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Campaña de la Breña: Resistencia Peruana 1881-1884

La Campaña de la Breña (1881-1884) fue la última fase de la Guerra del Pacífico, donde las fuerzas peruanas, lideradas por Andrés Avelino Cáceres, resistieron la ocupación chilena tras la caída de Lima. A lo largo de esta campaña, se llevaron a cabo varias batallas significativas, como las de Sangra, Pucará, Concepción y Huamachuco, donde las tropas peruanas, a pesar de estar en desventaja, lucharon valientemente. Finalmente, la resistencia peruana se debilitó y las tropas chilenas consolidaron su control sobre el territorio.
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Campaña de la Breña: Resistencia Peruana 1881-1884

La Campaña de la Breña (1881-1884) fue la última fase de la Guerra del Pacífico, donde las fuerzas peruanas, lideradas por Andrés Avelino Cáceres, resistieron la ocupación chilena tras la caída de Lima. A lo largo de esta campaña, se llevaron a cabo varias batallas significativas, como las de Sangra, Pucará, Concepción y Huamachuco, donde las tropas peruanas, a pesar de estar en desventaja, lucharon valientemente. Finalmente, la resistencia peruana se debilitó y las tropas chilenas consolidaron su control sobre el territorio.
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La Campaña de la Breña o Campaña de la Sierra es la

última fase de la Guerra del Pacífico que comprende


desde la ocupación de Lima en enero de 1881, hasta
la retirada de las tropas chilenas en junio de 1884.
Tras la caída de Lima, ninguna de las fuerzas políticas
peruanas aceptó la cesión de Tarapacá como
condición para el retiro del ejército expedicionario
chileno; por el contrario, comenzaron a reorganizarse
remanentes del ejército peruano en las regiones no
ocupadas. Alrededor de los núcleos de regulares se
agruparon numerosos campesinos e indígenas mal
armados y sin instrucción militar, pero que defendían
sus tierras, su sustento y a sus familias contra los
abusos por parte de las tropas de ocupación. El
caudillo​Andrés Avelino Cáceres era su principal
organizador y jefe militar.
La resistencia en la sierra central se inició con la
denominada Campaña de la Breña o Campaña de la
Sierra (1881-1884), la cual consistió en el
enfrentamiento entre el ejército chileno y la
La Batalla de Sangra ( 26 de junio de 1881) ocurrió
en la hacienda de Sangra, provincia de Canta, en la
sierra de Lima, durante la primera de las
expediciones chilenas en la Campaña de la Sierra en
la guerra del Pacífico. Se enfrentaron un
destacamento del Ejército de Chile y tropas del
Ejército del Perú. A cuatro mil metros de altura, en la
desolada sierra peruana, las fuerzas chilenas
atrincheradas en la hacienda de Sangra o Sangrar,
obtuvieron la victoria el 27 de junio de 1881, en la
Batalla de Sangra, luego de trece horas de lucha.
La primera batalla de Pucará fue un hecho de armas que toma lugar el
5 de febrero de 1882, en el marco de la Campaña de la Breña, entre los
ejércitos de Chile al mando de Estanislao del Canto y del Perú al
mando de Andrés Avelino Cáceres, en las zonas de Pucará y Marcavalle
en el Departamento de Junín.
Las fuerzas al mando del general Cáceres que se habían retirado de la
quebrada de Huarochirí, venían siendo seguidas desde Pachacaca por
la división de Del Canto. Este último había recibido el mando de la
división de manos del coronel José Francisco Gana el 1 de febrero de
1882.
Cáceres llega a Pucará el 4 de febrero con 1080 hombres, mientras que
las fuerzas chilenas se encontraban en Huancayo distante a 14
kilómetros con una fuerza de 3500 hombres. El batallón Lautaro estaba
en Jauja, mientras que el 2º de Línea marchaba desde Tarma. La
artillería y la caballería marcharon hacia Concepción llegando en la
tarde del mismo día.
BATALLA DE MARCAVALLE
Se desarrolló en Junín el 9 de julio de 1882.
El plan de Cáceres de pasar a la ofensiva y atacar simultáneamente los
destacamentos chilenos en Marcavalle, La Oroya, Concepción y Pucará,
aprovechando la mala condición de las tropas chilenas azotadas por el tifus y
la viruela, se resolvió llevar a cabo entre los días 9 y 10 de julio de 1882. Las
fuerzas del Coronel Máximo Tafur fueron asignadas a atacar los
destacamentos de Marcavalle y La Oroya, ambos con una gran relevancia
estratégica. Así, el Coronel Tafur con las guerrillas de Acostambo, Acoria,
Colcabamba y Pillichaqui, junto con el batallón Tarapacá, al mando del
Coronel Manuel Cáceres; se dirigen hacia Marcavalle, tomando por sorpresa
el 9 de julio a la guarnición chilena en el lugar, compuesta por la 4.ª
compañía del batallón Santiago, comandada por Carlos Larraín. El ataque fue
intenso y ocurre cuando la compañía se retiraba del lugar acatando las
órdenes del Coronel Estanislao del Canto Arteaga.
BATALLA DE CONCEPCIÓN

Se desarrolló el 10 de julio de 1882 entre


tropas chilenas y peruanas, estas últimas
apoyadas por milicianos, en la localidad de
Concepción, ​capital de la provincia homónima
en el departamento de Junín, a 22 km de la
ciudad de Huancayo, en los Andes centrales de
Perú.
Durante la batalla de Concepción, el
destacamento chileno al mando del Capitán
Ignacio Carrera Pinto fue derrotado por las
tropas peruanas, comandadas por el Coronel
Juan Gasto y Ambrosio Salazar después de una
lucha de 27 horas en el pueblo de Concepción,
ubicado a 22 kilómetros de la ciudad de
Huancayo.
BATALLA DE SAN PABLO
El 13 de Julio 1882 se produjo la "Batalla de San Pablo" que tuvo
lugar en la provincia de San Pablo, Cajamarca donde el héroe Miguel
Iglesias junto a un reducido grupo de soldados cajamarquinos y de
otros pueblos aledaños, apoyados por profesores y alumnos del
Colegio de “San Ramón” de Cajamarca, lograron derrotar al ejército
Chileno.
una columna de la segunda división peruana llegó al campo de
batalla y atacó con tiros de artillería a los chilenos al mando de Luis
Saldez que huyeron del lugar de manera desordenada; y en su
retirada dejaron armamento y pertrechos.
Con el retiro de las tropas chilenas en San Pablo , regresan con
mayores fuerzas y saquean e incendian los pueblos de Cajamarca.
Ante estos hechos el general Miguel Iglesias publicó un manifiesto
denominado el Grito de Montán, en el cual comunicaba a la opinión
pública que daba la guerra por perdida y abogaba por una paz
incluso con cesión territorial a fin de dar término a la ocupación
chilena y permitir la reconstrucción del país. La mutilación del
territorio patrio como condición de paz, había sido rechazada por el
gobierno peruano desde las primeras negociaciones llevadas a cabo
en Arica y a ella se mostraban contrarios el presidente Francisco
BATALLA DE HUAMACHUCO
La batalla de Huamachuco fue el último gran
enfrentamiento de la guerra del Pacífico. Tuvo lugar el 10
de julio de 1883, en los alrededores del pueblo de
Huamachuco, en el departamento de La Libertad.
Durante esta contienda, el general peruano Andrés
Avelino Cáceres decidió concentrar sus fuerzas en la
región montañosa de Huamachuco para enfrentar las
tropas chilenas comandadas por el coronel Alejandro
Gorostiaga.
Cáceres, conocido por sus tácticas de guerrilla, esperaba
dar un golpe decisivo al bando enemigo a pesar de estar
en desventaja en términos de número y armamento.
A pesar de que las fuerzas peruanas tenían pocas
municiones, la batalla comenzó en las primeras horas de
la mañana con un sorpresivo ataque de los combatientes
de Cáceres. Este ataque inicial logró desorganizar a las
tropas chilenas, infligiendo bajas y ganando terreno. Sin
embargo, a medida que el conflicto se intensificaba, los
peruanos comenzaron a enfrentarse a una grave escasez
de municiones.
Ellos se dieron cuenta de que tenían pocas
municiones cuando bajaron la artillería a la llanura.
Mientras trasladaban sus armas a una zona llana y
abierta, los chilenos estaban preparados para
atacar.
Aprovechando la disminución del fuego peruano, las
tropas chilenas lanzaron un contraataque bajo el
mando del coronel Gorostiaga. La superioridad
numérica y el mejor armamento de los enemigos se
hicieron evidentes, y poco a poco, comenzaron a
recuperar el terreno perdido. Sin municiones y
superados por las fuerzas chilenas, los soldados
peruanos no tuvieron más opción que El general
Cáceres y los pocos hombres que sobrevivieron, se
dispersaron en las montañas y no siguieron
luchando.
el ejército chileno se dedicó en los días siguientes a
buscar a los heridos y rezagados peruanos para
rematarlos; fue entonces cuando fusilaron a Leoncio
Prado, hijo del presidente Mariano [Link].

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