oposición y la unifi cación , debemos tomar parte nosotros mi sm os en esta lucha y alegrarnos de la victoria conseguida. "Mucho he penetrado en la esencia de lo bello." Esta sería un a primera respuesta a la pregu nta : " ¿Qué es lo que m e encadena a las divi na s costas? " El poeta se siente ligado a Grecia porque entre los griego~ ha encon trado la esencia de lo bello.

mism o, está

ciado en sí f!11Smo/ de HERÁCLITO sólo podía ser encontrad 2 por u n

En el Hyperion e nc on tr amos la siguiente defini ció n d e Jl, b dlo : " La

porque e~ la esencia

filoso fi a ,.

(l l )

d e la belleza y antes de que esto fue~e

·.

es un atríhnrn

Mu ch o he penetrado en la esencia de lo bello

y he cantado la

imagen de dios (1 2).

¿Cuál es el sig nificado del "y" que encabeza el segundo verso? ESta conjunción establece aquí el m ás estrech'o enlace . No se trata aqu í en abso- luto de una simple enumeración de actividades diversas, ver y luego cantar. Ver lo Bello no significa perderse en consideracion es estética s, dejarse con-

mover

p asivamen te, experim entar sen ti m ien tos gra tos, al contrari o, ver lo

,#

(11 )

" Das

grosse

W ort ,

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1

~

HóUlerlin: El 1Ínico

13

p ll n signihr:a apTehe n~er su esencía . S 1 uno c onsigue est o ve ent o n c e s l a

relación en tre ;6 Be ll o y le Sagra d o, compre n d e

imagen o el re fl ej o d e lo Drr.no en-tre los m ortc le s. C antar lo Bell o es ca ntar

8 Di os t a l co m e> se m an i 6es2 a lo s mortales .

¿N o es arbi tra ria e sta rdación entre la belleza y lo divin o? V olva mo s un momento a la definici ón de ia. helleza . Es la unificación de lo qu e se opone

, . • o• ar(E p o-.i . ~a n<Ü. En est:i unificac ión ap arece d Üp tlO ~. · la armonía. HoL-

belleza . En la armonía se hac e

n o es posible sin medida. La medida mantiene

unido lo que es distinto y qu e se pertenece

patente la med ida . La armor:

oERLIN habl a d e la

ent onc es que . lo Bell o e s ia

di'in a armonía de la

a

tiempo

en esta mi sma distinción . lo bell o y lo divin o. D esde el

mom ento en que aprehen demos algo bello tenemos ya una manife stación

a menudo en H bLDERLIN la expresión de que

~~ 1 -: ,.¡; • .;_ ~_ 'o~ O::--z::r-f,.¡~.Q-~ID :5

el ;1om"bre

di vi na. En

tan pronto com o es homb rt. es un dios. Y si es un

también h ombre ,

HornER LIN p iensa SleiJI?Ie a un

que es bell o es m \'Ín o; la natura leza que

es bella , es

el Hyperion en con tramos el pasa je sig uiente : "Pero el

d ios, es bello " (13) .

Lo divino es lo bello. P or esto podemos decir inversamente que cada vez que en contramos algo hd) o pe rcibim os algo divino, un reflejo d e lo di-

vi no. Si por otra parte la be:leza e~tá det erminada p or la m edid a, la m edid a

es un atributo de los di oses, En el himn o R econci liado r, que nunca has creído encontramos los sigui·-=ntes versos:

Pues el dios , que guarda en todo tie mpo la justa medida , no= más que =-momen to la morada de los h ombres (1 4).

expresión " que guar-da en todo tiemp o l a justa medida " está aquí

dicha explícitamente corn o caracterización del dios. E l p oe ta , tal como HbL -

haber visto el reflejo de lo divino

entre lo s mortales , es d ecir si:n haber visto lo b ello. Cantand o. la bell eza, el

poeta canta, alaba al dios. P or ser la medida un atributo del dios es ella la que determina esencialmente la belleza. En el verso 30 aparece h!ruscameote un "pero". Esta palabra enlaza con

el

DERLIN lo concibe , n o pu ed.= canta r sin

La

haber penetrad o, mucho

en .la belleza, al poeta se le h a escapado algo esencial , podríamos decir al· gu1en, una persona cuya relación con la belleza debe ser eminente.

principi o de la estrofa . K o obstante, a pesar d e

aún

aqu él a q u:i.e:l am o- entre todos,

el

hay

=

~

a

quien

busco entte vosotros

último de ru estra raza,

(13)

" Der

Mensch

ist

aber ein

Gott, so bald

er Mensch ist. Und

ist

er

e in

Gott.

so ist

er

achOn"

( "Hyperion ",

l oe.

cit .

p.

7 J _

A

0 4)

"Denn

schonend

rührt, cks

llússes allzeit

kundig,

Nu:r

e in e n

A u genblick

Ein Gott

139) .

an

Samtliche

"

(liolderlin.

"'gabe,

n, p .

Werke.

~ohnun gen d.er

Menschen

Benusgegeben

von

Friedrich

Beissner.

Kleiner

Stuttgarter

t

,

1

f

1

}

¡

14

W alter Biemel

la

a quien vosotros escondéi s a vuestro hu ésped extran jero (1 5).

joya de

la casa,

c u e nt a d e est a Si tua ción que a

prim era vis ta podría par ecer p arad óJica . ¿Corno el poeta pu ede deCir qu e

ama a e ste único si éste ha permanecJd o esco n dido? Lo que está

podernos conocerl o . ~E s és t e

no puedo decir que una cosa se m e oculta sí p revia m ente n o la conozco de al-

gún modo. 'Yo ·n o busc o m ás que aquel lo d e lo c u a l ten go ya un

cimie!'to. Este conocimiento puede ser vago pero debe existir. Aque llo de lo que no tengo ningún conocimieRto no puede aparecerme corno oculto,

trata es

e l a m or.

Grecia y que h a p ermanecido oc u lto. E n la

cierto cono-

oculto n o modo . Yo

S

e

trata a nte

to d o de

qu e

nos

dem o s

un argum ent o razonable" De n i ngú n

corn o velado, corn o ob nubilado.

P o r

el

E l con osi m ie nt o del que

aqu i se

am or h a conoci d o el p oeta

a este Di os que ha buscad o en estrofa sigu ie nte el poeta habla

d irecta m ente a es te Di os .

M i Dueño y

Mi Guía

¿Por ,qu é ha s per ma nec id o

tan

mi Señor

rrú ? ~16 )

lej os de

Holderlin: El único

15

n, de ver a CRisTo en 1~ cadena de los dioses griegos . Volveremos sóbre este tema.

No bien ha term inad o el p oe ta · de pronunciar su reproche a los dioses

que ya se reprende

O

a sí mism o, se excusa

y

se

acusa .

Pero ya

lo

sé,

la culpa es

mía

(18).

excesivo amor a CRISTO. ¿Cóm o

e

acerca a los h ombres al dios., pu ede se r una falta ? P or su exageración, porgu e

pecado de l

poeta :

. comprender por qué en el ámbito griego, en el pa ís

está vincula d o p or el amor, no ha pod ido en contrar · al Di os a quien am a

.El <!mor por Grecia y el amor por CRisTo

son

porque no ha visto su relació n con los dem ás

aislamiento. El carácter único de CRISTO de be ser abandonado, CRISTO debe

¿Por qu é es culpabl e el poeta? Por su

el a m o r , qu e hab ía m os ca ra cte rizado co m o algo di vino, com o aquello qu

el amor del

poeta

es desm esura d o.

La falta

d e m edida

es

el

"esro y dema sia d o atad o a ti , oh Crisro " (19).

En esta estrofa -

la quin ta-

se opera un <:amb io, el poeta empieza a

al qu e por otra parte

por encima de los dem ás di oses

. incompatibles. El poeta es culp able

porque ha intentado aislar a CRISTO,

di oses. H ay q u e superar este

 

ser inregrado al mundo griego. ¿P ero entonces

tiene aún derecho el poeta a

E

l

p oet¡¡ am a

a

es te

D ios , p o rqu e le conside r a co rn o su

ma

est r o,

a

él

le

titular su

poema El Unico)

 

debe todo "

que

es.

N o

es éste

pu es un conoci mi ento vago. P ero entonces

Si

reflexi onamos así pres uponem os que

la

unic idad es necesariamente

¿por qué e l poeta

se lamen ta de

la

ausencia del

Ún ico? P orq ue

n o

lo ha

la que exclu ye cualquier o tro. En el pensamiento ordinario

en contrado

n Gr ecia, en el p aís que él ama p or e ncima de los d em ás países,

una un icidad de se llam a ú nico a

aquell o que no tiene igua l,

a

lo que exclu ye toda compara -

en el país qu e le h a revelad o el pa ren tesco en tre lo bello y lo divin o.

 

CIÓn. Aq u í debern os comprender la unicidad

a

partir de los concep tos funda -

La cuarta estrofa está impregnada de un a profunda tristeza :

Y ahora mi alma está llena de tri steza ; porqu e me parece que vosotros mismos, oh Inm ortales os complacéis viendo cómo ad orando a un o de los \'Uestros hay otro que me falta (17).

·"

¡

L a trad ucci ó n es d emasiad o d ébi l. No se trata d e que los di oses se com-

plazca n en la tri steza d el poeta son los m ism os di oses los que le

D etengámon os un m om ento en la situación aq u í descrita por el poeta.

Este busca a CRISTO en el ámbito griego. CRISTO es para el poeta el úl ti mo d e los dioses, aquél a quien ama p or encima de todos los otros dioses. Pero e l p oeta n o en cu en tr a a CRISTO e ntre los di oses de Grecia, por esto se la m enta y les _reprocha el que se lo hayan escondido. Aquí se anuncia una tentativa de llevar a cabo una síntesis entre el mundo griego y el mundo cristia-

si n o de ocultan

que éste

ti e n e

la

impresi ón d e que

.

la presencia del Ún ico.

/

(

15

)

Vid.

"

De r Ein ri ge "

(dritte

Fassung) v. v.

33-37.

(1 6

)

Vi d .

"

Der

Einzige"

(dritte

Fassung ) v. v.

3 8-41.

(17)

Vid . " Der

Einzige"

(dritte

Fassung) ,

,

4

6-49 .

 

'

'

men tales que rigen la poesía ; n os referimos en primer lugar al concepto de

medida . Ya hem os visto que la medida es lo que caracter~ a la b ell eza, la

med ida es el atributo d e lo di vi n o, de lo

a todo en te (20). En este conjunto regido

dida en senti d o ordina ri o es i mposi bl e porque la unicidad exclusiva des- truiría el conjunto, destru iría el Év, la un id ad . La m edida corn o la entiende

sagrado. L o sagrado da la existencia

por la m edida, la un icidad compren-

H bLDERLIN, es d eci r como fundamento d e la bell eza,

deb e rea lizar

el

E.v

a:~:p~prn ¿,ü,ÜJ. La medida debe manifestarse unificando lo múltiple en la

Unidad. En el ensayo de HOLDERLIN titulado Grund zum Empedokles (Fundamento para Ellu>ÉDOCLES) encontram os una reflexión que se mueve

en esta línea: "En este nacimiento de la m áxima animosi dad se manifiesta

rea lmente la m ás alta concili ación " (21 ).

térmi n o " d as Harm on isch engegensetz te ", es d ecir la oposición armónica (22):

en otro escrito e n contra mos el

Y

08

)

Vid.

" Der

Einzige"

(drirte

Fassung) v. 50.

 

(19)

Vid.

"Der

Einzige "

(dritte

Fassung)

v. v.

51 -52.

j

(20 )

No queremos insistir aquí en la noción heideggeriana de

Jo sagrad o e

relación

con el

Srr . esta noción exp lica

" in

"' Yn

la simpa tí a de Heidegger por H iilderlin . (Nota

G e burt

d e r " Grund

hiichsten

zum

Feindseligkei t

Empedokles ".

die

hiichste

Grosse

del auto r.)

Versóhnung

Ausgabe ,

(21 )

dieser

wirklich

1

I .

15 3 -!; 4 ).

sche in t "

( H ii ld er lin ,

Stuttgarter

zu

p .

(22 )

" Ober die

Verfahrungsweise

des poetiochen Geistes ".

·"

16

_l:.sta opv;:::

an

rior del Onico

W alter Biemel

om ca la en contrdmo s de nuevo en una elaboración ult cuando HoLDERLIN dice :

1m espíritus celestes

y los vivientes viven en vecindad, a lo IJrgo del tiempo. Un gran hombre aun si está en el cielo, aspira a encontrarse con otro gran hombr e que est é en la tiern . Lo que es verdadero siempre es que , en todo moment o, el mund o vive en su tot<¡h·

[dad (23 ).

'

Es a partir del

concepto holderlin ian o de la med ida

C<Jmo compr endere-

mos realmente la unicidad.

medida, porque la medida es· el principio mism o del ser Si n o rlphpr," "

comprender la unicidad sagún el sen?~o corriente que esta palabra tie_ne, no debem os tampoco abandonar preCipitadamente la U mc1dad del Ún1c o. En esta estrofa donde el poeta reconoce su propia falta , su amor excesivo

por CRISTO , éste está colocado al lado d e HÉRCULES y de BAco . Al princ ipio nos cuesta comprender esto. ¿Por qué el poeta llama al héroe HÉRCULES y

a BAco hermanos de CRISTO? En una elaboración ulterior del poema HóLDER-

LIN llama prínaipe a HÉRCUI.~s.Tal vez el aspecto r:a! ,de este héroe incite al poeta a nombrarlo en relaoon con CRISTO. La apanc wn d e BAcO se expli - ca mejor : vamos a ver cómo es también el elemento '' medida " lo que da pie .

a compararl o con CRISTO. Porque HóLDERLIN no ve, como NIETZSCHE, en

BAcO al dios desencadenaa o que sobrepasa toda limitación en la inquie-

tud. BAco

viña a los m ortales y ha apaciguado la cólera de los h ombres. bn un trag-

mento

blecido el orden sobre la tierra y ha dado un alma a los animales; Es por tanto este elemento de_orden lo que justifica su lugar al lado de CRISTO,

como hermano de CRISTO. BAco es el hij o de ZEus y de SEMELE (24 ). La unión de HÉRCULES, BAco y CRISTO es atrevida , el poeta lo sabe y lo

dice. P ero esta unión no debe inducirnos otra vez a ver a los tres per- sonajes en un mismo plano. HóLDERLIN teme que este emparejamiento sin- gular d e CRISTO con HÉRCULES y BAco induzca a confusión, por esto se

excusa

inm ediatamente. Existe una difere ncia capital entre CRISTO y los

ulter ior el poeta sigue explicando la actividad de BAco . E.U-la esta-

_Esta no puede ser más que una un;c1dad de la

es

el

dios que

ha

domado a los animc.lc~. -iü ¿

!-,;,

la

or~

:.~.:.Jv

•.

(23}

" Himmlische

sind

Und

Lebende

beieinander

di e

ganze

Zei t.

Ein

grosser Mann,

 

1m H immel auch , begehrt zu einem, auf Erden

l mmerd at

 

G ilt

dies s ,

dass.

alltag . ganz

is<

di e \~'elt ."

 

(24 )

" So

fiel,

wie

Dichter

sagen, da

sie

sichtbar

Den

Gott

zu

sehen

begehrte, sein

Blitt

auf

SemeJes Haus

Und die gattlichgetroffn e gebar , Die Frucht des Gewirters, den beiligen Bacchus." IH olderlin, " Wie wenn am Feiertage ". v. ' '· 50·54 ; Klein• Stuttgarter Ausgabe, II , p.

••Tal , como el rayo cayera sobre la casa dt

SemeJe ,

I i3. )

Hiilderlin

El ú nico

17

ac.ti vid ad .le BAco y de Hbc uLEs se dirige a esta tierra. Po r llam a profa n 0;; c1 e? tos :;ere~ : wel rlich · S i com pren demo s b ien

. n o poeem ~ e n g a ña mos sobre la u ni ó n d e CRIS TO,

H,b cJLES y BAco. Estos personajes ti enen un paren tesc o por su actividad

el o ri n cip i o de la m e rl1 da

otfOS dos Ía esfJ ' el poeta

de es tablec er orden , ~e fij ar a cada ser lln l ugar , per o Crist o se distingue

esen cialm e nte de los otros

.; está cierra. CRISTO --en la segunda elaboración del himn o encontramos esta precisión- , aunque form a u n a tríada con HÉR CULES y BACO, los sobre·

~ " t?. l, en cuan t() pr esenci a divi na , real iza lo que a lo s otros les falt a ba . "

dos porque la acti vidad" de Cristo no se limita

Dich o de otra manera , CRISTO nó es sólo un Hij o de Di os sino que sobrepasa a Jos otros hijo s, a los héroes . ;;:Cómo los sobrepasa? ¿Cuá l es la significación

• • . ~V;) :1·~-.:

:.,.;:,:.

'"'':'"'

~~

-~ Lo divino nece si ta de un mediador para comunicarse a los h ombres. " Es

por grados (treppen weise ) como el di os celeste desciende hasta nosotros. "

Para bajar hasta nosotro s el di os supremo tanto que mediadores HÉRCULES, BAco y

medi adora

es en lo que CRISTO sobrepaSd a los otros dos : f: } añade lo gue a ellos les

faltaba desde el punto de vista divino : CRISTO n o p ermanece en la tierra sino que su vida se consume con su ascensión al cielo. Es en la última estrofa de l h imno donde el poeta habla d e la ascensión

de CRISTO como del

a la tierra su alma estuvo prisi onera , en un estado comp arable al de un

colocarlos en un mism o p lan o. P ero precisamente en esta funci ón

necesita héroes, mediadores. En CRISTO son h erman?s, podemos

cump limient o de su vida . M.íentra s f:st e estuvo limitado

~ ,.,.,,n~ ,

~,,t;,.

,, ~5

).

'"' La ascensión de CRISTO n os muestra su unicidad p orque en esta aseen· sión se manifiésta la medida a la que ha llegado CRISTO. Si la medida se caracteriza por la unión de los contrarios, vemos aqu í -en la persona de CRISTo- la unión del mundo con el cielo, de lo terreno con lo divino. Para realizar esta unión Dios ha enviado a CRISTO. Ante s de él los héroes se li - mitaban a poner orden sobre la tierra . Con CRISTO se realiza la unión de la

tierra y el cielo, de los m ortales con lo divino. A esta unificaci ón en la que cada uno de los dos momentos unificados, experimentando la proximidad del

otro, conserva su naturaleza propia, le

dios de la reconciliación. HóLDERLIN tiene un himno consagrado a CRISTO en el cual el poeta llama a éste expresamente "Reconciliador" (Versühpender). Cito algunos vers6s de este himno que pueden esclarecer el papel de CRISTO como aquel que reconcilia.

llamamos recon ciliación . CRISTO es el

Ser divino, permanece presente entre nosotros, Y más bello que antaño, tú, reconciliador, reconcihado, y que por la tarde podamos con nuestros amigos repetir tu nombre, cantarlo desde lo alto de las cohnas, y celebrarte, y contigo también a los otros (26).

según

cuentan

Jos

poetas,

125)

Holderlin ejemplifica

esta limitación

con la

metáfora del

águila , el

ave

de las altura• .

cuando con

sus propios ojos quiso

contemplar

al

dios

en su jaula. (Nou. del DUtor.)

 

y siendo

divinamente sorprendida, en

sus cenizas

 

(26}

"Darum,

o Giittlicher! sei

gegenwartig,

engendró

al

sagrado

Baco,

fruto

de

la

tempestad ."'

 

Und

schOner, wie

sonst,

o

sei,

(Trad . José Vicen te

Alvarez.

Ed . Assandri ,

p .

J 27 l

Versiibnender,

nun

vershont, dass

wir

des

Abends

f

,.

18

l-Va 1t er Bi emel

Eo la presencia d e CR I STO e stán ta mb ien presentes aquell os a. los qu e E.lreconcilia . Así. celehran d0 d CRIS T O . reconoce mos también a los otros. En e\ m ismo himn o se dice :

Ot órgan os a n osotro s, hi jos de la ti erra amante, poder celebrar toda s ias fiestas

por

mu cho que crezca su número

. y n o co nr a.r a los di o se>: ca d a u ne · l ·5 re p r es e nt a

a

to d os ( 2 7 ) .

La n a tur aleza reconcili adora d e Cm s TO le eleva en tre los dem ás, ie con -

. 6ere Sll uni cid ad . L a un icidad con sis te pu es precisa m en te en n o excl u ir a

t i e u ":ry

la natural,eza d é é sto s en ·

ci el o,

los

o tr o s ,

en

n o e limina rlo s . R e aliz a nd o la uni ó u

aqu el en qui en

ue

i CI

el

CRISTO es la joy a de los di oses,

·

Holderlin : El único

19

mediadores. En el gran himn o Como en un día de fiesta (Wie wenn am

fei ertage)

dice H6LDERLIN de los poeta s

Pero es a n osotros, oh poe tas, a q uienes

toca permanecer firme s, con la cabeza descu biert a, baj o las tempe, tades de D ios coger con nuestr as ma nos el rayo del P adre , el mismo ray o, \. ofrecer al pueblo el don divin o ~nvuelro en nuestros cantos (30).

p erm an ece n d e·

masia do li ga dos a un o de los d os momentos de la media ción . P or esto HoL · DER LIN prome te borrar su falta en o tr os p oema s.

. Al ac aba r este i nt ento de inte rp re tación , pod r íamos esbozar la posici ó n de

HoLDERLIN fren te a Grecia, con tras tánd ola con la de H EGEL ; ta mb ién po-

· Los poe tas n o pu ed en realizar es ta f un ción m edia d ora si

cu e ntra un c umplimi e nt o hasta e n

to n c e s in so spechad o .

E l

con Hi c t o q ue

drí amos in te ntar estudi ar com parati vament e

en es tos dos autores

oponí a el

am or po r Grecia y el am or por CRIST O queda resu elto desde el

tos

de síntesis v de recon cili ac ión , p ero es to sería necesaria ment e

los con cep· fra gm en ta·

m omento en q u e comprend em os gue CRIST O n o exclu ye las di vin idades ~an·

rio

y

n os ocu lt arí a el h ec h o• d e qu e este hi mn o g ue h emos int enta d o leer

tigua s sin o q ue es su cumpli m ien to y su coron ación . El himn o exterioriza

sigue

sie nd o un m i ster io . T

al v ez. estas p ocas ind icaci ones susci tar á n la

con·

la march a d el p ensa m ie nto d el p oe ta. En la pe nú lti m a estrofa el p oe ta se rep rocha a sí m ism o: E l mi smo n o pu ede reali za r esta recon ciliac ión p orgue

tr o \'ersia y l a re fl exi ó n y n o s h a r á n avanzar e_n la co m pr e n si ó n d e es t e teri o, el m isterio de la p oe sía .

mis·

--

está excesiYam en te liga do a u n extremo d e la p osició n . A sí el p oe ta n u ll ega

a poder p ron u nci ar la alab anz a del único p org u e n o es cap az la reconc i ., ación qu e éste · m erece.

d e realiz ar'

Esta vez

sólo ha ocurrido

esto :

mi

del corazón

Nunca encuentro la medida que deseo (28 ).

ca~to me ha salido demasiado

El final d el himn o n os so rp r end e . ¿Qu é sig n ifi cad o pu ed e n versos?

,,

Los poetas deben, ellos, los espirituales, ser ta mbién de este mundo (29 ).

1

S egún H o LDERLIN están de stinad os a n ombrar lo sagrado. Estt

les lleva .a un ci e rto parentesco con los h é roes p orque los h é roes debíán

vir de med ia d ores entre los d ioses y los

m ortales. Los p oe tas son

tambi

Mit

d en

Freunden

dich

nennen,

und

singen

Von

den

H ohen ,

und

neben

dir

noch

andere

sei' n . ''

(Holderlin,

"Versahnender,

der

du

.••

Erste

Stuttgarter Ausgabe ll, p. 136.)

·(27)

"Und

gonnest

uns, den

SOhnen

der

liebenden

Dass wiz:,

Der Feste sind, sie alle

so viel herangewachsen

feiem

und nieh t

Die

Gütter

z.ahlen,

Einer ist

immer

für

alle."

(Holderlin, loe. cit. ,

(28)

(29)

Vid. (6).

v. 83-87.)

Vid.

"Der Einzige" . Erste

Fassung,

v. i"· 68 ·74.

1

Erde,

Fasrung,

v .

v. 56 -60.

(30

~noch

uns gebührt es, unter

Gottes

Gewittern,

Ihr Dichter! mi t en tblOsstem H aupt e zu stehen.

Des Vaters Strahl , ib n sel bst, mit eigener H and Zu fasse n und dem Volk ins lied

Gehüll t die h immlische

C abe

zu

reichen."

(H Ol de rli n , u wie

w en n

am

Fe i e rtage

" .

, -,

V .

5 6 -60 . KJ e i ne Srutt g an er

A usgabe , II , P ·

12 4 .)

 

APf:NDICE

 

"

DER

E. I N ZIGE "

H olderli n . Samt !iche

Werk e. H erausgegeben

von

Friedrich

Beissner.

Kleine Stuttgarter

usga·

be,

n ,

2o6 .)

·

Der Einzige

(erste Fassung)

es, das

An die altem seligen Küs ten

Mi ch fesselt , dass ich mehr n och

Wa s ist

5

Sie liebe, als mein Vaterland ? Denn wie in himrnlische Gefangen~haft verkauft D ort bin ich, wo Apollo ging

In

Konigsgestalt, ·

JO

Und iu unschuldigen Jtinglingen sich Herablie ss Zeus und sbhn in heiliger Art Und Tochter zeu e Der Hohe un den )\1enschen.

'

!